Parashá 12 VaYejí

י״ג בטבת ה׳תשע״ו (December 25, 2015) por  
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12 VaYejí

Parashá 12 VaYejí

Génesis 47:28 – 50:26

Aliyás de la Torá:

  1. 47:28 – 48:9
  2. 48:10-16
  3. 48:17-22
  4. 49:1-18
  5. 49:19-26
  6. 49:27 – 50:20
  7. 50:21-26
  8. Maftir: 50:23-26

Haftará: 1 Reyes 2:1-12

VaYejí

Significa “y vivió”.

Primera aliyá, 47:28 – 48:9

Yaakov vive en la tierra de Egipto 17 años y así llega a tener 147 años. Antes de morir llama a su hijo Yosef y le pide que haga un juramento para no sepultarle en Egipto, sino en el sepulcro de sus padres. Yosef lo jura. Entonces Israel se inclina en la cabeza de su cama.

Luego Yaakov se enferma y cuando Yosef se entera de ello, toma a sus dos hijos Menashé y Efrayim y se presenta ante su padre. Israel hace un esfuerzo para levantarse y sentarse en la cama. Yaakov dice a Yosef que El Shadai se le apareció en Luz y le bendijo y prometió hacerle una multitud de pueblos y sus descendientes heredarán la tierra de Israel como posesión perpetua. Los dos hijos de Yosef que han nacido en Egipto antes de la llegada de Yaakov, ahora serán adoptados como hijos de Israel, para estar en el mismo nivel que Reuvén y Shimón. El resto de los hijos de Yosef serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad. Rajel se le murió en el camino a Bet-Lejem y fue sepultada allí.

Cuando Israel ve a los hijos de Yosef, dice: “¿Quiénes son estos?”. Yosef responde: “Son mis hijos que el Elohim me ha dado aquí”. Y Yaakov contesta: “Acércalos para que yo los bendiga”.

Segunda aliyá, 48:10-16

Los ojos de Israel están muy débiles por la vejez. Por eso Yosef le acerca a sus dos hijos. Yaakov los besa y los abraza y dice: “Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Elohim me ha permitido ver también a tu simiente”. Entonces Yosef los toma de sus rodillas y se inclina con su rostro en tierra.

Luego Yosef acerca a los dos, a Efrayim con la derecha y Menashé con la izquierda. Pero Israel cruza sus manos y pone su derecha sobre la cabeza de Efrayim el menor y su izquierda sobre la cabeza de Menashé el primogénito y los bendice.

Tercera aliyá, 48:17-22

 

Yosef se disgusta al ver que su padre ha puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efrayim, e intenta moverla a la cabeza de su hermano mayor, diciendo a su padre que él es el primogénito y que la derecha debe estar sobre su cabeza. Pero el padre dice que lo sabe. Él llegará a ser un gran pueblo pero la descendencia de su hermano menor llegará a ser una multitud de naciones. El pueblo de Israel bendecirá mediante estos hijos, diciendo: “Que Elohim te haga como Efrayim y Menashé”.

Israel está a punto de morir pero Elohim hará que sus descendientes vuelvan a la tierra de sus padres. Yosef recibe la ciudad de Shejem que fue tomada del amorreo con espada y arco.

 

Cuarta aliyá, 49:1-18

 

Yaakov reúne a sus hijos y pronuncia sobre ellos lo que va a suceder en los últimos días.

Reuvén es el primogénito, pero como subió a la cama de su padre no tendrá la preeminencia. Shimón y Leví eran violentos y por eso es maldecida su ira. Ellos serán esparcidos en Israel. Yehudá será alabado por sus hermanos. Es un cachorro de león. Gobernará hasta que venga Shiló y a él será dada la obediencia de los pueblos. Zevulún habitará a la orilla del mar. Yisajar es un asno que se inclina para servir. Dan juzgará a su pueblo. Es una serpiente que muerde los jarretes del caballo. “Tu salvación espero, HaShem”.

 

Quinta aliyá, 49:19-26

 

De Gad saldrán tropas. Asher tendrá ricos alimentos. Naftalí es una cierva que habla hermoso. Yosef es un hijo de gracia. Lo atacaron los flecheros, pero sus brazos se mantuvieron firmes y fueron adornado con oro por el Poderoso de Yaakov. De allí es el pastor, la roca de Israel. El Elohim de tu padre te ayudará y Shadai te bendecirá con bendiciones de arriba y abajo, de los lanzamientos y de la matriz. Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el confín de los collados del mundo. Estas bendiciones estarán sobre Yosef que es el apartado de sus hermanos.

 

Sexta aliyá, 49:27 – 50:20

 

Binyamín es un lobo que devora y reparte. Cada una de las doce tribus de Israel recibe de su padre la bendición que le corresponde. Luego Yaakov dice que va a ser reunido con su pueblo y pide que le sepulten en la cueva que Avraham compró con el campo de Efrón para sepultura. Allí sepultaron a Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká y allí él sepultó a Leá. Después recoge sus pies en la cama y expira. Yosef se echa sobre su rostro y llora y lo besa. Luego ordena a sus siervos médicos que lo embalsamen, lo cual tarda 40 días. Los egipcios lo lloran 70 días.

Yosef pide a los de la casa del faraón que hablen con él para pedirle permiso para sepultar a su padre en la tierra de Kenáan, según el juramento que ha hecho, y luego volver. El faraón le da permiso y suben todos los siervos del faraón, los ancianos de toda la tierra de Egipto, toda la casa de Yosef y sus hermanos. Sólo se quedan los pequeños y los animales. También suben carros y jinetes. En la era de Atad hacen un gran duelo y Yosef guarda siete días de duelo por su padre. Los cananeos llaman el lugar Avel-Egipto, “el luto de Egipto”. Los hijos cumplen con lo que les ha mandado su padre y lo sepultan en la cueva del campo de Majpelá que Avraham ha comprado. Después todos regresan a Egipto.

Los hermanos de Yosef temen que Yosef les guarde rencor pensando hacerles daño. Por eso le envía un mensaje diciendo que su padre había dicho antes de su muerte que dijeran a Yosef que perdonara a sus hermanos por haberle tratado mal. Ellos también piden perdón. Entonces Yosef llora. Los hermanos llegan y se postran ante él diciendo que son sus siervos. Pero Yosef les pregunta si está en lugar de Elohim. “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Elohim lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente”.

 

Séptima aliyá, 50:21-26

 

Yosef les habla al corazón diciendo que no teman. Él proveerá para ellos y sus hijos.

Yosef y la casa de su padre se quedan en Egipto. Yosef vive 110 años y ve la tercera generación de los hijos de Efrayim. También los nietos de Menashé son criados por él.

Antes de morir Yosef dice a sus hermanos que serán visitados por Elohim y que van a subir de esa tierra a la tierra que juró dar a Avraham, Yitsjak y Yaakov. Luego hace jurar a los hijos de Israel que lleven sus huesos de allí cuando Elohim los visite. Yosef muere y es embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.

Comentarios

Primera aliyá, 47:28 – 48:9

47:28 “Y Yaakov vivió en la tierra de Egipto diecisiete años; así que los días de Yaakov, los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años.” – El tiempo que Yaakov cuidó de su hijo Yosef durante su infancia y juventud, fueron 17 años, cf. 37:2. Ahora Yosef devuelve a su padre durante la misma cantidad de años lo que ha recibido. Esto nos enseña que los hijos tienen el deber de recompensar a sus padres cuando sean mayores por todo lo que han recibido de ellos.

47:29 “Cuando a Israel se le acercó el tiempo de morir, llamó a su hijo Yosef y le dijo: Si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, pon ahora tu mano debajo de mi muslo y trátame con misericordia y fidelidad: Por favor, no me sepultes en Egipto.” – Israel había aprendido la importancia de jurar por la señal del pacto de milá de su abuelo Avraham, cf. 24:2. En el primer caso se trataba de conseguir una novia para el hijo de la promesa, Yitsjak, y en este caso se trata de la importancia de no sepultar a Israel en Egipto. Estas dos cosas tienen una importancia vital para el cumplimiento del plan de salvación de Hashem. ¿Por qué era tan importante que Israel no fuera enterrado en Egipto sino en la tierra de la promesa? Hay varias razones:

 

  • Mostrar que la tierra del pueblo de Israel no es Egipto.
  • Evitar que los hijos de Israel vuelvan a Egipto para visitar la tumba del patriarca, cf. Deut 17:16.
  • Evitar que los egipcios cometan idolatría al patriarca.
  • Estar en la tierra de Israel cuando llegue mashiaj

 

47:30 “Cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y respondió: Haré según tu palabra.”– Cuando un justo está muerto, está durmiendo, descansando.

 

47:31 “Y dijo: Júramelo. Y se lo juró. Entonces Israel se inclinó en la cabecera de la cama.” – Yaakov pidió que se hiciera un juramento para hacerlo más fácil para Yosef pedir al faraón que se hiciera este entierro en la tierra de Kenáan. Así el faraón vería que la iniciativa no salió de Yosef, sino de Yaakov mismo lo cual haría un mayor impacto, especialmente al ser hecho por medio de un juramento.

 

  • La palabra hebrea que se escribe con las tres letras mem, tet y hey, tiene dos acepciones, “cama”[1] y “vara”.[2] Originalmente no había vocales en el texto hebreo. La Torá fue entregada desde el Sinai sin vocales. Las vocales fueron añadidas por los escribas alrededor del siglo nueve de la era común. No obstante, había una tradición de pronunciación muy precisa y clara, de manera que se sabía cómo pronunciar las vocales de cada palabra sin que estuvieran escritas. Pero este hecho abre puertas para poder interpretar y entender una palabra hebrea con varias pronunciaciones diferentes. La palabra mitá, “cama”, y la palabra maté, “vara”, se escriben igual en el texto original, con las tres consonantes que corresponden a mth. En un nivel más profundo de interpretación se emplea la posibilidad de varios significados de una sola palabra pronunciada con diferentes vocales para ampliar el sentido del texto. Así que, tanto la traducción “cama” como “vara” son válidas en el nivel drash para la palabra que estamos estudiando en este texto.
  • Se puede también pensar que se habla de dos eventos diferentes, uno cuando Yaakov se inclinó sobre la cabeza de su cama en Génesis 47:31 y otro después de haber bendecido a los hijos de Yosef, Génesis 48:22. Según el libro de Yashar,[3] sobre Génesis 48:22, Yaakov entregó a Yosef la vara de zafiro que había sido pasada de generación en generación desde Adam. Cabe la posibilidad de que Yaakov también se haya inclinado sobre el extremo del bastón en Génesis 48:22.

 

48:1     “Y sucedió que después de estas cosas, le dijeron a Yosef: He aquí, tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Menashé y Efrayim.

 

48:2     “Cuando se le avisó a Yaakov diciendo: He aquí, tu hijo Yosef ha venido a ti, Israel hizo un esfuerzo y se sentó en la cama.” –

 

48:3-4 “Entonces Yaakov dijo a Yosef: El Shadai se me apareció en Luz, en la tierra de Kenáan; me bendijo, y me dijo: “He aquí, yo te haré fecundo y te multiplicaré; y haré de ti multitud de pueblos y daré esta tierra a tu descendencia después de ti en posesión perpetua.”“ – Cuando esto pasó, Yaakov ya tenía once hijos y una hija. Yaakov entendió el mensaje de Hashem como que tenía que tener más hijos.

 

El texto de Génesis 35:11 dice:

 

“También le dijo Elohim: Yo soy El Shadai. Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.”

 

Una nación es una referencia a Binyamín que iba a nacer por Rajel. Pero como se le murió Rajel ya no podía tener más hijos de ella. La manera de poder cumplir la segunda parte de la orden divina acerca de la multitud de naciones, era adoptar los dos hijos de Yosef.

 

48:5     “Ahora pues, tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto, antes de que yo viniera a ti a Egipto, míos son; Efrayim y Menashé serán míos, como lo son Reuvén y Shimón. Los hijos de Yosef nacieron en el mundo gentil por una madre no israelita. Durante el momento de enfermedad Yaakov los adopta como sus propios hijos, con los mismos derechos que Reuvén y Shimón. Un primogénito recibe tres cosas:[4]

 

  • La porción doble de la herencia – la cual fue dada a la tribu de Yosef.
  • El sacerdocio – el cual fue dado a la tribu de Leví.
  • El derecho de gobernar – el cual fue dado a la tribu de Yehudá.

La primogenitura de la doble porción fue dada a los hijos de Yosef, según 1 Crónicas 5:1-2. Por lo tanto estos dos hijos tendrían cada uno una heredad propia en la tierra de la promesa. Así Yosef recibe, en sus hijos, la doble porción que corresponde a la primogenitura.

48:6     “Pero los hijos que has engendrado después de ellos, serán tuyos; serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad.” – El resto de los hijos de Yosef tendrían que estar dentro de una de las dos tribus de sus hermanos mayores, Efrayim y Menashé.

 

48:7     “En cuanto a mí, cuando vine de Padán, Rajel se me murió en la tierra de Kenáan, en el camino, cuando faltaba todavía cierta distancia para llegar a Efrata, y la sepulté allí en el camino a Efrata, esto es Bet-Lejem.” – La expresión “en cuanto a mí” significa, según Rashí, que aunque Yaakov no había sepultado a Rajel en la tumba de los patriarcas, sino junto al camino, él no debería ser enterrado en Egipto, aunque esto causara molestias a Yosef.

 

48:8     “Cuando Israel vio a los hijos de Yosef, dijo: ¿Quiénes son éstos?” – Yaakov estaba prácticamente ciego, ver versículo 10. A pesar de ello dice la Torá que él vio a los hijos de Yosef. Esto nos enseña que los vio de una manera profética.

Según un Midrash[5] Yaakov quiso bendecir a los dos, pero no pudo porque se apartó la Ruaj haKódesh de él al ver una visión profética, que dos reyes malignos descenderían de ellos, el rey pagano Yehu, que sería descendiente de Menashé y el rey maligno Ajav de Efrayim. La pregunta “¿quienes son estos?” sería entonces una duda de su origen. Yosef tuvo que mostrar un contrato de matrimonio, (aludida en la palabra “aquí” en el verso 9, según Rashí), y entonces Yaakov podía bendecirles.

Sin embargo, es poco probable que en esa época se usaran contratos de matrimonio por ser un invento muy posterior en la historia del pueblo de Israel. Se trata más bien de que Yaakov quería asegurarse de que fueran los dos hijos mayores de Yosef para que no le pasara lo mismo como a su padre Yitsjak cuando bendijo a Yaakov pensando que era Esav.

No obstante, en estas palabras hay una revelación profética acerca de los últimos tiempos.

En Isaías 49:18-22 está escrito:

“Levanta en derredor tus ojos y mira: todos ellos se reúnen, vienen a ti. Vivo yo–declara Hashem– que a todos ellos como joyas te los pondrás, y te ceñirás con ellos como una novia. En cuanto a tus lugares desiertos y desolados y tu tierra arruinada, ahora serás ciertamente demasiado estrecha para los moradores, y tus devoradores estarán muy lejos. Todavía te dirán al oído los hijos de los que fuiste privada: “El lugar es muy estrecho para mí; hazme sitio para que yo more aquí.” Y dirás en tu corazón: “¿Quién me ha engendrado éstos? Pues yo había sido privada de mis hijos, y era estéril, desterrada y errante. Y a éstos, ¿quién los ha criado? He aquí, yo había sido dejada sola; y éstos, ¿dónde estaban?” Así dice el Señor Eterno: He aquí, levantaré hacia las naciones mi mano, y hacia los pueblos alzaré mi estandarte; traerán a tus hijos en brazos, y tus hijas en hombros serán llevadas.”

Según el rabino Bar Shalom, hay una relación entre Isaías 49:21 y Génesis 48:8. Según la segunda regla de interpretación, (guezerá shavá, similitud de expresiones), se puede ver esta relación.

En los últimos tiempos Israel hará la misma pregunta otra vez: “¿Quiénes son estos y de dónde han venido?”. De todas las naciones de la tierra vendrán personas para unirse al pueblo de Israel. Estas personas son hijos de Ben Yosef. Vendrán de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas para unirse totalmente al pueblo de Israel. La nación de Israel hará la misma pregunta: “¿Quiénes son estos, y de dónde han venido?”. No podrá creer lo que verán sus ojos. ¡Tantos hijos de Israel de entre los gentiles!

En Isaías 49:5-6 está escrito:

“Y ahora dice Hashem (el que me formó desde el seno materno para ser su siervo, para hacer que Yaakov vuelva a El y que Israel se reúna con El, porque honrado soy a los ojos de Hashem y mi Elohim ha sido mi fortaleza), dice El: Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.”

En la misma profecía de Isaías 49:12 está escrito:

“Mirad, éstos vendrán de lejos; y he aquí, otros del norte y del occidente, y otros de la tierra de Sinim.”

48:9     “Y Yosef respondió a su padre: Son mis hijos, los que Elohim me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos a mí, te ruego, para que yo los bendiga.”  –

“para que yo los bendiga” – Hay una bendición muy grande para los hijos de Ben Yosef, nacidos entre los gentiles que se acercan a Israel.

Segunda aliyá, 48:10-16

48:10 “Y los ojos de Israel estaban tan débiles por la vejez que no podía ver. Entonces Yosef se los acercó, y él los besó y los abrazó.” – Cuando Hashem haga volver los cautivos de Tsion, Israel será como los que sueñan, no podrán ver bien, cf. Salmo 126.

“Yosef se los acercó” – El acercamiento al judaísmo e Israel de los hijos de Ben Yosef .

Hay dos ejes principales en Israel, Yehudá y Efrayim. Alrededor de estas dos tribus gira toda la historia de salvación, no solamente alrededor de los judíos, sino también alrededor de los descendientes de Efrayim que fueron totalmente asimilados entre los gentiles después de la invasión Asiria en el año 722 a.E.C. Efrayim es la tribu más importante de las diez tribus que constituyeron el reino del norte, la casa de Israel. Por eso Efrayim representa al resto de las diez tribus. En los últimos tiempos Efrayim será reunido con Yehudá para ser un solo pueblo Ezequiel 37:15-28:

“Y vino a mí la palabra de Hashem, diciendo: Y tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella: “Para Yehudá y para los hijos de Israel, sus compañeros.” Toma luego otra vara y escribe en ella: “Para Yosef, vara de Efrayim, y para toda la casa de Israel, sus compañeros.” Júntalas la una con la otra en una sola vara para que sean una sola en tu mano. Y cuando los hijos de tu pueblo te hablen, diciendo: “¿No nos explicarás qué quieres decir con esto?”, diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘He aquí, tomaré la vara de Yosef, que está en la mano de Efrayim, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Yehudá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.'” Y las varas en que escribas estarán en tu mano a la vista de ellos, y diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘He aquí, tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra. ‘Y haré de ellos una nación en la tierra, en los montes de Israel; un solo rey será rey de todos ellos; nunca más serán dos naciones, y nunca más serán divididos en dos reinos. ‘No se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones; sino que los libraré de todos los lugares en que pecaron y los limpiaré. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Elohim. ‘Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; andarán en mis ordenanzas y guardarán mis estatutos y los cumplirán. ‘Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Yaakov, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será su príncipe para siempre. ‘Y haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos. Y los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. ‘Mi morada estará también junto a ellos, y yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo. ‘Y las naciones sabrán que yo, Hashem, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre.'””

48:11 “E Israel dijo a Yosef: Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Elohim me ha permitido ver también a tus hijos.” .

 

48:12 “Entonces Yosef los hizo salir de las rodillas de Yaakov, y se inclinó con su rostro en tierra.”  – Los dos hijos de Yosef, que tenían más de 25 años en ese momento, fueron introducidos entre las rodillas de Yaakov y luego retirados. Esto constituía un acto oficial de adopción, como si los dos hubieran salido directamente de entre sus lomos. Así llegaron a ser legalmente sus hijos, con plenos derechos dentro de Israel, al igual que Reuvén y Shimón. Este acto impactó tanto a Yosef, que se inclinó y adoró al Padre celestial. Los versículos 9-12 muestran la adopción de estos hijos dentro de Israel y los versículos 13-22 hablan de la bendición que estos dos hijos recibieron por su padre.

 

48:13 “Y Yosef tomó a los dos, a Efrayim con la derecha, hacia la izquierda de Israel, y a Menashé con la izquierda, hacia la derecha de Israel, y se los acercó.”

48:14 “Pero Israel extendió su derecha y la puso sobre la cabeza de Efrayim, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Menashé, cruzando adrede sus manos, aunque Menashé era el primogénito.”

Yaakov cruzó las manos adrede, sabiendo que el menor iba a ser puesto sobre el mayor.

48:15-16 “Y bendijo a Yosef, y dijo: El Elohim delante de quien anduvieron mis padres Avraham y Yitsjak, el Elohim que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día, el ángel que me ha rescatado de todo mal, bendiga a estos muchachos; y viva en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Avraham y Yitsjak; y crezcan para ser multitud en medio de la tierra.”

Toda la vida de Yaakov había sido una lucha fuerte. 37 años de su vida pasó fuera de la tierra de la promesa. Allí nacieron todos sus hijos menos uno. Yaakov tuvo muchos peligros en su vida y de todos estos peligros fue guardado y en medio de sus luchas fue bendecido. Este mismo poder guardador y protector de HaShem fue el que ahora se transmitió a los hijos adoptados. Aunque hayan nacido en Egipto por una mujer no israelita, aunque se críen en un ambiente pagano de idolatría y de magia, aunque ellos sean expuestos a las presiones de sus amigos no israelitas, HaShem los va a guardar para no perder su identidad hebrea y puedan ser llamados por mi nombre, Israel.

Esta oración se cumplió en Egipto y las dos tribus Efrayim y Menashé habían crecido muchísimo y guardado su identidad tribal antes de la gran salida. Sin embargo hay un poder en esta bendición para el tiempo moderno.

Tercera aliyá, 48:17-22

 

48:17 “Cuando Yosef vio que su padre había puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efrayim, esto le desagradó; y asió la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efrayim a la cabeza de Menashé.” –

 

48:19 “Mas su padre rehusó y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor será más grande que él, y su descendencia llegará a ser plenitud de naciones.” – Menashé llegó a ser un pueblo, una tribu grande dentro de Israel con un territorio inmenso en los dos lados del río Yardén. En el censo de Números 1, Menashé es la tribu más pequeña. Pero según Números 26:34 hay un aumento de 64 % de su población durante los 38 años en el desierto. Fue la tribu que más crecía durante ese tiempo. También llegó a ser grande por el juez Guidón que surgió de Menashé, cf. Jueces 7-8. Pero Efrayim sería mayor. De él salió Yehoshúa, el sucesor de Moshé. Efrayim recibe también la palabra de que llegará a ser plenitud de naciones, en hebreo meló ha-goyim. Rashí se basa en los midrashim[6] diciendo que significa que su descendencia llenará los pueblos, en el sentido de que la fama de Yehoshúa produciría un impacto entre las naciones por haber detenido el sol en Guivón y la luna en el valle de Ayalón, cf. Josué 10:12.

Sin embargo el texto hebreo invita a una consideración mayor. Literalmente dice “y su descendencia será plenitud de las naciones (gentiles)”.

En 1 Reyes 12 se ve como el reino se dividió en dos naciones. Esto ocurrió en el territorio de Efrayim, en la ciudad de Shejem, que fue entregado a Yosef, según Génesis 48:22. Efrayim llegó a ser la tribu principal para el reino del norte. El primer rey de las diez tribus del norte fue Yeravam (Jeroboam), de la tribu de Efrayim, 1 Reyes 11:26, 28. Desde ese día en adelante ha habido división entre las dos casas de Israel, 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Esta división vino de Hashem, 1 Reyes 12:24; 2 Crónicas 10:15. Este es uno de los misterios del plan divino de salvación para todo el mundo gentil. El reino del norte se paganizó rápidamente con la introducción de una religión sincretista, 1 Reyes 12:28-33. Los profetas Amós y Hoshea fueron enviados al reino del norte para anunciar su pronta destrucción. La casa de Israel iba a ser enviada a las naciones y para mezclarse entre ellas, como está escrito en Oseas 7:8a:

“Efrayim se mezcla con las naciones”

En Levítico 26:33a está escrito:

“A vosotros, sin embargo, os esparciré entre las naciones”

En el Salmo 106:26-27 está escrito:

“Por tanto, les juró abatirlos en el desierto, y esparcir su simiente entre las naciones, y dispersarlos por las tierras.”

En Oseas 1:4-5 está escrito:

“Y Hashem dijo a Hoshea: Ponle por nombre Yizreel, porque dentro de poco castigaré a la casa de Yehú por la sangre derramada en Yizreel, y pondré fin al reino de la casa de Israel. Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Yizreel.”

Este Yizreel fue el primer hijo del profeta con su mujer que era prostituta. El matrimonio entre el profeta y esta mujer refleja el pacto entre la casa de Israel, las 10 tribus del norte, y Hashem. El primer hijo fue llamado Yizreel que significa “Elohim sembrará”.[7] Así que los hijos de la casa de Efrayim eran las semillas para la siembra que Elohim iba a esparcir entre las naciones.

En Oseas 1:6-11 está escrito:

“Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por nombre Lo-Rujamá (ninguna compasión), porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás. Pero me compadeceré de la casa de Yehudá (el pueblo judío) y los salvaré por Hashem su Elohim; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes. Después de haber destetado a Lo-Rujamá, ella concibió y dio a luz un hijo. Y el Señor dijo: Ponle por nombre Lo-Amí, porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Elohim. Y el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar; y sucederá que en el lugar donde se les dice: No sois mi pueblo, se les dirá: Sois hijos del Elohim viviente. Y los hijos de Yehudá y los hijos de Israel se reunirán, y nombrarán para sí un solo jefe, y subirán de la tierra, porque grande será el día de Yizreel.”

En Oseas 2:14-23 habla del proceso desde la deportación a Asiria hasta el regreso a la tierra, según está escrito:

“Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto (las naciones gentiles), y le hablaré al corazón. Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Ajor por puerta de esperanza. Y allí cantará como en los días de su juventud, como en el día en que subió de la tierra de Egipto. Sucederá en aquel día–declara Hashem– que me llamarás Ishí y no me llamarás más Baalí. Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. En aquel día haré también un pacto por ellos con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y haré que ellos duerman seguros. Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasión; te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás al Eterno. Y sucederá que en aquel día yo responderé–declara Hashem–, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra, y la tierra responderá al trigo, al mosto y al aceite, y ellos responderán a Yizreel. La sembraré para mí en la tierra, y tendré compasión de la que no recibió compasión, y diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo, y él dirá: Tú eres mi Elohim.”

En Amós 5:1-2 está escrito acerca de la casa de Israel como nación:

“Oíd esta palabra que yo pronuncio como lamentación sobre vosotros, casa de Israel (no incluye al pueblo judío). Ha caído, no volverá a levantarse la virgen de Israel; abandonada yace en su tierra, no hay quien la levante.”

En Amós 8:2 está escrito:

“y El dijo: ¿Qué ves, Amós? Y respondí: Una canasta de fruta de verano. Entonces Hashem me dijo: Ha llegado el fin para mi pueblo Israel (no para el pueblo judío). Ya no volveré a dejarlos sin castigo.”

En Amós 9:8-15 está escrito:

“He aquí, los ojos del Señor Eterno están sobre el reino pecador (la del norte), y yo lo destruiré de sobre la faz de la tierra; sin embargo, no destruiré totalmente a la casa de Yaakov (se refiere a las doce tribus) –declara Hashem. Porque he aquí, yo daré un mandato, y zarandearé a la casa de Israel entre todas las naciones, como se zarandea el grano en la criba, sin que caiga ni un grano en tierra. A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen: “No nos alcanzará ni se nos acercará la desgracia.” En aquel día levantaré el tabernáculo caído de David, repararé sus brechas, levantaré sus ruinas, y lo reedificaré como en tiempo pasado, para que tomen posesión del remanente de Edom y de todas las naciones donde se invoca mi nombre –declara Hashem, que hace esto. He aquí, vienen días–declara Hashem– cuando el arador alcanzará al segador, y el que pisa la uva al que siembra la semilla; cuando destilarán vino dulce los montes, y todas las colinas se derretirán. Restauraré el bienestar de mi pueblo Israel (las 12 tribus), y ellos reedificarán las ciudades asoladas y habitarán en ellas; también plantarán viñas y beberán su vino, y cultivarán huertos y comerán sus frutos. Los plantaré en su tierra, y no serán arrancados jamás de la tierra que les he dado –dice Hashem tu Elohim.”

La casa de Israel no recibió ninguna compasión con la invasión asiria en el año 722 a.E.C., sino que fue totalmente destruida como nación. Las diez tribus fueron llevadas a los países que están ubicadas al norte de Israel, cf. 2 Reyes 17:6. De allí se esparcieron por todo el mundo. Sin embargo se puede encontrar rastros claros de varias de las diferentes tribus en los países noroccidentales, de Europa y Norteamérica.

En Zacarías 10:3-12 está escrito:

“Contra los pastores se enciende mi ira (los líderes en Israel durante el tiempo del segundo templo), y a los machos cabríos castigaré (los poderosos que oprimían a los pobres); porque Hashem de los ejércitos ha visitado su rebaño, la casa de Yehudá (sólo el pueblo judío, no la casa de Efrayim), y hará de ellos como su caballo de honor en la batalla. De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él todo gobernante juntos serán como valientes, que en la batalla huellan al enemigo en el barro de las calles; pelearán, porque Hashem estará con ellos, y serán avergonzados los que montan a caballo. Fortaleceré la casa de Yehudá (el restablecimiento del estado de Israel en 1948) y la casa de Yosef salvaré (esparcida entre los gentiles), y los haré volver porque me he compadecido de ellos (las 10 tribus perdidas); y serán como si no los hubiera rechazado (restauradas en Israel), porque yo soy Hashem su Elohim, y les responderé. Efrayim (Las 10 tribus) será como un valiente, y se alegrará su corazón como por el vino (cf. Génesis 43:34); sus hijos (las generaciones futuras) lo verán y se alegrarán, y se regocijará su corazón en Hashem. Y les silbaré para reunirlos, porque los he redimido; y serán tan numerosos como eran. Cuando yo los esparza entre los pueblos, aun en lejanas tierras se acordarán de mí, y vivirán con sus hijos, y volverán. Los haré volver de la tierra de Egipto (Egipto), y de Ashur (Asiria) los recogeré; los traeré a la tierra de Guilad (Jordania) y del Levaón (Líbano), hasta que no haya sitio para ellos (las 10 tribus restauradas). Pasarán por el mar de la angustia, y El herirá las olas en el mar y se secarán todas las profundidades del Nilo; y será abatido el orgullo de Ashur y apartado el cetro de Egipto. Yo los fortaleceré en Hashem, y en su nombre andarán–declara Hashem.”

48:20 “Y los bendijo aquel día, diciendo: Por ti bendecirá Israel, diciendo: Que Elohim te haga como Efrayim y Menashé. Así puso a Efrayim antes de Menashé” – Esta bendición se pronuncia cada kabalat shabat, recepción del Shabat, cuando el padre judío bendice a sus hijos varones en la mesa del Shabat. Al poner sus manos sobre la cabeza de cada uno de ellos pronuncia estas palabras: Yesimjá Elohim ke-Efrayim ve-ji-Mnashé.

¿Por qué estos dos hijos de Yosef fueron puestos como ejemplos para todos los hijos de Israel? Podemos destacar varias razones:

  • A pesar de que el menor fuera puesto sobre el mayor nunca hubo riña entre ellos.
  • A pesar de ser criados en un ambiente de paganismo y de magia, nunca perdieron la fe en el Elohim de Israel, su identidad israelita o las instrucciones de sus antepasados.
  • A pesar de haber nacido y vivido toda la vida fuera de la tierra de Israel, nunca perdieron la esperanza de volver a la tierra de sus padres.

Estos dos son grandes ejemplos para todos los hijos de Israel.

48:22 “Y yo te doy una parte más que a tus hermanos, la cual tomé de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “una parte” es shejem. Se trata de la parcela que Yaakov compró enfrente de la ciudad, cf. Génesis 33:19, y también la misma ciudad que fue tomada por Shimón y Leví, cf. Génesis 34. Este lugar fue dado a Yosef.

En Josué 24:32 está escrito:

“Los huesos de Yosef, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, fueron sepultados en Shejem, en la parcela de campo que Yaakov había comprado a los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas de plata; y pasaron a ser posesión de los hijos de Yosef.”

 

Cuarta aliyá, 49:1-18

 

49:1     “Entonces Yaakov llamó a sus hijos, y dijo: Reuníos para que os haga saber lo que os ha de acontecer en los días venideros.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “venideros” es ajarit[1], y significa “últimos”, “finales”. Rashí dice, basado en el Talmud, que Yaakov quiso revelarles el final de los tiempos, pero en ese momento la Ruaj HaKodesh se retiró de él, y comenzó a decir otras cosas. Un Midrash[2] cuenta lo siguiente:

“Yaakov quiso revelar a sus hijos el momento de la llegada del mashiaj. Supo que se mantendrían fieles a HaShem aun cuando supieran que el tiempo de la redención fuera lejano. Sin embargo, el Todopoderoso decidió que la fecha de la redención debía mantenerse en secreto de los hijos de Yaakov a causa de las generaciones futuras que no serían tan grandiosas como los hijos de Yaakov. Las generaciones futuras desesperarían en el exilio si supieran que el momento destinado estuviera tan lejano.”

Sin embargo, en la bendición de Yaakov encontramos mensajes proféticos que revelan el futuro de cada tribu, incluso hasta el momento de la venida de Mashiaj. Encontramos tres características en el mensaje de Yaakov para cada uno de sus hijos:

  • La identidad y el carácter de cada tribu.
  • El desarrollo histórico de cada tribu.
  • Los sucesos de los últimos tiempos.

49:3-4 “Reuvén, tú eres mi primogénito, mi poderío y el principio de mi vigor, prominente en dignidad y prominente en poder. Incontrolable como el agua, no tendrás preeminencia, porque subiste a la cama de tu padre, y la profanaste: él subió a mi lecho.” – Reuvén seguía siendo el primogénito de Yaakov en cuanto a todas las genealogías. Esto nos enseña que hubo arrepentimiento en él por haber pecado con la concubina de su padre. Sin embargo, por su pecado perdió la primogenitura, la doble porción de la herencia, el sacerdocio y la monarquía.

Según Rashí y otros, los descendientes de Reuvén poblaron Francia. Francia ha sido una nación preeminente durante mucho tiempo.

49:5-7 “Shimón y Leví son hermanos; sus armas instrumentos de violencia. En su consejo no entre mi alma, a su asamblea no se una mi gloria, porque en su ira mataron hombres, y en su obstinación desjarretaron bueyes. Maldita su ira porque es feroz; y su furor porque es cruel. Los dividiré en Yaakov, y los dispersaré en Israel.” – La ira de Shimón y Leví fue maldecida, no ellos mismos. La violencia trae maldición sobre una nación. La tribu de Shimón fue en la brecha para pecar en el asunto de Baal-Peor, cf. Números 25:6-14; 26:1, y por eso su tribu bajó un 63 %, de 59.300 a 22.200 entre los censos que se encuentran en Números 1 y 26. Shimón no tuvo su propio territorio en la tierra, sino que sus tierras estaban divididas dentro de la tribu de Yehudá, cf. Josué 19:1. Leví tampoco tuvo un territorio propio en la tierra, sino fue repartido en 48 ciudades por todo el país, cf. Josué 18:7. Shimón llegó a ser una tribu pobre, pero entre ellos vendrían muchos escribas, cf. Zacarías 12:13.

 

49:8-12 “A ti Yehudá, te alabarán tus hermanos; tu mano en la cerviz de tus enemigos; se inclinarán a ti los hijos de tu padre. Cachorro de león es Yehudá; de la presa, hijo mío, has subido. Se agazapa, se echa como león, o como leona, ¿quién lo despertará? El cetro no se apartará de Yehudá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Shiló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos. El ata a la vid su pollino, y a la mejor cepa el hijo de su asna; él lava en vino sus vestiduras, y en la sangre de las uvas su manto. Sus ojos están apagados por el vino, y sus dientes blancos por la leche.”

La mano de Yehudá estaba en la cerviz de los enemigos por medio del rey David, según 2 Samuel 22:38-41 donde está escrito:

 

“Perseguí a mis enemigos y los destruí, y no me volví hasta acabarlos. Los he consumido y los he destrozado, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies. Pues tú me has ceñido con fuerza para la batalla; has subyugado debajo de mí a los que contra mí se levantaron. También has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, y destruí a los que me odiaban.”

 

“El cetro no se apartará de Yehudá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Shiló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos.” – Shiló es una referencia al Mashiaj, según Onkelós, Midrash Rabá, Rashí y muchos otros. Según Najmánides Shiló significa “su hijo”. Un sabio en el Talmud[3] opina que el nombre Shiló signifia “de él”, aludiendo a que la autoridad real le pertenece al Mashiaj. Rashí dice que significa “obsequios para él”, con relación a las naciones, que le darán obsequios y aceptarán su autoridad.

Según Rashí, esta profecía se cumplió desde David en adelante, incluso por medio de los dirigentes de los judíos en la diáspora de Bavel. Estos fueron llamados “exilarcas” y descendían del rey David. Según la profecía el cetro y la vara no se apartaría de Yehudá hasta la venida del Mashiaj.

 

49:13 “Zevulún habitará a la orilla del mar; y él será puerto para naves, y su límite será hasta Sidón.” – El territorio de Zevulún no estaba al lado del mar, cf. Josué 19:10-16. Parece que luego él se extendió hasta Sidón. Zevulún se dedicó a ganar dinero para que su hermano Yisajar pudiera dedicarse al estudio de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 33:18:

 

“Y de Zevulún, dijo: Alégrate, Zevulún, en tus salidas e Yisajar, en tus tiendas.”

 

49:14-15 “Yisajar es un asno fuerte, echado entre los apriscos. Al ver que el lugar de reposo era bueno y que la tierra era agradable, inclinó su hombro para cargar, y llegó a ser esclavo en trabajos forzados.” – Yisajar producía grandes estudiosos que llevaban el yugo de la Torá. Yisajar producía 200 líderes para el Sanedrín.

 

49:16-18 “Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel. Sea Dan serpiente junto al camino, víbora junto al sendero, que muerde los jarretes del caballo, y cae su jinete hacia atrás. ¡Tu salvación espero, oh Señor!” – El juez Shimshón vino de la tribu de Dan, cf. Jueces 13:2. Esta profecía se cumplió en él.

 

 

Quinta aliyá, 49:19-26

 

49:19 “De Gad, una tropa se alistará de él, y él marchará sobre sus huellas.” (Aryeh Coffman) – La tribu de Gad cruzó el río Jordán junto con sus hermanos para hacer guerra contra los cananeos durante 14 años hasta conquistar toda la tierra. Al volver a su territorio al otro lado del río siguieron sus propias huellas.

 

49:20 “En cuanto a Asher, su alimento será sustancioso, y él dará manjares de rey.” – La tierra de Asher producía ricos frutos y allí hubo muchos olivos.

 

49:21 “Naftalí es una cierva en libertad, que pronuncia palabras hermosas.” – En su territorio está el valle de Guinosar (al noroeste del mar de Galilea) que producía frutos abundantes y muy rápido. Como su tierra era productiva, tenía tiempo para estudiar la Torá. El Tárgum tradujo: “(Su heredad producirá frutos) por los cuales agradecerán y bendecirán (a Elohim)”. La profetisa Devorá vino de Naftalí.[4] Ella cantó una canción muy bella, cf. Jueces 5.

 

49:22-26 “Hijo de gracia es Yosef, hijo de belleza para el ojo; las jóvenes caminaban sobre los muros para observar. Lo amargaron y se volvieron sus adversarios, lo odiaron los dueños de saetas. Pero su arco permaneció firme y sus brazos fueron adornados con oro, por las manos del Poderoso de Yaakov, por el Elohim de tu padre que te ayuda, y por El Shadai que te bendice con bendiciones de los cielos de arriba, bendiciones del abismo que está abajo, bendiciones de pechos y matriz. Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados del mundo; sean ellas sobre la cabeza de Yosef, y sobre la cabeza del consagrado de entre tus hermanos.”

 

“bendiciones de pechos y matriz” – Según Rashí, la palabra que ha sido traducida como “pechos”, shadayim, debe traducirse “lanzamientos” en referencia a la emisión del semen apto para concebir. El Targum tradujo: “bendiciones de padre y de madre”.

 

Yaakov había sido más bendecido que sus antepasados. Ellos tenían promesa de un territorio limitado, pero Yaakov no, como está dicho en Génesis 28:14a:

 

“También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur”

 

Sexta aliyá, 49:27 – 50:20

 

49:27 “Binyamín es lobo rapaz; de mañana devora la presa, y a la tarde reparte los despojos.” – El juez Ejud actuó como un lobo, cf. Jueces 3. El Rey Shaúl vino de Binyamín. Él devoró mucha presa al principio de la historia de Israel, cf. 1 Samuel 14:47. Mordejai y Ester repartieron muchos despojos por la tarde de la historia de Israel, cf. Ester 8:7.

 

Séptima aliyá, 50:21-26

 

50:24-25 “Y Yosef dijo a sus hermanos: Yo voy a morir, pero Elohim ciertamente os cuidará y os hará subir de esta tierra a la tierra que El prometió en juramento a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov. Luego Yosef hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: Elohim ciertamente os cuidará, y llevaréis mis huesos de aquí.”

 

Él sabía que el éxodo iba a venir y por eso hizo jurar a los hijos de Israel para que sus huesos fueran sacados de Egipto y puestos en la tierra de Kenáan. La fe sabe que sabe que sabe que sabe que es así, porque Hashem es fiel a sus promesas y él no puede mentir, como está escrito en Números 23:19:

 

“Elohim no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?”

 

En Éxodo 13:19 está escrito:

 

“Y Moshé tomó consigo los huesos de Yosef, pues éste había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente os visitará Elohim, y entonces llevaréis de aquí mis huesos con vosotros.”

 

En Josué 24:32 está escrito:

 

“Los huesos de Yosef, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, fueron sepultados en Shejem, en la parcela de campo que Yaakov había comprado a los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas de plata; y pasaron a ser posesión de los hijos de Yosef.”

 

Yosef fue devuelto al mismo lugar de donde se había desviado para buscar a sus hermanos. Según su fe le fue hecho, muchos años después de su muerte. La tumba de Yosef todavía hoy está puesta como un testimonio.

[1]       Strong H319 ‘achărîyth, akh-ar-eeth’, From H310; the last or end, hence the future; also posterity: – (last, latter) end (time), hinder (utter) -most, length, posterity, remnant, residue, reward.

[2]       Ets Yosef.

[3]       Sanhedrín 98b.

[4]       Bereshit Rabá 98:22.

 

 

[1]       Strong H4296 miṭṭâh, mit-taw’, From H5186; a bed (as extended) for sleeping or eating; by analogy a sofa, litter or bier: – bed ([-chamber]), bier.

[2]       Strong H4294 maṭṭeh maṭṭâh, mat-teh’, mat-taw’, From H5186; a branch (as extending); figuratively a tribe; also a rod, whether for chastising (figuratively correction), ruling (a sceptre), throwing (a lance), or walking (a staff; figuratively a support of life, for example bread): – rod, staff, tribe.

[3]       Yashar 77:38-47.

[4]       Ver Bereshit Rabá 98:5.

[5]       Tanjumá Vayejí 9.

[6]       Bereshit Rabá 97:4 y Avodá Zará 25a.

[7]       Strong H3157 yizre‛ê’l, yiz-reh-ale’, From H2232 and H410; God will sow; Jizreel, the name of two places in Palestine and of two Israelites: – Jezreel.

Parashá 11 VaYigash

י״ג בטבת ה׳תשע״ו (December 25, 2015) por  
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11 VaYigash

Parashá 11 VaYigash

Génesis 44:18 – 47:27

Aliyás de la Torá:

  1. 44:18-30
  2. 44:31 – 45:7
  3. 45:8-18
  4. 45:19-27
  5. 45:28 – 46:27
  6. 46:28 – 47:10
  7. 47:11-27
  8. Maftir: 47:25-27

Haftará: Ezequiel 37:15-28

VaYigash

Significa “y se acercó”.

Primera aliyá, 44:18-30

Yehudá se acerca a Yosef y le pide la palabra. Hace un recuento de la conversación que habían tenido anteriormente en cuanto a la situación familiar de ellos. Yosef había ordenado que trajeran a Binyamín como condición para que pudieran volver a ver su rostro. Al subir a su padre le cuentan todo esto y por la necesidad de alimentos el padre acepta que el segundo hijo, el que le queda de su mujer, se vaya con ellos. Pero si algo malo le sucede al hijo él morirá con dolor. Yehudá promete no volver a su padre sin el hermano.

Segunda aliyá, 44:31 – 45:7

Yehudá explica a Yosef que se hizo responsable y si no devuelve el muchacho a casa, su padre morirá con pena. Yehudá se ofrece como esclavo en lugar del joven para que él pueda subir con los hermanos. Yehudá no podría ver el mal que sobrevendría al padre si el muchacho no está con él.

En ese momento Yosef no puede contenerse y manda salir a todos excepto sus hermanos. Entonces se da a conocer a ellos con lloros fuertes que se oyen hasta los egipcios. “Yo soy Yosef”, les dice. Pero ellos no le pueden contestar por el choque emocional que sienten. Yosef les dice que no se entristezcan por haberle vendido porque todo era plan de Elohim para salvar vidas. Ahora han habido dos años de hambre. Todavía quedan cinco años sin poder sembrar y cosechar. “Elohim me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación”.

Tercera aliyá, 45:8-18 

Yosef sigue animando a sus hermanos diciendo que Elohim fue el que le envió allí y le ha puesto por padre del faraón, señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto. Ahora tendrán que subir rápidamente a su padre y decirle que Yosef es señor de todo Egipto y que baje allí sin demorar. Habrá lugar en la tierra de Goshen para todos, incluso el ganado. Yosef proveerá para ellos porque todavía quedan cinco años de hambre. Después se echa sobre el cuello de su hermano Binyamín y los dos lloran. También besa a todos sus hermanos y llora sobre ellos. Luego conversan.

La noticia de la llegada de los hermanos de Yosef llega a la casa del faraón, y esto le agrada al faraón y a sus siervos. El anima a Yosef a enviar a los hermanos con las bestias cargadas a la tierra de Kenáan para buscar al padre y a sus familias y luego volver. Así recibirán lo mejor de Egipto.

Cuarta aliyá, 45:19-27

 

El faraón ordena que lleven carretas para traer a sus niños, sus mujeres y al padre. Lo mejor de Egipto será de ellos. Y así hacen los hijos de Israel y Yosef les da provisiones para el camino y mudas de ropa. Binyamín recibe trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropa. Envían diez asnos cargados de bienes y diez asnas cargadas de grano y alimentos para el padre en el camino. Yosef despide a sus hermanos diciendo: “No riñáis en el camino”. Así suben de Egipto y llegan a su padre Yaakov. Cuando le informan que Yosef todavía vive y que es gobernante en toda la tierra de Egipto, no los puede creer. Pero cuando cuentan todas las cosas que Yosef les ha dicho y cuando ve las carretas que Yosef ha enviado, su espíritu es reavivado.

 

Quinta aliyá, 45:28 – 46:27

 

Israel decide ir a ver a Yosef antes de su muerte, y así parte con todo lo que tiene y llega a Beer-Sheva donde presenta sacrificios al Elohim de su padre Yitsjak. En una visión nocturna Elohim le visita y le dice que no tenga temor de bajar a Egipto porque allí le hará una gran nación. Además promete descender con él y luego hacerle subir otra vez. Yosef cerrará sus ojos.

Yaakov parte de Beer-Sheva y sus hijos le llevan a él junto con sus niños y mujeres en las carretas. También llevan consigo a todo su ganado y sus bienes y llegan a Egipto. Reuvén tiene cuatro hijos. Shimón tiene seis hijos. Leví tiene tres hijos. A Yehudá le quedan tres hijos de los cinco. Tiene también dos nietos. Yisajar tiene cuatro hijos. Zevulún tiene tres hijos. También está Diná. Los hijos e hijas de Leá son 33 en total.

Gad tiene siete hijos. Asher tiene cuatro hijos, una hija y dos nietos. Los hijos e hijas de Zilpá son 16 en total.

Yosef tiene dos hijos con Osnat. Binyamín tiene diez hijos. Los hijos de Rajel son 14 en total.

Dan tiene dos hijos. Naftalí tiene cuatro hijos. Los hijos de Bilháh son siete en total.

Sin incluir las esposas de los hijos de Yaakov, en total bajan 66 personas de Yaakov a Egipto.

Yosef tiene dos hijos que nacieron en Egipto. Todas las almas de la casa de Yaakov que bajan a Egipto son 70.

 

Sexta aliyá, 46:28 – 47:10

 

Yaakov envía a Yehudá delante de sí para indicar el camino a Goshen. Yosef sale con su carro para ir al encuentro de su padre en Goshen. Cuando le ve se echa sobre su cuello y llora largamente. Israel dice que después de haber visto su rostro ahora puede morir. Yosef indica que tiene que avisar al faraón que sus hermanos y la familia de su padre ya han venido y que son pastores de ovejas y vaqueros. Los hermanos de Yosef deben informar al faraón que son ganaderos desde hace generaciones. Así podrán vivir en la tierra de Goshen, porque los pastores de ovejas son una abominación para los egipcios.

