Parashá 09 VaYéshev

י״ד בכסלו ה׳תשע״ד (November 17, 2013) por  
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Parashá 09 VaYéshev

Génesis 37:1 – 40:23

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 37:1-11
  2. 37:12-22
  3. 37:23-36
  4. 38:1-30
  5. 39:1-6
  6. 39:7-23
  7. 40:1-23
  8. Maftir: 41:20-23

 

Haftará: Amós 2:6 – 3:8

 

Escritos Apostólicos: Hechos 7:9-16

VaYeshev

 

Significa “y se estableció”, “y se asentó”.

Primera aliyá, 37:1-11

Yaakov se establece en la tierra donde ha peregrinado su padre. Cuando Yosef tiene diecisiete años apacienta el rebaño con sus hermanos, los hijos de las concubinas de su padre. Yosef trae malos informes de ellos a su padre. Yaakov ama a Yosef más que al resto de sus hijos y le hace una túnica de colores. Por eso sus hermanos le tienen odio y no pueden hablarle bien. Yosef tiene dos sueños que producen aún más odio y envidia en ellos. Primero sueña que estaban atando gavillas en el campo y las gavillas de los hermanos se inclinaron ante su gavilla que se había levantado y puesto derecha. Luego sueña que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante él. Su padre le reprende por su segundo sueño pero lo guarda en su memoria.

 

Segunda aliyá, 37:12-22Los hermanos están apacentando el rebaño en Shejem y Yosef es enviado allí por su padre desde Jevrón para ver cómo están. Un hombre le encuentra dando vueltas por el campo y le informa que se han ido a Dotán. Cuando Yosef se les acerca en Dotán traman contra el soñador para matarlo y echarlo en un pozo y decir que una fiera lo devoró. Pero Reuvén impide que lo maten y les dice que le echen

 

Tercera aliyá, 37:23-36

 

Los hermanos despojan a Yosef de su túnica de colores y le echan en el pozo que está vacío. Cuando se sientan a comer ven una caravana de yishmaelitas cargada de tres productos que están bajando hacia Egipto. Yehudá propone vender a Yosef como esclavo y los demás aceptan. Cuando pasan unos mercaderes midianitas sacan a Yosef del pozo. Luego lo venden a los yishaleitas que le llevan a Egipto.

Reuvén vuelve al pozo y al ver que Yosef no está allí, rasga sus vestidos y pregunta a sus hermanos adonde irá él ahora. Entonces empapan la túnica de Yosef con la sangre de un macho cabrío y la envían a su padre para que la examine. Yaakov piensa que una fiera lo ha devorado y rasga sus vestidos y se viste de cilicio y pasa mucho tiempo de duelo. No quiere recibir el consuelo de sus hijos y de sus hijas y dice que va a morir con luto. También su padre llora por él.

Los medanitas venden a Yosef a Potifar, un capitán en la guardia de Faraón.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

Yehudá se aparta de sus hermanos y se casa con la hija de Shúa que le da a luz tres hijos, llamados Er, Onán y Shelá. Luego toma una mujer para su hijo primogénito, llamada Tamar, que significa palmera. Pero HaShem quita la vida de Er porque era malvado. Onán recibe la orden de su padre de cumplir con su deber de levantar descendencia a su hermano y llegar a su mujer. Pero cuando se llega a ella derrama el semen en la tierra para no dar descendencia a su hermano. Por eso HaShem también le quita la vida. Tamar es enviada a la casa de su padre para esperar que Shelá crezca.

Después de mucho tiempo muere la esposa de Yehudá. Después del duelo Yehudá sube a los trasquiladores de sus ovejas en Timnat junto con su amigo Jirá. Cuando Tamar es informada sobre ello se quita su ropa de viuda y se cubre con un velo y se sienta cerca del camino de Timnat, porque se ha dado cuenta de que no había sido dada a Shelá como mujer aunque había crecido. Yehudá piensa que es una prostituta y le ofrece un cabrito para poder llegar a ella. Como señal ella le pide tres cosas que lleva puesto. Y así ella concibe de él. Luego se viste de viuda de nuevo. Yehudá envía el cabrito por medio de su amigo para recobrar la prenda pero no la encuentra. Los hombres del lugar tampoco saben nada de una prostituta.

A los tres meses informan a Yehudá que Tamar ha fornicado. El ordena que sea quemada. Entonces ella envía a decir a su suegro que investigue para saber de quién son las tres cosas que tiene como señal. Yehudá reconoce que ella tiene razón y que él es el responsable del embarazo por no haberle dado a su hijo Shelá. Pero no vuelve a conocerla más. Cuando va a dar a luz tiene mellizos. Uno de los dos saca su mano y la partera le ata un hilo escarlata pensando que va a salir primero. Pero retira su mano y el hermano sale. Por eso fue llamado Perets, brecha. El hermano que tiene el hilo es llamado Zeraj.

 

Quinta aliyá, 39:1-6

 

Potifar, el oficial de Faraón, compra a Yosef. El Eterno está con él y llega a ser un hombre próspero. Está sirviendo en la casa de su amo y todo lo que hace prospera. Su amo se da cuenta de ello y le hace su siervo personal y mayordomo sobre toda su casa. La casa y los campos del egipcio son bendecidos por causa de Yosef. Le deja todo lo que posee en las manos de Yosef y sólo se preocupa por el pan que come. Yosef tiene un aspecto muy hermoso.

 

 

 

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

La mujer del amo de Yosef pone su mirada en él y le dice que se acueste con ella. Pero él le contesta que no puede cometer esa gran maldad y pecar contra Elohim. Ella insiste día tras día pero él no quiere ni estar con ella. Un día, cuando no hay nadie en la casa, Yosef entra para hacer su trabajo. Ella ase de su roba y le dice que se acueste con ella. Pero él deja su ropa y sale huyendo afuera. Ella llama a los hombres de la casa y dice que Yosef vino para acostarse con ella y que ella había gritado a gran voz y que por eso él había dejado la ropa allí y había salido huyendo. Luego cuenta el miso cuento a su marido. Su marido se enfada y echa a Yosef en la cárcel donde tendrá que seguir mucho tiempo. Pero el Eterno está con Yosef y le da misericordia de manera que el jefe de la cárcel le da la confianza de administrar toda la cárcel. Todo lo que él emprende HaShem lo hace prosperar.

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

El copero y el panadero de Faraón le ofenden y son puestos en la cárcel donde está Yosef. Después de un año tienen ambos un sueño la misma noche. Por la mañana Yosef los ve preocupados y les pregunta qué pasa. Le dicen que han tenido un sueño y nadie lo puede interpretar. Yosef dice que las interpretaciones pertenecen a Elohim y les pide que se lo cuenten. El jefe de los coperos soñó con una vid con tres sarmientos que brotaron y produjeron uvas maduras. Tomó las uvas y las exprimió en la copa del Faraón que estaba en su mano y la dio a Faraón. Yosef dice que los tres sarmientos son tres días y que en tres días su cabeza será levantada y le será devuelto el puesto que tenía antes. Luego Yosef le pide que se acuerde de él cuando le vaya bien para mencionarle ante Faraón para sacarle de la cárcel. Cuenta como fue secuestrado y que tampoco ha hecho nada malo para tener que estar en el calabozo.

El jefe de los panaderos soñó con tres cestas de pan sobre su cabeza llenas de manjares hechos por un panadero para Faraón. Pero fueron comidos por los pájaros. Yosef dice que las tres cestas son tres días y que dentro de tres días Faraón le va a quitar la cabeza y colgarle en un árbol para que las aves coman su carne.

Al tercer día es el cumpleaños de Faraón y hay un banquete para todos sus siervos. El jefe de los coperos es restaurado en su cargo y el jefe de los panaderos es ahorcado. Pero el jefe de los coperos no se acuerda de Yosef.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 37:1-11

 

37:1 “Y Yaakov habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Kenáan.” – No es lo mismo habitar que peregrinar. La actitud de un peregrino es que no tiene una morada fija, siempre está de camino a otro lugar. Ahora Yaakov tiene el deseo de asentarse y dejar de ser peregrino. Esto es un error. Cuando un justo quiere dejar de luchar y disfrutar de esta vida, está intentando sacar de antemano lo que recibirá en el mundo venidero. Pero HaShem no le permitió hacer esto y le sucedió el problema con Yosef.

Es necesario tener lucha en esta vida para poder estar sano espiritualmente. Cuando no hay conflictos y todo va bien hay una tendencia de querer aflojarse y dormir espiritualmente. Los problemas y las luchas nos mantienen alerta y nos obligan a buscar al Eterno en todo momento. El Hijo de Elohim aprendió la obediencia a través de los sufrimientos, como está escrito en Hebreos 5:8:

 

“aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció”

 

Así que el que quiere huir de los sufrimientos y de los problemas nunca aprenderá la obediencia.

Es más, los mismos sufrimientos que pasamos en el olam hazé, este siglo, producen una gloria que permanecerá en el olam habá, el siglo venidero, como está escrito en 2 Corintios 4:17:

 

“Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación”

 

En Romanos 8:16-18 está escrito:

 

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Elohim, y si hijos, también herederos; herederos de Elohim y coherederos con el Mesías, si en verdad padecemos con él a fin de que también seamos glorificados con él. Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada.”

 

Para ser herederos en el siglo venidero hay que padecer con el Mesías. Cuanto más suframos ahora más gloria tendremos entonces, como está escrito en 1 Pedro 1:7:

 

“para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Yeshúa el Mesías”

 

En 1 Pedro 4:13 está escrito:

 

“antes bien, en la medida en que compartís los padecimientos del Mesías, regocijaos, para que también en la revelación de su gloria os regocijéis con gran alegría.”

 

En Hebreos 11:35b está escrito:

 

“otros fueron torturados, no aceptando su liberación, a fin de obtener una mejor resurrección.”

 

En 1 Corintios 15:41 está escrito:

 

“Hay una gloria del sol, y otra gloria de la luna, y otra gloria de las estrellas; pues una estrella es distinta de otra estrella en gloria.”

 

37:2a “Esta es la historia de las generaciones de Yaakov: Yosef…” – La historia de una persona sigue en sus hijos. Esta no es la historia de Yosef, sino de Yaakov. En el capítulo 38 encontramos el relato de la vida de Yehudá. Estos dos, Yosef y Yehudá, son los dos hijos más importantes de Israel. Alrededor de estos dos giran toda la historia de salvación del Eterno. Yosef llegó a ser el padre de Efrayim, que es el ancestro de la tribu principal de la casa de Israel, las diez tribus del norte que eventualmente se separarían de las dos tribus en el sur. Yehudá es el ancestro del pueblo judío y del Mesías. La primogenitura pasó a los hijos de Yosef, como está escrito en 1 Crónicas 5:1-2:

 

“Y los hijos de Reuvén, el primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como profanó la cama de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de Yosef, hijo de Israel; de modo que no está inscrito en la genealogía conforme a los derechos de primogenitura; aunque Yehudá prevaleció sobre sus hermanos, y de él es el príncipe, los derechos de primogenitura pertenecían a Yosef)”

 

Esta es la razón por la que aparecen entrelazados los relatos de Yosef y Yehudá en esta sección de las Escrituras.

 

A través de Yaakov el Eterno está cumpliendo su propósito en el mundo. El pueblo de Israel y el Mesías son el medio del Eterno para bendecir el resto de la humanidad. Todos estos relatos son narraciones preparatorias para la introducción de Mashíaj en Israel y el mundo. Si desconectamos al Mesías de los relatos de la Torá creamos un seudo-Mesías, un ser híbrido sin realidad histórica. El Mesías está íntimamente conectado con la historia de Israel. Por esto podemos encontrar en los relatos acerca de Yosef y de Yehudá sombras proféticas que señalan hacia el Mesías Yeshúa. Estos textos dan paso a la proclamación de Yeshúa como el Mesías “ben Yosef”, hijo de Yosef, y el Mesías “ben David”, hijo de David.

 

37:2b “Yosef, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, mujeres de su padre. Y Yosef trajo a su padre malos informes sobre ellos.” – Los cuatro hijos de las concubinas no se portaban bien y Yosef habló mal de ellos ante su padre. En lugar de reprenderles a ellos y aclarar posibles malos entendidos habló con su padre, lo cual constituye el pecado de “lashón hará”, lengua de maldad. Los rabinos enseñan que por esta mala lengua luego tenía que estar en la cárcel durante 10 años.[1][1]

 

37:3  “Y amaba Israel a Yosef más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores.” – Hay varias razones por las que Israel amaba a Yosef: era el hijo de su vejez, era el hijo de su esposa preferida, tenía mucho en común con él mismo y, según un Midrash[1][2], Yaakov sabía por medio de una profecía que Yosef iba a ser una gran persona. Yaakov y Yosef se parecían en muchos aspectos:

 

  • Ambos tenían una madre estéril y nacieron por una intervención divina.
  • Ambos fueron odiados por sus hermanos.
  • Ambos experimentaron como sus hermanos querían matarlos.
  • Ambos se hicieron ricos.
  • Ambos se casaron fuera de la Tierra.
  • Ambos fueron acompañados por ángeles.
  • Los suegros de ambos fueron bendecidos por causa de ellos.
  • Ambos viajaron a Egipto.
  • Ambos pidieron que sus huesos fueran trasladados a la Tierra prometida.
  • Ambos murieron en Egipto.

 

37:4  “Y vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente.” – La lucha entre hermanos depende, hasta cierto grado, de la tensión que hay entre los padres. Los hijos son el reflejo de sus padres. La “poca” envidia que hubo entre las madres se multiplicaba en los hijos y se transformó en envidia de muerte. La razón por la que esta envidia llegó a tal extremo fue el favoritismo que mostraba Yaakov hacia uno de sus hijos. No es lo mismo reconocer las buenas cualidades de un hijo que tener favoritismo. Como padre, es necesario destacar las cualidades buenas de todos los hijos y no hacer comparaciones entre ellos. Las comparaciones crean muchas luchas innecesarias. Cada hijo es diferente y tiene diferentes dones y cualidades, unos más que otros. Pero esto no significa que uno es mejor que el otro. El que tiene más dones tiene más responsabilidad y hay que exigirle más, como está escrito en Lucas 12:48b:

 

“A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán.”

 

Para ser buenos padres hay que tratar con nuestros hijos de la misma manera como el Padre celestial trata con Sus hijos, como está escrito en Efesios 6:4:

 

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.”

 

Y en Hebreos 12:7-11, donde está escrito:

 

“Es para vuestra corrección que sufrís; Elohim os trata como a hijos; porque ¿qué hijo hay a quien su padre no discipline? Pero si estáis sin disciplina, de la cual todos han sido hechos participantes, entonces sois hijos ilegítimos y no hijos verdaderos. Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad. Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, les da después fruto apacible de justicia.”

 

Es importante destacar las virtudes de nuestros hijos en todas las diferentes áreas en que HaShem los haya dotado.

 

A pesar de la situación crítica en la familia de Israel, e incluso por medio de estas tensiones familiares, HaShem, en su infinita sabiduría, lleva a cabo su plan de salvación para Israel y el mundo. El puede usar nuestra carnalidad para cumplir su propósito, ¡Bendito seda su Nombre!

 

Los hijos de Leá nacieron con un complejo de inferioridad y de rechazo, heredado de su madre. Como Leá se sentía menospreciada por Yaakov, porque él prefería a Rajel antes que a ella, su sentimiento pasó a los hijos.

Una persona con ese complejo siente que otros son amados y yo no, otros son apreciados pero yo no, otros son aceptados pero yo no. El complejo de inferioridad lleva la persona al auto desprecio. No importa cuánto se esfuerce, nunca se sentirá contenta consigo misma. Este complejo es formado por actitudes y palabras de los padres, incluso desde antes de nacer. Un niño que ha sido engendrado por padres que no deseaban tener hijos, está acomplejado desde antes de nacer. Un niño que oye palabras como: “tú no vales”, “qué malo eres”, “eres un pesado”, “no quiero verte”, “ya no te quiero”, etc., es acomplejado por sus padres. Las palabras de los padres tienen muchísima influencia en la formación del carácter del niño, especialmente durante sus primeros momentos de su vida.

Los seis primero años de la vida de un niño son decisivos para el resto de su vida. Por eso es tan importante que los padres no dejen a sus hijos al cuidado de otros durante ese tiempo. La ausencia de los padres, y, especialmente en el primer tiempo, de la madre, crea un vacío emocional dentro del niño, que no puede ser llenado con nada en el mundo, al menos que el Eterno haga una intervención sobrenatural para sanar su alma dañada.

Los padres proyectan en sus hijos la imagen del Eterno. Los niños reciben una imagen del Eterno según hayan sido sus padres con ellos. Si un padre nunca está en casa y toma tiempo con sus hijos, los hijos van a creer que el Eterno está ausente y no está interesado en sus vidas. Si un padre trata con dureza a sus hijos y los castiga por sus errores, los hijos van a pensar que el Eterno los castiga por cualquier error que cometan. Hay padres que pegan a sus hijos cuando cometen errores, no cuando son rebeldes. Esto crea un trauma en el niño que difícilmente es quitado. Ese niño tendrá problemas en su relación con el Eterno. Pensará que él le castiga por cualquier cosa. No ha aprendido que hay una relación entre rebeldía y castigo, entre desobediencia y maldición. Piensa que todo lo malo que le sucede es porque el Eterno le está castigándolo según Sus propios caprichos.

Si los padres no tienen normas claras y constantes, los hijos aprenden que el Eterno es caprichoso y fluctuante y que cambia sus mandamientos de un tiempo a otro, de una era a otra. Si los padres prometen cosas a sus hijos y luego no las cumplen, los hijos van a dudar de las promesas eternas del Padre celestial, que no puede mentir. Si los padres dicen mentiras entre ellos o a sus hijos, los hijos van a pensar que la Biblia no es verdad y que el Eterno puede engañar a los hombres. Si los padres no valoran premian el esfuerzo de los niños, eventualmente perderán su interés en progresar en la vida y pensarán que no son aptos para servir al Eterno. Si un padre hace comparaciones y muestra favoritismo entre los hijos, van a pensar que algunos hijos del Eterno son favorecidos más que otros y esto crea envidias, luchas y endiosamientos idolátricas de los líderes entre el pueblo del Eterno.

Cuando un niño recibe amor, atención, instrucción y corrección y es estimulado sin ser comparado con sus hermanos o con otros compañeros, sino valorado, en primer lugar, por lo que es, y, en SEGUNDO lugar, por lo que produce, aprenderá a apreciarse a si mismo y así podrá apreciar a los demás sin sentir envidia cuando otros progresen más que él. El remedio de la envidia es el amor, como está escrito en 1 Corintios 13:4b:

 

“El amor no tiene envidia”

 

Cuando una persona no ama es porque no se siente amada, como está escrito en 1 Juan 4:19:

 

“Nosotros amamos, porque El nos amó primero.”

 

El que da amor a otros es porque ha recibido amor. No puedes dar algo que no has recibido. Así que el remedio contra la envidia es recibir el amor del Eterno personalmente.

Para ser libre del complejo de rechazo y de inferioridad hace falta recibir amor. Algunos han sido tan dañados en sus emociones que no son capaces de creer en el amor que están recibiendo, como está escrito en 1 Juan 4:16:

 

“Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Elohim tiene para nosotros. Elohim es amor, y el que permanece en amor permanece en Elohim y Elohim permanece en él.”

 

Según este texto hay dos maneras de relacionarse con el amor del Eterno, primero conocerlo, que no es algo intelectual, sino experimental. Segundo, creer en el amor que el Eterno tiene para nosotros. Hay momentos cuando no siento el amor del Eterno, y en ese momento mis emociones me están mintiendo. En esa situación tendré que salir de la cárcel emocional y creer en el amor que el Eterno ha mostrado al dejar que su Hijo muera por mi personalmente, como está escrito en Gálatas 2:20b:

 

“la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Elohim, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

 

Pero si una persona está muy dañada en sus emociones ha creado un muro de protección alrededor de su interior que no le permite salir, ni permite entrar a nadie. Ni siquiera el amor del Eterno puede alcanzar ese corazón herido. Esa persona no puede ni sentir ni creer en el amor del Eterno, por mucho que se le diga que le ame. Como sus emociones dicen que nadie le quiere, no cree en alguien que le dice que le ama. Prefiere creer más en sus propias emociones que en la verdad, y esto es muy grave cuando se trata de la Palabra del Eterno. En las Escrituras HaShem ha mostrado su amor por todo el mundo, como está escrito en Juan 3:16:

 

“Porque de tal manera amó Elohim al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

 

La mayor manifestación del amor del Eterno es la muerte y resurrección de Su Hijo a favor de todas las personas en particular, como está escrito en 1 Juan 4:9:

 

“En esto se manifestó el amor de Elohim en nosotros: en que Elohim ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de El.”

 

Una persona acomplejada tiene mucha dificultad para recibir este amor. Hay sólo una cosa que puede entrar dentro de su alma y romper esa muralla que ha edificado alrededor de sus emociones mentirosas, la Palabra del Eterno dada por medio de una revelación en el poder del Espíritu. Con otras palabras, sólo Yeshúa el Mesías, que es la Palabra viva de HaShem, puede sanar esa alma, como está escrito en 1 Pedro 2:25:

 

“Pues vosotros andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Guardián de vuestras almas.”

 

En esta era mesiánica en la que vivimos, HaShem ha depositado en su Hijo Yeshúa la autoridad y la capacidad para tratar con las almas de los hombres. Yeshúa es el único que puede sanar el alma del hombre, como está escrito en Mateo 11:27-30:

 

“Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.”

 

También Yeshúa ha delegado a sus siervos la autoridad para tratar con este tipo de complejos dentro de las personas, como está escrito en 2 Corintios 10:3-6:

 

“Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Elohim para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Elohim, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia del Mesías, y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea completa.”

 

Las fortalezas son las defensas sicológicas que la persona acomplejada ha creado en su interior. Esas defensas están basadas sobre argumentos mentirosos como: “Nadie me ama”, “Soy malo”, Soy fea”, “Soy un pobre y siempre lo seré”, “Siempre me salen las cosas mal”, etc. Todos estos argumentos son falsos y atentan contra la verdad divina revelada en las Escrituras. El complejo de rechazo e inferioridad es una cosa emocional que no siempre tiene su base en la realidad. Por medio de las Escrituras y el poder del Espíritu del Eterno es posible quebrantar todos estos argumentos.

 

La segunda cosa que es mencionada en este texto son los razonamientos altivos que se levantan. La reacción sicológica para intentar de superar el sentimiento de rechazo y de inferioridad es la soberbia, la altivez. Como las emociones me dicen que no soy nadie, hago todo lo posible para mostrarme a mi mismo y a todo el mundo que sí soy alguien. Y así voy buscando todas las virtudes mías y las destaco y las muestro a los demás, intentando mostrarme a mi mismo y a los demás que no soy tan malo como me dicen mis sentimientos. “Mira, YO soy bueno en esto”, “Fíjate que YO logré esto” etc. La auto exaltación y el orgullo son síntomas de una persona acomplejada, que en el fondo de su corazón no se siente amada por nadie, ni siquiera por el Eterno.

Otro intento de superar el sentimiento de rechazo interior es hacerse amigos mediante regalos. Si yo les doy esto me va a amar. Tenemos un buen ejemplo de esto en Leá que dijo, según Génesis 29:32:

 

“Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.”

 

Otro ejemplo vemos en Génesis 30:20 donde está escrito:

 

“Y Lea dijo: Elohim me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zvulún.”

 

Leá pensaba que por medio de sus propios esfuerzos podía ganarse el amor de Yaakov. Ese no es el camino. El camino de ser sanado del complejo de rechazo es recibir el amor gratuito del Eterno. Su amor no depende de mí, sino de él mismo. El me ama, no porque yo sea de una u otra manera, sino porque ha decidido amarme.

Hay dos tipos de amor del Eterno, un amor incondicional y un amor condicional. El amor incondicional no depende del hombre, si es bueno o malo, si cumple o no, como está escrito en Oseas 3:1:

 

“Y el Eterno me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como el Eterno ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas.”

 

En Mateo 5:44-45 está dicho:

 

“Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque El hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos.”

 

Y en Romanos 5:6-8 está escrito:

 

“Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo el Mesías murió por los impíos. Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Elohim demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, el Mesías murió por nosotros.”

 

Ese amor incondicional es el que nos sana de nuestros complejos.

 

El amor condicional del Eterno es desarrollado cuando hay una respuesta por parte del hombre a Su amor incondicional, como está escrito en Deuteronomio 7:11-13:

 

“Guarda, por tanto, el mandamiento y los estatutos y los decretos que yo te mando hoy, para cumplirlos. Y sucederá que porque escuchas estos decretos y los guardas y los cumples, el Eterno tu Elohim guardará su pacto contigo y su misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará; también bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu cereal, tu mosto, tu aceite, el aumento de tu ganado y las crías de tu rebaño en la tierra que El juró a tus padres que te daría.”

 

Y en Juan 14:23 está escrito:

 

“Yeshúa respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

 

Yaakov amaba a Yosef más que a todos los demás hijos. El amaba a todos pero amaba a Yosef más que a los demás por la relación más íntima que tenía con él, entre otras cosas, por causa del amor recíproco que recibió de él y también por la revelación profética que tenía sobre su futuro.

El amor condicional está basado en el amor incondicional. Es muy importante que un padre diga a su hijo: “No importa lo que hagas, te amaré igual”. De esa manera el hijo se siente seguro en el amor de su padre y podrá relacionarse correctamente con su Padre celestial. Ahora, si el hijo se porta mal tiene que saber que el padre no ama su conducta sino a él, y desea que se aparte de su mala conducta.

 

La persona acomplejada proyecta su complejo sobre otros. Una madre con un complejo de rechazo rechaza a sus hijos, y es capaz de decir: “ya no te quiero”, “no quiero verte más”. La solución de todo esto es el amor.

Una persona que se siente menospreciada menosprecia a los demás y no puede aceptar que otra persona sea exaltada más que ella. Tiene envidia y celos y luchas de poder. No es capaz de reconocer una virtud de su hermano porque siente que es una amenaza contra él.

Los hijos de Leá y los hijos de las ex esclavas rechazaban a su hermanastro Yosef porque había sido puesto por su padre como el heredero de la primogenitura. Por las excavaciones arqueológicas que se han hecho en Egipto, se sabe que los jefes de las tribus semitas llevaban túnicas con muchos colores como señal de su liderazgo.[1][3] Es obvio que el padre había marcado a Yosef como el heredero de la primogenitura, como vimos en el texto de 1 Crónicas 5:1-2. Según Deuteronomio 21:15-17 Yaakov no tenía el derecho de quitar de Reuvén la primogenitura y dársela a Yosef. Sin embargo, por causa del pecado de Reuvén perdió su primogenitura, cf. Génesis 49:3-4, y fue dado a Yosef, no por preferencia personal, sino por revelación profética. Hay varios ejemplos en las Escrituras donde vemos que el orden natural de herencia es cambiado por el orden profético, cf. Génesis 48:17-20.

 

En el judaísmo se habla de dos tipos de Mesías. Por un lado se habla de Mashíaj ben Yosef, que es el Mesías sufriente, como hijo de Yosef, no necesariamente en el sentido literal como descendiente, sino en el sentido alegórico como seguidor, imitador. Por el otro lado se habla de Mashíaj ben David, el Mesías triunfante, descendiente directo de la casa de David.

 

Dr. Dan ben Avraham escribe:

 

“Hubo diferentes perspectivas, porque los rabinos antiguos se percataron que el Mashíaj sería humillado por un lado y exaltado por el otro. ¿Cómo intentaron resolver esta diferencia?

 

Primera teoría:

 

La primera posibilidad fue que el Mashíaj existiera desde antes de la creación del mundo y fuese enviado a la tierra cuando el Segundo Templo fuese destruido. Por ejemplo[1][4]: “Rabi Shemuel bar Nehmani dijo: “En el día cuando el Templo fue destruido, Israel sufrió mucho por sus pecados… ¿Y desde cuándo sabemos entonces que en ese día el Mashíaj nació? Porque está escrito: “Antes que estuviese de parto, dio a luz”

El Talmud ofrece varios reportes acerca de su trabajo luego del nacimiento.  El Talmud Bavli afirma que él se sienta “a las puertas de la ciudad de Roma” y sufre aflicción con su pueblo. Allí él espera hasta que el  Eterno lo exalte como el Redentor esperado y traiga entonces la salvación prometida a Israel.

Esta había sido, en cierta medida, la posición de los talmidim de nuestro Rabí desde el primer siglo. Rav Shaúl dijo[1][5]: “Pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas”. En otras palabras, primero debe sufrir para luego entrar en su gloria. Aunque por supuesto, hay una clara diferencia entre el tiempo de su aparición y la destrucción del Bet Hamikdash.

Debido a la similitud de pensamiento, eventualmente los amoraim abandonaron esta posición y procuraron otra.

 

Segunda Teoría:

 

¿Cuál fue la segunda teoría?  La siguiente cita es interesante, dice el Talmud[1][6]:

“R. Alexandri dijo que R. Joshua bar Leví combinó dos pasajes contradictorios, uno dice: “He aquí uno semejante a un Hijo de Hombre vino con las nubes del cielo” (Dan. 7:13) y el otro dice: “He aquí  tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno” (Zakaryah 9:9) Los explicó de esta manera: “Si ellos son dignos, el Mashíaj vendrá en las nubes del cielo. Si no son dignos, vendrá humilde sobre un asno”.

 

Tercera teoría:

 

Pero otra perspectiva fue estudiada, como aparece en otro lugar del Talmud[1][7]. ¿De qué se trata?  De la posibilidad de existencia de dos Mesías que aparecerán en dos tiempos diferentes para realizar dos funciones distintas, cada una relacionada con la humillación y la exaltación de la cual hablaron los profetas.

El primero es visto como el Mashíaj ben Yosef, quien tiene que batallar contra fieras, sufrir una humillación espantosa y ser azotado y herido en sus espaldas. Esto cumpliría la profecía que dice[1][8]: “Y me mirarán a mí, a quien traspasaron. Y gemirán como quien gime por la muerte de su hijo único. Y sufrirán como quien sufre por su primogénito”

El segundo es visto como Mashíaj ben David, quien aparecerá luego, y de quien el Eterno dijo[1][9]: “Diré el decreto: El Eterno me dijo: Tú eres mi Hijo, en este día te he engendrado”.

Según  el Talmud[1][10], este Salmo es una referencia al Mashíaj. Esto es lo que se dice:

“Nuestros sabios enseñaron: El HaKadosh dijo al Mashíaj ben David: “Tú eres mi hijo, pídeme y te daré las naciones como tu herencia y tus dominios hasta lo último de la tierra”. Anticipando que el Mashíaj ben Yosef estaba destinado a morir, Mashíaj ben David le dijo al Eterno:  “Amo del universo, lo único que te pido es vida”.  ¿Vida? Respondió HaShem, “antes que hablases he aquí tu ancestro David  ya lo había establecido, como está escrito (Salmo 21:5) ”Vida te demandó y se la diste, largura de días, eternamente y para siempre”.

Así que los rabinos vieron dos posibilidades bajo la teoría del Rabí Yehoshua bar Leví y la teoría de un grupo de sabios talmúdicos bajo la idea de dos mesías diferentes.

 

Cuarta Teoría:

 

Existe una manera como podemos reconciliar las aparentes contradicciones entre un pasuk que nos presenta un Mesías Sufriente y otro que nos habla de un Mesías Exaltado. Esta teoría es precisamente, la que sustentamos.

¿De qué se trata? La respuesta es: un solo Mashíaj que primero aparece como Siervo Sufriente (Mashíaj ben Yosef) y muere  para que pueda resucitar y ser revestido de inmortalidad, esto es, largura de días, eternamente y para siempre a fin de estar en condiciones de cumplir con los requisitos de la redención final exigidos por la Torah y los Profetas.

Hay una sola persona que podría calificar para dicha opción: Yeshúa. Solamente en Yeshúa el dilema de los pasukim aparentemente contradictorios de las Escrituras adquieren su verdadera solución.”

 

Hasta aquí la cita.

 

37:2a         “Yosef, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos” – Como hemos dicho antes el nombre Yosef significa “quitará” y “añadirá”, y es una referencia al Mesías que vino para morir para quitar el pecado de Israel y el mundo y sus consecuencias y resucitar para añadir a los gentiles dentro del pueblo escogido.

 

“apacentaba el rebaño” – Como Yosef era un pastor también el Mesías, según Juan 10:11 donde dice:

 

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.”

 

37:3-4 “amaba Israel a Yosef más que a todos sus hijos… su padre lo amaba más que a todos sus hermanos” – En Mateo 3:17b el Padre celestial dice de Yeshúa:

 

“Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.”

 

37:7 “He aquí, estábamos atando gavillas en medio del campo, y he aquí que mi gavilla se levantó y se puso derecha, y entonces vuestras gavillas se ponían alrededor y se inclinaban hacia mi gavilla.” – Las gavillas hablan de una cosecha que tiene mucho que ver con la vida de Yosef y del Mesías. La cosecha es un producto de la nueva vida como consecuencia de la muerte de los granos.

 

“mi gavilla se levantó” – Alude al levantamiento de Yosef y a la resurrección del Mesías de entre los muertos.

 

“vuestras gavillas se ponían alrededor y se inclinaron” – Muestra que después del levantamiento de Yosef y la resurrección del Mesías habría un reinado. También muestra que todas las tribus de Israel tendrán que reunirse alrededor de Mashíaj para obedecerle con reverencia.

 

37:8 “le odiaron por sus palabras” – También Yeshúa fue odiado por sus palabras. En Juan 15:22-25; 17:14 está escrito:

 

“Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado. El que me odia a mí, odia también a mi Padre. Si yo no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora las han visto, y me han odiado a mí y también a mi Padre. Pero han hecho esto para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: “ME ODIARON SIN CAUSA.”… Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.”

 

37:9 “el sol, la luna y once estrellas” – El sol hace referencia a Yaakov, la luna hace referencia a la madre y las once estrellas se refiere a los hijos de Israel, cf. Génesis 15:5; 22:17; 26:4.

Este sueño no se ha cumplido en Yosef. En primer lugar no vivía su madre Rajel. Bilhá se había ocupado de él y su hermano Binyamín desde la muerte de Rajel.

El padre dice que es imposible que él y su madre se inclinen ante él. Esto tiene dos sentidos. Por un lado Rajel ya estaba muerta y no podría inclinarse ante Yosef. Por otro lado era absurdo que un padre se inclinara ante su hijo, lo cual no pasó en Egipto. Así que este sueño es una muestra de que Yosef es una figura profética del futuro Mesías.

Este mensaje muestra que todos aquellos hijos de Israel que son estrellas se inclinarán ante el Mesías, incluso los mismos patriarcas, Avraham, Yitsjak y Yaakov. La Torá muestra aquí que el Mesías es mayor que los padres.

Este sueño profético es también una evidencia acerca de la resurrección de los muertos. Si Yaakov y Bilhá, y mucho menos Rajel, no se inclinaron ante Yosef en Egipto, tiene que haber una resurrección de entre los muertos para que esta profecía tenga cumplimiento. Entonces Rajel, la madre de Yosef, se inclinará ante Mashíaj ben Yosef, que es Yeshúa hijo de Yosef.

La resurrección está relacionada con el sol, la luna y las estrellas, según 1 Corintios 15:41-42a, donde está escrito:

 

“Hay una gloria del sol, y otra gloria de la luna, y otra gloria de las estrellas; pues una estrella es distinta de otra estrella en gloria. Así es también la resurrección de los muertos.”

 

En Revelación 12:1-2, 5-6 está escrito:

 

“Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. estaba encinta, y grita, estando de parto y con dolores de alumbramiento… Y ella dio a luz un hijo varón, que ha de regir a todas las naciones con vara de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Elohim y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Elohim, para ser sustentada allí, por mil doscientos sesenta días.”

 

La mujer simboliza el pueblo de Israel que dio a luz a Yeshúa que fue arrebatado hasta el trono de Elohim poco antes de la dispersión del pueblo judío por la invasión romana en los años 70 y 135.

 

37:11a “Y sus hermanos le tenían envidia” – Mateo 27:18 dice:

 

“Porque él (Pilato) sabía que le habían entregado por envidia.”

 

Segunda aliyá, 37:12-22

 

37:13b “Te enviaré a ellos. Y él les dijo. Iré” – Yosef fue enviado por su padre a los hijos de Israel. El estaba dispuesto a obedecer a su padre aunque implicaba el rechazo y el sufrimiento causado por ellos. Lo mismo pasó con Yeshúa, como está escrito en Lucas 20:13-15a:

 

“Entonces el dueño de la viña dijo: “¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá a él lo respetarán.” Pero cuando los labradores lo vieron, razonaron entre sí, diciendo: “Este es el heredero; matémoslo para que la heredad sea nuestra.” Y arrojándolo fuera de la viña, lo mataron.”

 

37:14 “Entonces le dijo: Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño; y tráeme noticias de ellos. Lo envió, pues, desde el valle de Jevrón, y Yosef fue a Shejem.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cómo están” es “shalom”[1][11] que significa “paz”, “bienestar”, “prosperidad”, “salud”. El Mesías busca el shalom de Israel, su paz, su bienestar, su prosperidad y su salud. El Mesías es el mensajero de Shalom para Israel, los que están cerca, como está escrito en Efesios 2:17:

 

“Y vino, y anunció paz a vosotros que estabais lejos, y paz a los que estaban cerca”

 

37:14b “fue a Shejem” – Shejem significa “hombro” y alude al madero puesto sobre los hombros de Yeshúa. En la búsqueda de sus hermanos israelitas en la misión de shalom tuvo que ir a Shejem, tuvo que morir en el madero.

 

37:16a “busco a mis hermanos” – Mashíaj vino para buscar y salvar a lo que se había perdido, las ovejas perdidas de la casa de Israel. En Mateo 15:24 dice:

 

“No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.”

 

37:17b “Yosef fue tras sus hermanos y los encontró” – Después de haber estado en Shejem, que representa la muerte y resurrección, el Mesías se fue en búsqueda de los hijos de Israel hasta encontrarlos. Nosotros somos el resultado de esa búsqueda.

 

“y los encontró” – Todos los hijos de Israel serán encontrados por Mashíaj en los últimos días.

 

37:18b “tramaron contra él para matarlo” – Lo mismo con Yeshúa.

 

En Mateo 26:4 está escrito:

 

“Y tramaron entre ellos prender a Yeshúa con engaño y matarle.”

 

 

Tercera aliyá, 37:23-36

 

37:23b “Despojaron a Yosef de su túnica” – La túnica representa realeza y autoridad. No le reconocieron como el jefe que el Padre había puesto sobre ellos. Los hermanos de Yeshúa tampoco reconocieron su autoridad que tenía del Padre, como está escrito en Mateo 21:23:

 

“Cuando llegó Yeshúa al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se le acercaron mientras enseñaba, diciendo: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio esta autoridad?”

 

El Salmo 22:18 dice:

 

“reparten mis vestidos entre sí, y sobre mi ropa echan suertes.”

 

En Mateo 27:35 está escrito:

 

“Y habiéndole crucificado, se repartieron sus vestidos, echando suertes”

 

37:24a “lo echaron en el pozo” – El pozo simboliza la muerte, el abismo, cf Salmo 30:3 donde aparece la misma palabra hebrea “bor”.[1][12] Según Rashí, era un lugar de escorpiones y serpientes.

Dos veces aparece la palabra pozo en la historia de Yosef, aquí y en 41:14 donde se tradujo como “cárcel o “calabozo”. La Torá muestra dos pozos en el relato de Yosef. El primero fue en la tierra de Israel y el segundo fue en la tierra de Egipto. Esto nos enseña que la muerte del Mesías ben Yosef fue para los hijos de Israel y también para el mundo entero, representado en Egipto.

 

37:25a “Entonces se sentaron a comer pan” – Justamente después de haber tirado a Yosef al pozo se sientan a comer pan. Aquellos judíos que habían entregado a Yeshúa para morir luego comieron la pascua por la noche como está escrito en Juan 18:28:

 

“Entonces llevan a Yeshúa de casa de Caifás al Pretorio. Era muy de mañana. Y ellos no entraron al Pretorio para no contaminarse y poder comer la Pascua.”

 

37:26-27 “Y Yehudá dijo a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra. Y sus hermanos le hicieron caso.” – Yehudá fue el protagonista en la venta de Yosef. Lo mismo pasó con el discípulo de Yeshúa llamado Yehudá, como está escrito en Mateo 26:14-16:

 

“Entonces uno de los doce, llamado Yehudá Ishk’riotí, fue a los principales sacerdotes, y dijo: ¿Qué estáis dispuestos a darme para que yo os lo entregue? Y ellos le pesaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba una oportunidad para entregarle.”

 

37:28b “Pasaron entonces unos mercaderes midianitas, y ellos sacaron a Yosef, subiéndolo del pozo, y vendieron a Yosef a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y éstos llevaron a Yosef a Egipto.”

 

“sacaron a Yosef” – Habla de la resurrección.

 

“vendieron” – Yosef fue vendido por lo menos tres veces antes de llegar a Egipto. Los midianitas, los yishmaelitas y luego los medanitas, v. 36, representan los gentiles que entraron en la escena del programa de salvación del Eterno en relación con la resurrección del Mesías. Y como los gentiles estaban haciendo comercio con Yosef, también se están haciendo muchos comercios con Jesucristo hoy en el mundo.

Mashíaj fue vendido primero por Yehudá (Judas) y luego por el sanedrín a los gentiles. Así como los gentiles recibieron a Yosef los gentiles recibieron el mensaje del Mesías resucitado.

 

“a Egipto” – Mashíaj fue llevado al mundo gentil para llegar a ser rey sobre muchos de ellos.

 

37:31 “Entonces tomaron la túnica de Yosef y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre” – Como Yaakov había engañado a su padre con las pieles de un macho cabrío, ahora es engañado por sus hijos con lo mismo.

Aquí vemos que hay una muerte sustituta en relación con la desaparición de Yosef. De la misma manera la muerte del Mesías es una muerte sustituta.

 

“macho cabrío” – Es el animal escogido por Elohim para todos los sacrificios por el pecado. La sangre del macho cabrío es la que más se parece a la sangre humana, según Rashí. También habla del animal que se usa en Yom Kipur, cf. Levítico 16.

 

“Empaparon la túnica en sangre” – habla de dos cosas:

 

-          Mashíaj tenía que morir por causa del rechazo de sus hermanos.

-          La muerte de Mashíaj es la base para su reinado, representado en la túnica.

 

Hay una conexión entre la sangre y el manto en Génesis 49:11; Isaías 63:2-3 y Revelación 19:13. La sangre habla del ministerio sacerdotal y el manto habla de realeza. El Mesías tiene ambos ministerios, cf. Salmo 110:4; Hebreos 7:1.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

38:1-2        “Sucedió por aquel tiempo que Yehudá descendió de sus hermanos, y visitó a un adulamita llamado Jirá. Y allí vio Yehudá a la hija de un kenaanita llamado Shuá; la tomó, y se llegó a ella.” – Yehudá había sido elegido para ser el padre de los reyes dentro de Israel, incluido el rey Mesías. Por lo tanto era muy importante que tuviera una situación familiar aprobada por el Eterno. Ahora se aparta y desciende espiritualmente de sus hermanos y se casa con una mujer de origen dudoso. Rashí cita el Tárgum que dice que era hija de un comerciante, puesto que la palabra “comerciante” tiene la misma raíz  que “kenaanita”. Sin embargo el rabino Ibn Ezrá dice que efectivamente se casó con una mujer kenaanita. El pueblo kenaanita había sido maldecido por Noaj y por eso no era conveniente casarse con él.

 

38:7-10 “Pero Er, primogénito de Yehudá, era malvado ante los ojos del Eterno, y el Eterno le mató. Entonces Yehudá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y cumple con ella tu deber como cuñado, y levanta descendencia a tu hermano. Y Onán sabía que la descendencia no sería suya; y acontecía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, derramaba su semen en tierra para no dar descendencia a su hermano. Pero lo que hacía era malo ante los ojos del Eterno; y también a él le mató.” – Según Rashí, la palabra “también”, en el versículo 10, muestra que murieron por la misma razón. Los dos desechaba su semen para que su esposa no se quedara embarazada. Según Rashí Er lo había hecho para que Tamar no perdiera su belleza. HaShem los mató a los dos. Tenemos que entender este hecho en relación con el Mesías. Estos dos hijos no calificaban para ser ancestros para el Mesías, y por lo tanto tenían que ser eliminados del programa de salvación para el mundo.

Como Yehudá había hecho sufrir a su padre por la pérdida de su hijo, al proponer su venta, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la pérdida de sus dos hijos para sentir el dolor que había causado a su padre.

Es interesante que la ley de levirato[1][13] fue practicada antes de la entrega de la Torá en Sinai. En Deuteronomio 25:5-6 está escrito:

 

“Cuando dos hermanos habitan juntos y uno de ellos muere y no tiene hijo, la mujer del fallecido no se casará fuera de la familia con un extraño. El cuñado se allegará a ella y la tomará para sí como mujer, y cumplirá con ella su deber de cuñado. Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel.”

 

Tenemos aquí otro ejemplo de mandamientos practicados antes de Sinai en el pueblo de Israel.

 

38:17a “El respondió: Yo te enviaré un cabrito de las cabras del rebaño.” – Ahora Yehudá es engañado por medio de un cabrito de la misma manera como él había engañado a su padre con la sangre de un macho cabrío,[1][14] cf. 37:31.

 

38:18 “Y él respondió: ¿Qué prenda tengo que darte? Y ella dijo: Tu sello, tu cordón y el báculo que tienes en la mano. Y él se los dio y se llegó a ella, y ella concibió de él.” – Rashí cita el Tárgum que enseña que las tres cosas fueron: su sello, su vestimenta y su bastón. El sello habla de la personalidad, la vestimenta habla de la distinción y el bastón habla de la posición. La entrega de estas cosas es parecida a una boda y por eso un Midrash[1][15] dice que se casaron en ese momento ante testigos. Otro Midrash[1][16] dice que el anillo de sello profetiza acerca de los reyes que descenderían de esta unión, la capa alude al sanedrín quienes usaban Talít y Tefilín todo el tiempo, el bastón de pastor se refiere al Mashíaj que nacerá de la tribu de Yehudá. Más adelante hay una profecía que habla del cetro de gobernante en relación con Yehudá, cf. 49:10.

Tamar actuó con el fin de levantar una descendencia para que el Mesías pudiera nacer. Sus motivos eran puros pero su forma de actuar no era correcta. Sin embargo HaShem utilizó la situación para llevar a cabo sus planes, como siempre.

 

38:24 “Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Yehudá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Yehudá dijo: Sacadla y que sea quemada.” – Según el libro de Yashar, Tamar era hija de Elam, hijo de Shem, hijo de Noaj. Como Shem era sacerdote con el título Malki-Tsedek, la sentencia de la fornicación cometida por Tamar era según la ley de Israel, como está escrito en Levítico 21:9:

 

“Y la hija de un sacerdote, si se profana como ramera, a su padre profana; en el fuego será quemada.”

 

Lo que dijo Yehudá no fue por una decisión caprichosa, sino según las normas que el Eterno entregó a sus hijos. Él dictó sentencia como un juez en Israel. Aquí hay otro ejemplo de un mandamiento que se practicaba antes de la entrega de la Torá.

Hay diferentes opiniones entre los rabinos en cuanto a si el hecho de Tamar tiene que ser considerado como adulterio o no, porque estaba comprometida con Shelá, el hijo menor de Yehudá, o como un acto de fornicación como hija de sacerdote. La pena por adulterio es por lapidación y si es una hija de un sacerdote comete fornicación la pena es ser quemada por fuego.

Ahora, hay una interpretación[1][17] que dice que no se trataba aquí de quemar a Tamar por medio del fuego, sino de imprimir una marca vergonzosa en su cuerpo mediante un hierro candente. Aquí cabe destacar que en este texto no aparece la palabra “baesh”, “en el fuego”, que es usada en todas las demás referencias cuando habla de la pena capital por medio de fuego, cf. Levítico 20:14; 21:9. Esta interpretación es semejante a la ley de Hamurabi[1][18] que dice en su apartado 126:[1][19]

 

“ordena marcar a las esposas infieles en la frente con hierro candente”.

 

38:25 “Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.” – Ella no anunció el nombre de su suegro. No le acusó directamente para no avergonzarle. El Talmud[1][20] dice:

 

“Dijo el Rabí Yojanán en nombre de Rabi Shimón bar Yojai: es mejor que la persona se arroje a un horno encendido antes de avergonzar al prójimo públicamente, y ello lo aprendemos de Tamar”.

 

38:26 “Yehudá los reconoció, y dijo: Ella es más justa que yo, por cuanto yo no la di por mujer a mi hijo Shelá. Y no volvió a tener más relaciones con ella.” – Según Rashí, hay que entender el texto hebreo como: “Razón tiene, de mí es”. La última frase significa: “de mí está embarazada”.

 

38:29 “Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Pérets.[1][21]” – Perets[1][22] significa “brecha”.

 

Un Midrash[1][23] dice:

 

“El es el salvador, el Rey Mashíaj… así que Yehudá salió ganando porque de él vino Pérets y Jetsrón, de quienes saldría luego David y el Rey Mesías quien salvará a Israel.”

 

En Rut 4:18-22 está escrito:

 

“Estas son las generaciones de Pérets: Pérets engendró a Jetsrón, Jetsrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadav, Aminadav engendró a Najshón, Najshón engendró a Salmá, Salmón engendró a Boaz, Boaz engendró a Oved, Oved engendró a Yishai y Yishai engendró a David.”

 

Otro Midrash[1][24] dice:

 

“Ella quiso decir: Este es más grande que  todos los que hacen roturas para quien tú te levantarás y de quien está escrito: ‘subirá el rompedor de los caminos delante de ellos’”[1][25]

 

En Miqueas 2:13 está escrito:

 

“El que abre brecha subirá delante de ellos; abrirán brecha, pasarán la puerta y saldrán por ella; su rey pasará delante de ellos, y el Eterno a su cabeza.”

 

El nacimiento de Pérets habla del Mesías que iba a nacer para abrir una brecha. En primer lugar vendría para hacer una brecha y destruir la muerte y el pecado.

 

El Dr. Dan ben Avraham escribe:

 

“En el caso de Adam, hacer “Tikún” significaría no fallar donde Adam falló y así rectificar el error de Adam. También significaría, por extensión, que allí donde la muerte se introdujo al mundo por el pecado de Adam, una vez hecho Tikún, la muerte sería eliminada.

 

Todo esto está íntimamente relacionado con el Mashíaj según fue visto en el Judaísmo en relación a Génesis 38:29 y Miqueas 2:13. Por ejemplo, en relación con este trabajo del Mashíaj relacionado con Tikún y revelado en Génesis 38:29 y su homólogo Miqueas 2:13 que nos dice que será el Mashíaj quien lo haría. Esto ha sido deducido por la opinión de nuestros maestros.

 

Por ejemplo, encontramos la siguiente enseñanza contenida en Shemot Rabbah 30.

 

Dice este comentario judío en relación a Génesis 38:29:

 

“Esta es la historia de Peretz y su profundo significado… Cuando el Bendito creó su mundo, no había aun el Ángel de la Muerte… pero cuando Adám y Eva cayeron en pecado, todas las generaciones fueron corruptas. Pero cuando PERETZ nació, la historia comenzó a ser cumplida por medio de él, pues a través de él, Mashíaj será levantado y en sus días, el Bendito causaría que la muerte fuese sorbida, como está escrito: “El destruirá la muerte para siempre” (Isaías 25:8).

 

Cuando leemos esto, inmediatamente recordamos lo que escribió Rav Shaúl. En Romanos 5:12 dice Pablo:  “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre y por medio del pecado la muerte, así también la muerte (corrupción) pasó a todos los hombres”.

 

Pero luego Pablo escribió en 1 Corintios 15:21, 22, 26, 54: “Porque por cuanto la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, así también en el Mashíaj todos serán vivificados… y el postrer enemigo que será destruido es la muerte… Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción y esto mortal de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: La muerte fue sorbida para victoria”.

 

Quiero hacer una pregunta aquí: ¿En qué lugar de la Escritura se dice: “La muerte fue sorbida para victoria” que Pablo cita como “palabra escrita”?  La única referencia es Isaías  25:8 que dice: “Él destruirá la muerte”. Sin embargo, los profetas y rabinos interpretaron esa frase como significando que a través del Mashíaj que sería levantado por medio de PERETZ, se cumpliría la profecía de “La muerte será destruida para siempre” y que ese texto puede interpretarse como: “La muerte será sorbida”, es decir, tragada, masticada, quitada del medio.

 

¿Quién haría esta rectificación, este Tikún? La respuesta es: Mashíaj.

 

Por lo tanto, hay una relación íntima entre Mashíaj y Peretz en cuanto a la rectificación del pecado de Adam y su consecuencia, la introducción de la corrupción y la muerte… el Mashíaj tiene la misión de eliminar la corrupción y la muerte…”

 

Hasta aquí la cita.

 

En segundo lugar el Mesías vendría para abrir una brecha en el vallado que impedía a otros pueblos entrar en Israel, como está escrito en Efesios 2:14:

 

“Porque El mismo es nuestra paz, quien de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación”

 

El Mesías vino para abrir brecha en el muro de separación entre el judío y el gentil para que la salvación pudiera llegar hasta los últimos rincones del mundo y para que se cumpliera la palabra profética de bendecir a todas las naciones de la tierra por medio de la simiente de Avraham, Yitsjak y Yaakov, cf. Génesis 22:18; 16:4; 28:14.

 

Mashíaj es también capaz de romper aquellas murallas que impiden que la vida emocional de una persona sea tocada por el amor de Elohim.

Quinta aliyá, 39:1-6

 

39:2a         “HaShem estaba con Yosef” – De la misma manera se dice de Yeshúa en Hechos 10:38 donde está escrito:

 

“Vosotros sabéis cómo Elohim ungió a Yeshúa de Natseret con el Espíritu de Santidad y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el adversario; porque Elohim estaba con El.”

 

En Juan 3:2 está escrito:

 

“Este vino a Yeshúa de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Elohim como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Elohim no está con él.”

 

39:4 “Así encontró Yosef gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.” – De la misma manera toda la casa del Eterno fue entregada al cuidado del Mesías, como está escrito en  Hebreos 3:5-6:

 

“Y Moshé fue fiel en toda la casa de Elohim como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir más tarde; pero el Mesías fue fiel como Hijo sobre la casa de Elohim, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza.”

 

39:5 “Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Eterno bendijo la casa del egipcio por causa de Yosef; y la bendición del Eterno estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo.” – Como el gentil Potifar fue bendecido por causa de Yosef, así los gentiles son bendecidos por causa de Yeshúa el Mesías a pesar de que no siempre le identifiquan como el Mesías de Israel, y lo llamen “Jesucristo”.

 

39:6  “Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de Yosef, y con él allí no se preocupaba de nada, excepto del pan que comía. Y era Yosef de gallarda figura y de hermoso parecer.” – Esto concuerda con Mateo 28:18-20 donde está escrito:

 

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en mi nombre, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

 

Rashí dice que la palabra “pan” es una expresión que en este caso se refiere a su esposa, cf. 39:9.

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

39:9 “No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Elohim?” – Yosef resistió las tentaciones porque vivía delante de HaShem. Yosef constituye un contraste contra Yehudá, según el capítulo 38, que no podía resistir las tentaciones. De la misma manera el Mesías fue tentado en todo pero sin pecado, como está escrito en Hebreos 4:15:

 

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros , pero sin pecado.”

 

En Hechos 2:25 está escrito:

 

“Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO.”

 

En el Salmo 16:8 dice:

 

“Al Eterno he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme.”

 

39:17 “Entonces ella le habló con estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mí” – Yosef fue llamado “esclavo hebreo”. Yeshúa también era un esclavo hebreo, como está escrito en Filipenses 2:7:

 

“sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.”

 

En Marcos 10:42-45 está escrito:

 

“Y llamándolos junto a sí, Yeshúa les dice: Sabéis que los que son reconocidos como gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos. Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidor, y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

 

39:20b “lo echó en la cárcel” – Como Yosef fue acusado falsamente y echado en la cárcel, el Mesías fue condenado a muerte injustamente.

 

39:23b “todo lo que él emprendía, el Eterno lo hacía prosperar.” – De la misma la voluntad del Eterno prosperó por medio de la muerte del Justo Mashíaj, como está escrito en Isaías 53:10:

 

“Pero quiso el Eterno quebrantarle, sometiéndole a padecimiento. Cuando El se entregue a sí mismo como ofrenda de expiación, verá a su descendencia, prolongará sus días, y la voluntad del Eterno en su mano prosperará.”

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

40:6-7 “Y Yosef vino a ellos por la mañana y los observó, y he aquí, estaban decaídos. Y preguntó a los oficiales de Faraón que estaban con él bajo custodia en casa de su señor: ¿Por qué están vuestros rostros tan tristes hoy?” – Como Yosef se preocupó por el bienestar de los egipcios, así el Mesías se preocupa por el bienestar de los gentiles. Primero busca el bienestar de sus hermanos israelitas, en 37:14, y aquí también el bien de los gentiles, como está escrito en Romanos 1:16:

 

“Porque no me avergüenzo de buen mensaje, pues es el poder de Elohim para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego.”

 

40:8  “Y ellos le respondieron: Hemos tenido un sueño y no hay nadie que lo interprete. Entonces Yosef les dijo: ¿No pertenecen a Elohim las interpretaciones? Os ruego que me lo contéis.” – No dicen que han tenido dos sueños sino un sueño. Esto nos indica que los dos sueños nos llevan al mismo mensaje profético, acerca de la muerte y resurrección del Mesías.

 

40:9 “Contó, pues, el jefe de los coperos su sueño a Yosef, y le dijo: En mi sueño, he aquí, había una vid delante de mí” – Yeshúa dice que él es la vid verdadera en Juan 15:1.

 

40:10a, 12 “y en la vid había tres sarmientos… Entonces Yosef le dijo: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.” – Los tres días hablan de la resurrección del Mesías después de tres días.

 

40:11 “Y la copa de Faraón estaba en mi mano; así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón, y puse la copa en la mano de Faraón.” – Tres veces es mencionada la copa en este versículo y en el versículo 13 la cuarta copa. Estas cuatro copas aluden a las cuatro copas de la celebración de Pesaj que recuerda la liberación de la muerte por medio de la sangre del Cordero. Los nombres de las cuatro copas son: kidush (santificación), juicio, redención y alabanza. La sangre de uvas representa la muerte del Mesías, cf. Génesis 49:11. Mashíaj tenía que beber la segunda copa de juicio, según Mateo 26:39; 20:22; Juan 18:11. La tercera copa que, en la mesa de Pesaj, se toma después de la cena del cordero asado, (que se comía cuanto había templo), es la que fue puesta en memoria de Yeshúa, como está escrito en Lucas 22:20:

 

“De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es la renovación del pacto en mi sangre, que es derramada por vosotros.”

 

40:13 “Dentro de tres días Faraón levantará tu cabeza, te restaurará a tu puesto y tú pondrás la copa de Faraón en su mano como acostumbrabas antes cuando eras su copero.” – El Mesías fue levantado de entre los muertos después de tres días y puesto en el lugar que tenía antes de la fundación del mundo, como está escrito en Juan 17:5:

 

“Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera.”

 

Este texto también nos enseña que Mashíaj es el siervo del Rey Altísimo en los cielos en estos momentos. El está exprimiendo la sangre como sumo sacerdote delante del Padre, como está escrito en Hebreos 9:23-26:

 

“Por tanto, fue necesario que las representaciones de las cosas en los cielos fueran purificadas de esta manera, pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que éstos. Porque el Mesías no entró en un lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Elohim por nosotros, y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote entra al Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo.”

 

40:14 “Sólo te pido que te acuerdes de mí cuando te vaya bien, y te ruego que me hagas el favor de hacer mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.” – Por haber confiado en un hombre tuvo que pasar dos años más en la cárcel. Esa corrupción no se permite a los líderes del Reino. Dos años de cárcel merece esa actitud de manipulación, intentando usar un “enchufe, rosca, palanca, cuello”. Si no vas por la vía legal mereces dos años de cárcel según la justicia celestial.

Por otro lado podemos encontrar aquí una similitud con las palabras que aparecen en relación con la muerte del Mesías en Lucas 23:42-43, donde está escrito:

 

“Y decía: Yeshúa, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces El le dijo: En verdad hoy te digo: estarás conmigo en el paraíso.”

 

40:16 “Cuando el jefe de los panaderos vio que había interpretado favorablemente, dijo a Yosef: Yo también vi en mi sueño, y he aquí, había tres cestas de pan blanco sobre mi cabeza” – El pan simboliza al Mesías que nació en Bet-Lejem, “Casa del Pan”.

 

En Juan 6:35, 51, 58 dice:

 

“Yo soy el pan de vida.”

 

40:18 “Entonces Yosef respondió, y dijo: Esta es su interpretación: las tres cestas son tres días” – Los tres días hablan de la resurrección del Mesías.

 

40:19 “Dentro de tres días Faraón te quitará la cabeza de sobre ti, te colgará en un árbol y las aves comerán tu carne.” – Aquí vemos el anuncio de cómo el Mesías tenía que morir, colgado en un árbol.

 

40:20-22 “Y sucedió que al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, éste hizo un banquete para todos sus siervos, y levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio de sus siervos. Y restauró al jefe de los coperos a su cargo de copero y éste puso la copa en manos de Faraón; pero ahorcó al jefe de los panaderos, tal como les había interpretado Yosef.” – Se cumplió la profecía que Yosef había dicho. De la misma manera se cumplió la profecía que Yeshúa dijo en Marcos 9:31, donde está escrito:

 

“Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará.”

 

El panadero murió, lo cual habla de la muerte del Mesías y el copero revivió, lo cual habla de la resurrección del Mesías. Estos dos sueños, que son contados como uno solo, fueron interpretados por Yosef que él mismo es una figura profética de Mashíaj ben Yosef, el Mesías sufriente.

 

El que no ve que Moshé habla de Yeshúa como el Mesías está ciego, como está escrito en Juan 5:46:

 

“Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”

 

Y en 2 Corintios 3:14-16 está escrito:

 

“Pero el entendimiento de ellos se endureció; porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto el mismo velo permanece sin alzarse, pues sólo en el Mesías es quitado. Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moshé, un velo está puesto sobre sus corazones;  pero cuando alguno se vuelve al Señor, el velo es quitado.”

 

En Lucas 24:44-47 está escrito:

 

“Y les dijo: Esto es lo que yo os decía cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moshé, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: Así está escrito, que el Mesías padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día; y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Yerushalayim.”

 

En Juan 1:45 está escrito:

 

“Hemos hallado a aquel de quien escribió Moshé en la ley, y también los profetas, a Yeshúa de Natseret, el Hijo de Yosef.”

Querido lector: ¿Usted también lo ha hallado?

Parashá 08 VaYishlaj

ח׳ בכסלו ה׳תשע״ד (November 11, 2013) por  
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Parashá 08 VaYishlaj

Génesis 32:3(4) – 36:43

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 32:3(4 heb.) – 32:12(13 heb.)
  2. 32:13(14) – 29(30)
  3. 32:30(31) – 33:5
  4. 33:6-20
  5. 34:1 – 35:11(Ash.) 13(Sef.)
  6. 35:12(A), 14(S) – 36:19
  7. 36:20-43
  8. Maftir: 36:40-43

Haftará: Oseas 11:7 – 12:12(Ashken.) Abdías 1-21(Sefard.)

Escritos Apostólicos: Marcos 12:1 – 12:44

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 12:1-12
  2. 12:13-18
  3. 12:19-27
  4. 12:28-34
  5. 12:35-44

VaYishlaj

Significa “y envió”.

Primera aliyá, 32:3 – 32:12

Yaakov envía mensajeros a su hermano Esav para decirle que ahora vuelve con muchos bienes para hallar gracia en sus ojos. Esav sale con 400 hombres y Yaakov se angustia y divide su gente en dos campamentos para así salvar por lo menos uno de ellos. Luego ora al Elohim de sus Padres Avraham y Yitsjak recordándole que Él le había dicho que volviera a su tierra y a sus familiares. Reconoce que es indigno de todo lo que ha recibido y pide que le libere de la mano de su hermano Esav para cumplir la promesa de que su descendencia iba a ser como la arena del mar.

Segunda aliyá, 32:13-29

Yaakov escoge un presente de aproximadamente 600 animales de todo lo que tienen para dar a su hermano. Envía sus siervos con grupos de manadas delante de él con un buen espacio entre cada grupo. Estos son regalos para Esav para aplacar su ira. Yaakov se queda esa noche a dormir en el campamento pero se levanta aun de noche, toma a toda su familia y la hace cruzar el vado de Yaboc con todo lo que tiene. Así se queda solo al otro lado del arroyo. Un hombre lucha con él hasta rayar el alba. Pero cuando ve que no puede vencerle le da un golpe en la coyuntura del muslo que se disloca. Cuando quiere irse Yaakov no le suelta si no le bendice. El hombre pregunta: “¿Cuál es tu nombre?”. Y él contesta: “Yaakov”. Luego dice: “Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Elohim y con los hombres, y has prevalecido.” El hombre no revela su nombre pero bendice a Yaakov.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

Yaakov llama el lugar Peniel, el rostro de Elohim, por su experiencia que tuvo allí. Cojea de su muslo y por eso los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera. Al ver a Esav, Yaakov divide su familia entre las madres. La última es Rajel con Yosef. Luego va delante de su familia para saludar a Esav inclinándose hasta el suelo siete veces. Esav corre a su encuentro, lo abraza y lo besa y lloran. Después pregunta quiénes son las mujeres y los niños. Yaakov contesta que son los hijos que Elohim en su misericordia le ha concedido.

Cuarta aliyá, 33:6-20

Las madres se inclinan con sus hijos ante Esav. El pregunta qué propósito tienen todos estos grupos de animales y Yaakov responde que es para hallar gracia entre los ojos de su señor. Esav dice que tiene bastante, pero Yaakov insiste y él lo acepta. Esav quiere caminar junto con Yaakov, pero él prefiere caminar más lento por causa de los niños y los animales que están criando. Entonces Esav propone dejar parte de su gente para acompañarle, pero él sólo pide hallar gracia ante los ojos de su señor. Así que Esav se va por su camino a Seir y Yaakov sigue hasta Sukot donde se hace una casa y cabañas para el ganado. Luego llega a Shejem en la tierra de Kenáan y acampa frente a la ciudad. Allí compra la parcela de campo donde ha plantado su tienda, de los hijos de Jamor por cien kesitas. Allí levanta su primer altar y lo llama El-Elohei-Israel, el Poderoso es el Elohim de Israel.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

Diná sale de su familia y se junta con las hijas de la tierra. Shejem, el hijo del príncipe, la ve y se acuesta con ella. Luego pide a su padre Jamor que la consiga por mujer. Entonces Jamor va a hablar con Yaakov para pedirle a su hija para su hijo. Los hijos de Yaakov llegan del campo y al enterarse del asunto se enfadan mucho porque tal necedad no se debe hacer en Israel. Pero Jamor habla con ellos y pide que se unan como pueblos y que entreguen a sus hijos en matrimonios mutuos. También Shejem habla con ellos y ofrece cualquier cosa para poder casarse con la mujer. Pero los hijos de Yaakov contestan con engaño diciendo que no pueden entregar una hermana a un incircunciso. Sólo si todos los hombres se circuncidan podrán enlazarse en matrimonio para ser un solo pueblo. Jamor y Shejem aceptan la propuesta logran convencer a todos los hombres de la ciudad a circuncidarse. Pero al tercer día, cuando estaban con dolor, Shimón y Leví entran en la ciudad y matan a todos los varones con sus espadas. Sacan a Diná de la casa de Shejem y salen. Después llegan los demás hijos de Yaakov y saquean la ciudad por haber deshonrado a su hermana, tomando todo, animales, cosas, niños y mujeres. Yaakov los reprende por haberle hecho odioso entre los habitantes de la tierra. Teme que sus acciones producirán una destrucción de él y su familia. Pero ellos dicen: “¿Había de tratar él a nuestra hermana como una ramera?”

Elohim dice a Yaakov que suba a habitar en Betel y que haga un altar allí. Yaakov dice a todos que se purifiquen y cambien los vestidos para luego poder subir a Betel y hacer un altar al que le respondió cuando estaba en angustia huyendo de su hermano y que ha estado con él en el camino por donde haya andado. Entonces le entregan todos los ídolos y él los esconde debajo de la encina que está junto a Shejem. En ese momento hay gran terror en las ciudades alrededor y no persiguen a los hijos de Yaakov.

Así llega a Luz, que es Betel, y edifica un altar llamándole El-Betel, el Poderoso de Betel, porque allí hubo una manifestación de ángeles y del Eterno cuando huía de su hermano. Dvorá, nodriza de Rivká, muere y es sepultada al pie de Betel, debajo de una encina llamada Alón-bacut, encina del llanto.

Elohim se aparece a Yaakov y le dice: “Tu nombre es Yaakov, no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel.” También dice que es El Shadai y le ordena ser fecundo y multiplicarse. Una nación y una congregación de naciones serán de él y reyes saldrán de sus lomos. Le repite la promesa de la tierra que le será entregada tanto a él como a su descendencia. Después de hablar con él, Elohim sube de su lado.

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

Yaakov erige una piedra en el lugar y derrama una libación y aceite sobre ella y le llama al lugar Betel. Salen de Betel y cuando falta poco para llegar a Efrata, Rajel da a luz con mucha dificultad. En el momento de nacer su segundo hijo lo llama Ben-oní, hijo de mi tristeza, y en ese momento sale su alma. Pero su padre lo llama Binyamín. Rajel es sepultada allí en el camino de Efrata, y Yaakov erige un monumento sobre su sepultura que se ha quedado allí hasta hoy. Israel sale de allí y planta su tienda más allá de Migdal-Eder, la torre del rebaño. En ese lugar Reuvén se acuesta con Bilhá.

Los hijos de Yaakov son doce. Leá tuvo Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Yisajar y Zvulún. Rajel tuvo Yosef y Binyamín. Bilhá tuvo Dan y Naftalí. Zilpá tuvo Gad y Asher.

Yaakov va a su padre Yitsjak en Mamré de Kiryat-arbá, que es Jevrón. Yitsjak muere a los 180 años y sus hijos Esav y Yaakov lo sepultan.

Esav, que es Edom, ha tomado dos mujeres de las hijas de Kenáan. Ellas le han dado a luz un hijo cada una, Elifaz y Reuel. Esav también ha tomado una mujer de las hijas de Yishmael que le ha dado a luz tres hijos en la tierra de Kenáan. Ahora Esav toma a su familia y a sus bienes y se va a vivir en la región montañosa de Seir, lejos de Yaakov, porque ya no pueden vivir juntos por causa de su mucho ganado. Elifaz tiene allí cinco hijos con su esposa y el hijo Amalek con su concubina. Todos estos llegan a ser jefes. Uno de ellos, Kóraj, es el producto de un incesto entre Elifaz, el hijo primogénito de Esav, y la segunda esposa de Esav. Reuel tiene cuatro hijos que también llegan a ser jefes. Los tres hijos de la tercera esposa de Esav, también llegan a ser jefes.

Séptima aliyá, 36:20-43

Los hijos de Seir eran los habitantes nativos de la tierra de Seir antes de la venida de Esav. Seir tuvo siete hijos. Dos de ellos fueron Tsivón y Aná. Tsivón era también el padre de Aná su hermano. Aná fue el primero en encontrar la forma de hacer mulas. Su esposa fue la madre de Adá, esposa de Esav. Los joreos, que habitaron la tierra de Seir tenían siete jefes. Luego gobernarían ocho reyes en la tierra de Edom antes de que los hijos de Israel tuvieran un rey. Luego otros once jefes descendientes de Esav tendrían dominio sobre once localidades.

 

 

 

Comentarios

Primera aliyá, 32:3 – 32: 12

32:3 “Entonces Yaakov envió mensajeros delante de sí a su hermano Esav, a la tierra de Seir, región de Edom.” – La palabra hebrea para “mensajeros” es “malajim” que normalmente se traduce como ángeles. Rashí dice que eran ángeles de verdad. Pero como el hombre no tiene autoridad para enviar ángeles del Eterno no es posible. No hay ninguna base escritural que muestre que el hombre pueda mandar sobre los ángeles de Elohim.

Hay muchos casos donde la palabra “malajim” hace referencia a los hombres, no solamente a los ángeles del Eterno, cf. Números 20:14; Josué 6:17; Jueces 6:35; 1 Samuel 6:21. La palabra hebrea se traduce al griego como “ángelos” y tiene el mismo significado que la palabra “malajim”, cf. Lucas 7:24; Jacobo (Stg.) 2:25; Revelación 2:1 etc.

32:7 “Entonces Yaakov tuvo mucho temor y se angustió; y dividió la gente que estaba con él, y las ovejas, las vacas y los camellos, en dos campamentos” – Esta es la primera vez que el pueblo de Israel es dividido en dos. La división de Israel en dos campamentos ha seguido desde entonces. En tiempos del rey David había una división entre la casa de Yehudá y la casa de Israel. David reinó siete años sólo sobre la casa de Yehudá y 33 años sobre todo Israel, cf. 2 Samuel 2:4, 11; 5:5. Con la muerte del rey Shlomo el reino fue dividido en dos naciones y la casa de Israel ha estado dividida de la casa de Yehudá hasta hoy, cf. 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Si no entendemos que Israel está compuesto por dos campamentos, no vamos a entender el consejo del Eterno, como ha sido revelado en las Escrituras. Los dos ejes principales de estos dos campamentos son Yehudá por un lado y Efrayim por el otro.

