Parashá 16 BeShalaj

ו׳ בשבט ה׳תשע״ו (January 16, 2016) por  
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16 BeShalaj

  Parashá 16 BeShalaj

Éxodo 13:17 – 17:16

 Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

  1. 13:17 – 14:8
  2. 14:9 – 14:14 (tradición ashkenazí); 14:9-25 (tradición sefardí)
  3. 14:15-25 (A); 14:26 – 15:26 (S)
  4. 14:26 – 15:26 (A); 15:27 – 16:10 (S)
  5. 15:27 – 16:10 (A); 16:11-29 (S)
  6. 16:11-36 (A); 16:30-36 (S)
  7. 17:1-16
  8. Maftir: 17:14-16

Haftará: Jueces 4:4 – 5:31 (A); 5:1-31 (S) 

BeShalaj

Significa “cuando envió”.

Primera aliyá, 13:17 – 14:8

Elokim no guía al pueblo por el camino de los filisteos, que era el más cercano para que no tengan que ver la guerra. Les hace dar un rodeo por el desierto hacia el mar de Juncos. Salen armados de Egipto. Moshé toma consigo los huesos de Yosef, conforme al juramento que se hizo. Parten de sucot y acampan en Etam al borde del desierto. HaShem va delante de ellos permanentemente, de día en una columna de nube para guiarlos, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos. Así podrán andar de día y de noche.

Segunda aliyá, 14:9-25

Los egipcios los persiguen con sus caballos y carros del faraón y los alcanzan junto al mar. Los hijos de Israel tienen mucho temor y claman a Hashem. Preguntan a Moshé si no había sepulcros en Egipto para que los haya sacado para morir en el desierto. Moshé les dice que no teman y así verán la salvación de HaShem. Los egipcios nunca más serán vistos. HaShem peleará por ellos mientras que ellos se queden callados.

Los hijos de Israel reciben la orden de seguir adelante. Moshé tendrá que extender su vara sobre el mar y dividirlo para que los hijos de Israel puedan pasar por en medio. HaShem fortalecerá el corazón de los egipcios para que entren a perseguirlos. HaShem se glorificará en el faraón y su caballería. El ángel de Elokim cambia de lugar, se aparta de delante de los hijos de Israel y se coloca detrás de ellos como una columna de nube entre los dos campamentos para que no se puedan acercar.

Moshé extiende su mano y HaShem hace retroceder el mar con un fuerte viento que sopla toda la noche. Los hijos de Israel entran por en medio del mar, en seco. Las aguas son como muros por ambos lados. Los egipcios los siguen con sus caballos. Antes de la salida del sol HaShem siembra confusión entre los egipcios desde la columna de fuego y de nube. Quita las ruedas de sus carros. Entonces los egipcios intentan huir porque se dan cuenta de que Hashem pelea contra ellos.

 

Tercera aliyá, 14:26 – 15:26

Al amanecer, cuando Moshé extiende su mano sobre el mar, las aguas vuelven y cubren todo el ejército del faraón de modo que no quede ninguno de ellos. Los hijos de Israel ven a los egipcios muertos a la orilla del mar. El pueblo teme a Hashem y le creen a él y a Moshé, su siervo.

Entonces cantan un cántico a Hashem que los ha redimido para llevarlos al lugar de su morada. La profetisa Miryam toma un pandero y todas las mujeres salen detrás con panderos y danzas. Cantan un cántico a Hashem porque ha triunfado gloriosamente, arrojando al caballo y su jinete al mar.

Parten del mar de Cañas y van tres días en el desierto de Shur sin encontrar agua. En Mará no pueden beber las aguas amargas. El pueblo murmura contra Moshé y él clama a Hashem quien le muestra un árbol. Al echarlo en las aguas y se vuelven dulces. Allí les da un estatuto y una ordenanza poniéndolos a prueba y diciendo: “Si escuchas atentamente la voz de HaShem tu Elokim y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, HaShem, soy tu sanador.”

Cuarta aliyá, 15:27 – 16:10

Llegan a Elim, donde hay doce fuentes de agua y setenta palmeras. Después, el día 15 del segundo mes, llegan al desierto de Shin, entre Elim y Sinai. Allí toda la congregación murmura contra Moshé y Aharón diciendo que los han traído a ese desierto para matarlos de hambre. HaShem promete hacer llover pan del cielo que el pueblo tendrá que recoger diariamente. Así serán probados para ver si andan o no en su instrucción. Cada sexto día de la semana tendrán que preparar doble cantidad. Moshé y Aharón hablan al pueblo y dicen que por la tarde sabrán que Hashem los ha sacado de Egipto y por la mañana verán su gloria. Las murmuraciones no son contra los líderes, sino contra Hashem. Por la tarde tendrán carne y por la mañana tendrán pan. Aharón dice a los hijos de Israel que se acerquen a la presencia de Hashem. Entonces se manifiesta la gloria de Hashem en una nube hacia el desierto.

 

Quinta aliyá, 16:11-29

HaShem ha oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Moshé recibe la orden de decirles: “Entre las dos tardes comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan; y sabréis que yo soy HaShem vuestro Elokim”. Por la tarde suben codornices y cubren el campamento y por la mañana hay una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando el rocío asciende, se descubre algo fino, como la escarcha. Los hijos de Israel dicen: “es man”. Moshé dice que es el pan que Hashem los da de comer. Cada uno debe recoger un omer por cabeza, según las personas que hay en su tienda. Así unos recogen mucho y otros poco. Al medirlo con el omer no le sobra al que ha recogido mucho, y no le falta al que ha recogido poco. Nadie puede dejar nada para el día siguiente. Pero algunos no obedecen a Moshé y lo dejan para el día siguiente. Entonces son criados unos gusanos y se pudre. Moshé se enoja con ellos. Cada mañana se recoge, pero cuando el sol calienta, se derrite.

En el sexto día de la semana recogen una doble porción. Los jefes informan a Moshé y él contesta que Hashem ha dicho que el día siguiente es shabat consagrado a Hashem. Hay que cocer y hervirlo para que dure para dos días. Al guardarlo para el día siguiente no se pudre ni hay gusanos. Moshé les dice que lo coman ese día, porque es shabat para Hashem. No van a encontrar en el campo. Hay que recoger durante seis días, pero no durante el séptimo, el shabat. Algunos del pueblo salen pero no encuentran nada. HaShem pregunta a Moshé: “¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis preceptos?” El shabat ha sido dado como un regalo, y por eso hay pan para dos días el sexto día. Cada uno debe quedarse en su lugar en el shabat.

Sexta aliyá, 16:30-36

El pueblo reposa el séptimo día.

La casa de Israel llama la comida “man”. Su aspecto es como la semilla de cilantro, pero blanco, y su sabor es como hojuelas con miel. Hay que guardar un omer para que las generaciones vean el pan que Hashem dio de comer en el desierto. Moshé recibe la orden de tomar una vasija y poner un omer de maná en ella para luego colocarlo ante HaShem para que sea guardado. Moshé y Aharón obedecen. Los hijos de Israel comen maná durante 40 años, hasta llegar a los límites de la tierra de Kenáan. Un omer es la décima parte de una efá.

Séptima aliyá, 17:1-16

La congregación de Israel marcha por jornadas y acampan en Refidim donde no hay agua. El pueblo contiende con Moshé y piden agua. Él les pregunta por qué están tentando a Hashem. Por causa de la sed el pueblo sigue murmurando. Moshé clama a Hashem y pregunta qué hará con ellos. HaShem le ordena pasar delante de ellos y tomar consigo algunos ancianos y la vara en su mano. Tendrá que golpear la roca en Jorev, donde Hashem estará encima, y así saldrá agua. Así hace Moshé. El lugar es llamado “Masá U-merivá”, “Prueba y Riña”, porque allí tentaron a Hashem.

Entonces viene Amalec a pelear contra Israel en Refidim. Yehoshúa recibe la orden de escoger hombres y salir a pelear. Moshé subirá a la cumbre del collado con la vara de Elokim en su mano. Yehoshúa sale a pelear y Aharón y Jur acompañan a Moshé a la cumbre del collado. Mientras que Moshé tiene su mano en alto, Israel prevalece; y cuando deja caer la mano, prevalece Amalec. Pero cuando las manos de Moshé pesan, toman una piedra para que se pueda sentar. Aharón y Jur le sostienen las manos, uno en cada lado y así podrá estar firme hasta la puesta del sol. Yehoshúa debilita a Amalec y su pueblo con la espada. Moshé recibe la orden de escribir esto en un libro memorial y decir a Yehoshúa que HaShem borrará la memoria de Amalec de debajo del cielo. Moshé edifica un altar y le llama “HaShem-Nisí”, “HaShem es mi milagro”. HaShem hará guerra contra Amalec en cada generación.

Comentarios

Primera aliyá, 13:17 – 14:8

 

13:17  “Y sucedió que cuando Faraón dejó ir al pueblo, Elokim no los guió por el camino de la tierra de los filisteos, ya que era cercana, porque dijo Elokim: No sea que el pueblo se arrepienta cuando vea guerra y se vuelva a Egipto.” – El faraón dejó ir al pueblo con el fin de que no volviera, cf. 9:28; 11:1; 14:5. Hashem no puede hacer nada ilegal, nada injusto, y por esto era muy importante que la salida fuera hecha con el consentimiento del faraón, si no, hubiera sido un hurto, un acto ilegal. HaShem no es un ladrón ni un mentiroso. El no puede quebrantar su propia Torá. La Torá es la expresión de su carácter.

Elokim no los guió por el camino de los filisteos porque era corto. La razón fue que hubiera sido fácil para el pueblo volver a Egipto y había que evitarlo.

Hay varias razones por las que HaShem no quería que entraran en territorio de los filisteos:

  • Si los filisteos atacan, los temerosos de los hijos de Israel querrán volver a Egipto (Rashí).
  • Por el pacto de paz que hubo entre Avraham y Avimelej los hijos de Israel no podían atacar a los filisteos, (Génesis 21).
  • Basado en 1 Crónicas 7:20-21 el Midrash[1] dice que una gran parte de la tribu de Efrayim salió de Egipto antes de tiempo y fue atacado por los filisteos. Sus huesos estaban regados por ese camino y constituirían una visión horrorosa para los hijos de Israel de manera que podrían perder el ánimo y volver a Egipto. Las palabras que dicen “cuando vea guerra” pueden ser interpretadas de esta manera.

13:18  “Elokim, pues, hizo que el pueblo diera un rodeo por el camino del desierto, hacia el mar Rojo; y los hijos de Israel subieron armados de la tierra de Egipto.” – El nombre hebreo del mar Rojo es Yam Suf, “mar de cañas”. Es probable que la razón por la que es llamado mar Rojo sea por un error de traducción. En las primeras traducciones al inglés se tradujo como Reed Sea, “mar de cañas”. Pero todo indica que los que luego tradujeron la Biblia, usando el inglés como base, se confundieron y entendieron la palabra reed, “caña”, como red, rojo. El mar de Cañas no es rojo. Cuando uno va allí, lo ve bien azul, como todos los mares. El mar de Cañas es el nombre de todo el mar incluyendo los dos golfos, Suez y Aqaba, (ver foto).

Foto: NASA

foto sinai

 

13:19  “Y Moshé tomó consigo los huesos de Yosef, pues éste había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente os visitará Elokim, y entonces llevaréis de aquí mis huesos con vosotros.” – ¡Qué importante es cumplir los juramentos! Moshé tenía que esforzarse para honrar un juramento que sus antepasados habían hecho. Los hijos de Israel, los hermanos de Yosef, que hicieron el juramento, estaban todos muertos y por eso no podrían llevar consigo sus huesos, como dice “con vosotros”. De este texto se puede deducir que los huesos de los doce hermanos fueron llevados de Egipto, no solo los huesos de Yosef. En tal caso, cada tribu tendría un ataúd consigo durante los 40 años en el desierto.

Por otro lado se puede entender que la expresión “los hijos de Israel” no se refiere solamente a los doce hermanos, sino a todos los descendientes de Israel. En ese caso es posible que no fueran llevados los huesos de los demás hermanos de Yosef, sino sólo los suyos.

 

13:21  “HaShem iba delante de ellos, de día en una columna de nube para hacerlos guiar por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche.” – En este versículo aparece el verbo guiar de forma hifil, causativa, para mostrarnos que Hashem iba delante mediante un emisario que le representaba (Rashí). La columna de nube fue el representante de Hashem en este caso.

 

En Éxodo 14:19 está escrito:

 

“Y el ángel de Elokim que había ido delante del campamento de Israel, se apartó, e iba tras ellos; y la columna de nube que había ido delante de ellos, se apartó, y se les puso detrás.”

 

Esto nos enseña que el representante de HaShem era un ángel, que se manifestaba de manera de columna de nube de día y columna de fuego por la noche. También había una nube encima del campamento que daba sombra de día y calor de noche, cf. Éxodo 40:38; Números 14:14; Deuteronomio 1:33; Ezequiel 1:4; Isaías 4:5-6.