Yosef le informa al faraón sobre todo lo sucedido y le presenta cinco de sus hermanos. El les pregunta sobre su ocupación y le contestan que son pastores de ovejas y que han venido para residir en la tierra porque no hay pastos en la tierra de Kenáan. Piden permiso para habitar en la tierra de Goshen. El faraón dice Yosef que la tierra está a su disposición y que pueden habitar en la mejor parte, la tierra de Goshen y si algunos de los hermanos son capaces podrán estar al cargo del ganado del faraón. Yosef trae a su padre para presentarle ante el faraón y Yaakov lo bendice. El faraón le pregunta cuántos años tiene y él contesta que sus años de peregrinación han sido 130 años malos que no han llegado a la cantidad de años de sus padres. Yaakov vuelve a bendecir al faraón y sale de su presencia.

 

 

Séptima aliyá, 47:11-27

 

Yosef instala a su padre y sus hermanos en la tierra de Ramsés como el faraón ha mandado. Allí sustenta a todos con alimentos según la cantidad de sus hijos. El hambre es muy severa en Egipto y en Kenáan. A cambio de grano, Yosef recoge para la casa del faraón todo el dinero que hay en Egipto y en la tierra de Kenáan. Cuando ya no tienen dinero Yosef les da pan a cambio de todo su ganado. El siguiente año el pueblo ofrece sus cuerpos y sus tierras a cambio de pan. Entonces Yosef compra toda la tierra de Egipto para el faraón y toda la gente es trasladada a las ciudades. Pero la tierra de los sacerdotes no es comprada porque tienen ración de parte del faraón. Yosef luego da semilla al pueblo, que ya ha sido comprado para el faraón, para que siembren la tierra. La quinta parte de la cosecha será para el faraón y el resto será para sembrar y comer. El pueblo está agradecido porque Yosef los salvó la vida y aceptan la orden. A partir de ese momento rige una ley en Egipto que dice que la quinta parte de la producción de la tierra será para el faraón. Sólo la tierra de los sacerdotes no llega a ser posesión del faraón.

Israel se establece en la tierra de Goshen obteniendo propiedades y multiplicándose en gran manera.

Comentarios

Primera aliyá, 44:18-30

 

44:18 “Entonces Yehudá se le acercó, y dijo: Oh señor mío, permite a tu siervo hablar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervo, pues tú eres como Faraón mismo.” – Yehudá se acercó a Yosef poco antes de que se diera a conocer.

 

44:21 “Entonces tú dijiste a tus siervos: “Traédmelo para que yo lo vea.”“ – La palabra hebrea que ha sido traducida como “traédmelo” viene de la raíz yarad[1] que significa “bajar”. Cuando el pueblo hebreo habla de salir de la Tierra de Israel, usa la expresión “bajar”, y cuando habla de entrar en la tierra de Israel, usa la expresión “subir”. Lo mismo se ve en los versículos 23 “desciende” y 24 “subimos”. Lamentablemente no se tradujo correctamente en el versículo 21 ni en el versículo 26 que debería ser traducido:

 

“Mas nosotros respondimos: “No podemos descender (en lugar de “ir”). Si nuestro hermano menor desciende (en lugar de “va”) con nosotros, entonces descenderemos (en lugar de “iremos”); porque no podemos ver el rostro del hombre si nuestro hermano no está con nosotros.”“

 

Esto nos enseña que cuando una persona sale de la Tierra de Israel, desciende espiritualmente y cuando entra en la Tierra de Israel sube espiritualmente. HaShem llama la Tierra de Israel “mi tierra”, cf. Isaías 14:25; Jeremías 2:7; 16:18; Ezequiel 36:5; 38:16; Joel 1:6; 3:2. Por eso el que está en la tierra de Hashem está más cerca de él que cuando no está allí.

 

En Deuteronomio 11:12 está escrito:

 

“Es una tierra que el Eterno tu Elohim cuida; los ojos de Hashem tu Elohim están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”

 

El faraón no entendió la importancia espiritual de la Tierra de Israel, y cuando habló de viajar a la tierra de Kenáan, sólo dijo “id”, cf. 45:17.

 

 

Segunda aliyá, 44:31 – 45:7

44:32 “Porque yo, tu siervo, me hice responsable del muchacho con mi padre, diciendo: “Si no te lo traigo, que lleve yo la culpa delante de mi padre para siempre.”“ – Yehudá se puso como fiador, en hebreo arav[2]. Esto significa que estaba dispuesto a sufrir en lugar del hermano.

 

44:33 “Ahora pues, te ruego que quede este tu siervo como esclavo de mi señor, en lugar del muchacho, y que el muchacho suba con sus hermanos.” – Ser fiador implica llevar la responsabilidad hasta la última consecuencia. Yehudá fue fiel a su promesa a su padre. Ahora ha mostrado, no solamente arrepentimiento, sino que está dispuesto a hacer tikún, rectificación, por lo que hizo con su hermano Yosef. En lugar de entregar al hijo de Rajel que su padre amaba, se puso en su lugar. Así Yosef supo que se había arrepentido. Si no hay una disposición de rectificar los errores cometidos y, en el caso de ser posible, restituir el daño, no ha habido arrepentimiento en la persona. Si hay arrepentimiento verdadero también hay un deseo de rectificación.

 

45:1     “Yosef no pudo ya contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y exclamó: Haced salir a todos de mi lado. Y no había nadie con él cuando Yosef se dio a conocer a sus hermanos.” – Ya se había visto el arrepentimiento en Yehudá. Ya se había logrado el propósito del trato duro. En ese momento Yosef ya no necesita tratarle más con dureza. Ahora se da a conocer, pero no a los egipcios, sino a sus hermanos.

 

La palabra hebrea traducida como “conocer” es hitvadá, y viene de la raíz yadá.[3] Esta palabra se usa en las Escrituras también como una referencia a tener relaciones íntimas, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4. En Génesis 45:4 Yosef les pide que se acerquen a él. Podría haber dicho solamente que se acercaran, pero la palabra elai, “hasta mí”, que ha sido añadida, implica un acercamiento casi palpable. La conclusión que hace Rashí de esto es que Yosef les enseñó su circuncisión.

Yosef no se dio a conocer hasta que los doce hermanos estuvieran juntos

45:2     “Y lloró tan fuerte que lo oyeron los egipcios, y la casa de Faraón se enteró de ello.” – En el momento de revelación de quién era Yosef hubo lloro, cf. verso 14-15.

 

45:3     “Yosef dijo a sus hermanos: Yo soy Yosef. ¿Vive todavía mi padre? Pero sus hermanos no podían contestarle porque estaban atónitos delante de él.” – Ahora Yosef habló en hebreo presentándose con su nombre hebreo. No dijo: “Yo soy Tsafnat-Paneaj”.

 

45:4     “Y Yosef dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano Yosef, a quien vosotros vendisteis a Egipto.” –

 

45:5     “Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese el haberme vendido aquí; para preservar vidas me envió Elohim delante de vosotros.”

45:6     “Porque en estos dos años ha habido hambre en la tierra y todavía quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.”

“quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.” – Yosef supo por los sueños del faraón y el espíritu profético que quedaban cinco años de hambre. Rashí dice que cuando vino Yaakov a Egipto, terminó la sequía. Pero en tal caso ¿no sería Yosef un falso profeta? En el versículo 11 se repite el mensaje de los cinco años que quedaban de sequía.

Sin embargo, para los hijos de Israel sólo había dos años de hambre grave, puesto que Yosef los sostuvo durante el resto del tiempo.

 

45:7     “Y Elohim me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación.”

Tercera aliyá, 45:8-18

45:8     “Ahora pues, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí, sino Elohim; y El me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – Yosef no echa la culpa de lo sucedido a sus hermanos. Estas palabras vienen de una persona espiritualmente madura. Los inmaduros no ven más allá de la nariz y echan la culpa a su alrededor por las cosas malas que pasan. No entienden que detrás de los sucesos hay leyes espirituales y planes divinos. El que colabora con estos planes será prosperado, como Yosef. Yosef quitó la culpa de sus hermanos.

“Elohim… me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – Según Rashí, la palabra “padre”, en hebreo av, no solamente significa padre, sino también “consejero”, “amigo” y “patrón”.

 

Los tres cargos que Yosef recibió del faraón

  • Le puso como av, amigo y patrón,
  • Le puso como señor de toda su casa,
  • Le puso como gobernador sobre todo el mundo,

 

45:9     “Daos prisa y subid adonde mi padre, y decidle: “Así dice tu hijo Yosef: ‘Elohim me ha hecho señor de todo Egipto; ven a mí, no te demores.” –

 

45:14 “Entonces se echó sobre el cuello de su hermano Binyamín, y lloró; y Binyamín también lloró sobre su cuello.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cuello” aparece en relación con Binyamín en forma plural, “cuellos”. De esto los rabinos han sacado la alusión a los dos templos que estaban en el territorio de Binyamín. El lloro de Yosef sería profético por también ver la destrucción de los dos templos futuros en el territorio de su hermano. El lloro de Binyamín también sería profético en relación al último lugar donde estuvo el tabernáculo, en Shiló, que pertenece al territorio de Yosef, en la tierra de Efrayim.

Cuarta aliyá, 45:19-27

45:26 “Y le informaron, diciendo: Yosef vive todavía, y es gobernante en toda la tierra de Egipto. Pero él se quedó atónito porque no les podía creer.”

 

45:27 “Pero cuando ellos le contaron todas las cosas que Yosef les había dicho, y cuando vio las carretas que Yosef había enviado para llevarlo, el espíritu de su padre Yaakov revivió.” – Israel no podía creer el mensaje de que Yosef vivía hasta después de un tiempo. Según Rashí y el Tárgum Onkelos, la Shejiná, la presencia divina, el Espíritu de Santidad, partió de Jaakov durante su tiempo de luto por causa de Yosef, y en este momento vuelve otra vez al patriarca.

Quinta aliyá, 45:28 – 46:27

45:28 “Entonces Israel dijo: Basta, mi hijo Yosef vive todavía. Iré y lo veré antes que yo muera.” – La Torá cambia el nombre de Yaakov de un versículo a otro. Cuando el espíritu de Yaakov revive es llamado Israel.

 

46:1     “Y partió Israel con todo lo que tenía y llegó a Beer-Sheva, y ofreció sacrificios al Elohim de su padre Yitsjak.” – La Torá dice que Yaakov sacrificó al Elohim de su padre Yitsjak y no menciona su abuelo Avraham. Esto nos enseña, según Rashí, que hay que dar más respeto al padre que al abuelo.

Yaakov se conectó con Beer-Sheva, donde había nacido su padre Yitsjak, y así el Eterno se le reveló de nuevo.

Yaakov está en dudas si puede bajar a Egipto o no. El conoce bien la profecía dada a Avraham en 15:13-16 que dice que sus descendientes estarán oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Otra cosa que podía haber producido duda puede ser el hecho de que su padre Yitsjak había recibido el mensaje de que no podía ir a Egipto durante el tiempo de hambruna, cf. Génesis 26:2.

46:2     “Y Elohim habló a Israel en una visión nocturna, y dijo: Yaakov, Yaakov. Y él respondió: Heme aquí.” –Esta forma de hablar es para momentos cruciales en las vidas de las personas. Según Rashí implica cariño. El Midrash agrega que también implica apremio.

 

46:3     “Y El dijo: Yo soy Elohim, el Elohim de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí te haré una gran nación.” – Israel se convirtió en una gran nación en tierra gentil. Así será también en los últimos tiempos, los gentiles convertidos entrarán en Israel para ser una gran nación, mil veces mayor que cuando salió de Egipto por primera vez, según Deuteronomio 1:10-11, donde está escrito:

 

“El Eterno vuestro Elohim os ha multiplicado y he aquí que hoy sois como las estrellas del cielo en multitud. “Que el Eterno, el Elohim de vuestros padres, os multiplique mil veces más de lo que sois y os bendiga, tal como os ha prometido.”

Más de dos millones de israelitas salieron de Egipto la primera vez. ¡En la redención final habrá mil veces más!

46:4     “Yo descenderé contigo a Egipto, y ciertamente, yo también te haré subir; y Yosef cerrará tus ojos.” – La presencia de Hashem fue con Yaakov a Egipto. También hay una promesa de subir otra vez. Esta promesa implica tres cosas:

 

  1. Yaakov no iba a ser enterrado en Egipto sino en la tierra de Israel. Esto nos enseña que el cuerpo de un muerto sigue siendo la persona. Yaakov subió de Egipto, no “los restos mortales de Yaakov”.
  2. Los descendientes de Yaakov subirían de Egipto a la tierra de Israel.
  3. El cuerpo de Yaakov y sus descendientes van a ser resucitados. La palabra que ha sido traducida como “volver” es aliyá que significa subir, de lo cual hemos hablado antes.

 

46:7     “sus hijos y sus nietos con él, sus hijas y sus nietas; a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.” – Aquí habla de las nietas de Yaakov. Pero al revisar los nombres sólo se encuentra una nieta, Seráj, verso 17. Además si se cuentan los nombres que son mencionados en este capítulo, sólo se llegan a 69 almas.

 

46:15 “Estos son los hijos de Leá, los que le dio a luz a Yaakov en Padán-Aram, y además su hija Diná; todos sus hijos y sus hijas eran treinta y tres.” – Pero sólo hay 32 nombres. Esto nos enseña que una nieta nació durante el viaje. Sólo 69 salieron de la tierra de Kenáan, pero 70 llegaron a Egipto, cf. verso 27. Según Rashí fue Yojeved, la madre de Moshé, que nacería “entre las murallas”.

 

46:27 “Y los hijos de Yosef, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Yaakov que vinieron a Egipto, eran setenta.”

La Septuaginta menciona 75 personas pero el texto masorético dice 70, cf. Éxodo 1:5. La diferencia se encuentra en Génesis 46:20 donde la Septuaginta también menciona cuatro nietos y un bisnieto de Yosef.[4]

 

Según Génesis 10, las naciones gentiles fueron originalmente 70. Esto concuerda con el número de los hijos de Israel que bajaron a Egipto, como está escrito en Deuteronomio 32:8:

 

“Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.”

Sexta aliyá, 46:28 – 47:10

46:28 “Y envió a Yehudá delante de sí a Yosef, para indicar delante de él el camino a Goshen; y llegaron a la tierra de Goshen.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “camino a Goshen” es goshna. También se encuentra en el próximo versículo. Comprende cuatro letras hebreas, guimel (G), shin (Sh), nun (N) y hey (H). Es la única palabra en toda la Escritura que contiene estas cuatro letras. Son las mismas cuatro letras que se encuentran en la peonza (perinola) que se usa en la diáspora para jugar durante Januká. Las cuatro letras que son usadas para Januká anuncian el gran milagro que ocurrió allí, en hebreo: Nes Gadol Hayá Sham, “Un milagro grande sucedió allí”. La suma del número de las cuatro letras es 358. Nun = 50, Guimel = 3, Hey = 5, Shin = 300. 50 + 3 + 5 + 300 = 358.

 

47:6a “la tierra de Egipto está a tu disposición. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; que habiten en la tierra de Goshen” – Yosef quería que los hijos de Israel vivieran como una comunidad separada en la tierra de Goshen por varios motivos:

 

  • Para evitar la asimilación.
  • Para evitar que los hijos de Israel tuvieran cargos en la corte real o fueran reclutados para el ejército.
  • Para poder criar ganado menor sin molestar a los egipcios que aborrecían a los pastores de ovejas porque la oveja fue uno de sus falsos dioses.
  • Para tener buenos pastos para su ganado.

El ingeniero agrónomo Rodolfo Olivares de El Salvador me informó que la tierra de Goshen es una de las mejores del mundo, quizás la mejor de todas las tierras. Allí nunca hay falta de agua, no existen las plagas, nunca hace frío, no hay vientos fuertes, es llano y la tierra es húmeda. Es un suelo de aluvión donde hay materias orgánicas y minerales de los ríos, especialmente selenio, cobre y hierro, que hacen que las placentas de los animales y los hombres siempre fecundan.

En Éxodo 1:19 está escrito:

“Respondieron las parteras a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas y dan a luz antes que la partera llegue a ellas.”

47:7     “Yosef trajo a su padre Yaakov y lo presentó a Faraón; y Yaakov bendijo a Faraón.” – El que está en un nivel espiritual superior es el que bendice al que está en un nivel inferior.

 

47:8-9  “Y Faraón dijo a Jaakov: ¿Cuántos años tienes? Entonces Yaakov respondió a Faraón: Los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han alcanzado a los años que mis padres vivieron en los días de su peregrinación.” – En lugar de bendecir al Eterno, delante de este rey, por haberle liberado de todas las cosas malas, Yaakov usa su lengua para hablar negativamente. Esta conversación entre Yaakov y el faraón está compuesta por 33 palabras hebreas. Un Midrash[5] dice que por estas 33 palabras de queja, la vida de Yaakov fue cortada 33 años, 180 – 33 = 147. Más adelante vemos como Yaakov había hecho teshuvá y tikún (arrepentimiento y rectificación) al pronunciar la bendición sobre Yosef, como está escrito en Génesis 49:26a:

 

“Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados eternos”

Séptima aliyá, 47:11-27

47:14 “Y Yosef recogió todo el dinero que había en la tierra de Egipto y en la tierra de Kenáan a cambio del grano que le compraban, y Yosef trajo el dinero a la casa de Faraón.” – El propósito de recoger todo ese dinero fue que pasara a los hijos de Israel en el futuro,[6] porque necesitaban mucho oro, plata, bronce y piedras preciosas para poder hacer el mishkán, tabernáculo, en el desierto, como está escrito en Éxodo 12:36:

 

“Y el Eterno hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les concedieron lo que pedían. Así despojaron a los egipcios.”

 

47:25 “Y ellos dijeron: Nos has salvado la vida. Hallemos gracia ante los ojos de Faraón mi señor, y seremos siervos de Faraón.”

[1]       Strong H3381 yârad, yaw-rad’, A primitive root; to descend (literally to go downwards; or conventionally to a lower region, as the shore, a boundary, the enemy, etc.; or figuratively to fall); causatively to bring down (in all the above applications): –  X abundantly, bring down, carry down, cast down, (cause to) come (-ing) down, fall (down), get down, go (-ing) down (-ward), hang down, X indeed, let down, light (down), put down (off), (cause to, let) run down, sink, subdue, take down.

[2]       Strong H6148 ‛ârab, aw-rab’, A primitive root; to braid, that is, intermix; technically to traffic (as if by barter); also to give or be security (as a kind of exchange): – engage, (inter-) meddle (with), mingle (self), mortgage, occupy, give pledges, be (-come, put in) surety, undertake.

[3]       Strong H3045 yâda‛, yaw-dah’, A primitive root; to know (properly to ascertain by seeing); used in a great variety of senses, figuratively, literally, euphemistically and inferentially (including observation, care, recognition; and causatively instruction, designation, punishment, etc.): – acknowledge, acquaintance (-ted with), advise, answer, appoint, assuredly, be aware, [un-] awares, can [-not], certainly, for a certainty, comprehend, consider, X could they, cunning, declare, be diligent, (can, cause to) discern, discover, endued with, familiar friend, famous, feel, can have, be [ig-] norant, instruct, kinsfolk, kinsman, (cause to, let, make) know, (come to give, have, take) knowledge, have [knowledge], (be, make, make to be, make self) known, + be learned, + lie by man, mark, perceive, privy to, X prognosticator, regard, have respect, skilful, shew, can (man of) skill, be sure, of a surety, teach, (can) tell, understand, have [understanding], X will be, wist, wit, wot.

[4]       David H. Stern “Jewish New Testament Commentary”, página 244.

[5]       Midrash HaGadol 47, Dat Zekenim 47:8.

[6]       Ilkut Shmoini 1.158.

Parashá 10 MiKets

ז׳ בטבת ה׳תשע״ו (December 19, 2015) por  
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10 mikets

Parashá 10 MiKets

Génesis 41:1 – 44:17

Aliyás de la Torá:

  1. 41:1-14
  2. 41:15-38
  3. 41:39-52
  4. 41:53 – 42:18
  5. 42:19 – 43:15
  6. 43:16-29
  7. 43:30 – 44:17
  8. Maftir: 44:14-17

Haftará: (1 Reyes 3:15 – 4:1)

Haftará para janucá: Zacarías 2:14 – 4:7

MiKets

Significa “al final”, “al cabo”.

Primera aliyá, 41:1-14

Al final de dos años el faraón tiene dos sueños seguidos. En el primero aparecen siete vacas gordas que suben del río y pacen en el carrizal. Luego suben otras siete vacas flacas y devoran las siete vacas gordas. En el segundo suben siete espigas llenas en un tallo. Luego brotan siete espigas menudas que devoran  las siete espigas gruesas. Por la mañana su espíritu está turbado y llama a todos los adivinos y sabios y les cuenta sus sueños. Pero ninguno de ellos puede interpretarlos. Entonces el jefe de los coperos reconoce su pecado y cuenta lo que pasó cuando fue puesto en la cárcel junto con el panadero, como un joven hebreo había interpretado los sueños que habían tenido los dos y como se había cumplido su interpretación.

Segunda aliyá, 41:15-38

Entonces el faraón manda sacar a Yosef del calabozo. Después de ser afeitado y cambiado sus vestidos es presentado ante el faraón quien le dice que ha tenido un sueño y que no hay nadie que lo puede interpretar y que ha oído decir de él que puede hacerlo. Yosef contesta diciendo que Dios dará una respuesta. El faraón le cuenta sus sueños a Yosef quien le contesta que los dos sueños son uno y hablan de lo que Dios va a hacer. Las siete vacas buenas y las siete espigas buenas son siete años. Las siete vacas flacas y las siete espigas feas serán siete años de hambre. Dios ha mostrado al faraón lo que va a hacer. Siete años de gran abundancia llegará a todo Egipto y después llegarán siete años de hambre y se olvidará de toda la abundancia porque el hambre asolará la tierra. Será un hambre muy severa. El sueño fue repetido dos veces para mostrar que es algo determinado por Dios y lo hará rápido. Que el faraón busque un hombre sabio para poner sobre la tierra de Egipto y que ponga intendentes sobre el país que exija el quinto de la producción durante los siete años de abundancia para almacenarlo en las ciudades bajo la protección del faraón. Así los víveres serán una reserva para los siete años de hambre para que el país no perezca.

Esto le parece bien al faraón y a todos sus siervos. Y el faraón dice: “¿Podemos encontrar un hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?”

Tercera aliyá, 41:39-52

El faraón dice a Yosef que no hay nadie tan sabio como él porque Dios le ha revelado todo esto. Le pone sobre su casa y todo su pueblo será sustentado por sus órdenes. Sólo en el trono él será mayor que Yosef. El faraón también le pone sobre toda la tierra de Egipto, dándole su anillo personal para sellar y vistiéndole con ropas de lino fino y poniéndole un collar de oro en su cuello. Le hace montar en su segundo carro y proclaman delante de él “¡Avrej!”. Nadie levantará ni mano ni pie sin Yosef en toda la tierra de Egipto. En ese momento Yosef tiene 30 años. El faraón llama a Yosef Tsafnat-Paneaj y le da por esposa a Osnat, hija Poti-Fera, príncipe de On. Luego Yosef sale por la tierra de Egipto. Durante los siete años de abundancia Yosef guarda el fruto en las ciudades, en cada ciudad el fruto de sus campos circunvecinos. Así almacena grano como la arena del mar que no se puede medir.

Durante ese tiempo la esposa de Yosef da a luz dos hijos. El primero recibe el nombre de Menashé, porque Dios le ha hecho olvidar su fatiga y la casa de su padre, y el segundo recibe el nombre de Efrayim, porque Dios le ha hecho fecundo en la tierra de su aflicción.

Cuarta aliyá, 41:53 – 42:18

Después de los siete años de abundancia llegan los siete años de hambre como Yosef ha dicho. El hambre está en todas las tierras pero en todo Egipto hay pan. Cuando se siente el hambre en toda la tierra de Egipto el pueblo clama al faraón por pan. El faraón les dice que vayan a Yosef para hacer todo lo que él diga. El hambre se extiende sobre toda la tierra y Yosef abre los graneros y vende a los egipcios. Vienen de todos los países para comprar grano en Egipto por causa del hambre.

Al oír Yaakov que hay grano en Egipto manda a sus hijos descender allá a comprar un poco. Pero sólo diez de sus hijos viajan porque Binyamín no puede ir porque el padre teme que le suceda algo malo. Van acompañados con los otros de la tierra de Kenáan que también van a comprar. Los hermanos de Yosef llegan y se postran ante él rostro en tierra. El los reconoce pero no les descubre su identidad y les habla duramente y pregunta de dónde han venido. Dicen que vienen de la tierra de Kenáan para comprar alimentos. No le reconocen. Yosef se acuerda de los sueños que ha tenido acerca de ellos y les dice que son espías. Contestan diciendo que no lo son sino que han venido para comprar alimentos y que son hijos de un solo hombre, honrados y no espías. Pero él insiste diciendo que han venido para ver las partes indefensas de la tierra. Contestan que son doce hermanos, hijos de un solo hombre en la tierra de Kenáan, y que el menor está con su padre y que el otro ya no existe. Yosef manda que uno de ellos vaya y traiga al hermano mientras los demás se queden presos para ver si es verdad lo que dicen. Les pone en arresto durante tres días. Al tercer día les presenta un plan para que se mantengan vivos.

Quinta aliyá, 42:19 – 43:15

 

Uno de los doce tendrá que quedarse preso y el resto podrá ir con el grano para el hambre de sus familias. Cuando vuelvan con el hermano menor serán verificadas sus palabras y no morirán. Los hermanos empiezan a hablar entre ellos de que eran culpables en cuanto al maltrato de su hermano y por eso les ha venido esta angustia. Reuvén les recuerda que les había dicho que no pecaran contra él y que ahora tienen que rendir cuentas por su sangre. Ellos no saben que Yosef los entiende porque les hablaba por medio de un intérprete. Yosef se aparta y llora. Luego vuelve y detiene a Shimón y lo encierra en presencia de sus hermanos.

Yosef manda que sean llenados sus recipientes de grano y que su dinero sea devuelto en el saco de cada uno y que reciban provisiones para el camino. Los hermanos se van de allí y en el camino se espantan porque el dinero les ha sido dado de vuelta. Cuando llegan a su padre le cuentan todo lo que ha pasado. Todos tienen temor por lo sucedido y Yaakov les dice que le han privado de sus hijos, Yosef ya no existe, Shimón tampoco y ahora quieren llevar a Binyamín. Reuvén dice a su padre que puede dar muerte a sus dos hijos si él no trae de vuelta a Binyamín. Yaakov no permite que descienda su hijo para que no muera como su hermano.

El hambre se pone peor en la tierra y terminan de comer lo que han comprado en Egipto. Entonces el padre dice que vuelvan a Egipto para comprar un poco de alimento. Pero Yehudá dice que el hombre claramente dijo que no podrán ver su rostro sin tener al hermano con ellos. Si envía al hermano con ellos podrán descender a comprar alimentos, pero si no, no. Israel pregunta por qué le contaron al hombre que tenían un hermano más. Contestan que el hombre les preguntó específicamente por la familia de ellos, si el padre vivía y si tenían otro hermano y que no tenían idea de que iba a pedir que trajeran al hermano. Yehudá se hace fiador y le pide al padre que envíe el muchacho con él para que se vayan y no mueran con sus pequeños. Israel acepta y los envía con los mejores productos de la tierra para dar al hombre. También llevan la doble cantidad de dinero, además del dinero que fue devuelto y a Binyamín y se presentan ante Yosef.

 

Sexta aliyá, 43:16-29

 

Cuando Yosef ve a Binyamín con ellos les introduce en su propia casa. Allí se les prepara un almuerzo con carne. Los hombres tienen miedo pensando que son llevados a la casa de Yosef por causa del dinero que fue devuelto y que ahora los van a hacer esclavos y tomar sus asnos. Por eso se acercan al mayordomo y le explican que han traído el dinero que fue devuelto y que no saben quién puso el dinero en sus sacos. El mayordomo contesta diciendo que no se preocupen porque ya ha recibido su dinero y que el Dios de su padre les ha dado ese tesoro. Shimón es sacado y devuelto a sus hermanos. Luego los lava los pies y reciben forraje para los asnos. Preparan el regalo para cuando venga Yosef a comer. Al venir él se postran ante él en tierra. El pregunta cómo están y si todavía vive su padre. Dicen que se encuentra bien. Al ver a Binyamín pronuncia una bendición sobre él.

 

Séptima aliyá, 43:30 – 44:17

 

Yosef sale rápido porque se siente muy conmovido por su hermano y se aparta a su habitación para llorar. Después de lavar su cara sale a comer con ellos. Yosef come separado de sus hermanos y también de los egipcios porque los egipcios consideran una abominación comer con los hebreos. Los hermanos son puestos en orden de nacimiento y se miran con asombro. Yosef les envía porciones de su propia mesa, pero Binyamín recibe cinco veces más que los demás. Beben hasta emborracharse.

Yosef ordena que los costales sean llenados y que su dinero también sea puesto allí, y también que su copa sea puesto en el costal de Binyamín. Los hombres son despedidos muy temprano. Pero al salir de la ciudad Yosef manda a su mayordomo a perseguirlos y a preguntar por qué han pagado mal por bien al robar la copa de su señor. Ellos dicen que no es así y que incluso habían traído el dinero que les había sido devuelto. El que tenga la copa morirá y los demás serán esclavos. El mayordomo dice que el que tenga la copa será esclavo y el resto se quedará libre. Al revisar los costales desde el mayor hasta el menor, encuentra la copa en el costal de Binyamín. Entonces rasgan sus vestidos y vuelven a la ciudad. Yehudá se presenta con sus hermanos en la casa de Yosef donde se ha quedado hasta ahora y se postran en la tierra ante él. Yosef les pregunta qué es lo que han hecho y si no saben que él puede adivinar. Yehudá dice que no pueden contestar nada y que Dios ha descubierto su iniquidad. Se ofrecen como esclavos, pero Yosef contesta y dice que sólo el que tenía la copa tiene que quedarse como esclavo y el resto puede subir en paz a su padre.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 41:1-14

 

41:1a “Y aconteció que al final de dos años” – Yosef tuvo que estar en la cárcel durante 12 años en total.

La palabra hebrea traducida como “al cabo de” es mi-kets[1] que significa “al final”, “al cabo”. Esto nos enseña que los sueños del faraón están hablando no solamente de lo que pasó al final de los dos años más de cárcel que Yosef tuvo que sufrir, sino también de lo que va a pasar al final.

Al final de los dos años Yosef es levantado para ser virrey, gobernante de toda la nación después del faraón.

La repetición de la palabra “despertó”, en hebreo yakats[2], en los versículos 4, 7 y 21, que se parece a kets, “final”.

 

41:14 “Entonces el faraón mandó llamar a Yosef, y lo sacaron aprisa del calabozo; y después de afeitarse y cambiarse sus vestidos, vino al faraón” – La palabra hebrea que fue traducida como “calabozo” es bor y significa “hoyo”, “pozo”.

Segunda aliyá, 41:15-38

41:25 “Entonces Yosef dijo a Faraón: Los dos sueños de Faraón son uno; Di-s ha anunciado al faraón lo que El va a hacer” – Durante la vida del faraón.

 

41:28 “Esto es lo que he dicho a Faraón: Dio-s ha mostrado a Faraón lo que va a hacer”

 

41:29-30 “He aquí, vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto; y después de ellos vendrán siete años de hambre, y será olvidada toda la abundancia en la tierra de Egipto; y el hambre asolará la tierra.” –

 

Durante este tiempo habrá una gran hambre de la palabra de Hashem en la tierra de Israel, como está escrito en Amós 8:11-14:

 

“He aquí, vienen días -declara Ado-nai HaShem- en que enviaré hambre sobre la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras de HaShem. Y vagarán de mar a mar, y del norte hasta el oriente; andarán de aquí para allá en busca de la palabra de HaShem, pero no la encontrarán. En aquel día las doncellas hermosas y los jóvenes desfallecerán de sed. Los que juran por el pecado de Shomron, y dicen: “Viva tu Dio-s, oh Dan”, y “Viva el camino de Beer-Sheva”, caerán y nunca más se levantarán.”

 

Vemos que los idólatras no van a encontrar la Palabra de Hashem porque no la buscan donde está, en Yerushalayim, sino en las religiones falsas del mundo. Pero sí, habrá un grupo inmensamente grande que sabrá dónde encontrar la Palabra de Hashem en ese tiempo, como está escrito en Zacarías 8:20-23:

 

“Así dice Hashem de los ejércitos: “Y será que aun vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades; y los habitantes de una irán a otra, diciendo: ‘Vamos sin demora a implorar el favor de HaShem, y a buscar a HaShem de los ejércitos. Yo también iré.’ “Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar a HaShem de los ejércitos en Yerushalayim y a implorar el favor de HaShem.” Así dice HaShem de los ejércitos: “En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán el vestido de un judío, diciendo: ‘Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dio-s está con vosotros.'”“

 

Aquí hay algunas cosas sumamente interesantes. Vemos que muchos pueblos y naciones poderosas van a buscar al Eterno en Yerushalayim “en aquellos días”, que es una referencia a los últimos tiempos. Luego habla de diez hombres de todas las lenguas de las naciones que van a asir del “vestido” de un judío y pedir ayuda espiritual. Los diez hombres aluden a las tribus que van a reaparecer en este tiempo. Ellos van a ir a aquellos judíos que caminan con Hashem, se unirán a la casa de Yehudá para ser instruido en la Torá de Moshé, como está escrito en Ezequiel 37:19

 

“Diles: “Así dice Ado-nai HaShem: ‘He aquí, tomaré la vara de Yosef, que está en la mano de Efrayim, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Yehudá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.'””

 

La palabra traducida como “vestido”, en la profecía de Zacarías, es sumamente interesante. Es la palabra kanaf[3], que significa “ala”, “extremo”, “orla”, “esquina”. Es la misma palabra que es usada para introducir el uso de los flecos en los “bordes”, literalmente en las cuatro “esquinas”, de los mantos de los hijos de Israel, como está escrito en Números 15:37-41:

 

“También habló Hashem a Moshé, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos (tsitsit) en los bordes de (kanfei – esquinas de) sus vestidos, por sus generaciones, y que pongan en el fleco (tsitsit) de cada borde (kanaf – esquina) un cordón azul. Y os servirá el fleco (tsitstit), para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Hashem, a fin de que los cumpláis y no sigáis vuestro corazón ni vuestros ojos, tras los cuales os habéis prostituido, para que os acordéis de cumplir todos mis mandamientos y seáis santos a vuestro Dio-s. Yo soy Hashem vuestro Dio-s que os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Dio-s. Yo soy Hashem vuestro Dio-s.”

 

En las cuatro esquinas de los mantos de un judío, practicante de la Torá, están colgando los flecos, en hebreo tsitsitot, que hacen memoria de todos los mandamientos de Hashem para que sean cumplidos. Estos flecos representan la obediencia a todos los 613 mandamientos que Hashem dio a Israel por medio de Moshé. Así que aquí vemos una vuelta a casa de las diez tribus asimiladas entre las naciones, lo cual también incluye una disposición para someterse a la instrucción práctica de un judío que camina con Hashem y obedecer los mandamientos de Hashem dados por Moshé para las doce tribus.

 

41:38 “Entonces Faraón dijo a sus siervos: ¿Podemos hallar un hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dio-s?”

Tercera aliyá, 41:39-52

 

41:40 “Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; solamente en el trono yo seré mayor que tú.” –

 

41:41 “Faraón dijo también a Yosef: Mira, te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.” –

 

41:42 “Y Faraón se quitó el anillo de sellar de su mano y lo puso en la mano de Yosef; y lo vistió con vestiduras de lino fino y puso un collar de oro en su cuello” – El anillo implica autoridad para actuar en el nombre del rey. Ahora Yosef podía sellar documentos usando el nombre del faraón. Recibió el nombre que estaba sobre todo nombre de ese mundo.

 

41:43 “Lo hizo montar en su segundo carro, y proclamaron delante de él: ¡Avrej! Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.” – Según Rashí, avrej viene de dos palabras, av, “padre”, y rej, “rey”. Aunque la palabra av significa padre, en ciertos contextos su sentido es “consejero” o “amigo principal”. En 45:8 Yosef dice de sí mismo que Di-s lo ha hecho av, “padre” del faraón.

Según el Rabí Yosi ben Durmaskit, citado por Rashí, avrej está relacionado con birkayim, “roddillas”, y por lo tanto debe entenderse como una orden de doblar rodilla delante de él.

Cuando el pueblo reconocía la nueva posición de Yosef y doblaba la rodilla ante él, estaba aceptando la autoridad del que le puso en ese puesto, el rey de Egipto. Fue el faraón que ordenó al pueblo doblarse ante Yosef.

41:45 “Y Faraón llamó a Yosef por el nombre de Tsafnat-Paneaj, y le dio por mujer a Osnat, hija de Poti-Fera, sacerdote de On. Y salió Yosef por toda la tierra de Egipto.” – Cuando Yosef fue reconocido como Señor en el mundo gentil, le cambiaron su nombre hebreo en un nombre gentil.

Según Rashí y Flavio Josefo, el nombre Tsafnat Paneaj significa “revelador de misterios”. Tsafnat podría derivar de la raíz tsafán, que significa “esconder”, “ocultar”.[4] La LXX y la versión Copta tradujo este nombre como “salvador del mundo”.

Según Rashí, Poti-Fera es el mismo que Potifar. La palabra hebrea traducida como “sacerdote”, kohén, también puede ser entendida como “príncipe”, como en el caso de los hijos del rey David, cf. 2 Samuel 8:18; 1 Crónicas 18:17.

41:46a “Yosef tenía treinta años cuando se presentó ante Faraón, rey de Egipto.” –

 

41:49 “Así Yosef almacenó grano en gran abundancia, como la arena del mar, hasta que dejó de medirlo porque no se podía medir.”

Cuarta aliyá, 41:53 – 42:18

 

41:51-52 “Y al primogénito Yosef le puso el nombre de Menashé, porque dijo: Di-s me ha hecho olvidar todo mi trabajo y toda la casa de mi padre. Y al segundo le puso el nombre de Efrayim, porque dijo: Di-s me ha hecho fecundo en la tierra de mi aflicción.” –El nombre Menashé[5] viene de la raíz nashá[6] que significa “olvidar”. Efrayim[7] es la forma dual masculino de efrat[8] que significa “montón de ascuas”, “fertilidad”.

 

41:55 “Id a Yosef y haced lo que él os diga” – Vemos como el Rey está enviando la gente al que ha recibido la autoridad delegada.

41:57 “Y de todos los países venían a Egipto para comprar grano a Yosef, porque el hambre era severa en toda la tierra.” –

 

42:6     “Y Yosef era el que mandaba en aquella tierra; él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Y llegaron los hermanos de Yosef y se postraron ante él rostro en tierra.”

 

42:8     “Yosef había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido.” –

 

42:13 “Mas ellos dijeron: Tus siervos son doce hermanos, hijos del mismo padre en la tierra de Kenáan; y he aquí, el menor está hoy con nuestro padre, y el otro ya no existe.” – La expresión “el otro no existe” aparece dos veces en este relato, cf. verso 32. En el versículo 38 Yaakov dice que Yosef ha muerto, cf.

Quinta aliyá, 42:19 – 43:15

 

42:21 “Entonces se dijeron el uno al otro: Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.” – La razón por la que trató duramente a sus hermanos fue porque Hashem le estaba usando como un instrumento para producir arrepentimiento en ellos. También fue porque necesitaban aprobar el examen y mostrar que verdaderamente se habían arrepentido de su pecado. Ahora volvieron a estar en una situación semejante a la anterior y tenían la oportunidad de rectificar y no volver a abandonar al hermano, hijo de Rajel, ni defraudar a su padre. Vemos como el trato de Yosef produjo un buen resultado en ellos.

 

42:24 “Y se apartó de su lado y lloró. Y cuando volvió a ellos y les habló, tomó de entre ellos a Shimón, y lo ató a la vista de sus hermanos.” – Reuvén, el primogénito, no estaba de acuerdo con el maltrato de Yosef. Shimón, que era el segundo, era un hombre violento, junto con su hermano Leví. Habían asesinado a toda una ciudad. Shimón necesitaba un trato especial para poder arrepentirse de su pecado y humillarse en su corazón duro. Esa fue la razón por la que Yosef le tomó a él y le encerró.

 

42:25 “Yosef mandó que les llenaran sus vasijas de grano y que devolvieran el dinero a cada uno poniéndolo en su saco, y que les dieran provisiones para el camino. Y así se hizo con ellos.”

 

42:30 “El hombre, el señor de aquella tierra, nos habló duramente y nos tomó por espías del país.”

 

43:8-9 “Y Yehudá dijo a su padre Israel: Envía al muchacho conmigo, y nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no perezcamos, tanto nosotros como tú y nuestros pequeños. Yo me haré responsable de él; de mi mano lo demandarás. Si yo no te lo vuelvo a traer y lo pongo delante de ti, que lleve yo la culpa para siempre delante de ti” – Ahora Yehudá entra en la escena y toma el control de la situación. El está dispuesto a responder por el hermano pequeño y ser culpable para siempre si no es devuelto a su padre.

Sexta aliyá, 43:16-29

 

43:26, 28b “Cuando Yosef regresó a casa, le trajeron el presente que tenían en su mano a la casa y se postraron ante él en tierra… se inclinaron en reverencia.” – Por fin se cumplió el primer sueño que había tenido Yosef acerca de sus hermanos. Ahora todos los hermanos estaban reunidos y los once hermanos se inclinaban ante Yosef. Oseas 6:11:

 

“Para ti también, oh Yehudá (el pueblo judío), hay preparada una cosecha, cuando yo restaure el bienestar de mi pueblo.”

Séptima aliyá, 43:30 – 44:17

 

43:30   “Y Yosef se apresuró a salir, pues se sintió profundamente conmovido a causa de su hermano y buscó donde llorar; y entró en su aposento y lloró allí.”

 

43:34 “El les llevó porciones de su propia mesa, pero la porción de Binyamín era cinco veces mayor que la de cualquiera de ellos. Bebieron, pues, y se embriagaron con él.”

En el Salmo 126:1-6 está escrito:

“Cántico de ascenso gradual. Cuando Hashem hizo volver a los cautivos de Tsión, éramos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría; entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Hashem con ellos. Grandes cosas ha hecho Hashem con nosotros; estamos alegres. Haz volver, Eterno, a nuestros cautivos, como las corrientes en el sur. Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas.”

44:14 “Yehudá llegó con sus hermanos a casa de Yosef, él estaba aún allí, y ellos cayeron a tierra delante de él.”

[1]      Strong H4480 min minnîy  minnêy, min, min-nee’, min-nay’, For H4482; properly a part of; hence (prepositionally), from or out of in many senses: – above, after, among, at, because of, by (reason of), from (among), in, X neither, X nor, (out) of, over, since, X then, through, X whether, with.

Strong H7093 qêts, kates, Contracted from H7112; an extremity; adverbially (with prepositional prefix) after: – + after, (utmost) border, end, [in-] finite, X process.

Strong H7112 qâtsats, kaw-tsats’, A primitive root; to chop off (literally or figuratively): – cut (asunder, in pieces, in sunder, off), X utmost.

[2]      Strong H3364 yâqats, yaw-kats’, A primitive root; to awake (intransitively): – (be) awake (-d).

[3]      Strong H3671 kânâph, kaw-nawf’, From H3670; an edge or extremity; specifically (of a bird or army) a wing, (of a garment or bed clothing) a flap, (of the earth) a quarter, (of a building) a pinnacle: – + bird, border, corner, end, feather [-ed], X flying, + (one an-) other, overspreading, X quarters, skirt, X sort, uttermost part, wing ([-ed]).

[4]      Ver la nota 83 en la página 567 de “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

[5]      Strong H4519 menashsheh, men-ash-sheh’, From H5382; causing to forget; Menashsheh, a grandson of jacob, also the tribe descendant from him, and its territory: – Manasseh.

[6]      Strong H5382 nâshâh, naw-shaw’, A primitive root; to forget; figuratively, to neglect; causatively, to remit, remove: – forget, deprive, exact.

[7]      Strong H669 ephrayim, ef-rah’-yim, Dual of a masculine form of H672; double fruit; Ephrajim, a son of Joseph; also the tribe descended from him, and its territory: – Ephraim Ephraimites.

[8]      Strong H672 ‘ephrâth ‘ephrâthâh, ef-rawth’, ef-raw’-thaw, From H6509; fruitfulness; Ephrath, another name for Bethlehem; once used in Psalm 132:6 perhaps for Ephraim; also of an Israelitish woman: – Ephrath, Ephratah.

Parashá 09 VaYéshev

ז׳ בטבת ה׳תשע״ו (December 19, 2015) por  
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12 VaYejí

Parashá 09 VaYéshev

Génesis 37:1 – 40:23

Aliyás de la Torá:

  1. 37:1-11
  2. 37:12-22
  3. 37:23-36
  4. 38:1-30
  5. 39:1-6
  6. 39:7-23
  7. 40:1-23
  8. Maftir: 41:20-23

Haftará: Amós 2:6 – 3:8

VaYeshev

Significa “y se estableció”, “y se asentó”.

Primera aliyá, 37:1-11

Yaakov se establece en la tierra donde peregrinó su padre. A la edad de diecisiete años Yosef apacienta el rebaño con sus hermanos, los hijos de las concubinas de su padre. Yosef trae malos informes de ellos a su padre. Yaakov ama a Yosef más que al resto de sus hijos y le hace una túnica de colores. Por eso sus hermanos le tienen odio y no pueden hablarle bien. Dos sueños que tiene Yosef producen aún más odio y envidia en ellos. Primero sueña que estaban atando gavillas en el campo y las gavillas de los hermanos se inclinaron ante su gavilla que se había levantado y puesto derecha. Luego sueña que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante él. Su padre le reprende por su segundo sueño pero lo guarda en su memoria.

Segunda aliyá, 37:12-22

Los hermanos están apacentando el rebaño en Shejem y Yosef es enviado allí por su padre desde Jevrón para ver cómo están. Un hombre le encuentra dando vueltas por el campo y le informa que se han ido a Dotán. Cuando Yosef se les acerca en Dotán traman contra el soñador para matarlo y echarlo en un pozo y decir que una fiera lo devoró. Pero Reuvén impide que lo maten y, para poder liberarlo y devolverlo a su padre, les dice que le echen en un pozo.

Tercera aliyá, 37:23-36

 

Los hermanos despojan a Yosef de su túnica de colores y le echan en un pozo vacío. Cuando se sientan a comer ven una caravana de yishmeelitas cargada de tres productos que están bajando hacia Egipto. Yehudá propone vender a Yosef como esclavo y los demás aceptan. Cuando pasan unos mercaderes midianitas sacan a Yosef del pozo. Luego lo venden a los yishmeleitas que le llevan a Egipto.

Reuvén vuelve al pozo y, al ver que Yosef no está allí, rasga sus vestidos y pregunta a sus hermanos adonde irá él ahora. Entonces empapan la túnica de Yosef con la sangre de un macho cabrío y la envían a su padre para que la examine. Yaakov piensa que una fiera lo ha devorado, rasga sus vestidos, se viste de cilicio y pasa mucho tiempo de duelo. No quiere recibir el consuelo de sus hijos y de sus hijas y dice que va a morir con luto.

Los medanitas venden a Yosef a Potifar, un capitán en la guardia del faraón.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

Yehudá se aparta de sus hermanos y se casa con la hija de Shúa que le da a luz tres hijos, llamados Er, Onán y Shelá. Luego toma una mujer para su hijo primogénito, llamada Tamar. Pero HaShem quita la vida de Er porque era malvado. Onán recibe la orden de su padre de cumplir con su deber de levantar descendencia a su hermano y llegar a su mujer. Pero cuando se llega a ella derrama el semen en la tierra para no dar descendencia a su hermano. Por eso HaShem también le quita la vida. Tamar es enviada a la casa de su padre para esperar que Shelá crezca.

Después de mucho tiempo muere la esposa de Yehudá. Después del duelo Yehudá sube a los trasquiladores de sus ovejas en Timna junto con su amigo Jirá. Cuando Tamar es informada sobre ello se quita su ropa de viuda y se cubre con un velo y se sienta cerca del camino de Timna porque se ha dado cuenta de que no había sido dada a Shelá como mujer aunque había crecido. Yehudá piensa que es una prostituta y le ofrece un cabrito para poder llegar a ella. Como señal ella le pide tres cosas que lleva puesto. Y así ella concibe de él. Luego se viste de viuda de nuevo. Yehudá envía el cabrito por medio de su amigo para recobrar la prenda pero no la encuentra. Los hombres del lugar tampoco saben nada de una prostituta.

A los tres meses informan a Yehudá que Tamar ha fornicado y él ordena que sea quemada. Entonces ella envía a decir a su suegro que investigue para saber de quién son las tres cosas que tiene como señal. Yehudá reconoce que ella tiene razón y que él es el responsable del embarazo por no haberle dado a su hijo Shelá. Pero no vuelve a conocerla más. Cuando va a dar a luz tiene mellizos. Uno de los dos saca su mano y la partera le ata un hilo escarlata pensando que va a salir primero. Pero retira su mano y el hermano sale. Por eso fue llamado Perets, brecha. El hermano que tiene el hilo es llamado Zeraj.

 

Quinta aliyá, 39:1-6

 

Yosef es comprado por Potifar, el oficial del faraón. El Eterno está con él y llega a ser un hombre próspero. Está sirviendo en la casa de su amo y todo lo que hace prospera. Su amo se da cuenta de ello y le hace su siervo personal y mayordomo sobre toda su casa. La casa y los campos del egipcio son bendecidos por causa de Yosef y le deja todo lo que posee en las manos de Yosef y sólo se preocupa por el pan que come. Yosef tiene un aspecto muy hermoso.

