Parashá 06 Toldot

ז׳ בכסלו ה׳תשע״ו (November 19, 2015) por  
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6 toledot

Parashá 06 Toldot

Génesis 25:19 – 28:9

Aliyás de la Torá:

  1. 25:19 – 26:5
  2. 26:6-12
  3. 26:13-22
  4. 26:23-29
  5. 26:30 – 27:27
  6. 27:28 – 28:4
  7. 28:5-9
  8. Maftir: 28:7-9

Haftará: (Malaquías 1:1 – 2:7)

Toldot

Plural de toldá[1] que significa “generación”, “descendiente”, “historia”, “memoria”, “crónica”.

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

Yitsjak tiene 40 años cuando toma a Rivká por mujer. Como ella es estéril él tiene que orar por ella durante casi 20 años para que sea sanada y así poder tener hijos. Pero por la inquietud despertada por unos movimientos muy fuertes en su vientre decide ir a consultar al Eterno quien le revela que tiene dos naciones en su matriz y que el mayor servirá al menor. Luego da a luz mellizos. El mayor es todo velludo, y por eso recibe el nombre de Esav. El segundo sale con la mano asida al talón de Esav y es llamado Yaakov. Entonces Yitsjak tiene 60 años de edad.

Los dos hijos van creciendo y encaminándose de forma muy diferente. Esav se hace cazador y Yaakov se dedica a criar ganado y buscando la integridad. Por causa de la caza, Esav gana el favor de su padre, pero Yaakov gana el favor de su madre.

Un día Yaakov prepara un potaje de lentejas rojas. En ese momento llega Esav agotado del campo y le pide a Yaakov que le sirva de lo rojo. Por eso le llamarán Edom, rojo. Yaakov se aprovecha y pide que le venda su primogenitura a cambio de la comida. Esav acepta y le hace un juramento. Así menospreciaba su primogenitura.

Llega otro tiempo de hambre en la tierra. Entonces Yitsjak se va a Guerar, a Avimelej, rey de los filisteos. En ese lugar Hashem se revela diciéndole que no descienda a Egipto sino que se quede en la tierra. Promete bendecirle y dar a su descendencia todas estas tierras para así confirmar el juramento dado a su padre Avraham. Su descendencia será como las estrellas en multitud y recibirán todas estas tierras. En la descendencia de Yitsjak se bendecirán todas las naciones de la tierra, porque Avraham obedeció al Eterno, guardando su ordenanza, sus mandamientos, sus estatutos y sus instrucciones.

Segunda aliyá, 26:6-12

Por esta razón Yitsjak se queda en Guerar. Dice que su esposa es su hermana pensando que así los hombres no le matarán por causa de ella, porque es muy bella. Después de un tiempo el rey Avimelej descubre que son esposos y reprende a Yitsjak por haberle engañado a él y a su pueblo. Luego ordena a su pueblo que no toquen al hombre y a su mujer.

Cuando Yitsjak siembra en la tierra recibe ese año una cosecha de cien medidas como consecuencia de la bendición de Hashem.

Tercera aliyá, 26:13-22

El hombre se engrandece para ser muy poderoso de manera que los filisteos le tienen envidia. Han echado tierra en todos los pozos que Avraham había cavado. Avimelej expulsa a Yitsjak de su territorio por ser demasiado poderoso el cual se establece en el valle de Guerar. Allí vuelve a cavar los mismo pozos de agua que su padre había cavado dándoles los mismos nombres. Los siervos de Yitsjak siguen cavando y encuentran aguas vivas. Los pastores de Guerar riñen con los pastores de Yitsjak diciendo que el agua es de ellos. Por eso el pozo recibe el nombre de Esek, riña. Lo mismo sucede con otro pozo que cavan y le dan el nombre de Sitná, oposición. Por eso Yitsjak se va de allí y cava otro pozo. Y como allí no hay riña lo llaman Rejovot, lugares amplios. Así pueden prosperar en la tierra.

Cuarta aliyá, 26:23-29 

Yitsjak sube a Beer-Sheva. Allí Hashem se aparece. Le anima a no temer y le confirma las promesas anteriores. Entonces Yitsjak construye un altar e invoca el Nombre de Hashem. Allí planta su tienda y sus siervos abren otro pozo. Viene Avimelej junto con dos de sus hombres más importantes proponiendo un pacto con Yitsjak para que no les haga ningún mal.

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

Yitsjak les prepara un banquete y el día siguiente hacen un juramento. Los hombres se van en paz y en el mismo día los siervos de Yitsjak encuentran agua en un pozo que están cavado. El pozo recibe el nombre de Shivá, siete, y por eso la ciudad se llama Beer-Sheva hasta hoy.

Esav se casa a los 40 años con dos hijas de los jeteos, las cuales amargan las almas de Yitsjak y Rivká.

Cuando Yitsjak es viejo sus ojos pierden su fuerza. Como no sabe el día de su muerte llama a su hijo Esav para bendecirle. Pero antes de ser bendecido tiene que preparar un buen guisado de su caza. Rivká escucha la conversación y aprovecha el momento de la ausencia de Esav para hablar con su hijo Yaakov del asunto. Le pide que traiga dos cabritos del rebaño para así poder preparar un guisado según el gusto del padre y engañarle para que le bendiga a él en lugar de Esav. Yaakov teme que sea descubierto y así recibir una maldición, porque su hermano es velludo y él es lampiño. “Caiga sobre mi tu maldición, hijo mío”, le contesta su madre. Después de cocinar, Rivká viste a Yaakov con las mejores ropas de Esav y pone las pieles de los cabritos sobre sus brazos y su cuello y le envía a su padre con la comida.

Yaakov entra al lugar donde está su padre y dice que es Esav su primogénito. Su padre le pregunta cómo es posible que haya podido encontrar la caza tan rápido. El contesta que HaShem lo puso delante. Yitsjak le pide que se acerque para poder tocarle y ver si de verdad es Esav. Al palparle dice: “La voz es la voz de Yaakov, pero los brazos son los brazos de Esav.” Le pregunta de nuevo si es Esav, y Yaakov contesta “Soy yo”. Yitsjak come el guisado y bebe el vino. Después de comer pide un beso de su hijo, y al notar el olor del campo en las vestiduras le bendice.

Sexta aliyá, 27:28 – 28:4 

Yitsjak pronuncia una bendición de diez oraciones sobre Yaakov. Y justo al salir Yaakov de su padre, Esav vuelve de su cacería. Prepara un guisado y lo trae a su padre. Su padre pregunta quién es. Al saber que es Esav se estremece grandemente y pregunta quién era él que acaba de traerle caza y ser bendecido. Esav se da cuenta de que había sido engañado por su hermano y le ruega a gritos a su padre que también le bendiga. El padre dice que su hermano se llevó su bendición. Al insistir Esav llorando el padre finalmente también le bendice. Pero no es una bendición como él quería y por eso guarda rencor a Yaakov. Decide matarle después de la muerte de su padre.

Cuando su madre se entera de las palabras de Esav le dice a Yaakov que huya a su hermano Laván en Jarán. Allí debe quedarse hasta que el furor de Esav se calme. Luego habla con su marido diciendo que no quiere que Yaakov tome una mujer de entre las hijas de Jet. Entonces Yitsjak llama a Yaakov, le bendice y le dice que no tome una mujer de entre las hijas de Kenáan. Luego le envía con una bendición a la casa de Betuel, su suegro, para que tome allí una mujer de las hijas de Laván.

Séptima aliyá, 28:5-9

Yaakov sale de viaje para la casa de Laván en Padán-Aram. Cuando Esav entiende que las hijas de Kenáan no son agradables para su padre, al haber enviado a Yaakov a la casa de sus suegros para tomar de allí una esposa, se va a Yishmael y toma una de sus hijas como su tercera mujer.

Comentarios

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

25:19 “Estas son las generaciones de Yitsjak, hijo de Avraham: Avraham engendró a Yitsjak.”  – La palabra hebrea traducida como “generaciones” es toldot. De esa palabra viene el nombre de la ciudad de Toledo en España en referencia a los desdientes judíos que la poblaron y la desarrollaron.

25:20-21 “Tenía Yitsjak cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivká, hija de Betuel, arameo de Padán-aram, hermana de Laván arameo. Y oró Yitsjak Hashem en favor de su mujer, porque ella era estéril; y lo escuchó Hashem, y Rivká su mujer concibió.” – Muchas de las mujeres hebreas han sido estériles, Sará, Rivká, Rajel y Janá, la madre del profeta Shmuel. Avraham y Sará tuvieron que esperar más de 70 años para ver la respuesta de sus oraciones, Yitsjak y Rivká tuvieron que esperar 20 años antes de tener hijos, Rajel tenía que esperar 14 años antes de tener hijos y Janá fue estéril durante 19 años, según el Midrash. En el versículo 26 está escrito que Yitsjak tenía 60 años cuando su esposa dio a luz a Esav y a Yaakov. Esto significa que Yitsjak tenía que orar durante 20 largos años. Hubo veinte años de espera hasta ver el cumplimiento de la promesa de que la descendencia de Avraham iba a multiplicarse. Esto nos enseña varias cosas:

 

Primero, que el camino con Hashem no es un camino fácil. Está lleno de problemas y motivos para “tirar la toalla”. El camino de la fe consiste en confiar en Hashem para poder superar todos estos problemas y ver cambios radicales en los momentos de crisis de la vida.

 

En segundo lugar, este texto nos enseña que las promesas de Hashem no se cumplen sin la colaboración del hombre. Aunque Yitsjak había heredado las promesas dadas a su padre de que su descendencia sería como las estrellas y como la arena, no se quedó quieto esperando pasivamente el cumplimiento de esas promesas. Se puso a orar para que se cumplieran. Hashem ha creado la oración para poder colaborar con el hombre en el cumplimiento de sus planes en la tierra. Así que las profecías de las Escrituras no están puestas solamente como un adorno histórico de predicciones bonitas para que nos asombremos de la grandeza de Hashem, sino para que podamos colaborar con Él para el cumplimiento de sus planes que han sido revelados de antemano.

 

Vemos en el ejemplo del profeta Daniel que cuando entendió que el tiempo se estaba acercando para el cumplimiento de una promesa profética se puso a orar y ayunar para que se cumpliera esa profecía. En Daniel 9:2-3 está escrito:

 

“en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra de Hashem que fue revelada al profeta Yirmeyahu, debían cumplirse las desolaciones de Yerushalayim: setenta años.[2] Volví mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.”

 

El gran secreto para tener éxito en la vida es colaborar con Hashem en el cumplimiento de las profecías.

 

“Y oró Yitsjak al Eterno en favor de su mujer” – En este texto podemos encontrar algunas claves para tener éxito en la vida de oración.

 

  • Yitsjak oró basado en las profecías que habían sido pronunciadas sobre la descendencia de Avraham y sobre él en particular, cf. 12:2, 7; 13:15-16; 15:5, 18; 16:10; 17:7-9; 17:19; 21:12; 22:17; 24:7.
    1. Esto significa en primer lugar que no estaba buscando sus propios intereses en la oración sino los intereses de Hashem.
  • En segundo lugar significa que oró con fe, confiado en que Hashem es poderoso para cumplir lo que ha prometido.
  • Yitsjak oró fervientemente. La palabra traducida como “oró” es vayetar[3], que viene de una raíz que tiene que ver con abundancia. En este contexto, según Rashí, esta palabra significa un rezo insistente.
  • Yitsjak oró sin cesar. Su oración insistente duró 20 años, cf. Daniel 6:10;
  • Yitsjak intercedió por su esposa. Con toda seguridad podemos decir que tanto Yitsjak como Rivká oraron, pero la Torá dice que sólo la oración de Yitsjak fue oída. Rashí dice que era porque él era hijo de un justo y ella no, y por eso su oración fue más eficaz. También podemos destacar el hecho de que es más potente orar por otros que por uno mismo. Cuando uno sale de si mismo y se preocupa por los demás el poder divino es desatado sobre los necesitados. La intercesión es muy poderosa, cf. Job 42:10; Éxodo 8:28-31; 9:20; Números 11:1-2.

 

25:22 “Y los hijos luchaban dentro de ella; y ella dijo: Si esto es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar al Eterno.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “luchaban”, vayitrotsatsú es difícil de entender. Viene de la raíz ratsats[4] que significa luchar. Pero también está relacionada con la palabra rats que significa correr. Por esto los rabinos interpretaron esta palabra en el sentido de que los niños estaban luchando dentro de su vientre para salir corriendo. De allí surgió el midrash que dice que cuando Rivká pasaba por un lugar donde se estudiaba la Torá Yaakov “corría” dentro de ella, agitándose para salir. Pero cuando pasaba al lado de una casa de idolatría Esav se agitaba para salir. El Targum traduce el texto diciendo que se empujaban entre sí.

Los dolores de ella eran tan fuertes que se preguntaba para qué oraba pidiendo un hijo. Si hubiera sabido que el embarazo iba a ser tan difícil no hubiera orado. ¿Por qué ella fue la única mujer que sentía estas cosas durante el embarazo? Al final tomó la decisión de ir a preguntar al Eterno. ¿Adónde fue? Según el Midrash[5] incluyendo el libro de Yashar,[6] fue a la tierra de Moriá y consultó en la casa de Shem y Ever. Ellos le dieron una respuesta divina.

El Midrash[7] cuenta que Rivká había sido destinada para dar a luz a las doce tribus de Israel, pero por sus constantes quejas durante su embarazo, perdió ese privilegio y fue dado a las cuatro esposas de Yaakov.

 

25:23 “Y Hashem le dijo: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.”  – Estas dos naciones jugarían un papel muy importante en la historia, y especialmente durante los últimos tiempos en relación con la venida del Mesías. Yaakov es el padre de Israel, y Esav es el padre de Edom y el Imperio Romano. Siempre habría tensión entre estos dos. Si uno estaría por encima, el otro estaría por debajo y viceversa. De los dos saldrían grandes reyes. De uno saldría el rey Shlomó que edificaría el primer Templo en Yerushalayim y del otro saldría el emperador Adriano que destruiría el segundo Templo. Finalmente el menor será el principal. ¡Al final Yerushalayim será más poderosa que Roma!

 

25:25 “Salió el primero rojizo, todo velludo como una pelliza, y lo llamaron Esav.”  – El nombre Esav[8] viene de la palabra asuy que significa “hecho”, “terminado”. Un Midrash dice que nació hasta con barba y dientes, como un hombre mayor.

 

25:26 “Y después salió su hermano, con su mano asida al talón de Esav, y lo llamó Yaakov. Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.”  – La palabra hebrea para “talón” es ekev[9]. Como la cabeza simboliza el principio de algo el talón significa su final. El hecho de que Yaakov estaba agarrando el talón de Esav significa que finalmente él tomará el dominio en el mundo.

 

En Abdías versículo 21 está escrito:

 

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será de Hashem.”

 

Así que el nombre de Yaakov puede ser entendido como “el que vencerá al final” y “el que suplantará al final”. No existe ninguna profecía que hable de la restauración de Edom después de su destrucción en la historia y en los últimos tiempos.

 

“Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.” – Así pasarán 6000 (60×100) años desde Adam hasta que se cumpla la profecía de la victoria del menor sobre el mayor.

 

25:27 “Los niños crecieron, y Esav llegó a ser diestro cazador, hombre del campo; pero Yaakov era hombre íntegro, que habitaba en tiendas.”  – Yaakov era íntegro, en hebreo tam que significa, según Rashí, que no era hábil para engañar (como Esav), íntegro, sencillo. Los rabinos interpretan la palabra tiendas como una referencia a las tiendas de Shem y de Ever que, según la tradición, eran directores de un centro de estudios donde impartían enseñanzas espirituales.

Otra opción sería interpretar esta palabra en relación con Génesis 4:20 donde tiene que ver con la crianza de ganado. El libro de Yashar dice[10] que Yaakov vivió en tiendas criando ganado y aprendiendo las instrucciones de Hashem y los mandamientos de su padre y su madre.

 

25:29 “Un día, cuando Yaakov había preparado un potaje, Esav vino del campo, agotado”  – Según el Talmud,[11] era el día de la muerte de Avraham, y Yaakov con 15 años de edad, estaba preparando una sopa de lentejas para consolar a su padre. Las lentejas son usadas para dar a personas que están de luto.

Según el Midrash,[12] Esav volvió del campo agotado después de haber matado a Nimrod y dos de sus hombres.

 

25:31 “Pero Yaakov le dijo: Véndeme primero tu primogenitura.”  – La primogenitura era una herencia espiritual que consistía en la responsabilidad de conservar las tradiciones familiares y el derecho de representar la familia y servir como sacerdotes con los sacrificios. Antes del pecado con el becerro de oro, todos los primogénitos de Israel eran sacerdotes, pero después los levitas fueron puestos en su lugar, cf. Éxodo 19:22, 24; Números 8:18.

El primogénito también recibió una doble porción de la herencia del padre, como está escrito en Deuteronomio 21:15-17:

 

“Si un hombre tiene dos mujeres, una amada y otra aborrecida, y tanto la amada como la aborrecida le han dado hijos, si el primogénito es de la aborrecida, el día que reparta lo que tiene entre sus hijos, no puede él hacer primogénito al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito, sino que reconocerá al primogénito, al hijo de la aborrecida, dándole una porción doble de todo lo que tiene, porque él es el principio de su vigor; a él pertenece el derecho de primogenitura.”

 

 

Aquí dice que Esav era profano. La palabra que se encuentra en la traducción en 1 Samuel 21:5 como traducción de la palabra hebrea jol[13], que significa “profano”, “común” y viene de una raíz que significa “hacer hueco”, “perforar”, “vaciar”, “dañar”, “romper” etc. Esto nos enseña que Esav era una persona vacía por dentro con una imagen de respeto por fuera, que no hacía diferencia entre lo sagrado y lo común, que no valoraba su llamado espiritual como sacerdote y solo vivía para llenar sus deseos naturales sin importar las consecuencias futuras. Apreciaba más lo material y el placer que los valores santos y eternos. Despreciaba todo el plan de redención que había sido revelado a Avraham y Yitsjak. Con su manera de ser dañaba la imagen de Hashem y no podría ser ni el representante de la Familia de Hashem ni el canal de bendición para las naciones. Por esto HaShem lo aborreció, como está escrito en Malaquías 1:2-3:

 

“Yo os he amado–dice HaShem–. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano de Yaakov?–declara HaShem–. Sin embargo, yo amé a Yaakov,  y aborrecí a Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto.”

 

El carácter y las actitudes de Esav eran aborrecibles para Hashem. Es obvio que su padre Yitsjak no era consciente de la maldad que se escondía detrás de su fachada respetuosa.

 

26:1 “Y hubo hambre en la tierra, además del hambre anterior que había ocurrido durante los días de Avraham. Y se fue Isaac a Gerar, a Avimelej, rey de los filisteos.”  – Según el libro de Yashar[14] este Avimelej fue el hijo del rey anterior que vivía en tiempos de Avraham, que había recibido el mismo nombre. Avimelej significa “mi padre es rey”. Yitsjak tenía planes para bajar a Egipto para escapar del hambre, como lo había hecho su padre.

26:2 “Y se le apareció HaShem, y dijo: No desciendas a Egipto; quédate en la tierra que yo te diré.”  – Yitsjak había nacido en la tierra de Israel y además había sido ofrecido como sacrificio al Eterno. El Midrash dice[15] que por esta razón fue consagrado de una manera especial, y no podía bajar a Egipto. Esto fue una prueba de fe para Yitsjak. Egipto representa el sistema de este mundo. Cuando estamos en una crisis ¿dónde buscamos nuestra ayuda? ¿En el mundo o en Hashem, confiando en Sus promesas? Yitsjak tenía que confiar en la promesa de Hashem para poder seguir viviendo en una tierra que no producía.

26:3       “Reside en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a tu padre Avraham.”  – Aquí viene la promesa que iba a sostener a Yitsjak en la hambruna. Si él es capaz de confiar en medio de ella será prosperado en medio de los problemas.

26:4 “Y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y en tu simiente se bendecirán todas las naciones de la tierra” Hashem – Hashem no menciona que la descendencia de Yitsjak iba a ser como la arena del mar o como el polvo de la tierra, sólo como las estrellas del cielo.

“y se bendecirán” – Aquí aparece la palabra hebrea vehitbarjú que es diferente a la de Génesis 12:3. Según Rashí significa que en toda la Escritura es similar a un hombre que dice a su hijo: “Que tu descendencia sea como la descendencia de Yitsjak”.

“todas las naciones” – Aquí se usa la palabra goyim, “naciones” a diferencia de 12:3 donde dice: mishpajot, “familias”. Una nación es mayor que una familia. Esto nos enseña que las promesas dadas a Yitsjak están tocando otra esfera que las que fueron dadas a Avraham. En estas dos promesas vemos una influencia en las dos instituciones más importantes para la sociedad humana, la familia y la nación. Primero viene la familia y luego viene la nación. Si la familia no está bien, la nación no está bien. La familia es la institución que sostiene a las naciones. La desintegración familiar destruye las naciones.

26:5       “porque Avraham obedeció mi voz, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”  – Aquí aparecen cinco palabras diferentes.

  1. Voz – Avraham obedeció mi voz – En hebreo shamá Avraham be-kolí. Tiene que ver con obediencia a la voz de Hashem en los momentos de prueba (Rashí).
  2. Guardar – y guardó mi ordenanza – En hebreo va-yishmor mishmartí, literalmente “y guardó mi guardia”. Según Rashí, tiene que ver con decretos de prevención relacionados con las prohibiciones de la Torá incluyendo las legislaciones rabínicas posteriores. Sin embargo, no todos los rabinos comparten esta última opinión. De esto aprendemos que Avraham tenía una actitud de vigilancia y cuidado en cuanto a las cosas de Hashem que había que guardar.
  3. Mandamientos – mis mandamientos – Aquí se encuentra la palabra mitsvot que normalmente incluye todos los mandamientos de Hashem. Sin embargo Rashí le da aquí un significado limitado, refiriéndose a las leyes de carácter social que son naturales para el ser humano, como el no robar y no derramar sangre etc. Las leyes de carácter social normalmente son llamadas mishpatim en la Torá.
  4. Estatutos – mis estatutos – En hebreo jukotai. Son aquellos mandamientos que no tienen explicación lógica, contra los cuales se revela la inclinación al mal más que contra los otros mandamientos.
  5. Leyes – y mis leyes – En hebreo ve-torotai, de la palabra torá, instrucción, enseñanza. Según Rashí se refiere tanto a la Torá que luego fue escrita en Sinai, como la Torá oral que también fue dada en Sinai. Sin embargo, no se refiere a que Avraham supiera acerca de todos los 613 mandamientos de la Torá que luego fueron entregados en Sinai.

Avraham es destacado por su obediencia a todo lo que Hashem había establecido, tanto los mandamientos que fueron transmitidas desde Adam, como los  mandamientos que fueron dados a Noaj, como los mandamientos que le fueron revelados proféticamente.

En Génesis 38:8 vemos que en tiempo de los patriarcas se practicaba el levirato, que sería uno de los mandamientos dados por escrito, cf. Deuteronomio 25:5-6. Otro ejemplo es cuando Yehudá, como juez, ordena que sea quemada Tamar, por su relación fornicaria, cf. Génesis 38:24. Según la tradición ella fue la hija de un sacerdote. Este mandamiento luego se escribió en Levítico 21:9. También podemos mencionar el mandamiento del diezmo que fue practicado tanto por Avraham como por Yaakov, cf. Génesis 14:20; 28:22. Ver también Levítico 27:30-32, y otros.

Vemos por lo tanto que varios de los mandamientos que luego fueron escritos, estaban rigiendo la vida de los patriarcas y sus hijos.

Segunda aliyá, 26:6-12

 

26:8       “Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Yitsjak acariciando a Rivká su mujer.”  – Según el libro de Yashar[1] se trataba de tres meses. El hebreo dice: arjú lo sham ha-yamim que literalmente significa que los días se le alargaron allí. No es la misma expresión que en 21:34 yamim rabim.

 

26:10 “Y Avimelej dijo: ¿Qué es esto que nos has hecho? Porque alguno del pueblo fácilmente pudiera haberse acostado con tu mujer, y hubieras traído culpa sobre nosotros.”  – Hay dos tipos de culpa, personal y colectiva. Cuando un individuo peca, es responsable de su propio pecado delante de Hashem. Ahora, los pecados de ese individuo también afectan el colectivo al que pertenece, su familia, su ciudad, su congregación, su nación etc. Si los líderes del colectivo no condenan el pecado del individuo, cuando es revelado, vendrá el juicio sobre todo el colectivo por ese pecado individual. Hay un ejemplo de esto en el caso de Aján en Josué 6-7. La culpa colectiva también es producida por los pecados cometidos por líderes, que son representantes del colectivo, o por todo el colectivo.

 

26:12 “Y sembró Yitsjak en aquella tierra, y cosechó aquel año cien medidas. Y Hashem lo bendijo.”  – Aquí vemos la fe de Yitsjak. HaShem le había dicho que se quedara en la tierra y que le iba a bendecir. Esta promesa produjo tanta confianza en Yitsjak que, a pesar de la sequía, tomó la decisión de invertir en una siembra. Había calculado una cierta cantidad de cosecha pero la producción fue cien veces más. El Midrash[2] y Rashí enseñan que Yitsjak había hecho un cálculo estimado para poder dar el diezmo.

Yitsjak obedeció a Hashem al no ir a Egipto a buscar su propio bienestar. Además confió en la promesa de bendición y sembró durante aquel año de sequía. Esta actitud de sacrificio de los placeres del mundo y confianza en la provisión divina.

Tercera aliyá, 26:13-22

 

26:15 “Y todos los pozos que los siervos de su padre habían cavado en los días de Avraham su padre, los filisteos los cegaron llenándolos de tierra.”  – Un pozo es una fuente de vida y representa la fuente de la vida espiritual. Los enemigos sabían que la fuente natural para la prosperidad de Yitsjak eran los pozos y por eso los cegaron de tierra. El enemigo siempre intentará cerrar el paso entre nosotros y la fuente de vida espiritual que Hashem nos ha dado. HaShem mismo es nuestra fuente de vida y nuestra relación con Él se desarrolla principalmente mediante la oración y el estudio de la Torá. Estas dos áreas son el ataque principal de nuestras almas.

 

En el Salmo 36:9 está escrito:

 

“Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz.” Hashem

 

En Jeremías 2:13 está escrito:

 

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.” Hashem

En Proverbios 18:4 está escrito:

“Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de sabiduría.” Hashem

 

En Proverbios 13:14 está escrito:

 

“La Torá del sabio es fuente de vida, para apartarse de los lazos de la muerte.”

 

¡No permitas que los enemigos cierren tu pozo! Toma, por lo menos, una hora todos los días para sacar de la Fuente de vida mediante la oración, con el entendimiento y con lenguas sobrenaturales, y con el estudio las Escrituras.

 

26:18 “Yitsjak volvió a cavar los pozos de agua que habían sido cavados en los días de su padre Avraham, porque los filisteos los habían cegado después de la muerte de Avraham, y les puso los mismos nombres que su padre les había puesto.”  – Los pozos de Avraham representan las revelaciones que él había obtenido mediante su búsqueda espiritual. Las revelaciones de nuestros padres pueden ser obstruidas por nuestros enemigos y nuestra tarea es cavar de nuevo esos pozos y respetar los nombres que tuvieron. Este texto nos enseña que nuestra relación de vida con Hashem depende en gran medida de nuestros antepasados espirituales. No menospreciemos las revelaciones de los antiguos. Respetemos las fuentes de los padres. No cambiemos los nombres de las cosas reveladas del cielo. No pongamos nombres paganos a conceptos hebreos.

Yitsjak era un hombre de oración y de cavar pozos. Las dos cosas tienen relación. La oración hace que se produzca profundidades dentro del espíritu del hombre y desde esa profundidad hay una conexión con las profundidades del espíritu de Hashem, como está escrito en el Salmo 42:7a:

“Un abismo (el espíritu del hombre) llama a otro abismo (el Espíritu de Hashem)” Hashem

26:19 “Cuando los siervos de Yitsjak cavaron en el valle encontraron allí un pozo de aguas vivas.”  – En el valle está el agua. El valle representa la humildad.

26:20-22 “Entonces riñeron los pastores de Guerar con los pastores de Yitsjak, diciendo: El agua es nuestra. Por eso él llamó al pozo Esek, porque habían reñido con él. Cavaron otro pozo, y también riñeron por él; por eso lo llamó Sitná. Y se trasladó de allí y cavó otro pozo, y no riñeron por él; por eso lo llamó Rejovot, porque dijo: Al fin Hashem ha hecho lugar para nosotros, y prosperaremos en la tierra.”  – Los tres pozos son comparados con los tres templos. En los dos primeros templos hubo riña y fueron destruidos. Pero el tercer templo permanecerá.

 

También podemos destacar el hecho que la Torá dice que el tercer pozo fue cavado por Yitsjak, no por sus siervos. De esto aprendemos acerca de la importancia del esfuerzo individual. Si dejas que otros te hagan pozos vas a tener problemas y riñas en tu vida. Tú mismo necesitas entrar en las profundidades y buscar a Hashem hasta encontrar agua viva y así tener libertad para prosperar. Aquí no hay escapatoria. Por favor, no descuides tu vida de oración y de estudio de la Torá. Otros no van a poder hacerlo por ti. TU MISMO tienes que orar a solas delante de Hashem y tomar tiempo con el estudio de las Escrituras para ser una persona libre y próspera. ¡Para obtener la bendición de los padres hay que cavar hondo!

Cuarta aliyá, 26:23-29

26:24 “Y Hashem se le apareció aquella misma noche, y le dijo: Yo soy el Dios de tu padre Avraham; no temas, porque yo estoy contigo. Y te bendeciré y multiplicaré tu descendencia, por amor de mi siervo Avraham.”  – El temor es eliminado cuando eres consciente de la presencia benévola de alguien que es más fuerte que el objeto del temor, como está escrito en el Salmo 23:4a:

“Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.” Hashem

En el Salmo 118:6 está escrito:

“Hashem está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?” Hashem

“por amor de mi siervo Avraham.” – Por causa de Avraham Yitsjak y su descendencia fueron bendecidos. Como Yitsjak había abierto y respetado el nombre de los pozos que su padre había cavado, él fue bendecido precisamente por causa de Avraham. En el judaísmo se usa el término zejut avot, por los méritos de los padres.

26:25 “Y él construyó allí un altar e invocó el nombre de Hashem y plantó allí su tienda; y allí abrieron los siervos de Yitsjak un pozo.”  – Yitsjak sigue las pisadas de su padre y se establece en Beer-Sheva. Allí construye su primer y único altar e invoca el Nombre de Yud Hey Vav y Hey. El hijo sólo hizo un altar.

Los siervos de Yitsjak también abren un pozo en Beer-Sheva. Este es el cuarto pozo que Yitsjak abre. Tenemos aquí dos movimientos, el altar hacia arriba y el pozo hacia abajo. La altura de un hombre depende de su profundidad. Lo mismo sucede con los árboles. Para que un árbol pueda llegar a las alturas tendrá que tener raíces muy profundas para no caer. El éxito en la vida pública depende de la humillación en la vida íntima con Hashem.

Para tener éxito en la vida espiritual es necesario ir a los lugares donde estuvieron nuestros padres espirituales y buscar por nosotros mismos. ¡Allí encontramos la fuente de vida!

Ahora es tiempo de volver a los lugares de revelación de los verdaderos padres espirituales. Es tiempo de preguntar por las sendas antiguas y andar por ellas. No solamente preguntar por ellas. No solamente estudiar la parashá semanal. No solamente recibir la enseñanza, sino realmente ANDAR por esos caminos. Es la única manera de encontrar descanso para nuestras almas, como está escrito en Jeremías 6:16a:

“Así dice Hashem: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos cuál es el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestras almas.”

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

 

26:32-33 “Y sucedió que aquel mismo día los siervos de Yitsjak llegaron y le informaron acerca del pozo que habían cavado, y le dijeron: Hemos hallado agua. Y lo llamó Shivá; por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.”  – Este fue el quinto pozo que cavó Yitsjak. Según el Midrash[3] cada pozo corresponde a un libro del Jumash (Pentateuco). Esek corresponde a Bereshit, donde se habla de la creación del “mundo” – esek. Sitná corresponde a Shemot porque allí se habla de cómo los egipcios odiaron y se opusieron a los hijos de Israel. Vayikrá está lleno de leyes que corresponden a las aguas de “un pozo” (Génesis 26:25). Shivá (siete) simboliza Bamidbar que contiene tres libros diferentes de la Torá (porque según nuestros sabios Números 10:35-36 constituye un libro en sí mismo) lo que da un total de siete libros de Torá. Rejovot corresponde a D’varim porque allí se entregaron las leyes para el tiempo cuando los hijos de Israel estuvieran extendiéndose en la tierra prometida (Deut. 19:8).

 

“aquel mismo día” – En el mismo día cuando juraron un pacto. El pozo recibió el nombre de Shivá, “siete”[4] que se parece a shvuá,[5] “juramento”. Por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.

 

26:35 “y ellas hicieron la vida insoportable para Yitsjak y Rivká.”  – Rashí dice que fueron contrariedad o rebelión de espíritu para Yitsjak y Rivká. El Targum dice que se rebelaron contra Yitsjak y Rivká.

 

27:1-2 “Y aconteció que siendo ya viejo Yitsjak, y sus ojos demasiado débiles para ver, llamó a Esav, su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él le respondió: Heme aquí. Y dijo: Mira, yo soy viejo y no sé el día de mi muerte.”  – Yitsjak tenía 123 años.[6] Le faltaban todavía 57 años hasta el día de su muerte. Esto significa que Esav y Yaakov entonces tenían 63 años.

Como su madre Sará había muerto de repente a los 127 años Yitsjak pensaba que a lo mejor tendría más o menos la misma edad y por esto tomó las medidas preventivas por si acaso.

27:12 “Quizá mi padre me palpe, y entonces seré para él un engañador y traeré sobre mí una maldición y no una bendición.” Hashem – Yaakov conocía las leyes espirituales. El que engaña trae maldición sobre sí.

27:15 “Entonces Rivká tomó las mejores vestiduras de Esav, su hijo mayor, que tenía ella en la casa, y vistió a Yaakov, su hijo menor”  – El Midrash cuenta que Esav tenía las mejores vestiduras en la casa de su madre para poder usarlas en los momentos cuando visitó a su padre. Esav se destacaba por su respeto a su padre. Por eso su descendencia fue tan bendecida y llegó a ser el ancestro de un gran imperio que ha durado miles de años.

Si Rivká no hubiera engañado a su marido Hashem hubiera arreglado la situación de mejor manera para que su promesa se cumpliera. Ahora que ella quiso ayudar a Hashem de manera ilícita, trajo mucho sufrimiento innecesario tanto sobre ella misma como sobre su familia. HaShem no necesita de nuestras maquinaciones para cumplir sus promesas, necesita de nuestra fidelidad y honradez. Las mentiras y los hurtos no traen prosperidad, sino maldición, como está escrito en Zacarías 5:2-3:

“Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos y su anchura de diez codos. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito en el otro lado.” Hashem

 

27:22 “Yaakov se acercó a Yitsjak su padre, y él lo palpó y dijo: La voz es la voz de Yaakov, pero las manos son las manos de Esav.”  – En el Talmud[7] está escrito:

“‘La voz de Yaakov’: este es el grito causado por el Emperador Vespasiano que en la ciudad de Betar mató a cuatrocientos mil miríadas, o como dicen algunos, cuatro mil miríadas. ‘Las manos son las manos de Esav:’ este es el Reinado de Roma que ha destruido nuestra Casa y quemado nuestro Templo y nos ha expulsado de nuestra tierra. Otra explicación es: ‘La voz es la voz de Yaakov:’ ninguna oración es eficaz si la semilla de Yaakov no está involucrada. ‘Las manos son las manos de Esav:’ ninguna guerra tiene éxito sin la participación de la semilla de Esav.”

27:27 “Y él se acercó y lo besó; y al notar el olor de sus vestidos, lo bendijo, diciendo: He aquí, el olor de mi hijo es como el aroma de un campo que HaShem ha bendecido.”  – El olor estimuló a Yitsjak para que el espíritu de profecía pudiera venir sobre él. Para poder profetizar el alma debe estar en un estado de alegría. HaShem ha creado varios medios para alegrar el alma, y los buenos olores son algunos de esos medios. Otros estimulantes son los sonidos de instrumentos bien tocados, como en el caso del profeta Elishá, cf. 2 Reyes 3:15.

 

Sexta aliyá, 27:28 – 28:4

 

27:28-29 “Dios te dé, pues, del rocío del cielo, y de la grosura de la tierra, y abundancia de grano y de mosto. Sírvante pueblos, y póstrense ante ti naciones; sé señor de tus hermanos, e inclínense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan.” Hashem – Estas diez bendiciones están dadas en relación con el atributo de justicia, Dios (Elohim). Solamente cuando los descendientes de Yitsjak actúen en justicia podrán recibir todas estas bendiciones. Si practica la injusticia serán maldecidos, como muestra Levítico 26 y Deuteronomio 28.

La bendición de la prosperidad económica depende de obras de justicia. El que explota a los pobres pagándoles salarios mínimos o declarando cantidades falsas al gobierno o evadiendo impuestos no está actuando con justicia y su riqueza se pudrirá,

La justicia de Dios está revelada en su Torá, como está escrito en el Salmo 119:9, 142, 144, 160, 172:

 

“Con rectitud de corazón te daré gracias, al aprender tus justos juicios… Tu justicia es justicia eterna, y tu Torá verdad… Tus testimonios son justos para siempre; dame entendimiento para que yo viva… La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna… Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.”

Así que solamente cuando el pueblo de Israel vive según los mandamientos justos de Hashem, las naciones se inclinarán ante ellos, como también está escrito en el Salmo 81:13-16:

“¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos! En un momento yo subyugaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Hashem le fingirían obediencia, y el tiempo de su castigo sería para siempre. Pero yo te alimentaría con lo mejor del trigo, y con miel de la peña te saciaría.”

 

La mayor causa del problema en el Oriente Medio no es el odio de los árabes musulmanes contra los judíos, sino la desobediencia del pueblo judío a los mandamientos de la Torá de Hashem dada por medio de Moshé.

 

27:39-40 “Entonces su padre Yitsjak respondió, y le dijo: He aquí, de la fertilidad de la tierra será tu morada, y del rocío de los cielos. Por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; mas acontecerá que cuando te impacientes, arrancarás su yugo de tu cerviz.”

La última parte de la profecía se cumplió en 2 Reyes 8:20-22a donde está escrito:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Yoram a Tsair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

 

La bendición que fue pronunciada sobre Esav ha producido el Imperio Romano y la civilización occidental. Según Rashí la fertilidad de la tierra se refiere a la región de Italia y Grecia donde un nieto de Esav, Tsefó llegó a ser rey.[8]

 

27:41 “Esav, pues, guardó rencor a Jacob a causa de la bendición con que su padre lo había bendecido; y Esav se dijo: Los días de luto por mi padre están cerca; entonces mataré a mi hermano Yaakov.”  – Esto nos muestra el gran respeto que Esav tenía por su padre. Este rencor nunca se calmó, según está escrito en Amós 1:11-12:

 

“Así dice Hashem: Por tres transgresiones de Edom, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque con espada persiguió a su hermano, y suprimió su compasión; su ira continuó despedazando y mantuvo su furor para siempre. Enviaré, pues, fuego sobre Teimán, y consumirá los palacios de Botsrá.”

 

En Abdías verso 10 está escrito:

 

“Por la violencia contra tu hermano Yaakov, te cubrirá la vergüenza, y serás cortado para siempre.”

 

28:3-4   “Y El Shadai te bendiga, te haga fecundo y te multiplique, para que llegues a ser multitud de pueblos. Y te dé también la bendición de Avraham, a ti y a tu descendencia contigo, para que tomes posesión de la tierra de tus peregrinaciones, la que Dios dio a Avraham.”  – Vemos como la bendición de Avraham no pasó a Esav, sino a Yaakov y a su descendencia. Estos versículos reafirman lo que hemos visto antes, que la bendición a Avraham implica las tres cosas Dios, el pueblo y la tierra.

 

 

Séptima aliyá, 28:5-9

 

28:5       “Entonces Yitsjak despidió a Yaakov, y éste fue a Padán-aram, a Laván, hijo de Betuel arameo, hermano de Rivká, madre de Yaakov y Esav.”  – Podemos hacer un cálculo de la edad de Yaakov cuando llegó a la casa de Laván. Cuando Yaakov se presentó ante el faraón en Egipto tenía 130 años de edad, según Génesis 47:9. Ya habían pasado siete años de abundancia y dos años de sequía desde que Yosef fue puesto como gobernante con 30 años de edad. De esto sabemos que Yosef nació cuando Yaakov tenía 91 años de edad. Según el Talmud y el libro de Yashar,[9] Yosef nació al final de los 14 años que Yaakov había servido por sus dos esposas. Entonces Yaakov tenía 77 años de edad cuando llegó a la casa de Laván. El Talmud[10] dice que Yaakov se ocultó estudiando en la casa de Éver durante 14 años, desde los 63 hasta los 77, antes de seguir su viaje hasta la casa de Laván.

[1]      Yashar 28:7.

[2]      Bereshit Rabá 64:6.

[3]      Bereshit Rabá 64:7.

[4]      Strong H7657, shib‛âh, shib-aw’, Masculine of H7651; seven (seventh); Shebah, a well in Palestine: – Shebah.

[5]      Strong H7621, shebû‛âh, sheb-oo-aw’, Feminine passive participle of H7650; properly something sworn, that is, an oath: – curse, oath, X sworn.

[6]      Rabí Eli Munk, en “La Voz de la Torá”.

[7]      Guitín 57b, traducido del inglés por el autor.

[8]      Ver Flavio Josefo, el libro de Yashar 61:25, y el libro de Josippon 1:2 (escrito en el año 953), que dice que Tsefó tuvo un nieto llamado Latinus y eventualmente un descendiente llamado Rómulus que fue el fundador de Roma.

[9]      Meguilá 17a y Yashar 31:21-14.

[10]     Meguilá 17a.

 

[1]      Strong H8435 toledah  toledah, to-led-aw’, to-led-aw’, From H3205; (plural only) descent, that is, family; (figuratively) history: – birth, generations.

Strong H3205 yâlad, yaw-lad’, A primitive root; to bear young; causatively to beget; medically to act as midwife; specifically to show lineage: – bear, beget, birth ([-day]), born, (make to) bring forth (children, young), bring up, calve, child, come, be delivered (of a child), time of delivery, gender, hatch, labour, (do the office of a) midwife, declare pedigrees, be the son of, (woman in, woman that) travail (-eth, -ing woman).

[2]      Ver Jeremías 25:11-12; 29:10.

[3]       Strong H6279 ‛âthar, aw-thar’, A primitive root (rather denominative from H6281); to burn incense in worship, that is, intercede (reciprocally listen to prayer): – intreat, (make) pray (-er).

[4]       Strong H7533 râtsats, raw-tsats’, A primitive root; to crack in pieces, literally or figuratively: – break, bruise, crush, discourage, oppress, struggle together.

[5]      Bereshit Rabá 63:7.

[6]       Capítulo 26, versículos 10-11.

[7]       Bereshit Rabá 83:7.

[8]       Strong H6215 ‛êśâv, ay-sawv’, Apparently a form of the passive participle of H6213 in the original sense of handling; rough (that is, sensibly felt); Esav, a son of Isaac, including his posterity: – Esau.

Strong H6213 ‛âśâh, aw-saw’, A primitive root; to do or make, in the broadest sense and widest application: – accomplish, advance, appoint, apt, be at, become, bear, bestow, bring forth, bruise, be busy, X certainly, have the charge of, commit, deal (with), deck, + displease, do, (ready) dress (-ed), (put in) execute (-ion), exercise, fashion, + feast, [fight-] ing man, + finish, fit, fly, follow, fulfil, furnish, gather, get, go about, govern, grant, great, + hinder, hold ([a feast]), X indeed, + be industrious, + journey, keep, labour, maintain, make, be meet, observe, be occupied, offer, + officer, pare, bring (come) to pass, perform, practise, prepare, procure, provide, put, requite, X sacrifice, serve, set, shew, X sin, spend, X surely, take, X thoroughly, trim, X very, + vex, be [warr-] ior, work (-man), yield, use.

[9]      Strong H6119 ‛âqêb  ‛iqqebâh, aw-kabe’, ik-keb-aw’, From H6117; a heel (as protuberant); hence a track; figuratively the rear (of an army). (lier in wait is by mistake for H6120.): – heel, [horse-] hoof, last, lier in wait [by mistake for H6120], (foot-) step.

Strong H6117 ‛âqab, aw-kab’, A primitive root; properly to swell out or up; used only as denominative from H6119, to seize by the heel; figuratively to circumvent (as if tripping up the heels); also to restrain (as if holding by the heel): – take by the heel, stay, supplant, X utterly.

[10]     Yashar 26:17b.

[11]       Babá Batrá 16b.

[12]     Bereshit Raba 63:19, Yashar 27.

[13]     Strong H2455 chôl, khole, From H2490; properly exposed; hence profane: – common, profane (place), unholy.

Strong 2490 châlal, khaw-lal’, A primitive root (compare H2470); properly to bore, that is, (by implication) to wound, to dissolve; figuratively to profane (a person, place or thing), to break (one’s word), to begin (as if by an opening-wedge); denominatively (from H2485) to play (the flute): – begin (X men began), defile, X break, defile, X eat (as common things), X first, X gather the grape thereof, X take inheritance, pipe, player on instruments, pollute, (cast as) profane (self), prostitute, slay (slain), sorrow, stain, wound.

[14]     Yashar 24:20-21.

[15]     Bereshit Rabá 64:3.

Parashá 05 Jayei Sará

ב׳ בכסלו ה׳תשע״ו (November 14, 2015) por  
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5 jaye sara

Parashá 05 Jayei Sará

Génesis 23:1 – 25:18

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Aliyás de la Torá:

 

  1. 23:1-16
  2. 23:17 – 24:9
  3. 24:10-26
  4. 24:27-52
  5. 24:53-67
  6. 25:1-11
  7. 25:12-18
  8. Maftir: 25:16-18

 

Haftará: 1 Reyes 1:1-31

Jayei Sará

Significa la vida o los años de Sará.

 

Primera aliyá, 23:1-16

Sará muere en Jevrón a la edad de 127 años Avraham hace duelo por ella, después de lo cual se levanta y pide que los hijos de Jet le dé una propiedad para una sepultura. La contestación es que puede sepultar a su difunta en uno de los mejores sepulcros de ellos. Pero después de haberles reverenciado Avraham solicita que Efrón le venda la cueva de Majpelá para una sepultura. Sin embargo, Efrón le ofrece el campo con la cueva como regalo. No obstante Avraham quiere pagar por ello. Y a pesar de que Efrón le pone un precio astronómico Avraham lo acepta y paga en efectivo.

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9

De esta forma el campo de Efrón es cedido a Avraham en propiedad ante las autoridades de los hijos de Jet y Avraham sepulta a Sará en la cueva. Después le pide a su siervo más confiado que haga un juramento para encontrar una esposa para su hijo Yitsjak entre sus parientes en la tierra de donde había salido. Un ángel del Eterno es enviado delante para que su viaje tenga éxito. Si la mujer no quiere seguirle quedará libre del juramento.

Tercera aliyá, 24:10-26

El siervo sale con diez camellos cargados con riquezas y llega a Aram-Naharayim. Se para junto a un pozo fuera de la ciudad de Najor en el momento cuando las mujeres salen para buscar agua. Hace una oración al Dios de Avraham pidiendo una señal para poder saber qué joven haya sido escogida para ser la esposa se Yitsjak. En ese momento llega una virgen muy hermosa y saca agua del pozo. Ella es Rivká, la nieta del hermano de Avraham. El siervo corre a su encuentro y le pide un poco de agua. Ella no solamente le da de beber sino también a todos los camellos. Esa fue precisamente la señal que él había pedido. El siervo le entrega joyas de oro y pregunta de quién es hija y si es posible hospedarse en su casa. Ella le contesta que es hija de Betuel que es hijo de Najor, el hermano de Avraham y que hay suficiente paja, forraje y lugar en su casa. Entonces el hombre se postra ante el Eterno en reverencia.

