Parashá 12 VaYejí

כ״ח בכסלו ה׳תשע״ד (December 1, 2013) por  
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Parashá 12 VaYejí

Génesis 47:28 – 50:26

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 47:28 – 48:9
  2. 48:10-16
  3. 48:17-22
  4. 49:1-18
  5. 49:19-26
  6. 49:27 – 50:20
  7. 50:21-26
  8. Maftir: 50:23-26

Haftará: 1 Reyes 2:1-12

Escritos Apostólicos: Marcos 15:6 – 16:8

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 15:6-20
  2. 15:21-32
  3. 15:33-41
  4. 15:42-46
  5. 16:1-8

VaYejí

Significa “y vivió”.

Primera aliyá, 47:28 – 48:9

Yaakov vive en la tierra de Egipto 17 años y así llega a tener 147 años. Antes de morir llama a su hijo Yosef y le pide que haga un juramento para no sepultarle en Egipto, sino en el sepulcro de sus padres. Yosef lo jura. Entonces Israel se inclina en la cabeza de su cama.

Luego Yaakov se enferma y cuando Yosef se entera de ello, toma a sus dos hijos Menashé y Efrayim y se presenta ante su padre. Israel hace un esfuerzo para levantarse y sentarse en la cama. Yaakov dice a Yosef que El Shadai se le apareció en Luz y le bendijo y prometió hacerle una multitud de pueblos y sus descendientes heredarán la tierra de Israel como posesión perpetua. Los dos hijos que han nacido en Egipto antes de la llegada de Yaakov, ahora serán adoptados como hijos de Israel, para estar en el mismo nivel que Reuvén y Shimón. El resto de los hijos de Yosef serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad. Rajel se le murió en el camino a Bet-Lejem y fue sepultada allí.

Cuando Israel ve a los hijos de Yosef, dice: “¿Quiénes son estos?”. Yosef responde: “Son mis hijos que el Elohim me ha dado aquí”. Y Yaakov contesta: “Acércalos para que yo los bendiga”.

Segunda aliyá, 48:10-16

Los ojos de Israel están muy débiles por la vejez. Por eso Yosef los acerca y él los besa y los abraza y dice: “Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Elohim me ha permitido ver también a tu simiente”. Entonces Yosef los toma de sus rodillas y se inclina con su rostro en tierra.

Yosef acerca a los dos, a Efrayim con la derecha y Menashé con la izquierda. Pero Israel cruza sus manos y pone su derecha sobre la cabeza de Efrayim, el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Menashé, el primogénito y los bendice.

Tercera aliyá, 48:17-22

Yosef se disgusta al ver que su padre ha puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efrayim, e intenta moverla a la cabeza de su hermano mayor, diciendo a su padre que él es el primogénito y que la derecha debe estar sobre su cabeza. Pero el padre dice que lo sabe. Él llegará a ser un gran pueblo pero la descendencia de su hermano menor llegará a ser multitud de naciones. Israel bendecirá mediante estos hijos, diciendo: “Que Elohim te haga como Efrayim y Menashé”.

Israel está a punto de morir pero Elohim hará que sus descendientes vuelvan a la tierra de sus padres. Yosef recibe la ciudad de Shejem que fue tomada del amorreo con espada y arco.

Cuarta aliyá, 49:1-18

Yaakov reúne a sus hijos y pronuncia sobre ellos lo que va a suceder en los últimos días.

Reuvén es el primogénito, pero como subió a la cama de su padre no tendrá la preeminencia. Shimón y Leví eran violentos y por eso es maldecida su ira. Ellos serán esparcidos en Israel. Yehudá será alabado por sus hermanos. Es un cachorro de león. Gobernará hasta que venga Shiló y a él será dada la obediencia de los pueblos. Zvulún habitará a la orilla del mar. Yisajar es un asno que se inclina para servir. Dan juzgará a su pueblo. Es una serpiente que muerde los jarretes del caballo. “Tu salvación espero, HaShem”.

Quinta aliyá, 49:19-26

De Gad saldrán tropas. Asher tendrá ricos alimentos. Naftalí es una cierva que habla hermoso. Yosef es un hijo de gracia. Lo atacaron los flecheros, pero sus brazos se mantuvieron firmes y fueron adornado con oro por el Poderoso de Yaakov. De allí es el pastor, la roca de Israel. El Elohim de tu padre te ayudará y Shadai te bendecirá con bendiciones de arriba y abajo, de los lanzamientos y de matriz. Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el confín de los collados del mundo. Estarán sobre Yosef el apartado de sus hermanos.

Sexta aliyá, 49:27 – 50:20

Binyamín es un lobo que devora y reparte. Cada una de las doce tribus de Israel recibe de su padre la bendición que le corresponde. Luego dice que va a ser reunido con su pueblo y pide que le sepulten en la cueva que Avraham compró con el campo de Efrón para sepultura. Allí sepultaron a Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká y allí él sepultó a Leá. Después recoge sus pies en la cama y expira. Yosef se echa sobre su rostro y llora y lo besa. Luego ordena a sus siervos médicos que lo embalsamen, lo cual tarda 40 días. Los egipcios lo lloran 70 días.

Yosef pide a los de la casa de Faraón hablen con él para pedirle permiso para sepultar a su padre, en la tierra de Kenáan, según el juramento que ha hecho, y luego volver. Faraón le da permiso y suben todos los siervos de Faraón, los ancianos de toda la tierra de Egipto, toda la casa de Yosef y sus hermanos. Sólo se quedan los pequeños y los animales. También suben carros y jinetes. En la era de Atad hacen un gran duelo y Yosef guarda siete días de duelo por su padre. Los cananeos llaman el lugar Avel-Egipto, “el luto de Egipto”.  Los hijos cumplen con lo que les ha mandado su padre y lo sepultan en la cueva del campo de Majpelá que Avraham ha comprado. Después todos regresan a Egipto.

Los hermanos de Yosef temen que Yosef les guarde rencor pensando hacerles daño. Por eso le envía un mensaje diciendo que su padre había dicho antes de su muerte que dijeran a Yosef que perdonara a sus hermanos por haberle tratado mal. Ellos también piden perdón. Entonces Yosef llora. Los hermanos llegan y se postran ante él diciendo que son sus siervos. Pero Yosef les pregunta si está en lugar de Elohim. “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Elohim lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente”.

Séptima aliyá, 50:21-26

Yosef les habla al corazón diciendo que no teman. Él va a proveer para ellos y sus hijos.

Yosef y la casa de su padre se queda en Egipto. Yosef vive 110 años y ve la tercera generación de los hijos de Efrayim. También los nietos de Menashé son criados por él.

Antes de morir Yosef dice a sus hermanos que serán visitados por Elohim y que van a subir de esa tierra a la tierra que juró dar a Avraham, Yitsjak y Yaakov. Luego hace jurar a los hijos de Israel que lleven sus huesos de allí cuando Elohim los visite. Yosef muere y es embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.

Comentarios

Primera aliyá, 47:28 – 48:9

47:28 “Y Yaakov vivió en la tierra de Egipto diecisiete años; así que los días de Yaakov, los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años.” – El tiempo que Yaakov cuidó de su hijo Yosef durante su infancia y juventud, fueron 17 años, cf. 37:2. Ahora Yosef devuelve a su padre, durante la misma cantidad de años, lo que ha recibido. Esto nos enseña que los hijos tienen el deber de recompensar a sus padres, cuando sean mayores, por todo lo que han recibido de ellos, como está escrito en 1 Timoteo 5:4:

“Pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que aprendan éstos primero a mostrar piedad para con su propia familia y a recompensar a sus padres, porque esto es agradable delante de Elohim.”

47:29 “Cuando a Israel se le acercó el tiempo de morir, llamó a su hijo Yosef y le dijo: Si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, pon ahora tu mano debajo de mi muslo y trátame con misericordia y fidelidad: Por favor, no me sepultes en Egipto.” – Israel había aprendido la importancia de jurar por la señal del pacto de circuncisión de su abuelo Avraham, cf. 24:2. En el primer caso se trataba de conseguir una novia para el hijo de la promesa, Yitsjak, y en este caso se trata de la importancia no sepultar a Israel en Egipto. Estas dos cosas tienen una importancia vital para el cumplimiento del plan de salvación del Eterno. ¿Por qué era tan importante que Israel no fuera enterrado en Egipto sino en la tierra de la promesa? Hay varias razones:

·Mostrar que la tierra del pueblo de Israel no es Egipto.

  • ·Evitar que los hijos de Israel volvieran a Egipto para visitar la tumba del patriarca, cf. Deuteronomio 17:16.
  • ·Evitar que los egipcios cometieran idolatría al patriarca.
  • ·Estar en la tierra de Israel cuando llegue la resurrección con la venida del Mesías.

47:30 “Cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y respondió: Haré según tu palabra.” – Cuando un justo está muerto, está durmiendo, descansando. Las Escrituras no dan un mensaje claro en cuanto a lo que sucede con el alma después de la muerte. Algunos textos dan a entender que no hay conciencia después la muerte y otros indican lo contrario. La filosofía griega enseña que el alma es inmortal y eterna, y esa idea se ha infiltrado tanto en el judaísmo como en el cristianismo. Pero eso no es lo que enseñan las Escrituras.

En Ezequiel 18:4 está escrito:

“He aquí, todas las almas son mías; tanto el alma del padre como el alma del hijo, mías son. El alma que peque, ésa morirá.”

En el Salmo 22:29 está escrito:

“Todos los grandes de la tierra comerán y adorarán; se postrarán ante El todos los que descienden al polvo, aun aquel que no puede conservar viva su alma.”

En Mateo 10:28 está escrito:

“Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquel que puede hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno.”

En Hebreos 10:39 está escrito:

“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.”

47:31 “Y dijo: Júramelo. Y se lo juró. Entonces Israel se inclinó en la cabecera de la cama.” – Yaakov pidió que se hiciera un juramento para hacerlo más fácil para Yosef pedir a Faraón que se hiciera este entierro en la tierra de Kenáan. Así Faraón vería que la iniciativa no salió de Yosef, sino de Yaakov mismo y haría mayor impacto, especialmente al ser hecho por medio de un juramento.

En Hebreos 11:21 está escrito:

“Por la fe Yaakov, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de Yosef, y adoró, sobre el extremo de su bastón.”

Según aparece en la carta a los hebreos Yaakov primero bendijo a los hijos de Yosef y luego se inclinó en reverencia sobre el extremo del bastón. Sin embargo la Torá no menciona nada de que Yaakov haya adorado después de bendecir a los hijos de Yosef, cf. Génesis 48. Tampoco dice la Torá que se haya inclinado sobre el extremo del bastón sino sobre la cabecera de la cama. ¿Cómo vamos a entender esta aparente contradicción? Podemos ver dos opciones de interpretación.

·La palabra hebrea que se escribe con las tres letras mem, tet y hey, tiene dos acepciones, “cama” y “vara”. Originalmente no había vocales en el texto hebreo. La Torá fue entregada desde el Sinai sin vocales. Las vocales fueron añadidas por los escribas alrededor del siglo nueve de la era común. No obstante, había una tradición de pronunciación muy precisa y clara, de manera que se sabía cómo pronunciar las vocales de cada palabra sin que estuvieran escritas. Pero este hecho abre puertas para poder interpretar y entender una palabra hebrea con varias pronunciaciones diferentes. La palabra “mitá”, “cama”, y la palabra “maté”, “vara”, se escriben igual en el texto original, con las tres consonantes que corresponden a mth. En el tercer nivel de interpretación, drash, se emplea la posibilidad de varios significados de una sola palabra pronunciada con diferentes vocales para ampliar el sentido del texto. Así que, tanto la traducción “cama” como “vara” son válidas en el nivel drash para la palabra que estamos estudiando en este texto. En la Septuaginta se tradujo la palabra como “bastón”, y el texto griego de la carta a los hebreos está citando la Septuaginta. Sin embargo, según Clemente de Alejandría, Eusebio y Jerónimo, la carta a los hebreos fue escrita en hebreo y luego traducida al griego. Entonces es posible que el texto original de la carta a los hebreos haya escrito “cama” en lugar de “bastón”, de acuerdo al texto masorético (vocalizado) de Génesis.

  • ·Se puede también pensar que se habla de dos eventos diferentes, uno cuando Yaakov se inclinó sobre la cabeza de su cama en Génesis 47:31 y otro después de haber bendecido a los hijos de Yosef, Génesis 48:22. En Hebreos 11:21 está escrito que Yaakov se inclinó sobre el extremo de su bastón después de haber bendecido a los hijos de Yosef. Según el libro de Yashar, sobre Génesis 48:22, Yaakov entregó a Yosef la vara de zafiro que había sido pasada de generación en generación desde Adam. Cabe la posibilidad de que Yaakov también se haya inclinado sobre el extremo del bastón en Génesis 48:22.

48:1  “Y sucedió que después de estas cosas, le dijeron a Yosef: He aquí, tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Menashé y Efrayim.” – Este momento representa el final de la era mesiánica cuando Israel pasará por la gran tribulación. Durante ese tiempo serán añadidos nuevos hijos a Israel que nacieron de madres no judías.

48:2  “Cuando se le avisó a Yaakov diciendo: He aquí, tu hijo Yosef ha venido a ti, Israel hizo un esfuerzo y se sentó en la cama.” – En este momento de gran tribulación para Yaakov viene Yosef. De la misma manera Israel será levantado con el retorno del Mesías hijo de Yosef.

48:3-4 “Entonces Yaakov dijo a Yosef: El Shadai se me apareció en Luz, en la tierra de Kenáan; me bendijo, y me dijo: “He aquí, yo te haré fecundo y te multiplicaré; y haré de ti multitud de pueblos y daré esta tierra a tu descendencia después de ti en posesión perpetua.”” – Cuando esto pasó, Yaakov ya tenía once hijos y una hija. Yaakov entendió el mensaje del Eterno como que tenía que tener más hijos.

El texto de Génesis 35:11 dice:

“También le dijo Elohim: Yo soy El Shadai. Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.”

Una nación es una referencia a Binyamín que iba a nacer por Rajel. Pero como se le murió Rajel ya no podía tener más hijos de ella. La manera de poder cumplir la segunda parte de la orden divina acerca de la multitud de naciones, era adoptar los dos hijos de Yosef.

48:5  “Ahora pues, tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto, antes de que yo viniera a ti a Egipto, míos son; Efrayim y Menashé serán míos, como lo son Reuvén y Shimón.” – Los dos hijos de Yosef representan, como hemos dicho antes, los hijos espirituales del Mesías Yeshúa que han nacido de entre los gentiles durante los dos mil años de era mesiánica, desde su resurrección hasta ahora. Los hijos de Yosef nacieron en el mundo gentil por una madre no israelita. Durante el momento de enfermedad Yaakov los adopta como sus propios hijos, con los mismos derechos que Reuvén y Shimón. Hay tres cosas que recibe un primogénito:

  • ·La porción doble de la herencia, dada a la tribu de Yosef.
  • ·El sacerdocio, dado a la tribu de Leví.
  • ·El derecho de gobernar, dado a la tribu de Yehudá.

La primogenitura de la doble porción fue dada a los hijos de Yosef, según 1 Crónicas 5:1-2. Por lo tanto estos dos hijos tendrán cada uno una heredad propia en la tierra de la promesa. Así Yosef recibe, en sus hijos, la doble porción que corresponde a la primogenitura.

48:6  “Pero los hijos que has engendrado después de ellos, serán tuyos; serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad.” – El resto de los hijos de Yosef tendrían que estar dentro de una de las dos tribus de sus hermanos mayores, Efrayim y Menashé.

48:7  “En cuanto a mí, cuando vine de Padán, Rajel se me murió en la tierra de Kenáan, en el camino, cuando faltaba todavía cierta distancia para llegar a Efrata, y la sepulté allí en el camino a Efrata, esto es Bet-Lejem.” – La expresión “en cuanto a mí” significa, según Rashí, que aunque Yaakov no había sepultado a Rajel en la tumba de los patriarcas, sino junto al camino, él debería no ser enterrado en Egipto, aunque esto causara molestias a Yosef.

48:8  “Cuando Israel vio a los hijos de Yosef, dijo: ¿Quiénes son éstos?” – Yaakov estaba prácticamente ciego, ver versículo 10. A pesar de ello dice la Torá que él vio a los hijos de Yosef. Esto nos enseña que los vio de una manera profética.

Según un Midrash Yaakov quiso bendecir a los dos, pero no pudo porque se apartó el Ruaj haKódesh (Espíritu de Santidad, la Presencia Divina) de él al ver una visión profética, que dos reyes malignos descenderían de ellos, el rey pagano Yehu, que sería descendiente de Menashé y el rey maligno Ajav de Efrayim. La pregunta “¿quienes son estos?” sería entonces una duda de su origen. Yosef tuvo que mostrar un contrato de matrimonio, (aludida en la palabra “aquí” en el verso 9, según Rashí), y entonces Yaakov podía bendecirles.

Sin embargo, es poco probable que en esa época se usaban contratos de matrimonio por ser un invento muy posterior en la historia del pueblo de Israel. Se trata más bien de que Yaakov quería asegurarse de que fueran los dos hijos mayores de Yosef para que no le pasara lo mismo como a su padre Yitsjak cuando bendijo a Yaakov pensando que era Esav.

No obstante, en estas palabras hay una revelación profética acerca de los últimos tiempos.

En Isaías 49:18-22 está escrito:

“Levanta en derredor tus ojos y mira: todos ellos se reúnen, vienen a ti. Vivo yo–declara el Eterno– que a todos ellos como joyas te los pondrás, y te ceñirás con ellos como una novia. En cuanto a tus lugares desiertos y desolados y tu tierra arruinada, ahora serás ciertamente demasiado estrecha para los moradores, y tus devoradores estarán muy lejos. Todavía te dirán al oído los hijos de los que fuiste privada: “El lugar es muy estrecho para mí; hazme sitio para que yo more aquí.” Y dirás en tu corazón: “¿Quién me ha engendrado éstos? Pues yo había sido privada de mis hijos, y era estéril, desterrada y errante. Y a éstos, ¿quién los ha criado? He aquí, yo había sido dejada sola; y éstos, ¿dónde estaban?” Así dice el Señor Eterno: He aquí, levantaré hacia las naciones mi mano, y hacia los pueblos alzaré mi estandarte; traerán a tus hijos en brazos, y tus hijas en hombros serán llevadas.”

Según el rabino Bar Shalom hay una relación entre Isaías 49:21 y Génesis 48:8. Según la segunda regla de interpretación, (guezerá shavá, similitud de expresiones), se puede ver esta relación.

En los últimos tiempos Israel hará la misma pregunta otra vez: “¿Quiénes son estos y de dónde han venido?”. De todas las naciones de la tierra vendrán personas para unirse al pueblo de Israel. Estas personas son hijos de Ben Yosef, discípulos de Yeshúa el Mesías. La palabra “hijo” significa también “seguidor”, “discípulo”, cf. Juan 21:5. En los últimos tiempos Yeshúa se va acercando a Israel con sus hijos que han nacido de nuevo entre los gentiles. Vendrán de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas para unirse totalmente al pueblo de Israel. La nación de Israel hará la misma pregunta: “¿Quiénes son estos, y de dónde han venido?”. No podrá creer lo que ven sus ojos. ¡Tantos hijos de Israel de entre los gentiles!

En Isaías 49:5-6 está escrito:

“Y ahora dice el Eterno (el que me formó desde el seno materno para ser su siervo, para hacer que Yaakov vuelva a El y que Israel se reúna con El, porque honrado soy a los ojos del Eterno y mi Elohim ha sido mi fortaleza), dice El: Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.”

Según este texto, la misión del Mesías es doble, restaurar las doce tribus de Israel y llevar la salvación del Eterno a todas las naciones de la tierra. Si Yeshúa no restaura las doce tribus es un falso Mesías. ¿Dónde está la mayoría de las doce tribus? Entre los gentiles. ¿Quiénes son los descendientes de la casa de Efrayim? Son gentiles. Así que el trabajo que ha estado haciendo el Mesías durante los últimos 2000 años es buscar las ovejas perdidas de la casa de Israel, como está escrito en Mateo 15:24:

“Y respondiendo El, dijo: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”

En la misma profecía de Isaías 49:12 está escrito:

“Mirad, éstos vendrán de lejos; y he aquí, otros del norte y del occidente, y otros de la tierra de Sinim.”

La mayoría de las diez tribus perdidas se encuentran entre los países que están ubicados al nor-oeste de Israel.

En Isaías 49:18a está escrito:

“Levanta en derredor tus ojos y mira: todos ellos se reúnen, vienen a ti.”

Esto concuerda con lo que pasó con Yaakov cuando vino Yosef con sus dos hijos, levantó sus ojos espirituales y vio. En los últimos tiempos Israel verá y reconocerá y recibirá a los hijos de Ben Yosef como hijos legítimos. Israel estaba ciego y no veía estos hijos durante mucho tiempo, pero en relación con la venida del Mesías se les abrirán los ojos proféticos para ver a sus hijos nacidos por Mashíaj entre los gentiles.

En Revelación 7:9, 13-14 está escrito:

“Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos… Y uno de los ancianos habló diciéndome: Estos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido? Y yo le respondí: Señor mío, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

En este texto encontramos cuatro cosas que concuerdan con el pasaje que estamos estudiando en Bereshit:

  • ·Miré, y vi – Israel vio, cf. Génesis 48:8a.
  • ·De las naciones – Mis hijos que Elohim me ha dado aquí, cf. Génesis 48:9.
  • ·¿Quiénes son y de donde han venido? – ¿Quiénes son estos?, cf. Génesis 48:8b.
  • ·Son los que vienen de la gran tribulación – Tu padre está enfermo, cf. Génesis 48:1.

48:9  “Y Yosef respondió a su padre: Son mis hijos, los que Elohim me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos a mí, te ruego, para que yo los bendiga.” – El Mismo Mesías ben Yosef va a confesar que los ex gentiles son sus hijos y convencer a Israel de que son legítimos aunque nacieron en el mundo pagano y por madres no judías, como está escrito en Lucas 12:8:

“Y os digo, que a todo el que me confiese delante de los hombres, el Hijo del Hombre le confesará también ante los ángeles de Elohim”

“Acércalos a mí” – En los últimos tiempos Ben Yosef cada vez más va acercando sus hijos a Israel. El movimiento mesiánico entre los gentiles está iniciado por el Mesías Yeshúa para acercar a sus hijos a Israel.

“para que yo los bendiga” – Hay una bendición muy grande para los hijos de Ben Yosef, nacidos entre los gentiles que se acercan a Israel.

Segunda aliyá, 48:10-16

48:10 “Y los ojos de Israel estaban tan débiles por la vejez que no podía ver. Entonces Yosef se los acercó, y él los besó y los abrazó.” – Cuando el Eterno haga volver los cautivos de Tsion, Israel será como los que sueñan, no podrán ver bien, cf. Salmo 126.

“Yosef se los acercó” – El acercamiento al judaísmo e Israel de los hijos de Ben Yosef en los últimos tiempos no está hecho bajo la dirección de los rabinos que niegan a Yeshúa, sino bajo la dirección de Yeshúa HaMashíaj. Hay personas que niegan a Yeshúa con el fin de obtener aceptación dentro del judaísmo tradicional y hacer aliyá a Israel. Ellos han salido de lo que enseña la Torá para estos tiempos. Según la Torá Yosef es el que acerca a sus hijos a Israel en los últimos tiempos, no Yehudá. Sólo el movimiento dirigido por Yeshúa resultará en el cumplimiento de estas profecías. Los que buscan el reconocimiento de los hombres serán avergonzados. El que busca ser dirigido por Yeshúa llegará a Israel y será abrazado y besado.

Hay dos ejes principales en Israel, Yehudá y Efrayim. Alrededor de estas dos tribus gira toda la historia de salvación, no solamente alrededor de los judíos, sino también alrededor de los descendientes de Efrayim que fueron totalmente asimilados entre los gentiles después de la invasión Asiria en el año 722 a.e.c. Efrayim es la tribu más importante de las diez tribus que constituyeron el reino del norte, la casa de Israel. Por eso Efrayim representa al resto de las diez tribus. En los últimos tiempos Efrayim será reunido con Yehudá para ser un solo pueblo bajo el gobierno del Mesías, como está escrito en Ezequiel 37:15-28:

“Y vino a mí la palabra del Eterno, diciendo: Y tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella: “Para Yehudá y para los hijos de Israel, sus compañeros.” Toma luego otra vara y escribe en ella: “Para Yosef, vara de Efrayim, y para toda la casa de Israel, sus compañeros.” Júntalas la una con la otra en una sola vara para que sean una sola en tu mano. Y cuando los hijos de tu pueblo te hablen, diciendo: “¿No nos explicarás qué quieres decir con esto?”, diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘He aquí, tomaré la vara de Yosef, que está en la mano de Efrayim, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Yehudá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.’” Y las varas en que escribas estarán en tu mano a la vista de ellos, y diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘He aquí, tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra. ‘Y haré de ellos una nación en la tierra, en los montes de Israel; un solo rey será rey de todos ellos; nunca más serán dos naciones, y nunca más serán divididos en dos reinos. ‘No se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones; sino que los libraré de todos los lugares en que pecaron y los limpiaré. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Elohim. ‘Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; andarán en mis ordenanzas y guardarán mis estatutos y los cumplirán. ‘Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Yaakov, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será su príncipe para siempre. ‘Y haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos. Y los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. ‘Mi morada estará también junto a ellos, y yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo. ‘Y las naciones sabrán que yo, el Eterno, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre.’””

En Lucas 15 se habla del padre que tiene dos hijos. El hijo mayor representa a los judíos que están cerca del Padre celestial, pero no tienen una relación íntima con él, sólo legalista, por no reconocer a Yeshúa. El hijo menor representa a Efrayim, el hijo menor de Yaakov, el cabeza de las 10 tribus, que salió a los gentiles y desperdició su herencia israelita. Ahora está volviendo a casa, pero el hijo mayor, el judío, no quiere recibirlo, porque está confesando a Yeshúa como el Mesías de Israel. Además tiene un montón de costumbres cristianas y paganas que huelen a cerdo. El hijo mayor no quiere entrar en la fiesta que el Padre está dando por causa del regreso del hijo menor.

Pero el punto principal, al cual quiero llegar es este: No es el hijo menor que sale al hijo mayor para intentar de reconciliarse con él. El hijo menor se reconcilia con el Padre. Es el padre que sale a hablar con el hijo mayor. No tenemos que ir a los judíos y someternos a sus doctrinas antimesiánicas para ser aceptados dentro de Israel. El Padre celestial es el Elohim de Israel. Si somos parte de su familia, somos parte de Israel y no necesitamos buscar agradar a los hombres. Yeshúa es el Mesías de Israel y si estamos con él se encargará de arreglar todas las cosas conforme al plan divino. ¿Cómo vamos a dejar a Yeshúa para ser aceptados por los hombres? ¿Cómo no vamos a confesarle delante de los hombres? El que no confiesa al Hijo, tampoco tiene al Padre, como está escrito en 1 Juan 2:23:

“Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre.”

Alguno dirá: “No necesito confesar a Yeshúa para hacer la conversión con un rabino. Puedo creer en Yeshúa en mi interior y seguir siendo su discípulo en secreto. Así llegaré a ser aceptado en el mundo judío.”

Necio, ¿cómo no vas a confesar el nombre de Aquél que no tuvo vergüenza de ti y sufrió públicamente desnudo sobre el madero para así confesar que te ama? ¿Cómo no vas a ser fiel al que viene a gobernar en Israel? ¿Cómo crees que vas a poder vivir en secreto con tu fe? ¿Cómo vas a esconder tu luz y no alumbrar delante de todos? Yeshúa dijo en Mateo 10:32-33:

“Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.”

En la CONFESIÓN del nombre de Yeshúa está la salvación, como está escrito en Romanos 10:9-10:

“que si confiesas con tu boca a Yeshua por Señor, y crees en tu corazón que Elohim le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.”

En 1 Juan 4:1-3 está escrito:

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Elohim, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. En esto conocéis el Espíritu de Elohim: todo espíritu que confiesa que Yeshúa HaMashíaj ha venido en carne, es de Elohim; y todo espíritu que no confiesa a Yeshúa, no es de Elohim; y este es el espíritu del anti-mesías, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.”

1 1 Juan 4:15 está escrito:

“Todo aquel que confiesa que Yeshúa es el Hijo de Elohim, Elohim permanece en él y él en Elohim.”

Amado hermano, que en estos momentos estás volviendo a casa, escúchame bien: ¡No puedes dejar de confesar a Yeshúa si quieres permanecer en el Elohim de Israel! En tu confesión está el poder. En la confesión del Nombre de Yeshúa está tu salvación y la vida eterna. No lo niegues ni le ocultes, por nada en el mundo. Este mundo pasará, pero Yeshúa es el Señor para siempre y pronto se sentará en el trono juzgando las doce tribus de Israel. ¡No le falles ahora, cuando más necesitas confesar su nombre!

En el Midrash que relata nuestro Rebe, en Lucas 15, vemos como el padre es el que tiene la última palabra en la discusión con el hijo mayor. De la misma manera el Padre celestial se está encargando de tratar con los judíos que todavía no entienden que lo que estamos viviendo en el movimiento mesiánico, o de raíces hebreas, es parte de un plan divino para la restauración de Israel. El hijo menor, Efrayim, está volviendo a casa y el judío no está contento. ¡Pero al final el Padre tendrá la última palabra en esta historia! Entonces celebraremos la fiesta de Sukot durante mil años. ¡Si niegas a Yeshúa para agradar al hijo mayor, no tendrás parte de esa fiesta! Serás echado al lago de fuego y azufre.

48:11 “E Israel dijo a Yosef: Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Elohim me ha permitido ver también a tus hijos.” – Israel no ha pensado que volverá a ver el rostro de Yeshúa. La mayoría de los judíos creen todavía que Yeshúa está muerto. Pero no sólo está vivo, está gobernando y tiene hijos entre los gentiles. Y en este tiempo va acercando esos hijos a Israel. El que no se está acercando a Israel en este tiempo no está dirigido por el espíritu del Mesías.

48:12 “Entonces Yosef los hizo salir de las rodillas de Yaakov, y se inclinó con su rostro en tierra.” – Los dos hijos de Yosef, que tenían más de 25 años en ese momento, fueron introducidos entre las rodillas de Yaakov y luego retirados. Esto constituía un acto oficial de adopción, como si los dos hubieran salido directamente de entre sus lomos. Así llegaron a ser legalmente sus hijos, con plenos derechos dentro de Israel, al igual que Reuvén y Shimón. Este acto impactó tanto a Yosef, que se inclinó y adoró al Padre celestial. Los versículos 9-12 muestran la adopción de estos hijos dentro de Israel y los versículos 13-22 hablan de la bendición que estos dos hijos recibieron por su padre.

Los hijos de Ben Yosef que en este tiempo se van acercando a Israel, dirigidos por el Mesías, serán introducidos en Israel y reestablecidos como hijos con pleno derecho de herencia dentro de la tierra de Israel. ¡Bendito sea el Eterno!

48:13 “Y Yosef tomó a los dos, a Efrayim con la derecha, hacia la izquierda de Israel, y a Menashé con la izquierda, hacia la derecha de Israel, y se los acercó.” – La palabra “tomó” hace alusión al momento de la boda entre el Mesías y su novia. Esta palabra se usa para el segundo paso del matrimonio hebreo, cuando el novio va a la casa de la novia y la “toma” para llevarla a la casa de su padre donde se finaliza el acto matrimonial.

48:14 “Pero Israel extendió su derecha y la puso sobre la cabeza de Efrayim, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Menashé, cruzando adrede sus manos, aunque Menashé era el primogénito.” – La mano derecha representa al Mesías, que está a la diestra del Padre en las alturas. La mano del Mesías está sobre Efrayim aunque haya sido esparcido entre las naciones. Esa mano le está haciendo volver a casa ahora.

Yaakov cruzó las manos adrede, sabiendo que el menor iba a ser puesto sobre el mayor.

Los brazos cruzados forman la letra X que es la letra Tav en el alfabeto hebreo arcaico, que fue el que Moshé usó para escribir la Torá. La Tav es la última letra del alefato hebreo y significa “señal”, “sello”, “pacto”. Yeshúa dijo que él es la Alef y la Tav, cf. Revelación 22:13, lo cual implica que el Mesías es el inicio y el final de la Escritura dada del Cielo. El Mesías es la Tav, lo cual también significa que él va terminando la obra del Eterno. El mismo es la señal y ha sellado el pacto entre el Eterno e Israel con su propia sangre. Así que lo que hubo entre Israel y los hijos de Yosef fue una de las señales del Mesías que ha terminado la obra del Eterno, la X, la Tav. El Mesías Yeshúa es la razón por la que los hijos nacidos en el mundo gentil puedan volver a casa y ser bendecidos por Israel.

La X es también el símbolo del madero donde tuvo que morir el Hijo de Yosef para reconciliar al mundo con el Padre. De esta manera vemos que entre el Padre y los hijos de Ben Yosef está la muerte del Mesías. Ese es el lugar de bendición para el mundo. Ese es el lugar de reconciliación entre los hijos de Israel y el Eterno. Ese es el lugar de reconciliación entre el hombre y Elohim, como está escrito en Efesios 2:16-18:

“y para reconciliar con Elohim a los dos en un cuerpo por medio del madero, habiendo dado muerte en ella a la enemistad. Y VINO Y ANUNCIO PAZ A VOSOTROS QUE ESTABAIS LEJOS, Y PAZ A LOS QUE ESTABAN CERCA; porque por medio de El los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre en un mismo Espíritu.”

En Colosenses 1:20-22 está escrito:

“y por medio de él reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su madero, por medio de él, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos. Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora él os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de él”

48:15-16 “Y bendijo a Yosef, y dijo: El Elohim delante de quien anduvieron mis padres Avraham y Yitsjak, el Elohim que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día,  el ángel que me ha rescatado de todo mal, bendiga a estos muchachos; y viva en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Avraham y Yitsjak; y crezcan para ser multitud en medio de la tierra.” – Esta bendición, junto con la adoración sobre el bastón, son las únicas cosas que fueron destacadas de la vida del patriarca, en Hebreos 11, que es el capítulo de los héroes de la fe. ¿Qué fue tan especial en esta bendición? ¿Por qué este acto constituye una de las mayores obras de fe que se han producido en toda la historia humana?

Toda la vida de Yaakov había sido una lucha fuerte. 37 años de su vida pasó fuera de la tierra de la promesa. Allí nacieron todos sus hijos menos uno. Yaakov tuvo muchos peligros en su vida y de todos estos peligros fue guardado y en medio de sus luchas fue bendecido. Este mismo poder guardador y protector de HaShem fue el que ahora se transmitió a los hijos adoptados. Aunque hayan nacido en Egipto por una mujer no israelita, aunque se críen en un ambiente pagano de idolatría y de magia, aunque ellos sean expuestos a las presiones de sus amigos no israelitas, HaShem los va a guardar para no perder su identidad hebrea y puedan ser llamados por mi nombre, Israel.

Esta oración se cumplió en Egipto y las dos tribus Efrayim y Menashé habían crecido muchísimo y guardado su identidad tribal antes de la gran salida. Sin embargo hay un poder en esta bendición para el tiempo moderno. A pesar de que las tribus se hayan perdido entre las naciones, hay un ángel que los va a rescatar en este tiempo para que vuelvan y se identifiquen de nuevo como israelitas.

Tercera aliyá, 48:17-22

48:17 “Cuando Yosef vio que su padre había puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efrayim, esto le desagradó; y asió la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efrayim a la cabeza de Menashé.” – El orden profético tiene preferencia sobre el orden natural.

48:19 “Mas su padre rehusó y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor será más grande que él, y su descendencia llegará a ser plenitud de naciones.” – Menashé llegó a ser un pueblo, una tribu grande dentro de Israel con un territorio inmenso en los dos lados del río Yardén. En el censo de Números 1, Menashé es la tribu más pequeña. Pero según Números 26:34 hay un aumento de 64 % de su población durante los 38 años en el desierto. Fue la tribu que más crecía durante ese tiempo. También llegó a ser grande por el juez Guidón que surgió de Menashé, cf. Jueces 7-8. Pero Efrayim sería mayor. De él salió Yehoshúa, el sucesor de Moshé. Efrayim recibe también la palabra de que llegará a ser plenitud de naciones, en hebreo “meló ha-goyim”. Rashí se basa en los midrashes y dice que significa que su descendencia llenará los pueblos, en el sentido de que la fama de Yehoshúa producirá un impacto entre las naciones por haber detenido el sol en Guivón y la luna en el valle de Ayalón, cf. Josué 10:12.

Sin embargo el texto hebreo invita a una consideración mayor. Literalmente dice “y su descendencia será plenitud de las naciones (gentiles)”. Hay un lugar más en las Escrituras donde aparece la misma expresión, en Romanos 11:25-26, donde está escrito:

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y así, todo Israel será salvo; tal como está escrito: EL LIBERTADOR VENDRA DE TSION; APARTARA LA IMPIEDAD DE YAAKOV.”

De este texto podemos sacar varias conclusiones importantes:

  • ·Sólo una parte de Israel ha sido endurecida durante un tiempo limitado. No se trata de todo Israel ni para siempre.
  • ·Esto es un misterio, es decir, es parte del plan divino para la salvación del mundo que es difícil entender.
  • ·La plenitud de los gentiles tiene que entrar en esa salvación que sólo pertenece a Israel.
  • ·La salvación de todo Israel depende de la entrada de la plenitud de los gentiles.
  • ·Todo Israel incluye no solamente el pueblo judío, sino también la plenitud de los gentiles.
  • ·La impiedad será quitada de Yaakov, que son las doce tribus, no solamente los judíos que representan dos tribus de Israel, Yehudá y Binyamín y posiblemente Leví.

Este plan de salvación del Eterno es uno de los misterios más maravillosos. Voy a intentar de trazarlo con pocas palabras.

En 1 Reyes 12 se ve como el reino se dividió en dos naciones. Esto ocurrió en el territorio de Efrayim, en la ciudad de Shejem, que fue entregado a Yosef, según Génesis 48:22. Efrayim llegó a ser la tribu principal para el reino del norte.  El primer rey de las diez tribus del norte fue Yeravam (Jeroboam), de la tribu de Efrayim, 1 Reyes 11:26, 28. Desde ese día en adelante ha habido división entre las dos casas de Israel, 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Esta división vino del Eterno, 1 Reyes 12:24; 2 Crónicas 10:15. Este era el misterio que formaba parte del plan divino de salvación para todo el mundo gentil. El reino del norte se paganizó rápidamente con la introducción de una religión sincretista, 1 Reyes 12:28-33. Los profetas Amós y Hoshea fueron enviados al reino del norte para anunciar su pronta destrucción. La casa de Israel iba a ser enviada a las naciones y mezclarse entre ellas, como está escrito en Oseas 7:8a:

“Efrayim se mezcla con las naciones”

En Levítico 26:33a está escrito:

“A vosotros, sin embargo, os esparciré entre las naciones”

En el Salmo 106:26-27 está escrito:

“Por tanto, les juró abatirlos en el desierto, y esparcir su simiente entre las naciones, y dispersarlos por las tierras.”

En Oseas 1:4-5 está escrito:

“Y el Eterno dijo a Hoshea: Ponle por nombre Yizreel, porque dentro de poco castigaré a la casa de Yehú por la sangre derramada en Yizreel, y pondré fin al reino de la casa de Israel. Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Yizreel.”

Este Yizreel fue el primer hijo del profeta con su mujer que era prostituta. El matrimonio entre el profeta y esta mujer refleja el pacto entre la casa de Israel, las 10 tribus del norte, y el Eterno. El primer hijo fue llamado Yizreel que significa “Elohim sembrará”. Así que los hijos de la casa de Efrayim eran las semillas para la siembra que Elohim iba a esparcir entre las naciones, como dice Mateo 13:3b:

“He aquí, el sembrador salió a sembrar.”

Esa siembra dará un fruto en los últimos tiempos, como está escrito en Mateo 13:39b:

“la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.”

En Oseas 1:6-11 está escrito:

“Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por nombre Lo-Rujamá (ninguna compasión), porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás. Pero me compadeceré de la casa de Yehudá (el pueblo judío) y los salvaré por el Eterno su Elohim; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes. Después de haber destetado a Lo-Rujamá, ella concibió y dio a luz un hijo. Y el Señor dijo: Ponle por nombre Lo-Amí, porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Elohim. Y el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar; y sucederá que en el lugar donde se les dice: No sois mi pueblo, se les dirá: Sois hijos del Elohim viviente. Y los hijos de Yehudá y los hijos de Israel se reunirán, y nombrarán para sí un solo jefe, y subirán de la tierra, porque grande será el día de Yizreel.”

El profeta dibuja el plan del Eterno para la casa de Israel con pocos brochazos. Primero será rechazada la casa de Israel. Luego se convertirá en una cantidad tan grande que no se puede contar, como la arena del mar, lo cual indica que están dentro de las naciones del mundo. Luego se habla de una restauración de la identidad israelita en el mismo lugar donde fueron rechazados, en la tierra de Israel. Esto será el resultado de una unificación entre los hijos de Yehudá, los judíos, que nunca perdieron su identidad, y los hijos de Israel que hayan dejado su identidad gentil en los últimos tiempos. Juntos reconocerán a Yeshúa como el Mesías. Luego dice que subirán de la tierra lo cual es una alusión al arrebatamiento de todos los que son del Mesías. Como el día de Yizreel, el día de la siembra de Elohim, era grande, los hijos de Israel están entre todas las naciones gentiles, y desde allí serán arrebatados para encontrarse con el Mesías cuando vuelva a la tierra.

En Oseas 2:14-23 habla del proceso desde la deportación a Asiria hasta el regreso a la tierra bajo el Mesías, según está escrito:

“Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto (las naciones gentiles), y le hablaré al corazón. Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Ajor por puerta de esperanza. Y allí cantará como en los días de su juventud, como en el día en que subió de la tierra de Egipto. Sucederá en aquel día–declara el Eterno– que me llamarás Ishí y no me llamarás más Baalí. Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. En aquel día haré también un pacto por ellos con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y haré que ellos duerman seguros. Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasión; te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás al Eterno.  Y sucederá que en aquel día yo responderé–declara el Eterno–, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra, y la tierra responderá al trigo, al mosto y al aceite, y ellos responderán a Yizreel. La sembraré para mí en la tierra, y tendré compasión de la que no recibió compasión, y diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo, y él dirá: Tú eres mi Elohim.”

En Amós 5:1-2 está escrito acerca de la casa de Israel como nación:

“Oíd esta palabra que yo pronuncio como lamentación sobre vosotros, casa de Israel (no incluye al pueblo judío). Ha caído, no volverá a levantarse la virgen de Israel; abandonada yace en su tierra, no hay quien la levante.”

En Amós 8:2 está escrito:

“y El dijo: ¿Qué ves, Amós? Y respondí: Una canasta de fruta de verano. Entonces el Eterno me dijo: Ha llegado el fin para mi pueblo Israel (no para el pueblo judío). Ya no volveré a dejarlos sin castigo.”

En Amós 9:8-15 está escrito:

“He aquí, los ojos del Señor Eterno están sobre el reino pecador (la del norte), y yo lo destruiré de sobre la faz de la tierra; sin embargo, no destruiré totalmente a la casa de Yaakov (se refiere a las doce tribus) –declara el Eterno. Porque he aquí, yo daré un mandato, y zarandearé a la casa de Israel entre todas las naciones, como se zarandea el grano en la criba, sin que caiga ni un grano en tierra. A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen: “No nos alcanzará ni se nos acercará la desgracia.” En aquel día levantaré el tabernáculo caído de David, repararé sus brechas, levantaré sus ruinas, y lo reedificaré como en tiempo pasado, para que tomen posesión del remanente de Edom y de todas las naciones donde se invoca mi nombre –declara el Eterno, que hace esto. He aquí, vienen días–declara el Eterno– cuando el arador alcanzará al segador, y el que pisa la uva al que siembra la semilla; cuando destilarán vino dulce los montes, y todas las colinas se derretirán. Restauraré el bienestar de mi pueblo Israel (las 12 tribus), y ellos reedificarán las ciudades asoladas y habitarán en ellas; también plantarán viñas y beberán su vino, y cultivarán huertos y comerán sus frutos. Los plantaré en su tierra, y no serán arrancados jamás de la tierra que les he dado –dice el Eterno tu Elohim.”

La casa de Israel no recibió ninguna compasión con la invasión asiria, en el añó 722 a.e.c., sino que fue totalmente destruida como nación. Las diez tribus fueron llevadas a los países que están ubicadas al norte de Israel, cf. 2 Reyes 17:6. De allí se esparcieron por todo el mundo. Sin embargo se puede encontrar rastros claros de varias de las diferentes tribus en los países nor-occidentales, de Europa y Norteamérica.

En Zacarías 10:3-12 está escrito:

“Contra los pastores se enciende mi ira (los líderes en Israel durante el tiempo del segundo templo), y a los machos cabríos castigaré (los judíos poderosos que oprimían a los pobres); porque el Eterno de los ejércitos ha visitado su rebaño (por medio de Yeshúa), la casa de Yehudá (sólo el pueblo judío, no la casa de Efrayim), y hará de ellos como su caballo de honor en la batalla. De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él todo gobernante (El Mesías); juntos serán como valientes, que en la batalla huellan al enemigo en el barro de las calles; pelearán, porque el Eterno estará con ellos, y serán avergonzados los que montan a caballo. Fortaleceré la casa de Yehudá (el restablecimiento del estado de Israel en 1948) y la casa de Yosef salvaré (esparcida entre los gentiles), y los haré volver (al Mesías, a la Torá y a la tierra de Israel) porque me he compadecido de ellos (las 10 tribus perdidas); y serán como si no los hubiera rechazado (restauradas en Israel), porque yo soy el Eterno su Elohim, y les responderé. Efrayim (Las 10 tribus) será como un valiente, y se alegrará su corazón como por el vino (cf. Génesis 43:34); sus hijos (las generaciones futuras) lo verán y se alegrarán, y se regocijará su corazón en el Eterno. Y les silbaré para reunirlos (el movimiento mesiánico y de raíces hebreas entre los no-judíos), porque los he redimido (por medio de Yeshúa el Mesías); y serán tan numerosos como eran. Cuando yo los esparza entre los pueblos, aun en lejanas tierras se acordarán de mí, y vivirán con sus hijos, y volverán. Los haré volver de la tierra de Egipto (Egipto), y de Ashur (Asiria) los recogeré; los traeré a la tierra de Guilad (Jordania) y del Levaón (Líbano), hasta que no haya sitio para ellos (las 10 tribus restauradas). Pasarán por el mar de la angustia, y El herirá las olas en el mar y se secarán todas las profundidades del Nilo; y será abatido el orgullo de Ashur y apartado el cetro de Egipto. Yo los fortaleceré en el Eterno, y en su nombre andarán–declara el Eterno.”

En Romanos 9:23-26 está escrito:

“Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano El preparó para gloria, es decir, nosotros, a quienes también llamó, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles. Como también dice en Hoshea: A LOS QUE NO ERAN MI PUEBLO, LLAMARE: “PUEBLO MIO”, Y A LA QUE NO ERA AMADA: “AMADA mía.” Y ACONTECERA QUE EN EL LUGAR DONDE LES FUE DICHO: “VOSOTROS NO SOIS MI PUEBLO”, ALLI SERAN LLAMADOS HIJOS DEL DIOS VIVIENTE.”

El Shaliaj (apóstol) Shaúl está usando los textos de Oseas 2:23 y 1:10 que fueron dados para la casa de Israel, en referencia a los gentiles. Así que lo que anteriormente era la casa de Israel ahora son gentiles. Con la salvación de los gentiles está volviendo la casa de Israel de entre todas las naciones, y así será salvo todo Israel, como leímos en Romanos 11:26.

De esta manera Efrayim cumple un plan profético, por medio de salvación para los gentiles.

En Oseas 11:8-10 está escrito:

“¿Cómo podré abandonarte, Efrayim? ¿Cómo podré entregarte, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como a Adma? ¿Cómo podré tratarte como a Tsevoyim? Mi corazón se conmueve dentro de mí, se enciende toda mi compasión. No ejecutaré el furor de mi ira; no volveré a destruir a Efrayim. Porque yo soy Elohim y no hombre, el Santo en medio de ti, y no vendré con furor. En pos del Eterno caminarán, El rugirá como un león; ciertamente El rugirá, y sus hijos vendrán temblando desde el occidente.”

Como el Eterno está interesado en salvar a su hijo Efrayim, al mismo tiempo salva a los gentiles que no son descendientes de Israel. Ese es el misterio del cual se habla de Romanos 11:25. Por medio de la entrada de la plenitud de los gentiles, que son los hijos de Efrayim, según Génesis 48:19, será salvo TODO Israel, las 12 tribus, incluyendo a los judíos que nunca perdieron su identidad israelita.

“¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!” (Romanos 11:33)

48:20 “Y los bendijo aquel día, diciendo: Por ti bendecirá Israel, diciendo: Que Elohim te haga como Efrayim y Menashé. Así puso a Efrayim antes de Menashé” – Esta bendición se pronuncia cada Kabalat Shabat, recepción del Shabat, cuando los padres judíos bendicen a sus hijos varones en la mesa del Shabat. El pone su mano derecha sobre la cabeza de cada uno de ellos y pronuncia estas palabras: “Yesimjá Elohim ke-Efrayim ve-ji-Menashé”.

¿Por qué estos dos hijos de Yosef fueron puestos como ejemplos para todos los hijos de Israel? Podemos destacar varias razones:

  • ·A pesar de que el menor fue puesto sobre el mayor nunca hubo riña entre ellos.
  • ·A pesar de ser criados en un ambiente de paganismo y de magia, nunca perdieron la fe en el Elohim de Israel, su identidad israelita o las instrucciones de sus antepasados.
  • ·A pesar de haber nacido y vivido toda la vida fuera de la tierra de Israel, nunca perdieron la esperanza de volver a la tierra de sus padres.

Estos dos son grandes ejemplos para todos los hijos de Israel.

48:22 “Y yo te doy una parte más que a tus hermanos, la cual tomé de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “una parte” es “shejem”. Se trata de la parcela que Yaakov compró enfrente de la ciudad, cf. Génesis 33:19, y también la misma ciudad que fue tomada por Shimón y Leví, cf. Génesis 34. Este lugar fue dado a Yosef, como también está escrito en Juan 4:5-6a:

“Llegó, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la parcela de tierra que Yaakov dio a su hijo Yosef; y allí estaba el pozo de Yaakov.”

En Josué 24:32 está escrito:

“Los huesos de Yosef, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, fueron sepultados en Shejem, en la parcela de campo que Yaakov había comprado a los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas de plata; y pasaron a ser posesión de los hijos de Yosef.”

Desde su primera venida el Mesías ha estado buscando las ovejas perdidas de las dos casas. Esa fue la razón por la que tenía que pasar por Shomrón (Samaria), según está escrito en Juan 4:4:

“Y tenía que pasar por Shomrón.”

El Mesías se fue a un lugar clave en la historia de Israel y en el plan de salvación del Eterno, al territorio de Sicar, que es lo mismo que Shejem. Shejem fue una ciudad de refugio en el territorio de la tribu de Efrayim, cf. Josué 20:7; 21:21; 1 Crónicas 6:67. Allí fue dividido el reino. Shejem fue la primera capital del reino del norte, 1 Reyes 12:25. Allí vivían los samaritanos, que son una mezcla entre los pocos sobrevivientes de las tribus del norte y los pueblos gentiles que el rey de Asiria trajo a la tierra después de la destrucción del reino de Israel, cf. 2 Reyes 17:24, 29. Los samaritanos son los únicos descendientes de la casa de Efrayim que no han perdido su identidad israelita, como está escrito en Juan 4:12:

“¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Yaakov, que nos dio el pozo del cual bebió él mismo, y sus hijos, y sus ganados?”

La mujer samaritana llamó a Yaakov “nuestro padre”. Este pueblo era parte del plan de salvación del Eterno por ser descendientes de Yaakov y por eso el Mesías tenía que pasar por allí para buscar y salvar lo que se había perdido.

En Juan 4:6-7 está escrito:

“y allí estaba el pozo de Yaakov. Entonces Yeshúa, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta. Una mujer de Shomrón viene a sacar agua, y Yeshúa le dice: Dame de beber.”

Este relato se parece a Génesis 24 cuando el siervo de Avraham fue a buscar una novia para Yitsjak. En este momento el Mesías se sienta junto al pozo porque está buscando su novia también entre los samaritanos. Estos samaritanos esperaban la salvación por medio del Mesías, como está escrito en Juan 4:22, 25-26:

“Vosotros (los samaritanos) adoráis (con vuestros sacrificios) lo que no conocéis (el Elohim de Israel); nosotros (los judíos) adoramos (con nuestros sacrificios en el templo) lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos… La mujer le dice: Sé que el Mesías viene (el que es llamado Cristo); cuando El venga nos declarará todo. Yeshúa le dice: Yo soy, el que habla contigo.”

En Juan 4:35 está escrito:

“¿No decís vosotros: “Todavía faltan cuatro meses, y después viene la siega”? He aquí, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos que ya están blancos para la siega.”

Aquí hay una similitud de expresiones con Génesis 48:8 donde dice que Yaakov vio a los hijos de Yosef. Los samaritanos son descendientes de Yosef y el Mesías los está viendo como una cosecha para el reino venidero, como está escrito en Juan 4:39-42:

“Y de aquella ciudad, muchos de los samaritanos creyeron en El por la palabra de la mujer que daba testimonio, diciendo: El me dijo todo lo que yo he hecho. De modo que cuando los samaritanos vinieron a El, le rogaban que se quedara con ellos; y se quedó allí dos días. Y muchos más creyeron por su palabra, y decían a la mujer: Ya no creemos por lo que tú has dicho, porque nosotros mismos le hemos oído, y sabemos que éste es en verdad el Salvador del mundo.”

Yeshúa se quedó dos días en Shejem. Estos dos días corresponden a los dos mil años que ahora el Mesías ha estado buscando en el mundo gentil a los descendientes de las doce tribus de Israel junto con los demás gentiles, para salvarlos.

En Hechos 15:14-18 está escrito:

“Shimón ha relatado cómo Elohim al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito: DESPUES DE ESTO VOLVERE, Y REEDIFICARE EL TABERNACULO DE DAVID QUE HA CAIDO. Y REEDIFICARE SUS RUINAS, Y LO LEVANTARE DE NUEVO, PARA QUE EL RESTO DE LOS HOMBRES BUSQUE AL SEÑOR, Y TODOS LOS GENTILES QUE SON LLAMADOS POR MI NOMBRE, DICE EL SEÑOR, QUE HACE SABER TODO ESTO DESDE TIEMPOS ANTIGUOS.”

El texto que el Nasí Yaakov está citando está sacado de Amós 9:11-12. La reedificación del tabernáculo de David se refiere a la restauración del gobierno de la casa de David. Cuando Yeshúa vino por primera vez fue iniciada esta obra de reedificación, como está escrito en Lucas 1:32-33:

“Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Elohim le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Yaakov para siempre, y su reino no tendrá fin.”

Con esta venida del Mesías se abrió la puerta para que los gentiles pudieran ser parte del pueblo que ha sido tomado para el Nombre del Eterno. La palabra griega que ha sido traducida en Hechos 15:14, 23 como “de entre” es “ex”, y significa “fuera de”, “salido de”, “ex”. Se trata de que los que han creído en el Mesías de entre las naciones son ex gentiles. Ahora son “pueblo para su Nombre”, es decir, ya no son gentiles sino parte del pueblo de Israel, cf. Efesios 2:11-22; 3:4-8; 4:17; 1 Corintios 5:1; 12:2; Revelación 5:9-10.

Cuarta aliyá, 49:1-18

49:1  “Entonces Yaakov llamó a sus hijos, y dijo: Reuníos para que os haga saber lo que os ha de acontecer en los días venideros.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “venideros” es “ajarit”, y significa “últimos”, “finales”. Rashí dice, basado en el Talmud, que Yaakov quiso revelarles el final de los tiempos, pero en ese momento el Ruaj HaKodesh se retiró de él, y comenzó a decir otras cosas. Un Midrash cuenta lo siguiente:

“Yaakov quiso revelar a sus hijos el momento de la llegada del Mashíaj. Supo que se mantendrían fieles a HaShem aun cuando supieran que el tiempo de la redención fuera lejano. Sin embargo, el Todopoderoso decidió que la fecha de la redención debía mantenerse en secreto de los hijos de Yaakov a causa de las generaciones futuras que no serían tan grandiosas como los hijos de Yaakov. Las generaciones futuras desesperarían en el exilio si supieran que el momento destinado estuviera tan lejano.”

Sin embargo, en la bendición de Yaakov encontramos mensajes proféticos que revelan el futuro de cada tribu, incluso hasta el momento de la venida del Mesías. Encontramos tres características en el mensaje de Yaakov para cada uno de sus hijos:

  • ·La identidad y el carácter de cada tribu.
  • ·El desarrollo histórico de cada tribu.
  • ·Los sucesos de los últimos tiempos.

49:3-4 “Reuvén, tú eres mi primogénito, mi poderío y el principio de mi vigor, prominente en dignidad y prominente en poder. Incontrolable como el agua, no tendrás preeminencia, porque subiste a la cama de tu padre, y la profanaste: él subió a mi lecho.” – Reuvén seguía siendo el primogénito de Yaakov en cuanto a todas las genealogías. Esto nos enseña que hubo arrepentimiento en él por haber pecado con la concubina de su padre. Sin embargo, por su pecado perdió la primogenitura, la doble porción de la herencia, el sacerdocio y la monarquía. Esto nos enseña que el que no sabe controlar su instinto sexual no podrá llegar a puestos importantes en el Reino.

Según Rashí y otros, los descendientes de Reuvén poblaron Francia. Francia ha sido una nación preeminente durante mucho tiempo, pero antes de la venida del Mesías perderá esa posición. Últimamente Francia está tomando una posición muy negativa contra el pueblo judío y esto le será muy contraproducente.

49:5-7 “Shimón y Leví son hermanos; sus armas instrumentos de violencia. En su consejo no entre mi alma, a su asamblea no se una mi gloria, porque en su ira mataron hombres, y en su obstinación desjarretaron bueyes. Maldita su ira porque es feroz; y su furor porque es cruel. Los dividiré en Yaakov, y los dispersaré en Israel.” – La ira de Shimón y Leví fue maldecida, no ellos mismos. La violencia trae maldición sobre una nación. La tribu de Shimón fue en la brecha para pecar en el asunto de Baal-Peor, cf. Números 25:6-14; 26:1, y por eso su tribu bajó un 63 %, de 59.300 a 22.200 entre los censos que se encuentran en Números 1 y 26. Shimón no tuvo su propio territorio en la tierra, sino que sus tierras estaban divididas dentro de la tribu de Yehudá, cf. Josué 19:1. Leví tampoco tuvo un territorio propio en la tierra, sino fue repartido en 48 ciudades por todo el país, cf. Josué 18:7. Shimón llegó a ser una tribu pobre, pero entre ellos habría muchos escribas, cf. Zacarías 12:13. Hay fuentes que muestran que los celtas fueron descendientes de la tribu de Shimón.

49:8-12 “A ti Yehudá, te alabarán tus hermanos; tu mano en la cerviz de tus enemigos; se inclinarán a ti los hijos de tu padre. Cachorro de león es Yehudá; de la presa, hijo mío, has subido. Se agazapa, se echa como león, o como leona, ¿quién lo despertará? El cetro no se apartará de Yehudá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Shiló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos. El ata a la vid su pollino, y a la mejor cepa el hijo de su asna; él lava en vino sus vestiduras, y en la sangre de las uvas su manto. Sus ojos están apagados por el vino, y sus dientes blancos por la leche.” – Hay varias palabras claves en esta profecía que aluden a Mashíaj, por ejemplo: “A ti”, “hijo mío”, “has subido”, “atando”, “vid”, “pollino”, “sus vestiduras”, “la sangre”, “vino”. Todo esto habla de la primera venida del Mesías, que vino de la tribu de Yehudá.

La mano de Yehudá estaba en la cerviz de los enemigos por medio del rey David, según 2 Samuel 22:38-41 donde está escrito:

“Perseguí a mis enemigos y los destruí, y no me volví hasta acabarlos. Los he consumido y los he destrozado, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies. Pues tú me has ceñido con fuerza para la batalla; has subyugado debajo de mí a los que contra mí se levantaron. También has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, y destruí a los que me odiaban.”

Esta profecía se cumplió también con la primera venida del Mesías cuando todos los malos espíritus y el mismo satán fue derrotado, como está escrito en Colosenses 2:15:

“Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de él.”

La palabra de Yaakov sobre Yehudá cumplirá finalmente con la segunda venida del Mesías cuando todos los enemigos serán puestos debajo de sus pies, como está escrito en1 Corintios 15:25:

“Pues el Mesías debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.”

“se inclinarán a ti los hijos de tu padre” – Se cumplió en los reyes David y Shlomo, pero se cumplirá finalmente en la segunda venida del Mesías.

“Cachorro de león es Yehudá… se echa como león” – Yeshúa es el león de Yehudá, como está escrito en Revelación 5:5:

“Entonces uno de los ancianos me dice: No llores; mira, el León de la tribu de Yehudá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos.”

“El cetro no se apartará de Yehudá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Shiló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos.” – Shiló es una referencia al Mesías, según Onkelós, Midrash Rabá, Rashí y muchos otros. Según Najmánides Shiló significa “su hijo”. Un sabio en el Talmud opina que el nombre Shiló signifia “de él”, aludiendo a que la autoridad real le pertenece al Mesías. Rashí dice que significa “obsequios para él”, con relación a las naciones, que le darán obsequios y aceptarán su autoridad.

Según Rashí, esta profecía se cumplió desde David en adelante, incluso por medio de los dirigentes de los judíos en la diáspora de Bavel. Estos fueron llamados “exilarcas” y descendían del rey David. Según la profecía el cetro y la vara no se iba a apartar de Yehudá hasta la venida del Mesías.

Según El Dr. Dan ben Avraham, esta profecía fue interpretada durante el tiempo del segundo templo con relación a dos derechos que tenía el Sanedrín en Yerushalayim. El cetro y la vara fueron entendidos como el derecho de tener acceso a los archivos genealógicos del pueblo de Israel y el derecho de ejecutar la justicia, incluida la pena capital. Estos dos derechos les fueron quitados por el imperio romano poco antes de la muerte de Yeshúa, cf. Juan 18:31. Así que cuando estas dos cosas fueron apartadas de Yehudá el Mesías ya había venido y se cumplió la profecía.

49:13 “Zvulún habitará a la orilla del mar; y él será puerto para naves, y su límite será hasta Sidón.” – El territorio de Zvulún no estaba al lado del mar, cf. Josué 19:10-16. Parece que luego él se extendió hasta Sidón. Zvulún se dedicó a ganar dinero para que su hermano Yisajar pudiera dedicarse al estudio de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 33:18:

“Y de Zvulún, dijo: Alégrate, Zvulún, en tus salidas e Yisajar, en tus tiendas.”

Hay fuentes que muestran que los descendientes de la tribu de Zvulún habitaron Holanda que está junto al mar y tiene el puerto más grandes del mundo.

49:14-15 “Yisajar es un asno fuerte, echado entre los apriscos. Al ver que el lugar de reposo era bueno y que la tierra era agradable, inclinó su hombro para cargar, y llegó a ser esclavo en trabajos forzados.” – Yisajar producía grandes estudiosos que llevaban el yugo de la Torá, como está escrito en 1 Crónicas 12:32:

“De los hijos de Yisajar, expertos en discernir los tiempos, con conocimiento de lo que Israel debía hacer, sus jefes eran doscientos; y todos sus parientes estaban bajo sus órdenes.”

Yisajar producía 200 líderes para el Sanedrín. Hay fuentes que muestran que los descendientes de Yisajar poblaron Suiza, una de las tierras más hermosas del mundo. Lo suizos son muy buenos trabajadores.

49:16-18 “Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel. Sea Dan serpiente junto al camino, víbora junto al sendero, que muerde los jarretes del caballo, y cae su jinete hacia atrás. ¡Tu salvación espero, oh Señor!” – El juez Shimshón vino de la tribu de Dan, cf. Jueces 13:2. Esta profecía se cumplió en él. Los descendientes de la tribu de Dan poblaron la tierra de Dinamarca. El nombre Dinamarca significa “la tierra de Dan”. Los descendientes de Dan pusieron el nombre de su ancestro sobre todo lugar donde pasaron en la historia, por ejemplo el río Danuvio, cf. Jueces 18:29. Según una investigación hecha hace unos años, el pueblo danés es el pueblo más honesto del mundo. Tiene un sentido de justicia muy alto.

“¡Tu salvación espero, oh Señor!” – Shimshón no fue el que trajo la redención final para Israel. Hay que seguir esperando otro Mesías.

Quinta aliyá, 49:19-26

49:19 “De Gad, una tropa se alistará de él, y él marchará sobre sus huellas.” – La tribu de Gad cruzó el río Yardén junto con sus hermanos para hacer guerra contra los kenaanim durante 14 años hasta conquistar toda la tierra. Al volver a su territorio al otro lado del río siguieron sus propias huellas. Hay fuentes que muestran que Suecia fue poblada por los descendientes de Gad. De Suecia salieron las tropas que conquistaron los ejércitos católicos que estaban avanzando hacia el norte de Europa para conquistar esos países después de la Reforma. Esa guerra duró 30 años. Suecia envió sus tropas en el verano de 1630 y en el año 1648 se firmó la paz. Si Suecia no hubiera enviado sus tropas, apoyadas por otros países, para luchar contra Esav, el ancestro de Roma, y vencerlo, el mundo sería muy diferente hoy.

49:20 “En cuanto a Asher, su alimento será sustancioso, y él dará manjares de rey.” – La tierra de Asher producía ricos frutos y allí hubo muchos olivos.

49:21 “Naftalí es una cierva en libertad, que pronuncia palabras hermosas.” – En su territorio está el valle de Guinosar (al noroeste del mar de Galilea) que producía frutos abundantes y muy rápido. Como su tierra era productiva, tenía tiempo para estudiar la Torá. El Tárgum tradujo: “(Su heredad producirá frutos) por los cuales agradecerán y bendecirán (a Elohim)”. La profetisa Dvorá vino de Naftalí. Ella cantó una canción muy bella, cf. Jueces 5. Hay fuentes que muestran que los descendientes de Naftalí poblaron Noruega. El idioma noruego es muy melodioso.

49:22-26 “Hijo de gracia es Yosef, hijo de belleza para el ojo; las jóvenes caminaban sobre los muros para observar. Lo amargaron y se volvieron sus adversarios, lo odiaron los dueños de saetas. Pero su arco permaneció firme y sus brazos fueron adornados con oro, por las manos del Poderoso de Yaakov (de allí es el Pastor, la Roca de Israel), por el Elohim de tu padre que te ayuda, y por El Shadai que te bendice con bendiciones de los cielos de arriba, bendiciones del abismo que está abajo, bendiciones de pechos y matriz. Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados del mundo; sean ellas sobre la cabeza de Yosef, y sobre la cabeza del consagrado de entre tus hermanos.”

“bendiciones de pechos y matriz” – Según Rashí, la palabra que ha sido traducida como “pechos”, “shadayim”, debe traducirse “lanzamientos” en referencia a la emisión del semen apto para concebir. El Targum tradujo: “bendiciones de padre y de madre”.

Yaakov había sido más bendecido que sus antepasados. Ellos tenían promesa de un territorio limitado, pero Yaakov no, como está dicho en Génesis 28:14a:

“También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur”

Hay fuentes que muestran que los descendientes de Yosef poblaron Inglaterra y los Estados Unidos.

 

Sexta aliyá, 49:27 – 50:20

49:27 “Binyamín es lobo rapaz; de mañana devora la presa, y a la tarde reparte los despojos.” – El juez Ejud actuó como un lobo, cf. Jueces 3. El Rey Shaúl vino de Binyamín. Él devoró mucha presa al principio de la historia de Israel, cf. 1 Samuel 14:47. Mordejai y Ester repartieron muchos despojos por la tarde de la historia de Israel, cf. Ester 8:7. El shaliaj Shaúl vino de la tribu de Binyamín, cf. Romanos 11:1; Filipenses 3:5. Muchos de los descendientes de Binyamín entre los judíos sefardíes han tomado el apellido López, hijo del lobo, basándose en esta profecía. Así que los que tienen el apellido López son descendientes de la tribu de Binyamín.

50:16 “Entonces enviaron un mensaje a Yosef, diciendo: Tu padre mandó antes de morir, diciendo” – Aquí los hijos de Israel están utilizando una mentira para producir paz. ¿Estaba bien lo que hicieron? No estaba bien. La mentira tiene su origen en el padre de mentira, como está escrito en Juan 8:44:

“Sois de vuestro padre hasatán y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.”

En las Escrituras la luz es sinónima de la verdad. Nuestro Padre celestial es luz y no hay tiniebla alguna en él, según 1 Juan 1:5, donde está escrito:

“Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Elohim es luz, y en El no hay tiniebla alguna.”

En Juan 14:6 está escrito:

“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

No es posible tener una relación con el Padre a base de la mentira. El desea verdad en lo más íntimo de nuestro ser, como está escrito en el Salmo 51:6:

“He aquí, tú deseas la verdad en lo más íntimo, y en lo secreto me harás conocer sabiduría.”

Esto nos enseña que cada vez que una persona emplea mentiras, por muy pequeñas que sean, se aleja de Elohim y abre la puerta para hasatán.

En Efesios 4:25 está escrito:

“Por tanto, dejando a un lado la falsedad, HABLAD VERDAD CADA CUAL CON SU PROJIMO, porque somos miembros los unos de los otros.”

No hay mentiras piadosas, según dice 1 Juan 2:21:

“No os he escrito porque ignoréis la verdad, sino porque la conocéis y porque ninguna mentira procede de la verdad.”

Todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego, como dice Revelación 21:8 donde está escrito:

“Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”

50:20 “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Elohim lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente.” – Cualquier cosa que nos ocurran puede ser tornada en bendición por el Eterno, como está escrito en Romanos 8:28:

“Y sabemos que para los que aman a Elohim, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.”

Los que entregaron a Yeshúa para ser colgado en un madero, no sabían lo que estaba haciendo. Pensaron hacerle mal, pero Elohim lo tornó en bien para la salvación del mundo entero. Esto nos enseña que cualquier maldición que nos venga, podrá ser transformada por el Eterno en bendición. ¡Bendito sea su Nombre!

Séptima aliyá, 50:21-26

50:24-25 “Y Yosef dijo a sus hermanos: Yo voy a morir, pero Elohim ciertamente os cuidará y os hará subir de esta tierra a la tierra que El prometió en juramento a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov. Luego Yosef hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: Elohim ciertamente os cuidará, y llevaréis mis huesos de aquí.” – Esta es la única obra de fe en la vida de Yosef mencionada en Hebreos 11, donde está escrito en el versículo 22:

“Por la fe Yosef, al morir, mencionó el éxodo de los hijos de Israel, y dio instrucciones acerca de sus huesos.”

Él sabía que el éxodo iba a venir y por eso hizo jurar a los hijos de Israel para que sus huesos fueran sacados de Egipto y puestos en la tierra de Kenáan. La fe sabe que sabe que sabe que sabe que es así, porque el Eterno es fiel a sus promesas y él no puede mentir, como está escrito en Números 23:19:

“Elohim no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?”

En Hebreos 6:18b está escrito:

“es imposible que Elohim mienta”

En Éxodo 13:19 está escrito:

“Y Moshé tomó consigo los huesos de Yosef, pues éste había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente os visitará Elohim, y entonces llevaréis de aquí mis huesos con vosotros.”

En Josué 24:32 está escrito:

“Los huesos de Yosef, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, fueron sepultados en Shejem, en la parcela de campo que Yaakov había comprado a los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas de plata; y pasaron a ser posesión de los hijos de Yosef.”

Yosef fue devuelto al mismo lugar de donde se había desviado para buscar a sus hermanos. Según su fe le fue hecho, 373 años después de su muerte. La tumba de Yosef todavía hoy está puesta como un testimonio del Mesías ben Yosef que tuvo que dar su vida para poder buscar, encontrar y salvar las ovejas perdidas de Israel. También está dando testimonio de que el día cuando regrese el Mesías Yosef resucitará para ser vestido de inmortalidad y recibir su recompensa por haber sido fiel.

Y después de haber terminado un libro de la Torá decimos:

“Jazak, jazak, ve-nitjazek!” – ¡Sé fuerte, sé fuerte y seamos fortalecidos!

Parashá 11 VaYigash

כ״ז בכסלו ה׳תשע״ד (November 30, 2013) por  
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Parashá 11 VaYigash

Génesis 44:18 – 47:27

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 44:18-30
  2. 44:31 – 45:7
  3. 45:8-18
  4. 45:19-27
  5. 45:28 – 46:27
  6. 46:28 – 47:10
  7. 47:11-27
  8. Maftir: 47:25-27

Haftará: Ezequiel 37:15-28

Escritos Apostólicos: Marcos 14:32 – 15:5

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 14:32-42
  2. 14:43-52
  3. 14:53-65
  4. 14:66-72
  5. 15:1-5

VaYigash

Significa “y se acercó”.

Primera aliyá, 44:18-30

Yehudá se acerca a Yosef y le pide la palabra. Hace un recuento de la conversación que habían tenido anteriormente en cuanto a la situación familiar de ellos. Yosef había ordenado que trajeran a Binyamín como condición para que pudieran volver a ver su rostro. Al subir a su padre le cuentan todo esto y por la necesidad de alimentos el padre acepta que el segundo hijo, que le queda de su mujer, se vaya con ellos. Pero si algo malo le sucede al hijo él morirá con dolor. Yehudá promete no volver a su padre sin el hermano.

Segunda aliyá, 44:31 – 45:7

Si Yehudá, que se hizo responsable, no devuelve el muchacho a su padre, morirá con pena. Yehudá se ofrece como esclavo en lugar del joven para que él pueda subir con los hermanos. Yehudá no podría ver el mal que sobrevendría al padre si el muchacho no está con él.

En ese momento Yosef no puede contenerse y manda salir a todos menos sus hermanos. Entonces se da a conocer a ellos con lloros tan fuertes que lo oyen los egipcios. “Yo soy Yosef”, les dice. Pero ellos no le pueden contestar por el choque emocional. Yosef les dice que no se entristezcan por haberle vendido porque todo era plan de Elohim para salvar vidas. Ahora han habido dos años de hambre. Todavía quedan cinco años sin poder sembrar y cosechar. “Elohim me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación”.

Tercera aliyá, 45:8-18

Yosef sigue hablando ánimo a sus hermanos diciendo que Elohim fue el que le envió allí. Elohim le ha puesto por padre de Faraón, señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto. Ahora tendrán que subir rápidamente a su padre y decirle que Yosef es señor de todo Egipto y que baje allí sin demorar. Habrá lugar en la tierra de Goshen para todos, incluso el ganado. Yosef proveerá para ellos porque todavía quedan cinco años de hambre. Después se echa sobre el cuello de su hermano Binyamín y los dos lloran. También besa a todos sus hermanos y llora sobre ellos. Luego hablan.

Cuando la noticia de la llegada de los hermanos de Yosef llega a la casa de Faraón, le agrada al Faraón y a sus siervos. El dice a Yosef que los hermanos carguen las bestias para ir a la tierra de Kenáan para buscar al padre y a sus familias y volver. Así recibirán lo mejor de Egipto.

Cuarta aliyá, 45:19-27

Faraón ordena que lleven carretas para traer a sus niños, sus mujeres y al padre. Lo mejor de Egipto será de ellos. Así los hijos de Israel lo hacen y Yosef les da provisiones para el camino y mudas de ropa. Binyamín recibe trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropa. Envían diez asnos cargados de bienes y diez asnas cargadas de grano y alimentos para el padre en el camino. Yosef despide a sus hermanos diciendo: “No riñáis en el camino”. Así suben de Egipto y llegan a su padre Yaakov. Cuando le informan que Yosef todavía vive y que es gobernante en toda la tierra de Egipto, no los puede creer. Pero cuando cuentan todas las cosas que Yosef les ha dicho y cuando ve las carretas que Yosef ha enviado, su espíritu revive.

Quinta aliyá, 45:28 – 46:27

Israel decide ir a ver a Yosef antes de su muerte. Así parte con todo lo que tiene y llega a Beer-Sheva. Allí ofrece sacrificios al Elohim de su padre Yitsjak. En una visión nocturna Elohim le visita y le dice que no tenga temor para bajar a Egipto porque allí le hará una gran nación. Además promete descender con él y luego hacerle subir otra vez. Yosef cerrará sus ojos.

Yaakov parte de Beer-Sheva. Sus hijos le llevan junto con sus niños y mujeres en las carretas. También llevan consigo todo su ganado y sus bienes y llegan a Egipto. Reuvén tiene cuatro hijos. Shimón tiene seis hijos. Leví tiene tres hijos. A Yehudá le quedan tres hijos de los cinco. Tiene también dos nietos. Yisajar tiene cuatro hijos. Zvulún tiene tres hijos. También está Diná. Los hijos e hijas de Leá son 33 en total.

Gad tiene siete hijos. Asher tiene cuatro hijos, una hija y dos nietos. Los hijos e hijas de Zilpá son 16 en total.

Yosef tiene dos hijos con Osnat. Binyamín tiene diez hijos. Los hijos de Rajel son 14 en total.

Dan tiene dos hijos. Naftalí tiene cuatro hijos. Los hijos de Bilhá son siete en total.

Sin incluir las esposas de los hijos de Yaakov, en total bajan 66 personas de Yaakov a Egipto.

Yosef tiene dos hijos que nacieron en Egipto. Todas las almas de la casa de Yaakov que han bajado a Egipto son 70.

Sexta aliyá, 46:28 – 47:10

Yaakov envía a Yehudá delante de sí para indicar el camino a Goshen. Yosef sale con su carro para ir al encuentro con su padre en Goshen. Cuando le ve se echa sobre su cuello y llora largamente. Israel dice que ahora puede morir, después de haber visto su rostro. Yosef dice que tiene que avisar a Faraón que han venido sus hermanos y la familia de su padre y que son pastores de ovejas y vaqueros. Los hermanos de Yosef deben informar al Faraón que su profesión es de ganado desde hace generaciones. Así podrán vivir en la tierra de Goshen, porque los pastores de ovejas son abominación para los egipcios.

Yosef le informa al Faraón sobre todo esto y le presenta cinco de sus hermanos. El les pregunta sobre su ocupación y le contestan que son pastores de ovejas y que han venido para residir en la tierra porque no hay pastos en la tierra de Kenáan. Piden permiso para habitar en la tierra de Goshen. Faraón habla con Yosef y le dice que la tierra está a su disposición y que pueden habitar en la mejor parte, la tierra de Goshen. Si hay algunos capaces de los hermanos podrán estar a cargo del ganado del Faraón. Yosef trae a su padre para presentarle ante Faraón y Yaakov lo bendice. Faraón le pregunta cuántos años tiene y él contesta que sus años de peregrinación han sido 130 años malos. No han llegado a los años de sus padres. Yaakov vuelve a bendecir a Faraón y sale de su presencia.

Séptima aliyá, 47:11-27

Yosef instala a su padre y sus hermanos en la tierra de Ramsés, como el Faraón ha mandado. Los sustenta a todos con alimento según la cantidad de sus hijos. El hambre es muy severa en Egipto y en Kenáan. A cambio de grano, Yosef recoge para la casa de Faraón todo el dinero que hay en Egipto y en la tierra de Kenáan. Cuando ya no tienen dinero Yosef les da pan a cambio de todo su ganado. El siguiente año el pueblo ofrece sus cuerpos y sus tierras a cambio de pan. Entonces Yosef compra toda la tierra de Egipto para Faraón y toda la gente es trasladada a las ciudades. Pero la tierra de los sacerdotes no es comprada porque tienen ración de parte del Faraón. Yosef luego da semilla al pueblo, que ya ha sido comprado para Faraón, para que siembren la tierra. La quinta parte de la cosecha será para Faraón y el resto será para sembrar y comer. El pueblo agradece que Yosef los haya salvado la vida y acepta la orden. A partir de ese momento rige la ley en Egipto que dice que la quinta parte de la producción de la tierra será para el Faraón. Sólo la tierra de los sacerdotes no llega a ser posesión del Faraón.

Israel se establece en la tierra de Goshen y obtienen propiedades y se multiplican en gran manera.

Comentarios

Primera aliyá, 44:18-30  

44:18 “Entonces Yehudá se le acercó, y dijo: Oh señor mío, permite a tu siervo hablar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervo, pues tú eres como Faraón mismo.” – Yehudá se acercó a Yosef poco antes de que se diera a conocer. De la misma manera sucederá en los últimos tiempos poco antes de que el hijo de Yosef se dé a conocer al pueblo judío. Estamos viviendo en este tiempo ahora cuando el pueblo judío está acercándose más y más a Yeshúa para saber de él como un personaje histórico, no como el mundo cristiano le ha pintado, sino como un judío practicante de la Torá. Yehudá se está acercando a ben Yosef sin haberle reconocido como el Mesías.

“Tú eres como Faraón mismo” – El enviado es como el que le envió. El que ha visto al enviado, ha visto al que le envió, como está escrito en Juan 14:9:

“Yeshúa le dice: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”?”

44:21 “Entonces tú dijiste a tus siervos: “Traédmelo para que yo lo vea.”” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “traédmelo” viene de la raíz “yarad” que significa “bajar”. Cuando el pueblo hebreo habla de salir de la Tierra de Israel, usa la expresión “bajar”, y cuando habla de entrar en la tierra de Israel, usa la expresión “subir”. Lo mismo se ve en los versículos 23 “desciende” y 24 “subimos”. Lamentablemente no se tradujo correctamente en el versículo 21 ni en el versículo 26 que debería ser traducido:

“Mas nosotros respondimos: “No podemos descender (en lugar de “ir”). Si nuestro hermano menor desciende (en lugar de “va”) con nosotros, entonces descenderemos (en lugar de “iremos”); porque no podemos ver el rostro del hombre si nuestro hermano no está con nosotros.””

Esto nos enseña que cuando una persona sale de la Tierra de Israel, desciende espiritualmente y cuando entra en la Tierra de Israel, sube espiritualmente. HaShem llama la Tierra de Israel “mi tierra”,  cf. Isaías 14:25; Jeremías 2:7; 16:18; Ezequiel 36:5; 38:16; Joel 1:6; 3:2. Por eso el que está en la tierra del Eterno está más cerca de él que cuando no está allí.

En Deuteronomio 11:12 está escrito:

“Es una tierra que el Eterno tu Elohim cuida; los ojos del Eterno tu Elohim están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”

El Faraón no entendió la importancia espiritual de la Tierra de Israel, y cuando habló de viajar a la tierra de Kenáan, sólo dijo “id”, cf. 45:17.

Segunda aliyá, 44:31 – 45:7

44:32 “Porque yo, tu siervo, me hice responsable del muchacho con mi padre, diciendo: “Si no te lo traigo, que lleve yo la culpa delante de mi padre para siempre.”” – Yehudá se puso como fiador, en hebreo “arav”. Esto significa que estaba dispuesto a sufrir en lugar del hermano. Otra vez vemos como Yehudá, como ancestro del Mesías, de una manera profética expresa con su actitud lo que el Mesías iba a hacer en su primera venida. Estaba dispuesto a llevar la culpa para siempre para salvar a su hermano. Cuando Yojanán vio el Cordero en el cielo, lo vio “como inmolado”, cf. Revelación 5:6. Sin embargo, la novia del Mesías estará “sin mancha, ni arruga ni cosa semejante”, cf. Efesios 5:27. El Mesías se ha hecho responsable de los hombres y él todavía lleva, en su cuerpo, las marcas de las consecuencias del pecado de la humanidad, como está escrito en Juan 20:25-28:

“Entonces los otros discípulos le decían: ¡Hemos visto al Señor! Pero él les dijo: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el lugar de los clavos, y pongo la mano en su costado, no creeré. Ocho días después, sus discípulos estaban otra vez dentro, y Toma con ellos. Y estando las puertas cerradas, Yeshúa viene y se puso en medio de ellos, y dijo: Shalom aleijem. Luego dice a Toma: Acerca aquí tu dedo, y mira mis manos; extiende aquí tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Respondió Toma y le dijo: ¡Señor mío y Elohim mío!”

44:33 “Ahora pues, te ruego que quede este tu siervo como esclavo de mi señor, en lugar del muchacho, y que el muchacho suba con sus hermanos.” – Ser fiador implica llevar la responsabilidad hasta la última consecuencia. Yehudá fue fiel a su promesa a su padre. Ahora ha mostrado, no solamente arrepentimiento, sino que está dispuesto a hacer tikún, rectificación, por lo que hizo con su hermano Yosef. En lugar de entregar al hijo de Rajel, que su padre amaba, se puso en su lugar. Así Yosef supo que se había arrepentido. Si no hay una disposición de rectificar los errores cometidos y, en el caso de ser posible, restituir el daño, no ha habido arrepentimiento en la persona. Si hay arrepentimiento verdadero también hay un deseo de rectificación, como está escrito en Lucas 19:8-9:

“Y Zakai, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. Y Yeshúa le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Avraham”

La salvación había venido a la casa de Zakai. Hubo evidencias claras del arrepentimiento de sus pecados. Lo mismo vemos en la vida de Yehudá. Ya no volverá a defraudar a su padre. Ya no dejará que su hermano sea esclavo en Egipto. Lo hizo una vez, pero esta vez no, porque hay arrepentimiento en su corazón.

Cuando Yehudá muestra arrepentimiento por haber vendido a su hermano el hermano se da a conocer.

45:1 “Yosef no pudo ya contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y exclamó: Haced salir a todos de mi lado. Y no había nadie con él cuando Yosef se dio a conocer a sus hermanos.” – Ya se había visto el arrepentimiento en Yehudá. Ya se había logrado el propósito del trato duro contra él. En ese momento Yosef ya no necesita tratarle más con dureza. Ahora se da a conocer, pero no a los egipcios, sino a sus hermanos. De la misma manera el Mesías no fue manifestado al mundo después de su resurrección, sino a los que antes habían caminado con él, como está escrito en Hechos 10:40-41:

“A éste Elohim le resucitó al tercer día e hizo que se manifestara, no a todo el pueblo, sino a los testigos que fueron escogidos de antemano por Elohim, es decir, a nosotros que comimos y bebimos con El después que resucitó de los muertos.”

La palabra hebrea traducida como “conocer” es “hitvadá”, y viene de la raíz “yadá”. Esta palabra se usa en las Escrituras también como una referencia a tener relaciones íntimas, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4. En Génesis 45:4 Yosef les pide que se acerquen a él. Podría haber dicho solamente que se acercaran, pero la palabra “elai”, “hasta mí”, que ha sido añadida, implica un acercamiento casi palpable. La conclusión que hace Rashí de esto es que Yosef les enseñó su circuncisión.

Yosef no se dio a conocer hasta que los doce hermanos estuvieran juntos. Como hemos dicho antes, esto alude a que el Mesías no se va a dar a conocer en los últimos tiempos hasta que las doce tribus estén involucradas.

También aprendemos de esto que tiene que haber unidad entre hermanos para poder tener la revelación plena del Hijo de Yosef, como está escrito en Efesios 3:17b-19:

“que arraigados y cimentados en amor, seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor del Mesías que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos hasta la medida de toda la plenitud de Elohim.”

Como los hermanos de Yosef no le reconocieron en su primer encuentro, sino en el segundo, así el Mesías no fue reconocido por la mayoría de los judíos en su primera venida, pero lo será en relación con su segunda venida. Con otras palabras, ahora es el tiempo cuando la mayoría de los judíos conocerán a Yeshúa. Ahora él se está dando a conocer como el que verdaderamente es, aquél Mesías del cual hablan todas las Escrituras.

“Y no había nadie con él cuando Yosef se dio a conocer a sus hermanos.” – Había una intimidad con los hermanos. De la misma manera ahora el Mesías se está dando a conocer de una manera muy íntima a los que son descendientes de las doce tribus de Israel. Se va revelando de una manera hebrea, llamándolos de vuelta a sus raíces hebreas y dándoles a entender su relación con él no sólo de manera espiritual, sino también física. Son del mismo pueblo y ahora es el tiempo de ser restaurado como israelita o judío. Las personas que reciben este tipo de revelación ya no son las mismas. Su concepto de si mismos cambia radicalmente y el concepto de quién es Yeshúa cambia radicalmente. Ya no le ven en el contorno gentil, sino en el contorno hebreo. Ya no le ven como el salvador de los gentiles, sino como el salvador de Israel, en primer lugar.

Fue Yehudá quien provocó la revelación de Yosef. De la misma manera los judíos son los que finalmente harán que Yeshúa se manifieste en gloria, cf. Mateo 23:39; Hechos 3:19-21.

45:2 “Y lloró tan fuerte que lo oyeron los egipcios, y la casa de Faraón se enteró de ello.” – En el momento de revelación de quién era Yosef hubo lloro, cf. verso 14-15. De la misma manera hay muchas emociones y lágrimas en aquellas personas que ahora están recibiendo la revelación de quién es realmente Yeshúa y quienes son ellos en relación con él.

Yeshúa lloró sobre la ciudad de Yerushalayim, ver Lucas 19:41-44. Los habitantes de Yerushalayim llorarán cuando él se dé a conocer mostrando sus heridas, las señales del pacto renovado, como está escrito en Zacarías 12:10-14:

“Y derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Yerushalayim, el Espíritu de gracia y de súplica, y me mirarán a mí, a quien han traspasado. Y se lamentarán por El, como quien se lamenta por un hijo único, y llorarán por El, como se llora por un primogénito. Aquel día habrá gran lamentación en Yerushalayim, como la lamentación de Hadad-Rimón en la llanura de Meguido. Y se lamentará la tierra, cada familia por su lado: la familia de la casa de David por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de la casa de Natán por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de la casa de Leví por su lado, y sus mujeres por su lado; la familia de los shimeítas por su lado, y sus mujeres por su lado; todas las demás familias, cada familia por su lado, y sus mujeres por su lado.”

En los primeros versículos de la profecía de Zejariá (Zacarías) capítulo 12 se habla de una guerra que va a ser causada por los países árabes y apoyada por la coalición internacional. El motivo de esa guerra es Yerushalayim. En estos momentos estamos viviendo el tiempo cuando HaShem está poniendo su ciudad como una “copa de vértigo para todos los pueblos de alrededor”, y pronto habrá una guerra. Esta guerra será ganada por el pueblo judío y la ciudad será habitada de nuevo en su lugar. Después de esa guerra, habrá un derramamiento del Espíritu de gracia y de oración sobre los habitantes de la ciudad y les será revelado lo que antes no veían, que ese Yeshúa que fue clavado en el madero hace casi dos mil años, es el Mesías ben Yosef prometido. Entonces habrá un lamento impresionante, especialmente entre los ortodoxos, puesto que son los que hacen separaciones entre hombres y mujeres en las oraciones, como indica este texto.

En el capítulo 13 del mismo profeta podemos ver como este avivamiento mesiánico entre los ortodoxos en Yerushalayim producirá una purificación del pecado y la impureza. Toda religión falsa será eliminada del país. El templo Bahai en Haifa será destruido, todas las mezquitas serán demolidas, todas las iglesias católicas serán asoladas. Las discotecas serán cerradas, los lugares de ocultismo y de kabalá desaparecerán, y el espíritu inmundo será quitado del país. Entonces habrá una restauración del culto con sacrificios en el lugar del templo. Cuando esto suceda serán provocadas todas las naciones del mundo y se unirán de nuevo para batallar contra Yerushalayim, según está escrito en Zacarías 14:1-5:

“He aquí, viene el día de HaShem cuando serán repartidos tus despojos en medio de ti. Y yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Yerushalayim; y será tomada la ciudad y serán saqueadas las casas y violadas las mujeres; la mitad de la ciudad será desterrada, pero el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Entonces saldrá HaShem y peleará contra aquellas naciones, como cuando El peleó el día de la batalla. Sus pies se posarán aquel día en el monte de los Olivos, que está frente a Yerushalayim, al oriente; y el monte de los Olivos se hendirá por el medio, de oriente a occidente, formando un enorme valle, y una mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur. Y huiréis al valle de mis montes, porque el valle de los montes llegará hasta Atsel; huiréis tal como huisteis a causa del terremoto en los días de Uziá, rey de Yehudá. Y vendrá HaShem mi Elohim, y todos los santos contigo.”

Esta será la última guerra antes de la venida del Mesías ben David. En esta guerra el ejército del estado de Israel será totalmente eliminado y la santa ciudad será tomada, como está escrito en Daniel 9:26b-27:

“hasta el fin habrá guerra; las desolaciones están determinadas. Y él hará un pacto firme con muchos por una semana (de años), pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador, hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador.”

En Daniel 12:6-7 está escrito:

“Y uno de ellos dijo al hombre vestido de lino que estaba sobre las aguas del río: ¿Para cuándo será el fin de estas maravillas? Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.”

Así que en esta guerra se va a terminar la destrucción del ejército del pueblo judío. Esto producirá un clamor grande en los habitantes de Yerushalayim. Van a gritar pidiendo al Eterno que envíe a Mashíaj. Entonces van a decir con todo su corazón y con toda su fuerza: “BARUJ HABA BESHEM YHWH” y entonces vendrá el Mesías de nuevo para poner sus pies en el monte de los olivos y matar, con la espada de su boca, a todos los ejércitos del mundo liderados por el anti-mesías, como está escrito en Isaías 11:4:

“sino que juzgará al pobre con justicia, y fallará con equidad por los afligidos de la tierra; herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío.”

En Revelación 19:15 está escrito:

“De su boca sale una espada afilada para herir con ella a las naciones, y las regirá con vara de hierro; y El pisa el lagar del vino del furor de la ira de El Shadai.”

En En 2 Tesalonicenses 2:8 está escrito:

“Y entonces será revelado ese inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.”

“lo oyeron los egipcios, y la casa de Faraón se enteró de ello.” – Los egipcios, que simbolizan todos los gentiles, se darán cuenta de la revelación del Mesías de Israel y su gran lloro por sus hermanos judíos.

La casa de Faraón hace referencia a los gobiernos de la tierra en los últimos tiempos que serán informados cuando el Hijo de Yosef se haya dado a conocer a sus hermanos israelitas.

45:3 “Yosef dijo a sus hermanos: Yo soy Yosef. ¿Vive todavía mi padre? Pero sus hermanos no podían contestarle porque estaban atónitos delante de él.” – Ahora Yosef habló en hebreo presentándose con su nombre hebreo. No dijo: “Yo soy Tsafnat-Paneaj”. De la misma manera, cuando el Hijo de Yosef se presentó al rabino Shaúl ben Gamliel en Hechos 9:5 no dijo: “Yo soy Jesucristo”, sino: “Yo soy Yeshúa”. Su nombre no es Jesús, sino Yeshúa. Cuando él habla con sus hermanos judíos les habla en hebreo, como está escrito en Hechos 26:14:

“Y después de que todos caímos al suelo, oí una voz que me decía en el idioma hebreo: “Shaúl, Shaúl, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.””

45:4 “Y Yosef dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano Yosef, a quien vosotros vendisteis a Egipto.” – De esto aprendemos que en los último tiempos el pueblo de Israel se acercará cada vez más a Yeshúa.

45:5 “Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese el haberme vendido aquí; para preservar vidas me envió Elohim delante de vosotros.” – El Mesías fue enviado a los gentiles para salvar vidas, según está escrito en Hechos 28:28:

“Sabed, por tanto, que esta salvación de Elohim ha sido enviada a los gentiles. Ellos sí oirán.”

En Romanos 11:11 está escrito:

“Digo entonces: ¿Acaso tropezaron (los judíos) para caer? ¡De ningún modo! Pero por su transgresión ha venido la salvación a los gentiles, para causarles celos.”

Ese era el plan del Eterno: por causa del rechazo de los judíos, de la misma manera como Yosef fue rechazado por sus hermanos, los gentiles podrán recibir al Hijo de Yosef y ser salvos.

45:6 “Porque en estos dos años ha habido hambre en la tierra y todavía quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.” – Como los hermanos de Yosef le reconocieron en el segundo año de sequía es probable que el momento del derramamiento sobre los judíos del Espíritu de gracia y de oración sea durante el segundo año de los siete últimos años antes de la venida del Mesías.

“quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.” – Yosef supo por los sueños del Faraón y el espíritu profético que quedaban cinco años de hambre. Rashí dice que cuando vino Yaakov a Egipto, terminó la sequía. Pero en tal caso Yosef sería un falso profeta. En el versículo 11 se repite el mensaje de los cinco años que quedaban de sequía.

Sin embargo, para los hijos de Israel sólo había dos años de hambre grave, puesto que Yosef los sostuvo durante el resto del tiempo. De esto aprenderemos que los fieles, que no podrán ni comprar ni vender durante la gran tribulación, serán sustentados de manera sobrenatural por el Eterno, tal como pasó con Eliyahu durante los años de sequía, cf. Revelación 3:17; 1 Reyes 17:4, 14.

45:7 “Y Elohim me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación.” – El Hijo de Yosef fue enviado al mundo gentil para provocar a los judíos a celos, para que ellos a su vez sean salvos por esta provocación, como está escrito en Romanos 11:14:

“si en alguna manera puedo causar celos a mis compatriotas y salvar a algunos de ellos.”

En Romanos 11:24-27 está escrito:

“Porque si tú (gentil) fuiste cortado de lo que por naturaleza es un olivo silvestre (nación gentil), y contra lo que es natural fuiste injertado en un olivo cultivado (Israel), ¿cuánto más éstos (judíos), que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles;  y así, todo Israel será salvo; tal como está escrito: EL LIBERTADOR VENDRA DE TSION; APARTARA LA IMPIEDAD DE YAAKOV. Y ESTE ES MI PACTO CON ELLOS, CUANDO YO QUITE SUS PECADOS.”

Tercera aliyá, 45:8-18

45:8 “Ahora pues, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí, sino Elohim; y El me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – Yosef no echa la culpa de lo sucedido a sus hermanos. Estas palabras vienen de una persona espiritualmente madura. Los inmaduros no ven más allá de la nariz y echan la culpa a su alrededor por las cosas malas que los pasan. No entiende que detrás de los sucesos hay leyes espirituales y planes divinos. El que colabora con estos planes será prosperado, como Yosef. Yosef quitó la culpa de sus hermanos. De la misma manera el Hijo de Yosef está quitando la culpa de los judíos que se arrepienten de haberle entregado a los gentiles. HaShem tenía un plan con la venta de Mashíaj, fue la salvación del mundo y especialmente de Israel.

“Elohim… me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – Según Rashí, la palabra “padre”, en hebreo “av”, no solamente significa padre, sino también “consejero”, “amigo” y “patrón”. Como Yosef fue puesto por padre de Faraón, sin superarle o igualarle en autoridad, así Yeshua ha recibido de HaShem el título de “av” sin superarle o igualarle, según está escrito en Isaías 9:6:

“Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Fuerte, Poderoso, Padre (“av”), Eterno, Príncipe, Paz.”

Los tres cargos que Yosef recibió del Faraón corresponden a tres cargos del Mesías.

 

o   Le puso como “av”, amigo y patrón, Isaías 9:6.

o   Le puso como señor de toda su casa, Hebreos 3:6.

o   Le puso como gobernador sobre todo el mundo, Mateo 28:18.

45:9 “Daos prisa y subid adonde mi padre, y decidle: “Así dice tu hijo Yosef: ‘Elohim me ha hecho señor de todo Egipto; ven a mí, no te demores.” – Las cosas sucederán rápidamente en los últimos tiempos.

“subid adonde mi padre” – Esto alude al arrebatamiento, por medio del cual todos los que son del Mesías subirán a la tierra de Israel desde los cuatro ángulos de la tierra, como está escrito en Isaías 11:12:

“Alzará un estandarte ante las naciones, reunirá a los desterrados de Israel, y juntará a los dispersos de Yehudá de los cuatro confines de la tierra.”

En Mateo 24:29-31 está escrito:

“Pero inmediatamente después de la tribulación de esos días, EL SOL SE OSCURECERA, LA LUNA NO DARA SU LUZ, LAS ESTRELLAS CAERAN del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas. Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre; y entonces todas las tribus de la tierra harán duelo, y verán al HIJO DEL HOMBRE QUE VIENE SOBRE LAS NUBES DEL CIELO con poder y gran gloria. Y El enviará a sus ángeles con UNA GRAN SHOFAR y REUNIRAN a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.”

Este texto nos enseña que el arrebatamiento vendrá después de la gran tribulación. Como en los tiempos de Eliyahu, hubo sequía durante 3 ½ años, parece ser que el tiempo de gran tribulación durará 3 ½ años, que sería la última parte de la 70ª semana de Daniel. Durante ese tiempo la persecución sobre los fieles será peor que antes, cf. Daniel 9:27.

En Mateo 24 hay varios tiempos en los eventos finales que deben ser considerados:

1.    El principio de dolores de parto, Mateo 24:5-8

2.    Los dolores de parto, Mateo 24:9-14

3.    La gran tribulación, Mateo 24:15-28

4.    La venida del Hijo del Hombre y la ira de Elohim, Mateo 24:29-31

No es lo mismo la gran tribulación que la ira de Elohim. La gran tribulación será para Yaakov, según Jeremías 30:7 donde está escrito:

“¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Yaakov, mas de ella será librado.”

La gran tribulación será para los que guardan los mandamientos de Elohim y tienen el testimonio de Yeshua, según Revelación 12:17, donde está escrito:

“Entonces el dragón se enfureció contra la mujer (Israel=Yaakov), y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Elohim y tienen el testimonio de Yeshúa.”

La gran tribulación es causada por un sistema mundial maligno, dirigido por el hombre de pecado, el anti-mesías, según 2 Tesalonicenses 2:3-4, donde está escrito:

“Que nadie os engañe en ninguna manera, porque (el día del Eterno) no vendrá sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Elohim, presentándose como si fuera Elohim.”

La gran tribulación es iniciada en el momento cuando la abominación desoladora sea levantada en el templo en Yerushalayim, como está escrito en Daniel 9:27; 11:31 y 12:11:

“Y él hará un pacto firme con muchos por una semana, pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador, hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador… Y de su parte se levantarán tropas, profanarán el santuario-fortaleza, abolirán el sacrificio perpetuo y establecerán la abominación de la desolación… Y desde el tiempo en que el sacrificio perpetuo sea abolido y puesta la abominación de la desolación, habrá mil doscientos noventa días.”

En Mateo 24:15 está escrito:

“Por tanto, cuando veáis la ABOMINACION DE LA DESOLACION, de que se habló por medio del profeta Daniel, colocada en el lugar santo (el que lea, que entienda)”

Aquí vemos que el Mesías está enseñando a los que creen en él, sus talmides, discípulos. Ellos verán la abominación desoladora colocada en lugar santo. No hay división en las Escrituras entre lo que se tradujo como “iglesia” y los judíos que creen en Yeshúa. La iglesia se compone en primer lugar de judíos y también de gentiles convertidos al judaísmo del Mesías por medio  de la regeneración de sus espíritus mediante la fe en la muerte y resurrección del Mesías de Israel. Sólo hay una iglesia y esa iglesia es una parte de Israel, no un pueblo separado. Es decir, no hay división entre Israel y la Iglesia. Los judíos que creen son parte de Israel y parte de la Iglesia. También los gentiles que creen son parte de la Iglesia y parte de Israel. Tanto judíos como gentiles que son parte de la Iglesia pasarán la gran tribulación. La idea que los gentiles que creen en el Mesías serán arrebatados al cielo para ser liberados de la gran tribulación y los judíos serán dejados para pasar la gran tribulación está basada en una teología de reemplazo y de antijudaismo.

Según Mateo 24:21-22 el momento del levantamiento de la abominación de la desolación es el inicio de la gran tribulación, como está escrito:

“porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás. Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”

Según la enseñanza de nuestro Maestro, los escogidos pasarán la gran tribulación. No habrá ninguna venida escondida, secreta, del Mesías, como está escrito en Mateo 24:27:

“Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.”

El tiempo de ira es causado por el Eterno. Es el tiempo de la ira de Elohim. La ira es el castigo que vendrá sobre los que no creyeron en el mensaje de salvación y se rebelaron contra la Torá del Eterno y su Mashíaj, como está escrito en 2 Tesalonicenses 2:11-13:

“Por esto Elohim les enviará un poder engañoso, para que crean en la mentira, a fin de que sean juzgados todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en la iniquidad. Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Elohim por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Elohim os ha escogido desde el principio para salvación mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad.”

Y en 2 Tesalonicenses 1:6-10 está escrito:

“Porque después de todo, es justo delante de Elohim retribuir con aflicción a los que os afligen, y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Yeshúa sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Elohim, y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Yeshúa. Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando El venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.”

Los justos pasarán la gran tribulación pero no padecerán la ira de Elohim, según 1 Tesalonicenses 1:10 donde está escrito:

“y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de entre los muertos, es decir, a Yeshúa, quien nos libra de la ira venidera.”

En Romanos 5:9 está escrito:

“Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira por medio de El.”

En 1 Tesalonicenses 4:15-17 está escrito:

“Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Elohim, y los muertos en el Mesías se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.”

Cuando el Mesías viene a la tierra para ejecutar la ira del Eterno, estarán los santos con él, como está escrito en Revelación 19:11-15:

“Y vi el cielo abierto, y he aquí, un caballo blanco; el que lo montaba se llama Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y hace la guerra. Sus ojos son una llama de fuego, y sobre su cabeza hay muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino El. Y está vestido de un manto empapado en sangre, y su nombre es: El Verbo de Elohim. Y los ejércitos que están en los cielos, vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían sobre caballos blancos. De su boca sale una espada afilada para herir con ella a las naciones, y las regirá con vara de hierro; y El pisa el lagar del vino del furor de la ira de El Shadai.”

En este texto se habla de los ejércitos, en plural. Está compuesto por ángeles y, según mi entendimiento, de hombres que han sido transformados en inmortales por medio del poder de la resurrección, cf. Zacarías 14:5; Judas v. 14-15; 1 Tesalonicenses 3:13; 2 Tesalonicenses 1:7.

En unos versículos anteriores al texto citado, en Revelación 19:8, está escrito:

“Y a ella (la novia) le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.”

En Revelación 2:26-27 está escrito:

“Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, LE DARE AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES; Y LAS REGIRA CON VARA DE HIERRO, COMO LOS VASOS DEL ALFARERO SON HECHOS PEDAZOS, como yo también he recibido autoridad de mi Padre”

Así que, parece ser que también los hombres estarán entre los ejércitos celestiales, junto con el Mesías y los ángeles que van a hacer guerra contra los ejércitos de la coalición multinacional en la última guerra contra Yerushalayim antes de la venida del Mesías.

45:14 “Entonces se echó sobre el cuello de su hermano Binyamín, y lloró; y Binyamín también lloró sobre su cuello.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cuello” aparece en relación con Binyamín en forma plural, “cuellos”. De esto los rabinos han sacado la alusión a los dos templos que estaban en el territorio de Binyamín. El lloro de Yosef sería profético por también ver la destrucción de los dos templos futuros en el territorio de su hermano. El lloro de Binyamín también sería profético en relación al último lugar donde estuvo el tabernáculo, en Shiló, que pertenece al territorio de Yosef, en la tierra de Efrayim.

El lloro de Binyamín corresponde también al momento cuando el pueblo judío reconozca a Yeshúa, según la profecía de Zacarías 12.

Cuarta aliyá, 45:19-27

45:26 “Y le informaron, diciendo: Yosef vive todavía, y es gobernante en toda la tierra de Egipto. Pero él se quedó atónito porque no les podía creer.” – Yeshúa vive todavía y es gobernante entre muchos gentiles que le han recibido como su Salvador y Señor.

45:27 “Pero cuando ellos le contaron todas las cosas que Yosef les había dicho, y cuando vio las carretas que Yosef había enviado para llevarlo, el espíritu de su padre Yaakov revivió.” – Israel no podía creer el mensaje de que Yosef vivía hasta después de un tiempo. De la misma manera está pasando con el pueblo judío hoy en día. Al principio no pueden creer que aquel que llamaban Jesucristo es el Mesías de Israel. Pero luego lo harán y entonces revivirá el espíritu de Israel.

Mashíaj ben Yosef es el único que puede hacer revivir el espíritu de Israel. El lo hará mediante sus emisarios que vienen con regalos y evidencias claras. Así se dará a conocer a Israel. Será mediante los israelitas.

Según Rashí y el Tárgum Onkelos, la Shejiná, la presencia divina, el Espíritu de Santidad, partió de Jaakov durante su tiempo de luto por causa de Yosef, y en este momento vuelve otra vez al patriarca.

Quinta aliyá, 45:28 – 46:27

45:28 “Entonces Israel dijo: Basta, mi hijo Yosef vive todavía. Iré y lo veré antes que yo muera.” – La Torá cambia el nombre de Yaakov de un versículo a otro. Cuando el espíritu de Yaakov revive es llamado Israel. Pronto llegará el momento histórico cuando Israel como nación reconozca que Yeshúa aún vive.

46:1 “Y partió Israel con todo lo que tenía y llegó a Beer-Sheva, y ofreció sacrificios al Elohim de su padre Yitsjak.” – La Torá dice que Yaakov sacrificó al Elohim de su padre Yitsjak y no menciona su abuelo Avraham. Esto nos enseña, según Rashí, que hay que dar más respeto al padre que al abuelo.

Yaakov se conectó con el lugar de revelación, Beer-Sheva, donde había nacido su padre Yitsjak, y así el Eterno se le reveló de nuevo.

Yaakov está en dudas si puede bajar a Egipto o no. El conoce bien la profecía dada a Avraham en 15:13-16 que dice que sus descendientes estarán oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Otra cosa que podía haber producido duda puede ser el hecho de que su padre Yitsjak había recibido el mensaje de que no podía ir a Egipto durante el tiempo de hambruna, cf. Génesis 26:2.

46:2 “Y Elohim habló a Israel en una visión nocturna, y dijo: Yaakov, Yaakov. Y él respondió: Heme aquí.” – Hay siete ocasiones en las Escrituras cuando el Eterno está llamando a una persona por su nombre dos veces, Génesis 22:11; 46:2; Éxodo 3:4; 1 Samuel 3:10; Lucas 10:41; 22:31 y Hechos 9:4. Esta forma de hablar es para momentos cruciales en las vidas de las personas. Según Rashí implica cariño. El Midrash agrega que también implica apremio.

También aprendemos de esto que los Escritos Apostólicos (NT) forman parte de la Escritura revelada del Eterno, porque sin él no se completaría el número siete.

46:3 “Y El dijo: Yo soy Elohim, el Elohim de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí te haré una gran nación.” – Israel se convirtió en una gran nación en tierra gentil. Así será también en los últimos tiempos, los gentiles convertidos entrarán en Israel para ser una gran nación, mil veces mayor que cuando salió de Egipto por primera vez, según Deuteronomio 1:10-11, donde está escrito:

“El Eterno vuestro Elohim os ha multiplicado y he aquí que hoy sois como las estrellas del cielo en multitud. “Que el Eterno, el Elohim de vuestros padres, os multiplique mil veces más de lo que sois y os bendiga, tal como os ha prometido.”

Más de dos millones de israelitas salieron de Egipto la primera vez. ¡En la redención final habrá mil veces más!

46:4 “Yo descenderé contigo a Egipto, y ciertamente, yo también te haré subir; y Yosef cerrará tus ojos.” – La presencia del Eterno fue con Yaakov a Egipto. También hay una promesa de subir otra vez. Esta promesa implica tres cosas:

1.    Yaakov no iba a ser enterrado en Egipto sino en la tierra de Israel. Esto nos enseña que el cuerpo de un muerto sigue siendo la persona. Yaakov subió de Egipto, no “los restos mortales de Yaakov”.

2.    Los descendientes de Yaakov subirían de Egipto a la tierra de Israel.

3.    El cuerpo de Yaakov y sus descendientes van a ser resucitados. La palabra que ha sido traducida como “volver” es “alá” que significa subir, de lo cual hemos hablado antes.

46:7 “sus hijos y sus nietos con él, sus hijas y sus nietas; a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.” – Aquí habla de las nietas de Yaakov. Pero al revisar los nombres sólo se encuentra una nieta, Seráj, verso 17. Además si se cuentan los nombres que son mencionados en este capítulo, sólo se llegan a 69 almas.

46:15 “Estos son los hijos de Leá, los que le dio a luz a Yaakov en Padán-Aram, y además su hija Diná; todos sus hijos y sus hijas eran treinta y tres.” – Pero sólo hay 32 nombres. Esto nos enseña que una nieta nació durante el viaje. Sólo 69 salieron de la tierra de Kenáan, pero 70 llegaron a Egipto, cf. verso 27. Según Rashí fue Yojeved, la madre de Moshé, que nacería “entre las murallas”. Pero esa teoría es poco probable por la increíble edad que tendría cuando Moshé nació.

46:27 “Y los hijos de Yosef, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Yaakov que vinieron a Egipto, eran setenta.” – En Hechos 7:14 está escrito:

“Y Yosef, enviando mensaje, mandó llamar a Yaakov su padre y a toda su parentela, en total setenta y cinco personas.”

La Septuaginta menciona 75 personas pero el texto masorético dice 70, cf. Éxodo 1:5. La diferencia se encuentra en el Génesis 46:20 donde la Septuaginta también menciona cuatro nietos y un bisnieto de Yosef.

Según Génesis 10, las naciones gentiles fueron originalmente 70. Esto concuerda con el número de los hijos de Israel que bajaron a Egipto, como está escrito en Deuteronomio 32:8:

“Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.”

Es probable que durante el reino mesiánico las 70 naciones sean restablecidas, como está escrito en el Salmo 87:4-6:

“Mencionaré a Rajab y a Bavel entre los que me conocen; he aquí, Peleshet y Tsor con Kush; de sus moradores se dirá: “Este nació allí.” Pero de Tsion se dirá: Este y aquél nacieron en ella; y el Altísimo mismo la establecerá. El Eterno contará al inscribir los pueblos: Este nació allí.”

En Mateo 25:31-32 está escrito:

“Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.”

En Revelación 22:2 está escrito:

“en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de  fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones.”

 Sexta aliyá, 46:28 – 47:10

46:28 “Y envió a Yehudá delante de sí a Yosef, para indicar delante de él el camino a Goshen; y llegaron a la tierra de Goshen.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “camino a Goshen” es “goshna”. También se encuentra en el próximo versículo. Comprende cuatro letras hebreas, guimel (G), shin (Sh), nun (N) y hey (H). Es la única palabra en toda la Escritura que contiene estas cuatro letras. Son las mismas cuatro letras que se encuentran en la peonza (perinola) que se usa en la diáspora para jugar durante Januká. Las cuatro letras que son usadas para Januká anuncian el gran milagro que ocurrió allí, en hebreo: “Nes Gadol Hayá Sham”, “Un milagro grande sucedió allí”. La suma del número de las cuatro letras es 358. Nun = 50, Guimel = 3, Hey = 5, Shin = 300. 50 + 3 + 5 + 300 = 358.

Es la misma suma que de las cuatro letras hebreas de Mashíaj, Mem (40) + Shin (300) + Yud (10) + Jet (8) = 358.

De esto aprendemos que el gran milagro que ocurrió en Januká, no solamente fue la victoria del judaísmo del Eterno sobre el paganismo, o el posible milagro del aceite, sino también el momento de la concepción sobrenatural de Miryam, la madre de Yeshúa, que ocurrió durante la luna nueva en Januká. Según mis cálculos, fue en la luna nueva del décimo mes de Tevet, el 19 o el 20 de diciembre del año 4 a.e.c. (a.C.), para luego nacer 38 semanas más tarde, en Yom Teruá, el primer día del séptimo mes de Tishrí, el 12 de septiembre del año 3 a.e.c.

47:6a “la tierra de Egipto está a tu disposición. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; que habiten en la tierra de Goshen” – Yosef quería que los hijos de Israel vivieran como una comunidad separada en la tierra de Goshen por varios motivos:

Para evitar la asimilación.

Para evitar que los hijos de Israel tuvieran cargos en la corte real o ser reclutados para el ejército.

Para poder criar ganado menor sin molestar a los egipcios que aborrecían a los pastores de ovejas porque la oveja fue uno de sus falsos dioses.

Para tener buenos pastos para su ganado.

El ingeniero agrónomo Rodolfo Olivares de El Salvador me informó que la tierra de Goshen es una de las mejores del mundo, quizás la mejor de todas las tierras. Allí nunca hay falta de agua, no existen las plagas, nunca hace frío, no hay vientos fuertes, es llano y la tierra es húmeda. Es un suelo de aluvión donde hay materias orgánicas y minerales de los ríos, especialmente selenio, cobre y hierro, que hacen que las placentas de los animales y los hombres siempre fecundan.

En Éxodo 1:19 está escrito:

“Respondieron las parteras a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas y dan a luz antes que la partera llegue a ellas.”

47:7 “Yosef trajo a su padre Yaakov y lo presentó a Faraón; y Yaakov bendijo a Faraón.” – El que está en un nivel espiritual superior es el que bendice al que está en un nivel inferior, como está escrito en Hebreos 7:7:

“Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.”

47:8-9  “Y Faraón dijo a Jaakov: ¿Cuántos años tienes? Entonces Yaakov respondió a Faraón: Los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han alcanzado a los años que mis padres vivieron en los días de su peregrinación.” – En lugar de bendecir al Eterno, delante de este rey, por haberle liberado de todas las cosas malas, Yaakov usa su lengua para hablar negativamente. En el hebreo hay 33 palabras que constituyen esta conversación entre Yaakov y Faraón. Un Midrash dice que por estas 33 palabras de queja, la vida de Yaakov fue cortada 33 años, 180 – 33 = 147. Más adelante vemos como Yaakov había hecho teshuvá y tikún (arrepentimiento y rectificación) al pronunciar la bendición sobre Yosef, como está escrito en Génesis 49:26a:

“Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados eternos”

Séptima aliyá, 47:11-27

47:14 “Y Yosef recogió todo el dinero que había en la tierra de Egipto y en la tierra de Kenáan a cambio del grano que le compraban, y Yosef trajo el dinero a la casa de Faraón.” – El propósito de recoger todo ese dinero fue que pasara a los hijos de Israel en el futuro, porque necesitaban mucho oro, plata, bronce y piedras preciosas para poder hacer el mishkán, tabernáculo, en el desierto, como está escrito en Éxodo 12:36:

“Y el Eterno hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les concedieron lo que pedían. Así despojaron a los egipcios.”

47:20 “Así compró Yosef toda la tierra de Egipto para Faraón, pues los egipcios vendieron cada uno su campo, porque el hambre era severa sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faraón.” – De la misma manera Mashíaj compró toda la tierra para el Padre celestial cuando se entregó a si mismo para que el mundo pudiera vivir.

47:25 “Y ellos dijeron: Nos has salvado la vida. Hallemos gracia ante los ojos de Faraón mi señor, y seremos siervos de Faraón.” – Yosef salvó la vida de los egipcios. De la misma manera Yeshúa ha preparado una salvación para todas las personas de la tierra durante todas las épocas de la historia, como está escrito en 1 Juan 2:2:

“El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.”

En 2 Corintios 5:19- 21 está escrito:

“a saber, que Elohim estaba en el Mesías reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación. Por tanto, somos embajadores del Mesías, como si Elohim rogara por medio de nosotros; en nombre del Mesías os rogamos: ¡Reconciliaos con Elohim! Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Elohim en El.”

La gratitud de los egipcios por haber sido salvados les llegó a entregarse voluntariamente como siervos al rey. De la misma manera el Eterno espera que nosotros le entreguemos toda nuestra vida en gratitud por lo que el Mesías ha hecho por nosotros al salvar nuestras almas de la muerte eterna.

En Juan 17:9-10 está escrito:

“Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me has dado; porque son tuyos; y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos.”

Querido lector: ¿Usted ha entregado su vida al Eterno? Si no lo ha hecho todavía, o no lo ha hecho del todo, le invito a que le haga esta oración:

Padre celestial. Reconozco que soy un pecador. He quebrantado tus mandamientos y por esto merezco la muerte eterna, separado de ti. Pero tú has enviado a tu Hijo Yeshúa como un sustituto por mí. Por medio de su muerte eliminaste mis pecados, y por haberle resucitado, me has justificado. Te doy gracias por haber hecho esto por mí. Me apropio del sacrificio del Mesías Yeshúa y le recibo en este momento, como mi salvador, y le confieso como mi Señor. A partir de ahora no voy a vivir para mi mismo. En este momento te cedo el derecho de gobernar mi vida por medio de tu Hijo Yeshúa. A partir de este momento y para toda la eternidad Yeshúa es y será mi Señor. Te doy gracias, gracias y otra vez gracias.  Amen y amén.

Parashá 10 MiKets

כ״א בכסלו ה׳תשע״ד (November 24, 2013) por  
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Parashá 10 MiKets

Génesis 41:1 – 44:17

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 41:1-14
  2. 41:15-38
  3. 41:39-52
  4. 41:53 – 42:18
  5. 42:19 – 43:15
  6. 43:16-29
  7. 43:30 – 44:17
  8. Maftir: 44:14-17

Haftará: 1 Reyes 3:15 – 4:1

Escritos Apostólicos: Marcos 13:1 – 14:31

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 13:1-23
  2. 13:24-37
  3. 14:1-9
  4. 14:10-25
  5. 14:26-31

MiKets

Significa “al final”, “al cabo”.

Primera aliyá, 41:1-14

Al final de dos años Faraón tiene dos sueños seguidos. En el primero ve como siete vacas gordas suben del río y pacen en el carrizal. Luego suben otras siete vacas flacas y devoran las siete vacas gordas. En el segundo suben siete espigas llenas en un tallo. Luego brotan siete espigas  menudas que devoran  las siete espigas gruesas. Por la mañana su espíritu está turbado y llama a todos los adivinos y sabios y les cuenta sus sueños. Pero ninguno de ellos puede interpretarlos. Entonces el jefe de los coperos reconoce su pecado y cuenta lo que pasó cuando fue puesto en la cárcel junto con el panadero, como un joven hebreo había interpretado los sueños que habían tenido los dos y como se había cumplido su interpretación.

Segunda aliyá, 41:15-38

Entonces Faraón manda sacar a Yosef del calabozo. Después de ser afeitado y cambiado sus vestidos es presentado ante Faraón que le dice que ha tenido un sueño y que no hay nadie que lo puede interpretar y que ha oído decir de él que puede hacerlo. Yosef contesta diciendo que Elohim dará una respuesta. Faraón le cuenta sus sueños a Yosef quien le contesta que los dos sueños son uno y que hablan de lo que Elohim va a hacer. Las siete vacas buenas y las siete espigas buenas son siete años. Las siete vacas flacas y las siete espigas feas serán siete años de hambre. Elohim ha mostrado al Faraón lo que va a hacer. Siete años de gran abundancia llegará a todo Egipto y después llegarán siete años de hambre y se olvidará toda la abundancia porque el hambre asolará la tierra. Será un hambre muy severa. El sueño fue repetido dos veces para mostrar que es algo determinado por Elohim y que lo hará rápido. Que Faraón busque un hombre sabio para poner sobre la tierra de Egipto y que ponga intendentes sobre el país que exija el quinto de la producción en los siete años de abundancia para almacenarlo en las ciudades bajo la protección de Faraón. Así los víveres serán una reserva para los siete años de hambre para que el país no perezca.

Esto le parece bien a Faraón y a todos sus siervos. Y Faraón dice: “¿Podemos encontrar un hombre como éste, en quien esté el espíritu de Elohim?”

Tercera aliyá, 41:39-52

Faraón dice a Yosef que no hay nadie tan sabio como él porque Elohim le ha revelado todo esto. Le pone sobre su casa y todo su pueblo será sustentado por sus órdenes. Sólo en el trono será mayor que Yosef. Faraón también le pone sobre toda la tierra de Egipto, dándole su propio anillo de sellar y vistiéndole con ropas de lino fino y poniéndole un collar de oro en su cuello. Le hace montar en su segundo carro y proclaman delante de él “¡Avrej!”. Nadie levantará ni mano ni pie sin Yosef en toda la tierra de Egipto. Entonces Yosef tiene 30 años. Faraón llama a Yosef Tsafnat-Paneaj y le da por esposa a Osnat, hija Poti-Fera, príncipe de On. Así Yosef sale por la tierra de Egipto. Durante los siete años de abundancia Yosef guarda el fruto en las ciudades, en cada ciudad el fruto de sus campos circunvecinos. Así almacena grano como la arena del mar que no se puede medir.

Durante ese tiempo le nacen dos hijos a Yosef de su esposa. El primero recibe el nombre de Menashé, porque Elohim le ha hecho olvidar su fatiga y la casa de su padre, y el segundo recibe el nombre de Efrayim, porque Elohim le ha hecho fecundo en la tierra de su aflicción.

Cuarta aliyá, 41:53 – 42:18

Después de los siete años de abundancia llegan los siete años de hambre como Yosef ha dicho. Hay hambre en todas las tierras, pero en todo Egipto hay pan. Cuando se siente el hambre en toda la tierra de Egipto el pueblo clama a Faraón por pan. Faraón dice a todos que se vayan a Yosef para hacer todo lo que él diga. El hambre se extiende sobre toda la tierra y Yosef abre los graneros y vende a los egipcios. Vienen de todos los países para comprar grano en Egipto por causa del hambre.

Al oír Yaakov que hay grano en Egipto manda a sus hijos descender allá a comprar un poco. Pero sólo van diez porque Binyamín no puede ir porque el padre teme que le suceda algo malo. Van con los otros de la tierra de Kenáan que van a comprar. Los hermanos de Yosef llegan y se postran ante él rostro en tierra. El los reconoce pero no les descubre su identidad y les habla duramente y pregunta de dónde han venido. Dicen que vienen de la tierra de Kenáan para comprar alimentos. No le reconocen. Yosef se acuerda de los sueños que ha tenido acerca de ellos y les dice que son espías. Contestan diciendo que no lo son sino que han venido para comprar alimentos y que son hijos de un solo hombre, honrados y no espías. Pero él insiste diciendo que han venido para ver las partes indefensas de la tierra. Contestan que son doce hermanos, hijos de un solo hombre en la tierra de Kenáan, y que el menor está con su padre y que el otro ya no existe. Yosef manda que uno de ellos vaya y traiga al hermano mientras los demás se queden presos para ver si es verdad lo que dicen. Les pone en arresto durante tres días. Al tercer día les da un plan, y así vivirán.

Quinta aliyá, 42:19 – 43:15 

Uno de los doce tendrá que quedarse preso y el resto podrá ir con el grano para el hambre de sus familias. Cuando vuelvan con el hermano menor serán verificadas sus palabras y no morirán. Los hermanos empiezan a hablar entre ellos de que eran culpables en cuanto al maltrato de su hermano y por eso les ha venido esta angustia. Reuvén les recuerda que les había dicho que no pecaran contra él y que ahora tienen que rendir cuentas por su sangre. Ellos no saben que Yosef los entiende porque les hablaba por medio de un intérprete. Yosef se aparta y llora. Luego vuelve y toma a Shimón y lo encierra en presencia de sus hermanos.

Yosef manda que sean llenados sus recipientes de grano y que su dinero sea devuelto en el saco de cada uno y que reciban provisiones para el camino. Los hermanos se van de allí y en el camino se espantan porque el dinero les ha sido dado de vuelta. Cuando llegan a su padre le cuentan todo lo que ha pasado. Todos tienen temor por lo sucedido y Yaakov les dice que le han privado de sus hijos, Yosef ya no existe, Shimón tampoco y ahora quieren llevar a Binyamín. Reuvén dice que puede dar muerte a sus dos hijos si no trae de vuelta a Binyamín. Yaakov no permite que descienda su hijo para que no muera como su hermano.

El hambre se pone peor en la tierra y terminan de comer lo que han comprado en Egipto. Entonces el padre dice que vuelvan a Egipto para comprar un poco de alimento. Pero Yehudá dice que el hombre claramente dijo que no podrían ver su rostro sin tener al hermano con ellos. Si envía al hermano con ellos podrán descender a comprar alimentos, pero si no, no. Israel pregunta por qué le contaron al hombre que tenían un hermano más. Contestan que el hombre les preguntó específicamente por la familia de ellos, si el padre vivía y si tenían otro hermano y que no tenían idea de que iba a pedir que trajeran al hermano. Yehudá se hace fiador y le pide al padre que envíe el muchacho con él para que se vayan y no mueran con sus pequeños. Israel acepta y los envía con los mejores productos de la tierra para dar al hombre. También llevan la doble cantidad de dinero, además del dinero que fue devuelto y a Binyamín y se presentan ante Yosef.

 Sexta aliyá, 43:16-29

Cuando Yosef ve a Binyamín con ellos les hace entrar en su propia casa. Allí se les prepara un almuerzo con carne. Los hombres tienen miedo pensando que son llevados a la casa de Yosef por causa del dinero que fue devuelto y que ahora los van a hacer esclavos y tomar sus asnos. Por eso se acercan al mayordomo y le explican que han traído el dinero que fue devuelto y que no saben quién haya puesto el dinero en sus sacos. El mayordomo contesta diciendo que no se preocupen porque ya ha recibido su dinero y que el Elohim de su padre les ha dado ese tesoro. Les saca a Shimón. Luego los lava los pies y reciben forraje para los asnos. Preparan el regalo para cuando venga Yosef a comer. Al venir él se postran ante él en tierra. El pregunta cómo están y si todavía vive su padre. Dicen que se encuentra bien. Luego ve a Binyamín y pronuncia una bendición sobre él.

 

 Séptima aliyá, 43:30 – 44:17

Yosef sale rápido porque se siente muy conmovido por su hermano y se aparta a su habitación y llora. Después lava su cara y sale a comer con ellos. Yosef come aparte, los hermanos también y también los egipcios porque los egipcios consideran una abominación comer con los hebreos. Los hermanos son puestos en orden de nacimiento y se miran con asombro. Yosef les envía porciones de su propia mesa, pero Binyamín recibe cinco veces más que los demás. Beben hasta emborracharse.

Yosef ordena que los costales sean llenados y que su dinero también sea puesto allí, y también que su copa sea puesto en el costal de Binyamín. Los hombres son despedidos muy temprano. Pero cuando han salido de la ciudad Yosef manda a su mayordomo a perseguirlos y a preguntar por qué han pagado mal por bien al robar la copa de su señor. Ellos dicen que no es así y que incluso habían traído el dinero que les había sido devuelto. El que tenga la copa morirá y los demás serán esclavos. El mayordomo dice que el que tenga la copa será esclavo y el resto se quedará libre. Al revisar los costales desde el mayor hasta el menor, encuentra la copa en el costal de Binyamín. Entonces rasgan sus vestidos y vuelven a la ciudad. Yehudá se presenta con sus hermanos en la casa de Yosef donde todavía está y se postran en la tierra ante él. Yosef les pregunta qué es lo que han hecho y si no saben que él puede adivinar. Yehudá dice que no pueden contestar nada y que Elohim ha descubierto su iniquidad. Se ofrecen como esclavos, pero Yosef contesta y dice que sólo el que tenía la copa tiene que quedarse como esclavo y el resto subir en paz a su padre.

Comentarios

Primera aliyá, 41:1-14

41:1a “Y aconteció que al final de dos años” – Yosef tuvo que estar en la cárcel durante 12 años en total. Esto alude a que el Mesías ben Yosef tenía que sufrir y morir por las 12 tribus de Israel.

Los dos años también hacen alusión a la resurrección del Mesías después de dos días, como está escrito en Oseas 6:2:

“Nos dará vida después de dos días, al tercer día nos levantará y viviremos delante de El.”

Los dos días hablan incluso del resurgimiento, no solamente del estado de Israel, después de casi dos mil años de no existir, sino del resurgimiento de las diez tribus perdidas de la casa de Yosef. Como Yosef fue sacado de la cárcel al final de dos años, así sus descendientes serán sacados de entre las naciones al final de dos mil años para volver a tomar su lugar dentro de Israel.

La palabra hebrea traducida como “al cabo de” es “mi-kets” y significa “al final”, “al cabo”. Esto nos enseña que los sueños de Faraón están hablando no solamente de lo que pasó al final de los dos años más de cárcel que Yosef tuvo que sufrir, sino también de lo que va a pasar al final de los dos mil años de la era mesiánica.

La muerte del panadero y la resurrección del copero antes de los dos años hablan de la muerte y resurrección del Mesías antes de los dos mil años. Y como el copero se olvidó de Yosef durante dos

años, así Yeshúa ha sido ignorado por gran parte del pueblo judío, y el resto del mundo, durante dos mil años.

Al final de los dos años Yosef es levantado para ser virrey, gobernante de toda la nación después del Faraón. Esto nos enseña que Yeshúa ben Yosef será puesto como gobernante sobre todas las naciones de la tierra al final de dos mil años después de su muerte y resurrección.

La repetición de la palabra “despertó”, en hebreo “yakats”, en los versículos 4, 7 y 21, que se parece a “kets”, “final”, que está en el versículo 1, también nos muestra que los sueños del Faraón traen un mensaje para los últimos tiempos. La repetición del relato de los sueños es también una indicación de que no se refiere solamente al tiempo de Yosef sino también al final de este siglo, en relación con la segunda venida y reinado del Mesías ben Yosef.

41:14 “Entonces Faraón mandó llamar a Yosef, y lo sacaron aprisa del calabozo; y después de afeitarse y cambiarse sus vestidos, vino a Faraón” – La palabra hebrea que fue traducida como “calabozo” es “bor” y significa “hoyo”, “pozo”. Es la misma palabra que se encuentra en 37:24. Como ya hemos dicho antes, esto habla de la muerte del Mesías tanto por el pueblo de Israel como por el mundo gentil.

“lo sacaron” – Habla de la resurrección. El Mesías no salió de la muerte mediante su propia fuerza, fue resucitado por el Padre, como está escrito en Hechos 2:24:

“a quien Elohim resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella.”

En Hechos 2:32 está escrito:

“A este Yeshúa resucitó Elohim, de lo cual todos nosotros somos testigos.”

En Romanos 10:9 está escrito:

“que si confiesas con tu boca a Yeshúa por Señor, y crees en tu corazón que Elohim le resucitó de entre los muertos, serás salvo.”

Las traducciones Reina-Valera y La Biblia de Las Américas lamentablemente no han traducido el texto griego correctamente. En prácticamente todos los lugares donde habla de la resurrección se ha traducido como “resucitó” y no “fue resucitado” como realmente dice el texto griego en la mayoría de las veces. No es que Yeshúa se haya resucitado en si mismo. No tenía poder para ello, sino el Padre fue el que le levantó de entre los muertos.

“a prisa” – La resurrección fue algo que pasó sumamente rápido, según Zacarías 3:2b donde está escrito:

“¿No es este un tizón arrebatado del fuego?”

“afeitarse” – Esto alude al yetser hará, la inclinación al mal, que fue eliminado por la resurrección del Mesías. El pecado entró en el mundo por medio de un acto físico, cuando el primer hombre tomó el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. Por medio de la boca entró la semilla del mal en el cuerpo del hombre. Por esto, la sede del pecado está en el cuerpo humano.

Aunque el pecado haya afectado tanto al alma como al espíritu del hombre, el lugar donde el pecado habita en el hombre es el cuerpo, como está escrito en Romanos 7:17-23:

“Así que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico. Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí. Porque en el hombre interior me deleito con la ley de Elohim, pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.”

Romanos 6:6 dice:

“sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con El, para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado”

Y en Romanos 8:10 está escrito:

“Y si el Mesías está en vosotros, aunque el cuerpo esté muerto a causa del pecado, sin embargo, el espíritu está vivo a causa de la justicia.”

Yeshúa tomó nuestros pecados, no en su alma ni en su espíritu, sino en su cuerpo, como está escrito en 1 Pedro 2:24:

“y El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, a fin de que muramos a los pecados y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.”

Así que el pecado estaba en la parte más externa del Mesías Yeshúa cuando murió. Hay varios ejemplos en las Escrituras que hablan de rasurarse el pelo para purificarse, los cuales aluden al momento de la purificación del Mesías del pecado nuestro que estaba en su cuerpo.

En Levítico 14:8 está escrito:

“Luego el que ha de ser purificado lavará su ropa, se rasurará todo el cabello, se bañará en agua y quedará limpio. Después podrá entrar al campamento, pero por siete días permanecerá fuera de su tienda.”

En Números 8:7 está escrito:

“Así harás con ellos para su purificación: rociarás sobre ellos agua purificadora, y que ellos hagan pasar una navaja sobre todo su cuerpo, laven sus ropas y quedarán purificados.”

“cambiar los vestidos” – Esto habla del momento cuando el viejo hombre fue eliminado, simbolizado en las ropas viejas sucias, y el nuevo hombre fue creado, mediante la muerte y resurrección del Mesías, como está escrito en Zacarías 3:3-4: “Y Yehoshúa estaba vestido de ropas sucias, en pie delante del ángel. Y éste habló, y dijo a los que estaban delante de él: Quitadle las ropas sucias. Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti tu iniquidad y te vestiré de ropas de gala.”

En Lucas 15:22 está escrito:

“Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies”

En 1 Corintios 15:42-54 está escrito:

“Así es también la resurrección de los muertos. Se siembra un cuerpo corruptible (la vieja ropa), se resucita un cuerpo incorruptible (la nueva ropa); se siembra en deshonra, se resucita en gloria; se siembra en debilidad, se resucita en poder; se siembra un cuerpo natural, se resucita un cuerpo espiritual. Si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual. Así también está escrito: El primer HOMBRE, Adán, FUE HECHO ALMA VIVIENTE. El último Adán, espíritu que da vida. Sin embargo, el espiritual no es primero, sino el natural; luego el espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es del cielo. Como es el terrenal, así son también los que son terrenales; y como es el celestial, así son también los que son celestiales. Y tal como hemos traído la imagen del terrenal (la vieja ropa), traeremos también la imagen del celestial (la nueva ropa). Y esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Elohim; ni lo que se corrompe hereda lo incorruptible. He aquí, os digo un misterio: no todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; pues la trompeta sonará y los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: DEVORADA HA SIDO LA MUERTE en victoria.”

En 2 Corintios 5:2-3 está escrito:

“Pues, en verdad, en esta morada gemimos, anhelando ser vestidos con nuestra habitación celestial; y una vez vestidos, no seremos hallados desnudos. Porque asimismo, los que estamos en esta tienda, gemimos agobiados, pues no queremos ser desvestidos, sino vestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.”

En Filipenses 3:20-21 está escrito:

“Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Yeshúa el Mesías, el cual transformará el cuerpo de nuestro estado de humillación en conformidad al cuerpo de su gloria, por el ejercicio del poder que tiene aun para sujetar todas las cosas a sí mismo.”

En Romanos 6:5-6 está escrito:

“Porque si hemos sido unidos a El en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la semejanza de su resurrección, sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con El , para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado”

 

“vino al Faraón” – De la misma manera el Mesías, después de haber sido resucitado, fue elevado hasta lo sumo y presentado ante el Padre celestial para servirle como sumo sacerdote según el orden de Malki-Tsedek, como está escrito en el Salmo 110:1 y 4:

“Salmo de David. Dice el Eterno a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies… El Eterno ha jurado y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Malki-Tsedek.”

En 1 Pedro 3:22 está escrito:

“quien está a la diestra de Elohim, habiendo subido al cielo después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestades.”

En Filipenses 2:9 está escrito:

“Por lo cual Elohim también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el Nombre que es sobre todo nombre”

Segunda aliyá, 41:15-38

41:25 “Entonces Yosef dijo a Faraón: Los dos sueños de Faraón son uno; Elohim ha anunciado a Faraón lo que El va a hacer” – Durante la vida de Faraón.