14:2    “Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hajirot, entre Migdol y el mar; acamparéis frente a Baal-tsefón, en el lado opuesto, junto al mar.” – Según Rashí, Pi-hajirot es el mismo lugar que Pitóm, (Éxodo 1:11). Pitóm se parece a pe-satum, “boca cerrada”, que alude a que ningún esclavo podía escapar de la frontera de Egipto. Pi-hajirot significa “boca de la libertad”. Según Mizrají recibió un nuevo nombre porque ahora los hijos de Israel salieron libres de Egipto.

Egipto antiguo, 1800-1400 a.E.C.

falso sinai

Sin embargo, el territorio de Egipto, (de color amarillo), llegaba hasta la mitad de la península de Sinai, según se ve en este mapa de la Sociedad Bíblica Americana. Es posible que los hijos de Israel hayan llegado bastante más lejos cuando el faraón los alcanzó. Tradicionalmente se ha ubicado el monte Sinai en la península de Sinai. Sin embargo, hay indicios en las Escrituras que muestran que el cruce del mar de Cañas podría haber sido en el golfo de Aqaba. Moshé estaba con su suegro Yitró en la tierra de Midyán y allí llevó el ganado más allá del desierto y llegó al monte de Elokim, cf Éxodo 3:1. Midyán no está ubicada en la península de Sinai, sino en la parte oriental del golfo de Aqaba, (ver mapa).

En Éxodo 3:12 está escrito:

“Y Él dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y la señal para ti de que soy yo el que te ha enviado será ésta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto adoraréis a Elokim en este monte.”

Esto nos enseña que el lugar de la entrega de la Torá fue el mismo donde Moshé tuvo el encuentro con el ángel en la zarza ardiendo. Si Moshé vivía en Midyán, ¿cómo es que haya llevado el rebaño hasta la península de Sinai?

La palabra Pi-hajirot indica que había un lugar donde las montañas formaban una “boca”, una cañada, entre ellas (Rashí). Esto nos enseña que el lugar del cruce tenía que haber sido donde había montañas y rocas, lo cual da pie a pensar que haya sido en el golfo de Aqaba más que el golfo de Suez.

Es más lógico pensar que el monte de Sinai esté en el norte de Arabia Saudita.

Bueno, el texto de la Torá no dice cuánto tiempo necesitaban para llegar hasta el mar. Rashí dice que el cruce del mar se hizo siete días después de la salida, el 21 del primer mes. En tal caso, coincidiría con el último día festivo de la fiesta de los panes sin levadura. Otros colocan el cruce del mar el 17 del primer mes, el tercer día después de la salida.

Sin embargo, la Torá no habla de una fecha hasta el día 15 del segundo mes, Éxodo 16:1, y da la posibilidad de que el cruce haya podido ser en el golfo de Aqaba. En Éxodo 13:21 está escrito que el pueblo andaba de día y de noche. Así que los 350 km podrían haber sido recorridos en unos días. También es probable que la mano de Hashem haya venido sobre ellos de manera que pudieran caminar rápido y no cansarse hasta llegar al mar.

Además existen indicios geológicos y descubrimientos arqueológicos que hablan a favor de esta teoría, cf. http://www.covenantkeepers.co.uk/red_sea.htm.

“acamparéis frente a Baal-tsefón, en el lado opuesto, junto al mar” – Parece ser que Baal-tsefón estaba en el otro lado del mar y los hijos de Israel acamparon en la orilla opuesta. El mar tiene casi 18 kms. de anchura.

14:5    “Cuando le anunciaron al rey de Egipto que el pueblo había huido, Faraón y sus siervos cambiaron de actitud hacia el pueblo, y dijeron: ¿Qué es esto que hemos hecho, que hemos permitido que Israel se fuera, dejando de servirnos?”  – El pueblo de Israel había huido de Egipto. Esto indica que salieron rápido y prosiguieron con prisa. La misma palabra para huir se encuentra en Génesis 16:6, 8; 27:43; 31:20-22, 27; 35:1, 7; Éxodo 2:15; Números 24:11.

 

14:8b  “pero los hijos de Israel habían salido con mano levantada.” – La expresión “mano levantada”, en hebreo yad ramá, se encuentra también en Números 15:30 y 33:3. Rashí dice que significa “fuerza elevada y evidente”, es decir tiene un sentido metafórico. Esto nos muestra que los hijos de Israel salieron con fuerza y con determinación para a no volver. Con esa fuerza llegaron al mar.

Segunda aliyá, 14:9-25

14:13-14 “Pero Moshé dijo al pueblo: No temáis; estad firmes y ved la salvación que HaShem hará hoy por vosotros; porque los egipcios a quienes habéis visto hoy, no los volveréis a ver jamás. HaShem peleará por vosotros mientras vosotros os quedáis callados

14:22   “Y los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda.”  – El cruce del mar es visto como una tevilá, un baño ritual. Contiene el simbolismo de morir de la vieja vida y resucitar a una vida nueva. En este caso los hijos de Israel murieron de su dependencia de Egipto y el faraón para depender de Hashem en todo sentido.

Se habla aquí de que fueron sumergidos en Moshé en la nube y en el mar. El pensamiento es que el pueblo pasó de un reino a otro, de la autoridad del faraón a la autoridad de Moshé. Pasaron por la mikvé, acumulación de aguas, para estar sometidos a las órdenes de Moshé que era rey en Israel, como está escrito en Deuteronomio 33:4-5:

“Una ley nos prescribió Moshé, una herencia para la asamblea de Yaakov. Él era rey en Yeshurún, cuando se reunieron los jefes del pueblo, juntamente con las tribus de Israel.”

14:24  “Y aconteció que a la vigilia de la mañana, HaShem miró el ejército de los egipcios desde la columna de fuego y de nube, y sembró la confusión en el ejército de los egipcios.”  – En la antigüedad la noche tenía tres vigilias. Los romanos tenían cuatro. Por lo tanto cuando se habla de vigilias de la noche en el Tanaj (“AT”) hay que pensar que se trata de tres. Y cuando se habla de las vigilias en los Escritos Apostólicos hay que pensar en que había cuatro durante la noche. Aquí se habla de la vigilia de la mañana lo cual significa que pasó entre las 2 horas y 6 horas de la madrugada. Si el mar medía unos 18 km. de ancho tardarían casi 5 horas en cruzarlo si caminaban con una velocidad de un poco menos que 4 km/h. Un hombre normal camina unos 6 kilómetros por hora, pero tenemos que tener en cuenta que aquí también había mujeres embarazadas, niños y animales.

Tercera aliyá, 14:26 – 15:26

14:27   “Y extendió Moshé su mano sobre el mar, y al amanecer, regresó el mar a su estado normal, y los egipcios al huir se encontraban con él; así derribó HaShem a los egipcios en medio del mar.”  – El cruce del mar duró toda la noche desde que el viento empezó a soplar hasta que el último israelita llegó.

14:28  “Y las aguas volvieron y cubrieron los carros y la caballería, a todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó ni uno de ellos.”

 

14:29  “Mas los hijos de Israel pasaron en seco por en medio del mar, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda.”  – Este acto constituye una de las obras de fe más importantes de la historia de Israel,

 

Si el infiel intenta pasar por el camino de fe se ahoga.

 

14:31  “Cuando Israel vio el gran poder que HaShem había usado contra los egipcios, el pueblo temió a HaShem, y creyeron en HaShem y en Moshé, su siervo.”  – El que teme a Hashem y cree en Él se entrega, se somete y es fiel al liderazgo que Él ha puesto en su Reino. Es imposible ser fiel a Hashem sin ser fiel a las autoridades que él ha puesto, como está escrito en 2 Crónicas 20:20b:

 

“Confiad en HaShem vuestro Elokim, y estaréis seguros. Confiad en sus profetas y triunfaréis.”

 

15:1    “Entonces Moshé y los hijos de Israel cantaron este cántico a HaShem, y dijeron: Canto a HaShem porque ha triunfado gloriosamente; al caballo y a su jinete ha arrojado al mar.”  – Cantaron a Hashem, no a los hombres. Esta es una verdadera alabanza, que está dirigida a Hashem y tiene el propósito de agradarle a él, no a los hombres. La palabra “cantaron” está escrita de forma futura, “cantarán”. Rashí dice que cuando el verbo aparece de esta forma puede entenderse de tres maneras:

 

  • Una intención del corazón (que no es necesario que se cumplá[2]), cf. Números 21:17; Josué 10:12; 1 Reyes 7:8; 11:7.
  • Un presente continuo, algo que se hace siempre, cf. Números 9:20; Job 1:5.
  • Algo que se hará en el futuro. De aquí los maestros dijeron que la resurrección de los muertos se deriva del mismo texto de la Torá.[3]

 

En este caso podemos descartar el presente continuo, puesto que sólo cantaron junto al mar una vez. Pero es interesante notar que las Torá habla del cántico de Moshé que será cantado en relación con la redención final y la resurrección de los muertos.

 

El cántico de Moshé y del Cordero es el cántico de la redención final. Al igual que Moshé y los hijos de Israel salieron del mar, que simboliza la resurrección, así todos los que han puesto su confianza en el Mesías de Israel, serán redimidos de la muerte para poder cantar en el otro lado este cántico a Hashem.

El cántico de Shemot (Éxodo) 15 nos enseña la importancia de expresarse con cantos, danzas e instrumentos a Hashem. Es parte de nuestra devoción a Él. Es una manera de mantenernos ardientes en el espíritu.

Esta canción tiene tres temas principales:

  1. La grandeza de Hashem.
  2. La liberación de los egipcios.
  3. La entrada futura en la tierra prometida, con una alusión al reino mesiánico.

 

15:2    “Mi fortaleza y mi canción es HaShem, y ha sido para mí salvación; éste es mi Elokim, y le glorificaré, el Elokim de mi padre, y le ensalzaré.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “le glorificaré” es ve-anvehu que significa “le embelleceré” y viene de la raíz navá[4] que significa “descansar”, “embellecer”, “celebrar”, “preparar una habitación”. De aquí aprendemos que nuestro servicio y obediencia a Hashem debe ser de manera bella. Por esto se adorna el talit, los tefilín, la mezuzá, los rollos de la Torá, la suká, el etrog y demás objetos que se usan para cumplir los mandamientos.

También aprendemos que nuestras alabanzas preparan un lugar de morada para Hashem, como está escrito en el Salmo 22:3:

 

“Sin embargo, tú eres santo, que habitas entre las alabanzas de Israel.”

 

No hay ningún texto que dice que Hashem habita entre las alabanzas “de su pueblo”, como dicen varias canciones. Se trata de Israel, no de otro pueblo. HaShem HABITA en las alabanzas de Israel, lo cual implica que allí reside, pero que también pone su trono en Israel cuando hay alabanza y manifiesta su gobierno, su autoridad y su poder, cf. Éxodo 15:13.

 

15:3    “HaShem es hombre de guerra; HASHEM es su nombre.”  – Hay muchos lugares en las Escrituras donde Hashem es presentado como guerrero, cf. Isaías 42:13-15; 51:22; Sofonías 3:17; Nehemías 4:20. El no es pacífico en cuanto a la injusticia y la maldad. El que no hace guerra contra el pecado y la injusticia que le rodea, no está siguiendo el ejemplo de su Padre celestial. La apatía de los justos contra el mal en este mundo hace que los malvados se multipliquen y actúen sin temor. Si callamos ante el mal, somos cómplices.

 

15:6    “Tu diestra, oh HaShem, es majestuosa en poder; tu diestra, oh HaShem, destroza al enemigo.”  – La diestra de Hashem es el Mesías. Él será el que finalmente va a destruir a los enemigos que se levanten contra el pueblo de Israel, cf. Isaías 63:1-6 donde está escrito:

 

“¿Quién es éste que viene de Edom, de Botsrá con vestiduras de colores brillantes; éste, majestuoso en su ropaje, que marcha en la plenitud de su fuerza? Soy yo que hablo en justicia, poderoso para salvar. ¿Por qué es rojo tu ropaje, y tus vestiduras como las del que pisa en el lagar? El lagar lo he pisado yo solo; de los pueblos, ningún hombre estaba conmigo. Los pisé en mi ira y los hollé en mi furor; su sangre salpicó mis vestiduras y manché todo mi ropaje. Porque el día de la venganza estaba en mi corazón, y el año de mi redención había llegado. Miré, y no había quien ayudara, me asombré de que no hubiera quien apoyara; entonces me salvó mi brazo, y fue mi furor el que me sostuvo. Pisoteé los pueblos en mi ira, los embriagué en mi furor y derramé su sangre por tierra.”

