Parashá 25 Tsav

ב׳ בניסן ה׳תשע״ה (March 22, 2015) por  
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25 Tsav

Parashá 25 Tsav

Levítico 6:8 (6:1) – 8:36

Aliyás de la Torá:

  1. 6:8-18 (6:1-11 versión hebrea)
  2. 6:19 – 7:10 (6:12 – 7:10 heb.)
  3. 7:11-38
  4. 8:1-13
  5. 8:14-21
  6. 8:22-29
  7. 8:30-36
  8. Maftir: 8:33-36

Haftará: Jeremías 7:21 – 8:3; 9:22-23

Tsav

Significa “encomienda”.

Comentarios

Primera aliyá, 6:8-18

6:9    “Ordena a Aharón y a sus hijos, diciendo: “Esta es la ley de la ofrenda de ascensión: es la ofrenda de ascensión (que permanecerá) sobre la hoguera en el altar, toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar arderá en él.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “ley” es torá, que significa “instrucción”. En este caso vemos que la palabra torá está limitada a una instrucción específica acerca de la ofrenda de ascensión, también llamada “holocausto”, (del latín “todo quemado”). En esta sección hay instrucciones específicas para Aharón y sus hijos, los sacerdotes. Las instrucciones que se dieron en la parashá anterior, sobre las diferentes ofrendas, son para el pueblo en general, pero en esta parashá hay instrucciones específicas y complementarias para los sacerdotes en cuanto a los mismos sacrificios que han sido mencionados anteriormente.

De esto aprendemos también que cuando viene la revelación divina a nuestras vidas, no viene toda de una vez. Primero se da una imagen general, y luego el Espíritu vuelve a dar más detalles sobre las cosas que ya han sido descritas de forma general. La Torá ha sido escrita para armonizar con la mente humana. La mente no está trabajando de forma lineal, sino circular. Es decir, cuando un tema se da, no sigue un esquema lineal, sino avanza de forma circular, o más bien como un espiral. Avanza un poco con un tema para luego volver al mismo tema y dar más detalles. Después avanza con otro tema relacionado con el primero, y luego vuelve a dar más detalles sobre alguno de los temas anteriores etc.

En este caso ya en el capítulo 1 de Vayikrá se ha dado una instrucción general sobre la ofrenda de ascensión y ahora este tema es destacado otra vez en esta parashá para dar detalles complementarios sobre esa ofrenda. Lo mismo sucede con las demás ofrendas.

Había varios fuegos sobre el altar. Los rabinos no están de acuerdo en cuanto a la cantidad de fuegos que había en el altar. Se habla de dos a cuatro fogatas diferentes. Una de ellas se mantenía encendida todo el tiempo, como está escrito en este versículo y en los versículos 12 y 13:

“El fuego se mantendrá encendido sobre el altar; no se apagará, sino que el sacerdote quemará leña en él todas las mañanas, y pondrá sobre él la ofrenda de ascensión, y quemará sobre él la grasa de las ofrendas de paz. El fuego se mantendrá encendido continuamente en el altar; no se apagará.”

 

La Torá repite tres veces la importancia de no dejar que el fuego se apague sobre el altar. Un fuego necesita tres ingredientes para poder existir: combustible, oxígeno y calor. Si falta alguno de estos tres, el fuego no arde. El fuego que estaba en el altar del tabernáculo había caído desde el cielo. Los sacerdotes estaban encargados de mantener vivo ese fuego constantemente. El calor se mantenía en las llamas y en los carbones encendidos. El oxígeno venía del aire ambiental. Sólo hacía falta añadir la leña.

Esto nos enseña acerca de la importancia de mantener el fuego celestial encendido sobre el altar personal que cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior. Cada mañana hay que poner más leña sobre el fuego. ¿Qué es leña?

La leña es el producto de la vida y la muerte de un árbol. Está escrito que la Torá es un árbol de vida, cf. Proverbios 3:18.

La leña es añadida en la oración, la alabanza y el estudio de las Escrituras que cada creyente hace todas las mañanas. La única manera de poder mantener el fuego celestial ardiendo en nuestra vida es ponerle más leña. Es una tarea diaria.

Querido lector, si experimentas que el fuego de tu vida espiritual se está apagando, necesitas tomar en serio este mandamiento y orar cada mañana y leer y estudiar las Escrituras santas.

El oxígeno es parte del aire. La palabra hebrea para viento es ruaj.[1] Ruaj también se traduce como “Espíritu”. Esto nos enseña que el oxígeno para el fuego celestial es el Espíritu de HaShem. Si falta el Espíritu en la oración y la lectura, el fuego se va a apagar.

Que tampoco falte el calor en nuestra devoción a HaShem. El calor podría simbolizar el amor y la intensidad de nuestra entrega, en hebreo kavaná.

 

¡Asegúrate que el fuego no se apague en tu vida!

6:15    “Entonces uno tomará de ella un puñado de flor de harina de la ofrenda de cereal, con su aceite y todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal, y la quemará sobre el altar; es aroma agradable, su ofrenda memorial para HaShem.”  – Aquí se habla de todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal. Según Rashí, esto nos enseña que todas las oblaciones tenían incienso, no solamente la primera que está mencionada en la parashá anterior, cf. Levítico 2:1-2.

6:17    “No se cocerá con levadura. Se la he dado como parte de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, lo mismo que la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa.” – Hay dos diferentes tipos de ofrenda en cuanto al nivel de santidad. Hay ofrendas santísimas, en hebreo kodshei kadasim, y ofrendas menos sagradas, en hebreo kadasim kalim.

Las ofrendas más sagradas son las siguientes:

  • Olá – ofrenda de ascensión
  • Minjá – oblación
  • Shelamim tsibur – ofrenda de paz de la comunidad
  • Jatat – ofrenda de pecado
  • Asham – ofrenda de culpa

 

Las ofrendas menos sagradas son las siguientes:

  • Shelamim yajid – ofrenda de paz de un individuo
  • Todá – ofrenda de agradecimiento
  • Bejor – un animal primogénito macho
  • Maaser behemá – el diezmo de los animales
  • Pesaj – el sacrificio de pascua

 

Aquellos sacrificios de alto nivel de santidad que se pueden comer, sólo pueden ser ingeridos por los sacerdotes varones en el área del atrio del tabernáculo o templo. Esos animales tenían que ser sacrificados en el lado norte del altar.

Los sacrificios menos sagrados que se pueden comer, podían ser comidos en el atrio del templo o dentro de las murallas de Yerushalayim por los sacerdotes y sus familias. Esos animales podían ser sacrificados en cualquier lugar dentro del atrio.

El resto de la ofrenda de paz individual y el sacrificio de pesaj podían ser comidos dentro de las murallas de la ciudad santa por todos los israelitas, hombres, mujeres y niños, que estaban ritualmente puros.

6:18  “Todo varón entre los hijos de Aharón puede comerla; es una ordenanza perpetua por todas vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas para HaShem. Todo lo que las toque quedará consagrado.”  – Incluso el varón hijo de Aharón con algún defecto en su cuerpo, que no podía oficiar como sacerdote, podía comer de este sacrificio de alto nivel de santidad,

Aquí vemos como la Torá marca la diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al servicio delante de HaShem en este mundo. El varón tiene mayor responsabilidad para dirigir el culto en la congregación y en el hogar.

Segunda aliyá, 6:19 – 7:10

 

6:20     “Esta es la ofrenda que Aharón y sus hijos han de ofrecer a HaShem el día de su unción: la décima parte de una efá de flor de harina como ofrenda perpetua de cereal, la mitad por la mañana y la mitad por la tarde.”  – Los sacerdotes comunes ofrecen esta oblación solamente en el día de su instalación en el ministerio. Pero el sumo sacerdote lo tendrá que hacer todos los días, para que sea una “ofrenda perpetua”, como también está escrito en Levítico 6:22:

“El sacerdote, que de entre los hijos de Aharón sea ungido en su lugar, la ofrecerá. Por ordenanza perpetua será totalmente quemada para HaShem.”

Esta oblación del sumo sacerdote, que ofreció dos veces al día, tenía que ser costeada por él mismo.

Tercera aliyá, 7:11-38

 

7:12 “Si lo ofrece en agradecimiento, entonces, juntamente con el sacrificio de agradecimiento, ofrecerá tortas sin levadura amasadas con aceite, y obleas sin levadura untados con aceite, y tortas de flor de harina bien mezclada, amasadas con aceite.”  – El agradecimiento producido por un milagro o una intervención divina, se expresa por medio de un sacrificio de paz. Basándose en el Salmo 107 se han sacado cuatro razones por las cuales este sacrificio debe ser ofrecido:

 

  • Salmo 107:4 – por haber sido protegido en un viaje por el desierto.
  • Salmo 107:10 – por haber sido liberado de la prisión.
  • Salmo 107:17 – por haber sido recuperado o sanado de una enfermedad.
  • Salmo 107:23 – por haber sido protegido en un viaje marítimo.

En el Salmo 107:22 está escrito:

“Ofrezcan también sacrificios de agradecimiento y pregonen sus obras con cantos de júbilo.”

 

En Jonás 2:1-9 está escrito:

 

“Entonces oró Yoná a HaShem su Elohim desde el vientre del pez, y dijo: En mi angustia clamé a HaShem, y Él me respondió. Desde el seno del Sheol pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz; pues me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares, y la corriente me envolvió; todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí. Entonces dije: “He sido expulsado de delante de tus ojos; sin embargo volveré a mirar hacia tu santo templo.”  Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió, las algas se enredaron a mi cabeza. Descendí hasta las raíces de los montes, la tierra con sus cerrojos me ponía cerco para siempre; pero tú sacaste de la fosa mi vida, oh Eterno, Elohim mío. Cuando en mí desfallecía mi alma, de HaShem me acordé; y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo. Los que confían en vanos ídolos su propia misericordia abandonan, mas yo con voz de agradecimiento te ofreceré sacrificios. Lo que prometí, pagaré. La salvación es de HaShem.”

 

En el Salmo 27:6 está escrito:

 

“Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan; y en su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas a HaShem.”

 

En el Salmo 50:14, 23 está escrito:

 

“Ofrece a Elohim sacrificio de agradecimiento, y cumple tus votos al Altísimo… El que ofrece sacrificio de agradecimiento me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Elohim.”

 

En el Salmo 116:17 está escrito:

 

“Te ofreceré sacrificio de agradecimiento, e invocaré el nombre de HaShem.”

 

Hoy en día, cuando no hay templo, el judío que haya sido liberado de alguna de estas cuatro cosas, debe recitar en la sinagoga una bendición especial de agradecimiento, llamada birkat hagomel, en lugar de la ofrenda de agradecimiento.

 

7:13  “Con el sacrificio de sus ofrendas de paz en agradecimiento, presentará su ofrenda con tortas de pan leudado.” – Según el Talmud,[2] cada uno de los cuatro tipos de oblación consistía en diez piezas de pan.

 

7:14  “Y de ello presentará una de cada ofrenda como contribución a HaShem; será para el sacerdote que rocía la sangre de las ofrendas de paz.”  – El sacerdote recibió un pan de cada clase de oblación, en total cuatro diferentes panes, lo cual corresponde al diezmo de la ofrenda. El resto de los panes fue comido por el que ofrecía.

 

7:20  “Pero la persona que coma la carne del sacrificio de las ofrendas de paz que pertenecen a HaShem, estando impura, esa persona será cortada de entre su pueblo.”  – Aquí se habla de la impureza ritual del cuerpo de una persona. El castigo de caret, o “cortamiento”, implica que su alma sea cortada de su fuente espiritual y recibe un castigo directo del cielo. Según Rashí, implica morir antes de tiempo y sin hijos.

 

7:26  “Y no comeréis sangre, ni de ave ni de animal, en ningún lugar en que habitéis.” – Esto significa que el judío puede comer la sangre de los peces puros y de los saltamontes puros. Solamente la sangre de aves y de animales terrestres está prohibida para él.

 

7:34 “Sus propias manos traerán ofrendas encendidas a HaShem. Traerá la grasa con el pecho, para que el pecho sea mecido en vaivén delante de HaShem.”  – La ofrenda mecida, también llamada “vaivén”, fue movida por el sacerdote hacia delante y hacia atrás, y luego hacia arriba y hacia abajo. El significado de estos movimientos es que HaShem dirige y gobierna sobre el mundo que está en las cuatro direcciones y que Él es el dueño de los cielos y la tierra.

 

Cuarta aliyá, 8:1-13

 

8:2    “Toma a Aharón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la unción, el novillo de la ofrenda por el pecado, los dos carneros y la cesta del pan sin levadura”  – Ahora Moshé recibe la orden de instalar a los sacerdotes en su ministerio. Esta instalación duraba siete días y terminó en el primer mes del segundo año después de la salida, cf. Éxodo 29:30, 35-37; Levítico 8:35. El mishkán fue definitivamente levantado el primer día del primer mes del año, cf. Éxodo 40:2, 17.

 

8:12  “Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aharón y lo ungió, para consagrarlo.”  – Según Rashí, primero vertió el aceite sobre su cabeza y después ponía aceite con su dedo entre las cejas de los ojos.

Quinta aliyá, 8:14-21

8:15  “Después Moshé lo degolló y tomó la sangre y con su dedo puso parte de ella en los cuernos del altar por todos los lados, y purificó el altar. Luego derramó el resto de la sangre al pie del altar y lo consagró, para hacer expiación por él.”  – Moshé servía como sacerdote durante los siete días de instalación de los sacerdotes. Él hizo todos los sacrificios y enseñó así a Aharón y sus hijos cómo hacer todo el servicio en el tabernáculo.

 

Sexta aliyá, 8:22-29

 

8:22  “Luego presentó el segundo carnero, el carnero de la consagración, y Aharón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero.”  – Según Rashí, esto es una ofrenda de paz, cf. Éxodo 29:22, 28, porque el término miluim, traducido como “consagración”, tiene un sentido similar al término shelamim, que significa “ofrenda de paz”. Miluim significa “llenuras” y shelamim significa “plenitudes”.

Séptima aliyá, 8:30-36

8:28  “Después Moshé tomó todo esto de las manos de ellos y lo quemó en el altar sobre la ofrenda de ascensión. Fue ofrenda de consagración como aroma agradable, ofrenda encendida para HaShem.”  – La ofrenda de consagración tenía que ser quemada sobre, o después de, la ofrenda de ascensión. Esto nos enseña que el ministerio sacerdotal está basado sobre la entrega total. Si no hay entrega total en un siervo de HaShem, su ministerio no va a ser agradable delante de Él.

 

8:30  “Y tomó Moshé del aceite de la unción y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció a Aharón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos; y consagró a Aharón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.”  – La unción fue rociada tanto sobre Aharón como sobre sus vestiduras. Esto nos enseña que hay una unción personal y una unción ministerial. Lo personal viene primero, luego lo ministerial. La unción personal sirve para funcionar en la vida diaria, en la vida familiar, y es más importante que la unción ministerial. Es importante que el que tiene una función ministerial en el pueblo de HaShem no descuide su familia y su vida personal.

En esta parashá se encuentran los mandamientos 131-148 de los 613.

 

  1. Precepto de quitar las cenizas del Altar diariamente, Levítico 6:10 (6:3).
  2. Precepto de encender fuego en el Altar diariamente, Levítico 6:13 (6:6).
  3. Prohibición de apagar el fuego del Altar, Levítico 6:13 (6:6).
  4. Precepto de comer los restos de las oblaciones de harina [menajot], Levítico 6:16 (6:9).
  5. Prohibición de preparar los restos de las oblaciones de harina como jamets, (sustancia leudada), Levítico 6:17 (6:10).
  6. Precepto del Cohén Mayor de ofrecer una oblación de harina dos veces al día, Levítico 6:20 (6:13).
  7. Prohibición de comer la oblación de harina de un cohén, Levítico 6:23 (6:16).
  8. Precepto de los kohanim de ofrecer la ofrenda de pecado [jatat], Levítico 6:25 (6:18).
  9. Prohibición de comer de una ofrenda de pecado [jatat] cuya sangre es rociada en el Altar interior, dentro del Santuario, Levítico 6:30 (6:23).
  10. Precepto de los kohanim de ofrecer una ofrenda de culpa [asham] conforme a las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 7:1.
  11. Precepto de los kohanim de ofrecer la ofrenda de paz [shelamim] conforme a las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 7:1-2.
  12. Prohibición de dejar la carne de una ofrenda de agradecimiento [todá] hasta la mañana, Levítico 7:15.
  13. Precepto de quemar el sobrante de las ofrendas, Levítico 7:17.
  14. Prohibición de comer una ofrenda considerada como pigul [ofrecida con una intención que la descalifica], Levítico 7:18.
  15. Prohibición de comer de una ofrenda consagrada que se volvió impura, Levítico 7:19.
  16. Precepto de quemar una ofrenda consagrada que se volvió impura, Levítico 7:19.
  17. Prohibición de comer sebo [jélev], Levítico 7:23.
  18. Prohibición de comer la sangre de un animal terrestre o de una ave, Levítico 7:26.

[1]       Strong H7306 rûach, roo’-akh, A primitive root; properly to blow, that is, breathe; only (literally) to smell or (by implication perceive (figuratively to anticipate, enjoy): – accept, smell, X touch, make of quick understanding.

[2]       Menajot 77b.

Parashá 24 VaYikrá

א׳ בניסן ה׳תשע״ה (March 21, 2015) por  
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24 vayikra

Parashá 24 VaYikrá

Levítico 1:1 – 6:7 (5:26)

Aliyás de la Torá:

 

  1. 1:1-13
  2. 1:14 – 2:6
  3. 2:7-16
  4. 3:1-16
  5. 4:1-26
  6. 4:27 – 5:10
  7. 5:11 – 6:7 (5:26 versión hebrea)
  8. Maftir: 6:5-7 (5:24-26 heb.)

 

Haftará: Isaías 43:21 – 44:23

 

VaYikrá

 

Significa “y llamó”.

Comentarios

En Levítico 7:37 hay un resumen de los seis diferentes sacrificios que aparecen en los siete primeros capítulos del libro, según está escrito:

“Esta es la Torá de la ofrenda de ascensión, de la oblación, de la ofrenda de pecado, de la ofrenda de culpa, de las ofrendas de consagración y del sacrificio de las ofrendas de paz”

  1. Olá – Ofrenda de ascensión, Levítico 1:1-17; 6:8-13
  2. Minjá – Oblación, Levítico 2:1-16; 6:14-18
  3. Jatat – (Sacrifico) de pecado, Levítico 4:1 – 5:13; 6:24-30
  4. Asham – (Sacrificio) de culpa, Levítico 5:14 – 6:7 7:1-10.
  5. Miluim – (Ofrendas) de consagración (plenitudes), Éxodo 29:1-37; Levítico 6:19-23
  6. Shlamim – (Ofrendas) de paz, Levítico 3:1-17; 7:11-36.

 

La olá y la minjá son “hermanos” y el jatat y el asham son “hermanos”. Cuando hablamos de hermanos es porque son ofrendados por motivos muy similares y se parecen entre ellos.

 

Primera aliyá, 1:1-13

 

1:2       “Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando alguno de vosotros traiga una ofrenda a HaShem, traeréis vuestra ofrenda de animales del ganado o del rebaño.”   – La palabra hebrea que ha sido traducida como “ofrenda” es corbán,[1] que significa “sacrificio”, “inmolación”, “ofrenda”, “oblación”. Viene de la palabra karav[2] que significa “acercase”, “presentarse”, “estar cerca”. De esto aprendemos que el propósito de los sacrificios es poder acercarse a HaShem y presentarse delante de Él. No hay manera de poder acercarse a HaShem sin sacrificios. El sacrificio es necesario para poder acercarse a Él y estar en su presencia, como está escrito en Éxodo 23:15b; 34:20b y Deuteronomio 16:16b:

 

“Y nadie se presentará ante mí con las manos vacías.”

La ofrenda de ascensión es voluntaria y puede ser ofrecida por cualquier hombre o mujer, israelita o gentil.

1:3       “Si su ofrenda es una ofrenda de ascensión del ganado, ofrecerá un macho sin defecto; la traerá a la entrada de la tienda de la cita, para que sea aceptada delante de HaShem.”  – Tanto las ofrendas de ascensión como las oblaciones, son llamadas korbanot, plural de corbán, y sirven para acercarse a HaShem, cf. 2:1. Este texto enseña que el que entrega esta ofrenda voluntaria está obligado a llevar la ofrenda él mismo a la entrada de la tienda de la cita. La palabra hebrea que ha sido traducida como “holocausto”, u “ofrenda de ascensión”, es olá.[3] La raíz de olá es alá,[4] que significa “subir”, “ascender”, “escalar”, “remontar”, “levantarse”, “alzarse”, “brotar”, “surgir”, “crecer”, “disiparse”, “engrandecerse”, “aumentar”, “dirigirse”, “inmigrar a la tierra de Israel”. Un olé es uno que hace aliyá, es uno que sube para leer la Torá en la sinagoga o, uno que inmigra para Israel. Ambos son llamados olé, en plural olim. De esto aprendemos que el sacrificio llamado olá es un sacrificio que sube hacia el cielo y también eleva al que lo sacrifica. Por lo tanto tiene que ser hecho con fuego. El sacrificio de olá, ascensión, es para los ricos, y el sacrificio de minjá, oblación, es para los pobres, cf. 5:11.

 

En Génesis 4:3-5 está escrito:

 

“Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Kayin trajo a HaShem una ofrenda (minjá) del fruto de la tierra. También Hevel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda (minjá), pero a Kayin y su ofrenda (minjá) no miró con agrado. Y Kayin se enojó mucho y su semblante se demudó.”

 

En este texto aparece la palabra minjá[5] que significa “don”, “presente”, “regalo”, “ofrenda”, “sacrificio”, “oblación”. Normalmente la palabra minjá es usada para ofrendas sin sangre, pero en este caso vemos que también puede significar una ofrenda con sangre.

¿Cuál es la diferencia entre la olá y la minjá?

 

La olá se da de los animales y la minjá, normalmente, se da de los productos del campo. La olá y la minjá son las primeras ofrendas que son mencionadas en la Torá. Un ejemplo es Kayin y Hevel que ofrecieron minjá. La palabra olá aparece por primera vez en Génesis 8:20, donde está escrito:

 

“Y edificó Noaj un altar a HaShem, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció una ofrenda de ascensión en el altar.”

 

Lo más destacado de la olá es que se quema todo el animal. Hay tres clases de olá presentadas en este capítulo:

 

1:3             Del ganado mayor

1:10           Del rebaño

1:14           De las aves

 

El valor de la olá va de lo más caro a lo más barato. Luego HaShem sigue dando la oportunidad para los que no tienen dinero ni siquiera para una cría de una paloma. Ellos podrán dar harina, aceite de oliva, incienso y sal, cf. 2:1, 4, 13. Esto nos enseña que el estado económico no puede ser un impedimento para dar ofrendas por medio de las cuales podemos acercarnos a HaShem. El rico da más y el pobre da menos, pero HaShem mira el corazón y sabe cuando una persona ofrece según sus posibilidades o cuando no lo hace.

“macho sin defecto” – La ofrenda de olá tiene que ser un macho sin defecto, cf. 1:10; 3:1, 6; 4:3, 23, 28, 32; 5:15, 18; 6:6 etc.

De este versículo también aprendemos que un sacrificio sirve como entrada para acercarse a HaShem. El mismo sacrificio es como una puerta, un medio de acercamiento. Por lo tanto tiene el nombre de corbán. Cuando un sacrificio es dado según las normas de la Torá, y con un corazón sincero, gozoso, puro y entregado, siempre produce agrado delante de HaShem. No todas las ofrendas son agradables para él.

1:4       “Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de ascensión, y le será aceptado para hacer expiación por él.”  – La imposición de las manos implica principalmente tres cosas:

 

  • Identificación – el animal representa al que impone las manos, son uno.
  • Transmisión – el pecado es transmitido al animal.
  • Reemplazo – el animal muere en lugar del hombre.

 

“para hacer expiación por él” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “expiación” es kapar,[6] que significa “expiar”, “cubrir”. Esto nos enseña que la ofrenda de ascensión tiene el ingrediente de la expiación en el sentido de generar perdón de pecados, cubrir las faltas.

 

1:5       “Entonces degollará el novillo delante de HaShem; y los sacerdotes hijos de Aharón ofrecerán la sangre y la arrojarán por todos los lados sobre el altar que está a la entrada de la tienda de reunión.”  – El que trae la ofrenda puede degollarla, si desea. Pero sólo los sacerdotes podrán ofrecer la sangre sobre el altar. Se sacrifica delante de HaShem.

1:6       “Después desollará la ofrenda de ascensión y la cortará según sus cortes.”  – No se ofrece todo el animal de en un momento, sino poco a poco, según sus cortes. Esto implica que hay cortes específicos propios del animal. Según el Talmud,[7] estos cortes son diez. De la misma manera, cuando hay una entrega total del ser humano, HaShem va reclamando poco a poco de él para que sea consagrado para el uso exclusivo de él.

 

1:7       “Y los hijos del sacerdote Aharón pondrán fuego en el altar, y colocarán leña sobre el fuego.”  – Según el Midrash, el fuego nunca dejó de estar encendido sobre el altar hasta que fue construido el templo en Yerushalayim. Ese fuego había caído del cielo. Cuando el templo de Shelomó fue construido cayó fuego de nuevo del cielo sobre el altar. Los sacerdotes mantenían el fuego todo el tiempo. Ese fuego cesó en los días del rey Menashé. Sin embargo, la Torá misma dice aquí que los sacerdotes tienen el mandamiento de poner leña y encender fuego sobre el altar, trayéndolo de lo que era común (Rashí).

El fuego es una clase de energía. Para que un sacrificio sea aceptable tiene que ser dado con gozo, entusiasmo, con un fuego en el corazón, que es el fuego del amor, como está escrito en Cantar de los cantares 8:6-7:

“Ponme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo, porque fuerte como la muerte es el amor, inexorables como el Sheol, los celos; sus destellos, destellos de fuego, la llama de HaShem. Las muchas aguas no pueden extinguir el amor, ni los ríos lo anegarán; si el hombre diera todos los bienes de su casa por amor, de cierto lo menospreciarían.”

 

1:8       “Luego los sacerdotes hijos de Aharón arreglarán las piezas, la cabeza y el sebo sobre la leña que está en el fuego sobre el altar.”  – Lo primero que se ofrece del animal, a parte de la sangre, es la cabeza. La primera letra del alfabeto hebreo es la alef, que significa “cabeza de toro”, “uno” y “lo primero”. Así que lo primero que se da es la cabeza. La cabeza del toro representa la mente del hombre, que es lo que primero hay que entregar a HaShem para ser quemada.

 

“el sebo sobre la leña” – El sebo es un tipo de grasa que protege las entrañas. Hay tres tipos de grasa en el cuerpo:

 

  • La energía acumulada en forma de grasa, principalmente debajo de la piel.
  • La grasa colorada que produce calor en el cuerpo. La grasa colorada quema las calorías de los alimentos. Los bebés tienen mucha grasa colorada. Una persona que se engorda sin comer muchas calorías, tiene falta de grasa colorada en su cuerpo. Una persona que come mucho y no engorda tiene mucha grasa colorada en su cuerpo.
  • El sebo que cubre las entrañas con fin de protegerlas de golpes y vibraciones dañinas.

 

El sebo que protege las entrañas es el que se ofrece en el altar. Se coloca encima de la cabeza del toro para cubrir el corte. Según Rashí, es para mostrar respeto hacia el Altísimo.

 

1:9       “Pero las entrañas y las patas las lavará él con agua. Y el sacerdote lo quemará todo sobre el altar como ofrenda de ascensión; es ofrenda encendida de aroma agradable para HaShem.”  – Las entrañas y las patas son lavadas en agua y luego quemadas en el fuego del altar. Entonces el sacrificio es agradable para HaShem. No es que el Creador esté disfrutando del sacrificio de un animal inocente que es quemado hasta ser calcinado. Él no es sádico. Tampoco tiene necesidades de los sacrificios, como está escrito en el Salmo 50:7-13:

 

“Oye, pueblo mío, y hablaré; Israel, yo testificaré contra ti. Yo soy Elohim, tu Elohim. No te reprendo por tus sacrificios, ni por tus ofrendas de ascensión, que están continuamente delante de mí. No tomaré novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos. Porque mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas. Toda ave de los montes conozco, y mío es todo lo que en el campo se mueve. Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y todo lo que en él hay. ¿Acaso he de comer carne de toros, o beber sangre de machos cabríos?”

Él olor grato delante de él no mana del animal cruelmente sacrificado, sino del corazón de la persona que lleva el sacrificio a HaShem. Si el corazón del hombre no está entregado a Él, su sacrificio no es agradable. Por esto está escrito que HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda. En primer lugar miró al hombre y luego miró a su ofrenda. La ofrenda es una expresión de un corazón que ama.

Aplicación personal de la ofrenda de ascensión

 

La olá representa la entrega total de nuestras vidas. Le damos todo lo que somos a HaShem. Nos damos a nosotros mismos a Él. No damos en primer lugar lo que tenemos o lo que podamos lograr, sino a nosotros mismos como ofrenda de ascensión, para ser consumidos delante de Él y no tener nada para nosotros mismos. No nos pertenecemos.

En el momento de la entrega somos presentados ante Él, para luego, poco a poco, experimentar la olá, empezando por darle nuestra vida, representada por la sangre.

Después de darle nuestra vida, Él nos va partiendo en trozos. Primero toma nuestra cabeza, nuestra mente, y la quema hasta que no quede nada de lo nuestro. Entonces nuestra oración será “No se haga mi voluntad sino la tuya. Las cosas no son de la manera que yo las entiendo, sino según lo que tú entiendas y según están reveladas en tu Torá.”

El siguiente paso del sacrificio de nuestro ser es cuando es quitado el “sebo”, aquella protección que cubre nuestras entrañas (nuestros motivos, intenciones y sentimientos). De esa manera somos hechos vulnerables. Nuestra insensibilidad hacia lo divino es eliminada. Esto se puede comparar con la circuncisión del corazón, cf. Deuteronomio 10:16. También puede ser comparado con la eliminación del muro de protección de argumentos alrededor de las emociones y la mente de una persona.

 

Este texto nos enseña que toda desobediencia en la sociedad puede ser combatida y destruida por una comunidad que ha tenido la experiencia de la olá, el sacrificio de ascensión, una entrega total, en la cual los argumentos de desobediencia han sido quemados en el fuego divino. El mundo está como está por la falta de obediencia en las comunidades de los hijos de HaShem.

 

Las entrañas representan los motivos, las emociones, los deseos etc. Las patas representan nuestra conducta, el caminar, nuestro estilo de vida. Nuestros motivos y nuestra conducta tienen que ser purificados por la Torá para poder ser ofrecidos delante de HaShem como un olor agradable. HaShem nunca acepta nuestros deseos sin haberlos purificado por la Torá. Tampoco acepta nuestro estilo de vida sin la purificación por la Palabra. Todo tiene que pasar por una corrección, mediante el proceso del estudio de la Torá dirigido por el Espíritu de HaShem. En las Escrituras, tanto la Torá como el Espíritu son simbolizados por el agua.

En la olá, todo tiene que ser quemado. Esto significa que no puedes dejar nada de tu vida para ti mismo si vas a ser agradable para HaShem. Todo tiene que ser entregado tu Padre celestial, pieza por pieza.

Segunda aliyá, 1:14 – 2:6

1:14     “Mas si su ofrenda para HaShem es una ofrenda de ascensión de aves, entonces traerá su ofrenda de tórtolas o de pichones.”  – Según Rashí, la palabra tórtolas, en este caso los machos, se refiere sólo a los adultos y la palabra pichones se refiere sólo a las crías.

 

2:1       “Cuando alguien ofrezca una oblación como ofrenda a HaShem, su ofrenda será de sémola de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “alguien” es nefesh, que significa “alma”. La  oblación, en hebreo minjá, es el sacrificio de los pobres, que no tienen medios suficientes para ofrecer un animal. El Talmud[8] destaca este hecho diciendo que cuando el pobre ofrece una minjá, es contado como si hubiera ofrecido su propia alma a HaShem.

La oblación tiene que ser de harina de trigo, que es considerada como la mejor harina. La cebada era más barata, cf. 2 Reyes 7:1;. Las semillas del trigo no fueron sembrabas de manera que se echaban a grandes cantidades sobre un campo, sino poniendo grano por grano en la tierra.

La sémola, en hebreo solet, es la harina de trigo de mayor calidad, la más fina y tamizada. Esta harina también es llamada en español “flor de harina” o “harina candeal”. El aceite de oliva de las tres calidades sirve para esta ofrenda. El incienso es quemado en su totalidad. En cada ofrenda se añade sal. Todos estos productos son elaborados por el hombre.

Hay cinco tipos de oblación, descritos en los versículos 2:1-10. Todas tienen harina de trigo más fina. La diferencia entre ellas consiste en su manera de preparación. Según Levítico 14:21, una oblación tenía que tener, como mínimo, la décima parte de una efá se sémola y un log de aceite. Una efá equivale a unos 24.8 litros, (6.55 galones) según el cálculo del rabino A. H. Naé. Un log equivale a seis beitsim, “huevos”, entre 344 y 602 ml (11.6 – 20.5 onzas).

Según Rashi, se echaba aceite sobre toda la harina, y se ponía incienso sobre una parte de la harina. Según otra opinión se mezclaba la harina con el aceite. Este versículo enseña que uno que no es cohén, sacerdote, puede preparar esta ofrenda.

2:2       “Entonces la llevará a los sacerdotes hijos de Aharón; y el sacerdote tomará de ella un puñado de la flor de harina, con el aceite y con todo su incienso. Y el sacerdote la quemará como memorial sobre el altar; es ofrenda encendida de aroma agradable para HaShem.”  – Según Rashí, estaba permitido para un israelita entrar 11 codos, (5,5 metros), en el atrio del tabernáculo desde la entrada. Desde allí el sacerdote tomó un puñado, la cantidad que cabe en los tres dedos centrales de la mano, y lo quemaba en el altar junto con todo el incienso. El resto fue comido por los sacerdotes.

 

Los cinco tipos de oblación son los siguientes:

 

  • Solet – Una décima de una efá de sémola, junto con un log de aceite e incienso, 1:1-3.
  • Jalot – Diez tortas (hogazas) de sémola, revueltas con aceite y horneadas, 1:4.
  • Rekikím – Diez obleas de sémola, untadas con aceite y horneadas, 1:4.
  • Majabat – Oblaciones crujientes de sémola mezclada con aceite y frita en aceite en un sartén poco profundo que había en el templo, 1:5-6.
  • Marjeshet – Oblaciones de sémola mezclada con aceite y frita con aceite en un sartén hondo que había en el templo, 1:7-10.

Tercera aliyá, 2:7-16

2:8       “Cuando traigas a HaShem la ofrenda de cereal hecha de estas cosas, será presentada al sacerdote y él la llevará al altar.”  – Según el Talmud,[9] el cohén la hacía tocar la esquina sudoeste del altar.

2:11     “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis a HaShem será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para HaShem.”  – Según Rashí, cualquier cosa dulce de un fruto es llamada devash, “miel”. Es evidente porque en el versículo siguiente dice que sirve como primicias y las primicias no fueron ofrecidas de la miel de abeja, sino de los frutos.

 

2:12     “Como ofrenda de primicias las ofreceréis a HaShem, pero no ascenderán como aroma agradable sobre el altar.”  – La levadura es ofrecida en los dos panes de las primicias de Shavuot, cf. 23:17. La miel de frutas es dada como primicias de las frutas dulces de los árboles, como higos y dátiles. La miel representa la persona que sólo desea disfrutar en la vida. La levadura representa la persona soberbia y altiva. Ninguna de estas personas pueden ser agradables para HaShem.

 

2:13     “Además, toda ofrenda de cereal tuya sazonarás con sal, para que la sal del pacto de tu Elohim no falte de tu ofrenda de cereal; con todas tus ofrendas ofrecerás sal.”  – Todas las ofrendas fueron saladas antes de ser colocadas en el fuego del altar. Según Rambam,[10] las ofrendas de animales fueron saladas sobre la rampa del altar, y las ofrendas de las aves y las oblaciones fueron saladas sobre el altar. La sal tiene un poder conservador y simboliza el pacto y la paz.

 

2:14     “Pero si ofreces a HaShem una oblación de las primicias, de espigas maduras tostadas al fuego, granos llenos molidos, ofrecerás la oblación de tus primicias.”  – Este texto habla del omer, la ofrenda de cebada que se daba en el templo después del sacrificio de pesaj. En este texto esta ofrenda es llamada “primicias”, en hebreo bicurim. La cebada es el primer cereal que madura en Israel. Esta fue la única ofrenda de cebada que se daba en el templo. Todas las demás eran de trigo. Según el Talmud,[11] las espigas fueron secadas al fuego en un tubo que se usaba para tostar y luego machacadas y molidas.

 

Aplicación personal de la oblación

El sacrificio de olá se da de animales. Estos animales representan la vida del hombre. Cuando se entrega un animal para ser quemado enteramente se está dando un mensaje a HaShem: “Yo te pertenezco enteramente”. La ofrenda de ascensión representa nuestra entrega total.

El sacrificio de minjá se da de los productos agrícolas. Estos productos representan el trabajo del hombre. Cuando entregamos estos productos a HaShem estamos diciendo: “Mi trabajo te pertenece enteramente”. La oblación representa nuestro servicio a HaShem.

Mientras que la ofrenda de ascensión no es comida, la mayor parte de la oblación es comida por los sacerdotes. Sólo un puñado de harina es ofrecido en el altar junto con todo el incienso. Esto nos enseña que el servicio que hacemos para HaShem es expresado principalmente por medio nuestro servicio a los líderes que él ha puesto sobre nosotros.

El incienso representa la oración y la alabanza a HaShem, cf. Salmo 141:2,. El hecho de que todo el incienso tiene que ser ofrecido a HaShem nos enseña que no podemos dar la alabanza suprema u orar a los hombres, sino sólo al Padre.

En Levítico 2:4 está escrito que las obleas de la minjá tienen que ser sin levadura, la cual simboliza la malicia y la hipocresía. De esto aprendemos que nuestro servicio a HaShem y a los líderes tiene que ser sin maldad, sincero, puro, limpio, sin motivos personales, sin hipocresía, sin auto proyección, sin orgullo, sin segundas intenciones, sin deseo de ser vistos y sin deseo de tener un puesto mayor.

Cuarta aliyá, 3:1-16

 

3:1       “Si su ofrenda es un sacrificio de las ofrendas de paz, si la ofrece del ganado, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecerá delante de HaShem.”  – Este sacrificio también es llamado corbán, traducido como “ofrenda”. De esto aprendemos que el propósito principal de este sacrificio también es poder acercarnos a HaShem. Ese es el principal propósito con todos los sacrificios. El shelamim, sacrificio de paz, también es voluntario, como la olá y la minjá. En la olá se ofrecen sólo animales machos, pero la ofrenda shelamim puede ser macho o hembra. Los animales no podían tener defecto para ser aceptados. HaShem merece lo mejor, y por esto constituiría una ofensa ofrecerle animales defectuosos, como está escrito en Malaquías 1:8-10:

 

“Y cuando presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Y cuando presentáis el cojo y el enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no lo ofreces a tu gobernador? ¿Se agradaría de ti o te recibiría con benignidad?–dice HaShem de los ejércitos. Ahora pues, ¿no pediréis el favor de Elohim, para que se apiade de nosotros? Con tal ofrenda de vuestra parte, ¿os recibirá El con benignidad?–dice HaShem de los ejércitos. ¡Oh, si hubiera entre vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais mi altar en vano! No me complazco en vosotros–dice HaShem de los ejércitos– ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.”

 

Sólo una parte del sacrificio de paz fue entregada al templo. El resto fue comido en algún lugar del atrio o dentro de las murallas de Yerushalayim. Mediante este sacrificio se podía disfrutar juntamente con HaShem, comiendo con la familia y los amigos. Esta comida constituye una manera de disfrutar de la íntima relación con HaShem.

 

3:5       “Y los hijos de Aharón lo quemarán en el altar, sobre la ofrenda de ascensión que está sobre la leña en el fuego; es una ofrenda encendida de aroma agradable para HaShem.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “sobre” es ´al. Normalmente significa “sobre” pero también puede significar “además”, como en Levítico 2:2. Según Rashí, en este caso hay que entenderlo como “aparte de”. Esto significa que las partes separadas del animal del sacrificio de paz son quemadas sobre el altar después de la ofrenda de ascensión continua. Esto nos enseña que no puede haber un verdadero disfrute de la comunión con HaShem, sin antes haberse entregado totalmente.

 

  • La olá dice: Toda mi vida es para ti.
  • La minjá dice: Te sirvo con toda mi vida.
  • El shelamim dice: Tú eres mi alegría y mi disfrute. Quiero estar contigo junto con mi familia y mis amigos, pasar tiempo en tu presencia, alabándote y recibir tus bendiciones.

 

3:17     “Estatuto perpetuo será por todas vuestras generaciones, dondequiera que habitéis: ninguna grasa ni ninguna sangre comeréis.”  – Esta prohibición aplica incluso después de la destrucción del templo y no solamente dentro de la tierra de Israel, sino también fuera.

 

Quinta aliyá, 4:1-26

 

4:2-3    “Habla a los hijos de Israel, diciendo: Si alguien peca inadvertidamente en cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, y hace alguna de ellas; si el que peca es el sacerdote ungido, trayendo culpa sobre el pueblo, que entonces ofrezca a HaShem un novillo sin defecto como ofrenda por el pecado, por el pecado que ha cometido.”  – Ahora pasamos a la ofrenda de jatat. La palabra jatat,[12] “error”, “pecado”, viene de la raíz jatá,[13] que significa “fallar”, “errar”, “pecar”. En Levítico 4:23, esta ofrenda también es llamada corbán, lo cual nos enseña que también es un medio para poder acercarse a HaShem. Pero, en estos versículos normalmente no se usa la palabra corbán, “ofrenda”, como en el caso de la olá y la minjá, sino sólo le-jatat, “por pecado”.

 

Hay dos tipos de sacrificios por el pecado, jatat y asham. El primero expía por ciertos pecados cometidos por error, el segundo expía por ciertos pecados cometidos con premeditación. El jatat expía por los pecados cometidos contra los mandamientos negativos que si hubieran sido cometidos deliberadamente, el pecador hubiera sido reo del castigo de caret (extirpación). Hay 43 pecados de este tipo, la mayoría de ellos son de relaciones sexuales prohibidas. El jatat sólo expía por estos pecados cuando son cometidos por ignorancia. Esto nos enseña que la falta de conocimiento no exime al pecador de su responsabilidad. El que peca sin saber también es culpable delante de HaShem.

En el primer caso se habla del sacerdote ungido que peca, trayendo culpa sobre el pueblo. Como el sumo sacerdote representa al pueblo, su pecado repercute sobre toda la nación. El pecado también puede consistir en que el sumo sacerdote haga una mala interpretación de la Torá y luego él mismo siga esa decisión halájica equivocada resultando en que también el pueblo la siga.

“el sacerdote ungido” – En hebreo es ha-cohén ha-mashíaj. Es la primera vez que aparece la expresión ha-mashíaj, “el ungido”, en la Torá. La expresión aparece tres veces en esta aliyá, v. 3, 5 y 16. ¡Es muy significativo que la primera vez que el Mesías es presentado en la Torá, es en relación con el sacrificio de pecado!

 

En el versículo 5 está escrito:

 

“Luego el sacerdote ungido (HaMashíaj) tomará de la sangre del novillo y la traerá a la tienda de reunión”

 

En el versículo 16 está escrito:

 

“Entonces el sacerdote ungido (HaMashíaj) traerá sangre del novillo a la tienda de reunión”

 

4:4       “Traerá el novillo a la puerta de la tienda de reunión delante de HaShem, pondrá su mano sobre la cabeza del novillo y lo degollará delante de HaShem.”  – Según Rashí, el novillo tiene que tener tres años de edad.

 

4:11-12 “Pero la piel del novillo y toda su carne, con su cabeza, sus patas, sus entrañas y su estiércol, es decir, todo el resto del novillo, lo llevará a un lugar limpio fuera del campamento, donde se echan las cenizas, y lo quemará al fuego sobre la leña; lo quemará donde se echan las cenizas.”  – Cuando la sangre es llevada dentro del tabernáculo, el resto del animal no se puede comer, sino es quemado fuera del campamento, cf. Levítico 4:21; 6:30; 16:27.

 

4:13     “Si es toda la congregación de Israel la que comete error, y el asunto pasa desapercibido a la asamblea, y hacen cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, haciéndose así culpables” – Según Rashí, la congregación, de la cual se habla aquí, no es todo el pueblo, sino el Gran Sanhedrín, con 71 miembros, el órgano de mayor autoridad en la nación, con poderes legislativos, judiciales y, en ciertos casos, ejecutivos. Si este tribunal se equivocaba en una decisión de haljá (código de conducta judío), y por error permitía un acto prohibido por la Torá, se ofrecía un novillo por ese pecado de todo el pueblo.

 

4:22     “Cuando es un jefe el que peca e inadvertidamente hace cualquiera de las cosas que HaShem su Elohim ha mandado que no se hagan, haciéndose así culpable”  – Si un jefe, un rey o un miembro del sanedrín peca por error en alguna en las cosas prohibidas que producen caret si se comete deliberadamente, tiene que presentar un macho cabrío como sacrificio de pecado.

 

4:24     “Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará en el lugar donde se degüella la ofrenda de ascensión delante de HaShem; es una ofrenda por el pecado.”  – En el lugar donde es degollada la olá, al lado norte del altar, se degüella el jatat, para no avergonzar al pecador, cf. v. 29, 33. Así los demás no ven si el sacrificio es de ascensión o de pecado y no hay lugar para malos pensamientos y malas lenguas. HaShem protege de esa manera la fama del pecador arrepentido.

 

4:27     “Y si es alguno del pueblo el que peca inadvertidamente, haciendo cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, y se hace así culpable” – Si un miembro del pueblo peca por error en alguna de las cosas prohibidas que producen caret si se comete deliberadamente, tendrá que traer una cabra como sacrificio de pecado para que reciba el perdón.

 

En Números 15:27-31 está escrito:

 

“También, si una persona peca inadvertidamente, ofrecerá una cabra de un año como ofrenda por el pecado. Y el sacerdote hará expiación delante de HaShem por la persona que ha cometido error, cuando peca inadvertidamente, haciendo expiación por él, y será perdonado. Para el que es nativo entre los hijos de Israel y para el extranjero que reside entre ellos, tendréis una sola ley para el que haga algo inadvertidamente. Pero aquél que obre con la mano levantada, ya sea nativo o extranjero, ése blasfema contra HaShem, y esa persona será cortada de entre su pueblo. Porque ha menospreciado la palabra de HaShem, y ha quebrantado su mandamiento, esa persona será enteramente cortada; su culpa caerá sobre ella.”

El que obra con mano levantada, es decir desafiando a HaShem, no tendrá perdón jamás. Si realmente eres consciente de la gravedad del pecado que piensas cometer y aún así lo cometes, no tendrás perdón.

Sexta aliyá, 4:27 – 5:10

 

Los sacrificios que se da por haber cometido, por ignorancia, alguno de los 43 pecados mencionados anteriormente, es de carácter fijo. Tanto el rico como el pobre tendrán que sacrificar lo mismo. Sin ambargo, en el capítulo 5 encontramos otro tipo de sacrificio de jatat que es de carácter variable, según las posibilidades económicas del pecador. Este sacrificio es llamado corbán olé ve-yored, “ofrenda que sube y baja”, es decir “variable”, según los ingresos de la persona. Este sacrificio es ofrecido por cometer una de las tres transgresiones siguientes:

 

  • Un juramento de testimonio falso. Por haber observado una transacción financiera y luego niega haberla visto y jura falsamente ante el beit din (tribunal), Levítico 5:1.
  • Si entra en el templo o come de los sacrificios en estado de tumá (impureza ritual), Levítico 5:2-3.
  • Un juramento falso no intencional. Por ejemplo, si jura no haber hecho algo que luego se da cuenta que sí lo hizo sin darse cuenta, Levítico 5:4.

 

5:3       “O si toca inmundicia humana, de cualquier clase que sea la inmundicia con que se contamine, sin darse cuenta, y después llega a saberlo, será culpable.”  – La “inmundicia humana” se refiere a un cadáver o los restos de un cadáver, que es la fuente principal de impureza ritual. Uno será culpable si entra en el santuario en estado de impureza ritual por haber tocado un muerto o incluso por haber tocado a una persona que ha tocado un cadáver, cf. Números 9:7; 19:13. La manera de purificarse de la tumá es, entre otras cosas, pasar todo el cuerpo por una mikvé, un baño ritual.

 

5:4       “O si alguien, sin pensar, jura con sus labios hacer mal o hacer bien, en cualquier asunto que el hombre hable sin pensar con juramento, sin darse cuenta, y luego llega a saberlo, será culpable de cualquiera de estas cosas.”  – Según Rashí, se refiere al hecho de jurar para hacer mal o bien a sí mismo.