32:9-12 “Y dijo Yaakov: Oh Elohim de mi padre Avraham y Elohim de mi padre Yitsjak, oh Eterno, que me dijiste: “Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien”, indigno soy de toda misericordia y de toda la fidelidad que has mostrado a tu siervo; pues con sólo mi cayado crucé este Yardén, y ahora he llegado a tener dos campamentos. Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav, porque yo le tengo miedo, no sea que venga y me hiera a mí y a las madres con los hijos. Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.”” – La oración de Yaakov está basada en tres cosas fundamentales:

1.    Confianza en las promesas – “me dijiste”

2.    Humildad – “indigno soy”

3.    Sinceridad – “le tengo miedo”

Era la hora de la verdad. Esav tenía poder y deseo para matarlo. La razón por la que Yaakov había vuelto a la tierra prometida, fue por una orden divina. Yaakov no podía confiar en su propia fuerza ni en sus propios méritos, sino sólo en la misericordia y las promesas del Eterno para su vida. Tampoco escondía su temor. Con plena sinceridad sacó a la luz lo que había en su interior, sin fingir, sin aparentar algo que no era. Hay una enseñanza que ha salido por el mundo cristiano que dice que solamente hay que confesar la Palabra todo el tiempo y no hablar de lo negativo en ningún momento para poder lograr tener éxito en toda circunstancia. Es verdaderamente muy bueno confesar la Palabra en todo momento, pero también hay que sacar a luz la verdad de las cosas negativas que existen y ser sincero delante del Eterno. HaShem aprecia más nuestra sinceridad que nuestra fe fingida, como está escrito en 1 Timoteo 1:5-6:

“Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe no fingida. Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería”

Y en 2 Timoteo 1:5 está escrito:

“Porque tengo presente la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Lois y en tu madre Eunike, y estoy seguro que en ti también.”

No vale la pena intentar de fingir ante el Eterno. Si tenemos temor, es mejor no ocultarlo, sino ser sinceros delante de Él y contarle todo. En la luz está la fuerza. En la verdad está la victoria. En los momentos críticos no podemos usar frases religiosas para aparentar algo que no es. Seamos sinceros y oremos al Eterno que nos ayude en nuestra debilidad, como está escrito en Romanos 8:26:

“Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros  con gemidos indecibles”

En 2 Corintios 12:10 está escrito:

“Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor al Mesías; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

En Mateo 6:30 está escrito:

“Y si Elohim viste así la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?”

Aquí no dice que Elohim va a vestir a los hombres de mucha fe, sino a los de poca fe. Es mejor tener poca fe en un Elohim grande que mucha fe en un Elohim pequeño.

En nuestra debilidad está la fuerza, porque allí desarrollamos una relación de dependencia y de confianza en el Todopoderoso que está con nosotros. HaShem había puesto a Yaakov en esta situación de crisis. Detrás de él estaba Laván y delante de él estaba la promesa acompañada con un peligro de muerte, su hermano Esav. No tenía más remedio que unirse más con el que le podía ayudar y sacarle de la prueba, como está escrito en 1 Corintios 10:13:

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Elohim, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.

“Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien” – Este mensaje contrasta con el que recibió nuestro padre Avraham en 12:1 donde está escrito:

“Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre”

Estos son los dos mensajes que el Eterno está dando ahora en el tiempo de la vuelta del galút de todos aquellos que son descendientes de Yaakov pero cuyos antepasados se asimilaron entre las naciones gentiles. Para ellos ha llegado el momento de salir de la identidad nacional donde nacieron y volver a la identidad nacional israelita, aunque todavía no es posible ser ciudadano israelí. Ahora es el tiempo de dejar de identificarse con la familia gentil y retornar a la familia de Israel. Si no hacen estos dos movimientos no van a poder recibir todo el bien que el Eterno desea darles en este tiempo profético en el cual nos ha tocado vivir, como está escrito en Hebreos 11:24-26:

“Por la fe Moshé, cuando era ya grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Elohim, que gozar de los placeres temporales del pecado, considerando como mayores riquezas el oprobio del Mesías que los tesoros de Egipto; porque tenía la mirada puesta en la recompensa.”

En Mateo 5:11-12 está escrito:

“Dichosos seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros falsamente, por causa de mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.”

“Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.”” – En la oración de Yaakov hay una síntesis de las palabras proféticas que fueron pronunciadas anteriormente sobre Avraham y Yaakov, cf. 22:17; 28:13-15; 31:3. Sin embargo, vemos que no es exactamente igual. El Eterno habló cosas con Yaakov que no fueron escritas hasta este momento. Cuando habló con Avraham dijo que su descendencia iba a ser como la arena en la orilla del mar, pero aquí sólo se menciona la arena del mar. La arena en la orilla no es la misma que la que está dentro del mar. La arena en la orilla representa los hijos físicos de Avraham y Yaakov que no son asimilados por las naciones gentiles. La arena dentro del mar son todos aquellos descendientes de Yaakov que han perdido su identidad entre las aguas de las naciones. Es interesante notar que cuando ahora se trata de la vuelta de Yaakov de su diáspora, lo más destacado es la descendencia como la arena del mar. Esto nos enseña que en el momento de la vuelta a la tierra de los hijos de Israel, en los últimos tiempos, la descendencia de Yaakov, que se ha mezclado entre las naciones, es mencionada de una manera especial delante del Eterno. Yaakov está orando por sus descendientes que iban a ser como la arena del mar. Esto implica que él estaba orando por todos aquellos que iban a mezclarse con las naciones y que, en el momento del regreso de los judíos a la tierra de Israel, iban a re-aparecer y volver a su verdadera familia, la familia de Israel.

De la misma manera como la descendencia de Yaakov estaba en peligro de extinción con el enfrentamiento con Esav, los hijos de Yaakov que han estado mezclados entre las naciones y que ahora están redescubriendo su verdadera identidad, están en un peligro muy grande con el enfrentamiento con el sistema romano, descendiente de Esav. La oración de Yaakov por su descendencia hará que sus hijos finalmente venzan sobre el falso sistema del cristianismo romano y el resto del paganismo para que vuelvan a casa sanos y salvos durante la gran tribulación, como está escrito en Revelación 7:9-10, 14b-15:

“Después de esto miré, y vi una gran multitud, que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en las manos. Y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Elohim que está sentado en el trono, y al Cordero. Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por eso están delante del trono de Elohim, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado en el trono extenderá su tabernáculo161 sobre ellos.”

 

Segunda aliyá, 32:13 – 29

32:13 “Y pasó la noche allí. Entonces de lo que tenía consigo escogió un presente para su hermano Esav” – Yaakov hizo tres cosas para enfrentarse con su hermano, envió un regalo, oró y se preparó para la guerra.

32:14 “doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros” – Doscientas cabras necesitan veinte machos cabríos. Lo mismo pasa con el resto de los animales, los machos son dados conforme a la necesidad de las hembras. El Midrash interpreta este pasaje en referencia del periodo mínimo para las relaciones matrimoniales estipulado en la Torá. Para los ociosos, todos los días; para los obreros, dos veces por semana; para los arrieros de asnos, una vez por semana; para los arrieros de camellos, una vez cada treinta días, para los marineros, una vez cada seis meses.

El esposo tiene la obligación de tener un periodo mínimo de relaciones maritales con su esposa, según Éxodo 21:10 donde dice:

“Si toma para sí otra mujer, no disminuirá a la primera su alimento, ni su ropa, ni sus derechos conyugales.”

32:24-25 “Yaakov se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Cuando vio que no había prevalecido contra Yaakov, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Yaakov mientras luchaba con él.” – Yaakov había dado una promesa cuando huía de su hermano, de que el Eterno iba a ser su Elohim, cf. 28:21. La pregunta que nos viene es si no lo era antes. Es obvio que Yaakov no había dado todo su corazón al Eterno. HaShem estaba interesado en llegar a él solo, a su corazón.

Ahora las circunstancias habían llegado a tal punto que ya no quedaba más remedio que enfrentar la situación y rectificar lo que se había hecho mal desde el principio. Yaakov había engañado a su hermano y ahora tenía que enfrentar las consecuencias de esta realidad y no huir más. La huida de los problemas no los resuelve.

HaShem siempre nos llevará de vuelta al punto donde hemos huido de nuestra responsabilidad, para que aprendamos la lección de ser maduros y responsables de nuestros hechos y para que podamos rectificar los errores.

Yaakov todavía podía salir corriendo para escapar de su hermano. Elohim envió uno de sus ángeles con el fin de tratar con la vida de Yaakov. El ángel tenía como misión debilitarle para que se humillara totalmente ante el Eterno. Todavía Yaakov dominaba su propia vida. Era un hombre sumamente fuerte. Hasta ahora no había tenido la experiencia de la entrega total al Eterno. Su fuerza era él mismo. Este varón de HaShem, estaba intentado de llegar a lo más íntimo de Yaakov, era una lucha física-espiritual.

Parece ser que Yaakov confiaba en su propia fuerza física y su propia inteligencia. ¿Por qué envió todos los animales y todas las personas delante de él? Era una estrategia astuta que estaba empleando. Mediante sobornos intentaba ganarse el favor de Esav, es decir, humanamente, por medio de su propia astucia. Pero esas cosas no eran suficientes para aplacar la ira de Esav. El problema en el enfrentamiento con Esav era el corazón de Yaakov. El no estaba listo para enfrentar a Esav.

No se había rendido totalmente ante el Eterno y tenia demasiada confianza en si mismo, era demasiado fuerte física e intelectualmente, y ese fue el problema de Yaakov. “¿Te quedas hasta lo último para poder salir corriendo? Ahora te voy a quitar tu último recurso, tu propia fuerza, para que ya no puedas correr más. Y vendrá Esav a por ti y tendrás que enfrentar la situación y confiar en HaShem, no en tu propia capacidad.”

La lucha entre el malaj y Yaakov fue una lucha de poder, ¿quién va a dominar la vida de Yaakov? ¿HaShem o Yaakov? El ángel no pudo dominar a Yaakov, era demasiado fuerte en si mismo. Recordemos que los ángeles son enviados por HaShem cada vez para efectuar una obra Suya en la tierra. ¿Cuál fue la misión de este malaj? Quebrantar la autosuficiencia de Yaakov y hacer que se sometiera de una vez al Eterno, que dejara de confiar en si mismo.

Pero cuando no pudo con Yaakov, le dio el golpe final. El lugar más fuerte del cuerpo del hombre es el músculo del fémur. Fue el último recurso que tenía el ángel, dañar el punto más fuerte de su cuerpo. Y esa fue la gota que hizo rebosar el vaso. Ese golpe era suficiente para quebrantar la autosuficiencia de Yaakov.

En Oseas 12:2-5 está escrito:

“El Eterno tiene también contienda con Yehudá, y castigará a Yaakov conforme a sus caminos; conforme a sus obras le pagará. En el vientre tomó a su hermano por el talón, y en su madurez luchó con Elohim. Sí, luchó con el ángel y prevaleció, lloró y le pidió su ayuda; en Betel le encontró, y allí El habló con nosotros, sí, el Eterno, Elohim de los ejércitos, el Eterno es su nombre.”

Este texto nos muestra que HaShem no estaba conforme con los caminos de Yaakov hasta que fue quebrantado y pidió ayuda. La palabra hebrea que ha sido traducida como “prevaleció” es “va-yujal” que viene de la raíz “yajol” que significa “poder (verbo)”, “vencer”, “prevalecer”, “sufrir”. Así que se podría traducir como: “Luchó con el ángel y venció”. La victoria fue cuando se quebrantó y reconoció su necesidad de ayuda. Finalmente hubo un encuentro muy importante en Betel, donde Yaakov pudo cumplir sus tres promesas que había dado cuando huía de su hermano.

32:26-27 “Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Yaakov respondió: No te soltaré si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Yaakov.” – Yaakov fue quebrantado por el golpe que le dio el ángel. Había dejado a sus siervos y a su familia y se había quedado solo, pero con su propia fuerza, y HaShem quería que se despojara también de ella. En ese momento Yaakov llora, y le pide una ayuda desesperada para poder seguir adelante, y el malaj le dijo: ¿Cómo te llamas? ¿Estás dispuesto a reconocer quien eres, dispuesto a enfrentar la verdad de quien verdaderamente eres? ¿Cómo te llamas? Y él responde: “Me llamo engañador”. HaShem quería llegar a ese punto en su vida, al punto de confesar quien verdaderamente era en sí mismo. Soy un engañador. Imagínate todo lo que venia a la mente de Yaakov en ese momento. ¿Por qué fue llamado engañador? Porque tomó a su hermano por el talón, porque quito a su hermano la primogenitura con la venta de un plato de lentejas, porque engañó a su padre y robó la bendición de su hermano. Y esa era la razón por la cual Esav venia contra él, porque era un engañador. Ahora él tenía que confesar quien era. Y en ese preciso punto está la victoria. En el reconocimiento de nuestros errores está la victoria. En el quebranto está la victoria. “Soy Yaakov”, y sigue llorando. “Tengo que reconocer quien soy. Toda mi vida muestra que he sido un engañador y he sido engañado. Lo que sembré con mi hermano y mi padre lo he recogido con mi suegro. Mi vida ha sido un engaño, y ya no me quedan fuerzas para salir huyendo.”

Ese es el lugar de la verdadera conversión y arrepentimiento de este hombre. Nuestro Rebe Yeshúa dijo: “el que pierde su vida la hallará”.

32:28 “Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Elohim y con los hombres, y has prevalecido.” – Esta es la primera vez cuando aparece el nombre Israel en las Escrituras. Significa “luchará y reinará como Elohim” o “Elohim luchará y reinará”. También tiene relación con la raíz “sarar” que significa “luchar”, “tener autoridad”, “tener una conducta noble”.

Ese nombre es dado a un hombre quebrantado, solo, dañado, enfermo, dolorido y necesitado, y que reconoce su debilidad y su dependencia del Eterno. En el momento más débil recibió el nombre de “Victorioso”. “Has luchado con Elohim y con los hombres y has vencido.”

¿Cómo podemos vencer en la lucha con HaShem? Humillándonos, no resistiéndole más. HaShem lucha contra nosotros cuando somos fuertes en nosotros mismos. Pero cuando nos rendimos ante él, ganamos. La lucha contra HaShem es contraria a una lucha contra hombres. Pues, en una lucha contra los hombres, el que vence es el ganador. Pero el que se rinde en la lucha con HaShem es el que gana.

“con los hombres” – Rashí dice que se refiere a Laván y Esav. ¿Cómo Yaakov pudo vencer sobre Lavan? Con la obediencia a la palabra del Eterno ¿cómo pudo vencer sobre Esav? Humillándose ante HaShem y ante su hermano.

21:29 “Entonces Yaakov le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.” – ¿Dónde lo bendijo? En el lugar del quebranto de sinceridad y verdad, ahí está la bendición.

El Midrash dice que el ángel reconoció que Yaakov tenía el derecho de obtener la bendición que antes había conseguido por medio de una trampa, “be-akvá”, pero ahora la recibió sobre la base de una lucha en honestidad. Según Rashí, la palabra hebrea para “luchar” en Oseas 12:4, “va-yasar”, indica que la lucha se hizo dignamente.

En Juan 1:47 está escrito:

“Yeshúa vio venir a Natanael y dice de él: He aquí un verdadero israelita en quien no hay engaño.”

Esto nos enseña que un verdadero israelita es uno en el cual no hay engaño. Yaakov tenía que dejar de ser engañoso para ser un verdadero israelita y recibir el nombre de Israel.

En el libro de Revelación, en los capítulos 2 y 3 hay siete mensajes a las comunidades judeomesiánicas de Asia menor. Mashíaj está enviando un mensaje diferente a cada una de ellas según su necesidad particular. Pero cada uno termina hablando de los que vencen, como una referencia a los verdaderos israelitas, los que vencen como Yaakov.

  • ·“Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim.” (2:7)
  • ·“El vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.” (2:11)
  • ·“Al vencedor le daré del maná escondido y le daré una piedrecita blanca, y grabado en la piedrecita un nombre nuevo, el cual nadie conoce sino aquel que lo recibe.” (2:17)
  • ·“Y al vencedor, al que guarda mis obras hasta el fin, LE DARE AUTORIDAD SOBRE LAS NACIONES;  Y LAS REGIRA CON VARA DE HIERRO, COMO LOS VASOS DEL ALFARERO SON HECHOS PEDAZOS, como yo también he recibido autoridad de mi Padre; y le daré el lucero de la mañana.” (2:26-28)
  • ·“Así el vencedor será vestido de vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida, y reconoceré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.” (3:5)
  • ·“Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Elohim, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Elohim, y el nombre de la ciudad de mi Elohim, la nueva Yerushalayim, que desciende del cielo de mi Elohim, y mi nombre nuevo.” (3:12)
  • ·“Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.” (3:21)

Un verdadero israelita es un vencedor. La palabra Israel tiene que ver con prevalecer en la lucha. En estos textos se habla de obtener la vida eterna, de no sufrir la muerte segunda, de recibir un nombre nuevo (lo que pasó con Yaakov). Se habla de obtener autoridad sobre las naciones, de ser vestido de vestiduras blancas, de ser reconocido por Yeshúa ante el Padre, de ser una columna en el templo, de tener tres nombres celestiales escritos sobre sí y de poder sentarse en el trono de Mashíaj junto con él. El que haya pasado por la experiencia del quebranto y del nuevo nacimiento, una conversión auténtica, y sigue prevaleciendo, siendo fiel al Eterno en las luchas diarias de la vida, hasta llegar a la madurez espiritual, es un verdadero israelita y recibirá todo esto.

La experiencia que tuvo Yaakov también hace referencia al quebranto que tuvo que pasar el Mesías Yeshúa. También sus huesos fueron dislocados, como está escrito en Salmo 22:14:

“Soy derramado como agua, y todos mis huesos están descoyuntados; mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis entrañas.”

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

32:30 “Y Yaakov le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Elohim cara a cara, y se salvó mi alma.” – Peniel significa “el rostro de Elohim”. A pesar de haber tenido ese encuentro tan íntimo con HaShem su alma había sido preservada con vida. Este es el sentido llano del texto, del nivel pshat. Pero podemos entenderlo también de una manera más profunda. Yaakov reconoció que el lugar de encuentro cara a cara con Elohim era el lugar de la salvación de su alma. (La expresión “cara a cara” se usa en la tradición judía como una referencia a Yom Kipur, el día de expiación, que viene cinco días antes de Sukot, la fiesta de los tabernáculos.) “Mi alma fue salvada cuando me arrepentí”, “Mi alma fue salva cuando me humillé”, “Allí nací de nuevo y recibí otro nombre”. Esto concuerda con lo que Mashíaj enseña en Mateo 10:39 donde dice:

“El que ha hallado su alma, la perderá; y el que ha perdido su alma por mi causa, la hallará.”

32:31 “Y le salió el sol al cruzar Peniel, y cojeaba de su muslo” – Hebreos 11:21 dice que Yaakov adoró al final de su vida apoyándose sobre el bastón. La pregunta es si Yaakov se quedó inválido para el resto de su vida de manera que necesitara un bastón para caminar siempre.

Según Rashí Yaakov cojeaba sólo cuando el sol brilló, pero no después, y cita a Malaquías 4:2 donde está escrito:

“Mas para vosotros que teméis mi nombre, se levantará el sol de justicia con la salud en sus alas; y saldréis y saltaréis como terneros del establo.”

La Torá dice literalmente que el sol brilló para él, lo cual indica que hubo algo especial para él con la salida del sol en ese momento. Esto alude también al momento de la venida del Mesías, que en Malaquías es llamado el “sol de justicia”, cuando todos los muertos en la fe en él serán resucitados y todos los enfermos serán sanados y todo Israel será salvo.

El golpe que le dio el ángel también alude al momento de la gran tribulación para Yaakov cuando será quebrantado ante los ataques de las naciones de la tierra, como está escrito en Jeremías 30:7:

”¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Yaakov, mas de ella será librado.”

En Daniel 12:7 está escrito:

“Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.”

Cuando los hijos de Yaakov en ese momento lloran y piden ayuda, el Eterno vendrá mediante su Mashíaj y los salvará, cf. Zacarías capítulos 12 y 14.

En Hebreos 11:21 está escrito:

“Por la fe Yaakov, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de Yosef, y adoró, sobre el extremo de su bastón.”

Estas dos son las únicas obras de la fe que han sido destacadas de la vida de Yaakov en el capítulo donde aparecen los héroes de la fe. ¿Por qué se menciona el bastón?

El bastón representa la dependencia de una ayuda externa. Yaakov se había convertido en un adorador. Por medio de sus muchas luchas aprendió a adorar al Eterno. El bastón, donde él puso su cabeza y adoró, le recordó el momento de su quebranto, cuando no podía caminar bien sin ayuda externa. Esto le llevo a un profundo sentimiento de gratitud: “Si fuera por mí mismo yo estaría muerto…”.  “HaShem, Tú eres mi fuente, mi fortaleza y mi protector.” “Te necesito desesperadamente en todo momento…”  “Me lo enseñaste en Peniel.”  “Gracias por quebrantarme y bendecirme allí.”

La lucha de Yaakov durante la noche también es una referencia a la muerte del Mesías. Cuando salió el sol por la mañana ya había salido de la tumba, como está escrito en Marcos 16:2:

“Y muy de mañana, el primer día de la semana, llegan al sepulcro cuando el sol ya había salido.”

La salida del sol habla de la resurrección del Mesías.

32:32 “Por eso, hasta hoy, los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera que está en la coyuntura del muslo, porque el hombre tocó la coyuntura del muslo de Yaakov en el tendón de la cadera.” – Este es el tercero de los 613 mandamientos en la Torá. En la actualidad este tendón se llama “nervio ciático”.

Aquí tenemos un ejemplo de que el Eterno aprueba que una costumbre en Israel se convierta en un mandamiento. Como esta es nuestra costumbre como hijos de Israel, es parte de nuestra identidad nacional y por eso seguimos esta costumbre fielmente. Los hijos de Israel no comen este tendón. Esto significa que todos los que son hijos de Israel, incluidos los injertados por Mashíaj que han salido de entre las naciones, deben guardar este mandamiento.

33:3 “y él se les adelantó, y se inclinó hasta el suelo siete veces hasta que llegó cerca de su hermano.” – Ahora Yaakov pudo enfrentar a su hermano Esav correctamente, porque era un hombre nuevo. Vemos como toma su responsabilidad y protege a su familia. Se pone delante de ella y enfrenta a su hermano, inclinándose siete veces, humillándose ante él. Podemos respetar a una persona a pesar de su conducta maligna. En este caso, por el hecho de ser su hermano, merecía su respeto.

HaShem intervino milagrosamente, tomando control sobre los sentimientos de venganza de Esav, porque Yaakov se había humillado. Durante la noche de lucha, por medio de la oración, Yaakov liberó la actividad angelical, de manera que los malajes de HaShem trataran con el corazón de Esav. Fue por causa del quebrantamiento y arrepentimiento de Yaakov que su hermano pudo cambiar. Cuando tengo conflictos con mis hermanos, la solución esta en mí. ¡Si quieres tener paz con tus hermanos, cambia tu actitud hacia ellos!

33:4 “Entonces Esav corrió a su encuentro y lo abrazó, y echándose sobre su cuello lo besó, y lloraron.” – La palabra hebrea para “y lo besó” está señalada con un punto sobre cada letra en este texto. Los rabinos tienen diferentes opiniones sobre el significado de estos puntos. Rashí explica que cuando aparecen puntos sobre una palabra es una indicación de que debe ser interpretada de forma especial. Si hay más letras que puntos, se interpreta la palabra tal como es, pero si hay más puntos que letras, se cuentan las letras que están debajo de los puntos como una palabra independiente aparte de la que ya está. En este caso la cantidad de puntos coincide con la cantidad de letras y por eso hay diferentes opiniones de interpretación. Unos dicen que la palabra debe ser interpretada como si no existiera, es decir, que el beso de Esav fue sólo ficticio. Otros opinan que debe ser entendida al revés, que aunque Esav odiaba a Yaakov, tuvo compasión en ese momento y le besó de todo corazón.

33:5 “Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y a los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos que vienen contigo? Y él respondió: Son los hijos que Elohim en su misericordia ha concedido a tu siervo.” – Hijos son regalos dados por la misericordia de Elohim. Los que hacen aborto están despreciando, no sólo los regalos del Eterno, sino al Eterno mismo y a su Mesías, como está escrito en Marcos 9:37:

“El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me envió.”

Cuarta aliyá, 33:6-20

33:10 “Mas Yaakov respondió: No, te ruego que si ahora he hallado gracia ante tus ojos, tomes el presente de mi mano, porque veo tu rostro como uno ve el rostro de Elohim, y favorablemente me has recibido.” – En lugar de ver a un enemigo, Yaakov pudo ver a Elohim en su hermano, a pesar de la vida de Esav. No se fijo en la maldad que había en él sino en lo divino que todavía quedaba.

33:13 “Pero él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que debo cuidar de las ovejas y las vacas que están criando. Si los apuramos mucho, en un solo día todos los rebaños morirán.” – Esta es la actitud de un buen pastor. Si presiona demasiado a su rebaño se morirá. La palabra traducida como “apuramos” significa golpear, cf. Cantares 5:2. Un buen roe tendrá que ser sensible para hacer avanzar al pueblo según su propia capacidad de avance y no forzar, como está escrito en 1 Pedro 5:1-4:

“Por tanto, a los ancianos entre vosotros, exhorto yo, anciano como ellos y testigo de los padecimientos del Mesías, y también participante de la gloria que ha de ser revelada: pastoread el rebaño de Elohim entre vosotros, velando por él, no por obligación, sino voluntariamente, como quiere Elohim; no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo; tampoco como teniendo señorío sobre los que os han sido confiados, sino demostrando ser ejemplos del rebaño. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, recibiréis la corona inmarcesible de gloria.”

33:14 “Adelántese ahora mi señor a su siervo; y yo avanzaré sin prisa, al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor en Seir.” – Esta promesa no se ha cumplido todavía. Yaakov nunca fue a su hermano en Seir. Se cumplirá en el futuro, según está escrito en Abdías 21:

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será del Eterno.”

33:17 “y Yaakov siguió hasta Sukot, y se edificó una casa, e hizo cobertizos para su ganado; por eso al lugar se le puso el nombre de Sukot.” – Sukot significa “cabañas”, “chozas”. Una suká puede significar también cualquier albergue temporal. Sólo hay unos 5 Km. entre Peniel y Sukot. Según Rashí, se quedó allí 18 meses, pasando por dos veranos.

Esta palabra también nos enseña que la fiesta que está relacionada con el regreso de los hijos de Israel a la tierra de Israel es Sukot, la fiesta de los tabernáculos. El Mesías cumplió proféticamente las primeras cuatro fiestas anuales con su primera venida. En su segunda venida también cumplirá las restantes, entre las cuales Sukot es la más larga. Esa fiesta hace alusión al milenio, el reino mesiánico, que es un tiempo de tránsito entre un estado hasta otro, como la suká es una morada temporal. Después del milenio vendrá la morada permanente para el Mesías y su novia, la Nueva Yerushalayim, cf. Revelación 20:3; 21:1-2.

33:18 “Y Yaakov llegó íntegro a la ciudad de Shejem, que está en la tierra de Kenáan, cuando vino de Padán-aram, y acampó frente a la ciudad.” – Rashí señala que la palabra “integro”, en hebreo “shalem”, implica que su cuerpo ya se había sanado de la cojera, que sus bienes no habían sufrido pérdida y su conocimiento de la Torá no se había perdido en la casa de Laván.

Todavía no había cumplido sus promesas de ir a Betel y dar el diezmo. Su demora en cumplir su promesa causó varios problemas.

Ahora acampa en frente de la ciudad y no entra en ella. Esto nos habla de que los hijos de Israel no vivimos según el sistema de este mundo, sino nos mantenemos al margen. Ser santo significa ser diferente a los demás y apartado para uso exclusivo del Eterno.

33:19 “La parcela de campo donde había plantado su tienda la compró de mano de los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas” – Este terreno es el segundo que fue comprado por los patriarcas en la tierra de Kenáan. El primero fue el campo de Majpelá, que Avraham compró para sepultura para su esposa.

33:20 “y levantó allí un altar, y lo llamó: El-Elohei-Israel.” – Este es el primer altar que Yaakov edifica. En nombre es el Poderoso es el Elohim de Israel.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

34:1 “Y salió Diná, la hija de Leá, a quien ésta había dado a luz a Jacob, a visitar a las hijas de la tierra.” – Diná también era hija de Yaakov. Rashí señala que Leá está mencionada aquí para indicar que la hija era igual que su madre, que le gustaba salir, como está escrito en 30:16a:

“Y cuando Yaakov vino del campo por la tarde, Leá salió a su encuentro”

34:2 “Y cuando la vio Shejem, hijo de Jamor jeveo, príncipe de la tierra, se la llevó y se acostó con ella y la humilló.” – Sólo por ver a Diná la raptó. El instinto sexual es provocado en el varón por medio de la vista. Esto nos enseña acerca de la importancia de que las mujeres no se vistan provocadamente, como está escrito en 1 Timoteo 2:9:

“Asimismo, que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinado ostentoso, no con oro, o perlas, o vestidos costosos”

“se acostó con ella” – La Torá no usa la palabra “conoció” en este texto, que es la palabra común para el acto sexual, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4; Lucas 1:34. Esto nos enseña que él no tuvo tacto con ella, sino abusó de ella sin respetar su integridad personal. Según Rashí esta palabra significa que tuvo una relación de modo natural con ella.

“y la humilló” – Según Rashí, significa que tuvo una relación de modo antinatural con ella, compara con Deuteronomio 21:14 donde se usa la misma palabra hebrea.

El Midrash cuenta que Yaakov no estaba dispuesto a entregar a Diná a Esav aunque tenía la circuncisión. Por esta razón fue tomada por un hombre incircunciso.

34:7 “Y los hijos de Yaakov regresaron del campo al oírlo. Y aquellos hombres se entristecieron y se irritaron en gran manera porque Shejem había cometido una infamia en Israel acostándose con la hija de Yaakov, pues tal cosa no debe hacerse.” – Dos cosas graves ocurrieron aquí. Primero, se cometió fornicación en el sentido de que hubo una relación sexual sin pacto matrimonial. Esto no se hace en Israel. La otra cosa, es que uno que estaba fuera del pacto con Avraham se mezclaba con una persona en Israel, lo cual constituye el primer paso para la destrucción del pueblo santo, cf. Esdras 10.

En Efesios 5:5 está escrito:

“Porque con certeza sabéis esto: que ningún fornicario, impuro, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino del Mesías y de Elohim.”

En 2 Corintios 6:14 está escrito:

“No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos, pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas?”

En 1 Corintios 7:39 está escrito:

“La mujer está ligada mientras el marido vive; pero si el marido muere, está en libertad de casarse con quien desee, sólo que en el Señor.”

35:1 “Entonces Elohim dijo a Yaakov: Levántate, sube a Betel y habita allí; y haz allí un altar a Elohim, que se te apareció cuando huías de tu hermano Esav.” – Yaakov había demorado en cumplir la promesa del diezmo y por esto le vinieron los problemas con Diná y otros. Y como no hizo caso a las señales enviadas por el Eterno mediante las circunstancias, ahora le habla claramente para que vuelva al lugar donde hizo las tres promesas.

35:2 “Entonces Yaakov dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los dioses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos” – Los dioses que habían conseguido al despojar la ciudad de Shejem tenían que ser eliminados a la hora de acercarse a un lugar santo. Los objetos dedicados a los dioses son peligrosos en dos aspectos, traen la ira del Eterno y son puntos de contacto para los malos espíritus, como está escrito en Deuteronomio 7:26:

“Y no traerás cosa abominable a tu casa, pues serás anatema como ella; ciertamente la aborrecerás y la abominarás, pues es anatema.”

En Hechos 15:20 está escrito:

“sino que les escribamos que se abstengan de cosas contaminadas por los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado y de sangre.”

Los hijos de Israel tenían que hacer tres cosas antes de poder subir al lugar santo de Betel: Quitar los dioses extranjeros, purificarse y mudar los vestidos.

Según Rashí, la purificación sólo consistía en eliminar todos los ídolos. Sin embargo, rav Ibn Ezrá dice que se refiere al acto de purificación por medio de agua.

La purificación por agua es un medio de pasar de un estado de impureza ritual a un estado de pureza ritual. Para poder acercarse a un lugar que ha sido consagrado por la presencia del Eterno es necesario tener el cuerpo en un estado de pureza ritual. Todo lo que tiene contacto con la muerte produce impureza ritual, un cadáver humano, flujo menstrual, emisión de semen, una tumba humana, la enfermedad tsaráat (traducida como “lepra”), etc. Una cisterna de agua que procede de una fuente natural, del cielo o de la tierra, puede servir como un baño ritual. Todo lo que entra en esa cisterna queda purificado, como está escrito en Levítico 11:36a:

“Sin embargo, una fuente y cisterna donde se recoge agua será (permanecerá) limpia”

Es probable que Yaakov estaba hablando no sólo de una eliminación de los ídolos, sino también de una purificación de los cuerpos de sus familiares, especialmente cuando habían tocado los cadáveres de la ciudad de Shejem.

En cuanto a mudar la ropa, Rashí dice que es porque quizás tenían vestimentas de idolatría, en el sentido de estampas con decoraciones idolátricos (Mizrahí).

Por ejemplo los indígenas de Guatemala dan sentido idolátrico a los diferentes colores de sus ropas y ese tipo de ropa no es apta para ser usada por el pueblo de Israel, incluyendo a los ex. gentiles injertados en Israel por el Mesías. Una buena costumbre ese siempre revisar la ropa antes de comprarla para que no tenga dibujos que deshonren al Rey de los Siglos, nuestro Padre.

35:4-5 “Entregaron, pues, a Yaakov todos los dioses extranjeros que tenían en su poder y los pendientes que tenían en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de la encina que había junto a Shejem. Al proseguir el viaje, hubo gran terror en las ciudades alrededor de ellos, y no persiguieron a los hijos de Yaakov.” – La presencia de idolatría y objetos idolátricos hacen que los enemigos de Israel tengan poder para hacernos daño. Pero cuando eliminamos toda idolatría en Israel y nos disponemos a adorar y obedecer al Unico Elohim, él causa que nuestros enemigos tengan temor de nosotros.

35:7  “Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-betel, porque allí Elohim se le había manifestado cuando huía de su hermano.” – El-Betel significa “el Poderoso de Betel”, o, como dice Rashí, “El Santo está en Betel”. Vemos como Yaakov está más interesado en el Eterno que en su casa. Esto es muestra de su crecimiento espiritual. Este es el segundo altar que Yaakov edifica. En total los patriarcas edificaron siete altares en la tierra, Avraham edificó cuatro, Yitsjak uno y Yaakov dos. Los siete altares fueron edificados en los siguientes lugares:

Nr Lugar Significado Cita Patriarca
1 Moré y Shejem Maestro y Hombro 12:7 Avraham
2 Betel y Ai Casa de Elohim y Ruina 12:8 Avraham
3 Mamré y Jevrón Fuerza y Asociaión 13:18 Avraham
4 Moriá y HaShem Yiré Instrucción y HaShem verá 22:9 Avraham
5 Beer-Sheva Pozo del juramento o siete 26:25 Yitsjak
6 Shejem y El-Elohei-Israel Hombro y el Poderoso es el Elohim de Israel 33:20 Yaakov
7 Luz, Betel y El-Betel Almendra, Casa de Elohim y el Elohim de Betel 35:7 Yaakov

35:10 “Y Elohim le dijo: Tu nombre es Yaakov; no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel. Y le puso el nombre de Israel.” – Cuando Avraham recibió un nuevo nombre la Torá nunca más menciona su nombre antiguo. Pero cuando Yaakov recibe su nombre nuevo la Torá sigue llamándole con los dos. ¿Por qué? Si entendemos que el nombre Yaakov simboliza la naturaleza humana del patriarca e Israel su naturaleza profética, podemos aprender que por muy entregados que seamos, siempre vamos a tener que enfrentar la naturaleza natural humana que tenemos, hasta que venga el Mesías y finalmente nos transforme definitivamente para que no quede nada de Yaakov en nosotros, sino sólo Israel. ¡Baruj HaShem (Bendito sea el Nombre)!

35:11 “También le dijo Elohim: Yo soy el Elohim Todosuficiente. Sé fecundo y multiplícate; una nación una congregación de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.” – Yaakov ya tenía 11 hijos y una hija. Ahora el Elohim Todo suficiente le ordena multiplicarse, más todavía.

“una nación” – Se refiere a Binyamín que todavía no ha nacido.

“una congregación de naciones” – Se refiere a Efrayim y Menashé que iban a ser adoptados como hijos de Yaakov.

También podemos entender el texto en el sentido más profundo diciendo que de Yaakov iba a venir un pueblo, el pueblo judío, y también una congregación de gentiles, puesto que la palabra usada aquí para naciones es “goyim”, que también significa gentiles. La traducción de los setenta dice: “una sinagoga de naciones”. Esto es una referencia a todas aquellas congregaciones de gentiles que mediante el mensaje cristiano se iba a formar en el mundo. Los que de entre ellos han recibido el espíritu del Mesías son parte de Israel y descendientes de Avraham, como está escrito en Gálatas 3:7:

“Por consiguiente, sabed que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham.”

Y también se habla de los descendientes de Yaakov, representados por Efrayim que se han mezclado entre las naciones y ahora forman congregaciones cristianas. Ellas son el cumplimiento de esta profecía.

 Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

35:16-19 “Entonces partieron de Betel; y cuando aún faltaba cierta distancia para llegar a Efrata, Rajel comenzó a dar a luz y tuvo mucha dificultad en su parto. Y aconteció que cuando estaba en lo más duro del parto, la partera le dijo: No temas, porque ahora tienes este otro hijo. Y aconteció que cuando su alma partía, pues murió, lo llamó Benoní; pero su padre lo llamó Binyamín. Murió, pues, Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Bet-Lejem.” – Muy cerca de Bet-Lejem Rajel, al morir, dio a luz al que llamó “hijo de mi tristeza” que fue cambiado por el padre en el “hijo de mi derecha” o “hijo del sur”. Todo esto habla del Mesías que tenía que nacer en Efratá, fructífero, llamado también Bet-Lejem, la casa del pan, como está escrito en Miqueas 5:2:

“Pero tú, Bet-Lejem Efratá, aunque eres pequeña entre las familias de Yehudá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel. Y sus orígenes son desde tiempos antiguos, desde los días de la eternidad.”

El Mesías iba a ser el hijo de la tristeza, como está escrito en el Salmo 116:3:

“Los lazos de la muerte me rodearon, y los terrores del Sheol vinieron sobre mí; angustia y tristeza encontré.”

Pero su tristeza fue cambiada por el Padre celestial en alegría, como está escrito en Juan 16:20:

“En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, pero el mundo se alegrará; estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.”

También el Mesías se convertiría en el Hijo de la mano derecha del Padre, como está escrito en el Salmo 110:1:

“Salmo de David. Dice el Eterno a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.”

En el lugar donde Rajel dio a luz había muerte y nueva vida, lo cual indica que el Mesías que iba a nacer en Bet-Lejem tendría que morir y resucitar para subir hasta la derecha del Padre en los cielos, como está escrito en Hebreos 1:3b:

“Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas”

Séptima aliyá, 36:20-43

36:2 “Esav tomó sus mujeres de las hijas de Kenáan: a Adá, hija de Elón jitita; a Aholibamá, hija de Aná, hija de Tsivón jeveo” – Adá también se llamaba Basmat, según Génesis 26:34. Aholibamá también se llamaba Yehudit, según Génesis 26:34.

La genealogía de Esav está llena de promiscuidad sexual. Tsivón se acostó con la mujer de Aná y así nació Aholibamá. Por eso la Torá dice que Aholibamá era hija de Aná (su padre oficial) y también hija de Tsivón (su padre biológico).

36:3 “y a Basmat, hija de Yishmael, hermana de Nevayot.” – En Génesis 28:9 Basemat es llamada Majalat.

36:4 “Adá dio a luz a Elifaz para Esav; y Basemat dio a luz a Reuel.” – Elifaz fue el hijo primogénito de Esav. Es mencionado como uno de los amigos de Jov, (Job 2:11, cf. Génesis 36:11).

36:5 “Y Aholibamá dio a luz a Yeúsh, a Yalam y a Kóraj. Estos son los hijos que le nacieron a Esav en la tierra de Kenáan.” – Este Kóraj era un hijo bastardo, hijo de Elifaz, que se había acostado con la esposa de su padre, con esta Aholibamá mujer de Esav. En los versículos 15-16 vemos que Koraj era hijo de Elifaz.

36:11 “Y los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Tsefó, Gatam y Kenás.” – Este Tsefó llegó a ser rey de Grecia e Italia. El libro de Josippón dice que Tsefó tuvo un nieto llamado Latinus y eventualmente un descendiente llamado Rómulus que fue el fundador de Roma.

36:12 “Timná fue concubina de Elifaz, hijo de Esav, y le dio a luz a Amalek. Estos son los hijos de Adá, mujer de Esav.” – Según 1 Crónicas 1:36 Timná fue hija de Elifaz. Esto nos enseña que Elifaz se acostó con la esposa de Seir y de allí nació Timná. Luego Elifaz la  tomó como concubina. Por eso dice en el versículo 22 que Timná era “hermana de Lotán”. Era hermana de madre pero no de padre. De la unión entre Elifaz y Timná nació Amalek cuyos descendientes se convertirían en los enemigos más importantes para Israel en todas las generaciones, como está escrito en Éxodo 17:16:

“El Eterno lo ha jurado; el Eterno hará guerra contra Amalek de generación en generación.”

Hamán fue descendiente de Amalek. Herodes el grande fue descendiente de Amalek. El rabí Akivá fue descendiente de Amalek. Según la palabra en Éxodo hay un Amalek en cada generación que es el enemigo número uno contra el pueblo de Israel. Uno de ellos murió no hace mucho tiempo, Yasser Arafat. ¿Quién será el próximo Amalek?

36:20 “Estos son los hijos de Seir horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Shoval, Tsivón y Aná,” – Tsivón y Aná son hijos de Seir, es decir son hermanos.

36:24 “Estos son los hijos de Tsivón: Ayá y Aná. Este es el Aná que descubrió los mulos en el desierto cuando pastoreaba los asnos de su padre Tsivón.” – Aquí dice que Aná es hijo de Tsivón. ¿Cómo se explica todo esto cuando antes decía que era su hermano? Rashí nos da la clave al decir que Tsivón se acostó con su propia madre, la esposa de Seir, y ella tuvo a Aná. Así que Tsivón era padre de Aná y hermano mayor de Aná al mismo tiempo. Antes vimos que Tsivón también se acostó con su nuera que también era su cuñada, la esposa de Aná y así nació Aholibamá, que fue la segunda esposa de Esav.

Aná era un “mamzer”, bastardo, nacido en una relación ilícita. Su mente estaba depravada y por eso mezcló uno de los asnos de su padre con una yegua y así descubrió los mulos. La palabra que ha sido traducida como mulos es “yemim”, plural de “yem”, que significa “fuente caliente” o “mulo”. Rashí dice que aquí significa mulo y tiene lógica porque luego se habla de que Aná pastoreaba los asnos de su padre Tsivón. De esos asnos sacó los mulos.

 

36:31 “Estos son los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes de que rey alguno reinara sobre los hijos de Israel” – Como hemos dicho antes cuando uno de los dos está arriba, el otro está debajo y viceversa. En este caso Edom empezó a tener reyes antes que Israel. Pero cuando los hijos de Israel tuvieron reyes Edom tuvo sólo jefes, como se ve en los versículos 40-43.

Los ocho reyes de los edomitas fueron seguidos por ocho reyes de los hijos de Israel, desde Shaúl hasta Yoram, como está escrito en 2 Reyes 8:20:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Joram a Zair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

36:40, 43a “Estos son los nombres de los jefes que descendieron de Esav, según sus familias,  sus localidades, por sus nombres: el jefe de Timna, el jefe de Alvá, el jefe de Yetet… el jefe de Magdiel” – Según Rashí, estos nombres corresponden a lugares geográficos, como dice “sus localidades”. El área de Magdiel se refiere a Roma. Un Midrash dice que Esav recibió como recompensa por haber desalojado la región que compartía con Yaakov y se había ido a otra tierra, cf. 36:6, Elohim le dio la grandeza de que sus descendientes fundaran 120 países, desde Seir hasta Magdiel.

El nombre Magdiel se interpreta como “Elohim engrandeció”, en alusión al hecho de que Elohim concedió a la civilización romana más grandeza y poderío que a las demás naciones (Gur Aryé).

Esav tenía dos méritos importantes, honró a su padre y respetó el territorio de su hermano Yaakov. Por esto su civilización pudo permanecer y crecer y llegar a ser un gran imperio, el imperio romano.

Pero finalmente, como hemos dicho antes, su reinado será reemplazado por el de los descendientes de Yaakov, como dijo el Mesías Yeshúa en Mateo 19:30:

“Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.”

En Mateo 25:34 está escrito:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.”

Strong H4397 mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

Parashá 07 VaYetsé

ל׳ במרחשון ה׳תשע״ד (November 3, 2013) por  
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Parashá 07 VaYetsé

Génesis 28:10 – 32:2(3)

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Aliyás de la Torá:

  1. 28:10-22
  2. 29:1-17
  3. 29:18 – 30:13
  4. 30:14-27
  5. 30:28 – 31:16
  6. 31:17-42
  7. 31:43 – 32:2(3 heb.)
  8. Maftir: 31:55(32:1 heb.) – 32:2(3 heb.)

Haftará: Oseas 12:13 – 14:10 (Ashken.) 11:7 – 12:11(12 heb.) (Sefard.)

Escritos Apostólicos: Marcos 10:32 – 11:33

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 10:32-45
  2. 10:46-52
  3. 11:1-11
  4. 11:12-26
  5. 11:27-33

VaYetsé

Significa “y salió”.

Primera aliyá, 28:10-22

Yaakov sale de Beer-Sheva y se desplaza hacia Jarán. En el camino llega a un lugar muy especial donde pasa la noche acostado sobre una piedra. Sueña con una escalera desde la tierra hasta el cielo. Los ángeles de Elohim suben y bajan por ella. El Eterno se presenta y le dice que le va a dar la tierra donde está acostado a él y a su descendencia. Su descendencia será como el polvo de la tierra y se extenderá hacia las cuatro direcciones. En Yaakov y en su simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra. También promete acompañarle en su viaje. Después volverá. Yaakov despierta con temor reverente y por la mañana erige la piedra como monumento derramando aceite por encima. Llama el lugar Betel, casa de Elohim. Luego hace un voto diciendo que si logra volver sano y salvo a la casa de su padre el Eterno será su Elohim, y esa piedra será convertida en una casa de Elohim y de todo lo que gane en el extranjero dará el diezmo.

 

 

Segunda aliyá, 29:1-17

Yaakov sigue su camino y llega a la tierra del oriente. Allí encuentra un pozo con tres rebaños esperando que otros rebaños vengan para que puedan quitar la piedra de la boca del pozo. Yaakov pregunta por Laván y en ese momento viene su hija Rajel con un rebaño. Entonces Yaakov quita la piedra del pozo y le da de beber al rebaño de su tío. Luego besa a su prima y alza la voz y llora. Le cuenta a Rajel quién es y ella corre a su padre para contárselo. Laván sale corriendo, abraza a Yaakov y le trae a su casa. Después de un mes Laván le pide que estipule un sueldo para su trabajo.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

Yaakov pide que Laván qve le dé a su hija Rajel como esposa a cambio de siete años de trabajo. Laván acepta y el hombre sale a cuidar los rebaños durante siete años, que le parecen unos pocos días por el amor que tiene. Luego pide que Laván le dé su mujer y entonces hace una fiesta con todos los hombres del lugar. Cuando llega la noche Laván le entrega a su hija mayor, Leá, y él se llega a ella. La esclava Zilpá es entregada a Leá. Por la mañana Yaakov se da cuenta de que no es Rajel. Cuando se queja con Laván él responde que no es costumbre entregar la menor antes que la mayor y que le va a dar la otra también después de la semana nupcial a cambio del servicio de siete años más de trabajo. Yaakov acepta y Rajel le es entregada como esposa. La esclava Bilhá es entregada a Rajel. Yaakov ama más a Rajel que a Leá y sirve a Laván otros siete años.

Leá concibe hijos, pero Rajel es estéril. Los cuatro primeros hijos de Yaakov son de Leá, Reuvén, Shimón, Leví y Yehudá. Luego deja de dar a luz. Rajel tiene celos de su hermana y ruega y pide a Yaakov que le dé hijos. El se aira contra ella por su actitud. Entonces ella le entrega a Bilhá como concubina para que dé a luz en su lugar. Bilhá entonces le da a luz dos hijos, Dan y Naftalí. Cuando Leá ve que no da a luz hace lo mismo con Zilpá y ella le da a luz Gad y Asher.

Cuarta aliyá, 30:14-27

Reuvén encuentra unas mandrágoras y las trae a su madre. Rajel las quiere y Leá se las vende a cambio de una noche con Yaakov. Así Leá se queda embarazada de nuevo y da a luz a su quinto hijo, Yisajar. Luego tiene su sexto hijo, Zvulún, y al final una hija, Diná. Elohim escucha la oración de Rajel y le hace concebir y dar a luz a Yosef.

Yaakov quiere partir de la casa de Laván con su familia y le pide permiso para partir. Pero Laván le ruega que se quede con él porque se ha dado cuenta de que el Eterno le ha bendecido por causa suya.

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

Laván le ofrece un salario a Yaakov para que siga trabajando. Yaakov dice que no lo quiere sino que desea seguir trabajando y obtener su propio rebaño como salario de los moteados, manchados y oscuros que nazcan a partir de ahora. Laván acepta con gusto y aparta de sus rebaños todos los que no sean blancos y los deja al cuidado de sus hijos. Yaakov se queda con el resto. Entonces toma varas de tres clases de árboles y les saca tiras de la corteza para descubrir lo blanco. Luego coloca las varas delante de los rebaños donde están apareando cuando vienen a beber. Así los rebaños tienen crías rayadas, moteadas y manchadas. Yaakov aparta esos corderos y forma así su propio rebaño aparte. También coloca los rebaños en dirección a lo rayado y negro del rebaño de Laván. Cuando los robustos del rebaño de Laván se aparean, Yaakov pone las varas delante, pero cuando los débiles se aparean no pone las varas. Así las crías fuertes llegan a ser de Yaakov y las débiles de Laván. De esta manera prospera el hombre en gran manera, con grandes rebaños, siervos y siervas, camellos y asnos.

Los hijos de Laván empiezan a decir que Yaakov ha quitado el rebaño de su padre. La actitud de Laván tampoco es como antes. HaShem le dice vuelva a su tierra y a sus familiares y que Él estará con él. Yaakov envía a llamar a sus esposas al campo para consultar con ellas. Les cuenta que Laván le ha cambiado el salario diez veces y que a pesar de eso Elohim le ha bendecido. En una visión supo cómo lograr cambiar los colores de las crías y así conseguir su propio rebaño del rebaño de Laván. Ellas están de acuerdo en salir de la casa y se someten a todo lo que Elohim ha dicho a Yaakov.

Sexta aliyá, 31:17-42

Yaakov se levanta, monta a sus hijos y a sus mujeres en los camellos y pone en marcha a todo su ganado y todas las posesiones para ir a Yitsjak. Rajel roba los ídolos de su padre cuando él está fuera. Así salen sin decir nada a Laván. Cruzan el río y se van hacia Guilad. Al tercer día se le informa a Laván que Yaakov ha huido y él sale detrás, junto con sus familiares. Después de siete días lo alcanzan. Pero Elohim viene a Laván en un sueño y le prohíbe hablar con Yaakov ni bien ni mal. Cuando se encuentran, Laván le pregunta a Yaakov por qué le ha robado el corazón huyendo con sus hijas sin despedirse. Tiene poder en su mano para dañarle, pero el Elohim del padre de Yaakov le ha reprendido y por eso no le hace nada. También le pregunta por qué le ha robado sus dioses. Yaakov le contesta que huía porque tenía miedo de perder su familia. Y el que tenga los dioses de Laván morirá. A Laván se le permite revisar todas las cosas para ver si hay algo robado. Yaakov no sabe que Rajel ha hurtado los dioses de su padre. Laván entra en las tiendas de Rajel, Leá y las sirvientas y otra vez en la tienda de Rajel. Rajel está sentada sobre los dioses que ha puesto en los aparejos del camello y le pide disculpas a su padre por no poder levantarse porque tiene su regla.

Yaakov se enoja contra Laván y le desafía pidiendo que le diga qué mal ha hecho durante estos veinte años de trabajo y qué cosas tiene que son robadas. Laván ha sido duro y muy exigente. Si el Elohim de Avraham y el temor de Yitsjak no hubiera estado con Yaakov, Laván le hubiera enviado con las manos vacías. Pero él vio la aflicción de Yaakov y la labor de sus manos e hizo justicia anoche.

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

Laván dice que todo es suyo, las hijas, los hijos, los rebaños y todo lo que se ve. Pero no puede hacer nada contra sus hijas y sus hijos. Le pide a Yaakov hacer un pacto con él para un testimonio. Entonces Yaakov levanta una piedra como monumento y sus familiares recogen piedras para hacer un montón. Allí comen junto al montón que Laván en arameo llama Yegar-Sahadutá. Yaakov le da el mismo nombre, pero en hebreo, “Galed”, “el montón del juramento”. Laván dice que el montón es un testimonio entre ellos. También lo llama Mitspá, vigilia, para que el Eterno vigile a los dos. Yaakov no puede maltratar a las hijas de Laván y ninguno podrá pasar por ese montón para hacer daño al otro. Laván dice que el Elohim de Avraham y el Elohim de Najor juzgará entre ellos. Yaakov jura por el temor de su padre Yitsjak. Luego Yaakov hace un sacrificio e invita a todos sus familiares a comer. Duermen en el monte y el día siguiente se va Laván, después de haberse despedido de sus nietos y de sus hijas con besos y bendiciones. Yaakov sigue su camino y le salen al encuentro ángeles de Elohim. Por eso llama el nombre de ese lugar Majanáyim, dos campamentos

Primera aliyá, 28:10-22

28:10 “Y salió Yaakov de Beer-Sheva, y fue para Jarán.” – Esta salida de Yaakov representa las tres diásporas que sus hijos iban a vivir en el futuro. Una diáspora sufriría el reino del norte, la Casa de Israel y dos diásporas sufriría el reino del sur, la Casa de Yehudá.

El primer destierro y el más grande es el de las diez tribus, que empezó en el año 722 a.e.c. con la invasión de Asiria. Ese destierro nunca ha terminado en la historia de nuestro pueblo. Sin embargo los profetas hablan de la vuelta en los últimos tiempos de “la casa de Israel”, “la casa de Yosef” y “Efrayim” que son los desterrados de las diez tribus, cf. Ezequiel 37:15-28; Isaías 11:12; Jeremías 3:18; 16:14-16; 23:5-8; 30:3; 31:27-36; 33:7; 50:4-5; Oseas 1:11; 11:8-11; Zacarías 8:13, 23; 10:8-12.

La casa de Yehudá, el pueblo judío ha experimentado dos destierros. El de Babilonia duró 70 años, entre los años 606-537, si se cuenta desde la primera de las tres deportaciones hasta la primera vuelta del pueblo, o entre los años 586-516, si se cuenta desde la destrucción del primer templo hasta la restauración del culto.

El segundo destierro empezó en el año 70 e.c. (era común), si se cuenta desde la destrucción del segundo templo, y como todavía no se ha reiniciado el servicio en el tercer templo, este destierro no ha terminado.

Si se hace un cálculo desde la destrucción de Yerushalayim en el año 135 hasta su reconquista por el pueblo judío en el año 1967 hubo 1832 años de destierro. (Es bueno tener en cuenta que han habido judíos viviendo en la tierra de Israel durante toda la historia desde la conquista en los tiempos de Yehoshúa (Josué).)

Nuestro padre Yaakov estaría fuera de su tierra durante 20 años, los cuales corresponden a 2000 años. ¿Implicaría esto que el tercer templo será reconstruido en el año 2070? ¿O hay que contar los 2000 años desde la profecía del Mesías en Lucas 19:41-44 que dice:

“Cuando se acercó, al ver la ciudad, lloró sobre ella, diciendo: ¡Si tú también hubieras sabido en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está oculto a tus ojos. Porque sobre ti vendrán días, cuando tus enemigos echarán terraplén delante de ti, te sitiarán y te acosarán por todas partes. Y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no conociste el tiempo de tu visitación.”

Esa profecía fue pronunciada, según mis cálculos, el 10 de Nisán, que corresponde al 22 de abril del año 31 de la era común. ¿Será que la rededicación del culto en el tercer templo será en el año 2031? El tiempo nos dará la respuesta.

28:11 “Y se encontró con el lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar.” – Los maestros han interpretado la palabra “va-yifgá”, “y se topó” como una referencia a la oración. En el sentido simple el texto dice que Yaakov se topó con ese lugar, pero como la palabra usada también implica hacer contacto directo e intenso con algo se puede entender que Yaakov también oró en ese lugar.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “lugar” es “makom”. La palabra se repite hasta seis veces en este contexto y como aparece en Génesis 22:3-4 como una referencia a Moriá, no faltan rabinos que dicen que Yaakov estaba durmiendo en el lugar donde iba a ser construido el futuro templo, cf. 28:17.

La palabra “Makom” también se usa en referencia al Omnipresente. Hay un principio que dice: “Él es el lugar del universo, el universo no es Su lugar.” Esto quiere decir que Él contiene al universo, pero el universo no lo contiene a Él. Por eso se puede traducir el texto hebreo como: “Y tuvo un encuentro con el Omnipresente”.

28:12 “Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Elohim subían y bajaban por ella.” – Hay varios midrashes que hablan de este evento. Uno dice que eran los ángeles de los cuatro imperios futuros que iban subiendo por la escalera para luego caer y así perder su poder sobre el pueblo judío. Otro dice que la escalera representaba la rampa del altar en el templo y los ángeles eran los sacerdotes que subían y bajaban por él. El mismo Midrash dice que la escalera era el monte Sinai donde subían y bajaban Moshé y Aharón. Rashí dice, basado en un Midrash  que los ángeles que subían al cielo eran los de la tierra de Israel que ya no podían acompañar a Yaakov en el extranjero y por eso vinieron otros ángeles en su lugar.

Tenemos que tener en cuenta que el Midrash está basándose en una palabra o una expresión del texto hebreo y monta una historia más o menos fantasiosa para ilustrar esa palabra o expresión, sin que esa historia sea necesariamente verdadera. El gran rabino Shaúl ben Gamliel escribió a uno de sus talmides (discípulos), según está registrado en la carta a Tito 1:14:

“no prestando atención a mitos judaicos y a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.”

Por lo tanto debemos tener mucho cuidado a la hora de acercarnos al Midrash y al Talmud, porque hay cosas que no están de acuerdo con la verdad de la Torá y el Espíritu del Mesías Yeshúa. El Midrash nos ayuda a recordar los giros irregulares y las expresiones particulares del Texto Sagrado pero no debemos confundir la verdad con las parábolas.

Las Escrituras enseñan que nuestras oraciones hacen que los ángeles de Elohim sean enviados por Él. Tenemos el ejemplo del libro de Daniel 10:12 donde está escrito:

“Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Elohim fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.”

El Eterno escuchó la oración del profeta y envió uno de sus mensajeros para darle la respuesta. Este malaj le dijo: “a causa de tus palabras he venido”. Esto nos enseña que la actividad de los ángeles depende en cierta medida de las oraciones de los hombres. El hombre es el que causa que el Eterno ponga en actividad a estos seres maravillosos.

En Revelación 8:4 está escrito:

“Y de la mano del ángel subió ante Elohim el humo del incienso con las oraciones de los santos”

Este ángel estaba encargado de llevar las oraciones de los santos ante Elohim. Esto nos explica por qué el texto que nos ocupa dice que los ángeles primero subieron desde donde estaba Yaakov y luego que bajaban. La oración de Yaakov había activado estos ángeles desde la tierra y el Eterno le mandó la respuesta desde el cielo.

De esto también aprendemos que si no oramos no son activados los ángeles del Eterno. Muchos se preguntan por qué pasó ese accidente en mi familia y por qué vino esa enfermedad etc. Quizás la respuesta está en que faltaba oración para que los ángeles guardianes pudieran recibir orden desde el Todopoderoso para proteger a los familiares. Si no oramos por las personas que el Eterno ha puesto en nuestros corazones estamos parando la actividad divina sobre ellos. HaShem se ha hecho dependiente de ti para que ores y así él envía sus emisarios para intervenir en la tierra.

La escalera que vio Yaakov es el Mesías como está escrito en Juan 14:6:

“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.”

En 1 Timoteo 2:5 está escrito:

“Porque hay un solo Elohim, y también un solo mediador entre Elohim y los hombres, el Mesías Yeshúa hombre”

También está escrito en Juan 1:51:

“Y le dice: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Elohim subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.”

Esto muestra que el Mesías es la escalera que vio Yaakov. Por medio de él tenemos acceso al Padre y por medio de él nuestras oraciones llegan al cielo, como está escrito en Juan 16:24, 26:

“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo… En ese día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros”

Y en Romanos 16:27:

“al único y sabio Elohim, por medio de Yeshúa el Mesías sea la gloria para siempre. Amén.”

Una escalera tiene varios peldaños. Esto nos enseña que el camino entre la tierra y el cielo tiene varios niveles. En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos de estos diferentes niveles: Isaías 62:10a dice: “Pasad, pasad por las puertas;”; Salmo 84:7a dice: “Van de poder en poder”; Ezequiel 47:1-5 habla de cuatro niveles de profundidad en las aguas que salen del templo; Juan 1:16 dice: “gracia sobre gracia”; Romanos 1:17 dice: “por fe para fe”; 2 Corintios 3:18 dice: “de gloria en gloria” etc.

En el versículo 17 se habla de la Casa de Elohim y la Puerta al cielo en relación con esta escalera. Entonces tenemos tres cosas: la escalera, la casa y la puerta. La Casa de Elohim que está en el cielo es proyectada en el tabernáculo y los templos que estaban en la tierra. Allí encontramos tres niveles de santidad, el atrio, el lugar santo y el lugar santísimo. Cada nivel tiene una puerta de entrada.

Esos tres niveles son reflejados en las manifestaciones espirituales para los que están en el ministerio de Malki-Tsedek, por medio de la resurrección del Mesías Yeshúa. En 1 Corintios 12-14 hay una enseñanza muy extensa sobre el tema. Sólo voy a mencionar que, según las divisiones en el texto griego, hay tres grupos en las nueve manifestaciones espirituales en 1 Corintios 12:8-10 según está escrito:

“Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidades por el único Espíritu; a otro, poderes de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimientos de espíritus; a otro, diversas clases de idiomas, y a otro, interpretación de idiomas.”

He marcado con negrita y subrayado la traducción de la palabra griega “heteros” que divide estas manifestaciones sobrenaturales en tres grupos, cada uno correspondiente a las tres divisiones del tabernáculo.

1.    palabra de sabiduría por el Espíritu – el Propiciatorio

2.    palabra de conocimiento según el mismo Espíritu – el Arca con las tablas

3.    fe por el mismo Espíritu – la Mesa

4.    dones de sanidad – una hilera de seis Panes

5.    poderes de milagros – otra hilera de seis Panes

6.    profecía – las siete Lámparas

7.    discernimiento de espíritus – el Candelabro

8.    clases de idomas – el Altar de bronce

9.    interpretación de idiomas – el Lavacro de bronce

 

Los números 1-2 corresponden al lugar santísimo

Los números 3-7 corresponden al lugar santo

Los números 8-9 corresponden al atrio

En 1 Corintios 14:27-30 está escrito:

“Si alguno habla en idiomas, que hablen dos, o a lo más tres, y por turno, y que uno interprete; pero si no hay intérprete, que guarde silencio en la congregación y que hable para sí y para Elohim. Y que dos o tres profetas hablen, y los demás juzguen. Pero si a otro que está sentado le es revelado algo, el primero calle.”

En 1 Corintios 13:1-2 está escrito:

“Si yo hablara idiomas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o címbalo que retiñe. Y si tuviera profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.”

En estos dos textos podemos encontrar las tres puertas de las tres divisiones del templo celestial que son:

1.    idiomas (o lenguas) – la puerta para entrar en el atrio

2.    profecía – la puerta para entrar en el lugar santo

3.    revelación – la puerta para entrar en el lugar santísimo

La escalera de Yaakov representa diferentes niveles en la vida de oración. Conforme uno va profundizando en la oración podrá subir de nivel y experimentar hasta elevaciones de su espíritu e incluso de su cuerpo hasta las esferas superiores en los cielos, como está escrito en 2 Corintios 12:1-4:

“El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en el Mesías, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Elohim lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Elohim lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar.”

 

 

Y en Revelación 4:1-2 está escrito:

“Después de esto miré, y vi una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como de trompeta que hablaba conmigo, decía: Sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas. Al instante estaba yo en el Espíritu, y vi un trono colocado en el cielo, y a uno sentado en el trono.”

En el Talmud se mencionan los siete cielos:

“Dijo el R. Yehudá: Hay dos firmamentos, porque está dicho: He aquí, al Eterno tu Elohim pertenecen el cielo y el cielo de los cielos. Resh Lakish dijo: (Hay) siete, son estos, Vilón, Rakia’, Shejakim, Zevul, Ma’on,Makón, Aravot. Vilón no sirve más que para entrar por la mañana y salir por la noche y renueva todos los días de la creación, porque está dicho: Que extiende los cielos como una cortina, y los despliega como una tienda para morar. Rakia’ es donde el sol y la luna, las estrellas y las constelaciones fueron puestos, porque está dicho: Y Elohim los puso en el firmamento (Rakia’) del cielo. Shejakim es donde hay piedras de molino que muelen el maná para los justos porque está dicho: Y mandó las nubes (shejakim) arriba, y abrió las puertas del cielo; e hizo llover sobre ellos maná para comer etc. Zevul es donde están construidos Yerushalayim (celestial) y el Templo y el altar, y Mijael, el gran Príncipe está ofreciendo sacrificios sobre él, porque se ha dicho: Ciertamente Te he edificado una morada (Zevul), un lugar donde puedas habitar para siempre. ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: Mira desde el cielo, y contempla incluso desde la morada de tu santidad y de tu gloria. Ma’ón es donde hay compañías de Ángeles Ministeriales, que pronuncian canciones (divinas) de noche, y están en silencio de día por causa de la gloria de Israel, porque se ha dicho: De día mandará HaShem su misericordia, Y de noche su canción será conmigo…. ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está dicho: Mira desde tu morada (Ma’ón) santa, desde el cielo. Makón es donde están los depósitos de la nieve y el granizo y el almacén de rocío dañino y el almacén de las gotas de lluvia, la habitación del torbellino y la tormenta, y la cueva del vapor, y sus puertas son de fuego… ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: escucha tú en los cielos, el lugar de tu morada (Makón) ‘Aravot es donde hay Derecho y Juicio y Justicia, los tesoros de la vida y los tesoros de la paz y los tesoros de la bendición, las almas de los justos y los espíritus y las almas que están por nacer, y el rocío con el cual el Santo, bendito sea, después de esto reavivará a los muertos… Allí (también) están los Ofanim y los Serafim, y los Seres Santos Vivos, y los Ángeles Ministeriales, y el Trono de Elohim; y el Rey, el Elohim Vivo, sublime y exaltado, habita sobre ellos en Aravot, porque está dicho: Exalta al que cabalga sobre Aravot cuyo nombre es HaShem.”

28:14 “También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur; y en ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra.” – La descendencia de Yaakov sólo es comparada con el polvo de la tierra y la arena del mar, cf. 32:12, nunca como las estrellas de los cielos. Yitsjak está relacionado con las estrellas y Yaakov con el polvo de la tierra y la arena del mar. La tierra representa la tierra de Israel y el mar las naciones gentiles cf. Salmo 93:3-4; 144:7; Isaías 17:3; Ezequiel 26:3. El polvo de la tierra se refiere por lo tanto a los hijos físicos que viven en la tierra de Israel.

“en ti” – Se refiere a los hijos físicos de Yaakov que iban a ser bendición para todas las familias de la tierra. Esto se ha cumplido, entre otras cosas por medio de todos los inventos y avances tecnológicos que han sido productos de los judíos. La descendencia física de Yaakov es una bendición para todo el mundo en estos momentos. Además ha entregado al mundo la Torá y el Mesías para la salvación del mundo. Por eso está escrito “en tu simiente” como una referencia al Mesías.

“bendecidas” – Aquí aparece la misma palabra que en Génesis 12:3, “venivrejú”, que puede ser entendida como “y serán injertadas”.

28:18, 22a “Y se levantó Yaakov muy de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, la erigió por señal y derramó aceite por encima… Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Elohim.” – Aquí hay una alusión al Mesías, la piedra fundamental para la casa de Elohim y el Ungido con aceite. Mesías significa Ungido. El aceite de oliva representa el Espíritu del Eterno. Esto concuerda con el texto de Mateo 16:15-18 donde está escrito:

“El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Shimón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo del Elohim viviente. Y Yeshúa, respondiendo, le dijo: Dichoso eres, Shimón, hijo de Yoná, porque esto no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi congregación; y las puertas del sheol no prevalecerán contra ella.”

La revelación que tuvo Yaakov de la escalera que representa al Mesías se asemeja a la revelación que tuvo Pedro acerca de quién era Yeshúa. Sobre esa roca será edificada la casa espiritual, la congregación de los santos y creyentes en Yeshúa dentro de Israel, como el mismo Pedro escribe en su primera carta 2:4-5:

“Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Elohim, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Elohim por medio de Yeshúa el Mesías.”

Y en el Salmo 118:23 está escrito:

“La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la principal del ángulo.”

Los edificadores fueron los líderes religiosos en Israel que rechazaron a Yeshúa como el Mesías, como está escrito en Hechos 4:8b, 11:

“Entonces Pedro, lleno del Espíritu de Santidad, les dijo: Gobernantes y ancianos del pueblo… Este es la piedra desechada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser la piedra angular.”

Segunda aliyá, 29:1-17

29:6b “su hija Raquel viene con las ovejas.” – Rajel significa oveja. En la época fue común que los hijos de dedicaban a estudiar y las hijas a cuidar los rebaños.

29:13 “Y sucedió que cuando Laván oyó las noticias de Yaakov, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo trajo a su casa. Entonces él contó a Laván todas estas cosas.” – Laván tenía el buen recuerdo de la visita de Eliezer, el siervo de Avraham, que había llegado con diez camellos cargados de riquezas. Ahora sale corriendo para encontrar al nieto de Avraham, pero para su sorpresa, no llevaba nada consigo.

Los Midrashes cuentan que Esav envió a su hijo primogénito, Elifaz, detrás de Yaakov para matarlo, pero tuvo temor y sólo le robó todo lo que tenía. Así cuando llegó a Laván no tenía nada consigo.

 

29:16 “Laván tenía dos hijas; el nombre de la mayor era Leá, y el nombre de la menor, Rajel.” – Leá significa cansada.

29:17 “Y los ojos de Leá eran delicados, pero Rajel era de bella figura y de hermoso parecer.” – El Midrash cuenta que Leá estaba destinada para casarse con Esav, su primo mayor, y Rajel para casarse con Yaakov, su primo menor. Por esta razón Leá lloraba y oraba tanto que sus ojos estaban siempre lagrimosas. El Eterno escuchó su oración y así fue entregada a Yaakov.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

29:25 “Cuando fue de mañana, he aquí que era Leá. Y Yaakov dijo a Laván: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No fue por Rajel que te serví? ¿Por qué, pues, me has engañado?” – Yaakov cosechó lo que había sembrado con su padre y su hermano. Como él había dicho que era su hermano cuando no lo era, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la misma manera, casándose con la mayor que le fue presentada como si fuera la menor.

En Gálatas 6:7 está escrito:

“No os dejéis engañar, de Elohim nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará.”

29:32 “Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.” – Reuvén significa “mirad, un hijo”. Su nombre también implica, según los maestros, una palabra profética que muestra la diferencia entre este hijo y el hijo primogénito de Yitsjak. Esav vendió su primogenitura pero este hijo no lo iba a vender a Yosef ni disputar con él, sino intentar de sacarle del pozo.

29:33 “Concibió de nuevo y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto el Eterno ha oído que soy aborrecida, me ha dado también este hijo. Así que le puso por nombre Shimón.” – Shimón significa “el que escucha”.

29:34 “Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez mi marido se apegará a mí, porque le he dado tres hijos. Así que le puso por nombre Leví.” – Leví significa adherido.

29:35 “Concibió una vez más y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré al Eterno; así que le puso por nombre Yehudá; y dejó de dar a luz.” – Yehudá viene de la palabra “yadá”que significa “confesar”, “alabar”, “agradecer”. La raíz de “yadá” es “yad”,“mano”. Este es el cabeza de la tribu en la cual nacería el Mesías. El Mesías es la mano del Eterno y por medio de él se salvará el pueblo judío y la humanidad, y por eso habrá muchas alabanzas tanto de los judíos como de todas las naciones, como está escrito en el Salmo 35:18:

“En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré.”