Cuarta aliyá, 24:27-52

 

El siervo bendice al Eterno por haberle guiado hasta los familiares de su señor. La joven corre y cuenta estas cosas a los de la casa de su madre. Su hermano Laván corre al hombre y le pide que entre en la casa donde dice que ha preparado lugar. El hombre lleva su caravana a la casa, donde desata los camellos y les da de comer. Después de haber lavado los pies le sirven la comida. Pero no quiere comer hasta que haber revelado el propósito de su viaje. Cuenta acerca de las bendiciones que su señor ha recibido del Eterno y acerca del hijo que su esposa Sará le ha dado en su vejez. También relata todo acerca del juramento y lo que ocurrió junto al pozo. Solicita que la joven sea tomada como esposa para el hijo de su señor. La familia de Rivká reconocen que esto ha venido de HaShem y le conceden la petición. Entonces el siervo se postra en tierra ante el Eterno.

Quinta aliyá, 24:53-67

 

El siervo entrega objetos de plata y oro y vestidos a Rivká. También entrega obsequios al hermano y a la madre. Después de comer y beber y pasan allí la noche. Por la mañana el siervo solicita permiso para salir, pero el hermano y la madre consideran que la niña debe quedarse en casa durante un tiempo. El siervo insiste en que desea ir y por eso se le pregunta a la joven si ella desea viajar con él. Ella está decidida para irse y por eso le envían en seguida junto con su nodriza y sus doncellas. Pero antes den enviarla pronuncian una bendición sobre ella y sus descendientes. Al llegar al lugar donde está Yitsjak, Rivká se cubre con el velo cuando le ve. El siervo le cuenta a Yitsjak todo lo que ha pasado y él la introduce en la tienda de su madre. Yitsjak la toma por esposa, y la ama. Así se consuela después de la muerte de su madre.

 

Sexta aliyá, 25:1-11

 

Avraham toma otra esposa, Keturá, que le da a luz seis hijos. De uno de ellos saldrá el pueblo madianita. Yitsjak recibe todas las posesiones de Avraham. Los hijos de sus concubinas reciben regalos y son enviados a la tierra del oriente, lejos de Yitsjak.

Avraham muere a la edad de 175 años y sus hijos Yitsjak e Yishmael lo sepultan en la cueva de Majpelá, junto a Sará. Después de la muerte de Avraham, Yitsjak es bendecido por Dios. En aquel tiempo vive en Beer-lajai-roí.

Séptima aliyá, 26:12-18

Yishmael tiene doce hijos que llegan a ser príncipes. Luego muere a la edad de 137 años. Su pueblo se establece desde Javilá hasta Shur que está en frente de Egipto.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 23:1-16

 

23:1-2 “Y vivió Sará ciento veintisiete años; estos fueron los años de la vida de Sará. Y murió Sará en Quiriat-arba, que es Jevrón, en la tierra de Kenaan; y Avraham vino a hacer duelo por Sará y a llorar por ella.” – La alegría del final del capítulo 22, donde Avraham estaba muy contento por haber superado la prueba y haber recibido aun más bendiciones de parte del Eterno por la atadura de Yitsjak, está en contraste con la tristeza del capítulo 23 donde Sará muere antes de tiempo. Es obvio que Avraham no estaba esperando una muerte tan rápida ni de él ni de su esposa, porque no había preparado un lugar de sepultura.

El Midrash cuenta que Sará murió por el impacto de la noticia acerca del sacrificio de Yitsjak. Avraham no le había contado lo que Dios le había pedido hacer con Yitsjak, sólo que le iba a llevar a estudiar en la yeshivá[1] de Shem y Ever. Como la Torá relata que sólo Avraham bajó del monte Moriá, el Midrash interpreta que Yitsjak fue enviado a estudiar con Shem y Ever en Yerushalayim. Cuando Sará oyó la noticia de que Yitsjak había ido para ser sacrificado, salió de Beer-Sheva en busca de su hijo. Y cuando llegó a Jevrón falleció. En tal caso Yitsjak tendría 37 años de edad cuando fue atado y puesto sobre el altar.

Sin embargo, después del relato de la akedá, “atadura”, de Yitsjak hay unos versículos, (22:20-24), que dicen que “después de estas cosas” llegaron noticias a Avraham acerca de la familia de su hermano Najor, y luego aparece el relato de la muerte de Sará. Aunque es cierto que la Torá no siempre está escrita según el orden de los sucesos sino que muchas veces los textos se van entrelazando, por eso parece que el texto de la Torá indica que la muerte de Sará no haya sido inmediatamente después de la atadura de Yitsjak.

 

Según el versículo 21:34 Avraham estuvo mucho tiempo en la tierra de los filisteos, lo cual implica más de 25 años, según Rashí. Según el libro de Yashar, Yitsjak tenía 5 años cuando Yishmael se estaba burlando de él. Esto muestra que Yitsjak tendría entre 30 y 37 años cuando fue atado.

 

Sará se fue para Jevrón y murió allí.

 

Surge la pregunta: ¿por qué razón Sará murió antes de tiempo? No es fácil contestar. Hay los que sugieren que fue porque se rió con una actitud de burla cuando recibió el anuncio del nacimiento de un hijo, pero tal falta no parece ser motivo suficiente para tener una muerte prematura.

Otra sugerencia es que HaShem quiso que Avraham tuviera más hijos y que fueran malvados, y como esos hijos no deberían nacer de Sará, mejor sería que se muriera para que Avraham se casara de nuevo. Los descendientes de esos hijos servirían al pueblo de Israel en tiempos de Mashíaj.[2]

Sin embargo, esta interpretación es muy difícil de aceptar. ¿Cómo HaShem va a querer que nazcan hombres impíos?

 

23:3-4 “Después Avraham se levantó de delante de la difunta, y habló a los hijos de Jet, diciendo: Extranjero y peregrino soy entre vosotros; dadme en propiedad una sepultura entre vosotros, para que pueda sepultar a mi difunta de delante de mí.” – En el Shulján Aruj[3] está escrito:

 

“El entierro del difunto es una mitsvá (mandamiento) muy grande… Hay que efectuarlo en mismo día de la muerte y está prohibido postergarlo para el día siguiente a menos que sea para rendir mayor homenaje al difunto, por ejemplo para permitir a parientes estar presentes para los funerales, o bien si las leyes del país no autorizan el entierro en mismo día.”

 

Uno de los 613 mandamientos dice que hay que enterrar al muerto en el mismo día, según está escrito en Deuteronomio 21:23:

 

“su cuerpo no colgará del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado es maldito de Dios), para que no contamines la tierra que el Eterno tu Dios te da en heredad.”

 

También está escrito en Génesis 3:19:

 

“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”

 

El hombre tiene que volver a la tierra de donde fue tomado. Esta escritura enseña que no está bien quemar los cuerpos muertos, sino hay que enterrarlos.

 

“extranjero y peregrino soy entre vosotros” – Según Gur Ariyé, estas dos palabras tienen dos significados diferentes. Son antitéticas entre sí. La palabra hebrea que fue traducida como “extranjero” es guer[4] y la palabra traducida como “peregrino” es toshav.[5]

Rashí dijo que esta oración significa que Avraham estaba diciendo que era un forastero (guer) de otra tierra que ha establecido su residencia (nityashavti) entre ellos. Un guer es un forastero sin derechos plenos y un toshav es un residente permanente con derechos plenos en un lugar. Cuando una persona obtiene el estatus de toshav deja de ser un guer.[6]

 

23:9 “para que me dé la cueva de Macpela que le pertenece, que está al extremo de su campo. Que en presencia de vosotros me la dé por su precio completo en posesión para una sepultura.” – En el Talmud[7] está escrito que en este lugar fueron enterradas cuatro parejas, Adam y Javá, Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká, Yaakov y Leá. Esa es la razón por la que Jevrón también es llamado Kiriat-Arbá, que significa “Pueblo de Cuatro”.

Es posible que Avraham estuviera interesado en esa cueva precisamente porque allí estaba enterrado Adam. Majpelá significa “duplicada”, “doblada”.

 

23:13 “y habló a Efrón a oídos del pueblo de aquella tierra, diciendo: Te ruego que me oigas; te daré el precio del campo; acéptalo de mí, para que pueda sepultar allí a mi difunta.” – Aunque Efrón le ofreció como regalo, no solamente la cueva, sino todo el campo, Avraham no quiso aceptarlo. ¡Qué actitud tan diferente a aquellos que sólo piensan que recibir las cosas gratis son bendiciones del Eterno! Avraham no consideró una “bendición” la oferta de Efrón. El no quería honrar a su esposa con una sepultura que no le había costado nada. ¿Cuánto valoramos a las personas? Avraham quería el lugar “por su precio completo”, (v. 9). Ni siquiera una rebaja hubiera sido considerado como una bendición. La verdadera bendición para nuestro padre Avraham fue poder pagar a Efrón lo que pidiera por el lugar. Así nadie podría decir en el futuro que ese lugar no pertenece a los hijos de Israel.

 

23:15 “Señor mío, óyeme: una tierra que vale cuatrocientos siclos de plata, ¿qué es eso entre tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta.”  – Cuatrocientos siclos corresponden a más de 50 salarios anuales. Según los descubrimientos arqueológicos de la época, un salario anual subía a 6-8 siclos.[8] El precio que le pidió Efrón fue una exageración descarada. Quería aprovecharse de la riqueza de Avraham en un momento de emoción y debilidad cuando no estaba pensando en hacer negocios. ¡Qué triste es ver cuando alguien se aprovecha de la generosidad de otro! ¡Qué egoísmo!

 

23:16 “Y oyó Avraham a Efrón; y Avraham pesó a Efrón la plata que éste había mencionado a oídos de los hijos de Jet: cuatrocientos siclos de plata, en moneda comercial.” – En el texto hebreo aparece el nombre Efrón de manera incompleta faltando la letra vav. Esto se interpreta que este hombre fue reducido por el Eterno por causa de su actitud avariciosa. Su bolsillo fue aumentado pero su nombre fue reducido. ¿Qué vale más?

A pesar de la cantidad astronómica injusta que había pedido, Avraham no estab dispuesto a discutir y rebajar precios. Su esposa vale más que todo eso y merece un sepulcro digno. Es más, ¡el precio alto de la sepultura elevaría la honra que se podìa dar a la difunta!

Avraham pesó a Efrón el dinero que había pedido en moneda comercial. Esto significa, según Rashí, que son recibidas en cualquier lugar, lo cual muestra que le entregó monedas grandes que valían cien siclos cada una.

23:19a “Después de esto, Avraham sepultó a Sará su mujer…” – Toma nota de que no se habla de los “restos mortales de Sará” sino de Sará misma aunque estaba muerta. Fue Sará la que fue sepultada. Un hombre no es hombre sin su cuerpo. Por esto tiene que haber una resurrección para que haya una salvación completa.

 

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9

 

El capítulo 24 narra la historia de la búsqueda de una mujer para el hijo de Avraham.

 

24:9        “Y el siervo puso la mano debajo del muslo de Avraham su señor, y le juró sobre este asunto.” – Aquí obviamente se trataba de tocar el miembro viril donde estaba la señal del pacto.

 

“Su señor” – La palabra hebrea adonav está escrita en plural a pesar de que Avraham era uno solo. Una traducción literal de este pasaje sería “Y el siervo puso su mano debajo del muslo de Avraham sus señores…”. Esto muestra que cuando se trata de autoridad absoluta, como en este caso de señorío sobre un esclavo, (cf. Génesis 24:10; 39:2; Éxodo 21:4-6), o como en el caso del Creador del universo (Elohim), el sustantivo está puesto en plural, no para denotar pluralidad de personajes sino para mostrar ese tipo de autoridad. Si el sustantivo se hubiera entendido como una pluralidad de personas el verbo de la oración estaría también en forma plural. En el caso de Génesis 1:1 el verbo está en singular (“creó”, no “crearon”), lo cual nos enseña que la palabra Elohim no es vista como una referencia a una variedad de personas, sino a una sola persona con autoridad absoluta.

 

Dicho con otras palabras, como Avraham era uno, así Dios también es uno, no dos o tres.

 

Tercera aliyá, 24:10-26

 

24:10 “Entonces el siervo tomó diez camellos de entre los camellos de su señor, y partió con todos los bienes de su señor en su mano; y se levantó y fue a Aram-Naharayim, a la ciudad de Najor.” – El hebreo dice que el siervo tomó todos los bienes de su señor en su mano. Esto se interpreta en el Midrash[9] como un documento de donación que muestra que Yitsjak era el dueño de todos los bienes de Avraham, para que los familiares no tuvieran dudas para enviar a su hija.

Sin embargo, pienso que cuando el hebreo usa la expresión vejol-tuv, que se traduce como “y todo lo bueno”, no se está refiriendo a todos los bienes de Avraham sino a una representación de esos bienes. Como el número diez representa la totalidad, tenemos en la carga de estos diez camellos una representación de todas las riquezas de Avraham. La expresión beyadó, que se traduce como “en su mano”, no significa necesariamente que toda riqueza literalmente estaba en su mano sino bajo su cuidado, bajo su administración.

 

24:11 “E hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad junto al pozo de agua, al atardecer, a la hora en que las mujeres salen por agua” – El relato de la Torá da pie a creer que este viaje de 700 km., que normalmente tardó 17 días, sólo duró unas tres horas.

 

24:15 “Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, he aquí que Rivká, hija de Betuel, hijo de Milcá, mujer de Najor, hermano de Avraham, salió con el cántaro sobre su hombro.” – El nombre Rivká[10] significa “atada”, “sujeta”.

 

24:17 “Entonces el siervo corrió a su encuentro, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.”

 

24:20-21 “Y rápidamente vació el cántaro en el abrevadero, y corrió otra vez a la fuente para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. Y el varón estaba maravillado de ella, callando, para saber si Hashem había prosperado su camino o no.” – Un camello puede almacenar unos 200 litros (54 galones) de agua. Los recipientes que se usaban en esa época contenían unos 10 litros (2,5 galones). En el caso de que los 10 camellos estaban vacíos necesitarían unos 2000 litros (540 galones) de agua. Esto significa que Rivká tuvo que correr unas 200 veces entre el pozo y el abrevadero. Incluso si los camellos estaban a la mitad o a tres cuartos de su capacidad, lo que hizo Rivká consistía en un esfuerzo enorme. El siervo le observó asombrado, en hebreo shaá,[11] por su excelente trabajo.

 

Esta actitud de amor incondicional a un extranjero le capacitó para ser la esposa de Yitsjak. Avraham y Sará se destacaban por su generosidad y esta joven sería un buen complemento para que el matrimonio entre ella y Yitsjak pudiera seguir con el mismo rumbo.

 

24:22 “Y aconteció que cuando los camellos habían terminado de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro” – La palabra hebrea traducida como “medio siclo” es beka[12] que viene de baká que significa rajar, romper, cortar, invadir; incubar[13]. La palabra aparece sólo dos veces en toda la Escritura. El otro texto es Éxodo 38:25-28 donde está escrito:

 

“Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; un beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta. Los cien talentos de plata fueron para fundir las basas del santuario y las basas del velo; cien basas por los cien talentos, un talento por basa. Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo ganchos para las columnas y revistió sus capiteles y les hizo molduras.”

 

Si comparamos los dos contextos donde aparece este término podemos destacar lo siguiente:

Lo primero que el siervo dio a la futura novia fue un anillo de oro para la nariz que pesaba una beka. Cuando los hijos de Israel iban a ser contados por primera vez cada uno de los varones de 20 años arriba tenía que entregar una beka de plata. Una beka corresponde a medio siclo. Una mitad fue entregada a Rivká y la otra mitad fue entregada al Eterno. La beka que fue entregada a la novia era de oro y la beka que la novia (los hijos de Rivká) dio al Novio (El Eterno) fue de plata. El oro fue puesto en el cuerpo de la novia y la plata fue puesta en el tabernáculo, principalmente como fundamento del santuario y también para ganchos y demás para las columnas del atrio.

 

“dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro”  – Rashí dice que esto alude a las dos tablas de piedra donde estaban escritas las diez palabras.

Cuarta aliyá, 24:27-52

 

En esta aliyá hay una repetición del relato de lo que aconteció junto al pozo. ¿No hubiera sido suficiente que la Torá redundara esta historia? ¿Por qué ocupar tanto pergamino para escribir la misma cosa dos veces?

Cuando la Torá repite algo dos veces significa que tiene mucha importancia, que está firmemente decidido, que tiene su cumplimiento inmediato, y también que tiene doble cumplimiento en la historia, una doble proyección. Algo que pasó pasará de nuevo. Así que cuando ahora vemos una repetición del relato significa que HaShem nos está llamando la atención de una manera especial sobre este hecho y que tiene un cumplimiento futuro en una situación proféticamente idéntica.

Esto nos enseña que el relato de la búsqueda de la novia tiene una doble proyección, no solamente en relación con algo del pasado, sino también para el futuro.

 

24:47b “puse el anillo en su nariz, y los brazaletes en sus manos.” – Esta frase es similar al texto de Ezequiel 16:12 donde está escrito:

 

“Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza.”

 

Ese texto también habla de la Novia, que también es llamada Yerushalayim.

 

24:50 “Laván y Betuel respondieron, y dijeron: De HaShem ha salido esto; no podemos decirte que está mal ni que está bien” – Laván era malvado y por eso contestó antes de su padre.

Quinta aliyá, 24:53-67

24:53 “Y el siervo sacó objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rivká; dio también cosas preciosas a su hermano y a su madre.”

 

24:57 “Y ellos dijeron: Llamaremos a la joven y le preguntaremos cuáles son sus deseos.” – De este versículo aprendemos que no está permitido casarse con una mujer sin su consentimiento.[14]

 

24:58 “Entonces llamaron a Rivká y le dijeron: ¿Te irás con este hombre? Y ella dijo: Me iré.” – La expresión hebrea nos da a entender que Rivká estaba decidida a irse con el hombre a toda costa aunque los familiares no lo quisieran.

 

24:60 “Y bendijeron a Rivká y le dijeron: Que tú, hermana nuestra, te conviertas en millares de miríadas, y posean tus descendientes la puerta de los que los aborrecen.”

 

24:61 “se levantó Rivká con sus doncellas y, montadas en los camellos, siguieron al hombre. El siervo, pues, tomó a Rivká y partió.” –

 

24:65 “y dijo al siervo: ¿Quién es ese hombre que camina por el campo a nuestro encuentro? Y el siervo dijo: Es mi señor. Y ella tomó el velo y se cubrió.” – El hecho de cubrirse es una expresión de recato, respeto y sometimiento. Por eso las mujeres casadas deben cubrir parte de su cabeza como señal de estar bajo la autoridad de sus esposos, especialmente en la oración y otro tipo de servicio sagrado

La costumbre judía es que la mujer casada cubre la mayor parte de su cabello cuando es vista por otros hombres.

24:67 “Entonces Yitsjak la trajo a la tienda de su madre Sará, y tomó a Rivká y ella fue su mujer, y la amó. Así se consoló Yitsjak después de la muerte de su madre.” – El texto hebreo omite la palabra “de”, lo que hace que el texto puede ser entendido de la siguiente manera: “la trajo a la tienda, era su madre Sará.” Así que para Yitsjak Rivká fue el sustituto de su madre y por medio de ella pudo ser consolado. También indica que Rivká llegó a tener el mismo nivel de espiritualidad que su suegra había tenido.

 

Sexta aliyá, 25:1-11

 

25:1        “Avraham volvió a tomar mujer, y su nombre era Keturá.” – Rashí dice que Keturá era Hagar y que el nombre viene como alusión a que sus obras eran tan buenas como el incienso – ketoret. La pregunta nos surge si realmente fue Hagar la que Avraham tomó de nuevo, cuando más adelante se habla de las “concubinas” de Avraham, v. 6. En 1 Crónicas 1:32a está escrito que Keturá fue concubina de Avraham.

 

25:2a “Y ella le dio a luz a… Medán, a Midián…” – El pueblo midianita descendía de Keturá. Unos mercaderes midianitas pasaron cuando Yosef estaba en el pozo, cf. Génesis 37:28. Luego el pueblo medanita, que también nació por Keturá, le vendió a Potifar en Egipto, según el texto hebreo de Génesis 37:36. Los midianitas se unieron con los moabitas para maldecir a Israel por medio de Bil’am, cf. Números 25:16-18. Por eso los midianitas fueron severamente castigados por los hijos de Israel por mandato del Eterno, cf. Números 31. Los midianitas oprimieron a Israel durante siete años y fueron derrotados por Gid’ón, cf. Jueces 6-7.

 

25:5        “Avraham dio a Yitsjak todo lo que poseía”

 

25:7-8 “Estos fueron los años de la vida de Avraham: ciento setenta y cinco años. Avraham expiró, y murió en buena vejez, anciano y lleno de días, y fue reunido a su pueblo.” – La edad de Avraham no llegó a los 180 como su hijo Yitsjak. Un Midrash[15] dice que Avraham murió cinco años antes de tiempo. La razón es que para que su vejez fuera buena, cf. 15:15, no podría ver la apostasía de su nieto Esav que se rebeló a los 15 años de edad, como está escrito en Isaías 57:1:

 

“El justo perece, y no hay quien se preocupe; los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprenda que ante el mal es arrebatado el justo”

 

25:9        “sus hijos Yitsjak y Yishmael lo sepultaron en la cueva de Majpelá, en el campo de Efrón, hijo de Zohar jitita, que está frente a Mamre” – Esto nos enseña que Yishmael se arrepintió y tuvo una buena relación con la familia en sus últimos años, lo cual también produjo la buena vejez para Avraham. En ese momento Yitsjak tenía 75 años e Yishmael 89 años de edad.

 

25:11 “Y sucedió que después de la muerte de Avraham, Dios bendijo a su hijo Yitsjak. Y habitó Yitsjak junto a Beer-lajai-roí.” – Yitsjak toma el lugar de su padre después de su muerte. Ahora tenía la misma edad que su padre cuando salió de Jarán, cf. 12:4.

 

Séptima aliyá, 26:12-18

 

25:17 “Estos fueron los años de la vida de Yishmael: ciento treinta y siete años; y expiró y murió, y fue reunido a su pueblo.” – Rashí dice que la palabra hebrea que ha sido traducida como “expiró”, gueviá,[16] sólo es usada en referencia a hombres justos. Así que Yishmael murió como un hombre justo.

 

[1]      Centro de estudios judáicos.

[2]       Tosafot Harosh, en nombre del Sefer R. Yehudá Hajasid.

[3]       Versión resumida. Shul’han Aruj – Recopilacion de las leyes prácticas según la tradición sefardí, por R. Abraham M. Hassan, Fundación “Hasdé Lea”, página 421.

[4]       Strong H1616 gêr gêyr, gare, gare, From H1481; properly a guest; by implication a foreigner: – alien, sojourner, stranger.

Strong H4181 gûr, goor, A primitive root; properly to turn aside from the road (for a lodging or any other purpose), that is, sojourn (as a guest); also to shrink, fear (as in a strange place); also to gather for hostility (as afraid): – abide, assemble, be afraid, dwell, fear, gather (together), inhabitant, remain, sojourn, stand in awe, (be) stranger, X surely.

[5]       Strong H8453 tôshâb tôshâb, to-shawb’, to-shawb’, (The second form used in Kings Num 17:1); from H3427; a dweller (but not outlandish, H5237); especially (as distinguished from a native citizen (active participle of H3427) and a temporary inmate, H1616, or mere lodger, H3885) resident alien: – foreigner-inhabitant, sojourner, stranger.

Strong H3427 yâshab, yaw-shab’, A primitive root; properly to sit down (specifically as judge, in ambush, in quiet); by implication to dwell, to remain; causatively to settle, to marry: – (make to) abide (-ing), continue, (cause to, make to) dwell (-ing), ease self, endure, establish, X fail, habitation, haunt, (make to) inhabit (-ant), make to keep [house], lurking, X marry (-ing), (bring again to) place, remain, return, seat, set (-tle), (down-) sit (-down, still, -ting down, -ting [place] -uate), take, tarry.

[6]       R. Aryeh Coffman, sobre Rashí en Bereshit 23:3

[7]       Sotá 13a.

[8]       Ariel & D’vorah Berkowitz, de la revista Shabbat Shalom A, 2001, número 5, año 5.

[9]       Bereshit Rabá 59:11.

[10]     Strong H7259 ribqâh, rib-kaw’, From an unused root probably meaning to clog by tying up the fetlock; fettering (by beauty); Ribkah, the wife of Isaac: – Rebekah.

[11]      Strong H7583 shâ’âh, shaw-aw’, A primitive root (rather identical with H7582 through the idea of whirling to giddiness); to stun, that is, (intransitively) be astonished: – wonder.

[12]     Strong H1235 beqa‛, beh’-kah, From H1234; a section (half) of a shekel, that is, a beka (a weight and a coin): – bekah, half a shekel.

Strong H1234 bâqa‛, baw-kah’, A primitive root; to cleave; generally to rend, break, rip or open: – make a breach, break forth (into, out, in pieces, through, up), be ready to burst, cleave (asunder), cut out, divide, hatch, rend (asunder), rip up, tear, win.

[13]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[14]     Bereshit Rabá 60:12 y Rashi.

[15]     Bereshit Rabá 63:12.

[16]     Strong H1478 gâva‛, gaw-vah’, A primitive root; to breathe out, that is, (by implication) expire: – die, be dead, give up the ghost, perish.

Parashá 04 VaYerá

ב׳ בכסלו ה׳תשע״ו (November 14, 2015) por  
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4 Vaera

Parashá 04 VaYerá

Génesis 18:1 – 22:24

Aliyás de la Torá:

  1. 18:1-14
  2. 18:15-33
  3. 19:1-20
  4. 19:21 – 21:4
  5. 21:5-21
  6. 21:22-34
  7. 22:1-24
  8. Maftir: 22:20-24

Haftará: 2 Reyes 4:1-37(A); 4:1-23(S) VaYerá Significa “y apareció”.

Primera aliyá, 18:1-14

El Eterno se aparece a Avraham por tercera vez mediante tres ángeles que le vienen a visitar. Avraham corre hacia ellos y se postra en la tierra en reconocimiento de Aquel que ellos representan. Les pide que no pasen de largo y les prepara alimento, les lava los pies y les ofrece el mejor lugar para reposar. Los ángeles preguntan por Sará y uno de ellos da el anuncio del nacimiento de un hijo por medio de ella dentro del año próximo. Sará escucha el mensaje y se ríe pensando en el estado de su cuerpo. HaShem pregunta por qué Sará se rió y añade: “¿Hay algo demasiado difícil para el Eterno?”. Luego promete volver en el mismo tiempo señalado el año siguiente y entonces Sará tendrá un hijo. Segunda aliyá, 18:15-33 Sará miente diciendo que no se ha reído y es corregida por el ángel. Los hombres se levantan para ir a Sedom y Avraham los sigue para despedirlos. Mientras van caminando juntos, el Eterno le revela la causa por la cual él había venido de esa manera. El clamor del pecado de Sedom y Amorá es tan fuerte en los cielos que hace falta un juicio divino. Dos de los ángeles se van para Sedom y Avraham se queda hablando con uno de estos representantes de HaShem, pidiendo misericordia a favor de los justos en Sedom. Si hay diez justos en la ciudad, no será destruida. Tercera aliyá, 19:1-20 Los dos ángeles llegan a Sedom por la tarde. Lot se levanta de su puesto de juez en la puerta y los recibe inclinándose hasta el suelo. Les ruega que se hospeden en su casa una noche, pero ellos no quieren. Prefieren quedarse en la calle durante la noche. Pero por la insistencia logra convencerles y así entran a comer panes sin levadura con él. Cuando se van a acostar, todos los hombres de la ciudad rodean la casa pidiendo que se les entreguen los dos visitantes para tener relaciones homosexuales con ellos. Lot sale para hablar con ellos pidiendo que no obren perversamente con los huéspedes. Les ofrece sus dos hijas vírgenes en lugar de los varones, pero los hombres no lo aceptan y se vuelven violentos. Los dos ángeles intervienen metiendo a Lot en la casa. Luego cierran la puerta y hieren a los hombres con ceguera para que no encuentren la puerta. En seguida advierten a Lot que van a destruir la ciudad y le ordenan sacar a sus familiares del lugar. Ninguno de ellos toma en serio la amenaza y al final los dos ángeles tendrán que actuar, toman a Lot, su esposa y sus dos hijas y los saca poniéndolos fuera de la ciudad diciendo: “Huye por tu vida. No mires detrás y no te detengas en el valle. Escapa al monte para que no perezcas.” Sin embargo para salvar su vida Lot pide al Eterno permiso para huir a una ciudad pequeña que no está muy lejos.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

El Eterno accede a la petición de Lot y promete no destruir la pequeña ciudad, llamada Zoar. El sol sale mientras que van corriendo y justo en el momento de llegar, HaShem hace llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego que destruyen aquellas ciudades incluyendo todo el valle con sus habitantes. La mujer de Lot mira atrás y es convertida en una estatua de sal. Avraham se ha levantado y desplazado al lugar donde había estado delante del Eterno por la tarde el día anterior. Allí puede contemplar el humo de la destrucción de todo lo que hay en el valle. Por temor Lot sale de la pequeña ciudad y se muda a una cueva en la montaña junto con sus dos hijas. Allí la mayor toma la iniciativa de emborrachar a su padre para poder tener un hijo con él. La menor sigue su consejo y ejemplo y así las dos quedan embarazadas por su padre sin que él se dé cuenta de ello. La mayor llama a su hijo Moav y la menor le llama a su hijo Ben-amí. Estos dos hijos se convierten en dos pueblos, el pueblo moabita y el pueblo amonita. Avraham se muda de allí hacia la tierra del Neguev, en el sur. Y una vez más miente acerca de su esposa y Sará es tomada como mujer por el rey de Guerar. Sin embargo, el Eterno le manda un mensaje de advertencia en un sueño y la mujer es devuelta a su marido junto con ovejas, vacas, siervos, siervas y mucha plata. Además Avraham recibe permiso para habitar en todo su territorio. El rey es salvado de la muerte mediante la intercesión de Avraham y todas las mujeres de su reino son sanadas de la esterilidad que les ha venido por causa de Sará. El Eterno visita a Sará de manera que pueda concebir y dar a luz un hijo a Avraham en el tiempo señalado y Avraham le pone el nombre de Yitsjak. A los ocho días él circuncida a su hijo conforme la mandato de Dios. Quinta aliyá, 21:5-21   Avraham tiene 100 años al nacer Yitsjak, cuyo nombre significa “se reirá”. Sará dice que Dios le ha hecho reír y que todos los que lo oigan se reirán. El niño va creciendo y en el momento de ser destetado Avraham le hace un gran banquete. Yishmael trata mal a su hermanastro pequeño y al verlo su madre le dice a su marido que eche fuera a la sierva con su hijo. Al principio Avraham no quiere, pero Dios le dice que tiene que escuchar la voz de Sará. La descendencia será llamada por Yitsjak. Sin embargo Yishmael también será una nación grande por ser descendiente de Avraham. Avraham entrega provisión a su esposa Hagar y la despide junto con su hijo. Cuando se van por el desierto de Beer-Sheva el agua se acaba. Ella deja a su hijo adolescente debajo de un arbusto y se va lejos para no verlo morir. En eso lugar ella empieza a llorar. Dios estucha la voz del joven y un ángel de Dios se comunica con Hagar desde el cielo dándole aliento. Entonces Dios abre sus ojos de modo que pueda ver un pozo de agua y así es capaz de salvar al joven. Dios está con el muchacho para que llegue a ser un arquero en el desierto. Más tarde su madre le toma una mujer desde Egipto. Sexta aliyá 21:22-34   Avimelej, el rey de los filisteos, se da cuenta de que Dios está con Avraham y viene con su general Ficol para entrar en un pacto de amistad con él. Al aceptar Avraham la propuesta hacen el juramento. Avraham toma siete corderas del rebaño y las entrega a Avimelej como señal de que él había cavado el pozo en ese lugar. Por eso le dieron el nombre Beer-Sheva, el pozo del juramento o el pozo de los siete. Después Avraham planta un huerto en Beer-Sheva y allí invoca el Nombre del Eterno. Se queda en la tierra de los filisteos durante muchos años.   Séptima aliyá 22:1-19   Dios prueba a Avraham pidiéndole que sacrifique a su único hijo sobre un altar en la tierra de Moriá. Con obediencia inmediata se levanta muy de mañana y sale de viaje con su hijo y dos de sus mozos hasta llegar al lugar que Dios le ha dicho, tres días más tarde. Dice a sus dos mozos quedarse en a una distancia esperando que él y su hijo terminen el servicio de adoración. Pone la leña sobre su hijo, toma el fuego y el cuchillo y se dirigen al lugar señalado. Yitsjak pregunta por el cordero para el sacrificio. Avraham le contesta que Dios proveerá el cordero para el sacrificio de ascensión y así van juntos. Avraham edifica un altar en el monte, arregla la leña, ata a su hijo y lo pone sobre el altar sobre la leña. Luego toma el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el ángel del Eterno le llama desde el cielo ordenándole que no mate al joven ni le haga daño porque ahora ha mostrado que teme a Dios por no rehusarle su único hijo. En ese momento Avraham se percata de un carnero trabajo con los cuernos en un matorral, el cual es ofrecido en lugar del hijo. El sitio donde ocurrió es llamado HaShem Yiré, el Eterno verá. Luego llama el ángel por segunda vez desde el cielo ampliando la promesa del Eterno anterior de muchísima bendición y sobreabundancia de descendencia. Por haber sido obediente todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de su descendencia. Luego vuelven a Beer-Sheva y habitan allí un tiempo. Allí llegan noticias a oídos de Avraham de que su hermano Najor ha tenido ocho hijos y una nieta, Rivká.

Comentarios

Primera aliyá, 18:1-14

18:1-3 “Y HaShem se le apareció en el encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día. Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra y dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.” – El Talmud[1] cuenta que esto ocurrió tres días después de la circuncisión, cuando el dolor de la herida era mayor.   Según el Talmud[2] aquí había dos tipos de manifestaciones sobrenaturales, primero una manifestación de la shejiná del Eterno, Su directa presencia, y luego hubo una visita de tres malajim, ángeles. Los tres ángeles serían: Mijael, que vino a anunciar el nacimiento de Yitsjak; Gavriel, que vino para destruir a Sedom y sus ciudades; Rafael, que vino para sanar a Avraham de la herida de su circuncisión. Luego sigue contando el Talmud que Mijael acompañó a Gavriel para destruir a Sedom. El Midrash,[3] por el contrario, dice que Mijael se fue al cielo después de su misión de avisar a Avraham acerca del nacimiento de Yitsjak y que Rafael fue a Sedom para sacar a Lot junto con Gavriel que fue para destruir las ciudades.   La Torá dice que vienen “tres hombres” en hebreo shloshá anashim. Más adelante vemos que dos de los tres se alejan y van hacia Sedom y uno de los tres se queda con Avraham. En el capítulo 19 verso 1 está escrito: “Llegaron, pues, los dos ángeles (malajim) a Sedom al caer la tarde…” La palabra malaj, en plural malajim, significa simplemente “mensajero, enviado, embajador”. Por esto, a simple vista, cuando aparece esa palabra en el hebreo, no sabemos si se está refiriendo a hombres de la tierra o a ángeles enviados del cielo. Sin embargo este contexto muestra que se trata de una manifestación de seres celestiales. El ángel que se había quedado con nuestro padre Avraham y que luego también bajó a Sedom, representa al Eterno de una manera especial y por eso lleva el nombre del Eterno cf. 18:20, 21-22, 26, 33; 19:27.   En 19:24 está escrito: “Entonces, HaShem hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de HaShem desde los cielos.” (Propia trad.) Hay otros textos donde también hay una manifestación similar de un HaShem en el cielo y un HaShem manifestado en la tierra, cf. Zacarías 2:11; 12:10; 14:5; Isaías 48:15-16. Por otro lado, Rashí[4] comenta sobre Génesis[5] 19:24 que, cuando dice “de parte de HaShem”, constituye una manera típica de hablar en el Tanaj (AT) y que aparece en varios otros versículos. Se puede encontrar una expresión similar en Génesis 4:23, donde Lémej dijo: “Mujeres de Lémej (no mujeres mías), prestad oído a mis palabras.” Y en 1 Reyes 1:33 David se refirió a sí mismo cuando dijo: “Tomad con vosotros a los siervos de vuestro señor (no “mis siervos”)”. También en Ester 8:8 el rey Ajashverosh dijo: “En nombre del rey (no “mi nombre”)”. En este caso también, en el versículo dice “de parte de HaShem”, en lugar de: “de parte de Él”, que hubiera sido lo normal.   Sin embargo los Targumim[6] dan otra interpretación a este tipo de doble manifestación del Eterno. Y también nos dan una idea de cómo el Judaísmo del tiempo del segundo templo comprendía estos múltiples pasajes de HaShem. En los pasajes donde hay más de un HaShem implicado en el texto, o donde HaShem es manifestado en este mundo, los Targumim sustituyen HaShem por la frase “La Palabra de HaShem”. La palabra aramea para “palabra” es memrá Por ejemplo, en Génesis 19:4 la traducción del texto hebreo dice: “Entonces, HaShem hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de HaShem desde los cielos.” (Propia trad.) Y el Targum Yonatán lo parafrasea de esta manera: Y la Palabra de HaShem hizo descender sobre los pueblos de Sedom y Amorá azufre y fuego de HaShem en el cielo.”   El Targum Onkelos dice en Génesis 15:6: “Y Avraham confió en la Palabra de HaShem, Y Él lo contó por justicia.” Según la traducción de Génesis 22:14 Avraham oró en el nombre de la Palabra de HaShem según lo que está escrito en el Tárgum de Yerushalayim: “Y Avraham adoró y oró en el nombre de la Palabra de HaShem, y dijo, ‘Tú eres HaShem, el que me ve, pero Tú no puedes ser visto.’” Según este texto Avraham ora “en el nombre de la Palabra de HaShem” a HaShem que “no puede ser visto.” Aquí es aparente que hay dos HaShems. Avraham está orando en el nombre de la Palabra de HaShem, pero está orando a ese HaShem que no puede ser visto. Esta idea es reforzada en los siguientes textos: “Y Hagar adoró y oró en el nombre de la Palabra de HaShem que se había revelado Él mismo a ella…” (Jerusalem Targum, Génesis 16:13) En el Targum Onkelos sobre Génesis 28:20-21está escrito: “Y Yaakov hizo un voto, diciendo, ‘Si la Palabra de HaShem es mi apoyo, y me guarda en el camino que voy, y me da pan para comer, y vestido para vestir, de manera que vuelva otra vez a la casa de mi padre en paz; entonces, la Palabra de HaShem será mi Dios.'”   18:8 “Tomó también cuajada y leche y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol mientras comían.”– La palabra hebrea traducida como “cuajada” es jemá [7] que, según Rashí, significa la grasa de la leche que se toma de su superficie.   Según la halajá judía está prohibido comer alimentos con mezclas de carne y leche y sus derivados. Los textos en que se basa están en Éxodo 23:19; 34:26 y Deuteronomio 14:21. Los rabinos sacan tres diferentes prohibiciones de estos textos:[8]

  • cocer carne junto con leche
  • comer este tipo de mezcla
  • sacar beneficio de ese tipo de mezcla.

Está permitido comer primero productos lácteos y luego, después de haber limpiado la boca y comido algo de pan, comer productos cárnicos. Sin embargo, si se come queso duro es preferible esperar más tiempo[9]. Al comer carne habrá que esperar entre varias horas antes de comer productos lácteos, dependiendo de cuál de las diferentes tradiciones existentes uno sigue. La prohibición de la Torá se refiere solamente a la carne y la leche de mamíferos limpios, no aves.   Los judíos karaitas, que no aceptan la halajá, ni las tradiciones de los hombres, dicen que esta prohibición no se refiere a las mezclas de carne y leche, sino solamente a lo que dice el texto de la Torá, no cocer la el cabrito en la leche de su madre.   Contra este argumento se puede levantar varias objeciones:

  • Muchos de los mandamientos de la Torá han sido expresados tomando ejemplos particulares sin que sea limitada su aplicación solamente a ese ejemplo, sino para mostrar una verdad general aplicable a situaciones y cosas similares.
  • Los eruditos desde antaño han interpretado estos textos de forma general, aplicándolo no solamente al caso particular de no cocer una cría en la leche de su madre, sino a no mezclar productos cárnicos con productos lácteos.
  • La ciencia médica muestra que no es saludable para la digestión este tipo de mezclas. Las carnes necesitan el ácido para disolverse y la leche es una base que es contraproducente al ácido.
  • Una costumbre que se ha practicado durante mucho tiempo por muchas personas dentro de Israel se convierte en ley, según Génesis 32:32. Cf. 1 Corintios 11:16.

Durante la edad media esta prohibición se extendió en incluir también carne blanca, de aves, por la prohibición que los judíos en Europa tenían para comprar de día. Para evitar que se equivocaran a la hora de comprar y preparar la carne de noche, los rabinos pusieron esa cerca de protección alrededor de la Torá de manera que prohibieron usar cualquier carne, roja o blanca, junto con leche. Esa costumbre se ha extendido en el mundo judío y los judíos practicantes la siguen.   Volviendo al texto. Podemos ver como Avraham ofrece tanto productos lácteos como cárnicos a los tres visitantes. ¿No seguía nuestro padre los mandamientos?   En Génesis 26:5 está escrito:   “Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”   La palabra hebrea traducida como “leyes” es torot, la forma plural de torá, instrucción. El Eterno no cambia sus leyes de un día para otro, ni de una generación a otra, ni de un siglo a otro ni de un milenio a otro, ni de una edad a otra. Sus leyes para los hombres siguen siendo las mismas mientras duren el cielo y la tierra. Hay varias opciones de interpretación:

  • Esta prohibición sólo fue dada a los hijos de Israel cuando la Torá escrita fue entregada en Sinái. Por eso Avraham podía comer carne con leche.
  • Avraham ofreció dos tipos de menú a los visitantes, y podían elegir entre comer leche o carne, pero no ambos.
  • Avraham ofreció primero los productos lácteos, y luego los cárnicos.

La última interpretación concuerda bien con el texto que primero menciona los productos lácteos y luego los cárnicos. Es posible que nuestro padre Avraham primero ofreció los productos lácteos que normalmente no necesitan tiempo para ser preparados para que pudieran empezar a comer mientras iba preparando la carne. Rashí dice: “En el orden en que iba preparando la comida la ofrecía a ellos.” El texto no constituye una evidencia de que comieron leche con carne juntos. Tampoco se puede usarlo para probar lo contrario.   18:12 “Y Sará se rió para sus adentros, diciendo: ¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?” – Rashí dice que el texto significa que Sará se rió pensando en su vientre y sus pechos que ya estaban secos.   “mi señor” – En hebreo adoní. ¡Qué manera respetuosa de llamar a su esposo!   18:14 “¿Hay algo demasiado difícil para HaShem? Volveré a ti al tiempo señalado, por este tiempo el año próximo, y Sará tendrá un hijo.”  – La palabra hebrea que fue traducida como “tiempo señalado” es moed[10] que tiene que ver con las fiestas del Eterno presentadas en Levítico 23. Así que en una de esas fiestas anuales tenía que nacer Yitsjak. Tanto el texto del 18:6 como 19:3 nos indica que fue durante la fiesta de los panes sin levadura. La tradición ubica el nacimiento de Yitsjak el 15 de Nisán, el mismo día cuando el pueblo de Israel más adelante saldría de Egipto.[11]   Segunda aliyá, 18:15-33   18:15 “Pero Sará lo negó, porque tuvo miedo, diciendo: No me reí. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.” – Aquí vemos que Sará mintió a la hora de dar testimonio ante las autoridades. La razón fue que sentía temor. De este texto surgió por tanto la halajá de que una mujer no puede ser llamada como testigo ante un beit din (corte de justicia judía), pues aun la más justa entre ellas negó la verdad por temor. Esta ley protege el alma sensible de la mujer.   18:19 “Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de HaShem, haciendo justicia y juicio, para que HaShem cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.” – Vemos que la condición para que las promesas puedan ser cumplidas para los hijos de Avraham es que se transmita a los hijos el camino de justicia. Hay muchos otros textos que hablan de lo mismo, cf. Éxodo 10:2; 12:26-27; 13:8, 14; Deuteronomio 4:9, 10; 6:7, 20-25; 11:19; 32:46; Salmo 78:5-7; 44:1; Proverbios 22:6.   18:23 “Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?” – La palabra hebrea traducida como “se acercó” es vayigash. Esta palabra es usada en tres sentidos:

  • Guerrear, cf. 2 Samuel 10:13.
  • Humillarse, cf. Génesis 44:18.
  • Interceder, cf. 1 Reyes 18:36.