 

15:8    “Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas, se juntaron las corrientes como en un montón; se cuajaron los abismos en el corazón del mar.”  – El mar tiene un corazón. En este caso el significado de la palabra corazón es alegórico. La palabra hebrea es lev[5] que significa “corazón”, “mente”, “razón”, “conciencia”, “ánimo”, “memoria”, “atención”, “voluntad”, “interior”. Rashí dice que se refiere a la esencia y fuerza de algo, cf. Éxodo 3:2 “en el corazón del fuego”. El corazón de una persona es lo más íntimo de ella, donde toma las decisiones más importantes, donde se manifiesta lo que realmente es. En la mente de una persona pueden caber muchas ideas y muchas opciones, pero en el corazón cabe sólo una opción. Por eso la caja del tefilín de la cabeza tiene cuatro departamentos con los cuatro textos, pero en el tefilín del brazo, que está pegado al corazón, sólo hay un departamento que tiene un solo pergamino con los cuatro textos como si fuera uno. Cuando las cosas bajan al corazón se hacen uno con la persona. Por esto las Escrituras advierten, según está escrito en Proverbios 4:23:

 

“Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.”

 

En Proverbios 4:4 está escrito:

 

“y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras, guarda mis mandamientos y vivirás.”

 

Hay que creer con el corazón, no sólo con la mente. La fe de la mente no justifica ni salva, sólo la del corazón, en lo más íntimo de la persona. Querido lector, mira bien que la enseñanza de la Torá no se queden solamente en tu cabeza, ponlas en tu corazón, como está escrito en la oración del shemá, según Deuteronomio 6:6:

 

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón”

 

15:9    “El enemigo dijo: “Perseguiré, alcanzaré, repartiré el despojo; se saciará mi alma de ellos; sacaré mi espada, los destruirá mi mano.””  – Los enemigos de Israel son enemigos de Hashem. Los enemigos de Hashem son enemigos de Israel y el pueblo judío, cf. Salmo 83:2-3. Es imposible amar a Hashem y odiar al judío. El que dice que ama a Hashem y aborrece a los judíos es un mentiroso.

 

“se saciará mi alma de ellos” – La palabra hebrea que para alma en este texto es nefesh[6], que significa “aliento”, “garganta”, “cuello”, “apetito”; “alma”, “vida”, “ser vivo”, “persona”, y viene del verbo nafash[7], “respirar”. Cada respiración de un ser vivo suena “ne-fesh”. En algunos lugares nefesh tiene el significado de “cadáver”.

Rashí dice que el alma, nefesh, es la sede de la voluntad y el deseo. En las Escrituras podemos ver varias palabras que hablan de las diferentes partes del ser humano. Ya hemos mencionado el corazón y el alma. La palabra nefesh es usada tanto para animales como para hombres. Así que la nefesh es el alma natural, biológica, lo que da vida al cuerpo, lo que respira. Los animales son nefesh y basar, alma y cuerpo, pero los hombres tienen algo más, que los animales no tienen, una alma superior espiritual, llamada neshamá. Génesis 1:27 dice el hombre fue creado, como está escrito:

 

“Creó, pues, Elokim al hombre a imagen suya, a imagen de Elokim lo creó; varón y hembra los creó.”

 

El acto de creación del hombre fue cuando Hashem sopló aliento de vida, nishmat jayim, en su nariz y así el hombre fue hecho un ser vivo, un alma viviente, nefesh jayá, según Génesis  2:7. Entonces el hombre recibió esa alma espiritual que los animales no tienen.

 

La palabra hebrea para “crear” es bará[8] que significa “dar existencia”, “hacer algo que no existía antes”. La palabra aparece tres veces en Génesis 1, en el versículo 1 en relación con el tiempo, el espacio y la materia; en el versículo 21 en relación con la vida animal; y en el versículo 27 en relación con el hombre. Esto nos enseña que hay una diferencia entre lo material y los animales, y entre los animales y los hombres, porque necesitaban actos de creación diferentes para llegar a existir. El cuerpo de los animales fue tomado de la tierra y el alma de ellos fue creada. El cuerpo del hombre también fue tomado de la tierra, pero su alma recibió un toque especial del Espíritu de Hashem. Algo nuevo fue creado, diferente al alma animal, es el alma espiritual del hombre, la vida superior.

 

En el Salmo 104:30 está escrito:

 

“Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra.”

 

Así que cuando Hashem sopló con su Espíritu en la nariz de aquella estatua de barro, que había formado, el hombre fue creado, su vida espiritual empezó a existir, su espíritu fue formado.

La palabra hebrea para espíritu es ruaj[9], que significa “soplo”, “viento”, “aliento”, “respiración”, “ánimo”, “mente”, “ira”, “tempestad”, etc. Este amplio significado de la palabra hace que el concepto “espíritu del hombre” es entendido de varias maneras en las Escrituras. Puede ser simplemente su aliento, es decir, su vida. También puede significar su intelecto. Y puede significar su vida superior, su vida espiritual.

 

Según Génesis 7:15, todos los animales tienen ruaj. Pero en ningún lugar está escrito que los animales tienen neshamá. Consecuentemente podemos deducir que neshamá es más alto que ruaj.

 

Cada ser humano es el producto de una creación, es decir, Hashem le da vida espiritual, crea su espíritu en el momento cuando su vida biológica de su cuerpo es formada en el vientre de su madre, como está escrito en el Salmo 89:47:

 

“Recuerda cuán breve es mi vida; ¡con qué propósito vano has creado a todos los hijos de los hombres!”

En Isaías 43:7 está escrito:

“a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho.”

 

Aquí aparecen tres palabras: creado, formado y hecho. Esto podrá aludir al alma espiritual, el alma natural y el cuerpo del ser humano.

 

En Malaquías 2:10 está escrito:

“¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Elokim? ¿Por qué nos portamos deslealmente unos contra otros, profanando el pacto de nuestros padres”

También está escrito en Zacarías 12:1:

 

“Profecía de la palabra de HaShem acerca de Israel. HaShem que extiende los cielos, pone los cimientos de la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él…”

 

En las Escrituras no hay una enseñanza definida de las diferentes partes del ser humano. Como hemos visto, las palabras hebreas pueden ser entendidas de diferente manera, dependiendo del contexto de cada caso. A veces el hombre es visto como un ser doble, con alma y cuerpo, o espíritu y cuerpo. A veces se ve como un ser con tres divisiones, espíritu alma y cuerpo etc.

 

En Génesis 2:7 está escrito que Hashem sopló en la nariz del hombre nishmat jayim, aliento de vida. La palabra hebrea para “aliento” es neshamá[10], que significa “alma”, aliento”, “soplo”, “espíritu”, “ser vivo”. Esta palabra no se usa en relación con los animales. La neshamá constituye el alma superior dentro del hombre, como está escrito en Isaías 42:5:

 

“Así dice Elokim HaShem, que crea los cielos y los extiende, que afirma la tierra y lo que de ella brota, que da aliento (neshamá) al pueblo que hay en ella, y espíritu (ruaj) a los que por ella andan”

 

Y en Proverbios 20:27:

 

“Lámpara de HaShem es el espíritu (neshamá) del hombre que escudriña lo más profundo de su ser.”

Hay tres tipos de vida: biológica, animal y espiritual. En las plantas y los árboles hay vida biológica, también en los cuerpos de los animales y en los cuerpos de los hombres. La vida biológica se puede estudiar de manera química. Está íntimamente conectada con la tierra. En esa vida hay ciertas manifestaciones de sentimientos, voluntad e intelecto.

Luego está la vida animal, del alma, de la nefesh. Esa vida es superior a la vida biológica. Allí hay manifestaciones más claras de sentimientos, voluntad e intelecto.

La vida espiritual, la de la neshamá, es superior a la vida animal, y allí hay expresiones superiores de sentimientos, voluntad e intelecto.

El ser humano es espíritu, alma y cuerpo. Así que si falta uno de ellos el hombre no es hombre, sino una fracción de hombre. Un hombre necesita su cuerpo para ser hombre. La idea de que el hombre está encarcelado en su cuerpo y necesita ser liberado de esa cárcel no está de acuerdo con las Escrituras. El cuerpo es parte del ser humano. Hay varias palabras hebreas para hombre. Una de ellas es adam[11], “rojo”, y está relacionada con la palabra adamá[12] que significa “tierra”. El hombre viene de la tierra por un lado y del cielo por el otro. Así que el hombre es la combinación de la unión entre lo terrenal y lo celestial. Hashem formó su cuerpo de la tierra y sopló en su nariz y así llegó a ser hombre.

El Espíritu de Hashem es lo que está dando vida al espíritu del hombre, como está escrito en Job 32:8:

 

“Pero hay un espíritu en el hombre, y el soplo del Todopoderoso le da entendimiento.”

 

Cuando el espíritu del hombre sale de su cuerpo, el cuerpo muere, como está escrito en el Salmo 146:4:

 

“Su espíritu exhala, él vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus planes.”

 

En Isaías 57:16 está escrito:

 

“Porque no contenderé para siempre, ni estaré siempre enojado, pues el espíritu (ruaj) desfallecería ante mí, y el aliento (neshamá) que yo he hecho.”

 

En Eclesiastés 12:6-7 está escrito:

 

“(Acuérdate de Él) antes que se rompa el hilo de plata, se quiebre el cuenco de oro, se rompa el cántaro junto a la fuente, y se haga pedazos la rueda junto al pozo; entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu (ruaj) volverá a Elokim que lo dio.”

El nuevo nacimiento del hombre implica en primer lugar una transformación del corazón, lo más íntimo del ser humano, como está escrito en Ezequiel 11:19:

“Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Y quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne”

 

En Isaías 57:15 está escrito:

 

“Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.”

 

En resumen, el hombre puede ser visto de esta manera:

 

Los animales se componen de cuerpo, alma inferior y espíritu, basar, nefesh y ruaj, pero ellos no tienen neshamá. La diferencia entre hombres y animales es que el hombre también es alma superior, neshamá. En ocasiones la neshamá y la ruaj son vistas como una unidad, llamada “espíritu” y a veces llamada “alma”. El intelecto superior está en la neshamá, las emociones y sentido de moral están en la ruaj y el intelecto inferior está en la nefesh.

neshama

Como el pecado entró por el cuerpo, la sede del pecado está allí, pero afecta la nefesh.

El alma superior tiene el deseo de elevarse hacia el Creador que sopló aliento de vida en el hombre.

15:13  “En tu misericordia has guiado al pueblo que has redimido; con tu poder los has guiado a tu santa morada.” – La salida de Egipto es una redención. Fue la primera redención que anuncia la redención final, cuando Israel va a ser sacado de todas las naciones de la misma manera como en la primera redención, como está escrito en Jeremías 16:14-15:

 

“Por tanto, he aquí, vienen días–declara HaShem– cuando ya no se dirá: “Vive HaShem, que sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto”, sino: “Vive HaShem, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había desterrado.” Porque los haré volver a su tierra, la cual di a sus padres.”

 

En Jeremías 23:7-8 está escrito:

 

“Por tanto, he aquí, vienen días–declara HaShem– cuando no dirán más: “Vive HaShem, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto”, sino: “Vive HaShem que hizo subir y trajo a los descendientes de la casa de Israel de la tierra del norte y de todas las tierras adonde los había echado”; y habitarán en su propio suelo.”

 

15:16  “Terror y espanto cae sobre ellos; por la grandeza de tu brazo quedan inmóviles, como piedra, hasta que tu pueblo pasa, oh Eterno, hasta que pasa el pueblo que tú has comprado.” – La redención del pueblo es vista como una compra.

 

15:17  “Tú los traerás y los plantarás en el monte de tu heredad, el lugar que has hecho para tu morada, oh Eterno, el santuario, oh Señor, que tus manos han establecido.” – Rashí se basa en los midrashim[13] y dice que este texto indica que el santuario terrenal está centrado frente al Trono celestial que Hashem ha hecho.

 

15:20  “Y Miryam la profetisa, hermana de Aharón, tomó en su mano el pandero, y todas las mujeres salieron tras ella con panderos y danzas.” – Miryam tenía alrededor de 90 años en esa ocasión. Ella es llamada profetisa. El espíritu profético se manifiesta de dos maneras, como calor y como luz, como inspiración y como revelación, como poder y como verdad. En este momento estaba operando la profecía de manera inspiradora, para cantar y para danzar. Aquellas melodías, los ritmos y las danzas que son inspirados por el Espíritu manifiestan la gloria de Hashem. Eso también es profecía, cf. 1 Samuel 10:5; 19:20; 1 Crónicas 25:1.

Aquí vemos que no es sano que las mujeres dancen junto con los hombres. Los hombres danzan aparte y las mujeres aparte.

15:21  “Y Miriam les respondía: Cantad a HaShem porque ha triunfado gloriosamente; al caballo y su jinete ha arrojado al mar.” – La palabra “respondía” nos enseña que fue un canto de intercambio entre las demás mujeres y su líder. Miryam decía cantaba una frase y las demás repetía y luego ella decía otra frase y las demás repetían. Así también fue como Moshé cantó su canción junto con el resto del pueblo de Israel, cf. 15:1.

 

15:22  “Moshé hizo partir a Israel del mar de Cañas, y salieron hacia el desierto de Shur; anduvieron tres días en el desierto y no encontraron agua.” – El Midrash[14] dice que los hijos de Israel no querían partir del mar de Cañas porque no habían terminar de despojar a los egipcios. Otra razón es que en ese lugar experimentaban la gloria de la presencia de Hashem, la Shejiná.[15]

Este versículo fue usado por los profetas para establecer la norma de que no se puede dejar pasar más de tres días sin leer la Torá en público. Por esto se lee la Torá en las sinagogas el segundo y quinto días de la semana, aparte del shabat.[16]

15:25  “Entonces él clamó a HaShem, y HaShem le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces. Y les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso a prueba.”