Y en Deuteronomio 32:43 está escrito:

“Regocijaos, naciones, con su pueblo, porque El vengará la sangre de sus siervos; traerá venganza sobre sus adversarios, y hará expiación por su tierra y su pueblo.”

30:3           “ella dijo: Aquí está mi sierva Bilhá; llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, para que por medio de ella yo también tenga hijos.” – Bilhá significa “tímida”.

30:6           “Y Rajel dijo: Elohim me ha vindicado (“danani”); ciertamente ha oído mi voz y me ha dado un hijo. Por tanto le puso por nombre Dan.” – Dan significa “juzga” y “juzgó”.

30:8 “Y Rajel dijo: Con luchas de (“naftulei”) Elohim he luchado con mi hermana, y ciertamente he prevalecido. Y le puso por nombre Naftalí.” – Naftalí significa “mi lucha”. La raíz de esta palabra es la misma que para oración “tefilá”. De esto aprendemos que la oración constituye una lucha. Cada vez que uno se dispone a orar experimenta una lucha contra el yetser hará, la inclinación al mal, que no quiere orar. También hay fuerzas espirituales, que colaboran con la inclinación al mal, y que se oponen a nuestras oraciones y son notadas cuando oramos, como está escrito en Efesios 6:12, 18:

“Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales… Con toda oración y súplica orad en todo tiempo en el Espíritu, y así, velad con toda perseverancia y súplica por todos los santos.”

30:9 “Viendo Leá que había dejado de dar a luz, tomó a su sierva Zilpá y la dio por mujer a Yaakov.” – Zilpá significa “chorrear”, “gotear”.

30:11 “Y Lea dijo: ¡Qué felicidad! Y le puso por nombre Gad.” – Gad viene de la palabra “gud” “amontonar (gente), “atacar”, “vencer”, y está relacionada con “gadad”, “amontonar”, “reunir (tropas)”, “acumular”.

Rashí dice que Gad significa buena suerte y cita el Talmud y el texto en Isaías 65:11, donde está escrito:

“Pero vosotros que abandonáis a HaShem, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para Gad (Fortuna), y que preparáis vino mezclado para Mení (Destino)”

Sin embargo es difícil aceptar que este nombre estuviera relacionado con un concepto pagano como la fortuna, o la buena suerte. Ese nombre está escrito en una de las puertas de la nueva Yerushalayim, según Revelación 21:12 donde dice:

“Tenía un muro grande y alto con doce puertas, y en las puertas doce ángeles; y en ellas había nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.”

¿Cómo podría Gad ser el nombre de un dios pagano cuando aparece en una puerta de la ciudad celestial? La traducción de King James Versión dice: “viene una tropa”.

Ahora, si consideramos la raíz de la palabra “gad” como “acumular”, no está muy lejos de lo que se puede entender como una dicha por una gran riqueza, que normalmente es acumulada.

30:13 “Y Leá dijo: Dichosa de mí (be-ashrí); porque las mujeres me llamarán dichosa (ishruni). Y le puso por nombre Asher.” – Asher significa “dichoso”, “feliz”.

Cuarta aliyá, 30:14-27

30:14 “Fue Reuvén en los días de la cosecha de trigo, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a su madre Leá. Entonces Rajel dijo a Leá: Dame, te ruego, de las mandrágoras de tu hijo.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mandrágoras”, es “dudaim” que, según Rashí, significa jazmines o violetas que despiden una fragancia agradable que induce al buen ánimo. También son mencionada en Cantares 7:14. La identidad exacta de esta planta es desconocida. Otros la identifican con mandrágoras que son consideradas como fertilizantes. Otras propuestas son la flor de la higuera y la manzana.

30:17-20 “Escuchó Elohim a Leá, y ella concibió, y dio a luz el quinto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Elohim me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido. Y le puso por nombre Yisajar. Concibió Leá otra vez y dio a luz el sexto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Elohim me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zvulún.” – Aquí se menciona el número de los dos últimos hijos de Leá, el quinto y el sexto. Esto nos da pie a relacionar los siete hijos de Leá con la historia del mundo. Los dos primeros hijos corresponden a los dos primeros milenios de la historia desde Adam hasta Avraham, Reuvén representa la creación de los hombres, y Shimón representa la respuesta de las oraciones que subieron al cielo durante el segundo milenio, en el diluvio y por nuestro padre Avraham. Shimón fue el hijo más cruel de los doce y también simboliza el tiempo en la historia humana cuando la gran mayoría eran impíos, durante las generaciones anteriores al diluvio y durante la apostasía en la torre de Bavel.

Los dos hijos siguientes representan los dos mil años entre Avraham y el Mesías Yeshúa. Allí se instituyó el ministerio levítico, y la casa de Yehudá, de la cual vienen los judíos, fue la única que sobrevivió los ataques de los enemigos. Luego Leá dejó de dar a luz y nacieron otros hijos para Yaakov, lo cual representa la entrada de los gentiles por medio de la conversión en el Mesías Yeshúa, como está escrito en Mateo 4:13-15:

“y saliendo de Natseret, fue y se estableció en Kfar-najum, que está junto al mar, en la región de Zvulún y de Naftalí; para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: ¡TIERRA DE ZVULUN Y TIERRA DE NAFTALI, CAMINO DEL MAR, AL OTRO LADO DEL YARDEN, GALILEA DE LOS GENTILES!”

Aquí son mencionadas las tribus Zvulún y Naftalí como tierra de los gentiles, según la cita del profeta Isaías 9:1, lo cual habla de venida de la era mesiánica que abre la puerta a los gentiles para entrar en Israel mediante la conversión mesiánica.

Así que los dos últimos hijos de Leá, Yisajar y Zvulún, representan los dos mil años de era mesiánica, entre la primera y la segunda venida de Yeshúa. Yisajar significa “el recompensará”. Esto alude al fruto de la aflicción del alma del Mesías con la salvación del pueblo judío y los gentiles, como está escrito en Isaías 53:11:

“Debido a la angustia de su alma, El lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo, justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos.”

“Y Lea dijo: Elohim me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido” – Esto es una referencia a que Israel será recompensado por haber aceptado a los gentiles dentro de su pueblo, como está escrito en Romanos 11:25-26a:

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y así, todo Israel será salvo”

Zvulún significa “morada” y durante la era mesiánica, el Espíritu del Mesías ha hecho morada en los que reciben las palabras de Yeshúa, como está escrito en Juan 14:16-18, 23:

“Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros… Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.”

“ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos.” – Zvulún es el sexto hijo de Leá, lo que indica que al final de la era mesiánica, donde estamos viviendo ahora, el sexto milenio desde Adam, vendrá el esposo, el Mesías, de vuelta para morar entre su pueblo, como está escrito en Juan 14:3:

“Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.”

30:21 “Después dio a luz una hija, y le puso por nombre Diná.” – Diná es la forma femenina de “din”, que significa “juicio” y “justicia”. Diná es el séptimo hijo de Leá, y representa el reino mesiánico. Esto significa que antes del séptimo milenio, el reinado mesiánico, cada uno de los justos y todas las naciones gentiles serán juzgados conforme a sus obras, como está escrito en Daniel 7:26-27:

“Pero el tribunal se sentará para juzgar , y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.”

En Mateo 25:31-32 está escrito:

“Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de él todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.”

En 2 Corintios 5:10 está escrito:

“Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal del Mesías, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.”

Diná es también una referencia al final del milenio cuando el resto de los hombres serán juzgados, como está escrito en Revelación 20:11-15:

“Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Sheol entregaron a los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras. Y la Muerte y el Sheol fueron arrojados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda: el lago de fuego. Y el que no se encontraba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”

Diná es una mujer, y durante el séptimo milenio se celebrará la boda del Cordero donde la Novia del Mesías tendrá un papel predominante, como está escrito en Revelación 19:7-9:

“Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado. Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino. Y el ángel  me dice: Escribe: “Dichosos los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero.” Y me dice: Estas son palabras verdaderas de Elohim.”

Los otros hijos también simbolizan el tiempo de la era mesiánica, entre la primera y segunda venida del Mesías.

Dan representa el juicio que vino al mundo por medio de Yeshúa, según está escrito en Juan 3:19:

“Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.”

En Juan 9:39 está escrito:

“Y Yeshúa dijo: Yo vine a este mundo para juicio; para que los que no ven, vean, y para que los que ven se vuelvan ciegos.”

En Juan 12:31 está escrito:

“Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.”

En Hechos 15:19 está escrito:

“Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten a Elohim, no han de ser inquietados”

Naftalí representa la lucha entre hermanas que vino después de la muerte de los apóstoles con la formación del cristianismo que violó el judaísmo bíblico, como está escrito en Hechos 20:29-30:

“Sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán el rebaño y que de entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos.”

En 2 Pedro 2:1 está escrito:

“Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros, los cuales encubiertamente introducirán herejías destructoras, negando incluso al Señor que los compró, trayendo sobre sí una destrucción repentina.”

Gad representa las congregaciones de muchos gentiles que abrazan la fe en el Mesías de Israel, como está escrito en Lucas 2:29-32:

“Ahora, Señor, permite que tu siervo se vaya en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; LUZ DE REVELACION A LOS GENTILES, y gloria de tu pueblo Israel.”

 

 

Y en Hechos 15:14-18 está escrito:

“Simón ha relatado cómo Elohim al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito: DESPUES DE ESTO VOLVERE, Y REEDIFICARE EL TABERNACULO DE DAVID QUE HA CAIDO. Y REEDIFICARE SUS RUINAS, Y LO LEVANTARE DE NUEVO, PARA QUE EL RESTO DE LOS HOMBRES BUSQUE AL SEÑOR, Y TODOS LOS GENTILES QUE SON LLAMADOS POR MI NOMBRE, DICE EL SEÑOR, QUE HACE SABER TODO ESTO DESDE TIEMPOS ANTIGUOS.”

En Romanos 16:4 está escrito:

“los cuales expusieron su vida por mí, a quienes no sólo yo doy gracias, sino también todas las congregaciones de los gentiles.”

Asher representa la gran felicidad que experimentará todo Israel en los últimos tiempos al recibir la revelación de Yeshúa como el Mesías, como está escrito en Hechos 3:12b, 19-21:

“Varones israelitas… arrepentíos y volved a Elohim, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, y El envíe a Yeshúa, el Mesías designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Elohim habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.”

30:23-24 “Y ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: Elohim ha quitado (“asaf”) mi afrenta. Y le puso por nombre Yosef, diciendo: Que el Eterno me añada (“yosef”) otro hijo.” – Rajel, que significa “oveja”, dio a luz a Yosef que simboliza al Cordero de Elohim, el Mesías ben (hijo de) Yosef, el Siervo sufriente. El nombre Yosef viene de la raíz “yasaf”, “añadir”, y hace juego con la raíz “asaf”, que significa tanto “quitar” como “añadir”.

Esto significa que el papel del Mesías implica tanto el hecho de quitar como añadir. Por un lado habla de su muerte y resurrección y por el otro lado habla de su misión de quitar el pecado y la muerte y luego añadir gentiles dentro del pueblo escogido. Esto se ve también reflejado en la vida de Yosef que vino para salvar al mundo y los hijos de Israel en Egipto y causar que dos tribus más fueran introducidas en Israel, Efrayim y Menashé.

 Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

30:39 “Así se apareaban los rebaños junto a las varas; y los rebaños tenían crías rayadas, moteadas y manchadas.” – La Torá no es un libro de biología. Este texto no ha sido puesto para dar una clase sobre la genética. La genética de los rebaños no cambia según este tipo de estímulos exteriores. La Torá nos da una lección de como lo sobrenatural se introduce en lo natural mediante la colaboración entre el hombre y el Eterno. El hombre hace un acto natural y el Eterno responde con un acto sobrenatural. Este principio se encuentra en todas las Escrituras. Yaakov actuó según una visión celestial que un ángel le había dado. No podemos desatar el poder sobrenatural del Eterno si no tenemos una revelación, como está escrito en Juan 5:19:

“Por eso Yeshúa, respondiendo, les decía: En verdad, en verdad os digo que el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que hace el Padre, eso también hace el Hijo de igual manera.”

Para hacer milagros hay que tener una íntima relación con el Padre y una revelación de lo que Él está haciendo. El que colabora con Él tiene éxito en todo. El que hace milagros sin tener una relación con Él será reprobado, como está escrito en Mateo 7:22-23:

“Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICAIS LA INIQUIDAD.””

Este texto nos revela dos verdades muy importantes. Para no ser reprobado en el día del juicio hay que practicar lo sobrenatural a base de dos cosas, una relación íntima con el Mesías Yeshúa y obediencia a la Torá de Moshé. La palabra griega que fue traducida como “iniquidad” es “anomia”, y significa “sin ley” o “violación de la ley”. Por lo tanto los que profetizan y hacen milagros en el nombre del Mesías sin tener una relación íntima con Él y sin practicar los mandamientos de la Torá serán finalmente expulsados de su presencia. Lamentablemente serán muchos.

31:13 “Yo soy el Elohim de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde me hiciste un voto. Levántate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a la tierra donde naciste.” – Los votos que hacemos son tomados muy en serio en el cielo, como está escrito en Eclesiastés 5:1-6:

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Elohim, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal. No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Elohim. Porque Elohim está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras. Cuando haces un voto a Elohim, no tardes en cumplirlo, porque El no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo. Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas. No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero de Elohim que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Elohim a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos? Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Elohim.”

31:16b “ahora pues, todo lo que Elohim te ha dicho, hazlo.” – Las esposas de Yaakov no habían recibido una palabra del Eterno para salir de la casa de Laván. La dirección de la familia recae sobre el esposo, no sobre la esposa. Hay muchos ejemplos en las Escrituras como el Eterno habla al Esposo acerca del futuro de la familia y la esposa tendrá que escuchar la voz de su esposo.

Tenemos el ejemplo como el Eterno habló a Adam acerca de los árboles permitidos y prohibidos antes de la creación de la mujer. Otro ejemplo es cuando el ángel le dice a Yosef para que se levante y tome al niño y a su madre para huir a Egipto porque Herodes quería matarlo.

Las esposas tendrán que orar mucho por sus esposos para que sean sensibles a la voz del Espíritu del Eterno y para que sean obedientes a su dirección. En este caso vemos un buen ejemplo de sumisión de las esposas de Yaakov al liderazgo puesto por el Eterno.

Además, él fue muy sabio en tener una comunicación muy abierta con ellas, lo cual es una de las cosas más difíciles del varón, y si no se hace causa muchos problemas matrimoniales. Yaakov les contó todas las cosas y reveló lo que el Eterno había dicho para que supieran que la decisión que iba a tomar no estaba basada en él mismo, sino en la voluntad del Eterno.

El esposo no vive para satisfacer sus propios deseos en el matrimonio, sino para cumplir el propósito del Eterno con su familia.

Sexta aliyá, 31:17-42

31:19 “Y mientras Laván había ido a trasquilar sus ovejas, Rajel robó los ídolos domésticos que eran de su padre.” – Según el libro de Yashar y otros midrashes Laván tenía un ídolo que había sido hecho de una forma terrible. Cuando un hijo primogénito nació, fue sacrificado y se le cortó la cabeza. Después de quitar todo el pelo, salaban y aceitaban su cráneo. Luego colocaban, debajo de su lengua, un rollo de papel o un trozo de metal, en el cual habían escrito el Nombre sagrado. Lo colocaban en la casa, le encendían velas y se inclinaban ante él, y entonces empezó a hablar y contestarles todo lo que pedían. Así era el ídolo principal que Rajel había hurtado. Luego cuenta el Midrash que el propósito del hurto de Rajel fue evitar que su padre supiera por medio del ídolo dónde habían huido. Sin embargo Laván fue a un vecino y consultó a su ídolo.

Una antigua ley, llamada Nuzu, revela que un yerno que tenía los ídolos domésticos en su posesión, podía exigir la herencia familiar en un juzgado. ¿Será que el motivo de Rajel era ese a la hora de hurtar los ídolos de su padre? ¿Quién sabe?

Sea como sea, lo cierto es que la Torá dice que Rajel hurtó, y el hurto trae maldición si no hay arrepentimiento con restitución de lo hurtado. Tres maldiciones alcanzaron a Rajel, la maldición causada del hurto mismo, la maldición que pronunció Yaakov sobre la persona que tenía los ídolos, cf. 31:32, y la maldición causada por haber mentido ante su padre, cf. 31:35. Estas maldiciones causaron su muerte prematura, en el momento del nacimiento de su segundo hijo, Binyamín.

31:20 “Y Yaakov engañó a Laván arameo al no informarle que huía.” – El texto hebreo dice literalmente que Yaakov “robó el corazón” de Laván. Es la misma palabra que en el versículo anterior donde dice que Rajel “robó los terafim”. Robar el corazón de alguien no tiene que ver con enamoramiento, sino con un abuso de la confianza que otra persona ha depositado en ti. Laván confiaba en Yaakov. Yaakov se aprovechó de esa confianza y salió huyendo. El motivo fue puro, porque quería obedecer al Eterno, pero el comportamiento de Yaakov no fue correcto. Cometió un acto de hurto. Hurtó el corazón de alguien que confiaba en él. Este tipo de hurto es muy común entre los hombres. Cuando ven una oportunidad para aprovecharse del otro lo hacen, sin entender las graves consecuencias que ese delito produce. Yaakov tuvo que sufrir mucho durante su vida porque antes había sembrado engaño y ahora sembró el hurto. Por esta razón lo mismo pasaría luego con sus propios hijos en los cuales él confiaba. Le engañaron con la desaparición del hijo que más amaba. Le robaron el corazón. Lo que uno siembra tendrá que cosechar tarde o temprano.

Querido lector, ¡sé fiel al que confía en ti! Si has hurtado el corazón de alguien, arrepiéntete y ve a la víctima y humíllate ante ella y pide perdón y haz todo lo que está a tu alcance para restituir el daño.

No es lo mismo la confianza que el perdón. Si una persona ha robado el corazón de otra pierde su confianza. Aunque luego se arrepienta y pida perdón, no habrá recuperado la confianza de la otra persona hasta pasar mucho tiempo, en el caso de que sea posible recuperarla. Porque la otra persona piensa: “Si lo hizo una vez, lo podrá hacer otra vez”. Así que ten paciencia si no logras obtener la misma confianza del que hurtaste el corazón. No le culpes por eso. Debes entender que tu comportamiento ha causado un daño muy grave en su corazón y no se puede sanar sólo con el perdón. La confianza es un resultado de la fidelidad en las relaciones y una confianza dañada necesita tiempo para ser restaurada.

 

31:31 “Entonces Yaakov respondió, y dijo a Laván: Porque tuve miedo, pues dije: “No sea que me quites a tus hijas a la fuerza.”” – El miedo es lo contrario de fe. Yaakov había tenido una palabra del Eterno y esa palabra era suficientemente poderosa para producir confianza en el corazón de Yaakov. Pero su temor de Laván fue superior y tomó una decisión por temor. Las decisiones tomadas por miedo no son buenas. Traen consecuencias negativas. Laván podía haber hecho daño a Yaakov. Pero el Eterno tuvo misericordia con él e intervino en el asunto. A pesar de nuestros temores y nuestra falta de confianza, Él es bueno con nosotros y nos ayuda. ¡Bendito sea Su Nombre!

31:35 “Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor porque no pueda levantarme delante de ti, pues estoy con lo que es común entre las mujeres. Y él buscó, pero no encontró los ídolos domésticos.” – Vemos una forma muy respetuosa de hablar con su padre, “mi señor”. Además pide perdón por no levantarse ante él, lo cual constituye una falta de respeto.

31:42 “Si el Elohim de mi padre, Elohim de Abraham, y temor de Yitsjak, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vacías. Pero Elohim ha visto mi aflicción y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia.” – ¿Por qué Yaakov menciona a Elohim como “el Temor de Yitsjak”? ¿Qué fue lo que más había impactado la vida del Yaakov en su padre? Su temor a Elohim. Podría haber dicho: “el Misericordioso de mi padre” o “el Poderoso de mi padre” o “el Santo de mi padre”, pero lo que destaca es el temor que Yitsjak tenía por Elohim. Esto nos enseña acerca de la importancia de servir al Eterno con temor. La falta de temor del Eterno es una de las causas, quizás la mayor causa, por la que el hombre peca. Yeshúa destaca la importancia de temer al Eterno en Lucas 12:5 donde está escrito:

“Pero yo os mostraré a quién debéis temer: temed al que, después de matar, tiene poder para arrojar al infierno; sí, os digo: a éste, ¡temed!”

En 1 Pedro 2:17 está escrito:

“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Elohim, honrad al rey.”

En Revelación 14:6-7 se habla del evangelio eterno. ¿Cuál es?

“Y vi volar en medio del cielo a otro ángel que tenía un evangelio eterno para anunciarlo a los que moran en la tierra, y a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Elohim y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.”

Eclesiastés 12:13 concluye el mensaje del Eterno de esta manera:

“La conclusión, cuando todo se ha oído, es ésta: teme a Elohim y guarda sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.”

Si tenemos más temor de los hombres que del Eterno no podremos ser siervos del Mesías, como está escrito en Gálatas 1:10:

“Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Elohim? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo del Mesías.”

 

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

31:50 “Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Elohim es testigo entre tú y yo.” – La expresión “mis hijas” son mencionadas dos veces. Esto implica, según Rashí, que las siervas de Leá y Rajel eran hijas de las concubinas de Laván.

32:1-2 “Y cuando Yaakov siguió su camino, los ángeles de Elohim le salieron al encuentro. Y al verlos, Yaakov dijo: Este es el campamento de Elohim; por eso le puso a aquel lugar el nombre de Majanáyim.” – Ahora llega el gran momento de volver del galút, la diáspora. En ese momento Yaakov tiene un encuentro con los malajes de Elohim. Rashí dice que los ángeles de la tierra de Israel salieron para escoltarlo en su entrada al país.

Este texto nos muestra que con el regreso de los hijos de Israel de las tres diásporas habrán muchas actividades sobrenaturales.

Majanáyim significa “dos campamentos”. En el hebreo hay tres formas para señalar cantidad: singular, dual y plural. Majanáyim es la forma dual de “majané”, “campamento”, “ejército”.

Cuando Yaakov vuelve del galút se produce el fenómeno de los dos campamentos. Esto habla proféticamente de la unión en Mashíaj entre judíos y no judíos en el tiempo del regreso de los hijos de Israel de todas las naciones.

También habla de la realidad de que en el mismo pueblo existen tanto judíos como no-judíos que viven juntos en armonía.

Parashá 06 Toldot

כ״ג במרחשון ה׳תשע״ד (October 27, 2013) por  
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Parashá 06 Toldot

Génesis 25:19 – 28:9

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 25:19 – 26:5
  2. 26:6-12
  3. 26:13-22
  4. 26:23-30
  5. 26:30 – 27:27
  6. 27:28 – 28:4
  7. 28:5-9
  8. Maftir: 28:7-9

Haftará: (Malaquías 1:1 – 2:7)

Escritos Apostólicos: Marcos 9:14 – 10:31

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 9:14-29
  2. 9:30-37
  3. 9:38-50
  4. 10:1-16
  5. 10:17-31

Toldot

Plural de “toldá”que significa “generación”, “descendiente”, “historia”, “memoria”, “crónica”.

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

Yitsjak tiene 40 años cuando toma a Rivká por mujer. Como Rivká es estéril él ora por ella durante 20 años, y así se queda embarazada. Pero como hay movimientos muy fuertes en su interior se va a consultar al Eterno, quien le revela que tiene dos naciones en su seno y que el mayor servirá al menor. Luego da a luz mellizos. El mayor es todo velludo, y por eso recibe el nombre de Esav. El segundo sale con la mano asida al talón de Esav y es llamado Yaakov. Entonces Yitsjak tiene 60 años de edad.

Los dos hijos crecen y toman caminos muy distintos. Esav se hace cazador y Yaakov se dedica a criar ganado buscando la integridad. Por causa de la caza, Esav gana el favor de su padre, pero Yaakov gana el favor de su madre.

Un día Yaakov prepara un potaje de lentejas rojas. En ese momento llega Esav del campo, agotado, y le pide a Yaakov que le sirva de lo rojo. Por eso le llamarán Edom, rojo. Pero Yaakov le pide que le venda la primogenitura a cambio de la comida. Esav acepta y le hace un juramento. Así menospreciaba su primogenitura.

Llega otro tiempo de hambre en la tierra. Entonces Yitsjak se va a Guerar, a Avimelej, rey de los filisteos. Allí el Eterno se revela y le dice que no descienda a Egipto sino que se quede en esa tierra. Promete bendecirle y dar a su descendencia todas estas tierras para así confirmar el juramento dado a su padre Avraham. Su descendencia será como las estrellas en multitud y recibirán todas estas tierras. En la descendencia de Yitsjak se bendecirán todas las naciones de la tierra, porque Avraham obedeció al Eterno, guardando su ordenanza, sus mandamientos, sus estatutos y sus instrucciones.

Segunda aliyá, 26:6-12

Así se queda Yitsjak en Guerar. Dice que su esposa es su hermana pensando que así los hombres no le matarán por su causa, porque es muy bella. Después de un tiempo el rey Avimelej descubre que son esposos y reprende a Yitsjak por haberle engañado a él y a su pueblo. Luego ordena a su pueblo que no toquen al hombre y a su mujer.

Después Yitsjak siembra en la tierra y recibe ese año una cosecha de cien medidas, por causa de la bendición del Eterno.

Tercera aliyá, 26:13-22

El hombre se engrandece para ser muy poderoso de manera que los filisteos le tienen envidia. Han echado tierra en todos los pozos que Avraham había cavado. Avimelej expulsa a Yitsjak de su territorio por ser demasiado poderoso. Entonces se establece en el valle de Guerar. Allí Yitsjak vuelve a cavar los mismo pozos de agua que su padre había cavado dándoles los mismos nombres. Los siervos de Yitsjak siguen cavando y encuentran aguas vivas. Los pastores de Guerar riñen con los pastores de Yitsjak diciendo que el agua es de ellos. Por eso el pozo recibe el nombre de Esek, riña. Lo mismo sucede con otro pozo que cavan y le dan el nombre de Sitná, oposición. Por eso Yitsjak se va de allí y cava otro pozo. Y como allí no hay riña lo llaman Rejovot, lugares amplios. Así pueden prosperar en la tierra.

Cuarta aliyá, 26:23-30

Yitsjak sube a Beer-Sheva. Allí el Eterno se aparece. Le anima a no temer y le confirma las promesas anteriores. Entonces Yitsjak construye un altar e invoca el Nombre del Eterno. Allí planta su tienda y sus siervos abren otro pozo. Viene Avimelej junto con dos de sus hombres más importantes proponiendo un pacto con Yitsjak para que no les haga ningún mal.

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

Yitsjak les prepara un banquete y el día siguiente hacen un juramento. Los hombres se van en paz y en el mismo día los siervos de Yitsjak encuentran agua en un pozo que están cavado. El pozo recibe el nombre de Shivá, siete, y por eso la ciudad se llama Beer-Sheva hasta hoy.

Esav se casa a los 40 años con dos hijas de los jeteos, las cuales amargan los espíritus de Yitsjak y Rivká.

Cuando Yitsjak es viejo sus ojos pierden su fuerza. Como no sabe el día de su muerte llama a su hijo Esav para bendecirle. Pero antes de ser bendecido tiene que preparar un buen guisado de su caza. Rivká escucha la conversación y aprovecha el momento de la ausencia de Esav para hablar con su hijo Yaakov del asunto. Le pide que traiga dos cabritos del rebaño para así poder preparar un guisado según el gusto del padre y engañarle para que le bendiga a él en lugar de Esav. Yaakov teme que va a ser descubierto, y así recibir una maldición, porque su hermano es velludo y él es lampiño. “Caiga sobre mi tu maldición, hijo mío”, le contesta su madre. Después de cocinar, Rivká viste a Yaakov con las mejores ropas de Esav y pone las pieles de los cabritos sobre sus brazos y su cuello y le envía con la comida a su padre.

Yaakov entra al lugar donde está su padre y dice que es Esav su primogénito. Su padre le pregunta cómo es posible que haya podido encontrar la caza tan rápido. El contesta que HaShem lo puso delante. Yitsjak le pide que se acerque para poder tocarle y ver si de verdad es Esav. Al palparle dice: “La voz es la voz de Yaakov, pero los brazos son los brazos de Esav.” Le pregunta de nuevo si es Esav, y Yaakov contesta “Soy yo”. Yitsjak come el guisado y bebe el vino. Después de comer pide un beso de su hijo, y al notar el olor del campo en las vestiduras le bendice.

Sexta aliyá, 27:28 – 28:4

Yitsjak pronuncia una bendición de diez oraciones sobre Yaakov. Y justo al salir Yaakov de su padre, Esav vuelve de su cacería. Prepara un guisado y lo trae a su padre. Su padre pregunta quién es. Al saber que es Esav se estremece grandemente y pregunta quién era él que acaba de traerle caza y ser bendecido. Esav se da cuenta de que había sido engañado por su hermano y le ruega a gritos a su padre que también le bendiga. El padre dice que su hermano se llevó su bendición. Al insistir Esav llorando, finalmente, el padre también le bendice. Pero no es una bendición como él quería y por eso guarda rencor a Yaakov. Decide matarle después de la muerte de su padre.

Cuando su madre se entera de las palabras de Esav le dice a Yaakov que huya a su hermano Laván en Jarán. Allí debe quedarse hasta que el furor de Esav se calme. Luego habla con su marido diciendo que no quiere que Yaakov tome una mujer de entre las hijas de Jet. Entonces Yitsjak llama a Yaakov, le bendice y le dice que no tome una mujer de entre las hijas de Kenáan. Luego le envía con una bendición a la casa de Betuel, su suegro, para que tome allí una mujer de las hijas de Laván.

Séptima aliyá, 28:5-9

Yaakov sale de viaje para Padán-Aram, a la casa de Laván. Cuando Esav entiende que las hijas de Kenáan no son agradables para su padre, al enviar a Yaakov a la casa de sus suegros para tomar de allí una esposa, se va a Yishmael y toma una de sus hijas como su tercera mujer.

Comentarios

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

25:19 “Estas son las generaciones de Yitsjak, hijo de Avraham: Avraham engendró a Yitsjak.” – La palabra hebrea traducida como “generaciones” es “toldot”. De la palabra “toldot” viene el nombre de la ciudad de Toledo en España en referencia a los desdientes judíos que la poblaron y la desarrollaron.

25:20-21 “Tenía Yitsjak cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivká, hija de Betuel, arameo de Padán-aram, hermana de Laván arameo. Y oró Yitsjak al Eterno en favor de su mujer, porque ella era estéril; y lo escuchó el Eterno, y Rivká su mujer concibió.” – Muchas de las mujeres hebreas han sido estériles, Sará, Rivká, Rajel y Janá, la madre del profeta Shmuel. Avraham y Sará tuvieron que esperar más de 70 años para ver respuesta a sus oraciones, Yitsjak y Rivká tuvieron que esperar 20 años antes de tener hijos, Rajel tenía que esperar 14 años antes de tener hijos y Janá fue estéril durante 19 años, según el Midrash. En el versículo 26 está escrito que Yitsjak tenía 60 años cuando su esposa dio a luz a Esav y a Yaakov. Esto significa que Yitsjak tenía que orar durante 20 largos años. Hubo veinte años de espera hasta ver el cumplimiento de la promesa de que la descendencia de Avraham iba a multiplicarse. Esto nos enseña varias cosas.

Primero, que el camino con el Eterno no es un camino fácil. Está lleno de problemas y motivos para “tirar la toalla”. El camino de la fe consiste en confiar en el Eterno para poder superar todos estos problemas y ver cambios radicales en los momentos de crisis de la vida.

En Romanos 8:35-37 está escrito:

“¿Quién nos separará del amor del Mesías? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito: POR CAUSA TUYA SOMOS PUESTOS A MUERTE TODO EL DIA; SOMOS CONSIDERADOS COMO OVEJAS PARA EL MATADERO. Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”

El camino de la fe no dice: “SIN todas estas cosas somos más que vencedores”, sino “EN todas estas cosas”. ¿Qué cosas? Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro, espada y muerte. EN todas estas cosas somos más que vencedores, no por medio de nuestros propios méritos, sino por los méritos de aquel que nos amó hasta la muerte. Así que el camino de fe, tanto de Avraham como de Yitsjak consistía en confiar en el Eterno para la solución de cada problema que humanamente era imposible resolver.

En segundo lugar, este texto nos enseña que las promesas del Eterno no se cumplen sin la colaboración del hombre. Aunque Yitsjak había heredado las promesas dadas a su padre de que su descendencia sería como las estrellas y como la arena, no se quedó quieto esperando pasivamente el cumplimiento de esas promesas. Se puso a orar para que se cumplieran. El Eterno ha creado la oración para poder colaborar con el hombre en el cumplimiento de sus planes en la tierra. Así que las profecías de las Escrituras no están puestas solamente como un adorno histórico de predicciones bonitas para que nos asombremos de la grandeza del Eterno, sino para que podamos colaborar con Él para el cumplimiento de sus planes que han sido revelados de antemano.

Vemos en el ejemplo del profeta Daniel que cuando entendió que el tiempo se estaba acercando para el cumplimiento de una promesa profética se puso a orar y ayunar para que se cumpliera esa profecía. En Daniel 9:2-3 está escrito:

“en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del Eterno que fue revelada al profeta Yirmeyahu, debían cumplirse las desolaciones de Yerushalayim: setenta años. Volví mi rostro a Elohim el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.”

El gran secreto para tener éxito en el Reino del los Cielos es colaborar con el Eterno en el cumplimiento de las profecías.

“Y oró Yitsjak al Eterno en favor de su mujer” – En este texto podemos encontrar algunas claves para tener éxito en la vida de oración.

1.      Yitsjak oró basado en las profecías que habían sido pronunciadas sobre la descendencia de Avraham y sobre él en particular, cf. 12:2, 7; 13:15-16; 15:5, 18; 16:10; 17:7-9; 17:19; 21:12; 22:17; 24:7.

a.      Esto significa en primer lugar que no estaba buscando sus propios intereses en la oración sino los intereses del Eterno, al igual que el Mesías Yeshúa según vemos en Mateo 22:42b donde está escrito: “No se haga mi voluntad sino la tuya”. Cf. Mateo 6:10. El motivo de la oración es que la voluntad del Eterno se haga en la tierra.

b.      En segundo lugar significa que oró con fe, confiado en que el Eterno es poderoso para cumplir lo que ha prometido. Cf. Mateo 21:22; Romanos 4:20-21; Yaakov (Stg.) 1:6-8; 5:14.

2. Yitsjak oró fervientemente. La palabra traducida como “oró” es “vayetar”, que viene de una raíz que tiene que ver con abundancia. En este contexto, según Rashí, esta palabra significa un rezo insistente. Cf. Lucas 18:1-8; Hechos 12:5; Hebreos 5:7; Yaakov (Stg.) 5:15-16.

3.      Yitsjak oró sin cesar. Su oración insistente duró 20 años. Cf. Daniel 6:10; Lucas 21:36; Romanos 1:9; 12:12; Efesios 6:18; Filipenses 1:4; Colosenses 1:3, 9; 4:2; 1 Tesalonicenses 1:2; 2:13; 5:17; 1 Timoteo 5:5; 2 Timoteo 1:3.

4.      Yitsjak intercedió por su esposa. Con toda seguridad podemos decir que tanto Yitsjak como Rivká oraron, pero la Torá dice que sólo la oración de Yitsjak fue oída. Rashí dice que era porque él era hijo de un justo y ella no, y por eso su oración fue más eficaz. También podemos destacar el hecho de que es más potente orar por otros que por uno mismo. Cuando uno sale de si mismo y se preocupa por los demás, es desatado el poder divino sobre los necesitados. La intercesión es muy poderosa. Cf. Job 42:10; Éxodo 8:28-31; 9:20; Números 11:1-2; Mateo 5:44; Romanos 8:34; 15:30; Efesios 1:16; 6:19; Filipenses 1:19; Colosenses 4:12; 1 Tesalonicenses 5:25; 2 Tesalonicenses 3:1; 1 Timoteo 2:1; Filemón 1:4, 22; Hebreos 13:18; Yaakov (Stg.) 5:16.

25:22 “Y los hijos luchaban dentro de ella; y ella dijo: Si esto es así, ¿para qué yo? Y fue a consultar al Eterno.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “luchaban”, “vayitrotsatsú” es difícil de entender. Viene de la raíz “ratsats” que significa luchar. Pero también está relacionada con la palabra “rats” que significa correr. Por esto los rabinos interpretaron esta palabra en el sentido de que los niños estaban luchando dentro de su vientre para salir corriendo. De allí surgió el midrash que dice que cuando Rivká pasaba por un lugar donde se estudiaba la Torá Yaakov “corría” dentro de ella, agitándose para salir. Pero cuando pasaba al lado de una casa de idolatría Esav se agitaba para salir. El Targum traduce el texto diciendo que se empujaban entre sí.

Los dolores de ella eran tan fuertes que se preguntaba para qué oraba pidiendo un hijo. Si hubiera sabido que el embarazo iba a ser tan difícil no hubiera orado. ¿Por qué ella fue la única mujer que sentía estas cosas durante el embarazo? Al final tomó la decisión de ir a preguntar al Eterno. ¿Adónde fue? Según el Midrash incluyendo el libro de Yashar, fue a la tierra de Morá y consultó en la casa de Shem y Ever. Ellos le dieron una respuesta divina.

El Midrash cuenta que Rivká había sido destinada para dar a luz las doce tribus de Israel, pero por sus constantes quejas durante su embarazo, perdió ese privilegio y fue dado a las cuatro esposas de Yaakov.

25:23 “Y el Eterno le dijo: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.” – Estas dos naciones jugarían un papel muy importante en la historia, y especialmente durante los últimos tiempos en relación con la venida del Mesías. Yaakov es el padre de Israel, y Esav es el padre de Edom y el Imperio Romano. Siempre habría tensión entre estos dos. Si uno estaría por encima, el otro estaría por debajo y viceversa. De los dos saldrían grandes reyes. De uno saldría el rey Shlomo que edificaría el primer Templo en Yerushalayim y del otro saldría el emperador Adriano que destruiría el segundo Templo. Finalmente el menor será el principal. ¡Al final Yerushalayim será más poderosa que Roma! En los últimos tiempos los cristianos servirán a los judíos.

25:25 “Salió el primero rojizo, todo velludo como una pelliza, y lo llamaron Esav.” – El nombre Esav viene de la palabra “asuy” que significa “hecho”, “terminado”. Un Midrash dice que nació hasta con barba y dientes, como un hombre mayor.

25:26 “Y después salió su hermano, con su mano asida al talón de Esav, y lo llamó Yaakov. Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.” – La palabra hebrea para “talón” es “ekev”. Como la cabeza simboliza el principio de algo el talón significa su final. El hecho de que Yaakov estaba agarrando el talón de Esav significa que finalmente será él que tome el dominio en el mundo. Cuando el dominio del imperio romano es destruido con la venida del Mesías, el Imperio Hebreo dominará el mundo entero, como está escrito en Daniel 2:34-35:

“Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manos, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez, el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de las eras en verano, y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellos. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran monte que llenó toda la tierra.”

Las piernas y los pies de la estatua simbolizan el Imperio Romano. Ese imperio será golpeado en los pies, el mismo lugar que Yaakov agarró de su hermano, y así se establecerá el Imperio judeomesiánico en toda la tierra, como está escrito en Daniel 2:44-45:

“En los días de estos reyes, el Elohim del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Elohim ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel.”

Más adelante en el libro de Daniel se presenta la influencia romana como una bestia terrible. El final de su influencia será cuando venga el hijo del Hombre con las nubes del cielo, como está escrito en Daniel 7:13-14, 18, 26-27:

“Seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante Él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido… “Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos.”… “Pero el tribunal se sentará para juzgar, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre. “Y la soberanía, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán.””

En Abdías versículo 21 está escrito:

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será del Eterno.”

Así que el nombre de Yaakov puede ser entendido como “el que vence al final” y “el que suplanta al final”. No hay ninguna profecía que habla de la restauración de Edom después de su destrucción en la historia y en los últimos tiempos.

“Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.” – Así pasarán 6000 (60×100) años desde Adam hasta que se cumpla la profecía de la victoria del menor sobre el mayor.

25:27 “Los niños crecieron, y Esav llegó a ser diestro cazador, hombre del campo; pero Yaakov era hombre íntegro, que habitaba en tiendas.” – Yaakov era íntegro, en hebreo “tam” que significa, según Rashí, que no era hábil para engañar (como Esav), íntegro, sencillo. Los rabinos interpretan la palabra tiendas como una referencia a las tiendas de Shem y de Ever que, según la tradición, eran directores de un centro de estudios donde impartían enseñanzas espirituales.

Otra opción sería interpretar esta palabra en relación con Génesis 4:20 donde tiene que ver con la crianza de ganado. El libro de Yashar dice que Yaakov vivió en tiendas criando ganado y aprendiendo las instrucciones del Eterno y los mandamientos de su padre y su madre.

25:29 “Un día, cuando Yaakov había preparado un potaje, Esav vino del campo, agotado” – Según el Talmud, era el día de la muerte de Avraham y Yaakov, con 15 años de edad, estaba preparando una sopa de lentejas para consolar a su padre. Las lentejas son usadas para dar a personas que están de luto.

Según el Midrash, Esav volvió del campo agotado después de haber matado a Nimrod y dos de sus hombres.

25:31 “Pero Yaakov le dijo: Véndeme primero tu primogenitura.” – La primogenitura consistía en la responsabilidad de conservar las tradiciones familiares y el derecho de representar la familia y servir como sacerdotes con los sacrificios. Antes del pecado con el becerro de oro, todos los primogénitos de Israel eran sacerdotes, pero después los levitas fueron puestos en su lugar, cf. Éxodo 19:22, 24; Números 8:18.

El primogénito también recibió una doble porción de la herencia del padre, como está escrito en Deuteronomio 21:15-17:

“Si un hombre tiene dos mujeres, una amada y otra aborrecida, y tanto la amada como la aborrecida le han dado hijos, si el primogénito es de la aborrecida, el día que reparta lo que tiene entre sus hijos, no puede él hacer primogénito al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito, sino que reconocerá al primogénito, al hijo de la aborrecida, dándole una porción doble de todo lo que tiene, porque él es el principio de su vigor; a él pertenece el derecho de primogenitura.”

En Hebreos 12:16 está escrito:

“que no haya ninguna persona inmoral ni profana como Esav, que vendió su primogenitura por una comida.”

Aquí dice que Esav era profano. La palabra que se encuentra en la traducción griega que se tradujo como “profano” es “bebelos”. En la traducción de los setenta (LXX) se puede encontrar la misma palabra en 1 Samuel 21:5 como traducción de la palabra hebrea “jol”, que significa “profano”, “común” y viene de una raíz que significa “hacer hueco”, “perforar”, “vaciar”, “dañar”, “romper” etc. Esto nos enseña que Esav era una persona vacía por dentro con una imagen de respeto por fuera, que no hacía diferencia entre lo sagrado y lo común, que no valoraba su llamado espiritual como sacerdote y solo vivía para llenar sus deseos naturales sin importar las consecuencias futuras. Apreciaba más lo material y el placer que los valores santos y eternos. Despreciaba todo el plan de redención que había sido revelado a Avraham y Yitsjak. Con su manera de ser dañaba la imagen del Eterno y no podría ser ni el representante de la Familia del Eterno ni el canal de bendición para las naciones. Por esto HaShem lo aborreció, como está escrito en Malaquías 1:2-3: “Yo os he amado–dice HaShem–. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano de Yaakov?–declara HaShem–. Sin embargo, yo amé a Yaakov,  y aborrecí a Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto.”

El carácter y las actitudes de Esav eran aborrecibles para el Eterno. Es obvio que su padre Yitsjak no era consciente de la maldad que se escondía detrás de su fachada respetuosa.

26:1 “Y hubo hambre en la tierra, además del hambre anterior que había ocurrido durante los días de Avraham. Y se fue Isaac a Gerar, a Avimelej, rey de los filisteos.” – Según el libro de Yashar este Avimelej fue el hijo del rey anterior que vivía en tiempos de Avraham, que había recibido el mismo nombre. Avimelej significa “mi padre es rey”. Yitsjak tenía planes para bajar a Egipto para escapar del hambre, como lo había hecho su padre.

26:2 “Y se le apareció HaShem, y dijo: No desciendas a Egipto; quédate en la tierra que yo te diré.” – Yitsjak había nacido en la tierra de Israel y además había sido ofrecido como sacrificio al Eterno. El Midrash dice que por esta razón fue consagrado de una manera especial, y no podía bajar a Egipto. Esto fue una prueba de fe para Yitsjak. Egipto representa el sistema de este mundo. Cuando estamos en una crisis ¿dónde buscamos nuestra ayuda? ¿En el mundo o en el Eterno, confiando en Sus promesas? Yitsjak tenía que confiar en la promesa del Eterno para poder seguir viviendo en una tierra que no producía.

26:3  “Reside en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a tu padre Avraham.” – Aquí viene la promesa que iba a sostener a Yitsjak en la hambruna. Si él es capaz de confiar en ella será prosperado en medio de los problemas.

26:4 “Y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y en tu simiente se bendecirán todas las naciones de la tierra” – El Eterno no menciona que la descendencia de Yitsjak iba a ser como la arena del mar o como el polvo de la tierra, sólo como las estrellas del cielo. Los descendientes celestiales de Avraham  están conectados de una manera especial a su hijo. De la misma manera, los que están relacionados con el Hijo de Elohim serán como las estrellas. Son los hijos celestiales de Avraham.

Dos veces se repite la promesa de que su descendencia recibiría todas estas tierras. Por un lado, es una clara referencia a que los hijos celestiales de Avraham van a heredar la tierra de Israel y todas las tierras del mundo estarán bajo su dominio, como está escrito en Romanos 4:13:

“Porque la promesa a Avraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”

Por el otro lado, es una referencia al Mesías que será el gobernante de todas las tierras referidas en este texto y además todas las demás tierras del mundo, como está escrito en Lucas 1:32-33:

“Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Elohim le dará el trono de su padre David; y reinará sobre la casa de Yaakov para siempre, y su reino no tendrá fin.”

Y en Isaías 9:7:

“El aumento de su soberanía y de la paz no tendrán fin sobre el trono de David y sobre su reino, para afianzarlo y sostenerlo con el derecho y la justicia desde entonces y para siempre. El celo del Eterno de los ejércitos hará esto.”

Y en Daniel 7:14:

“Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”

“y se bendecirán” – Aquí aparece la palabra hebrea “vehitbarjú” que es diferente a la de Génesis 12:3. Según Rashí significa que en toda la Escritura es similar a un hombre que dice a su hijo: “Que tu descendencia sea como la descendencia de Yitsjak”.

“todas las naciones” – Aquí se usa la palabra “goyim”, “naciones” a diferencia de 12:3 donde dice: “mishpajot”, “familias”. Una nación es mayor que una familia. Esto nos enseña que las promesas dadas a Yitsjak están tocando otra esfera que las que fueron dadas a Avraham. En estas dos promesas vemos una influencia en las dos instituciones más importantes para la sociedad humana, la familia y la nación. Primero viene la familia y luego viene la nación. Si la familia no está bien, la nación no está bien. La familia es la institución que sostiene a las naciones. La desintegración familiar destruye las naciones.

26:5 “porque Avraham obedeció mi voz, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” – Aquí aparecen cinco palabras diferentes.

1.      Voz – Avraham obedeció mi voz – En hebreo “shamá Avraham be-kolí”. Tiene que ver con obediencia a la voz del Eterno en los momentos de prueba (Rashí). También podemos destacar su obediencia a la voz del Espíritu del Eterno en el caminar diario en la relación íntima con Él, como está escrito en Romanos 8:14: “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Elohim, los tales son hijos de Elohim.”

2.      Guardar – y guardó mi ordenanza – En hebreo “va-yishmor mishmartí”, literalmente “y guardó mi guardia”. Según Rashí, tiene que ver con decretos de prevención relacionados con las prohibiciones de la Torá incluyendo las legislaciones rabínicas posteriores. Sin embargo, no todos los rabinos comparten esta última opinión. De esto aprendemos que Avraham tenía una actitud de vigilancia y cuidado en cuanto a las cosas del Eterno que había que guardar.

3.      Mandamientos – mis mandamientos – Aquí se encuentra la palabra “mitsvot” que normalmente incluye todos los mandamientos del Eterno. Sin embargo Rashí le da aquí un significado limitado, refiriéndose a las leyes de carácter social que son naturales para el ser humano, como el no robar y no derramar sangre etc. Las leyes de carácter social normalmente son llamadas “mishpatim” en la Torá.

4.      Estatutos – mis estatutos – En hebreo “jukotai”. Son aquellos mandamientos que no tienen explicación lógica, contra los cuales se revela la inclinación al mal más que contra los otros mandamientos, por ejemplo no comer cerdo y no vestir mezclas de lana y lino

5.      Leyes – y mis leyes – En hebreo “ve-torotai”, de la palabra “torá”, instrucción, enseñanza. Según Rashí se refiere tanto a la Torá que luego fue escrita en Sinai, como la torá oral que también fue dada en Sinai.

Estas cinco palabras corresponden a los cinco libros de Moshé. En Bereshit la voz del Eterno habla con los hombres muchas veces, en Shemot se encuentran dos eventos muy importantes que hay que guardar, pesaj (Éx. 12-13) y shabat (Éx. 31), en Vayikrá son mencionados todos los mandamientos que fueron dados en Sinai (Lev. 27:34), en Bamidbar se encuentra el juk por excelencia, la vaca roja (Núm. 19), y en D’varim hay una repetición y ampliación de la Torá, una segunda Torá, (Deut. 29:1).

Avraham es destacado por su obediencia a todo lo que el Eterno había establecido, tanto los mandamientos que fueron transmitidas desde Adam, como los  mandamientos que fueron dados a Noaj, como los mandamientos que le fueron revelados proféticamente.

En Génesis 38:8 vemos que en tiempo de los patriarcas se practicaba el levirato, que sería uno de los mandamientos dados por escrito, cf. Deuteronomio 25:5-6. Otro ejemplo es cuando Yehudá, como juez, ordena que sea quemada Tamar, por su relación fornicaria, cf. Génesis 38:24. Según la tradición ella fue la hija de un sacerdote. Este mandamiento luego se escribió en Levítico 21:9. También podemos mencionar el mandamiento del diezmo que fue practicado tanto por Avraham como por Yaakov, cf. Génesis 14:20; 28:22. Ver también Levítico 27:30-32, y otros.

Vemos por lo tanto que muchos de los mandamientos que luego fueron escritos, estaban rigiendo la vida de los patriarcas y sus hijos.

Segunda aliyá, 26:6-12

26:8 “Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Yitsjak acariciando a Rivká su mujer.” – Según el libro de Yashar se trataba de tres meses. El hebreo dice: “arjú lo sham ha-yamim” que literalmente significa que los días se le alargaron allí. No es la misma expresión que en 21:34 “yamim rabim”.

26:10 “Y Avimelej dijo: ¿Qué es esto que nos has hecho? Porque alguno del pueblo fácilmente pudiera haberse acostado con tu mujer, y hubieras traído culpa sobre nosotros.” – Hay dos tipos de culpa, personal y colectiva. Cuando un individuo peca, es responsable de su propio pecado delante del Eterno. Ahora, los pecados de ese individuo también afectan el colectivo que pertenece, su familia, su ciudad, su congregación, su nación etc. Si los líderes del colectivo no condenan el pecado del individuo, cuando es revelado, vendrá el juicio sobre todo el colectivo por ese pecado individual. Hay un ejemplo de esto en el caso de Aján en Josué 6-7. Cf. 1 Corintios 5. Así que la culpa colectiva es producida por las culpas personales no propiciadas de los individuos del colectivo que no son juzgadas y condenadas por el liderazgo del colectivo cuando son manifiestas. La culpa colectiva también es producida por los pecados cometidos por líderes, que son representantes del colectivo, o por todo el colectivo.

26:12 “Y sembró Yitsjak en aquella tierra, y cosechó aquel año cien medidas. Y el Eterno lo bendijo.” – Aquí vemos la fe de Yitsjak. HaShem le había dicho que se quedara en la tierra y que le iba a bendecir. Esta promesa produjo tanta confianza en Yitsjak que, a pesar de la sequía, tomó la decisión de invertir en una siembra. Había calculado una cierta cantidad de cosecha pero la producción fue cien veces más. El Midrash y Rashí enseñan que Yitsjak había hecho un cálculo estimado para poder dar el diezmo.

Yitsjak obedeció al Eterno al no ir a Egipto a buscar su bienestar. Además confió en la promesa de bendición y sembró aquel año de sequía. Esta actitud de sacrificio de los placeres del mundo y confianza en la provisión divina desató el poder de resurrección del Eterno de manera extraordinaria y el resultado fue cien veces lo esperado. Esto concuerda con las palabras de nuestro Rebe en Marcos 10:29-31 donde está escrito:

“Yeshúa dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa de la mesorá, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.”

El Maestro dijo que se recibe esta recompensa “junto con persecuciones”. Y esto fue precisamente lo que pasó con nuestro padre Yitsjak.

Tercera aliyá, 26:13-22

26:15 “Y todos los pozos que los siervos de su padre habían cavado en los días de Avraham su padre, los filisteos los cegaron llenándolos de tierra.” – Un pozo es una fuente de vida y representa la fuente de la vida espiritual. Los enemigos sabían que la fuente natural para la prosperidad de Yitsjak eran los pozos y por eso los cegaron de tierra. El enemigo siempre intentará cerrar el paso entre nosotros y la fuente de vida espiritual que el Eterno nos ha dado. HaShem mismo es nuestra fuente de vida y nuestra relación con Él se desarrolla principalmente mediante la oración, especialmente la oración en el espíritu, y el estudio de la Torá. Estas dos áreas son el ataque principal del enemigo de nuestras almas.

En el Salmo 36:9 está escrito:

“Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz.”

En Jeremías 2:13 está escrito:

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.”

En Proverbios 18:4 está escrito:

“Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de sabiduría.”

En Proverbios 13:14 está escrito:

“La Torá del sabio es fuente de vida, para apartarse de los lazos de la muerte.”

En Juan 4:14 está escrito:

“pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.”

El agua que da el Mesías es su Torá. La fuente que brota para vida eterna es el Espíritu del Mesías que entra a morar en todos aquellos que reciben sus palabras de vida.

El que ora constantemente en el espíritu se mantiene en el amor del Eterno, como está escrito en Judas 20-21:

“Pero vosotros, amados, edificándoos en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu de Santidad, conservaos así en el amor de Elohim, esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Yeshúa el Mesías para vida eterna.”

¡No permitas que los enemigos cierren tu pozo! Toma, por lo menos, una hora todos los días para sacar de la Fuente de vida mediante la oración, con el entendimiento y con lenguas sobrenaturales, y con el estudio del Tanaj.

26:18 “Yitsjak volvió a cavar los pozos de agua que habían sido cavados en los días de su padre Avraham, porque los filisteos los habían cegado después de la muerte de Avraham, y les puso los mismos nombres que su padre les había puesto.” – Los pozos de Avraham representan las revelaciones que él había obtenido mediante su búsqueda espiritual. Las revelaciones de nuestros padres pueden ser obstruidas por nuestros enemigos y nuestra tarea es cavar de nuevo esos pozos y respetar los nombres que tuvieron. Este texto nos enseña que nuestra relación de vida con el Eterno depende en gran medida de nuestros antepasados espirituales. No menospreciemos las revelaciones de los antiguos. Respetemos las fuentes de los padres. No cambiemos los nombres de las cosas reveladas del cielo. No pongamos nombres paganos a conceptos hebreos. No cambiemos el nombre de Yeshúa por Jesús. Respetemos las tradiciones nuestro pueblo, el pueblo de Israel.

Yitsjak era un hombre de oración y de cavar pozos. Las dos cosas tienen relación. La oración hace que se produzca profundidades dentro del espíritu del hombre y desde esa profundidad hay una conexión con las profundidades del espíritu del Eterno, como está escrito en el Salmo 42:7a:

“Un abismo (el espíritu del hombre) llama a otro abismo (el Espíritu del Eterno)

En 1 Corintios 2:10 está escrito:

“Pero Elohim nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Elohim.”

26:19 “Cuando los siervos de Yitsjak cavaron en el valle encontraron allí un pozo de aguas vivas.” – En el valle está el agua. El valle representa la humildad.

26:20-22 “Entonces riñeron los pastores de Guerar con los pastores de Yitsjak, diciendo: El agua es nuestra. Por eso él llamó al pozo Esek, porque habían reñido con él. Cavaron otro pozo, y también riñeron por él; por eso lo llamó Sitná. Y se trasladó de allí y cavó otro pozo, y no riñeron por él; por eso lo llamó Rejovot, porque dijo: Al fin el Eterno ha hecho lugar para nosotros, y prosperaremos en la tierra.” – Los tres pozos son comparados con los tres templos. En los dos primeros templos hubo riña y fueron destruidos. Pero el tercer templo permanecerá durante toda el reino mesiánico.

También podemos destacar el hecho que la Torá dice que el tercer pozo fue cavado por Yitsjak, no por sus siervos. Esto afirma lo que enseñan los profetas que el tercer templo no será construido por los siervos del Mesías, como lo fueron los dos primeros, sino por él mismo, como está escrito en 1 Crónicas 17:12:

“El me edificará una casa, y yo estableceré su trono para siempre.”

Y en Zacarías 6:12-13:

“Y háblale, diciendo: “Así dice el Eterno de los ejércitos: ‘He aquí un hombre cuyo nombre es Renuevo, porque El brotará del lugar donde está y reedificará el templo del Eterno. ‘Sí, El reedificará el templo del Eterno, y El llevará gloria y se sentará y gobernará en su trono. Será sacerdote sobre su trono y habrá consejo de paz entre los dos oficios.’””

También aprendemos acerca de la importancia del esfuerzo individual. Si dejas que otros te hagan pozos vas a tener problemas y riñas en tu vida. Tú mismo necesitas entrar en las profundidades y buscar al Eterno hasta encontrar agua viva y así tener libertad para prosperar. Aquí no hay escapatoria. Por favor, no descuides tu vida de oración y de estudio de la Torá. Otros no van a poder hacerlo por ti. TU MISMO tienes que arrodillarte a solas delante del Eterno y tomar tiempo con el estudio de las Escrituras para ser una persona libre y próspera. ¡Para obtener la bendición de los padres hay que cavar hondo!

Cuarta aliyá, 26:23-30

26:23 “De allí subió a Beer-Sheva.” – Al lugar de revelación.

26:24 “Y el Eterno se le apareció aquella misma noche, y le dijo: Yo soy el Elohim de tu padre Avraham; no temas, porque yo estoy contigo. Y te bendeciré y multiplicaré tu descendencia, por amor de mi siervo Avraham.” – El temor es eliminado cuando eres consciente de la presencia de alguien que es más fuerte que el objeto del temor, como está escrito en el Salmo 23:4a:

“Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.”

En el Salmo 118:6 está escrito:

“El Eterno está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?”

“por amor de mi siervo Avraham.” – Por causa de Avraham Yitsjak y su descendencia fueron bendecidos. Como Yitsjak había abierto y respetado el nombre de los pozos que su padre había cavado, él es bendecido precisamente por causa de Avraham. En el judaísmo se usa el término “zejut avot”, por los méritos de los padres, como está escrito en Romanos 11:28:

“En cuanto a la mesorá, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres.”

26:25 “Y él construyó allí un altar e invocó el nombre del Eterno y plantó allí su tienda; y allí abrieron los siervos de Yitsjak un pozo.” – Yitsjak sigue las pisadas de su padre y se establece en Beer-Sheva. Allí construye su primer y único altar e invoca el Nombre de Yud Hey Vav Hey. El hijo sólo hizo un altar. Esto alude al Hijo de Elohim que fue sacrificado sólo una vez por todas, como está escrito en Hebreos 9:24-28:

“Porque el Mesías no entró en un lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia de Elohim por nosotros, y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdote entra al Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo. Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio, así también el Mesías, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.”

Los siervos de Yitsjak abren un pozo también en Beer-Sheva. Este es el cuarto pozo que Yitsjak abre. Tenemos aquí dos movimientos, el altar hacia arriba y el pozo hacia abajo. La altura de un hombre depende de su profundidad. Lo mismo sucede con los árboles. Para que un árbol pueda llegar a las alturas tendrá que tener raíces muy profundas para no caer. El éxito en la vida pública depende de la humillación en la vida íntima con el Eterno.

Para tener éxito en la vida espiritual es necesario ir a los lugares donde estuvieron nuestros padres espirituales y buscar por nosotros mismos. ¡Allí encontramos la fuente de vida!

El cristianismo se salió de las fuentes del judaísmo bíblico. Por lo tanto, ahora es tiempo de volver a los lugares de revelación de los verdaderos padres espirituales. Es tiempo de preguntar por las sendas antiguas y andar por ellas. No solamente preguntar por ellas. No solamente estudiar la parashá semanal. No solamente recibir la enseñanza mesiánica, sino realmente ANDAR por esos caminos. Es la única manera de encontrar descanso para nuestras almas, como está escrito en Jeremías 6:16a:

“Así dice el Eterno: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos cuál es el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestras almas.”

Los senderos antiguos son los caminos de la Torá de Moshé como explicado por el Mesías Yeshúa como está escrito en Mateo 11:29-30:

“Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.”

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

26:32-33 “Y sucedió que aquel mismo día los siervos de Yitsjak llegaron y le informaron acerca del pozo que habían cavado, y le dijeron: Hemos hallado agua. Y lo llamó Shivá; por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.” – Este fue el quinto pozo que cavó Yitsjak. Según el Midrash cada pozo corresponde a un libro del Jumash (Pentateuco). Esek corresponde a Bereshit, donde se habla de la creación del “mundo” – “esek”. Sitná corresponde a Shemot porque allí se habla de cómo los egipcios odiaron y se opusieron a los hijos de Israel. Vayikrá está lleno de leyes que corresponden a las aguas de “un pozo” (Génesis 26:25). Shivá (siete) simboliza Bamidbar que contiene tres libros diferentes de la Torá (porque según nuestros sabios Números 10:35-36 constituye un libro en sí mismo) lo que da un total de siete libros de Torá. Rejovot corresponde a D’varim porque allí se entregaron las leyes para el tiempo cuando los hijos de Israel estuvieran extendiéndose en la tierra prometida (Deut. 19:8).

“aquel mismo día” – En el mismo día cuando juraron un pacto. El pozo recibió el nombre de Shivá, “siete” que se parece a “Shvuá”, “juramento”. Por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.

26:35 “y ellas hicieron la vida insoportable para Yitsjak y Rivká.” – Rashí dice que fueron contrariedad o rebelión de espíritu para Yitsjak y Rivká. El Targum dice que se rebelaron contra Yitsjak y Rivká.

“Yitsjak y Rivká” – El esposo es mencionado primero por ser cabeza en el matrimonio. Al mencionar la esposa primero, como se hace en algunas culturas, no se está dando el lugar correspondiente al varón en relación con ella y es una falta de respeto al orden divinamente establecido.

27:1-2 “Y aconteció que siendo ya viejo Yitsjak, y sus ojos demasiado débiles para ver, llamó a Esav, su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él le respondió: Heme aquí. Y dijo: Mira, yo soy viejo y no sé el día de mi muerte.” – Yitsjak tenía 123 años. Le faltaban todavía 57 años hasta el día de su muerte. Esto significa que Esav y Yaakov entonces tenían 63 años.

Como su madre Sará había muerto de repente a los 127 años Yitsjak pensaba que a lo mejor tendría más o menos la misma edad y por esto tomó las medidas preventivas por si acaso.

27:9 “Ve ahora al rebaño y tráeme de allí dos de los mejores cabritos de las cabras, y yo prepararé con ellos un buen guisado para tu padre como a él le gusta.” – Rashí cita el Rabí Eliezer diciendo que necesitaba dos cabritos porque uno serviría como Korbán  Pesaj (sacrificio de pascua), porque ese día era el 14 de Nisán. Hay una interpretación que relaciona los dos cabritos con Yom Kipur, cuando se ofrecían dos cabras. He aquí otra relación entre Pesaj y Yom Kipur, cf. Juan 1:29.

27:12 “Quizá mi padre me palpe, y entonces seré para él un engañador y traeré sobre mí una maldición y no una bendición.” – Yaakov conocía las leyes espirituales. El que engaña trae maldición sobre sí.

27:15 “Entonces Rivká tomó las mejores vestiduras de Esav, su hijo mayor, que tenía ella en la casa, y vistió a Yaakov, su hijo menor” – El Midrash cuenta que Esav tenía las mejores vestiduras en la casa de su madre para poder usarlas en los momentos cuando visitó a su padre. Esav se destacaba por su respeto a su padre. Por eso su descendencia fue tan bendecida y llegó a ser el ancestro de un gran imperio que ha durado miles de años.

Si Rivká no hubiera engañado a su marido el Eterno habría arreglado la situación de mejor manera para que su promesa se cumpliera. Ahora que ella quiso ayudar al Eterno de manera ilícita, trajo mucho sufrimiento innecesario tanto sobre ella misma como sobre su familia. HaShem no necesita de nuestras maquinaciones para cumplir sus promesas, necesita de nuestra fidelidad y honradez. Las mentiras y los hurtos no traen prosperidad, sino maldición, como está escrito en Zacarías 5:2-3:

“Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos y su anchura de diez codos. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito en el otro lado.”

27:22 “Yaakov se acercó a Yitsjak su padre, y él lo palpó y dijo: La voz es la voz de Yaakov, pero las manos son las manos de Esav.” – En el Talmud está escrito:

“‘La voz de Yaakov’: este es el grito causado por el Emperador Vespasiano que en la ciudad de Betar mató a cuatrocientos mil miríadas, o como dicen algunos, cuatro mil miríadas. ‘Las manos son las manos de Esav:’ este es el Reinado de Roma que ha destruido nuestra Casa y quemado nuestro Templo y nos ha expulsado de nuestra tierra. Otra explicación es: ‘La voz es la voz de Yaakov:’ ninguna oración es eficaz si la semilla de Yaakov no está involucrada. ‘Las manos son las manos de Esav:’ ninguna guerra tiene éxito sin la participación de la semilla de Esav.”

27:27 “Y él se acercó y lo besó; y al notar el olor de sus vestidos, lo bendijo, diciendo: He aquí, el olor de mi hijo es como el aroma de un campo que HaShem ha bendecido.” – El olor estimuló a Yitsjak para que la Ruaj haKodesh (Espíritu de profecía) pudiera venir sobre él. Para poder profetizar el alma debe estar en un estado de alegría. HaShem ha creado varios medios para alegrar el alma, y los buenos olores son algunos de esos medios. Otros estimulantes son los sonidos de instrumentos bien tocados, como en el caso del profeta Elishá, cf. 2 Reyes 3:15. El poder del Espíritu también puede ser desatado por un saludo de alegría y amor, como en el caso de Miryam cuando saludó a Elisheva, cf. Lucas 1:41.

“un campo que el Eterno ha bendecido” – Esto contrasta con la maldición que vino sobre la tierra por causa de Adam, cf. Génesis 3:17. En Yitsjak, el hijo, esa maldición fue eliminada. De la misma manera en el Hijo de Elohim la maldición será quitada definitivamente de la tierra, como está escrito en Revelación 22:3:

“Y ya no habrá más maldición; y el trono de Elohim y del Cordero estará allí, y sus siervos le servirán.”

 Sexta aliyá, 27:28 – 28:4

27:28-29 “Elohim te dé, pues, del rocío del cielo, y de la grosura de la tierra, y abundancia de grano y de mosto. Sírvante pueblos, y póstrense ante ti naciones; sé señor de tus hermanos, e inclínense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan.” – Estas diez bendiciones están dadas en relación con el atributo de justicia, Elohim. Solamente cuando los descendientes de Yitsjak actúen en justicia podrán recibir todas estas bendiciones. Si practica la injusticia serán maldecidos, como muestra Levítico 26 y Deuteronomio 28.

La bendición de la prosperidad económica depende de obras de justicia. El que explota a los pobres pagándoles salarios mínimos o declarando cantidades falsas al gobierno o evadiendo impuestos no está actuando con justicia y su riqueza se pudrirá, cf. Jacobo (Stg.) 5:1-6 . La bendición de Yitsjak depende de un comportamiento en justicia, como está escrito en Mateo 6:33:

“Pero buscad primero su reino y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”  La justicia de Elohim está revelada en su Torá, como está escrito en el Salmo 119:9, 142, 144, 160, 172:

“Con rectitud de corazón te daré gracias, al aprender tus justos juicios… Tu justicia es justicia eterna, y tu Torá verdad… Tus testimonios son justos para siempre; dame entendimiento para que yo viva… La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna… Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.”

Así que solamente cuando nosotros, como pueblo de Israel, vivimos según los mandamientos justos del Eterno, las naciones se inclinarán ante nosotros, como también está escrito en el Salmo 81:13-16:

“¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos! En un momento yo subyugaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen al Eterno le fingirían obediencia, y el tiempo de su castigo sería para siempre. Pero yo te alimentaría con lo mejor del trigo, y con miel de la peña te saciaría.”

La mayor causa del problema en el Oriente Medio no es el odio de los árabes musulmanes contra los judíos, sino la desobediencia del pueblo judío a los mandamientos de la Torá del Eterno dada por medio de Moshé.

27:39-40 “Entonces su padre Yitsjak respondió, y le dijo: He aquí, de la fertilidad de la tierra será tu morada, y del rocío de los cielos. Por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; mas acontecerá que cuando te impacientes, arrancarás su yugo de tu cerviz.” – En esta bendición no está mencionado HaShem. Aún así fue una bendición que tiene poder para el futuro. Según Hebreos 11:20 Yitsjak pronunció esta bendición por la fe, como está escrito:

“Por la fe bendijo Yitsjak a Yaakov y a Esav, aun respecto a cosas futuras.”

La última parte de la profecía se cumplió en 2 Reyes 8:20-22a donde está escrito:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Yoram a Tsair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

La bendición que fue pronunciada sobre Esav ha producido el Imperio Romano y la civilización occidental. Según Rashí la fertilidad de la tierra se refiere a la región de Italia y Grecia donde un nieto de Esav, Tsefó llegó a ser rey.

27:41 “Esav, pues, guardó rencor a Jacob a causa de la bendición con que su padre lo había bendecido; y Esav se dijo: Los días de luto por mi padre están cerca; entonces mataré a mi hermano Yaakov.” – Esto nos muestra el gran respeto que Esav tenía por su padre. Este rencor nunca se calmó, según está escrito en Amós 1:11-12:

“Así dice el Eterno: Por tres transgresiones de Edom, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque con espada persiguió a su hermano, y suprimió su compasión; su ira continuó despedazando y mantuvo su furor para siempre. Enviaré, pues, fuego sobre Teimán, y consumirá los palacios de Botsrá.”

En Abdías verso 10 está escrito:

“Por la violencia contra tu hermano Yaakov, te cubrirá la vergüenza, y serás cortado para siempre.”

Esto se cumplió en la historia. En le siglo XI a.e.c. fue destruido el antiguo reino edomita. También se cumplirá con la destrucción del sistema romano con la venida del Mesías, como hemos visto antes.

28:3-4 “Y El Shadai te bendiga, te haga fecundo y te multiplique, para que llegues a ser multitud de pueblos. Y te dé también la bendición de Avraham, a ti y a tu descendencia contigo, para que tomes posesión de la tierra de tus peregrinaciones, la que Elohim dio a Avraham.” – Vemos como la bendición de Avraham no pasó a Esav, sino a Yaakov y a su descendencia. Estos versículos reafirman lo que hemos visto antes, que la bendición a Avraham implica las tres cosas Elohim, el pueblo y la tierra.

 

Séptima aliyá, 28:5-9

28:5 “Entonces Yitsjak despidió a Yaakov, y éste fue a Padán-aram, a Laván, hijo de Betuel arameo, hermano de Rivká, madre de Yaakov y Esav.” – Podemos hacer un cálculo de la edad de Yaakov cuando llegó a la casa de Laván. Cuando Yaakov se presentó ante el Faraón en Egipto tenía 130 años de edad, según Génesis 47:9. Ya habían pasado siete años de abundancia y dos años de sequía desde que Yosef fue puesto como gobernante con 30 años de edad. Entonces sabemos que Yosef nació cuando Yaakov tenía 91 años de edad. Según el Talmud y el libro de Yashar, Yosef nació al final de los 14 años que Yaakov había servido por sus dos esposas. Entonces Yaakov tenía 77 años de edad cuando llegó a la casa de Laván. El Talmud dice que Yaakov se ocultó estudiando en la casa de Éver durante 14 años, desde los 63 hasta los 77, antes de seguir su viaje hasta la casa de Laván.

Parashá 05 Jayei Sará

ט״ז במרחשון ה׳תשע״ד (October 20, 2013) por  
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Parashá 05 Jayei Sará

Génesis 23:1 – 25:18

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Aliyás de la Torá:

  1. 23:1-16
  2. 23:17 – 24:9
  3. 24:10-26
  4. 24:27-52
  5. 24:53-67
  6. 25:1-11
  7. 25:12-18
  8. Maftir: 25:16-18

Haftará: 1 Reyes 1:1-31

Escritos Apostólicos: Marcos 7:1 – 9:13

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 7:1-23
  2. 7:24-37
  3. 8:1-21
  4. 8:22-38
  5. 9:1-13

Jayei Sará

Significa la vida o los años de Sará.