41:28 “Esto es lo que he dicho a Faraón: Elohim ha mostrado a Faraón lo que va a hacer” – en los últimos tiempos.

41:29-30 “He aquí, vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto; y después de ellos vendrán siete años de hambre, y será olvidada toda la abundancia en la tierra de Egipto; y el hambre asolará la tierra.” – Como los dos últimos años del cautiverio de Yosef fueron contados desde la muerte y reinstalación de los dos siervos del rey de Egipto, los dos mil años finales de esta edad son contados a partir de la muerte y resurrección del Mesías. Al final de los dos mil años parece que habrá siete años de abundancia económica, posiblemente en todo el mundo, y luego vendrá siete años de tribulación. Los últimos siete años corresponden a la última de las 70 semanas de la profecía de Daniel 9:24-27. Durante ese tiempo habrá persecución contra los que guardan los mandamientos de Elohim y tienen el testimonio de Yeshúa, como está escrito en Revelación 12:17:

“Entonces el dragón se enfureció contra la mujer (Israel), y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Elohim y tienen el testimonio de Yeshúa.”

Durante este tiempo habrá una gran hambre de la palabra del Eterno en la tierra de Israel, como está escrito en Amós 8:11-14:

“He aquí, vienen días -declara Adonai HaShem- en que enviaré hambre sobre la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras de HaShem. Y vagarán de mar a mar, y del norte hasta el oriente; andarán de aquí para allá en busca de la palabra de HaShem, pero no la encontrarán. En aquel día las doncellas hermosas y los jóvenes desfallecerán de sed. Los que juran por el pecado de Shomron, y dicen: “Viva tu dios, oh Dan”, y “Viva el camino de Beer-Sheva”, caerán y nunca más se levantarán.”

Vemos que los idólatras no van a encontrar la Palabra del Eterno porque no la buscan donde está, en Yerushalayim, sino en las religiones falsas del mundo. Pero sí, habrá un grupo inmensamente grande que sabrá dónde encontrar la Palabra del Eterno en ese tiempo, como está escrito en Zacarías 8:20-23:

“Así dice el Eterno de los ejércitos: “Y será que aun vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades; y los habitantes de una irán a otra, diciendo: ‘Vamos sin demora a implorar el favor de HaShem, y a buscar a HaShem de los ejércitos. Yo también iré.’ “Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar a HaShem de los ejércitos en Yerushalayim y a implorar el favor de HaShem.” Así dice HaShem de los ejércitos: “En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán el vestido de un judío, diciendo: ‘Iremos con vosotros, porque hemos oído que Elohim está con vosotros.’””

Aquí hay algunas cosas sumamente interesantes. Vemos que muchos pueblos y naciones poderosas van a buscar al Eterno en Yerushalayim “en aquellos días”, que es una referencia a los últimos tiempos. Luego habla de diez hombres de todas las lenguas de las naciones que van a asir del “vestido” de un judío y pedir ayuda espiritual. Los diez hombres aluden a las diez tribus perdidas entre las naciones gentiles, que van a reaparecer en este tiempo. Ellos van a ir a aquellos judíos que caminan con el Eterno, es decir a los judíos que siguen a Yeshúa, que es el camino. Las diez tribus de la casa de Yosef se unirán a la casa de Yehudá para ser instruido en la Torá de Moshé como explicada por el gran Rebe Yeshúa el Mesías y sus emisarios, como está escrito en Ezequiel 37:19

“Diles: “Así dice Adonai HaShem: ‘He aquí, tomaré la vara de Yosef, que está en la mano de Efrayim, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Yehudá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.’””

Y en Mateo 28:18-20 donde está escrito:

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en mi nombre, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del siglo.”

Y en Hechos 24:14 está escrito:

“Pero esto admito ante ti, que según el Camino que ellos llaman secta, yo sirvo al Elohim de nuestros padres, creyendo todo lo que es conforme a la ley y que está escrito en los profetas”

Será el momento de la reunificación de las dos casas de Israel.

La palabra traducida como “vestido”, en la profecía de Zacarías, es sumamente interesante. Es la palabra “kanaf”, que significa “ala”, “extremo”, “orla”, “esquina”. Es la misma palabra que es usada para introducir el uso de los flecos en los “bordes”, literalmente en las cuatro “esquinas”, de los mantos de los hijos de Israel, como está escrito en Números 15:37-41:

 

“También habló el Eterno a Moshé, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos (tsitsit) en los bordes de (kanfei – esquinas de) sus vestidos, por sus generaciones, y que pongan en el fleco (tsitsit) de cada borde (kanaf – esquina) un cordón azul. Y os servirá el fleco (tsitstit), para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos del Eterno, a fin de que los cumpláis y no sigáis vuestro corazón ni vuestros ojos, tras los cuales os habéis prostituido, para que os acordéis de cumplir todos mis mandamientos y seáis santos a vuestro Elohim. Yo soy el Eterno vuestro Elohim que os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Elohim. Yo soy el Eterno vuestro Elohim.”

En las cuatro esquinas de los mantos de un judío, practicante de la Torá, están colgando los flecos, los tsitsites, que hacen memoria de todos los mandamientos del Eterno para que sean cumplidos. Estos flecos representan la obediencia a todos los 613 mandamientos que el Eterno dio a Israel por medio de Moshé y el Mesías. Así que aquí vemos una vuelta a casa de las diez tribus asimiladas entre las naciones, lo cual también incluye una disposición para someterse a la instrucción práctica de un judío que camina con el Eterno y obedecer los mandamientos del Eterno dados por Moshé para las doce tribus.

Como los once hermanos de Yosef vinieron a Egipto durante los siete años de sequía, así las doce tribus de Israel serán unificadas durante el último tiempo de tribulación. En Revelación capítulo 7 se habla de la restauración de las doce tribus de Israel en los primeros ocho versículos. Estos israelitas pasarán por los siete años de tribulación y saldrán victoriosos.

Luego a partir del versículo 9, Yojanán puede ver con sus propios ojos una gran multitud que nadie puede contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. En el versículo 14 aprendemos que esta gran multitud de ex gentiles, son los que salen de la gran tribulación. Esto nos enseña que la gran cosecha para el Reino de la mayor parte de la humanidad será durante los últimos años antes de la segunda vendida del Mesías.

41:38 “Entonces Faraón dijo a sus siervos: ¿Podemos hallar un hombre como éste, en quien esté el espíritu de Elohim?” – El Espíritu de Elohim está en el Ungido ben Yosef más que en ninguna otra persona. El tiene la plenitud del Espíritu del Eterno, como está escrito en Isaías 11:1-2:

“Y brotará un retoño del tronco de Yishai, y un vástago de sus raíces dará fruto. Y reposará sobre El el Espíritu del Eterno, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del Eterno.”

En Isaías 61:1-2 está escrito:

“El Espíritu del Señor el Eterno está sobre mí, porque me ha ungido el Eterno para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros”

En Mateo 3:16 está escrito:

“Después de ser sumergido, Yeshúa salió del agua inmediatamente; y he aquí, los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Elohim que descendía como una paloma y venía sobre El.”

 

En Lucas 4:16-21 está escrito:

“Llegó a Natseret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: EL ESPIRITU DEL SEÑOR ESTA SOBRE MI, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACION DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR. Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído.”

En Juan 3:34 está escrito:

“Porque aquel a quien Elohim ha enviado habla las palabras de Elohim, pues Él da el Espíritu sin medida.”

La palabra “Mesías” significa “ungido (con aceite)” y indica que el Espíritu del Eterno ha venido sobre un hombre para que pueda realizar una misión específica.

Tercera aliyá, 41:39-52

41:40 “Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; solamente en el trono yo seré mayor que tú.” – Esta es una ilustración clara en cuanto a la relación entre el Hijo y el Padre celestial. El Padre le ha dado autoridad para gobernar su casa, pero es una autoridad delegada, no suplantada. El Padre sigue siendo el mayor, como está escrito en Juan 14:28b:

“el Padre es mayor que yo”

En 1 Corintios 15:27-28 está escrito:

“Porque ELOHIM HA PUESTO TODO EN SUJECION BAJO SUS PIES. Pero cuando dice que todas las cosas le están sujetas, es evidente que se exceptúa a aquel que ha sometido a El todas las cosas. Y cuando todo haya sido sometido a El, entonces también el Hijo mismo se sujetará a aquel que sujetó a El todas las cosas, para que Elohim sea todo en todos.”

“todo mi pueblo obedecerá tus órdenes” – El que no obedece a Mashíaj Yeshúa tampoco le hace caso al Padre, como está escrito en Juan 3:35-36:

“El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Elohim permanece sobre él.”

41:41 “Faraón dijo también a Yosef: Mira, te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.” – Como Egipto simboliza el mundo entero, el Mesías gobernará sobre todo el mundo, como está escrito en Hebreos 2:8:

“TODO LO HAS SUJETADO BAJO SUS PIES. Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.”

No solamente el mundo material está sujeto al Mesías, sino todo lo invisible también, como está escrito en Mateo 28:18:

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.”

En 1 Pedro 3:22 está escrito:

“quien está a la diestra de Elohim, habiendo subido al cielo después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestades.”

En Efesios 1:19b-23 está escrito:

“la eficacia de la fuerza de su poder, el cual obró en el Mesías cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero. Y todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la congregación, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo.”

41:42 “Y Faraón se quitó el anillo de sellar de su mano y lo puso en la mano de Yosef; y lo vistió con vestiduras de lino fino y puso un collar de oro en su cuello” – El anillo implica autoridad para actuar en el nombre del rey. Ahora Yosef podía sellar documentos usando el nombre del Faraón. Recibió el nombre que estaba sobre todo nombre de ese mundo. Lo mismo pasó con Yeshúa, que recibió el Nombre que es sobre todo nombre. Como Yosef no se llamaba Faraón, pero podía actuar en ese nombre y sellar en ese nombre, así Yeshúa no tiene el nombre de YHWH en si mismo, sino lo ha recibido del Padre para gobernar por medio de él, como está escrito en Filipenses 2:9:

“Por lo cual Elohim también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el Nombre que es sobre todo nombre”

La palabra griega que ha sido traducida como “confirió” es “jaridsomai”, que viene de “jaris” que significa “gracia”, “gratis”. De esto aprendemos que Yeshúa recibió ese Nombre porque había recibido gracia, como un regalo.  También implica que él no tenía ese Nombre en si mismo, sino que es el Nombre del Padre delegado al Hijo.

“lino” – El lino es usada de una manera especial en el culto al Eterno en el tabernáculo y el templo. Todos los sacerdotes del Eterno vestían de lino. Los ángeles del Eterno se visten de lino, cf. Ezequiel 9:2, 11; Daniel 10:5; Revelación 15:6.

El sumo sacerdote tenía que vestirse de ropas de lino especialmente preparadas para el día de la expiación, Yom Kipur, cf. Levítico 16. Cuando Yeshúa fue sepultado fue envuelto en un lienzo de lino, cf. Mateo 27:59. El lino está relacionado con la resurrección del Mesías, según Juan 20:5-7. Al de ser resucitado fue vestido con el nuevo cuerpo y también recibió un manto de lino, que llega hasta los pies, como está escrito en Revelación 1:13:

“en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro.”

La novia del Mesías será vestida de lino fino, que representa las obras de justicia en obediencia a los mandamientos que ha practicado, como está escrito en Revelación 19:8:

“Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.”

41:43 “Lo hizo montar en su segundo carro, y proclamaron delante de él: ¡Avrej! Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.” – Según Rashí, “avrej” viene de dos palabras, “av”, “padre”, y “rej”, “rey”. Aunque la palabra “av” significa padre, en ciertos contextos su sentido es “consejero” o “amigo principal”. En 45:8 Yosef dice de sí mismo que Elohim lo ha hecho “av”, “padre” del Faraón.

Según el Rabí Yosi ben Durmaskit, citado por Rashí, “avrej” está relacionado con “birkayim”, “roddillas”, y por lo tanto debe entenderse como una orden de doblar rodilla delante de él.

Cuando el pueblo reconocía la nueva posición de Yosef y doblaba la rodilla ante él, estaba aceptando la autoridad del que le puso en ese puesto, el rey de Egipto. Fue Faraón que ordenó al pueblo doblarse ante Yosef. De la misma manera el Padre ha ordenado al mundo que se incline ante Yeshúa para así reconocer que Su autoridad ha sido delegada. Pero si hay adoración al Hijo como si fuera el Padre, hay confusión. El Hijo no es el Padre y el Padre no es el Hijo.

En Revelación 5:8a está escrito:

“Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero”

En Isaías 45:23 está escrito:

“Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí (el Padre) se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad.”

En Romanos 14:11 está escrito:

“Porque está escrito: VIVO YO -DICE EL ETERNO- QUE ANTE MI SE DOBLARA TODA RODILLA, Y TODA LENGUA ALABARA A ELOHIM.”

En Filipenses 2:10-11 está escrito:

“para que en el nombre de Yeshúa SE DOBLE TODA RODILLA de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Yeshua HaMashíaj es Señor, para gloria de Elohim Padre.”

El que no se inclinaba ante Yosef, no estaba sujeto a Faraón que lo había ordenado. De la misma manera el que no se inclina ante Yeshúa y le reconoce como Señor, no está obedeciendo al Padre que lo ha ordenado, como está escrito en Juan 5:23:

“para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.”

En 1 Juan 5:9-12 está escrito:

“Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Elohim; porque este es el testimonio de Elohim: que El ha dado testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Elohim tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Elohim, ha hecho a Elohim mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Elohim ha dado respecto a su Hijo. Y el testimonio es éste: que Elohim nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al Hijo de Elohim, no tiene la vida.”

41:45 “Y Faraón llamó a Yosef por el nombre de Tsafnat- Paneaj, y le dio por mujer a Osnat, hija de Poti-Fera, sacerdote de On. Y salió Yosef por toda la tierra de Egipto.” – Cuando Yosef fue reconocido como Señor en el mundo gentil, le cambiaron su nombre hebreo en un nombre gentil. De la misma manera el mundo gentil cambió el nombre de Yeshúa HaMashíaj por un nombre griego – “Jesucristo”.

Según Rashí y Flavio Josefo, el nombre Tsafnat Paneaj significa “revelador de misterios”. “Tsafnat” podría derivar de la raíz “tsafán”, que significa “esconder”, “ocultar”. La LXX y la versión Copta tradujo este nombre como “salvador del mundo”.

Según Rashí, Poti-Fera es el mismo que Potifar. La palabra hebrea traducida como “sacerdote”, “kohén”, también puede ser entendida como “príncipe”, como en el caso de los hijos del rey David, cf. 2 Samuel 8:18; 1 Crónicas 18:17.

41:46a “Yosef tenía treinta años cuando se presentó ante Faraón, rey de Egipto.” – De la misma manera el Hijo de Yosef tenía 30 años cuando empezó su ministerio público, según Lucas 3:23a donde está escrito:

“Y cuando comenzó su ministerio , Yeshúa mismo tenía unos treinta años”

41:49 “Así Yosef almacenó grano en gran abundancia, como la arena del mar, hasta que dejó de medirlo  porque no se podía medir.” – Esto simboliza la gran cosecha de almas que van a ser cosechadas por el Mesías Yeshúa en el mundo gentil, como está escrito en Revelación 7:9-10:

“Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos. Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Elohim que está sentado en el trono, y al Cordero.”

En Revelación 14:14-16 está escrito:

“Y miré, y he aquí una nube blanca, y sentado en la nube estaba uno semejante a hijo de hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz afilada. Entonces salió del templo otro ángel clamando a gran voz al que estaba sentado en la nube: Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado en la nube blandió su hoz sobre la tierra, y la tierra fue segada.”

“como la arena del mar” – Hace referencia a los hijos de Yaakov, cf. 32:12, que se mezclaron entre todas las naciones de la tierra. Ellos serán cosechados por el Hijo de Yosef en los últimos tiempos y reunidos en congregaciones mesiánicas en las ciudades de los gentiles por todo el mundo.

Cuarta aliyá, 41:53 – 42:18

41:51-52 “Y al primogénito Yosef le puso el nombre de Menashé, porque dijo: Elohim me ha hecho olvidar todo mi trabajo y toda la casa de mi padre. Y al segundo le puso el nombre de Efrayim, porque dijo: Elohim me ha hecho fecundo en la tierra de mi aflicción.” – Los dos hijos de Yosef, que luego serían adaptados como hijos de Israel, nacieron por una mujer no israelita y fueron criados en el mundo gentil pero con una educación hebrea. De la misma manera el Hijo de Yosef tiene hijos nacidos en el mundo gentil que serán reconocidos por Israel en los últimos tiempos.

El nombre Menashé viene de la raíz “nashá” que significa “olvidar”. Efrayim es la forma dual masculino de “efrat” que significa “montón de ascuas”, “fertilidad”.

Los dos hijos de Yosef representan los gentiles que han tenido la experiencia real de un nuevo nacimiento por medio de Yeshúa ben Yosef. El primer hijo, Menashé, tiene que ver con el olvido de dos cosas: la fatiga y la casa de Israel. El segundo, Efrayim, tiene que ver con multiplicación.

Sus nombres representan exactamente lo que ha pasado en la historia del cristianismo, donde está la mayoría de los gentiles que han nacido por el Espíritu del Mesías. Primero se olvidaron de las persecuciones romanas que sufrieron por su fe judía y luego se olvidaron de Israel y la Torá. Efrayim representa los avivamientos evangélicos de este tiempo que predican el mensaje de salvación por medio de la muerte y resurrección del Mesías Yeshúa, aunque no lo llamen así, sino con un nombre griego. Finalmente Efrayim será puesto por encima de Menashé y ambos serán piezas claves en el plan de la restauración del pueblo de Israel, cf. Génesis 48.

41:55 “Id a Yosef y haced lo que él os diga” – Vemos como el Rey está enviando la gente al que ha recibido la autoridad delegada. De la misma manera sucede cuando el Padre lleva a las personas al Hijo, como está escrito en Juan 6:44-45:

“Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. Escrito está en los profetas: “Y TODOS SERAN ENSEÑADOS POR ELOHIM.” Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí.

En Mateo 11:27 está escrito:

“Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.”

En Mateo 16:17 está escrito:

“Y Yeshúa, respondiendo, le dijo: Dichoso eres, Shimón, hijo de Yoná, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.”

Así como el Faraón ordenó al pueblo obedecer a Yosef, el Padre ordenó con una voz audible que obedecieran a Yeshúa, según está escrito en Mateo 17:5:

“Mientras estaba aún hablando, he aquí, una nube luminosa los cubrió; y una voz salió de la nube, diciendo: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido; a El oíd.”

La pregunta surge: ¿Es posible ir directamente al Padre sin pasar por Yeshúa? Este texto nos muestra que cuando hay una delegación de autoridad no se puede saltar por encima. De la misma manera el Padre ha delegado todo a su Hijo y no se puede saltar por encima de él para llegar al Padre, como está escrito en Juan 14:6:

“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

Este mensaje no fue dado delante de gentiles, sino delante de judíos. Ningún judío llega al Padre, sino por el Mesías, cuyo nombre es Yeshúa.

Está escrito en Juan 17:2:

“por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado.”

En este contexto el pueblo necesitaba pan y Faraón dijo: “Id a Yosef y haced lo que él os diga.” En Juan 2:5 el pueblo necesitaba vino y la madre de Yeshúa dijo a los que servían: “Haced todo lo que El os diga.” Encontramos aquí los dos ingredientes más importantes de las celebraciones judías, pan y vino. Sin embargo, en Shabat primero se toma el vino y luego el pan, pero en estas Escrituras aparece primero el pan y luego el vino, cf Génesis 14:18. Esto nos lleva a pensar en la mesa del Señor, donde primero se da el pan como recuerdo de su cuerpo, y luego el vino, como recuerdo de su sangre, según está escrito en 1 Corintios 11:23-26:

“Porque yo recibí del Señor lo mismo que os he enseñado: que el Señor Yeshúa, la noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de mí. De la misma manera tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto cuantas veces la bebáis en memoria de mí. Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga.”

41:57 “Y de todos los países venían a Egipto para comprar grano a Yosef, porque el hambre era severa en toda la tierra.” – De la misma manera vendrán gentiles de todos los países a recibir el pan de vida durante los siete años de tribulación. Mashíaj es el salvador de todos los gentiles. El es el pan de vida, como está escrito en Juan 6:35:

“Yeshúa les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.”

Los que venían de todos los países no buscaban a otra persona que Yosef. De la misma manera Yeshúa es el único que puede satisfacer el hambre espiritual de los gentiles. Más adelante vemos que también los israelitas tendrán que humillarse para recibir de él pan de vida para no morir.

De esto aprendemos también que los únicos mensajes de la Torá que contienen suficiente sustancia espiritual para poder satisfacer el hambre espiritual de los pueblos, son los que vienen de Mashíaj ben Yosef.

42:6 “Y Yosef era el que mandaba en aquella tierra; él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Y llegaron los hermanos de Yosef y se postraron ante él rostro en tierra.” – Aquí vemos un cumplimiento parcial del sueño de Yosef. Todavía falta un hermano para que se cumpla del todo.

De esto aprendemos que llegará un momento en la historia cuando los judíos, que no han sido asimilados entre las naciones, tendrán que ir al hijo de Yosef para buscar pan de vida para no morir. Será un momento glorioso cuando los judíos reconozcan que aquel que el mundo gentil llamaba Jesucristo también tiene pan para ellos.

En Oseas 5:15 – 6:3 está escrito:

“Me iré y volveré a mi lugar hasta que reconozcan su culpa y busquen mi rostro; en su angustia me buscarán con diligencia. Venid, volvamos al Eterno. Pues El nos ha desgarrado, y nos sanará; nos ha herido, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días, al tercer día nos levantará y viviremos delante de El. Conozcamos, pues, esforcémonos por conocer al Eterno. Su salida es tan cierta como la aurora, y El vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra.”

Este texto concuerda con Mateo 23:39 donde dice:

“Porque os digo que desde ahora en adelante no me veréis más hasta que digáis: “BENDITO EL QUE VIENE EN EL NOMBRE DEL SEÑOR.””

Esto lo dijo el Mesías después de su entrada triunfal en la ciudad. Está anunciando otro evento que todavía no ha sucedido.

En Hechos 3:12, 19-21 está escito:

“Varones israelitas… Por tanto, arrepentíos y volved a Elohim, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y El envíe a Yeshúa, el Mesías designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Elohim habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.”

Según estos textos hay varias condiciones para que Yeshúa pueda regresar a la tierra:

1.    Tiene que haber un reconocimiento de la culpa y arrepentimiento en el pueblo de Israel por haber negado a Yeshúa como el Mesías.

2.    Tiene que haber una búsqueda ferviente del Eterno en un tiempo de angustia, que es la gran tribulación para Yaakov, según Jeremías 30:7.

3.    Tienen que pasar dos días, que son dos mil años, desde la primera venida del Mesías.

4.    El pueblo judío tendrá que tener el domino y vivir en la ciudad de Yerushalayim.

5.    Tienen que venir los tiempos de restauración de todas las cosas que han sido habladas y escritas en los libros de los profetas.

6.    La mayoría de la población judía de Yerushalayim tendrá que decir a Yeshúa: “¡Baruj Habá beShem YHWH!”

Cuando todas estas cosas sucedan Yeshúa regresará a la tierra para gobernar.

42:8           “Yosef había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido.” – De la misma manera Yeshúa ha reconocido al pueblo judío aunque la mayoría de ellos no le han reconocido. El nunca desechará a su pueblo.

42:13 “Mas ellos dijeron: Tus siervos son doce hermanos, hijos del mismo padre en la tierra de Kenáan; y he aquí, el menor está hoy con nuestro padre, y el otro ya no existe.” – La expresión “el otro no existe” aparece dos veces en este relato, cf. verso 32. En el versículo 38 Yaakov dice que Yosef ha muerto, cf. 44:20. Este es el mensaje que el pueblo judío ha estado repitiendo durante casi dos mil años acerca de Yeshúa que murió pero fue resucitado por el Elohim de Israel. Como Yosef seguía existiendo e incluso gobernando, así Yeshúa sigue existiendo y gobernando a la diestra del Elohim de Israel en los cielos, y en el segundo encuentro se dará a conocer a sus hermanos.

42:15 “En esto seréis probados; por vida de Faraón que no saldréis de este lugar a menos que vuestro hermano menor venga aquí.” – Para que el pueblo pueda experimentar la redención final de las naciones y salir de Egipto en su segundo éxodo, es necesario que estén las doce tribus presentes.

42:17-18 “Y los puso a todos juntos bajo custodia por tres días. Y Yosef les dijo al tercer día: Haced esto y viviréis, pues yo temo a Elohim” – Esto alude a la muerte y resurrección del Mesías, que representa al resto de los hijos de Israel.

“al tercer día…viviréis”, cf. Oseas 6:2.

Yosef no tenía venganza en su corazón, como un buen israelita, según Levítico 19:18, donde está escrito:

“No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo; yo soy el Eterno.”

Quinta aliyá, 42:19 – 43:15

42:21 “Entonces se dijeron el uno al otro: Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.” – La razón por la que trató duramente a sus hermanos fue porque el Eterno le estaba usando como un instrumento para producir arrepentimiento en ellos. También fue porque necesitaban aprobar el examen y mostrar que se habían arrepentido de verdad de su pecado. Ahora volvieron a estar en una situación semejante a la anterior y tenían la oportunidad de rectificar, y no volver a abandonar al hermano, hijo de Rajel, ni defraudar a su padre. Vemos como el trato de Yosef produjo un buen resultado en ellos, como está escrito en 2 Corintios 7:10:

“Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Elohim produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte.”

“la angustia de su alma” – Así también el alma de Yeshúa se angustió cuando fue vendido por sus hermanos y entregado en manos de los gentiles para morir, según Isaías 53:11, donde está escrito:

“Debido a la angustia de su alma, El lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos.”

42:24 “Y se apartó de su lado y lloró. Y cuando volvió a ellos y les habló, tomó de entre ellos a Shimón, y lo ató a la vista de sus hermanos.” – Reuvén, el primogénito, no estaba de acuerdo con el maltrato de Yosef. Shimón, que era el segundo, era un hombre sumamente violento, junto con su hermano Leví. Habían asesinado a toda una ciudad. Shimón necesitaba un trato especial para poder arrepentirse de su pecado y humillar su corazón duro. Esa fue la razón por la que Yosef le tomó a él y le encerró.

42:25 “Yosef mandó que les llenaran sus vasijas de grano y que devolvieran el dinero a cada uno poniéndolo en su saco, y que les dieran provisiones para el camino. Y así se hizo con ellos.” – Aunque los hermanos no reconocieron a Yosef en su primera visita, tuvieron la oportunidad de obtener grano para saciar su hambre y vivir. De la misma manera hay varias enseñanzas que han sido recopiladas en la Mishná y el Talmud que tienen su origen en las enseñanzas de Yeshúa. Es debido a que nuestro Rebe estaba rodeado de escribas y fariseos en todo momento y ellos fueron impactados por sus enseñanzas. Así el pan del Hijo de Yosef también ha estado alimentando al pueblo judío desde su primer encuentro aunque no le hayan reconocido.

42:30 “El hombre, el señor de aquella tierra, nos habló duramente y nos tomó por espías del país.” – Así sienten los judíos por el trato del mundo cristiano. Los cristianos son los que peor han tratado al pueblo judío durante los últimos dos mil años. El judío piensa que Jesucristo le odia. En el nombre de Jesús se han cometido las cosas más crueles contra los judíos. Tanto las cruzadas como la inquisición española y el exterminio nazi se hicieron en el nombre de Jesucristo. Lamentablemente este trato cristiano tan duro es uno de los impedimentos mayores para que el pueblo judío pueda reconocer al hijo de Yosef como el Mesías. En lugar de provocar al judío a celos lo ha provocado a odio contra su propio Mesías. ¡Esto tiene que cambiar!

Todo esto debido a una teología anti judía y de reemplazo que es el mismo fundamento del cristianismo. Ahora es el tiempo para derrumbar esa teología. Ahora es el tiempo de la restauración de los conceptos originales de la única fe válida para todos los siglos y para todas las personas, la fe hebrea.

43:8-9 “Y Yehudá dijo a su padre Israel: Envía al muchacho conmigo, y nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no perezcamos, tanto nosotros como tú y nuestros pequeños. Yo me haré responsable de él; de mi mano lo demandarás. Si yo no te lo vuelvo a traer y lo pongo delante de ti, que lleve yo la culpa para siempre delante de ti” – Ahora Yehudá entra en la escena y toma el control de la situación. El está dispuesto a responder por el hermano pequeño y ser culpable para siempre si no es devuelto a su padre. Esto nos habla de la actitud del Mesías, que nació por medio de Yehudá, que estaba dispuesto a responder, no sólo por sus hermanos judíos, sino por el mundo entero. Para liberarnos de nuestros pecados él tomó nuestra culpa y fue castigado en nuestro lugar para que fuéramos liberados de las consecuencias de nuestros pecados, como está escrito en 1 Juan 2:1-2:

“Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Yeshúa el Mesías el justo. El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros (los judíos), sino también por los del mundo entero (los gentiles).”

En 2 Corintios 5:21 está escrito:

“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Elohim en él.”

Sexta aliyá, 43:16-29

43:26, 28b “Cuando Yosef regresó a casa, le trajeron el presente que tenían en su mano a la casa y se postraron ante él en tierra… se inclinaron en reverencia.” – Por fin se cumplió el primer sueño que había tenido Yosef acerca de sus hermanos. Ahora todos los hermanos estaban reunidos y los once hermanos se inclinaban ante Yosef. Es interesante que el sueño hablaba de atar gavillas en el campo de la cosecha. Es evidente que ahora se estaban cosechando las almas de estos hermanos preciosos para el Reino mesiánico que viene. Durante la angustia Yaakov se inclinará ante el Mesías Yeshua y así también habrá una cosecha en el pueblo judío, como está escrito en Oseas 6:11:

“Para ti también, oh Yehudá (el pueblo judío), hay preparada una cosecha, cuando yo restaure el bienestar de mi pueblo (las 12 tribus entre los gentiles).”

De este texto también aprendemos que todo Israel, las doce tribus, un día se inclinarán ante Ben Yosef”

Séptima aliyá, 43:30 – 44:17

43:30         “Y Yosef se apresuró a salir, pues se sintió profundamente conmovido a causa de su hermano y buscó donde llorar; y entró en su aposento y lloró allí.” – Mashíaj ben Yosef tiene una compasión especial por sus hermanos en la carne, aunque le han tratado tan mal.

Yosef se apartó por un tiempo y lloró por su amor por ellos antes de darse a conocer. El aposento alude al lugar santísimo en el tabernáculo celestial, donde el Mesías está ministrando ahora llorando e intercediendo por los hijos de Israel, como está escrito en Romanos 8:34:

“¿Quién es el que condena? El Mesías Yeshúa es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Elohim, el que también intercede por nosotros.”

En Hebreos 9:24 está escrito:

“Porque el Mesías no entró en un lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Elohim por nosotros.”

43:34 “El les llevó porciones de su propia mesa, pero la porción de Binyamín era cinco veces mayor que la de cualquiera de ellos. Bebieron, pues, y se embriagaron con él.” – La Torá no ha ocultado el hecho de que se embriagaron. (Lamentable muchas traducciones cristianas sí lo han hecho al no traducir este versículo como está escrito según el hebreo.) ¿Por qué se emborracharon si la borrachera no está permitida según las Escrituras? ¿Y por qué la Torá no ocultó este hecho vergonzoso de los doce hijos de Israel? La respuesta es porque hay una proyección profética para lo que va a ocurrir con la reunión de las doce tribus de Israel en los últimos tiempos bajo la dirección del Mesías Yeshúa. En ese momento habrá un derramamiento del Espíritu de HaShem que será semejante a una borrachera, semejante al que se ve en Hechos 2:4, 15-16:

“Todos fueron llenos del Espíritu de santidad y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse… éstos no están borrachos como vosotros suponéis, pues apenas es la hora tercera del día; sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel…”

En el Salmo 126:1-6 está escrito:

“Cántico de ascenso gradual. Cuando el Eterno hizo volver a los cautivos de Tsión, éramos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría; entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho el Eterno con ellos. Grandes cosas ha hecho el Eterno con nosotros; estamos alegres. Haz volver, Eterno, a nuestros cautivos, como las corrientes en el sur. Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas.”

En este Salmo vemos varias cosas que concuerdan con el texto que estamos estudiando. El Eterno va a hacer que las doce tribus se reúnan de nuevo. Entonces se producirá una euforia como en un sueño, con risas y gritos de alegría y júbilo, como una borrachera. Esta vuelta se compara con la alegría por la cosecha al traer sus gavillas. Esto conecta el evento de la reunificación de las doce tribus con una gran cosecha de almas en los últimos tiempos, como está escrito en Mateo 13:39b:

“la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.”

En Isaías 9:3 está escrito:

“Multiplicaste la nación, aumentaste su alegría; se alegran en tu presencia como con la alegría de la cosecha, como se regocijan los hombres cuando se reparten el botín.”

El almuerzo en la casa de Yosef también representa la cena que se dará en el reino junto con el Mesías y las doce tribus de Israel, como está escrito en Mateo 26:29:

“Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.”

En Lucas 22:28-30 está escrito:

“Vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas;  y así como mi Padre me ha otorgado un reino, yo os otorgo que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino; y os sentaréis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.”

Una de las misiones del Mesías Yeshúa es restaurar y reunir las doce tribus de Israel, como está escrito en Isaías 49:5-6:

“Y ahora dice el Eterno (el que me formó desde el seno materno para ser su siervo, para hacer que Yaakov vuelva a El y que Israel se reúna con El, porque honrado soy a los ojos del Eterno y mi Elohim ha sido mi fortaleza), dice El: Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.”

Como la gran mayoría de los descendientes de las doce tribus están entre los gentiles, esta restauración y reunificación implica que los que de ellos son del Mesías entre los gentiles experimenten una fuerza increíble que los llevará a unirse con sus hermanos judíos para ser un solo pueblo.

El movimiento llamado mesiánico o raíces hebreas es el inicio de esta reunificación entre gentiles, donde están las tribus perdidas, y judíos en el Mesías Yeshúa. Cada vez más personas se integran en este movimiento de la redención final de Israel de las naciones y la reunificación de las doce tribus. ¿Cuántos sienten ya algo de esta borrachera? ¡Habrá mucho más! ¡¡Esto es sólo el inicio!!

44:14 “Yehudá llegó con sus hermanos a casa de Yosef, él estaba aún allí, y ellos cayeron a tierra delante de él.” – En este tiempo hay esfuerzos tanto de los judíos ortodoxos como de los judíos mesiánicos de ir a buscar “la casa de Yosef”, las diez tribus perdidas entre las naciones. HaShem está impulsándonos a hacer esto porque se está acercando el momento cuando el Hijo de Yosef se va a dar a conocer a sus hermanos.

Aquí vemos que los once hijos de Israel se inclinan otra vez ante Yosef. Por segunda vez se cumplió el sueño.

Este texto nos induce a pensar que los judíos reconocerán a Yeshúa en la casa de Yosef. La casa de Yosef son las diez tribus perdidas que están volviendo a casa en este tiempo, y principalmente de entre los cristianos.

Este texto también nos enseña que muchos judíos se inclinarán ante un Mesías gentilizado, en un contexto extraño, que es el mundo cristiano. Desde el año 1967, cada vez más judíos se han hecho cristianos y “mesiánicos” (que en su mayoría son cristianos que tienen un tinte judío pero que mantienen la teología cristiana que no les permite ser fieles ni a la Torá ni a las tradiciones judías) y así han adaptado costumbres “egipcias” que no tienen nada que ver con la fe hebrea. Han reconocido a “Jesucristo” como su salvador en un ambiente cristiano, pero no le han visto todavía como un judío practicante de la Torá de Moshé y fiel a las tradiciones de su pueblo. ¡Ellos tendrán una gran sorpresa cuando él se manifieste como el que realmente es!

44:16 “Entonces dijo Yehudá: ¿Qué podemos decir a mi señor? ¿Qué podemos hablar y cómo nos justificaremos? Elohim ha descubierto la iniquidad de tus siervos; he aquí, somos esclavos de mi señor, tanto nosotros como aquel en cuyo poder fue encontrada la copa.” – La iniquidad de la cual Yehudá está hablando, no es el robo de la copa, puesto que eran inocentes, sino lo que habían hecho con su hermano Yosef. Yehudá, que es el padre de los judíos, es el que va en la brecha para presentarse ante Yosef y pedir misericordia. Este es el momento crucial de toda la historia de Yosef, cuando Yehudá muestra arrepentimiento por haber vendido a su hermano. Cuando el pueblo judío reconozca su grave error de haber negado a Yeshúa, él se dará a conocer. Y de eso hablaremos más en la próxima Parashá. ¡No la pierda!

Parashá 09 VaYéshev

י״ד בכסלו ה׳תשע״ד (November 17, 2013) por  
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Parashá 09 VaYéshev

Génesis 37:1 – 40:23

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 37:1-11
  2. 37:12-22
  3. 37:23-36
  4. 38:1-30
  5. 39:1-6
  6. 39:7-23
  7. 40:1-23
  8. Maftir: 41:20-23

 

Haftará: Amós 2:6 – 3:8

 

Escritos Apostólicos: Hechos 7:9-16

VaYeshev

 

Significa “y se estableció”, “y se asentó”.

Primera aliyá, 37:1-11

Yaakov se establece en la tierra donde ha peregrinado su padre. Cuando Yosef tiene diecisiete años apacienta el rebaño con sus hermanos, los hijos de las concubinas de su padre. Yosef trae malos informes de ellos a su padre. Yaakov ama a Yosef más que al resto de sus hijos y le hace una túnica de colores. Por eso sus hermanos le tienen odio y no pueden hablarle bien. Yosef tiene dos sueños que producen aún más odio y envidia en ellos. Primero sueña que estaban atando gavillas en el campo y las gavillas de los hermanos se inclinaron ante su gavilla que se había levantado y puesto derecha. Luego sueña que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante él. Su padre le reprende por su segundo sueño pero lo guarda en su memoria.

 

Segunda aliyá, 37:12-22Los hermanos están apacentando el rebaño en Shejem y Yosef es enviado allí por su padre desde Jevrón para ver cómo están. Un hombre le encuentra dando vueltas por el campo y le informa que se han ido a Dotán. Cuando Yosef se les acerca en Dotán traman contra el soñador para matarlo y echarlo en un pozo y decir que una fiera lo devoró. Pero Reuvén impide que lo maten y les dice que le echen

 

Tercera aliyá, 37:23-36

 

Los hermanos despojan a Yosef de su túnica de colores y le echan en el pozo que está vacío. Cuando se sientan a comer ven una caravana de yishmaelitas cargada de tres productos que están bajando hacia Egipto. Yehudá propone vender a Yosef como esclavo y los demás aceptan. Cuando pasan unos mercaderes midianitas sacan a Yosef del pozo. Luego lo venden a los yishaleitas que le llevan a Egipto.

Reuvén vuelve al pozo y al ver que Yosef no está allí, rasga sus vestidos y pregunta a sus hermanos adonde irá él ahora. Entonces empapan la túnica de Yosef con la sangre de un macho cabrío y la envían a su padre para que la examine. Yaakov piensa que una fiera lo ha devorado y rasga sus vestidos y se viste de cilicio y pasa mucho tiempo de duelo. No quiere recibir el consuelo de sus hijos y de sus hijas y dice que va a morir con luto. También su padre llora por él.

Los medanitas venden a Yosef a Potifar, un capitán en la guardia de Faraón.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

Yehudá se aparta de sus hermanos y se casa con la hija de Shúa que le da a luz tres hijos, llamados Er, Onán y Shelá. Luego toma una mujer para su hijo primogénito, llamada Tamar, que significa palmera. Pero HaShem quita la vida de Er porque era malvado. Onán recibe la orden de su padre de cumplir con su deber de levantar descendencia a su hermano y llegar a su mujer. Pero cuando se llega a ella derrama el semen en la tierra para no dar descendencia a su hermano. Por eso HaShem también le quita la vida. Tamar es enviada a la casa de su padre para esperar que Shelá crezca.

Después de mucho tiempo muere la esposa de Yehudá. Después del duelo Yehudá sube a los trasquiladores de sus ovejas en Timnat junto con su amigo Jirá. Cuando Tamar es informada sobre ello se quita su ropa de viuda y se cubre con un velo y se sienta cerca del camino de Timnat, porque se ha dado cuenta de que no había sido dada a Shelá como mujer aunque había crecido. Yehudá piensa que es una prostituta y le ofrece un cabrito para poder llegar a ella. Como señal ella le pide tres cosas que lleva puesto. Y así ella concibe de él. Luego se viste de viuda de nuevo. Yehudá envía el cabrito por medio de su amigo para recobrar la prenda pero no la encuentra. Los hombres del lugar tampoco saben nada de una prostituta.

A los tres meses informan a Yehudá que Tamar ha fornicado. El ordena que sea quemada. Entonces ella envía a decir a su suegro que investigue para saber de quién son las tres cosas que tiene como señal. Yehudá reconoce que ella tiene razón y que él es el responsable del embarazo por no haberle dado a su hijo Shelá. Pero no vuelve a conocerla más. Cuando va a dar a luz tiene mellizos. Uno de los dos saca su mano y la partera le ata un hilo escarlata pensando que va a salir primero. Pero retira su mano y el hermano sale. Por eso fue llamado Perets, brecha. El hermano que tiene el hilo es llamado Zeraj.

 

Quinta aliyá, 39:1-6

 

Potifar, el oficial de Faraón, compra a Yosef. El Eterno está con él y llega a ser un hombre próspero. Está sirviendo en la casa de su amo y todo lo que hace prospera. Su amo se da cuenta de ello y le hace su siervo personal y mayordomo sobre toda su casa. La casa y los campos del egipcio son bendecidos por causa de Yosef. Le deja todo lo que posee en las manos de Yosef y sólo se preocupa por el pan que come. Yosef tiene un aspecto muy hermoso.

 

 

 

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

La mujer del amo de Yosef pone su mirada en él y le dice que se acueste con ella. Pero él le contesta que no puede cometer esa gran maldad y pecar contra Elohim. Ella insiste día tras día pero él no quiere ni estar con ella. Un día, cuando no hay nadie en la casa, Yosef entra para hacer su trabajo. Ella ase de su roba y le dice que se acueste con ella. Pero él deja su ropa y sale huyendo afuera. Ella llama a los hombres de la casa y dice que Yosef vino para acostarse con ella y que ella había gritado a gran voz y que por eso él había dejado la ropa allí y había salido huyendo. Luego cuenta el miso cuento a su marido. Su marido se enfada y echa a Yosef en la cárcel donde tendrá que seguir mucho tiempo. Pero el Eterno está con Yosef y le da misericordia de manera que el jefe de la cárcel le da la confianza de administrar toda la cárcel. Todo lo que él emprende HaShem lo hace prosperar.

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

El copero y el panadero de Faraón le ofenden y son puestos en la cárcel donde está Yosef. Después de un año tienen ambos un sueño la misma noche. Por la mañana Yosef los ve preocupados y les pregunta qué pasa. Le dicen que han tenido un sueño y nadie lo puede interpretar. Yosef dice que las interpretaciones pertenecen a Elohim y les pide que se lo cuenten. El jefe de los coperos soñó con una vid con tres sarmientos que brotaron y produjeron uvas maduras. Tomó las uvas y las exprimió en la copa del Faraón que estaba en su mano y la dio a Faraón. Yosef dice que los tres sarmientos son tres días y que en tres días su cabeza será levantada y le será devuelto el puesto que tenía antes. Luego Yosef le pide que se acuerde de él cuando le vaya bien para mencionarle ante Faraón para sacarle de la cárcel. Cuenta como fue secuestrado y que tampoco ha hecho nada malo para tener que estar en el calabozo.

El jefe de los panaderos soñó con tres cestas de pan sobre su cabeza llenas de manjares hechos por un panadero para Faraón. Pero fueron comidos por los pájaros. Yosef dice que las tres cestas son tres días y que dentro de tres días Faraón le va a quitar la cabeza y colgarle en un árbol para que las aves coman su carne.

Al tercer día es el cumpleaños de Faraón y hay un banquete para todos sus siervos. El jefe de los coperos es restaurado en su cargo y el jefe de los panaderos es ahorcado. Pero el jefe de los coperos no se acuerda de Yosef.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 37:1-11

 

37:1 “Y Yaakov habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Kenáan.” – No es lo mismo habitar que peregrinar. La actitud de un peregrino es que no tiene una morada fija, siempre está de camino a otro lugar. Ahora Yaakov tiene el deseo de asentarse y dejar de ser peregrino. Esto es un error. Cuando un justo quiere dejar de luchar y disfrutar de esta vida, está intentando sacar de antemano lo que recibirá en el mundo venidero. Pero HaShem no le permitió hacer esto y le sucedió el problema con Yosef.

Es necesario tener lucha en esta vida para poder estar sano espiritualmente. Cuando no hay conflictos y todo va bien hay una tendencia de querer aflojarse y dormir espiritualmente. Los problemas y las luchas nos mantienen alerta y nos obligan a buscar al Eterno en todo momento. El Hijo de Elohim aprendió la obediencia a través de los sufrimientos, como está escrito en Hebreos 5:8:

 

“aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció”

 

Así que el que quiere huir de los sufrimientos y de los problemas nunca aprenderá la obediencia.

Es más, los mismos sufrimientos que pasamos en el olam hazé, este siglo, producen una gloria que permanecerá en el olam habá, el siglo venidero, como está escrito en 2 Corintios 4:17:

 

“Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación”

 

En Romanos 8:16-18 está escrito:

 

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Elohim, y si hijos, también herederos; herederos de Elohim y coherederos con el Mesías, si en verdad padecemos con él a fin de que también seamos glorificados con él. Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada.”

 

Para ser herederos en el siglo venidero hay que padecer con el Mesías. Cuanto más suframos ahora más gloria tendremos entonces, como está escrito en 1 Pedro 1:7:

 

“para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Yeshúa el Mesías”

 

En 1 Pedro 4:13 está escrito:

 

“antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos del Mesías, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.”

 

En Hebreos 11:35b está escrito:

 

“otros fueron torturados, no aceptando su liberación, a fin de obtener una mejor resurrección.”

 

En 1 Corintios 15:41 está escrito:

 

“Hay una gloria del sol, y otra gloria de la luna, y otra gloria de las estrellas; pues una estrella es distinta de otra estrella en gloria.”

 

37:2a “Esta es la historia de las generaciones de Yaakov: Yosef…” – La historia de una persona sigue en sus hijos. Esta no es la historia de Yosef, sino de Yaakov. En el capítulo 38 encontramos el relato de la vida de Yehudá. Estos dos, Yosef y Yehudá, son los dos hijos más importantes de Israel. Alrededor de estos dos giran toda la historia de salvación del Eterno. Yosef llegó a ser el padre de Efrayim, que es el ancestro de la tribu principal de la casa de Israel, las diez tribus del norte que eventualmente se separarían de las dos tribus en el sur. Yehudá es el ancestro del pueblo judío y del Mesías. La primogenitura pasó a los hijos de Yosef, como está escrito en 1 Crónicas 5:1-2:

 

“Y los hijos de Reuvén, el primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como profanó la cama de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de Yosef, hijo de Israel; de modo que no está inscrito en la genealogía conforme a los derechos de primogenitura; aunque Yehudá prevaleció sobre sus hermanos, y de él es el príncipe, los derechos de primogenitura pertenecían a Yosef)”

 

Esta es la razón por la que aparecen entrelazados los relatos de Yosef y Yehudá en esta sección de las Escrituras.

 

A través de Yaakov el Eterno está cumpliendo su propósito en el mundo. El pueblo de Israel y el Mesías son el medio del Eterno para bendecir el resto de la humanidad. Todos estos relatos son narraciones preparatorias para la introducción de Mashíaj en Israel y el mundo. Si desconectamos al Mesías de los relatos de la Torá creamos un seudo-Mesías, un ser híbrido sin realidad histórica. El Mesías está íntimamente conectado con la historia de Israel. Por esto podemos encontrar en los relatos acerca de Yosef y de Yehudá sombras proféticas que señalan hacia el Mesías Yeshúa. Estos textos dan paso a la proclamación de Yeshúa como el Mesías “ben Yosef”, hijo de Yosef, y el Mesías “ben David”, hijo de David.

 

37:2b “Yosef, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, mujeres de su padre. Y Yosef trajo a su padre malos informes sobre ellos.” – Los cuatro hijos de las concubinas no se portaban bien y Yosef habló mal de ellos ante su padre. En lugar de reprenderles a ellos y aclarar posibles malos entendidos habló con su padre, lo cual constituye el pecado de “lashón hará”, lengua de maldad. Los rabinos enseñan que por esta mala lengua luego tenía que estar en la cárcel durante 10 años.[1][1]

 

37:3  “Y amaba Israel a Yosef más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores.” – Hay varias razones por las que Israel amaba a Yosef: era el hijo de su vejez, era el hijo de su esposa preferida, tenía mucho en común con él mismo y, según un Midrash[1][2], Yaakov sabía por medio de una profecía que Yosef iba a ser una gran persona. Yaakov y Yosef se parecían en muchos aspectos:

 

  • Ambos tenían una madre estéril y nacieron por una intervención divina.
  • Ambos fueron odiados por sus hermanos.
  • Ambos experimentaron como sus hermanos querían matarlos.
  • Ambos se hicieron ricos.
  • Ambos se casaron fuera de la Tierra.
  • Ambos fueron acompañados por ángeles.
  • Los suegros de ambos fueron bendecidos por causa de ellos.
  • Ambos viajaron a Egipto.
  • Ambos pidieron que sus huesos fueran trasladados a la Tierra prometida.
  • Ambos murieron en Egipto.

 

37:4  “Y vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente.” – La lucha entre hermanos depende, hasta cierto grado, de la tensión que hay entre los padres. Los hijos son el reflejo de sus padres. La “poca” envidia que hubo entre las madres se multiplicaba en los hijos y se transformó en envidia de muerte. La razón por la que esta envidia llegó a tal extremo fue el favoritismo que mostraba Yaakov hacia uno de sus hijos. No es lo mismo reconocer las buenas cualidades de un hijo que tener favoritismo. Como padre, es necesario destacar las cualidades buenas de todos los hijos y no hacer comparaciones entre ellos. Las comparaciones crean muchas luchas innecesarias. Cada hijo es diferente y tiene diferentes dones y cualidades, unos más que otros. Pero esto no significa que uno es mejor que el otro. El que tiene más dones tiene más responsabilidad y hay que exigirle más, como está escrito en Lucas 12:48b:

 

“A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán.”

 

Para ser buenos padres hay que tratar con nuestros hijos de la misma manera como el Padre celestial trata con Sus hijos, como está escrito en Efesios 6:4:

 

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.”

 

Y en Hebreos 12:7-11, donde está escrito:

 

“Es para vuestra corrección que sufrís; Elohim os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Pero si estáis sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces sois hijos ilegítimos y no hijos verdaderos. Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad. Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, les da después fruto apacible de justicia.”

 

Es importante destacar las virtudes de nuestros hijos en todas las diferentes áreas en que HaShem los haya dotado.

 

A pesar de la situación crítica en la familia de Israel, e incluso por medio de estas tensiones familiares, HaShem, en su infinita sabiduría, lleva a cabo su plan de salvación para Israel y el mundo. El puede usar nuestra carnalidad para cumplir su propósito, ¡Bendito seda su Nombre!

 

Los hijos de Leá nacieron con un complejo de inferioridad y de rechazo, heredado de su madre. Como Leá se sentía menospreciada por Yaakov, porque él prefería a Rajel antes que a ella, su sentimiento pasó a los hijos.

Una persona con ese complejo siente que otros son amados y yo no, otros son apreciados pero yo no, otros son aceptados pero yo no. El complejo de inferioridad lleva la persona al auto desprecio. No importa cuánto se esfuerce, nunca se sentirá contenta consigo misma. Este complejo es formado por actitudes y palabras de los padres, incluso desde antes de nacer. Un niño que ha sido engendrado por padres que no deseaban tener hijos, está acomplejado desde antes de nacer. Un niño que oye palabras como: “tú no vales”, “qué malo eres”, “eres un pesado”, “no quiero verte”, “ya no te quiero”, etc., es acomplejado por sus padres. Las palabras de los padres tienen muchísima influencia en la formación del carácter del niño, especialmente durante sus primeros momentos de su vida.

Los seis primero años de la vida de un niño son decisivos para el resto de su vida. Por eso es tan importante que los padres no dejen a sus hijos al cuidado de otros durante ese tiempo. La ausencia de los padres, y, especialmente en el primer tiempo, de la madre, crea un vacío emocional dentro del niño, que no puede ser llenado con nada en el mundo, al menos que el Eterno haga una intervención sobrenatural para sanar su alma dañada.

Los padres proyectan en sus hijos la imagen del Eterno. Los niños reciben una imagen del Eterno según hayan sido sus padres con ellos. Si un padre nunca está en casa y toma tiempo con sus hijos, los hijos van a creer que el Eterno está ausente y no está interesado en sus vidas. Si un padre trata con dureza a sus hijos y los castiga por sus errores, los hijos van a pensar que el Eterno los castiga por cualquier error que cometan. Hay padres que pegan a sus hijos cuando cometen errores, no cuando son rebeldes. Esto crea un trauma en el niño que difícilmente es quitado. Ese niño tendrá problemas en su relación con el Eterno. Pensará que él le castiga por cualquier cosa. No ha aprendido que hay una relación entre rebeldía y castigo, entre desobediencia y maldición. Piensa que todo lo malo que le sucede es porque el Eterno le está castigándolo según Sus propios caprichos.

Si los padres no tienen normas claras y constantes, los hijos aprenden que el Eterno es caprichoso y fluctuante y que cambia sus mandamientos de un tiempo a otro, de una era a otra. Si los padres prometen cosas a sus hijos y luego no las cumplen, los hijos van a dudar de las promesas eternas del Padre celestial, que no puede mentir. Si los padres dicen mentiras entre ellos o a sus hijos, los hijos van a pensar que la Biblia no es verdad y que el Eterno puede engañar a los hombres. Si los padres no valoran premian el esfuerzo de los niños, eventualmente perderán su interés en progresar en la vida y pensarán que no son aptos para servir al Eterno. Si un padre hace comparaciones y muestra favoritismo entre los hijos, van a pensar que algunos hijos del Eterno son favorecidos más que otros y esto crea envidias, luchas y endiosamientos idolátricas de los líderes entre el pueblo del Eterno.

Cuando un niño recibe amor, atención, instrucción y corrección y es estimulado sin ser comparado con sus hermanos o con otros compañeros, sino valorado, en primer lugar, por lo que es, y, en SEGUNDO lugar, por lo que produce, aprenderá a apreciarse a si mismo y así podrá apreciar a los demás sin sentir envidia cuando otros progresen más que él. El remedio de la envidia es el amor, como está escrito en 1 Corintios 13:4b:

 

“El amor no tiene envidia”

 

Cuando una persona no ama es porque no se siente amada, como está escrito en 1 Juan 4:19:

 

“Nosotros amamos, porque El nos amó primero.”

 

El que da amor a otros es porque ha recibido amor. No puedes dar algo que no has recibido. Así que el remedio contra la envidia es recibir el amor del Eterno personalmente.

Para ser libre del complejo de rechazo y de inferioridad hace falta recibir amor. Algunos han sido tan dañados en sus emociones que no son capaces de creer en el amor que están recibiendo, como está escrito en 1 Juan 4:16:

 

“Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Elohim tiene para nosotros. Elohim es amor, y el que permanece en amor permanece en Elohim y Elohim permanece en él.”

 

Según este texto hay dos maneras de relacionarse con el amor del Eterno, primero conocerlo, que no es algo intelectual, sino experimental. Segundo, creer en el amor que el Eterno tiene para nosotros. Hay momentos cuando no siento el amor del Eterno, y en ese momento mis emociones me están mintiendo. En esa situación tendré que salir de la cárcel emocional y creer en el amor que el Eterno ha mostrado al dejar que su Hijo muera por mi personalmente, como está escrito en Gálatas 2:20b:

 

“la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Elohim, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

 

Pero si una persona está muy dañada en sus emociones ha creado un muro de protección alrededor de su interior que no le permite salir, ni permite entrar a nadie. Ni siquiera el amor del Eterno puede alcanzar ese corazón herido. Esa persona no puede ni sentir ni creer en el amor del Eterno, por mucho que se le diga que le ame. Como sus emociones dicen que nadie le quiere, no cree en alguien que le dice que le ama. Prefiere creer más en sus propias emociones que en la verdad, y esto es muy grave cuando se trata de la Palabra del Eterno. En las Escrituras HaShem ha mostrado su amor por todo el mundo, como está escrito en Juan 3:16:

 

“Porque de tal manera amó Elohim al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

 

La mayor manifestación del amor del Eterno es la muerte y resurrección de Su Hijo a favor de todas las personas en particular, como está escrito en 1 Juan 4:9:

 

“En esto se manifestó el amor de Elohim en nosotros: en que Elohim ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de El.”

 

Una persona acomplejada tiene mucha dificultad para recibir este amor. Hay sólo una cosa que puede entrar dentro de su alma y romper esa muralla que ha edificado alrededor de sus emociones mentirosas, la Palabra del Eterno dada por medio de una revelación en el poder del Espíritu. Con otras palabras, sólo Yeshúa el Mesías, que es la Palabra viva de HaShem, puede sanar esa alma, como está escrito en 1 Pedro 2:25:

 

“Pues vosotros andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Guardián de vuestras almas.”

 

En esta era mesiánica en la que vivimos, HaShem ha depositado en su Hijo Yeshúa la autoridad y la capacidad para tratar con las almas de los hombres. Yeshúa es el único que puede sanar el alma del hombre, como está escrito en Mateo 11:27-30:

 

“Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.”

 

También Yeshúa ha delegado a sus siervos la autoridad para tratar con este tipo de complejos dentro de las personas, como está escrito en 2 Corintios 10:3-6:

 

“Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Elohim para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Elohim, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia del Mesías, y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea completa.”

 

Las fortalezas son las defensas sicológicas que la persona acomplejada ha creado en su interior. Esas defensas están basadas sobre argumentos mentirosos como: “Nadie me ama”, “Soy malo”, Soy fea”, “Soy un pobre y siempre lo seré”, “Siempre me salen las cosas mal”, etc. Todos estos argumentos son falsos y atentan contra la verdad divina revelada en las Escrituras. El complejo de rechazo e inferioridad es una cosa emocional que no siempre tiene su base en la realidad. Por medio de las Escrituras y el poder del Espíritu del Eterno es posible quebrantar todos estos argumentos.

 

La segunda cosa que es mencionada en este texto son los razonamientos altivos que se levantan. La reacción sicológica para intentar de superar el sentimiento de rechazo y de inferioridad es la soberbia, la altivez. Como las emociones me dicen que no soy nadie, hago todo lo posible para mostrarme a mi mismo y a todo el mundo que sí soy alguien. Y así voy buscando todas las virtudes mías y las destaco y las muestro a los demás, intentando mostrarme a mi mismo y a los demás que no soy tan malo como me dicen mis sentimientos. “Mira, YO soy bueno en esto”, “Fíjate que YO logré esto” etc. La auto exaltación y el orgullo son síntomas de una persona acomplejada, que en el fondo de su corazón no se siente amada por nadie, ni siquiera por el Eterno.

Otro intento de superar el sentimiento de rechazo interior es hacerse amigos mediante regalos. Si yo les doy esto me va a amar. Tenemos un buen ejemplo de esto en Leá que dijo, según Génesis 29:32:

 

“Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.”

 

Otro ejemplo vemos en Génesis 30:20 donde está escrito:

 

“Y Lea dijo: Elohim me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zvulún.”

 

Leá pensaba que por medio de sus propios esfuerzos podía ganarse el amor de Yaakov. Ese no es el camino. El camino de ser sanado del complejo de rechazo es recibir el amor gratuito del Eterno. Su amor no depende de mí, sino de él mismo. El me ama, no porque yo sea de una u otra manera, sino porque ha decidido amarme.

Hay dos tipos de amor del Eterno, un amor incondicional y un amor condicional. El amor incondicional no depende del hombre, si es bueno o malo, si cumple o no, como está escrito en Oseas 3:1:

 

“Y el Eterno me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como el Eterno ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas.”

 

En Mateo 5:44-45 está dicho:

 

“Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.”

 

Y en Romanos 5:6-8 está escrito:

 

“Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo el Mesías murió por los impíos. Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Elohim demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, el Mesías murió por nosotros.”

 

Ese amor incondicional es el que nos sana de nuestros complejos.

 

El amor condicional del Eterno es desarrollado cuando hay una respuesta por parte del hombre a Su amor incondicional, como está escrito en Deuteronomio 7:11-13:

 

“Guarda, por tanto, el mandamiento y los estatutos y los decretos que yo te mando hoy, para cumplirlos. Y sucederá que porque escuchas estos decretos y los guardas y los cumples, el Eterno tu Elohim guardará su pacto contigo y su misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará; también bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu cereal, tu mosto, tu aceite, el aumento de tu ganado y las crías de tu rebaño en la tierra que El juró a tus padres que te daría.”

 

Y en Juan 14:23 está escrito:

 

“Yeshúa respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

 

Yaakov amaba a Yosef más que a todos los demás hijos. El amaba a todos pero amaba a Yosef más que a los demás por la relación más íntima que tenía con él, entre otras cosas, por causa del amor recíproco que recibió de él y también por la revelación profética que tenía sobre su futuro.

El amor condicional está basado en el amor incondicional. Es muy importante que un padre diga a su hijo: “No importa lo que hagas, te amaré igual”. De esa manera el hijo se siente seguro en el amor de su padre y podrá relacionarse correctamente con su Padre celestial. Ahora, si el hijo se porta mal tiene que saber que el padre no ama su conducta sino a él, y desea que se aparte de su mala conducta.

 

La persona acomplejada proyecta su complejo sobre otros. Una madre con un complejo de rechazo rechaza a sus hijos, y es capaz de decir: “ya no te quiero”, “no quiero verte más”. La solución de todo esto es el amor.

Una persona que se siente menospreciada menosprecia a los demás y no puede aceptar que otra persona sea exaltada más que ella. Tiene envidia y celos y luchas de poder. No es capaz de reconocer una virtud de su hermano porque siente que es una amenaza contra él.

Los hijos de Leá y los hijos de las ex esclavas rechazaban a su hermanastro Yosef porque había sido puesto por su padre como el heredero de la primogenitura. Por las excavaciones arqueológicas que se han hecho en Egipto, se sabe que los jefes de las tribus semitas llevaban túnicas con muchos colores como señal de su liderazgo.[1][3] Es obvio que el padre había marcado a Yosef como el heredero de la primogenitura, como vimos en el texto de 1 Crónicas 5:1-2. Según Deuteronomio 21:15-17 Yaakov no tenía el derecho de quitar de Reuvén la primogenitura y dársela a Yosef. Sin embargo, por causa del pecado de Reuvén perdió su primogenitura, cf. Génesis 49:3-4, y fue dado a Yosef, no por preferencia personal, sino por revelación profética. Hay varios ejemplos en las Escrituras donde vemos que el orden natural de herencia es cambiado por el orden profético, cf. Génesis 48:17-20.

 

En el judaísmo se habla de dos tipos de Mesías. Por un lado se habla de Mashíaj ben Yosef, que es el Mesías sufriente, como hijo de Yosef, no necesariamente en el sentido literal como descendiente, sino en el sentido alegórico como seguidor, imitador. Por el otro lado se habla de Mashíaj ben David, el Mesías triunfante, descendiente directo de la casa de David.

 

Dr. Dan ben Avraham escribe:

 

“Hubo diferentes perspectivas, porque los rabinos antiguos se percataron que el Mashíaj sería humillado por un lado y exaltado por el otro. ¿Cómo intentaron resolver esta diferencia?

 

Primera teoría:

 

La primera posibilidad fue que el Mashíaj existiera desde antes de la creación del mundo y fuese enviado a la tierra cuando el Segundo Templo fuese destruido. Por ejemplo[1][4]: “Rabi Shemuel bar Nehmani dijo: “En el día cuando el Templo fue destruido, Israel sufrió mucho por sus pecados… ¿Y desde cuándo sabemos entonces que en ese día el Mashíaj nació? Porque está escrito: “Antes que estuviese de parto, dio a luz”

El Talmud ofrece varios reportes acerca de su trabajo luego del nacimiento.  El Talmud Bavli afirma que él se sienta “a las puertas de la ciudad de Roma” y sufre aflicción con su pueblo. Allí él espera hasta que el  Eterno lo exalte como el Redentor esperado y traiga entonces la salvación prometida a Israel.

Esta había sido, en cierta medida, la posición de los talmidim de nuestro Rabí desde el primer siglo. Rav Shaúl dijo[1][5]: “Pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas”. En otras palabras, primero debe sufrir para luego entrar en su gloria. Aunque por supuesto, hay una clara diferencia entre el tiempo de su aparición y la destrucción del Bet Hamikdash.

Debido a la similitud de pensamiento, eventualmente los amoraim abandonaron esta posición y procuraron otra.

 

Segunda Teoría:

 

¿Cuál fue la segunda teoría?  La siguiente cita es interesante, dice el Talmud[1][6]:

“R. Alexandri dijo que R. Joshua bar Leví combinó dos pasajes contradictorios, uno dice: “He aquí uno semejante a un Hijo de Hombre vino con las nubes del cielo” (Dan. 7:13) y el otro dice: “He aquí  tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno” (Zakaryah 9:9) Los explicó de esta manera: “Si ellos son dignos, el Mashíaj vendrá en las nubes del cielo. Si no son dignos, vendrá humilde sobre un asno”.

 

Tercera teoría:

 

Pero otra perspectiva fue estudiada, como aparece en otro lugar del Talmud[1][7]. ¿De qué se trata?  De la posibilidad de existencia de dos Mesías que aparecerán en dos tiempos diferentes para realizar dos funciones distintas, cada una relacionada con la humillación y la exaltación de la cual hablaron los profetas.

El primero es visto como el Mashíaj ben Yosef, quien tiene que batallar contra fieras, sufrir una humillación espantosa y ser azotado y herido en sus espaldas. Esto cumpliría la profecía que dice[1][8]: “Y me mirarán a mí, a quien traspasaron. Y gemirán como quien gime por la muerte de su hijo único. Y sufrirán como quien sufre por su primogénito”

El segundo es visto como Mashíaj ben David, quien aparecerá luego, y de quien el Eterno dijo[1][9]: “Diré el decreto: El Eterno me dijo: Tú eres mi Hijo, en este día te he engendrado”.

Según  el Talmud[1][10], este Salmo es una referencia al Mashíaj. Esto es lo que se dice:

“Nuestros sabios enseñaron: El HaKadosh dijo al Mashíaj ben David: “Tú eres mi hijo, pídeme y te daré las naciones como tu herencia y tus dominios hasta lo último de la tierra”. Anticipando que el Mashíaj ben Yosef estaba destinado a morir, Mashíaj ben David le dijo al Eterno:  “Amo del universo, lo único que te pido es vida”.  ¿Vida? Respondió HaShem, “antes que hablases he aquí tu ancestro David  ya lo había establecido, como está escrito (Salmo 21:5) ”Vida te demandó y se la diste, largura de días, eternamente y para siempre”.

Así que los rabinos vieron dos posibilidades bajo la teoría del Rabí Yehoshua bar Leví y la teoría de un grupo de sabios talmúdicos bajo la idea de dos mesías diferentes.

 

Cuarta Teoría:

 

Existe una manera como podemos reconciliar las aparentes contradicciones entre un pasuk que nos presenta un Mesías Sufriente y otro que nos habla de un Mesías Exaltado. Esta teoría es precisamente, la que sustentamos.

¿De qué se trata? La respuesta es: un solo Mashíaj que primero aparece como Siervo Sufriente (Mashíaj ben Yosef) y muere  para que pueda resucitar y ser revestido de inmortalidad, esto es, largura de días, eternamente y para siempre a fin de estar en condiciones de cumplir con los requisitos de la redención final exigidos por la Torah y los Profetas.

Hay una sola persona que podría calificar para dicha opción: Yeshúa. Solamente en Yeshúa el dilema de los pasukim aparentemente contradictorios de las Escrituras adquieren su verdadera solución.”

 

Hasta aquí la cita.

 

37:2a         “Yosef, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos” – Como hemos dicho antes el nombre Yosef significa “quitará” y “añadirá”, y es una referencia al Mesías que vino para morir para quitar el pecado de Israel y el mundo y sus consecuencias y resucitar para añadir a los gentiles dentro del pueblo escogido.

 

“apacentaba el rebaño” – Como Yosef era un pastor también el Mesías, según Juan 10:11 donde dice:

 

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.”

 

37:3-4 “amaba Israel a Yosef más que a todos sus hijos… su padre lo amaba más que a todos sus hermanos” – En Mateo 3:17b el Padre celestial dice de Yeshúa:

 

“Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.”

 

37:7 “He aquí, estábamos atando gavillas en medio del campo, y he aquí que mi gavilla se levantó y se puso derecha, y entonces vuestras gavillas se ponían alrededor y se inclinaban hacia mi gavilla.” – Las gavillas hablan de una cosecha que tiene mucho que ver con la vida de Yosef y del Mesías. La cosecha es un producto de la nueva vida como consecuencia de la muerte de los granos.

 

“mi gavilla se levantó” – Alude al levantamiento de Yosef y a la resurrección del Mesías de entre los muertos.

 

“vuestras gavillas se ponían alrededor y se inclinaron” – Muestra que después del levantamiento de Yosef y la resurrección del Mesías habría un reinado. También muestra que todas las tribus de Israel tendrán que reunirse alrededor de Mashíaj para obedecerle con reverencia.