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

La mujer del amo de Yosef pone su mirada en él y le dice que se acueste con ella. Pero él le contesta que no puede cometer esa gran maldad y pecar contra Dios. Ella insiste día tras día pero él no quiere ni estar con ella. Un día, cuando no hay nadie en la casa, Yosef entra para hacer su trabajo. Ella ase de su ropa y le pide que se acueste con ella. Pero él deja su ropa y sale huyendo afuera. Ella llama a los hombres de la casa y dice que Yosef vino para acostarse con ella y que ella había gritado a gran voz y que por eso él había dejado la ropa allí y había salido huyendo. Luego cuenta el miso cuento a su marido. Su marido se enfada y echa a Yosef en la cárcel donde tendrá que seguir por mucho tiempo. Pero el Eterno está con Yosef y le da misericordia de manera que el jefe de la cárcel le da la confianza de administrar toda la cárcel. Todo lo que él emprende HaShem lo hace prosperar.

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

El copero y el panadero del faraón le ofenden y son puestos en la cárcel donde está Yosef. Después de un año tienen ambos un sueño la misma noche. Por la mañana Yosef los ve preocupados y les pregunta qué pasa. Le dicen que han tenido un sueño y nadie lo puede interpretar. Yosef dice que las interpretaciones pertenecen a Dios y les pide que se lo cuenten. El jefe de los coperos soñó con una vid con tres sarmientos que brotaron y produjeron uvas maduras. Tomó las uvas y las exprimió en la copa del faraón que estaba en su mano y la dio al faraón. Yosef dice que los tres sarmientos son tres días y que en tres días su cabeza será levantada y le será devuelto el puesto que tenía antes. Luego Yosef le pide que se acuerde de él cuando le vaya bien para mencionarle ante el faraón para sacarle de la cárcel. Revela que fue secuestrado y que no ha hecho nada malo para tener que estar en el calabozo.

El jefe de los panaderos soñó con tres cestas de pan sobre su cabeza llenas de manjares hechos por un panadero para el faraón. Pero fueron comidos por los pájaros. Yosef dice que las tres cestas son tres días y que dentro de tres días el faraón le va a quitar la cabeza y colgarle en un árbol para que las aves coman su carne.

Al tercer día es el cumpleaños del faraón y hay un banquete para todos sus siervos. El jefe de los coperos es restaurado en su cargo y el jefe de los panaderos es ahorcado. Sin embargo, el jefe de los coperos no se acuerda de Yosef.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 37:1-11

 

37:1     “Y Yaakov habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Kenáan.” – No es lo mismo habitar que peregrinar. La actitud de un peregrino es que no tiene una morada fija, siempre está de camino a otro lugar. Ahora Yaakov tiene el deseo de asentarse y dejar de ser peregrino. Esto es un error. Cuando un justo quiere dejar de luchar y disfrutar de esta vida, está intentando sacar de antemano lo que recibirá en el mundo venidero. Pero HaShem no le permitió hacer esto y le sucedió el problema con Yosef.

Es necesario tener lucha en esta vida para poder estar sano espiritualmente. Cuando no hay conflictos y todo va bien hay una tendencia de querer aflojarse y dormir espiritualmente. Los problemas y las luchas nos mantienen en alerta y nos obligan a buscar al Eterno en todo momento.

 

37:2a “Esta es la historia de las generaciones de Yaakov: Yosef…” – La historia de una persona sigue en sus hijos. Esta no es la historia de Yosef, sino de Yaakov. En el capítulo 38 encontramos el relato de la vida de Yehudá. Estos dos, Yosef y Yehudá, son los dos hijos más importantes de Israel. Alrededor de estos dos giran toda la historia de salvación de Hashem. Yosef llegó a ser el padre de Efrayim que es el ancestro de la tribu principal de la casa de Israel constituida por las diez tribus del norte que eventualmente se separarían de las dos tribus en el sur.

 

37:2b “Yosef, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilháh y con los hijos de Zilpá, mujeres de su padre. Y Yosef trajo a su padre malos informes sobre ellos.” – Como hemos dicho antes, el nombre Yosef significa “quitará” y “añadirá”

 

“Y Yosef trajo a su padre malos informes sobre ellos.” – Los cuatro hijos de las concubinas no se portaban bien y Yosef habló mal de ellos ante su padre. En lugar de reprenderles a ellos y aclarar posibles malos entendidos habló con su padre, lo cual constituye el pecado de lashón hará, lengua de maldad. Los rabinos enseñan que por esta mala lengua luego tenía que estar en la cárcel durante 10 años.[1]

 

37:3     “Y amaba Israel a Yosef más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores.”  – Hay varias razones por las que Israel amaba a Yosef: era el hijo de su vejez, era el hijo de su esposa preferida, tenía mucho en común con él mismo y, según un Midrash[2], Yaakov sabía por medio de una profecía que Yosef iba a ser una gran persona. Yaakov y Yosef se parecían en muchos aspectos:

 

  • Ambos tenían una madre estéril y nacieron por una intervención divina.
  • Ambos fueron odiados por sus hermanos.
  • Ambos experimentaron como sus hermanos querían matarlos.
  • Ambos se hicieron ricos.
  • Ambos se casaron fuera de la Tierra.
  • Ambos fueron acompañados por ángeles.
  • Los suegros de ambos fueron bendecidos por causa de ellos.
  • Ambos viajaron a Egipto.
  • Ambos pidieron que sus huesos fueran trasladados a la Tierra prometida.
  • Ambos murieron en Egipto.

37:4     “Y vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente.”  – La lucha entre hermanos depende, hasta cierto grado, de la tensión que hay entre los padres. Los hijos son el reflejo de sus padres. La “poca” envidia que hubo entre las madres se multiplicaba en los hijos y se transformó en envidia de muerte. La razón por la que esta envidia llegó a tal extremo fue el favoritismo que mostraba Yaakov hacia uno de sus hijos. No es lo mismo reconocer las buenas cualidades de un hijo que tener favoritismo. Como padre, es necesario destacar las cualidades buenas de todos los hijos y no hacer comparaciones entre ellos. Las comparaciones crean muchas luchas innecesarias. Cada hijo es diferente y tiene diferentes dones y cualidades, unos más que otros. Pero esto no significa que uno sea mejor que el otro. El que tiene más dones tiene más responsabilidad y hay que exigirle más.

 

Es importante destacar las virtudes de nuestros hijos en todas las diferentes áreas en que HaShem los haya dotado.

 

A pesar de la situación crítica en la familia de Israel e incluso, por medio de estas tensiones familiares, HaShem, en su infinita sabiduría, lleva a cabo su plan de salvación para Israel y el mundo. El puede usar nuestra carnalidad para cumplir su propósito, ¡Bendito seda su Nombre!

 

Los hijos de Leá nacieron con un complejo de inferioridad y de rechazo, heredado de su madre. Como Leá se sentía menospreciada por Yaakov, porque él prefería a Rajel antes que a ella, su sentimiento pasó a los hijos.

Una persona con ese complejo siente que otros son amados y yo no, otros son apreciados pero yo no, otros son aceptados pero yo no. El complejo de inferioridad lleva la persona al auto desprecio. No importa cuánto se esfuerce, nunca se sentirá contenta consigo misma. Este complejo es formado por actitudes y palabras de los padres incluso desde antes de nacer. Un niño que ha sido engendrado por padres que no deseaban tener hijos está acomplejado desde antes de nacer. Un niño que oye palabras como: “tú no vales”, “qué malo eres”, “eres un pesado”, “no quiero verte”, “ya no te quiero”, etc., es acomplejado por sus padres. Las palabras de los padres tienen muchísima influencia en la formación del carácter del niño, especialmente durante el primer tiempo de su vida.

Los seis primero años de la vida de un niño son decisivos para el resto de su vida. Por eso es importante que los padres no dejen a sus hijos al cuidado de otros durante sus primeros años. La ausencia de los padres y, especialmente en el primer tiempo, la de la madre, crea un vacío emocional dentro del niño que no puede ser llenado con nada del mundo al menos que el Eterno haga una intervención sobrenatural para sanar su alma dañada.

Los padres proyectan en sus hijos la imagen de Hashem. Los niños reciben una imagen de Hashem según hayan sido sus padres con ellos. Si un padre nunca está en casa para dedicar tiempo con sus hijos los hijos van a creer que el Eterno está ausente y no está interesado en sus vidas. Si un padre trata con dureza a sus hijos y los castiga por sus errores los hijos van a pensar que el Eterno los castiga por cualquier error que cometan. Hay padres que pegan a sus hijos cuando cometen errores no cuando son rebeldes. Esto crea un trauma en el niño que difícilmente es quitado. Ese niño tendrá problemas en su relación con el Eterno. Pensará que él le castiga por cualquier cosa. No ha aprendido que hay una relación entre rebeldía y castigo, entre desobediencia y maldición. Piensa que todo lo malo que le sucede es porque el Eterno le está castigándolo según Sus propios caprichos.

Si los padres no tienen normas claras y constantes los hijos aprenden que el Eterno es caprichoso y fluctuante y que cambia sus mandamientos de un tiempo a otro, de una era a otra. Si los padres prometen cosas a sus hijos y luego no las cumplen los hijos van a dudar de las promesas eternas del Padre celestial, que no puede mentir. Si los padres dicen mentiras entre ellos o a sus hijos los hijos van a pensar que la Biblia no es verdad y que el Eterno puede engañar a los hombres. Si los padres no valoran y premian el esfuerzo de los niños eventualmente perderán su interés en progresar en la vida y pensarán que no son aptos para servir al Eterno. Si un padre hace comparaciones y muestra favoritismo entre los hijos van a pensar que algunos hijos de Hashem son favorecidos más que otros y esto crea envidias, luchas y endiosamientos idolátricas de los líderes entre el pueblo de Hashem.

Cuando un niño recibe amor, atención, instrucción y corrección y es estimulado sin ser comparado con sus hermanos o con otros compañeros, sino valorado, en primer lugar por lo que es y, en SEGUNDO lugar por lo que produce, aprenderá a apreciarse a si mismo y así podrá apreciar a los demás sin sentir envidia cuando otros progresen más que él. El remedio de la envidia es el amor.

 

Pero si una persona está muy dañada en sus emociones ha creado un muro de protección alrededor de su interior que no le permite salir ni permite entrar a nadie. Ni siquiera el amor de Hashem puede alcanzar ese corazón herido. Esa persona no puede ni sentir ni creer en el amor de Hashem por mucho que se le diga que le ame. Como sus emociones dicen que nadie le quiere no cree en alguien que le dice que le ama. Prefiere creer más en sus propias emociones que en la verdad y esto es muy grave cuando se trata de la Palabra de Hashem.

 

Las fortalezas son las defensas sicológicas que la persona acomplejada ha creado en su interior. Esas defensas están basadas sobre argumentos mentirosos como: “Nadie me ama”, “Soy malo”, Soy fea”, “Soy un pobre y siempre lo seré”, “Siempre me salen las cosas mal”, etc. Todos estos argumentos son falsos y atentan contra la verdad divina revelada en las Escrituras. El complejo de rechazo e inferioridad es una cosa emocional que no siempre tiene su base en la realidad. Por medio de las Escrituras de Hashem es posible quebrantar todos estos argumentos.

 

La segunda cosa que es mencionada en este texto son los razonamientos altivos que se levantan. La reacción sicológica para intentar de superar el sentimiento de rechazo y de inferioridad es la soberbia, la altivez. Como las emociones me dicen que no soy nadie hago todo lo posible para mostrarme a mi mismo y a todo el mundo que sí soy alguien. Y así voy buscando todas las virtudes mías y las destaco y las muestro a los demás, intentando mostrarme a mi mismo y a los demás que no soy tan malo como me dicen mis sentimientos. “Mira, YO soy bueno en esto”, “Fíjate que YO logré esto” etc. La auto exaltación y el orgullo son síntomas de una persona acomplejada que en el fondo de su corazón no se siente amada por nadie, ni siquiera por el Eterno.

Otro intento de superar el sentimiento de rechazo interior es hacerse amigos mediante regalos. Si yo les doy esto me va a amar. Tenemos un buen ejemplo de esto en Leá que dijo, según Génesis 29:32:

 

“Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.”

 

Otro ejemplo vemos en Génesis 30:20 donde está escrito:

 

“Y Lea dijo: Dios me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zevulún.”

 

Leá pensaba que por medio de sus propios esfuerzos podía ganarse el amor de Yaakov. Ese no es el camino. El camino de ser sanado del complejo de rechazo es recibir el amor gratuito de Hashem. Su amor no depende de mí sino de él mismo. El me ama, no porque yo sea de una u otra manera, sino porque ha decidido amarme.

Hay dos tipos de amor de Hashem, un amor incondicional y un amor condicional. El amor incondicional no depende del hombre, si es bueno o malo, si cumple o no, como está escrito en Oseas 3:1:

 

“Y el Eterno me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como el Eterno ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas.”

 

Ese amor incondicional es el que nos sana de nuestros complejos.

 

El amor condicional de Hashem es desarrollado cuando hay una respuesta por parte del hombre a Su amor incondicional, como está escrito en Deuteronomio 7:11-13:

 

“Guarda, por tanto, el mandamiento y los estatutos y los decretos que yo te mando hoy, para cumplirlos. Y sucederá que porque escuchas estos decretos y los guardas y los cumples, el Eterno tu Dios guardará su pacto contigo y su misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará; también bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu cereal, tu mosto, tu aceite, el aumento de tu ganado y las crías de tu rebaño en la tierra que El juró a tus padres que te daría.”

 

El amor condicional está basado en el amor incondicional. Es muy importante que un padre diga a su hijo: “No importa lo que hagas, te amaré igual”. De esa manera el hijo se siente seguro en el amor de su padre y podrá relacionarse correctamente con su Padre celestial. Ahora, si el hijo se porta mal tiene que saber que el padre no ama su conducta sino a él, y desea que se aparte de su mala conducta.

 

La persona acomplejada proyecta su complejo sobre otros. Una madre con un complejo de rechazo rechaza a sus hijos y es capaz de decir: “ya no te quiero”, “no quiero verte más”. La solución para todo esto es el amor.

Una persona que se siente menospreciada menosprecia a los demás y no puede aceptar que otra persona sea exaltada más que ella. Tiene envidia y celos y luchas de poder. No es capaz de reconocer una virtud de su hermano porque siente que es una amenaza contra él.

Los hijos de Leá y los hijos de las ex esclavas rechazaban a su hermanastro Yosef porque había sido puesto por su padre como el heredero de la primogenitura. Por las excavaciones arqueológicas que se han hecho en Egipto, se sabe que los jefes de las tribus semitas llevaban túnicas con muchos colores como señal de su liderazgo.[3] Es obvio que el padre había marcado a Yosef como el heredero de la primogenitura, como vimos en el texto de 1 Crónicas 5:1-2. Según Deuteronomio 21:15-17 Yaakov no tenía el derecho de quitar de Reuvén la primogenitura y dársela a Yosef. Sin embargo, por causa del pecado de Reuvén perdió su primogenitura, cf. Génesis 49:3-4, y fue dado a Yosef, no por preferencia personal sino por revelación profética. Hay varios ejemplos en las Escrituras donde vemos que el orden natural de herencia es cambiado por el orden profético, cf. Génesis 48:17-20.

 

37:9     “el sol, la luna y once estrellas”  – El sol hace referencia a Yaakov, la luna hace referencia a la madre y las once estrellas se refiere a los hijos de Israel, cf. Génesis 15:5; 22:17; 26:4.

Este sueño no se ha cumplido en Yosef. En primer lugar no vivía su madre Rajel. Bilháh se había ocupado de él y su hermano Binyamín desde la muerte de Rajel.

 

Segunda aliyá, 37:12-22

 

37:13b “Te enviaré a ellos. Y él les dijo. Iré”  – Yosef fue enviado por su padre a los hijos de Israel. El estaba dispuesto a obedecer a su padre aunque implicara el rechazo y el sufrimiento causado por ellos.

 

37:14 “Entonces le dijo: Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño; y tráeme noticias de ellos. Lo envió, pues, desde el valle de Jevrón, y Yosef fue a Shejem.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cómo están” es shalom[4] que significa “paz”, “bienestar”, “prosperidad”, “salud”

Tercera aliyá, 37:23-36

 

37:23b “Despojaron a Yosef de su túnica”  – La túnica representa realeza y autoridad. No le reconocieron como el jefe que el padre había puesto sobre ellos.

 

37:24a “lo echaron en el pozo”  – El pozo simboliza la muerte, el abismo, cf. Salmo 30:3 donde aparece la misma palabra hebrea bor[5]. Según Rashí, era un lugar de escorpiones y serpientes.

 

37:25a “Entonces se sentaron a comer pan”  – Justamente después de haber tirado a Yosef al pozo se sientan a comer pan.

 

37:26-27 “Y Yehudá dijo a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra. Y sus hermanos le hicieron caso.”  – Yehudá fue el protagonista en la venta de Yosef.

 

37:28b “Pasaron entonces unos mercaderes midianitas, y ellos sacaron a Yosef, subiéndolo del pozo, y vendieron a Yosef a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y éstos llevaron a Yosef a Egipto.”

 

 

“vendieron” – Probablemente Yosef fue vendido por lo menos tres veces antes de llegar a Egipto. Los midianitas, los yishmaelitas y luego los medanitas, v. 36,

 

37:31 “Entonces tomaron la túnica de Yosef y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre”  – Como Yaakov había engañado a su padre con las pieles de un macho cabrío ahora él es engañado por sus hijos con lo mismo.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

38:1-2  “Sucedió por aquel tiempo que Yehudá descendió de sus hermanos, y visitó a un adulamita llamado Jirá. Y allí vio Yehudá a la hija de un kenaanita llamado Shuá; la tomó, y se llegó a ella.”  – Yehudá había sido elegido para ser el padre de los reyes dentro de Israel. Por lo tanto era muy importante que tuviera una situación familiar aprobada por el Eterno. Ahora se aparta y desciende espiritualmente de sus hermanos y se casa con una mujer de origen dudoso. Rashí cita el Tárgum que dice que era hija de un comerciante, puesto que la palabra “comerciante” tiene la misma raíz  que “kenaanita”. Sin embargo el rabino Ibn Ezrá dice que efectivamente se casó con una mujer kenaanita. El pueblo kenaanita había sido maldecido por Noaj y por eso no era conveniente casarse con él.

 

38:7-10 “Pero Er, primogénito de Yehudá, era malvado ante los ojos de Hashem, y el Eterno le mató. Entonces Yehudá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y cumple con ella tu deber como cuñado, y levanta descendencia a tu hermano. Y Onán sabía que la descendencia no sería suya; y acontecía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, derramaba su semen en tierra para no dar descendencia a su hermano. Pero lo que hacía era malo ante los ojos de Hashem; y también a él le mató.”  – Según Rashí, la palabra “también”, en el versículo 10, muestra que murieron por la misma razón. Los dos desechaba su semen para que su esposa no se quedara embarazada. Según Rashí Er lo había hecho para que Tamar no perdiera su belleza. HaShem los mató a los dos.

Como Yehudá había hecho sufrir a su padre por la pérdida de su hijo, al proponer su venta, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la pérdida de sus dos hijos para sentir el dolor que había causado a su padre.

Es interesante ver que la ley de levirato[6] fue practicada antes de la entrega de la Torá en Sinai. En Deuteronomio 25:5-6 está escrito:

 

“Cuando dos hermanos habitan juntos y uno de ellos muere y no tiene hijo, la mujer del fallecido no se casará fuera de la familia con un extraño. El cuñado se allegará a ella y la tomará para sí como mujer, y cumplirá con ella su deber de cuñado. Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel.”

 

Tenemos aquí otro ejemplo de mandamientos practicados antes de Sinai en el pueblo de Israel.

 

38:17a “El respondió: Yo te enviaré un cabrito de las cabras del rebaño.”  – Ahora Yehudá es engañado por medio de un cabrito de la misma manera como él había engañado a su padre con la sangre de un macho cabrío[7], cf. 37:31.

 

38:18 “Y él respondió: ¿Qué prenda tengo que darte? Y ella dijo: Tu sello, tu cordón y el báculo que tienes en la mano. Y él se los dio y se llegó a ella, y ella concibió de él.”  – Rashí cita el Tárgum que enseña que las tres cosas fueron: su sello, su vestimenta y su bastón. El sello habla de la personalidad, la vestimenta habla de la distinción y el bastón habla de la posición. La entrega de estas cosas es parecida a una boda y por eso un Midrash[8] dice que se casaron en ese momento ante testigos. Otro Midrash[9] dice que el anillo de sello profetiza acerca de los reyes que descenderían de esta unión, la capa alude al sanedrín quienes usaban Talít y Tefilín todo el tiempo. Más adelante hay una profecía que habla del cetro de gobernante en relación con Yehudá, cf. 49:10.

 

38:24 “Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Yehudá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Yehudá dijo: Sacadla y que sea quemada.”  – Según el libro de Yashar, Tamar era hija de Elam, hijo de Shem, hijo de Noaj. Como Shem era sacerdote con el título Malki-Tsedek, la sentencia de la fornicación cometida por Tamar era según la ley de Israel, como está escrito en Levítico 21:9:

 

“Y la hija de un sacerdote, si se profana como ramera, a su padre profana; en el fuego será quemada.”

 

Lo que dijo Yehudá no fue por una decisión caprichosa sino según las normas que el Eterno entregó a sus hijos. Él dictó sentencia como un juez en Israel. Aquí hay otro ejemplo de un mandamiento que se practicaba antes de la entrega de la Torá.

 

Hay diferentes opiniones entre los rabinos en cuanto a si el hecho de Tamar tiene que ser considerado como adulterio o no, porque estaba comprometida con Shelá, el hijo menor de Yehudá, o como un acto de fornicación como hija de sacerdote. La pena por adulterio es por lapidación y si es una hija de un sacerdote comete fornicación la pena es ser quemada por fuego.

Ahora, hay una interpretación[10] que dice que no se trataba aquí de quemar a Tamar por medio del fuego, sino de imprimir una marca vergonzosa en su cuerpo mediante un hierro candente. Aquí cabe destacar que en este texto no aparece la palabra baesh, “en el fuego”, que es usada en todas las demás referencias cuando habla de la pena capital por medio de fuego, cf. Levítico 20:14; 21:9. Esta interpretación es semejante a la ley de Hamurabi[11] que dice en su apartado 126:[12]

 

“ordena marcar a las esposas infieles en la frente con hierro candente”.

 

38:25 “Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.”  – Ella no anunció el nombre de su suegro. No le acusó directamente para no avergonzarle. El Talmud[13] dice:

 

“Dijo el Rabí Yojanán en nombre de Rabi Shimón bar Yojai: es mejor que la persona se arroje a un horno encendido antes de avergonzar al prójimo públicamente, y ello lo aprendemos de Tamar”.

 

38:26 “Yehudá los reconoció, y dijo: Ella es más justa que yo, por cuanto yo no la di por mujer a mi hijo Shelá. Y no volvió a tener más relaciones con ella.”  – Según Rashí, hay que entender el texto hebreo como: “Razón tiene, de mí es”. La última frase significa: “de mí está embarazada”.

 

38:29 “Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Pérets.[14]”  – Perets[15] significa “brecha”.

 

Un Midrash[16] dice:

 

“El es el salvador, el Rey Mashíaj… así que Yehudá salió ganando porque de él vino Pérets y Jetsrón, de quienes saldría luego David y el Rey Mesías quien salvará a Israel.” (NO jes-s y yeshu ect..)

 

En Rut 4:18-22 está escrito:

 

“Estas son las generaciones de Pérets: Pérets engendró a Jetsrón, Jetsrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadav, Aminadav engendró a Najshón, Najshón engendró a Salmá, Salmón engendró a Boaz, Boaz engendró a Oved, Oved engendró a Yishai y Yishai engendró a David.”

 

Otro Midrash[17] dice:

 

“Ella quiso decir: Este es más grande que todos los que hacen roturas para quien tú te levantarás y de quien está escrito: ‘subirá el rompedor de los caminos delante de ellos’”[18]

 

En Miqueas 2:13 está escrito:

 

“El que abre brecha subirá delante de ellos; abrirán brecha, pasarán la puerta y saldrán por ella; su rey pasará delante de ellos, y el Eterno a su cabeza.” (NO jes-s y yeshu ect..)

 

Quinta aliyá, 39:1-6

 

39:2a “HaShem estaba con Yosef”  –

 

39:4 “Así encontró Yosef gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.”  –

 

39:5 “Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Eterno bendijo la casa del egipcio por causa de Yosef; y la bendición de Hashem estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo.” –

39:6     “Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de Yosef, y con él allí no se preocupaba de nada, excepto del pan que comía. Y era Yosef de gallarda figura y de hermoso parecer

 

Rashí dice que la palabra “pan” es una expresión que en este caso se refiere a su esposa, cf. 39:9.

 

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

39:9     “No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?”  – Yosef resistió las tentaciones porque vivía delante de HaShem. Yosef constituye un contraste contra Yehudá, según el capítulo 38, que no podía resistir las tentaciones.

 

En el Salmo 16:8 dice:

 

“Al Eterno he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme.”

 

39:17 “Entonces ella le habló con estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mí” – Yosef fue llamado “esclavo hebreo”.

 

39:20b “lo echó en la cárcel”  – Como Yosef fue acusado falsamente y echado en la cárcel.

 

39:23b “todo lo que él emprendía, el Eterno lo hacía prosperar.” –

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

40:6-7 “Y Yosef vino a ellos por la mañana y los observó, y he aquí, estaban decaídos. Y preguntó a los oficiales de Faraón que estaban con él bajo custodia en casa de su señor: ¿Por qué están vuestros rostros tan tristes hoy?”  – Como Yosef se preocupó por el bienestar de los egipcios.

 

40:8     “Y ellos le respondieron: Hemos tenido un sueño y no hay nadie que lo interprete. Entonces Yosef les dijo: ¿No pertenecen a Dios las interpretaciones? Os ruego que me lo contéis.”  – No dicen que han tenido dos sueños sino un sueño.

 

40:9     “Contó, pues, el jefe de los coperos su sueño a Yosef, y le dijo: En mi sueño, he aquí, había una vid delante de mí”

 

40:10a, 12 “y en la vid había tres sarmientos… Entonces Yosef le dijo: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.”  .

 

40:11 “Y la copa de Faraón estaba en mi mano; así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón, y puse la copa en la mano de Faraón.”

 

40:14 “Sólo te pido que te acuerdes de mí cuando te vaya bien, y te ruego que me hagas el favor de hacer mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.”  – Por haber confiado en un hombre, tuvo que pasar dos años más en la cárcel. Esa corrupción no se permite a los líderes del Reino. Dos años de cárcel merece esa actitud de manipulación, intentando usar un “enchufe, rosca, palanca, cuello”. Si no vas por la vía legal mereces dos años de cárcel según la justicia celestial.

 

40:18 “Entonces Yosef respondió, y dijo: Esta es su interpretación: las tres cestas son tres días”

 

40:19 “Dentro de tres días Faraón te quitará la cabeza de sobre ti, te colgará en un árbol y las aves comerán tu carne.”  .

 

40:20-22 “Y sucedió que al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, éste hizo un banquete para todos sus siervos, y levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio de sus siervos. Y restauró al jefe de los coperos a su cargo de copero y éste puso la copa en manos de Faraón; pero ahorcó al jefe de los panaderos, tal como les había interpretado Yosef.”  – Se cumplió la profecía que Yosef había dicho.

[1]       Najalat Yaakov, ver nota 275, página 550, “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001,

[2]       Psikta Rabti 38.

[3]       J. H. Hertz, “The Pentateuch and Haftorah”, pág. 142.

[4]       Strong H7965 shâlôm shâlôm, shaw-lome’, shaw-lome’, From H7999; safe, that is, (figuratively) well, happy, friendly; also (abstractly) welfare, that is, health, prosperity, peace: –  X do, familiar, X fare, favour, + friend, X greet, (good) health, (X perfect, such as be at) peace (-able, -ably), prosper (-ity, -ous), rest, safe (-ly), salute, welfare, (X all is, be) well, X wholly.

Strong H7999 shâlam, shaw-lam’, A primitive root; to be safe (in mind, body or estate); figuratively to be (causatively make) completed; by implication to be friendly; by extension to reciprocate (in various applications): – make amends, (make an) end, finish, full, give again, make good, (re-) pay (again), (make) (to) (be at) peace (-able), that is perfect, perform, (make) prosper (-ous), recompense, render, requite, make restitution, restore, reward, X surely.

[5]       Strong H953 bôr, bore, From H952 (in the sense of H877); a pit hole (especially one used as a cistern or prison): – cistern, dungeon, fountain, pit, well.

[6]       La palabra española deriva del término latino levir, cuñado.

[7]       Bereshit Rabá 85:9 y Rashí.

[8]       Daat Zekenim 38:17.

[9]       Bereshit Rabá 85:10.

[10]     Dada por Baal HaTurim en nombre de Rabí Yehudá haJasid, ver “La voz de la Torá”, pág 382.

[11]     Rey de Babilonia 2063-1961 a.E.C.

[12]     Ed. Berlín 5683.

[13]     Sotá 10b.

[14]     Strong H6556 perets, peh’-rets, From H6555; a break (literally or figuratively): – breach, breaking forth (in), X forth, gap.

Strong H6555 pârats, paw-rats’, A primitive root; to break out (in many applications, direct and indirect, literally and figuratively): –  X abroad, (make a) breach, break (away, down, -er, forth, in, up), burst out come (spread) abroad, compel, disperse, grow, increase, open, press, scatter, urge.

[15]     De este nombre judío viene el apellido español Pérez.

[16]     Tanjumá.

[17]     Bereshit Rabá.

[18]     Miqueas 2:13.

 

 

Parashá 08 VaYishlaj

ז׳ בטבת ה׳תשע״ו (December 19, 2015) por  
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8 VaYishlaj

Parashá 08 VaYishlaj

Génesis 32:3(4) – 36:43

 

Aliyás de la Torá:

 

  1. 32:3(4 heb.) – 32:12(13 heb.)
  2. 32:13(14) – 29(30)
  3. 32:30(31) – 33:5
  4. 33:6-20
  5. 34:1 – 35:11(Ash.) 13(Sef.)
  6. 35:12(A), 14(S) – 36:19
  7. 36:20-43
  8. Maftir: 36:40-43

 

Haftará: Oseas 11:7 – 12:12(Ashken.) Abdías 1-21(Sefard.)

VaYishlaj

Significa “y envió”.

 

Primera aliyá, 32:3 – 32:12

Cuando Yaakov envía mensajeros a su hermano Esav para decirle que ahora vuelve con muchos bienes para hallar gracia ante sus ojos, Esav sale con 400 hombres y Yaakov se angustia y divide su gente en dos campamentos para así salvar por lo menos uno de ellos. Luego ora al Di-s de sus Padres Avraham y Yitsjak recordándole que Él le había dicho que volviera a su tierra y a sus familiares. Reconoce que es indigno de todo lo que ha recibido y pide que le libere de la mano de su hermano Esav para cumplir la promesa de que su descendencia iba a ser como la arena del mar.

 

Segunda aliyá, 32:13-29

Yaakov escoge un presente de aproximadamente 600 animales de todo lo que tienen para dar a su hermano. Envía sus siervos con grupos de manadas delante de él con un buen espacio entre cada grupo. Estos son regalos para Esav para aplacar su ira. Yaakov se queda esa noche a dormir en el campamento pero se levanta aun de noche, toma a toda su familia y la hace cruzar el vado de Yaboc con todo lo que tiene. Así se queda solo al otro lado del arroyo. Un hombre lucha con él hasta rayar el alba. Pero cuando ve que no puede vencerle le da un golpe en la coyuntura del muslo el cual se disloca. Cuando el hombre se quiere ir Yaakov no le suelta si no le bendice. El hombre pregunta: “¿Cuál es tu nombre?”. Y él contesta: “Yaakov”. El hombre dice: “Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Di-s y con los hombres, y has prevalecido.” El hombre no revela su nombre pero bendice a Yaakov.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

Yaakov llama el lugar Peniel, el rostro de Di-s, por la experiencia que tuvo allí. Cojea de su muslo y por eso los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera. Al ver a Esav, Yaakov divide su familia entre las madres. La última es Rajel con Yosef. Luego va delante de su familia para saludar a Esav inclinándose hasta el suelo siete veces. Esav corre a su encuentro, lo abraza y lo besa y lloran. Después pregunta quiénes son las mujeres y los niños. Yaakov contesta que son los hijos que Di-s en su misericordia le ha concedido.

 

Cuarta aliyá, 33:6-20

Las madres se inclinan con sus hijos ante Esav. El pregunta qué propósito tienen todos estos grupos de animales y Yaakov responde que es para hallar gracia ante los ojos de su señor. Esav dice que tiene bastante, pero Yaakov insiste y él lo acepta. Esav quiere caminar junto con Yaakov, pero él prefiere caminar más lento por causa de los niños y los animales que están criando. Entonces Esav propone dejar parte de su gente para acompañarle, pero él sólo pide hallar gracia ante los ojos de su hermano mayor. Así que Esav se va por su camino a Seir y Yaakov sigue hasta sucot donde se construye una casa y cabañas para el ganado. Luego llega a Shejem en la tierra de Kenáan y acampa frente a la ciudad. Allí donde ha plantado su tienda compra la parcela del campo de los hijos de Jamor por cien kesitas. Asimismo construye su primer altar y lo llama El-Elohei-Israel, el Poderoso es el Di-s de Israel.

 

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

Diná sale de su familia y se junta con las hijas de la tierra. El hijo del príncipe llamado Shejem la ve y se acuesta con ella. Luego pide a su padre Jamor que le consiga por mujer. Jamor habla con Yaakov pidiendo su hija para su hijo. Los hijos de Yaakov llegan del campo y al enterarse del asunto se enojan mucho porque tal necedad no se debe hacer en Israel. Jamor les propone unir los dos pueblo para que sus hijos se entrelacen en matrimonios. También Shejem habla con ellos y ofrece cualquier cosa para poder casarse con la mujer. Sin embargo, los hijos de Yaakov contestan con engaño diciendo que no pueden entregar una hermana a un incircunciso. Sólo si todos los hombres se circuncidan podrán enlazarse en matrimonio para ser un solo pueblo. Jamor y Shejem aceptan la propuesta y convencen a todos los hombres de la ciudad para que se circunciden. Pero al tercer día cuando estaban con dolor, Shimón y Leví entran en la ciudad y matan a todos los varones con sus espadas. Sacan a Diná de la casa de Shejem y se van. Después llegan los demás hijos de Yaakov y saquean la ciudad, tomando todo, animales, cosas, niños y mujeres. Todo esto porque deshonraron a su hermana. Yaakov los reprende por haberle hecho oDi-so ante los habitantes de la tierra. Teme que sus acciones producirán una destrucción de él y su familia. Pero ellos dicen: “¿Había de tratar él a nuestra hermana como una ramera?”

Di-s dice a Yaakov que suba a habitar en Betel y que haga un altar allí. Yaakov ordena que todos se purifiquen y cambien los vestidos para poder subir a Betel y hacer un altar a Aquel que le respondió cuando estaba en angustia huyendo de su hermano y que ha estado con él en el camino por donde haya andado. Entonces le entregan todos los ídolos y él los esconde debajo de la encina que está junto a Shejem. En ese momento se produce un gran terror en las ciudades alrededor y nadie persigue a los hijos de Yaakov.

Yaakov llega a Luz, que es Betel, y edifica un altar llamándole El-Betel, el Poderoso de Betel, por la manifestación de ángeles y de Hashem que hubo cuando huía de su hermano. Devorá, nodriza de Rivká, muere y es sepultada al pie de Betel, debajo de una encina llamada Alón-bacut, “encina de llanto”.

Di-s se aparece a Yaakov y le dice: “Tu nombre es Yaakov, no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel.” También se presenta con el nombre El Shadai y le ordena ser fecundo y multiplicarse. Una nación y una congregación de naciones serán de él y reyes saldrán de sus lomos. Se repite la promesa de la tierra que le será entregada tanto a él como a su descendencia. Di-s sube de su lado después de hablar con él.

 

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

Yaakov erige una piedra en el lugar y derrama una libación y aceite sobre ella y llama al lugar Betel. Parten de Betel y cuando falta poco para llegar a Efrata, Rajel da a luz con mucha dificultad. En el momento de nacer su segundo hijo lo llama Ben-oní, hijo de mi tristeza, y en ese momento su alma parte. Sin embargo su padre lo llama Binyamín. Sepultan a Rajel allí donde murió, en el camino de Efrata y Yaakov erige un monumento sobre su sepultura que se ha quedado allí hasta hoy. Israel parte de allí y planta su tienda más allá de Migdal-Eder, la torre del rebaño. En ese lugar Reuvén se acuesta con Bilháh.

Los hijos de Yaakov son doce. Leá tuvo Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Yisajar y Zevulún. Rajel tuvo Yosef y Binyamín. Bilháh tuvo Dan y Naftalí. Zilpá tuvo Gad y Asher.

Yaakov se junta con su padre Yitsjak en Mamré de Kiryat-arbá, que es Jevrón. Yitsjak muere a los 180 años y sus hijos Esav y Yaakov lo sepultan.

Esav, que es Edom, ha tomado dos mujeres de las hijas de Kenáan y cada una de ellas le han dado a luz un hijo, Elifaz y Reuel. Esav también ha tomado una mujer de las hijas de Yishmael que le ha dado a luz tres hijos en la tierra de Kenáan. Ahora Esav toma a su familia y a sus bienes y se va a vivir en la región montañosa de Seir, lejos de Yaakov, porque ya no pueden vivir juntos por causa de su mucho ganado. Allí Elifaz engendra cinco hijos con su esposa y el hijo Amalek con su concubina. Todos estos llegan a ser jefes. Uno de ellos, Kóraj, es el producto de un incesto entre Elifaz, el hijo primogénito de Esav, y la segunda esposa de Esav. Reuel tiene cuatro hijos que también llegan a ser jefes. Los tres hijos de la tercera esposa de Esav también llegan a ser jefes.

 

Séptima aliyá, 36:20-43

Los hijos de Seir eran los habitantes nativos de la tierra de Seir antes de la venida de Esav. Seir tuvo siete hijos. Dos de ellos fueron Tsivón y Aná. Tsivón era también el padre de Aná su hermano. Aná fue el primero en encontrar la forma de hacer mulas. Su esposa fue la madre de Adá, esposa de Esav. Los joreos, que habitaron la tierra de Seir tenían siete jefes. Luego gobernarían ocho reyes en la tierra de Edom antes de que los hijos de Israel tuvieran un rey. Luego otros once jefes descendientes de Esav tendrían dominio sobre once localidades.

 

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Primera aliyá, 32:3 – 32: 12

 

32:3       “Entonces Yaakov envió mensajeros delante de sí a su hermano Esav, a la tierra de Seir, región de Edom.” – La palabra hebrea para “mensajeros” es malajim[1] que normalmente se traduce como ángeles. Rashí dice que eran ángeles de verdad. Pero como el hombre no tiene autoridad para enviar ángeles de Hashem no es posible. No hay ninguna base escritural que muestre que el hombre pueda mandar sobre los ángeles de Di-s.

Hay muchos casos donde la palabra malajim hace referencia a los hombres, no solamente a los ángeles de Hashem, cf. Números 20:14; Josué 6:17; Jueces 6:35; 1 Samuel 6:21.

 

32:7       “Entonces Yaakov tuvo mucho temor y se angustió; y dividió la gente que estaba con él, y las ovejas, las vacas y los camellos, en dos campamentos” – Esta es la primera vez que el pueblo de Israel está dividido en dos. La división de Israel en dos campamentos ha seguido desde entonces. En tiempos del rey David había una división entre la casa de Yehudá y la casa de Israel. David reinó siete años sólo sobre la casa de Yehudá y 33 años sobre todo Israel, cf. 2 Samuel 2:4, 11; 5:5. Con la muerte del rey Shelomó el reino fue dividido en dos naciones y la casa de Israel ha estado dividida de la casa de Yehudá hasta hoy, cf. 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Si no entendemos que Israel está compuesto por dos campamentos, no vamos a entender el consejo de Hashem, como ha sido revelado en las Escrituras. Los dos ejes principales de estos dos campamentos son Yehudá por un lado y Efrayim por el otro.

 

32:9-12 “Y dijo Yaakov: Oh Di-s de mi padre Avraham y Di-s de mi padre Yitsjak, oh Eterno, que me dijiste: “Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien”, indigno soy de toda misericordia y de toda la fidelidad que has mostrado a tu siervo; pues con sólo mi cayado crucé este Yardén, y ahora he llegado a tener dos campamentos. Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav, porque yo le tengo miedo, no sea que venga y me hiera a mí y a las madres con los hijos. Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.”” – La oración de Yaakov está basada en tres cosas fundamentales:

  1. Confianza en las promesas – “me dijiste”
  2. Humildad – “indigno soy”
  3. Sinceridad – “le tengo miedo”

Era la hora de la verdad. Esav tenía poder y deseo para matarlo. La razón por la que Yaakov había vuelto a la tierra prometida, fue por una orden divina. Yaakov no podía confiar en su propia fuerza ni en sus propios méritos, sino sólo en la misericordia y las promesas de Hashem para su vida. Tampoco escondía su temor. Con plena sinceridad sacó a la luz lo que había en su interior, sin fingir, sin aparentar algo que no era. Hay una enseñanza que ha salido por el mundo que dice que solamente hay que confesar la Palabra todo el tiempo y no hablar de lo negativo en ningún momento para poder lograr tener éxito en toda circunstancia. Es verdaderamente muy bueno confesar la Palabra en todo momento, pero también hay que sacar a luz la verdad de las cosas negativas que existen y ser sincero delante de Hashem. HaShem aprecia más nuestra sinceridad que nuestra fe fingida.

No vale la pena intentar de fingir ante Hashem. Si tenemos temor es mejor no ocultarlo sino ser sinceros delante de Él y contarle todo. En la luz está la libertad. En la verdad está la victoria. En los momentos críticos no podemos usar frases religiosas para aparentar algo que no es. Seamos sinceros y oremos a Hashem que nos ayude en nuestra debilidad.

En nuestra debilidad está la fuerza porque allí desarrollamos una relación de dependencia y de confianza en el Todopoderoso que está con nosotros. HaShem había puesto a Yaakov en esta situación de crisis. Detrás de él estaba Laván y delante de él estaba la promesa acompañada con un peligro de muerte, su hermano Esav. No tenía más remedio que unirse más con el que le podía ayudar y sacarle de la prueba.

Estos son los dos mensajes que Hashem está dando ahora en el tiempo de la vuelta del exilio de muchos de aquellos que son descendientes de Yaakov pero cuyos antepasados se asimilaron entre las naciones gentiles. Para muchos de ellos ha llegado el momento de salir de la identidad donde nacieron y volver a la identidad israelita aunque todavía no sea posible ser ciudadano israelí. Para ellos ha llegado el tiempo de dejar de identificarse principalmente con la familia y retornar a la familia de Israel. Si no hacen estas dos cosas no van a poder recibir todo el bien que Hashem desea darles en este tiempo

“Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.””  – En la oración de Yaakov hay una síntesis de las palabras proféticas que fueron pronunciadas anteriormente sobre Avraham y Yaakov, cf. 22:17; 28:13-15; 31:3. Sin embargo, vemos que no es exactamente igual. Hashem habló cosas con Yaakov que no fueron escritas hasta este momento. Cuando habló con Avraham dijo que su descendencia iba a ser como la arena en la orilla del mar, pero aquí sólo se menciona la arena del mar. La arena en la orilla no es la misma que la que está dentro del mar. La arena en la orilla representa los hijos físicos de Avraham y Yaakov que no son asimilados por las naciones gentiles. La arena dentro del mar son todos aquellos descendientes de Yaakov que han perdido su identidad entre las aguas de las naciones. Es interesante notar que cuando ahora se trata de la vuelta de Yaakov de su diáspora, lo más destacado es la descendencia como la arena del mar. Esto nos enseña que en el momento de la vuelta a la tierra de los hijos de Israel, en los últimos tiempos, la descendencia de Yaakov, que se ha mezclado entre las naciones, es mencionada de una manera especial delante de Hashem. Yaakov está orando por sus descendientes que iban a ser como la arena del mar. Esto implica que él estaba orando por todos aquellos que iban a mezclarse con las naciones y que, en el momento del regreso de los judíos a la tierra de Israel, iban a re-aparecer y volver a su verdadera familia, la familia de Israel.

De la misma manera como la descendencia de Yaakov estaba en peligro de extinción con el enfrentamiento con Esav, los hijos de Yaakov que han estado mezclados entre las naciones y que ahora están redescubriendo su verdadera identidad, están en un peligro muy grande con el enfrentamiento con el sistema romano, descendiente de Esav. La oración de Yaakov por su descendencia hará que sus hijos finalmente venzan sobre el falso sistema del cristianismo romano y el resto del paganismo para que vuelvan a casa sanos y salvos.

 

Segunda aliyá, 32:13 – 29

 

32:13 “Y pasó la noche allí. Entonces de lo que tenía consigo escogió un presente para su hermano Esav” – Yaakov hizo tres cosas para enfrentarse con su hermano, envió un regalo, oró y se preparó para la guerra.

 

32:14 “doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros” – Doscientas cabras necesitan veinte machos cabríos. Lo mismo pasa con el resto de los animales, los machos son dados conforme a la necesidad de las hembras. El Midrash[2] interpreta este pasaje en referencia del periodo mínimo para las relaciones matrimoniales estipulado en la Torá. Para los ociosos, todos los días; para los obreros, dos veces por semana; para los arrieros de asnos, una vez por semana; para los arrieros de camellos, una vez cada treinta días, para los marineros, una vez cada seis meses.

El esposo tiene la obligación de tener un periodo mínimo de relaciones maritales con su esposa, según Éxodo 21:10 donde dice:

“Si toma para sí otra mujer, no disminuirá a la primera su alimento, ni su ropa, ni sus derechos conyugales.”

32:24-25 “Yaakov se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Cuando vio que no había prevalecido contra Yaakov, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Yaakov mientras luchaba con él.” – Ahora las circunstancias habían llegado a tal punto que ya no quedaba más remedio que enfrentar la situación y rectificar lo que se había hecho mal desde el principio. Yaakov había engañado a su hermano y ahora tenía que enfrentar las consecuencias de esta realidad y no huir más. La huida de los problemas no los resuelve.

HaShem siempre nos llevará de vuelta al punto donde hemos huido de nuestra responsabilidad para que aprendamos la lección de ser maduros y responsables de nuestros hechos y para que podamos rectificar los errores.

Yaakov todavía podía salir corriendo para escapar de su hermano. Di-s envió uno de sus ángeles con el fin de tratar con la vida de Yaakov. El ángel tenía como misión debilitarle para que se humillara totalmente ante Hashem. Todavía Yaakov era un hombre sumamente fuerte en sí mismo. El varón de HaShem, estaba intentado de llegar a lo más íntimo de Yaakov en esta lucha físico-espiritual.

Parece ser que Yaakov todavía tenía algo de confianza en su propia fuerza física y su propia inteligencia. ¿Por qué envió todos los animales y todas las personas delante de él? Era una estrategia astuta que estaba empleando. Mediante sobornos intentaba ganarse el favor de Esav, es decir, humanamente, por medio de su propia astucia. Pero esas cosas no eran suficientes para aplacar la ira de Esav. El problema en el enfrentamiento con Esav era el corazón de Yaakov. El no estaba listo para enfrentar a Esav.

No se había rendido totalmente ante Hashem y tenia demasiada confianza en si mismo, era demasiado fuerte física e intelectualmente, y ese fue el problema de Yaakov. “¿Te quedas como el último para poder salir corriendo? Ahora te voy a quitar tu último recurso, tu propia fuerza, para que ya no puedas correr más. Y vendrá Esav y tendrás que enfrentar la situación y confiar en HaShem, no en tu propia capacidad.”

La lucha entre el ángel y Yaakov fue una lucha de poder, ¿quién va a dominar la vida de Yaakov? ¿HaShem o Yaakov? El ángel no pudo dominar a Yaakov, era demasiado fuerte en si mismo. Recordemos que los ángeles son enviados por HaShem cada vez para efectuar una obra Suya en la tierra. ¿Cuál fue la misión de este ángel? Quebrantar la autosuficiencia de Yaakov y hacer que se sometiera totalmente a Hashem, que dejara de confiar en si mismo.

Pero cuando no pudo con Yaakov, le dio el golpe final. El lugar más fuerte del cuerpo del hombre es el músculo del fémur. Fue el último recurso que tenía el ángel, dañar el punto más fuerte de su cuerpo. Y esa fue la gota que hizo rebosar el vaso. Ese golpe era suficiente para quebrantar la autosuficiencia de Yaakov.

En Oseas 12:2-5 está escrito:

“Hashem tiene también contienda con Yehudá, y castigará a Yaakov conforme a sus caminos; conforme a sus obras le pagará. En el vientre tomó a su hermano por el talón, y en su madurez luchó con Di-s. Sí, luchó con el ángel y prevaleció, lloró y le pidió su ayuda; en Betel le encontró, y allí El habló con nosotros, sí, Hashem, Di-s de los ejércitos, Hashem es su nombre.”

Este texto nos muestra que HaShem no estaba conforme con los caminos de Yaakov hasta que fue quebrantado y pidió ayuda. La palabra hebrea que ha sido traducida como “prevaleció” es va-yujal que viene de la raíz yajol[3] que significa “poder (verbo)”, “vencer”, “prevalecer”, “sufrir”. Así que se podría traducir como: “Luchó con el ángel y venció”. La victoria fue cuando se quebrantó y reconoció su necesidad de ayuda. Finalmente hubo un encuentro muy importante en Betel, donde Yaakov pudo cumplir sus tres promesas que había dado cuando huía de su hermano.