Primera aliyá, 23:1-16

Sará muere en Jevrón con 127 años de edad y Avraham hace duelo por ella. Después se levanta y pide que los hijos de Jet le dé una propiedad para una sepultura. Le contestan que puede sepultar a su difunta en uno de los mejores sepulcros de ellos. Avraham les hace reverencia pidiendo que Efrón le venda la cueva de Majpelá para una sepultura. Efrón le ofrece el campo con la cueva como un regalo, pero Avraham quiere pagarlo. Aunque Efrón le pide una cantidad astronómica Avraham lo paga, en efectivo.

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9  

Así el campo de Efrón es cedido a Avraham en propiedad ante las autoridades de los hijos de Jet y Avraham sepulta a Sará en la cueva. Después le pide a su siervo más confiado que haga un juramento para encontrar una esposa para su hijo Yitsjak entre sus parientes en la tierra de donde había salido. Un ángel del Eterno es enviado delante para que su viaje tenga éxito. Si la mujer no quiere seguirle quedará libre del juramento.

 

Tercera aliyá, 24:10-26

El siervo sale con diez camellos cargados de riquezas y llega a Aram-Naharayim. Se para junto a un pozo fuera de la ciudad de Najor en el momento cuando las mujeres salen para buscar agua. Hace una oración al Elohim de Avraham pidiendo una señal para poder saber qué joven ha sido escogida para ser la esposa se Yitsjak. En ese momento llega una virgen muy hermosa y saca agua del pozo. Ella es Rivká, la nieta del hermano de Avraham. El siervo corre a su encuentro y le pide un poco de agua. Ella no solamente le da de beber al siervo sino a todos los camellos. Esa fue la señal que él había pedido. El siervo le entrega joyas de oro y pregunta de quién es hija y si es posible hospedarse en su casa. Ella le contesta que es hija de Betuel que es hijo de Najor, el hermano de Avraham y que hay suficiente paja, forraje y lugar en su casa. Entonces el hombre se postra ante el Eterno en reverencia.

Cuarta aliyá, 24:27-52

El siervo bendice al Eterno por haberle guiado hasta los familiares de su señor. La joven corre y cuenta estas cosas a los de la casa de su madre. Su hermano Laván corre al hombre y le pide que entre en la casa donde dice que ha preparado lugar. El hombre lleva su caravana a la casa, donde descarga los camellos y les da de comer. Luego lava los pies de los hombres y le sirven la comida. Pero no quiere comer hasta que haya revelado el propósito de su viaje. Cuenta acerca de las bendiciones que su señor ha recibido del Eterno y acerca del hijo que su esposa Sará le ha dado en su vejez. También relata todo acerca del juramento y lo que ha ocurrido junto al pozo. Luego les pregunta si puede tomar la joven como esposa para el hijo de su señor. Ellos reconocen que esto ha venido de HaShem y le permiten llevarse la niña. Entonces el siervo se postra en tierra delante del Eterno.

Quinta aliyá, 24:53-67

El siervo entrega objetos de plata y oro y vestidos a Rivká. También da cosas a su hermano y su madre. Después comen y beben y pasan allí la noche. Por la mañana el siervo pide permiso para salir, pero el hermano y la madre piensan que la niña debe quedarse en casa durante un tiempo. El siervo insiste en que desea ir y por eso le preguntan a la joven si quiere viajar con él. Ella está decidida para irse y así la envían junto con su nodriza y sus doncellas después de haber pronunciado una bendición sobre ella y sus descendientes. Cuado Rivká ve a Yitsjak se cubre con el velo. El siervo le cuenta a Yitsjak todo lo que ha pasado y él la introduce en la tienda de su madre. Yitsjak la toma por esposa, y la ama. Así se consuela después de la muerte de su madre.

Sexta aliyá, 25:1-11

Avraham toma otra esposa, Keturá, que le da a luz seis hijos. De uno de ellos saldrá el pueblo madianita. Yitsjak recibe todas las posesiones de Avraham. Los hijos de sus concubinas reciben regalos y son enviados a la tierra del oriente, lejos de Yitsjak.

Avraham muere a los 175 años de edad y sus hijos Yitsjak e Yishmael lo sepultan en la cueva de Majpelá, junto a Sará. Después de la muerte de Avraham, Yitsjak es bendecido por Elohim. Entonces vive en Beer-lajai-roí.

Séptima aliyá, 26:12-18

Yishmael tiene doce hijos que llegan a ser príncipes. Luego muere a los 137 años de edad. Su pueblo se establece desde Javilá hasta Shur que está en frente de Egipto.

 

Comentarios

Primera aliyá, 23:1-16

23:1-2 “Y vivió Sará ciento veintisiete años; estos fueron los años de la vida de Sará. Y murió Sará en Quiriat-arba, que es Jevrón, en la tierra de Kenaan; y Avraham vino a hacer duelo por Sará y a llorar por ella.” – La alegría del final del capítulo 22, donde Avraham estaba muy contento por haber superado la prueba y haber recibido aun más bendiciones de parte del Eterno por la atadura de Yitsjak, está en contraste con la tristeza del capítulo 23 donde Sará muere antes de tiempo. Es obvio que Avraham no estaba esperando una muerte tan rápida ni de él ni de su esposa, porque no había preparado un lugar de sepultura.

El Midrash cuenta que Sará murió por el impacto de la noticia acerca del sacrificio de Yitsjak. Avraham no le había contado lo que Elohim le había pedido hacer con Yitsjak, sólo que le iba a llevar a estudiar en la Yeshivá de Shem y Ever. Como la Torá relata que sólo Avraham bajó del monte Moriá, el Midrash interpreta que Yitsjak fue enviado a estudiar con Shem y Ever en Yerushalayim. Cuando Sará oyó la noticia de que Yitsjak había ido para ser sacrificado, salió de Beer-Sheva en busca de su hijo. Y cuando llegó a Jevrón falleció. Entonces Yitsjak tendría 37 años de edad cuando fue atado y puesto sobre el altar.

Sin embargo, después del relato de la Akedá, “atadura”, de Yitsjak hay unos versículos, (22:20-24), que dicen que “después de estas cosas” llegaron noticias a Avraham acerca de la familia de su hermano Najor, y luego aparece el relato de la muerte de Sará. Aunque es cierto que la Torá no siempre está escrita según el orden de los sucesos sino que muchas veces los textos se van entrelazando, es probable que la muerte de Sará no haya sido inmediatamente después de la atadura de Yitsjak.

Según el versículo 21:34 Avraham estuvo mucho tiempo en la tierra de los filisteos, lo cual implica más de 25 años, según Rashí. Según el libro de Yashar, Yitsjak tenía 5 años cuando Yishmael se estaba burlando de él. Esto muestra que Yitsjak tendría entre 30 y 37 años cuando fue atado. Personalmente creo que Yitsjak tenía 33 años en ese momento, porque los detalles de la sombra profética tienen que coincidir con la realidad. Y como la atadura de Yitsjak es una sombra de la muerte del Mesías, es lógico pensar que él tenía la misma edad que el Mesías ben Yosef cuando se entregó voluntariamente para ser quemado como ofrenda de ascensión. En este caso Sará moriría tres cuatro años después de la Akedá de Yitsjak.

Sará se fue para Jevrón y murió allí. Ese lugar representa la fe en la resurrección, como hemos dicho antes. Esto quiere decir que ella murió en la fe en la resurrección y por eso será resucitado para estar con el Mesías Yeshúa cuando vuelva para reinar durante mil años en la tierra.

Surge la pregunta: ¿por qué razón Sará murió antes de tiempo? No es fácil de contestar. Hay los que sugieren que fue porque se rió con una actitud de burla cuando recibió el anuncio del nacimiento de un hijo, pero tal falta no parece ser motivo suficiente para tener una muerte prematura.

Otra sugerencia es que HaShem quiso que Avraham tuviera más hijos y que fueran malvados, y como esos hijos no deberían de nacer de Sará, mejor sería que se muriera para que Avraham se casara de nuevo. Los descendientes de esos hijos servirían al pueblo de Israel en tiempos de Mashíaj.

Sin embargo, esta interpretación es muy difícil de aceptar. ¿Cómo HaShem va a querer que nazcan hombres impíos?

 

En 1 Timoteo 2:4 está escrito:

“(Elohim) quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al pleno conocimiento de la verdad.”

En 2 Pedro 3:9b está escrito:

“no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento.”

Así que la pregunta acerca de la razón por la muerte anticipada de Sará queda sin contestar. Cuando venga Mashíaj él nos explicará todo.

23:3-4 “Después Avraham se levantó de delante de la difunta, y habló a los hijos de Jet, diciendo: Extranjero y peregrino soy entre vosotros; dadme en propiedad una sepultura entre vosotros, para que pueda sepultar a mi difunta de delante de mí.” – En el Shulján Aruj está escrito:

“El entierro del difunto es una Mitsvá (mandamiento) muy grande. Hay que efectuarlo en mismo día de la muerte y está prohibido postergarlo para el día siguiente a menos que sea para rendir mayor homenaje al difunto, por ejemplo para permitir a parientes estar presentes para los funerales, o bien si las leyes del país no autorizan el entierro en mismo día.”

Uno de los 613 mandamientos dice que hay que enterrar al muerto en el mismo día, según está escrito en Deuteronomio 21:23:

“su cuerpo no colgará del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado es maldito de Elohim), para que no contamines la tierra que el Eterno tu Elohim te da en heredad.”

También está escrito en Génesis 3:19:

“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”

El hombre tiene que volver a la tierra de donde fue tomado. Esta escritura enseña que no está bien quemar los cuerpos muertos, sino hay que enterrarlos.

“extranjero y peregrino soy entre vosotros” – Según Gur Ariyé, stas dos palabras tienen dos significados diferentes. Son antitéticas entre sí. La palabra hebrea que fue traducida como “extranjero” es “guer” y la palabra traducida como “peregrino” es “toshav”.

Rashí dijo que esta oración significa que Avraham estaba diciendo que era un forastero (“guer”) de otra tierra que ha establecido su residencia (“nityashavti”) entre ellos. Un “guer” es un forastero sin derechos plenos y un “toshav” es un residente permanente con derechos plenos en un lugar. Cuando una persona obtiene el estatus de “toshav” deja de ser un “guer”.

En Efesios 2:19 está escrito:

“Así pues, ya no sois extraños ni extranjeros, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Elohim”

Según el punto de vista de HaShem, el gentil que ha hecho la conversión por medio de Yeshúa HaMashíaj no es ni “guer” ni “toshav” en Israel, sino tiene un estatus superior y es conciudadanos con los judíos y miembro de la familia de Elohim.

23:9 “para que me dé la cueva de Macpela que le pertenece, que está al extremo de su campo. Que en presencia de vosotros me la dé por su precio completo en posesión para una sepultura.” – En el Talmud está escrito que en este lugar fueron enterradas cuatro parejas, Adam y Javá, Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká, Yaakov y Leá. Esa es la razón por la que Jevrón también es llamado Kiriat-Arbá, que significa “Pueblo de Cuatro”.

Es posible que Avraham estuviera interesado en esa cueva precisamente porque allí estaba enterrado Adam. Majpelá significa “duplicada”, “doblada”.

23:13 “y habló a Efrón a oídos del pueblo de aquella tierra, diciendo: Te ruego que me oigas; te daré el precio del campo; acéptalo de mí, para que pueda sepultar allí a mi difunta.” – Aunque Efrón le ofreció como regalo, no solamente la cueva, sino todo el campo, Avraham no quiso aceptarlo. ¡Qué actitud tan diferente a aquellos que sólo piensan que recibir las cosas gratis son bendiciones del Eterno! Avraham no consideró una “bendición” la oferta de Efrón. El no quería honrar a su esposa con una sepultura que no le había costado nada. ¿Cuánto valoramos a las personas? Avraham quería el lugar “por su precio completo”, (v. 9). Ni siquiera una rebaja hubiera sido considerada como una bendición. La verdadera bendición para nuestro padre Avraham fue poder pagar a Efrón lo que pidiera por el lugar. Así nadie podría decir en el futuro que ese lugar no pertenece a los hijos de Israel. Nuestro Rebe Yeshua HaMashíaj dijo, según Hechos 20:35b:

“Mayor bendición es dar que recibir”

23:15 “Señor mío, óyeme: una tierra que vale cuatrocientos siclos de plata, ¿qué es eso entre tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta.” – Cuatrocientos siclos corresponden a más de 50 salarios anuales. Según los descubrimientos arqueológicos de la época, un salario anual subía a 6-8 siclos. Fue una exageración descarada el precio que le pidió Efrón. Quería aprovecharse de la riqueza de Avraham en un momento de emoción y debilidad cuando no estaba pensando en hacer negocios. ¡Qué triste es ver cuando alguien se aprovecha de la generosidad de otro! ¡Qué egoísmo!

23:16 “Y oyó Avraham a Efrón; y Avraham pesó a Efrón la plata que éste había mencionado a oídos de los hijos de Jet: cuatrocientos siclos de plata, en moneda comercial.” – En el texto hebreo aparece el nombre Efrón con escritura defectuosa, faltando la letra vav. Esto se interpreta que este hombre fue reducido por el Eterno por causa de su actitud avariciosa. Su bolsillos fue aumentado pero su nombre fue reducido. ¿Qué vale más?

A pesar de la cantidad astronómica injusta que había pedido, Avraham no está dispuesto a discutir y rebajar precios. Su esposa vale más que todo eso y merece un sepulcro digno. Es más, ¡el precio alto de la sepultura elevaría la honra que se pueda dar a la difunta!

Avraham pesó a Efrón el dinero, que Efrón había pedido, en moneda comercial. Esto significa, según Rashí, que son recibidas en cualquier lugar, lo cual muestra que le entregó monedas grandes que valían cien siclos cada una.

23:19a “Después de esto, Avraham sepultó a Sará su mujer…” – Tome nota de que no se habla de los “restos mortales de Sará” sino de Sará misma aunque esté muerta. Fue Sará la que fue sepultada. Un hombre no es hombre sin su cuerpo. Por esto tiene que haber una resurrección para que haya una salvación completa.

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9

El capítulo 24 narra la historia de la búsqueda de una mujer para el hijo de Avraham. Siguiendo el segundo nivel de interpretación, llamado remez (alegórico), podemos destacar los siguientes hechos:

  • ·Avraham representa el Padre celestial, como está escrito en Mateo 22:2:
    “El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo una boda para su hijo.”
  • · El siervo, Eliezer, cuyo nombre significa “Mi Elohim es ayuda” representa el Espíritu del Eterno, como está escrito en Juan 15:26:
    “Cuando venga el Ayudador, a quien yo enviaré del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí.”
  • ·Yitsjak representa el Hijo de Elohim, como está escrito en Proverbios 30:4b:
    “¿Cuál es su nombre o el nombre de su hijo? Ciertamente tú lo sabes.”
    Y en Mateo 3:17 está escrito:
    “Y he aquí, se oyó una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien me he complacido.”
  • ·Los demás siervos representan los ángeles, como está escrito en Hebreos 1:14:
    “¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servir a favor de los que heredarán la salvación?”
  • ·Rivká representa la novia del Mesías, como está escrito en Revelación 19:7:
    “Regocijémonos y alegrémonos, y démosle a El la gloria, porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado.”

El Padre celestial ha enviado su Espíritu a la tierra para buscar y sellar a todas aquellas personas que con sus corazones se entregan a él, como está escrito en 2 Crónicas 16:9a:

“Porque los ojos del Eterno recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente suyo.”

Como Eliezer dio testimonio de la existencia del hijo que había nacido sobrenaturalmente y todas las riquezas que su padre le había entregado, (24:36), así el Espíritu del Eterno está dando testimonio acerca del Hijo que ha nacido de manera sobrenatural y ha recibido todo lo que es del Padre, incluyendo toda autoridad en el cielo y en la tierra, como está escrito en Juan 17:10a:

“y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío”

Y en Mateo 28:18:

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.”

Como Rivká fue una virgen pura así la novia del Mesías es una virgen pura, que no se ha contaminado con otros, como está escrito en 2 Corintios 11:2:

“Porque celoso estoy de vosotros con celo de Elohim; pues os desposé a un esposo para presentaros como virgen pura al Mesías.”

Y en Revelación 14:4-5 está escrito:

“Estos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero adondequiera que va. Estos han sido rescatados de entre los hombres como primicias para Elohim y para el Cordero. En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha.”

24:9 “Y el siervo puso la mano debajo del muslo de Avraham su señor, y le juró sobre este asunto.” – Se trata aquí de tocar el miembro viril donde estaba la señal del pacto.

“Su señor” – La palabra hebrea “adonav” está escrita en plural a pesar de que Avraham era uno solo. Esto muestra que cuando se trata de autoridad absoluta, como en este caso de señorío sobre un esclavo, (cf. Génesis 24:10; 39:2; Éxodo 21:4-6), o como en el caso del Creador del universo (Elohim), el sustantivo está puesto en plural, no para denotar pluralidad de personajes sino para mostrar ese tipo de autoridad. Si el sustantivo se hubiera entendido como una pluralidad de personas el verbo de la oración estaría también en forma plural. En el caso de Génesis 1:1 el verbo está en singular (“creó”, no “crearon”), lo cual nos enseña que la palabra “Elohim” no es vista como una referencia a una variedad de personas, sino a una sola persona con autoridad absoluta.

Una traducción literal de este pasaje sería “Y el siervo puso su mano debajo del muslo de Avraham sus señores…”.

Dicho con otras palabras, como Avraham es uno, así Elohim también es uno, no dos o tres.

Tercera aliyá, 24:10-26

24:10 “Entonces el siervo tomó diez camellos de entre los camellos de su señor, y partió con todos los bienes de su señor en su mano; y se levantó y fue a Aram-Naharayim, a la ciudad de Najor.” – El hebreo dice que el siervo tomó todos los bienes de su señor en su mano. Esto se interpreta en el Midrash como un documento de donación que muestra que Yitsjak era el dueño de todos los bienes de Avraham, para que los familiares no tuvieran dudas para enviar a su hija.

Sin embargo, pienso que cuando el hebreo usa la expresión “vejol-tuv”, que se traduce como “y todo lo bueno” o “y todos los bienes”, no se está refiriendo a todos los bienes de Avraham sino a una representación de esos bienes. Como el número diez representa la totalidad, tenemos en la carga de estos diez camellos una representación de todas las riquezas de Avraham. La expresión “beyadó”, que se traduce como “en su mano”, no significa necesariamente que toda riqueza literalmente estaba en su mano sino bajo su cuidado, bajo su administración.

24:11 “E hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad junto al pozo de agua, al atardecer, a la hora en que las mujeres salen por agua” – El relato de la Torá da pie a creer que este viaje de 700 km., que normalmente tardó 17 días, sólo duró unas tres horas.

24:15 “Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, he aquí que Rivká, hija de Betuel, hijo de Milcá, mujer de Najor, hermano de Avraham, salió con el cántaro sobre su hombro.” – El nombre Rivká significa “atada”, “sujeta”.

24:17 “Entonces el siervo corrió a su encuentro, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.” – Esta palabra es similar a la de Juan 4:7 donde está escrito:

“Una mujer de Samaria viene a sacar agua, Yeshúa le dice: Dame de beber.”

Si seguimos la segunda regla de Hilel, guezerá shavá, similitud de expresiones, podemos comparar estos dos eventos y llegar a ciertas conclusiones interesantes. Al igual que el siervo de Avraham estaba buscando una novia para el hijo, de la misma manera el Siervo del Eterno estaba buscando personas entre los samaritanos que pudieran ser parte de la novia del Hijo de Elohim. De esto aprendemos que también los que no son judíos tienen la oportunidad de ser parte de la Novia del Mesías como está escrito en el Salmo 45:10-11:

“Escucha, hija, presta atención e inclina tu oído; olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre. Entonces el rey deseará tu hermosura; inclínate ante él, porque él es tu señor.”

Este Salmo se lee en Yom Teruá, el primer día del séptimo mes, el día del clamor, ver Levítico 23:23-25. Habla de las bodas del rey en alusión a la boda del Mesías con su Novia. Lo interesante es que la novia es presentada como proveniente de un pueblo fuera de Israel. Es una conversa. Esto nos enseña que la mayoría de las personas que formarán parte de la novia del Mesías son de origen gentil, no judío. Por su puesto esto no excluye al judío, pero nos indica que el pueblo judío está en minoría. La mayor parte de ella viene de los gentiles convertidos.

No todos los que han nacido de nuevo, del Espíritu, van a ser parte de la novia del Mesías. En las Escrituras podemos encontrar varios personajes cuando se habla de las bodas del Mesías: El Novio, la Novia, las vírgenes y los demás invitados. No todos son parte de la novia. Entre los salvos hay tres categorías: los invitados, las vírgenes y la novia. Estos son los tres niveles de creyentes que aparecen en las Escrituras. Para subir de nivel hay que obedecer los mandamientos de la Torá, como dijo el Mesías Yeshúa en Mateo 5:19:

“Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

En este texto vemos tres diferentes categorías de personas:

1.      El que está dentro del Reino pero no guarda los mandamientos de la Torá de Moshé – es llamado muy pequeño.

2.      El que está dentro del Reino y guarda los mandamientos sin enseñar a otros – no es llamado ni pequeño ni grande.

3.      El que está dentro del Reino, guarda los mandamientos y los enseña a otros – es llamado grande.

Para casarse hay que ser grande. Una niña pequeña no se puede casar. Para ser novia hay que guardar y enseñar los mandamientos a otros.

El mensaje que se le da a la novia en el Salmo 45 es que debe olvidarse de su pueblo y la casa de su padre, lo cual implica un cambio de nacionalidad y de identidad familiar, para que sea atractiva para el rey.

El camino para llegar a ser novia tiene tres fases:

1.      “Escucha, hija” – Es una alusión a la confesión judía “Oye Israel”, Deuteronomio 6:4-9. La palabra hebrea que ha sido traducida como “escucha” es “shemí”, la forma femenina de “shemá”. Esta palabra significa dos cosas: oye y obedece.
“hija” – Ella ya es hija del pacto por la conversión al Elohim de Israel. Y por el hecho de ser hija, debe aceptar la confesión judía y escuchar y obedecer la Torá.

2.      “Presta atención” – Tiene que ver con la observación de cómo vivir una vida según haya sido explicada por la Torá y el Mesías Yeshúa. Implica también asumir un aprendizaje de las costumbres de Israel para integrarse plenamente en el pueblo.

 

3.      “Inclina tu oído” – Tiene que ver con la humildad del corazón para poder recibir la Torá enseñada por un pueblo con una cultura muy diferente y una manera muy diferente de pensar y una manera muy diferente de comportarse. Especialmente en cuanto a los mandamientos que no tienen explicación lógica humana, los jukim, es necesario que el candidato para ser novia se humille y acepte los mandamientos sin entender el por qué. Los jukim son los mandamientos que más forman el carácter porque exigen más humildad que los mandamientos lógicos.

Las tres categorías de creyentes están expresadas en varios textos de las Escrituras.

 TabernáculoTemplo   El Atrio  El Lugar Santo  El Lugar Santísimo 
1 Juan 2:12-14 Niños – los que han recibido el perdón de sus pecados. Jóvenes – los que han vencido sobre el maligno con la Palabra Padres – los que conocen Al que ha sido desde el principio.
Marcos 4:13-20 Los que producen 30 por uno. Los que producen 60 por uno. Los que producen 100 por uno.
Romanos 12:1-2 Los que hacen la buena voluntad de Elohim. Los que hacen la agradable voluntad de Elohim. Los que hacen la perfecta voluntad de Elohim.
Deuteronomio 16:1-17 Pesaj – La Pascua. Shavuot – Pentecostés. Sukot – La fiesta de las cabañas.
Juan 14:6 Los que conocen el Camino. Los que caminan en la verdad. Los que viven la vida de la Torá en intimidad con  el Señor.
Efesios 5:27 Los que están sin mancha. Los que están sin arruga. Los que están sin cosas semejantes a manchas y arrugas.
Salmo 45:9-12  Los pueblos. Las damas nobles,las vírgenes. La Reina.

La mayoría de los salvos se quedarán en el atrio. Un grupo grande entrará en el Lugar Santo. Pero el grupo más reducido, que es la Novia, entrará en el lugar santísimo, como está escrito en Mateo 22:14:

“Muchos son llamados, pero pocos escogidos”

 

Y en Cantar de los Cantares 1:4b está escrito:

“El rey me ha conducido a sus cámaras.”

24:20-21 “Y rápidamente vació el cántaro en el abrevadero, y corrió otra vez a la fuente para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. Y el varón estaba maravillado de ella, callando, para saber si el Eterno había prosperado su camino o no.” – Un camello puede almacenar unos 200 litros (54 galones) de agua. Los recipientes que se usaban en esa época contenían unos 10 litros (2,5 galones). En el caso de que los 10 camellos estaban vacíos necesitarían unos 2000 litros (540 galones) de agua. Esto significa que Rivká tuvo que correr unas 200 veces entre el pozo y el abrevadero. Incluso si los camellos estaban a la mitad o a tres cuartos de su capacidad, lo que hizo Rivká consistía en un esfuerzo enorme. El siervo le observó asombrado, en hebreo “shaá”, por su excelente trabajo.

Esta actitud de amor incondicional a un extranjero le capacitó para ser la esposa de Yitsjak. Avraham y Sará se destacaban por su generosidad y esta joven sería un buen complemento para que el matrimonio entre ella y Yitsjak pudiera seguir con el mismo rumbo.

Si lo miramos desde otro punto de vista podemos decir que Rivká estaba mostrando amor al pueblo de los circuncidados, puesto que todos los siervos de Avraham estaban dentro del pacto de circuncisión. Un creyente que no ama incondicionalmente al pueblo judío no califica para ser parte de la novia del Mesías.

24:22 “Y aconteció que cuando los camellos habían terminado de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro” – La palabra hebrea traducida como “medio siclo” es “beka” que que viene de “baká” que significa rajar, romper, cortar, invadir; incubar. La palabra aparece sólo dos veces en toda la Escritura. El otro texto es Éxodo 38:25-28 donde está escrito:

“Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; un beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta. Los cien talentos de plata fueron para fundir las basas del santuario y las basas del velo; cien basas por los cien talentos, un talento por basa. Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo ganchos para las columnas y revistió sus capiteles y les hizo molduras.”

Si comparamos los dos contextos donde aparece este término podemos destacar lo siguiente:

Lo primero que el siervo dio a la futura novia fue un anillo de oro para la nariz que pesaba una beka. Cuando los hijos de Israel iban a ser contados por primera vez cada uno de los varones de 20 años arriba tenía que entregar una beka de plata. Una beka corresponde a medio siclo. Una mitad fue entregada a Rivká y la otra mitad fue entregada al Eterno. La beka que fue entregada a la novia era de oro y la beka que la novia (los hijos de Rivká) dio al Novio fue de plata. El oro fue puesto en el cuerpo de la novia y la plata fue puesta en el tabernáculo, principalmente como fundamento del santuario y también para ganchos y demás para las columnas del atrio.

En las Escrituras la esposa está relacionada con una casa. Casa y esposa pueden ser palabras sinónimas. En el libro de Revelaciones vemos que la novia es idéntica con la Nueva Yerushalayim, que es la casa donde van a entrar a vivir la Novia con el Mesías después del reino mesiánico de mil años.

Ahora, en el texto hebreo de Éxodo 38:26 está escrito “beka le-gulgolet”, que significa “una beka por cráneo” De la palabra “gulgolet” viene la palabra Gólgota, como está escrito en Juan 19:17:

“Tomaron, pues, a Yeshúa, y El salió cargando su madero al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota”

Así que la frase “beka le-gulgolet” podría ser traducida como “una beka para Gólgota” o “uno quebrado en Gólgota”.

¿Cuál fue la idea de pedir una beka por cada hijo de Israel? Fue el precio de rescate para que no viniera plaga sobre los hijos de Israel en el momento de ser contados. Ese precio está relacionado con Gólgota, el lugar del sacrificio del Mesías ben Yosef.

Entonces podemos también ver una relación entre el anillo que fue entregado a la novia y el precio de rescate que fue pagado por el Mesías Yeshúa cuando murió en rescate por muchos. Yeshúa pagó con su vida para conseguir una novia. Esa novia es liberada de la plaga por ese precio de rescate. Ese precio de rescate es el fundamento y el adorno de la casa donde van a vivir juntos en el futuro.

En la tierra los hijos de Israel sólo entregan la mitad de un siclo, un beka. La otra mitad está en el cielo, pagada por el Mesías. Sin el Mesías un israelita sólo es contado como media persona.

“dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro” – Rashí dice que esto alude a las dos tablas de piedra donde estaban escritas las diez palabras.

Cuarta aliyá, 24:27-52

En esta aliyá hay una repetición del relato de lo que aconteció junto al pozo. ¿No hubiera sido suficiente que la Torá redundara esta historia? ¿Por qué ocupar tanto pergamino para escribir la misma cosa dos veces?

Cuando la Torá repite algo dos veces significa que tiene mucha importancia, que está firmemente decidido, que tiene su cumplimiento inmediato, y también que tiene doble cumplimiento en la historia, una doble proyección. Algo que pasó pasará de nuevo. Así que cuando ahora vemos una repetición del relato significa que HaShem nos está llamando la atención de una manera especial sobre este hecho y que tiene un cumplimiento futuro en una situación proféticamente idéntica.

Esto nos enseña que el relato de la búsqueda de la novia tiene una doble proyección, no solamente en relación con algo del pasado, sino también para el futuro. Esto nos lleva a la boda entre el Mesías y su Novia, como ya hemos mencionado. En los últimos tiempos las personas que serán parte de la Novia del Mesías darán de beber al pueblo judío que salió de su tierra, representado por Eliezer, y a las diez tribus perdidas entre los gentiles, representadas por los diez camellos. El agua es un símbolo de la Torá y el Espíritu del Mesías, cf. Deut. 32:2; Ef. 5:26; Isa. 44:3.

¡Ahora estamos viviendo en el tiempo del cumplimiento de esta profecía!

24:47b “puse el anillo en su nariz, y los brazaletes en sus manos.” – Esta frase es similar al texto de Ezequiel 16:12 donde está escrito:

“Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza.”

Ese texto también habla de la Novia, que también es llamada Yerushalayim.

24:50 “Laván y Betuel respondieron, y dijeron: De HaShem ha salido esto; no podemos decirte que está mal ni que está bien” – Laván era malvado y por eso contestó antes de su padre.

Quinta aliyá, 24:53-67

24:53 “Y el siervo sacó objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rivká; dio también cosas preciosas a su hermano y a su madre.” – Esto alude a los dones del Espíritu, cf. 1 Corintios 12:7-11, que son dados a los creyentes para que todos conozcan acerca de las riquezas del Mesías, como está escrito en 1 Corintios 2:12:

“Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Elohim, para que conozcamos lo que Elohim nos ha dado gratuitamente”

24:57 “Y ellos dijeron: Llamaremos a la joven y le preguntaremos cuáles son sus deseos.” – De aquí salió la halajá que prohíbe casamientos entre personas que no han dado su consentimiento.

24:58 “Entonces llamaron a Rivká y le dijeron: ¿Te irás con este hombre? Y ella dijo: Me iré.” – La expresión hebrea nos da a entender que Rivká estaba decidida a irse con el hombre a toda costa aunque los familiares no lo quisieran. Esta actitud muestra que para ser novia hay que estar dispuesto a ir en contra de la corriente de este mundo. ¡No importa lo que digan, yo voy a seguir al Ayudador, el Espíritu!

24:60 “Y bendijeron a Rivká y le dijeron: Que tú, hermana nuestra, te conviertas en millares de miríadas, y posean tus descendientes la puerta de los que los aborrecen.” – Es probable que este texto está detrás de la declaración del Mesías en Mateo 16:18 que dice:

“Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi congregación; y las puertas del reino de los muertos no prevalecerán contra ella.”

24:61 “se levantó Rivká con sus doncellas y, montadas en los camellos, siguieron al hombre. El siervo, pues, tomó a Rivká y partió.” – De esto aprendemos que cuando los que son parte de la novia son resucitados de entre los muertos y elevados al aire para encontrarse con el  Mesías cuando venga en las nubes del cielo, los demás creyentes también lo serán. Y de la misma manera como Rivká es elevada y llevada a la tierra de Israel, así los que resucitan y los que son transformados serán elevados al aire para luego ser trasladados a la tierra de Israel, para siempre estar con el Mesías allí, como está escrito en 1 Tesalonicenses 4:16-17:

“Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Elohim, y los muertos en el Mesías se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.”

El arrebatamiento no es para llevarnos más allá del aire. Los que enseñan que vamos a dejar la tierra e ir al cielo no tienen base escritural. Las Escrituras dicen que el Cielo vendrá a la tierra y que los humildes heredarán la tierra de Israel, como está escrito en Mateo 5:5:

“Dichosos los humildes, pues ellos heredarán la tierra.”

24:65 “y dijo al siervo: ¿Quién es ese hombre que camina por el campo a nuestro encuentro? Y el siervo dijo: Es mi señor. Y ella tomó el velo y se cubrió.” – El hecho de cubrirse es una expresión de respeto y sometimiento. Por eso las mujeres casadas deben cubrir parte de su cabeza como señal de estar bajo la autoridad de sus esposos, como esta escrito en 1 Corintios 11:5-6 y 10:

“Pero toda mujer que tiene la cabeza descubierta mientras ora o profetiza, deshonra su cabeza; porque se hace una con la que está rapada. Porque si la mujer no se cubre la cabeza, que también se corte el cabello; pero si es deshonroso para la mujer cortarse el cabello, o raparse, que se cubra… Por tanto, la mujer debe tener un símbolo de autoridad sobre la cabeza, por causa de los ángeles.”

Y en el versículo 16 está escrito:

“Pero si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni la tienen las congregaciones de Elohim.”

La costumbre judía es que la mujer casada cubre su cabello cuando está fuera de su casa.

24:67 “Entonces Yitsjak la trajo a la tienda (de) su madre Sará, y tomó a Rivká y ella fue su mujer, y la amó. Así se consoló Isaac después de la muerte de su madre.” – El texto hebreo omite la palabra “de”, lo que hace que el texto realmente dice: “la trajo a la tienda, era su madre Sará.” Así que para Yitsjak Rivká fue el sustituto de su madre y por medio de ella pudo ser consolado. También indica que Rivká llegó a tener el mismo nivel de espiritualidad que su suegra había tenido.

La tienda de Sará representa la nueva Yerushalayim que es nuestra madre, como está escrito en Gálatas 4:26:

“Pero la Yerushalayim de arriba es libre; ésta es nuestra madre.”

Y en Revelación 21:2 está escrito:

“Y vi la ciudad santa, la nueva Yerushalayim, que descendía del cielo, de Elohim, preparada como una novia ataviada para su esposo.”

En esa “tienda” será introducida la novia por el Mesías, como está escrito en Cantar de los Cantares 1:4:

“Llévame en pos de ti y corramos juntos. El rey me ha conducido a sus cámaras”

Sexta aliyá, 25:1-11

25:1 “Avraham volvió a tomar mujer, y su nombre era Keturá.” – Rashí dice que Keturá era Hagar y que el nombre viene como alusión a que sus obras eran tan buenas como el incienso “ketoret”. La pregunta nos surge si realmente fue Hagar la que Avraham tomó de nuevo, cuando más adelante se habla de las “concubinas” de Avraham, v. 6. En 1 Crónicas 1:32a está escrito que Keturá fue concubina de Avraham.

25:2a “Y ella le dio a luz a… Medán, a Midián…” – El pueblo midianita descendía de Keturá. Unos mercaderes midianitas pasaron cuando Yosef estaba en el pozo, cf. Génesis 37:28. (El pueblo medanita, que también nació por Keturá, le vendió a Potifar en Egipto, según el texto hebreo de Génesis 37:36). Los midianitas se unieron con los moabitas para maldecir a Israel por medio de Bil’am, cf. Números 25:16-18. Por eso los midianitas fueron severamente castigados por los hijos de Israel por mandato del Eterno, cf. Números 31. Los midianitas oprimieron a Israel durante siete años y fueron derrotados por Gid’ón, cf. Jueces 6-7.

25:5 “Avraham dio a Yitsjak todo lo que poseía” – De la misma manera el Padre dio todo al Hijo como está escrito en Juan 13:3:

“sabiendo que el Padre había puesto todas las cosas en sus manos, y que de Elohim había salido y a Elohim volvía”

25:7-8 “Estos fueron los años de la vida de Avraham: ciento setenta y cinco años. Avraham expiró, y murió en buena vejez, anciano y lleno de días, y fue reunido a su pueblo.” – La edad de Avraham no llegó a los 180 como su hijo Yitsjak. Un Midrash dice que Avraham murió cinco años antes de tiempo. La razón es que para que su vejez fuera buena, cf. 15:15, no podría ver la apostasía de su nieto Esav que se rebeló a los 15 años de edad, como está escrito en Isaías 57:1:

“El justo perece, y no hay quien se preocupe; los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprenda que ante el mal es arrebatado el justo”

25:9 “sus hijos Yitsjak y Yishmael lo sepultaron en la cueva de Majpelá, en el campo de Efrón, hijo de Zohar jitita, que está frente a Mamre” – Esto nos enseña que Yishmael se arrepintió y tuvo una buena relación con la familia en sus últimos años, lo cual también produjo la buena vejez para Avraham. En ese momento Yitsjak tenía 75 años e Yishmael 89 años de edad.

25:11 “Y sucedió que después de la muerte de Avraham, Elohim bendijo a su hijo Yitsjak. Y habitó Yitsjak junto a Beer-lajai-roí.” – Yitsjak toma el lugar de su padre después de su muerte. Ahora tenía la misma edad que su padre cuando salió de Jarán, cf. 12:4.

 Séptima aliyá, 26:12-18

25:17 “Estos fueron los años de la vida de Yishmael: ciento treinta y siete años; y expiró y murió, y fue reunido a su pueblo.” – Rashí dice que la palabra hebrea que ha sido traducida como “expiró”, “gueviá”, sólo es usada en referencia a hombres justos. Así que Yishmael murió como un hombre justo por haberse arrepentido de sus pecados.

Parashá 04 VaYerá

ט׳ במרחשון ה׳תשע״ד (October 13, 2013) por  
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Parashá 04 VaYerá

Génesis 18:1 – 22:24

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá:

  1. 18:1-14
  2. 18:15-33
  3. 19:1-20
  4. 19:21 – 21:4
  5. 21:5-21
  6. 21:22-34
  7. 22:1-24
  8. Maftir: 22:20-24

Haftará: 2 Reyes 4:1-37(A); 4:1-23(S)

Escritos Apostólicos: Marcos 4:21 – 6:56

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. 4:21-41
  2. 5:1-20
  3. 5:21-43
  4. 6:1-29
  5. 6:30-56

VaYerá

Significa “y apareció”.

Primera aliyá, 18:1-14

El Eterno se aparece a Avraham por tercera vez mediante tres ángeles que le vienen a visitar. Avraham corre hacia ellos y se postra en la tierra en reconocimiento de Aquel que ellos representan. Les pide que no pasen de largo y les prepara alimento, les lava los pies y les ofrece el mejor lugar para reposar. Los ángeles preguntan por Sará y uno de ellos da el anuncio del nacimiento de un hijo por medio de ella dentro del año próximo. Sará escucha el mensaje y se ríe pensando en su cuerpo. HaShem pregunta por qué Sará se rió y añade: “¿Hay algo demasiado difícil para el Eterno?”. Luego promete que va a volver en el mismo tiempo señalado el próximo año y Sará tendrá un hijo.

Segunda aliyá, 18:15-33

Sará miente diciendo que no se ha reído y es corregida por el ángel.

Los hombres se levantan para ir a Sedom y Avraham los sigue para despedirlos. Mientras van caminando juntos, el Eterno le revela la causa por la cual él había venido de esa manera. El clamor del pecado de Sedom y Amorá es tan fuerte en los cielos que hace falta un juicio divino. Dos de los ángeles se van para Sedom y Avraham se queda hablando con uno de estos representantes de HaShem, pidiendo misericordia a favor de los justos en Sedom. Si hay diez justos en la ciudad, no será destruida.

Tercera aliyá, 19:1-20

Los dos ángeles llegan a Sedom por la tarde. Lot se levanta de su puesto de juez en la puerta y los recibe inclinándose hasta el suelo. Les ruega que se hospeden en su casa una noche, pero ellos no quieren. Prefieren quedarse en la calle durante la noche. Pero por la insistencia logra convencerles y así entran a comer panes sin levadura con él. Cuando se van a acostar todos los hombres de la ciudad rodean la casa pidiendo que se les entreguen los dos visitantes para tener relaciones homosexuales con ellos. Lot sale para hablar con ellos pidiendo que no obren perversamente con los huéspedes. Les ofrece sus dos hijas vírgenes en lugar de los varones, pero los hombres no lo aceptan y empiezan a ser violentos. Los dos ángeles intervienen metiendo a Lot en la casa. Luego cierran la puerta y hieren a los hombres con ceguera para que no la encuentren. Luego avisan a Lot que van a destruir la ciudad y le ordena sacar a sus familiares del lugar. Ninguno de ellos toma en serio la amenaza y al final los dos malajim tendrán que actuar, toman a Lot, su esposa y sus dos hijas y los saca y los pone fuera de la ciudad diciendo: “Huye por tu vida. No mires detrás y no te detengas en el valle. Escapa al monte para que no perezcas.” Pero Lot pide al Eterno permiso para huir a una ciudad pequeña que no está muy lejos para salvar su vida.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

El Eterno le concede lo que Lot ha pedido y decide no destruir la ciudad, llamada Zoar. El sol sale mientras va corriendo y en el momento de llegar HaShem hace llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego que destruye aquellas ciudades y todo el valle con todos los habitantes. La mujer de Lot mira atrás y es convertida en una estatua de sal.

Avraham se ha levantado y desplazado al lugar donde había estado delante del Eterno la tarde  del día anterior. Allí puede ver el humo de la destrucción de todo lo que hay en el valle.

Por temor Lot sale de la pequeña ciudad y se muda a una cueva en la montaña junto con sus dos hijas. Entonces la mayor toma la iniciativa de emborrachar a su padre para poder tener un hijo con él. La menor sigue su consejo y las dos quedan embarazadas por su padre sin que él se dé cuenta de ello. La mayor da el nombre Moav a su hijo y la menor le da el nombre Ben-amí. Los dos llegan a ser dos pueblos, el pueblo moabita y el pueblo amonita.

Avraham se muda de allí hacia la tierra del Neguev, en el sur. Otra vez Avraham miente acerca de su esposa y Sará es tomada por el rey de Guerar como mujer. Sin embargo, el Eterno le envía un mensaje de advertencia en el sueño y la mujer es devuelta a su marido junto con ovejas, vacas, siervos, siervas y mucha plata y Avraham recibe permiso para habitar en todo su territorio. Avraham ora por el rey para que no muera y por todas las mujeres de su reino para que sean sanadas de la esterilidad que les ha venido por causa de Sará.

El Eterno visita a Sará de manera que pueda concebir y dar a luz un hijo a Avraham en el tiempo de una fiesta señalada y Avraham le pone el nombre de Yitsjak. A los ocho días el padre circuncida a su hijo conforme la mandato de Elohim.

Quinta aliyá, 21:5-21

Avraham tiene 100 años cuando nace Yitsjak, que significa “reirá”. Sará dice que Elohim le ha hecho reír y que todos los que lo oigan se reirá. El niño crece y cuando es destetado Avraham le hace un gran banquete. Yishmael trata mal a su hermanastro pequeño y al verlo su madre le dice a su marido que eche fuera a la sierva con su hijo. Al principio Avraham no quiere, pero Elohim le dice que escuche la voz de Sará. La descendencia será llamada por Yitsjak, pero también Yishmael será una nación grande por ser descendiente de Avraham.

Avraham entrega provisión a su esposa Hagar y la despide junto con su hijo. Cuando se van por la estepa de Beer-Sheva el agua se acaba. Ella deja a su hijo adolescente debajo de un arbusto y se va lejos para no verlo morir. Allí ella llora. Elohim estucha la voz del joven y un malaj de Elohim llama a Hagar desde el cielo dándole aliento. Entonces Elohim abre sus ojos y puede ver un pozo de agua de modo que pueda salvar al joven. Elohim está con el muchacho de modo que llega ser un arquero de la estepa. Luego su madre le toma una mujer de Egipto.

Sexta aliyá 21:22-34

A al ver que Elohim está con Avraham viene el rey de los filisteos Avimelej con su general Ficol para hacer un pacto de amistad con él. Avraham está de acuerdo y hacen el juramento. Avraham toma siete corderas del rebaño y las entrega a Avimelej como señal de que él había cavado un pozo en ese lugar. Por eso le llamaron con el nombre Beer-Sheva, el pozo de los siete o el pozo del juramento.

Después Avraham planta un huerto en Beer-Sheva y allí invoca el Nombre del Eterno. Se queda en la tierra de los filisteos durante muchos años.

Séptima aliyá 22:1-19

Elohim pone a prueba a Avraham pidiéndole que sacrifique a su único hijo sobre un altar en la tierra de Moriá. El obedece levantándose muy de mañana y sale de viaje con su hijo y dos de sus mozos hasta llegar al lugar que Elohim le ha dicho, tres días más tarde. Dice a sus mozos que se queden esperándoles hasta terminar la adoración. Pone la leña sobre su hijo toma el fuego y el cuchillo y se dirigen al lugar señalado. Yitsjak pregunta por el cordero para el sacrificio. Avraham le contesta que Elohim verá el cordero para el sacrificio de ascensión y así van juntos. Avraham edifica un altar en el monte, arregla la leña, ata a su hijo y lo pone sobre el altar sobre la leña. Luego toma el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el malaj del Eterno le llama desde el cielo ordenándole que no mate al joven ni le haga daño porque ahora ha mostrado que teme a Elohim por no rehusarle su único hijo.

En ese momento Avraham puede ver un carnero trabajo con los cuernos en un matorral. Este animal es ofrecido en lugar del hijo. El sitio donde ocurrió fue nombrado Yahweh Yiré, el Eterno proveerá.

Luego llama el malaj por segunda vez desde el cielo transmitiendo las palabras del Eterno que prometen muchísima bendición y sobreabundancia de descendencia. En la descendencia de Avraham serán bendecidas todas las naciones de la tierra por causa de su obediencia. Luego vuelven a Beer-Sheva y habitan allí un tiempo. Allí llegan noticias a oídos de Avraham de que su hermano Najor ha recibido ocho hijos de su esposa. También tiene una nieta, Rivká.

Comentarios

¿Cuales fueron las 10 pruebas que Hashem le puso a Abraham?

Existen dos opiniones sobre cuales fueron las diez pruebas de Abraham.

Según Pirkei de Rabi Eliezer enumera las siguientes:

1. Nimrod intenta asesinar a Abraham y se oculta durante 13 años.

2. Abraham es arrojado al calderón de Ur Kasdim.

3. Abraham debe abandonar su tierra.

4. Hay hambre en la tierra de Canaan.

5. Sara es capturada por el Faraon.

6. La guerra contra los 4 reyes que capturaron a Lot.

7. El pacto de Bein Habetarim donde se le mostró a Abraham los 4 exilios de sus descendientes.

8. La mitzva de circuncidarse a si mismo y a su hijo.

9. La orden de expulsar a Ishmael y a su madre.

10. La Akeda, la orden de ofrecer a su hijo como sacrificio.

Según Maimonides, el Rambam , enumera solo las mencionadas en la Torá

1 Abraham debe abandonar su tierra.

2. Hay hambre en la tierra de Canaan.

3. Sara es capturada por el Faraon.

4. La guerra contra los 4 reyes que capturaron a Lot.

5. El tomar a Hagar como esposa.

6. La mitzva de circuncidarse a si mimo.

7. Sara es llevada al palacio de Avimelej.

8. La expulsión de Hagar.

9. La expulsión de Ishmael.

10. La Akeda.

 

Primera aliyá, 18:1-14

18:1-3 “Y HaShem se le apareció en el encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día. Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra y dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.” – El Talmud cuenta que esto ocurrió tres días después de la circuncisión, cuando el dolor de la herida era mayor.

Según el Talmud aquí había dos tipos de manifestación sobrenatural, primero una manifestación de la Shejiná del Eterno, Su directa presencia, y luego hubo una visita de tres malajim, ángeles. Los tres ángeles serían: Mijael, que vino a anunciar el nacimiento de Yitsjak; Gavriel, que vino para destruir a Sedom y sus ciudades; Rafael, que vino para sanar a Avraham de la herida de su circuncisión. Luego sigue contando el Talmud que Mijael acompañó a Gavriel para destruir a Sedom.

El Midrash, por el contrario, dice que Mijael se fue al cielo después de su misión de avisar a Avraham acerca del nacimiento de Yitsjak y que Rafael fue a Sedom para sacar a Lot junto con Gavriel que fue para destruir las ciudades.

La Torá dice que vienen “tres hombres” en hebreo “shloshá anashim”. Más adelante vemos que dos de los tres se alejan y van hacia Sedom y uno de los tres se queda con Avraham. En el capítulo 19 verso 1 está escrito:

 

“Llegaron, pues, los dos ángeles (“malajim”) a Sedom al caer la tarde…”

 

La palabra “málaj”, en plural “malajim”, significa simplemente “mensajero, enviado, embajador”. Por esto, a simple vista, cuando aparece esa palabra en el hebreo, no sabemos si se está refiriendo a hombres de la tierra o a los ángeles enviados del cielo.

 

Sin embargo este contexto muestra una manifestación celestial extraordinaria.

 

La expresión “Señor mío” es la traducción de la palabra hebrea “Adonai” que aparece en los manuscritos hebreos que se están usando actualmente. Pero, según el Dr. James Trimm hay 134 lugares en el Tanaj donde ha habido una manipulación del textode manera que el Tetragrámaton (YHWH) haya sido sustituido por Adonai, y este versículo es uno de ellos. Parece que este cambio fue hecho por los escribas con el propósito de no “confundir” a los lectores para que no pensaran que las personas en los relatos de la Torá pronunciaban literalmente el Nombre “inefable”.

Entonces, Avraham está diciendo “YHWH” a esta visita extraordinaria, si recuperamos el texto original. La pregunta surge si Avraham está diciendo “YHWH” a los tres malajim o a uno de los tres.

¿Será posible que uno de ellos fuera el mismo YHWH manifestado en un cuerpo visible?

Más adelante en el texto vemos que los dos malajim se fueron hacia Sedom uno se quedó, y el que se quedó es llamado YHWH.

Hay cinco lugares donde el texto en Génesis 18-19 ha sido manipulado. En los versos 18:3, 27, 30, 32 y 19:18, los escribas han cambiado la palabra original “YHWH” por “Adonai”.

Si recuperamos el texto original, vemos, por tanto, que Avraham hablaba con el mensajero que se había quedado con él, cuando los otros dos se habían ido hacia Sedom, y le llamó “YHWH”.

En Génesis 18:22-23 está escrito:

“Y se apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sedom, mientras Avraham estaba todavía de pie delante de YHWH. Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?”

La Torá dice claramente que el que se queda con Avraham es YHWH.

En los versículos 26-27, 30, 32 está escrito:

“Entonces YHWH dijo: Si hallo en Sedom cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por consideración a ellos. Y Avraham respondió, y dijo: He aquí, ahora me he atrevido a hablar a YHWH (texto original recuperado), yo que soy polvo y ceniza… No se enoje ahora YHWH (texto original recuperado), y hablaré… No se enoje ahora YHWH (texto original recuperado), y hablaré sólo esta vez…”

Vemos en este texto que Avraham pronunciaba el Nombre Sagrado varias veces hablando directamente a aquel “hombre” que estaba de pie delante de él.

En 18:33 está escrito:

“Y YHWH se fue tan pronto como acabó de hablar con Avraham; y Avraham volvió a su lugar.”

 

En 19:27 está escrito:

“Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de YHWH.”

La Palabra dice que YHWH se fue y Avraham volvió a su lugar. Vemos que aquí hubo una clara manifestación corporal de YHWH, como está escrito en 18:1:

“Y YHWH se le apareció…”

¿Era un ángel o YHWH mismo el que se le apareció?

Si miramos en el capitulo 18 vemos que no se mencionan los tres como “malajim” (ángeles) sino como “anashim” – “hombres”, cf. v. 2, 16. En el hebreo hay más de cinco diferentes palabras para hombre y una es “ish” que es la forma singular de “anashim”. La palabra “ish” también puede significar un ser espiritual superior, a diferencia de otras palabras que son usadas para hablar del hombre terrenal.

Luego vemos en el siguiente capítulo que los dos que se fueron a Sedom son llamados “malajim” (ángeles), v. 3, 15. Parece que había una diferencia entre aquel “hombre” que se quedó con nuestro padre Avraham, y los dos que se fueron a Sedom, puesto que el “hombre” que se quedó con Avraham no fue llamado “málaj” como los otros dos, sino “hombre” en los versículos 2 y 16, y “YHWH” en los versículos 1, 3, 13, 17, 20, 22, 26, 27, 30, 32, 33.

También está escrito que YHWH dijo que iba a descender a Sedom para ver si habían hecho en todo conforme a su clamor, el cual había llegado hasta Él, cf. v 21.

El texto dice que YHWH bajó a Sedom. ¿Cómo lo hizo? Hay dos opciones.

Primera opción:

Los dos malajim bajaron a Sedom con la autoridad de YHWH para salvar a Lot y ejecutar el juicio decretado. De esta manera YHWH bajó a Sedom representado por los dos “hombres” o “malajim” y destruyó a la ciudad por medio de ellos.

En 19:12-13 está escrito:

“Entonces los hombres dijeron… vamos a destruir este lugar, pues su clamor ha llegado a ser tan grande delante de YHWH, que YHWH nos ha enviado a destruirlo.”

Según este texto los dos malajim fueron enviados para destruir la ciudad, no sólo uno, como dice el Talmud.

Sin embargo, estos dos “hombres” no se identifican a sí mismos como YHWH, como hacía el otro que se había quedado con Avraham el día anterior. Esto nos da pie a pensar en otra interpretación.

La segunda opción:

El texto de 18:33 no dice que YHWH subió, como en otros textos que hablan de apariciones de Elohim o YHWH, ver 17:1, 22 y 35:9, 13. Solamente dice que YHWH “se fue”. Esto nos da pie a pensar que no volvió al cielo sino que se fue a Sedom, según lo que había dicho antes, v 21.

De esa manera es posible que ese YHWH que había hablado con Avraham luego habló directamente con Lot y que Lot no habló con JHWH representados en los dos “hombres” que le sacaron de allí. Esto vemos en 19:18-22 donde Lot está orando directamente a YHWH, según el texto original recuperado del versículo 18 que fue cambiado por los escribas.

Está escrito en 19:22a.

“Date prisa, escapa allá, porque nada puedo hacer hasta que llegues allí.”

En 19:24 está escrito:

“Entonces, YHWH hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de YHWH desde los cielos.”

Parece que ese YHWH que estaba hablando cara a cara con nuestro padre Avraham, era el mismo que luego bajó a Sedom y Amorá, para hacer llover azufre y fuego, “de parte de YHWH desde los cielos”.

Hay otros textos donde también hay una manifestación similar de un YHWH en el cielo y un YHWH Katán (pequeño) manifestado en la tierra, cf. Zacarías 2:11; 12:10; 14:5; Isaías 48:15-16.

Rashí comenta sobre Génesis 19:24 que, cuando dice “de parte de YHWH”, constituye una manera de hablar típico de los versículos de la Torá. También se puede ver en Génesis 4:23, donde Lémej dijo: “Mujeres de Lémej (no mujeres mías), prestad oído a mis palabras.” Y en 1 Reyes 1:33 David se refirió a sí mismo cuando dijo: “Tomad con vosotros a los siervos de vuestro señor (no “mis siervos”)”. También en Ester 8:8 el rey Ajashverosh dijo: “En nombre del rey (no “mi nombre”)”. En este caso también, en el versículo dice “de parte de YHWH”, en lugar de: “de parte de Él”, que hubiera sido lo normal.

Sin embargo los Targumim dan otra interpretación a este tipo de doble manifestación del Eterno. Y también nos dan una idea de cómo el Judaísmo del tiempo del segundo templo comprendía estos múltiples pasajes de YHWH.

En los pasajes donde hay más de un YHWH implicado en el texto, o donde YHWH es visto como una persona humana, los Targums sustituyen YHWH por la frase “La Palabra de YHWH”. La palabra aramea para “palabra”es “Memrá”

Por ejemplo, en Génesis 19:4 la traducción del texto hebreo dice:

“Entonces, YHWH hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de YHWH desde los cielos.”

Y el Targum Yonatán lo parafrasea de esta manera:

“Y la Palabra de YHWH hizo descender sobre los pueblos de Sedom y Amorá azufre y fuego de YHWH en el cielo.”

Tenemos otro ejemplo en Éxodo 24:1 donde está escrito:

“Entonces dijo a Moshé, sube a YHWH…”

 

El Targum Yonatán, ha escrito en Éxodo 20:1:

“Y la Palabra del YHWH habló todas estas palabras gloriosas…”

Por lo tanto, la conclusión es que en Éxodo 24:1 es “la Palabra de YHWH” el que dice a Moshé que suba a YHWH.

El Targum Onkelos dice en Génesis 15:6:

“Y Avraham confió en la Palabra (“Memrá”) de YHWH, Y Él lo contó por justicia.”

Según la traducción de Génesis 22:14 Avraham oró en el nombre de la Palabra de YHWH según está escrito en el Tárgum de Yerushalayim:

“Y Avraham adoró y oró en el nombre de la Palabra (“Memrá”) de YHWH, y dijo, ‘Tú eres YHWH, el que me ve, pero Tú no puedes ser visto.’”

Según este texto Avraham ora “en el nombre de la Palabra de YHWH” al YHWH que “no puede ser visto.” Aquí es aparente que hay dos YHWHs. Avraham está orando en el nombre de la Palabra de YHWH, pero está orando al YHWH que no puede ser visto. Esta idea es reforzada en los siguientes textos:

“Y Hagar adoró y oró en el nombre de la Palabra (Memrá) de YHWH que se había revelado Él mismo a ella…” (Jerusalem Targum, Génesis 16:13)

En el Targum Onkelos sobre Génesis 28:20-21está escrito:

“Y Yaakov hizo un voto, diciendo, ‘Si la Palabra (Memrá) de YHWH es mi apoyo, y me guarda en el camino que voy, y me da pan para comer, y vestido para vestir,  de manera que vuelva otra vez a la casa de mi padre en paz; entonces, la Palabra (Memrá) de YHWH será mi Elohim.’”

Los Escritos apostólicos nos revelan algo más acerca de esta Palabra del Eterno que se revela en la tierra como un YHWH Katán.

En Juan 1:1-3 y 14 está escrito:

“En el principio existía el la Palabra, y la Palabra estaba con Elohim, y la Palabra era Elohim (en cuanto a función). Este estaba en el principio con Elohim. Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho… Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.”

En 1 Juan 1:1-2 está escrito:

“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca la Palabra de vida (pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó)”

Aquí parece que esa Palabra de vida no había sido manifestada hasta que Yeshúa vino y fue hecho Mashíaj.

 

En Hechos 2:36 está escrito:

“Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Yeshúa a quien vosotros crucificasteis, Elohim le ha hecho Adón y Mesías.”

Aquí dice que Yeshúa fue hecho Mesías por el Eterno. ¿Cuándo Yeshúa fue hecho Mesías? ¡Cuando el Espíritu de Mashíaj vino sobre él en toda su plenitud! Entonces fue manifestada esa Palabra de vida que estaba desde el principio.

18:8 “Tomó también cuajada y leche y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol mientras comían.” – La palabra hebrea traducida como “cuajada” es “jemá”que, según Rashí, significa la grasa de la leche que se toma de su superficie. Cuando las Escrituras hablan de leche se refiere en primer lugar a la leche de cabra.

Según la halajá judía está prohibido comer alimentos con mezclas de carne y leche y sus derivados. Los textos en que se basa están en Éxodo 23:19; 34:26 y Deuteronomio 14:21.

Los rabinos sacan tres diferentes prohibiciones de estos textos:

  • ·cocer carne junto con leche

·comer este tipo de mezcla

·sacar beneficio de ese tipo de mezcla.

Está permitido comer primero productos lácteos y luego, después de haber limpiado la boca y

comido algo de pan, comer productos cárnicos. Sin embargo, si se come queso duro es preferible esperar más tiempo.

Al comer carne habrá que esperar entre 3-8 horas antes de comer productos lácteos, dependiendo de cuál de las diferentes tradiciones existentes uno sigue.

La prohibición de la Torá se refiere solamente a la carne y la leche de mamíferos limpios, no aves.

Los judíos karaitas, que no aceptan la halajá, ni las tradiciones de los hombres, dicen que esta prohibición no se refiere a las mezclas de carne y leche, sino solamente a lo que dice el texto de la Torá, no cocer la el cabrito en la leche de su madre.

Contra este argumento se puede levantar varias objeciones:

o   Muchos de los mandamientos de la Torá han sido expresados tomando ejemplos particulares sin que sea limitada su aplicación solamente a ese ejemplo, sino para mostrar una verdad general aplicable a situaciones y cosas similares.

o   Los eruditos desde antaño han interpretado estos textos de forma general, aplicándolo no solamente al caso particular de no cocer una cría en la leche de su madre, sino a no mezclar productos cárnicos con productos lácteos.

o   La ciencia médica muestra que no es saludable para la digestión este tipo de mezclas. Las carnes necesitan el ácido para disolverse y la leche es una base que es contraproducente al ácido.

o   Una costumbre que se ha practicado durante mucho tiempo por muchas personas dentro de Israel se convierte en ley, según Génesis 32:32. Cf. 1 Corintios 11:16.

Durante la edad media esta prohibición se extendió en incluir también carne blanca, de aves, por la prohibición que los judíos en Europa tenían para comprar de día. Para evitar que se equivocaran a la hora de comprar y preparar la carne de noche, los rabinos pusieron la cerca de protección alrededor de la Torá de manera que prohibieron usar cualquier carne, roja o blanca, junto con leche. Esa costumbre se ha extendido en el mundo judío y la mayoría de los judíos practicantes la siguen.

Volviendo al texto. Podemos ver como Avraham ofrece tanto productos lácteos como cárnicos a los tres visitantes. ¿No seguía nuestro padre los mandamientos?

En Génesis 26:5 está escrito:

“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”

La palabra hebrea traducida como “leyes” es “torot”, la forma plural de torá, instrucción. El Eterno no cambia sus leyes de un día para otro, ni de una generación a otra, ni de un siglo a otro ni de un milenio a otro, ni de una edad a otra. Sus leyes para los hombres siguen siendo las mismas mientras duren el cielo y la tierra, cf. Mateo 5:18. Así que las leyes de kashrut (lo que es apto para uso humano) deberían haber sido guardados por nuestro padre Avraham. ¿Cómo podemos explicar esta aparente contradicción?

Hay varias opciones de interpretación:

·Antes de la entrega de la Torá escrita en Sinai los hombres hacían cosas que después no se les permitían. Por esto en tiempos de Avraham se mezclaba carne con leche.

  • ·La interpretación rabínica no está de acuerdo a la Torá, puesto que la Torá sólo habla de no cocer un cabrito en la leche de su madre. Así que Avraham no seguía el mandamiento rabínico, sino el de la Torá.
  • ·Avraham ofreció dos tipos de menú a los visitantes, y podían elegir entre comer leche o carne, pero no ambos.
  • ·Avraham ofreció primero los productos lácteos, y luego los cárnicos.

La última interpretación concuerda bien con el texto que primero menciona los productos lácteos y luego los cárnicos. Es posible que nuestro padre primero ofreció los productos lácteos que normalmente no necesitan tiempo para ser preparados para que pudieran empezar a comer mientras iba preparando la carne. Rashí dice: “En el orden en que iba preparando la comida la ofrecía a ellos.”

El texto no constituye una evidencia de que comieron leche con carne juntos. Tampoco se puede usarlo para probar lo contrario.

18:10 “Y dijo: Ciertamente volveré a ti por este tiempo el año próximo; y he aquí, Sará tu mujer tendrá un hijo. Y Sará estaba escuchando a la puerta de la tienda que estaba detrás de él.” – La expresión hebrea traducida como “por este tiempo el año próximo” hace referencia a un tiempo específico. No es cualquier tiempo del cual se habla, sino un tiempo marcado en el anuario del Eterno, en una de sus fiestas señaladas, según Levítico 23.

18:12 “Y Sará se rió para sus adentros, diciendo: ¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?” – Rashí dice que el texto significa que Sará se rió pensando en su vientre y sus pechos que ya estaban secos.

“mi señor” – En hebreo adoní. ¡Qué manera respetuosa de llamar a su esposo!

En 1 Pedro 3:6 está escrito:

“Así obedeció Sará a Avraham, llamándolo señor, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temor.”

18:14 “¿Hay algo demasiado difícil para HaShem? Volveré a ti al tiempo señalado, por este tiempo el año próximo, y Sará tendrá un hijo.” – La palabra hebrea que fue traducida como “tiempo señalado” es “moed” que tiene que ver con las fiestas del Eterno presentadas en Levítico 23. Así que en una de esas fiestas anuales tenía que nacer Yitsjak. Tanto el texto del 18:6 como 19:3 nos indica que fue durante la fiesta de los panes sin levadura. La tradición ubica el nacimiento de Yitsjak el 15 de Nisán, el mismo día cuando el pueblo de Israel más adelante saldría de Egipto.

Segunda aliyá, 18:15-33

18:15 “Pero Sará lo negó, porque tuvo miedo, diciendo: No me reí. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.” – Aquí vemos que Sará mintió a la hora de dar testimonio ante las autoridades. La razón fue que sentía temor. De este texto surgió por tanto la halajá de que una mujer no puede ser llamada como testigo ante un Beit Din (corte de justicia), pues aun la más justa entre ellas negó la verdad por temor.

18:19 “Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de HaShem, haciendo justicia y juicio, para que HaShem cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.” – Vemos que la condición para que las promesas pueden ser cumplidas para los hijos de Avraham es que se transmita a los hijos el camino de justicia. Hay muchos otros textos que hablan de lo mismo, cf. Éxodo 10:2; 12:26-27; 13:8, 14; Deuteronomio 4:9, 10; 6:7, 20-25; 11:19; 32:46; Salmo 78:5-7; 44:1; Proverbios 22:6.

18:23 “Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?” – La palabra hebrea traducida como “se acercó” es “vayigash”. Esta palabra es usada en tres sentidos:

  • · Guerrear, cf. 2 Samuel 10:13.

· Humillarse, cf. Génesis 44:18.

·Interceder, cf. 1 Reyes 18:36.

 

Con todas estas intenciones Avraham se acercó al Eterno. En los versículos 23-26 hay un desafío del Eterno, en los versículos 27-29 hay humillación y en los versículos 30-32 predomina la intercesión.

18:32 “Entonces dijo Avraham: No se enoje ahora HaShem, y hablaré sólo esta vez; tal vez se hallen allí diez. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los diez.” – ¿Por qué Avraham no bajó más? El Midrash cuenta que como HaShem no salvó la generación del diluvio por causa de ocho personas justas, no valdría la pena intentar bajar más.

En las Escrituras el número diez representa la totalidad. En Génesis 1 aparece la frase “dijo Elohim” diez veces, en relación con la creación de todo. Diez justos representarían a toda la ciudad de Sedom. Diez mandamientos representan toda la Torá. Diez espías representaban a todo el pueblo. El diezmo representa todos los ingresos etc. En el judaísmo se necesita diez varones justos para poder constituir un “minyán”, una asamblea legal representativa para todo Israel. Tanto para la oración en la sinagoga como para ciertos trámites legales se considera necesario tener un “minyán”.

Tercera aliyá, 19:1-20

19:1  “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sedom al caer la tarde, cuando Lot estaba sentado a la puerta de Sedom. Al verlos, Lot se levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra” – El hecho de estar sentado en la puerta significa que ocupaba un puesto importante de concejal en la municipalidad de la ciudad. En esa época el gobierno de las ciudades estaba sentado en las puertas. Así que cuando el Mesías dice que las puertas del sheol no prevalecerían contra la congregación edificada por él (Mateo 16:18), es un hebraísmo que  hace referencia a los gobiernos de los gentiles que no van a poder impedir el crecimiento y triunfo de la Congregación Mesiánica.

Rashí destaca el hecho de que la palabra hebrea para “estaba sentado”, “yoshev”, está escrita de forma defectiva, sin la vav. Esto indica que en ese mismo día Lot había sido nombrado juez en Sedom.

Lot se levantó ante estas personas en señal de respeto. En el judaísmo se sigue la regla de levantarse ante personas de mayor rango. En Levítico 19:32 está escrito:

“Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Elohim temerás; yo soy HaShem.”

Los ancianos deben ser honrados por los más jóvenes. El no levantarse cuando un padre o un anciano entra en la habitación constituye una falta de respeto en Israel.

En Job 29:7-10 está escrito:

“Cuando yo salía a la puerta de la ciudad, cuando en la plaza tomaba mi asiento, me veían los jóvenes y se escondían, y los ancianos se levantaban y permanecían en pie. Los príncipes dejaban de hablar y ponían la mano sobre su boca; la voz de los nobles se apagaba, y la lengua se les pegaba al paladar.”

Esta es la manera de tratar a una persona que tiene un rango superior, por ser padre o abuelo, por su edad, por su posición de autoridad en la sociedad o en la comunidad de creyentes etc. Cada uno de estos puestos representan al Eterno y al mostrar respeto a ellos de una manera visible se está honrando a Elohim, que es el juez supremo que ha delegado de su autoridad a estas personas dándoles el puesto que tienen. El respeto que uno tiene al Eterno tiene que ser manifestado ante las autoridades que han sido puestas por él.

Según el Midrash había una ley en Sedom que prohibía a los habitantes recibir a los extranjeros. Lot desafió esta ley y recibió a los transeúntes.

“se postró” – La raíz de esta palabra hebrea es “shajá”que significa “inclinarse en reverencia”. La palabra fue traducida al griego como “proskuneo” que tiene el mismo significado. Ninguna de estas palabras corresponde a la palabra española adorar en el sentido “inclinarse en respeto ante el Altísimo”. Pueden ser entendidos de esta manera cuando son usadas en relación con el culto al Eterno, pero no es el sentido principal de estos términos. Si “shajá” hubiera significado adorar, constituiría un pecado el hecho de que Lot se inclinara hasta la tierra ante estos ángeles del Altísimo.

Un estudio minucioso de estos dos términos nos revelan que cuando se habla en las traducciones cristianas de adoración a Yeshúa o al Hijo de Elohim, no es necesario que ese sea el significado de estas palabras. Es un resultado de la doctrina católica de la trinidad que ha dado color a las palabras traducidas.

Al revisar el libro de Revelación se ve que el Cordero no recibe la adoración, sólo el Padre. No está permitido adorar al Hijo como se adora al Padre, porque al adorar se está reconociendo la máxima autoridad, y el Hijo no la tiene. El Padre está sobre él y al adorar al Hijo se está despreciando al Padre que le dio al Hijo toda autoridad.

Según Filipenses 2 toda rodilla tiene que doblarse EN el nombre de Yeshúa. No significa que tienen que doblarse ante Yeshúa, sino ante el Padre en el nombre de Yeshúa, lo cual significa que por medio de Yeshúa todos reconocerán la autoridad máxima del Padre. Y así el Padre será glorificado por medio del Hijo, como está escrito en Filipenses 2:11:

“y toda lengua confiese que Yeshúa HaMashíaj es Adón, para gloria de Elohim Padre.”

Esto es una cita de Isaías 45:23-25 que dice:

“Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. De mí dirán: “Sólo en YHWH hay justicia y fuerza.” A El vendrán y serán avergonzados todos los que contra El se enojaron. En el Eterno será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.”

Ahora, se puede inclinar ante el Hijo en reverencia para reconocer la autoridad que ha recibido del Padre, pero no para ponerle en el lugar del Padre. En el judaísmo un hijo nunca puede estar por encima de su padre o reemplazar a su padre durante su vida. El cristianismo ha reemplazado al Padre al cantar al Hijo como si fuera el Mayor. Es tiempo de denunciar esta falta de respeto al Rey eterno, inmortal, invisible, único Elohim, que merece honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

19:15 “Y al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, para que no seáis destruidos en el castigo de la ciudad.” – En este texto hay una palabra sumamente interesante. Es la palabra hebrea “hanimtsaot” que se traduce como “las que se encuentran”. La idea es que HaShem había encontrado a estas dos hijas de Los. El Midrash usa la regla de “guezerá shavá” –similitud de expresiones– para conectar este texto con el Salmo 89:20 donde habla de David que fue encontrado por el Eterno, como está escrito:

“He hallado a David mi siervo; lo he ungido con mi óleo santo”

El Midrash hace la pregunta:

“¿Dónde lo hallé (a David)?”, y luego contesta: “¡En Sedom!”.

Esto requiere una explicación. Las dos hijas de Lot tuvieron dos hijos que llegaron a ser dos pueblos, los pueblos Moav y Amón. Más adelante la moabita Rut entra en la congregación de Israel por el casamiento con Boaz y se convierte en una de los ancestros del rey David y el Mesías. De la misma manera el rey Shlomo se casa con una amonita, Naamá, y engendra a Rejavam (Roboam), cf. 1 Reyes 14:21, 31; 2 Crónicas 12:13. El rey Rejavam es uno de los padres del Mesías.

Así que los ancestros del Mesías estaban en Sedom. Esta fue una de las razones por las que los ángeles tenían que ir allí a salvar a Lot y a sus hijas. Allí HaShem encontró a David y a Ben David, el Hijo de David.

