Parashá 41 Pinjás

ט׳ בתמוז ה׳תשע״ד (July 7, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 41 Pinjás 

Números 25:10 – 29:40 (30:1)

 Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 25:10 – 26:4
  2. 26:5-51
  3. 26:52 – 27:5
  4. 27:6-23
  5. 28:1-15
  6. 28:16 – 29:11
  7. 29:12-40 (heb. 30:1)
  8. Maftir: 29:35-40 (heb. 30:1)

Haftará: 1 Reyes 18:46 – 19:21

Los Escritos Apostólicos: Juan 15:1 – 17:26

Pinjás

Significa “boca de serpiente”.

Primera aliyá, 25:10 – 26:4

25:11 “Pinjás, hijo de Elazar, hijo del sacerdote Aharón, ha apartado mi furor de los hijos de Israel porque demostró su celo por mí entre ellos, y en mi celo no he destruido a los hijos de Israel.” – Pinjás, el nieto del Sumo Sacerdote Aharón, había tomado una lanza y con ella había matado a un jefe israelita y una madianita que habían cometido fornicación abiertamente en el campamento de Israel, profanando el Nombre de HaShem.  Anteriormente había salido una orden divina a los jefes para ejecutar todos aquellos que se habían unido a Baal-Peor, cf. 25:4-5.

El Talmud[1][1] dice que Pinjás no era kohén antes de ejecutar a Zimrí. Sólo Aharón y su familia y su futura descendencia habían sido designados como sacerdotes. Pero como Pinjás ya había nacido cuando Aharón y sus hijos fueron instalados como sacerdotes, él no tenía el derecho de ser kohén, cf. Éxodo 28:1. Sin embargo él pertenecía a la familia del sumo sacerdote y por esto tenía una posición de liderazgo nato. Por lo tanto, Pinjás no había tomado la justicia en sus propias manos como individuo, sino como parte del liderazgo del pueblo había ejecutado la justicia y la ira del Eterno contra los pecadores. Su genealogía es mencionada, entre otras cosas, con el fin de mostrar que él era parte del liderazgo y tenía el derecho de hacer lo que había hecho. Él actuó como agente de HaShem, con autoridad delegada, obedeciendo el mandamiento en 25:4 “ejecútalos delante de HaShem a plena luz del día”. El celo de Pinjás fue elogiado por el Eterno y recompensado con un pacto especial para él y sus descendientes. Si él no hubiera actuado de esa manera, la ira de HaShem hubiera destruido a los hijos de Israel. El acto de Pinjás salvó al pueblo y le dio un sacerdocio perpetuo.

En el pecado de los hijos de Israel con el becerro de oro murieron 3,000 de todo Israel, pero en la plaga que vino por el pecado con Baal-Peor murieron 24,000. Aunque esta cifra corresponde a un mediano de 2,000 por cada tribu, la tribu de Shimón fue la más afectada por la plaga.

Un poco de levadura leuda toda la masa. Pero al condenar y extirpar los actos pecaminosos de una parte del pueblo, el resto del pueblo es salvado. La plaga cesó cuando Pinjás ejecutó la ira de HaShem contra los pecadores.

Si nosotros no combatimos el pecado en nuestras propias vidas y en las congregaciones, y en la sociedad en la que vivimos, crecerá como un cáncer y nos matará. No podemos ser indiferentes ante la injusticia, la mentira y otros pecados. Si andamos en tinieblas, no hay sangre que nos limpia de todo pecado, cf. 1 Juan 1:7.

25:12 “Por tanto, di: “He aquí, yo le doy mi pacto de paz…” – En el texto hebreo, la palabra para “paz”, “shalom”, tiene un aparente “defecto”. La letra vav, que corresponde a la letra o, está partida. Si así fue escrito en el original ¿por qué HaShem escribió la palabra para paz completa, “shalom”, con una letra no completa? Hay una opinión que dice que Pinjás sólo tuvo justicia en su mente cuando ejecutó a los pecadores, sin tener una actitud de misericordia. Por eso el pacto con él no fue perfecto. Las Escrituras enseñan que no hay paz en la sociedad si no hay justicia. Está escrito que el fruto de la justicia es shalom, cf. Hebreos 7:2, donde primeramente habla de justicia y luego de paz, cf. Salmo 72:1-4; 85:10; Isaías 32:17; 48:22; 57:21; 60:17. Sin embargo, la paz no es perfecta si sólo se emplea la justicia, sin tener misericordia. Además no es correcto sentir venganza sino debe haber un sentimiento de pena por los que son ejecutados. Es posible que Pinjás no tenía una actitud de misericordia a la hora de ejecutar la justicia. De esta manera sólo reflejaba una parte del carácter de HaShem que es justo y misericordioso a la vez. Pinjás tenía un celo por la justicia, pero le faltaba la misericordia, y por eso el pacto de paz no fue completo.

Como Yeshúa es la imagen del Elohim invisible, él está lleno de gracia y de verdad, de misericordia y de justicia, en perfecta armonía, cf. Juan 1:14.

En 1 Crónicas 6:4-8 está escrito:

“Elazar engendró a Pinjás yPinjás engendró a Avishúa, Avishúa engendró a Bukí y Bukí engendró a Uzí, Uzí engendró a Zerajyá y Zerajyá engendró a Meraiot, Meraiot engendró a Amaryá y Amaryá engendró a Ajitov, Ajitov engendró a Tsadok y Tsadok engendró a Ajimats”

Tsadok (Sadoc) fue un descendiente de Pinjás (Finees). Él fue sacerdote en tiempos de David el rey, cf. 2 Samuel 8:17. En el nuevo diccionario Certeza[1][2] está escrito:

Sadoc (heb. “tsadok”, ‘justo’). Hijo de Ahitob, que fue, según 1 Cr. 6.1ss, 50ss, descendiente de Eleazar, tercer hijo de Aarón. Fue sacerdote de la corte de David juntamente con Abiatar (2 S. 8.17) y tuvo a su cargo el arca (2 S. 15.24s); tomó parte en el ungimiento de Salomón como sucesor de David cuando Abiatar apoyó a Adonías (1 R. 1.7ss). Él y sus descendientes cumplieron funciones sumo sacerdotales en el templo de Salomón hasta su destrucción en 587 a.C. Ezequiel restringe a la familia de Sadoc los privilegios sacerdotales en su nuevo ordenamiento, sobre la base de que sólo ellos fueron inocentes de la apostasía bajo la monarquía (Ez. 44.15ss). En el segundo templo los de la familia de Sadoc retuvieron el sumo sacerdocio en forma continuada hasta el 171 a.C., cuando fue transferido a Menelao por Antíoco IV; incluso después de esto un sacerdocio sadoquita presidió sobre el templo judío en Leontópolis, Egipto, hasta que Vespasiano lo cerró poco después del 70 d.C. La comunidad de Qumrán se mantuvo leal al sacerdocio de Sadoc y esperaba su restauración.

El gran escriba Ezrá era descendiente de Pinjás, cf. Esdras 7:1-5.

Durante el reinado mesiánica se restaurará la familia de Pinjás por la línea de Tsadok, según Ezequiel 40:46; 43:19; 44:15; 48:11-12. HaShem no quebranta sus promesas. Hasta que pasen el cielo y la tierra, los descendientes de Tsadok serán sacerdotes delante de Él.

El Midrash[1][3] enseña que durante el primer templo hubo 18 descendientes de Pinjás que sirvieron como sumos sacerdotes. En el segundo templo hubo 80 sumos sacerdotes descendientes de Pinjás.

25:14 “El nombre del hombre de Israel que fue muerto con la madianita era Zimri, hijo de Salu, jefe de una casa paterna de Shimón” – La tribu de Shimón tenía problemas para dominar su instinto sexual. El ejemplo de su jefe produjo mucho pecado entre ellos y por lo tanto la plaga que vino sobre los hijos de Israel hizo morir a muchos de la tribu de Shimón, de modo que al comparar los dos últimos censos se ve una reducción considerable en esa tribu.

26:1 “Y aconteció después de la plaga, que HaShem habló a Moshé y a Elazar, hijo del sacerdote Aharón, diciendo” – En este versículo vemos como HaShem destaca la importancia de la plaga antes del censo. Esto nos enseña que la plaga tiene mucho que ver con el resultado del censo

Segunda aliyá, 26:5-51

26:5b         “la familia” – Este texto nos muestra la importancia de la familia en Israel. La palabra “mishpajá” familia, es mencionada 84 veces en esta aliyá. Esto nos enseña una verdad muy importante, que a  HaShem le importa muchísimo la familia.

26:5-51 En este pasaje vemos el aumento y la disminución de las tribus desde el último censo. Algunas tribus aumentaron considerablemente, otras perdieron bastante, pero el resultado final fue muy parecido al anterior, con sólo 1,820 personas de diferencia.

Nombre tribu Primer censo Segundo censo Diferencia
Reuvén 46,500 43,730 -2,770
Shimón 59,300 22,200 -37,100
Gad 45,650 40,500 -5,150
Yehudá 74,600 76,500 1,900
Yisajar 54,400 64,300 9,900
Zvulún 57,400 60,500 3,100
Menashé 32,200 52,700 20,500
Efrayim 40,500 32,500 -8,000
Binyamín 35,400 45,600 10,200
Dan 62,700 64,400 1,700
Asher 41,500 53,400 11,900
Naftalí 53,400 45,400 -8000
SUMA 603,550 601,730 -1,820

Si todas las tribus hubieran crecido como la tribu de Menashé, con un 63.7 % de aumento en 38 años, el pueblo entero hubiera tenido unos 384.450 varones más, en total 988.000. La falta de crecimiento es debido al pecado en el pueblo. La falta de entrega a la obediencia a los mandamientos es la mayor causa de la falta de crecimiento en el pueblo judío. Las guerras y la asimilación que han causado que el pueblo judío no sea muy grande son resultados de la falta de compromiso con la Torá. El pueblo de Israel podría haber sido el más numeroso de todos los pueblos del mundo si la Torá hubiera sido la regla de vida para la mayoría. Este censo fue la base para el reparto de la tierra durante el tiempo de Yehoshúa. 

26:14 “Estas son las familias de los shimonitas: veintidós mil doscientos.” – En Números 1:23 está escrito:

“los enumerados de la tribu de Shimón fueron cincuenta y nueve mil trescientos.”

Al comparar estos dos textos vemos que la tribu de Shimón había perdido 37,100 personas desde el censo anterior. Fue severamente dañada por la plaga porque su jefe había abierto una la brecha por medio de su pecado con Kozbí, la mujer midianita. Anteriormente Moshé también se había unido a una mujer midianita, Tsiporah, pero hubo una gran diferencia entre su unión con ella y esta unión por causa de Baal-Peor. La esposa de Moshé mostraba señales de obediencia a la fe de Israel, pero las mujeres midianitas que se acercaron a los hijos de Israel en esta ocasión estaban engañando a los hijos de Israel para que se entregaran a la idolatría.

Los midianitas eran descendientes de la unión que hubo entre Avraham y su tercera esposa Keturá, cf. Génesis 25:1-4.

Tercera aliyá, 26:52 – 27:5

26:54 “A la (tribu) más numerosa aumentarás su patrimonio, y a la menos (numerosa) reducirás su patrimonio. A cada una según sus contados le será entregado su patrimonio” – Según Rashí, este censo fue la base para el reparto de la tierra en el tiempo de Yehoshúa. Los que tenían 20 años o más y fueron incluidos aquí obtuvieron un patrimonio en la tierra.

26:55 “Pero la tierra se dividirá por suerte. Recibirán su heredad según los nombres de las tribus de sus padres.” – Según Rashí, las áreas personales de la tierra fueron distribuidas en el tiempo de Yehoshúa tomando en cuenta el número de personas que entraron en la tierra, según este último censo, cf. 26:53, y el número de personas que salieron de Egipto, cf. 26:55. Cada familia recibió terrenos que correspondían al número de varones que entraron en la tierra prometida. Sin embargo, ellos tenían que dividir sus partes entre ellos mismos de acuerdo con el número de sus antepasados que habían salido de Egipto.

Ejemplo de reparto:

De esta manera cada uno de los hijos de Alef recibió 1/3 de la herencia de su padre, que corresponde a 2/3 de una porción. Y el hijo de Bet recibió toda la herencia de su padre, que corresponde a dos porciones enteras.

26:59 “Y el nombre de la mujer de Amram era Yojeved, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto; y ella dio a luz de Amram, a Aharón, a Moshé y a su hermana Miryam” – La Torá destaca el hecho de que Yojeved era hija de Leví. En este caso tenemos que entender la palabra “hija” como “descendiente”, no como hija directa. Si hubiera sido hija directa de Leví tendría varios cientos de años cuando dio a luz a Moshé. Este texto nos enseña que ella tomó muy en serio su procedencia. Es posible que esta actitud de apego a la familia y a su propia tribu se haya trasladado a su hijo Moshé. La identidad Israelita y levita le impactaron tanto que a pesar de su educación egipcia pudo mantener su identidad. El impacto de la identidad israelita es evidente en el alma de Moshé según Éxodo 2:11 donde está escrito:

“salió a sus hermanos… uno de sus hermanos”

Moshé nunca perdió el sentimiento de pertenencia a su pueblo y a su tribu. Su madre jugaba un papel importante en esta identificación tan fuerte, por esto ella es llamada “hija de Leví”.

Cuarta aliyá, 27:6-23

27:4  “¿Por qué ha de desaparecer el nombre de nuestro padre de entre su familia sólo porque no tuvo hijo? Dadnos herencia entre los hermanos de nuestro padre.” – Aquí hay un asunto de legislación en cuanto a la herencia de la tierra de Israel. Las diferentes porciones de la tierra de Israel fueron entregadas sólo a los varones. Los hijos varones heredaban la porción de tierra que había recibido su padre. Cuando una hija se casaba obtenía el beneficio de la herencia de su esposo.

En este caso había cinco hijas de Tselofjad que reclamaban la herencia de su padre. La idea original fue que cada uno de los varones de los hijos de Israel, a partir de los 20 años de edad, que salieron de Egipto, tuviera una herencia en la tierra prometida. Los conversos no tenían el derecho de heredar la tierra. Este plan fue aplazado hasta la siguiente generación y en este caso Tselofjad, que había muerto en el desierto, no tenía hijos que pudieran obtener una porción en la tierra. Las cinco hijas se presentaban ante Moshé y explicaban su caso. Moshé consultó a HaShem para saber qué hacer en este caso y en otros  casos cuando no había varones herederos.

27:7-8        “Las hijas de Tselofjad tienen razón en lo que dicen. Ciertamente les darás herencia entre los hermanos de su padre, y pasarás a ellas la herencia de su padre. Además, hablarás a los hijos de Israel, diciendo: “Si un hombre muere y no tiene hijo, pasaréis su herencia a su hija…” – HaShem contesta y dice que cuando no hay hijos, las hijas heredan la tierra.

La identidad judía se fija principalmente por la madre, pero la herencia tribal y de la tierra viene por la vía del padre.

27:15-23 Como Moshé ya no puede ser el líder del pueblo, él ruega al Eterno que supla esa necesidad. En su oración y la respuesta del Eterno encontramos trece principios muy importantes en cuanto al liderazgo:

1.      Un líder es puesto por HaShem.  Si no es así, está destinado al fracaso.

2.      Un líder está puesto por encima del pueblo. La posición del líder no es lo mismo que su valor como persona humana. Hay una posición superior del líder, sobre el pueblo, cf. Mateo 24:45.

3.      El líder principal debe ser un varón. Una mujer en el liderazgo debe estar sometida a un varón.

 4.      Un líder tiene que saber salir delante del pueblo. En primer lugar se refiere a la capacidad de hacer guerra y derrotar a los enemigos. Moshé mismo hizo guerra contra los dos gigantes Og y Sijón. En segundo lugar significa que un líder tiene que ser el primero en dar buen ejemplo delante del pueblo. También significa que un líder no puede estar con el pueblo todo el tiempo. Necesita apartarse para buscar al Eterno. Moshé se apartó y estuvo mucho tiempo con HaShem a solas, sin que el pueblo lo viera. Lo mismo hizo Yeshúa HaMashiaj.

5.      Un líder tiene que saber entrar delante del pueblo. Esto se refiere en primer lugar a la vuelta de la guerra. También significa que el pueblo tiene que ver a su líder, tener acceso a él. Un líder que no aparece delante del pueblo, con el tiempo perderá su posición en el corazón del pueblo. El pueblo le necesita y, por lo tanto, tiene que ser accesible. Es necesario tener equilibrio entre estas dos cosas, salir y entrar. Uno de los problemas más importantes en los líderes es el desequilibrio ente estos dos. Algunos se apartan demasiado, y otros nunca se apartan.

6.      Un líder tiene que hacer que el pueblo salga. Un pastor hace que las ovejas salgan a los pastos. Las saca fuera de su situación encerrada. Moshé sacó a los hijos de Israel de Egipto. Un líder tiene que tener la capacidad de hacer que el pueblo tome decisiones de cambio, para que salgan de donde están y encuentren libertad.

7.      Un líder tiene que hacer que pueblo entre. Hay momentos cuando las ovejas necesitan intimidad unas con otras en el redil, sin influencias de fuera. Es un momento de afirmar la identidad como rebaño y de revisión interna. Un líder tiene que tener la capacidad de formar a los integrantes de su pueblo para que se amen y se identifiquen como un cuerpo. El líder tiene que enseñar al pueblo a entrar en la presencia del Eterno.

8.      Un líder tiene la misma función que un pastor de ganado menor. El Salmo 23 y Juan 10 nos enseña que un pastor hace que a las ovejas no les falte nada. Un buen pastor no busca sus propios intereses, sino los del rebaño.

9.      Un líder tiene que tener un buen espíritu. HaShem dio testimonio del espíritu de Yehoshúa. Tenía un espíritu diferente al resto del pueblo, que es una actitud interior más afín al Eterno que los demás. El espíritu del líder se proyecta sobre el pueblo.

10.  Un líder tiene que ser dotado con “hod” (majestad, esplendor, grandeza, dignidad, gloria, y hermosura). No puede tener una semblanza de flojera. Necesita caminar erguido, sabiendo que ha recibido un manto de autoridad desde el cielo. Es un reflejo de Aquel que es luz y por lo tanto debe irradiar con su sola presencia.

11.  Un líder tiene que vivir delante del Eterno, y consultar con Él. Para ser un buen líder hay que vivir la vida privada como si fuera en público, siempre teniendo en mente que está delante de la presencia del Eterno, de sus malajim y de los malos espíritus. Acuérdate que siempre tienes mil ojos mirándote. Realmente no existe la vida privada, y un líder que ser bien consciente de ello. Así como es en privado, va a ser en público.
Un líder consulta con el Eterno antes de tomar decisiones, incluso en las cuestiones pequeñas.

12.  Un líder tiene que hablar las palabras del Eterno. Para que la palabra del líder sea con autoridad y respaldo del cielo, tiene que haber comido la Torá y luego tiene que hablar conforme a ella. Así el pueblo obedece las órdenes del líder, porque tienen origen divino, cf. 1 Pedro 4:11.

13.  Un líder tiene que ser reconocido por el pueblo. Un rey sin pueblo es un desastre. Un pueblo sin rey es un desenfreno. Un buen rey con mucho pueblo constituyen un potencial para el bien. Un buen líder no impone su liderazgo sobre otros. En el Reino los líderes son puestos por HaShem y luego reconocidos por el pueblo. Tiene que haber un equilibrio entre imposición y permisividad.

27:18 “Y HaShem dijo a Moshé: Toma a Yehoshúa, hijo de Nun, hombre en quien está el Espíritu, y pon tu mano sobre él” – Moshé recibió la orden de poner sus manos sobre Yehoshúa. El propósito de la imposición de manos es triple:

1-      Identificación

2-      Transmisión

3-      Instalación

En muchas ocasiones hay una combinación entre estas tres, como en el caso de Yehoshúa bin Nun, que fue instalado en su ministerio como sucesor de Moshé por la imposición de las manos de Moshé, delante del pueblo, cf. Números 27:23, y al mismo tiempo le fue transmitido un espíritu de sabiduría, como está escrito en Deuteronomio 34:9:

“Y Yehoshúa, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moshé había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le escucharon e hicieron tal como HaShem había mandado a Moshé.”

Cuando la imposición tiene el propósito de transmitir algo, puede haber dos tipos de transmisión:
1-      Transmisión de pecado, como en el caso de los machos cabríos en Yom Kipur y otros animales que son sacrificados.

2-      Transmisión de espíritu y poder, como en el caso de las sanidades y liberaciones hechas por medio de Yeshúa HaMashiaj y sus talmides y cuando el Espíritu de santidad fue dado a los discípulos, cf. Hechos 8:18.

Quinta aliyá, 28:1-15

28:2  “Ordena a los hijos de Israel, y diles: “Tendréis cuidado de presentar mi ofrenda, mi alimento para mis ofrendas encendidas, aroma agradable para mí, a su tiempo señalado.”” – En el resto de esta parashá encontramos un resumen de los sacrificios que toda la comunidad tiene que entregar en los tiempos señalados:

28:3-8   Diarios, mañana y tarde.

28:9-10 Semanales, cada Shabat.

28:11-15       Mensuales, cada Rosh Jódesh.

28:16-25       Anuales, en Pesaj y Jag HaMatsot.

28:26-31       Anuales, en Bikurim, Shavuot.

29:1-6   Anuales, en Yom Teruá.

29:7-11 Anuales, en Yom HaKippurim.

29:12-34       Anuales, en Sukot.

29:35-38       Anuales, en Sheminí Atseret.

El texto de 28:1-8 está incluido en las oraciones de Shajarit, por la mañana, y Minjá, por la tarde.

En las horas cuando se presentaban los sacrificios diarios en el templo, junto con el incienso, fue el momento para presentarse delante del Eterno en oración.

En Lucas 1:10 está escrito:

“Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora de la ofrenda de incienso.”

El que daba un animal para ser sacrificado en el templo tenía que estar presente en el momento del sacrificio de su animal. Sin embargo, cuando se ofrecían los sacrificios de toda la nación no podía estar presente todo el pueblo. Por esta razón se establecieron  grupos de israelitas que pudieran estar presentes como representantes del resto del pueblo durante los sacrificios. Como hubo 24 grupos de sacerdotes y levitas que se turnaban para servir, también hubo 24 grupos de israelitas, habitantes de Yerushalayim y de todas las ciudades del país, que se turnaban para venir al templo para estar presentes durante los sacrificios que fueron dados por todo el pueblo.

Las oraciones judías están conectadas con los sacrificios que había en el templo, como está escrito en el Daniel 6:10:

“Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Yerushalayim), y como lo solía hacer antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Elohim.”

En Hechos 3:1 está escrito:

“Y Kefa y Yojanán subían al templo a la hora novena, la de la oración.”

“a su tiempo señalado” – Las ofrendas tienen que presentarse en un tiempo señalado. Lo mismo sucede con las oraciones, tienen su tiempo límite. No se puede orar Shajarit a las tres de la tarde. Cada cosa en tu tiempo.

El tiempo es muy importante para HaShem. A nosotros nos toca santificar el tiempo. Es parte de nuestro servicio al Eterno hacer las cosas a su tiempo, no fuera de tiempo, como está escrito en Eclesiastés 3:1-15:

“Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo: tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de derribar, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar; tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo; tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de rasgar, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de odiar; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué saca el trabajador de aquello en que se afana? He visto la tarea que Elohim ha dado a los hijos de los hombres para que en ella se ocupen. El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo, el hombre no descubre la obra que Elohim ha hecho desde el principio hasta el fin. Sé que no hay nada mejor para ellos que regocijarse y hacer el bien en su vida; además, que todo hombre que coma y beba y vea lo bueno en todo su trabajo, eso es don de Elohim. Sé que todo lo que Elohim hace será perpetuo; no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle; Elohim ha obrado así  para que delante de Él teman los hombres. Lo que es, ya ha sido, y lo que será, ya fue, y Elohim busca lo que ha pasado.”

El factor tiempo es muy importante en todo el consejo del Eterno. Uno puede hacer cosas buenas fuera de tiempo y está haciendo mal. Cada cosa tiene su tiempo.

28:3 “Y les dirás: “Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a HaShem: dos corderos de un año, sin defecto, cada día como ofrenda de ascensión continua.” – El korbán tamid, sacrificio continuo, de los dos corderos al día, fue costeado por el medio shekel que el pueblo dio una vez al año como tributo para el templo. El sacrificio de la mañana cubría los pecados cometidos durante la noche y el sacrificio de la tarde cubría los pecados que habían sido cometidos durante el día.

28:3, 6, 8 “ofrenda encendida” – ¿por qué se repite esta frase tres veces? HaShem está enfatizando la necesidad de presentar las ofrendas con fuego. Nuestra entrega tiene que ser acompañada con un corazón ardiente, para que sea un olor agradable para él.

Lo mismo sucede con la libación. El vino no puede arder sobre el fuego, por eso había un canal en un lado del altar, donde se derramaba el vino delante del Eterno como libación. Sin embargo el vino tenía que arder, ser fermentado. El texto de la Torá exige que sea una bebida fermentada, embriagante, “shejar”,[1][4]  cf. v. 7. El vino ha pasado por un proceso de fermentación y tiene más “ardor” que el jugo de uva lo cual es necesario para que sea aceptable como ofrenda de libación. Encontramos allí el mismo principio que en la ofrenda encendida. Tiene que haber fuego en el corazón cuando estamos orando, para que sea aceptable delante del Eterno. Esto nos enseña que las oraciones sin kavaná, sin intención clara, son inútiles, y no llegan al cielo como olor fragante. ¡Pongamos fuego y fermentación en nuestras oraciones delante del Eterno!

28:9-10 “El shabat ofrecerás dos corderos de un año, sin defecto, y dos décimas de una efá de flor de harina mezclada con aceite, como ofrenda de cereal y su libación. El sacrificio de ascensión de cada shabat será además del sacrificio de ascensión continuo y de su libación.” – En el Shabat hay una ofrenda adicional, aparte de los dos corderos diarios. Esta ofrenda se llama “musaf”, “adicional”. De allí viene la oración llamada “musaf” en el Sidur, el libro de oraciones.

28:11 “También, al principio de cada mes, presentaréis un ofrenda de ascensión a HaShem: dos novillos y un carnero, y siete corderos de un año, sin defecto” – En la luna nueva se ofrecen dos novillos, un carnero y siete corderos, harina, aceite, vino y un macho cabrío, además de los dos corderos diarios. Esto nos enseña que en cada luna nueva HaShem espera una nueva entrega total por nuestra parte. El total de animales ofrecidos en Rosh Jódesh son 10+1. Como hemos dicho antes, el número diez representa la totalidad. Los diez animales que se dan en ofrenda de ascensión son símbolos de nuestra entrega total. El macho cabrío nos habla de la muerte del Mesías por nuestros pecados. La cantidad de un hin es casi la misma que un galón. Una efá contiene aproximadamente 25 litros.

Textos que hablan del novilunio, rosh jódesh, se encuentran en Números 10:10; 1 Samuel 20:5, 18; Salmo 81:3-5; 104:19; Isaías 66:23; Ezequiel 45:17; Colosenses 2:16-17.

Sexta aliyá, 28:16 – 29:11

28:26 “También, el día de los primeros frutos, cuando presentéis una ofrenda de cereal nuevo a HaShem en vuestra (fiesta de) las semanas, tendréis santa convocación; no haréis trabajo servil.” – Aquí está escrito que la fiesta de las semanas es “vuestra”. Esto nos enseña que las fiestas no solamente son del Eterno, cf. Levítico 23:2. HaShem compartió sus fiestas con Israel para ser momentos de encuentro y de alegría delante de Él. Por eso están mencionadas como “vuestras fiestas señaladas”, cf. 29:39; Juan 5:1; 6:4; 7:2.

Séptima aliyá,  29:12-40 (heb. 30:1)

29:13 “Y ofreceréis una ofrenda de ascensión, una ofrenda encendida como aroma agradable a HaShem: trece novillos, dos carneros, catorce corderos de un año, que sean sin defecto” – En Sukot se sacrifican en total 70 toros, uno por cada una de las naciones gentiles que existían originalmente, según Génesis 10. Así que Sukot es la fiesta de las naciones. En el reino mesiánico todas las naciones estarán obligadas a celebrar Sukot, como está escrito en Zacarías 14:16-19:

“Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Yerushalayim subirán de año en año para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Yerushalayim para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos. Y si la familia de Egipto no sube ni viene, entonces sobre ellos no habrá lluvia; será la plaga con la cual HaShem herirá a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Este será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos.”

Si uno hace la cuenta de la cantidad de animales que fueron ofrecidos durante el tiempo de los dos templos, sin contar las ofrendas voluntarias y demás sacrificios personales, llegamos a más de un millón de animales. Un millón de animales no fueron suficientes para quitar los pecados del pueblo de Israel. Nadie fue liberado de la inclinación al mal, como está escrito en Hebreos 10:11:

“Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.”

Nadie fue hecho perfecto por estos sacrificios, como está escrito en Hebreos 10:1:

“Pues ya que la Torah tiene la sombra de los bienes futuros y no la forma misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente año tras año, hacer perfectos a los que se acercan.”

Todos constituyen una proyección profética hacia el sacrificio del Mesías, que tiene la capacidad de quitar el pecado del mundo y por medio del cual tenemos acceso hasta el trono del mismísimo cielo, como está escrito en Hebreos 10:14, 17, 19-22.

“Porque por una ofrenda él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados… Y NUNCA MAS ME ACORDARÉ DE SUS PECADOS E INIQUIDADES… Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Yeshúa, por un camino nuevo y vivo que él abrió para nosotros por medio del velo, es decir, su carne y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Elohim, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.”

¡Baruj HaShem!

Mashiaj en esta Parashá

25:10-13 Pinjás recibe un pacto perpetuo de paz para ser sacerdote. De semejante manera Yeshúa recibió su sacerdocio según el orden de Malki Tsedek para la eternidad.

25:13 Por la muerte de una persona israelita hubo liberación para el resto del pueblo. De la misma manera la muerte de Yeshúa trajo redención para Israel y el mundo.

27:16 De la misma manera como Yehoshúa fue puesto sobre el pueblo de Israel, Yeshúa ha sido puesto por HaShem sobre los hijos de Israel y el mundo entero.

27:17 Yeshúa es el buen pastor que Moshé pidió que el Eterno diera a los hijos de Israel.

27:18 Yehoshúa tenía espíritu. De la misma manera Yeshúa recibió el Espíritu de HaShem para convertirse en HaMashíaj

27:20 Yeshúa tiene la dignidad del Padre que lo instaló en su ministerio.

27:21 Yeshúa da la palabra para que entren y salgan los hijos de Israel.

27:23 Yeshúa es el sucesor eterno de Moshé.

28:3-4 Yeshúa es el sacrificio continuo que está presente delante de HaShem mañana y tarde.

28:9 Yeshúa está reflejado en todos los sacrificios adicionales de todas las fiestas señaladas por el Eterno para los hijos de Israel

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 400 – 405 de los 613:

380.    Precepto de las leyes de herencia, Números 27:8-9.

381.    Precepto de ofrecer la ofrenda continua (tamid) todos los días, Números 28:2-3.

382.    Precepto de ofrecer la ofrenda de Musaf en el Shabat, Números 28:9.

383.    Precepto de ofrecer la ofrenda de Musaf en el novilunio, Números 28:11.

384.    Precepto de ofrecer la ofrenda de Musaf en Shavuot, Números 28:26.

385.    Precepto de escuchar el shofar en Yom Teruá, Números 29:1.

Parashá 40 Balak

א׳ בתמוז ה׳תשע״ד (June 29, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 40 Balak

Números 22:2 – 25:9

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

  1. 22:2-12
  2. 22:13-20
  3. 22:21-38
  4. 22:39 – 23:12
  5. 23:13-26
  6. 23:27 – 24:14
  7. 24:15 – 25:9
  8. Maftir: 25:7-9

Haftará: Miqueas 5:7 (heb 6) – 6:8

Los Escritos Apostólicos: Juan 13:1 – 14:31

Balak

Significa “devastador”

Comentarios

Primera aliyá, 22:2-12

22:2  “Y Balak, hijo de Tsipor, vio todo lo que Israel había hecho a los amorreos.” – Balak era el rey de Moav. Su nombre significa “devastador”. Según el Midrash, Balak fue elegido rey en este momento por causa de la situación de emergencia por el temor a los hijos de Israel, aunque él no era de linaje real, sino un mero noble, ni era un moabita nativo, sino un midianita. Su fama de ser un poderoso héroe de guerra y mago superior causó que los moabitas le pusieran como su rey. Este rey de Moav no había permitido a los hijos de Israel cruzar su territorio. Por eso los hijos de Israel dieron un rodeo. Tampoco tenían permiso de HaShem para conquistar el territorio de Moav, porque fue dado a los hijos de Lot, según Deuteronomio 2:9. De esto aprendemos que HaShem reparte las tierras a los pueblos, cf. Deuteronomio 2:19. En estos momentos el pueblo de Moav está molesto. Israel tomó el territorio que ellos habían tenido y que el rey de los amorreos le había quitado. Parece ser que el rey de Moav quiere retomar ese terreno y por eso acude a un profeta gentil por medio del cual intenta maldecir al pueblo de Israel, para así poder hacer guerra contra él y expulsarlo de la tierra de los amorreos y retomar ese terreno.

22:3 “Entonces Moav tuvo mucho temor a causa del pueblo, porque eran muchos; y Moav tuvo miedo ante los hijos de Israel.” – Dos veces la Torá repite que Moav tenía temor. Esto significa que el pueblo tuvo muchísimo miedo. Según Rashí, los dos gigantes, Sijón y Og, habían sido protectores de las demás naciones circunvecinas y ahora los hijos de Israel habían conquistado a ambos. Si pudieron derrotar a los gigantes les será más fácil hacer guerra contra los demás pueblos de alrededor.

22:4, 7 “Y Moav dijo a los ancianos de Madián: Esta multitud lamerá todo lo que hay a nuestro derredor, como el buey lame la hierba del campo. Y en aquel tiempo Balak, hijo de Tsipor, era rey de Moav… Y los ancianos de Moav y los ancianos de Madián fueron con el precio de la adivinación en la mano; y llegaron a Bilam, y le repitieron las palabras de Balak.” – Los dirigentes de las dos naciones Moav y Madián se unieron contra Israel y fueron a hablar con Bilam, que era conocido como un profeta, o un mago, con éxito. Cuando él hablaba se cumplía. Según Rashí, el rey de los amorreos anteriormente había alquilado a Bilam para maldecir a los moabitas para que los pudiera expulsar de ese territorio que luego llego a ser de los hijos de Israel, desde el río Arnón hacia arriba incluyendo la ciudad de Jeshbón. Esta idea se saca de la palabra que se encuentra en el versículo 6: “yo sé…” Esto lo sabía el rey de Moav por experiencia.

Por medio del profeta, HaShem nos dice que debemos recordar lo que pasó con Balak y Bilam. Por lo tanto este suceso es una de las cosas más importantes en la historia de nuestro pueblo, como está escrito en Miqueas 6:5:

“Pueblo mío, acuérdate ahora de lo que maquinó Balak, rey de Moav, y de lo que le respondió Bilam, hijo de Beor, desde Shitim hasta Guilgal, para que conozcas las justicias de HaShem.”

22:5 “Y envió mensajeros a Bilam, hijo de Beor, en Petor, que está cerca del río, en la tierra de los hijos de su pueblo, para llamarlo, diciendo: Mira, un pueblo salió de Egipto y he aquí, cubren la faz de la tierra y habitan frente a mí.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mensajeros” es “malajim”, que significa “ángeles”, “emisarios”, “enviados”, “mensajeros”. Vemos que el término “malaj” no es sólo una referencia a seres superiores sino que también puede aplicarse sobre hombres. La palabra “malaj” nos designa una esencia de un tipo de ser creado, sino una función. Un malaj es uno que ha sido enviado por un superior.

22:6 “Ven ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo porque es demasiado poderoso para mí; quizá pueda derrotarlos y echarlos de la tierra. Porque yo sé que a quien tú bendices es bendecido, y a quien tú maldices es maldecido.” – Balak quiso derrotar y echar a Israel de la tierra, pero como había mostrado su poder militar contra los pueblos de los dos gigantes, ahora acudió a la brujería. La estrategia del enemigo es triple:

o   Usar la fuerza militar y física para obligarnos a someternos.

o   Usar la magia, la fuerza espiritual y sicológica para dominarnos.

o   Usar nuestras pasiones y atraernos al pecado con comidas y sexo y destruirnos desde dentro con las costumbres e ideas de las religiones gentiles.

En este caso no hubo éxito con los dos primeros, pero en el tercer punto cayó Israel.

22:11 “Mira, el pueblo que salió de Egipto cubre la faz de la tierra; ven ahora, maldícemelos; quizá yo pueda pelear contra ellos y expulsarlos.” – Aquí vemos la actitud enemistosa típica de los pueblos que rodean a Israel. Quieren maldecirlos, pelear contra ellos expulsarlos. Lo mismo sucede hoy en día en los pueblos que rodean a Israel. Están haciendo exactamente lo mismo. La historia no ha cambiado en 3000 años.

22:12 “Y Elohim dijo a Bilam: No vayas con ellos; no maldecirás al pueblo, porque es bendito.” – La bendición y la maldición son incompatibles. A una persona que ha sido bendecida por el Eterno le es difícil transmitir una maldición. La bendición es como un escudo de protección contra las fuerzas del mal. Sin embargo, una persona que ha sido bendecida podrá ser alcanzada por la maldición en áreas donde hay desobediencia. La bendición puede operar en ciertas áreas de su vida, pero la maldición puede operar en aquellas áreas de su vida donde la Torá no es obedecida.

El nombre hebreo Bilam, se escribe con las letras: bet, lamed, ayin y mem. Como el texto original no tiene vocales es posible entender su nombre también como “bli am”, que significa “sin pueblo”. Este era uno de los problemas de Bilam, que no estaba en el pueblo de Israel. Él podía haber hecho como Yitró y unirse al pueblo, pero prefirió no ser parte del pueblo de Israel. Él era un profeta solitario. HaShem le había dotado con una capacidad natural para poder recibir y transmitir palabras de profecía pero él no usó ese don para el bien común, sino para sus propios beneficios. Bilam no dirigía ningún pueblo.

Los rabinos dicen que él podía haber llegado a ser para los gentiles lo que Moshé era para los hijos de Israel. Podía haber sido uno de los personajes más influyentes en el mundo gentil, por el don de profecía que tenía. Pero era un hombre caído que iba detrás de ganancias monetarias y honra de los hombres importantes de este mundo, y eso fue su ruina.

Segunda aliyá, 22:13-20

22:13 “Bilam se levantó de mañana y dijo a los jefes de Balak: Volved a vuestra tierra, porque HaShem ha rehusado dejarme ir con vosotros.” – Bilam conocía al Eterno, y lo llama “mi Elohim”, cf. v. 18. La fuente de su profecía no fue demoníaca, sino del Espíritu de Elohim, cf. 24:2. Por esta razón, su influencia espiritual era más fuerte que si hubiera usado poderes satánicos.

Recordemos que hasatán no puede crear, y por eso las manifestaciones sobrenaturales de él son perversiones de lo auténtico que viene de HaShem. Por ese motivo la actividad de Bilam puede ser comparada con la magia.

La fuente de la magia y la adivinación es hasatán, y la fuente de la profecía es HaShem. Pero cuando se usa la profecía de HaShem con motivos personales y manipuladores, se convierte en brujería. Así que, la línea divisoria entre un profeta verdadero y un profeta falso es a veces difícil de descubrir. Todos los que tiene éxito en las prácticas ocultas tienen un don natural dado por HaShem que les hace sensibles para recibir los impulsos que hay en el mundo espiritual. Cuando estas personas se vuelven al Eterno y se arrepienten de sus pecados, permanece su capacidad para ser sensible espiritualmente. Esto significa que podrán ser muy utilizados por el Espíritu de HaShem, pero también pueden ser influenciados por los malos espíritus si no se cuidan. La razón principal para entrar en el mundo oculto es el afán por el poder. Los demonios dan poderes. Ahora, cuando una persona que ha estado en ese mundo se humilla ante HaShem y recibe el perdón y la limpieza de sus pecados por medio de la sangre del Mesías Yeshúa, todavía sigue recibiendo tentaciones para ejercer poderes sobre otros, cf. Hechos 8:19.

Nuestro Rebe Yeshúa nos advirtió según está escrito en Mateo 7:15-20:

“Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.”

Si los falsos profetas fueran fáciles de distinguir no haría falta una advertencia contra ellos. El hecho de advertirnos que debemos tener cuidado con ellos nos enseña que no es fácil saber si un profeta está hablando de parte de HaShem o de parte de un espíritu engañoso. Aparentemente los mensajes de los falsos profetas son buenos. Lo importante para nosotros es mirar el fruto de la influencia de ese profeta. ¿Cómo es su conducta? ¿Cómo es su vida moral, sexual y económica? ¿Cómo habla en la intimidad? ¿Cómo viven sus seguidores? ¿Cómo está su familia, su esposa y sus hijos? ¿Qué dice su esposa de él? ¿Qué dicen sus hijos de su padre? Todas estas cosas, y otras, son los frutos de la vida de ese profeta. Yeshúa dijo: “por los frutos los conoceréis”.

Una cosa es probar la profecía, y otra cosa es probar el profeta. El profeta es probado por sus frutos y la profecía es probada por medio de dos varas: la Torá y el Espíritu de HaShem. Hay profecías que son dadas según la Torá, pero con un espíritu ajeno a la Torá. Tenemos un ejemplo en Hechos 16:16-18 donde está escrito:

“Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Estos hombres son siervos del Elohim Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando esto a Pablo, se volvió y dijo al espíritu: ¡Te ordeno, en el nombre de Yeshúa el Mesías, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento.”

El mensaje de la muchacha era verdad, pero dado con un espíritu maligno. El shaliaj Shaúl tenía el don de discernimiento de espíritus y supo en su propio espíritu que la fuente de esa profecía venía de hasatán, (de un espíritu de pitón, según el texto griego). Shaúl atacó al espíritu de pitón en esta niña y lo expulsó en el Nombre de Yeshúa HaMashíaj.

Por otro lado podemos encontrar palabras proféticas dadas en el Espíritu de HaShem por personas cuyas vidas personales no corresponden a sus palabras, como en caso de Bilam. ¡Qué el Eterno nos dé sabiduría para discernir entre una cosa y otra!

Las palabras que salieron por la boca de Bilam son eternas, son del Eterno. Pero Bilam murió la muerte de los impíos y perdió su alma porque su vida no correspondía a sus palabras.

22:18 “Y Bilam respondió, y dijo a los siervos de Balak: Aunque Balak me diera su casa llena de plata y oro, yo no podría traspasar el mandamiento de HaShem mi Elohim para hacer ni poco ni mucho.” – Aquí vemos que la profecía no viene de una fuente humana. Por mucho que el profeta quiera dar un mensaje, no podrá hacerlo en sí mismo, porque la iniciativa de la profecía no viene del profeta sino de HaShem como está escrito en 2 Pedro 1:20-21:

“Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu de santidad hablaron de parte de Elohim.”

Mamónides dice lo siguiente en cuanto a la profecía:

o    Los profetas ostentan diversos grados. Al igual que en sabi­duría hay sabios mayores que otros sabios, así en profecía hay profe­tas mayores que otros profetas. Pero todos ellos ven sus visiones pro­féticas sólo en sueños, de noche, o de día si han caído en trance, como está escrito: “En una visión me daré a conocer a él, en sueños le hablaré” (Número XII, 6). Cuando profetizan, sus miem­bros se estremecen, su cuerpo desfallece y sus pensamientos que­dan confundidos, de modo que la mente queda libre para com­prender lo que vea.­

o    Las cosas comunicadas al profeta en la visión profética llegan a él en forma de parábola. De inmediato queda grabada en su corazón la interpretación de la parábola contenida en la visión profética, de modo que sabe qué significa.­

o    Los profetas no profetizan cuando les place, sino tras con­centrar sus mentes, lograr un ánimo alegre y benévolo y ais­larse, pues la profecía no se posa sobre nadie que esté melan­cólico o indolente, sino sobre quien está alegre. Por eso los profe­tas jóvenes hacían tañer ante ellos laúdes, panderetas, flautas y liras cuando querían profetizar (1 Samuel X, 5). La palabra mit­nab’im, en este contexto, significa que estaban en tren de llegar a la profecía, como quien dice “Fulano se agranda”.

o    Esos que tratan de profetizar son los denominados hijos de los profetas, y aunque se concentren puede ser que la Presencia Divina se pose sobre ellos, y puede ser que no se pose.

22:20 “Y Elohim vino a Bilam de noche, y le dijo: Si los hombres han venido a llamarte, levántate y ve con ellos; pero sólo dirás la palabra que yo te hable.” – Elohim vino a Bilam de noche. El sueño es un medio por el cual el Eterno puede hablarnos. La profecía es de carácter espiritual, no intelectual. Hay una diferencia importante entre la mente y el espíritu. Durante el día, la mente está recibiendo información por medio de los cinco sentidos de cuerpo, y así acumula una gran cantidad de impresiones en el cerebro. Y durante el sueño de la noche el cerebro está revistando y tratando toda esa información recibida durante el día y los días anteriores. Como no hay mucha información que entra en la mente por medio del cuerpo durante el sueño de la noche, hay una mayor sensibilidad en el alma para obtener impulsos desde el lado espiritual.

El espíritu del hombre tiene también cinco sentidos, al igual que el cuerpo, y por medio de esos cinco sentidos podrá recibir información desde el mundo espiritual. Esa información no es siempre percibida, ni mucho menos entendida, por la mente, porque la mente está tan ocupada con la información que le está llegando por medio del cuerpo, especialmente de día. Una persona carnal, poco espiritual, no tiene su mente puesta en las cosas del espíritu y por eso es insensible a los impulsos y la información que le llega por su espíritu. Sin embargo una persona espiritual está enfocando su mente hacia lo espiritual y se esfuerza para recibir y entender la información que le llega del espíritu, cf. Romanos 8:5-6. Pero como su mente está ocupada con muchas cosas del mundo físico durante el día, su percepción espiritual es más débil que durante la noche. El espíritu del hombre no duerme de noche y la mente también está activada. Por eso vemos en las Escrituras que muchas personas reciben mensajes del Eterno en sueños. Es el momento cuando la mente de la persona está relajada y más perceptible para lo espiritual. Los que tienen un espíritu muy sensible y una mente más abierta para poder recibir los impulsos de su espíritu, también pueden recibir mensajes y visiones durante el día. Esa capacidad profética también puede ser desarrollada más y más.

Como hemos dicho antes, algunos han sido creados con más sensibilidad y percepción espiritual que otros. Estas personas son el blanco para los demonios que quieren utilizar su capacidad natural para manipular sus vidas y las vidas de otros por medio de ellos.

Los brujos y las brujas tienen un don natural para percibir las cosas del mundo espiritual con más facilidad que las personas comunes. Originalmente esa capacidad fue creada para servir al Eterno, pero el enemigo se ha apoderado de ellos, porque ellos lo han querido.

Tercera aliyá, 22:21-38

22:22 “Pero Elohim se airó porque él iba, y el ángel de HaShem se puso en el camino como un adversario contra él. E iba montado sobre su asna, y sus dos sirvientes con él.” – Aquí parece haber una contradicción. Primero Elohim le dice a Bilam que vaya con ellos, y luego se aira con él cuando va. ¿Cómo vamos a entender esto?

En primer lugar vemos que cuando un malvado se obstina en querer algo en contra de la voluntad del Eterno, Él se lo permite. En el versículo 12 Elohim le dijo que no fuera. En el versículo 20 le permite ir, y luego se enfada con él por haber ido, según el versículo 22.

La ira del Eterno contra Bilam fue por causa del motivo por el cual se fue. Su deseo era ser pagado y honrado ante las autoridades por su profecía. Era una locura.

¡Ay del que quiere sacar beneficio económico personal de los dones espirituales que ha recibido del Eterno!

Este texto nos enseña que lo más importante no es lo que estás haciendo sino el por qué y para qué de lo que estás haciendo.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “adversario” es “satán”. Esto no significa que fue un ángel de hasatán, sino un ángel que se oponía contra Bilam. Esto nos enseña que la palabra satán significa adversario, alguien que se opone y trabaja en contra de otra persona. La expresión “el ángel de HaShem” es mencionada 10 veces en este pasaje.

22:32 “y el ángel de HaShem le dijo: ¿Por qué has golpeado a tu asna estas tres veces? Mira, yo he salido como adversario, porque tu camino me era contrario” – Lo primero que le dijo el malaj a Bilam era: “¿Por qué has golpeado a tu asna…?” Le reprendió por haber tratado mal a su animal. Esto nos enseña acerca de la importancia de tratar bien a los animales. El mal trato de los animales es notado en el mundo espiritual. El hombre fue puesto en el huerto del Edén para cuidarlo, y ese trabajo incluye también el cuidado de los animales, como está escrito en Proverbios 12:10:

“El justo se preocupa de la vida de su ganado, pero las entrañas de los impíos son crueles.”

22:35 “El ángel de HaShem respondió a Bilam: Ve con los hombres, pero hablarás sólo la palabra que yo te diga. Y Bilam se fue con los jefes de Balak.” – Otra vez HaShem le dijo, a través del ángel, que debe ir con esos hombres, pero le advirtió de que hablara sólo la cosa que él le dijera. Las palabras que salen de una persona tienen mucha influencia en los aires. Por eso Laván no podía hablar contra Yaakov ni bueno ni malo, cf. Génesis 31:24. Bilam no tenía permiso para hablar palabras propias. Nuestras palabras pueden hacer mucho daño. Hay momentos cuando no tenemos permiso para decir nada, cf. Josué 6:10; Mateo 26:63.

22:38 “Bilam respondió a Balak: Mira, ahora he venido a ti. ¿Hay algo, acaso, que pueda decir? La palabra que Elohim ponga en mi boca, ésa diré.” – Este es el principio de la profecía. Compare con los textos 22:8, 18, 20, 35, 38; 23:5, 12, 16, 26; 24:4, 13, 16. El hecho de que Bilam destacó esta verdad tantas veces nos enseña que su deseo era maldecir a Israel con sus propias palabras. Intentó hacerlo, pero cuando abrió su boca, sus palabras fueron cambiadas en bendiciones.

Cuarta aliyá, 22:39 – 23:12

Primera profecía

23:4-5a “Elohim salió al encuentro de Bilam, y éste le dijo: He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero sobre cada altar. Y HaShem puso palabra en la boca de Bilam…” – A pesar de que es probable que Bilam estaba intentando de sobornar a HaShem podemos ver aquí un principio que muestra el costo para poder obtener una revelación profética. ¿Cuál es el costo de una profecía? ¿Cuántos animales tuvieron que morir inocentemente para que la palabra profética fuera revelada al profeta? ¡Una profecía que ocupa sólo cuatro versículos de la Torá! La palabra profética es muy costosa.

Este texto nos enseña que la profecía es una combinación entre la voluntad divina y el sacrificio del hombre. Bilam sabía muy bien que era necesario un gran sacrificio para poder ser un canal para la palabra profética. ¿Estamos dispuestos a sacrificar tanto como los 14 animales para obtener profecía entre nosotros? ¿Queremos profecía? ¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar para ello? ¿Estás dispuesto a ayunar, sacrificar horas de oración y las horas de tu sueño de noche para poder ser un canal para el Eterno? ¿Cuánto vale la profecía? Este texto nos enseña que aunque esté presente la base para la profecía, me refiero a un don natural y una capacidad sobrenatural para profetizar, la profecía no es liberada sin que haya un sacrificio por parte del hombre. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio?

Cuando vas a tomar una decisión importante en tu vida necesitas una profecía, una palabra del cielo. ¿Estás dispuesto a hacer tu parte para que esa palabra te llegue? El propósito de nuestras ofrendas no es sobornar a Elohim, sino para que nos humillemos y nos preparemos para poder recibir las señales que nos llegan del cielo.

Las manifestaciones sobrenaturales son resultados de grandes sacrificios en el pueblo. ¿Por qué hubo tantas manifestaciones en la salida de Egipto? Porque había cuatrocientos años de oración y clamor para la liberación.

¿Por qué vino el Espíritu en medio de grandes manifestaciones en Hechos 2? Por los diez días de ayuno y oración que la kehilá estaba haciendo para prepararse para el día de shavuot. Cuanto más sea el sacrificio, con más poder se manifiesta la palabra profética.