32:26-27 “Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Yaakov respondió: No te soltaré si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Yaakov.” – Yaakov fue quebrantado por el golpe que le dio el ángel. Había dejado a sus siervos y a su familia y se había quedado solo, pero todavía quedaba algo de su propia fuerza y HaShem quería que se despojara también de ella. En ese momento Yaakov llora y le pide una ayuda desesperada para poder seguir adelante y el ángel le dice: ¿Cómo te llamas? ¿Estás dispuesto a reconocer quien eres, dispuesto a enfrentar la verdad de quien verdaderamente eres? ¿Cómo te llamas? Y él responde: “Me llamo engañador”. HaShem quería llegar a ese punto en su vida, al punto de confesar quien verdaderamente era en sí mismo. Soy un engañador. Imagínate todo lo que venia a la mente de Yaakov en ese momento. ¿Por qué fue llamado engañador? Porque tomó a su hermano por el talón, porque quito a su hermano la primogenitura con la venta de un plato de lentejas, porque engañó a su padre y robó la bendición de su hermano. Y esa era la razón por la cual Esav venia contra él, porque era un engañador. Ahora él tenía que confesar quien era. Y en ese preciso punto está la victoria. En el reconocimiento de nuestros errores está la victoria. En el quebranto está la victoria. “Soy Yaakov”, y sigue llorando. “Tengo que reconocer quien soy. He sido un engañador y he sido engañado. Lo que sembré con mi hermano y mi padre lo he recogido con mi suegro. Parte de mi vida ha sido un engaño y ya no me quedan fuerzas para salir huyendo.”

 

32:28 “Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Di-s y con los hombres, y has prevalecido.” – Esta es la primera vez cuando aparece el nombre Israel[4] en las Escrituras. Significa “luchará y reinará como Di-s” o “Di-s luchará y reinará”. También tiene relación con la raíz sarar[5] que significa “luchar”, “tener autoridad”, “tener una conducta noble”.

Ese nombre es dado a un hombre quebrantado, solo, dañado, enfermo, dolorido y necesitado y que reconoce su debilidad y su dependencia de Hashem. En el momento más débil recibió el nombre de “Victorioso”. “Has luchado con Di-s y con los hombres y has vencido.”

¿Cómo podemos vencer en la lucha con HaShem? Humillándonos y no resistiéndole más. HaShem lucha contra nosotros cuando somos fuertes en nosotros mismos. Pero cuando nos rindamos ante él, ganaremos. La lucha contra HaShem es contraria a una lucha contra hombres. Pues, en una lucha contra los hombres, el que vence es el ganador. Pero el que se rinde en la lucha con HaShem es el que gana.

“con los hombres” – Rashí dice que se refiere a Laván y Esav. ¿Cómo Yaakov pudo vencer sobre Lavan? Con la obediencia a la palabra de Hashem y con la rectitud. ¿Cómo pudo vencer sobre Esav? Humillándose ante HaShem y ante su hermano.

21:29 “Entonces Yaakov le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.” – ¿Dónde lo bendijo? En el lugar del quebranto de sinceridad y verdad, ahí está la bendición.

 

El Midrash[6] dice que el ángel reconoció que Yaakov tenía el derecho de obtener la bendición que antes había conseguido por medio de una trampa, be-akvá, pero ahora la recibió sobre la base de una lucha en honestidad. Según Rashí, la palabra hebrea para “luchar” en Oseas 12:4, va-yasar, indica que la lucha se hizo dignamente.

Un verdadero judio es un vencedor.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

 

32:30 “Y Yaakov le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Di-s cara a cara, y se salvó mi alma.” – Peniel significa “el rostro de Di-s”. A pesar de haber tenido ese encuentro tan íntimo con HaShem su alma había sido preservada con vida. Este es el sentido llano del texto, del nivel peshat. Pero podemos entenderlo también de una manera más profunda. Yaakov reconoció que el lugar de encuentro cara a cara con Di-s era el lugar de la salvación de su alma. (La expresión “cara a cara” se usa en la tradición judía como una referencia a yom kipur, el día de expiación, que viene cinco días antes de sucot, la fiesta de los tabernáculos.) “Mi alma fue salvada cuando me arrepentí”, “Mi alma fue salva cuando me humillé”, “Allí nací de nuevo y recibí otro nombre”.

32:31 “Y le salió el sol al cruzar Peniel, y cojeaba de su muslo”  Según Rashí Yaakov cojeaba sólo cuando el sol brilló, pero no después, y cita a Malaquías 4:2 donde está escrito:

El golpe que le dio el ángel también alude al momento de la gran tribulación para Yaakov cuando será quebrantado ante los ataques de las naciones de la tierra, como está escrito en Jeremías 30:7:

”¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Yaakov, mas de ella será librado.”

En Daniel 12:7 está escrito:

“Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.”

Cuando los hijos de Yaakov en ese momento lloran y piden ayuda, Hashem los salvará, cf. Zacarías capítulos 12 y 14.

La cita está tomada de Génesis 47:31 donde la palabra hebrea mitá[7], cama, fue entendida como maté[8], bastón. Las dos palabras se escriben igual. En la Septuaginta se tradujo como rabdos[9], bastón.

¿Por qué se menciona el bastón?

El bastón representa la dependencia de una ayuda externa. Yaakov se había convertido en un adorador. Por medio de sus muchas luchas aprendió a adorar a Hashem. El bastón, donde él puso su cabeza y adoró, le recordó el momento de su quebranto, cuando no podía caminar bien sin ayuda externa. Esto le llevo a un profundo sentimiento de gratitud: “Si fuera por mí mismo yo estaría muerto…”. “HaShem, Tú eres mi fuente, mi fortaleza y mi protector.” “Te necesito desesperadamente en todo momento…”  “Me lo enseñaste en Peniel.”  “Gracias por quebrantarme y bendecirme allí.”

32:32 “Por eso, hasta hoy, los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera que está en la coyuntura del muslo, porque el hombre tocó la coyuntura del muslo de Yaakov en el tendón de la cadera.” – Este es el tercero de los 613 mandamientos en la Torá. En la actualidad este tendón se llama “nervio ciático”.

Aquí tenemos un ejemplo de que Hashem aprueba que una costumbre en Israel se convierta en un mandamiento. Como es una costumbre de los hijos de Israel es parte de la identidad de pueblo y por eso siguen esta costumbre fielmente. Los hijos de Israel tiene la obligación a no comer este tendón.

33:3 “y él se les adelantó, y se inclinó hasta el suelo siete veces hasta que llegó cerca de su hermano.” – Ahora Yaakov pudo enfrentar a su hermano Esav correctamente, porque era un hombre nuevo. Vemos como toma su responsabilidad y protege a su familia. Se pone delante de ella y enfrenta a su hermano, inclinándose siete veces, humillándose ante él. Podemos respetar a una persona a pesar de su conducta maligna. En este caso, por el hecho de ser su hermano, merecía su respeto.

HaShem intervino milagrosamente, tomando control sobre los sentimientos de venganza de Esav, porque Yaakov se había humillado. Durante la noche de lucha, por medio de la oración, Yaakov liberó la actividad angelical, de manera que los ángeles de HaShem trataran con el corazón de Esav. Fue por causa del quebrantamiento y arrepentimiento de Yaakov que su hermano pudo cambiar. Cuando tengo conflictos con mis hermanos, la solución esta en mí. ¡Si quieres tener paz con tus hermanos, cambia tu actitud hacia ellos!

 

33:4       “Entonces Esav corrió a su encuentro y lo abrazó, y echándose sobre su cuello lo besó, y lloraron.” – La palabra hebrea para “y lo besó” está señalada con un punto sobre cada letra en este texto. Los rabinos tienen diferentes opiniones sobre el significado de estos puntos. Rashí explica que cuando aparecen puntos sobre una palabra es una indicación de que debe ser interpretada de forma especial. Si hay más letras que no tienen punto que letras que tienen punto, se lee la palabra tal como es sin tomar en cuenta los puntos, pero si hay más letras con punto que letras sin punto, se interpretan las letras que están debajo de los puntos como una palabra independiente aparte de la que ya está. En este caso la cantidad de puntos coincide con la cantidad de letras y por eso hay diferentes opiniones de interpretación. Unos dicen que la palabra debe ser interpretada como si no existiera, es decir, que el beso de Esav fue sólo ficticio. Otros opinan que debe ser entendida al revés, que aunque Esav odiaba a Yaakov, tuvo compasión en ese momento y le besó de todo corazón.

 

33:5       “Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y a los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos que vienen contigo? Y él respondió: Son los hijos que Di-s en su misericordia ha concedido a tu siervo.” – Hijos son regalos dados por la misericordia de Di-s. Los que hacen aborto están despreciando.

 

Cuarta aliyá, 33:6-20

33:10 “Mas Yaakov respondió: No, te ruego que si ahora he hallado gracia ante tus ojos, tomes el presente de mi mano, porque veo tu rostro como uno ve el rostro de Di-s, y favorablemente me has recibido.” – En lugar de ver a un enemigo, Yaakov pudo ver a Di-s en su hermano a pesar de la vida de Esav. No se fijo en la maldad que había en él sino en lo divino que todavía quedaba.

 

33:13 “Pero él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que debo cuidar de las ovejas y las vacas que están criando. Si los apuramos mucho, en un solo día todos los rebaños morirán.” – Esta es la actitud de un buen pastor. Si presiona demasiado a su rebaño se morirá. La palabra traducida como “apuramos”[10] significa golpear, cf. Cantares 5:2. Un buen líder tendrá que ser sensible para hacer avanzar al pueblo según su propia capacidad de avance y no forzar.

 

33:14 “Adelántese ahora mi señor a su siervo; y yo avanzaré sin prisa, al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor en Seir.” – Esta promesa no se ha cumplido todavía. Yaakov nunca fue a su hermano en Seir. Se cumplirá en el futuro, según está escrito en Abdías 21:

 

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será de Hashem.”

 

33:17 “y Yaakov siguió hasta Sucot, y se edificó una casa, e hizo cobertizos para su ganado; por eso al lugar se le puso el nombre de Sucot.” – Sucot[11] significa “cabañas”, “chozas”. Una sucá puede significar también cualquier albergue temporal[12]. Sólo hay unos 5 Km. entre Peniel y Sucot. Según Rashí, se quedó allí 18 meses pasando dos veranos.

 

33:18 “Y Yaakov llegó íntegro a la ciudad de Shejem, que está en la tierra de Kenáan, cuando vino de Padán-aram, y acampó frente a la ciudad.”  – Rashí señala que la palabra “integro”, en hebreo shalem, implica que su cuerpo ya se había sanado de la cojera, que sus bienes no habían sufrido pérdida y su conocimiento de la Torá no se había perdido en la casa de Laván.

Todavía no había cumplido sus promesas de ir a Betel y dar el diezmo. Su demora en cumplir su promesa causó varios problemas.

Ahora acampa en frente de la ciudad y no entra en ella. Esto nos habla de que los hijos de Israel no viven según el sistema de este mundo, sino se mantienen al margen. Ser santo significa ser diferente de los demás y apartado para uso exclusivo de Hashem.

33:19 “La parcela de campo donde había plantado su tienda la compró de mano de los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas” – Este terreno es el segundo que fue comprado por los patriarcas en la tierra de Kenáan. El primero fue el campo de Majpelá, que Avraham compró para sepultura para su esposa.

 

33:20 “y levantó allí un altar, y lo llamó: El-Elohei-Israel.” – Este es el primer altar que Yaakov edifica. El nombre significa “el Poderoso es el Di-s de Israel”.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

34:1       “Y salió Diná, la hija de Leá, a quien ésta había dado a luz a Jacob, a visitar a las hijas de la tierra.” – Diná también era hija de Yaakov. Rashí señala que Leá está mencionada aquí para indicar que la hija era igual que su madre, que le gustaba salir, como está escrito en 30:16a:

 

“Y cuando Yaakov vino del campo por la tarde, Leá salió a su encuentro”

 

34:2       “Y cuando la vio Shejem, hijo de Jamor jeveo, príncipe de la tierra, se la llevó y se acostó con ella y la humilló.” – Sólo por ver a Diná la raptó. El instinto sexual es provocado en el varón por medio de la vista. Esto nos enseña acerca de la importancia que las mujeres no se vistan de manera provocativa.

 

“se acostó con ella” – La Torá no usa la palabra “conoció” en este texto, que es la palabra común para el acto sexual, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4. Esto nos enseña que él no tuvo tacto con ella sino abusó de ella sin respetar su integridad personal. Según Rashí esta palabra significa que tuvo una relación de modo natural con ella.

 

“y la humilló” – Según Rashí, significa que tuvo una relación de modo antinatural con ella, compara con Deuteronomio 21:14 donde se usa la misma palabra hebrea.

 

El Midrash[13] cuenta que Yaakov no estaba dispuesto a entregar a Diná a Esav aunque tenía la circuncisión. Por esta razón fue tomada por un hombre incircunciso.

 

34:7       “Y los hijos de Yaakov regresaron del campo al oírlo. Y aquellos hombres se entristecieron y se irritaron en gran manera porque Shejem había cometido una infamia en Israel acostándose con la hija de Yaakov, pues tal cosa no debe hacerse.” – Dos cosas graves ocurrieron aquí. Primero, se cometió fornicación en el sentido de que hubo una relación sexual sin pacto matrimonial. Esto no se hace en Israel. La otra cosa, es que uno que estaba fuera del pacto con Avraham se mezclaba con una persona en Israel, lo cual constituye el primer paso para la destrucción del pueblo santo, cf. Esdras 10.

 

35:1       “Entonces Di-s dijo a Yaakov: Levántate, sube a Betel y habita allí; y haz allí un altar a Di-s, que se te apareció cuando huías de tu hermano Esav.” – Yaakov había demorado en cumplir la promesa del diezmo y por esto le vinieron los problemas con Diná y otros. Y como no hizo caso a las señales enviadas por Hashem mediante las circunstancias ahora le habla claramente para que vuelva al lugar donde hizo las tres promesas.

 

35:2       “Entonces Yaakov dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los Di-ses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos” – Los Di-ses que habían conseguido al despojar la ciudad de Shejem tenían que ser eliminados a la hora de acercarse a un lugar santo. Los objetos dedicados a los Di-ses son peligrosos en dos aspectos, traen la ira de Hashem, como está escrito en Deuteronomio 7:26:

 

“Y no traerás cosa abominable a tu casa, pues serás anatema como ella; ciertamente la aborrecerás y la abominarás, pues es anatema.”

Los hijos de Israel tenían que hacer tres cosas antes de poder subir al lugar santo de Betel: Quitar los Di-ses extranjeros, purificarse y mudar los vestidos.

Según Rashí, la purificación sólo consistía en eliminar todos los ídolos. Sin embargo, rav Ibn Ezrá dice que se refiere al acto de purificación por medio de agua.

La purificación por agua es un medio de pasar de un estado de impureza ritual a un estado de pureza ritual. Para poder acercarse a un lugar que ha sido consagrado por la presencia de Hashem es necesario tener el cuerpo en un estado de pureza ritual. Todo lo que tiene contacto con la muerte produce impureza ritual, un cadáver humano, flujo menstrual, emisión de semen, una tumba humana, la enfermedad tsaráat (traducida como “lepra”), etc. Una cisterna de agua que procede de una fuente natural, del cielo o de la tierra, puede servir como un baño ritual. Todo lo que entra en esa cisterna queda purificado, como está escrito en Levítico 11:36a:

 

“Sin embargo, una fuente y cisterna donde se recoge agua será (permanecerá) limpia”

 

Es probable que Yaakov estaba hablando no sólo de una eliminación de los ídolos sino también de una purificación de los cuerpos de sus familiares, especialmente por haber tocado los cadáveres de la ciudad de Shejem.

 

En cuanto a mudar la ropa, Rashí dice que es porque quizás tenían vestimentas de idolatría, en el sentido de estampas con decoraciones idolátricos. Ese tipo de ropa no es apta para ser usada por el pueblo de Israel y los temerosos de Di-s entre las naciones. Una buena costumbre ese siempre revisar la ropa antes de comprarla para que no tenga dibujos que deshonren al Rey de los Siglos.

 

35:4-5 “Entregaron, pues, a Yaakov todos los Di-ses extranjeros que tenían en su poder y los pendientes que tenían en sus orejas; y Yaacov los escondió debajo de la encina que había junto a Shejem. Al proseguir el viaje, hubo gran terror en las ciudades alrededor de ellos, y no persiguieron a los hijos de Yaakov.” – La presencia de idolatría y objetos idolátricos hacen que nuestros enemigos tengan poder para hacernos daño. Pero cuando eliminamos toda idolatría de entre nosotros y nos disponemos a adorar y obedecer al Único Di-s, él causa que nuestros enemigos tengan temor de nosotros.

 

35:7       “Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-betel, porque allí Di-s se le había manifestado cuando huía de su hermano.” – El-Betel significa “el Poderoso de Betel”, o, como dice Rashí, “El Santo está en Betel”. Vemos como Yaakov está más interesado en Hashem que en su casa. Esto es muestra de su crecimiento espiritual. Este es el segundo altar que Yaakov edifica. En total los patriarcas edificaron siete altares en la tierra, Avraham edificó cuatro, Yitsjak uno y Yaakov dos. Los siete altares fueron edificados en los siguientes lugares:

 

Nr Lugar Significado Cita Patriarca
1 Moré y Shejem Maestro y Hombro 12:7 Avraham
2 Betel y Ai Casa de Di-s y Ruina 12:8 Avraham
3 Mamré y Jevrón Fuerza y Asociaión 13:18 Avraham
4 Moriá y HaShem Yiré Instrucción y HaShem verá 22:9 Avraham
5 Beer-Sheva Pozo del juramento o siete 26:25 Yitsjak
6 Shejem y El-Elohei-Israel Hombro y el Poderoso es el Di-s de Israel 33:20 Yaakov
7 Luz, Betel y El-Betel Almendra, Casa de Di-s y el Di-s de Betel 35:7 Yaakov

 

35:10 “Y Di-s le dijo: Tu nombre es Yaakov; no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel. Y le puso el nombre de Israel.” – Cuando Avraham recibió un nuevo nombre la Torá nunca más menciona su nombre antiguo. Pero cuando Yaakov recibe su nombre nuevo la Torá sigue llamándole con los dos. ¿Por qué? Si entendemos que el nombre Yaakov simboliza la naturaleza humana del patriarca e Israel su naturaleza profética podemos aprender que por mucho que nos entreguemos siempre vamos a tener que enfrentar la naturaleza natural humana que tenemos hasta que venga el Mesías y finalmente nos transforme definitivamente para que no quede nada de Yaakov en nosotros, sino sólo Israel. ¡Baruj HaShem – Bendito sea el Nombre!

 

35:11 “También le dijo Di-s: Yo soy el Di-s Todosuficiente. Sé fecundo y multiplícate; una nación una congregación de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.” – Yaakov ya tenía 11 hijos y una hija. Ahora el Di-s Todosuficiente le ordena multiplicarse, más todavía.

 

“una nación” – Se refiere a Binyamín que todavía no ha nacido.

 

“una congregación de naciones” – Se refiere a Efrayim y Menashé que iban a ser adoptados como hijos de Yaakov.

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

 

35:16-19 “Entonces partieron de Betel; y cuando aún faltaba cierta distancia para llegar a Efrata, Rajel comenzó a dar a luz y tuvo mucha dificultad en su parto. Y aconteció que cuando estaba en lo más duro del parto, la partera le dijo: No temas, porque ahora tienes este otro hijo. Y aconteció que cuando su alma partía, pues murió, lo llamó Benoní; pero su padre lo llamó Binyamín. Murió, pues, Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Bet-Lejem.” – Muy cerca de Bet-Lejem Rajel, al morir, dio a luz al que llamó “hijo de mi tristeza” que fue cambiado por el padre en el “hijo de mi derecha”[14] o “hijo del sur

 

El Mesías iba a ser el hijo de la tristeza, como está escrito en el Salmo 116:3:

 

“Los lazos de la muerte me rodearon, y los terrores del Sheol vinieron sobre mí; angustia y tristeza encontré.”

 

Séptima aliyá, 36:20-43

 

36:2 “Esav tomó sus mujeres de las hijas de Kenáan: a Adá, hija de Elón jitita; a Aholibamá, hija de Aná, hija de Tsivón jeveo” – Adá también se llamaba Basmat, según Génesis 26:34. Aholibamá también se llamaba Yehudit, según Génesis 26:34.

La genealogía de Esav está llena de promiscuidad sexual. Tsivón se acostó con la mujer de Aná y así nació Aholibamá. Por eso la Torá dice que Aholibamá era hija de Aná (su padre oficial) y también hija de Tsivón (su padre biológico).

36:3       “y a Basmat, hija de Yishmael, hermana de Nevayot.” – En Génesis 28:9 Basemat es llamada Majalat.

 

36:4       “Adá dio a luz a Elifaz para Esav; y Basemat dio a luz a Reuel.” – Elifaz fue el hijo primogénito de Esav. Es mencionado como uno de los amigos de Jov, (Job 2:11, cf. Génesis 36:11).

 

36:5       “Y Aholibamá dio a luz a Yeúsh, a Yalam y a Kóraj. Estos son los hijos que le nacieron a Esav en la tierra de Kenáan.” – Este Kóraj era un hijo bastardo, hijo de Elifaz, que se había acostado con la esposa de su padre, con esta Aholibamá mujer de Esav. En los versículos 15-16 vemos que Koraj era hijo de Elifaz.

 

36:11 “Y los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Tsefó, Gatam y Kenás.” – Este Tsefó llegó a ser rey de Grecia e Italia.[15] El libro de Josippón[16] dice que Tsefó tuvo un nieto llamado Latinus y eventualmente un descendiente llamado Rómulus que fue el fundador de Roma.

 

36:12 “Timná fue concubina de Elifaz, hijo de Esav, y le dio a luz a Amalek. Estos son los hijos de Adá, mujer de Esav.” – Según 1 Crónicas 1:36 Timná fue hija de Elifaz. Esto nos enseña que Elifaz se acostó con la esposa de Seir y de allí nació Timná. Luego Elifaz la tomó como concubina. Por eso dice en el versículo 22 que Timná era “hermana de Lotán”. Era hermana de madre pero no de padre. De la unión entre Elifaz y Timná nació Amalek cuyos descendientes se convertirían en los enemigos más importantes para Israel por todas las generaciones, como está escrito en Éxodo 17:16:

 

“Hashem lo ha jurado; Hashem hará guerra contra Amalek de generación en generación.”

 

Hamán fue descendiente de Amalek. Herodes el grande fue descendiente de Amalek. Según la palabra en Éxodo hay un Amalek en cada generación que es el principal enemigo contra el pueblo de Israel. ¿Quién es el Amalek de hoy?

 

36:20 “Estos son los hijos de Seir horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Shoval, Tsivón y Aná,” – Tsivón y Aná son hijos de Seir, es decir son hermanos.

 

36:24 “Estos son los hijos de Tsivón: Ayá y Aná. Este es el Aná que descubrió los mulos en el desierto cuando pastoreaba los asnos de su padre Tsivón.” – Aquí dice que Aná es hijo de Tsivón. ¿Cómo se explica todo esto cuando antes decía que era su hermano? Rashí nos da la clave al decir que Tsivón se acostó con su propia madre, la esposa de Seir, y ella tuvo a Aná.[17] Así que Tsivón era padre de Aná y hermano mayor de Aná al mismo tiempo. Antes vimos que Tsivón también se acostó con su nuera que también era su cuñada, la esposa de Aná y así nació Aholibamá, que fue la segunda esposa de Esav.

Aná era un mamzer, bastardo, nacido en una relación ilícita. Su mente estaba depravada y por eso mezcló uno de los asnos de su padre con una yegua y así descubrió los mulos. La palabra que ha sido traducida como mulos es yemim, plural de yem,[18] que significa “fuente caliente” o “mulo”. Rashí dice que aquí significa mulo y tiene lógica porque luego se habla de que Aná pastoreaba los asnos de su padre Tsivón. De esos asnos sacó los mulos.

 

36:31 “Estos son los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes de que rey alguno reinara sobre los hijos de Israel” – Como hemos dicho antes cuando uno de los dos está arriba el otro está debajo y viceversa. En este caso Edom empezó a tener reyes antes que Israel. Pero cuando los hijos de Israel tuvieron reyes Edom tuvo sólo jefes, como se ve en los versículos 40-43.

Los ocho reyes de los edomitas fueron seguidos por ocho reyes de los hijos de Israel, desde Shaúl hasta Yoram, como está escrito en 2 Reyes 8:20:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Joram a Zair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

36:40, 43a “Estos son los nombres de los jefes que descendieron de Esav, según sus familias, sus localidades, por sus nombres: el jefe de Timna, el jefe de Alvá, el jefe de Yetet… el jefe de Magdiel” – Según Rashí, estos nombres corresponden a lugares geográficos, como dice “sus localidades”. El área de Magdiel se refiere a Roma. Un Midrash[19] dice que Esav recibió de Di-s la honra de que sus descendientes fundaran 120 países, desde Seir hasta Magdiel, como recompensa por haber desalojado la región que compartía con Yaakov y se había ido a otra tierra, cf. 36:6.

El nombre Magdiel se interpreta como “Di-s engrandeció”, en alusión al hecho de que Di-s concedió a la civilización romana más grandeza y poderío que a las demás naciones (Gur Aryé).

 

Esav tenía dos méritos importantes, honró a su padre y respetó el territorio de su hermano Yaakov. Por esto su civilización pudo permanecer y crecer y llegar a ser un gran imperio, el imperio romano.

 

 

[1]      Strong H4397 mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

[2]      Bereshit Rabá 76:7.

[3]      Strong H3201  yâkôl  yâkôl, yaw-kole’, yaw-kole’, A primitive root; to be able, literally (can, could) or morally (may, might): – be able, any at all (ways), attain, can (away with, [-not]), could, endure, might, overcome, have power, prevail, still, suffer.

[4]      Strong H3478 yiśrâ’êl, yis-raw-ale’, From H8280 and H410; he will rule as God; Jisrael, a symbolical name of Jacob; also (typically) of his posterity: – Israel.

Strong H8280 śârâh, saw-raw’, A primitive root; to prevail: – have power (as a prince).

Strong H410 ale, Shortened from H352; strength; as adjective mighty; especially the Almighty (but used also of any deity): – God (god), X goodly, X great, idol, might (-y one), power, strong. Compare names in “-el.”

Strong H352 ‘ayil, ah’-yil, From the same as H193; properly strength; hence anything strong; specifically a chief (politically); also a ram (from his strength); a pilaster (as a strong support); an oak or other strong tree: – mighty (man), lintel, oak, post, ram, tree.

[5]      Strong 8323 śârar, saw-rar’, A primitive root; to have (transitively exercise; reflexively get) dominion: – X altogether, make self a prince, (bear) rule.

[6]      Midrash Agadá. También ver Rashi.

[7]      Strong H4296 miṭṭâh mit-taw’ From H5186; a bed (as extended) for sleeping or eating; by analogy a sofa, litter or bier: – bed ([-chamber]), bier.

[8]      Strong H4294 mat-teh’, mat-taw’ From H5186; a branch (as extending); figuratively a tribe; also a rod, whether for chastising (figuratively correction), ruling (a sceptre), throwing (a lance), or walking (a staff; figuratively a support of life, for example bread): – rod, staff, tribe.

[9]      Strong G4464 ῥάβδος rhabdos hrab’-dos From the base of G4474; a stick or wand (as a cudgel, a cane or a baton of royalty): – rod, sceptre, staff.

 

[10]     Strong H1849 dâphaq, daw-fak’, A primitive root; to knock; by analogy to press severely: – beat, knock, overdrive.

[11]     Strong H5523 sûkkôth sûkkôth, sook-kohth’, sook-kohth’, Plural of H5521; booths; Succoth, the name of a place in Egypt and of three in Palestine: – Succoth.

[12]     Ver página 465, la nota número 190 de “La Torá con Rashí”, Bereshit, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

[13]     Bereshit Rabá 76:8.

[14]     Strong H3225 yâmîyn, yaw-meen’, From H3231; the right hand or side (leg, eye) of a person or other object (as the stronger and more dexterous); locally, the south: – + left-handed, right (hand, side), south.

[15]     Ver Flavio Josefo y el libro de Yashar 61:25.

[16]     Josippon 1:2 (escrito en el año 953), cf. http://50.1911encyclopedia.org/J/JO/JOSIPPON.htm.

[17]     Bereshit Rabá 82:15; Pesajim 54a.

[18]     Strong H3222 yêm, yame, From the same as H3117; a warm spring: – mule.

[19]     Pirké d´Rabí Eliézer 38.

Parashá 07 VaYetsé

י״א בכסלו ה׳תשע״ו (November 23, 2015) por  
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7 vayetze1

Parashá 07 VaYetsé

Génesis 28:10 – 32:2(3)

Aliyás de la Torá:

  1. 28:10-22
  2. 29:1-17
  3. 29:18 – 30:13
  4. 30:14-27
  5. 30:28 – 31:16
  6. 31:17-42
  7. 31:43 – 32:2(3 heb.)
  8. Maftir: 31:55(32:1 heb.) – 32:2(3 heb.)

Haftará: Oseas 12:13 – 14:10 (Ashken.) 11:7 – 12:11(12 heb.) (Sefard.)

VaYetsé

Significa “y salió”.

Primera aliyá, 28:10-22

Yaakov sale de Beer-Sheva y se desplaza hacia Jarán. En el camino llega a un lugar muy especial donde pasa la noche acostado sobre una piedra. Sueña con una escalera desde la tierra hasta el cielo. Los ángeles de Dios suben y bajan por ella. Hashem se presenta y le promete dar la tierra donde está acostado a él y a su descendencia. Su descendencia será como el polvo de la tierra y se extenderá hacia las cuatro direcciones. En Yaakov y en su simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra. También promete acompañarle en su viaje hasta que vuelva en paz. Yaakov se despierta con un temor reverente y por la mañana erige la piedra como monumento derramando aceite por encima. Llama el lugar Betel, casa de Dios. Luego hace un voto diciendo que si logra volver sano y salvo a la casa de su padre Hashem será su Dios y esa piedra será convertida en una casa de Dios y de todo lo que gane en el extranjero dará el diezmo.

Segunda aliyá, 29:1-17

Yaakov sigue su camino y llega a la tierra del oriente. Allí encuentra un pozo con tres rebaños esperando que otros rebaños vengan para poder quitar la piedra de la boca del pozo. Yaakov pregunta por Laván y en ese momento viene su hija Rajel con un rebaño. Entonces Yaakov quita la piedra del pozo y le da de beber al rebaño de su tío. Luego besa a su prima y alza la voz y llora. Le cuenta a Rajel quién es y ella corre a su padre para contárselo. Laván sale corriendo, abraza a Yaakov y le trae a su casa. Después de un mes Laván le pide que estipule un sueldo para su trabajo.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

Yaakov pide que Laván qve le dé a su hija Rajel como esposa a cambio de siete años de trabajo. Laván acepta y el hombre sale a cuidar los rebaños durante siete años, que le parecen unos pocos días por el amor que tiene. Al pedirle a Laván que le dé su mujer él organiza una fiesta con todos los hombres del lugar. Cuando llega la noche Laván le entrega su hija mayor, Leá y él se llega a ella. Zilpá es entregada a Leá como sierva. Por la mañana Yaakov se da cuenta de que no es Rajel. Cuando se queja con Laván él responde que no es costumbre entregar la menor antes que la mayor y que le va a dar la otra también después de la semana nupcial a cambio de siete años más de trabajo. Yaakov acepta y Rajel le es entregada como esposa. Bilháh es entregada a Rajel por sierva. Yaakov ama más a Rajel que a Leá. Luego sirve a Laván otros siete años.

Leá concibe hijos, pero Rajel es estéril. Los cuatro primeros hijos de Yaakov son de Leá, Reuvén, Shimón, Leví y Yehudá. Luego ella deja de dar a luz. Rajel tiene celos de su hermana y ruega y pide a Yaakov que le dé hijos. El se aíra contra ella por su actitud. Entonces ella le entrega a Bilháh como concubina para que dé a luz en su lugar. Bilháh entonces le da a luz dos hijos, Dan y Naftalí. Cuando Leá ve que no concibe hace lo mismo con Zilpá y ella le da a luz Gad y Asher.

Cuarta aliyá, 30:14-27

Reuvén encuentra mandrágoras en el campo y las trae a su madre. Como Rajel las quiere Leá se las vende a cambio de una noche con Yaakov. Así Leá se queda embarazada de nuevo y da a luz a su quinto hijo, Yisajar. Luego tiene su sexto hijo, Zevulún, y al final una hija, Diná.

Dios escucha la oración de Rajel y le hace concebir y dar a luz a Yosef.

Yaakov quiere salir de la casa de Laván con su familia y le pide permiso para partir. Pero Laván le ruega que se quede con él porque se ha dado cuenta de que Hashem le ha bendecido por causa suya.

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

Laván le ofrece un salario a Yaakov para que siga trabajando. Yaakov dice que no lo quiere sino que desea seguir trabajando y obtener su propio rebaño como salario de los moteados, manchados y oscuros que nazcan a partir de ahora. Laván acepta con gusto la propuesta y aparta de sus rebaños todos los que no sean blancos y los deja al cuidado de sus hijos. Yaakov se queda con el resto. Entonces toma varas de tres clases de árboles y les saca tiras de la corteza para descubrir lo blanco. Luego coloca las varas delante de los rebaños donde están apareando cuando vienen a beber. Así los rebaños tienen crías rayadas, moteadas y manchadas. Yaakov aparta aquellos corderos y así va formando su propio rebaño aparte. También coloca los rebaños en dirección a lo rayado y negro del rebaño de Laván. Cuando los robustos del rebaño de Laván se aparean, Yaakov pone las varas delante, pero cuando los débiles se aparean no pone las varas. Así las crías fuertes llegan a ser de Yaakov y las débiles de Laván. De esta manera el hombre va prosperando en gran manera con grandes rebaños, siervos y siervas, camellos y asnos.

Los hijos de Laván empiezan a decir que Yaakov ha quitado el rebaño de su padre. La actitud de Laván tampoco sigue siendo como antes. Además HaShem ordena a Yaakov volver a su tierra y a sus familiares y le recuerda que Él está con él. Yaakov envía a llamar a sus esposas al campo para consultar con ellas. Les cuenta que a pesar de que Laván le haya cambiado el salario diez veces Dios le ha bendecido. En una visión supo cómo lograr cambiar los colores de las crías y así conseguir su propio rebaño del rebaño de Laván. Ellas se acuerdan salir de la casa sometiéndose a todo lo que Dios ha dicho a Yaakov.

 

Sexta aliyá, 31:17-42

 

Yaakov se levanta, monta a sus hijos y a sus mujeres en los camellos y pone en marcha a todo su ganado y todas las posesiones para ir a Yitsjak. Como Laván está fuera Rajel roba los ídolos y todos salen sin decir nada a Laván. Cruzan el río y siguen hacia Guilad. Al tercer día Laván recibe el informe de que Yaakov haya huido y entonces él va saliendo detrás junto con sus familiares. Después de siete días lo alcanzan. Pero en un sueño Dios se aparece a Laván y le prohíbe hablar con Yaakov ni bien ni mal. Al encontrarse Laván le pregunta a Yaakov por qué le ha robado el corazón huyendo con sus hijas sin despedirse. Tiene poder en su mano para dañarle pero el Dios del padre de Yaakov le ha reprendido y por eso no le puede hacer nada. También le pregunta por qué ha robado sus dioses. Yaakov le contesta que huía porque tenía miedo de perder su familia y que la persona que tenga los dioses de Laván morirá. A Laván se le permite revisar todas las cosas para ver si hay algo robado. Yaakov no sabe que Rajel ha hurtado los dioses de su padre. Laván entra en las tiendas de Rajel, Leá y las sirvientas y otra vez en la tienda de Rajel. Rajel está sentada sobre los dioses que ha puesto en los aparejos del camello y le pide disculpas a su padre por no poder levantarse por su regla.

Con enojo Yaakov desafía a Laván pidiendo que le diga qué mal ha hecho durante estos veinte años de trabajo y qué cosas tiene que son robadas. Laván ha sido duro y muy exigente. Si el Dios de Avraham y el temor de Yitsjak no hubiera estado con Yaakov, Laván le hubiera enviado con las manos vacías. Pero él vio la aflicción de Yaakov y la labor de sus manos e hizo justicia anoche.

 

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

 

Laván dice que todo es suyo, las hijas, los hijos, los rebaños y todo lo que se ve. Pero no puede hacer nada contra sus hijas y sus nietos. Le pide a Yaakov hacer un pacto con él para que sea un testimonio. Entonces Yaakov levanta una piedra como monumento y sus familiares recogen piedras para hacer un montón. Después comen junto a ese montón que Laván llama Yegar-Sahadutá, en arameo. Yaakov le da el mismo nombre pero en hebreo, “Galed”, “el montón del juramento”. Laván dice que el montón es un testimonio entre ellos. También lo llama Mitspá, vigilia, para que Hashem vigile sobre los dos. Yaakov no puede maltratar a las hijas de Laván y ninguno podrá pasar por ese montón para hacer daño al otro. Laván dice que el Dios de Avraham y el Dios de Najor juzgará entre ellos. Yaakov jura por el temor de su padre Yitsjak. Luego Yaakov hace un sacrificio e invita a todos sus familiares a comer. Duermen en el monte y el día siguiente Laván se va después de haberse despedido de sus nietos y de sus hijas con besos y bendiciones. Yaakov sigue su camino y le salen al encuentro ángeles de Dios. Por eso llama el lugar Majanáyim, dos campamentos.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 28:10-22

 

28:10 “Y salió Yaakov de Beer-Sheva, y fue para Jarán.”– Esta salida de Yaakov representa las tres diásporas que sus hijos experimentarían en el futuro. Una diáspora sufriría el reino del norte, la Casa de Israel y dos diásporas sufriría el reino del sur, la Casa de Yehudá.

El primer destierro y el más grande es el de las diez tribus, que empezó en el año 722 a.E.C. con la invasión de Asiria. Ese destierro todavía no ha terminado. Sin embargo los profetas hablan de la vuelta en los últimos tiempos de “la casa de Israel”, “la casa de Yosef” y “Efrayim” que son los desterrados de las diez tribus, cf. Ezequiel 37:15-28; Isaías 11:12; Jeremías 3:18; 16:14-16; 23:5-8; 30:3; 31:27-36; 33:7; 50:4-5; Oseas 1:11; 11:8-11; Zacarías 8:13, 23; 10:8-12.

La casa de Yehudá, el pueblo judío, ha experimentado dos destierros. El de Babilonia duró 70 años, entre los años 606-537, si se cuenta desde la primera de las tres deportaciones hasta la primera vuelta del pueblo, o entre los años 586-516, si se cuenta desde la destrucción del primer templo hasta la restauración del culto.

El segundo destierro empezó en el año 70 E.C. (Era Común) si se cuenta desde la destrucción del segundo templo y, como todavía no se ha reiniciado el servicio en el tercer templo este destierro no ha terminado completamente.

Si se hace un cálculo desde la destrucción de Yerushalayim en el año 135 hasta su reconquista por el pueblo judío en el año 1967 hubo 1832 años de destierro. (Es bueno tener en cuenta que han habido judíos viviendo en la tierra de Israel durante toda la historia desde la conquista en los tiempos de Yehoshúa (Josué).)

28:11 “Y se encontró con el lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar.”  – Los maestros han interpretado la palabra va-yifgá, “y se topó” como una referencia a la oración. En el sentido simple el texto dice que Yaakov se topó con ese lugar, pero como la palabra usada también implica hacer contacto directo e intenso con algo se puede entender que Yaakov también oró en ese lugar.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “lugar” es makom.[1] Esta palabra se repite hasta seis veces en este contexto y como aparece en Génesis 22:3-4 como una referencia a Moriá, no faltan rabinos[2] que dicen que Yaakov estaba durmiendo en el lugar donde iba a ser construido el futuro templo, cf. 28:17.

 

La palabra makom también se usa en referencia al Omnipresente. Hay un principio que dice: “Él es el lugar del universo, el universo no es Su lugar.” Esto quiere decir que Él contiene al universo, pero el universo no lo contiene a Él.[3] Por eso se puede traducir el texto hebreo como: “Y tuvo un encuentro con el Omnipresente”.

 

28:12 “Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Dios subían y bajaban por ella.”  – Hay varios midrashim que hablan de este evento. Uno[4] dice que eran los ángeles de los cuatro imperios futuros que iban subiendo por la escalera para luego caer y así perder su poder sobre el pueblo judío. Otro[5] dice que la escalera representaba la rampa del altar en el templo y los ángeles eran los sacerdotes que subían y bajaban por él. El mismo Midrash dice que la escalera era el monte Sinai donde subían y bajaban Moshé y Aharón. Rashí dice, basado en un Midrash[6]  que los ángeles que subían al cielo eran los de la tierra de Israel que ya no podían acompañar a Yaakov en el extranjero y por eso vinieron otros ángeles en su lugar.

Tenemos que tener en cuenta que el Midrash está basándose en una palabra o una expresión del texto hebreo y monta una historia más o menos fantasiosa para ilustrar esa palabra o expresión, sin que esa historia sea necesariamente verdadera. El Midrash nos ayuda a recordar los giros irregulares y las expresiones particulares del Texto Sagrado pero no debemos confundir la verdad con las parábolas.

Las Escrituras enseñan que nuestras oraciones hacen que los ángeles de Dios sean enviados por Él. Tenemos el ejemplo del libro de Daniel 10:12 donde está escrito:

 

“Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Dios fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.”

 

Hashem escuchó la oración del profeta y envió uno de sus mensajeros para darle la respuesta. Este ángel le dijo: “a causa de tus palabras he venido”. Esto nos enseña que la actividad de los ángeles depende en cierta medida de las oraciones de los hombres. El hombre es el que causa que Hashem ponga en actividad a estos seres maravillosos.

Este ángel estaba encargado de llevar las oraciones de los santos ante Dios. Esto nos explica por qué el texto que nos ocupa dice que los ángeles primero subieron desde donde estaba Yaakov y luego que bajaban. La oración de Yaakov había activado estos ángeles desde la tierra y Hashem le mandó la respuesta desde el cielo.

De esto también aprendemos que si no oramos no son activados algunos de los ángeles de Hashem. Muchos se preguntan por qué pasó ese accidente en mi familia y por qué vino esa enfermedad etc. Quizás la respuesta está en que faltaba oración para que los ángeles guardianes pudieran recibir orden desde el Todopoderoso para proteger a los familiares. Si no oramos por las personas que Hashem ha puesto en nuestros corazones estamos parando la actividad divina sobre ellos. HaShem se ha hecho dependiente de ti para que ores y así él envía sus emisarios para intervenir en la tierra.

Una escalera tiene varios peldaños. Esto nos enseña que el camino entre la tierra y el cielo tiene varios niveles. En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos de estos diferentes niveles: Isaías 62:10a dice: “Pasad, pasad por las puertas;”; Salmo 84:7a dice: “Van de poder en poder”; Ezequiel 47:1-5 habla de cuatro niveles de profundidad en las aguas que salen del templo;

En el Talmud[7] se mencionan los siete cielos:

 

“Dijo el R. Yehudá: Hay dos firmamentos, porque está dicho: He aquí, a Hashem tu Dios pertenecen el cielo y el cielo de los cielos.[8] Resh Lakish dijo: (Hay) siete, son estos, Vilón,[9]  Rakia’,[10] Shejakim,[11] Zevul,[12] Ma’on,[13] Makón,[14] Aravot.[15] Vilón no sirve más que para entrar por la mañana y salir por la noche[16] y renueva todos los días de la creación, porque está dicho: Que extiende los cielos como una cortina[17], y los despliega como una tienda para morar.[18] Rakia’ es donde el sol y la luna, las estrellas y las constelaciones fueron puestos, porque está dicho: Y Dios los puso[19] en el firmamento (Rakia’) del cielo.[20] Shejakim es donde hay piedras de molino que muelen[21] el maná para los justos porque está dicho: Y mandó las nubes (shejakim) arriba, y abrió las puertas del cielo; e hizo llover sobre ellos maná para comer etc.[22] Zevul es donde están construidos la Yerushalayim[23] (celestial), el Templo y el altar, y Mijael, el gran Príncipe[24] está ofreciendo sacrificios sobre él, porque se ha dicho: Ciertamente Te he edificado una morada (Zevul), un lugar donde puedas habitar para siempre.[25] ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: Mira desde el cielo, y contempla incluso desde la morada de tu santidad y de tu gloria.[26] Ma’ón es donde hay compañías de Ángeles Ministeriales, que pronuncian canciones (divinas) de noche, y están en silencio de día por causa de la gloria de Israel,[27] porque se ha dicho: De día mandará HaShem su misericordia,[28] Y de noche su canción será conmigo.[29]… ¿Y de donde deducimos que es[30] llamado cielo? Porque está dicho: Mira desde tu morada (Ma’ón) santa, desde el cielo.[31]  Makón[32] es donde están los depósitos de la nieve[33] y el granizo y el almacén de rocío dañino y el almacén de las gotas de lluvia,[34] la habitación del torbellino y la tormenta,[35] y la cueva del vapor, y sus puertas son de fuego… ¿Y de donde deducimos que es[36] llamado cielo? Porque está escrito: escucha tú en los cielos, el lugar de tu morada (Makón)[37] ‘Aravot es donde hay Derecho y Juicio y Justicia,[38] los tesoros de la vida y los tesoros de la paz y los tesoros de la bendición, las almas[39] de los justos y los espíritus y las almas que están por nacer, y el rocío con el cual el Santo, bendito sea, después de esto reavivará a los muertos… Allí (también) están los Ofanim[40] y los Serafim,[41] y los Seres Santos Vivos,[42] y los Ángeles Ministeriales,[43]  y el Trono de Dios; y el Rey, el Dios Vivo, sublime y exaltado, habita sobre ellos en Aravot,[44] porque está dicho: Exalta al que cabalga sobre Aravot cuyo nombre es HaShem.[45]

 

28:14 “También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur; y en ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra.”  – La descendencia de Yaakov sólo es comparada con el polvo de la tierra y la arena del mar, cf. 32:12, nunca como las estrellas de los cielos. Yitsjak está relacionado con las estrellas y Yaakov con el polvo de la tierra y la arena del mar. La tierra representa la tierra de Israel y el mar las naciones gentiles, cf. Salmo 93:3-4; 144:7; Isaías 17:3; Ezequiel 26:3. El polvo de la tierra se refiere por lo tanto a los hijos físicos que viven en la tierra de Israel.

 

“en ti” – Se refiere a los hijos físicos de Yaakov que iban a ser bendición para todas las familias de la tierra. Esto se ha cumplido, entre otras cosas por medio de todos los inventos y avances tecnológicos que han sido productos de los judíos. La descendencia física de Yaakov es una bendición para todo el mundo en estos momentos.

 

28:18, 22a “Y se levantó Yaakov muy de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, la erigió por señal y derramó aceite por encima… Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios.”

Segunda aliyá, 29:1-17

 

29:6b “su hija Rajel viene con las ovejas.”  – Rajel[46] significa oveja. En la época fue común que los hijos de dedicaban a estudiar y las hijas a cuidar los rebaños.

 

29:13 “Y sucedió que cuando Laván oyó las noticias de Yaakov, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo trajo a su casa. Entonces él contó a Laván todas estas cosas.”  – Laván tenía el buen recuerdo de la visita de Eliezer, el siervo de Avraham, que había llegado con diez camellos cargados de riquezas. Ahora sale corriendo para encontrar al nieto de Avraham, pero para su sorpresa, no llevaba nada consigo.

Los Midrashim[47] cuentan que Esav envió a su hijo primogénito, Elifaz, detrás de Yaakov para matarlo, pero tuvo temor y sólo le robó todo lo que tenía. Así cuando llegó a Laván no tenía nada consigo.

29:16 “Laván tenía dos hijas; el nombre de la mayor era Leá, y el nombre de la menor, Rajel.” – Leá[48] significa cansada.

 

29:17 “Y los ojos de Leá eran delicados, pero Rajel era de bella figura y de hermoso parecer.”  – El Midrash[49] cuenta que Leá estaba destinada para casarse con su primo mayor Esav y Rajel para casarse con su primo menor Yaakov. Por esta razón Leá lloraba y oraba tanto que sus ojos estaban siempre lagrimosas. Hashem escuchó su oración y así fue entregada a Yaakov.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

29:25 “Cuando fue de mañana, he aquí que era Leá. Y Yaakov dijo a Laván: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No fue por Rajel que te serví? ¿Por qué, pues, me has engañado?”  – Yaakov cosechó lo que había sembrado con su padre y su hermano. Como él había dicho que era su hermano cuando no lo era, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la misma manera casándose con la mayor que le fue presentada como si fuera la menor.

 

29:32 “Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto Hashem ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.”  – Reuvén[50] significa “mirad, un hijo”. Su nombre también implica, según los maestros, una palabra profética que muestra la diferencia entre este hijo y el hijo primogénito de Yitsjak. Esav vendió su primogenitura pero este hijo no lo iba a vender a Yosef ni disputar con él, sino intentar de sacarle del pozo.

 

29:33 “Concibió de nuevo y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto Hashem ha oído que soy aborrecida, me ha dado también este hijo. Así que le puso por nombre Shimón.”  – Shimón[51] significa “el que escucha”.

 

29:34 “Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez mi marido se apegará a mí, porque le he dado tres hijos. Así que le puso por nombre Leví.”  – Leví[52] significa adherido.