La mujer de Lot era de Sedom y así hubo una conexión genética entre este malvado pueblo y el Mesías. ¡En el cuerpo del Mesías había genes que venían de Sedom! De esta manera el Mesías Yeshúa podía también hacer tikún, rectificación por sus ancestros, y llevar su pecado en su cuerpo y morir también por ellos para que hubiera una posibilidad de teshuvá, arrepentimiento, y perdón como está escrito en Mateo 11:23-24:

“Y tú, Kafarnaúm, ¿acaso serás elevada hasta los cielos? ¡Hasta el Sheol descenderás! Porque si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sedom, ésta hubiera permanecido hasta hoy. Sin embargo, os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sedom que para ti.”

En Deuteronomio 23:3-4 está escrito:

“Ningún amonita ni moabita entrará en la asamblea de HaShem; ninguno de sus descendientes, aun hasta la décima generación, entrará jamás en la asamblea de HaShem, porque no fueron a vuestro encuentro con pan y agua en el camino cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Bil´am, hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.”

¿Cómo es posible entonces que estas dos mujeres, Rut y Naamá, que eran de estos dos pueblos, Moav y Amón, pudieran entrar en Israel y, además, ser ancestros del Mesías?

Según el Talmud, Boaz, que se casó con Rut, fue el mismo que el juez Ivtsán de Beit-Lejem, (Jueces 12:8). El, o algún juez anterior, había establecido que el mandamiento de la prohibición a los moabitas y amonitas sólo era aplicable a los varones, no a las mujeres. Así se había establecido una halajá de hombres que aplicaba la Torá en esa situación actual en la que vivían. Uno puede poner en cuestionamiento esa halajá, y seguramente no faltaban voces que dudaban de la autenticidad de David para tener el derecho al trono de Israel. Pues la madre de su abuelo era moabita, cf. Rut 4:22; Salmo 69:8.

El juez y gran profeta Shmuel confirmó la halajá hecha por los jueces de Israel al ungir a David como rey en Israel. Esto lo hizo por orden divina. Así que el Eterno mismo apoyó la halajá hecha por los hombres que excluían a las mujeres de los dos mandamiento de Deuteronomio 23:3-4.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

19:26 “Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás  y se convirtió en una columna de sal.” – El ángel había dicho claramente en el versículo 17 que no miraran atrás para ver la destrucción de Sedom y las demás ciudades del valle. ¡Qué importante es hace caso a los detalles de los mandamientos del Eterno! El Mesías dijo que nos acordáramos de la mujer de Lot, como está escrito en Lucas 17:32:

“Acordaos de la mujer de Lot.”

Sin embargo a Avraham se le dio el permiso de contemplar toda esta destrucción.

19:27 “Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de HaShem” – Avraham tenía la costumbre de orar por la mañana. La Torá presenta a Avraham como el que se levanta por la mañana para orar, a Yitsjak como el que ora por la tarde, cf. Génesis 24:63, y Yaakov como el que ora por la noche, cf. Génesis 32:24. De esta manera hay tres momentos para los sacrificios en el templo, mañana, tarde y noche. En cada uno de esos sacrificios había oraciones, cf. Lucas 1:10. Así que la oración de shajarit, de la mañana, fue instituido por nuestro padre Avraham, la oración de minjá, de la tarde, fue instituido por nuestro padre Yitsjak, y la oración de arvit, de la noche, fue instituido por nuestro padre Yaakov, cf. Salmo 55:17; Daniel 6:10.

19:31 “Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra.” – Según el Midrash, ellas pensaban que ya no quedaban hombres en la tierra, como en el diluvio, y tenían el buen deseo de preservar la raza humana. Sus acciones eran malas pero sus motivos eran buenos, y por eso sus descendientes son bendecidos por el Eterno, a pesar de su pecado.

19:37-38 “Y la mayor dio a luz un hijo, y lo llamó Moav; él es el padre de los moabitas hasta hoy. Y en cuanto a la menor, también ella dio a luz un hijo, y lo llamó Ben-amí; él es el padre de los amonitas hasta hoy.” – La mayor no tenía vergüenza de lo que había hecho con su padre, y llamó a su hijo “Del padre”. La menor era más discreta y llamó a su hijo “Hijo de mi pueblo”. Más adelante, cuando los hijos de Israel van a entrar en la tierra prometida, reciben la orden de no maltratar a los dos pueblos Moav y Amón. Pero hay una diferencia en el trato, según está escrito en Deuteronomio 2:9a y 19a:

“Entonces HaShem me dijo: “No molestes a Moav, ni los provoques a la guerra… Y cuando llegues frente a los hijos de Amón, no los molestes ni los provoques…””

La prohibición en cuanto a Amón es más severa que la de Moav. Tenían el derecho de provocar a Moav, pero no hasta una guerra, pero a Amón no podían provocar de ninguna manera.

20:1a “Y Avraham partió de allí…” – Como Avraham se dedicaba a atender a los viajeros en la estepa dándoles comida y cobijo para así poder hablarles del Eterno, tuvo que salir de la región de Sedom, porque ya nadie pasaba por allí. El Midrash cuenta que los rumores del incesto de Lot también le afectaban por ser su pariente y ya no quería estar cerca de allí.

20:2 “Y Avraham dijo de Sará su mujer: Es mi hermana. Entonces Avimelej, rey de Guerar, envió y tomó a Sará.” – En tres meses Sará había rejuvenecido de tal manera que fue muy atractiva a pesar de sus 89 años de edad. El rey filisteo la secuestra para casarse con ella. Esto constituye un ataque muy grave contra la promesa del hijo que iba a nacer el año siguiente. El Eterno interviene y arregla la situación.

20:7 “Ahora pues, devuelve la mujer al marido, porque él es profeta y orará por ti, y vivirás. Mas si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.” – Avraham es llamado profeta, en hebreo “naví”. Es la primera vez que la palabra aparece en las Escrituras. El Salmo 105:15 hace referencia a este momento en la vida de Avraham, como está escrito:

“No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.”

En este texto vemos que una de las tareas más importantes de un profeta es la intercesión por los necesitados. Avraham tenía que orar por un pueblo y un rey que había secuestrado a su esposa. Y cuando oró por los gentiles HaShem sanó a su esposa.

 

 

En Job 42:10 está escrito:

“Y HaShem restauró el bienestar de Yov cuando éste oró por sus amigos; y HaShem aumentó al doble todo lo que Yov había poseído.”

20:12 “Además, en realidad es mi hermana, hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y vino a ser mi mujer.” – Según Rashí Sará era nieta de Teraj. La palabra hebrea para padre, “av”, puede ser también abuelo, tatarabuelo etc. La palabra hebrea para hija, “bat”, puede significar también nieta, bisnieta etc. Según el Tárgum y el libro de Yashar Sará fue la hija del tío de Avraham.

21:2 “Y Sará concibió y dio a luz un hijo a Avraham en su vejez, en el tiempo señalado que Elohim le había dicho.” – Los rumores de que el padre del niño fuera Avimelej fueron apagados por el hecho de que el hijo era idéntico a su padre. Más adelante el siervo de Avraham, Eliezer, se confundió y pensaba que Yitsjak era su señor, cf. 24:65.

Quinta aliyá, 21:5-21

21:8 “Y el niño creció y fue destetado, y Avraham hizo un gran banquete el día que Yitsjak fue destetado.” – Según Rashí, el niño no fue destetado por falta de leche de su madre, sino porque ya tenía 24 meses de edad.

21:9 “Y Sará vio al hijo que Hagar la egipcia le había dado a luz a Avraham burlándose” – Aquí no es mencionado el nombre de Yishmael, sino “el hijo de Hagar”. Es posible que este nombre molestaba a Yishmael. Además había celos en su corazón contra su hermanastro que había nacido 14 años después de él. ¿Quién iba a ser el heredero? El era el primogénito. Seguramente esperaba la herencia de su padre, pero no estaba seguro y este niño le era molesto. En lugar de desarrollar amor entre hermanos empezó a despreciar al pequeño, e incluso perseguirlo, como está escrito en Gálatas 4:29:

“Pero así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.”

El Midrash cuenta que Yishmael estaba tirando dardos contra su hermano simulando que estaba cazando animales. Luego se convirtió en un buen arquero, v. 20.

Ahora, la raíz de palabra que ha sido traducida como “burlándose” es “tsajak” que significa reír, y es la misma que en el nombre Yitsjak. Esa palabra es usada también en el sentido sexual en otros contextos, por ejemplo en Génesis 26:8, donde está escrito:

“Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Isaac acariciando (tsajak) a Rivká su mujer.”

Y en Génesis 39:14 está escrito:

“llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que se burle (tsajak) de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.”

También es usada en relación con la idolatría en Éxodo 32:6 donde está escrito:

“Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron ofrendas de ascensión y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse (tsajak).”

Por lo tanto es posible que la burla que hizo Yishmael de Yitsjak era una mezcla de violencia, sexo e idolatría, los tres pecados cardinales. Sará lo vio y le sentó muy mal. Esa influencia no era buena para su hijo. Además corría el peligro de morir por un “accidente”.

21:10 “y dijo a Avraham: Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.” – Esta palabra no fue inspirada por el yetser hará (la inclinación al mal) de Sará, sino por la Ruaj HaKódesh, el espíritu profético, porque el Eterno luego confirma a Avraham que tiene que prestar atención a todo lo que la voz Sará le había dicho.

21:12 “Mas Elohim dijo a Avraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta atención a todo lo que la voz de Sará te diga, porque por Yitsjak será llamada tu descendencia.” – En el hebreo no está escrito que Avraham solamente tiene que escuchar a Sará, sino “la voz” de Sará. En hebreo es usada la palabra “kol”que significa voz. Y en este caso no fue cualquier voz, sino una voz profética.

Yishmael no va a heredar juntamente con Yitsjak, y por Yitsjak será llamada la descendencia de Avraham. El pueblo árabe no tiene el derecho de usurpar lo que le pertenece al pueblo judío. Sin embargo si se somete al plan del Eterno para su hermanito, será sumamente bendecido, como dice el profeta Isaías en el capítulo 19 versículos 18 en adelante.

21:14 “Se levantó, pues, Avraham muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y los dio a Hagar poniéndoselos sobre el hombro, y el muchacho y la despidió. Y ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beer-Sheva.” – Según Rashí la palabra “errante” tiene que ver con la idolatría. Ella volvió a los dioses de Egipto. Por eso no hubo bendición en el agua del odre. La idolatría produce sequía.

21:15 “Y el agua en el odre se acabó, y ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos” – El joven tenía más de 16 años de edad. Según Rashí estaba enfermo y por eso también él fue puesto sobre el hombro de Hagar, según el hebreo en el versículo 14.

21:16 “y ella fue y se sentó enfrente, como a un tiro de arco de distancia, porque dijo: Que no vea yo morir al niño. Y se sentó enfrente y alzó su voz y lloró.” –  ¿Qué madre abandona a su hijo en el momento de su muerte? Hagar lo hizo. Ella sólo pensaba en si misma, no en el bienestar de su hijo en los momentos más críticos de su vida. Además había olvidado completamente la palabra que el ángel le había dado acerca del futuro de su hijo.

Golda Meír dijo: “Cuando los árabes tengan más amor por sus hijos que odio contra los judíos, podremos tener paz.”

Esta actitud que Hagar tenía contra el joven sigue viéndose entre las madres del pueblo palestino que envía a sus hijos a matarse con bombas suicidas para exterminar a unos pocos judíos.

¡Que el Eterno tenga misericordia con los árabes para que sus corazones puedan humillarse y ser sensibles para poder amar a sus hijos como los judíos lo hacen con sus hijos!

Avraham fue un buen padre, pero Hagar fue una mala madre.

21:19 “Entonces Elohim abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.” – Si el joven corría peligro de muerte por falta de agua ¿por qué tomó el tiempo para llenar el odre? El Midrash cuenta que fue porque tenía temor de que el pozo iba a desaparecer de la misma manera como había aparecido.

El pozo estaba allí todo el tiempo.

En nuestras crisis y problemas no necesitamos subir al cielo o bajar al abismo para buscar la solución. Lo que necesitamos es tener una buena relación con el Eterno para que nos abra los ojos para ver la solución que está muy cerca de nosotros.

Si estás en una crisis, ¡abre tus ojos y mira, que la solución está a tu lado!, como está escrito en 1 Corintios 10:13:

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Elohim, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.

¡Con la tentación proveerá también la vía de escape! ¡Baruj HaShem!

 Sexta aliyá 21:22-34

21:30-31 “Y él respondió: Tomarás estas siete corderas de mi mano para que esto me sirva de testimonio de que yo cavé este pozo. Por lo cual llamó aquel lugar Beer-Sheva, porque allí juraron los dos.” – Beer significa pozo y sheva significa siete. La raíz de sheva es la misma que “shvuá”, juramento. Así que Beer-Sheva puede ser entendido como Pozo de los siete y Pozo del juramento.

Si se hace un estudio más profundo del lugar de Beer-Sheva se ve que es un lugar de revelación. Un pozo representa la revelación. El interesado puede ver los textos siguientes: 21:19, 30, 33; 26:23-25; 46:1ss.

21:33 “Y plantó un tamarisco en Beer-Sheva, y allí invocó el nombre de YHWH, el Elohim eterno.” – Los rabinos Rav y Shmuel discutieron sobre el significado de la palabra “eshel” traducida aquí como tamarisco. Uno dijo que se trataba de un huerto del cual se ofrecieron los frutos a los viajeros durante su comida, y el otro dijo que se trataba de un albergue para poder recibir a los transeúntes y donde había muchos árboles frutales.

Lo cierto es que este lugar se convirtió en un centro de proclamación del nombre del Eterno. Según el Midrash, Avraham invitaba a los que pasaban para que comieran y se confortaran gratis. Después de haber comido les dijo: “Vengan y bendigamos al Rey Altísimo y Santo, Aquél que de los suyo ustedes han comido”. Les explicó que no habían comido de su comida sino de Aquél que habló y el mundo fue creado. Si ellos no querían bendecir les pidió dinero por los alimentos, y entonces querían bendecir. Así Avraham ganó muchas almas para el Reino.

“Elohim eterno” – en hebreo “El Olam”. “El” significa Poderoso y “Olam” tiene varios significados: “larga duración”, “eternidad”, “siempre”, “futuro”, “tiempo indefinido”, “hace mucho”; “mundo”. También significa “universo”.

21:34 “Y peregrinó Avraham en la tierra de los filisteos por muchos días.” – Rashí muestra como estuvo allí por lo menos 26 años. Esto implica que Yitsjak tendría más de 30 años cuando fue sacrificado.

Séptima aliyá 22:1-19

22:1 “Aconteció que después de estas cosas, Elohim probó a Avraham, y le dijo: ¡Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Fue Elohim quien probó a Avraham según su atributo de justicia, por eso usa el nombre Elohim aquí.

Esta es la décima prueba para nuestro padre Avraham. Esta es la última y la definitiva para perfeccionar su fe, como está escrito en Jacobo (Stg.) 2:22:

“Ya ves que la fe actuaba juntamente con sus obras, y como resultado de las obras, la fe fue perfeccionada”

Después de esta prueba la confianza de Avraham llegaría a un nivel perfecto y ya no necesitaba más pruebas.

La palabra griega que ha sido traducida como “perfeccionada” es “teleioo”, que significa “completo”, “perfecto”. Así que la fe de Avraham fue perfeccionada por medio de esta prueba, en el sentido de llegar a su máximo potencial. Después de esta prueba la confianza de Avraham llegó a un nivel que no necesitaba más pruebas, había alcanzado su meta.

La palabra hebrea para prueba también significa tentación. Aunque la misma palabra es usada para los dos significados hay una gran diferencia entre una cosa y otra. El propósito detrás del acto determina si es una prueba o una tentación. Si el propósito es hacer que la persona caiga en desgracia, es una tentación. Si el propósito es hacer que la persona suba a un nivel más alto, es una prueba. Elohim no puede tentar a nadie como está escrito en Jacobo 1:13-15:

“Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Elohim; porque Elohim no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. Sino que cada uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión. Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte.”

El propósito de la prueba es elevar a la persona. Cuando uno ha pasado la prueba tiene siempre una gran recompensa. La recompensa mayor que el ser humano puede recibir es un carácter aprobado, como está escrito en Jacobo 1:2-4:

“Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.”

Si una persona no pasa la prueba que el Eterno le pone tiene dos opciones, hacer la prueba otra y otra vez hasta que la pase, o finalmente ser eliminado. Lo que pasó con la mayoría de los hijos de Israel que salieron de Egipto fue que suspendieron la prueba diez veces, cf. Números 14:22, y por eso no pudieron subir al nivel superior que el Eterno había preparado para ellos en la tierra prometida.

Así que si estás en una prueba en estos momentos, no te quejes sino pon tu confianza en el Eterno y sus promesas y llegarás a un nivel superior en su Reino y tu carácter será más semejante a Su Hijo, lo cual Su meta para tu vida, según Romanos 8:29, donde está escrito:

“Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos;”

22:2 “Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Yitsjak, y ve a la tierra de Moriá, y ofrécelo allí en ofrenda de ascensión sobre uno de los montes que yo te diré.” – La palabra hebrea traducida como “ahora” es “na”. Tiene principalmente dos acepciones, por favor y ahora. Esto quiere decir que se puede traducir: “Toma por favor a tu hijo…” No es una orden fuerte sino una petición suave. HaShem quería probar la sinceridad de Avraham si realmente estaba buscando los deseos del Cielo o sus propios deseos. Llevaba mucho tiempo sin sacrificar animales y ahora HaShem le pide a su hijo, el que más ama.

Si no estás dispuesto a sacrificar por amor a HaShem, lo que más te gusta, tienes algo en tu vida que está delante de El, y eso se ha convertido en un dios falso para ti. HaShem tienen que tener el primer lugar en nuestras vidas y si hay algo en tu vida que desafía ese lugar El te va a pedir que lo sacrifiques. ¿Estás dispuesto para ello?

La tierra de Moriá es Yerushalayim, como está escrito en 2 Crónicas 3:1:

“Entonces Shlomo comenzó a edificar la casa de HaShem en Yerushalayim en el monte Moriá, donde se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.”

Según un Midrash la palabra Moriá alude a que allí se darían la instrucción (“horaá”) a todo Israel.

Este sacrificio constituye uno de los pilares en el judaísmo. Por los méritos de él se reclama en las oraciones de cada mañana el favor del Eterno para la vida.

Avraham era un compañero de pacto con el Eterno. El Eterno necesitaba la obediencia total de Avraham para poder cumplir sus propósitos en su vida y producir por medio de él aquél simiente de la mujer que había sido prometido a Adam y Javá, en Génesis 3:15. Como Avraham le entregó a su hijo único, así en el futuro HaShem entregaría a Su Hijo Único para ser un sacrificio de pecado no solamente por la descendencia de Avraham, sino por todo el mundo.

22:3 “Avraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Yitsjak; y partió leña para la ofrenda de ascensión, y se levantó y fue al lugar que Elohim le había dicho.” – La obediencia por amor de Avraham le hizo madrugar para así cumplir los deseos de su Señor con diligencia.

La palabra hebrea que se ha traducido en los versículos 3, 4, 9 y 14 como “lugar” es “makom”. Muchas veces tiene una alusión al Eterno y es uno de sus muchos nombres, especialmente en relación al lugar del templo. Habla de su omnipresencia pero también de su presencia manifestada en un lugar específico.

22:4 “Al tercer día alzó Avraham los ojos y vio el lugar de lejos.” – En relación con el sacrificio del hijo único del padre hay una referencia al tercer día. Esto alude a la resurrección del Mesías en el tercer día.

Elohim había prometido mostrarle a Avraham el lugar. Por lo tanto cuando dice que vio el lugar no era cualquier manera, sino de una manera profética. El Midrash cuenta que vio una nube de gloria encima de la montaña.

22:5 “Entonces Avraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.” – Según Rashí los mozos eran Yishmael y Eliezer. Como no habían visto nada especial no pudieron subir al lugar de adoración.

La expresión “volveremos” indica que Avraham creía que el Eterno iba a resucitar a su hijo por causa de las promesas que había dado por medio de él, como está escrito en Hebreos 11:17-19:

“Por la fe Avraham, cuando fue probado, ofreció a Yitsjak; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo; a quien se le dijo: EN YITSJAK TE SERA LLAMADA DESCENDENCIA. El consideró que Elohim era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.”

22:6 “Tomó Avraham la leña de la ofrenda de ascensión y la puso sobre Yitsjak su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos.” – La leña fue puesta sobre Yitsjak como una alusión al momento cuando la viga horizontal fue puesto sobre los hombros del Hijo, como está escrito en Juan 19:17:

“Tomaron, pues, a Yeshúa, y él salió cargando su madero al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo se dice Gulgolta”

“Y los dos iban juntos” – Dos veces se repite esta expresión, aquí y en el versículo 8. Esto nos indica dos cosas. Primero, que Yitsjak estaba totalmente unido a su padre en propósito y pensamiento. No era un niño, tenía más de 30 años y su deseo era hacer la voluntad de su Padre celestial y obedecer a su padres terrenal.

En segundo lugar significa que el Mesías iba a subir para ser sacrificado en completa unión con su Padre celestial, como está escrito en Juan 16:32:

“Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.”

También está escrito en 2 Corintios 5:19a:

“a saber, que Elohim estaba en el Mesías reconciliando al mundo consigo mismo”

22:7 “Y habló Yitsjak a su padre Avraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda de ascensión?” – Yitsjak pregunta por un cordero.

22:8 “Y Avraham respondió: Elohim proveerá para sí el cordero para la ofrenda de ascensión, hijo mío. Y los dos iban juntos.” – Avraham dijo que Elohim iba a proveer para sí un cordero.

”hijo mío” – También es repetida esta frase dos veces. Es una referencia a Yitsjak y al Mesías, el Hijo de Elohim.

El Midrash cuenta que en ese momento Avraham revela que Yitsjak tendrá que ser la ofrenda de ascensión. El acepta el reto y se entrega voluntariamente según la voluntad de su padre.

Para que un sacrificio sea aceptado por el Eterno tendrá que ser dado con alegría. Si alguien sacrifica algo con tristeza en su corazón, no le es agradable. Así que en estos momentos tanto Avraham como Yitsjak tendrían que superar sus emociones negativas y elevarse por encima de los deseos bajos de la naturaleza y fijar sus mentes en los propósitos del Eterno que siempre son buenos. Avraham pensaba que Elohim era poderoso para levantar de los muertos a su hijo. Esa fe en HaShem para la resurrección del hijo es la que salva a todos sus descendientes que serán como las estrellas.

 

 

Había dos ingredientes en la fe de Avraham en cuanto a su hijo:

  • ·Creyó en HaShem para que el hijo fuera engendrado de manera milagrosa.
  • ·Creyó en HaShem para la resurrección del hijo.

La misma fe es para todos los hijos celestiales de Avraham, creer que el Hijo de Elohim ha sido engendrado de manera milagrosa, y creer que HaShem lo ha levantado de los muertos, como está escrito en Romanos 4:16-25:

“Por eso es por fe, para que esté de acuerdo con la gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda la posteridad, no sólo a los que son de la ley, sino también a los que son de la fe de Avraham, el cual es padre de todos nosotros (como está escrito: TE HE HECHO PADRE DE MUCHAS NACIONES) delante de aquel en quien creyó, es decir Elohim, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no existen, como si existieran. El creyó en esperanza contra esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: ASI SERA TU DESCENDENCIA. Y sin debilitarse en la fe contempló su propio cuerpo, que ya estaba como muerto puesto que tenía como cien años, y la esterilidad de la matriz de Sará; sin embargo, respecto a la promesa de Elohim, no titubeó con incredulidad, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Elohim, y estando plenamente convencido de que lo que había prometido, poderoso era también para cumplirlo. Por lo cual también su fe LE FUE CONTADA POR JUSTICIA. Y no sólo por él fue escrito que le fue contada, sino también por nosotros, a quienes será contada: como los que creen en aquel que levantó de los muertos a Yeshúa nuestro Señor, el cual fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.”

22:9 “Llegaron al lugar que Elohim le había dicho y Avraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña.” – la palabra hebrea para “atar”, “akad” es la única vez que aparece en las Escrituras. Rashí dice que se refiere a una atadura de las manos y los pies por detrás. Esto constituye un evento único en su clase, de la misma manera como la muerte del Mesías constituye la única en su clase.

Una variante de la misma raíz, “aqudim”, “rayados”, aparece siete veces  en relación con el ganado que Yaakov estaba ganando con su trabajo, cf. Génesis 30:35, 39, 40; 31:8 (dos), 10, 12. En el primer versículo se menciona especialmente los machos cabríos. Rashí dice que se llamaban “aqudim” porque tenían los tobillos blancos en el sentido de que el sitio donde se los ataba (okdim) era reconocible.

El cordero que Avraham dijo que el Eterno iba a proveer hace alusión al korbán (sacrificio de) Pesaj y los machos cabríos que se encuentran en el relato de Yaakov, hacen alusión a los dos machos cabríos que se usaban en Yom Kipur para cubrir y quitar los pecados del pueblo de todo el año. Así que aquí hay una relación entre Pesaj y Kipur. De la misma manera encontramos en el mensaje de Yojanán ben Zejaryá según está escrito en Juan 1:29:

“Al día siguiente ve a Yeshúa que venía hacia él, y dice: He ahí el Cordero de Elohim (Pesaj) que quita el pecado del mundo (Yom Kipur).”

Con la muerte del Mesías se cumplió la profecía del Cordero en Pesaj que libera de la muerte a los primogénitos en Egipto. Los primogénitos representan a todo el pueblo. Y también se cumple la profecía de los machos cabríos que quitan el pecado de Israel en Yom Kipur.

22:10 “Entonces Avraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo.” – De la misma manera el Padre celestial extendió su mano para sacrificar a Su Hijo en el mismo lugar, Isaías 53:10.

22:11 “Mas el ángel de HaShem lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Avraham, Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Aquí aparece el Tetragrámaton (YHWH) por primera vez en este capítulo. Ese nombre representa la misericordia del Padre.

Avraham había recibido la solicitud de sacrificar a su hijo por “Elohim”, el atributo de Justicia. La justicia de Elohim exige que haya un sacrificio humano para salvar al pecador que se arrepiente. Alguien tiene que morir en su lugar. La paga del pecado es la muerte y si el pecador se arrepiente la Justicia del Eterno exige que alguien pague en su lugar. Si no hay sustituto no hay una base justa para el perdón. En Romanos 3:24b-26 está escrito:

“El Mesías Yeshúa, a quien Elohim exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Elohim pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que El sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Yeshúa.”

La muerte de Yeshúa es la ÚNICA base totalmente justa sobre la cual el Eterno puede perdonar al pecador que se arrepiente de sus pecados.

Ahora el Padre celestial se manifiesta con su atributo de misericordia diciendo a Avraham que no sacrifique a su hijo. En su corazón ya lo había hecho. Y de una manera simbólica volvió a la vida.

Sin embargo hay un midrash que cuenta que el alma de Yitsjak salió y que fue devuelta. Otro midrash dice que Yitsjak realmente fue sacrificado y luego resucitado para aparecer luego en Génesis 24:62.

22:13 “Entonces Avraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Avraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en ofrenda de ascensión en lugar de su hijo.” – Un carnero no es un cordero. Yitsjak y Avraham solicitaron un cordero pero HaShem no proveyó con un cordero, sino con un carnero. El Cordero quedó pendiente para otra ocasión…

El carnero sirve para hacer instrumentos para el servicio al Eterno en el templo. Los dos cuernos son los dos shofares que son tocados en las fiestas del Eterno, y especialmente en Shavuot (Pentecostés), Yom Teruá y Yom Kipur, que son los momentos más importantes cuando se tocan. Los muslos del carnero sirven para hacer flautas para el templo, el cuero sirve para los tambores, los intestinos sirven para las arpas y otros órganos intestinales sirven para las liras en el templo.

“lo ofreció en ofrenda de ascensión en lugar de su hijo.” – Avraham ofreció el carnero en lugar de su hijo, lo cual es una alusión al sacrificio sustituto del Mesías Yeshúa en lugar de muchos, como está escrito en Mateo 20:28:

“así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.”

22:14 “Y llamó Avraham aquel lugar con el nombre de HaShem Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte HaShem será visto.” – “HaShem Proveerá” en hebreo es “YHWH Yiré” lo cual significa en sentido simple “HaShem elegirá y verá” (Targum y Rashí). También implica provisión, puesto que prever implica también el hecho de proveer.

Así que en ese lugar HaShem tendrá sus ojos para elegirlo y ver los sacrificios de los hijos de Israel que se han dado y que serán dados durante el reino mesiánico. También implica que en ese monte HaShem proveería para sí del Cordero que fue solicitado anteriormente. También significa que en ese lugar, el Eterno se mostrará, no solamente a Israel, sino a todo el mundo, como está escrito en Isaías 52:10:

“HaShem ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Elohim.”

En el Salmo 48:3-8 está escrito:

“Elohim en sus palacios se dio a conocer como baluarte. Pues, he aquí, los reyes se reunieron; pasaron juntos. Ellos vieron y quedaron pasmados; se aterrorizaron y huyeron alarmados. Allí se apoderó de ellos un temblor; dolor como el de mujer que está de parto. Con el viento solano tú destrozas las naves de Tarshish. Como lo hemos oído, así lo hemos visto en la ciudad de HaShem de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Elohim; Elohim la afirmará para siempre. (Selah)”

En ese lugar HaShem mostró en público, no solamente su justicia, sino también su misericordia al entregar a Mashíaj para ser un sacrificio, y en ese mismo lugar mostrará otra vez su justicia al juzgar a las naciones que se reúnan en la última guerra contra Israel, y su misericordia al salvar a los que ansiosamente esperan en él por medio de Su Mashíaj.

22:16b “tu hijo, tu único” – Tres veces aparece la misma expresión en este capítulo, v. 2, 12 y 16. Esto alude al único Hijo de Elohim, Yeshúa HaMashíaj.

22:19a “Entonces Avraham volvió a sus mozos” – ¿Y dónde está Yitsjak? El desaparece de la escena del relato de la Torá y no aparece de nuevo hasta que su novia Rivká esté lista, cf. 24:62. De la misma manera Yeshúa fue escondido del mundo después de su muerte y resurrección y no será visto hasta que su novia esté sin mancha ni arruga ni cosa semejante, lista para las bodas del Cordero. Pero de eso hablaremos más en la próxima parashá.

¡Shabat shalom!

Babá Metsiá 86b

Bereshit Rabá 50:2.

En el artículo: “The Name of YHWH”, por Dr. James Trimm

La lista oficial dada en la Masorá (197:15, Gingsburg edition [Edición de Gingsburg]) contiene los 134 momentos, que son como sigue:

Génesis 18:3, 27, 30, 32; 19:18; 20:4 Éxodo 4:10, 13; 5:22; 15:17; 34:9, 9; Números 14:17; Josué 7:8; Jueces 6:15; 13:8; 1ª Reyes 3:10, 15; 22:6; 2ª Reyes 7:6; 19:23; Isaías 3:17, 18; 4:4; 6:1, 8, 11; 7:14, 20; 8:7; 9:8, 17; 10:12; 11:11; 21:6, 8, 16; 28:2; 29:13; 30:20; 37:24; 38:14, 16; 49:14; Ezequiel 18:25, 29; 21:13; 33:17, 29; Amós 5:16; 7:7, 8; 9:1; Zacarías 9:4; Miqueas 1:2; Malaquías 1:12, 14; Salmo 2:4; 16:2; 22:19, 30; 30:8; 35:3, 17, 22; 37:12; 38:12; 38:9, 15, 22; 39:7; 40:17; 44:23; 51:15; 54:4; 55:9; 57:9; 59:11; 62:12; 66:18; 68:11, 17, 19, 22, 26, 32; 73:20; 77:2, 7; 78:65; 79:12; 86:3, 4, 5 8, 9, 12, 15; 89:49, 50; 90:1, 17; 110:5; 130:2, 3, 6; Daniel 1:2; 9:3, 4, 7, 9, 15, 16, 17, 19, 19,19; Lamentaciones 1:14, 15, 15; 2:1, 2, 5, 7, 18, 19, 20; 3:31, 36, 37, 58; Esdras 10:3; Nehemías 1:11; 4:14; Job 28:28.

(NOTA: Donde se repiten los versículos dos veces o más, como “Éxodo 34:9, 9″ significa que ha sido cambiado dos veces el mismo versículo)

Rabí Shlomo ben Yitsjak, vivió en el siglo XI en Francia. Uno de los rabinos más reconocidos en cuanto a sus comentarios e interpretaciones del texto del Jumash (Pentateuco) en el nivel peshat (literal, simple) y es estudiado en todas las yeshivás (seminarios de formación rabínica) actuales en el mundo.

Ver “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

Los Targumim son paráfrasis autorizadas de los libros del Tanaj (AT) escritos en arameo. Antiguamente fueron leídos en las sinagogas después de las lecturas de la Torá en hebreo para que el pueblo que no sabía el hebreo demasiado bien pudiera entender en arameo el significado del texto bíblico hebreo.

Strong 2529 chem’ah  chemah, khem-aw’, khay-maw’, From the same root as H2346; curdled milk or cheese: – butter.

Talmud Julín 115b.

Isserles sobre Shulján Aruj, YD, 89:2.

    Strong 4150 mo‛ed  mo‛ed  mo‛adah, mo-ade’, mo-ade’, mo-aw-daw’, From H3259; properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): – appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast, (appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed).

Strong 3259 ya‛ad, yaw-ad’, A primitive root; to fix upon (by agreement or appointment); by implication to meet (at a stated time), to summon (to trial), to direct (in a certain quarter or position), to engage (for marriage): – agree, (make an) appoint (-ment, a time), assemble (selves), betroth, gather (selves, together), meet (together), set (a time).

Bereshit Rabá 49:25.

Strong H7812 shachah, shaw-khaw’, A primitive root; to depress, that is, prostrate (especially reflexively in homage to royalty or God): – bow (self) down, crouch, fall down (flat), humbly beseech, do (make) obeisance, do reverence, make to stoop, worship.

Strong G4352 proskuneō,  pros-koo-neh’-o, From G4314 and probably a derivative of G2965 (meaning to kiss, like a dog licking his master’s hand); to fawn or crouch to, that is, (literally or figuratively) prostrate oneself in homage (do reverence to, adore): – worship.

Bereshit Rabbá 50:10.

Babá Batrá 91a.

Bereshit Rabá 51:10.

Bereshit Rabá 52:1.

Strong H5030 nabiy’,  naw-bee’, From H5012; a prophet or (generally) inspired man: – prophecy, that prophesy, prophet.Strong H5012 naba’, naw-baw’, A primitive root; to prophesy, that is, speak (or sing) by inspiration (in prediction or simple discourse): – prophesy (-ing) make self a prophet.

Pirkei deRabí Eleazar 30.

Strong H6711 tsachaq, tsaw-khak’, A primitive root; to laugh outright (in merriment or scorn); by implication to sport: – laugh, mock, play, make sport.

Strong H6963 qol  qol, kole, kole, From an unused root meaning to call aloud; a voice or sound: –  + aloud, bleating, crackling, cry (+ out), fame, lightness, lowing, noise, + hold peace, [pro-] claim, proclamation, + sing, sound, + spark, thunder (-ing), voice, + yell.

Strong H5769 ‛ôlâm  ‛ôlâm, o-lawm’, o-lawm’, From H5956; properly concealed, that is, the vanishing point; generally time out of mind (past or future), that is, (practically) eternity; frequentative adverbially (especially with prepositional prefix) always: – always (-s), ancient (time), any more, continuance, eternal, (for, [n-]) ever (-lasting, -more, of old), lasting, long (time), (of) old (time), perpetual, at any time, (beginning of the) world (+ without end). Compare H5331, H5703.
Strong H5956 ‛âlam, aw-lam’, A primitive root; to veil from sight, that is, conceal (literally or figuratively): -  X any ways, blind, dissembler, hide (self), secret (thing).

Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

Strong G5048 teleioo, tel-i-o’-o, From G5046; to complete, that is, (literally) accomplish, or (figuratively) consummate (in character): – consecrate, finish, fulfil, (make) perfect.

Bereshit Rabá 55:7.

Strong H4725 mâqôm  mâqôm  meqômâh  meqômâh, (1,2) maw-kome’, (3,4) mek-o-mah’

From H6965; properly a standing, that is, a spot; but used widely of a locality (generally or specifically); also (figuratively) of a condition (of body or mind): – country, X home, X open, place, room, space, X whither [-soever].

Bereshit Rabá 55:7; Pirkei deRabí Eleazar 31.

Strong H6123 ‛âqad, aw-kad’, A primitive root; to tie with thongs: – bind.

Parashá 03 Lej Lejá

ב׳ במרחשון ה׳תשע״ד (October 6, 2013) por  
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Parashá 03 Lej Lejá

Génesis 12:1 – 17:27

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

 Aliyás de la Torá:

  1. 12:1-13
  2. 12:14 – 13:4
  3. 13:5-18
  4. 14:1-20
  5. 14:21 – 15:6
  6. 15:7 – 17:6
  7. 17:7-27
  8. Maftir: 17:24-27

Haftará: Isaías 40:27 – 41:16

Escritos Apostólicos: Marcos 3:1 – 4:20

Lecturas de los Escritos Apostólicos:

  1. 3:1-6
  2. 3:7-12
  3. 3:13-19
  4. 3:20-35
  5. 4:1-20

Lej Lejá

Significa vete a ti mismo, o vete por tu propia causa.

Aunque Noaj era un hombre justo delante del Eterno, no tenía la capacidad de encaminar a sus hijos en la justicia de Elohim. Después de salir del arca se convirtió en un experto en agricultura. Parece que su dedicación a su vida laboral ocupaba demasiado lugar en su vida de modo que la educación de sus hijos y sus nietos venía en segundo lugar, o quizás en el tercero o cuarto lugar…

Lo que me llama la atención es que Noaj bebió vino sólo, sin compartir la alegría del producto de la tierra con su familia. Es obvio que su mente estaba más en su propio trabajo y en si mismo que en su familia.

Esa es la tentación para cada padre de familia, sentirse más realizado mediante sus propios logros laborales que en el hecho de instruir a su esposa y de educar a sus hijos.

Los padres, y también los abuelos, tienen una gran tarea para instruir a sus hijos en el camino de justicia. Noaj tenía tres hijos con ya más de 100 años de edad cada uno y ya deberían haber recibido buena instrucción de su padre. Sin embargo, en la nueva situación de vida Noaj tendría que seguir instruyendo a sus hijos en el camino del Eterno, para que la nueva humanidad no cayera en los mismos errores que la que fue destruida con el diluvio. Además tenía un nieto, Kenáan, que necesitaba toda la instrucción necesaria para llegar a ser un hombre justo y recto. Pero Noaj se dedicó más a la producción agrícola que de la educación en justicia de sus hijos y sus nietos.

El texto de Ezequiel 14 nos enseña que los hijos de Noaj no hubieran podido ser liberados de un juicio divino específico sobre diferentes naciones y especialmente sobre Israel. Sólo Noaj hubiera podido salvarse por su justicia. Sus hijos no eran tan justos como él.

El resultado de esa falta de dedicación a la Torá a favor de sus hijos, se vio más adelante. Con algunas excepciones, prácticamente todos los descendientes de Noaj se rebelaron contra el Eterno bajo el reinado de Nimrod. Su rebeldía fue castigada con confusión, y los hijos de Noaj fueron esparcidos por toda la tierra.

Sin embargo, en la familia de Shem podemos encontrar un nervio de justicia y devoción al Eterno. Noaj había dicho que el Eterno era el Elohim de Shem. Por lo tanto Shem logró transmitir algo del camino del Eterno a su hijo Arfajshad, su nieto Shalaj, y su bisnieto Ever.

No obstante, el nivel de justicia y de dedicación al Eterno que ellos tenían, no les capacitó para ser elegidos como padres de una nación santa. HaShem estaba pasando por generación tras generación buscando a alguien que pudiera ser la cabeza de una nación santa, y finalmente encontró a Avram, en la décima generación después de Noaj. Encontró a alguien que pudiera mandar a sus hijos a vivir una vida justa delante del Eterno y no inclinarse ante las presiones del mundo exterior. Avram fue elegido porque tenía una capacidad muy especial, la de mandar a sus hijos y nietos a caminar en el camino de justicia todos los días, como está escrito en Génesis 18:19:

“Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio, para que el Eterno cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.”

La capacidad de mandar a sus hijos y familia después de él que guarden el camino del Eterno, haciendo justicia y juicio es la razón por la que Avram fue elegido para ser el padre de una gran nación justa.

Y no sólo esto, sino también ser el origen de un pueblo eterno que poblaría el mundo venidero después de que el cielo y la tierra hayan pasado por la segunda etapa de purificación, la que va por medio del fuego.

Avram, cuyo nombre significa “padre enaltecido”, o “padre de Aram”, fue elegido para ser el heredero del mundo precisamente porque era un Padre. Este hecho luego fue reforzado por el Eterno al cambiar su nombre en Avraham, “padre de multitudes

¡Qué importante es ser padre! ¡Qué importante es instruir a los hijos en el camino de justicia del Eterno!

Noaj no tenía esa capacidad y por eso HaShem tuvo que buscar a otro que sí la tenía.

Primera aliyá, 12:1-13

El Eterno manda que Avram salga de su tierra y de sus familiares para ir a una tierra nueva que le iba a ser revelada con el tiempo. Por esa pérdida Avram recibe la promesa de ser hecho una nueva nación grande, de recibir riquezas, de ser un hombre famoso, de ser un canal de bendición para todas las familias de la tierra y un medio de juicio para los maledicentes.

Avram sale de su tierra y de su familia en obediencia junto con su esposa y con todos sus discípulos. Pero lleva un familiar consigo, su sobrino Lot. Al llegar a la tierra de Kenáan va atravesándola hasta llegar a Shejem, donde edifica su primer altar después de haber recibido la revelación de que sus hijos serían los herederos de esa tierra. De allí se muda al monte estando entre Betel y Ai. Allí edifica su segundo altar e invoca el Nombre del Eterno por primera vez en la tierra prometida.

Luego sigue cruzando el país hasta llegar al sur, hasta el Neguev. Estando allí vino una sequía y Avraham sigue su camino rumbo a Egipto para salvarse del hambre. Por temor a ser maltratado por los egipcios le pide a su esposa no revelar su verdadera identidad, sino sólo decir que era su hermana.

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

Al llegar a Egipto Sarai es tomada como esposa por Paró y Avram recibe muchos regalos por causa de ella. Pero el Eterno protege a Sarai, la esposa de Avram, enviando grandes plagas sobre el rey de Egipto de modo que él se da cuenta de que estaba casada y así la devuelve a su marido. Luego son despedidos de Egipto con grandes riquezas y vuelven a la tierra de Kenáan pasando por el mismo camino que habían recorrido anteriormente, hasta llegar al mismo lugar donde habían estado antes, entre Betel y Ai. Por segunda vez Avram invoca el Nombre del Eterno en la tierra de la promesa.

Tercera aliyá, 13:5-18

Por andar con Avram también Lot obtiene muchas riquezas, entre ellas ovejas, vacas y tiendas. Por esa razón ya no hay más lugar para que estén juntos. Por una riña entre los pastores Avram decide despedir a su sobrino ofreciéndole el área que más le guste. Lot sólo piensa en su bienestar material y escoge la parte más fértil de la tierra, la del oriente donde están las ciudades Sedom y Amorá, y así se separan. Lot se acerca cada vez más a la ciudad de Sedom donde hay hombres muy malos.

Después de la separación el Eterno le muestra a Avram toda la tierra en visión prometiéndole que será suya y de su descendencia para siempre. Su descendencia será como el polvo de la tierra que no se puede contar.

Después de recibir la orden de recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho Avram se muda y llega hasta la planicie de Mamré, en Jevrón. Allí edifica su tercer altar en la tierra prometida.

Cuarta aliyá, 14:1-20

Cuatro reyes del oriente vienen a hacer guerra para subyugar de nuevo a los territorios que se han rebelado contra ellos, y entre ellos se encuentran las cinco ciudades del territorio de Sedom, que están cerca de aquel valle que luego se convertiría en el mar salado. Los cinco reyes del territorio de Sedom salen a enfrentar a los cuatro reyes del oriente, y son derrotados ante ellos. Las dos ciudades Sedom y Amorá son despojadas y Lot es tomado como prisionero de guerra con todas sus posesiones.

Cuando Avram se entera de esto, moviliza a sus 318 hombres adiestrados y sale detrás de los reyes del oriente hasta el norte del país. Por la noche los ataca y los persiguen hasta el norte de Damesek, recobrando así todos los bienes junto con los prisioneros de guerra, incluyendo a Lot.

A la vuelta de la matanza sale el rey de Sedom, que había sobrevivido, a su encuentro en el valle del Rey. En ese momento se presenta el rey y sacerdote de Shalem, Malki-Tsedek, ofreciendo a Avram pan y vino. Malki-Tsedek bendice a Avram y luego al Altísimo que le había entregado a sus enemigos.

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

El rey de Sedom le ofrece a Avram todos sus bienes recuperados en la guerra pero Avram rehúsa recibir para sí ni un hilo de ese rey malvado para que nadie diga que él le había enriquecido.

Después viene la palabra de HaShem diciendo a Avram que no tema porqué El es su escudo. Cuando Avram recibe la promesa de que su recompensa será muy grande contesta diciendo que no tiene hijo para heredar todos los bienes. HaShem cambia los planes en cuanto al heredero. No será el mayordomo de la casa, Eliezer de Damesek, sino uno que saldrá de sus propias entrañas.

HaShem le saca a Avram y le dice que cuente las estrellas del cielo si puede. “Así será tu descendencia”, le dijo. Avram le cree a HaShem y le es considerado como justicia.

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

El Eterno promete de nuevo que le va a dar la tierra para su posesión. Avram pregunta cómo podrá saber eso. El Eterno le manda traer y sacrificar unos animales. Por la tarde viene un sueño profético sobre Avram y puede sentir el terror de lo que sus descendientes van a experimentar al ser oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Después de la muerte de Avram saldrán de allí con grandes riquezas, y volverán a la tierra prometida en la cuarta generación.

Por la noche aparece un horno humeante y una antorcha de fuego paseando entre las mitades de los animales sacrificados y así HaShem establece un pacto con Avram prometiendo que será dada a sus descendientes toda la tierra desde el río de Egipto hasta el río Eufrates, donde hay diez naciones en estos momentos.

Como Sarai no puede tener hijos, ella ofrece a Avram su sierva egipcia como concubina para que pueda tener hijos por medio de ella. Avram le hace caso a su esposa y Hagar le es dada como segunda esposa. Al quedarse embarazada Hagar empieza a despreciar a su señora. Sarai le pide a su marido que actúe en el caso, y Avram le da permiso para corregir a Hagar. En lugar de humillarse ante la corrección de Sarai, Hagar huye al campo después de haber tenido un aborto.

El ángel del Eterno la encuentra junto a una fuente de agua y le dice que vuelva a su señora para someterse a su autoridad. Luego dice que su descendencia será tan numerosa que no se podrá contar y que volverá a quedarse embarazada para dar a luz un hijo llamado Yishmael en recuerdo de que el Eterno haya oído su aflicción. El hijo será como un asno montés y estará en conflicto con todos. Hagar da un nombre a ese lugar, el Pozo del Viviente que me ve. Después de dar a luz Hagar entrega el hijo a Avram que le da el nombre de Yishmael.

Trece años más tarde HaShem se aparece de nuevo a Avram y le dice que El es el Elohim Todosuficiente. “Anda delante de mí y se perfecto. Y yo daré mi pacto entre yo y tú y te aumentaré muchísimo.”

Avram se echa sobre su rostro en tierra y Elohim le habla de nuevo diciendo que será padre de muchas naciones y por eso su nombre será cambiado en Avraham. Será fecundo en gran manera y de él saldrán naciones e incluso reyes.

Séptima aliyá, 17:7-27

HaShem establecerá el pacto no solamente con Avraham sino con sus descendientes eternamente, de ser su Elohim y darles toda la tierra Kenáan donde él está peregrinando. A Avraham y a sus descendientes varones les toca ser circuncidados en la carne del prepucio, como señal del pacto. A la edad de ocho días tendrá que ser circuncidado todo varón natural. Y todo siervo nacido en la familia o comprado por dinero también tendrá que ser circuncidado. El alma del varón que no es circuncidado en la carne de su prepucio será cortada del pueblo, por haber quebrantado el pacto.

Sarai recibe un nuevo nombre, Sará. Ella será bendecida de manera que pueda dar a luz un hijo para Avraham. Ella será el origen de naciones, y reyes vendrán de ella.

Avraham se postra otra vez sobre su rostro riéndose pensando en que él tiene 100 años y su esposa 90 años. Luego dice: “Que Yishmael viva delante de ti.” Pero Elohim dice: “No, sino que Sará, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás por nombre Yitsjak; y estableceré mi pacto con él, pacto eterno para su descendencia después de él.”

Luego le promete bendecir a Yishmael de manera que será un pueblo grande con doce príncipes. Pero el pacto será establecido con Yitsjak que nacerá en la misma fiesta el próximo año.

Después de la partida de los ángeles de Elohim, Avraham toma, el mismo día, a su hijo Yishmael y a todos los siervos nacidos en su familia y a los que habían sido comprados por dinero y les circuncida. Avraham también se circuncida a los 99 años de edad, junto con su hijo Yishmael con 13 años de edad.

Comentarios

Primera aliyá, 12:1-13

12:1-3 “Y HaShem dijo a Avram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.” – Según el relato de Esteban en Hechos 7:2-4 HaShem ya se había aparecido a Avram en Ur-Kasdim, como está escrito:

“El Elohim de gloria apareció a nuestro padre Avraham cuando estaba en Mesopotamia, antes que habitara en Jarán, y le dijo: “SAL DE TU TIERRA Y DE TU PARENTELA, Y VE A LA TIERRA QUE YO TE MOSTRARE.” Entonces él salió de la tierra de los caldeos y se radicó en Jarán. Y de allí, después de la muerte de su padre, Elohim lo trasladó a esta tierra en la cual ahora vosotros habitáis.”

Esto nos enseña que el llamado ya lo había recibido Avram en el país donde nació. Las Escrituras no cuentan la razón por la que Teraj tomó la decisión de salir de Ur con parte de su familia.

Sin embargo, el libro de Yashar, junto con otros midrashes, relatan como Teraj había sido el general del ejército del rey Nimrod cuando tuvo a su hijo Avram, y por causa de un mensaje de los astrólogos Nimrod había decidido matar a todos los niños recién nacidos en su reino, porque temía que un nuevo rey había nacido que le iba a quitar de su puesto. Teraj escondió a Avram en una cueva durante 13 años y con astucia le entregó un niño recién nacido de una de sus siervas, diciendo que era Avram. Así Avram pudo sobrevivir el primer ataque contra su vida. Esta fue la primera de las diez pruebas que tuvo que pasar nuestro padre.

 

La segunda prueba que cuentan los midrashes fue cuando Avram no quiso adorar a los dioses de madera y piedra que su padre Teraj servía. También desafió la idolatría del rey Nimrod y por eso fue puesto en la cárcel durante diez años y luego echado en un horno de fuego junto con su hermano Harán. HaShem le liberó milagrosamente de esa prueba pero su hermano fue consumido por las llamas.

Por causa de todo esto Teraj tomó la decisión de salir de Ur para tener paz en su familia. Su plan era ir hasta la tierra de Kenáan, pero nunca llegó. Se quedó por la mitad, en Jarán, en la parte sur-este de lo que hoy es Turquía.

 

No sé si HaShem repitió su llamado a Avram en Jarán o que simplemente Avram tomó la decisión de salir por causa del llamado que había recibido ya estando en Ur, antes de que su padre había tomado la decisión de salir de allí.

 

Sea como sea, ahora vemos como Avram obedece el llamado de salir de su tierra y de su familia. Sin embargo, lleva consigo a su sobrino Lot, cuyo nombre significa “velo”, que con el tiempo le causará muchos problemas.

En Isaías 29:22 está escrito:

 

“Por tanto HaShem, que redimió a Avraham, dice así acerca de la casa de Jacob: Jacob no será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro.”

 

Aquí dice que HaShem redimió a Avraham. La palabra hebrea para redimir es aquí “padá”,[1] que significa pagar un rescate, rescatar, redimir, recuperar, recobrar; fig. liberar, libertar, salvar.

 

“una nación” – la palabra hebrea es “goy”, que originalmente significa una nación. Luego llegó también a tener el significado de una nación gentil, que no sea Israel, y más adelante una persona de una de esas naciones gentiles, un gentil.

 

“serás bendición” – El propósito de la elección de Avraham fue que él fuera un medio de bendición para todas las personas de la tierra. Este propósito sigue siendo el mismo para todos sus descendientes. La elección no fue con el propósito de privar a los demás de las bendiciones divinas, sino precisamente para que los demás también pudieran alcanzar las riquezas que el Eterno está dando a Avraham y sus hijos.

 

“Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré.” – Vemos como Avraham está puesto como un punto de mira para las demás naciones. Su bienestar o caída dependerá a la larga de su manera de tratar a los hijos de Avraham, los judíos.

 

Aunque Yishmael fue descendiente físico de Avraham, esta promesa no fue dada para sus hijos, los árabes, como está escrito en Génesis 21:10:

 

“Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.”

 

También está escrito en Números 24:5, 9b:

 

“¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel! … Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan.”

 

Aquí vemos que la misma bendición y maldición que fue pronunciada sobre Avraham es aplicada sobre el pueblo de Israel.

 

Sin embargo hay una bendición especial para los hijos de Yismael, según vemos en 17:20:

 

“Y en cuanto a Yishmael, te he oído; he aquí, yo lo bendeciré y lo haré fecundo y lo multiplicaré en gran manera. Engendrará a doce príncipes y haré de él una gran nación.”

 

“al que te maldiga” – Mientras que la promesa de bendición para los que bendigan a Israel está pronunciada en plural, la promesa de la maldición está puesta en singular.

La maldición cae sobre cada persona que hable mal de Israel y el pueblo judío. La historia nos enseña que aquellas naciones que han tratado bien al pueblo judío han prosperado, y que las naciones que han maltratado a los judíos, han tenido que sufrir las graves consecuencias de sus hechos.

 

 

 

“Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra” – Otra posible traducción es “en ti serán injertadas todas las familias de la tierra”. Vemos el cumplimiento de esta promesa en Romanos 11:17-18 donde está escrito:

 

“Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, no seas arrogante para con las ramas; pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti.”

 

Cuando un gentil se arrepiente de sus pecados para entregarse al Elohim de Israel, es cortado de su árbol original, su pueblo gentil, e injertado dentro del olivo cultivado, que es Israel, cuyo raíz es el Mesías, según Isaías 11:10; 53:2; Romanos 15:12; Revelación 5:5.

 

“familias” – La palabra hebrea traducida como familia es “mishpajá”. No se refiere a lo que llamamos núcleo familiar -padre, madre e hijos- sino a una familia que incluye a los abuelos, los tíos, los primos y demás.

La palabra hebrea para el núcleo familiar es “bait”, normalmente traducida como “casa”, cf. 12:1 donde la “casa” no se refiere a un edificio, sino a la familia de su padre.

 

En el Salmo 22:27 hay una profecía que habla del cumplimiento de esta promesa:

 

“Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán a HaShem,  y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.”

 

12:4a “Entonces Avram se fue tal como HaShem le había dicho.” – Esta salida de Jarán constituye la tercera prueba grande en la vida de nuestro padre.

 

La fe se basa en la palabra del Eterno. Avram confiaba en la promesa y salió en obediencia, como está escrito en Hebreos 11:8:

 

“Por la fe Avraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba.”

 

12:5  “Y tomó Avram a Sarai su mujer, y a Lot su sobrino, y todas las posesiones que ellos habían acumulado, y las almas que habían hecho en Jarán, y salieron para ir a la tierra de Kenáan; y a la tierra de Kenáan llegaron.” – Las almas que habían hecho es una referencia a que habían ganado personas para la fe de ellos. Según Rashí, Avraham convertía a los hombres y Sará convertía a las mujeres. Según el midrash, Avram convocó asambleas públicas en Jarán, para proclamar la verdad de Un Creador, e instó a servirlo. Luego de los discursos públicos, estaba dispuesto a debatir sus propuestas con cualquier persona que las cuestionara. Así ganó decenas de miles de adeptos que reconocieron la existencia de HaShem.[2]

 

12:6-7 “Y atravesó Avram el país hasta el lugar de Shejem, hasta el planicie de Moré. Y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y HaShem se apareció a Avram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Entonces él edificó allí un altar a HaShem que se le había aparecido.” – Shejem significa “hombro”, “cerviz”, “nuca”, en relación con levantar una carga.[3]. Moré significa “maestro”.[4]

La primera experiencia espiritual profunda que tuvo Avram después de haber obedecido al Eterno al salir de Mesopotamia, fue una aparición del Eterno en Shejem y Moré. Esta experiencia le marcó tanto que tomó la decisión de edificar en ese lugar un altar. Ese altar representa la primera experiencia en la vida de la fe de todos los que van a ser contados por Elohim como hijos, se trata de la entrega del yo.

El altar es un lugar de sacrificio, un animal es ofrecido como representación del hombre. La ofrenda de ascensión (holocausto) simboliza una entrega total. El altar es el lugar donde la voluntad del hombre se somete a la voluntad del Eterno. “No se haga mi voluntad sino la tuya.” “Que no sea como yo quiero sino como tú quieras.”

 

·        La historia posterior a Avraham nos muestra que Shejem llegó a ser un lugar de grandes decisiones para sus descendientes, cf. Génesis 33:18-20, (Génesis 28:20-21); 37:12-17; Josué 24:1, 14-27; Jueces 21:19; 1 Reyes 12:1; 12:25

·        Shejem fue elegido como un lugar de refugio[5], cf. Josué 20:7.

·        Yosef fue sepultado en Shejem esperando la resurrección de los muertos. Su tumba se encuentra allí todavía hoy, cf. Josué 24:32.

 

Así que, Shejem representa en la vida de Avraham el lugar de conversión, el lugar donde muere de si mismo y reconoce al HaShem como su único Elohim verdadero. Es el lugar donde HaShem le prometió por primera vez que su descendencia recibiría esa tierra.

Y de la misma manera como Avraham tuvo esa experiencia, todos los que en el día del juicio van a ser finalmente contados como sus hijos tendrán que tener la misma experiencia. Todos sus hijos tendrán que pasar por Shejem, donde reconocen al Elohim único y mueren de sus propias vidas en el primer altar.

 

Como hemos dicho, Shejem significa “cerviz”, “hombro” o “espalda” y viene de una raíz que tiene que ver con inclinarse para levantar una carga sobre su espalda. Esto nos lleva a pensar en el momento cuando el Mesías se inclinó para llevar sobre sus hombros el madero sobre el cual iba a ser sacrificado para la redención eterna de todos los hijos de Avraham. Shejem simboliza la muerte de Yeshúa. Fue el primer lugar donde Avraham tuvo que pasar para poder ser el padre de la gran nación y obtener la tierra de Israel.

 

La experiencia con la muerte y resurrección de Yeshúa es la base sobre la cual HaShem entrega la tierra a los hijos de Avraham.

 

“el planicie de Moré” – Junto a Shejem está la llanura de Moré. Moré significa “maestro” y viene de una raíz que significa “fluir”; “poner”, “echar”, “tirar”; “señalar”; “enseñar”.[6] Es la misma raíz que se encuentra en la palabra Torá.

Así que cuando Avram primero tuvo la experiencia profunda de conversión en Shejem al mismo tiempo tuvo la experiencia de lo que implica tener un Moré, un Maestro que le enseñaba la Torá.

La Torá es algo que marca la diferencia entre lo santo y lo común, lo verdadero y lo falso, luz y tinieblas, vida y muerte, etc.

HaShem le enseñó los mandamientos a nuestro padre Avraham, como está escrito en Génesis 26:5:

 

“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”

Más adelante, después de la entrada en la Tierra, los hijos de Israel tuvieron que marcar la diferencia entre la bendición y la maldición precisamente en el valle de Moré.

En el norte tenían el monte Eival, que representa la maldición que es producida por la desobediencia a los mandamientos, y en el sur tenían el monte Guerizim, que representa la bendición por obedecer los mandamientos. Cf. Deuteronomio 11:26-32; 27:12; Josué 8:33.

 

Moré es el lugar donde se reconoce la Torá del Eterno como el patrón de nuestra vida.

 

Moré representa también a Yeshúa HaMashiaj como el gran Rabino, nuestro gran Maestro que nos enseña a vivir según la Torá que fue dada en Sinai. El dice según Mateo 5.17-20:

 

“No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no supera la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.”

 

Combinando los dos lugares Shejem y Moré, vemos también una conexión entre nuestra aceptación de la muerte del Mesías y la aceptación del Mesías como nuestro Maestro de Torá.

Shejem y Moré representan los dos pasos para ser salvo como está escrito en Romanos 10:9-10:

 

“si confiesas con tu boca a Yeshúa por Adón, y crees en tu corazón que Elohim le resucitó de entre los muertos, serás salvo; porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación.”

 

Adón significa “señor”, ”maestro”, ”gobernante” y ”jefe”.

 

12:8  “De allí se trasladó hacia el monte al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar a HaShem, e invocó el nombre de YHWH.”

 

Betel significa “casa de Elohim”, “casa del Poderoso”

 

La palabra casa puede significa dos cosas:

 

1.      Núcleo familiar

2.      Lugar de habitación

En este caso Betel simboliza tanto la familia de Elohim como el templo de Elohim.

 

No podemos quedarnos solamente en la experiencia de Shejem y Moré, que representa la conversión al Elohim de Israel por medio de Yeshúa HaMashiaj y la aceptación de la Torá dada por Moshé y explicada por el Mesías. Hay más.

 

En el judaísmo hablamos de dos yugos, el yugo del Reino y el yugo de la Torá. El yugo del Reino representa a Shejem, y el yugo de la Torá está representado por Moré.

Estos dos yugos están también expresados en los primeros textos de la confesión del Shemá. En el primer texto del Shemá, Deuteronomio 6:4-9 está escrito:

 

“Escucha, Israel, HaShem es nuestro Elohim, HaShem es uno. Y amarás a HaShem tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.”

 

Este texto representa el yugo del Reino, el cual implica aceptar al Eterno como nuestro único Elohim de manera personal. Por esto está escrito en singular: “amarás, tu, tu, tu, enseñarás etc.”

Ahora, el amor por el Eterno se manifiesta en la obediencia a sus mandamientos. Shejem nos lleva a Moré.

 

El segundo yugo, el de la Torá, se encuentra en Deuteronomio 11:13-21 donde está escrito:

 

“Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar a HaShem vuestro Elohim y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, El dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Y El dará hierba en tus campos para tu ganado, y comerás y te saciarás. Cuidaos, no sea que se engañe vuestro corazón y os desviéis y sirváis a otros dioses, y los adoréis. No sea que la ira de HaShem se encienda contra vosotros, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y pronto perezcáis en la buena tierra que HaShem os da. Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma; atadlas como una señal a vuestra mano, y serán por insignias entre vuestros ojos. Y enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, para que vuestros días y los días de vuestros hijos sean multiplicados en la tierra que HaShem juró dar a vuestros padres, por todo el tiempo que los cielos permanezcan sobre la tierra.”

 

En este yugo de la Torá vemos como el pronombre se va cambiando a una forma plural. En el primer yugo, el del Reino el texto está escrito de una forma solamente personal, singular, “amarás, tu, tu, tu, enseñarás, escribirás etc.”

En este yugo de la Torá vemos que se usa la forma plural “obedecéis, os, vuestro, vuestro, vuestra, vuestra” pero luego, en el versículo 14 va pasando al singular: “recojas… etc” para luego volver al plural en los versículos 16-19a: “cuidaos…”, después al singular en los versículos 19b-20: “te…” y, finalmente, al plural en el versículo 21.

 

De esto aprendemos que el yugo de la Torá nos enseña a vivir nuestra vida privada en obediencia en una relación con el pueblo de Israel dentro del cual estamos.

Por lo tanto no es suficiente vivir solos delante del Eterno. Necesitamos formar parte de un colectivo. Y este es precisamente el resultado del trabajo de la Torá en nuestras vidas.

Uno no puede amar al Eterno y aborrecer al hermano. Es imposible, porque el amor al Eterno te lleva forzosamente a amar a tu prójimo, primero los más cercanos y luego los que están más allá de los conocidos.

 

En Efesios 4:1-6 está escrito:

 

“Yo, pues, prisionero del Señor, os ruego que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados, con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándoos unos a otros en amor, esforzándoos por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Elohim y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.”

 

En Filipenses 2:1-4 está escrito:

 

“Por tanto, si hay algún estímulo en el Mesías, si hay algún consuelo de amor, si hay alguna comunión del Espíritu, si algún afecto y compasión, haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás.”

 

En Colosenses 1:3-4; 3:12-15 está escrito:

 

“Damos gracias a Elohim, el Padre de nuestro Señor Yeshúa el Mesías, orando siempre por vosotros, al oír de vuestra fe en el Mesías Yeshúa y del amor que tenéis por todos los santos… Entonces, como escogidos de Elohim, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como el Mesías os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. Y que la paz de Mesías reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”

 

En 1 Tesalonicenses 4:9-10 está escrito:

 

“Mas en cuanto al amor fraternal, no tenéis necesidad de que nadie os escriba, porque vosotros mismos habéis sido enseñados por Elohim a amaros unos a otros; porque en verdad lo practicáis con todos los hermanos que están en toda Macedonia. Pero os instamos, hermanos, a que abundéis en ello más y más.”

 

En 1 Pedro 4:8 está escrito:

 

“Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados.”

 

En Juan 15:12-13 está escrito:

 

“Este es mi mandamiento: que os améis los unos a los otros, así como yo os he amado. Nadie tiene un amor mayor que éste: que uno dé su vida por sus amigos.”

 

En 1 Juan 3:10-18, 22-23 está escrito:

 

“En esto se reconocen los hijos de Elohim y los hijos del diablo: todo aquel que no practica la justicia, no es de Elohim; tampoco aquel que no ama a su hermano. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que nos amemos unos a otros; no como Kayín que era del maligno, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos, no os maravilléis si el mundo os odia. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte. Todo el que aborrece a su hermano es homicida, y vosotros sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto conocemos el amor: en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Elohim en él? Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad…. y todo lo que pidamos lo recibimos de Él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de Él. Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Yeshúa el Mesías, y que nos amemos unos a otros como Él nos ha mandado.”

 

En 1 Juan 4:7-12, 19-21; 5:1-2 está escrito:

 

“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Elohim, y todo el que ama es nacido de Elohim y conoce a Elohim. El que no ama no conoce a Elohim, porque Elohim es amor.  En esto se manifestó el amor de Elohim en nosotros: en que Elohim ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Elohim, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Amados, si Elohim así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Elohim nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Elohim permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros… Nosotros amamos, porque Él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Elohim, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Elohim a quien no ha visto. Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Elohim, ame también a su hermano. Todo aquel que cree que Yeshúa es el Mesías, es nacido de Elohim; y todo aquel que ama al Padre, ama al que ha nacido de Él. En esto sabemos que amamos a los hijos de Elohim: cuando amamos a Elohim y guardamos sus mandamientos.”

 

En todos estos textos vemos la importancia de tener una relación correcta con el pueblo de Elohim que es la Familia de Elohim y el Templo de Elohim.

 

La experiencia de salvación con la aceptación del yugo del Reino y el yugo de la Torá es maravillosa, y transforma nuestra vida personal. Pero hay más. Conforme vayamos creciendo en el conocimiento del Eterno por medio de Su Torá revelada por medio de Moshé y el Mesías Yeshúa, entraremos en una dimensión nueva de nuestra vida espiritual, la dimensión de colectivismo y así pasamos de Shejem y Moré a Betel, la familia del Eterno.

 

Es cierto que tenemos una responsabilidad delante del Eterno de nuestras vidas personales, cada uno será juzgado según su propia obra, en pensamientos, palabras y hechos, pero nuestras vidas no fueron creadas para ser islas separadas en un lago, sino miembros de un cuerpo, un colectivo, una gran familia, la gran familia de los hijos de Avraham, el pueblo de Israel.

 

“al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente” – Ai significa montón o ruina. Betel significa casa de Elohim. ¡Un montón de piedras no es una casa!

Avram se colocó entre Betel y Ai. Cada día al salir de su tienda por la mañana tuvo que elegir entre Betel y Ai, entre el montón de piedras y la casa de Elohim. De la misma manera nosotros tenemos que escoger entre ser una piedra solitaria, aunque sea parte en un montón de piedras juntas, o ser parte de una casa donde hay orden y disciplina.

Para ser parte de una casa hace falta pasar por un proceso de corrección, ser una piedra viva, labrada, y ajustada y colocada en un lugar específico en el edificio. Ya uno no puede hacer lo que le parezca, lo que le plazca.  Hay constructores que han sido puestos para edificar una casa del Eterno en todo lugar, esforzándose para que las piedras sean ajustadas y colocadas cada una en su lugar.

 

Así que ya terminó el tiempo de ser un solitario espiritual. Llegó el tiempo de ser parte de una casa, un cuerpo, y unirse definitivamente a los hermanos.

 

En 1 Pedro 2:1-10 está escrito:

 

“Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación, desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis probado la benignidad del Señor. Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Elohim, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Elohim por medio de Yeshúa el Mesías. Pues esto se encuentra en la Escritura: HE AQUI, PONGO EN SION UNA PIEDRA ESCOGIDA, UNA PRECIOSA piedra ANGULAR, Y EL QUE CREA EN EL NO SERA AVERGONZADO. Este precioso valor es, pues, para vosotros los que creéis; pero para los que no creen, LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS CONSTRUCTORES, ESA, EN PIEDRA ANGULAR SE HA CONVERTIDO, y, PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE ESCANDALO; pues ellos tropiezan porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinados. Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Elohim, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Elohim; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia.”

 

“al oriente de Betel” – Las entradas al tabernáculo y al templo siempre están hacia el oriente. Así que Avram se puso en el lugar que simboliza la entrada a la misma presencia del Eterno.

 

“plantó su tienda” – La Torá no dice que Avram plantó su tienda en Shejem. Pero aquí en Betel sí. Es un lugar donde hay que plantar la tienda. Es un lugar donde hay que afirmar su estancia. Hazte miembro de un colectivo de personas que creen igual que tú y sé fiel a esa comunidad.

 

“Edificó allí un altar a HaShem” – Este altar representa la entrega total al Eterno dentro de un contexto colectivo, en la congregación de los creyentes, en la casa del Eterno.

 

Esto nos recuerda también el lugar de muerte del Mesías, que seguramente ocurrió delante de la entrada del templo del Eterno en uno de los árboles que hay el monte de los Olivos, al oriente de Yerushalayim.

 

“invocó el nombre del YHWH” – Invocar el Nombre no significa solamente tomarlo en los labios, sino dar a conocer al mundo entero que El es el único. Después de haber estado en Mesopotamia y luego en Egipto, Avraham toma sobre sus hombros la tarea de hacer conocer el Nombre del Eterno al mundo entero, para que supieran que El es el único Elohim verdadero.

 

En Juan 17:3 está escrito:

 

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim verdadero, y a Yeshúa el Mesías, a quien has enviado.”

 

Avram no dio a conocer el Nombre de YHWH en Shejem y Moré, pero aquí sí, entre Betel y Ai. De esto aprendemos que lo que más impacta al mundo no es nuestra propia experiencia de aceptación del yugo del reino y de la Torá, nuestra experiencia con  el Mesías Yeshúa como Salvador y Señor, sino nuestra convivencia en amor en la congregación de los creyentes, como está escrito en Juan 13:34-35:

 

“Un mandamiento nuevo os doy (Moré): que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado (Shejem), así también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos (Proclamó el Nombre) que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros (Betel).”

 

Ya no vivas como una piedra solitaria, déjate ser edificado como una casa espiritual.

 

El Nombre de YHWH se dará a conocer al mundo entero cuando dejemos de vivir como individuos y nos entregamos unos a otros en la congregación de los hijos de Avraham e Israel, con la ayuda del Espíritu del Mesías que nos ha sido dado.

 

Hay un fenómeno natural muy interesante en el lugar donde Avram invocó el Nombre del Eterno por primera vez en la Tierra prometida. El nombre hebreo de YHWH está escrito con las letras actuales hebreas, en las montañas en el mismo lugar donde nuestro padre plantó la tienda. Esto se puede ver en las imágenes de los satélites.

 

 

 

12:10 “Y hubo hambre en la tierra; y Avram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo, porque el hambre era severa en la tierra.” – Esta fue la cuarta prueba en la vida de nuestro padre. Era necesario que bajara a Egipto para pisar esa tierra, cf. Jos 1:3, de manera que todo lugar que sus pies hayan pisado sería entregado a sus descendientes, como está escrito en 15:18b:

 

“desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates”

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

 

12:14 “Y aconteció que cuando Avram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy hermosa” – Sarai era muy hermosa a pesar de tener más de 65 años de edad. Esto constituyó en la quinta prueba en la vida de Avraham.

 

13:3-4 “Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al principio, entre Betel y Ai, al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Avram invocó el nombre de YHWH.” – Después de haber estado en Egipto, Avram volvió al mismo lugar donde había estado antes y donde había invocado el Nombre del Eterno por primera vez en la Tierra, a la entrada a la Casa del Elohim.