23:7 “Y comenzó su profecía, y dijo: Desde Aram me ha traído Balak, rey de Moav, desde los montes del oriente: “Ven, y maldíceme a Yaakov; ven, y condena a Israel.”” – Bilam vino de Aram, que hoy es Siria, al noreste de Israel, para maldecir a Israel. El Talmud dice que Bilam fue hijo de Laván.

23:8 “¿Cómo maldeciré a quien Elohim no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien HaShem no ha condenado?” – Estas palabras se parecen mucho a Romanos 8:33-34a, donde está escrito:

“¿Quién acusará a los escogidos de Elohim? Elohim es el que justifica. ¿Quién es el que condena?… ”

En el momento de abrir su boca, HaShem cambió la maldición en bendición, como está escrito en Deuteronomio 23:5:

“Mas HaShem tu Elohim no quiso escuchar a Bilam, sino que HaShem tu Elohim te cambió la maldición en bendición, porque HaShem tu Elohim te ama.”

23:9 “Porque desde la cumbre de las peñas lo veo, y desde los montes lo observo. He aquí, es un pueblo que mora aparte, y que no será contado entre las naciones.” – Israel no será contado entre los gentiles, es un pueblo aparte, especial, apartado. HaShem trata con Israel de diferente manera. Somos diferentes y por eso tenemos mayor responsabilidad ante las naciones para hacer que el Nombre del Eterno sea conocido entre ellas.

Hay dos maneras de interpretar este texto. Rashí hace referencia al momento cuando todas las naciones serán destruidas. Entonces Israel no será contado entre ellas, como está escrito en Jeremías 30:11:

“Porque yo estoy contigo”–declara HaShem– “para salvarte; pues acabaré con todas las naciones entre las que te he esparcido, pero no acabaré contigo, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.”

La otra interpretación es que llegará un momento cuando todos los hombres de la tierra serán reubicados e inscritos en las 70 naciones originales, conforme al Salmo 87:1-7:

“Salmo de los hijos de Kóraj. Cántico. En los montes santos están sus cimientos. HaShem ama las puertas de Tsión más que todas las otras moradas de Yaakov. Cosas gloriosas se dicen de ti, oh ciudad de Elohim: (Sela) Mencionaré a Rajav y a Babilonia entre los que me conocen; he aquí, Filistea y Tiro con Etiopía; de sus moradores se dirá: “Este nació allí.” Pero de Tsión se dirá: Este y aquél nacieron en ella; y el Altísimo mismo la establecerá. HaShem contará al inscribir los pueblos: Este nació allí. (Sela) Entonces tanto los cantores como los flautistas, dirán: En ti están todas mis fuentes.”

En ese conteo los que nacieron en Tsión no serán contados entre las demás naciones, como está escrito en Gálatas 4:26:

“Mas la Yerushalayim de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.”

¿Cuál es el nombre de nuestra madre celestial?

Esto implica que el gentil que se ha convertido de los ídolos al Eterno de Israel y ha nacido por el Espíritu de Elohim, no será contado entre el pueblo donde nació sino en Israel, donde ha sido adoptado.

23:10 “¿Quién puede contar el polvo de Yaakov, o numerar la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, y sea mi fin como el suyo.” – Bilam deseó morir como los israelitas, pero murió como un impío, cf. 31:8. El plan de HaShem fue que él se uniera con ellos, pero se apartó y enseñó a los enemigos cómo hacer pecar a Israel.

Quinta aliyá, 23:13-26

Segunda profecía

23:19 “Elohim no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho Él, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?” – En la discusión acerca de deidad de Yeshúa podemos destacar este versículo, que descarta totalmente que Elohim sea un hombre o un hijo de hombre. Elohim NO es hombre ni puede ser, ni puede llegar a ser un hombre. Pero sí, puede manifestarse a través de un hombre. Esta es la base de la Torá en cuanto al entendimiento de Yeshúa, sobre la cual estamos firmes.

Todo lo que Elohim dice, lo hace. Esta es una de las cualidades más importantes de nuestro Padre celestial, su fidelidad a sus propias palabras. Si él dice algo, lo cumple, como está escrito en Jeremías 1:12:

“yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.”

El hombre tiene la tendencia de no cumplir sus palabras. Esta es una de las deficiencias más importantes del hombre. Por eso HaShem se compara aquí con el hombre diciendo que El no es así. Aunque el hombre diga algo y luego no lo haga, no podemos pensar que el Eterno sea igual. En HaShem no existe la división entre palabra y obra. Todo lo que él dice, lo hace. Un hombre maduro es como HaShem, honrando su propia palabra en gran manera. El hombre espiritual cumple sus palabras, hace todo lo que está a su alcance para no quebrantar una promesa. Sus promesas le son más importantes que su propia ganancia. Si le constituye una pérdida importante tener que cumplir una promesa, lo hace, a pesar de la pérdida, porque para él la palabra prometida es sagrada y tiene ser cumplida de la misma manera que las palabras de su Padre celestial. El Salmo 15 lo destaca de esta manera:

“HaShem, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a HaShem. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.”

23:21 “El no ha observado iniquidad en Yaakov, ni ha visto malicia en Israel; está en él HaShem su Elohim, y el júbilo de un rey está en él.” – Esto es un resultado del perdón de los pecados, del becerro de oro, de las murmuraciones, la rebeldía y la desobediencia. El perdón andaba con Israel todo el tiempo y ese perdón cubría los pecados de manera que no se veían desde arriba. Pero la sangre del Mesías no solamente cubre el pecado para que no se vea desde el cielo, sino que lo quita definitivamente.

Esta cobertura por causa del perdón, protegía a los hijos de Israel de los ataques del enemigo, y Bilam no pudo ver iniquidad en Israel, y el enemigo no tenía argumentos para acusar al pueblo. Gracias al perdón por medio de la sangre Israel está protegido.

23:23 “Porque no hay agüero contra Yaakov, ni hay adivinación contra Israel. A su tiempo se le dirá a Yaakov y a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Elohim!” – El texto hebreo dice literalmente: “No hay adivinación en Yaakov”. Esto nos enseña que un verdadero israelita no practica la adivinación mediante la lectura de las manos u otra manera. No practica ninguna clase de brujería, astrología o magia.

23:14, 28 “Lo llevó al campo de Tsofim, sobre la cumbre del Pisgá, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar… Entonces Balak llevó a Bilam a la cumbre del Peor, que da hacia el desierto.” – En la cumbre de Pisgá murió Moshé, y Peor es el ídolo delante del cual los hijos de Israel pecaron con las hijas de Moav. Así que los dos lugares escogidos por Balak tuvieron una influencia importante sobre el pueblo en el futuro. Rashí dice que Balak era un adivino y por eso vio cosas futuras en estos lugares. Personalmente cuestiono esta postura, puesto que hasatán, que está detrás del espíritu de adivinación, no conoce el futuro, sólo puede adivinar, no saber acerca de las cosas que van a venir, al menos que lo haya sacado de la revelación divina, como está escrito en Isaías 46:9-10:

“Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Elohim, y no hay otro; Elohim, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré.””

En Isaías 48:5-7 está escrito:

“yo, pues, te las declaré desde hace tiempo; antes de que sucedieran te las proclamé, no sea que dijeras: “Mi ídolo las ha hecho, y mi imagen tallada o fundida las ha ordenado.” Lo has oído; míralo todo. Y vosotros, ¿no lo declararéis? Desde este momento te hago oír cosas nuevas y ocultas que no conocías. Ahora han sido creadas, y no hace tiempo, y antes de hoy no las habías oído, para que no digas: “He aquí, yo las conocía.””

Sexta aliyá, 23:27 – 24:14

Tercera profecía

24:1 “Cuando Bilam vio que agradaba a HaShem bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar agüeros, sino que puso su rostro hacia el desierto.” – Es posible que volteó su rostro hacia el desierto para sacar a la memoria el pecado con el becerro de oro que fue cometido allí. El Targum traduce: “hacia el becerro que Israel había adorado en el desierto”.

23:16 y 24:2 “HaShem salió al encuentro de Bilam y puso palabra en su boca y le dijo: Vuelve a Balak y así hablarás… Y levantó Bilam sus ojos y vio a Israel acampado por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Elohim.” – En estos dos textos dice por un lado que HaShem puso palabra en la boca del profeta y por el otro, que vino sobre él el Espíritu de Elohim. Aquí encontramos los dos ingredientes más importantes en la manera de obrar del Eterno, la Palabra y el Espíritu. Cuando estos dos actúan juntos siempre hay operaciones sobrenaturales. Si una persona se dedica solamente a la Torá, sin la presencia de la Shejiná del Eterno, va a tener una vida espiritual seca. Si una persona busca solamente la Presencia Divina sin dedicarse a la Torá, será como una corriente de agua que es vertida sobre la tierra sin producir algo concreto en su vida.

Una persona llena de la Torá y del Espíritu se asemeja a Yeshúa HaMashiaj, y es útil en las manos del Eterno.

¡Asegúrate de que no pierdas de vista uno de estos dos ingredientes! Una vida espiritual equilibrada se ubica en los dos extremos a la vez.

24:3b “varón perforado en el ojo” – Según Rashí, Bilam tenía un solo ojo. Sin embargo los versículos 2 y 4 hablan de “ojos”, en plural, no sólo de un ojo.

Según Efesios 1:18 el corazón tiene ojos. El espíritu del hombre tiene cinco sentidos al igual que el cuerpo. Por esta razón también se puede hablar de “ojos abiertos” aunque uno tenga un solo ojo físico. Por otro lado es posible hablar de un ojo abierto como refiriéndose a la visión profética.

24:4 “oráculo del que escucha las palabras de Elohim, del que ve la visión del Todopoderoso; caído, y con los ojos descubiertos.” – Según Rashí, Elohim sólo se revelaba de noche cuando estaba acostado.

24:5 “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!” – Según al Talmud, se refiere a que las tiendas no tenían sus entradas una en frente de la otra, para que no se pudiera mirar del interior de una tienda al interior de la otra.

24:7 “Agua correrá de sus baldes, y su simiente estará junto a muchas aguas; más grande que Agag será su rey, y su reino será exaltado.” – El rey mayor que Agag fue Shaúl, el primer rey de Israel, que derrotó al rey de Amalek, Agag, según 1 Samuel 15:7-8, donde está escrito:

“Shaúl derrotó a los amalekitas desde Javilá en dirección a Shur, que está al oriente de Egipto. Capturó vivo a Agag, rey de los amalekitas, y destruyó por completo a todo el pueblo a filo de espada.”

En su aplicación profética más amplia esta palabra se refiere también al Mesías, que finalmente derrotará al rey de Amalek, Agag, que posiblemente sea el mismo que aquel Gog del cual se habla en Ezequiel 39-40. En la versión samaritana del Pentateuco y en la Septuaginta, Agag es escrito como Gog, cf. Revelación 20:8.

24:9 “Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.” – Este versículo muestra que la bendición y la maldición que fueron vinculadas sobre Avraham fueron heredados por los hijos de Israel, no por Yishmael ni Esav.

Cuarta profecía

24:14 “Ahora, mira, me voy a mi pueblo; pero ven, y te advertiré lo que este pueblo hará a tu pueblo al final de los días.” – La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “te advertiré” (LBLA) y “te indicaré” (RV60) es “yaats” que significa “aconsejar”. De aquí aprendemos que Bilam dio un consejo a Balak de enviar las chicas más guapas a los hijos de Israel para hacerles pecar, como está escrito en Números 31:16:

“He aquí, éstas fueron la causa de que los hijos de Israel, por el consejo de Bilam, fueran infieles a HaShem en el asunto de Peor, por lo que hubo plaga entre la congregación de HaShem.”

Si el enemigo no logra destruirte desde fuera lo intentará hacer desde dentro. Si no logra destruirte por la fuerza lo intentará hacer por medio de la amistad. ¡Ten mucho cuidado con los hermanos falsos y ten mucho cuidado con las mujeres!

En Eclesiastés 7:25-26 está escrito:

“Dirigí mi corazón a conocer, a investigar y a buscar la sabiduría y la razón, y a reconocer la maldad de la insensatez y la necedad de la locura. Y hallé más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, cuyas manos son cadenas. El que agrada a Elohim escapará de ella, pero el pecador será por ella apresado.”

“al final de los días” – Esta profecía está hablando del final de los días, que se refiere al tiempo de la segunda venida del Mesías. Por eso fue escrita en la Torá, para nuestra instrucción, que vivimos en el tiempo del cual se habla aquí.

Séptima aliyá,  24:15 – 25:9

24:17 “Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá de Yaakov, y un cetro se levantará de Israel que aplastará la frente de Moav y derrumbará a todos los hijos de Shet.”

Las palabras: “lo veo… lo contemplo” se refieren al rey David, y las palabras: “pero no ahora… pero no cerca,” se refieren a Mashiaj. Las palabras: “una estrella” hacen referencia a un rey, según Rashí, como lo traduce el Tárgum: “un rey se levantará de Yaakov”. En primer lugar se habla del rey David, que derrotó a los moabitas, como está escrito en 2 Samuel 8:2:

“Y derrotó a Moav, y los midió con cordel, haciéndolos tenderse en tierra; y midió dos cordeles para darles muerte, y un cordel entero para dejarlos vivos. Y los moabitas fueron siervos de David, trayéndole tributo.”

En segundo lugar la estrella habla del Mesías, hijo de David, como está escrito en Revelación 22:16:

“Yo, Yeshúa, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las congregaciones. Yo soy la raíz y la descendencia de David, el lucero resplandeciente de la mañana.”

Esta profecía acerca de la estrella fue la base para que el rabino Akivá falsamente proclamara como Mashiaj a un general del ejército judío en el siglo segundo, Bar Kojvá que luego fue destruido por el ejército de Roma. En el año 135 el estado de Israel fue borrado del mapa y Yerushalayim arada con bueyes.

Shet, el hijo de Adam y Javá es padre de todos los hombres. Esto nos enseña que un rey en Yaakov tendrá dominio sobres todos los hombres de la tierra. Se refiere al Rey Mashíaj, ben David. Su nombre es Yeshúa.

24:19 “De Yaakov saldrá el que tendrá dominio, y destruirá al remanente de la ciudad.” – Esto se refiere en primer lugar a Edom, que fue subyugado por el rey David, como está escrito en 2 Samuel 8:14:

“Puso guarniciones en Edom; por todo Edom puso guarniciones, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y HaShem daba la victoria a David dondequiera que iba.”

La profecía de Bilam también hace referencia al Imperio Romano, que finalmente será destruido con la venida del Mesías, hijo de David, como está escrito en Daniel 2:44-45; 7:11:

“En los días de estos reyes, el Elohim del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro (Roma), el bronce (Grecia), el barro (Roma), la plata (Medo-Persia) y el oro (Babilonia). El gran Elohim ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel… Entonces yo seguí mirando a causa del ruido de las palabras arrogantes que el cuerno decía; seguí mirando hasta que mataron a la bestia (Roma), destrozaron su cuerpo y lo echaron a las llamas del fuego.”

“la ciudad” – Según Rashí, se refiere a Roma. Este rey Mashíaj destruirá el remanente de Roma, es decir aquel sistema romano que se ha opuesto contra Israel y el Eterno a lo largo de la historia, tanto en la política como en la religión, como está escrito en Revelación 14:8:

“Y le siguió otro ángel, el segundo, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia!; la que ha hecho beber a todas las naciones del vino de la pasión de su inmoralidad.”

En Revelación 18:2 está escrito:

“Y clamó con potente voz, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en guarida de toda ave inmunda y aborrecible.”

Quinta profecía

24:20 “Al ver a Amalek, continuó su profecía, y dijo: Amalek fue la primera de las naciones, pero su fin será destrucción.” – Según Rashí, Amalek fue la primera de las naciones en hacer guerra contra Israel. Como hemos dicho antes, habrá guerra entre Israel y Amalek en cada generación, cf. Éxodo 17:16. El malvado Hamán era un descendiente de Amalek, cf. Ester.

Shaúl y David derrotaron considerablemente a los amalekitas para que no fueran más una nación, según 1 Crónicas 4:42-43; 18:11, donde está escrito:

“Y de ellos, de los hijos de Shimón, quinientos hombres fueron al monte de Seir, con Pelatyahu, Nearyá, Refayá y Uziel, hijos de Ishí, como sus jefes. Y destruyeron al remanente de los de Amalek, que habían escapado, y allí han habitado hasta el día de hoy… que el rey David dedicó también a HaShem, junto con la plata y el oro que había tomado de todas estas naciones: de Edom, de Moav, de los hijos de Amón, de los filisteos y de Amalek.”

Sin embargo los descendientes físicos y espirituales de Amalek seguirán luchando contra Israel hasta el final de los tiempos. Entonces serán totalmente eliminados por el Mesías.

Sexta profecía

24:21-22 “Después vio al kenita, y continuó su profecía, y dijo: Perdurable es tu morada, y en la peña está puesto tu nido. No obstante, el kenita será consumido; ¿hasta cuándo te tendrá cautivo Ashur?” – Kení, el pueblo de Yitró, el suegro de Moshé, que fue llevado con las 10 tribus al cautiverio asirio, cf. Jueces 1:16.

Séptima profecía

24:23-24 “Y continuando su profecía, dijo: ¡Ay! ¿Quién puede vivir, si Elohim no lo ha ordenado? Pero las naves vendrán de la costa de Kitim, y afligirán a Ashur y afligirán a Ever; pero él también perecerá para siempre.” – Aquí Kitim se refiere a los romanos (Rashí, Targum). Kitim es la isla de Chipre. En Daniel 11:29-30 se habla del primer ataque de Roma contra Siria en el año 168 a.E.C.

“Ay” – Es una alusión a la invasión asiria de Israel el año 722 a.e.c.

“Y afligirán a Ashur” – La profecía de Bilam se cumplió cuando Roma atacó al imperio Griego y lo conquistó hasta las áreas de la antigua Ashur, (o Asiria, lo que hoy está el norte de Siria y el norte de Irak).

“afligirán a Ever” – Los hebreos, hijos de Israel, descendientes de Ever, también serían afligidos por el sistema romano tanto políticamente como religiosamente.

“él también perecerá para siempre.” – El imperio político-religioso de Roma perecerá para siempre con la segunda venida del Mesías.

En el Salmo 106:28-31 está escrito:

“Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Elohim con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces se levantó Pinjás e hizo juicio, Y se detuvo la plaga; Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.”

25:1  “Mientras Israel habitaba en Shitim, el pueblo comenzó a prostituirse con las hijas de Moav.” – Estos textos nos enseñan que hay una conexión entre la prostitución y a la idolatría e incluso al culto a los muertos. Según el Salmo 106 parece que el dios Baal-peor era un dios de los muertos.

25:2 “Y éstas invitaron al pueblo a los sacrificios que hacían a sus dioses, y el pueblo comió y se postró ante sus dioses.” – El pecado entró otra vez por medio de la comida, al igual que en el huerto del Edén. Las hijas de Moav les ofrecieron comida no kasher, ofrecida a los ídolos, y al mismo tiempo les ofreció sus cuerpos. Los deseos carnales de los hijos de Israel no fueron sometidos a la Torá y una puerta se abrió para el enemigo. ¡Es muy importante dominar los apetitos de comida y de sexo!

En Revelación 2:14 está escrito:

“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Bilam, que enseñaba a Balak a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.”

¡Qué importante es la comida! ¡Qué importante es comer kasher! Nuestros deseos corporales no pueden señorear sobre nosotros. El cuerpo fue creado como nuestro siervo, no como nuestro señor. El que no sabe dominar sus deseos corporales no es apto para servir al Eterno. El apetito incontrolado por otro tipo de comida, a parte del maná, fue una puerta abierta para que enemigo pudiera hacer daño a los hijos de Israel. El segundo paso fue dejar suelto su deseo sexual. De esa manera vino la plaga sobre Israel. Bilam supo aprovecharse de estas dos áreas en la vida de los hijos de Israel para hacerles caer. La doctrina de Bilam es la que intenta hacer que los hijos de Israel dejen de comer comida kashrut y de vivir según las reglas de pureza familiar.

25:3 “Así Israel se unió a Baal de Peor, y se encendió la ira de HaShem contra Israel.” – Según Rashí, el nombre de este ídolo se deriva del hecho de que sus fieles ponían al descubierto el ano delante de él y defecaban.

25:9 “Y los que murieron por la plaga fueron veinticuatro mil.” – La fornicación trajo graves consecuencias sobre Israel. Esta cifra nos habla de 2000 por tribu. En 1 Corintios 10:8 está escrito que fueron 23.000 en un solo día. ¿Cómo vamos a entender esta aparente contradicción? Parece ser que murieran los 1000 restantes en días posteriores. También es posible que haya habido algún error de los copistas en alguno de los textos.

En Deuteronomio 4:3 está escrito:

“Vuestros ojos vieron lo que hizo HaShem con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó HaShem tu Elohim de en medio de ti.”

En Oseas 9:10 está escrito:

“Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres. Ellos acudieron a Baal-peor, se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron.”

En Josué 22:17 está escrito:

“¿No ha sido bastante la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este día, por la cual vino la mortandad en la congregación de HaShem…?”

En Pirkei Avot está escrito:

“Todo el que posee las tres primeras cualidades que enunciamos a continuación, pertenece al grupo de los discípulos de Avraham, el Patriarca; y todo el que posee los tres defectos siguientes, pertenece al grupo de los discípulos de Bilam, el impío.

El ojo benevolente, la humildad y la abnegación caracterizan a los discípulos de Avraham. La envidia (el ojo malo), el orgullo y el apetito insaciable de placer, caracterizan a los discípulos de Bilam, el impío.”

En 2 Pedro 2:15-16 está escrito:

“Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Bilam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta.”

En Judas 11 está escrito:

“¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Káyin, y por lucro se lanzaron al error de Bilam, y perecieron en la rebelión de Kóraj.”

¿Qué podemos aprender de esta historia y de estos textos en cuanto al camino de Bilam?

En primer lugar vemos que Bilam poseía una capacidad profética impresionante, de manera que el Talmud le compara con el mismo Moshé. Como dijimos antes, Bilam podía haber sido para las naciones lo que Moshé era para Israel. Las palabras que él profirió fueron incluidas en la Torá de la misma manera que las palabras de Moshé. Parte de las palabras de Bilam son usadas cada día en la oración matinal del pueblo judío en todo el mundo:

“Ma tovu ohaleija Yaakov, mishkenoteija Israel.” – “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!”

Pero la capacidad profética de Bilam no fue usada correctamente. El carácter de este profeta se había pervertido de tal manera que estaba dispuesto a maldecir a un pueblo que Elohim no había maldecido y, además con el fin de ganar dinero y honores delante de los hombres importantes de este mundo. Los textos de Pedro y Judas nos muestran que Bilam andaba detrás del lucro y se entregó a la locura. A pesar de que Elohim le había dicho que no fuera con los hombres, él se empeñó en ir con ellos a ver si podía conseguir alguna ganancia y recibir honra ante estos jefes y distinguidos de Moav. El sabía muy bien que no tenía la capacidad de hablar proféticamente en si mismo y, por eso advirtió a los enviados de Balak que él no podría decir otra palabra que la que Ha-Shem su Elohim pusiera en su boca.

Un profeta no puede profetizar en si mismo. Depende totalmente de Elohim para poder profetizar. En 2 Pedro 1:20-21 está escrito:

“Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu de santidad hablaron de parte de Elohim.”

Lo que me llama la atención es que parece que Bilam está intentando de cambiar el decreto divino para poder obtener beneficios personales de su trabajo espiritual. Es una locura intentar de manipular a Elohim. Con él no se juega y Su Palabra no se puede cambiar. También es una locura intentar de usar las revelaciones que HaShem está dando para beneficio económico. En el mundo evangélico hoy en día, ya no se escucha mucho del mensaje que habla de pecado, arrepentimiento y una vida en santidad por la redención en el Mesías, sino un “evangelio” que habla de prosperidad económica. Por todo el mundo cristiano se encuentran predicadores que hablan de los beneficios personales económicos que el creyente puede sacar de la revelación divina. Ya no se habla del arrepentimiento como en tiempos antiguos. ¿Será esto la apostasía que tiene que venir antes de la venida del Mesías?, cf. 2 Tesalonicenses 2:3. En lugar de someterse a la revelación de HaShem están intentando de torcer el brazo de Elohim para que puedan sacar dinero de su culto. Sólo se bendice a Israel con el fin de obtener la bendición prometida a los que bendicen a los descendientes de Avraham. En lugar de bendecir a Israel por amor a Israel, se bendice a Israel por amor a si mismo, para obtener beneficios personales. En lugar de unirse a Israel y el pueblo judío creyente en el Mesías y aceptar las enseñanzas de las Escrituras que hablan del injerto, critican a los que empiezan a tomar este injerto en serio para vivir el judaísmo del Mesías. En el corazón están maldiciendo a Israel pero con las bocas están bendiciendo a Israel para propio beneficio. Esta es la doctrina de Bilam.

Se encendió la ira de Elohim cuando Bilam intentó de cambiar los decretos divinos y manipular la Palabra que había salido de la boca de HaShem.

Hay tres pecados importantes en el carácter de Bilam:

  • ·Quiso maldecir a Israel.
  • ·Tenía un deseo incontrolable de honores, ganancias materiales y sexo.
  • ·Intentó cambiar a Elohim y manipular Su Palabra según su propio deseo.

Bilam no entendió la importancia de un carácter santificado, que podía dominar los malos deseos del pecado.

En Proverbios 16:32 está escrito:

“Mejor es el lento para la ira que el poderoso, y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad.”

Avraham supo dominar sus deseos carnales y llegó a tener una fe perfecta y fue llamado amigo de Elohim.

El que hace copias de estos comentarios semanales para sacar propio beneficio, o cambia el nombre del autor y pone su propio nombre para obtener honra, es un discípulo de Bilam. El que copia este mensaje sin ganancia, e incluso con pérdidas económicas, para que otros reciban la bendición de estas verdades, es un discípulo de Avraham.

En esta parashá no se encuentra ninguno de los 613 mandamientos.

Strong H1111 bâlâq, baw-lawk’, From H1110; waster; Balak, a Moabitish king: – Balak.

Mishnaj; R´Aarón; Midrash HaGadol; Psikta Drav Kaana 13.

Strong G4436 Πύθων, Puthōn, poo’-thone, From Πυθώ Puthō (the name of the region where Delphi, the seat of the famous oracle, was located); a Python, that is, (by analogy with the supposed diviner there) inspiration (soothsaying): – divination.

Mishné Torá, pág 9 Fundamentos de la Torá Capítulo 7

Sanedrín 105a.

Babá Batrá 60a.

Strong H3289 yâ‛ats, yaw-ats’, A primitive root; to advise; reflexively to deliberate or resolve: – advertise, take advice, advise (well), consult, (give take) counsel (-lor), determine, devise, guide, purpose.

La Ética de los Padres. Capítulo 5 mishná 19 (en algunas versiones 23).

Parashá 39 Jukat

כ״ד בסיון ה׳תשע״ד (June 22, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 39 Jukat

Números 19:1 – 22:1

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá (cuando Jukat y Balak son leídas juntas):

  1. 19:1 – 20:6
  2. 20:7-21
  3. 20:22 – 21:20
  4. 21:21 – 22:12
  5. 22:13-38
  6. 22:39 – 23:26
  7. 23:27 – 25:9
  8. Maftir: 25:7-9

Haftará (cuando Jukat y Balak son leídas juntas): Miqueas 5:6 – 6:8

Aliyás de la Torá (cuando Jukat es leída por separado):

  1. 19:1-17
  2. 19:18 – 20:6
  3. 20:7-13
  4. 20:14-21
  5. 20:22 – 21:9
  6. 21:10-20
  7. 21:21 – 22:1
  8. Maftir: 21:34 – 22:1

Haftará (cuando Jukat es leída por separado): Jueces 11:1-33

Los Escritos Apostólicos: Juan 11:1 – 12:50

Jukat

significa “estatuto de”.

Comentarios

Primera aliyá, 19:1-17

19:2  “Este es el estatuto de la Torá que HaShem ha ordenado, diciendo: “Di a los hijos de Israel que te traigan una novilla roja sin defecto, que no tenga manchas y sobre la cual nunca se haya puesto yugo.” – Este versículo dice que el mandamiento de la vaca roja es el juk, o la juká, más importante de la Torá. Como hemos dijo antes, los mandamientos de carácter juk son los que no tienen una explicación lógica o clara en la Torá.

Los mandamientos que tienen en nombre de juk o juká, están conectados de una manera especial con el Mesías. Como aquí tenemos la juká por excelencia, hay una conexión muy íntima en todo este rito con el Mesías.

Esta novilla tiene que nacer con un color diferente a las otras vacas. No puede tener dos pelos que no sean rojos. Cuando hay necesidad de un animal de este tipo, HaShem hace que nazca. La novilla tenía que tener al menos tres años de edad y no podía haber estado bajo un yugo. Los tres años hacen alusión a los 30 años de la edad que el Mesías tenía que tener cuando fue hecho un sacrifico para limpiar al pueblo. En el tiempo del segundo templo fue comprada por los fondos recogidos en la recolecta anual del medio shekel de cada judío.

Con las cenizas de esas vacas se prepararon las aguas de purificación, que fueron guardadas en las casas de los sacerdotes por todo el territorio de Israel, para que los que habían estado en contacto con algún muerto pudieran purificarse durante siete días, conforme al mandamiento. Hacía falta muy poca ceniza para mucha agua. Así que, las cenizas del sacrificio de una vaca duraban muchos años. Según la Mishná y el Midrash, en total se han sacrificado nueve vacas rojas en la historia de Israel. Las cenizas de la primera vaca duraban hasta el tiempo de Ezrá. Durante su tiempo se preparaba una segunda vaca. Durante el tiempo de Shimón Hatsadik fueron quemadas dos más, y otras dos fueron preparadas en el tiempo del sumo sacerdote Jojanán. Después de él hasta la destrucción del segundo templo fueron quemadas tres vacas, en total fueron nueve. Es posible que la décima sea en relación con la venida del Mesías.

Y la daréis al sacerdote Elazar, y él la sacará fuera del campamento, y será degollada en su presencia.” – En el tiempo del segundo templo había un altar fuera de las murallas de Yerushalayim, en el monte de los Olivos, enfrente de la entrada del templo, llamada “la dorada”. Desde ese altar había un puente que pasaba sobre el valle de Kidrón (Cedrón), donde estaban las tumbas de los israelitas que esperaban la venida del Mesías y la resurrección de los muertos. Ese puente estaba comunicando directamente con la entrada oriental del templo y fue usado especialmente por los sacerdotes y los levitas cuando iban a entrar en el templo para ministrar. Si hubieran pisado sobre las tumbas en ese lugar, se hubieran contaminado, y tendrían que esperar siete días más para poder ministrar. El puente evitaba el contacto con la muerte, y así los sacerdotes y los levitas podían pasar directamente desde el altar donde se había quemado la vaca roja, hasta el templo. Ese altar estaba en una línea directa desde el arca en el lugar santísimo, pasando por el altar de oro en el lugar santo, el altar de bronce en el atrio y la puerta dorada de la muralla. No se podía comer de ese altar, es decir, los sacrificios o los restos de los sacrificios que fueron quemados allí, no podían ser ingeridos, como está escrito en Hebreos 13:10-13:

“Nosotros tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven al tabernáculo. Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre es llevada al santuario por el sumo sacerdote como ofrenda por el pecado, son quemados fuera del campamento. Por lo cual también Yeshúa, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. Así pues, salgamos a él fuera del campamento, llevando su oprobio.”

Se habla aquí de “nosotros” en referencia a los judíos. Nosotros, los judíos, tenemos un altar del cual no tienen derecho a comer los que sirven en el templo. Aquí hay una clara referencia al altar que todavía estaba en el monte de los Olivos cuando la carta fue escrita a los hebreos. En esa misma línea, que llegó desde el lugar santísimo, pasando por los tres altares y subiendo hasta el monte de los Olivos, nuestro Mesías Yeshúa fue ofrecido como un sacrificio expiatorio por los pecados de Israel y las naciones. En algún lugar del Monte de los olivos tenía que haber muerto, para cumplir la imagen que proyectaba la sombra en el culto del templo.

19:4 “Entonces el sacerdote Elazar tomará con su dedo de la sangre, y rociará un poco de sangre hacia el frente de la tienda de reunión, siete veces.” – El sacerdote encargado de sacrificar la vaca roja recoge algo de la sangre en su mano izquierda y sumerge su índice derecho dentro de ella y salpica en la dirección de la entrada al templo que se puede ver desde la montaña. Esto nos muestra que el lugar donde fue quemada la vaca roja tenía que estar situado enfrente de la entrada de templo, en línea recta. Está escrito que los animales siempre tenía que ser sacrificados “delante de HaShem”, es decir, al oriente del lugar santo. Es como si el Eterno estuviera mirando desde el lugar santísimo pasando por el velo y luego hacia fuera, en dirección al occidente. Por lo tanto, también el sacrificio del Mesías tenía que ser hecho delante de la entrada del templo en Yerushalayim, en el monte de los Olivos, y no detrás del templo, como indican las dos tradiciones cristianas. La imagen que proyecta la sombra no puede indicar un lugar detrás del Eterno, a espaldas del templo porque todos los sacrificios tienen que ser presentados delante del Eterno, para que sean agradables, como está escrito en Levítico 1:3:

“Si su ofrenda es de ascensión del ganado, ofrecerá un macho sin defecto; lo ofrecerá a la entrada de la tienda de reunión, para que sea aceptado delante de HaShem.”

En Levítico 3:7 está escrito:

“Si ha de presentar un cordero como su ofrenda, lo ofrecerá delante de HaShem.”

En Levítico 6:25 está escrito:

“Habla a Aharón y a sus hijos y diles: “Esta es la Torá de la ofrenda por el pecado: la ofrenda por el pecado será ofrecida delante de HaShem en el mismo lugar donde el ofrenda de ascensión es ofrecido; es cosa santísima.”

19:5  “Luego la novilla será quemada en su presencia; todo se quemará, su cuero, su carne, su sangre y su estiércol.” – Toda la vaca es quemada lo cual habla de la entrega total del Mesías Yeshúa.

19:6  “Y el sacerdote tomará madera de cedro, e hisopo y lana carmesí, y los echará en medio del fuego en que arde la novilla.” – Los tres objetos, madera de cedro, hisopo y lana carmesí, tenían que ser añadidos para producir las cenizas que luego fueron mezcladas con el agua para que sirvieran de purificación. De esto se puede suponer que el madero horizontal sobre el cual el Maestro fue colgado, era de cedro.

Es probable que Yeshúa haya sido colgado en un árbol, probablemente en una higuera, que crecía en el monte de los Olivos. Adam y Javá tomaron hojas de higuera en el lugar donde se introdujo el pecado, cerca del árbol de la ciencia que probablemente estaba en el monte de los Olivos, cf. Génesis 3:7. Yeshúa maldijo una higuera cuando pasó por ese camino al entrar en la ciudad poco antes de su muerte, cf. Marcos 11:21. Estas cosas indican que él haya sido colgado en una higuera, y los dos ladrones en el mismo árbol, uno a la derecha y otro a la izquierda, cf. Lucas 23:33. Es lógico llegar a esta conclusión por el hecho de que cuando el soldado romano iba a romper las piernas de los tres colgados, se fue primero a uno de los ladrones y luego a otro, y finalmente llegó a Yeshúa y vio que ya estaba muerto, cf. Juan 19:32-33. Si los tres hubieran estado en una línea, con Yeshúa en medio, no tiene sentido que el soldado haya saltado sobre el Maestro para ir de un ladrón a otro. Lo más lógico es que hayan sido colgados como en un triangulo en el mismo árbol. El palo horizontal, sin embargo, parece haber sido de cedro, según este texto.

El hisopo se usaba para la purificación, para rociar la sangre y el agua. Se usó en la salida de Egipto para untar sobre las puertas. Se usó en la purificación de los “leprosos” y aquí se usa otra vez para purificar de la contaminación de la muerte.

En Hebreos 9:19-22 está escrito:

“Porque cuando Moshé terminó de promulgar todos los mandamientos a todo el pueblo, conforme a la Torá, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo, diciendo: ESTA ES LA SANGRE DEL PACTO QUE ELOHIM OS ORDENÓ. Y de la misma manera roció con sangre tanto el tabernáculo como todos los utensilios del ministerio. Y según la Torá, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.”

En el Salmo 51:7 está escrito:

“Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.”

En Juan 19:29 Está escrito:

“Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron, pues, una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo, y se la acercaron a la boca.”

El hisopo fue utilizado en relación con la muerte del Mesías conectándole así con la liberación de Egipto, la purificación de tsaráat (“lepra”) que simboliza el pecado, la purificación de la impureza ritual producida por el contacto con la muerte y la introducción de los hijos de Israel en el pacto.

La lana carmesí nos habla de la sangre, y alude a la muerte del Mesías. En el comentario de la Parashá 28 Metsorá, sobre Levítico 14:4, hay más detalles sobre el significado de los tres elementos usados para esta purificación.

19:9  “Entonces un hombre que esté limpio juntará las cenizas de la novilla y las depositará fuera del campamento en un lugar limpio, y la congregación de los hijos de Israel las guardará para el agua para la impureza; es una ofrenda por el pecado.” – Las cenizas de la vaca roja fueron divididas en tres partes: una parte fue puesta en el monte de los Olivos, otra parte fue colocada en el “jel”, el área que rodeaba el atrio del templo y otra parte fue dividida entre los 24 grupos de los sacerdotes que servían en el templo. Según la Mishná, la parte de las cenizas que estaban en el monte de los Olivos fue utilizada para consagrar los sumos sacerdotes para poder preparar otras vacas rojas. Las cenizas que fueron guardadas en el jel servían para las generaciones futuras, según ordena este versículo. Las cenizas que estaban entre los sacerdotes en la tierra de Israel servían para que pudieran purificarse los hijos de Israel que estaban en las demás ciudades.

En Juan 2:1-12 está escrito:

“Al tercer día se celebró una boda en Katné de Galil, y estaba allí la madre de Yeshúa; y también Yeshúa fue invitado, con sus discípulos, a la boda. Cuando se acabó el vino, la madre de Yeshúa le dice: No tienen vino. Y Yeshúa le dice: Mujer, ¿qué tengo yo que ver contigo? Todavía no ha llegado mi hora. Su madre dice a los que servían: Haced todo lo que él os diga. Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros. Yeshúa les dice: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde. Entonces les dice: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llama al novio, y le dice: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno. Este principio de sus señales hizo Yeshúa en Katné de Galil, y manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. Después de esto bajó a Kefar Najum, él, con su madre, sus hermanos y sus discípulos; pero allí no se quedaron muchos días.”

19:16 “De igual manera, todo el que en campo abierto toque a uno que ha sido muerto a espada, o que ha muerto de causas naturales, o que toque hueso humano, o tumba, quedará impuro durante siete días.” – No sólo el contacto físico con un cadáver produce impureza ritual de primer grado, sino también por tocar hueso humano, aunque sea viejo, o pisar sobre una tumba. Esta es la razón por la que se blanqueaban los sepulcros, para que nadie los pisara y quedara impuro innecesariamente. Ese tipo de impureza ritual no es eliminada al menos que uno pase por una semana de purificación y sea rociado en el tercer día y en el séptimo día con el agua purificadora. En el séptimo día hay que sumergirse en la mikvé y así uno se vuelve puro al caer la tarde, cf. v. 19.

19:17 “Entonces para el impuro tomarán de las cenizas de lo que se quemó para purificación del pecado, y echarán sobre ella agua viva en una vasija.” – Para que el agua pueda ser viva tiene que venir naturalmente de una fuente natural, como la lluvia o una fuente subterránea. Si toca algún material que puede volverse impuro, como metal, madera o barro, ya no es agua viva. Esto nos explica la razón por la que guardaban esta agua purificadora en tinajas de piedra y no de barro.

Hay varias similitudes entre la vaca roja y el becerro de oro. Al igual que el polvo del becerro de oro que había pasado por fuego fue mezclado con agua que fue dada a los hijos de Israel, aquí las cenizas de la vaca roja son mezcladas con agua y luego aplicadas sobre los hijos de Israel. Como el becerro de oro fue hecho con oro que habían aportado los hijos de Israel, así la vaca roja es comprada del medio shekel entregado al templo por los israelitas una vez al año.

Segunda aliyá, 19:18 – 20:6

19:19 “Entonces el puro rociará sobre el impuro al tercero y al séptimo día; al séptimo día lo purificará de la impureza, y él lavará su ropa y se bañará en agua, y quedará limpio al llegar la tarde.” – Sólo un hombre ritualmente limpio podrá rociar sobre los otros para que sean purificados.

En Ezequiel 36:24-30 está escrito:

“Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra. Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis mis ordenanzas poniéndolas por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres; y seréis mi pueblo y yo seré vuestro Elohim. Os libraré de todas vuestras inmundicias; llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no traeré hambre sobre vosotros. Y multiplicaré el fruto de los árboles y el producto del campo, para que no recibáis más el oprobio del hambre entre las naciones.”

Se necesita una semana para purificarse del efecto de la muerte. En el octavo día uno ya está limpio. De la misma manera el mundo pasará por 7000 años de proceso de purificación, y después habrá justicia, sin muerte. El tercer día corresponde al tercer milenio desde Adam, cuando los hijos de Israel salieron de Egipto y recibieron la Torá que purifica. Para el séptimo milenio vendrá el Mesías para purificar, no solamente a los que han tocado los muertos, sino a los muertos mismos que serán resucitados. Aquí se habla de dos momentos muy importantes en la historia, la primera y la segunda redención, en el tercer milenio y en el séptimo.

19:20 “Pero el hombre que sea impuro y que no se haya purificado a sí mismo de su impureza, esa persona será cortada de en medio de la asamblea, porque ha contaminado el santuario de HaShem; el agua para la impureza no se ha rociado sobre él; es impuro.” – La pena de karet sólo cae sobre la persona que haya entrado en el santuario en el estado de impureza.

19:21 “Por tanto será estatuto perpetuo para ellos. Y el que rocíe el agua para la impureza lavará su ropa, y el que toque el agua para impureza quedará impuro hasta el atardecer.” – Todos los que estaban preparando las cenizas de purificación se quedaron impuros en el proceso de preparación, cf. vv. 7-8. Sin embargo, el versículo 19 habla del puro que tiene que rociar sobre el impuro en el tercer día y el séptimo día. De ese versículo los sabios del Talmud interpretan que el que rocíe el agua purificadora no queda impuro. Por esto, el versículo 21 se entiende como hablando del que porte el agua y del que toque el agua. El que porta el agua obtendrá una impureza más severa de manera que incluso su ropa se queda impura y por lo tanto necesita ser sumergida en una mikvé. El que sólo toque el agua no necesita pasar su ropa por la mikvé. El que toque el agua purificadora se vuelve impuro. Es una aparente contradicción que no tiene una explicación inmediata. Sin embargo, esto nos habla de Yeshúa que tomó nuestro pecado y nuestra muerta de manera que quedó impuro por causa nuestra para que nosotros pudiéramos ser purificados por medio de él, como está escrito en 1 Pedro 1:2:

“según el previo conocimiento de Elohim Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Yeshúa el Mesías y ser rociados con su sangre: Que la gracia y la paz os sean multiplicadas.”

En 2 Corintios 5:21 está escrito:

“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Elohim en él.”

Después de la resurrección, Yeshúa el Mesías tenía que pasar los siete cielos para así ser purificado de la impureza que había obtenido en la muerte y poder entrar en el lugar santísimo en el tabernáculo celestial, cf. Hebreos 4:14; Efesios 4:10. Los siete cielos representan los siete días de purificación después de haber estado en contacto con la muerte. De esa manera el Padre purificó a Yeshúa en el momento de la ascensión, cf. Zacarías 3:3-4.

20:1-2 “Los hijos de Israel, toda la congregación, llegaron al desierto de Tsin en el mes primero; y el pueblo se quedó en Kadesh. Allí murió Miriam y allí la sepultaron. Y no había agua para la congregación; y se juntaron contra Moshé y Aharón.” – Según el Talmud, Miryam murió el día 10 de Aviv, a los 125 años. Después de la muerte de Miryam se secó el agua de la fuente. Según el Talmud y el Midrash, la fuente de agua que seguía a los hijos de Israel en el desierto fue dada por los méritos de Miryam. Cuando ahora ella se murió se secó la fuente, y el pueblo se quedó sin agua.

En 1 Corintios 10:4 está escrito:

“y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era el Mesías.”

Tercera aliyá, 20:7-13

20:8 “Toma la vara y reúne a la congregación, tú y tu hermano Aharón, y hablad a la peña a la vista de ellos, para que dé su agua. Así sacarás para ellos agua de la peña, y beban la congregación y sus animales.” – Esta vez Moshé tenía que hablar a la peña, no golpearla como la otra vez, cf. Éxodo 17:6.

20:10-11 “y Moshé y Aharón reunieron al pueblo ante la peña. Y él les dijo: Oíd, ahora, rebeldes. ¿Sacaremos agua de esta peña para vosotros? Entonces Moshé levantó su mano y golpeó la peña dos veces con su vara, y brotó agua en abundancia, y bebió el pueblo y sus animales.” – En este lugar de endurecimiento, Moshé cometió un error muy importante que consistía en varias cosas:

o   Actuó según su ira.

o   Habló palabras fuertes contra los hijos de Israel, “rebeldes”.

o   Dudó de HaShem.

o   Desobedeció la orden de hablar a la peña.

o   No santificó al Eterno con su proceder.

Por esto no entró en la tierra que había anhelado durante tantos años.

Un líder está en la mira del pueblo. Por eso su error es mucho más importante que los errores de los que no son líderes, porque arrastran a todo un pueblo. El poder del ejemplo es muy fuerte. Moshé no cometió un pecado aparentemente grave. Pero en los ojos del Eterno su desobediencia y arrebato de ira con palabras hirientes, fueron suficientemente graves como para prohibirle la entrada a la herencia.

¡Aprendamos la lección para ser cuidadosos como líderes en el cumplimiento de los mandamientos, para que no perdamos nuestra herencia!

20:13 “Aquellas fueron las aguas de Merivá porque los hijos de Israel contendieron con HaShem, y Él manifestó su santidad por medio de ellas.” – Merivá significa “querella”, “provocación”, “contienda”. Merivá fue el lugar donde el pueblo contendió contra HaShem por causa del agua. Fue un lugar de endurecimiento, donde endurecieron sus corazones. En lugar de optar por creer en el Eterno murmuraron directamente contra Él y contra Moshé. Antes habían murmurado contra Moshé pero ahora murmuran directamente contra HaShem, lo cual es un resultado del endurecimiento del corazón. La falta de gratitud siempre mana de un corazón duro. Un corazón agradecido es un corazón sensible.

La santidad de HaShem fue manifestada en Moshé y Aharón por la sentencia que recibieron por causa de no haberle obedecido junto a la peña. Las aguas fueron la causa por la que HaShem manifestó su santidad en Moshé y Aharón.

En el Salmo 95:7b-11 está escrito:

“Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón como en Merivá, como en el día de Masá en el desierto, cuando vuestros padres me tentaron, me probaron, aunque habían visto mi obra. Por cuarenta años me repugnó aquella generación, y dije: Es un pueblo que se desvía en su corazón y no conocen mis caminos. Por tanto, juré en mi ira: Ciertamente no entrarán en mi reposo.”

En el Salmo 106:32-33 está escrito:

“También le hicieron enojarse en las aguas de Merivá, y le fue mal a Moshé por culpa de ellos, puesto que fueron rebeldes contra su Espíritu, y él habló precipitadamente con sus labios.”

Cuarta aliyá, 20:14-21

20:16 “Pero cuando clamamos a HaShem, Él oyó nuestra voz y envió un ángel y nos sacó de Egipto. Ahora, mira, estamos en Kadesh, un pueblo de la frontera de tu territorio.” –Rashí dice que el ángel, del cual se habla aquí, es Moshé, y que los profetas también son llamados “malajim”, “ángeles”,  “emisarios”, “mensajeros”, como está escrito en 2 Crónicas 36:16:

“pero ellos se burlaban de los ángeles (mensajeros) de Elohim, despreciaban sus palabras y se mofaban de sus profetas, hasta que subió el furor de HaShem contra su pueblo, y ya no hubo remedio.”

20:21 “Rehusó, pues, Edom dejar pasar a Israel por su territorio, así que Israel tuvo que desviarse de él.” – La enemistad de Edom contra Israel nunca ha cesado, como está escrito en Amós 1:11:

“Así dice HaShem: Por tres transgresiones de Edom, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque con espada persiguió a su hermano, y suprimió su compasión; su ira continuó despedazando y mantuvo su furor para siempre.”

Lo que sembró Esav contra Yaakov en sus descendientes permanece hasta el día de hoy. Esav había recibido de HaShem el monte Seír, y por eso Israel no tenía ningún derecho de hacer guerra contra él y tomar alguna parte de su territorio, como está escrito en Deuteronomio 2:5-7:

“no los provoquéis, porque nada de su tierra os daré, ni siquiera la huella de un pie, porque a Esav he dado el monte Seír por posesión. Les compraréis con dinero los alimentos para comer, y también con dinero compraréis de ellos agua para beber. Pues HaShem tu Elohim te ha bendecido en todo lo que has hecho; Él ha conocido tu peregrinar a través de este inmenso desierto. Por cuarenta años HaShem tu Elohim ha estado contigo; nada te ha faltado.”

Israel fue ordenado a bendecir a su hermano Esav con la compra de alimentos y bebida, pero aun así él no quiso dejarles pasar por su territorio. Por el odio que tenía no pudo ser bendecido por Israel. Lo mismo sucede hoy en día con todos aquellos árabes que odian a nuestro pueblo.

Esav simboliza la carne, el yetser hará. Israel simboliza el espíritu, el yetser hatov. Cuando el espíritu quiere pasar por un camino que ha sido encomendado por HaShem, la carne se opone. La lucha entre Israel y Esav representa la lucha interna de cada creyente.

Los profetas muestran que Esav seguirá peleando contra nosotros hasta ser finalmente destruido, cf. Abdías. No hay ninguna profecía que habla de una restauración y un futuro próspero para Esav, que es Edom. Con la venida de Mashiaj su final será una destrucción total, como está escrito en Isaías 63:1-6:

“¿Quién es éste que viene de Edom, de Botsrá con vestiduras de colores brillantes; éste, majestuoso en su ropaje, que marcha en la plenitud de su fuerza? Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvar. ¿Por qué es rojo tu ropaje, y tus vestiduras como las del que pisa en el lagar? El lagar lo he pisado yo solo; de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo. Los pisé en mi ira y los hollé en mi furor; su sangre salpicó mis vestiduras y manché todo mi ropaje. Porque el día de la venganza estaba en mi corazón, y el año de mi redención había llegado. Miré, y no había quien ayudara, me asombré de que no hubiera quien apoyara; entonces me salvó mi brazo, y fue mi furor el que me sostuvo. Pisoteé los pueblos en mi ira, los embriagué en mi furor y derramé su sangre por tierra.”

El sistema romano, tanto político como religioso, será parte del juicio contra Edom.

Quinta aliyá, 20:22 – 21:9

20:24 “Aharón será reunido a su pueblo, pues no entrará a la tierra que yo he dado a los hijos de Israel, porque vosotros os rebelasteis contra mi orden en las aguas de Merivá.” – Aquí está escrito que Aharón tiene que morir por causa de su rebeldía en Merivá. ¿No fue sólo Moshé que había sido desobediente allí? ¿Por qué Aharón tiene que morir por causa de algo que Moshé hizo? Aharón era un hombre pacífico. Buscaba la paz con todo el mundo, hasta tal punto de hacer un becerro de oro y apoyar a Moshé en su desobediencia. Pero tuvo que pagar caro por asociarse con la desobediencia de Moshé. Esto nos enseña que no tenemos la obligación de obedecer las autoridades cuando pecan contra HaShem.

20:29 “Cuando toda la congregación vio que Aharón había muerto, toda la casa de Israel lloró a Aharón por treinta días.” – Aquí dice que el pueblo “vio” que Aharón había muerto. Por causa de esta palabra el Midrash dice que el pueblo vio a Aharón tendido sobre el lecho de muerte y así pudieron creer en Moshé que dijo que había muerto. Sin embargo, hay que cuestionar si realmente no había una honestidad superior en el pueblo que había recibido la Torá en el Sinái. ¿Cómo podrían creer que Moshé estaba mintiendo?

Según el Talmud, también se puede entender como que “se dejaron ver” en el sentido de que quedaron descubiertos. Por lo tanto, se saca la conclusión de que la nube de gloria se alejó de los hijos de Israel con la muerte de Aharón. Por los méritos de este hombre estaban las nubes de protección acompañando a los hijos de Israel durante todo su viaje por el desierto. Ahora se quedaron al descubierto.