 

29:35 “Concibió una vez más y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Hashem; así que le puso por nombre Yehudá; y dejó de dar a luz.”  – Yehudá[53] viene de la palabra yadá[54] que significa “confesar”, “alabar”, “agradecer”. La raíz de yadá es yad [55], “mano”. Este es el cabeza de la tribu en la cual nacería el Mesías. El Mesías es la mano de Hashem y por medio de él se salvará el pueblo judío y la humanidad lo cual resultará en muchas alabanzas tanto de los judíos como de todas las naciones, como está escrito en el Salmo 35:18:

 

“En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré.”

 

Y en Deuteronomio 32:43 está escrito:

 

“Regocijaos, naciones, con su pueblo, porque El vengará la sangre de sus siervos; traerá venganza sobre sus adversarios, y hará expiación por su tierra y su pueblo.”

 

30:3       “ella dijo: Aquí está mi sierva Bilháh; llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, para que por medio de ella yo también tenga hijos.”  – Bilháh[56] significa “tímida”.

 

30:6       “Y Rajel dijo: Dios me ha vindicado (danani); ciertamente ha oído mi voz y me ha dado un hijo. Por tanto le puso por nombre Dan.”  – Dan[57] significa “juzga” y “juzgó”.

 

30:8       “Y Rajel dijo: Con luchas de (naftulei) Dios he luchado con mi hermana, y ciertamente he prevalecido. Y le puso por nombre Naftalí.”  – Naftalí[58] significa “mi lucha”. La raíz de esta palabra es la misma que para oración tefilá. De esto aprendemos que la oración constituye una lucha. Cada vez que uno se dispone a orar experimenta una lucha contra el yetser hará, la inclinación al mal, que no quiere orar.

 

30:9       “Viendo Leá que había dejado de dar a luz, tomó a su sierva Zilpá y la dio por mujer a Yaakov.”  – Zilpá[59] significa “chorrear”, “gotear”.

 

30:11 “Y Leá dijo: ¡Qué felicidad! Y le puso por nombre Gad.”  – Gad[60] viene de la palabra gud[61] “amontonar (gente), “atacar”, “vencer”, y está relacionada con gadad[62], “amontonar”, “reunir (tropas)”, “acumular”.

Rashí dice que Gad significa buena suerte y cita el Talmud y el texto en Isaías 65:11, donde está escrito:

 

“Pero vosotros que abandonáis a HaShem, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para Gad (Fortuna), y que preparáis vino mezclado para Mení (Destino)”

 

Ahora, si consideramos la raíz de la palabra gad como “acumular”, no está muy lejos de lo que se puede entender como una dicha por una gran riqueza, que normalmente es acumulada.

 

30:13 “Y Leá dijo: Dichosa de mí (be-ashrí); porque las mujeres me llamarán dichosa (ishruni). Y le puso por nombre Asher.”  – Asher[63] significa “dichoso”, “feliz”.

 

 

Cuarta aliyá, 30:14-27

 

30:14 “Fue Reuvén en los días de la cosecha de trigo, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a su madre Leá. Entonces Rajel dijo a Leá: Dame, te ruego, de las mandrágoras de tu hijo.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mandrágoras”, es dudaim[64] que, según Rashí, significa jazmines o violetas que despiden una fragancia agradable que induce al buen ánimo. También son mencionada en Cantares 7:14. La identidad exacta de esta planta es desconocida. Otros la identifican con mandrágoras que son consideradas como fertilizantes. Otras propuestas son la flor de la higuera y la manzana.

 

30:17-20 “Escuchó Dios a Leá, y ella concibió, y dio a luz el quinto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Dios me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido. Y le puso por nombre Yisajar. Concibió Leá otra vez y dio a luz el sexto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Dios me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zevulún.”

 

Zevulún[65] significa “morada”

 

“ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos.” – Zevulún es el sexto hijo de Leá,

 

30:21 “Después dio a luz una hija, y le puso por nombre Diná.”  – Diná[66] es la forma femenina de din[67], que significa “juicio” y “justicia”. Diná es el séptimo hijo de Leá,

 

30:23-24 “Y ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado (asaf) mi afrenta. Y le puso por nombre Yosef, diciendo: Que Hashem me añada (yosef) otro hijo.”  – Rajel, que significa “oveja.  El nombre Yosef[68] viene de la raíz yasaf[69], “añadir”, y hace juego con la raíz asaf[70], que significa tanto “quitar” como “añadir”.

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

 

30:39 “Así se apareaban los rebaños junto a las varas; y los rebaños tenían crías rayadas, moteadas y manchadas.”

31:13 “Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde me hiciste un voto. Levántate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a la tierra donde naciste.”  – Los votos que hacemos son tomados muy en serio en el cielo, como está escrito en Eclesiastés 5:1-6:

 

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal. No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras. Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque El no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo. Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas. No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero de Dios que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Dios a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos? Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Dios.”

 

31:16b “ahora pues, todo lo que Dios te ha dicho, hazlo.”  – Las esposas de Yaakov no habían recibido una palabra de Hashem para salir de la casa de Laván. Aunque la dirección de la familia recaiga principalmente sobre el esposo la esposa tiene un papel vital a la hora de tomar decisiones.

 

Yaakov era muy sabio al plantear la situación con sus esposas y compartir la revelación de Hashem y pidiendo su opinión antes de tomar una decisión importante para la familia. A pesar de que tenía un mandato de Hashem pidió la opinión de ellas para que la decisión no fuera tomada por él sólo.

 

Yaakov tuvo una comunicación abierta con sus esposas, lo cual es una de las cosas más difíciles para el varón. Muchos problemas matrimoniales son causados por la falta de comunicación entre los esposos.

 

El esposo no vive para satisfacer sus propios deseos en el matrimonio, sino para cumplir el propósito de Hashem con su familia.

 

Las esposas hacen bien en orar mucho por sus esposos para que sean sensibles a la voz del Espíritu de Hashem y obedientes a su dirección. En este caso vemos un buen ejemplo de sumisión de las esposas de Yaakov al liderazgo puesto por Hashem.

 

Sexta aliyá, 31:17-42

 

31:19 “Y mientras Laván había ido a trasquilar sus ovejas, Rajel robó los ídolos domésticos que eran de su padre.”  – Según el libro de Yashar[71] y otros midrashim Laván tenía un ídolo que había sido hecho de una forma terrible. Cuando un hijo primogénito nació, fue sacrificado y se le cortó la cabeza. Después de quitar todo el pelo, salaban y aceitaban su cráneo. Luego colocaban, debajo de su lengua, un rollo de papel o un trozo de metal, en el cual habían escrito el Nombre sagrado. Lo colocaban en la casa, le encendían velas y se inclinaban ante él, y entonces empezó a hablar y contestarles todo lo que pedían. Así era el ídolo principal que Rajel había hurtado. Luego cuenta el Midrash que el propósito del hurto de Rajel fue evitar que su padre supiera por medio del ídolo dónde habían huido. Sin embargo Laván fue a un vecino y consultó a su ídolo.

 

Una antigua ley, llamada Nuzu, revela que un yerno que tenía los ídolos domésticos en su posesión, podía exigir la herencia familiar en un juzgado.[72] ¿Será que ese era el motivo de Rajel a la hora de hurtar los ídolos de su padre? ¿Quién sabe?

 

Sea como sea, lo cierto es que la Torá dice que Rajel hurtó, y el hurto trae maldición si no hay arrepentimiento con restitución de lo hurtado. Tres maldiciones alcanzaron a Rajel, la maldición causada del hurto mismo, la maldición que pronunció Yaakov sobre la persona que tenía los ídolos, cf. 31:32, y la maldición causada por haber mentido ante su padre, cf. 31:35. Estas maldiciones causaron su muerte prematura, en el momento del nacimiento de su segundo hijo, Binyamín.

 

31:20 “Y Yaakov engañó a Laván arameo al no informarle que huía.”  – El texto hebreo dice literalmente que Yaakov “robó el corazón” de Laván. Es la misma palabra que en el versículo anterior donde dice que Rajel “robó los terafim” (ídolos domésticos). Robar el corazón de alguien no tiene que ver con enamoramiento sino con un abuso de la confianza que otra persona ha depositado en ti. Laván confiaba en Yaakov. Yaakov se aprovechó de esa confianza y salió huyendo. El motivo fue puro porque quería obedecer a Hashem, pero el comportamiento de Yaakov no fue correcto. Cometió un acto de hurto. Hurtó el corazón de alguien que confiaba en él. Este tipo de hurto es muy común entre los hombres. Cuando ven una oportunidad para aprovecharse del otro lo hacen, sin entender las graves consecuencias que ese delito produce. Yaakov tuvo que sufrir mucho durante su vida porque antes había sembrado engaño y ahora sembró el hurto. Por esta razón lo mismo pasaría luego con sus propios hijos en los cuales él confiaba. Le engañaron con la desaparición del hijo que más amaba. Le robaron el corazón. Lo que uno siembra tendrá que cosechar tarde o temprano.

Querido lector, ¡sé fiel al que confía en ti! Si has hurtado el corazón de alguien, arrepiéntete y ve a la víctima y humíllate ante ella y pide perdón y haz todo lo que está a tu alcance para restituir el daño.

No es lo mismo la confianza que el perdón. Si una persona ha robado el corazón de otra pierde su confianza. Aunque luego se arrepienta y pida perdón no habrá recuperado la confianza de la otra persona hasta pasar mucho tiempo, en el caso de que sea posible recuperarla. Porque la otra persona piensa: “Si lo hizo una vez, lo podrá hacer otra vez”. Así que ten paciencia si no logras obtener la misma confianza del que hurtaste el corazón. No le culpes por eso. Debes entender que tu comportamiento ha causado un daño muy grave en su corazón y no se puede sanar sólo con el perdón. La confianza es un resultado de la fidelidad en las relaciones y una confianza dañada necesita tiempo para ser restaurada.

31:31 “Entonces Yaakov respondió, y dijo a Laván: Porque tuve miedo, pues dije: “No sea que me quites a tus hijas a la fuerza.””  – El miedo es lo contrario de fe. Yaakov había tenido una palabra de Hashem y esa palabra era suficientemente poderosa para producir confianza en su corazón. Pero su temor de Laván fue superior y tomó una decisión por temor. Las decisiones tomadas por miedo no son buenas. Traen consecuencias negativas. Laván podía haber hecho daño a Yaakov. Pero Hashem tuvo misericordia de él e intervino en el asunto. A pesar de nuestros temores y nuestra falta de confianza, Él es bueno con nosotros y nos ayuda. ¡Bendito sea Su Nombre!

 

31:35 “Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor porque no pueda levantarme delante de ti, pues estoy con lo que es común entre las mujeres. Y él buscó, pero no encontró los ídolos domésticos.”  – Vemos una forma muy respetuosa de hablar con su padre, “mi señor”. Además pide perdón por no levantarse ante él, lo cual constituye una falta de respeto.

 

31:42 “Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham, y temor de Yitsjak, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vacías. Pero Dios ha visto mi aflicción y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia.”  – ¿Por qué Yaakov menciona a Dios como “el Temor de Yitsjak”? ¿Qué fue lo que más había impactado la vida del Yaakov en su padre? Su temor a Dios. Podría haber dicho: “el Misericordioso de mi padre” o “el Poderoso de mi padre” o “el Santo de mi padre”, pero lo que destaca es el temor que Yitsjak tenía por Dios. Esto nos enseña acerca de la importancia de servir a Hashem con temor. La falta de temor de Hashem es una de las causas, quizás la mayor causa.

Eclesiastés 12:13 concluye el mensaje de Hashem de esta manera:

“La conclusión, cuando todo se ha oído, es ésta: teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.”

 

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

 

31:50 “Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Dios es testigo entre tú y yo.”  – La expresión “mis hijas” son mencionadas dos veces. Esto implica, según Rashí, que las siervas de Leá y Rajel eran hijas de las concubinas de Laván.

 

32:1-2 “Y cuando Yaakov siguió su camino, los ángeles de Dios le salieron al encuentro. Y al verlos, Yaakov dijo: Este es el campamento de Dios; por eso le puso a aquel lugar el nombre de Majanáyim.”  – Ahora llega el gran momento de volver de la diáspora. En ese momento Yaakov tiene un encuentro con los ángeles de Dios. Rashí dice que los ángeles de la tierra de Israel salieron para escoltarlo en su entrada al país.

Este texto nos muestra que con el regreso de los hijos de Israel de las tres diásporas habrán muchas actividades sobrenaturales.

Majanáyim significa “dos campamentos”. En el hebreo hay tres formas para señalar cantidad: singular, dual y plural. Majanáyim es la forma dual de majané[73], “campamento”, “ejército”.

[1]       Strong H4725 mâqôm  mâqôm  meqômâh  meqômâh (1,2) maw-kome’, (3,4) mek-o-mah’, From H6965; properly a standing, that is, a spot; but used widely of a locality (generally or specifically); also (figuratively) of a condition (of body or mind): – country, X home, X open, place, room, space, X whither [-soever].

Strong H6965 qûm, koom, A primitive root; to rise (in various applications, literally, figuratively, intensively and causatively): – abide, accomplish, X be clearer, confirm, continue, decree, X be dim, endure, X enemy, enjoin, get up, make good, help, hold, (help to) lift up (again), make, X but newly, ordain, perform, pitch, raise (up), rear (up), remain, (a-) rise (up) (again, against), rouse up, set (up), (e-) stablish, (make to) stand (up), stir up, strengthen, succeed, (as-, make) sure (-ly), (be) up (-hold, -rising).

[2]       Por ejemplo Rashí y el rabino Eli Munk en su comentario “La voz de la Torah”sobre este versículo. Cf. Talmud Pesajim 88a.

[3]       Nota 15, página 377, “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

[4]       Vayikrá Rabá 29:2.

[5]       Bereshit Raba 68:16.

[6]       Bereshit Raba 68:12.

[7]       Jagigá 12b-13a.

[8]       Deuteronomio 10:14.

[9]       I.e., ‘cortina’, de Lat. Velum.

[10]      I.e., ‘expansión, firmamento’.

[11]     Lit., ‘nubes’, de ”shajak”, ‘polvo’ (cf. Isaías 40:15).

[12]     B.D.B.: ‘elevación, altura, morada sublime’; N.H., ‘Templo’. Jastrow: ‘(lugar de sacrificio o entretenimiento) residencia, especialmente Templo’.

[13]     I.e., ‘morada, habitación’.

[14]     I.e., ‘Un lugar fijo o establecido, fundamento, residencia’.

[15]     V. Salmo 68:5. Levy: Quizás de “arav”, ‘oscuro’ (cf. “erev” tarde) y syn. con “arafel”: (densa oscuridad, nube pesada, en la que mora Dios; cf. Éxodo 20:18).

[16]      Según Rashi, Vilón (‘cortina’) viene todas las mañanas, y por lo tanto causa que la luz del día sea visible; por la tarde saca y esconde la luz del día. Este proceso constituye la renovación de la obra de la creación. Pero Tosaf. explica que Vilón produce la luz del día, y cuando es retirada por la noche prevalece la oscuridad.

[17]        Así que hay un cielo parecido a una cortina.

[18]      Isaías 40:22.

[19]        I.e., las luminarias celestes.

[20]      Génesis 1:17.

[21]     Probablemente aquí hay un juego de palabras con el significado de “shajak” (la raiz de shejakim), que significa “raer, pulverizar, moler” (cf. Éxodo 30:36 y Job 14:19).

[22]     Salmo 78:23-24.

[23]      Cf. Ta’an. 5a: ‘El Santo bendito sea, dijo: No entraré en Jerusalén que está arriba, hasta que entre en la Jerusalén que está abajo’.

[24]        Mijael es el Ángel Guardián de Israel; cf. Daniel 12:1 y Yoma 77a. Num. Rab. s. 2, Hul. 40a.

[25]        1 Reyes 8:13; el Templo terrenal corresponde al Santuario celestial.

[26]     Isaías 63:15.

[27]      Porque Israel pronuncia la alabanza de Dios de día.

[28]      Por medio de silenciar los ángeles de día, Dios muestra misericordia a los hijos de Israel, que así tienen el permiso de obtener la gracia divina por medio de sus oraciones. Cf. también A.Z. 3b sobre el mismo versículo.

[29]     Salmo 42:8. I.e., por la noche la canción de los ángeles acompaña la mía (dice Israel), que yo pronuncié de día (Rashí).

[30]     I.e., Ma’ón: la explicación de los siete cielos está resumida aquí.

[31]      Deuteronomio 26:15.

[32]      Según Rashi, este cielo contiene depósitos de castigos, como la nieve etc. que es empleada no para el beneficio del mundo, sino para retribución. Tosaf., sin embargo, mantiene que los contenidos de Ma’on son usados tanto para bien como para mal, y compara con Ta’an. 3b e Isaías 55:10.

[33]     Para estos depósitos cf. Job 38:22f también Isaías 29:6.

[34]     Rashí: para derribar la cosecha.

[35]        Omitido por R. Elijah de Vilna.

[36]      I.e., Makon.

[37]      1 Reyes 8:39.

[38]        Heb. “tsedaká”, que implica acciones justas y muchas veces se usa en el sentido de caridad.

[39]     Rashi explica que puede que “espíritus” y “almas” son sinónimos, si no “espíritu” quiere decir el alma que tiene forma corporal (¿ectoplasma?)

[40]     Lit., ‘ruedas’, i.e., ángeles que se parecen a ruedas; v. Ezeqíel 1:15f.

[41]        Cf. Isaías 6:2; en la literatura rabínica son entendidos como ángeles de fuego, cf. Devarim Rabá s. 11. But v. B. D. B. s.v.

[42]      Cf. Ezequiel 1:5f.

[43]      Aparentemente distinto de los que viven en el Ma’on (v. p. 70).

[44]      A.V. ‘sobre los cielos’; R.V. ‘a través de los desiertos’.

[45]        Salmo 68:5.

[46]      Strong H7553 râchêl, raw-khale’, From an unused root meaning to journey; a ewe (the females being the predominant element of a flock), (as a good traveller): – ewe, sheep.

[47]      Midrash Gadol 28:20; Tosafot Arosh VaYishlaj; Tanjumá 2. VaYerá 38

[48]     Strong H3812 lê’âh, lay-aw’, From H3811; weary; Leah, a wife of Jacob: – Leah.

Strong H3811 lâ’âh, law-aw’, A primitive root; to tire; (figuratively) to be (or make) disgusted: – faint, grieve, lothe, (be, make) weary (selves).

[49]      Tanjumá 2 VaYetsé, Bereshit Rabá 70:15.

[50]     Strong H7005 re‘ûbên, reh-oo-bane’, From the imperative of H7200 and H1121; see ye a son; Reuben, a son of Jacob: – Reuben.

[51]        Strong H8095 shim‛ôn, shim-one’, From H8085; hearing; Shimon, one of Jacob’s sons, also the tribe descendant from him: – Simeon.

[52]        Strong H3878 lêvîy, lay-vee’, From H3867; attached; Levi, a son of Jacob: – Levi. See also H3879, H3881.

[53]        Strong H3063 yehûdâh, yeh-hoo-daw’, From H3034; celebrated; Jehudah (or Judah), the name of five Israelites; also of the tribe descended from the first, and of its territory: – Judah.

[54]     Strong H3034 yâdâh, yaw-daw’, A primitive root; used only as denominative from H3027; literally to use (that is, hold out) the hand; physically to throw (a stone, an arrow) at or away; especially to revere or worship (with extended hands); intensively to bemoan (by wringing the hands): – cast (out), (make) confess (-ion), praise, shoot, (give) thank (-ful, -s, -sgiving).

[55]        Strong H3027 yâd, yawd, A primitive word; a hand (the open one (indicating power, means, direction, etc.), in distinction from H3709, the closed one); used (as noun, adverb, etc.) in a great variety of applications, both literally and figuratively, both proximate and remote: –  (+ be) able, X about, + armholes, at, axletree, because of, beside, border, X bounty, + broad, [broken-] handed, X by, charge, coast, + consecrate, + creditor, custody, debt, dominion, X enough, + fellowship, force, X from, hand [-staves, -y work], X he, himself, X in, labour, + large, ledge, [left-] handed, means, X mine, ministry, near, X of, X order, ordinance, X our, parts, pain, power, X presumptuously, service, side, sore, state, stay, draw with strength, stroke, + swear, terror, X thee, X by them, X them-selves, X thine own, X thou, through, X throwing, + thumb, times, X to, X under, X us, X wait on, [way-] side, where, + wide, X with (him, me, you), work, + yield, X your-selves.

[56]     Strong H1089 bilhâh, bil-haw’, From H1089; timid; Bilhah, the name of one of Jacob’s concubines; also of a place in Palestine: – Bilhah.

[57]     Strong H1835 dân, dawn, From H1777; judge; Dan, one of the sons of Jacob; also the tribe descended from him, and its territory; likewise a place in Palestine colonized by them: – Dan.

[58]     Strong H5321 naphtâlîy, naf-taw-lee’, From H6617; my wrestling; Naphtali, a son of Jacob, with the tribe descended from him, and its territory: – Naphtali.

[59]     Strong H2153 zilpâh, zil-paw, From an unused root apparently meaning to trickle, as myrrh; fragrant dropping; Zilpah, Leah’s maid: – Zilpah.

[60]     Strong H1410 gâd, gawd, From H1464; Gad, a son of Jacob, including his tribe and its territory; also a prophet: – Gad.

[61]     Strong H1464 gûd, goode, A primitive root (akin to H1413); to crowd upon, that is, attack: – invade, overcome.

[62]     Strong H1413 gâdad gaw-dad’, A primitive root (compare H1461); to crowd; also to gash (as if by pressing into): – assemble (selves by troops), gather (selves together, self in troops), cut selves.

Strong H1461 gûb, goob, A primitive root; to dig: – husbandman.

[63]     Strong H836 ‘âshêr, aw-share’, From H833; happy; Asher, a son of Jacob, and the tribe descended from him, with its territory; also a place in Palestine: – Asher.

[64]     Strong H1736 dûday, doo-dah’-ee, From H1731; a boiler or basket; also the mandrake (as aphrodisiac): – basket, mandrake.

[65]     Strong H2082 zebûlûn  zebûlûn  zebûlûn, zeb-oo-loon’, zeb-oo-loon’, zeb-oo-loon’, From H2082; habitation; Zebulon, a son of Jacob; also his territory and tribe: – Zebulun.

[66]     Strong H1783 dîynâh, dee-naw’, Feminine of H1779; justice; Dinah, the daughter of Jacob: – Dinah

Strong H1779 dîyn  dûn, deen, doon, From H1777; judgment (the suit, justice, sentence or tribunal); by implication also strife: – cause, judgment, plea, strife.

[67]     Strong H1777 dîyn  dûn, deen, doon, A primitive root (compare H113); to rule; by implication to judge (as umpire); also to strive (as at law): – contend, execute (judgment), judge, minister judgment, plead (the cause), at strife, strive.

[68]     Strong H3113 yôsêph, yo-safe’, Future of H3254; let him add (or perhaps simply active participle adding); Joseph, the name of seven Israelites: – Joseph. Compare H3084.

[69]     Strong H3254 yâsaph, yaw-saf’, A primitive root; to add or augment (often adverbially to continue to do a thing): –  add, X again, X any more, X cease, X come more, + conceive again, continue, exceed, X further, X gather together, get more, give moreover, X henceforth, increase (more and more), join, X longer (bring, do, make, much, put), X (the, much, yet) more (and more), proceed (further), prolong, put, be [strong-] er, X yet, yield.

[70]      Strong H622 ‘âsaph, aw-saf’, A primitive root; to gather for any purpose; hence to receive, take away, that is, remove (destroy, leave behind, put up, restore, etc.): – assemble, bring, consume, destroy, fetch, gather (in, together, up again), X generally, get (him), lose, put all together, receive, recover [another from leprosy], (be) rereward, X surely, take (away, into, up), X utterly, withdraw.

[71]     Yashar 31:41ss.

[72]     Schults, Nordiska Bibelinstitutet.

[73]     Strong H4266 machăneh, makh-an-eh’, From H2583; an encampment (of travellers or troops); hence an army, whether literally (of soldiers) or figuratively (of dancers, angels, cattle, locusts, stars; or even the sacred courts): – army, band, battle, camp, company, drove, host, tents.

Strong H2583 chânâh, khaw-naw’, A primitive root (compare H2603); properly to incline; by implication to decline (of the slanting rays of evening); specifically to pitch a tent; generally to encamp (for abode or siege): – abide (in tents), camp, dwell, encamp, grow to an end, lie, pitch (tent), rest in tent.

Parashá 06 Toldot

ז׳ בכסלו ה׳תשע״ו (November 19, 2015) por  
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6 toledot

Parashá 06 Toldot

Génesis 25:19 – 28:9

Aliyás de la Torá:

  1. 25:19 – 26:5
  2. 26:6-12
  3. 26:13-22
  4. 26:23-29
  5. 26:30 – 27:27
  6. 27:28 – 28:4
  7. 28:5-9
  8. Maftir: 28:7-9

Haftará: (Malaquías 1:1 – 2:7)

Toldot

Plural de toldá[1] que significa “generación”, “descendiente”, “historia”, “memoria”, “crónica”.

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

Yitsjak tiene 40 años cuando toma a Rivká por mujer. Como ella es estéril él tiene que orar por ella durante casi 20 años para que sea sanada y así poder tener hijos. Pero por la inquietud despertada por unos movimientos muy fuertes en su vientre decide ir a consultar al Eterno quien le revela que tiene dos naciones en su matriz y que el mayor servirá al menor. Luego da a luz mellizos. El mayor es todo velludo, y por eso recibe el nombre de Esav. El segundo sale con la mano asida al talón de Esav y es llamado Yaakov. Entonces Yitsjak tiene 60 años de edad.

Los dos hijos van creciendo y encaminándose de forma muy diferente. Esav se hace cazador y Yaakov se dedica a criar ganado y buscando la integridad. Por causa de la caza, Esav gana el favor de su padre, pero Yaakov gana el favor de su madre.

Un día Yaakov prepara un potaje de lentejas rojas. En ese momento llega Esav agotado del campo y le pide a Yaakov que le sirva de lo rojo. Por eso le llamarán Edom, rojo. Yaakov se aprovecha y pide que le venda su primogenitura a cambio de la comida. Esav acepta y le hace un juramento. Así menospreciaba su primogenitura.

Llega otro tiempo de hambre en la tierra. Entonces Yitsjak se va a Guerar, a Avimelej, rey de los filisteos. En ese lugar Hashem se revela diciéndole que no descienda a Egipto sino que se quede en la tierra. Promete bendecirle y dar a su descendencia todas estas tierras para así confirmar el juramento dado a su padre Avraham. Su descendencia será como las estrellas en multitud y recibirán todas estas tierras. En la descendencia de Yitsjak se bendecirán todas las naciones de la tierra, porque Avraham obedeció al Eterno, guardando su ordenanza, sus mandamientos, sus estatutos y sus instrucciones.

Segunda aliyá, 26:6-12

Por esta razón Yitsjak se queda en Guerar. Dice que su esposa es su hermana pensando que así los hombres no le matarán por causa de ella, porque es muy bella. Después de un tiempo el rey Avimelej descubre que son esposos y reprende a Yitsjak por haberle engañado a él y a su pueblo. Luego ordena a su pueblo que no toquen al hombre y a su mujer.

Cuando Yitsjak siembra en la tierra recibe ese año una cosecha de cien medidas como consecuencia de la bendición de Hashem.

Tercera aliyá, 26:13-22

El hombre se engrandece para ser muy poderoso de manera que los filisteos le tienen envidia. Han echado tierra en todos los pozos que Avraham había cavado. Avimelej expulsa a Yitsjak de su territorio por ser demasiado poderoso el cual se establece en el valle de Guerar. Allí vuelve a cavar los mismo pozos de agua que su padre había cavado dándoles los mismos nombres. Los siervos de Yitsjak siguen cavando y encuentran aguas vivas. Los pastores de Guerar riñen con los pastores de Yitsjak diciendo que el agua es de ellos. Por eso el pozo recibe el nombre de Esek, riña. Lo mismo sucede con otro pozo que cavan y le dan el nombre de Sitná, oposición. Por eso Yitsjak se va de allí y cava otro pozo. Y como allí no hay riña lo llaman Rejovot, lugares amplios. Así pueden prosperar en la tierra.

Cuarta aliyá, 26:23-29 

Yitsjak sube a Beer-Sheva. Allí Hashem se aparece. Le anima a no temer y le confirma las promesas anteriores. Entonces Yitsjak construye un altar e invoca el Nombre de Hashem. Allí planta su tienda y sus siervos abren otro pozo. Viene Avimelej junto con dos de sus hombres más importantes proponiendo un pacto con Yitsjak para que no les haga ningún mal.

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

Yitsjak les prepara un banquete y el día siguiente hacen un juramento. Los hombres se van en paz y en el mismo día los siervos de Yitsjak encuentran agua en un pozo que están cavado. El pozo recibe el nombre de Shivá, siete, y por eso la ciudad se llama Beer-Sheva hasta hoy.

Esav se casa a los 40 años con dos hijas de los jeteos, las cuales amargan las almas de Yitsjak y Rivká.

Cuando Yitsjak es viejo sus ojos pierden su fuerza. Como no sabe el día de su muerte llama a su hijo Esav para bendecirle. Pero antes de ser bendecido tiene que preparar un buen guisado de su caza. Rivká escucha la conversación y aprovecha el momento de la ausencia de Esav para hablar con su hijo Yaakov del asunto. Le pide que traiga dos cabritos del rebaño para así poder preparar un guisado según el gusto del padre y engañarle para que le bendiga a él en lugar de Esav. Yaakov teme que sea descubierto y así recibir una maldición, porque su hermano es velludo y él es lampiño. “Caiga sobre mi tu maldición, hijo mío”, le contesta su madre. Después de cocinar, Rivká viste a Yaakov con las mejores ropas de Esav y pone las pieles de los cabritos sobre sus brazos y su cuello y le envía a su padre con la comida.

Yaakov entra al lugar donde está su padre y dice que es Esav su primogénito. Su padre le pregunta cómo es posible que haya podido encontrar la caza tan rápido. El contesta que HaShem lo puso delante. Yitsjak le pide que se acerque para poder tocarle y ver si de verdad es Esav. Al palparle dice: “La voz es la voz de Yaakov, pero los brazos son los brazos de Esav.” Le pregunta de nuevo si es Esav, y Yaakov contesta “Soy yo”. Yitsjak come el guisado y bebe el vino. Después de comer pide un beso de su hijo, y al notar el olor del campo en las vestiduras le bendice.

Sexta aliyá, 27:28 – 28:4 

Yitsjak pronuncia una bendición de diez oraciones sobre Yaakov. Y justo al salir Yaakov de su padre, Esav vuelve de su cacería. Prepara un guisado y lo trae a su padre. Su padre pregunta quién es. Al saber que es Esav se estremece grandemente y pregunta quién era él que acaba de traerle caza y ser bendecido. Esav se da cuenta de que había sido engañado por su hermano y le ruega a gritos a su padre que también le bendiga. El padre dice que su hermano se llevó su bendición. Al insistir Esav llorando el padre finalmente también le bendice. Pero no es una bendición como él quería y por eso guarda rencor a Yaakov. Decide matarle después de la muerte de su padre.

Cuando su madre se entera de las palabras de Esav le dice a Yaakov que huya a su hermano Laván en Jarán. Allí debe quedarse hasta que el furor de Esav se calme. Luego habla con su marido diciendo que no quiere que Yaakov tome una mujer de entre las hijas de Jet. Entonces Yitsjak llama a Yaakov, le bendice y le dice que no tome una mujer de entre las hijas de Kenáan. Luego le envía con una bendición a la casa de Betuel, su suegro, para que tome allí una mujer de las hijas de Laván.

Séptima aliyá, 28:5-9

Yaakov sale de viaje para la casa de Laván en Padán-Aram. Cuando Esav entiende que las hijas de Kenáan no son agradables para su padre, al haber enviado a Yaakov a la casa de sus suegros para tomar de allí una esposa, se va a Yishmael y toma una de sus hijas como su tercera mujer.

Comentarios

Primera aliyá, 25:19 – 26:5

25:19 “Estas son las generaciones de Yitsjak, hijo de Avraham: Avraham engendró a Yitsjak.”  – La palabra hebrea traducida como “generaciones” es toldot. De esa palabra viene el nombre de la ciudad de Toledo en España en referencia a los desdientes judíos que la poblaron y la desarrollaron.

25:20-21 “Tenía Yitsjak cuarenta años cuando tomó por mujer a Rivká, hija de Betuel, arameo de Padán-aram, hermana de Laván arameo. Y oró Yitsjak Hashem en favor de su mujer, porque ella era estéril; y lo escuchó Hashem, y Rivká su mujer concibió.” – Muchas de las mujeres hebreas han sido estériles, Sará, Rivká, Rajel y Janá, la madre del profeta Shmuel. Avraham y Sará tuvieron que esperar más de 70 años para ver la respuesta de sus oraciones, Yitsjak y Rivká tuvieron que esperar 20 años antes de tener hijos, Rajel tenía que esperar 14 años antes de tener hijos y Janá fue estéril durante 19 años, según el Midrash. En el versículo 26 está escrito que Yitsjak tenía 60 años cuando su esposa dio a luz a Esav y a Yaakov. Esto significa que Yitsjak tenía que orar durante 20 largos años. Hubo veinte años de espera hasta ver el cumplimiento de la promesa de que la descendencia de Avraham iba a multiplicarse. Esto nos enseña varias cosas:

 

Primero, que el camino con Hashem no es un camino fácil. Está lleno de problemas y motivos para “tirar la toalla”. El camino de la fe consiste en confiar en Hashem para poder superar todos estos problemas y ver cambios radicales en los momentos de crisis de la vida.

 

En segundo lugar, este texto nos enseña que las promesas de Hashem no se cumplen sin la colaboración del hombre. Aunque Yitsjak había heredado las promesas dadas a su padre de que su descendencia sería como las estrellas y como la arena, no se quedó quieto esperando pasivamente el cumplimiento de esas promesas. Se puso a orar para que se cumplieran. Hashem ha creado la oración para poder colaborar con el hombre en el cumplimiento de sus planes en la tierra. Así que las profecías de las Escrituras no están puestas solamente como un adorno histórico de predicciones bonitas para que nos asombremos de la grandeza de Hashem, sino para que podamos colaborar con Él para el cumplimiento de sus planes que han sido revelados de antemano.

 

Vemos en el ejemplo del profeta Daniel que cuando entendió que el tiempo se estaba acercando para el cumplimiento de una promesa profética se puso a orar y ayunar para que se cumpliera esa profecía. En Daniel 9:2-3 está escrito:

 

“en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra de Hashem que fue revelada al profeta Yirmeyahu, debían cumplirse las desolaciones de Yerushalayim: setenta años.[2] Volví mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.”

 

El gran secreto para tener éxito en la vida es colaborar con Hashem en el cumplimiento de las profecías.

 

“Y oró Yitsjak al Eterno en favor de su mujer” – En este texto podemos encontrar algunas claves para tener éxito en la vida de oración.

 

  • Yitsjak oró basado en las profecías que habían sido pronunciadas sobre la descendencia de Avraham y sobre él en particular, cf. 12:2, 7; 13:15-16; 15:5, 18; 16:10; 17:7-9; 17:19; 21:12; 22:17; 24:7.
    1. Esto significa en primer lugar que no estaba buscando sus propios intereses en la oración sino los intereses de Hashem.
  • En segundo lugar significa que oró con fe, confiado en que Hashem es poderoso para cumplir lo que ha prometido.
  • Yitsjak oró fervientemente. La palabra traducida como “oró” es vayetar[3], que viene de una raíz que tiene que ver con abundancia. En este contexto, según Rashí, esta palabra significa un rezo insistente.
  • Yitsjak oró sin cesar. Su oración insistente duró 20 años, cf. Daniel 6:10;
  • Yitsjak intercedió por su esposa. Con toda seguridad podemos decir que tanto Yitsjak como Rivká oraron, pero la Torá dice que sólo la oración de Yitsjak fue oída. Rashí dice que era porque él era hijo de un justo y ella no, y por eso su oración fue más eficaz. También podemos destacar el hecho de que es más potente orar por otros que por uno mismo. Cuando uno sale de si mismo y se preocupa por los demás el poder divino es desatado sobre los necesitados. La intercesión es muy poderosa, cf. Job 42:10; Éxodo 8:28-31; 9:20; Números 11:1-2.

 

25:22 “Y los hijos luchaban dentro de ella; y ella dijo: Si esto es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar al Eterno.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “luchaban”, vayitrotsatsú es difícil de entender. Viene de la raíz ratsats[4] que significa luchar. Pero también está relacionada con la palabra rats que significa correr. Por esto los rabinos interpretaron esta palabra en el sentido de que los niños estaban luchando dentro de su vientre para salir corriendo. De allí surgió el midrash que dice que cuando Rivká pasaba por un lugar donde se estudiaba la Torá Yaakov “corría” dentro de ella, agitándose para salir. Pero cuando pasaba al lado de una casa de idolatría Esav se agitaba para salir. El Targum traduce el texto diciendo que se empujaban entre sí.

Los dolores de ella eran tan fuertes que se preguntaba para qué oraba pidiendo un hijo. Si hubiera sabido que el embarazo iba a ser tan difícil no hubiera orado. ¿Por qué ella fue la única mujer que sentía estas cosas durante el embarazo? Al final tomó la decisión de ir a preguntar al Eterno. ¿Adónde fue? Según el Midrash[5] incluyendo el libro de Yashar,[6] fue a la tierra de Moriá y consultó en la casa de Shem y Ever. Ellos le dieron una respuesta divina.

El Midrash[7] cuenta que Rivká había sido destinada para dar a luz a las doce tribus de Israel, pero por sus constantes quejas durante su embarazo, perdió ese privilegio y fue dado a las cuatro esposas de Yaakov.

 

25:23 “Y Hashem le dijo: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos se dividirán desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor.”  – Estas dos naciones jugarían un papel muy importante en la historia, y especialmente durante los últimos tiempos en relación con la venida del Mesías. Yaakov es el padre de Israel, y Esav es el padre de Edom y el Imperio Romano. Siempre habría tensión entre estos dos. Si uno estaría por encima, el otro estaría por debajo y viceversa. De los dos saldrían grandes reyes. De uno saldría el rey Shlomó que edificaría el primer Templo en Yerushalayim y del otro saldría el emperador Adriano que destruiría el segundo Templo. Finalmente el menor será el principal. ¡Al final Yerushalayim será más poderosa que Roma!

 

25:25 “Salió el primero rojizo, todo velludo como una pelliza, y lo llamaron Esav.”  – El nombre Esav[8] viene de la palabra asuy que significa “hecho”, “terminado”. Un Midrash dice que nació hasta con barba y dientes, como un hombre mayor.

 

25:26 “Y después salió su hermano, con su mano asida al talón de Esav, y lo llamó Yaakov. Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.”  – La palabra hebrea para “talón” es ekev[9]. Como la cabeza simboliza el principio de algo el talón significa su final. El hecho de que Yaakov estaba agarrando el talón de Esav significa que finalmente él tomará el dominio en el mundo.

 

En Abdías versículo 21 está escrito:

 

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será de Hashem.”

 

Así que el nombre de Yaakov puede ser entendido como “el que vencerá al final” y “el que suplantará al final”. No existe ninguna profecía que hable de la restauración de Edom después de su destrucción en la historia y en los últimos tiempos.

 

“Yitsjak tenía sesenta años cuando ella los dio a luz.” – Así pasarán 6000 (60×100) años desde Adam hasta que se cumpla la profecía de la victoria del menor sobre el mayor.

 

25:27 “Los niños crecieron, y Esav llegó a ser diestro cazador, hombre del campo; pero Yaakov era hombre íntegro, que habitaba en tiendas.”  – Yaakov era íntegro, en hebreo tam que significa, según Rashí, que no era hábil para engañar (como Esav), íntegro, sencillo. Los rabinos interpretan la palabra tiendas como una referencia a las tiendas de Shem y de Ever que, según la tradición, eran directores de un centro de estudios donde impartían enseñanzas espirituales.

Otra opción sería interpretar esta palabra en relación con Génesis 4:20 donde tiene que ver con la crianza de ganado. El libro de Yashar dice[10] que Yaakov vivió en tiendas criando ganado y aprendiendo las instrucciones de Hashem y los mandamientos de su padre y su madre.

 

25:29 “Un día, cuando Yaakov había preparado un potaje, Esav vino del campo, agotado”  – Según el Talmud,[11] era el día de la muerte de Avraham, y Yaakov con 15 años de edad, estaba preparando una sopa de lentejas para consolar a su padre. Las lentejas son usadas para dar a personas que están de luto.

Según el Midrash,[12] Esav volvió del campo agotado después de haber matado a Nimrod y dos de sus hombres.

 

25:31 “Pero Yaakov le dijo: Véndeme primero tu primogenitura.”  – La primogenitura era una herencia espiritual que consistía en la responsabilidad de conservar las tradiciones familiares y el derecho de representar la familia y servir como sacerdotes con los sacrificios. Antes del pecado con el becerro de oro, todos los primogénitos de Israel eran sacerdotes, pero después los levitas fueron puestos en su lugar, cf. Éxodo 19:22, 24; Números 8:18.

El primogénito también recibió una doble porción de la herencia del padre, como está escrito en Deuteronomio 21:15-17:

 

“Si un hombre tiene dos mujeres, una amada y otra aborrecida, y tanto la amada como la aborrecida le han dado hijos, si el primogénito es de la aborrecida, el día que reparta lo que tiene entre sus hijos, no puede él hacer primogénito al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito, sino que reconocerá al primogénito, al hijo de la aborrecida, dándole una porción doble de todo lo que tiene, porque él es el principio de su vigor; a él pertenece el derecho de primogenitura.”

 

 

Aquí dice que Esav era profano. La palabra que se encuentra en la traducción en 1 Samuel 21:5 como traducción de la palabra hebrea jol[13], que significa “profano”, “común” y viene de una raíz que significa “hacer hueco”, “perforar”, “vaciar”, “dañar”, “romper” etc. Esto nos enseña que Esav era una persona vacía por dentro con una imagen de respeto por fuera, que no hacía diferencia entre lo sagrado y lo común, que no valoraba su llamado espiritual como sacerdote y solo vivía para llenar sus deseos naturales sin importar las consecuencias futuras. Apreciaba más lo material y el placer que los valores santos y eternos. Despreciaba todo el plan de redención que había sido revelado a Avraham y Yitsjak. Con su manera de ser dañaba la imagen de Hashem y no podría ser ni el representante de la Familia de Hashem ni el canal de bendición para las naciones. Por esto HaShem lo aborreció, como está escrito en Malaquías 1:2-3:

 

“Yo os he amado–dice HaShem–. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano de Yaakov?–declara HaShem–. Sin embargo, yo amé a Yaakov,  y aborrecí a Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto.”

 

El carácter y las actitudes de Esav eran aborrecibles para Hashem. Es obvio que su padre Yitsjak no era consciente de la maldad que se escondía detrás de su fachada respetuosa.

 

26:1 “Y hubo hambre en la tierra, además del hambre anterior que había ocurrido durante los días de Avraham. Y se fue Isaac a Gerar, a Avimelej, rey de los filisteos.”  – Según el libro de Yashar[14] este Avimelej fue el hijo del rey anterior que vivía en tiempos de Avraham, que había recibido el mismo nombre. Avimelej significa “mi padre es rey”. Yitsjak tenía planes para bajar a Egipto para escapar del hambre, como lo había hecho su padre.

26:2 “Y se le apareció HaShem, y dijo: No desciendas a Egipto; quédate en la tierra que yo te diré.”  – Yitsjak había nacido en la tierra de Israel y además había sido ofrecido como sacrificio al Eterno. El Midrash dice[15] que por esta razón fue consagrado de una manera especial, y no podía bajar a Egipto. Esto fue una prueba de fe para Yitsjak. Egipto representa el sistema de este mundo. Cuando estamos en una crisis ¿dónde buscamos nuestra ayuda? ¿En el mundo o en Hashem, confiando en Sus promesas? Yitsjak tenía que confiar en la promesa de Hashem para poder seguir viviendo en una tierra que no producía.

26:3       “Reside en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a tu padre Avraham.”  – Aquí viene la promesa que iba a sostener a Yitsjak en la hambruna. Si él es capaz de confiar en medio de ella será prosperado en medio de los problemas.

26:4 “Y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y en tu simiente se bendecirán todas las naciones de la tierra” Hashem – Hashem no menciona que la descendencia de Yitsjak iba a ser como la arena del mar o como el polvo de la tierra, sólo como las estrellas del cielo.

“y se bendecirán” – Aquí aparece la palabra hebrea vehitbarjú que es diferente a la de Génesis 12:3. Según Rashí significa que en toda la Escritura es similar a un hombre que dice a su hijo: “Que tu descendencia sea como la descendencia de Yitsjak”.

“todas las naciones” – Aquí se usa la palabra goyim, “naciones” a diferencia de 12:3 donde dice: mishpajot, “familias”. Una nación es mayor que una familia. Esto nos enseña que las promesas dadas a Yitsjak están tocando otra esfera que las que fueron dadas a Avraham. En estas dos promesas vemos una influencia en las dos instituciones más importantes para la sociedad humana, la familia y la nación. Primero viene la familia y luego viene la nación. Si la familia no está bien, la nación no está bien. La familia es la institución que sostiene a las naciones. La desintegración familiar destruye las naciones.

26:5       “porque Avraham obedeció mi voz, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”  – Aquí aparecen cinco palabras diferentes.

  1. Voz – Avraham obedeció mi voz – En hebreo shamá Avraham be-kolí. Tiene que ver con obediencia a la voz de Hashem en los momentos de prueba (Rashí).
  2. Guardar – y guardó mi ordenanza – En hebreo va-yishmor mishmartí, literalmente “y guardó mi guardia”. Según Rashí, tiene que ver con decretos de prevención relacionados con las prohibiciones de la Torá incluyendo las legislaciones rabínicas posteriores. Sin embargo, no todos los rabinos comparten esta última opinión. De esto aprendemos que Avraham tenía una actitud de vigilancia y cuidado en cuanto a las cosas de Hashem que había que guardar.
  3. Mandamientos – mis mandamientos – Aquí se encuentra la palabra mitsvot que normalmente incluye todos los mandamientos de Hashem. Sin embargo Rashí le da aquí un significado limitado, refiriéndose a las leyes de carácter social que son naturales para el ser humano, como el no robar y no derramar sangre etc. Las leyes de carácter social normalmente son llamadas mishpatim en la Torá.
  4. Estatutos – mis estatutos – En hebreo jukotai. Son aquellos mandamientos que no tienen explicación lógica, contra los cuales se revela la inclinación al mal más que contra los otros mandamientos.
  5. Leyes – y mis leyes – En hebreo ve-torotai, de la palabra torá, instrucción, enseñanza. Según Rashí se refiere tanto a la Torá que luego fue escrita en Sinai, como la Torá oral que también fue dada en Sinai. Sin embargo, no se refiere a que Avraham supiera acerca de todos los 613 mandamientos de la Torá que luego fueron entregados en Sinai.

Avraham es destacado por su obediencia a todo lo que Hashem había establecido, tanto los mandamientos que fueron transmitidas desde Adam, como los  mandamientos que fueron dados a Noaj, como los mandamientos que le fueron revelados proféticamente.

En Génesis 38:8 vemos que en tiempo de los patriarcas se practicaba el levirato, que sería uno de los mandamientos dados por escrito, cf. Deuteronomio 25:5-6. Otro ejemplo es cuando Yehudá, como juez, ordena que sea quemada Tamar, por su relación fornicaria, cf. Génesis 38:24. Según la tradición ella fue la hija de un sacerdote. Este mandamiento luego se escribió en Levítico 21:9. También podemos mencionar el mandamiento del diezmo que fue practicado tanto por Avraham como por Yaakov, cf. Génesis 14:20; 28:22. Ver también Levítico 27:30-32, y otros.

Vemos por lo tanto que varios de los mandamientos que luego fueron escritos, estaban rigiendo la vida de los patriarcas y sus hijos.

Segunda aliyá, 26:6-12

 

26:8       “Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Yitsjak acariciando a Rivká su mujer.”  – Según el libro de Yashar[1] se trataba de tres meses. El hebreo dice: arjú lo sham ha-yamim que literalmente significa que los días se le alargaron allí. No es la misma expresión que en 21:34 yamim rabim.

 

26:10 “Y Avimelej dijo: ¿Qué es esto que nos has hecho? Porque alguno del pueblo fácilmente pudiera haberse acostado con tu mujer, y hubieras traído culpa sobre nosotros.”  – Hay dos tipos de culpa, personal y colectiva. Cuando un individuo peca, es responsable de su propio pecado delante de Hashem. Ahora, los pecados de ese individuo también afectan el colectivo al que pertenece, su familia, su ciudad, su congregación, su nación etc. Si los líderes del colectivo no condenan el pecado del individuo, cuando es revelado, vendrá el juicio sobre todo el colectivo por ese pecado individual. Hay un ejemplo de esto en el caso de Aján en Josué 6-7. La culpa colectiva también es producida por los pecados cometidos por líderes, que son representantes del colectivo, o por todo el colectivo.

 

26:12 “Y sembró Yitsjak en aquella tierra, y cosechó aquel año cien medidas. Y Hashem lo bendijo.”  – Aquí vemos la fe de Yitsjak. HaShem le había dicho que se quedara en la tierra y que le iba a bendecir. Esta promesa produjo tanta confianza en Yitsjak que, a pesar de la sequía, tomó la decisión de invertir en una siembra. Había calculado una cierta cantidad de cosecha pero la producción fue cien veces más. El Midrash[2] y Rashí enseñan que Yitsjak había hecho un cálculo estimado para poder dar el diezmo.