5:5       “Así será que cuando llegue a ser culpable de cualquiera de estas cosas, confesará aquello en que ha pecado.”  – La confesión del pecado es una de las condiciones para poder obtener el perdón,

Al presentar un sacrificio de pecado, se hacen tres cosas:

 

  • Imposición de manos – en relación con las obras.
  • Confesión de pecado – en relación con las palabras.
  • Quema de intestinos – en relación con los pensamientos.

 

Estas son las tres áreas en las que el hombre puede pecar, obras, palabras y pensamientos. Por lo tanto tendrá que ser juzgado en estas tres áreas.

 

Séptima aliyá, 5:11 – 6:7 (5:26 versión hebrea)

 

El último sacrificio mencionado aquí es el de asham, culpa. La ofrenda por la culpa consiste en un carnero o un cordero. Se ofrece cuando se comete uno de estos cinco pecados:

 

  • Por sacar beneficio de una comida sagrada o de un objeto sagrado del templo, 5:14-16.
  • Por robar y luego jurar en vano que no lo había hecho, Levítico 6:1-7.
  • Para la purificación de un leproso, Levítico 14:12-18.
  • Por fornicar con la sierva de otro hombre, Levítico 19:20-21.
  • Por contaminación durante el nazareato, Números 6:9-12.

Además, en Levítico 5:17-19 hay un tipo de ofrenda por la culpa llamada asham talui, de culpa pendiente. Es ofrecida cuando uno no está seguro si cometió un pecado para el cual se requiere un sacrificio jatat. Esta ofrenda no es definitiva, sino en el caso de que el que duda luego descubra que sí pecó, tendrá que dar una ofrenda de jatat por ese pecado. Esto nos enseña que la negligencia en asuntos espirituales es vista como un delito delante de HaShem.

5:16     “Hará restitución por aquello en que ha pecado en las cosas sagradas, y añadirá a ello la quinta parte, y se lo dará al sacerdote. Y el sacerdote hará expiación por él con el carnero de la ofrenda por la culpa, y le será perdonado.”  – La restitución del daño hecho es una condición para obtener el perdón.

 

5:17     “Si alguno peca y hace cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, aunque no se dé cuenta, será culpable y llevará su castigo.”  – Aunque no se dé cuenta, será culpable. No hay excusa si no se estudia la Torá.

 

Así que HaShem espera que su pueblo estudie la Torá. No hay excusa para no estudiar y pecar por ignorancia. El que peca por ignorancia es por haber sido negligente en los estuElohim de la Torá y es culpable.

 

6:2       “Cuando alguien peque y cometa una falta contra HaShem, engañando a su prójimo en cuanto a un depósito o alguna cosa que se le ha confiado, o por robo, o por haber extorsionado a su prójimo”  – Aquí aprendemos que si engañamos al prójimo estamos cometiendo una falta contra HaShem.

 

6:4-5    “será, entonces, que cuando peque y sea culpable, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, o el depósito que le fue confiado, o la cosa perdida que ha encontrado, o cualquier cosa acerca de la cual juró falsamente; hará completa restitución de ello y le añadirá una quinta parte más. Se la dará al que le pertenece el día que presente su ofrenda por la culpa.”  – En primer lugar tendrá que devolver el mismo objeto que robó. En el caso de no poder hacerlo, tendrá que hacer restitución. En ambos casos tendrá que añadir el 20% de su valor. Esto nos enseña que no es válido robar un objeto de alguien y luego pagar el 120% de su valor y quedarse con el objeto. El que tiene el objeto en su poder está obligado a devolverlo. Sólo en el caso de no poder hacerlo, podrá restituirlo de otra manera.

Aplicación personal y mesiánica de los sacrificios de pecado y de culpa

Hay dos problemas en el hombre, el pecado y los pecados. El pecado es la inclinación pecaminosa, el yetser hará, la carne. Los pecados son las obras realizadas por esa inclinación. Una persona recién nacida tiene inclinación pecaminosa, pero no tiene pecados, porque no ha cometido ninguna transgresión.

Los sacrificios de pecado, jatat, y de culpa, asham, cubren el pecado y los pecados cometidos eliminando sus consecuencias, pero no los quitan del todo. Sin embargo, la muerte de Mashíaj no solamente quita los pecados y todas las consecuencias que los sacrificios de los animales no pudieron eliminar, sino también trata con el mismo origen del pecado, la inclinación maligna, que fue activada en el hombre en el huerto del Edén.

El sacrificio jatat fue dado para cubrir los resultados negativos de la inclinación maligna, el pecado. El sacrificio asham fue dado para cubrir los resultados negativos de nuestras obras malignas, los pecados.

 

 

De los 613 mandamientos que hay en la Torá, aparecen tres en Bereshit y 111 en Shemot, sumando 114. En el libro de Vayikrá hay 247 mandamientos, 95 positivos y 152 negativos. La lista que presentamos después de cada parashá, sigue el orden formulado por el Sefer haJinuj, que se basa en la clasificación hecha por Rambam (Maimónides) en su libro Sefer haMitsvot. En esta parashá se encuentran los mandamientos 115-130 de los 613.

 

  1. Precepto de ofrecer la ofrenda de ascensión [olá] conforme las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 1:3.
  2. Precepto de ofrecer la oblación de harina [minjá] conforme las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 2:1.
  3. Prohibición de ofrecer levadura o miel en el altar, Levítico 2:11.
  4. Prohibición de ofrecer cualquier ofrenda sin sal, Levítico 2:13.
  5. Precepto de salar las ofrendas, Levítico 2:13.
  6. Precepto de la Corte Suprema de Justicia [Sanhedrín] de ofrecer una ofrenda cuando emitió una decisión halájica errónea, Levítico 4:13.
  7. Precepto de ofrecer una ofrenda de pecado [jatat] cuando un individuo comete por error una transgresión que conlleve la pena de caret, Levítico 4:27.
  8. Precepto de ser testigo en la Corte de Justicia, Levítico 5:1.
  9. Precepto de ofrecer una ofrenda de valor variable [corbán olé veyored] en ciertos casos específicos, Levítico 5:1.
  10. Prohibición de separar completamente la cabeza del ave ofrecida como ofrenda de pecado [jatat], Levítico 5:8.
  11. Prohibición de poner aceite de oliva en la oblación de harina de un transgresor [minjat joté], Levítico 5:11.
  12. Prohibición de poner incienso en la oblación de harina de un transgresor [minjat joté], Levítico 5:11.
  13. Precepto de pagar el monto principal de su valor más una quinta parte adicional cuando un individuo haya ingerido o utilizado un alimento u otro objeto consagrado, Levítico 5:15.
  14. Precepto de ofrecer la ofrenda de culpa en ciertos casos específicos de transgresión dudosa [asham talui], Levítico 5:17-18.
  • Precepto de ofrecer la ofrenda de culpa en ciertos casos específicos de transgresión segura [asham vadai], Levítico 6:2 (5:21 heb.).
  • Precepto de regresar lo robado, Levítico 6:4 (5:23 heb.).

 

[1]       Strong H7133 qorban qurban, kor-bawn’, koor-bawn’, From H7126; something brought near the altar, that is, a sacrificial present: – oblation, that is offered, offering.

[2]       Strong H7126 qârab, kaw-rab’, A primitive root; to approach (causatively bring near) for whatever purpose: – (cause to) approach, (cause to) bring (forth, near), (cause to) come (near, nigh), (cause to) draw near (nigh), go (near), be at hand, join, be near, offer, present, produce, make ready, stand, take.

[3]       Strong H5930 ‛ôlâh  ‛ôlâh, o-law’, o-law’, Feminine active participle of H5927; a step or (collectively stairs, as ascending); usually a holocaust (as going up in smoke): – ascent, burnt offering (sacrifice), go up to. See also H5766.

[4]       Strong H5927 ‛âlâh, aw-law’, A primitive root; to ascend, intransitively (be high) or active (mount); used in a great variety of senses, primary and secondary, literally and figuratively: – arise (up). (cause to) ascend up, at once, break [the day] (up), bring (up), (cause to) burn, carry up, cast up, + shew, climb (up), (cause to, make to) come (up), cut off, dawn, depart, exalt, excel, fall, fetch up, get up, (make to) go (away, up), grow (over), increase, lay, leap, levy, lift (self) up, light, [make] up, X mention, mount up, offer, make to pay, + perfect, prefer, put (on), raise, recover, restore, (make to) rise (up), scale, set (up), shoot forth (up), (begin to) spring (up), stir up, take away (up), work.

[5]       Strong H4503 minchâh, min-khaw‘, From an unused root meaning to apportion, that is, bestow; a donation; euphemistically tribute; specifically a sacrificial offering (usually bloodless and voluntary): – gift, oblation, (meat) offering, present, sacrifice.

[6]       Strong H3722 kâphar, kaw-far’, A primitive root; to cover (specifically with bitumen); figuratively to expiate or condone, to placate or cancel: – appease, make (an) atonement, cleanse, disannul, forgive, be merciful, pacify, pardon, to pitch, purge (away), put off, (make) reconcile (-liation).

[7]       Tamid 4:2 y Yomá 25b.

[8]       Menajot 104b.

[9]       Sotá 14b.

[10]      Asurei Mizbeaj 5:3.

[11]      Menajot 66b.

[12]      Strong H2403 chaṭṭâ’âh  chaṭṭâ’th, khat-taw-aw’, khat-tawth’, From H2398; an offence (sometimes habitual sinfulness), and its penalty, occasion, sacrifice, or expiation; also (concretely) an offender: – punishment (of sin), purifying (-fication for sin), sin (-ner, offering).

[13]      Strong H2398 châṭâ’, khaw-taw’, A primitive root; properly to miss; hence (figuratively and generally) to sin; by inference to forfeit, lack, expiate, repent, (causatively) lead astray, condemn: – bear the blame, cleanse, commit [sin], by fault, harm he hath done, loss, miss, (make) offend (-er), offer for sin, purge, purify (self), make reconciliation, (cause, make) sin (-ful, -ness), trespassive.

Parashá 23 Pekudei

כ״ה באדר ה׳תשע״ה (March 16, 2015) por  
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23 Pekudei

Parashá 23 Pekudei

Éxodo 38:21 – 40:38

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 

Aliyás de la Torá (los años que se lee por separado):

  1. 38:21 – 39:1
  2. 39:2-21
  3. 39:22-32
  4. 39:33-43
  5. 40:1-16
  6. 40:17-27
  7. 40:28-38
  8. Maftir: 40:34-38

Haftará: 1 Reyes 7:51 – 8:21 (tradición ashkenazí); 7:40-50 (tradición sefardí)

Pekudei

Significa “Cuentas de”.

Primera aliyá, 38:21 – 39:1

Moshé ordena que se haga un recuento de todo el material que se ha utilizado para el tabernáculo. El servicio de los levitas estará bajo la dirección de Itamar hijo de Aharón. Betsalel, junto con Aholiav, han hecho todo lo que el Eterno ha mandado a Moshé. La cantidad total de oro empleado en toda la obra es de 29 talentos y 730 siclos. Se ha usado 100 talentos y 1775 siclos de plata, que corresponden a una beca por cabeza de los 603 550 hombres contados, de 20 años para arriba. Los 100 talentos han sido usados para las 100 basas de las tablas del santuario y las columnas del velo. Los 1775 siclos se usaron para los ganchos y demás detalles de los pilares del atrio. La contribución del cobre fue de 70 talentos y 2400 siclos, con el cual se hizo las basas de los pilares para la entrada de la tienda, el altar y sus utensilios, las basas de los pilares del atrio y su portal y todas las estacas. De la lana se han hecho vestiduras de encajes para el servicio en el santuario. También se han hecho vestiduras para Aharón.

Segunda aliyá, 39:2-21

El efod se ha hecho de oro, lana y lino y todos sus detalles han sido hechos según el Eterno ordenó a Moshé.

Tercera aliyá, 39:22-32

El manto del Efod y las vestiduras sacerdotales han sido hechos según el Eterno ordenó a Moshé. La placa frontal ha sido hecha según el Eterno ordenó a Moshé. La obra del tabernáculo ha sido terminada y los hijos de Israel han hecho conforme a todo lo que el Eterno ha ordenado a Moshé.

 

Cuarta aliyá, 39:33-43

Los hijos de Israel traen el tabernáculo a Moshé con todos sus utensilios y él lo revisa. Ellos han hecho como le ha ordenado el Eterno. Moshé los bendice.

Quinta aliyá, 40:1-16

En el primer día del primer mes tendrá que ser erigida la tienda de la cita. El arca será colocado en su lugar y protegido con el velo. Serán colocados la mesa, el candelabro, el altar de oro y la pantalla de entrada del tabernáculo. Serán puestos el altar y la fuente con agua en sus lugares. El atrio y su entrada serán arreglados. Moshé tendrá que ungir el tabernáculo y todo lo que está en él y santificarlo. También será ungido y santificado el altar y todos sus utensilios así como la fuente y su base. Moshé hará que se acerquen Aharón y sus hijos para ser lavados, vestidos, ungidos y santificados. La unción hará que puedan oficiar delante del Eterno y su unción les será por sacerdocio perpetuo para sus generaciones. Moshé hace según todo lo que el Eterno le ha ordenado.

Sexta aliyá, 40:17-27

En el primer mes del segundo año el tabernáculo es erigido por Moshé. Coloca sus basas, fija los maderos y sus barras, levanta sus pilares, extiende la tienda sobre el tabernáculo y coloca la cobertura por encima, como el Eterno ha mandado. Coloca el testimonio dentro del arca, inserta las varas en el arca, pone la cubierta sobre el arca, mete el arca en el mishcán y coloca el velo de separación, como el Eterno ha mandado. Pone la mesa en la tienda de la cita, en el lado norte, fuera del velo y dispone el arreglo de los panes delante del Eterno, como el Eterno ha mandado. Pone el candelabro en la tienda de la cita, frente a la mesa, en el lado sur del mishcán y enciende las lámparas delante del Eterno, como el Eterno ha mandado. Coloca el altar de oro en la tienda de la cita, en frente del velo y hace que el sahumerio suba en humareda, como el Eterno ha mandado.

Séptima aliyá, 40:28-38

Moshé coloca la pantalla en la entrada del mishcán, pone el altar de la ofrenda de ascensión a la entrada y de la tienda y ofrece una ofrenda de ascensión y la oblación, como el Eterno ha mandado. Coloca la fuente entre la tienda y el altar y pone allí agua para lavarse. Allí se lavarán Moshé, Aharón y sus hijos antes de entrar en la tienda de la cita y antes de acercarse al altar, como el Eterno ha mandado. Erige el atrio alrededor del tabernáculo y del altar y coloca la pantalla de la puerta del atrio. Así Moshé concluye la obra.

Entonces la nube cubre la tienda de la cita y la gloria del Eterno llena el mishcán. Moshé no puede entrar. Cuando la nube se eleva, los hijos de Israel parten en todos sus viajes. Si la nube no se eleva no parten. De día está la nube del Eterno sobre el tabernáculo y de noche hay fuego sobre él a la vista de toda la casa de Israel, en todos sus viajes.

Comentarios

 

Primera aliyá, 38:21 – 39:1

 

38:21 “Estas son las cuentas del tabernáculo, el tabernáculo del testimonio, según fueron contadas conforme al mandato de Moshé. El servicio de los levitas estuvo bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aharón.”  – Moshé dio la orden para rendir cuentas ante todo el pueblo de cómo se había utilizado el material donado para la obra del Eterno. No sólo el pueblo de Israel podía ver estas cuentas, sino todo el mundo que tiene acceso a la Torá puede ver como Moshé había administrado el oro, la plata, el cobre, las piedras preciosas y los demás objetos de valor. Esto nos enseña la importancia de tener cuentas claras en las congregaciones y en la administración pública de cualquier organización. Moshé tomó la iniciativa para hacer esta rendición de cuentas ante el pueblo, para que nadie le acusara de corrupto. En ningún momento dio oportunidad para que el pueblo pensara que él se había hecho rico a costa de los donativos a la obra del Eterno, como está escrito en Números 16:15b:

 

“No he tomado de ellos ni un solo asno, ni le he hecho daño a ninguno de ellos.”

 

Moshé podía haber reclamado el asno que usó para ir de Midyán a Egipto cuando fue llamado a servir en la obra del Eterno, cf. Éxodo 4:20. Él entregó su propiedad personal para cumplir con la tarea de sacar el pueblo de la esclavitud y no la reclamó después, aunque tenía todo el derecho para ello.

 

En 1 Samuel 12:3 el profeta Shmuel está hablando delante del pueblo según está escrito:

 

“Aquí estoy; testificad contra mí delante de HaShem y delante de su ungido. ¿A quién he quitado buey, o a quién he quitado asno, o a quién he defraudado? ¿A quién he oprimido, o de mano de quién he tomado soborno para cegar mis ojos con él? Testificad, y os lo restituiré. Y ellos dijeron: Tú no nos has defraudado ni oprimido, ni has tomado nada de mano de ningún hombre.”

 

El procedimiento de Moshé en relación con los objetos de valor del tabernáculo es un ejemplo para todo líder que administra el dinero, y especialmente el dinero que ha sido donado para la obra del Eterno. Al viajar por los diferentes países me he dado cuenta que hay mucho descuido en esta área por parte de los que administran la economía de las congregaciones. Esta es una de las razones por las que la shejiná no viene más fuertemente sobre nosotros, porque no estamos haciendo las cosas bien. Si no administramos bien nuestra economía privada y la colectiva, no vamos a poder administrar las cosas espirituales. Si no hemos sido fieles con las riquezas de este mundo, ¿cómo vamos a poder ser fieles con las verdaderas riquezas?

 

38:24 “El total del oro empleado para la obra, en toda la obra del santuario, es decir, el oro de la ofrenda mecida, fue de veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, según el siclo del santuario.”  – Cuando se hace una ofrenda voluntaria del público, siempre debe ser contada y registrada, por escrito, por un mínimo de dos personas de suma confianza en la comunidad. Todo el dinero recogido debe ser apuntado en un libro de cuentas. Cada ingreso registrado en el libro de cuentas debe tener un recibo adicional firmado por dos personas, que justifique la cantidad registrada en el libro. En el libro de cuentas también debe haber un registro de todos los gastos de la congregación. Para cada gasto tiene que haber un justificante sellado y/o firmado por la persona o la empresa que ha recibido el dinero. Si es una compra se añade la factura de compras. El libro de cuentas tiene que ser accesible a todos los miembros de la comunidad. En la administración económica tiene que haber una total transparencia, para que no se levanten sospechas de malversación de fondos y de abuso de los bienes comunes. Si la congregación posee una cuenta bancaria, la cuenta no puede estar en nombre de un individuo. Si la congregación ha sido registrada como persona jurídica puede abrir cuenta como tal, pero en el caso de que no es una persona jurídica, debe haber tres firmantes de la cuenta bancaria de la congregación, aunque esté en nombre uno de los tres. La cuenta no debe estar en nombre del que recibe salario de la congregación por su trabajo.

Si un anciano o líder recibe un sueldo por su trabajo en la comunidad no debe administrar las cuentas de la comunidad. Las cuentas deben ser administradas por una sola persona, pero siempre debe tener dos revisores que revisen las cuentas periódicamente. Si la organización es grande, debe solicitar ayuda de revisores que no son miembros de la congregación, preferentemente una empresa profesional de prestigio en la sociedad que se dedica a estas cosas. Si las cuentas son claras, los líderes no corren el riesgo de ser acusados por el pueblo y perder la confianza. Una de las cosas más tristes es cuando un líder pierde la confianza del pueblo. Para evitar sospechas es importante ser cuidadoso en el área de la economía.

 

38:25-26 “Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; una beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta.”  – La mitad de 603 550 son 301 775. Así que hubo en total 301 775 siclos de plata. Cada talento contiene 3000 siclos. Los 100 talentos corresponden a 300 000 siclos. Sobran 1775 siclos. El talento normal equivale a 60 mané. El mané equivale a 25 siclos. Según Rashí, el mané utilizado para el santuario era el doble que el mané normal. Así que el talento, en hebreo kikar, del cual se habla aquí, corresponde a 120 mané. 25 siclos x 120 mané = 3000 siclos.

 

“una beka por cabeza” – En hebreo dice beka la-gulgolet. La palabra cabeza es gulgolet[1] que significa “cráneo”, “calavera”.

 

38:29   “Y el bronce de la ofrenda mecida fue setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos.”  – Si el siclo pesa 17 gramos llegamos a la siguiente conclusión:

Oro                29 talentos y 730 siclos = 87 730 siclos.  87 730 x 17 gramos =    1 491 kilogramos.

Plata              100 talentos y 1775 siclos = 301 775 siclos.  301 775 x 17 gr. =   5 130 kilogramos.

Cobre            70 talentos y 2400 siclos = 212 400 siclos.    212 400 x 17 gr. =   3 610 kilogramos.

TOTAL        10 231 kilogramos.

La plata era el material más pesado del tabernáculo. La plata representa la redención y la misericordia. Es interesante destacar que el cobre, o bronce, tenía menos peso que la plata. El cobre representa el juicio y la justicia. Esto nos enseña que la misericordia del Eterno supera su juicio

En el Salmo 103:10 está escrito:

“No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades”

Estos dos materiales, la plata y el cobre, son el fundamento del tabernáculo. En la tienda de reunión hay 100 basas de plata que hablan de la misericordia del Eterno y en las 60 basas de los pilares del atrio hay cobre que hablan de la justicia del Eterno. Las cuatro columnas que sostenían el velo entre el lugar santo y el santísimo fueron cubiertas de oro y sus basas eran de plata. Las cinco columnas que estaban en la entrada del tabernáculo, que sujetaban la pantalla que dividía entre el atrio y el lugar santo estaban cubiertas de oro y sus basas eran de cobre. El fundamento del atrio era de cobre. El fundamento del lugar santo era de cobre y plata y el fundamento del lugar santísimo era de plata. En los pilares del atrio que estaban hechos de cobre, también había elementos de plata. Esto nos habla de que el Eterno muestra su misericordia en medio del juicio.

39:1     “Además, de la lana azul, lana púrpura y lana carmesí hicieron vestiduras finamente tejidas para ministrar en el lugar santo, y también hicieron las vestiduras sagradas para Aharón, tal como HaShem había mandado a Moshé.”  – En la primera parte del versículo se mencionan tres tipos de lana, azul, púrpura y carmesí, pero no se menciona el lino. La conclusión que hace Rashí de esto es que allí no se habla de las vestiduras sacerdotales, que contenían lino, sino de las vestiduras con las que se recubrían los utensilios del santuario a la hora de emprender los viajes, cf. Números 4:8, 12, 13.

 

“tal como HaShem había mandado a Moshé” – Esta expresión aparece 18 veces en esta parashá. ¡Qué importante es hacer las cosas conforme a las palabras que han sido habladas desde el cielo por medio de Moshé!

Correspondientemente a estas 18 veces cuando aparece la misma expresión, los hombres de la Gran Asamblea[2] instituyeron que la oración de la amidá[3] contenga 18 bendiciones.[4]

Segunda aliyá, 39:2-21

39:5     “Y el cinto para ceñirse que estaba sobre él, era de él mismo, de la misma hechura: de oro, de lana azul, lana púrpura y lana escarlata y de lino trenzado, tal como HaShem había mandado a Moshé.”  – Sólo una persona en toda la congregación recibió la visión completa de la construcción de la obra del santuario. Los demás tenían que someterse al líder principal para poder hacer la voluntad del Eterno.

Tercera aliyá, 39:22-32

39:32 “Así fue acabada toda la obra del tabernáculo de la tienda de reunión. Los hijos de Israel hicieron conforme a todo lo que HaShem había mandado a Moshé; así lo hicieron.”  – Según el Midrash[5], Moshé bajó del monte después de haber recibido el perdón por el pecado del becerro de oro, el día 10 del 7º mes, llamado tishrí. Después empezaron la construcción del tabernáculo que estaba terminada antes del primer mes del segundo año. De esto aprendemos que la construcción no podía haber durado más de cinco meses. Según el Midrash[6], el mishcán fue finalizado el día 25 de kislev del año 2449. Kislev es el 9º mes hebreo. Esto significa que la obra duraría algo más de dos meses. En el 25 de kislev es hoy en día la fecha del inicio de la fiesta del januká, que fue establecida para conmemorar la re-dedicación del segundo templo en el tiempo de los macabeos.

 

Cuarta aliyá, 39:33-43

 

39:43 “Y Moshé examinó toda la obra, y he aquí, la habían llevado a cabo; tal como HaShem había ordenado, así la habían hecho. Y Moshé los bendijo.”  – La bendición viene por la obediencia. Si quieres ser bendecido, obedece al Eterno y sométete al liderazgo que él ha establecido. La bendición vino por medio de Moshé. El liderazgo transmite la bendición al pueblo.

 

Quinta aliyá, 40:1-16

 

40:2     “El primer día del mes primero levantarás el tabernáculo de la tienda de reunión.”  – El mes de aviv, o nisán, es el mes de la redención y también para el inicio del culto en el santuario, cf. Ezequiel 45:18; 2 Crónicas 29:3, 17; Esdras 7:9. Según Rashí, el tabernáculo fue levantado el octavo día de la iniciación de los sacerdotes.

 

Sexta aliyá, 40:17-27

 

40:18 “Moshé levantó el tabernáculo y puso sus basas, colocó sus tablas, metió sus barras y erigió sus columnas.”  – Moshé fue el que levantó el tabernáculo.

Según el Midrash[7], citado por Rashí, Moshé tuvo el honor de levantar el tabernáculo por no haber podido hacer ninguna labor con él. Según esta interpretación, ningún hombre había podido levantarlo por causa del peso de los maderos. Moshé pudo hacerlo porque el Eterno hizo un milagro y causó que el tabernáculo se levantara por si mismo cuando Moshé intentó hacerlo. Sin embargo, es muy probable que Moshé recibe el honor de haber levantado el tabernáculo por dirigir esta obra del levantamiento, de la misma manera que Betsalel recibe la honra de haber hecho todos los objetos aunque tenía varios colaboradores para ello. En Números 1:50-51 está escrito que los levitas levantaron y desarmaron el tabernáculo.

 

Séptima aliyá, 40:28-38

 

40:33   “Y levantó el atrio alrededor del tabernáculo y del altar, y colgó la cortina para la entrada del atrio. Así acabó Moshé la obra.”  – Es muy importante que un líder tenga una visión del cielo para la obra del Eterno. Es muy importante que esta visión sea transmitida al pueblo. Es muy importante que el pueblo apoye esta visión y entregue sus bienes para que pueda ser una realidad. Es muy importante que haya personas capacitadas en frente de la obra del Eterno. Es muy importante que el pueblo trabaje con la obra con diligencia y sin pereza. Es muy importante tener una transparencia en la contabilidad de la obra del Eterno. Es muy importante hacer todo según el Eterno ha hablado al líder principal. Pero lo más importante es terminar la obra y no dejarla a medias. Tengamos en cuenta que esta obra magnífica, que duraría más de 400 años, fue hecha en el desierto. Es posible cumplir con el llamado divino en medio de las adversidades.

 

40:34 “Entonces la nube cubrió la tienda de reunión y la gloria de HaShem llenó el tabernáculo.”  – Cuando la casa del Eterno estaba terminada, la gloria del Eterno entró para morar en ella. Así se cumplió el propósito con la construcción de este santuario.

 

40:35 “Y Moshé no podía entrar en la tienda de reunión porque la nube estaba sobre ella y la gloria de HaShem llenaba el tabernáculo.”  – Aquí está escrito que Moshé no podía entrar en la tienda de reunión. Sin embargo, en Números 7:89 está escrito:

 

“Y al entrar Moshé en la tienda de reunión para hablar con Él, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y Él le habló.”

Estos dos versículos parecen contradictorios. En estos casos hay que aplicar la decimotercera regla del rabí Yishmael que dice: “Cuando dos pasajes se contradicen entre sí, (no se puede determinar su sentido sino) hasta que aparezca un tercero que los haga concordar.” El tercer texto, que aparece a continuación del primero, dice: “porque la nube estaba sobre ella”. Esto nos enseña que mientras la nube estaba sobre la tienda de la cita, Moshé no podía entrar; pero cuando la nube se retiraba, sí podía entrar.

40:38 “Porque la nube de HaShem estaba de día sobre el tabernáculo, y de noche había fuego allí a la vista de toda la casa de Israel en todas sus jornadas.” – La palabra jornadas también incluye los lugares donde acampaban, porque desde cada lugar emprendieron un nuevo viaje. La nube no estaba sobre el tabernáculo durante los viajes, sólo cuando acampaban, cf. 40:36.

[1]       Strong H1538 gûlgôleth, gul-go’-leth, By reduplication from H1556; a skull (as round); by implication a head (in enumeration of persons): – head, every man, poll, skull.

[2]       Ezrá y su corte constituyeron los Sabios de la Gran Asamblea, en hebreo Anshei Kneset Ha-Guedolá.

[3]       La amidá (“estar de pie”), también llamada “shmoné esré” (“dieciocho”), es la oración más importante de las tres oraciones diarias, shajarit – la oración de la mañana, minjá – la oración de la tarde, y arvit – la oración de la noche. Esta oración está compuesta por 18 bendiciones que cubren todas las áreas de necesidad de la vida humana. En el tratado Berajot 28b-29a, el Talmud relata como los rabinos en Yavne, poco después de la destrucción del segundo templo, añadieron una “bendición” más contra los herejes.

[4]       R´Bejai 38:9

[5]       Tanjumá Tisá 37.

[6]       Midrash HaGadol 36:4.

[7]       Tanjumá 11.

Parashá 22 VaYakhel

כ׳ באדר ה׳תשע״ה (March 11, 2015) por  
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22 VaYakhel

Parashá 22 VaYakhel

Éxodo 35:1 – 38:20

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá (cuando se lee VaYakhel por separado):

 

  1. 35:1-20
  2. 35:21-29
  3. 35:30 – 36:7
  4. 36:8-19
  5. 36:20 – 37:16
  6. 37:17-29
  7. 38:1-20
  8. Maftir: 38:18-20

 

Aliyás de la Torá (cuando se lee VaYakhel junto con Pekudei):

 

  1. 35:1-29
  2. 35:30 – 37:16
  3. 37:17-29
  4. 38:1 – 39:1
  5. 39:2-21
  6. 39:22-43
  7. 40:1-33
  8. Maftir: 40:34-38

 

Haftará: 1 Reyes 7:40-50 (tradición ashkenazí); 7:13-26 (tradición sefardí)

 

VaYakhel

 

Significa “e hizo que se reuniera”.

 

Primera aliyá, 35:1-20

Moshé hace que se reúna toda la congregación de los hijos de Israel y les dice que se puede hacer labores durante seis días pero no en el séptimo. El que haga labor en ese día morirá. No se puede encender fuego en shabat. Luego les dice que cada generoso de corazón haga una contribución al Eterno de todos los materiales necesarios para la construcción del mishkán. Todo sabio de corazón podrá venir y hacer lo que el Eterno ha ordenado. El pueblo se retira de Moshé.

Segunda aliyá, 35:21-29

 

Los varones con corazones inspirados vienen trayendo la contribución para la construcción de la tienda de la cita y para las vestiduras de santidad. Vienen los varones con las mujeres, todos los generosos de corazón, trayendo objetos de oro. Los varones traen lana, vellocino de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de tejashim. También traen plata, cobre y madera. Las mujeres sabias traen hilos de lana hilados por ellas y lino. También traen vellocino de cabra hilados por ellas. Los líderes traen las piedras preciosas, las especias y el aceite. Todo varón y mujer que son motivados por sus corazones traen cualquiera de las labores que el Eterno ha ordenado hacer como contribución para Él.

Tercera aliyá, 35:30 – 36:7

Moshé dice al pueblo que Betsalel, de la tribu de Yehudá, ha sido equipado con el Espíritu para confeccionar diseños y trabajar en todos los materiales de esta obra. También tiene capacidad para enseñar junto con Aholiav, de la tribu de Dan. Estos dos, junto con todo varón sabio de corazón, llevarán a cabo esta labor. Moshé los llama y ellos toman para la tarea todas las contribuciones al Eterno. Pero el pueblo sigue trayéndole más cosas cada mañana. Los sabios hablan con Moshé y dice que el pueblo está trayendo más que lo suficiente. Moshé ordena pregonar por el campamento que ningún varón o mujer haga más labores para el santuario.

Cuarta aliyá, 36:8-19

Todos los sabios de corazón hacen el labor con las cortinas y las coberturas bajo el mando de Betsalel.

 

Quinta aliyá, 36:20 – 37:16

Se hacen los maderos con sus basas y barras, el velo con sus pilares, la pantalla con sus pilares, el arca y su cubierta, la mesa y sus utensilios.

 

Sexta aliyá, 37:17-29

Se hacen el candelabro con sus siete candelas, el altar de incienso, el aceite para la unción y el sahumerio.

 

Séptima aliyá, 38:1-20

Se hacen el altar de la ofrenda de ascensión y sus utensilios, el lavadero con su base de los espejos de las mujeres. Se hacen las cortinas del atrio con sus pilares y la pantalla del portal del atrio con sus pilares.

Comentarios

Primera aliyá, 35:1-20

 

35:2     “Seis días se trabajará, pero el séptimo día tendréis un día santo, un shabat de reposo completo para HaShem; cualquiera que haga trabajo alguno en él, morirá.”  – Antes de empezar la obra del ohel moed, la tienda de reunión, el Eterno repite la importancia del shabat, para que el pueblo esté bien concienciado de que el mandamiento del shabat tiene prioridad sobre la construcción del tabernáculo. El shabat es más importante que la obra del Eterno. Esto nos enseña que el hombre tiene una tendencia de fijarse más en su tarea que en el dador de la tarea. El Eterno está entregando a Israel la posibilidad de desarrollar sus cualidades creativas, lo cual es muy atractivo para el hombre. Por esta obra los hijos de Israel se sentían apreciados y realizados. A todos nos gusta construir algo propio. El hombre se siente realizado en su trabajo, cuando puede producir algo, y especialmente si puede producir algo para el Eterno. Él varón valora tanto su trabajo que corre el peligro de olvidar las prioridades mayores, como es la esposa y la familia. En este caso, los hijos de Israel corrían el peligro de olvidar al Eterno por causa de su devoción al la obra del Eterno. Esta es una tentación para todo obrero del Eterno, olvidar al Eterno para dedicarse a la obra del Eterno. En este caso, el remedio contra ese peligro es poner el shabat por encima de la obra del Eterno. En el shabat el obrero suspende sus obras y se dedica a alabar, orar y tomar tiempo con el Eterno estudiando su Torá. Esto le ayuda a mantener su relación con el Eterno por encima de su trabajo para el Eterno.

 

35:3     “No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas el día de shabat.”  – La razón por la que no se puede encender fuego en shabat es que el fuego interviene en la creación cambiando los elementos. No le está permitido al pueblo del pacto de Sinai intervenir en la creación en el shabat. De esa manera se acuerdan de que están sometidos al Creador. Durante el shabat no pueden poner más leña en un fuego ni añadir aceite a una lámpara ardiendo, que fueron encendidos antes del inicio del shabat. Arrancar el motor de un coche es encender fuego.

 

Los mandamientos fueron dados para vivir, no para morir, como está escrito en Levítico 18:5:

 

“Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis leyes, por los cuales el hombre vivirá si los cumple; yo soy HaShem.”

 

Así que si uno muere por causa de un mandamiento, no ha cumplido con el propósito del mandamiento que es dar vida. Está permitido quebrantar todos los mandamientos, excepto tres, para salvar una vida humana, porque la vida humana tiene precedencia sobre los mandamientos. Los tres mandamientos que no se pueden violar aunque uno tendrá que dar su vida por causa de ellos son: No practicar idolatría, no asesinar y no cometer adulterio.

 

Así que, si un judío corre el peligro morir por una enfermedad por no encender fuego en shabat, le está permitido hacerlo. La enfermedad es el primogénito de la muerte y atenta contra la vida humana, cf. Job 18:13.

 

Los elegidos entre las naciones pueden encender fuego en shabat, pero si voluntariamente optan por cumplir este mandamiento serán bendecidos por ello, cf. Isaías 56:2-7.

 

35:5     “Tomad de entre vosotros una ofrenda para HaShem; todo aquel que sea de corazón generoso, tráigala como ofrenda a HaShem: oro, plata y bronce”  – Esto nos enseña que las ofrendas que son dadas por la coacción de los líderes no sirven ni para agradar al Eterno ni para la obra del Eterno. Las ofrendas agradables al Eterno son las que vienen de los corazones alegres y generosos, cf. 2 Corintios 9:7. Si un líder predica de manera que los oyentes sienten una obligación de dar ofrenda, no deben hacerle caso. Su forma de sacar dinero del pueblo no es conforme al corazón del Eterno y posiblemente tiene motivos impuros detrás de esa coacción. Una ofrenda no puede ser dada por obligación o con mala gana.

Esto también nos enseña acerca de la importancia del respeto a la propiedad privada. Aunque el Eterno sea el dueño de todo el oro y toda la plata, cf. Hageo 2:8, él respeta la administración individual de esos bienes y sólo recibe las ofrendas voluntarias. Hasta el día del juicio, cada uno tiene la libertad para decidir qué hacer con los bienes que tiene bajo su administración. En el hebreo no existe la palabra “tener”. Para decir “yo tengo” se dice yesh li que significa “hay para mí”. Esto nos enseña que todo lo que existe es del Eterno y nosotros sólo somos administradores de sus bienes, cf. Salmo 24:1; 50:12. Sin embargo, el Eterno respeta nuestra administración de sus bienes, porque nos ha delegado esa autoridad y no la puede violar y no nos es quitada hasta el día del juicio cuando vamos a entregar cuentas de cómo hemos administrados sus bienes.

 

35:11   “el tabernáculo, su tienda y sus cubiertas, sus broches y sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas”  – En cinco ocasiones son enumerados todos los objetos del mishkán. Esto nos enseña que esta casa es muy importante para el Eterno y él desea que nos fijemos en cada detalle de ella.

 

35:13   “la mesa y sus varas y todos sus utensilios, y el pan de semblantes”  – La mesa representa la revelación de la fe sobrenatural. No es una fe natural la cual todos los hombres poseen, sino una fe sobrenatural dada en una situación de necesidad. En la mesa el Eterno está ofreciendo al hombre sus beneficios, y el medio por el cual el hombre podrá obtener esos beneficios el la fe. La palabra “fe” tiene que ver con confianza en el Eterno y en sus promesas en situaciones que necesitan una intervención sobrenatural.

 

35:15 “el altar del incienso y sus varas, el aceite de la unción, el incienso aromático y la cortina de la puerta a la entrada del tabernáculo”

35:16 “el altar de la ofrenda de ascensión con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, y la fuente con su base”

Segunda aliyá, 35:21-29

35:27 “Y los jefes trajeron piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y para el pectoral”  – Los jefes siempre tienen que ofrendar más que los demás. Para ser líder se requiere más sacrificio en todo sentido. Así que los privilegios que gozan los jefes son contrastados por sus sacrificios.

35:28 “y las especias y el aceite para el alumbrado, para el aceite de la unción y para el incienso aromático.”

Tercera aliyá, 35:30 – 36:7

 

35:30 “Entonces Moshé dijo a los hijos de Israel: Mirad, HaShem ha llamado por nombre a Betsalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Yehudá.”  – Según Rashí, Jur fue hijo de Miryam, la hermana de Moshé.

 

36:1     “Y Betsalel, Aholiav y toda persona hábil en quien HaShem ha puesto sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra de construcción del santuario, harán todo conforme a lo que HaShem ha ordenado.”  –

 

Cuarta aliyá, 36:8-19

 

36:13   “Hizo además cincuenta broches de oro, y unió las cortinas una a la otra con los broches, de manera que el tabernáculo llegó a ser una unidad.”  – Aunque todos los colaboradores de Betsalel ayudaron en la construcción de los objetos del mishkán, sólo él recibió la honra de haberlo hecho. El resultado del trabajo de Betsalel y sus colaboradores fue que el tabernáculo llegó a ser uno, en hebreo ejad.

Quinta aliyá, 36:20 – 37:16

36:20   “Hizo luego para el tabernáculo tablas de madera de acacia, colocándolas verticalmente”  – Aunque el trabajo no fue fácil avanzaba muy rápido. Toda la obra fue hecha con diligencia y dedicación y así podía ser terminada en unos meses.

Sexta aliyá, 37:17-29

37:17   “Hizo además el candelabro de oro puro. Hizo el candelabro labrado a martillo, su base y su caña; sus copas, sus cálices y sus flores eran de una pieza con él”  – Todo el trabajo se hizo conforme a las órdenes del Eterno por medio de Moshé. Esto nos enseña la importancia de ser meticulosos en nuestros trabajos para hacerlo excelentemente bien.

Séptima aliyá, 38:1-20

38:8     “Además hizo la pila de bronce y su base de bronce, con los espejos de las mujeres que se reunieron a la puerta de la tienda de reunión”  – Según Rashí, cuando los maridos estaban fatigados por el duro trabajo en Egipto, las mujeres les llevaban comida y bebida para alimentarlos. Tomaban consigo los espejos y cada una se miraba juntamente con su marido en el espejo y así incitaba a su marido para sentir deseo sexual y así poder tener más hijos para que el pueblo se multiplicara. Según Rashí, aquí no se habla de mujeres que servían en el tabernáculo sino de las mujeres que se reunieron junto a la puerta para aportar su donación.

En esta parashá se encuentra el mandamiento número 114 de los 613:

  1. Prohibición para la corte de justicia de ejecutar penas capitales en shabat, Éxodo 35:3.

Parashá 21 Ki Tisá

י׳ באדר ה׳תשע״ה (March 1, 2015) por  
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21 Ki Tisa

 Parashá 21 Ki Tisá

Éxodo 30:11 – 34:35

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 30:11 – 31:17
  2. 31:18 – 33:11
  3. 33:12-16
  4. 33:17-23
  5. 34:1-9
  6. 34:10-26
  7. 34:27-35
  8. Maftir: 34:33-35

Haftará: 1 Reyes 18:1-39 (tradición ashkenazí); 18:20-39 (tradición sefardí)

Ki Tisá

Significa “Cuando hagas un censo”.

Primera aliyá, 30:11 – 31:17

Cuando los hijos de Israel de veinte años para arriba sean contados, tendrán que dar un rescate de medio siclo por su alma para que no haya plaga entre ellos. Tanto el rico como el pobre tendrá que pagar lo mismo. Esta plata será usada para la tienda de la cita como remembranza para expiación.

Hay que construir una fuente de cobre para lavarse. Será colocada entre la tienda de la cita y el altar. Cuando los sacerdotes entren en la tienda o cuando se acerquen al altar para servir tendrán que lavarse las manos y los pies para no morir.

Moshé tendrá que tomar especias y aceite de oliva y hacer la unción de santidad con la cual serán ungidos la tienda de la cita, todos sus objetos y los sacerdotes. Así serán consagrados. No se puede usar para otros fines ni hacer otra con las mismas proporciones.

Moshé recibe la orden de tomar especias e incienso para hacer un sahumerio sagrado. Molerá un poco de él muy fino para poner delante del Testimonio. El que haga otro incienso igual será cortado de su pueblo.

Betsalel ha sido equipado con el Espíritu de Elohim, con sabiduría, razonamiento y conocimiento en toda artesanía, para idear y para labrar. También Aholiav y otros han recibido sabiduría para construir todos los objetos para el tabernáculo.

Los hijos de Israel tendrán que guardar los shabats del Eterno a pesar de la obra del tabernáculo porque es un signo para siempre de que el Eterno los santifica. Si alguien hace obra en ese día su alma será cortada de entre su pueblo. Durante seis días se puede hacer labores pero el séptimo día es shabat de cese completo, sagrado para el Eterno. El que realice obra en shabat morirá. El shabat será guardado como un pacto perpetuo entre el Eterno y los hijos de Israel.

Segunda aliyá, 31:18 – 33:11

El Eterno entrega las dos tablas de piedra escritas por su dedo. Cuando Moshé se demora en bajar de la montaña, el pueblo se congrega alrededor de Aharón y le pide que haga Elohimes que vayan delante. Aharón les dice que entreguen los pendientes de oro de sus esposas y sus hijos y de ellos forma un becerro de fundición y el pueblo dice: “Estos son tus Elohimes, Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto”. Aharón edifica un altar y dice que el día siguiente habrá una fiesta para el Eterno. El pueblo se levanta muy temprano para sacrificar, comer y divertirse.

Moshé recibe la orden de bajar porque el pueblo se ha corrompido. Es un pueblo de dura cerviz. El Eterno dice a Moshé que le deje destruirlos y que de él hará una gran nación. Moshé suplica que no lo haga por causa de haberlos sacado con poder de Egipto y por causa de la mala lengua de los egipcios y por causa del juramento que hizo a los patriarcas de multiplicarlos y darlos la tierra. El Eterno desiste del mal que ha pensado hacer.

Moshé desciende de la montaña con las dos tablas del testimonio que han sido hechas por Elohim y escritas en ambos lados con escritura grabada de Elohim. Yehoshúa oye el sonido del pueblo y piensa que hay batalla en el campamento. Moshé dice que es sonido de aflicción. Cuando ve el becerro y las danzas se enciende su ira y arroja las dos tablas al suelo y las quiebra. Luego toma el becerro y lo quema y lo hace polvo. El polvo es esparcido sobre las aguas que son dadas al pueblo para beber.

Moshé reprende a Aharón y él echa la culpa al pueblo. Moshé ve que el pueblo se ha expuesto y se pone en el portal y dice: “¡Quien esté por HaShem, a mí!”. Se reúnen todos los hijos de Leví. Cada varón tendrá que matar con espada a sus compatriotas, y así caen 3000 personas. Por ese acto se consagran como sacerdotes para el Eterno. El día siguiente Moshé dice al pueblo que ha cometido un gran pecado. Él va a ascender al Eterno y procurar cubrir frente al pecado del pueblo. Moshé retorna al Eterno y confiesa el gran pecado y pide que sea perdonado. Si no perdona, Moshé quiere ser borrado del libro. El que ha pecado será borrado del libro. Moshé recibe la orden de conducir al pueblo al lugar destinado. Un ángel irá delante. Llegará un día cuando el pecado será tomado en cuenta. El Eterno hiere al pueblo con una plaga. El ángel será enviado delante y serán expulsados seis pueblos de la tierra que mana leche y miel. El Eterno no quiere subir en medio del pueblo porque es de dura cerviz y podrá ser aniquilado en el camino. El pueblo se entristece y deja de poner sus adornos.

La tienda de la cita está colocada fuera del campamento. Todo el que quiera consultar con el Eterno tendrá que salir fuera del campamento e ir a la tienda. Cuando Moshé sale, todo el pueblo se levanta y se queda de pie a la puerta de su tienda mirando. Cuando Moshé entra en la tienda, la columna de nube desciende y se queda en la entrada. Él habla con Moshé cara a cara. El pueblo se levanta y se prosterna cuando ve la columna. Yehoshúa no se aparta de la tienda.

Tercera aliyá, 33:12-16

Moshé no está conforme conque el Eterno no vaya con ellos. Pide gracia en los ojos del Eterno para poder conocer sus caminos y conocerle. También pide que el pueblo sea considerado. El Eterno promete que su presencia irá con Moshé para darle descanso. Eso es lo que Moshé desea y que de esa manera el pueblo pueda distinguirse de toda nación.

Cuarta aliyá, 33:17-23

El Eterno le concede su petición. Moshé le ruega que le muestre su gloria. El Eterno promete que toda su bondad pasará delante de él pero ningún hombre podrá ver su rostro y vivir. Hay un lugar junto con él sobre la roca. Moshé será colocado en una hendidura de la roca y la mano del Eterno le cubrirá cuando pase su gloria. Luego retirará su mano para que pueda ver su espalda, pero no verá su rostro.

Quinta aliyá, 34:1-9

Moshé recibe la orden de hacer dos tablas nuevas como las primeras. El Eterno escribirá en ellas las palabras que estaban en las primeras tablas. Tendrá subir por la mañana al monte y presentarse sobre la cima. Ningún otro podrá acompañarle ni estar en la montaña, ni animales. Moshé talla dos tablas nuevas y sube temprano. El Eterno desciende en una nube y está con él allí. Pasa delante de él y dice: “HaShem, HaShem, Elohim misericorElohimo y dispensador de gracia; tardo para la ira y abundante en bondad y veraz; que preserva la bondad para millares de generaciones; perdona la iniquidad, el pecado rebelde y el error, y que absuelve, pero no absuelve (completamente); que toma en cuenta la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los nietos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación.”

Moshé se inclina rápidamente hasta el suelo y se prosterna pidiendo que el Eterno vaya en medio de ellos perdonando la iniquidad y el error, haciéndolos su heredad.