Con todas estas intenciones Avraham se acercó al Eterno. En los versículos 23-26 hay un desafío del Eterno, en los versículos 27-29 hay humillación y en los versículos 30-32 predomina la intercesión.   18:32 “Entonces dijo Avraham: No se enoje ahora HaShem, y hablaré sólo esta vez; tal vez se hallen allí diez. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los diez.” – ¿Por qué Avraham no bajó más? El Midrash[12] cuenta que como HaShem no salvó la generación del diluvio por causa de ocho personas justas, no valdría la pena intentar bajar más. En las Escrituras el número diez representa la totalidad. En Génesis 1 aparece la frase “dijo Dios” diez veces, en relación con la creación de todo. Diez justos representarían toda la ciudad de Sedom. Diez mandamientos representan toda la Torá. Diez espías representaban todo el pueblo. El diezmo representa todos los ingresos etc. En el judaísmo se necesita diez varones justos para poder constituir un minyán, una asamblea legal representativa para todo Israel. Tanto para la oración en la sinagoga como para ciertos trámites legales se considera necesario tener un minyán. Tercera aliyá, 19:1-20   19:1        “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sedom al caer la tarde, cuando Lot estaba sentado a la puerta de Sedom. Al verlos, Lot se levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra” – El hecho de estar sentado en la puerta significa que ocupaba un puesto importante de concejal en la municipalidad de la ciudad. En esa época el gobierno de las ciudades estaba sentado en las puertas. Rashí destaca el hecho de que la palabra hebrea para “estaba sentado”, yoshev, está escrita de forma defectiva, sin la vav. Esto indica que en ese mismo día Lot había sido nombrado juez en Sedom. Lot se levantó ante estas personas en señal de respeto. En el judaísmo se sigue la regla de levantarse ante personas de mayor rango. En Levítico 19:32 está escrito: “Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; yo soy HaShem.” Los ancianos deben ser honrados por los más jóvenes. El no levantarse cuando un padre o un anciano entra en la habitación constituye una falta de respeto entre los temerosos de Dios en Israel. En Job 29:7-10 está escrito: “Cuando yo salía a la puerta de la ciudad, cuando en la plaza tomaba mi asiento, me veían los jóvenes y se escondían, y los ancianos se levantaban y permanecían en pie. Los príncipes dejaban de hablar y ponían la mano sobre su boca; la voz de los nobles se apagaba, y la lengua se les pegaba al paladar.” Esta es la manera de tratar a una persona que tiene un rango superior, por ser padre o abuelo, por su edad, por su posición de autoridad en la sociedad o en la comunidad de creyentes etc. Cada uno de estos puestos representan al Eterno y al mostrar respeto a ellos de una manera visible se está honrando a Dios, que es el juez supremo que ha delegado de su autoridad a estas personas dándoles el puesto que tienen. El respeto que uno tiene al Eterno tiene que ser manifestado ante las autoridades que han sido puestas por él. Según el Midrash había una ley en Sedom que prohibía a los habitantes recibir a los extranjeros. Lot desafió esta ley y recibió a los transeúntes. “se postró” – La raíz de esta palabra hebrea es shajá[13] que significa “inclinarse en reverencia”. La palabra fue traducida al griego como proskuneo[14] que tiene el mismo significado. Ninguna de estas palabras corresponden a la palabra española adorar en el sentido “inclinarse en respeto ante el Altísimo”. Pueden ser entendidos de esta manera cuando son usadas en relación con el culto al Eterno, pero no es el sentido principal de estos términos. Si shajá hubiera significado adorar, constituiría un pecado el hecho de que Lot se inclinara hasta la tierra ante estos ángeles del Altísimo. Esto es una cita de Isaías 45:23-25 que dice: “Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. De mí dirán: “Sólo en HaShem hay justicia y fuerza.” A El vendrán y serán avergonzados todos los que contra El se enojaron. En el Eterno será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.”   19:15 “Y al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, para que no seáis destruidos en el castigo de la ciudad.” – En este texto hay una palabra sumamente interesante. Es la palabra hebrea hanimtsaot que se traduce como “las que se encuentran”. La idea es que HaShem había encontrado a estas dos hijas de Los. El Midrash usa la regla de guezerá shavá –similitud de expresiones – para conectar este texto con el Salmo 89:20 donde habla de David que fue encontrado por el Eterno, como está escrito:   “He hallado a David mi siervo; lo he ungido con mi óleo santo”   El Midrash[15] hace la pregunta:   “¿Dónde lo hallé (a David)?”, y luego contesta: “¡En Sedom!”.   Esto requiere una explicación. Las dos hijas de Lot tuvieron dos hijos que llegaron a ser dos pueblos, los pueblos Moav y Amón. Más adelante la moabita Rut entraría en la congregación de Israel por el casamiento con Boaz y se convertiría en una de los ancestros del rey David y el Mesías. En Deuteronomio 23:3-4 está escrito: “Ningún amonita ni moabita entrará en la asamblea de HaShem; ninguno de sus descendientes, aun hasta la décima generación, entrará jamás en la asamblea de HaShem, porque no fueron a vuestro encuentro con pan y agua en el camino cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Bil´am, hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.” ¿Cómo es posible entonces que estas dos mujeres, Rut y Naamá, que eran de estos dos pueblos, Moav y Amón, pudieran entrar en Israel y, además, ser ancestros del Mesías? Según el Talmud[16], Boaz, que se casó con Rut, fue el mismo que el juez Ivtsán de Beit-Lejem, (Jueces 12:8). El, o algún juez anterior, había establecido que el mandamiento de la prohibición a los moabitas y amonitas sólo era aplicable a los varones, no a las mujeres. Así se había establecido una halajá de hombres que aplicaba la Torá en esa situación actual en la que vivían. Uno puede poner en cuestionamiento esa halajá, y seguramente no faltaban voces que dudaban de la autenticidad de David para tener el derecho al trono de Israel. Pues la madre de su abuelo era moabita, cf. Rut 4:22; Salmo 69:8. El juez y gran profeta Shmuel confirmó la halajá hecha por los jueces de Israel al ungir a David como rey en Israel. Esto lo hizo por orden divina. Así que el Eterno mismo apoyó la halajá hecha por los hombres que excluían a las mujeres de los dos mandamiento de Deuteronomio 23:3-4.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

19:26 “Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal.” – El ángel había dicho claramente en el versículo 17 que no miraran atrás para ver la destrucción de Sedom y las demás ciudades del valle. ¡Qué importante es hacer caso a los detalles de los mandamientos del Hashem. Sin embargo a Avraham se le dio el permiso de contemplar toda esta destrucción. 19:27 “Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de HaShem” – La Torá presenta a Avraham como el que se levanta por la mañana para orar, a Yitsjak como el que ora por la tarde, cf. Génesis 24:63, y Yaakov como el que ora por la noche, cf. Génesis 32:24. De esta manera hay tres momentos para los sacrificios en el templo, mañana, tarde y noche. En cada uno de esos sacrificios había oraciones. Así que la oración de shajarit, de la mañana, fue instituido por nuestro padre Avraham, la oración de minjá, de la tarde, fue instituido por nuestro padre Yitsjak, y la oración de arvit, de la noche, fue instituido por nuestro padre Yaakov, cf. Salmo 55:17; Daniel 6:10.   19:31 “Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra.” – Según el Midrash,[17] ellas pensaban que ya no quedaban hombres en la tierra, como en el diluvio, y tenían el buen deseo de preservar la raza humana. Sus acciones eran malas pero sus motivos eran buenos, y por eso sus descendientes son bendecidos por el Eterno, a pesar de su pecado.   19:37-38 “Y la mayor dio a luz un hijo, y lo llamó Moav; él es el padre de los moabitas hasta hoy. Y en cuanto a la menor, también ella dio a luz un hijo, y lo llamó Ben-amí; él es el padre de los amonitas hasta hoy.” – La mayor no tenía vergüenza de lo que había hecho con su padre, y llamó a su hijo “Del padre”. La menor era más discreta y llamó a su hijo “Hijo de mi pueblo”. Más adelante, cuando los hijos de Israel iban a entrar en la tierra prometida, recibían la orden de no maltratar a los dos pueblos Moav y Amón. Sin embargo, hay una pequeña diferencia en el trato, según está escrito en Deuteronomio 2:9a y 19a:   “Entonces HaShem me dijo: “No molestes a Moav, ni los provoques a la guerra… Y cuando llegues frente a los hijos de Amón, no los molestes ni los provoques…””   La prohibición en cuanto a Amón es más severa que la de Moav. Tenían el derecho de provocar a Moav, pero no hasta una guerra, pero a Amón no podían provocar de ninguna manera.   20:1a “Y Avraham partió de allí…” – Como Avraham se dedicaba a atender a los viajeros en el desierto dándoles comida y cobijo para así poder hablarles del Eterno, tuvo que salir de la región de Sedom, porque ya nadie pasaba por allí. El Midrash[18] cuenta que los rumores del incesto de Lot también le afectaban por ser su pariente y ya no quería estar cerca de allí.   20:2 “Y Avraham dijo de Sará su mujer: Es mi hermana. Entonces Avimelej, rey de Guerar, envió y tomó a Sará.” – En tres meses Sará había rejuvenecido de tal manera que fue muy atractiva a pesar de sus 89 años de edad. El rey filisteo la secuestra para casarse con ella. Esto constituye un ataque muy grave contra la promesa del hijo que iba a nacer el año siguiente. Pero el Eterno interviene y arregla la situación.   20:7 “Ahora pues, devuelve la mujer al marido, porque él es profeta y orará por ti, y vivirás. Mas si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.” – Avraham es llamado profeta, en hebreo naví[19]. Es la primera vez que la palabra aparece en las Escrituras. El Salmo 105:15 hace referencia a este momento en la vida de Avraham, como está escrito:   “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.” En este texto vemos que una de las tareas más importantes de un profeta es la intercesión por los necesitados. Avraham tenía que orar por un pueblo y un rey que había secuestrado a su esposa. Y cuando oró por los gentiles HaShem sanó a su esposa. En Job 42:10 está escrito:   “Y HaShem restauró el bienestar de Yov cuando éste oró por sus amigos; y HaShem aumentó al doble todo lo que Yov había poseído.”   20:12 “Además, en realidad es mi hermana, hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y vino a ser mi mujer.” – Según Rashí, Sará era la nieta de Teraj. La palabra hebrea para padre, av, puede ser también abuelo, bisabuelo, tatarabuelo etc. La palabra hebrea para hija, bat, puede significar también nieta, bisnieta etc. Según el Tárgum y el libro de Yashar, Sará fue la hija del tío de Avraham.   21:2 “Y Sará concibió y dio a luz un hijo a Avraham en su vejez, en el tiempo señalado que Dios le había dicho.” – Los rumores de que el padre del niño fuera Avimelej fueron apagados por el hecho de que el hijo era idéntico a su padre. Más adelante el siervo de Avraham, Eliezer, se confundió y pensaba que Yitsjak era su señor, cf. 24:65.

Quinta aliyá, 21:5-21

21:8 “Y el niño creció y fue destetado, y Avraham hizo un gran banquete el día que Yitsjak fue destetado.” – Según Rashí, el niño no fue destetado por falta de leche de su madre, sino porque ya tenía 24 meses de edad.   21:9 “Y Sará vio al hijo que Hagar la egipcia le había dado a luz a Avraham burlándose” – En lugar de desarrollar amor entre hermanos empezó a despreciar al pequeño e incluso perseguirlo. , así también sucede ahora.”   El Midrash[20] cuenta que Yishmael estaba tirando dardos contra su hermano simulando que estaba cazando animales. Luego se convirtió en un buen arquero, v. 20.   Ahora, la raíz de palabra que ha sido traducida como “burlándose” es tsajak[21] que significa reír, y es la misma que en el nombre Yitsjak. Esa palabra es usada también en el sentido sexual en otros contextos, por ejemplo en Génesis 26:8, donde está escrito:   “Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Isaac acariciando (tsajak) a Rivká su mujer.”   Y en Génesis 39:14 está escrito:   “llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que se burle (tsajak) de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.” También es usada en relación con la idolatría en Éxodo 32:6 donde está escrito: “Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron ofrendas de ascensión y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse (tsajak).” Por lo tanto es posible que la burla que hizo Yishmael de Yitsjak era una mezcla de violencia, sexo e idolatría, los tres pecados cardinales. Sará lo vio y le sentó muy mal. Esa influencia no era buena para su hijo. Además corría el peligro de morir por un “accidente”. 21:10 “y dijo a Avraham: Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.” – Esta palabra no fue inspirada por el yetser hará – la inclinación al mal – de Sará, sino por la Ruaj HaKódesh, el Espíritu profético, porque el Hashem luego confirma a Avraham que tiene que prestar atención a todo lo que la voz Sará le había dicho. 21:12 “Mas Dios dijo a Avraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta atención a todo lo que la voz de Sará te diga, porque por Yitsjak será llamada tu descendencia.” – En el hebreo no está escrito que Avraham solamente tiene que escuchar a Sará, sino “la voz” de Sará. En hebreo es usada la palabra kol[22] que significa voz. Y en este caso no fue cualquier voz, sino una voz profética. Yishmael no va a heredar juntamente con Yitsjak, y por Yitsjak será llamada la descendencia de Avraham. El pueblo árabe no tiene el derecho de usurpar lo que le pertenece al pueblo judío. Sin embargo si se somete al plan del Eterno para su hermanito, será sumamente bendecido, como dice el profeta Isaías en el capítulo 19 versículos 18 en adelante. 21:14 “Se levantó, pues, Avraham muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y los dio a Hagar poniéndoselos sobre el hombro, y el muchacho y la despidió. Y ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beer-Sheva.” – Según Rashí la palabra “errante” tiene que ver con la idolatría. Ella volvió a los dioses de Egipto. Por eso no hubo bendición en el agua del odre. La idolatría produce sequía. 21:15 “Y el agua en el odre se acabó, y ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos” – El joven tenía más de 16 años de edad. Según Rashí estaba enfermo y por eso también él fue puesto sobre el hombro de Hagar, según el hebreo en el versículo 14. 21:16 “y ella fue y se sentó enfrente, como a un tiro de arco de distancia, porque dijo: Que no vea yo morir al niño. Y se sentó enfrente y alzó su voz y lloró.” –  ¿Qué madre abandona a su hijo en el momento de su muerte? Hagar lo hizo. Ella sólo pensaba en si misma, no en el bienestar de su hijo en los momentos más críticos de su vida. Además había olvidado completamente la palabra que el ángel le había dado acerca del futuro de su hijo. Golda Meír dijo: “Cuando los árabes tengan más amor por sus hijos que odio contra los judíos, podremos tener paz.” Esta actitud que Hagar tenía contra el joven sigue viéndose entre las madres del pueblo palestino que envía a sus hijos a matarse con bombas suicidas para exterminar a unos pocos judíos. ¡Que el Eterno tenga misericordia con los árabes para que sus corazones puedan humillarse y ser sensibles para poder amar a sus hijos como los judíos lo hacen con sus hijos! 21:19 “Entonces Dios abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.” – Si el joven corría peligro de muerte por falta de agua ¿por qué tomó el tiempo para llenar todo el odre? El Midrash cuenta que fue porque tenía temor de que el pozo iba a desaparecer de la misma manera como había aparecido. El pozo estaba allí todo el tiempo. En nuestras crisis y problemas no necesitamos subir al cielo o bajar al abismo para buscar la solución. Lo que necesitamos es tener una buena relación con el Eterno para que nos abra los ojos para ver la solución que está muy cerca de nosotros. Sexta aliyá 21:22-34   21:30-31 “Y él respondió: Tomarás estas siete corderas de mi mano para que esto me sirva de testimonio de que yo cavé este pozo. Por lo cual llamó aquel lugar Beer-Sheva, porque allí juraron los dos.” – Beer significa pozo, shava viene de shevuá – juramento – y sheva significa siete. La raíz de shava y sheva es la misma. Así que Beer-Sheva puede ser entendido como Pozo del juramento o Pozo de los siete.   21:33 “Y plantó un tamarisco en Beer-Sheva, y allí invocó el nombre de HaShem, el Dios eterno.” – Los rabinos Rav y Shmuel discutieron sobre el significado de la palabra eshel traducida aquí como tamarisco. Uno dijo que se trataba de un huerto del cual se ofrecieron los frutos a los viajeros durante su comida, y el otro dijo que se trataba de un albergue para poder recibir a los transeúntes y donde había muchos árboles frutales.   Lo cierto es que este lugar se convirtió en un centro de proclamación del nombre del Eterno. Según el Midrash, Avraham invitaba a los que pasaban para que comieran y se confortaran gratis. Después de haber comido les dijo: “Vengan y bendigamos al Rey Altísimo y Santo, Aquél que de los suyo ustedes han comido”. Les explicó que no habían comido de su comida sino de Aquél que habló y el mundo fue creado. Así Avraham ganó muchas almas para el Hashem.   “Dios eterno” – en hebreo El Olam. El significa Poderoso y olam[23] tiene varios significados: “larga duración”, “eternidad”, “siempre”, “futuro”, “tiempo indefinido”, “hace mucho”; “mundo”.[24] También significa “universo”.   21:34 “Y peregrinó Avraham en la tierra de los filisteos por muchos días.”  – Rashí muestra como estuvo allí por lo menos 26 años. Esto implica que Yitsjak tendría más de 30 años cuando fue sacrificado.   Séptima aliyá 22:1-19   22:1 “Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Avraham, y le dijo: ¡Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Fue Dios quien probó a Avraham según su atributo de justicia, por eso usa el nombre Elohim aquí.   Así que la fe de Avraham fue perfeccionada por medio de esta prueba, en el sentido de llegar a su máximo potencial. Después de esta prueba la confianza de Avraham llegó a un nivel que no necesitaba más pruebas, había alcanzado su meta.   La palabra hebrea para prueba también significa tentación. Aunque la misma palabra es usada para los dos significados hay una gran diferencia entre una cosa y otra. El propósito detrás del acto determina si es una prueba o una tentación. Si el propósito es hacer que la persona caiga en desgracia, es una tentación. Si el propósito es hacer que la persona suba a un nivel más alto.   Si una persona no pasa la prueba que Hashem le pone tiene dos opciones, hacer la prueba otra y otra vez hasta que la pase, o finalmente ser eliminado. Lo que pasó con la mayoría de los hijos de Israel que salieron de Egipto fue que suspendieron la prueba diez veces, cf. Números 14:22, y por eso no pudieron subir al nivel superior que Hashem había preparado para ellos en la tierra prometida.   22:2        “Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Yitsjak, y ve a la tierra de Moriá, y ofrécelo allí en ofrenda de ascensión sobre uno de los montes que yo te diré.” – La palabra hebrea traducida como “ahora” es na. Tiene principalmente dos acepciones, “por favor” y “ahora”. Esto quiere decir que se puede traducir: “Toma por favor a tu hijo…” No es una orden fuerte sino una petición suave. HaShem quería probar la sinceridad de Avraham si realmente estaba buscando los deseos del Cielo o sus propios deseos. Llevaba mucho tiempo sin sacrificar animales y ahora HaShem le pide a su hijo, el que más amaba.   Si no estás dispuesto a sacrificar por amor a HaShem lo que más te gusta, entonces tienes algo en tu vida que está delante de El, y eso se ha convertido en un dios falso para ti. HaShem tienen que tener el primer lugar en nuestras vidas y si hay algo en tu vida que desafía ese lugar El te va a pedir que lo sacrifiques. ¿Estás dispuesto para ello? La tierra de Moriá es Yerushalayim, como está escrito en 2 Crónicas 3:1:   “Entonces Shelomó comenzó a edificar la casa de HaShem en Yerushalayim en el monte Moriá, donde se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.”   Según un Midrash[25] la palabra Moriá alude a que allí se darían la instrucción (horaá) a todo Israel.   Este sacrificio constituye uno de los pilares en el judaísmo. Por los méritos de él se reclama en las oraciones de cada mañana el favor del Eterno para la vida.   Avraham era un compañero de pacto con el Eterno. El Eterno necesitaba la obediencia total de Avraham para poder cumplir sus propósitos en su vida .   22:3        “Avraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Yitsjak; y partió leña para la ofrenda de ascensión, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho.”  – La obediencia por amor de Avraham le hizo madrugar para así cumplir los deseos de su Señor con diligencia. La palabra hebrea que se ha traducido en los versículos 3, 4, 9 y 14 como “lugar” es makom.[26] Muchas veces tiene una alusión al Eterno y es uno de sus muchos nombres, especialmente en relación al lugar del templo. Habla de su omnipresencia pero también de su presencia manifestada en un lugar específico. 22:4        “Al tercer día alzó Avraham los ojos y vio el lugar de lejos.”   22:5 “Entonces Avraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.” – Según Rashí, los mozos eran Yishmael y Eliezer. Como no habían visto nada especial no pudieron subir al lugar de adoración.   22:6 “Tomó Avraham la leña de la ofrenda de ascensión y la puso sobre Yitsjak su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos.”   “Y los dos iban juntos” – Dos veces se repite esta expresión, aquí y en el versículo 8. Esto nos indica dos cosas. Primero, que Yitsjak estaba totalmente unido a su padre en propósito y pensamiento. No era un niño, tenía más de 30 años y su deseo era hacer la voluntad de su Padre celestial y obedecer a su padres terrenal.   22:7 “Y habló Yitsjak a su padre Avraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda de ascensión?” – Yitsjak pregunta por un cordero.   22:8 “Y Avraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para la ofrenda de ascensión, hijo mío. Y los dos iban juntos.” – Avraham dijo que Dios iba a proveer para sí un cordero.   Para que un sacrificio sea aceptado por el Eterno tendrá que ser ofrecido con alegría. Si alguien sacrifica algo con tristeza en su corazón, no le es agradable. Así que en estos momentos tanto Avraham como Yitsjak tendrían que superar sus emociones negativas y elevarse por encima de los deseos bajos de la naturaleza y fijar sus mentes en los propósitos de Hashem que siempre son buenos. Avraham pensaba que Dios era poderoso para levantar de los muertos a su hijo. Esa fe en HaShem para la resurrección del hijo es la que salva a todos aquellos descendientes suyos que van a ser como las estrellas.   Había dos ingredientes en la fe de Avraham en cuanto a su hijo:

  • Creyó en HaShem para que el hijo fuera engendrado de manera milagrosa.
  • Creyó en HaShem para la resurrección del hijo.

22:9        “Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Avraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña.” – Es la única vez que la palabra hebrea para “atar”, akad[27], aparece en las Escrituras. Rashí dice que se refiere a una atadura de las manos y los pies por detrás. Una variante de la misma raíz, acudim, “rayados”, aparece siete veces en relación con el ganado que Yaakov estaba ganando con su trabajo, cf. Génesis 30:35, 39, 40; 31:8 (dos), 10, 12. En el primer versículo se menciona especialmente los machos cabríos. Rashí dice que se llamaban acudim porque tenían los tobillos blancos en el sentido de que el sitio donde se los ataba (okdim) era reconocible. El cordero que Avraham dijo que el Eterno iba a proveer hace alusión al korbán Pesaj, sacrificio de la pascua, y los machos cabríos que se encuentran en el relato de Yaakov, hacen alusión a los dos machos cabríos que se usaban en Yom Kipur, el día de la expiación, para cubrir y quitar los pecados del pueblo de todo el año. Así que aquí hay una relación entre Pesaj y Kipur. 22:10 “Entonces Avraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo.” – 22:11 “Mas el ángel de HaShem lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Avraham, Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Aquí aparece el (Hashem) por primera vez en este capítulo. Ese nombre representa la misericordia del Altísimo.   Ahora el Altísimo se manifiesta con su atributo de misericordia diciendo a Avraham que no sacrifique a su hijo. En su corazón ya lo había hecho. Y de una manera simbólica volvió a la vida.   Sin embargo hay un midrash que cuenta que el alma de Yitsjak salió y fue devuelta[28]. Otro midrash dice que Yitsjak realmente fue sacrificado y luego resucitado[29] para aparecer luego en Génesis 24:62.   22:13 “Entonces Avraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Avraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en ofrenda de ascensión en lugar de su hijo.”   22:14 “Y llamó Avraham aquel lugar con el nombre de HaShem Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte HaShem será visto.” – “HaShem Proveerá” en hebreo es Hashem Yiré lo cual significa en sentido simple “HaShem elegirá y verá” (Targum y Rashí). También implica provisión, puesto que prever implica también el hecho de proveer.   22:16b “tu hijo, tu único” – Tres veces aparece la misma expresión en este capítulo, v. 2, 12 y 16.   22:19a “Entonces Avraham volvió a sus mozos” – ¿Y dónde está Yitsjak? El desaparece de la escena del relato de la Torá y no aparece de nuevo hasta que su novia Rivká esté lista, cf. 24:62.   [1]       Babá Metsiá 86b; Shabat 134b [2]       Babá Metsiá 86b [3]       Bereshit Rabá 50:2. [4]       Rabí Shelomó ben Yitsjak, vivió en el siglo XI en Francia. Uno de los rabinos más reconocidos en cuanto a sus comentarios e interpretaciones del texto del Jumash (Pentateuco) en el nivel peshat (literal, simple) y es estudiado en todas las yeshivás (seminarios de formación rabínica) actuales en el mundo. [5]       Ver “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001. [6]       Los Targumim son paráfrasis autorizadas de los libros del Tanaj (AT) escritos en arameo. Antiguamente fueron leídos en las sinagogas después de las lecturas de la Torá en hebreo para que el pueblo que no sabía el hebreo demasiado bien pudiera entender en arameo el significado del texto bíblico hebreo. [7]       Strong 2529 chem’ah  chemah, khem-aw’, khay-maw’, From the same root as H2346; curdled milk or cheese: – butter. [8]       Talmud Julín 115b. [9]       Isserles sobre Shulján Aruj, YD, 89:2. [10]     Strong 4150 mo‛ed mo‛ed  mo‛adah, mo-ade’, mo-ade’, mo-aw-daw’, From H3259; properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): – appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast, (appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed). Strong 3259 ya‛ad, yaw-ad’, A primitive root; to fix upon (by agreement or appointment); by implication to meet (at a stated time), to summon (to trial), to direct (in a certain quarter or position), to engage (for marriage): – agree, (make an) appoint (-ment, a time), assemble (selves), betroth, gather (selves, together), meet (together), set (a time). [11]    Rosh HaShaná 11A. [12]    Bereshit Rabá 49:25. [13]     Strong H7812 shachah, shaw-khaw’, A primitive root; to depress, that is, prostrate (especially reflexively in homage to royalty or God): – bow (self) down, crouch, fall down (flat), humbly beseech, do (make) obeisance, do reverence, make to stoop, worship. [14]     Strong G4352 proskuneō, pros-koo-neh’-o, From G4314 and probably a derivative of G2965 (meaning to kiss, like a dog licking his master’s hand); to fawn or crouch to, that is, (literally or figuratively) prostrate oneself in homage (do reverence to, adore): – worship. [15]     Bereshit Rabbá 50:10. [16]     Babá Batrá 91a. [17]    Bereshit Rabá 51:10. [18]    Bereshit Rabá 52:1. [19]     Strong H5030 nabiy’, naw-bee’, From H5012; a prophet or (generally) inspired man: – prophecy, that prophesy, prophet.Strong H5012 naba’, naw-baw’, A primitive root; to prophesy, that is, speak (or sing) by inspiration (in prediction or simple discourse): – prophesy (-ing) make self a prophet. [20]    Pirkei deRabí Eleazar 30. [21]    Strong H6711 tsachaq, tsaw-khak’, A primitive root; to laugh outright (in merriment or scorn); by implication to sport: – laugh, mock, play, make sport. [22]     Strong H6963 qol qol, kole, kole, From an unused root meaning to call aloud; a voice or sound: – + aloud, bleating, crackling, cry (+ out), fame, lightness, lowing, noise, + hold peace, [pro-] claim, proclamation, + sing, sound, + spark, thunder (-ing), voice, + yell. [23]     Strong H5769 ‛ôlâm ‛ôlâm, o-lawm’, o-lawm’, From H5956; properly concealed, that is, the vanishing point; generally time out of mind (past or future), that is, (practically) eternity; frequentative adverbially (especially with prepositional prefix) always: – always (-s), ancient (time), any more, continuance, eternal, (for, [n-]) ever (-lasting, -more, of old), lasting, long (time), (of) old (time), perpetual, at any time, (beginning of the) world (+ without end). Compare H5331, H5703. Strong H5956 ‛âlam, aw-lam’, A primitive root; to veil from sight, that is, conceal (literally or figuratively): –  X any ways, blind, dissembler, hide (self), secret (thing). [24]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000. [25]     Bereshit Rabá 55:7. [26]    Strong H4725 mâqôm  mâqôm  meqômâh  meqômâh, (1,2) maw-kome’, (3,4) mek-o-mah’ From H6965; properly a standing, that is, a spot; but used widely of a locality (generally or specifically); also (figuratively) of a condition (of body or mind): – country, X home, X open, place, room, space, X whither [-soever]. [27]    Strong H6123 ‛âqad, aw-kad’, A primitive root; to tie with thongs: – bind. [28]    Pirkei d´Rabi Eliezer. [29]    Mejilta d´Rabi Shimón bar Yojai.

Parashá 03 Lej lejá

כ׳ במרחשון ה׳תשע״ו (November 2, 2015) por  
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3 Lej Leja

Parashá 03 Lej lejá

Génesis 12:1 – 17:27

Aliyás de la Torá:

  1. 12:1-13
  2. 12:14 – 13:4
  3. 13:5-18
  4. 14:1-20
  5. 14:21 – 15:6
  6. 15:7 – 17:6
  7. 17:7-27
  8. Maftir: 17:24-27

Haftará: Isaías 40:27 – 41:16

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Significa vete (de forma ampliada), vete a ti mismo, o vete por tu propia causa.

Aunque Noaj era un hombre justo delante de Hashem, no tenía la capacidad de encaminar a sus hijos en la justicia de Elohim. Después de salir del arca se convirtió en un experto en agricultura. Parece que su dedicación a su vida laboral ocupaba demasiado lugar en su vida de modo que la educación de sus hijos y sus nietos no tenía tanta prioridad.

Lo que me llama la atención es que Noaj bebió vino sólo, sin compartir la alegría del producto de la tierra con su familia. Esto indica que su mente estaba más en su propio trabajo que en su familia.

Esa es la tentación para cada padre de familia, sentirse más realizado mediante sus propios logros laborales que en el hecho de desarrollar una vida espiritual profunda con su esposa y de educar a sus hijos.

Los padres, y también los abuelos, tienen una gran tarea para instruir a sus hijos en el camino de justicia. Noaj tenía tres hijos con ya más de 100 años de edad cada uno y ya deberían haber recibido buena instrucción de su padre. Sin embargo, tenía un nieto, Kenáan, que necesitaba toda la instrucción necesaria para llegar a ser un hombre justo y recto. Pero Noaj se dedicó más a la producción agrícola que de la educación en justicia de sus descendientes.

El texto de Ezequiel 14 nos enseña que los hijos de Noaj no hubieran podido ser liberados de un juicio divino específico sobre diferentes naciones y especialmente sobre Israel. Sólo Noaj hubiera podido salvarse por su justicia. Sus hijos no eran tan justos como él.

El resultado de esa falta de dedicación a la Torá a favor de sus hijos, se vio más adelante. Con algunas excepciones, prácticamente todos los descendientes de Noaj se rebelaron contra Hashem bajo el reinado de Nimrod. Su rebeldía fue castigada con confusión, y los hijos de Noaj fueron esparcidos por toda la tierra.

Sin embargo, en la familia de Shem podemos encontrar un nervio de justicia y devoción al Eterno. Noaj había dicho que Hashem era el Elohim de Shem. Por lo tanto Shem logró transmitir algo del camino de Hashem a su hijo Arfajshad, su nieto Shalaj, y su bisnieto Ever.

No obstante, el nivel de justicia y de dedicación al Eterno que ellos tenían, no les capacitó para ser elegidos como padres de una nación santa. Pero en la décima generación después de Noaj creó a Avram, uno que tenía la capacidad de mandar a sus hijos a vivir una vida justa delante de Hashem y no inclinarse ante las presiones del mundo exterior. Avram fue elegido porque tenía una capacidad muy especial, la de mandar a sus hijos y nietos a caminar en el camino de justicia todos los días, como está escrito en Génesis 18:19:

“Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de Hashem, haciendo justicia y juicio, para que Hashem cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.”

La capacidad de mandar a sus hijos y familia después de él que guarden el camino de Hashem, haciendo justicia y juicio es la razón por la que Avram fue elegido para ser el padre de una gran nación justa.

Y no sólo esto, sino también ser el origen de un pueblo eterno que poblaría el mundo venidero después de que el cielo y la tierra hayan pasado por la segunda etapa de purificación, la que va por medio del fuego.

Avram, cuyo nombre significa “padre enaltecido”, o “padre de Aram”, fue elegido para ser el heredero del mundo precisamente porque era un Padre. Este hecho luego fue reforzado por Hashem al cambiar su nombre en Avraham, “padre de multitudes”

¡Qué importante es ser padre! ¡Qué importante es instruir a los hijos en el camino de justicia de Hashem!

Noaj no tenía esa capacidad y por eso HaShem tuvo que escoger a otro que sí la tenía.

Primera aliyá, 12:1-13

Hashem manda que Avram salga de su tierra y de sus familiares para ir a una tierra nueva que le iba a ser revelada con el tiempo. Por esa pérdida Avram recibe la promesa de ser hecho una nueva nación grande, de recibir riquezas, de ser un hombre famoso, de ser un canal de bendición para todas las familias de la tierra y un medio de juicio para los maledicentes.

Avram sale de su tierra y de su familia en obediencia junto con su esposa y con todos sus discípulos. Pero lleva un familiar consigo, su sobrino Lot. Al llegar a la tierra de Kenáan va atravesándola hasta llegar a Shejem, donde edifica su primer altar después de haber recibido la revelación de que sus hijos serían los herederos de esa tierra. De allí se muda al monte estando entre Betel y Ai. Allí edifica su segundo altar e invoca el Nombre de Hashem por primera vez en la tierra prometida.

Luego sigue cruzando el país hasta llegar al sur, hasta el Neguev. Estando allí vino una sequía y Avraham sigue su camino rumbo a Egipto para salvarse del hambre. Por temor a ser maltratado por los egipcios le pide a su esposa no revelar su verdadera identidad, sino sólo decir que era su hermana.

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

Al llegar a Egipto Sarai es tomada como esposa por el faraón y Avram recibe muchos regalos por causa de ella. Pero Hashem protege a Sarai, la esposa de Avram, enviando grandes plagas sobre el rey de Egipto de modo que él se da cuenta de que estaba casada y así la devuelve a su marido. Luego son despedidos de Egipto con grandes riquezas y vuelven a la tierra de Kenáan pasando por el mismo camino que habían recorrido anteriormente, hasta llegar al mismo lugar donde habían estado antes, entre Betel y Ai. Por segunda vez Avram invoca el Nombre de Hashem en la tierra de la promesa.

Tercera aliyá, 13:5-18

Por andar con Avram también Lot obtiene muchas riquezas, entre ellas ovejas, vacas y tiendas. Por esa razón ya no hay más lugar para que estén juntos. Por una riña entre los pastores Avram decide despedir a su sobrino ofreciéndole el área que más le guste. Lot escoge la parte más fértil de la tierra, la del oriente donde están las ciudades Sedom y Amorá, y así se separan. Lot se acerca cada vez más a la ciudad de Sedom donde hay hombres muy malos.

Después de la separación Hashem le muestra a Avram toda la tierra en visión prometiéndole que será suya y de su descendencia para siempre. Su descendencia será como el polvo de la tierra que no se puede contar.

Después de recibir la orden de recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho Avram se muda y llega hasta la planicie de Mamré, en Jevrón. Allí edifica su tercer altar en la tierra prometida.

Cuarta aliyá, 14:1-20

Cuatro reyes del oriente vienen a hacer guerra para subyugar de nuevo a los territorios que se han rebelado contra ellos, y entre ellos se encuentran las cinco ciudades del territorio de Sedom, que están cerca de aquel valle que luego se convertiría en el mar salado. Los cinco reyes del territorio de Sedom salen a enfrentar a los cuatro reyes del oriente, y son derrotados ante ellos. Las dos ciudades Sedom y Amorá son despojadas y Lot es tomado como prisionero de guerra con todas sus posesiones.

Cuando Avram se entera de esto, moviliza a sus 318 hombres adiestrados y sale detrás de los reyes del oriente hasta el norte del país. Por la noche los ataca y los persiguen hasta el norte de Damesek, recobrando así todos los bienes junto con los prisioneros de guerra, incluyendo a Lot.

A la vuelta de la matanza sale el rey de Sedom, que había sobrevivido, a su encuentro en el valle del Rey. En ese momento se presenta el rey y sacerdote de Shalem, Malki-Tsedek, ofreciendo a Avram pan y vino. Malki-Tsedek bendice a Avram y luego al Altísimo que le había entregado a sus enemigos.

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

El rey de Sedom le ofrece a Avram todos sus bienes recuperados en la guerra pero Avram rehúsa recibir para sí ni un hilo de ese rey malvado para que nadie diga que él le había enriquecido.

Después viene la palabra de HaShem diciendo a Avram que no tema porqué El es su escudo. Cuando Avram recibe la promesa de que su recompensa será muy grande contesta diciendo que no tiene hijo para heredar todos los bienes. HaShem cambia los planes en cuanto al heredero. No será el mayordomo de la casa, Eliezer de Damesek, sino uno que saldrá de sus propias entrañas.

HaShem le saca a Avram y le dice que cuente las estrellas del cielo si puede. “Así será tu descendencia”, le dijo. Avram le cree a HaShem y le es contado como justicia.

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

Hashem promete de nuevo que le va a dar la tierra para su posesión. Avram pregunta cómo podrá saber eso. Hashem le manda traer y sacrificar unos animales. Por la tarde viene un sueño profético sobre Avram y puede sentir el terror de lo que sus descendientes van a experimentar al ser oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Después de la muerte de Avram saldrán de allí con grandes riquezas, y volverán a la tierra prometida en la cuarta generación.

Por la noche aparece un horno humeante y una antorcha de fuego paseando entre las mitades de los animales sacrificados y así HaShem establece un pacto con Avram prometiendo que será dada a sus descendientes toda la tierra desde el río de Egipto hasta el río Éufrates, donde en estos momentos hay diez naciones.

Como Sarai no puede tener hijos, ella ofrece a Avram su sierva egipcia como concubina para que pueda tener hijos por medio de ella. Avram hace caso a su esposa y Hagar le es dada como segunda esposa. Al quedarse embarazada Hagar empieza a despreciar a su señora. Sarai le pide a su marido que juzgue el caso, y Avram le da permiso a corregir a Hagar. En lugar de humillarse ante la corrección de Sarai, Hagar huye al campo después de haber tenido un aborto.

El ángel de Hashem la encuentra junto a una fuente de agua y le dice que vuelva a su señora para someterse a su autoridad. Luego dice que su descendencia será tan numerosa que no se podrá contar y que volverá a quedarse embarazada para dar a luz a un hijo llamado Yishmael en recuerdo de que Hashem haya oído su aflicción. El hijo será como un asno montés y estará en conflicto con todos. Hagar da un nombre a ese lugar, el Pozo del Viviente que me ve. Después de dar a luz Hagar ella entrega el hijo a Avram que le da el nombre de Yishmael.

Trece años más tarde HaShem se aparece de nuevo a Avram y le dice que El es el Elohim Todosuficiente. “Anda delante de mí y se perfecto. Y yo daré mi pacto entre yo y tú y te aumentaré muchísimo.” Avram se inclina rostro en tierra y Elohim le habla de nuevo diciendo que será padre de muchas naciones y por eso su nombre será cambiado en Avraham. Será fecundo en gran manera y de él saldrán naciones e incluso reyes.

Séptima aliyá, 17:7-27

HaShem establecerá el pacto no solamente con Avraham sino con sus descendientes eternamente, de ser su Elohim y darles toda la tierra Kenáan donde él está peregrinando. A Avraham y a sus descendientes varones les toca ser circuncidados en la carne del prepucio, como señal del pacto. A la edad de ocho días tendrá que ser circuncidado todo varón natural. Y todo siervo nacido en la familia o comprado por dinero también tendrá que ser circuncidado. El alma del varón que no es circuncidado en la carne de su prepucio será cortada del pueblo por haber quebrantado el pacto.

Sarai recibe un nuevo nombre, Sará. Ella será bendecida de manera que pueda dar a luz a un hijo para Avraham. Ella será el origen de naciones y reyes vendrán de ella.

Avraham se postra otra vez sobre su rostro riéndose pensando en que él tiene 100 años y su esposa 90 años. Luego dice: “Que Yishmael viva delante de ti.” Pero Elohim dice: “No, sino que Sará, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás por nombre Yitsjak; y estableceré mi pacto con él, pacto eterno para su descendencia después de él.”

Luego le promete bendecir a Yishmael de manera que será un pueblo grande con doce príncipes. Pero el pacto será establecido con Yitsjak que nacerá en la misma fecha el próximo año.

Después de la partida de los ángeles de Elohim, Avraham toma el mismo día a su hijo Yishmael y a todos los siervos nacidos en su familia y a los que habían sido comprados por dinero y los circuncida. Avraham también se circuncida a los 99 años de edad junto con su hijo Yishmael que tiene 13 años de edad.

Comentarios

Primera aliyá, 12:1-13

12:1-3 “Y HaShem dijo a Avram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

 

Esto nos enseña que el llamado ya lo había recibido Avram en el país donde nació. Las Escrituras no cuentan la razón por la que Teraj tomó la decisión de salir de Ur con parte de su familia.

Sin embargo, el libro de Yashar, junto con otros midrashim, relatan como Teraj había sido el general del ejército del rey Nimrod cuando tuvo a su hijo Avram, y por causa de un mensaje de los astrólogos Nimrod había decidido matar a todos los niños recién nacidos en su reino porque temía que un nuevo rey había nacido que le iba a quitar de su puesto. Teraj escondió a Avram en una cueva durante 13 años y con astucia le entregó un niño recién nacido de una de sus siervas, diciendo que era Avram. Así Avram pudo sobrevivir el primer ataque contra su vida. Esta fue la primera de las diez pruebas que tuvo que pasar nuestro padre.

 

La segunda prueba que cuentan los midrashim fue cuando Avram no quiso adorar a los dioses de madera y piedra que su padre Teraj servía. También desafió la idolatría del rey Nimrod y por eso fue puesto en la cárcel durante diez años y luego echado en un horno de fuego junto con su hermano Harán. HaShem le liberó milagrosamente de esa prueba pero su hermano fue consumido por las llamas.

Por causa de todo esto Teraj tomó la decisión de salir de Ur para tener paz en su familia. Su plan era ir hasta la tierra de Kenáan, pero nunca llegó. Se quedó por la mitad, en Jarán, en la parte sur-este de lo que hoy es Turquía.

 

No sé si HaShem repitió su llamado a Avram en Jarán o que simplemente Avram tomó la decisión de salir por causa del llamado que había recibido ya estando en Ur, antes de que su padre había tomado la decisión de salir de allí.

 

Sea como sea, ahora vemos como Avram obedece el llamado de salir de su tierra y de su familia. Sin embargo, lleva consigo a su sobrino Lot, cuyo nombre significa “velo”, que con el tiempo le causará muchos problemas.

 

En Isaías 29:22 está escrito:

 

“Por tanto HaShem, que redimió a Avraham, dice así acerca de la casa de Jacob: Jacob no será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro.”

 

Este texto dice que HaShem redimió a Avraham. La palabra hebrea para redimir es aquí padá,[1] que significa pagar un rescate, rescatar, redimir, recuperar, recobrar; fig. liberar, libertar, salvar.

 

“una nación” – la palabra hebrea es goy, que originalmente significa una nación. Luego llegó también a tener el significado de una nación gentil a saber, que no era Israel y, más adelante una persona de una de esas naciones gentiles, un gentil.

 

“serás bendición” – El propósito de la elección de Avraham fue que él fuera un medio de bendición para todas las personas de la tierra. Este propósito sigue siendo el mismo para todos sus descendientes. La elección no fue con el propósito de privar a los demás de las bendiciones divinas, sino precisamente para que los demás también pudieran alcanzar las riquezas que Hashem estuviera dando a Avraham y sus hijos.

 

“Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré.” – Vemos como Avraham está puesto como un punto de mira para las demás naciones. Su bienestar o caída dependerá a la larga de su manera de tratar a los hijos de Avraham, los judíos.

 

Aunque Yishmael fue descendiente físico de Avraham, esta promesa no fue dada para sus hijos, los árabes, como está escrito en Génesis 21:10:

 

“Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.”

 

También está escrito en Números 24:5, 9b:

 

“¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel! … Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan.”

 

Aquí vemos que la misma bendición y maldición que fue pronunciada sobre Avraham es aplicada sobre el pueblo de Israel.

 

Sin embargo hay una bendición especial para los hijos de Yismael, según vemos en 17:20:

 

“Y en cuanto a Yishmael, te he oído; he aquí, yo lo bendeciré y lo haré fecundo y lo multiplicaré en gran manera. Engendrará a doce príncipes y haré de él una gran nación.”

 

“al que te maldiga” – Mientras que la promesa de bendición para los que bendigan a Israel está pronunciada en plural, la promesa de la maldición está puesta en singular.

La maldición cae sobre cada persona que hable mal de Israel y el pueblo judío. La historia nos enseña que aquellas naciones que han tratado bien al pueblo judío han prosperado, y que las naciones que han maltratado a los judíos, han tenido que sufrir las graves consecuencias de sus hechos.

 

“familias” – La palabra hebrea traducida como familia es mishpajá. No se refiere a lo que llamamos núcleo familiar -padre, madre e hijos- sino a una familia que incluye a los abuelos, los tíos, los primos y demás.

La palabra hebrea para el núcleo familiar es bait, normalmente traducida como “casa”, cf. 12:1 donde la “casa” no se refiere a un edificio, sino a la familia de su padre.

 

En el Salmo 22:27 hay una profecía que habla del cumplimiento de esta promesa:

 

“Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán a HaShem, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.”

 

12:4a “Entonces Avram se fue tal como HaShem le había dicho.” – Esta salida de Jarán constituye la tercera prueba grande en la vida de nuestro padre.

 

12:5     “Y tomó Avram a Sarai su mujer, y a Lot su sobrino, y todas las posesiones que ellos habían acumulado, y las almas que habían hecho en Jarán, y salieron para ir a la tierra de Kenáan; y a la tierra de Kenáan llegaron.”  – Las almas que habían hecho es una referencia a que habían ganado personas para la fe de ellos. Según Rashí, Avraham convertía a los hombres y Sará convertía a las mujeres. Según el midrash, Avram convocó asambleas públicas en Jarán, para proclamar la verdad de Un Creador, e instó a servirlo. Luego de los discursos públicos, estaba dispuesto a debatir sus propuestas con cualquier persona que las cuestionara. Así ganó decenas de miles de adeptos que reconocieron la existencia de HaShem.[2]

12:6-7 “Y atravesó Avram el país hasta el lugar de Shejem, hasta el planicie de Moré. Y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y HaShem se apareció a Avram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Entonces él edificó allí un altar a HaShem que se le había aparecido.” – Shejem significa “hombro”, “cerviz”, “nuca”, en relación con levantar una carga.[3]. Moré significa “maestro”.[4]

La primera experiencia espiritual profunda que tuvo Avram después de haber obedecido al Eterno al salir de Mesopotamia, fue una aparición de Hashem en Shejem y Moré. Esta experiencia le marcó tanto que tomó la decisión de edificar en ese lugar un altar. Ese altar representa la primera experiencia en la vida de la fe de todos los que van a ser contados por Elohim como hijos, se trata de la entrega del yo.

El altar es un lugar de sacrificio, un animal es ofrecido como representación del hombre. La ofrenda de ascensión (holocausto) simboliza una entrega total. El altar es el lugar donde la voluntad del hombre se somete a la voluntad de Hashem. “No se haga mi voluntad sino la tuya.” “Que no sea como yo quiero sino como tú quieras.”

  • La historia posterior a Avraham nos muestra que Shejem llegó a ser un lugar de grandes decisiones para sus descendientes, cf. Génesis 33:18-20, (Génesis 28:20-21); 37:12-17; Josué 24:1, 14-27; Jueces 21:19; 1 Reyes 12:1; 12:25.
  • Shejem fue elegido como un lugar de refugio[5], cf. Josué 20:7.
  • Yosef fue sepultado en Shejem esperando la resurrección de los muertos. Su tumba se encuentra allí todavía hoy, cf. Josué 24:32.

Así que, Shejem representa en la vida de Avraham el lugar de conversión, el lugar donde muere de si mismo y reconoce al HaShem como su único Elohim verdadero. Es el lugar donde HaShem le prometió por primera vez que su descendencia recibiría esa tierra.

Y de la misma manera como Avraham tuvo esa experiencia, todos los que en el día del juicio van a ser finalmente contados como sus hijos tendrán que tener la misma experiencia. Todos sus hijos tendrán que pasar por Shejem, donde reconocen al Elohim único y mueren de sus propias vidas en el primer altar.

Como hemos dicho, Shejem significa “cerviz”, “hombro” o “espalda” y viene de una raíz que tiene que ver con inclinarse para levantar una carga sobre su espalda.

“el planicie de Moré” – Junto a Shejem está la llanura de Moré. Moré significa “maestro” y viene de una raíz que significa “fluir”; “poner”, “echar”, “tirar”; “señalar”; “enseñar”.[6] Es la misma raíz que se encuentra en la palabra Torá.

Así que cuando Avram primero tuvo la experiencia profunda de conversión en Shejem al mismo tiempo tuvo la experiencia de lo que implica tener un Moré, un Maestro que le enseñaba la Torá.

La Torá es algo que marca la diferencia entre lo santo y lo común, lo verdadero y lo falso, luz y tinieblas, vida y muerte, etc.

HaShem le enseñó los mandamientos a nuestro padre Avraham, como está escrito en Génesis 26:5:

“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”

Más adelante, después de la entrada en la Tierra, los hijos de Israel tuvieron que marcar la diferencia entre la bendición y la maldición precisamente en el valle de Moré.

En el norte tenían el monte Eival, que representa la maldición que es producida por la desobediencia a los mandamientos, y en el sur tenían el monte Guerizim, que representa la bendición por obedecer los mandamientos, cf. Deuteronomio 11:26-32; 27:12; Josué 8:33.

Moré es el lugar donde se reconoce la Torá de Hashem como el patrón de nuestra vida.

12:8     “De allí se trasladó hacia el monte al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar a HaShem, e invocó el nombre de Hashem.”