21:1  “Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oyó que Israel subía por el camino de Atarim, peleó contra Israel y le tomó un cautivo.” – Según Rashí, el rey de Arad era amalekita que hablaba con la lengua de Kenáan para despistar a los hijos de Israel para que oraran contra el pueblo equivocado, y por eso es llamado kenaanita. Pero ellos oraron solo contra el pueblo que los atacaba, cf. v. 2. Según Números 13:29, los amalekitas vivían en el sur. Los kenaanitas (canaeos) eran descendientes de Jam (Cam) y los amalekitas eran descendientes de Esav.

El   pueblo atacante tomó una mujer sierva como cautiva. El texto hebreo no habla de varios cautivos sino de una sola persona, que según Éxodo 12:29 no se refiere a un hombre sino a una mujer. Según Gur Aryé era una esclava que los hijos de Israel habían capturado previamente.

21:4 “Partieron del monte de Hor, por el camino del mar de Cañas, para rodear la tierra de Edom, y el pueblo se impacientó por causa del viaje.” – Tuvieron que volver a caminar por el mismo camino que habían recorrido antes, volviendo hacia el sur, hacia el mar de Cañas. La primera vez cuando se volvieron hacia el sur recibieron la noticia de que tenían que pasar 38 años más en el desierto, y esta vez perdieron su esperanza para entrar en la tierra prometida. Esto creó un ambiente de queja.

21:5 “Y el pueblo habló contra Elohim y Moshé: ¿Por qué nos habéis sacado de Egipto para morir en el desierto? Pues no hay comida ni agua, y detestamos este alimento tan miserable.” – Se impacientó el ánimo del pueblo y hablaron contra Elohim y contra Moshé. Ya no se quejaron solamente por causa del camino sino empezaron a criticar la comida que el Eterno les estaba dando todos los días.

21:6  “Y HaShem envió serpientes abrasadoras entre el pueblo, y mordieron al pueblo, y mucha gente de Israel murió.” – El resultado de la queja contra la comida fue mortal. La protección que antes tenían con la presencia de la nube, ya no estaba, y las serpientes pudieron entrar en el campamento, por mandato del Eterno y muchos murieron por causa de ellas.

21:7 “Entonces el pueblo vino a Moshé y dijo: Hemos pecado, porque hemos hablado contra HaShem y contra ti; intercede con HaShem para que quite las serpientes de entre nosotros. Y Moshé intercedió por el pueblo.” – Otra vez Moshé obró como un intermediario entre el pueblo y HaShem. El pueblo no oró al Eterno, sino pidieron que Moshé orara por ellos. Esto nos muestra que el pueblo judío necesita un intermediario entre ellos y HaShem. Moshé es una figura de Yeshúa HaMashíaj, que constituye el único camino al Padre para judíos y no judíos.

21:8  “Y HaShem dijo a Moshé: Hazte una (serpiente) abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.” – La solución para ser libre del veneno de las mordeduras fue mirar con fe en la ilustración de una serpiente de bronce sobre un palo, para que todo aquel que había sido mordido pudiera ser liberado de la muerte y el veneno mortal que corría en sus venas.

21:9 “Y Moshé hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.” – Según Rashí, el texto hebreo usa una palabra que significa que tenían que mirar fijamente con concentración.

En Juan 3:14-16 está escrito:

“Y como Moshé levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre, para que todo aquel que cree, tenga en él vida eterna. Porque de tal manera amó Elohim al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en él, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

El hombre ha sido dañado por el veneno del pecado y está en el camino a la muerte y la destrucción. La única solución para su supervivencia es que se fije en un milagro y ponga su fe en HaShem por medio de ese milagro. La palabra hebrea que ha sido traducida como “asta”, “poste”, es “nes” que significa tanto “poste” como “milagro” o “señal”. La muerte de Yeshúa fue un milagro y una señal. El hijo del Hombre tenía que ser levantado de la misma manera que la serpiente de bronce. HaShem, Moshé y Yeshúa dieron a conocer de qué manera el Mesías tenía que morir para salvar al pueblo de Israel y al mundo del pecado y de la muerte eterna.

Yeshúa se identifica con la serpiente de bronce. Una serpiente simboliza el carácter del hasatán. El yetser hará, la mala inclinación, el pecado, de todos los hombres, que hemos recibido desde el huerto de Edén al ser “mordidos” por la serpiente antigua, fue introducido en Yeshúa para que pudiera ser condenado en él por el Juez Supremo y los hombres ser liberados de la ira y el castigo eterno que vino como una consecuencia de esa inclinación al mal, como está escrito en Romanos 8:3:

“Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Elohim lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne.”

En Isaías 53:6, 11-12 está escrito:

“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero HaShem hizo que cayera sobre él la iniquidad de todos nosotros… Debido a la angustia de su alma, él lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, porque derramó su alma hasta la muerte y con los transgresores fue contado, llevando él el pecado de muchos, e intercediendo por los transgresores.”

Cuando las Escrituras hablan de EL pecado, en singular, se refiere a lo que el Judaísmo llama “yetser hará”, la inclinación al mal, que es sinónimo a la carne, que es el carácter de hasatán. Cuando hablan de LOSpecados, en plural, se refiere a los resultados de esa inclinación, los pensamientos, las palabras y las obras que manan de esa naturaleza.

Yeshúa llevó tanto el pecado como los pecados para liberar a todos los que por fe ponen su mirada y su concentración fija en lo que él hizo cuando murió en el madero.

En 1 Pedro 2:24 está escrito:

“y él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.”

En Hebreos 9:28 está escrito:

“así también el Mesías, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.”

Yeshúa es la única solución final para el hombre, tanto judío como no judío. Sin él nadie se escapa de la muerte eterna.

HaShem no dijo que Moshé hiciera una serpiente de bronce, sino “abrasadora”. Las palabras hebreas para serpiente, “najash”, y cobre, “nejoshet”, se parecen. Esto nos enseña que Moshé usó un juego de palabras para cumplir la orden divina.

En 2 Reyes 18:4 está escrito:

“Quitó los lugares altos, derribó los pilares y cortó la Asherá. También hizo pedazos la serpiente de bronce que Moshé había hecho, porque hasta aquellos días los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamaban Nejushtán (cosa de bronce).”

Los hijos de Israel habían guardado la serpiente de bronce unos 700 años hasta el tiempo del rey Jizkiyahu que finalmente la destruyó por el mal uso que se le había dado. Este texto nos enseña que algo positivo, que fue dado por el Eterno para la bendición del pueblo, puede convertirse en un culto idolátrico y una maldición. De la misma manera se ha convertido la imagen de la muerte del Mesías, e incluso la misma cruz, en un objeto de culto, que se adora, se canta y se quema incienso y velas etc. Ese culto idolátrico a los crucifijos y a la cruz es una abominación para el Eterno y serán hechos pedazos cuando venga el Mesías Yeshúa de nuevo a la tierra.

Sexta aliyá, 21:10-20

21:13 “De allí partieron y acamparon al otro lado del Arnón, que está en el desierto y que sale del territorio de los amorreos, pues el Arnón es la frontera de Moav, entre Moav y los amorreos.” – Ahora los hijos de Israel entran en territorios nuevos. Arnón es el río que constituye la frontera norte de Moav. Los israelitas no se metieron en el territorio de Moav porque no recibieron permiso para ello, cf. Deuteronomio 2:29 y Jueces 11:17. Pasó lo mismo con Moav que con Edom.

21:14 “Acerca de esto será dicho en el Libro de las Guerras de HaShem: Lo que él otorgó en (el mar de) Suf y las cañadas de Arnón” – Aquí se habla del “libro de las Guerras de HaShem”. Según Rashí, se refiere a que los hijos de Israel en el futuro usará este cántico en sus relatos de lo que pasó en aquel momento histórico. ¿Qué libro es el libro de las Guerras de HaShem? Hay un comentario de las Sociedades Bíblicas Unidas que dice:

“El libro de las batallas del Señor era sin duda una colección de cantos guerreros, que no se ha conservado hasta el presente (Cf. en Jos 10.13; 2 S 1.18 la referencia al Libro del Justo). Las batallas del Señor son los combates llevados a cabo por Israel bajo la conducción del Señor, su Elohim (Cf. 1 S 18.17; 25.28).”

Hay 17 referencias al libro de las Crónicas de los reyes de Israel en 1 y 2 de Reyes, cf. 1 Reyes 15:31. Además hay referencias a las Crónicas de los reyes de Media y Persia, cf. Esdras 10:2. En 1 Crónicas 27:24 se mencionan las crónicas del rey David, y en 1 Crónicas 29:29 está escrito:

“Los hechos del rey David, desde el primero hasta el último, están escritos en las crónicas del vidente Samuel, en las crónicas del profeta Natán y en las crónicas del vidente Gad.”

Probablemente se refiere a los dos libros de Samuel, que originalmente eran un solo libro y que se encuentran en el Tanaj.

21:16 “Y de allí continuaron  hasta Beer; este es el pozo donde HaShem le dijo a Moshé: Reúne al pueblo y les daré agua.” – En la unidad hay bendición, agua, cf. Salmo 133. HaShem podía haber dado agua sin reunir el pueblo. Pero aquí quiso enseñar una verdad, el agua se da cuando hay unidad.

21:17 “Entonces cantó Israel este cántico: ¡Salta, oh pozo! A él cantad.” – Israel cantó. ¿Por qué la Torá relata que Israel cantó? En primer lugar es por el mensaje que hay en este canto. El agua es una de las cosas vitales para el ser humano. De la misma manera es con la Torá que es como agua para el alma. Pero este texto también se escribió para enseñarnos la importancia del canto en Israel. Un verdadero israelita es uno que canta, o por lo menos intenta cantar, aunque no tenga buena voz. El canto es originalmente algo muy positivo para el ser humano. Sirve para muchas cosas, entre ellas, desahogarse en momentos de presión, tanto negativa como positiva, expresar la alegría y la pena delante del Eterno y los hombres, exaltar a HaShem etc. El libro de los Salmos contiene canciones de toda clase, que expresan alabanza y alegría, pero también mucha pena y dolor, dirigidas principalmente al Eterno. HaShem quiere que nos expresemos delante de Él en canto. Así que, acostúmbrate a cantar delante de tu Padre celestial.

Séptima aliyá,  21:21 – 22:1

21:23 “Pero Sijón no permitió a Israel pasar por su territorio. Y reunió Sijón a todo su pueblo y salió al encuentro de Israel en el desierto, y llegó a Yahats y peleó contra Israel.” – Según Rashí, Sijón recibía tributo de todos los reyes de Kenáan para guardar su frontera. Así que cuando los hijos de Israel querían entrar a la tierra de Kenáan, pasando por su territorio, no les dio permiso, para así cumplir su compromiso de guardián.

21:26 “Porque Jeshbón era la ciudad de Sijón, rey de los amorreos, quien había peleado contra el rey anterior de Moav y le había quitado de su mano toda su tierra, hasta el Arnón.” – Moav había tenido un territorio más grande, hasta la ciudad de Jeshbón, pero el rey de los amorreos le había quitado todo el territorio hasta el río Arnón, que llegó a ser la frontera norte de Moav. Los hijos de Israel tomaron ese territorio de los amorreos. ¿Tenían permiso para ello? ¿No había sido de Moav? ¿Cómo podían tomar un territorio que anteriormente había sido de Moav? Parece ser que Moav se había salido del territorio que el Eterno le había dado y tomado uno que no le correspondía y por eso el rey de los amorreos tenía poder para quitarle esa tierra. Al dar ese territorio a los hijos de Israel, HaShem muestra que no le correspondía a Moav.

21:27 “Por eso dicen los proverbistas: Venid a Jeshbón. Sea edificada. Sea establecida la ciudad de Sijón.” – Según Rashí, los proverbistas, en hebreo “mashalim”, son Bilam (Balaam) y su padre Beor, que usaban proverbios, como está escrito en Números 23:7a:

“Y comenzó su profecía (mashal), y dijo”

21:33 “Después se volvieron y subieron por el camino de Bashán; y Og, rey de Bashán, salió con todo su pueblo para presentarles batalla en Edrei.” – Según el Midrash, el rey de Bashán, Og, era hermano de Sijón, de la raza de los gigantes. Bashán era un lugar que tenía una fortaleza espiritual maligna y potente. El libro de Enoc cuenta que a ese lugar bajaron algunos ángeles del cielo para pervertirse con los hombres. En Salmo 22 habla de los toros de Bashán en relación con la muerte de Mashiaj, aludiendo a los malos espíritus que estaban atacando a Yeshúa en el momento de su muerte, cf. Salmo 22:12. Parece que Bashán era un lugar donde los demonios tenían una gran influencia. Hoy en día ese territorio se llama Golán. Es un lugar estratégico militar porque desde esas alturas es posible ver y controlar toda la tierra de Israel.

La fortaleza militar y espiritual del área de Bashán causó la necesidad de una palabra de aliento y de ánimo para Moshé a la hora de enfrentar ese rey gigante. Por eso HaShem le dijo a Moshé “No le tengas miedo porque lo he entregado en tu mano.”

21:34 “Pero HaShem dijo a Moshé: No le tengas miedo porque lo he entregado en tu mano, y a todo su pueblo y a su tierra; y harás con él como hiciste con Sijón, rey de los amorreos, el que habitaba en Jeshbón” – Según el Midrash, el gigante Og era “el que se había escapado” de la guerra de Kedorlaomer en el tiempo de Avraham para darle un informe al patriarca, cf. Génesis 14:5, 13; Deuteronomio 3:11, y por ese mérito podría haber tenido una posibilidad de resistir a los hijos de Israel. Esa sería la razón por la cual el Eterno le dijo a Moshé que no tuviera miedo de él. Sin embargo es muy poco probable que haya vivido tanto tiempo, más de 500 años.

“lo he entregado” – La fe habla de las cosas que no son como si fuesen, cf. Romanos 4:17. Para HaShem ya era un hecho la derrota de Og, porque Él está en el pasado, el presente y el futuro al mismo tiempo. El rey Og de Bashán y su pueblo ya habían sido entregados en las manos de Moshé y el pueblo de Israel. Esto nos enseña que las cosas visibles ocurren porque hay una influencia espiritual que las causa. Todo lo que sucede en el mundo material ya sucedió en el mundo espiritual con anterioridad. Así que, para cambiar las cosas y los acontecimientos en el mundo material hay que cambiarlas primero en el mundo espiritual. ¿Cómo se puede cambiar las cosas en el mundo espiritual? Mediante la oración y las buenas obras. Si una persona ha sido sentenciada por el tribunal celestial para juicio, es posible que pueda cambiar esa sentencia mediante su propio arrepentimiento y su obediencia a los mandamientos de HaShem, cf. Jeremías 18:7-10; Daniel 4:24-28; Hechos 8:20-24.

“harás con él como hiciste con Sijón” – Esto nos enseña que la fe puede ser activada y crecer por medio de la experiencia. Como lo había hecho antes ya no era tan difícil hacerlo de nuevo, porque la confianza en la ayuda de HaShem había aumentado por la experiencia anterior.

El pueblo de Israel tuvo que exterminar a estos dos pueblos por causa de sus pecados. HaShem usa a Israel como una herramienta para ejecutar sus juicios sobre las naciones, y lo sigue haciendo hoy en día también. Estas guerras no fueron iniciadas por los hombres, sino ordenadas por el Cielo que gobierna sobre los reinos de la tierra y los entrega a quien Él quiere, como está escrito en Daniel 4:17, 26, 32:

“Esta sentencia es por decreto de los vigilantes, y la orden es por decisión de los santos, con el fin de que sepan los vivientes que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y se lo da a quien le place, y pone sobre él al más humilde de los hombres… en cuanto a la orden de dejar el tocón con las raíces del árbol, tu reino te será afirmado después que reconozcas que es el Cielo el que gobierna… y serás echado de entre los hombres, y tu morada estará con las bestias del campo; te darán hierba para comer como al ganado, y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y que lo da a quien le place.”

No es lo mismo tomar la justicia en las propias manos que ejecutar la justicia como un representante delegado de HaShem. Israel no actuó con maldad contra estos pueblos, sino fueron puestos sobre las naciones para ejecutar el juicio de HaShem sobre la mala conducta de ellas, como está escrito en Deuteronomio 9:3-6:

“Comprende, pues, hoy, que es HaShem tu Elohim el que pasa delante de ti como fuego consumidor. El los destruirá y los humillará delante de ti, para que los expulses y los destruyas rápidamente, tal como HaShem te ha dicho. No digas en tu corazón cuando HaShem tu Elohim los haya echado de delante de ti: “Por mi justicia HaShem me ha hecho entrar para poseer esta tierra”, sino que es a causa de la maldad de estas naciones que HaShem las expulsa de delante de ti. No es por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón que vas a poseer su tierra, sino que por la maldad de estas naciones HaShem tu Elohim las expulsa de delante de ti, para confirmar el pacto que HaShem juró a tus padres Avraham, Yitsjak y Yaakov. Comprende, pues, que no es por tu justicia que HaShem tu Elohim te da esta buena tierra para poseerla, pues eres un pueblo de dura cerviz.”

Las autoridades puestas por el Eterno tienen el derecho y la obligación de ejecutar Su venganza sobre los malhechores, como está escrito en el Salmo 149:6-9:

“Sean los loores de Elohim en su boca, y una espada de dos filos en su mano, para ejecutar venganza en las naciones, y castigo en los pueblos; para atar a sus reyes con cadenas, y a sus nobles con grillos de hierro; para ejecutar en ellos el juicio decretado: esto es gloria para todos sus santos. ¡Haleluyá!”

No es lo mismo que una persona con un puesto de autoridad ejecute el juicio del Eterno sobre el pecado, que cuando una persona cualquiera tome la justicia en sus manos. La autoridad fue entregada a los gobiernos de la tierra, no a los individuos privados, cf. Romanos 13:1ss.

De la misma manera, cuando Israel exterminó estas naciones, lo hizo como un agente del Eterno y un vengador de la mala conducta de ellas, no tomando la justicia en sus propias manos. Israel ha sido puesto como la “cabeza de las naciones”, Jeremías 31:7. Lo que el Eterno hizo por medio de Israel con estos pueblos era justo, porque “Justo es HaShem en todos sus caminos”, Salmo 145:17a.

22:1  “Después partieron los hijos de Israel y acamparon en las llanuras de Moav, al otro lado del Yardén, frente a Yerijó.” – El territorio llamado “las llanuras de Moav” está fuera del territorio de Moav. Probablemente es llamado así porque antes había sido parte del territorio de Moav, hasta que el rey de los amorreos, Sijón, se lo quitó, cf. Números 21:26.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos 397 – 399 de los 613:

380.    Precepto de la Vaca Bermeja (pará adumá), Números 19:2.

381.    Precepto de la impureza causada por un cadáver, Números 19: 14.

382.    Precepto del agua mezclada con cenizas de la Vaca Bermeja que impurifica a un hombre puro y purifica a un hombre impuro, Números 19:19.

Parashá 38 Kóraj

י״ח בסיון ה׳תשע״ד (June 16, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 38 Kóraj

Números 16:1 – 18:32

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

1.      16:1-13

2.      16:14-19

3.      16:20-43 (16:20 – 17:8 versión hebrea)

4.      16:44-50 (17:9-15 heb.)

5.      17:1-9 (17:16-24 heb.)

6.      17:10 – 18:20 (17:25 – 18:20 heb.)

7.      18:21-32

8.      Maftir: 18:30-32

Haftará: 1 Samuel 11:14 – 12:22

Los Escritos Apostólicos: Juan 9:1-10:42

Kóraj

significa “depilado”

Primera aliyá, 16:1-13

16:1  “Y se rebeló Kóraj, hijo de Yitshar, hijo de Kehat, hijo de Leví, con Datán y Aviram, hijos de Eliav, y On, hijo de Pelet, hijos de Reuvén” – Kóraj no había sido nombrado jefe de los Kehatitas, sino Elitsafán, un primo más joven, cf. el comentario sobre Números 3:30.

El abuelo de Kóraj (Coré) fue Kehat (Coat), cf. Éxodo 6:18-22. El padre de Kóraj fue Yitshar, hermano de Uziel. Uziel fue el padre de Eltsafán (o Elitsafán). El padre de Kóraj fue mayor que el padre de Elitsafán. Uziel fue el hermano menor. Su hijo fue elegido para ser el Nasí, jefe, del clan de Kehat.

¿Qué sienten los hermanos mayores, y los primos mayores cuando el más pequeño es nombrado para ser su jefe? ¿Será esta relación familiar la razón por la envidia que luego llegó a la actitud rebelde en Kóraj?

¿Qué pasó con Yishmael cuando Yitsjak, su hermanastro pequeño fue nombrado portador de las promesas? ¿Qué pasó con Esav cuando su hermano menor obtuvo la primogenitura y la bendición en lugar suyo? Tuvieron celo y amargura. Esos celos y esas envidias fueron trasmitidos a sus descendientes a lo largo de las generaciones, y esa es la causa de las actitudes adversas entre los árabes y los judíos, entre el Islam y el Judaísmo, y entre los romanos y los judíos, entre el Cristianismo y el Judaísmo.

Los descendientes de Yishmael adaptaron una religión que cultiva el odio contra el judío. Lo mismo había sucedido con el cristianismo, se formó una religión basada en no querer ser como los judíos. Los descendientes de Esav formaron el Imperio Romano, y el odio contra el judío se puede encontrar en todo el sistema romano. Los romanos siempre han odiado a los judíos, y la religión romana sigue con esa actitud. La raíz de este odio está en una situación familiar.

La cuna para la rebeldía de Kóraj fue su situación familiar, donde su primo menor fue elegido como jefe sobre él y donde él no fue nombrado a tener un puesto importante más allá del ministerio levítico normal. ¡Cuán importante es sacar la envidia de nuestro corazón!

Alguien pensará que HaShem debería haber dado a Koraj un puesto importante para que no se enfadara y llegara a esta rebeldía. Pero así no funciona en el Reino. El problema no es HaShem sino la envidia y la falta de humildad en el hombre carnal. La solución no es darle a un hombre ambicioso un puesto de responsabilidad, sino que se humille y aprenda a someterse a los líderes que HaShem ha puesto sobre él. Esa fue la medicina que HaShem estaba dando a Koraj, pero él no la quiso tomar y tratar con el pecado en su alma, sino desarrolló su rebeldía hasta que llegó a estas alturas.

Tenemos ejemplos contrarios que muestran que no hubo envidia cuando el hermano menor fue nombrado a una posición superior; Moshé y Aharón, Efrayim y Menashé.

¡Qué grandeza había en Yosef, porque logró inculcar la Torá en sus dos hijos mayores para que no tuvieran la misma envidia y peleas que él mismo había experimentado con sus hermanos! Yosef pudo romper esa maldición generacional y combatir y erradicar de su propia familia toda clase de envidia.

De la misma manera los descendientes de Kóraj lograron romper la maldición familiar y llegar a ser autores de varios Salmos en las Escrituras. Eran levitas, que tenían puestos importantes. El profeta Samuel fue descendiente de Kóraj, cf. 1 Crónicas 6:33-38. El que está contento y fiel en la posición y el llamado que el Eterno le ha dado, recibirá una gran recompensa. Si nos humillamos bajo la poderosa mano del Eterno, El nos exalta, en su debido tiempo, como está escrito en 1 Pedro 5:5-6:

“Asimismo, vosotros los más jóvenes, estad sujetos a los mayores; y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque ELOHIM RESISTE A LOS SOBERBIOS, PERO DA GRACIA A LOS HUMILDES. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Elohim, para que Él os exalte a su debido tiempo”

Kóraj se reveló y perdió todo, fue tragado por la tierra junto con los que le habían seguido en su espíritu rebelde. Pero algunos pocos de sus descendientes lograron salvar sus vidas, mediante la teshuvá, arrepentimiento.

En Números 26:8-9 está escrito:

“El hijo de Palú: Eliav. Y los hijos de Eliav: Nemuel, Datán y Aviram. Estos son el Datán y el Aviram convocadores de la asamblea, y que contendieron contra Moshé y contra Aharón con el grupo de Koraj, cuando contendieron contra HaShem”

El padre de Datán fue Eliav, hijo de Palú, de la tribu de Reuvén. Reuvén había sido desplazado como primogénito, en cuanto a la herencia de la primogenitura y la promesa mesiánica. Vemos el mismo patrón aquí como en el caso de Kóraj. ¿Será que Reuvén no había logrado combatir todo el sentimiento de envidia y de rencor por ser desplazado, y por eso pudo enraizarse en sus descendientes?

El espíritu rebelde contamina y los rebeldes se unen en su locura. Al comparar Números 2:10 con 3:29 vemos que los reuvenitas tenían su campamento al sur del Mishkán, tabernáculo, al igual que los hijos de Kehat. HaShem los puso juntos.

En lugar de combatir la envidia desarrollaron la rebeldía y se unieron los rebeldes para que al final se levantaran contra el que representaba a HaShem, Moshé, acusándole de haberse levantado a si mismo y a su hermano Aharón en posiciones de liderazgo sobre el pueblo por iniciativa propia.

16:2 “y se alzaron contra Moshé, junto con algunos de los hijos de Israel, doscientos cincuenta jefes de la congregación, convocados a la reunión, hombres de renombre.” – Los que se rebelaron tenían posiciones altas en el pueblo.

16:3  “Y se juntaron contra Moshé y Aharón, y les dijeron: ¡Es demasiado para vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y HaShem está en medio de ellos. ¿Por qué, entonces, os levantáis por encima de la asamblea de HaShem?” – Dijeron a Moshé y Aharón: “Es mucho para vosotros” (“rav lajem”). “Tenéis una posición demasiado alta.” “Os levantáis por encima de la asamblea.” “Vais en contra de las reglas democráticas.” Pensaban que Moshé estaba dando privilegios a sus familiares y allegados. Ellos dudaron del origen divino de lo que estaba haciendo Moshé.

En Mateo 24:45 está escrito:

“¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo?”

Este texto nos enseña que HaShem es el que pone líderes SOBRE otros. No es lo mismo levantarse a si mismo que ser levantado por HaShem. Moshé no había escogido la posición que tenía por encima del pueblo. El Eterno lo había puesto allí, al igual que Aharón. Así que, al criticar esas posiciones, no estaban criticando a los hombres, sino a HaShem que los había puesto allí.

16:4 “Cuando Moshé escuchó esto, cayó sobre su rostro” – ¿Cuál fue la reacción de Moshé? Se postró ante HaShem, que le había puesto en esa posición, en lugar de defenderse ante las acusaciones del pueblo. El que se humilla será enaltecido. Moshé y Aharón se sometieron bajo la mano poderosa del Eterno, y así podían combatir la rebeldía, dejando todo en las manos del Eterno.

En 2 Timoteo 2:19 está escrito:

“No obstante, el sólido fundamento de Elohim permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor.”

En los momentos críticos, cuando todo es llevado a un punto de enfrentamiento, hay algo que permanece y no tambalea, el fundamento de Elohim. El sello de ese fundamento tiene dos mensajes:

o   HaShem conoce a los que son suyos.

o   Todo aquel que invoca el nombre de HaShem se aparta de la iniquidad.

16:5  “y habló a Kóraj y a todo su grupo, diciendo: Mañana temprano HaShem mostrará quién es de Él, y quién es santo, y lo acercará a sí; aquel a quien Él escoja, lo acercará a sí.” – Este texto tiene que ver con el primer mensaje del sello del fundamento de Elohim, “HaShem conoce a los que son suyos”. El segundo mensaje está en el versículo 21, ver comentario abajo.

16:7 “y poned fuego en ellos, y echad incienso sobre ellos mañana en la presencia de HaShem; y el hombre a quien HaShem escoja será el que es santo. ¡Es demasiado para vosotros, hijos de Leví!” – Los levitas ya tenían una posición alta, pero estaban buscando una posición superior, sin entender quién es el que pone autoridades. Moshé dice que así no se hacen las cosas en el Reino. No se puede buscar una posición de autoridad sin humillarse ante el Eterno. Los puestos no son logrados mediante un afán humano y medios forzosos o influencias humanas. HaShem es el que pone líderes. Él es el quien levanta y eleva a las personas a las posiciones altas. ¡Ten mucho cuidado con la lucha de poder! Si no sabemos dónde está la fuente de autoridad, estamos perdidos.

Los rebeldes invocaron el poder del pueblo, para afirmar su posición de liderazgo, como diciendo: “Todo el pueblo es santo, tiene una posición alta delante del Eterno. Vosotros estáis tomando una posición demasiado alta, puesto que todos somos iguales. Nadie es mejor que otro. Así que nosotros también podemos opinar. Nosotros también podemos estar en una posición alta.”

Algunos comentaristas opinan que fueron los primogénitos de la tribu de Reuvén que se levantaron junto con Kóraj. Los primogénitos habían sido reemplazados por los levitas en su función de sacerdocio. Sin embargo no podían exigir una posición que HaShem les había quitado. No entendían la esencia de la autoridad. La autoridad NO viene del pueblo, sino de Elohim, el Juez Supremo, que es la Autoridad Máxima.

En 1 Timoteo 3:1-7 está escrito:

“Palabra fiel es ésta: Si alguno anhela el cargo de líder, buena obra desea hacer. Un líder debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso. Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la congregación de Elohim?); no un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo. Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera, para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo.”

No es malo desear un puesto de liderazgo, si uno tiene motivos puros. El llamado al liderazgo se manifiesta normalmente primero como un deseo. Lo que se requiere de un líder es que esté sujeto al Eterno, obedeciendo sus mandamientos teniendo un carácter aprobado.

16:9-10 “¿No os es suficiente que el Elohim de Israel os haya separado del resto de la congregación de Israel, para acercaros a sí, a fin de cumplir el ministerio del tabernáculo de HaShem, y para estar ante la congregación para ministrarles, y que se te ha acercado a ti, Kóraj, y a todos tus hermanos, hijos de Leví, contigo? ¿Y pretendéis también el sacerdocio?” – Moshé los está recordando su posición predilecta como levitas y jefes. No era suficiente para ellos servir a HaShem de esa manera. Pretendían algo mayor, con malos deseos basados en la envidia y la rivalidad, como está escrito en Jacobo 3:14-16:

“Pero si tenéis celos amargos y ambición personal en vuestro corazón, no seáis arrogantes y así mintáis contra la verdad. Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino que es terrenal, natural, diabólica. Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala.”

16:11 “Por tanto, tú y toda tu compañía os habéis juntado contra HaShem; pues en cuanto a Aharón, ¿quién es él para que protestéis contra él?” – El que se rebela contra las autoridades se está rebelando contra HaShem, que puso esas autoridades. No hay autoridad que no haya sido puesta por Él, según Romanos 13:1-6 donde está escrito:

“Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Elohim, y las que existen, por Elohim son constituidas. Por consiguiente, el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Elohim se ha opuesto; y los que se han opuesto, sobre sí recibirán condenación. Porque los gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que hace el mal. ¿Deseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás elogios de ella, pues es para ti un ministro de Elohim para bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues ministro es de Elohim, un vengador que castiga al que practica lo malo. Por tanto, es necesario someterse, no sólo por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto también pagáis impuestos, porque son servidores de Elohim, dedicados precisamente a esto.”

16:13 “¿No es suficiente que nos hayas sacado de una tierra que mana leche y miel para que muramos en el desierto, sino que también te estás haciendo un príncipe sobre nosotros?” – Aquí vemos que hay rebeldía abierta contra la autoridad delegada. Moshé tenía el derecho de gobernar sobre ellos no por su propia voluntad, sino para cumplir un llamado del Eterno.

Segunda aliyá, 16:14-19

16:15 “Moshé se enojó mucho y dijo a HaShem: ¡No aceptes su ofrenda! No he tomado de ellos ni un solo asno, ni le he hecho daño a ninguno de ellos.” – Moshé se enojó mucho porque estaban dudando se sus motivos como líder. Ellos pensaban que Moshé estaba dirigido por sus deseos carnales cuando estaba tomando la posición de líder en el pueblo, porque ellos mismos eran así. Ellos deseaban señorear, y no podían entender los motivos puros de un hombre de Elohim. Pensaban que él gobernaba con los mismos motivos que ellos tenían para querer gobernar. Se equivocaron grandemente. Uno que tiene esta actitud nunca puede calificar para un puesto de liderazgo dentro del Reino.

Cuando Moshé fue enviado de la casa de su suegro para ir a sacar a los hijos de Israel de Egipto, tenía el derecho de recibir un subsidio de transporte. Los hijos de Israel deberían haber pagado el asno con el cual él viajaba, cf. Éxodo 4:20. Pero como Moshé era un buen líder no exigió esto del pueblo, aunque tenía todo el derecho para ello, sino sacrificó de sus propios bienes para servir al pueblo, como está escrito en 1 Corintios 9:11-12:

“Si en vosotros sembramos lo espiritual, ¿será demasiado que de vosotros cosechemos lo material? Si otros tienen este derecho sobre vosotros, ¿no lo tenemos aún más nosotros? Sin embargo, no hemos usado este derecho, sino que sufrimos todo para no causar estorbo a la buena nueva del Mesías.”

“ni le he hecho daño a ninguno de ellos” – Estas son palabras de un verdadero líder. Un líder que no saca provecho personal ni hace daño a su pueblo es un líder perfecto. Moshé dice primero que no ha tomado provecho económico de su pueblo, y luego dice que no les ha hecho ningún daño. En cada momento supo qué hacer proféticamente para no hacer daño a ninguno de su pueblo. ¡Qué ejemplo de líder!

A un líder le toca estar en situaciones límite en muchas ocasiones. En esos momentos es muy común que tiene que elegir entre dos o varias opciones negativas. Si elige una de ellas pierde por un lado, y si elige la otra, pierde por el otro lado. La manera cómo actúa en esa situación muestra si es un buen líder o no. Si toma una decisión que causa pérdida para él y beneficio para el pueblo, es un buen líder. Si toma una decisión que causa pérdida para el pueblo y beneficio para sí mismo es un desastre de líder. Moshé no se aprovechó de su posición de líder, y no hizo daño a nadie. ¡Que el Eterno nos dé gracia para ser como él!

En Juan 10:11b está escrito:

“el buen pastor su vida da por las ovejas”

En 2 Corintios 7:2 está escrito:

“Aceptadnos; a nadie hemos ofendido, a nadie hemos corrompido, de nadie hemos tomado ventaja.”

Este es el testimonio de un buen líder.

Tercera aliyá, 16:20-43 (16:20 – 17:8 versión hebrea)

16:21, 26 “Apartaos de entre esta congregación, para que yo la destruya en un instante… y habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos malvados, y no toquéis nada que les pertenezca, no sea que perezcáis con todo su pecado.” – Aquí encontramos el segundo mensaje del sello que está en el fundamento de Elohim: “Apartaos de entre esta congregación… Apartaos ahora de las tiendas de estos malvados, y no toquéis nada que les pertenezca…”

El que invoca el Nombre de HaShem tiene que apartarse de la maldad. Sin santidad nadie verá al Eterno, cf. Hebreos 12:14. Estas dos cosas son fundamentales:

o   HaShem conoce a los que son suyos – una relación personal con HaShem y con su Hijo Yeshúa HaMashiaj, cf. Juan 17:3.

o   Todo aquel que invoca el nombre de HaShem se aparta de la iniquidad – una vida en santidad en obediencia a los mandamientos de la Torá.

El que no edifica sobre este fundamento caerá en las crisis profundas de la vida.

16:30 “Pero si HaShem hace algo enteramente nuevo y la tierra abre su boca y los traga con todo lo que les pertenece, y descienden vivos al Sheol, entonces sabréis que estos hombres han menospreciado a HaShem.” – Las palabras hebreas que han sido traducidas como “hace algo enteramente nuevo” son ”briá” y ”bará” que significan “creación” y “crear”. La palabra “bará” es la misma que aparece en Génesis 1 donde habla de la creación del mundo. Esto nos enseña que aquí se trata de algo totalmente nuevo desde la creación del mundo. Este fenómeno no se había dado en ninguna otra ocasión anterior. Así se mostraron varias cosas:

1.            Moshé no había hablado y actuado por sí mismo.

2.            La rebeldía contra un líder manifiesta el menosprecio contra HaShem.

3.            Las consecuencias de la rebeldía son desastrosas.

16:32 “y la tierra abrió su boca y se los tragó, a ellos y a sus casas y a todos los hombres de Kóraj con todos sus bienes.” – Los hijos de Koraj no fueron tragados por la tierra, cf. Números 26:11. Al ver las consecuencias del pecado de su padre se arrepintieron y fueron salvos. Once Salmos fueron escritos por los hijos de Koraj, cf. Salmo 42:1; 44:1; 45:1; 46:1; 47:1; 48:1; 49:1; 84:1; 85:1; 87:1; 88:1.

16:41 (17:6 en heb.) “Pero al día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moshé y Aharón, diciendo: Vosotros sois los que habéis sido la causa de la muerte del pueblo de HaShem.” – Toda la congregación murmuró y así fue desatado el ángel de la muerte, como está escrito en 1 Corintios 10:10:

“Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y fueron destruidos por el destructor.”

Esto nos enseña que la lashón hará, la mala lengua, desata poderes dañinos. Un ángel destructor tiene el derecho legal para obrar donde hay murmuración. ¡Aprendamos a no murmurar para que no nos dañe el ángel destructor!

La rebeldía pasó a toda la congregación. No tenían temor de revelarse aunque habían visto los resultados de la rebeldía de Kóraj, cuando la tierra abrió su boca, porque tenían ya en su interior una sentencia de muerte. Ya se sentían perdidos. HaShem los había dicho que iban a morir en el desierto, y por eso no tenían nada que perder.

Una persona que no se siente perdida teme perder su vida, pero una persona que ya se siente marcada como rechazada y perdida no le importa usar medios y métodos auto destructibles. El que tiene un complejo de rechazo o se siente perdido, en el sentido de haber perdido el valor como persona, es peligroso para los demás. No le importa dañar a los demás. Para él da lo mismo. La mejor manera de sanar una persona criminal, es devolverle el valor como ser humano, para que se sienta valiosa.

Hay dos clases de rebeldía:

o   Rebeldía oculta

o   Rebeldía abierta

En Mateo 21:28-31a está escrito:

“Pero, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegándose al primero, le dijo: “Hijo, ve, trabaja hoy en la viña.” Y respondiendo él, dijo: “No quiero;” pero después, arrepentido, fue. Y llegándose al otro, le dijo lo mismo; pero él respondió y dijo: “Yo iré, señor”; y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? Ellos dicen: El primero.”

En esta parábola de nuestro Rebe Yeshúa tenemos un ejemplo de los dos tipos de rebeldía. El que dice y no hace es rebelde, está manifestando una rebeldía oculta, y no hace la voluntad del Padre. El que tiene rebeldía abierta la manifiesta con palabras y hechos. Pero en este caso vemos como hubo arrepentimiento en el hijo que tenía rebeldía abierta. En el otro no.

La pereza es una forma engañosa de rebeldía oculta.

La rebeldía abierta que había en el pueblo desató una plaga tan fuerte que la intercesión de Moshé no podía detenerla como las otras veces. Lo único que podía detener la plaga en el pueblo fue que el hombre que representaba al pueblo estuviera dispuesto a morir en lugar del pueblo.

Cuarta aliyá, 16:44-50 (17:9-15 heb.)

16:46 (17:11) “Y Moshé le dijo a Aharón: Toma tu incensario y pon en él fuego del altar, y echa incienso en él; tráelo entonces pronto a la congregación y haz expiación por ellos, porque la ira ha salido de parte de HaShem. ¡La plaga ha comenzado!” – Esto nos enseña que la única manera de parar la plaga fue que el máximo representante del pueblo estuviera dispuesto a dar su vida en lugar del pueblo. El Sumo Sacerdote Aharón, figura de Yeshúa HaMashiaj, tomó fuego del altar, símbolo de la entrega total, e incienso, símbolo de intercesión, y corrió al pueblo donde estaba la plaga, arriesgando así su vida. Parece que la plaga empezó en los bordes del campamento, entre los que estaban más lejos del Eterno. Y cuando Aharón se enfrenta con la muerte, cesa la plaga.

16:48 (17:13) “Y se colocó entre los muertos y los vivos, y la plaga se detuvo.” – Si no se hubiera detenido la plaga, Aharón hubiera muerto. Esto nos enseña que él estaba dispuesto a dar su vida para salvar al pueblo. El ángel destructor no pudo seguir matando porque Aharón estaba allí, impidiéndoselo. De una manera similar Yeshúa HaMashiaj dio su vida como un sacrificio en el altar y como un incienso para que la plaga sobre Israel y las naciones se detuviera. Por medio de su sacrificio estamos vivos todos aquí hoy.

16:49 (17:14) “Y los que murieron a causa de la plaga fueron catorce mil setecientos, sin contar los que murieron por causa de Kóraj.” – 14,700 personas fueron matadas por un solo ángel en un instante. De esto aprendemos cuánto poder tiene un solo ángel. Al hacer un cálculo aproximado llegamos a la conclusión de que el ángel podía haber matado entre 25-40 personas por segundo. ¡Qué poderosos son los ángeles!

Quinta aliyá, 17:1-9 (17:16-24 heb.)

17:2 (17:17 heb.) “Habla a los hijos de Israel y toma de ellos una vara por cada una de las casas paternas: doce varas de todos los jefes conforme a sus casas paternas. Y escribirás el nombre de cada uno en su vara,” – HaShem tomó la decisión de mostrar, mediante una obra sobrenatural, quién fue escogido para estar delante de Su presencia, para así disminuir las quejas de los hijos de Israel contra el liderazgo. Con esta obra HaShem manifestó que Aharón no había sido instalado en el puesto de Sumo Sacerdote por Moshé, sino por Su mandato. Un palo muerto, usado como vara, recibió nueva vida para mostrar la autoridad del liderazgo. Lo que verdaderamente manifiesta si un líder espiritual ha sido puesto y es respaldado por HaShem, es si el poder de la resurrección opera mediante su ministerio. De la misma manera la resurrección es la evidencia de que Yeshúa HaMashiaj ha sido puesto por el Eterno como el Sumo Sacerdote celestial y Juez sobre vivos y muertos, como está escrito en Hechos 2:36:

“Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Yeshúa a quien vosotros crucificasteis, Elohim le ha hecho Señor y Mesías.”

En Hechos 17:31 está escrito:

“porque Él ha establecido un día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de un Hombre a quien ha designado, habiendo presentado pruebas a todos los hombres al resucitarle de entre los muertos.”

Cuando esta resurrección haya sido manifestada a todo el pueblo de Israel, cesarán las quejas contra Yeshúa.

Sexta aliyá, 17:10 – 18:20 (17:25 – 18:20 heb.)

18:1  “Entonces HaShem dijo a Aharón: Tú y tus hijos, y tu casa paterna contigo, llevaréis la culpa en relación con el santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis la culpa en relación con vuestro sacerdocio.” – En el capítulo 18 el sacerdocio es reafirmado como una respuesta al temor del pueblo cuando dijo “todos moriremos al acercarnos al santuario”, cf. 17:12-13. Sólo los sacerdotes y los levitas podrán ejercer el ministerio en el santuario. El pueblo podía entrar en el atrio, pero no acercarse al altar ni entrar en el lugar santo. Los sacerdotes tienen que llevar la culpa de los pecados de los hijos de Israel, en cuanto al Santuario. El sacerdocio es responsable del puebld, tanto par enseñar para que el pueblo no peque, como para expiar cuando el pueblo peque. Según Rashí, se está refiriendo a la responsabilidad que cae sobre los sacerdotes de advertir cualquier lego que pudiera llegar a tocar los objetos sagrados.

18:12 “Todo lo mejor del aceite nuevo y todo lo mejor del mosto y del cereal, las primicias que presenten a HaShem, te las daré a ti.” – Todo lo mejor es entregado al Sacerdote, como representante del Eterno. Para dar ofrendas hay que dar de lo mejor. Una ofrenda agradable tiene que costar. La palabra hebrea que ha sido traducida como “primicias” es “reshit”. Es la misma palabra que aparece en Génesis 1:1 como la primera palabra de la Torá. El Mesías es el “Reshit”, las primicias de toda creación, cf. Juan 1:1-3; 1 Juan 1:1; Colosenses 1:15-16; Revelación 3:14.

18:13 “Los primeros frutos maduros de todo lo que hay en su tierra, que traigan a HaShem, serán tuyos. Todo el que esté limpio en tu casa podrá comer de ello.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “primeros frutos” es “bikurim”.

En 1 Corintios 15:20 está escrito:

“Mas ahora el Mesías ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron.”

Aquí se habla de la resurrección de Yeshúa como “primicias”, aludiendo al bikurim de los productos de la tierra de Israel. Esto nos enseña que por medio de la resurrección, Yeshúa se entregó como una ofrenda al Padre y a los hombres.

18:14 “Toda cosa dedicada en Israel, será tuya.” – En el Talmud se mencionan 24 donaciones que los israelitas separan para los sacerdotes, diez de ellas son comidas por los sacerdotes en el atrio del templo, cuatro son comidas en toda la ciudad de Yerushalayim y diez son comidas en cualquier ciudad de la Tierra de Israel.

Sacrificios consumidos en el área del templo:

1.  Partes de un animal terrestre sacrificado por el pecado.

2.  Partes de un ave sacrificada por el pecado.

3.  La ofrenda por la culpa.

4.  La ofrenda por la culpa pendiente.

5.  Partes de los sacrificios de paz de la asamblea en Shavuot, cf. Levítico 23:19.

6.  El remanente del log de aceite usado para purificar a un leproso, cf. Levítico 14:10ss.

7.  Los dos panes ofrendados en Shavuot, cf. Levítico 23:17.

8.  El pan de la proposición, cf. Éxodo 25:30; Levítico 24:5-9.

9.  El remanente de las ofrendas de harina.

10.  El remanente de la ofrenda del omer, cf. Levítico 23:10.

Sacrificios consumidos en la ciudad de Yerushalayim:

11.        El resto del animal primogénito macho doméstico kasher que fue sacrificado sobre el altar.

12.        Las primeras frutas (bikurim).

13.       Partes de la ofrenda de acción de gracias y el carnero del nazareo, cf. Levítico 7:11-14; Números 6:19.

14.        Las pieles de los sacrificios, cf. Levítico 7:8.

Sacrificios consumidos en cualquier ciudad en Erets Israel:

15.        La porción separada de la cosecha (terumá).

16.        El diezmo del levita (entregado al sacerdote del diezmo que ha recibido).

17.        La torta separada de la masa (jalá).

18.        La primera lana del esquileo.

19.        El hombreo, quijadas y estómago de todo animal que es faenado (aunque no es un sacrificio).

20.        El dinero para la redención de un hijo primogénito (pidyón habén), cf. Números 18:15-16.

21.        La redención por el primogénito de un burro, cf. Éxodo 13:13.

22. Un campo consagrado que no ha sido redimido dentro de su tiempo asignado, cf. Levítico 27:16-21.

23.        Un campo dedicado como “jerem”, propiedad de los sacerdotes, cf. Números 18:14.

24.        Propiedad robada de un converso y regresada por el ladrón después de que el converso hubo fallecido no dejando herederos, cf. Números 5:7-8.

18:15-16 “Todo lo que abre la matriz de toda carne, ya sea hombre o animal, que presenten a HaShem, será tuyo; sin embargo, el primogénito de hombre ciertamente redimirás, y el primogénito de animales impuros redimirás. En cuanto a su redención, de un mes los redimirás, según tu valuación, por cinco siclos en plata, según el siclo del santuario que es de veinte geras.” – El primogénito de los hombres tiene que ser redimido con dinero, a partir de los 30 días de edad. En Lucas 2:22 está escrito que los padres de Yeshúa cumplieron este mandamiento, a partir de los 40 días de la edad del niño.

18:19 “Todas las porciones separadas (terumá) de las cosas consagradas, que los hijos de Israel ofrezcan a HaShem, las he dado a ti, a tus hijos y a tus hijas contigo, como porción perpetua; es un pacto permanente de sal delante de HaShem para ti y para tu descendencia contigo.” – La sal nunca pierde su fuerza, por eso es usada como señal de pacto.

En Mateo 5:13 está escrito:

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.”

La sal no puede perder su fuerza pero puede ser mezclada con arena y así pierde su fuerza. La arena simboliza los conceptos humanos. La sal representa la paz perpetua, según Marcos 9:50, donde está escrito:

“La sal es buena; pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y estad en paz los unos con los otros.”

Séptima aliyá,  18:21-32

18:21 “Y he aquí que yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, a cambio de su ministerio en el cual sirven, el ministerio de la tienda de reunión.” – El diezmo, en hebreo “maaser”, es la parte de los productos agrícolas que hay que separar una vez al año y entregar a sus respectivos destinatarios. Hay tres tipos de diezmo: el primer diezmo, en hebreo “maaser rishón”, el segundo diezmo, “maaser shení”, y el diezmo del pobre, “maaser aní”.

1.      En primer lugar se separa la terumá, “la porción separada” que se entrega directamente al sacerdote. La cantidad oscila entre 1.7 – 2.5 % (1/60 – 1/40) del producto.

2.      En segundo lugar se separa el maaser rishón, que es el 10 % de lo que queda del producto, y se entrega al levita. El levita, a su vez, separa el diezmo de lo que recibe, que se llama “terumat maaser”, y lo entrega al sacerdote, cf. Números 18:26.

3.      En tercer lugar, se separa el maaser shení, que es el 10 % de lo que queda del producto, y lo lleva a Yerushalayim para ser comido allí. Esto se hace el primero, segundo, cuarto y quinto años del ciclo agrícola de siete años, cf. Deuteronomio 14:22-26. En el tercero y sexto años, en lugar del maaser shení se separa el maaser aní, el cual es entregado a los pobres, Deuteronomio 14:28-29. En el séptimo año no se separan los diezmos de la agricultura.

Los obreros que obtenían sus ganancias en trabajos que no tenían que ver con la agricultura, por ejemplo pescadores y mercaderes, diezmaban también en el séptimo año.

En Mateo 23:23 está escrito:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la torá: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas.”

En este caso el Mesías secundó la halajá de los fariseos que dice que hay que diezmar también de las hortalizas y las verduras, no solamente de los siete frutos de la tierra mencionados en la Torá, cf. Deuteronomio 8:8.

El diezmo ha sido constituido por Elohim como un principio para el hombre desde la creación al igual que el Shabat. Adam tenía que labrar todos los árboles del huerto, pero no podía comer de todos ellos. El árbol de la ciencia del bien y del mal tenía que ser trabajado pero no comido. El principio del diezmo es trabajar cierto tiempo sin poder aprovecharse de ello. El que trabaja 40 horas a la semana, está trabajando 4 horas para su diezmo sin poder “comer” de esas horas. Con otras palabras, el diezmo corresponde al trabajo de 4 horas. El obrero no podrá sacar beneficio propio de él. El mismo principio fue establecido en el huerto del Edén. Adam tenía que trabajar el árbol de la ciencia cierto tiempo sin sacar beneficio personal de él. De los otros árboles podía sacar beneficio de su trabajo. Así que el principio del diezmo es algo que fue establecido desde la creación y es parte de las normas originales para el hombre.

En las Escrituras, el número 10 representa la totalidad. Por esta razón, el que da el diezmo está reconociendo que no es dueño de sus bienes, sino sólo un administrador de los bienes del Eterno. El que no da el diezmo no reconoce al Dueño del Universo en su economía personal. De la misma manera sucede con el shabat. El que no guarda el shabat, dado desde la creación, no reconoce al Creador sobre su tiempo. El diezmo es un shabat en la economía. El principio del diezmo no depende del servicio en el templo. El primer hombre, Adam, dio el diezmo, ¡hasta el día en que comió de él! El que come del diezmo está cometiendo el mismo pecado que Adam cuando comió del árbol prohibido. Avraham dio el diezmo a Malki Tsedek que, según la tradición, fue su profesor de Torá. Yaakov dio el diezmo cuando volvió de Padán Aram. Esto nos enseña que el factor templo no decide si se va a dar el diezmo o no, solamente dónde se debe entregar el diezmo.

Los levitas tienen la obligación de enseñar Torá al pueblo. Si una persona ocupa el lugar de maestro de Torá, en cierto sentido está haciendo el trabajo de un levita, y merece una recompensa económica por su labor, como está escrito en 1 Timoteo 5:17-18:

“Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza. Porque la Escritura dice: NO PONDRÁS BOZAL AL BUEY CUANDO TRILLA, y: El obrero es digno de su salario.”

En Mateo 10:10b está escrito:

“el obrero es digno de su sostén.”