Sexta aliyá, 34:10-26

El Eterno hace un pacto que consiste en hacer maravillas con Moshé delante de todo el pueblo. Las seis naciones serán expulsadas delante de él. No se puede hacer pacto con ellos. Tendrá que demoler sus altares y destruir sus objetos de culto. No puede postrarse ante otro Elohim porque “Celoso” es el nombre de Eterno. No puede hacer pacto con los moradores de la tierra para que no sea tentado a comer de sus sacrificios y dejar que sus hijos se casen con ellos y caigan en idolatría. Está prohibido hacer Elohimes fundidos. Hay que guardar la fiesta de los panes ácimos en el mes del aviv, por causa de la salida de Egipto. Todo macho que abra matriz es del Eterno. Un macho de asno será redimido o matado. Todo primogénito de hombre será redimido. No se puede venir ante el Eterno con manos vacías. Seis días se trabajará, pero en el séptimo día hay que cesar. La fiesta de las semanas se hará con las primicias de la siega del trigo. También se hará la fiesta de la recolección a la vuelta del año. Tres veces al año todo varón se presentará ante el Eterno. Entonces las naciones serán expulsadas y nadie codiciará la tierra. No se puede sacrificar el sacrificio del Eterno junto con sustancia leudada y el sacrificio de pesaj no puede permanecer hasta la mañana. Hay que llevar las primicias de la tierra a la casa del Eterno. No se puede cocinar la cría en la leche de su madre.

Séptima aliyá, 34:27-35

Moshé tendrá que escribir todas estas palabras porque según ellas el Eterno ha hecho un pacto con él y con Israel. Moshé se queda con el Eterno durante 40 días y 40 noches ayunando. El Eterno escribe sobre las tablas las diez palabras. Cuando Moshé desciende con las tablas la piel de su rostro brilla por haber hablado con Él. Aharón y el pueblo tienen miedo de él. Moshé los llama y les dice todo lo que el Eterno ha hablado en la montaña del Sinai. Después de hablar con ellos pone una cubierta sobre su rostro. Sólo la quita cuando habla con el Eterno y cuando habla delante del pueblo.

Comentarios

Primera aliyá, 30:11 – 31:17

30:12   “Cuando hagas un censo de los hijos de Israel para contarlos, cada uno dará a HaShem un rescate por su alma cuando sean contados, para que no haya plaga entre ellos cuando los hayas contado.”  – Según la promesa a Avraham, no se podía contar a los hijos de Israel, cf. Génesis 15:5; 32:12. Hay un peligro en contar a los hijos de Israel. Cuando el rey David intentó hacerlo una vez, vino una plaga sobre el pueblo, cf. 2 Samuel 24:1-10; 1 Crónicas 21:7. Los hijos de Israel tendrán que hacer dos cosas para evitar la plaga. La primera cosa es que cada uno dé una moneda y así se puede contar las monedas en lugar del pueblo directamente. La segunda cosa es que esa moneda de plata sirva como un precio de rescate, una expiación para que no venga la plaga al ser contados.

30:14   “Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a HaShem”  – Sólo los varones que tenían veinte años o más podían ser contados y salir al ejército. No contaban a las mujeres. Las mujeres no tenían la obligación de pagar este impuesto para el tabernáculo ni de ir al ejército.

30:15   “El rico no pagará más, ni el pobre pagará menos del medio siclo, al dar la ofrenda a HaShem para hacer expiación por vuestras vidas.”  – Cada alma tenía un precio de rescate de medio siclo. Los ricos no pagaban más ni los pobres pagaban menos. Esto nos enseña que cada alma tiene el mismo valor delante del Eterno, no importa el estatus económico que tenga.

30:16   “Tomarás de los hijos de Israel el dinero de la expiación y lo darás para el servicio de la tienda de reunión, para que sea un recordatorio para los hijos de Israel delante de HaShem, como expiación por vuestras vidas.”  – Este impuesto no se tomó solamente una vez, sino en el futuro también. El medio siclo servía para el servicio del tabernáculo. La primera vez sirvió para las basas y demás objetos de plata, cf. Éxodo 38:25-28. El Talmud de Jerusalén[1] cuenta que este impuesto anual se usó para la adquisición de las ofrendas comunales, cf. 2 Reyes 12:4; 2 Crónicas 24:6; Nehemías 10:32. En el tiempo del segundo templo se recordaba anualmente en todas las ciudades en el primer día de adar (último mes del año) que cada uno preparara medio shekel para el Beit HaMikdash (templo). La colecta ocurría entre el 15 de adar y rosh jódesh (el primer día) nisán

30:18   “Harás también una pila de bronce, con su base de bronce, para lavatorio; y la colocarás entre la tienda de reunión y el altar, y pondrás agua en ella.”  – Según Rashí, la pila fue colocada un poco hacia el sur del punto medio de la entrada del tabernáculo. El altar estaba colocado en línea con el centro de la entrada.

30:19   “Y con ella se lavarán las manos y los pies Aharón y sus hijos.”  – Según el Talmud[2] el sacerdote ponía su mano derecha sobre su pie derecho y su mano izquierda sobre su pie izquierdo y los consagraba.

30:23   “Toma también de las especias más finas: de mirra fluida, quinientos siclos; de canela aromática, la mitad, doscientos cincuenta; y de caña aromática, doscientos cincuenta” – Según Rashí, la canela pesaba en total 500 siclos, al igual que la mirra, puesto que aquí se menciona la cantidad de 250 siclos como la mitad.

30:24   “de casia, quinientos siclos, conforme al siclo del santuario, y un hin de aceite de oliva”  – Un siclo pesaba unos 17 gramos. 500 siclos serían 8.5 kilogramos (18.7 libras). Un hin corresponde a unos 4.1 litros (1.08 galón). El peso total de la unción sería más o menos 34 kilogramos (75 libras). La base de la unción fue el aceite de oliva.

30:25   “Y harás de ello el aceite de la santa unción, mezcla de perfume, obra de perfumador; será aceite de santa unción.”  – Según Rambam,[3] la unción fue fabricada de la siguiente manera. Primero se machacaba cada especia por separado. Luego fueron mezcladas y remojadas en agua para que su aroma fuera absorbido por el agua. El aceite de oliva fue añadido al agua y la mezcla era hervida hasta que el agua se evaporaba y sólo quedaba el aceite con las especias. Según Rashí, luego se limpiaba el aceite de las raíces.

30:31   “Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: “Este será aceite de santa unción para mí por todas vuestras generaciones.”  – Esta unción tenía que durar durante todas las generaciones. Hoy en día no se sabe nada de ella. Según el Midrash,[4] fue escondida antes de la destrucción del primer templo pero será restituido en el tiempo del Mesías.

30:32   “No se derramará sobre nadie, ni haréis otro igual en las mismas proporciones; santo es, y santo será para vosotros.”  – Santo significa que ha sido apartado para un uso sagrado exclusivo. Esta mezcla sólo puede ser usada en el templo.

30:34   “Entonces HaShem dijo a Moshé: Toma especias, bálsamo, ónique aromático y gálbano, especias e incienso puro; las medidas serán iguales entre sí.”  – El gálbano tiene un aroma desagradable. De esto se aprende que los que no son muy honrosos no deben ser separados sino incluidos en el grupo para que juntos puedan producir un olor fragante delante del Eterno.

“Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? Ahora bien, Elohim ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó. Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Elohim el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo del Mesías, y cada uno individualmente un miembro de él.”

Según Rashí, en total había 11 diferentes especias en el sahumerio: bálsamo, ónique aromático, gálbano, incienso puro, mirra, casia, espinacardo, azafrán, costo, corteza aromática y canela. Los nombres de estas especias no son necesariamente los que correspondan exactamente a las palabras hebras. Esto constituye todavía un motivo de discusión entre los comentaristas.

30:36   “Y molerás parte de él muy fino, y pondrás una parte delante del testimonio en el tabernáculo de reunión donde yo me encontraré contigo; santísimo será para vosotros.”  – El propósito principal para la construcción del tabernáculo es que haya un lugar de encuentro entre el Eterno y su pueblo. La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “encontraré” es yaad[5], que significa “fijar una cita”. Una cita tiene que ver con dos cosas, tiempo y lugar. Hay ciertos tiempos que el Eterno ha fijado para encontrarse con su novia y hay un lugar fijado donde se hace el encuentro. El tabernáculo fue creado para tener un lugar fijo para tener un encuentro divino, como está escrito en Éxodo 25:22:

“Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel.”

En Éxodo 29:42-43 está escrito:

“Será holocausto continuo por vuestras generaciones a la entrada de la tienda de reunión, delante de HaShem, donde yo me encontraré con vosotros, para hablar allí contigo. Y me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi Gloria.”

En Éxodo 30:6 está escrito:

“Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el testimonio, donde yo me encontraré contigo.”

En Números 17:4 está escrito:

“Y las pondrás en la tienda de reunión delante del testimonio donde me encuentro contigo.”

El tabernáculo es llamado “tienda de reunión”, en hebreo ohel moed, 140 veces en las Escrituras. Esto nos enseña la importancia de tener una relación personal con el Eterno. Hay un lugar de encuentro divino. ¿Dónde está? En el lugar santísimo encima del propiciatorio. Ese es el lugar de encuentro en cada templo, incluso en el hombre. En lo más íntimo del corazón hay un lugar de encuentro entre el Eterno y el hombre.

El texto que estamos estudiando dice que hay que presentar un poco del incienso delante del testimonio donde el Eterno se encuentra con el individuo. El incienso simboliza el conocimiento. Cuando se habla de moler un poco del incienso y poner un poco del incienso delante del testimonio donde hay un encuentro íntimo, se puede entender como tomar una pequeña porción de las Escrituras y desmenuzarla y meditar en ella y presentarla en oración con el entendimiento en nuestras oraciones diarias. Así tendremos un encuentro con el Eterno. La base para un encuentro con el Eterno es la revelación de las Escrituras. Así que si estás leyendo la Torá y te viene alguna luz o algún texto te está tocando emocionalmente, allí hay incienso para moler y presentar delante del Eterno para tener un encuentro con él. Toma esa porción de las Escrituras, estúdiala, busca su significado en hebreo, apréndela de memoria y úsala para venir ante la presencia del Eterno y así tendrás intimidad con Él, como está escrito: “santidad de santidades será para vosotros”. La expresión “santidad de santidades” puede ser entendida como “intimidad de intimidades”, como está escrito en Cantar de los cantares 1:2-4:

“¡Que me bese con los besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. Tus ungüentos tienen olor agradable, tu nombre es como ungüento purificado; por eso te aman las doncellas. Llévame en pos de ti y corramos juntos. El rey me ha conducido a sus cámaras.”

El Eterno desea tener esa intimidad contigo. Usa el incienso que tienes, muélelo y preséntalo ante él y luego verás…

31:2     “Mira, he llamado por nombre a Betsalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Yehudá.”  – Betsalel,[6] de la tribu de Yehudá. Es mencionado por nombre ocho veces en las Escrituras. Su nombre significa “en la sombra de Elohim”. Según Rambam,[7] Betsalel tenía sólo 13 años de edad en este momento.

31:3     “Y lo he llenado del Espíritu de Elohim en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte”  – Aquí aparecen tres palabras, sabiduría, en hebreo jojmá[8],  inteligencia, en hebreo tevuná[9]  y conocimiento, en hebreo dáat[10]. Según Rashí, jojmá se refiere a lo que el ser humano escucha de otros y aprende; tevuná se refiere a lo que el ser humano comprende por sí mismo a partir de lo que ha aprendido; y dáat se refiere a la ruaj hakódesh, la inspiración divina y profética.

31:4     “para elaborar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce”  – De esto aprendemos que cuando el Espíritu de Elohim llena un hombre, no solamente le eleva a las nubes, sino también le enseña a tratar con las cosas materiales. La Torá enseña que todas las cosas materiales son buenas, cf. Génesis 1:31. Nada es malo en sí mismo si se usa legítimamente, según la instrucción de la Torá.

La materia puede servir como un punto de contacto entre el hombre y Elohim. De la misma manera la materia puede convertirse en un punto de contacto para los demonios, mediante la idolatría y la adoración de madera y piedra.

Ahora, la capacidad espiritual de Betsalel le hizo trabajar con las cosas materiales para que el Eterno pudiera usar esas cosas y cumplir un fin espiritual por medio de ellas. Hay un propósito divino con todas las cosas materiales. El hombre ha sido creado para colaborar con el Eterno para llevar a cabo el plan divino con la materia. Así que una religión que separa al hombre de la naturaleza, de los colores, de las formas, de los sonidos, del ritmo, de los olores, de las armonías, de los tonos y de la creatividad, constituye un ataque contra los propósitos del Creador. La creatividad es parte del carácter del Creador y del hombre que fue hecho a Su imagen y semejanza.

En el tabernáculo el Eterno se encuentra con el hombre a través de los cinco sentidos: los colores, la luz y las formas para la vista; el sonido de los animales, del fuego, de los instrumentos y del canto para el oído; los olores de los sacrificios, de la unción, del incienso, del candelabro y de los panes para el olfato; las superficies de los diferentes materiales, los animales, la leña, el agua y el calor del fuego para el tacto; la carne hervida, los panes, la sal y las primicias de los frutos de la tierra para el gusto. Todo el ser humano estaba involucrado en el encuentro con el Eterno. Un hombre espiritual es capaz de ver la mano del Creador en todas las cosas materiales y hacer que la materia cumpla su propósito divino.

31:5     “y en el labrado de piedras para engaste, y en el tallado de madera; a fin de que trabaje en toda clase de labor.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “labor”, es melajá[11], que significa “obra”, “tarea”, “oficio”, “fabricación”. Es la misma que se encuentra en el versículo 3, donde fue traducida como “arte”. Esa palabra es la que se usa para la obra de la creación en Génesis 2:2-3 donde está escrito:

“Y en el séptimo día completó Elohim la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra (melajá) que había hecho. Y bendijo Elohim el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra (melajá) que Él había creado y hecho.”

Por esta razón la construcción del tabernáculo es vista como una obra parecida a la de la creación. Es una obra maestra, hecha según un diseño divino, al igual que la creación.

31:6     “Mira, yo mismo he nombrado con él a Aholiav, hijo de Ajisamaj, de la tribu de Dan; y en el corazón de todos los que son hábiles he puesto habilidad a fin de que hagan todo lo que te he mandado”  – La tribu de Dan es vista como la más humilde. Cuando el Eterno nos pide hacer una obra humanamente imposible, también nos da la capacidad para poder cumplir su llamado de manera sobrenatural, por medio de su Espíritu.

31:11   “también el aceite de la unción, y el incienso aromático para el lugar santo. Los harán conforme a todo lo que te he mandado.”  – No podían modificar nada. Todo tenía que ser hecho exactamente igual al plan que el Eterno había revelado al jefe. Un obrero que ha sido puesto bajo alguien no puede inventar cosas por si mismo, sino ser fiel al plan que le es presentado por él que está por encima. En este caso sólo el líder recibió una revelación divina y por eso los colaboradores tenían que estar muy cerca de él para poder recibir las instrucciones y obtener la misma revelación. Moshé tenía el plan general que le fue dado del cielo. Betsalel había recibido el Espíritu de Elohim, al igual que Moshé. Pero eso no le dio el derecho de ir por libre. Su misión era cumplir el plan que había sido revelado a su jefe. Él no estuvo en el monte. Él no vio el cielo. Él no fue elegido para reemplazar a Moshé, sino para cumplir con el plan divino revelado a Moshé. Ay de aquellos colaboradores del líder principal de una congregación que piensan que saben más que su líder y saben hacer las cosas mejor que él y piensan que podrán llevar a cabo el proyecto divino sin sometimiento. Así no funciona la cosa. Sólo Moshé tenía el plan. Fuera de Moshé, estos obreros no podían haber cumplido el plan por muy ungidos que fueran. Aprendamos de esto para no cometer el pecado de Avshalom, que le llevó a una muerte terrible, cf. 2 Samuel 15.

31:13   “Habla, pues, tú a los hijos de Israel, diciendo: “De cierto guardaréis mis shabats, porque esto es una señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que se sepa que yo soy HaShem que os santifico.””  – En medio de la instrucción de la obra del tabernáculo el Eterno introduce un paréntesis con un mensaje de advertencia. Aunque la obra del mishkán es una obra divina, no hay derecho para no tomar en serio el mandamiento del shabat. El shabat tendrá que ser respetado y guardado en medio de una obra tan importante como es la construcción de la tienda de reunión. Un judío no puede poner excusas y decir que está sirviendo al Eterno y al mismo tiempo violar el shabat encendiendo el automóvil y demás cosas que están prohibidas en el shabat. El Eterno es más importante que su obra. Sólo está permitido violar un mandamiento si hay otro mandamiento con mayor peso que lo elimina. Pero en este caso la construcción del mishkán no tenía más peso que el mandamiento del cese de melajá en shabat. Así que el Eterno introduce aquí seis versículos que hablan de la importancia del shabat en relación con la construcción del tabernáculo.

En la Mishná[12] se puede encontrar las 39 cosas que han sido establecidas como prohibidas en el shabat, basándose en la obra del tabernáculo, por ser consideradas melajá. Son las siguientes: sembrar, arar, segar, engavillar, majar, bieldar, limpiar, moler, cribar, amasar, cocer, esquilar, lavar la lana, mullirla, teñirla; hilar, tejer, hacer dos cordoncillos, tejer dos hilos, separar dos hilos; hacer nudos, soltarlos, hacer dos costuras, desgarrar algo con objeto de hacer dos costuras, cazar un ciervo, matarlo, despellejarlo, ensalarlo, curar la piel, pulirla, cortarla; escribir, borrar; edificar, demoler, apagar (fuego), encender (fuego); golpear con martillo, transportar de un ámbito a otro.

En este versículo está escrito que los shabats son del Eterno, “mis shabats”. El día del Señor es el shabat, cf. Éxodo 20:10; Levítico 23:1-3; Isaías 56:4; 58:13-14. Cuando aparece la expresión “mis” o “mi” en relación con alguna cosa, implica que esa cosa es del Eterno de una manera especial. Cuando habla de “mi arco”, en Génesis 9:13 es porque en el cielo hay un arco completo, redondo, cf. Ezequiel 1:28. Él dio una parte de su arco a los hombres. Cuando habla de “mis shabats” es porque él tiene shabat en el cielo y comparte de su eterno descanso con el hombre una vez por semana. Cuando habla de “mi pacto”, cf. Génesis 6:18; 17:4, es porque su pacto está firme en el cielo y él comparte ese pacto con los hombres. Cuando habla de “mi sacrificio” es porque ese sacrificio está en el cielo y ha sido compartido con los hijos de los hombres. La expresión “mi sacrificio” aparece sólo dos veces en el Jumash (Pentateuco), cf. Éxodo 23:18; 34:25, y en ambos casos se refiere al sacrificio del cordero de pesaj.

El shabat fue dado a los hijos de Israel de una manera especial como una señal de haber sido escogidos, apartados, santificados. Constituye una de las señales del pacto entre HaShem e Israel. Es parecido al anillo de casamiento. Si una mujer quita su anillo, lo tira al suelo, escupe sobre él y lo pisa, ¿qué significa? Que ya no quiere ser de su marido. Si un hijo de Israel hace melajá en shabat, ¿qué mensaje está dando?

El Eterno santifica a Israel por medio del shabat. Esto significa que el shabat tiene como propósito elevarnos a un nivel espiritual más alto. Es un día para dejar de la intervenir en la creación y reconocer al Creador como soberano. Es un día para dedicarse a la íntima relación con el Eterno junto con la familia y la comunidad a la que uno pertenece. Es un día para ser santificado, apartado y elevado.

31:14 “Por tanto, habéis de guardar el shabat porque es santo para vosotros. Todo el que lo profane morirá irremisiblemente; porque cualquiera que haga obra (melajá) alguna en él, esa persona será cortada de entre su pueblo.”  – Profanar el shabat significa tratar el shabat en público como los demás días de la semana. Cualquier Israelita que cometa ese delito merece ser condenado a muerte por un tribunal, beit din, de 23 jueces, en el caso de que haya sido advertido por un mínimo de dos testigos antes de pecar.

31:15 “Durante seis días se trabajará, pero el séptimo día será día de completo reposo, santo para HaShem. Cualquiera que haga obra alguna en el shabat morirá irremisiblemente.”  – La expresión hebrea que ha sido traducida como “día de completo reposo” es shabat shabatón. Aquí aparecen estas dos palabras juntas. En las otras fiestas aparece sólo una de las dos o shabat o shabatón, cf. Levítico 23, excepto en el día de expiación, yom kipur, que también es llamado shabat shabatón, cf. Levítico 23:32. Así que el shabat semanal y el día de yom kipur están unidos.

Aquí está escrito que el shabat es santo para el Eterno. Esto significa que el shabat fue creado para que el hombre se dedique al Eterno de una manera especial. Si uno piensa que ha cumplido con el mandamiento por descansar y no hacer nada en el día del shabat, se equivoca. El shabat fue hecho para dedicarse al Eterno, como está escrito en Isaías 58:13-14:

“Si por causa del shabat apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al shabat delicia, al día santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en HaShem, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; porque la boca de HaShem ha hablado.”

Así que si estás trabajando los seis días de la semana y te dedicas a jugar durante todo el shabat, no has cumplido con el mandamiento. El shabat es para dedicarse al Eterno de una manera especial.

En shabat hay que hacer una mikrá kodesh, una santa convocación, como está escrito en Levítico 23:3:

“Seis días se trabajará, pero el séptimo día será día de completo reposo, santa convocación en que no haréis trabajo alguno; es día de reposo a HaShem dondequiera que habitéis.”

Así que si no nos reunimos en shabat no estamos cumpliendo este mandamiento. Podemos reunirnos en cualquier día de la semana si queremos, pero en el shabat los judíos están obligados a tener una santa convocación. El shabat también es para todo aquel que ha nacido del Espíritu y es hijo de Elohim y parte de su familia celestial. Así que todos los que han nacido de nuevo están llamados a reunirse en shabat.

Pero alguien dirá: “Yo no tengo congregación donde reunirme en shabat”. Bueno, en primer lugar debes tener una reunión santa en tu propia familia cada shabat. Así que si no puedes hacer una mikrá kodesh en la comunidad podrás cumplir parte del mandamiento en tu familia. Sin embargo necesitas una comunidad donde reunirte cada shabat. Si no hay una donde vives, tienes dos opciones, mudarte a un lugar donde existe una comunidad o levantar una comunidad con los que el Eterno va uniendo contigo. La vida en comunidad es muy importante para el pueblo del Eterno.

31:16 “Los hijos de Israel guardarán, pues, el shabat, haciendo el shabat un pacto perpetuo por todas sus generaciones”  – Aquí dice que los hijos de Israel tienen que guardar el shabat. Guardar tiene que ver con una actitud de vigilancia y celo para protegerlo de ser profanado mediante melajá. También dice que los hijos de Israel tienen que hacerlo un pacto perpetuo en todas sus generaciones.

Los hijo justos de Elohim entre las naciones recibieron el shabat como señal del pacto y por lo tanto no tienen la misma responsabilidad de guardarlo. Sin embargo, pueden y deben guardar mucho del shabat para obtener sus bendiciones y así santificarse para el Eterno, cf. Isaías 56:2-7.

31:17 “Es una señal entre yo y los hijos de Israel para siempre; pues en seis días HaShem hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.”  – La señal del pacto entre HaShem e Israel tiene que ver con la obra de la creación. Como él hizo, así ellos también hacen. La palabra “cesar” es la primordial. Es la traducción del término shabat.[13] Luego viene la palabra “reposar”, en hebreo nafash,[14] es la segunda prioridad. Así que el shabat también fue creado para que el hombre descanse y renueve sus fuerzas para la siguiente semana.

Hay dos tipos de santuario en el mundo, un santuario en el espacio y otro en el tiempo. En el relato de la construcción del santuario en el espacio, el tabernáculo, viene entrelazado el relato del santuario en el tiempo, el shabat.

Segunda aliyá, 31:18 – 33:11

32:2     “Y Aharón les dijo: Quitad los pendientes de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.” – También los hombres llevaban pendientes. Según el Midrash[15], lo habían aprendido de los egipcios que lo habían adaptado de los árabes.

32:4     “Y él los tomó de sus manos y les dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de fundición. Y ellos dijeron: Estos son tus Elohimes, Israel, que te han sacado de la tierra de Egipto.”  – El pueblo estaba acostumbrado a la idolatría de Egipto. Por eso hablaron no solamente de un Elohim sino de varios, cf. 31:1 donde el verbo también aparece en plural. Fue una ofensa muy grande hacer un becerro de oro. La novia cometió adulterio en su tiempo de desposorio. Pero la ofensa más grande es tratar ese becerro como si fuera el Eterno, diciendo que él los había sacado de Egipto. Cambiaron la gloria del Eterno por una cosa creada, lo cual es la raíz de toda idolatría.

32:5     “Cuando Aharón vio esto, edificó un altar delante del becerro. Y Aharón hizo una proclama, diciendo: Mañana será fiesta para HaShem.”  – La afrenta mayor es llamar a este ídolo HaShem. El sincretismo religioso es muy ofensivo para el Eterno. Tomar las prácticas paganas y las fiestas paganas y cambiar sus nombres y llamarlos como si fueran fiestas del Eterno, es una abominación para el Eterno. Esto es lo que se ha hecho con la celebración del domingo, la navidad, la pascua cristiana, el día de los enamorados y otras fiestas paganas. En lugar de seguir el orden establecido por el Eterno en la Torá, tomaron las fiestas del mundo y las llamaron santas. El día del Elohim sol fue honrado como el día del Señor. La fiesta del nacimiento del Elohim sol fue cambiada por la celebración del nacimiento de Cristo. La fiesta babilónica de Ishtar fue llamada semana santa. La fiesta romana de Lupercalia fue cambiada en “San Valentín”, etc.

32:6     “Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.”

La idolatría está íntimamente ligada a la infidelidad y la inmoralidad sexual. La infidelidad espiritual produce infidelidad relacional y sexual. Una cosa se deriva de la otra. La idolatría es adulterio espiritual.

32:7     “Entonces HaShem habló a Moshé: Desciende pronto, porque tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido.” – Aquí el Eterno no reconoce al pueblo como suyo. Por medio de este acto de adulterio espiritual perdió el estatus de ser su pueblo. Salió del pacto. El adulterio quiebra el pacto matrimonial, como está escrito en Oseas 1:9:

“Y el dijo: Ponle por nombre Lo-amí, porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Elohim.”

En Oseas 2:2 está escrito:

“Contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi mujer, y yo no soy su marido; que quite, pues, de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus pechos”

El adulterio rompe el pacto matrimonial. Después de un adulterio ya no son esposos, como está escrito en Jeremías 31:32:

“no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos–declara HaShem”

32:10   “Ahora pues, déjame, para que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; mas de ti yo haré una gran nación.” – El Eterno le pidió a Moshé que le dejara. Esto significa que le dijo que no intercediera por el pueblo, cf. Jeremías 7:16.

Moshé tuvo la oportunidad de ser elevado a un padre de una nueva nación, pero rehusó. En lugar de exaltarse a sí mismo se humilló y estaba dispuesto a dar su vida para salvar al pueblo. El profeta como Moshé es Yeshúa, cf. Deuteronomio 18:15, 18. Él tampoco abandonó al pueblo de Israel para convertirse en el origen de un nuevo Israel.

32:11   “Entonces Moshé suplicó ante HaShem su Elohim, y dijo: Oh Eterno, ¿por qué se enciende tu ira contra tu pueblo, que tú has sacado de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?” – Moshé presenta tres argumentos principales a favor del pueblo. HaShem le había dicho en el versículo 7 que el pueblo era de Moshé y que él lo había sacado de Egipto. Moshé le devuelve la pelota diciendo que el pueblo es del Eterno y que Él lo sacó de Egipto con grandes milagros.

32:12   “¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: “Con malas intenciones los ha sacado, para matarlos en los montes y para exterminarlos de la faz de la tierra”? Vuélvete del ardor de tu ira, y desiste de hacer daño a tu pueblo.”  – Aquí Moshé argumenta a favor del honor del Nombre del Eterno. Los gentiles van a pensar mal del Eterno si mata a su pueblo en el desierto. El testimonio ante las naciones en muy importante y por eso no se debe hacer algo que los haga pensar mal del Elohim de Israel, como está escrito en Ezequiel 20:5-22:

“y diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘El día que escogí a Israel y juré a los descendientes de la casa de Yaakov, me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto, y les juré diciendo: Yo soy HaShem vuestro Elohim; aquel día les juré que los sacaría de la tierra de Egipto a una tierra que yo había escogido para ellos, que mana leche y miel y que es la más hermosa de todas las tierras. ‘Y les dije: “Arroje cada uno las cosas detestables que os atraen, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto; yo soy HaShem vuestro Elohim.” ‘Pero se rebelaron contra mí y no quisieron escucharme; no arrojaron las cosas detestables que les atraían, ni abandonaron los ídolos de Egipto. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en medio de la tierra de Egipto. ‘Pero actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones en medio de las cuales vivían, y a cuya vista me había dado a conocer sacándolos de la tierra de Egipto. ‘Los saqué, pues, de la tierra de Egipto y los llevé al desierto. ‘Les di mis estatutos y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre vivirá si los cumple. ‘También les di mis días de reposo por señal entre ellos y yo, para que supieran que yo soy HaShem, el que los santifica. ‘Pero la casa de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no anduvieron en mis estatutos y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y mis días de reposo profanaron en gran manera. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos en el desierto, para exterminarlos. ‘Pero actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado. ‘También les juré en el desierto que no los llevaría a la tierra que les había dado, que mana leche y miel y que es la más hermosa de todas las tierras, porque desecharon mis decretos, no anduvieron en mis estatutos y profanaron mis días de reposo, porque su corazón se iba tras sus ídolos. ‘Sin embargo, mi ojo los perdonó para no destruirlos, y no los hice exterminar en el desierto. ‘Y dije a sus hijos en el desierto: “No andéis en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis sus decretos, ni os contaminéis con sus ídolos. “Yo soy HaShem vuestro Elohim; andad en mis estatutos, guardad mis decretos y ponedlos por obra. “Y santificad mis días de reposo; y que sean una señal entre yo y vosotros, para que sepáis que yo soy HaShem vuestro Elohim.” ‘Pero los hijos se rebelaron contra mí, no anduvieron en mis estatutos, ni tuvieron cuidado de cumplir mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y profanaron mis días de reposo. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en el desierto. ‘Pero retiré mi mano y actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado.”

En Ezequiel 36:21-24 está escrito:

“Pero yo he tenido compasión de mi santo nombre, que la casa de Israel había profanado entre las naciones adonde fueron. Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Eterno: ‘No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre, que habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis. ‘Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy HaShem’–declara el Señor Eterno– ‘cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas. ‘Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra.”

32:13   “Acuérdate de Avraham, de Yitsjak y de Israel, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, y les dijiste: “Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de la cual he hablado, daré a vuestros descendientes, y ellos la heredarán para siempre.””  – El tercer argumento en la intercesión es el mérito de los padres y el juramento que el Eterno les hizo al decir que iba a multiplicar su descendencia y luego darles la tierra de la promesa. Si ahora ha cumplido la primera parte de la promesa, ¿cómo va a exterminarlos ahora y no cumplir la segunda parte de introducirlos en la tierra?

32:14   “Y HaShem desistió de hacer el daño que había dicho que haría a su pueblo.”  – ¿Será que el Eterno puede cambiar sus planes? No puede cambiar sus planes generales, pero sí puede cambiar su manera de cumplir esos planes generales. ¿Será que el Eterno tenía menos compasión que Moshé? No, la compasión que había en el corazón de Moshé vino del Eterno. No es que Moshé había ido en contra de la voluntad del Eterno. La lucha que hubo entre Moshé y el Eterno fue una lucha entre la justicia del Eterno, revelada en la sentencia de muerte de la adúltera, cf. Deuteronomio 22:23-24, y la misericordia del Eterno, revelada en la intercesión de Moshé y la decisión final de perdonar al pueblo. El perdón del Eterno muestra que un esposo puede perdonar a su cónyuge aunque haya cometido adulterio. No está obligado a divorciarse, como está escrito en Oseas 3:1:

 

“Y HaShem me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como HaShem ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros Elohimes y se deleitan con tortas de pasas.”

32:15 “Entonces se volvió Moshé y descendió del monte con las dos tablas del testimonio en su mano, tablas escritas por ambos lados; por uno y por el otro estaban escritas.” – Rashí dice que Moshé subió al monte el día 7 de siván, el tercer mes, para estar en la montaña durante 40 días. Esto significa que bajó el día 17 del cuarto mes.

32:17   “Al oír Yehoshúa el ruido del pueblo que gritaba, dijo a Moshé: Hay gritos de guerra en el campamento.” – Yehoshúa había puesto su tienda a los pies del monte, y no estaba con el pueblo. Era un ayudante fiel, siempre listo para atender las necesidades de su jefe. Por esta fidelidad pudo luego ser su sucesor. El que sirve de manera práctica a los líderes que el Eterno ha levantado serán grandemente recompensados, cf. 2 Reyes 3:11

32:19   “Y sucedió que tan pronto como se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas; y se encendió la ira de Moshé, y arrojó las tablas de sus manos, y las hizo pedazos al pie del monte.”  – Las tablas fueron quebradas el día 17 del cuarto mes. En ese mismo día ocurrieron luego cosas tristes en la historia del pueblo judío. En ese día el rey malvado Antíoco Epífanes profanó el Templo estableciendo en él un ídolo. Durante el sitio de Jerusalén por los romanos, el sacrificio diario, korbán tamid, fue interrumpido en ese día. En el mismo día una brecha fue hecha en las murallas de Jerusalén tres semanas antes de la destrucción del templo el año 70 E.C. Ese día es un día de ayuno comunitario para el pueblo judío. Las tres semanas desde el 17 del cuarto mes hasta el día 9 del quinto mes, av, han sido fijadas como un período de duelo. Los dos templos fueron destruidos el día 9 de av, en hebreo “tishá be-av”.

32:25   “Y viendo Moshé al pueblo desenfrenado, porque Aharón les había permitido el desenfreno para ser burla de sus enemigos” – La idolatría rompe las barreras de protección dentro de la sicología humana y causa que el hombre no puede mantener sus instintos bestiales bajo control. Por eso la idolatría lleva a la fornicación.

32:26   “se paró Moshé a la puerta del campamento, y dijo: El que esté por HaShem, venga a mí. Y se juntaron a él todos los hijos de Leví.” – La tribu de Leví tomó la decisión de no compartir el acto de idolatría y cuando todo el pueblo fue invitado a mostrar si estaba a favor del Eterno, los levitas mostraron su fidelidad. Por esta causa fueron elegidos como los nuevos sacerdotes, en lugar de los primogénitos.

32:29   “Y Moshé dijo: Consagraos hoy a HaShem, pues cada uno ha estado en contra de su hijo y en contra de su hermano, para que hoy El os dé una bendición.” – Esta consagración implicaba el sacerdocio. Leví había usado su espada para matar a todos los hombres de Shejem, cf. Génesis 34. Su ira fue maldecida por Yaakov, cf. Génesis 49:5-7. En esta ocasión su celo pudo ser canalizado para un fin sagrado, en perfecta obediencia al Eterno. Por esta razón recibió una bendición.

32:30   “Y sucedió que al día siguiente dijo Moshé al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, y yo ahora voy a subir a HaShem, quizá pueda hacer expiación por vuestro pecado.” – Moshé subió otra vez para ponerse entre el Eterno y el pueblo como un medio expiatorio.

 

32:32   “Y ahora, si perdonas su pecado… y si no, bórrame del libro que has escrito.” Según la Guemará,[16] se refiere al libro de la vida. Según Rashí se refiere a la Torá.

32:34   “Pero ahora ve, conduce al pueblo adonde te he dicho. He aquí, mi ángel irá delante de ti; mas el día que yo los visite, los castigaré por su pecado.” – Ahora el Eterno no quiere morar dentro del pueblo con su shejiná, su presencia, sino quiere enviar un ángel en su lugar. La palabra que ha sido traducida como “visite” y “castigaré”, en hebreo pakad[17], significa también “tomar en cuenta”. Por la intercesión de Moshé el pueblo no fue castigado del todo en este momento por lo que había hecho, sino que lo será más adelante. Por esta razón el Talmud[18] dice que en cada momento de la historia cuando Israel es juzgado por sus pecados, también hay una pequeña retribución por lo que pasó con el becerro de oro.

33:1     “Entonces HaShem dijo a Moshé: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que has sacado de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov, diciendo: “A tu descendencia la daré.”” – Cuando uno viaja a Israel, siempre sube. La tierra de Israel es la más elevada de todas las tierras. Todavía el Eterno no dice que Israel es su pueblo. Tampoco dice que él va a ir con ellos.

33:2     “Y enviaré un ángel delante de ti, y echaré fuera al kenaanita, al emorita, al jitita, al perizita, al jivita y al yevusita.” – Aquí sólo se mencionan seis de las siete naciones. Según el Midrash[19] y Rashí, el guirgashita había salido del país por su propia voluntad delante de los israelitas. En el Talmud[20] de Jerusalén se menciona que antes de proceder a la conquista Yeshoshúa envió un mensaje a los pueblos de Kenáan ofreciéndoles dos opciones: o se iban en paz o se quedaban. Si se quedaban serían exterminados. El pueblo guirgashí optó por abandonar la tierra y dirigirse a África.

33:3     “a una tierra que mana leche y miel; pues yo no subiré en medio de ti, no sea que te destruya en el camino, porque eres un pueblo de dura cerviz.” – Esto significaría que el proyecto del tabernáculo quedaba suspendido. El carácter de una cerviz dura puede servir para bien o para mal. En cuanto a no inclinarse y aceptar la voluntad del Eterno es malo, pero en cuanto a resistir las presiones de los pueblos, es bueno. El pueblo judío ha podido decir no a la idolatría y la asimilación de las naciones por esa dura cerviz. En ese caso ha servido para bien.

Tercera aliyá, 33:12-16

33:12   “Y Moshé dijo a HaShem: Mira, tú me dices: “Haz subir a este pueblo”; pero tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Además has dicho: “Te he conocido por tu nombre, y también has hallado gracia ante mis ojos.”” – La base de la oración de Moshé es la palabra que el Eterno ha dicho. Para que una oración tenga éxito tendrá que estar basada en la Escritura.

 

33:13   “Ahora pues, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que me hagas conocer tu camino para que yo te conozca y halle gracia ante tus ojos. Considera también que esta nación es tu pueblo.” – Este deseo de conocer al Eterno es el deseo más sublime que el hombre pueda tener. Moshé pidió tres cosas para sí mismo:

  • Conocer el camino del Eterno. El camino del Eterno es su proceder, su manera de actuar.
  • Conocer al Eterno. Es más profundo. Uno que conoce otra persona no solamente conoce lo que hace o dice sino también el motivo detrás de lo que hace y dice.
  • Ver la gloria del Eterno, v. 18. Esto es el peso de la manifestación del Eterno.

Moshé también pidió que el pueblo fuera reconocido como el pueblo del Eterno.

33:14   “Y El respondió: Mi presencia irá, y yo te daré descanso.” – Aquí el Eterno promete que su presencia, literalmente “rostro”, va a ir con Moshé. A partir de ahora el trato que el Eterno tiene con el pueblo es en relación con Moshé. Como Moshé halló gracia, el pueblo halló gracia.

33:16   “¿Pues en qué se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? ¿No es acaso en que tú vayas con nosotros, para que nosotros, yo y tu pueblo, nos distingamos de todos los demás pueblos que están sobre la faz de la tierra?”  – Vemos que la gracia dada a Moshé es pasada al pueblo. La palabra “gracia” en hebreo jen[21], significa “gracia”, “belleza”, “favor”, “aprecio”. La raíz de jen es janán[22], que significa “inclinarse para mostrar benevolencia a un inferior”, “compadecerse”, “conceder un favor”. La palabra “jen” aparece seis veces en este contexto. La primera vez que aparece en las Escrituras es en Génesis 6:8 donde está escrito:

“Mas Noaj halló gracia (jen) ante los ojos de HaShem.”

El Midrash[23] dice: “Noaj fue salvado no porque lo merecía, sino porque halló gracia.” Moshé halló gracia en los ojos del Eterno y el pueblo de Israel recibió el perdón por el pecado del becerro por medio de la gracia y el pacto fue renovado a base de esa gracia. Según esta parashá, hallar gracia ante los ojos del Eterno implica cinco cosas:

  • Conocer los caminos del Eterno, v. 13.
  • Conocer al Eterno, v. 13.
  • Caminar con el Eterno, v. 16.
  • Distinguirse de todos los pueblos de la tierra, v. 16-17, cf. 34:9.
  • Obtener el perdón del Eterno, 34:9.

Cuarta aliyá, 33:17-23

33:18   “Entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.”  – La palabra hebrea para “gloria” es kavod[24], que significa “peso”, “carga”, “honor”, “importancia”, “nobleza”, “majestad” “gloria”.

33:19   “Y El respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré el nombre de HaShem delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión.”  – Moshé pidió ver la gloria del Eterno y Él responde hablando de toda su bondad. La gloria del Eterno es toda su bondad, cf. v. 22. Ver su gloria es ver la esencia de su bondad. En el versículo 20 parece ser que toda esa bondad está expresada en el rostro del Eterno. Moshé no podía ver el rostro del Eterno, lo cual corresponde a toda su bondad y toda su gloria. Sólo podía ver la espalda de toda esa bondad. El rostro del Eterno transmite luz, misericordia y paz, según está escrito en Números 6:24-26:

“HaShem te bendiga y te guarde; HaShem haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; HaShem alce sobre ti su rostro, y te dé paz”

33:20   “Y añadió: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir

33:21   “Entonces HaShem dijo: He aquí, hay un lugar conmigo, y tú estarás sobre la peña” – Cerca del Eterno hay un lugar para Moshé. En realidad hay un lugar para cada uno de los hombres cerca del Eterno. Ningún otro podrá ocupar el lugar que el Eterno tiene preparado para ti, sólo tú. Si no ocupas ese lugar, quedará vacío. El Eterno te espera cada mañana en ese lugar, para que te presentes allí delante de él, junto con otros miles de sus siervos.

33:22   “y sucederá que al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.” – Según Rashí, el Eterno se presentó cubierto en un talit rezando los 13 atributos de misericordia para que Israel aprendiera a rezar así.

33:23   “Después apartaré mi mano y verás mis espaldas; pero no se verá mi rostro.” – Maimónides resumió la creencia judía en 13 principios. El principio número tres dice: “Yo creo con perfecta fe que Él no es corpóreo ni tiene aspecto corporal.” Cuando la Escritura habla de que el Eterno se manifiesta como si fuera un hombre, se entiende en el judaísmo tradicional como una manera metafórica de hablar de sus diferentes cualidades. Moshé pidió ver la gloria, y el Eterno habla de su rostro. Así que la gloria, una cosa abstracta, es comparada con el rostro, una cosa concreta. Maimónides enseña que cuando se habla de las espaldas del Eterno, no se debe de entender como algo concreto, como una forma física, sino sólo es una manera de hablar de sus atributos.

Quinta aliyá, 34:1-9

34:2     “Prepárate, pues, de mañana, y sube temprano al monte Sinai, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte.” – Esto es lo que el Eterno espera de cada uno de nosotros, que nos preparemos de mañana y subamos al monte a orar y tomemos ese lugar preparado allí sobre la roca junto al Padre.

34:5     “Y HaShem descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre de HaShem.” – Cuando te presentas ante el Eterno de mañana, él se acerca y está contigo para escuchar tus alabanzas y tus oraciones. El texto hebreo es ambiguo. No se sabe bien quién proclamó el Nombre del Eterno, Moshé o HaShem mismo. Hay rabinos que creen una cosa y otros que creen la otra.

34:6-7  “Entonces pasó HaShem por delante de él y proclamó: HaShem, HaShem, Elohim compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la rebeldía y el error, y que absuelve, pero no absuelve (completamente); el que toma en cuenta la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los nietos hasta la tercera y cuarta generación.” – Estos son llamados los trece atributos de misericordia. Son los siguientes:

  1. HaShem – el Eterno, misericorElohimo antes del pecado.
  2. HaShem – el Eterno, misericorElohimo después del pecado y la teshuvá, arrepentimiento.
  3. El – el fuerte.
  4. Rajum – compasivo.
  5. Ve-janún – y benevolente.
  6. Erej apaim – tolerante. Espera que el malvado se arrepienta y no lo castiga inmediatamente.
  7. Ve-rav jesed – y abundante en bondad. Da al hombre más allá de lo merecido.
  8. Ve-emet – y verdad, fidelidad o confiabilidad. Es fiel en su comportamiento a todos.
  9. Notser jesed la-alafim – preserva la bondad para dos mil generaciones, sobre los descendientes de un tsadik, justo.
  10. Nosé avón – soporta la rebeldía.
  11. Va-fesha – y transgresiones intencionales.
  12. Ve-jataá – y errores, pecados no intencionales.
  13. Ve-naké lo yenaké – absuelve y no absuelve. Cobra al pecador poco a poco. Absuelve al que se arrepiente pero no absuelve al que no se arrepiente.

Cuando toma en cuenta el pecado de los padres sobre los hijos se refiere a los hijos que prosiguen en el pecado de sus padres. Si el hijo se arrepiente, será perdonado y no le vendrá el castigo del pecado de sus padres, como está escrito en Ezequiel 18:

“Y vino a mí la palabra de HaShem, diciendo: ¿Qué queréis decir al usar este proverbio acerca de la tierra de Israel, que dice: “Los padres comen las uvas agrias, pero los dientes de los hijos tienen la dentera”? Vivo yo–declara el Señor Eterno– que no volveréis a usar más este proverbio en Israel. He aquí, todas las almas son mías; tanto el alma del padre como el alma del hijo mías son. El alma que peque, ésa morirá. Pero el hombre que es justo, y practica el derecho y la justicia, y no come en los santuarios de los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su menstruación; el hombre que no oprime a nadie, sino que devuelve al deudor su prenda; que no comete robo, sino que da su pan al hambriento y cubre al desnudo con ropa, que no presta dinero a interés ni exige con usura, que retrae su mano de la maldad y hace juicio verdadero entre hombre y hombre, que anda en mis estatutos y mis ordenanzas obrando fielmente, ése es justo; ciertamente vivirá–declara el Señor Eterno. Pero si engendra un hijo violento que derrama sangre y que hace cualquiera de estas cosas a un hermano (aunque él mismo no hizo ninguna de estas cosas), que también come en los santuarios de los montes y amancilla a la mujer de su prójimo, oprime al pobre y al necesitado, comete robo, no devuelve la prenda, que levanta sus ojos a los ídolos y comete abominación, que presta a interés y exige con usura; ¿vivirá? ¡No vivirá! Ha cometido todas estas abominaciones, ciertamente morirá; su sangre será sobre él. Mas he aquí, si engendra un hijo que observa todos los pecados que su padre ha cometido, y viéndolo no hace lo mismo, no come en los santuarios de los montes, ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, que no oprime a nadie, ni retiene la prenda, ni comete robo, sino que da su pan al hambriento y cubre al desnudo con ropa, que retrae su mano del pobre, no cobra interés ni usura, cumple mis ordenanzas y anda en mis estatutos, ése no morirá por la iniquidad de su padre, ciertamente vivirá. Su padre, que practicó la extorsión, robó a su hermano e hizo lo que no era bueno en medio de su pueblo, he aquí, morirá por su iniquidad. Y vosotros decís: “¿Por qué no carga el hijo con la iniquidad de su padre?” Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá. El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él. Pero si el impío se aparta de todos los pecados que ha cometido, guarda todos mis estatutos y practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá, no morirá. Ninguna de las transgresiones que ha cometido le serán recordadas; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso me complazco yo en la muerte del impío–declara el Señor Eterno– y no en que se aparte de sus caminos y viva? Pero si el justo se aparta de su justicia y comete iniquidad, actuando conforme a todas las abominaciones que comete el impío, ¿vivirá? Ninguna de las obras justas que ha hecho le serán recordadas; por la infidelidad que ha cometido y el pecado que ha cometido, por ellos morirá.

Y vosotros decís: “No es recto el camino del Señor.” Oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿No son vuestros caminos los que no son rectos? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete iniquidad y muere a causa de ello, por la iniquidad que ha cometido, morirá. Y cuando el impío se aparta de la maldad que ha cometido y practica el derecho y la justicia, salvará su vida. Porque consideró y se apartó de todas las transgresiones que había cometido, ciertamente vivirá, no morirá. Pero la casa de Israel dice: “El camino del Señor no es recto.” ¿No son rectos mis caminos, oh casa de Israel? ¿No son vuestros caminos los que no son rectos? Por tanto, os juzgaré, a cada uno conforme a su conducta, oh casa de Israel–declara el Señor Eterno–. Arrepentíos y apartaos de todas vuestras transgresiones, para que la iniquidad no os sea piedra de tropiezo. Arrojad de vosotros todas las transgresiones que habéis cometido, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué habéis de morir, casa de Israel? Pues yo no me complazco en la muerte de nadie –declara el Señor Eterno–. Arrepentíos y vivid.”

34:8     “Y Moshé se apresuró a inclinarse a tierra y se prosternó” – Esta es la respuesta adecuada del hombre ante la gloria y la bondad de HaShem.