Aquí Hashem empieza a instruir a su pueblo en sus mandamientos.

15:26  “Y dijo: Si escuchas atentamente la voz de HaShem tu Elokim, y haces lo que es recto ante sus ojos, y escuchas sus mandamientos, y guardas todos sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque yo, HaShem, soy tu sanador.” – Las enfermedades son producto de la maldición que hay en la naturaleza por causa del pecado que trajo muerte a este mundo. La enfermedad es el primogénito de la muerte, como dice Job 18:13:

“Devora su piel la enfermedad, devora sus miembros el primogénito de la muerte.”

La enfermedad es una alteración del buen funcionamiento del cuerpo. Es un atentado contra la vida. Según Deuteronomio 28:61 todas las enfermedades son maldiciones. Estas maldiciones pueden alcanzar al hombre por varias razones:

  • Porque vive en un mundo que ha sido sometido a la maldición y la corrupción por causa del pecado.
  • Por no cuidar el cuerpo y exponerlo a peligros pudiendo evitarlos.
  • Porque no cumple los mandamientos de Hashem, y así trae maldición sobre sí que produce ciertas enfermedades.
  • Por un castigo directo de Hashem por causa de un corazón no arrepentido.

Hashem puede sanar de diferentes maneras. En la naturaleza ha puesto mecanismos que producen sanidad en el cuerpo. Los médicos y la medicina no pueden sanar un cuerpo enfermo, sólo ayudarlo a sanar por sí mismo. La misma vida tiene poder sobre la muerte. La enfermedad es un poder que viene de la muerte y la vida que hay en nuestros cuerpos está superando constantemente ese poder mortal que obra en nuestros cuerpos mortales. La muerte nos llega cuando la vida que hay en nuestro cuerpo ya no pueda resistir el primogénito de la muerte o cuando ha llegado el tiempo de terminar nuestra vida en este mundo. (Hay personas que mueren sin estar enfermas, sólo entregan el espíritu y su cuerpo muere.)

Ahora, Hashem obra sanidad indirectamente mediante los mecanismos naturales que ha puesto en nuestros miembros, que constantemente están combatiendo las enfermedades internas y externas de nuestro medio ambiente. De esa manera nos sana como Creador.

También nos puede sanar de manera sobrenatural, por medio de intervenciones divinas en nuestros cuerpos. En tal caso nos sana como Sanador, como dice en este texto.

El texto nos enseña varias cosas:

  • Hashem puso sobre los egipcios enfermedades (directamente e indirectamente).
  • Hashem no pondrá sobre los hijos de Israel ninguna de esas enfermedades cuando escuchan, obedecen y guardan sus mandamientos. Así Hashem actúa indirectamente como Sanador, pero en función de Protector.
  • En el caso de que hayan desobedecido los mandamientos y a consecuencia de ello están sufriendo alguna enfermedad, podrán experimentar la sanidad divina por medio de una intervención sobrenatural, en el caso de que haya teshuvá, arrepentimiento de los pecados. En ese caso Hashem actuará como Sanador.

Vemos en este texto que no todos los enfermos de los santos están enfermos por causa de pecados. El pecado personal es una de las muchas razones por las cuales una persona puede enfermar. Pero en todo caso, las enfermedades no son una bendición, aunque Hashem es capaz de tornar cualquier maldición en bendición. Las enfermedades son un ataque contra el propósito de vida que Hashem tiene para mi cuerpo. Mi cuerpo no fue creado para estar enfermo sino para estar sano. Por esto el Mesías vino no solamente para morir para quitar nuestros pecados, sino también para quitar nuestras enfermedades y así crear una base para que estas promesas de sanidad completa puedan ser efectivas en el pueblo de Israel.

En Deuteronomio 7:15 está escrito:

“Y HaShem apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Egipto que has conocido, sino que las pondrá sobre los que te odian.”

En el Salmo 103:3 está escrito:

“Él es el que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades”

Cuarta aliyá, 15:27 – 16:10

 

15:27  “Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.” – Elim significa “Elokimes”, y también “poderosos”. Había una fuente para cada tribu y una palmera para cada una de las naciones de la tierra.

 

En el Salmo 92:12a está escrito:

 

“El justo florecerá como la palma”

 

La palmera también está relacionada con la fiesta de sucot, cf. Levítico 23:40, que es la fiesta de todas las naciones. Así que de esto aprendemos que las doce tribus de Israel son las que dan agua para que surjan personas justas de entre las naciones, y puedan entrar en la fiesta del reino venidero.

 

16:1    “Partieron de Elim, y toda la congregación de los hijos de Israel llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida de la tierra de Egipto.” – Esto nos enseña que el maná vino el día 16 del segundo mes. Según el Talmud[17] el maná llegó por la mañana en el primer día de la semana. En tal caso la salida de Egipto sería el quinto día de la semana.

 

16:2    “Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moshé y contra Aarón en el desierto.” – La razón fue que ya no tenían nada para comer. Rashí dice que el pan que sacaron de Egipto duró 30 días. Sin embargo, en Deuteronomio 8:2-3 está escrito:

 

“Y te acordarás de todo el camino por donde HaShem tu Elokim te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos. Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca de HaShem.”

 

Esto nos da pie a pensar que había algún tiempo entre que terminó el pan y el día cuando HaShem les dio el maná.

 

16:4    “Entonces HaShem dijo a Moshé: He aquí, haré llover pan del cielo para vosotros; y el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en mi ley.” – Normalmente el pan viene de la tierra.

16:6-8 “Entonces Moshé y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: A la tarde sabréis que HaShem os ha sacado de la tierra de Egipto; y por la mañana veréis la gloria de HaShem, pues él ha oído vuestras murmuraciones contra HaShem; ¿y qué somos nosotros para que murmuréis contra nosotros? Y Moshé dijo: Esto sucederá cuando HaShem os dé carne para comer por la tarde, y pan hasta saciaros por la mañana; porque HaShem ha oído vuestras murmuraciones contra Él. Pues ¿qué somos nosotros? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra HaShem.”

 

Quinta aliyá, 16:11-29

16:13-14 “Y sucedió que por la tarde subieron las codornices y cubrieron el campamento, y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando la capa de rocío se evaporó, he aquí, sobre la superficie del desierto había una cosa delgada, como copos, menuda, como la escarcha sobre la tierra.” – En este texto vemos que el maná estaba debajo de la capa de rocío.

En Números 11:9 está escrito:

“Cuando el rocío caía en el campamento por la noche, sobre él caía el maná.”

 

El texto hebreo dice que el maná caía sobre la capa de rocío, aunque la mayoría de las traducciones no lo han escrito. De esto aprendemos que había una capa de rocío debajo del maná y otra capa encima del maná. Ambas capas servían para protegerlo. De allí surgió la tradición en el pueblo judío de tener un mantel blanco en la mesa del shabat. Luego se coloca un manto blanco sobre los dos panes del shabat. Este último manto se retira antes de comer el pan, en recuerdo del momento cuando la capa de rocío se evaporaba en el desierto para que el pueblo pudiera ver el maná.

 

16:15  “Al verla, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?, porque no sabían lo que era. Y Moshé les dijo: Es el pan que HaShem os da para comer.” – La palabra traducida como “maná” es man[18]. Los hijos de Israel dijeron man hu, que significa “Esto es man”, porque no sabían como se llamaba. Un Midrash[19] lo traducen como “¿Qué es esto?” En hebreo “¿Qué es esto?” se dice: Ma hu?, no Man hu. Rashí señala que la palabra man significa “comida preparada” y cita Daniel 1:5. Asocia la palabra man con el verbo man, “preparar comida” de la raíz maná[20], “medir”, “contar”, “preparar”.

16:16   “Esto es lo que HaShem ha mandado: “Cada uno recoja de él lo que vaya a comer; tomaréis un ómer por cabeza, conforme al número de personas que cada uno de vosotros tiene en su tienda.””  – Cada uno se refiere a cada padre de familia. Tenía que responsabilizarse para que se recogiera para todos los de su casa, para que cada uno tuviera un omer. El omer es una medida de capacidad. Según el rabino A. H. Naé es de 2,5 litros. Pero otras autoridades aumentan esta cantidad el 50% e incluso el 75%[21].

El omer alude al sacrificio de cebada que luego se iba a hacer en el templo el día después del shabat después de pesaj.

“un omer por cabeza” – En hebreo dice “un omer por cráneo”. La palabra cabeza es gulgolet[22] que significa “cráneo”, “calavera”.

Cada padre de familia fue ordenado a suplir el pan del cielo, que apareció por primera vez el primer día de la semana, a cada uno de su familia. Tenía que recoger un omer por cabeza.

16:17-18 “Y así lo hicieron los hijos de Israel, y unos recogieron mucho y otros poco. Cuando lo midieron con el omer, al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido poco; cada uno había recogido lo que iba a comer.”

16:23  “él les respondió: Esto es lo que ha dicho HaShem: “Mañana es día de reposo, shabat consagrado a HaShem. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana.”” – El mandamiento del shabat no viene de Sinai, vino antes. Es una herencia desde la creación. La esencia de guardar el shabat es cesar de toda actividad creativa. En ese día el hombre deja de intervenir en la creación en reconocimiento de su Creador. El principal enfoque del shabat no es el descanso, sino el cese de actividades creativas o productivas. En primer lugar cesar y también descansar. Aunque una actividad no constituya un esfuerzo físico puede ser considerado un trabajo, en hebreo melajá, que viole el shabat. Cuando se cocina hay una transformación de los alimentos, lo cual es una violación del mandamiento si se hace en el shabat. Además hay que encender fuego para cocinar, lo cual es una melajá, trabajo de intervención en la creación, cf. Éxodo 35:3.

shabat consagrado a HaShem” – El propósito del shabat es dedicarse a Hashem, no hacer lo que a uno le guste, como está escrito en Isaías 58:13-14:

“Si por causa del día de reposo apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al día de reposo delicia, al día santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en HaShem, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Yaakov; porque la boca de HaShem ha hablado.”

16:25 “Y Moshé dijo: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para HaShem; hoy no lo hallaréis en el campo.” – Hay varias razones por las cuales Hashem ha creado al hombre con la necesidad de comer:

  • Para aprender a depender de su Padre celestial.
  • Para aprender que el Padre celestial es bueno.
  • Para tener una ocupación diaria y no caer en la ociosidad.
  • Para poder de relacionarse con otros de manera profunda.
  • Para poder suplir las necesidades nutritivas del cuerpo.
  • Para poder aprender las verdades eternas del cielo.
  • Para aprender a obedecer los mandamientos.

Las Escrituras nos muestran que nuestra relación con la comida está conectada con nuestra relación con Hashem. El primer pecado fue por una comida prohibida. La comida fue creada para que el hombre aprenda a obedecer a Hashem.

16:26   “Seis días lo recogeréis, pero el séptimo día, shabat, no habrá nada.”  – Este es el ciclo de la semana, seis días de trabajo y un día de cese, para dedicarse a Hashem en la congregación y también descansar en casa junto con la familia.

16:29   “Mirad que HaShem os ha dado el shabat; por eso el sexto día os da pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día.”  – El shabat es un regalo de Hashem. Sólo el que lo abra y lo use podrá disfrutar de él. No se puede explicar la bendición que se experimenta cuando se guarda este día, hay que vivirla.

El mandamiento de quedarse en su lugar no significa que no se puede salir de su casa, como vemos más adelante cuando los hijos de Israel encontraron a un hombre recogiendo leña en shabat, cf. Números 15:32ss. Esta prohibición es para que el pueblo no salga a recoger maná en shabat.

A base de este versículo, los sabios de Israel han establecido[23] la distancia de 2000 codos hacia las cuatro direcciones como límite del shabat, en el cual se puede mover fuera de una ciudad amurallada.

Sexta aliyá, 16:30-36

 

16:33-34 “Entonces dijo Moshé a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un omer lleno de maná, y colócalo delante de Hashem a fin de guardarlo para vuestras generaciones. Tal como Hashem ordenó a Moshé, así lo colocó Aarón delante del Testimonio para que fuera guardado.” – El omer tenía que ser guardado en una vasija de barro, según Rashí. La palabra “testimonio” significa las tablas de piedra que Hashem iba a dar a Moshé más adelante.

 

Séptima aliyá, 17:1-16

 

17:2    “Entonces el pueblo contendió con Moshé, y dijeron: Danos agua para beber. Y Moshé les dijo: ¿Por qué contendéis conmigo? ¿Por qué tentáis a HaShem?” – El que murmura contra un líder que obedece a Hashem está tentándole al Él.