Yitsjak obedeció a Hashem al no ir a Egipto a buscar su propio bienestar. Además confió en la promesa de bendición y sembró durante aquel año de sequía. Esta actitud de sacrificio de los placeres del mundo y confianza en la provisión divina.

Tercera aliyá, 26:13-22

 

26:15 “Y todos los pozos que los siervos de su padre habían cavado en los días de Avraham su padre, los filisteos los cegaron llenándolos de tierra.”  – Un pozo es una fuente de vida y representa la fuente de la vida espiritual. Los enemigos sabían que la fuente natural para la prosperidad de Yitsjak eran los pozos y por eso los cegaron de tierra. El enemigo siempre intentará cerrar el paso entre nosotros y la fuente de vida espiritual que Hashem nos ha dado. HaShem mismo es nuestra fuente de vida y nuestra relación con Él se desarrolla principalmente mediante la oración y el estudio de la Torá. Estas dos áreas son el ataque principal de nuestras almas.

 

En el Salmo 36:9 está escrito:

 

“Porque en ti está la fuente de la vida; en tu luz vemos la luz.” Hashem

 

En Jeremías 2:13 está escrito:

 

“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.” Hashem

En Proverbios 18:4 está escrito:

“Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de sabiduría.” Hashem

 

En Proverbios 13:14 está escrito:

 

“La Torá del sabio es fuente de vida, para apartarse de los lazos de la muerte.”

 

¡No permitas que los enemigos cierren tu pozo! Toma, por lo menos, una hora todos los días para sacar de la Fuente de vida mediante la oración, con el entendimiento y con lenguas sobrenaturales, y con el estudio las Escrituras.

 

26:18 “Yitsjak volvió a cavar los pozos de agua que habían sido cavados en los días de su padre Avraham, porque los filisteos los habían cegado después de la muerte de Avraham, y les puso los mismos nombres que su padre les había puesto.”  – Los pozos de Avraham representan las revelaciones que él había obtenido mediante su búsqueda espiritual. Las revelaciones de nuestros padres pueden ser obstruidas por nuestros enemigos y nuestra tarea es cavar de nuevo esos pozos y respetar los nombres que tuvieron. Este texto nos enseña que nuestra relación de vida con Hashem depende en gran medida de nuestros antepasados espirituales. No menospreciemos las revelaciones de los antiguos. Respetemos las fuentes de los padres. No cambiemos los nombres de las cosas reveladas del cielo. No pongamos nombres paganos a conceptos hebreos.

Yitsjak era un hombre de oración y de cavar pozos. Las dos cosas tienen relación. La oración hace que se produzca profundidades dentro del espíritu del hombre y desde esa profundidad hay una conexión con las profundidades del espíritu de Hashem, como está escrito en el Salmo 42:7a:

“Un abismo (el espíritu del hombre) llama a otro abismo (el Espíritu de Hashem)” Hashem

26:19 “Cuando los siervos de Yitsjak cavaron en el valle encontraron allí un pozo de aguas vivas.”  – En el valle está el agua. El valle representa la humildad.

26:20-22 “Entonces riñeron los pastores de Guerar con los pastores de Yitsjak, diciendo: El agua es nuestra. Por eso él llamó al pozo Esek, porque habían reñido con él. Cavaron otro pozo, y también riñeron por él; por eso lo llamó Sitná. Y se trasladó de allí y cavó otro pozo, y no riñeron por él; por eso lo llamó Rejovot, porque dijo: Al fin Hashem ha hecho lugar para nosotros, y prosperaremos en la tierra.”  – Los tres pozos son comparados con los tres templos. En los dos primeros templos hubo riña y fueron destruidos. Pero el tercer templo permanecerá.

 

También podemos destacar el hecho que la Torá dice que el tercer pozo fue cavado por Yitsjak, no por sus siervos. De esto aprendemos acerca de la importancia del esfuerzo individual. Si dejas que otros te hagan pozos vas a tener problemas y riñas en tu vida. Tú mismo necesitas entrar en las profundidades y buscar a Hashem hasta encontrar agua viva y así tener libertad para prosperar. Aquí no hay escapatoria. Por favor, no descuides tu vida de oración y de estudio de la Torá. Otros no van a poder hacerlo por ti. TU MISMO tienes que orar a solas delante de Hashem y tomar tiempo con el estudio de las Escrituras para ser una persona libre y próspera. ¡Para obtener la bendición de los padres hay que cavar hondo!

Cuarta aliyá, 26:23-29

26:24 “Y Hashem se le apareció aquella misma noche, y le dijo: Yo soy el Dios de tu padre Avraham; no temas, porque yo estoy contigo. Y te bendeciré y multiplicaré tu descendencia, por amor de mi siervo Avraham.”  – El temor es eliminado cuando eres consciente de la presencia benévola de alguien que es más fuerte que el objeto del temor, como está escrito en el Salmo 23:4a:

“Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.” Hashem

En el Salmo 118:6 está escrito:

“Hashem está a mi favor; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?” Hashem

“por amor de mi siervo Avraham.” – Por causa de Avraham Yitsjak y su descendencia fueron bendecidos. Como Yitsjak había abierto y respetado el nombre de los pozos que su padre había cavado, él fue bendecido precisamente por causa de Avraham. En el judaísmo se usa el término zejut avot, por los méritos de los padres.

26:25 “Y él construyó allí un altar e invocó el nombre de Hashem y plantó allí su tienda; y allí abrieron los siervos de Yitsjak un pozo.”  – Yitsjak sigue las pisadas de su padre y se establece en Beer-Sheva. Allí construye su primer y único altar e invoca el Nombre de Yud Hey Vav y Hey. El hijo sólo hizo un altar.

Los siervos de Yitsjak también abren un pozo en Beer-Sheva. Este es el cuarto pozo que Yitsjak abre. Tenemos aquí dos movimientos, el altar hacia arriba y el pozo hacia abajo. La altura de un hombre depende de su profundidad. Lo mismo sucede con los árboles. Para que un árbol pueda llegar a las alturas tendrá que tener raíces muy profundas para no caer. El éxito en la vida pública depende de la humillación en la vida íntima con Hashem.

Para tener éxito en la vida espiritual es necesario ir a los lugares donde estuvieron nuestros padres espirituales y buscar por nosotros mismos. ¡Allí encontramos la fuente de vida!

Ahora es tiempo de volver a los lugares de revelación de los verdaderos padres espirituales. Es tiempo de preguntar por las sendas antiguas y andar por ellas. No solamente preguntar por ellas. No solamente estudiar la parashá semanal. No solamente recibir la enseñanza, sino realmente ANDAR por esos caminos. Es la única manera de encontrar descanso para nuestras almas, como está escrito en Jeremías 6:16a:

“Así dice Hashem: Paraos en los caminos y mirad, y preguntad por los senderos antiguos cuál es el buen camino, y andad por él; y hallaréis descanso para vuestras almas.”

Quinta aliyá, 26:30 – 27:27

 

26:32-33 “Y sucedió que aquel mismo día los siervos de Yitsjak llegaron y le informaron acerca del pozo que habían cavado, y le dijeron: Hemos hallado agua. Y lo llamó Shivá; por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.”  – Este fue el quinto pozo que cavó Yitsjak. Según el Midrash[3] cada pozo corresponde a un libro del Jumash (Pentateuco). Esek corresponde a Bereshit, donde se habla de la creación del “mundo” – esek. Sitná corresponde a Shemot porque allí se habla de cómo los egipcios odiaron y se opusieron a los hijos de Israel. Vayikrá está lleno de leyes que corresponden a las aguas de “un pozo” (Génesis 26:25). Shivá (siete) simboliza Bamidbar que contiene tres libros diferentes de la Torá (porque según nuestros sabios Números 10:35-36 constituye un libro en sí mismo) lo que da un total de siete libros de Torá. Rejovot corresponde a D’varim porque allí se entregaron las leyes para el tiempo cuando los hijos de Israel estuvieran extendiéndose en la tierra prometida (Deut. 19:8).

 

“aquel mismo día” – En el mismo día cuando juraron un pacto. El pozo recibió el nombre de Shivá, “siete”[4] que se parece a shvuá,[5] “juramento”. Por eso el nombre de la ciudad es Beer-Sheva hasta hoy.

 

26:35 “y ellas hicieron la vida insoportable para Yitsjak y Rivká.”  – Rashí dice que fueron contrariedad o rebelión de espíritu para Yitsjak y Rivká. El Targum dice que se rebelaron contra Yitsjak y Rivká.

 

27:1-2 “Y aconteció que siendo ya viejo Yitsjak, y sus ojos demasiado débiles para ver, llamó a Esav, su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él le respondió: Heme aquí. Y dijo: Mira, yo soy viejo y no sé el día de mi muerte.”  – Yitsjak tenía 123 años.[6] Le faltaban todavía 57 años hasta el día de su muerte. Esto significa que Esav y Yaakov entonces tenían 63 años.

Como su madre Sará había muerto de repente a los 127 años Yitsjak pensaba que a lo mejor tendría más o menos la misma edad y por esto tomó las medidas preventivas por si acaso.

27:12 “Quizá mi padre me palpe, y entonces seré para él un engañador y traeré sobre mí una maldición y no una bendición.” Hashem – Yaakov conocía las leyes espirituales. El que engaña trae maldición sobre sí.

27:15 “Entonces Rivká tomó las mejores vestiduras de Esav, su hijo mayor, que tenía ella en la casa, y vistió a Yaakov, su hijo menor”  – El Midrash cuenta que Esav tenía las mejores vestiduras en la casa de su madre para poder usarlas en los momentos cuando visitó a su padre. Esav se destacaba por su respeto a su padre. Por eso su descendencia fue tan bendecida y llegó a ser el ancestro de un gran imperio que ha durado miles de años.

Si Rivká no hubiera engañado a su marido Hashem hubiera arreglado la situación de mejor manera para que su promesa se cumpliera. Ahora que ella quiso ayudar a Hashem de manera ilícita, trajo mucho sufrimiento innecesario tanto sobre ella misma como sobre su familia. HaShem no necesita de nuestras maquinaciones para cumplir sus promesas, necesita de nuestra fidelidad y honradez. Las mentiras y los hurtos no traen prosperidad, sino maldición, como está escrito en Zacarías 5:2-3:

“Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela; su longitud es de veinte codos y su anchura de diez codos. Entonces me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; ciertamente todo el que roba será destruido según lo escrito en un lado, y todo el que jura será destruido según lo escrito en el otro lado.” Hashem

 

27:22 “Yaakov se acercó a Yitsjak su padre, y él lo palpó y dijo: La voz es la voz de Yaakov, pero las manos son las manos de Esav.”  – En el Talmud[7] está escrito:

“‘La voz de Yaakov’: este es el grito causado por el Emperador Vespasiano que en la ciudad de Betar mató a cuatrocientos mil miríadas, o como dicen algunos, cuatro mil miríadas. ‘Las manos son las manos de Esav:’ este es el Reinado de Roma que ha destruido nuestra Casa y quemado nuestro Templo y nos ha expulsado de nuestra tierra. Otra explicación es: ‘La voz es la voz de Yaakov:’ ninguna oración es eficaz si la semilla de Yaakov no está involucrada. ‘Las manos son las manos de Esav:’ ninguna guerra tiene éxito sin la participación de la semilla de Esav.”

27:27 “Y él se acercó y lo besó; y al notar el olor de sus vestidos, lo bendijo, diciendo: He aquí, el olor de mi hijo es como el aroma de un campo que HaShem ha bendecido.”  – El olor estimuló a Yitsjak para que el espíritu de profecía pudiera venir sobre él. Para poder profetizar el alma debe estar en un estado de alegría. HaShem ha creado varios medios para alegrar el alma, y los buenos olores son algunos de esos medios. Otros estimulantes son los sonidos de instrumentos bien tocados, como en el caso del profeta Elishá, cf. 2 Reyes 3:15.

 

Sexta aliyá, 27:28 – 28:4

 

27:28-29 “Dios te dé, pues, del rocío del cielo, y de la grosura de la tierra, y abundancia de grano y de mosto. Sírvante pueblos, y póstrense ante ti naciones; sé señor de tus hermanos, e inclínense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan.” Hashem – Estas diez bendiciones están dadas en relación con el atributo de justicia, Dios (Elohim). Solamente cuando los descendientes de Yitsjak actúen en justicia podrán recibir todas estas bendiciones. Si practica la injusticia serán maldecidos, como muestra Levítico 26 y Deuteronomio 28.

La bendición de la prosperidad económica depende de obras de justicia. El que explota a los pobres pagándoles salarios mínimos o declarando cantidades falsas al gobierno o evadiendo impuestos no está actuando con justicia y su riqueza se pudrirá,

La justicia de Dios está revelada en su Torá, como está escrito en el Salmo 119:9, 142, 144, 160, 172:

 

“Con rectitud de corazón te daré gracias, al aprender tus justos juicios… Tu justicia es justicia eterna, y tu Torá verdad… Tus testimonios son justos para siempre; dame entendimiento para que yo viva… La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna… Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.”

Así que solamente cuando el pueblo de Israel vive según los mandamientos justos de Hashem, las naciones se inclinarán ante ellos, como también está escrito en el Salmo 81:13-16:

“¡Oh, si mi pueblo me oyera, si Israel anduviera en mis caminos! En un momento yo subyugaría a sus enemigos y volvería mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Hashem le fingirían obediencia, y el tiempo de su castigo sería para siempre. Pero yo te alimentaría con lo mejor del trigo, y con miel de la peña te saciaría.”

 

La mayor causa del problema en el Oriente Medio no es el odio de los árabes musulmanes contra los judíos, sino la desobediencia del pueblo judío a los mandamientos de la Torá de Hashem dada por medio de Moshé.

 

27:39-40 “Entonces su padre Yitsjak respondió, y le dijo: He aquí, de la fertilidad de la tierra será tu morada, y del rocío de los cielos. Por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; mas acontecerá que cuando te impacientes, arrancarás su yugo de tu cerviz.”

La última parte de la profecía se cumplió en 2 Reyes 8:20-22a donde está escrito:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Yoram a Tsair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

 

La bendición que fue pronunciada sobre Esav ha producido el Imperio Romano y la civilización occidental. Según Rashí la fertilidad de la tierra se refiere a la región de Italia y Grecia donde un nieto de Esav, Tsefó llegó a ser rey.[8]

 

27:41 “Esav, pues, guardó rencor a Jacob a causa de la bendición con que su padre lo había bendecido; y Esav se dijo: Los días de luto por mi padre están cerca; entonces mataré a mi hermano Yaakov.”  – Esto nos muestra el gran respeto que Esav tenía por su padre. Este rencor nunca se calmó, según está escrito en Amós 1:11-12:

 

“Así dice Hashem: Por tres transgresiones de Edom, y por cuatro, no revocaré su castigo, porque con espada persiguió a su hermano, y suprimió su compasión; su ira continuó despedazando y mantuvo su furor para siempre. Enviaré, pues, fuego sobre Teimán, y consumirá los palacios de Botsrá.”

 

En Abdías verso 10 está escrito:

 

“Por la violencia contra tu hermano Yaakov, te cubrirá la vergüenza, y serás cortado para siempre.”

 

28:3-4   “Y El Shadai te bendiga, te haga fecundo y te multiplique, para que llegues a ser multitud de pueblos. Y te dé también la bendición de Avraham, a ti y a tu descendencia contigo, para que tomes posesión de la tierra de tus peregrinaciones, la que Dios dio a Avraham.”  – Vemos como la bendición de Avraham no pasó a Esav, sino a Yaakov y a su descendencia. Estos versículos reafirman lo que hemos visto antes, que la bendición a Avraham implica las tres cosas Dios, el pueblo y la tierra.

 

 

Séptima aliyá, 28:5-9

 

28:5       “Entonces Yitsjak despidió a Yaakov, y éste fue a Padán-aram, a Laván, hijo de Betuel arameo, hermano de Rivká, madre de Yaakov y Esav.”  – Podemos hacer un cálculo de la edad de Yaakov cuando llegó a la casa de Laván. Cuando Yaakov se presentó ante el faraón en Egipto tenía 130 años de edad, según Génesis 47:9. Ya habían pasado siete años de abundancia y dos años de sequía desde que Yosef fue puesto como gobernante con 30 años de edad. De esto sabemos que Yosef nació cuando Yaakov tenía 91 años de edad. Según el Talmud y el libro de Yashar,[9] Yosef nació al final de los 14 años que Yaakov había servido por sus dos esposas. Entonces Yaakov tenía 77 años de edad cuando llegó a la casa de Laván. El Talmud[10] dice que Yaakov se ocultó estudiando en la casa de Éver durante 14 años, desde los 63 hasta los 77, antes de seguir su viaje hasta la casa de Laván.

[1]      Yashar 28:7.

[2]      Bereshit Rabá 64:6.

[3]      Bereshit Rabá 64:7.

[4]      Strong H7657, shib‛âh, shib-aw’, Masculine of H7651; seven (seventh); Shebah, a well in Palestine: – Shebah.

[5]      Strong H7621, shebû‛âh, sheb-oo-aw’, Feminine passive participle of H7650; properly something sworn, that is, an oath: – curse, oath, X sworn.

[6]      Rabí Eli Munk, en “La Voz de la Torá”.

[7]      Guitín 57b, traducido del inglés por el autor.

[8]      Ver Flavio Josefo, el libro de Yashar 61:25, y el libro de Josippon 1:2 (escrito en el año 953), que dice que Tsefó tuvo un nieto llamado Latinus y eventualmente un descendiente llamado Rómulus que fue el fundador de Roma.

[9]      Meguilá 17a y Yashar 31:21-14.

[10]     Meguilá 17a.

 

[1]      Strong H8435 toledah  toledah, to-led-aw’, to-led-aw’, From H3205; (plural only) descent, that is, family; (figuratively) history: – birth, generations.

Strong H3205 yâlad, yaw-lad’, A primitive root; to bear young; causatively to beget; medically to act as midwife; specifically to show lineage: – bear, beget, birth ([-day]), born, (make to) bring forth (children, young), bring up, calve, child, come, be delivered (of a child), time of delivery, gender, hatch, labour, (do the office of a) midwife, declare pedigrees, be the son of, (woman in, woman that) travail (-eth, -ing woman).

[2]      Ver Jeremías 25:11-12; 29:10.

[3]       Strong H6279 ‛âthar, aw-thar’, A primitive root (rather denominative from H6281); to burn incense in worship, that is, intercede (reciprocally listen to prayer): – intreat, (make) pray (-er).

[4]       Strong H7533 râtsats, raw-tsats’, A primitive root; to crack in pieces, literally or figuratively: – break, bruise, crush, discourage, oppress, struggle together.

[5]      Bereshit Rabá 63:7.

[6]       Capítulo 26, versículos 10-11.

[7]       Bereshit Rabá 83:7.

[8]       Strong H6215 ‛êśâv, ay-sawv’, Apparently a form of the passive participle of H6213 in the original sense of handling; rough (that is, sensibly felt); Esav, a son of Isaac, including his posterity: – Esau.

Strong H6213 ‛âśâh, aw-saw’, A primitive root; to do or make, in the broadest sense and widest application: – accomplish, advance, appoint, apt, be at, become, bear, bestow, bring forth, bruise, be busy, X certainly, have the charge of, commit, deal (with), deck, + displease, do, (ready) dress (-ed), (put in) execute (-ion), exercise, fashion, + feast, [fight-] ing man, + finish, fit, fly, follow, fulfil, furnish, gather, get, go about, govern, grant, great, + hinder, hold ([a feast]), X indeed, + be industrious, + journey, keep, labour, maintain, make, be meet, observe, be occupied, offer, + officer, pare, bring (come) to pass, perform, practise, prepare, procure, provide, put, requite, X sacrifice, serve, set, shew, X sin, spend, X surely, take, X thoroughly, trim, X very, + vex, be [warr-] ior, work (-man), yield, use.

[9]      Strong H6119 ‛âqêb  ‛iqqebâh, aw-kabe’, ik-keb-aw’, From H6117; a heel (as protuberant); hence a track; figuratively the rear (of an army). (lier in wait is by mistake for H6120.): – heel, [horse-] hoof, last, lier in wait [by mistake for H6120], (foot-) step.

Strong H6117 ‛âqab, aw-kab’, A primitive root; properly to swell out or up; used only as denominative from H6119, to seize by the heel; figuratively to circumvent (as if tripping up the heels); also to restrain (as if holding by the heel): – take by the heel, stay, supplant, X utterly.

[10]     Yashar 26:17b.

[11]       Babá Batrá 16b.

[12]     Bereshit Raba 63:19, Yashar 27.

[13]     Strong H2455 chôl, khole, From H2490; properly exposed; hence profane: – common, profane (place), unholy.

Strong 2490 châlal, khaw-lal’, A primitive root (compare H2470); properly to bore, that is, (by implication) to wound, to dissolve; figuratively to profane (a person, place or thing), to break (one’s word), to begin (as if by an opening-wedge); denominatively (from H2485) to play (the flute): – begin (X men began), defile, X break, defile, X eat (as common things), X first, X gather the grape thereof, X take inheritance, pipe, player on instruments, pollute, (cast as) profane (self), prostitute, slay (slain), sorrow, stain, wound.

[14]     Yashar 24:20-21.

[15]     Bereshit Rabá 64:3.

Parashá 05 Jayei Sará

ב׳ בכסלו ה׳תשע״ו (November 14, 2015) por  
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5 jaye sara

Parashá 05 Jayei Sará

Génesis 23:1 – 25:18

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Aliyás de la Torá:

 

  1. 23:1-16
  2. 23:17 – 24:9
  3. 24:10-26
  4. 24:27-52
  5. 24:53-67
  6. 25:1-11
  7. 25:12-18
  8. Maftir: 25:16-18

 

Haftará: 1 Reyes 1:1-31

Jayei Sará

Significa la vida o los años de Sará.

 

Primera aliyá, 23:1-16

Sará muere en Jevrón a la edad de 127 años Avraham hace duelo por ella, después de lo cual se levanta y pide que los hijos de Jet le dé una propiedad para una sepultura. La contestación es que puede sepultar a su difunta en uno de los mejores sepulcros de ellos. Pero después de haberles reverenciado Avraham solicita que Efrón le venda la cueva de Majpelá para una sepultura. Sin embargo, Efrón le ofrece el campo con la cueva como regalo. No obstante Avraham quiere pagar por ello. Y a pesar de que Efrón le pone un precio astronómico Avraham lo acepta y paga en efectivo.

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9

De esta forma el campo de Efrón es cedido a Avraham en propiedad ante las autoridades de los hijos de Jet y Avraham sepulta a Sará en la cueva. Después le pide a su siervo más confiado que haga un juramento para encontrar una esposa para su hijo Yitsjak entre sus parientes en la tierra de donde había salido. Un ángel del Eterno es enviado delante para que su viaje tenga éxito. Si la mujer no quiere seguirle quedará libre del juramento.

Tercera aliyá, 24:10-26

El siervo sale con diez camellos cargados con riquezas y llega a Aram-Naharayim. Se para junto a un pozo fuera de la ciudad de Najor en el momento cuando las mujeres salen para buscar agua. Hace una oración al Dios de Avraham pidiendo una señal para poder saber qué joven haya sido escogida para ser la esposa se Yitsjak. En ese momento llega una virgen muy hermosa y saca agua del pozo. Ella es Rivká, la nieta del hermano de Avraham. El siervo corre a su encuentro y le pide un poco de agua. Ella no solamente le da de beber sino también a todos los camellos. Esa fue precisamente la señal que él había pedido. El siervo le entrega joyas de oro y pregunta de quién es hija y si es posible hospedarse en su casa. Ella le contesta que es hija de Betuel que es hijo de Najor, el hermano de Avraham y que hay suficiente paja, forraje y lugar en su casa. Entonces el hombre se postra ante el Eterno en reverencia.

Cuarta aliyá, 24:27-52

 

El siervo bendice al Eterno por haberle guiado hasta los familiares de su señor. La joven corre y cuenta estas cosas a los de la casa de su madre. Su hermano Laván corre al hombre y le pide que entre en la casa donde dice que ha preparado lugar. El hombre lleva su caravana a la casa, donde desata los camellos y les da de comer. Después de haber lavado los pies le sirven la comida. Pero no quiere comer hasta que haber revelado el propósito de su viaje. Cuenta acerca de las bendiciones que su señor ha recibido del Eterno y acerca del hijo que su esposa Sará le ha dado en su vejez. También relata todo acerca del juramento y lo que ocurrió junto al pozo. Solicita que la joven sea tomada como esposa para el hijo de su señor. La familia de Rivká reconocen que esto ha venido de HaShem y le conceden la petición. Entonces el siervo se postra en tierra ante el Eterno.

Quinta aliyá, 24:53-67

 

El siervo entrega objetos de plata y oro y vestidos a Rivká. También entrega obsequios al hermano y a la madre. Después de comer y beber y pasan allí la noche. Por la mañana el siervo solicita permiso para salir, pero el hermano y la madre consideran que la niña debe quedarse en casa durante un tiempo. El siervo insiste en que desea ir y por eso se le pregunta a la joven si ella desea viajar con él. Ella está decidida para irse y por eso le envían en seguida junto con su nodriza y sus doncellas. Pero antes den enviarla pronuncian una bendición sobre ella y sus descendientes. Al llegar al lugar donde está Yitsjak, Rivká se cubre con el velo cuando le ve. El siervo le cuenta a Yitsjak todo lo que ha pasado y él la introduce en la tienda de su madre. Yitsjak la toma por esposa, y la ama. Así se consuela después de la muerte de su madre.

 

Sexta aliyá, 25:1-11

 

Avraham toma otra esposa, Keturá, que le da a luz seis hijos. De uno de ellos saldrá el pueblo madianita. Yitsjak recibe todas las posesiones de Avraham. Los hijos de sus concubinas reciben regalos y son enviados a la tierra del oriente, lejos de Yitsjak.

Avraham muere a la edad de 175 años y sus hijos Yitsjak e Yishmael lo sepultan en la cueva de Majpelá, junto a Sará. Después de la muerte de Avraham, Yitsjak es bendecido por Dios. En aquel tiempo vive en Beer-lajai-roí.

Séptima aliyá, 26:12-18

Yishmael tiene doce hijos que llegan a ser príncipes. Luego muere a la edad de 137 años. Su pueblo se establece desde Javilá hasta Shur que está en frente de Egipto.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 23:1-16

 

23:1-2 “Y vivió Sará ciento veintisiete años; estos fueron los años de la vida de Sará. Y murió Sará en Quiriat-arba, que es Jevrón, en la tierra de Kenaan; y Avraham vino a hacer duelo por Sará y a llorar por ella.” – La alegría del final del capítulo 22, donde Avraham estaba muy contento por haber superado la prueba y haber recibido aun más bendiciones de parte del Eterno por la atadura de Yitsjak, está en contraste con la tristeza del capítulo 23 donde Sará muere antes de tiempo. Es obvio que Avraham no estaba esperando una muerte tan rápida ni de él ni de su esposa, porque no había preparado un lugar de sepultura.

El Midrash cuenta que Sará murió por el impacto de la noticia acerca del sacrificio de Yitsjak. Avraham no le había contado lo que Dios le había pedido hacer con Yitsjak, sólo que le iba a llevar a estudiar en la yeshivá[1] de Shem y Ever. Como la Torá relata que sólo Avraham bajó del monte Moriá, el Midrash interpreta que Yitsjak fue enviado a estudiar con Shem y Ever en Yerushalayim. Cuando Sará oyó la noticia de que Yitsjak había ido para ser sacrificado, salió de Beer-Sheva en busca de su hijo. Y cuando llegó a Jevrón falleció. En tal caso Yitsjak tendría 37 años de edad cuando fue atado y puesto sobre el altar.

Sin embargo, después del relato de la akedá, “atadura”, de Yitsjak hay unos versículos, (22:20-24), que dicen que “después de estas cosas” llegaron noticias a Avraham acerca de la familia de su hermano Najor, y luego aparece el relato de la muerte de Sará. Aunque es cierto que la Torá no siempre está escrita según el orden de los sucesos sino que muchas veces los textos se van entrelazando, por eso parece que el texto de la Torá indica que la muerte de Sará no haya sido inmediatamente después de la atadura de Yitsjak.

 

Según el versículo 21:34 Avraham estuvo mucho tiempo en la tierra de los filisteos, lo cual implica más de 25 años, según Rashí. Según el libro de Yashar, Yitsjak tenía 5 años cuando Yishmael se estaba burlando de él. Esto muestra que Yitsjak tendría entre 30 y 37 años cuando fue atado.

 

Sará se fue para Jevrón y murió allí.

 

Surge la pregunta: ¿por qué razón Sará murió antes de tiempo? No es fácil contestar. Hay los que sugieren que fue porque se rió con una actitud de burla cuando recibió el anuncio del nacimiento de un hijo, pero tal falta no parece ser motivo suficiente para tener una muerte prematura.

Otra sugerencia es que HaShem quiso que Avraham tuviera más hijos y que fueran malvados, y como esos hijos no deberían nacer de Sará, mejor sería que se muriera para que Avraham se casara de nuevo. Los descendientes de esos hijos servirían al pueblo de Israel en tiempos de Mashíaj.[2]

Sin embargo, esta interpretación es muy difícil de aceptar. ¿Cómo HaShem va a querer que nazcan hombres impíos?

 

23:3-4 “Después Avraham se levantó de delante de la difunta, y habló a los hijos de Jet, diciendo: Extranjero y peregrino soy entre vosotros; dadme en propiedad una sepultura entre vosotros, para que pueda sepultar a mi difunta de delante de mí.” – En el Shulján Aruj[3] está escrito:

 

“El entierro del difunto es una mitsvá (mandamiento) muy grande… Hay que efectuarlo en mismo día de la muerte y está prohibido postergarlo para el día siguiente a menos que sea para rendir mayor homenaje al difunto, por ejemplo para permitir a parientes estar presentes para los funerales, o bien si las leyes del país no autorizan el entierro en mismo día.”

 

Uno de los 613 mandamientos dice que hay que enterrar al muerto en el mismo día, según está escrito en Deuteronomio 21:23:

 

“su cuerpo no colgará del árbol toda la noche, sino que ciertamente lo enterrarás el mismo día (pues el colgado es maldito de Dios), para que no contamines la tierra que el Eterno tu Dios te da en heredad.”

 

También está escrito en Génesis 3:19:

 

“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”

 

El hombre tiene que volver a la tierra de donde fue tomado. Esta escritura enseña que no está bien quemar los cuerpos muertos, sino hay que enterrarlos.

 

“extranjero y peregrino soy entre vosotros” – Según Gur Ariyé, estas dos palabras tienen dos significados diferentes. Son antitéticas entre sí. La palabra hebrea que fue traducida como “extranjero” es guer[4] y la palabra traducida como “peregrino” es toshav.[5]

Rashí dijo que esta oración significa que Avraham estaba diciendo que era un forastero (guer) de otra tierra que ha establecido su residencia (nityashavti) entre ellos. Un guer es un forastero sin derechos plenos y un toshav es un residente permanente con derechos plenos en un lugar. Cuando una persona obtiene el estatus de toshav deja de ser un guer.[6]

 

23:9 “para que me dé la cueva de Macpela que le pertenece, que está al extremo de su campo. Que en presencia de vosotros me la dé por su precio completo en posesión para una sepultura.” – En el Talmud[7] está escrito que en este lugar fueron enterradas cuatro parejas, Adam y Javá, Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká, Yaakov y Leá. Esa es la razón por la que Jevrón también es llamado Kiriat-Arbá, que significa “Pueblo de Cuatro”.

Es posible que Avraham estuviera interesado en esa cueva precisamente porque allí estaba enterrado Adam. Majpelá significa “duplicada”, “doblada”.

 

23:13 “y habló a Efrón a oídos del pueblo de aquella tierra, diciendo: Te ruego que me oigas; te daré el precio del campo; acéptalo de mí, para que pueda sepultar allí a mi difunta.” – Aunque Efrón le ofreció como regalo, no solamente la cueva, sino todo el campo, Avraham no quiso aceptarlo. ¡Qué actitud tan diferente a aquellos que sólo piensan que recibir las cosas gratis son bendiciones del Eterno! Avraham no consideró una “bendición” la oferta de Efrón. El no quería honrar a su esposa con una sepultura que no le había costado nada. ¿Cuánto valoramos a las personas? Avraham quería el lugar “por su precio completo”, (v. 9). Ni siquiera una rebaja hubiera sido considerado como una bendición. La verdadera bendición para nuestro padre Avraham fue poder pagar a Efrón lo que pidiera por el lugar. Así nadie podría decir en el futuro que ese lugar no pertenece a los hijos de Israel.

 

23:15 “Señor mío, óyeme: una tierra que vale cuatrocientos siclos de plata, ¿qué es eso entre tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta.”  – Cuatrocientos siclos corresponden a más de 50 salarios anuales. Según los descubrimientos arqueológicos de la época, un salario anual subía a 6-8 siclos.[8] El precio que le pidió Efrón fue una exageración descarada. Quería aprovecharse de la riqueza de Avraham en un momento de emoción y debilidad cuando no estaba pensando en hacer negocios. ¡Qué triste es ver cuando alguien se aprovecha de la generosidad de otro! ¡Qué egoísmo!

 

23:16 “Y oyó Avraham a Efrón; y Avraham pesó a Efrón la plata que éste había mencionado a oídos de los hijos de Jet: cuatrocientos siclos de plata, en moneda comercial.” – En el texto hebreo aparece el nombre Efrón de manera incompleta faltando la letra vav. Esto se interpreta que este hombre fue reducido por el Eterno por causa de su actitud avariciosa. Su bolsillo fue aumentado pero su nombre fue reducido. ¿Qué vale más?

A pesar de la cantidad astronómica injusta que había pedido, Avraham no estab dispuesto a discutir y rebajar precios. Su esposa vale más que todo eso y merece un sepulcro digno. Es más, ¡el precio alto de la sepultura elevaría la honra que se podìa dar a la difunta!

Avraham pesó a Efrón el dinero que había pedido en moneda comercial. Esto significa, según Rashí, que son recibidas en cualquier lugar, lo cual muestra que le entregó monedas grandes que valían cien siclos cada una.

23:19a “Después de esto, Avraham sepultó a Sará su mujer…” – Toma nota de que no se habla de los “restos mortales de Sará” sino de Sará misma aunque estaba muerta. Fue Sará la que fue sepultada. Un hombre no es hombre sin su cuerpo. Por esto tiene que haber una resurrección para que haya una salvación completa.

 

Segunda aliyá, 23:17 – 24:9

 

El capítulo 24 narra la historia de la búsqueda de una mujer para el hijo de Avraham.

 

24:9        “Y el siervo puso la mano debajo del muslo de Avraham su señor, y le juró sobre este asunto.” – Aquí obviamente se trataba de tocar el miembro viril donde estaba la señal del pacto.

 

“Su señor” – La palabra hebrea adonav está escrita en plural a pesar de que Avraham era uno solo. Una traducción literal de este pasaje sería “Y el siervo puso su mano debajo del muslo de Avraham sus señores…”. Esto muestra que cuando se trata de autoridad absoluta, como en este caso de señorío sobre un esclavo, (cf. Génesis 24:10; 39:2; Éxodo 21:4-6), o como en el caso del Creador del universo (Elohim), el sustantivo está puesto en plural, no para denotar pluralidad de personajes sino para mostrar ese tipo de autoridad. Si el sustantivo se hubiera entendido como una pluralidad de personas el verbo de la oración estaría también en forma plural. En el caso de Génesis 1:1 el verbo está en singular (“creó”, no “crearon”), lo cual nos enseña que la palabra Elohim no es vista como una referencia a una variedad de personas, sino a una sola persona con autoridad absoluta.

 

Dicho con otras palabras, como Avraham era uno, así Dios también es uno, no dos o tres.

 

Tercera aliyá, 24:10-26

 

24:10 “Entonces el siervo tomó diez camellos de entre los camellos de su señor, y partió con todos los bienes de su señor en su mano; y se levantó y fue a Aram-Naharayim, a la ciudad de Najor.” – El hebreo dice que el siervo tomó todos los bienes de su señor en su mano. Esto se interpreta en el Midrash[9] como un documento de donación que muestra que Yitsjak era el dueño de todos los bienes de Avraham, para que los familiares no tuvieran dudas para enviar a su hija.

Sin embargo, pienso que cuando el hebreo usa la expresión vejol-tuv, que se traduce como “y todo lo bueno”, no se está refiriendo a todos los bienes de Avraham sino a una representación de esos bienes. Como el número diez representa la totalidad, tenemos en la carga de estos diez camellos una representación de todas las riquezas de Avraham. La expresión beyadó, que se traduce como “en su mano”, no significa necesariamente que toda riqueza literalmente estaba en su mano sino bajo su cuidado, bajo su administración.

 

24:11 “E hizo arrodillar a los camellos fuera de la ciudad junto al pozo de agua, al atardecer, a la hora en que las mujeres salen por agua” – El relato de la Torá da pie a creer que este viaje de 700 km., que normalmente tardó 17 días, sólo duró unas tres horas.

 

24:15 “Y sucedió que antes de haber terminado de hablar, he aquí que Rivká, hija de Betuel, hijo de Milcá, mujer de Najor, hermano de Avraham, salió con el cántaro sobre su hombro.” – El nombre Rivká[10] significa “atada”, “sujeta”.

 

24:17 “Entonces el siervo corrió a su encuentro, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.”

 

24:20-21 “Y rápidamente vació el cántaro en el abrevadero, y corrió otra vez a la fuente para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. Y el varón estaba maravillado de ella, callando, para saber si Hashem había prosperado su camino o no.” – Un camello puede almacenar unos 200 litros (54 galones) de agua. Los recipientes que se usaban en esa época contenían unos 10 litros (2,5 galones). En el caso de que los 10 camellos estaban vacíos necesitarían unos 2000 litros (540 galones) de agua. Esto significa que Rivká tuvo que correr unas 200 veces entre el pozo y el abrevadero. Incluso si los camellos estaban a la mitad o a tres cuartos de su capacidad, lo que hizo Rivká consistía en un esfuerzo enorme. El siervo le observó asombrado, en hebreo shaá,[11] por su excelente trabajo.

 

Esta actitud de amor incondicional a un extranjero le capacitó para ser la esposa de Yitsjak. Avraham y Sará se destacaban por su generosidad y esta joven sería un buen complemento para que el matrimonio entre ella y Yitsjak pudiera seguir con el mismo rumbo.

 

24:22 “Y aconteció que cuando los camellos habían terminado de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro” – La palabra hebrea traducida como “medio siclo” es beka[12] que viene de baká que significa rajar, romper, cortar, invadir; incubar[13]. La palabra aparece sólo dos veces en toda la Escritura. El otro texto es Éxodo 38:25-28 donde está escrito:

 

“Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; un beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta. Los cien talentos de plata fueron para fundir las basas del santuario y las basas del velo; cien basas por los cien talentos, un talento por basa. Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos hizo ganchos para las columnas y revistió sus capiteles y les hizo molduras.”

 

Si comparamos los dos contextos donde aparece este término podemos destacar lo siguiente:

Lo primero que el siervo dio a la futura novia fue un anillo de oro para la nariz que pesaba una beka. Cuando los hijos de Israel iban a ser contados por primera vez cada uno de los varones de 20 años arriba tenía que entregar una beka de plata. Una beka corresponde a medio siclo. Una mitad fue entregada a Rivká y la otra mitad fue entregada al Eterno. La beka que fue entregada a la novia era de oro y la beka que la novia (los hijos de Rivká) dio al Novio (El Eterno) fue de plata. El oro fue puesto en el cuerpo de la novia y la plata fue puesta en el tabernáculo, principalmente como fundamento del santuario y también para ganchos y demás para las columnas del atrio.

 

“dos brazaletes que pesaban diez siclos de oro”  – Rashí dice que esto alude a las dos tablas de piedra donde estaban escritas las diez palabras.

Cuarta aliyá, 24:27-52

 

En esta aliyá hay una repetición del relato de lo que aconteció junto al pozo. ¿No hubiera sido suficiente que la Torá redundara esta historia? ¿Por qué ocupar tanto pergamino para escribir la misma cosa dos veces?

Cuando la Torá repite algo dos veces significa que tiene mucha importancia, que está firmemente decidido, que tiene su cumplimiento inmediato, y también que tiene doble cumplimiento en la historia, una doble proyección. Algo que pasó pasará de nuevo. Así que cuando ahora vemos una repetición del relato significa que HaShem nos está llamando la atención de una manera especial sobre este hecho y que tiene un cumplimiento futuro en una situación proféticamente idéntica.

Esto nos enseña que el relato de la búsqueda de la novia tiene una doble proyección, no solamente en relación con algo del pasado, sino también para el futuro.

 

24:47b “puse el anillo en su nariz, y los brazaletes en sus manos.” – Esta frase es similar al texto de Ezequiel 16:12 donde está escrito:

 

“Puse un anillo en tu nariz, pendientes en tus orejas y una hermosa corona en tu cabeza.”

 

Ese texto también habla de la Novia, que también es llamada Yerushalayim.

 

24:50 “Laván y Betuel respondieron, y dijeron: De HaShem ha salido esto; no podemos decirte que está mal ni que está bien” – Laván era malvado y por eso contestó antes de su padre.

Quinta aliyá, 24:53-67

24:53 “Y el siervo sacó objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rivká; dio también cosas preciosas a su hermano y a su madre.”

 

24:57 “Y ellos dijeron: Llamaremos a la joven y le preguntaremos cuáles son sus deseos.” – De este versículo aprendemos que no está permitido casarse con una mujer sin su consentimiento.[14]

 

24:58 “Entonces llamaron a Rivká y le dijeron: ¿Te irás con este hombre? Y ella dijo: Me iré.” – La expresión hebrea nos da a entender que Rivká estaba decidida a irse con el hombre a toda costa aunque los familiares no lo quisieran.

 

24:60 “Y bendijeron a Rivká y le dijeron: Que tú, hermana nuestra, te conviertas en millares de miríadas, y posean tus descendientes la puerta de los que los aborrecen.”

 

24:61 “se levantó Rivká con sus doncellas y, montadas en los camellos, siguieron al hombre. El siervo, pues, tomó a Rivká y partió.” –

 

24:65 “y dijo al siervo: ¿Quién es ese hombre que camina por el campo a nuestro encuentro? Y el siervo dijo: Es mi señor. Y ella tomó el velo y se cubrió.” – El hecho de cubrirse es una expresión de recato, respeto y sometimiento. Por eso las mujeres casadas deben cubrir parte de su cabeza como señal de estar bajo la autoridad de sus esposos, especialmente en la oración y otro tipo de servicio sagrado

La costumbre judía es que la mujer casada cubre la mayor parte de su cabello cuando es vista por otros hombres.

24:67 “Entonces Yitsjak la trajo a la tienda de su madre Sará, y tomó a Rivká y ella fue su mujer, y la amó. Así se consoló Yitsjak después de la muerte de su madre.” – El texto hebreo omite la palabra “de”, lo que hace que el texto puede ser entendido de la siguiente manera: “la trajo a la tienda, era su madre Sará.” Así que para Yitsjak Rivká fue el sustituto de su madre y por medio de ella pudo ser consolado. También indica que Rivká llegó a tener el mismo nivel de espiritualidad que su suegra había tenido.

 

Sexta aliyá, 25:1-11

 

25:1        “Avraham volvió a tomar mujer, y su nombre era Keturá.” – Rashí dice que Keturá era Hagar y que el nombre viene como alusión a que sus obras eran tan buenas como el incienso – ketoret. La pregunta nos surge si realmente fue Hagar la que Avraham tomó de nuevo, cuando más adelante se habla de las “concubinas” de Avraham, v. 6. En 1 Crónicas 1:32a está escrito que Keturá fue concubina de Avraham.

 

25:2a “Y ella le dio a luz a… Medán, a Midián…” – El pueblo midianita descendía de Keturá. Unos mercaderes midianitas pasaron cuando Yosef estaba en el pozo, cf. Génesis 37:28. Luego el pueblo medanita, que también nació por Keturá, le vendió a Potifar en Egipto, según el texto hebreo de Génesis 37:36. Los midianitas se unieron con los moabitas para maldecir a Israel por medio de Bil’am, cf. Números 25:16-18. Por eso los midianitas fueron severamente castigados por los hijos de Israel por mandato del Eterno, cf. Números 31. Los midianitas oprimieron a Israel durante siete años y fueron derrotados por Gid’ón, cf. Jueces 6-7.

 

25:5        “Avraham dio a Yitsjak todo lo que poseía”

 

25:7-8 “Estos fueron los años de la vida de Avraham: ciento setenta y cinco años. Avraham expiró, y murió en buena vejez, anciano y lleno de días, y fue reunido a su pueblo.” – La edad de Avraham no llegó a los 180 como su hijo Yitsjak. Un Midrash[15] dice que Avraham murió cinco años antes de tiempo. La razón es que para que su vejez fuera buena, cf. 15:15, no podría ver la apostasía de su nieto Esav que se rebeló a los 15 años de edad, como está escrito en Isaías 57:1:

 

“El justo perece, y no hay quien se preocupe; los hombres piadosos son arrebatados, sin que nadie comprenda que ante el mal es arrebatado el justo”

 

25:9        “sus hijos Yitsjak y Yishmael lo sepultaron en la cueva de Majpelá, en el campo de Efrón, hijo de Zohar jitita, que está frente a Mamre” – Esto nos enseña que Yishmael se arrepintió y tuvo una buena relación con la familia en sus últimos años, lo cual también produjo la buena vejez para Avraham. En ese momento Yitsjak tenía 75 años e Yishmael 89 años de edad.

 

25:11 “Y sucedió que después de la muerte de Avraham, Dios bendijo a su hijo Yitsjak. Y habitó Yitsjak junto a Beer-lajai-roí.” – Yitsjak toma el lugar de su padre después de su muerte. Ahora tenía la misma edad que su padre cuando salió de Jarán, cf. 12:4.

 

Séptima aliyá, 26:12-18

 

25:17 “Estos fueron los años de la vida de Yishmael: ciento treinta y siete años; y expiró y murió, y fue reunido a su pueblo.” – Rashí dice que la palabra hebrea que ha sido traducida como “expiró”, gueviá,[16] sólo es usada en referencia a hombres justos. Así que Yishmael murió como un hombre justo.

 

[1]      Centro de estudios judáicos.

[2]       Tosafot Harosh, en nombre del Sefer R. Yehudá Hajasid.

[3]       Versión resumida. Shul’han Aruj – Recopilacion de las leyes prácticas según la tradición sefardí, por R. Abraham M. Hassan, Fundación “Hasdé Lea”, página 421.

[4]       Strong H1616 gêr gêyr, gare, gare, From H1481; properly a guest; by implication a foreigner: – alien, sojourner, stranger.

Strong H4181 gûr, goor, A primitive root; properly to turn aside from the road (for a lodging or any other purpose), that is, sojourn (as a guest); also to shrink, fear (as in a strange place); also to gather for hostility (as afraid): – abide, assemble, be afraid, dwell, fear, gather (together), inhabitant, remain, sojourn, stand in awe, (be) stranger, X surely.

[5]       Strong H8453 tôshâb tôshâb, to-shawb’, to-shawb’, (The second form used in Kings Num 17:1); from H3427; a dweller (but not outlandish, H5237); especially (as distinguished from a native citizen (active participle of H3427) and a temporary inmate, H1616, or mere lodger, H3885) resident alien: – foreigner-inhabitant, sojourner, stranger.

Strong H3427 yâshab, yaw-shab’, A primitive root; properly to sit down (specifically as judge, in ambush, in quiet); by implication to dwell, to remain; causatively to settle, to marry: – (make to) abide (-ing), continue, (cause to, make to) dwell (-ing), ease self, endure, establish, X fail, habitation, haunt, (make to) inhabit (-ant), make to keep [house], lurking, X marry (-ing), (bring again to) place, remain, return, seat, set (-tle), (down-) sit (-down, still, -ting down, -ting [place] -uate), take, tarry.

[6]       R. Aryeh Coffman, sobre Rashí en Bereshit 23:3

[7]       Sotá 13a.

[8]       Ariel & D’vorah Berkowitz, de la revista Shabbat Shalom A, 2001, número 5, año 5.

[9]       Bereshit Rabá 59:11.

[10]     Strong H7259 ribqâh, rib-kaw’, From an unused root probably meaning to clog by tying up the fetlock; fettering (by beauty); Ribkah, the wife of Isaac: – Rebekah.

[11]      Strong H7583 shâ’âh, shaw-aw’, A primitive root (rather identical with H7582 through the idea of whirling to giddiness); to stun, that is, (intransitively) be astonished: – wonder.

[12]     Strong H1235 beqa‛, beh’-kah, From H1234; a section (half) of a shekel, that is, a beka (a weight and a coin): – bekah, half a shekel.

Strong H1234 bâqa‛, baw-kah’, A primitive root; to cleave; generally to rend, break, rip or open: – make a breach, break forth (into, out, in pieces, through, up), be ready to burst, cleave (asunder), cut out, divide, hatch, rend (asunder), rip up, tear, win.

[13]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[14]     Bereshit Rabá 60:12 y Rashi.

[15]     Bereshit Rabá 63:12.

[16]     Strong H1478 gâva‛, gaw-vah’, A primitive root; to breathe out, that is, (by implication) expire: – die, be dead, give up the ghost, perish.

Parashá 04 VaYerá

ב׳ בכסלו ה׳תשע״ו (November 14, 2015) por  
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4 Vaera

Parashá 04 VaYerá

Génesis 18:1 – 22:24

Aliyás de la Torá:

  1. 18:1-14
  2. 18:15-33
  3. 19:1-20
  4. 19:21 – 21:4
  5. 21:5-21
  6. 21:22-34
  7. 22:1-24
  8. Maftir: 22:20-24

Haftará: 2 Reyes 4:1-37(A); 4:1-23(S) VaYerá Significa “y apareció”.