En 2 Corintios 11:8 está escrito:

“A otras congregaciones despojé, tomando salario de ellas  para serviros a vosotros”

Yeshúa HaMashíaj recibe el diezmo como Sumo Sacerdote según el orden de Malki Tsedek, como está escrito en Hebreos 7:8:

“Aquí, ciertamente hombres mortales reciben el diezmo, pero allí, los recibe uno de quien se da testimonio de que vive.”

De esa manera queda establecido que, a partir la resurrección de Yeshúa, el diezmo puede ser entregado a los obreros que están sirviendo a tiempo completo en el ministerio de Malki-Tsedek.

En 1 Corintios 9:1-14 está escrito:

“¿No soy libre? ¿No soy emisario? ¿No he visto a Yeshúa nuestro Señor? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor? Si para otros no soy emisario, por lo menos para vosotros sí lo soy; pues vosotros sois el sello de mi ministerio en el Señor. Mi defensa contra los que me examinan es ésta: ¿Acaso no tenemos derecho a comer y beber? ¿Acaso no tenemos derecho a llevar con nosotros una esposa creyente, así como los demás emisarios y los hermanos del Señor y Cefas? ¿O acaso sólo Bernabé y yo no tenemos el derecho a no trabajar? ¿Quién ha servido alguna vez como soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta una viña y no come de su fruto? ¿O quién cuida un rebaño y no bebe de la leche del rebaño? ¿Acaso digo esto según el juicio humano? ¿No dice también la Torá esto mismo? Pues en la Torá de Moshé está escrito: NO PONDRÁS BOZAL AL BUEY CUANDO TRILLA. ¿Acaso le preocupan a Elohim los bueyes? ¿O lo dice especialmente por nosotros? Sí, se escribió por nosotros, porque el que ara debe arar con esperanza, y el que trilla debe trillar con la esperanza de recibir de la cosecha. Si en vosotros sembramos lo espiritual, ¿será demasiado que de vosotros cosechemos lo material? Si otros tienen este derecho sobre vosotros, ¿no lo tenemos aún más nosotros? Sin embargo, no hemos usado este derecho, sino que sufrimos todo para no causar estorbo a las buenas nuevas del Mesías. ¿No sabéis que los que desempeñan los servicios sagrados comen la comida del templo, y los que regularmente sirven al altar, del altar reciben su parte? Así también ordenó el Señor que los que proclaman las buenas nuevas, vivan de las buenas nuevas.”

De la misma manera como los que servían en el templo comían de los diezmos, las ofrendas y los sacrificios, los que están sirviendo con la predicación y la enseñanza a tiempo completo en la congregación del Mesías, tienen el derecho de vivir de los diezmos y de las ofrendas. Esto es lo justo. Sin embargo, si desean, podrán negarse ese derecho, como fue el caso de los emisarios Shaúl y Bernabé.

En Gálatas 6:6 está escrito:

“Y al que se le enseña la palabra, que comparta toda cosa buena con el que le enseña.”

En Filipenses 4:17 está escrito:

“No es que busque la dádiva en sí, sino que busco fruto que aumente en vuestra cuenta.”

El shaliaj Shaúl estaba más interesado en el beneficio de la dádiva en los dadores que en la misma dadiva. Él se alegraba muchísimo por el dinero que le habían dado, porque sabía que al cumplir ellos con esta mitsvá, iban a ser grandemente bendecidos, como está escrito en el versículo 19:

“Y mi Elohim proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en el Mesías Yeshúa.”

Un líder tiene que estar más interesado en el beneficio del pueblo que en el suyo propio.

En Números 18:21, 24 está escrito:

“Y he aquí que yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, a cambio de su ministerio en el cual sirven, el ministerio de la tienda de reunión… Porque el diezmo de los hijos de Israel, el cual ofrecen como ofrenda a HaShem, yo lo he dado a los levitas por heredad; por tanto, he dicho en cuanto a ellos: “Entre los hijos de Israel no tendrán heredad.””

El diezmo es dado al Eterno, y luego Él se lo da a los levitas. Así que, ninguno puede decir que está dando el diezmo a los hombres, aunque en lo práctico son los hombres los que reciben el diezmo, cf. Hebreos 7:5. El diezmo es dado a cambio del ministerio levítico. Parte de ese ministerio es la enseñanza de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 17:9-11:

“y vendrás al sacerdote levita o al juez que oficie en aquellos días, e inquirirás de ellos, y ellos te declararán el fallo del caso. Y harás conforme a los términos de la sentencia que te declaren desde aquel lugar que HaShem escoja; y cuidarás de observar todo lo que ellos te enseñen. Según los términos de la ley que ellos te enseñen, y según la sentencia que te declaren, así harás; no te apartarás a la derecha ni a la izquierda de la palabra que ellos te declaren.”

En Deuteronomio 33:8-10 está escrito:

“Y de Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón santo, a quien pusiste a prueba en Masá, con quien luchaste en las aguas de Merivá; el que dijo de su padre y de su madre: “No los conozco”; y no reconoció a sus hermanos, ni consideró a sus propios hijos, porque obedecieron tu palabra, y guardaron tu pacto. Ellos enseñarán tus ordenanzas a Yaakov y tu Torá a Israel. Pondrán incienso delante de ti, y ofrendas de ascención perfectos sobre tu altar.”

En Malaquías 2:4-7 está escrito:

“Entonces sabréis que os he enviado este mandamiento para que mi pacto siga con Leví–dice HaShem de los ejércitos. Mi pacto con él era de vida y paz, las cuales le di para que me reverenciara; y él me reverenció, y estaba lleno de temor ante mi nombre. La verdadera Torá estaba en su boca, y no se hallaba iniquidad en sus labios; en paz y rectitud caminaba conmigo, y apartaba a muchos de la iniquidad. Pues los labios del sacerdote deben guardar la sabiduría, y los hombres deben buscar la Torá de su boca, porque él es el mensajero de HaShem de los ejércitos.”

Como parte del ministerio sacerdotal y levítico consiste en enseñar la Torá es justo dar el diezmo a las instituciones donde se enseña la Torá para que sea entregado a los maestros de las Escrituras.

18:29 “De todos los dones que recibís presentaréis toda porción separada (terumá) a HaShem, de lo mejor de ellas, la parte consagrada de ellas.” – Según Rashí, esto significa que el levita tiene que dar primero una porción separada al sacerdote de lo que ha recibido del pueblo, en hebreo “trumá guedolá”, que corresponde más o menos a una cincuentava parte del total. Luego entrega el diezmo al sacerdote, la terumat maaser.

En Proverbios 3:9-10 está escrito:

“Honra a HaShem con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia y tus lagares rebosarán de mosto.”

El que da el diezmo está honrando al Eterno. El que no da el diezmo lo ignora y lo deshonra.

En Malaquías 3:8-12 está escrito:

“¿Robará el hombre a Elohim? Pues vosotros me estáis robando. Pero decís: “¿En qué te hemos robado?” En los diezmos y en las ofrendas. Con maldición estáis malditos, porque vosotros, la nación entera, me estáis robando. Traed todo el diezmo al alfolí, para que haya alimento en mi casa; y ponedme ahora a prueba en esto –dice HaShem de los ejércitos– si no os abriré las ventanas del cielo, y derramaré para vosotros bendición hasta que sobreabunde. Por vosotros reprenderé al devorador, para que no os destruya los frutos del suelo; ni vuestra vid en el campo será estéril –dice HaShem de los ejércitos. Y todas las naciones os llamarán dichosos, porque seréis una tierra de delicias –dice HaShem de los ejércitos.”

HaShem bendice grandemente al que da el diezmo. El cielo estará siempre abierto sobre la economía del que diezma. Así la siembra de sus ofrendas, que son dadas además del diezmo, puede dar mucho fruto. El diezmo no es lo mismo que las ofrendas. El diezmo es obligatorio, las ofrendas son voluntarias. El que no da el diezmo es un ladrón y si hay ladrones en nuestras comunidades recibiremos maldición. El que diezma mantiene el cielo abierto. El que ofrenda después de haber dado el diezmo segará gran bendición, si siembra en buena tierra.

En esta parashá están los mandamientos número 388 – 396 de los 613:

380.    Precepto de custodiar la Tienda de la Cita, Números 18:4.

381.    Prohibición para los sacerdotes de desempeñar el cargo de los levitas y para los levitas de desempeñar el cargo de los sacerdotes, Números 18:3.

382.    Prohibición para alguien que no es kohén de entrar en el Santuario, Números 18:4.

383.    Prohibición de descuidar el cargo del Santuario y del Altar, Números 18:5.

384.    Precepto de redimir el primogénito de un ser humano, Números 18:15.

385.    Prohibición de redimir el primogénito de un animal doméstico puro, Números 18:15.

386.    Precepto del servicio de los levitas en el Santuario, Números 18:23.

387.    Precepto de dar el diezmo a los levitas, Números 18:24.

388.    Precepto para los levitas de dar el diezmo del diezmo recibido, Números 18:26.

Strong H1278 berîy’âh, ber-ee-aw’, Feminine from H1254; a creation, that is, a novelty: – new thing.

Strong H1254 bârâ’, baw-raw’, A primitive root; (absolutely) to create; (qualified) to cut down (a wood), select, feed (as formative processes): – choose, create (creator), cut down, dispatch, do, make (fat).

Strong H7225 rê’shîyth, ray-sheeth’, From the same as H7218; the first, in place, time, order or rank (specifically a firstfruit): – beginning, chief (-est), first (-fruits, part, time), principal thing.

Julín 133b.

Parashá 37 Shelaj Lejá

י״א בסיון ה׳תשע״ד (June 9, 2014) por  
Archivado bajoParashá

shelaj leja

Parashá 37 Shelaj Lejá

Números 13:1 – 15:41

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 13:1-20
  2. 13:21 – 14:7
  3. 14:8-25
  4. 14:26 – 15:7
  5. 15:8-16
  6. 15:17-26
  7. 15:27-41
  8. Maftir 15:38-41

Haftará: Josué 2:1-24

Los Escritos Apostólicos: Juan 7:1-8:47

Shelaj lejá

significa “envía tú”

Primera aliyá, 13:1-20

13:2  “Tú mismo envía hombres a fin de que reconozcan la tierra de Kenáan, que voy a dar a los hijos de Israel; enviarás un hombre de cada una de las tribus de sus padres, cada uno de ellos jefe entre ellos.” – Las primeras palabras hebreas de esta oración “shelaj lejá” significan literalmente “envía para ti” o “envía por ti”. La idea de enviar espías no venía de HaShem o de Moshé, sino del pueblo, como está escrito en Deuteronomio 1:22-23:

“Entonces todos vosotros os acercasteis a mí, y dijisteis: “Enviemos hombres delante de nosotros, que nos exploren la tierra, y nos traigan noticia del camino por el cual hemos de subir y de las ciudades a las cuales entraremos.” Y me agradó el plan, y tomé a doce hombres de entre vosotros, un hombre por cada tribu.”

A Moshé le agradó el plan y HaShem se lo concedió. Pero como HaShem no había tomado la iniciativa para enviar espías, al dar la orden, le dice a Moshé: “envía para ti”, con otras palabras: “tú eres el que está interesado en hacer esto, así que hazlo tú. Yo no tomé la iniciativa para este plan y no es agradable para mí pero si quieres hacerlo, envíalos tú.”

El hecho de enviar exploradores es más bien una manifestación de falta de confianza en HaShem. La mente humana normalmente quiere tener seguridad antes de tomar decisiones. La seguridad que se obtiene de las circunstancias naturales es engañosa, pero la seguridad que viene de las promesas de HaShem es firme y no falla. Aunque el plan había agradado a Moshé, él muestra su gran espiritualidad al no enviar estos espías sin consultar a HaShem. HaShem acepta la propuesta y da una orden, como está escrito en el versículo 3a:

“al mandato (literalmente “boca”) de HaShem”.

13:4  “Y estos eran sus nombres: de la tribu de Reuvén, Shamúa, hijo de Zajur” – En esta lista otra vez Reuvén está mencionado como el primogénito.

13:6  “de la tribu de Yehudá, Calev, hijo de Yefuné” – Calev fue hijo de Jezrón, hijo de Perets, hijo de Yehudá, cf. 1 Crónicas 2:3-5, 18. Calev representaba la tribu de Yehudá. Pero ¿porqué fue llamado cenezeo (heb “kenizí”) en Números 32:12 y Josué 14:6, 14, como está escrito:

“Calev, hijo de Yefuné cenezeo”?

En Génesis 36:11 se habla de un tal Kenaz (Cenaz) que era hijo de Elifaz, hijo de Esav, pero la pregunta es si Calev tenía algo que ver con él. Rashí cita el Midrash que dice que Calev era hijo adoptivo de Kenaz y que la madre de Caleb dio a luz a Otniel para Kenaz. Según Radak, después de haber muerto Yefuné, su viuda se casó con Kenaz, de quien dio a luz Otniel. Por esto Otniel y Kalev eran medio hermanos por parte materna. Según Aryeh Coffman, Calev se crió en casa de Kenaz, y por esto es llamado “kenizí” (cenezeo) que es un sobrenombre derivado del Kenaz.

En Josué 15:17 está escrito:

“Y Otniel, hijo de Kenaz, hermano de Calev, la tomó, y él le dio a su hija Ajsá por mujer.”

Esto nos enseña que la Torá habla de dos hombres diferentes con el nombre Kenaz, un edomita y un israelita. La herencia tribal y la herencia de la tierra de Israel vienen por la vía paterna. Así que si Calev hubiera sido descendiente directo de Kenaz, nieto de Esav, no podría tener ninguna identidad tribal y por lo tanto no podría representar la tribu de Yehudá.

Calev tenía un espíritu muy hermoso. Su nombre significa “como el corazón”. El hacía las cosas de corazón y entrega al Eterno. Junto con Yehoshúa fue el único de todos los que fueron contados de los que salieron de Egipto, que entró en la tierra prometida. Esto nos habla de la entrega del corazón de este hombre.

Calev tenía 40 años en el momento de ser enviado como explorador, según Josué 14:10-11, donde está escrito:

“Y ahora, he aquí, HaShem me ha permitido vivir, tal como prometió, estos cuarenta y cinco años, desde el día en que HaShem habló estas palabras a Moshé, cuando Israel caminaba en el desierto; y he aquí, ahora tengo ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día en que HaShem me envió; como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.”

Calev es un ejemplo de un hombre que sirvió a HaShem de corazón y habló desde un corazón entregado aunque todos los demás fueron infieles. ¡Seamos como él!

13:8 “de la tribu de Efrayim, Hoshea, hijo de Nun” – La tribu de Efrayim tenía a Hoshea (Oseas) como su explorador. Su nombre fue cambiado por el de Yehoshúa. Hoshea significa “salvador” o “libertador” y Yehoshúa significa “HaShem salvó”. Moshé añadió la letra Yud al nombre Hoshea y así su nombre empieza con las tres primeras letras del Nombre del Eterno, Yud, Hey y Vav. Este nuevo nombre le fue revelado a Moshé desde cielo en relación al Mesías que iba a venir más adelante. En el texto masorético está escrito “Yehoshúa” (Yud, Hey, Vav, Shin, Ain), que fue traducido al castellano como “Josué”. Sin embargo, es probable que la pronunciación “Yehoshúa” no es la original que Moshé dio a este hombre, porque los escribas, para camuflar la correcta pronunciación del Nombre Sagrado, cambiaron ciertas vocales en los nombres que contienen el Nombre del Eterno. Por lo tanto, es posible que Moshé nunca le llamó Yehoshúa, sino Yahushúa. En tal caso, la forma hebrea antigua del nombre del Mesías, nuestro salvador, es Yahushúa (Yud, Hey, Vav, Shin, Ain) y no Yehoshúa. La forma abreviada de este nombre es “Yashúa” o “Yeshúa”. Esa forma aparece tanto en los textos hebreos antiguos como en los escritos arameos del Tanaj (AT).

Los masoretas cambiaron las vocales de los nombres en los cuales aparece el Nombre sagrado al inicio. (Los masoretas fueron los copistas que pusieron las vocales debajo del texto hebreo original, que no lleva vocales.) Esto lo hicieron con el fin de camuflar su verdadera pronunciación.

De esa manera YAHUshafat fue cambiado en YEHOshafat (Josafat), YAHUshúa fue cambiado en YEHOshúa (Josué) etc.

Sin embargo, los masoretas no cambiaron las vocales de los nombres que terminan con el Nombre sagrado. De esa manera nombres como EliYAHU (Elías), YeshaYAHU (Isaías) e YirmeYAHU (Jeremías) siguen finalizando con la pronunciación antigua de las tres primeras letras del Nombre sagrado. YAHU es el principio del Nombre Sagrado (Yud, Hey, Vav). Sólo falta la última letra del Nombre, la Hey.

Consecuentemente, la pronunciación antigua hebrea correcta del hombre que introdujo a nuestro pueblo en la tierra prometida, sería: “YAHUshúa”. Ese fue el nombre que Moshé puso sobre el hijo de Nun como un anuncio profético acerca del nombre que iba a tener el Mesías en el futuro.

En el tiempo del rey David encontramos en el texto hebreo dos maneras de escribir el nombre Yonatán (Jonatán), una forma más larga y otra abreviada. En 1 Samuel 13:2 y 3 aparece su nombre en el texto hebreo como Yonatán (Yud, Vav, Nun, Tav, Nun) y en 1 Samuel 14:6 y 8 aparece la forma larga Yehonatán (Yud, Hey, Vav, Nun, Tav, Nun). Esto nos enseña que el mismo nombre puede aparecer con dos formas diferentes en el mismo contexto, incluso en el mismo versículo, como se ve en1 Samuel 19:1:

“Shaúl dijo a su hijo Yonatán y a todos sus siervos que dieran muerte a David; pero Yehonatán, hijo de Shaúl, apreciaba grandemente a David.”

Hay dos textos antiguos que indican que Yeshúa, que es la forma abreviada de Yehoshúa (o Yahushúa) fue utilizada por los hebreos antes de la influencia del idioma arameo por la deportación babilónica. De las 28 veces donde aparece el nombre Yeshúa en el Tanaj (GT) sólo dos datan desde el tiempo antes de la deportación. El primer texto está en 1 Crónicas 24:11 donde está escrito:

“la novena a Yeshúa, la décima a Shekaniyá”

Este texto habla de la división de los levitas para el servicio sagrado en tiempos del rey David, medio milenio antes de la deportación a Babilonia. El otro texto se encuentra en 2 Crónicas 31:15 donde está escrito:

“Bajo su mando estaban Edén, Miniamín, Yeshúa, Shemayá, Amaryá y Shecanyá en las ciudades de los sacerdotes, para distribuir fielmente las porciones, por clases, a sus hermanos, fueran grandes o pequeños”

Aquí se habla de un hombre, llamado Yeshúa, que estaba sirviendo en los asuntos del templo en el tiempo del rey Yejezkiyá (Ezequías). Según estos dos textos hay una indicación de que el nombre Yeshúa fue usado en el idioma hebreo cientos de años antes de la deportación a Babilonia, donde los judíos empezaron a hablar el arameo. Así que, la abreviación “Yeshúa” no necesariamente viene de la influencia del idioma arameo.

En el texto hebreo de Nehemías 8:17 aparece el nombre “Yeshúa hijo de Nun” como un sustituto de la forma más antigua “Yehoshúa hijo de Nun”, que aparece en el Jumash (El Pentateuco) y en el libro de Josué. (Cuando se refiere al hijo de Nun, los traductores al castellano han escrito “Josué” independiente si el texto hebreo usa la forma larga Yehoshúa o la forma abreviada Yeshúa, al igual que en el ejemplo que vimos de Jonatán).

En el texto hebreo de Esdras 3:2, se habla del sumo sacerdote “Yeshúa (Yud, Shin, Vav, Ain), hijo de (en hebreo: “ben”) Yotsadak (Josadac)”. El mismo hombre aparece en Esdras 5:2 (donde el texto original está en arameo) con el mismo nombre “Yeshúa, hijo de (en arameo: “bar”) Yotsadak (Josadac)”. El nombre “Yeshúa” es usado tanto en el texto original hebreo como en el texto original arameo. (Ciertas partes del Tanaj fueron escritas originalmente en el idioma arameo).

Sin embargo, si comparamos con Hageo 1:1 vemos que el mismo sumo sacerdote aparece con el nombre de “Yehoshúa ben Yehotsadak (Josadac)”. Esta es la forma más antigua. (Probablemente sería más correcto poner: “YAHUshúa ben YAHUtsadak”. Porque si observamos bien, vemos que aparecen las tres primeras letras del Nombre sagrado tanto en el nombre del hijo Yehoshúa como su padre Yehotsadak.)

¿Entonces qué nombre fue el que dijo el ángel a Yosef y Miryam que pusieran sobre el hijo que iba a nacer, como está escrito en Mateo 1:21:

“Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre…, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.”?

En Lucas 1:31 está escrito:

“Y he aquí, concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre…”

En los dos libros Esdras y Nehemías, que vivían después del cautiverio babilónico, aparece la forma abreviada “Yeshúa” en 26 ocasiones. En estos dos libros no aparece la forma larga “Yehoshúa”. Sin embargo, en los dos libros de los profetas Zejariyá (Zacarías) y Jagai (Hageo) aparece la forma larga “Yehoshúa” 11 veces, pero la forma corta “Yeshúa” no aparece en ningún lugar de sus libros. Estos dos profetas también vivían después del exilio babilónico. Los dos están usando la forma larga del nombre, mientras que sus contemporáneos Ezrá y Nejemiyá usan la forma abreviada “Yeshúa”. Esto nos enseña que ambas formas del nombre eran válidas durante el tiempo del segundo templo y donde había una mayor influencia del arameo, hay una tendencia general a usar la forma abreviada del nombre. La conclusión es que el nombre del salvador es tanto Yehoshúa, o Yahushúa, como Yeshúa, o Yashúa. Hoy en día los judíos creyentes en él que viven en Israel y hablan en hebreo le llaman “Yeshúa”.

En cuanto a la forma griega “Iesous” quisiera citar un texto escrito por el Dr. Luis Morales (Iojanán bar Moreh):

“Nos encontramos que en griego aparece el nombre de nuestro Mesías como “Iesous”, pero Iesous no significa nada en griego, a no ser en el dialecto jónico, donde “Iesous” es el genitivo de “Ies” que significa al Elohim Baco, el Elohim de las bacanales.”

(El Dr. Morales usa la palabra Elohim como sustituto de la palabra dios)

Más adelante en el mismo artículo sigue:

“Vemos entonces que el griego “Iesous” no es sino un esfuerzo de transliterar la palabra hebrea “Yeshúa”, solo que en griego el sonido “she” suave no existe y por eso se utilizó el sonido “ese” y la terminación en “a” de la palabra “Yeshúa” expresa un femenino, por eso se utilizó el sonido “ese”.

“De manera semejante  la “y” de Yeshúa (que se llama “yod” en hebreo y que es la letra más pequeña del alefato (o del abecedario hebreo)) pasó al castellano como “jota”. (De ordinario la yod se transformó en castellano en jota. De ahí que en Mattityahu, Mateo 5:18 se diga “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.” O que en vez de decir “Yehudah”, se diga “Judá”. O que se diga “Jerusalén” en vez de “Yerushalayim”. O que se diga “Jacobo” en vez de “Yaakob”). Todo esto explica como la palabra “Yeshúa” se transformó en castellano en “Jesús”.

“Fue un buen esfuerzo de transliteración, es decir, de tratar de pronunciar el nombre como se pronuncia en el idioma original. Y es que los nombres no se traducen, sino se transliteran. Todos sabemos, por ejemplo, que Giuseppe Verdi, el nombre del famoso músico italiano significa “José Verde”, pero nadie lo traduce sino lo translitera. El nombre de nuestro Mesías en su idioma original, el hebreo, es Yeshúa. Si ahora  podemos pronunciarlo en su originalidad, respetemos la regla universal de no traducir sino de transliterar los nombres.”

La Septuaginta, la traducción griega del original hebreo, que fue hecho casi dos cientos años antes del nacimiento de Yeshúa, usa la forma griega “Iesous” como una traducción, o transliteración, del nombre hebreo Yehoshua, por ejemplo en Números 13:17.

En conclusión podemos decir que el nombre hebreo Yahushúa, que luego fue transformado por los masoretas en Yehoshúa, es la forma antigua del nombre Yeshúa. El nombre Yeshúa no es de origen arameo, porque aparece antes de la deportación a Babilonia como un nombre hebreo y también después de la deportación a Babilonia como un sustituto abreviado del nombre Yahushúa/Yehoshúa tanto en los textos originales hebreos como los textos originales arameos. Por lo tanto, podemos decir que las dos formas son dos maneras de hablar del mismo nombre. Esto nos da la conclusión de que es correcto decir “Yeshúa” y es correcto decir “Yahushúa”. Sin embargo, si consideramos la manipulación de las vocales, hecha por los masoretas en el texto original hebreo, podemos decir que “Yehoshúa” no es una pronunciación totalmente correcta. Sin embargo, podría ser válida, si nos adaptamos a la tradición textual que surgió varios siglos después del Mesías con el cambio de las vocales de los nombres que empiezan con las tres primeras letras del Nombre Sagrado, Yud, Hey y Vav. Por otro lado, si usamos el nombre Yehoshúa para hablar del Mesías corremos el riesgo de confundirlo con Yehoshúa hijo de Nun. En Israel, hoy en día, cuando se menciona el nombre Yehoshúa, normalmente hace referencia al hijo de Nun. El nombre “Iesous”, que aparece en el texto griego de los Escritos Apostólicos, no es otra cosa que un intento de transliterar el nombre hebreo Yeshúa.

13:16b “a Hoshéa, hijo de Nun, Moshé lo llamó Yehoshúa” – Moshé tuvo la revelación del Mesías Yeshúa, como está escrito en Juan 5:46:

“Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”

HaShem reveló a Moshé el nombre del Mesías que iba a venir, en su forma antigua y amplia. De esa manera este explorador Yehoshúa hijo de Nun constituye una figura profética del Mesías.

–          Su nombre es el mismo que el del Mesías.

–          Fue un siervo fiel a Moshé en todo momento, al igual que el Mesías.

–          Tomó el lugar de Moshé, el Mesías iba a ser como Moshé.

–          Fue el que introdujo al pueblo en la Tierra prometida, como el Mesías va a introducir a los

fieles en el reino venidero.

–          Él cruzó el río Yardén ileso, simbolizando la muerte y la resurrección.

–          Etc.

Yehoshúa vino de la tribu de Efrayim, hijo de Yosef. Por esto hay otra señal de que el Mesías tenía que ser hijo de Yosef de manera profética y cumplir el papel del Mesías sufriente para luego ser levantado en alto, al igual que Yosef en Egipto.

Al mismo tiempo vemos aquí una conexión interesante entre el Mesías y la tribu de Efrayim que representa a las tribus dispersas y perdidas de Israel. El Mesías tiene el papel de representar y restaurar esas tribus perdidas.

Además vemos que el nombre largo de Yehoshúa (Yahushúa) significa que Yah es el que salva, como está escrito en Isaías 43:11:

“Yo, yo soy HaShem, y fuera de mí no hay salvador.”

En Isaías 45:21 está escrito:

“Declarad y presentad vuestro caso; sí, que deliberen juntos: ¿Quién ha anunciado esto desde la antigüedad y lo ha declarado desde entonces? ¿No soy yo, HaShem? No hay más Elohim que yo, un Elohim justo y salvador; no hay ninguno fuera de mí.”

En Oseas 13:4 está escrito:

“Mas yo he sido HaShem tu Elohim desde la tierra de Egipto; no reconocerás a otro Elohim fuera de mí, pues no hay más salvador que yo.”

En 1 Timoteo 1:1 está escrito:

“Pablo, shaliaj del Mesías Yeshúa por mandato de Elohim nuestro Salvador, y del Mesías Yeshúa nuestra esperanza”

En 1 Timoteo 2:3 está escrito:

“Porque esto es bueno y agradable delante de Elohim nuestro Salvador”

Si Yah, el Padre Eterno, es el único Salvador, ¿cómo es que ahora un hombre, Yeshúa recibe el título de salvador, como está escrito en Lucas 2:11:

“porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Adón Mesías.”?

En Juan 4:42 está escrito:

“decían a la mujer: Ya no creemos por lo que tú has dicho, porque nosotros mismos le hemos oído, y sabemos que éste es en verdad el Salvador del mundo.”

La respuesta es que HaShem es el que salva por medio de sus agentes. Noaj fue un salvador del mundo en su tiempo. Moshé fue un salvador en su tiempo. La reina Ester fue una salvadora en su tiempo, cf. Abdías 21. Pero ninguno de ellos podía liberar al hombre del pecado y de la muerte. Por lo tanto Yeshúa HaMashiaj es el salvador de Israel y del mundo por excelencia, enviado por el Padre precisamente con el fin de salvarnos de nuestros pecados y todas sus consecuencias desastrosas.

En Hechos 5:31 está escrito:

“A éste Elohim exaltó a su diestra como Príncipe y Salvador, para dar arrepentimiento a Israel, y perdón de pecados.”

En Hechos 13:23 está escrito:

“De la descendencia de éste, conforme a la promesa, Elohim ha dado a Israel un Salvador, Yeshúa.”

En 1 Juan 4:14 está escrito:

“Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió al Hijo para ser el Salvador del mundo.”

Yehoshúa entró en la tierra dos veces durante su vida. La primera vez solamente fue una visita de 40 días para explorar la tierra. La segunda vez fue con la fuerza para conquistarla y sujetarla al Reino de los cielos. De la misma manera, cuando estuvo el Mesías en la tierra de Israel la primera vez, su visita duraba sólo unos años y no usó la fuerza bélica para implantar el Reino. Pero cuando vuelva por segunda vez, vendrá como líder de todos los ejércitos celestiales para establecer definitivamente el Reino de Elohim en la tierra de Israel y el mundo entero.

Segunda aliyá, 13:21 – 14:7

13:25 “Y volvieron de reconocer la tierra al cabo de cuarenta días” – Según el Midrash, la noche en que volvieron fue el noveno día del quinto mes, llamado Av, el mismo día cuando, según la tradición, los hijos de Israel habían empezado el culto al becerro de oro. Esa noche HaShem juró que los hijos de Israel iban a ser dispersados entre las naciones, como está escrito en el Salmo 106:24-27:

“Aborrecieron la tierra deseable, no creyeron en su palabra, sino que murmuraron en sus tiendas, y no escucharon la voz de HaShem. Por tanto, les juró abatirlos en el desierto, y esparcir su simiente entre las naciones, y dispersarlos por las tierras.”

Por esta razón este día fue transformado en un día de calamidad para la historia judía. En ese día fueron destruidos los dos templos. En ese día fue derrotada la última revuelta de los judíos contra Roma en el año 135. En ese día fueron expulsados los judíos de España en el año 1492. En ese día ocurrieron varios otros eventos trágicos en la historia judía. El 9 de Av, en hebreo “tishá be-av”, es un día de ayuno y luto nacional para el pueblo judío. Pero el profeta promete que se convertirá en un día de alegría, como está escrito en Zacarías 8:19:

“Así dice HaShem de los ejércitos: “El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Yehudá en gozo, alegría y fiestas alegres. Amad, pues, la verdad y la paz.””

13:30 “Entonces Calev hizo callar al pueblo delante de Moshé, y dijo: Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos.” –Calev era un hombre de fe y hablaba fe con su boca. Lo que hay en el corazón habla la boca. Su nombre significa “según el corazón” y así dio un informe según su corazón. El iba en contra de la corriente y confiaba en las promesas de HaShem. Lo que él creyó en ese momento lo recibió más tarde.

13:31 “Pero los hombres que habían subido con él dijeron: No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.” – Los diez exploradores hablaban palabras negativas que iban en contra de las promesas de HaShem. Humanamente hablando tenían razón, pero el pueblo del Eterno no ha sido llamado a caminar de manera natural, sino sobrenatural. Por lo tanto, la única manera de poder conquistar la tierra, era por medio de la ayuda del Eterno. Pero estos hombres no quisieron confiar en HaShem. Solamente evaluaban las cosas de manera natural. Ellos no tenían fe y por lo tanto no recibieron lo que HaShem había prometido, como está escrito en Hebreos 4:1-2:

“Por tanto, temamos, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva, como también a ellos; pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en los que la oyeron.”

Las promesas de HaShem tienen que ir acompañadas por la fe en los que las oyen para que puedan tener su cumplimiento. La confianza en las promesas de HaShem es un requisito para poder beneficiarse de ellas. Si estás en problemas, ante gigantes y ante una tarea que humanamente es imposible realizar, la única manera de poder pasar por en medio en victoria es confiar en las promesas del Eterno. Por lo tanto, memoriza las promesas, medita en ellas día y noche, escríbelas en papeles y pégalas en las paredes de tu casa, cántalas, repítelas a tus hijos, ponlas en tu corazón y háblalas con tu boca y verás como tu corazón será fortalecido para poder recibir lo que dicen las palabras poderosas del Todopoderoso y Fiel.

13:32 “Y dieron un mal informe a los hijos de Israel de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantes, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estatura.” – Hablaron mal de la tierra, del regalo que el Eterno les estaba dando. El Midrash cuenta que delante de los espías HaShem envió una plaga, de manera que ellos vieron muertos por todas partes. En lugar de ver la mano poderosa de HaShem dedujeron que la tierra estaba haciendo daño a sus habitantes. La tierra de Israel es algo especial para HaShem. Sus ojos están sobre ella durante todo el año, como está escrito en Deuteronomio 11:12:

“Es una tierra que HaShem tu Elohim cuida; los ojos de HaShem tu Elohim están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”

Por esto constituye un delito muy grave hablar mal de la tierra de Israel. Por causa de su actitud negativa hacia la tierra de Israel estos exploradores sufrieron la muerte.

14:1 “Entonces toda la congregación levantó la voz y clamó, y el pueblo lloró aquella noche.” – Según Rashí, aquí la palabra congregación, en hebreo “edá”, no se refiere a todo el pueblo sino al sanedrín, los 70 líderes principales. Ellos hicieron más caso al informe negativo que del informe positivo. A la carne le gusta más las noticias malas que las buenas. Las malas noticias venden mejor que las buenas. En lugar de escuchar la Palabra del Eterno que había dado tantas promesas, y además con señales y prodigios, hicieron caso a palabras llenas de incredulidad y no pudieron esperar en un futuro positivo. Es muy importante que cuidemos nuestro corazón para que no entren dudas de las palabras de HaShem. ¿Qué informe escuchas? ¿El del cielo o el de los hombres?

Según las palabras de cada uno, así le sucedió. Calev y Yehoshúa entraron en la tierra, conforme a sus propias palabras, y el pueblo murió en el desierto, conforme a sus propias palabras. ¿Cómo quieres que sea tu futuro? El futuro depende de tus palabras. ¡Úsalas correctamente!

14:4 “Y se decían unos a otros: Nombremos un jefe y volvamos a Egipto” – La democracia no es la mejor forma de dirigir un pueblo. Si el pueblo de Israel hubiera sido sujeto a las normas democráticas de la sociedad moderna, hubieran vuelto a Egipto. Hubieran votado con la mayoría para tener un gobierno nuevo, sin Moshé. Pero HaShem tenía otro plan porque Él no se somete a la mayoría. El poder principal no viene del pueblo, sino del Cielo.

Tercera aliyá, 14:8-25

14:11 “Y HaShem dijo a Moshé: ¿Hasta cuándo me desdeñará este pueblo? ¿Y hasta cuándo no creerán en mí a pesar de todas las señales que he hecho en medio de ellos?” – Todo este conflicto tenía una causa, la incredulidad. La incredulidad es la falta de confianza y la falta de fidelidad. El pueblo eligió no creer al Eterno. Escogieron palabras de derrota en lugar de las promesas de victoria, y así les alcanzó la derrota. La fe se basa en la Palabra, como está escrito en Romanos 4:18; 10:17:

“El creyó en esperanza contra esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: ASÍ SERÁ TU DESCENDENCIA… Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra del Mesías.”

Tenían suficientes palabras del cielo para poder creer, pero tomaron la decisión de no hacerlo. Por eso el Eterno se cansó de ellos.

14:12 “Los heriré con pestilencia y los desalojaré, y a ti te haré una nación más grande y poderosa que ellos.” – Moshé tuvo la oportunidad de ser el padre de una gran nación. Sin embargo rechazó esa oportunidad por amor al pueblo. De la misma manera Yeshúa no vino para rechazar a Israel y buscarse un nuevo Israel, sino para restaurar las 12 tribus de Israel y además injertar a los gentiles en el pueblo santo. Él no creó una nueva entidad, aparte de Israel, llamada Iglesia, sino inició una obra de restauración y ampliación del antiguo pueblo de Israel.

14:13 “Pero Moshé respondió a HaShem: Entonces lo oirán los egipcios, pues tú sacaste a este pueblo de en medio de ellos con tu poder” – ¿Qué argumentos usaba Moshé en la intercesión?

1.      Los egipcios oirán que tú no pudiste cumplir tu promesa. Está en juego el honor de HaShem, si Su Palabra es cumplida o no. El testimonio ante las naciones es muy importante.

2.      Las naciones de la tierra de Kenáan dirán: “HaShem no pudo…”. El honor de HaShem está en juego, y por eso Moshé está más interesado en él que de la supervivencia del pueblo. El pueblo merece morir. Pasaron las diez pruebas y fallaron todas. Por eso el argumento que usa Moshé no es que el pueblo sea salvo, sino de que el honor de HaShem sea salvo.

3.      Basándose en la revelación de los 13 atributos de misericordia, Moshé reclama que el Eterno actúe según quien es, misericordioso, que perdona… “Muestra quien eres, conforme a lo que dijiste.” Vemos, por lo tanto, que también en este caso el Nombre de HaShem es el motivo de la intercesión de Moshé. El deseo de Moshé es que el Eterno sea conocido en el mundo, y por eso se interpone a la propuesta del exterminio del pueblo y un plan nuevo, aunque él mismo fuera el protagonista.

¡Qué corazón tenía Moshé! Tuvo la oportunidad de ser el padre de un nuevo Israel, pero no buscó su propia fama, ni que su propio nombre fuera engrandecido. Tenía más interés por el Nombre de HaShem que por su propio nombre. ¡Qué ejemplo para nosotros!

Ahora bien, la promesa de que los descendientes de Moshé fueran multiplicados se cumplió, según está escrito en 1 Crónicas 23:17b:

“los hijos de Rejavyá fueron muchos.”

14:20 “Entonces HaShem dijo: Los he perdonado según tu palabra” – Las palabras de Moshé estaban de acuerdo con las palabras y el honor del Eterno y por eso su oración tuvo éxito. Ora las palabras del Eterno y tu oración tendrá éxito. Es más, nunca se debe orar o hablar de cosas que no estén de acuerdo con la Torá, como está escrito en 1 Pedro 4:11a:

“El que habla, que hable conforme a las palabras de Elohim”

14:21 “pero ciertamente, vivo yo, que toda la tierra será llena de la gloria de HaShem” – Esto sucederá durante el reinado mesiánico.

14:22 “ciertamente todos los que han visto mi gloria y las señales que hice en Egipto y en el desierto, y que me han puesto a prueba estas diez veces y no han oído mi voz” – Los hijos de Israel fueron probados diez veces, como nuestro padre Avraham, y fallaron en todas las pruebas. Lo más importante no es lo que uno hace cuando es probado sino cómo uno reacciona. Todas las veces que el pueblo fue puesto a prueba murmuraron. Por eso no eran dignos de entrar en la tierra.

El Talmud nombra las diez veces que el pueblo probaron a HaShem: Dos en el mar de Suf, cf. Éxodo 14:11; Salmo 106:7; dos a causa del agua, cf. Éxodo 15:23-24; 17:1-3; dos a causa del maná, cf. Éxodo 16:19-20, 27; dos a causa del alimento, cf. Éxodo 16:3; Números 11:4; una vez con el becerro de oro, cf. Éxodo 32:4; y una vez con el pecado de los exploradores, cf. Números 14:1.

Cuarta aliyá, 14:26 – 15:7

14:27 “¿Hasta cuando a esta malévola asamblea, que ellos provocan que se quejen contra mí? Las quejas de los Hijos de Israel que ellos provocan contra Mi Yo he escuchado.” – Dos grupos de personas son mencionados en este versículo; la “asamblea” y los hijos de Israel. Según Rashí, esta “asamblea”, en hebreo “edá”, son los diez espías que provocaron que los hijos de Israel se quejaran y se revelaran contra el Eterno. De allí se aprende que una asamblea constitucional, legalmente compuesta, tiene que tener como mínimo diez varones, en hebreo “minyán”.

Según Mizrají, la palabra “edá” literalmente significa “asamblea” o “congregación”. Se deriva de la raíz yud, ayin, dalet, que implica reunirse para un fin determinado, y es por eso que la Torá la utiliza para referirse a un grupo homogéneo de individuos que comparten un propósito único.

14:28 “Diles: “Vivo yo”–declara HaShem– “que tal como habéis hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.” – Como el hombre ha sido creado a la imagen de HaShem le ha sido dado mucho poder en su lengua. ¿Quieres que sucedan cosas buenas en tu vida? Habla bien y obedece los mandamientos, como está escrito en el Salmo 34:11-14:

“Venid, hijos, escuchadme; os enseñaré el temor de HaShem. ¿Quién es el hombre que desea vida y quiere muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.”

14:29 “En este desierto caerán vuestros cadáveres, todos vuestros enumerados de todos los contados de veinte años arriba, que han murmurado contra mí.” – Según los Midrashes, las mujeres, los hombres mayores de 60 años y la tribu de Leví estaban excluidos de esta sentencia, porque sólo los que fueron contados, no tenían el derecho de entrar.

“de veinte años arriba” – De aquí aprendemos que el juicio divino llega sobre una persona a partir de los 20 años. A partir de los 13 tiene la responsabilidad de caminar con HaShem. Y si no decide caminar correctamente durante sus primeros años de vida adulta, el juicio caerá sobre él a partir de los 20 años, no antes.

14:34 “Según el número de los días que reconocisteis la tierra, cuarenta días, por cada día llevaréis vuestra culpa un año, hasta cuarenta años, y conoceréis mi enemistad.” – De esto aprendemos que proféticamente se puede comparar un día con un año y viceversa. Un año puede representar un día y un día puede representar un año, cf. 2 Pedro 3:8.

14:35 “Yo, HaShem, he hablado; ciertamente esto haré a toda esta perversa congregación que se han juntado contra mí. En este desierto serán destruidos, y aquí morirán.” – El texto dice que ellos tenían que ser destruidos en el desierto y morir allí. Según el Talmud esta oración está hablando de dos momentos de muerte, en este mundo y en el mundo venidero “allí”.

14:36-37 “En cuanto a los hombres a quienes Moshé envió a reconocer la tierra, y que volvieron e hicieron a toda la congregación murmurar contra él dando un mal informe acerca de la tierra, aquellos hombres que dieron el mal informe acerca de la tierra, murieron debido a una plaga delante de HaShem.” – En este texto la Torá no destaca la rebeldía de los exploradores, ni los culpa por su incredulidad, sino los causa de hablar mal de la tierra. ¡Qué importante es la Tierra de Israel en el plan divino! Fueron condenados a muerte por hablar mal de la tierra. ¿Cómo hablamos de la tierra donde vivimos? La tierra es un regalo del cielo al hombre. Hablemos bien de ella.

14:44 “Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte; mas ni el arca del pacto de HaShem ni Moshé se apartaron del campamento.” – Hay un límite para la gracia del Eterno. Ya no hubo lugar para el arrepentimiento. Después de las diez provocaciones, hubo una sentencia final, y ya no podían hacer teshuvá. ¡No se puede jugar con el Eterno!

Aquí aprendemos que hay una diferencia entre fe y obstinación. El pueblo obstinado estaba aparentemente basándose en la Palabra del Eterno. Pero no tomó en cuenta la sentencia que había sido dada. No se puede tomar una palabra de las Escrituras y aplicarlas sobre su vida sin el respaldo del Eterno. Necesitamos colaborar con el Eterno en el cumplimiento de sus promesas, no tomar promesas sin una relación de obediencia. Aunque se puedan utilizar mal las palabras de la Torá para sus propios caprichos o para obtener poder, las Escrituras no fueron dadas para ser usadas así. Los que usan las Escrituras de esa manera serán juzgados, porque no están sometidos al Eterno, sino quieren dominar sus propias vidas y las vidas de otros. Las promesas son dadas para los que andan con HaShem en obediencia y en una relación íntima.

En Mateo 4:6-7 está escrito:

“y le dice: Si eres Hijo de Elohim, lánzate abajo, pues escrito está: “A SUS ANGELES TE ENCOMENDARÁ”, y: “EN LAS MANOS TE LLEVARÁN, NO SEA QUE TU PIE TROPIECE EN PIEDRA.” Yeshúa le dijo: También está escrito: “NO TENTARÁS AL SEÑOR TU ELOHIM.””

Hasatán, que es un personaje real, no sólo una fuerza del mal, intentó engañar al Maestro para que usara un texto de la Escritura para llevar a cabo una obra maravillosa sin el permiso del cielo, sin la obediencia al Espíritu, sin caminar con la Shejiná. En el desierto cayeron nuestros padres ante la misma tentación, pero Yeshúa HaMashiaj hizo tikún, rectificación de ese pecado. ¡Aprendamos de Su ejemplo!

15:2 “Habla a los hijos de Israel, y diles: “Cuando entréis en la tierra que yo os doy por morada” – Justo después del intento y el fracaso de entrar en la tierra prometida, el Eterno está hablando precisamente de entrar en la tierra, dando a entender que efectivamente van a entrar, pero más adelante.

No es lo mismo la voluntad del Eterno y el tiempo del Eterno. Hay cosas que están dentro de la voluntad del Eterno, pero todavía no es el tiempo para ellas. Hacemos bien en no intentar de adelantar la voluntad del Eterno si todavía no ha llegado el tiempo. También es importante no fallar con el tiempo del cumplimiento de la voluntad de HaShem para no quedarse fuera de su plan, cf. Hageo 1:1-7.

15:4 “entonces el que presente su ofrenda, traerá a HaShem una ofrenda de cereal de una décima de una efá  de flor de harina mezclada con un cuarto de un hin de aceite.” – Una efá mide 25 litros (algunas autoridades hablan de un 50% más, y otras de un 75% más). Según LBLA un hin mide 3.7 litros (muy parecido a un galón).

Quinta aliyá, 15:8-16

15:8-10 “Y cuando prepares un novillo, como ofrenda de ascensión o sacrificio para cumplir un voto especial, o para las ofrendas de paz a HaShem, entonces ofrecerás con el novillo una ofrenda de cereal de tres décimas de una efá de flor de harina mezclada con la mitad de un hin de aceite” – Parece que Janá dio este sacrificio cuando cumplió su promesa con su hijo Shmuel, como está escrito en 1 Samuel 1:24:

“Después de haberlo destetado, lo llevó consigo, con un novillo de tres años (o tres novillos), una efá de harina y un odre de vino, y lo trajo a la casa de HaShem en Shiló, aunque el niño era pequeño.”

15:14-16 “Y si un extranjero reside con vosotros, o uno que esté entre vosotros por vuestras generaciones, y desea presentar una ofrenda encendida como aroma agradable a HaShem, como lo hacéis vosotros, así lo hará él. En la congregación, un estatuto habrá para vosotros y para el extranjero residente, un estatuto perpetuo por vuestras generaciones; como vosotros sois, así será el extranjero delante de HaShem. Una sola ley habrá, una sola ordenanza, para vosotros y para el extranjero que reside con vosotros.” – Si un extranjero se convierte al judaísmo, tiene la misma obligación en cuanto a la Torá que un israelita nativo.

Esto también nos enseña que la misma ley tiene que ser aplicada tanto para los nativos que para los inmigrantes de un país para que la nación pueda permanecer. Si un gobierno emite diferentes tipos de leyes a diferentes grupos de personas en el país, la sociedad se fragmentará y sufrirá daño.

Sexta aliyá, 15:17-26

15:20 “De las primicias (Reshit) de vuestra masa apartaréis una torta (jalá) como porción separada (terumá); como la porción separada de la era, así la pondrán aparte.” – Si se amasa la cantidad mínima de un ómer, (2,5 litros), hay una obligación de entregar la “jalá”, un pedazo de la masa como ofrenda al Eterno.

En estos versículos hay tres términos:

1.      Reshit – primicias.

2.      Terumá – porción separada.

3.      Jalá – una parte de la masa que se aparta.

La palabra “jalá” se refiere a la “trumá”, la porción separada, que se aparta para entregar como ofrenda al Eterno. En tiempos modernos se separa una parte de la masa del pan para el shabat, y se quema, con en fin de cumplir este mandamiento. En el versículo 21 está escrito que es “por vuestras generaciones”. No es un mandamiento temporal, lo cual se podía haber pensado según el versículo 18.

El mandamiento de la separación de la jalá solamente es obligatorio en la tierra de Israel cuando la Shejiná resida en el Santuario. No obstante, los sabios ordenaron que la jalá sea separada aún fuera de Erets Israel, y aún en el tiempo cuando no haya templo, para que estas leyes no sean olvidadas. Antiguamente la jalá fue entregada al sacerdote, pero hoy en día es quemada. Según la halajá, la cantidad mínima de masa que hay que apartar como jalá es de un kezait (26 gr.). Si uno olvida sacar la jalá de la masa cruda, debe ser tomada del pan.

15:22 “Pero cuando erréis y no observéis todos estos mandamientos que HaShem ha hablado a Moshé” –  Según Rashí, este “error” se refiere a idolatría, que equivale al quebrantamiento de todos lo mandamientos.

Séptima aliyá, 15:27-41

15:30-31 “Pero aquél que obre con desafío, ya sea nativo o extranjero, ése blasfema contra HaShem, y esa persona será cortada de entre su pueblo. Porque ha menospreciado la palabra de HaShem, y ha quebrantado su mandamiento, esa persona será enteramente cortada; su culpa caerá sobre ella.” – Según Rashí, cuando un pecado de idolatría es cometido, no por error, sino con premeditación, entonces hay pena de muerte, en el caso de no haber arrepentimiento. Mientras no haya arrepentimiento, el pecado permanece en él.

15:32 “Cuando los hijos de Israel estaban en el desierto, encontraron a un hombre que apilaba leña en shabat.” – La Torá no dice que el hombre tuvo arrepentimiento. Según Rashí, los que lo hallaron le advirtieron de que eso estaba prohibido en shabat bajo pena de muerte, pero él no hizo caso. Según la ley judía, una persona no puede ser sentenciada a muerte si no hay dos o tres testigos que le hayan advertido antes de cometer el crimen. Como el hombre no había hecho caso a la advertencia, HaShem dictó la sentencia de lapidación. Moshé consultó con HaShem sólo para saber qué tipo de pena de muerte le tenía que dar, puesto que ya se había dado el mandamiento del shabat con la pena capital en el caso de que se quebrantara, cf. Éxodo 31:14-15. En la Torá hay cuatro formas de ejecutar una persona, y Moshé no sabía cuál de ellas aplicar en este caso, y por eso consultó. De esto aprendemos que Moshé no recibió toda la halajá en Sinái. También se puede pensar que Moshé no estaba seguro si el hecho de apilar leña deber ser considerada una “melachah” y por eso debería consultar a HaShem. Este texto nos enseña cuán importante es el Shabat para nuestro Padre celestial.

15:37-41 “Y habló HaShem a Moshé, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones, y que pongan en el fleco de cada borde un cordón azul. Y os servirá el fleco, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de HaShem, a fin de que los cumpláis y no sigáis vuestro corazón ni vuestros ojos, tras los cuales os habéis prostituido, para que os acordéis de cumplir todos mis mandamientos y seáis santos a vuestro Elohim. Yo soy HaShem vuestro Elohim que os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Elohim. Yo soy HaShem vuestro Elohim.” – El propósito principal para llevar un fleco, en hebreo “tsitsit”, en cada una de las cuatro esquinas del manto con el cual nos cubrimos, es que se vea y nos acordemos de nuestro compromiso con todos los mandamientos de la Torá. Por lo tanto, el que lleva tsitsit sin ser fiel a los mandamientos trae juicio sobre sí. Las tsitsits tienen que ser visibles par cumplir su propósito. Si son metidas debajo de la ropa no cumplen con su propósito. No obstante, está permitido usarlas debajo de la ropa en el caso de haber peligro de muerte al llevarlas visiblemente.