 

17:6    “He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la peña en Jorev; y golpearás la peña, y saldrá agua de ella para que beba el pueblo. Y así lo hizo Moshé en presencia de los ancianos de Israel.” – Según Rashí este golpe tenía que ser muy fuerte. La palabra que ha sido traducida como “peña” es tsur [24] que significa “roca”.

 

17:7    “Y puso a aquel lugar el nombre de Masá y Merivá, por la contienda de los hijos de Israel, y porque tentaron a HaShem, diciendo: ¿Está HaShem entre nosotros o no?” – Mashá significa “prueba”, “tentación” y Merivá significa “riña”, “provocación”. Este hecho está referido en el Salmo 95:7-11,

 

Es muy peligroso desafiar a Hashem, hace que su protección se aleje de nosotros y nuestros enemigos podrán matarnos, como vemos a continuación.

 

17:8    “Y vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim.” – Amalec vino en el momento cuando el pueblo estaba desafiando a Hashem riñiendo con sus siervos. El Midrash[25] deriva el nombre Amalec de las dos palabras am, “pueblo” y lac, “lamer” – el pueblo que vino a lamer sangre. Amalec fue un descendiente de Esav, el enemigo principal de Israel, cf. Génesis 36:15-16. Él atacó por detrás, como está escrito en Deuteronomio 25:17-19:

 

“Acuérdate de lo que te hizo Amalec en el camino cuando saliste de Egipto, cómo te salió al encuentro en el camino, y atacó entre los tuyos a todos los agotados en tu retaguardia cuando tú estabas fatigado y cansado; y él no temió a Elokim. Por tanto, sucederá que cuando HaShem tu Elokim te haya dado descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que HaShem tu Elokim te da en heredad para poseerla, borrarás de debajo del cielo la memoria de Amalec; no lo olvides.”

 

17:10  “Y Yehoshúa hizo como Moshé le dijo, y peleó contra Amalec; y Moshé, Aarón y Jur subieron a la cumbre del collado.” – Es la primera vez que es mencionado Yehoshúa y es en relación con la guerra. Su nombre significa “HaShem salva”.

Aharón es el hermano de Moshé, que representa la intercesión por el líder. Jur es el abuelo de Betsalel que construyó el tabernáculo, cf. Éxodo 31:2, y representa el apoyo práctico y económico que un líder necesita.

17:12  “Pero las manos de Moshé pesaban. Entonces tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó en ella; y Aarón y Jur le sostenían las manos, uno de un lado y otro del otro. Así estuvieron sus manos firmes hasta que se puso el sol.” – La guerra no era sólo física, sino también espiritual. Moshé hizo su parte mediante su oración y el ayuno para enfrentar los espíritus malignos que estaban detrás de los Amalecitas, y Yehoshúa hizo su parte para enfrentar los ataques físicos. Ambas cosas eran necesarias para salvar al pueblo. La piedra representa al Mesías sobre la cual Moshé rabenu se sentó. Con la ayuda de sus colaboradores que le sostenían las manos, pudo ser fiel hasta la puesta del sol, y así Yehoshúa pudo vencer en esta guerra. Esto nos enseña que la postura del cuerpo es importante para que podamos tener victoria en el mundo espiritual. No era suficiente que Moshé orara con su boca, tenía que levantar sus manos para que los enemigos no vencieran. Era una guerra espiritual en primer lugar. Sin el apoyo de los colaboradores Israel hubiera perdido la batalla. Esto nos enseña la importancia de que un líder tenga buenos colaboradores, algunos que le apoyen en intercesión y otros que le apoyen en lo práctico y lo económico. Sin este tipo de ministerios en una comunidad no se puede vencer sobre los ataques del enemigo.

Si no hay unidad entre los líderes estamos perdidos contra nuestro enemigo. Los cuatro nombres de este pasaje, Aharón, Jur, Yehoshúa y Moshé, empiezan por las cuatro letras alef, jet, yud y mem. Estas letras forman el nombre ajim que significa “hermanos”. La completa unidad entre ellos produjo la victoria final en esta batalla, como está escrito en el Salmo 133, “hine ma tov…”:

“Cántico de ascenso gradual; de David. Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía. Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aharón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Jermón, que desciende sobre los montes de Sion; porque allí mandó HaShem la bendición, la vida para siempre.”

17:14  “Entonces dijo HaShem a Moshé: Escribe esto en un libro para que sirva de memorial, y haz saber a Yehoshúa que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo del cielo.” – Las cosas importantes hay que poner por escrito. HaShem ordenó a Moshé escribir en un libro para que no se olvidara.

Yehoshúa recibió este mensaje. Esto alude, según Rashí, a que él iba a ser el sucesor de Moshé.

17:16  “y dijo: HaShem lo ha jurado; HaShem hará guerra contra Amalec de generación en generación.” – Esto nos enseña que en cada generación hay un Amalec que intenta destruir el pueblo judío. Hamán, que aparece en el libro de Ester, fue un descendiente de Amalec. Adolf Hitler fue un Amalec en su generación. Yasser Arafat era otro. El último que vendrá antes de la venida del Mesías será matado con la espada de su boca, como está escrito en Isaías 11:4b:

“herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío.”

En esta parashá se encuentra el mandamiento número 24 de los 613:

  1. Prohibición de traspasar los límites permitidos en shabat, Éxodo 16:29.

[1]       Shemot Rabá 20:10.

[2]       Sanhedrín 96b; Shabat 96b.

[3]       Sanhedrín 91b.

[4]       Strong H5115 nâvâh, naw-vaw’, A primitive root; to rest (as at home); causatively (through the implied idea of beauty (compare H5116)), to celebrate (with praises): – keep at home, prepare an habitation.

[5]       Strong H3820 lêb, labe, A form of H3824; the heart; also used (figuratively) very widely for the feelings, the will and even the intellect; likewise for the centre of anything: –  + care for, comfortably, consent, X considered, courag [-eous], friend [-ly], ([broken-], [hard-], [merry-], [stiff-], [stout-], double) heart ([-ed]), X heed, X I, kindly, midst, mind (-ed), X regard ([-ed)], X themselves, X unawares, understanding, X well, willingly, wisdom.

[6]       Strong H5315 Nephesh, neh’-fesh, From H5314; properly a breathing creature, that is, animal or (abstractly) vitality; used very widely in a literal, accommodated or figurative sense (bodily or mental): – any, appetite, beast, body, breath, creature, X dead (-ly), desire, X [dis-] contented, X fish, ghost, + greedy, he, heart (-y), (hath, X jeopardy of) life (X in jeopardy), lust, man, me, mind, mortality, one, own, person, pleasure, (her-, him-, my-, thy-) self, them (your) -selves, + slay, soul, + tablet, they, thing, (X she) will, X would have it.

[7]       Strong H5314 nâphash, naw-fash’, A primitive root; to breathe; passively, to be breathed upon, that is, (figuratively) refreshed (as if by a current of air): – (be) refresh selves (-ed).

[8]       Strong H1254 bârâ’, baw-raw’, A primitive root; (absolutely) to create; (qualified) to cut down (a wood), select, feed (as formative processes): – choose, create (creator), cut down, dispatch, do, make (fat).

[9]       Strong H7307 rûach, roo’-akh, From H7306; wind; by resemblance breath, that is, a sensible (or even violent) exhalation; figuratively life, anger, unsubstantiality; by extension a region of the sky; by resemblance spirit, but only of a rational being (including its expression and functions): – air, anger, blast, breath, X cool, courage, mind, X quarter, X side, spirit ([-ual]), tempest, X vain, ([whirl-]) wind (-y).

Strong H7306 rûach, roo’-akh, A primitive root; properly to blow, that is, breathe; only (literally) to smell or (by implication perceive (figuratively to anticipate, enjoy): – accept, smell, X touch, make of quick understanding.

[10]      Strong H5397 neshâmâh, nesh-aw-maw’, From H5395; a puff, that is, wind, angry or vital breath, divine inspiration, intellect or (concretely) an animal: – blast, (that) breath (-eth), inspiration, soul, spirit.

Strong H5395 nâsham, naw-sham’, A primitive root; properly to blow away, that is, destroy: – destroy.

[11]      Strong H120 ‘âdâm, aw-dawm’, From H119; ruddy, that is, a human being (an individual or the species, mankind, etc.): – X another, + hypocrite, + common sort, X low, man (mean, of low degree), person.

Strong H119 ‘âdam, aw-dam’, To show blood (in the face), that is, flush or turn rosy: – be (dyed, made) red (ruddy).

[12]      Strong H127 ‘ădâmâh, ad-aw-maw’, From H119; soil (from its general redness): – country, earth, ground, husband [-man] (-ry), land.

[13]      Mejiltá; Tanjumá Pekudé 2.

[14]      Tanjumá Yashán 16; Mejilta.

[15]      Rashí Suká 41ª; Tosafot Ritva.

[16]      Mejilta.

[17]      Shabbat 87b.

[18]      Strong H4478 mân, mawn, From H4100; literally a whatness (so to speak), that is, manna (so called from the question about it): – manna.

Strong H4100 mâh mah  mâ  ma  meh, maw, mah, maw, mah, meh, A primitive particle; properly interrogitive what? (including how?, why? and when?); but also exclamations like what! (including how!), or indefinitely what (including whatever, and even relatively that which); often used with prefixes in various adverbial or conjugational sneses: – how (long, oft, [-soever]), [no-] thing, what (end, good, purpose, thing), whereby (-fore, -in, -to, -with), (for) why.

[19]      Midrash HaGadol 16:15.

[20]      Strong H4487 mânâh, maw-naw’, A primitive root; properly to weigh out; by implication to allot or constitute officially; also to enumerate or enroll: – appoint, count, number, prepare, set, tell.

[21]      R. Aryeh Carmell, Aiding Talmud Study, pág. 78.

[22]      Strong H1538 gûlgôleth, gul-go’-leth, By reduplication from H1556; a skull (as round); by implication a head (in enumeration of persons): – head, every man, poll, skull.

[23]      Erubín 51a; Mejiltá, cf. Erubín 46a; Sotá 30b.

[24]      Strong H6697 tsûr tsûr, tsoor, tsoor, From H6696; properly a cliff (or sharp rock, as compressed); generally a rock or boulder; figuratively a refuge; also an edge (as precipitous): – edge, X (mighty) God (one), rock, X sharp, stone, X strength, X strong. See also H1049.

[25]      Midrash Lekaj Tov.

Parashá 15 Bo

ה׳ בשבט ה׳תשע״ו (January 15, 2016) por  
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Parashat bo

Parashá 15 Bo

Éxodo 10:1 – 13:16

 Aliyás de la Torá:

  1. 10:1-11
  2. 10:12-23
  3. 10:24 – 11:3
  4. 11:4 – 12:20
  5. 12:21-28
  6. 12:29-51
  7. 13:1-16
  8. Maftir: 13:14-16

Haftará: Jeremías 46:13-28

Bo

Significa “ven”.

 

Primera aliyá, 10:1-11

HaShem le dice a Moshé que venga al faraón. Hashem ha hecho pesado los corazones del faraón y sus siervos para hacer grandes señales que serán contados a los hijos y a los nietos de los israelitas, y también para que los hijos de Israel sepan que él es HaShem. Moshé y Aharón se presentan ante el faraón y le pide que deje ir al pueblo hebreo. Si no lo hace vendrán langostas que cubrirán la tierra y comerán lo que quedó del granizo y llenarán las casas. Será algo que nunca se ha visto antes. Cuando Moshé sale, los siervos le dicen al faraón que deje que el pueblo sirva a HaShem porque Egipto está destruido. Hacen volver a Moshé y Aharón y el faraón les dice que vayan a servir a HaShem. Al preguntar quiénes van a ir, Moshé contesta que irán con jóvenes y ancianos, hijos e hijas, ovejas y vacas porque se va a hacer una fiesta a Hashem. El faraón dice que están pensando hacer mal y sólo permite que los hombres vayan. Luego expulsa a Moshé y Aharón de su presencia.

Segunda aliyá, 10:12-23

Por orden de HaShem Moshé extiende su mano y Hashem hace soplar un viento fuerte del oriente todo el día y toda la noche que trae langostas que se asientan en todo el territorio de Egipto de modo que el país se oscurece. Las langostas comen todo lo que quedó desde el granizo y no dejan nada verde. El faraón llama a Moshé y a Aharón y reconoce su pecado ante ellos. Pide que se le perdone y que oren para que se quite la langosta. Moshé ora y un fuerte viento occidental arroja las langostas en el mar de Cañas (Rojo). Pero HaShem fortalece el corazón del faraón el cual no deja ir a los hijos de Israel.

Por mandato de HaShem Moshé extiende su mano sobre el cielo y hay tinieblas sobre todo Egipto durante tres días de modo que nadie se ve ni se levanta. Pero los hijos de Israel tienen luz donde moran.

Tercera aliyá, 10:24 – 11:3

El faraón llama a Moshé y dice que pueden ir a servir a Hashem con los pequeños, pero dejando el ganado. Moshé dice que el faraón también tendrá que darles sacrificios y por eso el ganado tendrá que ir también. Pero HaShem fortalece el corazón del faraón y no los deja. El faraón dice a Moshé que se aparte y que no vuelva a ver su rostro, porque entonces morirá. Moshé dice que habló bien porque no volverá a ver su rostro.