Betel significa “casa de Elohim”, “casa del Poderoso”

La palabra casa puede significa dos cosas:

  1. Núcleo familiar
  2. Lugar de habitación

En este caso Betel simboliza tanto la familia de Elohim como el templo de Elohim.

En el judaísmo se habla de dos yugos, el yugo del Reino y el yugo de la Torá. El yugo del Reino representa a Shejem, y el yugo de la Torá está representado por Moré.

Estos dos yugos están también expresados en los primeros textos de la confesión del Shemá. En el primer texto del Shemá, Deuteronomio 6:4-9 está escrito:

“Escucha, Israel, HaShem es nuestro Elohim, HaShem es uno. Y amarás a HaShem tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.”

Este texto representa el yugo del Reino, el cual implica aceptar al Eterno como nuestro único Elohim de manera personal. Por esto está escrito en singular: “amarás, tu, tu, tu, enseñarás etc.”

Ahora, el amor por Hashem se manifiesta en la obediencia a sus mandamientos. Shejem nos lleva a Moré.

El segundo yugo, el de la Torá, se encuentra en Deuteronomio 11:13-21 donde está escrito:

“Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar a HaShem vuestro Elohim y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, El dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Y El dará hierba en tus campos para tu ganado, y comerás y te saciarás. Cuidaos, no sea que se engañe vuestro corazón y os desviéis y sirváis a otros dioses, y los adoréis. No sea que la ira de HaShem se encienda contra vosotros, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y pronto perezcáis en la buena tierra que HaShem os da. Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma; atadlas como una señal a vuestra mano, y serán por insignias entre vuestros ojos. Y enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, para que vuestros días y los días de vuestros hijos sean multiplicados en la tierra que HaShem juró dar a vuestros padres, por todo el tiempo que los cielos permanezcan sobre la tierra.”

En este yugo de la Torá vemos como el pronombre se va cambiando a una forma plural. En el primer yugo, el del Reino el texto está escrito de una forma solamente personal, singular, “amarás, tu, tu, tu, enseñarás, escribirás etc.”

En este yugo de la Torá vemos que se usa la forma plural “obedecéis, os, vuestro, vuestro, vuestra, vuestra” pero luego, en el versículo 14 va pasando al singular: “recojas… etc.” para luego volver al plural en los versículos 16-19a: “cuidaos…”, después al singular en los versículos 19b-20: “te…” y, finalmente, al plural en el versículo 21.

De esto aprendemos que el yugo de la Torá nos enseña a vivir nuestra vida privada en obediencia en una relación con el pueblo de Hashem.

Por lo tanto no es suficiente vivir solos delante de Hashem. Necesitamos formar parte de un colectivo. Y este es precisamente el resultado del trabajo de la Torá en nuestras vidas.

Uno no puede amar al Eterno y aborrecer al hermano. Es imposible, porque el amor al Eterno te lleva forzosamente a amar a tu prójimo, primero los más cercanos y luego los que están más allá de los conocidos..

“al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar al Eterno, e invocó el nombre de Hashem” – Ai significa montón o ruina. Betel significa casa de Elohim. ¡Un montón de piedras no es una casa!

Avram se colocó entre Betel y Ai. Cada día al salir de su tienda por la mañana vio que Ai estaba delante y Betel detrás, porque las tiendas siempre se colocan con la entrada hacia el oriente. Para poder ver la casa de Elohim – Betel – tuvo que dar las espaldas al montón de piedras – Ai. De la misma manera nosotros tenemos que escoger entre ser una piedra solitaria, aunque sea parte en un montón de piedras juntas, o ser parte de una casa donde hay orden y disciplina.

Para ser parte de una casa hace falta pasar por un proceso de corrección, ser una piedra viva, labrada, y ajustada y colocada en un lugar específico en el edificio. Ya uno no puede hacer lo que le parezca, lo que le plazca. Hay constructores que han sido puestos para edificar una casa de Hashem en todo lugar, esforzándose para que las piedras sean ajustadas y colocadas cada una en su lugar.

“al oriente de Betel” – Las entradas al tabernáculo y al templo siempre están hacia el oriente. Así que Avram se puso en el lugar que simboliza la entrada a la misma presencia de Hashem.

“plantó su tienda” – La Torá no dice que Avram plantó su tienda en Shejem. Pero aquí en Betel sí. Es un lugar donde hay que plantar la tienda. Es un lugar donde hay que afirmar su estancia. Hazte miembro de un colectivo de personas que creen igual que tú y sé fiel a esa comunidad.

“Edificó allí un altar a HaShem” – Este altar representa la entrega total al Eterno dentro de un contexto colectivo, en la congregación, en la casa de Hashem.

“invocó el nombre de Hashem” – Invocar el Nombre no significa solamente tomarlo en los labios, sino dar a conocer al mundo entero que El es el único. Después de haber estado en Mesopotamia y luego en Egipto, Avraham toma sobre sus hombros la tarea de hacer conocer el Nombre de Hashem al mundo entero, para que supieran que El es el único Elohim verdadero.

Hay un fenómeno natural muy interesante en el lugar donde Avram invocó el Nombre de Hashem por primera vez en la Tierra prometida. El nombre hebreo de Hashem está escrito con las letras actuales hebreas, en las montañas en el mismo lugar donde nuestro padre plantó la tienda. Esto se puede ver en las imágenes de los satélites.
betel

12:10 “Y hubo hambre en la tierra; y Avram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo, porque el hambre era severa en la tierra.” – Esta fue la cuarta prueba en la vida de nuestro padre. Era necesario que bajara a Egipto para pisar esa tierra, cf. Jos 1:3, de manera que todo lugar que sus pies hayan pisado sería entregado a sus descendientes, como está escrito en 15:18b:

“desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates”

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

12:14 “Y aconteció que cuando Avram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy hermosa” – Sarai era muy hermosa a pesar de tener más de 65 años de edad. Esta fue la quinta prueba en la vida de Avraham.

13:3-4 “Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al principio, entre Betel y Ai, al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Avram invocó el nombre de Hashem.” – Después de haber estado en Egipto, Avram volvió al mismo lugar donde había estado antes y donde había invocado el Nombre de Hashem por primera vez en la Tierra, a la entrada a la Casa de Elohim.

Egipto simboliza el sistema de este mundo. Esto nos indica que si uno se desvía y sale fuera del lugar del llamado y las promesas, hay que volver del mundo a la Familia y la Casa de Hashem. Por favor querido amigo que te has ido al mundo, ¡vuelve a la comunión con los fieles!

 

Cuando Avram había dejado atrás los dioses de sus padres en Mesopotamia proclamó el Nombre de Hashem en Betel, y cuando volvió de Egipto volvió a proclamar el Nombre de Hashem en el mismo lugar. Betel se convirtió así en un centro de proclamación del monoteísmo por encima de los falsos dioses de Babilonia y de Egipto.

 

Tercera aliyá, 13:5-18

 

13:5     “Y también Lot, que andaba con Avram, tenía ovejas, vacas y tiendas.” – Lot no andaba con Elohim. Su riqueza dependía de su relación con el hombre. Por eso al final perdió todo.

 

13:11 “Y escogió Lot para sí todo el valle del Yardén; y viajó Lot desde el oriente. Así se separaron el uno del otro.” – Está escrito que Lot escogió “para sí”, pensaba en sí mismo. Se separó no sólo de Avram sino de lo que él representaba, lo cual le llevó finalmente a la ruina. El hombre puede hacer dos cosas en la vida, puede ser como Avraham o como Lot, servir al Eterno o servir al dinero.

 

13:14-15 “Y HaShem dijo a Avram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” – Cuando finalmente cumplió la orden separándose de su familia, vino una gran revelación.

 

13:16 “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse.” – El primer tipo de descendencia de cual se habla es el polvo de la tierra, el cual representa a los hijos naturales de Avraham que poblarán la tierra prometida.

 

13:17 “Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré” – La visión celestial expresada en una acción práctica traerá finalmente su cumplimiento al mundo físico. La fe viene por el oír pero se activa por las obras.

 

13:18 “Entonces Avram mudó su tienda, y vino y habitó en el planicie de Mamre, que está en Jevrón, y edificó allí un altar a HaShem.” – Según Rashí, Mamré es el nombre de una persona, cf. 14:24. El nombre Mamré significa “vigor”, “firmeza” y “grosura”. Jevrón significa “asociación”, “unión”. Jevrón es el lugar donde Adam y Javá fueron sepultados, según la tradición[7]. Aquí Avram edificó su tercer altar. Este altar representa el poder de la resurrección en unión con Hashem. Aquí fueron sepultados todos los patriarcas.

Cuarta aliyá, 14:1-20

 

14:1a “Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Shinar” – Según Rashí, Amrafel es idéntico a Nimrod.

 

14:18 “Entonces Malki-Tsedek, rey de Shalem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Elohim Altísimo.” – Según la tradición, Malki-Tsedek fue Shem,[8] hijo de Noaj. Malki-Tsedek es un título, no un nombre personal. Shalem es la única referencia directa a la ciudad de Yerushalayim que se encuentra en el Jumash (Pentateuco). En el Salmo 76:2 vemos que Shalem es lo mismo que Tsión, como está escrito:

 

“En Shalem está su tabernáculo, y en Tsion su morada.”

 

En Josué 10:1 vemos como en la ciudad de Yerushalayim había un rey llamado Adoni-tsedek. (Malki significa “mi rey” y Adoní significa “mi señor”. Tsedek significa justicia.) Así que, en los tiempos de la conquista, alrededor de 600 años después de Avraham, el rey de esa ciudad seguía teniendo un título muy similar.

 

14:19 “Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Avram del Elohim Altísimo, creador del cielo y de la tierra” – El de mayor rango espiritual siempre bendice al de menor rango. El Talmud enseña que porque Shem bendijo a Avram antes que al Creador, Hashem no sacó el sacerdocio (levítico) de él sino de Avraham.[9]

 

14:20 “y bendito sea el Elohim Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Avram el diezmo de todo.” – Avram fue el primero que la Torá menciona que dio el diezmo. Sin embargo el principio del diezmo estaba funcionando desde la creación del hombre. El principio del diezmo implica trabajar parte de su tiempo sin tener el derecho de comer de él. Este principio se encuentra en el árbol del conocimiento del bien y el mal. Adam tenía que labrarlo pero no podía comer de él.

Avram no solamente dio el diezmo de los despojos de la guerra, sino de todo lo que Hashem le había dado.

Según el libro de Yashar, Avraham había estudiado con Shem y Ever durante muchos años. Por eso ahora le entrega el diezmo de todo por ser su maestro de Torá.

 

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

 

15:4     “Pero he aquí que la palabra de HaShem vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero.” –

 

15:5     “Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia.” – Aquí habla de una descendencia celestial. Vemos por lo tanto que hay tres tipos de descendencia de Avraham; terrenal, singular y celestial. La descendencia terrenal son los hijos físicos de Avraham.

 

15:6 “Y creyó en HaShem, y El se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como “creyó” es heemin que significa “creyó”, “confió”, “esperó”. Es la primera vez que aparece en la Torá. Viene de la raíz amán[10] que significa “sostener”.  En su forma nifal significa “ser firme”, “ser duradero”; “ser fiel”, “ser de confianza”; “ser verdadero”, “ser veraz”; “durar”.[11] De allí viene la palabra emuná, “firmeza”, “seguridad”, “fidelidad”, “fe”, “estabilidad”, “verdad” [12].

El famoso rabino Hirsch escribe: “Emuná es la esencia del judaísmo”[13].

 

Avram puso su confianza en HaShem y por esto también confió en Su palabra. Es imposible creer en Hashem sin confiar en la Escritura que ha sido revelada e inspirada. La Palabra revelada es la base para la fe. Cuando Hashem nos revela su palabra tenemos la opción de confiar en Él o no.

 

“y Él se lo contó por justicia.” (Propia trad.) – La palabra hebrea traducida como justicia es tsedaká[14] y significa “justicia”, “derecho”, “rectitud”, “poder salvador”, “generosidad”.[15] Es la primera vez que aparece en la Torá.

 

Según R. Hirsch el término tsedaká tiene dos significados diferentes[16]. El primero tiene que ver con la acción de justicia en el sentido de cumplir estrictamente con los requisitos de la ley, con otras palabras hacer lo que es recto, justo y cabal, cf. Génesis 30:33; Deuteronomio 6:25. Un justo es uno que da a cada persona y a cada cosa lo que le corresponde.

 

El otro significado es dar a una persona lo que necesita, ser bueno con ella, buscar el bienestar del otro. “Cuando Elohim hace tsedaká, Él da favor a sus criaturas desde Su gracia, no a causa de sus méritos.”[17]

 

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

 

15:7-8 “Y le dijo: Yo soy HaShem que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para que la poseas. Y él le dijo: Oh Señor Eterno, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” – La promesa de la tierra es reforzada con un pacto para erradicar toda duda en el alma de Avram.

 

15:9     “El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.” – Los rabinos entienden esta palabra de dos maneras. Rambán dice que se trataba de tres animales de tres años cada uno. Rashí dice que se trataba de tres de cada animal.

 

El Midrash[18] dice:

“La razón por la cual Avram buscó una señal fue el temor que su descendencia pecara y HaShem no les permitiera seguir viviendo en Tierra Sagrada. HaShem le aseguró a Avram – “Aún si pecaran, he preparado un medio para perdonarlos, las korbanot (sacrificios)”. Entonces le demostró a Avram la naturaleza de las futuras korbanot, mediante la preparación de tres bueyes, tres chivos, tres carneros, una paloma y una tórtola en representación de varias ofrendas.”

 

Rashí dice:

 

“Tres becerras (bueyes) constituyen una alusión a tres novillos: al novillo ofrecido en el día de la expiación (Yom Kipur), al novillo de la comunidad a causa de un asunto oculto  por parte del Sanedrín (Lev. 4:13), y a la becerra desnucada (Deut. 21:1).

“Tres cabras en alusión al macho cabrío cuyo servicio era realizado en el interior (Lev. 16:9-15), a los machos cabríos de las ofrendas adicionales (musaf) de las festividades (Núm. 28:22), y al macho cabrío en ofrenda de un pecado (jatat) de un individuo (Lev. 4:32).

“Tres carneros en alusión a la ofrenda de culpa certera (asham vadai) (Lev. 5:15, 25; 14:12; 19:21; Núm. 6:12), a la ofrenda de culpa dudosa (asham talui) (Lev. 5:17-19), y a la oveja en ofrenda de pecado (jatat) de un individuo (Lev. 27:35).”

 

El pichón (heb. gozal) es la cría de la tórtola (heb. tor).

 

El hecho de partir los animales y colocar las mitades una en frente a la otra es una antigua manera de hacer un pacto. Las personas que hacían pactos caminaban juntos entre las partes dando una vuelta en señal de lo infinito (como un ocho acostado) para así confirmar la perpetuidad del pacto, cf. Jeremías 34:19.

 

Este pacto confirma la perpetuidad de la promesa de la tierra para los descendientes de Avram.

 

15:12 “Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Avram, y he aquí que el terror de una gran oscuridad cayó sobre él.” – Esto constituye la séptima prueba fuerte en la vida de nuestro padre. Esta experiencia profética le permite ver toda la calamidad futura de sus descendientes, lo cual le produce un gran terror.

 

15:13 “Y dijo a Avram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.” – Avram recibe la revelación del futuro difícil de sus hijos en Egipto.

 

15:14 “Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas.” – La palabra “también” implica que Egipto es uno de los reinos juzgados por Hashem donde los descendientes iban a ser maltratados. Los otros reinos son los cuatro que son mencionados en el libro de Daniel.

 

15:17 “Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades.” – Lo interesante en este texto es que Avram no es capaz de caminar con HaShem entre las partes. Sin embargo aparecen dos cosas, un horno y una antorcha. Dos fuegos diferentes.

 

15:18 “En aquel día HaShem hizo un pacto con Avram, diciendo: A tu descendencia he dado esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates” – La descendencia de Avram, la terrenal, la singular y la celestial, heredará la tierra física entre estos dos ríos. La nueva Yerushalayim que bajará del cielo ocupará todo ese territorio. En ningún lugar de las Escrituras vemos que los hombres van a dejar la tierra e ir al cielo. Esa idea viene de la filosofía griega.

 

15:19-21 “los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.” – Estas diez naciones representan todas las naciones de la tierra. El número 10 representa la totalidad en las Escrituras. Todo el mundo será heredado por Avraham y sus descendientes.

 

Esta promesa tuvo su cumplimiento parcial cuando los hijos de Israel volvieron de Egipto. Siete de estas naciones fueron entregadas a los descendientes de Avraham, pero tres de ellas no se les permitió conquistar.

Los ceneos, cenezeos y los cadmoneos fueron conquistados por los hijos de Edom, Moav y Amón. Los hijos de Israel no tuvieron permiso por Hashem para conquistar estos tres reinos cuando salieron de Egipto. Sin embargo, en el futuro serán adheridos al territorio de Israel, según Isaías 11:14 donde está escrito:

 

“Y ellos se lanzarán sobre el costado de los filisteos al occidente, juntos despojarán a los hijos del oriente; Edom y Moav estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón les estarán sujetos.”

 

Los territorios mencionados en esta profecía corresponden a lo que hoy en día se llama la franja de Gaza, Cisjordania y Jordania.

 

16:1, 3 “una sierva egipcia… Hagar la egipcia” – Al repetir esta expresión nos da a entender que Hagar no era cualquier egipcia. Se ha entendido por los rabinos como una manera de hablar de la hija del faraón.

 

16:11 “El ángel de HaShem le dijo además: He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; y le llamarás Yishmael, porque HaShem ha oído tu aflicción.” – El texto hebreo no dice que Hagar había concebido, sino que iba a concebir en el futuro. Según Rashí, esto nos enseña que ella perdió su primer hijo en un aborto. Luego tuvo la promesa de un nuevo embarazo.

 

17:1     “Cuando Avram tenía noventa y nueve años, HaShem se le apareció, y le dijo: Yo soy el Elohim Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” – Trece años más tarde HaShem se revela como “El Shadai”. Según Rashí y Rambam la palabra shadai está compuesta por she, que, y dai, suficiente.

 

Beer BaSadé dice:

 

“Con este nombre, Elohim quería decirle que no debía temer, puesto que así como Él es suficiente y no necesitaba de nadie, así también a Avraham le sería suficiente la relación con El para vivir, sin necesidad de los demás.”

 

“anda delante de mí, y sé perfecto” – El Targum traduce: “rinde culto delante de mí”. El resultado de andar delante del Todo suficiente es que uno se vuelve íntegro. La palabra hebrea traducida como perfecto tamim[19] no significa que uno no puede caer en pecado, sino que es maduro e íntegro, especialmente en las pruebas.

 

17:2     “Y yo estableceré mi pacto contigo, y te multiplicaré en gran manera.” – Este pacto de circuncisión está más enfocado hacia el pueblo. En el pacto de los trozos, en el capítulo 15, hay un enfoque hacia la tierra.

 

17:5 “Y no serás llamado más Avram; sino que tu nombre será Avraham; porque yo te haré padre de multitud de naciones” – El nombre Avram significa, según Rashí, padre de Aram. Avraham significa padre de multitudes. En los pacto de antaño las dos partes tomaron parte del nombre del otro. Por eso una letra es añadida al nombre Avram, la letra hey y se forma el nombre Avraham. Esa letra aparece dos veces en el nombre Hashem. Al mismo tiempo Hashem añade el nombre de Avraham en su nombre. A partir de ahora se llama “el Elohim de Avraham”, cf. Éxodo 3:15.

 

17:6 “Te haré fecundo en gran manera, y de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes.” – Esto no puede referirse a los descendientes de Yishmael, puesto que ya había nacido, ya había salido de Avraham. Es una referencia a Yitsjak y Esav, las dos naciones Israel y Edom.

 

Séptima aliyá, 17:7-27

 

17:7     “Y estableceré mi pacto contigo y tu descendencia después de ti, por sus generaciones, por pacto eterno, de ser Elohim tuyo y de tu descendencia después de ti.” – Este pacto consiste en que Hashem es el Elohim de Avraham y de su descendencia para siempre. Esto implica que habrá una parte de la descendencia física de Avraham que nunca dejará de tener una relación de pacto con Hashem.

 

17:8     “Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Kenáan como posesión perpetua; y yo seré su Elohim.” – Vemos como este pacto eterno incluye tres pilares fundamentales:

 

  1. El pueblo
  2. La tierra de Kenáan
  3. Elohim

 

17:9     “Este es mi pacto que guardaréis, entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Todo varón de entre vosotros será circuncidado.” – Esta es la octava prueba fuerte para nuestro padre Avraham, la circuncisión en la carne. Tuvo que convencer a todos sus hombres de la importancia de este hecho y al mismo tiempo pasar por esta operación con el peligro de ser atacado por sus enemigos.

 

17:11 “Seréis circuncidados en la carne de vuestro prepucio, y esto será la señal de mi pacto con vosotros.” – La señal del pacto es la circuncisión física en la carne. Sólo los varones podrán llevar esta señal. Por lo tanto la herencia de la tierra se da en primer lugar en relación con los varones de Israel. Sólo en ausencia de varones las mujeres podrán heredar la tierra de la promesa, cf. Números 27.

 

17:14 “Mas el varón incircunciso, que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa alma será cortada de entre su pueblo; ha quebrantado mi pacto.” – Los descendientes físicos de Avraham que no se circuncidan en la carne experimentarán que su alma sea cortada de la fuente de vida que hay en conexión con el pueblo del pacto. Según Rashí significa que andará en la vida sin hijos y morirá antes de tiempo.

 

17:15 “Entonces Elohim dijo a Avraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sará es su nombre.” – Sarai significa mi princesa, limitando su influencia sólo para su marido. Sará significa princesa, siendo princesa para todo el mundo.

 

17:21 “Pero mi pacto lo estableceré con Yitsjak, el cual Sará te dará a luz por este tiempo señalado el año que viene.” – El pacto de la circuncisión no fue establecido con el pueblo árabe, sino con el pueblo judío. Por eso la tierra de Kenáan no es para el pueblo árabe, sino para el pueblo judío. Yishmael recibió su bendición y HaShem le dio muchas otras tierras, pero la tierra de la promesa no le pertenece.

 

“por este tiempo” – El hebreo tiene aquí la palabra moed[20] que habla de un tiempo señalado. Ese término es especialmente utilizado en referencia a las fiestas establecidas por Hashem, cf. Levítico 23. Así que Yitsjak nació en una de las fiestas anuales. En los próximos capítulos veremos en qué fiesta nació.

 

17:24 “Avraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado en la carne de su prepucio.”

[1]       Strong H6299 pâdâh, paw-daw’, A primitive root; to sever, that is, ransom; generally to release, preserve: – X at all, deliver, X by any means, ransom, (that are to be, let be) redeem (-ed), rescue, X surely.

[2]       Rambán Akum 1:3

[3]       Strong H7927 shekem, shek-em’, The same as H7926; ridge; Shekem, a place in Palestine: – Shechem.

Strong H7926 shekem, shek-em’ From H7925; the neck (between the shoulders) as the place of burdens; figuratively the spur of a hill: – back, X consent, portion, shoulder.

Strong H7925 shâkam, shaw-kam’ A primitive root; properly to incline (the shoulder to a burden); but used only as denominative from H7926; literally to load up (on the back of man or beast), that is, to start early in the morning: – (arise, be up, get [oneself] up, rise up) early (betimes), morning.

[4]          Strong H4176, môreh môreh, mo-reh’, mo-reh’, The same as H4175; Moreh, a Canaanite; also a hill (perhaps named from him): – Moreh.

Strong H4175, môreh, mo-reh’, From H3384; an archer; also teacher or teaching; also the early rain (see H3138): – (early) rain.

Strong H3384, yârâh yârâ’, yaw-raw’, yaw-raw’, A primitive root; properly to flow as water (that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively to point out (as if by aiming the finger), to teach: – (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay, shew, shoot, teach (-er, -ing), through.

[5]       Cuando una persona ha matado a alguien accidentalmente puede huir a la ciudad de refugio más cercano para estar protegido contra el vengador de la sangre del que murió. Allí tiene que permanecer hasta la muerte del Sumo Sacerdote, y entonces será libre para volver a su casa. Esto nos habla de la muerte del Mesías que libera a los pecadores de sus cargos que tienen en su contra.

[6]       Strong H4176, môreh môreh, mo-reh’, mo-reh’, The same as H4175; Moreh, a Canaanite; also a hill (perhaps named from him): – Moreh.

Strong H4175, môreh, mo-reh’, From H3384; an archer; also teacher or teaching; also the early rain (see H3138): – (early) rain.

Strong H3384, yârâh yârâ’, yaw-raw’, yaw-raw’, A primitive root; properly to flow as water (that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively to point out (as if by aiming the finger), to teach: – (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay, shew, shoot, teach (-er, -ing), through.

[7]       Zohar, Rut 96

[8]       Nedarim 32b, Bereshit Rabá 43:6

[9]       Nedarim 32b

[10]     Strong H539 ‘âman, aw-man’, A primitive root; properly to build up or support; to foster as a parent or nurse; figuratively to render (or be) firm or faithful, to trust or believe, to be permanent or quiet; morally to be true or certain; once (in Isa 30:21; by interchange for H541) to go to the right hand: – hence assurance, believe, bring up, establish, + fail, be faithful (of long continuance, stedfast, sure, surely, trusty, verified), nurse, (-ing father), (put), trust, turn to the right.

[11]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[12]      Strong H530 ‘ĕmûnâh ‘ĕmûnâh, em-oo-naw’, em-oo-naw’, Feminine of H529; literally firmness; figuratively security; moral fidelity: – faith (-ful, -ly, -ness, [man]), set office, stability, steady, truly, truth, verily.

[13]     The Hirsch Chumash, Sefer Bereshis pág. 356. (Propia traducción del inglés)

[14]     Strong H6666 tsedâqâh, tsed-aw-kaw’, From H6663; rightness (abstractly), subjectively (rectitude), objectively (justice), morally (virtue) or figuratively (prosperity): – justice, moderately, right (-eous) (act, -ly, -ness).

[15]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[16]     The Hirsch Chumash, Sefer Bereshis pág. 175, 357-359. (Propia traducción del inglés)

[17]     The Hirsch Chumash, Sefer Bereshis pág. 357. (Propia traducción del inglés)

[18]     Bereshit Rabá 44:17

[19]     Strong H8549 tâmîym, taw-meem’, From H8552; entire (literally, figuratively or morally); also (as noun) integrity, truth: – without blemish, complete, full, perfect, sincerely (-ity), sound, without spot, undefiled, upright (-ly), whole.

[20]    Strong H4150 mô‛êd  mô‛êd  mô‛âdâh, mo-ade’, mo-ade’, mo-aw-daw’, From H3259; properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): – appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast, (appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed).

Parashá 02 Noaj

ז׳ במרחשון ה׳תשע״ו (October 20, 2015) por  
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2 Noaj

Parashá 02 Noaj

Génesis 6:9 – 11:32

Aliyás de la Torá:

  1. 6:9-22
  2. 7:1-16
  3. 7:17 – 8:14
  4. 8:15 – 9:7
  5. 9:8-17
  6. 9:18 – 10:32
  7. 11:1-32
  8. Maftir: 11:29-32

Haftará: (tradición ashkenazí) Isaías 54:1 – 55:5 (tradición sefardí) Isaías 54:1-10

Noaj

Es el nombre del personaje principal de esta parashá. Significa descanso.

Primera aliyá

En la primera aliyá vemos como Dios decide destruir, por medio del agua, toda carne de sobre la superficie de la tierra por causa de toda la corrupción que se ha producido. Sólo la familia de Noaj obtiene la gracia de poder sobrevivir esta destrucción mundial.

El Eterno hace un pacto con Noaj y le instruye acerca de cómo podrá sobrevivir. Tendrá que hacer un arca enorme, capaz de resistir el agua, y recoger alimentos para más de un año, para la supervivencia de su familia junto con todas las especies de animales terrestres y volátiles. Noaj hizo todo conforme a las instrucciones de Dios.

Segunda aliyá

Noaj entra en el arca junto con su familia. Por mandato del Eterno vienen también todos los animales que están escogidos para ser preservados. El mismo día empieza el diluvio con 40 días de lluvia desde arriba y 150 días de inundación de aguas subterráneas.

Tercera aliyá

El arca flota sobre las aguas que suben a una altura de 15 codos por en cima de los montes. Por esta tevilá (bautismo) todos los hombres y todos los animales perecen y el mundo es purificado. El Eterno se acuerda de Noaj y los que están con él en el arca, de modo que envía un viento para ir secando la tierra. También cierra las fuentes subterráneas y las ventanas del cielo para que las aguas se detengan. Así las aguas van bajando durante 150 días. El arca descansa sobre los montes de Ararat, el día 17 del séptimo mes desde la creación del hombre. Dos meses y medio más tarde se ven las cimas de los montes. Cuarenta días más tarde Noaj abre la ventana y primero envía un cuervo y luego una paloma para saber cómo están bajando las aguas.

En el primer día del primer mes del año Noaj quita la cubierta del arca y se da cuenta que las aguas se están secando de la tierra. Casi dos meses más tarde ya está seca la tierra.

Cuarta aliyá

Noaj sale del arca con su familia y los animales. Luego construye un altar y sacrifica toda clase de animales limpios como ofrenda de ascensión delante del Eterno. Eterno hace un juramento prometiendo que nunca más volverá a destruir toda carne de la misma manera. Las diferentes estaciones del año son introducidos en la naturaleza.

Dios bendice a Noaj y a sus descendientes y les ordena multiplicarse y llenar la tierra y además les da ciertas reglas que rigen en la nueva condición en el mundo.

Quinta aliyá

Dios establece un pacto con Noaj y todos sus descendientes y todos los animales en el cual está la promesa de no destruir nunca más toda la carne mediante las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra. La señal de ese pacto es el arco iris.

Sexta aliyá

Los tres hijos de Noaj son los orígenes de todos los hombres que van a poblar toda la tierra. El primer nieto de Noaj fue Kenaan que nace poco después del diluvio.

Cuando Noaj bebe del vino de una viña que ha plantado se embriaga y se queda descubierto acostado en la tienda. Al verlo su hijo Jam no hace nada para cubrir su vergüenza, sino divulga el error a sus hermanos. Entonces Shem y Yefet toman un manto sobre sus hombros y entran de espaldas para cubrir la desnudez de su padre. Al despertar Noaj pronuncia una maldición sobre Kenaan y una bendición sobre Shem y Yefet.

De los tres hijos de Noaj, Yefet, Jam y Shem salen las 70 naciones que poblarán la tierra. De Yefet salen 15 naciones, de Jam salen 32 naciones y de Shem salen 23 naciones. (Las cuatro personas Shem, Arfajsad, Shalaj y Ever no son contados entre los 70 por ser santos.)

Séptima aliyá

Todos los hombres hablan el mismo idioma durante los 1996 primeros años de historia. Por esta causa pueden organizarse para la construcción de una ciudad y una torre con el propósito de rebelarse contra al Eterno. HaShem envía sus emisarios para dividir las lenguas de las 70 familias para que ya no se entiendan entre ellas. Así son dispersadas sobre la faz de toda la tierra y dejan de edificar la ciudad que recibe el nombre de Bavel, confusión.

Shem es el portador de la bendición principal y la promesa del futuro redentor. También es el ancestro del pueblo hebreo. Por eso la Torá se enfoca en su genealogía y menciona sus descendientes hasta llegar a la décima generación, hasta Avram.

Avram tiene dos hermanos, Najor y Harán. Harán engendra un hijo, Lot, antes de morir cuando su padre aún estaba con vida. Avram toma a una familiar como esposa, Sarai, pero ella no puede tener hijos por ser estéril.

El padre de Avram, Teraj, toma la decisión de salir con parte de su familia de Ur para ir a la tierra de Kenaan, pero se queda a la mitad del camino, y se establecen en Jarán. Allí se quedan hasta la muerte de Teraj, que en ese momento tiene 205 años de edad.

Comentarios

 

Primera aliyá, 6:9-22

 

6:9       “Estas son las generaciones de Noaj. Noaj era un hombre justo, perfecto entre sus contemporáneos; Noaj andaba con Elohim” – Los rabinos presentan dos maneras de interpretación de este texto. El primero dice que comparando la conducta de la generación maligna que vivía en tiempos de Noaj, él parecía justo.

Sin embargo vemos como la Torá da testimonio de que él era un hombre justo (en hebreo ish tsadik) que andaba con Elohim. Además tenemos el texto de 7:1 donde HaShem está dando testimonio de que Noaj era justo delante de Él. Por esto surge la segunda interpretación de estas palabras. Se trata de que Noaj era justo y perfecto a pesar de toda la maldad que había en los hombres que le rodeaban.

Esto nos enseña que ni la cultura, ni las costumbres del país, ni las personas que rodean, ni la sociedad pueden ser responsables de la conducta de una persona. Cada uno tiene una responsabilidad para vivir en justicia e integridad delante de Elohim.

 

“Noaj andaba con Elohim” – El verbo hebreo está en forma hitpalel, que es una forma reflexiva. Se puede entender de modo que Noaj se hizo caminar con Elohim. No fue una cosa fácil. Se esforzaba para poder hacerlo y lo logró. Aquí aprendemos que el camino con Elohim requiere disciplina personal.

No dice que Noaj caminaba con HaShem – el nombre sagrado que se escribe con las cuatro letras yud, he, wav y he – sino con Elohim – en hebreo Elohim. El nombre HaShem expresa su misericordia y el nombre Elohim expresa su justicia. Noaj se esforzaba todos los días para animarse a si mismo a caminar con su Padre celestial en relación con su atributo de justicia. En medio de una generación perversa en la cual las normas ya no tenían ningún efecto sobre la vida diaria, en medio de esa generación Noaj caminaba en las normas del Elohim justo. Esto le hizo capaz de ser elegido para ser un medio de salvación para el mundo futuro.

En Ezequiel 14:12-20 el Eterno menciona a Noaj como una de las personas más influyentes en la historia humana, junto con Yov (Job) y Daniel.

 

“andaba” – es la palabra hebrea hithalej – “se andaba” – que viene de la misma raíz de halajá. La palabra halajá es un sustantivo, y significa “un caminar”.

La palabra halajá se está usando en el judaísmo como un término técnico para la legislación judía. La halajá es la ley del Eterno expresada en ordenanzas y reglamentos que establecen los hombres que están puestos como líderes en el pueblo de Israel, con el propósito de aplicar los mandamientos eternos de la Torá en cada situación de la vida actual del pueblo judío.

Mientras que la Torá escrita no se puede cambiar, la halajá va cambiando según las circunstancias vividas en cada momento histórico.

De esto aprendemos que Noaj estaba interesado en vivir de forma práctica los mandamientos que el Eterno había revelado a Adam para los seres humanos. Hay un camino recto para el hombre, establecido en el momento de su creación. Noaj andaba en ese camino, y por eso fue llamado tsadik y tamim, justo e íntegro.

 

6:11     “Y la tierra se había corrompido delante de Elohim, y estaba la tierra llena de violencia.” Elohim – Según las Escrituras hay especialmente tres pecados que traen el juicio del Elohim sobre los hombres, la idolatría, el sexo ilícito y el homicidio. Cuando una nación o un pueblo llega a cierto nivel en estos tres pecados, Elohim viene con juicio para eliminar esos pecados.

 

Un cuarto pecado es también presentado como la gota que hace rebosar el vaso de la paciencia de Elohim – el robo. El texto hebreo dice que la tierra estaba llena de jamás – robos con violencia, cf. Amós cap. 1 y 2. La palabra jamás es la misma que hoy en día usa uno de los grupos terroristas en el Oriente Medio.

 

6:12     “Y miró Elohim a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.” Elohim – Según Rashí la palabra corrompida tiene que ver con pecados sexuales y de idolatría.

 

No solamente los hombres estaban viviendo en pecados sexuales, sino también los animales se habían corrompido. Está escrito que toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. El camino de cada animal es el proceder natural que el Eterno ha dado a cada especie. Hay una torá, una instrucción, en cada animal creado. Cada animal sabe como comportarse para vivir su vida según el plan del Eterno. Hay un camino para cada especie. También hay un camino para el hombre. Pero en el tiempo de Noaj toda carne había corrompido su camino. Esta fue la causa del juicio por medio del diluvio.

Este texto nos da a entender que los hombres estaban manipulando los animales de manera que los cruzaban entre las diferentes especies. Obviamente fue una especie de manipulación genética. De esta manera hubo corrupción en toda la carne, y Elohim decide poner fin a este tipo de mezclas. Sólo los animales que habían mantenido su originalidad en su especie desde la creación podían entrar a Noaj en el arca para ser preservados para el futuro, cf. versículo 20 que dice:

 

“De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida.” Elohim

 

Sólo los que eran conforme a su especie valían para ser preservados.

 

6:14     “Hazte un arca de madera de gofer” – Los rabinos han discutido para saber qué tipo de madera había en el arca. La palabra hebrea que se usa es semejante a la palabra para azufre. Rashí dice que esa madera fue elegida para hacer alusión al azufre que vino con las aguas subterráneas en el diluvio.

Algo semejante a los restos del arca se puede encontrar en las montañas de Ararat en Turquía.[1]

 

6:18     “Pero estableceré mi pacto contigo; y entrarás en el arca tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos.” Elohim – La relación entre el Eterno está basada sobre el principio de los pactos. A base de los pactos que él ha establecido podemos tener contacto con Él. Adam tenía un pacto por medio del cual se relacionaba con el Eterno desde el principio, como está escrito en Oseas 6:7:

 

“Pero ellos, como Adán, han transgredido el pacto; allí me han traicionado.” Elohim

 

Un pacto es el lazo más fuerte que existe entre dos o varias persones. Un pacto no se puede anular o deshacer. Este pacto implicaba que el Eterno se comprometía a guardar los frutos que eran para comer dentro del arca durante todo el tiempo del diluvio y también implicaba una protección especial contra los hombres que querían hacer daño a Noaj y a sus hijos durante la construcción del arca.

 

“tú, y contigo tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos” – de esto aprendemos que los hombres no estaban viviendo en relaciones maritales durante el tiempo del diluvio. Luego cuando el Eterno les ordena salir del arca les permite unirse de nuevo con sus esposas, como está escrito en 8:16:

 

“Sal del arca tú, y contigo tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos.” Elohim

 

6:20-21 “De las aves según su especie, de los animales según su especie y de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie vendrán a ti para que les preserves la vida. Y tú, toma para ti de todo alimento que se come, y guárdatelo, y será alimento para ti y para ellos.” Elohim – Según este texto los animales no fueron considerados como alimentos. Primero se habla de todos los animales, y luego de todo alimento, donde obviamente no están incluidos los animales. Así que durante 1656 años de la historia humana no se comía carne, sólo legumbres y frutas, según el mandamiento dado a los hombres en Génesis 1:29. El derecho de comer carne vino después del diluvio.

 

6:22 “Y así lo hizo Noaj; conforme a todo lo que Elohim le había mandado, así hizo.” Elohim – Este es el secreto para el éxito de todos los hombres. La clave para el progreso del ser humano es hacer exactamente conforme a lo que Elohim nos ha mandado.

 

Segunda aliyá, 7:1-16

7:1       “Entonces el Eterno dijo a Noaj: Entra en el arca tú y todos los de tu casa; porque he visto que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación.” – Toma nota de que en este momento la Torá utiliza el nombre que se escribe con las cuatro letras Yud Hey Vav y Hey, HaShem, el Eterno. Como hemos dicho antes, ese Nombre tiene que ver con el atributo de misericordia. Así que vemos que Noaj no solamente caminaba en relación con la justicia de Elohim, según 6:9, sino también tenía una relación con la misericordia del Eterno, como bien se ha dicho en el último pasuk, versículo, de la parashá anterior, Génesis 6:8:

 

“Mas Noaj halló gracia ante los ojos de Hashem.”

El Eterno ordena a Noaj a entrar en el arca para la salvación de toda la especie humana y los animales, y especialmente los animales limpios, que son los que sirven para ser sacrificados para el Eterno.

 

Es interesante ver que la revelación de los animales limpios e impuros ya existía en tiempos de Noaj. No significa que él podría comerlos, porque los hombres no comían carne antes del diluvio. Esa diferencia existía únicamente en relación con los sacrificios. Los animales limpios sirven para “la comida” del Eterno, alegóricamente hablando. En Números 28:2 vemos que los sacrificios son identificados por el Eterno como su “comida”, lejem en hebreo.

 

“he visto que sólo tú eres justo delante de mí en esta generación” Elohim – Cuando el Eterno da testimonio de que una persona es justa delante de él, no hay ningún hombre, ni ángel, que puede cambiar esa sentencia dada por el Tribunal Supremo.

 

Lo importante no es aparecer justo delante de los hombres, sino realmente serlo delante de Aquel que todo lo ve.

 

7:4       “Porque dentro de otros siete días haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, y borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que he creado.” Elohim – En este versículo el hebreo usa la palabra od, que significa “otro”, “además”, “todavía”, dando a entender que el diluvio tendría que esperar una semana. Según el midrash fue para que Noaj y su familia pudieran tener una semana de luto, en hebreo shivá, por causa de la muerte de Metushelaj que había ocurrido justo en el día cuando iba a venir el diluvio.

 

El padre de Metushelaj fue el profeta Janoj (Enoc). Había puesto un nombre profético sobre su hijo. El nombre Metushelaj significa “su muerte envía”, como una alusión al diluvio que iba a ocurrir exactamente en el momento de la muerte de este hombre. Es maravilloso ver que la edad de Metushelaj fue de 969 años, la mayor edad que una persona haya tenido en toda la historia humana. Vemos como el Eterno es paciente con los que pecaron y esperaba hasta lo último con el juicio.

 

7:11     “El año seiscientos de la vida de Noaj, el mes segundo, a los diecisiete días del mes, en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo fueron abiertas.” Elohim – En el Talmud hay una discusión entre el rabí Eliezer y el rabí Yehoshúa para determinar a qué mes se está refiriendo aquí. Según el rabí Eliezer se refiere al mes Marjeshván (Jeshván – oct-nov) pero según el rabí Yehoshúa se refiere al mes de Iyar (abril-mayo).

La postura oficial del judaísmo está a favor del rabí Eliezer.[2]

Esto quiere decir que a partir de la salida de Egipto hubo un cambio en el calendario desde la creación del mundo. Lo que antes era el séptimo mes desde la creación de Adam, se convirtió en el primer mes para los hijos de Israel, como está escrito en Éxodo 12:2:

 

“Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.” Elohim

 

Cuando usa la expresión “para vosotros” hay una indicación de que no lo es para los demás pueblos que contaban los años desde la creación.

 

De esta manera podemos decir que el diluvio vino en el tiempo de lo que luego iba a ser otoño en Israel.

 

“en ese mismo día se rompieron todas las fuentes del gran abismo, y las compuertas del cielo fueron abiertas” – Vemos como el diluvio no fue sólo un producto de la lluvia, sino también de aguas subterráneas que fueron desatadas para inundar la tierra.

De esto aprendemos que lo que pasó en el diluvio fue una especie de tevilá, purificación por medio de aguas rituales. Para que una tevilá sea perfecta debe ser hecha en una mikvé, una acumulación de aguas vivas, naturales, que proceden en su mayoría de fuentes subterráneas.

Según la Torá hay dos elementos que pueden purificar a otros elementos, el agua y el fuego, como está escrito en Números 31:23:

 

“todo lo que resiste el fuego, pasaréis por el fuego y será limpio, pero será purificado con el agua para la impureza. Mas todo lo que no resiste el fuego lo pasaréis por agua.” Elohim

 

Esta vez el Eterno tomó la decisión de purificar la tierra con agua. Y para que fuera una purificación perfecta, la mayor cantidad del agua tenía que venir de fuentes subterráneas. Así el mundo fue purificado por primera vez por medio del agua. La próxima vez será por el fuego…

 

“las compuertas del cielo fueron abiertas.” – Según entiendo, la capa protectora de agua que había sido puesta por encima de la atmósfera, cf. Génesis 1:6-7, había creado un ambiente primaveral durante todo el año.

Hay científicos que dicen que al haber una capa de agua por encima de la atmósfera aumentaría la presión atmosférica varias veces. Está comprobado que los pacientes con problemas cardíacos tienen una probabilidad de mayor supervivencia si se les hacen las operaciones del corazón en una habitación con mayor presión atmosférica. Esto nos indica que el hombre fue creado para vivir en una mayor presión atmosférica.

Todo esto podría ser parte de las razones por las cuales los hombres vivían durante mucho más tiempo antes del diluvio. Los cambios climatológicos fueron tan importantes que la edad del hombre fue reducida a una décima parte de la que había sido antes.

 

Ahora las “compuertas del cielo fueron abiertas” y cayó sobre la tierra toda esa agua que había estado por encima de la atmósfera. A partir de ese momento el mundo sería muy distinto. Hasta las estrellas se verían diferentes.

 

7:16     “Y los que entraron, macho y hembra de toda carne, entraron como Elohim le había mandado; y Hashem cerró la puerta detrás de él.” – El arca representa la salvación para todos los hombres. La puerta es la puerta de jesed. Llegará un momento cuando la puerta de jesede será cerrada por el Hashem. Su jesed tiene un límite para el pecador. Si el pecador no se arrepiente a tiempo, el Eterno Hashem el Misericordioso, tendrá que cerrar la puerta de gracia para dejar lugar al juicio condenatorio. Y cuando Él cierra, ningún hombre podrá abrir.

 

Tercera aliyá, 7:17 – 8:14

7:21     “Y pereció toda carne que se mueve sobre la tierra: aves, ganados, bestias, y todo lo que pulula sobre la tierra, y todo ser humano” Elohim – En esta sección vemos como se repite varias veces que toda carne, incluidos los hombres, murieron. Este es el testimonio del Eterno, transmitido a nosotros por el profeta Moshé. Solamente ocho personas sobrevivieron el diluvio. Todos los demás hombres murieron.

 

7:22     “todo aquello en cuya nariz había aliento de espíritu de vida, todo lo que había sobre la tierra firme, murió” Elohim – la palabra hebrea para “aliento de espíritu” es nishmat-ruaj. Nishmat viene de neshamá que es el alma superior que tiene el hombre, no los animales. Los animales tienen cuerpo y alma viviente nefesh-jayim al igual que los hombres. Pero los hombres tienen algo más, tienen un alma superior.

 

8:4       “Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.” Elohim – Si la teoría del rabí Eliezer y la enseñanza oficial del judaísmo es correcta, el día en que el arca descansó sobre los montes de Ararat, fue el 17 de Nisán,

 

8:5       “Las aguas fueron decreciendo paulatinamente hasta el mes décimo; y el día primero del mes décimo, se vieron las cimas de los montes.” Elohim – un poco después de shavuot (pentecostés) se vieron las cimas de los montes. El midrash dice que los dos montes que se vieron fueron Sinai y Tsión. En el monte de Sinai fue dada la Torá en shavuot después de la salida de Egipto.

 

8:13     “Y aconteció que en el año seiscientos uno de Noaj , en el mes primero, el día primero del mes, se secaron las aguas sobre la tierra. Entonces Noaj quitó la cubierta del arca y miró, y he aquí, estaba seca la superficie de la tierra.” – El primer día del primer mes, desde la creación de Adam, corresponde al primer día del séptimo mes actual en el calendario judío, el 1 de Tishrí. Ese día coincide con una fiesta del Eterno, Yom Teruá, el día del toque de alarma, también llamada Rosh HaShaná. En ese mismo día se secaron las aguas sobre la tierra y Noaj quitó la cubierta del arca.

De la misma manera como la cubierta fue quitada del arca, en ese mismo día se abre una puerta en el cielo año tras año, para que haya un tiempo de bondad especial para arrepentimiento, entre Yom Teruá y Yom Kipur, el primer día hasta el décimo del séptimo mes. Al final de Yom Kipur es cerrada esa puerta.