Egipto simboliza el sistema de este mundo de tinieblas. Esto nos indica que si uno se desvía y sale fuera del lugar del llamado y las promesas, hay que volver del mundo a la Familia y la Casa del Eterno. Por favor querido amigo que te has ido al mundo, ¡vuelve a la comunión de los creyentes!

 

Cuando Avram había dejado atrás los dioses de sus padres en Mesopotamia proclamó el Nombre del Eterno en Betel, y cuando volvió de Egipto volvió a proclamar el Nombre del Eterno en el mismo lugar. Betel se convirtió así en un centro de proclamación del monoteísmo por encima de los falsos dioses de Babilonia y de Egipto.

Tercera aliyá, 13:5-18

 

13:5  “Y también Lot, que andaba con Avram, tenía ovejas, vacas y tiendas.” – Lot no andaba con Elohim. Su riqueza dependía de su relación con el hombre. Por eso al final perdió todo.

 

13:11 “Y escogió Lot para sí todo el valle del Yardén; y viajó Lot desde el oriente. Así se separaron el uno del otro.” – Lot sólo pensaba en sí. Se separó no sólo de Avram sino de lo que él representaba, lo cual le llevó finalmente a la ruina.

 

13:14-15 “Y HaShem dijo a Avram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” – Cuando finalmente obedeció separándose de su familia, vino una gran revelación.

 

13:16 “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse.” – El primer tipo de descendencia de cual se habla es el polvo de la tierra. Esto representa los hijos naturales de Avraham que poblarán la tierra prometida.

 

13:17 “Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré” – La visión celestial expresada en una acción práctica traerá finalmente su cumplimiento al mundo físico. La fe viene por el oír pero se activa por las obras.

 

13:18 “Entonces Avram mudó su tienda, y vino y habitó en el planicie de Mamre, que está en Jevrón, y edificó allí un altar a HaShem.” – Según Rashí, Mamré es el nombre de una persona, cf. 14:24. El nombre Mamré significa “vigor”, “firmeza” y “grosura”. Jevrón significa “asociación”, “unión”. Jevrón es el lugar donde Adam y Javá fueron sepultados, según la tradición. Aquí Avram edificó su tercer altar. Este altar representa el poder de la resurrección en unión con el Eterno. Aquí fueron sepultados todos los patriarcas. Y desde aquí el Eterno resucitará sus cuerpos para encontrarse con el Mesías en los aires en su segunda venida.

 

Cuarta aliyá, 14:1-20

 

14:1a “Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Shinar” – Según Rashí, Amrafel es idéntico a Nimrod.

 

14:18 “Entonces Malki-Tsedek, rey de Shalem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Elohim Altísimo.” – Según la tradición, Malki-Tsedek fue Shem,[7] hijo de Noaj. Malki-Tsedek es un título, no un nombre personal. Representa el ministerio doble de rey y sacerdote ejercitado a base de una vida indestructible. Según el Salmo 110:4 ese ministerio sería luego dado al Mesías, cf. Hebreos capítulos 5 y 7.

Shalem es la única referencia directa a la ciudad de Yerushalayim que se encuentra en el Jumash (Pentateuco). En el Salmo 76:2 vemos que Shalem es lo mismo que Tsión, como está escrito:

 

“En Shalem está su tabernáculo, y en Tsion su morada.”

 

En Josué 10:1 vemos como en la ciudad de Yerushalayim había un rey llamado Adoni-tsedek. (Malki significa “mi rey” y Adoní significa “mi señor”. Tsedek significa justicia.) Así que, en los tiempos de la conquista, alrededor de 600 años después de Avraham, el rey de esa ciudad seguía teniendo un título muy similar.

14:19 “Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Avram del Elohim Altísimo, creador del cielo y de la tierra” – El de mayor rango espiritual siempre bendice al de menor rango. Malki-Tsedek tenía un ministerio superior al de Avram, cf. Hebreos 7:7.

El Talmud enseña que porque Shem bendijo a Avram antes que al Creador, el Eterno no sacó el sacerdocio (levitico) de él sino de Avraham.[8]

 

14:20 “y bendito sea el Elohim Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Avram el diezmo de todo.” – Avram fue el primero que la Torá menciona que dio el diezmo. Sin embargo el principio del diezmo estaba funcionando desde la creación del hombre. El principio del diezmo implica trabajar parte de su tiempo sin tener el derecho de comer de él. Este principio se encuentra en el árbol de la ciencia del bien y el mal. Adam tenía que labrarlo pero no podía comer de él.

Avram no solamente dio el diezmo de los despojos de la guerra, sino de todo lo que el Eterno le había dado.

Según el libro de Yashar, Avraham había estudiado con Shem y Ever durante muchos años. Por eso ahora le entrega el diezmo de todo por ser su maestro de Torá.

 

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

 

15:4  “Pero he aquí que la palabra de HaShem vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero.” – Aquí habla de una descendencia singular, refiriéndose en primer lugar a Yitsjak, pero también al Mesías, como está escrito en Gálatas 3:16:

 

“Ahora bien, las promesas fueron hechas a Avraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu descendencia, es decir, Mesías. ”

 

15:5  “Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia.” – Aquí habla de una descendencia celestial. Vemos por lo tanto que hay tres tipos de descendencia de Avraham; terrenal, singular y celestial. La descendencia terrenal son los hijos físicos de Avraham. La descendencia singular es Yitsjak y Mashiaj. La descendencia celestial son los hijos espirituales de Avraham, los que tienen la misma fe de Avraham como se ve en el siguiente versículo.

 

15:6 “Y creyó en HaShem, y El se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como “creyó” es “heemin” que significa “creyó”, “confió”, “esperó”. Es la primera vez que aparece en la Torá. Viene de la raíz “amán”[9]que significa “sostener”. En su forma nifal significa “ser firme”, “ser duradero”; “ser fiel”, “ser de confianza”; “ser verdadero”, “ser veraz”; “durar”.[10]

Avram puso su confianza en HaShem y por esto también confió en Su palabra. Es imposible creer en el Eterno sin confiar en la Escritura que ha sido revelada e inspirada. La Palabra revelada es la base para la fe. Cuando el Eterno nos revela su palabra tenemos la opción de confiar en Él o no. La fe viene del oír, cf. Romanos 10:17, lo cual significa que si hacemos caso a las cosas reveladas, tendremos la capacidad de confiar en el Eterno.

 

“y Él se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como justicia es “tsedaká”[11]y significa “solidaridad”, “justicia”, “derecho”, “rectitud”, “poder salvador”, “generosidad”.[12] Es la primera vez que aparece en la Torá. También se traduce como “justificación”. La expresión tsedaká tiene tres acepciones en las Escrituras:

 

1.      Justificación en el sentido “declaración de inocencia”, cf. Génesis 15:6.

2.      Aprobación; Reconocimiento de rectitud; dar la razón, cf. Mateo 11:19; Lucas 7:29.

3.      Obra de caridad, cf. Deuteronomio 24:13; Mateo 6:1.

 

Si no entendemos estas diferentes acepciones de la misma expresión no vamos a entender la aparente contradicción entre Romanos 2:13b y Romanos 3:20a.

 

Romanos 2:13b dice: “los que cumplen la ley serán justificados.”

 

Romanos 3:20a dice: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El”

 

En el primer caso “justificados” significa “aprobados”, “reconocidos”, y en el segundo caso “justificado” significa “declarado inocente”. La expresión “obras de la ley” no implica lo mismo que “cumplir la ley”. “Obras de la ley” tiene que ver con el legalismo como medio de obtener la salvación por los propios méritos, “cumplir la ley” tiene que ver con obediencia por amor al Eterno.

 

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

 

15:7-8 “Y le dijo: Yo soy HaShem que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para que la poseas. Y él le dijo: Oh Señor Eterno, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” – La promesa de la tierra es reforzada con un pacto para erradicar toda duda del alma de Avram.

 

15:9  “El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.” – Los rabinos entienden esta palabra de dos maneras. Rambán dice que se trataba de tres animales de tres años cada uno. Rashí dice que se trataba de tres de cada animal.

 

El Midrash[13] dice:
“La razón por la cual Avram buscó una señal fue el temor que su descendencia pecara y HaShem no les permitiera seguir viviendo en Tierra Sagrada. HaShem le aseguró a Avram – “Aún si pecaran, he preparado un medio para perdonarlos, los korbanot (sacrificios)”. Entonces le demostró a Avram la naturaleza de los futuros korbanot, mediante la preparación de tres bueyes, tres chivos, tres carneros, una paloma y una tórtola en representación de varias ofrendas.”

 

Rashí dice:

 

“Tres becerras (bueyes) constituyen una alusión a tres novillos: al novillo ofrecido en el Día de la Expiación (Yom Kipur), al novillo de la comunidad a causa de un asunto oculto (Lev. 4:13) por parte del Sanedrín, y a la becerra desnucada (Deut. 21:1).

“Tres cabras en alusión al macho cabrío cuyo servicio era realizado en el interior (Lev. 16:9-15), a los machos cabríos de las ofrendas adicionales (musaf) de las festividades (Núm. 28:22), y al macho cabrío en ofrenda de un pecado (jatat) de un individuo (Lev. 4:32).

“Tres carneros en alusión a la ofrenda de culpa certera (asham vadai) (Lev. 5:15, 25; 14:12; 19:21 y Núm. 6:12), a la ofrenda de culpa dudosa (asham talui) (Lev. 5:17-19), y a la oveja en ofrenda de pecado (jatat) de un individuo (Lev. 27:35).”

 

El pichón (heb. gozal) es la cría de la tórtola (heb. tor).

 

El hecho de partir los animales y colocar las mitades una en frente a la otra es una antigua manera de hacer un pacto. Las personas que hacían pactos caminaban juntos entre las partes dando una vuelta en señal de lo infinito (como un ocho acostado) para así confirmar la perpetuidad del pacto, cf. Jeremías 34:19.

 

Este pacto confirma la perpetuidad de la promesa de la tierra para los descendientes de Avram.

15:12 “Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Avram, y he aquí que el terror de una gran oscuridad cayó sobre él.” – Esto constituye la séptima prueba fuerte en la vida de nuestro padre. Esta experiencia profética le permite ver toda la calamidad futura de sus descendientes, lo cual le produce un gran terror.

 

15:13 “Y dijo a Avram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.” – Avram recibe la revelación del futuro difícil de sus hijos en Egipto.

 

15:14 “Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas.” – La palabra “también” implica que Egipto es uno de los reinos juzgados por el Eterno donde los descendientes iban a ser maltratados. Los otros reinos son los cuatro que son mencionados en el libro de Daniel.

 

15:17 “Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades.” – Lo interesante en este texto es que Avram no es capaz de caminar con HaShem entre las partes. Sin embargo aparecen dos cosas, un horno y una antorcha. Dos fuegos diferentes. Se ve que alguien está tomando el lugar de Avram para representarle en este pacto. ¿Quién será? La antorcha es el Mesías, cf. Isaías 62:1.

 

15:18 “En aquel día HaShem hizo un pacto con Avram, diciendo: A tu descendencia he dado esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates” – La descendencia de Avram, la terrenal, la singular y la celestial, heredará la tierra física entre estos dos ríos. La nueva Yerushalayim que bajará del cielo ocupará todo ese territorio. En ningún lugar de las Escrituras vemos que los hombres van a dejar la tierra e ir al cielo. Esa idea viene de la filosofía griega, no del judaísmo bíblico.

 

15:19-21 “los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.” – Estas diez naciones representan todas las naciones de la tierra. El número 10 representa la totalidad en las Escrituras. Todo el mundo será heredado por Avraham y sus descendientes, como está escrito en Romanos 4:13:

 

“Porque la promesa a Avraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”

 

Esta promesa tuvo su cumplimiento parcial cuando los hijos de Israel volvieron de Egipto. Siete de estas naciones fueron entregadas a los descendientes de Avraham, pero tres de ellas no se les permitió conquistar.

Los ceneos, cenezeos y los cadmoneos fueron conquistados por los hijos de Edom, Moav y Amón. Los hijos de Israel no tuvieron permiso por el Eterno para conquistar estos tres reinos cuando salieron de Egipto. Sin embargo, en el futuro serán adheridos al territorio de Israel, según Isaías 11:14 donde está escrito:

 

“Y ellos se lanzarán sobre el costado de los filisteos al occidente, juntos despojarán a los hijos del oriente; Edom y Moav estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón les estarán sujetos.”

 

Los territorios mencionados en esta profecía corresponden a lo que hoy en día se llama la franja de Gaza, Cisjordania y Jordania.

 

16:1, 3 “una sierva egipcia… Hagar la egipcia” – Al repetir esta expresión nos da a entender que Hagar no era cualquier egipcia. Se ha entendido por los rabinos como una manera de hablar de la hija del Paró.

 

16:11 “El ángel de HaShem le dijo además: He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; y le llamarás Yishmael, porque HaShem ha oído tu aflicción.” – El texto hebreo no dice que Hagar había concebido, sino que iba a concebir en el futuro. Según Rashí, esto nos enseña que ella perdió su primer hijo en un aborto. Luego tuvo la promesa de un nuevo embarazo.

 

17:1 “Cuando Avram tenía noventa y nueve años, HaShem se le apareció, y le dijo: Yo soy el Elohim Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” – Trece años más tarde HaShem se revela como “El Shadai”. Según Rashí la palabra “shadai” está compuesta por “she”, que, y “dai”, suficiente.

 

Beer BaSadé dice:

 

“Con este nombre, Elohim quería decirle que no debía temer, puesto que así como Él es suficiente y no necesitaba de nadie, así también a Avraham le sería suficiente la relación con El para vivir, sin necesidad de los demás.”

 

“anda delante de mí, y sé perfecto” – El Targum traduce: “rinde culto delante de mí”. El resultado de andar delante del Todosuficiente es que uno se vuelve íntegro. La palabra hebrea traducida como perfecto “tamim”[14]no significa que uno no puede caer en pecado, sino que es maduro e íntegro, especialmente en las pruebas.

 

17:2  “Y yo estableceré mi pacto contigo, y te multiplicaré en gran manera.” – Este pacto de circuncisión está más enfocado hacia el pueblo. En el pacto de los trozos, en el capítulo 15, hay un enfoque hacia la tierra.

 

17:5 “Y no serás llamado más Avram; sino que tu nombre será Avraham; porque yo te haré padre de multitud de naciones” – El nombre Avram significa, según Rashí, padre de Aram. Avraham significa padre de multitudes. En los pacto de antaño las dos partes tomaron parte del nombre del otro. Por eso una letra es añadida al nombre Avram, la letra hey y se forma el nombre Avraham. Esa letra aparece dos veces en el Nombre sobre todo nombre, YHWH. Al mismo tiempo el Eterno añade el nombre de Avraham en su nombre. A partir de ahora se llama “el Elohim de Avraham”, cf. Éxodo 3:15.

 

17:6 “Te haré fecundo en gran manera, y de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes.” – Esto no puede referirse a los descendientes de Yishmael, puesto que ya había nacido, ya había salido de Avraham. Es una referencia a Yitsjak y Esav, las dos naciones Israel y Edom.

 

Séptima aliyá, 17:7-27

 

17:7  “Y estableceré mi pacto contigo y tu descendencia después de ti, por sus generaciones, por pacto eterno, de ser Elohim tuyo y de tu descendencia después de ti.” – Este pacto consiste en que el Eterno es el Elohim de Avraham y de su descendencia para siempre. Esto implica que habrá una parte de la descendencia física de Avraham que nunca dejará de tener una relación de pacto con el Eterno.

 

 

 

 

 

17:8  “Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Kenáan como posesión perpetua; y yo seré su Elohim.” – Vemos como este pacto eterno incluye tres pilares fundamentales:

 

1.      El pueblo

2.      La tierra de Kenáan

3.      Elohim

 

17:9  “Este es mi pacto que guardaréis, entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Todo varón de entre vosotros será circuncidado.” – Esta es la octava prueba fuerte para nuestro padre Avraham, la circuncisión en la carne. Tuvo que convencer a todos sus hombres de la importancia de este hecho y al mismo tiempo pasar por esta operación con el peligro de ser atacado por sus enemigos.

 

17:11 “Seréis circuncidados en la carne de vuestro prepucio, y esto será la señal de mi pacto con vosotros.” – La señal del pacto es la circuncisión física en la carne. Sólo los varones podrán llevar esta señal. Por lo tanto la herencia de la tierra se da en primer lugar en relación con los varones de Israel. Sólo en ausencia de varones las mujeres podrán heredar la tierra de la promesa, cf. Números 27.

 

La circuncisión es una señal de varias cosas:

 

1.      Del pacto entre Avraham, su descendencia y Elohim para siempre.

2.      De la justificación por la fe que Avraham tenía como incircunciso, cf. Romanos 4:11.

3.      De que el Descendiente, el Mesías tendría que nacer en ese pueblo, cf. Romanos 15:8.

4.      De una circuncisión más profundo, la del corazón, cf. Dt 10:16; 30:6; Colosenses 2:11.

5.      De una nueva creación sin pecado, a partir del octavo milenio, cf. Levitico 12:3; Gálatas 6:15.

 

17:14 “Mas el varón incircunciso, que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa alma será cortada de entre su pueblo; ha quebrantado mi pacto.” – Los descendientes físicos de Avraham que no se circuncidan en la carne experimentarán que su alma sea cortada de la fuente de vida que hay en conexión con el pueblo del pacto. Según Rashí significa que andará en la vida sin hijos y morirá antes de tiempo.

 

El mandamiento de la circuncisión en la carne no es un requisito ni para las mujeres descendientes de Avraham ni para los gentiles que hacen la conversión al Elohim de Israel por medio del poder de resurrección de Yeshúa HaMashiaj, como está escrito en 1 Corintios 7:18:

 

“¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese circuncidado. ¿Fue llamado alguno estando incircuncidado? No se circuncide.”

 

17:15 “Entonces Elohim dijo a Avraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sará es su nombre.” – Sarai significa mi princesa, limitando su influencia sólo para su marido. Sará significa princesa, siendo princesa para todo el mundo.

 

17:21 “Pero mi pacto lo estableceré con Yitsjak, el cual Sará te dará a luz por este tiempo señalado el año que viene.” – El pacto de la circuncisión no fue establecido con el pueblo árabe, sino con el pueblo judío. Por eso la tierra de Kenáan no es para el pueblo árabe, sino para el pueblo judío. Yishmael recibió su bendición y HaShem le dio muchas otras tierras, pero la tierra de la promesa no le pertenece.

 

“por este tiempo” – El hebreo tiene aquí la palabra “moed”[15] que habla del tiempo señalado de las fiestas establecidas por el Eterno, cf. Levítico 23. Así que Yitsjak nació en una de las fiestas anuales. En los próximos capítulos veremos en qué fiesta nació. ¡No pierda el próximo estudio!

 

17:24 “Avraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado en la carne de su prepucio.” – En Romanos 4:11-12 está escrito:

“y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era incircunciso, para que fuera padre de todos los que creen sin ser circuncidados, a fin de que la justicia también a ellos les fuera imputada; y padre de la circuncisión para aquellos que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen en los pasos de la fe que tenía nuestro padre Avraham cuando era incircunciso.”

 

Avraham llegó a tener 175 años de edad. Así que paso 99 años de su vida como incircunciso y 76 años de su vida circuncidado. Esto nos enseña que al final serán contados como hijos de Avraham más incircuncisos que circuncidados.

Parashá 02 Noaj

כ״ו בתשרי ה׳תשע״ד (September 30, 2013) por  
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Parashá 02 Noaj

Génesis 6:9 – 11:32

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

 

Aliyás de la Torá:

 

1. 6:9-22

2. 7:1-16

3. 7:17 – 8:14

4. 8:15 – 9:7

5. 9:8-17

6. 9:18 – 10:32

7. 11:1-32

8. Maftir: 11:29-32

 

Haftará: (radición Ashkenazí) Isaías 54:1 – 55:5 (Tradición Sefardí) Isaías 54:1-10

 

Escritos Apostólicos: Marcos 2:1-28

 

Lecturas de los Escritos Apostólicos:

 

1.      2:1-12

2.      2:13-17

3.      2:18-20

4.      2:21-23

5.      2:24-28

 

Noaj

 

Es el nombre del personaje principal de esta parashá. Significa descanso.

Primera aliyá

 

En la primera aliyá vemos como Elohim decide destruir, por medio del agua, toda carne de sobre la superficie de la tierra por causa de toda la corrupción que se ha producido. Sólo la familia de Noaj obtiene la gracia de poder sobrevivir esta destrucción mundial.

El Eterno hace un pacto con Noaj y le instruye acerca de cómo podrá sobrevivir. Tendrá que hacer un arca enorme, capaz de resistir el agua, y recoger alimentos para más de un año, para la supervivencia de su familia junto con las parejas de todas las especies de animales terrestres y volátiles. Noaj hizo todo conforme a las instrucciones de Elohim.

 

Segunda aliyá

 

Una semana después de la orden divina Noaj entra en el arca junto con su familia. Por mandato del Eterno vienen también todos los animales que están escogidos para ser preservados. El mismo día empieza el diluvio con cuarenta días de lluvia desde arriba y 150 días de inundación de aguas subterráneas.

 

Tercera aliyá

 

El arca flota sobre las aguas que suben a una altura de 15 codos por en cima de los montes. Por esta tevilá (bautismo) todos los hombres y todos los animales perecen y el mundo es purificado. El Eterno se acuerda de Noaj y los que estaban con él en el arca, de modo que envía un viento para ir secando la tierra. También cierra las fuentes subterráneas y las ventanas del cielo para que las aguas se detengan. Así las aguas van bajando durante 150 días. El arca descansa sobre los montes de Ararat, el día 17 del séptimo mes desde la creación del hombre. En la fiesta de la luna nueva, casi dos meses y medio más tarde se ven las cimas de los montes. Cuarenta días más tarde Noaj abre la ventana y, durante unas semanas, primero envía un cuervo y luego una paloma para saber cómo están bajando las aguas.

En el primer día del primer mes, Noaj quita la cubierta del arca y se da cuenta que las aguas se están secando de la tierra. Casi dos meses más tarde ya está seca la tierra.

 

Cuarta aliyá

 

Elohim da la orden, y Noaj sale del arca con su familia y los animales. Luego construye un altar y sacrifica toda clase de animales limpios como ofrenda de ascensión delante del Eterno. Cuando el Eterno siente el olor de esa ofrenda hace un juramento y promete nunca más volver a destruir toda carne de la misma manera. A partir de ese momento se introducen en la naturaleza las diferentes estaciones del año.

Elohim bendice a Noaj y a sus descendientes y les ordena casarse, tener hijos y llenar la tierra.

A partir de ahora los animales tienen temor de los hombres. Al hombre se le da, por primera vez, el derecho de comer carne de animales muertos y desangrados.

Elohim promete exigir la muerte sustituta tanto de los animales como del “hombre de su hermano”. El hombre recibe también la autoridad delegada para ejecutar al asesino.

 

Quinta aliyá

 

Elohim establece un pacto con Noaj y todos sus descendientes y todos los animales en el cual está la promesa de no destruir nunca más toda la carne mediante las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. La señal de ese pacto eterno es el arco iris.

 

Sexta aliyá

 

Los tres hijos de Noaj son los orígenes de todos los hombres que han poblado toda la tierra. El primer nieto de Noaj fue Kenaan que nace poco después del diluvio.

Cuando Noaj bebe del vino de una viña que ha plantado se embriaga y se queda descubierto acostado en la tienda de su esposa. Al verlo su hijo Jam no hace nada para quitar su vergüenza, sino divulga el error a sus hermanos. Entonces Shem y Yefet toman un manto sobre sus hombros y entran de espaldas para cubrir la desnudez de su padre. Al despertar Noaj se entera de lo que Kenaan, su hijo menor, ha hecho con él y pronuncia una maldición sobre él. También pronuncia una bendición sobre Shem y Yefet. Las palabras de Noaj dirigirán toda la historia futura de sus descendientes.

De los tres hijos de Noaj, Yefet, Jam y Shem salen las 70 naciones que poblarían la tierra. De Yefet salen 15 naciones, de Jam salen 32 naciones y de Shem salen 23 naciones. (Las cuatro personas Shem, Arfajsad, Shalaj y Ever no son contados entre los 70 por ser santos.)

 

 

 

Séptima aliyá

 

Todos los hombres hablan el mismo idioma durante los 1996 primeros años de historia. Por esta causa se organizan para la construcción de una ciudad y una torre con el propósito de rebelarse contra al Eterno. HaShem envía sus emisarios para dividir las lenguas de las 70 familias para que ya no se entiendan entre ellas. Así son dispersados sobre la faz de toda la tierra y dejan de edificar la ciudad que recibe el nombre de Bavel, confusión.

Shem es el portador de la bendición principal y la promesa del futuro redentor. Por eso la Torá se enfoca en su genealogía y menciona sus descendientes hasta llegar a la décima generación, hasta Avram.

Avram tiene dos hermanos, Najor y Harán. Harán engendra un hijo, Lot, antes de morir durante la vida de su padre. Avram toma a una familiar como esposa, Sarai, que también es llamada Yiská, pero resulta que no puede tener hijos, por ser estéril.

El padre de Avram, Teraj, toma la decisión de salir con parte de su familia de Ur para ir a la tierra de Kenaan, pero se queda a la mitad del camino, y se establecen en Jarán. Allí se quedan hasta la muerte de Teraj, que en ese momento tiene 205 años de edad.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 6:9-22

 

6:9    “Estas son las generaciones de Noaj. Noaj era un hombre justo, perfecto entre sus contemporáneos; Noaj andaba con Elohim” – Los rabinos presentan dos maneras de interpretación de este texto. El primero dice que comparando la conducta de la generación maligna que vivía en tiempos de Noaj, él parecía justo. Sin embargo vemos como la Torá da testimonio de que él era un hombre justo (heb. tsadik) que andaba con Elohim. Además tenemos el texto de 7:1 donde HaShem está dando testimonio de que Noaj es justo delante de Él.

De esa manera surge la segunda interpretación de estas palabras. Se trata de que Noaj era justo y perfecto a pesar de toda la maldad que había en los hombres que le rodeaban.

Esto nos enseña que ni la cultura, ni las costumbres del país, ni las personas que rodean, ni la sociedad pueden ser responsables de la conducta de una persona. Cada uno tiene una responsabilidad para vivir en justicia e integridad delante de Elohim.

 

“Noaj andaba con Elohim” – El verbo hebreo está en forma hitpalel, que es una forma reflexiva. Se trata de que Noaj se hizo caminar con Elohim. No fue una cosa fácil. Se esforzaba para poder hacerlo y lo logró. Aquí aprendemos que el camino con Elohim requiere disciplina personal.

No dice que Noaj caminaba con HaShem, sino con Elohim. HaShem es el atributo de misericordia, y Elohim es el atributo de justicia. Noaj se esforzaba todos los días para animarse a si mismo a caminar con su Padre celestial en relación con su atributo de justicia. En medio de una generación perversa en la cual las normas ya no tenían ningún efecto sobre la vida diaria, en medio de esa generación Noaj caminaba en las normas del Elohim justo. Esto le hizo capaz de ser elegido para ser un medio de salvación para el mundo futuro.

En Ezequiel 14:12-20 el Eterno menciona a Noaj como una de las personas más influyentes en la historia humana, junto con Yov (Job) y Daniel.

 

“andaba” – es la palabra hebrea “hithalej” – “(él) se andaba” – que viene de la misma raíz de halajá. La palabra halajá es un sustantivo, y significa (el) caminar.

La palabra halajá se está usando en el judaísmo como un término técnico para la legislación judía. La halajá es la ley del Eterno expresada en ordenanzas y reglamentos que establecen los hombres que están puestos como líderes en el pueblo de Israel, con el propósito de aplicar los mandamientos eternos de la Torá en cada situación de la vida actual del pueblo judío, en sus relaciones personales, sociales, nacionales e internacionales.

Mientras que la Torá escrita no se puede cambiar, la halajá va cambiando según las circunstancias vividas en cada momento histórico.

De esto aprendemos que Noaj estaba interesado en vivir de forma práctica los mandamientos que el Eterno había revelado a Adam para los seres humanos. Hay un camino recto para el hombre, establecido en el momento de su creación. Noaj andaba en ese camino, y por eso fue llamado tsadik y tamim, justo e íntegro.

 

En el Salmo 37:23 está escrito:

 

“Por el Eterno son ordenados los pasos del hombre, y el Eterno se deleita en su camino.”

 

En Proverbios 19:3 está escrito:

 

“La insensatez del hombre pervierte su camino, y su corazón se irrita contra el Eterno.”

En Proverbios 21:8 está escrito:

 

“Torcido es el camino del pecador mas el proceder del limpio es recto.”

En 2 Pedro 2:15 está escrito:

 

“Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Bilam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad”

 

6:11 “Y la tierra se había corrompido delante de Elohim, y estaba la tierra llena de violencia.” – Según las Escrituras hay epecialmente tres pecados que traen el juicio del Elohim sobre los hombres, la idolatría, el sexo libre y el homicidio. Cuando una nación o un pueblo llega a cierto nivel en estos tres pecados, Elohim viene con juicio para eliminar esos pecados.

 

Un cuarto pecado es también presentado como la gota que hace rebosar el vaso de la paciencia de Elohim – el robo. El texto hebreo dice que la tierra estaba llena de “jamás” – violencia de robos, cf. Amós cap. 1 y 2. La palabra “jamás” es la misma que hoy en día usa uno de los grupos terroristas en el Oriente Medio.

 

6:12 “Y miró Elohim a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” – Según Rashí la palabra corrompida tiene que ver con pecados sexuales y de idolatría. Estos dos pecados son los únicos que son mencionados en los Escritos Apostólicos (NT) como algo de lo que hay que huir.

 

En 1 Corintios 6:18 está escrito:

 

Huid de la fornicación. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.”

 

En 1 Corintios 10:14 está escrito:

 

“Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.”

No solamente los hombres estaban viviendo en pecados sexuales, sino también los animales. Toda carne se había corrompido su camino sobre la tierra. El camino de cada animal es el proceder natural que el Eterno ha dado a cada especie. Hay una torá, una instrucción, en cada animal creado. Cada animal sabe como comportarse para vivir su vida según el plan del Eterno. Hay un camino para cada especie. También hay un camino para el hombre. Pero en el tiempo de Noaj toda carne había corrompido su camino. Esta fue la causa del juicio por medio del diluvio.

Este texto nos enseña que los hombres estaban manipulando los animales de manera que los cruzaban entre las diferentes especies. Fue una manipulación genética. De esta manera hubo corrupción en toda la carne, y Elohim decide poner fin a este tipo de mezclas. Sólo los animales que habían mantenido su originalidad en su especie desde la creación podían entrar a Noaj en el arca para ser preservados para el futuro, cf versículo 20 que dice:

 

“De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida.”

 

Sólo los que eran conforme a su especie valían para ser preservados.

 

6:14 “Hazte un arca de madera de gofer” – Los rabinos han discutido para saber qué tipo de madera había en el arca. La palabra hebrea que se usa es semejante a la palabra para azufre. Rashí dice que esa madera fue elegida para hacer alusión al azufre que vino con las aguas subterráneas en el diluvio.

Algo semejante a los restos del arca se puede encontrar en las montañas de Ararat en Turquía.[1][1]

 

6:18  “Pero estableceré mi pacto contigo; y entrarás en el arca tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos.” – Todo lo que el Eterno hace, lo hace a base de pactos. Es imposible tener una relación con el Eterno sin un pacto. Incluso Adam tenía un pacto por medio del cual se relacionaba con el Eterno desde el principio, como está escrito en Oseas 6:7: “Pero ellos, como Adán, han transgredido el pacto; allí me han traicionado.”

 

Un pacto es el lazo más fuerte que existe entre dos o varias persones. Un pacto no se puede anular o deshacer. Este pacto implicaba que el Eterno se comprometía a guardar los frutos que eran para comer dentro del arca durante todo el tiempo del diluvio y también implicaba una protección especial contra los hombres que querían hacer daño a Noaj y a sus hijos durante la construcción del arca.

 

6:18 “tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos” – de esto aprendemos que los hombres no estaban viviendo en relaciones maritales durante el tiempo del diluvio. Luego cuando el Eterno les ordena salir del arca les permite unirse de nuevo con sus esposas, como está escrito en 8:16:

 

“Sal del arca tú, y contigo tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos.”

 

6:20-21 “De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida. Y tú, toma para ti de todo alimento que se come, y guárdatelo, y será alimento para ti y para ellos.” – Aquí vemos que los animales no fueron considerados alimentos. Primero se habla de todos los animales, y luego de todo alimento, donde obviamente no están incluidos los animales. Así que durante 1656 años de la historia humana no se comía carne, sólo legumbres y frutas, según el mandamiento dado a los hombres en Génesis 1:29. El derecho de comer carne vino después del diluvio.

 

6:22 “Y así lo hizo Noaj; conforme a todo lo que Elohim le había mandado, así hizo.” – Este es el secreto para el éxito de todos los hombres de Elohim. La clave para el progreso del ser humano es hacer exactamente conforme a lo que Elohim nos ha mandado.

 

Segunda aliyá, 7:1-16

 

7:1    “Entonces el Eterno dijo a Noaj: Entra en el arca tú y todos los de tu casa; porque he visto que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación.” – Aquí vemos como se introduce el nombre sobre todo nombre, Yud Hey Vav Hey, HaShem, el Eterno. Este nombre tiene que ver con el atributo de misericordia. Así que vemos que Noaj caminaba no solamente en relación con la justicia de Elohim, según 6:9, sino también tenía una relación con la misericordia del Eterno, como bien se ha dicho en el último pasuk, versículo, de la parashá anterior, Génesis 6:8:

 

“Mas Noaj halló gracia ante los ojos del Eterno.”

 

La gracia es un favor inmerecido y está en relación con el atributo de misericordia del Eterno.

 

Y aquí en el capítulo 7 es reforzada esta relación. El Eterno ordena a Noaj a entrar en el arca para la salvación de toda la especie humana y los animales, y especialmente los animales limpios, que son los que sirven para ser sacrificados para el Eterno.

 

Es interesante ver que la revelación de los animales limpios e impuros ya existía en tiempos de Noaj. No significa que él podía haberlos comido. Los hombres no comían carne antes del diluvio. Esa diferencia existía únicamente en relación con los sacrificios. Los animales limpios sirven para la comida del Eterno. En Números 28:2 vemos que los sacrificios son identificados por el Eterno como su comida.

 

Cuando luego el hombre tiene el permiso de comer animales, los animales limpios son reservados como comida también a los hombres que fueron creados a ser como Elohim. Si los animales inmundos no sirven como alimento para el Eterno, tampoco sirven de alimento para aquellos hombres que son los hijos del Eterno, llamados a ser santos como Él.

 

“he visto que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación” – Cuando el Eterno da testimonio de que una persona es justa delante de él, no hay ningún hombre, ni ángel, ni demonio que puede cambiar esa sentencia dada por el Tribunal Supremo.

Lo importante no es aparecer justo delante de los hombres, sino realmente serlo delante de Aquel que todo lo ve.

 

7:4    “Porque dentro de otros siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, y borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que he creado.” – En este versículo el hebreo usa la palabra “od”, que significa “otro”, “además”, “todavía”, dando a entender que el diluvio tendría que esperar una semana. Según el midrash fue para que Noaj y su familia pudieran tener una semana de luto, en hebreo “shivá”, por causa de la muerte de Metushelaj que había ocurrido justo en el día cuando iba a venir el diluvio.

 

El padre de Metushelaj fue el profeta Janoj (Enoc). Había puesto un nombre profético sobre su hijo. El nombre Metushelaj significa “su muerte envía”, como una alusión al diluvio que iba a ocurrir exactamente en el momento de la muerte de este hombre. Es maravilloso ver que la edad de Metushelaj fue de 969 años, la mayor edad que una persona haya tenido en toda la historia humana. Vemos como el Eterno es paciente con los que pecaron y esperaba hasta lo último para no tener que juzgar a la tierra.

 

En 1 Pedro 3:20-21 está escrito:

 

“…la paciencia de Elohim esperaba en los días de Noaj, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas por medio del agua. Y correspondiendo a esto, la tevilá (el bautismo) ahora os salva (no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Elohim de una buena conciencia) mediante la resurrección de Yeshúa HaMashíaj”

 

7:11 “El año seiscientos de la vida de Noaj, el mes segundo, a los diecisiete días del mes, en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo fueron abiertas.” – En el Talmud hay una discusión entre el rabí Eliezer y el rabí Yehoshúa para determinar a qué mes se está refiriendo aquí. Según el rabí Eliezer se refiere al mes Marjeshván (Jeshván – oct-nov) pero según el rabí Yehoshúa se refiere al mes Iyar (abril-mayo).

La postura oficial del judaísmo está a favor del rabí Eliezer.[1][2]

Esto quiere decir que a partir de la salida de Egipto hubo un cambio en el calendario desde la creación del mundo. Lo que antes era el séptimo mes desde la creación de Adam, se convirtió en el primer mes para los hijos de Israel, como está escrito en Éxodo 12:2:

 

“Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.”

 

Cuando usa la expresión “para vosotros” hay una indicación de que no lo es para los demás pueblos que contaban los años desde la creación.

 

De esta manera podemos decir que el diluvio vino en el tiempo de lo que luego iba a ser otoño en Israel.

 

“en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo fueron abiertas” – Vemos como el diluvio no fue sólo un producto de la lluvia, sino también de aguas subterráneas que fueron desatadas para inundar la tierra.

De esto aprendemos que lo que pasó en el diluvio fue una especie de tevilá, purificación por medio de aguas rituales. Para que una tevilá sea perfecta debe ser hecha en una mikvé, una acumulación de  aguas vivas, naturales, que proceden en su mayoría de fuentes subterráneas.

Según la Torá hay dos elementos que pueden purificar a otros elementos, el agua y el fuego, como está escrito en Números 31:23:

 

“todo lo que resiste el fuego, pasaréis por el fuego y será limpio, pero será purificado con el agua para la impureza. Mas todo lo que no resiste el fuego lo pasaréis por agua.”

 

Esta vez el Eterno tomó la decisión de purificar la tierra con agua. Y para que fuera una purificación perfecta, la mayor cantidad del agua tenía que venir de fuentes subterráneas. Así el mundo fue purificado por primera vez por medio del agua. La próxima vez será por el fuego…

 

“las compuertas del cielo fueron abiertas.” – La capa protectora de agua que había sido puesto por encima de la atmósfera, cf. Génesis 1:6-7, había creado un ambiente primaveral durante todo el año. Además había protegido los seres vivos de los rayos radioactivos dañinos que vienen del espacio.

Dicen también los científicos que al tener una capa de agua por encima de la atmósfera aumentaría la presión atmosférica varias veces. Está comprobado que los pacientes con problemas cardíacos tienen una probabilidad de mayor supervivencia si se les hacen las operaciones del corazón en una habitación con mayor presión atmosférica. Esto nos indica que el hombre fue creado para vivir en una mayor presión atmosférica.

Todo esto podría ser parte de las razones por las cuales los hombres vivían durante mucho más tiempo antes del diluvio. Los cambios climatológicos fueron tan importantes que la edad del hombre fue reducida a una décima parte de la que había sido antes.

 

Ahora las “compuertas del cielo fueron abiertas” y cayó sobre la tierra toda esa agua que había estado por encima de la atmósfera. A partir de ese momento el mundo sería muy distinto. Hasta las estrellas se verían diferentes.

 

7:16  “Y los que entraron, macho y hembra de toda carne, entraron como Elohim le había mandado; y el Eterno cerró la puerta detrás de él.” – El arca representa la salvación para todos los hombres. La puerta es la puerta de gracia. Llegará un momento cuando la puerta de gracia será cerrada por el Eterno. Su gracia tiene un límite para el pecador. Si el pecador no se arrepiente a tiempo, el Eterno, el Misericordioso, tendrá que cerrar la puerta de gracia para dejar lugar al juicio condenatorio. Cuando Él cierra, ningún hombre podrá abrir.

 

Tercera aliyá, 7:17 – 8:14

 

7:21 “Y pereció toda carne que se mueve sobre la tierra: aves, ganados, bestias, y todo lo que pulula sobre la tierra, y todo ser humano” – En esta sección vemos como se repite varias veces que toda carne, incluidos los hombres, murieron. Este es el testimonio del Eterno, transmitido a nosotros por el profeta Moshé. Solamente ocho personas sobrevivieron el diluvio. Todos los demás hombres murieron. Esta es la palabra del Eterno.

 

7:22 “todo aquello en cuya nariz había aliento de espíritu de vida, todo lo que había sobre la tierra firme, murió” – la palabra hebrea para “aliento de espíritu” es “nishmat-ruaj”. “Nishmat” viene de “neshamá” que es el alma superior que tiene el hombre, no los animales. Los animales tienen cuerpo y alma viviente “nefesh-jayim” al igual que los hombres. Pero los hombres tienen algo más, tienen un alma superior.

 

8:4    “Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.” – Si la teoría del rabí Eliezer y la enseñanza oficial del judaísmo es correcta, el día en que el arca descansó sobre los montes de Ararat, fue el 17 de Nisán, el mismo día cuando el Mesías Yeshúa fue resucitado de entre los muertos, tres días y tres noches después de su entierro. Fue enterrado el 14 de Nisán y resucitado el 17 de Nisán.

 

Según mis cálculos la muerte del Mesías ocurrió el jueves día 26 de abril del año 31 y la resurrección la noche entre el sábado y el domingo el 28-29 de abril del mismo año, cuarenta años antes de la destrucción del templo.

8:5    “Las aguas fueron decreciendo paulatinamente hasta el mes décimo; y el día primero del mes décimo, se vieron las cimas de los montes.” – un poco después de shavuot (pentecostés) se vieron las cimas de los montes. El midrash dice que los dos montes que se vieron fueron Sinai y Tsión. En el monte de Sinai fue dada la Torá en shavuot después de la salida de Egipto, y en el monte Tsión fue dado el Espíritu del Santo en el mismo día de shavuot, cincuenta días después de la resurrección del Mesías Yeshúa.

 

8:13 “Y aconteció que en el año seiscientos uno de Noaj , en el mes primero, el día primero del mes, se secaron las aguas sobre la tierra. Entonces Noaj quitó la cubierta del arca y miró, y he aquí, estaba seca la superficie de la tierra.” – El primer día del primer mes, desde la creación de Adam, corresponde al primer día del séptimo mes actual en el calendario judío, el 1 de Tishrí. Ese día coincide con una fiesta del Eterno, Yom Teruá, también llamada Rosh HaShaná. En ese mismo día se secaron las aguas sobre la tierra y Noaj quitó la cubierta del arca.

De la misma manera como la cubierta fue quitada del arca, en ese mismo día se abre una puerta en el cielo año tras año, para que haya un tiempo de gracia especial para arrepentimiento, entre Yom Teruá y Yom Kipur, el primer día hasta el décimo del séptimo mes. Al final de Yom Kipur es cerrada esa puerta.

 

Cuarta aliyá, 8:15 – 9:7

 

8:20  “Y edificó Noaj un altar al Eterno, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos en el altar.” – La palabra para altar “mizbeaj”[1][3] viene de la raíz “zavaj”[1][4] que significa sacrificar. El altar es una mesa donde se ofrece una comida al Eterno. El altar es un lugar de encuentro entre el hombre y Elohim.

Noaj tenía que construir ese altar. Tenía que hacer un esfuerzo para poder mostrar al Eterno su amor y sometimiento. Cada persona tiene la responsabilidad de edificar un altar al Eterno, un lugar de encuentro íntimo, un sitio donde pueda relacionarse con el Padre, por medio de un sacrificio costoso.

 

El holocausto consiste en quemar todo el animal. El animal que es sacrificado sobre el altar representa al hombre que lo ofrece. De esta manera el sacrificio de holocausto constituye una simbología de entrega total al Eterno. Toda mi vida es tuya. Todo lo que soy y todo lo que tengo te pertenece. Mi vida no significa nada para mí mismo. Lo único que me importa es agradarte, HaShem. Este es el mensaje dla ofrenda de ascensión cuando es ofrecido correctamente.

La palabra traducida como holocausto es la palabra hebrea “olá”,[1][5] que viene de la raíz “alá”,[1][6] que significa “subir”. Así que una mejor traducción sería “ofrenda de ascensión”.

Una vida entregada totalmente para cumplir los propósitos del Eterno es como un sacrificio cuando sube como un olor fragante al Cielo.

 

8:21a “Y el Eterno percibió el aroma agradable, y dijo el Eterno a su corazón:” – El aroma no vino de la carne quemada de un animal muerto. Nuestro Padre celestial no se deleita en el derramamiento de la sangre y la quema de la carne de un ser inocente. Lo que produce el aroma agradable es el corazón que está detrás de ese sacrificio. En este caso fue el corazón de Noaj. El estaba dispuesto a sacrificar estos animales preciosos para así representar su propia devoción al Creador. Al mismo tiempo estaba profetizando acerca del sacrificio del Cordero de Elohim que iba a venir más adelante para quitar su pecado y los pecados de todo el mundo. Esto era agradable para el Eterno y por eso pronunció un juramento, como está escrito en Isaías 54:9:

“Porque esto es para mí como en los días de Noaj, cuando juré que las aguas de Noaj nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reprenderé.”

 

8:21b-22 “Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la intención del corazón del hombre es mala desde su juventud; nunca más volveré a destruir todo ser viviente como lo he hecho. Mientras la tierra permanezca, la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán.”

 

“el día y la noche” –Rashí dice que al repetir las palabras “nunca más volveré” estas palabras se convierten en un juramento. Un juramento es parte de un pacto. Así que aquí se instituye un pacto con el cielo y la tierra, como está escrito en Jeremías 33:20 y 25:

 

“Así dice el Eterno: “Si pudierais romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo… Así dice el Eterno: “Si no permanece mi pacto con el día y con la noche, y si no he establecido las leyes del cielo y de la tierra”

 

“la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno” – el Talmud[1][7]habla de estas seis estaciones del año dentro de la tierra de Israel.

 

La siembra – la mitad de Tishrí, Marjeshván y la mitad de Kislev (octubre – noviembre)

El invierno – la mitad de Kislev, Tevet y la mitad de Shvat (diciembre – enero)

El frío – la mitad de Shvat, Adar y la mitad de Nisán (febrero – marzo)

La siega – la mitad de Nisán, Iyar y la mitad de Siván (abril – mayo)

El verano – la mitad de Siván, el 4º mes y la mitad de Av (junio – julio)

El calor – la mitad de Av, Elul y la mitad de Tishrí (agosto – septiembre)

 

A partir del diluvio todo el sistema ecológico de la tierra cambió. Algunos de los cambios son:

 

1.      Los diferentes estratos geológicos fueron formados por la sedimentación en el fondo de las aguas.

2.      Los fósiles fueron hechos por la presión sobre los animales que quedaron enterrados vivos en el lodo en el fondo de los valles. Muchos de esos valles luego fueron levantados hasta las alturas y así se encuentran muchos fósiles en las montañas.

3.      El agua que estaba encima de la atmósfera desapareció lo cual produjo:

a.      Perdida del efecto invernadero – la vegetación ya no era la misma

b.      Los rayos radioactivos del espacio alcanzan los cuerpos vivos y reducen su resistencia – los hombres mueren más jóvenes

c.       Disminución de la presión atmosférica – una condición diferente de vida

d.      Cambio de lugar de la tierra – los polos geográficos se movieron, lo cual produjo las seis estaciones mencionadas anteriormente.

 

9:1    “Y bendijo Elohim a Noaj y a sus hijos, y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra.” – Esta bendición hizo que los tres hijos de Noaj pudieran reproducirse y ser los tres padres de las tres razas principales que existen entre los hombres.

 

9:3    “Todo lo que se mueve y tiene vida os será para alimento: todo os lo doy como os di la hierba verde.” – A partir de ahora el hombre tiene permiso para comer carne.

 

9:4    “Pero carne con su vida, es decir, con su sangre, no comeréis.” – Esto es para todos los hijos de Noaj, es decir todos los hombres. Ningún ser humano tiene derecho a comer sangre.

De este pacto con Noaj y sus hijos se sacan siete leyes fundamentales para toda la raza humana. Las siete son:

 

1.      No idolatrar

2.      No blasfemar ni mentir

3.      No matar

4.      No fornicar

5.      No hurtar

6.      No comer de un animal vivo o sangre

7.      Establecer cortes de justicia

 

Quinta aliyá, 9:8-17

 

9:12-13 “Y dijo Elohim: Esta es la señal del pacto que hago entre yo y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones: pongo mi arco en las nubes y será por señal del pacto entre yo y la tierra.” – Este pacto fue hecho con Noaj y sus hijos por todas las generaciones futuras, junto con la tierra.

 

“mi arco” – La señal del  pacto es el arco iris que en la tierra aparece sólo como una mitad. Alrededor del trono celestial está el arco del Eterno, y allí se ve entero, según Ezequiel 1:28 y Revelación 4:3. Mientras se siga viendo el arco iris en las nubes este pacto seguirá vigente. Como hay siete colores en el arco, así hay siete leyes principales en este pacto.

 

9:17 “Y dijo Elohim a Noaj: Esta es la señal del pacto que he establecido entre yo y toda carne que está sobre la tierra.” – En este texto aparece la palabra pacto 7 veces, la palabra carne 6 veces y la palabra tierra 10 veces.

 

Sexta aliyá, 9:18 – 10:32

 

9:18 “Y los hijos de Noaj que salieron del arca fueron Shem, Jam y Yefet; y Jam fue el padre de Kenáan.” – Kenáan fue el primer nieto de Noaj. Los nietos también son llamados hijos en las Escrituras. Un descendiente más lejano también es llamado hijo. Por eso el Mesías es llamado ben David, hijo de David, por ser de la casa real de David.

 

9:19 “Estos tres fueron los hijos de Noaj, y de ellos se pobló toda la tierra.” – Todos los hombres de la tierra vienen de estos tres hijos de Noaj.

 

9:20-21 “Y Noaj comenzó a ser un maestro de la tierra, y plantó una viña. Y bebió el vino y se embriagó, y se desnudó en medio de su tienda.” – Probablemente el proceso de fermentación fue algo nuevo a partir del diluvio y Noaj no sabía lo que había pasado con el jugo de las uvas. Su borrachera no fue por causa de un descuido, sino de una falta de conocimiento y experiencia del cambio de los elementos naturales en la nueva situación que le tocaba vivir.

 

El hebreo muestra una forma femenina cuando habla de la dueña de la tienda en la cual Noaj se desnudó. Obviamente no estaba en su propia tienda, sino en la tienda de su esposa. Su borrachera no le permitió tener una relación sexual con su esposa. De esto se ha sacado la halajá de que está prohibido tener relaciones entre esposos si los dos no están en su juicio cabal.

 

9:22 “Y Jam, padre de Kenáan, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera.” – Un rebelde siempre busca la manera de anunciar los errores de su autoridad y así pierde su bendición. En lugar de cubrir las faltas de su padre Jam las difundió.

Aquí es mencionado Kenáan. Esto indica que él tenía que ver con el asunto.

 

9:23a            “Entonces Shem y Yefet tomaron” – En el hebreo el verbo está en singular, tomó. Esto nos enseña que fue Shem el que tomó la iniciativa para honrar a su padre y cubrir su desnudez. El humilde cubre las faltas de su autoridad y recibe honra y bendición por ello.

 

9:24-25 “Cuando Noaj despertó de su embriaguez, y supo lo que su hijo menor le había hecho, dijo: Maldito sea Kenáan; siervo de siervos será para sus hermanos.” – El hijo menor de Noaj fue Kenáan. La Torá no dice lo que había hecho. En los midrashes se especula sobre esto. Algunos dicen que castró a su abuelo, otros dicen que cometió otro acto perverso. Personalmente creo que cometió algún acto de homosexualidad. Los hijos de Kenáan fueron los fundadores de las ciudades Sedom y Amorá que fueron juzgadas por sus actos de homosexualidad. Noaj vio proféticamente lo que los descendientes de Kenáan iban a hacer, y por eso maldijo al que tenía ese comportamiento. Otros pecados sexuales que sus descendientes cometerían están escritos en Levítico 18.

 

9:26-27 “Dijo también: Bendito sea HaShem, el Elohim de Shem; y sea Kenáan su siervo. Ensanche Elohim a Yefet, y habite en las tiendas de Shem; y sea Kenáan su siervo.” – Las palabras de un padre tienen un poder enorme sobre el futuro de sus hijos. Estas palabras que Noaj pronunció sobre sus hijos marcarían el futuro de toda la historia humana. El pueblo de Israel, descendiente de Shem, llegó a ser el portador de la presencia del Eterno y el receptor y transmisor de la Torá.

Los descendientes de Yefet han sido los que más se ha extendido en la tierra.

Jam, el padre de los de piel oscura, no recibió ninguna bendición. Sin embargo ya había sido bendecido por el Eterno en 9:1. La maldición no cayó sobre él, sino sobre su hijo primogénito. Los descendientes de Kenáan tuvieron que ser destruidos por los hijos de Israel después de su salida de Egipto. La razón fue que habían cometido toda clase de idolatría y perversión sexual, junto con derramamiento de mucha sangre inocente. Estos pecados causaron su aniquilación.

 

Cuando una persona se arrepiente de los pecados de sus antepasados y recibe la gracia dada del cielo, experimentará como la maldición se rompa sobre su vida. Esto pasó con la mujer cananita Rajav, que recibió a los espías de los hijos de Israel cuando estaban preparando la conquista de Jericó. Por su arrepentimiento obtuvo el honor de ser una de las madres del Mesías (ver Mateo 1:5). Así vemos como la maldición fue rota.

 

“Bendito sea el Eterno” – En hebreo “Baruj HaShem”. Es una de las bendiciones más antiguas de la historia.

 

Si comparamos el texto de 5:32 con 11:10 vemos que Shem no era el primogénito de Noaj.

En el texto de 10:21 hay una ambigüedad en el hebreo. Podría significar tanto que Shem era el hermano mayor de Yefet o que Yefet era el hermano mayor.

Ahora, si miramos el orden en que aparecen los hijos de Noaj en la genealogía del capítulo 10 vemos que primero viene Yefet, luego Jam y finalmente Shem. Es probable que ese haya sido el orden de nacimiento de los tres.

El Eterno cambió el orden de importancia de estos hijos y puso a Shem como el primero, por ser el portador de las bendiciones y la promesa del Simiente de la mujer, el Mesías.

 

Séptima aliyá, 11:1-32

 

11:1 “Toda la tierra hablaba la misma lengua y las mismas palabras.” – La única lengua que todos los hombres hablaban durante 1996 años fue la lengua original, con la cual el Eterno había creado el mundo, la lengua hebrea.

 

11:2 “Y aconteció que según iban hacia el oriente, hallaron una llanura en la tierra de Shinar, y se establecieron allí” – La tierra de Shinar es Babilonia. Allí nació el ocultismo y la astrología. Babilonia es la madre de las rameras de la tierra. Las rameras son las religiones apóstatas.

 

11:3 “Y se dijeron unos a otros: Vamos, fabriquemos ladrillos y cozámoslos bien. Y usaron ladrillo en lugar de piedra, y asfalto en lugar de mezcla.” – En Babilonia no hay piedras naturales.

 

11:4 “Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre famoso , para que no seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra.” – En la rebeldía que se había levantado bajo Nimrod, que estaba tomando el control sobre todos los hombres del mundo, intentaron hacer una ciudad y una torre para desafiar al Eterno. Los motivos detrás de sus ideas eran rebeldes. Los hombres ya no querían estar sometidos al Creador, sino se inventaron su propio sistema de culto. Romanos capítulo 1 explica todo este proceso de apostasía.

 

11:5 “Y el Eterno descendió para ver la ciudad y la torre que habían edificado los hijos de los hombres.” – El Eterno está en todo lugar. Este tipo de descenso es una alusión a sus emisarios, los ángeles que vienen a representarle. El Eterno viene por medio de sus emisarios, sus agentes.

 

11:6 “Y dijo el Eterno: He aquí, son un solo pueblo y todos ellos tienen la misma lengua. Y esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada de lo que se propongan hacer les será imposible.” – La unidad de lengua implica también unidad de pensamientos. Esta capacidad de unidad y de organización causó que los hombres pudieran llegar a hacer todo lo que podían soñar. La unidad en la organización tiene mucho poder, tanto para lo bueno como para lo malo. Un pueblo unido tiene mucha fuerza. Un pueblo dividido es débil.

 

11:7 “Vamos, bajemos y allí confundamos su lengua, para que nadie entienda el lenguaje del otro.” – El Eterno habla con su corte celestial para que tome medidas en esta situación. El Targum traduce el texto de esta manera: “Y HaShem dijo a los 70 ángeles que están ante él, vamos, bajemos…” Así los 70 pueblos que existían recibieron cada uno su lengua. El número 70 representa a las naciones gentiles.

 

11:26 “Taré (Teraj) vivió setenta años, y engendró a Avram, a Nacor y a Harán.”

 

Según el libro de Yashar 7:22, (“Sefer HaYashar”, cf. Josué 10:13 y 2 Samuel 1:18), Teraj tenía 38 años cuando le nacieron Harán y Najor. Y según el mismo libro (7:51) Teraj tenía 70 años cuando nació Avram, lo cual coloca el año del nacimiento de nuestro padre Avraham en el año 1948.

 

¿Por qué entonces dice Hechos 7:4 que Avraham fue trasladado a la tierra de Israel después de la muerte de Teraj? El Dr. David H. Stern escribe:[1][8]

 

Después de la muerte de su padre. ¿Estaba Esteban bíblicamente mal informado? Génesis 11:26 parece decir que Teraj, el padre de Avraham, tenía 70 años cuando Avraham nació; y Génesis 12:4 dice claramente que Avraham tenía 75 cuando salió de Jarán; estos hechos implican que Teraj tenía 145 en ese momento. Pero Génesis 11:32 dice que Teraj murió a la edad de 205 años, sesenta años más tarde. …

Esteban estaba usando un texto del Pentateuco que decía que la edad de Teraj fue 145 años, no 205 años. El texto samaritano del Pentateuco realmente dice 145 años, así que no estamos tratando con un deus ex machina.

El judío alejandrino del primer siglo, Philo, en De Migratione Avrahami, también habla de la salida de Avraham de Jarán después de la muerte de Teraj.”

Mashíaj en esta Parashá

 

Noaj

  • Su nombre – descanso, consuelo
  • El único justo
  • Caminaba con Elohim
  • Obedeció los mandamientos
  • Ofreció ofrenda de ascensión al Eterno

 

El arca

  • Tres pisos – espíritu, alma y cuerpo
  • El único medio de salvación
  • La madera separaba la vida de la muerte
  • Pasa la humanidad de una vida a otra

 

El diluvio

  • El juicio viene sobre el mundo
  • Ocho personas fueron salvas – el número de la salvación

o   Circuncisión al octavo día

o   Sheminí atseret, el octavo día de Sukot

o   Resurrección de Mashíaj

o   El día después del séptimo milenio, con nuevos cielos y nueva tierra

  • El 17 de Nisán descansó el arca sobre los montes – la resurrección de Mashíaj el mismo día
  • El 1 de Tishrí fue quitada la cubierta del arca – el regreso de Mashíaj

 

El hermano del hombre, 9:5

 

Shem

  • Lleva el nombre de HaShem
  • HaShem es el Elohim de Shem, 10:26
  • Malki Tsedek – rey y sacerdote en Shalem (según la tradición)

Parashá 01 BeReshit

י״ט בתשרי ה׳תשע״ד (September 23, 2013) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 01 BeReshit

Génesis 1:1 – 6:8

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

  Aliyás de la Torá:

1. 1:1-13

2. 1:14-23

3. 1:24 – 2:3

4. 2:4 – 3:21

5. 3:22 – 4:26

6. 5:1-24

7. 5:25 – 6:8

8. Maftir: 6:5-8

Haftará: Isaías 42:5-21

Los Escritos Apostólicos: Marcos 1:1-45

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

1. 1:1-8

2. 1:9-11

3. 1:12-28

4. 1:29-39

5. 1:40-45

BeReshit

Significa “En el principio del” o “Por causa del Principal”

Comentarios

Primera aliyá, 1:1-13

1:1    “En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.” – La Torá empieza mostrando a Israel y el mundo que el universo tiene un principio. Entre las religiones paganas existe la creencia de que el universo es eterno o que las cosas hayan sido creadas por la lucha entre diferentes dioses. La hipótesis de la evolución enseña que todo se ha desarrollado mediante la casualidad. Pero la Torá nos enseña que hay Uno que está por encima del universo, y que ha dado inicio a todas las cosas. Este conocimiento evita toda adoración a las cosas creadas en lugar del Creador, que es la misma esencia de la idolatría, como está escrito en Romanos 1:20-25:

“Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa. Pues aunque conocían a Elohim, no le honraron como a Elohim ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Elohim incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por consiguiente, Elohim los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Elohim por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén.”

El hecho de que Alguien haya dado inicio y existencia a todas las cosas, nos enseña que Él es el dueño de todo lo que existe y que tiene el derecho de gobernar sobre todo lo que es suyo. Este hecho le convierte en el gran Legislador del universo. Si hay Uno que ha dado inicio a todo lo que existe, tanto en los cielos como en la tierra, entonces todo lo que existe tiene que cumplir los propósitos suyos. Este Ser superior dio inicio al tiempo, al espacio, a la materia, la vegetación y a los seres vivos porque tenía una razón muy específica para hacerlo. Por lo tanto Él tiene la plena potestad para hacer lo que le plazca con las cosas que ha creado, para que absolutamente todo sea llevado a cumplir los propósitos suyos. Esto le convierte en el gran Conductor de la creación. Este principio está detrás de los reclamos que Él está haciendo sobre el hombre, al ordenarle a cumplir sus mandamientos. Todas las cosas han sido sometidas a una Torá, una instrucción. Cada cosa creada tiene una ley que cumplir. Esa ley es el propósito del Creador para aquella cosa específica.

El hombre es un ser creado con un propósito muy específico, el de servir a Aquel que le ha hecho y puesto en su plan universal. El propósito del hombre es cumplir aquella Torá que el Eterno le ha designado. Si un hombre no sirve al Creador conforme a la Torá, se rebela contra el mismo principio de existencia de toda la creación y sale fuera del derecho de existir. Todo lo que existe está allí porque el Eterno lo ha hecho y porque Él tiene un plan específico con cada criatura. Ningún detalle en la creación carece de significado.

Este texto habla de un inicio, lo cual nos enseña que el tiempo es una creación y que el Creador está fuera del tiempo. Luego habla de que los cielos y la tierra fueron creados, lo cual nos enseña que el espacio y la materia no son eternos, sino fueron llevados a la existencia en un momento histórico, en el principio del tiempo. ¿Qué había antes del principio? Sólo uno, Elohim. Sin embargo, dentro de Elohim había planes, que estaban allí desde la eternidad, en un estado que carece de tiempo, puesto que a partir de la creación de todo, empezó el tiempo. Todo lo que estaba dentro del Creador antes de la creación, está fuera del tiempo, pero no como algo existente, como nosotros lo entendemos, sino como parte de un pensamiento, un consejo, un plan y un proyecto. El Midrash enseña que ese plan es la Torá, que la sabiduría infinita del Único Eterno ha compuesto desde la eternidad, en un estado fuera del tiempo.

Según el Talmud,[1][1] siete cosas fueron creadas antes que el mundo fue creado:

1.      La Torá, cf. Proverbios 8:22

2.      El arrepentimiento, cf. Salmo 90:2-3.

3.      El huerto del Edén (el paraíso), cf. Génesis 2:8.

4.      Gehinom (el infierno), cf. Isaías 30:33.

5.      El trono de gloria, cf. Salmo 93:2.

6.      El templo, cf. Jeremías 17:12.

7.      El nombre del Mesías, cf. Salmo 72:17.

El mundo fue creado con relación a estas siete cosas. La Torá es el plan arquitectónico de toda la creación. El hecho de que se hable del arrepentimiento como algo que precede la creación, nos enseña que aunque el Eterno no haya decidido de antemano que el hombre pecara, ya había planeado una solución para el pecado del hombre, como también está escrito en Revelación 13:8b:

“El cordero que fue inmolado desde de la fundación del mundo”

En 1 Pedro 1:20 está escrito:

“Porque él estaba preparado antes de la fundación del mundo, pero se ha manifestado en estos últimos tiempos por amor a vosotros”

La palabra hebrea que ha sido traducida como “en el principio” es “bereshit”. Es una palabra compuesta por dos palabras, “be” que significa “dentro de”, “en”, “con”, “por medio de”, “por causa de” etc.; y “reshít”,[1][2] que significa “primero (en lugar, tiempo, orden o rango)”, “primicia”, “inicio”, “principal”, “lo mejor” etc. Según el diccionario Strong, esta palabra viene de la misma raíz que “rosh”[1][3] que significa “cabeza”, “parte superior”, “comienzo”, “jefe”, “principal”, “gobernante”, etc.

Según Rashí,[1][4] en todos los lugares donde la palabra “reshit” aparece en las Escrituras, se halla en el estado constructo en relación con el sustantivo que la sigue. Este fenómeno gramatical, llamado semijút en hebreo, es muy común en las Escrituras, y construye una relación entre dos sustantivos, uno de los cuales está subordinado al otro, el cual lo determina. Por ejemplo “simjat Torá”. La palabra “simjá” o “simjah” es una palabra femenina que significa “alegría”. Cuando aparece en la forma constructa se intercambia la letra “hey” final por una “tav”, para que tenga el significado de “alegría de”. “Simjat Torá” significa literalmente “la alegría de la instrucción”. La letra “tav” final en la palabra “Bereshit” muestra que está escrita en la forma constructa, dando el significado de “principio de”. Ahora, la palabra que sigue es “bará”, que literalmente significa “creó”, y por lo tanto no es un sustantivo, sino un verbo. Sin embargo, según Rashí, este verbo debe ser entendido como “el crear”. La traducción literal de los dos primeros versículos sería entonces:

“En el principio del crear de Elohim los cielos y la tierra, cuando la tierra era confusión y vacío, con oscuridad sobre la superficie del abismo y el aliento de Elohim planeaba sobre la superficie de las  aguas, entonces Elohim dijo: “Haya luz”, y hubo luz.”

Según esta interpretación, el primer versículo no explica el orden en que fueron creadas las cosas.

En una de las reglas de interpretación del tercer nivel, en hebreo “drash”, “búsqueda”, se compara y se relaciona una expresión o una palabra que aparece en diferentes textos en las Escrituras. La palabra “reshít” aparece casi 20 veces en el Jumash, y en más de 50 ocasiones en todo el Tanaj.[1][5] Se usa en relación con el inicio de un reinado, cf. Génesis 10:10; con un hijo primogénito, cf. Génesis 49:3; Deuteronomio 21:17; con los primeros frutos de la tierra, las primicias, cf. Éxodo 23:19; 34:26 etc. En Proverbios 8:22, la sabiduría, que es la Torá, es llamada “el principio (reshít) de su camino”. En Jeremías 2:3, el pueblo de Israel es llamado “la primicia (reshít) de sus frutos”.

En las Escrituras hay una relación muy íntima entre reshít y el Mesías. El Mesías es el Reshít de todas las cosas, como está escrito en Colosenses 1:15-18:

“Él es la imagen del Elohim invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas permanecen. Él es también la cabeza del cuerpo que es la congregación; y él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que él tenga en todo la primacía.”

El Mesías es también las primicias, el Reshít, de la resurrección, como está escrito en 1 Corintios 15:20, 23:

“Mas ahora el Mesías ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron… Pero cada uno en su debido orden: el Mesías, las primicias; luego los que son del Mesías en su venida”

El Mesías es el proyecto que está detrás de todas las cosas creadas. El Mesías está en el interior del Padre eterno desde la eternidad, como está escrito en Juan 1:18:

“Nadie ha visto jamás a Elohim; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.”

Aquí no está escrito que el Hijo estaba en el seno del Padre, sino en tiempo presente, está en el seno del Padre. Como el Padre está fuera del tiempo, su Hijo, que es el proyecto Mesías, está fuera del tiempo, dentro del Padre, en la eternidad, en el presente continuo por toda la eternidad, como también está escrito en Juan 17:5, 24b:

“Y ahora, glorifícame tú, Padre, junto a ti, con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera… la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.”

El Eterno ha decidido gobernar el universo por medio del Mesías. Por lo tanto, la palabra “reshít” está relacionada en las Escrituras con el principio de un reinado. Es más, el proyecto Mesías es la razón por la cual todas las cosas fueron creadas y para quién todo haya sido hecho. El Eterno creó todas las cosas por medio del plan Mashíaj, y para Mashíaj, que más adelante iba a ser manifestado a través de un hombre, como está escrito en 1 Juan 1:1-2:

“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca de la Palabra de vida, pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó.”

En Juan 1:14a está escrito:

“Y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros”

El prefijo hebreo “be” en la primera palabra de la Torá, “beReshit”, significa “en”, “por”, “en aras de”, “por causa de”, etc. Esto nos enseña que Elohim creó los cielos y la tierra “en Reshít”, o “por causa de Reshít”. Como hemos visto antes, Reshít es la Torá, Israel y el Mesías. En realidad estos tres son uno. La Torá es el plan eterno por medio del cual el mundo fue creado. Israel es el hijo primogénito del Eterno, cf. Éxodo 4:22; Oseas 11:1. El Mesías es la Torá manifestada como hombre, cf. Juan 1:14 y el que reúne en sí a todo Israel, cf. Mateo 2:15, Juan 12:32. Así que, todas las cosas fueron creadas por medio de la Torá y por causa de Israel. Y todo fue creado por medio del Mesías y por causa del Mesías, como también está escrito en Juan 1:1-3:

“En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Elohim, y la Palabra era Elohim. Ella estaba en el principio con Elohim. Todas las cosas fueron hechas por medio de ella, y sin ella nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”

Esta Palabra, esta Torá, este proyecto Mashíaj, fue luego materializado poco a poco por medio de la creación de todas las cosas. Pero aunque el Mesías no había sido manifestado como hombre, todas las cosas fueron preparadas por causa de él, y por causa de que él iba a venir y ser puesto como gobernante sobre todas las cosas creadas. Por esto podríamos traducir el texto de esta manera:

“Por causa del Principal creó Elohim los cielos y la tierra.”

La primera letra de la Torá es bet, que significa “casa”. Por lo tanto podríamos entender el primer versículo también de esta manera:

“Una casa de Reshít creó Elohim los cielos y la tierra.”

Esto nos enseña que los cielos y la tierra son la casa de Reshít, que es el Mesías. Casa y ropa es esencialmente lo mismo. La creación es la ropa del Mesías, como está escrito en el Salmo 102:25-27 y Hebreos 1:10-12:

“Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos. Ellos perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una vestidura se desgastarán, como vestido los mudarás, y serán cambiados. Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin.”

¿Por qué el Creador no empezó su historia consigo mismo? ¿No es él el que precede todas las cosas y por lo tanto debería estar puesto en primer lugar? ¿Por qué no escribió “Elohim creó en el principio…”? No empezó a hablar de sí mismo, sino de lo que ha hecho por medio de Reshít. Esto nos enseña dos cosas, primero, que Elohim es muy modesto en relación con la creación. No se presenta primero a sí mismo, sino se coloca detrás de Reshít. Por esta razón un judío no empieza consigo mismo cuando escribe una carta o cuando se presenta junto con otras personas. Siempre empieza a hablar de otras cosas o de otras personas y luego habla de sí mismo.

La segunda cosa que aprendemos de este hecho es que nadie puede conocer al Creador directamente, sino sólo por medio de las cosas que él ha creado, como está escrito en Romanos 1:19-20:

 

“porque lo que se conoce acerca de Elohim es evidente dentro de ellos, pues Elohim se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.”

 

El Creador es invisible e inalcanzable para las cosas creadas. Sólo es posible conocerle por medio de lo que Él revele de sí mismo. En este texto él nos enseña que el camino para conocerle pasa a través de la creación y Reshít. De esta manera el Hijo, el Mesías, es el principal agente por medio del cual el Invisible se manifiesta en el mundo, como está escrito en Hebreos 1:1-3:

 

“Elohim, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su esencia, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

 

En Juan 14:6, 9b está escrito:

 

“Yeshúa le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí… El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”

 

El Padre se manifiesta en este mundo a través de su Hijo. Ahora, no podemos caer en la trampa de pensar que el Eterno sea como los hombres o los animales de manera que se pueda reproducir y tener hijos como nosotros, o mezclarse con los hombres y tener hijos. Este pensamiento se encuentra en las religiones paganas entre personas que no conocen la verdad de Torá. Cuando habla del Hijo, se refiere a la función de ser el seguidor y el representante, al igual que un hijo imita y representa a su padre en una familia.

El rey David fue el octavo hijo de Yishai, pero es llamado primogénito, cf. Salmo 89:20, 27. Cuando el shaliaj[1][6] Shaúl escribe en Colosenses 1 que el Mesías es el primogénito de toda creación, no significa que él haya nacido del Padre por medio de una reproducción, sino que él fue destinado para ocupar el lugar de gobernante sobre todas las cosas creadas, tanto las invisibles como las visibles. El hijo primogénito es el que llevará el nombre de su padre y el derecho de gobernar en la familia cuando el padre ya no esté presente. De la misma manera el Mesías es llamado Hijo, no porque el Eterno haya podido parir o se haya reproducido, sino porque el Mesías ha obtenido la posición de gobernante sobre todas las cosas creadas. El Hijo es el que representa al Padre en la creación. El concepto hebreo de Hijo tiene que ver con discipulado, representatividad y delegación de autoridad. En las Escrituras hebreas los discípulos son llamados hijos, a pesar de no haber sido engendrados biológicamente por su maestro, cf. 1 Reyes 2:12; 20:35; 2 Reyes 2:3ss; Juan 8:39, 41; Efesios 5:1. Estos “hijos” luego reciben la autoridad delegada para actuar como representantes de su maestro.