HaShem dice que va a traer una plaga más sobre el faraón y sobre Egipto y entonces echará a los hijos de Israel completamente. El pueblo tendrá que pedir de sus vecinos objetos preciosos. Hashem hace que el pueblo gana el favor de los egipcios. También Moshé es muy estimado en todo Egipto.

Cuarta aliyá, 11:4 – 12:20

Moshé dice al faraón que HaShem va a salir por la noche por todo Egipto y entonces morirá todo primogénito, de los hombres y del ganado. Habrá un gran clamor en todo Egipto como nunca ha habido antes ni habrá después. Pero los hijos de Israel no sufrirán daño, para que sepan como HaShem hace diferencia entre Egipto e Israel. Todos los siervos del faraón se inclinarán ante Moshé pidiendo que salga con el pueblo y entonces saldrá. Moshé sale del faraón ardiendo en ira. El faraón no hace caso, para que las maravillas de Hashem se multipliquen en Egipto. Moshé y Aharón han hecho todas estas maravillas ante el faraón, pero HaShem ha fortalecido su corazón y no ha dejado salir de su tierra a los hijos de Israel.

HaShem dice que este mes será el primer mes del año para los hijos de Israel. El día diez del primer mes cada padre tendrá que traer a su casa un cordero o un cabrito. El que tiene una familia pequeña podrá juntarse con el vecino más cercano para que juntos puedan comer un cordero o un cabrito entero, según el número de personas. El cordero o el cabrito será un macho, sin defecto, que esté en su primer año. Será guardado hasta el día 14 para ser sacrificado por la tarde. Parte de la sangre será puesta en los dos postes y en el dintel de la casa donde lo coman. Hay que comer la carne esa noche, asada al fuego, junto con pan sin levadura y hierbas amargas. No se puede comer crudo ni hervido, sino asado, con cabeza, patas y entrañas. Nada puede ser dejado para la mañana siguiente. Lo que quede tendrá que ser quemado en fuego. Hay que comerlo rápido, vestido para salir. Esto es el pesaj de Hashem.

Esa noche HaShem pasará por Egipto para matar a todo primogénito. Todos los Elokim serán juzgados por El. La sangre será señal para los hijos de Israel. Cuando HaShem vea la sangre saltará sobre ellos y ninguna plaga los tocará. Ese día será recordada con la celebración de una fiesta a Hashem por todas las generaciones.

Siete días se comerán panes sin levadura. Antes del primer día hay que quitar toda levadura de la casa. La persona que coma algo leudado durante los siete días será cortada de Israel. El primer día y en el séptimo días habrá santas convocaciones. En esos días sólo se puede trabajar preparando la comida que se va a comer.

Hay que guardar los panes sin levadura, porque en ese día HaShem sacó a los ejércitos de Israel de Egipto. Ese día será guardado de generación en generación. Se comerán panes sin levadura el primer mes desde el día 14 del mes por la tarde hasta el día 21 del mes por la tarde. Está prohibido tener algo leudado en casa durante ese tiempo y el que coma algo leudado será cortado de la congregación, sea peregrino o nativo. Nada leudado se comerá, sino panes sin levadura en todo lugar.

Quinta aliyá, 12:21-28

Moshé convoca a los ancianos y les da instrucciones para preparar y sacrificar el pesaj. Tendrán que usar hisopo para manchar el dintel y los postes de la puerta. No se puede salir por la puerta hasta la mañana. Cuando HaShem vea la sangre pasará sobre la puerta y el ángel destructor no tendrá permiso para entrar. Esta ordenanza será guardada para siempre en la tierra prometida. Cuando los hijos pregunten sobre el significado este servicio, hay que contestarles que es un sacrifico de pesaj a Hashem que pasó por nuestras casas al herir a los egipcios. El pueblo hace reverencia para luego hacer tal como HaShem ha mandado.

Sexta aliyá, 12:29-51

A la medianoche HaShem hiere a todos los primogénitos de Egipto. El faraón, sus siervos y todos los egipcios se levantan y claman. En todo hogar hay alguien muerto. El faraón llama a Moshé y Aharón diciéndoles que se vayan a adorar a HaShem con todo lo que han dicho. Los egipcios apremian al pueblo para que salga porque piensan que todos van a ser muertos. El pueblo toma la masa sobre sus hombros antes de que se leude. Los hijos de Israel piden objetos de valor y ropa de los egipcios, según las instrucciones de Moshé, y les conceden lo que piden, despojando así a los egipcios.

Los hijos de Israel, que son unos 600.000 varones sin contar los niños, parten de a pie de Ramsés hacia sucot. Y con ellos sube una multitud mixta y mucho ganado. De la masa cocen tortas de pan sin levadura. El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de 430 años exactos. Esa noche es vigilia para HaShem para ser guardada por todos los hijos de Israel por todas las generaciones.

Ningún extranjero podrá comer del pesaj. Un esclavo de un israelita podrá comerlo si se circuncida. Un peregrino o jornalero no podrá comerlo. Hay que comerlo en una casa. No se puede sacar su carne fuera de la casa ni quebrantar ninguno de sus huesos. Toda la congregación de Israel tendrá que hacer esto. Si un residente quiere celebrar pesaj a Hashem, tendrá que circuncidar todo varón de su familia. Él será como un nacido en el país. Ningún incircunciso comerá de él. El residente y el nativo tendrán la misma ley.

Los hijos de Israel hacen tal como HaShem ha mandado a Moshé y Aharón y ese mismo día HaShem los saca de Egipto en orden.

Séptima aliyá, 13:1-16

Hashem habla con Moshé y dice que hay que consagrarle todo primogénito de Israel, de hombres y de animales. Moshé dice al pueblo que se acuerde del día cuando Hashem los sacó de la casa de esclavos y no comerán nada leudado. El mes de la espiga tierna es el de la salida. Cuando el pueblo es llevado a la tierra prometida tendrá que hacer este servicio en ese mes. Hay que comer pan sin levadura durante siete días. En el séptimo día hay fiesta para Hashem. Nada leudado se puede ver en todo el territorio. Cada uno tiene que contar a su hijo que esto lo hace porque Hashem le sacó de Egipto. Hay que poner esto como señal en la mano y un recordatorio entre los ojos para que la Torá de Hashem esté en la boca. De año en año hay que guardar esta ordenanza.

Al llegar a la tierra prometida hay que pasar a Hashem todo macho que abre matriz tanto de hombre como de ganado. Los primogénitos de los asnos serán redimidos con un cordero, o matados. Todo hijo primogénito será redimido. Cuando el hijo pregunta sobre esto hay que decirle que Hashem nos sacó con mano fuerte de Egipto, la casa de esclavitud. Cuando el faraón no nos dejó, HaShem mató a todo primogénito en Egipto, de hombres hasta animales. Por eso se sacrifican todos los machos primogénitos de los animales a Hashem pero todos los primogénitos de los hijos son redimidos. Esto será como señal en la mano y insignias entre los ojos, porque HaShem nos sacó de Egipto con poder.

Comentarios

Primera aliyá, 10:1-11

10:1     “Entonces HaShem dijo a Moshé: Preséntate a Faraón, porque yo he hecho pesado su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar estas señales mías en medio de ellos”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “preséntate” es bo, que significa “ven”. Esto nos enseña que Hashem invitó a Moshé a ir acompañado por El. Un siervo de Hashem no hace las cosas por sí mismo, sino en colaboración con Hashem. No toma iniciativas propias, sino siempre en relación con Hashem, con lo que él dice y hace. Si tomamos decisiones sin consultar con Hashem podemos sufrir graves consecuencias, como está escrito en Josué 9:14:

“Y los hombres de Israel tomaron de sus provisiones, y no pidieron el consejo de HaShem.”

10:2     “y para que cuentes a tu hijo y a tu nieto, cómo me he burlado de los egipcios, y cómo he mostrado mis señales entre ellos, y para que sepáis que yo soy HaShem.”  – Los padres tienen la responsabilidad de enseñar a los hijos acerca de lo que Hashem ha hecho en sus vidas y, especialmente lo que pasó con la salida de Egipto. Los padres tienen que transmitir estas verdades a sus hijos. Este texto también nos enseña que los abuelos tienen la obligación de contar a sus nietos acerca de la redención de Hashem. La tarea de transmitir la fe hebrea no cae solamente sobre los padres, sino también sobre los abuelos, como está escrito en Joel 1:3:

“Contadlo a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la siguiente generación.”

En el Salmo 78:2-8 está escrito:

“En parábolas abriré mi boca; hablaré enigmas de la antigüedad, que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado. No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas de HaShem, su poder y las maravillas que hizo. Porque Él estableció un testimonio en Yaakov, y puso una ley en Israel, la cual ordenó a nuestros padres que enseñaran a sus hijos; para que la generación venidera lo supiera, aun los hijos que habían de nacer; y éstos se levantaran y lo contaran a sus hijos, para que ellos pusieran su confianza en Elokim, y no se olvidaran de las obras de Elokim, sino que guardaran sus mandamientos; y no fueran como sus padres, una generación porfiada y rebelde, generación que no preparó su corazón, y cuyo espíritu no fue fiel a Elokim.”

La tradición de pasar la revelación de padres a hijos, es la que ha mantenido vivo el pueblo de Israel a lo largo de todas las generaciones y es parte de la misma declaración de fe hebrea, como está escrito en Deuteronomio 6:6-7:

“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.”

Si los padres dejan que otros se encarguen de la educación espiritual de sus hijos, no han cumplido con esta responsabilidad. Tanto los padres como los hijos tienen la necesidad de esta transmisión. Los padres necesitan recordar y alabar a Hashem por los milagros que han vivido y pasar estas experiencias a sus hijos y a sus nietos. Ellos, a su vez, recibirán y serán conscientes de una herencia espiritual que es capaz de producir en ellos una confianza profunda en Elokim. Un padre debe leer la Escrituras todos los días a sus hijos mientras estén viviendo bajo su techo. Así levantará una generación de santos.

10:9     “Y Moshé respondió: Iremos con nuestros jóvenes y nuestros ancianos; con nuestros hijos y nuestras hijas; con nuestras ovejas y nuestras vacadas iremos, porque hemos de celebrar una fiesta a HaShem.”  – Este versículo nos enseña que hay tres cosas que son necesarias para que se pueda celebrar una fiesta para Hashem:

  • La libertad
  • La familia
  • Un sacrificio

Sin estos tres no es posible celebrar una verdadera fiesta a Hashem.

10:11 “No será así; id ahora sólo los hombres, y servid a HaShem, porque eso es lo que habéis pedido. Y los echaron de la presencia de Faraón.”  – El faraón quería hacer que las mujeres y los niños se quedaran en Egipto mientras que los varones se fueran a celebrar fiesta a Hashem. Esto no es posible. Si la esposa y los hijos no pueden estar con nosotros, no podremos celebrar una fiesta delante de Hashem. Los niños tienen que sentirse bienvenidos y a gusto en nuestras celebraciones. Si no lo están, no estamos haciendo las cosas bien. El faraón simboliza al satán y como tal intenta hacer dos cosas:

  • Dividir la familia.
  • Apartar a los niños de los cultos.

Todas las celebraciones judías están diseñadas para que los niños puedan sentirse involucrados en ellas. Por esto usamos mucha simbología y objetos de culto para que nuestra enseñanza y nuestro servicio a Hashem sean fáciles de asimilar para los pequeños.

Segunda aliyá, 10:12-23

10:14 “Y subieron las langostas sobre toda la tierra de Egipto y se asentaron en todo el territorio de Egipto; y eran muy numerosas. Nunca había habido tantas langostas como entonces, ni las habría después.”  – En Joel 2:2 hay una referencia a una invasión de langostas en la tierra de Israel como está escrito:

“día de tinieblas y lobreguez, día nublado y de densa oscuridad. Como la aurora sobre los montes, se extiende un pueblo grande y poderoso; nunca ha habido nada semejante a él, ni tampoco lo habrá después por años de muchas generaciones.”

¿Cómo es posible que en la Torá esté escrito que no habrá tantas langostas después cuando el profeta Yoel dice que nunca ha habido nada semejante? Vamos a dar dos interpretaciones a esta aparente contradicción:

Rashí dice que la profecía de Yoel muestra que esa plaga de langostas fue más severa que la de Moshé. Pero no hubo contradicción porque la plaga de Yoel estaba compuesta por numerosas especies de langostas en conjunto: las especies arbé, yélek, jasil y gazam. Pero la plaga de Moshé consistió en una sola especie, e igual a ella no hubo antes ni habrá después.

También podríamos interpretar estos dos textos de manera que las dos plagas ocurrieron en dos países distintos, Egipto y la tierra de Israel. La promesa de que nunca será algo semejante se refiere sólo a Egipto. La plaga que se menciona en el libro de Yoel está en relación con la tierra de Israel, y allí no había ocurrido nada semejante, ni tampoco habrá después.