 

Cuarta aliyá, 8:15 – 9:7

 

8:20     “Y edificó Noaj un altar al Eterno, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos en el altar.” – La palabra para altar mizbeaj[3] viene de la raíz zavaj[4] que significa sacrificar. El altar es una mesa donde se ofrece una “comida” a Hashem. El altar es un lugar de encuentro entre el hombre y Elohim.

Noaj tenía que construir ese altar. Tenía que hacer un esfuerzo para poder mostrar a Hashem su amor y sometimiento. Cada persona tiene la responsabilidad de edificar un altar a Hashem, un lugar de encuentro íntimo, un sitio donde pueda relacionarse con el Padre, por medio de un sacrificio costoso.

 

El holocausto consiste en quemar todo el animal. El animal que es sacrificado sobre el altar representa al hombre que lo ofrece. De esta manera el sacrificio de holocausto constituye una simbología de entrega total al Eterno. Toda mi vida es tuya. Todo lo que soy y todo lo que tengo te pertenece. Mi vida no significa nada para mí mismo. Lo único que me importa es agradarte, HaShem. Este es el mensaje de la ofrenda de ascensión (holocausto) cuando es ofrecido correctamente.

La palabra traducida como holocausto es la palabra hebrea olá,[5] que viene de la raíz alá,[6] que significa “subir”. Así que una traducción literal sería “ofrenda de ascensión”.

Una vida entregada totalmente para cumplir los propósitos del Eterno es como un sacrificio cuando sube como un “olor fragante” al Cielo.

 

8:21a “Y Hashem percibió el aroma agradable, y dijo Hashem a su corazón:” – El aroma no vino de la carne quemada de un animal muerto. Hashem no se deleita en el derramamiento de la sangre y la quema de la carne de un ser inocente. Lo que produce el aroma agradable es el corazón que está detrás de ese sacrificio. En este caso fue el corazón de Noaj. El estaba dispuesto a sacrificar estos animales preciosos como representación de su propia devoción al Creador

 

8:21b-22 “Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la intención del corazón del hombre es mala desde su juventud; nunca más volveré a destruir todo ser viviente como lo he hecho. Mientras la tierra permanezca, la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche, nunca cesarán.” Elohim

 

“el día y la noche” – Rashí dice que al repetir las palabras “nunca más volveré” estas palabras se convierten en un juramento. Un juramento es parte de un pacto. Así que aquí se instituye un pacto con el cielo y la tierra, como está escrito en Jeremías 33:20 y 25:

 

“Así dice Hashem: “Si pudierais romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de modo que el día y la noche no vinieran a su tiempo… Así dice Hashem: “Si no permanece mi pacto con el día y con la noche, y si no he establecido las leyes del cielo y de la tierra”

 

“la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno” – el Talmud[7] habla de estas seis estaciones del año dentro de la tierra de Israel.

 

La siembra – la mitad de Tishrí, Marjeshván y la mitad de Kislev (octubre – noviembre)

El invierno – la mitad de Kislev, Tevet y la mitad de Shvat (diciembre – enero)

El frío – la mitad de Shvat, Adar y la mitad de Nisán (febrero – marzo)

La siega – la mitad de Nisán, Iyar y la mitad de Siván (abril – mayo)

El verano – la mitad de Siván, Tamuz y la mitad de Av (junio – julio)

El calor – la mitad de Av, Elul y la mitad de Tishrí (agosto – septiembre)

 

A partir del diluvio todo el sistema ecológico de la tierra cambió. Algunos de los cambios son:

 

  • Los diferentes estratos geológicos fueron formados por la sedimentación en el fondo de las aguas.
  • Los fósiles fueron hechos por la presión sobre los animales que quedaron enterrados vivos en el lodo en el fondo de los valles. Muchos de esos valles luego fueron levantados hasta las alturas y así se encuentran muchos fósiles en las montañas.
  • El agua que estaba encima de la atmósfera desapareció lo cual produjo:
    1. Perdida del efecto invernadero – la vegetación ya no era la misma
  • Los rayos radioactivos del espacio alcanzan los cuerpos vivos y reducen su resistencia – los hombres mueren más jóvenes
  1. Disminución de la presión atmosférica – una condición diferente de vida
  2. Cambio de lugar de la tierra – los polos geográficos se movieron, lo cual produjo las seis estaciones mencionadas anteriormente.

 

9:1       “Y bendijo Elohim a Noaj y a sus hijos, y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra.” – Esta bendición hizo que los tres hijos de Noaj pudieran reproducirse y ser los tres padres de las tres razas principales que existen entre los hombres.

 

9:3       “Todo lo que se mueve y tiene vida os será para alimento: todo os lo doy como os di la hierba verde.” Elohim – A partir de ahora el hombre tiene permiso para comer carne. Los hijos de Noaj tienen permiso de comer animales impuros. No es pecado para ellos. La prohibición de comer animales impuros fue dada al pueblo de Israel en Sinaí, cf. Levítico 11 y Deuteronomio 14. Sin embargo, los temerosos de Elohim entre las naciones hacen bien en no comer animales impuros.

 

9:4       “Pero carne con su vida, es decir, con su sangre, no comeréis.” Elohim – El texto habla de la prohibición de comer carne, a saber miembros de un animal, que todavía tiene su sangre circulando en él. Esto incluye aquella sangre que esté saliendo del animal mientras que siga con vida. Esta norma es para todos los hijos de Noaj, es decir todos los hombres.

 

De este pacto con Noaj y sus hijos se sacan siete leyes fundamentales para toda la raza humana. Estas leyes concuerdan con la conciencia del hombre:

 

Las siete son:

 

  1. No idolatrar
  2. No blasfemar
  3. No matar
  4. No fornicar
  5. No hurtar
  6. No comer miembros o sangre de un animal vivo
  7. Establecer cortes de justicia, autoridades

 

Quinta aliyá, 9:8-17

 

9:12-13 “Y dijo Elohim: Esta es la señal del pacto que hago entre yo y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones: pongo mi arco en las nubes y será por señal del pacto entre yo y la tierra.” Elohim – Este pacto fue hecho con Noaj y sus hijos junto con la tierra por todas las generaciones futuras.

 

“mi arco” – La señal del pacto es el arco iris que en la tierra aparece sólo como una mitad. En las visiones del trono celestial que tuvieron los profetas pudieron ver el arco del Eterno alrededor del trono, y allí lo vieron completamente redondo, no la mitad, cf. Ezequiel 1:28. Este pacto seguirá vigente mientras que se siga viendo el arco iris en las nubes. Como hay siete colores en el arco, así hay siete leyes principales en este pacto.

 

9:17     “Y dijo Elohim a Noaj: Esta es la señal del pacto que he establecido entre yo y toda carne que está sobre la tierra.” – En este texto aparece la palabra pacto 7 veces, la palabra carne 6 veces y la palabra tierra 10 veces.

 

Sexta aliyá, 9:18 – 10:32

 

9:18     “Y los hijos de Noaj que salieron del arca fueron Shem, Jam y Yefet; y Jam fue el padre de Kenáan.” – Kenáan fue el primer nieto de Noaj. Los nietos también son llamados hijos en las Escrituras.

 

9:19     “Estos tres fueron los hijos de Noaj, y de ellos se pobló toda la tierra.” – Todos los hombres de la tierra vienen de estos tres hijos de Noaj.

 

9:22 “Y Jam, padre de Kenáan, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera.” – Un rebelde siempre busca la manera de anunciar los errores de su autoridad y así pierde su bendición. En lugar de cubrir las faltas de su padre Jam las difundió.

Aquí es mencionado Kenáan. Esto indica que él tenía que ver con el asunto.

 

9:23a   “Entonces Shem y Yefet tomaron” – En el hebreo el verbo está en singular, tomó. Esto nos enseña que fue Shem el que tomó la iniciativa para honrar a su padre y cubrir su desnudez. El humilde cubre las faltas de su autoridad y recibe honra y bendición por ello.

 

9:24-25 “Cuando Noaj despertó de su embriaguez, y supo lo que su hijo menor le había hecho, dijo: Maldito sea Kenáan; siervo de siervos será para sus hermanos.” – El hijo menor de Noaj fue Kenáan. La Torá no dice lo que había hecho. En los midrashim se especula sobre esto. Algunos dicen que castró a su abuelo, otros dicen que cometió otro acto perverso. Personalmente creo que cometió algún acto de homosexualidad. Los hijos de Kenáan fueron los fundadores de las ciudades Sedom y Amorá que fueron juzgadas por sus actos de homosexualidad. Noaj vio proféticamente lo que los descendientes de Kenáan iban a hacer, y por eso maldijo al que tenía ese comportamiento. Otros pecados sexuales que sus descendientes cometerían están escritos en Levítico 18.

 

9:26-27 “Dijo también: Bendito sea HaShem, el Elohim de Shem; y sea Kenáan su siervo. Ensanche Elohim a Yefet, y habite en las tiendas de Shem; y sea Kenáan su siervo.” – Las palabras de un padre tienen un poder enorme sobre el futuro de sus hijos. Estas palabras que Noaj pronunció sobre sus hijos marcarían el futuro de toda la historia humana. El pueblo de Israel, descendiente de Shem, llegó a ser el portador de la presencia de Hashem y el receptor y transmisor de la Torá.

Los descendientes de Yefet han sido los que más se ha extendido en la tierra.

Jam, el padre de los de piel oscura, no recibió ninguna bendición. Sin embargo ya había sido bendecido por Hashem en 9:1. La maldición no cayó sobre él, sino sobre su hijo primogénito. Los descendientes de Kenáan tuvieron que ser destruidos por los hijos de Israel después de su salida de Egipto. La razón fue que habían cometido toda clase de idolatría y perversión sexual, junto con derramamiento de mucha sangre inocente. Estos pecados causaron su aniquilación.

 

Séptima aliyá, 11:1-32

 

11:1     “Toda la tierra hablaba la misma lengua y las mismas palabras.” Elohim – La única lengua que todos los hombres hablaban durante 1996 años fue la lengua original, con la cual Hashem había creado el mundo, la lengua hebrea.

 

11:2     “Y aconteció que según iban hacia el oriente, hallaron una llanura en la tierra de Shinar, y se establecieron allí” – La tierra de Shinar es Babilonia. Allí nació el ocultismo y la astrología. Babilonia es la madre de las rameras de la tierra. Las rameras son las religiones rebeldes.

 

11:3     “Y se dijeron unos a otros: Vamos, fabriquemos ladrillos y cozámoslos bien. Y usaron ladrillo en lugar de piedra, y asfalto en lugar de mezcla.” Elohim – En Babilonia no hay piedras naturales.

 

11:4     “Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre famoso , para que no seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra.” Elohim – En la rebeldía que se había levantado bajo Nimrod y que estaba tomando el control sobre todos los hombres del mundo, intentaron hacer una ciudad y una torre para desafiar a Hashem. Los motivos detrás de sus ideas eran rebeldes. Los hombres ya no querían estar sometidos al Creador, sino se inventaron su propio sistema de culto.

 

11:5     “Y el Eterno descendió para ver la ciudad y la torre que habían edificado los hijos de los hombres.” – El Eterno está en todo lugar. Este tipo de descenso es una alusión a sus emisarios, los ángeles que vienen a representarle. El Eterno viene por medio de sus emisarios, sus agentes.

 

11:6     “Y dijo Hashem: He aquí, son un solo pueblo y todos ellos tienen la misma lengua. Y esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada de lo que se propongan hacer les será imposible.” – La unidad de lengua implica también unidad de pensamientos. Esta capacidad de unidad y de organización causó que los hombres pudieran llegar a hacer todo lo que podían soñar. La unidad en la organización tiene mucho poder, tanto para lo bueno como para lo malo. Un pueblo unido tiene mucha fuerza. Un pueblo dividido es débil.

 

11:7     “Vamos, bajemos y allí confundamos su lengua, para que nadie entienda el lenguaje del otro.” Elohim – El Eterno habla con su corte celestial para que tome medidas en esta situación. El Targum traduce el texto de esta manera: “Y HaShem dijo a los 70 ángeles que están ante él, vamos, bajemos…” Así los 70 pueblos que existían recibieron cada uno su lengua. El número 70 representa a las naciones gentiles.

 

11:26 “Taré (Teraj) vivió setenta años, y engendró a Avram, a Nacor y a Harán.” – Según un Midrash llamado Sefer haYashar 7:22, Teraj tenía 38 años cuando le nacieron Harán y Najor. Y según el mismo libro (7:51) Teraj tenía 70 años cuando nació Avram, lo cual coloca el año del nacimiento de nuestro padre Avraham en el año 1948.

 

Después de la muerte de su padre. ¿Estaba Esteban bíblicamente mal informado? Génesis 11:26 parece decir que Teraj, el padre de Avraham, tenía 70 años cuando Avraham nació; y Génesis 12:4 dice claramente que Avraham tenía 75 cuando salió de Jarán; estos hechos implican que Teraj tenía 145 en ese momento. Pero Génesis 11:32 dice que Teraj murió a la edad de 205 años, sesenta años más tarde. …

Esteban estaba usando un texto del Pentateuco que decía que la edad de Teraj fue 145 años, no 205 años. El texto samaritano del Pentateuco realmente dice 145 años, así que no estamos tratando con un deus ex machina.

El judío alejandrino del primer siglo, Filón, en De Migratione Avrahami, también habla de la salida de Avraham de Jarán después de la muerte de Teraj.”

[1]       Para

[2]       “Nuestros rabinos enseñaron: “Los sabios de Israel siguen al R. Eliezer en cuanto a fijar la fecha para el diluvio y al R. Yehoshua en cuanto a fijar la fecha para los ciclos anuales, mientras que los sabios de los demás pueblos también siguen al R. Yehoshua en cuanto a la fecha para el diluvio” (Talmud – Rosh HaShaná 12a)

[3]       Strong H4196 mizbêach, miz-bay’-akh, From H2076; an altar: – altar.

[4]       Strong H2076 zâbach, zaw-bakh’, A primitive root; to slaughter an animal (usually in sacrifice): – kill, offer, (do) sacrifice, slay.

[5]      Strong H5930 ‛ôlâh ‛ôlâh, o-law’, o-law’, Feminine active participle of H5927; a step or (collectively stairs, as ascending); usually a holocaust (as going up in smoke): – ascent, burnt offering (sacrifice), go up to. See also H5766.

[6]      Strong H5927 ‛âlâh, aw-law’, A primitive root; to ascend, intransitively (be high) or active (mount); used in a great variety of senses, primary and secondary, literally and figuratively: – arise (up). (cause to) ascend up, at once, break [the day] (up), bring (up), (cause to) burn, carry up, cast up, + shew, climb (up), (cause to, make to) come (up), cut off, dawn, depart, exalt, excel, fall, fetch up, get up, (make to) go (away, up), grow (over), increase, lay, leap, levy, lift (self) up, light, [make] up, X mention, mount up, offer, make to pay, + perfect, prefer, put (on), raise, recover, restore, (make to) rise (up), scale, set (up), shoot forth (up), (begin to) spring (up), stir up, take away (up), work.

[7]       Babá Metsiá 106b

Parashá 1 BeReshit

ב׳ במרחשון ה׳תשע״ו (October 15, 2015) por  
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1 bereshit

Parashá 01 BeReshit

Génesis 1:1 – 6:8

Aliyás de la Torá:

  1. 1:1-13
  2. 1:14-23
  3. 1:24 – 2:3
  4. 2:4 – 3:21
  5. 3:22 – 4:26
  6. 5:1-24
  7. 5:25 – 6:8
  8. Maftir: 6:5-8

Haftará: Isaías 42:5-21

BeReshit

Significa “En el principio del” o “Por causa del Principal”

Comentarios

Primera aliyá, 1:1-13

1:1     “En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.” – La Torá empieza mostrando a Israel y el mundo que el universo tiene un principio. Entre las religiones paganas existe la creencia de que el universo es eterno o que las cosas hayan sido creadas por la lucha entre diferentes dioses. La hipótesis de la evolución enseña que todo se ha desarrollado mediante la casualidad. Pero la Torá nos enseña que hay Uno que está por encima del universo, y que ha dado inicio a todas las cosas. Este conocimiento evita toda adoración a las cosas creadas en lugar del Creador, que es la misma esencia de la idolatría.

El hecho de que Alguien haya dado inicio y existencia a todas las cosas, nos enseña que Él es el dueño de todo lo que existe y que tiene el derecho de gobernar sobre todo lo que es suyo. Este hecho le convierte en el gran Legislador del universo. Si hay Uno que ha dado inicio a todo lo que existe, tanto en los cielos como en la tierra, entonces todo lo que existe tiene que cumplir los propósitos suyos. Este Ser superior dio inicio al tiempo, al espacio, a la materia, la vegetación y a los seres vivos porque tenía una razón muy específica para hacerlo. Por lo tanto Él tiene la plena potestad para hacer lo que le plazca con las cosas que ha creado, para que absolutamente todo sea llevado a cumplir los propósitos suyos. Esto le convierte en el gran Conductor de la creación. Este principio está detrás de los reclamos que Él está haciendo sobre el hombre, al ordenarle a cumplir sus mandamientos. Todas las cosas han sido sometidas a una Torá, una instrucción. Cada cosa creada tiene una ley que cumplir. Esa ley es el propósito del Creador para aquella cosa específica.

El hombre es un ser creado con un propósito muy específico, el de servir a Aquel que le ha hecho y puesto en su plan universal. El propósito del hombre es cumplir aquella Torá que el Eterno le ha designado. Si un hombre no sirve al Creador conforme a la Torá, se rebela contra el mismo principio de existencia de toda la creación y sale fuera del derecho de existir. Todo lo que existe está allí porque el Eterno lo ha hecho y porque Él tiene un plan específico con cada criatura. Ningún detalle en la creación carece de significado.

Este texto habla de un inicio, lo cual nos enseña que el tiempo es una creación y que el Creador está fuera del tiempo. Luego habla de que los cielos y la tierra fueron creados, lo cual nos enseña que el espacio y la materia no son eternos, sino fueron llevados a la existencia en un momento histórico, en el principio del tiempo. ¿Qué había antes del principio? Sólo uno, Elohim. Sin embargo, dentro de Elohim había planes, que estaban allí desde la eternidad, en un estado que carece de tiempo, puesto que a partir de la creación de todo, empezó el tiempo. Todo lo que estaba dentro del Creador antes de la creación, está fuera del tiempo, pero no como algo existente, como nosotros lo entendemos, sino como parte de un pensamiento, un consejo, un plan y un proyecto. El Midrash enseña que ese plan es la Torá, que la sabiduría infinita del Único Eterno ha compuesto desde la eternidad, en un estado fuera del tiempo.

Según el Talmud,[1][1] siete cosas fueron creadas antes que el mundo fue creado:

  1. La Torá, cf. Proverbios 8:22.
  2. El arrepentimiento, cf. Salmo 90:2-3.
  3. El huerto del Edén (el paraíso), cf. Génesis 2:8.
  4. Gehinom (el infierno), cf. Isaías 30:33.
  5. El trono de gloria, cf. Salmo 93:2.
  6. El templo, cf. Jeremías 17:12.
  7. El nombre del Mesías, cf. Salmo 72:17. (No jesus ni yeshu)

El mundo fue creado con relación a estas siete cosas. La Torá es el plan arquitectónico de toda la creación. El hecho de que se hable del arrepentimiento como algo que precede la creación, nos enseña que aunque el Eterno no haya decidido de antemano que el hombre pecara, ya había planeado una solución para el pecado del hombre.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “en el principio” es “bereshit”. Es una palabra compuesta por dos palabras, “be” que significa “dentro de”, “en”, “con”, “por medio de”, “por causa de” etc.; y “reshít”,[1][2] que significa “primero (en lugar, tiempo, orden o rango)”, “primicia”, “inicio”, “principal”, “lo mejor” etc. Según el diccionario Strong, esta palabra viene de la misma raíz que “rosh”[1][3] que significa “cabeza”, “parte superior”, “comienzo”, “jefe”, “principal”, “gobernante”, etc.

Según Rashí,[1][4] en todos los lugares donde la palabra “reshit” aparece en las Escrituras, se halla en el estado constructo en relación con el sustantivo que la sigue. Este fenómeno gramatical, llamado semijút en hebreo, es muy común en las Escrituras, y construye una relación entre dos sustantivos, uno de los cuales está subordinado al otro, el cual lo determina. Por ejemplo “simjat Torá”. La palabra “simjá” o “simjah” es una palabra femenina que significa “alegría”. Cuando aparece en la forma constructa se intercambia la letra “hey” final por una “tav”, para que tenga el significado de “alegría de”. “Simjat Torá” significa literalmente “la alegría de la instrucción”. La letra “tav” final en la palabra “Bereshit” muestra que está escrita en la forma constructa, dando el significado de “principio de”. Ahora, la palabra que sigue es “bará”, que literalmente significa “creó”, y por lo tanto no es un sustantivo, sino un verbo. Sin embargo, según Rashí, este verbo debe ser entendido como “el crear”. La traducción literal de los dos primeros versículos sería entonces:

“En el principio del crear de Elohim los cielos y la tierra, cuando la tierra era confusión y vacío, con oscuridad sobre la superficie del abismo y el aliento de Elohim planeaba sobre la superficie de las aguas, entonces Elohim dijo: “Haya luz”, y hubo luz.”

Según esta interpretación, el primer versículo no explica el orden en que fueron creadas las cosas.

En una de las reglas de interpretación del tercer nivel, en hebreo “drash”, “búsqueda”, se compara y se relaciona una expresión o una palabra que aparece en diferentes textos en las Escrituras. La palabra “reshít” aparece casi 20 veces en el Jumash, y en más de 50 ocasiones en todo el Tanaj.[1][5] Se usa en relación con el inicio de un reinado, cf. Génesis 10:10; con un hijo primogénito, cf. Génesis 49:3; Deuteronomio 21:17; con los primeros frutos de la tierra, las primicias, cf. Éxodo 23:19; 34:26 etc. En Proverbios 8:22, la sabiduría, que es la Torá, es llamada “el principio (reshít) de su camino”. En Jeremías 2:3, el pueblo de Israel es llamado “la primicia (reshít) de sus frutos”.

“En el principio creó Elohim…” – La palabra hebrea “Elohim”,[1][8] es la forma plural de “Eloah”,[1][9] que significa “Poderoso”. Viene de “El”[1][10] que significa “poderoso”, “poder”, “fuerza”. Estas tres palabras, “El”, “Eloah” y “Elohim”, son utilizadas en las Escrituras como sinónimas para referirse al Creador. Las tres han sido traducidas como “Dios”[1][11] en la mayoría de las versiones castellanas. La palabra hebrea “El” aparece alrededor de 200 veces en las Escrituras, prácticamente siempre en referencia al Creador. Algunas veces tiene el significado de “poder”, cf. Génesis 31:29; Proverbios 3:27; Miqueas 2:1. La forma plural de “El”, “Elim”, no se usa en referencia al Creador, sino a otros poderes, humanos o angelicales, cf. Éxodo 15:11; Job 41:25; Salmo 89:6. También es usado para referirse a los dioses paganos, cf. Isaías 57:5; Daniel 11:36.

La palabra “Eloah” aparece 56 veces en las Escrituras, mayormente en el libro de Job. Sólo aparece dos veces en el Jumash, cf. Deuteronomio 32:15, 17.

La forma plural de Eloah es Elohim, y aparece alrededor de 2600 veces en las Escrituras. Esta palabra no es un nombre personal, sino un título y atributo que expresa autoridad y juicio. Es utilizada en referencia el Creador en la gran mayoría de los casos, pero también en referencia a los ángeles, cf. Salmo 8:5 y sobre los dioses paganos, cf. Génesis 31:30. Moshé obtuvo el título de Elohim, cf. Éxodo 4:16; 7:1, y los jueces de Israel son también llamados Elohim, cf. Éxodo 21:6; 22:8-9.

El hecho de que la palabra Elohim esté en forma plural, no significa necesariamente que se trate de varias personas o un conjunto de personalidades. Esto vemos en el caso de Moshé que no fue más que una persona, pero obtuvo el cargo de ser Elohim ante el rey de Egipto. El término Elohim tiene que ver con autoridad en abundancia y un conjunto de poderes para poder afirmar su voluntad. Elohim reúne en sí todas las fuerzas infinitas y eternas. Con otras palabras Elohim podría ser traducido como “máximo gobernante” y “juez supremo”. Por lo tanto el atributo Elohim está íntimamente conectado con la justicia.

Aunque el texto de Bereshit dice que Elohim, en plural, creó los cielos y la tierra, el verbo no está en forma plural “crearon”, sino singular, “creó”. Esto nos enseña que Elohim no debe ser entendido como varios dioses o un conjunto de personas o una unidad de personalidades, sino como uno sólo. Esta es también la confesión principal que cada judío practicante hace dos veces por día, al proclamar: “Shemá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad”, “Oye Israel, el Señor es nuestro Elohim, el Señor es uno.”, cf. Deuteronomio 6:4.

“En el principio creó Elohim los cielos…” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cielos” es “shamayim”.[1][12] Es una palabra que está en la forma dual. Hay tres formas para los sustantivos en el idioma hebreo, singular, dual y plural. El dual siempre es una referencia a dos, un par. En este caso la palabra “shamayim” habla de un par de cielos. En primer lugar se refiere al cielo invisible y al cielo visible, como está escrito en Deuteronomio 10:14:

“He aquí, a HaShem tu Elohim pertenecen los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay.”

En su extensión profética, la palabra “shamayim” también indica que puede haber más que dos cielos. El texto de Deuteronomio habla de dos cielos en dual y luego de dos cielos de los dos cielos también en dual. Esto nos enseña que hay varios tipos de cielos.

El Talmud[1][13] habla de siete cielos según los diferentes términos hebreos que aparecen en las Escrituras. Los siete son:

  1. Vilón, cf. Isaías 40:22.
  2. Rakia, cf. Génesis 1:17.
  3. Shejakim, cf. Éxodo 30:36; Job 14:19; Salmo 78:23-24.
  4. Zevul, cf. 1 Reyes 8:13; Isaías 63:15.
  5. Maón, cf. Deuteronomio 26:15.
  6. Makón, cf. 1 Reyes 8:39.
  7. Aravot, cf. Salmo 68:4;

Según Rashí, el término “shamayim”, “cielos”, puede ser entendido de tres maneras según esté compuesta la palabra:

  1. “Sa mayim” – “porta agua”.
  2. “Sham mayim” – “allí (hay) agua”.
  3. “Esh mayim” – “fuego (y) agua”, porque los cielos fueron hechos mezclando el fuego con el agua.

“En el principio creó Elohim los cielos y la tierra.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “tierra” es “erets”.[1][14] Esta palabra tiene varios significados:

  • La tierra, el orbe, el globo terráqueo (en contraste con el cielo), cf. Génesis 1:1.
  • Suelo, terreno, terruño, tierra (en contraste con el mar), cf. Génesis 1:10.
  • País, nación, territorio, región (un lugar limitado de lo seco), cf. Génesis 2:11.
  • La tierra prometida, la tierra de Israel, cf. Génesis 12:1; Rut 1:1;.

1:2       “Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el aliento de Elohim planeaba sobre la superficie de las aguas.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “sin orden” es “tohú”[1][15] que significa:[1][16]

  • caos, masa informe, desorden, confusión
  • vacío, vacuidad, nulidad, vanidad
  • yermo, desierto, erial

Según Rashí, “tohú” debe ser entendido como un asombro y consternación por la vaciedad que se encontraba en la tierra. Si el hombre lo hubiera visto se quedaría atónito. La palabra hebrea que ha sido traducida como “vacía” es “vohu”.[1][17] La traducción aramea, Targúm, de Yonatán, dice que la tierra estaba desolada de seres humanos y vacía de animales. El Talmud[1][18] dice que tohú es la línea verde que rodea el globo de donde surge la oscuridad, cf. Salmo 18:11. Bohu eran grandes rocas en las profundidades que traen el agua, cf. Isaías 34:11.

Las dos palabras “tohú vavóhu” aparecen juntas en el hebreo sólo en dos textos más, en Isaías 34:11 y Jeremías 4:23-26. Hay una interpretación en la teología cristiana[1][19] que se basa en estos versículos y enseña que el estado de “sin orden y vacía” fue causado por un juicio divino sobre el pecado. En tal caso, se podría pensar que había una creación anterior que fue destruida por el agua.

La misma teoría también enseña que la destrucción del mundo anterior fue el resultado de la caída del ángel “Heilel”, “Lucero”. Se cita Ezequiel 28:12-19 para indicar que ese ángel tenía su santuario en la tierra en una creación anterior:

“Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro y dile: “Así dice Adonai HaShem: Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. En el Eden estabas, en el huerto de Elohim; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados. Tú, querubín protector de alas desplegadas, yo te puse allí. Estabas en el santo monte de Elohim (Tsión), andabas en medio de las piedras de fuego. Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste; yo, pues, te he expulsado por profano del monte de Elohim, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura; corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Te arrojé en tierra, te puse delante de los reyes, para que vieran en ti un ejemplo. Por la multitud de tus iniquidades, por la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios. Y yo he sacado fuego de en medio de ti, que te ha consumido; y te he reducido a ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que entre los pueblos te conocen están asombrados de ti; te has convertido en terrores, y ya no serás más.””

Sin embargo, este texto no dice cuándo ocurrió esta caída en pecado de este ángel, ni que había una creación anterior a la actual.

En Isaías 14:12-15 está escrito:

“¡Cómo has caído del cielo, oh Heilel, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Pero tú dijiste en tu corazón: “Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Elohim levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. “Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo.” Sin embargo, has sido derribado al Sheol, a lo más remoto del abismo.”

El profeta Isaías habla aquí de la rebelión del rey de Babilonia. Sin embargo el texto puede ser entendido en el nivel drash como una alusión clara al personaje espiritual maligno que estaba detrás de ese rey. Cuando ese ángel intentó subir a lo más alto y colocar allí su trono y tomar control sobre la creación haciéndose semejante al Altísimo, fue expulsado de allí .

No obstante, las Escrituras no dan un testimonio claro acerca del momento cuando esta caída en pecado ocurrió en el mundo de los ángeles. Sin embargo, queda claro que ocurrió antes del capítulo 3 de Génesis, donde habla de la serpiente antigua que engañó a la mujer para que pecara. La caída en pecado que ocurrió entre los hombres fue, por lo tanto, una consecuencia de una caída en pecado que ya había ocurrido en el mundo espiritual. Un midrash[1][20] enseña que un ángel, llamado Samael, que era el gran maestro entre los ángeles, bajó a la tierra y encontró el animal más astuto, la serpiente, y la poseyó y, por medio de ella, instigó a los hombres a hacer el mal. Otro midrash[1][21] enseña que por este pecado Samael será expulsado de su lugar en el cielo.

En las Escrituras, ese ángel rebelde y caído es llamado satanás, en hebreo “hasatán”, cf. 1 Crónicas 21:1, que significa:

  • Enemigo, opositor, contrario, adversario, antagonista, rival, cf. 1 Reyes 11:25.
  • Calumniador, acusador, cf. Job 1:6-12; Zacarías 3:1.

La traducción griega de “satán” es “diábolos” que significa: “acusador”, “calumniador”, cf. está escrito en Ezequiel 28:15-16a:

“Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti. A causa de la abundancia de tu comercio te llenaste de violencia, y pecaste.”

En Job 38:4-7 está escrito que los ángeles estaban presenciando la fundación de la tierra:

“¿Dónde estabas tú cuando yo echaba los cimientos de la tierra? Dímelo, si tienes inteligencia. ¿Quién puso sus medidas?, ya que sabes, ¿o quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué se asientan sus basas, o quién puso su piedra angular cuando cantaban juntas las estrellas del alba, y todos los hijos de Elohim gritaban de gozo?”

Según este texto ya los ángeles ya existían cuando la piedra angular de la tierra fue puesta.

En el Salmo 104:1-9 está escrito:

“Bendice, alma mía, a HaShem. HaShem, Elohim mío, cuán grande eres; te has vestido de esplendor y de majestad, cubriéndote de luz como con un manto, extendiendo los cielos como una cortina. Él es el que pone las vigas de sus altos aposentos en las aguas; el que hace de las nubes su carroza; el que anda sobre las alas del viento; que hace de los vientos sus mensajeros, y de las llamas de fuego sus ministros. Él estableció la tierra sobre sus cimientos, para que jamás sea sacudida. La cubriste con el abismo como con un vestido; las aguas estaban sobre los montes. A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se precipitaron. Se levantaron los montes, se hundieron los valles, al lugar que tú estableciste para ellos. Pusiste un límite que no pueden cruzar, para que no vuelvan a cubrir la tierra.”

Según este Salmo parece ser que el orden de la creación de las cosas fue el siguiente:

  1. La luz.
  2. Los cielos.
  3. La tierra.

El Talmud[1][23] presenta las dos opiniones de las dos casas predominantes entre los fariseos en cuanto al orden de la creación de los cielos y la tierra. La casa de Shamai enseñó que primero fueron hechos los cielos, cf. Génesis 1:1, pero la casa de Hilel enseñó que primero fue hecha la tierra, cf. Génesis 2:4b. Los sabios luego dijeron que ambas cosas fueron hechas al mismo tiempo, como está escrito en Isaías 48:13:

“Ciertamente mi mano fundó la tierra, y mi diestra extendió los cielos; cuando los llamo, comparecen juntos.”

En el Salmo 104:4 se habla de los vientos y las llamas de fuego que son mensajeros y ministros de HaShem.

Estos textos también nos muestran que los ángeles fueron creados antes que la fundación de la tierra.

El Salmo 104 también nos enseña que el agua había cubierto las montañas antes de ser reprendidas y sujetas a un límite. En los picos de las montañas de la sierra de Jaen, en el sur de España, hay señales en las rocas de olas del mar que han estado desgastándolas durante muchísimo tiempo. Esto no puede ser el resultado del diluvio, puesto que entonces el agua cubrió las montañas sólo durante unos meses. Esas señales tienen que haber venido antes del diluvio. ¿Será que esas rocas hayan estado a la orilla del mar antes del diluvio y luego levantadas en alto después del diluvio? Probablemente fue así. Muchas de las montañas que hay hoy en día en diferentes lugares de la tierra, muestra señales de haber estado en el fondo del mar donde se formaron los diferentes estratos sedimentarios durante el diluvio.

Según los cálculos modernos, el Universo, en su estado actual, tiene una edad de 15 a 20 mil millones de años. Albert Einstein nos enseño que la cosmología del Big Bang no sólo trajo a la existencia el espacio y la materia, sino que también el tiempo. La teoría de la relatividad también nos enseña que el tiempo no es constante. Nuestra comprensión del tiempo está afectada por nuestro punto de partida a la hora de medir el tiempo. Dependiendo de dónde estemos ubicados para calcular el tiempo, el tiempo va a ser diferente. Un minuto en la luna va más rápido que un minuto en la tierra. Un minuto en el sol va más despacio. Y por el hecho de que el universo se está expandiendo, el tiempo también está cambiando y dilatándose, desde nuestra perspectiva. ¿Cuánto tiempo transcurrió desde el inicio de la creación del universo hasta la creación del hombre? ¿15 mil millones de años? ¿O seis días? La respuesta es: ambas cosas. Desde el punto de vista de la Torá, fueron seis días de 24 horas. Pero como el universo fue expandido y sigue expandiéndose, el tiempo también se ha dilatado. El primero de los días de la Torá duró 24 horas, visto desde la perspectiva del comienzo del tiempo. Pero la duración de ese día, desde nuestra perspectiva actual, según el científico judío Gerald Schroeder,[1][24] es de 8 mil millones de años. El segundo día, desde la perspectiva de la Torá, duró 24 horas. Desde nuestra perspectiva actual duró la mitad del día anterior, 4 mil millones de años. El tercer día también duró la mitad del día anterior, 2 mil millones de años. El cuarto día – mil millones de años. El quinto día – 500 millones de años. El sexto día – 250 millones de años. Si sumamos estos seis días, tenemos como resultado la edad del universo de 15,750 millones de años. Igual que los cálculos de la cosmología moderna.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “aliento”, es “ruaj”,[1][25] que significa tanto “viento” como “espíritu”. El género de la palabra “ruaj” es femenino en la gran mayoría de las veces, pero aparece algunas pocas veces en las Escrituras con el género masculino.

1:3    “Entonces dijo Elohim: Sea la luz. Y hubo luz.” – Lo que Elohim dice, también lo hace, cf. Números 23:19; Salmo 33:9. Lo primero que Elohim hizo fue la luz. La tierra fue totalmente cubierta por una masa líquida caótica, posiblemente algo como un agujero negro. A partir de ahora vemos la organización del universo. Lo primero que fue hecho, fue la luz. Observa que el sol todavía no había sido hecho. Esto nos enseña que no se trata de la misma luz que luego fue producida por el sol y las estrellas, sino otra luz.

1:4       “Y vio Elohim que la luz es buena; y separó Elohim la luz de las tinieblas.” –

Un Midrash antíguo[1][26] dice:

“Esta es la luz del Mashíaj… para enseñarte que el Eterno vio la generación del Mashíaj y Su servicio antes de la creación del universo y él lo escondió… bajo Su trono de gloria. Hasatán le preguntó: “Amo del universo: ¿Para quién es esa luz bajo Tu trono de gloria?” Y el Eterno respondió: “Ella está reservada para aquél que se encargará de aplastarte”. (No jesus ni yeshu)

Otro Midrash antíguo[1][27] dice:

“Y el Espíritu de Elohim reposaba… (Gén.1:2), esto alude al espíritu del Mashíaj, que estuvo moviéndose sobre la faz de las aguas.”

Dos Midrashes de la edad media[1][28] dicen:

“¿Cuál es la luz que desciende sobre la congregación del Eterno? Es la luz del Mesías” y “Esta es la luz del Mesías, como está escrito: En tu luz veremos la luz”. (No jesus ni yeshu)

En otro Midras[1][29]h se puede leer:

“Desde el principio de la creación del mundo el rey Mesías nació, porque él entró en la mente (de Elohim) incluso antes de que el mundo fuera creado.”

1:5b   “Y fue la tarde y la mañana: un día.” – La Torah no describe las cosas de una manera estrictamente lineal, sino más bien avanza de manera circular o espiral. Por esta razón no se debe entender estas palabras como un seguimiento de lo que ocurrió antes, sino como un resumen de lo que pasó durante todo ese día. Según la Torá, el día empieza con la noche. Primero había oscuridad y luego vino la luz. Ese es un día. Aquí no dice que fue el primer día, porque los demás días no habían venido todavía, y por eso no se podía hablar de una secuencia de días, sino sólo de un día, por lo tanto dice “un día” o “día uno”, en hebreo “yom ejad”. La palabra ejad es la misma que se usa para el Eterno que es uno, cf. Deuteronomio 6:4. Ejad es una palabra masculina que se usa comúnmente en el hebreo para decir uno, en referencia a un objeto masculino. El día “ejad” era un día único, porque sólo durante ese día Elohim era único. De allí el Midrash y Rashí sacan la idea de que los ángeles no fueron creados hasta el segundo día.

Según Najmánides, las palabras “vayehí erev”, no quiere decir “y fue la tarde”, sino “y hubo desorden”, porque la raíz de “erev”,[1][30] significa “caos”, “mezcla”, “desorden”. Es por eso que la noche es llamada “erev”, porque cuando el sol baja, la visión se hace confusa. La palabra de la Torá para “mañana” es “boker”,[1][31] que es lo opuesto. Cuando el sol sale, el mundo se hace “bikoret”, “ordenado”, claro para discernir. De esta manera se explica que los primero días son contados a base de la obra de poner las cosas en orden que antes estaban desordenadas. Cuando un elemento es transformado de desorden a orden se habla de tarde y mañana, “del caos a la armonía”.

La palabra día, en hebreo “yom”,[1][32] tiene cuatro significados principales:

  • Día, el tiempo cuando hay luz (aproximadamente12 horas), cf. Génesis 1:5a.
  • Día, jornada (24 horas), cf. Génesis 1:5b.
  • Un tiempo más largo limitado, una época, cf. Génesis 2:4.
  • Mil años, cf. Salmo 90:4.

1:6     “Y dijo Elohim: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.” – Según Rashí, los cielos que fueron creados el primer día, estaban en un estado líquido. El Talmud,[1][33] dice que los cielos se estaban expandiendo temblando todo el tiempo hasta que Elohim dio su orden para que pararan, cf. Job 26:11. Según Najmánides, el universo fue creado como un grano pequeño que luego fue expandido. Ese grano fue la única creación física, todas las otras creaciones fueron espirituales. Según él, el nefesh (alma), de los animales, y la neshamá (alma superior) del hombre, fueron creaciones espirituales. En ese grano estaba toda la materia prima para el resto de las cosas. Cuando ese grano, que era tan pequeño que no había sustancia en él, fue expandido se transformó en materia y entonces comenzó el tiempo. La ciencia moderna ha mostrado que la energía es la única sustancia que realmente no tiene sustancia y que puede transformarse en materia. La famosa ecuación de Einstein e = mc2, nos dice que la energía puede transformarse en materia.

1:7     “E hizo Elohim la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.” – Este texto parece indicar que había agua (posiblemente en forma de vapor) encima de la atmósfera, alrededor de la tierra. En tal caso esta agua fue la que cayó sobre la tierra durante el diluvio en tiempos de Noaj. Esta “cubierta” de agua protegería la tierra de los rayos radioactivos del espacio que hacen daño a la vida biológica. Una capa de ese tipo produciría dos cosas importantes, una presión atmosférica más alta, y un clima tropical por toda la tierra, debido al efecto invernadero. La desaparición de esta capa protectora puede ser una de las razones más importantes por las que la edad del hombre se redujera aproximadamente el 90% después del diluvio. La nueva condición de vida después del diluvio también podría darnos una explicación lógica del porqué fueron exterminados los dinosaurios.

Según el Midrash,[1][34] el Gehinam, infierno, fue hecho el segundo día. Los malvados serán arrojados al fuego para ser consumidos.

1:8     “Y llamó Elohim a la expansión cielos. Y fue la tarde y fue la mañana: el segundo día.” – La palabra “cielos”, en hebreo “shamayim”, está en la forma dual, “un par de cielos”. Esto puede ser una alusión a los dos tipos de cielos que hay en el universo, la atmósfera y el espacio fuera de la atmósfera.

1:9     “Y Elohim dijo: Júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielos, y que aparezca lo seco. Y fue así.” – Al principio lo seco era un solo continente. Más adelante fue dividida la tierra, cf. Génesis 10:25.

1:11-12 “Y dijo Elohim: Produzca la tierra vegetación: hierbas que den semilla, y árboles frutales que den fruto sobre la tierra según su género, con su semilla en él. Y fue así. Y produjo la tierra vegetación: hierbas que dan semilla según su género, y árboles que dan fruto con su semilla en él, según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – Por la palabra de Elohim, la tierra empezó a producir vegetación. Aquí no habla de ningún acto de creación. Según el Midrash,[1][35] el primer día Elohim creó la materia prima a partir de la cual construiría todo en el mundo. Como hemos dicho antes, todas las cosas existían como una materia sin forma. Durante los días posteriores Elohim formó y moldeó la materia para que las cosas fueran de la manera como nosotros las conocemos.

Según un Midrash,[1][36] el huerto del Eden brotó al mismo tiempo que el resto de la vegetación. Además está escrito que HaShem mismo plantó este huerto, cf. Génesis 2:8. El Midrash[1][37] también enseña que los árboles y el pasto del Gan Eden, a diferencia del resto del mundo, son eternos y que cada árbol es un símbolo de un objetivo espiritual superior. El Paraíso es el palacio del Eterno en la tierra. En algún momento histórico, este huerto fue quitado de la tierra. En el futuro será reestablecido en la tierra y los justos podrán entrar en él.

Segunda aliyá, 1:14-23                                        

1:14-15 “Y dijo Elohim: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años; y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.” – Las tres clases de lumbreras, el sol, la luna y las estrellas (incluidos los planetas), fueron puestos en los cielos para cumplir siete propósitos divinos principales:

  • Separar el día de la noche.
  • Ser señales.
  • Marcar las citas divinas.
  • Mostrar días
  • Mostrar años.
  • Ser lumbreras en la expansión de los cielos.
  • Alumbrar sobre la tierra.

1:16    “E hizo Elohim las dos grandes lumbreras, la lumbrera mayor para dominio del día y la lumbrera menor para dominio de la noche; hizo también las estrellas.” – Hay tres palabras hebreas usadas en el relato de la Torá de la creación de todas de las cosas:

  • Bará – creó, dio existencia a algo que no existía, cf. Génesis 1:1, 21; 27-28.
  • Asá – hizo, llevó a cabo, perfeccionó en su estado óptimo, cf. Génesis 1:16.
  • Yatsarformó, moldeó, cf. Génesis 2:7.

En el cuarto día Elohim hizo el sol, la luna y las estrellas, no los creó. Ya existía todo el material necesario desde el primer día. A partir de este momento vemos claramente que la tierra daba vueltas alrededor de su eje.

En el Salmo 104:19 está escrito:

“Él hizo la luna para medir las estaciones.”

El anuario de la Torá se rige por la luna, no por el sol. Actualmente el año lunar tiene aproximadamente 354.36 días y el año solar aproximadamente 365.25 días. Pero en el tiempo de la creación parece ser que no fue así, sino el año lunar coincidía con el año solar, con 360 días cada uno. Los datos históricos y arqueológicos[1][38] muestran que hubo un desajuste en nuestro sistema solar de modo que el año solar fue cambiado y se añadieron cinco días. Esto ocurrió alrededor del siglo VII antes de la era común. Para ajustar la diferencia entre el año lunar y el año solar, en el anuario judío, que sigue la luna, se añade un mes extra cada dos o tres años. En total son añadidos 7 meses durante un ciclo de 19 años. De esta manera las fiestas del Eterno no son celebradas fuera de tiempo, en relación con el ciclo agrícola. Con otras palabras, la primera fiesta, la Pascua, tiene que celebrarse en la primavera cuando la cosecha de la cebada esté lista en la tierra de Israel. La fiesta de shavuot se celebra cuando la cosecha del trigo empieza, y la fiesta de las Cabañas se celebra después de la recolección de los árboles frutales.

 

1:21    “Y creó Elohim los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas las aguas según su género, y toda ave según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – En Job 40:19 está escrito que “behemot”, algún tipo de dinosaurio, fue el “primero de los caminos de Elohim.” Esto concuerda bien con este texto de la Torá que dice que Elohim “creó”, “bará”, los “grandes monstruos marinos”. Fue lo primero que creó después de la creación de la materia prima que luego sería transformada en cielos y tierra. En este momento fue creado el nefesh, el alma, de los seres biológicos.

Parece que los dinosaurios están mencionados en las Escrituras como contemporáneos con los hombres, en el tiempo de Job, alrededor de 1700 años a.e.c., cf. Job 40:15-24; 41:1-34.

La palabra hebrea “bará”, “creó”, aparece solamente en tres ocasiones en el relato de la creación de la Torá:

 

  • La creación de los cielos y la tierra, la materia, 1:1.
  • La creación de los grandes monstruos marinos, y el resto de los animales que viven en el agua y en el cielo, el alma biológica, 1:21.
  • La creación del hombre, el alma superior, 1:27.

 

Tercera aliyá, 1:24 – 2:3

1:25    “E hizo Elohim las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su género. Y vio Elohim que era bueno.” – Durante el sexto día, Elohim “hizo” los animales terrestres, no dice que los “creó”. El alma de los animales ya existía desde el quinto día, y por eso Elohim no necesitaba “crear” algo nuevo, para hacer más animales terrestres.

De lo contrario, hubo un acto de creación, a la hora de hacer el hombre, cf. 1:27. Primero “formó” el cuerpo humano con lodo de la tierra, cf. 2:7. Después creó la vida humana, por medio de soplar espíritu de vida en su nariz. Lo primero que respiró el hombre fue el Espíritu de Elohim. Esto nos enseña que el hombre está por encima de los animales. El hombre necesitaba un acto de creación diferente al de los animales. El hombre tiene algo que los animales no tienen, el alma superior, en hebreo “neshamá”.