 

37:8 “le odiaron por sus palabras” – También Yeshúa fue odiado por sus palabras. En Juan 15:22-25; 17:14 está escrito:

 

“Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me odia a mí, odia también a mi Padre. Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto, y me han odiado a mí y también a mi Padre. Pero han hecho esto para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: “ME ODIARON SIN CAUSA.”… Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.”

 

37:9 “el sol, la luna y once estrellas” – El sol hace referencia a Yaakov, la luna hace referencia a la madre y las once estrellas se refiere a los hijos de Israel, cf. Génesis 15:5; 22:17; 26:4.

Este sueño no se ha cumplido en Yosef. En primer lugar no vivía su madre Rajel. Bilhá se había ocupado de él y su hermano Binyamín desde la muerte de Rajel.

El padre dice que es imposible que él y su madre se inclinen ante él. Esto tiene dos sentidos. Por un lado Rajel ya estaba muerta y no podría inclinarse ante Yosef. Por otro lado era absurdo que un padre se inclinara ante su hijo, lo cual no pasó en Egipto. Así que este sueño es una muestra de que Yosef es una figura profética del futuro Mesías.

Este mensaje muestra que todos aquellos hijos de Israel que son estrellas se inclinarán ante el Mesías, incluso los mismos patriarcas, Avraham, Yitsjak y Yaakov. La Torá muestra aquí que el Mesías es mayor que los padres.

Este sueño profético es también una evidencia acerca de la resurrección de los muertos. Si Yaakov y Bilhá, y mucho menos Rajel, no se inclinaron ante Yosef en Egipto, tiene que haber una resurrección de entre los muertos para que esta profecía tenga cumplimiento. Entonces Rajel, la madre de Yosef, se inclinará ante Mashíaj ben Yosef, que es Yeshúa hijo de Yosef.

La resurrección está relacionada con el sol, la luna y las estrellas, según 1 Corintios 15:41-42a, donde está escrito:

 

“Hay una gloria del sol, y otra gloria de la luna, y otra gloria de las estrellas; pues una estrella es distinta de otra estrella en gloria. Así es también la resurrección de los muertos.”

 

En Revelación 12:1-2, 5-6 está escrito:

 

“Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. estaba encinta, y grita, estando de parto y con dolores de alumbramiento… Y ella dio a luz un hijo varón, que ha de regir a todas las naciones con vara de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Elohim y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Elohim, para ser sustentada allí, por mil doscientos sesenta días.”

 

La mujer simboliza el pueblo de Israel que dio a luz a Yeshúa que fue arrebatado hasta el trono de Elohim poco antes de la dispersión del pueblo judío por la invasión romana en los años 70 y 135.

 

37:11a “Y sus hermanos le tenían envidia” – Mateo 27:18 dice:

 

“Porque él (Pilato) sabía que le habían entregado por envidia.”

 

Segunda aliyá, 37:12-22

 

37:13b “Te enviaré a ellos. Y él les dijo. Iré” – Yosef fue enviado por su padre a los hijos de Israel. El estaba dispuesto a obedecer a su padre aunque implicaba el rechazo y el sufrimiento causado por ellos. Lo mismo pasó con Yeshúa, como está escrito en Lucas 20:13-15a:

 

“Entonces el dueño de la viña dijo: “¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá a él lo respetarán.” Pero cuando los labradores lo vieron, razonaron entre sí, diciendo: “Este es el heredero; matémoslo para que la heredad sea nuestra.” Y arrojándolo fuera de la viña, lo mataron.”

 

37:14 “Entonces le dijo: Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño; y tráeme noticias de ellos. Lo envió, pues, desde el valle de Jevrón, y Yosef fue a Shejem.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cómo están” es “shalom”[1][11] que significa “paz”, “bienestar”, “prosperidad”, “salud”. El Mesías busca el shalom de Israel, su paz, su bienestar, su prosperidad y su salud. El Mesías es el mensajero de Shalom para Israel, los que están cerca, como está escrito en Efesios 2:17:

 

“Y vino, y anunció paz a vosotros que estabais lejos, y paz a los que estaban cerca”

 

37:14b “fue a Shejem” – Shejem significa “hombro” y alude al madero puesto sobre los hombros de Yeshúa. En la búsqueda de sus hermanos israelitas en la misión de shalom tuvo que ir a Shejem, tuvo que morir en el madero.

 

37:16a “busco a mis hermanos” – Mashíaj vino para buscar y salvar a lo que se había perdido, las ovejas perdidas de la casa de Israel. En Mateo 15:24 dice:

 

“No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”

 

37:17b “Yosef fue tras sus hermanos y los encontró” – Después de haber estado en Shejem, que representa la muerte y resurrección, el Mesías se fue en búsqueda de los hijos de Israel hasta encontrarlos. Nosotros somos el resultado de esa búsqueda.

 

“y los encontró” – Todos los hijos de Israel serán encontrados por Mashíaj en los últimos días.

 

37:18b “tramaron contra él para matarlo” – Lo mismo con Yeshúa.

 

En Mateo 26:4 está escrito:

 

“Y tramaron entre ellos prender a Yeshúa con engaño y matarle.”

 

 

Tercera aliyá, 37:23-36

 

37:23b “Despojaron a Yosef de su túnica” – La túnica representa realeza y autoridad. No le reconocieron como el jefe que el Padre había puesto sobre ellos. Los hermanos de Yeshúa tampoco reconocieron su autoridad que tenía del Padre, como está escrito en Mateo 21:23:

 

“Cuando llegó Yeshúa al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se le acercaron mientras enseñaba, diciendo: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio esta autoridad?”

 

El Salmo 22:18 dice:

 

“reparten mis vestidos entre sí, y sobre mi ropa echan suertes.”

 

En Mateo 27:35 está escrito:

 

“Y habiéndole crucificado, se repartieron sus vestidos, echando suertes”

 

37:24a “lo echaron en el pozo” – El pozo simboliza la muerte, el abismo, cf Salmo 30:3 donde aparece la misma palabra hebrea “bor”.[1][12] Según Rashí, era un lugar de escorpiones y serpientes.

Dos veces aparece la palabra pozo en la historia de Yosef, aquí y en 41:14 donde se tradujo como “cárcel o “calabozo”. La Torá muestra dos pozos en el relato de Yosef. El primero fue en la tierra de Israel y el segundo fue en la tierra de Egipto. Esto nos enseña que la muerte del Mesías ben Yosef fue para los hijos de Israel y también para el mundo entero, representado en Egipto.

 

37:25a “Entonces se sentaron a comer pan” – Justamente después de haber tirado a Yosef al pozo se sientan a comer pan. Aquellos judíos que habían entregado a Yeshúa para morir luego comieron la pascua por la noche como está escrito en Juan 18:28:

 

“Entonces llevan a Yeshúa de casa de Caifás al Pretorio. Era muy de mañana. Y ellos no entraron al Pretorio para no contaminarse y poder comer la Pascua.”

 

37:26-27 “Y Yehudá dijo a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra. Y sus hermanos le hicieron caso.” – Yehudá fue el protagonista en la venta de Yosef. Lo mismo pasó con el discípulo de Yeshúa llamado Yehudá, como está escrito en Mateo 26:14-16:

 

“Entonces uno de los doce, llamado Yehudá Ishk’riotí, fue a los principales sacerdotes, y dijo: ¿Qué estáis dispuestos a darme para que yo os lo entregue? Y ellos le pesaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba una oportunidad para entregarle.”

 

37:28b “Pasaron entonces unos mercaderes midianitas, y ellos sacaron a Yosef, subiéndolo del pozo, y vendieron a Yosef a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y éstos llevaron a Yosef a Egipto.”

 

“sacaron a Yosef” – Habla de la resurrección.

 

“vendieron” – Yosef fue vendido por lo menos tres veces antes de llegar a Egipto. Los midianitas, los yishmaelitas y luego los medanitas, v. 36, representan los gentiles que entraron en la escena del programa de salvación del Eterno en relación con la resurrección del Mesías. Y como los gentiles estaban haciendo comercio con Yosef, también se están haciendo muchos comercios con Jesucristo hoy en el mundo.

Mashíaj fue vendido primero por Yehudá (Judas) y luego por el sanedrín a los gentiles. Así como los gentiles recibieron a Yosef los gentiles recibieron el mensaje del Mesías resucitado.

 

“a Egipto” – Mashíaj fue llevado al mundo gentil para llegar a ser rey sobre muchos de ellos.

 

37:31 “Entonces tomaron la túnica de Yosef y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre” – Como Yaakov había engañado a su padre con las pieles de un macho cabrío, ahora es engañado por sus hijos con lo mismo.

Aquí vemos que hay una muerte sustituta en relación con la desaparición de Yosef. De la misma manera la muerte del Mesías es una muerte sustituta.

 

“macho cabrío” – Es el animal escogido por Elohim para todos los sacrificios por el pecado. La sangre del macho cabrío es la que más se parece a la sangre humana, según Rashí. También habla del animal que se usa en Yom Kipur, cf. Levítico 16.

 

“Empaparon la túnica en sangre” – habla de dos cosas:

 

-          Mashíaj tenía que morir por causa del rechazo de sus hermanos.

-          La muerte de Mashíaj es la base para su reinado, representado en la túnica.

 

Hay una conexión entre la sangre y el manto en Génesis 49:11; Isaías 63:2-3 y Revelación 19:13. La sangre habla del ministerio sacerdotal y el manto habla de realeza. El Mesías tiene ambos ministerios, cf. Salmo 110:4; Hebreos 7:1.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

38:1-2        “Sucedió por aquel tiempo que Yehudá descendió de sus hermanos, y visitó a un adulamita llamado Jirá. Y allí vio Yehudá a la hija de un kenaanita llamado Shuá; la tomó, y se llegó a ella.” – Yehudá había sido elegido para ser el padre de los reyes dentro de Israel, incluido el rey Mesías. Por lo tanto era muy importante que tuviera una situación familiar aprobada por el Eterno. Ahora se aparta y desciende espiritualmente de sus hermanos y se casa con una mujer de origen dudoso. Rashí cita el Tárgum que dice que era hija de un comerciante, puesto que la palabra “comerciante” tiene la misma raíz  que “kenaanita”. Sin embargo el rabino Ibn Ezrá dice que efectivamente se casó con una mujer kenaanita. El pueblo kenaanita había sido maldecido por Noaj y por eso no era conveniente casarse con él.

 

38:7-10 “Pero Er, primogénito de Yehudá, era malvado ante los ojos del Eterno, y el Eterno le mató. Entonces Yehudá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y cumple con ella tu deber como cuñado, y levanta descendencia a tu hermano. Y Onán sabía que la descendencia no sería suya; y acontecía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, derramaba su semen en tierra para no dar descendencia a su hermano. Pero lo que hacía era malo ante los ojos del Eterno; y también a él le mató.” – Según Rashí, la palabra “también”, en el versículo 10, muestra que murieron por la misma razón. Los dos desechaba su semen para que su esposa no se quedara embarazada. Según Rashí Er lo había hecho para que Tamar no perdiera su belleza. HaShem los mató a los dos. Tenemos que entender este hecho en relación con el Mesías. Estos dos hijos no calificaban para ser ancestros para el Mesías, y por lo tanto tenían que ser eliminados del programa de salvación para el mundo.

Como Yehudá había hecho sufrir a su padre por la pérdida de su hijo, al proponer su venta, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la pérdida de sus dos hijos para sentir el dolor que había causado a su padre.

Es interesante que la ley de levirato[1][13] fue practicada antes de la entrega de la Torá en Sinai. En Deuteronomio 25:5-6 está escrito:

 

“Cuando dos hermanos habitan juntos y uno de ellos muere y no tiene hijo, la mujer del fallecido no se casará fuera de la familia con un extraño. El cuñado se allegará a ella y la tomará para sí como mujer, y cumplirá con ella su deber de cuñado. Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel.”

 

Tenemos aquí otro ejemplo de mandamientos practicados antes de Sinai en el pueblo de Israel.

 

38:17a “El respondió: Yo te enviaré un cabrito de las cabras del rebaño.” – Ahora Yehudá es engañado por medio de un cabrito de la misma manera como él había engañado a su padre con la sangre de un macho cabrío,[1][14] cf. 37:31.

 

38:18 “Y él respondió: ¿Qué prenda tengo que darte? Y ella dijo: Tu sello, tu cordón y el báculo que tienes en la mano. Y él se los dio y se llegó a ella, y ella concibió de él.” – Rashí cita el Tárgum que enseña que las tres cosas fueron: su sello, su vestimenta y su bastón. El sello habla de la personalidad, la vestimenta habla de la distinción y el bastón habla de la posición. La entrega de estas cosas es parecida a una boda y por eso un Midrash[1][15] dice que se casaron en ese momento ante testigos. Otro Midrash[1][16] dice que el anillo de sello profetiza acerca de los reyes que descenderían de esta unión, la capa alude al sanedrín quienes usaban Talít y Tefilín todo el tiempo, el bastón de pastor se refiere al Mashíaj que nacerá de la tribu de Yehudá. Más adelante hay una profecía que habla del cetro de gobernante en relación con Yehudá, cf. 49:10.

Tamar actuó con el fin de levantar una descendencia para que el Mesías pudiera nacer. Sus motivos eran puros pero su forma de actuar no era correcta. Sin embargo HaShem utilizó la situación para llevar a cabo sus planes, como siempre.

 

38:24 “Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Yehudá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Yehudá dijo: Sacadla y que sea quemada.” – Según el libro de Yashar, Tamar era hija de Elam, hijo de Shem, hijo de Noaj. Como Shem era sacerdote con el título Malki-Tsedek, la sentencia de la fornicación cometida por Tamar era según la ley de Israel, como está escrito en Levítico 21:9:

 

“Y la hija de un sacerdote, si se profana como ramera, a su padre profana; en el fuego será quemada.”

 

Lo que dijo Yehudá no fue por una decisión caprichosa, sino según las normas que el Eterno entregó a sus hijos. Él dictó sentencia como un juez en Israel. Aquí hay otro ejemplo de un mandamiento que se practicaba antes de la entrega de la Torá.

Hay diferentes opiniones entre los rabinos en cuanto a si el hecho de Tamar tiene que ser considerado como adulterio o no, porque estaba comprometida con Shelá, el hijo menor de Yehudá, o como un acto de fornicación como hija de sacerdote. La pena por adulterio es por lapidación y si es una hija de un sacerdote comete fornicación la pena es ser quemada por fuego.

Ahora, hay una interpretación[1][17] que dice que no se trataba aquí de quemar a Tamar por medio del fuego, sino de imprimir una marca vergonzosa en su cuerpo mediante un hierro candente. Aquí cabe destacar que en este texto no aparece la palabra “baesh”, “en el fuego”, que es usada en todas las demás referencias cuando habla de la pena capital por medio de fuego, cf. Levítico 20:14; 21:9. Esta interpretación es semejante a la ley de Hamurabi[1][18] que dice en su apartado 126:[1][19]

 

“ordena marcar a las esposas infieles en la frente con hierro candente”.

 

38:25 “Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.” – Ella no anunció el nombre de su suegro. No le acusó directamente para no avergonzarle. El Talmud[1][20] dice:

 

“Dijo el Rabí Yojanán en nombre de Rabi Shimón bar Yojai: es mejor que la persona se arroje a un horno encendido antes de avergonzar al prójimo públicamente, y ello lo aprendemos de Tamar”.

 

38:26 “Yehudá los reconoció, y dijo: Ella es más justa que yo, por cuanto yo no la di por mujer a mi hijo Shelá. Y no volvió a tener más relaciones con ella.” – Según Rashí, hay que entender el texto hebreo como: “Razón tiene, de mí es”. La última frase significa: “de mí está embarazada”.

 

38:29 “Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Pérets.[1][21]” – Perets[1][22] significa “brecha”.

 

Un Midrash[1][23] dice:

 

“El es el salvador, el Rey Mashíaj… así que Yehudá salió ganando porque de él vino Pérets y Jetsrón, de quienes saldría luego David y el Rey Mesías quien salvará a Israel.”

 

En Rut 4:18-22 está escrito:

 

“Estas son las generaciones de Pérets: Pérets engendró a Jetsrón, Jetsrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadav, Aminadav engendró a Najshón, Najshón engendró a Salmá, Salmón engendró a Boaz, Boaz engendró a Oved, Oved engendró a Yishai y Yishai engendró a David.”

 

Otro Midrash[1][24] dice:

 

“Ella quiso decir: Este es más grande que  todos los que hacen roturas para quien tú te levantarás y de quien está escrito: ‘subirá el rompedor de los caminos delante de ellos’”[1][25]

 

En Miqueas 2:13 está escrito:

 

“El que abre brecha subirá delante de ellos; abrirán brecha, pasarán la puerta y saldrán por ella; su rey pasará delante de ellos, y el Eterno a su cabeza.”

 

El nacimiento de Pérets habla del Mesías que iba a nacer para abrir una brecha. En primer lugar vendría para hacer una brecha y destruir la muerte y el pecado.

 

El Dr. Dan ben Avraham escribe:

 

“En el caso de Adam, hacer “Tikún” significaría no fallar donde Adam falló y así rectificar el error de Adam. También significaría, por extensión, que allí donde la muerte se introdujo al mundo por el pecado de Adam, una vez hecho Tikún, la muerte sería eliminada.

 

Todo esto está íntimamente relacionado con el Mashíaj según fue visto en el Judaísmo en relación a Génesis 38:29 y Miqueas 2:13. Por ejemplo, en relación con este trabajo del Mashíaj relacionado con Tikún y revelado en Génesis 38:29 y su homólogo Miqueas 2:13 que nos dice que será el Mashíaj quien lo haría. Esto ha sido deducido por la opinión de nuestros maestros.

 

Por ejemplo, encontramos la siguiente enseñanza contenida en Shemot Rabbah 30.

 

Dice este comentario judío en relación a Génesis 38:29:

 

“Esta es la historia de Peretz y su profundo significado… Cuando el Bendito creó su mundo, no había aun el Ángel de la Muerte… pero cuando Adám y Eva cayeron en pecado, todas las generaciones fueron corruptas. Pero cuando PERETZ nació, la historia comenzó a ser cumplida por medio de él, pues a través de él, Mashíaj será levantado y en sus días, el Bendito causaría que la muerte fuese sorbida, como está escrito: “El destruirá la muerte para siempre” (Isaías 25:8).

 

Cuando leemos esto, inmediatamente recordamos lo que escribió Rav Shaúl. En Romanos 5:12 dice Pablo:  “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre y por medio del pecado la muerte, así también la muerte (corrupción) pasó a todos los hombres”.

 

Pero luego Pablo escribió en 1 Corintios 15:21, 22, 26, 54: “Porque por cuanto la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, así también en el Mashíaj todos serán vivificados… y el postrer enemigo que será destruido es la muerte… Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto mortal de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: La muerte fue sorbida para victoria”.

 

Quiero hacer una pregunta aquí: ¿En qué lugar de la Escritura se dice: “La muerte fue sorbida para victoria” que Pablo cita como “palabra escrita”?  La única referencia es Isaías  25:8 que dice: “Él destruirá la muerte”. Sin embargo, los profetas y rabinos interpretaron esa frase como significando que a través del Mashíaj que sería levantado por medio de PERETZ, se cumpliría la profecía de “La muerte será destruida para siempre” y que ese texto puede interpretarse como: “La muerte será sorbida”, es decir, tragada, masticada, quitada del medio.

 

¿Quién haría esta rectificación, este Tikún? La respuesta es: Mashíaj.

 

Por lo tanto, hay una relación íntima entre Mashíaj y Peretz en cuanto a la rectificación del pecado de Adam y su consecuencia, la introducción de la corrupción y la muerte… el Mashíaj tiene la misión de eliminar la corrupción y la muerte…”

 

Hasta aquí la cita.

 

En segundo lugar el Mesías vendría para abrir una brecha en el vallado que impedía a otros pueblos entrar en Israel, como está escrito en Efesios 2:14:

 

“Porque El mismo es nuestra paz, quien de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación”

 

El Mesías vino para abrir brecha en el muro de separación entre el judío y el gentil para que la salvación pudiera llegar hasta los últimos rincones del mundo y para que se cumpliera la palabra profética de bendecir a todas las naciones de la tierra por medio de la simiente de Avraham, Yitsjak y Yaakov, cf. Génesis 22:18; 16:4; 28:14.

 

Mashíaj es también capaz de romper aquellas murallas que impiden que la vida emocional de una persona sea tocada por el amor de Elohim.

Quinta aliyá, 39:1-6

 

39:2a         “HaShem estaba con Yosef” – De la misma manera se dice de Yeshúa en Hechos 10:38 donde está escrito:

 

“Vosotros sabéis cómo Elohim ungió a Yeshúa de Natseret con el Espíritu de Santidad y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el adversario; porque Elohim estaba con El.”

 

En Juan 3:2 está escrito:

 

“Este vino a Yeshúa de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Elohim como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Elohim no está con él.”

 

39:4 “Así encontró Yosef gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.” – De la misma manera toda la casa del Eterno fue entregada al cuidado del Mesías, como está escrito en  Hebreos 3:5-6:

 

“Y Moshé fue fiel en toda la casa de Elohim como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir más tarde; pero el Mesías fue fiel como Hijo sobre la casa de Elohim, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza.”

 

39:5 “Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Eterno bendijo la casa del egipcio por causa de Yosef; y la bendición del Eterno estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo.” – Como el gentil Potifar fue bendecido por causa de Yosef, así los gentiles son bendecidos por causa de Yeshúa el Mesías a pesar de que no siempre le identifiquan como el Mesías de Israel, y lo llamen “Jesucristo”.

 

39:6  “Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de Yosef, y con él allí no se preocupaba de nada, excepto del pan que comía. Y era Yosef de gallarda figura y de hermoso parecer.” – Esto concuerda con Mateo 28:18-20 donde está escrito:

 

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en mi nombre, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

 

Rashí dice que la palabra “pan” es una expresión que en este caso se refiere a su esposa, cf. 39:9.

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

39:9 “No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Elohim?” – Yosef resistió las tentaciones porque vivía delante de HaShem. Yosef constituye un contraste contra Yehudá, según el capítulo 38, que no podía resistir las tentaciones. De la misma manera el Mesías fue tentado en todo pero sin pecado, como está escrito en Hebreos 4:15:

 

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros , pero sin pecado.”

 

En Hechos 2:25 está escrito:

 

“Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO.”

 

En el Salmo 16:8 dice:

 

“Al Eterno he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme.”

 

39:17 “Entonces ella le habló con estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mí” – Yosef fue llamado “esclavo hebreo”. Yeshúa también era un esclavo hebreo, como está escrito en Filipenses 2:7:

 

“sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.”

 

En Marcos 10:42-45 está escrito:

 

“Y llamándolos junto a sí, Yeshúa les dice: Sabéis que los que son reconocidos como gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos. Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidor, y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

 

39:20b “lo echó en la cárcel” – Como Yosef fue acusado falsamente y echado en la cárcel, el Mesías fue condenado a muerte injustamente.

 

39:23b “todo lo que él emprendía, el Eterno lo hacía prosperar.” – De la misma la voluntad del Eterno prosperó por medio de la muerte del Justo Mashíaj, como está escrito en Isaías 53:10:

 

“Pero quiso el Eterno quebrantarle, sometiéndole a padecimiento. Cuando El se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del Eterno en su mano prosperará.”

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

40:6-7 “Y Yosef vino a ellos por la mañana y los observó, y he aquí, estaban decaídos. Y preguntó a los oficiales de Faraón que estaban con él bajo custodia en casa de su señor: ¿Por qué están vuestros rostros tan tristes hoy?” – Como Yosef se preocupó por el bienestar de los egipcios, así el Mesías se preocupa por el bienestar de los gentiles. Primero busca el bienestar de sus hermanos israelitas, en 37:14, y aquí también el bien de los gentiles, como está escrito en Romanos 1:16:

 

“Porque no me avergüenzo de buen mensaje, pues es el poder de Elohim para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego.”

 

40:8  “Y ellos le respondieron: Hemos tenido un sueño y no hay nadie que lo interprete. Entonces Yosef les dijo: ¿No pertenecen a Elohim las interpretaciones? Os ruego que me lo contéis.” – No dicen que han tenido dos sueños sino un sueño. Esto nos indica que los dos sueños nos llevan al mismo mensaje profético, acerca de la muerte y resurrección del Mesías.

 

40:9 “Contó, pues, el jefe de los coperos su sueño a Yosef, y le dijo: En mi sueño, he aquí, había una vid delante de mí” – Yeshúa dice que él es la vid verdadera en Juan 15:1.

 

40:10a, 12 “y en la vid había tres sarmientos… Entonces Yosef le dijo: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.” – Los tres días hablan de la resurrección del Mesías después de tres días.

 

40:11 “Y la copa de Faraón estaba en mi mano; así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón, y puse la copa en la mano de Faraón.” – Tres veces es mencionada la copa en este versículo y en el versículo 13 la cuarta copa. Estas cuatro copas aluden a las cuatro copas de la celebración de Pesaj que recuerda la liberación de la muerte por medio de la sangre del Cordero. Los nombres de las cuatro copas son: kidush (santificación), juicio, redención y alabanza. La sangre de uvas representa la muerte del Mesías, cf. Génesis 49:11. Mashíaj tenía que beber la segunda copa de juicio, según Mateo 26:39; 20:22; Juan 18:11. La tercera copa que, en la mesa de Pesaj, se toma después de la cena del cordero asado, (que se comía cuanto había templo), es la que fue puesta en memoria de Yeshúa, como está escrito en Lucas 22:20:

 

“De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es la renovación del pacto en mi sangre, que es derramada por vosotros.”

 

40:13 “Dentro de tres días Faraón levantará tu cabeza, te restaurará a tu puesto y tú pondrás la copa de Faraón en su mano como acostumbrabas antes cuando eras su copero.” – El Mesías fue levantado de entre los muertos después de tres días y puesto en el lugar que tenía antes de la fundación del mundo, como está escrito en Juan 17:5:

 

“Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.”

 

Este texto también nos enseña que Mashíaj es el siervo del Rey Altísimo en los cielos en estos momentos. El está exprimiendo la sangre como sumo sacerdote delante del Padre, como está escrito en Hebreos 9:23-26:

 

“Por tanto, fue necesario que las representaciones de las cosas en los cielos fueran purificadas de esta manera, pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que éstos. Porque el Mesías no entró en un lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Elohim por nosotros, y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote entra al Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo.”

 

40:14 “Sólo te pido que te acuerdes de mí cuando te vaya bien, y te ruego que me hagas el favor de hacer mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.” – Por haber confiado en un hombre tuvo que pasar dos años más en la cárcel. Esa corrupción no se permite a los líderes del Reino. Dos años de cárcel merece esa actitud de manipulación, intentando usar un “enchufe, rosca, palanca, cuello”. Si no vas por la vía legal mereces dos años de cárcel según la justicia celestial.

Por otro lado podemos encontrar aquí una similitud con las palabras que aparecen en relación con la muerte del Mesías en Lucas 23:42-43, donde está escrito:

 

“Y decía: Yeshúa, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces El le dijo: En verdad hoy te digo: estarás conmigo en el paraíso.”

 

40:16 “Cuando el jefe de los panaderos vio que había interpretado favorablemente, dijo a Yosef: Yo también vi en mi sueño, y he aquí, había tres cestas de pan blanco sobre mi cabeza” – El pan simboliza al Mesías que nació en Bet-Lejem, “Casa del Pan”.

 

En Juan 6:35, 51, 58 dice:

 

“Yo soy el pan de vida.”

 

40:18 “Entonces Yosef respondió, y dijo: Esta es su interpretación: las tres cestas son tres días” – Los tres días hablan de la resurrección del Mesías.

 

40:19 “Dentro de tres días Faraón te quitará la cabeza de sobre ti, te colgará en un árbol y las aves comerán tu carne.” – Aquí vemos el anuncio de cómo el Mesías tenía que morir, colgado en un árbol.

 

40:20-22 “Y sucedió que al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, éste hizo un banquete para todos sus siervos, y levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio de sus siervos. Y restauró al jefe de los coperos a su cargo de copero y éste puso la copa en manos de Faraón; pero ahorcó al jefe de los panaderos, tal como les había interpretado Yosef.” – Se cumplió la profecía que Yosef había dicho. De la misma manera se cumplió la profecía que Yeshúa dijo en Marcos 9:31, donde está escrito:

 

“Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará.”

 

El panadero murió, lo cual habla de la muerte del Mesías y el copero revivió, lo cual habla de la resurrección del Mesías. Estos dos sueños, que son contados como uno solo, fueron interpretados por Yosef que él mismo es una figura profética de Mashíaj ben Yosef, el Mesías sufriente.

 

El que no ve que Moshé habla de Yeshúa como el Mesías está ciego, como está escrito en Juan 5:46:

 

“Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”

 

Y en 2 Corintios 3:14-16 está escrito:

 

“Pero el entendimiento de ellos se endureció; porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece sin alzarse, pues sólo en el Mesías es quitado. Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moshé, un velo está puesto sobre sus corazones;  pero cuando alguno se vuelve al Señor, el velo es quitado.”

 

En Lucas 24:44-47 está escrito:

 

“Y les dijo: Esto es lo que yo os decía cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moshé, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: Así está escrito, que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día; y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Yerushalayim.”

 

En Juan 1:45 está escrito:

 

“Hemos hallado a aquel de quien escribió Moshé en la ley, y también los profetas, a Yeshúa de Natseret, el Hijo de Yosef.”

Querido lector: ¿Usted también lo ha hallado?

Parashá 08 VaYishlaj

ח׳ בכסלו ה׳תשע״ד (November 11, 2013) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 08 VaYishlaj

Génesis 32:3(4) – 36:43

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 32:3(4 heb.) – 32:12(13 heb.)
  2. 32:13(14) – 29(30)
  3. 32:30(31) – 33:5
  4. 33:6-20
  5. 34:1 – 35:11(Ash.) 13(Sef.)
  6. 35:12(A), 14(S) – 36:19
  7. 36:20-43
  8. Maftir: 36:40-43

Haftará: Oseas 11:7 – 12:12(Ashken.) Abdías 1-21(Sefard.)

Escritos Apostólicos: Marcos 12:1 – 12:44

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 12:1-12
  2. 12:13-18
  3. 12:19-27
  4. 12:28-34
  5. 12:35-44

VaYishlaj

Significa “y envió”.

Primera aliyá, 32:3 – 32:12

Yaakov envía mensajeros a su hermano Esav para decirle que ahora vuelve con muchos bienes para hallar gracia en sus ojos. Esav sale con 400 hombres y Yaakov se angustia y divide su gente en dos campamentos para así salvar por lo menos uno de ellos. Luego ora al Elohim de sus Padres Avraham y Yitsjak recordándole que Él le había dicho que volviera a su tierra y a sus familiares. Reconoce que es indigno de todo lo que ha recibido y pide que le libere de la mano de su hermano Esav para cumplir la promesa de que su descendencia iba a ser como la arena del mar.

Segunda aliyá, 32:13-29

Yaakov escoge un presente de aproximadamente 600 animales de todo lo que tienen para dar a su hermano. Envía sus siervos con grupos de manadas delante de él con un buen espacio entre cada grupo. Estos son regalos para Esav para aplacar su ira. Yaakov se queda esa noche a dormir en el campamento pero se levanta aun de noche, toma a toda su familia y la hace cruzar el vado de Yaboc con todo lo que tiene. Así se queda solo al otro lado del arroyo. Un hombre lucha con él hasta rayar el alba. Pero cuando ve que no puede vencerle le da un golpe en la coyuntura del muslo que se disloca. Cuando quiere irse Yaakov no le suelta si no le bendice. El hombre pregunta: “¿Cuál es tu nombre?”. Y él contesta: “Yaakov”. Luego dice: “Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Elohim y con los hombres, y has prevalecido.” El hombre no revela su nombre pero bendice a Yaakov.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

Yaakov llama el lugar Peniel, el rostro de Elohim, por su experiencia que tuvo allí. Cojea de su muslo y por eso los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera. Al ver a Esav, Yaakov divide su familia entre las madres. La última es Rajel con Yosef. Luego va delante de su familia para saludar a Esav inclinándose hasta el suelo siete veces. Esav corre a su encuentro, lo abraza y lo besa y lloran. Después pregunta quiénes son las mujeres y los niños. Yaakov contesta que son los hijos que Elohim en su misericordia le ha concedido.

Cuarta aliyá, 33:6-20

Las madres se inclinan con sus hijos ante Esav. El pregunta qué propósito tienen todos estos grupos de animales y Yaakov responde que es para hallar gracia entre los ojos de su señor. Esav dice que tiene bastante, pero Yaakov insiste y él lo acepta. Esav quiere caminar junto con Yaakov, pero él prefiere caminar más lento por causa de los niños y los animales que están criando. Entonces Esav propone dejar parte de su gente para acompañarle, pero él sólo pide hallar gracia ante los ojos de su señor. Así que Esav se va por su camino a Seir y Yaakov sigue hasta Sukot donde se hace una casa y cabañas para el ganado. Luego llega a Shejem en la tierra de Kenáan y acampa frente a la ciudad. Allí compra la parcela de campo donde ha plantado su tienda, de los hijos de Jamor por cien kesitas. Allí levanta su primer altar y lo llama El-Elohei-Israel, el Poderoso es el Elohim de Israel.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

Diná sale de su familia y se junta con las hijas de la tierra. Shejem, el hijo del príncipe, la ve y se acuesta con ella. Luego pide a su padre Jamor que la consiga por mujer. Entonces Jamor va a hablar con Yaakov para pedirle a su hija para su hijo. Los hijos de Yaakov llegan del campo y al enterarse del asunto se enfadan mucho porque tal necedad no se debe hacer en Israel. Pero Jamor habla con ellos y pide que se unan como pueblos y que entreguen a sus hijos en matrimonios mutuos. También Shejem habla con ellos y ofrece cualquier cosa para poder casarse con la mujer. Pero los hijos de Yaakov contestan con engaño diciendo que no pueden entregar una hermana a un incircunciso. Sólo si todos los hombres se circuncidan podrán enlazarse en matrimonio para ser un solo pueblo. Jamor y Shejem aceptan la propuesta logran convencer a todos los hombres de la ciudad a circuncidarse. Pero al tercer día, cuando estaban con dolor, Shimón y Leví entran en la ciudad y matan a todos los varones con sus espadas. Sacan a Diná de la casa de Shejem y salen. Después llegan los demás hijos de Yaakov y saquean la ciudad por haber deshonrado a su hermana, tomando todo, animales, cosas, niños y mujeres. Yaakov los reprende por haberle hecho odioso entre los habitantes de la tierra. Teme que sus acciones producirán una destrucción de él y su familia. Pero ellos dicen: “¿Había de tratar él a nuestra hermana como una ramera?”

Elohim dice a Yaakov que suba a habitar en Betel y que haga un altar allí. Yaakov dice a todos que se purifiquen y cambien los vestidos para luego poder subir a Betel y hacer un altar al que le respondió cuando estaba en angustia huyendo de su hermano y que ha estado con él en el camino por donde haya andado. Entonces le entregan todos los ídolos y él los esconde debajo de la encina que está junto a Shejem. En ese momento hay gran terror en las ciudades alrededor y no persiguen a los hijos de Yaakov.

Así llega a Luz, que es Betel, y edifica un altar llamándole El-Betel, el Poderoso de Betel, porque allí hubo una manifestación de ángeles y del Eterno cuando huía de su hermano. Dvorá, nodriza de Rivká, muere y es sepultada al pie de Betel, debajo de una encina llamada Alón-bacut, encina del llanto.

Elohim se aparece a Yaakov y le dice: “Tu nombre es Yaakov, no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel.” También dice que es El Shadai y le ordena ser fecundo y multiplicarse. Una nación y una congregación de naciones serán de él y reyes saldrán de sus lomos. Le repite la promesa de la tierra que le será entregada tanto a él como a su descendencia. Después de hablar con él, Elohim sube de su lado.

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

Yaakov erige una piedra en el lugar y derrama una libación y aceite sobre ella y le llama al lugar Betel. Salen de Betel y cuando falta poco para llegar a Efrata, Rajel da a luz con mucha dificultad. En el momento de nacer su segundo hijo lo llama Ben-oní, hijo de mi tristeza, y en ese momento sale su alma. Pero su padre lo llama Binyamín. Rajel es sepultada allí en el camino de Efrata, y Yaakov erige un monumento sobre su sepultura que se ha quedado allí hasta hoy. Israel sale de allí y planta su tienda más allá de Migdal-Eder, la torre del rebaño. En ese lugar Reuvén se acuesta con Bilhá.

Los hijos de Yaakov son doce. Leá tuvo Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Yisajar y Zvulún. Rajel tuvo Yosef y Binyamín. Bilhá tuvo Dan y Naftalí. Zilpá tuvo Gad y Asher.

Yaakov va a su padre Yitsjak en Mamré de Kiryat-arbá, que es Jevrón. Yitsjak muere a los 180 años y sus hijos Esav y Yaakov lo sepultan.

Esav, que es Edom, ha tomado dos mujeres de las hijas de Kenáan. Ellas le han dado a luz un hijo cada una, Elifaz y Reuel. Esav también ha tomado una mujer de las hijas de Yishmael que le ha dado a luz tres hijos en la tierra de Kenáan. Ahora Esav toma a su familia y a sus bienes y se va a vivir en la región montañosa de Seir, lejos de Yaakov, porque ya no pueden vivir juntos por causa de su mucho ganado. Elifaz tiene allí cinco hijos con su esposa y el hijo Amalek con su concubina. Todos estos llegan a ser jefes. Uno de ellos, Kóraj, es el producto de un incesto entre Elifaz, el hijo primogénito de Esav, y la segunda esposa de Esav. Reuel tiene cuatro hijos que también llegan a ser jefes. Los tres hijos de la tercera esposa de Esav, también llegan a ser jefes.

Séptima aliyá, 36:20-43

Los hijos de Seir eran los habitantes nativos de la tierra de Seir antes de la venida de Esav. Seir tuvo siete hijos. Dos de ellos fueron Tsivón y Aná. Tsivón era también el padre de Aná su hermano. Aná fue el primero en encontrar la forma de hacer mulas. Su esposa fue la madre de Adá, esposa de Esav. Los joreos, que habitaron la tierra de Seir tenían siete jefes. Luego gobernarían ocho reyes en la tierra de Edom antes de que los hijos de Israel tuvieran un rey. Luego otros once jefes descendientes de Esav tendrían dominio sobre once localidades.

 

 

 

Comentarios

Primera aliyá, 32:3 – 32: 12

32:3 “Entonces Yaakov envió mensajeros delante de sí a su hermano Esav, a la tierra de Seir, región de Edom.” – La palabra hebrea para “mensajeros” es “malajim” que normalmente se traduce como ángeles. Rashí dice que eran ángeles de verdad. Pero como el hombre no tiene autoridad para enviar ángeles del Eterno no es posible. No hay ninguna base escritural que muestre que el hombre pueda mandar sobre los ángeles de Elohim.

Hay muchos casos donde la palabra “malajim” hace referencia a los hombres, no solamente a los ángeles del Eterno, cf. Números 20:14; Josué 6:17; Jueces 6:35; 1 Samuel 6:21. La palabra hebrea se traduce al griego como “ángelos” y tiene el mismo significado que la palabra “malajim”, cf. Lucas 7:24; Jacobo (Stg.) 2:25; Revelación 2:1 etc.

32:7 “Entonces Yaakov tuvo mucho temor y se angustió; y dividió la gente que estaba con él, y las ovejas, las vacas y los camellos, en dos campamentos” – Esta es la primera vez que el pueblo de Israel es dividido en dos. La división de Israel en dos campamentos ha seguido desde entonces. En tiempos del rey David había una división entre la casa de Yehudá y la casa de Israel. David reinó siete años sólo sobre la casa de Yehudá y 33 años sobre todo Israel, cf. 2 Samuel 2:4, 11; 5:5. Con la muerte del rey Shlomo el reino fue dividido en dos naciones y la casa de Israel ha estado dividida de la casa de Yehudá hasta hoy, cf. 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Si no entendemos que Israel está compuesto por dos campamentos, no vamos a entender el consejo del Eterno, como ha sido revelado en las Escrituras. Los dos ejes principales de estos dos campamentos son Yehudá por un lado y Efrayim por el otro.

32:9-12 “Y dijo Yaakov: Oh Elohim de mi padre Avraham y Elohim de mi padre Yitsjak, oh Eterno, que me dijiste: “Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien”, indigno soy de toda misericordia y de toda la fidelidad que has mostrado a tu siervo; pues con sólo mi cayado crucé este Yardén, y ahora he llegado a tener dos campamentos. Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav, porque yo le tengo miedo, no sea que venga y me hiera a mí y a las madres con los hijos. Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.”” – La oración de Yaakov está basada en tres cosas fundamentales:

1.    Confianza en las promesas – “me dijiste”

2.    Humildad – “indigno soy”

3.    Sinceridad – “le tengo miedo”

Era la hora de la verdad. Esav tenía poder y deseo para matarlo. La razón por la que Yaakov había vuelto a la tierra prometida, fue por una orden divina. Yaakov no podía confiar en su propia fuerza ni en sus propios méritos, sino sólo en la misericordia y las promesas del Eterno para su vida. Tampoco escondía su temor. Con plena sinceridad sacó a la luz lo que había en su interior, sin fingir, sin aparentar algo que no era. Hay una enseñanza que ha salido por el mundo cristiano que dice que solamente hay que confesar la Palabra todo el tiempo y no hablar de lo negativo en ningún momento para poder lograr tener éxito en toda circunstancia. Es verdaderamente muy bueno confesar la Palabra en todo momento, pero también hay que sacar a luz la verdad de las cosas negativas que existen y ser sincero delante del Eterno. HaShem aprecia más nuestra sinceridad que nuestra fe fingida, como está escrito en 1 Timoteo 1:5-6:

“Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe no fingida. Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería”

Y en 2 Timoteo 1:5 está escrito:

“Porque tengo presente la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Lois y en tu madre Eunike, y estoy seguro que en ti también.”

No vale la pena intentar de fingir ante el Eterno. Si tenemos temor, es mejor no ocultarlo, sino ser sinceros delante de Él y contarle todo. En la luz está la fuerza. En la verdad está la victoria. En los momentos críticos no podemos usar frases religiosas para aparentar algo que no es. Seamos sinceros y oremos al Eterno que nos ayude en nuestra debilidad, como está escrito en Romanos 8:26:

“Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros  con gemidos indecibles”

En 2 Corintios 12:10 está escrito:

“Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor al Mesías; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

En Mateo 6:30 está escrito:

“Y si Elohim viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?”

Aquí no dice que Elohim va a vestir a los hombres de mucha fe, sino a los de poca fe. Es mejor tener poca fe en un Elohim grande que mucha fe en un Elohim pequeño.

En nuestra debilidad está la fuerza, porque allí desarrollamos una relación de dependencia y de confianza en el Todopoderoso que está con nosotros. HaShem había puesto a Yaakov en esta situación de crisis. Detrás de él estaba Laván y delante de él estaba la promesa acompañada con un peligro de muerte, su hermano Esav. No tenía más remedio que unirse más con el que le podía ayudar y sacarle de la prueba, como está escrito en 1 Corintios 10:13:

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Elohim, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.

“Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien” – Este mensaje contrasta con el que recibió nuestro padre Avraham en 12:1 donde está escrito:

“Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre”

Estos son los dos mensajes que el Eterno está dando ahora en el tiempo de la vuelta del galút de todos aquellos que son descendientes de Yaakov pero cuyos antepasados se asimilaron entre las naciones gentiles. Para ellos ha llegado el momento de salir de la identidad nacional donde nacieron y volver a la identidad nacional israelita, aunque todavía no es posible ser ciudadano israelí. Ahora es el tiempo de dejar de identificarse con la familia gentil y retornar a la familia de Israel. Si no hacen estos dos movimientos no van a poder recibir todo el bien que el Eterno desea darles en este tiempo profético en el cual nos ha tocado vivir, como está escrito en Hebreos 11:24-26:

“Por la fe Moshé, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Elohim, que gozar de los placeres temporales del pecado, considerando como mayores riquezas el oprobio del Mesías que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa.”

En Mateo 5:11-12 está escrito:

“Dichosos seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.”

“Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.”” – En la oración de Yaakov hay una síntesis de las palabras proféticas que fueron pronunciadas anteriormente sobre Avraham y Yaakov, cf. 22:17; 28:13-15; 31:3. Sin embargo, vemos que no es exactamente igual. El Eterno habló cosas con Yaakov que no fueron escritas hasta este momento. Cuando habló con Avraham dijo que su descendencia iba a ser como la arena en la orilla del mar, pero aquí sólo se menciona la arena del mar. La arena en la orilla no es la misma que la que está dentro del mar. La arena en la orilla representa los hijos físicos de Avraham y Yaakov que no son asimilados por las naciones gentiles. La arena dentro del mar son todos aquellos descendientes de Yaakov que han perdido su identidad entre las aguas de las naciones. Es interesante notar que cuando ahora se trata de la vuelta de Yaakov de su diáspora, lo más destacado es la descendencia como la arena del mar. Esto nos enseña que en el momento de la vuelta a la tierra de los hijos de Israel, en los últimos tiempos, la descendencia de Yaakov, que se ha mezclado entre las naciones, es mencionada de una manera especial delante del Eterno. Yaakov está orando por sus descendientes que iban a ser como la arena del mar. Esto implica que él estaba orando por todos aquellos que iban a mezclarse con las naciones y que, en el momento del regreso de los judíos a la tierra de Israel, iban a re-aparecer y volver a su verdadera familia, la familia de Israel.

De la misma manera como la descendencia de Yaakov estaba en peligro de extinción con el enfrentamiento con Esav, los hijos de Yaakov que han estado mezclados entre las naciones y que ahora están redescubriendo su verdadera identidad, están en un peligro muy grande con el enfrentamiento con el sistema romano, descendiente de Esav. La oración de Yaakov por su descendencia hará que sus hijos finalmente venzan sobre el falso sistema del cristianismo romano y el resto del paganismo para que vuelvan a casa sanos y salvos durante la gran tribulación, como está escrito en Revelación 7:9-10, 14b-15:

“Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos. Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Elohim que está sentado en el trono, y al Cordero. Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por eso están delante del trono de Elohim, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado en el trono extenderá su tabernáculo161 sobre ellos.”

 

Segunda aliyá, 32:13 – 29

32:13 “Y pasó la noche allí. Entonces de lo que tenía consigo escogió un presente para su hermano Esav” – Yaakov hizo tres cosas para enfrentarse con su hermano, envió un regalo, oró y se preparó para la guerra.

32:14 “doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros” – Doscientas cabras necesitan veinte machos cabríos. Lo mismo pasa con el resto de los animales, los machos son dados conforme a la necesidad de las hembras. El Midrash interpreta este pasaje en referencia del periodo mínimo para las relaciones matrimoniales estipulado en la Torá. Para los ociosos, todos los días; para los obreros, dos veces por semana; para los arrieros de asnos, una vez por semana; para los arrieros de camellos, una vez cada treinta días, para los marineros, una vez cada seis meses.

El esposo tiene la obligación de tener un periodo mínimo de relaciones maritales con su esposa, según Éxodo 21:10 donde dice:

“Si toma para sí otra mujer, no disminuirá a la primera su alimento, ni su ropa, ni sus derechos conyugales.”

32:24-25 “Yaakov se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Cuando vio que no había prevalecido contra Yaakov, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Yaakov mientras luchaba con él.” – Yaakov había dado una promesa cuando huía de su hermano, de que el Eterno iba a ser su Elohim, cf. 28:21. La pregunta que nos viene es si no lo era antes. Es obvio que Yaakov no había dado todo su corazón al Eterno. HaShem estaba interesado en llegar a él solo, a su corazón.

Ahora las circunstancias habían llegado a tal punto que ya no quedaba más remedio que enfrentar la situación y rectificar lo que se había hecho mal desde el principio. Yaakov había engañado a su hermano y ahora tenía que enfrentar las consecuencias de esta realidad y no huir más. La huida de los problemas no los resuelve.

HaShem siempre nos llevará de vuelta al punto donde hemos huido de nuestra responsabilidad, para que aprendamos la lección de ser maduros y responsables de nuestros hechos y para que podamos rectificar los errores.

Yaakov todavía podía salir corriendo para escapar de su hermano. Elohim envió uno de sus ángeles con el fin de tratar con la vida de Yaakov. El ángel tenía como misión debilitarle para que se humillara totalmente ante el Eterno. Todavía Yaakov dominaba su propia vida. Era un hombre sumamente fuerte. Hasta ahora no había tenido la experiencia de la entrega total al Eterno. Su fuerza era él mismo. Este varón de HaShem, estaba intentado de llegar a lo más íntimo de Yaakov, era una lucha física-espiritual.

Parece ser que Yaakov confiaba en su propia fuerza física y su propia inteligencia. ¿Por qué envió todos los animales y todas las personas delante de él? Era una estrategia astuta que estaba empleando. Mediante sobornos intentaba ganarse el favor de Esav, es decir, humanamente, por medio de su propia astucia. Pero esas cosas no eran suficientes para aplacar la ira de Esav. El problema en el enfrentamiento con Esav era el corazón de Yaakov. El no estaba listo para enfrentar a Esav.

No se había rendido totalmente ante el Eterno y tenia demasiada confianza en si mismo, era demasiado fuerte física e intelectualmente, y ese fue el problema de Yaakov. “¿Te quedas hasta lo último para poder salir corriendo? Ahora te voy a quitar tu último recurso, tu propia fuerza, para que ya no puedas correr más. Y vendrá Esav a por ti y tendrás que enfrentar la situación y confiar en HaShem, no en tu propia capacidad.”

La lucha entre el malaj y Yaakov fue una lucha de poder, ¿quién va a dominar la vida de Yaakov? ¿HaShem o Yaakov? El ángel no pudo dominar a Yaakov, era demasiado fuerte en si mismo. Recordemos que los ángeles son enviados por HaShem cada vez para efectuar una obra Suya en la tierra. ¿Cuál fue la misión de este malaj? Quebrantar la autosuficiencia de Yaakov y hacer que se sometiera de una vez al Eterno, que dejara de confiar en si mismo.

Pero cuando no pudo con Yaakov, le dio el golpe final. El lugar más fuerte del cuerpo del hombre es el músculo del fémur. Fue el último recurso que tenía el ángel, dañar el punto más fuerte de su cuerpo. Y esa fue la gota que hizo rebosar el vaso. Ese golpe era suficiente para quebrantar la autosuficiencia de Yaakov.

En Oseas 12:2-5 está escrito:

“El Eterno tiene también contienda con Yehudá, y castigará a Yaakov conforme a sus caminos; conforme a sus obras le pagará. En el vientre tomó a su hermano por el talón, y en su madurez luchó con Elohim. Sí, luchó con el ángel y prevaleció, lloró y le pidió su ayuda; en Betel le encontró, y allí El habló con nosotros, sí, el Eterno, Elohim de los ejércitos, el Eterno es su nombre.”

Este texto nos muestra que HaShem no estaba conforme con los caminos de Yaakov hasta que fue quebrantado y pidió ayuda. La palabra hebrea que ha sido traducida como “prevaleció” es “va-yujal” que viene de la raíz “yajol” que significa “poder (verbo)”, “vencer”, “prevalecer”, “sufrir”. Así que se podría traducir como: “Luchó con el ángel y venció”. La victoria fue cuando se quebrantó y reconoció su necesidad de ayuda. Finalmente hubo un encuentro muy importante en Betel, donde Yaakov pudo cumplir sus tres promesas que había dado cuando huía de su hermano.

32:26-27 “Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Yaakov respondió: No te soltaré si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Yaakov.” – Yaakov fue quebrantado por el golpe que le dio el ángel. Había dejado a sus siervos y a su familia y se había quedado solo, pero con su propia fuerza, y HaShem quería que se despojara también de ella. En ese momento Yaakov llora, y le pide una ayuda desesperada para poder seguir adelante, y el malaj le dijo: ¿Cómo te llamas? ¿Estás dispuesto a reconocer quien eres, dispuesto a enfrentar la verdad de quien verdaderamente eres? ¿Cómo te llamas? Y él responde: “Me llamo engañador”. HaShem quería llegar a ese punto en su vida, al punto de confesar quien verdaderamente era en sí mismo. Soy un engañador. Imagínate todo lo que venia a la mente de Yaakov en ese momento. ¿Por qué fue llamado engañador? Porque tomó a su hermano por el talón, porque quito a su hermano la primogenitura con la venta de un plato de lentejas, porque engañó a su padre y robó la bendición de su hermano. Y esa era la razón por la cual Esav venia contra él, porque era un engañador. Ahora él tenía que confesar quien era. Y en ese preciso punto está la victoria. En el reconocimiento de nuestros errores está la victoria. En el quebranto está la victoria. “Soy Yaakov”, y sigue llorando. “Tengo que reconocer quien soy. Toda mi vida muestra que he sido un engañador y he sido engañado. Lo que sembré con mi hermano y mi padre lo he recogido con mi suegro. Mi vida ha sido un engaño, y ya no me quedan fuerzas para salir huyendo.”

Ese es el lugar de la verdadera conversión y arrepentimiento de este hombre. Nuestro Rebe Yeshúa dijo: “el que pierde su vida la hallará”.

32:28 “Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Elohim y con los hombres, y has prevalecido.” – Esta es la primera vez cuando aparece el nombre Israel en las Escrituras. Significa “luchará y reinará como Elohim” o “Elohim luchará y reinará”. También tiene relación con la raíz “sarar” que significa “luchar”, “tener autoridad”, “tener una conducta noble”.

Ese nombre es dado a un hombre quebrantado, solo, dañado, enfermo, dolorido y necesitado, y que reconoce su debilidad y su dependencia del Eterno. En el momento más débil recibió el nombre de “Victorioso”. “Has luchado con Elohim y con los hombres y has vencido.”

¿Cómo podemos vencer en la lucha con HaShem? Humillándonos, no resistiéndole más. HaShem lucha contra nosotros cuando somos fuertes en nosotros mismos. Pero cuando nos rendimos ante él, ganamos. La lucha contra HaShem es contraria a una lucha contra hombres. Pues, en una lucha contra los hombres, el que vence es el ganador. Pero el que se rinde en la lucha con HaShem es el que gana.

“con los hombres” – Rashí dice que se refiere a Laván y Esav. ¿Cómo Yaakov pudo vencer sobre Lavan? Con la obediencia a la palabra del Eterno ¿cómo pudo vencer sobre Esav? Humillándose ante HaShem y ante su hermano.

21:29 “Entonces Yaakov le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.” – ¿Dónde lo bendijo? En el lugar del quebranto de sinceridad y verdad, ahí está la bendición.

El Midrash dice que el ángel reconoció que Yaakov tenía el derecho de obtener la bendición que antes había conseguido por medio de una trampa, “be-akvá”, pero ahora la recibió sobre la base de una lucha en honestidad. Según Rashí, la palabra hebrea para “luchar” en Oseas 12:4, “va-yasar”, indica que la lucha se hizo dignamente.

En Juan 1:47 está escrito:

“Yeshúa vio venir a Natanael y dice de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño.”

Esto nos enseña que un verdadero israelita es uno en el cual no hay engaño. Yaakov tenía que dejar de ser engañoso para ser un verdadero israelita y recibir el nombre de Israel.

En el libro de Revelación, en los capítulos 2 y 3 hay siete mensajes a las comunidades judeomesiánicas de Asia menor. Mashíaj está enviando un mensaje diferente a cada una de ellas según su necesidad particular. Pero cada uno termina hablando de los que vencen, como una referencia a los verdaderos israelitas, los que vencen como Yaakov.

  • ·“Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim.” (2:7)
  • ·“El vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.” (2:11)
  • ·“Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe.” (2:17)
  • ·“Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, LE DARE AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES;  Y LAS REGIRA CON VARA DE HIERRO, COMO LOS VASOS DEL ALFARERO SON HECHOS PEDAZOS, como yo también he recibido autoridad de mi Padre; y le daré el lucero de la mañana.” (2:26-28)
  • ·“Así el vencedor será vestido de vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida, y reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.” (3:5)
  • ·“Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Elohim, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Elohim, y el nombre de la ciudad de mi Elohim, la nueva Yerushalayim, que desciende del cielo de mi Elohim, y mi nombre nuevo.” (3:12)
  • ·“Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.” (3:21)

Un verdadero israelita es un vencedor. La palabra Israel tiene que ver con prevalecer en la lucha. En estos textos se habla de obtener la vida eterna, de no sufrir la muerte segunda, de recibir un nombre nuevo (lo que pasó con Yaakov). Se habla de obtener autoridad sobre las naciones, de ser vestido de vestiduras blancas, de ser reconocido por Yeshúa ante el Padre, de ser una columna en el templo, de tener tres nombres celestiales escritos sobre sí y de poder sentarse en el trono de Mashíaj junto con él. El que haya pasado por la experiencia del quebranto y del nuevo nacimiento, una conversión auténtica, y sigue prevaleciendo, siendo fiel al Eterno en las luchas diarias de la vida, hasta llegar a la madurez espiritual, es un verdadero israelita y recibirá todo esto.

La experiencia que tuvo Yaakov también hace referencia al quebranto que tuvo que pasar el Mesías Yeshúa. También sus huesos fueron dislocados, como está escrito en Salmo 22:14:

“Soy derramado como agua, y todos mis huesos están descoyuntados; mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis entrañas.”

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

32:30 “Y Yaakov le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Elohim cara a cara, y se salvó mi alma.” – Peniel significa “el rostro de Elohim”. A pesar de haber tenido ese encuentro tan íntimo con HaShem su alma había sido preservada con vida. Este es el sentido llano del texto, del nivel pshat. Pero podemos entenderlo también de una manera más profunda. Yaakov reconoció que el lugar de encuentro cara a cara con Elohim era el lugar de la salvación de su alma. (La expresión “cara a cara” se usa en la tradición judía como una referencia a Yom Kipur, el día de expiación, que viene cinco días antes de Sukot, la fiesta de los tabernáculos.) “Mi alma fue salvada cuando me arrepentí”, “Mi alma fue salva cuando me humillé”, “Allí nací de nuevo y recibí otro nombre”. Esto concuerda con lo que Mashíaj enseña en Mateo 10:39 donde dice:

“El que ha hallado su alma, la perderá; y el que ha perdido su alma por mi causa, la hallará.”

32:31 “Y le salió el sol al cruzar Peniel, y cojeaba de su muslo” – Hebreos 11:21 dice que Yaakov adoró al final de su vida apoyándose sobre el bastón. La pregunta es si Yaakov se quedó inválido para el resto de su vida de manera que necesitara un bastón para caminar siempre.

Según Rashí Yaakov cojeaba sólo cuando el sol brilló, pero no después, y cita a Malaquías 4:2 donde está escrito:

“Mas para vosotros que teméis mi nombre, se levantará el sol de justicia con la salud en sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo.”

La Torá dice literalmente que el sol brilló para él, lo cual indica que hubo algo especial para él con la salida del sol en ese momento. Esto alude también al momento de la venida del Mesías, que en Malaquías es llamado el “sol de justicia”, cuando todos los muertos en la fe en él serán resucitados y todos los enfermos serán sanados y todo Israel será salvo.

El golpe que le dio el ángel también alude al momento de la gran tribulación para Yaakov cuando será quebrantado ante los ataques de las naciones de la tierra, como está escrito en Jeremías 30:7:

”¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Yaakov, mas de ella será librado.”

En Daniel 12:7 está escrito:

“Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.”

Cuando los hijos de Yaakov en ese momento lloran y piden ayuda, el Eterno vendrá mediante su Mashíaj y los salvará, cf. Zacarías capítulos 12 y 14.

En Hebreos 11:21 está escrito:

“Por la fe Yaakov, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de Yosef, y adoró, sobre el extremo de su bastón.”

Estas dos son las únicas obras de la fe que han sido destacadas de la vida de Yaakov en el capítulo donde aparecen los héroes de la fe. ¿Por qué se menciona el bastón?

El bastón representa la dependencia de una ayuda externa. Yaakov se había convertido en un adorador. Por medio de sus muchas luchas aprendió a adorar al Eterno. El bastón, donde él puso su cabeza y adoró, le recordó el momento de su quebranto, cuando no podía caminar bien sin ayuda externa. Esto le llevo a un profundo sentimiento de gratitud: “Si fuera por mí mismo yo estaría muerto…”.  “HaShem, Tú eres mi fuente, mi fortaleza y mi protector.” “Te necesito desesperadamente en todo momento…”  “Me lo enseñaste en Peniel.”  “Gracias por quebrantarme y bendecirme allí.”

La lucha de Yaakov durante la noche también es una referencia a la muerte del Mesías. Cuando salió el sol por la mañana ya había salido de la tumba, como está escrito en Marcos 16:2:

“Y muy de mañana, el primer día de la semana, llegan al sepulcro cuando el sol ya había salido.”

La salida del sol habla de la resurrección del Mesías.

32:32 “Por eso, hasta hoy, los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera que está en la coyuntura del muslo, porque el hombre tocó la coyuntura del muslo de Yaakov en el tendón de la cadera.” – Este es el tercero de los 613 mandamientos en la Torá. En la actualidad este tendón se llama “nervio ciático”.

Aquí tenemos un ejemplo de que el Eterno aprueba que una costumbre en Israel se convierta en un mandamiento. Como esta es nuestra costumbre como hijos de Israel, es parte de nuestra identidad nacional y por eso seguimos esta costumbre fielmente. Los hijos de Israel no comen este tendón. Esto significa que todos los que son hijos de Israel, incluidos los injertados por Mashíaj que han salido de entre las naciones, deben guardar este mandamiento.

33:3 “y él se les adelantó, y se inclinó hasta el suelo siete veces hasta que llegó cerca de su hermano.” – Ahora Yaakov pudo enfrentar a su hermano Esav correctamente, porque era un hombre nuevo. Vemos como toma su responsabilidad y protege a su familia. Se pone delante de ella y enfrenta a su hermano, inclinándose siete veces, humillándose ante él. Podemos respetar a una persona a pesar de su conducta maligna. En este caso, por el hecho de ser su hermano, merecía su respeto.

HaShem intervino milagrosamente, tomando control sobre los sentimientos de venganza de Esav, porque Yaakov se había humillado. Durante la noche de lucha, por medio de la oración, Yaakov liberó la actividad angelical, de manera que los malajes de HaShem trataran con el corazón de Esav. Fue por causa del quebrantamiento y arrepentimiento de Yaakov que su hermano pudo cambiar. Cuando tengo conflictos con mis hermanos, la solución esta en mí. ¡Si quieres tener paz con tus hermanos, cambia tu actitud hacia ellos!

33:4 “Entonces Esav corrió a su encuentro y lo abrazó, y echándose sobre su cuello lo besó, y lloraron.” – La palabra hebrea para “y lo besó” está señalada con un punto sobre cada letra en este texto. Los rabinos tienen diferentes opiniones sobre el significado de estos puntos. Rashí explica que cuando aparecen puntos sobre una palabra es una indicación de que debe ser interpretada de forma especial. Si hay más letras que puntos, se interpreta la palabra tal como es, pero si hay más puntos que letras, se cuentan las letras que están debajo de los puntos como una palabra independiente aparte de la que ya está. En este caso la cantidad de puntos coincide con la cantidad de letras y por eso hay diferentes opiniones de interpretación. Unos dicen que la palabra debe ser interpretada como si no existiera, es decir, que el beso de Esav fue sólo ficticio. Otros opinan que debe ser entendida al revés, que aunque Esav odiaba a Yaakov, tuvo compasión en ese momento y le besó de todo corazón.

33:5 “Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y a los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos que vienen contigo? Y él respondió: Son los hijos que Elohim en su misericordia ha concedido a tu siervo.” – Hijos son regalos dados por la misericordia de Elohim. Los que hacen aborto están despreciando, no sólo los regalos del Eterno, sino al Eterno mismo y a su Mesías, como está escrito en Marcos 9:37:

“El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me envió.”

Cuarta aliyá, 33:6-20

33:10 “Mas Yaakov respondió: No, te ruego que si ahora he hallado gracia ante tus ojos, tomes el presente de mi mano, porque veo tu rostro como uno ve el rostro de Elohim, y favorablemente me has recibido.” – En lugar de ver a un enemigo, Yaakov pudo ver a Elohim en su hermano, a pesar de la vida de Esav. No se fijo en la maldad que había en él sino en lo divino que todavía quedaba.

33:13 “Pero él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que debo cuidar de las ovejas y las vacas que están criando. Si los apuramos mucho, en un solo día todos los rebaños morirán.” – Esta es la actitud de un buen pastor. Si presiona demasiado a su rebaño se morirá. La palabra traducida como “apuramos” significa golpear, cf. Cantares 5:2. Un buen roe tendrá que ser sensible para hacer avanzar al pueblo según su propia capacidad de avance y no forzar, como está escrito en 1 Pedro 5:1-4:

“Por tanto, a los ancianos entre vosotros, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos del Mesías, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: pastoread el rebaño de Elohim entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Elohim; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo; tampoco como teniendo señorío sobre los que os han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, recibiréis la corona inmarcesible de gloria.”

33:14 “Adelántese ahora mi señor a su siervo; y yo avanzaré sin prisa, al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor en Seir.” – Esta promesa no se ha cumplido todavía. Yaakov nunca fue a su hermano en Seir. Se cumplirá en el futuro, según está escrito en Abdías 21:

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será del Eterno.”

33:17 “y Yaakov siguió hasta Sukot, y se edificó una casa, e hizo cobertizos para su ganado; por eso al lugar se le puso el nombre de Sukot.” – Sukot significa “cabañas”, “chozas”. Una suká puede significar también cualquier albergue temporal. Sólo hay unos 5 Km. entre Peniel y Sukot. Según Rashí, se quedó allí 18 meses, pasando por dos veranos.

Esta palabra también nos enseña que la fiesta que está relacionada con el regreso de los hijos de Israel a la tierra de Israel es Sukot, la fiesta de los tabernáculos. El Mesías cumplió proféticamente las primeras cuatro fiestas anuales con su primera venida. En su segunda venida también cumplirá las restantes, entre las cuales Sukot es la más larga. Esa fiesta hace alusión al milenio, el reino mesiánico, que es un tiempo de tránsito entre un estado hasta otro, como la suká es una morada temporal. Después del milenio vendrá la morada permanente para el Mesías y su novia, la Nueva Yerushalayim, cf. Revelación 20:3; 21:1-2.

33:18 “Y Yaakov llegó íntegro a la ciudad de Shejem, que está en la tierra de Kenáan, cuando vino de Padán-aram, y acampó frente a la ciudad.” – Rashí señala que la palabra “integro”, en hebreo “shalem”, implica que su cuerpo ya se había sanado de la cojera, que sus bienes no habían sufrido pérdida y su conocimiento de la Torá no se había perdido en la casa de Laván.

Todavía no había cumplido sus promesas de ir a Betel y dar el diezmo. Su demora en cumplir su promesa causó varios problemas.

Ahora acampa en frente de la ciudad y no entra en ella. Esto nos habla de que los hijos de Israel no vivimos según el sistema de este mundo, sino nos mantenemos al margen. Ser santo significa ser diferente a los demás y apartado para uso exclusivo del Eterno.

33:19 “La parcela de campo donde había plantado su tienda la compró de mano de los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas” – Este terreno es el segundo que fue comprado por los patriarcas en la tierra de Kenáan. El primero fue el campo de Majpelá, que Avraham compró para sepultura para su esposa.

33:20 “y levantó allí un altar, y lo llamó: El-Elohei-Israel.” – Este es el primer altar que Yaakov edifica. En nombre es el Poderoso es el Elohim de Israel.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

34:1 “Y salió Diná, la hija de Leá, a quien ésta había dado a luz a Jacob, a visitar a las hijas de la tierra.” – Diná también era hija de Yaakov. Rashí señala que Leá está mencionada aquí para indicar que la hija era igual que su madre, que le gustaba salir, como está escrito en 30:16a:

“Y cuando Yaakov vino del campo por la tarde, Leá salió a su encuentro”

34:2 “Y cuando la vio Shejem, hijo de Jamor jeveo, príncipe de la tierra, se la llevó y se acostó con ella y la humilló.” – Sólo por ver a Diná la raptó. El instinto sexual es provocado en el varón por medio de la vista. Esto nos enseña acerca de la importancia de que las mujeres no se vistan provocadamente, como está escrito en 1 Timoteo 2:9:

“Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos”

“se acostó con ella” – La Torá no usa la palabra “conoció” en este texto, que es la palabra común para el acto sexual, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4; Lucas 1:34. Esto nos enseña que él no tuvo tacto con ella, sino abusó de ella sin respetar su integridad personal. Según Rashí esta palabra significa que tuvo una relación de modo natural con ella.

“y la humilló” – Según Rashí, significa que tuvo una relación de modo antinatural con ella, compara con Deuteronomio 21:14 donde se usa la misma palabra hebrea.

El Midrash cuenta que Yaakov no estaba dispuesto a entregar a Diná a Esav aunque tenía la circuncisión. Por esta razón fue tomada por un hombre incircunciso.

34:7 “Y los hijos de Yaakov regresaron del campo al oírlo. Y aquellos hombres se entristecieron y se irritaron en gran manera porque Shejem había cometido una infamia en Israel acostándose con la hija de Yaakov, pues tal cosa no debe hacerse.” – Dos cosas graves ocurrieron aquí. Primero, se cometió fornicación en el sentido de que hubo una relación sexual sin pacto matrimonial. Esto no se hace en Israel. La otra cosa, es que uno que estaba fuera del pacto con Avraham se mezclaba con una persona en Israel, lo cual constituye el primer paso para la destrucción del pueblo santo, cf. Esdras 10.

En Efesios 5:5 está escrito:

“Porque con certeza sabéis esto: que ningún fornicario, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino del Mesías y de Elohim.”

En 2 Corintios 6:14 está escrito:

“No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas?”

En 1 Corintios 7:39 está escrito:

“La mujer está ligada mientras el marido vive; pero si el marido muere, está en libertad de casarse con quien desee, sólo que en el Señor.”