10:23 “No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas.”  – Las tinieblas no fueron de la clase que nosotros las conocemos, sino que no hubo manera de obtener luz. Aunque encendían fuego, no emitía luz. Eran tinieblas compactas de manera que nadie se podía mover de un lugar a otro. Todos estaban quietos en sus lugares durante tres días. Pero los hijos de Israel tenían luz en sus hogares. Esto nos enseña que los hijos de luz andamos en luz y los hijos de las tinieblas están esclavizadas por las tinieblas. Hay dos reinos espirituales, el reino de luz, donde gobierna HaShem, sobre los que andan en la obediencia, y el reino de tinieblas, donde reina yetzer hara sobre los que andan en la desobediencia. Los que se encuentran en el reino de tinieblas podrán pasar de allí al reino de luz, como está escrito en el Salmo 107:10-15:

“Moradores de tinieblas y de sombra de muerte, prisioneros en miseria y en cadenas, porque fueron rebeldes a las palabras de Elokim y despreciaron el consejo del Altísimo; humilló pues, sus corazones con trabajos, tropezaron y no hubo quien los socorriera. Entonces en su angustia clamaron a HaShem y Él los salvó de sus aflicciones; los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras. Den gracias a HaShem por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.”

Tercera aliyá, 10:24 – 11:3

10:26 “Por tanto, también nuestros ganados irán con nosotros; ni una pezuña quedará atrás; porque de ellos tomaremos para servir a HaShem nuestro Elokim. Y nosotros mismos no sabemos con qué hemos de servir a HaShem hasta que lleguemos allá.”  – Moshé no podía mentir. Ellos no sabían qué era lo que HaShem iba a pedir en sacrificio. Para sacrificar a Hashem hay que estar dispuesto a darlo todo. No se puede dejar ni una pezuña atrás en nuestra entrega a Hashem. Todo le pertenece y por lo tanto estamos dispuestos a darle cualquier cosa que nos pida.

Cuarta aliyá, 11:4 – 12:20

11:6     “Y habrá gran clamor en toda la tierra de Egipto, como nunca antes lo ha habido y como nunca más lo habrá.”  – En Isaías 19 hay una profecía que habla de lo que va a pasar con Egipto en los últimos tiempos. Allí está escrito que Hashem va a herir a Egipto en los últimos tiempos, como dice el versículo 22.

“Y HaShem herirá a Egipto; herirá pero sanará; y ellos volverán a Hashem, y Él les responderá y los sanará.”

En Isaías 11:15a está escrito:

“Y HaShem destruirá la lengua del mar de Egipto.”

A pesar de estas heridas que se verán en un futuro no muy lejano, no va a haber un grito en Egipto como aquella noche cuando todos los primogénitos fueron muertos.

12:2     “Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.”  – El mes del aviv, (cf. 13:4), ha sido establecido por Hashem como el primero de los meses del año. Ese mes coincide más o menos con la última mitad de marzo y la primera mitad de abril, según el calendario romano. La palabra aviv[1] significa “espigas verdes”. En la edad media tomó el significado de “primavera” y así es usada en el hebreo moderno. En el mes de las espigas verdes, el de la primavera, el pueblo de Israel salió de Egipto. Es el mes de la redención. La redención es el inicio del programa de salvación de Hashem. Todo empieza con el sacrificio del cordero, cuya sangre libera de la muerte. Después viene la libertad de la esclavitud. Todo el programa de salvación está revelado en las fiestas de Hashem, y por esto este mes tiene que ser el primero del año, para que el programa esté en el orden correcto. Al alterar el orden de los meses se altera el plan de redención de Hashem y no se entenderá.

Este mes también tiene el nombre babilónico de nisán, cf. Nehemías 2:1; Ester 3:7.

En el Talmud[2] hay una discusión entre dos rabinos si el mundo fue creado en el mes de nisántishrí. La última tuvo más fuerza y por esto se ha establecido que el cómputo de los años desde la creación del mundo es a partir del 1 de tishrí, que es el séptimo mes en el anuario bíblico. Hay una fiesta anual establecida en la Torá para ese día, llamada yom teruá, el día del clamor o de alarma. La Torá dice que “para vosotros”, es decir, para los hijos de Israel, el mes del aviv es el primero del año.

La expresión “para vosotros” nos da a entender que no es así para otros. Desde el principio los pueblos de las naciones contaron los meses desde el día de la creación de Adam, el primer día del primer mes. Cuando Adam fue creado el sexto día de la semana, él empezó a contar el tiempo. Para él fue el primer día del primer mes. Esto nos enseña que Adam probablemente fue creado el día de la luna nueva. Desde entonces sus descendientes contaron los meses y los años según marcaba el sol y la luna, cf. Génesis 1:14.

Ahora Hashem dice “para vosotros”, dando a entender que para otros no lo es. Ellos seguirán contando de otra manera. Antes de la salida de Egipto, los hijos de Israel no celebraban el mes del aviv como el primero del año. Pero cuando Hashem empieza su programa de redención, cambia todo. El mes que antes fue el primero, de repente es considerado como el séptimo. Tishrí, que antes era el primer mes, llegó a ser el séptimo. “Para vosotros” es así, pero los demás no lo van a ver así, porque no son parte de la gran redención.

El Talmud[3] dice:

“Cuatro son los años nuevos en el calendario hebreo: El primer día del mes de nisán – es el año nuevo de los reyes y las festividades, el primero del mes de elul – año nuevo para el cálculo del diezmo sobre los animales… el primer día del mes de tishri – año nuevo para la cuenta de los años (para el cálculo de la shemitá – año sabático y el yovel – jubileo), para las plantaciones y los cultivos agrícolas, y el primero de shevat – año nuevo para los árboles, según Shamai. En la escuela de Hilel dicen: (el año nuevo de los árboles es) el decimoquinto día del mes.”

La halajá (ley práctica) se fijó según Hilel, por lo tanto, el 15 de Shevat se celebra el año nuevo de los árboles.

Los nombres de los meses romanos septiembre hasta diciembre nos muestran que había una relación antigua entre el cómputo bíblico y el romano. Septiembre corresponde al séptimo mes tishrí, octubre corresponde al octavo mes jeshván, noviembre corresponde al noveno mes kislev, y diciembre corresponde al décimo mes tevet. Luego hubo cambios en el calendario romano y estos meses ya no corresponden al nombre que llevan. Septiembre ahora es el noveno mes del año romano.

Está escrito en el Salmo 104:19a:

“Él hizo la luna para medir las estaciones.”

La Torá dice que en primer lugar hay que basarse en la luna para medir las estaciones. Sin embargo, el sol también fue creado para mostrar los años, como está escrito en Génesis 1:14:

“Entonces dijo Elokim: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señales y para estaciones y para días y para años”

El calendario hebreo es una combinación entre la luna y el sol. El año lunar tiene actualmente aprox. 354,36 días y el año solar aprox. 365,25 días. Por esta razón, si se sigue solamente la luna, van a faltar 11 días al año para llegar al año solar, que es la que rige en la naturaleza. El calendario árabe sigue solamente la luna y el calendario romano sigue solamente el sol. Ninguno de los dos cumplen los requisitos de la Torá. Tanto el sol como la luna tienen que ser la base para medir los años.

Un mes de torah siempre empieza con la luna nueva. Según la Torá, el primer mes, aviv, tiene que caer en la primavera, cuando la cebada está lista para ser cosechada en la tierra de Israel. Si nos regimos sólo por el año lunar, (con 354 días), que no sigue el ciclo de la naturaleza, la primavera no caería en el mismo mes cada año. Y si seguimos solamente el año solar, no podríamos celebrar las fiestas según la luna nueva, como manda la Torá. Tenemos que tener una combinación entre la luna y el sol.

Para ajustar la diferencia entre el año lunar y el año solar, en tiempos bíblicos se añadía un mes extra al final del año en el caso de que la cebada no estuviera lista para ser cosechada. Para la fiesta del primer mes hacía falta un sacrificio de harina de cebada y si no había cebada no se podía celebrar la fiesta. Así que hasta el siglo IV de la Era Común. la misma naturaleza de Israel decidía cuando iba a ser el primer mes de cada año. Si la primavera venía tarde un año, se añadía un mes extra a los doce meses del año. Si la cebada estaba madura, no se añadía. Más adelante se estableció un calendario fijo, que es el que se usa en la actualidad, elaborado por Hilel II en el año 358 E.C., en el cual se añade por reglas matemáticas un mes extra (Adar II) cada dos o tres años. En total son añadidos 7 meses durante un periodo de 19 años.

El año bíblico es de 360 días, cf. Daniel 7:25;. No hay ningún testimonio en las Escrituras de que hay que añadir un mes extra cada dos o tres años. La Torá no lo contempla, cf. Génesis 7:11, 24; 8:3-4; Ester 1:4. Esto nos da pie a pensar que al principio no hubo diferencia entre el año solar y el año lunar. El mes lunar tendría exactamente 30 días y así los 12 meses darían un año de 360 días. Esto significa que la tierra sólo necesitaría 360 días para dar una vuelta alrededor del sol.

Hay documentos arqueológicos e históricos de varias culturas antiguas que muestran que hubo un cambio en el sistema solar en el siglo VIII a.E.C., cuando fueron añadidos 5 días al año solar. Parece que algo pasó en nuestro sistema solar que causó un desajuste entre el año lunar y el año solar. La tierra se alejó del sol y la luna se acercó a la tierra. Hay un acontecimiento relatado en las Escrituras que coincide con la fecha dada en las culturas antiguas, que nos da pie a pensar que fue en ese momento cuando sucedió este desajuste en nuestro sistema solar, según está escrito en 2 Reyes 20:8-11:

“Y Jizkiyahu dijo a Yeshayahu: ¿Cuál será la señal de que HaShem me sanará, y de que subiré a la casa de HaShem al tercer día? Respondió Isaías: Esta será la señal de HaShem para ti, de que HaShem hará lo que ha dicho: ¿avanzará la sombra diez grados o retrocederá diez grados? Y Jizkiyahu respondió: Es fácil que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. El profeta Isaías clamó a HaShem, y El hizo volver atrás la sombra diez grados en las gradas las que había declinado, en las gradas de Ajaz.”

En Isaías 38:7-8 está escrito:

“Esta será para ti la señal de HaShem, de que HaShem hará lo que ha dicho: He aquí, haré que la sombra en las gradas, que ha descendido con el sol en las gradas de Ajaz, vuelva atrás diez grados. Y la sombra del sol retrocedió diez grados en las gradas por las que había descendido.”

Este cambio causó que la luna nueva a partir de entonces ya no se podía saber con exactitud, puesto que el mes lunar llegó a tener 29 ½ días, en lugar de 30 que probablemente había tenido antes. En tiempos del rey Shaúl se sabía con exactitud cuándo iba a ser la luna nueva, como está escrito en 1 Samuel 20:5:

“Y David respondió a Yehonatán: He aquí, mañana es luna nueva y debo sentarme a comer con el rey, pero déjame ir para que me esconda en el campo hasta el atardecer del tercer día.”

Pero más adelante se necesitaban dos testigos cada mes para saber cuándo celebrar la fiesta de la luna nueva. Entonces ya no se podía saber con antelación cuándo iba a ser la fiesta anual de yom teruá, que cae el primer día del séptimo mes. Nadie sabe el día ni la hora cuando se verá la luna nueva de yom teruá.

12:3     “Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: “El diez de este mes cada varón tomará para sí un cordero, según sus casas paternas; un cordero para cada casa.”  – Aquí “cada uno” se refiere a cada cabeza de hogar. El diez del mes de aviv/nisán fue tomado un cordero para cada casa donde se iba a comer. Según el Talmud,[4] esto sólo se hizo una vez. En las siguientes celebraciones no se introducía el cordero en la casa, sólo se designaba y fue revisado durante cuatro días para que fuera sin defecto, pudiendo ser tomado en cualquier momento.

12:5     “El cordero será un macho sin defecto, de un año; lo apartaréis de entre las ovejas o de entre las cabras.”  – La palabra hebrea para cordero es [5] que significa la cría de la oveja o de la cabra. Así que el cordero podría ser de cualquiera de estas dos clases de animales. El cabrito conecta el sacrificio de pesaj con yom kipur, cuando se sacrifican dos machos cabríos que llevan el pecado de los hijos de Israel. El día 10 del primer mes tiene un reflejo en el día 10 del séptimo mes, yom kipur, el día de la expiación, cf. Levítico 16.

Cuando habla de que él estaba preparado desde antes de la fundación del mundo, hace referencia al día 10 de nisán cuando cada cordero fue asignado para ser sacrificado el día 14. La Mishná[6] enseña que antes de sacrificar el cordero había que señalar quiénes iban a participar en su comida. En tiempos del segundo templo cada persona tenía que unirse a un grupo que tenía un cordero asignado. Así que cada individuo de un grupo tenía un cordero asignado de antemano para él, cuatro días antes de su sacrificio.