 

1:26-27 “Y dijo Elohim: Hagamos al hombre con nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerzan dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Elohim al hombre con la imagen suya, con la imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó.” – El Midrash[1][39] interpreta este texto de la siguiente manera:

 

“Moshé escribió la Torá según HaShem se la dictaba. Cuando HaShem le pidió que registrara el pasuk (1:26) – “Hagamos al Ser Humano” – Moshé hizo una objeción: – Amo del Universo, preguntó, ¿Por qué les das a los herejes una oportunidad para pecar y deducir de ésta forma plural que más de un Elohim creó al hombre?

– Escribe como te digo, contestó HaShem. Si alguien desea pecar, déjalo pecar. Lo he expresado en plural para darle una lección al ser humano. Una persona importante generalmente piensa que para él es superfluo dejarse aconsejar por sus subordinados. Déjalo estudiar este versículo y así, se dará cuenta que aún el Creador, que creó el mundo superior e inferior, consultó con los ángeles antes de crear al hombre.”

 

Esto nos enseña que antes de crear al hombre hubo una decisión en la corte celestial. El Eterno se ha rodeado de seres superiores que han sido involucrados en sus proyectos de una manera activa, cf. 1 Reyes 22:19; Job 1:6; 2:1; Daniel 4:17. También los ángeles son copartícipes con el Eterno en sus obras porque son enviados a ejecutar las órdenes divinas, cf. Salmo 103:20.

Así que, en este momento los ángeles fueron invitados a tomar una decisión colectiva para la creación del ser humano. Sin embargo, a pesar de que tomaron esta decisión colectiva, no tuvieron un papel activo a la hora de crear el hombre, porque está escrito en el versículo 27: “creó Elohim al hombre”. No dice: “crearon”, lo cual excluye a los ángeles de esa creación. Hay otros textos donde el verbo aparece en plural después de Elohim, y esos texto indican que los ángeles tuvieron un papel activo y colaborador en la acción, cf. Génesis 20:13a; 2 Samuel 7:23.

El ser humano tenía que reflejar la manera de ser del Eterno en el mundo natural como los ángeles le reflejan en el mundo sobrenatural. Las dos palabras que han sido traducidas “con nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, “be-tsalmenu ki-demutenu”, tiene dos prefijos diferentes, “be” y “ke”. “Be” significa “en” o “con”, y “ke” significa “como”, “de acuerdo a” y es una comparación. Según Rashí, la palabra “tselem”,[1][40] que significa “sombra”, “imagen”, muestra que el ser humano fue hecho con un molde. Al decir “tsalmenu”, “nuestra imagen”, significa que el Eterno había hecho esta imagen junto con los ángeles, específicamente para el hombre. Por lo tanto, según él, el texto significa “hagamos al hombre a través de nuestro molde (que antes hemos hecho juntos), parecido a la semejanza nuestra”. Rashí interpreta la palabra hebrea en el versículo 27, “be-tselmó”, como “con su imagen”, es decir con el molde propio del hombre, con el molde preparado para crear el ser humano que era para él, era el molde suyo. Los sabios discuten si este molde tiene que ver con las cualidades espirituales o las físicas del ser humano. Maimónides[1][41] opina, por su lado, que ambas palabras, “tselem” y “demut”, manifiestan cualidades solamente espirituales, en contraste con las palabras “toar”, “aspecto”, y “tavnit”, “configuración”.

Sin embargo, hay otros textos de las Escrituras donde aparece esta palabra “tselem” según los cuales queda claro que se está refiriendo a una apariencia exterior, no interior, cf. Salmo 39:6; 73:20.

Rashí sigue diciendo que “conforme a nuestra semejanza” tiene que ver con la capacidad de comprender y esclarecerse, lo cual son cualidades internas. Tanto el Eterno, como los ángeles como el hombre tienen la capacidad de comprender y esclarecerse.

Queda, pues, claro que “imagen” tiene que ver con lo exterior del hombre y “semejanza” tiene que ver con las cualidades interiores y espirituales.

 

versículo 27: “con la imagen de Elohim lo creó”

 

Y como esas cualidades del Eterno también están reflejadas en los ángeles, Él pudo decirles: “nuestra imagen”.

 

“y ejerza dominio” – El ser humano fue creado para dominar sobre los animales y la tierra y de esa manera él reflejaría el dominio del Creador sobre todas las cosas. Este dominio del hombre dependía de la sujeción al Dueño de todas las cosas. Fue un dominio de mayordomía, no independiente. La independencia del hombre de su Creador fue su ruina.

 

“varón y hembra los creó” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “hombre” es “adam”,[1][42] que, en primer lugar, no significa “varón”, sino “ser humano”, e incluso “raza humana”. Por lo tanto “Adam” es un compuesto de varón y hembra. Más adelante vemos como la mujer no fue creada aparte del varón, sino como una parte de él. Los dos juntos forman el ser humano, “Adam”, como también está escrito en Génesis 5:2:

 

“Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adam el día en que fueron creados.”

 

La expresión “varón y hembra” debe ser entendida como “masculino y femenino”. Esto nos enseña que un varón debe ser masculino y una mujer debe ser femenina. Deben ser diferentes. También nos enseña que el varón no es completo sin una mujer que le complemente, y una mujer no es completa sin un varón que le complemente. Los dos fueron creados para ser la raza humana, el uno no puede existir sin el otro y viceversa.

Cuando el hombre deja de tener claro el hecho de que fue creado varón y mujer, masculino y femenino, deja de cumplir una de sus funciones más importantes en la creación. Por ese motivo, la Torá está muy clara en afirmar que hay diferencias muy marcadas entre varón y mujer y prohíbe todo tipo de acción que sirva para eliminar esas diferencias. Por lo tanto, el estado más depravado del ser humano es cuando pierde su identidad de varón o mujer y se vuelve homosexual.

 

1:28    “Y los bendijo Elohim y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.” – Este es el primero de los 613 mandamientos que aparecen en la Torá. El hombre tiene la obligación de multiplicarse. Para poder multiplicarse de forma adecuada hay que entrar en un pacto matrimonial y tener hijos. El que no quiere casarse y tener hijos resiste el propósito original para el ser humano. Sólo en casos muy especiales y particulares se puede permitir que un hombre o una mujer se queden sin casar.

La familia es el pilar principal del fundamento de la sociedad. El Eterno no bendijo al hombre cuando estaba solo, sino cuando estaba acompañado con su esposa. Esto nos enseña que el matrimonio entre hombre y mujer ha recibido una bendición del cielo. La palabra hebrea que ha sido traducida como “bendecir” es “baraj”,[1][43] que originalmente tiene que ver con doblar rodillas. Una bendición contiene palabras cargadas de poder espiritual que pueden generar resultados muy positivos en el receptor de ella. Una bendición sirve para beneficiar una persona de manera espiritual y material, cf. Génesis 27:37. Si alguien dice: “Yo te bendigo”, significa que está dando dinero o algo material a otra persona. En este caso, la bendición del hombre resultó en su capacidad de poder procrear y tener muchos hijos, lo cual es una de las bendiciones más grandes que el hombre pueda recibir, cf. 1 Samuel 2:20; Salmo 127:3-5; Proverbios 17:6.

 

1:29    “Y dijo Elohim: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto que da semilla; esto os servirá de alimento.” – Los hombres no podían comer carne hasta después del diluvio, cf. Génesis 9:3.

 

1:30    “Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento. Y fue así.” – Todos los animales comían vegetales. Ningún animal mataba a otro para comer. El mundo fue creado muy diferente a lo que vemos ahora, después de la caída en pecado.

 

1:31    “Y vio Elohim todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.” – La muerte no es buena, es un enemigo. Por lo tanto en este momento no había muerte. Más adelante la muerte no sólo entró en el hombre sino también en el  mundo, por el pecado del hombre.

 

El texto de Bereshit 1:31 nos muestra que el relato en el capítulo 2, donde dice que no era bueno que el hombre estuviera solo, cf. 2:18, no fue escrito de manera cronológica. El capítulo 2 es una explicación más detallada de lo que pasó durante los últimos días de la creación, narrados en el capítulo 1. Como hemos dicho antes, la Torá no narra las cosas de manera lineal, un suceso tras otro, sino de manera circular, avanzando y luego volviendo atrás para dar más detalles de lo que había dicho antes. Si no entendemos este principio, no vamos a entender muchos de los textos. Es así como trabaja el cerebro humano y la Torá fue escrita para ser compatible con los hombres.

La última letra de este versículo es la “yud”. Al contar cada séptima letra desde esa yud, en adelante hasta el versículo 2:2a, se encuentran las letras yud, sin/shin, resh, alef y lamed, que forman la palabra Israel.

Esto nos indica que Israel estaba en la mente de Elohim cuando el sexto día terminó y durante todo el séptimo día. Este texto es leído en la casa por cada padre de familia judía sobre una copa de vino para recibir y santificar el Shabat, el viernes por la noche, cuando empieza el shabat. El shabat fue entregado al pueblo de Israel, de una manera especial, unos 2500 años más tarde como una señal del pacto, cf. Éxodo 31:13ss. Pero ya en el principio el Eterno estaba pensando en Israel cuando el shabat fue creado para todos los hombres.

 

2:1-2  “Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. Y en el séptimo día completó Elohim la obra que había hecho, y cesó en el día séptimo de toda la obra que había hecho.” – Según la primera parte del versículo dos, parece que Elohim estuvo trabajando durante el séptimo día, completando su labor. Sin embargo en la segunda pare del mismo versículo y en el versículo tres, está escrito que cesó de toda su labor. ¿Entonces qué fue lo que hizo en el séptimo día para completar la obra de la creación? Cesó de su labor. Así que, con el mismo cese, la obra fue completada.

 

2:3      “Y bendijo Elohim el séptimo día y lo santificó, porque en él cesó de toda la obra que Él había creado para hacer.” – El séptimo día fue un día bendecido por Elohim. Hay una bendición especial pronunciada sobre, y escondida dentro de, ese día. Ningún otro día de la semana tiene una bendición específica. Anteriormente los seres vivos, animales y  hombres, habían sido bendecidos, pero ahora el Eterno bendijo un día, un lapso de tiempo de 24 horas.

Pero no sólo bendijo el séptimo día, sino también lo santificó. La palabra hebrea que ha sido traducida como “santificar” es “kadash”,[1][44] que significa “apartar”. Esta palabra tiene dos connotaciones principales, apartar de algo y apartar para algo. En este caso, el séptimo día fue apartado de los demás días para ser diferente. Pero no solamente esto, sino también fue apartado para el Eterno para ser de su exclusiva posesión. Algo que ha sido santificado, sólo puede ser utilizado para el objetivo para el cual fue santificado. Si es utilizado para otra cosa o con otro motivo, es profanado. Así que el shabat fue santificado de los demás días de la semana para ser diferente y fue santificado para ser de la exclusiva posesión del Creador. Ese día es suyo, lo ha apartado para Él, para ser su propio día, por esto lo llama “mí día santo” en Isaías 58:13-14 donde está escrito:

 

“Si por causa del shabat apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al shabat delicia, al (día) santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando cosas (prohibidas), entonces te deleitarás en HaShem, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Yaakov; porque la boca de HaShem ha hablado.”

 

El Shabat es el día del Eterno. Él tiene un propósito muy específico para ese día. Después de terminar toda la obra de la creación en seis días, preparó un día exclusivo por medio del cual él pudiera tener una relación especial con el hombre y obrar de una manera concreta dentro del hombre, santificarlo, como está escrito en Éxodo 31:13:

 

“Habla, pues, tú a los hijos de Israel, diciendo: “De cierto guardaréis mis shabats, porque esto es una señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que sepáis que yo soy HaShem que os santifico.””

 

El hombre fue creado a imagen y semejanza de Elohim, y por eso es hijo de Elohim. Por lo tanto, el hombre ha sido hecho para ser un reflejo y un imitador de su Padre celestial. (Según el pensamiento hebreo no hay mayor diferencia entre engendrar y crear. Por ejemplo, está escrito en el Salmo 90:2 que las montañas fueron engendradas.) Y como el Padre cesó de su labor en el séptimo día, el hombre hace lo mismo, como está escrito en Éxodo 20:8-11:

 

“Acuérdate del shabat para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”

 

Es decir, en el séptimo día no se hacen cosas que intervienen en el orden natural de lo creado. Durante seis días semanales, el hombre puede intervenir en la creación, mostrando su poderío sobre todas las cosas. Puede plantar, puede quebrar ramas y arrancar flores; puede construir o derribar; puede unir o cortar. Puede trabajar con todas las cosas que el Eterno ha entregado en sus manos. Pero en el séptimo día no puede hacer nada de eso, porque su Padre le dejó un ejemplo a seguir. Un hijo obediente hace lo mismo que su padre. Un hijo rebelde no imita a su padre. ¿Entonces qué debe hacer el hombre durante el séptimo día? Dos cosas principales, cesar de las actividades del resto de la semana y dedicarse de una manera especial a Elohim. De esa manera podrá obtener el beneficio de esa bendición que está pronunciada sobre ese día.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “cesó” es “shabat”.[1][45] De allí viene la palabra “shabat”, que significa “parada de actividades”, “parada en la producción”, “paro de la obra” o simplemente “cese”. La palabra “shabat” aparece por primera vez en Éxodo 16:23, donde está escrito:

 

“él les respondió: Esto es lo que ha dicho HaShem: “Mañana es shabatón, shabat consagrado a HaShem. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana.””

 

Es importante notar que la palabra shabat no significa “descanso”, en el sentido de recuperar fuerzas. El Eterno no necesitaba descansar después de su obra de creación, porque Él no se cansa, como está escrito en Isaías 40:28:

 

“¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Elohim eterno, HaShem, el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable.”

 

Por lo tanto el séptimo día no fue hecho, en primer lugar, con el fin de que el hombre descansara de sus labores fatigosas. En el principio el hombre no tenía una labor que le hizo sudar o gastar sus fuerzas para tener que recuperarse durante un día a la semana. Este no es el concepto principal del shabat. Se trata, como hemos dicho, de cesar de intervenir en la creación. Por lo tanto, al traducir la palabra “shabat” como “descansó” y la palabra “shabat” como “día de reposo”, es fácil confundirlo con el significado y propósito primordiales de ese día. Si el shabat es un día cuando no se hacen actividades que intervienen en la creación, entonces el propósito del shabat no es que sea de descanso, sino de dedicación al Eterno de una manera diferente al resto de los días de la semana.

Por otro lado, es cierto que está implícito el concepto de descansar en el shabat, pero es más bien un resultado de la caída en el pecado cuando el trabajo del hombre se convirtió en algo pesado, y el hombre tiene la necesidad de descansar un día a la semana, como está escrito en Deuteronomio 5:14:

 

“mas el séptimo día es shabat para HaShem tu Elohim; no harás en él ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el forastero que está contigo, para que tu siervo y tu sierva también descansen como tú.”

 

En Éxodo 20:11 está escrito:

 

“Porque en seis días hizo HaShem los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, HaShem bendijo el shabat y lo santificó.”

 

Aquí dice explícitamente que el Eterno descansó en el séptimo día. Sin embargo, el descanso no es lo primordial del shabat, sino el cese de actividades creativas y productivas. De esta manera, este día es convertido en un santuario en el tiempo. Este fue el primer tipo de templo que HaShem hizo. Más adelante designó también un lugar físico para un templo. Hay tiempos santos y lugares santos, tiempos apartados y lugares apartados. Estos son principios incorporados en la creación, que ayudan al hombre a relacionarse de manera correcta con el Creador.

El templo del tiempo, el shabat, fue hecho para que el hombre pudiera reconocer que él no es el dueño ni el que tiene todo el poder sobre las cosas creadas. Durante un día a la semana, el 14.3% de su tiempo, tiene que reconocer que no es el supremo jefe en la creación. De esta manera, al guardar el shabat el hombre puede mostrar su sumisión y devoción al Creador. El que trabaja en shabat no reconoce al Creador, se hace dueño de las cosas que no son suyas, y no respeta las leyes de la naturaleza. El que interviene en la creación durante el shabat, se está revelando contra el principio de mayordomía que le fue entregado al hombre y se está haciendo señor en lugar de siervo del Eterno, tomando un lugar que no le corresponde, quitando de su vida laboral la soberanía del Padre celestial, haciéndose dios.

El principio del shabat no fue establecido en Sinái, con la entrega de la Torá a Israel, sino en la misma creación, no en relación con Israel, sino en relación con el hombre. El shabat fue instituido justo después de la creación del hombre. Lo primero que el hombre experimentó después de ser creado fue el shabat del Eterno. Esto nos enseña que el shabat fue hecho para el hombre.

 

Es interesante notar que la Torá no dice “fue la tarde y fue la mañana el séptimo día”. El Midrash[1][46] lo interpreta diciendo que la luz primordial, que había sido hecha el primer día, alumbraba durante la noche del shabat, de manera que no hubo oscuridad para Adam y Javá.

En el Talmud[1][47] hay una discusión entre dos rabinos en qué día fue creado Adam. Según el rabino Yehoshúa, Adam fue creado el sexto día del primer mes, Nisán (Marzo-Abril). Según el rabí Eliezer, fue creado el primer día del séptimo mes, Tishrí, (Sept.-Oct.). La interpretación del rabí Eliezer ha prevalecido sobre la del rabí Yehoshúa y durante miles de años los judíos han celebrado la creación del mundo el primer día del séptimo mes, llamándolo Rosh HaShaná, la cabeza del año. Si esto es cierto, el primer mes original, que ahora es llamado Tishrí, fue cambiado en Éxodo 12:2, para ser el séptimo mes para Israel, y el mes que ahora es llamado Nisán, fue establecido como el primer mes del año para los hijos de Israel. El mes de la redención es el primer mes del año para el pueblo del Eterno.

 

“creado para hacer” – Rashí cita el Midrash[1][48] diciendo que esto se refiere al doble trabajo que se hace durante el sexto día que corresponde a la necesidad del séptimo. El trabajo que debería haber sido hecho en el séptimo día es adelantado. Esto se veía reflejado en el desierto cuando el Eterno dijo al pueblo que recogiera y cocinara una doble porción de maná, en hebreo “man”, el sexto día para no tener que hacerlo durante el shabat, cf. Éxodo 16:5, 22-24.

 

Cuarta aliyá, 2:4 – 3:21

 

2:4      “Estos son las generaciones de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día en que HaShem Elohim hizo la tierra y los cielos.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “generaciones” es “toldót”,[1][49] que deriva de la raíz “yalad”,[1][50] que significa “engendrar”, “nacer”. La palabra “toldót” puede ser entendida de dos maneras, en sentido humano o sentido histórico. Cuando se refiere al sentido humano, tiene que ver con la descendencia. Cuando se refiere a la historia significa los sucesos históricos que se han producido. En este caso se está refiriendo a las cosas que fueron producidas durante la creación del cielo y la tierra. Aquí vemos otra vez la relación entre la creación y el engendramiento o nacimiento de algo.

 

“HaShem Elohim” – Esta es la primera vez que aparece el Nombre personal de Elohim, YHVH. Ese Nombre aparece más de 6500 veces en el Tanaj. Este es el único nombre personal del Eterno que es presentado en las Escrituras. Todos los demás nombres son genéricos, son títulos, pero este es el Nombre propio del Eterno. Así es como se llama. Este Nombre es el que más revela lo esencial de él. No sabemos bien cuál es su exacta pronunciación y por esto preferimos no pronunciarlo o escribirlo de forma completa para no equivocarnos. En lugar de escribir ese nombre, usamos el sustituto “HaShem”, que significa “el Nombre”,

 

2:7      “Entonces HaShem Elohim formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un alma viviente.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “y formó” es “va-yiytser” que tiene una letra yud extra en este caso. Cuando se habla de la formación de los animales en el versículo 19, la misma palabra fue escrita con sólo una yud, pero cuando se habla de la formación del hombre, hay dos yuds. ¿Cómo se puede entender esto? Es obvio que el texto hebreo quiere mostrar que hubo una diferencia entre la formación del cuerpo humano y el de los animales. El cuerpo humano tiene algo más, algo que los cuerpos de los animales no tienen. Rashí dice, basándose en el Midrash,[1][51] que había dos formaciones del cuerpo humano, una para este mundo y otra para la resurrección de los muertos. Los animales no fueron creados para la resurrección. El cuerpo humano es como una semilla, que tiene una pequeña parte donde está depositado el potencial de la vida de resurrección.

El hombre es el único ser que ha sido capacitado para vivir en dos mundos simultáneamente, el mundo inferior, material, y el mundo superior, espiritual. Por esto, necesitaba un acto de creación único, diferente al de los ángeles y diferente al de los animales. El hombre es una combinación entre el polvo de la tierra y el soplo de vida del Eterno. Cuando estos dos se unieron, el hombre se convirtió en un alma viviente, en hebreo “nefesh jayá”. Rashí dice que el texto menciona específicamente que el hombre fue hecho un alma viviente, para mostrar que no es exactamente igual que un animal, que también es llamado alma viviente, cf. 1:24. La traducción del Targum marcó la diferencia al traducir “ser vivo” cuando habla de los animales y “espíritu que habla” cuando habla de los hombres.

El espíritu de vida del Eterno es el que hace que cada hombre pueda vivir. El ser humano no es un ser eterno en sí mismo. La idea pagana de la inmortalidad del alma no viene de las Escrituras, sino es un concepto filosófico griego que se ha infiltrado tanto en el judaísmo como en el cristianismo. El alma del hombre depende del Espíritu del Eterno para poder existir.

 

El hombre sólo puede alcanzar la inmortalidad en una estrecha relación con Aquel que existe por sí mismo, el Padre celestial. La inmortalidad independiente es un mito inventado por hasatán. Ese mito fue vendido a Javá cuando le engañó a independizarse del Dador de la vida diciendo: “ciertamente no moriréis”. No hay vida eterna separada del Eterno. Las Escrituras enseñan que el alma es mortal, destructible y puede perderse.

OD

2:8      “Y plantó HaShem Elohim un huerto hacia el oriente, en Eden; y puso allí al hombre que había formado.” – Esto nos enseña que hubo tres áreas principales en la tierra: el huerto, Eden y el resto del mundo. Estas tres corresponden a las tres áreas en el templo, el lugar santísimo, el lugar santo y el atrio. El hombre fue puesto para vivir en la intimidad en el lugar santísimo, para servir allí al Eterno como sacerdote.

 

2:9      “Y HaShem Elohim hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo.” – En el centro del huerto había dos árboles, uno cerca del otro. El árbol de la vida representa la Torá, que es llamada “árbol de vida” en Proverbios 3:18, donde está escrito:

 

“Es árbol de vida para los que de ella echan mano, y felices son los que la abrazan.”

 

Es probable que el árbol de vida haya estado donde hoy en día está el lugar del templo en Yerushalayim y el árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo haya estado en el monte de los olivos.

 

2:11    “El nombre del primero es Pishón; éste es el que rodea toda la tierra de Javilá, donde hay oro.” – Pishón[1][52] significa “desbordar”, “extenderse”, “abundar”. Según Rashí es el río Nilo. El ambiente original para el hombre fue de abundancia. La escasez es el resultado de la maldición.

 

2:12    “El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice.” – El hombre fue creado para tener abundancia económica y valorar el oro. La Torá es la que da valor al oro. El oro tiene valor porque la Torá está diciendo que es bueno. El oro no es malo. Las riquezas materiales no son malas, sino buenas. Lo malo es el amor al dinero.

2:13    “Y el nombre del segundo río es Guijón; éste es el que rodea la tierra de Cush.” – Según Rashí, Guijón[1][53] significa estruendo.

 

2:14    “Y el nombre del tercer río es Jidekel; éste es el que corre al oriente de Ashur. Y el cuarto río es el Perat.” – Según Rashí, Jidekel[1][54] significa que sus aguas son punzantes, “jadín” y ligeras, “kadín”. Prat[1][55] está relacionado con fruto, “perí”, sus aguas fructifican.

 

2:15    “Entonces HaShem Elohim tomó al hombre y lo puso en el huerto del Eden, para que lo cultivara y lo cuidara.” – El propósito inicial era que el hombre se multiplicara para ser una familia grande que se extendiera sobre toda la tierra, y que expandiera la hermosura del huerto por todo el mundo, guardándolo de toda mala influencia a través de los animales, sobre los cuales Adam tenía que ejercer dominio, y no someterse.

 

“para que lo cultivara y lo cuidara” – Estas dos tareas son básicas en cualquier obra viva para que tenga éxito. Se trata de extensión y de protección. No es suficiente extender una obra viva, también hay que protegerla y guardarla. No es suficiente guardar una obra viva, hay que ampliarla y extenderla. Todo lo que vive se mueve y se desarrolla y todo lo que vive es vulnerable y necesita ser cuidado. Una congregación que sólo piensa en expansión perderá muchas vidas. Una congregación que sólo piensa en mantener el status quo nunca podrá cumplir el propósito del Eterno. Toda vida tiene que desarrollarse y ser protegida para no morir. Estos dos principios también están reflejados en la bendición aharónica, cf. Números 6:24, que dice: “HaShem te bendiga y te guarde.”

¿En qué sentido Adam tenía que proteger el huerto? ¿No era todo bueno en gran manera? Entonces no podía haber enemigos ni elementos enemistosos que podrían dañar el huerto. ¿O sí los había? ¡Efectivamente sí los había! El mal ya existía. El árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo constituye una evidencia de que ya existía el mal en algún lugar. Es evidente que la caída en el pecado de una parte de la creación invisible ya era un hecho. El hombre fue advertido acerca de ello, y tenía la misión de resistir ese mal para que no dañara el Reino del Eterno en el mundo donde había sido puesto para gobernar. Esto nos muestra que el hombre no sólo fue creado con el propósito de propagar la gloria del Eterno en el mundo, sino también para combatir el mal.

 

2:16-17 “Y ordenó HaShem Elohim al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto ciertamente comerás, pero del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.” – Aquí aparece por primera vez en la Torá la palabra “ordenó”, en hebreo “tsavá”,[1][56] que es la raíz de la palabra “mandamiento”, en hebreo “mitsvá”.[1][57] Ahora HaShem Elohim dio un mandamiento positivo al hombre, de comer de todos los árboles del huerto excepto uno, y un mandamiento negativo, de no comer del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo. Los mandamientos positivos traen bendiciones sobre los que los obedecen y los mandamientos negativos traen castigo sobre los que los desobedecen.

A través de los mandamientos, el hombre es elevado a una posición de alteza. La palabra “mitsvá” incluye el concepto de “encargo”. Cuando una persona recibe un encargo divino se siente importante y es elevado al estatus de colaborador con el Eterno para cumplir sus planes de manera consciente y voluntaria. Los mandamientos son herramientas que el Eterno ha entregado en las manos del hombre para poder mantener una relación íntima con Él y también profundizar en esa intimidad con Él. Si el hombre rompe los mandamientos hay una ruptura en esa relación y el hombre experimenta una decadencia espiritual. Un ser humano sin normas es peor que un animal, porque los animales cumplen las normas que han sido establecidas para ellos. El cumplimiento de los mandamientos eleva al hombre a las esferas espirituales, pero el quebrantamiento de los mandamientos lo reduce al polvo del cual fue tomado.

El árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo representa el reconocimiento de la soberanía de Elohim sobre el hombre. Cada vez que el hombre obedecía el mandamiento negativo de no comer del árbol prohibido, mostraba quién era el Soberano, quién era el Señor en su vida, quién era su Elohim. Este árbol ayudaba al hombre a someterse y humillarse, y de esta manera podía mantener su estado de señor y administrador delegado sobre todas las cosas creadas. La única manera de poder mantener un puesto de autoridad es estar en sujeción al que delegó la autoridad. Por esta razón, con el tiempo este árbol se convertiría en un tipo de altar, un lugar de sacrificio y adoración, donde la voluntad del hombre es sujetada a la voluntad del Creador.

Este árbol era también la manifestación de la libertad del hombre. El hombre tenía la posibilidad de pecar. Era libre para elegir entre la obediencia y la desobediencia. Si el hombre no hubiera tenido mandamientos, no tendría la opción de ser desobediente. Ahora su obediencia estaría basada en una acción voluntaria de sometimiento y esto le convertiría en un ser superior que si no hubiera tenido esa opción. De esta manera el amor estaría basado en la libertad de elección, y así es más poderoso. Elohim desea nuestro amor voluntario, no obligado. Como el Eterno prohibió al hombre comer de ese árbol, en un sentido, no tenía la libertad para hacerlo. En el caso de desobediencia al mandamiento, habría una consecuencia catastrófica, la muerte, que implica la desintegración de los elementos que están vivos al estar unidos.

 

¿Cómo podemos interpretar las palabras: “el día que de él comas, ciertamente morirás”?

 

  • El día cuando Adam pecó, experimentó un tipo de muerte espiritual, su interior experimentó una ruptura en la relación íntima con Elohim, de manera que Elohim le sale a buscar llamándole diciendo: “¿Dónde estás?”
  • Si consideramos que un día también significa 1000 años, vemos que Adam no pasó a un segundo milenio de vida, murió a los 930 años, en el mismo día (entiéndase día como 1000 años) que comió del árbol, murió físicamente.
  • Es posible que Adam haya muerto exactamente el día de su cumpleaños, 930 años después de su creación, el sexto día de la semana (viernes). Según la tradición fue enterrado por Elohim Mismo, en la cueva de Majpelá, que estaba cerca de la puerta del Huerto de Edén. Esta es la razón por la que Avraham tenía tanto interés en comprar esa cueva, para sepultura de Sará, de sí mismo, y de sus descendientes.

 

2:18    “Y HaShem Elohim dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda opuesta a él.” – El hombre no fue creado para estar solo. La mujer fue sacada del hombre con el fin de estar delante de él y complementarle. Este texto enseña que el propósito principal de la mujer es apoyar al hombre para que él pueda cumplir los propósitos del Eterno junto con ella. Cuando la Torá habla de ejercer dominio, en 1:26-28, no lo expresa de forma singular, sino siempre plural. Esto nos enseña que el hombre no puede ejercer dominio estando sólo. Necesita la ayuda de su esposa para poder ejercer un dominio correcto sobre la creación.

Antes que la mujer fue hecha, el hombre fue puesto en el huerto para labrarlo y protegerlo. Los mandamientos de comer de los árboles y de no comer de un árbol no fueron dados directamente a la mujer, sino sólo al hombre. El hombre también empezó su tarea de dominar sobre la creación al poner nombres proféticos sobre todos los animales de la tierra y todas las aves del cielo. Esto nos enseña que hay tres cosas específicamente relacionadas con la función del varón:

 

  • La producción y cuidado laboral, expansión y defensa.
  • El estudio y cumplimiento de la Torá.
  • La responsabilidad de discernir y mandar sobre el contorno.

 

El hombre ya estaba funcionando en estas tres áreas sin la ayuda de la mujer. Sin embargo no estaba bien que un solo hombre estuviera haciendo estas cosas. HaShem quería tener muchos hijos, y el varón solo no podía cumplir con esa visión. Necesitaba una esposa que pudiera ayudarle con esa tarea. Por este motivo, HaShem diseñó el cuerpo de la mujer especialmente con el fin de poder producir hijos. Esto nos enseña que la vida familiar y la crianza de los hijos es la tarea principal de una mujer. Lo más grande en la vida de una mujer es poder casarse con el fin de ser una ayuda para su marido, tener hijos y ayudar a su marido a criarlos para que sean fieles al Eterno. El hombre fue creado para moverse en un círculo más amplio, la mujer fue creada para moverse en el mundo del hogar en primer lugar, cf. Proverbios 31:10-31.

La mujer ha sido capacitada de una manera especial, para poder ser una ayuda para su esposo. La palabra hebrea que ha sido traducida como “ayuda” es “ezer”,[1][58] cuya raíz es ”azar”,[1][59] que significa “rodear”, “proteger”, “defender”, “ayudar”, “socorrer”. Esta palabra no tiene nada despectivo en sí, sino refleja lo mejor que pueda recibir una persona cuando hay necesidad. El hombre está menos capacitado para poder vivir solo que la mujer. La Torá enseña que el hombre es el que necesita una ayuda, no la mujer. La palabra “ezer” aparece en la mayoría de los textos en las Escrituras como una referencia al Eterno, cf. Éxodo 18:4; Deuteronomio 33:7. Así que, la ayuda que la mujer pueda brindarle al hombre es una ayuda que viene del cielo. El hombre humilde acepta los consejos sabios y la ayuda que el Eterno le esté dando a través de su esposa.

El hecho de que la Torá enseña que el hombre necesita ayuda no significa que la mujer no necesite del varón. El varón estaba funcionando en las tres áreas que antes hemos mencionado, antes de la formación de la mujer. Por lo tanto, la mujer depende del hombre en estas tres áreas. La mujer necesita el beneficio del trabajo y la protección del varón. La mujer necesita de la revelación del consejo del Eterno que fue entregado al varón. Ningún libro en las sagradas Escrituras fue escrito por una mujer pero fueron también escritos para la mujer. La revelación divina viene en primer lugar al hombre y es transmitida por medio del hombre a la mujer. En algunas ocasiones el Eterno habla al hombre a través de la esposa, pero esa no es la regla sino un complemento. El Eterno no habló a la mujer acerca de los mandamientos que el hombre había recibido. Esto nos enseña que el hombre tiene la responsabilidad para enseñar Torá a su esposa. El esposo debe dedicar más tiempo que la esposa en los estudios de las Escrituras y en la oración,

 

La palabra hebrea que ha sido traducida como “opuesta a él” es “ke-negdó”, cuya raíz es “negued”,[1][60] que significa “en frente”. Esto nos enseña que la mujer fue creada para estar en frente del varón. Si el varón se porta de manera correcta, su mujer, que es temerosa del Eterno, le va a tratar bien, pero si él no hace lo que el Eterno le ha llamado a hacer, entonces la mujer se convertirá en su enemiga. La palabra “ke-negdó” puede ser traducida “que le lleve la contraria”. La mujer ha sido hecha por el Eterno para ser así. Esa es la mejor ayuda que el hombre pueda tener, aparte del Eterno mismo. La mujer fue diseñada para ver las cosas de otra manera, para estar en un ángulo diferente y tener otro modo de comprender su contorno. El hombre tiene más capacidad para ver las cosas de manera general, pero no tiene la capacidad de ver todos los detalles. La mujer ha sido capacitada para ver ciertas cosas que el hombre no puede ver y él tiene la obligación de escucharla para poder tener una imagen más completa de las cosas antes de tomar las decisiones finales y dirigir correctamente su familia.

 

2:19    “Y HaShem Elohim formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cielo, y los trajo al hombre para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ése fue su nombre.” – En el quinto y sexto día fueron formados los animales. Estos animales luego fueron traídos al hombre para que él dominara sobre cada uno de ellos a través del discernimiento espiritual y su capacidad de hablar. Por medio del discernimiento espiritual podía detectar el carácter y la función de cada especie. Luego combinó las letras hebreas, según el significado de cada letra, que correspondían al carácter y función de cada animal y las pronunció sobre cada uno en particular. Adán fue creado para ser dirigido por el Espíritu del Eterno. Todavía no había entado el pecado en él, y su relación y revelación espirituales no sufrían impedimentos de ninguna clase. Él sabía, por medio de su visión profética, acerca de la función y propósito de cada cosa y animal y podía dominar sobre cada uno de ellos conforme al plan del Creador. Al poner nombres sobre los animales, el hombre los dominaba con su palabra. El hombre fue capacitado para dominar y crear su contorno a través de su palabra. El que pone nombre sobre algo es el que tiene autoridad sobre aquella cosa. HaShem puso nombre sobre la luz, las tinieblas, la expansión, la tierra y el mar. Él domina sobre todas estas cosas. HaShem puso también nombre sobre el hombre el día en que fue creado. El hombre luego podía seguir poniendo nombres sobre los animales y de esa manera colaborar con el Eterno en esta obra.

 

2:21-22 “Entonces HaShem Elohim hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y se durmió; y tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. Y de la costilla que HaShem Elohim había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre.” – La mujer no fue tomada del polvo de la tierra para ser aplastada, ni de la cabeza del varón para dominarlo, sino de su lado para igualarlo. Según Rashí, el texto hebreo no habla de costillas sino de costados. De esta manera HaShem sacaría la parte femenina del hombre para construir una mujer. Por otro lado, el rabí Eliezer[1][61] enseña que HaShem sacó una costilla, y con esa costilla construyó una mujer. El Targum de Yonatan dice que se trataba de la decimotercera vértebra del hombre.

 

2:23    “Y el hombre dijo: Esta vez es hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer (ishá), porque del hombre (ish) fue tomada.” – Las primeras palabras del hombre cuando despertó de su sueño fueron: “Esta vez”. Esto significa que él había estado buscando entre los animales algún ser que podría ser su pareja. Según el Midrash,[1][62] al ver que todos los animales tenían parejas, se quejó con el Eterno por no tener pareja. Entonces el Eterno le durmió y le proporcionó a Javá.

Este texto nos enseña que Adam hablaba en hebreo, la misma lengua que el Eterno usó para crear el mundo. Según Siftei Jajamim,[1][63] en todas las lenguas antiguas del mundo, la palabra para “mujer” no se deriva de la palabra para “hombre”, excepto en el hebreo. Por lo tanto, el juego de palabras que está haciendo Adam es una evidencia que estaba hablando el idioma hebreo y entendiendo su gramática. El hebreo fue hablado por todos los hombres hasta la torre de Bavel casi 2000 años después. A partir de allí el hebreo fue dividido en 70 idiomas diferentes. En el judaísmo el idioma hebreo es llamado “ha-lashón ha-kodesh”, “la lengua sagrada”.

 

2:24 “Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” – Aquí está la base para el matrimonio entre hombre y mujer. El matrimonio es un pacto entre varón y mujer que tiene implicaciones sociales. Por lo tanto la relación entre un hombre y una mujer no es un asunto privado. En todas las culturas hay algún tipo de anuncio público a la hora de iniciar un pacto matrimonial. El hombre no tiene el derecho de cohabitar con una mujer sin tener un pacto matrimonial con ella como base. Este texto nos enseña que primero hay un paso de abandono de la vida social en relación con la familia de los padres. Luego hay una unión oficial cuando una mujer se convierte en “su” mujer, y después podrán unirse físicamente para ser una sola carne. Este es el orden establecido desde la creación para la formación de la unión entre hombre y mujer.

La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “unirá” es “davak”,[1][64] y significa “pegarse”, “asociarse”, “adherirse”.

 

La unión entre varón y mujer en el pacto matrimonial es un asunto que se registra en el cielo. En este primer matrimonio, el Eterno trajo la mujer al hombre y los casó. Después entregó a las autoridades la facultad de confirmar los pactos matrimoniales. Por lo tanto, toda intención de establecer una relación íntima entre varón y mujer tiene que ser registrada ante las autoridades. Las autoridades son representantes de Elohim. Los que se casan ante las autoridades lo hacen ante Elohim y en ese momento Él es el que los une. El matrimonio es un pacto hecho delante del Eterno, como está escrito en Malaquías 2:14:

 

“Y vosotros decís: “¿Por qué?” Porque HaShem ha sido testigo entre tú y la mujer de tu juventud, contra la cual has obrado deslealmente, aunque ella es tu compañera y la mujer de tu pacto.”

 

En Eclesiastés 4:12 está escrito:

 

“Y si alguien puede prevalecer contra el que está solo, dos lo resistirán. Un cordel de tres hilos no se rompe fácilmente.”

 

2:25    “Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban.” – El hombre fue creado a la imagen de Elohim. Como Elohim es luz y se cubre de luz, el hombre brillaba antes de caer en pecado. El Midrash[1][65] enseña además que el hombre fue creado rodeado con nubes de gloria y tenía una especie de escamas que luego cayeron cuando pecó. Así que no debemos entender la expresión “desnudos” como una desnudez vergonzosa como la que experimenta el hombre hoy en día cuando no esta vestido.

La vergüenza por causa de la desnudez que experimentó el hombre al caer en pecado es debido a la pérdida de la ropa original que tenía. Ahora no podrá recuperar la gloria de su ropa original. Ni siquiera el rey Shelomó podía llegar al nivel de hermosura de un lirio del campo,

 

Por otro lado, la vergüenza por exponer sus cuerpos no existía en los hombres desde el principio, porque no había en ellos malos instintos. Todavía no había entrado en el hombre el pecado. Según Rashí, el yetser hará, la inclinación al mal, no entró en el hombre hasta que comió del fruto del árbol prohibido.

 

3:1      “Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que HaShem Elohim había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Elohim os ha dicho: “No comeréis de ningún árbol del huerto”?” – La serpiente ataca a la mujer por varias razones. La mujer es más sensible a los impulsos espirituales que el hombre, tanto del mundo de luz como del mundo de las tinieblas. También es más fácil seducir espiritualmente a la mujer que al hombre.

 

Los mandamientos habían sido entregados al hombre y él, a su vez, había transmitido esos mandamientos a su esposa. Por lo tanto, Adam no fue engañado porque sabía muy bien cuál era el mandamiento que había recibido del Eterno en cuanto al árbol prohibido. La serpiente hizo una pregunta tonta para entrar en discusión con la mujer. La estrategia del adversario está basada en la mentira. Él es el padre de la mentira. La mentira es la verdad torcida. La Torá del Eterno es verdad, cf. Salmo 119:142. La mentira de hasatán consiste en torcer los mandamientos de la Torá. Con la primera pregunta, la serpiente cambió un mandamiento y así intentó proyectar la imagen de un Elohim cruel que esclaviza a los hombres mediante la ley, prohibiendo tantas cosas que podrían disfrutar si fuesen libres de la ley. Esta ha sido su estrategia desde el principio y su estrategia no ha cambiado desde entonces.

 

3:3      “pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Elohim: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis.”” – La mujer añadió al mandamiento. No estaba prohibido tocar el árbol, sólo comer de él. Es muy importante no añadir ni quitar a los mandamientos, como está escrito en Deuteronomio 4:2:

 

“No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni quitaréis de ella, para que guardéis los mandamientos de HaShem vuestro Elohim que yo os mando.”

 

3:4      “Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis.” – Aquí vemos de dónde procede el engaño de creer en la inmortalidad del alma.

 

3:5      “Pues Elohim sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Elohim, conociendo el bien y el mal.” – La serpiente reclama conocer lo que hay en la mente de Elohim, ella es religiosa. Ahora está intentando establecer una religión diferente. Lo atractivo de su nueva religión es que ofrece la libertad de la ley y el desarrollo personal mediante un conocimiento superior. Es una religión que crea independencia. En lugar de estar en sujeción a los mandamientos, el hombre toma decisiones propias según sus propios criterios. Mediante la confianza en su propio conocimiento y en su propia mente, piensa que sabe lo que debe hacer y no hacer. Así su propia mente se convierte en Elohim y es la que decide, según lo que entienda. Lo que no entiende no lo acepta ni lo practica.

 

3:6      “Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.” – La mujer fue engañada por la palabra de la serpiente. Creyó más en las palabras mentirosas de hasatán, que en las Palabras del Eterno que habían sido transmitidas por su marido.

La tentación de la independencia mental fue la que hizo que el pecado entró en este mundo. El intelectualismo humanista es el mayor obstáculo.

Adam se dejó seducir por la mujer en lugar de dominar sobre la serpiente con la Palabra de Elohim.

 

3:7      “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.” – El conocimiento de los hombres ya no estaba basado en la revelación causada por la unión espiritual con el Eterno, sino en la independencia intelectual. Perdieron la gloria que habían tenido y conocieron que estaban desnudos. La palabra hebrea para conocer, “yadá”,[1][66] no sólo significa discernir intelectualmente, sino también saber por experiencia. Ahora experimentaron verdaderamente lo que implicaba estar desnudos en todos los sentidos. En primer lugar se quedaron desnudados de la presencia divina que los había llenado de tanta gloria que hasta sus cuerpos brillaban. Además, según lo que enseña Rashí, se quedaron desnudados del mandamiento que habían tenido en sus manos. Por el efecto que el fruto causó en ellos, ahora pudieron entender la vergüenza que implicaba estar desnudos y por esto se cosieron hojas de higuera para cubrirse. Las hojas de higuera representan la religiosidad del hombre caído, que intenta sustituir la gloria del Eterno por medio de propios esfuerzos. Esas ropas fueron luego rechazadas por el Eterno que les puso otro tipo de ropa, producida por un animal inocente que tuvo que dar su sangre.

Hay diferentes propuestas entre los jajamim, los sabios, con respecto a qué árbol fue el del conocimiento de lo bueno y lo malo: vid, trigo, etrog (cidro) e higuera. Según Rashí, fue una higuera. No obstante, es probable que fuera un árbol único en su clase que ya no existe en la tierra.

La Escritura enseña que el pecado entró en el mundo por medio de Adam, y por lo tanto, el pecado también entró en el hombre. La semilla del árbol del conocimiento de lo bueno y de lo malo, echó raíces y produjo su fruto dentro del hombre. Esto causó una división dentro del ser humano, una división en la voluntad.

El carácter del hombre fue pervertido. Él fue transformado en un ser diferente, con pecado dentro, el cual no estaba en el principio, y su forma de ser no puede agradar al Eterno, más bien despierta su ira, por su rebeldía nata.

 

3:8      “Y oyeron a HaShem Elohim que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de HaShem Elohim entre los árboles del huerto.”

 

3:10    “Y él respondió: Te oí en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” – El miedo entró en el mundo por causa del pecado.

 

3:11    “Y dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras?” – El Eterno sabe todas las cosas y no necesita ser informado de lo que sucede. A pesar de ello, le hace una pregunta a Adam para así darle la oportunidad para arrepentirse y confesar su pecado con remordimiento.

 

3:12    “Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.” – El carácter del hombre se había vuelto satánico, y por esto le echaba la culpa a Elohim por haberle dado una mujer que le hizo pecar. En lugar de dar la cara, se coloca detrás de su mujer intentando escapar de su responsabilidad y piensa que así no tendrá que ser tan castigado por lo que ha hecho. Una persona espiritualmente inmadura no reconoce su culpa sino siempre echa la culpa a los demás. Una persona madura está dispuesta a asumir la responsabilidad de su culpa e incluso la culpa de los demás y sufrir el castigo de ellos para liberarlos.

 

3:13    “Entonces HaShem Elohim dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó, y yo comí.” – HaShem le da también a la mujer la oportunidad de hacer teshuvá, arrepentimiento. Pero ella sigue el mal ejemplo de su marido y no asume su responsabilidad sino echa la culpa a la serpiente.

 

3:14    “Y HaShem Elohim dijo a la serpiente: Por cuanto has hecho esto, maldita serás más que todas las bestias, y más que todos los animales del campo; sobre tu vientre andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.” – Para la serpiente no había posibilidad de arrepentimiento. Por eso HaShem no le hace ninguna pregunta, sino dicta la sentencia directamente. La serpiente perdió sus patas y fue reducido al ser más maldito que todos los animales terrestres.

 

3:15      “Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.” – Aquí se habla en primer lugar de una enemistad entre la mujer y la serpiente. La mujer es la madre de los seres humanos, y por lo tanto representa la vida. Así fue como Adam entendió este mensaje para luego darle un nuevo nombre, Javá (Eva), “vida”, (antes se había llamado Ishá). A pesar de que los hombres se habían sometido al espíritu de rebeldía e independencia, todavía quedaba dentro de ellos una inclinación al bien, el yetser hatov, que les iba a motivar para no quebrantar todos los mandamientos del Eterno. De esta manera habría, hasta cierto punto, una enemistad natural, nata, en toda la raza humana contra los poderes del mal tanto internos como externos.

En segundo lugar, se habla aquí de la descendencia de la serpiente y de la descendencia de la mujer. La descendencia de la serpiente son los hombres que quebrantan los mandamientos del Eterno, y la descendencia de la mujer representa a los hombres que obedecen los mandamientos del Eterno luchando en enemistad contra la serpiente y el mal.