35:1 “Entonces Elohim dijo a Yaakov: Levántate, sube a Betel y habita allí; y haz allí un altar a Elohim, que se te apareció cuando huías de tu hermano Esav.” – Yaakov había demorado en cumplir la promesa del diezmo y por esto le vinieron los problemas con Diná y otros. Y como no hizo caso a las señales enviadas por el Eterno mediante las circunstancias, ahora le habla claramente para que vuelva al lugar donde hizo las tres promesas.

35:2 “Entonces Yaakov dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los dioses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos” – Los dioses que habían conseguido al despojar la ciudad de Shejem tenían que ser eliminados a la hora de acercarse a un lugar santo. Los objetos dedicados a los dioses son peligrosos en dos aspectos, traen la ira del Eterno y son puntos de contacto para los malos espíritus, como está escrito en Deuteronomio 7:26:

“Y no traerás cosa abominable a tu casa, pues serás anatema como ella; ciertamente la aborrecerás y la abominarás, pues es anatema.”

En Hechos 15:20 está escrito:

“sino que les escribamos que se abstengan de cosas contaminadas por los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado y de sangre.”

Los hijos de Israel tenían que hacer tres cosas antes de poder subir al lugar santo de Betel: Quitar los dioses extranjeros, purificarse y mudar los vestidos.

Según Rashí, la purificación sólo consistía en eliminar todos los ídolos. Sin embargo, rav Ibn Ezrá dice que se refiere al acto de purificación por medio de agua.

La purificación por agua es un medio de pasar de un estado de impureza ritual a un estado de pureza ritual. Para poder acercarse a un lugar que ha sido consagrado por la presencia del Eterno es necesario tener el cuerpo en un estado de pureza ritual. Todo lo que tiene contacto con la muerte produce impureza ritual, un cadáver humano, flujo menstrual, emisión de semen, una tumba humana, la enfermedad tsaráat (traducida como “lepra”), etc. Una cisterna de agua que procede de una fuente natural, del cielo o de la tierra, puede servir como un baño ritual. Todo lo que entra en esa cisterna queda purificado, como está escrito en Levítico 11:36a:

“Sin embargo, una fuente y cisterna donde se recoge agua será (permanecerá) limpia”

Es probable que Yaakov estaba hablando no sólo de una eliminación de los ídolos, sino también de una purificación de los cuerpos de sus familiares, especialmente cuando habían tocado los cadáveres de la ciudad de Shejem.

En cuanto a mudar la ropa, Rashí dice que es porque quizás tenían vestimentas de idolatría, en el sentido de estampas con decoraciones idolátricos (Mizrahí).

Por ejemplo los indígenas de Guatemala dan sentido idolátrico a los diferentes colores de sus ropas y ese tipo de ropa no es apta para ser usada por el pueblo de Israel, incluyendo a los ex. gentiles injertados en Israel por el Mesías. Una buena costumbre ese siempre revisar la ropa antes de comprarla para que no tenga dibujos que deshonren al Rey de los Siglos, nuestro Padre.

35:4-5 “Entregaron, pues, a Yaakov todos los dioses extranjeros que tenían en su poder y los pendientes que tenían en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de la encina que había junto a Shejem. Al proseguir el viaje, hubo gran terror en las ciudades alrededor de ellos, y no persiguieron a los hijos de Yaakov.” – La presencia de idolatría y objetos idolátricos hacen que los enemigos de Israel tengan poder para hacernos daño. Pero cuando eliminamos toda idolatría en Israel y nos disponemos a adorar y obedecer al Unico Elohim, él causa que nuestros enemigos tengan temor de nosotros.

35:7  “Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-betel, porque allí Elohim se le había manifestado cuando huía de su hermano.” – El-Betel significa “el Poderoso de Betel”, o, como dice Rashí, “El Santo está en Betel”. Vemos como Yaakov está más interesado en el Eterno que en su casa. Esto es muestra de su crecimiento espiritual. Este es el segundo altar que Yaakov edifica. En total los patriarcas edificaron siete altares en la tierra, Avraham edificó cuatro, Yitsjak uno y Yaakov dos. Los siete altares fueron edificados en los siguientes lugares:

Nr Lugar Significado Cita Patriarca
1 Moré y Shejem Maestro y Hombro 12:7 Avraham
2 Betel y Ai Casa de Elohim y Ruina 12:8 Avraham
3 Mamré y Jevrón Fuerza y Asociaión 13:18 Avraham
4 Moriá y HaShem Yiré Instrucción y HaShem verá 22:9 Avraham
5 Beer-Sheva Pozo del juramento o siete 26:25 Yitsjak
6 Shejem y El-Elohei-Israel Hombro y el Poderoso es el Elohim de Israel 33:20 Yaakov
7 Luz, Betel y El-Betel Almendra, Casa de Elohim y el Elohim de Betel 35:7 Yaakov

35:10 “Y Elohim le dijo: Tu nombre es Yaakov; no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel. Y le puso el nombre de Israel.” – Cuando Avraham recibió un nuevo nombre la Torá nunca más menciona su nombre antiguo. Pero cuando Yaakov recibe su nombre nuevo la Torá sigue llamándole con los dos. ¿Por qué? Si entendemos que el nombre Yaakov simboliza la naturaleza humana del patriarca e Israel su naturaleza profética, podemos aprender que por muy entregados que seamos, siempre vamos a tener que enfrentar la naturaleza natural humana que tenemos, hasta que venga el Mesías y finalmente nos transforme definitivamente para que no quede nada de Yaakov en nosotros, sino sólo Israel. ¡Baruj HaShem (Bendito sea el Nombre)!

35:11 “También le dijo Elohim: Yo soy el Elohim Todosuficiente. Sé fecundo y multiplícate; una nación una congregación de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.” – Yaakov ya tenía 11 hijos y una hija. Ahora el Elohim Todo suficiente le ordena multiplicarse, más todavía.

“una nación” – Se refiere a Binyamín que todavía no ha nacido.

“una congregación de naciones” – Se refiere a Efrayim y Menashé que iban a ser adoptados como hijos de Yaakov.

También podemos entender el texto en el sentido más profundo diciendo que de Yaakov iba a venir un pueblo, el pueblo judío, y también una congregación de gentiles, puesto que la palabra usada aquí para naciones es “goyim”, que también significa gentiles. La traducción de los setenta dice: “una sinagoga de naciones”. Esto es una referencia a todas aquellas congregaciones de gentiles que mediante el mensaje cristiano se iba a formar en el mundo. Los que de entre ellos han recibido el espíritu del Mesías son parte de Israel y descendientes de Avraham, como está escrito en Gálatas 3:7:

“Por consiguiente, sabed que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.”

Y también se habla de los descendientes de Yaakov, representados por Efrayim que se han mezclado entre las naciones y ahora forman congregaciones cristianas. Ellas son el cumplimiento de esta profecía.

 Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

35:16-19 “Entonces partieron de Betel; y cuando aún faltaba cierta distancia para llegar a Efrata, Rajel comenzó a dar a luz y tuvo mucha dificultad en su parto. Y aconteció que cuando estaba en lo más duro del parto, la partera le dijo: No temas, porque ahora tienes este otro hijo. Y aconteció que cuando su alma partía, pues murió, lo llamó Benoní; pero su padre lo llamó Binyamín. Murió, pues, Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Bet-Lejem.” – Muy cerca de Bet-Lejem Rajel, al morir, dio a luz al que llamó “hijo de mi tristeza” que fue cambiado por el padre en el “hijo de mi derecha” o “hijo del sur”. Todo esto habla del Mesías que tenía que nacer en Efratá, fructífero, llamado también Bet-Lejem, la casa del pan, como está escrito en Miqueas 5:2:

“Pero tú, Bet-Lejem Efratá, aunque eres pequeña entre las familias de Yehudá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.”

El Mesías iba a ser el hijo de la tristeza, como está escrito en el Salmo 116:3:

“Los lazos de la muerte me rodearon, y los terrores del Sheol vinieron sobre mí; angustia y tristeza encontré.”

Pero su tristeza fue cambiada por el Padre celestial en alegría, como está escrito en Juan 16:20:

“En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se alegrará; estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.”

También el Mesías se convertiría en el Hijo de la mano derecha del Padre, como está escrito en el Salmo 110:1:

“Salmo de David. Dice el Eterno a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”

En el lugar donde Rajel dio a luz había muerte y nueva vida, lo cual indica que el Mesías que iba a nacer en Bet-Lejem tendría que morir y resucitar para subir hasta la derecha del Padre en los cielos, como está escrito en Hebreos 1:3b:

“Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”

Séptima aliyá, 36:20-43

36:2 “Esav tomó sus mujeres de las hijas de Kenáan: a Adá, hija de Elón jitita; a Aholibamá, hija de Aná, hija de Tsivón jeveo” – Adá también se llamaba Basmat, según Génesis 26:34. Aholibamá también se llamaba Yehudit, según Génesis 26:34.

La genealogía de Esav está llena de promiscuidad sexual. Tsivón se acostó con la mujer de Aná y así nació Aholibamá. Por eso la Torá dice que Aholibamá era hija de Aná (su padre oficial) y también hija de Tsivón (su padre biológico).

36:3 “y a Basmat, hija de Yishmael, hermana de Nevayot.” – En Génesis 28:9 Basemat es llamada Majalat.

36:4 “Adá dio a luz a Elifaz para Esav; y Basemat dio a luz a Reuel.” – Elifaz fue el hijo primogénito de Esav. Es mencionado como uno de los amigos de Jov, (Job 2:11, cf. Génesis 36:11).

36:5 “Y Aholibamá dio a luz a Yeúsh, a Yalam y a Kóraj. Estos son los hijos que le nacieron a Esav en la tierra de Kenáan.” – Este Kóraj era un hijo bastardo, hijo de Elifaz, que se había acostado con la esposa de su padre, con esta Aholibamá mujer de Esav. En los versículos 15-16 vemos que Koraj era hijo de Elifaz.

36:11 “Y los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Tsefó, Gatam y Kenás.” – Este Tsefó llegó a ser rey de Grecia e Italia. El libro de Josippón dice que Tsefó tuvo un nieto llamado Latinus y eventualmente un descendiente llamado Rómulus que fue el fundador de Roma.

36:12 “Timná fue concubina de Elifaz, hijo de Esav, y le dio a luz a Amalek. Estos son los hijos de Adá, mujer de Esav.” – Según 1 Crónicas 1:36 Timná fue hija de Elifaz. Esto nos enseña que Elifaz se acostó con la esposa de Seir y de allí nació Timná. Luego Elifaz la  tomó como concubina. Por eso dice en el versículo 22 que Timná era “hermana de Lotán”. Era hermana de madre pero no de padre. De la unión entre Elifaz y Timná nació Amalek cuyos descendientes se convertirían en los enemigos más importantes para Israel en todas las generaciones, como está escrito en Éxodo 17:16:

“El Eterno lo ha jurado; el Eterno hará guerra contra Amalek de generación en generación.”

Hamán fue descendiente de Amalek. Herodes el grande fue descendiente de Amalek. El rabí Akivá fue descendiente de Amalek. Según la palabra en Éxodo hay un Amalek en cada generación que es el enemigo número uno contra el pueblo de Israel. Uno de ellos murió no hace mucho tiempo, Yasser Arafat. ¿Quién será el próximo Amalek?

36:20 “Estos son los hijos de Seir horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Shoval, Tsivón y Aná,” – Tsivón y Aná son hijos de Seir, es decir son hermanos.

36:24 “Estos son los hijos de Tsivón: Ayá y Aná. Este es el Aná que descubrió los mulos en el desierto cuando pastoreaba los asnos de su padre Tsivón.” – Aquí dice que Aná es hijo de Tsivón. ¿Cómo se explica todo esto cuando antes decía que era su hermano? Rashí nos da la clave al decir que Tsivón se acostó con su propia madre, la esposa de Seir, y ella tuvo a Aná. Así que Tsivón era padre de Aná y hermano mayor de Aná al mismo tiempo. Antes vimos que Tsivón también se acostó con su nuera que también era su cuñada, la esposa de Aná y así nació Aholibamá, que fue la segunda esposa de Esav.

Aná era un “mamzer”, bastardo, nacido en una relación ilícita. Su mente estaba depravada y por eso mezcló uno de los asnos de su padre con una yegua y así descubrió los mulos. La palabra que ha sido traducida como mulos es “yemim”, plural de “yem”, que significa “fuente caliente” o “mulo”. Rashí dice que aquí significa mulo y tiene lógica porque luego se habla de que Aná pastoreaba los asnos de su padre Tsivón. De esos asnos sacó los mulos.

 

36:31 “Estos son los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes de que rey alguno reinara sobre los hijos de Israel” – Como hemos dicho antes cuando uno de los dos está arriba, el otro está debajo y viceversa. En este caso Edom empezó a tener reyes antes que Israel. Pero cuando los hijos de Israel tuvieron reyes Edom tuvo sólo jefes, como se ve en los versículos 40-43.

Los ocho reyes de los edomitas fueron seguidos por ocho reyes de los hijos de Israel, desde Shaúl hasta Yoram, como está escrito en 2 Reyes 8:20:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Joram a Zair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

36:40, 43a “Estos son los nombres de los jefes que descendieron de Esav, según sus familias,  sus localidades, por sus nombres: el jefe de Timna, el jefe de Alvá, el jefe de Yetet… el jefe de Magdiel” – Según Rashí, estos nombres corresponden a lugares geográficos, como dice “sus localidades”. El área de Magdiel se refiere a Roma. Un Midrash dice que Esav recibió como recompensa por haber desalojado la región que compartía con Yaakov y se había ido a otra tierra, cf. 36:6, Elohim le dio la grandeza de que sus descendientes fundaran 120 países, desde Seir hasta Magdiel.

El nombre Magdiel se interpreta como “Elohim engrandeció”, en alusión al hecho de que Elohim concedió a la civilización romana más grandeza y poderío que a las demás naciones (Gur Aryé).

Esav tenía dos méritos importantes, honró a su padre y respetó el territorio de su hermano Yaakov. Por esto su civilización pudo permanecer y crecer y llegar a ser un gran imperio, el imperio romano.

Pero finalmente, como hemos dicho antes, su reinado será reemplazado por el de los descendientes de Yaakov, como dijo el Mesías Yeshúa en Mateo 19:30:

“Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.”

En Mateo 25:34 está escrito:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”

Strong H4397 mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

Parashá 07 VaYetsé

ל׳ במרחשון ה׳תשע״ד (November 3, 2013) por  
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Parashá 07 VaYetsé

Génesis 28:10 – 32:2(3)

Por Dr. S.K. Blad ©

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Aliyás de la Torá:

  1. 28:10-22
  2. 29:1-17
  3. 29:18 – 30:13
  4. 30:14-27
  5. 30:28 – 31:16
  6. 31:17-42
  7. 31:43 – 32:2(3 heb.)
  8. Maftir: 31:55(32:1 heb.) – 32:2(3 heb.)

Haftará: Oseas 12:13 – 14:10 (Ashken.) 11:7 – 12:11(12 heb.) (Sefard.)

Escritos Apostólicos: Marcos 10:32 – 11:33

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 10:32-45
  2. 10:46-52
  3. 11:1-11
  4. 11:12-26
  5. 11:27-33

VaYetsé

Significa “y salió”.

Primera aliyá, 28:10-22

Yaakov sale de Beer-Sheva y se desplaza hacia Jarán. En el camino llega a un lugar muy especial donde pasa la noche acostado sobre una piedra. Sueña con una escalera desde la tierra hasta el cielo. Los ángeles de Elohim suben y bajan por ella. El Eterno se presenta y le dice que le va a dar la tierra donde está acostado a él y a su descendencia. Su descendencia será como el polvo de la tierra y se extenderá hacia las cuatro direcciones. En Yaakov y en su simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra. También promete acompañarle en su viaje. Después volverá. Yaakov despierta con temor reverente y por la mañana erige la piedra como monumento derramando aceite por encima. Llama el lugar Betel, casa de Elohim. Luego hace un voto diciendo que si logra volver sano y salvo a la casa de su padre el Eterno será su Elohim, y esa piedra será convertida en una casa de Elohim y de todo lo que gane en el extranjero dará el diezmo.

 

 

Segunda aliyá, 29:1-17

Yaakov sigue su camino y llega a la tierra del oriente. Allí encuentra un pozo con tres rebaños esperando que otros rebaños vengan para que puedan quitar la piedra de la boca del pozo. Yaakov pregunta por Laván y en ese momento viene su hija Rajel con un rebaño. Entonces Yaakov quita la piedra del pozo y le da de beber al rebaño de su tío. Luego besa a su prima y alza la voz y llora. Le cuenta a Rajel quién es y ella corre a su padre para contárselo. Laván sale corriendo, abraza a Yaakov y le trae a su casa. Después de un mes Laván le pide que estipule un sueldo para su trabajo.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

Yaakov pide que Laván qve le dé a su hija Rajel como esposa a cambio de siete años de trabajo. Laván acepta y el hombre sale a cuidar los rebaños durante siete años, que le parecen unos pocos días por el amor que tiene. Luego pide que Laván le dé su mujer y entonces hace una fiesta con todos los hombres del lugar. Cuando llega la noche Laván le entrega a su hija mayor, Leá, y él se llega a ella. La esclava Zilpá es entregada a Leá. Por la mañana Yaakov se da cuenta de que no es Rajel. Cuando se queja con Laván él responde que no es costumbre entregar la menor antes que la mayor y que le va a dar la otra también después de la semana nupcial a cambio del servicio de siete años más de trabajo. Yaakov acepta y Rajel le es entregada como esposa. La esclava Bilhá es entregada a Rajel. Yaakov ama más a Rajel que a Leá y sirve a Laván otros siete años.

Leá concibe hijos, pero Rajel es estéril. Los cuatro primeros hijos de Yaakov son de Leá, Reuvén, Shimón, Leví y Yehudá. Luego deja de dar a luz. Rajel tiene celos de su hermana y ruega y pide a Yaakov que le dé hijos. El se aira contra ella por su actitud. Entonces ella le entrega a Bilhá como concubina para que dé a luz en su lugar. Bilhá entonces le da a luz dos hijos, Dan y Naftalí. Cuando Leá ve que no da a luz hace lo mismo con Zilpá y ella le da a luz Gad y Asher.

Cuarta aliyá, 30:14-27

Reuvén encuentra unas mandrágoras y las trae a su madre. Rajel las quiere y Leá se las vende a cambio de una noche con Yaakov. Así Leá se queda embarazada de nuevo y da a luz a su quinto hijo, Yisajar. Luego tiene su sexto hijo, Zvulún, y al final una hija, Diná. Elohim escucha la oración de Rajel y le hace concebir y dar a luz a Yosef.

Yaakov quiere partir de la casa de Laván con su familia y le pide permiso para partir. Pero Laván le ruega que se quede con él porque se ha dado cuenta de que el Eterno le ha bendecido por causa suya.

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

Laván le ofrece un salario a Yaakov para que siga trabajando. Yaakov dice que no lo quiere sino que desea seguir trabajando y obtener su propio rebaño como salario de los moteados, manchados y oscuros que nazcan a partir de ahora. Laván acepta con gusto y aparta de sus rebaños todos los que no sean blancos y los deja al cuidado de sus hijos. Yaakov se queda con el resto. Entonces toma varas de tres clases de árboles y les saca tiras de la corteza para descubrir lo blanco. Luego coloca las varas delante de los rebaños donde están apareando cuando vienen a beber. Así los rebaños tienen crías rayadas, moteadas y manchadas. Yaakov aparta esos corderos y forma así su propio rebaño aparte. También coloca los rebaños en dirección a lo rayado y negro del rebaño de Laván. Cuando los robustos del rebaño de Laván se aparean, Yaakov pone las varas delante, pero cuando los débiles se aparean no pone las varas. Así las crías fuertes llegan a ser de Yaakov y las débiles de Laván. De esta manera prospera el hombre en gran manera, con grandes rebaños, siervos y siervas, camellos y asnos.

Los hijos de Laván empiezan a decir que Yaakov ha quitado el rebaño de su padre. La actitud de Laván tampoco es como antes. HaShem le dice vuelva a su tierra y a sus familiares y que Él estará con él. Yaakov envía a llamar a sus esposas al campo para consultar con ellas. Les cuenta que Laván le ha cambiado el salario diez veces y que a pesar de eso Elohim le ha bendecido. En una visión supo cómo lograr cambiar los colores de las crías y así conseguir su propio rebaño del rebaño de Laván. Ellas están de acuerdo en salir de la casa y se someten a todo lo que Elohim ha dicho a Yaakov.

Sexta aliyá, 31:17-42

Yaakov se levanta, monta a sus hijos y a sus mujeres en los camellos y pone en marcha a todo su ganado y todas las posesiones para ir a Yitsjak. Rajel roba los ídolos de su padre cuando él está fuera. Así salen sin decir nada a Laván. Cruzan el río y se van hacia Guilad. Al tercer día se le informa a Laván que Yaakov ha huido y él sale detrás, junto con sus familiares. Después de siete días lo alcanzan. Pero Elohim viene a Laván en un sueño y le prohíbe hablar con Yaakov ni bien ni mal. Cuando se encuentran, Laván le pregunta a Yaakov por qué le ha robado el corazón huyendo con sus hijas sin despedirse. Tiene poder en su mano para dañarle, pero el Elohim del padre de Yaakov le ha reprendido y por eso no le hace nada. También le pregunta por qué le ha robado sus dioses. Yaakov le contesta que huía porque tenía miedo de perder su familia. Y el que tenga los dioses de Laván morirá. A Laván se le permite revisar todas las cosas para ver si hay algo robado. Yaakov no sabe que Rajel ha hurtado los dioses de su padre. Laván entra en las tiendas de Rajel, Leá y las sirvientas y otra vez en la tienda de Rajel. Rajel está sentada sobre los dioses que ha puesto en los aparejos del camello y le pide disculpas a su padre por no poder levantarse porque tiene su regla.

Yaakov se enoja contra Laván y le desafía pidiendo que le diga qué mal ha hecho durante estos veinte años de trabajo y qué cosas tiene que son robadas. Laván ha sido duro y muy exigente. Si el Elohim de Avraham y el temor de Yitsjak no hubiera estado con Yaakov, Laván le hubiera enviado con las manos vacías. Pero él vio la aflicción de Yaakov y la labor de sus manos e hizo justicia anoche.

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

Laván dice que todo es suyo, las hijas, los hijos, los rebaños y todo lo que se ve. Pero no puede hacer nada contra sus hijas y sus hijos. Le pide a Yaakov hacer un pacto con él para un testimonio. Entonces Yaakov levanta una piedra como monumento y sus familiares recogen piedras para hacer un montón. Allí comen junto al montón que Laván en arameo llama Yegar-Sahadutá. Yaakov le da el mismo nombre, pero en hebreo, “Galed”, “el montón del juramento”. Laván dice que el montón es un testimonio entre ellos. También lo llama Mitspá, vigilia, para que el Eterno vigile a los dos. Yaakov no puede maltratar a las hijas de Laván y ninguno podrá pasar por ese montón para hacer daño al otro. Laván dice que el Elohim de Avraham y el Elohim de Najor juzgará entre ellos. Yaakov jura por el temor de su padre Yitsjak. Luego Yaakov hace un sacrificio e invita a todos sus familiares a comer. Duermen en el monte y el día siguiente se va Laván, después de haberse despedido de sus nietos y de sus hijas con besos y bendiciones. Yaakov sigue su camino y le salen al encuentro ángeles de Elohim. Por eso llama el nombre de ese lugar Majanáyim, dos campamentos

Primera aliyá, 28:10-22

28:10 “Y salió Yaakov de Beer-Sheva, y fue para Jarán.” – Esta salida de Yaakov representa las tres diásporas que sus hijos iban a vivir en el futuro. Una diáspora sufriría el reino del norte, la Casa de Israel y dos diásporas sufriría el reino del sur, la Casa de Yehudá.

El primer destierro y el más grande es el de las diez tribus, que empezó en el año 722 a.e.c. con la invasión de Asiria. Ese destierro nunca ha terminado en la historia de nuestro pueblo. Sin embargo los profetas hablan de la vuelta en los últimos tiempos de “la casa de Israel”, “la casa de Yosef” y “Efrayim” que son los desterrados de las diez tribus, cf. Ezequiel 37:15-28; Isaías 11:12; Jeremías 3:18; 16:14-16; 23:5-8; 30:3; 31:27-36; 33:7; 50:4-5; Oseas 1:11; 11:8-11; Zacarías 8:13, 23; 10:8-12.

La casa de Yehudá, el pueblo judío ha experimentado dos destierros. El de Babilonia duró 70 años, entre los años 606-537, si se cuenta desde la primera de las tres deportaciones hasta la primera vuelta del pueblo, o entre los años 586-516, si se cuenta desde la destrucción del primer templo hasta la restauración del culto.

El segundo destierro empezó en el año 70 e.c. (era común), si se cuenta desde la destrucción del segundo templo, y como todavía no se ha reiniciado el servicio en el tercer templo, este destierro no ha terminado.

Si se hace un cálculo desde la destrucción de Yerushalayim en el año 135 hasta su reconquista por el pueblo judío en el año 1967 hubo 1832 años de destierro. (Es bueno tener en cuenta que han habido judíos viviendo en la tierra de Israel durante toda la historia desde la conquista en los tiempos de Yehoshúa (Josué).)

Nuestro padre Yaakov estaría fuera de su tierra durante 20 años, los cuales corresponden a 2000 años. ¿Implicaría esto que el tercer templo será reconstruido en el año 2070? ¿O hay que contar los 2000 años desde la profecía del Mesías en Lucas 19:41-44 que dice:

“Cuando se acercó, al ver la ciudad, lloró sobre ella, diciendo: ¡Si tú también hubieras sabido en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación.”

Esa profecía fue pronunciada, según mis cálculos, el 10 de Nisán, que corresponde al 22 de abril del año 31 de la era común. ¿Será que la rededicación del culto en el tercer templo será en el año 2031? El tiempo nos dará la respuesta.

28:11 “Y se encontró con el lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar.” – Los maestros han interpretado la palabra “va-yifgá”, “y se topó” como una referencia a la oración. En el sentido simple el texto dice que Yaakov se topó con ese lugar, pero como la palabra usada también implica hacer contacto directo e intenso con algo se puede entender que Yaakov también oró en ese lugar.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “lugar” es “makom”. La palabra se repite hasta seis veces en este contexto y como aparece en Génesis 22:3-4 como una referencia a Moriá, no faltan rabinos que dicen que Yaakov estaba durmiendo en el lugar donde iba a ser construido el futuro templo, cf. 28:17.

La palabra “Makom” también se usa en referencia al Omnipresente. Hay un principio que dice: “Él es el lugar del universo, el universo no es Su lugar.” Esto quiere decir que Él contiene al universo, pero el universo no lo contiene a Él. Por eso se puede traducir el texto hebreo como: “Y tuvo un encuentro con el Omnipresente”.

28:12 “Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Elohim subían y bajaban por ella.” – Hay varios midrashes que hablan de este evento. Uno dice que eran los ángeles de los cuatro imperios futuros que iban subiendo por la escalera para luego caer y así perder su poder sobre el pueblo judío. Otro dice que la escalera representaba la rampa del altar en el templo y los ángeles eran los sacerdotes que subían y bajaban por él. El mismo Midrash dice que la escalera era el monte Sinai donde subían y bajaban Moshé y Aharón. Rashí dice, basado en un Midrash  que los ángeles que subían al cielo eran los de la tierra de Israel que ya no podían acompañar a Yaakov en el extranjero y por eso vinieron otros ángeles en su lugar.

Tenemos que tener en cuenta que el Midrash está basándose en una palabra o una expresión del texto hebreo y monta una historia más o menos fantasiosa para ilustrar esa palabra o expresión, sin que esa historia sea necesariamente verdadera. El gran rabino Shaúl ben Gamliel escribió a uno de sus talmides (discípulos), según está registrado en la carta a Tito 1:14:

“no prestando atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.”

Por lo tanto debemos tener mucho cuidado a la hora de acercarnos al Midrash y al Talmud, porque hay cosas que no están de acuerdo con la verdad de la Torá y el Espíritu del Mesías Yeshúa. El Midrash nos ayuda a recordar los giros irregulares y las expresiones particulares del Texto Sagrado pero no debemos confundir la verdad con las parábolas.

Las Escrituras enseñan que nuestras oraciones hacen que los ángeles de Elohim sean enviados por Él. Tenemos el ejemplo del libro de Daniel 10:12 donde está escrito:

“Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Elohim fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.”

El Eterno escuchó la oración del profeta y envió uno de sus mensajeros para darle la respuesta. Este malaj le dijo: “a causa de tus palabras he venido”. Esto nos enseña que la actividad de los ángeles depende en cierta medida de las oraciones de los hombres. El hombre es el que causa que el Eterno ponga en actividad a estos seres maravillosos.

En Revelación 8:4 está escrito:

“Y de la mano del ángel subió ante Elohim el humo del incienso con las oraciones de los santos”

Este ángel estaba encargado de llevar las oraciones de los santos ante Elohim. Esto nos explica por qué el texto que nos ocupa dice que los ángeles primero subieron desde donde estaba Yaakov y luego que bajaban. La oración de Yaakov había activado estos ángeles desde la tierra y el Eterno le mandó la respuesta desde el cielo.

De esto también aprendemos que si no oramos no son activados los ángeles del Eterno. Muchos se preguntan por qué pasó ese accidente en mi familia y por qué vino esa enfermedad etc. Quizás la respuesta está en que faltaba oración para que los ángeles guardianes pudieran recibir orden desde el Todopoderoso para proteger a los familiares. Si no oramos por las personas que el Eterno ha puesto en nuestros corazones estamos parando la actividad divina sobre ellos. HaShem se ha hecho dependiente de ti para que ores y así él envía sus emisarios para intervenir en la tierra.

La escalera que vio Yaakov es el Mesías como está escrito en Juan 14:6:

“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

En 1 Timoteo 2:5 está escrito:

“Porque hay un solo Elohim, y también un solo mediador entre Elohim y los hombres, el Mesías Yeshúa hombre”

También está escrito en Juan 1:51:

“Y le dice: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Elohim subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.”

Esto muestra que el Mesías es la escalera que vio Yaakov. Por medio de él tenemos acceso al Padre y por medio de él nuestras oraciones llegan al cielo, como está escrito en Juan 16:24, 26:

“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo… En ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros”

Y en Romanos 16:27:

“al único y sabio Elohim, por medio de Yeshúa el Mesías sea la gloria para siempre. Amén.”

Una escalera tiene varios peldaños. Esto nos enseña que el camino entre la tierra y el cielo tiene varios niveles. En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos de estos diferentes niveles: Isaías 62:10a dice: “Pasad, pasad por las puertas;”; Salmo 84:7a dice: “Van de poder en poder”; Ezequiel 47:1-5 habla de cuatro niveles de profundidad en las aguas que salen del templo; Juan 1:16 dice: “gracia sobre gracia”; Romanos 1:17 dice: “por fe para fe”; 2 Corintios 3:18 dice: “de gloria en gloria” etc.

En el versículo 17 se habla de la Casa de Elohim y la Puerta al cielo en relación con esta escalera. Entonces tenemos tres cosas: la escalera, la casa y la puerta. La Casa de Elohim que está en el cielo es proyectada en el tabernáculo y los templos que estaban en la tierra. Allí encontramos tres niveles de santidad, el atrio, el lugar santo y el lugar santísimo. Cada nivel tiene una puerta de entrada.

Esos tres niveles son reflejados en las manifestaciones espirituales para los que están en el ministerio de Malki-Tsedek, por medio de la resurrección del Mesías Yeshúa. En 1 Corintios 12-14 hay una enseñanza muy extensa sobre el tema. Sólo voy a mencionar que, según las divisiones en el texto griego, hay tres grupos en las nueve manifestaciones espirituales en 1 Corintios 12:8-10 según está escrito:

“Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidades por el único Espíritu; a otro, poderes de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimientos de espíritus; a otro, diversas clases de idiomas, y a otro, interpretación de idiomas.”

He marcado con negrita y subrayado la traducción de la palabra griega “heteros” que divide estas manifestaciones sobrenaturales en tres grupos, cada uno correspondiente a las tres divisiones del tabernáculo.

1.    palabra de sabiduría por el Espíritu – el Propiciatorio

2.    palabra de conocimiento según el mismo Espíritu – el Arca con las tablas

3.    fe por el mismo Espíritu – la Mesa

4.    dones de sanidad – una hilera de seis Panes

5.    poderes de milagros – otra hilera de seis Panes

6.    profecía – las siete Lámparas

7.    discernimiento de espíritus – el Candelabro

8.    clases de idomas – el Altar de bronce

9.    interpretación de idiomas – el Lavacro de bronce

 

Los números 1-2 corresponden al lugar santísimo

Los números 3-7 corresponden al lugar santo

Los números 8-9 corresponden al atrio

En 1 Corintios 14:27-30 está escrito:

“Si alguno habla en idiomas, que hablen dos, o a lo más tres, y por turno, y que uno interprete; pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la congregación y que hable para sí y para Elohim. Y que dos o tres profetas hablen, y los demás juzguen. Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle.”

En 1 Corintios 13:1-2 está escrito:

“Si yo hablara idiomas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.”

En estos dos textos podemos encontrar las tres puertas de las tres divisiones del templo celestial que son:

1.    idiomas (o lenguas) – la puerta para entrar en el atrio

2.    profecía – la puerta para entrar en el lugar santo

3.    revelación – la puerta para entrar en el lugar santísimo

La escalera de Yaakov representa diferentes niveles en la vida de oración. Conforme uno va profundizando en la oración podrá subir de nivel y experimentar hasta elevaciones de su espíritu e incluso de su cuerpo hasta las esferas superiores en los cielos, como está escrito en 2 Corintios 12:1-4:

“El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en el Mesías, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Elohim lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Elohim lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar.”

 

 

Y en Revelación 4:1-2 está escrito:

“Después de esto miré, y vi una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como de trompeta que hablaba conmigo, decía: Sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas. Al instante estaba yo en el Espíritu, y vi un trono colocado en el cielo, y a uno sentado en el trono.”

En el Talmud se mencionan los siete cielos:

“Dijo el R. Yehudá: Hay dos firmamentos, porque está dicho: He aquí, al Eterno tu Elohim pertenecen el cielo y el cielo de los cielos. Resh Lakish dijo: (Hay) siete, son estos, Vilón, Rakia’, Shejakim, Zevul, Ma’on,Makón, Aravot. Vilón no sirve más que para entrar por la mañana y salir por la noche y renueva todos los días de la creación, porque está dicho: Que extiende los cielos como una cortina, y los despliega como una tienda para morar. Rakia’ es donde el sol y la luna, las estrellas y las constelaciones fueron puestos, porque está dicho: Y Elohim los puso en el firmamento (Rakia’) del cielo. Shejakim es donde hay piedras de molino que muelen el maná para los justos porque está dicho: Y mandó las nubes (shejakim) arriba, y abrió las puertas del cielo; e hizo llover sobre ellos maná para comer etc. Zevul es donde están construidos Yerushalayim (celestial) y el Templo y el altar, y Mijael, el gran Príncipe está ofreciendo sacrificios sobre él, porque se ha dicho: Ciertamente Te he edificado una morada (Zevul), un lugar donde puedas habitar para siempre. ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: Mira desde el cielo, y contempla incluso desde la morada de tu santidad y de tu gloria. Ma’ón es donde hay compañías de Ángeles Ministeriales, que pronuncian canciones (divinas) de noche, y están en silencio de día por causa de la gloria de Israel, porque se ha dicho: De día mandará HaShem su misericordia, Y de noche su canción será conmigo…. ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está dicho: Mira desde tu morada (Ma’ón) santa, desde el cielo. Makón es donde están los depósitos de la nieve y el granizo y el almacén de rocío dañino y el almacén de las gotas de lluvia, la habitación del torbellino y la tormenta, y la cueva del vapor, y sus puertas son de fuego… ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: escucha tú en los cielos, el lugar de tu morada (Makón) ‘Aravot es donde hay Derecho y Juicio y Justicia, los tesoros de la vida y los tesoros de la paz y los tesoros de la bendición, las almas de los justos y los espíritus y las almas que están por nacer, y el rocío con el cual el Santo, bendito sea, después de esto reavivará a los muertos… Allí (también) están los Ofanim y los Serafim, y los Seres Santos Vivos, y los Ángeles Ministeriales, y el Trono de Elohim; y el Rey, el Elohim Vivo, sublime y exaltado, habita sobre ellos en Aravot, porque está dicho: Exalta al que cabalga sobre Aravot cuyo nombre es HaShem.”

28:14 “También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur; y en ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra.” – La descendencia de Yaakov sólo es comparada con el polvo de la tierra y la arena del mar, cf. 32:12, nunca como las estrellas de los cielos. Yitsjak está relacionado con las estrellas y Yaakov con el polvo de la tierra y la arena del mar. La tierra representa la tierra de Israel y el mar las naciones gentiles cf. Salmo 93:3-4; 144:7; Isaías 17:3; Ezequiel 26:3. El polvo de la tierra se refiere por lo tanto a los hijos físicos que viven en la tierra de Israel.

“en ti” – Se refiere a los hijos físicos de Yaakov que iban a ser bendición para todas las familias de la tierra. Esto se ha cumplido, entre otras cosas por medio de todos los inventos y avances tecnológicos que han sido productos de los judíos. La descendencia física de Yaakov es una bendición para todo el mundo en estos momentos. Además ha entregado al mundo la Torá y el Mesías para la salvación del mundo. Por eso está escrito “en tu simiente” como una referencia al Mesías.

“bendecidas” – Aquí aparece la misma palabra que en Génesis 12:3, “venivrejú”, que puede ser entendida como “y serán injertadas”.

28:18, 22a “Y se levantó Yaakov muy de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, la erigió por señal y derramó aceite por encima… Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Elohim.” – Aquí hay una alusión al Mesías, la piedra fundamental para la casa de Elohim y el Ungido con aceite. Mesías significa Ungido. El aceite de oliva representa el Espíritu del Eterno. Esto concuerda con el texto de Mateo 16:15-18 donde está escrito:

“El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Shimón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo del Elohim viviente. Y Yeshúa, respondiendo, le dijo: Dichoso eres, Shimón, hijo de Yoná, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi congregación; y las puertas del sheol no prevalecerán contra ella.”

La revelación que tuvo Yaakov de la escalera que representa al Mesías se asemeja a la revelación que tuvo Pedro acerca de quién era Yeshúa. Sobre esa roca será edificada la casa espiritual, la congregación de los santos y creyentes en Yeshúa dentro de Israel, como el mismo Pedro escribe en su primera carta 2:4-5:

“Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Elohim, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Elohim por medio de Yeshúa el Mesías.”

Y en el Salmo 118:23 está escrito:

“La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la principal del ángulo.”

Los edificadores fueron los líderes religiosos en Israel que rechazaron a Yeshúa como el Mesías, como está escrito en Hechos 4:8b, 11:

“Entonces Pedro, lleno del Espíritu de Santidad, les dijo: Gobernantes y ancianos del pueblo… Este es la piedra desechada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser la piedra angular.”

Segunda aliyá, 29:1-17

29:6b “su hija Raquel viene con las ovejas.” – Rajel significa oveja. En la época fue común que los hijos de dedicaban a estudiar y las hijas a cuidar los rebaños.

29:13 “Y sucedió que cuando Laván oyó las noticias de Yaakov, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo trajo a su casa. Entonces él contó a Laván todas estas cosas.” – Laván tenía el buen recuerdo de la visita de Eliezer, el siervo de Avraham, que había llegado con diez camellos cargados de riquezas. Ahora sale corriendo para encontrar al nieto de Avraham, pero para su sorpresa, no llevaba nada consigo.

Los Midrashes cuentan que Esav envió a su hijo primogénito, Elifaz, detrás de Yaakov para matarlo, pero tuvo temor y sólo le robó todo lo que tenía. Así cuando llegó a Laván no tenía nada consigo.

 

29:16 “Laván tenía dos hijas; el nombre de la mayor era Leá, y el nombre de la menor, Rajel.” – Leá significa cansada.

29:17 “Y los ojos de Leá eran delicados, pero Rajel era de bella figura y de hermoso parecer.” – El Midrash cuenta que Leá estaba destinada para casarse con Esav, su primo mayor, y Rajel para casarse con Yaakov, su primo menor. Por esta razón Leá lloraba y oraba tanto que sus ojos estaban siempre lagrimosas. El Eterno escuchó su oración y así fue entregada a Yaakov.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

29:25 “Cuando fue de mañana, he aquí que era Leá. Y Yaakov dijo a Laván: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No fue por Rajel que te serví? ¿Por qué, pues, me has engañado?” – Yaakov cosechó lo que había sembrado con su padre y su hermano. Como él había dicho que era su hermano cuando no lo era, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la misma manera, casándose con la mayor que le fue presentada como si fuera la menor.

En Gálatas 6:7 está escrito:

“No os dejéis engañar, de Elohim nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.”

29:32 “Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.” – Reuvén significa “mirad, un hijo”. Su nombre también implica, según los maestros, una palabra profética que muestra la diferencia entre este hijo y el hijo primogénito de Yitsjak. Esav vendió su primogenitura pero este hijo no lo iba a vender a Yosef ni disputar con él, sino intentar de sacarle del pozo.

29:33 “Concibió de nuevo y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto el Eterno ha oído que soy aborrecida, me ha dado también este hijo. Así que le puso por nombre Shimón.” – Shimón significa “el que escucha”.

29:34 “Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez mi marido se apegará a mí, porque le he dado tres hijos. Así que le puso por nombre Leví.” – Leví significa adherido.

29:35 “Concibió una vez más y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré al Eterno; así que le puso por nombre Yehudá; y dejó de dar a luz.” – Yehudá viene de la palabra “yadá”que significa “confesar”, “alabar”, “agradecer”. La raíz de “yadá” es “yad”,“mano”. Este es el cabeza de la tribu en la cual nacería el Mesías. El Mesías es la mano del Eterno y por medio de él se salvará el pueblo judío y la humanidad, y por eso habrá muchas alabanzas tanto de los judíos como de todas las naciones, como está escrito en el Salmo 35:18:

“En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré.”

Y en Deuteronomio 32:43 está escrito:

“Regocijaos, naciones, con su pueblo, porque El vengará la sangre de sus siervos; traerá venganza sobre sus adversarios, y hará expiación por su tierra y su pueblo.”

30:3           “ella dijo: Aquí está mi sierva Bilhá; llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, para que por medio de ella yo también tenga hijos.” – Bilhá significa “tímida”.

30:6           “Y Rajel dijo: Elohim me ha vindicado (“danani”); ciertamente ha oído mi voz y me ha dado un hijo. Por tanto le puso por nombre Dan.” – Dan significa “juzga” y “juzgó”.

30:8 “Y Rajel dijo: Con luchas de (“naftulei”) Elohim he luchado con mi hermana, y ciertamente he prevalecido. Y le puso por nombre Naftalí.” – Naftalí significa “mi lucha”. La raíz de esta palabra es la misma que para oración “tefilá”. De esto aprendemos que la oración constituye una lucha. Cada vez que uno se dispone a orar experimenta una lucha contra el yetser hará, la inclinación al mal, que no quiere orar. También hay fuerzas espirituales, que colaboran con la inclinación al mal, y que se oponen a nuestras oraciones y son notadas cuando oramos, como está escrito en Efesios 6:12, 18:

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales… Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”

30:9 “Viendo Leá que había dejado de dar a luz, tomó a su sierva Zilpá y la dio por mujer a Yaakov.” – Zilpá significa “chorrear”, “gotear”.

30:11 “Y Lea dijo: ¡Qué felicidad! Y le puso por nombre Gad.” – Gad viene de la palabra “gud” “amontonar (gente), “atacar”, “vencer”, y está relacionada con “gadad”, “amontonar”, “reunir (tropas)”, “acumular”.

Rashí dice que Gad significa buena suerte y cita el Talmud y el texto en Isaías 65:11, donde está escrito:

“Pero vosotros que abandonáis a HaShem, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para Gad (Fortuna), y que preparáis vino mezclado para Mení (Destino)”

Sin embargo es difícil aceptar que este nombre estuviera relacionado con un concepto pagano como la fortuna, o la buena suerte. Ese nombre está escrito en una de las puertas de la nueva Yerushalayim, según Revelación 21:12 donde dice:

“Tenía un muro grande y alto con doce puertas, y en las puertas doce ángeles; y en ellas había nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.”

¿Cómo podría Gad ser el nombre de un dios pagano cuando aparece en una puerta de la ciudad celestial? La traducción de King James Versión dice: “viene una tropa”.

Ahora, si consideramos la raíz de la palabra “gad” como “acumular”, no está muy lejos de lo que se puede entender como una dicha por una gran riqueza, que normalmente es acumulada.

30:13 “Y Leá dijo: Dichosa de mí (be-ashrí); porque las mujeres me llamarán dichosa (ishruni). Y le puso por nombre Asher.” – Asher significa “dichoso”, “feliz”.

Cuarta aliyá, 30:14-27

30:14 “Fue Reuvén en los días de la cosecha de trigo, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a su madre Leá. Entonces Rajel dijo a Leá: Dame, te ruego, de las mandrágoras de tu hijo.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mandrágoras”, es “dudaim” que, según Rashí, significa jazmines o violetas que despiden una fragancia agradable que induce al buen ánimo. También son mencionada en Cantares 7:14. La identidad exacta de esta planta es desconocida. Otros la identifican con mandrágoras que son consideradas como fertilizantes. Otras propuestas son la flor de la higuera y la manzana.

30:17-20 “Escuchó Elohim a Leá, y ella concibió, y dio a luz el quinto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Elohim me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido. Y le puso por nombre Yisajar. Concibió Leá otra vez y dio a luz el sexto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Elohim me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zvulún.” – Aquí se menciona el número de los dos últimos hijos de Leá, el quinto y el sexto. Esto nos da pie a relacionar los siete hijos de Leá con la historia del mundo. Los dos primeros hijos corresponden a los dos primeros milenios de la historia desde Adam hasta Avraham, Reuvén representa la creación de los hombres, y Shimón representa la respuesta de las oraciones que subieron al cielo durante el segundo milenio, en el diluvio y por nuestro padre Avraham. Shimón fue el hijo más cruel de los doce y también simboliza el tiempo en la historia humana cuando la gran mayoría eran impíos, durante las generaciones anteriores al diluvio y durante la apostasía en la torre de Bavel.

Los dos hijos siguientes representan los dos mil años entre Avraham y el Mesías Yeshúa. Allí se instituyó el ministerio levítico, y la casa de Yehudá, de la cual vienen los judíos, fue la única que sobrevivió los ataques de los enemigos. Luego Leá dejó de dar a luz y nacieron otros hijos para Yaakov, lo cual representa la entrada de los gentiles por medio de la conversión en el Mesías Yeshúa, como está escrito en Mateo 4:13-15:

“y saliendo de Natseret, fue y se estableció en Kfar-najum, que está junto al mar, en la región de Zvulún y de Naftalí; para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: ¡TIERRA DE ZVULUN Y TIERRA DE NAFTALI, CAMINO DEL MAR, AL OTRO LADO DEL YARDEN, GALILEA DE LOS GENTILES!”

Aquí son mencionadas las tribus Zvulún y Naftalí como tierra de los gentiles, según la cita del profeta Isaías 9:1, lo cual habla de venida de la era mesiánica que abre la puerta a los gentiles para entrar en Israel mediante la conversión mesiánica.

Así que los dos últimos hijos de Leá, Yisajar y Zvulún, representan los dos mil años de era mesiánica, entre la primera y la segunda venida de Yeshúa. Yisajar significa “el recompensará”. Esto alude al fruto de la aflicción del alma del Mesías con la salvación del pueblo judío y los gentiles, como está escrito en Isaías 53:11:

“Debido a la angustia de su alma, El lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos.”

“Y Lea dijo: Elohim me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido” – Esto es una referencia a que Israel será recompensado por haber aceptado a los gentiles dentro de su pueblo, como está escrito en Romanos 11:25-26a:

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y así, todo Israel será salvo”

Zvulún significa “morada” y durante la era mesiánica, el Espíritu del Mesías ha hecho morada en los que reciben las palabras de Yeshúa, como está escrito en Juan 14:16-18, 23:

“Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros… Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

“ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos.” – Zvulún es el sexto hijo de Leá, lo que indica que al final de la era mesiánica, donde estamos viviendo ahora, el sexto milenio desde Adam, vendrá el esposo, el Mesías, de vuelta para morar entre su pueblo, como está escrito en Juan 14:3:

“Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.”

30:21 “Después dio a luz una hija, y le puso por nombre Diná.” – Diná es la forma femenina de “din”, que significa “juicio” y “justicia”. Diná es el séptimo hijo de Leá, y representa el reino mesiánico. Esto significa que antes del séptimo milenio, el reinado mesiánico, cada uno de los justos y todas las naciones gentiles serán juzgados conforme a sus obras, como está escrito en Daniel 7:26-27:

“Pero el tribunal se sentará para juzgar , y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.”

En Mateo 25:31-32 está escrito:

“Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de él todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.”

En 2 Corintios 5:10 está escrito:

“Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal del Mesías, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.”

Diná es también una referencia al final del milenio cuando el resto de los hombres serán juzgados, como está escrito en Revelación 20:11-15:

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Sheol entregaron a los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras. Y la Muerte y el Sheol fueron arrojados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda: el lago de fuego. Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”

Diná es una mujer, y durante el séptimo milenio se celebrará la boda del Cordero donde la Novia del Mesías tendrá un papel predominante, como está escrito en Revelación 19:7-9:

“Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado. Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino. Y el ángel  me dice: Escribe: “Dichosos los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero.” Y me dice: Estas son palabras verdaderas de Elohim.”

Los otros hijos también simbolizan el tiempo de la era mesiánica, entre la primera y segunda venida del Mesías.

Dan representa el juicio que vino al mundo por medio de Yeshúa, según está escrito en Juan 3:19:

“Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.”

En Juan 9:39 está escrito:

“Y Yeshúa dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos.”

En Juan 12:31 está escrito:

“Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.”

En Hechos 15:19 está escrito:

“Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Elohim, no han de ser inquietados”

Naftalí representa la lucha entre hermanas que vino después de la muerte de los apóstoles con la formación del cristianismo que violó el judaísmo bíblico, como está escrito en Hechos 20:29-30:

“Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán el rebaño y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos.”

En 2 Pedro 2:1 está escrito:

“Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina.”

Gad representa las congregaciones de muchos gentiles que abrazan la fe en el Mesías de Israel, como está escrito en Lucas 2:29-32:

“Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; LUZ DE REVELACION A LOS GENTILES, y gloria de tu pueblo Israel.”

 

 

Y en Hechos 15:14-18 está escrito:

“Simón ha relatado cómo Elohim al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito: DESPUES DE ESTO VOLVERE, Y REEDIFICARE EL TABERNACULO DE DAVID QUE HA CAIDO. Y REEDIFICARE SUS RUINAS, Y LO LEVANTARE DE NUEVO, PARA QUE EL RESTO DE LOS HOMBRES BUSQUE AL SEÑOR, Y TODOS LOS GENTILES QUE SON LLAMADOS POR MI NOMBRE, DICE EL SEÑOR, QUE HACE SABER TODO ESTO DESDE TIEMPOS ANTIGUOS.”

En Romanos 16:4 está escrito:

“los cuales expusieron su vida por mí, a quienes no sólo yo doy gracias, sino también todas las congregaciones de los gentiles.”

Asher representa la gran felicidad que experimentará todo Israel en los últimos tiempos al recibir la revelación de Yeshúa como el Mesías, como está escrito en Hechos 3:12b, 19-21:

“Varones israelitas… arrepentíos y volved a Elohim, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y El envíe a Yeshúa, el Mesías designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Elohim habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.”

30:23-24 “Y ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: Elohim ha quitado (“asaf”) mi afrenta. Y le puso por nombre Yosef, diciendo: Que el Eterno me añada (“yosef”) otro hijo.” – Rajel, que significa “oveja”, dio a luz a Yosef que simboliza al Cordero de Elohim, el Mesías ben (hijo de) Yosef, el Siervo sufriente. El nombre Yosef viene de la raíz “yasaf”, “añadir”, y hace juego con la raíz “asaf”, que significa tanto “quitar” como “añadir”.

Esto significa que el papel del Mesías implica tanto el hecho de quitar como añadir. Por un lado habla de su muerte y resurrección y por el otro lado habla de su misión de quitar el pecado y la muerte y luego añadir gentiles dentro del pueblo escogido. Esto se ve también reflejado en la vida de Yosef que vino para salvar al mundo y los hijos de Israel en Egipto y causar que dos tribus más fueran introducidas en Israel, Efrayim y Menashé.

 Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

30:39 “Así se apareaban los rebaños junto a las varas; y los rebaños tenían crías rayadas, moteadas y manchadas.” – La Torá no es un libro de biología. Este texto no ha sido puesto para dar una clase sobre la genética. La genética de los rebaños no cambia según este tipo de estímulos exteriores. La Torá nos da una lección de como lo sobrenatural se introduce en lo natural mediante la colaboración entre el hombre y el Eterno. El hombre hace un acto natural y el Eterno responde con un acto sobrenatural. Este principio se encuentra en todas las Escrituras. Yaakov actuó según una visión celestial que un ángel le había dado. No podemos desatar el poder sobrenatural del Eterno si no tenemos una revelación, como está escrito en Juan 5:19:

“Por eso Yeshúa, respondiendo, les decía: En verdad, en verdad os digo que el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que hace el Padre, eso también hace el Hijo de igual manera.”

Para hacer milagros hay que tener una íntima relación con el Padre y una revelación de lo que Él está haciendo. El que colabora con Él tiene éxito en todo. El que hace milagros sin tener una relación con Él será reprobado, como está escrito en Mateo 7:22-23:

“Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICAIS LA INIQUIDAD.””

Este texto nos revela dos verdades muy importantes. Para no ser reprobado en el día del juicio hay que practicar lo sobrenatural a base de dos cosas, una relación íntima con el Mesías Yeshúa y obediencia a la Torá de Moshé. La palabra griega que fue traducida como “iniquidad” es “anomia”, y significa “sin ley” o “violación de la ley”. Por lo tanto los que profetizan y hacen milagros en el nombre del Mesías sin tener una relación íntima con Él y sin practicar los mandamientos de la Torá serán finalmente expulsados de su presencia. Lamentablemente serán muchos.

31:13 “Yo soy el Elohim de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde me hiciste un voto. Levántate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a la tierra donde naciste.” – Los votos que hacemos son tomados muy en serio en el cielo, como está escrito en Eclesiastés 5:1-6:

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Elohim, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal. No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Elohim. Porque Elohim está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras. Cuando haces un voto a Elohim, no tardes en cumplirlo, porque El no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo. Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas. No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero de Elohim que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Elohim a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos? Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Elohim.”

31:16b “ahora pues, todo lo que Elohim te ha dicho, hazlo.” – Las esposas de Yaakov no habían recibido una palabra del Eterno para salir de la casa de Laván. La dirección de la familia recae sobre el esposo, no sobre la esposa. Hay muchos ejemplos en las Escrituras como el Eterno habla al Esposo acerca del futuro de la familia y la esposa tendrá que escuchar la voz de su esposo.

Tenemos el ejemplo como el Eterno habló a Adam acerca de los árboles permitidos y prohibidos antes de la creación de la mujer. Otro ejemplo es cuando el ángel le dice a Yosef para que se levante y tome al niño y a su madre para huir a Egipto porque Herodes quería matarlo.

Las esposas tendrán que orar mucho por sus esposos para que sean sensibles a la voz del Espíritu del Eterno y para que sean obedientes a su dirección. En este caso vemos un buen ejemplo de sumisión de las esposas de Yaakov al liderazgo puesto por el Eterno.

Además, él fue muy sabio en tener una comunicación muy abierta con ellas, lo cual es una de las cosas más difíciles del varón, y si no se hace causa muchos problemas matrimoniales. Yaakov les contó todas las cosas y reveló lo que el Eterno había dicho para que supieran que la decisión que iba a tomar no estaba basada en él mismo, sino en la voluntad del Eterno.

El esposo no vive para satisfacer sus propios deseos en el matrimonio, sino para cumplir el propósito del Eterno con su familia.

Sexta aliyá, 31:17-42

31:19 “Y mientras Laván había ido a trasquilar sus ovejas, Rajel robó los ídolos domésticos que eran de su padre.” – Según el libro de Yashar y otros midrashes Laván tenía un ídolo que había sido hecho de una forma terrible. Cuando un hijo primogénito nació, fue sacrificado y se le cortó la cabeza. Después de quitar todo el pelo, salaban y aceitaban su cráneo. Luego colocaban, debajo de su lengua, un rollo de papel o un trozo de metal, en el cual habían escrito el Nombre sagrado. Lo colocaban en la casa, le encendían velas y se inclinaban ante él, y entonces empezó a hablar y contestarles todo lo que pedían. Así era el ídolo principal que Rajel había hurtado. Luego cuenta el Midrash que el propósito del hurto de Rajel fue evitar que su padre supiera por medio del ídolo dónde habían huido. Sin embargo Laván fue a un vecino y consultó a su ídolo.

Una antigua ley, llamada Nuzu, revela que un yerno que tenía los ídolos domésticos en su posesión, podía exigir la herencia familiar en un juzgado. ¿Será que el motivo de Rajel era ese a la hora de hurtar los ídolos de su padre? ¿Quién sabe?

Sea como sea, lo cierto es que la Torá dice que Rajel hurtó, y el hurto trae maldición si no hay arrepentimiento con restitución de lo hurtado. Tres maldiciones alcanzaron a Rajel, la maldición causada del hurto mismo, la maldición que pronunció Yaakov sobre la persona que tenía los ídolos, cf. 31:32, y la maldición causada por haber mentido ante su padre, cf. 31:35. Estas maldiciones causaron su muerte prematura, en el momento del nacimiento de su segundo hijo, Binyamín.

31:20 “Y Yaakov engañó a Laván arameo al no informarle que huía.” – El texto hebreo dice literalmente que Yaakov “robó el corazón” de Laván. Es la misma palabra que en el versículo anterior donde dice que Rajel “robó los terafim”. Robar el corazón de alguien no tiene que ver con enamoramiento, sino con un abuso de la confianza que otra persona ha depositado en ti. Laván confiaba en Yaakov. Yaakov se aprovechó de esa confianza y salió huyendo. El motivo fue puro, porque quería obedecer al Eterno, pero el comportamiento de Yaakov no fue correcto. Cometió un acto de hurto. Hurtó el corazón de alguien que confiaba en él. Este tipo de hurto es muy común entre los hombres. Cuando ven una oportunidad para aprovecharse del otro lo hacen, sin entender las graves consecuencias que ese delito produce. Yaakov tuvo que sufrir mucho durante su vida porque antes había sembrado engaño y ahora sembró el hurto. Por esta razón lo mismo pasaría luego con sus propios hijos en los cuales él confiaba. Le engañaron con la desaparición del hijo que más amaba. Le robaron el corazón. Lo que uno siembra tendrá que cosechar tarde o temprano.

Querido lector, ¡sé fiel al que confía en ti! Si has hurtado el corazón de alguien, arrepiéntete y ve a la víctima y humíllate ante ella y pide perdón y haz todo lo que está a tu alcance para restituir el daño.

No es lo mismo la confianza que el perdón. Si una persona ha robado el corazón de otra pierde su confianza. Aunque luego se arrepienta y pida perdón, no habrá recuperado la confianza de la otra persona hasta pasar mucho tiempo, en el caso de que sea posible recuperarla. Porque la otra persona piensa: “Si lo hizo una vez, lo podrá hacer otra vez”. Así que ten paciencia si no logras obtener la misma confianza del que hurtaste el corazón. No le culpes por eso. Debes entender que tu comportamiento ha causado un daño muy grave en su corazón y no se puede sanar sólo con el perdón. La confianza es un resultado de la fidelidad en las relaciones y una confianza dañada necesita tiempo para ser restaurada.

 

31:31 “Entonces Yaakov respondió, y dijo a Laván: Porque tuve miedo, pues dije: “No sea que me quites a tus hijas a la fuerza.”” – El miedo es lo contrario de fe. Yaakov había tenido una palabra del Eterno y esa palabra era suficientemente poderosa para producir confianza en el corazón de Yaakov. Pero su temor de Laván fue superior y tomó una decisión por temor. Las decisiones tomadas por miedo no son buenas. Traen consecuencias negativas. Laván podía haber hecho daño a Yaakov. Pero el Eterno tuvo misericordia con él e intervino en el asunto. A pesar de nuestros temores y nuestra falta de confianza, Él es bueno con nosotros y nos ayuda. ¡Bendito sea Su Nombre!

31:35 “Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor porque no pueda levantarme delante de ti, pues estoy con lo que es común entre las mujeres. Y él buscó, pero no encontró los ídolos domésticos.” – Vemos una forma muy respetuosa de hablar con su padre, “mi señor”. Además pide perdón por no levantarse ante él, lo cual constituye una falta de respeto.

31:42 “Si el Elohim de mi padre, Elohim de Abraham, y temor de Yitsjak, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vacías. Pero Elohim ha visto mi aflicción y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia.” – ¿Por qué Yaakov menciona a Elohim como “el Temor de Yitsjak”? ¿Qué fue lo que más había impactado la vida del Yaakov en su padre? Su temor a Elohim. Podría haber dicho: “el Misericordioso de mi padre” o “el Poderoso de mi padre” o “el Santo de mi padre”, pero lo que destaca es el temor que Yitsjak tenía por Elohim. Esto nos enseña acerca de la importancia de servir al Eterno con temor. La falta de temor del Eterno es una de las causas, quizás la mayor causa, por la que el hombre peca. Yeshúa destaca la importancia de temer al Eterno en Lucas 12:5 donde está escrito:

“Pero yo os mostraré a quién debéis temer: temed al que, después de matar, tiene poder para arrojar al infierno; sí, os digo: a éste, ¡temed!”

En 1 Pedro 2:17 está escrito:

“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Elohim, honrad al rey.”

En Revelación 14:6-7 se habla del evangelio eterno. ¿Cuál es?

“Y vi volar en medio del cielo a otro ángel que tenía un evangelio eterno para anunciarlo a los que moran en la tierra, y a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Elohim y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”

Eclesiastés 12:13 concluye el mensaje del Eterno de esta manera:

“La conclusión, cuando todo se ha oído, es ésta: teme a Elohim y guarda sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.”

Si tenemos más temor de los hombres que del Eterno no podremos ser siervos del Mesías, como está escrito en Gálatas 1:10:

“Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Elohim? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo del Mesías.”

 

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

31:50 “Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Elohim es testigo entre tú y yo.” – La expresión “mis hijas” son mencionadas dos veces. Esto implica, según Rashí, que las siervas de Leá y Rajel eran hijas de las concubinas de Laván.

32:1-2 “Y cuando Yaakov siguió su camino, los ángeles de Elohim le salieron al encuentro. Y al verlos, Yaakov dijo: Este es el campamento de Elohim; por eso le puso a aquel lugar el nombre de Majanáyim.” – Ahora llega el gran momento de volver del galút, la diáspora. En ese momento Yaakov tiene un encuentro con los malajes de Elohim. Rashí dice que los ángeles de la tierra de Israel salieron para escoltarlo en su entrada al país.

Este texto nos muestra que con el regreso de los hijos de Israel de las tres diásporas habrán muchas actividades sobrenaturales.

Majanáyim significa “dos campamentos”. En el hebreo hay tres formas para señalar cantidad: singular, dual y plural. Majanáyim es la forma dual de “majané”, “campamento”, “ejército”.

Cuando Yaakov vuelve del galút se produce el fenómeno de los dos campamentos. Esto habla proféticamente de la unión en Mashíaj entre judíos y no judíos en el tiempo del regreso de los hijos de Israel de todas las naciones.

También habla de la realidad de que en el mismo pueblo existen tanto judíos como no-judíos que viven juntos en armonía.

Parashá 06 Toldot

כ״ג במרחשון ה׳תשע״ד (October 27, 2013) por  
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Parashá 06 Toldot

Génesis 25:19 – 28:9

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 25:19 – 26:5
  2. 26:6-12
  3. 26:13-22
  4. 26:23-30
  5. 26:30 – 27:27
  6. 27:28 – 28:4
  7. 28:5-9
  8. Maftir: 28:7-9

Haftará: (Malaquías 1:1 – 2:7)

Escritos Apostólicos: Marcos 9:14 – 10:31

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 9:14-29
  2. 9:30-37
  3. 9:38-50
  4. 10:1-16
  5. 10:17-31

Toldot

Plural de “toldá”que significa “generación”, “descendiente”, “historia”, “memoria”, “crónica”.

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

Yitsjak tiene 40 años cuando toma a Rivká por mujer. Como Rivká es estéril él ora por ella durante 20 años, y así se queda embarazada. Pero como hay movimientos muy fuertes en su interior se va a consultar al Eterno, quien le revela que tiene dos naciones en su seno y que el mayor servirá al menor. Luego da a luz mellizos. El mayor es todo velludo, y por eso recibe el nombre de Esav. El segundo sale con la mano asida al talón de Esav y es llamado Yaakov. Entonces Yitsjak tiene 60 años de edad.

Los dos hijos crecen y toman caminos muy distintos. Esav se hace cazador y Yaakov se dedica a criar ganado buscando la integridad. Por causa de la caza, Esav gana el favor de su padre, pero Yaakov gana el favor de su madre.

Un día Yaakov prepara un potaje de lentejas rojas. En ese momento llega Esav del campo, agotado, y le pide a Yaakov que le sirva de lo rojo. Por eso le llamarán Edom, rojo. Pero Yaakov le pide que le venda la primogenitura a cambio de la comida. Esav acepta y le hace un juramento. Así menospreciaba su primogenitura.

Llega otro tiempo de hambre en la tierra. Entonces Yitsjak se va a Guerar, a Avimelej, rey de los filisteos. Allí el Eterno se revela y le dice que no descienda a Egipto sino que se quede en esa tierra. Promete bendecirle y dar a su descendencia todas estas tierras para así confirmar el juramento dado a su padre Avraham. Su descendencia será como las estrellas en multitud y recibirán todas estas tierras. En la descendencia de Yitsjak se bendecirán todas las naciones de la tierra, porque Avraham obedeció al Eterno, guardando su ordenanza, sus mandamientos, sus estatutos y sus instrucciones.

Segunda aliyá, 26:6-12

Así se queda Yitsjak en Guerar. Dice que su esposa es su hermana pensando que así los hombres no le matarán por su causa, porque es muy bella. Después de un tiempo el rey Avimelej descubre que son esposos y reprende a Yitsjak por haberle engañado a él y a su pueblo. Luego ordena a su pueblo que no toquen al hombre y a su mujer.

Después Yitsjak siembra en la tierra y recibe ese año una cosecha de cien medidas, por causa de la bendición del Eterno.

Tercera aliyá, 26:13-22

El hombre se engrandece para ser muy poderoso de manera que los filisteos le tienen envidia. Han echado tierra en todos los pozos que Avraham había cavado. Avimelej expulsa a Yitsjak de su territorio por ser demasiado poderoso. Entonces se establece en el valle de Guerar. Allí Yitsjak vuelve a cavar los mismo pozos de agua que su padre había cavado dándoles los mismos nombres. Los siervos de Yitsjak siguen cavando y encuentran aguas vivas. Los pastores de Guerar riñen con los pastores de Yitsjak diciendo que el agua es de ellos. Por eso el pozo recibe el nombre de Esek, riña. Lo mismo sucede con otro pozo que cavan y le dan el nombre de Sitná, oposición. Por eso Yitsjak se va de allí y cava otro pozo. Y como allí no hay riña lo llaman Rejovot, lugares amplios. Así pueden prosperar en la tierra.

Cuarta aliyá, 26:23-30

Yitsjak sube a Beer-Sheva. Allí el Eterno se aparece. Le anima a no temer y le confirma las promesas anteriores. Entonces Yitsjak construye un altar e invoca el Nombre del Eterno. Allí planta su tienda y sus siervos abren otro pozo. Viene Avimelej junto con dos de sus hombres más importantes proponiendo un pacto con Yitsjak para que no les haga ningún mal.

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

Yitsjak les prepara un banquete y el día siguiente hacen un juramento. Los hombres se van en paz y en el mismo día los siervos de Yitsjak encuentran agua en un pozo que están cavado. El pozo recibe el nombre de Shivá, siete, y por eso la ciudad se llama Beer-Sheva hasta hoy.

Esav se casa a los 40 años con dos hijas de los jeteos, las cuales amargan los espíritus de Yitsjak y Rivká.

Cuando Yitsjak es viejo sus ojos pierden su fuerza. Como no sabe el día de su muerte llama a su hijo Esav para bendecirle. Pero antes de ser bendecido tiene que preparar un buen guisado de su caza. Rivká escucha la conversación y aprovecha el momento de la ausencia de Esav para hablar con su hijo Yaakov del asunto. Le pide que traiga dos cabritos del rebaño para así poder preparar un guisado según el gusto del padre y engañarle para que le bendiga a él en lugar de Esav. Yaakov teme que va a ser descubierto, y así recibir una maldición, porque su hermano es velludo y él es lampiño. “Caiga sobre mi tu maldición, hijo mío”, le contesta su madre. Después de cocinar, Rivká viste a Yaakov con las mejores ropas de Esav y pone las pieles de los cabritos sobre sus brazos y su cuello y le envía con la comida a su padre.

Yaakov entra al lugar donde está su padre y dice que es Esav su primogénito. Su padre le pregunta cómo es posible que haya podido encontrar la caza tan rápido. El contesta que HaShem lo puso delante. Yitsjak le pide que se acerque para poder tocarle y ver si de verdad es Esav. Al palparle dice: “La voz es la voz de Yaakov, pero los brazos son los brazos de Esav.” Le pregunta de nuevo si es Esav, y Yaakov contesta “Soy yo”. Yitsjak come el guisado y bebe el vino. Después de comer pide un beso de su hijo, y al notar el olor del campo en las vestiduras le bendice.