34:9     “y dijo: Si ahora, Eterno, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora HaShem en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya.” – Moshé se basa en la revelación de los 13 atributos de misericordia para pedir perdón a favor del pueblo.

Sexta aliyá, 34:10-26

34:10   “Y contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra de HaShem, porque es cosa temible la que haré contigo.”

34:12   “Cuídate de no hacer pacto con los habitantes de la tierra adónde vas, no sea que esto se convierta en tropezadero en medio de ti” – Yehoshúa fue engañado y falló en cumplir esta orden, cf. Josué 9.

34:23   “Tres veces al año se presentarán todos tus varones delante de HaShem, el Señor, Elohim de Israel.”

Séptima aliyá, 34:27-35

34:27   “Entonces HaShem dijo a Moshé: Escríbete estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho un pacto contigo y con Israel.”

34:29   “Y aconteció que cuando Moshé descendía del monte Sinai con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, Moshé no sabía que la piel de su rostro resplandecía por haber hablado con Elohim.”  – Según el Midrash[25] Moshé volvió a los hijos de Israel el día 10 del séptimo mes, tishrí. Ese día fue establecido como el gran día del perdón, yom kipur.

En esta parashá están los mandamientos número 105-113 de los 613.

  1. Precepto de donar la mitad de un shekel (siclo de plata) cada año, Éxodo 30:13.
  2. Precepto para un kohén de lavarse los pies y las manos cuando realice su servicio en el santuario, Éxodo 30:19-20.
  3. Precepto de ungir con el aceite de la unción a cada Kohén Gadol (Sumo Sacerdote) y a cada rey de Israel, Éxodo 30:25.
  4. Prohibición de que un extraño unte su cuerpo con el aceite de la unción, Éxodo 30:32.
  5. Prohibición de reproducir el aceite de la unción según la fórmula establecida por la Torá, Éxodo 30:32.
  6. Prohibición de reproducir el sahumerio según la fórmula establecida por la Torá, Éxodo 30:37.
  7. Prohibición de comer o beber de una ofrenda a un ídolo, Éxodo 34:12, 15.
  8. Precepto de dejar descansar la Tierra de Israel en el séptimo año, Éxodo 34:21.
  9. Prohibición de comer carne con leche, Éxodo 34:21.

 

[1]       Shekalim 6:3

[2]       Zevajim 19b.

[3]       Klei HaMikdash 1:2.

[4]       Vayikrá Rabá 10:6.

[5]       Strong H3259 yâ‛ad, yaw-ad’, A primitive root; to fix upon (by agreement or appointment); by implication to meet (at a stated time), to summon (to trial), to direct (in a certain quarter or position), to engage (for marriage): – agree, (make an) appoint (-ment, a time), assemble (selves), betroth, gather (selves, together), meet (together), set (a time).

[6]       Strong H1212 betsal’êl, bets-al-ale’, Probably from H6738 and H410 with prepositional prefix; in (the) shadow (that is, protection) of God; Betsalel; the name of two Israelites: – Bezaleel.

[7]       Klei HaMikdash 9.

[8]       Strong H2451, chokmâh, khok-maw’, From H2449; wisdom (in a good sense): – skillful, wisdom, wisely, wit.

Strong H2449 châkam, khaw-kam’, A primitive root, to be wise (in mind, word or act): –  X exceeding, teach wisdom, be (make self, shew self) wise, deal (never so) wisely, make wiser.

[9]       Strong H8394 tâbûn  tebûnâh  tôbûnâh, taw-boon’, teb-oo-naw’, to-boo-naw’, The second and third forms being feminine; from H995; intelligence; by implication an argument; by extension caprice: – discretion, reason, skilfulness, understanding, wisdom.

[10]      Strong H1847 da‛ath, dah’-ath, From H3045; knowledge: – cunning, [ig-] norantly, know(-ledge), [un-] awares (wittingly).

Strong H3045 yâda‛, yaw-dah’, A primitive root; to know (properly to ascertain by seeing); used in a great variety of senses, figuratively, literally, euphemistically and inferentially (including observation, care, recognition; and causatively instruction, designation, punishment, etc.): – acknowledge, acquaintance (-ted with), advise, answer, appoint, assuredly, be aware, [un-] awares, can [-not], certainly, for a certainty, comprehend, consider, X could they, cunning, declare, be diligent, (can, cause to) discern, discover, endued with, familiar friend, famous, feel, can have, be [ig-] norant, instruct, kinsfolk, kinsman, (cause to, let, make) know, (come to give, have, take) knowledge, have [knowledge], (be, make, make to be, make self) known, + be learned, + lie by man, mark, perceive, privy to, X prognosticator, regard, have respect, skilful, shew, can (man of) skill, be sure, of a surety, teach, (can) tell, understand, have [understanding], X will be, wist, wit, wot.

[11]      Strong H4399 melâ’kâh, mel-aw-kaw’m From the same as H4397; properly deputyship, that is, ministry; generally employment (never servile) or work (abstractly or concretely); also property (as the result of labor): – business, + cattle, + industrious, occupation, (+ -pied), + officer, thing (made), use, (manner of) work ([-man], -manship).

Strong H4397, mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

[12]      Shabat 7:2.

[13]      Strong H7673 shâbath, shaw-bath’, A primitive root; to repose, that is, desist from exertion; used in many implied relations (causatively, figuratively or specifically): – (cause to, let, make to) cease, celebrate, cause (make) to fail, keep (sabbath), suffer to be lacking, leave, put away (down), (make to) rest, rid, still, take away.

[14]      Strong H5314 nâphash, naw-fash’, A primitive root; to breathe; passively, to be breathed upon, that is, (figuratively) refreshed (as if by a current of air): – (be) refresh selves (-ed).

[15]      Prikei de rabí Eliazar.

[16]      Berajot 32.

[17]      Strong H6845 pâqad, paw-kad’, A primitive root; to visit (with friendly or hostile intent); by analogy to oversee, muster, charge, care for, miss, deposit, etc.: – appoint, X at all, avenge, bestow, (appoint to have the, give a) charge, commit, count, deliver to keep, be empty, enjoin, go see, hurt, do judgment, lack, lay up look, make X by any means, miss, number, officer, (make) overseer have (the) oversight, punish, reckon, (call to) remember (-brance), set (over), sum, X surely, visit, want.

[18]      Sanhedrín 102a.

[19]      Vayikrá Rabá 17:6.

[20]      Sheviit 6:1.

[21]      Strong H2580 chên, khane, From H2603; graciousness, that is, subjectively (kindness, favor) or objectively (beauty): – favour, grace (-ious), pleasant, precious, [well-] favoured.

[22]      Strong H2603 chânan, khaw-nan’, A primitive root (compare H2583); properly to bend or stoop in kindness to an inferior; to favor, bestow; causatively to implore (that is, move to favor by petition): – beseech, X fair, (be, find, shew) favour (-able), be (deal, give, grant (gracious (-ly), intreat, (be) merciful, have (shew) mercy (on, upon), have pity upon, pray, make supplication, X very.

[23]      Génesis Rabá 28:8

[24]      Strong H3519 kabod, kaw-bode’, kaw-bode’, From H3513; properly weight; but only figuratively in a good sense, splendor or copiousness: – glorious (-ly), glory, honour (-able).

Strong H3513 kâbad  kâbêd, kaw-bad, kaw-bade’, A primitive root; to be heavy, that is, in a bad sense (burdensome, severe, dull) or in a good sense (numerous, rich, honorable); causatively to make weighty (in the same two senses): – abounding with, more grievously afflict, boast, be chargeable, X be dim, glorify, be (make) glorious (things), glory, (very) great, be grievous, harden, be (make) heavy, be heavier, lay heavily, (bring to, come to, do, get, be had in) honour (self), (be) honourable (man), lade, X more be laid, make self many, nobles, prevail, promote (to honour), be rich, be (go) sore, stop.

[25]      Tanjumá Tisá 37.

Parashá 20 Tetsavé

ו׳ באדר ה׳תשע״ה (February 25, 2015) por  
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20 Tetsavé

 Parashá 20 Tetsavé

Éxodo 27:20 – 30:10

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

  1. 27:20 – 28:12
  2. 28:13-30
  3. 28:31-43
  4. 29:1-18
  5. 29:19-37
  6. 29:38-46
  7. 30:1-10
  8. Maftir: 30:8-10

Haftará: Ezequiel 43:10-27

Tetsavé

Significa “mandarás”.

Primera aliyá, 27:20 – 28:12

Los hijos de Israel tendrán que traer aceite de aceitunas machacadas para el alumbrado que tendrá que ser encendido por Aharón y sus hijos por todas las generaciones, y arder de la noche a la mañana. Aharón y sus cuatro hijos tendrán que acercarse a Moshé para ser sacerdotes para el Eterno. Todos los que han recibido el espíritu de sabiduría harán vestiduras de santidad para Aharón para que sea consagrado como cohén para el Eterno, un pectoral, un efod, un manto, una túnica, un gorro y una faja. Tendrán que hacer vestiduras sagradas para Aharón y sus hijos. Usarán el oro, la lana azul, la lana púrpura, la lana carmesí y el lino, para hacer el efod. Tendrá dos hombreras y un cinto para embellecerlo. Tendrá dos piedras de ónice con los nombres de los hijos de Israel grabados en ellas, según el orden de nacimiento, seis nombres en cada piedra. Serán grabadas como un sello y serán rodeadas con engastes de oro. Servirán como piedras de remembranza de los hijos de Israel cuando Aharón las lleve sobre sus hombros.

Segunda aliyá, 28:13-30

Se harán engastes de oro y poner dos cadenas de oro puro en ellos. También se hará un pectoral de juicio de labor de diseñador igual que el efod, cuadrado, doblado, de un palmo de longitud y un palmo de ancho. Será rellenado con monturas de piedra en cuatro hileras con doce diferentes piedras preciosas. Las piedras estarán engastadas en oro en sus monturas. En cada piedra será grabado uno de los nombres de cada hijo de Israel. El pectoral tendrá cadenas trenzadas de oro puro en el borde y serán puestas en dos anillos en los dos extremos del pectoral. Las puntas de las cadenas serán colocadas en los dos engastes en las dos hombreras del efod, hacia el frente. Dos anillos de oro se colocarán en los dos extremos del pectoral sobre su borde inferior que encara al efod, hacia el interior. Dos anillos de oro se colocarán en las dos hombreras de efod por abajo, hacia el frente, delante de su juntura, arriba del cinto del efod. El pectoral será unido con los anillos a los anillos del efod con un hilo de lana azul, para que no se desprenda del efod. Así Aharón tendrá que llevar siempre los nombres de los hijos de Israel sobre su corazón al entrar en la presencia del Eterno. Dentro del pectoral estarán los urim y tumim. Así Aharón portará siempre el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante del Eterno.

Tercera aliyá, 28:31-43

Se hará el manto del efod de lana azul. La abertura para la cabeza estará hecha de forma de que no se rompa. En la parte de abajo habrá granadas de tela y campanillas de oro entre ellas para que se oiga cuando entre y cuando salga del santuario.

Hay que hacer una placa de oro y grabar encina: “Santidad para HaShem”. Será sujeto con un hilo de lana azul en la frente para que Aharón porte el pecado por las cosas consagradas y los regalos de las ofrendas de los hijos de Israel.

Una túnica será hecha de cuadros de lino. También se hará un gorro de lino y un cinturón de labor de recamador. Para los hijos de Aharón se harán túnicas, cinturones y gorros. Aharón y sus hijos serán vestidos, ungidos, ordenados y consagrados para servir como sacerdotes ante el Eterno. Hay que hacerles calzoncillos de lino para cubrir su desnudez cuando oficien, desde los lomos hasta los muslos.

Cuarta aliyá, 29:1-18

La consagración para servir como sacerdotes se hará de la siguiente manera: Se toman dos novillos y dos carneros, panes ácimos, hogazas ácimas mezcladas con aceite y obleas ácimas untadas con aceite. Aharón y sus hijos serán acercados a la entrada de la tienda de la cita, donde serán lavados con agua. Luego Aharón será vestido con la túnica, el manto del efod, el efod, el pectoral, el gorro y la diadema. Será ungido con el aceite de la unción. Luego sus hijos serán acercados y vestidos con las túnicas, los cintos – junto con Aharón – y los gorros. El novillo será acercado y, antes de degollarlo, Aharón sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza. Moshé pondrá su sangre sobre los cuernos del altar y verterá el resto sobre la base del altar. Parte de los intestinos del animal serán quemados sobre el altar y el resto será quemado fuera del campamento. Es ofrenda de pecado.

El primer carnero será degollado después de que Aharón y sus hijos hayan puesto sus manos sobre su cabeza. Su sangre será arrojada sobre el altar en derredor. El carnero será cortado en pedazos. Sus entrañas y sus patas serán lavadas. Todo será quemado sobre el altar como ofrenda de ascensión.

Quinta aliyá, 29:19-37

El segundo carnero será degollado después de que Aharón y sus hijos hayan puesto sus manos sobre su cabeza. La sangre será puesta sobre el cartílago de la oreja derecha, los pulgares derechos de las manos y pies de Aharón sus hijos. El resto de la sangre será arrojada sobre el altar, en derredor. La sangre que está sobre el altar será tomada junto con aceite de la unción y serán rociados sobre Aharón, sus hijos y sus vestiduras. Así quedarán consagrados.

Ciertas partes del carnero junto con algunos panes, serán tomados y puestos en las manos de Aharón y sus hijos para ser ofrecidas en ofrenda de vaivén delante del Eterno. Luego se quemarán estas partes sobre el altar como ofrenda grata delante del Eterno. Moshé mecerá el pecho del carnero de iniciación de Aharón en ofrenda de vaivén. Esa porción será para Moshé, pero será consagrada para Aharón y sus hijos a partir de ahora de las ofrendas de paz de los hijos de Israel. Las vestiduras de Aharón pertenecerán a sus hijos después de él para ser ungidos y investidos por medio de ellas. Durante siete días se vestirá con ellas el de sus hijos que oficie en su lugar.

El carnero de iniciación será cocido en lugar santo y comido por Aharón y sus hijos junto con el pan. De esa manera se hará purificación al investirlos y consagrarlos. Ningún extraño lo comerá. Si queda algo hasta la mañana tendrá que ser quemado.

Así se hará durante siete días. Un novillo se dará por día como ofrenda de pecado para limpiar el altar. El altar también será ungido. Así será santísimo. Todo lo que tocare el altar será consagrado.

Sexta aliyá, 29:38-46

Dos ovejas en su primer año serán ofrecidas sobre el altar cada día, continuamente, una por la mañana y otra por la tarde, junto con harina, aceite y vino, como fragancia para el Eterno, delante de la tienda de la cita donde Él fijará cita con Moshé y los hijos de Israel. Ese lugar será santificado con su gloria. La tienda, el altar, Aharón y sus hijos serán santificados y el Eterno residirá entre los hijos de Israel.

Séptima aliyá, 30:1-10

Para quemar sahumerio, se hará un altar de madera de acacia recubierta de oro, de un codo de ancho, un codo de largo y dos codos de alto. Sus cuernos serán de él mismo. Habrá una diadema de oro en derredor. Dos anillos de oro se pondrán debajo de su diadema en las dos esquinas en los dos lados donde se colocarán las varas de madera recubiertas de oro para transportarlo. El altar será puesto delante del velo enfrente de la cubierta del arca. Aharón hará que el sahumerio arda sobre él cada maña al limpiar las candelas y cada tarde al encender las candelas, de generación en generación. No se puede ofrecer sobre él sahumerio extraño ni animal, ni harina ni vino. Una vez al año Aharón hará expiación sobre él en sus cuernos con la sangre de la ofrenda de pecado de las expiaciones; es santísimo para el Eterno.

Comentarios

Primera aliyá, 27:20 – 28:12

27:20   “Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para encender la candela continuamente.”  – El olivo es un símbolo del pueblo de Israel, como está escrito en Jeremías 11:16a:

“HaShem te llamó: Olivo frondoso y bello con hermoso fruto.”

Un olivo no muere. Es un árbol que no deja de dar fruto. Cuando algunas ramas se hacen viejas y dejan de dar fruto son cortadas y salen nuevos brotes que siguen dando fruto. El olivo necesita como 10 años para empezar a dar fruto, pero su mayor rendimiento no llega hasta después de 40 años. Su hoja siempre está verde. No necesita mucha agua. Puede aguantar un clima muy caluroso y seco. La aceituna tiene tres ingredientes importantes: agua, aceite y alpechín. El aceite de oliva es una de las cosas más sanas para el cuerpo humano. Entre otras cosas se usa para freír otros alimentos, para mezclar en harina y producir tortas, se echa sobre ensaladas y pan y puede servir como combustible para lámparas de aceite, como en el caso del candelabro en el tabernáculo.

El Midrash[1] destaca la similitud que hay entre el olivo y el pueblo de Israel. Como el aceite de oliva es el más selecto de todos los aceites, el pueblo de Israel es la más santa de las naciones. El aceite es producido por medio de fuertes presiones. De la misma manera los hijos de Israel purifican sus corazones y vuelven al Eterno cuando están bajo la presión de las naciones. Todos los demás líquidos pueden mezclarse pero el aceite no se mezcla con los demás. Así el pueblo de Israel es la única nación en la historia que no ha sido devorada por las naciones sin perder su identidad. Si el aceite es metido en otros líquidos flota a lo más alto. Así los israelitas que cumplen la voluntad del Eterno son elevados por encima de los demás pueblos del mundo. Como el aceite sirve para iluminar al mundo, así la sabiduría que radiaba a través del Beit HaMikdash, templo sagrado, iluminaba el mundo entero.

El Talmud[2] explica que el aceite para el alumbrado no podía tener sedimentos. El olivo se cosecha durante el invierno. En el tiempo del segundo templo se cosechaba tres veces cada año. La primera cosecha era de las aceitunas que estaban en las puntas de las ramas que habían madurado primero, por los rayos del sol; la segunda cosecha era de las aceitunas que estaban entre las ramas; y la tercera cosecha era de las aceitunas que maduraban más tarde. Primero se machacaban las aceitunas en un mortero. El aceite que salía de allí fue el único apto para la menorá, el candelabro, porque no tenía residuos. Luego prensaban las aceitunas con un madero y finalmente fueron molidas con piedras de molino. El aceite que salía de estas dos últimas servía para las oblaciones de harina pero no para la menorá.

La menorá no ardía las 24 horas del día. Sólo se encendía una vez por día, en la tarde. El hecho de usar la expresión “continuamente” no significa que estuviera ardiendo todo el tiempo. La misma palabra se encuentra en Éxodo 29:42 y Números 28:6 donde se habla de un sacrificio diario, continuamente. En Éxodo 25:30 la misma expresión se refiere a poner los panes delante del Eterno una vez por semana.

27:21   “En la tienda de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, Aharón y sus hijos la mantendrán en orden delante de HaShem desde la tarde hasta la mañana; es un estatuto perpetuo para todas las generaciones de los hijos de Israel.”  – Por la mañana fueron limpiadas las siete lámparas y se echaba nuevo aceite por la tarde. La menorá no se encendía durante el día, sólo ardía durante la noche, desde la tarde hasta la mañana. Los sabios calcularon la cantidad de aceite necesaria para que la menorá pudiera estar ardiendo durante la entera noche más larga del año. La cantidad necesaria por lámpara era de medio log, que corresponde a 0.15 litros (1/25 galón). Se usaba la misma cantidad de aceite durante todo el año, lo cual implica que las lámparas ardían después de la salida del sol en el tiempo del año cuando las noches eran más cortas. La noche más larga en Jerusalén tiene aproximadamente 14 horas y la noche más corta tiene aproximadamente 10 horas, así que el aceite siempre duraba más de 14 horas.

El Midrash[3] cuenta que una de las siete lámparas siempre ardía cuando el kohén llegaba por la mañana para limpiarlas, aunque no había recibido más aceite que las demás. Por la tarde el kohén, encendió las demás lámparas por medio del fuego de esta lámpara que todavía ardía. Algunos sabios dicen que esa lámpara, llamada “la luz del oeste”, tenía que ser encendida solamente una vez al año.

28:1     “Entonces harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aharón, y con él sus hijos, para que me sirvan como sacerdotes: Aharón, con Nadav y Avihú, Elazar e Itamar, hijos de Aharón”  – Aharón es el sumo sacerdote. Su ministerio es una sombra de un ministerio celestial, en el tabernáculo verdadero. Como Moshé vio todo lo que había en el tabernáculo celestial también vio el sumo sacerdote eterno según el orden de Malki-Tsedek, como está escrito en el Salmo 110:4:

“HaShem ha jurado y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Malki-Tsedek.”

En Éxodo 25:40 está escrito:

“Y mira que hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte.”

La palabra hebrea que ha sido traducida como “diseño” es tavnit[4], que significa “forma”, “imagen”, “plano”, “modelo”, “copia”, “estructura”. Viene de la raíz baná[5], “edificar”, “construir”, “tener hijos”, “reparar”, “levantar”.

La palabra “verdadero” tiene que ser entendida desde el punto de vista hebreo. Según el concepto griego, lo que se denomina “verdadero” se entiende, en primer lugar, como algo que está en contraste con lo falso, lo ficticio, lo irreal. Pero según el pensamiento hebreo, lo verdadero tiene más que ver con lo seguro, lo estable, lo duradero, lo fiable y lo eterno.

Por lo tanto, el concepto griego de lo verdadero está relacionado con el dualismo filosófico donde se cree que lo que verdaderamente existe es lo invisible al ojo humano, lo inmaterial, el mundo de las ideas. Según la filosofía griega, lo material es algo irreal, falso y malo.

El concepto hebreo de lo verdadero no está basado en ese dualismo platónico, sino en lo que es firme, duradero y fiel. La palabra hebrea para verdadero es emet.[6] Esa palabra viene de aman[7], “soportar”, “confirmar”, “ser fiel”, “creer”. De amán se deriva la palabra hebrea para fe emuná. La palabra amén viene de la misma raíz.

Así que cuando se habla del “tabernáculo verdadero”, no se está refiriendo a que el tabernáculo terrenal no sea real, sino que se debe entender como un tabernáculo estable, duradero y eterno.

Cuando las cosas celestiales son comparadas con las terrenales son llamadas “verdaderas”. Esto no significa que las terrenales sean falsas, o ficticias, insignificantes o malas, sino tiene que ver con que las cosas celestiales son FIRMES y DURADERAS.

En Jeremías 10:10 está escrito:

“Mas HaShem es el Dios verdadero (emet); él es Dios vivo y Rey eterno

En Éxodo 28:31-32 está escrito:

“Harás asimismo el manto del efod todo de lana azul. La abertura para la cabeza estará doblada hacia dentro; alrededor de la abertura habrá un borde de labor de tejedor, como la abertura de un coselete será, no se romperá.”

28:2-3 “Y harás vestiduras sagradas para tu hermano Aharón, para gloria y para hermosura. Y hablarás a todos los hábiles artífices, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, y ellos harán las vestiduras de Aharón para consagrarlo, a fin de que me sirva como sacerdote.”  – Las vestiduras servían para tres cosas, para gloria, en hebreo kavod[8],  esplendor, en hebreo tiferet[9] y para consagrar, en hebreo kadash[10], para el ministerio sacerdotal.

28:4     “Estas son las vestiduras que harán: un pectoral, un efod, un manto, una túnica tejida a cuadros, un gorro y un cinturón; y harán vestiduras sagradas para tu hermano Aharón y para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes.”  – Todo sacerdote que servía en el santuario tenía cuatro prendas. Las cuatro fueron:

  • Ketónet – la túnica.
  • Mijnasáyim – los pantalones.
  • Avnét – el cinto, que medía 32 codos (16 metros).
  • Migbáat – el gorro, una larga cinta de lino enrollado.

Todas estas vestimentas eran de lino blanco. El sumo sacerdote tenía también estas cuatro prendas, pero según el Midrash,[11]  el gorro del kohén ordinario era puntiagudo arriba mientras que el gorro del kohén ha-gadol era redondo y llamado “mitsnefet”. Además de estas cuatro, el sumo sacerdote tenía cuatro prendas más, en total ocho. En las Escrituras, el número ocho simboliza lo sobrenatural que se introduce en lo natural. También simboliza la salvación.

Las cuatro prendas adicionales del sumo sacerdote fueron:

  • Meil – el manto azul.
  • Efod – el delantal.
  • Joshen – el pectoral.
  • Tsits – la diadema.

28:6    “Harán también el efod de oro, de lana azul, lana púrpura y lana carmesí y lino trenzado, obra de diseñador.”  – Según Rashí, el efod estaba hecho como una especie de delantal que el kohén ceñía por la espalda a la altura del corazón, debajo de los codos. Su anchura era un poco más grande que la anchura de la espalda de un hombre y llegaba hasta los talones. El cinto estaba tejido a su borde superior, siguiendo su ancho y prolongándose hacia ambos lados para que pudiera rodearlo completamente y ceñirse con él. Las hombreras estaban unidas al cinto, en la parte de atrás y llegaban hasta los hombros y un poco más de modo que se doblaban hacia delante hacia abajo. Las piedras de ónice estaban incrustadas, una en cada hombrera. Las dos cadenas de oro fueron insertadas en los dos anillos superiores del pectoral, una a la derecha y otra a la izquierda y las dos puntas de cada cadena fueron insertadas en el engaste de cada hombrera. Así el pectoral colgaba de los engastes del efod hasta la altura del corazón. Los dos anillos que estaban en las dos esquinas bajas del pectoral coincidían con los dos anillos que estaban en la parte de arriba del cinto efod, descansando unos sobre otros. Estos anillos fueron atados entre sí con un hilo de lana azul para que el pectoral estuviese pegado al cinto del efod y no se moviese.

Según el Talmud,[12] las cinco clases de materiales estaban trenzadas en cada hilo. El oro se aplanaba en láminas delgadas que se cortaban en hilos finos. Luego se retorcía una hebra de oro con seis hebras de lana azul, una hebra de oro con seis hebras de lana púrpura y así también con la lana carmesí y con el lino. Luego se retorcían los cuatro hilos juntos y así formaban un hilo con veintiocho hebras.

28:9     “Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel”  – El ónice es una piedra negra. Es la primera piedra preciosa mencionada en la Torá, como está escrito en Génesis 2:12:

“El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice”

28:10   “seis de los nombres en una piedra, y los seis nombres restantes en la otra piedra, según el orden de su nacimiento.”  – En una piedra estaban los nombres Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Dan y Naftalí. En la otra piedra Gad, Asher, Yisajar, Zvulún, Yosef y Binyamín. Esto significa que había 25 letras en cada piedra, 50 letras en las dos.

28:11   “Así como un joyero graba un sello, tú grabarás las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; las engastarás en filigrana de oro.”  – El Midrash[13] cuenta como fueron grabadas las piedras. Los nombres de las tribus fueron escritos con tinta. Luego fue traído un gusano pequeño como el grano de cebada que se llama shamir. El shamir tenía la capacidad para partir la piedra. Cuando el shamir se comió la tinta fue grabado cada nombre en la piedra de manera perfecta.

 

28:12   “Y pondrás las dos piedras en las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel, y Aharón llevará sus nombres delante de HaShem sobre sus dos hombros por memorial.”  –

Segunda aliyá, 28:13-30

 

28:15 “Y harás el pectoral de juicio, obra de hábil artífice; lo harás como la obra del efod: de oro, de lana azul, lana púrpura y lana escarlata y de lino trenzado lo harás.”  – Hay dos explicaciones por las que el pectoral es llamado “de juicio”. La primera, que se encuentra en el Talmud,[14] dice que es llamado así porque hace expiación por la perversión de la justicia civil. La otra interpretación que es presentada por Rashí, dice que es llamado pectoral de juicio porque prueba las afirmaciones que hace por medio del urim y tumim, y sus promesas son verdaderas, cf. Números 27:21. Cuando había duda con respecto a qué hacer en cuanto a asuntos importantes para la nación, se acudía al sumo sacerdote. El se volteaba hacia la shejiná, la presencia divina, y el que preguntaba se colocaba detrás y hacía su pregunta. En el pectoral estaban todas las letras del alefato. Por esto, el rabí Shabtai Bass dice que las letras se alumbraban milagrosamente para formar la respuesta deseada.[15] De este modo el pectoral aclaraba sus afirmaciones y fue llamada “pectoral de juicio”. Rashí enseña que la palabra hebrea para “juicio”, mishpat[16], tiene tres significados:

 

  • Las palabras alegadas por los litigantes
  • El veredicto, la sentencia
  • La ejecución del castigo, capital, por azotes o monetario

 

Según Rashí, en este caso mishpat significa “confirmar una afirmación”

 

28:17 “Y montarás en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera será una hilera de un rubí, un esmeralda y una carbunclo”  – Hoy no se sabe con exactitud cuál es la identidad de estas doce piedras.

 

28:20 “y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe; todas estarán engastadas en filigrana de oro.”  – Estas piedras preciosas engastadas en oro nos enseñan acerca del inmenso valor que tiene cada uno de los hijos de Israel delante del Eterno.

 

28:21   “Las piedras serán doce, según los nombres de los hijos de Israel, conforme a sus nombres; serán como las grabaduras de un sello, cada uno según su nombre para las doce tribus.”  –Según el Midrash[17], junto con los doce nombres de los hijos de Israel también fueron grabadas las letras de los nombres de los tres patriarcas, Avraham, Yitsjak y Yaakov y luego las palabras shivtei Yeshurún, que significan “las tribus de Yeshurún” (ver ilustración). El nombre Yeshurún es el nombre más sublime del pueblo. Los tres nombres del pueblo son, Yaakov, Israel y Yeshurún, cf. Deuteronomio 32:15; 33:5, 26; Isaías 44:2.

De esta manera había seis letras en cada piedra, en total 72 letras, incluyendo las 22 letras del alfabeto hebreo. Esto era necesario para que las sentencias pudieran ser construidas combinando las letras a fin de transmitir mensajes por medio del urim y tumim. Las letras que aparecen en esta imagen no fueron las mismas que se grabaron en el pectoral del juicio. Allí fueron grabadas las letras hebreas arcaicas. Las letras que actualmente son llamadas “hebreas” en realidad están derivadas de las letras arameas.[18] Después del cautiverio babilónico fueron sustituidas las letras originales hebreas por las arameas, inclusive en el texto sagrado del rollo de la Torá. Así que hoy en día estamos leyendo hebreo con letras arameas, o judaicas, de la misma manera como estamos leyendo español con letras latinas.

28:29 “Y Aharón llevará los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón cuando entre en el lugar santo, continuamente por memorial delante de HaShem

 

28:30 “Pondrás en el pectoral del juicio el Urim y el Tumim, y estarán sobre el corazón de Aharón cuando entre a la presencia de HaShem; y Aharón llevará continuamente el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de HaShem.”  – La palabra hebrea urim, plural de ur,[19] significa “llamas”, “luces” y la palabra hebrea tumim[20], plural de tam[21], significa “cumplimientos”, “perfecciones”. El Talmud[22] dice:

 

“¿Por qué fueron llamados “urim y tumim”? “Urim” porque hicieron que sus palabras se iluminaran y “tumim” porque cumplieron sus palabras.”

Según Rashí, urim ve-tumim es el nombre de un pergamino en el que estaba escrito el Nombre del Eterno. Ese pergamino fue puesto dentro de los pliegues del pectoral y causaba que las letras se iluminaran y se perfeccionaran cuando daba una respuesta divina. En el tiempo del segundo templo había desaparecido el urim y el tumim. El urim y tumim fue usado para consultar al Eterno de cosas de importancia nacional, cf. Jueces 20:27-28; 1 Samuel 23:9-12. Esto significa que el urim y el tumim representan la revelación de la voluntad del eterno. Urim – luces – es la revelación de su voluntad. Tumim – perfecciones – es el cumplimiento de su voluntad. El urim y tumim están dentro del corazón del sacerdote. Su único deseo es que se haga la voluntad del Eterno. Tiene una oración constante: “Señor, revélame tu voluntad y ayúdame a cumplirla perfectamente”.

Tercera aliyá, 28:31-43

 

28:31 “Harás asimismo el manto del efod todo de lana azul.”  – Todo este manto fue hecho de lana azul. El color azul es sacado de un molusco que en el Talmud[23] es llamado jilazón. Es el mismo color que se usa para uno de los hilos de los flecos que cuelgan de las cuatro esquinas del manto de cada judío obediente, cf. Números 15:37-41. Durante mucho tiempo no se sabía con exactitud a qué animal era, pero durante el último sigo se han hecho investigaciones profundas que han resultado en la identificación exacta del animal,[24] cuyo nombre latino es murex trunculus. Por esta razón ya se puede conseguir el hilo azul para los flecos de las talitot en las tiendas judaicas en Israel. El nombre del hilo de lana azul en hebreo es tejelet. El color azul simboliza el cielo.

28:32 “La abertura para la cabeza estará doblada hacia dentro; alrededor de la abertura habrá una orla tejida, como la abertura de un coselete, no se romperá.”  –

28:34 “una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, y así alrededor de todo el borde del manto.”

28:35 “Y estará sobre Aharón cuando ministre; y el tintineo se oirá cuando entre en el lugar santo delante de HaShem, y cuando salga, para que no muera.”

28:38 “Y estará sobre la frente de Aharón, y Aharón cargará la iniquidad de las cosas sagradas que los hijos de Israel consagren en todas sus ofrendas santas; y la lámina estará siempre sobre su frente, para que sean aceptas delante de HaShem.”  – El Talmud[25] cuenta que había un espacio entre el gorro y la lámina donde se colocaba el tefilín de la cabeza. Esta lámina de oro fue puesta para expiar por los sacrificios que no fueron hechos de manera perfecta.

28:41 “Y vestirás con ellos a tu hermano Aharón y a sus hijos con él; y los ungirás y ordenarás y consagrarás para que me sirvan como sacerdotes.”

Cuarta aliyá, 29:1-18

29:2     “y pan sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untados con aceite; los harás de flor de harina de trigo.”  – Había tres tipos de pan sin levadura, hechos de trigo, pero preparados de diferente manera. El primero que se menciona, lejem matsot, se preparaba hirviendo su masa en agua hasta hacerla comestible. Luego se horneaba un poco y después se freía en aceite de oliva. El segundo tipo de pan, jalot matsot, fue hecho de harina mezclada con aceite de oliva y luego horneado, sin hervir ni freír. El tercer tipo, rekikei matsot fue hecho horneando su masa que no tenía aceite y luego fue untado con aceite.

29:4     “Después harás que Aharón y sus hijos se acerquen a la entrada de la tienda de reunión, y los lavarás con agua.”  – La palabra hebrea para lavar, rajats[26], significa en este caso una inmersión total de todo el cuerpo en aguas purificadoras, cf. Levítico 15:16; 2 Reyes 5:10, 14. Esta es la inmersión que inicia todo servicio sacerdotal. Cuando el templo estaba en Jerusalén, nadie podía entrar sin haber pasado todo su cuerpo desnudo en una mikvé, acumulación de aguas naturales y purificadoras, cf. Génesis 1:10.

29:5     “Y tomarás las vestiduras y pondrás sobre Aharón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y lo ceñirás con el cinto tejido del efod”  – El segundo paso para ser sacerdote es la investidura con las ropas sagradas.

29:7     “Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y lo ungirás.”

 

29:11 “Y matarás el novillo delante de HaShem, a la entrada de la tienda de reunión.”  – El cuarto paso para iniciar el ministerio sacerdotal es la presentación de sacrificios delante de HaShem. Estos sacrificios son un poco diferentes a los que son ordenados en Levítico. Por ser sacrificios de inicio del ministerio sacerdotal son especiales y no se preparan exactamente igual que los demás sacrificios posteriores.

Quinta aliyá, 29:19-37

29:21 “Después tomarás de la sangre que está sobre el altar y del aceite de la unción, y lo rociarás sobre Aharón y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos y sobre las vestiduras de sus hijos; y quedarán consagrados él y sus vestiduras, y también sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.”

29:35 “Así harás, pues, a Aharón y a sus hijos, conforme a todo lo que te he mandado; por siete días los consagrarás.”  – Los mismos sacrificios fueron presentados durante siete días. Ese fue el tiempo que hacía falta para iniciar el ministerio sacerdotal levítico.

Sexta aliyá, 29:38-46

29:38 “Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos ovejas en su primer año cada día, continuamente.”  – Según Rashí, los corderos no podían tener un año de edad, sino tenían que ser sacrificados durante su primer año de vida.

29:39 “Ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro cordero lo ofrecerás al atardecer”  – Este sacrificio fue llamado tamid, “continuo”, porque se hacía todos los días del año, incluso durante las fiestas. En el libro de Ezequiel donde habla del tiempo del reino mesiánico, cuando el templo será restaurado, se puede encontrar todos los sacrificios establecidos en la Torá de Moshé, menos el de la tarde.

Séptima aliyá, 30:1-10

30:3     “Lo revestirás de oro puro: su techo, sus lados en derredor y sus cuernos; y le harás una diadema de oro alrededor.”  – Este altar tenía un techo, a diferencia del altar de bronce en el atrio, que fue llenado de tierra.

30:6     “Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el arca del testimonio, donde yo me encontraré contigo.”  – El altar de oro no estaba más cerca del velo que la mesa y el candelabro. La expresión “delante de” implica, según Rashí, que estaba alineado en el lugar santo en una línea directa frente al arca.

30:7     “Y Aharón quemará incienso aromático sobre él; lo quemará cada mañana al preparar las lámparas.”

30:8     “Y cuando Aharón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante de HaShem por todas vuestras generaciones.”  – La oración en el espíritu está simbolizada por el sacrificio en el altar de bronce y la oración con el entendimiento está simbolizada por la quema del incienso en el altar de oro cada mañana y cada tarde. Esto nos enseña la importancia de orar cada mañana cada tarde en el espíritu y con el entendimiento en el ministerio sacerdotal que tenemos. El libro de oraciones, el sidur, ha sido hecho con el fin de ayudarnos a orar con el entendimiento por la mañana y por la tarde, en las horas de los sacrificios.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 98 al 104 de los 613.

  1. Precepto de encender el candelabro en el santuario, Éxodo 27:21.
  2. Precepto para los cohanim de ponerse sus vestiduras (para hacer su servicio en el templo), Éxodo 28:4.
  3. Precepto para los cohanim de que el pectoral no se desprenda del efod, Éxodo 28:28.
  4. Prohibición de desgarrar la casaca (meíl) de los cohanim, Éxodo 28:32.
  5. Precepto de comer la carne de la ofrenda de pecado (jatat) y de la ofrenda de culpa (asham), Éxodo 29:33.
  6. Precepto de quemar sahumerio, Éxodo 30:7.
  7. Prohibición de quemar y ofrendar algo en el altar de oro, Éxodo 30:9

 

 

 

[1]      Shemot Rabá 36:1; Tiferet Tsión.

[2]      Menajot 86a.

[3]      Menajot 86b.

[4]       Strong H8403 tabnîyth, tab-neeth’, From H1129; structure; by implication a model, resemblance: – figure, form, likeness, pattern, similitude.

[5]       Strong H1129 bânâh, baw-naw’, A primitive root; to build (literally and figuratively): – (begin to) build (-er), obtain children, make, repair, set (up), X surely.

[6]       Strong H571 ‘emeth, eh’-meth, Contracted from H539; stability; figuratively certainty, truth, trustworthiness: – assured (-ly), establishment, faithful, right, sure, true (-ly, -th), verity.

[7]       Strong H539 ‘âman, aw-man’, A primitive root; properly to build up or support; to foster as a parent or nurse; figuratively to render (or be) firm or faithful, to trust or believe, to be permanent or quiet; morally to be true or certain; once (in Isa 30:21; by interchange for H541) to go to the right hand: – hence assurance, believe, bring up, establish, + fail, be faithful (of long continuance, stedfast, sure, surely, trusty, verified), nurse, (-ing father), (put), trust, turn to the right.

[8]       Strong H3519 kâbôd  kâbôd, kaw-bode’, kaw-bode’, From H3513; properly weight; but only figuratively in a good sense, splendor or copiousness: – glorious (-ly), glory, honour (-able).

Strong H3513 kâbad  kâbêd, kaw-bad, kaw-bade’, A primitive root; to be heavy, that is, in a bad sense (burdensome, severe, dull) or in a good sense (numerous, rich, honorable); causatively to make weighty (in the same two senses): – abounding with, more grievously afflict, boast, be chargeable, X be dim, glorify, be (make) glorious (things), glory, (very) great, be grievous, harden, be (make) heavy, be heavier, lay heavily, (bring to, come to, do, get, be had in) honour (self), (be) honourable (man), lade, X more be laid, make self many, nobles, prevail, promote (to honour), be rich, be (go) sore, stop.

[9]       Strong H8597 tiph’ârâh  tiph’ereth, tif-aw-raw’, tif-eh’-reth, From H6286; ornament (abstractly or concretely, literally or figuratively): – beauty (-iful), bravery, comely, fair, glory (-ious), honour, majesty.

Strong H6286 pâ’ar, paw-ar’, A primitive root; to gleam, that is, (causatively) embellish; figuratively to boast; also to explain (that is, make clear) oneself; denominatively from H6288, to shake a tree: – beautify, boast self, go over the boughs, glorify (self), glory, vaunt self.

[10]      Strong H6942 qâdash, kaw-dash’, A primitive root; to be (causatively make, pronounce or observe as) clean (ceremonially or morally): – appoint, bid, consecrate, dedicate, defile, hallow, (be, keep) holy (-er, place), keep, prepare, proclaim, purify, sanctify (-ied one, self), X wholly.

[11]      Vayikrá Rabá 10:6.

[12]      yomá 72a.

[13]      Guitín 68a.

[14]      Zevajim 88b.

[15]      Sifté Jajamim.

[16]      Strong H4941 mishpâṭ, mish-pawt’, From H8199; properly a verdict (favorable or unfavorable) pronounced judicially, especially a sentence or formal decree (human or (particularly) divine law, individual or collectively), including the act, the place, the suit, the crime, and the penalty; abstractly justice, including a particular right, or privilege (statutory or customary), or even a style: –  + adversary, ceremony, charge, X crime, custom, desert, determination, discretion, disposing, due, fashion, form, to be judged, judgment, just (-ice, -ly), (manner of) law (-ful), manner, measure, (due) order, ordinance, right, sentence, usest, X worthy, + wrong.

Strong H8199 shâphaṭ, shaw-fat’, A primitive root; to judge, that is, pronounce sentence (for or against); by implication to vindicate or punish; by extension to govern; passively to litigate (literally or figuratively): –  + avenge, X that condemn, contend, defend, execute (judgment), (be a) judge (-ment), X needs, plead, reason, rule.

[17]      Yomá 72.

[18]      A History of the Hebrew Language. Cambridge, England: Cambridge University Press. 1993.

[19]      Strong H217 ‘ûr, oor, From H215; flame, hence (in the plural) the East (as being the region of light): – fire, light. See also H224.

Strong H217 ‘ôr, ore, A primitive root; to be (causatively make) luminous (literally and metaphorically): – X break of day, glorious, kindle, (be, en-, give, show) light (-en, -ened), set on fire, shine.

[20]      Strong H8550 tûmmîym, toom-meem’, Plural of H8537; perfections, that is, (technically) one of the epithets of the objects in the high priest’s breastplate as an emblem of complete Truth: – Thummim.

[21]      Strong H8537 tôm, tome, From H8552; completeness; figuratively prosperity; usually (morally) innocence: – full, integrity, perfect (-ion), simplicity, upright (-ly, -ness), at a venture. See H8550.

Strong H8552 tâmam, taw-mam’, A primitive root; to complete, in a good or a bad sense, literally or figuratively, transitively or intransitively: – accomplish, cease, be clean [pass-] ed, consume, have done, (come to an, make an) end, fail, come to the full, be all gone, X be all here, be (make) perfect, be spent, sum, be (shew self) upright, be wasted, whole.

[22]      yomá 73b.

[23]      Shabat 26a; Meguilá 6a.

[24]      www.tekhelet.com

[25]      Zevajim 19a.

[26]      Strong H7364 râchats, raw-khats’, A primitive root; to lave (the whole or a part of the thing): – bathe (self), wash (self).

 

Parashá 19 Terumá

כ״ה בשבט ה׳תשע״ה (February 14, 2015) por  
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19 Terumá

 Parashá 19 Terumá

Éxodo 25:1 – 27:19

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 25:1-16
  2. 25:17-30 (tradición sefardí); 25:17-40 (tradición ashkenazí)
  3. 25:31 – 26:14 (S); 26:1-14 (A)
  4. 26:15-30
  5. 26:31-37
  6. 27:1-8
  7. 27:9-19
  8. Maftir: 27:17-19

Haftará: 1 Reyes 5:12 (26 heb.) – 6:13

Terumá

Significa “ofrenda alzada”, “porción separada”.

Primera aliyá, 25:1-16

El Eterno pide que los hijos de Israel le hagan una ofrenda, todos los que tienen un corazón motivado podrá dar oro, plata, cobre, lana, lino, pieles, madera, aceite, especias y piedras preciosas para poder construir una morada para el Eterno. Tendrán que hacer un santuario según el modelo que el Eterno muestre a Moshé. El arca será hecha de madera cubierta de oro, de dos codos y medio su longitud, un codo y medio su ancho y un codo y medio su altura. Tendrá una diadema de oro alrededor y cuatro anillos de oro en las cuatro esquinas. Dos varas de madera cubiertas de oro se pondrán en los anillos para poder transportarla. Dentro del arca se pondrá el Testimonio.

Segunda aliyá, 25:17-30

 

Hay que hacer una cubierta de oro con dos querubines de oro colocados en los dos extremos encima con sus dos alas extendidas hacia arriba y sus rostros enfrentándose el uno al otro y hacia la cubierta. La cubierta tendrá que colocarse encima del arca. El Eterno fijará cita con Moshé para hablarle de ese lugar encima de la cubierta.

También hay que hacer una mesa de acacia recubierta de oro, de dos codos de longitud, un codo de ancho y un codo y medio de altura. Tendrá un bastidor de oro alrededor con una diadema de oro y cuatro anillos de oro en las esquinas donde se pondrán dos varas de madera cubiertas de oro. La mesa tendrá platillos, cucharones tubos y soportes, todos de oro. Encima de la mesa habrá que colocar el pan de los semblantes.

Tercera aliyá, 25:31 – 26:14

El candelabro se hará de oro puro, todo batido, con base, caño, cálices botones y flores. Tendrá seis brazos que saldrán de sus lados, tres en cada lado, con tres cálices, un botón y una flor en cada uno. Todo será de una pieza. Tendrá siete lámparas que serán encendidas por el kohén hacia delante. Sus tenazas y paletas serán de oro puro. Todo será hecho de un talento de oro, según el modelo que le es mostrado a Moshé en la montaña.

El techo del tabernáculo se hará de diez cortinas de lino trenzado, lana azul, lana púrpura y lana carmesí, con querubines de labor de diseñador. Cada cortina tendrá 28 codos de longitud y cuatro codos de anchura. Cinco cortinas serán unidas entre ellas y las otras cinco entre ellas. En cada uno de los bordes de los dos ensamblajes habrá que poner 50 lazadas de lana azul contrapuestas entre ellas. Se harán 50 ganchillos de oro para unir las cortinas entre ellas.

Hay que hacer 11 cortinas de vellocino de cabra a modo de tienda sobre el tabernáculo. Cada cortina será de 30 codos de longitud y cuatro codos de ancho. Cinco cortinas serán unidas entre ellas y seis entre ellas. La sexta cortina será doblada hacia el frente de la tienda. Cincuenta lazadas serán puestas en el borde de cada primera cortina de los dos ensamblajes. Se harán 50 ganchillos de cobre que serán insertados en las lazadas para unir la tienda. Los sobrantes colgarán por los costados del tabernáculo para cubrirlo.

Se hará una cobertura de pieles de carnero teñidas de rojo y una cobertura de tejashim por encima.

Cuarta aliyá, 26:15-30

Se harán maderos para el tabernáculo de acacia, de diez codos por un codo y medio. Cada madero tendrá dos espigas paralelas una con otra. En el lado sur habrá 20 maderos con 40 basas de plata. Lo mismo se hará para el lado norte. Para la parte posterior del tabernáculo, al oeste, habrá seis maderos y dos maderos en las esquinas, cada madero con sus dos basas. En las puntas serán acoplados entre ellos con anillos. Habrá cinco barras de madera para cada lado para unir los maderos, una de ellas pasará por en medio de los maderos de un extremo a otro. Los maderos y las barras tendrán que ser recubiertos de oro. El tabernáculo será levantado según al diseño que Moshé reciba en la montaña.

Quinta aliyá, 26:31-37

Hay que hacer un velo de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado con querubines de labor de diseñador. Cuatro pilares de acacia cubiertos de oro puestos sobre cuatro basas de plata sujetarán el velo con cuatro ganchillos de oro. Detrás del velo, que separará entre el lugar santo y el lugar santísimo estará el arca. La cubierta se colocará sobre el arca. La mesa será colocada fuera del velo en el lado norte y el candelabro frente a la mesa, en el lugar sur.