Como este mandamiento sólo puede ser cumplido durante el día, porque de noche no se puede ver la tsitstit, sólo es aplicable sobre los varones. Todo mandamiento positivo que está limitado por el tiempo no aplica sobre la mujer. Además las tsitsits sirven para ayudar al varón a no seguir detrás de sus ojos en prostitución. El deseo sexual es activado por la vista sólo en el hombre, no en la mujer. Por lo tanto la mujer no necesita este tipo de ayuda para no pecar con sus ojos. La costumbre actual entre la gran mayoría de judíos observantes de la Torá es que sólo el varón usa tsitsits en su ropa. Por esta razón una prenda con tsitsit es considerada como una ropa de varón y por lo tanto le es prohibido a la mujer usar tsitsit, para no quebrantar el mandamiento de no llevar ropa de hombre, como está escrito en Deuteronomio 22:5

“La mujer no vestirá ropa de hombre, ni el hombre se pondrá ropa de mujer; porque cualquiera que hace esto es abominación a HaShem tu Elohim.

Los flecos son hechos de una manera especial. Hay varias tradiciones y prácticas que se han desarrollado durante la historia. Las más comunes hoy en día tienen cinco nudos y ocho hilos. El hilo azul da una cantidad de vueltas entre los nudos para así producir un código numérico. Según la tradición asquenazí, que es la más extendida hoy en día, hay siete, ocho, once y trece vueltas entre los cinco nudos. Estos números corresponden al valor de las letras hebreas que forman las palabras “HaShem Ejad”, cf. Deuteronomio 6:4b. La tradición sefardí usa diez, cinco, seis y cinco vueltas entre los nudos, formando así el número de cada letra del Nombre Sagrado. Para más información de cómo atar los nudos de la tsitsit, favor ver la página de Beged Ivrí http://www.begedivri.com/.

Como las letras de la palabra “tsitstit”, escrita con escritura completa, suman 600, y el fleco está hecho por 8 hebras y 5 nudos, podemos sumar estos números y llegar a 613, en recuerdo de los 613 mandamientos de la Torá. Los cinco nudos hablan de los cinco libros de Moshé y los cinco sentidos del hombre que están involucrados en la obediencia a los mandamientos. Las ocho hebras hablan de lo sobrenatural que se introduce en lo natural, mediante la entrega de la Torá de Moshé y del Mesías que también vino del cielo, como está escrito en Juan 3:13:

“Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo.”

Una prenda rectangular con cuatro tsitsits en las puntas es llamada talit. Antiguamente, todos los israelitas se cubrían con mantos que tenían cuatro esquinas, pero con el tiempo las vestimentas han ido cambiando y normalmente ya no tienen cuatro esquinas. Por lo tanto, con ropas modernas que no tienen cuatro esquinas no se puede cumplir este mandamiento, como está escrito en Deuteronomio 22:12:

“Te harás borlas en las cuatro puntas del manto con que te cubras.”

Por este motivo, los rabinos inventaron el talit que, en primer lugar, sirve para el tiempo de la oración de la mañana. También existe un talit más pequeño con un agujero en medio para meter la cabeza, llamado “talit katán”, “un pequeño talit”. Cuando los judíos sefardíes fueron perseguidos en España durante la edad media inventaron un talit que se podía llevar debajo de la ropa con el propósito de poder cumplir, por lo menos, una parte del mandamiento sin tener que sufrir la muerte. Por lo tanto, hay judíos que llevan tsitsits de forma invisible, debajo de su ropa. Otros usan el talit katán debajo de la ropa sacando las tsitsits para fuera par que se cumpla el mandamiento.

Como el texto dice que el manto en el cual hay que poner borlas, sirve para cubrirse, no es bueno poner el talit katán directamente sobre el cuerpo, para que no sea una ropa interior. Es conveniente vestirse con una camiseta y luego poner la tsitsit por encima, y luego una camisa encima de la tsitstit. (El talit katán también es llamado tsitsit.)

Como la Torá dice que el talit debe cubrirnos no se considera correcto usar talits que tienen una tela que tiene más agujeros que tela, como una malla.

Rashí enseña que los cuatro flecos que están en las cuatro direcciones nos recuerdan que tenemos la obligación de cumplir los mandamientos dondequiera que nos volvemos. Las tsitsits representan dos testigos en frente de una persona y dos testigos detrás de ella, para advertirle contra el pecado.

La Torá nos enseña que el recuerdo de todos los mandamientos protege nuestros corazones y nuestros ojos del pecado. También nos enseña que si cumplimos los mandamientos somos santificados. Los mandamientos nos santifican, nos apartan del pecado y nos acercan al Eterno. Así que las tsitsits nos ayudan a acercarnos al Eterno. ¡Qué bonito regalo!

En Zacarías 8:23 está escrito:

“Así dice HaShem Tsevaot: “En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán la esquina del vestido de un judío, diciendo: ‘Iremos con vosotros, porque hemos oído que Elohim está con vosotros.'””

En la esquina del vestido de un judío está la tsitsit. Los diez hombres son los descendientes de las diez tribus perdidas que ahora están volviendo a casa y desean aprender de los judíos cómo cumplir los mandamientos de la Torá de Moshé como el Mesías Yeshúa lo hizo. Ahora estamos viviendo en esos tiempos.

En Mateo 9:20-22 está escrito:

“Y he aquí, una mujer que había estado sufriendo de flujo de sangre por doce años, se le acercó por detrás y tocó el fleco de su manto; pues decía para sí: Si tan sólo toco su manto, sanaré. Pero Yeshúa, volviéndose y viéndola, dijo: Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana.”

La palabra griega que en muchas ocasiones ha sido traducida como “borde” es “kraspedón”. Esa palabra es la traducción de “tsitsit” en la Septuaginta. Tsitsit no significa “borde”, sino “fleco”. La palabra “tsitsit” aparece sólo cuatro veces en las Escrituras, en Números 15 aparece tres veces y en Ezequiel 8:3 una vez, como está escrito:

“Y extendió algo semejante a una mano y me tomó por un mechón (tsitsit) de mi cabello; y el Espíritu me alzó entre la tierra y el cielo y me llevó a Yerushalayim en visiones de Elohim, a la entrada de la puerta que mira al norte del atrio interior, allí donde estaba la morada del ídolo de los celos que provoca los celos.”

En Mateo 14:34-36 está escrito:

“Terminada la travesía, bajaron a tierra en Genesaret. Y cuando los hombres de aquel lugar reconocieron a Yeshúa, enviaron a decirlo por toda aquella comarca de alrededor y le trajeron todos los que tenían algún mal. Y le rogaban que les dejara tocar siquiera el fleco de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.”

Todos los que tocaron el fleco del manto del Mesías quedaron sanados de sus enfermedades. Los que se aferraban a los mandamientos de la Torá transmitidas por el Mesías recibieron sanidad. Había tres pasos para poder obtener el poder sanador que vino del cielo y que fue enviado mediante Yeshúa HaMashiaj.

1.      Reconocer a Yeshúa.

2.      Acercarse a Yeshúa.

3.      Tocar uno de los flecos del manto de Yeshúa.

Agarrar el fleco no tiene que ver con magia, sino es algo simbólico, mostrando así el deseo profundo de ser fiel al Eterno, y es un reconocimiento de la revelación divina de la Torá dada por medio de Moshé a Israel. Hay sanidad de todas las enfermedades cuando obedecemos todos los mandamientos, como está escrito en Éxodo 15:26:

“Y dijo: Si escuchas atentamente la voz de HaShem tu Elohim, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, HaShem, soy tu sanador.”

El color azul que tiene uno de los hilos de la tsitsit simboliza el cielo. El hilo azul debe ser hecho de lana, que nos recuerda al Cordero. Cuando vino Yeshúa, el Cordero de Elohim estaba entre el pueblo y cuando se aferraban a Moshé y al Cordero fueron sanados. ¿Quieres ser sanado y restaurado en todo tu ser? Aférrate a Moshé y al Cordero y sé parte de los que cantan la canción de Moshé y del Cordero, como está escrito en Revelación 15:3-4:

“Y cantan el cántico de Moshé, siervo de Elohim, y el cántico del Cordero, diciendo:  ¡Grandes y maravillosas son tus obras, oh Señor Elohim, Todopoderoso! ¡Justos y verdaderos son tus caminos, oh Rey de las naciones! ¡Oh Señor! ¿Quién no temerá y glorificará tu nombre? Pues sólo tú eres santo; porque TODAS LAS NACIONES VENDRÁN Y ADORARÁN EN TU PRESENCIA, pues tus justos juicios han sido revelados.”

En esta parashá están los mandamientos 385 – 387 de los 613:

380.    Precepto de separar una parte de la masa (jalá), Números 15:20.

381.    Precepto de poner tsitsit en una vestimenta con cuatro esquinas, Números 15:38.

382.    Prohibición de explorar tras el corazón y tras los ojos, Números 15:39.

Parashá 36 BeHaalotjá

ג׳ בסיון ה׳תשע״ד (June 1, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 36 BeHaalotjá

Números 8:1-12:16

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 8:1-14
  2. 8:15-26
  3. 9:1-14
  4. 9:15 – 10:10
  5. 10:11-34
  6. 10:35 – 11:29
  7. 11:30 – 12:16
  8. Maftir 12:14-16

Haftará: Zacarías 2:10 (v. 14 heb.) – 4:7

Los Escritos Apostólicos: Juan 5:1 – 6:71

BeHaalotjá

significa “cuando hagas subir”

Comentarios

Primera aliyá, 8:1-14

8:2    “Habla a Aharón y dile: “Cuando enciendas las lámparas, las siete lámparas alumbrarán al frente del candelabro.”” – ¿Por qué aparece el contexto de la menorá justo después del relato de las ofrendas de los líderes de las doce tribus? ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? La tribu de Leví no había participado en las ofrendas de los líderes de cada tribu. Por esto la Torá sigue hablando del ministerio de Aharón para así incluirlo entre los demás. El Midrash destaca el hecho de que por medio de los descendientes de Aharón, los Jashmoneos, sucedería el milagro de Januká y así se encenderían las candelas de esa festividad de año en año en recuerdo de la dedicación del altar en los tiempos de los macabeos. Así también Aharón tendría su parte en la dedicación del altar, no solamente los líderes de las demás tribus.

BeHaalotjá significa literalmente “Cuando hagas subir”, refiriéndose a las llamas de fuego del candelabro que hay que “hacer subir”, es decir, hacer que ardan. También se ha interpretado este texto de modo que Aharón debía subir a una plataforma con escalones para poder encender las lámparas.

8:7    “Así harás con ellos para su purificación: rociarás sobre ellos agua purificadora, y que ellos hagan pasar una navaja sobre toda su carne, laven sus ropas y quedarán purificados.” – La navaja representa la Torá que pasa por la carne, el yetser hará, y nos prepara parar poder servir al Eterno de manera eficaz. ¿Has dejado que la navaja pase sobre toda tu carne?

En Hebreos 4:12a está escrito:

“Porque la palabra de Elohim es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos…”

En 2 Timoteo 3:16-17 está escrito:

“Toda Escritura inspirada por Elohim es útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Elohim sea perfecto, equipado para toda buena obra.”

8:9-10 “Y harás que se acerquen los levitas delante de la tienda de reunión. Reunirás también a toda la congregación de los hijos de Israel, y presentarás a los levitas delante de HaShem; y los hijos de Israel pondrán sus manos sobre los levitas.” – Toda la congregación de Israel estaba presente en el momento de la instalación de los levitas con la imposición de las manos. Sin embargo, no todos los 600,000 varones podían imponer las manos sobre los levitas, porque serían demasiados varones por levita, pero la Torá presenta este acto como si todos lo hicieran. Posiblemente fueron los ancianos o los primogénitos los que físicamente pusieron las manos sobre los levitas en representación del resto del pueblo.

La ceremonia de la imposición de manos indica aquí tres cosas:

1. Unidad – por la imposición de manos hay una manifestación de unidad entre el que impone las manos y el que es objeto de la imposición de las manos. En este caso hubo una unidad entre el pueblo y los levitas.

2.      Representación – al imponer las manos sobre alguien, es con el motivo de delegar la autoridad para una representación. Este texto dice que todos los hijos de Israel tenían que imponer las manos sobre los levitas. Por lo tanto, los levitas representarían a todos los hijos de Israel, no sólo los primogénitos. Sin embargo, como los primogénitos ya representaban a todo el pueblo. Esa representación fue traspasada a los levitas cuando sustituyeron a los primogénitos.
En el Salmo 136:10 está escrito: “Al que hirió a Egipto en sus primogénitos”. Esto nos enseña que, simbólicamente, todos los hombres de Egipto fueron heridos en los primogénitos. En lugar de golpear a todos los egipcios, HaShem golpeó a todos los primogénitos. Esto nos enseña que los primogénitos representan a todo el pueblo. Por lo tanto, los levitas, que a su vez, sustituyen a los primogénitos, representan a todo el pueblo de Israel.

3.      Sacrificio – Al igual que hay imposición de manos sobre un sacrificio antes de que sea degollado, ahora se imponen las manos sobre los levitas, para que sean entregados a HaShem. Los versículos 16 y 19 dicen que los levitas han sido donados, primero a HaShem y luego a Aharón y sus hijos.

Los hijos de Israel pusieron sus manos sobre los levitas para que fueran ofrecidos como un sacrificio al Eterno. En el ministerio de Malki-Tsedek todos podrán ofrecer sus cuerpos en sacrificio vivo, como está escrito en Romanos 12:1:

“Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Elohim que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Elohim, que es vuestro culto racional.”

En Romanos 15:16 está escrito:

“para ser ministro del Mesías Yeshúa a los gentiles, ministrando a manera de sacerdote las buenas nuevas de Elohim, a fin de que la ofrenda de los gentiles sea aceptable, santificada por el Espíritu de Santidad.”

En Filipenses 2:17 está escrito:

“Pero aunque yo sea derramado como libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me regocijo y comparto mi gozo con todos vosotros.”

2 Timoteo 4:6 está escrito:

“Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado.”

8:11, 13, 15, 21 “Entonces Aharón mecerá a los levitas delante de HaShem, como ofrenda mecida de los hijos de Israel, para que ellos puedan cumplir el ministerio de HaShem… Harás que los levitas estén de pie delante de Aharón y delante de sus hijos, para mecerlos como ofrenda mecida a HaShem… Y después de eso, los levitas podrán entrar para ministrar en la tienda de reunión, tú los purificarás y los mecerás como ofrenda mecida… Los levitas se purificaron a sí mismos de pecados, y lavaron sus ropas; y Aharón los meció como ofrenda mecida delante de HaShem. También Aharón hizo expiación por ellos para purificarlos.” – El texto dice literalmente que Aharón mismo tenía que mecer a los levitas. Por esto el Midrash dice que Aharón los levantaba a cada uno de los 22,000 levitas individualmente en un solo día balanceándolos arriba y abajo y atrás y adelante.

Una parte de los sacrificios de los animales, que fueron ofrecidos para la instalación de los sacerdotes, tenía que ser mecida delante de HaShem, cf. Éxodo 29:24. De la misma manera ahora los levitas tienen que ser mecidos delante de HaShem, y así ellos mismos constituyen una ofrenda al Eterno.

Este texto también nos enseña que para poder ser líder uno tiene que pasar por la experiencia de ser mecido. En esa experiencia todo lo que hay en su vida se pone a temblar. Él que no haya pasado por este mecimiento no es apto para ministrar como líder delante de HaShem. En este mundo no hay nada estable, excepto la Palabra de Eterno. Por lo tanto es necesario tener que pasar por este proceso de temblor para poder aprender a confiar solamente en las Palabras firmes de la Roca de Israel. Un líder tiene que ser liberado de toda confianza en las cosas visibles. Todo lo visible temblará, como está escrito en Hebreos 12:26-27:

“Su voz hizo temblar entonces la tierra, pero ahora Él ha prometido, diciendo: AUN UNA VEZ MAS, YO HARÉ TEMBLAR NO SOLO LA TIERRA, SINO TAMBIÉN EL CIELO. Y esta expresión: Aún, una vez más, indica la remoción de las cosas movibles, como las cosas creadas, a fin de que permanezcan las cosas que son inconmovibles.”

El propósito de HaShem para hacer temblar todas las cosas en la vida del candidato para el liderazgo, es que permanezcan las cosas inconmovibles en su vida, para que tenga un fundamento sólido.

En 1 Corintios 3:12-15 está escrito:

“Ahora bien, si sobre el fundamento alguno edifica con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, paja, la obra de cada uno se hará evidente; porque el día la dará a conocer, pues con fuego será revelada; el fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno. Si permanece la obra de alguno que ha edificado sobre el fundamento, recibirá recompensa. Si la obra de alguno es consumida, sufrirá pérdida; sin embargo, él será salvo, aunque así como por fuego.”

En 1 Corintios 13:13 está escrito:

“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

En Mateo 7:24-29 está escrito:

“Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca. Y todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción. Cuando Yeshúa terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas.”

En las Escrituras la arena representa a los hombres. Los valores producidos por la Torá de HaShem, son eternos, y resisten la prueba. El que edifica su vida sobre la opinión de los hombres un día perderá todo. Uno que ha edificado su vida sobre la Torá enseñada por el Mesías Yeshúa es capaz de resistir cualquier prueba en esta vida.

Un líder, que no haya pasado por el proceso del temblor, no es apto para el liderazgo. No tengas temor del temblor. Es bueno para enseñarte que sólo hay una Roca firme, HaShem y su Palabra. Cuando estamos pasando por temblores fuertes muchas cosas innecesarias caen de nuestras vidas, caprichos, deseos que no producen nada duradero, motivos carnales, etc., para que permanezca lo duradero. El temblor sirve para ayudarnos a ubicar las cosas en su lugar, para que aprendamos qué es lo importante y qué no es tan importante, desde una perspectiva eterna.

En la presencia del Eterno hay mucho movimiento, una actividad constante. Hay fuego y relámpagos, chispas y colores, cantos, voces, ruidos y una energía tremenda. Al acercarse al Eterno recibimos parte de esa energía celestial y nuestros cuerpos reaccionan de manera que vibran, tiemblan, se calientan, se caen, se mueven incontrolablemente, etc. Esta energía tremenda fue desatada sobre los levitas en el día de su consagración y de esa manera fueron mecidos delante de HaShem. La costumbre judía es mecer el cuerpo delante de HaShem cuando uno está orando en su presencia. ¿Será que este mecimiento tiene su origen en este evento cuando los levitas fueron instalados en su ministerio mediante un mecimiento? Lo cierto es que delante de HaShem tiembla toda la tierra y sus habitantes, como está escrito en el Salmo 33:8:

“Tema a HaShem toda la tierra; tiemblen en su presencia todos los habitantes del mundo.”

En el Salmo 99:1 está escrito:

“HaShem reina, estremézcanse los pueblos; sentado está sobre los querubines, tiemble la tierra.”

Cuatro veces el texto habla del mecimiento de los Levitas delante del Eterno, v. 11, 13, 15 y 21. Esto nos enseña que un líder tendrá que pasar por muchos momentos de temblor en su vida para que sea perfeccionado para servirle solamente a Él.

8:12  “Los levitas pondrán sus manos sobre la cabeza de los novillos, y entonces ofrecerán uno como ofrenda por el pecado y el otro como ofrenda de ascensión a HaShem, para hacer expiación por los levitas.” – En este versículo encontramos la base para un ministerio correcto delante de HaShem.

  • ·Ofrenda por el pecado – un sustituto pagó por mis pecados para que yo pueda servir libre de pecado delante del Santo. Esta ofrenda anuncia proféticamente el sacrificio de Yeshúa HaMashíaj que es la única base para que el hombre pueda acercarse a HaShem, cf. Juan 14:6.
  • ·Ofrenda de ascensión – todo el animal es consumido. Mi vida ya no significa nada para mí, me he entregado totalmente para servir los propósitos del Reino.

8:14, 16 “Así separarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y los levitas serán míos… porque son enteramente dedicados para mí de entre los hijos de Israel. Los he tomado para mí en lugar de todo primer fruto de la matriz, los primogénitos de todos los hijos de Israel.” – Esto nos enseña que una persona dedicada a HaShem ya no se pertenece a sí misma. Ya no tiene derecho de dominar sobre su vida. Fue presentado delante del Eterno como un sacrificio, para ya no servir sus propios deseos, ni a los hombres, sino sólo al Eterno, como está escrito en 1 Corintios 6:20:

“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Elohim en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Elohim.”

Segunda aliyá, 8:15-26

8:15  “Y después de eso, los levitas podrán entrar para ministrar en la tienda de reunión, tú los purificarás y los presentarás como ofrenda mecida” – Los levitas tenían que pasar por la mikvé, el baño ritual, para iniciar su ministerio. Como hemos dicho antes el simbolismo del mikvé es que uno muere de su vieja vida para resucitar de nuevo, purificado. A partir de ahora los levitas ya no pueden vivir como antes, han muerto y su vida está dedicada al servicio de HaShem.

8:19  “Y he dado a los levitas como un don a Aharón y a sus hijos de entre los hijos de Israel, para cumplir el ministerio de los hijos de Israel en la tienda de reunión y para hacer expiación en favor de los hijos de Israel, para que no haya plaga entre los hijos de Israel al acercarse al santuario.” – Los líderes que han sido puestos por HaShem constituyen dones a los demás creyentes. En este caso los levitas son dones del Eterno a sus superiores, los sacerdotes. Los líderes que el Mesías Yeshúa pone en su congregación son dones, como está escrito en Efesios 4:7-12:

“Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don del Mesías. Por tanto, dice: CUANDO ASCENDIÓ A LO ALTO, LLEVO CAUTIVA UNA HUESTE DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES. (Esta expresión: Ascendió, ¿qué significa, sino que él también había descendido a las profundidades de la tierra? El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.) Y él dio a algunos el ser emisarios, a otros profetas, a otros anunciadores de buenas nuevas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo del Mesías”

Este texto habla de los cinco dones ministeriales que el Mesías entrega a los hombres. Cada uno de ellos representa una parte del ministerio total del Mesías, v 7. Ninguno de los líderes tiene todo el ministerio de Mashíaj, sólo una parte. Pero juntos forman a Mashíaj como dones ministeriales. Cada ministerio es un don, dado al pueblo, y cada uno de estos dones tiene una parte del ministerio del Mesías, según la gracia que haya recibido. Yeshúa tiene todo, pero ninguno de nosotros tiene lo mismo, sino solamente una parte de él.

Los dones ministeriales son dados para perfeccionar a los santos para que ellos hagan la obra del ministerio para la edificación del cuerpo del Mesías. Observe que los santos son los que hacen la obra, dirigidos y perfeccionados por los cinco dones ministeriales.

“para que no haya plaga entre los hijos de Israel al acercarse al santuario” – Si los levitas no cumplen su ministerio, los israelitas, o los primogénitos, tendrán que hacerlo. Pero por causa del becerro de oro, no les es posible, porque llegaría la plaga sobre ellos. Por eso, al servir los levitas en lugar de los hijos de Israel, no habrá plaga sobre ellos.

En este versículo se menciona la frase “los hijos de Israel” cinco veces. De esta manera HaShem muestra su amor y cariño por su pueblo.

8:24 “Esto es lo que se refiere a los levitas: desde los veinticinco años en adelante entrarán a cumplir el servicio en el ministerio de la tienda de reunión.” – En Números 4:3 se habla de los 30 años. Rashí dice que estuvieron cinco años preparándose para poder entrar plenamente en el ministerio. Fue una yeshivá de cinco años.

Tercera aliyá, 9:1-14

9:1    “HaShem habló a Moshé en el desierto del Sinái, en el primer mes del segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo” – En el primer versículo de Números está escrito que HaShem habló con Moshé el primer día del segundo mes del segundo año después de la salida de Egipto. Aquí está escrito que HaShem le habló en el primer mes del segundo año. Esto nos enseña que la Torá no siempre narra las cosas en el orden sucesivo. Si fuese escrito en el orden sucesivo el capítulo 1 debería venir después del capítulo 9.

9:2    “Que los hijos de Israel celebren Pesaj a su tiempo señalado.” – Según Rashí, esto significa que el sacrificio de Pesaj tiene preferencia incluso sobre el shabat. Aún si el 14 de nisán cae en shabat se hace el sacrificio de Pesaj ese día.

9:5    “Y celebraron la Pesaj en el mes primero, en el día catorce del mes, al atardecer, en el desierto de Sinái; tal como HaShem había ordenado a Moshé, así lo hicieron los hijos de Israel.” – Esta fue la única vez que celebraron Pesaj en el desierto. Rashí considera que fue una vergüenza para los hijos de Israel no celebrar Pesaj más que una vez durante los 40 años. Sin embargo los hijos de Israel no podían circuncidar a sus hijos en el desierto y por lo tanto no podían celebrar Pesaj más que una vez. Un padre cuyo hijo no está circuncidado no tiene el derecho de ofrecer el sacrificio de Pesaj, cf. Éxodo 12:48.

En Josué 5:2-10 está escrito:

“En aquel tiempo HaShem dijo a Yehoshúa: Hazte cuchillos de pedernal y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel. Y Yehoshúa se hizo cuchillos de pedernal y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot. Esta es la razón por la cual Yehoshúa los circuncidó: todos los del pueblo que salieron de Egipto que eran varones, todos los hombres de guerra, murieron en el desierto, por el camino, después que salieron de Egipto. Porque todos los del pueblo que salieron fueron circuncidados, pero todos los del pueblo que nacieron en el desierto, por el camino, después de salir de Egipto, no habían sido circuncidados. Pues los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció toda la nación, es decir, los hombres de guerra que salieron de Egipto, porque no escucharon la voz de HaShem; a ellos HaShem les juró que no les permitiría ver la tierra que HaShem había jurado a sus padres que nos daría, una tierra que mana leche y miel. Y a los hijos de ellos, que Él levantó en su lugar, Yehoshúa los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no los habían circuncidado en el camino. Y sucedió que cuando terminaron de circuncidar a toda la nación, permanecieron en sus lugares en el campamento hasta que sanaron. Entonces HaShem dijo a Yehoshúa: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto. Por eso aquel lugar se ha llamado Guilgal hasta hoy. Estando los hijos de Israel acampados en Guilgal, celebraron Pesaj por la tarde el día catorce del mes en los llanos de Yerijó.”

Cuarta aliyá, 9:15 – 10:10

9:17-20 “Y cuando la nube se levantaba de sobre la tienda, enseguida los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube se detenía, allí acampaban los hijos de Israel. Al mandato de HaShem los hijos de Israel partían, y al mandato de HaShem acampaban; mientras la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados. Aun cuando la nube se detenía sobre el tabernáculo por muchos días, los hijos de Israel guardaban la ordenanza de HaShem y no partían. Y sucedía que cuando la nube permanecía algunos días sobre el tabernáculo, según la orden de HaShem, permanecían acampados; y según la orden de HaShem, partían.” – La nube fue el medio que HaShem usaba para dirigir el pueblo. Mirando la nube ellos podían saber cuándo tenían que moverse y cuándo, y dónde, tenían que acampar. Esto creó una dependencia total de la nube, porque no se sabía cuándo había que seguir el viaje ni cuando había que acampar. De la misma manera vive el que es guiado por el Espíritu del Eterno, no sabes de donde viene, ni a dónde va, como está escrito en Juan 3:8:

“El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.”

El que es nacido del Espíritu es como el viento, llevado por el mandato del Eterno.

9:21-22 “Y sucedía que cuando la nube permanecía desde el atardecer hasta la mañana, cuando la nube se levantaba por la mañana, ellos partían; y si permanecía durante el día y durante la noche, cuando la nube se levantaba, ellos partían. Ya fuera que la nube se detuviera sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él dos días, o un mes, o un año, los hijos de Israel permanecían acampados y no partían; pero cuando se levantaba, partían.” – Los hijos de Israel no sabían cuánto tiempo tenían que estar acampados en cada lugar, si una noche o diez años. Siempre tenían que estar listos para seguir adelante. Esto nos enseña acerca de la importancia de la dependencia de HaShem. Los impulsos que él está dando son para seguir. El que hace caso a esos impulsos estará siempre bajo la protección divina, como los hijos de Israel estaban protegidos bajo la nube en el desierto. El que no hace caso a los impulsos del Eterno perderá la protección que existe para los que caminan con Él. Esta dependencia de HaShem fue muy preciosa para Él, como está escrito en Jeremías 2:2-3:

“Ve y clama a los oídos de Yerushalayim, diciendo: “Así dice HaShem: ‘De ti recuerdo el cariño de tu juventud, el amor de tu desposorio, de cuando me seguías en el desierto, por tierra no sembrada. Santo era Israel para HaShem, primicias de su cosecha; todos los que comían de ella se hacían culpables; el mal venía sobre ellos’–declara HaShem.””

¿Estás dispuesto a siempre vivir así con tu Padre celestial? ¿Estás dispuesto a tener tu vida no tan planificada? ¿Estás dispuesto a ser llevado por la presencia del Espíritu del Eterno en todo momento? ¿Estás dispuesto a mudarte de un lado para otro, según el mandato de la Shejiná? El que camina con HaShem tiene una vida móvil, no cómoda. Mientras estemos esperando el Reino Mesiánico, no podemos parar, sino siempre estar listos para cualquier tipo de cambio para poder seguir bajo la presencia de HaShem.

9:23  “Y al mandato de HaShem acampaban, y al mandato de HaShem partían; guardaban la ordenanza de HaShem según el mandato de HaShem por medio de Moshé.” – Este texto nos enseña que HaShem dirigió a su pueblo por medio de un mandato que fue manifestado en la nube y por medio del profeta. HaShem dio el mandato con el movimiento de la nube y Moshé dio la orden. Esto nos enseña que debemos seguir la Palabra de HaShem dado por su Espíritu y por sus Profetas para no quedarnos atrás y perder el mover de HaShem en este tiempo. El que piensa que puede servir a HaShem de la manera como se hacía hace años, se equivoca. Como HaShem se está moviendo constantemente, hay que estar dispuesto a cambiar de lugar y seguir adelante para caminar con Él y no con aquellas estructuras humanas que se han cristalizado, por muy utilizadas que fueron en el pasado. Si la organización o la congregación a la que uno pertenece no camina con HaShem y no le sigue en lo que Él está haciendo hoy, es mejor salir de la organización para no quedarse atrás. Prefiero estar bajo la cobertura de la nube de protección de HaShem que bajo una organización que ya no desea ser obediente y sensible a los nuevos giros del Espíritu en este tiempo. Uno de los peligros mayores que hay para el hombre es que se quede estable en un lugar o en un sistema de pensamientos. Si perdemos nuestra disposición de cambiar, ya no podremos caminar con el Eterno y nos quedaremos atrás. El que se quede atrás correrá el riesgo de perder incluso su alma, como está escrito en Hebreos 10:38-39:

“MAS MI JUSTO VIVIRÁ POR LA FE; Y SI RETROCEDE, MI ALMA NO SE COMPLACERÁ EN ÉL. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.”

Los que tienen fe, es decir, los que son fieles y los que confían, son los que avanzan, porque HaShem está llevando su pueblo en moviendo todo el tiempo hasta llevarnos al Olam HaBá, el siglo venidero. Pero el que prefiere ser fiel a los hombres que ya no quieren caminar con HaShem, sufrirá mucha pérdida. No sigas detrás de los líderes que no caminan con HaShem. No tienes ningún deber de seguir a aquellos líderes que no siguen a HaShem, como está escrito en Josué 1:16-17:

“Y ellos respondieron a Yehoshúa, diciendo: Haremos todo lo que nos has mandado, y adondequiera que nos envíes, iremos. Como obedecimos en todo a Moshé, así te obedeceremos a ti, con tal que HaShem tu Elohim esté contigo como estuvo con Moshé.”

¡Obedece a tu líder sólo mientras que HaShem esté con él!

10:2  “Hazte dos trompetas de plata; las harás labradas a martillo. Y te servirán para convocar a la congregación y para poner en marcha los campamentos.” – Hay dos tipos de trompetas en Israel:

  • ·El Shofar – un cuerno de carnero, hecho por el Eterno y acondicionado por el hombre. También puede ser hecho de cabra, antílope u otro de los animales puros.
  • ·La trompeta de plata – hecha por los hombres.

Los toques son los mismos para los dos tipos de trompetas. Los dos toques principales son:

  • Tekía – un sonido largo con dos tonos sucesivos tocados con el mismo soplo. Este sonido proclama la soberanía del Creador sobre la creación.

 

  • Teruá – es una alarma con varios sonidos cortos repetidos sucesivamente con el mismo tono. La tradición establece un mínimo de nueve sonidos repetidos. Es un sonido de alerta y advertencia que sirve para despertar y llamar la atención etc.

Las trompetas de plata fueron hechas con el propósito de:

1.      Reunir la congregación o los jefes – con un sonido de Tekía, v. 3-4, 7.

2.      Hacer partir los campamentos – con los sonidos Tekía – Teruá – Tekía, v. 5-6.

3.      Recordar al pueblo delante de HaShem en tiempos de guerra, v. 9.

4.      Recordar al pueblo delante de HaShem en las fiestas, la luna nueva y durante todos los sacrificios comunitarios, v.10.

En el templo de Yerushalayim los sacerdotes tocaban los trompetas de plata durante el ofrecimiento de los sacrificios comunales todos los días. Tocaban por lo menos 21 veces al día. Cuando los portales se abrieron por la mañana tocaban tres veces. Durante la ofrenda diaria de la mañana tocaban nueve veces. Durante la ofrenda diaria de la tarde tocaban nueve veces y si había un sacrificio musaf, adicional, tocaban otras nueve veces. En erev shabat, la víspera del shabat, tocaron tres veces por la tarde para recordar al pueblo que era tiempo de dejar de trabajar. Cuando el shabat estaba a punto de comenzar tocaron otras tres veces para marcar el inicio del shabat.

Quinta aliyá, 10:11-34

10:11 “Y sucedió que en el año segundo, en el mes segundo, el día veinte del mes, la nube se levantó de sobre el tabernáculo del testimonio” – Como hemos dicho antes, esto nos enseña con qué rapidez hicieron el censo. La Torá tiene varias formas de presentar la fecha:

  • ·Año / mes / día Génesis 7:11; Números 10:11; 33:38; Deuteronomio 1:3.
  • ·Año / día / mes, Génesis 8:13.
  • ·Mes / año / día, Éxodo 40:17.
  • ·Día / mes / año, Números 1:1.

10:12-13 “y los hijos de Israel partieron, según su orden de marcha, del desierto de Sinái. Y la nube se detuvo en el desierto de Parán. Así partieron la primera vez por mandato de HaShem por medio de Moshé.” – Esto nos enseña que no debemos movernos de un lugar hasta que tengamos un mandato del Eterno mediante la indicación de la presencia del Espíritu en nosotros. A veces la indicación del Espíritu puede ser confirmada por una palabra profética, pero no al revés. No te muevas, hasta que el Eterno no te quite de allí. Sé fiel a la dirección del Espíritu en tu vida. No hagas nada, hasta que HaShem no te lo indique por medio de su nube. Aprende a ser dirigido por el Espíritu, incluso en los detalles.

“por mandato de HaShem por medio de Moshé” – Literalmente dice: “por boca de HaShem mediante la mano de Moshé”, en hebreo “al pi Adonai be yad Moshé”. Rashí dice que la columna de nube no empezaba a marchar hasta que Moshé decía las palabras que están escritas en Números 10:35b:

“Levántate, oh HaShem! y sean dispersados tus enemigos, huyan de tu presencia los que te aborrecen.”

Lo mismo pasó cuando iban a acampar. La columna de nube se quedó erguida por encima del campamento de Yehudá hasta que Moshé dijo las palabras que están escritas en Números 10:36:

“Reposa, oh HaShem, en los millares de millares de Israel.”

Así vemos como hubo una colaboración entre HaShem y el profeta Moshé. Por esto el texto habla de que partieron por la boca de HaShem por la mano de Moshé.

10:28 “Este fue el orden de marcha de los hijos de Israel por sus ejércitos cuando partieron.” – Los hijos de Israel tenían un orden estricto a la hora de marchar por el desierto. Cuando hay orden hay paz y cuando hay desorden hay confusión.

10:29 “Entonces Moshé dijo a Chovav, hijo de Reuel madianita, suegro de Moshé: Nosotros partimos hacia el lugar del cual HaShem dijo: “Yo os lo daré.” Ven con nosotros y te haremos bien, pues HaShem ha prometido el bien a Israel.” – Según Rambán, Chovav fue el nombre que Yitró recibió después de su conversión al judaísmo. Según Rashí, el abuelo Reuel fue llamado “padre” en Éxodo 2:18.

“HaShem ha prometido el bien a Israel” – Esta es una promesa eterna.

10:32 “Y será que si vienes con nosotros, el bien que HaShem nos haga, nosotros te haremos.” – Aquí se ve otra vez el propósito de la formación del pueblo de Israel, “en ti serán bendecidas todas las familias de la tierra”. Todos los que se unen a Israel reciben las bendiciones del cielo.

Algunos comentaristas que combinan este texto con Éxodo 18:27, dicen que Yitró partió de Israel en este momento. Sin embargo, Rambán dice que el texto de Éxodo 18 muestra que Yitró dejó el pueblo de Israel antes de la entrega de la Torá para luego volver en algún momento que la Torá no registra. En esta ocasión se quedó con el pueblo y así entró en la tierra junto con ellos. Según este texto, Moshé tuvo la última palabra, lo cual es una indicación de que su suegro le escuchó y le hizo caso. Según la tradición, los descendientes de Yitró recibieron la parte más fértil de Yerijó (Yerijó), como está escrito en Jueces 1:16:

“Y los descendientes del keneo, suegro de Moshé, subieron de la ciudad de las palmeras con los hijos de Yehudá, al desierto de Yehudá que está al sur de Arad; y fueron y habitaron con el pueblo.”

Según Rashí, los descendientes de Yitró vivieron en Yerijó, “la ciudad de las palmeras”, durante 400 años, hasta la construcción del templo.

Sexta aliyá, 10:35 – 11:29

10:35-36 “Y sucedía que cuando el arca se ponía en marcha, Moshé decía: ¡Levántate, oh HaShem! y sean dispersados tus enemigos, huyan de tu presencia los que te aborrecen. Y cuando descansaba, él decía: Descansa, oh HaShem, entre los millares de millares de Israel.” – La frase hebrea “Kuma Adonai” también podría ser traducida como: “Manifiéstate, oh HaShem”. Cuando Él se manifiesta no hay enemigo que pueda resistirle.

En los manuscritos hebreos aparece una señal parecida a la letra nun pero inversa, antes y después de estos dos versículos. Los rabinos lo han entendido como un paréntesis. Este texto no está en su lugar según el orden de los acontecimientos, debería aparecer en el capítulo 2. El Talmud cita la opinión de Yehudá haNasí que dice que estos dos versículos constituyen un libro en sí mismo, de modo que realmente hay siete libros en la Torá de Moshé, en concordancia con lo que está escrito en  Proverbios 9:1:

“La sabiduría ha edificado su casa, ha labrado sus siete columnas”

11:1  “Y el pueblo estaba como buscando pretextos malignos a oídos de HaShem; y cuando HaShem lo oyó, se encendió su ira, y el fuego de HaShem ardió entre ellos y consumió un extremo del campamento.” – Según Rashí, estaban buscando pretexto para apartarse del Omnipresente. Ya tenían carne para comer en el desierto, cf. Éxodo 12:38 y Números 32:1.

“el fuego… consumió… un extremo” – La palabra “extremo” puede ser interpretada como una referencia a los más alejados del Eterno, o bien a los más distinguidos.

Por la lengua de los hijos de Israel se encendió un fuego consumidor, como está escrito en Jacobo 3:5-6:

“Así también la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, se jacta de grandes cosas. Mirad, ¡qué gran bosque se incendia con tan pequeño fuego! Y la lengua es un fuego, un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, es encendida por el infierno e inflama el curso de nuestra vida.”

11:5 “Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos” – Normalmente uno se olvida de las emociones negativas y solamente quedan las emociones positivas en los recuerdos. Los hijos de Israel ya no se acordaban de la esclavitud. Si habían estado trabajando duramente como esclavos, ¿cómo ahora dicen que comían gratis? Rashí lo interpreta diciendo que aquí se refiere a que pudieron comer gratis en Egipto en cuanto a no tener que cumplir ningún mandamiento.

11:6 “pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná.” – El hombre necesita variar el gusto de la comida para no fastidiarse. Ahora, los hijos de Israel estaban en una situación de tránsito y la providencia divina les estaba dando una comida de emergencia, para que sobrevivieran durante el paso por la estepa que no debería durar tanto tiempo. Aunque el Midrash dice que el maná cambiaba de sabor, según el deseo de cada uno, la Torá dice cómo era el sabor del maná, como está escrito en Éxodo 16:31b:

“su sabor era como de hojuelas con miel”

En Números 11:8 está escrito:

“tenía el sabor de tortas cocidas con aceite”

Cuando una persona no muestra agradecimiento por la comida que recibe, desata maldiciones sobre su vida. Por medio de las bendiciones que damos a HaShem antes y después de comer, estamos dándole culto por medio de las cosas materiales y somos liberados de la codicia.

En 1 Corintios 10:1-6 está escrito:

“Porque no quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube y todos pasaron por el mar; y en Moshé todos fueron sumergidos en la nube y en el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era el Mesías. Sin embargo, Elohim no se agradó de la mayor parte de ellos, pues quedaron tendidos en el desierto. Estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, a fin de que no codiciemos lo malo, como ellos lo codiciaron.”

En este texto se habla de un “alimento espiritual”, una “bebida espiritual” y una “roca espiritual”. Así que el maná y el agua que fueron dados en el desierto eran alimento y bebida espirituales. ¿Cómo es que la Escritura llama estas cosas materiales “espirituales”? Según la filosofía griega algo espiritual no puede ser algo físico. Sin embargo, el maná sí era físico, el agua era física, la roca era física. Así que la expresión “espiritual” no puede ser entendida desde el punto de vista filosófico, sino tiene que ser entendido desde una mente hebrea. Según el punto de vista hebreo, algo espiritual es algo que viene del mundo espiritual, o que tiene la aprobación del Cielo o que tiene una relación y un punto de contacto con el mundo espiritual. Una comida espiritual es una comida avalada, bendecida, entregada y santificada por el Eterno. El judaísmo tiene, entre otras cosas, la función de elevar los elementos meramente naturales a un nivel espiritual para que así puedan rendir culto al Eterno. La comida se convierte en algo espiritual cuando es recibida con una bendición basada en la Palabra de HaShem, como está escrito en 1 Timoteo 4:4-5:

“Porque todo lo creado por Elohim es bueno y nada se debe rechazar si se recibe con acción de gracias; porque es santificado mediante la palabra de Elohim y la oración.”

11:9 “Y cuando el rocío descendía sobre el campamento durante la noche, el maná descendía sobre él” – Hay una aparente contradicción entre este texto y Éxodo 16:14 donde está escrito:

“Cuando la capa de rocío se evaporó, he aquí, sobre la superficie del desierto había una cosa delgada, como copos, menuda, como la escarcha sobre la tierra.”

Estos dos versículos nos muestran que hubo como una “manta” blanca tanto debajo como por encima del maná. El maná fue protegido de la suciedad del suelo y además cubierto por una capa, para estar bien conservado hasta el momento de ser recogido. De allí surgió la tradición de poner un mantel blanco en la mesa del shabat, y además cubrir los panes del shabat con un mantel blanco. Estos dos manteles nos recuerdan el milagro del maná.

11:14 “Yo solo no puedo llevar a todo este pueblo, porque es mucha carga para mí.” – Moshé sintió que ya no podía llevar la carga de ese pueblo. Esta es la experiencia de cualquier líder que tiene una gran responsabilidad. La respuesta de HaShem a los dos problemas, la queja del pueblo, y el agotamiento de Moshé, es que primeramente suple la necesidad del líder y luego trata con la necesidad del pueblo.

11:17 “Entonces descenderé y hablaré contigo allí, e incrementaré del espíritu que está sobre ti y lo pondré sobre ellos, y llevarán contigo la carga del pueblo para que no la lleves tú solo.” – El espíritu que está sobre un líder ungido causa que en él haya un sentimiento de carga por el pueblo. Es una carga de preocupación parecida a la que siente una madre por sus hijos. Es una carga de responsabilidad, que en muchas ocasiones se vuelve muy pesada.

El shaliaj Shaúl dijo que el peor de todos los sufrimientos que él tenía fue la preocupación por todas las congregaciones, como está escrito en 2 Corintios 11:23-28:

“¿Son servidores del Mesías? (Hablo como si hubiera perdido el juicio.) Yo más. En muchos más trabajos, en muchas más cárceles, en azotes un sinnúmero de veces, a menudo en peligros de muerte. Cinco veces he recibido de los judíos treinta y nueve azotes. Tres veces he sido golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces naufragué, y he pasado una noche y un día en lo profundo. Con frecuencia en viajes, en peligros de ríos, peligros de salteadores, peligros de mis compatriotas, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajos y fatigas, en muchas noches de desvelo, en hambre y sed, a menudo sin comida, en frío y desnudez. Además de tales cosas externas, está sobre mí la presión cotidiana de la preocupación por todas las congregaciones.”

La preocupación por todas las congregaciones mesiánicas fue superior que todas las demás calamidades que el shaliaj Shaúl estaba sufriendo. Esto nos enseña que un líder tiene una gran angustia de preocupación por los que están bajo su cuidado. Moshé sintió que esa carga le fue demasiado pesada y así fue repartida sobre 70 ancianos más. Estos 70 constituyen el primer Sanedrín en Israel.

11:23 “Y HaShem dijo a Moshé: ¿Está limitado el poder de HaShem? Ahora verás si mi palabra se te cumple o no.” – Moshé no podía imaginarse cómo el Eterno podría suplir con carne a todo el pueblo.

En Génesis 18:14 está escrito:

“¿Hay algo demasiado difícil para HaShem? Volveré a ti al tiempo señalado, por este tiempo el año próximo, y Sará tendrá un hijo.”

En Jeremías 32:27 está escrito:

“He aquí, yo soy HaShem, el Elohim de toda carne, ¿habrá algo imposible para mí?”

En Zacarías 8:6 está escrito:

“Así dice HaShem de los ejércitos: “Si en aquellos días esto parece muy difícil a los ojos del remanente de este pueblo, ¿será también muy difícil a mis ojos?”–declara HaShem de los ejércitos.”

En Mateo 19:26 está escrito:

“Pero Yeshúa, mirándolos, les dijo: Para los hombres eso es imposible, pero para Elohim todo es posible.”

En Marcos 10:27 está escrito:

“Mirándolos Yeshúa, dice: Para los hombres es imposible, pero no para Elohim, porque todas las cosas son posibles para Elohim.”

En Lucas 1:37 está escrito:

“Porque ninguna cosa será imposible para Elohim.”

En Lucas 18:27 está escrito:

“Y él respondió: Lo imposible para los hombres, es posible para Elohim.”

En Romanos 4:21 está escrito:

“y estando plenamente convencido de que lo que Elohim había prometido, poderoso era también para cumplirlo.”

11:25 “Entonces HaShem descendió en la nube y le habló; e incrementó el espíritu que estaba sobre él y lo colocó sobre los setenta ancianos. Y sucedió que cuando el espíritu reposó sobre ellos, profetizaron; pero no continuaron.” – El espíritu que estaba sobre Moshé hizo que los ancianos elegidos profetizaran. El espíritu de profecía es el que produce la carga de responsabilidad y preocupación en un líder espiritual porque ese espíritu es capaz de transmitir la carga que siente HaShem por las personas y ponerla en el corazón de sus representantes. Ahora los demás ancianos compartieron esa carga junto con Moshé y así fueron capacitados para ayudarle en su difícil tarea. Este texto nos enseña que un liderazgo auténtico es, en primer lugar, algo espiritual, algo sobrenatural.

11:29 “Pero Moshé le dijo: ¿Tienes celos por causa mía? ¡Quisiera que todo el pueblo de HaShem fuera profeta, que HaShem pusiera su Espíritu sobre ellos!” – Moshé deseaba que todo el pueblo recibiera el espíritu de profecía, parecido a lo que está escrito en 1 Corintios 14:1:

“Procurad alcanzar el amor; pero también desead ardientemente las manifestaciones espirituales, sobre todo que profeticéis.”

En 1 Corintios 14:5a está escrito:

“Yo quisiera que todos hablarais en otros idiomas sobrenaturalmente, pero aún más, que profetizarais”

En 1 Corintios 14:39 está escrito:

“Por tanto, hermanos míos, anhelad el profetizar, y no prohibáis hablar en otros idiomas sobrenaturalmente.”

Después de la llegada del Mesías la profecía no es dada solamente a algunos pocos dentro del pueblo. El deseo del Eterno, expresado por boca de Moshé y Shaúl, es que todos profeticen bajo la inspiración del Espíritu del Santo.

11:34 “Por eso llamaron a aquel lugar Kivrot-hataavá, porque allí sepultaron a los que habían sido codiciosos.” – Kivrot-hataavá significa “sepulcros de la codicia”. Aquí está escrito que los que habían sido codiciosos fueron sepultados. Pero no sólo esto, sino aquí fue sepultada la codicia. No es lo mismo codiciar que desear. La codicia es algo insaciable, algo bestial y demoníaco, que no está basado en una función natural de necesidad, sino tergiversándola para que sea una exigencia sin agradecimiento, sin humildad, sin reconocimiento. Es igual, o peor, que los deseos bestiales de los animales. Ten cuidado con la codicia. ¡Sepúltala!

En Jacobo 4:1-3 está escrito:

“¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis, por eso cometéis homicidio. Sois envidiosos y no podéis obtener, por eso combatís y hacéis guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres.”

Séptima aliyá, 11:30 – 12:16

12:1 “Y habló Miryam y Aharón contra Moshé por causa de la mujer cushita que él había tomado (pues había tomado una mujer cushita)” – El texto hebreo dice que Miryam habló en primer lugar. Esto nos enseña que ella tomó la iniciativa para hablar contra Moshé. Por eso sólo ella fue golpeada con tsaráat. Aharón actuó como una marioneta, al igual que había hecho con el becerro de oro, y siguió al más fuerte en ese momento. Aharón no tenía una columna vertebral de acero. En su afán de buscar la paz con todos, se dejó llevar por ciertas corrientes malignas. Le faltaba carácter para resistir el mal. Pero, al mismo tiempo, era rápido en humillarse y pedir perdón.

Es muy grave hablar contra los que han recibido mucha confianza por parte del Eterno. Las consecuencias son desastrosas. No hables mal de los que están puestos en posiciones de liderazgo en el pueblo de HaShem. HaShem se encarga de juzgar al que comete semejante pecado con su lengua. Aquí vemos como la lashón hará fue castigada con tsaráat.

12:6 “Él dijo: Oíd ahora mis palabras: Si entre vosotros hay profeta, yo, HaShem, me manifestaré a él en visión. Hablaré con él en sueños.” – Los profetas normales reciben mensajes en visiones y en sueños. Sin embargo, el nivel de profecía que tenía Moshé fue superior a los demás. Era el profeta más grande hasta que vino el Hijo de Elohim, Yeshúa HaMashíaj, que está en un nivel superior a Moshé, como está escrito en Hebreos 1:1-2; 3:3:

“Elohim, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo… Porque él ha sido considerado digno de más gloria que Moshé, así como el constructor de la casa tiene más honra que la casa.”

Mashiaj en esta Parashá

8:7b  “Laven sus ropas y quedarán purificados” – Esto habla de la muerte y la resurrección

8:21b “También Aharón hizo expiación por ellos para purificarlos.” – El Sumo Sacerdote celestial fue él que hizo expiación por nosotros para purificarnos.

9:12a             “Nada dejarán de ella hasta la mañana, ni quebrarán hueso de ella.” – Ningún hueso de Yeshúa fue quebrantado cuando murió, cf. Juan 19:36.

9:13 “Pero si alguno que está limpio y no anda de viaje, deja de sacrificar Pesaj, esa persona será cortada de entre su pueblo, porque no presentó la ofrenda de HaShem a su tiempo señalado. Ese hombre llevará su pecado.” – El judío que no participa de Pesaj pierde su derecho de ser parte del pueblo. Esto nos enseña que el que no tiene parte del Cordero que fue entregado por Elohim para quitar el pecado de Israel y el mundo, finalmente será totalmente desarraigado del pueblo, cf. Hechos 3:22-23; 4:12; Deuteronomio 18:19.

10:3 “Cuando se toquen las dos, toda la congregación se reunirá junto a ti a la puerta de la tienda de reunión.” – Los cuatro momentos de tocar las trompetas hablan de cuatro sucesos que van a acontecer en relación con la segunda venida del Mesías. La reunión de toda la congregación de Israel con un toque habla de que los muertos en el Mesías resucitarán y los vivos que son del Mesías serán arrebatados juntamente con ellos a las nubes y reunidos con él en su segunda venida.