Sexta aliyá, 27:28 – 28:4

Yitsjak pronuncia una bendición de diez oraciones sobre Yaakov. Y justo al salir Yaakov de su padre, Esav vuelve de su cacería. Prepara un guisado y lo trae a su padre. Su padre pregunta quién es. Al saber que es Esav se estremece grandemente y pregunta quién era él que acaba de traerle caza y ser bendecido. Esav se da cuenta de que había sido engañado por su hermano y le ruega a gritos a su padre que también le bendiga. El padre dice que su hermano se llevó su bendición. Al insistir Esav llorando, finalmente, el padre también le bendice. Pero no es una bendición como él quería y por eso guarda rencor a Yaakov. Decide matarle después de la muerte de su padre.

Cuando su madre se entera de las palabras de Esav le dice a Yaakov que huya a su hermano Laván en Jarán. Allí debe quedarse hasta que el furor de Esav se calme. Luego habla con su marido diciendo que no quiere que Yaakov tome una mujer de entre las hijas de Jet. Entonces Yitsjak llama a Yaakov, le bendice y le dice que no tome una mujer de entre las hijas de Kenáan. Luego le envía con una bendición a la casa de Betuel, su suegro, para que tome allí una mujer de las hijas de Laván.

Séptima aliyá, 28:5-9

Yaakov sale de viaje para Padán-Aram, a la casa de Laván. Cuando Esav entiende que las hijas de Kenáan no son agradables para su padre, al enviar a Yaakov a la casa de sus suegros para tomar de allí una esposa, se va a Yishmael y toma una de sus hijas como su tercera mujer.

Comentarios

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

25:19 “Estas son las generaciones de Yitsjak, hijo de Avraham: Avraham engendró a Yitsjak.” – La palabra hebrea traducida como “generaciones” es “toldot”. De la palabra “toldot” viene el nombre de la ciudad de Toledo en España en referencia a los desdientes judíos que la poblaron y la desarrollaron.

25:20-21 “Tenía Yitsjak cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivká, hija de Betuel, arameo de Padán-aram, hermana de Laván arameo. Y oró Yitsjak al Eterno en favor de su mujer, porque ella era estéril; y lo escuchó el Eterno, y Rivká su mujer concibió.” – Muchas de las mujeres hebreas han sido estériles, Sará, Rivká, Rajel y Janá, la madre del profeta Shmuel. Avraham y Sará tuvieron que esperar más de 70 años para ver respuesta a sus oraciones, Yitsjak y Rivká tuvieron que esperar 20 años antes de tener hijos, Rajel tenía que esperar 14 años antes de tener hijos y Janá fue estéril durante 19 años, según el Midrash. En el versículo 26 está escrito que Yitsjak tenía 60 años cuando su esposa dio a luz a Esav y a Yaakov. Esto significa que Yitsjak tenía que orar durante 20 largos años. Hubo veinte años de espera hasta ver el cumplimiento de la promesa de que la descendencia de Avraham iba a multiplicarse. Esto nos enseña varias cosas.

Primero, que el camino con el Eterno no es un camino fácil. Está lleno de problemas y motivos para “tirar la toalla”. El camino de la fe consiste en confiar en el Eterno para poder superar todos estos problemas y ver cambios radicales en los momentos de crisis de la vida.

En Romanos 8:35-37 está escrito:

“¿Quién nos separará del amor del Mesías? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito: POR CAUSA TUYA SOMOS PUESTOS A MUERTE TODO EL DIA; SOMOS CONSIDERADOS COMO OVEJAS PARA EL MATADERO. Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”

El camino de la fe no dice: “SIN todas estas cosas somos más que vencedores”, sino “EN todas estas cosas”. ¿Qué cosas? Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada y muerte. EN todas estas cosas somos más que vencedores, no por medio de nuestros propios méritos, sino por los méritos de aquel que nos amó hasta la muerte. Así que el camino de fe, tanto de Avraham como de Yitsjak consistía en confiar en el Eterno para la solución de cada problema que humanamente era imposible resolver.

En segundo lugar, este texto nos enseña que las promesas del Eterno no se cumplen sin la colaboración del hombre. Aunque Yitsjak había heredado las promesas dadas a su padre de que su descendencia sería como las estrellas y como la arena, no se quedó quieto esperando pasivamente el cumplimiento de esas promesas. Se puso a orar para que se cumplieran. El Eterno ha creado la oración para poder colaborar con el hombre en el cumplimiento de sus planes en la tierra. Así que las profecías de las Escrituras no están puestas solamente como un adorno histórico de predicciones bonitas para que nos asombremos de la grandeza del Eterno, sino para que podamos colaborar con Él para el cumplimiento de sus planes que han sido revelados de antemano.

Vemos en el ejemplo del profeta Daniel que cuando entendió que el tiempo se estaba acercando para el cumplimiento de una promesa profética se puso a orar y ayunar para que se cumpliera esa profecía. En Daniel 9:2-3 está escrito:

“en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del Eterno que fue revelada al profeta Yirmeyahu, debían cumplirse las desolaciones de Yerushalayim: setenta años. Volví mi rostro a Elohim el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.”

El gran secreto para tener éxito en el Reino del los Cielos es colaborar con el Eterno en el cumplimiento de las profecías.

“Y oró Yitsjak al Eterno en favor de su mujer” – En este texto podemos encontrar algunas claves para tener éxito en la vida de oración.

1.      Yitsjak oró basado en las profecías que habían sido pronunciadas sobre la descendencia de Avraham y sobre él en particular, cf. 12:2, 7; 13:15-16; 15:5, 18; 16:10; 17:7-9; 17:19; 21:12; 22:17; 24:7.

a.      Esto significa en primer lugar que no estaba buscando sus propios intereses en la oración sino los intereses del Eterno, al igual que el Mesías Yeshúa según vemos en Mateo 22:42b donde está escrito: “No se haga mi voluntad sino la tuya”. Cf. Mateo 6:10. El motivo de la oración es que la voluntad del Eterno se haga en la tierra.

b.      En segundo lugar significa que oró con fe, confiado en que el Eterno es poderoso para cumplir lo que ha prometido. Cf. Mateo 21:22; Romanos 4:20-21; Yaakov (Stg.) 1:6-8; 5:14.

2. Yitsjak oró fervientemente. La palabra traducida como “oró” es “vayetar”, que viene de una raíz que tiene que ver con abundancia. En este contexto, según Rashí, esta palabra significa un rezo insistente. Cf. Lucas 18:1-8; Hechos 12:5; Hebreos 5:7; Yaakov (Stg.) 5:15-16.

3.      Yitsjak oró sin cesar. Su oración insistente duró 20 años. Cf. Daniel 6:10; Lucas 21:36; Romanos 1:9; 12:12; Efesios 6:18; Filipenses 1:4; Colosenses 1:3, 9; 4:2; 1 Tesalonicenses 1:2; 2:13; 5:17; 1 Timoteo 5:5; 2 Timoteo 1:3.

4.      Yitsjak intercedió por su esposa. Con toda seguridad podemos decir que tanto Yitsjak como Rivká oraron, pero la Torá dice que sólo la oración de Yitsjak fue oída. Rashí dice que era porque él era hijo de un justo y ella no, y por eso su oración fue más eficaz. También podemos destacar el hecho de que es más potente orar por otros que por uno mismo. Cuando uno sale de si mismo y se preocupa por los demás, es desatado el poder divino sobre los necesitados. La intercesión es muy poderosa. Cf. Job 42:10; Éxodo 8:28-31; 9:20; Números 11:1-2; Mateo 5:44; Romanos 8:34; 15:30; Efesios 1:16; 6:19; Filipenses 1:19; Colosenses 4:12; 1 Tesalonicenses 5:25; 2 Tesalonicenses 3:1; 1 Timoteo 2:1; Filemón 1:4, 22; Hebreos 13:18; Yaakov (Stg.) 5:16.

25:22 “Y los hijos luchaban dentro de ella; y ella dijo: Si esto es así, ¿para qué yo? Y fue a consultar al Eterno.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “luchaban”, “vayitrotsatsú” es difícil de entender. Viene de la raíz “ratsats” que significa luchar. Pero también está relacionada con la palabra “rats” que significa correr. Por esto los rabinos interpretaron esta palabra en el sentido de que los niños estaban luchando dentro de su vientre para salir corriendo. De allí surgió el midrash que dice que cuando Rivká pasaba por un lugar donde se estudiaba la Torá Yaakov “corría” dentro de ella, agitándose para salir. Pero cuando pasaba al lado de una casa de idolatría Esav se agitaba para salir. El Targum traduce el texto diciendo que se empujaban entre sí.

Los dolores de ella eran tan fuertes que se preguntaba para qué oraba pidiendo un hijo. Si hubiera sabido que el embarazo iba a ser tan difícil no hubiera orado. ¿Por qué ella fue la única mujer que sentía estas cosas durante el embarazo? Al final tomó la decisión de ir a preguntar al Eterno. ¿Adónde fue? Según el Midrash incluyendo el libro de Yashar, fue a la tierra de Morá y consultó en la casa de Shem y Ever. Ellos le dieron una respuesta divina.

El Midrash cuenta que Rivká había sido destinada para dar a luz las doce tribus de Israel, pero por sus constantes quejas durante su embarazo, perdió ese privilegio y fue dado a las cuatro esposas de Yaakov.

25:23 “Y el Eterno le dijo: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.” – Estas dos naciones jugarían un papel muy importante en la historia, y especialmente durante los últimos tiempos en relación con la venida del Mesías. Yaakov es el padre de Israel, y Esav es el padre de Edom y el Imperio Romano. Siempre habría tensión entre estos dos. Si uno estaría por encima, el otro estaría por debajo y viceversa. De los dos saldrían grandes reyes. De uno saldría el rey Shlomo que edificaría el primer Templo en Yerushalayim y del otro saldría el emperador Adriano que destruiría el segundo Templo. Finalmente el menor será el principal. ¡Al final Yerushalayim será más poderosa que Roma! En los últimos tiempos los cristianos servirán a los judíos.

25:25 “Salió el primero rojizo, todo velludo como una pelliza, y lo llamaron Esav.” – El nombre Esav viene de la palabra “asuy” que significa “hecho”, “terminado”. Un Midrash dice que nació hasta con barba y dientes, como un hombre mayor.

25:26 “Y después salió su hermano, con su mano asida al talón de Esav, y lo llamó Yaakov. Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.” – La palabra hebrea para “talón” es “ekev”. Como la cabeza simboliza el principio de algo el talón significa su final. El hecho de que Yaakov estaba agarrando el talón de Esav significa que finalmente será él que tome el dominio en el mundo. Cuando el dominio del imperio romano es destruido con la venida del Mesías, el Imperio Hebreo dominará el mundo entero, como está escrito en Daniel 2:34-35:

“Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manos, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez, el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de las eras en verano, y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellos. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra.”

Las piernas y los pies de la estatua simbolizan el Imperio Romano. Ese imperio será golpeado en los pies, el mismo lugar que Yaakov agarró de su hermano, y así se establecerá el Imperio judeomesiánico en toda la tierra, como está escrito en Daniel 2:44-45:

“En los días de estos reyes, el Elohim del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Elohim ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel.”

Más adelante en el libro de Daniel se presenta la influencia romana como una bestia terrible. El final de su influencia será cuando venga el hijo del Hombre con las nubes del cielo, como está escrito en Daniel 7:13-14, 18, 26-27:

“Seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante Él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido… “Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos.”… “Pero el tribunal se sentará para juzgar, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. “Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.””

En Abdías versículo 21 está escrito:

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será del Eterno.”

Así que el nombre de Yaakov puede ser entendido como “el que vence al final” y “el que suplanta al final”. No hay ninguna profecía que habla de la restauración de Edom después de su destrucción en la historia y en los últimos tiempos.

“Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.” – Así pasarán 6000 (60×100) años desde Adam hasta que se cumpla la profecía de la victoria del menor sobre el mayor.

25:27 “Los niños crecieron, y Esav llegó a ser diestro cazador, hombre del campo; pero Yaakov era hombre íntegro, que habitaba en tiendas.” – Yaakov era íntegro, en hebreo “tam” que significa, según Rashí, que no era hábil para engañar (como Esav), íntegro, sencillo. Los rabinos interpretan la palabra tiendas como una referencia a las tiendas de Shem y de Ever que, según la tradición, eran directores de un centro de estudios donde impartían enseñanzas espirituales.

Otra opción sería interpretar esta palabra en relación con Génesis 4:20 donde tiene que ver con la crianza de ganado. El libro de Yashar dice que Yaakov vivió en tiendas criando ganado y aprendiendo las instrucciones del Eterno y los mandamientos de su padre y su madre.

25:29 “Un día, cuando Yaakov había preparado un potaje, Esav vino del campo, agotado” – Según el Talmud, era el día de la muerte de Avraham y Yaakov, con 15 años de edad, estaba preparando una sopa de lentejas para consolar a su padre. Las lentejas son usadas para dar a personas que están de luto.

Según el Midrash, Esav volvió del campo agotado después de haber matado a Nimrod y dos de sus hombres.

25:31 “Pero Yaakov le dijo: Véndeme primero tu primogenitura.” – La primogenitura consistía en la responsabilidad de conservar las tradiciones familiares y el derecho de representar la familia y servir como sacerdotes con los sacrificios. Antes del pecado con el becerro de oro, todos los primogénitos de Israel eran sacerdotes, pero después los levitas fueron puestos en su lugar, cf. Éxodo 19:22, 24; Números 8:18.

El primogénito también recibió una doble porción de la herencia del padre, como está escrito en Deuteronomio 21:15-17:

“Si un hombre tiene dos mujeres, una amada y otra aborrecida, y tanto la amada como la aborrecida le han dado hijos, si el primogénito es de la aborrecida, el día que reparta lo que tiene entre sus hijos, no puede él hacer primogénito al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito, sino que reconocerá al primogénito, al hijo de la aborrecida, dándole una porción doble de todo lo que tiene, porque él es el principio de su vigor; a él pertenece el derecho de primogenitura.”

En Hebreos 12:16 está escrito:

“que no haya ninguna persona inmoral ni profana como Esav, que vendió su primogenitura por una comida.”

Aquí dice que Esav era profano. La palabra que se encuentra en la traducción griega que se tradujo como “profano” es “bebelos”. En la traducción de los setenta (LXX) se puede encontrar la misma palabra en 1 Samuel 21:5 como traducción de la palabra hebrea “jol”, que significa “profano”, “común” y viene de una raíz que significa “hacer hueco”, “perforar”, “vaciar”, “dañar”, “romper” etc. Esto nos enseña que Esav era una persona vacía por dentro con una imagen de respeto por fuera, que no hacía diferencia entre lo sagrado y lo común, que no valoraba su llamado espiritual como sacerdote y solo vivía para llenar sus deseos naturales sin importar las consecuencias futuras. Apreciaba más lo material y el placer que los valores santos y eternos. Despreciaba todo el plan de redención que había sido revelado a Avraham y Yitsjak. Con su manera de ser dañaba la imagen del Eterno y no podría ser ni el representante de la Familia del Eterno ni el canal de bendición para las naciones. Por esto HaShem lo aborreció, como está escrito en Malaquías 1:2-3: “Yo os he amado–dice HaShem–. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano de Yaakov?–declara HaShem–. Sin embargo, yo amé a Yaakov,  y aborrecí a Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto.”

El carácter y las actitudes de Esav eran aborrecibles para el Eterno. Es obvio que su padre Yitsjak no era consciente de la maldad que se escondía detrás de su fachada respetuosa.

26:1 “Y hubo hambre en la tierra, además del hambre anterior que había ocurrido durante los días de Avraham. Y se fue Isaac a Gerar, a Avimelej, rey de los filisteos.” – Según el libro de Yashar este Avimelej fue el hijo del rey anterior que vivía en tiempos de Avraham, que había recibido el mismo nombre. Avimelej significa “mi padre es rey”. Yitsjak tenía planes para bajar a Egipto para escapar del hambre, como lo había hecho su padre.

26:2 “Y se le apareció HaShem, y dijo: No desciendas a Egipto; quédate en la tierra que yo te diré.” – Yitsjak había nacido en la tierra de Israel y además había sido ofrecido como sacrificio al Eterno. El Midrash dice que por esta razón fue consagrado de una manera especial, y no podía bajar a Egipto. Esto fue una prueba de fe para Yitsjak. Egipto representa el sistema de este mundo. Cuando estamos en una crisis ¿dónde buscamos nuestra ayuda? ¿En el mundo o en el Eterno, confiando en Sus promesas? Yitsjak tenía que confiar en la promesa del Eterno para poder seguir viviendo en una tierra que no producía.

26:3  “Reside en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a tu padre Avraham.” – Aquí viene la promesa que iba a sostener a Yitsjak en la hambruna. Si él es capaz de confiar en ella será prosperado en medio de los problemas.

26:4 “Y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y en tu simiente se bendecirán todas las naciones de la tierra” – El Eterno no menciona que la descendencia de Yitsjak iba a ser como la arena del mar o como el polvo de la tierra, sólo como las estrellas del cielo. Los descendientes celestiales de Avraham  están conectados de una manera especial a su hijo. De la misma manera, los que están relacionados con el Hijo de Elohim serán como las estrellas. Son los hijos celestiales de Avraham.

Dos veces se repite la promesa de que su descendencia recibiría todas estas tierras. Por un lado, es una clara referencia a que los hijos celestiales de Avraham van a heredar la tierra de Israel y todas las tierras del mundo estarán bajo su dominio, como está escrito en Romanos 4:13:

“Porque la promesa a Avraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”

Por el otro lado, es una referencia al Mesías que será el gobernante de todas las tierras referidas en este texto y además todas las demás tierras del mundo, como está escrito en Lucas 1:32-33:

“Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Elohim le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Yaakov para siempre, y su reino no tendrá fin.”

Y en Isaías 9:7:

“El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia desde entonces y para siempre. El celo del Eterno de los ejércitos hará esto.”

Y en Daniel 7:14:

“Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”

“y se bendecirán” – Aquí aparece la palabra hebrea “vehitbarjú” que es diferente a la de Génesis 12:3. Según Rashí significa que en toda la Escritura es similar a un hombre que dice a su hijo: “Que tu descendencia sea como la descendencia de Yitsjak”.

“todas las naciones” – Aquí se usa la palabra “goyim”, “naciones” a diferencia de 12:3 donde dice: “mishpajot”, “familias”. Una nación es mayor que una familia. Esto nos enseña que las promesas dadas a Yitsjak están tocando otra esfera que las que fueron dadas a Avraham. En estas dos promesas vemos una influencia en las dos instituciones más importantes para la sociedad humana, la familia y la nación. Primero viene la familia y luego viene la nación. Si la familia no está bien, la nación no está bien. La familia es la institución que sostiene a las naciones. La desintegración familiar destruye las naciones.

26:5 “porque Avraham obedeció mi voz, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” – Aquí aparecen cinco palabras diferentes.

1.      Voz – Avraham obedeció mi voz – En hebreo “shamá Avraham be-kolí”. Tiene que ver con obediencia a la voz del Eterno en los momentos de prueba (Rashí). También podemos destacar su obediencia a la voz del Espíritu del Eterno en el caminar diario en la relación íntima con Él, como está escrito en Romanos 8:14: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Elohim, los tales son hijos de Elohim.”

2.      Guardar – y guardó mi ordenanza – En hebreo “va-yishmor mishmartí”, literalmente “y guardó mi guardia”. Según Rashí, tiene que ver con decretos de prevención relacionados con las prohibiciones de la Torá incluyendo las legislaciones rabínicas posteriores. Sin embargo, no todos los rabinos comparten esta última opinión. De esto aprendemos que Avraham tenía una actitud de vigilancia y cuidado en cuanto a las cosas del Eterno que había que guardar.

3.      Mandamientos – mis mandamientos – Aquí se encuentra la palabra “mitsvot” que normalmente incluye todos los mandamientos del Eterno. Sin embargo Rashí le da aquí un significado limitado, refiriéndose a las leyes de carácter social que son naturales para el ser humano, como el no robar y no derramar sangre etc. Las leyes de carácter social normalmente son llamadas “mishpatim” en la Torá.

4.      Estatutos – mis estatutos – En hebreo “jukotai”. Son aquellos mandamientos que no tienen explicación lógica, contra los cuales se revela la inclinación al mal más que contra los otros mandamientos, por ejemplo no comer cerdo y no vestir mezclas de lana y lino

5.      Leyes – y mis leyes – En hebreo “ve-torotai”, de la palabra “torá”, instrucción, enseñanza. Según Rashí se refiere tanto a la Torá que luego fue escrita en Sinai, como la torá oral que también fue dada en Sinai.

Estas cinco palabras corresponden a los cinco libros de Moshé. En Bereshit la voz del Eterno habla con los hombres muchas veces, en Shemot se encuentran dos eventos muy importantes que hay que guardar, pesaj (Éx. 12-13) y shabat (Éx. 31), en Vayikrá son mencionados todos los mandamientos que fueron dados en Sinai (Lev. 27:34), en Bamidbar se encuentra el juk por excelencia, la vaca roja (Núm. 19), y en D’varim hay una repetición y ampliación de la Torá, una segunda Torá, (Deut. 29:1).

Avraham es destacado por su obediencia a todo lo que el Eterno había establecido, tanto los mandamientos que fueron transmitidas desde Adam, como los  mandamientos que fueron dados a Noaj, como los mandamientos que le fueron revelados proféticamente.

En Génesis 38:8 vemos que en tiempo de los patriarcas se practicaba el levirato, que sería uno de los mandamientos dados por escrito, cf. Deuteronomio 25:5-6. Otro ejemplo es cuando Yehudá, como juez, ordena que sea quemada Tamar, por su relación fornicaria, cf. Génesis 38:24. Según la tradición ella fue la hija de un sacerdote. Este mandamiento luego se escribió en Levítico 21:9. También podemos mencionar el mandamiento del diezmo que fue practicado tanto por Avraham como por Yaakov, cf. Génesis 14:20; 28:22. Ver también Levítico 27:30-32, y otros.

Vemos por lo tanto que muchos de los mandamientos que luego fueron escritos, estaban rigiendo la vida de los patriarcas y sus hijos.

Segunda aliyá, 26:6-12

26:8 “Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Yitsjak acariciando a Rivká su mujer.” – Según el libro de Yashar se trataba de tres meses. El hebreo dice: “arjú lo sham ha-yamim” que literalmente significa que los días se le alargaron allí. No es la misma expresión que en 21:34 “yamim rabim”.

26:10 “Y Avimelej dijo: ¿Qué es esto que nos has hecho? Porque alguno del pueblo fácilmente pudiera haberse acostado con tu mujer, y hubieras traído culpa sobre nosotros.” – Hay dos tipos de culpa, personal y colectiva. Cuando un individuo peca, es responsable de su propio pecado delante del Eterno. Ahora, los pecados de ese individuo también afectan el colectivo que pertenece, su familia, su ciudad, su congregación, su nación etc. Si los líderes del colectivo no condenan el pecado del individuo, cuando es revelado, vendrá el juicio sobre todo el colectivo por ese pecado individual. Hay un ejemplo de esto en el caso de Aján en Josué 6-7. Cf. 1 Corintios 5. Así que la culpa colectiva es producida por las culpas personales no propiciadas de los individuos del colectivo que no son juzgadas y condenadas por el liderazgo del colectivo cuando son manifiestas. La culpa colectiva también es producida por los pecados cometidos por líderes, que son representantes del colectivo, o por todo el colectivo.

26:12 “Y sembró Yitsjak en aquella tierra, y cosechó aquel año cien medidas. Y el Eterno lo bendijo.” – Aquí vemos la fe de Yitsjak. HaShem le había dicho que se quedara en la tierra y que le iba a bendecir. Esta promesa produjo tanta confianza en Yitsjak que, a pesar de la sequía, tomó la decisión de invertir en una siembra. Había calculado una cierta cantidad de cosecha pero la producción fue cien veces más. El Midrash y Rashí enseñan que Yitsjak había hecho un cálculo estimado para poder dar el diezmo.

Yitsjak obedeció al Eterno al no ir a Egipto a buscar su bienestar. Además confió en la promesa de bendición y sembró aquel año de sequía. Esta actitud de sacrificio de los placeres del mundo y confianza en la provisión divina desató el poder de resurrección del Eterno de manera extraordinaria y el resultado fue cien veces lo esperado. Esto concuerda con las palabras de nuestro Rebe en Marcos 10:29-31 donde está escrito:

“Yeshúa dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa de la mesorá, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.”

El Maestro dijo que se recibe esta recompensa “junto con persecuciones”. Y esto fue precisamente lo que pasó con nuestro padre Yitsjak.

Tercera aliyá, 26:13-22

26:15 “Y todos los pozos que los siervos de su padre habían cavado en los días de Avraham su padre, los filisteos los cegaron llenándolos de tierra.” – Un pozo es una fuente de vida y representa la fuente de la vida espiritual. Los enemigos sabían que la fuente natural para la prosperidad de Yitsjak eran los pozos y por eso los cegaron de tierra. El enemigo siempre intentará cerrar el paso entre nosotros y la fuente de vida espiritual que el Eterno nos ha dado. HaShem mismo es nuestra fuente de vida y nuestra relación con Él se desarrolla principalmente mediante la oración, especialmente la oración en el espíritu, y el estudio de la Torá. Estas dos áreas son el ataque principal del enemigo de nuestras almas.

En el Salmo 36:9 está escrito:

“Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz.”

En Jeremías 2:13 está escrito:

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.”

En Proverbios 18:4 está escrito:

“Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de sabiduría.”

En Proverbios 13:14 está escrito:

“La Torá del sabio es fuente de vida, para apartarse de los lazos de la muerte.”

En Juan 4:14 está escrito:

“pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.”

El agua que da el Mesías es su Torá. La fuente que brota para vida eterna es el Espíritu del Mesías que entra a morar en todos aquellos que reciben sus palabras de vida.

El que ora constantemente en el espíritu se mantiene en el amor del Eterno, como está escrito en Judas 20-21:

“Pero vosotros, amados, edificándoos en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu de Santidad, conservaos así en el amor de Elohim, esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Yeshúa el Mesías para vida eterna.”

¡No permitas que los enemigos cierren tu pozo! Toma, por lo menos, una hora todos los días para sacar de la Fuente de vida mediante la oración, con el entendimiento y con lenguas sobrenaturales, y con el estudio del Tanaj.

26:18 “Yitsjak volvió a cavar los pozos de agua que habían sido cavados en los días de su padre Avraham, porque los filisteos los habían cegado después de la muerte de Avraham, y les puso los mismos nombres que su padre les había puesto.” – Los pozos de Avraham representan las revelaciones que él había obtenido mediante su búsqueda espiritual. Las revelaciones de nuestros padres pueden ser obstruidas por nuestros enemigos y nuestra tarea es cavar de nuevo esos pozos y respetar los nombres que tuvieron. Este texto nos enseña que nuestra relación de vida con el Eterno depende en gran medida de nuestros antepasados espirituales. No menospreciemos las revelaciones de los antiguos. Respetemos las fuentes de los padres. No cambiemos los nombres de las cosas reveladas del cielo. No pongamos nombres paganos a conceptos hebreos. No cambiemos el nombre de Yeshúa por Jesús. Respetemos las tradiciones nuestro pueblo, el pueblo de Israel.

Yitsjak era un hombre de oración y de cavar pozos. Las dos cosas tienen relación. La oración hace que se produzca profundidades dentro del espíritu del hombre y desde esa profundidad hay una conexión con las profundidades del espíritu del Eterno, como está escrito en el Salmo 42:7a:

“Un abismo (el espíritu del hombre) llama a otro abismo (el Espíritu del Eterno)

En 1 Corintios 2:10 está escrito:

“Pero Elohim nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Elohim.”

26:19 “Cuando los siervos de Yitsjak cavaron en el valle encontraron allí un pozo de aguas vivas.” – En el valle está el agua. El valle representa la humildad.

26:20-22 “Entonces riñeron los pastores de Guerar con los pastores de Yitsjak, diciendo: El agua es nuestra. Por eso él llamó al pozo Esek, porque habían reñido con él. Cavaron otro pozo, y también riñeron por él; por eso lo llamó Sitná. Y se trasladó de allí y cavó otro pozo, y no riñeron por él; por eso lo llamó Rejovot, porque dijo: Al fin el Eterno ha hecho lugar para nosotros, y prosperaremos en la tierra.” – Los tres pozos son comparados con los tres templos. En los dos primeros templos hubo riña y fueron destruidos. Pero el tercer templo permanecerá durante toda el reino mesiánico.

También podemos destacar el hecho que la Torá dice que el tercer pozo fue cavado por Yitsjak, no por sus siervos. Esto afirma lo que enseñan los profetas que el tercer templo no será construido por los siervos del Mesías, como lo fueron los dos primeros, sino por él mismo, como está escrito en 1 Crónicas 17:12:

“El me edificará una casa, y yo estableceré su trono para siempre.”

Y en Zacarías 6:12-13:

“Y háblale, diciendo: “Así dice el Eterno de los ejércitos: ‘He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo, porque El brotará del lugar donde está y reedificará el templo del Eterno. ‘Sí, El reedificará el templo del Eterno, y El llevará gloria y se sentará y gobernará en su trono. Será sacerdote sobre su trono y habrá consejo de paz entre los dos oficios.’””

También aprendemos acerca de la importancia del esfuerzo individual. Si dejas que otros te hagan pozos vas a tener problemas y riñas en tu vida. Tú mismo necesitas entrar en las profundidades y buscar al Eterno hasta encontrar agua viva y así tener libertad para prosperar. Aquí no hay escapatoria. Por favor, no descuides tu vida de oración y de estudio de la Torá. Otros no van a poder hacerlo por ti. TU MISMO tienes que arrodillarte a solas delante del Eterno y tomar tiempo con el estudio de las Escrituras para ser una persona libre y próspera. ¡Para obtener la bendición de los padres hay que cavar hondo!

Cuarta aliyá, 26:23-30

26:23 “De allí subió a Beer-Sheva.” – Al lugar de revelación.

26:24 “Y el Eterno se le apareció aquella misma noche, y le dijo: Yo soy el Elohim de tu padre Avraham; no temas, porque yo estoy contigo. Y te bendeciré y multiplicaré tu descendencia, por amor de mi siervo Avraham.” – El temor es eliminado cuando eres consciente de la presencia de alguien que es más fuerte que el objeto del temor, como está escrito en el Salmo 23:4a:

“Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.”

En el Salmo 118:6 está escrito:

“El Eterno está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?”

“por amor de mi siervo Avraham.” – Por causa de Avraham Yitsjak y su descendencia fueron bendecidos. Como Yitsjak había abierto y respetado el nombre de los pozos que su padre había cavado, él es bendecido precisamente por causa de Avraham. En el judaísmo se usa el término “zejut avot”, por los méritos de los padres, como está escrito en Romanos 11:28:

“En cuanto a la mesorá, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.”

26:25 “Y él construyó allí un altar e invocó el nombre del Eterno y plantó allí su tienda; y allí abrieron los siervos de Yitsjak un pozo.” – Yitsjak sigue las pisadas de su padre y se establece en Beer-Sheva. Allí construye su primer y único altar e invoca el Nombre de Yud Hey Vav Hey. El hijo sólo hizo un altar. Esto alude al Hijo de Elohim que fue sacrificado sólo una vez por todas, como está escrito en Hebreos 9:24-28:

“Porque el Mesías no entró en un lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Elohim por nosotros, y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote entra al Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo. Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio, así también el Mesías, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.”

Los siervos de Yitsjak abren un pozo también en Beer-Sheva. Este es el cuarto pozo que Yitsjak abre. Tenemos aquí dos movimientos, el altar hacia arriba y el pozo hacia abajo. La altura de un hombre depende de su profundidad. Lo mismo sucede con los árboles. Para que un árbol pueda llegar a las alturas tendrá que tener raíces muy profundas para no caer. El éxito en la vida pública depende de la humillación en la vida íntima con el Eterno.

Para tener éxito en la vida espiritual es necesario ir a los lugares donde estuvieron nuestros padres espirituales y buscar por nosotros mismos. ¡Allí encontramos la fuente de vida!

El cristianismo se salió de las fuentes del judaísmo bíblico. Por lo tanto, ahora es tiempo de volver a los lugares de revelación de los verdaderos padres espirituales. Es tiempo de preguntar por las sendas antiguas y andar por ellas. No solamente preguntar por ellas. No solamente estudiar la parashá semanal. No solamente recibir la enseñanza mesiánica, sino realmente ANDAR por esos caminos. Es la única manera de encontrar descanso para nuestras almas, como está escrito en Jeremías 6:16a:

“Así dice el Eterno: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos cuál es el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestras almas.”

Los senderos antiguos son los caminos de la Torá de Moshé como explicado por el Mesías Yeshúa como está escrito en Mateo 11:29-30:

“Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.”

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

26:32-33 “Y sucedió que aquel mismo día los siervos de Yitsjak llegaron y le informaron acerca del pozo que habían cavado, y le dijeron: Hemos hallado agua. Y lo llamó Shivá; por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.” – Este fue el quinto pozo que cavó Yitsjak. Según el Midrash cada pozo corresponde a un libro del Jumash (Pentateuco). Esek corresponde a Bereshit, donde se habla de la creación del “mundo” – “esek”. Sitná corresponde a Shemot porque allí se habla de cómo los egipcios odiaron y se opusieron a los hijos de Israel. Vayikrá está lleno de leyes que corresponden a las aguas de “un pozo” (Génesis 26:25). Shivá (siete) simboliza Bamidbar que contiene tres libros diferentes de la Torá (porque según nuestros sabios Números 10:35-36 constituye un libro en sí mismo) lo que da un total de siete libros de Torá. Rejovot corresponde a D’varim porque allí se entregaron las leyes para el tiempo cuando los hijos de Israel estuvieran extendiéndose en la tierra prometida (Deut. 19:8).

“aquel mismo día” – En el mismo día cuando juraron un pacto. El pozo recibió el nombre de Shivá, “siete” que se parece a “Shvuá”, “juramento”. Por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.

26:35 “y ellas hicieron la vida insoportable para Yitsjak y Rivká.” – Rashí dice que fueron contrariedad o rebelión de espíritu para Yitsjak y Rivká. El Targum dice que se rebelaron contra Yitsjak y Rivká.

“Yitsjak y Rivká” – El esposo es mencionado primero por ser cabeza en el matrimonio. Al mencionar la esposa primero, como se hace en algunas culturas, no se está dando el lugar correspondiente al varón en relación con ella y es una falta de respeto al orden divinamente establecido.

27:1-2 “Y aconteció que siendo ya viejo Yitsjak, y sus ojos demasiado débiles para ver, llamó a Esav, su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él le respondió: Heme aquí. Y dijo: Mira, yo soy viejo y no sé el día de mi muerte.” – Yitsjak tenía 123 años. Le faltaban todavía 57 años hasta el día de su muerte. Esto significa que Esav y Yaakov entonces tenían 63 años.

Como su madre Sará había muerto de repente a los 127 años Yitsjak pensaba que a lo mejor tendría más o menos la misma edad y por esto tomó las medidas preventivas por si acaso.

27:9 “Ve ahora al rebaño y tráeme de allí dos de los mejores cabritos de las cabras, y yo prepararé con ellos un buen guisado para tu padre como a él le gusta.” – Rashí cita el Rabí Eliezer diciendo que necesitaba dos cabritos porque uno serviría como Korbán  Pesaj (sacrificio de pascua), porque ese día era el 14 de Nisán. Hay una interpretación que relaciona los dos cabritos con Yom Kipur, cuando se ofrecían dos cabras. He aquí otra relación entre Pesaj y Yom Kipur, cf. Juan 1:29.

27:12 “Quizá mi padre me palpe, y entonces seré para él un engañador y traeré sobre mí una maldición y no una bendición.” – Yaakov conocía las leyes espirituales. El que engaña trae maldición sobre sí.

27:15 “Entonces Rivká tomó las mejores vestiduras de Esav, su hijo mayor, que tenía ella en la casa, y vistió a Yaakov, su hijo menor” – El Midrash cuenta que Esav tenía las mejores vestiduras en la casa de su madre para poder usarlas en los momentos cuando visitó a su padre. Esav se destacaba por su respeto a su padre. Por eso su descendencia fue tan bendecida y llegó a ser el ancestro de un gran imperio que ha durado miles de años.

Si Rivká no hubiera engañado a su marido el Eterno habría arreglado la situación de mejor manera para que su promesa se cumpliera. Ahora que ella quiso ayudar al Eterno de manera ilícita, trajo mucho sufrimiento innecesario tanto sobre ella misma como sobre su familia. HaShem no necesita de nuestras maquinaciones para cumplir sus promesas, necesita de nuestra fidelidad y honradez. Las mentiras y los hurtos no traen prosperidad, sino maldición, como está escrito en Zacarías 5:2-3:

“Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos y su anchura de diez codos. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito en el otro lado.”

27:22 “Yaakov se acercó a Yitsjak su padre, y él lo palpó y dijo: La voz es la voz de Yaakov, pero las manos son las manos de Esav.” – En el Talmud está escrito:

“‘La voz de Yaakov’: este es el grito causado por el Emperador Vespasiano que en la ciudad de Betar mató a cuatrocientos mil miríadas, o como dicen algunos, cuatro mil miríadas. ‘Las manos son las manos de Esav:’ este es el Reinado de Roma que ha destruido nuestra Casa y quemado nuestro Templo y nos ha expulsado de nuestra tierra. Otra explicación es: ‘La voz es la voz de Yaakov:’ ninguna oración es eficaz si la semilla de Yaakov no está involucrada. ‘Las manos son las manos de Esav:’ ninguna guerra tiene éxito sin la participación de la semilla de Esav.”

27:27 “Y él se acercó y lo besó; y al notar el olor de sus vestidos, lo bendijo, diciendo: He aquí, el olor de mi hijo es como el aroma de un campo que HaShem ha bendecido.” – El olor estimuló a Yitsjak para que la Ruaj haKodesh (Espíritu de profecía) pudiera venir sobre él. Para poder profetizar el alma debe estar en un estado de alegría. HaShem ha creado varios medios para alegrar el alma, y los buenos olores son algunos de esos medios. Otros estimulantes son los sonidos de instrumentos bien tocados, como en el caso del profeta Elishá, cf. 2 Reyes 3:15. El poder del Espíritu también puede ser desatado por un saludo de alegría y amor, como en el caso de Miryam cuando saludó a Elisheva, cf. Lucas 1:41.

“un campo que el Eterno ha bendecido” – Esto contrasta con la maldición que vino sobre la tierra por causa de Adam, cf. Génesis 3:17. En Yitsjak, el hijo, esa maldición fue eliminada. De la misma manera en el Hijo de Elohim la maldición será quitada definitivamente de la tierra, como está escrito en Revelación 22:3:

“Y ya no habrá más maldición; y el trono de Elohim y del Cordero estará allí, y sus siervos le servirán.”

 Sexta aliyá, 27:28 – 28:4

27:28-29 “Elohim te dé, pues, del rocío del cielo, y de la grosura de la tierra, y abundancia de grano y de mosto. Sírvante pueblos, y póstrense ante ti naciones; sé señor de tus hermanos, e inclínense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan.” – Estas diez bendiciones están dadas en relación con el atributo de justicia, Elohim. Solamente cuando los descendientes de Yitsjak actúen en justicia podrán recibir todas estas bendiciones. Si practica la injusticia serán maldecidos, como muestra Levítico 26 y Deuteronomio 28.

La bendición de la prosperidad económica depende de obras de justicia. El que explota a los pobres pagándoles salarios mínimos o declarando cantidades falsas al gobierno o evadiendo impuestos no está actuando con justicia y su riqueza se pudrirá, cf. Jacobo (Stg.) 5:1-6 . La bendición de Yitsjak depende de un comportamiento en justicia, como está escrito en Mateo 6:33:

“Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”  La justicia de Elohim está revelada en su Torá, como está escrito en el Salmo 119:9, 142, 144, 160, 172:

“Con rectitud de corazón te daré gracias, al aprender tus justos juicios… Tu justicia es justicia eterna, y tu Torá verdad… Tus testimonios son justos para siempre; dame entendimiento para que yo viva… La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna… Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.”

Así que solamente cuando nosotros, como pueblo de Israel, vivimos según los mandamientos justos del Eterno, las naciones se inclinarán ante nosotros, como también está escrito en el Salmo 81:13-16:

“¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos! En un momento yo subyugaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen al Eterno le fingirían obediencia, y el tiempo de su castigo sería para siempre. Pero yo te alimentaría con lo mejor del trigo, y con miel de la peña te saciaría.”

La mayor causa del problema en el Oriente Medio no es el odio de los árabes musulmanes contra los judíos, sino la desobediencia del pueblo judío a los mandamientos de la Torá del Eterno dada por medio de Moshé.

27:39-40 “Entonces su padre Yitsjak respondió, y le dijo: He aquí, de la fertilidad de la tierra será tu morada, y del rocío de los cielos. Por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; mas acontecerá que cuando te impacientes, arrancarás su yugo de tu cerviz.” – En esta bendición no está mencionado HaShem. Aún así fue una bendición que tiene poder para el futuro. Según Hebreos 11:20 Yitsjak pronunció esta bendición por la fe, como está escrito:

“Por la fe bendijo Yitsjak a Yaakov y a Esav, aun respecto a cosas futuras.”

La última parte de la profecía se cumplió en 2 Reyes 8:20-22a donde está escrito:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Yoram a Tsair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

La bendición que fue pronunciada sobre Esav ha producido el Imperio Romano y la civilización occidental. Según Rashí la fertilidad de la tierra se refiere a la región de Italia y Grecia donde un nieto de Esav, Tsefó llegó a ser rey.

27:41 “Esav, pues, guardó rencor a Jacob a causa de la bendición con que su padre lo había bendecido; y Esav se dijo: Los días de luto por mi padre están cerca; entonces mataré a mi hermano Yaakov.” – Esto nos muestra el gran respeto que Esav tenía por su padre. Este rencor nunca se calmó, según está escrito en Amós 1:11-12:

“Así dice el Eterno: Por tres transgresiones de Edom, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque con espada persiguió a su hermano, y suprimió su compasión; su ira continuó despedazando y mantuvo su furor para siempre. Enviaré, pues, fuego sobre Teimán, y consumirá los palacios de Botsrá.”

En Abdías verso 10 está escrito:

“Por la violencia contra tu hermano Yaakov, te cubrirá la vergüenza, y serás cortado para siempre.”

Esto se cumplió en la historia. En le siglo XI a.e.c. fue destruido el antiguo reino edomita. También se cumplirá con la destrucción del sistema romano con la venida del Mesías, como hemos visto antes.

28:3-4 “Y El Shadai te bendiga, te haga fecundo y te multiplique, para que llegues a ser multitud de pueblos. Y te dé también la bendición de Avraham, a ti y a tu descendencia contigo, para que tomes posesión de la tierra de tus peregrinaciones, la que Elohim dio a Avraham.” – Vemos como la bendición de Avraham no pasó a Esav, sino a Yaakov y a su descendencia. Estos versículos reafirman lo que hemos visto antes, que la bendición a Avraham implica las tres cosas Elohim, el pueblo y la tierra.

 

Séptima aliyá, 28:5-9

28:5 “Entonces Yitsjak despidió a Yaakov, y éste fue a Padán-aram, a Laván, hijo de Betuel arameo, hermano de Rivká, madre de Yaakov y Esav.” – Podemos hacer un cálculo de la edad de Yaakov cuando llegó a la casa de Laván. Cuando Yaakov se presentó ante el Faraón en Egipto tenía 130 años de edad, según Génesis 47:9. Ya habían pasado siete años de abundancia y dos años de sequía desde que Yosef fue puesto como gobernante con 30 años de edad. Entonces sabemos que Yosef nació cuando Yaakov tenía 91 años de edad. Según el Talmud y el libro de Yashar, Yosef nació al final de los 14 años que Yaakov había servido por sus dos esposas. Entonces Yaakov tenía 77 años de edad cuando llegó a la casa de Laván. El Talmud dice que Yaakov se ocultó estudiando en la casa de Éver durante 14 años, desde los 63 hasta los 77, antes de seguir su viaje hasta la casa de Laván.

Parashá 05 Jayei Sará

ט״ז במרחשון ה׳תשע״ד (October 20, 2013) por  
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Parashá 05 Jayei Sará

Génesis 23:1 – 25:18

Por Dr. S.K. Blad ©

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Aliyás de la Torá:

  1. 23:1-16
  2. 23:17 – 24:9
  3. 24:10-26
  4. 24:27-52
  5. 24:53-67
  6. 25:1-11
  7. 25:12-18
  8. Maftir: 25:16-18

Haftará: 1 Reyes 1:1-31

Escritos Apostólicos: Marcos 7:1 – 9:13

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 7:1-23
  2. 7:24-37
  3. 8:1-21
  4. 8:22-38
  5. 9:1-13

Jayei Sará

Significa la vida o los años de Sará.

Primera aliyá, 23:1-16

Sará muere en Jevrón con 127 años de edad y Avraham hace duelo por ella. Después se levanta y pide que los hijos de Jet le dé una propiedad para una sepultura. Le contestan que puede sepultar a su difunta en uno de los mejores sepulcros de ellos. Avraham les hace reverencia pidiendo que Efrón le venda la cueva de Majpelá para una sepultura. Efrón le ofrece el campo con la cueva como un regalo, pero Avraham quiere pagarlo. Aunque Efrón le pide una cantidad astronómica Avraham lo paga, en efectivo.

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9  

Así el campo de Efrón es cedido a Avraham en propiedad ante las autoridades de los hijos de Jet y Avraham sepulta a Sará en la cueva. Después le pide a su siervo más confiado que haga un juramento para encontrar una esposa para su hijo Yitsjak entre sus parientes en la tierra de donde había salido. Un ángel del Eterno es enviado delante para que su viaje tenga éxito. Si la mujer no quiere seguirle quedará libre del juramento.

 

Tercera aliyá, 24:10-26

El siervo sale con diez camellos cargados de riquezas y llega a Aram-Naharayim. Se para junto a un pozo fuera de la ciudad de Najor en el momento cuando las mujeres salen para buscar agua. Hace una oración al Elohim de Avraham pidiendo una señal para poder saber qué joven ha sido escogida para ser la esposa se Yitsjak. En ese momento llega una virgen muy hermosa y saca agua del pozo. Ella es Rivká, la nieta del hermano de Avraham. El siervo corre a su encuentro y le pide un poco de agua. Ella no solamente le da de beber al siervo sino a todos los camellos. Esa fue la señal que él había pedido. El siervo le entrega joyas de oro y pregunta de quién es hija y si es posible hospedarse en su casa. Ella le contesta que es hija de Betuel que es hijo de Najor, el hermano de Avraham y que hay suficiente paja, forraje y lugar en su casa. Entonces el hombre se postra ante el Eterno en reverencia.

Cuarta aliyá, 24:27-52

El siervo bendice al Eterno por haberle guiado hasta los familiares de su señor. La joven corre y cuenta estas cosas a los de la casa de su madre. Su hermano Laván corre al hombre y le pide que entre en la casa donde dice que ha preparado lugar. El hombre lleva su caravana a la casa, donde descarga los camellos y les da de comer. Luego lava los pies de los hombres y le sirven la comida. Pero no quiere comer hasta que haya revelado el propósito de su viaje. Cuenta acerca de las bendiciones que su señor ha recibido del Eterno y acerca del hijo que su esposa Sará le ha dado en su vejez. También relata todo acerca del juramento y lo que ha ocurrido junto al pozo. Luego les pregunta si puede tomar la joven como esposa para el hijo de su señor. Ellos reconocen que esto ha venido de HaShem y le permiten llevarse la niña. Entonces el siervo se postra en tierra delante del Eterno.

Quinta aliyá, 24:53-67

El siervo entrega objetos de plata y oro y vestidos a Rivká. También da cosas a su hermano y su madre. Después comen y beben y pasan allí la noche. Por la mañana el siervo pide permiso para salir, pero el hermano y la madre piensan que la niña debe quedarse en casa durante un tiempo. El siervo insiste en que desea ir y por eso le preguntan a la joven si quiere viajar con él. Ella está decidida para irse y así la envían junto con su nodriza y sus doncellas después de haber pronunciado una bendición sobre ella y sus descendientes. Cuado Rivká ve a Yitsjak se cubre con el velo. El siervo le cuenta a Yitsjak todo lo que ha pasado y él la introduce en la tienda de su madre. Yitsjak la toma por esposa, y la ama. Así se consuela después de la muerte de su madre.

Sexta aliyá, 25:1-11

Avraham toma otra esposa, Keturá, que le da a luz seis hijos. De uno de ellos saldrá el pueblo madianita. Yitsjak recibe todas las posesiones de Avraham. Los hijos de sus concubinas reciben regalos y son enviados a la tierra del oriente, lejos de Yitsjak.

Avraham muere a los 175 años de edad y sus hijos Yitsjak e Yishmael lo sepultan en la cueva de Majpelá, junto a Sará. Después de la muerte de Avraham, Yitsjak es bendecido por Elohim. Entonces vive en Beer-lajai-roí.

Séptima aliyá, 26:12-18

Yishmael tiene doce hijos que llegan a ser príncipes. Luego muere a los 137 años de edad. Su pueblo se establece desde Javilá hasta Shur que está en frente de Egipto.

 

Comentarios

Primera aliyá, 23:1-16

23:1-2 “Y vivió Sará ciento veintisiete años; estos fueron los años de la vida de Sará. Y murió Sará en Quiriat-arba, que es Jevrón, en la tierra de Kenaan; y Avraham vino a hacer duelo por Sará y a llorar por ella.” – La alegría del final del capítulo 22, donde Avraham estaba muy contento por haber superado la prueba y haber recibido aun más bendiciones de parte del Eterno por la atadura de Yitsjak, está en contraste con la tristeza del capítulo 23 donde Sará muere antes de tiempo. Es obvio que Avraham no estaba esperando una muerte tan rápida ni de él ni de su esposa, porque no había preparado un lugar de sepultura.

El Midrash cuenta que Sará murió por el impacto de la noticia acerca del sacrificio de Yitsjak. Avraham no le había contado lo que Elohim le había pedido hacer con Yitsjak, sólo que le iba a llevar a estudiar en la Yeshivá de Shem y Ever. Como la Torá relata que sólo Avraham bajó del monte Moriá, el Midrash interpreta que Yitsjak fue enviado a estudiar con Shem y Ever en Yerushalayim. Cuando Sará oyó la noticia de que Yitsjak había ido para ser sacrificado, salió de Beer-Sheva en busca de su hijo. Y cuando llegó a Jevrón falleció. Entonces Yitsjak tendría 37 años de edad cuando fue atado y puesto sobre el altar.

Sin embargo, después del relato de la Akedá, “atadura”, de Yitsjak hay unos versículos, (22:20-24), que dicen que “después de estas cosas” llegaron noticias a Avraham acerca de la familia de su hermano Najor, y luego aparece el relato de la muerte de Sará. Aunque es cierto que la Torá no siempre está escrita según el orden de los sucesos sino que muchas veces los textos se van entrelazando, es probable que la muerte de Sará no haya sido inmediatamente después de la atadura de Yitsjak.

Según el versículo 21:34 Avraham estuvo mucho tiempo en la tierra de los filisteos, lo cual implica más de 25 años, según Rashí. Según el libro de Yashar, Yitsjak tenía 5 años cuando Yishmael se estaba burlando de él. Esto muestra que Yitsjak tendría entre 30 y 37 años cuando fue atado. Personalmente creo que Yitsjak tenía 33 años en ese momento, porque los detalles de la sombra profética tienen que coincidir con la realidad. Y como la atadura de Yitsjak es una sombra de la muerte del Mesías, es lógico pensar que él tenía la misma edad que el Mesías ben Yosef cuando se entregó voluntariamente para ser quemado como ofrenda de ascensión. En este caso Sará moriría tres cuatro años después de la Akedá de Yitsjak.

Sará se fue para Jevrón y murió allí. Ese lugar representa la fe en la resurrección, como hemos dicho antes. Esto quiere decir que ella murió en la fe en la resurrección y por eso será resucitado para estar con el Mesías Yeshúa cuando vuelva para reinar durante mil años en la tierra.

Surge la pregunta: ¿por qué razón Sará murió antes de tiempo? No es fácil de contestar. Hay los que sugieren que fue porque se rió con una actitud de burla cuando recibió el anuncio del nacimiento de un hijo, pero tal falta no parece ser motivo suficiente para tener una muerte prematura.

Otra sugerencia es que HaShem quiso que Avraham tuviera más hijos y que fueran malvados, y como esos hijos no deberían de nacer de Sará, mejor sería que se muriera para que Avraham se casara de nuevo. Los descendientes de esos hijos servirían al pueblo de Israel en tiempos de Mashíaj.

Sin embargo, esta interpretación es muy difícil de aceptar. ¿Cómo HaShem va a querer que nazcan hombres impíos?

 

En 1 Timoteo 2:4 está escrito:

“(Elohim) quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad.”

En 2 Pedro 3:9b está escrito:

“no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.”

Así que la pregunta acerca de la razón por la muerte anticipada de Sará queda sin contestar. Cuando venga Mashíaj él nos explicará todo.

23:3-4 “Después Avraham se levantó de delante de la difunta, y habló a los hijos de Jet, diciendo: Extranjero y peregrino soy entre vosotros; dadme en propiedad una sepultura entre vosotros, para que pueda sepultar a mi difunta de delante de mí.” – En el Shulján Aruj está escrito:

“El entierro del difunto es una Mitsvá (mandamiento) muy grande. Hay que efectuarlo en mismo día de la muerte y está prohibido postergarlo para el día siguiente a menos que sea para rendir mayor homenaje al difunto, por ejemplo para permitir a parientes estar presentes para los funerales, o bien si las leyes del país no autorizan el entierro en mismo día.”

Uno de los 613 mandamientos dice que hay que enterrar al muerto en el mismo día, según está escrito en Deuteronomio 21:23:

“su cuerpo no colgará del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado es maldito de Elohim), para que no contamines la tierra que el Eterno tu Elohim te da en heredad.”

También está escrito en Génesis 3:19:

“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”

El hombre tiene que volver a la tierra de donde fue tomado. Esta escritura enseña que no está bien quemar los cuerpos muertos, sino hay que enterrarlos.

“extranjero y peregrino soy entre vosotros” – Según Gur Ariyé, stas dos palabras tienen dos significados diferentes. Son antitéticas entre sí. La palabra hebrea que fue traducida como “extranjero” es “guer” y la palabra traducida como “peregrino” es “toshav”.

Rashí dijo que esta oración significa que Avraham estaba diciendo que era un forastero (“guer”) de otra tierra que ha establecido su residencia (“nityashavti”) entre ellos. Un “guer” es un forastero sin derechos plenos y un “toshav” es un residente permanente con derechos plenos en un lugar. Cuando una persona obtiene el estatus de “toshav” deja de ser un “guer”.

En Efesios 2:19 está escrito:

“Así pues, ya no sois extraños ni extranjeros, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Elohim”

Según el punto de vista de HaShem, el gentil que ha hecho la conversión por medio de Yeshúa HaMashíaj no es ni “guer” ni “toshav” en Israel, sino tiene un estatus superior y es conciudadanos con los judíos y miembro de la familia de Elohim.

23:9 “para que me dé la cueva de Macpela que le pertenece, que está al extremo de su campo. Que en presencia de vosotros me la dé por su precio completo en posesión para una sepultura.” – En el Talmud está escrito que en este lugar fueron enterradas cuatro parejas, Adam y Javá, Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká, Yaakov y Leá. Esa es la razón por la que Jevrón también es llamado Kiriat-Arbá, que significa “Pueblo de Cuatro”.

Es posible que Avraham estuviera interesado en esa cueva precisamente porque allí estaba enterrado Adam. Majpelá significa “duplicada”, “doblada”.

23:13 “y habló a Efrón a oídos del pueblo de aquella tierra, diciendo: Te ruego que me oigas; te daré el precio del campo; acéptalo de mí, para que pueda sepultar allí a mi difunta.” – Aunque Efrón le ofreció como regalo, no solamente la cueva, sino todo el campo, Avraham no quiso aceptarlo. ¡Qué actitud tan diferente a aquellos que sólo piensan que recibir las cosas gratis son bendiciones del Eterno! Avraham no consideró una “bendición” la oferta de Efrón. El no quería honrar a su esposa con una sepultura que no le había costado nada. ¿Cuánto valoramos a las personas? Avraham quería el lugar “por su precio completo”, (v. 9). Ni siquiera una rebaja hubiera sido considerada como una bendición. La verdadera bendición para nuestro padre Avraham fue poder pagar a Efrón lo que pidiera por el lugar. Así nadie podría decir en el futuro que ese lugar no pertenece a los hijos de Israel. Nuestro Rebe Yeshua HaMashíaj dijo, según Hechos 20:35b:

“Mayor bendición es dar que recibir”

23:15 “Señor mío, óyeme: una tierra que vale cuatrocientos siclos de plata, ¿qué es eso entre tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta.” – Cuatrocientos siclos corresponden a más de 50 salarios anuales. Según los descubrimientos arqueológicos de la época, un salario anual subía a 6-8 siclos. Fue una exageración descarada el precio que le pidió Efrón. Quería aprovecharse de la riqueza de Avraham en un momento de emoción y debilidad cuando no estaba pensando en hacer negocios. ¡Qué triste es ver cuando alguien se aprovecha de la generosidad de otro! ¡Qué egoísmo!

23:16 “Y oyó Avraham a Efrón; y Avraham pesó a Efrón la plata que éste había mencionado a oídos de los hijos de Jet: cuatrocientos siclos de plata, en moneda comercial.” – En el texto hebreo aparece el nombre Efrón con escritura defectuosa, faltando la letra vav. Esto se interpreta que este hombre fue reducido por el Eterno por causa de su actitud avariciosa. Su bolsillos fue aumentado pero su nombre fue reducido. ¿Qué vale más?

A pesar de la cantidad astronómica injusta que había pedido, Avraham no está dispuesto a discutir y rebajar precios. Su esposa vale más que todo eso y merece un sepulcro digno. Es más, ¡el precio alto de la sepultura elevaría la honra que se pueda dar a la difunta!

Avraham pesó a Efrón el dinero, que Efrón había pedido, en moneda comercial. Esto significa, según Rashí, que son recibidas en cualquier lugar, lo cual muestra que le entregó monedas grandes que valían cien siclos cada una.

23:19a “Después de esto, Avraham sepultó a Sará su mujer…” – Tome nota de que no se habla de los “restos mortales de Sará” sino de Sará misma aunque esté muerta. Fue Sará la que fue sepultada. Un hombre no es hombre sin su cuerpo. Por esto tiene que haber una resurrección para que haya una salvación completa.

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9

El capítulo 24 narra la historia de la búsqueda de una mujer para el hijo de Avraham. Siguiendo el segundo nivel de interpretación, llamado remez (alegórico), podemos destacar los siguientes hechos:

  • ·Avraham representa el Padre celestial, como está escrito en Mateo 22:2:
    “El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo una boda para su hijo.”
  • · El siervo, Eliezer, cuyo nombre significa “Mi Elohim es ayuda” representa el Espíritu del Eterno, como está escrito en Juan 15:26:
    “Cuando venga el Ayudador, a quien yo enviaré del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí.”
  • ·Yitsjak representa el Hijo de Elohim, como está escrito en Proverbios 30:4b:
    “¿Cuál es su nombre o el nombre de su hijo? Ciertamente tú lo sabes.”
    Y en Mateo 3:17 está escrito:
    “Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.”
  • ·Los demás siervos representan los ángeles, como está escrito en Hebreos 1:14:
    “¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servir a favor de los que heredarán la salvación?”
  • ·Rivká representa la novia del Mesías, como está escrito en Revelación 19:7:
    “Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado.”

El Padre celestial ha enviado su Espíritu a la tierra para buscar y sellar a todas aquellas personas que con sus corazones se entregan a él, como está escrito en 2 Crónicas 16:9a:

“Porque los ojos del Eterno recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente suyo.”

Como Eliezer dio testimonio de la existencia del hijo que había nacido sobrenaturalmente y todas las riquezas que su padre le había entregado, (24:36), así el Espíritu del Eterno está dando testimonio acerca del Hijo que ha nacido de manera sobrenatural y ha recibido todo lo que es del Padre, incluyendo toda autoridad en el cielo y en la tierra, como está escrito en Juan 17:10a:

“y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío”

Y en Mateo 28:18:

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.”

Como Rivká fue una virgen pura así la novia del Mesías es una virgen pura, que no se ha contaminado con otros, como está escrito en 2 Corintios 11:2:

“Porque celoso estoy de vosotros con celo de Elohim; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen pura al Mesías.”

Y en Revelación 14:4-5 está escrito:

“Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Elohim y para el Cordero. En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha.”

24:9 “Y el siervo puso la mano debajo del muslo de Avraham su señor, y le juró sobre este asunto.” – Se trata aquí de tocar el miembro viril donde estaba la señal del pacto.

“Su señor” – La palabra hebrea “adonav” está escrita en plural a pesar de que Avraham era uno solo. Esto muestra que cuando se trata de autoridad absoluta, como en este caso de señorío sobre un esclavo, (cf. Génesis 24:10; 39:2; Éxodo 21:4-6), o como en el caso del Creador del universo (Elohim), el sustantivo está puesto en plural, no para denotar pluralidad de personajes sino para mostrar ese tipo de autoridad. Si el sustantivo se hubiera entendido como una pluralidad de personas el verbo de la oración estaría también en forma plural. En el caso de Génesis 1:1 el verbo está en singular (“creó”, no “crearon”), lo cual nos enseña que la palabra “Elohim” no es vista como una referencia a una variedad de personas, sino a una sola persona con autoridad absoluta.

Una traducción literal de este pasaje sería “Y el siervo puso su mano debajo del muslo de Avraham sus señores…”.

Dicho con otras palabras, como Avraham es uno, así Elohim también es uno, no dos o tres.

Tercera aliyá, 24:10-26

24:10 “Entonces el siervo tomó diez camellos de entre los camellos de su señor, y partió con todos los bienes de su señor en su mano; y se levantó y fue a Aram-Naharayim, a la ciudad de Najor.” – El hebreo dice que el siervo tomó todos los bienes de su señor en su mano. Esto se interpreta en el Midrash como un documento de donación que muestra que Yitsjak era el dueño de todos los bienes de Avraham, para que los familiares no tuvieran dudas para enviar a su hija.

Sin embargo, pienso que cuando el hebreo usa la expresión “vejol-tuv”, que se traduce como “y todo lo bueno” o “y todos los bienes”, no se está refiriendo a todos los bienes de Avraham sino a una representación de esos bienes. Como el número diez representa la totalidad, tenemos en la carga de estos diez camellos una representación de todas las riquezas de Avraham. La expresión “beyadó”, que se traduce como “en su mano”, no significa necesariamente que toda riqueza literalmente estaba en su mano sino bajo su cuidado, bajo su administración.

24:11 “E hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad junto al pozo de agua, al atardecer, a la hora en que las mujeres salen por agua” – El relato de la Torá da pie a creer que este viaje de 700 km., que normalmente tardó 17 días, sólo duró unas tres horas.

24:15 “Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, he aquí que Rivká, hija de Betuel, hijo de Milcá, mujer de Najor, hermano de Avraham, salió con el cántaro sobre su hombro.” – El nombre Rivká significa “atada”, “sujeta”.

24:17 “Entonces el siervo corrió a su encuentro, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.” – Esta palabra es similar a la de Juan 4:7 donde está escrito:

“Una mujer de Samaria viene a sacar agua, Yeshúa le dice: Dame de beber.”

Si seguimos la segunda regla de Hilel, guezerá shavá, similitud de expresiones, podemos comparar estos dos eventos y llegar a ciertas conclusiones interesantes. Al igual que el siervo de Avraham estaba buscando una novia para el hijo, de la misma manera el Siervo del Eterno estaba buscando personas entre los samaritanos que pudieran ser parte de la novia del Hijo de Elohim. De esto aprendemos que también los que no son judíos tienen la oportunidad de ser parte de la Novia del Mesías como está escrito en el Salmo 45:10-11:

“Escucha, hija, presta atención e inclina tu oído; olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre. Entonces el rey deseará tu hermosura; inclínate ante él, porque él es tu señor.”

Este Salmo se lee en Yom Teruá, el primer día del séptimo mes, el día del clamor, ver Levítico 23:23-25. Habla de las bodas del rey en alusión a la boda del Mesías con su Novia. Lo interesante es que la novia es presentada como proveniente de un pueblo fuera de Israel. Es una conversa. Esto nos enseña que la mayoría de las personas que formarán parte de la novia del Mesías son de origen gentil, no judío. Por su puesto esto no excluye al judío, pero nos indica que el pueblo judío está en minoría. La mayor parte de ella viene de los gentiles convertidos.

No todos los que han nacido de nuevo, del Espíritu, van a ser parte de la novia del Mesías. En las Escrituras podemos encontrar varios personajes cuando se habla de las bodas del Mesías: El Novio, la Novia, las vírgenes y los demás invitados. No todos son parte de la novia. Entre los salvos hay tres categorías: los invitados, las vírgenes y la novia. Estos son los tres niveles de creyentes que aparecen en las Escrituras. Para subir de nivel hay que obedecer los mandamientos de la Torá, como dijo el Mesías Yeshúa en Mateo 5:19:

“Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

En este texto vemos tres diferentes categorías de personas:

1.      El que está dentro del Reino pero no guarda los mandamientos de la Torá de Moshé – es llamado muy pequeño.

2.      El que está dentro del Reino y guarda los mandamientos sin enseñar a otros – no es llamado ni pequeño ni grande.

3.      El que está dentro del Reino, guarda los mandamientos y los enseña a otros – es llamado grande.

Para casarse hay que ser grande. Una niña pequeña no se puede casar. Para ser novia hay que guardar y enseñar los mandamientos a otros.

El mensaje que se le da a la novia en el Salmo 45 es que debe olvidarse de su pueblo y la casa de su padre, lo cual implica un cambio de nacionalidad y de identidad familiar, para que sea atractiva para el rey.

El camino para llegar a ser novia tiene tres fases:

1.      “Escucha, hija” – Es una alusión a la confesión judía “Oye Israel”, Deuteronomio 6:4-9. La palabra hebrea que ha sido traducida como “escucha” es “shemí”, la forma femenina de “shemá”. Esta palabra significa dos cosas: oye y obedece.
“hija” – Ella ya es hija del pacto por la conversión al Elohim de Israel. Y por el hecho de ser hija, debe aceptar la confesión judía y escuchar y obedecer la Torá.

2.      “Presta atención” – Tiene que ver con la observación de cómo vivir una vida según haya sido explicada por la Torá y el Mesías Yeshúa. Implica también asumir un aprendizaje de las costumbres de Israel para integrarse plenamente en el pueblo.

 

3.      “Inclina tu oído” – Tiene que ver con la humildad del corazón para poder recibir la Torá enseñada por un pueblo con una cultura muy diferente y una manera muy diferente de pensar y una manera muy diferente de comportarse. Especialmente en cuanto a los mandamientos que no tienen explicación lógica humana, los jukim, es necesario que el candidato para ser novia se humille y acepte los mandamientos sin entender el por qué. Los jukim son los mandamientos que más forman el carácter porque exigen más humildad que los mandamientos lógicos.

Las tres categorías de creyentes están expresadas en varios textos de las Escrituras.

 TabernáculoTemplo   El Atrio  El Lugar Santo  El Lugar Santísimo 
1 Juan 2:12-14 Niños – los que han recibido el perdón de sus pecados. Jóvenes – los que han vencido sobre el maligno con la Palabra Padres – los que conocen Al que ha sido desde el principio.
Marcos 4:13-20 Los que producen 30 por uno. Los que producen 60 por uno. Los que producen 100 por uno.
Romanos 12:1-2 Los que hacen la buena voluntad de Elohim. Los que hacen la agradable voluntad de Elohim. Los que hacen la perfecta voluntad de Elohim.
Deuteronomio 16:1-17 Pesaj – La Pascua. Shavuot – Pentecostés. Sukot – La fiesta de las cabañas.
Juan 14:6 Los que conocen el Camino. Los que caminan en la verdad. Los que viven la vida de la Torá en intimidad con  el Señor.
Efesios 5:27 Los que están sin mancha. Los que están sin arruga. Los que están sin cosas semejantes a manchas y arrugas.
Salmo 45:9-12  Los pueblos. Las damas nobles,las vírgenes. La Reina.

La mayoría de los salvos se quedarán en el atrio. Un grupo grande entrará en el Lugar Santo. Pero el grupo más reducido, que es la Novia, entrará en el lugar santísimo, como está escrito en Mateo 22:14:

“Muchos son llamados, pero pocos escogidos”

 

Y en Cantar de los Cantares 1:4b está escrito:

“El rey me ha conducido a sus cámaras.”

24:20-21 “Y rápidamente vació el cántaro en el abrevadero, y corrió otra vez a la fuente para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. Y el varón estaba maravillado de ella, callando, para saber si el Eterno había prosperado su camino o no.” – Un camello puede almacenar unos 200 litros (54 galones) de agua. Los recipientes que se usaban en esa época contenían unos 10 litros (2,5 galones). En el caso de que los 10 camellos estaban vacíos necesitarían unos 2000 litros (540 galones) de agua. Esto significa que Rivká tuvo que correr unas 200 veces entre el pozo y el abrevadero. Incluso si los camellos estaban a la mitad o a tres cuartos de su capacidad, lo que hizo Rivká consistía en un esfuerzo enorme. El siervo le observó asombrado, en hebreo “shaá”, por su excelente trabajo.

Esta actitud de amor incondicional a un extranjero le capacitó para ser la esposa de Yitsjak. Avraham y Sará se destacaban por su generosidad y esta joven sería un buen complemento para que el matrimonio entre ella y Yitsjak pudiera seguir con el mismo rumbo.