Se hará una pantalla para la entrada de la tienda, de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador. La pantalla colgará sobre cinco ganchillos en cinco pilares de madera de acacia recubiertas de oro y con cinco basas de cobre.

Sexta aliyá, 27:1-8

Hay que hacer un altar de madera, hueco y recubierto de cobre, de cinco por cinco codos con una altura de tres codos. Cada esquina tendrá un cuerno. Se harán vasijas para deshollinarlo, además badiles, escudillas, garfios y braseros, todos de cobre. Debajo de la cornisa, a la mitad del altar, se hará un enrejado de cobre con cuatro anillos de cobre en las cuatro esquinas donde se colocarán las varas para transportarlo. Todo se hará conforme a lo que se le mostró a Moshé en la montaña.

Séptima aliyá, 27:9-19

El atrio tendrá cortinas de lino trenzado de 100 codos en los lados sur y norte sujetadas con 20 pilares de cobre con veinte basas de cobre. Los ganchillos y cinturillas de los pilares serán de plata. El lado oeste del atrio tendrá cortinas de 50 codos, sujetadas con diez pilares sobre diez basas. El lado este será de 50 codos, con 15 codos de cortinas por uno y otro lado, sujetadas con tres pilares sobre tres basas. El portal del atrio tendrá una pantalla de 20 codos de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador y sujetada por cuatro pilares sobre cuatro basas. Todos los pilares tendrán cinturillas de plata, ganchillos de plata y basas de cobre. La altura del atrio será de cinco codos y todos sus utensilios serán de cobre.

Comentarios

Primera aliyá, 25:1-16

25:2     “Di a los hijos de Israel que tomen una ofrenda para mí; de todo aquel cuyo corazón le mueva a hacerlo, tomaréis mi ofrenda.”  – Esta ofrenda es llamada terumá[1], que no es fácil traducir, significa “donación”, “don”, “dádiva”, “presente”, “regalo”, “contribución”, “aporte”, “tributo”, “ofrenda”. Viene de la raíz rum[2], que significa “alzar”, “elevar”. Tiene que ver con algo que se levante para separar del resto. La misma palabra se usa para la ofrenda que se da al sacerdote de los productos agrícolas antes de dar el diezmo. Pero ese no es su sentido en este texto. Se puede entender como una porción separada que se “eleva” como ofrenda para un uso sagrado.

Los diezmos son una obligación pero las ofrendas son voluntarias, (excepto las prescritas para los tiempos señalados del Eterno). Por esto sólo los que tienen un corazón alegre pueden dar a esta obra de la construcción del tabernáculo. De esta manera el tabernáculo es una extensión de los corazones del pueblo, donde el Eterno desea morar.

25:3     “Y esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata y bronce”  – Lo primero que pide el Eterno es oro, lo más precioso. Según Génesis 2:12 el oro es bueno. La Torá del Eterno está diciendo que el oro es bueno. Así que el oro tiene valor porque la Torá le da valor. Ahora los corazones voluntarios tienen la oportunidad de entregar lo más precioso al Eterno. Esta es la razón por la que los hijos de Israel tuvieron que pedir los tesoros de Egipto antes de salir, porque sus riquezas eran necesarias para poder construir esta obra del Eterno.

25:8     “Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite en ellos.”  – En los capítulos anteriores hemos visto como se ha establecido un pacto matrimonial entre la Palabra del Eterno e Israel. Después del primer paso, el desposorio, llega el tiempo de preparar una casa para el nuevo matrimonio. Es la razón por la cual ahora el Eterno pide una casa para poder vivir junto con su esposa. Esta casa es una sombra de una casa celestial que el Eterno ha preparado para ser revelada en los tiempos finales

El texto hebreo no dice que el Eterno va a habitar “entre ellos” sino “en ellos”, betojam. Lo más lógico hubiera sido decir: “y yo residiré en él”, pero aquí está diciendo que va a morar dentro del pueblo de Israel y por eso tendrán que hacerle un santuario. El verdadero lugar de la morada es el corazón de cada uno del pueblo de Israel que ha entregado su corazón al Eterno. Esto nos enseña que la Presencia Divina residía en el mishkán, la morada, el tabernáculo, por causa de los israelitas. Ellos eran el verdadero “santuario” de la presencia Divina.[3]

25:9     “Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así lo haréis.”  – El tabernáculo del desierto es una figura de varias cosas. Se puede entender como un reflejo del mismo universo. Hay varias palabras en este relato que nos conectan con el relato de la creación. Moshé tuvo que estar durante seis días en la nube antes de ser llamado desde el interior en el séptimo día, lo cual conecta esta obra con la creación que fue hecha durante seis días, cf. Éxodo 24:16.
25:10   “Harán también un arca de madera de acacia; su longitud será de dos codos y medio, su anchura de un codo y medio, y su altura de un codo y medio.”  – El arca es el objeto más íntimo del mishkán. El Eterno siempre empieza su obra desde dentro para fuera. El hombre mira desde fuera hacia dentro, pero el Eterno mira desde dentro hacia fuera, como está escrito en 1 Samuel 16:7:

“Pero HaShem dijo a Shmuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero HaShem mira el corazón.”

25:11 “Y la revestirás de oro puro; por dentro y por fuera la revestirás, y harás una moldura de oro alrededor de ella.”  – El arca fue hecha de madera cubierta de oro. Betsalel hizo tres cofres, uno exterior de oro, uno de madera que fue colocado dentro y otro interior de oro. De esa manera toda la madera fue cubierta de oro. La madera simboliza el hombre, según Salmo 1:1-3; 92:12-14; Jeremías 17:7-8. El oro es el metal más apreciado. No se oxida, no se pone feo por el medio ambiente como la plata y el cobre. Por eso el oro simboliza el valor de las cosas incorruptibles, cf. Job 23:10; Salmo 19:7-10; 119:72, 127; Proverbios 3:15-15; 8:10-11, 19; 16:16; Malaquías 3:3;

“y harás una diadema de oro alrededor de ella.”  – Esta diadema era como una corona que rodeaba el arca. Había tres objetos en el mishkán que tenía diademas, el arca, la mesa, cf. 25:24, y el altar de incienso, cf. 30:3-4. El Midrash[4] relaciona estos tres objetos con tres coronas, que representan posiciones de grandeza, dentro de Israel:

  • La Corona de la Torá – representada por el arón, el arca.
  • La Corona de la Kehuná – sacerdocio, representada por el mizbeaj, el altar.
  • La Corona del Maljut – el reinado, la cual estaba representada por el shulján, la mesa.

25:16 “Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.”  – Como el tabernáculo simboliza al hombre, el arca simboliza el corazón, lo más íntimo. Dentro del arca había tres cosas:

  • Las dos tablas del testimonio, que representan toda la Torá.
  • Un ómer de maná, Éxodo 16:32-34.
  • La vara de Aharón reverdecida, Números 17:5, 8-10.

Segunda aliyá, 25:17-30

25:17   “Harás además un propiciatorio de oro puro; su longitud será de dos codos y medio, y su anchura de un codo y medio.”  – Este propiciatorio es una ilustración del Trono de Gloria celestial La palabra hebrea que ha sido traducida como “propiciatorio” es kaporet[5], que significa “cobertura”, “cubierta”. Viene de la raíz kafar[6], que significa “cubrir con brea”, “calafatear”, y también “perdonar”, “absolver”, “compensar”, “expiar”. Es la misma raíz que hay en la palabra para el día de expiación, yom kipur.

25:18   “Harás igualmente dos querubines de oro; los harás de oro labrado a martillo, en los dos extremos del propiciatorio.”  – ¿Cómo puede ser que el Eterno dé un mandamiento de hacer dos querubines de oro, que son imágenes de lo que hay arriba en el cielo cuando está prohibido hacer imágenes? El texto de Éxodo 20:4 dice “no te harás…” La palabra clave es “te”. En este caso el Eterno ordenó que se hicieran estos dos querubines en su santuario. No es lo mismo que cuando una persona se haga una imagen como representación de algo divino. Eso está prohibido, pero en este caso hay una orden divina detrás, no es invención del hombre.

25:20   “Y los querubines tendrán extendidas las alas hacia arriba, cubriendo el propiciatorio con sus alas, uno frente al otro; los rostros de los querubines estarán vueltos hacia el propiciatorio.”  – Estos dos querubines están adorando al Eterno que es invisible y que se manifestaba con su luz entre estos dos, debajo de sus alas y encima del arca. Como son dos, los hijos de Israel no los confundirían con el Eterno, y como están adorando, inclinándose y extendiendo sus alas, no pueden ser confundidos con dioses. Están señalando hacia Alguien más importante.

Los dos querubines nos hablan también de la importancia de la unidad entre hermanos junto al Trono del Eterno.

25:21-22 “Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Allí me citaré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel.”  – Este fue el lugar de encuentro entre el Eterno y Moshé. Esto nos enseña que el lugar donde puedes encontrar al Eterno está en tu interior, en tu espíritu, en tu corazón. Ese es el lugar de encuentro íntimo entre el Eterno y tú.

25:23   “Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, su anchura de un codo y su altura de un codo y medio.”  – La mesa representa la provisión del Eterno para el mundo. Por eso no podía estar vacía en ningún momento, siempre tenía que tener panes encima.

25:30   “Y pondrás sobre la mesa el pan de semblantes perpetuamente delante de mí.”  – El pan estaba hecho como una caja, pero con dos de sus lados abiertos. Según Rashí, se llama “pan de semblantes”, lejem hapanim, porque era como si tuviera rostros, superficies, que miraban a ambas direcciones hacia los lados del tabernáculo.

La mesa en la casa de un judío es vista como un altar, un lugar donde hay un encuentro con el Eterno junto con los demás, cf. Ezequiel 41:22. Antes de partir el pan se hace netilat yadayim, lavado de manos, con el fin de presentarse ante el Eterno con las manos ritualmente limpias, como dice el Salmo 24:3-4:

“¿Quién subirá al monte de HaShem? ¿Y quién podrá estar en su lugar santo? El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño.”

El netilat yadayim se hace antes de comer pan horneado de alguna de las cinco clases de cereales, trigo, cebada, avena, centeno y alforfón. Según el Shulján Aruj, el volumen de agua mínimo requerido para netilat yadayim es de 1/8 litro, (1/30 galón). Se recomienda verter agua en abundancia sobre las manos. El agua se vierte sobre las manos mediante un recipiente, sin mellas, ni grietas, que se llena con la mano derecha y se pasa a la mano izquierda. La izquierda vierte tres veces sobre la derecha cubriéndola de agua cada vez hasta el puño. Se coge el recipiente con a la mano derecha y se vierte sobre la izquierda de la misma manera. Después de secarse, se levantan las dos manos a la altura de la cabeza y se dice la siguiente bendición:

Baruj Atá Ado-nai Elo-heinu Melej ha-olam asher kideshanu be-mitsvotav ve-tsivanu al netilat yadayim. – “Bendito eres Tú Señor nuestro Dios Rey del universo que nos santificó con sus mandamientos y nos ordenó la purificación de las manos.”

Existe también la costumbre de secarse después de hacer la bendición. Si no hay suficiente agua, basta con verter el agua una sola vez sobre cada mano. Sólo se pronuncia la berajá, la bendición, de netilat yadayim, cuando se va a comer una cantidad mínima de un kazait, (el peso de una aceituna grande, equivalente a 29 gramos o 1 onza). Para una cantidad inferior se hace netilat yadayim sin berajá. Al hacer netilat yadayim no se puede tener algún cuerpo extraño sobre las manos. Un anillo que se usa temporalmente debe ser quitado antes de netilat yadayim. Este lavado de manos antes de comer pan es un mandamiento rabínico que se ha establecido en recuerdo de los sacerdotes que tenían que estar ritualmente puros para poder comer de las ofrendas y diezmos del pueblo.

El lavado de manos es una señal de inocencia y de un deseo de usar las manos de manera limpia delante del Eterno, como está escrito en el Salmo 26:6:

“Lavaré en inocencia mis manos, y andaré en torno a tu altar, oh Eterno”

Compara también con Levítico 15:11 y Deuteronomio 21:6.

Inmediatamente después de netilat yadayim y sin interrupción se recita la bendición sobre el pan. Se levanta el pan con las dos manos y se pronuncia la siguiente berajá

Baruj Atá Ado-nai Elo-heinu Melej ha-olam. Ha-Motsí lejem min ha-arets. – “Bendito eres Tú Señor nuestro Dios Rey del universo que extrae pan de la tierra.”

Inmediatamente después, sin interrupción, se come un pedazo de pan untado en sal, como está escrito en Levítico 2:13:

“Además, toda ofrenda de cereal tuya sazonarás con sal, para que la sal del pacto de tu Dios no falte de tu ofrenda de cereal; con todas tus ofrendas ofrecerás sal.”

Entre semana se puede cortar el pan antes de hacer la bendición. En shabat se hace la bendición sobre dos panes enteros. Se corta después de la berajá. La recitación de la berajá de ha-motsí sólo es obligatoria para uno de los comensales judíos. Para los justos de las naciones esta bendición es opcional pero muy recomendable. El amo de casa tiene preferencia. Cuando los demás dicen amén es como si ellos hubieran recitado la bendición. El amo de casa distribuye un pedazo de pan a cada uno. Los comensales no deben probar el pan antes del amo de casa. Por eso él lo prueba y luego lo distribuye a cada uno. Generalmente se espera hasta que el comensal más considerado empiece a comer. Los trozos de pan no son lanzados, sino colocados por el amo de casa ante cada persona. No se entrega en sus manos, porque así se hace con los enlutados. La bendición sobre el pan incluye todo el resto de los alimentos, excepto el vino.

La mesa es un lugar de encuentro espiritual. Por tanto es importante hablar de la Torá en cada comida y comer de manera decente, no con glotonería ni tratar la comida sin respeto, cf. Números 21:5-6.

 

Durante la comida no se debe tocar algún lugar del cuerpo que suele cubrirse, ni rascarse la cabeza ni introducir el dedo en la nariz o en la oreja. Si por descuido uno hace algo de esto, debe lavarse de nuevo las manos antes de seguir comiendo.

Al final de la comida hay una costumbre de lavar los dedos de las manos. Este lavado se llama mayim ajaroním, “aguas finales”. Es suficiente verter agua con un recipiente hasta la segunda articulación de los dedos con una cantidad mínima de agua. Después no se debe comer ni hablar antes de hacer la bendición final por la comida, la birkat ha-mazón.

Si tres o más varones judíos comieron juntos, uno tiene que hacer una invitación de bendecir al Eterno, zimún, diciendo: “Bendigamos a Aquél que de lo suyo hemos comido”. Y los demás responden: “Bendito Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.” El primero repite: “Bendito Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.”

Si diez hombres judíos comieron juntos, se agregan las palabras “nuestro Dios”, de la siguiente manera: “Bendigamos a nuestro Dios, Aquél que de lo suyo hemos comido”. Y los demás responden: “Bendito es nuestro Dios, Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.” El primero repite: “Bendito es nuestro Dios, Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.” Normalmente estas bendiciones son recitadas en hebreo.

Cuando se dice zimún, es recomendable recitar la bendición por la comida, birkat ha-mazón, alzando una copa de vino. El que dice zimún bebe el vino después de birkat ha-mazón. Esto es un signo de alabanza a Dios, como está escrito en el Salmo 116:13:

 

“Alzaré la copa de la salvación, e invocaré el nombre de HaShem.”

 

La bendición de birkat ha-mazón es un mandamiento de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 8:10:

 

“Cuando hayas comido y te hayas saciado, bendecirás a HaShem tu Dios por la buena tierra que El te ha dado.”

 

En los libros de oraciones está la oración entera. Está compuesta de cuatro partes, la bendición por la comida, por la la tierra de Israel, por Jerusalén y el templo, y por las bondades que Dios nos otorga. Se debe dejar el pan sobre la mesa durante el birkat ha-mazón, en señal de nuestra gratitud a Dios por la abundancia que nos da, y en recuerdo de la mesa en el lugar santo que siempre tenía panes encima. Esta bendición se recita sentado donde uno comió.

Si uno no come pan, hay otras bendiciones que se suelen hacer, favor de consultar en el libro de oración, el sidur.

Tercera aliyá, 25:31 – 26:14

 25:31   “Harás además un candelabro de oro puro. El candelabro, su base y su caña han de hacerse labrados a martillo; sus cálices, sus botones y sus flores serán hechos de él.”  – El candelabro, en hebreo menorá, simboliza la Torá y el Espíritu. La Torá, porque está escrito en el Salmo 119:105:

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.”

Y en Proverbios 6:23 está escrito:

“Porque el mandamiento es lámpara, y la instrucción luz, y camino de vida las reprensiones de la instrucción”

El Espíritu, porque está escrito en Isaías 11:2:

“Y reposará sobre él el Espíritu de HaShem, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de HaShem.”

26:1     “Harás (el techo) del tabernáculo de diez cortinas de lino trenzado, lana azul, lana púrpura y lana carmesí, (con) querubines de labor de diseñador lo harás.”  – Según el Talmud y otros,[7] en cada hilo había cuatro fibras, una de lino y tres de lana, y cada hilo era séxtuple, trenzado con seis hebras. Cuatro fibras fueron trenzadas juntas y así se formaban 24 hebras por hilo. Los querubines fueron tejidos en la tela.

26:6     “Harás además cincuenta broches de oro, y con los broches unirás las cortinas una a la otra, de manera que el tabernáculo sea una unidad.”  – La unidad es muy importante para el Eterno. Esta construcción nos enseña que hace falta unirse para poder ser un templo en el Eterno.

26:7     “Harás también cortinas de pelo de cabra a manera de tienda sobre el tabernáculo; en total harás once cortinas.”  – Como el tabernáculo corresponde al hombre cada cubierta representa una parte del hombre. La primera cubierta, la interior, representa el hombre interior. La segunda, de pelo de cabras, podría representar el yetser hará, la mala inclinación.

26:14 “Harás también para la tienda una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y otra cubierta de pieles de tajash por encima.”

El tabernáculo era muy hermoso por dentro, pero no muy bonito por fuera. Así es el Reino de los Cielos, no es muy atractivo para el mundo, pero cuanto más uno profundice.

Cuarta aliyá, 26:15-30

26:19 “También harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos espigas.”  – Según Rashí, cada tabla tenía un grosor de un codo. Las tablas representan cada miembro del pueblo de Israel. Otra vez encontramos el mensaje de la unidad entre nosotros para poder formar un templo santo para el Eterno. Debajo de cada tabla hay dos basas de plata. La plata representa la Torá y la expiación. La Torá, porque está escrito en el Salmo 12:6:

“Las palabras de HaShem son palabras puras, plata probada en un crisol en la tierra, siete veces refinada.”

Y la expiación, porque está escrito en Éxodo 30:16:

“Tomarás de los hijos de Israel la plata de la expiación y lo darás para el servicio de la tienda de reunión, para que sea un recordatorio para los hijos de Israel delante de HaShem, como expiación por vuestras vidas.”

Esto nos enseña que la base para cada uno que puede formar parte del templo del Eterno es la Torá y la expiación. El hecho de que hay dos basas debajo de cada tabla nos enseña que hay dos tipos de Torá, la Torá escrita y la Torá Viviente. También nos enseña que hay dos partes en la expiación de Israel, la reconciliación entre el hombre y Dios y la reconciliación entre hombre y hombre.

26:28 “La barra del medio en el centro de las tablas pasará de un extremo al otro.”  – Una de las barras estaba metida en medio de todos los maderos. Esto significa que todos los maderos estaban perforados. Una vara de 30 codos, (15 metros), atravesaba la pared larga. Según el Midrash,[8] esta vara simboliza el Mesías quien unirá a todas las naciones del mundo. En total había tres varas que atravesaban las tres paredes del tabernáculo. Esto nos habla de la muerte del Mesías cuando su cuerpo fue clavado al madero con tres clavos, uno para cada brazo y uno para los dos pies, como está escrito en el Salmo 22:16:

“Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malhechores; me horadaron las manos y los pies.”

Quinta aliyá, 26:31-37

26:31 “Harás además un velo de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado; será hecho con querubines, obra de diseñador.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “velo” es “parojet”,[9] que significa “partición”, “separación”.

26:33 “Colgarás el velo debajo de los broches, y pondrás allí, detrás del velo, el arca del testimonio; y el velo os servirá como división entre el lugar santo y el lugar santísimo.”  –

26:36 “Harás una pantalla para la entrada de la tienda, de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador.”  – Según Rashí, las figuras de esta pantalla fueron hechas mediante labor de aguja. Las figuras eran por tanto idénticas en los dos lados.

Sexta aliyá, 27:1-8

27:1     “Harás también el altar de madera de acacia, de cinco codos su longitud, de cinco codos su anchura, el altar será cuadrado, y de tres codos su altura.”  – El atrio simboliza el cuerpo, el lugar santo simboliza el alma inferior y el lugar santísimo simboliza el espíritu, el alma superior. En los tres lugares hay fuego y luz. En el atrio está el fuego del altar de cobre. En el lugar santo hay luz y fuego del candelabro y el altar de oro. En el lugar santísimo está la shejiná, la presencia del Eterno, dando luz y fuego espiritual.

En los tres lugares también hay comida. En el atrio hay carne, vino y pan. En el lugar santo hay pan y vino y en el lugar santísimo está el maná. Esto nos enseña que no sólo el cuerpo necesita comer, sino también el alma y el espíritu del hombre. La comida para el espíritu del hombre es la Torá, simbolizada por las tablas del testimonio, como está escrito en Deuteronomio 8:3:

“Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca de HaShem.”

27:2     “Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán de una misma pieza con el altar, y lo revestirás de cobre.”  – En la Escrituras el cobre, o bronce, simboliza juicio, justicia y derecho, cf. Levítico 26:19; Números 21:9; Deuteronomio 28:23; 2 Reyes 25:7; Ezequiel 40:3; Zacarías 6:1; Salmo 89:14.

Séptima aliyá, 27:9-19

27:16 “Y para la puerta del atrio, una pantalla de veinte codos de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador; sus pilares serán cuatro; y sus basas cuatro.”  – En total había tres cortinas que produjeron tres divisiones en el santuario. Cada cortina representa un nivel diferente de santidad. En el atrio podían entrar todos los israelitas que estaban ritualmente puros. En el lugar santo sólo podían entrar los sacerdotes y en el lugar santísimo sólo podía entrar el sumo sacerdote una vez al año.

27:18 “La longitud del atrio será de cien codos, la anchura de cincuenta por cincuenta, y su altura de cinco codos, de lino trenzado; y sus basas serán de cobre.”  – Rashí explica que el área del atrio que estaba situada hacia el este, era cuadrada, de cincuenta por cincuenta codos, (ver ilustración).

En esta Parashá están los mandamientos número 95 al 97 de los 613.

  1. Precepto de construir el templo (o el tabernáculo), Éxodo 25:8.
  2. Prohibición de quitar las varas de los anillos del arca, Éxodo 25:15.
  3. Precepto de poner el pan de semblantes (lejem ha-panim) y el sahumerio (ketoret), Éxodo 25:30.

 

 

 

[1]       Strong H8641 terûmâh  terûmâh, ter-oo-maw’, ter-oo-maw’, (The second form used in Deu 12:11); from H7311; a present (as offered up), especially in sacrifice or as tribute: – gift, heave offering ([shoulder]), oblation, offered (-ing).

[2]       Strong H7311 rûm, room, A primitive root; to be high actively to rise or raise (in various applications, literally or figuratively): – bring up, exalt (self), extol, give, go up, haughty, heave (up), (be, lift up on, make on, set up on, too) high (-er, one), hold up, levy, lift (-er) up, (be) lofty, (X a-) loud, mount up, offer (up), + presumptuously, (be) promote (-ion), proud, set up, tall (-er), take (away, off, up), breed worms.

[3]       Beer Hateb; Tsedá la Dérej.

[4]       Shir HaShirim Rabá 3.

[5]       Strong H3727, kappôreth, kap-po’-reth, From H3722; a lid (used only of the cover of the sacred Ark): – mercy seat.

[6]       Strong H3722 kâphar, kaw-far’, A primitive root; to cover (specifically with bitumen); figuratively to expiate or condone, to placate or cancel: – appease, make (an) atonement, cleanse, disannul, forgive, be merciful, pacify, pardon, to pitch, purge (away), put off, (make) reconcile (-liation).

[7]       yomá 71b; Baraitá d´Meléjet haMishkán 2; Rashí.

[8]       Tiferet Tsión.

[9]       Strong H6532 pôreketh, po-reh’-keth, Feminine active participle of the same as H6531; a separatrix, that is, (the sacred) screen: – vail.

Strong H6531 perek, peh’-rek, From an unused root meaning to break apart; fracture, that is, severity: – cruelty, rigour.

Parashá 18 Mishpatim

כ״ב בשבט ה׳תשע״ה (February 11, 2015) por  
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18 Mishpatim

Parashá 18 Mishpatim

Éxodo 21:1-24:18

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 21:1-19
  2. 21:20 – 22:4 (3 heb.)
  3. 22:5-27 (22:4-26 heb.)
  4. 22:28 – 23:5 (22:27 – 23:5 heb.)
  5. 23:6-19
  6. 23:20-25
  7. 23:26 – 24:18
  8. Maftir: 24:15-18 (tradición sefardí); 24:16-18 (tradición ashkenazí)

Haftará: Jeremías 34:8 – 22; 33:25-26.

Mishpatim

Significa “sentencias”.

Primera aliyá, 21:1-19

El Eterno comunica reglamentos a Moshé para que los ponga delante del pueblo. Primero acerca de cómo tratar a los esclavos hebreos hombres y mujeres. Luego acerca de cuando uno haya matado a otro voluntariamente o involuntariamente. Sigue dando reglas acerca de la violencia contra los padres, el secuestro, la maldición contra los padres y la restitución del daño ocasionado por una pelea.

Segunda aliyá, 21:20 – 22:4 (3 heb.)

El Eterno regula casos de violencia contra un esclavo, contra una mujer embarazada y contra un esclavo no hebreo. Regula daños ocasionados a hombres por un toro violento, por daños ocasionados a animales de otros por causa de un pozo destapado, por daños ocasionados a los animales de otros por un toro violento. Sigue regulando acerca de la restitución por robos de animales y los daños ocasionados a un ladrón.

Tercera aliyá, 22:5-27 (22:4-26 heb.)

La Torá regula acerca de restitución de daños ocasionados por los animales a los cultivos de terceros, restitución de daños por incendio de cultivos de terceros, restitución de pérdida de bienes confiados  o prestados a otros. Luego regula acerca de las consecuencias de la seducción de una virgen no desposada, de la hechicería, de la bestialidad y de la idolatría. Al extranjero, la viuda y el huérfano no se pueden maltratar. Está prohibido prestar dinero a los pobres con interés o tomar en prenda su manto por la noche.

Cuarta aliyá, 22:28 – 23:5

Está prohibido maldecir a Elohim y a los líderes del pueblo. No se puede demorar la ofrenda de primicias de la cosecha o de la vendimia. Hay que dar el primogénito de los hijos y del ganado al Eterno a partir del octavo día. No está permitido comer carne despedazada. No se puede admitir informes ni testimonios falsos ni ser llevado por la mayoría para hacer mal o pervertir el juicio. Tampoco se puede hacer distinción al pobre en su litigio. Hay que regresar el toro o el asno de un enemigo si se ha extraviado. Si hay oportunidad hay que ayudar al enemigo a descargar su asno si está decaído.

Quinta aliyá, 23:6-19

No se puede pervertir el derecho de un pobre en su pleito. Hay que alejarse de una palabra falsa y no dejar que el inocente sea ejecutado. Está prohibido recibir soborno y oprimir al extranjero.

Seis años se cultiva la tierra pero el séptimo año no, para que coman los pobres y las bestias del campo. Seis días se trabaja pero el séptimo día no, para que descansen los animales, los hijos de las siervas y los extranjeros. Está prohibido mencionar el nombre de otros Elohimes y hacer que otros los mencionen. Tres veces al año hay que celebrar al Eterno, en la fiesta de los panes sin levadura, en la fiesta de la siega y en la fiesta de la cosecha. No se puede venir ante el Eterno con manos vacías. El sacrificio de pesaj no puede ser sacrificado cuando hay jamets. La grasa del sacrificio no puede quedar hasta la mañana. Hay que llevar lo mejor de las primicias de la tierra a la casa del Eterno. Está prohibido cocinar un cabrito en la leche de su madre.

Sexta aliyá, 23:20-25

Un ángel irá delante del pueblo para guardarlo hasta que llegue al lugar preparado. Hay que cuidarse de él y no ser rebelde porque el Nombre del Eterno está en él. Si hay obediencia hay victoria sobre los enemigos. Seis pueblos serán destruidos por completo. Está prohibido hacer las cosas que hacen esos pueblos. Hay que destruir sus estatuas. Al servir al Eterno será bendecido el alimento y la bebida y será eliminada toda enfermedad.

Séptima aliyá, 23:26 – 24:18

No habrá abortos en la tierra ni esterilidad y nadie morirá antes de tiempo. El terror irá delante de Israel y todos los enemigos serán confundidos y volverán las espaldas. Avispas serán enviadas para echar fuera tres pueblos. No serán echados todos los pueblos en un año, para que la tierra no quede desolada y las fieras aumenten, sino poco a poco. Los límites de Israel serán desde el Mar de Cañas hasta el mar de los filisteos y desde el desierto hasta el río porque los pueblos serán echados de delante de Israel. No se puede hacer pacto con ellos ni con sus Elohimes y ellos no podrán habitar en la tierra para que no hagan pecar a Israel, por causa de su idolatría.

Moshé recibe la orden de subir al Eterno junto con Aharón, Nadav y Avihú y 70 de los ancianos de Israel. Los demás se prosternarán desde lejos pero Moshé podrá acercarse al Eterno. Moshé viene al pueblo y cuenta todas las palabras del Eterno. El pueblo responde que hará según todas ellas. Moshé escribe todas las palabras, edifica un altar al pie del monte y los jóvenes ofrecen sacrificios sobre él al Eterno. La mitad de la sangre es puesta en vasijas y la otra mitad es rociada sobre el altar. Moshé lee el libro del pacto a todo el pueblo y el pueblo promete obedecer todo. Luego rocía la sangre sobre el pueblo y dice: “He aquí la sangre del pacto que el Eterno ha hecho con vosotros con respecto a todas estas palabras.” Suben los 74 hombres y ven al Elohim de Israel con un embaldosado de zafiro debajo de sus pies. A pesar de haber visto a Elohim no mueren sino comen y beben ante él. Moshé recibe la orden de subir hasta el Eterno en el monte y esperar allí hasta recibir las tablas de piedra, la Torá y el mandamiento que Él ha escrito. Yehoshúa le acompaña un trozo de camino. Moshé dice a los ancianos que los esperen hasta que vuelvan. Aharón y Jur podrán juzgar si hay algún asunto. Moshé sube y la nube cubre el monte durante seis días. En el séptimo día es llamado desde el interior de la nube. La gloria del Eterno es como un fuego consumidor en la cima de la montaña. Moshé entra en la nube y sube al monte. Allí se queda durante 40 días.

Primera aliyá, 21:1-19

21:1     “Y estas son las ordenanzas que pondrás delante de ellos.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “ordenanzas” (“leyes” RV60) es mishpatim[1]. En la Torá aparecen varias palabras que hablan de los mandamientos que el Eterno ha dado a su pueblo. Las cinco palabras más comunes son:

  • Torá[2] (en plural: torot) significa “instrucción”, “norma”, “ley”. Viene de la raíz yará,[3] “señalar”. Hace referencia a varias cosas. Estas son las más importantes:
    • Una instrucción cualquiera, por ejemplo Proverbios 3:1 “Hijo mío, no te olvides de mi instrucción (torá)…”
    • Una instrucción específica en cuanto a un asunto específico, por ejemplo la instrucción de cada sacrificio, Levítico 6:9 (6:2 heb.) “esta es la instrucción (torá) del holocausto…”; Levítico 7:11 “Esta es la instrucción (torá) del sacrificio de la ofrenda de paz…”,
    • La instrucción general entregada al pueblo de Israel – La Torá de Moshé, los cinco libros de Moshé, el Jumash, el Pentateuco, “la ley”, por ejemplo Deuteronomio 32:26 “este libro de la ley (torá)”, Josué 1:7-8 “la ley (torá) que Moshé te mandó… Este libro de la ley (torá)”,
    • Toda la Escritura hebrea inspirada divinamente – el Tanaj (un acrónimo para Torá (Instrucción), Neviím (Profetas), Ketuvim (Escrituras)).
  • Mitsvá[4] (en plural mitsvot) – mandamiento – término general para todo tipo de mandamientos. Viene de la raíz tsavá[5] que significa “ordenar”, “encomendar”, “encargar”, “mandar”.
  • Mishpat[6] (en plural mishpatim) – significa “sentencia”, “norma”, “decreto”, “costumbre”, “proceso judicial”, “derecho”, “jurisdicción”, “modelo”. Viene de la raíz shafat[7] que significa “juzgar”, “hacer justicia”, “gobernar”. El sustantivo es shofet, “juez”.
  • Jok[8] (en plural: jukim) que significa ”límite”, “tarea”, “porción”, “obligación”, “mandato”. Viene de la raíz jakak[9] que significa “grabar”, “determinar”, “mandar”. Esta palabra aparece también de forma femenina, como juká, en plural jukot.
  • Edá[10] (en plural edot), que significa “prueba”, “testimonio”.

La relación entre estas cinco palabras puede ser ilustrada de la siguiente manera:

La Torá es la instrucción general que fue dada desde el cielo por medio de Moshé. Las mitsvot son todos los 613 mandamientos que hay en la Torá de Moshé. Hay tres diferentes tipos mitsvot dentro de estos 613 que son: mishpatim, jukim y edot. Los mishpatim son los mandamientos de carácter social, que regulan todo tipo de relaciones sociales dentro de Israel. Los jukim son mandamientos que son difíciles de entender por carecer de explicación lógica. Los edot son mandamientos acerca de ciertas marcas distintivas para el pueblo de Israel, por ejemplo, la mezuzá, las tsitsitot y los tefilín.

En Deuteronomio 4:44-45 está escrito:

“Esta es, pues, la ley (torá) que Moshé puso delante de los hijos de Israel. Estos son los testimonios (edot), los estatutos (jukim) y las ordenanzas (mishpatim) que Moshé dio a los hijos de Israel cuando salieron de Egipto.”

En el texto que estamos estudiando encontramos la palabra mishpatim que son las leyes sociales que rigen la sociedad de Israel. Ya se habían entregado las diez palabras de forma audible desde el monte Sinai. Estas diez palabras son el resumen de todos los 613 mandamientos que iban a ser entregados al pueblo de Israel. La Parashá Mishpatim empieza con la pequeña palabra va, que significa “y”. Esto nos enseña que lo que viene a continuación está en relación con lo que había antes. Así que estos mishpatim, leyes sociales, están relacionadas con lo que está escrito al final del capítulo 20.

Esta Parashá contiene más de 50 mandamientos que son de carácter social, exceptuando algunos pocos. Después de haber recibido todas estas leyes Moshé escribió un rollo, llamado “el libro del pacto” en 24:7. Los sabios discuten acerca de cuál fue el contenido de ese libro, si incluía todo desde el relato de la creación del universo, en Bereshit (Génesis) 1:1 en adelante, o si empezó desde algún otro lugar. Rashí dice que allí estaba escrito todo desde la creación hasta la entrega de la Torá.

21:2     “Si compras un siervo hebreo, te servirá seis años, pero al séptimo saldrá libre sin pagar nada.”  – En el idioma hebreo no hay diferencia entre esclavo y siervo. Los hijos de Israel fueron esclavos en Egipto en el sentido de que no tenían el derecho ni la libertad para dirigir sus propias vidas. Un esclavo es propiedad de otra persona. En ese sentido los hijos de Israel ya no podían ser esclavos, puesto que en el caso de llegar a ser vendidos como “siervos” no lo sería para siempre, sino sólo hasta el año shemitá, remisión, que cae cada séptimo año. Así que no se trataba de una esclavitud en el sentido de la palabra sino más bien una servidumbre con derecho de vivienda, ropa, comida y lo necesario para su vida personal, pero nada más, a cambio de un servicio de 24 horas al día. Ahora, si el siervo no deseaba ser libre en el año de remisión fue marcado en el lóbulo de su oreja como una señal y así serviría en la casa de su amo hasta el año de jubileo, que caía cada 49 años. De esta manera un siervo hebreo nunca llegaría a ser propiedad absoluta de otra persona. Era diferente la situación de los siervos adquiridos de las otras naciones y especialmente de los sobrevivientes de las naciones que no fueron exterminados durante la conquista. Ellos no podían ser liberados ni en el año de shemitá ni en el año de jubileo. En ese sentido se podía hablar de esclavitud, porque fueron propiedad de sus dueños, igual que un objeto o un animal, cf. 21:21.

Sin embargo, tenemos que entender que el concepto de siervo o esclavo en la sociedad hebrea era muy diferente al concepto de esclavitud que se ha vivido en la edad media, especialmente con las ventas de los esclavos de África para América. En esta Parashá vemos como un esclavo en la sociedad hebrea tenía que ser tratado con respeto y tenía sus derechos legales, a diferencia de los esclavos de los gentiles. El versículo 21:5 muestra que un siervo hebreo podía tener el deseo de seguir siendo propiedad parcial de otro, porque le beneficiaba, en lugar de querer ser libre. Esto nos muestra cómo fue tratado un siervo hebreo y un esclavo en la sociedad israelita. Como siervo no tenía la responsabilidad de su propio sostén económico y para algunas personas era preferible, antes que tener que buscarse la vida. Para él era una situación cómoda.

La única manera para que un hombre hebreo pueda ser vendido como siervo es si ha robado algo y no tiene con qué pagar para restituir el robo. Entonces el tribunal, beit din, tiene la obligación de venderle como siervo por el valor de su robo, cf. 22:3. Este mandamiento no aplica a las mujeres

21:3     “Si entró solo, saldrá solo; si tenía mujer, entonces su mujer saldrá con él.”  – Se refiere a una mujer hebrea. El amo se hace responsable incluso para sostener a la esposa durante el tiempo de su servidumbre.

21:4 “Si su amo le da mujer, y ella le da a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo.”  – Aquí se refiere a una mujer no hebrea, que el amo le entrega con el fin de obtener hijos esclavos que se queden con él después de la liberación del siervo hebreo.

21:5     “Pero si el siervo insiste, diciendo: “Amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; no saldré libre””  – El pueblo hebreo fue sacado de Egipto para ser libre. Esta decisión va en contra de la perfecta voluntad del Eterno. Por eso fue marcado en la oreja.

21:6     “entonces su amo lo traerá a los jueces (Elohim), y lo traerá a la puerta o al quicial. Y su amo le horadará la oreja con una lezna, y él le servirá para siempre.”  – La palabra Elohim significa en este contexto jueces. La expresión “para siempre”, en hebreo le-olam, significa en este caso hasta el año de jubileo.

21:7     “Y si alguno vende a su hija por sierva, ella no saldrá libre como salen los siervos.”  – Si una familia hebrea llega a ser muy pobre, podrá vender una hija como sierva antes de que tenga 12 años, con el propósito de que luego se case con el amo o con el hijo del amo. Esto la ayudaría en su situación penosa. No saldrá libre como salen los siervos no significa que no pueda salir en el año sabático, como está escrito en Deuteronomio 15:12:

“Si un hermano tuyo, hebreo o hebrea, te es vendido, te servirá por seis años, pero al séptimo año lo pondrás en libertad.”

Significa, según Rashí, que si un siervo hebreo, o una sierva hebrea, pierde un diente o un ojo no podrá ser libre por ello como los esclavos de las naciones, cf. 21:26-27. Un siervo hebreo, o una sierva hebrea, será liberado únicamente por el año shemitá o por ser redimido, es decir que alguien pague un precio de rescate para que ya no tenga que servir hasta el año shemitá o el año de jubileo.

Si el amo de la sierva hebrea no quiere casarse con ella, según la intención inicial, o si el hijo no quiere casarse con ella, no podrá ser vendida a otro.

21:10 “Si toma para sí otra mujer, no disminuirá a la primera su alimento, ni su ropa, ni sus derechos conyugales.”  – Estas tres cosas son las que un esposo está obligado a entregar a su esposa.

21:11 “Y si no hace por ella estas tres cosas, entonces ella saldrá libre sin pagar dinero.”  – Según Rashí, las tres cosas son, destinarla para sí, v. 8, destinarla como esposa para su hijo, v. 9, o reducirle del monto de su rescate, con lo cual ella hubiera salido libre, v. 8. Si el amo no hace una de estas tres cosas por ella, tendrá que salir libre sin que se pague un dinero de rescate por ella.

21:12 “El que hiera de muerte a otro, ciertamente morirá.”  – Las leyes sociales dictan sentencias por hechos concretos. Elohim ha delegado al hombre la autoridad de ejecutar su ira contra ciertos crímenes que se cometan. Un tribunal humano puede emplear la justicia del Eterno hasta cierto grado, pero puede fallar porque hay que tener en cuenta los motivos del interior de la persona que comete un crimen para poder dar una sentencia exacta, y sólo Elohim conoce el corazón de cada uno. Sin embargo es necesario que las autoridades humanas hagan la función de Elohim en la tierra para que no se propague el mal. Una sociedad tiene que estar fundada sobre la justicia. Un gobierno tiene que administrar justicia, como está escrito en 1 Reyes 10:9:

“Bendito sea HaShem tu Elohim que se agradó de ti para ponerte sobre el trono de Israel; por el amor que HaShem ha tenido siempre a Israel, te ha puesto por rey para hacer derecho y justicia.”

En Proverbios 16:12 está escrito:

“Es abominación para los reyes cometer iniquidad, porque el trono se afianza en la justicia.”

En el Salmo 9:4b está escrito:

“te sientas en el trono juzgando con justicia”

El fundamento del trono del Eterno es, en primer lugar, la justicia, no la misericordia, como está escrito en el Salmo 97:2:

“Nubes y densas tinieblas le rodean, justicia y derecho son el fundamento de su trono.”

La justicia del Eterno es la base para su gobierno, no su misericordia en primer lugar. La base de la Torá es la justicia. Por eso todas estas leyes sociales están basadas en la justicia, como está escrito en el Salmo 19:9b:

“los juicios (mishpatim) de HaShem son verdaderos, todos ellos justos”

En Deuteronomio 32:4 está escrito:

“¡La Roca! Su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Elohim de fidelidad y sin injusticia, justo y recto es Él.”

El reinado mesiánico será establecido sobre la justicia, como está escrito en Isaías 9:7:

“El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia desde entonces y para siempre. El celo de HaShem de los ejércitos hará esto.”

La justicia es la base de un reinado. Sin embargo, una justicia sin misericordia es desastrosa para el pecador. Si Elohim juzgara al mundo solamente con justicia estaríamos todos exterminados desde hace tiempo. Por lo tanto encontramos también la misericordia como ingrediente en el reinado del Eterno, como está escrito en el Salmo 89:14:

“La justicia y el derecho son el fundamento de tu trono; la misericordia y la verdad van delante de ti.”

En Proverbios 20:28 está escrito:

“Lealtad y verdad guardan al rey, y por la misericordia sostiene su trono.”

En Isaías 16:5 está escrito:

“Se establecerá en la misericordia un trono, y en él se sentará con fidelidad, en la tienda de David, un juez que busque lo justo y esté presto a la justicia.”

Teniendo en cuenta estos dos atributos del Eterno, su justicia y su misericordia, podremos entender cómo se debe emplear la Torá en la sociedad. La justicia es la base, pero si el hombre muestra señales de arrepentimiento, o si cometió los actos malignos sin intención, tendrá que recibir misericordia. Si una sociedad no tiene la justicia como base, se hundirá por la corrupción, como está escrito en Proverbios 14:34:

“La justicia engrandece a la nación, pero el pecado es afrenta para los pueblos.”

En Proverbios 16:12 está escrito:

“Es abominación para los reyes cometer iniquidad, porque el trono se afianza en la justicia.”

En Proverbios 21:7 está escrito:

“La violencia de los impíos los arrastrará, porque se niegan a obrar con justicia.”

En Proverbios 28:12 está escrito:

“Cuando los justos triunfan, grande es la gloria, pero cuando los impíos se levantan, los hombres se esconden.”

En Proverbios 29:12 está escrito:

“Si un gobernante presta atención a palabras mentirosas, todos sus servidores se vuelven impíos.”

En Proverbios 29:16 está escrito:

“Cuando aumentan los impíos, aumenta la transgresión, pero los justos verán su caída.”

Ahora, sin solamente se emplea la justicia sin dar misericordia a los pecadores que muestran señales de arrepentimiento, la sociedad se volverá muy rígida y cruel. Pero, al mismo tiempo no se puede ignorar o pervertir la justicia a la hora de dar misericordia. El que hiera de muerte a otro con intención tiene que morir. Eso es justo. El que hiera a su padre o a su madre es reo de muerte. Eso es justo. El que maldiga a su padre o a su madre merece ser apedreado. Eso es justo.

En el Salmo 119:172 está escrito:

“Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.”

El que piensa que es injusto apedrear a una persona adúltera no tiene un concepto de justicia afinado. El que piensa que un asesino no merece la pena capital no tiene una mente normal por no estar de acuerdo con la justicia de Elohim. El que piensa que un secuestrador no debe morir por su delito no conoce la justicia Del que ha creado el hombre a Su imagen y semejanza. Esta es la justicia de Elohim y Su justicia es eterna, como está escrito en el Salmo 119:142:

“Tu justicia es justicia eterna, y tu ley (torá) verdad.”

La misericordia es ofrecida a aquél que se arrepiente, pero el que no conoce la justicia no se puede arrepentir de corazón, porque piensa que no es tan grave lo que ha cometido. Un hombre adúltero merece la muerte. Una mujer adúltera merece la muerte. Si entienden esto y aceptan esto como justo, podrán arrepentirse y rogar que les sea dada misericordia, y entonces se emplea la misericordia. La misericordia se emplea sobre la base de la justicia, no al revés.

Si el gobierno de la sociedad no emplea la justicia, la sociedad se corrompe. Las autoridades también tendrán que emplear la misericordia. Pero si emplea la misericordia para que el pecador siga haciendo mal, la sociedad se auto destruirá, como pasó en tiempos de Noaj antes del diluvio y en Sodoma y Gomorra.

Si la justicia no es empleada por las autoridades humanas, Elohim hará justicia. Las cosas reveladas y abiertas podrán ser juzgadas por los hombres, pero el Eterno juzgará todas las cosas secretas, como está escrito en Deuteronomio 29:29:

“Las cosas secretas pertenecen a HaShem nuestro Elohim, mas las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabras de esta ley.”

Por medio del Mesías el mundo será juzgado con justicia, es decir, según las leyes justas que han sido establecidas en la Torá de Moshé, como está escrito en el Salmo 9:7-8:

“Pero HaShem permanece para siempre; ha establecido su trono para juicio, y juzgará al mundo con justicia; con equidad ejecutará juicio sobre los pueblos.”

En el Salmo 96:11-13 está escrito:

“Alégrense los cielos y regocíjese la tierra; ruja el mar y cuanto contiene; gócese el campo y todo lo que en él hay. Entonces todos los árboles del bosque cantarán con gozo delante de HaShem, porque Él viene; porque Él viene a juzgar la tierra: juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su fidelidad.”

El Salmo 119:172 dice:

“Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia”

Cuando estudiamos las leyes sociales de la Torá, tenemos que aceptar que son perfectamente justas. Representan el nivel máximo de la justicia, la justicia de Elohim empleada en la sociedad humana. No siempre es posible ejecutar la perfecta justicia en la sociedad, pero estas son las líneas que el Eterno ha marcado para una sociedad sometida a su Reino.

La Torá oral no solamente explica cómo y cuándo emplear estas leyes sino también cómo y cuándo hay que emplear la misericordia.

21:15 “El que hiera a su padre o a su madre, ciertamente morirá.”  – Según el Talmud[11], no se hará acreedor a la pena de muerte sino por un golpe que cause una lesión, es decir una contusión o una herida de la cual salga sangre.

21:17   “El que maldiga a su padre o a su madre, ciertamente morirá.”  Según el Talmud,[12] toda pena de muerte que no está especificada siempre es por medio de estrangulamiento.

21:19   “y se levanta y anda afuera con su bastón, el que lo hirió será absuelto; sólo pagará por su tiempo perdido, y lo cuidará hasta que esté completamente curado.”  – Según la Mishná,[13] hay cinco tipos de compensación que tiene que pagar el que cause un daño físico a otro:

  1. Por daño físico, en hebreo nezek.
  2. Por dolor físico, en hebreo tsaar.
  3. Por gastos médicos, en hebreo ripui.
  4. Por holganza o paro forzoso, en hebreo shévet.
  5. Por vergüenza, en hebreo bóshet.

 

Segunda aliyá, 21:20 – 22:4 (3 heb.)