10:5 “Pero cuando toquéis alarma, partirán los que estén acampados al oriente.” – Los campamentos tendrán que partir cuando se toque teruá. Esto nos habla de que los que fueron arrebatados serán trasladados a la tierra prometida para estar con el Mesías durante su gobierno milenial en la tierra.

10:9 “Cuando vayáis a la guerra en vuestra tierra contra el adversario que os ataque, tocaréis alarma con las trompetas a fin de que HaShem vuestro Elohim se acuerde de vosotros, y seáis salvados de vuestros enemigos.” – Para ser recordados en la guerra se toca teruá. Esto habla de que cuando el Mesías vuelva a Yerushalayim hará guerra contra los ejércitos multinacionales que subieron contra Israel para conquistar la Ciudad del Gran Rey, cf. Zacarías 14. El anti-mesías será matado con la espada que sale de la boca de Yeshúa, cf. Isaías 11:4; 2 Tesalonicenses 2:8.

10:10 “Asimismo, en el día de vuestra alegría, en vuestras fiestas señaladas y en el primer día de vuestros meses, tocaréis las trompetas durante vuestras ofrendas de ascensión y durante los sacrificios de vuestras ofrendas de paz; y serán para vosotros como recordatorio delante de vuestro Elohim. Yo soy HaShem vuestro Elohim.” – Después de la eliminación de los malignos de la tierra, se celebrará la fiesta de Sukot durante mil años, que son las bodas del Cordero.

10:14 “La bandera del campamento de los hijos de Yehudá, según sus ejércitos, partió primero, con Najshón, hijo de Aminadav, al frente de su ejército” – Yehudá siempre caminaba primero. Mashíaj siempre va primero.

10:33 “Así partieron desde el monte de HaShem tres días de camino, y el arca del pacto de HaShem iba delante de ellos por los tres días, buscándoles un lugar dónde descansar.” – El arca, que simboliza a Mashiaj, iba tres días delante del pueblo. Esto habla de su muerte y resurrección que abrió paso para nosotros para llegar a un lugar de reposo.

12:8a “Cara a cara hablo con él, abiertamente y no en dichos oscuros, y él contempla la imagen de HaShem.” – La expresión que ha sido traducida como “cara a cara” dice literalmente: “boca a boca”. Yeshúa ha visto al Padre, como está escrito en Juan 6:46:

“No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Elohim, éste ha visto al Padre.”

En esta parashá se encuentran los mandamientos 380 – 384 de los 613:

380.    Precepto de ofrecer la segunda ofrenda de Pésaj el 14 de Iyar para alguien que no pudo hacerla el 14 de Nisán, Números 9:11.

381.    Precepto de comer la segunda ofrenda de Pésaj con matsá y hierbas amargas, Números 9:11.

382.  Prohibición de dejar carne de la segunda ofrenda de Pésaj para el día siguiente, Números 9:12.

383.    Prohibición de romper huesos de la segunda ofrenda de Pésaj, Números 9:12.

384.    Precepto de tocar las trompetas en el Santuario y en la guerra, Números 10:9.

Tanjumá 5; Bereshit Rabá 15:6.

Jezkuni.

Shabat 115b.

Sifrí 89.

Parashá 35 Nasó

כ״ה באייר ה׳תשע״ד (May 25, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 35 Nasó

Números 4:21-7:89

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 

Aliyás de la Torá:

  1. 4:21-37
  2. 4:38-49
  3. 5:1-10
  4. 5:11 – 6:27
  5. 7:1-41
  6. 7:42-71
  7. 7:72-89
  8. Maftir: 7:87-89

Haftará: Jueces 13:2-25

Los Escritos Apostólicos: Juan 3:1 – 4:54

Nasó

significa “levanta”

Comentarios

Primera aliyá, 4:21-37

4:22  “Haz también un censo de los hijos de Guershón por sus casas paternas, según sus familias” – El texto hebreo dice literalmente “levanta la cabeza”. Aquí se refiere a un censo. La cabeza es levantada delante de HaShem cuando uno es tomado en cuenta.

4:23 “los contarás desde los treinta hasta los cincuenta años de edad; todos los que se enlisten para cumplir el servicio, para hacer la obra en la tienda de reunión.” – En Números 8:24 está escrito que los levitas debían entrar en el servicio a los 25 años de edad, pero aquí dice que los levitas tenían que ser contados desde los 30 años de edad. Rashí explica la aparente contradicción diciendo que los levitas entraron a los 25 años para estudiar las leyes de su servicio y a los 30 años podían ejercer el servicio.

4:32 “las columnas alrededor del atrio y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus utensilios y con todo su servicio; y les asignarás por nombre los objetos que han de transportar.” – Para evitar querellas, tensiones y malos entendidos cada levita recibió una orden para saber qué cosa llevar. Así cada objeto del santuario fue administrado con orden y disciplina y cada uno tenía su tarea personal, como está escrito en 1 Corintios 12:12-30:

“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es el Mesías. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos sumergidos en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu. Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? Ahora bien, Elohim ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó. Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Elohim el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo del Mesías, y cada uno individualmente un miembro de él. Y en la congregación (mesiánica), Elohim ha designado: primeramente, emisarios; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego, milagros; después, dones de sanidad, ayudas, administraciones, diversas clases de idiomas. ¿Acaso son todos emisarios? ¿Acaso son todos profetas? ¿Acaso son todos maestros? ¿Acaso son todos obradores de milagros? ¿Acaso tienen todos dones de sanidad? ¿Acaso hablan todos (sobrenaturalmente) en (otros) idiomas? ¿Acaso interpretan todos (sobrenaturalmente)?”

En Efesios 4:16 está escrito:

“(Mesías) de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.”

Esto nos enseña acerca de la importancia de organizar cada detalle en un pueblo, una congregación, una empresa o en una casa. Cuando la casa está desordenada es porque hay falta de organización y falta de disciplina para cumplir las normas. Para poder tener una casa en orden es necesario que cada objeto tenga su propio lugar.

4:36  “Y los enumerados por sus familias fueron dos mil setecientos cincuenta.” – De los 8,600 levitas de la familia de Kehat, podían servir 2,750, que son el 32 %.

Segunda aliyá, 4:38-49 

4:40  “los enumerados, por sus familias, por sus casas paternas, fueron dos mil seiscientos treinta.” – De los 7,500 levitas de la familia de Guershón, podían servir 2,630, que son el 35 %.

4:44  “los enumerados por sus familias, fueron tres mil doscientos.” – De los 6,200 levitas de la familia de Merarí, podían servir 3,200, que son el 52 %.

4:47-48 “de treinta años en adelante hasta los cincuenta, todo el que podía enlistarse para servir y hacer el trabajo de transportar la tienda de reunión, fueron ocho mil quinientos ochenta.” – De los 22,300 levitas que había en las tres familias, podían servir 8,580, que son el 38 %. El resto era menor de 30 años o mayor de 50 años.

4:49 “Fueron contados conforme al mandamiento de HaShem dado por medio de Moshé, cada uno según su ministerio o según su cargo; y éstos fueron los enumerados, tal como HaShem había ordenado a Moshé.” – Cada uno tenía un cargo, una responsabilidad, un trabajo que hacer. Una de las cosas más importantes para cualquier administración es que cada persona sepa exactamente qué cargo tiene. Si cada uno de los integrantes de la organización sabe qué papel desempeña, no habrá conflictos internos y el propósito de la organización podrá llevarse a cabo con éxito.

En esta parashá la Torá está destacando dos necesidades básicas que hay en el hombre, la primera es la necesidad de ser tomado en cuenta. Por esto la parashá empieza diciendo que la cabeza de los levitas será levantada. HaShem cuenta con ellos y así su cabeza es levantada. La segunda cosa es que cada uno tenga un cargo, una tarea, una misión para cumplir. Cualquier persona que pierde la conciencia de alguna de estas dos cosas, se siente inútil como persona y siente que su vida es inútil. Si nadie cuenta conmigo, ¿por qué vivo? Si no tengo nada importante qué hacer, ¿para qué vivo? Lo que hace que una persona se sienta importante es que sea tomada en cuenta y que tenga un cargo.

Querido lector, ¿quieres que HaShem cuente contigo? Haz como hicieron los levitas en el día del pecado con el becerro de oro. Cuando todo el mundo estaba siguiendo la corriente de este mundo, ellos respondieron al llamado que dijo: “¿Quién es de HaShem?”, cf. Éxodo 32:26. Los levitas dijeron no al pecado y se presentaron ante Moshé, el representante de HaShem. Por esto fueron recompensados con estos censos que les tomó en cuenta a cada uno de una manera especial. Además recibieron cargos importantes en la tienda de reunión. Esto nos enseña que todo aquel que entrega su vida a HaShem recibirá uno o varios cargos importantes para su vida. Naciste para servir a HaShem. Si no te presentas ante Él cuando todo el mundo va en dirección contraria, no podrás ser contado entre los justos. Tampoco podrás cumplir el propósito que HaShem tiene para tu vida. Eres importante para Él y Él tiene un cargo muy personal para ti. Búscalo y vívelo y así nunca caerás, como está escrito en 2 Pedro 1:10:

“Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección; porque mientras hagáis estas cosas nunca tropezaréis”

Tercera aliyá, 5:1-10

5:2    “Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, a todo el que padece de flujo y a todo el que es impuro por causa de un muerto.” – Estos tres tipos de impureza ritual causan un aislamiento de los campamentos de Israel. Según Rashí, cada impureza corresponde a los tres campamentos; el campamento de la shejiná, el campamento de los levitas y el campamento de los israelitas. El que tenía tsaráat, “lepra”, tenía que estar viviendo fuera de los tres campamentos, cf. Levítico 13:46. El que tenía una enfermedad en su aparato reproductorio, en hebreo “zav”, cf. Levítico 15, no podía estar en el campamento de los levitas o de la shejiná, pero sí en el campamento de los israelitas. El que había tocado un muerto no podía entrar en el tabernáculo, pero sí podía estar en los dos otros campamentos.

5:7    ”entonces confesará los pecados que ha cometido, y hará completa restitución por el daño causado, añadirá un quinto y lo dará al que él perjudicó.” – La restitución es una parte de la teshuvá, el arrepentimiento. Si no hay restitución del daño hecho a las personas no es un arrepentimiento completo. Si no es posible restituir el daño hay que hacer todo lo que esté al alcance de uno para que se haga una restitución completa con el 20 % de aumento, como está escrito en Lucas 19:8-9:

“Y Zakai, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. Y Yeshúa le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Avraham”

La salvación había venido a la casa de Zakai y por esto él estaba dispuesto a restituir el daño económico que había hecho contra las personas, incluso más allá de la letra de la Torá. Las evidencias de que la salvación había legado a su casa fueron que él estaba devolviendo a los que había hurtado engañando. Si no devuelves lo que hayas hurtado y restituyes el daño que hayas causado a otras personas, según todas tus posibilidades, no hay arrepentimiento en tu vida y la salvación no te ha alcanzado.

No te dejes ser engañado por la idea de que todo haya sido hecho nuevo en el Mesías para no asumir tu responsabilidad de restituir a las personas por el daño que has causado antes de entregarte al Mesías Yeshúa.

El camino a la salvación pasa por el arrepentimiento. Los siete pasos de una teshuvá completa son:

  • ·Reconocimiento de pecado, cf. 2 Samuel 12:13.
  • ·Sentimiento de pesar, cf. Jeremías 8:6.
  • ·Confesión abierta, a HaShem y a los hombres, cf. Josué 7:19; 1 Juan 1:9; Jacobo 5:16.
  • ·Petición de perdón, a HaShem y a los hombres, cf. Salmo 25:11; Lucas 15:18.
  • ·Determinación de cambio, cf. Proverbios 28:13.
  • ·Restitución del daño, cf. Números 5:7; Éxodo 22:1-15; 2 Samuel 21:3.
  • ·Ser fiel en las diez pruebas que HaShem envía para fortalecer al que se arrepiente, cf. Génesis 31:7; Números 14:22.

En este versículo se encuentra el mandamiento número 364 de los 613 que dice que hay que confesar el pecado cometido. Este es uno de los mandamientos que dan salvación eterna al que lo cumple.

5:8    “Pero si la persona no tiene pariente a quien se le haga la restitución por el daño, la restitución hecha por el daño debe ir a HaShem, para el sacerdote, además del carnero de expiación, con el cual se hace expiación por él.” – Según Rashí, aquí se habla de un prosélito que ha muerto sin herederos y que fue engañado por uno que juró en vano de que no le había tomado nada prestado. Un prosélito sin hijos es el único en Israel que no tiene parientes.

Cuarta aliyá, 5:11 – 6:27 

5:12  “Habla a los hijos de Israel, y diles: “Si la mujer de alguno se desvía y le es infiel” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “desvía” es “tisté”, que viene de la raíz “satá” que significa “descarriar”, “desviar”. De allí se deriva la palabra sotá, “la descarriada”, que es el nombre de un tratado del Talmud que trata sobre este caso.

5:13  “habiendo (podido) un hombre acostarse con ella en relación carnal, sin que su marido lo viera, y ella se reclutó en secreto y pudo haberse contaminado, y no haya testigo contra ella, ni haya sido violada” – El Talmud enseña que el agua de amargura sólo es aplicable cuando una mujer se haya reclutado en secreto con otro hombre durante un tiempo suficiente largo como para efectuar una relación sexual con él. Si fueron descubiertos o si ella fue violada, no era necesario usar este método.

5:14  “y un espíritu de celo había venido sobre él y había celado a su mujer, y ella se contaminó, o si había venido un espíritu de celos sobre él y había celado a su mujer, y ella no se contaminó” – El Talmud enseña que el marido tiene que haber celado a su mujer antes de reclutarse con otro hombre para que se pueda aplicar este procedimiento. La palabra “celado” es interpretada como una advertencia que el esposo hace antes de que su esposa se recluya con un hombre diciéndole: “No te recluyas con ese hombre”.

5:15 “el hombre llevará su mujer al sacerdote y llevará como ofrenda por ella un décimo de una efá de harina de cebada; no derramará aceite sobre la ofrenda, ni pondrá sobre ella incienso, porque es una ofrenda de cereal, de celos, una ofrenda memorial de cereal, un recordatorio de iniquidad.” – La cebada fue la harina más barata, que se daba a los animales.

5:18 “Luego el sacerdote hará que la mujer esté delante de HaShem y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá en sus manos la ofrenda memorial de cereal, que es la ofrenda de celos, y en la mano del sacerdote estará el agua de amargura que trae maldición.” – Aquí está escrito que el sacerdote tiene que descubrir la cabeza de la mujer. Esto nos muestra que una mujer casada debe andar en lugares públicos con la cabeza cubierta y es una vergüenza para una mujer casada descubrir su pelo en público, como está escrito en 1 Corintios 11:5-16:

“Pero toda mujer que tiene la cabeza descubierta mientras ora o profetiza, deshonra su cabeza; porque se hace una con la que está rapada. Porque si la mujer no se cubre la cabeza, que también se corte el cabello; pero si es deshonroso para la mujer cortarse el cabello, o raparse, que se cubra. Pues el hombre no debe cubrirse la cabeza, ya que él es la imagen y gloria de Elohim; pero la mujer es la gloria del hombre. Porque el hombre no procede de la mujer, sino la mujer del hombre; pues en verdad el hombre no fue creado a causa de la mujer, sino la mujer a causa del hombre. Por tanto, la mujer debe tener un símbolo de autoridad sobre la cabeza, por causa de los mensajeros. Sin embargo, en el Señor, ni la mujer es independiente del hombre, ni el hombre independiente de la mujer. Porque así como la mujer procede del hombre, también el hombre nace de la mujer; y todas las cosas proceden de Elohim. Juzgad vosotros mismos: ¿es propio que la mujer ore a Elohim con la cabeza descubierta? ¿No os enseña la misma naturaleza que si el hombre tiene el cabello largo le es deshonra, pero que si la mujer tiene el cabello largo le es una gloria? Pues a ella el cabello le es dado por velo. Pero si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni la tienen las congregaciones de Elohim.”

5:21b-22a “HaShem te haga maldición y juramento entre tu pueblo, haciendo HaShem que tu muslo se enjute y tu vientre se hinche y esta agua que trae maldición entrará en tus entrañas, y hará que el vientre se hinche y el muslo se enjute.” – Estas palabras fueron escritas en un pergamino con tinta que se podía diluir en agua. Observe que el Nombre del Eterno fue escrito dos veces.

Dos veces se menciona que el muslo se desplome y que el vientre se hinche. Según el Talmud y Rashí, la primera vez, que empieza con el muslo, se refiere a la mujer y la segunda vez, que empieza con el vientre, se refiere al hombre que cometió adulterio con ella. También él sufriría las mismas consecuencias de la maldición cuando la mujer beba del agua de amargura.

5:23 “Entonces el sacerdote escribirá estas maldiciones en un rollo, y las borrará en el agua de amargura” – A pesar de la prohibición general de borrar el Nombre del Eterno, en este caso él permite que su Nombre sea borrado para causar paz entre los esposos. Tan importante es el matrimonio para HaShem que Él está dispuesto a permitir que incluso su Nombre sea borrado para que haya orden en la familia, como está escrito en Hebreos 13:4:

“Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Elohim.”

La prohibición de borrar el Nombre del Eterno se encuentra en Deuteronomio 12:3-4 donde está escrito:

“Y demoleréis sus altares, quebraréis sus pilares sagrados, quemaréis a fuego sus imágenes de Ashera, derribaréis las imágenes talladas de sus dioses y borraréis su nombre de aquel lugar.No haréis así a HaShem vuestro Elohim.”

5:31 “Además, el marido quedará libre de culpa, pero la mujer llevará su culpa.” – Este versículo puede ser entendido de varias maneras. En primer lugar nos enseña que si el hombre no denuncia el pecado de su mujer, él llevará culpa por causa de ella. Detrás de esto hay un concepto de colectividad que enseña que si un miembro del cuerpo peca, todo el cuerpo es responsable ante HaShem. Como el hombre ha denunciado a su esposa, él queda libre de la responsabilidad del pecado de ella. En el caso de que no la hubiera denunciado, él cargaría parte de la responsabilidad de ese pecado.

Por su puesto no se entregará el agua de amargura a una mujer que haya confesado su pecado. Sólo se da a una mujer sospechada que rehúsa confesar su delito. La ley de la sotá es sólo para la que no haya confesado su pecado o cuando el marido tiene sospechas infundadas de su mujer.

¿Entendemos realmente lo que significa una culpa colectiva? ¿Tomamos en serio lo que implica? Muchas veces se dice: “¡Allá él!” sin entender que su pecado también nos afecta a nosotros. Si somos un cuerpo junto con pecadores, somos parte de sus pecados, y sufriremos parte de las consecuencias de los pecados que están en el cuerpo. Por lo tanto hay que combatir el pecado dentro del cuerpo de un colectivo, para que los demás no sean afectados, como está escrito: “Un poco de levadura, leuda toda la masa”, y “Expulsad al maligno de entre vosotros”, y “salid de en medio de ella, para que no seáis partícipes de sus plagas.”, cf. Deuteronomio 13:5; 17:7, 12; 21:21; 22:21; 1 Corintios 5:6, 13; Gálatas 5:9; Revelación 18:4.

La segunda interpretación de este texto es que el hombre no debe sentirse culpable por haber causado la muerte de su esposa adúltera al llevarla a sacerdote.

La tercera manera de entender este texto es que el marido puede seguir viviendo con su esposa después de que el sacerdote le haya dado el agua. Antes del examen le está prohibido al marido tener relaciones con ella, después no.

6:2    “Habla a los hijos de Israel, y diles: El hombre o la mujer que se aparte pronunciando un voto de nazareo (nazir), para dedicarse (nazar) a HaShem” – Hay un contraste entre el capítulo 5 y el capítulo 6. En el capítulo 5 se habla de una persona que no puede controlar sus deseos y en el capítulo 6 se habla de una persona que sí lo hace. La mujer adúltera no controló sus emociones y el nazir, hombre o mujer, hace un voto especial para controlar sus emociones y abstenerse de ciertos privilegios en la vida para así mostrar su devoción y entrega a HaShem.

El nazareato es algo que el Eterno produce en ciertas personas, hombres o mujeres, como está escrito en Amós 2:11:

“Y levanté profetas de entre vuestros hijos y nazareos de entre vuestros jóvenes. ¿No es así, hijos de Israel?–declara HaShem.”

El profeta dice que HaShem levantó nazareos. En algunos de los jóvenes puso el deseo de dedicarse de una manera especial a Él y, a otros, designó como nazareos desde antes de nacer. Este fue el caso de Shimshón, como está escrito en Jueces 13:5:

“Pues he aquí, concebirás y darás a luz un hijo; no pasará navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Elohim desde el seno materno; y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos.”

Es probable que también el profeta Shemuel haya sido un nazareo durante toda su vida, como está escrito en 1 Samuel 1:11:

“E hizo voto y dijo: Oh HaShem de los ejércitos, si tú te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que das un hijo a tu sierva, yo lo dedicaré a HaShem por todos los días de su vida y nunca pasará navaja sobre su cabeza.”

Parece que el shaliaj Pablo hizo un voto de nazareato en Cencrea, como está escrito en Hechos 18:18:

“Y Pablo, después de quedarse muchos días más, se despidió de los hermanos y se embarcó hacia Siria, y con él iban Priscila y Aquila. Y en Cencrea se hizo cortar el cabello, porque tenía hecho un voto.”

Tenemos otro ejemplo del voto de nazareato en Hechos 21:23-27:

“Por tanto, haz esto que te decimos: Tenemos cuatro hombres que han hecho un voto; tómalos y purifícate junto con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos sabrán que no hay nada cierto en lo que se les ha dicho acerca de ti, sino que tú también vives ordenadamente, acatando la Torá. Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito, habiendo decidido que deben abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación. Entonces Pablo tomó consigo a los hombres, y al día siguiente, purificándose junto con ellos, fue al templo, notificando de la terminación de los días de purificación, hasta que el sacrificio se ofreciera por cada uno de ellos. Cuando estaban para cumplirse los siete días, los judíos de Asia, al verlo en el templo, comenzaron a incitar a todo el pueblo, y le echaron mano”

“voto de nazareo, para dedicarse a HaShem” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “nazareo” es “nazir”, que significa “alejado”, “apartado”. Viene de la raíz “nazar” que significa “abstener”, “separar”, “consagrar”. El verbo “nazar” que aparece en este mismo versículo, fue traducido como “dedicarse”. Rashí entiende la última parte de esta manera: “a fin de abstenerse (del vino) para el Eterno”.

6:3    “se abstendrá de vino y vino añéjo; no beberá vinagre, ya sea de vino o de licor, tampoco beberá ningún jugo de uva, ni comerá uvas frescas ni secas.” – La misma palabra “nazar” aparece en este versículo. Fue traducida como “abstendrá”. Un nazareo no puede tocar nada que venga del fruto de la vid. Sin embargo, le es permitido beber cerveza, sidra, licores y otras bebidas que no vienen de la vid. La abstención no tiene que ver con el alcohol sino con el fruto de la vid.

6:4    “Todos los días de su nazareato no comerá nada de lo que se hace de la vid, desde las semillas hasta el hollejo.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “nazareato” es “nezer”, que viene de la misma raíz que hemos visto antes y significa “abstención”, “separación”, “dedicación”, “consagración”, “corona”. La diadema santa que usaba el sumo sacerdote que es llamada “nezer hakodesh”, “corona de santidad”, cf. Éxodo 39:30. El nazir tiene una señal sobre su cabeza, una señal de ser apartado para HaShem. Esto nos enseña que hay una relación entre el Gran Sacerdote y el nazir y la señal de su consagración está sobre su cabeza. El nazir tiene la misma santidad que el Kohén haGadol. Así que, cualquier persona, hombre o mujer dentro de Israel tiene la opción de dedicarse a HaShem y llegar al mismo nivel de santidad que el Sumo Sacerdote. Sin embargo, cuando no hay templo no se puede hacer un voto de nazareato.

En Jueces 14:5 está escrito:

“Y Shimshón descendió a Timnat con su padre y con su madre, y llegó hasta los viñedos de Timnat; y he aquí, un león joven venía rugiendo hacia él.”

Los viñedos de Timnat le recordaban su llamado de nazir. También le recordó su infancia y su aislamiento social. Shimshón no podía participar de las fiestas de las cosechas de las uvas durante toda su infancia. Esas fiestas fueron momentos de alegría para todo el pueblo, cuando pisaban las uvas en medio del pueblo. Todos sus compañeros disfrutaban y jugaban, pero él tenía que estar a un lado, apartado, porque le era prohibido tocar las uvas. ¿Cómo se sentiría? El nazareato produce un aislamiento social porque el vino es una parte importante de la cultura bíblica. En todas las fiestas los judíos usamos vino, excepto en Yom Kipur. Por lo tanto el nazir está en una situación de soledad social. Esto le prepara para una misión santa. Toda misión divina requiere sacrificios y la negación de ciertos deseos naturales.

6:14  “y presentará su ofrenda delante de HaShem, un cordero de un año, sin defecto, como ofrenda de ascensión, y una cordera de un año, sin defecto, como ofrenda por el pecado, y un carnero sin defecto, como ofrenda de paz” – ¿Por qué hay que presentar un sacrificio de pecado después de terminar el nazareato? Según una interpretación presentada en el Talmud, su pecado consiste en no disfrutar de una parte de la creación que HaShem ha dado al hombre para su bien. HaShem creó todo para que lo disfrutáramos, y al no hacerlo estamos fallando el propósito con ello, como está escrito en 1 Timoteo 6:17:

“A los ricos en este mundo, enséñales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en Elohim, el cual nos da abundantemente todas las cosas para que las disfrutemos.

El texto de Hechos 21 nos enseña que el shaliaj Shaúl (apóstol Pablo) estaba haciendo planes para ofrecer sacrificios, inclusive sacrificios de pecado, en el templo después de la resurrección de Yeshúa. Los sacrificios de los animales no fueron anulados por el Mesías. Hasta que pasen el cielo y la tierra, las leyes de los sacrificios seguirán vigentes. Después del milenio con el reino mesiánico habrá un cambio importante cuando el ministerio levítico desaparecerá, como está escrito en Hebreos 8:13:

“Cuando Él dijo: Un nuevo pacto, hizo anticuado al primero; y lo que se hace anticuado y envejece, está próximo a desaparecer.”

6:22-27 “Entonces habló HaShem a Moshé, diciendo: Habla a Aharón y a sus hijos, y diles: “Así bendeciréis a los hijos de Israel. Les diréis: ‘HaShem te bendiga y te guarde; HaShem haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; HaShem alce sobre ti su rostro, y te dé paz.'” Así invocarán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.” – Esta bendición es llamada Birkat Kohanim, bendición de los sacerdotes. La Torá encomienda a todo sacerdote bendecir a los hijos de Israel. El Shulján Aruj nos enseña que aunque hoy en día el Templo no existe, permanece este mandamiento positivo y se realiza por medio de Birkat Kohanim, pronunciado durante ciertas oraciones en la sinagoga. Incluso un Kohén pecador puede decir Birkat Kohanim, puesto que la bendición proviene de Elohim y los Kohanim son sólo los intermedios que transmiten esa bendición. Sin embargo un Kohén es excluido de Birkat Kohanim y pierde sus derechos de Kohén si se casa con una mujer divorciada o toda otra mujer prohibida a los Kohanim.

Antes de dar la bendición, los sacerdotes se lavan las manos. En la sinagoga los sacerdotes recitan la bendición en un lugar llamado duján, que está delante del armario donde se guardan los rollos de la Torá. Mientras se dirigen al duján dicen la frase siguiente: “Me preparo a efectuar el precepto de la Torá de bendecir a Israel”, y también la siguiente oración que figura en los libros de oraciones: “Sea esta bendición que nos ordenaste pronunciar en favor de los hijos de Israel una bendición completa sin obstáculo o falta alguna”.

Birkat Kohanim sólo se recita en presencia de un mínimo de diez varones inclusive el Kohén y se efectúa de la forma siguiente: los Kohanim se descalzan, suben al Hejal Hakodesh, el lugar donde se guardan los rollos de la Torá. Cubren la cabeza y el cuerpo con el talit, levantando las manos a la altura del hombro, con las palmas hacia el suelo, la derecha un poco más alta que la izquierda. En ambas manos separan el dedo mayor del anular y el índice del pulgar, dejando los demás dedos juntos. De esta forma las manos dividen el espacio en cinco partes: cuatro espacios entre los dedos separados de las dos manos, y un espacio entre las dos manos, en total cinco. El Jazán, cantor, los llama y luego pronuncian la berajá, la bendición: “…asher kideshanu bikdusható shel Aharón vetsivanu levarej et amó Israel…”, “…que nos ha santificado con la santidad de Aharón y nos ha ordenado bendecir a su pueblo Israel…”. Luego dan la vuelta hacia el pueblo y completan la última palabra de la Berajá: “…beahavá”, “…con amor.”. La bendición del Kohén incluye los tres versículos de la Torá (Números 6:24, 25, 26) mencionados arriba: “Yevarejejá Adonai veyishmereja. Yaer Adonai panav eleija vijuneka. Yisá Adonai panav eleija veyasem lejá shalom.” El Jazán recita lentamente estos versículos palabra por palabra, y los Kohanim repiten cada palabra. Cada palabra ha de ser recitada por todos los Kohanim al unísono y con la misma melodía. Al cabo de cada versículo la asamblea responde: “Amén”. El Jazán no debe responder. Al fin de la bendición, cuando el Jazán comienza a decir “sim shalom”, los Kohanim dan de nuevo la vuelta hacia el Hejal Hakodesh y permanecen en esta posición hasta el fin de la Berajá: “hamevarej et amó Israel bashalom Amén”.

En el momento en que bendicen al pueblo, los Kohanim deben fijar su mirada hacia abajo como durante la recitación de la oración de la amidá y la congregación debe seguir con atención la bendición frente a los Kohanim pero sin dirigir su mirada hacia ellos. Los que hablan durante Birkat Kohanim o que no ponen atención son excluidos de la bendición y cometen pecado. Durante Birkat Kohanim el Kahal que recibe la bendición debe encontrarse frente al Kohén o de lado, pero no detrás del él, a fin de ser incluido en la bendición. Un Kohén no estimado por el Kahal o que está en desacuerdo con él, no debe decir Birkat Kohanim, pues no bendeciría al pueblo con cariño y sería un signo peligroso para el mismo. Si no hay ningún Kohén presente, el Jazán dice la oración “barejenu baberajá” seguida sin interrupción de los tres versículos contenidos en Birkat Kohanim y al final de cada uno, el Kahal responde “ken yehi ratsón” (Sí, que así sea de su agrado).

En el Salmo 67 está escrito:

“Para el director del coro; con instrumentos de cuerda. Salmo. Cántico. Elohim tenga piedad de nosotros y nos bendiga, y haga resplandecer su rostro sobre nosotros; (Selah) para que sea conocido en la tierra tu camino, entre todas las naciones tu salvación. Te den gracias los pueblos, oh Elohim, todos los pueblos te den gracias. Alégrense y canten con júbilo las naciones, porque tú juzgarás a los pueblos con equidad, y guiarás a las naciones en la tierra. (Selah) Te den gracias los pueblos, oh Elohim, todos los pueblos te den gracias. La tierra ha dado su fruto; Elohim, nuestro Elohim, nos bendice. Elohim nos bendice, para que le teman todos los términos de la tierra.”

Este Salmo está basado en la bendición de los sacerdotes. Nos enseña como todos los pueblos son bendecidos por la bendición que llega a los hijos de Israel. La bendición que llega a los hijos de Israel tiene como propósito llevar la salvación a todas las naciones.

En el Salmo 80:3, 7, 19 está escrito:

“Restáuranos, oh Elohim, y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos… Oh Elohim de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos… Oh HaShem, Elohim de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro y seremos salvos.”

Si el rostro de HaShem resplandece sobre alguien, hay salvación. La palabra salvación tiene un sentido muy amplio: liberación, ayuda en problemas, apoyo en momentos difíciles, liberación de apuros, protección contra peligros, sanidad de enfermedades etc.

“’HaShem te bendiga y te guarde” – Hay una fuerte conexión entre la bendición y la protección. ¿Para qué sirve una bendición si no la puedes guardar, o si pierdes la capacidad de aprovecharla? La bendición y la protección son necesidades básicas de la creación. Necesitamos bendición y protección para poder existir y desarrollarnos.

Adam tenía la tarea de labrar y guardar el huerto del Edén, con otras palabras, tenía que bendecirlo y protegerlo. Son dos funciones básicas de una administración correcta, no solamente producir, sino también guardar. No solamente guardar, sino también extender.

Una congregación que solamente está enfocada hacia el crecimiento sin guardar las almas de los que han sido cosechadas no será estable. Una congregación que sólo sirve para la auto conservación sin expansión está condenada a muerte. Ambas cosas son necesarias para que una congregación sea viva y sana

Los mismos principios se pueden encontrar en otros textos de la Escritura, como está escrito en Efesios 5:29

“Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta (bendición) y lo cuida (protección), así como también el Mesías a la congregación.”

En el Salmo 84:11 está escrito:

“Porque sol (bendición) y escudo (protección) es HaShem Elohim; gracia y gloria da HaShem; nada bueno niega a los que andan en integridad.”

Dos principios básicos para el éxito son: bendición y protección. Un tercer principio básico es: dirección. Si recibes bendición y protección y luego te desvías, ¿para qué te sirve? También necesitas dirección, consejo, para saber cómo hacer las cosas, necesitas mandamientos para cumplir para no desviarte del camino.

Según Rashí, la bendición de la cual se habla en Birkat Kohanim se refiere a los bienes materiales y cuando HaShem alza su rostro significa que subyuga su ira.

“Y yo los bendeciré” – Esto significa que cuando esta bendición es pronunciada por los sacerdotes, HaShem va a bendecir al pueblo incondicionalmente.

Quinta aliyá, 7:1-41

7:1    “Y sucedió que el día en que Moshé terminó de levantar el tabernáculo, lo ungió y lo consagró con todos sus muebles; también ungió y consagró el altar y todos sus utensilios.” – Este pasaje debería estar después de Levítico 8:11, si hubiera sido escrito según un orden sucesivo. Es presentado aquí con motivo de los servicios de los hijos de Leví, porque las carretas ofrecidas por los jefes, fueron entregadas a los hijos de Leví para ayudarles en el trabajo de transporte. Sin embargo, los hijos de Kehat no tuvieron ayuda con carretas para llevar las cosas del mishkán, porque tenían que llevar las cosas sagradas sobre sus hombros. De allí aprendemos que el cuerpo humano tiene un nivel de santidad superior a las cosas materiales.

7:5    “Acepta de ellos estas cosas, para que sean usadas en el servicio de la tienda de reunión, y las darás a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio.” – El Eterno no recibe cualquier tipo de ofrenda. No era seguro que estas ofrendas pudieran ser aceptadas, por eso el Eterno tiene que dar una palabra específica que muestra que sí son ofrendas aceptadas.

¿Se puede recibir el diezmo del trabajo de una prostituta? ¿O de un trabajo negro? ¿Se puede aceptar ofrendas de una persona que tiene un negocio sucio? ¿Se puede aceptar ofrendas de personas que engañan al Estado no pagando tributos según las leyes del país? ¿Son aceptadas todas las ofrendas? Si HaShem no acepta todas las ofrendas, ¿debemos hacer lo mismo en nuestras congregaciones?

En Deuteronomio 23:18 está escrito:

“No traerás la paga de una ramera ni el sueldo de un perro a la casa de HaShem tu Elohim para cualquier ofrenda votiva, porque los dos son abominación para HaShem tu Elohim.”

7:9    “Pero a los hijos de Kehat no les dio nada, porque su ministerio consistía en llevar sobre sus hombros los objetos sagrados.” – Esto nos enseña que la carga sube conforme al aumento de la santidad.

7:10 “Y los jefes presentaron la ofrenda de dedicación del altar el día que fue ungido; los jefes presentaron su ofrenda ante el altar.” – Los líderes siempre tienen que dar más que los demás. Un jefe tiene que sacrificar más que el pueblo. Las piedras preciosas del pectoral de juicio venían de los líderes. Para ser un líder hay que estar dispuesto a sufrir más, sacrificar más, orar más, velar más, dar más dinero, entregar más de lo que uno tiene y dar más de sí y privarse de beneficios que los demás podrán disfrutar.

En este capítulo hay una repetición que tiende a aburrir al lector. ¿Por qué HaShem especifica la ofrenda de cada uno, siendo que están ofreciendo lo mismo todos?  ¿No hubiera sido mejor mencionar sólo al primero y luego decir que los demás tenían ofrendas iguales? La razón por la que la ofrenda de cada uno es mencionada con el mismo entusiasmo es porque todos tienen la misma importancia. El último en la fila recibe el mismo honor que el primero. La actitud del Eterno hacia el que ofrenda no cambia. No se cansa de recibir uno tras otro, día tras día. Su alma no es como el alma de los hombres, que fácilmente se acostumbra y no da la misma atención en todo momento a lo que necesita atención cuando hay una repetición constante.

Una persona que ha pasado por escasez tiene mayor gratitud en el momento de recibir algo que una persona que siempre ha tenido todo en abundancia. El que siempre ha tenido todo lo que ha querido no valora las cosas como la que no lo ha tenido.

La gratitud por la comida debe ser la misma todos los días. No debemos dar nada por sentado. No podemos exigir nada. No es un derecho poder comer bien todos los días, es una gracia divina. Si comes la misma comida dos veces o dos días, ¿tienes la misma gratitud que la primera vez que la comiste?

HaShem no se cansó de las ofrendas de los jefes, y consideró a cada uno por igual, mencionando sus regalos, detalladamente, escribiéndolas en la Torá para toda la eternidad, para mostrar a todo el mundo por todos los siglos, cuánto él apreciaba a cada uno de estos jefes y sus ofrendas, porque habían sido dadas con corazones dedicados a él. Ese es el motivo por el cual están mencionados todos, sin abreviaciones.

Así que, al leer este texto, por favor no saltemos sobre palabras, porque ¡estaríamos menospreciando algo que nuestro Padre honra! 

Sexta aliyá, 7:42-71

7:48  “El séptimo día se presentó Elishamá, hijo de Amihud, jefe de los hijos de Efrayim.” – Esto nos enseña que no dejaron de venir con estas ofrendas en shabat.

El jefe de la tribu de Yehudá dio su ofrenda en el primer día, cf. v. 12, y el jefe de la tribu de Efrayim en el séptimo día. Si comparamos los días con los meses podemos sacar la conclusión de que Yehudá tendría una atención especial en el primer mes, y Efrayim en el séptimo mes. Mashiaj visitó al pueblo judío de una manera muy especial en Pesaj al llegar a ser él mismo el sacrificio del primer mes. En relación con la segunda venida del Mesías, Efrayim, que es la cabeza de las diez tribus perdidas, volverá a casa, y recibirá una atención muy especial. El hijo menor habrá vuelto a casa y por eso habrá fiesta, cf. Lucas 15:11-32.

Este texto también nos enseña que hace falta una dedicación diaria al Eterno. En la fiesta de Januká se lee el texto de Números 7:1 – 8:4 como recuerdo de la dedicación del altar. Cada día debemos dedicarnos al Eterno. Hacemos un sacrificio de nosotros mismo todas las mañanas en la oración.

7:49  “ Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal.” – La fuente y el tazón de plata representan nuestro dinero. La harina y el aceite representan nuestro trabajo.

7:50  “un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso” – El recipiente de oro representa nuestros bienes materiales que más valoramos. El incienso representa nuestro conocimiento y nuestras oraciones y alabanzas.

7:51  “un novillo, un carnero y un cordero de un año, como ofrenda de ascensión” – El novillo representa nuestro cuerpo, el carnero representa nuestra alma y el cordero representa nuestro espíritu.

7:52  “un macho cabrío como ofrenda por el pecado” – El macho cabrío representa nuestro yetser hará, la naturaleza maligna. Todo esto entregamos a HaShem todos los días como un sacrificio agradable delante de su trono.

7:66 “El décimo día se presentó Ajiezer, hijo de Amishadai, jefe de los hijos de Dan.” – Dan significa “él juzga”. Aquí tenemos una relación entre el día 10 y el juicio. El Cordero fue designado el día 10 de Aviv para ser sacrificado, en ese día el juicio cayó sobre él y el final fue predeterminado. El día 10 del séptimo mes es el gran día del juicio, Yom Kipur, cuando el pecado es condenado para siempre y la justicia eterna es establecida en toda la creación.

Séptima aliyá,  7:72-89

7:89 “Y al entrar Moshé en la tienda de reunión para hablar con Él, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y Él le habló.” – Moshé tenía entrada libre al lugar santísimo. Ese es el lugar de encuentro, en lo más íntimo de nuestro ser. En la dedicación diaria debemos entrar en el lugar santísimo en el mishkán celestial, por medio de Yeshúa el Mesías, para estar a solas con nuestro amado Papá, y escuchar palabras de sabiduría.

Mashiaj en esta parashá

4:27, 28, 33 El sumo sacerdote y sus hijos son los que dan las órdenes en el tabernáculo – El Mesías es el que manda en la Casa del Eterno.

4:30, 35, 39, 43, 47 Los levitas entraron en el ministerio a los 30 años – Yeshúa empezó su ministerio público a los 30 años.

5:21, 22, 27 “tu muslo caerá” – El muslo de Mashíaj fue dañado antes de su muerte, para quitar esta maldición de la que se arrepienta de este pecado de adulterio.

5:24 “Después hará que la mujer beba el agua de amargura que trae maldición, para que el agua que trae maldición entre a ella para causar amargura.” – El Mesías bebió la copa de maldición que el Padre le dio, para liberarnos de la maldición del pecado, cf. Juan 18:11.

6:10 “El octavo día” – El día cuando Mashiaj fue resucitado (el día después del séptimo día de la semana, 7+1=8).

7:10, 84, 88 El altar primero fue ungido y luego se sacrificó sobre él – Yeshúa fue ungido para ser sacrificado.

7:12 Yehudá, la tribu de Mashiaj, fue el primero en presentar su ofrenda. El sacrificio del Mesías fue el primero, luego los demás.

7:66 ver arriba.

En esta parashá se encuentran los mandamientos 362 – 379 de los 613:

362.    Precepto de mandar fuera del campamento de la Shejiná [Presencia Divina] a la persona ritualmente impura, Números 5:2.

363.    Prohibición de que una persona que está ritualmente impura entre a cualquier parte del santuario, Números 5:3.

364.    Precepto de confesar los pecados, Números 5:6-7.

365.    Precepto de la mujer sospechosa de adulterio [sotá], Números 5:12, 15.

366.    Prohibición de poner aceite en la ofrenda de la mujer sospechosa de adulterio [sotá], Números 5:15.

367.    Prohibición de poner incienso en la ofrenda de la mujer sospechosa de adulterio [sotá], Números 5:15.

368.    Prohibición de que un nazareo [nazir] tome vino o cualquier bebida derivada del vino, Números 6:3.

369.    Prohibición para un nazareo de comer uvas frescas, Números 6:3.

370.    Prohibición para un nazareo de comer uvas secas, Números 6:3.

371.    Prohibición para un nazareo de comer semilla de uvas, Números 6:4.

372.    Prohibición para un nazareo de comer la piel de uvas, Números 6:4.

373.    Prohibición para un nazareo de rasurarse cualquier parte del cuerpo mientras sea nazareo, Números 6:4.

374.    Precepto para un nazareo de dejarse crecer el cabello mientras sea nazareo, Números 6:5.

375.    Prohibición para un nazareo de entrar adonde se encuentra un cadáver, Números 6:6.

376.    Prohibición para un nazareo de impurificarse con un cadáver o con cualquier otra fuente de impureza, Números 6:7.

377.    Precepto para un nazareo de rasurarse y traer su ofrenda después de su período de nazareato, Números 6:13.

378.    Precepto para los kohanim de bendecir todos los días, Números 6:23.

379.    Precepto de porta el Arca sobre el hombro, Números 7:9.

Strong H7847 śâṭâh, saw-taw’, A primitive root; to deviate from duty: – decline, go aside, turn.

Sotá 4a; 31b.

Sotá 3a; 5a.

Sotá 28a.

Strong H5139 nâzîyr nâzir, naw-zeer’, naw-zeer’, From H5144; separate, that is, consecrated (as prince, a Nazirite); hence (figuratively from the latter) an unpruned vine (like an unshorn Nazirite). (The translation, Nazarite, is by a false alliteration with Nazareth.): – Nazarite [by a false alliteration with Nazareth], separate (-d), vine undressed.

Strong H5144 nâzar, naw-zar’, A primitive root; to hold aloof, that is, (intransitively) abstain (from food and drink, from impurity, and even from divine worship (that is, apostatize)); specifically to set apart (to sacred purposes), that is, devote: – consecrate, separate (-ing, self).

Strong H5145 nezer nêzer, neh’-zer, nay’-zer, From H5144; properly something set apart, that is, (abstractly) dedication (of a priest or Nazirite); hence (concretely) unshorn locks; also (by implication) a chaplet (especially of royalty): – consecration, crown, hair, separation.

Nazir 19a; Taanit 11a.

Parashá 34 BeMidbar

כ״א באייר ה׳תשע״ד (May 21, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 34 BeMidbar

Números 1:1 – 4:20

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 1:1-19
  2. 1:20-54
  3. 2:1-34
  4. 3:1-13
  5. 3:14-39
  6. 3:40-51
  7. 4:1-20
  8. Maftir: 4:17-20

Haftará: Oseas 1:10 – 2:20 (2:1-22 versión hebrea)

Los Escritos Apostólicos: Juan 1:1 – 2:25

BeMidbar

significa “en la estepa de” o “en el desierto de”.

Comentarios

Primera aliyá, 1:1-19

1:1    “HaShem habló a Moshé en el desierto de Sinái, en la tienda de reunión, el primer día del segundo mes, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “desierto” es “midbar” que significa “estepa”, “desierto”, “conversación”, y viene de la raíz “davar”  que significa “hablar”, “conversar”.

La palabra “midbar” no significa “desierto” en el sentido literal de la palabra castellana, que denota “un terreno muy seco, generalmente lleno de arena y con muy poca o ninguna vegetación”,  sino más bien algo como una estepa, que es una “llanura extensa sin árboles y con la vegetación adaptada a la sequedad”. Un midbar es un lugar inhabitado con pocos árboles donde hay pasto para los animales. Esto explica porque los hijos de Israel podían tener tantos animales consigo cuando salieron de Egipto que podían sobrevivir en el “desierto”. La Torá no dice que los animales comieron el maná en el desierto. Así que tenía que haber habido pastos para ellos durante los 40 años en el midbar, cf. Números 32:1. Un midbar, por lo tanto, es un lugar donde hay pastos para los animales.

Las cuevas que se pueden encontrar en el midbar son lugares adecuados para guardar los rebaños durante la noche. Un pastor normalmente pasaba la noche en el campo juntamente con sus ovejas. Si tenía acceso a una cueva, metió las ovejas dentro y se puso en la entrada para guardarlas de todo peligro de la noche. De esta manera el pastor mismo se convirtió en una puerta para las ovejas. De allí viene la expresión: “Yo soy la puerta”, como está escrito en Juan 10:1-18:

“En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. Pero el que entra por la puerta, es el pastor de las ovejas. A éste le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera. Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. Yeshúa les habló por medio de esta alegoría, pero ellos no entendieron qué era lo que les decía. Entonces Yeshúa les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. Pero el que es un asalariado y no un pastor, que no es el dueño de las ovejas, ve venir al lobo, y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa. El huye porque sólo trabaja por el pago y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen, de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas. Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor. Por eso el Padre me ama, porque yo doy mi vida para tomarla de nuevo. Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad. Tengo autoridad para darla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre. ”

Un pastor es la puerta de sus ovejas. Si alguien desea pastar una oveja que no es de su cuidado, tendrá que pasar por la puerta, que es el pastor. Si no tiene el visto bueno del pastor para ayudarle en su tarea, no tendrá el derecho de meterse con sus ovejas. Esto nos enseña que si alguien intenta dirigir las ovejas de otros pastores, necesita el visto bueno de ellos, porque son responsables del desarrollo de las ovejas que están bajo su cuidado. Sólo los ladrones no pasan por la puerta. Ellos intentan sacar beneficio propio de las ovejas de otros sin el visto bueno de los pastores.

Yeshúa es el pastor de las ovejas de Israel, como está escrito en Ezequiel 34:23:

“Entonces pondré sobre ellas un solo pastor que las apacentará, mi siervo David; él las apacentará y será su pastor.”

En Ezequiel 37:24 está escrito:

“Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; andarán en mis ordenanzas y guardarán mis estatutos y los cumplirán.”

Yeshúa es la puerta de las ovejas de Israel. El que no pasa por Yeshúa HaMashiaj no tiene el derecho de enseñar a las ovejas de Israel que el Padre le ha dado. Esto nos enseña que no podemos permitir que maestros que no son de Yeshúa enseñen en nuestras congregaciones.

También implica que ninguno de nuestros líderes puede apropiarse de las ovejas y decir que le pertenecen a él o que él tenga discípulos. Todas las ovejas pertenecen al Pastor superior y todos son discípulos de él. No hay dos o tres textos en los Escritos Apostólicos que muestran que un discípulo de Yeshúa puede hacer discípulos para sí mismo. Por esto, no llamamos a nuestros líderes rabinos, porque sólo Yeshúa tiene el derecho de ser rabino y tener sus discípulos, cf. Mateo 23:8. Nosotros no tenemos el derecho de tener discípulos nuestros. Cuando hacemos discípulos de todas las naciones, no los hacemos discípulos nuestros, sino de nuestro Rabino Yeshúa HaMashiaj ben David. Él ha recibido todo el poder del Padre para regir sobre todos los seres vivos en el cielo y en la tierra, cf. Mateo 28:18-20. La señal de los falsos maestros es que arrastran tras ellos a los discípulos de Yeshúa, como está escrito en Hechos 20:29-30:

“Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán el rebaño, y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos.”

Como el midbar se encuentra fuera de la ciudad, constituye un lugar adecuado para hablar en privado, sin tener que correr el riesgo de ser oído por los demás. Por lo tanto, este lugar, donde se puede hablar a solas, llegó a ser llamado midbar, que literalmente significa “conversación”. El midbar es el lugar donde se puede hablar a solas de cosas íntimas sin ser molestado por otros, como está escrito en Oseas 2:14:

“Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto, y le hablaré al corazón.”

¿Por qué HaShem llevó a Israel al midbar? Para hablar personalmente con su novia, entrar en el pacto matrimonial con ella allí y entregarle la ketuvá, la Escritura. La Torá no fue entregada en la tierra de algún hombre, sino en la tierra de nadie, para mostrar que no solamente pertenece al pueblo de Israel, sino que fue dada a todos los hombres de la tierra.

Cuando estés pasando por un desierto, no lo veas como una cosa negativa, sino como una posibilidad de poder acercarte a HaShem y recibir palabras e instrucciones de tu Padre que te ama y te cuida por medio de los lugares desérticos donde aprendes a depender de él y no de tu propia capacidad.

“el primer día del segundo mes, en el segundo año” – El tabernáculo fue erigido el primer día del primer mes del segundo año, cf. Éxodo 40:2. Un mes más tarde HaShem habla con Moshé las palabras que aparecen en este texto. Según Gur Aryé, después de vivir 30 días en un lugar, uno es considerado como un residente permanente. Ahora la presencia divina había habitado en el mishkán durante un mes y era el momento de contar a los hijos de Israel de nuevo y establecer la ascendencia pura de las familias israelitas, de tal modo que la shejiná pudiera permanecer en su medio.

1:2    “Haz un censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por sus casas paternas, según el número de nombres, todo varón, por sus cabezas” – Esta fue la cuarta vez cuando los hijos de Israel fueron contados, según la Torá. La primera vez fue cuando los hijos de Israel bajaron a Egipto, cf. Éxodo 1:5. La segunda vez fue cuando salieron de Egipto, cf. Éxodo 12:37. La tercera vez fue en el desierto antes de la construcción del tabernáculo, cf. Éxodo 30:11-16; 38:25-26. Ahora HaShem ordena que sean contados una vez más. Según Rashí, Él se deleita en los hijos de Israel de tal manera que le gusta contarlos vez tras vez.