Si lo miramos desde otro punto de vista podemos decir que Rivká estaba mostrando amor al pueblo de los circuncidados, puesto que todos los siervos de Avraham estaban dentro del pacto de circuncisión. Un creyente que no ama incondicionalmente al pueblo judío no califica para ser parte de la novia del Mesías.

24:22 “Y aconteció que cuando los camellos habían terminado de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro” – La palabra hebrea traducida como “medio siclo” es “beka” que que viene de “baká” que significa rajar, romper, cortar, invadir; incubar. La palabra aparece sólo dos veces en toda la Escritura. El otro texto es Éxodo 38:25-28 donde está escrito:

“Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; un beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta. Los cien talentos de plata fueron para fundir las basas del santuario y las basas del velo; cien basas por los cien talentos, un talento por basa. Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo ganchos para las columnas y revistió sus capiteles y les hizo molduras.”

Si comparamos los dos contextos donde aparece este término podemos destacar lo siguiente:

Lo primero que el siervo dio a la futura novia fue un anillo de oro para la nariz que pesaba una beka. Cuando los hijos de Israel iban a ser contados por primera vez cada uno de los varones de 20 años arriba tenía que entregar una beka de plata. Una beka corresponde a medio siclo. Una mitad fue entregada a Rivká y la otra mitad fue entregada al Eterno. La beka que fue entregada a la novia era de oro y la beka que la novia (los hijos de Rivká) dio al Novio fue de plata. El oro fue puesto en el cuerpo de la novia y la plata fue puesta en el tabernáculo, principalmente como fundamento del santuario y también para ganchos y demás para las columnas del atrio.

En las Escrituras la esposa está relacionada con una casa. Casa y esposa pueden ser palabras sinónimas. En el libro de Revelaciones vemos que la novia es idéntica con la Nueva Yerushalayim, que es la casa donde van a entrar a vivir la Novia con el Mesías después del reino mesiánico de mil años.

Ahora, en el texto hebreo de Éxodo 38:26 está escrito “beka le-gulgolet”, que significa “una beka por cráneo” De la palabra “gulgolet” viene la palabra Gólgota, como está escrito en Juan 19:17:

“Tomaron, pues, a Yeshúa, y El salió cargando su madero al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota”

Así que la frase “beka le-gulgolet” podría ser traducida como “una beka para Gólgota” o “uno quebrado en Gólgota”.

¿Cuál fue la idea de pedir una beka por cada hijo de Israel? Fue el precio de rescate para que no viniera plaga sobre los hijos de Israel en el momento de ser contados. Ese precio está relacionado con Gólgota, el lugar del sacrificio del Mesías ben Yosef.

Entonces podemos también ver una relación entre el anillo que fue entregado a la novia y el precio de rescate que fue pagado por el Mesías Yeshúa cuando murió en rescate por muchos. Yeshúa pagó con su vida para conseguir una novia. Esa novia es liberada de la plaga por ese precio de rescate. Ese precio de rescate es el fundamento y el adorno de la casa donde van a vivir juntos en el futuro.

En la tierra los hijos de Israel sólo entregan la mitad de un siclo, un beka. La otra mitad está en el cielo, pagada por el Mesías. Sin el Mesías un israelita sólo es contado como media persona.

“dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro” – Rashí dice que esto alude a las dos tablas de piedra donde estaban escritas las diez palabras.

Cuarta aliyá, 24:27-52

En esta aliyá hay una repetición del relato de lo que aconteció junto al pozo. ¿No hubiera sido suficiente que la Torá redundara esta historia? ¿Por qué ocupar tanto pergamino para escribir la misma cosa dos veces?

Cuando la Torá repite algo dos veces significa que tiene mucha importancia, que está firmemente decidido, que tiene su cumplimiento inmediato, y también que tiene doble cumplimiento en la historia, una doble proyección. Algo que pasó pasará de nuevo. Así que cuando ahora vemos una repetición del relato significa que HaShem nos está llamando la atención de una manera especial sobre este hecho y que tiene un cumplimiento futuro en una situación proféticamente idéntica.

Esto nos enseña que el relato de la búsqueda de la novia tiene una doble proyección, no solamente en relación con algo del pasado, sino también para el futuro. Esto nos lleva a la boda entre el Mesías y su Novia, como ya hemos mencionado. En los últimos tiempos las personas que serán parte de la Novia del Mesías darán de beber al pueblo judío que salió de su tierra, representado por Eliezer, y a las diez tribus perdidas entre los gentiles, representadas por los diez camellos. El agua es un símbolo de la Torá y el Espíritu del Mesías, cf. Deut. 32:2; Ef. 5:26; Isa. 44:3.

¡Ahora estamos viviendo en el tiempo del cumplimiento de esta profecía!

24:47b “puse el anillo en su nariz, y los brazaletes en sus manos.” – Esta frase es similar al texto de Ezequiel 16:12 donde está escrito:

“Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza.”

Ese texto también habla de la Novia, que también es llamada Yerushalayim.

24:50 “Laván y Betuel respondieron, y dijeron: De HaShem ha salido esto; no podemos decirte que está mal ni que está bien” – Laván era malvado y por eso contestó antes de su padre.

Quinta aliyá, 24:53-67

24:53 “Y el siervo sacó objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rivká; dio también cosas preciosas a su hermano y a su madre.” – Esto alude a los dones del Espíritu, cf. 1 Corintios 12:7-11, que son dados a los creyentes para que todos conozcan acerca de las riquezas del Mesías, como está escrito en 1 Corintios 2:12:

“Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Elohim, para que conozcamos lo que Elohim nos ha dado gratuitamente”

24:57 “Y ellos dijeron: Llamaremos a la joven y le preguntaremos cuáles son sus deseos.” – De aquí salió la halajá que prohíbe casamientos entre personas que no han dado su consentimiento.

24:58 “Entonces llamaron a Rivká y le dijeron: ¿Te irás con este hombre? Y ella dijo: Me iré.” – La expresión hebrea nos da a entender que Rivká estaba decidida a irse con el hombre a toda costa aunque los familiares no lo quisieran. Esta actitud muestra que para ser novia hay que estar dispuesto a ir en contra de la corriente de este mundo. ¡No importa lo que digan, yo voy a seguir al Ayudador, el Espíritu!

24:60 “Y bendijeron a Rivká y le dijeron: Que tú, hermana nuestra, te conviertas en millares de miríadas, y posean tus descendientes la puerta de los que los aborrecen.” – Es probable que este texto está detrás de la declaración del Mesías en Mateo 16:18 que dice:

“Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi congregación; y las puertas del reino de los muertos no prevalecerán contra ella.”

24:61 “se levantó Rivká con sus doncellas y, montadas en los camellos, siguieron al hombre. El siervo, pues, tomó a Rivká y partió.” – De esto aprendemos que cuando los que son parte de la novia son resucitados de entre los muertos y elevados al aire para encontrarse con el  Mesías cuando venga en las nubes del cielo, los demás creyentes también lo serán. Y de la misma manera como Rivká es elevada y llevada a la tierra de Israel, así los que resucitan y los que son transformados serán elevados al aire para luego ser trasladados a la tierra de Israel, para siempre estar con el Mesías allí, como está escrito en 1 Tesalonicenses 4:16-17:

“Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Elohim, y los muertos en el Mesías se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.”

El arrebatamiento no es para llevarnos más allá del aire. Los que enseñan que vamos a dejar la tierra e ir al cielo no tienen base escritural. Las Escrituras dicen que el Cielo vendrá a la tierra y que los humildes heredarán la tierra de Israel, como está escrito en Mateo 5:5:

“Dichosos los humildes, pues ellos heredarán la tierra.”

24:65 “y dijo al siervo: ¿Quién es ese hombre que camina por el campo a nuestro encuentro? Y el siervo dijo: Es mi señor. Y ella tomó el velo y se cubrió.” – El hecho de cubrirse es una expresión de respeto y sometimiento. Por eso las mujeres casadas deben cubrir parte de su cabeza como señal de estar bajo la autoridad de sus esposos, como esta escrito en 1 Corintios 11:5-6 y 10:

“Pero toda mujer que tiene la cabeza descubierta mientras ora o profetiza, deshonra su cabeza; porque se hace una con la que está rapada. Porque si la mujer no se cubre la cabeza, que también se corte el cabello; pero si es deshonroso para la mujer cortarse el cabello, o raparse, que se cubra… Por tanto, la mujer debe tener un símbolo de autoridad sobre la cabeza, por causa de los ángeles.”

Y en el versículo 16 está escrito:

“Pero si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni la tienen las congregaciones de Elohim.”

La costumbre judía es que la mujer casada cubre su cabello cuando está fuera de su casa.

24:67 “Entonces Yitsjak la trajo a la tienda (de) su madre Sará, y tomó a Rivká y ella fue su mujer, y la amó. Así se consoló Isaac después de la muerte de su madre.” – El texto hebreo omite la palabra “de”, lo que hace que el texto realmente dice: “la trajo a la tienda, era su madre Sará.” Así que para Yitsjak Rivká fue el sustituto de su madre y por medio de ella pudo ser consolado. También indica que Rivká llegó a tener el mismo nivel de espiritualidad que su suegra había tenido.

La tienda de Sará representa la nueva Yerushalayim que es nuestra madre, como está escrito en Gálatas 4:26:

“Pero la Yerushalayim de arriba es libre; ésta es nuestra madre.”

Y en Revelación 21:2 está escrito:

“Y vi la ciudad santa, la nueva Yerushalayim, que descendía del cielo, de Elohim, preparada como una novia ataviada para su esposo.”

En esa “tienda” será introducida la novia por el Mesías, como está escrito en Cantar de los Cantares 1:4:

“Llévame en pos de ti y corramos juntos. El rey me ha conducido a sus cámaras”

Sexta aliyá, 25:1-11

25:1 “Avraham volvió a tomar mujer, y su nombre era Keturá.” – Rashí dice que Keturá era Hagar y que el nombre viene como alusión a que sus obras eran tan buenas como el incienso “ketoret”. La pregunta nos surge si realmente fue Hagar la que Avraham tomó de nuevo, cuando más adelante se habla de las “concubinas” de Avraham, v. 6. En 1 Crónicas 1:32a está escrito que Keturá fue concubina de Avraham.

25:2a “Y ella le dio a luz a… Medán, a Midián…” – El pueblo midianita descendía de Keturá. Unos mercaderes midianitas pasaron cuando Yosef estaba en el pozo, cf. Génesis 37:28. (El pueblo medanita, que también nació por Keturá, le vendió a Potifar en Egipto, según el texto hebreo de Génesis 37:36). Los midianitas se unieron con los moabitas para maldecir a Israel por medio de Bil’am, cf. Números 25:16-18. Por eso los midianitas fueron severamente castigados por los hijos de Israel por mandato del Eterno, cf. Números 31. Los midianitas oprimieron a Israel durante siete años y fueron derrotados por Gid’ón, cf. Jueces 6-7.

25:5 “Avraham dio a Yitsjak todo lo que poseía” – De la misma manera el Padre dio todo al Hijo como está escrito en Juan 13:3:

“sabiendo que el Padre había puesto todas las cosas en sus manos, y que de Elohim había salido y a Elohim volvía”

25:7-8 “Estos fueron los años de la vida de Avraham: ciento setenta y cinco años. Avraham expiró, y murió en buena vejez, anciano y lleno de días, y fue reunido a su pueblo.” – La edad de Avraham no llegó a los 180 como su hijo Yitsjak. Un Midrash dice que Avraham murió cinco años antes de tiempo. La razón es que para que su vejez fuera buena, cf. 15:15, no podría ver la apostasía de su nieto Esav que se rebeló a los 15 años de edad, como está escrito en Isaías 57:1:

“El justo perece, y no hay quien se preocupe; los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprenda que ante el mal es arrebatado el justo”

25:9 “sus hijos Yitsjak y Yishmael lo sepultaron en la cueva de Majpelá, en el campo de Efrón, hijo de Zohar jitita, que está frente a Mamre” – Esto nos enseña que Yishmael se arrepintió y tuvo una buena relación con la familia en sus últimos años, lo cual también produjo la buena vejez para Avraham. En ese momento Yitsjak tenía 75 años e Yishmael 89 años de edad.

25:11 “Y sucedió que después de la muerte de Avraham, Elohim bendijo a su hijo Yitsjak. Y habitó Yitsjak junto a Beer-lajai-roí.” – Yitsjak toma el lugar de su padre después de su muerte. Ahora tenía la misma edad que su padre cuando salió de Jarán, cf. 12:4.

 Séptima aliyá, 26:12-18

25:17 “Estos fueron los años de la vida de Yishmael: ciento treinta y siete años; y expiró y murió, y fue reunido a su pueblo.” – Rashí dice que la palabra hebrea que ha sido traducida como “expiró”, “gueviá”, sólo es usada en referencia a hombres justos. Así que Yishmael murió como un hombre justo por haberse arrepentido de sus pecados.

Parashá 04 VaYerá

ט׳ במרחשון ה׳תשע״ד (October 13, 2013) por  
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Parashá 04 VaYerá

Génesis 18:1 – 22:24

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 18:1-14
  2. 18:15-33
  3. 19:1-20
  4. 19:21 – 21:4
  5. 21:5-21
  6. 21:22-34
  7. 22:1-24
  8. Maftir: 22:20-24

Haftará: 2 Reyes 4:1-37(A); 4:1-23(S)

Escritos Apostólicos: Marcos 4:21 – 6:56

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 4:21-41
  2. 5:1-20
  3. 5:21-43
  4. 6:1-29
  5. 6:30-56

VaYerá

Significa “y apareció”.

Primera aliyá, 18:1-14

El Eterno se aparece a Avraham por tercera vez mediante tres ángeles que le vienen a visitar. Avraham corre hacia ellos y se postra en la tierra en reconocimiento de Aquel que ellos representan. Les pide que no pasen de largo y les prepara alimento, les lava los pies y les ofrece el mejor lugar para reposar. Los ángeles preguntan por Sará y uno de ellos da el anuncio del nacimiento de un hijo por medio de ella dentro del año próximo. Sará escucha el mensaje y se ríe pensando en su cuerpo. HaShem pregunta por qué Sará se rió y añade: “¿Hay algo demasiado difícil para el Eterno?”. Luego promete que va a volver en el mismo tiempo señalado el próximo año y Sará tendrá un hijo.

Segunda aliyá, 18:15-33

Sará miente diciendo que no se ha reído y es corregida por el ángel.

Los hombres se levantan para ir a Sedom y Avraham los sigue para despedirlos. Mientras van caminando juntos, el Eterno le revela la causa por la cual él había venido de esa manera. El clamor del pecado de Sedom y Amorá es tan fuerte en los cielos que hace falta un juicio divino. Dos de los ángeles se van para Sedom y Avraham se queda hablando con uno de estos representantes de HaShem, pidiendo misericordia a favor de los justos en Sedom. Si hay diez justos en la ciudad, no será destruida.

Tercera aliyá, 19:1-20

Los dos ángeles llegan a Sedom por la tarde. Lot se levanta de su puesto de juez en la puerta y los recibe inclinándose hasta el suelo. Les ruega que se hospeden en su casa una noche, pero ellos no quieren. Prefieren quedarse en la calle durante la noche. Pero por la insistencia logra convencerles y así entran a comer panes sin levadura con él. Cuando se van a acostar todos los hombres de la ciudad rodean la casa pidiendo que se les entreguen los dos visitantes para tener relaciones homosexuales con ellos. Lot sale para hablar con ellos pidiendo que no obren perversamente con los huéspedes. Les ofrece sus dos hijas vírgenes en lugar de los varones, pero los hombres no lo aceptan y empiezan a ser violentos. Los dos ángeles intervienen metiendo a Lot en la casa. Luego cierran la puerta y hieren a los hombres con ceguera para que no la encuentren. Luego avisan a Lot que van a destruir la ciudad y le ordena sacar a sus familiares del lugar. Ninguno de ellos toma en serio la amenaza y al final los dos malajim tendrán que actuar, toman a Lot, su esposa y sus dos hijas y los saca y los pone fuera de la ciudad diciendo: “Huye por tu vida. No mires detrás y no te detengas en el valle. Escapa al monte para que no perezcas.” Pero Lot pide al Eterno permiso para huir a una ciudad pequeña que no está muy lejos para salvar su vida.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

El Eterno le concede lo que Lot ha pedido y decide no destruir la ciudad, llamada Zoar. El sol sale mientras va corriendo y en el momento de llegar HaShem hace llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego que destruye aquellas ciudades y todo el valle con todos los habitantes. La mujer de Lot mira atrás y es convertida en una estatua de sal.

Avraham se ha levantado y desplazado al lugar donde había estado delante del Eterno la tarde  del día anterior. Allí puede ver el humo de la destrucción de todo lo que hay en el valle.

Por temor Lot sale de la pequeña ciudad y se muda a una cueva en la montaña junto con sus dos hijas. Entonces la mayor toma la iniciativa de emborrachar a su padre para poder tener un hijo con él. La menor sigue su consejo y las dos quedan embarazadas por su padre sin que él se dé cuenta de ello. La mayor da el nombre Moav a su hijo y la menor le da el nombre Ben-amí. Los dos llegan a ser dos pueblos, el pueblo moabita y el pueblo amonita.

Avraham se muda de allí hacia la tierra del Neguev, en el sur. Otra vez Avraham miente acerca de su esposa y Sará es tomada por el rey de Guerar como mujer. Sin embargo, el Eterno le envía un mensaje de advertencia en el sueño y la mujer es devuelta a su marido junto con ovejas, vacas, siervos, siervas y mucha plata y Avraham recibe permiso para habitar en todo su territorio. Avraham ora por el rey para que no muera y por todas las mujeres de su reino para que sean sanadas de la esterilidad que les ha venido por causa de Sará.

El Eterno visita a Sará de manera que pueda concebir y dar a luz un hijo a Avraham en el tiempo de una fiesta señalada y Avraham le pone el nombre de Yitsjak. A los ocho días el padre circuncida a su hijo conforme la mandato de Elohim.

Quinta aliyá, 21:5-21

Avraham tiene 100 años cuando nace Yitsjak, que significa “reirá”. Sará dice que Elohim le ha hecho reír y que todos los que lo oigan se reirá. El niño crece y cuando es destetado Avraham le hace un gran banquete. Yishmael trata mal a su hermanastro pequeño y al verlo su madre le dice a su marido que eche fuera a la sierva con su hijo. Al principio Avraham no quiere, pero Elohim le dice que escuche la voz de Sará. La descendencia será llamada por Yitsjak, pero también Yishmael será una nación grande por ser descendiente de Avraham.

Avraham entrega provisión a su esposa Hagar y la despide junto con su hijo. Cuando se van por la estepa de Beer-Sheva el agua se acaba. Ella deja a su hijo adolescente debajo de un arbusto y se va lejos para no verlo morir. Allí ella llora. Elohim estucha la voz del joven y un malaj de Elohim llama a Hagar desde el cielo dándole aliento. Entonces Elohim abre sus ojos y puede ver un pozo de agua de modo que pueda salvar al joven. Elohim está con el muchacho de modo que llega ser un arquero de la estepa. Luego su madre le toma una mujer de Egipto.

Sexta aliyá 21:22-34

A al ver que Elohim está con Avraham viene el rey de los filisteos Avimelej con su general Ficol para hacer un pacto de amistad con él. Avraham está de acuerdo y hacen el juramento. Avraham toma siete corderas del rebaño y las entrega a Avimelej como señal de que él había cavado un pozo en ese lugar. Por eso le llamaron con el nombre Beer-Sheva, el pozo de los siete o el pozo del juramento.

Después Avraham planta un huerto en Beer-Sheva y allí invoca el Nombre del Eterno. Se queda en la tierra de los filisteos durante muchos años.

Séptima aliyá 22:1-19

Elohim pone a prueba a Avraham pidiéndole que sacrifique a su único hijo sobre un altar en la tierra de Moriá. El obedece levantándose muy de mañana y sale de viaje con su hijo y dos de sus mozos hasta llegar al lugar que Elohim le ha dicho, tres días más tarde. Dice a sus mozos que se queden esperándoles hasta terminar la adoración. Pone la leña sobre su hijo toma el fuego y el cuchillo y se dirigen al lugar señalado. Yitsjak pregunta por el cordero para el sacrificio. Avraham le contesta que Elohim verá el cordero para el sacrificio de ascensión y así van juntos. Avraham edifica un altar en el monte, arregla la leña, ata a su hijo y lo pone sobre el altar sobre la leña. Luego toma el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el malaj del Eterno le llama desde el cielo ordenándole que no mate al joven ni le haga daño porque ahora ha mostrado que teme a Elohim por no rehusarle su único hijo.

En ese momento Avraham puede ver un carnero trabajo con los cuernos en un matorral. Este animal es ofrecido en lugar del hijo. El sitio donde ocurrió fue nombrado Yahweh Yiré, el Eterno proveerá.

Luego llama el malaj por segunda vez desde el cielo transmitiendo las palabras del Eterno que prometen muchísima bendición y sobreabundancia de descendencia. En la descendencia de Avraham serán bendecidas todas las naciones de la tierra por causa de su obediencia. Luego vuelven a Beer-Sheva y habitan allí un tiempo. Allí llegan noticias a oídos de Avraham de que su hermano Najor ha recibido ocho hijos de su esposa. También tiene una nieta, Rivká.

Comentarios

¿Cuales fueron las 10 pruebas que Hashem le puso a Abraham?

Existen dos opiniones sobre cuales fueron las diez pruebas de Abraham.

Según Pirkei de Rabi Eliezer enumera las siguientes:

1. Nimrod intenta asesinar a Abraham y se oculta durante 13 años.

2. Abraham es arrojado al calderón de Ur Kasdim.

3. Abraham debe abandonar su tierra.

4. Hay hambre en la tierra de Canaan.

5. Sara es capturada por el Faraon.

6. La guerra contra los 4 reyes que capturaron a Lot.

7. El pacto de Bein Habetarim donde se le mostró a Abraham los 4 exilios de sus descendientes.

8. La mitzva de circuncidarse a si mismo y a su hijo.

9. La orden de expulsar a Ishmael y a su madre.

10. La Akeda, la orden de ofrecer a su hijo como sacrificio.

Según Maimonides, el Rambam , enumera solo las mencionadas en la Torá

1 Abraham debe abandonar su tierra.

2. Hay hambre en la tierra de Canaan.

3. Sara es capturada por el Faraon.

4. La guerra contra los 4 reyes que capturaron a Lot.

5. El tomar a Hagar como esposa.

6. La mitzva de circuncidarse a si mimo.

7. Sara es llevada al palacio de Avimelej.

8. La expulsión de Hagar.

9. La expulsión de Ishmael.

10. La Akeda.

 

Primera aliyá, 18:1-14

18:1-3 “Y HaShem se le apareció en el encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día. Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra y dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.” – El Talmud cuenta que esto ocurrió tres días después de la circuncisión, cuando el dolor de la herida era mayor.

Según el Talmud aquí había dos tipos de manifestación sobrenatural, primero una manifestación de la Shejiná del Eterno, Su directa presencia, y luego hubo una visita de tres malajim, ángeles. Los tres ángeles serían: Mijael, que vino a anunciar el nacimiento de Yitsjak; Gavriel, que vino para destruir a Sedom y sus ciudades; Rafael, que vino para sanar a Avraham de la herida de su circuncisión. Luego sigue contando el Talmud que Mijael acompañó a Gavriel para destruir a Sedom.

El Midrash, por el contrario, dice que Mijael se fue al cielo después de su misión de avisar a Avraham acerca del nacimiento de Yitsjak y que Rafael fue a Sedom para sacar a Lot junto con Gavriel que fue para destruir las ciudades.

La Torá dice que vienen “tres hombres” en hebreo “shloshá anashim”. Más adelante vemos que dos de los tres se alejan y van hacia Sedom y uno de los tres se queda con Avraham. En el capítulo 19 verso 1 está escrito:

 

“Llegaron, pues, los dos ángeles (“malajim”) a Sedom al caer la tarde…”

 

La palabra “málaj”, en plural “malajim”, significa simplemente “mensajero, enviado, embajador”. Por esto, a simple vista, cuando aparece esa palabra en el hebreo, no sabemos si se está refiriendo a hombres de la tierra o a los ángeles enviados del cielo.

 

Sin embargo este contexto muestra una manifestación celestial extraordinaria.

 

La expresión “Señor mío” es la traducción de la palabra hebrea “Adonai” que aparece en los manuscritos hebreos que se están usando actualmente. Pero, según el Dr. James Trimm hay 134 lugares en el Tanaj donde ha habido una manipulación del textode manera que el Tetragrámaton (YHWH) haya sido sustituido por Adonai, y este versículo es uno de ellos. Parece que este cambio fue hecho por los escribas con el propósito de no “confundir” a los lectores para que no pensaran que las personas en los relatos de la Torá pronunciaban literalmente el Nombre “inefable”.

Entonces, Avraham está diciendo “YHWH” a esta visita extraordinaria, si recuperamos el texto original. La pregunta surge si Avraham está diciendo “YHWH” a los tres malajim o a uno de los tres.

¿Será posible que uno de ellos fuera el mismo YHWH manifestado en un cuerpo visible?

Más adelante en el texto vemos que los dos malajim se fueron hacia Sedom uno se quedó, y el que se quedó es llamado YHWH.

Hay cinco lugares donde el texto en Génesis 18-19 ha sido manipulado. En los versos 18:3, 27, 30, 32 y 19:18, los escribas han cambiado la palabra original “YHWH” por “Adonai”.

Si recuperamos el texto original, vemos, por tanto, que Avraham hablaba con el mensajero que se había quedado con él, cuando los otros dos se habían ido hacia Sedom, y le llamó “YHWH”.

En Génesis 18:22-23 está escrito:

“Y se apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sedom, mientras Avraham estaba todavía de pie delante de YHWH. Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?”

La Torá dice claramente que el que se queda con Avraham es YHWH.

En los versículos 26-27, 30, 32 está escrito:

“Entonces YHWH dijo: Si hallo en Sedom cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos. Y Avraham respondió, y dijo: He aquí, ahora me he atrevido a hablar a YHWH (texto original recuperado), yo que soy polvo y ceniza… No se enoje ahora YHWH (texto original recuperado), y hablaré… No se enoje ahora YHWH (texto original recuperado), y hablaré sólo esta vez…”

Vemos en este texto que Avraham pronunciaba el Nombre Sagrado varias veces hablando directamente a aquel “hombre” que estaba de pie delante de él.

En 18:33 está escrito:

“Y YHWH se fue tan pronto como acabó de hablar con Avraham; y Avraham volvió a su lugar.”

 

En 19:27 está escrito:

“Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de YHWH.”

La Palabra dice que YHWH se fue y Avraham volvió a su lugar. Vemos que aquí hubo una clara manifestación corporal de YHWH, como está escrito en 18:1:

“Y YHWH se le apareció…”

¿Era un ángel o YHWH mismo el que se le apareció?

Si miramos en el capitulo 18 vemos que no se mencionan los tres como “malajim” (ángeles) sino como “anashim” – “hombres”, cf. v. 2, 16. En el hebreo hay más de cinco diferentes palabras para hombre y una es “ish” que es la forma singular de “anashim”. La palabra “ish” también puede significar un ser espiritual superior, a diferencia de otras palabras que son usadas para hablar del hombre terrenal.

Luego vemos en el siguiente capítulo que los dos que se fueron a Sedom son llamados “malajim” (ángeles), v. 3, 15. Parece que había una diferencia entre aquel “hombre” que se quedó con nuestro padre Avraham, y los dos que se fueron a Sedom, puesto que el “hombre” que se quedó con Avraham no fue llamado “málaj” como los otros dos, sino “hombre” en los versículos 2 y 16, y “YHWH” en los versículos 1, 3, 13, 17, 20, 22, 26, 27, 30, 32, 33.

También está escrito que YHWH dijo que iba a descender a Sedom para ver si habían hecho en todo conforme a su clamor, el cual había llegado hasta Él, cf. v 21.

El texto dice que YHWH bajó a Sedom. ¿Cómo lo hizo? Hay dos opciones.

Primera opción:

Los dos malajim bajaron a Sedom con la autoridad de YHWH para salvar a Lot y ejecutar el juicio decretado. De esta manera YHWH bajó a Sedom representado por los dos “hombres” o “malajim” y destruyó a la ciudad por medio de ellos.

En 19:12-13 está escrito:

“Entonces los hombres dijeron… vamos a destruir este lugar, pues su clamor ha llegado a ser tan grande delante de YHWH, que YHWH nos ha enviado a destruirlo.”

Según este texto los dos malajim fueron enviados para destruir la ciudad, no sólo uno, como dice el Talmud.

Sin embargo, estos dos “hombres” no se identifican a sí mismos como YHWH, como hacía el otro que se había quedado con Avraham el día anterior. Esto nos da pie a pensar en otra interpretación.

La segunda opción:

El texto de 18:33 no dice que YHWH subió, como en otros textos que hablan de apariciones de Elohim o YHWH, ver 17:1, 22 y 35:9, 13. Solamente dice que YHWH “se fue”. Esto nos da pie a pensar que no volvió al cielo sino que se fue a Sedom, según lo que había dicho antes, v 21.

De esa manera es posible que ese YHWH que había hablado con Avraham luego habló directamente con Lot y que Lot no habló con JHWH representados en los dos “hombres” que le sacaron de allí. Esto vemos en 19:18-22 donde Lot está orando directamente a YHWH, según el texto original recuperado del versículo 18 que fue cambiado por los escribas.

Está escrito en 19:22a.

“Date prisa, escapa allá, porque nada puedo hacer hasta que llegues allí.”

En 19:24 está escrito:

“Entonces, YHWH hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de YHWH desde los cielos.”

Parece que ese YHWH que estaba hablando cara a cara con nuestro padre Avraham, era el mismo que luego bajó a Sedom y Amorá, para hacer llover azufre y fuego, “de parte de YHWH desde los cielos”.

Hay otros textos donde también hay una manifestación similar de un YHWH en el cielo y un YHWH Katán (pequeño) manifestado en la tierra, cf. Zacarías 2:11; 12:10; 14:5; Isaías 48:15-16.

Rashí comenta sobre Génesis 19:24 que, cuando dice “de parte de YHWH”, constituye una manera de hablar típico de los versículos de la Torá. También se puede ver en Génesis 4:23, donde Lémej dijo: “Mujeres de Lémej (no mujeres mías), prestad oído a mis palabras.” Y en 1 Reyes 1:33 David se refirió a sí mismo cuando dijo: “Tomad con vosotros a los siervos de vuestro señor (no “mis siervos”)”. También en Ester 8:8 el rey Ajashverosh dijo: “En nombre del rey (no “mi nombre”)”. En este caso también, en el versículo dice “de parte de YHWH”, en lugar de: “de parte de Él”, que hubiera sido lo normal.

Sin embargo los Targumim dan otra interpretación a este tipo de doble manifestación del Eterno. Y también nos dan una idea de cómo el Judaísmo del tiempo del segundo templo comprendía estos múltiples pasajes de YHWH.

En los pasajes donde hay más de un YHWH implicado en el texto, o donde YHWH es visto como una persona humana, los Targums sustituyen YHWH por la frase “La Palabra de YHWH”. La palabra aramea para “palabra”es “Memrá”

Por ejemplo, en Génesis 19:4 la traducción del texto hebreo dice:

“Entonces, YHWH hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de YHWH desde los cielos.”

Y el Targum Yonatán lo parafrasea de esta manera:

“Y la Palabra de YHWH hizo descender sobre los pueblos de Sedom y Amorá azufre y fuego de YHWH en el cielo.”

Tenemos otro ejemplo en Éxodo 24:1 donde está escrito:

“Entonces dijo a Moshé, sube a YHWH…”

 

El Targum Yonatán, ha escrito en Éxodo 20:1:

“Y la Palabra del YHWH habló todas estas palabras gloriosas…”

Por lo tanto, la conclusión es que en Éxodo 24:1 es “la Palabra de YHWH” el que dice a Moshé que suba a YHWH.

El Targum Onkelos dice en Génesis 15:6:

“Y Avraham confió en la Palabra (“Memrá”) de YHWH, Y Él lo contó por justicia.”

Según la traducción de Génesis 22:14 Avraham oró en el nombre de la Palabra de YHWH según está escrito en el Tárgum de Yerushalayim:

“Y Avraham adoró y oró en el nombre de la Palabra (“Memrá”) de YHWH, y dijo, ‘Tú eres YHWH, el que me ve, pero Tú no puedes ser visto.’”

Según este texto Avraham ora “en el nombre de la Palabra de YHWH” al YHWH que “no puede ser visto.” Aquí es aparente que hay dos YHWHs. Avraham está orando en el nombre de la Palabra de YHWH, pero está orando al YHWH que no puede ser visto. Esta idea es reforzada en los siguientes textos:

“Y Hagar adoró y oró en el nombre de la Palabra (Memrá) de YHWH que se había revelado Él mismo a ella…” (Jerusalem Targum, Génesis 16:13)

En el Targum Onkelos sobre Génesis 28:20-21está escrito:

“Y Yaakov hizo un voto, diciendo, ‘Si la Palabra (Memrá) de YHWH es mi apoyo, y me guarda en el camino que voy, y me da pan para comer, y vestido para vestir,  de manera que vuelva otra vez a la casa de mi padre en paz; entonces, la Palabra (Memrá) de YHWH será mi Elohim.’”

Los Escritos apostólicos nos revelan algo más acerca de esta Palabra del Eterno que se revela en la tierra como un YHWH Katán.

En Juan 1:1-3 y 14 está escrito:

“En el principio existía el la Palabra, y la Palabra estaba con Elohim, y la Palabra era Elohim (en cuanto a función). Este estaba en el principio con Elohim. Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho… Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.”

En 1 Juan 1:1-2 está escrito:

“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca la Palabra de vida (pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó)”

Aquí parece que esa Palabra de vida no había sido manifestada hasta que Yeshúa vino y fue hecho Mashíaj.

 

En Hechos 2:36 está escrito:

“Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Yeshúa a quien vosotros crucificasteis, Elohim le ha hecho Adón y Mesías.”

Aquí dice que Yeshúa fue hecho Mesías por el Eterno. ¿Cuándo Yeshúa fue hecho Mesías? ¡Cuando el Espíritu de Mashíaj vino sobre él en toda su plenitud! Entonces fue manifestada esa Palabra de vida que estaba desde el principio.

18:8 “Tomó también cuajada y leche y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol mientras comían.” – La palabra hebrea traducida como “cuajada” es “jemá”que, según Rashí, significa la grasa de la leche que se toma de su superficie. Cuando las Escrituras hablan de leche se refiere en primer lugar a la leche de cabra.

Según la halajá judía está prohibido comer alimentos con mezclas de carne y leche y sus derivados. Los textos en que se basa están en Éxodo 23:19; 34:26 y Deuteronomio 14:21.

Los rabinos sacan tres diferentes prohibiciones de estos textos:

  • ·cocer carne junto con leche

·comer este tipo de mezcla

·sacar beneficio de ese tipo de mezcla.

Está permitido comer primero productos lácteos y luego, después de haber limpiado la boca y

comido algo de pan, comer productos cárnicos. Sin embargo, si se come queso duro es preferible esperar más tiempo.

Al comer carne habrá que esperar entre 3-8 horas antes de comer productos lácteos, dependiendo de cuál de las diferentes tradiciones existentes uno sigue.

La prohibición de la Torá se refiere solamente a la carne y la leche de mamíferos limpios, no aves.

Los judíos karaitas, que no aceptan la halajá, ni las tradiciones de los hombres, dicen que esta prohibición no se refiere a las mezclas de carne y leche, sino solamente a lo que dice el texto de la Torá, no cocer la el cabrito en la leche de su madre.

Contra este argumento se puede levantar varias objeciones:

o   Muchos de los mandamientos de la Torá han sido expresados tomando ejemplos particulares sin que sea limitada su aplicación solamente a ese ejemplo, sino para mostrar una verdad general aplicable a situaciones y cosas similares.

o   Los eruditos desde antaño han interpretado estos textos de forma general, aplicándolo no solamente al caso particular de no cocer una cría en la leche de su madre, sino a no mezclar productos cárnicos con productos lácteos.

o   La ciencia médica muestra que no es saludable para la digestión este tipo de mezclas. Las carnes necesitan el ácido para disolverse y la leche es una base que es contraproducente al ácido.

o   Una costumbre que se ha practicado durante mucho tiempo por muchas personas dentro de Israel se convierte en ley, según Génesis 32:32. Cf. 1 Corintios 11:16.

Durante la edad media esta prohibición se extendió en incluir también carne blanca, de aves, por la prohibición que los judíos en Europa tenían para comprar de día. Para evitar que se equivocaran a la hora de comprar y preparar la carne de noche, los rabinos pusieron la cerca de protección alrededor de la Torá de manera que prohibieron usar cualquier carne, roja o blanca, junto con leche. Esa costumbre se ha extendido en el mundo judío y la mayoría de los judíos practicantes la siguen.

Volviendo al texto. Podemos ver como Avraham ofrece tanto productos lácteos como cárnicos a los tres visitantes. ¿No seguía nuestro padre los mandamientos?

En Génesis 26:5 está escrito:

“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”

La palabra hebrea traducida como “leyes” es “torot”, la forma plural de torá, instrucción. El Eterno no cambia sus leyes de un día para otro, ni de una generación a otra, ni de un siglo a otro ni de un milenio a otro, ni de una edad a otra. Sus leyes para los hombres siguen siendo las mismas mientras duren el cielo y la tierra, cf. Mateo 5:18. Así que las leyes de kashrut (lo que es apto para uso humano) deberían haber sido guardados por nuestro padre Avraham. ¿Cómo podemos explicar esta aparente contradicción?

Hay varias opciones de interpretación:

·Antes de la entrega de la Torá escrita en Sinai los hombres hacían cosas que después no se les permitían. Por esto en tiempos de Avraham se mezclaba carne con leche.

  • ·La interpretación rabínica no está de acuerdo a la Torá, puesto que la Torá sólo habla de no cocer un cabrito en la leche de su madre. Así que Avraham no seguía el mandamiento rabínico, sino el de la Torá.
  • ·Avraham ofreció dos tipos de menú a los visitantes, y podían elegir entre comer leche o carne, pero no ambos.
  • ·Avraham ofreció primero los productos lácteos, y luego los cárnicos.

La última interpretación concuerda bien con el texto que primero menciona los productos lácteos y luego los cárnicos. Es posible que nuestro padre primero ofreció los productos lácteos que normalmente no necesitan tiempo para ser preparados para que pudieran empezar a comer mientras iba preparando la carne. Rashí dice: “En el orden en que iba preparando la comida la ofrecía a ellos.”

El texto no constituye una evidencia de que comieron leche con carne juntos. Tampoco se puede usarlo para probar lo contrario.

18:10 “Y dijo: Ciertamente volveré a ti por este tiempo el año próximo; y he aquí, Sará tu mujer tendrá un hijo. Y Sará estaba escuchando a la puerta de la tienda que estaba detrás de él.” – La expresión hebrea traducida como “por este tiempo el año próximo” hace referencia a un tiempo específico. No es cualquier tiempo del cual se habla, sino un tiempo marcado en el anuario del Eterno, en una de sus fiestas señaladas, según Levítico 23.

18:12 “Y Sará se rió para sus adentros, diciendo: ¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?” – Rashí dice que el texto significa que Sará se rió pensando en su vientre y sus pechos que ya estaban secos.

“mi señor” – En hebreo adoní. ¡Qué manera respetuosa de llamar a su esposo!

En 1 Pedro 3:6 está escrito:

“Así obedeció Sará a Avraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temor.”

18:14 “¿Hay algo demasiado difícil para HaShem? Volveré a ti al tiempo señalado, por este tiempo el año próximo, y Sará tendrá un hijo.” – La palabra hebrea que fue traducida como “tiempo señalado” es “moed” que tiene que ver con las fiestas del Eterno presentadas en Levítico 23. Así que en una de esas fiestas anuales tenía que nacer Yitsjak. Tanto el texto del 18:6 como 19:3 nos indica que fue durante la fiesta de los panes sin levadura. La tradición ubica el nacimiento de Yitsjak el 15 de Nisán, el mismo día cuando el pueblo de Israel más adelante saldría de Egipto.

Segunda aliyá, 18:15-33

18:15 “Pero Sará lo negó, porque tuvo miedo, diciendo: No me reí. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.” – Aquí vemos que Sará mintió a la hora de dar testimonio ante las autoridades. La razón fue que sentía temor. De este texto surgió por tanto la halajá de que una mujer no puede ser llamada como testigo ante un Beit Din (corte de justicia), pues aun la más justa entre ellas negó la verdad por temor.

18:19 “Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de HaShem, haciendo justicia y juicio, para que HaShem cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.” – Vemos que la condición para que las promesas pueden ser cumplidas para los hijos de Avraham es que se transmita a los hijos el camino de justicia. Hay muchos otros textos que hablan de lo mismo, cf. Éxodo 10:2; 12:26-27; 13:8, 14; Deuteronomio 4:9, 10; 6:7, 20-25; 11:19; 32:46; Salmo 78:5-7; 44:1; Proverbios 22:6.

18:23 “Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?” – La palabra hebrea traducida como “se acercó” es “vayigash”. Esta palabra es usada en tres sentidos:

  • · Guerrear, cf. 2 Samuel 10:13.

· Humillarse, cf. Génesis 44:18.

·Interceder, cf. 1 Reyes 18:36.

 

Con todas estas intenciones Avraham se acercó al Eterno. En los versículos 23-26 hay un desafío del Eterno, en los versículos 27-29 hay humillación y en los versículos 30-32 predomina la intercesión.

18:32 “Entonces dijo Avraham: No se enoje ahora HaShem, y hablaré sólo esta vez; tal vez se hallen allí diez. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los diez.” – ¿Por qué Avraham no bajó más? El Midrash cuenta que como HaShem no salvó la generación del diluvio por causa de ocho personas justas, no valdría la pena intentar bajar más.

En las Escrituras el número diez representa la totalidad. En Génesis 1 aparece la frase “dijo Elohim” diez veces, en relación con la creación de todo. Diez justos representarían a toda la ciudad de Sedom. Diez mandamientos representan toda la Torá. Diez espías representaban a todo el pueblo. El diezmo representa todos los ingresos etc. En el judaísmo se necesita diez varones justos para poder constituir un “minyán”, una asamblea legal representativa para todo Israel. Tanto para la oración en la sinagoga como para ciertos trámites legales se considera necesario tener un “minyán”.

Tercera aliyá, 19:1-20

19:1  “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sedom al caer la tarde, cuando Lot estaba sentado a la puerta de Sedom. Al verlos, Lot se levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra” – El hecho de estar sentado en la puerta significa que ocupaba un puesto importante de concejal en la municipalidad de la ciudad. En esa época el gobierno de las ciudades estaba sentado en las puertas. Así que cuando el Mesías dice que las puertas del sheol no prevalecerían contra la congregación edificada por él (Mateo 16:18), es un hebraísmo que  hace referencia a los gobiernos de los gentiles que no van a poder impedir el crecimiento y triunfo de la Congregación Mesiánica.

Rashí destaca el hecho de que la palabra hebrea para “estaba sentado”, “yoshev”, está escrita de forma defectiva, sin la vav. Esto indica que en ese mismo día Lot había sido nombrado juez en Sedom.

Lot se levantó ante estas personas en señal de respeto. En el judaísmo se sigue la regla de levantarse ante personas de mayor rango. En Levítico 19:32 está escrito:

“Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Elohim temerás; yo soy HaShem.”

Los ancianos deben ser honrados por los más jóvenes. El no levantarse cuando un padre o un anciano entra en la habitación constituye una falta de respeto en Israel.

En Job 29:7-10 está escrito:

“Cuando yo salía a la puerta de la ciudad, cuando en la plaza tomaba mi asiento, me veían los jóvenes y se escondían, y los ancianos se levantaban y permanecían en pie. Los príncipes dejaban de hablar y ponían la mano sobre su boca; la voz de los nobles se apagaba, y la lengua se les pegaba al paladar.”

Esta es la manera de tratar a una persona que tiene un rango superior, por ser padre o abuelo, por su edad, por su posición de autoridad en la sociedad o en la comunidad de creyentes etc. Cada uno de estos puestos representan al Eterno y al mostrar respeto a ellos de una manera visible se está honrando a Elohim, que es el juez supremo que ha delegado de su autoridad a estas personas dándoles el puesto que tienen. El respeto que uno tiene al Eterno tiene que ser manifestado ante las autoridades que han sido puestas por él.

Según el Midrash había una ley en Sedom que prohibía a los habitantes recibir a los extranjeros. Lot desafió esta ley y recibió a los transeúntes.

“se postró” – La raíz de esta palabra hebrea es “shajá”que significa “inclinarse en reverencia”. La palabra fue traducida al griego como “proskuneo” que tiene el mismo significado. Ninguna de estas palabras corresponde a la palabra española adorar en el sentido “inclinarse en respeto ante el Altísimo”. Pueden ser entendidos de esta manera cuando son usadas en relación con el culto al Eterno, pero no es el sentido principal de estos términos. Si “shajá” hubiera significado adorar, constituiría un pecado el hecho de que Lot se inclinara hasta la tierra ante estos ángeles del Altísimo.

Un estudio minucioso de estos dos términos nos revelan que cuando se habla en las traducciones cristianas de adoración a Yeshúa o al Hijo de Elohim, no es necesario que ese sea el significado de estas palabras. Es un resultado de la doctrina católica de la trinidad que ha dado color a las palabras traducidas.

Al revisar el libro de Revelación se ve que el Cordero no recibe la adoración, sólo el Padre. No está permitido adorar al Hijo como se adora al Padre, porque al adorar se está reconociendo la máxima autoridad, y el Hijo no la tiene. El Padre está sobre él y al adorar al Hijo se está despreciando al Padre que le dio al Hijo toda autoridad.

Según Filipenses 2 toda rodilla tiene que doblarse EN el nombre de Yeshúa. No significa que tienen que doblarse ante Yeshúa, sino ante el Padre en el nombre de Yeshúa, lo cual significa que por medio de Yeshúa todos reconocerán la autoridad máxima del Padre. Y así el Padre será glorificado por medio del Hijo, como está escrito en Filipenses 2:11:

“y toda lengua confiese que Yeshúa HaMashíaj es Adón, para gloria de Elohim Padre.”

Esto es una cita de Isaías 45:23-25 que dice:

“Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. De mí dirán: “Sólo en YHWH hay justicia y fuerza.” A El vendrán y serán avergonzados todos los que contra El se enojaron. En el Eterno será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.”

Ahora, se puede inclinar ante el Hijo en reverencia para reconocer la autoridad que ha recibido del Padre, pero no para ponerle en el lugar del Padre. En el judaísmo un hijo nunca puede estar por encima de su padre o reemplazar a su padre durante su vida. El cristianismo ha reemplazado al Padre al cantar al Hijo como si fuera el Mayor. Es tiempo de denunciar esta falta de respeto al Rey eterno, inmortal, invisible, único Elohim, que merece honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

19:15 “Y al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, para que no seáis destruidos en el castigo de la ciudad.” – En este texto hay una palabra sumamente interesante. Es la palabra hebrea “hanimtsaot” que se traduce como “las que se encuentran”. La idea es que HaShem había encontrado a estas dos hijas de Los. El Midrash usa la regla de “guezerá shavá” –similitud de expresiones– para conectar este texto con el Salmo 89:20 donde habla de David que fue encontrado por el Eterno, como está escrito:

“He hallado a David mi siervo; lo he ungido con mi óleo santo”

El Midrash hace la pregunta:

“¿Dónde lo hallé (a David)?”, y luego contesta: “¡En Sedom!”.

Esto requiere una explicación. Las dos hijas de Lot tuvieron dos hijos que llegaron a ser dos pueblos, los pueblos Moav y Amón. Más adelante la moabita Rut entra en la congregación de Israel por el casamiento con Boaz y se convierte en una de los ancestros del rey David y el Mesías. De la misma manera el rey Shlomo se casa con una amonita, Naamá, y engendra a Rejavam (Roboam), cf. 1 Reyes 14:21, 31; 2 Crónicas 12:13. El rey Rejavam es uno de los padres del Mesías.

Así que los ancestros del Mesías estaban en Sedom. Esta fue una de las razones por las que los ángeles tenían que ir allí a salvar a Lot y a sus hijas. Allí HaShem encontró a David y a Ben David, el Hijo de David.

La mujer de Lot era de Sedom y así hubo una conexión genética entre este malvado pueblo y el Mesías. ¡En el cuerpo del Mesías había genes que venían de Sedom! De esta manera el Mesías Yeshúa podía también hacer tikún, rectificación por sus ancestros, y llevar su pecado en su cuerpo y morir también por ellos para que hubiera una posibilidad de teshuvá, arrepentimiento, y perdón como está escrito en Mateo 11:23-24:

“Y tú, Kafarnaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Sheol descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sedom, ésta hubiera permanecido hasta hoy. Sin embargo, os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sedom que para ti.”

En Deuteronomio 23:3-4 está escrito:

“Ningún amonita ni moabita entrará en la asamblea de HaShem; ninguno de sus descendientes, aun hasta la décima generación, entrará jamás en la asamblea de HaShem, porque no fueron a vuestro encuentro con pan y agua en el camino cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Bil´am, hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.”

¿Cómo es posible entonces que estas dos mujeres, Rut y Naamá, que eran de estos dos pueblos, Moav y Amón, pudieran entrar en Israel y, además, ser ancestros del Mesías?

Según el Talmud, Boaz, que se casó con Rut, fue el mismo que el juez Ivtsán de Beit-Lejem, (Jueces 12:8). El, o algún juez anterior, había establecido que el mandamiento de la prohibición a los moabitas y amonitas sólo era aplicable a los varones, no a las mujeres. Así se había establecido una halajá de hombres que aplicaba la Torá en esa situación actual en la que vivían. Uno puede poner en cuestionamiento esa halajá, y seguramente no faltaban voces que dudaban de la autenticidad de David para tener el derecho al trono de Israel. Pues la madre de su abuelo era moabita, cf. Rut 4:22; Salmo 69:8.

El juez y gran profeta Shmuel confirmó la halajá hecha por los jueces de Israel al ungir a David como rey en Israel. Esto lo hizo por orden divina. Así que el Eterno mismo apoyó la halajá hecha por los hombres que excluían a las mujeres de los dos mandamiento de Deuteronomio 23:3-4.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

19:26 “Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás  y se convirtió en una columna de sal.” – El ángel había dicho claramente en el versículo 17 que no miraran atrás para ver la destrucción de Sedom y las demás ciudades del valle. ¡Qué importante es hace caso a los detalles de los mandamientos del Eterno! El Mesías dijo que nos acordáramos de la mujer de Lot, como está escrito en Lucas 17:32:

“Acordaos de la mujer de Lot.”

Sin embargo a Avraham se le dio el permiso de contemplar toda esta destrucción.

19:27 “Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de HaShem” – Avraham tenía la costumbre de orar por la mañana. La Torá presenta a Avraham como el que se levanta por la mañana para orar, a Yitsjak como el que ora por la tarde, cf. Génesis 24:63, y Yaakov como el que ora por la noche, cf. Génesis 32:24. De esta manera hay tres momentos para los sacrificios en el templo, mañana, tarde y noche. En cada uno de esos sacrificios había oraciones, cf. Lucas 1:10. Así que la oración de shajarit, de la mañana, fue instituido por nuestro padre Avraham, la oración de minjá, de la tarde, fue instituido por nuestro padre Yitsjak, y la oración de arvit, de la noche, fue instituido por nuestro padre Yaakov, cf. Salmo 55:17; Daniel 6:10.

19:31 “Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra.” – Según el Midrash, ellas pensaban que ya no quedaban hombres en la tierra, como en el diluvio, y tenían el buen deseo de preservar la raza humana. Sus acciones eran malas pero sus motivos eran buenos, y por eso sus descendientes son bendecidos por el Eterno, a pesar de su pecado.

19:37-38 “Y la mayor dio a luz un hijo, y lo llamó Moav; él es el padre de los moabitas hasta hoy. Y en cuanto a la menor, también ella dio a luz un hijo, y lo llamó Ben-amí; él es el padre de los amonitas hasta hoy.” – La mayor no tenía vergüenza de lo que había hecho con su padre, y llamó a su hijo “Del padre”. La menor era más discreta y llamó a su hijo “Hijo de mi pueblo”. Más adelante, cuando los hijos de Israel van a entrar en la tierra prometida, reciben la orden de no maltratar a los dos pueblos Moav y Amón. Pero hay una diferencia en el trato, según está escrito en Deuteronomio 2:9a y 19a:

“Entonces HaShem me dijo: “No molestes a Moav, ni los provoques a la guerra… Y cuando llegues frente a los hijos de Amón, no los molestes ni los provoques…””

La prohibición en cuanto a Amón es más severa que la de Moav. Tenían el derecho de provocar a Moav, pero no hasta una guerra, pero a Amón no podían provocar de ninguna manera.

20:1a “Y Avraham partió de allí…” – Como Avraham se dedicaba a atender a los viajeros en la estepa dándoles comida y cobijo para así poder hablarles del Eterno, tuvo que salir de la región de Sedom, porque ya nadie pasaba por allí. El Midrash cuenta que los rumores del incesto de Lot también le afectaban por ser su pariente y ya no quería estar cerca de allí.

20:2 “Y Avraham dijo de Sará su mujer: Es mi hermana. Entonces Avimelej, rey de Guerar, envió y tomó a Sará.” – En tres meses Sará había rejuvenecido de tal manera que fue muy atractiva a pesar de sus 89 años de edad. El rey filisteo la secuestra para casarse con ella. Esto constituye un ataque muy grave contra la promesa del hijo que iba a nacer el año siguiente. El Eterno interviene y arregla la situación.

20:7 “Ahora pues, devuelve la mujer al marido, porque él es profeta y orará por ti, y vivirás. Mas si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.” – Avraham es llamado profeta, en hebreo “naví”. Es la primera vez que la palabra aparece en las Escrituras. El Salmo 105:15 hace referencia a este momento en la vida de Avraham, como está escrito:

“No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.”

En este texto vemos que una de las tareas más importantes de un profeta es la intercesión por los necesitados. Avraham tenía que orar por un pueblo y un rey que había secuestrado a su esposa. Y cuando oró por los gentiles HaShem sanó a su esposa.

 

 

En Job 42:10 está escrito:

“Y HaShem restauró el bienestar de Yov cuando éste oró por sus amigos; y HaShem aumentó al doble todo lo que Yov había poseído.”

20:12 “Además, en realidad es mi hermana, hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y vino a ser mi mujer.” – Según Rashí Sará era nieta de Teraj. La palabra hebrea para padre, “av”, puede ser también abuelo, tatarabuelo etc. La palabra hebrea para hija, “bat”, puede significar también nieta, bisnieta etc. Según el Tárgum y el libro de Yashar Sará fue la hija del tío de Avraham.

21:2 “Y Sará concibió y dio a luz un hijo a Avraham en su vejez, en el tiempo señalado que Elohim le había dicho.” – Los rumores de que el padre del niño fuera Avimelej fueron apagados por el hecho de que el hijo era idéntico a su padre. Más adelante el siervo de Avraham, Eliezer, se confundió y pensaba que Yitsjak era su señor, cf. 24:65.

Quinta aliyá, 21:5-21

21:8 “Y el niño creció y fue destetado, y Avraham hizo un gran banquete el día que Yitsjak fue destetado.” – Según Rashí, el niño no fue destetado por falta de leche de su madre, sino porque ya tenía 24 meses de edad.

21:9 “Y Sará vio al hijo que Hagar la egipcia le había dado a luz a Avraham burlándose” – Aquí no es mencionado el nombre de Yishmael, sino “el hijo de Hagar”. Es posible que este nombre molestaba a Yishmael. Además había celos en su corazón contra su hermanastro que había nacido 14 años después de él. ¿Quién iba a ser el heredero? El era el primogénito. Seguramente esperaba la herencia de su padre, pero no estaba seguro y este niño le era molesto. En lugar de desarrollar amor entre hermanos empezó a despreciar al pequeño, e incluso perseguirlo, como está escrito en Gálatas 4:29:

“Pero así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.”

El Midrash cuenta que Yishmael estaba tirando dardos contra su hermano simulando que estaba cazando animales. Luego se convirtió en un buen arquero, v. 20.

Ahora, la raíz de palabra que ha sido traducida como “burlándose” es “tsajak” que significa reír, y es la misma que en el nombre Yitsjak. Esa palabra es usada también en el sentido sexual en otros contextos, por ejemplo en Génesis 26:8, donde está escrito:

“Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Isaac acariciando (tsajak) a Rivká su mujer.”

Y en Génesis 39:14 está escrito:

“llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que se burle (tsajak) de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.”

También es usada en relación con la idolatría en Éxodo 32:6 donde está escrito:

“Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron ofrendas de ascensión y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse (tsajak).”

Por lo tanto es posible que la burla que hizo Yishmael de Yitsjak era una mezcla de violencia, sexo e idolatría, los tres pecados cardinales. Sará lo vio y le sentó muy mal. Esa influencia no era buena para su hijo. Además corría el peligro de morir por un “accidente”.

21:10 “y dijo a Avraham: Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.” – Esta palabra no fue inspirada por el yetser hará (la inclinación al mal) de Sará, sino por la Ruaj HaKódesh, el espíritu profético, porque el Eterno luego confirma a Avraham que tiene que prestar atención a todo lo que la voz Sará le había dicho.

21:12 “Mas Elohim dijo a Avraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta atención a todo lo que la voz de Sará te diga, porque por Yitsjak será llamada tu descendencia.” – En el hebreo no está escrito que Avraham solamente tiene que escuchar a Sará, sino “la voz” de Sará. En hebreo es usada la palabra “kol”que significa voz. Y en este caso no fue cualquier voz, sino una voz profética.

Yishmael no va a heredar juntamente con Yitsjak, y por Yitsjak será llamada la descendencia de Avraham. El pueblo árabe no tiene el derecho de usurpar lo que le pertenece al pueblo judío. Sin embargo si se somete al plan del Eterno para su hermanito, será sumamente bendecido, como dice el profeta Isaías en el capítulo 19 versículos 18 en adelante.

21:14 “Se levantó, pues, Avraham muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y los dio a Hagar poniéndoselos sobre el hombro, y el muchacho y la despidió. Y ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beer-Sheva.” – Según Rashí la palabra “errante” tiene que ver con la idolatría. Ella volvió a los dioses de Egipto. Por eso no hubo bendición en el agua del odre. La idolatría produce sequía.

21:15 “Y el agua en el odre se acabó, y ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos” – El joven tenía más de 16 años de edad. Según Rashí estaba enfermo y por eso también él fue puesto sobre el hombro de Hagar, según el hebreo en el versículo 14.

21:16 “y ella fue y se sentó enfrente, como a un tiro de arco de distancia, porque dijo: Que no vea yo morir al niño. Y se sentó enfrente y alzó su voz y lloró.” –  ¿Qué madre abandona a su hijo en el momento de su muerte? Hagar lo hizo. Ella sólo pensaba en si misma, no en el bienestar de su hijo en los momentos más críticos de su vida. Además había olvidado completamente la palabra que el ángel le había dado acerca del futuro de su hijo.

Golda Meír dijo: “Cuando los árabes tengan más amor por sus hijos que odio contra los judíos, podremos tener paz.”

Esta actitud que Hagar tenía contra el joven sigue viéndose entre las madres del pueblo palestino que envía a sus hijos a matarse con bombas suicidas para exterminar a unos pocos judíos.

¡Que el Eterno tenga misericordia con los árabes para que sus corazones puedan humillarse y ser sensibles para poder amar a sus hijos como los judíos lo hacen con sus hijos!

Avraham fue un buen padre, pero Hagar fue una mala madre.

21:19 “Entonces Elohim abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.” – Si el joven corría peligro de muerte por falta de agua ¿por qué tomó el tiempo para llenar el odre? El Midrash cuenta que fue porque tenía temor de que el pozo iba a desaparecer de la misma manera como había aparecido.

El pozo estaba allí todo el tiempo.

En nuestras crisis y problemas no necesitamos subir al cielo o bajar al abismo para buscar la solución. Lo que necesitamos es tener una buena relación con el Eterno para que nos abra los ojos para ver la solución que está muy cerca de nosotros.

Si estás en una crisis, ¡abre tus ojos y mira, que la solución está a tu lado!, como está escrito en 1 Corintios 10:13:

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Elohim, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.

¡Con la tentación proveerá también la vía de escape! ¡Baruj HaShem!

 Sexta aliyá 21:22-34

21:30-31 “Y él respondió: Tomarás estas siete corderas de mi mano para que esto me sirva de testimonio de que yo cavé este pozo. Por lo cual llamó aquel lugar Beer-Sheva, porque allí juraron los dos.” – Beer significa pozo y sheva significa siete. La raíz de sheva es la misma que “shvuá”, juramento. Así que Beer-Sheva puede ser entendido como Pozo de los siete y Pozo del juramento.

Si se hace un estudio más profundo del lugar de Beer-Sheva se ve que es un lugar de revelación. Un pozo representa la revelación. El interesado puede ver los textos siguientes: 21:19, 30, 33; 26:23-25; 46:1ss.

21:33 “Y plantó un tamarisco en Beer-Sheva, y allí invocó el nombre de YHWH, el Elohim eterno.” – Los rabinos Rav y Shmuel discutieron sobre el significado de la palabra “eshel” traducida aquí como tamarisco. Uno dijo que se trataba de un huerto del cual se ofrecieron los frutos a los viajeros durante su comida, y el otro dijo que se trataba de un albergue para poder recibir a los transeúntes y donde había muchos árboles frutales.

Lo cierto es que este lugar se convirtió en un centro de proclamación del nombre del Eterno. Según el Midrash, Avraham invitaba a los que pasaban para que comieran y se confortaran gratis. Después de haber comido les dijo: “Vengan y bendigamos al Rey Altísimo y Santo, Aquél que de los suyo ustedes han comido”. Les explicó que no habían comido de su comida sino de Aquél que habló y el mundo fue creado. Si ellos no querían bendecir les pidió dinero por los alimentos, y entonces querían bendecir. Así Avraham ganó muchas almas para el Reino.

“Elohim eterno” – en hebreo “El Olam”. “El” significa Poderoso y “Olam” tiene varios significados: “larga duración”, “eternidad”, “siempre”, “futuro”, “tiempo indefinido”, “hace mucho”; “mundo”. También significa “universo”.

21:34 “Y peregrinó Avraham en la tierra de los filisteos por muchos días.” – Rashí muestra como estuvo allí por lo menos 26 años. Esto implica que Yitsjak tendría más de 30 años cuando fue sacrificado.

Séptima aliyá 22:1-19

22:1 “Aconteció que después de estas cosas, Elohim probó a Avraham, y le dijo: ¡Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Fue Elohim quien probó a Avraham según su atributo de justicia, por eso usa el nombre Elohim aquí.

Esta es la décima prueba para nuestro padre Avraham. Esta es la última y la definitiva para perfeccionar su fe, como está escrito en Jacobo (Stg.) 2:22:

“Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras, la fe fue perfeccionada”

Después de esta prueba la confianza de Avraham llegaría a un nivel perfecto y ya no necesitaba más pruebas.

La palabra griega que ha sido traducida como “perfeccionada” es “teleioo”, que significa “completo”, “perfecto”. Así que la fe de Avraham fue perfeccionada por medio de esta prueba, en el sentido de llegar a su máximo potencial. Después de esta prueba la confianza de Avraham llegó a un nivel que no necesitaba más pruebas, había alcanzado su meta.

La palabra hebrea para prueba también significa tentación. Aunque la misma palabra es usada para los dos significados hay una gran diferencia entre una cosa y otra. El propósito detrás del acto determina si es una prueba o una tentación. Si el propósito es hacer que la persona caiga en desgracia, es una tentación. Si el propósito es hacer que la persona suba a un nivel más alto, es una prueba. Elohim no puede tentar a nadie como está escrito en Jacobo 1:13-15:

“Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Elohim; porque Elohim no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte.”

El propósito de la prueba es elevar a la persona. Cuando uno ha pasado la prueba tiene siempre una gran recompensa. La recompensa mayor que el ser humano puede recibir es un carácter aprobado, como está escrito en Jacobo 1:2-4:

“Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.”

Si una persona no pasa la prueba que el Eterno le pone tiene dos opciones, hacer la prueba otra y otra vez hasta que la pase, o finalmente ser eliminado. Lo que pasó con la mayoría de los hijos de Israel que salieron de Egipto fue que suspendieron la prueba diez veces, cf. Números 14:22, y por eso no pudieron subir al nivel superior que el Eterno había preparado para ellos en la tierra prometida.

Así que si estás en una prueba en estos momentos, no te quejes sino pon tu confianza en el Eterno y sus promesas y llegarás a un nivel superior en su Reino y tu carácter será más semejante a Su Hijo, lo cual Su meta para tu vida, según Romanos 8:29, donde está escrito:

“Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos;”

22:2 “Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Yitsjak, y ve a la tierra de Moriá, y ofrécelo allí en ofrenda de ascensión sobre uno de los montes que yo te diré.” – La palabra hebrea traducida como “ahora” es “na”. Tiene principalmente dos acepciones, por favor y ahora. Esto quiere decir que se puede traducir: “Toma por favor a tu hijo…” No es una orden fuerte sino una petición suave. HaShem quería probar la sinceridad de Avraham si realmente estaba buscando los deseos del Cielo o sus propios deseos. Llevaba mucho tiempo sin sacrificar animales y ahora HaShem le pide a su hijo, el que más ama.

Si no estás dispuesto a sacrificar por amor a HaShem, lo que más te gusta, tienes algo en tu vida que está delante de El, y eso se ha convertido en un dios falso para ti. HaShem tienen que tener el primer lugar en nuestras vidas y si hay algo en tu vida que desafía ese lugar El te va a pedir que lo sacrifiques. ¿Estás dispuesto para ello?

La tierra de Moriá es Yerushalayim, como está escrito en 2 Crónicas 3:1:

“Entonces Shlomo comenzó a edificar la casa de HaShem en Yerushalayim en el monte Moriá, donde se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.”

Según un Midrash la palabra Moriá alude a que allí se darían la instrucción (“horaá”) a todo Israel.

Este sacrificio constituye uno de los pilares en el judaísmo. Por los méritos de él se reclama en las oraciones de cada mañana el favor del Eterno para la vida.

Avraham era un compañero de pacto con el Eterno. El Eterno necesitaba la obediencia total de Avraham para poder cumplir sus propósitos en su vida y producir por medio de él aquél simiente de la mujer que había sido prometido a Adam y Javá, en Génesis 3:15. Como Avraham le entregó a su hijo único, así en el futuro HaShem entregaría a Su Hijo Único para ser un sacrificio de pecado no solamente por la descendencia de Avraham, sino por todo el mundo.

22:3 “Avraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Yitsjak; y partió leña para la ofrenda de ascensión, y se levantó y fue al lugar que Elohim le había dicho.” – La obediencia por amor de Avraham le hizo madrugar para así cumplir los deseos de su Señor con diligencia.

La palabra hebrea que se ha traducido en los versículos 3, 4, 9 y 14 como “lugar” es “makom”. Muchas veces tiene una alusión al Eterno y es uno de sus muchos nombres, especialmente en relación al lugar del templo. Habla de su omnipresencia pero también de su presencia manifestada en un lugar específico.

22:4 “Al tercer día alzó Avraham los ojos y vio el lugar de lejos.” – En relación con el sacrificio del hijo único del padre hay una referencia al tercer día. Esto alude a la resurrección del Mesías en el tercer día.

Elohim había prometido mostrarle a Avraham el lugar. Por lo tanto cuando dice que vio el lugar no era cualquier manera, sino de una manera profética. El Midrash cuenta que vio una nube de gloria encima de la montaña.

22:5 “Entonces Avraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.” – Según Rashí los mozos eran Yishmael y Eliezer. Como no habían visto nada especial no pudieron subir al lugar de adoración.

La expresión “volveremos” indica que Avraham creía que el Eterno iba a resucitar a su hijo por causa de las promesas que había dado por medio de él, como está escrito en Hebreos 11:17-19:

“Por la fe Avraham, cuando fue probado, ofreció a Yitsjak; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo; a quien se le dijo: EN YITSJAK TE SERA LLAMADA DESCENDENCIA. El consideró que Elohim era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.”

22:6 “Tomó Avraham la leña de la ofrenda de ascensión y la puso sobre Yitsjak su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos.” – La leña fue puesta sobre Yitsjak como una alusión al momento cuando la viga horizontal fue puesto sobre los hombros del Hijo, como está escrito en Juan 19:17:

“Tomaron, pues, a Yeshúa, y él salió cargando su madero al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo se dice Gulgolta”

“Y los dos iban juntos” – Dos veces se repite esta expresión, aquí y en el versículo 8. Esto nos indica dos cosas. Primero, que Yitsjak estaba totalmente unido a su padre en propósito y pensamiento. No era un niño, tenía más de 30 años y su deseo era hacer la voluntad de su Padre celestial y obedecer a su padres terrenal.

En segundo lugar significa que el Mesías iba a subir para ser sacrificado en completa unión con su Padre celestial, como está escrito en Juan 16:32:

“Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.”

También está escrito en 2 Corintios 5:19a:

“a saber, que Elohim estaba en el Mesías reconciliando al mundo consigo mismo”

22:7 “Y habló Yitsjak a su padre Avraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda de ascensión?” – Yitsjak pregunta por un cordero.

22:8 “Y Avraham respondió: Elohim proveerá para sí el cordero para la ofrenda de ascensión, hijo mío. Y los dos iban juntos.” – Avraham dijo que Elohim iba a proveer para sí un cordero.

”hijo mío” – También es repetida esta frase dos veces. Es una referencia a Yitsjak y al Mesías, el Hijo de Elohim.

El Midrash cuenta que en ese momento Avraham revela que Yitsjak tendrá que ser la ofrenda de ascensión. El acepta el reto y se entrega voluntariamente según la voluntad de su padre.