Por lo tanto, cuando las Escrituras hablan de los “hijos de Elohim” se está refiriendo a ángeles u hombres que han recibido poder del Creador para juzgar y gobernar sobre alguna área de la creación, se trata de autoridad delegada, cf. Job 1:6; 38:7; Salmo 82:6; Juan 10:34-38. Por esto a todos los que reciben a Yeshúa les es concedido el poder, es decir la autoridad, de ser hechos hijos de Elohim, como está escrito en Juan 1:12:

 

“Pero a todos los que le recibieron, les dio el poder de llegar a ser hijos de Elohim, es decir, a los que creen en su nombre”

 

Ser hecho hijo de Elohim, significa recibir una posición de liderazgo y un puesto de autoridad en alguna área de la creación.

 

“En el principio creó…” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “creó” es “bará”.[1][7] Esta palabra aparece unas 50 veces en las Escrituras y siempre tiene que ver con la acción de producir o hacer algo que no existía antes. Se trata de traer algo a la existencia. En el sentido estricto sólo el Creador puede crear. Sólo Él puede hacer que algo llegue a tener existencia sin haber existido antes. La expresión “crear de la nada” es una manera de expresar este concepto. Sin embargo esta expresión no explica bien lo que la palabra bará significa, puesto que el Eterno no ha creado las cosas de la nada, porque antes de existir como creación sí existían como un proyecto en la mente del Creador. Por lo tanto las cosas visibles son el resultado de las cosas invisibles, que a su vez están dentro de la mente del Creador, como está escrito en Hebreos 11:3:

 

“Por la fe entendemos que el universo fue preparado por la palabra de Elohim, de modo que lo que se ve no fue hecho de cosas visibles.”

 

Todo lo visible fue hecho de lo invisible. Las cosas visibles son el resultado de las cosas invisibles. Todo lo que sucede en el mundo visible es un resultado de lo que primero sucedió en el mundo invisible.

 

“En el principio creó Elohim…” – La palabra hebrea “Elohim”,[1][8] es la forma plural de “Eloah”,[1][9] que significa “Poderoso”. Viene de “El”[1][10] que significa “poderoso”, “poder”, “fuerza”. Estas tres palabras, “El”, “Eloah” y “Elohim”, son utilizadas en las Escrituras como sinónimas para referirse al Creador. Las tres han sido traducidas como “Dios”[1][11] en la mayoría de las versiones castellanas. La palabra hebrea “El” aparece alrededor de 200 veces en las Escrituras, prácticamente siempre en referencia al Creador. Algunas veces tiene el significado de “poder”, cf. Génesis 31:29; Proverbios 3:27; Miqueas 2:1. La forma plural de “El”, “Elim”, no se usa en referencia al Creador, sino a otros poderes, humanos o angelicales, cf. Éxodo 15:11; Job 41:25; Salmo 89:6. También es usado para referirse a los dioses paganos, cf. Isaías 57:5; Daniel 11:36.

La palabra “Eloah” aparece 56 veces en las Escrituras, mayormente en el libro de Job. Sólo aparece dos veces en el Jumash, cf. Deuteronomio 32:15, 17.

La forma plural de Eloah es Elohim, y aparece alrededor de 2600 veces en las Escrituras. Esta palabra no es un nombre personal, sino un título y atributo que expresa autoridad y juicio. Es utilizada en referencia el Creador en la gran mayoría de los casos, pero también en referencia a los ángeles, cf. Salmo 8:5 y sobre los dioses paganos, cf. Génesis 31:30. Moshé obtuvo el título de Elohim, cf. Éxodo 4:16; 7:1, y los jueces de Israel son también llamados Elohim, cf. Éxodo 21:6; 22:8-9.

El hecho de que la palabra Elohim esté en forma plural, no significa necesariamente que se trate de varias personas o un conjunto de personalidades. Esto vemos en el caso de Moshé que no fue más que una persona, pero obtuvo el cargo de ser Elohim ante el rey de Egipto. El término Elohim tiene que ver con autoridad en abundancia y un conjunto de poderes para poder afirmar su voluntad. Elohim reúne en sí todas las fuerzas infinitas y eternas. Con otras palabras Elohim podría ser traducido como “máximo gobernante” y “juez supremo”. Por lo tanto el atributo Elohim está íntimamente conectado con la justicia.

Aunque el texto de Bereshit dice que Elohim, en plural, creó los cielos y la tierra, el verbo no está en forma plural “crearon”, sino singular, “creó”. Esto nos enseña que Elohim no debe ser entendido como varios dioses o un conjunto de personas o una unidad de personalidades, sino como uno sólo. Esta es también la confesión principal que cada judío practicante hace dos veces por día, al proclamar: “Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad”, “Oye Israel, el Señor es nuestro Elohim, el Señor es uno.”, cf. Deuteronomio 6:4.

 

“En el principio creó Elohim los cielos…” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cielos” es “shamayim”.[1][12] Es una palabra que está en la forma dual. Hay tres formas para los sustantivos en el idioma hebreo, singular, dual y plural. El dual siempre es una referencia a dos, un par. En este caso la palabra “shamayim” habla de un par de cielos. En primer lugar se refiere al cielo invisible y al cielo visible, como está escrito en Deuteronomio 10:14:

 

“He aquí, a HaShem tu Elohim pertenecen los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay.”

 

En su extensión profética, la palabra “shamayim” también indica que puede haber más que dos cielos. El texto de Deuteronomio habla de dos cielos en dual y luego de dos cielos de los dos cielos también en dual. Esto nos enseña que hay varios tipos de cielos. Los cielos de arriba pueden estar divididos en varias secciones, y así también los cielos de abajo. En  2 Corintios 12:2-4, el shaliaj Shaúl dijo que había estado en el paraíso en el tercer cielo, como está escrito:

 

“Conozco a un hombre en el Mesías, que hace catorce años (no sé si en el cuerpo, no sé si fuera del cuerpo, Elohim lo sabe) el tal fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco a tal hombre (si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Elohim lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, y escuchó palabras inefables que al hombre no se le permite expresar.”

 

El Talmud[1][13] habla de siete cielos según los diferentes términos hebreos que aparecen en las Escrituras. Los siete son:

 

1.      Vilón, cf. Isaías 40:22.

2.      Rakia, cf. Génesis 1:17.

3.      Shejakim, cf. Éxodo 30:36; Job 14:19; Salmo 78:23-24.

4.      Zevul, cf. 1 Reyes 8:13; Isaías 63:15.

5.      Maón, cf. Deuteronomio 26:15.

6.      Makón, cf. 1 Reyes 8:39.

7.      Aravot, cf. Salmo 68:4;

 

Según Rashí, el término “shamayim”, “cielos”, puede ser entendido de tres maneras según esté compuesta la palabra:

 

1.      “Sa mayim” –  “porta agua”.

2.      “Sham mayim” – “allí (hay) agua”.

3.      “Esh mayim” – “fuego (y) agua”, porque los cielos fueron hechos mezclando el fuego con el agua.

 

“En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “tierra” es “erets”.[1][14] Esta palabra tiene varios significados:

 

  • La tierra, el orbe, el globo terráqueo (en contraste con el cielo), cf. Génesis 1:1.
  • Suelo, terreno, terruño, tierra (en contraste con el mar), cf. Génesis 1:10.
  • País, nación, territorio, región (un lugar limitado de lo seco), cf. Génesis 2:11.
  • La tierra prometida, la tierra de Israel, cf. Génesis 12:1; Rut 1:1; Mateo 5:5; Hechos 11:28-29.

 

1:2       “Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el aliento de Elohim planeaba sobre la superficie de las aguas.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “sin orden” es “tohú”[1][15] que significa:[1][16]

 

  • caos, masa informe, desorden, confusión
  • vacío, vacuidad, nulidad, vanidad
  • yermo, desierto, erial

 

Según Rashí, “tohú” debe ser entendido como un asombro y consternación por la vaciedad que se encontraba en la tierra. Si el hombre lo hubiera visto se quedaría atónito. La palabra hebrea que ha sido traducida como “vacía” es “vohu”.[1][17] La traducción aramea, Targúm, de Yonatán, dice que la tierra estaba desolada de seres humanos y vacía de animales. El Talmud[1][18] dice que tohú es la línea verde que rodea el globo de donde surge la oscuridad, cf. Salmo 18:11. Bohu eran grandes rocas en las profundidades que traen el agua, cf. Isaías 34:11.

Las dos palabras “tohú vavóhu” aparecen juntas en el hebreo sólo en dos textos más, en Isaías 34:11 y Jeremías 4:23-26. Hay una interpretación en la teología cristiana[1][19] que se basa en estos versículos y enseña que el estado de “sin orden y vacía” fue causado por un juicio divino sobre el pecado. En tal caso, se podría pensar que había una creación anterior que fue destruida por el agua. También se cita 2 Pedro 3:3-7 donde está escrito:

 

“Ante todo, sabed esto: que en los últimos días vendrán burladores, con su sarcasmo, siguiendo sus propias pasiones, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su venida? Porque desde que los padres durmieron, todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación. Pues cuando dicen esto, no se dan cuenta de que los cielos existían desde hace mucho tiempo, y también la tierra, surgida del agua y establecida entre las aguas por la palabra de Elohim, por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.”

 

Este texto dice que el mundo anterior fue destruido por agua y que los cielos y la tierra actuales están reservados para el fuego. Esto es interpretado de manera que hubo una destrucción de una creación anterior por medio del agua. Sin embargo, es probable es que el shaliaj Kefa esté hablando de la destrucción que hubo en el diluvio.

La misma teoría también enseña que la destrucción del mundo anterior fue el resultado de la caída del ángel “Heilel”, “Lucero”. Se cita Ezequiel 28:12-19 para indicar que ese ángel tenía su santuario en la tierra en una creación anterior:

 

“Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro y dile: “Así dice Adonai HaShem: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. En el Eden estabas, en el huerto de Elohim; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados. Tú, querubín protector de alas desplegadas, yo te puse allí. Estabas en el santo monte de Elohim (Tsión), andabas en medio de las piedras de fuego. Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste; yo, pues, te he expulsado por profano del monte de Elohim, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura; corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Te arrojé en tierra, te puse delante de los reyes, para que vieran en ti un ejemplo. Por la multitud de tus iniquidades, por la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios. Y yo he sacado fuego de en medio de ti, que te ha consumido; y te he reducido a ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que entre los pueblos te conocen están asombrados de ti; te has convertido en terrores, y ya no serás más.””

 

Sin embargo, este texto no dice cuándo ocurrió esta caída en pecado de este ángel, ni que había una creación anterior a la actual.

No obstante, lo cierto es que se puede encontrar evidencias en las Escrituras de una caída en pecado de algunos de los ángeles de Elohim, cf. 2 Pedro 2:4; 1 Corintios 6:3; Judas 6.

 

En Isaías 14:12-15 está escrito:

 

“¡Cómo has caído del cielo, oh Heilel, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Pero tú dijiste en tu corazón: “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Elohim levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. “Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo.” Sin embargo, has sido derribado al Sheol, a lo más remoto del abismo.”

 

El profeta Isaías habla aquí de la rebelión del rey de Babilonia. Sin embargo el texto puede ser entendido en el nivel drash como una alusión clara al personaje espiritual maligno que estaba detrás de ese rey. Cuando ese ángel intentó subir a lo más alto y colocar allí su trono y tomar control sobre la creación haciéndose semejante al Altísimo, fue expulsado de allí “como un rayo”, cf. Lucas 10:18, y los demás ángeles que le siguieron en su rebeldía cayeron con él, cf. Revelación 12:4, 9. El destino de estos ángeles rebeldes y caídos es el lago de fuego, cf. Mateo 25:41; Revelación 20:10.

No obstante, las Escrituras no dan un testimonio claro acerca del momento cuando esta caída en pecado ocurrió en el mundo de los ángeles. Sin embargo, queda claro que ocurrió antes del capítulo 3 de Génesis, donde habla de la serpiente antigua que engañó a la mujer para que pecara. La caída en pecado que ocurrió entre los hombres fue, por lo tanto, una consecuencia de una caída en pecado que ya había ocurrido en el mundo espiritual. Un midrash[1][20] enseña que un ángel, llamado Samael, que era el gran maestro entre los ángeles, bajó a la tierra y encontró el animal más astuto, la serpiente, y la poseyó y, por medio de ella, instigó a los hombres a hacer el mal. Otro midrash[1][21] enseña que por este pecado Samael será expulsado de su lugar en el cielo.

En las Escrituras, ese ángel rebelde y caído es llamado satanás, en hebreo “hasatán”, cf. 1 Crónicas 21:1, que significa:

 

  • Enemigo, opositor, contrario, adversario, antagonista, rival, cf. 1 Reyes 11:25.
  • Calumniador, acusador, cf. Job 1:6-12; Zacarías 3:1.

 

La traducción griega de “satán” es “diábolos” que significa: “acusador”, “calumniador”, cf. Revelación 12:10. El origen del mal no se encuentra en Elohim sino en este ángel caído como está escrito en Ezequiel 28:15-16a:

 

“Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste.”

 

La mentira no viene de Elohim, porque Él es sólo luz, como está escrito en 1 Juan 1:5b:

 

“Elohim es luz, y en Él no hay tiniebla alguna.”

 

El Mesías Yeshúa dijo que hasatán es el padre, es decir el origen, de la mentira, como está escrito en Juan 8:44:

 

“Sois de vuestro padre satanás y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.”

 

En 1 Juan 3:8 está escrito:

 

“El que practica el pecado es de satanás, porque satanás ha pecado desde el principio. El Hijo de Elohim se manifestó con este propósito: para destruir las obras de satanás.”

 

Aquí está escrito que satanás es un homicida y ha pecado “desde el principio”, lo cual nos da a entender que su pecado empezó al principio de la obra de la creación. El Creador no es el origen del mal, ni puede hacer nada malo, como está escrito en Deuteronomio 32:4:

 

“¡La Roca! Su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Elohim de fidelidad y sin injusticia, justo y recto es Él.”

 

En Jacobo 1:13b, 16-17 está escrito:

 

“Elohim no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie… Amados hermanos míos, no os engañéis. Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.”

 

Surge la pregunta: ¿cuándo fueron creados los ángeles, antes o después del mundo visible? Según el Midrash[1][22] y Rashí, los ángeles fueron creados el segundo día.

En Job 38:4-7 está escrito que los ángeles estaban presenciando la fundación de la tierra:

 

“¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra? Dímelo, si tienes inteligencia. ¿Quién puso sus medidas?, ya que sabes, ¿o quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué se asientan sus basas, o quién puso su piedra angular cuando cantaban juntas las estrellas del alba, y todos los hijos de Elohim gritaban de gozo?”

 

Según este texto ya los ángeles ya existían cuando la piedra angular de la tierra fue puesta.

 

En el Salmo 104:1-9 está escrito:

 

“Bendice, alma mía, a HaShem. HaShem, Elohim mío, cuán grande eres; te has vestido de esplendor y de majestad, cubriéndote de luz como con un manto, extendiendo los cielos como una cortina. Él es el que pone las vigas de sus altos aposentos en las aguas; el que hace de las nubes su carroza; el que anda sobre las alas del viento; que hace de los vientos sus mensajeros, y de las llamas de fuego sus ministros. Él estableció la tierra sobre sus cimientos, para que jamás sea sacudida. La cubriste con el abismo como con un vestido; las aguas estaban sobre los montes. A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se precipitaron. Se levantaron los montes, se hundieron los valles, al lugar que tú estableciste para ellos. Pusiste un límite que no pueden cruzar, para que no vuelvan a cubrir la tierra.”

 

Según este Salmo parece ser que el orden de la creación de las cosas fue el siguiente:

 

1.      La luz.

2.      Los cielos.

3.      La tierra.

 

El Talmud[1][23] presenta las dos opiniones de las dos casas predominantes entre los fariseos en cuanto al orden de la creación de los cielos y la tierra. La casa de Shamai enseñó que primero fueron hechos los cielos, cf. Génesis 1:1, pero la casa de Hilel enseñó que primero fue hecha la tierra, cf. Génesis 2:4b. Los sabios luego dijeron que ambas cosas fueron hechas al mismo tiempo, como está escrito en Isaías 48:13:

 

“Ciertamente mi mano fundó la tierra, y mi diestra extendió los cielos; cuando los llamo, comparecen juntos.”

 

En el Salmo 104:4 se habla de los vientos y las llamas de fuego que son mensajeros y ministros de HaShem. La carta a los Hebreos enseña que estos vientos y llamas de fuego hacen alusión a los ángeles, como está escrito en 1:7:

 

“Y de los ángeles dice: EL QUE HACE A SUS ÁNGELES, ESPÍRITUS, Y A SUS MINISTROS, LLAMA DE FUEGO.”

 

Estos textos también nos muestran que los ángeles fueron creados antes que la fundación de la tierra.

El Salmo 104 también nos enseña que el agua había cubierto las montañas antes de ser reprendidas y sujetas a un límite. En los picos de las montañas de la sierra de Jaen, en el sur de España, hay señales en las rocas de olas del mar que han estado desgastándolas durante muchísimo tiempo. Esto no puede ser el resultado del diluvio, puesto que entonces el agua cubrió las montañas sólo durante unos meses. Esas señales tienen que haber venido antes del diluvio. ¿Será que esas rocas hayan estado a la orilla del mar antes del diluvio y luego levantadas en alto después del diluvio? Probablemente fue así. Muchas de las montañas que hay hoy en día en diferentes lugares de la tierra, muestra señales de haber estado en el fondo del mar donde se formaron los diferentes estratos sedimentarios durante el diluvio.

Según los cálculos modernos, el Universo, en su estado actual, tiene una edad de 15 a 20 mil millones de años. Albert Einstein nos enseño que la cosmología del Big Bang no sólo trajo a la existencia el espacio y la materia, sino que también el tiempo. La teoría de la relatividad también nos enseña que el tiempo no es constante. Nuestra comprensión del tiempo está afectada por nuestro punto de partida a la hora de medir el tiempo. Dependiendo de dónde estemos ubicados para calcular el tiempo, el tiempo va a ser diferente. Un minuto en la luna va más rápido que un minuto en la tierra. Un minuto en el sol va más despacio. Y por el hecho de que el universo se está expandiendo, el tiempo también está cambiando y dilatándose, desde nuestra perspectiva. ¿Cuánto tiempo transcurrió desde el inicio de la creación del universo hasta la creación del hombre? ¿15 mil millones de años? ¿O seis días? La respuesta es: ambas cosas. Desde el punto de vista de la Torá, fueron seis días de 24 horas. Pero como el universo fue expandido y sigue expandiéndose, el tiempo también se ha dilatado. El primero de los días de la Torá duró 24 horas, visto desde la perspectiva del comienzo del tiempo. Pero la duración de ese día, desde nuestra perspectiva actual, según el científico judío Gerald Schroeder,[1][24] es de 8 mil millones de años. El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva actual duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años. El tercer día también duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años. El cuarto día – mil millones de años. El quinto día – 500 millones de años. El sexto día – 250 millones de años. Si sumamos estos seis días, tenemos como resultado la edad del universo de 15,750 millones de años. Igual que los cálculos de la cosmología moderna.

 

La palabra hebrea que ha sido traducida como “aliento”, es “ruaj”,[1][25] que significa tanto “viento” como “espíritu”. El género de la palabra “ruaj” es femenino en la gran mayoría de las veces, pero aparece algunas pocas veces en las Escrituras con el género masculino.

Este es el espíritu del Mesías, aquel Espíritu que luego vino para reposar sobre Yeshúa, cuando subió del agua, cf. Mateo 3:16; Marcos 1:10.

 

1:3    “Entonces dijo Elohim: Sea la luz. Y hubo luz.” – Lo que Elohim dice, también lo hace, cf. Números 23:19; Salmo 33:9. Lo primero que Elohim hizo fue la luz. La tierra fue totalmente cubierta por una masa líquida caótica, posiblemente algo como un agujero negro. A partir de ahora vemos la organización del universo. Lo primero que fue hecho, fue la luz. Observa que el sol todavía no había sido hecho. Esto nos enseña que no se trata de la misma luz que luego fue producida por el sol y las estrellas, sino otra luz.

 

En 2 Corintios 4:6 está escrito:

 

“Pues Elohim, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Elohim en la faz del Mesías.”

 

En este texto el shaliaj Shaúl nos enseña que la luz surgió de las mismas tinieblas. Esto también puede ser entendido de una manera simbólica, según el segundo nivel de interpretación, la de la insinuación o alusión, en hebreo “remez”. Si el Eterno pudo sacar luz de la oscuridad más compacta que ha existido jamás, no hay oscuridad en nuestras vidas que sea demasiado compacta para que nuestro Padre celestial no pueda utilizarla para algo positivo. Para Él todo es posible, incluso crear luz de las mismas tinieblas.

 

1:4       “Y vio Elohim que la luz es buena; y separó Elohim la luz de las tinieblas.” – Esta luz primordial fue la luz del Mesías. Fue lo primero que el Eterno reveló en la creación, sin embargo esta luz fue “separada” de las tinieblas, fue escondida del mundo para ser revelada más adelante, como está escrito en Juan 1:4-10:

 

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Vino un hombre enviado por Elohim, cuyo nombre era Yojanán. Este vino como testigo, para testificar de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. Existía la luz verdadera que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de él, y el mundo no le conoció.”

 

En Mateo 4:13-16 está escrito:

 

“y saliendo de Natseret, fue y se estableció en Kefar-Najum, que está junto al mar, en la región de Zevulún y de Naftalí; para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Yeshayahu, cuando dijo: ¡TIERRA DE ZEVULÚN Y TIERRA DE NAFTALI, CAMINO DEL MAR, AL OTRO LADO DEL YARDÉN, GALIL DE LOS GENTILES! EL PUEBLO ASENTADO EN TINIEBLAS VIO UNA GRAN LUZ, Y A LOS QUE VIVÍAN EN REGIÓN Y SOMBRA DE MUERTE, UNA LUZ LES RESPLANDECIÓ.”

 

En Juan 3:19 está escrito:

 

“Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.”

 

En Juan 8:12; 12:46 está escrito:

 

“Yeshúa les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida… Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblas.”

 

En Hechos 26:13-15 está escrito:

 

“al mediodía, oh rey, yendo de camino, vi una luz procedente del cielo más brillante que el sol, que resplandecía en torno mío y de los que viajaban conmigo. Y después de que todos caímos al suelo, oí una voz que me decía en el idioma hebreo: “Shaúl, Shaúl, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” Yo entonces dije: “¿Quién eres, Señor?” Y el Señor dijo: “Yo soy Yeshúa a quien tú persigues.”

 

Los rabinos antiguos consideraron que el Mesías fue la razón por la cual fueron creados lo cielos y la tierra. La luz que fue revelada antes de la formación del sol y las estrellas fue vista como la luz del Mesías que estaba buscando una vasija apropiada para poder manifestarse finalmente.

 

Un Midrash antíguo[1][26] dice:

 

“Esta es la luz del Mashíaj… para enseñarte que el Eterno vio la generación del Mashíaj y Su servicio antes de la creación del universo y él lo escondió… bajo Su trono de gloria. Hasatán le preguntó: “Amo del universo: ¿Para quién es esa luz bajo Tu trono de gloria?” Y el Eterno respondió: “Ella está reservada para aquél que se encargará de aplastarte”.”

 

Otro Midrash antíguo[1][27] dice:

 

“Y el Espíritu de Elohim reposaba… (Gén.1:2), esto alude al espíritu del Mashíaj, que estuvo moviéndose sobre la faz de las aguas.”

 

Dos Midrashes de la edad media[1][28] dicen:

 

“¿Cuál es la luz que desciende sobre la congregación del Eterno? Es la luz del Mesías” y “Esta es la luz del Mesías, como está escrito: En tu luz veremos la luz”.

 

En otro Midras[1][29]h se puede leer:

 

“Desde el principio de la creación del mundo el rey Mesías nació, porque él entró en la mente (de Elohim) incluso antes de que el mundo fuera creado.”

 

En el libro del profeta Janoj (Enoc), el séptimo después de Adam (citado también en Judas v 14-15), en el capítulo 46 está escrito:

 

“Allí vi a alguien que tenía una “cabeza de días” y su cabeza era como de lana blanca; y con él otro cuya figura tenía la apariencia de un hombre, y su figura era llena de gracia, como uno de los ángeles santos. Interrogué al ángel que iba conmigo, y que me hacía conocer todos los secretos respecto a este Hijo del hombre: “¿Quién es él, de dónde viene; por qué va él con la Cabeza de los días?”.

“Él me respondió y me dijo: “Este es el Hijo del hombre que posee la justicia y con el que habita la justicia, que revelará todos los tesoros de los secretos, porque el Señor de los espíritus lo ha escogido, y su sino ha vencido por el derecho ante el Señor de los espíritus por la eternidad.

“El hijo del hombre que tú has visto hará levantar a los reyes y a los poderosos de sus lechos, y a los fuertes de sus asientos; y romperá los frenos de los fuertes, y partirá los dientes de los pecadores; y derrocará a los reyes de sus tronos y de su poder, porque ellos no le han exaltado y porque no le han glorificado y porque no han confesado humildemente de dónde les había sido dada la realeza. Cambiará la faz de los fuertes y la llenará de temor; las tinieblas serán su vivienda y los gusanos su cama, y no podrán esperar levantarse de su cama, porque no han exaltado el nombre del Señor de los espíritus…”

 

En el capítulo 48 del mismo libro está escrito:

 

“En este lugar vi el manantial de justicia, que es inagotable; y a su alrededor había muchas fuentes de sabiduría; y todos los sedientos bebían y eran llenos de sabiduría, y tenían sus habitaciones con los justos, los santos y los elegidos.

“Y en ese momento, este Hijo del hombre fue nombrado cerca del Señor de los espíritus, y su nombre (fue nombrado) ante la “Cabeza de los días”.

“Y antes que el sol y las señales fuesen creados, antes que se hiciesen las estrellas del cielo, su nombre fue nombrado ante el Señor de los espíritus.

“Será él un bastón para los justos, a fin de que puedan apoyarse sobre él y no caer; será la luz de los pueblos, y será la esperanza de aquellos que sufren en su corazón.

“Todos aquellos que habitan sobre el árido se prosternarán y lo adorarán; y bendecirán y glorificarán y cantarán al Señor de los espíritus.

“Y por aquello es por lo que él ha sido elegido y guardado ante Él (el Señor) antes de la creación del mundo, y por la eternidad…”

 

Aunque este texto no haya sido reconocido como palabra de Elohim y contado entre los libros canónicos, tenemos que reconocer el testimonio de Yehudá (Judas) que citó su libro en su carta. Esto nos autoriza para considerar los escritos de este profeta, que vivía antes del diluvio, no como Escritura inspirada, sino como una fuente de información interesante.

Lo interesante es que, según este libro, Janoj pudo ver al “Hijo del Hombre” y tener una revelación sobre su origen. El nombre del Hijo del Hombre fue mencionado ante “la Cabeza de los días”, antes que el sol, la luna y las estrellas fuesen hechos. Él será la luz de los pueblos, cf. Isaías 49:6.

Este libro también dice que el Hijo del Hombre había sido elegido y guardado ante el Señor de los espíritus, antes de la creación del mundo, y por la eternidad, cf. Miqueas 5:2.

 

1:5b  “Y fue la tarde y la mañana: un día.” – La Torah no describe las cosas de una manera estrictamente lineal, sino más bien avanza de manera circular o espiral. Por esta razón no se debe entender estas palabras como un seguimiento de lo que ocurrió antes, sino como un resumen de lo que pasó durante todo ese día. Según la Torá, el día empieza con la noche. Primero había oscuridad y luego vino la luz. Ese es un día. Aquí no dice que fue el primer día, porque los demás días no habían venido todavía, y por eso no se podía hablar de una secuencia de días, sino sólo de un día, por lo tanto dice “un día” o “día uno”, en hebreo “yom ejad”. La palabra ejad es la misma que se usa para el Eterno que es uno, cf. Deuteronomio 6:4. Ejad es una palabra masculina que se usa comúnmente en el hebreo para decir uno, en referencia a un objeto masculino. El día “ejad” era un día único, porque sólo durante ese día Elohim era único. De allí el Midrash y Rashí sacan la idea de que los ángeles no fueron creados hasta el segundo día.

Según Najmánides, las palabras “vayehí erev”, no quiere decir “y fue la tarde”, sino “y hubo desorden”, porque la raíz de “erev”,[1][30] significa “caos”, “mezcla”, “desorden”. Es por eso que la noche es llamada “erev”, porque cuando el sol baja, la visión se hace confusa. La palabra de la Torá para “mañana” es “boker”,[1][31] que es lo opuesto. Cuando el sol sale, el mundo se hace “bikoret”, “ordenado”, claro para discernir. De esta manera se explica que los primero días son contados a base de la obra de poner las cosas en orden que antes estaban desordenadas. Cuando un elemento es transformado de desorden a orden se habla de tarde y mañana, “del caos a la armonía”.

La palabra día, en hebreo “yom”,[1][32] tiene cuatro significados principales:

 

  • Día, el tiempo cuando hay luz (aproximadamente12 horas), cf. Génesis 1:5a.
  • Día, jornada (24 horas), cf. Génesis 1:5b.
  • Un tiempo más largo limitado, una época, cf. Génesis 2:4.
  • Mil años, cf. Salmo 90:4.

 

1:6    “Y dijo Elohim: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.” – Según Rashí, los cielos que fueron creados el primer día, estaban en un estado líquido. El Talmud,[1][33] dice que los cielos se estaban expandiendo temblando todo el tiempo hasta que Elohim dio su orden para que pararan, cf. Job 26:11. Según Najmánides, el universo fue creado como un grano pequeño que luego fue expandido. Ese grano fue la única creación física, todas las otras creaciones fueron espirituales. Según él, el nefesh (alma), de los animales, y la neshamá (alma superior) del hombre, fueron creaciones espirituales. En ese grano estaba toda la materia prima para el resto de las cosas. Cuando ese grano, que era tan pequeño que no había sustancia en él, fue expandido se transformó en materia y entonces comenzó el tiempo. La ciencia moderna ha mostrado que la energía es la única sustancia que realmente no tiene sustancia y que puede transformarse en materia. La famosa ecuación de Einstein e = mc2, nos dice que la energía puede transformarse en materia.

 

1:7    “E hizo Elohim la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.” – Este texto parece indicar que había agua (posiblemente en forma de vapor) encima de la atmósfera, alrededor de la tierra. En tal caso esta agua fue la que cayó sobre la tierra durante el diluvio en tiempos de Noaj. Esta “cubierta” de agua protegería la tierra de los rayos radioactivos del espacio que hacen daño a la vida biológica. Una capa de ese tipo produciría dos cosas importantes, una presión atmosférica más alta, y un clima tropical por toda la tierra, debido al efecto invernadero. La desaparición de esta capa protectora puede ser una de las razones más importantes por las que la edad del hombre se redujera aproximadamente el 90% después del diluvio. La nueva condición de vida después del diluvio también podría darnos una explicación lógica del porqué fueron exterminados los dinosaurios.

 

Debemos destacar que la caída del ángel Heilel no es narrada en Génesis capítulos 1-2. En el capítulo 3, satanás utiliza una serpiente hablando mentiras a los hombres. Parece que este ángel caído estableció su reino en el aire alrededor de la tierra durante el segundo día, cf. Efesios 2:2. Quizás fue una de las razones por las cuales el segundo día fue el único día cuando Elohim no pudo decir que era bueno. No obstante, Rashí destaca el hecho de que la obra para organizar el agua no fue terminada durante el segundo día, sino en el tercero. Por esto, en el tercer día Elohim dijo dos veces que era bueno. Cada obra terminada fue evaluada y declarada buena.

Según el Midrash,[1][34] el Gehinam, infierno, fue hecho el segundo día. Los malvados serán arrojados al fuego para ser consumidos. Ese lugar no fue preparado para el hombre, sino para hasatán y sus ángeles. Sin embargo, los que se rebelan contra la Torá del Eterno tendrán el mismo destino que los ángeles rebeldes, cf. Mateo 25:41; Revelación 20:10-15.

 

1:8    “Y llamó Elohim a la expansión cielos. Y fue la tarde y fue la mañana: el segundo día.” – La palabra “cielos”, en hebreo “shamayim”, está en la forma dual, “un par de cielos”. Esto puede ser una alusión a los dos tipos de cielos que hay en el universo, la atmósfera y el espacio fuera de la atmósfera.

 

1:9    “Y Elohim dijo: Júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielos, y que aparezca lo seco. Y fue así.” – Al principio lo seco era un solo continente. Más adelante fue dividida la tierra, cf. Génesis 10:25.

Según hemos visto en Job 38:6, el Eterno fundó una “piedra angular” en la tierra. Esta “piedra” principal de la tierra es el monte Tsión, que es llamado el “ombligo de la tierra”, cf. Ezequiel 38:12. Según Ezequiel 28:13-14, allí estaba el lugar de adoración del ángel sumo sacerdotal antes de su caída en pecado. En aquel lugar fue creado Adam, según la tradición hebrea. Parece que allí estaban también los árboles de la vida y de la ciencia del bien y del mal. En ese mismo monte Avraham puso su hijo Yitsjak sobre el altar. En ese sitio Shelomó edificó el Templo. En ese monte el Hijo de Elohim fue sacrificado para redimir el pecado desde Adam, y para limpiar el mundo de toda iniquidad y a ese lugar el Mesías volverá para levantar de nuevo el reinado de David y gobernar sobre toda la tierra.

 

1:11-12 “Y dijo Elohim: Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semilla, y árboles frutales que den fruto sobre la tierra según su género, con su semilla en él. Y fue así. Y produjo la tierra vegetación: hierbas que dan semilla según su género, y árboles que dan fruto con su semilla en él, según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – Por la palabra de Elohim, la tierra empezó a producir vegetación. Aquí no habla de ningún acto de creación. Según el Midrash,[1][35] el primer día Elohim creó la materia prima a partir de la cual construiría todo en el mundo. Como hemos dicho antes, todas las cosas existían como una materia sin forma. Durante los días posteriores Elohim formó y moldeó la materia para que las cosas fueran de la manera como nosotros las conocemos.

Según un Midrash,[1][36] el huerto del Eden brotó al mismo tiempo que el resto de la vegetación. Además está escrito que HaShem mismo plantó este huerto, cf. Génesis 2:8. El Midrash[1][37] también enseña que los árboles y el pasto del Gan Eden, a diferencia del resto del mundo, son eternos y que cada árbol es un símbolo de un objetivo espiritual superior. El Paraíso es el palacio del Eterno en la tierra. En algún momento histórico, este huerto fue quitado de la tierra y ahora está en el tercer cielo, cf. 2 Corintios 12:4. En el futuro será reestablecido en la tierra y los justos podrán entrar en él, como está escrito en Revelación 2:7:

 

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las congregaciones. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim.”

 

Segunda aliyá, 1:14-23                                       

 

1:14-15 “Y dijo Elohim: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años; y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.” – Las tres clases de lumbreras, el sol, la luna y las estrellas (incluidos los planetas), fueron puestos en los cielos para cumplir siete propósitos divinos principales:

 

  • Separar el día de la noche.
  • Ser señales.
  • Marcar las citas divinas.
  • Mostrar días
  • Mostrar años.
  • Ser lumbreras en la expansión de los cielos.
  • Alumbrar sobre la tierra.

 

1:16     “E hizo Elohim las dos grandes lumbreras, la lumbrera mayor para dominio del día y la lumbrera menor para dominio de la noche; hizo también las estrellas.” – Hay tres palabras hebreas usadas en el relato de la Torá de la creación de todas de las cosas:

 

  • Bará          – creó, dio existencia a algo que no existía, cf. Génesis 1:1, 21; 27-28.
  • Asá            – hizo, llevó a cabo, perfeccionó en su estado óptimo, cf. Génesis 1:16.
  • Yatsar       – formó, moldeó, cf. Génesis 2:7.

 

En el cuarto día Elohim hizo el sol, la luna y las estrellas, no los creó. Ya existía todo el material necesario desde el primer día. A partir de este momento vemos claramente que la tierra daba vueltas alrededor de su eje.

 

En el Salmo 104:19 está escrito:

 

“Él hizo la luna para medir las estaciones.”

 

El anuario de la Torá se rige por la luna, no por el sol. Actualmente el año lunar tiene aproximadamente 354.36 días y el año solar aproximadamente 365.25 días. Pero en el tiempo de la creación parece ser que no fue así, sino el año lunar coincidía con el año solar, con 360 días cada uno. Los datos históricos y arqueológicos[1][38] muestran que hubo un desajuste en nuestro sistema solar de modo que el año solar fue cambiado y se añadieron cinco días. Esto ocurrió alrededor del siglo VII antes de la era común. Para ajustar la diferencia entre el año lunar y el año solar, en el anuario judío, que sigue la luna, se añade un mes extra cada dos o tres años. En total son añadidos 7 meses durante un ciclo de 19 años. De esta manera  las fiestas del Eterno no son celebradas fuera de tiempo, en relación con el ciclo agrícola. Con otras palabras, la primera fiesta, la Pascua, tiene que celebrarse en la primavera cuando la cosecha de la cebada esté lista en la tierra de Israel. La fiesta de Pentecostés se celebra cuando la cosecha del trigo empieza, y la fiesta de las Cabañas se celebra después de la recolección de los árboles frutales.

 

1:21  “Y creó Elohim los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas las aguas según su género, y toda ave según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – En Job 40:19 está escrito que “behemot”, algún tipo de dinosaurio, fue el “primero de los caminos de Elohim.” Esto concuerda bien con este texto de la Torá que dice que Elohim “creó”, “bará”, los “grandes monstruos marinos”. Fue lo primero que creó después de la creación de la materia prima que luego sería transformada en cielos y tierra. En este momento fue creado el nefesh, el alma, de los seres biológicos.

Parece que los dinosaurios están mencionados en las Escrituras como contemporáneos con los hombres, en el tiempo de Job, alrededor de 1700 años a.e.c., cf. Job 40:15-24; 41:1-34.

La palabra hebrea “bará”, “creó”, aparece solamente en tres ocasiones en el relato de la creación de la Torá:

 

  • La creación de los cielos y la tierra, la materia, 1:1.
  • La creación de los grandes monstruos marinos, y el resto de los animales que viven en el agua y en el cielo, el alma biológica, 1:21.
  • La creación del hombre, el alma superior, 1:27.

 

Tercera aliyá, 1:24 – 2:3

 

1:25     “E hizo Elohim las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – Durante el sexto día, Elohim “hizo” los animales terrestres, no dice que los “creó”. El alma de los animales ya existía desde el quinto día, y por eso Elohim no necesitaba “crear” algo nuevo, para hacer más animales terrestres.

De lo contrario, hubo un acto de creación, a la hora de hacer el hombre, cf. 1:27. Primero “formó” el cuerpo humano con lodo de la tierra, cf. 2:7. Después creó la vida humana, por medio de soplar espíritu de vida en su nariz. Lo primero que respiró el hombre fue el Espíritu de Elohim. Esto nos enseña que el hombre está por encima de los animales. El hombre necesitaba un acto de creación diferente al de los animales. El hombre tiene algo que los animales no tienen, el alma superior, en hebreo “neshamá”.

 

1:26-27 “Y dijo Elohim: Hagamos al hombre con nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Elohim al hombre con la imagen suya, con la imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó.” – El Midrash[1][39] interpreta este texto de la siguiente manera:

 

“Moshé escribió la Torá según HaShem se la dictaba. Cuando HaShem le pidió que registrara el pasuk (1:26) – “Hagamos al Ser Humano” – Moshé hizo una objeción: – Amo del Universo, preguntó, ¿Por qué les das a los herejes una oportunidad para pecar y deducir de ésta forma plural que más de un Elohim creó al hombre?

- Escribe como te digo, contestó HaShem. Si alguien desea pecar, déjalo pecar. Lo he expresado en plural para darle una lección al ser humano. Una persona importante generalmente piensa que para él es superfluo dejarse aconsejar por sus subordinados. Déjalo estudiar este versículo y así, se dará cuenta que aún el Creador, que creó el mundo superior e inferior, consultó con los ángeles antes de crear al hombre.”

 

Esto nos enseña que antes de crear al hombre hubo una decisión en la corte celestial. El Eterno se ha rodeado de seres superiores que han sido involucrados en sus proyectos de una manera activa, cf. 1 Reyes 22:19; Job 1:6; 2:1; Daniel 4:17; Revelación 4:4; 5:11. También los ángeles son copartícipes con el Eterno en sus obras porque son enviados a ejecutar las órdenes divinas, cf. Salmo 103:20.

Así que, en este momento los ángeles fueron invitados a tomar una decisión colectiva para la creación del ser humano. Sin embargo, a pesar de que tomaron esta decisión colectiva, no tuvieron un papel activo a la hora de crear el hombre, porque está escrito en el versículo 27: “creó Elohim al hombre”. No dice: “crearon”, lo cual excluye a los ángeles de esa creación. Hay otros textos donde el verbo aparece en plural después de Elohim, y esos texto indican que los ángeles tuvieron un papel activo y colaborador en la acción, cf. Génesis 20:13a; 2 Samuel 7:23.

El ser humano tenía que reflejar la manera de ser del Eterno en el mundo natural como los ángeles le reflejan en el mundo sobrenatural. Las dos palabras que han sido traducidas “con nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, “be-tsalmenu ki-demutenu”, tiene dos prefijos diferentes, “be” y “ke”. “Be” significa “en” o “con”, y “ke” significa “como”, “de acuerdo a” y es una comparación. Según Rashí, la palabra “tselem”,[1][40] que significa “sombra”, “imagen”, muestra que el ser humano fue hecho con un molde. Al decir “tsalmenu”, “nuestra imagen”, significa que el Eterno había hecho esta imagen junto con los ángeles, específicamente para el hombre. Por lo tanto, según él, el texto significa “hagamos al hombre a través de nuestro molde (que antes hemos hecho juntos), parecido a la semejanza nuestra”. Rashí interpreta la palabra hebrea en el versículo 27, “be-tselmó”, como “con su imagen”, es decir con el molde propio del hombre, con el molde preparado para crear el ser humano que era para él, era el molde suyo. Los sabios discuten si este molde tiene que ver con las cualidades espirituales o las físicas del ser humano. Maimónides[1][41] opina, por su lado, que ambas palabras, “tselem” y “demut”, manifiestan cualidades solamente espirituales, en contraste con las palabras “toar”, “aspecto”, y “tavnit”, “configuración”.

Sin embargo, hay otros textos de las Escrituras donde aparece esta palabra “tselem” según los cuales queda claro que se está refiriendo a una apariencia exterior, no interior, cf. Salmo 39:6; 73:20.

Rashí sigue diciendo que “conforme a nuestra semejanza” tiene que ver con la capacidad de comprender y esclarecerse, lo cual son cualidades internas. Tanto el Eterno, como los ángeles como el hombre tienen la capacidad de comprender y esclarecerse.

Queda, pues, claro que “imagen” tiene que ver con lo exterior del hombre y “semejanza” tiene que ver con las cualidades interiores y espirituales.

Otra interpretación de este texto sería que los ángeles han sido creados con un tipo de forma corporal para expresar con esa forma las cualidades espirituales del Eterno. Hay cuerpos celestiales y cuerpos espirituales, cf. 1 Corintios 15:40, 44. De esa manera, el hombre también reflejaría, con su forma física, las cualidades del Invisible, como está escrito en el versículo 27:

 

“con la imagen de Elohim lo creó”

 

Y como esas cualidades del Eterno también están reflejadas en los ángeles, Él pudo decirles: “nuestra imagen”.

El ser humano tenía que ser hecho por causa del, y conforme al, Mesías que estaba dentro del seno del Padre desde la eternidad, y para el cual todo había sido creado, como está escrito en Romanos 5:14b:

 

“Adam, es figura del que había de venir.”

 

Adam fue creado según el plan Mashíaj. Como el Mesías había sido predestinado para ser el reflejo del Eterno, Adam tenía que ser hecho semejante a ese plan, ese molde, ese hombre original.

 

“y ejerza dominio” – El ser humano fue creado para dominar sobre los animales y la tierra y de esa manera él reflejaría el dominio del Creador sobre todas las cosas. Este dominio del hombre dependía de la sujeción al Dueño de todas las cosas. Fue un dominio de mayordomía, no independiente. La independencia del hombre de su Creador fue su ruina.

 

“varón y hembra los creó” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “hombre” es “adam”,[1][42] que, en primer lugar, no significa “varón”, sino “ser humano”, e incluso “raza humana”. Por lo tanto “Adam” es un compuesto de varón y hembra. Más adelante vemos como la mujer no fue creada aparte del varón, sino como una parte de él. Los dos juntos forman el ser humano, “Adam”, como también está escrito en Génesis 5:2:

 

“Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adam el día en que fueron creados.”

 

La expresión “varón y hembra” debe ser entendida como “masculino y femenino”. Esto nos enseña que un varón debe ser masculino y una mujer debe ser femenina. Deben ser diferentes. También nos enseña que el varón no es completo sin una mujer que le complemente, y una mujer no es completa sin un varón que le complemente. Los dos fueron creados para ser la raza humana, el uno no puede existir sin el otro y viceversa.

Cuando el hombre deja de tener claro el hecho de que fue creado varón y mujer, masculino y femenino, deja de cumplir una de sus funciones más importantes en la creación. Por ese motivo, la Torá está muy clara en afirmar que hay diferencias muy marcadas entre varón y mujer y prohíbe todo tipo de acción que sirva para eliminar esas diferencias. Por lo tanto, el estado más depravado del ser humano es cuando pierde su identidad de varón o mujer y se vuelve homosexual. En la cadena de apostasía del ser humano, expresada en Romanos capítulo 1, la homosexualidad es el estado final, más bajo. Pero, gracias al Eterno, hay un plan de restauración para el hombre caído, dañado y depravado, como está escrito en 1 Corintios 6:9-11:

 

“¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Elohim? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Elohim. Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Yeshúa el Mesías y en el Espíritu de nuestro Elohim.”

 

1:28  “Y los bendijo Elohim y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.” – Este es el primero de los 613 mandamientos que aparecen en la Torá. El hombre tiene la obligación de multiplicarse. Para poder multiplicarse de forma adecuada hay que entrar en un pacto matrimonial y tener hijos. El que no quiere casarse y tener hijos resiste el propósito original para el ser humano. Sólo en casos muy especiales y particulares se puede permitir que un hombre o una mujer se queden sin casar.

La familia es el pilar principal del fundamento de la sociedad. El Eterno no bendijo al hombre cuando estaba solo, sino cuando estaba acompañado con su esposa. Esto nos enseña que el matrimonio entre hombre y mujer ha recibido una bendición del cielo. La palabra hebrea que ha sido traducida como “bendecir” es “baraj”,[1][43] que originalmente tiene que ver con doblar rodillas. Una bendición contiene palabras cargadas de poder espiritual que pueden generar resultados muy positivos en el receptor de ella. Una bendición sirve para beneficiar una persona de manera espiritual y material, cf. Génesis 27:37. Si alguien dice: “Yo te bendigo”, significa que está dando dinero o algo material a otra persona. En este caso, la bendición del hombre resultó en su capacidad de poder procrear y tener muchos hijos, lo cual es una de las bendiciones más grandes que el hombre pueda recibir, cf. 1 Samuel 2:20; Salmo 127:3-5; Proverbios 17:6.

 

1:29  “Y dijo Elohim: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.” – Los hombres no podían comer carne hasta después del diluvio, cf. Génesis 9:3.

 

1:30  “Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento. Y fue así.” – Todos los animales comían vegetales. Ningún animal mataba a otro para comer. El mundo fue creado muy diferente a lo que vemos ahora, después de la caída en pecado, cf. Romanos 8:19-22.

 

1:31  “Y vio Elohim todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.” – La muerte no es buena, es un enemigo. Por lo tanto en este momento no había muerte. Más adelante la muerte no sólo entró en el hombre sino también en el  mundo, por el pecado del hombre, como está escrito en Romanos 5:12:

 

“Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron.”

 

El texto de Bereshit 1:31 nos muestra que el relato en el capítulo 2, donde dice que no era bueno que el hombre estuviera solo, cf. 2:18, no fue escrito de manera cronológica. El capítulo 2 es una explicación más detallada de lo que pasó durante los últimos días de la creación, narrados en el capítulo 1. Como hemos dicho antes, la Torá no narra las cosas de manera lineal, un suceso tras otro, sino de manera circular, avanzando y luego volviendo atrás para dar más detalles de lo que había dicho antes. Si no entendemos este principio, no vamos a entender muchos de los textos. Es así como trabaja el cerebro humano y la Torá fue escrita para ser compatible con los hombres.

La última letra de este versículo es la “yud”. Al contar cada séptima letra desde esa yud, en adelante hasta el versículo 2:2a, se encuentran las letras yud, sin/shin, resh, alef y lamed, que forman la palabra Israel.

Esto nos indica que Israel estaba en la mente de Elohim cuando el sexto día terminó y durante todo el séptimo día. Este texto es leído en la casa por cada padre de familia judía sobre una copa de vino para recibir y santificar el Shabat, el viernes por la noche, cuando empieza el shabat. El shabat fue entregado al pueblo de Israel, de una manera especial, unos 2500 años más tarde como una señal del pacto, cf. Éxodo 31:13ss. Pero ya en el principio el Eterno estaba pensando en Israel cuando el shabat fue creado para todos los hombres.

 

2:1-2 “Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y en el séptimo día completó Elohim la obra que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la obra que había hecho.” – Según la primera parte del versículo dos, parece que Elohim estuvo trabajando durante el séptimo día, completando su labor. Sin embargo en la segunda pare del mismo versículo y en el versículo tres, está escrito que cesó de toda su labor. ¿Entonces qué fue lo que hizo en el séptimo día para completar la obra de la creación? Cesó de su labor. Así que, con el mismo cese, la obra fue completada.

 

2:3    “Y bendijo Elohim el séptimo día y lo santificó, porque en él cesó de toda la obra que Él había creado para hacer.” – El séptimo día fue un día bendecido por Elohim. Hay una bendición especial pronunciada sobre, y escondida dentro de, ese día. Ningún otro día de la semana tiene una bendición específica. Anteriormente los seres vivos, animales y  hombres, habían sido bendecidos, pero ahora el Eterno bendijo un día, un lapso de tiempo de 24 horas.

Pero no sólo bendijo el séptimo día, sino también lo santificó. La palabra hebrea que ha sido traducida como “santificar” es “kadash”,[1][44] que significa “apartar”. Esta palabra tiene dos connotaciones principales, apartar de algo y apartar para algo. En este caso, el séptimo día fue apartado de los demás días para ser diferente. Pero no solamente esto, sino también fue apartado para el Eterno para ser de su exclusiva posesión. Algo que ha sido santificado, sólo puede ser utilizado para el objetivo para el cual fue santificado. Si es utilizado para otra cosa o con otro motivo, es profanado. Así que el shabat fue santificado de los demás días de la semana para ser diferente y fue santificado para ser de la exclusiva posesión del Creador. Ese día es suyo, lo ha apartado para Él, para ser su propio día, por esto lo llama “mí día santo” en Isaías 58:13-14 donde está escrito:

 

“Si por causa del shabat apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al shabat delicia, al (día) santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando cosas (prohibidas), entonces te deleitarás en HaShem, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Yaakov; porque la boca de HaShem ha hablado.”

 

El Shabat es el día del Eterno. Él tiene un propósito muy específico para ese día. Después de terminar toda la obra de la creación en seis días, preparó un día exclusivo por medio del cual él pudiera tener una relación especial con el hombre y obrar de una manera concreta dentro del hombre, santificarlo, como está escrito en Éxodo 31:13:

 

“Habla, pues, tú a los hijos de Israel, diciendo: “De cierto guardaréis mis shabats, porque esto es una señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que sepáis que yo soy HaShem que os santifico.””

 

El hombre fue creado a imagen y semejanza de Elohim, y por eso es hijo de Elohim. Por lo tanto, el hombre ha sido hecho para ser un reflejo y un imitador de su Padre celestial. (Según el pensamiento hebreo no hay mayor diferencia entre engendrar y crear. Por ejemplo, está escrito en el Salmo 90:2 que las montañas fueron engendradas.) Y como el Padre cesó de su labor en el séptimo día, el hombre hace lo mismo, como está escrito en Éxodo 20:8-11:

 

“Acuérdate del shabat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”

 

Es decir, en el séptimo día no se hacen cosas que intervienen en el orden natural de lo creado. Durante seis días semanales, el hombre puede intervenir en la creación, mostrando su poderío sobre todas las cosas. Puede plantar, puede quebrar ramas y arrancar flores; puede construir o derribar; puede unir o cortar. Puede trabajar con todas las cosas que el Eterno ha entregado en sus manos. Pero en el séptimo día no puede hacer nada de eso, porque su Padre le dejó un ejemplo a seguir. Un hijo obediente hace lo mismo que su padre. Un hijo rebelde no imita a su padre. ¿Entonces qué debe hacer el hombre durante el séptimo día? Dos cosas principales, cesar de las actividades del resto de la semana y dedicarse de una manera especial a Elohim. De esa manera podrá obtener el beneficio de esa bendición que está pronunciada sobre ese día.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “cesó” es “shavat”.[1][45] De allí viene la palabra “shabat”, que significa “parada de actividades”, “parada en la producción”, “paro de la obra” o simplemente “cese”. La palabra “shabat” aparece por primera vez en Éxodo 16:23, donde está escrito:

 

“él les respondió: Esto es lo que ha dicho HaShem: “Mañana es shabatón, shabat consagrado a HaShem. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana.””

 

Es importante notar que la palabra shabat no significa “descanso”, en el sentido de recuperar fuerzas. El Eterno no necesitaba descansar después de su obra de creación, porque Él no se cansa, como está escrito en Isaías 40:28:

 

“¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Elohim eterno, HaShem, el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable.”

 

Por lo tanto el séptimo día no fue hecho, en primer lugar, con el fin de que el hombre descansara de sus labores fatigosas. En el principio el hombre no tenía una labor que le hizo sudar o gastar sus fuerzas para tener que recuperarse durante un día a la semana. Este no es el concepto principal del shabat. Se trata, como hemos dicho, de cesar de intervenir en la creación. Por lo tanto, al traducir la palabra “shavat” como “descansó” y la palabra “shabat” como “día de reposo”, es fácil confundirlo con el significado y propósito primordiales de ese día. Si el shabat es un día cuando no se hacen actividades que intervienen en la creación, entonces el propósito del shabat no es que sea de descanso, sino de dedicación al Eterno de una manera diferente al resto de los días de la semana.

Por otro lado, es cierto que está implícito el concepto de descansar en el shabat, pero es más bien un resultado de la caída en el pecado cuando el trabajo del hombre se convirtió en algo pesado, y el hombre tiene la necesidad de descansar un día a la semana, como está escrito en Deuteronomio 5:14:

 

“mas el séptimo día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el forastero que está contigo, para que tu siervo y tu sierva también descansen como tú.”

 

En Éxodo 20:11 está escrito:

 

“Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”

 

Aquí dice explícitamente que el Eterno descansó en el séptimo día. Sin embargo, el descanso no es lo primordial del shabat, sino el cese de actividades creativas y productivas. De esta manera, este día es convertido en un santuario en el tiempo. Este fue el primer tipo de templo que HaShem hizo. Más adelante designó también un lugar físico para un templo. Hay tiempos santos y lugares santos, tiempos apartados y lugares apartados. Estos son principios incorporados en la creación, que ayudan al hombre a relacionarse de manera correcta con el Creador.

El templo del tiempo, el shabat, fue hecho para que el hombre pudiera reconocer que él no es el dueño ni el que tiene todo el poder sobre las cosas creadas. Durante un día a la semana, el 14.3% de su tiempo, tiene que reconocer que no es el supremo jefe en la creación. De esta manera, al guardar el shabat el hombre puede mostrar su sumisión y devoción al Creador. El que trabaja en shabat no reconoce al Creador, se hace dueño de las cosas que no son suyas, y no respeta las leyes de la naturaleza. El que interviene en la creación durante el shabat, se está revelando contra el principio de mayordomía que le fue entregado al hombre y se está haciendo señor en lugar de siervo del Eterno, tomando un lugar que no le corresponde, quitando de su vida laboral la soberanía del Padre celestial, haciéndose dios.

El principio del shabat no fue establecido en Sinái, con la entrega de la Torá a Israel, sino en la misma creación, no en relación con Israel, sino en relación con el hombre. El shabat fue instituido justo después de la creación del hombre. Lo primero que el hombre experimentó después de ser creado fue el shabat del Eterno. Esto nos enseña que el shabat fue hecho para el hombre, como está escrito en Marcos 2:27:

 

“Y él les decía: El shabat se hizo para el hombre, y no el hombre para el shabat.”

 

El shabat no fue hecho para los judíos, sino para el hombre, para todos los hijos de Adam. No hay ningún texto en las Escrituras que muestre que el shabat haya sido cambiado por otro día o que haya sido abolido o que haya sido cumplido de manera espiritual. Todos los intentos de introducir tales doctrinas están destinados a fracasar a la hora de hacer una investigación más minuciosa del mensaje de los Escritos inspirados por el Espíritu del Eterno, incluyendo los Escritos Apostólicos, conocido como el “Nuevo Testamento”.

Es interesante notar que la Torá no dice “fue la tarde y fue la mañana el séptimo día”. El Midrash[1][46] lo interpreta diciendo que la luz primordial, que había sido hecha el primer día, alumbraba durante la noche del shabat, de manera que no hubo oscuridad para Adam y Javá.

En el Talmud[1][47] hay una discusión entre dos rabinos en qué día fue creado Adam. Según el rabino Yehoshúa, Adam fue creado el sexto día del primer mes, Nisán (Marzo-Abril). Según el rabí Eliezer, fue creado el primer día del séptimo mes, Tishrí, (Sept.-Oct.). La interpretación del rabí Eliezer ha prevalecido sobre la del rabí Yehoshúa y durante miles de años los judíos han celebrado la creación del mundo el primer día del séptimo mes, llamándolo Rosh HaShaná, la cabeza del año. Si esto es cierto, el primer mes original, que ahora es llamado Tishrí, fue cambiado en Éxodo 12:2, para ser el séptimo mes para Israel, y el mes que ahora es llamado Nisán, fue establecido como el primer mes del año para los hijos de Israel. El mes de la redención es el primer mes del año para el pueblo del Eterno.

 

“creado para hacer” – Rashí cita el Midrash[1][48] diciendo que esto se refiere al doble trabajo que se hace durante el sexto día que corresponde a la necesidad del séptimo. El trabajo que debería haber sido hecho en el séptimo día es adelantado. Esto se veía reflejado en el desierto cuando el Eterno dijo al pueblo que recogiera y cocinara una doble porción de maná, en hebreo “man”, el sexto día para no tener que hacerlo durante el shabat, cf. Éxodo 16:5, 22-24.

 

Cuarta aliyá, 2:4 – 3:21

 

2:4    “Estos son las generaciones de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día en que HaShem Elohim hizo la tierra y los cielos.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “generaciones” es “toldót”,[1][49] que deriva de la raíz “yalad”,[1][50] que significa “engendrar”, “nacer”. La palabra “toldót” puede ser entendida de dos maneras, en sentido humano o sentido histórico. Cuando se refiere al sentido humano, tiene que ver con la descendencia. Cuando se refiere a la historia significa los sucesos históricos que se han producido. En este caso se está refiriendo a las cosas que fueron producidas durante la creación del cielo y la tierra. Aquí vemos otra vez la relación entre la creación y el engendramiento o nacimiento de algo.

 

“HaShem Elohim” – Esta es la primera vez que aparece el Nombre personal de Elohim, YHWH. Ese Nombre aparece más de 6500 veces en el Tanaj. Este es el único nombre personal del Eterno que es presentado en las Escrituras. Todos los demás nombres son genéricos, son títulos, pero este es el Nombre propio del Eterno. Así es como se llama. Este Nombre es el que más revela lo esencial de él. No sabemos bien cuál es su exacta pronunciación y por esto preferimos no pronunciarlo o escribirlo de forma completa para no equivocarnos. En lugar de escribir ese nombre, usamos el sustituto “HaShem”, que significa “el Nombre”, lo cual es una práctica muy antigua y se encuentra en los Escritos Apostólicos, cf. 3 Juan 7. Como la raíz de YHWH tiene que ver con vida y existencia en sí mismo, usamos también la traducción “el Eterno” como una referencia a ese Nombre.

Según Rashí, cuando los dos nombres YHWH y Elohim aparecen juntos, debe ser entendido como: “HaShem que es Elohim, quien domina y juzga todo”. El nombre YHWH está más relacionado con la misericordia, por eso está escrito en 1 Juan 4:8, 16:

 

“El que no ama no conoce a Elohim, porque Elohim es amor… Y nosotros hemos llegado a conocer y hemos creído el amor que Elohim tiene para nosotros. Elohim es amor, y el que permanece en amor permanece en Elohim y Elohim permanece en él.”

 

En el capítulo uno se ve la obra creativa de Elohim a distancia, pero en el capítulo dos se revelan los detalles más cercanos de ciertos actos que fueron descritos de manera general en el capítulo uno. Cuando el Eterno se presenta a distancia, se da a conocer con su atributo de justicia, pero cuando nos deja acercarnos y verle más de cerca, se presenta con su nombre personal, YHWH, que está relacionado con su misericordia. Esto nos enseña que cuánto más cerca lleguemos al Eterno, más conoceremos su amor.

 

2:7    “Entonces HaShem Elohim formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “y formó” es “va-yiytser” que tiene una letra yud extra en este caso. Cuando se habla de la formación de los animales en el versículo 19, la misma palabra fue escrita con sólo una yud, pero cuando se habla de la formación del hombre, hay dos yuds. ¿Cómo se puede entender esto? Es obvio que el texto hebreo quiere mostrar que hubo una diferencia entre la formación del cuerpo humano y el de los animales. El cuerpo humano tiene algo más, algo que los cuerpos de los animales no tienen. Rashí dice, basándose en el Midrash,[1][51] que había dos formaciones del cuerpo humano, una para este mundo y otra para la resurrección de los muertos. Los animales no fueron creados para la resurrección. El cuerpo humano es como una semilla, que tiene una pequeña parte donde está depositado el potencial de la vida de resurrección. Cuando una semilla es sembrada en la tierra y muere, es activada esa vida de resurrección. De la misma manera el Eterno preparó el cuerpo humano para poder resucitar, cf. 1 Corintios 15:42-44.

El hombre es el único ser que ha sido capacitado para vivir en dos mundos simultáneamente, el mundo inferior, material, y el mundo superior, espiritual. Por esto, necesitaba un acto de creación único, diferente al de los ángeles y diferente al de los animales. El hombre es una combinación entre el polvo de la tierra y el soplo de vida del Eterno. Cuando estos dos se unieron, el hombre se convirtió en un alma viviente, en hebreo “nefesh jayá”. Rashí dice que el texto menciona específicamente que el hombre fue hecho un alma viviente, para mostrar que no es exactamente igual que un animal, que también es llamado alma viviente, cf. 1:24. La traducción del Targum marcó la diferencia al traducir “ser vivo” cuando habla de los animales y “espíritu que habla” cuando habla de los hombres.

El espíritu de vida del Eterno es el que hace que cada hombre pueda vivir. El ser humano no es un ser eterno en sí mismo. La idea pagana de la inmortalidad del alma no viene de las Escrituras, sino es un concepto filosófico griego que se ha infiltrado tanto en el judaísmo como en el cristianismo. El alma del hombre depende del Espíritu del Eterno para poder existir. Sólo hay Uno que es inmortal en sí mismo, como está escrito en 1 Timoteo 6:16:

 

“el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible; a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A Él sea la honra y el dominio eterno. Amén.”

 

El hombre sólo puede alcanzar la inmortalidad en una estrecha relación con Aquel que existe por sí mismo, el Padre celestial. La inmortalidad independiente es un mito inventado por hasatán. Ese mito fue vendido a Javá cuando le engañó a independizarse del Dador de la vida diciendo: “ciertamente no moriréis”. No hay vida eterna separada del Eterno. Las Escrituras enseñan que el alma es mortal, destructible y puede perderse.

OD

2:8    “Y plantó HaShem Elohim un huerto hacia el oriente, en Eden; y puso allí al hombre que había formado.” – Esto nos enseña que hubo tres áreas principales en la tierra: el huerto, Eden y el resto del mundo. Estas tres corresponden a las tres áreas en el templo, el lugar santísimo, el lugar santo y el atrio. El hombre fue puesto para vivir en la intimidad en el lugar santísimo, para servir allí al Eterno como sacerdote.

 

2:9    “Y HaShem Elohim hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo.” – En el centro del huerto había dos árboles, uno cerca del otro. El árbol de la vida representa la Torá, que es llamada “árbol de vida” en Proverbios 3:18, donde está escrito:

 

“Es árbol de vida para los que de ella echan mano, y felices son los que la abrazan.”

 

Es probable que el árbol de vida haya estado donde hoy en día está el lugar del templo en Yerushalayim y el árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo haya estado en el monte de los olivos.

 

2:11  “El nombre del primero es Pishón; éste es el que rodea toda la tierra de Javilá, donde hay oro.” – Pishón[1][52] significa “desbordar”, “extenderse”, “abundar”. Según Rashí es el río Nilo. El ambiente original para el hombre fue de abundancia. La escasez es el resultado de la maldición.

 

2:12  “El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice.” – El hombre fue creado para tener abundancia económica y valorar el oro. La Torá es la que da valor al oro. El oro tiene valor porque la Torá está diciendo que es bueno. El oro no es malo. Las riquezas materiales no son malas, sino buenas. Lo malo es el amor al dinero, como está escrito en 1 Timoteo 6:10:

 

“Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.”

 

2:13  “Y el nombre del segundo río es Guijón; éste es el que rodea la tierra de Cush.” – Según Rashí, Guijón[1][53] significa estruendo.

 

2:14  “Y el nombre del tercer río es Jidekel; éste es el que corre al oriente de Ashur. Y el cuarto río es el Perat.” – Según Rashí, Jidekel[1][54] significa que sus aguas son punzantes, “jadín” y ligeras, “kadín”. Prat[1][55] está relacionado con fruto, “perí”, sus aguas fructifican.

 

2:15  “Entonces HaShem Elohim tomó al hombre y lo puso en el huerto del Eden, para que lo cultivara y lo cuidara.” – El propósito inicial era que el hombre se multiplicara para ser una familia grande que se extendiera sobre toda la tierra, y que expandiera la hermosura del huerto por todo el mundo, guardándolo de toda mala influencia que pudiera venir de hasatán a través de los animales, sobre los cuales Adam tenía que ejercer dominio, y no someterse.

 

“para que lo cultivara y lo cuidara” – Estas dos tareas son básicas en cualquier obra viva para que tenga éxito. Se trata de extensión y de protección. No es suficiente extender una obra viva, también hay que protegerla y guardarla. No es suficiente guardar una obra viva, hay que ampliarla y extenderla. Todo lo que vive se mueve y se desarrolla y todo lo que vive es vulnerable y necesita ser cuidado. Una congregación que sólo piensa en expansión perderá muchas vidas. Una congregación que sólo piensa en mantener el status quo nunca podrá cumplir el propósito del Eterno. Toda vida tiene que desarrollarse y ser protegida para no morir. Estos dos principios también están reflejados en la bendición aharónica, cf. Números 6:24, que dice: “HaShem te bendiga y te guarde.”

¿En qué sentido Adam tenía que proteger el huerto? ¿No era todo bueno en gran manera? Entonces no podía haber enemigos ni elementos enemistosos que podrían dañar el huerto. ¿O sí los había? ¡Efectivamente sí los había! El mal ya existía. El árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo constituye una evidencia de que ya existía el mal en algún lugar. Es evidente que la caída en el pecado de una parte de la creación invisible ya era un hecho. El hombre fue advertido acerca de ello, y tenía la misión de resistir ese mal para que no dañara el Reino del Eterno en el mundo donde había sido puesto para gobernar. Esto nos muestra que el hombre no sólo fue creado con el propósito de propagar la gloria del Eterno en el mundo, sino también para combatir el mal.

 

2:16-17 “Y ordenó HaShem Elohim al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto ciertamente comerás, pero del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.” – Aquí aparece por primera vez en la Torá la palabra “ordenó”, en hebreo “tsavá”,[1][56] que es la raíz de la palabra “mandamiento”, en hebreo “mitsvá”.[1][57] Ahora HaShem Elohim dio un mandamiento positivo al hombre, de comer de todos los árboles del huerto excepto uno, y un mandamiento negativo, de no comer del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo. Los mandamientos positivos traen bendiciones sobre los que los obedecen y los mandamientos negativos traen castigo sobre los que los desobedecen.

A través de los mandamientos, el hombre es elevado a una posición de alteza. La palabra “mitsvá” incluye el concepto de “encargo”. Cuando una persona recibe un encargo divino se siente importante y es elevado al estatus de colaborador con el Eterno para cumplir sus planes de manera consciente y voluntaria. Los mandamientos son herramientas que el Eterno ha entregado en las manos del hombre para poder mantener una relación íntima con Él y también profundizar en esa intimidad con Él. Si el hombre rompe los mandamientos hay una ruptura en esa relación y el hombre experimenta una decadencia espiritual. Un ser humano sin normas es peor que un animal, porque los animales cumplen las normas que han sido establecidas para ellos. El cumplimiento de los mandamientos eleva al hombre a las esferas espirituales, pero el quebrantamiento de los mandamientos lo reduce al polvo del cual fue tomado.

El árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo representa el reconocimiento de la soberanía de Elohim sobre el hombre. Cada vez que el hombre obedecía el mandamiento negativo de no comer del árbol prohibido, mostraba quién era el Soberano, quién era el Señor en su vida, quién era su Elohim. Este árbol ayudaba al hombre a someterse y humillarse, y de esta manera podía mantener su estado de señor y administrador delegado sobre todas las cosas creadas. La única manera de poder mantener un puesto de autoridad es estar en sujeción al que delegó la autoridad. Por esta razón, con el tiempo este árbol se convertiría en un tipo de altar, un lugar de sacrificio y adoración, donde la voluntad del hombre es sujetada a la voluntad del Creador.

Este árbol era también la manifestación de la libertad del hombre. El hombre tenía la posibilidad de pecar. Era libre para elegir entre la obediencia y la desobediencia. Si el hombre no hubiera tenido mandamientos, no tendría la opción de ser desobediente. Ahora su obediencia estaría basada en una acción voluntaria de sometimiento y esto le convertiría en un ser superior que si no hubiera tenido esa opción. De esta manera el amor estaría basado en la libertad de elección, y así es más poderoso. Elohim desea nuestro amor voluntario, no obligado. Como el Eterno prohibió al hombre comer de ese árbol, en un sentido, no tenía la libertad para hacerlo. En el caso de desobediencia al mandamiento, habría una consecuencia catastrófica, la muerte, que implica la desintegración de los elementos que están vivos al estar unidos. Las Escrituras hablan de, al menos, tres clases de muerte.

 

  • Muerte espiritual, cuando el espíritu humano es alejado de la Fuente de la vida, cf. Efesios 2:1.
  • Muerte física, cuando el espíritu sale del cuerpo, cf. Génesis 5:5.
  • Muerte eterna (la segunda muerte), cuando todo el ser es consumido en el lago de fuego, cf. Mateo 5:29; 25:41; Revelación 20:14.

 

¿Cómo podemos interpretar las palabras: el día que de él comas, ciertamente morirás”?

 

  • El día cuando Adam pecó, experimentó un tipo de muerte espiritual, su interior experimentó una ruptura en la relación íntima con Elohim, de manera que Elohim le sale a buscar llamándole diciendo: “¿Dónde estás?”
  • Si consideramos que un día también significa 1000 años, vemos que Adam no pasó a un segundo milenio de vida, murió a los 930 años, en el mismo día (entiéndase día como 1000 años) que comió del árbol,  murió físicamente.
  • Es posible que Adam haya muerto exactamente el día de su cumpleaños, 930 años después de su creación, el sexto día de la semana (viernes). Según la tradición fue enterrado por Elohim Mismo, en la cueva de Majpelá, que estaba cerca de la puerta del Huerto de Edén. Esta es la razón por la que Avraham tenía tanto interés en comprar esa cueva, para sepultura de Sará, de sí mismo, y de sus descendientes.

 

2:18     “Y HaShem Elohim dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda opuesta a él.” – El hombre no fue creado para estar solo. La mujer fue sacada del hombre con el fin de estar delante de él y complementarle. Este texto enseña que el propósito principal de la mujer es apoyar al hombre para que él pueda cumplir los propósitos del Eterno junto con ella. Cuando la Torá habla de ejercer dominio, en 1:26-28, no lo expresa de forma singular, sino siempre plural. Esto nos enseña que el hombre no puede ejercer dominio estando sólo. Necesita la ayuda de su esposa para poder ejercer un dominio correcto sobre la creación.