En Rosh Jódesh, el primer día del mes, la luna nueva, HaShem ordenó que se hiciera este censo. Según Números 10:11, en el día 20 del mismo mes tenían que partir del lugar donde estaban. Así que tenían menos de 20 días para contar todos los varones de 20 a 60 años. En menos de tres semanas habían terminado todo el trabajo del conteo. Además, según Números 9:11, los que no habían podido sacrificar el Pesaj durante el primer mes, lo podían hacer el día 14 del segundo mes. Este segundo Pesaj es llamado “pesaj shení”, “el segundo pesaj”. Por lo tanto, es posible que habían terminado todo el censo antes del día 14 del segundo mes. Esto nos enseña acerca de su inmediata obediencia y la eficacia impresionante que tenían los líderes para organizar al pueblo. No había flojera en el desierto, sino disciplina y orden.

Cada jefe tenía que esforzarse tremendamente para contar los miembros de su tribu. Supongamos que tenían que hacer el conteo en 10 días. Entonces Najshón, el jefe de la tribu de Yehudá, tenía que contar casi 7,500 personas por día para llegar a los 74,600 que comprendía su tribu. En Israel no hay lugar para la pereza. La ociosidad es abono para el pecado.

“por sus cabezas” – en el hebreo se encuentra la palabra “legulguelotam” que viene la misma raíz que Gólgota, el lugar de la muerte de Mashíaj Yeshúa. Esto nos enseña que solamente los que estén conectados con la muerte del Mesías, serán finalmente contados dentro de Israel, cf. Hechos 3:23.

1:3    “de veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, tú y Aharón los contaréis por sus ejércitos.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “guerra” es “tsavá” que significa “ejército”. Esta palabra no implica solamente que podían salir a hacer guerra, sino que estaban organizados como un ejército. La misma palabra se usa para las estrellas que son llamadas el “ejército del cielo”, cf. Génesis 2:1; Deuteronomio 4:19. Los levitas también son organizados como “tsavá”, cf. 4:23, y ellos no salieron a la guerra. Esto nos enseña que tsavá tiene que ver más con orden y disciplina que con la guerra. Una disciplina militar regía dentro del pueblo de Israel en el desierto, como está escrito en Éxodo 12:41 y 51:

“Y sucedió que al cabo de los cuatrocientos treinta años, en aquel mismo día, todos los ejércitos de HaShem salieron de la tierra de Egipto… Y sucedió que aquel mismo día, HaShem sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.”

El orden y la disciplina son conceptos fundamentales para que el pueblo de Israel pueda funcionar adecuadamente y seguir adelante. Este libro de Bamidbar nos enseña la importancia de tener un rígido control de las personas y la economía de nuestras congregaciones para poder funcionar correctamente. El desorden y la anarquía vienen del pecado. HaShem es un Elohim de orden, como está escrito en 1 Corintios 14:33, 40:

“porque Elohim no es de confusión, sino de paz, como en todas las congregaciones de los santos… Pero que todo se haga decentemente y con orden.”

En Israel solamente son contados los disciplinados. Los que no están dispuestos a someterse a la disciplina de HaShem, su Torá y sus líderes, no son aptos para ser contados. HaShem no cuenta con los indisciplinados.

También aprendemos de este texto que solamente los que están listos para salir a la guerra son contados dentro de Israel, cuyo nombre significa “el que lucha junto con Elohim”. Sólo el que está dispuesto a luchar para vencer es contado dentro de Israel, como está escrito en Revelación 2:7b, 11b, 17b, 26-28; 3:5, 12, 21:

“Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim… El vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda… Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe… Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, LE DARÉ AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES; Y LAS REGIRÁ CON VARA DE HIERRO, COMO LOS VASOS DEL ALFARERO SON HECHOS PEDAZOS, como yo también he recibido autoridad de mi Padre; y le daré el lucero de la mañana… Así el vencedor será vestido de vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida, y reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles… Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Elohim, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Elohim, y el nombre de la ciudad de mi Elohim, la nueva Yerushalayim, que desciende del cielo de mi Elohim, y mi nombre nuevo… Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Aquí vemos la importancia que la lucha tiene para un Israelita. Solamente los que luchan pueden ser vencedores. La lucha es parte de Israel. HaShem sólo cuenta con los que están dispuestos a disciplinarse y a luchar contra todo enemigo que se opone contra Él, su Torá y su Mashíaj.

1:4    “Con vosotros estará además, un hombre de cada tribu, cada uno jefe de su casa paterna.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “jefe” es “rosh”, que significa “cabeza”. La cabeza está por encima del resto del cuerpo. Tiene una función de dar órdenes. Tiene control sobre todo el cuerpo. Los líderes son puestos por encima del pueblo para dirigir, como está escrito en Mateo 24:45-47:

“¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente a quien su señor puso sobre los de su casa para que les diera la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así. De cierto os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.”

La idea de que todos son iguales es un error y atenta contra la creación y contra el Creador. Hay una gran diferencia entre valor y posición. Es muy importante entender esta diferencia. Todas las personas tienen el mismo valor. Cada uno es muy valioso. El valor de la vida humana no depende de la capacidad de la persona, sino de haber sido creada a imagen y semejanza de Elohim, por muy deteriorada que haya podido llegar a ser esa imagen. HaShem mostró con la muerte de Yeshúa cuánto vale una persona.

Sin embargo, una persona que tiene una posición alta merece más respeto por su posición. Es un doble honor. Debe recibir honor como ser humano, que se da a todo el mundo, y honor por su función, porque esa función refleja la autoridad de HaShem.

1:5    “Estos son los nombres de los hombres que estarán con vosotros: de Reuvén, Elitsur, hijo de Shedeur” – Aquí vemos como los jefes son designados por nombre para que todo el pueblo sepa quiénes son los que han sido destinados para liderar. Sólo hubo un jefe para cada tribu. No puede haber dos jefes en una administración adecuada. Un cuerpo con dos cabezas está enfermo. Todo el mundo tenía que saber quién era su jefe. ¿Quién es tu jefe?

Hacemos los nombramientos y las imposiciones de manos en público para instalar a los líderes, para que el pueblo vea quiénes son los que mandan en aquellas áreas que hayan sido designadas para cada uno.

1:10  “de los hijos de Yosef: de Efrayim, Elishamá, hijo de Amihud, y de Menashé, Gamliel, hijo de Pedatsur” – Elishama era el abuelo de Yehoshúa (Josué), según 1 Crónicas 7:26.

Segunda aliyá, 1:20-54

1:20  “De los hijos de Reuvén, primogénito de Israel, fueron contados por su registro genealógico, por sus familias, por sus casas paternas, según el número de nombres, por sus cabezas, todo varón de veinte años arriba, todo el que podía salir al ejercito” – Reuvén aparece primero en la lista, como si fuera primogénito, aunque había perdido su primogenitura, según 1 Crónicas 5:1. Su arrepentimiento le devolvió el derecho de ser nombrado primero en las listas de las genealogías.

La mayoría de edad civil empieza a los 20 años. La mayoría de edad moral empieza a los 13 años para varones y 12 años para mujeres.

1:23 “los enumerados de la tribu de Shimón fueron cincuenta y nueve mil trescientos.” – La tribu de Shimón perdió el 63 % de su población en el censo que se hizo 38 años después, cf. Números 26. Esto fue debido a la plaga que vino por causa del pecado con las madianitas, a consecuencia del mal ejemplo de uno de los jefes, cf. Números 25:6-14. Esto nos enseña acerca de la importancia del impacto del ejemplo de un jefe, un líder. Por su pecado llegó una gran plaga sobre toda la tribu, por haber seguido su ejemplo. El poder del ejemplo es fuerte, especialmente en los líderes.

1:51  “Y cuando el tabernáculo haya de ser trasladado, los levitas lo desarmarán; y cuando el tabernáculo acampe, los levitas lo armarán. Pero el extraño que se acerque, morirá.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como extraño es “zar” que significa “extranjero”, “extraño”, “profano”, “bastardo”. Esto nos enseña que a partir del pecado de adulterio espiritual con el becerro de oro, los hijos de Israel fueron considerados como ilegítimos, excepto los levitas, porque ellos no se habían contaminado con ese pecado.

1:52  “Y acamparán los hijos de Israel, cada uno en su campamento, y cada uno junto a su bandera, según sus ejércitos.” – La bandera de cada tribu representa una identidad. Cada persona se identificaba con su bandera, y cada uno tenía que relacionarse con su bandera. Había que acampar frente a la bandera y alrededor de ella. Así las banderas estaban en medio del campamento de cada tribu. Cada bandera tenía un mensaje que se relacionaba con algo particular de cada tribu. Según el Targúm Yonatán, las banderas fueron hechas de seda, con diferentes colores que correspondían a las doce piedras del pectoral del juicio del Kohen HaGadol, el Gran Sacerdote.

Dentro de la identidad general que uno tenga con todo el pueblo, es bueno tener también una identidad tribal. Una tribu constituye una agrupación limitada dentro de la nación, y es más grande que una familia. Podríamos comparar las tribus con las diferentes congregaciones o movimientos mesiánicas y netsaritas que somos. Este texto nos enseña que es importante que cada miembro del Israel mesiánico tenga una identidad con su propia organización o congregación. Cada uno debe ser parte de una congregación, donde se identifica y donde se siente en casa, entre personas que puede llamar “los suyos”, como está escrito en Hechos 4:23:

“Cuando quedaron en libertad, fueron a los suyos y les contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.”

¿Tienes algún grupo de personas o una congregación que consideras el tuyo, donde están los tuyos? Si no lo tienes, debes pedir a Padre que puedas incorporarte y formar parte de una agrupación espiritual que será tu identidad tribal dentro de la identidad general del pueblo de Israel. Es necesario ser parte de una congregación para poder funcionar correctamente como israelitas, como está escrito en Hebreos 10:25:

“no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros , y mucho más al ver que el día se acerca.”

Según el Midrash, estos fueron los colores y las ilustraciones de las banderas:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cómo podemos resolver la tensión que hay entre el individualismo y el colectivismo?

Una persona espiritualmente inmadura sólo piensa en sí misma. No ve más allá de su nariz. No tiene amor, porque el amor no busca lo suyo. Una persona espiritualmente inmadura sólo busca su propia felicidad y se relaciona con otros con el fin de satisfacer sus propios deseos. Busca contacto con otros, e incluso puede hacerse miembro de una congregación, con el fin de que sus propias necesidades sean cumplidas. Pueden ser necesidades de carácter espiritual, psicológico, físico o económico. Si uno sólo busca satisfacer sus propias necesidades en una congregación es un niño espiritual. Una persona que es espiritualmente madura busca también satisfacer las necesidades de todos los que le rodean porque ama a su prójimo como a sí mismo. Está dispuesto a sacrificar de sus propios derechos para llenar las necesidades de los demás.

El individualismo se manifiesta con el deseo de satisfacer el ego, pero no necesariamente como un aislamiento de los demás, sino relacionándose con el colectivo, pero siempre con el motivo egoísta de satisfacerse a sí mismo.

El comunismo se aprovechó de parte de un principio torásico para llevar a cabo su propia visión equivocada. Es el principio del predominio del colectivo sobre el individuo, donde el colectivo es más importante que el individuo y el individuo deja de buscar lo suyo con el fin de beneficiar el colectivo. Con este principio se fortaleció el movimiento comunista y llegó a tener mucho poder durante un tiempo. No porque la visión comunista haya sido correcta, sino porque la manera de llevar a cabo la visión se basó en parte en un principio divino.

Si una persona aprende a considerar el colectivo como más importante que ella misma, podrá llegar a formar, junto con otros que tienen el mismo pensamiento, un cuerpo tremendamente potente. El hecho de aprender a trabajar en un grupo es algo muy importante para el desarrollo del Reino. Este principio vemos en el libro de los Hechos de los apóstoles.

En esta Parashá encontramos el equilibrio perfecto entre el individuo y el colectivo, entre el individualismo y el colectivismo. Cada individuo fue contado, lo cual muestra que cada individuo cuenta y es muy importante y digno de ser tomado en cuenta. Pero el individuo se encuentra dentro de un colectivo más grande que es más importante que él. El individuo debe buscar el bien del colectivo y el colectivo debe buscar el bien del individuo. Para que Israel pueda seguir adelante como pueblo, los individuos tendrán que aprender a aportar al colectivo todo lo necesario para que se mantenga unido y vaya prosperando y el colectivo tiene que preocuparse pos los individuos que lo componen, como está escrito en Hechos 2:44-45:

“Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno.”

En Hechos 4:32-35 está escrito: “La congregación de los que creyeron era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo lo que poseía, sino que todas las cosas eran de propiedad común. Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Yeshúa, y abundante gracia había sobre todos ellos. No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían, traían el precio de lo vendido, y lo depositaban a los pies de los apóstoles, y se distribuía a cada uno según su necesidad.”

En 1 Corintios 14:12 está escrito:

“Así también vosotros, puesto que anheláis manifestaciones espirituales, procurad abundar en ellas para la edificación de la congregación.”

Vemos que las manifestaciones del Espíritu no son para la exaltación de una persona sino para que el colectivo, la congregación del Eterno, sea beneficiada. ¡Ay de aquel que busca los dones del Espíritu para su propia exaltación o para su enriquecimiento económico!

Necesitamos cultivar el pensamiento colectivista, sin perder la vista de los individuos. Yo me niego a mí mismo por causa del Reino colectivo, para que el Reino prospere por medio de mi aportación, y de esa manera yo también prospero, no porque busque lo mío, sino lo del Reino. De esta manera mi prosperidad dependerá de la prosperidad del Reino. En el Reino de los Cielos, nadie se hace rico a costa de los demás, sino todos nos hacemos ricos porque somos parte de un colectivo rico que ha aprendido a beneficiar a los individuos según la necesidad de cada uno.

Un líder tiene que buscar el bien de todos los que están debajo de él. Si él favorece un grupo reducido de su pueblo, no es un buen líder.

 Tercera aliyá, 2:1-34

 2:3    “Los que acampen al oriente, hacia la salida del sol, serán los de la bandera del campamento de Yehudá, según sus ejércitos. El jefe de los hijos de Yehudá, Najshón, hijo de Aminadav” – A Yehudá le tocó acamparse al oriente del tabernáculo, junto con Yisajar y Zvulún. El oriente es el lugar de donde sale el sol, enfrente de la entrada del mishkán. Yehudá fue la tribu predominante de las tres. Aquí vemos que hay una agrupación de tres tribus, y una de ellas es líder sobre las otras dos. El orden divino es tener un líder para cada agrupación. Había tres jefes sobre las tres tribus, pero uno de ellos estaba por encima de los otros dos. El mismo patrón de organización se encuentra en las otras agrupaciones.

En este capítulo la Torá destaca la importancia de los jefes, cf. v. 3, 5, 7, 10, 12, 14, 18, 20, 22, 25, 27, 29. Si no hay jefes en un pueblo, va a perecer.

2:10 “Al sur estará la bandera del campamento de Reuvén, según sus ejércitos. El jefe de los hijos de Reuvén, Elitsur, hijo de Shedeur” – A Reuvén le tocó acamparse en el sur, junto con Shimón y Gad.

2:18  “Al occidente estará la bandera del campamento de Efrayim, según sus ejércitos. El jefe de los hijos de Efrayim, Elishamá, hijo de Amihud” – A Efrayim le tocó acampar en el lado occidente, junto con Menashé y Binyamín.

2:25  “Al norte estará la bandera del campamento de Dan, según sus ejércitos. El jefe de los hijos de Dan, Ajiezer, hijo de Amishadai” – A Dan le tocó acamparse al lado norte, junto con Asher y Neftalí. A parte de contar cada tribu y la suma del pueblo entero, también hay un cómputo de los integrantes de cada uno de los cuatro campamentos con tres tribus en cada uno. Esto nos enseña acerca de la importancia de organizar, apuntar y tener orden en todas las cosas.

Yehudá, Reuvén, Efrayim y Dan corresponden a las cuatro caras de los seres angelicales que están junto al Trono, como está escrito en Ezequiel 1:10:

“Y la forma de sus caras era como la cara de un hombre; los cuatro tenían cara de león a la derecha y cara de toro a la izquierda, y los cuatro tenían cara de águila”

Hombre – Reuvén, cf. Génesis 29:32.

León (derecha) – Yehudá, cf. Génesis 49:9.

Buey (izquierda) – Efrayim, cf. Deuteronomio 33:16-17.

Águila – Dan “una serpiente con alas”, cf. Génesis 49:17.

Hay una semejanza entre el cielo y la tierra. Israel refleja lo celestial.

Cuarta aliyá, 3:1-13

3:9    “Darás, pues, los levitas a Aharón y a sus hijos; le son dedicados por completo de entre los hijos de Israel.” – Los levitas fueron dados por un lado a Aharón y sus hijos, los sacerdotes. Tenían que servir a los sacerdotes, cf. 3:6. Pero por el otro lado fueron dados al Eterno, cf. 3:12. El que se entrega al Eterno se entrega al liderazgo. Si uno dice que está entregado al Eterno y no se somete al liderazgo puesto por Él, está mintiendo.

3:12  “Mira, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los que abren el seno materno de entre los hijos de Israel. Los levitas, pues, serán míos.” – Los levitas representan a los primogénitos y fueron tomados en lugar de ellos. Desde el principio, los primogénitos fueron designados a ser sacerdotes. Pero por causa del becerro de oro perdieron el derecho de servir en el santuario. Como los levitas no participaron en ese pecado pudieron tomar el lugar de los primogénitos como ministros en el Mishkán.

3:13 “Porque mío es todo primogénito; el día en que herí a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, consagré para mí a todos los primogénitos en Israel, desde el hombre hasta el animal. Míos serán; yo soy HaShem.” – Los primogénitos pertenecen a HaShem de una manera especial a pesar de que ya no pueden servir en el templo como sacerdotes.

Quinta aliyá, 3:14-39

3:17  “Estos, pues, son los hijos de Leví por sus nombres: Gershón, Kehat y Merarí.” – De estos tres hijos de Leví nacieron tres familias grandes, tres clanes. Cada clan fue contado por separado y tenía un trabajo especificado en el mishkán (tabernáculo). El clan de Kehat fue el más elevado espiritualmente, y por eso podía llevar los objetos más sagrados. Moshé y Aharón descendían de Kehat.

Nombre del clan Texto Cantidad
Gershón Números 3:22   7,500
Kehat Números 3:28   8,600
Merari Números 3:34   6,200
SUMA    22,300

3:30 “el jefe de las casas paternas de las familias kehatitas era Elitsafán, hijo de Uziel.” – Este Elitsafán, que también fue llamado Eltsafán, fue el jefe del clan de los kehatitas. En Éxodo 6:18 están mencionados los cuatro hijos de Kehat, según el orden siguiente, Amram, Yitshar, Jevrón y Uziel. Es muy probable que ese fuera su orden de nacimiento. En Éxodo 6:21 está escrito que Yitshar, que fue el segundo hijo de Kehat, tuvo a Kóraj. Este Kóraj fue el que más adelante dirigió la rebeldía contra Moshé y Aharón. En Éxodo 6:22 está escrito que Uziel, que fue el cuarto hijo de Kehat, engendró a Mishael, Eltsafán y Sitrí. Yitshar fue el hermano mayor de Uziel. El hijo primogénito de Yitshar fue Kóraj. Uziel fue el hermano más pequeño. Su hijo Eltsafán llegó a ser el jefe de los hijos de Kehat. El hijo del hermano más pequeño recibió la posición más alta en el clan. Normalmente los mayores son los que dirigen a los menores, no al revés. Pero en este caso HaShem cambió el orden natural por un orden profético. Por esta razón surgió la envidia en el primo Kóraj que probablemente era mayor que Eltsafan, porque su padre era mayor que el padre de Eltsafán. Él quizás estaba pensado: “¿Por qué mi primo, que es más pequeño que yo, e hijo del hermano más pequeño de la familia, tiene que ser el jefe sobre nosotros?”

Las Escrituras nos enseñan como una actitud de envidia y rivalidad, que no fue corregida a tiempo, produjo esa rebeldía que luego llegó a dimensiones catastróficas, cuando la tierra abrió su boca y los tragó, cf. Números 16:32.

Por el otro lado, tenemos en las Escrituras dos ejemplos buenos de humildad, en Aharón y Menashé. Ellos no tuvieron envidia de sus hermanos menores que llegaron a tener una posición superior a la de ellos.

3:39 “Todos los enumerados de los levitas, que Moshé y Aharón contaron por sus familias por mandato de HaShem, todos los varones de un mes arriba, eran veintidós mil.” – Hay una diferencia de 300 varones entre la suma de las tres cantidades mencionadas de cada clan (ver tabla). Estos 300 son los primogénitos de los levitas, que por ser primogénitos tenían que servir en el santuario, y por lo tanto no podían representar a los otros primogénitos. Por eso quedaban 22,000 de los levitas que podrán sustituir a los primogénitos del resto de Israel, como está escrito en 3:41, 45:“Y tomarás a los levitas para mí, yo soy HaShem, en lugar de todos los primogénitos entre los hijos de Israel, y el ganado de los levitas en lugar de todos los primogénitos del ganado de los hijos de Israel… Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos entre los hijos de Israel, y el ganado de los levitas. Los levitas serán míos; yo soy HaShem.”

Sexta aliyá, 3:40-51

3:43  “y todos los primogénitos varones conforme al número de sus nombres de un mes arriba, los enumerados, eran veintidós mil doscientos setenta y tres.” – Como los levitas representaban a los primogénitos, tenía que haber una cantidad igual entre los levitas y los primogénitos. Los primogénitos de todo Israel, sin contar los primogénitos de los levitas, fueron 22,273. Como había 22,000 levitas que no eran primogénitos, había 273 primogénitos de los hijos de Israel que no tenían levitas quienes los reemplazaran. Por eso los 273 tenían que pagar un rescate de cinco shekels por cada uno y entregárselo al Gran Sacerdote Aharón y a sus hijos, cf. v. 48. Esto nos enseña que hay momentos cuando se puede dar dinero en lugar de un servicio que no se puede cumplir por una razón justificada. Los 273 primogénitos no podían servir en el santuario, pero podían sustituir su servicio con una paga monetaria.

Séptima aliyá,  4:1-20 

4:4    “Este será el servicio de los descendientes de Kehat en la tienda de reunión, con relación a las cosas más sagradas” – Los kehatitas fueron escogidos para llevar los objetos más sagrados sobre sus hombros.

4:6    “y colocarán sobre ella una cubierta de piel de marsopa, y extenderán encima un paño todo de azul, y luego colocarán sus varas.” – No sabemos qué animal fue el tajash, el animal que produjo la “piel de marsopa”, según la Biblia de las Américas, o “piel de tejones”, según Reina-Valera 1960. Según el Talmud este animal, que tenía un solo cuerno, existía solamente en la época de Moshé.

“un paño todo de azul” – El Arca fue el único objeto que se veía con color azul cuando fue trasladado. De esta manera se distinguía y así podía ser un guía para los hijos de Israel, como está escrito en Josué 3:3-4:

“y dieron órdenes al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto de HaShem vuestro Elohim y a los sacerdotes levitas llevándola, partiréis de vuestro lugar y la seguiréis. Sin embargo, dejaréis entre vosotros y ella una distancia de unos dos mil codos. No os acerquéis a ella para saber el camino por donde debéis ir, porque no habéis pasado antes por este camino.”

El arca simboliza a Mashíaj. Siempre va delante del pueblo. El arca pasó delante de los hijos de Israel por medio del río Yardén (Jordán), que representa la muerte y la resurrección. Esto nos enseña que el pueblo de Israel podrá atravesar la muerte y salir con vida por medio de Mashiaj Yeshúa que fue delante y abrió el camino.

4:13  “Quitarán entonces las cenizas del altar y extenderán sobre él un paño de púrpura.” – Según el Midrash, durante el transporte, el fuego del altar fue cubierto con una vasija de cobre para que no se apagara y no se propagara.

4:15 “Cuando Aharón y sus hijos hayan terminado de cubrir los objetos sagrados y todos los utensilios del santuario, cuando el campamento esté para trasladarse, vendrán después los hijos de Kehat para transportarlos, pero que no toquen los objetos sagrados pues morirían. Estas son las cosas que transportarán los hijos de Kehat en la tienda de reunión.” – Si Uza hubiera leído bien la Torá no habría tocado el arca y podría seguir con vida, como está escrito en 2 Samuel 6:6-7:

“Pero cuando llegaron a la era de Najón, Uza extendió la mano hacia el arca de Elohim, y la sostuvo porque los bueyes casi la volcaron. Y se encendió la ira de HaShem contra Uza, y Elohim lo hirió allí por su irreverencia; y allí murió junto al arca de Elohim.”

El censo de los levitas en Números 26:62 nos muestra que hubo un aumento de sólo 700 levitas en 38 años. La tribu de Menashé había aumentado el 64 %. ¿No podía haber hecho lo mismo Leví? ¿Será que muchos de los levitas murieron en el servicio?

4:16 “Pero la responsabilidad de Elazar, hijo del sacerdote Aharón, será el aceite para el alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda continua de cereal y el aceite para ungir. Tendrá la responsabilidad de todo el tabernáculo y de todo lo que en él hay, con el santuario y sus enseres.” – Elazar, hijo de Aharón, tenía el cargo de supervisor, administrador general, del trabajo de los demás hijos de Kehat y los objetos más sagrados del tabernáculo. La responsabilidad para supervisar la carga de los descendientes de Guershón y Merarí, caía sobre Itamar, cf, 4:28, 33. Según el Talmud de Yerushalayim, Elazar llevaba el aceite para el alumbrado en su mano derecha y el incienso en su mano izquierda, harina para el diario sacrificio en un recipiente suspendido de su brazo y un pequeño frasco de aceite para la unción en su cinto durante todo el caminar en el midbar. Estos objetos pesaban mucho.

4:19  “Esto haréis con ellos para que vivan y no perezcan cuando se acerquen al lugar santísimo: Aharón y sus hijos vendrán y señalarán a cada uno de ellos su trabajo y su carga” – Los levitas no podían ver los objetos más sagrados, pero los sacerdotes sí, porque estaban en un nivel de santidad superior.

Mashiaj en esta Parashá

1:2    “por sus cabezas” – Sólo los que están conectados con Gólgota, el lugar de la muerte de Yeshúa, son contados dentro de Israel.

2:3    Yehudá está acampado en la parte oriental, donde sale el sol, enfrente de la entrada del santuario. El Mesías viene de la tribu de Yehudá. Él es llamado “el sol de la justicia” en Malaquías 4:2 (en el texto hebreo es el 3:20). Él entrará en el templo desde el oriente cuando venga por segunda vez.

2:9    Yehudá partirá primero. El Mesías va delante.

3:12-13 “los que abren el seno materno” – Yeshúa abrió el seno materno de Miryam, cf. Lucas 2:22ss, y por ser primogénito pertenece a HaShem de una manera especial.

3:47  Hubo un precio de rescate por cabeza (heb. “lagulgolet” – la misma raíz que Gólgota). Hay un precio de rescate para cada persona, pagado en Gólgota, con la muerte del Mesías Yeshúa.

4:3    “de treinta años arriba” – Yeshúa empezó su ministerio público a los 30 años, cf. Lucas 3:23.

4:5    El velo de separación, que simboliza el cuerpo de Mashiaj, cf. Hebreos 10:20, fue lo primero que se quitó cuando el campamento iba a trasladarse de un lado a otro. La muerte de Yeshúa ha hecho que Israel pueda avanzar de un nivel espiritual inferior a otro superior.

4:16  Elazar, que simboliza el ministerio celestial de Malki Tsedek, es el encargado de las cosas más sagradas del santuario. Así Yeshúa está encargado de las cosas más sagradas en el tabernáculo celestial.

En esta Parashá no se encuentra ninguno de los 613 mandamientos.

Strong H4057 midbâr, mid-bawr’, From H1696 in the sense of driving; a pasture (that is, open field, whither cattle are driven); by implication a desert; also speech (including its organs): – desert, south, speech, wilderness.

Strong H1696 dâbar, daw-bar’, A primitive root; perhaps properly to arrange; but used figuratively (of words) to speak; rarely (in a destructive sense) to subdue: – answer, appoint, bid, command, commune, declare, destroy, give, name, promise, pronounce, rehearse, say, speak, be spokesman, subdue, talk, teach, tell, think, use [entreaties], utter, X well, X work.

Diccionario básico de la lengua española, Editorial Santillana.

Diccionario básico de la lengua española, Editorial Santillana.

R. Yehudá Loewe ben Betzalel (1525-1609), más conocido como el Maharal de Praga.

Strong H1538 gûlgôleth, gul-go’-leth, By reduplication from H1556; a skull (as round); by implication a head (in enumeration of persons): – head, every man, poll, skull.

Strong H6635 tsâbâ’ tsebâ’âh, tsaw-baw’, tseb-aw-aw’, From H6633; a mass of persons (or figurative things), especially regularly organized for war (an army); by implication a campaign, literally or figuratively (specifically hardship, worship): – appointed time, (+) army, (+) battle, company, host, service, soldiers, waiting upon, war (-fare).

Strong H7218 rô’sh, roshe, From an unused root apparently meaning to shake; the head (as most easily shaken), whether literally or figuratively (in many applications, of place, time, rank, etc.): – band, beginning, captain, chapiter, chief (-est place, man, things), company, end, X every [man], excellent, first, forefront, ([be-]) head, height, (on) high (-est part, [priest]), X lead, X poor, principal, ruler, sum, top.

Strong H2114 zûr, zoor, A primitive root; to turn aside (especially for lodging); hence to be a foreigner, strange, profane; specifically (active participle) to commit adultery: – (come from) another (man, place), fanner, go away, (e-) strange (-r, thing, woman).

Bamidbar Rabá 2:6.

Shabat 28b.

Bamidbar Rabá 1:17.

Shabat 10:3.

Parashá 33 BeJukotai

י״א באייר ה׳תשע״ד (May 11, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 33 BeJukotai

Levítico 26:3 – 27:34

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 

Aliyás de la Torá:

  1. 26:3-5
  2. 26:6-9
  3. 26:10-46
  4. 27:1-15
  5. 27:16-21
  6. 27:22-28
  7. 27:29-34
  8. Maftir: 27:32-34

Haftará: Jeremías 16:19 – 17:14

Los Escritos Apostólicos: Mateo 27:1 – 28:20

BeJukotai

Significa “en mis estatutos”.

Comentarios

Primera aliyá, 26:3-5

26:3  “Si andáis en mis estatutos y guardáis mis mandamientos para ponerlos por obra” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mis estatutos” es “jukotai”. Como hemos dicho antes, un mandamiento que es denominado “juk” es un tipo de mandamientos que no tiene una explicación lógica y entendible a primea vista. Este es el tipo de mandamientos más difícil para el hombre, porque no solamente tiene que esforzarse para cumplirlo, sino también tiene que librar una batalla en su mente a la hora de obedecerlo. Como no entiende bien la razón por la que tiene que cumplir ese tipo de mandamientos, la mente natural tiende a revelarse y despreciar el juk, cf. v. 15, 43. Por esta razón, la mente que no ha sido transformada por la Torá no ayuda al hombre a poner por obra los mandamientos de carácter juk. El juk es el mandamiento que más eleva al hombre espiritualmente, porque crea en el hombre una obediencia sin lógica, sin que la mente le apoye y así le obliga a subir a un nivel espiritual más alto. La obediencia al juk tiene que ver con una relación de Padre-hijo. El hijo no entiende por qué el padre le ordena algo, pero obedece simplemente porque el padre lo ha dicho, no porque haya una explicación del por qué tiene que hacer esto o aquello. Nuestra obediencia al mandamiento juk crea una relación de obediencia en un nivel más profundo en espíritu y en amor. Aunque no entendamos, obedecemos, simplemente porque Papá nos lo ha dicho. Por lo tanto el juk nos eleva por encima de lo natural, de lo lógico, de lo que es obvio, según el razonamiento humano, y nos lleva a una altura espiritual de relación y de revelación profundas con nuestro Padre celestial. Los mandamientos de carácter juk están íntimamente ligados al Mesías. Por eso son tan importantes.

Además de tener que enfrentar la resistencia para cumplir el mandamiento juk en nuestro cuerpo y en nuestra mente, recibimos también los ataques de los enemigos de la Torá. Como ellos no pueden entender la razón por la que fueron dados estos estatutos, se burlan de nosotros y de nuestro Padre que nos dio la Torá para ser cumplida.

Así que, la tentación principal que tenemos es que dejemos de cumplir los mandamientos de carácter juk. Esta es la razón por la que este texto primero menciona este tipo de mandamientos. Si andamos en los juks de HaShem y guardamos el resto de sus mandamientos poniéndolos por obra, no solamente estudiándolos o hablando de ellos o pensando en cumplirlos, sino verdaderamente transformándolos a una convivencia diaria en nuestras vidas, ENTONCES recibiremos todas las bendiciones que están involucradas en el pacto.

Este versículo empieza con una de las palabras más importantes de las Escrituras: “si” condicional, en hebreo “im”. Esta palabra pone al hombre en una posición de autoridad para elegir. Con la entrega de la Torá el hombre ya no es un esclavo, es libre. Tiene la libertad para elegir entre la bendición y la maldición. Tiene el poder en su boca y en sus manos para escoger entre la vida y la muerte. Esta autoridad fue dada al pueblo de Israel por medio del pacto en Sinai.

Esto nos enseña que cada uno de nosotros tiene la capacidad en nuestras bocas y en nuestras manos para cambiar el rumbo de nuestras vidas. Pero ese poder no lo tenemos en nosotros mismos, sino que HaShem nos lo ha dado. Por medio de la entrega de su Torá y los pactos a Israel, hemos recibido la autoridad para dirigir nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos. Y por medio del Mesías, los gentiles podrán entrar en Israel y obtener los mismos privilegios. Nosotros podemos elegir cómo queremos que sea nuestro futuro.

Es posible que nuestra situación pueda ser miserable por las maldiciones que nos hayan alcanzado por nuestros propios pecados, los pecados de nuestros padres y de nuestra nación. Pero HaShem nos ha dado el poder para cambiar el futuro de nuestras vidas y de nuestra nación. ¿Cómo se manifiesta ese poder? Por medio de una sola palabra: “im”. Si obedecemos los estatutos y el resto de los mandamientos, entonces nuestro futuro y el futuro de nuestra nación será cambiado. Tanto la obediencia como la desobediencia de un individuo puede cambiar el rumbo de una nación entera. Tú tienes en tu mano el poder para cambiar esta nación. ¿Cómo? Por medio de tu obediencia a los mandamientos. ¿Quieres cambiar tu vida para bien? Obedece los mandamientos que te aplican. ¿Quieres cambiar esta nación? Pon los juks por obra. Si todos los demás pecan, tú no tienes que pecar por eso. Si todos los demás quebrantan la Torá, tú no tienes que quebrantar la Torá por eso. Tú puedes ir en contra de la corriente y ser diferente, ser santo, ser luz y sal. Este es tu llamado. Si quieres ser obediente, HaShem te ayudará a ser fiel en medio de una generación perversa y maligna. El poder está en tu boca y en tus manos, ¡úsalo!

La palabra hebrea “im” empieza con la primera letra del alfabeto hebreo, la alef. La última letra de la sección de las bendiciones, en el versículo 13, es la última letra del alfabeto hebreo, la tav. Así que en estos versículos hay un resumen de todo el mensaje de las Escrituras desde el principio hasta el fin, desde la alef hasta la tav. ¿Cuál es el mensaje? Si eres fiel serás bendecido en todo sentido. La obediencia es la que trae bendiciones en nuestras vidas. La desobediencia trae maldiciones sobre la vida personal, familiar y nacional. ¿Quieres ser bendecido con riquezas, paz y la presencia de HaShem, según las promesas de estor versículos? ¿Cómo puedes lograrlo? No es por medio del estudio de la Torá. Tampoco es por medio de la oración sin cesar. Ni es por medio de dar dinero a los

pobres o a la obra de HaShem. No es por medio de la alabanza u otros sacrificios. Es por medio de la obediencia. La obediencia es mejor que los sacrificios, como está escrito en 1 Samuel 15:22:

“Y Shmuel dijo: ¿Se complace HaShem tanto en ofrendas de ascensión y sacrificios como en la obediencia a la voz de HaShem? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros.”

La obediencia a la Torá de Moshé es el camino a la bendición. La obediencia a los mandamientos que se encuentran en Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio es el camino a la prosperidad, como está escrito en Josué 1:7-8:

“Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la Torá que Moshé mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas. Este rollo de la Torá no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.”

Alguno dirá: “Es imposible cumplir todos los mandamientos.” “HaShem no dio la Torá para que fuera cumplida porque el hombre no es capaz de hacerlo.”

Entonces surge una pregunta: ¿Por qué el Padre celestial dio una Torá al hombre que le es imposible cumplir? ¿No dice la misma Torá que el mandamiento no es demasiado difícil?, como está escrito en Deuteronomio 30:11-16:

“Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance. No está en el cielo, para que digas: “¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?” Ni está más allá del mar, para que digas: “¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?” Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes. Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal; pues te ordeno hoy amar a HaShem tu Elohim, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que HaShem tu Elohim te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla.”

Si fuera imposible cumplir la Torá, ¿cómo es posible que David dice de sí mismo que era justo?, como está escrito en 2 Samuel 22:21-25:

“HaShem me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la pureza de mis manos me ha recompensado. Porque he guardado los caminos de HaShem, y no me he apartado impíamente de mi Elohim. Pues todas sus ordenanzas estaban delante de mí, y en cuanto a sus estatutos, no me aparté de ellos. También fui íntegro para con Él, y me guardé de mi iniquidad. Por tanto HaShem me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a mi pureza delante de sus ojos.”

Si fuera imposible cumplir la Torá, ¿cómo es posible que los padres de Yojanán haMatbil podían hacerlo?, como está escrito en Lucas 1:6:

“Ambos eran justos delante de Elohim, y se conducían intachablemente en todos los mandamientos y preceptos del Señor.”

Otro dirá: “La Torá es sólo para el pueblo judío, no para los gentiles”.

Si fuera así, entonces no habría pecadores entre los gentiles. Como el pecado es la infracción de la Torá, si no hay Torá no hay pecado, cf. 1 Juan 3:4; 1 Corintios 15:56; 1 Timoteo 1:8-11. Si la Torá no es para los gentiles, tampoco hay pecado entre los gentiles y si no hay pecado entre los gentiles, los gentiles no necesitan ser salvos y ¡el Mesías murió en vano por ellos!

26:4  “yo os daré vuestras lluvias en su tiempo, y la tierra dará sus productos, y los árboles del campo darán su fruto.” – El primer resultado de la obediencia es que habrá lluvias desde el cielo en su tiempo. La lluvia en la tierra de Israel es muy importante. Si no hay lluvia no hay alimentos, y si no hay alimentos hay hambre y muerte. Así que la bendición de la lluvia es fundamental para la vida en la tierra de Israel.

Aquí habla de la lluvia en su tiempo. Las lluvias principales en Israel caen en el otoño y en la primavera. En los meses Tishrí y Jeshván viene la lluvia temprana y alrededor del mes de Nisán viene la lluvia tardía. La lluvia temprana es la más fuerte y prepara la tierra para la siembra. La lluvia tardía es menos fuerte pero más importante, porque ayuda a la cosecha a madurar correctamente. Estas dos lluvias son las principales en la tierra de HaShem, como está escrito en Deuteronomio 11:14:

“Él dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite.”

En Joel 2:23 está escrito:

“Hijos de Tsión, regocijaos y alegraos en HaShem vuestro Elohim; porque Él os ha dado la lluvia temprana justa, y ha hecho descender para vosotros la lluvia, la lluvia temprana y la tardía como en el principio.”

En Jacobo 5:7 está escrito:

“Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.”

Segunda aliyá, 26:6-9

 26:6  “Daré también paz en la tierra, para que durmáis sin que nadie os atemorice. Asimismo eliminaré bestias dañinas de vuestra tierra, y no pasará espada por vuestra tierra.” – La seguridad, cf. v. 5, y la paz son resultados de la obediencia a los mandamientos. Donde no hay obediencia a los mandamientos no hay seguridad ni paz, como está escrito en 1 Tesalonicenses 5:3:

“Cuando estén diciendo: Paz y seguridad, entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente, como dolores de parto a una mujer que está encinta, y no escaparán.”

No son los acuerdos políticos de paz y seguridad que traen la paz y la seguridad al mundo, sino la obediencia a los mandamientos que están escritos en la Torá de Moshé, primeramente del pueblo judío, pero también para el pueblo gentil.

26:9  “Me volveré hacia vosotros y os haré fecundos y os multiplicaré y estableceré mi pacto con vosotros.” – Según Rashí, aquí se habla del nuevo pacto que HaShem establecería y que nunca podrá ser quebrantado, como está escrito en Jeremías 31:31-34:

“He aquí, vienen días–declara HaShem– en que haré con la casa de Israel y con la casa de Yehudá un nuevo pacto, no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos–declara HaShem; porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días–declara HaShem–. Pondré mi Torá dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo. Y no tendrán que enseñar más cada uno a su prójimo y cada cual a su hermano, diciendo: “Conoce a HaShem”, porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande–declara HaShem– pues perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.”

Tercera aliyá, 26:10-46 

26:11 “Pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os aborrecerá.” – La morada se refiere al templo, porque el tabernáculo ya estaba entre ellos. También es una alusión al cuerpo del Mesías Yeshúa, que es la morada de HaShem, como está escrito en Juan 1:14:

“Y la Palabra fue hecha carne, y puso su morada entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.”

En tercer lugar es una referencia a la nueva Yerushalayim que descenderá sobre la tierra después del reinado mesiánico, como está escrito en Revelación 21:1-4:

“Y vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existe. Y vi la ciudad santa, la nueva Yerushalayim, que descendía del cielo, de Elohim, preparada como una novia ataviada para su esposo. Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: He aquí, el tabernáculo de Elohim está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Elohim mismo estará entre ellos. Él enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado.”

“y mi alma no os aborrecerá” – El aborrecimiento del alma de HaShem implica la expulsión de la tierra.

26:12 “Andaré entre vosotros y seré vuestro Elohim, y vosotros seréis mi pueblo.” – Esta es la mayor bendición que existe, tener la presencia de Elohim en medio de nosotros. Este texto nos enseña que la presencia de Elohim se manifiesta como un resultado a la obediencia a los mandamientos.

Como la presencia de Yeshúa HaMashíaj es la expresión del Padre entre los hombres, cuando Él caminó entre los hombres, HaShem caminaba entre los hombres, en su Agente, como está escrito en Isaías 7:14:

“Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Immanuel.”

En Mateo 1:22-23 está escrito:

“Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: HE AQUÍ, LA VIRGEN CONCEBIRÁ Y DARÁ A LUZ UN HIJO, Y LE PONDRÁN POR NOMBRE IMMANUEL, que traducido significa: ELOHIM CON NOSOTROS.”

En Juan 14:9b-11 está escrito:

“El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí es el que hace las obras. Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; y si no, creed por las obras mismas.”

26:14-15 “Pero si no me escucháis y no hacéis todos estos mandamientos si despreciáis mis estatutos (jukotai) y si aborrece vuestra alma mis ordenanzas para no cumplir todos mis mandamientos, para quebrantar mi pacto” – Este texto habla de las consecuencias de la desobediencia al pacto. Como hay un pacto entre HaShem e Israel, hay condiciones y consecuencias para la convivencia entre ambos. La condición para poder permanecer en el pacto y obtener los beneficios del pacto es la obediencia a los mandamientos. Las consecuencias de la obediencia son las bendiciones y las consecuencias de la desobediencia son las maldiciones.

En total hay 49 calamidades en este capítulo que son siete veces siete. El mismo texto nos invita a hacer siete subdivisiones donde se puede encontrar siete calamidades en cada uno, en los versículos 16-17; 19-20; 22; 25-26; 29-31; 32-33 y 36-39.

Según un Midrash, citado por Rashí, en los versículos 14-15 se pueden encontrar siete pasos de apostasía, que causan que cada vez haya siete correcciones. Los siete pasos son:

1.      No me escucháis – No estudiar la Torá.

2.      No hacéis todos estos mandamientos – No obedecer los mandamientos.

3.      Despreciáis mis estatutos – Despreciar a los que obedecen.

4.      Vuestra alma aborrece mis ordenanzas – Odiar a los estudiosos de la Torá.

5.      A fin de no cumplir – Intentar de hacer que otros no cumplan la Torá.

6.      Todos mis mandamientos – Negar que los mandamientos fueron dados por Elohim.

7.      Quebrantar mi pacto – Negar la existencia de Elohim.

26:16 “yo, por mi parte, os haré esto: Pondré sobre vosotros terror súbito, consunción y fiebre que consuman los ojos y hagan languidecer el alma.” – Según Rashí, la consunción es una enfermedad que consume la carne después de haberla hinchado.

26:18 “Y si aun con todas estas cosas no me obedecéis, entonces os castigaré siete veces por vuestros pecados.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “castigaré” es “yasar”, que significa “corregir”, “disciplinar”, “sufrir”. Este texto nos enseña que HaShem manda estos sufrimientos con el fin de producir teshuvá, arrepentimiento, en el pueblo para que le obedezca. Es el mismo propósito que cuando un padre corrige a su hijo para que aprenda a comportarse correctamente, como está escrito en Hebreos 11:5-11:

“Habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige: HIJO MÍO, NO TENGAS EN POCO LA DISCIPLINA DEL SEÑOR, NI TE DESANIMES AL SER REPRENDIDO POR ÉL; PORQUE EL SEÑOR AL QUE AMA, DISCIPLINA, Y AZOTA A TODO EL QUE RECIBE POR HIJO. Es para vuestra corrección que sufrís; Elohim os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Pero si estáis sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces sois hijos ilegítimos y no hijos verdaderos. Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero Él nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad. Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, les da después fruto apacible de justicia.”

El propósito de HaShem para enviar las maldiciones, que vienen como consecuencias de la desobediencia, es corregir la conducta del pueblo.

“entonces os castigaré siete veces por vuestros pecados” – Como hubo siete pecados de apostasía, hay siete correcciones tormentosas.

26:23 “Y si con estas cosas no os enmendáis ante mí, sino que procedéis con hostilidad contra mí” – La misma palabra “yasar”, que aparece en el versículo 18 aparece también en este versículo. Aquí fue traducida en LBLA como “os enmendáis” y en RV como “fuereis corregidos”. La misma palabra también aparece en el versículo 28. Esto nos enseña que el propósito de estas maldiciones no es tanto castigar, condenar o rechazar a los desobedientes del pueblo de HaShem, sino corregirlos para que se vuelvan de sus malos caminos a su Padre celestial y obedezcan la Torá.

26:24 “entonces yo procederé con hostilidad contra vosotros; y yo mismo os heriré siete veces por vuestros pecados.” – El Padre celestial va aumentando la severidad de la corrección cada vez más si el pueblo se obstina a pecar. Esto es un ejemplo para aquellos padres que tienen hijos rebeldes. Si la rebeldía no es corregida en el hijo, hay que ir aumentando las medidas de corrección hasta que haya una humillación en el hijo. Cuanto más temprano se haga esto en el hijo, más fácil es domar su rebeldía. Así como HaShem educa a sus hijos, así nosotros educamos a nuestros hijos.

26:25a “Y traeré sobre vosotros una espada que ejecutará venganza a causa del pacto” – Todos estos desastres han venido sobre los hijos de Israel precisamente por causa del pacto que hay. Ser privilegiado implica también tener una mayor responsabilidad. Del que ha recibido mucho, más se le demandará, como está escrito en Romanos 2:9-11:

“Habrá tribulación y angustia para toda alma humana que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego; pero gloria y honor y paz para todo el que hace lo bueno, al judío primeramente, y también al griego. Porque en Elohim no hay acepción de personas.”

26:28 “entonces yo procederé con hostilidad airada contra vosotros, y yo mismo os castigaré siete veces por vuestros pecados.” – La expresión “siete veces” aparece cuatro veces en este capítulo. Podríamos multiplicar siete por las cuatro y llegar al resultado 28. Esto nos puede dar una pista de que el pueblo de Israel, o parte de él, tendría que sufrir el exilio bajo la opresión de las naciones durante 28 siglos. La primera invasión que trajo la deportación de las dos tribus y media, Reuvén, Gad y la media tribu de Menashé, ocurrió en el año 733-732 a.e.c. Fue hecha por el rey de Asiria Tilgat-Pilneser, cf. 1 Crónicas 5:26. De esto aprendemos que el pueblo de Israel ha estado sufriendo por causa del exilio durante 28 siglos desde entonces hasta ahora.

26:31 “También dejaré en ruinas vuestras ciudades, desolaré vuestros santuarios y no oleré vuestros suaves aromas.” – Aquí habla de la destrucción de los dos templos y de todo tipo de lugares sagrados, sinagogas y casas de estudio. El concepto de la destrucción del templo no aparece por primera vez en los Profetas, sino aquí en la Torá de Moshé, como una pequeña semilla, cf. Oseas 8:1; Miqueas 3:12; Isaías 64:10-11; Jeremías 26:18; 30:18; Daniel 9:26. Los profetas no introducen cosas nuevas, sino desarrollan las cosas que ya están en la Torá de Moshé, algunas de ellas escondidas.

26:33 “A vosotros, sin embargo, os esparciré entre las naciones y desenvainaré la espada en pos de vosotros, y vuestra tierra será asolada y vuestras ciudades quedarán en ruinas.” – Aquí es anunciado el exilio del pueblo. El exilio es un resultado de la desobediencia a los mandamientos, especialmente los mandamientos de los años sabáticos y la idolatría. Si el judaísmo tradicional hubiera sido aceptable para HaShem entonces el exilio hubiera terminado hace mucho tiempo.

26:40-41 “Si confiesan su iniquidad y la iniquidad de sus antepasados, por las infidelidades que cometieron contra mí, y también porque procedieron con hostilidad contra mí (yo también procedía con hostilidad contra ellos para llevarlos a la tierra de sus enemigos), o si su corazón incircunciso se humilla, y reconocen sus iniquidades” – Para que haya una restauración total del pueblo de Israel, es necesario arrepentirse y confesar, no solamente los pecados personales, sino también los pecados cometidos por los antepasados, como está escrito en Daniel 9:1-19:

“En el año primero de Dareyavesh, hijo de Ahashverosh, descendiente de los medos, que fue constituido rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra de HaShem que fue revelada al profeta Yirmeyahu, debían cumplirse las desolaciones de Yerushalayim: setenta años. Volví mi rostro a Elohim el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza. Y oré a HaShem mi Elohim e hice confesión y dije: Ay, Señor, el Elohim grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia para los que le aman y guardan sus mandamientos, hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho lo malo, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos escuchado a tus siervos los profetas que hablaron en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra. Tuya es la justicia, oh Señor, y nuestra la vergüenza en el rostro, como sucede hoy a los hombres de Yehudá, a los habitantes de Yerushalayim y a todo Israel, a los que están cerca y a los que están lejos en todos los países adonde los has echado, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti. Oh HaShem, nuestra es la vergüenza del rostro, y de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. Al Señor nuestro Elohim pertenece la compasión y el perdón, porque nos hemos rebelado contra El, y no hemos obedecido la voz de HaShem nuestro Elohim para andar en sus enseñanzas, que El puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas. Ciertamente todo Israel ha transgredido tu Torá y se ha apartado, sin querer obedecer tu voz; por eso ha sido derramada sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la Torá de Moshé, siervo de Elohim, porque hemos pecado contra Él. Y Él ha confirmado las palabras que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros gran calamidad, pues nunca se ha hecho debajo del cielo nada como lo que se ha hecho contra Yerushalayim. Como está escrito en la Torá de Moshé, toda esta calamidad ha venido sobre nosotros, pero no hemos buscado el favor de HaShem nuestro Elohim, apartándonos de nuestra iniquidad y prestando atención a tu verdad. Por tanto, HaShem ha estado guardando esta calamidad y la ha traído sobre nosotros; porque HaShem nuestro Elohim es justo en todas las obras que ha hecho, pero nosotros no hemos obedecido su voz. Y ahora, Señor Elohim nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te has hecho un nombre, como hoy se ve, hemos pecado, hemos sido malos. Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de tu ciudad, Yerushalayim, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados y de las iniquidades de nuestros padres, Yerushalayim y tu pueblo son el oprobio de todos los que nos rodean. Y ahora, Elohim nuestro, escucha la oración de tu siervo y sus súplicas, y haz resplandecer tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor de ti mismo, oh Señor. Inclina tu oído, Elohim mío, y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras desolaciones y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre; pues no es por nuestros propios méritos que presentamos nuestras súplicas delante de ti, sino por tu gran compasión. ¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes, por amor de ti mismo, Elohim mío! Porque tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.”