Primera aliyá, 18:1-14

El Eterno se aparece a Avraham por tercera vez mediante tres ángeles que le vienen a visitar. Avraham corre hacia ellos y se postra en la tierra en reconocimiento de Aquel que ellos representan. Les pide que no pasen de largo y les prepara alimento, les lava los pies y les ofrece el mejor lugar para reposar. Los ángeles preguntan por Sará y uno de ellos da el anuncio del nacimiento de un hijo por medio de ella dentro del año próximo. Sará escucha el mensaje y se ríe pensando en el estado de su cuerpo. HaShem pregunta por qué Sará se rió y añade: “¿Hay algo demasiado difícil para el Eterno?”. Luego promete volver en el mismo tiempo señalado el año siguiente y entonces Sará tendrá un hijo. Segunda aliyá, 18:15-33 Sará miente diciendo que no se ha reído y es corregida por el ángel. Los hombres se levantan para ir a Sedom y Avraham los sigue para despedirlos. Mientras van caminando juntos, el Eterno le revela la causa por la cual él había venido de esa manera. El clamor del pecado de Sedom y Amorá es tan fuerte en los cielos que hace falta un juicio divino. Dos de los ángeles se van para Sedom y Avraham se queda hablando con uno de estos representantes de HaShem, pidiendo misericordia a favor de los justos en Sedom. Si hay diez justos en la ciudad, no será destruida. Tercera aliyá, 19:1-20 Los dos ángeles llegan a Sedom por la tarde. Lot se levanta de su puesto de juez en la puerta y los recibe inclinándose hasta el suelo. Les ruega que se hospeden en su casa una noche, pero ellos no quieren. Prefieren quedarse en la calle durante la noche. Pero por la insistencia logra convencerles y así entran a comer panes sin levadura con él. Cuando se van a acostar, todos los hombres de la ciudad rodean la casa pidiendo que se les entreguen los dos visitantes para tener relaciones homosexuales con ellos. Lot sale para hablar con ellos pidiendo que no obren perversamente con los huéspedes. Les ofrece sus dos hijas vírgenes en lugar de los varones, pero los hombres no lo aceptan y se vuelven violentos. Los dos ángeles intervienen metiendo a Lot en la casa. Luego cierran la puerta y hieren a los hombres con ceguera para que no encuentren la puerta. En seguida advierten a Lot que van a destruir la ciudad y le ordenan sacar a sus familiares del lugar. Ninguno de ellos toma en serio la amenaza y al final los dos ángeles tendrán que actuar, toman a Lot, su esposa y sus dos hijas y los saca poniéndolos fuera de la ciudad diciendo: “Huye por tu vida. No mires detrás y no te detengas en el valle. Escapa al monte para que no perezcas.” Sin embargo para salvar su vida Lot pide al Eterno permiso para huir a una ciudad pequeña que no está muy lejos.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

El Eterno accede a la petición de Lot y promete no destruir la pequeña ciudad, llamada Zoar. El sol sale mientras que van corriendo y justo en el momento de llegar, HaShem hace llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego que destruyen aquellas ciudades incluyendo todo el valle con sus habitantes. La mujer de Lot mira atrás y es convertida en una estatua de sal. Avraham se ha levantado y desplazado al lugar donde había estado delante del Eterno por la tarde el día anterior. Allí puede contemplar el humo de la destrucción de todo lo que hay en el valle. Por temor Lot sale de la pequeña ciudad y se muda a una cueva en la montaña junto con sus dos hijas. Allí la mayor toma la iniciativa de emborrachar a su padre para poder tener un hijo con él. La menor sigue su consejo y ejemplo y así las dos quedan embarazadas por su padre sin que él se dé cuenta de ello. La mayor llama a su hijo Moav y la menor le llama a su hijo Ben-amí. Estos dos hijos se convierten en dos pueblos, el pueblo moabita y el pueblo amonita. Avraham se muda de allí hacia la tierra del Neguev, en el sur. Y una vez más miente acerca de su esposa y Sará es tomada como mujer por el rey de Guerar. Sin embargo, el Eterno le manda un mensaje de advertencia en un sueño y la mujer es devuelta a su marido junto con ovejas, vacas, siervos, siervas y mucha plata. Además Avraham recibe permiso para habitar en todo su territorio. El rey es salvado de la muerte mediante la intercesión de Avraham y todas las mujeres de su reino son sanadas de la esterilidad que les ha venido por causa de Sará. El Eterno visita a Sará de manera que pueda concebir y dar a luz un hijo a Avraham en el tiempo señalado y Avraham le pone el nombre de Yitsjak. A los ocho días él circuncida a su hijo conforme la mandato de Dios. Quinta aliyá, 21:5-21   Avraham tiene 100 años al nacer Yitsjak, cuyo nombre significa “se reirá”. Sará dice que Dios le ha hecho reír y que todos los que lo oigan se reirán. El niño va creciendo y en el momento de ser destetado Avraham le hace un gran banquete. Yishmael trata mal a su hermanastro pequeño y al verlo su madre le dice a su marido que eche fuera a la sierva con su hijo. Al principio Avraham no quiere, pero Dios le dice que tiene que escuchar la voz de Sará. La descendencia será llamada por Yitsjak. Sin embargo Yishmael también será una nación grande por ser descendiente de Avraham. Avraham entrega provisión a su esposa Hagar y la despide junto con su hijo. Cuando se van por el desierto de Beer-Sheva el agua se acaba. Ella deja a su hijo adolescente debajo de un arbusto y se va lejos para no verlo morir. En eso lugar ella empieza a llorar. Dios estucha la voz del joven y un ángel de Dios se comunica con Hagar desde el cielo dándole aliento. Entonces Dios abre sus ojos de modo que pueda ver un pozo de agua y así es capaz de salvar al joven. Dios está con el muchacho para que llegue a ser un arquero en el desierto. Más tarde su madre le toma una mujer desde Egipto. Sexta aliyá 21:22-34   Avimelej, el rey de los filisteos, se da cuenta de que Dios está con Avraham y viene con su general Ficol para entrar en un pacto de amistad con él. Al aceptar Avraham la propuesta hacen el juramento. Avraham toma siete corderas del rebaño y las entrega a Avimelej como señal de que él había cavado el pozo en ese lugar. Por eso le dieron el nombre Beer-Sheva, el pozo del juramento o el pozo de los siete. Después Avraham planta un huerto en Beer-Sheva y allí invoca el Nombre del Eterno. Se queda en la tierra de los filisteos durante muchos años.   Séptima aliyá 22:1-19   Dios prueba a Avraham pidiéndole que sacrifique a su único hijo sobre un altar en la tierra de Moriá. Con obediencia inmediata se levanta muy de mañana y sale de viaje con su hijo y dos de sus mozos hasta llegar al lugar que Dios le ha dicho, tres días más tarde. Dice a sus dos mozos quedarse en a una distancia esperando que él y su hijo terminen el servicio de adoración. Pone la leña sobre su hijo, toma el fuego y el cuchillo y se dirigen al lugar señalado. Yitsjak pregunta por el cordero para el sacrificio. Avraham le contesta que Dios proveerá el cordero para el sacrificio de ascensión y así van juntos. Avraham edifica un altar en el monte, arregla la leña, ata a su hijo y lo pone sobre el altar sobre la leña. Luego toma el cuchillo para sacrificar a su hijo. Pero el ángel del Eterno le llama desde el cielo ordenándole que no mate al joven ni le haga daño porque ahora ha mostrado que teme a Dios por no rehusarle su único hijo. En ese momento Avraham se percata de un carnero trabajo con los cuernos en un matorral, el cual es ofrecido en lugar del hijo. El sitio donde ocurrió es llamado HaShem Yiré, el Eterno verá. Luego llama el ángel por segunda vez desde el cielo ampliando la promesa del Eterno anterior de muchísima bendición y sobreabundancia de descendencia. Por haber sido obediente todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de su descendencia. Luego vuelven a Beer-Sheva y habitan allí un tiempo. Allí llegan noticias a oídos de Avraham de que su hermano Najor ha tenido ocho hijos y una nieta, Rivká.

Comentarios

Primera aliyá, 18:1-14

18:1-3 “Y HaShem se le apareció en el encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día. Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra y dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.” – El Talmud[1] cuenta que esto ocurrió tres días después de la circuncisión, cuando el dolor de la herida era mayor.   Según el Talmud[2] aquí había dos tipos de manifestaciones sobrenaturales, primero una manifestación de la shejiná del Eterno, Su directa presencia, y luego hubo una visita de tres malajim, ángeles. Los tres ángeles serían: Mijael, que vino a anunciar el nacimiento de Yitsjak; Gavriel, que vino para destruir a Sedom y sus ciudades; Rafael, que vino para sanar a Avraham de la herida de su circuncisión. Luego sigue contando el Talmud que Mijael acompañó a Gavriel para destruir a Sedom. El Midrash,[3] por el contrario, dice que Mijael se fue al cielo después de su misión de avisar a Avraham acerca del nacimiento de Yitsjak y que Rafael fue a Sedom para sacar a Lot junto con Gavriel que fue para destruir las ciudades.   La Torá dice que vienen “tres hombres” en hebreo shloshá anashim. Más adelante vemos que dos de los tres se alejan y van hacia Sedom y uno de los tres se queda con Avraham. En el capítulo 19 verso 1 está escrito: “Llegaron, pues, los dos ángeles (malajim) a Sedom al caer la tarde…” La palabra malaj, en plural malajim, significa simplemente “mensajero, enviado, embajador”. Por esto, a simple vista, cuando aparece esa palabra en el hebreo, no sabemos si se está refiriendo a hombres de la tierra o a ángeles enviados del cielo. Sin embargo este contexto muestra que se trata de una manifestación de seres celestiales. El ángel que se había quedado con nuestro padre Avraham y que luego también bajó a Sedom, representa al Eterno de una manera especial y por eso lleva el nombre del Eterno cf. 18:20, 21-22, 26, 33; 19:27.   En 19:24 está escrito: “Entonces, HaShem hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de HaShem desde los cielos.” (Propia trad.) Hay otros textos donde también hay una manifestación similar de un HaShem en el cielo y un HaShem manifestado en la tierra, cf. Zacarías 2:11; 12:10; 14:5; Isaías 48:15-16. Por otro lado, Rashí[4] comenta sobre Génesis[5] 19:24 que, cuando dice “de parte de HaShem”, constituye una manera típica de hablar en el Tanaj (AT) y que aparece en varios otros versículos. Se puede encontrar una expresión similar en Génesis 4:23, donde Lémej dijo: “Mujeres de Lémej (no mujeres mías), prestad oído a mis palabras.” Y en 1 Reyes 1:33 David se refirió a sí mismo cuando dijo: “Tomad con vosotros a los siervos de vuestro señor (no “mis siervos”)”. También en Ester 8:8 el rey Ajashverosh dijo: “En nombre del rey (no “mi nombre”)”. En este caso también, en el versículo dice “de parte de HaShem”, en lugar de: “de parte de Él”, que hubiera sido lo normal.   Sin embargo los Targumim[6] dan otra interpretación a este tipo de doble manifestación del Eterno. Y también nos dan una idea de cómo el Judaísmo del tiempo del segundo templo comprendía estos múltiples pasajes de HaShem. En los pasajes donde hay más de un HaShem implicado en el texto, o donde HaShem es manifestado en este mundo, los Targumim sustituyen HaShem por la frase “La Palabra de HaShem”. La palabra aramea para “palabra” es memrá Por ejemplo, en Génesis 19:4 la traducción del texto hebreo dice: “Entonces, HaShem hizo llover sobre Sedom y Amorá azufre y fuego, de parte de HaShem desde los cielos.” (Propia trad.) Y el Targum Yonatán lo parafrasea de esta manera: Y la Palabra de HaShem hizo descender sobre los pueblos de Sedom y Amorá azufre y fuego de HaShem en el cielo.”   El Targum Onkelos dice en Génesis 15:6: “Y Avraham confió en la Palabra de HaShem, Y Él lo contó por justicia.” Según la traducción de Génesis 22:14 Avraham oró en el nombre de la Palabra de HaShem según lo que está escrito en el Tárgum de Yerushalayim: “Y Avraham adoró y oró en el nombre de la Palabra de HaShem, y dijo, ‘Tú eres HaShem, el que me ve, pero Tú no puedes ser visto.’” Según este texto Avraham ora “en el nombre de la Palabra de HaShem” a HaShem que “no puede ser visto.” Aquí es aparente que hay dos HaShems. Avraham está orando en el nombre de la Palabra de HaShem, pero está orando a ese HaShem que no puede ser visto. Esta idea es reforzada en los siguientes textos: “Y Hagar adoró y oró en el nombre de la Palabra de HaShem que se había revelado Él mismo a ella…” (Jerusalem Targum, Génesis 16:13) En el Targum Onkelos sobre Génesis 28:20-21está escrito: “Y Yaakov hizo un voto, diciendo, ‘Si la Palabra de HaShem es mi apoyo, y me guarda en el camino que voy, y me da pan para comer, y vestido para vestir, de manera que vuelva otra vez a la casa de mi padre en paz; entonces, la Palabra de HaShem será mi Dios.'”   18:8 “Tomó también cuajada y leche y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol mientras comían.”– La palabra hebrea traducida como “cuajada” es jemá [7] que, según Rashí, significa la grasa de la leche que se toma de su superficie.   Según la halajá judía está prohibido comer alimentos con mezclas de carne y leche y sus derivados. Los textos en que se basa están en Éxodo 23:19; 34:26 y Deuteronomio 14:21. Los rabinos sacan tres diferentes prohibiciones de estos textos:[8]

  • cocer carne junto con leche
  • comer este tipo de mezcla
  • sacar beneficio de ese tipo de mezcla.

Está permitido comer primero productos lácteos y luego, después de haber limpiado la boca y comido algo de pan, comer productos cárnicos. Sin embargo, si se come queso duro es preferible esperar más tiempo[9]. Al comer carne habrá que esperar entre varias horas antes de comer productos lácteos, dependiendo de cuál de las diferentes tradiciones existentes uno sigue. La prohibición de la Torá se refiere solamente a la carne y la leche de mamíferos limpios, no aves.   Los judíos karaitas, que no aceptan la halajá, ni las tradiciones de los hombres, dicen que esta prohibición no se refiere a las mezclas de carne y leche, sino solamente a lo que dice el texto de la Torá, no cocer la el cabrito en la leche de su madre.   Contra este argumento se puede levantar varias objeciones:

  • Muchos de los mandamientos de la Torá han sido expresados tomando ejemplos particulares sin que sea limitada su aplicación solamente a ese ejemplo, sino para mostrar una verdad general aplicable a situaciones y cosas similares.
  • Los eruditos desde antaño han interpretado estos textos de forma general, aplicándolo no solamente al caso particular de no cocer una cría en la leche de su madre, sino a no mezclar productos cárnicos con productos lácteos.
  • La ciencia médica muestra que no es saludable para la digestión este tipo de mezclas. Las carnes necesitan el ácido para disolverse y la leche es una base que es contraproducente al ácido.
  • Una costumbre que se ha practicado durante mucho tiempo por muchas personas dentro de Israel se convierte en ley, según Génesis 32:32. Cf. 1 Corintios 11:16.

Durante la edad media esta prohibición se extendió en incluir también carne blanca, de aves, por la prohibición que los judíos en Europa tenían para comprar de día. Para evitar que se equivocaran a la hora de comprar y preparar la carne de noche, los rabinos pusieron esa cerca de protección alrededor de la Torá de manera que prohibieron usar cualquier carne, roja o blanca, junto con leche. Esa costumbre se ha extendido en el mundo judío y los judíos practicantes la siguen.   Volviendo al texto. Podemos ver como Avraham ofrece tanto productos lácteos como cárnicos a los tres visitantes. ¿No seguía nuestro padre los mandamientos?   En Génesis 26:5 está escrito:   “Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”   La palabra hebrea traducida como “leyes” es torot, la forma plural de torá, instrucción. El Eterno no cambia sus leyes de un día para otro, ni de una generación a otra, ni de un siglo a otro ni de un milenio a otro, ni de una edad a otra. Sus leyes para los hombres siguen siendo las mismas mientras duren el cielo y la tierra. Hay varias opciones de interpretación:

  • Esta prohibición sólo fue dada a los hijos de Israel cuando la Torá escrita fue entregada en Sinái. Por eso Avraham podía comer carne con leche.
  • Avraham ofreció dos tipos de menú a los visitantes, y podían elegir entre comer leche o carne, pero no ambos.
  • Avraham ofreció primero los productos lácteos, y luego los cárnicos.

La última interpretación concuerda bien con el texto que primero menciona los productos lácteos y luego los cárnicos. Es posible que nuestro padre Avraham primero ofreció los productos lácteos que normalmente no necesitan tiempo para ser preparados para que pudieran empezar a comer mientras iba preparando la carne. Rashí dice: “En el orden en que iba preparando la comida la ofrecía a ellos.” El texto no constituye una evidencia de que comieron leche con carne juntos. Tampoco se puede usarlo para probar lo contrario.   18:12 “Y Sará se rió para sus adentros, diciendo: ¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?” – Rashí dice que el texto significa que Sará se rió pensando en su vientre y sus pechos que ya estaban secos.   “mi señor” – En hebreo adoní. ¡Qué manera respetuosa de llamar a su esposo!   18:14 “¿Hay algo demasiado difícil para HaShem? Volveré a ti al tiempo señalado, por este tiempo el año próximo, y Sará tendrá un hijo.”  – La palabra hebrea que fue traducida como “tiempo señalado” es moed[10] que tiene que ver con las fiestas del Eterno presentadas en Levítico 23. Así que en una de esas fiestas anuales tenía que nacer Yitsjak. Tanto el texto del 18:6 como 19:3 nos indica que fue durante la fiesta de los panes sin levadura. La tradición ubica el nacimiento de Yitsjak el 15 de Nisán, el mismo día cuando el pueblo de Israel más adelante saldría de Egipto.[11]   Segunda aliyá, 18:15-33   18:15 “Pero Sará lo negó, porque tuvo miedo, diciendo: No me reí. Y él dijo: No es así, sino que te has reído.” – Aquí vemos que Sará mintió a la hora de dar testimonio ante las autoridades. La razón fue que sentía temor. De este texto surgió por tanto la halajá de que una mujer no puede ser llamada como testigo ante un beit din (corte de justicia judía), pues aun la más justa entre ellas negó la verdad por temor. Esta ley protege el alma sensible de la mujer.   18:19 “Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de HaShem, haciendo justicia y juicio, para que HaShem cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.” – Vemos que la condición para que las promesas puedan ser cumplidas para los hijos de Avraham es que se transmita a los hijos el camino de justicia. Hay muchos otros textos que hablan de lo mismo, cf. Éxodo 10:2; 12:26-27; 13:8, 14; Deuteronomio 4:9, 10; 6:7, 20-25; 11:19; 32:46; Salmo 78:5-7; 44:1; Proverbios 22:6.   18:23 “Y Avraham se acercó, y dijo: ¿En verdad destruirás al justo junto con el impío?” – La palabra hebrea traducida como “se acercó” es vayigash. Esta palabra es usada en tres sentidos:

  • Guerrear, cf. 2 Samuel 10:13.
  • Humillarse, cf. Génesis 44:18.
  • Interceder, cf. 1 Reyes 18:36.

Con todas estas intenciones Avraham se acercó al Eterno. En los versículos 23-26 hay un desafío del Eterno, en los versículos 27-29 hay humillación y en los versículos 30-32 predomina la intercesión.   18:32 “Entonces dijo Avraham: No se enoje ahora HaShem, y hablaré sólo esta vez; tal vez se hallen allí diez. Y El respondió: No la destruiré por consideración a los diez.” – ¿Por qué Avraham no bajó más? El Midrash[12] cuenta que como HaShem no salvó la generación del diluvio por causa de ocho personas justas, no valdría la pena intentar bajar más. En las Escrituras el número diez representa la totalidad. En Génesis 1 aparece la frase “dijo Dios” diez veces, en relación con la creación de todo. Diez justos representarían toda la ciudad de Sedom. Diez mandamientos representan toda la Torá. Diez espías representaban todo el pueblo. El diezmo representa todos los ingresos etc. En el judaísmo se necesita diez varones justos para poder constituir un minyán, una asamblea legal representativa para todo Israel. Tanto para la oración en la sinagoga como para ciertos trámites legales se considera necesario tener un minyán. Tercera aliyá, 19:1-20   19:1        “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sedom al caer la tarde, cuando Lot estaba sentado a la puerta de Sedom. Al verlos, Lot se levantó para recibirlos y se postró rostro en tierra” – El hecho de estar sentado en la puerta significa que ocupaba un puesto importante de concejal en la municipalidad de la ciudad. En esa época el gobierno de las ciudades estaba sentado en las puertas. Rashí destaca el hecho de que la palabra hebrea para “estaba sentado”, yoshev, está escrita de forma defectiva, sin la vav. Esto indica que en ese mismo día Lot había sido nombrado juez en Sedom. Lot se levantó ante estas personas en señal de respeto. En el judaísmo se sigue la regla de levantarse ante personas de mayor rango. En Levítico 19:32 está escrito: “Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; yo soy HaShem.” Los ancianos deben ser honrados por los más jóvenes. El no levantarse cuando un padre o un anciano entra en la habitación constituye una falta de respeto entre los temerosos de Dios en Israel. En Job 29:7-10 está escrito: “Cuando yo salía a la puerta de la ciudad, cuando en la plaza tomaba mi asiento, me veían los jóvenes y se escondían, y los ancianos se levantaban y permanecían en pie. Los príncipes dejaban de hablar y ponían la mano sobre su boca; la voz de los nobles se apagaba, y la lengua se les pegaba al paladar.” Esta es la manera de tratar a una persona que tiene un rango superior, por ser padre o abuelo, por su edad, por su posición de autoridad en la sociedad o en la comunidad de creyentes etc. Cada uno de estos puestos representan al Eterno y al mostrar respeto a ellos de una manera visible se está honrando a Dios, que es el juez supremo que ha delegado de su autoridad a estas personas dándoles el puesto que tienen. El respeto que uno tiene al Eterno tiene que ser manifestado ante las autoridades que han sido puestas por él. Según el Midrash había una ley en Sedom que prohibía a los habitantes recibir a los extranjeros. Lot desafió esta ley y recibió a los transeúntes. “se postró” – La raíz de esta palabra hebrea es shajá[13] que significa “inclinarse en reverencia”. La palabra fue traducida al griego como proskuneo[14] que tiene el mismo significado. Ninguna de estas palabras corresponden a la palabra española adorar en el sentido “inclinarse en respeto ante el Altísimo”. Pueden ser entendidos de esta manera cuando son usadas en relación con el culto al Eterno, pero no es el sentido principal de estos términos. Si shajá hubiera significado adorar, constituiría un pecado el hecho de que Lot se inclinara hasta la tierra ante estos ángeles del Altísimo. Esto es una cita de Isaías 45:23-25 que dice: “Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad. De mí dirán: “Sólo en HaShem hay justicia y fuerza.” A El vendrán y serán avergonzados todos los que contra El se enojaron. En el Eterno será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.”   19:15 “Y al amanecer, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a tus dos hijas que se encuentran aquí, para que no seáis destruidos en el castigo de la ciudad.” – En este texto hay una palabra sumamente interesante. Es la palabra hebrea hanimtsaot que se traduce como “las que se encuentran”. La idea es que HaShem había encontrado a estas dos hijas de Los. El Midrash usa la regla de guezerá shavá –similitud de expresiones – para conectar este texto con el Salmo 89:20 donde habla de David que fue encontrado por el Eterno, como está escrito:   “He hallado a David mi siervo; lo he ungido con mi óleo santo”   El Midrash[15] hace la pregunta:   “¿Dónde lo hallé (a David)?”, y luego contesta: “¡En Sedom!”.   Esto requiere una explicación. Las dos hijas de Lot tuvieron dos hijos que llegaron a ser dos pueblos, los pueblos Moav y Amón. Más adelante la moabita Rut entraría en la congregación de Israel por el casamiento con Boaz y se convertiría en una de los ancestros del rey David y el Mesías. En Deuteronomio 23:3-4 está escrito: “Ningún amonita ni moabita entrará en la asamblea de HaShem; ninguno de sus descendientes, aun hasta la décima generación, entrará jamás en la asamblea de HaShem, porque no fueron a vuestro encuentro con pan y agua en el camino cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Bil´am, hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.” ¿Cómo es posible entonces que estas dos mujeres, Rut y Naamá, que eran de estos dos pueblos, Moav y Amón, pudieran entrar en Israel y, además, ser ancestros del Mesías? Según el Talmud[16], Boaz, que se casó con Rut, fue el mismo que el juez Ivtsán de Beit-Lejem, (Jueces 12:8). El, o algún juez anterior, había establecido que el mandamiento de la prohibición a los moabitas y amonitas sólo era aplicable a los varones, no a las mujeres. Así se había establecido una halajá de hombres que aplicaba la Torá en esa situación actual en la que vivían. Uno puede poner en cuestionamiento esa halajá, y seguramente no faltaban voces que dudaban de la autenticidad de David para tener el derecho al trono de Israel. Pues la madre de su abuelo era moabita, cf. Rut 4:22; Salmo 69:8. El juez y gran profeta Shmuel confirmó la halajá hecha por los jueces de Israel al ungir a David como rey en Israel. Esto lo hizo por orden divina. Así que el Eterno mismo apoyó la halajá hecha por los hombres que excluían a las mujeres de los dos mandamiento de Deuteronomio 23:3-4.

Cuarta aliyá, 19:21 – 21:4

19:26 “Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal.” – El ángel había dicho claramente en el versículo 17 que no miraran atrás para ver la destrucción de Sedom y las demás ciudades del valle. ¡Qué importante es hacer caso a los detalles de los mandamientos del Hashem. Sin embargo a Avraham se le dio el permiso de contemplar toda esta destrucción. 19:27 “Y Avraham se levantó muy de mañana, y fue al sitio donde había estado delante de HaShem” – La Torá presenta a Avraham como el que se levanta por la mañana para orar, a Yitsjak como el que ora por la tarde, cf. Génesis 24:63, y Yaakov como el que ora por la noche, cf. Génesis 32:24. De esta manera hay tres momentos para los sacrificios en el templo, mañana, tarde y noche. En cada uno de esos sacrificios había oraciones. Así que la oración de shajarit, de la mañana, fue instituido por nuestro padre Avraham, la oración de minjá, de la tarde, fue instituido por nuestro padre Yitsjak, y la oración de arvit, de la noche, fue instituido por nuestro padre Yaakov, cf. Salmo 55:17; Daniel 6:10.   19:31 “Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra.” – Según el Midrash,[17] ellas pensaban que ya no quedaban hombres en la tierra, como en el diluvio, y tenían el buen deseo de preservar la raza humana. Sus acciones eran malas pero sus motivos eran buenos, y por eso sus descendientes son bendecidos por el Eterno, a pesar de su pecado.   19:37-38 “Y la mayor dio a luz un hijo, y lo llamó Moav; él es el padre de los moabitas hasta hoy. Y en cuanto a la menor, también ella dio a luz un hijo, y lo llamó Ben-amí; él es el padre de los amonitas hasta hoy.” – La mayor no tenía vergüenza de lo que había hecho con su padre, y llamó a su hijo “Del padre”. La menor era más discreta y llamó a su hijo “Hijo de mi pueblo”. Más adelante, cuando los hijos de Israel iban a entrar en la tierra prometida, recibían la orden de no maltratar a los dos pueblos Moav y Amón. Sin embargo, hay una pequeña diferencia en el trato, según está escrito en Deuteronomio 2:9a y 19a:   “Entonces HaShem me dijo: “No molestes a Moav, ni los provoques a la guerra… Y cuando llegues frente a los hijos de Amón, no los molestes ni los provoques…””   La prohibición en cuanto a Amón es más severa que la de Moav. Tenían el derecho de provocar a Moav, pero no hasta una guerra, pero a Amón no podían provocar de ninguna manera.   20:1a “Y Avraham partió de allí…” – Como Avraham se dedicaba a atender a los viajeros en el desierto dándoles comida y cobijo para así poder hablarles del Eterno, tuvo que salir de la región de Sedom, porque ya nadie pasaba por allí. El Midrash[18] cuenta que los rumores del incesto de Lot también le afectaban por ser su pariente y ya no quería estar cerca de allí.   20:2 “Y Avraham dijo de Sará su mujer: Es mi hermana. Entonces Avimelej, rey de Guerar, envió y tomó a Sará.” – En tres meses Sará había rejuvenecido de tal manera que fue muy atractiva a pesar de sus 89 años de edad. El rey filisteo la secuestra para casarse con ella. Esto constituye un ataque muy grave contra la promesa del hijo que iba a nacer el año siguiente. Pero el Eterno interviene y arregla la situación.   20:7 “Ahora pues, devuelve la mujer al marido, porque él es profeta y orará por ti, y vivirás. Mas si no la devuelves, sabe que de cierto morirás, tú y todos los tuyos.” – Avraham es llamado profeta, en hebreo naví[19]. Es la primera vez que la palabra aparece en las Escrituras. El Salmo 105:15 hace referencia a este momento en la vida de Avraham, como está escrito:   “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.” En este texto vemos que una de las tareas más importantes de un profeta es la intercesión por los necesitados. Avraham tenía que orar por un pueblo y un rey que había secuestrado a su esposa. Y cuando oró por los gentiles HaShem sanó a su esposa. En Job 42:10 está escrito:   “Y HaShem restauró el bienestar de Yov cuando éste oró por sus amigos; y HaShem aumentó al doble todo lo que Yov había poseído.”   20:12 “Además, en realidad es mi hermana, hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y vino a ser mi mujer.” – Según Rashí, Sará era la nieta de Teraj. La palabra hebrea para padre, av, puede ser también abuelo, bisabuelo, tatarabuelo etc. La palabra hebrea para hija, bat, puede significar también nieta, bisnieta etc. Según el Tárgum y el libro de Yashar, Sará fue la hija del tío de Avraham.   21:2 “Y Sará concibió y dio a luz un hijo a Avraham en su vejez, en el tiempo señalado que Dios le había dicho.” – Los rumores de que el padre del niño fuera Avimelej fueron apagados por el hecho de que el hijo era idéntico a su padre. Más adelante el siervo de Avraham, Eliezer, se confundió y pensaba que Yitsjak era su señor, cf. 24:65.

Quinta aliyá, 21:5-21

21:8 “Y el niño creció y fue destetado, y Avraham hizo un gran banquete el día que Yitsjak fue destetado.” – Según Rashí, el niño no fue destetado por falta de leche de su madre, sino porque ya tenía 24 meses de edad.   21:9 “Y Sará vio al hijo que Hagar la egipcia le había dado a luz a Avraham burlándose” – En lugar de desarrollar amor entre hermanos empezó a despreciar al pequeño e incluso perseguirlo. , así también sucede ahora.”   El Midrash[20] cuenta que Yishmael estaba tirando dardos contra su hermano simulando que estaba cazando animales. Luego se convirtió en un buen arquero, v. 20.   Ahora, la raíz de palabra que ha sido traducida como “burlándose” es tsajak[21] que significa reír, y es la misma que en el nombre Yitsjak. Esa palabra es usada también en el sentido sexual en otros contextos, por ejemplo en Génesis 26:8, donde está escrito:   “Y sucedió que después de haber estado allí largo tiempo, Avimelej, rey de los filisteos, miró por una ventana, y he aquí, vio a Isaac acariciando (tsajak) a Rivká su mujer.”   Y en Génesis 39:14 está escrito:   “llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que se burle (tsajak) de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.” También es usada en relación con la idolatría en Éxodo 32:6 donde está escrito: “Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron ofrendas de ascensión y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse (tsajak).” Por lo tanto es posible que la burla que hizo Yishmael de Yitsjak era una mezcla de violencia, sexo e idolatría, los tres pecados cardinales. Sará lo vio y le sentó muy mal. Esa influencia no era buena para su hijo. Además corría el peligro de morir por un “accidente”. 21:10 “y dijo a Avraham: Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.” – Esta palabra no fue inspirada por el yetser hará – la inclinación al mal – de Sará, sino por la Ruaj HaKódesh, el Espíritu profético, porque el Hashem luego confirma a Avraham que tiene que prestar atención a todo lo que la voz Sará le había dicho. 21:12 “Mas Dios dijo a Avraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta atención a todo lo que la voz de Sará te diga, porque por Yitsjak será llamada tu descendencia.” – En el hebreo no está escrito que Avraham solamente tiene que escuchar a Sará, sino “la voz” de Sará. En hebreo es usada la palabra kol[22] que significa voz. Y en este caso no fue cualquier voz, sino una voz profética. Yishmael no va a heredar juntamente con Yitsjak, y por Yitsjak será llamada la descendencia de Avraham. El pueblo árabe no tiene el derecho de usurpar lo que le pertenece al pueblo judío. Sin embargo si se somete al plan del Eterno para su hermanito, será sumamente bendecido, como dice el profeta Isaías en el capítulo 19 versículos 18 en adelante. 21:14 “Se levantó, pues, Avraham muy de mañana, tomó pan y un odre de agua y los dio a Hagar poniéndoselos sobre el hombro, y el muchacho y la despidió. Y ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beer-Sheva.” – Según Rashí la palabra “errante” tiene que ver con la idolatría. Ella volvió a los dioses de Egipto. Por eso no hubo bendición en el agua del odre. La idolatría produce sequía. 21:15 “Y el agua en el odre se acabó, y ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos” – El joven tenía más de 16 años de edad. Según Rashí estaba enfermo y por eso también él fue puesto sobre el hombro de Hagar, según el hebreo en el versículo 14. 21:16 “y ella fue y se sentó enfrente, como a un tiro de arco de distancia, porque dijo: Que no vea yo morir al niño. Y se sentó enfrente y alzó su voz y lloró.” –  ¿Qué madre abandona a su hijo en el momento de su muerte? Hagar lo hizo. Ella sólo pensaba en si misma, no en el bienestar de su hijo en los momentos más críticos de su vida. Además había olvidado completamente la palabra que el ángel le había dado acerca del futuro de su hijo. Golda Meír dijo: “Cuando los árabes tengan más amor por sus hijos que odio contra los judíos, podremos tener paz.” Esta actitud que Hagar tenía contra el joven sigue viéndose entre las madres del pueblo palestino que envía a sus hijos a matarse con bombas suicidas para exterminar a unos pocos judíos. ¡Que el Eterno tenga misericordia con los árabes para que sus corazones puedan humillarse y ser sensibles para poder amar a sus hijos como los judíos lo hacen con sus hijos! 21:19 “Entonces Dios abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.” – Si el joven corría peligro de muerte por falta de agua ¿por qué tomó el tiempo para llenar todo el odre? El Midrash cuenta que fue porque tenía temor de que el pozo iba a desaparecer de la misma manera como había aparecido. El pozo estaba allí todo el tiempo. En nuestras crisis y problemas no necesitamos subir al cielo o bajar al abismo para buscar la solución. Lo que necesitamos es tener una buena relación con el Eterno para que nos abra los ojos para ver la solución que está muy cerca de nosotros. Sexta aliyá 21:22-34   21:30-31 “Y él respondió: Tomarás estas siete corderas de mi mano para que esto me sirva de testimonio de que yo cavé este pozo. Por lo cual llamó aquel lugar Beer-Sheva, porque allí juraron los dos.” – Beer significa pozo, shava viene de shevuá – juramento – y sheva significa siete. La raíz de shava y sheva es la misma. Así que Beer-Sheva puede ser entendido como Pozo del juramento o Pozo de los siete.   21:33 “Y plantó un tamarisco en Beer-Sheva, y allí invocó el nombre de HaShem, el Dios eterno.” – Los rabinos Rav y Shmuel discutieron sobre el significado de la palabra eshel traducida aquí como tamarisco. Uno dijo que se trataba de un huerto del cual se ofrecieron los frutos a los viajeros durante su comida, y el otro dijo que se trataba de un albergue para poder recibir a los transeúntes y donde había muchos árboles frutales.   Lo cierto es que este lugar se convirtió en un centro de proclamación del nombre del Eterno. Según el Midrash, Avraham invitaba a los que pasaban para que comieran y se confortaran gratis. Después de haber comido les dijo: “Vengan y bendigamos al Rey Altísimo y Santo, Aquél que de los suyo ustedes han comido”. Les explicó que no habían comido de su comida sino de Aquél que habló y el mundo fue creado. Así Avraham ganó muchas almas para el Hashem.   “Dios eterno” – en hebreo El Olam. El significa Poderoso y olam[23] tiene varios significados: “larga duración”, “eternidad”, “siempre”, “futuro”, “tiempo indefinido”, “hace mucho”; “mundo”.[24] También significa “universo”.   21:34 “Y peregrinó Avraham en la tierra de los filisteos por muchos días.”  – Rashí muestra como estuvo allí por lo menos 26 años. Esto implica que Yitsjak tendría más de 30 años cuando fue sacrificado.   Séptima aliyá 22:1-19   22:1 “Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Avraham, y le dijo: ¡Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Fue Dios quien probó a Avraham según su atributo de justicia, por eso usa el nombre Elohim aquí.   Así que la fe de Avraham fue perfeccionada por medio de esta prueba, en el sentido de llegar a su máximo potencial. Después de esta prueba la confianza de Avraham llegó a un nivel que no necesitaba más pruebas, había alcanzado su meta.   La palabra hebrea para prueba también significa tentación. Aunque la misma palabra es usada para los dos significados hay una gran diferencia entre una cosa y otra. El propósito detrás del acto determina si es una prueba o una tentación. Si el propósito es hacer que la persona caiga en desgracia, es una tentación. Si el propósito es hacer que la persona suba a un nivel más alto.   Si una persona no pasa la prueba que Hashem le pone tiene dos opciones, hacer la prueba otra y otra vez hasta que la pase, o finalmente ser eliminado. Lo que pasó con la mayoría de los hijos de Israel que salieron de Egipto fue que suspendieron la prueba diez veces, cf. Números 14:22, y por eso no pudieron subir al nivel superior que Hashem había preparado para ellos en la tierra prometida.   22:2        “Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Yitsjak, y ve a la tierra de Moriá, y ofrécelo allí en ofrenda de ascensión sobre uno de los montes que yo te diré.” – La palabra hebrea traducida como “ahora” es na. Tiene principalmente dos acepciones, “por favor” y “ahora”. Esto quiere decir que se puede traducir: “Toma por favor a tu hijo…” No es una orden fuerte sino una petición suave. HaShem quería probar la sinceridad de Avraham si realmente estaba buscando los deseos del Cielo o sus propios deseos. Llevaba mucho tiempo sin sacrificar animales y ahora HaShem le pide a su hijo, el que más amaba.   Si no estás dispuesto a sacrificar por amor a HaShem lo que más te gusta, entonces tienes algo en tu vida que está delante de El, y eso se ha convertido en un dios falso para ti. HaShem tienen que tener el primer lugar en nuestras vidas y si hay algo en tu vida que desafía ese lugar El te va a pedir que lo sacrifiques. ¿Estás dispuesto para ello? La tierra de Moriá es Yerushalayim, como está escrito en 2 Crónicas 3:1:   “Entonces Shelomó comenzó a edificar la casa de HaShem en Yerushalayim en el monte Moriá, donde se había aparecido a su padre David, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.”   Según un Midrash[25] la palabra Moriá alude a que allí se darían la instrucción (horaá) a todo Israel.   Este sacrificio constituye uno de los pilares en el judaísmo. Por los méritos de él se reclama en las oraciones de cada mañana el favor del Eterno para la vida.   Avraham era un compañero de pacto con el Eterno. El Eterno necesitaba la obediencia total de Avraham para poder cumplir sus propósitos en su vida .   22:3        “Avraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Yitsjak; y partió leña para la ofrenda de ascensión, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho.”  – La obediencia por amor de Avraham le hizo madrugar para así cumplir los deseos de su Señor con diligencia. La palabra hebrea que se ha traducido en los versículos 3, 4, 9 y 14 como “lugar” es makom.[26] Muchas veces tiene una alusión al Eterno y es uno de sus muchos nombres, especialmente en relación al lugar del templo. Habla de su omnipresencia pero también de su presencia manifestada en un lugar específico. 22:4        “Al tercer día alzó Avraham los ojos y vio el lugar de lejos.”   22:5 “Entonces Avraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.” – Según Rashí, los mozos eran Yishmael y Eliezer. Como no habían visto nada especial no pudieron subir al lugar de adoración.   22:6 “Tomó Avraham la leña de la ofrenda de ascensión y la puso sobre Yitsjak su hijo, y tomó en su mano el fuego y el cuchillo. Y los dos iban juntos.”   “Y los dos iban juntos” – Dos veces se repite esta expresión, aquí y en el versículo 8. Esto nos indica dos cosas. Primero, que Yitsjak estaba totalmente unido a su padre en propósito y pensamiento. No era un niño, tenía más de 30 años y su deseo era hacer la voluntad de su Padre celestial y obedecer a su padres terrenal.   22:7 “Y habló Yitsjak a su padre Avraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para la ofrenda de ascensión?” – Yitsjak pregunta por un cordero.   22:8 “Y Avraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para la ofrenda de ascensión, hijo mío. Y los dos iban juntos.” – Avraham dijo que Dios iba a proveer para sí un cordero.   Para que un sacrificio sea aceptado por el Eterno tendrá que ser ofrecido con alegría. Si alguien sacrifica algo con tristeza en su corazón, no le es agradable. Así que en estos momentos tanto Avraham como Yitsjak tendrían que superar sus emociones negativas y elevarse por encima de los deseos bajos de la naturaleza y fijar sus mentes en los propósitos de Hashem que siempre son buenos. Avraham pensaba que Dios era poderoso para levantar de los muertos a su hijo. Esa fe en HaShem para la resurrección del hijo es la que salva a todos aquellos descendientes suyos que van a ser como las estrellas.   Había dos ingredientes en la fe de Avraham en cuanto a su hijo:

  • Creyó en HaShem para que el hijo fuera engendrado de manera milagrosa.
  • Creyó en HaShem para la resurrección del hijo.

22:9        “Llegaron al lugar que Dios le había dicho y Avraham edificó allí el altar, arregló la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar sobre la leña.” – Es la única vez que la palabra hebrea para “atar”, akad[27], aparece en las Escrituras. Rashí dice que se refiere a una atadura de las manos y los pies por detrás. Una variante de la misma raíz, acudim, “rayados”, aparece siete veces en relación con el ganado que Yaakov estaba ganando con su trabajo, cf. Génesis 30:35, 39, 40; 31:8 (dos), 10, 12. En el primer versículo se menciona especialmente los machos cabríos. Rashí dice que se llamaban acudim porque tenían los tobillos blancos en el sentido de que el sitio donde se los ataba (okdim) era reconocible. El cordero que Avraham dijo que el Eterno iba a proveer hace alusión al korbán Pesaj, sacrificio de la pascua, y los machos cabríos que se encuentran en el relato de Yaakov, hacen alusión a los dos machos cabríos que se usaban en Yom Kipur, el día de la expiación, para cubrir y quitar los pecados del pueblo de todo el año. Así que aquí hay una relación entre Pesaj y Kipur. 22:10 “Entonces Avraham extendió su mano y tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo.” – 22:11 “Mas el ángel de HaShem lo llamó desde el cielo y dijo: ¡Avraham, Avraham! Y él respondió: Heme aquí.” – Aquí aparece el (Hashem) por primera vez en este capítulo. Ese nombre representa la misericordia del Altísimo.   Ahora el Altísimo se manifiesta con su atributo de misericordia diciendo a Avraham que no sacrifique a su hijo. En su corazón ya lo había hecho. Y de una manera simbólica volvió a la vida.   Sin embargo hay un midrash que cuenta que el alma de Yitsjak salió y fue devuelta[28]. Otro midrash dice que Yitsjak realmente fue sacrificado y luego resucitado[29] para aparecer luego en Génesis 24:62.   22:13 “Entonces Avraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Avraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en ofrenda de ascensión en lugar de su hijo.”   22:14 “Y llamó Avraham aquel lugar con el nombre de HaShem Proveerá, como se dice hasta hoy: En el monte HaShem será visto.” – “HaShem Proveerá” en hebreo es Hashem Yiré lo cual significa en sentido simple “HaShem elegirá y verá” (Targum y Rashí). También implica provisión, puesto que prever implica también el hecho de proveer.   22:16b “tu hijo, tu único” – Tres veces aparece la misma expresión en este capítulo, v. 2, 12 y 16.   22:19a “Entonces Avraham volvió a sus mozos” – ¿Y dónde está Yitsjak? El desaparece de la escena del relato de la Torá y no aparece de nuevo hasta que su novia Rivká esté lista, cf. 24:62.   [1]       Babá Metsiá 86b; Shabat 134b [2]       Babá Metsiá 86b [3]       Bereshit Rabá 50:2. [4]       Rabí Shelomó ben Yitsjak, vivió en el siglo XI en Francia. Uno de los rabinos más reconocidos en cuanto a sus comentarios e interpretaciones del texto del Jumash (Pentateuco) en el nivel peshat (literal, simple) y es estudiado en todas las yeshivás (seminarios de formación rabínica) actuales en el mundo. [5]       Ver “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001. [6]       Los Targumim son paráfrasis autorizadas de los libros del Tanaj (AT) escritos en arameo. Antiguamente fueron leídos en las sinagogas después de las lecturas de la Torá en hebreo para que el pueblo que no sabía el hebreo demasiado bien pudiera entender en arameo el significado del texto bíblico hebreo. [7]       Strong 2529 chem’ah  chemah, khem-aw’, khay-maw’, From the same root as H2346; curdled milk or cheese: – butter. [8]       Talmud Julín 115b. [9]       Isserles sobre Shulján Aruj, YD, 89:2. [10]     Strong 4150 mo‛ed mo‛ed  mo‛adah, mo-ade’, mo-ade’, mo-aw-daw’, From H3259; properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): – appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast, (appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed). Strong 3259 ya‛ad, yaw-ad’, A primitive root; to fix upon (by agreement or appointment); by implication to meet (at a stated time), to summon (to trial), to direct (in a certain quarter or position), to engage (for marriage): – agree, (make an) appoint (-ment, a time), assemble (selves), betroth, gather (selves, together), meet (together), set (a time). [11]    Rosh HaShaná 11A. [12]    Bereshit Rabá 49:25. [13]     Strong H7812 shachah, shaw-khaw’, A primitive root; to depress, that is, prostrate (especially reflexively in homage to royalty or God): – bow (self) down, crouch, fall down (flat), humbly beseech, do (make) obeisance, do reverence, make to stoop, worship. [14]     Strong G4352 proskuneō, pros-koo-neh’-o, From G4314 and probably a derivative of G2965 (meaning to kiss, like a dog licking his master’s hand); to fawn or crouch to, that is, (literally or figuratively) prostrate oneself in homage (do reverence to, adore): – worship. [15]     Bereshit Rabbá 50:10. [16]     Babá Batrá 91a. [17]    Bereshit Rabá 51:10. [18]    Bereshit Rabá 52:1. [19]     Strong H5030 nabiy’, naw-bee’, From H5012; a prophet or (generally) inspired man: – prophecy, that prophesy, prophet.Strong H5012 naba’, naw-baw’, A primitive root; to prophesy, that is, speak (or sing) by inspiration (in prediction or simple discourse): – prophesy (-ing) make self a prophet. [20]    Pirkei deRabí Eleazar 30. [21]    Strong H6711 tsachaq, tsaw-khak’, A primitive root; to laugh outright (in merriment or scorn); by implication to sport: – laugh, mock, play, make sport. [22]     Strong H6963 qol qol, kole, kole, From an unused root meaning to call aloud; a voice or sound: – + aloud, bleating, crackling, cry (+ out), fame, lightness, lowing, noise, + hold peace, [pro-] claim, proclamation, + sing, sound, + spark, thunder (-ing), voice, + yell. [23]     Strong H5769 ‛ôlâm ‛ôlâm, o-lawm’, o-lawm’, From H5956; properly concealed, that is, the vanishing point; generally time out of mind (past or future), that is, (practically) eternity; frequentative adverbially (especially with prepositional prefix) always: – always (-s), ancient (time), any more, continuance, eternal, (for, [n-]) ever (-lasting, -more, of old), lasting, long (time), (of) old (time), perpetual, at any time, (beginning of the) world (+ without end). Compare H5331, H5703. Strong H5956 ‛âlam, aw-lam’, A primitive root; to veil from sight, that is, conceal (literally or figuratively): –  X any ways, blind, dissembler, hide (self), secret (thing). [24]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000. [25]     Bereshit Rabá 55:7. [26]    Strong H4725 mâqôm  mâqôm  meqômâh  meqômâh, (1,2) maw-kome’, (3,4) mek-o-mah’ From H6965; properly a standing, that is, a spot; but used widely of a locality (generally or specifically); also (figuratively) of a condition (of body or mind): – country, X home, X open, place, room, space, X whither [-soever]. [27]    Strong H6123 ‛âqad, aw-kad’, A primitive root; to tie with thongs: – bind. [28]    Pirkei d´Rabi Eliezer. [29]    Mejilta d´Rabi Shimón bar Yojai.

Parashá 03 Lej lejá

כ׳ במרחשון ה׳תשע״ו (November 2, 2015) por  
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3 Lej Leja

Parashá 03 Lej lejá

Génesis 12:1 – 17:27

Aliyás de la Torá:

  1. 12:1-13
  2. 12:14 – 13:4
  3. 13:5-18
  4. 14:1-20
  5. 14:21 – 15:6
  6. 15:7 – 17:6
  7. 17:7-27
  8. Maftir: 17:24-27

Haftará: Isaías 40:27 – 41:16

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Significa vete (de forma ampliada), vete a ti mismo, o vete por tu propia causa.