21:20 “Si alguno hiere a su siervo o a su sierva con una vara, y muere bajo su mano, será castigado.”  – El castigo es la pena capital por medio de la espada, cf. Levítico 26:25 donde aparece la misma palabra en hebreo, nakam, traducida como “venganza”. El siervo y la sierva a los cuales se refiere aquí, no son hebreos, porque el versículo 21 dice que son la propiedad de su amo, lo cual no sería el caso de un siervo hebreo. Esto nos enseña que un esclavo no hebreo tiene el mismo valor que un hebreo. Todos los seres humanos tienen el mismo valor.

21:21 “Sin embargo, si sobrevive uno o dos días, no se tomará venganza, porque es propiedad suya.”  – Si el esclavo muere después de 24 horas, no se considera como un asesinato, lo cual hubiera sido el caso si no hubiera sido su esclavo.

21:22 “Y si algunos hombres luchan entre sí y golpean a una mujer encinta, y ella aborta, sin haber daño, ciertamente (el culpable) será multado cuando el esposo de la mujer demande de él; y pagará según lo que los jueces decidan.”  – En este caso el niño abortado no es vengado con la pena capital. El agresor tendrá que pagar una multa por el valor del feto, según lo que los jueces decidan, en el caso de que el marido haga una demanda ante el beit din, la corte de justicia.

21:23 “Pero si hubiera daño, entonces darás vida por vida”  – Aquí se refiere a un daño en la mujer, no en el niño que ya murió. Los maestros tienen dos opiniones en cuanto a la interpretación a este versículo. Hay quienes opinan que el hombre tendrá que pagar con su vida literalmente, y otros que dicen que se trata de indemnización monetaria, según el precio por la cual hubiera sido vendida en el mercado de siervos. Los que mantienen la segunda opinión dicen que el hombre no tenía la intención de matar a la mujer, y por eso no se le puede emplear la pena de muerte. Los de la primera opinión dicen que si el hombre tenía la intención de matar al marido, también es reo de muerte por matar a la mujer.

 

21:24   “ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie”  – Según el Talmud,[14] aquí no se refiere a tomar los órganos del otro en recompensa por un daño hecho, sino de pagar con dinero el valor del miembro dañado, según la disminución del valor de la persona en comparación con una persona intacta, en el caso de que hubiese sido vendida en un mercado.

La primera de las cinco tipos de compensación, por daño físico, nezek, es empleada, de por vida, en el caso de que una persona tenga pérdidas en su trabajo por ese daño. Por ejemplo, si una persona, trabajando con dos manos y dos pies, ganaba 100 y, después de la pérdida de alguno de sus órganos, sólo podrá ganar 40, el agresor tendrá que indemnizarle el 60% durante el resto de su vida, para recompensarle la pérdida.

 

21:25   “quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.”  – En estos tres casos no se trata de la pérdida de órganos, sino de un dolor físico, tsaar, que también tendrá que ser recompensado, según la cantidad de dinero que una persona como ella desearía recibir a cambio de sufrir el mismo dolor.[15] Según Rashí, una herida, en hebreo petsa, es una lesión que saca sangre y golpe, en hebreo jaburá, es una lesión que acarrea la coagulación de la sangre interiormente y hace enrojecer la carne que está sobre ella.

 

21:26   “Si alguno hiere el ojo de su siervo o de su sierva y se lo inutiliza, lo dejará ir libre a causa del ojo.”  – Aquí se refiere a un esclavo cananeo, no hebreo, como hemos dicho antes. A parte del ojo y el diente lo mismo se aplica también respecto a la pérdida de las puntas de 24 órganos: los dedos de las manos y los pies, las orejas, la nariz y el miembro viril.

 

21:29   “Sin embargo, si el toro tenía desde antes el hábito de acornear, y su dueño había sido advertido, pero no lo había encerrado, y mata a un hombre o a una mujer, el toro será apedreado, y su dueño también morirá.”  – Según Rashí, en este caso el Cielo dará la muerte al dueño del toro violento, no el hombre. Este texto nos enseña que el dueño de un animal es responsable por los daños que pueda causar ese animal.

 

21:32   “Si el toro acornea a un siervo o a una sierva, el dueño dará a su amo treinta siclos de plata, y el toro será apedreado.”  – Aquí se trata de esclavos cananeos. En el caso de siervos hebreos habría que pagar el rescate para su liberación.[16]

 

22:1     “Si alguno roba un toro o una oveja, y lo mata o vende, pagará cinco toros por el toro y cuatro ovejas por la oveja.”  – Esta indemnización sólo se aplica sobre este tipo de animales.

 

22:2     “Si el ladrón es sorprendido forzando una casa, y es herido y muere, no habrá culpabilidad de sangre”  – Esto nos enseña que si alguien viene contra ti para matarte, tienes el derecho de adelantarte a él y no serás considerado un asesino en el caso de que se muera.

 

22:3     “pero si ya ha salido el sol, habrá culpabilidad de sangre. Ciertamente, (el ladrón) debe hacer restitución; si no tiene con qué, entonces será vendido por (el valor de) su robo.”  – En este caso la palabra “sol” no se interpreta por los rabinos de manera literal. Rashí sigue la interpretación del Midrash[17] según la cual el sol es símbolo de paz. El Talmud,[18] sin embargo, dice que el sol simboliza claridad y seguridad. El Targum Onkelós tradujo el texto de esta manera: “Si los ojos de los testigos caen en él…”, es decir, si antes había sido advertido de no matar en el caso de ser sorprendido en su robo.

 

Tercera aliyá, 22:5-27 (22:4-26 heb.)

 

22:7     “Si alguno da a su vecino dinero o cosas a guardar, y son hurtados de la casa de éste, el ladrón, si es hallado, pagará el doble.”  – La restitución es doble en este caso si el ladrón ha hecho un juramento para declarar su inocencia. En otro caso sólo se devuelve lo que fue hurtado.

 

22:8     “Si no es hallado el ladrón, entonces el dueño de la casa se presentará ante los jueces, para determinar si él metió la mano en la propiedad de su vecino.”  – Aquí la palabra hebrea Elohim se traduce como jueces, al igual que en el versículo siguiente. Los jueces han recibido la autoridad delegada para representar a Elohim en el juicio en la tierra.

 

22:10 “Si alguno da a su vecino un asno, un buey, una oveja, o cualquier otro animal para ser guardado, y muere o sufre daño, o es robado sin que nadie lo vea”  – Según Rashí, en este caso se trata de un guardián pagado.

 

22:16 “Si alguno seduce a una doncella que no esté desposada, y se acuesta con ella, deberá pagar un precio por ella para que sea su mujer.”  – El precio de adquisición de una mujer virgen, fue de 50 siclos de plata, cf. Deuteronomio 22:29, lo cual corresponde a ocho años de comida y ropa de una persona (R. Hirsch). El precio de adquisición, en hebreo mohar, luego fue sustituido por la ketuvá, contrato matrimonial. En el tiempo del segundo templo, había mucha pobreza en la tierra de Israel, y por lo tanto pocas personas tenían el dinero suficiente para poder pagar el precio de adquisición de una novia. Por esto se incluyó en la ketuvá un compromiso de pago por parte del novio, correspondiente a lo que antes había sido el mohar, el precio de adquisición.

Según Rambam,[19] este pago de adquisición se aplica en el caso de que el padre de la joven y ella misma estén de acuerdo en que ella se case con él. Por lo tanto no se ve como una multa. Nadie puede casarse por obligación.

 

22:18 “No dejarás con vida a la hechicera.”  – Esto nos enseña que la Torá fue escrita en primer lugar para los jueces de Israel. Sólo un tribunal de 23 jueces puede dictar una sentencia de vida o muerte. Este mandamiento se aplica tanto para hombres como para mujeres. La Torá habla de lo que es más común, en este caso es más común que una mujer sea hechicera que un hombre sea hechicero. Hay diferentes opiniones sobre qué tipo de pena de muerte se debe aplicar en este caso, algunos dicen que debe ser por espada, y otros dicen que debe ser por lapidación.

 

22:20 “El que ofrezca sacrificio a otro Elohim, que no sea HaShem, será destruido por completo.”  – Según Rashí, este mandamiento se aplica sobre tres tipos de sacrifico a los ídolos, similares a los que se dan al Eterno: degüello de animales, quema de incienso y ofrenda de libación.

 

22:21 “Al extranjero no maltratarás ni oprimirás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto.”  – Aquí no se refiere solamente al converso, puesto que los hijos de Israel no fueron conversos en Egipto, sino al no judío residente en la tierra de Israel. Según Rashí, extranjero, en hebreo guer, siempre significa uno que no nació en el país, donde vive ahora, sino que vino de otro país para habitar allí. Según el Talmud,[20] maltratar, en hebreo yaná, significa en este caso injuria verbal, y oprimir, en hebreo lajats, significa en este caso robo de los bienes. Hay alrededor de 40 casos donde la Torá habla de tratar bien al extranjero.

 

22:22 “A la viuda y al huérfano no afligiréis.”  – El Elohim de Israel contempla la necesidad de los débiles. Los extranjeros, las viudas y los huérfanos son objetos de su cuidado especial. Por esto hay leyes muy concretas para la protección de estas personas.

 

22:25 “Si prestas dinero a mi pueblo, a los pobres entre vosotros, no serás como un acreedor con él; no le cobrarás interés.”  – Los acreedores emplean la fuerza para reclamar el dinero y suelen humillar al prestamista. Ambas cosas están prohibidas en Israel. Es más, podemos ir más allá de lo justo de la Torá y emplear la misericordia.

 

Está prohibido prestar dinero a los necesitados con intereses.

 

22:26 “Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás antes de ponerse el sol”  – Según Rashí, se refiere a una prenda que se toma en el momento cuando el deudor no pueda pagar en el plazo estipulado. Sin embargo si se dio una garantía en el momento de dar el préstamo, el prestamista no está obligado a devolverla por la tarde.

 

Cuarta aliyá, 22:28 – 23:5

 

22:28 “No maldigas a Elohim, ni maldigas al príncipe de tu pueblo.”  – La palabra Elohim[21] puede referirse tanto a Elohim como a los jueces que le representan en la sociedad.

 

22:29 “No demorarás (la ofrenda de) tu plenitud ni de tu vendimia. Me darás el primogénito de tus hijos.”  – Esto significa, según Rashí, que no se puede cambiar el orden de la separación de las ofrendas. Primero vienen los bikurim, las primicias, que se entregan al Templo. Luego viene la terumá, la porción elevada, que se entrega al sacerdote, cf. Números 18:12. Después se entrega el maaser, el diezmo.

El diezmo se divide en tres partes, el primer diezmo, maaser rishón, el segundo diezmo, maaser shení, y el diezmo del pobre, maaser aní. Primero se separa el maaser rishón, que es entregado al levita, que en su vez entrega el diezmo del diezmo al cohén, el sacerdote, cf. Números 18:21. Después se separa el maaser shení que es llevado a Jerusalén para ser comido allí los años 1, 2, 4 y 5 del ciclo de siete años, cf. Deuteronomio 14:22-26. En los años 3 y 6 se separa el maaser aní en lugar del maaser shení, que es entregado a los pobres, cf. Deuteronomio 14:28-29. En el séptimo año no se separan los diezmos de los productos agrícolas.

 

22:30 “Lo mismo harás con tus bueyes y con tus ovejas. Siete días estará con su madre, y al octavo día me lo darás.”  – Esto no significa que hay que llevarlo justamente el octavo día, sino a partir del octavo día en adelante, cf. Levítico 22:27.

 

22:31 “Y seréis para mí hombres santos. No comeréis carne despedazada en el campo; a los perros la echaréis.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “despedazada” es terefá,[22] forma femenina de teref,[23] cuya raíz es taraf,[24] que significa “apresar”, “despedazar”, “herir”. Terefá significa literalmente “animal despedazado”. Pero en la ley judía, el término implica todo animal limpio que haya sufrido una lesión mortal, sea muerto o que todavía esté vivo. La carne de ese animal no es casher (o “kosher”), apto para el consumo de un judío.

Esto nos enseña que la santidad está relacionada con la comida. El pecado entró en el mundo por medio de una comida prohibida. Un hombre santo cuida mucho lo que entra por su boca, cf. Hechos 11:8. Este versículo muestra que si un israelita come carne terefá, no será un hombre santo para el Eterno. Los perros pueden comer ese tipo de carnes. Esto nos enseña como el Eterno también está interesado en el bienestar de los perros.

 

23:1     “No levantarás falso rumor; no te concertarás con el impío para ser testigo falso.”  – Según el Targum significa no aceptar un falso rumor. Hay que tener MUCHO cuidado de no pasar a otros lo que uno ha oído, porque puede ser un falso rumor, como está escrito en Proverbios 10:18b:

 

“el que esparce calumnia es un necio.”

 

23:2     “No seguirás a la multitud para hacer el mal, ni testificarás en un pleito inclinándote a la multitud para pervertir (la justicia).”  – De este versículo hay muchas interpretaciones halájicas entre los sabios de Israel para adaptarlo al sistema judicial judío. Entre otras cosas, se habla de que hay que inclinar un veredicto para absolver un caso de pena capital basándose en la mayoría simple de un solo juez y para condenar basándose en una mayoría mínima de dos jueces. Estas interpretaciones no están siguiendo el nivel peshat, simple, de interpretación. Según Rashí, el sentido literal del versículo es el siguiente: “No irás tras la mayoría para hacer mal y no responderás sobre un litigio cediendo ante la mayoría para pervertir (el juicio).”

¡Qué importante es no seguir a la mayoría a la hora de ser fiel al Eterno! Cada uno tendrá que responder por su propia vida y si tú estás convencido de algo y no lo dices y cedes ante la mayoría para quedar bien, estás actuando mal. Entonces tienes más temor de los hombres que del Eterno. En tal caso eres como el hombre que edifica su casa sobre la arena, que simboliza la multitud de la gente.

23:4-5  “Si encuentras extraviado el buey de tu enemigo o su asno, ciertamente se lo devolverás. Si ves caído debajo de su carga el asno de uno que te aborrece, no se lo dejarás a él solo, ciertamente lo ayudarás a levantarlo.”  – La Torá no permite que uno guarde rencor contra el enemigo. Esta es una manera práctica de mostrar amor al enemigo, como está escrito en Proverbios 25:21:

 

“Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer pan, y si tiene sed, dale de beber agua.”

 

Quinta aliyá, 23:6-19

 

23:7     “Aléjate de una palabra falsa, y no mates al inocente ni al justo, porque yo no absolveré al culpable.”

 

23:12 “Seis días trabajarás, pero el séptimo día cesarás, para que descansen tu buey y tu asno, y para que el hijo de tu sierva, así como el extranjero renueven sus fuerzas.”  – Este es uno de los pocos textos que muestran que el shabat también fue creado para descansar y recuperar las fuerzas. El sentido principal del concepto de shabat es cese de actividades creativas y productivas.

 

23:13 “Y en cuanto a todo lo que os he dicho, estad alerta; no mencionéis el nombre de otros Elohimes, ni será escuchado a causa de tu boca.”  – Está prohibido mencionar el nombre de otros Elohimes. Pero ¿no lo hace la misma Torá en muchas ocasiones? Esto nos enseña que está prohibido hacer mención de ellos con el fin de honrarlos, no para identificarlos.

 

23:14 “Tres veces al año me celebraréis fiesta.”  – Las tres fiestas están íntimamente conectadas con el ciclo agrícola que hay en la tierra de Israel. La fiesta de pesaj está conectada con la cosecha de la cebada, la fiesta de shavuot está conectada con la cosecha del trigo y la fiesta de sucot está conectada con la recolección de las frutas.

 

23:16 “También la fiesta de la siega de los primeros frutos de tus labores, de lo que siembres en el campo; y la fiesta de la recolección al fin del año cuando recojas del campo (el fruto de) tu trabajo.”  – Las primicias, los primeros frutos, hace referencia a shavuot. Esta fiesta tiene tres nombres:

 

  • Jag shavuot, “la fiesta de las semanas”, en relación con las siete semanas que hay que contar desde pesaj, cf. Levítico 23:15.
  • Jag ha-catsir, “la fiesta de la siega”, en relación con los dos panes de la primera cosecha de trigo que fueron llevados al templo, cf. Éxodo 34:22; Levítico 23:17.
  • Jag ha-bikurim, “la fiesta de las primicias”, porque a partir de shavuot se podía entregar las primicias de las cosechas en el templo, cf. Números 28:26.

 

23:18 “No ofrecerás la sangre de mi sacrificio con pan leudado; ni la grosura de mi fiesta quedará hasta la mañana.”  – La expresión “mi sacrificio” aparece sólo dos veces en el Jumash, el Pentateuco, aquí y en Éxodo 34:25. El único sacrificio que es llamado “mi sacrificio” es el de pesaj.

 

23:19 “Traerás lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa de HaShem tu Elohim. No cocerás un cabrito en la leche de su madre.”  – En hebreo está escrito: reshít bikurei admatejá que significa “lo mejor de las primicias de tu tierra”. La palabra reshít es la primera que aparece en la Torá, con un prefijo be-reshit. Reshít[25] significa “principio”, “comienzo”, “primicia”, “lo mejor” y viene de “rosh”,[26] que significa “cabeza”, “cima”, “esquina”, “comienzo”, “jefe”, “tropa”, “ramal”. Esta es la cuarta vez que la palabra reshít aparece en las Escrituras.

 

“No cocerás un cabrito en la leche de su madre.” – Esta es la primera vez que aparece esta expresión. En total aparece tres veces en la Torá, cf. Éxodo 34:26; Deuteronomio 14:21. Las tres veces implica tres prohibiciones:

 

  • Cocinar carne y leche juntos.
  • Comer carne cocinada en leche.
  • Obtener beneficio de esa mezcla.

 

Según Rashí, la palabra que ha sido traducida como “cabrito”, en hebreo guedí, significa una cría de cualquier animal, no necesariamente la cabra, puede ser también de oveja o de vaca.

La prohibición de la Torá es cocinar estos dos elementos juntos. Los rabinos han establecido que también incluye mezclar productos derivados de leche y de carne en la misma comida.

 

Sexta aliyá, 23:20-25

 

23:20 “He aquí, yo enviaré un ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te traiga al lugar que yo he preparado.”  – Según los maestros judíos, este ángel se llama Metatrón, que viene de la palabra antigua metator[27] que designaba a un ministro que iba delante del rey, el ministro principal del rey. Esto significaría que Metatrón es el ángel principal que dirige a los demás ángeles.

 

23:21 “Sé prudente delante de él y obedece su voz; no seas rebelde contra él, pues no perdonará vuestra rebelión, porque en él está mi nombre.”  – En este ángel está el Nombre del Eterno.

 

23:25 “Mas serviréis a HaShem vuestro Elohim, y Él bendecirá tu pan y tu agua; y yo quitaré las enfermedades de en medio de ti.”  – La salud es prometida al pueblo de Israel como resultado de su constante servicio al Eterno. En el pacto hay una provisión divina para la sanidad de toda enfermedad.

 

Séptima aliyá, 23:26 – 24:18

 

24:5     “Y envió jóvenes de los hijos de Israel, que ofrecieron ofrendas de ascensión y sacrificaron novillos como ofrendas de paz a HaShem.”  – Estos sacerdotes fueron los primogénitos de todas las tribus de Israel.

 

24:8     “Entonces Moshé tomó la sangre y la roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que el Eterno ha hecho con vosotros, según todas estas palabras.”  – Los maestros judíos enseñan que Israel entró en el pacto mediante tres cosas:

 

  • La circuncisión.
  • La inmersión en aguas rituales.
  • El rociamiento de sangre de un animal sacrificado.

Estos tres requisitos también fueron necesarios para que los gentiles pudieran convertirse en prosélitos durante el tiempo del segundo templo. Hoy en día no se puede hacer más que los dos primeros, por falta de templo.

En esta Parashá están los mandamientos número 42 al 94 de los 613.

  1. Ley sobre el siervo hebreo, Éxodo 21:2.
  2. Precepto de designar para el matrimonio a la sierva hebrea, Éxodo 21:8.
  3. Precepto de redimir a la sierva hebrea, Éxodo 21:8.
  4. Prohibición de vender a una sierva hebrea, Éxodo 21:8.
  5. Prohibición de disminuir, (o rehusar dar) a la esposa lo que le corresponde: alimento, ropa y relaciones íntimas, Éxodo 21:9.
  6. Obligación de la Corte de Justicia de ejecutar por estrangulamiento a un hombre sentenciado a esa pena capital, Éxodo 21:12.
  7. Prohibición de golpear al padre o a la madre, Éxodo 21: 1 5.
  8. Leyes sobre multas, Éxodo 21:18.
  9. Obligación de la Corte de Justicia de ejecutar por decapitación a un hombre sentenciado a esa pena capital, Éxodo 21:20.
  10. Obligación de la Corte de Justicia de juzgar daños causados por animales, Éxodo 21:28.
  11. Prohibición de comer a un toro que haya sido sentenciado a muerte por apedreamiento, Éxodo 21:28.
  12. Obligación de la Corte de Justicia de juzgar daños provocados por un foso, Éxodo 21:33.
  13. Obligación de la Corte de Justicia de juzgar a un ladrón, (ya sea que haya incurrido) en una sentencia de pago o de pena capital, Éxodo 21:37.
  14. Precepto de la corte de juzgar sobre daños provocados por un animal doméstico al comer o pisotear, Éxodo 22:5, (22:4 heb.).
  15. Obligación de la corte de juzgar sobre daños provocados por fuego, Éxodo 22:6, (22:5 heb.).
  16. Obligación de la corte de juzgar casos relacionados con un guarda no pagado, Éxodo 22:7, (22:6 heb.).
  17. Obligación de la corte de juzgar el caso de un demandante y un defensor, Éxodo 22:9, (22:8 heb.).
  18. Obligación de la corte de juzgar casos relacionados con un guarda pagado o un arrendador, Éxodo 22:10, (22:9 heb.).
  19. Obligación de la corte de juzgar casos relacionados con un hombre que pide prestado algo para usarlo, Éxodo 22:14, (22:13 heb.).
  20. Obligación de la corte de juzgar casos relacionados con un seductor, Éxodo 22:16, (22:15 heb.).
  21. Prohibición de dejar vivir a una hechicera, Éxodo 22:18, (22:17 heb.).
  22. Prohibición de ofender a un converso, (prosélito) con palabras, Éxodo 22:21, (22:20 heb.).
  23. Prohibición de perjudicar a un converso, (prosélito) en cuestiones monetarias o de propiedad, Éxodo 22:21, (22:20 heb.).
  24. Prohibición de afligir a un huérfano o a una viuda, Éxodo 22:22, (22:21 heb.).
  25. Precepto de prestar a un pobre, Éxodo 22:25, (22:24 heb.).
  26. Prohibición de actuar como acreedor ante un pobre que no puede pagar, Éxodo 22:25, (22:24 heb.).
  27. Prohibición de asistir a un individuo que presta o a uno que pide prestado con interés, (para que se efectúe el préstamo entre ellos), Éxodo 22:25, (22:24 heb.).
  28. Prohibición de maldecir a un juez, Éxodo 22:28, (22:27 heb.).
  29. Prohibición de maldecir el Nombre de Elohim, Éxodo 22:28, (22:27 heb.).
  30. Prohibición de maldecir a un gobernante, Éxodo 22:28, (22:27 heb.).
  31. Prohibición de separar el diezmo en un orden incorrecto, Éxodo 22:29, (22:28 heb.).
  32. Prohibición de comer la carne de un animal despedazado por animales, Éxodo 22:31, (22:30 heb.).
  33. Prohibición de escuchar a un litigante no estando presente su oponente, Éxodo 23:1.
  34. Prohibición de aceptar el testimonio de un hombre que peca, Éxodo 23:1.
  35. Prohibición de seguir el veredicto de la mayoría, (de jueces) en un caso capital basándose en mayoría de un solo juez, Éxodo 23:2.
  36. Prohibición de que un juez que inicialmente sostuvo la inocencia de un acusado en un caso capital abogue por su culpabilidad, Éxodo 23:2.
  37. Precepto de seguir a la mayoría en decisiones legales, Éxodo 23:2.
  38. Prohibición de tener piedad de un pobre cuando se halla en litigio, Éxodo 23:3.
  39. Precepto de descargar la carga del animal de otra persona, Éxodo 23:5.
  40. Prohibición de pervertir el juicio de un pecador a causa de su maldad, Éxodo 23:6.
  41. Prohibición de decidir un caso capital por probabilidad, Éxodo 23:7.
  42. Prohibición para un juez de aceptar soborno, Éxodo 23:8.
  43. Precepto de dejar sin cultivar la Tierra de Israel en el séptimo año, (y declarar sin dueño todo lo que crezca en ella), Éxodo 23:11.
  44. Precepto de descansar en el shabat, Éxodo 23:12.
  45. Prohibición de jurar en nombre de un ídolo, Éxodo 23:13.
  46. Prohibición de incitar a un judío a la idolatría, Éxodo 23:13.
  47. Precepto de celebrar las festividades, Éxodo 23:14.
  48. Prohibición de sacrificar la ofrenda de Pésaj cuando todavía hay jamets en la casa, Éxodo 23:18.
  49. Prohibición de dejar los emurim, (partes designadas) de la ofrenda de pesaj hasta la mañana siguiente, Éxodo 23:18.
  50. Precepto de traer las primicias de la Tierra de Israel al Templo, Éxodo 23:19.
  51. Prohibición de cocinar carne junto con leche, Éxodo 23:19.
  52. Prohibición de hacer un pacto con las siete naciones, (nativas de Kenáan) o con un idólatra, Éxodo 23:32.
  53. Prohibición de dejar que un idólatra se establezca en la tierra de Israel, Éxodo 23:33.

 

[1]       Strong H4941 mishpâṭ mish-pawt’ From H8199; properly a verdict (favorable or unfavorable) pronounced judicially, especially a sentence or formal decree (human or (particularly) divine law, individual or collectively), including the act, the place, the suit, the crime, and the penalty; abstractly justice, including a particular right, or privilege (statutory or customary), or even a style: –  + adversary, ceremony, charge, X crime, custom, desert, determination, discretion, disposing, due, fashion, form, to be judged, judgment, just (-ice, -ly), (manner of) law (-ful), manner, measure, (due) order, ordinance, right, sentence, usest, X worthy, + wrong.

[2]       Strong H8451 tôrâh  tôrâh, to-raw’, to-raw’, From H3384; a precept or statute, especially the Decalogue or Pentateuch: – law.

[3]       Strong H3384 yârâh  yârâ’, yaw-raw’, yaw-raw’, A primitive root; properly to flow as water (that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively to point out (as if by aiming the finger), to teach: –  (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay, shew, shoot, teach (-er, -ing), through.

[4]       Strong H4687 mitsvâh, mits-vaw’, From H6680; a command, whether human or divine (collectively the Law): – (which was) commanded (-ment), law, ordinance, precept.

[5]       Strong H6680 tsâvâh, tsaw-vaw’, A primitive root; (intensively) to constitute, enjoin: – appoint, (for-) bid. (give a) charge, (give a, give in, send with) command (-er, ment), send a messenger, put, (set) in order.

[6]       Strong H4941 mishpâṭ, mish-pawt’, From H8199; properly a verdict (favorable or unfavorable) pronounced judicially, especially a sentence or formal decree (human or (particularly) divine law, individual or collectively), including the act, the place, the suit, the crime, and the penalty; abstractly justice, including a particular right, or privilege (statutory or customary), or even a style: –  + adversary, ceremony, charge, X crime, custom, desert, determination, discretion, disposing, due, fashion, form, to be judged, judgment, just (-ice, -ly), (manner of) law (-ful), manner, measure, (due) order, ordinance, right, sentence, usest, X worthy, + wrong.

[7]       Strong H8199 shâphaṭ, shaw-fat’, A primitive root; to judge, that is, pronounce sentence (for or against); by implication to vindicate or punish; by extension to govern; passively to litigate (literally or figuratively): –  + avenge, X that condemn, contend, defend, execute (judgment), (be a) judge (-ment), X needs, plead, reason, rule.

[8]       Strong H2706 chôq, khoke, From H2710; an enactment; hence an appointment (of time, space, quantity, labor or usage): – appointed, bound, commandment, convenient, custom, decree (-d), due, law, measure, X necessary, ordinance (-nary), portion, set time, statute, task.

[9]       Strong H2710 châqaq, khaw-kak’, A primitive root; properly to hack, that is, engrave (Jdg_5:14, to be a scribe simply); by implication to enact (laws being cut in stone or metal tablets in primitive times) or (generally) prescribe: – appoint, decree, governor, grave, lawgiver, note, pourtray, print, set.

[10]      Strong H5713 ‛êdâh, ay-daw’, Feminine of H5707 in its technical sense; testimony: – testimony, witness. Compare H5712.

Strong H5707 ‛êd, ayd, From H5749 contracted; concretely a witness; abstractly testimony; specifically a recorder, that is, prince: – witness.

[11]      Sanhedrín 85b, cf. Mejiltá y Rashí.

[12]      Sanhedrín 84b, cf. Mejiltá y Rashí.

[13]      Mishná Baba Kamá 8:1.

[14]      Baba Kamá 83b-84a.

[15]      Mejiltá, Talmud Baba Kamá 84b y Rashí.

[16]      Rashí y Mejiltá.

[17]      Mejiltá.

[18]      Sanedrín 72a.

[19]      Hiljot Neará Betula, 1:3.

[20]      Babá Metsiá 58b, 59b; Mejiltá y Rashí.

[21]      Strong H430 ‘ĕlôhîym, el-o-heem’, Plural of H433; gods in the ordinary sense; but specifically used (in the plural thus, especially with the article) of the supreme God; occasionally applied by way of deference to magistrates; and sometimes as a superlative: – angels, X exceeding, God (gods) (-dess, -ly), X (very) great, judges, X mighty.

[22]      Strong H2966 erêphâh, ter-ay-faw’, Feminine (collectively) of H2964; prey, that is, flocks devoured by animals: – ravin, (that which was) torn (of beasts, in pieces).

[23]      Strong H2964 ṭereph, teh’-ref, From H2963; something torn, that is, a fragment, for example a fresh leaf, prey, food: – leaf, meat, prey, spoil.

[24]      Strong H2963 ṭâraph, taw-raf’, A primitive root; to pluck off or pull to pieces; causatively to supply with food (as in morsels): – catch, X without doubt, feed, ravin, rend in pieces, X surely, tear (in pieces).

[25]      Strong H4225 rê’shîyth, ray-sheeth’, From the same as H7218; the first, in place, time, order or rank (specifically a firstfruit): – beginning, chief (-est), first (-fruits, part, time), principal thing.

[26]      Strong H4218 rô’sh, roshe, From an unused root apparently meaning to shake; the head (as most easily shaken), whether literally or figuratively (in many applications, of place, time, rank, etc.): – band, beginning, captain, chapiter, chief (-est place, man, things), company, end, X every [man], excellent, first, forefront, ([be-]) head, height, (on) high (-est part, [priest]), X lead, X poor, principal, ruler, sum, top.

[27]      Diccionario etimológico Aruj.

Parashá 17 Yitró

י״ג בשבט ה׳תשע״ה (February 2, 2015) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 17 Yitró

Éxodo 18:1 – 20:26 (23 heb.)

Prohibida toda reproducción lucrativa.

17 Yitró

 Aliyás de la Torá:

  1. 18:1-12
  2. 18:13-23
  3. 18:24-27
  4. 19:1-6
  5. 19:7-19
  6. 19:20 – 20:17 (v. 14 heb.)
  7. 20:18-26 (15-23 heb.)
  8. Maftir: 20:22-26 (19-23 heb.)

Haftará: Isaías 6:1-13 (tradición sefardí); 6:1 – 7:6; 9:6-7 (5-6 heb.) (tradición ashkenazí)

Primera aliyá, 18:1-12

El suegro de Moshé, Yitró, oye de todo lo que Elohim ha hecho. Viene con la mujer y los hijos de Moshé al campamento junto al monte de Elohim. Moshé sale a recibir a su suegro haciéndole reverencia y saludándole. Le invita a su tienda y le cuenta todo lo que HaShem ha hecho por causa de Israel. Yitró se alegra y bendice al Eterno reconociéndole como mayor que los Elohimes. Ofrece sacrificios a Elohim e invita a Aharón y todos los ancianos a comer delante de Elohim.

Segunda aliyá, 18:13-23

El día siguiente Moshé se sienta a juzgar al pueblo todo el día. Yitró ve que es demasiado trabajo para él solo y le aconseja a seguir siendo el mediador entre el pueblo y Elohim, pero al mismo tiempo delegar a hombres capaces y temerosos de Elohim la tarea de ser jueces sobre el pueblo y juzgar en todos los asuntos leves. Los asuntos graves tendrán que llevar a Moshé.

 

Tercera aliyá, 18:24-27

 

Moshé hace caso a su suegro y pone jefes sobre el pueblo que van a juzgar en todo pleito sencillo, algunos sobre mil, otros sobre cien, cincuenta y diez. Yitró se va a tu tierra.

Cuarta aliyá, 19:1-6

El tercer mes llega el pueblo al desierto de Sinaí y acampa enfrente del monte. Moshé sube a Elohim y HaShem le llama desde el monte y le ordena decir a la casa de Yaakov y a los hijos de Israel: “Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado sobre alas de águilas y os he traído a mí. Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.”

Quinta aliyá, 19:7-19

 

Moshé expone delante de los ancianos lo que el Eterno ha dicho. Todo el pueblo responde que harán todo lo que el Eterno ha dicho. Moshé lleva las palabras del pueblo a HaShem. El Eterno dice que va a venir a hablar con Moshé en una densa nube para que el pueblo oiga y crean para siempre. Moshé comunica las palabras del Eterno al pueblo. Moshé tiene que hacer que el pueblo se consagre durante dos días lavando sus vestidos y así estar preparados para el tercer día. Entonces el Eterno descenderá a la vista de todos sobre el monte. Moshé tiene que poner límites alrededor del monte y decir al pueblo que se guarde de subir al monte o tocar el límite. Cualquier animal u hombre que toque el límite será ejecutado. Cuando suene largamente el shofar podrán subir.

Moshé baja del monte y santifica al pueblo. Lavan sus vestidos y se preparan para el tercer día. No pueden llegar a sus mujeres. Por la mañana el tercer día hay truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte junto con un fuerte sonido de shofar. Todo el pueblo tiembla. Moshé saca al pueblo del campamento para que se encuentre con Elohim al pie del monte. Todo el monte humea y se estremece con violencia porque el Eterno ha bajado en fuego. El sonido del shofar aumenta más y más. Moshé habla y HaShem le responde audiblemente.

Sexta aliyá, 19:20 – 20:17 (v. 14 heb.)

 

HaShem desciende al monte Sinai y llama a Moshé a la cumbre, y él sube. HaShem le ordena descender y advertir al pueblo que no traspasen los límites para ver a HaShem, para que no mueran muchos de ellos. Los sacerdotes tendrán que santificarse para que no mueran. Moshé dice que el pueblo no puede subir por causa de los límites. Pero HaShem le dice que baje de nuevo y suba con Aharón y que advierta al pueblo. Moshé baja y advierte al pueblo.

HaShem habla diez palabras desde el monte: “Yo soy HaShem… No tengas otros Elohimes… No tomes el nombre de HaShem en vano… Acuérdate del shabat… Honra a tu padre y madre… No asesines… No adulteres… No hurtes… No testifiques falsamente… No codicies…”

Séptima aliyá, 20:18-26 (15-23 heb.)

Todo el pueblo ve las voces y las antorchas, el sonido del shofar y el monte que humea. Entonces tiemblan y se mantienen a distancia. Piden a Moshé que sólo él hable con ellos, no Elohim, para que no mueran. Moshé les dice que no teman. Elohim ha venido para elevarlos y para que su temor permanezca en ellos para que no pequen. El pueblo se mantiene a distancia y Moshé se acerca a la densa nube donde está Elohim. El pueblo ha visto lo que HaShem ha hablado desde el cielo. Por eso no puede hacer un Elohim de plata u oro. Tendrán que hacerle un altar de tierra para sacrificar ofrendas de ascensión y de paz. HaShem visitará todo lugar donde haga recordar su nombre y allí bendecirá al pueblo. No está permitido hacer un altar de piedras con piedras labradas a cincel. No se puede subir al altar sobre gradas para que no se vea la desnudez.

Comentarios

Primera aliyá, 18:1-12

18:1     “Y Yitró, sacerdote de Midyán, suegro de Moshé, oyó de todo lo que Elohim había hecho por Moshé y por su pueblo Israel, cómo HaShem había sacado a Israel de Egipto.”  – Rashí dice que cuando la palabra cohén[1], traducida como “sacerdote”, está relacionada a un lugar geográfico se refiere a un príncipe. Hay otro ejemplo con los hijos de David, que no venían de la tribu de Leví, y no podían ser sacerdotes, sino príncipes, cf. 2 Samuel 8:18; 1 Crónicas 18:17.

18:7     “Salió Moshé a recibir a su suegro, se inclinó y lo besó; y se preguntaron uno a otro cómo estaban, y entraron en la tienda.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “se inclinó” es va-yishtaju que es una forma de shajá[2] que significa “echarse al suelo”, “arrodillarse”, “postrarse”, “inclinarse”, “reverenciar” “adorar”. De esto aprendemos que está permitido inclinarse en reverencia ante una persona. En este caso Moshé honró a su suegro de esta manera.

18:8     “Y Moshé contó a su suegro todo lo que HaShem había hecho a Faraón y a los egipcios por causa de Israel, todas las dificultades que les habían sobrevenido en el camino y cómo los había librado HaShem.”  – Aquí tenemos un ejemplo de cómo se puede ganar un gentil para la fe de Israel.

  • Contar acerca de lo que el Eterno hizo al faraón y a los egipcios por causa de Israel.
  • Contar acerca de todas las dificultades del camino.
  • Contar como HaShem los ha liberado de todas ellas.

El testimonio personal es una herramienta muy útil para ganar almas para el Reino de los cielos.

18:9     “Y se alegró Yitró de todo el bien que HaShem había hecho a Israel, al librarlo de la mano de los egipcios.”  – La conversión está íntimamente ligada al pueblo de Israel. Uno se convierte para ser parte de un pueblo, Israel. El primer paso en la conversión fue aceptar las palabras de Moshé. El segundo paso para Yitró fue tener una revelación basada en las palabras de Moshé rabenu, y se alegró. Una conversión auténtica está basada en una revelación que afecta el entendimiento y las emociones.

18:10   “Entonces Yitró dijo: Bendito sea HaShem que os libró de la mano de los egipcios y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo del poder de los egipcios.”  – El tercer paso en la conversión de Yitró fue bendecir al Eterno. Y lo hizo con las palabras “¡Baruj HaShem!”

18:11   “Ahora sé que HaShem es más grande que todos los Elohimes; ciertamente, esto se probó cuando trataron al pueblo con arrogancia.”  – El cuarto paso en la conversión de Yitró fue el rechazo de los Elohimes paganos y toda práctica idolátrica. El quinto paso fue dar testimonio de lo que le había sido revelado.

18:12   “Y Yitró, suegro de Moshé, tomó un holocausto y sacrificios para Elohim, y Aharón vino con todos los ancianos de Israel a comer con el suegro de Moshé delante de Elohim.”  – El sexto paso de la conversión de Yitró fue dar el sacrificio de ascensión (holocausto) que representa la entrega total de la persona.

El séptimo paso fue el sacrificio de paz que representa la entrega a una relación íntima con el Eterno y con los hermanos en la fe. Si la conversión no afecta la economía de la persona, no es auténtica.

Segunda aliyá, 18:13-23

18:13   “Y aconteció que al día siguiente Moshé se sentó a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moshé desde la mañana hasta el atardecer.”  – Hay dos opiniones en cuanto a qué día fue cuando Yitró vio a Moshé sentado con el pueblo todo el día. Rashí cita la opinión del rabí Jiyá y rabí Yehoshúa ben Leví en el Midrash[3] diciendo que fue un día después de yom kipur, cuando él bajó del monte con las nuevas tablas de piedra, después de haber recibido el perdón por el pecado del becerro de oro. El argumento que hay detrás es que es imposible que Moshé haya podido enseñar al pueblo los estatutos y las instrucciones de Elohim antes de la entrega de la Torá, cf. 18:16. Otro argumento suyo es que en 18:27 está escrito Moshé despidió a Yitró que se fue a su tierra, mientras que en Números 10:29 se dice que cuando lo despidió le rogó que no los abandonase, lo cual ocurrió en el segundo año después de la salida, cf. Números 10:11, es decir, después de la entrega de la Torá. Según esta opinión, la sección de Éxodo 18:13-27, no fue escrita en orden cronológico.

La otra opinión, que es mantenida por otros sabios, es que esta parte sí está en el orden correcto.

18:17-18 “Y el suegro de Moshé le dijo: No está bien lo que haces. Con seguridad desfallecerás tú, y también este pueblo que está contigo, porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no puedes hacerlo tú solo.”  – Moshé rabenu necesitaba este consejo de su suegro. HaShem no le dijo esto a Moshé sino un hombre recién convertido que tenía una sabiduría natural dada por el cielo y ganada a través de su experiencia en la vida. De esto aprendemos la importancia de escuchar a los consejos de los ancianos y nuestros compañeros que el Eterno nos ha dado, como está escrito en Proverbios 11:14:

“Donde no hay buen consejo, el pueblo cae, pero en la abundancia de consejeros está la victoria.”

En Proverbios 15:22 está escrito:

“Sin consulta, los planes se frustran, pero con muchos consejeros, triunfan.”

En Proverbios 19:20 está escrito:

“Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días.”

En Proverbios 27:9 está escrito:

“El ungüento y el perfume alegran el corazón, y dulce para su amigo es el consejo del hombre.”

Moshé no recibió esta revelación del cielo, sino de un hombre. HaShem nos ha dado personas a nuestro alrededor para aconsejarnos a través de ellas. Un sabio escucha consejos de los demás, cf. 2 Samuel 16:23; 1 Reyes 12. El que piensa que va a recibir toda la dirección directamente del cielo tiene soberbia y altivez de espíritu. HaShem ha creado la dependencia de los demás para que el hombre aprenda a ser humilde y sensible a las opiniones de los demás. La esposa ha sido creada para aconsejar a su marido, cf. Génesis 21:12. El consejo de Yitró vino del cielo, pero por medio de un hombre. Si no vivimos en unidad vamos a cometer muchos errores. Pero hay que tener cuidado para no unirse con los malvados, porque dan malos consejos, como está escrito en el Salmo 1:1-2:

“¡Cuán dichoso es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores sino que en la ley de HaShem está su deleite, y en su ley medita de día y de noche!”

En el Salmo 33:10-11 está escrito:

 

“HaShem hace nulo el consejo de las naciones; frustra los designios de los pueblos. El consejo de HaShem permanece para siempre, los designios de su corazón de generación en generación.”

 

18:19   “Ahora, escúchame; yo te aconsejaré, y Elohim estará contigo. Sé tú el representante del pueblo delante de Elohim, y somete los asuntos a Elohim.”  – Aquí vemos que Moshé sirvió como mediador entre HaShem y el pueblo de Israel

18:21 “Además, escogerás de entre todo el pueblo hombres capaces, temerosos de Elohim, hombres veraces que aborrezcan las ganancias deshonestas, y los pondrás sobre el pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez.”  – Aquí vemos como el trabajo de juez fue delegado a otros. A partir de aquí se creó una jerarquía de jefes en el pueblo de Israel, a parte de los ancianos jefes de familias que ya existían. Los requisitos que son necesarios para que las personas puedan servir como jueces son los siguientes:

 

  • Capaces – según Rashí significa que sean ricos para no tener que depender de limosnas ni favores.
  • Temerosos de Elohim – para un juez es más importante el temor que el amor al Eterno. El temor al Eterno es la mejor barrera contra el pecado y evita toda corrupción, cf. 20:20; Jeremías 32:40.
  • Hombres veraces – Rashí dice que son los que inspiran confianza, los que son dignos de que se confíe en sus palabras. Un hombre que no cumple sus promesas no está capacitado para ser un jefe en Israel.
  • Aborrece las ganancias – Significa, según Rashí, que odien que su dinero esté en litigio. Un buen juez prefiere regalar a otros sus bienes, en el caso de que estén en disputa, que litigar por ellos. Un buen juez no está sirviendo como juez para ganar dinero, sino tiene otros motivos más nobles para administrar la justicia en el pueblo.

Los líderes están puestos en una posición sobre el pueblo. Este pensamiento es contrario a la idea comunista y socialista que dice que todos son iguales. El Eterno no quiere que todos sean iguales, ni que todos manden y decidan democráticamente. Hay personas más capacitadas que otras que han sido creadas con el don de liderazgo. Estas personas tienen la responsabilidad de administrar sus dones de acuerdo al plan que el Eterno tiene para una buena administración en cualquier cuerpo o empresa. No es lo mismo valor que posición. Una persona puede tener una posición sobre otra, pero no por eso tiene mayor valor. Todos los hombres tienen el mismo valor, pero no todos tienen la misma posición. El valor tiene que ver con aceptación y la posición tiene que ver con administración.

Tercera aliyá, 18:24-27

18:25   “Y escogió Moshé hombres capaces de entre todo Israel, y los puso por cabezas del pueblo, como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “y puso” es va-yitén cuya raíz es natán[4], que en primer lugar significa “dar”. Esto nos enseña que los líderes son dones que el Eterno da para el bien del pueblo.

 

Los líderes son dones dados al pueblo. El liderazgo es escogido por el Eterno. Pero al mismo tiempo es reconocido por el pueblo. Si el pueblo no reconoce el liderazgo que ha sido puesto por el Eterno, ese liderazgo no puede imponerse sobre el pueblo. En el Reino de los cielos hay una combinación entre teocracia y democracia, como está escrito en Jueces 5:2:

“¡Por haberse puesto al frente los jefes en Israel, por haberse ofrecido el pueblo voluntariamente, bendecid a HaShem!”

El liderazgo es dado por el cielo, pero recibido y reconocido por el pueblo. Moshé tuvo que ir a los ancianos de Israel en Egipto para que le reconocieran como el libertador. El pueblo de Israel tenía que reconocer a Moshé rabenu antes de que él pudiera ser su líder principal. El no se impuso como su nuevo líder. Si el liderazgo se impone sobre el pueblo no está bien.

La actitud de un líder bueno es la actitud de un siervo, un esclavo, que vive para el bien del pueblo que está debajo de él. Por otro lado, el pueblo no puede usar este texto como un pretexto para abusar de su liderazgo y faltarle el respeto. El que no respeta al liderazgo no respeta al Eterno que lo puso. El que muestra respeto a los líderes, está honrando al Eterno.

“jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez” – Había 600 jefes de mil, 6,000 jefes de cien, 12,000 jefes de cincuenta y 60,000 jefes de diez, en total 78,600 jefes sobre los 600,000 varones en Israel. Esto nos enseña que hubo una estructura de jerarquía con una escalera de autoridad, de esta manera:

 

 

Cada uno de los jefes de diez estaba sometido un jefe de 50. Cada uno de los jefes de 50 tenía cinco jefes debajo de sí y un jefe encima de sí. Cada uno de los jefes de 100 tenía dos jefes debajo de sí y un jefe encima de sí. Cada uno de los jefes de 1000 tenían diez jefes debajo de sí. Sobre los 600 jefes de 1000 estaban los 70 ancianos que fueron escogidos como gobierno en Israel, el Sanedrín. La cabeza del Sanedrín fue el sumo Sacerdote Aharón, que estaba sometido a Moshé rabenu.

 

Cuarta aliyá, 19:1-6

 

19:1     “Al tercer mes de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, ese mismo día, llegaron al desierto de Sinai.”  – Llegaron el primer día del tercer mes, llamado siván.

 

19:2     “Partieron de Refidim, llegaron al desierto de Sinai y acamparon en el desierto; allí, frente al monte, acampó Israel.”  – Según Rashí, la palabra hebrea que ha sido traducida como “frente a” significa siempre en el lado oriental.

Esta es la primera vez que el pueblo aparece de manera singular. El último verbo del versículo está escrito en singular “acampó”. Antes había muchas peleas entre diferentes grupos dentro de Israel, pero ahora habían llegado a un estado de unidad, de manera que es presentado como si fueran una sola persona, “acampó Israel”. Esta unidad fue necesaria para que se entregara la Torá desde el cielo. Ya habían pasado 46 días desde la salida de Egipto. Cada uno de esos días representa una subida de santidad del pueblo. El máximo nivel de santidad es el 50, que son los días entre pesaj y shavuot, pascua y pentecostés. Según la tradición, la Torá fue dada en shabat el día 6 del tercer mes, siván. Por lo tanto, el primer día del mes, el rosh jódesh, cayó en el segundo día de la semana, llamado lunes.

 

19:3     “Y Moshé subió hacia Elohim, y HaShem lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Yaakov y anunciarás a los hijos de Israel:”  – Moshé subió al Eterno por las mañanas. Entonces esto ocurrió el segundo día del mes de siván.

 

19:4     “Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado sobre alas de águilas y os he traído a mí.”  – Las águilas llevan sus crías sobre las alas. Otras aves colocan sus crías entre sus patas. No hay otras aves que vuelan por encima de las águilas y por eso es el lugar más seguro para sus crías.