El Midrash[1] enseña:

“Este es Aquel Simiente que viene de otro lugar, y ¿quién es este? Este es el Rey Mesías.” (No jesus ni yeshu)

Esta interpretación no excluye las otras interpretaciones en cuanto a la palabra descendencia. Sin embargo, es destacable el hecho de que la palabra para descendencia en Génesis 3:15 está escrita de forma singular masculino. Evidentemente aquí hay una profecía de un descendiente especial, una simiente única. La palabra hebrea que ha sido traducida como “simiente”, zerá,[2] significa:

  • semilla, simiente, germen, pipa, papita, grano, trigo
  • periodo de siembra, sementera
  • esperma, semen
  • posteridad, descendencia, hijos, descendientes, raza

La palabra hebrea que ha sido traducida como “te herirá” es yejufshá que, según Rashí, significa “te triturará”, similar a Deuteronomio 9:21 donde habla de cómo Moshé hizo polvo el becerro de oro en el desierto.

3:16      “A la mujer dijo: En gran manera multiplicaré tu dolor en el embarazo, con dolor darás a luz los hijos; y con todo, tu deseo será para tu marido, y él tendrá dominio sobre ti.” (LBLA) – El mundo de la mujer, la familia, fue afectado por el pecado de ella. Las cosas que ya existían en pequeña escala fueron ahora aumentadas para convertirse en algo muy doloroso.

3:17      “Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: “No comerás de él”, maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida.” – Hay momentos cuando el hombre no debe escuchar los consejos de su esposa. Él marido es responsable para discernir cuál es la fuente de lo que su mujer esté diciendo, si viene de una fuente pura o impura. Este texto nos muestra que la manera de poder discernir y vencer sobre toda tentación, es a través de la Torá. Si el hombre hubiera sido fiel a la Torá, no hubiera caído en pecado.

El mundo del hombre, su vida laboral, fue afectado por el castigo por su pecado.

 

3:18      “Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo.” – La maldición que vino sobre la tierra cambió la genética de las plantas y empezaron a producir espinos y abrojos. La misma naturaleza fue afectada por el pecado del hombre.

3:19    “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.” (LBLA) – La muerte entró en el mundo por causa del pecado. Sin embargo, antes de dictar sentencia sobre el hombre y la mujer, el Eterno anunció una parte de su plan de salvación mediante el descendiente de la mujer. Este plan de salvación incluye la restauración de todas las cosas. Para que haya una restauración total por causa del desastre que fue causado por el pecado de los primeros hombres, no solamente el enemigo del hombre tiene que ser destruido, sino también el mismo pecado y las consecuencias del pecado. Tenía que haber una rectificación, en hebreo tikún, justo en el punto donde el primer hombre falló, en la obediencia a los mandamientos en el momento de la tentación por la serpiente

 

3:20    “Y el hombre le puso por nombre Javá a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.”– Adam puso un segundo nombre sobre su esposa en la esperanza de que por medio de ella iba a nacer el Redentor. El nombre Javá[3] está relacionado con la palabra hebrea jayá,[4] que significa “vive”. Por medio de la mujer, el ser humano podría seguir vivo sin extinguirse y por medio de la mujer vendría Aquel que daría la posibilidad al hombre de tener la vida eterna.

 

3:21      “Y HaShem Dios hizo vestiduras de piel para Adam y su mujer, y los vistió.” (LBLA revisada) – Un animal inocente tuvo que dar su sangre para que los hombres pudieran ser vestidos. Este sacrificio fue el único hecho en el huerto del Eden y se efectuó por la tarde. De esta manera el Eterno estaba dando un mensaje a los hombres que aquella ropa no era suficiente, la que representaba sus propios esfuerzos para sustituir y recuperar la gloria perdida. Hacía falta derramamiento de sangre inocente para poder ser redimidos del pecado y sus consecuencias.

Quinta aliyá, 3:22 – 4:26

3:22        “Entonces HaShem Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.” (LBLA revisada) – Tener vida eterna con pecado interno no sería una situación perfecta. En lugar de exterminar a los hombres, HaShem les da la oportunidad de entrar en su plan de redención total. La expulsión del paraíso fue un acto de bondad, con el fin de poder restaurar el ser humano antes de permitirle comer del árbol de la vida y vivir eternamente. Después de la redención final, el hombre podrá comer del árbol de la vida.

En Proverbios 3:18 la sabiduría, que es sinónima de la Torá, es llamada “árbol de vida”. Esto significa que en una escala más pequeña el pueblo de Israel – y las naciones por medio de Israel – ya ahora tienen acceso al árbol de vida que es la sabiduría de la Torá. Sin embargo, de la misma manera como – en la escala pequeña – el pueblo de Israel no pudo recibir la Torá desde Sinaí antes de ser redimidos de la esclavitud de Egipto y purificados por las aguas.

4:1-2      “Y el hombre había conocido a Javá, su mujer, y ella había concebido y dado a luz a Káyin, y había dicho: He adquirido varón con HaShem. Y había vuelto a dar a luz a su hermano Hevel. Y Hevel fue pastor de ovejas y Káyin fue labrador de la tierra.” (Propia trad.) – La gramática del texto hebreo da un indicio claro de que Javá ya había dado a luz anteriormente. La pregunta es ¿cuándo? Rashí dice que fue antes de la caída en pecado. Otros dicen que fue después. El Midrash[5] y Rashí enseñan que Javá dio a luz a cinco hijos el día de su creación, Káyin con su hermana melliza, y a Hevel con dos hermanas mellizas. Tanto Káyin como Hevel se casaron con sus hermanas mellizas. Si nacieron antes de la caída en pecado, todos los hijos tendrían que haber participado en la comida del fruto prohibido, porque tanto el comportamiento de Káyin como la muerte de Hevel, muestran que eran seres caídos afectados por el pecado. Rashí enseña que los hombres pecaron el mismo día en que fueron creados. Otra interpretación sería que la caída en pecado haya sido después de un tiempo.

4:3          “Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Káyin trajo a HaShem una ofrenda del fruto de la tierra.” (LBLA revisada) – La Torá dice que solamente fue del fruto de la tierra, lo cual nos da a entender que fue cualquier tipo de fruto, no lo mejor y lo escogido. El Midrash[6] dice que fue lino, el peor fruto que se podía encontrar.

4:4          “También Hevel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda” (LBLA revisada) – Según el Midrash,[7] Hevel ofreció generosamente lo mejor que poseía, corderos que nunca habían esquilado o trabajado y que no tenían defectos. Dios había mostrado a Adam y Javá cuáles eran los animales limpios que valían para los sacrificios, cf. Génesis 7:2, y por eso Hevel sabía qué clase de animales el Eterno podía recibir. Es probable que el animal que fue sacrificado en el huerto antes de la expulsión haya sido uno, o varios, corderos,

Según el Midrash,[8] los sacrificios de Káyin y Hevel fueron dados el 14 de Nisán, el mismo día que el sacrificio de Pesaj (pascua) iba a ser ofrecido más adelante.

El Eterno miró con agrado a Hevel, en primer lugar, y luego su ofrenda. Vio la actitud de su corazón de amor, entrega y fe, y esa actitud fue recompensada con la manifestación de su agrado. El Midrash[9] cuenta que cayó fuego del cielo y consumió su sacrificio.

4:7          “Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo.”– Rashí entiende esta frase, al igual que el Targum, de esta manera: “Si mejoras tus actos, ¿acaso no serías perdonado?” Luego sigue el Targum Onkelós: “para el día de juicio tu pecado es guardado ya que en el futuro serás castigado a menos que te arrepientas, pero si te arrepientes, estarás en paz.” Rashí entiende la palabra “puerta” como el momento de la muerte, cuando el hombre entra en la tumba. El pecado se refiere al yetser hará, la carne, dentro del hombre. El hombre debe dominar ese instinto maligno. Por medio del arrepentimiento y la gracia del Eterno podrá dominarlo. El que no se arrepiente de sus malas obras será dominado por su pecado.

4:10        “Y Él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de las sangres de tu hermano clama a mí desde la tierra.” (LBLA) – El texto hebreo dice “las sangres de tu hermano”, en plural. Rashí dice que es porque hace alusión a todos aquellos hijos de Hevel que no tuvieron la oportunidad de engendrar. El Talmud[10] dice que se refiere a varias heridas que Káyin le dio porque no sabía por donde saldría su alma.

4:15b “Y puso HaShem una señal sobre Káyin, para que cualquiera que lo hallase no lo matara.” (LBLA revisada) – Los jajamim, los sabios, ofrecen varias explicaciones sobre qué tipo de señal HaShem puso sobre Káyin: que se convirtió en leproso,[11] que HaShem le dio un perro guardián,[12] que un cuerno creció en su frente,[13] o que tenía una letra del Nombre sagrado grabada en su frente.[14] Rashí entiende que una letra del Nombre fue grabada en su frente.

4:19        “Lémej tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Adá, y el nombre de la otra, Tsilá.”– Rashí hace referencia al Midrash[15] y dice que antes del diluvio tenían la costumbre de tomar dos mujeres, una para tener hijos y la otra para tener relaciones sexuales, Adá sería la mujer con la cual tuvo hijos y Tsilá la destinada para las relaciones sexuales. A pesar de haber tomado sustancias anticonceptivas ella se quedó embarazada dos veces, cf. v. 22.

4:25        “Y conoció Adam otra vez a su mujer; y ella dio a luz un hijo y le puso por nombre Shet, porque, (dijo ella): Dios me ha dado otro hijo en lugar de Hevel, pues Káyin lo mató.”– Según el Midrash,[16] Javá estaba pensando en el rey Mesías cuando nació Shet. El nombre Shet[17] significa “puesto”, “sustituto” (No jesus ni yeshu)

4:26        “A Shet le nació también un hijo y le puso por nombre Enósh. Por ese tiempo se comenzó a llamar con el nombre de HaShem.”– Según Rashí, empezaron a llamar los nombres de las personas y los nombre de los ídolos con el nombre del Santo, bendito es, convirtiéndolos en objetos de culto, llamándolos divinidades.

Sexta aliyá, 5:1-24

5:2          “Varón y hembra los creó; y los bendijo, y los llamó Adam el día en que fueron creados.” (LBLA revisada) – El nombre Adam,[18] tiene relación con las palabras adam,[19] “rojizo”, adamá,[20] “tierra” y dam,[21] “sangre”.

5:3          “Cuando Adam había vivido ciento treinta años, engendró un hijo en su semejanza, conforme a su imagen, y le puso por nombre Shet.” – Aquí aparecen las mismas dos palabras que en 1:26 donde se habla de la creación del hombre con la imagen y según la semejanza de Dios, be-tsalmenu ki-demutenu, pero con el orden inverso, bi-demutó ke-tsalmó “en (o con) su semejanza, según su imagen”.

5:22        “Y Janoj anduvo con Dios trescientos años después de haber engendrado a Matusalén, y engendró hijos e hijas.” – Caminar con Dios significa cumplir sus mandamientos. La forma sustantiva de la palabra hebrea halaj, “caminar”, es halajá, que significa “el caminar”. Halajá es un término técnico dentro del judaísmo que se refiere a las ordenanzas que las autoridades judías establecen con el fin de poder poner en práctica los mandamientos de la Torá en cada situación de la vida judía.

5:24        “Y Janoj anduvo con Dios, y desapareció porque Dios lo tomó.”

Séptima aliyá, 5:25 – 6:8

5:29        “Y le puso por nombre Noaj, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que HaShem ha maldecido.” – Según Rashí, los hombres no usaban herramientas de agricultura hasta que vino Noaj y las fabricó.

6:2          “los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, y tomaron para sí mujeres de entre todas las que escogieron.” (LBLA) – Según Rashí y el libro de Yashar,[22] se refiere aquí a los hijos de los nobles y de los jueces. El Targum traduce “hijos de los poderosos (o nobles)”. En el Midrash[23] y el libro de Janoj,[24] se habla de ángeles que habían caído del cielo en la época de Enosh que se unieron con las hijas de los hombres y así nacieron los gigantes.

6:6          “Y le pesó a HaShem haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.” (LBLA revisada) – HaShem cambia su actitud y proceder para con los hombres según las decisiones y los actos de ellos, cf. Ezequiel 18.

6:8          “Mas Noaj halló gracia ante los ojos de HaShem.” – El Eterno siempre ha ofrecido gracia a los hombres que se arrepienten del mal y le buscan. La palabra hebrea que ha sido traducida como gracia es jen [25] que significa:

  • gracia, atractivo, belleza, hermosura
  • agrado, simpatía
  • inclinación, estima, afecto
  • favor, compasión, benevolencia, gratitud

La raíz de esta palabra es janán [26] que significa:

  • inclinares para mostrar benevolencia a uno inferior, tener misericordia, compadecerse, apiadarse, conmiserarse, sentir lástima
  • hacer un favor, favorecer, beneficiar

El Midrash[27] dice:

“Noaj fue salvado, no porque lo merecía, sino porque halló gracia.”

El concepto de gracia, como favor inmerecido, es uno de los pilares más importantes del judaísmo.

[1]       Bereshit Rabá.

[2]       Strong H2233 zera‛, zeh’-rah, From H2232; seed; figuratively fruit, plant, sowing time, posterity: – X carnally, child, fruitful, seed (-time), sowing-time.

Strong H2232 zâra‛, zaw-rah’, A primitive root; to sow; figuratively to disseminate, plant, fructify: – bear, conceive seed, set with, sow (-er), yield.

[3]       Strong H2332 chavvâh, khav-vaw’, Causative from H2331; lifegiver; Chavvah (or Eve), the first woman: – Eve.

Strong H2331 châvâh, khaw-vah’, A primitive root; (compare H2324, H2421); properly to live; by implication (intensively) to declare or show: – show.

[4]       Strong H2421 châyâh, khaw-yaw’, A prim root (compare H2331, H2424); to live, whether literally or figuratively; causatively to revive: – keep (leave, make) alive, X certainly, give (promise) life, (let, suffer to) live, nourish up, preserve (alive), quicken, recover, repair, restore (to life), revive, (X God) save (alive, life, lives), X surely, be whole.

[5]       Bereshit Rabá 22:3, 16.

[6]       Bereshit Rabá 22:8.

[7]       Pirkei de rabí Eliezer.

[8]       Pirkei de rabí Eliezer 21; Midrash HaGadol 4:3.

[9]       Midrash Lekaj Tov.

[10]     Sanhedrín 37b.

[11]     Tiferet Tsión; Bereshit Rabá 22:27.

[12]     R. Bejai 4:11.

[13]     R. Bejai 4:11.

[14]     Pirkei de rabí Eliezer 25.

[15]     Bereshit Rabá 23:2.

[16]     Bereshit Rabá 23.

[17]     Strong H7896 shêth, shayth, From H7896; put, that is, substituted; Sheth, third son of Adam: – Seth, Sheth.

Strong H7896 shîyth, sheeth, A primitive root; to place (in a very wide application): – apply, appoint, array, bring, consider, lay (up), let alone, X look, make, mark, put (on), + regard, set, shew, be stayed, X take.

[18]     Strong H121 aw-dawm’, The same as H120; Adam, the name of the first man, also of a place in Palestine: – Adam.

[19]     Strong H120 aw-dawm’, From H119; ruddy, that is, a human being (an individual or the species, mankind, etc.): – X another, + hypocrite, + common sort, X low, man (mean, of low degree), person.

[20]     Strong H127 ‘ădâmâh, ad-aw-maw’, From H119; soil (from its general redness): – country, earth, ground, husband [-man] (-ry), land.

[21]     Strong H119 ‘âdam, aw-dam’, To show blood (in the face), that is, flush or turn rosy: – be (dyed, made) red (ruddy).

[22]     Yashar 4:18.

[23]     Pirkei de rabí Eliezer 22; Ver también el libro de Janoj.

[24]     Ver http://www.heaven.net.nz/writings/thebookofenoch.htm

[25]     Strong H2580 chên, khane, From H2603; graciousness, that is, subjectively (kindness, favor) or objectively (beauty): – favour, grace (-ious), pleasant, precious, [well-] favoured.

[26]     Strong H2603 chânan, khaw-nan’, A primitive root (compare H2583); properly to bend or stoop in kindness to an inferior; to favor, bestow; causatively to implore (that is, move to favor by petition): – beseech, X fair, (be, find, shew) favour (-able), be (deal, give, grant (gracious (-ly), intreat, (be) merciful, have (shew) mercy (on, upon), have pity upon, pray, make supplication, X very.

Strong H2583 chânâh, khaw-naw’, A primitive root (compare H2603); properly to incline; by implication to decline (of the slanting rays of evening); specifically to pitch a tent; generally to encamp (for abode or siege): – abide (in tents), camp, dwell, encamp, grow to an end, lie, pitch (tent), rest in tent.

[27]     Bereshit Rabá 28:8.

Parashá 54 VeZot HaBerajá

ב׳ במרחשון ה׳תשע״ו (October 15, 2015) por  
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54 VeZot HaBerajá

Parashá 54 VeZot HaBerajá

Deuteronomio 33:1 – 34:12

Aliyás de la Torá:

  1. 33:1-7
  2. 33:8-12
  3. 33:13-17
  4. 33:18-21
  5. 33:22-26
  6. 33:27-29
  7. 34:1-12

Variante:

  1. 33:18-21
  1. 33:22-26
  2. Jatán Torá: 33:27 – 34:12

 

Esta lectura es para simjat Torá (el 22 de tishrí en erets Israel y el 23 de tishrí en la diáspora) junto con las lecturas de Génesis 1:1 – 2:3 y Números 29:35 – 30:1

Haftará: Josué 1:1-9

VeZot HaBerajá

Significa “y esta es la bendición”.

Comentarios

Primera aliyá, 33:1-7

33:1 “Esta es la bendición con la que Moshé, hombre de Dios, bendijo a los hijos de Israel antes de morir.”  – ¡Qué hermoso es cuando una persona puede terminar sus días bendiciendo en lugar de maldiciendo!

33:2       “El Eterno vino del Sinái y les esclareció desde Seir; resplandeció desde el monte Parán, y vino de en medio de diez millares de santos; a su diestra había fulgor centellante para ellos.”  – El Talmud[1] enseña:

“R. Yojanán dijo: Esto nos enseña que el Santo, bandito sea; ofreció la Torá a todas las naciones y lenguas, pero no la aceptaron hasta que llegó a Israel que la recibió.”

La Torá fue dada como fuego. Es importante que mantengamos el fuego de la Torá del Eterno en nuestros corazones para que la halajá, nuestro caminar en obediencia, no se convierta en algo pesado, aburrido y seco, cf. Lucas 24:32. Cuando la Torá está en el corazón es un fuego interior que nos mantiene inspirados en nuestro amor práctico por el Eterno.

33:3       “En verdad, Él ama a los pueblos, todos tus santos están en tu mano, y se pusieron a tu pie; todos reciben de tus palabras” – Los pueblos significan aquí las doce tribus. El pie hace referencia al pie del monte Sinai. Los santos son los que reciben las palabras del Eterno.

El cumplimiento de los mandamientos es lo que producen santidad.

33:4 “Una Torá… una herencia para la asamblea de Yaakov” – La Torá es una herencia para la asamblea de Yaakov. Cuando un gentil se convierte al Dios de Israel, también recibe la herencia de la Torá.

33:5 “El era rey en Yeshurún, cuando se reunieron los jefes del pueblo, juntamente con las tribus de Israel.”  – La palabra “rey” puede hacer referencia a Moshé o al Eterno. Según el Talmud[2], se refiere al Eterno.

33:6 “Viva Reuvén, y no muera, y no sean pocos sus hombres.”

33:7       “En cuanto a Yehudá, esto dijo: Escucha, oh HaShem, la voz de Yehudá, y tráelo a su pueblo. Con sus manos luchó por ellos; sé tú su ayuda contra sus adversarios.”  – Shimón no fue mencionado específicamente en la bendición de Moshé rabenu. Él obtuvo una herencia dentro del territorio de Yehudá. Por esto se puede encontrar su nombre escondido en la palabra “escucha”, en hebreo shemá, en esta bendición sobre Yehudá. Shimón viene de la misma raíz que shemá, cf. Génesis 29:33. Como la ira de Shimón y Leví fue maldecida por su padre Yaakov, no obtuvieron territorios propios en la herencia de la tierra, como está escrito en Génesis 49:7:

“Maldita su ira porque es feroz; y su furor porque es cruel. Los dividiré en Yaakov, y los dispersaré en Israel.”

La tribu de Shimón fue un instrumento para traer una plaga en Israel por causa del pecado con las hijas de los Midianitas, cf. Números 25. La tribu de Leví se arrepintió del pecado de su ancestro, pero la tribu de Shimón no lo hizo. Por eso no fue mencionado en las bendiciones finales de Moshé.

“Escucha, oh HaShem, la voz de Yehudá” – Yehudá es un intercesor. Muchos de los reyes de la tribu de Yehudá han clamado al Eterno y han recibido respuestas, David, Shelomó, Asa, Yehoshafat, Jizkiyahu y otros.

“y tráelo a su pueblo” – Es una referencia los momentos cuando los jóvenes de la tribu de Yehudá estarían haciendo la guerra. Hay una oración para que vuelvan sanos y salvos. Yehudá fue la tribu que iba en la brecha en la conquista de la tierra prometida, cf. Jueces 1:2.

Segunda aliyá, 33:8-12

33:8-9 “Y de Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim sean para tu varón santo, a quien pusiste a prueba en Masá, con quien luchaste en las aguas de Merivá; el que dijo de su padre y de su madre: “No los veo”; y no reconoció a sus hermanos, ni consideró a sus propios hijos, porque obedecieron tu palabra, y guardaron tu pacto.”  – No está escrito “Y a Leví dijo…”, sino “de Leví. Moshé está hablando delante del Eterno. Los tumim y urim son del Eterno. El texto puede ser entendido de manera que fue el Eterno que puso a prueba a Leví en Masá y Merivá. Leví es la tribu sacerdotal. El tumim y el urim (“Perfecciones y Luces”) fueron colocados dentro del pectoral del juicio del sumo sacerdote. Ellos nos hablan de un carácter perfeccionado que cumple con la voluntad del Eterno de corazón. Eso es lo más importante para los que se acercan al Eterno.

Para los hijos de Leví los reclamos del Eterno son más importantes que los reclamos de su propia familia; padres, hermanos e hijos. HaShem tiene que ser el primero en nuestras vidas. Esto no significa que no hay que cuidar la familia. Significa que al cuidar a los familiares lo estamos haciendo por causa del Eterno que nos ha mandado honrar a los padres, amar a nuestras esposas y enseñar a nuestros hijos la Torá. Esto hace que el Eterno no sea solamente el primero en nuestras vidas sino el todo.

33:10 “Ellos enseñarán tus ordenanzas a Yaakov y tu Torá a Israel. Pondrán incienso delante de ti, y ofrendas de ascensión perfectos sobre tu altar.”  – El primer trabajo de los levitas es enseñar la Torá a Israel y su segunda tarea es oficiar en el culto.

33:11a “Bendice, oh HaShem, sus esfuerzos, y acepta la obra de sus manos” – Leví fue bendecido de una manera especial. Antes, su ira había sido maldecida, pero ahora sus esfuerzos y la obra de sus manos son bendecidos. Vemos, por tanto, que si una persona iracunda entrega su alma al gran Alfarero, Él es capaz de transformarla para ser un instrumento de bendición en lugar de maldición. Shimón y Leví tuvieron la misma oportunidad. Shimón eligió el camino de pecado y no se arrepintió. Por eso no obtuvo una bendición final. Leví se arrepintió de su pecado y se adhirió al Eterno. Por eso tuvo una bendición muy grande al final. La tribu de Shimón se perdió entre las naciones, la tribu de Leví está todavía en el pueblo judío.

33:11b “quebranta los lomos de los que se levantan contra él y de los que lo odian, para que no se levanten más.” (LBLA) – Los Macabeos, que se levantaron contra las fuerzas griegas de Siria durante el segundo siglo antes de la Era Común, fueron levitas. Los griegos no lograron derrotarlos y se estableció la dinastía Jashmonea, que luego duró hasta la invasión romana.

33:12 “De Binyamín, dijo: Habite el amado de HaShem en seguridad junto a aquel que le protege todo el día, y entre cuyos hombros mora.”  – Binyamín, hijo de Rajel, es llamado “el amado”. Fue el único hijo de Israel que nació en la Tierra de Israel. También fue el único que no estaba en el complot de vender a Yosef, su hermano. Por esto, el lugar del templo fue establecido en el territorio Binyamín. Esta bendición incluye una alusión a los tres templos:

  1. .. en seguridad – el primer templo.
  2. le protege todo el día – el segundo templo.
  3. entre cuyos hombros mora – el tercer templo.

Dos grandes personajes han salido de Binyamín, el rey Shaúl. Binyamín tiene una bendición para ser protegido de una manera especial. Él necesitaba de esta bendición en el momento cuando su tribu estaba a punto de ser exterminada dentro del pueblo, según está narrado en Jueces 21. La tribu de Binyamín está todavía en el pueblo judío.

Tercera aliyá, 33:13-17

33:13-16 “Y de Yosef, dijo: Bendita del Eterno sea su tierra, con lo mejor… lo mejor… lo mejor… los mejores… lo mejor… lo escogido… lo mejor.” – Por haber sido el salvador de los hijos de Israel, Yosef recibió el mejor territorio de la tierra. Cosechó lo que había sembrado.

33:17 “Su majestad es como la del primogénito del toro, y sus cuernos son los cuernos del búfalo; con ellos empujará a los pueblos, todos juntos, hasta los confines de la tierra. Tales son los diez millares de Efrayim, y tales los millares de Menashé.”  – Aquí se habla del primer líder de la nación después de Moshé, Yehoshúa, que era majestuoso y poderoso como el primogénito del toro, para poder conquistar a los pueblos de la tierra prometida. El búfalo hace referencia a Gidón, que logró traer grandes victorias a Israel.

Este texto también hace referencia a las dos tribus Efrayim y Menashé que eran los líderes de las diez tribus que fueron desterrados y sembrados entre todas las naciones del mundo, hasta los confines de la tierra. Ellos representan a los hijos de Israel que son comparados con la arena del mar que no se puede contar, cf. Oseas 1:10.

Cuarta aliyá, 33:18-21

33:18-19 “Y de Zevulún, dijo: Alégrate, Zevulún, en tus salidas e Yisajar, en tus tiendas. Llamarán a los pueblos al monte; allí ofrecerán sacrificios de justicia, pues disfrutarán de la abundancia de los mares, y de los tesoros escondidos en la arena.”  – Aquí hay un ejemplo hermoso de fraternidad entre dos hermanos. Las dos tribus Zevulún e Yisajar están colaborando en la obra del Eterno. Los dos estaban viviendo cerca del mar, cf. Génesis 49:13, y Zevulún se alegraba tanto en sus empresas de pesca y demás cosas para poder sostener a Yisajar cuando estaba estudiando la Torá en sus tiendas. Si no fuera por Zevulún, Yisajar nunca podría dedicarse al estudio de esta manera. Zevulún era menor que Yisajar, pero en este texto es mencionado primero por causa de su amor práctico para sostener a su hermano en sus estudios. Ese mérito le coloca por encima de su hermano mayor. Estos dos estaban trabajando juntos para la extensión de la Torá. El uno necesitaba al otro. Zevulún salió y contó a los gentiles acerca de la fe de Israel y los invitó a venir a visitar a Israel. Yisajar se dedicó a estudiar y enseñar la Torá para que Israel y los gentiles que se juntaran con ellos pudiera servir al Eterno de manera correcta.

 

Según Rashí, los de Yisajar contribuyeron con 200 personas para el gran Sanedrín a lo largo de la historia de Israel, como está escrito en 1 Crónicas 12:32-33:

 

“De los hijos de Yisajar, expertos en discernir los tiempos, con conocimiento de lo que Israel debía hacer, sus jefes eran doscientos; y todos sus parientes estaban bajo sus órdenes. De Zevulún había cincuenta mil que salieron con el ejército, que podían ponerse en orden de batalla con toda clase de armas de guerra y que ayudaron (a David) sin doblez de corazón.”

 

Necesitamos entre nosotros estas dos clases de personas. Algunos están trabajando con las empresas, dando un apoyo práctico y económico a los que se dedican a la oración y la difusión de la Torá para que no falte la revelación divina en ningún momento. Sin el apoyo de Zevulún, Yisajar no podría estudiar la Torá. Y sin el apoyo de Yisajar, Zevulún no tendría acceso a la revelación de las cosas divinas. ¡Bendito sea el Eterno por esta hermosa colaboración!

 

“disfrutarán de la abundancia de los mares, y de los tesoros escondidos en la arena” – La arena del mar son los descendientes de Avraham y Yaakov que perdieron su identidad israelita y están esparcidos entre las naciones. Hay tesoros entre ellos. Estos tesoros, que son personas estudiosas de la Torá y hábiles en sus empresas, se están levantando desde el fondo del mar en este tiempo y serán de mucha bendición para Israel..

 

33:20-21 “Y de Gad, dijo: Bendito el que ensancha a Gad; se echa como león, y desgarra el brazo y también la coronilla. Entonces reservó para sí la primera parte, pues allí la porción de gobernante le estaba reservada. Y él vino con los jefes del pueblo; ejecutó la justicia de HaShem, y sus ordenanzas con Israel.”  – Gad recibió su territorio en el lado este del río Yardén, junto con Reuvén y la media tribu de Menashé. Ese territorio estaba sufriendo la amenaza constante de las invasiones enemigas. Por esta causa, Gad necesitaba una bendición especial para poder resistir. Este texto muestra que él era tan poderoso que podía cortar tanto el brazo como la cabeza de su enemigo en un solo golpe. Además la tribu de Gad recibió la honra de estar en la primera fila durante la conquista de la tierra, junto con Yehoshúa, cf. Deuteronomio 3.

 

Quinta aliyá, 33:22-26

 

33:22 “Y de Dan, dijo: Dan es cachorro de león que salta desde Bashán.”  – Las tribus que son comparadas con un león son aquellas que tendrían su territorio como fronteras junto a los enemigos. Pero Dan es mencionado como un pequeño “cachorro de león”. Necesita una ayuda especial por parte del Eterno para poder resistir al enemigo.

 

33:23 “Y de Naftalí, dijo: Naftalí, colmado de favores, y lleno de la bendición de HaShem, toma posesión del mar y del sur.”  – Naftalí recibió su porción junto al mar de Kineret, el mar de Galil. Allí tendría muchas riquezas por la pesca. Además el valle de Kineret es conocido por sus buenos frutos.

 

33:24-25 “Y de Asher, dijo: Bendito en hijos es Asher; sea favorecido por sus hermanos, y moje su pie en aceite. De hierro y de bronce serán tus cerrojos, y tan largo como tus días es tu fuerza.”  – Asher fue bendito con hijos. Él creció con 11 900 personas entre dos censos en el desierto. Muchas de las hijas de Asher fueron muy bellas y varias de ellas se casaron con sacerdotes y luego con la familia real davídica.

 

“moje su pie en aceite” – El territorio de Asher tenía muchos olivos.

 

Sexta aliyá, 33:27-29

 

33:26, 28 “Yeshurún… Israel… Yaakov” – Aquí encontramos los tres nombres del pueblo. Cada uno de estos nombres representa un nivel de espiritualidad diferente. Yeshurún es el más alto.

 

33:27 “El eterno Dios es tu refugio, y debajo están los brazos del mundo. Él echó al enemigo delante de ti, y dijo: “¡Destruye!”” – Según Rashí, los brazos del mundo eran los dos reyes Sijón y Og, que fueron el poder y la fuerza del mundo de entonces. Según el Talmud,[3] los brazos del mundo, en hebreo zeroot olam, se refieren a los brazos del Eterno.

 

33:29 “Dichoso tú, Israel. ¿Quién como tú, pueblo salvado por HaShem? Él es escudo de tu ayuda, y espada de tu gloria. Tus enemigos simularán someterse ante ti, y tú hollarás sus lugares altos.”  – Este es el final de la historia larga del pueblo de Israel. Finalmente habrá victoria eterna sobre los enemigos.

 

Séptima aliyá, 34:1-12

 

34:1-2 “Y subió Moshé desde la llanura de Moav al monte Nevo, a la cumbre del Pisgá, que está frente a Yerijó, y HaShem le mostró toda la tierra: Gilad hasta Dan, todo Naftalí, la tierra de Efrayim y de Menashé, toda la tierra de Yehudá hasta el mar Occidental” – Por medio de los nombres de las tribus el Eterno mostró a Moshé toda la tierra prometida a los padres. Así que él ya supo de antemano dónde estaría cada tribu más adelante, incluso que la tribu de Dan iba a conquistar un territorio en el norte, cf. Jueces 18.

 

34:3       “el Neguev y la llanura del valle de Yerijó, la ciudad de las palmeras, hasta Tsoar.”  – Tsoar significa “insignificante”. HaShem le mostró a Moshé todo, hasta lo más insignificante de la geografía. Según Rashí, también le mostró los acontecimientos futuros en los diferentes lugares de la tierra de Israel hasta el momento de la resurrección.

 

34:6 “Y Él lo enterró en el valle, en la tierra de Moav, frente a Beit-Peor; pero nadie sabe hasta hoy el lugar de su sepultura.”

 

Al no mostrar a los hombres donde estaba el lugar de su sepultura el Eterno evitó que el pueblo fuera a implorar el supuesto “espíritu de Moshé” junto a su tumba, como se está haciendo con otros sabios de la historia de Israel. Lamentablemente es una práctica muy popular entre los judíos.

 

Hay una discusión en el Talmud[4] sobre los versículos 5-12, si fueron escritos por Yehoshúa, después de la muerte de Moshé, o si fueron dictados por HaShem directamente a Moshé, como el resto del rollo de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 31:24:

 

“Y sucedió que cuando Moshé terminó de escribir las palabras de esta Torá en un libro, hasta su conclusión”

 

No hubiera sido difícil para Moshé escribir estas palabras de la misma manera como las anteriores, por el dictado del Eterno.

 

“frente a Beit-Peor” – Moshé fue sepultado en frente del lugar donde los hijos de Israel pecaron con las hijas de Moav, cf. Números 25. Esto nos enseña que el pueblo recibió el perdón de ese pecado. Cada vez que el Eterno ve ese lugar se acuerda del pecado, pero al mismo tiempo se acuerda de aquél Moshé.

 

34:7 “Aunque Moshé tenía ciento veinte años cuando murió, no se habían apagado sus ojos, ni había perdido su vigor.”  – Según la tradición Moshé murió en el día de su 120 cumpleaños el shabat el 7 de adar del año 2488.

 

34:9 “Y Yehoshúa, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moshé había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le escucharon e hicieron tal como HaShem había mandado a Moshé.”  – La imposición de manos tiene dos funciones principales, transmisión e instalación. Cuando Yehoshúa fue instalado en su ministerio, también recibió la transmisión del espíritu de sabiduría, por medio del cual podía dirigir al pueblo después de la muerte de Moshé.

 

34:10-12 “Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moshé, a quien haya conocido HaShem cara a cara en todas las señales y los milagros que le envió HaShem a hacer en tierra de Egipto a Faraón, y a todos sus siervos, y a toda su tierra, y por la mano poderosa y por todos los hechos grandiosos y terribles que Moshé realizó ante los ojos de todo Israel

 

“Israel” – Esta es la última palabra de la Torá. En Bereshit 1:1 la Torá empieza con la letra Bet, que significa una casa, y en Devarim 34:12 termina con Israel, que es la novia que va a habitar en esa casa que fue preparada desde la fundación del mundo.

 

La última palabra de la Torá es Israel. Esto nos enseña que Israel tendrá la última palabra en la historia del mundo.

 

¡BARUJ HASHEM!

 

La Torá de HaShem es perfecta, que restaura el alma.

El testimonio de HaShem es seguro, que hace sabio al sencillo.

Los preceptos de HaShem son rectos, que alegran el corazón.

El mandamiento de HaShem es puro, que alumbra los ojos.

El temor de HaShem es limpio, que permanece para siempre.

Los juicios de HaShem son verdaderos, todos ellos justos; deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino, más dulces que la miel y que el destilar del panal.

Además, tu siervo es amonestado por ellos; en guardarlos hay gran recompensa.

 

Salmo 19:7-11

[1]       Avodá Zará 2b.

[2]       Rosh HaShaná 32b.

[3]       Jagigá 12b.

[4]       Bavá Batrá 15a.

Parashá 53 Haazinu

י״א בתשרי ה׳תשע״ו (September 24, 2015) por  
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53 haazinu

Parashá 53 Haazinu

Deuteronomio 32:1-52

Aliyás de la Torá:

  1. 32:1-6
  2. 32:7-12
  3. 32:13-18
  4. 32:19-28
  5. 32:29-39
  6. 32:40-43
  7. 32:44-52
  8. Maftir: 32:48-52

Haftará: 2 Samuel 22:1-51

Haazinu

Significa “prestad oído”.

Comentarios

Primera aliyá, 32:1-6

Este cántico de Moshé está hablando de toda la historia de Israel desde el principio hasta el final. Podríamos resumir su contenido según las seis primeras lecturas:

1-6             El Nombre y la obra de HaShem por el mundo y por Israel.

7-12           El origen de Israel.

13-18         La prosperidad y la rebelion de Israel.

19-26         La pérdida de Israel después de su rebelion.

29-39         La dispersión de Israel entre las naciones.

40-43         La salvación de Israel y su influencia mundial.

1-6 El Nombre y la obra de HaShem por el mundo y por Israel

32:1           “Prestad atención, oh cielos, y dejadme hablar; y escuche la tierra las palabras de mi boca.” – Los cielos y la tierra son dos testigos contra Israel, cf. 30:19; 31:28, porque han documentado toda su historia. Realmente son tres testigos, porque la palabra hebrea para cielos, shamayim, está escrita de forma dual, es decir se trata de un par de cielos. La historia de Israel está escrita tanto en los cielos como en la tierra. Estos dos o tres testigos serán los primero en “tirar piedras” contra Israel si comete infidelidad contra el pacto, cf. Deuteronomio 11:17; 17:7. HaShem tiene que crear nuevos cielos y nueva tierra después del milenio, para que estos dos o tres testigos no sigan hablando en contra de Israel, recordando su historia pecaminosa.

En Isaías 65:17-18 está escrito:

“Pues he aquí, yo creo cielos nuevos y una tierra nueva, y no serán recordadas las cosas primeras ni vendrán a la memoria. Pero gozaos y regocijaos para siempre en lo que yo voy a crear; porque he aquí, voy a crear a Yerushalayim para regocijo, y a su pueblo para júbilo.”

Los cielos y la tierra son tomados como testigos por causa de su firmeza, cf. Jeremías 31:35-37. El rollo de la Torá puede ser quemado, pero no las estrellas ni las piedras. Son testigos muy firmes.

Moshé mencionó primero los cielos y luego la tierra. Esto nos enseña que él estaba más cerca del cielo que de la tierra.

32:2           “Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso, como llovizna sobre el verde prado y como aguacero sobre la hierba.” – La lluvia representa la Torá Escrita, que viene directamente del cielo en cantidades que se pueden medir. El rocío puede representar la halajá,[1] que viene de la tierra, de los hombres, es flexible y no tiene límites al ir cambiando según las necesidades de cada generación.

Hay 42 versículos en esta canción a partir del versículo 2. Estos 42 versículos corresponden al Nombre grande de HaShem con 42 letras, mencionado en el Talmud.[2] Según R. Munk,[3] cada versículo explica uno de los misterios de ese Nombre.

32:3           “Porque yo proclamo el nombre de HaShem; atribuid grandeza a nuestro Dios.” – A base de este versículo el Talmud[4] ha establecido la norma de no leer o estudiar la Torá sin hacer una bendición previa. Este texto también nos exhorta a bendecir a Dios cuando alguien está proclamando el Nombre de HaShem. Por esta razón, cuando alguien está pronunciando una bendición y menciona el Nombre, los que lo oyen contestan: “Baruj Hu u-varuj Shemó”, “Bendito es Él y bendito es Su Nombre”. Cuando oyeron la pronunciación del Nombre en el segundo templo, contestaron con la bendición: “Baruj Shem kevod Maljutó le-olam va-ed”, “Bendito sea el Nombre glorioso de Su Reino por siempre jamás”.

También existe el deber de bendecir al Eterno después de haber leído la Torá en la sinagoga. La bendición después de la lectura de la Torá viene del mandamiento de bendecir al Eterno después de haber comido, cf. Deuteronomio 8:10. La Torá es la comida del alma y HaShem merece una bendición después de que nos hayamos saciado con su Torá.

32:4           “¡La Roca! Su obra es perfecta, porque todos sus caminos son justos; Dios de fidelidad y sin injusticia, justo y recto es Él.” – HaShem es comparado con una roca. Esto nos habla de firmeza, fuerza, peso, algo inmovible y algo seguro. Cinco veces aparece esta palabra en esta canción en referencia al Eterno, cf. 4, 15, 18, 30, 31.

Según la costumbre judía, el versículo 32:4 es recitado en tiempos de luto, junto con Jeremías 32:19 que dice:

“grande en consejo y poderoso en obras, cuyos ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno conforme a sus caminos y conforme al fruto de sus obras.”

32:5           “La corrupción no es suya, la deficiencia es de sus hijos, una generación perversa y torcida.[5]” – La corrupción no es de HaShem, sino de sus hijos. Hay una discusión en el Talmud[6] si pueden llamarse hijos de HaShem los que son corrompidos.

32:6           “¿Así pagáis a HaShem, oh pueblo insensato e ignorante? ¿No es Él tu padre que te compró? El te hizo y te estableció.” – HaShem sigue llamándose Padre incluso de los hijos perversos, cf. 32:19.

Si un israelita peca, no deja de ser hijo de HaShem, y siempre hay un camino de vuelta. Pero si sigue en el pecado sin arrepentirse, con el tiempo perderá el derecho de ser hijo, por haber elegido voluntariamente ese camino.

Segunda aliyá, 32:7-12

7-12 El origen de Israel

32:7           “Acuérdate de los días de antaño; considera los años de todas las generaciones. Pregunta a tu padre, y él te lo hará saber; a tus ancianos, y ellos te lo dirán.” – Este versículo, junto con el texto de Deuteronomio 17:8-13, son la base para la autoridad de los jueces dentro del pueblo judío. Según Rashí, el padre se refiere a los profetas, que son llamados padres, cf. 2 Reyes 2:12.

Najmánides enseña que este versículo habla de dos divisiones del tiempo, los días de antaño y los años de todas las generaciones. Los días de antaño hacen referencia a los seis días de la creación de todas las cosas y los años de todas las generaciones hacen referencia al tiempo transcurrido desde Adam en adelante. Partiendo desde el primero de los seis días de la creación, el universo tiene unos 15 mil millones de años porque el tiempo de creación de cada uno de los seis días se ha dilatado por la expansión del universo desde entonces. Si calculamos los años, según las Escrituras, desde Adam en adelante, estamos acercándonos al año 6000. En el año 6001 empezará.

32:8           “Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.” – Se puede entender este versículo como que las fronteras de las naciones fueron fijadas según la cantidad de israelitas. Las fronteras de Israel han sido reservadas y reveladas a los profetas del pueblo de Israel. Todavía Israel no ha llegado a tener todo el territorio que el Eterno ha prometido. Las promesas quedan por cumplirse. Los límites prometidos a Avraham fueron fijados según la cantidad de hijos de Israel que van a poblar esa área durante el reino mesiánico, cf. Génesis 12:7; 15:18-21; Éxodo 23:31; Números 34:2ss; Deuteronomio 11:24; 34:4; 1 Reyes 4:21;

32:10 “Lo encontró en tierra desierta, en la horrenda soledad de un desierto; lo rodeó, le dio discernimiento, lo guardó como a la pupila de sus ojos.” – Esto es una referencia al momento del encuentro entre Dios e Israel en el desierto, especialmente en Sinai. Allí el pueblo fue rodeado y obtuvo conocimiento al entrar en el pacto con el Eterno.

Israel es la pupila del ojo del Eterno de forma alegórica, porque el Eterno no tiene cuerpo. El texto dice literalmente “la pupila de su ojo”. El ojo es el lugar más sensible del cuerpo humano y lo que más se protege. Si alguien intenta tocar la pupila del ojo de HaShem será severamente castigado.

En el Salmo 17:8 está escrito:

“Guárdame como a la pupila de un ojo; escóndeme a la sombra de tus alas”

En Zacarías 2:8-9 está escrito:

“Porque así dice HaShem de los ejércitos, cuya gloria me ha enviado contra las naciones que os despojaron, porque el que os toca, toca la pupila de su ojo. He aquí, alzaré mi mano contra ellas, y serán despojo para sus esclavos. Entonces sabréis que HaShem de los ejércitos me ha enviado.”

En Proverbios 7:2 está escrito:

“Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi Torá como la pupila de tus ojos.”

Tercera aliyá, 32:13-18

13-18 La prosperidad y rebelion de Israel

32:13 “Lo hizo cabalgar sobre las alturas de la tierra, y comió el producto del campo; le hizo gustar miel de la peña, y aceite del pedernal” – Aquí se refiere a la tierra de Israel que es vista como el lugar más alto del planeta. Por eso nunca se habla de bajar a Israel, sino siempre subir. Hacer aliyá, “subida”, es la forma hebrea de hablar de inmigración a la Tierra de Israel.

La miel de la peña puede ser entendida como la dulzura de los frutos que crecen en las rocas. Por causa del sol que calienta la roca los frutos a su lado son más dulces que los otros. Rashí dice que las tortas de higos son comparadas con piedras y la miel de esas tortas es muy dulce.

Según Rashí, el aceite del pedernal es una referencia a los olivos de Gush Jalav, una población en el Galil (Galilea) que, según el Talmud,[7] producía muchísimo aceite de oliva.

32:14 “cuajada de vacas y leche de ovejas, con grosura de corderos, y carneros de raza de Bashán y machos cabríos, con lo mejor del trigo; y de la sangre de uvas bebiste vino.” – Esto habla del tiempo del rey Shelomó en adelante, cf. 1 Reyes 5:2-3; Amós 6:4, 6. Los animales de Bashán eran muy gordos. Bashán es el área norte de Israel al oriente del río Yardén.

32:15 “Pero Yeshurún engordó y dio coces (has engordado, estás cebado y rollizo); entonces abandonó a Dios que lo hizo, y menospreció a la Roca de su salvación” – Es la primera vez que aparece la palabra Yeshurún en las Escrituras. Es uno de los nombres de Israel. Según el R. Ibn Ezrá viene de yashar que significa “recto”. Hay tres niveles de espiritualidad en los tres nombres de Israel. Yaakov – Israel – Yeshurún, cf. 33:26, 28. Yeshurún es el más alto. El Talmud[8] dice que el nombre Yeshurún estaba grabado junto con las doce tribus en las piedras preciosas del pectoral del juicio del Sumo Sacerdote.

Este texto habla de la rebelion que hubo en el pueblo al final del reino salomónico y después de la división del reino. La prosperidad causó justamente lo que la Torá había advertido. Se olvidaron de HaShem en sus riquezas y la cosa iba para abajo, tal como lo había dicho HaShem, cf. Deuteronomio 8

Cuarta aliyá, 32:19-28

19-26 La pérdida de Israel después de su rebelion

32:20 “Entonces Él dijo: “Esconderé de ellos mi rostro, veré cuál será su fin; porque son una generación perversa, hijos en los cuales no hay fidelidad.” – Aquí empieza el tiempo de pérdida para Israel. Najmánides destaca el hecho de que Moshé hasta ahora ha hablado en su propio nombre, y que a partir de ahora en el Nombre de HaShem.