Antes que la mujer fue hecha, el hombre fue puesto en el huerto para labrarlo y protegerlo. Los mandamientos de comer de los árboles y de no comer de un árbol no fueron dados directamente a la mujer, sino sólo al hombre. El hombre también empezó su tarea de dominar sobre la creación al poner nombres proféticos sobre todos los animales de la tierra y todas las aves del cielo. Esto nos enseña que hay tres cosas específicamente relacionadas con la función del varón:

 

  • La producción y cuidado laboral, expansión y defensa.
  • El estudio y cumplimiento de la Torá.
  • La responsabilidad de discernir y mandar sobre el contorno.

 

El hombre ya estaba funcionando en estas tres áreas sin la ayuda de la mujer. Sin embargo no estaba bien que un solo hombre estuviera haciendo estas cosas. HaShem quería tener muchos hijos, y el varón solo no podía cumplir con esa visión. Necesitaba una esposa que pudiera ayudarle con esa tarea. Por este motivo, HaShem diseñó el cuerpo de la mujer especialmente con el fin de poder producir hijos. Esto nos enseña que la vida familiar y la crianza de los hijos es la tarea principal de una mujer. Lo más grande en la vida de una mujer es poder casarse con el fin de ser una ayuda para su marido, tener hijos y ayudar a su marido a criarlos para que sean fieles al Eterno. El hombre fue creado para moverse en un círculo más amplio, la mujer fue creada para moverse en el mundo del hogar en primer lugar, cf. Proverbios 31:10-31.

La mujer ha sido capacitada de una manera especial, para poder ser una ayuda para su esposo. La palabra hebrea que ha sido traducida como “ayuda” es “ezer”,[1][58] cuya raíz es ”azar”,[1][59] que significa “rodear”, “proteger”, “defender”, “ayudar”, “socorrer”. Esta palabra no tiene nada despectivo en sí, sino refleja lo mejor que pueda recibir una persona cuando hay necesidad. El hombre está menos capacitado para poder vivir solo que la mujer. La Torá enseña que el hombre es el que necesita una ayuda, no la mujer. La palabra “ezer” aparece en la mayoría de los textos en las Escrituras como una referencia al Eterno, cf. Éxodo 18:4; Deuteronomio 33:7. Así que, la ayuda que la mujer pueda brindarle al hombre es una ayuda que viene del cielo. El hombre humilde acepta los consejos sabios y la ayuda que el Eterno le esté dando a través de su esposa.

El hecho de que la Torá enseña que el hombre necesita ayuda no significa que la mujer no necesite del varón. El varón estaba funcionando en las tres áreas que antes hemos mencionado, antes de la formación de la mujer. Por lo tanto, la mujer depende del hombre en estas tres áreas. La mujer necesita el beneficio del trabajo y la protección del varón. La mujer necesita de la revelación del consejo del Eterno que fue entregado al varón. Ningún libro en las sagradas Escrituras fue escrito por una mujer pero fueron también escritos para la mujer. La revelación divina viene en primer lugar al hombre y es transmitida por medio del hombre a la mujer. En algunas ocasiones el Eterno habla al hombre a través de la esposa, pero esa no es la regla sino un complemento. El Eterno no habló a la mujer acerca de los mandamientos que el hombre había recibido. Esto nos enseña que el hombre tiene la responsabilidad para enseñar Torá a su esposa. El esposo debe dedicar más tiempo que la esposa en los estudios de las Escrituras y en la oración, para poder obtener la revelación divina y así poder enseñarla y dirigir a su hogar de manera profética. El varón es el que tiene la última palabra a la hora de decidir cómo llevar la familia, él es la cabeza de su esposa, como está escrito en 1 Corintios 11:3:

 

“Pero quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es el Mesías, y la cabeza de la mujer (casada) es el hombre (su esposo), y la cabeza del Mesías es Elohim.”

 

La palabra hebrea que ha sido traducida como “opuesta a él” es “ke-negdó”, cuya raíz es “negued”,[1][60] que significa “en frente”. Esto nos enseña que la mujer fue creada para estar en frente del varón. Si el varón se porta de manera correcta, su mujer, que es temerosa del Eterno, le va a tratar bien, pero si él no hace lo que el Eterno le ha llamado a hacer, entonces la mujer se convertirá en su enemiga. La palabra “ke-negdó” puede ser traducida “que le lleve la contraria”. La mujer ha sido hecha por el Eterno para ser así. Esa es la mejor ayuda que el hombre pueda tener, aparte del Eterno mismo. La mujer fue diseñada para ver las cosas de otra manera, para estar en un ángulo diferente y tener otro modo de comprender su contorno. El hombre tiene más capacidad para ver las cosas de manera general, pero no tiene la capacidad de ver todos los detalles. La mujer ha sido capacitada para ver ciertas cosas que el hombre no puede ver y él tiene la obligación de escucharla para poder tener una imagen más completa de las cosas antes de tomar las decisiones finales y dirigir correctamente su familia.

 

2:19     “Y HaShem Elohim formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre.” – En el quinto y sexto día fueron formados los animales. Estos animales luego fueron traídos al hombre para que él dominara sobre cada uno de ellos a través del discernimiento espiritual y su capacidad de hablar. Por medio del discernimiento espiritual podía detectar el carácter y la función de cada especie. Luego combinó las letras hebreas, según el significado de cada letra, que correspondían al carácter y función de cada animal y las pronunció sobre cada uno en particular. Adán fue creado para ser dirigido por el Espíritu del Eterno. Todavía no había entado el pecado en él, y su relación y revelación espirituales no sufrían impedimentos de ninguna clase. Él sabía, por medio de su visión profética, acerca de la función y propósito de cada cosa y animal y podía dominar sobre cada uno de ellos conforme al plan del Creador. Al poner nombres sobre los animales, el hombre los dominaba con su palabra. El hombre fue capacitado para dominar y crear su contorno a través de su palabra. El que pone nombre sobre algo es el que tiene autoridad sobre aquella cosa. HaShem puso nombre sobre la luz, las tinieblas, la expansión, la tierra y el mar. Él domina sobre todas estas cosas. HaShem puso también nombre sobre el hombre el día en que fue creado, cf. 5:2. El hombre luego podía seguir poniendo nombres sobre los animales y de esa manera colaborar con el Eterno en esta obra.

 

2:21-22 “Entonces HaShem Elohim hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y se durmió; y tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. Y de la costilla que HaShem Elohim había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre.” – La mujer no fue tomada del polvo de la tierra para ser aplastada, ni de la cabeza del varón para dominarlo, sino de su lado para igualarlo. Según Rashí, el texto hebreo no habla de costillas sino de costados. De esta manera HaShem sacaría la parte femenina del hombre para construir una mujer. Por otro lado, el rabí Eliezer[1][61] enseña que HaShem sacó una costilla, y con esa costilla construyó una mujer. El Targum de Yonatan dice que se trataba de la decimotercera vértebra del hombre.

En el episodio de la formación de la mujer encontramos una hermosa ilustración profética en cuanto a la preparación de la nova del Mesías. En el plan eterno del Padre celestial, el Mesías había sido destinado para ser el gobernante sobre todo el universo. Este gobierno fue reflejado en el hombre en relación con los animales y la tierra. Sin embargo, como el hombre no debía ejercer ese dominio solo, la mujer fue sacada de él, para que hubiera un gobierno colectivo de hombre y mujer. De la misma manera, HaShem decidió sacar del Mesías una esposa complementaria, para compartir con él el gobierno de toda creación, tanto invisible como visible. Y de la misma manera que el hombre fue puesto bajo un sueño profundo, el Mesías tenía que pasar por el sueño de la muerte. Durante el sueño, la mujer fue sacada del hombre. De la misma manera la novia del Mesías fue sacada a base de la muerte del Mesías. La muerte del Mesías es la base sobre la cual la novia podía ser sacada, formada y perfeccionada, para poder ser una ayuda complementaria en el gobierno  mesiánico universal. Esto no significa que la novia no existía antes de la muerte del Mesías Yeshúa. La novia ya existía desde antes, como está escrito en Juan 3:29:

 

“El que tiene la novia es el novio, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completado.”

 

En Efesios 5:25-27 está escrito:

 

“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como el Mesías amó a la congregación y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una congregación en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.”

 

Estos textos enseñan que la novia del Mesías ya existía antes de que él se entregara para morir por ella. Sin embargo, la muerte del Mesías era necesaria para poder perfeccionarla para que no tuviera mancha ni arruga ni cosa semejante. La congregación del Mesías son los fieles dentro del pueblo de Israel, como está escrito en Jeremías 31:4a y Mateo 16:18b:

 

“De nuevo te edificaré, y serás reedificada, virgen de Israel… sobre esta roca edificaré mi congregación.”

 

2:23     “Y el hombre dijo: Esta vez es hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer (ishá), porque del hombre (ish) fue tomada.” – Las primeras palabras del hombre cuando despertó de su sueño fueron: “Esta vez”. Esto significa que él había estado buscando entre los animales algún ser que podría ser su pareja. Según el Midrash,[1][62] al ver que todos los animales tenían parejas, se quejó con el Eterno por no tener pareja. Entonces el Eterno le durmió y le proporcionó a Javá.

Este texto nos enseña que Adam hablaba en hebreo, la misma lengua que el Eterno usó para crear el mundo. Según Siftei Jajamim,[1][63] en todas las lenguas antiguas del mundo, la palabra para “mujer” no se deriva de la palabra para “hombre”, excepto en el hebreo. Por lo tanto, el juego de palabras que está haciendo Adam es una evidencia que estaba hablando el idioma hebreo y entendiendo su gramática. El hebreo fue hablado por todos los hombres hasta la torre de Bavel casi 2000 años después. A partir de allí el hebreo fue dividido en 70 idiomas diferentes. En el judaísmo el idioma hebreo es llamado “ha-lashón ha-kodesh”, “la lengua sagrada”.

 

2:24 “Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” – Aquí está la base para el matrimonio entre hombre y mujer. El matrimonio es un pacto entre varón y mujer que tiene implicaciones sociales. Por lo tanto la relación entre un hombre y una mujer no es un asunto privado. En todas las culturas hay algún tipo de anuncio público a la hora de iniciar un pacto matrimonial. El hombre no tiene el derecho de cohabitar con una mujer sin tener un pacto matrimonial con ella como base. Este texto nos enseña que primero hay un paso de abandono de la vida social en relación con la familia de los padres. Luego hay una unión oficial cuando una mujer se convierte en “su” mujer, y después podrán unirse físicamente para ser una sola carne. Este es el orden establecido desde la creación para la formación de la unión entre hombre y mujer.

La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “unirá” es “davak”,[1][64] y significa “pegarse”, “asociarse”, “adherirse”.

 

En Mateo 19:4-6 nos enseña nuestro Rebe:

 

“Y respondiendo dijo: ¿No habéis leído que aquel que los creó, desde el principio LOS HIZO VARÓN Y HEMBRA, y añadió: “POR ESTA RAZÓN EL HOMBRE DEJARÁ A su PADRE Y A su MADRE Y SE UNIRÁ A SU MUJER, Y LOS DOS SERÁN UNA SOLA CARNE”? Por consiguiente, ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Elohim ha unido, ningún hombre lo separe.”

 

La unión entre varón y mujer en el pacto matrimonial es un asunto que se registra en el cielo. En este primer matrimonio, el Eterno trajo la mujer al hombre y los casó. Después entregó a las autoridades la facultad de confirmar los pactos matrimoniales. Por lo tanto, toda intención de establecer una relación íntima entre varón y mujer tiene que ser registrada ante las autoridades. Las autoridades son representantes de Elohim. Los que se casan ante las autoridades lo hacen ante Elohim y en ese momento Él es el que los une. El matrimonio es un pacto hecho delante del Eterno, como está escrito en Malaquías 2:14:

 

“Y vosotros decís: “¿Por qué?” Porque HaShem ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto.”

 

En Eclesiastés 4:12 está escrito:

 

“Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente.”

 

2:25     “Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.” – El hombre fue creado a la imagen de Elohim. Como Elohim es luz y se cubre de luz, el hombre brillaba antes de caer en pecado. El Midrash[1][65] enseña además que el hombre fue creado rodeado con nubes de gloria y tenía una especie de escamas que luego cayeron cuando pecó. Así que no debemos entender la expresión “desnudos” como una desnudez vergonzosa como la que experimenta el hombre hoy en día cuando no esta vestido.

La vergüenza por causa de la desnudez que experimentó el hombre al caer en pecado es debido a la pérdida de la ropa original que tenía. Ahora no podrá recuperar la gloria de su ropa original. Ni siquiera el rey Shelomó podía llegar al nivel de hermosura de un lirio del campo, cf. Mateo 6:29. Esto muestra que el hombre, que fue creado muy superior a las flores, es un ser caído, que ha perdido esa gloria original que tenía antes de su caída en pecado, como está escrito en Romanos 3:23:

 

“por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Elohim”

 

Por otro lado, la vergüenza por exponer sus cuerpos no existía en los hombres desde el principio, porque no había en ellos malos instintos. Todavía no había entrado en el hombre el pecado. Según Rashí, el yetser hará, la inclinación al mal, no entró en el hombre hasta que comió del fruto del árbol prohibido.

 

3:1       “Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que HaShem Elohim había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Elohim os ha dicho: “No comeréis de ningún árbol del huerto”?” – La serpiente ataca a la mujer por varias razones. La mujer es más sensible a los impulsos espirituales que el hombre, tanto del mundo de luz como del mundo de las tinieblas. También es más fácil seducir espiritualmente a la mujer que al hombre, como está escrito en 1 Timoteo 2:14:

 

“Y Adam no fue el engañado, sino que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en transgresión.”

 

En 2 Corintios 11:3 está escrito:

 

“Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Javá, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción al Mesías.”

 

Los mandamientos habían sido entregados al hombre y él, a su vez, había transmitido esos mandamientos a su esposa. Por lo tanto, Adam no fue engañado porque sabía muy bien cuál era el mandamiento que había recibido del Eterno en cuanto al árbol prohibido. La serpiente hizo una pregunta tonta para entrar en discusión con la mujer. La estrategia del adversario está basada en la mentira. Él es el padre de la mentira. La mentira es la verdad torcida. La Torá del Eterno es verdad, cf. Salmo 119:142. La mentira de hasatán consiste en torcer los mandamientos de la Torá. Con la primera pregunta, la serpiente cambió un mandamiento y así intentó proyectar la imagen de un Elohim cruel que esclaviza a los hombres mediante la ley, prohibiendo tantas cosas que podrían disfrutar si fuesen libres de la ley. Esta ha sido su estrategia desde el principio y su estrategia no ha cambiado desde entonces.

 

3:3    “pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Elohim: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis.”” – La mujer añadió al mandamiento. No estaba prohibido tocar el árbol, sólo comer de él. Es muy importante no añadir ni quitar a los mandamientos, como está escrito en Deuteronomio 4:2:

 

“No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni quitaréis de ella, para que guardéis los mandamientos de HaShem vuestro Elohim que yo os mando.”

 

3:4    “Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis.” – Aquí vemos de dónde procede el engaño de creer en la inmortalidad del alma.

 

3:5    “Pues Elohim sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Elohim, conociendo el bien y el mal.” – La serpiente reclama conocer lo que hay en la mente de Elohim, ella es religiosa. Ahora está intentando establecer una religión diferente. Lo atractivo de su nueva religión es que ofrece la libertad de la ley y el desarrollo personal mediante un conocimiento superior. Es una religión que crea independencia. En lugar de estar en sujeción a los mandamientos, el hombre toma decisiones propias según sus propios criterios. Mediante la confianza en su propio conocimiento y en su propia mente, piensa que sabe lo que debe hacer y no hacer. Así su propia mente se convierte en Elohim y es la que decide, según lo que entienda. Lo que no entiende no lo acepta ni lo practica.

 

3:6    “Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.” – La mujer fue engañada por la palabra de la serpiente. Creyó más en las palabras mentirosas de hasatán, que en las Palabras del Eterno que habían sido transmitidas por su marido.

La tentación de la independencia mental fue la que hizo que el pecado entró en este mundo. El intelectualismo humanista es el mayor obstáculo para el Reino de los Cielos en la tierra.

Adam se dejó seducir por la mujer en lugar de dominar sobre la serpiente con la Palabra de Elohim.

 

3:7    “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.” – El conocimiento de los hombres ya no estaba basado en la revelación causada por la unión espiritual con el Eterno, sino en la independencia intelectual. Perdieron la gloria que habían tenido y conocieron que estaban desnudos. La palabra hebrea para conocer, “yadá”,[1][66] no sólo significa discernir intelectualmente, sino también saber por experiencia. Ahora experimentaron verdaderamente lo que implicaba estar desnudos en todos los sentidos. En primer lugar se quedaron desnudados de la presencia divina que los había llenado de tanta gloria que hasta sus cuerpos brillaban. Además, según lo que enseña Rashí, se quedaron desnudados del mandamiento que habían tenido en sus manos. Por el efecto que el fruto causó en ellos, ahora pudieron entender la vergüenza que implicaba estar desnudos y por esto se cosieron hojas de higuera para cubrirse. Las hojas de higuera representan la religiosidad del hombre caído, que intenta sustituir la gloria del Eterno por medio de propios esfuerzos. Esas ropas fueron luego rechazadas por el Eterno que les puso otro tipo de ropa, producida por un animal inocente que tuvo que dar su sangre.

Hay diferentes propuestas entre los jajamim, los sabios, con respecto a qué árbol fue el del conocimiento de lo bueno y lo malo: vid, trigo, etrog (cidro) e higuera. Según Rashí, fue una higuera. No obstante, es probable que fuera un árbol único en su clase que ya no existe en la tierra.

La Escritura enseña que el pecado entró en el mundo por medio de Adam, y por lo tanto, el pecado también entró en el hombre. La semilla del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo, echó raíces y produjo su fruto dentro del hombre. Esto causó una división dentro del ser humano, una división en la voluntad, la cual vemos reflejada en Romanos 7:15, donde está escrito:

 

“Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.”

 

El carácter del hombre fue pervertido. Él fue transformado en un ser diferente, con pecado dentro, el cual no estaba en el principio, y su forma de ser no puede agradar al Eterno, más bien despierta su ira, por su rebeldía nata, como está escrito en Efesios 2:3:

 

“entre los cuales también todos nosotros (los judíos) en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás (los gentiles).”

 

3:8    “Y oyeron a HaShem Elohim que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de HaShem Elohim entre los árboles del huerto.” – El pecado entró en el mundo por la tarde. Por esta razón el Mesías Yeshúa tenía que morir por la tarde, para quitar el pecado del mundo.

 

3:10  “Y él respondió: Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” – El miedo entró en el mundo por causa del pecado.

 

3:11  “Y dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras?” – El Eterno sabe todas las cosas y no necesita ser informado de lo que sucede. A pesar de ello, le hace una pregunta a Adam para así darle la oportunidad para arrepentirse y confesar su pecado con remordimiento.

 

3:12  “Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.” – El carácter del hombre se había vuelto satánico, y por esto le echaba la culpa a Elohim por haberle dado una mujer que le hizo pecar. En lugar de dar la cara, se coloca detrás de su mujer intentando escapar de su responsabilidad y piensa que así no tendrá que ser tan castigado por lo que ha hecho. Una persona espiritualmente inmadura no reconoce su culpa sino siempre echa la culpa a los demás. Una persona madura está dispuesta a asumir la responsabilidad de su culpa e incluso la culpa de los demás y sufrir el castigo de ellos para liberarlos.

Adam sabía que le esperaba la muerte. La paga del pecado es la muerte. El temor a la muerte produce esclavitud. Sólo uno puede liberarnos del temor de la muerte, su nombre es Yeshua, como está escrito en Hebreos 2:14-15:

 

“Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, él igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, hasatán, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.”

 

3:13  “Entonces HaShem Elohim dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí.” – HaShem le da también a la mujer la oportunidad de hacer teshuvá, arrepentimiento. Pero ella sigue el mal ejemplo de su marido y no asume su responsabilidad sino echa la culpa a la serpiente.

 

3:14  “Y HaShem Elohim dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás más que todas las bestias, y más que todos los animales del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.” – Para la serpiente no había posibilidad de arrepentimiento. Por eso HaShem no le hace ninguna pregunta, sino dicta la sentencia directamente. La serpiente perdió sus patas y fue reducido al ser más maldito que todos los animales terrestres.

 

3:15     “Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el talón.” – Aquí se habla en primer lugar de una enemistad entre la mujer y la serpiente. La mujer es la madre de los seres humanos, y por lo tanto representa la vida. Así fue como Adam entendió este mensaje para luego darle un nuevo nombre, Javá (Eva), “vida”, (antes se había llamado Ishá). A pesar de que los hombres se habían sometido al espíritu de rebeldía e independencia, todavía quedaba dentro de ellos una inclinación al bien, el yetser hatov, que les iba a motivar para no quebrantar todos los mandamientos del Eterno. De esta manera habría, hasta cierto punto, una enemistad natural, nata, en toda la raza humana contra los poderes del mal tanto internos como externos.

En segundo lugar, se habla aquí de la descendencia de la serpiente y de la descendencia de la mujer. La descendencia de la serpiente son los hombres que quebrantan los mandamientos del Eterno, y la descendencia de la mujer representa a los hombres que obedecen los mandamientos del Eterno luchando en enemistad contra la serpiente y el mal.

Desde tiempos muy antiguos este texto también ha sido entendido como una profecía mesiánica. El Midrash[1][67] enseña:

 

“Este es Aquel Simiente que viene de otro lugar, y ¿quién es este? Este es el Rey Mesías.”

 

En Gálatas 3:16 está escrito:

 

“Ahora bien, las promesas fueron hechas a Avraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu descendencia, es decir, el Mesías.”

 

Esta interpretación no excluye las otras interpretaciones en cuanto a la palabra descendencia. Sin embargo, es destacable el hecho de que la palabra para descendencia en Génesis 3:15 está escrita de forma singular masculino. Evidentemente aquí hay una profecía de un descendiente especial, una simiente única. La palabra hebrea que ha sido traducida como “simiente”, “zerá”,[1][68] significa:

 

  • semilla, simiente, germen, pipa, papita, grano, trigo
  • periodo de siembra, sementera
  • esperma, semen
  • fig. posteridad, descendencia, hijos, descendientes, raza

 

Debemos notar que la Torá habla aquí de la simiente de una mujer, lo cual es una cosa excepcional en toda la Escritura. La simiente, el esperma, viene solamente del hombre. ¿Cómo es que ahora se habla de la semilla de una mujer? Evidentemente aquí tenemos una profecía de un nacimiento sobrenatural del Mesías. El texto parece indicar que se tratará del nacimiento del Mesías sin el semen de un varón.

HaShem sigue diciendo que él, el simiente, el descendiente, tendrá que aplastar la cabeza de la serpiente, es decir, destruir el poder de aquél que incitó a la mujer al pecado. Aquí es anunciada la destrucción final del poder de hasatán.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “te herirá” es “yejufshá” que, según Rashí, significa “te triturará”, similar a Deuteronomio 9:21 donde habla de cómo Moshé hizo polvo el becerro de oro en el desierto.

 

En 1 Juan 3:8 está escrito:

 

“El que practica el pecado es de hasatán (simiente de la serpiente), porque hasatán ha pecado desde el principio (Bereshit). El Hijo de Elohim (simiente de la mujer) se manifestó con este propósito: para destruir las obras hasatán (aplastar la cabeza de la serpiente).”

 

El Hijo del Elohim, que es el último Adam y el Segundo Hombre, cf. 1 Corintios 15:45-47, vino para destruir las obras del hasatán. Por medio de su obediencia a la Torá venció sobre el adversario, cf. Filipenses 2:8; Salmo 40:7-8. Adam perdió por desobedecer los mandamientos de Elohim. Yeshúa venció por obedecer la Torá del Eterno. La única manera de vencer sobre hasatán, es a través de obedecer la Torá. El que no obedece a Elohim, se somete automáticamente al reino de desobediencia y al príncipe de la rebeldía. Pecado es desobediencia a los mandamientos de Elohim, cf. 1 Juan 3:4.

Al igual que Moshé desmenuzó en polvo el becerro de oro y echó el polvo en agua, así el final de hasatán, después de ser triturado, será la destrucción eterna y total en el lago de fuego, como está escrito en Mateo 25:41:

 

“Entonces (Mashíaj) dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para hasatán y sus ángeles.”

 

En Revelación 20:10 está escrito:

 

“Y hasatán que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también están la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”

 

“y tú le herirás en el talón” – Esta profecía está anunciando el sufrimiento del Mesías. En el momento de su muerte, Yeshúa tuvo que sufrir en su talón por un clavo sin cabeza que los verdugos romanos habían puesto en el árbol, justamente detrás de uno de sus pies, y que atravesaba el talón cada vez que tenía que elevarse para poder respirar.[1][69]

El texto también puede ser interpretado en referencia a los descendientes de Yaakov que serán la última generación antes del regreso del Mesías. El nombre Yaakov está relacionado con la palabra hebrea para “talón”, “ekev”. En los últimos tiempos, los hijos de hasatán, los que quebrantan los mandamientos, harán guerra contra los santos que guardan los mandamientos de Elohim, que fueron dados por medio de Moshé, y tienen el testimonio de Yeshúa, como está escrito en Revelación 12:17:

 

“Entonces el dragón se enfureció contra la mujer (Israel), y salió para hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Elohim y tienen el testimonio de Yeshúa.”

 

3:16 “A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el embarazo, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.” – El mundo de la mujer, la familia, fue afectado por el pecado de ella. Las cosas que ya existían en pequeña escala fueron ahora aumentadas para convertirse en algo muy doloroso.

 

3:17     “Entonces dijo a Adam: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: “No comerás de él”, maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida.” – Hay momentos cuando el hombre no debe escuchar los consejos de su esposa. Él marido es responsable para discernir cuál es la fuente de lo que su mujer esté diciendo, si viene del cielo o del reino de hasatán. Este texto nos muestra que la manera de poder discernir y vencer sobre toda tentación, es a través de la Torá. Si el hombre hubiera sido fiel a la Torá, no hubiera caído en pecado.

El mundo del hombre, su vida laboral, fue afectado por el castigo por su pecado.

 

3:18     “Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo.” – La maldición que vino sobre la tierra cambió la genética de las plantas y empezaron a producir espinos y abrojos. La misma naturaleza fue afectada por el pecado del hombre, como también está escrito en Romanos 8:20-22:

 

“Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Elohim. Pues sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora.”

 

En 2 Pedro 3:3-4 está escrito:

 

“Ante todo sabed esto; que en los últimos días vendrán burladores… diciendo … todo continúa tal como estaba desde el principio de la creación. Cuando dicen esto, no se dan cuenta…”

 

Debemos tomar en serio las advertencias del shaliaj Kefa, sobre los burladores que están viniendo en este último tiempo. Una de las cosas que dicen es que todo haya sido igual desde la creación, hasta nuestros días. Estos no se dan cuenta de los cambios que se hayan producido por los juicios de Elohim en la historia del Universo. La naturaleza fue maldecida y sujeta a corrupción, cuando Adam pecó.

Sin embargo, la maldición sobre la naturaleza también fue llevada por el Mesías, simbolizada por la corona de espinas que fue puesta sobre su cabeza a la hora de su muerte, cf. Mateo 27:29.

 

3:19  “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.” – La muerte entró en al mundo por causa del pecado. Sin embargo, antes de dictar sentencia sobre el hombre y la mujer, el Eterno anunció una parte de su plan de salvación mediante el descendiente de la mujer. Este plan de salvación incluye la restauración de todas las cosas. Para que haya una restauración total por causa del desastre que fue causado por el pecado de los primeros hombres, no solamente el enemigo del hombre tiene que ser destruido, sino también el mismo pecado y las consecuencias del pecado. Tenía que haber una rectificación, en hebreo “tikún”, justo en el punto donde el primer hombre falló, en la obediencia a los mandamientos en el momento de la tentación por la serpiente. El Mesías Yeshúa hizo ese tikún por el pecado de Adam. Donde Adam falló, Yeshúa no falló.

¿Cuáles son las consecuencias del pecado? La muerte. Así que el hombre tiene que ser liberado de la muerte. E incluso la muerte misma tiene que ser eliminada para que haya una restauración de todo. Por lo tanto, el Redentor prometido no sólo tenía que liberar al hombre de la muerte, sino también destruir la muerte para siempre, cf. 1 Corintios 15:26; Revelación 20:14.

 

3:20  “Y el hombre le puso por nombre Javá a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.” – Adam puso un segundo nombre sobre su esposa en la esperanza de que por medio de ella iba a nacer el Redentor. El nombre “Javá”[1][70] está relacionado con la palabra hebrea “jayá”,[1][71] que significa “vive”.  Por medio de la mujer, el ser humano podría seguir vivo sin extinguirse y por medio de la mujer vendría Aquel que daría la posibilidad al hombre de tener la vida eterna.

 

3:21     “Y HaShem Elohim hizo vestiduras de piel para Adam y su mujer, y los vistió.” – Un animal inocente tuvo que dar su sangre para que los hombres pudieran ser vestidos. Este sacrificio fue el único hecho en el huerto del Eden y se efectuó por la tarde. De esta manera el Eterno estaba dando un mensaje a los hombres que aquella ropa no era suficiente, la que representaba sus propios esfuerzos para sustituir y recuperar la gloria perdida. Hacía falta derramamiento de sangre inocente para poder ser redimidos del pecado y sus consecuencias. Este hecho anunció la muerte del Mesías que tenía que suceder por la tarde, y cuya sangre iba a ser llevada al lugar santísimo en el cielo, para redimir al hombre de sus pecados y sus consecuencias, como está escrito en Hebreos 9:12:

 

“y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna”

 

El Eterno anunció su plan de salvación de dos maneras, primero a través del mensaje del descendiente de la mujer que iba a aplastar la cabeza de la serpiente, y luego mediante el único sacrificio que haya sido hecho en el huerto, con el fin de cubrir la desnudez de los hombres.

La palabra hebrea “yeshuá”, “salvación”, habla de un acto de liberación que causa un estado de amplitud, libre de limitaciones. El verbo “yashá” significa “salvar”, en el sentido de: “dar lugar”, “preparar sitio”, “sacar a un lugar espacioso”,  “sacar de apuro”.

De esta manera, el término salvación en las Escrituras, no solamente significa que el hombre sea liberado del pecado, la muerte y la ira de Elohim, para poder participar en el siglo venidero, sino también están implicados en esta palabra todos los aspectos de la vida humana. Se trata de ser liberado de todo lo que impide el cumplimiento del propósito inicial de Elohim, para que se produzca una situación de shalom permanente. Shalom es un estado completo de orden, salud, perfección y armonía.

La salvación tiene su razón de ser en la caída en el pecado, cuando el hombre y la creación fueron puestos bajo maldición. El hombre necesita salvación del pecado y sus consecuencias, entre ellas, la muerte, y el resto de la creación necesita la salvación de la corrupción que vino como consecuencia del pecado del hombre.

La salvación tiene un lado negativo y otro positivo. Elohim salva de algo negativo para producir algo positivo. Por ejemplo, nos salva de la muerte eterna para darnos vida eterna. A través de la salvación, Elohim restaura su creación, y la sana de todas las consecuencias destructivas de la caída, para reestablecer el estado original de armonía, perfección, salud y paz que gobernaba en el paraíso. La salvación implica la restauración y el restablecimiento del estado original de todas las cosas creadas que han sido afectadas por la caída en el pecado.

 

En Isaías 49:6 está escrito:

 

“Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.”

 

En Yeshúa el Mesías se concentra toda la obra salvadora de Elohim. El nombre Yeshúa significa “salvación”. En el Mesías está representada toda la nación de Israel y en Israel están representadas todas las naciones de la tierra. El Mesías vino a salvar a su pueblo de sus pecados, cf. Mateo 1:21, pero también para salvar a todo el mundo, cf. 1 Juan 2:2, como también está escrito en Romanos 1:16b:

 

“Del judío primeramente y también del griego”

 

Por esta razón, la obra salvadora, que el Eterno está llevando a cabo a través del Mesías, tiene que ver tanto con la salvación entera de Israel, como nación, cf. Romanos 11:26, como con cada individuo dentro de Israel y el resto del mundo, cf. 1 Timoteo 4:10. Además, su obra también tiene que ver con la salvación de toda la creación, tanto la visible como la invisible, cf. Colosenses 1:19-20; Romanos 8:19-25; Hebreos 9:23.

 

En Lucas 1:67-79 está escrito:

 

“Y su padre Zejaryá fue lleno del Espíritu de santidad, y profetizó diciendo: Bendito sea HaShem, Elohim de Israel, porque nos ha visitado y ha efectuado redención para su pueblo, y nos ha levantado un cuerno de salvación (el Mesías) en la casa de David su siervo, tal como lo anunció por boca de sus santos profetas desde los tiempos antiguos, salvación de nuestros enemigos, y de la mando de todos los que nos aborrecen; para mostrar misericordia a nuestros padres, y para recordar su santo pacto, el juramento que hizo a nuestro padre Avraham: concedernos que, librados de la mano de nuestros enemigos, le sirvamos sin temor en santidad y justicia delante de Él, todos nuestros días. Y  tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo; porque irás delante del Señor para preparar sus caminos; para dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Elohim, con que la Aurora (el Mesías) nos visitará desde lo alto, para dar luz a los que están sentados en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pies en el camino de paz.”

 

Este texto nos enseña el sentido amplio del concepto de salvación. La salvación viene de Elohim a través del Mesías, al pueblo de Israel, para redimir y liberar a Israel nacionalmente de todos sus enemigos, y también para dar conocimiento de salvación para el perdón de los pecados, tanto a los judíos, como a los no-judíos, para que cada uno pueda servir a Elohim sin temor en santidad y justicia todos los días de su vida y caminar en el camino de shalom.

La salvación está canalizada en tres tiempos, pasado, presente y futuro.

 

1.      El pasado – “Nos ha salvado”, cf. 2 Timoteo 1:9. En el momento de recibir personalmente a Yeshua como Señor y Mesías, cf. Juan 1:12-13; Romanos 10:9-10, Elohim nos salva, nos hace nacer de nuevo y circuncida nuestro corazón. En esta frase está incluido tanto el sentido nacional, colectivo, de la salvación, ”nos”, como el sentido personal, individual.

2.      El presente – “ocupaos de vuestra salvación con temor y temblor”, cf. Filipenses 2:12b. Este proceso normalmente está definido en los Escritos Apostólicos como santificación.

3.      El futuro – “la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo”, cf. 1 Pedro 1:5. La salvación todavía no ha sido completada en todas las áreas de la vida humana personal y colectiva. Tampoco para la creación en general.

 

Es importante destacar el hecho de que las Escrituras hablan de la salvación como algo colectivo, “nos ha salvado”, “de vuestra salvación”. El shaliaj Shaúl hubiera podido escribir: “Que cada uno de vosotros se ocupe de su salvación personal”, pero no lo hizo. El sentido colectivo de la salvación es algo predominante en toda la Escritura, incluyendo los Escritos Apostólicos.

Esto no descarta el hecho de que haya una responsabilidad personal de cada uno, cf. Éxodo 32:33; Números 14:24; 21:9; Deuteronomio 24:16; Romanos 1:16; 10:8-10. Cada uno muere y se pierde por causa de su propio pecado, Ezequiel 18:20; Efesios 2:1; Colosenses 2:13. Y cada uno se salva por su propia fe obediente personal, Ezequiel 18:21; Marcos 16:16; Juan 3:16.

Sin embargo, la salvación personal de cada judío y de cada gentil, depende de la salvación colectiva que Elohim haya dado, esté dando y dé a la nación de Israel. No hay salvación fuera del pacto que Elohim hizo con Avraham. Avraham, Yitsjak, Yaakov, el pueblo de Israel y el Mesías de Israel son el único canal de salvación para todo el mundo.

 

Quinta aliyá, 3:22 – 4:26

 

3:22     “Entonces HaShem Elohim dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.” – Tener vida eterna con pecado interno no sería una situación perfecta. En lugar de exterminar a los hombres, HaShem les da la oportunidad de entrar en su plan de redención total. La expulsión del paraíso fue un acto de bondad, con el fin de poder restaurar el ser humano antes de permitirle comer del árbol de la vida y vivir eternamente. Después de la redención final, el hombre podrá comer del árbol de la vida, como está escrito en Revelación 2:7; 22:2, 14:

 

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las congregaciones. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Elohim… en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones… Dichosos los que lavan sus vestiduras para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas a la ciudad.”

 

4:1-2    “Y el hombre había conocido a Javá, su mujer, y ella había concebido y dado a luz a Káyin, y había dicho: He adquirido varón con HaShem. Y había vuelto a dar a luz a su hermano Hevel. Y Hevel fue pastor de ovejas y Káyin fue labrador de la tierra.” – La gramática del texto hebreo da un indicio claro de que Javá ya había dado a luz anteriormente. La pregunta es ¿cuándo? Rashí dice que fue antes de la caída en pecado. Otros dicen que fue después. El Midrash[1][72] y Rashí enseñan que Javá dio a luz a cinco hijos el día de su creación, Káyin con su hermana melliza, y a Hevel con dos hermanas mellizas. Tanto Káyin como Hevel se casaron con sus hermanas mellizas. Si nacieron antes de la caída en pecado, todos los hijos tendrían que haber participado en la comida del fruto prohibido, porque tanto el comportamiento de Káyin como la muerte de Hevel, muestran que eran seres caídos afectados por el pecado. Rashí enseña que los hombres pecaron el mismo día en que fueron creados. Otra interpretación sería que la caída en pecado haya sido después de un tiempo.

 

4:3       “Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Káyin trajo a HaShem una ofrenda del fruto de la tierra.” – La Torá dice que solamente fue del fruto de la tierra, lo cual nos da a entender que fue cualquier tipo de fruto, no lo mejor y lo escogido. El Midrash[1][73] dice que fue lino, el peor fruto que se podía encontrar.

 

4:4       “También Hevel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda” – Según el Midrash,[1][74] Hevel ofreció generosamente lo mejor que poseía, corderos que nunca habían esquilado o trabajado y que no tenían defectos. Elohim había mostrado a Adam y Javá cuáles eran los animales limpios que valían para los sacrificios, cf. Génesis 7:2, y por eso Hevel sabía qué clase de animales el Eterno podía recibir. Es probable que el animal que fue sacrificado en el huerto antes de la expulsión haya sido uno, o varios, corderos, cf. Revelación 13:8; 1 Pedro 1:19-20, y es probable que Hevel se basara en la revelación que el Eterno había dado mediante ese sacrificio. Según el Midrash,[1][75] los sacrificios de Káyin y Hevel fueron dados el 14 de Nisán, el mismo día que el sacrificio de Pesaj iba a ser ofrecido más adelante.

 

En Hebreos 11:4 está escrito:

 

“Por la fe Hevel ofreció a Elohim un mejor sacrificio que Káyin, por lo cual alcanzó el testimonio de que era justo, dando Elohim testimonio de sus ofrendas; y por la fe, estando muerto, todavía habla.”

 

Hevel sacrificó por la fe. No dice “por fe”, sino “por la fe”. No era por cualquier fe, sino la fe, la de siempre, la única que fue dada desde el principio, la fe judía. Es probable que Hevel tenía fe en el sacrificio futuro del Mesías, según lo que el Eterno había revelado anteriormente, cf. 3:15, 21. Y por esa fe fue justificado, es decir declarado inocente y libre de la culpa de su pecado.

El Eterno miró con agrado a Hevel, en primer lugar, y luego su ofrenda. Vio la actitud de su corazón de amor, entrega y fe, y esa actitud fue recompensada con la manifestación de su agrado. El Midrash[1][76] cuenta que cayó fuego del cielo y consumió su sacrificio.

 

4:7       “Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo.” – Rashí entiende esta frase, al igual que el Targum, de esta manera: “Si mejoras tus actos, ¿acaso no serías perdonado?” Luego sigue el Targum Onkelós: “para el día de juicio tu pecado es guardado ya que en el futuro serás castigado a menos que te arrepientas, pero si te arrepientes, estarás en paz.” Rashí entiende la palabra “puerta” como el momento de la muerte, cuando el hombre entra en la tumba. El pecado se refiere al yetser hará, la carne, dentro del hombre. El hombre debe dominar ese instinto maligno. Por medio del arrepentimiento y la gracia del Eterno podrá dominarlo. El que no se arrepiente de sus malas obras será dominado por su pecado.

 

4:10     “Y Él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de las sangres de tu hermano clama a mí desde la tierra.” – El texto hebreo dice “las sangres de tu hermano”, en plural. Rashí dice que es porque hace alusión a todos aquellos hijos de Hevel que no tuvieron la oportunidad de nacer. El Talmud[1][77] dice que se refiere a varias heridas que Káyin le dio porque no sabía por donde saldría su alma.

 

4:15b “Y puso HaShem una señal sobre Káyin, para que cualquiera que lo hallase no lo matara.” – Los jajamim ofrecen varias explicaciones sobre qué tipo de señal HaShem puso sobre Káyin: que se convirtió en leproso,[1][78] que HaShem le dio un perro guardián,[1][79] que un cuerno creció en su frente,[1][80] o que tenía una letra del Nombre sagrado grabada en su frente.[1][81] Rashí entiende que una letra del Nombre fue grabada en su frente.

 

4:19     “Lémej tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Adá, y el nombre de la otra, Tsilá.” – Rashí hace referencia al Midrash[1][82] y dice que antes del diluvio tenían la costumbre de tomar dos mujeres, una para tener hijos y la otra para tener relaciones sexuales, Adá sería la mujer con la cual tuvo hijos y Tsilá la destinada para las relaciones sexuales. A pesar de haber tomado sustancias anticonceptivas ella se quedó embarazada dos veces, cf. v. 22.

 

4:25     “Y conoció Adam otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Shet, porque, (dijo ella): Elohim me ha dado otro hijo en lugar de Hevel, pues Káyin lo mató.” – Según el Midrash,[1][83] Javá estaba pensando en el rey Mesías cuando nació Shet. El nombre Shet[1][84] significa “puesto”, “sustituto” y habla de varias cosas en el ministerio del Mesías. El Mesías iba a ser un sustituto para el hombre que ha muerto. El Mesías también representa al hombre y puede hacer un intercambio de manera que su muerte pueda dar vida al hombre muerto. La fe en una muerte y resurrección representativa del Mesías está escondida en la declaración de Javá.

 

4:26     “A Shet le nació también un hijo y le puso por nombre Enósh. Por ese tiempo se comenzó a llamar con el nombre de HaShem.” – Según Rashí, empezaron a llamar los nombres de las personas y los nombre de los ídolos con el nombre del Santo, bendito es, convirtiéndolos en objetos de culto, llamándolos divinidades.

 

Sexta aliyá, 5:1-24

 

5:2       “Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adam el día en que fueron creados.” – El nombre Adam,[1][85] tiene relación con las palabras “adam”,[1][86] “rojizo”, “adamá”,[1][87] “tierra” y “dam”,[1][88] “sangre”. Entonces, cuando el Mesías es llamado Hijo del Hombre, en hebreo “ben Adam”, significa que está tomado de la tierra y tiene carne y sangre por ser un descendiente físico del primer hombre Adam. El Hijo del Hombre es un ser terrenal, que tiene su origen en el cielo, cf. 1 Corintios 15:47.

 

5:3       “Cuando Adam había vivido ciento treinta años, engendró un hijo en su semejanza, conforme a su imagen, y le puso por nombre Shet.” – Aquí aparecen las mismas dos palabras que en 1:26 donde se habla de la creación del hombre con la imagen y según la semejanza de Elohim, “be-tsalmenu ki-demutenu”, pero con el orden inverso, “bi-demutó ke-tsalmó” “en (o con) su semejanza, según su imagen”.

 

El significado de los nombres de los diez primeros nombres de la genealogía desde Adam hasta Noaj constituye una profecía mesiánica:

 

1.      Adam – el terrenal

2.      Shet – puesto

3.      Enósh – mortal

4.      Kenán – estado/logro(?)

5.      Mahalalel – el alabado de Elohim

6.      Yéred – bajó

7.      Janoj – consagrado

8.      Metushélaj – su muerte envía

9.      Lémej – miserable

10.  Nóaj – alivio

 

El terrenal es puesto en un mortal estado. El alabado de Elohim bajó, es un consagrado. Su muerte envía al miserable alivio. Otra opción: El hombre es sustituido. Es un mortal logro…

 

5:22     “Y Janoj anduvo con Elohim trescientos años después de haber engendrado a Matusalén, y engendró hijos e hijas.” – Caminar con Elohim significa cumplir sus mandamientos. La forma sustantiva de la palabra hebrea “halaj”, “caminar”, es “halajá”, que significa “el caminar”. “Halajá” es un término técnico dentro del judaísmo que se refiere a las ordenanzas que las autoridades judías establecen con el fin de poder poner en práctica los mandamientos de la Torá en cada situación de la vida judía.

 

5:24     “Y Janoj anduvo con Elohim, y desapareció porque Elohim lo tomó.” – Este arrebatamiento constituye una sombra profética sobre el arrebatamiento que van a experimentar los justos de la última generación cuando venga el Mesías, cf. Mateo 24:31, Lucas 17:34-36; 1 Tesalonisences 4:17. Cuando vuelva el Mesías a la tierra, los que son suyos serán arrebatados al aire para encontrarse con él y acompañarle en su regreso a la tierra. La palabra hebrea que ha sido traducida como “tomó”, “lakaj”,[1][89] hace alusión al segundo paso en el matrimonial hebreo cuando el novio “toma” a su esposa y la lleva a la casa de su padre, cf. Esdras 9:12; Nehemías 13:25; 2 Crónicas 11:21.

 

Séptima aliyá, 5:25 – 6:8

5:29     “Y le puso por nombre Noaj, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que HaShem ha maldecido.” – Según Rashí, los hombres no usaban herramientas de agricultura hasta que vino Noaj y las fabricó.

6:2       “los hijos de Elohim vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron para sí mujeres de entre todas las que escogieron.” – Según Rashí y el libro de Yashar,[1][90] se refiere aquí a los hijos de los nobles y de los jueces. El Targum traduce “hijos de los poderosos (o nobles)”. En el Midrash[1][91] y el libro de Janoj,[1][92] se habla de ángeles que habían caído del cielo en la época de Enosh que se unieron con las hijas de los hombres y así nacieron los gigantes.

6:6       “Y le pesó a HaShem haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.” – HaShem cambia su actitud y proceder para con los hombres según las decisiones y los actos de ellos, cf. Ezequiel 18.

6:8       “Mas Noaj halló gracia ante los ojos de HaShem.” – El Eterno siempre ha ofrecido gracia a los hombres que se arrepienten del mal y le buscan. La palabra hebrea que ha sido traducida como gracia es “jen”[1][93] que significa:

  • gracia, atractivo, belleza, hermosura
  • agrado, simpatía
  • inclinación, estima, afecto
  • favor, compasión, benevolencia, gratitud

La raíz de esta palabra es “janán”[1][94] que significa:

  • inclinares para mostrar benevolencia a uno inferior, tener misericordia, compadecerse, apiadarse, conmiserarse, sentir lástima
  • hacer un favor, favorecer, beneficia

El Midrash[1][95] dice:

“Noaj fue salvado, no porque lo merecía, sino porque halló gracia.”

[1]       Nedarim 39b, Pesajim 54a.

[2]       Strong H7225 rê’shîyth, ray-sheeth’, From the same as H7218; the first, in place, time, order or rank (specifically a firstfruit): – beginning, chief (-est), first (-fruits, part, time), principal thing.

[3]       Strong H7218 rô’sh, roshe, From an unused root apparently meaning to shake; the head (as most easily shaken), whether literally or figuratively (in many applications, of place, time, rank, etc.): – band, beginning, captain, chapiter, chief (-est place, man, things), company, end, X every [man], excellent, first, forefront, ([be-]) head, height, (on) high (-est part, [priest]), X lead, X poor, principal, ruler, sum, top.

[4]    Rabí Shelomó ben Yitsjak (Francia 1064-1105 e.c). Uno de los exegetas medievales más importantes. Su comentario sobre Jumash (el Pentateuco) es estudiado en cada Yeshivá (colegio religioso de formación rabínica) en todo el mundo. Su obra reúne las explicaciones rabínicas desde el Talmud, el Midrash, las tradiciones extra-talmúdicas, las traducciones antiguas al arameo, llamadas Targumim y demás. Sus explicaciones del texto hebreo tienen como propósito dar al lector un entendimiento de su sentido literal, en hebreo “peshat”, que es el primer nivel de interpretación de las Escrituras. Con otras palabras, él esta explicando qué es lo que quiere decir el texto de la Torá a simple vista.

Conocido en el mundo cristiano como el Antiguo Testamento. Tanaj es una palabra acróstica, compuesta por las tres primeras letras de los nombres de las tres partes del canon hebreo, Torá (instrucción), Neviím (Profetas) y Ketuvim (Escritos).

Shaliaj es la palabra hebrea para emisario, en griego: apóstolos.

Parashá 54 VeZot HaBerajá

א׳ בתשרי ה׳תשע״ד (September 5, 2013) por  
Archivado bajoParashá

Parashá 54 VeZot HaBerajá

Deuteronomio 33:1 – 34:12

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 

Aliyás de la Torá:

  1. 33:1-7
  2. 33:8-12
  3. 33:13-17
  4. 33:18-21
  5. 33:22-26
  6. 33:27-29
  7. 34:1-12

Variante:

  1. 33:18-21
  2. 33:22-26
  3. Jatán HaTorá: 33:27 – 34:12

 

Esta lectura es para  Simjat Torá (el 22 de Tishrí en Erets Israel y el 23 de Tishrí en la Galut) junto con las lecturas de Génesis 1:1 – 2:3 y Números 29:35 – 30:1

 

Haftará: Josué 1:1-9

 

Los Escritos Apostólicos: Revelación 22:1-21

 

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

 

  1. 22:1-5
  2. 22:6-9
  3. 22:10-14
  4. 22:15-17
  5. 22:18-21

 

Comentarios

 

VeZot HaBerajá

 

Significa “y esta es la bendición”.

 

Primera aliyá, 33:1-7

 

33:1 “Esta es la bendición con la que Moshé, hombre de Elohim, bendijo a los hijos de Israel antes de morir.” – ¡Qué hermoso es cuando una persona puede terminar sus días bendiciendo en lugar de maldiciendo!

Yeshúa fue el profeta que el Eterno levantó como Moshé, Deuteronomio 18:15, 18, también él terminó sus últimos momentos en la tierra bendiciendo a sus doce talmides, como está escrito en Lucas 24:50-51:

 

“Entonces los condujo fuera, hasta cerca de Beit-Anyá, y alzando sus manos, los bendijo. Y aconteció que mientras los bendecía, se seFaraón de ellos y fue llevado arriba al cielo.”

 

33:2 “El Eterno vino del Sinái y les esclareció desde Seir; resplandeció desde el monte Parán, y vino de en medio de diez millares de santos; a su diestra había fulgor centellante para ellos.” – El Talmud[1][1] enseña:

 

“R. Yojanán dijo: Esto nos enseña que el Santo, bandito sea; ofreció la Torá a todas las naciones y lenguas, pero no la aceptaron hasta que llegó a Israel que la recibió.”

 

La Torá fue dada como fuego. Es importante que mantengamos el fuego de la Torá del Eterno en nuestros corazones para que la halajá, nuestro caminar en obediencia, no se convierta en algo pesado, aburrido y seco, cf. Lucas 24:32. Cuando la Torá está en el corazón es un fuego interior que nos mantiene inspirados en nuestro amor por el Eterno.

 

En Romanos 12:11 está escrito:

 

“no seáis perezosos en lo que requiere diligencia; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”

 

33:3 “En verdad, Él ama a los pueblos, todos tus santos están en tu mano, y se pusieron a tu pie; todos reciben de tus palabras” – Los pueblos significan aquí las doce tribus. El pie hace referencia al pie del monte Sinai. Los santos son los que reciben las palabras del Eterno, como también está escrito en Revelación 14:12:

 

“Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Elohim y la fe de Yeshúa.”

 

Los mandamientos son los que producen santidad.

 

33:4 “Una Torá… una herencia para la asamblea de Yaakov” – La Torá es una herencia para la asamblea de Yaakov. Cuando un gentil se convierte al Elohim de Israel por medio de Yeshúa el Mesías, también recibe la herencia de la Torá, como está escrito en Hechos 26:17b-18:

 

“los gentiles, a los cuales yo te envío, para que abras sus ojos a fin de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de hasatán a Elohim, para que reciban, por la fe en mí, el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados.”

 

En Gálatas 3:29 está escrito:

 

“Y si sois del Mesías, entonces sois descendencia de Avraham, herederos según la promesa.”

 

Esto no significa que los gentiles que han hecho la conversión por medio de Mashiaj tienen la misma responsabilidad que los judíos para cumplir toda la Torá, como hemos dicho antes. Pero ciertamente tienen una parte en la herencia de la Torá y una gran responsabilidad para cumplir aquellos mandamientos que les aplican, según la Torá que ha sido escrita en sus corazones por medio del Espíritu, ver Jeremías 31:33.

 

33:5 “El era rey en Yeshurún, cuando se reunieron los jefes del pueblo, juntamente con las tribus de Israel.” – La palabra “rey” puede hacer referencia a Moshé o al Eterno. Según Rashí, se refiere al Eterno.

 

33:6 “Viva Reuvén, y no muera, y no sean pocos sus hombres.” – Reuvén había cometido un pecado mortal, al acostarse con la concubina de su padre. Pero por causa de su arrepentimiento tuvo la oportunidad de vivir. Reuvén pudo ser perdonado a base de lo que el Mesías Yeshúa iba a hacer por medio de su sacrificio. Según el orden levítico, no había ningún sacrificio que podía cubrir ese tipo de pecado.

 

En Hechos 13:38-39 está escrito:

 

“Por tanto, hermanos, sabed que por medio de él os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la Torá de Moshé, por medio de él, todo aquel que cree es justificado.”

 

En Romanos 3:23-26 está escrito:

 

“por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Elohim, siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en el Mesías Yeshúa, a quien Elohim exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Elohim pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Yeshúa.”

 

Por causa de la muerte de Yeshúa, Reuvén podía obtener el perdón de su pecado mortal y ser el primer heredero de la tierra. Él fue el primero que recibió su terreno entre las tribus. Y como su territorio estaba fuera de las fronteras principales de la tierra prometida, necesitaba una bendición especial para no ser eliminado por los enemigos de Israel.

 

33:7 “En cuanto a Yehudá, esto dijo: Escucha, oh HaShem, la voz de Yehudá, y tráelo a su pueblo. Con sus manos luchó por ellos; sé tú su ayuda contra sus adversarios.” – Shimón no fue mencionado específicamente en la bendición de Moshé. Él obtuvo una herencia dentro del territorio de Yehudá. Por esto se puede encontrar su nombre escondido en la palabra “escucha”, en hebreo “shemá”, en esta bendición sobre Yehudá. Shimón viene de la misma raíz que shemá, cf. Génesis 29:33. Como la ira de Shimón y Leví fue maldecida por su padre Yaakov, no obtuvieron territorios propios en la herencia de la tierra, como está escrito en Génesis 49:7:

 

“Maldita su ira porque es feroz; y su furor porque es cruel. Los dividiré en Yaakov, y los dispersaré en Israel.”

 

La tribu de Shimón fue un instrumento para traer una plaga en Israel por causa del pecado con las hijas de los Midianitas, cf. Números 25. La tribu de Leví se arrepintió del pecado de su ancestro, pero la tribu de Shimón no lo hizo. Por eso no fue mencionado en las bendiciones finales de Moshé.

 

“Escucha, oh HaShem, la voz de Yehudá” – Yehudá es un intercesor. Muchos de los reyes de la tribu de Yehudá han clamado al Eterno y han recibido respuestas, David, Shelomó, Asa, Yehoshafat, Jizkiyahu y otros. De la tribu de Yehudá salió el Mesías Yeshúa, el mayor intercesor de Israel. Él lleva casi 2000 años orando delante del Padre celestial por los hijos de Israel, según el orden de Malki-Tsedek.

 

“y tráelo a su pueblo” – Es una referencia los momentos cuando los jóvenes de la tribu de Yehudá estarían haciendo la guerra. Hay una oración para que vuelvan sanos y salvos. Yehudá fue la tribu que iba en la brecha en la conquista de la tierra prometida, cf. Jueces 1:2.

También es una referencia a la segunda venida del Mesías. Mosheh pide que sea traído de vuelta a su pueblo, el pueblo judío.

 

Segunda aliyá, 33:8-12

 

33:8-9 “Y de Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón santo, a quien pusiste a prueba en Masá, con quien luchaste en las aguas de Merivá; el que dijo de su padre y de su madre: “No los veo”; y no reconoció a sus hermanos, ni consideró a sus propios hijos, porque obedecieron tu palabra, y guardaron tu pacto.” – No está escrito “Y a Leví dijo…”, sino “de Leví. Moshé está hablando delante del Eterno. Los Tumim y Urim son del Eterno. El texto puede ser entendido de manera que fue el Eterno que puso a prueba a Leví en Masá y Merivá. Leví es la tribu sacerdotal. El Tumim y el Urim (“Perfecciones y Luces”) fueron colocados dentro del pectoral del juicio del sumo sacerdote. Ellos nos hablan de un carácter perfeccionado que cumple con la voluntad del Eterno de corazón. Eso es lo más importante para los que se acercan al Eterno.

Para los hijos de Leví los reclamos del Eterno son más importantes que los reclamos de su propia familia; padres, hermanos e hijos. HaShem tiene que ser el primero en nuestras vidas. Esto no significa que no hay que cuidar la familia. Significa que al cuidar a los familiares lo estamos haciendo por causa del Eterno que nos ha mandado honrar a los padres, amar a nuestras esposas y enseñar a nuestros hijos la Torá. Esto hace que el Eterno no sea solamente el primero en nuestras vidas sino el todo.

Pero cuando los reclamos familiares entran en conflicto con los reclamos del Eterno, los del Eterno tienen preferencia. Parece ser que este texto estaba en la mente del Mesías Yeshúa cuando dijo, según está escrito en Mateo 10:37:

 

“El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.”

 

En Lucas 14:26 está escrito:

 

“Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.”

 

En Mateo 12:48-49 está escrito:

 

“Pero respondiendo él al que se lo decía, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?  Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: ¡He aquí mi madre y mis hermanos! Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre (relacionada con Urim y Tumim) que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.”

 

33:10 “Ellos enseñarán tus ordenanzas a Yaakov y tu Torá a Israel. Pondrán incienso delante de ti, y ofrendas de ascensión perfectos sobre tu altar.” – El primer trabajo de los levitas es enseñar la Torá a Israel y su segunda tarea es oficiar en el culto.

 

33:11a “Bendice, oh HaShem, sus esfuerzos, y acepta la obra de sus manos” – Leví fue bendecido de una manera especial. Antes había sido maldecida su ira, pero ahora sus esfuerzos y la obra de sus manos son bendecidos. Vemos, por tanto, que si una persona iracunda entrega su alma al gran Alfarero, Él es capaz de transformarla para ser un instrumento de bendición en lugar de maldición. Shimón y Leví tuvieron la misma oportunidad. Shimón eligió el camino de pecado y no se arrepintió. Por eso no obtuvo una bendición final. Leví se arrepintió de su pecado y se adhirió al Eterno. Por eso tuvo una bendición muy grande al final.

 

33:11b “quebranta los lomos de los que se levantan contra él y de los que lo odian, para que no se levanten más.” – Los Macabeos, que se levantaron contra las fuerzas griegas de Siria durante el segundo siglo antes de la Era Común, fueron levitas. Los griegos no lograron derrotarlos y se estableció la dinastía Jashmonea, que luego duró hasta la invasión romana.

 

33:12 “De Binyamín, dijo: Habite el amado de HaShem en seguridad junto a aquel que le protege todo el día, y entre cuyos hombros mora.” – Binyamín, hijo de Rajel, es llamado “el amado”. Fue el único hijo de Israel que nació en la Tierra de Israel. También fue el único que no estaba en el complot de vender a Yosef, su hermano. Por esto, el lugar del templo fue establecido en el territorio Binyamín. Esta bendición incluye una alusión a los tres templos:

 

1.      Habite… en seguridad – el primer templo.

2.      le protege todo el día – el segundo templo.

3.      entre cuyos hombros mora – el tercer templo.

 

Dos grandes personajes han salido de Binyamín, el rey Shaúl y el shaliaj Shaúl (el apóstol Pablo). Binyamín tiene una bendición para ser protegido de una manera especial. Él necesitaba de esta bendición en el momento cuando su tribu estaba a punto de ser exterminada dentro del pueblo, según está narrado en Jueces 21.

 

Tercera aliyá, 33:13-17

 

33:13-16 “Y de Yosef, dijo: Bendita del Eterno sea su tierra, con lo mejor… lo mejor… lo mejor… los mejores… lo mejor… lo escogido… lo mejor.” – Por haber sido el salvador de los hijos de Israel, Yosef recibió el mejor territorio de la tierra. Cosechó lo que había sembrado.

 

33:17 “Su majestad es como la del primogénito del toro, y sus cuernos son los cuernos del búfalo; con ellos empujará a los pueblos, todos juntos, hasta los confines de la tierra. Tales son los diez millares de Efrayim, y tales los millares de Menashé.” – Aquí se habla del primer líder de la nación después de Moshé, Yehoshúa, que era majestuoso y poderoso como el primogénito del toro, para poder conquistar a los pueblos de la tierra prometida. El búfalo hace referencia a Gidón, que logró traer grandes victorias a Israel.

Este texto también hace referencia a las dos tribus Efrayim y Menashé que eran los líderes de las diez tribus que fueron desterrados y sembrados entre todas las naciones del mundo, hasta los confines de la tierra. Ellos representan a los hijos de Israel que son como la arena del mar que no se puede contar, cf. Oseas 1:10.

 

Cuarta aliyá, 33:18-21

 

33:18-19 “Y de Zevulún, dijo: Alégrate, Zevulún, en tus salidas e Yisajar, en tus tiendas. Llamarán a los pueblos al monte; allí ofrecerán sacrificios de justicia, pues disfrutarán de la abundancia de los mares, y de los tesoros escondidos en la arena.” – Aquí hay un ejemplo hermoso de fraternidad entre dos hermanos. Las dos tribus Zevulún e Yisajar están colaborando en la obra del Eterno. Los dos estaban viviendo cerca del mar, cf. Génesis 49:13, y Zevulún se alegraba tanto en sus empresas de pesca y demás cosas para poder sostener a Yisajar cuando estaba estudiando la Torá en sus tiendas. Si no fuera por Zevulún, Yisajar nunca podría dedicarse al estudio de esta manera. Zevulún era menor que Yisajar, pero en este texto es mencionado primero por causa de su amor práctico para sostener a su hermano en sus estudios. Ese mérito le coloca por encima de su hermano mayor. Estos dos estaban trabajando juntos para la extensión del Reino. El uno necesitaba al otro. Zevulún salió y contó a los gentiles acerca de la fe de Israel y los invitó a venir a visitar a Israel. Yisajar se dedicó a estudiar y enseñar la Torá para que Israel y los gentiles que se juntaran con ellos pudiera servir al Eterno de manera correcta.

Según Rashí, los de Yisajar contribuyeron con 200 personas para el gran Sanedrín a lo largo de la historia de Israel, como está escrito en 1 Crónicas 12:32-33:

 

“De los hijos de Yisajar, expertos en discernir los tiempos, con conocimiento de lo que Israel debía hacer, sus jefes eran doscientos; y todos sus parientes estaban bajo sus órdenes. De Zevulún había cincuenta mil que salieron con el ejército, que podían ponerse en orden de batalla con toda clase de armas de guerra y que ayudaron (a David) sin doblez de corazón.”

 

Necesitamos entre nosotros estas dos clases de personas. Algunos están trabajando con las empresas, dando un apoyo práctico y económico al Reino y así sosteniendo a los que estudian la Torá para que no falte la revelación divina en ningún momento. Sin el apoyo de Zevulún, Yisajar no podría estudiar la Torá. Y sin el apoyo de Yisajar, Zevulún no tendría acceso a la revelación de las cosas divinas. ¡Bendito sea el Eterno por esta hermosa colaboración!

 

“disfrutarán de la abundancia de los mares, y de los tesoros escondidos en la arena” – La arena del mar son los descendientes de Avraham y Yaakov que perdieron su identidad israelita y están esparcidos entre las naciones. Hay tesoros entre ellos. Estos tesoros, que son personas estudiosas de la Torá y hábiles en sus empresas, se están levantando desde el fondo del mar en este tiempo y serán de mucha bendición para Israel antes de la segunda venida del Mesías.

 

33:20-21 “Y de Gad, dijo: Bendito el que ensancha a Gad; se echa como león, y desgarra el brazo y también la coronilla. Entonces reservó para sí la primera parte, pues allí la porción de gobernante le estaba reservada. Y él vino con los jefes del pueblo; ejecutó la justicia de HaShem, y sus ordenanzas con Israel.” – Gad recibió su territorio en el lado este del río Yardén, junto con Reuvén y la media tribu de Menashé. Ese territorio estaba sufriendo la amenaza constante de las invasiones enemigas. Por esta causa, Gad necesitaba una bendición especial para poder resistir. Este texto muestra que él era tan poderoso que podía cortar tanto el brazo como la cabeza de su enemigo en un solo golpe. Además la tribu de Gad recibió la honra de estar en la primera fila durante la conquista de la tierra, junto con Yehoshúa, cf. Deuteronomio 3.

 

Quinta aliyá, 33:22-26

 

33:22 “Y de Dan, dijo: Dan es cachorro de león que salta desde Bashán.” – Las tribus que son comparadas con un león son aquellas que tendrían su territorio como fronteras junto a los enemigos. Pero Dan es mencionado como un pequeño “cachorro de león”. Necesita una ayuda especial por parte del Eterno para poder resistir al enemigo.

 

33:23 “Y de Naftalí, dijo: Naftalí, colmado de favores, y lleno de la bendición de HaShem, toma posesión del mar y del sur.” – Naftalí recibió su porción junto al mar de Kineret, el mar de Galil. Allí tendría muchas riquezas por la pesca. Además el valle de Kineret es conocido por sus buenos frutos.

 

33:24-25 “Y de Asher, dijo: Bendito en hijos es Asher; sea favorecido por sus hermanos, y moje su pie en aceite. De hierro y de bronce serán tus cerrojos, y tan largo como tus días es tu fuerza.” – Asher fue bendito en hijos. Él creció con 11,900 personas entre dos censos en el desierto. Muchas de las hijas de Asher fueron muy bellas y varias de ellas se casaron con sacerdotes y luego con la familia real davídica.

 

“moje su pie en aceite” – El territorio de Asher tenía muchos olivos.

 

“tan largo como tus días es tu fuerza” – Tenemos el ejemplo de una persona muy anciana de la tribu de Asher: Janá, que estuvo sirviendo en el templo cuando Yeshúa fue presentado como niño, según está escrito en Lucas 2:36-38:

 

“Y había una profetisa, Janá, hija de Penuel, de la tribu de Asher. Ella era de edad muy avanzada, y había vivido con su marido siete años después de su matrimonio, y después de viuda, hasta los ochenta y cuatro años. Nunca se alejaba del templo, sirviendo noche y día con ayunos y oraciones. Y llegando ella en ese preciso momento, daba gracias a Elohim, y hablaba de él a todos los que esperaban la redención de Yerushalayim.”

 

Sexta aliyá, 33:27-29

 

33:26, 28 “Yeshurún… Israel… Yaakov” – Aquí encontramos los tres nombres del pueblo. Cada uno de estos nombres representa un nivel de espiritualidad diferente. Yeshurún es el más alto.

 

33:27 “El eterno Elohim es tu refugio, y debajo están los brazos del mundo. Él echó al enemigo delante de ti, y dijo: “¡Destruye!”” – Según Rashí, los brazos del mundo eran los dos reyes Sijón y Og, que fueron el poder y la fuerza del mundo de entonces. Según el Talmud,[1][2] los brazos del mundo, en hebreo “olam”, se refieren a los brazos del Eterno.

 

33:29 “Dichoso tú, Israel. ¿Quién como tú, pueblo salvado por HaShem? Él es escudo de tu ayuda, y espada de tu gloria. Tus enemigos simularán someterse ante ti, y tú hollarás sus lugares altos.” – Este es el final de la historia larga del pueblo de Israel. Finalmente habrá victoria eterna sobre los enemigos, con la llegada del esperado Mashiaj ben David, con las nubes del cielo.

 

Séptima aliyá, 34:1-12

 

34:1-2 “Y subió Moshé desde la llanura de Moav al monte Nevo, a la cumbre del Pisgá, que está frente a Yerijó, y HaShem le mostró toda la tierra: Gilad hasta Dan, todo Naftalí, la tierra de Efrayim y de Menashé, toda la tierra de Yehudá hasta el mar Occidental” – El Eterno mostró a Moshé, por los nombres de las tribus, toda la tierra prometida a los padres. Así que él ya supo de antemano dónde estaría cada tribu más adelante, incluso que la tribu de Dan iba a conquistar un territorio en el norte, cf. Jueces 18.

 

34:3  “el Neguev y la llanura del valle de Yerijó, la ciudad de las palmeras, hasta Tsoar.” – Tsoar significa “insignificante”. HaShem le mostró a Moshé todo, hasta lo más insignificante de la geografía. Según Rashí, también le mostró los acontecimientos futuros en los diferentes lugares de la tierra de Israel hasta el momento de la resurrección.

 

34:6 “Y Él lo enterró en el valle, en la tierra de Moav, frente a Beit-Peor; pero nadie sabe hasta hoy el lugar de su sepultura.” – Moshé fue sepultado por el Eterno, después de una lucha angelical contra hasatán, como está escrito en Judas v. 9:

 

“Pero cuando el arcángel Mijael contendía con hasatán y disputaba acerca del cuerpo de Moshé, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: HaShem te reprenda.”

 

Al no mostrar a los hombres donde estaba el lugar de su sepultura el Eterno evitó que el pueblo fuera a implorar el supuesto “espíritu de Moshé” junto a su tumba, como se está haciendo con otros sabios de la historia de Israel. Lamentablemente es una práctica muy popular entre los judíos. Atrae a los malos espíritus en lugar de los espíritus de los sabios.

Hay una discusión en el Talmud[1][3] sobre los versículos 5-12, si fueron escritos por Yehoshúa, después de la muerte de Moshé, o si fueron dictados por HaShem directamente a Moshé, como el resto del rollo de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 31:24:

 

“Y sucedió que cuando Moshé terminó de escribir las palabras de esta Torá en un libro, hasta su conclusión”

 

No hubiera sido difícil para Moshé escribir estas palabras de la misma manera como las anteriores, por el dictado del Eterno.

 

“frente a Beit-Peor” – Moshé fue sepultado en frente del lugar donde los hijos de Israel pecaron con las hijas de Moav, cf. Números 25. Esto nos enseña que el pueblo recibió el perdón de ese pecado. Cada vez que el Eterno ve ese lugar se acuerda del pecado, pero al mismo tiempo se acuerda de aquél Moshé, como también el Mesías, que estaban dispuestos a dar su vidas para que el pueblo pudiera ser perdonado.

 

34:7 “Aunque Moshé tenía ciento veinte años cuando murió, no se habían apagado sus ojos, ni había perdido su vigor.” – Según la tradición Moshé murió en el día de su 120 cumpleaños el shabat el 7 de Adar del año 2488.

 

34:9 “Y Yehoshúa, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moshé había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le escucharon e hicieron tal como HaShem había mandado a Moshé.” – La imposición de manos tiene dos funciones principales, transmisión e instalación. Cuando Yehoshúa fue instalado en su ministerio, también recibió la transmisión del espíritu de sabiduría, por medio del cual podía dirigir al pueblo después de la muerte de Moshé.

 

34:10-12 “Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moshé, a quien haya conocido HaShem cara a cara en todas las señales y los milagros que le envió HaShem a hacer en tierra de Egipto a Faraón, y a todos sus siervos, y a toda su tierra, y por la mano poderosa y por todos los hechos grandiosos y terribles que Moshé realizó ante los ojos de todo Israel.” – Esto fue verdad hasta que vino el profeta como Moshé, según Deuteronomio 18:15, 18, que hizo y hará mayores milagros que Moshé. Su nombre es Yeshúa.

También podríamos entender este texto como hablando de Moshé como profeta, y no hubo profeta como él y nunca será. En este caso Yeshúa no es contado como uno de los profetas, porque su ministerio está en otro nivel, no comparable con Moshé o los demás profetas, como está escrito en Hebreos 1:1-3:

 

“Elohim, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

 

“Israel” – Esta es la última palabra de la Torá. En Bereshit 1:1 empieza la Torá con la letra Bet, que significa una casa, y en Devarim 34:12 termina con Israel, que es la novia que va a habitar en esa casa que fue preparada desde la fundación del mundo.

 

La última palabra de la Torá es Israel. Esto nos enseña que Israel tendrá la última palabra en la historia del mundo.

 

¡BARUJ HASHEM!

 

Y después de haber terminado un libro de la Torá decimos:

 

“Jazak, jazak, ve-nitjazek!” – ¡Sé fuerte, sé fuerte y seamos fortalecidos!

 

 

La Torá de HaShem es perfecta, que restaura el alma.

El testimonio de HaShem es seguro, que hace sabio al sencillo.

Los preceptos de HaShem son rectos, que alegran el corazón.

El mandamiento de HaShem es puro, que alumbra los ojos.

El temor de HaShem es limpio, que permanece para siempre.

Los juicios de HaShem son verdaderos, todos ellos justos; deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino, más dulces que la miel y que el destilar del panal.

Además, tu siervo es amonestado por ellos; en guardarlos hay gran recompensa.

 

Salmo 19:7-11

 

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