Aunque Noaj era un hombre justo delante de Hashem, no tenía la capacidad de encaminar a sus hijos en la justicia de Elohim. Después de salir del arca se convirtió en un experto en agricultura. Parece que su dedicación a su vida laboral ocupaba demasiado lugar en su vida de modo que la educación de sus hijos y sus nietos no tenía tanta prioridad.

Lo que me llama la atención es que Noaj bebió vino sólo, sin compartir la alegría del producto de la tierra con su familia. Esto indica que su mente estaba más en su propio trabajo que en su familia.

Esa es la tentación para cada padre de familia, sentirse más realizado mediante sus propios logros laborales que en el hecho de desarrollar una vida espiritual profunda con su esposa y de educar a sus hijos.

Los padres, y también los abuelos, tienen una gran tarea para instruir a sus hijos en el camino de justicia. Noaj tenía tres hijos con ya más de 100 años de edad cada uno y ya deberían haber recibido buena instrucción de su padre. Sin embargo, tenía un nieto, Kenáan, que necesitaba toda la instrucción necesaria para llegar a ser un hombre justo y recto. Pero Noaj se dedicó más a la producción agrícola que de la educación en justicia de sus descendientes.

El texto de Ezequiel 14 nos enseña que los hijos de Noaj no hubieran podido ser liberados de un juicio divino específico sobre diferentes naciones y especialmente sobre Israel. Sólo Noaj hubiera podido salvarse por su justicia. Sus hijos no eran tan justos como él.

El resultado de esa falta de dedicación a la Torá a favor de sus hijos, se vio más adelante. Con algunas excepciones, prácticamente todos los descendientes de Noaj se rebelaron contra Hashem bajo el reinado de Nimrod. Su rebeldía fue castigada con confusión, y los hijos de Noaj fueron esparcidos por toda la tierra.

Sin embargo, en la familia de Shem podemos encontrar un nervio de justicia y devoción al Eterno. Noaj había dicho que Hashem era el Elohim de Shem. Por lo tanto Shem logró transmitir algo del camino de Hashem a su hijo Arfajshad, su nieto Shalaj, y su bisnieto Ever.

No obstante, el nivel de justicia y de dedicación al Eterno que ellos tenían, no les capacitó para ser elegidos como padres de una nación santa. Pero en la décima generación después de Noaj creó a Avram, uno que tenía la capacidad de mandar a sus hijos a vivir una vida justa delante de Hashem y no inclinarse ante las presiones del mundo exterior. Avram fue elegido porque tenía una capacidad muy especial, la de mandar a sus hijos y nietos a caminar en el camino de justicia todos los días, como está escrito en Génesis 18:19:

“Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos y a su casa después de él que guarden el camino de Hashem, haciendo justicia y juicio, para que Hashem cumpla en Avraham todo lo que Él ha dicho acerca de él.”

La capacidad de mandar a sus hijos y familia después de él que guarden el camino de Hashem, haciendo justicia y juicio es la razón por la que Avram fue elegido para ser el padre de una gran nación justa.

Y no sólo esto, sino también ser el origen de un pueblo eterno que poblaría el mundo venidero después de que el cielo y la tierra hayan pasado por la segunda etapa de purificación, la que va por medio del fuego.

Avram, cuyo nombre significa “padre enaltecido”, o “padre de Aram”, fue elegido para ser el heredero del mundo precisamente porque era un Padre. Este hecho luego fue reforzado por Hashem al cambiar su nombre en Avraham, “padre de multitudes”

¡Qué importante es ser padre! ¡Qué importante es instruir a los hijos en el camino de justicia de Hashem!

Noaj no tenía esa capacidad y por eso HaShem tuvo que escoger a otro que sí la tenía.

Primera aliyá, 12:1-13

Hashem manda que Avram salga de su tierra y de sus familiares para ir a una tierra nueva que le iba a ser revelada con el tiempo. Por esa pérdida Avram recibe la promesa de ser hecho una nueva nación grande, de recibir riquezas, de ser un hombre famoso, de ser un canal de bendición para todas las familias de la tierra y un medio de juicio para los maledicentes.

Avram sale de su tierra y de su familia en obediencia junto con su esposa y con todos sus discípulos. Pero lleva un familiar consigo, su sobrino Lot. Al llegar a la tierra de Kenáan va atravesándola hasta llegar a Shejem, donde edifica su primer altar después de haber recibido la revelación de que sus hijos serían los herederos de esa tierra. De allí se muda al monte estando entre Betel y Ai. Allí edifica su segundo altar e invoca el Nombre de Hashem por primera vez en la tierra prometida.

Luego sigue cruzando el país hasta llegar al sur, hasta el Neguev. Estando allí vino una sequía y Avraham sigue su camino rumbo a Egipto para salvarse del hambre. Por temor a ser maltratado por los egipcios le pide a su esposa no revelar su verdadera identidad, sino sólo decir que era su hermana.

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

Al llegar a Egipto Sarai es tomada como esposa por el faraón y Avram recibe muchos regalos por causa de ella. Pero Hashem protege a Sarai, la esposa de Avram, enviando grandes plagas sobre el rey de Egipto de modo que él se da cuenta de que estaba casada y así la devuelve a su marido. Luego son despedidos de Egipto con grandes riquezas y vuelven a la tierra de Kenáan pasando por el mismo camino que habían recorrido anteriormente, hasta llegar al mismo lugar donde habían estado antes, entre Betel y Ai. Por segunda vez Avram invoca el Nombre de Hashem en la tierra de la promesa.

Tercera aliyá, 13:5-18

Por andar con Avram también Lot obtiene muchas riquezas, entre ellas ovejas, vacas y tiendas. Por esa razón ya no hay más lugar para que estén juntos. Por una riña entre los pastores Avram decide despedir a su sobrino ofreciéndole el área que más le guste. Lot escoge la parte más fértil de la tierra, la del oriente donde están las ciudades Sedom y Amorá, y así se separan. Lot se acerca cada vez más a la ciudad de Sedom donde hay hombres muy malos.

Después de la separación Hashem le muestra a Avram toda la tierra en visión prometiéndole que será suya y de su descendencia para siempre. Su descendencia será como el polvo de la tierra que no se puede contar.

Después de recibir la orden de recorrer la tierra a lo largo y a lo ancho Avram se muda y llega hasta la planicie de Mamré, en Jevrón. Allí edifica su tercer altar en la tierra prometida.

Cuarta aliyá, 14:1-20

Cuatro reyes del oriente vienen a hacer guerra para subyugar de nuevo a los territorios que se han rebelado contra ellos, y entre ellos se encuentran las cinco ciudades del territorio de Sedom, que están cerca de aquel valle que luego se convertiría en el mar salado. Los cinco reyes del territorio de Sedom salen a enfrentar a los cuatro reyes del oriente, y son derrotados ante ellos. Las dos ciudades Sedom y Amorá son despojadas y Lot es tomado como prisionero de guerra con todas sus posesiones.

Cuando Avram se entera de esto, moviliza a sus 318 hombres adiestrados y sale detrás de los reyes del oriente hasta el norte del país. Por la noche los ataca y los persiguen hasta el norte de Damesek, recobrando así todos los bienes junto con los prisioneros de guerra, incluyendo a Lot.

A la vuelta de la matanza sale el rey de Sedom, que había sobrevivido, a su encuentro en el valle del Rey. En ese momento se presenta el rey y sacerdote de Shalem, Malki-Tsedek, ofreciendo a Avram pan y vino. Malki-Tsedek bendice a Avram y luego al Altísimo que le había entregado a sus enemigos.

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

El rey de Sedom le ofrece a Avram todos sus bienes recuperados en la guerra pero Avram rehúsa recibir para sí ni un hilo de ese rey malvado para que nadie diga que él le había enriquecido.

Después viene la palabra de HaShem diciendo a Avram que no tema porqué El es su escudo. Cuando Avram recibe la promesa de que su recompensa será muy grande contesta diciendo que no tiene hijo para heredar todos los bienes. HaShem cambia los planes en cuanto al heredero. No será el mayordomo de la casa, Eliezer de Damesek, sino uno que saldrá de sus propias entrañas.

HaShem le saca a Avram y le dice que cuente las estrellas del cielo si puede. “Así será tu descendencia”, le dijo. Avram le cree a HaShem y le es contado como justicia.

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

Hashem promete de nuevo que le va a dar la tierra para su posesión. Avram pregunta cómo podrá saber eso. Hashem le manda traer y sacrificar unos animales. Por la tarde viene un sueño profético sobre Avram y puede sentir el terror de lo que sus descendientes van a experimentar al ser oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Después de la muerte de Avram saldrán de allí con grandes riquezas, y volverán a la tierra prometida en la cuarta generación.

Por la noche aparece un horno humeante y una antorcha de fuego paseando entre las mitades de los animales sacrificados y así HaShem establece un pacto con Avram prometiendo que será dada a sus descendientes toda la tierra desde el río de Egipto hasta el río Éufrates, donde en estos momentos hay diez naciones.

Como Sarai no puede tener hijos, ella ofrece a Avram su sierva egipcia como concubina para que pueda tener hijos por medio de ella. Avram hace caso a su esposa y Hagar le es dada como segunda esposa. Al quedarse embarazada Hagar empieza a despreciar a su señora. Sarai le pide a su marido que juzgue el caso, y Avram le da permiso a corregir a Hagar. En lugar de humillarse ante la corrección de Sarai, Hagar huye al campo después de haber tenido un aborto.

El ángel de Hashem la encuentra junto a una fuente de agua y le dice que vuelva a su señora para someterse a su autoridad. Luego dice que su descendencia será tan numerosa que no se podrá contar y que volverá a quedarse embarazada para dar a luz a un hijo llamado Yishmael en recuerdo de que Hashem haya oído su aflicción. El hijo será como un asno montés y estará en conflicto con todos. Hagar da un nombre a ese lugar, el Pozo del Viviente que me ve. Después de dar a luz Hagar ella entrega el hijo a Avram que le da el nombre de Yishmael.

Trece años más tarde HaShem se aparece de nuevo a Avram y le dice que El es el Elohim Todosuficiente. “Anda delante de mí y se perfecto. Y yo daré mi pacto entre yo y tú y te aumentaré muchísimo.” Avram se inclina rostro en tierra y Elohim le habla de nuevo diciendo que será padre de muchas naciones y por eso su nombre será cambiado en Avraham. Será fecundo en gran manera y de él saldrán naciones e incluso reyes.

Séptima aliyá, 17:7-27

HaShem establecerá el pacto no solamente con Avraham sino con sus descendientes eternamente, de ser su Elohim y darles toda la tierra Kenáan donde él está peregrinando. A Avraham y a sus descendientes varones les toca ser circuncidados en la carne del prepucio, como señal del pacto. A la edad de ocho días tendrá que ser circuncidado todo varón natural. Y todo siervo nacido en la familia o comprado por dinero también tendrá que ser circuncidado. El alma del varón que no es circuncidado en la carne de su prepucio será cortada del pueblo por haber quebrantado el pacto.

Sarai recibe un nuevo nombre, Sará. Ella será bendecida de manera que pueda dar a luz a un hijo para Avraham. Ella será el origen de naciones y reyes vendrán de ella.

Avraham se postra otra vez sobre su rostro riéndose pensando en que él tiene 100 años y su esposa 90 años. Luego dice: “Que Yishmael viva delante de ti.” Pero Elohim dice: “No, sino que Sará, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás por nombre Yitsjak; y estableceré mi pacto con él, pacto eterno para su descendencia después de él.”

Luego le promete bendecir a Yishmael de manera que será un pueblo grande con doce príncipes. Pero el pacto será establecido con Yitsjak que nacerá en la misma fecha el próximo año.

Después de la partida de los ángeles de Elohim, Avraham toma el mismo día a su hijo Yishmael y a todos los siervos nacidos en su familia y a los que habían sido comprados por dinero y los circuncida. Avraham también se circuncida a los 99 años de edad junto con su hijo Yishmael que tiene 13 años de edad.

Comentarios

Primera aliyá, 12:1-13

12:1-3 “Y HaShem dijo a Avram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

 

Esto nos enseña que el llamado ya lo había recibido Avram en el país donde nació. Las Escrituras no cuentan la razón por la que Teraj tomó la decisión de salir de Ur con parte de su familia.

Sin embargo, el libro de Yashar, junto con otros midrashim, relatan como Teraj había sido el general del ejército del rey Nimrod cuando tuvo a su hijo Avram, y por causa de un mensaje de los astrólogos Nimrod había decidido matar a todos los niños recién nacidos en su reino porque temía que un nuevo rey había nacido que le iba a quitar de su puesto. Teraj escondió a Avram en una cueva durante 13 años y con astucia le entregó un niño recién nacido de una de sus siervas, diciendo que era Avram. Así Avram pudo sobrevivir el primer ataque contra su vida. Esta fue la primera de las diez pruebas que tuvo que pasar nuestro padre.

 

La segunda prueba que cuentan los midrashim fue cuando Avram no quiso adorar a los dioses de madera y piedra que su padre Teraj servía. También desafió la idolatría del rey Nimrod y por eso fue puesto en la cárcel durante diez años y luego echado en un horno de fuego junto con su hermano Harán. HaShem le liberó milagrosamente de esa prueba pero su hermano fue consumido por las llamas.

Por causa de todo esto Teraj tomó la decisión de salir de Ur para tener paz en su familia. Su plan era ir hasta la tierra de Kenáan, pero nunca llegó. Se quedó por la mitad, en Jarán, en la parte sur-este de lo que hoy es Turquía.

 

No sé si HaShem repitió su llamado a Avram en Jarán o que simplemente Avram tomó la decisión de salir por causa del llamado que había recibido ya estando en Ur, antes de que su padre había tomado la decisión de salir de allí.

 

Sea como sea, ahora vemos como Avram obedece el llamado de salir de su tierra y de su familia. Sin embargo, lleva consigo a su sobrino Lot, cuyo nombre significa “velo”, que con el tiempo le causará muchos problemas.

 

En Isaías 29:22 está escrito:

 

“Por tanto HaShem, que redimió a Avraham, dice así acerca de la casa de Jacob: Jacob no será ahora avergonzado, ni palidecerá ahora su rostro.”

 

Este texto dice que HaShem redimió a Avraham. La palabra hebrea para redimir es aquí padá,[1] que significa pagar un rescate, rescatar, redimir, recuperar, recobrar; fig. liberar, libertar, salvar.

 

“una nación” – la palabra hebrea es goy, que originalmente significa una nación. Luego llegó también a tener el significado de una nación gentil a saber, que no era Israel y, más adelante una persona de una de esas naciones gentiles, un gentil.

 

“serás bendición” – El propósito de la elección de Avraham fue que él fuera un medio de bendición para todas las personas de la tierra. Este propósito sigue siendo el mismo para todos sus descendientes. La elección no fue con el propósito de privar a los demás de las bendiciones divinas, sino precisamente para que los demás también pudieran alcanzar las riquezas que Hashem estuviera dando a Avraham y sus hijos.

 

“Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré.” – Vemos como Avraham está puesto como un punto de mira para las demás naciones. Su bienestar o caída dependerá a la larga de su manera de tratar a los hijos de Avraham, los judíos.

 

Aunque Yishmael fue descendiente físico de Avraham, esta promesa no fue dada para sus hijos, los árabes, como está escrito en Génesis 21:10:

 

“Echa fuera a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente con mi hijo Yitsjak.”

 

También está escrito en Números 24:5, 9b:

 

“¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel! … Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan.”

 

Aquí vemos que la misma bendición y maldición que fue pronunciada sobre Avraham es aplicada sobre el pueblo de Israel.

 

Sin embargo hay una bendición especial para los hijos de Yismael, según vemos en 17:20:

 

“Y en cuanto a Yishmael, te he oído; he aquí, yo lo bendeciré y lo haré fecundo y lo multiplicaré en gran manera. Engendrará a doce príncipes y haré de él una gran nación.”

 

“al que te maldiga” – Mientras que la promesa de bendición para los que bendigan a Israel está pronunciada en plural, la promesa de la maldición está puesta en singular.

La maldición cae sobre cada persona que hable mal de Israel y el pueblo judío. La historia nos enseña que aquellas naciones que han tratado bien al pueblo judío han prosperado, y que las naciones que han maltratado a los judíos, han tenido que sufrir las graves consecuencias de sus hechos.

 

“familias” – La palabra hebrea traducida como familia es mishpajá. No se refiere a lo que llamamos núcleo familiar -padre, madre e hijos- sino a una familia que incluye a los abuelos, los tíos, los primos y demás.

La palabra hebrea para el núcleo familiar es bait, normalmente traducida como “casa”, cf. 12:1 donde la “casa” no se refiere a un edificio, sino a la familia de su padre.

 

En el Salmo 22:27 hay una profecía que habla del cumplimiento de esta promesa:

 

“Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán a HaShem, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.”

 

12:4a “Entonces Avram se fue tal como HaShem le había dicho.” – Esta salida de Jarán constituye la tercera prueba grande en la vida de nuestro padre.

 

12:5     “Y tomó Avram a Sarai su mujer, y a Lot su sobrino, y todas las posesiones que ellos habían acumulado, y las almas que habían hecho en Jarán, y salieron para ir a la tierra de Kenáan; y a la tierra de Kenáan llegaron.”  – Las almas que habían hecho es una referencia a que habían ganado personas para la fe de ellos. Según Rashí, Avraham convertía a los hombres y Sará convertía a las mujeres. Según el midrash, Avram convocó asambleas públicas en Jarán, para proclamar la verdad de Un Creador, e instó a servirlo. Luego de los discursos públicos, estaba dispuesto a debatir sus propuestas con cualquier persona que las cuestionara. Así ganó decenas de miles de adeptos que reconocieron la existencia de HaShem.[2]

12:6-7 “Y atravesó Avram el país hasta el lugar de Shejem, hasta el planicie de Moré. Y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y HaShem se apareció a Avram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Entonces él edificó allí un altar a HaShem que se le había aparecido.” – Shejem significa “hombro”, “cerviz”, “nuca”, en relación con levantar una carga.[3]. Moré significa “maestro”.[4]

La primera experiencia espiritual profunda que tuvo Avram después de haber obedecido al Eterno al salir de Mesopotamia, fue una aparición de Hashem en Shejem y Moré. Esta experiencia le marcó tanto que tomó la decisión de edificar en ese lugar un altar. Ese altar representa la primera experiencia en la vida de la fe de todos los que van a ser contados por Elohim como hijos, se trata de la entrega del yo.

El altar es un lugar de sacrificio, un animal es ofrecido como representación del hombre. La ofrenda de ascensión (holocausto) simboliza una entrega total. El altar es el lugar donde la voluntad del hombre se somete a la voluntad de Hashem. “No se haga mi voluntad sino la tuya.” “Que no sea como yo quiero sino como tú quieras.”

  • La historia posterior a Avraham nos muestra que Shejem llegó a ser un lugar de grandes decisiones para sus descendientes, cf. Génesis 33:18-20, (Génesis 28:20-21); 37:12-17; Josué 24:1, 14-27; Jueces 21:19; 1 Reyes 12:1; 12:25.
  • Shejem fue elegido como un lugar de refugio[5], cf. Josué 20:7.
  • Yosef fue sepultado en Shejem esperando la resurrección de los muertos. Su tumba se encuentra allí todavía hoy, cf. Josué 24:32.

Así que, Shejem representa en la vida de Avraham el lugar de conversión, el lugar donde muere de si mismo y reconoce al HaShem como su único Elohim verdadero. Es el lugar donde HaShem le prometió por primera vez que su descendencia recibiría esa tierra.

Y de la misma manera como Avraham tuvo esa experiencia, todos los que en el día del juicio van a ser finalmente contados como sus hijos tendrán que tener la misma experiencia. Todos sus hijos tendrán que pasar por Shejem, donde reconocen al Elohim único y mueren de sus propias vidas en el primer altar.

Como hemos dicho, Shejem significa “cerviz”, “hombro” o “espalda” y viene de una raíz que tiene que ver con inclinarse para levantar una carga sobre su espalda.

“el planicie de Moré” – Junto a Shejem está la llanura de Moré. Moré significa “maestro” y viene de una raíz que significa “fluir”; “poner”, “echar”, “tirar”; “señalar”; “enseñar”.[6] Es la misma raíz que se encuentra en la palabra Torá.

Así que cuando Avram primero tuvo la experiencia profunda de conversión en Shejem al mismo tiempo tuvo la experiencia de lo que implica tener un Moré, un Maestro que le enseñaba la Torá.

La Torá es algo que marca la diferencia entre lo santo y lo común, lo verdadero y lo falso, luz y tinieblas, vida y muerte, etc.

HaShem le enseñó los mandamientos a nuestro padre Avraham, como está escrito en Génesis 26:5:

“Avraham me obedeció, y guardó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.”

Más adelante, después de la entrada en la Tierra, los hijos de Israel tuvieron que marcar la diferencia entre la bendición y la maldición precisamente en el valle de Moré.

En el norte tenían el monte Eival, que representa la maldición que es producida por la desobediencia a los mandamientos, y en el sur tenían el monte Guerizim, que representa la bendición por obedecer los mandamientos, cf. Deuteronomio 11:26-32; 27:12; Josué 8:33.

Moré es el lugar donde se reconoce la Torá de Hashem como el patrón de nuestra vida.

12:8     “De allí se trasladó hacia el monte al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar a HaShem, e invocó el nombre de Hashem.”

Betel significa “casa de Elohim”, “casa del Poderoso”

La palabra casa puede significa dos cosas:

  1. Núcleo familiar
  2. Lugar de habitación

En este caso Betel simboliza tanto la familia de Elohim como el templo de Elohim.

En el judaísmo se habla de dos yugos, el yugo del Reino y el yugo de la Torá. El yugo del Reino representa a Shejem, y el yugo de la Torá está representado por Moré.

Estos dos yugos están también expresados en los primeros textos de la confesión del Shemá. En el primer texto del Shemá, Deuteronomio 6:4-9 está escrito:

“Escucha, Israel, HaShem es nuestro Elohim, HaShem es uno. Y amarás a HaShem tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.”

Este texto representa el yugo del Reino, el cual implica aceptar al Eterno como nuestro único Elohim de manera personal. Por esto está escrito en singular: “amarás, tu, tu, tu, enseñarás etc.”

Ahora, el amor por Hashem se manifiesta en la obediencia a sus mandamientos. Shejem nos lleva a Moré.

El segundo yugo, el de la Torá, se encuentra en Deuteronomio 11:13-21 donde está escrito:

“Y sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar a HaShem vuestro Elohim y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, El dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite. Y El dará hierba en tus campos para tu ganado, y comerás y te saciarás. Cuidaos, no sea que se engañe vuestro corazón y os desviéis y sirváis a otros dioses, y los adoréis. No sea que la ira de HaShem se encienda contra vosotros, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y pronto perezcáis en la buena tierra que HaShem os da. Grabad, pues, estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma; atadlas como una señal a vuestra mano, y serán por insignias entre vuestros ojos. Y enseñadlas a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Y escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas, para que vuestros días y los días de vuestros hijos sean multiplicados en la tierra que HaShem juró dar a vuestros padres, por todo el tiempo que los cielos permanezcan sobre la tierra.”

En este yugo de la Torá vemos como el pronombre se va cambiando a una forma plural. En el primer yugo, el del Reino el texto está escrito de una forma solamente personal, singular, “amarás, tu, tu, tu, enseñarás, escribirás etc.”

En este yugo de la Torá vemos que se usa la forma plural “obedecéis, os, vuestro, vuestro, vuestra, vuestra” pero luego, en el versículo 14 va pasando al singular: “recojas… etc.” para luego volver al plural en los versículos 16-19a: “cuidaos…”, después al singular en los versículos 19b-20: “te…” y, finalmente, al plural en el versículo 21.

De esto aprendemos que el yugo de la Torá nos enseña a vivir nuestra vida privada en obediencia en una relación con el pueblo de Hashem.

Por lo tanto no es suficiente vivir solos delante de Hashem. Necesitamos formar parte de un colectivo. Y este es precisamente el resultado del trabajo de la Torá en nuestras vidas.

Uno no puede amar al Eterno y aborrecer al hermano. Es imposible, porque el amor al Eterno te lleva forzosamente a amar a tu prójimo, primero los más cercanos y luego los que están más allá de los conocidos..

“al oriente de Betel, y plantó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Ai al oriente; y edificó allí un altar al Eterno, e invocó el nombre de Hashem” – Ai significa montón o ruina. Betel significa casa de Elohim. ¡Un montón de piedras no es una casa!

Avram se colocó entre Betel y Ai. Cada día al salir de su tienda por la mañana vio que Ai estaba delante y Betel detrás, porque las tiendas siempre se colocan con la entrada hacia el oriente. Para poder ver la casa de Elohim – Betel – tuvo que dar las espaldas al montón de piedras – Ai. De la misma manera nosotros tenemos que escoger entre ser una piedra solitaria, aunque sea parte en un montón de piedras juntas, o ser parte de una casa donde hay orden y disciplina.

Para ser parte de una casa hace falta pasar por un proceso de corrección, ser una piedra viva, labrada, y ajustada y colocada en un lugar específico en el edificio. Ya uno no puede hacer lo que le parezca, lo que le plazca. Hay constructores que han sido puestos para edificar una casa de Hashem en todo lugar, esforzándose para que las piedras sean ajustadas y colocadas cada una en su lugar.

“al oriente de Betel” – Las entradas al tabernáculo y al templo siempre están hacia el oriente. Así que Avram se puso en el lugar que simboliza la entrada a la misma presencia de Hashem.

“plantó su tienda” – La Torá no dice que Avram plantó su tienda en Shejem. Pero aquí en Betel sí. Es un lugar donde hay que plantar la tienda. Es un lugar donde hay que afirmar su estancia. Hazte miembro de un colectivo de personas que creen igual que tú y sé fiel a esa comunidad.

“Edificó allí un altar a HaShem” – Este altar representa la entrega total al Eterno dentro de un contexto colectivo, en la congregación, en la casa de Hashem.

“invocó el nombre de Hashem” – Invocar el Nombre no significa solamente tomarlo en los labios, sino dar a conocer al mundo entero que El es el único. Después de haber estado en Mesopotamia y luego en Egipto, Avraham toma sobre sus hombros la tarea de hacer conocer el Nombre de Hashem al mundo entero, para que supieran que El es el único Elohim verdadero.

Hay un fenómeno natural muy interesante en el lugar donde Avram invocó el Nombre de Hashem por primera vez en la Tierra prometida. El nombre hebreo de Hashem está escrito con las letras actuales hebreas, en las montañas en el mismo lugar donde nuestro padre plantó la tienda. Esto se puede ver en las imágenes de los satélites.
betel

12:10 “Y hubo hambre en la tierra; y Avram descendió a Egipto para pasar allí un tiempo, porque el hambre era severa en la tierra.” – Esta fue la cuarta prueba en la vida de nuestro padre. Era necesario que bajara a Egipto para pisar esa tierra, cf. Jos 1:3, de manera que todo lugar que sus pies hayan pisado sería entregado a sus descendientes, como está escrito en 15:18b:

“desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates”

Segunda aliyá, 12:14 – 13:4

12:14 “Y aconteció que cuando Avram entró en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era muy hermosa” – Sarai era muy hermosa a pesar de tener más de 65 años de edad. Esta fue la quinta prueba en la vida de Avraham.

13:3-4 “Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al principio, entre Betel y Ai, al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Avram invocó el nombre de Hashem.” – Después de haber estado en Egipto, Avram volvió al mismo lugar donde había estado antes y donde había invocado el Nombre de Hashem por primera vez en la Tierra, a la entrada a la Casa de Elohim.

Egipto simboliza el sistema de este mundo. Esto nos indica que si uno se desvía y sale fuera del lugar del llamado y las promesas, hay que volver del mundo a la Familia y la Casa de Hashem. Por favor querido amigo que te has ido al mundo, ¡vuelve a la comunión con los fieles!

 

Cuando Avram había dejado atrás los dioses de sus padres en Mesopotamia proclamó el Nombre de Hashem en Betel, y cuando volvió de Egipto volvió a proclamar el Nombre de Hashem en el mismo lugar. Betel se convirtió así en un centro de proclamación del monoteísmo por encima de los falsos dioses de Babilonia y de Egipto.

 

Tercera aliyá, 13:5-18

 

13:5     “Y también Lot, que andaba con Avram, tenía ovejas, vacas y tiendas.” – Lot no andaba con Elohim. Su riqueza dependía de su relación con el hombre. Por eso al final perdió todo.

 

13:11 “Y escogió Lot para sí todo el valle del Yardén; y viajó Lot desde el oriente. Así se separaron el uno del otro.” – Está escrito que Lot escogió “para sí”, pensaba en sí mismo. Se separó no sólo de Avram sino de lo que él representaba, lo cual le llevó finalmente a la ruina. El hombre puede hacer dos cosas en la vida, puede ser como Avraham o como Lot, servir al Eterno o servir al dinero.

 

13:14-15 “Y HaShem dijo a Avram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente, pues toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia para siempre.” – Cuando finalmente cumplió la orden separándose de su familia, vino una gran revelación.

 

13:16 “Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse.” – El primer tipo de descendencia de cual se habla es el polvo de la tierra, el cual representa a los hijos naturales de Avraham que poblarán la tierra prometida.

 

13:17 “Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré” – La visión celestial expresada en una acción práctica traerá finalmente su cumplimiento al mundo físico. La fe viene por el oír pero se activa por las obras.

 

13:18 “Entonces Avram mudó su tienda, y vino y habitó en el planicie de Mamre, que está en Jevrón, y edificó allí un altar a HaShem.” – Según Rashí, Mamré es el nombre de una persona, cf. 14:24. El nombre Mamré significa “vigor”, “firmeza” y “grosura”. Jevrón significa “asociación”, “unión”. Jevrón es el lugar donde Adam y Javá fueron sepultados, según la tradición[7]. Aquí Avram edificó su tercer altar. Este altar representa el poder de la resurrección en unión con Hashem. Aquí fueron sepultados todos los patriarcas.

Cuarta aliyá, 14:1-20

 

14:1a “Y aconteció en los días de Amrafel, rey de Shinar” – Según Rashí, Amrafel es idéntico a Nimrod.

 

14:18 “Entonces Malki-Tsedek, rey de Shalem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Elohim Altísimo.” – Según la tradición, Malki-Tsedek fue Shem,[8] hijo de Noaj. Malki-Tsedek es un título, no un nombre personal. Shalem es la única referencia directa a la ciudad de Yerushalayim que se encuentra en el Jumash (Pentateuco). En el Salmo 76:2 vemos que Shalem es lo mismo que Tsión, como está escrito:

 

“En Shalem está su tabernáculo, y en Tsion su morada.”

 

En Josué 10:1 vemos como en la ciudad de Yerushalayim había un rey llamado Adoni-tsedek. (Malki significa “mi rey” y Adoní significa “mi señor”. Tsedek significa justicia.) Así que, en los tiempos de la conquista, alrededor de 600 años después de Avraham, el rey de esa ciudad seguía teniendo un título muy similar.

 

14:19 “Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Avram del Elohim Altísimo, creador del cielo y de la tierra” – El de mayor rango espiritual siempre bendice al de menor rango. El Talmud enseña que porque Shem bendijo a Avram antes que al Creador, Hashem no sacó el sacerdocio (levítico) de él sino de Avraham.[9]

 

14:20 “y bendito sea el Elohim Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Avram el diezmo de todo.” – Avram fue el primero que la Torá menciona que dio el diezmo. Sin embargo el principio del diezmo estaba funcionando desde la creación del hombre. El principio del diezmo implica trabajar parte de su tiempo sin tener el derecho de comer de él. Este principio se encuentra en el árbol del conocimiento del bien y el mal. Adam tenía que labrarlo pero no podía comer de él.

Avram no solamente dio el diezmo de los despojos de la guerra, sino de todo lo que Hashem le había dado.

Según el libro de Yashar, Avraham había estudiado con Shem y Ever durante muchos años. Por eso ahora le entrega el diezmo de todo por ser su maestro de Torá.

 

Quinta aliyá, 14:21 – 15:6

 

15:4     “Pero he aquí que la palabra de HaShem vino a él, diciendo: Tu heredero no será éste, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero.” –

 

15:5     “Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia.” – Aquí habla de una descendencia celestial. Vemos por lo tanto que hay tres tipos de descendencia de Avraham; terrenal, singular y celestial. La descendencia terrenal son los hijos físicos de Avraham.

 

15:6 “Y creyó en HaShem, y El se lo contó por justicia.” – La palabra hebrea traducida como “creyó” es heemin que significa “creyó”, “confió”, “esperó”. Es la primera vez que aparece en la Torá. Viene de la raíz amán[10] que significa “sostener”.  En su forma nifal significa “ser firme”, “ser duradero”; “ser fiel”, “ser de confianza”; “ser verdadero”, “ser veraz”; “durar”.[11] De allí viene la palabra emuná, “firmeza”, “seguridad”, “fidelidad”, “fe”, “estabilidad”, “verdad” [12].

El famoso rabino Hirsch escribe: “Emuná es la esencia del judaísmo”[13].

 

Avram puso su confianza en HaShem y por esto también confió en Su palabra. Es imposible creer en Hashem sin confiar en la Escritura que ha sido revelada e inspirada. La Palabra revelada es la base para la fe. Cuando Hashem nos revela su palabra tenemos la opción de confiar en Él o no.

 

“y Él se lo contó por justicia.” (Propia trad.) – La palabra hebrea traducida como justicia es tsedaká[14] y significa “justicia”, “derecho”, “rectitud”, “poder salvador”, “generosidad”.[15] Es la primera vez que aparece en la Torá.

 

Según R. Hirsch el término tsedaká tiene dos significados diferentes[16]. El primero tiene que ver con la acción de justicia en el sentido de cumplir estrictamente con los requisitos de la ley, con otras palabras hacer lo que es recto, justo y cabal, cf. Génesis 30:33; Deuteronomio 6:25. Un justo es uno que da a cada persona y a cada cosa lo que le corresponde.

 

El otro significado es dar a una persona lo que necesita, ser bueno con ella, buscar el bienestar del otro. “Cuando Elohim hace tsedaká, Él da favor a sus criaturas desde Su gracia, no a causa de sus méritos.”[17]

 

Sexta aliyá, 15:7 – 17:6

 

15:7-8 “Y le dijo: Yo soy HaShem que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra para que la poseas. Y él le dijo: Oh Señor Eterno, ¿cómo puedo saber que la poseeré?” – La promesa de la tierra es reforzada con un pacto para erradicar toda duda en el alma de Avram.

 

15:9     “El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.” – Los rabinos entienden esta palabra de dos maneras. Rambán dice que se trataba de tres animales de tres años cada uno. Rashí dice que se trataba de tres de cada animal.

 

El Midrash[18] dice:

“La razón por la cual Avram buscó una señal fue el temor que su descendencia pecara y HaShem no les permitiera seguir viviendo en Tierra Sagrada. HaShem le aseguró a Avram – “Aún si pecaran, he preparado un medio para perdonarlos, las korbanot (sacrificios)”. Entonces le demostró a Avram la naturaleza de las futuras korbanot, mediante la preparación de tres bueyes, tres chivos, tres carneros, una paloma y una tórtola en representación de varias ofrendas.”

 

Rashí dice:

 

“Tres becerras (bueyes) constituyen una alusión a tres novillos: al novillo ofrecido en el día de la expiación (Yom Kipur), al novillo de la comunidad a causa de un asunto oculto  por parte del Sanedrín (Lev. 4:13), y a la becerra desnucada (Deut. 21:1).

“Tres cabras en alusión al macho cabrío cuyo servicio era realizado en el interior (Lev. 16:9-15), a los machos cabríos de las ofrendas adicionales (musaf) de las festividades (Núm. 28:22), y al macho cabrío en ofrenda de un pecado (jatat) de un individuo (Lev. 4:32).

“Tres carneros en alusión a la ofrenda de culpa certera (asham vadai) (Lev. 5:15, 25; 14:12; 19:21; Núm. 6:12), a la ofrenda de culpa dudosa (asham talui) (Lev. 5:17-19), y a la oveja en ofrenda de pecado (jatat) de un individuo (Lev. 27:35).”

 

El pichón (heb. gozal) es la cría de la tórtola (heb. tor).

 

El hecho de partir los animales y colocar las mitades una en frente a la otra es una antigua manera de hacer un pacto. Las personas que hacían pactos caminaban juntos entre las partes dando una vuelta en señal de lo infinito (como un ocho acostado) para así confirmar la perpetuidad del pacto, cf. Jeremías 34:19.

 

Este pacto confirma la perpetuidad de la promesa de la tierra para los descendientes de Avram.

 

15:12 “Y sucedió que a la puesta del sol un profundo sueño cayó sobre Avram, y he aquí que el terror de una gran oscuridad cayó sobre él.” – Esto constituye la séptima prueba fuerte en la vida de nuestro padre. Esta experiencia profética le permite ver toda la calamidad futura de sus descendientes, lo cual le produce un gran terror.

 

15:13 “Y dijo a Avram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.” – Avram recibe la revelación del futuro difícil de sus hijos en Egipto.

 

15:14 “Mas yo también juzgaré a la nación a la cual servirán, y después saldrán de allí con grandes riquezas.” – La palabra “también” implica que Egipto es uno de los reinos juzgados por Hashem donde los descendientes iban a ser maltratados. Los otros reinos son los cuatro que son mencionados en el libro de Daniel.

 

15:17 “Y aconteció que cuando el sol ya se había puesto, hubo densas tinieblas, y he aquí, apareció un horno humeante y una antorcha de fuego que pasó por entre las mitades.” – Lo interesante en este texto es que Avram no es capaz de caminar con HaShem entre las partes. Sin embargo aparecen dos cosas, un horno y una antorcha. Dos fuegos diferentes.

 

15:18 “En aquel día HaShem hizo un pacto con Avram, diciendo: A tu descendencia he dado esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Éufrates” – La descendencia de Avram, la terrenal, la singular y la celestial, heredará la tierra física entre estos dos ríos. La nueva Yerushalayim que bajará del cielo ocupará todo ese territorio. En ningún lugar de las Escrituras vemos que los hombres van a dejar la tierra e ir al cielo. Esa idea viene de la filosofía griega.

 

15:19-21 “los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los hititas, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.” – Estas diez naciones representan todas las naciones de la tierra. El número 10 representa la totalidad en las Escrituras. Todo el mundo será heredado por Avraham y sus descendientes.

 

Esta promesa tuvo su cumplimiento parcial cuando los hijos de Israel volvieron de Egipto. Siete de estas naciones fueron entregadas a los descendientes de Avraham, pero tres de ellas no se les permitió conquistar.

Los ceneos, cenezeos y los cadmoneos fueron conquistados por los hijos de Edom, Moav y Amón. Los hijos de Israel no tuvieron permiso por Hashem para conquistar estos tres reinos cuando salieron de Egipto. Sin embargo, en el futuro serán adheridos al territorio de Israel, según Isaías 11:14 donde está escrito:

 

“Y ellos se lanzarán sobre el costado de los filisteos al occidente, juntos despojarán a los hijos del oriente; Edom y Moav estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón les estarán sujetos.”

 

Los territorios mencionados en esta profecía corresponden a lo que hoy en día se llama la franja de Gaza, Cisjordania y Jordania.

 

16:1, 3 “una sierva egipcia… Hagar la egipcia” – Al repetir esta expresión nos da a entender que Hagar no era cualquier egipcia. Se ha entendido por los rabinos como una manera de hablar de la hija del faraón.

 

16:11 “El ángel de HaShem le dijo además: He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; y le llamarás Yishmael, porque HaShem ha oído tu aflicción.” – El texto hebreo no dice que Hagar había concebido, sino que iba a concebir en el futuro. Según Rashí, esto nos enseña que ella perdió su primer hijo en un aborto. Luego tuvo la promesa de un nuevo embarazo.

 

17:1     “Cuando Avram tenía noventa y nueve años, HaShem se le apareció, y le dijo: Yo soy el Elohim Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.” – Trece años más tarde HaShem se revela como “El Shadai”. Según Rashí y Rambam la palabra shadai está compuesta por she, que, y dai, suficiente.

 

Beer BaSadé dice:

 

“Con este nombre, Elohim quería decirle que no debía temer, puesto que así como Él es suficiente y no necesitaba de nadie, así también a Avraham le sería suficiente la relación con El para vivir, sin necesidad de los demás.”

 

“anda delante de mí, y sé perfecto” – El Targum traduce: “rinde culto delante de mí”. El resultado de andar delante del Todo suficiente es que uno se vuelve íntegro. La palabra hebrea traducida como perfecto tamim[19] no significa que uno no puede caer en pecado, sino que es maduro e íntegro, especialmente en las pruebas.

 

17:2     “Y yo estableceré mi pacto contigo, y te multiplicaré en gran manera.” – Este pacto de circuncisión está más enfocado hacia el pueblo. En el pacto de los trozos, en el capítulo 15, hay un enfoque hacia la tierra.

 

17:5 “Y no serás llamado más Avram; sino que tu nombre será Avraham; porque yo te haré padre de multitud de naciones” – El nombre Avram significa, según Rashí, padre de Aram. Avraham significa padre de multitudes. En los pacto de antaño las dos partes tomaron parte del nombre del otro. Por eso una letra es añadida al nombre Avram, la letra hey y se forma el nombre Avraham. Esa letra aparece dos veces en el nombre Hashem. Al mismo tiempo Hashem añade el nombre de Avraham en su nombre. A partir de ahora se llama “el Elohim de Avraham”, cf. Éxodo 3:15.

 

17:6 “Te haré fecundo en gran manera, y de ti haré naciones, y de ti saldrán reyes.” – Esto no puede referirse a los descendientes de Yishmael, puesto que ya había nacido, ya había salido de Avraham. Es una referencia a Yitsjak y Esav, las dos naciones Israel y Edom.

 

Séptima aliyá, 17:7-27

 

17:7     “Y estableceré mi pacto contigo y tu descendencia después de ti, por sus generaciones, por pacto eterno, de ser Elohim tuyo y de tu descendencia después de ti.” – Este pacto consiste en que Hashem es el Elohim de Avraham y de su descendencia para siempre. Esto implica que habrá una parte de la descendencia física de Avraham que nunca dejará de tener una relación de pacto con Hashem.

 

17:8     “Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Kenáan como posesión perpetua; y yo seré su Elohim.” – Vemos como este pacto eterno incluye tres pilares fundamentales:

 

  1. El pueblo
  2. La tierra de Kenáan
  3. Elohim

 

17:9     “Este es mi pacto que guardaréis, entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Todo varón de entre vosotros será circuncidado.” – Esta es la octava prueba fuerte para nuestro padre Avraham, la circuncisión en la carne. Tuvo que convencer a todos sus hombres de la importancia de este hecho y al mismo tiempo pasar por esta operación con el peligro de ser atacado por sus enemigos.

 

17:11 “Seréis circuncidados en la carne de vuestro prepucio, y esto será la señal de mi pacto con vosotros.” – La señal del pacto es la circuncisión física en la carne. Sólo los varones podrán llevar esta señal. Por lo tanto la herencia de la tierra se da en primer lugar en relación con los varones de Israel. Sólo en ausencia de varones las mujeres podrán heredar la tierra de la promesa, cf. Números 27.

 

17:14 “Mas el varón incircunciso, que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa alma será cortada de entre su pueblo; ha quebrantado mi pacto.” – Los descendientes físicos de Avraham que no se circuncidan en la carne experimentarán que su alma sea cortada de la fuente de vida que hay en conexión con el pueblo del pacto. Según Rashí significa que andará en la vida sin hijos y morirá antes de tiempo.

 

17:15 “Entonces Elohim dijo a Avraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sará es su nombre.” – Sarai significa mi princesa, limitando su influencia sólo para su marido. Sará significa princesa, siendo princesa para todo el mundo.

 

17:21 “Pero mi pacto lo estableceré con Yitsjak, el cual Sará te dará a luz por este tiempo señalado el año que viene.” – El pacto de la circuncisión no fue establecido con el pueblo árabe, sino con el pueblo judío. Por eso la tierra de Kenáan no es para el pueblo árabe, sino para el pueblo judío. Yishmael recibió su bendición y HaShem le dio muchas otras tierras, pero la tierra de la promesa no le pertenece.

 

“por este tiempo” – El hebreo tiene aquí la palabra moed[20] que habla de un tiempo señalado. Ese término es especialmente utilizado en referencia a las fiestas establecidas por Hashem, cf. Levítico 23. Así que Yitsjak nació en una de las fiestas anuales. En los próximos capítulos veremos en qué fiesta nació.

 

17:24 “Avraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado en la carne de su prepucio.”

[1]       Strong H6299 pâdâh, paw-daw’, A primitive root; to sever, that is, ransom; generally to release, preserve: – X at all, deliver, X by any means, ransom, (that are to be, let be) redeem (-ed), rescue, X surely.

[2]       Rambán Akum 1:3

[3]       Strong H7927 shekem, shek-em’, The same as H7926; ridge; Shekem, a place in Palestine: – Shechem.

Strong H7926 shekem, shek-em’ From H7925; the neck (between the shoulders) as the place of burdens; figuratively the spur of a hill: – back, X consent, portion, shoulder.

Strong H7925 shâkam, shaw-kam’ A primitive root; properly to incline (the shoulder to a burden); but used only as denominative from H7926; literally to load up (on the back of man or beast), that is, to start early in the morning: – (arise, be up, get [oneself] up, rise up) early (betimes), morning.

[4]          Strong H4176, môreh môreh, mo-reh’, mo-reh’, The same as H4175; Moreh, a Canaanite; also a hill (perhaps named from him): – Moreh.

Strong H4175, môreh, mo-reh’, From H3384; an archer; also teacher or teaching; also the early rain (see H3138): – (early) rain.

Strong H3384, yârâh yârâ’, yaw-raw’, yaw-raw’, A primitive root; properly to flow as water (that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively to point out (as if by aiming the finger), to teach: – (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay, shew, shoot, teach (-er, -ing), through.

[5]       Cuando una persona ha matado a alguien accidentalmente puede huir a la ciudad de refugio más cercano para estar protegido contra el vengador de la sangre del que murió. Allí tiene que permanecer hasta la muerte del Sumo Sacerdote, y entonces será libre para volver a su casa. Esto nos habla de la muerte del Mesías que libera a los pecadores de sus cargos que tienen en su contra.

[6]       Strong H4176, môreh môreh, mo-reh’, mo-reh’, The same as H4175; Moreh, a Canaanite; also a hill (perhaps named from him): – Moreh.

Strong H4175, môreh, mo-reh’, From H3384; an archer; also teacher or teaching; also the early rain (see H3138): – (early) rain.

Strong H3384, yârâh yârâ’, yaw-raw’, yaw-raw’, A primitive root; properly to flow as water (that is, to rain); transitively to lay or throw (especially an arrow, that is, to shoot); figuratively to point out (as if by aiming the finger), to teach: – (+) archer, cast, direct, inform, instruct, lay, shew, shoot, teach (-er, -ing), through.

[7]       Zohar, Rut 96

[8]       Nedarim 32b, Bereshit Rabá 43:6

[9]       Nedarim 32b

[10]     Strong H539 ‘âman, aw-man’, A primitive root; properly to build up or support; to foster as a parent or nurse; figuratively to render (or be) firm or faithful, to trust or believe, to be permanent or quiet; morally to be true or certain; once (in Isa 30:21; by interchange for H541) to go to the right hand: – hence assurance, believe, bring up, establish, + fail, be faithful (of long continuance, stedfast, sure, surely, trusty, verified), nurse, (-ing father), (put), trust, turn to the right.

[11]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[12]      Strong H530 ‘ĕmûnâh ‘ĕmûnâh, em-oo-naw’, em-oo-naw’, Feminine of H529; literally firmness; figuratively security; moral fidelity: – faith (-ful, -ly, -ness, [man]), set office, stability, steady, truly, truth, verily.

[13]     The Hirsch Chumash, Sefer Bereshis pág. 356. (Propia traducción del inglés)

[14]     Strong H6666 tsedâqâh, tsed-aw-kaw’, From H6663; rightness (abstractly), subjectively (rectitude), objectively (justice), morally (virtue) or figuratively (prosperity): – justice, moderately, right (-eous) (act, -ly, -ness).

[15]     Ortiz V., Pedro, Léxico Hebreo-Español y Arameo-Español, (Santa Engracia, Madrid: Sociedad Bíblica) 2000.

[16]     The Hirsch Chumash, Sefer Bereshis pág. 175, 357-359. (Propia traducción del inglés)

[17]     The Hirsch Chumash, Sefer Bereshis pág. 357. (Propia traducción del inglés)

[18]     Bereshit Rabá 44:17

[19]     Strong H8549 tâmîym, taw-meem’, From H8552; entire (literally, figuratively or morally); also (as noun) integrity, truth: – without blemish, complete, full, perfect, sincerely (-ity), sound, without spot, undefiled, upright (-ly), whole.

[20]    Strong H4150 mô‛êd  mô‛êd  mô‛âdâh, mo-ade’, mo-ade’, mo-aw-daw’, From H3259; properly an appointment, that is, a fixed time or season; specifically a festival; conventionally a year; by implication, an assembly (as convened for a definite purpose); technically the congregation; by extension, the place of meeting; also a signal (as appointed beforehand): – appointed (sign, time), (place of, solemn) assembly, congregation, (set, solemn) feast, (appointed, due) season, solemn (-ity), synagogue, (set) time (appointed).

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