32:21 “Ellos me han provocado a celo con lo que no es Dios; me han irritado con sus ídolos. Yo, pues, los provocaré a celos con los que no son un pueblo; los irritaré con una nación insensata.” – Como los hijos de Israel tomaron como sus dioses los que no eran Dios, en hebreo lo-El, HaShem toma un pueblo que no es pueblo, (en hebreo lo-am). En el nivel peshat, simple, significa que Israel iba a ser maltratado por un pueblo que no es considerado como pueblo. Según Rashí, se refiere a los cashdim (caldeos) y Esav (romanos). Los caldeos son el mismo pueblo que los babilonios, los habitantes de la antigua Caldea, el país de Babilonia. Ese imperio destruyó el primer templo. Según Najmánides, los cashdim no constituían una nación en su inicio, pero Dios los engrandeció con el fin de utilizarlos para conquistar y dominar el mundo. Gur Aryé dice que los cashdim no tenían importancia intrínseca porque no poseían ni escritura ni lenguaje propios, cf. Meguilá 13b, y, por ello, no formaban parte de las setenta naciones primordiales. Un descendiente de Esav fundó Roma. Los romanos destruyeron el segundo templo. Gur Aryé se basa en el Talmud[9] para decir que Edom tampoco es considerada una nación en sí misma, porque originalmente tampoco tenían ni escritura ni lenguaje propios.

32:26 “Yo hubiera dicho: ‘Los dispersaré, borraré la memoria de ellos de entre los hombres’” – Según Najmánides, las palabras “los dispersaré” se refiere a las diez tribus, y la frase “borraré la memoria de ellos” se refiere a las dos tribus. Sin embargo, por los méritos de los padres los judíos fueron salvos de esta sentencia.

 

32:27 “si no fuera porque la furia del enemigo se ha acumulado, no sea que falseen sus adversarios, no sea que dijeran: ‘Nuestra mano ha triunfado, y no es HaShem el que ha hecho todo esto.’” – Si no hubiera sido por el honor del Nombre de HaShem y por los méritos de los padres, las doce tribus hubieran sido eliminadas. Pero HaShem tiene un plan de restauración, no sólo para los judíos, sino para todas las doce tribus.

 

El mismo argumento, de lo que dirán los enemigos contra el Eterno, fue usado por Moshé en su intercesión a favor de Israel, cf. Números 14:13-16; Deuteronomio 9:28; Ezequiel 36:20-23.

 

32:28 “Porque son una nación privada de consejo, y no hay en ellos discernimiento.” – Los hijos de Israel son llamados ignorantes cuando no toman en serio la Torá para ponerla en práctica. La gran mayoría de los hijos de Israel no ha hecho caso de la Torá a lo largo de la historia, y por eso es un pueblo privado de consejo y falto de discernimiento.

 

Quinta aliyá, 32:29-39

 

29-39 La dispersión de Israel entre las naciones

 

32:35 “Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo el pie de ellos resbalará, porque el día de su calamidad está cerca, ya se apresura lo que les está preparado.” – La venganza es solamente de Dios. Ningún hombre puede tomar la venganza en sus propias manos. El hombre puede defenderse pero nunca vengarse. Si una persona quiere vengarse privadamente está tomando el lugar de Dios. Él tiene el papel de juzgar a cada uno según sus obras. Él es el Juez Supremo, no nosotros.

 

Sin embargo, Él puede delegar su autoridad a los hombres, de manera que las autoridades tienen, no solamente el derecho, sino también la obligación de ejecutar la venganza de Dios sobre los pecadores, cuando sus pecados están al descubierto.

 

32:36 “Cuando HaShem juzgará a su pueblo Él reconsiderará acerca de sus siervos, cuando vea que la mano del enemigo progresa, y que nadie dirija ni ayude.” – A partir de este momento empieza el proceso de restauración del pueblo agobiado por los enemigos y las maldiciones por causa de sus pecados.

 

32:38a “los que comían la grosura de sus sacrificios, y bebían el vino de su libación” – Este versículo es la base para la prohibición talmúdica[10] de usar el vino de los gentiles para el culto, e incluso la prohibición rabínica de beber vino producido o manejado por los gentiles.

 

32:39b “Yo hago morir y hago vivir” – Aquí hay otro texto en la Torá de Moshé que habla de la resurrección de los muertos. Otros textos del Tanaj que hablan de la resurrección son Génesis 22:5; Éxodo 3:15 (ver Mateo 22:31-32); Deuteronomio 31:16; 1 Samuel 2:6; 2 Reyes 5:7; Salmo 16:10; 49:15; 73:24; Job 19:25-27; Isaías 25:8; 26:19; 53:12; Daniel 12:2; Ezequiel 37:1-14; Oseas 6:2; 13:14.

 

Este contexto nos enseña que la resurrección va a suceder en relación con la última guerra contra Israel.

 

Sexta aliyá, 32:40-43

 

40-43 La salvación de Israel y su influencia mundial

 

32:40-43 “Ciertamente, alzo a los cielos mi mano, y digo: “Como que vivo yo para siempre, cuando afile mi espada flameante y mi mano empuñe la justicia, me vengaré de mis adversarios y daré el pago a los que me aborrecen. Embriagaré mis saetas con sangre, y mi espada se hartará de carne, a causa de la sangre de muertos y cautivos, a causa de la primera de las brechas del enemigo.” Regocijaos, naciones, con su pueblo, porque Él vengará la sangre de sus siervos; traerá venganza sobre sus adversarios, y hará expiación por su tierra, su pueblo.” – Aquí se habla de la última guerra contra. Este texto concuerda con Zacarías 14

 

En Zacarías 14:1-15 está escrito:

 

“He aquí, viene el día de HaShem cuando serán repartidos tus despojos en medio de ti. Y yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Yerushalayim; y será tomada la ciudad y serán saqueadas las casas y violadas las mujeres; la mitad de la ciudad será desterrada, pero el resto del pueblo no será cortado de la ciudad. Entonces saldrá HaShem y peleará contra aquellas naciones, como cuando Él peleó el día de la batalla. Sus pies se posarán aquel día en el monte de los Olivos, que está frente a Yerushalayim, al oriente; y el monte de los Olivos se hendirá por el medio, de oriente a occidente, formando un enorme valle, y una mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur. Y huiréis al valle de mis montes, porque el valle de los montes llegará hasta Atsel; huiréis tal como huisteis a causa del terremoto en los días de Uziá, rey de Yehudá. Y vendrá HaShem mi Dios, y todos los santos con Él. Y sucederá que en aquel día no habrá luz; las luminarias se oscurecerán. Será un día único, conocido sólo de HaShem, ni día ni noche; y sucederá que a la hora de la tarde habrá luz. En aquel día sucederá que brotarán aguas vivas de Yerushalayim, una mitad hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el mar occidental, será lo mismo en verano que en invierno. Y HaShem será rey sobre toda la tierra; aquel día HaShem será uno, y uno su nombre. Toda la tierra se volverá como una llanura desde Gueva hasta Rimón, al sur de Yerushalayim; pero ésta se levantará y será habitada en su lugar desde la puerta de Binyamín hasta el lugar de la puerta Primera, hasta la puerta del Angulo, y desde la torre de Jananel hasta los lagares del rey. Y habitarán en ella y no habrá más maldición; y Yerushalayim habitará en seguridad.

Esta será la plaga con que HaShem herirá a todos los pueblos que han hecho guerra contra Yerushalayim: se pudrirá su carne estando ellos aún de pie, y se pudrirán sus ojos en sus cuencas, y su lengua se pudrirá en su boca. Y sucederá aquel día que habrá entre ellos un gran pánico de HaShem; y cada uno agarrará la mano de su prójimo, y levantará su mano contra la mano de su prójimo. También Yehudá peleará en Yerushalayim; y se amontonarán las riquezas de todas las naciones circunvecinas: oro, plata y vestidos en gran abundancia. Como aquella plaga así será la plaga del caballo, del mulo, del camello, del asno y de todos los animales que haya en aquellos campamentos.”

 

 

En Zacarías 14:16-21 está escrito:

 

“Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Yerushalayim subirán de año en año para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de las Cabañas. Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Yerushalayim para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos. Y si la familia de Egipto no sube ni viene, entonces sobre ellos no habrá lluvia; será la plaga con la cual HaShem herirá a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Cabañas. Este será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de las Cabañas. En aquel día estará grabado en los cascabeles de los caballos: SANTIDAD A HASHEM. Y serán las ollas en la casa de HaShem como los tazones delante del altar. Y toda olla en Yerushalayim y en Yehudá será consagrada a HaShem de los ejércitos; todos los que ofrezcan sacrificios vendrán y tomarán de ellas y en ellas cocerán; y no habrá más mercader en la casa de HaShem de los ejércitos en aquel día.”

 

Séptima aliyá, 32:44-52

 

32:47 “Porque no es cosa vana para vosotros; ciertamente es vuestra vida. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais, cruzando el Yardén a fin de poseerla.” – Ninguna parte de la Torá carece de significado. Todo es importante. Al poner en práctica la Torá hay una vida bendecida en este mundo y vida eterna en el mundo por venir.

 

32:52 “Por tanto, sólo de lejos verás la tierra, pero allí no entrarás, a la tierra que doy a los hijos de Israel.” – Moshé imploró tanto a HaShem que le quitara la sentencia y le dejara entrar en la tierra. Pero HaShem dijo que no.

[1]       Leyes prácticas de aplicación de la Torá Escrita en las diferentes situaciones del pueblo de Israel a lo largo de la historia, también llamada torá oral.

[2]       Kidushín 71a.

[3]       La Voz de la Torá.

[4]       Berajot 21a.

[5]       Así entiende Rashí y el Targum de Onkelós el texto hebreo.

[6]       Kidushín 36a.

[7]       Menajot 85b.

[8]       Yoma 73b.

[9]       Avodá Zará 10a.

[10]      Avodá Zará 29b.

Parashá 52 VaYelej

י״א בתשרי ה׳תשע״ו (September 24, 2015) por  
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52 Parashá VaYelej Parashá 52 VaYelej

Deuteronomio 31:1-30

 

Aliyás de la Torá (los años que se lee por separado):

  1. 31:1-3
  2. 31:4-6
  3. 31:7-9
  4. 31:10-13
  5. 31:14-19
  6. 31:20-24
  7. 31:25-30
  8. Maftir: 31:28-30

Haftará: Oseas 14:2-10; Miqueas 7:18-20; Joel 2:15-27

VaYelej

Significa “y fue”.

Comentarios

Primera aliyá, 31:1-3

31:2 “Hoy tengo ciento veinte años; ya no puedo ir ni venir, y HaShem me ha dicho: “No pasarás este Yardén.” ” – Según el Talmud,[1] este fue el 7 de adar, el día del cumpleaños de Moshé. Ahora había llegado el momento de su muerte. Por eso primero se despide del pueblo, cf. v. 1-6, después les presenta a Yehoshúa, su sucesor, cf. v. 7-8, y finalmente, les ordena hacer una lectura pública, de la Torá, cada año sabático, cf. v. 9-13.

31:3a “HaShem tu Dios pasará delante de ti; Él destruirá estas naciones delante de ti y las desalojarás.” – Según los descubrimientos arqueológicos en Yerijó (Jericó), de los años alrededor de 1400 a.EC, había habido plagas en la tierra de Kenáan que causaron que la población fuese diezmada. Esto sucedió justo antes de la conquista de los hijos de Israel. De esta manera vemos como el Eterno pasó delante de ellos, destruyendo gran parte de la población de las siete naciones.

Segunda aliyá, 31:4-6

31:6 “Sed firmes y valientes, no temáis ni os aterroricéis ante ellos, porque HaShem tu Dios es el que va contigo; no dejará que te sueltes ni te desamparará.” – El temor es eliminado por la certeza de que el Eterno está conmigo, como está escrito en el Salmo 23:4a:

“Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo”

Tercera aliyá, 31:7-9

31:6-7 “Sed firmes… sé firme” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “firme” es jazak,[2] que significa “fuerte”, “firme”, “duro”, “violento”, “poderoso”. La firmeza es una fuerza de resistencia interior que permite al hombre no desanimarse y echarse para atrás en los momentos de crisis. La firmeza es necesaria para poder cumplir los mandamientos en momentos de oposición. La firmeza es necesaria para poder vencer en los momentos de ataque. Cuando hay tentación para sentirse desanimado es importante mantener la firmeza para poder seguir adelante y ver la mano sobrenatural del Eterno.

31:8        “HaShem irá delante de ti; Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes.” – Yehoshúa necesitaba ser afirmado para que tuviera plena convicción de la presencia e intervención divina en su misión. Su confianza no podía estar puesta en sí mismo, sino en el Eterno.

31:9 “Y escribió Moshé esta Torá y la dio a los sacerdotes, hijos de Leví, que llevaban el arca del pacto de HaShem, y a todos los ancianos de Israel.” – El midrash[3] cuenta:

“La víspera del siete de adar, día de la muerte de Moshé, éste escuchó una voz celestial anunciándole su próxima muerte. De inmediato se puso a escribir trece copias de las Torá de forma milagrosa; escribió doce para las doce tribus, y una que depositó en el Arca Sagrada, para que si alguno se tomaba la libertad de falsificarla se pudiera siempre consultar, y que permanecería intacta. Moshé pensó además: si yo me ocupo todo el día de la Torá, el ángel de la muerte no tendrá poder sobre mí. Pero el sol resplandeció hasta que Moshé hubo terminado su trabajo.”

Lo más probable que esto sea una exageración, como en muchos de los midrashim, pero esto nos muestra el concepto de que la Torá fue entregada a las doce tribus de Israel, para que nadie dijera que sólo tiene que ser cumplida por la tribu de Leví. La Torá no fue dada para ser escondida en el arca solamente, o solamente para los hijos de Leví, sino para ser usada y leída todos los días y aplicada en la vida diaria de todo Israel. Querido lector, ¿estás leyendo la Torá todos los días?

“la dio a los sacerdotes… y a todos los ancianos de Israel” – La Torá no está en el cielo, cf. 30:12, está en las manos de los hombres. Ya no se puede añadir ni quitar nada. Los sacerdotes-levitas tienen la mayor responsabilidad de guardar y enseñar la Torá al pueblo. Luego cae la responsabilidad sobre los ancianos de todo Israel. Esto nos enseña también que la interpretación de la Torá no es un asunto privado, sino es importante consultar y escuchar la interpretación que los sabios de Israel han hecho a lo largo de la historia.

En Malaquías 2:4-7 está escrito:

“Entonces sabréis que os he enviado este mandamiento para que mi pacto siga con Leví -dice HaShem de los ejércitos. Mi pacto con él era de vida y paz, las cuales le di para que me reverenciara; y él me reverenció, y estaba lleno de temor ante mi nombre. La verdadera Torá estaba en su boca, y no se hallaba iniquidad en sus labios; en paz y rectitud caminaba conmigo, y apartaba a muchos de la iniquidad. Pues los labios del sacerdote deben guardar la sabiduría, y los hombres deben buscar la instrucción de su boca, porque él es el mensajero de HaShem de los ejércitos.”

Cuarta aliyá, 31:10-13

31:10-11 “Entonces Moshé les ordenó, diciendo: Al fin de cada siete años, durante el tiempo del año de la remisión de deudas, en la fiesta de las cabañas, cuando todo Israel venga a presentarse delante de HaShem tu Dios en el lugar que Él escoja, leerás esta Torá delante de todo Israel, a oídos de ellos.” – Rashí, enseña que el rey tenía que leer ante el pueblo desde el principio del libro de Devarim, Deuteronomio. El Talmud[4] dice que no se leía todo el libro, sino sólo extractos seleccionados, los textos 1:1 – 6:9; 11:13-21 y 14:22 – 28:69. El tema central de estos textos es el compromiso con el Eterno para cumplir sus mandamientos y mantenerse fiel al pacto y aceptar la recompensa y el castigo divinos.

La fiesta de las cabañas es una sombra profética del tiempo del reinado mesiánico, el milenio. En ese tiempo la Torá saldrá desde Yerushalayim no sólo a todo Israel, sino para todas las naciones, como está escrito en Isaías 2:2-4:

“Y acontecerá en los postreros días, que el monte de la casa de HaShem será establecido como cabeza de los montes; se alzará sobre los collados, y confluirán a él todas las naciones. Vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, subamos al monte de HaShem, a la casa del Dios de Yaakov; para que nos enseñe acerca de sus caminos, y andemos en sus sendas. Porque de Tsión saldrá la ley, y de Yerushalayim la palabra de HaShem. Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos. Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.” cf. Miqueas 1:1-4.

En Isaías 42:4 está escrito:

“No se desanimará ni desfallecerá hasta que haya establecido en la tierra la justicia, y su Torá esperarán las costas.”

Estas enseñanzas de la Torá se harán a los líderes de todas las naciones en la fiesta de sucot, cuando estarán obligados a estar presentes en Yerushalayim de año en año, como está escrito en Zacarías 14:16-17:

“Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Yerushalayim subirán de año en año para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de las Cabañas. Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Yerushalayim para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos.”

31:12 “Congrega al pueblo, hombres, mujeres y niños, y al forastero que está en tu ciudad, para que escuchen, aprendan a temer HaShem tu Dios, y cuiden de observar todas las palabras de esta Torá.” – También las mujeres y los niños necesita oír y ser instruidos en la Torá.

“tu forastero… y cuiden de observar todas las palabras de esta Torá” – Estos forasteros son los prosélitos, los que han hecho una conversión para ser judíos. Ellos tienen la obligación de vivir como judíos, cumpliendo todos los mandamientos de la Torá.

31:13 “Y sus hijos, que no la conocen, la oirán y aprenderán a temer a HaShem vuestro Dios, mientras viváis en la tierra adonde vosotros vais, cruzando al otro lado del Yardén para poseerla.” – El temor de HaShem es uno de los ingredientes más importantes en nuestra relación con Él. Ese temor es producido por la lectura de la Torá. Los hijos que escuchan cuando sus padres leen la Torá en su casa aprenderán a temer al Eterno, como también está escrito en el Salmo 78:5-7:

“Porque Él estableció un testimonio en Yaakov, y puso una Torá en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que enseñaran a sus hijos; para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos, para que ellos pusieran su confianza en Dios, y no se olvidaran de las obras de Dios, sino que guardaran sus mandamientos.”

Quinta aliyá, 31:14-19

31:14, 16 “tu muerte… vas a acostarte… y se levantará” – La muerte de un justo es vista como un sueño. El hecho de que la Torá use la expresión “y se levantará” justamente después del anuncio de la muerte de Moshé, es interpretado en el Talmud[5] como una referencia a la resurrección. Este es uno de los lugares donde la Torá habla de la resurrección de los muertos, cf. 32:39.

En Daniel 12:2 está escrito:

“Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra despertarán, unos para la vida eterna, y otros para la ignominia, para el desprecio eterno.”

31:17 “Y se encenderá mi ira contra él en aquel día; los abandonaré y esconderé mi rostro de ellos. Será consumido, y muchos males y tribulaciones vendrán sobre él, por lo que dirá en aquel día: “¿No será porque mi Dios no está en medio de mí que me han alcanzado estos males?”” – Esto se refiere al exilio babilónico.

 

31:18 “Pero ciertamente esconderé mi rostro en aquel día por todo el mal que habrá hecho, pues se volverá a otros dioses.” – Esto se refiere al exilio romano (edomita).

 

31:19 “Ahora pues, escribid este cántico para vosotros, y tú, enséñaselo a los hijos de Israel; ponlo en su boca, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel.” – Este cántico fue escrito como un testimonio contra los hijos de Israel para enseñarles la gravedad de la apostasía y la idolatría. Se encuentra en el capítulo 32. Es un cántico profético que revela la historia futura de Israel. El final es glorioso, con una victoria completa sobre los enemigos.

 

Sexta aliyá, 31:20-24

 

31:21 “Sucederá entonces que cuando muchos males y tribulaciones vengan sobre ellos, este cántico declarará contra ellos como testigo (pues no lo olvidarán los labios de sus descendientes); porque yo conozco el plan que ahora están urdiendo antes de que los traiga a la tierra que juré.” – Rashí interpreta esta palabra en referencia a toda la Torá, no sólo al cántico de Moshé. Según él, la Torá no será olvidada completamente de la descendencia de Israel.

 

Es posible que Moshé haya cantado esta canción basándose en la escala hebrea, y de esa manera esa escala fue enseñada a Israel para nunca más ser olvidada. Esta escala no ha sido olvidada por los descendientes de Israel. Por lo tanto, los que cantan las canciones de Tsión, deben aprender a utilizar la escala hebrea, que suena de la siguiente manera:

 

 

La canción popular Hava Naguila está construida a base de esta escala.

 

31:24 “Y sucedió que cuando Moshé terminó de escribir las palabras de esta Torá en un libro, hasta su conclusión” – Esto nos enseña que Moshé, ningún otro, escribió todo el texto de los cinco libros de Moshé, el Jumash, el Pentateuco. En el Talmud[6] hay una discusión acerca de la última parte de la Torá que habla de la muerte y entierro de Moshé. ¿Verdaderamente fue escrita por él? Algunos dicen que Yehoshúa escribió esa parte, pero otros piensan que HaShem dictó todo para que Moshé de esta manera escribiera esta última parte de antemano.

 

Séptima aliyá, 31:25-30

 

31:26 “Tomad este rollo de la Torá y colocadlo junto al arca del pacto de HaShem vuestro Dios, para que permanezca allí como testigo contra vosotros.” – El Talmud[7] relata la discusión que hubo entre los sabios de Israel sobre si el arca tenía una plancha que sobresalía por fuera sobre la cual fue colocado el Sefer Torá, el rollo de la Torá, o si la Torá fue colocada dentro del arca. El texto dice literalmente: “al lado del arca”.

 

 

La única manera de entrar en la ciudad es pasar por una de las tribus de Israel.

 

En esta parashá se encuentran los mandamientos 612 y 613 de los 613:

 

  1. Precepto de congregar a todo el pueblo para hacer que escuche la Torá (hakhel), Deuteronomio 31:12.
  2. Precepto de escribir un Rollo de la Torá (Séfer Torá), Deuteronomio 31:19.

[1]       Sotá 13b, Kidushín 38a.

[2]       Strong H2388 châzaq, khaw-zak’, A primitive root; to fasten upon; hence to seize, be strong (figuratively courageous, causatively strengthen, cure, help, repair, fortify), obstinate; to bind, restrain, conquer: – aid, amend, X calker, catch, cleave, confirm, be constant, constrain, continue, be of good (take) courage (-ous, -ly), encourage (self), be established, fasten, force, fortify, make hard, harden, help, (lay) hold (fast), lean, maintain, play the man, mend, become (wax) mighty, prevail, be recovered, repair, retain, seize, be (wax) sore, strengten (self), be stout, be (make, shew, wax) strong (-er), be sure, take (hold), be urgent, behave self valiantly, withstand.

[3]       Devarim Rabá.

[4]       Sotá 7:8.

[5]       Yomá 52a-b; Sanedrín 90b.

[6]       Babá Batrá 15a.

[7]       Babá Batrá 14a-b.

Parashá 51Nitsavim

כ״ז באלול ה׳תשע״ה (September 11, 2015) por  
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51Nitsavim

Parashá 51 Nitsavim

Deuteronomio 29:10(9) – 30:20

 

Aliyás de la Torá (los años cuando se lee Nitsavim por separado):

  1. 29:10-12 (9-11 heb.)
  2. 29:13-15 (12-14 heb.)
  3. 29:16-29 (15-28 heb.)
  4. 30:1-6
  5. 30:7-10
  6. 30:11-14
  7. 30:15-20
  8. Maftir: 30:18-20

Aliyás de la Torá (cuando se lee Nitsavim junto con VaYelej):

  1. 29:10-29 (9-28 heb.)
  2. 30:1-6
  3. 30:7-14
  4. 30:15 – 31:6
  5. 31:7-13
  6. 31:14-19
  7. 31:20-30
  8. Maftir: 31:28-30

Haftará: Isaías 61:10 – 63:9

Nitsavim

Significa “(estáis) de pie”.

Comentarios

Primera aliyá, 29:10-12 (9-11 heb.)

29:10(9) “Hoy estáis todos vosotros en presencia de HaShem vuestro Elohim: vuestros jefes, vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los hombres de Israel” también los que habían salido de Egipto y que no habían nacido dentro del pueblo de Israel, como está escrito en Éxodo 12:38a:

“Subió también con ellos una multitud mixta”

Esta multitud mixta de otras nacionalidades habían hecho la conversión en Egipto antes de comer del cordero de pesaj, porque ningún varón extranjero podía participar del cordero sin estar circuncidado en la carne, lo cual implica una conversión al judaísmo, como está escrito en Éxodo 12:48-49:

“Pero si un extranjero reside con vosotros y (quiere) celebrar la Pascua a HaShem, que sea circuncidado todo varón, y entonces que se acerque para celebrarla, pues será como un nativo del país; pero ninguna persona incircuncisa comerá de ella. La misma Torá se aplicará tanto al nativo como al extranjero que habite entre vosotros.”

Los conversos de las naciones que han entrado en el pacto deben ser tratados de la misma manera que los israelitas nativos, y tienen la misma responsabilidad para cumplir los mandamientos que los judíos. La expresión “La misma Torá” no incluye a los pueblos de las demás naciones, sólo los israelitas y los conversos, los que están dentro del pacto de Sinai.

Segunda aliyá, 29:13-15 (12-14 heb.)

29:14-15(13-14) “Y no hago sólo con vosotros este pacto y este juramento, sino también con los que están hoy aquí con nosotros en la presencia de HaShem nuestro Elohim, y con los que no están hoy aquí con nosotros”

Tercera aliyá, 29:16-29 (15-28 heb.)

29:18(17) “no sea que haya entre vosotros hombre o mujer, familia o tribu, cuyo corazón se aleje hoy de HaShem nuestro Elohim para ir y servir a los dioses de aquellas naciones; no sea que haya entre vosotros una raíz que produzca fruto venenoso y ajenjo.” – Esta raíz de amargura es la idolatría de los antepasados de Avraham, como se ve en Josué 24:2 donde está escrito:

“Y Yehoshúa dijo a todo el pueblo: Así dice HaShem, Elohim de Israel: “Al otro lado del río habitaban antiguamente vuestros padres, es decir, Teraj, padre de Avraham y de Najor, y servían a otros dioses.”

29:19(18)b “Y de esa manera añadir lo regado a lo sediento.” – Según Najmánides, este es el entendimiento correcto de estas palabras, y su explicación es que lo regado se refiere a lo satisfecho y lo sediento se refiere a lo que desea. Sin embargo, según Rashí y Onkelos debe ser entendido: “para sumar las faltas involuntarias a las faltas conscientes”.

29:28(27) “y HaShem los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con gran enojo, y los arrojó a otra tierra, hasta hoy.” – Según el Talmud[1] es una referencia a las diez tribus que tendrán que permanecer en otra tierra hasta que venga el siglo venidero. La palabra “hasta hoy”, literalmente “como en este día”, es interpretada como una referencia al olam habá, el siglo venidero.

29:29(28)b “Las cosas secretas pertenecen a HaShem nuestro Elohim, mas las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabras de esta Torá.” – Esto nos enseña que tenemos la responsabilidad de transmitir a nuestros hijos todas las cosas que el Eterno nos ha revelado.

También significa que los pecados que son cometidos privadamente en secreto no pueden ser juzgados por un tribunal humano, sino serán condenados por el tribunal celestial, y que HaShem no juzga al pueblo por esos pecados. Sin embargo, los pecados que han sido cometidos abiertamente tendrán que ser juzgados por los líderes del pueblo para que el castigo de ellos no caiga sobre todo el pueblo.

Cuarta aliyá, 30:1-6

30:1 “Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y las hagas volver a tu corazón en todas las naciones adonde HaShem tu Elohim te haya desterrado” – Cuando habla de “todas estas cosas” hay una referencia al capítulo 28 donde habla de las bendiciones y las maldiciones. Todas estas cosas ya han venido sobre los hijos de Israel a lo largo de la historia. Este versículo nos ubica en los últimos tiempos, después de que todas estas cosas hayan venido sobre Israel. Aquí la Torá habla de lo que va a venir después de las bendiciones y las maldiciones que están escritas en el capítulo 28. Nosotros estamos viviendo en ese tiempo ahora y nos ha alcanzado el poder de esta promesa.

La gran mayoría de los descendientes de Israel ha perdido su identidad por causa de la asimilación. Los pocos millones de judíos que hay hoy en día no son más que una pequeñísima parte de todos los descendientes de las doce tribus. Los judíos son, principalmente, descendientes de sólo tres tribus, Yehudá, Binyamín y Leví.

Las diez tribus fueron arrojadas a “otra tierra hasta el día de hoy”, cf. 29:28, en singular. En 28:64 también se habla de una dispersión a “todos los pueblos”. Esto quiere decir que el pueblo de Israel, las doce tribus, han sido esparcidos a todos los pueblos que existen en la tierra. Entre todas las naciones hay descendientes físicos de Israel, como dice también el profeta Oseas en 1:10a:

“el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar”

El profeta Oseas fue enviado a profetizar sobre las diez tribus del norte.

Nuestro padre Avraham recibió promesas de que sus hijos iban a ser de tres maneras; como el polvo de la tierra, cf. Génesis 13:16, como las estrellas del cielo, cf. Génesis 15:5; 22:17, y como la arena en la orilla del mar, cf. Génesis 22:17. Yitsjak sólo recibió la promesa de que sus descendientes serían como las estrellas, cf. Génesis 26:4, y Yaakov sólo recibió la promesa de que sus hijos serían como polvo de la tierra y la arena del mar, cf. Génesis 28:14; 32:12. Las estrellas son una referencia a los hijos celestiales, los fieles hijos espirituales, los hijos de Elohim. La tierra se refiere a Erets Israel, la Tierra de Israel. El polvo de la tierra se refiere a los hijos físicos que viven en la tierra de Israel. Si comparamos el texto de Génesis 22:17 con Génesis 32:12, vemos que la promesa en cuanto a la arena tiene dos connotaciones. HaShem le dijo a Avraham que su descendencia sería como la arena en la orilla del mar, pero a Yaakov dijo que iba a ser como la arena del mar. No es lo mismo ser arena junto al mar que ser arena dentro del mar. El mar simboliza las naciones gentiles, cf. Salmo 93:3-4; 144:7; Isaías 17:3; Ezequiel 26:3. Hay tres tipos de arena del mar. Una parte de la arena está a la orilla del mar y es siempre visible y nunca llega a ser cubierta por el mar. Otra parte de la arena, que está más cerca del mar, es expuesta ante los ataques de las olas y la marea y, por lo tanto, a veces está fuera del agua y, a veces, está debajo del agua. La tercera parte de la arena siempre está debajo de las aguas del mar. La arena que está a la orilla del mar y que nunca llega a hundirse se refiere a los israelitas y judíos que están entre las naciones guardando la Torá como un freno contra el mal, como está escrito en Jeremías 5:22:

“¿No me teméis? -declara HaShem. ¿No tembláis delante de mí, que puse la arena como frontera del mar, límite perpetuo que no traspasará? Aunque se agiten las olas, no prevalecerán; aunque rujan, no pasarán sobre ella.”

Aquella arena que, a veces, está dentro del mar y, a veces, fuera, son aquellos judíos que viven una vida de compromiso, los que no logran resistir los diferentes tipos de ataque de los gentiles y, por lo tanto, a veces, son sumergidos entre las aguas y, a veces, pueden vivir una vida judía. La arena dentro del mar son aquellos israelitas y judíos que han sido asimilados entre los gentiles y ya no viven como judíos. Y de la misma manera que hay mucho más arena dentro del mar que en la orilla del mar, así hay muchos más descendientes de Israel que están hundidos entre los gentiles que los que viven separados de ellos. La mayoría de los descendientes de Avraham han sido absorbidos totalmente por las costumbres y las culturas gentiles y paganas.

 

La palabra hebrea traducida como arena es jol,[2] que viene de la raíz jul o jil[3] que significa:

 

  1. girar, retorcerse, temblar, tener dolores de parto; Poel retorcer, dar a luz; Poal estremecerse, nacer; Hi. sacudir; Ho. nacer; Hitpoel girar, estremecerse, acobardarse; Hitpael temblar
  2. ser firme
  3. , Poel y Hitpoel esperar.[4]

 

Hay unos pocos millones de judíos que nunca perdieron su identidad, y la mayoría de ellos no están viviendo en la tierra de Israel, están todavía esparcidos entre las naciones. Pero la gran mayoría de los descendientes de Israel no saben acerca de sus ancestros israelitas y viven sirviendo a “otros dioses de madera y de piedra”, así que su identidad ya no es israelita, sino gentil.

 

Por lo tanto, cuando la Torá habla aquí de una vuelta de Israel en los últimos tiempos, tenemos que definir bien a qué grupo de la descendencia de Israel se está refiriendo. Vamos a analizar este texto más a fondo:

 

“Y sucederá que cuando todas estas cosas hayan venido sobre ti, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y las hagas volver a tu corazón en todas las naciones adonde HaShem tu Elohim te haya desterrado”

 

Hemos dicho que ya se han cumplido todas las bendiciones y maldiciones en la historia del pueblo de Israel y que estamos viviendo en el tiempo del cumplimiento de esta profecía. Ahora es el tiempo cuando los asimilados son llamados a regresar a su origen.

 

La palabra hebrea “shuv[5] aparece seis veces en este capítulo, en los versículos 1, 2, 3 (dos veces), 8 y 10. “Shuv” significa: Q. volver(se), repetir, convertirse, desistir, cambiar; Polel hacer volver, restaurar, pervertir(se); Hi. hacer volver, devolver, hacer girar, pagar, quitar, volver a, convertir(se), calmar, restituir, apartar(se), responder, retirar; Ho. ser restituido, devuelto.[6]

 

Este pasaje de las Escrituras habla de una vuelta del pueblo de Israel en los últimos tiempos cuyas dimensiones el mundo no ha visto jamás. En otras ocasiones el mundo ha visto la salida de Israel de dos países, Egipto y Babilonia, pero esta vez el mundo verá el levantamiento y la salida de Israel de todas las naciones de la tierra. La Torá y los Profetas no están hablando solamente de la vuelta de los que han mantenido su identidad judía a lo largo de la historia, puesto que son contables, sino las Escrituras Sagradas están hablando de una vuelta de las doce tribus de Israel que no se pueden contar por su gran multitud.

 

Queridos lectores, estamos empezando a presenciar uno de los milagros más grandes de la historia; la gran vuelta de los hijos de Israel. ¿La vuelta a qué? La Torá nos da la respuesta. Hay cinco tipos de vuelta expresados en este texto:

 

  • La vuelta al corazón de toda la historia de Israel, v. 1.
  • La vuelta de la familia al Eterno, el Elohim de Israel, y a todos sus mandamientos escritos en la Torá de Moshé, v. 2.
  • La vuelta a la Tierra de Israel de los que fueron llevados en cautiverio, v. 3.
  • La vuelta a escuchar la voz del Eterno para guardar todos los mandamientos de la Torá, v. 8.
  • La vuelta al Eterno con todo el corazón y con toda el alma, v. 10-14.

 

Este es el programa de redención de Israel que el Eterno tiene para nuestro tiempo.

 

Si analizamos esta profecía vemos que está hablando a los descendientes de Israel que han experimentado las maldiciones, que están escritos en el capítulo 28, y que viven fuera de la tierra de Israel y que no han tenido la historia de Israel presente en su corazón y que no han estado amando a HaShem con todo su corazón y con toda su alma y por eso no le han obedecido guardando sus mandamientos.

 

El primer tipo de vuelta

 

Entran en una crisis de identidad haciéndose la pregunta: “¿quién soy?”. Ya no se sienten gentiles. Ya no se sienten excluidos del pueblo de Israel. Sienten que los judíos son sus hermanos.

 

Los que fueron enseñados y criados en el mundo cristiano se dan cuenta de que han sido engañados por un sistema que les ha dado una identidad falsa, separada de Israel. De repente se sienten extraños al vocabulario cristiano y griego, y se identifican con el vocabulario hebreo. Experimentan que las canciones judías tocan lo más íntimo de su ser. Tienen deseos de danzar las danzas hebreas. Lloran cuando oyen HaTikvá – el himno nacional de Israel. Se identifican con la historia del pueblo de Israel, y así llegan a cumplir el texto de Deuteronomio 30:1 donde habla de que “todas estas cosas” que han venido sobre Israel volverán a estar en el corazón de los que están haciendo teshuvá (vuelta) en los últimos tiempos. Se sienten identificados con los judíos que fueron llevados a los campos de exterminio nazi. Si hubieran vivido en ese tiempo serían también parte de los que sufrieron allí. Les gusta ver películas judías para poder conocer a su familia. Tienen deseos de leer literatura judía, vestirse como judíos, hablar como judíos, comer como judíos, cantar como judíos, celebrar el shabat y todas las fiestas de Israel y vivir un estilo de vida judía en sus familias. Es una vuelta a la identidad israelita. El alma judía está resucitando dentro de ellos. No hay nada que puede parar esta sensación interior de ellos. Están enfrentando oposición religiosa, maldiciones, rechazos por sus propios familiares. Hermanos, hermanas, padres, madres e hijos los están rechazando por haberse “vuelto locos”. No les importa ser humillados, malinterpretados, perseguidos, maltratados y calumniados, con tal que puedan “volver a casa”. Saben que lo que está pasando dentro de ellos es obra divina. En medio de sus temores e inseguridad hay algo interior que les está dando ánimo para seguir adelante y esta fuerza interna es más poderosa que todas las oposiciones externas. Ellos saben que son parte del programa del Eterno para la restauración de Israel en los últimos tiempos, y no quieren perder esta oportunidad por nada en el mundo. Tienen un grito en su interior que dice: “Tu pueblo es mi pueblo y tu Elohim es mi Elohim”.

 

Este es el cumplimiento de la primera vuelta expuesta en este texto, la vuelta al corazón de la identidad de la historia del pueblo de Israel.

 

El segundo tipo de vuelta

 

30:2 “y vuelvas a HaShem tu Elohim, y le obedezcas conforme a todo lo que yo te ordeno hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma” – El segundo tipo de vuelta, de la cual se habla, es la vuelta de la familia al Eterno, el Elohim de Israel, y a todos sus mandamientos escritos en la Torá de Moshé rabenu. En primer lugar se trata de entrar en una relación mucho más profunda con el Eterno, al tener la revelación de las Escrituras desde el punto de vista hebreo, no gentil/griego. Su forma de pensar va cambiando de manera que van entendiendo la Palabra Escrita como nunca antes. Es como si un velo hubiese caído de la mente y ahora pueden ver la grandeza del Eterno y respetar su Torá de manera muy profunda. Son concienciados de que el Eterno no puede cambiar sus palabras, ni cambiar o anular sus pactos y sus mandamientos. Lo que fue verdad hace 3500 años, sigue siendo verdad ahora. Los mandamientos de la Torá de Moshé ya no son vistos como algo del pasado, sino como algo sumamente actuales y aplicables a la vida diaria hoy. Surge en ellos un deseo muy profundo de estudiar y aprender cómo cumplir los mandamientos que aplican a la vida personal, familiar y comunitaria. Ya entendieron que el amor al Eterno se manifiesta, no solamente en emociones extáticas y canciones de amor, sino en obediencia diaria de los preceptos eternos escritos en la Torá de HaShem que fue dada por medio de Moshé.

 

En segundo lugar se trata de una revelación de la importancia de la familia. Antes estaban más interesados en el bienestar personal y buscaban al Eterno por amor a sí mismos. Ahora se han dado cuenta que la vida espiritual tiene que ver con la familia. Ven como Avraham fue escogido justamente para ser un padre, porque tenía la capacidad de transmitir a sus hijos lo que el Eterno le estaba revelando. Entienden que tienen que vivir la Torá en la familia. El hogar se convierte en un lugar de encuentro con el Elohim de Israel. El shabat familiar se torna en un momento de encuentro con la Eternidad. La mesa del comedor se convierte en un altar donde se come delante del Eterno y donde se habla de las cosas divinas. La vida sexual ya no es un medio para satisfacer los instintos bestiales, sino se transforma en una experiencia divina llena de santidad y pureza. El respeto a la autoridad del esposo y el padre es restaurado. El amor desinteresado por parte del esposo hacia su esposa se convierte en un interés profundo para satisfacer las necesidades de ella y en una ayuda práctica para descargarla en sus muchos quehaceres en el hogar. Las conversaciones con los hijos se vuelven parte de un plan eterno para cada uno de ellos. Los hijos son vistos como regalos divinos, portadores del llamado a ser parte de un pueblo santo que es entrenado para cumplir los mandamientos del Eterno y combatir la idolatría.

 

El tercer tipo de vuelta

 

30:3 “entonces HaShem tu Elohim te hará volver de tu cautividad, y tendrá compasión de ti y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde HaShem tu Elohim te haya dispersado.” – Aquí se habla de la respuesta del Eterno a la entrega de estas personas según ha sido expuesto en los dos puntos anteriores. Si el pueblo esparcido entre todas las naciones vuelve a su identidad israelita y vuelve al Eterno su Elohim y a Su Torá dada por Moshé con todo el corazón y con toda el alma, entonces HaShem hará que regresen del destierro para habitar la tierra de Israel. Esta vuelta no es la que hemos visto durante los últimos dos siglos, cuando los judíos han vuelto a Israel de casi todas las naciones de la tierra, aunque es cierto que en esa vuelta hemos visto un cumplimiento parcial de estas promesas.

 

30:4 “Si tus desterrados están en los confines de la tierra, de allí HaShem tu Elohim te recogerá y de allí te hará volver.” – Este texto nos enseña que el movimiento de restauración de la herencia judía de los descendientes de Israel, tiene que empezar en los lugares más lejos de la tierra de Israel. Por eso este movimiento es más fuerte en los países que están más lejos de Israel, porque “de allí” el Eterno está empezando su obra de restauración en los últimos tiempos. Como la semilla de los hijos de Israel fue sembrada desde la tierra de Israel hasta los confines del mundo, ahora está llegando el momento de la gran cosecha, de la cual se habla en los profetas, empezando por los países más remotos desde Israel y siguiendo por los países más cercanos hasta que todo el mundo vea que el que dispersó a Israel también lo recogerá sin dejar a ninguno fuera.

 

“te tomará” – Esta expresión puede ser entendida como una referencia al segundo paso matrimonial, según la tradición hebrea, el casamiento, llamado nisuín (elevaciones) y lakaj (tomar), cuando la mujer es tomada e introducida bajo la jupá (palio nupcial) en la casa del padre del novio. Aquí vemos como la boda del Cordero es anunciada en la Torá de Moshé. Esa boda se hará en Yerushalayim y celebrada durante mil años.

 

30:5 “Y HaShem tu Elohim te llevará a la tierra que tus padres poseyeron, y tú la poseerás; y Él te prosperará y te multiplicará más que a tus padres.” – Según el R. Munk,[7] esto puede ser una referencia al engrandecimiento del territorio de Israel.

 

30:6 “Y HaShem tu Elohim circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames a HaShem tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas.” – En Deuteronomio 10:16 hay una exhortación al pueblo para circuncidar el prepucio de su corazón. Pero aquí el Eterno promete que Él mismo circuncidará el corazón de los padres y de los hijos que han hecho teshuvá. Ya hemos hablado de esto en otra ocasión, y por eso sólo vamos a destacar en este momento que se trata aquí de la eliminación definitiva del yetser hará, la inclinación al mal.

“a fin de que vivas” – Aquí se refiere a la vida eterna, como resultado de la circuncisión definitiva del corazón.

 

Quinta aliyá, 30:7-10

 

30:7 “El Eterno tu Elohim pondrá todas estas maldiciones sobre los enemigos y sobre los aborrecedores que te persiguieron.”

 

El cuarto tipo de vuelta

 

30:8-9 “Y tú volverás a escuchar la voz de HaShem, y guardarás todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy. Entonces HaShem tu Elohim te hará prosperar abundantemente en toda la obra de tu mano, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu ganado y en el producto de tu tierra, pues HaShem de nuevo se deleitará en ti para bien, tal como se deleitó en tus padres”

 

El quinto tipo de vuelta

 

30:8b, 10 “guardarás todos sus mandamientos… si obedeces a la voz de HaShem tu Elohim, guardando sus mandamientos y sus estatutos que están escritos en este rollo de la Torá, y si te vuelves a HaShem tu Elohim con todo tu corazón y con toda tu alma.” – Aquí están incluidos todos los 613 mandamientos que van a ser guardados, incluyendo los mandamientos del culto en el Templo y los sacrificios de animales. Esto nos muestra que el Templo tendrá que ser reedificado en relación a esta vuelta en los últimos tiempos, cf. Ezequiel cap. 40-48.

 

Sexta aliyá, 30:11-14

 

30:11-14 “Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance. No está en el cielo, para que digas: “¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?” Ni está más allá del mar, para que digas: “¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?” Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes.” – Según Najmánides este texto habla del mandamiento de la teshuvá (vuelta, arrepentimiento) mencionado anteriormente en esta escritura. Sin embargo, la mayoría de los rabinos, entre ellos Rashí, dicen que se trata de la Torá en general.

 

Séptima aliyá, 30:15-20

 

30:15 “Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal” – El Eterno no obliga a nadie andar en el camino correcto. Él nos informa acerca de los dos caminos, el de la vida y el de la muerte, y nosotros tenemos la libertad para escoger. Cada uno tiene que elegir. Sin embargo, tenemos que informar a todo el mundo que la elección de cada uno trae consecuencias eternas. Hay graves consecuencias al no obedecer a HaShem que nos manda escoger el camino de la vida y cuando manda a todos los hombres arrepentirse de sus malos caminos y abandonar los ídolos.

 

La libertad implica responsabilidad. No hay libertad sin responsabilidad.

 

30:19 “Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia” – El hombre tiene facultad para escoger el camino de la vida o el de la muerte. Pero HaShem le ordena a escoger el camino de la vida. El que no lo hace se rebela contra el Eterno y sufrirá la muerte por su rebelión.

 

El cielo y la tierra son testigos en contra de todos los pecados del pueblo de Israel. Por lo tanto tendrán que ser destruidos después del milenio tanto el cielo como la tierra para que no queden testigos que recuerden los pecados de Israel, cf. Isaías 65:17; 66:22;

 

30:20 “amando a HaShem tu Elohim, escuchando su voz y allegándote a Él; porque Él es tu vida y la largura de tus días, para que habites en la tierra que HaShem juró dar a tus padres Avraham, Yitsjak y Yaakov.” – El camino de vida es el camino del amor al Eterno. El amor al Eterno se manifiesta en obediencia a Su voz y en una relación muy íntima con Él.

 

 

[1]       Sanedrín 110b.

[2]       Strong H2344 chôl, khole, From H2342; sand (as round or whirling particles): – sand.

[3]       Strong H2342 chûl chîyl, khool, kheel, A primitive root; properly to twist or whirl (in a circular or spiral manner), that is, (specifically) to dance, to writhe in pain (especially of parturition) or fear; figuratively to wait, to pervert: – bear, (make to) bring forth, (make to) calve, dance, drive away, fall grievously (with pain), fear, form, great, grieve, (be) grievous, hope, look, make, be in pain, be much (sore) pained, rest, shake, shapen, (be) sorrow (-ful), stay, tarry, travail (with pain), tremble, trust, wait carefully (patiently), be wounded.

[4]       Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[5]       Strong H7725 shûb, shoob, A primitive root; to turn back (hence, away) transitively or intransitively, literally or figuratively (not necessarily with the idea of return to the starting point); generally to retreat; often adverbially again: – ([break, build, circumcise, dig, do anything, do evil, feed, lay down, lie down, lodge, make, rejoice, send, take, weep]) X again, (cause to) answer (+ again), X in any case (wise), X at all, averse, bring (again, back, home again), call [to mind], carry again (back), cease, X certainly, come again (back) X consider, + continually, convert, deliver (again), + deny, draw back, fetch home again, X fro, get [oneself] (back) again, X give (again), go again (back, home), [go] out, hinder, let, [see] more, X needs, be past, X pay, pervert, pull in again, put (again, up again), recall, recompense, recover, refresh, relieve, render (again), X repent, requite, rescue, restore, retrieve, (cause to, make to) return, reverse, reward, + say nay, send back, set again, slide back, still, X surely, take back (off), (cause to, make to) turn (again, self again, away, back, back again, backward, from, off), withdraw.

[6]       Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[7]       La Voz de la Torá, pág. 1793

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