El profeta Daniel había leído en el libro del profeta Yirmeyahu que el exilio babilónico tenía que durar 70 años. Por eso se aferró a esta promesa de Levítico 26:40-45 y confesó sus propios pecados y los de sus padres y su pueblo. Lo mismo hizo Nejemyá, según está escrito en Nehemías 1:5-6:

“Y dije: Te ruego, oh HaShem, Elohim del cielo, el grande y temible Elohim, que guarda el pacto y la misericordia para con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos, que estén atentos tus oídos y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que yo hago ahora delante de ti día y noche por los hijos de Israel tus siervos, confesando los pecados que los hijos de Israel hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.”

Si los hombres justos de esa generación, que pudieron generar el regreso y la restauración del 10% de los judíos del exilio babilónico, necesitaban hacer este tipo de confesiones, ¿cuánto más necesitamos confesar nuestros pecados y los pecados de nuestros padres en esta última generación para que venga la redención que finalmente hará que todos los hijos de Israel vuelvan a la tierra de nuestros padres?

“o si su corazón incircunciso se humilla, y reconocen sus iniquidades” – Por primera vez aparece aquí el concepto de un corazón incircunciso. El contexto nos muestra que un corazón incircunciso es un corazón de una persona que no está viviendo en el pacto en obediencia. También indica que es un corazón altivo que no se ha humillado. La incircuncisión también implica insensibilidad a los impulsos divinos para no poder devolver el amor recibido. Además aprendemos que un corazón incircunciso es uno que no quiere obedecer la Torá. Un corazón circunciso por lo tanto es un corazón de una persona que vive en el pacto en obediencia, es un corazón humilde que se somete, es un corazón sensible a los impulsos que vienen del Espíritu y devuelve el amor recibido y es un corazón dispuesto a obedecer la Torá.

26:42 “entonces yo me acordaré de mi pacto con Yaakov, me acordaré también de mi pacto con Yitsjak y de mi pacto con Avraham, y me acordaré de la tierra.” – El pacto con los tres patriarcas es la base para que HaShem actúe con sus descendientes.

26:44 “Sin embargo, a pesar de esto, cuando estén en la tierra de sus enemigos no los desecharé ni los aborreceré tanto como para destruirlos, quebrantando mi pacto con ellos, porque yo soy HaShem su Elohim” – Aquí vemos que el pacto que ha sido hecho con los padres no puede ser quebrantado por HaShem por muy desobedientes que sean los hijos de Israel. Aunque muchos de ellos hayan quebrantado su pacto, Él ha sido fiel y no quebrantará el pacto.

26:45 “sino que por ellos me acordaré del pacto con sus antepasados, que yo saqué de la tierra de Egipto a la vista de las naciones, para ser su Elohim. Yo soy HaShem.” – Cuando los hijos de Israel están en las tierras de sus enemigos HaShem promete acordarse del pacto que fue hecho con sus antepasados cuando salieron de Egipto.

Este texto nos enseña que todas estas calamidades tenían que venir sobre los hijos de Israel por causa de su desobediencia a los mandamientos. Estas fueron las condiciones y consecuencias estipuladas en el contrato entre HaShem y el pueblo. Pero el contrato no termina allí. Hay una cláusula que habla de restauración después de todas las correcciones. Esta cláusula es también parte de las promesas del pacto. HaShem ha cumplido su parte del pacto en expulsar a los hijos de Israel de la tierra por su desobediencia, y Él cumplirá también su parte del pacto que dice que los va a restaurar de nuevo. En Deuteronomio 30 hay más detalles de cómo será esta restauración, como está escrito en los versículos 1-10:

“Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que puesto delante de ti, y tú las recuerdes en todas las naciones adonde HaShem tu Elohim te haya desterrado, y vuelvas a HaShem tu Elohim, tú y tus hijos, y le obedezcas con todo tu corazón y con toda tu alma conforme a todo lo que yo te ordeno hoy, entonces HaShem tu Elohim te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y te recogerá de nuevo de entre todos los pueblos adonde HaShem tu Elohim te haya dispersado. Si tus desterrados están en los confines de la tierra, de allí HaShem tu Elohim te recogerá y de allí te hará volver. Y HaShem tu Elohim te llevará a la tierra que tus padres poseyeron, y tú la poseerás; y Él te prosperará y te multiplicará más que a tus padres. Además, HaShem tu Elohim circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames a HaShem tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas. HaShem tu Elohim pondrá todas estas maldiciones sobre los enemigos y sobre los aborrecedores que te persiguieron. Y tú volverás a escuchar la voz de HaShem, y guardarás todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. Entonces HaShem tu Elohim te hará prosperar abundantemente en toda la obra de tu mano, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu ganado y en el producto de tu tierra, pues HaShem de nuevo se deleitará en ti para bien, tal como se deleitó en tus padres, si obedeces a la voz de HaShem tu Elohim, guardando sus mandamientos y sus estatutos que están escritos en este libro de la ley, y si te vuelves a HaShem tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma.”

Si HaShem cumplió la primera parte del pacto ¿quebrantará la última parte de él? ¡De ninguna manera!

Así que, los que enseñan que el pacto entre HaShem e Israel haya sido abolido o pasado a la historia o sustituido por el nuevo pacto en la sangre de Yeshúa, no conocen la fidelidad de Aquel que promete y cumple. Él ha cumplido todo lo que ha prometido hasta ahora, y cumplirá el resto también. ¡Amén ve-amén!

Si los hijos de Israel recibieron estas maldiciones por tener una actitud de desprecio contra los mandamientos de la Torá de Moshé, ¿cómo creen los que reclaman las bendiciones de las Escrituras en el nombre del Mesías que van a ser bendecidos si siguen con su actitud de desprecio contra los 613 mandamientos? ¡No hay bendición sin obediencia a los mandamientos! El Mesías no vino para liberarnos de la Torá, sino de la maldición de la Torá, como está escrito en Gálatas 3:13:

“El Mesías nos redimió de la maldición de la Torá, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: maldito todo el que cuelga de un madero)”

La maldición de la Torá es la que cae sobre cada persona que desobedece los mandamientos de la Torá. Para que el Mesías pudiera liberar al hombre de la maldición que está dictada en la Torá sobre los que son desobedientes, él tenía que tomar nuestra maldición que nos correspondía por causa de nuestra desobediencia. Pero la cosa no termina allí. Para que la bendición pudiera venir sobre nosotros era necesario cambiar nuestro corazón para que fuera obediente a los mandamientos. Y así, cuando nos arrepentimos de la desobediencia somos liberados de las maldiciones de la Torá y podremos recibir las bendiciones de la Torá por medio de nuestra obediencia que el Mesías ha generado en nuestro interior, como está escrito en Romanos 1:5:

“por medio de quien hemos recibido la gracia y el apostolado para promover la obediencia a la fe (bíblica, hebrea, judía), entre todos los gentiles, por amor a su nombre”

En Romanos 6:17-18 está escrito:

“Pero gracias a Elohim, que aunque erais esclavos del pecado, os hicisteis obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza (Torá) a la que fuisteis entregados; y habiendo sido libertados del pecado (de la infracción de la Torá), os habéis hecho siervos de la justicia (expresada en los mandamientos).”

En Ezequiel 36:26-27 está escrito:

“Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Pondré dentro de vosotros mi espíritu y haré que andéis en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.”

En Romanos 16:25-27 está escrito:

“Y a aquel que es poderoso para afirmaros conforme a mi buena nueva y a la predicación de Yeshúa el Mesías, según la revelación del misterio que ha sido mantenido en secreto durante siglos sin fin, pero que ahora ha sido manifestado, y por las Escrituras de los profetas, conforme al mandamiento del Elohim eterno, se ha dado a conocer a todas las naciones para guiarlas a la obediencia de la fe, al único y sabio Elohim, por medio de Yeshúa el Mesías, sea la gloria para siempre. Amén.”

Cuarta aliyá, 27:1-15

27:2  “Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando un hombre pronuncia un voto sobre una evaluación de almas a HaShem.” – Después del capítulo largo que habla de todas las calamidades que sobrevendrán sobre los hijos de Israel por causa del desprecio contra los mandamientos ahora vienen unas instrucciones sobre votos. Cuando los hijos de Israel estén en situaciones de mucha angustia, varios de ellos querrán hacer votos de entrega a HaShem. Es más fácil ser devoto al Eterno estando en problemas que cuando las cosas van bien. El hombre tiende a olvidarse de HaShem cuando su estómago está lleno. Pero cuando está enfermo y pobre clama al cielo y hace promesas. Este capítulo regula ciertos tipos de promesas que una persona pueda hacer en ciertos momentos de su vida, desde votos para entregar dinero que representa el valor de una persona, hasta votos para entregar casas.

En lugar de entregar el alma, que es inmaterial, se puede entregar un dinero, que representa el valor de esa alma. Pero, como hemos dicho anteriormente, el valor del alma de una persona es demasiado alto para poder ser redimida para que nunca vea la muerte, cf. Salmo 49:7-8. Por lo tanto, aquí se trata de un precio simbólico que la Torá pone sobre el alma de una persona. Si alguien quiere donar su vida al templo, podrá hacerlo representativamente en forma de dinero. Un Midrash dice: “Si donaras el valor de una persona, lo consideraré como si la hubieras sacrificado”.

27:3-4 “Si tu valuación es de varón de veinte hasta sesenta años, entonces tu valuación será de cincuenta siclos de plata, según el siclo del santuario. O si es de una mujer, tu valuación será de treinta siclos.” – El valor que aquí es presentado no tiene que ver con el precio de una persona si se hubiera presentado en la venta de esclavos, sino con un precio fijo que estipula la Torá según el sexo y la edad. Tampoco se debe entender como si ciertas personas tuvieran más valor que otras, o como si el hombre tuviera más valor que la mujer, porque todos tienen el mismo valor delante de HaShem.

Para que una persona pueda dar dinero en representación de su alma, tendrá que hacerlo según su capacidad para producir bienes materiales. Los que tienen más fuerzas físicas tienen más posibilidad de producir riquezas por medio de su trabajo físico. Así que el varón que tiene entre 20 y 60 años tiene que pagar más que cualquier otro, porque en esa edad tiene su máxima capacidad para producir dinero mediante su trabajo físico. Una mujer con la misma edad normalmente no tiene la misma capacidad física, y por lo tanto la Torá no exige tanto de ella, para que no se sienta inferior al hombre si no puede llegar al mismo nivel de producción. La Torá acepta las ofrendas según la capacidad de cada uno, como está escrito en 2 Corintios 8:12:

“Porque si hay buena voluntad, se acepta según lo que se tiene, no según lo que no se tiene.”

Este texto también nos enseña que en cuanto a la evaluación del alma, el pobre no es visto como inferior al rico, sino todos los que tienen cierta edad y sexo están evaluados por igual. Sin embargo, si alguien es pobre y desea entregar un dinero conforme a la evaluación de su alma, puede hacerlo con menos dinero, según el sacerdote lo estipule, y en ese caso le es contado delante de HaShem como si hubiera puesto todo el precio, cf. v. 8.

Según Rambam, todo el dinero donado a HaShem en concepto de valores de las personas, fue utilizado para las reparaciones del templo.

27:5  “Si es una persona de cinco hasta veinte años, entonces tu valuación será de veinte siclos para un varón y de diez siclos para una mujer.” – Un niño de cinco años no puede pronunciar un voto para pagar dinero en el templo según la valuación de su alma. Esta valuación es para un adulto que desea dar dinero por el alma de un niño o de una niña que son menores de edad. Lo mismo sucede con los niños de un mes hasta cinco años.

Edad del grupo Hombres Mujeres
1 mes – 5 años 5 shekel 3 shekel
5 – 20 años 20 shekel 10 shekel
20 – 60 años 50 shekel 30 shekel
60 años o más 15 shekel 10 shekel

Si una alma puede ser sustituida con dinero Yiftaj hubiera podido dar dinero en lugar de su hija, cuando se equivocó al hacer una promesa errónea delante de HaShem, cf. Jueces 11. Por no conocer bien la Torá destruyó una vida humana en vano. Los sabios discuten si él debiese haber sido obligado o no a entregar el valor equivalente a su hija. Como hizo una promesa contraria a la Torá, podía considerarse nula sin que se requiera el pago del valor de ella.

27:12 “y el sacerdote lo valuará como bueno o como malo; como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.” – Este texto nos enseña que el libro de Vayikrá, Levítico, fue escrito, en primer lugar, a los sacerdotes. Por esto, este libro ha recibido también el nombre de “Torat Kohanim”, “la Torá de los sacerdotes”.

Quinta aliyá, 27:16-21

27:21 “y cuando quede libre en el jubileo, el campo será consagrado a HaShem, como campo dedicado; será para el sacerdote como posesión suya.” – Las cosas consagradas a HaShem son entregadas al templo o a los sacerdotes.

Sexta aliyá, 27:22-28

27:28 “Sin embargo, cualquier cosa dedicada que alguno separe para HaShem de lo que posee, sea hombre o animal, o campos de su propiedad, no se venderá ni redimirá. Toda cosa dedicada es santísima a HaShem.” – HaShem valora muchísimo las cosas y las personas que le son dedicadas si vienen de un corazón devoto. Por esto son elevadas al nivel más alto de santidad y sólo pueden ser utilizadas por los sacerdotes, cf. 1 Samuel 1:24-28.

Séptima aliyá, 27:29-34

27:30 “Todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es de HaShem; es cosa consagrada a HaShem.” – Esta es la primera vez que se menciona la entrega del diezmo como un mandamiento directo. Sin embargo, el diezmo es un principio que viene desde el inicio de la creación, cuando el hombre no podía comer de todos los árboles que trabajaba. Parte del trabajo no se come, sino se entrega a HaShem. Este texto nos muestra que el diezmo realmente es de HaShem. No es que el hombre entregue el diezmo como una ofrenda, sino simplemente le da a HaShem lo que es suyo. Este texto nos enseña que el diezmo de todo el producto de la tierra pertenece a HaShem. Esto no significa que hay que dar el diezmo de todo lo que hay en el campo, sino de todo lo que el dueño coseche de su campo o de sus árboles. El diezmo se da de lo que uno trae al almacén de su casa.

27:32 “Todo diezmo del ganado o del rebaño, o sea, de todo lo que pasa debajo del cayado, la décima cabeza será cosa consagrada a HaShem.” – El diezmo también se entrega de los animales. El diezmo de los animales es apartado una vez al año para ser llevado a Yerushalayim y ser ofrecido en el altar. Sólo se entrega la sangre y las partes designadas para el sacrificio pero la carne es comida por el dueño y su familia.

Estas dos áreas, el fruto de la tierra y el aumento de los animales, representan todo el trabajo productivo del hombre. Por lo tanto el hombre debe dar el diezmo a HaShem de todo lo que gana, como está escrito en Lucas 18:12b:

“doy el diezmo de todo lo que gano.”

En Mateo 23:23 está escrito:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!, porque pagáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino, y habéis descuidado los preceptos de más peso de la Torá: la justicia, la misericordia y la fidelidad; y éstas son las cosas que debíais haber hecho, sin descuidar aquéllas.”

El Mesías está enseñando que uno debe dar el diezmo incluso de las hortalizas de poca producción.

En esta parashá se encuentran los mandamientos 350 – 361 de los 613

350.    Precepto de que un individuo que hizo un voto de consagrar la evaluación de su persona debe entregar el monto de esa avaluación, Levítico 27:2.

351.    Prohibición de intercambiar animales destinados para una ofrenda, Levítico 27:10.

352.    Precepto de que si se intercambian los animales para ofrenda, los dos animales quedarán consagrados, Levítico 27:10.

353.    Precepto de que el individuo que hizo un voto de consagrar la evaluación de un animal entregue el monto que el kohén determine, Levítico 27:11-12.

354.    Precepto de que el individuo que hizo un voto de consagrar la evaluación de una casa entregue el monto que le kohén determine más un quinto, si es que  desea redimirla, Levítico 27:14.

355.    Precepto de que el individuo que hizo un voto de consagrar la evaluación de un campo entregue el monto que el kohén determine, Levítico 27:16.

356.    Prohibición de intercambiar animales consagrados de una ofrenda a otra, Levítico 27:26.

357.    Precepto de que algo declarado como jérem (propiedad vedada) debe ser entregado al kohén, Levítico 27:28.

358.    Prohibición de vender una tierra declarada como jérem, sino que debe ser entregada al kohén, Levítico 27:28.

359.    Prohibición de redimir una tierra declarada como jérem, Levítico 27:28.

360.    Precepto de dar cada año el diezmo de animales domésticos permitidos, Levítico 27:32.

361.    Prohibición de vender el diezmo de animales domésticos permitidos, sino que debe ser comido en Yerushalayim, Levítico 27:33.

Y después de haber terminado un libro de la Torá decimos:

“Jazak, jazak, ve-nitjazek!” – ¡Sé fuerte, sé fuerte y seamos fortalecidos!

Torat Kohanim 26:18.

Strong H3256 yâsar, yaw-sar’, A primitive root; to chastise, literally (with blows) or figuratively (with words); hence to instruct: – bind, chasten, chastise, correct, instruct, punish, reform, reprove, sore, teach.

Encyclopaedia Judaica.

Tanjumá BeJukotai 10.

Halajot Herjin 1:10.

Parashá 32 BeHar

כ״ז בניסן ה׳תשע״ד (April 27, 2014) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 32 BeHar

 Levítico 25:1 – 26:2

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá (cuando BeHar es leída junto con BeJukotai):

  1. 25:1-18
  2. 25:19-28
  3. 25:29-38
  4. 25:39 – 26:9
  5. 26:10-46
  6. 27:1-15
  7. 27:16-31
  8. Maftir: 27:32-34

Haftará: Jeremías 32:6-27

Los Escritos Apostólicos: Mateo 25:1 – 26:75

BeHar

Significa “en la montaña”.

Comentarios

Primera aliyá, 25:1-13

25:2  “Habla a los hijos de Israel, y diles: “Cuando entréis a la tierra que yo os daré, la tierra guardará shabat para HaShem.”” – Ahora la Torá introduce un nuevo concepto, el del año sabático. Como hay semanas de días, así también hay semanas de años. Y como el séptimo día de la semana es un día de cese, así también HaShem ha establecido que cada séptimo año sea de cese y descanso para la tierra de Israel. Este mandamiento sólo se aplica en la tierra de Israel, no fuera de ella.

Rambam dice que el pueblo de Israel celebró el primer año sabático, llamado “shemitá” el año 21 después del inicio de la conquista y la distribución de la tierra bajo el general Yehoshúa. La conquista y la distribución de la tierra duró 14 años. El año 15 fue el primer año del ciclo septo-anual y el año 21 fue el séptimo. Según un cómputo, hubo 836 años desde el año 15 después de la entrada en la tierra hasta la deportación a Babilonia. Entre estos, los años sabáticos y de jubileo sólo fueron observados 400 años y durante los 436 años restantes no fueron respetados. Durante 436 años hay 62 años sabáticos y 8 años de jubileo, los cuales suman 70 en total (62 + 8 = 70). El cautiverio babilónico vino cuando el pueblo de Israel había dejado de guardar 70 años sabáticos, como está escrito en Levítico 26:35:

“Durante todos los días de su desolación la tierra guardará el descanso que no guardó en vuestros shabats mientras habitabais en ella.”

El cautiverio babilónico duró 70 años, como está escrito en Jeremías 29:10:

“Pues así dice HaShem: “Cuando se le hayan cumplido a Babilonia setenta años, yo os visitaré y cumpliré mi buena palabra de haceros volver a este lugar.””

25:3  “Seis años sembrarás la tierra, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos.” – Esto incluye toda labor agrícola y de jardinería.

25:4 “pero el séptimo año habrá un cese total (shabat shabatón) para la tierra, un shabat para HaShem; no sembrarás tu campo ni podarás tu viña.” – Aquí encontramos otra vez la expresión “shabat shabatón” y ahora en referencia al año de shemitá. Como hemos visto antes, la misma expresión se encuentra en referencia al shabat semanal y a Yom Kipur. Esto nos enseña la importancia que HaShem da a este descanso de la tierra de Israel cada séptimo año. Si se quebranta este mandamiento hay graves consecuencias al igual que cuando se quebranta el mandamiento de descansar en el shabat semanal y en Yom Kipur, como está escrito en 2 Crónicas 36:20-21:

“Y a los que habían escapado de la espada los llevó a Babilonia; y fueron siervos de él y de sus hijos hasta el dominio del reino de Persia, para que se cumpliera la palabra de HaShem por boca de Yirmeyahu, hasta que la tierra hubiera gozado de sus shabats. Todos los días de su desolación reposó hasta que se cumplieron los setenta años.”

Este cese para la tierra en el año sabático no significa que no se puede trabajar la tierra sin el propósito de sembrar o plantar, por ejemplo para construir casas. La prohibición solamente tiene que ver con todo trabajo de agricultura y jardinería. Sólo está permitido regar las plantas para que no se mueran. Durante ese año todos los productos que crecen en la tierra se quedan sin dueño, de modo que todos podrán comer de él libremente y llevar a su casa todo lo que necesite para un día de comida.

Antiguamente el Sanedrín estaba encargado de declarar el año de shemitá, sabático, y el año yovel, de jubileo. Según el gran rabinato en Yerushalayim, el año 5775 será el próximo año de shemitá, que en el anuario romano corresponde al tiempo desde el 25 de septiembre de 2014 hasta el 13 de septiembre de 2015.

Como las Escrituras Sagradas enseñan que el año debe ser contado desde el primer día del primer mes, cf. Éxodo 12:2, y no desde el primer día del séptimo mes, tenemos que preguntarnos si verdaderamente es correcto empezar el año de shemitá en Yom Teruá, (llamado “Rosh HaShaná” en el mundo rabínico). No obstante, este texto no está tratando del cómputo de los años, según los meses, sino del año agrícola de la tierra de Israel que empieza con la siembra en el séptimo mes y termina con la recolección de los frutos antes de Sukot. Por esto este texto empieza a hablar de la siembra, y no de la cosecha. La siembra empieza en el séptimo mes y la cosecha empieza en el primer mes.

25:6  “Y el cese de la tierra os servirá de alimento: a ti, a tus siervos, a tus siervas, a tu jornalero y al extranjero, a los que residen contigo.” – En este año todos, israelitas y gentiles residentes, tendrán el mismo derecho para alimentarse de lo que crece en los campos.

Todos los vegetales y los frutos que crecen en el año de shemitá son santos. Por eso hay que tratarlos de una manera digna. Los rabinos dictaron una halajá que prohíbe tirar las sobras de esos productos en la basura junto con otro tipo de basura. También prohibieron vender los productos de shemitá tanto dentro de la tierra como fuera de ella.

El propósito de HaShem con el año de shemitá es triple:

1.      recordar a los hijos de Israel que la tierra no pertenece a ellos sino de Él, v. 23; Salmo 24:1.

2.      obligar al agricultor a confiar en la providencia divina para su sustento.

3.      dar tiempo al campesino a dedicarse al estudio de la Torá de una manera especial.

25:8  “Contarás también siete shabats de años para ti, siete veces siete años, para que tengas el tiempo de siete shabats de años, cuarenta y nueve años.” – Las Escrituras hablan de la importancia del séptimo día y del séptimo año. También habla de un conteo de siete semanas, que corresponde a 49 días, entre Pesaj y Shavuot. De la misma manera hay un conteo de siete semanas de años, es decir 49 años entre un año de jubileo y otro. El conteo del omer, entre Pesaj y Shavuot es para cada individuo de Israel, mientras que el conteo de los 49 años entre un año de jubileo a otro es para el Sanedrín.

25:9  “Entonces tocarás fuertemente el cuerno de carnero el décimo día del séptimo mes; en el día de la expiación tocaréis el cuerno por toda la tierra.” – El séptimo mes es un mes especial para HaShem. En ese mes hay que anunciar el año de jubileo. La pregunta es si el año de jubileo empieza en el primer día del séptimo mes, el décimo día del séptimo mes o el primer día del primer mes del año torásico siguiente. ¿Por qué hay que sonar el shofar en el décimo día del séptimo mes y no en el día cuando empieza el nuevo año?

25:10 “Y consagraréis el quincuagésimo año y proclamaréis libertad en la tierra para todos sus habitantes. Será de jubileo para vosotros, y cada uno de vosotros volverá a su posesión, y cada uno de vosotros volverá a su familia.” – Según el Talmud, el año de jubileo tenía que ser consagrado verbalmente por el Beit Din en el primer día Tishrí.

¿Por qué hay que anunciar el año de jubileo el día 10 del séptimo mes y no en el primer día del año, independientemente si el año empieza en el primer día del séptimo mes o en el primer día del primer mes? ¿Qué tiene que ver el día 10 del séptimo mes con un nuevo año?

La respuesta es: porque el Mesías volverá a poner sus pies en la tierra en Yom Kipur. Con su regreso se proclamará la libertad para todos los habitantes del mundo. Esto nos enseña también que la base para la eterna libertad es la muerte del Mesías, simbolizado en los sacrificios de Yom Kipur, y el perdón y eliminación de los pecados que es un resultado directo de esa muerte.

Al igual que Yeshúa empezó su ministerio público medio año antes del nuevo año de los meses, así volverá a aparecer en público medio año antes del siguiente nuevo año de los meses. El Libertador volverá en el séptimo mes. En el día primero del mes aparecerá en las nubes del cielo y, según entiendo, se quedará en el aire durante diez días. Luego, en el décimo día del mismo mes, bajará a la tierra con la proclamación de libertad para todos los habitantes del mundo y entonces se iniciará su reinado sobre las naciones con vara de hierro para que haya justicia en la tierra.

El séptimo mes es también un símbolo del séptimo milenio desde la creación de Adam y Javá.

25:11 “Tendréis el quincuagésimo año como año de jubileo: no sembraréis, ni segaréis lo que nazca espontáneamente, ni vendimiaréis sus viñas sin podar.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “jubileo” es “yovel” y significa “corno de carnero”, cf. Éxodo 19:13; Josué 6:6. Las palabras españolas “júbilo” y “jubilación” derivan de la palabra hebrea “yovel”. Según Shemuel P. Gelbarer, se le da ese nombre porque en la antigüedad se utilizaba un corno de carnero para “conducir”, en hebreo “lehovil”, los rebaños.

Las mismas leyes que aplican sobre el año shemitá, también aplican sobre el año yovel.

La Torá nos enseña que hay siete cosas que deben suceder en el año de jubileo:

1.      Habrá libertad para todos los habitantes de la tierra, v. 10.

2.      Será un año de jubileo, con toques del shofar, v. 10.

3.      Cada uno volverá a la posesión original de la tierra, según el reparto que se hizo en el tiempo

de Yehoshúa, v. 10.

4.      Cada uno volverá a su familia, v. 10. Se refiere al siervo hebreo que tiene la oreja perforada o

uno cuyos seis años de servicio no hayan terminado desde que fue vendido como siervo. Así

que la expresión “para siempre” en Éxodo 21:6 está limitada con el año de jubileo. El año de

jubileo es por tanto también una señal de la eternidad.

5.      No se puede sembrar, v. 11.

6.      No se puede cosechar, v. 11.

7.      El año será santo, v. 12.

Segunda aliyá, 25:14-18

25:14 “Asimismo, si vendéis algo a vuestro prójimo, o compráis algo de la mano de vuestro prójimo, no os hagáis mal uno a otro.” – El no hacer mal uno a otro se refiere aquí a asuntos monetarios. Si un vendedor pide un precio muy alto de un producto a un comprador que no conoce el valor del producto, está engañándole. Si cobra de más con intención, transgrede este mandamiento de no hacer mal uno a otro. De la misma manera, si un comprador intenta adquirir un producto valioso por un precio bajo si el vendedor no conoce su verdadero valor, también transgrede este mandamiento.

25:15 “Conforme al número de años después del jubileo, comprarás de tu prójimo, y él te venderá conforme al número de años de cosecha.” – La tierra no se vende, sólo las cosechas, porque la tierra de Israel es de HaShem, como está escrito en Jeremías 2:7:

“Yo os traje a una tierra fértil, para que comierais de su fruto y de sus delicias; pero vinisteis y contaminasteis mi tierra, y de mi heredad hicisteis abominación.”

25:17 “Así que no os hagáis mal uno a otro, sino temed a vuestro Elohim; porque yo soy HaShem vuestro Elohim.” – Según Rashí, el no hacer mal uno a otro se refiere, en este caso, a asuntos verbales.

El temor a Elohim evita que uno haga mal a otro por dos razones. Primero, el que teme a Elohim sabe que cada hombre ha sido creado a Su imagen y semejanza y merece ser respetado por ello, no importa como sea su conducta. Por el simple hecho de ser un hombre, merece respeto y no está permitido engañar a nadie económicamente ni hostigarle verbalmente. El que engaña u hostiga a un ser humano está haciendo daño a Elohim. Así que el temor de Elohim hace que tratemos al prójimo con respeto y amor.

Segundo, el temor a Elohim hace que una persona no puede engañar a otra persona en asuntos económicos o de palabras, porque sabe que HaShem lo ve todo. Él conoce los motivos y los pensamientos de nuestros corazones y si engañamos a otros tendremos que dar cuenta delante de Él que todo lo ve, como está escrito en Hebreos 4:13:

“Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Daños verbales pueden ser:

  • · Dar la impresión al vendedor de querer comprar un producto cuando no hay una intención de hacerlo.
  • · Recordar a una persona sus pecados del pasado o los de sus padres.
  • · Decir al que está sufriendo que lo está haciendo por causa de sus pecados.
  • · Contestar a una pregunta de manera grosera, falsa o engañosa.
  • · Usar apodos ofensivos.

25:18 “Cumpliréis, pues, mis estatutos y guardaréis mis leyes, para ejecutarlos, para que habitéis seguros en la tierra.” – Si se cumplen los mandamientos en la tierra de Israel, habrá seguridad. La inseguridad ciudadana y las amenazas de los pueblos extraños dependen del pecado del pueblo de Israel. Así que la mejor forma de combatir contra el terrorismo y los ataques de ejércitos extranjeros es cumplir los mandamientos de la Torá. El problema en Israel hoy en día no es el odio de los vecinos, sino la falta de obediencia a la Torá entre los judíos, como está escrito en el Salmo 81:13-16:

“¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos! En un momento yo subyugaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a HaShem le fingirían obediencia, y el tiempo de su castigo sería para siempre. Pero yo te alimentaría con lo mejor del trigo, y con miel de la peña te saciaría.”

Tercera aliyá, 25:19-24

25:19 “Entonces la tierra dará su fruto, comeréis hasta que os saciéis y habitaréis en ella con seguridad.” – En este versículo vemos que hay dos resultados de la obediencia a los mandamientos: satisfacción material y protección sobrenatural. Cuando el pueblo de Israel no guardó los mandamientos acerca de los años de shemitá y de yovel, vino la invasión y la deportación babilónica.

25:20 “Pero si decís: ‘¿Qué vamos a comer el séptimo año si no sembramos ni recogemos nuestras cosechas?’” – Esta es la pregunta que surge de una mente natural. ¿Qué vamos a comer? Según las circunstancias naturales habrá escasez. HaShem ha ordenado no sembrar ni guardar las cosechas en casa durante el séptimo año para que el pueblo aprenda a poner su confianza en Él y no en los recursos naturales. El Mesías Yeshúa está dando una enseñanza sobre este mismo tema en Mateo 6:19-34 donde está escrito:

“No os acumuléis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban; porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo; por eso, si tu ojo es bueno (para ser generoso), todo tu cuerpo estará lleno de luz. Pero si tu ojo es malo (para ser mezquino), todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡cuán grande será la oscuridad! Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Elohim y a las riquezas. Por eso os digo, no os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? ¿Y quién de vosotros, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Y por la ropa, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan; pero os digo que ni Shlomo en toda su gloria se vistió como uno de éstos. Y si Elohim viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe? Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástele a cada día sus propios problemas.”

El que pone su confianza en su Padre celestial no hace la pregunta “¿Qué comeremos?” porque sabe que si HaShem ha ordenado algo, Él se hará responsable para cuidar de sus hijos que le obedecen.

25:21 “yo entonces os enviaré mi bendición en el sexto año, de modo que producirá fruto para tres años.” – Cuando el agricultor tome la decisión por fe de no trabajar en el año shemitá, HaShem enviará la bendición de antemano, en el sexto año, para que dure durante tres años. Si el agricultor tiene en su mente trabajar durante el séptimo año, HaShem no enviará la bendición en el sexto año. Vemos aquí que el milagro del sexto año depende de la actitud del agricultor, de sus pensamientos, de su fe. El no trabajar el séptimo año es un asunto de fe y confianza en la providencia divina. Este mandamiento es una prueba para los hijos de Israel para ver si confían en HaShem o no para su sostenimiento económico.

Por causa de las diferentes interpretaciones que hay entre los rabinos talmúdicos, no sabemos bien:

  • · si el año de jubileo cae en el año siguiente al shemitá cada 49 años, de modo que el ciclo del año de jubileo sea de 49 años.
  • · si hay una ruptura en el cómputo de las semanas de años, después de 49 años, para que al año de jubileo venga como un paréntesis en el año 50. El año 51 sería entonces el primer año de la siguiente semana de años, de manera que el ciclo del año de jubileo sea de 50 años.

Según el libro de Daniel parece que no hay una ruptura en las semanas de años para dejar lugar a un supuesto año de jubileo, jfr. Daniel 9:24-27.

No hay ninguna evidencia en las Escrituras de que se haya celebrado el año yovel alguna vez en la historia de Israel. Sin embargo, hay una referencia en el Talmud que dice que “Israel contaba 17 jubileos desde el tiempo cuando entraron en la tierra hasta el tiempo cuando salieron”. No obstante, contar no es lo mismo que cumplir. ¿Cuántos de esos 17 jubileos fueron verdaderamente guardados? Si las 12 tribus no están en la tierra no se puede celebrar el año de jubileo, porque está escrito que “todos los habitantes de la tierra” y “cada uno de vosotros” tendrá que volver a su posesión, cf. vv. 10, 13. Así que, desde el tiempo de la deportación de las dos tribus y media, ha sido imposible cumplir este mandamiento. Cuando venga Mashiaj, él hará que se cumpla este mandamiento correctamente con la restauración de las 12 tribus de Israel en su tierra.

En Lucas 4:16-21 está escrito:

“Llegó a Natseret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el shabat, y se levantó a leer. Le dieron el libro del profeta Yeshayahu, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR LAS BUENAS NUEVAS A LOS POBRES. ME HA ENVIADO PARA PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACIÓN DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR. Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído.”

En el tiempo del segundo templo se seguía una lectura trianual de la Torá de Moshé en las sinagogas en la tierra de Israel. Es decir durante tres años, de shabat en shabat, pasaron por la lectura de toda la Torá de Moshé. Después de la lectura de la porción semanal de la Torá, también leían de los Profetas, la haftará, cf. Hechos 13:15. La lectura de los Profetas fue introducida en las sinagogas durante los tiempos de persecución cuando estaba prohibido leer de la Torá de Moshé. Por eso, el texto de la haftará se asemeja al tema que se encuentra en la lectura semanal de la Torá. De esa manera, durante el tiempo de la prohibición de la Torá, podían leer de los Profetas en las sinagogas y tratar el mismo tema que la Torá hubiera tratado durante esa semana, sin tener que leer de la misma Torá. Luego, cuando ya no estaba prohibida la lectura de la Torá, se mantenía la costumbre de la lectura de los Profetas que se colocaba después de la lectura semanal de la Torá.

Cuando Yeshúa estaba participando del servicio de Torá en su sinagoga, le llamaron para leer la haftará correspondiente a esa semana. Antes había habido varias lecturas del texto semanal de la Torá de Moshé y ahora le tocaba terminar con la última lectura del día, del profeta Yeshayahu. Conforme a la costumbre del ciclo trianual, Yeshúa leyó el texto de la haftará que correspondía a esa semana. El texto de Isaías 61:1-2 fue leído en el tercer año de lecturas, en el último shabat del mes de Jeshván, el octavo mes, alrededor de noviembre según el anuario romano.

La expresión “el año favorable de HaShem” puede ser una referencia al año de shemitá o de yovel. Antes de la lectura de Isaías, aquel shabat, se había leído el texto de la Torá desde Deuteronomio 15:7 – 16:17, según el ciclo trianual. En ese texto se habla de la ayuda a los pobres, del año shemitá y de las tres fiestas anuales.

La pregunta surge si Yeshúa estaba ministrando en público en relación con un año de shemitá (y/o de yovel). Su ministerio consistía en traer de vuelta las ovejas perdidas de la casa de Israel y esto está relacionado con los años de shemitá y de yovel, cf. Mateo 15:24.

25:22 “Cuando estéis sembrando en el octavo año, todavía podréis comer cosas de la cosecha anterior, comiendo de ellas hasta el noveno año cuando venga la cosecha.” – Este texto puede ser interpretado de dos maneras. Parece que está diciendo que la siembra que se hace en un año, en este caso el octavo, es luego cosechada en el año siguiente, el noveno. Esto no puede ser si el año nuevo cae en el día uno de Tishrí, el séptimo mes, porque la siembra no se hace antes de Tishrí, porque entonces es el tiempo de la recolección de los frutos de los árboles. La época normal de siembra duraba desde Tishrí hasta Tevet, el mes séptimo hasta el mes décimo. A veces también se sembraba en el decimoprimer mes, llamado Shevat. Por lo tanto, si este texto dice que la siembra que se hace en un año es cosechada en el año siguiente ¿cómo cuadraría si el año empieza el primer día de Tishrí? En Nisán tiene que estar lista la primera cosecha del año, la de la cebada y esa cosecha depende de la siembra que se hizo durante el final del año anterior.

La otra interpretación es que no se está hablando de la cosecha en el noveno año de lo que se sembró en el octavo año, sino simplemente de la cosecha que va a venir en el noveno año como resultado de la siembra que anteriormente se ha hecho en el noveno año agrícola. Lo que está diciendo es que la bendición del sexto año durará incluso hasta el tiempo de la cosecha del noveno año.

25:23 “Además, la tierra no se venderá en forma permanente, pues la tierra es mía; porque vosotros sois forasteros y peregrinos conmigo.” – La tierra de Israel no pertenece a los hombres, sino a HaShem. Él ha decidido arrendar su tierra a los hijos de Israel, y en cada año sabático y en cada año de jubileo hay un reconocimiento de este hecho. Israel tiene el derecho de la tierra mientras cumple los mandamientos. Pero si practica la idolatría perderá el derecho de vivir en la tierra del Santo, como está escrito en 2 Crónicas 7:19-20:

“Pero si vosotros os apartáis y abandonáis mis estatutos y mis mandamientos que he puesto delante de vosotros, y vais y servís a otros dioses y los adoráis, yo os arrancaré de mi tierra que os he dado, y echaré de mi presencia esta casa que he consagrado a mi nombre, y la convertiré en refrán y escarnio entre todos los pueblos.”

Esta palabra ya se cumplió.

En Ezequiel 36:1-15 está escrito:

“Y tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel, y di: “Montes de Israel, oíd la palabra de HaShem. “Así dice el Señor HaShem: ‘Por cuanto el enemigo ha dicho contra vosotros: “¡Ajá!” y: “Las alturas eternas han pasado a ser posesión nuestra,” por tanto, profetiza y di: “Así dice el Señor HaShem: ‘Porque os han asolado y aplastado por todos lados, para que fuerais posesión de las demás naciones, os han hecho el blanco de la habladuría y de la calumnia del pueblo.'”‘ “Por tanto, montes de Israel, oíd la palabra del Señor HaShem. Así dice el Señor HaShem a los montes y a los collados, a las barrancas y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas, que han venido a ser presa y escarnio de las demás naciones alrededor; por eso, así dice el Señor HaShem: ‘Ciertamente en el fuego de mi celo he hablado contra las demás naciones y contra todo Edom, que se han apropiado para sí de mi tierra como posesión, con alegría, de todo corazón y con desprecio de alma, para dejarla como presa.’ “Por tanto, profetiza acerca de la tierra de Israel, y di a los montes y a los collados, a las barrancas y a los valles: ‘Así dice el Señor HaShem: “He aquí, yo he hablado en mi celo y en mi furor porque habéis soportado los insultos de las naciones.” ‘Por lo cual, así dice el Señor HaShem: “Yo he jurado que las naciones que os rodean, ellas mismas soportarán sus insultos. “Pero vosotros, montes de Israel, echaréis vuestras ramas y produciréis vuestro fruto para mi pueblo Israel; porque pronto vendrán. “Pues, he aquí, estoy por vosotros y me volveré a vosotros, y seréis labrados y sembrados. “Multiplicaré hombres en vosotros, toda la casa de Israel, toda ella; y las ciudades serán habitadas, y las ruinas reedificadas. “Multiplicaré en vosotros hombres y animales, y se multiplicarán y serán fecundos. Haré que seáis habitados como lo fuisteis anteriormente y os trataré mejor que al principio; y sabréis que yo soy HaShem. “Sí, haré andar hombres sobre vosotros, a mi pueblo Israel. Ellos tomarán posesión de ti, y serás su heredad, y nunca más les privarás de sus hijos.” ‘Así dice el Señor HaShem: “Porque os dicen: ‘Eres devoradora de hombres y has privado de hijos a tu nación’, por tanto, ya no devorarás hombres y ya no privarás de hijos a tu nación”–declara el Señor HaShem. ‘Y nunca más te haré oír el ultraje de las naciones, ni soportarás más los insultos de los pueblos, ni harás que tu nación tropiece más’–declara el Señor HaShem.””

Esta profecía se está cumpliendo ante nuestros ojos con la vuelta de los judíos de todo el mundo y la reconstrucción del país. Pero una parte de esta profecía no se ha cumplido todavía porque todavía se oyen muchos insultos de los gentiles.

Ningún hombre es el verdadero dueño de la tierra de Israel y nadie tiene el derecho de entregarla a otras naciones, ni dividirla entre judíos y árabes-palestinos. Por haber dividido la tierra de Israel vendrá el juicio de HaShem sobre las naciones unidas como está escrito en Joel 3:1-2:

“Porque he aquí que en aquellos días y en aquel tiempo, cuando yo restaure el bienestar de Yehudá y Yerushalayim, reuniré a todas las naciones, y las haré bajar al valle de Yehoshafat. Y allí entraré en juicio con ellas a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra.

En el Salmo 10:16 está escrito:

“HaShem es Rey eternamente y para siempre; las naciones han perecido de su tierra.”

Cuarta aliyá, 25:25-28

25:25 “Si uno de tus hermanos llega a ser tan pobre que tiene que vender parte de su posesión, su pariente más cercano vendrá y redimirá lo que su hermano haya vendido.” – Esto nos enseña que la pobreza es la única razón válida para poder vender parte del patrimonio en la tierra de Israel, heredado de los padres. Antiguamente un terreno pudo ser redimido, recuperado, por el dueño original o por alguno de sus familiares cercanos sin que el comprador pudiera oponerse. Este es el caso de la familia de Naomí cuya historia es narrada en el libro de Rut, cf. Rut 2:20; 3:12-13; 4:1-6.

Quinta aliyá, 25:29-38

25:29 “Si un hombre vende una casa de vivienda en una ciudad amurallada, su derecho a redimirla es válido hasta que se cumpla un año de su venta; su derecho de redención dura todo un año.” – Aquí se refiere a una ciudad que estaba amurallada en el tiempo de la conquista bajo Yehoshúa, no a una ciudad que fue amurallada después. Esta aliyá habla de la venta de diferentes tipos de propiedad y su derecho de redención.

Tipo de propiedad vendida Tiempo mínimo para recuperarla Tiempo máximo para recuperarla Devolución al dueño original en el año yovel
Casa en una ciudad amurallada Inmediatamente Un año después de la venta No
Casa en una ciudad abierta Inmediatamente Indefinido
Campo Dos años productivos después de la venta Indefinido
Casa o campo en una ciudad de levitas Inmediatamente Indefinido

25:35 “En caso de que un hermano tuyo empobrezca y sus medios para contigo decaigan, tú lo sustentarás ya sea un forastero o peregrino, para que viva contigo.” – En este versículo encontramos tres palabras diferentes: “hermano”, en hebreo “aj”, “forastero”, en hebreo “guer” y “peregrino”, en hebreo “toshav”. En este caso el “guer” se refiere a un prosélito, un converso completo, un gentil convertido a la fe de Israel y, por lo tanto, es considerado como un judío plenamente, con todas las obligaciones y derechos implicados. El “toshav” es un gentil que vive en la tierra de Israel y que no ha hecho la conversión. El judío tiene la obligación de ayudar con préstamos o donativos tanto a su hermano judío como el converso como al que reside en su tierra, si están en necesidad de apoyo económico para no quebrar.

Hay ocho niveles de caridad, en hebreo “tsedaká”

1.      Cuando se da con mala gana. Este es el nivel más bajo.

2.      Cuando se da menos de lo que se puede, pero con alegría.

3.      Cuando se da directamente al pobre que lo solicita.

4.      Cuando se da directamente al pobre sin que lo solicite.

5.      Cuando se da indirectamente, de modo que el dador no conoce al beneficiario, pero el

beneficiario conoce al dador.

6.      Cuando se da indirectamente, de modo que el dador conoce al beneficiario, pero el

beneficiario no conoce al dador.

7.       Cuando se da indirectamente, de modo que el dador y el beneficiario no se conocen, mediante

la contribución a un fondo de ayuda social administrado por personas responsables.

8.      Cuando el dador mantiene una persona antes de que empobrezca, dándole una ayuda

importante de manera digna, con un préstamo, asesoramiento o educación para poder

encontrar empleo o establecer una empresa para que no dependa de la ayuda de otros.

25:36-37 “No tomes interés y usura de él, mas teme a tu Elohim, para que tu hermano viva contigo. No le darás tu dinero a interés, ni tus víveres a ganancia.” – Está prohibido dar dinero o alimentos a interés a un hermano excepto cuando el hermano tome algo prestado para hacer negocios con él y sacar beneficio de él. En tal caso no se trata de una ayuda social, sino de inversiones financieras, para las cuales este mandamiento no aplica.

Sexta aliyá, 25:39-46

25:39 “Y si un hermano tuyo llega a ser tan pobre para contigo que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo.” – Está prohibido humillar a un hermano israelita pobre especialmente si se ha vendido como esclavo. En este caso no puede ser tratado como un esclavo, sino como si fuera un obrero contratado. La halajá rabínica establece que el amo de un siervo hebreo está obligado a tratarle igual o mejor que a sí mismo. Si hay solamente una cama, el dueño está obligado a dormir en el suelo y dejar que el siervo duerma en la cama.

25:40 “Estará contigo como jornalero, como si fuera un peregrino; él servirá contigo hasta el año de jubileo.” – Todos los siervos hebreos salen libres en el año de jubileo. Los siervos de las demás naciones no salen libres en el año de jubileo, sino son propiedad permanente de los hebreos, tanto ellos como sus hijos, cf. vv. 44-46.

25:41 “Entonces saldrá libre de ti, él y sus hijos con él, y volverá a su familia, para que pueda regresar a la propiedad de sus padres.” – El amo de un siervo hebreo está obligado a mantener también a la familia del siervo.

25:42 “Porque ellos son mis siervos, los cuales saqué de la tierra de Egipto; no serán vendidos en venta de esclavos.” – Como los hijos de Israel son los siervos de HaShem, no podrán ser tratados como esclavos, como cuando estaban en Egipto. Además, el pacto de pertenencia a HaShem va por encima de cualquier contrato de esclavitud que pueda tener un hebreo. Ser vendido en venta de esclavos implicaría ser anunciado como un objeto o un animal en un mercado público.

Séptima aliyá, 25:47 – 26:2

25:47-48 “Si aumentan los bienes del forastero o del peregrino que está contigo, y si empobrece tu hermano que está con él, y se vende al forastero que mora contigo, o se vende a los descendientes de la familia de un forastero, él tendrá derecho de redención después de ser vendido; uno de sus hermanos podrá redimirlo” – Este texto nos enseña que cuando el primer hombre cayó en desgracia y se vendió a la serpiente antigua junto con todos sus hijos, uno hermano suyo podría redimirlo. Pero ¿quién es el hermano del hombre que podrá redimirlo de la esclavitud del pecado y de la muerte si no hay nadie que no haya sido vendido?

En el Salmo 49:7-9 está escrito:

“Nadie puede en manera alguna redimir a su hermano, ni dar a Elohim rescate por él, porque la redención de su alma es muy costosa, y debe abandonar el intento para siempre, para que viva eternamente, para que no vea corrupción.”

En Job 19:25-26 está escrito:

“Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo. Y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Elohim.”

¿Quién es el hermano que puede redimir al hombre del pecado y de la muerte? Sólo hay uno que no tuvo pecado y que ha muerto y luego ha sido resucitado. Y por lo tanto podrá redimir a todo hombre para que viva para siempre. Su nombre es Yeshúa.

En Hebreos 2:11-15 está escrito:

“Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de Uno; por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos, diciendo: ANUNCIARE TU NOMBRE A MIS HERMANOS, EN MEDIO DE LA CONGREGACIÓN TE CANTARE HIMNOS. Y otra vez: YO EN ÉL CONFIARE. Y otra vez: HE AQUÍ, YO Y LOS HIJOS QUE ELOHIM ME HA DADO. Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.”

El hermano nuestro nos ha redimido de la muerte y su esclavitud. ¡Bendito sea el Nombre de Adonai!

26:1  “No os haréis ídolos, ni os levantaréis imagen tallada ni pilares, ni pondréis en vuestra tierra piedra grabada para inclinaros sobre ella; porque yo soy HaShem vuestro Elohim.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “grabada” es “maskit”. Según Rashí, esta palabra implica “cubrir”, lo mismo que en Éxodo 33:22. Entonces la prohibición será contra hacer mosaicos de piedras que cubren el suelo para inclinarse sobre de ellos. Esta práctica fue común en la antigüedad en los templos paganos, donde se inclinaban sobre suelos de piedra de mosaico con diseños idolátricos. Por lo tanto, los rabinos enseñan que, para que el israelita no sea semejante a un idólatra, no puede inclinarse, ni siquiera ante HaShem, sobre un suelo de piedra, excepto en el templo. Cuando el pueblo judío se inclina ante HaShem en Yom Kipur es costumbre poner una alfombra para no postrarse directamente sobre el suelo de la sinagoga, aunque no sea de piedra.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos 326 hasta 349 de los 613:

263.    Prohibición de trabajar la tierra el séptimo año, Levítico 25:4.

264.    Prohibición de realizar labor en los árboles durante el séptimo año, Levítico 25:4.

265.    Prohibición de cosechar lo que crece espontáneamente en el séptimo año, Levítico 25:5.

266.    Prohibición de recolectar los frutos de los árboles en el séptimo año del modo en que son

recolectados todos los demás años, Levítico 25:5.

267.    Precepto de contar siete veces siete años, Levítico 25:8.

268.    Precepto de hacer sonar el Shofar el 10 de Tishrí en el año del Jubileo, Levítico 25:9-10.

269.    Precepto de consagrar el año del Jubileo, Levítico 25:10.

270.    Prohibición de trabajar la tierra en el año del Jubileo, Levítico 25:11.

271.    Prohibición de cosechar el fruto de la tierra que crece espontáneamente en el año del Jubileo,

Levítico 25:5.

272.    Prohibición de cortar frutos de los árboles en el año del Jubileo del modo en que se los corta

los demás años, Levítico 25:5.

273.    Precepto de hacer justicia entre un vendedor y un comprador, Levítico 25:14.

274.    Prohibición de estafar cuando alguien compra o vende, Levítico 25:14.

275.    Prohibición de vejar a un israelita con palabras, Levítico 25:17.

276.     Prohibición de vender para siempre un pedazo de tierra en la Tierra de Israel, Levítico 25:23.

277.    Precepto de regresar la tierra a su dueño original en el año del Jubileo, Levítico 25:24.

278.    Precepto de redimir una propiedad de herencia de una ciudad amurallada en el transcurso de

un año, Levítico 25:29.

279.    Prohibición de transformar el estado del terreno de las ciudades de los levitas, Levítico 25:34.

280.    Prohibición de prestar dinero con interés, Levítico 25:37.

281.    Prohibición de que un siervo israelita haga el mismo tipo de trabajo que un esclavo gentil,

Levítico 25:39.

282.    Prohibición de vender a un siervo israelita en un lugar donde se venden esclavos, Levítico

25:42.

283.    Prohibición de hacer trabajar a un siervo israelita con trabajo quebrantador, Levítico 25:43.

284.    Precepto de mantener a un esclavo gentil permanentemente, Levítico 25:46.

285.    Prohibición de dejar que un gentil haga trabajar a un siervo israelita con trabajo

quebrantador, Levítico 25:53.

286.    Prohibición de postrarse sobre recubrimiento de piedra, Levítico 26:1.

« Previous PageNext Page »