Las águilas hacen su nido en las rocas, muy alto. Después de haber construido el nido con palitos van quitando partes de sus plumas colocándolas en el nido para que sea muy agradable para los aguiluchos. Cuando el aguilucho es suficientemente grande llega el momento de sacar las plumas del nido para que el hogar ya no sea tan agradable como antes. Así el aguilucho no querrá volver allí. Esto fue lo que pasó en Egipto con los hijos de Israel.

Después uno de los padres extiende sus alas delante del aguilucho para que las vea. Luego bota a su hijo del nido para que caiga al vacío. Como el aguilucho todavía no sabe usar sus alas, uno de los padres lo recoge sobre sus alas y lo sube a las alturas otra vez. Luego lo tira en el aire para que caiga de nuevo. Y así sigue hasta que el aguilucho aprenda a volar. He aquí los textos de las Escrituras que hablan de las águilas, Deuteronomio 32:11; 2 Samuel 1:23; Isaías 40:31; Ezequiel 10:14; Salmo 103:5; Job 39:27-30; Proverbios 23:5; 30:17-19. En Deuteronomio 28:49 y Abdías 4 hace referencia al imperio romano, cuyo símbolo era el águila.

19:5-6 “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro más que todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.” Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.”  – Aquí aparece una de las palabras más importantes de las Escrituras, “si” (condicional). La invitación ha sido dada del cielo, pero requiere una respuesta por parte del hombre. Si el hombre responde, recibe las bendiciones del pacto. Si el hombre no responde, no hay ni pacto ni bendiciones. Hay condiciones para poder obtener los beneficios de los pactos. Muchas personas quieren los beneficios sin cumplir las condiciones. El que no escucha ni obedece no será parte de ese pueblo especial que es un tesoro para el Eterno. La condición es la obediencia.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “especial tesoro” es segulá[5], que significa un tesoro bien amado. Implica algo que uno no puede vivir sin ello. El Eterno se ha atado al pueblo de Israel. No puede cumplir sus propósitos sin su pueblo. Todo el plan de redención está unido a ese pueblo.

 

La palabra segulá aparece en estos ocho lugares en las Escrituras: Éxodo 19:5; Deuteronomio 7:6; 14:2; 26:18; 1 Crónicas 29:3; Salmo 135:4, Eclesiastés 2:8; Malaquías 3:17.

Rashí comenta que esta oración implica que los demás pueblos también son tesoros para el Eterno, porque él posee toda la tierra. Israel es el tesoro especial más que todos los demás tesoros que él posee.

 

“un reino de sacerdotes y una nación santa” – Rashí dice que la palabra cohanim, “sacerdotes”, aquí significa “ministros”. Sin embargo en estos dos términos se encierra todo el ministerio de Israel ante el Eterno y ante las naciones. Israel tiene el llamado de ser un reino, una nación de gobernantes, que van a regir sobre el resto del mundo, cf. Jeremías 31:7. Este es el llamado hacia fuera. Pero también tiene un llamado de ser sacerdotes, que tienen la capacidad de ministrar delante del Eterno. Este es el llamado hacia dentro.

La meta es que Israel gobierne sobre el mundo para que el Reino de los cielos se establezca por toda la tierra, conforme al plan original para el hombre, cf. Génesis 1:26-28. Pero primero hay que ser sacerdote. El primer paso para gobernar es sacrificar. El Mesías vino primero para ser sacrificado y luego volverá para gobernar. Primero fue sacerdote y luego rey. Ese es el orden. El pueblo de Israel ha sido llamado a ser reyes sobre las naciones, pero el camino a ese reinado pasa a través del sufrimiento y sacrificio al Eterno. Uno que nos sabe entrar en la presencia del Eterno y tener una relación íntima con Él no es capaz de ser un buen rey.

Un sacerdote es un mediador para que las personas puedan conectarse con el Eterno. Israel es una nación sacerdotal, con el fin de redimir a los gentiles del pecado, orar por los pueblos y ser una puerta para que las naciones puedan encontrarse con el Elohim de Israel, que también es Elohim de los gentiles.

En Isaías 56:6-8 está escrito:

 

“Y a los extranjeros que se alleguen a HaShem para servirle, y para amar el nombre de HaShem, para ser sus siervos, a todos los que guardan el día de reposo sin profanarlo, y se mantienen firmes en mi pacto, yo los traeré a mi santo monte, y los alegraré en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. Declara el Señor Eterno que reúne a los dispersos de Israel: Todavía les juntaré otros a los ya reunidos.”

 

Quinta aliyá, 19:7-19

 

19:8     “Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Haremos todo lo que HaShem ha dicho. Y llevó Moshé a HaShem las palabras del pueblo.”  – El pueblo contestó por la tarde el segundo día del tercer mes cuando Moshé había bajado del monte. En la mañana siguiente, el tercer día de siván, Moshé subió de nuevo al monte con la respuesta del pueblo.

Vemos como todo el pueblo contestó a una. Esto nos enseña que no hubo mudos entre ellos. En 20:18 está escrito que todo el pueblo vio las voces, cf. 19:11, lo que muestra que no hubo ciego entre ellos. En 24:7 está escrito que todo el pueblo dijo que iba a escuchar, lo que muestra que no hubo sordo entre ellos.

 

19:9     “Y HaShem dijo a Moshé: He aquí, vendré a ti en una densa nube, para que el pueblo oiga cuando yo hable contigo y también te crean para siempre. Entonces Moshé comunicó a HaShem las palabras del pueblo.”  – El tercer día del tercer mes, llamado siván, HaShem le comunicó estas palabras a Moshé. Luego él bajó y habló con el pueblo y luego subió otra vez con las palabras del pueblo el cuarto día del mes.

 

19:10 “HaShem dijo también a Moshé: Ve al pueblo y conságralos hoy y mañana, y que laven sus vestidos”  – Esto significa que Moshé tenía que ver que el pueblo se santificara durante el cuarto y quinto días del mes de siván. Según la tradición, la Torá fue entregada en shabat, el día 6 de siván.

 

19:12   “Y pondrás límites alrededor para el pueblo, y dirás: “Guardaos de subir al monte o tocar su límite; cualquiera que toque el monte, ciertamente morirá.”  – La santidad implica reconocer los límites. Los límites son los que santifican. Santidad significa hacer una división entre una cosas y otra. En el Reino de los cielos hay muchos límites, como hemos visto en relación con la escalera de Yaakov. Hay niveles, límites. Cuanto más santa sea una persona, más podrá acercarse al Eterno. La santidad tiene que ver con acercamiento. Los límites fueron puestos para dividir entre el pueblo y los sacerdotes. El pueblo no podía traspasar esos límites. Es muy grave traspasar los límites que el  Eterno marca. Siempre trae graves consecuencias. El pueblo no había aprendido esta lección y el Eterno le insta a Moshé varias veces a advertir al pueblo para que no traspase los límites.

 

19:13   “Ninguna mano lo tocará, sino que será apedreado o asaeteado; sea animal o sea hombre, no vivirá.” Cuando suene largamente la bocina ellos subirán al monte.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “bocina” es yovel[6], que significa “cuerno”, especialmente cuerno de carnero. Según la tradición,[7] este cuerno está representado por uno de los que Avraham tomó del carnero que fue sacrificado en lugar de Yitsjak.

 

19:14-15 “Y Moshé bajó del monte al pueblo, y santificó al pueblo; y ellos lavaron sus vestidos. Y dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día; no os acerquéis a mujer.”  – La santificación consistía en cuatro cosas:

 

  • Santificación del cuerpo. Pasar todo el cuerpo por agua purificadora, una mikvé, para ser libres de toda contaminación en referencia al contacto con la muerte, en primer lugar por haber tenido un contacto físico con algún cadáver o haber tenido emisión seminal o flujo menstrual. En Ezequiel 16:8-9 hay una alusión a que no solamente lavaron sus ropas sino también sus cuerpos para entregarse al Eterno.
  • Santificación de la ropa. Lavar sus vestiduras, como un acto de purificación exterior de la ropa que es una extensión del cuerpo humano.
  • Santificación mental y espiritual. Armarse con una mente expectativa y preparar su interior en oración para poder entrar en el pacto y recibir al Eterno.
  • No tener relaciones conyugales, lo cual produce impureza ritual, por su relación con la muerte (por los espermatozoides que mueren sin producir vida humana, para lo cual fueron creados). El hombre que tiene derrame seminal se vuelve ritualmente impuro. Mientras que el semen esté dentro de la mujer no produce impureza ritual. Pero en el momento de ser expulsado de la matriz produce impureza. Pero después del tercer día ya no lo hace, porque en ese día los espermatozoides ya no podrán producir vida y no causarían impureza ritual. Esa es la razón por la que no podían acercarse a mujer durante los tres días.

 

19:16   “Y aconteció que al tercer día, cuando llegó la mañana, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un fuerte sonido de cuerno; y tembló todo el pueblo que estaba en el campamento.”  – Esta fue la primera celebración de shavuot, el primer Pentecostés. En Pentecostés fue entregada la Torá desde el cielo.

 

19:17   “Entonces Moshé sacó al pueblo del campamento para ir al encuentro de Elohim, y ellos se quedaron al pie del monte.”  – El pueblo es sacado para encontrarse con Elohim. Según Deuteronomio 33:2 el Eterno también salió a recibir al pueblo, como está escrito:

 

“Dijo: HaShem vino del Sinai y les esclareció desde Seir; resplandeció desde el monte Parán, y vino de en medio de diez millares de santos; a su diestra había fulgor centellante para ellos.”

 

Aquí no dice que el Eterno vino al Sinai, sino del Sinai. Esto nos enseña que no sólo bajó al Sinai, sino que también dejó el monte para ir al encuentro con el pueblo.

 

La tradición de la boda hebrea está íntimamente ligada con el evento de la entrada en el pacto y la entrega de la Torá. Israel es la novia. El Eterno es el novio. Moshé es el amigo del novio. Los ángeles son los testigos. La densa nube es la jupá, el dosel matrimonial. La mujer es redimida de su estado de esclavitud para que se pueda casar. El hombre le hace una propuesta de matrimonio a través de su amigo, el mediador. La mujer acepta la propuesta voluntariamente y el amigo pasa la respuesta al hombre. La mujer pasa por una tevilá, un baño ritual, para así entrar en un nuevo nivel. El evento es anunciado con un toque de shofar. El novio sale de su lugar para ir al encuentro de la novia. La novia sale de su casa al encuentro del novio. Los dos entran en el primer paso del pacto matrimonial hebreo, llamado kidushín, “santificaciones”, cuando los dos se santifican, consagran, se apartan el uno para el otro. Ya están atados el uno al otro, por eso este paso también es llamado erusín, del verbo aras, “atar”. En ese momento se entrega un contrato matrimonial a la novia, llamado ketuvá, “escritura”, donde están estipuladas las condiciones para el pacto matrimonial.

En Deuteronomio 20:7 vemos que hay un tiempo entre este primer paso de desposorio y el casamiento. En Deuteronomio 22:23-24 vemos que el primer paso del pacto matrimonial hace que ella sea llamada “la mujer de (él)”, aunque no hayan consumado el matrimonio todavía.

Antiguamente podías pasar hasta 12 meses entre el primer y el segundo paso. (Hoy en día se hacen los dos pasos el mismo día.

Después del primer paso, kidushín, la novia va a la casa de su padre para preparar su traje de boda y otras cosas. El novio va a la casa de su padre para preparar una vivienda para los dos. Cuando el padre del novio ve que los dos estén listos, da permiso a su hijo con un toque de shofar para que vaya a tomar su esposa. El hijo se va a la casa de la novia y la arrebata para llevarla a la casa de su padre donde se efectuará el segundo paso matrimonial, llamado lakaj[8], “tomar”, cf. Génesis 24:3, o nisuín, de nasá[9], “elevar”, cf. 2 Crónicas 24:3.

 

El pueblo de Israel es presentado en las Escrituras de diferentes maneras en relación con el Eterno. A veces es llamado hijo, Éxodo 4:22, a veces es llamada hija virgen, Jeremías 14:17, a veces es presentado como una esposa que ha pasado por los dos pasos matrimoniales y que tiene hijos, Ezequiel 16; Oseas 1-3.

 

En Jeremías 2:2 está escrito:

 

“Ve y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: “Así dice HaShem: ‘De ti recuerdo el cariño de tu juventud, el amor de tu desposorio, de cuando me seguías en el desierto, por tierra no sembrada.”

 

Después del primer paso matrimonial son llamados tanto esposo y esposa como novio y novia. Tienen un pacto matrimonial, pero no ha sido consumado todavía. No tienen el derecho de cohabitar hasta pasar por el segundo paso. Si alguien es infiel durante el tiempo del desposorio, es reo de muerte, cf. Deuteronomio 22:23-24. Esto implica que cuando la novia, Israel fue infiel con el becerro de oro, un amante que pasó por el camino, HaShem tenía todo el derecho legal de ejecutarla. Pero Moshé entró y salvó al pueblo. El pacto que luego fue hecho tenía a Moshé como aval, según está escrito en Éxodo 34:27:

 

“Entonces HaShem dijo a Moshé: Escríbete estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho un pacto contigo y con Israel.”

 

Esto quiere decir que la relación entre Israel y HaShem nunca llegó a ser como en su estado original. El pecado del becerro de oro hizo que no se pudo consumar el matrimonio. Hacía falta una renovación del pacto, como está escrito en Jeremías 31:32, donde se habla de un pacto diferente al que sucedió en la salida de Egipto:

 

“no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos–declara HaShem”

 

La ruptura del pacto matrimonial entre HaShem e Israel se hizo cuando Israel pecó con el becerro de oro. En este texto está escrito que el Eterno fue un esposo para Israel en el momento cuando ella rompió el pacto, esto implica que habían pasado por el primer paso del matrimonio, no necesariamente el segundo.

 

En Oseas 2:14-15, 19-20 está escrito:

 

“Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto, y le hablaré al corazón. Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza. Y allí cantará como en los días de su juventud, como en el día en que subió de la tierra de Egipto… Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasión; te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás a HaShem.”

 

Sexta aliyá, 19:20 – 20:17 (v. 14 heb.)

 

19:20   “Y HaShem descendió al monte Sinai, a la cumbre del monte; y llamó HaShem a Moshé a la cumbre del monte, y Moshé subió.”  – Aquí está escrito que el Eterno descendió al monte. Sin embargo en 20:22 está escrito que el Eterno habló desde el cielo. ¿Cómo se puede entender esta aparente contradicción? Rashí dice que el Eterno inclinó los cielos superiores e inferiores y los extendió sobre la montaña como una sábana sobre una cama, y el Trono de Gloria descendió sobre ella. El Infinito no puede ser definido por los parámetros del mundo creado y por eso no puede ni subir ni descender. Pero su manifestación es experimentada por los hombres de esa manera y la Torá utiliza el lenguaje humano.

 

19:21   “Y HaShem dijo a Moshé: Desciende, advierte al pueblo, no sea que traspasen los límites para ver a HaShem y perezcan muchos de ellos.”  – Cuatro veces está escrito que el pueblo no puede traspasar los límites de lo prohibido, v. 12, 21, 23 y 24. ¡Qué importante es para el hombre no traspasar los límites!, como dice Deuteronomio 19:14:

 

“No moverás los linderos de tu prójimo, fijados por los antepasados, en la herencia que recibirás en la tierra que HaShem tu Elohim te da en posesión.”

 

La raíz de la palabra “Torá”, “instrucción”, es yará[10], que significa “lanzar”, “disparar”, “apuntar”, “marcar”, “señalar”. Esto nos enseña que la Torá pone los límites necesarios para el bien del hombre y la naturaleza. La Torá del Eterno marca dónde está la diferencia entre lo permitido y lo prohibido. Pecar es cruzar los límites marcados por la Torá del Eterno.

 

El hombre espiritual no está dirigido por sus impulsos naturales y pecaminosos, sino por los principios que el Eterno ha marcado en su Torá. Un hombre espiritual es un hombre de principios y no de impulsos. ¿Por qué razón cumple los principios marcados por la Torá? ¿Por amor o para cumplir? El que cumple por amor ha llegado a la perfección.

El placer permitido es un resultado de la obediencia a los principios marcados por el Eterno en la Torá. El pecado ofrece placer sin límites, sin principios, sin obediencia. Ese placer se convierte a la larga en amargura. El placer sometido a los principios de la Torá es duradero y no produce daño ni amargura.

El pecado, el traspaso de los límites, crea un desequilibrio en la creación. Muchas de las cosas buenas se convierten en malas cuando son empleadas fuera de los límites marcados en la Torá. Un hombre maduro es capaz de negarse un placer a corto plazo, para obtener un placer mayor a largo plazo. ¡Sé celoso para no traspasar los límites en tu vida! ¡Sé una persona de principios y no de impulsos, y serás prosperado en todo!

Las culturas del mundo que se rigen por principios son las más influyentes. Los países pobres son pobres porque la gran mayoría de sus habitantes están traspasando los límites y eso produce maldición que resulta en pobreza. Los países que tienen una población que ha aprendido a regirse por principios basados en la Torá, prosperan en todo sentido.

 

19:22   “También que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a HaShem, no sea que HaShem irrumpa contra ellos.”  – Los sacerdotes eran los primogénitos de todo Israel. Ellos podían acercarse al Eterno. Esto nos enseña que hay diferentes niveles de santidad entre las diferentes funciones dentro del pueblo del Eterno.

 

19:23   “Y Moshé dijo a HaShem: El pueblo no puede subir al monte Sinaí, porque tú nos advertiste, diciendo: “Pon límites alrededor del monte y santifícalo.””  – Lo que santifica son los límites. El monte fue santificado por los límites y la presencia del Eterno que estaba limitada dentro de esos límites, cf. Éxodo 29:43.

 

19:24   “Entonces HaShem le dijo: Ve, desciende, y vuelve a subir, tú y Aharón contigo; pero que los sacerdotes y el pueblo no traspasen los límites para subir a HaShem, no sea que Él irrumpa contra ellos.”  – Moshé podía acercarse más que Aharón, Aharón podía acercarse más que los sacerdotes, los sacerdotes podían acercarse más que el pueblo y el pueblo no podía traspasar los límites.

 

20:1 “Y habló Elohim todas estas palabras, diciendo”  – El Targum tradujo este versículo: “Y habló la Palabra de HaShem…” En muchas ocasiones el Targum usa la expresión “la Palabra de HaShem” cuando hay una manifestación clara de HaShem en la tierra. En Génesis 1:27; 9:17; 17:7; 15:6; 19:24; 22:14; 28:20-21; Éxodo 3:14 y 24:1 aparece la expresión “la Palabra de HaShem” en los diferentes Targumim como sustituto de Elohim o Hashem. Esto nos enseña que los que tradujeron el hebreo al arameo habían entendido la manifestación del Eterno en la tierra como una revelación de su Palabra. El Eterno es tan grande y tan inmenso que no se puede ver ni comprender al menos que él haga una transformación de su inmensidad a algo más pequeño. Por esta razón surgió la expresión “HASHEM-katán”, “el pequeño HASHEM”. Se puede comparar con un transformador que cambia la tensión eléctrica de 15,000 Voltios, que hay en los cables de alta tensión, a 220 o 120 Voltios, para que la corriente eléctrica pueda ser utilizada en las casas. La tensión de 120 Voltios está muy reducida y así podrá ser utilizada en el hogar. En caso contrario estaríamos en peligro mortal cada vez que utilizáramos un aparato eléctrico. La manifestación del Eterno en la tierra es parecida. Él no puede revelar toda su potencia porque entonces el hombre quedaría calcinado. Según el Targum, Él se revela al hombre a través de su Palabra, que es la reducción del Eterno de manera que pueda ser manifestado en el mundo y comprendido por el hombre.

Primera palabra

20:2     “Yo soy HaShem tu Elohim, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.”  – En Éxodo 34:28; Deuteronomio 4:13 y 10:4 se encuentra la expresión “las diez palabras”, en hebreo aseret ha-dvarim, en referencia a Éxodo 20:2-17 (20:2-14 según la versión hebrea). Esta es la primera de las diez. La expresión “diez mandamientos” no aparece en las Escrituras. Es más, en estas diez palabras se encuentran 14 de los 613 mandamientos de la Torá. Así que es más exacto hablar de las “diez palabras” que los “diez mandamientos”.

Como en las Escrituras el número diez representa la totalidad, estas diez palabras representan toda la Torá. La Torá nos enseña que estas diez palabras estaban escritas en dos tablas de piedra. La tradición enseña que en la primera tabla había cinco palabras y en la segunda había cinco. Las cinco primeras tienen que ver con la relación entre el hombre y el Eterno y las cinco últimas tienen que ver con la relación entre el hombre y su prójimo. En las cinco primeras palabras aparece el nombre HASHEM ocho veces, pero en las últimas cinco palabras no aparece. Las diez van desde lo más importante hasta lo menos importante. La primera es la más importante pero la última es la más difícil porque es más fácil controlar las acciones que los pensamientos.

Segunda palabra

20:3-6 “No tengas otros Elohimes delante de mí. No te hagas ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adores ni los sirvas; porque yo, HaShem tu Elohim, soy Elohim celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación  de los que me aborrecen, y muestro misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”  – Esta es la segunda palabra. No es que existan otros Elohimes, cf. Deuteronomio 4:39; 1 Reyes 8:60; 1 Corintios 8:5-6, sino que se trata de no aceptar como nuestro Elohim algo que haya sido creado como si fuera el Creador. Esta palabra implica que está prohibido confiar en cualquier poder además de HaShem, adorar ídolos, santos o estatuas, inclinarse ante ellos, hacerlos o poseerlos.

 

 

 

Hay unas preguntas que nos ayudan para saber si tengo otros Elohimes en mi vida:

 

  • ¿Quién manda en mi vida?
  • ¿Dónde está mi confianza?
  • ¿Dónde está mi pasión?
  • ¿Quién es la fuente de mi vida?
  • ¿Quién es mi alabanza?

 

Si un ídolo, una persona, un sistema, una organización o un objeto puede ser puesto como respuesta a una o varias de estas cinco preguntas, tengo un o varios Elohimes en mi vida.

El dinero es el ídolo más importante de este mundo. Los avaros no heredarán el Reino del Eterno porque son idólatras.

 

Tercera palabra

20:7     “No tomes el nombre de HaShem tu Elohim en vano, porque HaShem no tendrá por inocente al que tome su nombre en vano.”  – La prohibición no se refiere a no usar el Nombre, sino usarlo vanamente y sin sentido. Rashí dice que significa que está prohibido hacer un juramente falso. Esta prohibición también se aplica sobre aquellos que dicen que son del Eterno y no lo son, dando apariencia de piedad mientras que sus corazones tengan otra realidad, cf. Ezequiel 36:21-23; 39:7.

Cuarta palabra

20:8-11 “Acuérdate del shabat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”  – El verbo “acuérdate” en hebreo está escrito en la forma paol, la cual implica algo constante, como el español gerundio “guardando”. Según Rashí, implica que uno se acuerde del shabat durante toda la semana. Por ejemplo al comprar algo bonito se destina para el shabat.

En Deuteronomio 5:12 está escrito “guarda el shabat”. Estas dos palabras fueron dichas en un enunciado. El Eterno es el único que puede decir dos palabras en un enunciado, cf. Salmo 62:11. Según Rashí, lo mismo hizo en los siguientes versículos, Éxodo 31:14 con Números 28:9; Deuteronomio 22:11 con Deuteronomio 22:12 y Levítico 18:16 con Deuteronomio 25:5.

“el séptimo día” – No el sexto, ni el primero. No se puede sustituir por otro día. HaShem mandó que fuera el séptimo día y punto. El Eterno ha hecho un camino recto, pero el hombre lo ha torcido, como está escrito en Proverbios 21:8:

“Torcido es el camino del pecador mas el proceder del limpio es recto.”

El séptimo día empieza a la caída del sol el viernes y termina a la caída del sol el sábado. Sin la tradición no se sabría qué día es shabat. La tradición judía muestra qué día es. Esto nos muestra que tenemos que regirnos por la tradición para poder cumplir la Escritura.

shabat para HaShem tu Elohim” – El shabat es para dedicarse al Eterno, no para otra cosa.

“no harás en él obra alguna” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “obra” es melajá[11], que significa “obra”, “tarea”, “oficio”, “fabricación”. La primera vez que aparece es en Génesis 2:2-3 donde habla de la obra de la creación. Melajá tiene que ver con trabajo creativo, productivo y todo lo que interviene en la creación. La obra de la construcción del tabernáculo es llamada melajá y de allí se han sacado 39 tipos de melajá que están prohibidas en el shabat, cf. Éxodo 35:21.

La esposa no está mencionada en este pasaje. Ella está incluida en el padre de familia. Los dos son uno. La esposa tiene el papel de ser una ayuda idónea para que su marido pueda cumplir junto con ella con lo que el Eterno le ha mandado.

“Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra” – El Eterno es nuestro Padre. Un padre es un ejemplo a seguir para sus hijos. Como él cesó en shabat, nosotros también lo hacemos. Y así somos como él. El hombre fue creado a su imagen y semejanza. El que no guarda el shabat no se parece al Eterno en esa área de su vida.

 

“HaShem bendijo el shabat y lo santificó” – La bendición implica algo concreto. Por eso Rashí dice que HaShem bendijo el shabat con el maná. La santificación implica que ha sido apartado de los demás días para ser diferente y dedicado al uso exclusivo del Eterno.

 

La tradición de encender dos velas antes del inicio del shabat se asocia con varias cosas:

 

  • El shabat fue bendecido y santificado.
  • Hay que acordarse y guardar el shabat.
  • El descanso semanal anuncia el descanso en el reino mesiánico.
Quinta palabra

20:12   “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que HaShem tu Elohim te da.”  – El mandamiento de honrar a los padres está entre las cinco primeras palabras que tienen que ver con la relación con el Eterno. La relación con los padres es un reflejo de nuestra relación con el Eterno. El que no honra a sus padres no honra al Eterno. El que honra sus padres honra al Eterno.

 

Las cinco primeras palabras están resumidas en el mandamiento de amar al Eterno con todo el corazón, mente y fuerzas, cf. Deuteronomio 6:5; Mateo 22:37-38. Las cinco últimas están resumidas en el mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo, cf. Levítico 19:18.

 

Sexta palabra

20:13 “No asesines.”[12] (Propia trad.) – Aquí no se trata de la ejecución de un juicio divino sobre una persona que ha sido condenada a muerte, sino de un asesinato. El castigo por un asesinato es la pena capital, cf. Levítico 24:17.

 

Séptima palabra

20:14 “No adulteres.”[13] (Propia trad.) – Se trata de ser infiel en el pacto matrimonial mediante una relación sexual con una tercera persona, cf. Ezequiel 16:32. Con ese acto se quiebra el pacto. El castigo por adulterio es la pena capital, cf. Levítico 20:10.

Octava palabra

20:15   “No hurtes.”[14] (Propia trad.) – Aquí se interpreta como una prohibición a secuestrar una persona, ya que en Levítico 19:11 aparece otro mandamiento que prohíbe el hurto en relación con los bienes materiales. El castigo por secuestro es la pena capital, cf. Éxodo 21:16.

Novena palabra

20:16   “No des falso testimonio contra tu prójimo.” (Propia trad.) – En primer lugar se refiere a no testificar falsamente contra una persona en un tribunal, pero también implica no decir cosas contra el prójimo a otras personas, y en general no mentir. Una de las formas más graves de dar falso testimonio es cuando una persona dice algo en el nombre del Eterno que él no ha hablado. Ese delito merece la pena capital, Deuteronomio 18:20. El falso testimonio conduce a la destrucción de la sociedad. Causa que los inocentes sean castigados por algo que no hicieron. También permite que se cometan robos, asesinatos y opresiones para luego escapar del castigo. El que testifica falsamente trae destrucción al mundo.

 

En Deuteronomio 19:15-21 está escrito:

 

“No se levantará un solo testigo contra un hombre por cualquier iniquidad o por cualquier pecado que haya cometido; el caso será confirmado por el testimonio de dos o tres testigos. Si un testigo falso se levanta contra un hombre para acusarle de transgresión, los dos litigantes se presentarán delante de HaShem, delante de los sacerdotes y de los jueces que haya en esos días. Y los jueces investigarán minuciosamente; y si el testigo es un testigo falso y ha acusado a su hermano falsamente, entonces le haréis a él lo que él intentaba hacer a su hermano. Así quitarás el mal de en medio de ti. Los demás oirán y temerán, y nunca más volverán a hacer una maldad semejante en medio de ti. Y no tendrás piedad: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.”

 

En el Salmo 34:12-13 está escrito:

 

“¿Quién es el hombre que desea vida y quiere muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.”

 

En Proverbios 6:16-19 está escrito:

 

“Seis cosas hay que odia HaShem, y siete son abominación para El: ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, un corazón que maquina planes perversos, pies que corren rápidamente hacia el mal, un testigo falso que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.”

 

 

En Proverbios 12:22; 19:5, 9; 25:18 está escrito:

 

“Los labios mentirosos son abominación a HaShem, pero los que obran fielmente son su deleite… El testigo falso no quedará sin castigo, y el que cuenta mentiras no escapará… El testigo falso no quedará sin castigo, y el que cuenta mentiras perecerá… Como maza y espada y aguda saeta es el hombre que levanta falso testimonio contra su prójimo.”

 

El chisme y la calumnia es uno de los males más dañinos y es capaz de matar una persona, como está escrito en Levítico 19:16;

 

“No andarás de calumniador entre tu pueblo; no harás nada contra la vida de tu prójimo; yo soy HaShem.”

 

En Proverbios 10:18 está escrito:

 

“El que oculta el odio tiene labios mentirosos, y el que esparce calumnia es un necio.”

Décima palabra

20:17   “No codicies la casa de tu prójimo; no codicies la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.”  – La codicia es querer algo que sea del otro. Está prohibido hacer cualquier intento para obtener algo que pertenece a otro cuando uno mismo desea poseerlo. Está prohibido convencer a alguien a vender algo que no deseaba vender, por medio de presión, incluso si se dé el pago total. El deseo de tener las cosas de otros puede llevar a la violencia y al asesinato, cf. 1 Reyes 21.

 

Séptima aliyá, 20:18-26 (15-23 heb.)

 

20:18   “Y todo el pueblo veía las voces y las llamas, el sonido del corno y el monte que humeaba; y cuando el pueblo vio aquello, temblaron, y se mantuvieron a distancia.”

 

20:26 “Y no subas por gradas a mi altar, para que tu desnudez no se descubra sobre él.” – Aquí no se refiere a la desnudez del miembro del hombre puesto que los sacerdotes llevaban calzoncillos de lino, cf. Éxodo 28:42, sino de la desnudez de las piernas. Por respeto al altar no se puede mostrar las piernas desnudas. ¡Cuándo más respeto no debemos mostrar a las personas y no exponer nuestros cuerpos ante ellas! Esto también nos enseña la importancia de cubrir nuestro cuerpo cuando estamos sirviendo al Eterno.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 25 hasta 41 de los 613.

 

  1. Precepto de creer en la existencia de Elohim, 20:2.
  2. Prohibición de creer en otra deidad fuera de Elohim, 20:3.
  3. Prohibición de hacer efigies talladas, 20:4.
  4. Prohibición de postrarse ante un ídolo, 20:5.
  5. Prohibición de servir a un ídolo según el modo usual en que se le sirve, 20:5.
  6. Prohibición de jurar en vano, 20:7.
  7. Precepto de consagrar el shabat con palabras, 20:8.
  8. Prohibición de hacer labores en shabat, 20:10.
  9. Precepto de honrar al padre y a la madre, 20:12.
  10. Prohibición de matar a un ser humano, 20:13.
  11. Prohibición de cometer adulterio, 20:14 (13 heb.).
  12. Prohibición de secuestrar a un ser humano, 20:15 (13 heb.).
  13. Prohibición de dar falso testimonio, 20:16 (13 heb.).
  14. Prohibición de codiciar lo que pertenece a otra persona, 20:17 (14 heb.).
  15. Prohibición de hacer figuras, incluso para ornamentar, 20:23 (20 heb.).
  16. Prohibición de construir un altar de piedra con instrumentos de metal, 20:25 (22 heb.).
  17. Prohibición de ascender en gradas al altar, 20:26 (23 heb.).

 

[1]       Strong H3548 kôhên, ko-hane, Active participle of H3547; literally one officiating, a priest; also (by courtesy) an acting priest (although a layman): – chief ruler, X own, priest, prince, principal officer.

Strong H3547 kâhan, kaw-han’, A primitive root, apparently meaning to mediate in religious services; but used only as denominative from H3548; to officiate as a priest; figuratively to put on regalia: – deck, be (do the office of a, execute the, minister in the) priest (‘s office).

[2]       Strong H7812 shâchâh, shaw-khaw’, A primitive root; to depress, that is, prostrate (especially reflexively in homage to royalty or God): – bow (self) down, crouch, fall down (flat), humbly beseech, do (make) obeisance, do reverence, make to stoop, worship.

[3]       Mejiltá.

[4]       Strong H5414 nâthan, naw-than’, A primitive root; to give, used with great latitude of application (put, make, etc.): – add, apply, appoint, ascribe, assign, X avenge, X be ([healed]), bestow, bring (forth, hither), cast, cause, charge, come, commit consider, count, + cry, deliver (up), direct, distribute do, X doubtless, X without fail, fasten, frame, X get, give (forth, over, up), grant, hang (up), X have, X indeed, lay (unto charge, up), (give) leave, lend, let (out), + lie, lift up, make, + O that, occupy, offer, ordain, pay, perform, place, pour, print, X pull, put (forth), recompense, render, requite, restore, send (out), set (forth), shew, shoot forth (up). + sing, + slander, strike, [sub-] mit, suffer, X surely, X take, thrust, trade, turn, utter, + weep, X willingly, + withdraw, + would (to) God, yield.

[5]       Strong H5414, segûllâh, seg-ool-law’, Feminine passive participle of an unused root meaning to shut up; wealth (as closely shut up): – jewel, peculiar (treasure), proper good, special.

[6]       Strong H3104 yôbêl  yôbêl, yo-bale’, yo-bale’, Apparently from H2986; the blast of a horn (from its continuous sound); specifically the signal of the silver trumpets; hence the instrument itself and the festival thus introduced: – jubile, ram’s horn, trumpet.

Strong H2986 yâbal, yaw-bal’, A primitive root; properly to flow; causatively to bring (especially with pomp): – bring (forth), carry, lead (forth).

[7]       Mejiltá.

[8]       Strong H3947 lâqach, law-kakh’, A primitive root; to take (in the widest variety of applications): – accept, bring, buy, carry away, drawn, fetch, get, infold, X many, mingle, place, receive (-ing), reserve, seize, send for, take (away, -ing, up), use, win.

[9]       Strong H5375 nâśâ’  nâsâh, naw-saw’, naw-saw’, A primitive root; to lift, in a great variety of applications, literally and figuratively, absolutely and relatively: – accept, advance, arise, (able to, [armour], suffer to) bear (-er, up), bring (forth), burn, carry (away), cast, contain, desire, ease, exact, exalt (self), extol, fetch, forgive, furnish, further, give, go on, help, high, hold up, honourable (+ man), lade, lay, lift (self) up, lofty, marry, magnify, X needs, obtain, pardon, raise (up), receive, regard, respect, set (up), spare, stir up, + swear, take (away, up), X utterly, wear, yield.

[10]      Strong H3384 yârâh  yârâ’, yaw-raw’, yaw-raw’, A primitive root; properly to flow as water (that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively to point out (as if by aiming the finger), to teach: –  (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay, shew, shoot, teach (-er, -ing), through.

[11]      Strong H4399 melâ’kâh, mel-aw-kaw’m From the same as H4397; properly deputyship, that is, ministry; generally employment (never servile) or work (abstractly or concretely); also property (as the result of labor): – business, + cattle, + industrious, occupation, (+ -pied), + officer, thing (made), use, (manner of) work ([-man], -manship).

Strong H4397 mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

[12]      Strong H7523 râtsach, raw-tsakh’, A primitive root; properly to dash in pieces, that is, kill (a human being), especially to murder: – put to death, kill, (man-) slay (-er), murder (-er).

[13]      Strong H5003 nâ’aph, naw-af’, A primitive root; to commit adultery; figuratively to apostatize: – adulterer (-ess), commit (-ing) adultery, woman that breaketh wedlock.

[14]      Strong H1589 gânab, gaw-nab’, A primitive root; to thieve (literally or figuratively); by implication to deceive: – carry away, X indeed, secretly bring, steal (away), get by stealth.

Parashá 16 BeShalaj

ו׳ בשבט ה׳תשע״ה (January 26, 2015) por  
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16 BeShalaj

Parashá 16 BeShalaj

Éxodo 13:17 – 17:16

 Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

  1. 13:17 – 14:8
  2. 14:9 – 14:14 (tradición ashkenazí); 14:9-25 (tradición sefardí)
  3. 14:15-25 (A); 14:26 – 15:26 (S)
  4. 14:26 – 15:26 (A); 15:27 – 16:10 (S)
  5. 15:27 – 16:10 (A); 16:11-29 (S)
  6. 16:11-36 (A); 16:30-36 (S)
  7. 17:1-16
  8. Maftir: 17:14-16

Haftará: Jueces 4:4 – 5:31 (A); 5:1-31 (S) 

BeShalaj

Significa “cuando envió”.

Primera aliyá, 13:17 – 14:8

Elohim no guía al pueblo por el camino de los filisteos, que era el más cercano para que no tengan que ver la guerra. Les hace dar un rodeo por el desierto hacia el mar de Juncos. Salen armados de Egipto. Moshé toma consigo los huesos de Yosef, conforme al juramento que se hizo. Parten de sucot y acampan en Etam al borde del desierto. HaShem va delante de ellos permanentemente, de día en una columna de nube para guiarlos, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos. Así podrán andar de día y de noche.

Segunda aliyá, 14:9-25

Los egipcios los persiguen con sus caballos y carros del faraón y los alcanzan junto al mar. Los hijos de Israel tienen mucho temor y claman al Eterno. Preguntan a Moshé si no había sepulcros en Egipto para que los haya sacado para morir en el desierto. Moshé les dice que no teman y así verán la salvación de HaShem. Los egipcios nunca más serán vistos. HaShem peleará por ellos  mientras que ellos se queden callados.

Los hijos de Israel reciben la orden de seguir adelante. Moshé tendrá que extender su vara sobre el mar y dividirlo para que los hijos de Israel puedan pasar por en medio. HaShem fortalecerá el corazón de los egipcios para que entren a perseguirlos. HaShem se glorificará en el faraón y su caballería. El ángel de Elohim cambia de lugar, se aparta de delante de los hijos de Israel y se coloca detrás de ellos como una columna de nube entre los dos campamentos para que no se puedan acercar.

Moshé extiende su mano y HaShem hace retroceder el mar con un fuerte viento que sopla toda la noche. Los hijos de Israel entran por en medio del mar, en seco. Las aguas son como muros por ambos lados. Los egipcios los siguen con sus caballos. Antes de la salida del sol HaShem siembra confusión entre los egipcios desde la columna de fuego y de nube. Quita las ruedas de sus carros. Entonces los egipcios intentan huir porque se dan cuenta de que el Eterno pelea contra ellos.

 

 

Tercera aliyá, 14:26 – 15:26

Al amanecer, cuando Moshé extiende su mano sobre el mar, las aguas vuelven y cubren todo el ejército del faraón de modo que no quede ninguno de ellos. Los hijos de Israel ven a los egipcios muertos a la orilla del mar. El pueblo teme al Eterno y le creen a él y a Moshé, su siervo.

Entonces cantan un cántico al Eterno que los ha redimido para llevarlos al lugar de su morada. La profetisa Miryam toma un pandero y todas las mujeres salen detrás con panderos y danzas. Cantan un cántico al Eterno porque ha triunfado gloriosamente, arrojando al caballo y su jinete al mar.

Parten del mar de Cañas y van tres días en el desierto de Shur sin encontrar agua. En Mará no pueden beber las aguas amargas. El pueblo murmura contra Moshé y él clama al Eterno quien le muestra un árbol. Al echarlo en las aguas y se vuelven dulces. Allí les da un estatuto y una ordenanza poniéndolos a prueba y diciendo: “Si escuchas atentamente la voz de HaShem tu Elohim y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, HaShem, soy tu sanador.”

 

Cuarta aliyá, 15:27 – 16:10

Llegan a Elim, donde hay doce fuentes de agua y setenta palmeras. Después, el día 15 del segundo mes, llegan al desierto de Shin, entre Elim y Sinai. Allí toda la congregación murmura contra Moshé y Aharón diciendo que los han traído a ese desierto para matarlos de hambre. HaShem promete hacer llover pan del cielo que el pueblo tendrá que recoger diariamente. Así serán probados para ver si andan o no en su instrucción. Cada sexto día de la semana tendrán que preparar doble cantidad. Moshé y Aharón hablan al pueblo y dicen que por la tarde sabrán que el Eterno los ha sacado de Egipto y por la mañana verán su gloria. Las murmuraciones no son contra los líderes, sino contra el Eterno. Por la tarde tendrán carne y por la mañana tendrán pan. Aharón dice a los hijos de Israel que se acerquen a la presencia del Eterno. Entonces se manifiesta la gloria del Eterno en una nube hacia el desierto.

 

Quinta aliyá, 16:11-29

HaShem ha oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Moshé recibe la orden de decirles: “Entre las dos tardes comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan; y sabréis que yo soy HaShem vuestro Elohim”. Por la tarde suben codornices y cubren el campamento y por la mañana hay una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando el rocío asciende, se descubre algo fino, como la escarcha. Los hijos de Israel dicen: “es man”. Moshé dice que es el pan que el Eterno los da de comer. Cada uno debe recoger un omer por cabeza, según las personas que hay en su tienda. Así unos recogen mucho y otros poco. Al medirlo con el omer no le sobra al que ha recogido mucho, y no le falta al que ha recogido poco. Nadie puede dejar nada para el día siguiente. Pero algunos no obedecen a Moshé y lo dejan para el día siguiente. Entonces son criados unos gusanos y se pudre. Moshé se enoja con ellos. Cada mañana se recoge, pero cuando el sol calienta, se derrite.

En el sexto día de la semana recogen una doble porción. Los jefes informan a Moshé y él contesta que el Eterno ha dicho que el día siguiente es shabat consagrado al Eterno. Hay que cocer y hervirlo para que dure para dos días. Al guardarlo para el día siguiente no se pudre ni hay gusanos. Moshé les dice que lo coman ese día, porque es shabat para el Eterno. No van a encontrar en el campo. Hay que recoger durante seis días, pero no durante el séptimo, el shabat. Algunos del pueblo salen pero no encuentran nada. HaShem pregunta a Moshé: “¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis preceptos?” El shabat ha sido dado como un regalo, y por eso hay pan para dos días el sexto día. Cada uno debe quedarse en su lugar en el shabat.

Sexta aliyá, 16:30-36

El pueblo reposa el séptimo día.

La casa de Israel llama la comida “man”. Su aspecto es como la semilla de cilantro, pero blanco, y su sabor es como hojuelas con miel. Hay que guardar un omer para que las generaciones vean el pan que el Eterno dio de comer en el desierto. Moshé recibe la orden de tomar una vasija y poner un omer de maná en ella para luego colocarlo ante HaShem para que sea guardado. Moshé y Aharón obedecen. Los hijos de Israel comen maná durante 40 años, hasta llegar a los límites de la tierra de Kenáan. Un omer es la décima parte de una efá.

 

Séptima aliyá, 17:1-16

La congregación de Israel marcha por jornadas y acampan en Refidim donde no hay agua. El pueblo contiende con Moshé y piden agua. Él les pregunta por qué están tentando al Eterno. Por causa de la sed el pueblo sigue murmurando. Moshé clama al Eterno y pregunta qué hará con ellos. HaShem le ordena pasar delante de ellos y tomar consigo algunos ancianos y la vara en su mano. Tendrá que golpear la roca en Jorev, donde el Eterno estará encima, y así saldrá agua. Así hace Moshé. El lugar es llamado “Masá U-merivá”, “Prueba y Riña”, porque allí tentaron al Eterno.

Entonces viene Amalec a pelear contra Israel en Refidim. Yehoshúa recibe la orden de escoger hombres y salir a pelear. Moshé subirá a la cumbre del collado con la vara de Elohim en su mano. Yehoshúa sale a pelear y Aharón y Jur acompañan a Moshé a la cumbre del collado. Mientras que Moshé tiene su mano en alto, Israel prevalece; y cuando deja caer la mano, prevalece Amalec. Pero cuando las manos de Moshé pesan, toman una piedra para que se pueda sentar. Aharón y Jur le sostienen las manos, uno en cada lado y así podrá estar firme hasta la puesta del sol. Yehoshúa debilita a Amalec y su pueblo con la espada. Moshé recibe la orden de escribir esto en un libro memorial y decir a Yehoshúa que HaShem borrará la memoria de Amalec de debajo del cielo. Moshé edifica un altar y le llama “HaShem-Nisí”, “HaShem es mi milagro”. HaShem hará guerra contra Amalec en cada generación.

Comentarios

Primera aliyá, 13:17 – 14:8

 

13:17  “Y sucedió que cuando Faraón dejó ir al pueblo, Elohim no los guió por el camino de la tierra de los filisteos, ya que era cercana, porque dijo Elohim: No sea que el pueblo se arrepienta cuando vea guerra y se vuelva a Egipto.”  – El faraón dejó ir al pueblo con el fin de que no volviera, cf. 9:28; 11:1; 14:5. El Eterno no puede hacer nada ilegal, nada injusto, y por esto era muy importante que la salida fuera hecha con el consentimiento del faraón, si no, hubiera sido un hurto, un acto ilegal. HaShem no es un ladrón ni un mentiroso. El no puede quebrantar su propia Torá. La Torá es la expresión de su carácter.

Elohim no los guió por el camino de los filisteos porque era corto. La razón fue que hubiera sido fácil para el pueblo volver a Egipto y había que evitarlo.

Hay varias razones por las que HaShem no quería que entraran en territorio de los filisteos:

 

  • Si los filisteos atacan, los temerosos de los hijos de Israel querrán volver a Egipto (Rashí).
  • Por el pacto de paz que hubo entre Avraham y Avimelej los hijos de Israel no podían atacar a los filisteos, (Génesis 21).
  • Basado en 1 Crónicas 7:20-21 el Midrash[1] dice que una gran parte de la tribu de Efrayim salió de Egipto antes de tiempo y fue atacado por los filisteos. Sus huesos estaban regados por ese camino y constituirían una visión horrorosa para los hijos de Israel de manera que podrían perder el ánimo y volver a Egipto. Las palabras que dicen “cuando vea guerra” pueden ser interpretadas de esta manera.

 

13:18  “Elohim, pues, hizo que el pueblo diera un rodeo por el camino del desierto, hacia el mar Rojo; y los hijos de Israel subieron armados de la tierra de Egipto.”  – El nombre hebreo del mar Rojo es Yam Suf, “mar de cañas”. Es probable que la razón por la que es llamado mar Rojo sea por un error de traducción. En las primeras traducciones al inglés se tradujo como Reed Sea, “mar de cañas”. Pero todo indica que los que luego tradujeron la Biblia, usando el inglés como base, se confundieron y entendieron la palabra reed, “caña”, como red, rojo. El mar de Cañas no es rojo. Cuando uno va allí, lo ve bien azul, como todos los mares. El mar de Cañas es el nombre de todo el mar incluyendo los dos golfos, Suez y Aqaba, (ver foto).

Foto: NASA

 

 

13:19  “Y Moshé tomó consigo los huesos de Yosef, pues éste había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente os visitará Elohim, y entonces llevaréis de aquí mis huesos con vosotros.”  – ¡Qué importante es cumplir los juramentos! Moshé tenía que esforzarse para honrar un juramento que sus antepasados habían hecho. Los hijos de Israel, los hermanos de Yosef, que hicieron el juramento, estaban todos muertos y por eso no podrían llevar consigo sus huesos, como dice “con vosotros”. De este texto se puede deducir que los huesos de los doce hermanos fueron llevados de Egipto, no solo los huesos de Yosef. En tal caso, cada tribu tendría un ataúd consigo durante los 40 años en el desierto.

Por otro lado se puede entender que la expresión “los hijos de Israel” no se refiere solamente a los doce hermanos, sino a todos los descendientes de Israel. En ese caso es posible que no fueran llevados los huesos de los demás hermanos de Yosef, sino sólo los suyos.

 

13:21  “HaShem iba delante de ellos, de día en una columna de nube para hacerlos guiar por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche.”  – En este versículo aparece el verbo guiar de forma hifil, causativa, para mostrarnos que el Eterno iba delante mediante un emisario que le representaba (Rashí). La columna de nube fue el representante del Eterno en este caso.

 

En Éxodo 14:19 está escrito:

 

“Y el ángel de Elohim que había ido delante del campamento de Israel, se apartó, e iba tras ellos; y la columna de nube que había ido delante de ellos, se apartó, y se les puso detrás.”