Para que un sacrificio sea aceptado por el Eterno tendrá que ser dado con alegría. Si alguien sacrifica algo con tristeza en su corazón, no le es agradable. Así que en estos momentos tanto Avraham como Yitsjak tendrían que superar sus emociones negativas y elevarse por encima de los deseos bajos de la naturaleza y fijar sus mentes en los propósitos del Eterno que siempre son buenos. Avraham pensaba que Elohim era poderoso para levantar de los muertos a su hijo. Esa fe en HaShem para la resurrección del hijo es la que salva a todos sus descendientes que serán como las estrellas.

 

 

Había dos ingredientes en la fe de Avraham en cuanto a su hijo:

  • ·Creyó en HaShem para que el hijo fuera engendrado de manera milagrosa.
  • ·Creyó en HaShem para la resurrección del hijo.

La misma fe es para todos los hijos celestiales de Avraham, creer que el Hijo de Elohim ha sido engendrado de manera milagrosa, y creer que HaShem lo ha levantado de los muertos, como está escrito en Romanos 4:16-25:

“Por eso es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda la posteridad, no sólo a los que son de la ley, sino también a los que son de la fe de Avraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: TE HE HECHO PADRE DE MUCHAS NACIONES) delante de aquel en quien creyó, es decir Elohim, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran. El creyó en esperanza contra esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: ASI SERA TU DESCENDENCIA. Y sin debilitarse en la fe contempló su propio cuerpo, que ya estaba como muerto puesto que tenía como cien años, y la esterilidad de la matriz de Sará; sin embargo, respecto a la promesa de Elohim, no titubeó con incredulidad, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Elohim, y estando plenamente convencido de que lo que había prometido, poderoso era también para cumplirlo. Por lo cual también su fe LE FUE CONTADA POR JUSTICIA. Y no sólo por él fue escrito que le fue contada, sino también por nosotros, a quienes será contada: como los que creen en aquel que levantó de los muertos a Yeshúa nuestro Señor, el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.”

22:9 “Llegaron al lugar que Elohim le había dicho y Avraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña.” – la palabra hebrea para “atar”, “akad” es la única vez que aparece en las Escrituras. Rashí dice que se refiere a una atadura de las manos y los pies por detrás. Esto constituye un evento único en su clase, de la misma manera como la muerte del Mesías constituye la única en su clase.

Una variante de la misma raíz, “aqudim”, “rayados”, aparece siete veces  en relación con el ganado que Yaakov estaba ganando con su trabajo, cf. Génesis 30:35, 39, 40; 31:8 (dos), 10, 12. En el primer versículo se menciona especialmente los machos cabríos. Rashí dice que se llamaban “aqudim” porque tenían los tobillos blancos en el sentido de que el sitio donde se los ataba (okdim) era reconocible.

El cordero que Avraham dijo que el Eterno iba a proveer hace alusión al korbán (sacrificio de) Pesaj y los machos cabríos que se encuentran en el relato de Yaakov, hacen alusión a los dos machos cabríos que se usaban en Yom Kipur para cubrir y quitar los pecados del pueblo de todo el año. Así que aquí hay una relación entre Pesaj y Kipur. De la misma manera encontramos en el mensaje de Yojanán ben Zejaryá según está escrito en Juan 1:29:

“Al día siguiente ve a Yeshúa que venía hacia él, y dice: He ahí el Cordero de Elohim (Pesaj) que quita el pecado del mundo (Yom Kipur).”

Con la muerte del Mesías se cumplió la profecía del Cordero en Pesaj que libera de la muerte a los primogénitos en Egipto. Los primogénitos representan a todo el pueblo. Y también se cumple la profecía de los machos cabríos que quitan el pecado de Israel en Yom Kipur.

22:10 “Entonces Avraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo.” – De la misma manera el Padre celestial extendió su mano para sacrificar a Su Hijo en el mismo lugar, Isaías 53:10.

22:11 “Mas el ángel de HaShem lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Avraham, Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Aquí aparece el Tetragrámaton (YHWH) por primera vez en este capítulo. Ese nombre representa la misericordia del Padre.

Avraham había recibido la solicitud de sacrificar a su hijo por “Elohim”, el atributo de Justicia. La justicia de Elohim exige que haya un sacrificio humano para salvar al pecador que se arrepiente. Alguien tiene que morir en su lugar. La paga del pecado es la muerte y si el pecador se arrepiente la Justicia del Eterno exige que alguien pague en su lugar. Si no hay sustituto no hay una base justa para el perdón. En Romanos 3:24b-26 está escrito:

“El Mesías Yeshúa, a quien Elohim exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Elohim pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que El sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Yeshúa.”

La muerte de Yeshúa es la ÚNICA base totalmente justa sobre la cual el Eterno puede perdonar al pecador que se arrepiente de sus pecados.

Ahora el Padre celestial se manifiesta con su atributo de misericordia diciendo a Avraham que no sacrifique a su hijo. En su corazón ya lo había hecho. Y de una manera simbólica volvió a la vida.

Sin embargo hay un midrash que cuenta que el alma de Yitsjak salió y que fue devuelta. Otro midrash dice que Yitsjak realmente fue sacrificado y luego resucitado para aparecer luego en Génesis 24:62.

22:13 “Entonces Avraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Avraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en ofrenda de ascensión en lugar de su hijo.” – Un carnero no es un cordero. Yitsjak y Avraham solicitaron un cordero pero HaShem no proveyó con un cordero, sino con un carnero. El Cordero quedó pendiente para otra ocasión…

El carnero sirve para hacer instrumentos para el servicio al Eterno en el templo. Los dos cuernos son los dos shofares que son tocados en las fiestas del Eterno, y especialmente en Shavuot (Pentecostés), Yom Teruá y Yom Kipur, que son los momentos más importantes cuando se tocan. Los muslos del carnero sirven para hacer flautas para el templo, el cuero sirve para los tambores, los intestinos sirven para las arpas y otros órganos intestinales sirven para las liras en el templo.

“lo ofreció en ofrenda de ascensión en lugar de su hijo.” – Avraham ofreció el carnero en lugar de su hijo, lo cual es una alusión al sacrificio sustituto del Mesías Yeshúa en lugar de muchos, como está escrito en Mateo 20:28:

“así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.”

22:14 “Y llamó Avraham aquel lugar con el nombre de HaShem Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte HaShem será visto.” – “HaShem Proveerá” en hebreo es “YHWH Yiré” lo cual significa en sentido simple “HaShem elegirá y verá” (Targum y Rashí). También implica provisión, puesto que prever implica también el hecho de proveer.

Así que en ese lugar HaShem tendrá sus ojos para elegirlo y ver los sacrificios de los hijos de Israel que se han dado y que serán dados durante el reino mesiánico. También implica que en ese monte HaShem proveería para sí del Cordero que fue solicitado anteriormente. También significa que en ese lugar, el Eterno se mostrará, no solamente a Israel, sino a todo el mundo, como está escrito en Isaías 52:10:

“HaShem ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Elohim.”

En el Salmo 48:3-8 está escrito:

“Elohim en sus palacios se dio a conocer como baluarte. Pues, he aquí, los reyes se reunieron; pasaron juntos. Ellos vieron y quedaron pasmados; se aterrorizaron y huyeron alarmados. Allí se apoderó de ellos un temblor; dolor como el de mujer que está de parto. Con el viento solano tú destrozas las naves de Tarshish. Como lo hemos oído, así lo hemos visto en la ciudad de HaShem de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Elohim; Elohim la afirmará para siempre. (Selah)”

En ese lugar HaShem mostró en público, no solamente su justicia, sino también su misericordia al entregar a Mashíaj para ser un sacrificio, y en ese mismo lugar mostrará otra vez su justicia al juzgar a las naciones que se reúnan en la última guerra contra Israel, y su misericordia al salvar a los que ansiosamente esperan en él por medio de Su Mashíaj.

22:16b “tu hijo, tu único” – Tres veces aparece la misma expresión en este capítulo, v. 2, 12 y 16. Esto alude al único Hijo de Elohim, Yeshúa HaMashíaj.

22:19a “Entonces Avraham volvió a sus mozos” – ¿Y dónde está Yitsjak? El desaparece de la escena del relato de la Torá y no aparece de nuevo hasta que su novia Rivká esté lista, cf. 24:62. De la misma manera Yeshúa fue escondido del mundo después de su muerte y resurrección y no será visto hasta que su novia esté sin mancha ni arruga ni cosa semejante, lista para las bodas del Cordero. Pero de eso hablaremos más en la próxima parashá.

¡Shabat shalom!

Babá Metsiá 86b

Bereshit Rabá 50:2.

En el artículo: “The Name of YHWH”, por Dr. James Trimm

La lista oficial dada en la Masorá (197:15, Gingsburg edition [Edición de Gingsburg]) contiene los 134 momentos, que son como sigue:

Génesis 18:3, 27, 30, 32; 19:18; 20:4 Éxodo 4:10, 13; 5:22; 15:17; 34:9, 9; Números 14:17; Josué 7:8; Jueces 6:15; 13:8; 1ª Reyes 3:10, 15; 22:6; 2ª Reyes 7:6; 19:23; Isaías 3:17, 18; 4:4; 6:1, 8, 11; 7:14, 20; 8:7; 9:8, 17; 10:12; 11:11; 21:6, 8, 16; 28:2; 29:13; 30:20; 37:24; 38:14, 16; 49:14; Ezequiel 18:25, 29; 21:13; 33:17, 29; Amós 5:16; 7:7, 8; 9:1; Zacarías 9:4; Miqueas 1:2; Malaquías 1:12, 14; Salmo 2:4; 16:2; 22:19, 30; 30:8; 35:3, 17, 22; 37:12; 38:12; 38:9, 15, 22; 39:7; 40:17; 44:23; 51:15; 54:4; 55:9; 57:9; 59:11; 62:12; 66:18; 68:11, 17, 19, 22, 26, 32; 73:20; 77:2, 7; 78:65; 79:12; 86:3, 4, 5 8, 9, 12, 15; 89:49, 50; 90:1, 17; 110:5; 130:2, 3, 6; Daniel 1:2; 9:3, 4, 7, 9, 15, 16, 17, 19, 19,19; Lamentaciones 1:14, 15, 15; 2:1, 2, 5, 7, 18, 19, 20; 3:31, 36, 37, 58; Esdras 10:3; Nehemías 1:11; 4:14; Job 28:28.

(NOTA: Donde se repiten los versículos dos veces o más, como “Éxodo 34:9, 9″ significa que ha sido cambiado dos veces el mismo versículo)

Rabí Shlomo ben Yitsjak, vivió en el siglo XI en Francia. Uno de los rabinos más reconocidos en cuanto a sus comentarios e interpretaciones del texto del Jumash (Pentateuco) en el nivel peshat (literal, simple) y es estudiado en todas las yeshivás (seminarios de formación rabínica) actuales en el mundo.

Ver “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

Los Targumim son paráfrasis autorizadas de los libros del Tanaj (AT) escritos en arameo. Antiguamente fueron leídos en las sinagogas después de las lecturas de la Torá en hebreo para que el pueblo que no sabía el hebreo demasiado bien pudiera entender en arameo el significado del texto bíblico hebreo.

Strong 2529 chem’ah  chemah, khem-aw’, khay-maw’, From the same root as H2346; curdled milk or cheese: – butter.

Talmud Julín 115b.

Isserles sobre Shulján Aruj, YD, 89:2.

    Strong 4150 mo‛ed  mo‛ed  mo‛adah, mo-ade’, mo-ade’, mo-aw-daw’, From H3259; properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): – appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast, (appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed).

Strong 3259 ya‛ad, yaw-ad’, A primitive root; to fix upon (by agreement or appointment); by implication to meet (at a stated time), to summon (to trial), to direct (in a certain quarter or position), to engage (for marriage): – agree, (make an) appoint (-ment, a time), assemble (selves), betroth, gather (selves, together), meet (together), set (a time).

Bereshit Rabá 49:25.

Strong H7812 shachah, shaw-khaw’, A primitive root; to depress, that is, prostrate (especially reflexively in homage to royalty or God): – bow (self) down, crouch, fall down (flat), humbly beseech, do (make) obeisance, do reverence, make to stoop, worship.

Strong G4352 proskuneō,  pros-koo-neh’-o, From G4314 and probably a derivative of G2965 (meaning to kiss, like a dog licking his master’s hand); to fawn or crouch to, that is, (literally or figuratively) prostrate oneself in homage (do reverence to, adore): – worship.

Bereshit Rabbá 50:10.

Babá Batrá 91a.

Bereshit Rabá 51:10.

Bereshit Rabá 52:1.

Strong H5030 nabiy’,  naw-bee’, From H5012; a prophet or (generally) inspired man: – prophecy, that prophesy, prophet.Strong H5012 naba’, naw-baw’, A primitive root; to prophesy, that is, speak (or sing) by inspiration (in prediction or simple discourse): – prophesy (-ing) make self a prophet.

Pirkei deRabí Eleazar 30.

Strong H6711 tsachaq, tsaw-khak’, A primitive root; to laugh outright (in merriment or scorn); by implication to sport: – laugh, mock, play, make sport.

Strong H6963 qol  qol, kole, kole, From an unused root meaning to call aloud; a voice or sound: –  + aloud, bleating, crackling, cry (+ out), fame, lightness, lowing, noise, + hold peace, [pro-] claim, proclamation, + sing, sound, + spark, thunder (-ing), voice, + yell.

Strong H5769 ‛ôlâm  ‛ôlâm, o-lawm’, o-lawm’, From H5956; properly concealed, that is, the vanishing point; generally time out of mind (past or future), that is, (practically) eternity; frequentative adverbially (especially with prepositional prefix) always: – always (-s), ancient (time), any more, continuance, eternal, (for, [n-]) ever (-lasting, -more, of old), lasting, long (time), (of) old (time), perpetual, at any time, (beginning of the) world (+ without end). Compare H5331, H5703.
Strong H5956 ‛âlam, aw-lam’, A primitive root; to veil from sight, that is, conceal (literally or figuratively): -  X any ways, blind, dissembler, hide (self), secret (thing).

Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

Strong G5048 teleioo, tel-i-o’-o, From G5046; to complete, that is, (literally) accomplish, or (figuratively) consummate (in character): – consecrate, finish, fulfil, (make) perfect.

Bereshit Rabá 55:7.

Strong H4725 mâqôm  mâqôm  meqômâh  meqômâh, (1,2) maw-kome’, (3,4) mek-o-mah’

From H6965; properly a standing, that is, a spot; but used widely of a locality (generally or specifically); also (figuratively) of a condition (of body or mind): – country, X home, X open, place, room, space, X whither [-soever].

Bereshit Rabá 55:7; Pirkei deRabí Eleazar 31.

Strong H6123 ‛âqad, aw-kad’, A primitive root; to tie with thongs: – bind.

Parashá 03 Lej Lejá

ב׳ במרחשון ה׳תשע״ד (October 6, 2013) por  
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Parashá 03 Lej Lejá

Génesis 12:1 – 17:27

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

 Aliyás de la Torá:

  1. 12:1-13
  2. 12:14 – 13:4
  3. 13:5-18
  4. 14:1-20
  5. 14:21 – 15:6
  6. 15:7 – 17:6
  7. 17:7-27
  8. Maftir: 17:24-27

Haftará: Isaías 40:27 – 41:16

Escritos Apostólicos: Marcos 3:1 – 4:20

Lecturas de los Escritos Apostólicos:

  1. 3:1-6
  2. 3:7-12
  3. 3:13-19
  4. 3:20-35
  5. 4:1-20

Lej Lejá

Significa vete a ti mismo, o vete por tu propia causa.

Aunque Noaj era un hombre justo delante del Eterno, no tenía la capacidad de encaminar a sus hijos en la justicia de Elohim. Después de salir del arca se convirtió en un experto en agricultura. Parece que su dedicación a su vida laboral ocupaba demasiado lugar en su vida de modo que la educación de sus hijos y sus nietos venía en segundo lugar, o quizás en el tercero o cuarto lugar…

Lo que me llama la atención es que Noaj bebió vino sólo, sin compartir la alegría del producto de la tierra con su familia. Es obvio que su mente estaba más en su propio trabajo y en si mismo que en su familia.

Esa es la tentación para cada padre de familia, sentirse más realizado mediante sus propios logros laborales que en el hecho de instruir a su esposa y de educar a sus hijos.

Los padres, y también los abuelos, tienen una gran tarea para instruir a sus hijos en el camino de justicia. Noaj tenía tres hijos con ya más de 100 años de edad cada uno y ya deberían haber recibido buena instrucción de su padre. Sin embargo, en la nueva situación de vida Noaj tendría que seguir instruyendo a sus hijos en el camino del Eterno, para que la nueva humanidad no cayera en los mismos errores que la que fue destruida con el diluvio. Además tenía un nieto, Kenáan, que necesitaba toda la instrucción necesaria para llegar a ser un hombre justo y recto. Pero Noaj se dedicó más a la producción agrícola que de la educación en justicia de sus hijos y sus nietos.

El texto de Ezequiel 14 nos enseña que los hijos de Noaj no hubieran podido ser liberados de un juicio divino específico sobre diferentes naciones y especialmente sobre Israel. Sólo Noaj hubiera podido salvarse por su justicia. Sus hijos no eran tan justos como él.

El resultado de esa falta de dedicación a la Torá a favor de sus hijos, se vio más adelante. Con algunas excepciones, prácticamente todos los descendientes de Noaj se rebelaron contra el Eterno bajo el reinado de Nimrod. Su rebeldía fue castigada con confusión, y los hijos de Noaj fueron esparcidos por toda la tierra.

Sin embargo, en la familia de Shem podemos encontrar un nervio de justicia y devoción al Eterno. Noaj había dicho que el Eterno era el Elohim de Shem. Por lo tanto Shem logró transmitir algo del camino del Eterno a su hijo Arfajshad, su nieto Shalaj, y su bisnieto Ever.

No obstante, el nivel de justicia y de dedicación al Eterno que ellos tenían, no les capacitó para ser elegidos como padres de una nación santa. HaShem estaba pasando por generación tras generación buscando a alguien que pudiera ser la cabeza de una nación santa, y finalmente encontró a Avram, en la décima generación después de Noaj. Encontró a alguien que pudiera mandar a sus hijos a vivir una vida justa delante del Eterno y no inclinarse ante las presiones del mundo exterior. Avram fue elegido porque tenía una capacidad muy especial, la de mandar a sus hijos y nietos a caminar en el camino de justicia todos los días, como está escrito en Génesis 18:19:

“Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio, para que el Eterno cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.”

La capacidad de mandar a sus hijos y familia después de él que guarden el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio es la razón por la que Avram fue elegido para ser el padre de una gran nación justa.

Y no sólo esto, sino también ser el origen de un pueblo eterno que poblaría el mundo venidero después de que el cielo y la tierra hayan pasado por la segunda etapa de purificación, la que va por medio del fuego.

Avram, cuyo nombre significa “padre enaltecido”, o “padre de Aram”, fue elegido para ser el heredero del mundo precisamente porque era un Padre. Este hecho luego fue reforzado por el Eterno al cambiar su nombre en Avraham, “padre de multitudes

¡Qué importante es ser padre! ¡Qué importante es instruir a los hijos en el camino de justicia del Eterno!

Noaj no tenía esa capacidad y por eso HaShem tuvo que buscar a otro que sí la tenía.

Primera aliyá, 12:1-13

El Eterno manda que Avram salga de su tierra y de sus familiares para ir a una tierra nueva que le iba a ser revelada con el tiempo. Por esa pérdida Avram recibe la promesa de ser hecho una nueva nación grande, de recibir riquezas, de ser un hombre famoso, de ser un canal de bendición para todas las familias de la tierra y un medio de juicio para los maledicentes.

Avram sale de su tierra y de su familia en obediencia junto con su esposa y con todos sus discípulos. Pero lleva un familiar consigo, su sobrino Lot. Al llegar a la tierra de Kenáan va atravesándola hasta llegar a Shejem, donde edifica su primer altar después de haber recibido la revelación de que sus hijos serían los herederos de esa tierra. De allí se muda al monte estando entre Betel y Ai. Allí edifica su segundo altar e invoca el Nombre del Eterno por primera vez en la tierra prometida.

Luego sigue cruzando el país hasta llegar al sur, hasta el Neguev. Estando allí vino una sequía y Avraham sigue su camino rumbo a Egipto para salvarse del hambre. Por temor a ser maltratado por los egipcios le pide a su esposa no revelar su verdadera identidad, sino sólo decir que era su hermana.

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

Al llegar a Egipto Sarai es tomada como esposa por Paró y Avram recibe muchos regalos por causa de ella. Pero el Eterno protege a Sarai, la esposa de Avram, enviando grandes plagas sobre el rey de Egipto de modo que él se da cuenta de que estaba casada y así la devuelve a su marido. Luego son despedidos de Egipto con grandes riquezas y vuelven a la tierra de Kenáan pasando por el mismo camino que habían recorrido anteriormente, hasta llegar al mismo lugar donde habían estado antes, entre Betel y Ai. Por segunda vez Avram invoca el Nombre del Eterno en la tierra de la promesa.

Tercera aliyá, 13:5-18

Por andar con Avram también Lot obtiene muchas riquezas, entre ellas ovejas, vacas y tiendas. Por esa razón ya no hay más lugar para que estén juntos. Por una riña entre los pastores Avram decide despedir a su sobrino ofreciéndole el área que más le guste. Lot sólo piensa en su bienestar material y escoge la parte más fértil de la tierra, la del oriente donde están las ciudades Sedom y Amorá, y así se separan. Lot se acerca cada vez más a la ciudad de Sedom donde hay hombres muy malos.

Después de la separación el Eterno le muestra a Avram toda la tierra en visión prometiéndole que será suya y de su descendencia para siempre. Su descendencia será como el polvo de la tierra que no se puede contar.

Después de recibir la orden de recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho Avram se muda y llega hasta la planicie de Mamré, en Jevrón. Allí edifica su tercer altar en la tierra prometida.

Cuarta aliyá, 14:1-20

Cuatro reyes del oriente vienen a hacer guerra para subyugar de nuevo a los territorios que se han rebelado contra ellos, y entre ellos se encuentran las cinco ciudades del territorio de Sedom, que están cerca de aquel valle que luego se convertiría en el mar salado. Los cinco reyes del territorio de Sedom salen a enfrentar a los cuatro reyes del oriente, y son derrotados ante ellos. Las dos ciudades Sedom y Amorá son despojadas y Lot es tomado como prisionero de guerra con todas sus posesiones.

Cuando Avram se entera de esto, moviliza a sus 318 hombres adiestrados y sale detrás de los reyes del oriente hasta el norte del país. Por la noche los ataca y los persiguen hasta el norte de Damesek, recobrando así todos los bienes junto con los prisioneros de guerra, incluyendo a Lot.

A la vuelta de la matanza sale el rey de Sedom, que había sobrevivido, a su encuentro en el valle del Rey. En ese momento se presenta el rey y sacerdote de Shalem, Malki-Tsedek, ofreciendo a Avram pan y vino. Malki-Tsedek bendice a Avram y luego al Altísimo que le había entregado a sus enemigos.

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

El rey de Sedom le ofrece a Avram todos sus bienes recuperados en la guerra pero Avram rehúsa recibir para sí ni un hilo de ese rey malvado para que nadie diga que él le había enriquecido.

Después viene la palabra de HaShem diciendo a Avram que no tema porqué El es su escudo. Cuando Avram recibe la promesa de que su recompensa será muy grande contesta diciendo que no tiene hijo para heredar todos los bienes. HaShem cambia los planes en cuanto al heredero. No será el mayordomo de la casa, Eliezer de Damesek, sino uno que saldrá de sus propias entrañas.

HaShem le saca a Avram y le dice que cuente las estrellas del cielo si puede. “Así será tu descendencia”, le dijo. Avram le cree a HaShem y le es considerado como justicia.

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

El Eterno promete de nuevo que le va a dar la tierra para su posesión. Avram pregunta cómo podrá saber eso. El Eterno le manda traer y sacrificar unos animales. Por la tarde viene un sueño profético sobre Avram y puede sentir el terror de lo que sus descendientes van a experimentar al ser oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Después de la muerte de Avram saldrán de allí con grandes riquezas, y volverán a la tierra prometida en la cuarta generación.

Por la noche aparece un horno humeante y una antorcha de fuego paseando entre las mitades de los animales sacrificados y así HaShem establece un pacto con Avram prometiendo que será dada a sus descendientes toda la tierra desde el río de Egipto hasta el río Eufrates, donde hay diez naciones en estos momentos.

Como Sarai no puede tener hijos, ella ofrece a Avram su sierva egipcia como concubina para que pueda tener hijos por medio de ella. Avram le hace caso a su esposa y Hagar le es dada como segunda esposa. Al quedarse embarazada Hagar empieza a despreciar a su señora. Sarai le pide a su marido que actúe en el caso, y Avram le da permiso para corregir a Hagar. En lugar de humillarse ante la corrección de Sarai, Hagar huye al campo después de haber tenido un aborto.

El ángel del Eterno la encuentra junto a una fuente de agua y le dice que vuelva a su señora para someterse a su autoridad. Luego dice que su descendencia será tan numerosa que no se podrá contar y que volverá a quedarse embarazada para dar a luz un hijo llamado Yishmael en recuerdo de que el Eterno haya oído su aflicción. El hijo será como un asno montés y estará en conflicto con todos. Hagar da un nombre a ese lugar, el Pozo del Viviente que me ve. Después de dar a luz Hagar entrega el hijo a Avram que le da el nombre de Yishmael.

Trece años más tarde HaShem se aparece de nuevo a Avram y le dice que El es el Elohim Todosuficiente. “Anda delante de mí y se perfecto. Y yo daré mi pacto entre yo y tú y te aumentaré muchísimo.”

Avram se echa sobre su rostro en tierra y Elohim le habla de nuevo diciendo que será padre de muchas naciones y por eso su nombre será cambiado en Avraham. Será fecundo en gran manera y de él saldrán naciones e incluso reyes.

Séptima aliyá, 17:7-27

HaShem establecerá el pacto no solamente con Avraham sino con sus descendientes eternamente, de ser su Elohim y darles toda la tierra Kenáan donde él está peregrinando. A Avraham y a sus descendientes varones les toca ser circuncidados en la carne del prepucio, como señal del pacto. A la edad de ocho días tendrá que ser circuncidado todo varón natural. Y todo siervo nacido en la familia o comprado por dinero también tendrá que ser circuncidado. El alma del varón que no es circuncidado en la carne de su prepucio será cortada del pueblo, por haber quebrantado el pacto.

Sarai recibe un nuevo nombre, Sará. Ella será bendecida de manera que pueda dar a luz un hijo para Avraham. Ella será el origen de naciones, y reyes vendrán de ella.

Avraham se postra otra vez sobre su rostro riéndose pensando en que él tiene 100 años y su esposa 90 años. Luego dice: “Que Yishmael viva delante de ti.” Pero Elohim dice: “No, sino que Sará, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás por nombre Yitsjak; y estableceré mi pacto con él, pacto eterno para su descendencia después de él.”

Luego le promete bendecir a Yishmael de manera que será un pueblo grande con doce príncipes. Pero el pacto será establecido con Yitsjak que nacerá en la misma fiesta el próximo año.

Después de la partida de los ángeles de Elohim, Avraham toma, el mismo día, a su hijo Yishmael y a todos los siervos nacidos en su familia y a los que habían sido comprados por dinero y les circuncida. Avraham también se circuncida a los 99 años de edad, junto con su hijo Yishmael con 13 años de edad.

Comentarios

Primera aliyá, 12:1-13

12:1-3 “Y HaShem dijo a Avram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.” – Según el relato de Esteban en Hechos 7:2-4 HaShem ya se había aparecido a Avram en Ur-Kasdim, como está escrito:

“El Elohim de gloria apareció a nuestro padre Avraham cuando estaba en Mesopotamia, antes que habitara en Jarán, y le dijo: “SAL DE TU TIERRA Y DE TU PARENTELA, Y VE A LA TIERRA QUE YO TE MOSTRARE.” Entonces él salió de la tierra de los caldeos y se radicó en Jarán. Y de allí, después de la muerte de su padre, Elohim lo trasladó a esta tierra en la cual ahora vosotros habitáis.”

Esto nos enseña que el llamado ya lo había recibido Avram en el país donde nació. Las Escrituras no cuentan la razón por la que Teraj tomó la decisión de salir de Ur con parte de su familia.

Sin embargo, el libro de Yashar, junto con otros midrashes, relatan como Teraj había sido el general del ejército del rey Nimrod cuando tuvo a su hijo Avram, y por causa de un mensaje de los astrólogos Nimrod había decidido matar a todos los niños recién nacidos en su reino, porque temía que un nuevo rey había nacido que le iba a quitar de su puesto. Teraj escondió a Avram en una cueva durante 13 años y con astucia le entregó un niño recién nacido de una de sus siervas, diciendo que era Avram. Así Avram pudo sobrevivir el primer ataque contra su vida. Esta fue la primera de las diez pruebas que tuvo que pasar nuestro padre.

 

La segunda prueba que cuentan los midrashes fue cuando Avram no quiso adorar a los dioses de madera y piedra que su padre Teraj servía. También desafió la idolatría del rey Nimrod y por eso fue puesto en la cárcel durante diez años y luego echado en un horno de fuego junto con su hermano Harán. HaShem le liberó milagrosamente de esa prueba pero su hermano fue consumido por las llamas.

Por causa de todo esto Teraj tomó la decisión de salir de Ur para tener paz en su familia. Su plan era ir hasta la tierra de Kenáan, pero nunca llegó. Se quedó por la mitad, en Jarán, en la parte sur-este de lo que hoy es Turquía.

 

No sé si HaShem repitió su llamado a Avram en Jarán o que simplemente Avram tomó la decisión de salir por causa del llamado que había recibido ya estando en Ur, antes de que su padre había tomado la decisión de salir de allí.

 

Sea como sea, ahora vemos como Avram obedece el llamado de salir de su tierra y de su familia. Sin embargo, lleva consigo a su sobrino Lot, cuyo nombre significa “velo”, que con el tiempo le causará muchos problemas.

En Isaías 29:22 está escrito:

 

“Por tanto HaShem, que redimió a Avraham, dice así acerca de la casa de Jacob: Jacob no será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro.”

 

Aquí dice que HaShem redimió a Avraham. La palabra hebrea para redimir es aquí “padá”,[1] que significa pagar un rescate, rescatar, redimir, recuperar, recobrar; fig. liberar, libertar, salvar.

 

“una nación” – la palabra hebrea es “goy”, que originalmente significa una nación. Luego llegó también a tener el significado de una nación gentil, que no sea Israel, y más adelante una persona de una de esas naciones gentiles, un gentil.

 

“serás bendición” – El propósito de la elección de Avraham fue que él fuera un medio de bendición para todas las personas de la tierra. Este propósito sigue siendo el mismo para todos sus descendientes. La elección no fue con el propósito de privar a los demás de las bendiciones divinas, sino precisamente para que los demás también pudieran alcanzar las riquezas que el Eterno está dando a Avraham y sus hijos.

 

“Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré.” – Vemos como Avraham está puesto como un punto de mira para las demás naciones. Su bienestar o caída dependerá a la larga de su manera de tratar a los hijos de Avraham, los judíos.

 

Aunque Yishmael fue descendiente físico de Avraham, esta promesa no fue dada para sus hijos, los árabes, como está escrito en Génesis 21:10:

 

“Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.”

 

También está escrito en Números 24:5, 9b:

 

“¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel! … Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan.”

 

Aquí vemos que la misma bendición y maldición que fue pronunciada sobre Avraham es aplicada sobre el pueblo de Israel.

 

Sin embargo hay una bendición especial para los hijos de Yismael, según vemos en 17:20:

 

“Y en cuanto a Yishmael, te he oído; he aquí, yo lo bendeciré y lo haré fecundo y lo multiplicaré en gran manera. Engendrará a doce príncipes y haré de él una gran nación.”

 

“al que te maldiga” – Mientras que la promesa de bendición para los que bendigan a Israel está pronunciada en plural, la promesa de la maldición está puesta en singular.

La maldición cae sobre cada persona que hable mal de Israel y el pueblo judío. La historia nos enseña que aquellas naciones que han tratado bien al pueblo judío han prosperado, y que las naciones que han maltratado a los judíos, han tenido que sufrir las graves consecuencias de sus hechos.

 

 

 

“Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra” – Otra posible traducción es “en ti serán injertadas todas las familias de la tierra”. Vemos el cumplimiento de esta promesa en Romanos 11:17-18 donde está escrito:

 

“Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, no seas arrogante para con las ramas; pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti.”

 

Cuando un gentil se arrepiente de sus pecados para entregarse al Elohim de Israel, es cortado de su árbol original, su pueblo gentil, e injertado dentro del olivo cultivado, que es Israel, cuyo raíz es el Mesías, según Isaías 11:10; 53:2; Romanos 15:12; Revelación 5:5.

 

“familias” – La palabra hebrea traducida como familia es “mishpajá”. No se refiere a lo que llamamos núcleo familiar -padre, madre e hijos- sino a una familia que incluye a los abuelos, los tíos, los primos y demás.

La palabra hebrea para el núcleo familiar es “bait”, normalmente traducida como “casa”, cf. 12:1 donde la “casa” no se refiere a un edificio, sino a la familia de su padre.

 

En el Salmo 22:27 hay una profecía que habla del cumplimiento de esta promesa:

 

“Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán a HaShem,  y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.”

 

12:4a “Entonces Avram se fue tal como HaShem le había dicho.” – Esta salida de Jarán constituye la tercera prueba grande en la vida de nuestro padre.

 

La fe se basa en la palabra del Eterno. Avram confiaba en la promesa y salió en obediencia, como está escrito en Hebreos 11:8:

 

“Por la fe Avraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba.”

 

12:5  “Y tomó Avram a Sarai su mujer, y a Lot su sobrino, y todas las posesiones que ellos habían acumulado, y las almas que habían hecho en Jarán, y salieron para ir a la tierra de Kenáan; y a la tierra de Kenáan llegaron.” – Las almas que habían hecho es una referencia a que habían ganado personas para la fe de ellos. Según Rashí, Avraham convertía a los hombres y Sará convertía a las mujeres. Según el midrash, Avram convocó asambleas públicas en Jarán, para proclamar la verdad de Un Creador, e instó a servirlo. Luego de los discursos públicos, estaba dispuesto a debatir sus propuestas con cualquier persona que las cuestionara. Así ganó decenas de miles de adeptos que reconocieron la existencia de HaShem.[2]

 

12:6-7 “Y atravesó Avram el país hasta el lugar de Shejem, hasta el planicie de Moré. Y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y HaShem se apareció a Avram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Entonces él edificó allí un altar a HaShem que se le había aparecido.” – Shejem significa “hombro”, “cerviz”, “nuca”, en relación con levantar una carga.[3]. Moré significa “maestro”.[4]

La primera experiencia espiritual profunda que tuvo Avram después de haber obedecido al Eterno al salir de Mesopotamia, fue una aparición del Eterno en Shejem y Moré. Esta experiencia le marcó tanto que tomó la decisión de edificar en ese lugar un altar. Ese altar representa la primera experiencia en la vida de la fe de todos los que van a ser contados por Elohim como hijos, se trata de la entrega del yo.

El altar es un lugar de sacrificio, un animal es ofrecido como representación del hombre. La ofrenda de ascensión (holocausto) simboliza una entrega total. El altar es el lugar donde la voluntad del hombre se somete a la voluntad del Eterno. “No se haga mi voluntad sino la tuya.” “Que no sea como yo quiero sino como tú quieras.”

 

·        La historia posterior a Avraham nos muestra que Shejem llegó a ser un lugar de grandes decisiones para sus descendientes, cf. Génesis 33:18-20, (Génesis 28:20-21); 37:12-17; Josué 24:1, 14-27; Jueces 21:19; 1 Reyes 12:1; 12:25

·        Shejem fue elegido como un lugar de refugio[5], cf. Josué 20:7.

·        Yosef fue sepultado en Shejem esperando la resurrección de los muertos. Su tumba se encuentra allí todavía hoy, cf. Josué 24:32.

 

Así que, Shejem representa en la vida de Avraham el lugar de conversión, el lugar donde muere de si mismo y reconoce al HaShem como su único Elohim verdadero. Es el lugar donde HaShem le prometió por primera vez que su descendencia recibiría esa tierra.

Y de la misma manera como Avraham tuvo esa experiencia, todos los que en el día del juicio van a ser finalmente contados como sus hijos tendrán que tener la misma experiencia. Todos sus hijos tendrán que pasar por Shejem, donde reconocen al Elohim único y mueren de sus propias vidas en el primer altar.

 

Como hemos dicho, Shejem significa “cerviz”, “hombro” o “espalda” y viene de una raíz que tiene que ver con inclinarse para levantar una carga sobre su espalda. Esto nos lleva a pensar en el momento cuando el Mesías se inclinó para llevar sobre sus hombros el madero sobre el cual iba a ser sacrificado para la redención eterna de todos los hijos de Avraham. Shejem simboliza la muerte de Yeshúa. Fue el primer lugar donde Avraham tuvo que pasar para poder ser el padre de la gran nación y obtener la tierra de Israel.

 

La experiencia con la muerte y resurrección de Yeshúa es la base sobre la cual HaShem entrega la tierra a los hijos de Avraham.

 

“el planicie de Moré” – Junto a Shejem está la llanura de Moré. Moré significa “maestro” y viene de una raíz que significa “fluir”; “poner”, “echar”, “tirar”; “señalar”; “enseñar”.[6] Es la misma raíz que se encuentra en la palabra Torá.

Así que cuando Avram primero tuvo la experiencia profunda de conversión en Shejem al mismo tiempo tuvo la experiencia de lo que implica tener un Moré, un Maestro que le enseñaba la Torá.

La Torá es algo que marca la diferencia entre lo santo y lo común, lo verdadero y lo falso, luz y tinieblas, vida y muerte, etc.

HaShem le enseñó los mandamientos a nuestro padre Avraham, como está escrito en Génesis 26:5:

 

“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”

Más adelante, después de la entrada en la Tierra, los hijos de Israel tuvieron que marcar la diferencia entre la bendición y la maldición precisamente en el valle de Moré.

En el norte tenían el monte Eival, que representa la maldición que es producida por la desobediencia a los mandamientos, y en el sur tenían el monte Guerizim, que representa la bendición por obedecer los mandamientos. Cf. Deuteronomio 11:26-32; 27:12; Josué 8:33.

 

Moré es el lugar donde se reconoce la Torá del Eterno como el patrón de nuestra vida.

 

Moré representa también a Yeshúa HaMashiaj como el gran Rabino, nuestro gran Maestro que nos enseña a vivir según la Torá que fue dada en Sinai. El dice según Mateo 5.17-20:

 

“No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.”

 

Combinando los dos lugares Shejem y Moré, vemos también una conexión entre nuestra aceptación de la muerte del Mesías y la aceptación del Mesías como nuestro Maestro de Torá.

Shejem y Moré representan los dos pasos para ser salvo como está escrito en Romanos 10:9-10:

 

“si confiesas con tu boca a Yeshúa por Adón, y crees en tu corazón que Elohim le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.”

 

Adón significa “señor”, ”maestro”, ”gobernante” y ”jefe”.

 

12:8  “De allí se trasladó hacia el monte al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar a HaShem, e invocó el nombre de YHWH.”

 

Betel significa “casa de Elohim”, “casa del Poderoso”

 

La palabra casa puede significa dos cosas:

 

1.      Núcleo familiar

2.      Lugar de habitación

En este caso Betel simboliza tanto la familia de Elohim como el templo de Elohim.

 

No podemos quedarnos solamente en la experiencia de Shejem y Moré, que representa la conversión al Elohim de Israel por medio de Yeshúa HaMashiaj y la aceptación de la Torá dada por Moshé y explicada por el Mesías. Hay más.

 

En el judaísmo hablamos de dos yugos, el yugo del Reino y el yugo de la Torá. El yugo del Reino representa a Shejem, y el yugo de la Torá está representado por Moré.

Estos dos yugos están también expresados en los primeros textos de la confesión del Shemá. En el primer texto del Shemá, Deuteronomio 6:4-9 está escrito:

 

“Escucha, Israel, HaShem es nuestro Elohim, HaShem es uno. Y amarás a HaShem tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.”

 

Este texto representa el yugo del Reino, el cual implica aceptar al Eterno como nuestro único Elohim de manera personal. Por esto está escrito en singular: “amarás, tu, tu, tu, enseñarás etc.”

Ahora, el amor por el Eterno se manifiesta en la obediencia a sus mandamientos. Shejem nos lleva a Moré.

 

El segundo yugo, el de la Torá, se encuentra en Deuteronomio 11:13-21 donde está escrito:

 

“Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar a HaShem vuestro Elohim y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, El dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Y El dará hierba en tus campos para tu ganado, y comerás y te saciarás. Cuidaos, no sea que se engañe vuestro corazón y os desviéis y sirváis a otros dioses, y los adoréis. No sea que la ira de HaShem se encienda contra vosotros, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y pronto perezcáis en la buena tierra que HaShem os da. Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma; atadlas como una señal a vuestra mano, y serán por insignias entre vuestros ojos. Y enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, para que vuestros días y los días de vuestros hijos sean multiplicados en la tierra que HaShem juró dar a vuestros padres, por todo el tiempo que los cielos permanezcan sobre la tierra.”

 

En este yugo de la Torá vemos como el pronombre se va cambiando a una forma plural. En el primer yugo, el del Reino el texto está escrito de una forma solamente personal, singular, “amarás, tu, tu, tu, enseñarás, escribirás etc.”

En este yugo de la Torá vemos que se usa la forma plural “obedecéis, os, vuestro, vuestro, vuestra, vuestra” pero luego, en el versículo 14 va pasando al singular: “recojas… etc” para luego volver al plural en los versículos 16-19a: “cuidaos…”, después al singular en los versículos 19b-20: “te…” y, finalmente, al plural en el versículo 21.

 

De esto aprendemos que el yugo de la Torá nos enseña a vivir nuestra vida privada en obediencia en una relación con el pueblo de Israel dentro del cual estamos.

Por lo tanto no es suficiente vivir solos delante del Eterno. Necesitamos formar parte de un colectivo. Y este es precisamente el resultado del trabajo de la Torá en nuestras vidas.

Uno no puede amar al Eterno y aborrecer al hermano. Es imposible, porque el amor al Eterno te lleva forzosamente a amar a tu prójimo, primero los más cercanos y luego los que están más allá de los conocidos.

 

En Efesios 4:1-6 está escrito:

 

“Yo, pues, prisionero del Señor, os ruego que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros en amor, esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Elohim y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.”

 

En Filipenses 2:1-4 está escrito:

 

“Por tanto, si hay algún estímulo en el Mesías, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.”

 

En Colosenses 1:3-4; 3:12-15 está escrito:

 

“Damos gracias a Elohim, el Padre de nuestro Señor Yeshúa el Mesías, orando siempre por vosotros, al oír de vuestra fe en el Mesías Yeshúa y del amor que tenéis por todos los santos… Entonces, como escogidos de Elohim, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como el Mesías os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. Y que la paz de Mesías reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”

 

En 1 Tesalonicenses 4:9-10 está escrito:

 

“Mas en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que nadie os escriba, porque vosotros mismos habéis sido enseñados por Elohim a amaros unos a otros; porque en verdad lo practicáis con todos los hermanos que están en toda Macedonia. Pero os instamos, hermanos, a que abundéis en ello más y más.”

 

En 1 Pedro 4:8 está escrito:

 

“Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados.”

 

En Juan 15:12-13 está escrito:

 

“Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado. Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos.”

 

En 1 Juan 3:10-18, 22-23 está escrito:

 

“En esto se reconocen los hijos de Elohim y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Elohim; tampoco aquel que no ama a su hermano. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros; no como Kayín que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos, no os maravilléis si el mundo os odia. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte. Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto conocemos el amor: en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Elohim en él? Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad…. y todo lo que pidamos lo recibimos de Él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de Él. Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Yeshúa el Mesías, y que nos amemos unos a otros como Él nos ha mandado.”

 

En 1 Juan 4:7-12, 19-21; 5:1-2 está escrito:

 

“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Elohim, y todo el que ama es nacido de Elohim y conoce a Elohim. El que no ama no conoce a Elohim, porque Elohim es amor.  En esto se manifestó el amor de Elohim en nosotros: en que Elohim ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Elohim, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Amados, si Elohim así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Elohim nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Elohim permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros… Nosotros amamos, porque Él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Elohim, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Elohim a quien no ha visto. Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Elohim, ame también a su hermano. Todo aquel que cree que Yeshúa es el Mesías, es nacido de Elohim; y todo aquel que ama al Padre, ama al que ha nacido de Él. En esto sabemos que amamos a los hijos de Elohim: cuando amamos a Elohim y guardamos sus mandamientos.”

 

En todos estos textos vemos la importancia de tener una relación correcta con el pueblo de Elohim que es la Familia de Elohim y el Templo de Elohim.

 

La experiencia de salvación con la aceptación del yugo del Reino y el yugo de la Torá es maravillosa, y transforma nuestra vida personal. Pero hay más. Conforme vayamos creciendo en el conocimiento del Eterno por medio de Su Torá revelada por medio de Moshé y el Mesías Yeshúa, entraremos en una dimensión nueva de nuestra vida espiritual, la dimensión de colectivismo y así pasamos de Shejem y Moré a Betel, la familia del Eterno.

 

Es cierto que tenemos una responsabilidad delante del Eterno de nuestras vidas personales, cada uno será juzgado según su propia obra, en pensamientos, palabras y hechos, pero nuestras vidas no fueron creadas para ser islas separadas en un lago, sino miembros de un cuerpo, un colectivo, una gran familia, la gran familia de los hijos de Avraham, el pueblo de Israel.

 

“al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente” – Ai significa montón o ruina. Betel significa casa de Elohim. ¡Un montón de piedras no es una casa!

Avram se colocó entre Betel y Ai. Cada día al salir de su tienda por la mañana tuvo que elegir entre Betel y Ai, entre el montón de piedras y la casa de Elohim. De la misma manera nosotros tenemos que escoger entre ser una piedra solitaria, aunque sea parte en un montón de piedras juntas, o ser parte de una casa donde hay orden y disciplina.

Para ser parte de una casa hace falta pasar por un proceso de corrección, ser una piedra viva, labrada, y ajustada y colocada en un lugar específico en el edificio. Ya uno no puede hacer lo que le parezca, lo que le plazca.  Hay constructores que han sido puestos para edificar una casa del Eterno en todo lugar, esforzándose para que las piedras sean ajustadas y colocadas cada una en su lugar.

 

Así que ya terminó el tiempo de ser un solitario espiritual. Llegó el tiempo de ser parte de una casa, un cuerpo, y unirse definitivamente a los hermanos.

 

En 1 Pedro 2:1-10 está escrito:

 

“Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación, desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis probado la benignidad del Señor. Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Elohim, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Elohim por medio de Yeshúa el Mesías. Pues esto se encuentra en la Escritura: HE AQUI, PONGO EN SION UNA PIEDRA ESCOGIDA, UNA PRECIOSA piedra ANGULAR, Y EL QUE CREA EN EL NO SERA AVERGONZADO. Este precioso valor es, pues, para vosotros los que creéis; pero para los que no creen, LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS CONSTRUCTORES, ESA, EN PIEDRA ANGULAR SE HA CONVERTIDO, y, PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE ESCANDALO; pues ellos tropiezan porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinados. Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Elohim, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Elohim; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia.”

 

“al oriente de Betel” – Las entradas al tabernáculo y al templo siempre están hacia el oriente. Así que Avram se puso en el lugar que simboliza la entrada a la misma presencia del Eterno.

 

“plantó su tienda” – La Torá no dice que Avram plantó su tienda en Shejem. Pero aquí en Betel sí. Es un lugar donde hay que plantar la tienda. Es un lugar donde hay que afirmar su estancia. Hazte miembro de un colectivo de personas que creen igual que tú y sé fiel a esa comunidad.

 

“Edificó allí un altar a HaShem” – Este altar representa la entrega total al Eterno dentro de un contexto colectivo, en la congregación de los creyentes, en la casa del Eterno.

 

Esto nos recuerda también el lugar de muerte del Mesías, que seguramente ocurrió delante de la entrada del templo del Eterno en uno de los árboles que hay el monte de los Olivos, al oriente de Yerushalayim.

 

“invocó el nombre del YHWH” – Invocar el Nombre no significa solamente tomarlo en los labios, sino dar a conocer al mundo entero que El es el único. Después de haber estado en Mesopotamia y luego en Egipto, Avraham toma sobre sus hombros la tarea de hacer conocer el Nombre del Eterno al mundo entero, para que supieran que El es el único Elohim verdadero.

 

En Juan 17:3 está escrito:

 

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim verdadero, y a Yeshúa el Mesías, a quien has enviado.”

 

Avram no dio a conocer el Nombre de YHWH en Shejem y Moré, pero aquí sí, entre Betel y Ai. De esto aprendemos que lo que más impacta al mundo no es nuestra propia experiencia de aceptación del yugo del reino y de la Torá, nuestra experiencia con  el Mesías Yeshúa como Salvador y Señor, sino nuestra convivencia en amor en la congregación de los creyentes, como está escrito en Juan 13:34-35:

 

“Un mandamiento nuevo os doy (Moré): que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado (Shejem), así también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos (Proclamó el Nombre) que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros (Betel).”

 

Ya no vivas como una piedra solitaria, déjate ser edificado como una casa espiritual.

 

El Nombre de YHWH se dará a conocer al mundo entero cuando dejemos de vivir como individuos y nos entregamos unos a otros en la congregación de los hijos de Avraham e Israel, con la ayuda del Espíritu del Mesías que nos ha sido dado.

 

Hay un fenómeno natural muy interesante en el lugar donde Avram invocó el Nombre del Eterno por primera vez en la Tierra prometida. El nombre hebreo de YHWH está escrito con las letras actuales hebreas, en las montañas en el mismo lugar donde nuestro padre plantó la tienda. Esto se puede ver en las imágenes de los satélites.

 

 

 

12:10 “Y hubo hambre en la tierra; y Avram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo, porque el hambre era severa en la tierra.” – Esta fue la cuarta prueba en la vida de nuestro padre. Era necesario que bajara a Egipto para pisar esa tierra, cf. Jos 1:3, de manera que todo lugar que sus pies hayan pisado sería entregado a sus descendientes, como está escrito en 15:18b:

 

“desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates”

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

 

12:14 “Y aconteció que cuando Avram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy hermosa” – Sarai era muy hermosa a pesar de tener más de 65 años de edad. Esto constituyó en la quinta prueba en la vida de Avraham.

 

13:3-4 “Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al principio, entre Betel y Ai, al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Avram invocó el nombre de YHWH.” – Después de haber estado en Egipto, Avram volvió al mismo lugar donde había estado antes y donde había invocado el Nombre del Eterno por primera vez en la Tierra, a la entrada a la Casa del Elohim.

Egipto simboliza el sistema de este mundo de tinieblas. Esto nos indica que si uno se desvía y sale fuera del lugar del llamado y las promesas, hay que volver del mundo a la Familia y la Casa del Eterno. Por favor querido amigo que te has ido al mundo, ¡vuelve a la comunión de los creyentes!

 

Cuando Avram había dejado atrás los dioses de sus padres en Mesopotamia proclamó el Nombre del Eterno en Betel, y cuando volvió de Egipto volvió a proclamar el Nombre del Eterno en el mismo lugar. Betel se convirtió así en un centro de proclamación del monoteísmo por encima de los falsos dioses de Babilonia y de Egipto.

Tercera aliyá, 13:5-18

 

13:5  “Y también Lot, que andaba con Avram, tenía ovejas, vacas y tiendas.” – Lot no andaba con Elohim. Su riqueza dependía de su relación con el hombre. Por eso al final perdió todo.

 

13:11 “Y escogió Lot para sí todo el valle del Yardén; y viajó Lot desde el oriente. Así se separaron el uno del otro.” – Lot sólo pensaba en sí. Se separó no sólo de Avram sino de lo que él representaba, lo cual le llevó finalmente a la ruina.

 

13:14-15 “Y HaShem dijo a Avram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” – Cuando finalmente obedeció separándose de su familia, vino una gran revelación.

 

13:16 “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse.” – El primer tipo de descendencia de cual se habla es el polvo de la tierra. Esto representa los hijos naturales de Avraham que poblarán la tierra prometida.

 

13:17 “Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré” – La visión celestial expresada en una acción práctica traerá finalmente su cumplimiento al mundo físico. La fe viene por el oír pero se activa por las obras.

 

13:18 “Entonces Avram mudó su tienda, y vino y habitó en el planicie de Mamre, que está en Jevrón, y edificó allí un altar a HaShem.” – Según Rashí, Mamré es el nombre de una persona, cf. 14:24. El nombre Mamré significa “vigor”, “firmeza” y “grosura”. Jevrón significa “asociación”, “unión”. Jevrón es el lugar donde Adam y Javá fueron sepultados, según la tradición. Aquí Avram edificó su tercer altar. Este altar representa el poder de la resurrección en unión con el Eterno. Aquí fueron sepultados todos los patriarcas. Y desde aquí el Eterno resucitará sus cuerpos para encontrarse con el Mesías en los aires en su segunda venida.

 

Cuarta aliyá, 14:1-20

 

14:1a “Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Shinar” – Según Rashí, Amrafel es idéntico a Nimrod.

 

14:18 “Entonces Malki-Tsedek, rey de Shalem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Elohim Altísimo.” – Según la tradición, Malki-Tsedek fue Shem,[7] hijo de Noaj. Malki-Tsedek es un título, no un nombre personal. Representa el ministerio doble de rey y sacerdote ejercitado a base de una vida indestructible. Según el Salmo 110:4 ese ministerio sería luego dado al Mesías, cf. Hebreos capítulos 5 y 7.

Shalem es la única referencia directa a la ciudad de Yerushalayim que se encuentra en el Jumash (Pentateuco). En el Salmo 76:2 vemos que Shalem es lo mismo que Tsión, como está escrito:

 

“En Shalem está su tabernáculo, y en Tsion su morada.”

 

En Josué 10:1 vemos como en la ciudad de Yerushalayim había un rey llamado Adoni-tsedek. (Malki significa “mi rey” y Adoní significa “mi señor”. Tsedek significa justicia.) Así que, en los tiempos de la conquista, alrededor de 600 años después de Avraham, el rey de esa ciudad seguía teniendo un título muy similar.

14:19 “Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Avram del Elohim Altísimo, creador del cielo y de la tierra” – El de mayor rango espiritual siempre bendice al de menor rango. Malki-Tsedek tenía un ministerio superior al de Avram, cf. Hebreos 7:7.

El Talmud enseña que porque Shem bendijo a Avram antes que al Creador, el Eterno no sacó el sacerdocio (levitico) de él sino de Avraham.[8]

 

14:20 “y bendito sea el Elohim Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Avram el diezmo de todo.” – Avram fue el primero que la Torá menciona que dio el diezmo. Sin embargo el principio del diezmo estaba funcionando desde la creación del hombre. El principio del diezmo implica trabajar parte de su tiempo sin tener el derecho de comer de él. Este principio se encuentra en el árbol de la ciencia del bien y el mal. Adam tenía que labrarlo pero no podía comer de él.

Avram no solamente dio el diezmo de los despojos de la guerra, sino de todo lo que el Eterno le había dado.

Según el libro de Yashar, Avraham había estudiado con Shem y Ever durante muchos años. Por eso ahora le entrega el diezmo de todo por ser su maestro de Torá.

 

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

 

15:4  “Pero he aquí que la palabra de HaShem vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero.” – Aquí habla de una descendencia singular, refiriéndose en primer lugar a Yitsjak, pero también al Mesías, como está escrito en Gálatas 3:16:

 

“Ahora bien, las promesas fueron hechas a Avraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu descendencia, es decir, Mesías. ”

 

15:5  “Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia.” – Aquí habla de una descendencia celestial. Vemos por lo tanto que hay tres tipos de descendencia de Avraham; terrenal, singular y celestial. La descendencia terrenal son los hijos físicos de Avraham. La descendencia singular es Yitsjak y Mashiaj. La descendencia celestial son los hijos espirituales de Avraham, los que tienen la misma fe de Avraham como se ve en el siguiente versículo.

 

15:6 “Y creyó en HaShem, y El se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como “creyó” es “heemin” que significa “creyó”, “confió”, “esperó”. Es la primera vez que aparece en la Torá. Viene de la raíz “amán”[9]que significa “sostener”. En su forma nifal significa “ser firme”, “ser duradero”; “ser fiel”, “ser de confianza”; “ser verdadero”, “ser veraz”; “durar”.[10]

Avram puso su confianza en HaShem y por esto también confió en Su palabra. Es imposible creer en el Eterno sin confiar en la Escritura que ha sido revelada e inspirada. La Palabra revelada es la base para la fe. Cuando el Eterno nos revela su palabra tenemos la opción de confiar en Él o no. La fe viene del oír, cf. Romanos 10:17, lo cual significa que si hacemos caso a las cosas reveladas, tendremos la capacidad de confiar en el Eterno.

 

“y Él se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como justicia es “tsedaká”[11]y significa “solidaridad”, “justicia”, “derecho”, “rectitud”, “poder salvador”, “generosidad”.[12] Es la primera vez que aparece en la Torá. También se traduce como “justificación”. La expresión tsedaká tiene tres acepciones en las Escrituras:

 

1.      Justificación en el sentido “declaración de inocencia”, cf. Génesis 15:6.

2.      Aprobación; Reconocimiento de rectitud; dar la razón, cf. Mateo 11:19; Lucas 7:29.

3.      Obra de caridad, cf. Deuteronomio 24:13; Mateo 6:1.

 

Si no entendemos estas diferentes acepciones de la misma expresión no vamos a entender la aparente contradicción entre Romanos 2:13b y Romanos 3:20a.

 

Romanos 2:13b dice: “los que cumplen la ley serán justificados.”

 

Romanos 3:20a dice: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El”

 

En el primer caso “justificados” significa “aprobados”, “reconocidos”, y en el segundo caso “justificado” significa “declarado inocente”. La expresión “obras de la ley” no implica lo mismo que “cumplir la ley”. “Obras de la ley” tiene que ver con el legalismo como medio de obtener la salvación por los propios méritos, “cumplir la ley” tiene que ver con obediencia por amor al Eterno.

 

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

 

15:7-8 “Y le dijo: Yo soy HaShem que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para que la poseas. Y él le dijo: Oh Señor Eterno, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” – La promesa de la tierra es reforzada con un pacto para erradicar toda duda del alma de Avram.

 

15:9  “El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.” – Los rabinos entienden esta palabra de dos maneras. Rambán dice que se trataba de tres animales de tres años cada uno. Rashí dice que se trataba de tres de cada animal.

 

El Midrash[13] dice:
“La razón por la cual Avram buscó una señal fue el temor que su descendencia pecara y HaShem no les permitiera seguir viviendo en Tierra Sagrada. HaShem le aseguró a Avram – “Aún si pecaran, he preparado un medio para perdonarlos, los korbanot (sacrificios)”. Entonces le demostró a Avram la naturaleza de los futuros korbanot, mediante la preparación de tres bueyes, tres chivos, tres carneros, una paloma y una tórtola en representación de varias ofrendas.”

 

Rashí dice:

 

“Tres becerras (bueyes) constituyen una alusión a tres novillos: al novillo ofrecido en el Día de la Expiación (Yom Kipur), al novillo de la comunidad a causa de un asunto oculto (Lev. 4:13) por parte del Sanedrín, y a la becerra desnucada (Deut. 21:1).

“Tres cabras en alusión al macho cabrío cuyo servicio era realizado en el interior (Lev. 16:9-15), a los machos cabríos de las ofrendas adicionales (musaf) de las festividades (Núm. 28:22), y al macho cabrío en ofrenda de un pecado (jatat) de un individuo (Lev. 4:32).

“Tres carneros en alusión a la ofrenda de culpa certera (asham vadai) (Lev. 5:15, 25; 14:12; 19:21 y Núm. 6:12), a la ofrenda de culpa dudosa (asham talui) (Lev. 5:17-19), y a la oveja en ofrenda de pecado (jatat) de un individuo (Lev. 27:35).”

 

El pichón (heb. gozal) es la cría de la tórtola (heb. tor).

 

El hecho de partir los animales y colocar las mitades una en frente a la otra es una antigua manera de hacer un pacto. Las personas que hacían pactos caminaban juntos entre las partes dando una vuelta en señal de lo infinito (como un ocho acostado) para así confirmar la perpetuidad del pacto, cf. Jeremías 34:19.

 

Este pacto confirma la perpetuidad de la promesa de la tierra para los descendientes de Avram.

15:12 “Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Avram, y he aquí que el terror de una gran oscuridad cayó sobre él.” – Esto constituye la séptima prueba fuerte en la vida de nuestro padre. Esta experiencia profética le permite ver toda la calamidad futura de sus descendientes, lo cual le produce un gran terror.

 

15:13 “Y dijo a Avram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.” – Avram recibe la revelación del futuro difícil de sus hijos en Egipto.

 

15:14 “Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas.” – La palabra “también” implica que Egipto es uno de los reinos juzgados por el Eterno donde los descendientes iban a ser maltratados. Los otros reinos son los cuatro que son mencionados en el libro de Daniel.

 

15:17 “Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades.” – Lo interesante en este texto es que Avram no es capaz de caminar con HaShem entre las partes. Sin embargo aparecen dos cosas, un horno y una antorcha. Dos fuegos diferentes. Se ve que alguien está tomando el lugar de Avram para representarle en este pacto. ¿Quién será? La antorcha es el Mesías, cf. Isaías 62:1.

 

15:18 “En aquel día HaShem hizo un pacto con Avram, diciendo: A tu descendencia he dado esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates” – La descendencia de Avram, la terrenal, la singular y la celestial, heredará la tierra física entre estos dos ríos. La nueva Yerushalayim que bajará del cielo ocupará todo ese territorio. En ningún lugar de las Escrituras vemos que los hombres van a dejar la tierra e ir al cielo. Esa idea viene de la filosofía griega, no del judaísmo bíblico.

 

15:19-21 “los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.” – Estas diez naciones representan todas las naciones de la tierra. El número 10 representa la totalidad en las Escrituras. Todo el mundo será heredado por Avraham y sus descendientes, como está escrito en Romanos 4:13:

 

“Porque la promesa a Avraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”

 

Esta promesa tuvo su cumplimiento parcial cuando los hijos de Israel volvieron de Egipto. Siete de estas naciones fueron entregadas a los descendientes de Avraham, pero tres de ellas no se les permitió conquistar.

Los ceneos, cenezeos y los cadmoneos fueron conquistados por los hijos de Edom, Moav y Amón. Los hijos de Israel no tuvieron permiso por el Eterno para conquistar estos tres reinos cuando salieron de Egipto. Sin embargo, en el futuro serán adheridos al territorio de Israel, según Isaías 11:14 donde está escrito:

 

“Y ellos se lanzarán sobre el costado de los filisteos al occidente, juntos despojarán a los hijos del oriente; Edom y Moav estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón les estarán sujetos.”

 

Los territorios mencionados en esta profecía corresponden a lo que hoy en día se llama la franja de Gaza, Cisjordania y Jordania.

 

16:1, 3 “una sierva egipcia… Hagar la egipcia” – Al repetir esta expresión nos da a entender que Hagar no era cualquier egipcia. Se ha entendido por los rabinos como una manera de hablar de la hija del Paró.

 

16:11 “El ángel de HaShem le dijo además: He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; y le llamarás Yishmael, porque HaShem ha oído tu aflicción.” – El texto hebreo no dice que Hagar había concebido, sino que iba a concebir en el futuro. Según Rashí, esto nos enseña que ella perdió su primer hijo en un aborto. Luego tuvo la promesa de un nuevo embarazo.

 

17:1 “Cuando Avram tenía noventa y nueve años, HaShem se le apareció, y le dijo: Yo soy el Elohim Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” – Trece años más tarde HaShem se revela como “El Shadai”. Según Rashí la palabra “shadai” está compuesta por “she”, que, y “dai”, suficiente.

 

Beer BaSadé dice:

 

“Con este nombre, Elohim quería decirle que no debía temer, puesto que así como Él es suficiente y no necesitaba de nadie, así también a Avraham le sería suficiente la relación con El para vivir, sin necesidad de los demás.”

 

“anda delante de mí, y sé perfecto” – El Targum traduce: “rinde culto delante de mí”. El resultado de andar delante del Todosuficiente es que uno se vuelve íntegro. La palabra hebrea traducida como perfecto “tamim”[14]no significa que uno no puede caer en pecado, sino que es maduro e íntegro, especialmente en las pruebas.

 

17:2  “Y yo estableceré mi pacto contigo, y te multiplicaré en gran manera.” – Este pacto de circuncisión está más enfocado hacia el pueblo. En el pacto de los trozos, en el capítulo 15, hay un enfoque hacia la tierra.

 

17:5 “Y no serás llamado más Avram; sino que tu nombre será Avraham; porque yo te haré padre de multitud de naciones” – El nombre Avram significa, según Rashí, padre de Aram. Avraham significa padre de multitudes. En los pacto de antaño las dos partes tomaron parte del nombre del otro. Por eso una letra es añadida al nombre Avram, la letra hey y se forma el nombre Avraham. Esa letra aparece dos veces en el Nombre sobre todo nombre, YHWH. Al mismo tiempo el Eterno añade el nombre de Avraham en su nombre. A partir de ahora se llama “el Elohim de Avraham”, cf. Éxodo 3:15.

 

17:6 “Te haré fecundo en gran manera, y de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes.” – Esto no puede referirse a los descendientes de Yishmael, puesto que ya había nacido, ya había salido de Avraham. Es una referencia a Yitsjak y Esav, las dos naciones Israel y Edom.

 

Séptima aliyá, 17:7-27

 

17:7  “Y estableceré mi pacto contigo y tu descendencia después de ti, por sus generaciones, por pacto eterno, de ser Elohim tuyo y de tu descendencia después de ti.” – Este pacto consiste en que el Eterno es el Elohim de Avraham y de su descendencia para siempre. Esto implica que habrá una parte de la descendencia física de Avraham que nunca dejará de tener una relación de pacto con el Eterno.

 

 

 

 

 

17:8  “Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Kenáan como posesión perpetua; y yo seré su Elohim.” – Vemos como este pacto eterno incluye tres pilares fundamentales:

 

1.      El pueblo

2.      La tierra de Kenáan

3.      Elohim

 

17:9  “Este es mi pacto que guardaréis, entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Todo varón de entre vosotros será circuncidado.” – Esta es la octava prueba fuerte para nuestro padre Avraham, la circuncisión en la carne. Tuvo que convencer a todos sus hombres de la importancia de este hecho y al mismo tiempo pasar por esta operación con el peligro de ser atacado por sus enemigos.

 

17:11 “Seréis circuncidados en la carne de vuestro prepucio, y esto será la señal de mi pacto con vosotros.” – La señal del pacto es la circuncisión física en la carne. Sólo los varones podrán llevar esta señal. Por lo tanto la herencia de la tierra se da en primer lugar en relación con los varones de Israel. Sólo en ausencia de varones las mujeres podrán heredar la tierra de la promesa, cf. Números 27.

 

La circuncisión es una señal de varias cosas:

 

1.      Del pacto entre Avraham, su descendencia y Elohim para siempre.

2.      De la justificación por la fe que Avraham tenía como incircunciso, cf. Romanos 4:11.

3.      De que el Descendiente, el Mesías tendría que nacer en ese pueblo, cf. Romanos 15:8.

4.      De una circuncisión más profundo, la del corazón, cf. Dt 10:16; 30:6; Colosenses 2:11.

5.      De una nueva creación sin pecado, a partir del octavo milenio, cf. Levitico 12:3; Gálatas 6:15.

 

17:14 “Mas el varón incircunciso, que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa alma será cortada de entre su pueblo; ha quebrantado mi pacto.” – Los descendientes físicos de Avraham que no se circuncidan en la carne experimentarán que su alma sea cortada de la fuente de vida que hay en conexión con el pueblo del pacto. Según Rashí significa que andará en la vida sin hijos y morirá antes de tiempo.

 

El mandamiento de la circuncisión en la carne no es un requisito ni para las mujeres descendientes de Avraham ni para los gentiles que hacen la conversión al Elohim de Israel por medio del poder de resurrección de Yeshúa HaMashiaj, como está escrito en 1 Corintios 7:18:

 

“¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese circuncidado. ¿Fue llamado alguno estando incircuncidado? No se circuncide.”

 

17:15 “Entonces Elohim dijo a Avraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sará es su nombre.” – Sarai significa mi princesa, limitando su influencia sólo para su marido. Sará significa princesa, siendo princesa para todo el mundo.

 

17:21 “Pero mi pacto lo estableceré con Yitsjak, el cual Sará te dará a luz por este tiempo señalado el año que viene.” – El pacto de la circuncisión no fue establecido con el pueblo árabe, sino con el pueblo judío. Por eso la tierra de Kenáan no es para el pueblo árabe, sino para el pueblo judío. Yishmael recibió su bendición y HaShem le dio muchas otras tierras, pero la tierra de la promesa no le pertenece.

 

“por este tiempo” – El hebreo tiene aquí la palabra “moed”[15] que habla del tiempo señalado de las fiestas establecidas por el Eterno, cf. Levítico 23. Así que Yitsjak nació en una de las fiestas anuales. En los próximos capítulos veremos en qué fiesta nació. ¡No pierda el próximo estudio!

 

17:24 “Avraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado en la carne de su prepucio.” – En Romanos 4:11-12 está escrito:

“y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era incircunciso, para que fuera padre de todos los que creen sin ser circuncidados, a fin de que la justicia también a ellos les fuera imputada; y padre de la circuncisión para aquellos que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen en los pasos de la fe que tenía nuestro padre Avraham cuando era incircunciso.”

 

Avraham llegó a tener 175 años de edad. Así que paso 99 años de su vida como incircunciso y 76 años de su vida circuncidado. Esto nos enseña que al final serán contados como hijos de Avraham más incircuncisos que circuncidados.

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