 

Esto nos enseña que el representante de HaShem era un ángel, que se manifestaba de manera de columna de nube de día y columna de fuego por la noche. También había una nube encima del campamento que daba sombra de día y calor de noche, cf. Éxodo 40:38; Números 14:14; Deuteronomio 1:33; Ezequiel 1:4; Isaías 4:5-6.

 

14:2    “Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hajirot, entre Migdol y el mar; acamparéis frente a Baal-tsefón, en el lado opuesto, junto al mar.”  – Según Rashí, Pi-hajirot es el mismo lugar que Pitóm, (Éxodo 1:11). Pitóm se parece a pe-satum, “boca cerrada”, que alude a que ningún esclavo podía escapar de la frontera de Egipto. Pi-hajirot significa “boca de la libertad”. Según Mizrají recibió un nuevo nombre porque ahora los hijos de Israel salieron libres de Egipto.

Egipto antiguo, 1800-1400 a.E.C.

Sin embargo, el territorio de Egipto, (de color amarillo), llegaba hasta la mitad de la península de Sinai, según se ve en este mapa de la Sociedad Bíblica Americana. Es posible que los hijos de Israel hayan llegado bastante más lejos cuando el faraón los alcanzó. Tradicionalmente se ha ubicado el monte Sinai en la península de Sinai. Sin embargo, hay indicios en las Escrituras que muestran que el cruce del mar de Cañas podría haber sido en el golfo de Aqaba. Moshé estaba con su suegro Yitró en la tierra de Midyán y allí llevó el ganado más allá del desierto y llegó al monte de Elohim, cf Éxodo 3:1. Midyán no está ubicada en la península de Sinai, sino en la parte oriental del golfo de Aqaba, (ver mapa).

En Éxodo 3:12 está escrito:

“Y Él dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y la señal para ti de que soy yo el que te ha enviado será ésta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto adoraréis a Elohim en este monte.”

Esto nos enseña que el lugar de la entrega de la Torá fue el mismo donde Moshé tuvo el encuentro con el ángel en la zarza ardiendo. Si Moshé vivía en Midyán, ¿cómo es que haya llevado el rebaño hasta la península de Sinai?

La palabra Pi-hajirot indica que había un lugar donde las montañas formaban una “boca”, una cañada, entre ellas (Rashí). Esto nos enseña que el lugar del cruce tenía que haber sido donde había montañas y rocas, lo cual da pie a pensar que haya sido en el golfo de Aqaba más que el golfo de Suez.

Es más lógico pensar que el monte de Sinai esté en el norte de Arabia Saudita, según está escrito en Gálatas 4:25a:

“Ahora bien, Agar es el monte Sinaí en Arabia”

Bueno, el texto de la Torá no dice cuánto tiempo necesitaban para llegar hasta el mar. Rashí dice que el cruce del mar se hizo siete días después de la salida, el 21 del primer mes. En tal caso, coincidiría con el último día festivo de la fiesta de los panes sin levadura. Otros colocan el cruce del mar el 17 del primer mes, el tercer día después de la salida.

Sin embargo, la Torá no habla de una fecha hasta el día 15 del segundo mes, Éxodo 16:1, y da la posibilidad de que el cruce haya podido ser en el golfo de Aqaba. En Éxodo 13:21 está escrito que el pueblo andaba de día y de noche. Así que los 350 km podrían haber sido recorridos en unos días. También es probable que la mano del Eterno haya venido sobre ellos de manera que pudieran caminar rápido y no cansarse hasta llegar al mar.

Además existen indicios geológicos y descubrimientos arqueológicos que hablan a favor de esta teoría, cf. http://www.covenantkeepers.co.uk/red_sea.htm.

“acamparéis frente a Baal-tsefón, en el lado opuesto, junto al mar” – Parece ser que Baal-tsefón estaba en el otro lado del mar y los hijos de Israel acamparon en la orilla opuesta. El mar tiene casi 18 kms. de anchura.

14:5    “Cuando le anunciaron al rey de Egipto que el pueblo había huido, Faraón y sus siervos cambiaron de actitud hacia el pueblo, y dijeron: ¿Qué es esto que hemos hecho, que hemos permitido que Israel se fuera, dejando de servirnos?”  – El pueblo de Israel había huido de Egipto. Esto indica que salieron rápido y prosiguieron con prisa. La misma palabra para huir se encuentra en Génesis 16:6, 8; 27:43; 31:20-22, 27; 35:1, 7; Éxodo 2:15; Números 24:11.

 

14:8b  “pero los hijos de Israel habían salido con mano levantada.”  – La expresión “mano levantada”, en hebreo yad ramá, se encuentra también en Números 15:30 y 33:3. Rashí dice que significa “fuerza elevada y evidente”, es decir tiene un sentido metafórico. Esto nos muestra que los hijos de Israel salieron con fuerza y con determinación para a no volver. Con esa fuerza llegaron al mar.

Segunda aliyá, 14:9-25

14:13-14 “Pero Moshé dijo al pueblo: No temáis; estad firmes y ved la salvación que HaShem hará hoy por vosotros; porque los egipcios a quienes habéis visto hoy, no los volveréis a ver jamás. HaShem peleará por vosotros mientras vosotros os quedáis callados

14:22   “Y los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda.”  – El cruce del mar es visto como una tevilá, un baño ritual. Contiene el simbolismo de morir de la vieja vida y resucitar a una vida nueva. En este caso los hijos de Israel murieron de su dependencia de Egipto y el faraón para depender del Eterno en todo sentido.

Se habla aquí de que fueron sumergidos en Moshé en la nube y en el mar. El pensamiento es que el pueblo pasó de un reino a otro, de la autoridad del faraón a la autoridad de Moshé. Pasaron por la mikvé, acumulación de aguas, para estar sometidos a las órdenes de Moshé que era rey en Israel, como está escrito en Deuteronomio 33:4-5:

“Una ley nos prescribió Moshé, una herencia para la asamblea de Yaakov. Él era rey en Yeshurún, cuando se reunieron los jefes del pueblo, juntamente con las tribus de Israel.”

14:24  “Y aconteció que a la vigilia de la mañana, HaShem miró el ejército de los egipcios desde la columna de fuego y de nube, y sembró la confusión en el ejército de los egipcios.”  – En la antigüedad la noche tenía tres vigilias. Los romanos tenían cuatro. Por lo tanto cuando se habla de vigilias de la noche en el Tanaj (“AT”) hay que pensar que se trata de tres. Y cuando se habla de las vigilias en los Escritos Apostólicos hay que pensar en que había cuatro durante la noche. Aquí se habla de la vigilia de la mañana lo cual significa que pasó entre las 2 horas y 6 horas de la madrugada. Si el mar medía unos 18 km. de ancho tardarían casi 5 horas en cruzarlo si caminaban con una velocidad de un poco menos que 4 km/h. Un hombre normal camina unos 6 kilómetros por hora, pero tenemos que tener en cuenta que aquí también había mujeres embarazadas, niños y animales.

Tercera aliyá, 14:26 – 15:26

14:27   “Y extendió Moshé su mano sobre el mar, y al amanecer, regresó el mar a su estado normal, y los egipcios al huir se encontraban con él; así derribó HaShem a los egipcios en medio del mar.”  – El cruce del mar duró toda la noche desde que el viento empezó a soplar hasta que el último israelita llegó.

14:28  “Y las aguas volvieron y cubrieron los carros y la caballería, a todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó ni uno de ellos.”

 

14:29  “Mas los hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda.”  – Este acto constituye una de las obras de fe más importantes de la historia de Israel,

 

Si el infiel intenta pasar por el camino de fe se ahoga.

 

14:31  “Cuando Israel vio el gran poder que HaShem había usado contra los egipcios, el pueblo temió a HaShem, y creyeron en HaShem y en Moshé, su siervo.”  – El que teme al Eterno y cree en Él se entrega, se somete y es fiel al liderazgo que Él ha puesto en su Reino. Es imposible ser fiel al Eterno sin ser fiel a las autoridades que él ha puesto, como está escrito en 2 Crónicas 20:20b:

 

“Confiad en HaShem vuestro Elohim, y estaréis seguros. Confiad en sus profetas y triunfaréis.”

 

15:1    “Entonces Moshé y los hijos de Israel cantaron este cántico a HaShem, y dijeron: Canto a HaShem porque ha triunfado gloriosamente; al caballo y a su jinete ha arrojado al mar.”  – Cantaron al Eterno, no a los hombres. Esta es una verdadera alabanza, que está dirigida al Eterno y tiene el propósito de agradarle a él, no a los hombres. La palabra “cantaron” está escrita de forma futura, “cantarán”. Rashí dice que cuando el verbo aparece de esta forma puede entenderse de tres maneras:

 

  • Una intención del corazón (que no es necesario que se cumplá[2]), cf. Números 21:17; Josué 10:12; 1 Reyes 7:8; 11:7.
  • Un presente continuo, algo que se hace siempre, cf. Números 9:20; Job 1:5.
  • Algo que se hará en el futuro. De aquí los maestros dijeron que la resurrección de los muertos se deriva del mismo texto de la Torá.[3]

 

En este caso podemos descartar el presente continuo, puesto que sólo cantaron junto al mar una vez. Pero es interesante notar que las Torá habla del cántico de Moshé que será cantado en relación con la redención final y la resurrección de los muertos.

 

El cántico de Moshé y del Cordero es el cántico de la redención final. Al igual que Moshé y los hijos de Israel salieron del mar, que simboliza la resurrección, así todos los que han puesto su confianza en el Mesías de Israel, serán redimidos de la muerte para poder cantar en el otro lado este cántico al Eterno.

El cántico de Shemot (Éxodo) 15 nos enseña la importancia de expresarse con cantos, danzas e instrumentos al Eterno. Es parte de nuestra devoción a Él. Es una manera de mantenernos ardientes en el espíritu.

Esta canción tiene tres temas principales:

  1. La grandeza del Eterno.
  2. La liberación de los egipcios.
  3. La entrada futura en la tierra prometida, con una alusión al reino mesiánico.

 

15:2    “Mi fortaleza y mi canción es HaShem, y ha sido para mí salvación; éste es mi Elohim, y le glorificaré, el Elohim de mi padre, y le ensalzaré.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “le glorificaré” es ve-anvehu que significa “le embelleceré” y viene de la raíz navá[4] que significa “descansar”, “embellecer”, “celebrar”, “preparar una habitación”. De aquí aprendemos que nuestro servicio y obediencia al Eterno debe ser de manera bella. Por esto se adorna el talit, los tefilín, la mezuzá, los rollos de la Torá, la suká, el etrog y demás objetos que se usan para cumplir los mandamientos.

También aprendemos que nuestras alabanzas preparan un lugar de morada para el Eterno, como está escrito en el Salmo 22:3:

 

“Sin embargo, tú eres santo, que habitas entre las alabanzas de Israel.”

 

No hay ningún texto que dice que el Eterno habita entre las alabanzas “de su pueblo”, como dicen varias canciones. Se trata de Israel, no de otro pueblo. HaShem HABITA en las alabanzas de Israel, lo cual implica que allí reside, pero que también pone su trono en Israel cuando hay alabanza y manifiesta su gobierno, su autoridad y su poder, cf. Éxodo 15:13.

 

15:3    “HaShem es hombre de guerra; HASHEM es su nombre.”  – Hay muchos lugares en las Escrituras donde el Eterno es presentado como guerrero, cf. Isaías 42:13-15; 51:22; Sofonías 3:17; Nehemías 4:20. El no es pacífico en cuanto a la injusticia y la maldad. El que no hace guerra contra el pecado y la injusticia que le rodea, no está siguiendo el ejemplo de su Padre celestial. La apatía de los justos contra el mal en este mundo hace que los malvados se multipliquen y actúen sin temor. Si callamos ante el mal, somos cómplices.

 

15:6    “Tu diestra, oh HaShem, es majestuosa en poder; tu diestra, oh HaShem, destroza al enemigo.”  – La diestra del Eterno es el Mesías. Él será el que finalmente va a destruir a los enemigos que se levanten contra el pueblo de Israel, cf. Isaías 63:1-6 donde está escrito:

 

“¿Quién es éste que viene de Edom, de Botsrá con vestiduras de colores brillantes; éste, majestuoso en su ropaje, que marcha en la plenitud de su fuerza? Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvar. ¿Por qué es rojo tu ropaje, y tus vestiduras como las del que pisa en el lagar? El lagar lo he pisado yo solo; de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo. Los pisé en mi ira y los hollé en mi furor; su sangre salpicó mis vestiduras y manché todo mi ropaje. Porque el día de la venganza estaba en mi corazón, y el año de mi redención había llegado. Miré, y no había quien ayudara, me asombré de que no hubiera quien apoyara; entonces me salvó mi brazo, y fue mi furor el que me sostuvo. Pisoteé los pueblos en mi ira, los embriagué en mi furor y derramé su sangre por tierra.”

 

15:8    “Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas, se juntaron las corrientes como en un montón; se cuajaron los abismos en el corazón del mar.”  – El mar tiene un corazón. En este caso el significado de la palabra corazón es alegórico. La palabra hebrea es lev[5] que significa “corazón”, “mente”, “razón”, “conciencia”, “ánimo”, “memoria”, “atención”, “voluntad”, “interior”. Rashí dice que se refiere a la esencia y fuerza de algo, cf. Éxodo 3:2 “en el corazón del fuego”. El corazón de una persona es lo más íntimo de ella, donde toma las decisiones más importantes, donde se manifiesta lo que realmente es. En la mente de una persona pueden caber muchas ideas y muchas opciones, pero en el corazón cabe sólo una opción. Por eso la caja del tefilín de la cabeza tiene cuatro departamentos con los cuatro textos, pero en el tefilín del brazo, que está pegado al corazón, sólo hay un departamento que tiene un solo pergamino con los cuatro textos como si fuera uno. Cuando las cosas bajan al corazón se hacen uno con la persona. Por esto las Escrituras advierten, según está escrito en Proverbios 4:23:

 

“Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.”

 

En Proverbios 4:4 está escrito:

 

“y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras, guarda mis mandamientos y vivirás.”

 

Hay que creer con el corazón, no sólo con la mente. La fe de la mente no justifica ni salva, sólo la del corazón, en lo más íntimo de la persona. Querido lector, mira bien que la enseñanza de la Torá no se queden solamente en tu cabeza, ponlas en tu corazón, como está escrito en la oración del shemá, según Deuteronomio 6:6:

 

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”

 

15:9    “El enemigo dijo: “Perseguiré, alcanzaré, repartiré el despojo; se saciará mi alma de ellos; sacaré mi espada, los destruirá mi mano.””  – Los enemigos de Israel son enemigos del Eterno. Los enemigos del Eterno son enemigos de Israel y el pueblo judío, cf. Salmo 83:2-3. Es imposible amar al Eterno y odiar al judío. El que dice que ama al Eterno y aborrece a los judíos es un mentiroso.

 

“se saciará mi alma de ellos” – La palabra hebrea que para alma en este texto es nefesh[6], que significa “aliento”, “garganta”, “cuello”, “apetito”; “alma”, “vida”, “ser vivo”, “persona”, y viene del verbo nafash[7], “respirar”. Cada respiración de un ser vivo suena “ne-fesh”. En algunos lugares nefesh tiene el significado de “cadáver”.

Rashí dice que el alma, nefesh, es la sede de la voluntad y el deseo. En las Escrituras podemos ver varias palabras que hablan de las diferentes partes del ser humano. Ya hemos mencionado el corazón y el alma. La palabra nefesh es usada tanto para animales como para hombres. Así que la nefesh es el alma natural, biológica, lo que da vida al cuerpo, lo que respira. Los animales son nefesh y basar, alma y cuerpo, pero los hombres tienen algo más, que los animales no tienen, una alma superior espiritual, llamada neshamá. Génesis 1:27 dice el hombre fue creado, como está escrito:

 

“Creó, pues, Elohim al hombre a imagen suya, a imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó.”

 

El acto de creación del hombre fue cuando el Eterno sopló aliento de vida, nishmat jayim, en su nariz y así el hombre fue hecho un ser vivo, un alma viviente, nefesh jayá, según Génesis  2:7. Entonces el hombre recibió esa alma espiritual que los animales no tienen.

 

La palabra hebrea para “crear” es bará[8] que significa “dar existencia”, “hacer algo que no existía antes”. La palabra aparece tres veces en Génesis 1, en el versículo 1 en relación con el tiempo, el espacio y la materia; en el versículo 21 en relación con la vida animal; y en el versículo 27 en relación con el hombre. Esto nos enseña que hay una diferencia entre lo material y los animales, y entre los animales y los hombres, porque necesitaban actos de creación diferentes para llegar a existir. El cuerpo de los animales fue tomado de la tierra y el alma de ellos fue creada. El cuerpo del hombre también fue tomado de la tierra, pero su alma recibió un toque especial del Espíritu del Eterno. Algo nuevo fue creado, diferente al alma animal, es el alma espiritual del hombre, la vida superior, como está escrito en Juan 6:63:

 

“El Espíritu (de HaShem) es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”

 

En el Salmo 104:30 está escrito:

 

“Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra.”

 

Así que cuando el Eterno sopló con su Espíritu en la nariz de aquella estatua de barro, que había formado, el hombre fue creado, su vida espiritual empezó a existir, su espíritu fue formado.

La palabra hebrea para espíritu es ruaj[9], que significa “soplo”, “viento”, “aliento”, “respiración”, “ánimo”, “mente”, “ira”, “tempestad”, etc. Este amplio significado de la palabra hace que el concepto “espíritu del hombre” es entendido de varias maneras en las Escrituras. Puede ser simplemente su aliento, es decir, su vida. También puede significar su intelecto. Y puede significar su vida superior, su vida espiritual.

 

Según Génesis 7:15, todos los animales tienen ruaj. Pero en ningún lugar está escrito que los animales tienen neshamá. Consecuentemente podemos deducir que neshamá es más alto que ruaj.

 

Cada ser humano es el producto de una creación, es decir, el Eterno le da vida espiritual, crea su espíritu en el momento cuando su vida biológica de su cuerpo es formada en el vientre de su madre, como está escrito en el Salmo 89:47:

 

“Recuerda cuán breve es mi vida; ¡con qué propósito vano has creado a todos los hijos de los hombres!”

 

 

 

En Isaías 43:7 está escrito:

“a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho.”

 

Aquí aparecen tres palabras: creado, formado y hecho. Esto podrá aludir al alma espiritual, el alma natural y el cuerpo del ser humano.

 

En Malaquías 2:10 está escrito:

“¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Elohim? ¿Por qué nos portamos deslealmente unos contra otros, profanando el pacto de nuestros padres”

También está escrito en Zacarías 12:1:

 

“Profecía de la palabra de HaShem acerca de Israel. HaShem que extiende los cielos, pone los cimientos de la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él…”

 

En las Escrituras no hay una enseñanza definida de las diferentes partes del ser humano. Como hemos visto, las palabras hebreas pueden ser entendidas de diferente manera, dependiendo del contexto de cada caso. A veces el hombre es visto como un ser doble, con alma y cuerpo, o espíritu y cuerpo. A veces se ve como un ser con tres divisiones, espíritu alma y cuerpo etc.

 

En Génesis 2:7 está escrito que el Eterno sopló en la nariz del hombre nishmat jayim, aliento de vida. La palabra hebrea para “aliento” es neshamá[10], que significa “alma”, aliento”, “soplo”, “espíritu”, “ser vivo”. Esta palabra no se usa en relación con los animales. La neshamá constituye el alma superior dentro del hombre, como está escrito en Isaías 42:5:

 

“Así dice Elohim HaShem, que crea los cielos y los extiende, que afirma la tierra y lo que de ella brota, que da aliento (neshamá) al pueblo que hay en ella, y espíritu (ruaj) a los que por ella andan”

 

Y en Proverbios 20:27:

 

“Lámpara de HaShem es el espíritu (neshamá) del hombre que escudriña lo más profundo de su ser.”

Hay tres tipos de vida: biológica, animal y espiritual. En las plantas y los árboles hay vida biológica, también en los cuerpos de los animales y en los cuerpos de los hombres. La vida biológica se puede estudiar de manera química. Está íntimamente conectada con la tierra. En esa vida hay ciertas manifestaciones de sentimientos, voluntad e intelecto.

Luego está la vida animal, del alma, de la nefesh. Esa vida es superior a la vida biológica. Allí hay manifestaciones más claras de sentimientos, voluntad e intelecto.

La vida espiritual, la de la neshamá, es superior a la vida animal, y allí hay expresiones superiores de sentimientos, voluntad e intelecto.

El ser humano es espíritu, alma y cuerpo. Así que si falta uno de ellos el hombre no es hombre, sino una fracción de hombre. Un hombre necesita su cuerpo para ser hombre. La idea de que el hombre está encarcelado en su cuerpo y necesita ser liberado de esa cárcel no está de acuerdo con las Escrituras. El cuerpo es parte del ser humano. Hay varias palabras hebreas para hombre. Una de ellas es adam[11], “rojo”, y está relacionada con la palabra adamá[12] que significa “tierra”. El hombre viene de la tierra por un lado y del cielo por el otro. Así que el hombre es la combinación de la unión entre lo terrenal y lo celestial. El Eterno formó su cuerpo de la tierra y sopló en su nariz y así llegó a ser hombre.

El Espíritu del Eterno es lo que está dando vida al espíritu del hombre, como está escrito en Job 32:8:

 

“Pero hay un espíritu en el hombre, y el soplo del Todopoderoso le da entendimiento.”

 

Cuando el espíritu del hombre sale de su cuerpo, el cuerpo muere, como está escrito en el Salmo 146:4:

 

“Su espíritu exhala, él vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus planes.”

 

En Isaías 57:16 está escrito:

 

“Porque no contenderé para siempre, ni estaré siempre enojado, pues el espíritu (ruaj) desfallecería ante mí, y el aliento (neshamá) que yo he hecho.”

 

En Eclesiastés 12:6-7 está escrito:

 

“(Acuérdate de Él) antes que se rompa el hilo de plata, se quiebre el cuenco de oro, se rompa el cántaro junto a la fuente, y se haga pedazos la rueda junto al pozo; entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu (ruaj) volverá a Elohim que lo dio.”

El nuevo nacimiento del hombre implica en primer lugar una transformación del corazón, lo más íntimo del ser humano, como está escrito en Ezequiel 11:19:

“Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”

 

En Isaías 57:15 está escrito:

 

“Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.”

 

 

 

 

 

 

En resumen, el hombre puede ser visto de esta manera:

 

Los animales se componen de cuerpo, alma inferior y espíritu, basar, nefesh y ruaj, pero ellos no tienen neshamá. La diferencia entre hombres y animales es que el hombre también es alma superior, neshamá. En ocasiones la neshamá y la ruaj son vistas como una unidad, llamada “espíritu” y a veces llamada “alma”. El intelecto superior está en la neshamá, las emociones y sentido de moral están en la ruaj y el intelecto inferior está en la nefesh.

 

 

 

 

 

Como el pecado entró por el cuerpo, la sede del pecado está allí, pero afecta la nefesh.

El alma superior tiene el deseo de elevarse hacia el Creador que sopló aliento de vida en el hombre.

 

15:13  “En tu misericordia has guiado al pueblo que has redimido; con tu poder los has guiado a tu santa morada.”  – La salida de Egipto es una redención. Fue la primera redención que anuncia la redención final, cuando Israel va a ser sacado de todas las naciones de la misma manera como en la primera redención, como está escrito en Jeremías 16:14-15:

 

“Por tanto, he aquí, vienen días–declara HaShem– cuando ya no se dirá: “Vive HaShem, que sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto”, sino: “Vive HaShem, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había desterrado.” Porque los haré volver a su tierra, la cual di a sus padres.”

 

En Jeremías 23:7-8 está escrito:

 

“Por tanto, he aquí, vienen días–declara HaShem– cuando no dirán más: “Vive HaShem, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto”, sino: “Vive HaShem que hizo subir y trajo a los descendientes de la casa de Israel de la tierra del norte y de todas las tierras adonde los había echado”; y habitarán en su propio suelo.”

 

15:16  “Terror y espanto cae sobre ellos; por la grandeza de tu brazo quedan inmóviles, como piedra, hasta que tu pueblo pasa, oh Eterno, hasta que pasa el pueblo que tú has comprado.”  – La redención del pueblo es vista como una compra.

 

15:17  “Tú los traerás y los plantarás en el monte de tu heredad, el lugar que has hecho para tu morada, oh Eterno, el santuario, oh Señor, que tus manos han establecido.”  – Rashí se basa en los midrashim[13] y dice que este texto indica que el santuario terrenal está centrado frente al Trono celestial que el Eterno ha hecho.

 

15:20  “Y Miryam la profetisa, hermana de Aharón, tomó en su mano el pandero, y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y danzas.”  – Miryam tenía alrededor de 90 años en esa ocasión. Ella es llamada profetisa. El espíritu profético se manifiesta de dos maneras, como calor y como luz, como inspiración y como revelación, como poder y como verdad. En este momento estaba operando la profecía de manera inspiradora, para cantar y para danzar. Aquellas melodías, los ritmos y las danzas que son inspirados por el Espíritu manifiestan la gloria del Eterno. Eso también es profecía, cf. 1 Samuel 10:5; 19:20; 1 Crónicas 25:1.

Aquí vemos que no es sano que las mujeres dancen junto con los hombres. Los hombres danzan aparte y las mujeres aparte.

15:21  “Y Miriam les respondía: Cantad a HaShem porque ha triunfado gloriosamente; al caballo y su jinete ha arrojado al mar.”  – La palabra “respondía” nos enseña que fue un canto de intercambio entre las demás mujeres y su líder. Miryam decía cantaba una frase y las demás repetía y luego ella decía otra frase y las demás repetían. Así también fue como Moshé cantó su canción junto con el resto del pueblo de Israel, cf. 15:1.

 

15:22  “Moshé hizo partir a Israel del mar de Cañas, y salieron hacia el desierto de Shur; anduvieron tres días en el desierto y no encontraron agua.”  – El Midrash[14] dice que los hijos de Israel no querían partir del mar de Cañas porque no habían terminar de despojar a los egipcios. Otra razón es que en ese lugar experimentaban la gloria de la presencia del Eterno, la Shejiná.[15]

Los tres días aluden a la resurrección del Mesías.

Este versículo fue usado por los profetas para establecer la norma de que no se puede dejar pasar más de tres días sin leer la Torá en público. Por esto se lee la Torá en las sinagogas el segundo y quinto días de la semana, aparte del shabat.[16]

15:25  “Entonces él clamó a HaShem, y HaShem le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces. Y les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso a prueba.”

Aquí el Eterno empieza a instruir a su pueblo en sus mandamientos.

15:26  “Y dijo: Si escuchas atentamente la voz de HaShem tu Elohim, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, HaShem, soy tu sanador.”  – Las enfermedades son producto de la maldición que hay en la naturaleza por causa del pecado que trajo muerte a este mundo. La enfermedad es el primogénito de la muerte, como dice Job 18:13:

“Devora su piel la enfermedad, devora sus miembros el primogénito de la muerte.”

La enfermedad es una alteración del buen funcionamiento del cuerpo. Es un atentado contra la vida. Según Deuteronomio 28:61 todas las enfermedades son maldiciones. Estas maldiciones pueden alcanzar al hombre por varias razones:

  • Porque vive en un mundo que ha sido sometido a la maldición y la corrupción por causa del pecado.
  • Por no cuidar el cuerpo y exponerlo a peligros pudiendo evitarlos.
  • Porque no cumple los mandamientos del Eterno, y así trae maldición sobre sí que produce ciertas enfermedades.
  • Por un castigo directo del Eterno por causa de un corazón no arrepentido.

El Eterno puede sanar de diferentes maneras. En la naturaleza ha puesto mecanismos que producen sanidad en el cuerpo. Los médicos y la medicina no pueden sanar un cuerpo enfermo, sólo ayudarlo a sanar por sí mismo. La misma vida tiene poder sobre la muerte. La enfermedad es un poder que viene de la muerte y la vida que hay en nuestros cuerpos está superando constantemente ese poder mortal que obra en nuestros cuerpos mortales. La muerte nos llega cuando la vida que hay en nuestro cuerpo ya no pueda resistir el primogénito de la muerte o cuando ha llegado el tiempo de terminar nuestra vida en este mundo. (Hay personas que mueren sin estar enfermas, sólo entregan el espíritu y su cuerpo muere.)

Ahora, el Eterno obra sanidad indirectamente mediante los mecanismos naturales que ha puesto en nuestros miembros, que constantemente están combatiendo las enfermedades internas y externas de nuestro medio ambiente. De esa manera nos sana como Creador.

También nos puede sanar de manera sobrenatural, por medio de intervenciones divinas en nuestros cuerpos. En tal caso nos sana como Sanador, como dice en este texto.

El texto nos enseña varias cosas:

  • El Eterno puso sobre los egipcios enfermedades (directamente e indirectamente).
  • El Eterno no pondrá sobre los hijos de Israel ninguna de esas enfermedades cuando escuchan, obedecen y guardan sus mandamientos. Así el Eterno actúa indirectamente como Sanador, pero en función de Protector.
  • En el caso de que hayan desobedecido los mandamientos y a consecuencia de ello están sufriendo alguna enfermedad, podrán experimentar la sanidad divina por medio de una intervención sobrenatural, en el caso de que haya teshuvá, arrepentimiento de los pecados. En ese caso el Eterno actuará como Sanador.

Vemos en este texto que no todos los enfermos de los santos están enfermos por causa de pecados. El pecado personal es una de las muchas razones por las cuales una persona puede enfermar. Pero en todo caso, las enfermedades no son una bendición, aunque el Eterno es capaz de tornar cualquier maldición en bendición. Las enfermedades son un ataque contra el propósito de vida que el Eterno tiene para mi cuerpo. Mi cuerpo no fue creado para estar enfermo sino para estar sano. Por esto el Mesías vino no solamente para morir para quitar nuestros pecados, sino también para quitar nuestras enfermedades y así crear una base para que estas promesas de sanidad completa puedan ser efectivas en el pueblo de Israel, como está escrito en Isaías 53:4-5:

“Ciertamente él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Elohim y afligido. Mas él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre él, y por sus heridas hemos sido sanados.”

En Deuteronomio 7:15 está escrito:

“Y HaShem apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Egipto que has conocido, sino que las pondrá sobre los que te odian.”

En el Salmo 103:3 está escrito:

“Él es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades”

 

Cuarta aliyá, 15:27 – 16:10

 

15:27  “Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.”  – Elim significa “Elohimes”, y también “poderosos”. Había una fuente para cada tribu y una palmera para cada una de las naciones de la tierra.

 

 

En el Salmo 92:12a está escrito:

 

“El justo florecerá como la palma”

 

La palmera también está relacionada con la fiesta de sucot, cf. Levítico 23:40, que es la fiesta de todas las naciones. Así que de esto aprendemos que las doce tribus de Israel son las que dan agua para que surjan personas justas de entre las naciones, y puedan entrar en la fiesta del reino venidero.

 

16:1    “Partieron de Elim, y toda la congregación de los hijos de Israel llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida de la tierra de Egipto.”  – Esto nos enseña que el maná vino el día 16 del segundo mes. Según el Talmud[17] el maná llegó por la mañana en el primer día de la semana. En tal caso la salida de Egipto sería el quinto día de la semana.

 

16:2    “Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moshé y contra Aarón en el desierto.”  – La razón fue que ya no tenían nada para comer. Rashí dice que el pan que sacaron de Egipto duró 30 días. Sin embargo, en Deuteronomio 8:2-3 está escrito:

 

“Y te acordarás de todo el camino por donde HaShem tu Elohim te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos. Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca de HaShem.”

 

Esto nos da pie a pensar que había algún tiempo entre que terminó el pan y el día cuando HaShem les dio el maná.

 

16:4    “Entonces HaShem dijo a Moshé: He aquí, haré llover pan del cielo para vosotros; y el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en mi ley.”  – Normalmente el pan viene de la tierra.

 

16:6-8 “Entonces Moshé y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: A la tarde sabréis que HaShem os ha sacado de la tierra de Egipto; y por la mañana veréis la gloria de HaShem, pues él ha oído vuestras murmuraciones contra HaShem; ¿y qué somos nosotros para que murmuréis contra nosotros? Y Moshé dijo: Esto sucederá cuando HaShem os dé carne para comer por la tarde, y pan hasta saciaros por la mañana; porque HaShem ha oído vuestras murmuraciones contra Él. Pues ¿qué somos nosotros? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra HaShem.”

 

 

Quinta aliyá, 16:11-29

16:13-14 “Y sucedió que por la tarde subieron las codornices y cubrieron el campamento, y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando la capa de rocío se evaporó, he aquí, sobre la superficie del desierto había una cosa delgada, como copos, menuda, como la escarcha sobre la tierra.”  – En este texto vemos que el maná estaba debajo de la capa de rocío.

En Números 11:9 está escrito:

“Cuando el rocío caía en el campamento por la noche, sobre él caía el maná.”

 

El texto hebreo dice que el maná caía sobre la capa de rocío, aunque la mayoría de las traducciones no lo han escrito. De esto aprendemos que había una capa de rocío debajo del maná y otra capa encima del maná. Ambas capas servían para protegerlo. De allí surgió la tradición en el pueblo judío de tener un mantel blanco en la mesa del shabat. Luego se coloca un manto blanco sobre los dos panes del shabat. Este último manto se retira antes de comer el pan, en recuerdo del momento cuando la capa de rocío se evaporaba en el desierto para que el pueblo pudiera ver el maná.

 

16:15  “Al verla, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?, porque no sabían lo que era. Y Moshé les dijo: Es el pan que HaShem os da para comer.”  – La palabra traducida como “maná” es man[18]. Los hijos de Israel dijeron man hu, que significa “Esto es man”, porque no sabían como se llamaba. Un Midrash[19] lo traducen como “¿Qué es esto?” En hebreo “¿Qué es esto?” se dice: Ma hu?, no Man hu. Rashí señala que la palabra man significa “comida preparada” y cita Daniel 1:5. Asocia la palabra man con el verbo man, “preparar comida” de la raíz maná[20], “medir”, “contar”, “preparar”.

16:16   “Esto es lo que HaShem ha mandado: “Cada uno recoja de él lo que vaya a comer; tomaréis un ómer por cabeza, conforme al número de personas que cada uno de vosotros tiene en su tienda.””  – Cada uno se refiere a cada padre de familia. Tenía que responsabilizarse para que se recogiera para todos los de su casa, para que cada uno tuviera un omer. El omer es una medida de capacidad. Según el rabino A. H. Naé es de 2,5 litros. Pero otras autoridades aumentan esta cantidad el 50% e incluso el 75%[21].

El omer alude al sacrificio de cebada que luego se iba a hacer en el templo el día después del shabat después de pesaj.

“un omer por cabeza” – En hebreo dice “un omer por cráneo”. La palabra cabeza es gulgolet[22] que significa “cráneo”, “calavera”.

Cada padre de familia fue ordenado a suplir el pan del cielo, que apareció por primera vez el primer día de la semana, a cada uno de su familia. Tenía que recoger un omer por cabeza.

16:17-18 “Y así lo hicieron los hijos de Israel, y unos recogieron mucho y otros poco. Cuando lo midieron con el omer, al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido poco; cada uno había recogido lo que iba a comer.”

16:23  “él les respondió: Esto es lo que ha dicho HaShem: “Mañana es día de reposo, shabat consagrado a HaShem. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana.”” – El mandamiento del shabat no viene de Sinai, vino antes. Es una herencia desde la creación. La esencia de guardar el shabat es cesar de toda actividad creativa. En ese día el hombre deja de intervenir en la creación en reconocimiento de su Creador. El principal enfoque del shabat no es el descanso, sino el cese de actividades creativas o productivas. En primer lugar cesar y también descansar. Aunque una actividad no constituya un esfuerzo físico puede ser considerado un trabajo, en hebreo melajá, que viole el shabat. Cuando se cocina hay una transformación de los alimentos, lo cual es una violación del mandamiento si se hace en el shabat. Además hay que encender fuego para cocinar, lo cual es una melajá, trabajo de intervención en la creación, cf. Éxodo 35:3.

shabat consagrado a HaShem” – El propósito del shabat es dedicarse al Eterno, no hacer lo que a uno le guste, como está escrito en Isaías 58:13-14:

“Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al día de reposo delicia, al día santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en HaShem, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Yaakov; porque la boca de HaShem ha hablado.”

16:25 “Y Moshé dijo: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para HaShem; hoy no lo hallaréis en el campo.” – Hay varias razones por las cuales el Eterno ha creado al hombre con la necesidad de comer:

  • Para aprender a depender de su Padre celestial.
  • Para aprender que el Padre celestial es bueno.
  • Para tener una ocupación diaria y no caer en la ociosidad.
  • Para poder de relacionarse con otros de manera profunda.
  • Para poder suplir las necesidades nutritivas del cuerpo.
  • Para poder aprender las verdades eternas del cielo.
  • Para aprender a obedecer los mandamientos.

Las Escrituras nos muestran que nuestra relación con la comida está conectada con nuestra relación con el Eterno. El primer pecado fue por una comida prohibida. La comida fue creada para que el hombre aprenda a obedecer al Eterno.

16:26   “Seis días lo recogeréis, pero el séptimo día, shabat, no habrá nada.”  – Este es el ciclo de la semana, seis días de trabajo y un día de cese, para dedicarse al Eterno en la congregación y también descansar en casa junto con la familia.

16:29   “Mirad que HaShem os ha dado el shabat; por eso el sexto día os da pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día.”  – El shabat es un regalo del Eterno. Sólo el que lo abra y lo use podrá disfrutar de él. No se puede explicar la bendición que se experimenta cuando se guarda este día, hay que vivirla.

El mandamiento de quedarse en su lugar no significa que no se puede salir de su casa, como vemos más adelante cuando los hijos de Israel encontraron a un hombre recogiendo leña en shabat, cf. Números 15:32ss. Esta prohibición es para que el pueblo no salga a recoger maná en shabat.

A base de este versículo, los sabios de Israel han establecido[23] la distancia de 2000 codos hacia las cuatro direcciones como límite del shabat, en el cual se puede mover fuera de una ciudad amurallada.

 

 

 

 

 

Sexta aliyá, 16:30-36

 

16:33-34 “Entonces dijo Moshé a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un omer lleno de maná, y colócalo delante del Eterno a fin de guardarlo para vuestras generaciones. Tal como el Eterno ordenó a Moshé, así lo colocó Aarón delante del Testimonio para que fuera guardado.”  – El omer tenía que ser guardado en una vasija de barro, según Rashí. La palabra “testimonio” significa las tablas de piedra que el Eterno iba a dar a Moshé más adelante.

 

Séptima aliyá, 17:1-16

 

17:2    “Entonces el pueblo contendió con Moshé, y dijeron: Danos agua para beber. Y Moshé les dijo: ¿Por qué contendéis conmigo? ¿Por qué tentáis a HaShem?”  – El que murmura contra un líder que obedece al Eterno está tentándole al Él.

 

17:6    “He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la peña en Jorev; y golpearás la peña, y saldrá agua de ella para que beba el pueblo. Y así lo hizo Moshé en presencia de los ancianos de Israel.”  – Según Rashí este golpe tenía que ser muy fuerte. La palabra que ha sido traducida como “peña” es tsur [24] que significa “roca”.

 

17:7    “Y puso a aquel lugar el nombre de Masá y Merivá, por la contienda de los hijos de Israel, y porque tentaron a HaShem, diciendo: ¿Está HaShem entre nosotros o no?”  – Mashá significa “prueba”, “tentación” y Merivá significa “riña”, “provocación”. Este hecho está referido en el Salmo 95:7-11,

 

Es muy peligroso desafiar al Eterno, hace que su protección se aleje de nosotros y nuestros enemigos podrán matarnos, como vemos a continuación.

 

17:8    “Y vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.”  – Amalec vino en el momento cuando el pueblo estaba desafiando al Eterno riñiendo con sus siervos. El Midrash[25] deriva el nombre Amalec de las dos palabras am, “pueblo” y lac, “lamer” – el pueblo que vino a lamer sangre. Amalec fue un descendiente de Esav, el enemigo principal de Israel, cf. Génesis 36:15-16. Él atacó por detrás, como está escrito en Deuteronomio 25:17-19:

 

“Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino cuando saliste de Egipto, cómo te salió al encuentro en el camino, y atacó entre los tuyos a todos los agotados en tu retaguardia cuando tú estabas fatigado y cansado; y él no temió a Elohim. Por tanto, sucederá que cuando HaShem tu Elohim te haya dado descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que HaShem tu Elohim te da en heredad para poseerla, borrarás de debajo del cielo la memoria de Amalec; no lo olvides.”

 

17:10  “Y Yehoshúa hizo como Moshé le dijo, y peleó contra Amalec; y Moshé, Aarón y Jur subieron a la cumbre del collado.”  – Es la primera vez que es mencionado Yehoshúa y es en relación con la guerra. Su nombre significa “HaShem salva”.

Aharón es el hermano de Moshé, que representa la intercesión por el líder. Jur es el abuelo de Betsalel que construyó el tabernáculo, cf. Éxodo 31:2, y representa el apoyo práctico y económico que un líder necesita.

 

17:12  “Pero las manos de Moshé pesaban. Entonces tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó en ella; y Aarón y Jur le sostenían las manos, uno de un lado y otro del otro. Así estuvieron sus manos firmes hasta que se puso el sol.”  – La guerra no era sólo física, sino también espiritual. Moshé hizo su parte mediante su oración y el ayuno para enfrentar los espíritus malignos que estaban detrás de los Amalecitas, y Yehoshúa hizo su parte para enfrentar los ataques físicos. Ambas cosas eran necesarias para salvar al pueblo. La piedra representa al Mesías sobre la cual Moshé rabenu se sentó. Con la ayuda de sus colaboradores que le sostenían las manos, pudo ser fiel hasta la puesta del sol, y así Yehoshúa pudo vencer en esta guerra. Esto nos enseña que la postura del cuerpo es importante para que podamos tener victoria en el mundo espiritual. No era suficiente que Moshé orara con su boca, tenía que levantar sus manos para que los enemigos no vencieran. Era una guerra espiritual en primer lugar. Sin el apoyo de los colaboradores Israel hubiera perdido la batalla. Esto nos enseña la importancia de que un líder tenga buenos colaboradores, algunos que le apoyen en intercesión y otros que le apoyen en lo práctico y lo económico. Sin este tipo de ministerios en una comunidad no se puede vencer sobre los ataques del enemigo.

Si no hay unidad entre los líderes estamos perdidos contra nuestro enemigo. Los cuatro nombres de este pasaje, Aharón, Jur, Yehoshúa y Moshé, empiezan por las cuatro letras alef, jet, yud y mem. Estas letras forman el nombre ajim que significa “hermanos”. La completa unidad entre ellos produjo la victoria final en esta batalla, como está escrito en el Salmo 133, “hine ma tov…”:

“Cántico de ascenso gradual; de David. Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía. Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aharón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Jermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí mandó HaShem la bendición, la vida para siempre.”

17:14  “Entonces dijo HaShem a Moshé: Escribe esto en un libro para que sirva de memorial, y haz saber a Yehoshúa que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo del cielo.”  – Las cosas importantes hay que poner por escrito. HaShem ordenó a Moshé escribir en un libro para que no se olvidara.

Yehoshúa recibió este mensaje. Esto alude, según Rashí, a que él iba a ser el sucesor de Moshé.

17:16  “y dijo: HaShem lo ha jurado; HaShem hará guerra contra Amalec de generación en generación.”  – Esto nos enseña que en cada generación hay un Amalec que intenta destruir el pueblo judío. Hamán, que aparece en el libro de Ester, fue un descendiente de Amalec. Adolf Hitler fue un Amalec en su generación. Yasser Arafat era otro. El último que vendrá antes de la venida del Mesías será matado con la espada de su boca, como está escrito en Isaías 11:4b:

“herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío.”

En esta parashá se encuentra el mandamiento número 24 de los 613:

  1. Prohibición de traspasar los límites permitidos en shabat, Éxodo 16:29.

 

[1]       Shemot Rabá 20:10.

[2]       Sanhedrín 96b; Shabat 96b.

[3]       Sanhedrín 91b.

[4]       Strong H5115 nâvâh, naw-vaw’, A primitive root; to rest (as at home); causatively (through the implied idea of beauty (compare H5116)), to celebrate (with praises): – keep at home, prepare an habitation.

[5]       Strong H3820 lêb, labe, A form of H3824; the heart; also used (figuratively) very widely for the feelings, the will and even the intellect; likewise for the centre of anything: –  + care for, comfortably, consent, X considered, courag [-eous], friend [-ly], ([broken-], [hard-], [merry-], [stiff-], [stout-], double) heart ([-ed]), X heed, X I, kindly, midst, mind (-ed), X regard ([-ed)], X themselves, X unawares, understanding, X well, willingly, wisdom.

[6]       Strong H5315 Nephesh, neh’-fesh, From H5314; properly a breathing creature, that is, animal or (abstractly) vitality; used very widely in a literal, accommodated or figurative sense (bodily or mental): – any, appetite, beast, body, breath, creature, X dead (-ly), desire, X [dis-] contented, X fish, ghost, + greedy, he, heart (-y), (hath, X jeopardy of) life (X in jeopardy), lust, man, me, mind, mortality, one, own, person, pleasure, (her-, him-, my-, thy-) self, them (your) -selves, + slay, soul, + tablet, they, thing, (X she) will, X would have it.

[7]       Strong H5314 nâphash, naw-fash’, A primitive root; to breathe; passively, to be breathed upon, that is, (figuratively) refreshed (as if by a current of air): – (be) refresh selves (-ed).

[8]       Strong H1254 bârâ’, baw-raw’, A primitive root; (absolutely) to create; (qualified) to cut down (a wood), select, feed (as formative processes): – choose, create (creator), cut down, dispatch, do, make (fat).

[9]       Strong H7307 rûach, roo’-akh, From H7306; wind; by resemblance breath, that is, a sensible (or even violent) exhalation; figuratively life, anger, unsubstantiality; by extension a region of the sky; by resemblance spirit, but only of a rational being (including its expression and functions): – air, anger, blast, breath, X cool, courage, mind, X quarter, X side, spirit ([-ual]), tempest, X vain, ([whirl-]) wind (-y).

Strong H7306 rûach, roo’-akh, A primitive root; properly to blow, that is, breathe; only (literally) to smell or (by implication perceive (figuratively to anticipate, enjoy): – accept, smell, X touch, make of quick understanding.

[10]      Strong H5397 neshâmâh, nesh-aw-maw’, From H5395; a puff, that is, wind, angry or vital breath, divine inspiration, intellect or (concretely) an animal: – blast, (that) breath (-eth), inspiration, soul, spirit.

Strong H5395 nâsham, naw-sham’, A primitive root; properly to blow away, that is, destroy: – destroy.

[11]      Strong H120 ‘âdâm, aw-dawm’, From H119; ruddy, that is, a human being (an individual or the species, mankind, etc.): – X another, + hypocrite, + common sort, X low, man (mean, of low degree), person.

Strong H119 ‘âdam, aw-dam’, To show blood (in the face), that is, flush or turn rosy: – be (dyed, made) red (ruddy).

[12]      Strong H127 ‘ădâmâh, ad-aw-maw’, From H119; soil (from its general redness): – country, earth, ground, husband [-man] (-ry), land.

[13]      Mejiltá; Tanjumá Pekudé 2.

[14]      Tanjumá Yashán 16; Mejilta.

[15]      Rashí Suká 41ª; Tosafot Ritva.

[16]      Mejilta.

[17]      Shabbat 87b.

[18]      Strong H4478 mân, mawn, From H4100; literally a whatness (so to speak), that is, manna (so called from the question about it): – manna.

Strong H4100 mâh  mah  mâ  ma  meh, maw, mah, maw, mah, meh, A primitive particle; properly interrogitive what? (including how?, why? and when?); but also exclamations like what! (including how!), or indefinitely what (including whatever, and even relatively that which); often used with prefixes in various adverbial or conjugational sneses: – how (long, oft, [-soever]), [no-] thing, what (end, good, purpose, thing), whereby (-fore, -in, -to, -with), (for) why.

[19]      Midrash HaGadol 16:15.

[20]      Strong H4487 mânâh, maw-naw’, A primitive root; properly to weigh out; by implication to allot or constitute officially; also to enumerate or enroll: – appoint, count, number, prepare, set, tell.

[21]      R. Aryeh Carmell, Aiding Talmud Study, pág. 78.

[22]      Strong H1538 gûlgôleth, gul-go’-leth, By reduplication from H1556; a skull (as round); by implication a head (in enumeration of persons): – head, every man, poll, skull.

[23]      Erubín 51a; Mejiltá, cf. Erubín 46a; Sotá 30b.

[24]      Strong H6697 tsûr  tsûr, tsoor, tsoor, From H6696; properly a cliff (or sharp rock, as compressed); generally a rock or boulder; figuratively a refuge; also an edge (as precipitous): – edge, X (mighty) God (one), rock, X sharp, stone, X strength, X strong. See also H1049.

[25]      Midrash Lekaj Tov.

 

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