Sin embargo, estaba permitido inscribirse en la lista de un grupo hasta el momento del sacrificio. La Mishná[7] dice: “Siempre pueden asignarse (comensales del cordero pascual) en tanto haya como la cantidad de una aceituna para cada uno de ellos. La asignación (de los participantes) y su anulación puede hacerse en tanto no se haya sacrificado.”

“de un año” – Según Rashí, esto significa que no puede haber cumplido 12 meses. Tenía que estar en su primer año de vida.

12:6     “Y lo guardaréis hasta el día catorce del mismo mes; entonces toda la asamblea de la congregación de Israel lo matará al anochecer.”  – El cordero tenía que ser revisado durante los cuatro días para que fuera perfecto.

“El cordero pascual era sacrificado por tres grupos, como está escrito: “lo inmolará toda la asamblea de la congregación de Israel”: asamblea, congregación, Israel. Cuando entraba el primer grupo, se llenaba el atrio. Cuando se cerraban las puertas del atrio, tocaban el shofar, luego la trompeta clamorosamente y luego de nuevo el shofar. Los sacerdotes estaban en pie formando dos filas y teniendo en sus manos vasos de plata y de oro. Una fila tenía todos los vasos de plata y la otra todos de oro. No estaban mezclados. Los vasos no disponían de base a fin de que no los pudieran posar y se coagulara la sangre. Un israelita lo inmolaba, el sacerdote recibía (la sangre) y la entregaba a su compañero y éste al suyo, recibía el (vaso) lleno y devolvía el vacío. El sacerdote que estaba más cercano al altar la vertía sobre las basas (del altar). Cuando salía el primer grupo, entraba el segundo. Cuando salía el segundo, entraba el tercero. Tal como actuaba el primero, así actuaban el segundo y el tercero. Recitaban el halel (Salmos 113-118). Cuando terminaban, lo repetían por segunda vez y cuando completaban esta segunda recitación, volvían a recitarlo por tercera vez, aunque nunca ocurrió que pudieran terminarlo en la tercera vuelta. R. Yehudá dice: Jamás los del tercer grupo llegaron hasta “amo a HaShem porque me oye” (Salmo116:1), ya que estaba formado por poca gente.”

“toda la asamblea de la congregación de Israel” – Todo Israel tenía la responsabilidad de matar el cordero. Pero no todos podían sacrificar. Esto nos enseña que el agente de una persona es como la persona misma.

La Mishná[8] dice:

“El sacrificio diario (Números 28:1-8) se sacrifica a las ocho y media (dos y media de la tarde según el cómputo romano) y se ofrece a las nueve y media (tres y media). En la vigilia del pesaj (el 14 de nisán) se sacrifica a la siete y media y se ofrece a las ocho y media, ya sea día ferial, ya sea shabat. Si la vigilia pascual ocurre en la tarde del sábado (viernes), se sacrifica a las seis y media y se ofrece a las siete y media. Luego el sacrificio pascual.”

En el texto de la Mishná vemos que el sacrifico de pesaj fue sacrificado después del sacrificio diario de la tarde, que en días normales fue adelantado una hora para dejar lugar para el corbán pesaj (sacrificio pascual).

El texto de la Mishná también nos enseña que si el 14 de nisán cayó el sexto día de la semana, en víspera de shabat, se adelantó el sacrificio diario dos horas para dejar lugar al sacrificio de pesaj. En tal caso es corbán pesaj empezaría alrededor de las dos de la tarde

12:7     “Y tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas donde lo coman.”

12:8     “comerán la carne esa noche, asada al fuego, y la comerán con pan sin levadura y con hierbas amargas.”  – Sólo se come la carne, no los tendones ni los huesos. Esa noche se refiere a la noche del 15 de nisán. El sacrificio de pesaj no se puede comer de día. Para asarlo, en el tiempo del segundo templo se usaba una estaca de madera de granado que atravesaba el animal desde la boca hasta el ano. Los intestinos fueron colocados en el interior después de haber sido lavados[9].

Los tres ingredientes más importantes en la celebración son:

  • Korbán pesaj – el cordero sacrificado y asado (sólo permitido en Jerusalén, cf. Deuteronomio 16:5-6)
  • Matsá – pan sin levadura (de trigo, cebada, espelta, avena o centeno[10])
  • Maror – hierbas amargas (son válidas: lechuga, escarola, perifollo, eringio y hierbas amargas[11])

La Mishná[12] dice:

“Rabán Gamaliel solía decir: quien no dijo estas tres cosas en el sacrificio pascual no cumplió su obligación, a saber: el cordero pascual, el pan ácimo y las hierbas amargas. El cordero pascual, porque Elokim pasó de largo sobre las casas de nuestros padres en Egipto. El pan ácimo, porque fueron redimidos nuestros padres de Egipto. Hierbas amargas, porque los egipcios amargaron la vida de nuestros padres en Egipto, (Ex 1:14). En cada una de las generaciones ha de considerarse cada uno a sí mismo como si hubiese él salido de Egipto, ya que está escrito: “lo explicarás a tu hijo en aquel día, diciendo: es por lo que HaShem hizo por mí al salir de Egipto (13:8)””

12:9     “No comeréis nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, tanto su cabeza como sus patas y sus entrañas.”

12:10 “Y no dejaréis nada de él para la mañana, sino que lo que quede de él para la mañana lo quemaréis en el fuego.”  – Es imposible no dejar algo de él. No se podía comer ni los tendones, inclusive el nervio ciático, (ver Génesis 32:33), ni los huesos. Así que lo único que se podía hacer era quemar el resto. Esto nos enseña la importancia de recibir todo lo que es el Hashem. No podemos decir que queremos solamente una parte de él. No podemos decir que sólo queremos su amor para ser libres de la muerte. No podemos decir que no queremos estudiar la Torá para obtener su mente. No podemos decir que no queremos imitar su conducta. No podemos dejar de preocuparnos por los demás. No podemos dejar de buscar motivos limpios en lo más íntimo de nuestro ser. Todo esto es necesario para poder llegar a la madurez. Estos tres pasos corresponden a los tres niveles de crecimiento espiritual para los hijos de Elokim, de los cuales hemos hablado antes.

12:11 “Y de esta manera lo comeréis: ceñidos vuestros lomos, las sandalias en vuestros pies y el cayado en vuestra mano, lo comeréis apresuradamente. Es el pesaj de HaShem.”  – La palabra pesaj se refiere en primer lugar al animal sacrificado. Por esto el día de pesaj es en primer lugar el 14 de nisán, cuando se sacrifica el animal, como está escrito en Números 33:3:

“El mes primero partieron de Ramsés el día quince del mes primero; el día después del pesaj, los hijos de Israel marcharon con mano poderosa a la vista de todos los egipcios”

En Josué 5:10-11 está escrito:

“Estando los hijos de Israel acampados en Guilgal, celebraron el pesaj en el día catorce del mes, por la tarde, en los llanos de Yerijó. Y el día después del pesaj, ese mismo día, comieron del producto de la tierra, panes sin levadura y cereal tostado.”

En Éxodo 34:25 vemos como la palabra pesaj es usada más sobre la celebración, que sobre el mismo animal, como está escrito:

“No ofrecerás la sangre de mi sacrificio con pan leudado, ni se dejará nada del sacrificio de la fiesta del pesaj hasta la mañana.”

La palabra hebrea pésaj[13] viene de la raíz pasáj[14] que significa “pasar por encima”, “saltar”, en alusión a que Hashem saltó por encima de las casas de los hijos de Israel sin hacerles daño cuando mató a todos los primogénitos en Egipto.

12:12 “Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal; y ejecutaré juicios contra todos los Elokim de Egipto. Yo soy HaShem.”  – Los primogénitos representan el resto del pueblo, como está escrito en el Salmo 136:10:

“Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, porque para siempre es su misericordia”

12:13   “Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros  cuando yo hiera la tierra de Egipto.”  – Como está escrito que la sangre será señal para los hijos de Israel, no para otros, Rashí saca la conclusión de que la sangre fue puesta en la parte interior de las casas, no hacia fuera.

La palabra hebrea para señal es ot[15] (alef, vav, tav). En este texto ha sido escrita a propósito de manera incompleta, sin la letra vav, que significa “clavo”, quedando así con la primera y la última letra del alefato hebreo. Esto nos enseña que la sangre del cordero de pesaj es una señal incompleta para los hijos de Israel.

12:14   “Y este día os será memorable y lo celebraréis como fiesta a HaShem; lo celebraréis por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua.”  – Ese día se refiere al 15 de nisán, que es el día de remembranza, por causa de la salida de Egipto que ocurrió entonces, cf. Números 33:3. Por esto el día 15 es un día de fiesta a Hashem.

12:15   “Durante un periodo de siete días comeréis panes sin levadura; además, desde el primer día quitaréis toda levadura de vuestras casas; porque cualquiera que coma algo leudado desde el primer día hasta el séptimo, su alma será cortada de Israel.”  – Deuteronomio 16:8 dice que hay que comer matsá durante un periodo de seis días. Esto se interpreta que en el séptimo día no hay una obligación de comer matsá (pan sin levadura), es opcional, siempre y cuando no se coma jamets, algo leudado. La octava regla de interpretación de la Torá del rabí Yishmael dice que todo lo que estaba comprendido dentro de una categoría general y que luego fue destacado específicamente para enseñar algo, no fue destacado solamente para enseñar algo con respecto a sí mismo, sino también a todo lo implicado en la categoría general. Basándose en esta regla, Rashí deduce que por ser opcional el comer matsá el séptimo día de la fiesta de los panes sin levadura, así lo es también para los otros seis días de la fiesta. Pero para la primera noche hay un mandamiento específico de comer matsá, y por eso no es opcional, como está escrito en Éxodo 12:18:

“Por la noche comeréis pan ácimo”

“desde el primer día quitaréis toda levadura de vuestras casas” – Rashí lo traduce: “Pero en el día previo” – Se refiere al día previo a la fiesta del día 15. Por esto es llamado aquí “primero”, en el sentido de que precede a la fiesta de siete días. Hay otros ejemplos en las Escrituras cuando la palabra rishón, “primero” tiene el mismo significado, cf. Job 15:7. En español existe algo similar en la expresión “primero que todo” que da a entender que hay que hacer algo antes de otra cosa. No está permitido tener jamets, algo leudado, en el momento de sacrificar el pesaj, como está escrito en Éxodo 34:25:

“No ofrecerás la sangre de mi sacrificio (el cordero de pesaj) con pan leudado, ni se dejará nada del sacrificio de la fiesta del pesaj hasta la mañana.”

Esto nos enseña que hay que eliminar todo jamets durante la mañana del 14 de nisán. De aquí surgió la ceremonia de buscar todo resto de levadura la noche del 14 de nisán (la noche anterior al día 14), cuando el padre de familia va buscando con una vela por todo rincón de la casa. Cuando encuentra algo leudado lo mueve con una pluma de un ave hasta una cuchara de madera para luego atarlo en un pañuelo de lino. En la mañana siguiente se quema.

La Mishná[16] dice:

“R. Yehudá dice: se hace la búsqueda en la noche del 14 o en la mañana del 14 o en el momento en que ha de ser apartada. Los sabios dicen: si no ha buscado en la noche del 14 debe hacerlo el día 14; si no buscó el día 14, debe hacerlo durante la fiesta; si no lo buscó durante la fiesta, debe hacerlo después de la fiesta. Lo que se quiere dejar (para comer, regalar, vender o quemar) hay que ponerlo en un lugar guardado para no tener que hacer una búsqueda de nuevo. R. Meír dice: se puede comer durante toda la hora quinta y se quema al comienzo de la hora sexta.”

La idea es que no puede haber jamets a partir del medio día el 14, cuando está permitido sacrificar el cordero. Antes del mediodía tiene que estar eliminada toda la levadura.

“su alma será cortada de Israel” – No se refiere a darle la pena de muerte, sino que su alma es cortada de su relación espiritual con el pueblo de Israel y con Hashem, como está escrito en Levítico 22:3b:

“esa alma será cortada de mi presencia.”

En resumen, la levadura simboliza el pecado. La importancia que da la Torá para la eliminación de todas las sustancias leudadas y de la prohibición rígida de no comer estas sustancias,

En el profeta Sofonías 1:12 hay una referencia al momento de la búsqueda de sustancias leudadas con una vela durante la noche del 14 de nisán, llamado bedikat jamets, como está escrito:

“Y sucederá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con lámparas, y castigaré a los hombres que reposan como el vino en sus heces, los que dicen en su corazón: “Ni bien ni mal hará HaShem.”

12:16   “Y en el primer día tendréis una santa convocación, y otra santa convocación en el séptimo día; ningún trabajo se hará en ellos, excepto lo que cada uno deba comer. Sólo esto podréis hacer.”  – Durante la semana de la fiesta de los panes sin levadura, en hebreo jag ha-matsot, hay dos días festivos, dos shabats, el primer día y el séptimo, los días 15 y 21 del mes. En cada uno de estos días hay que hacer una convocación de santidad, mikrá kodesh. A diferencia del shabat semanal, en estos shabats está permitido cocinar lo que se va a comer durante el día.

12:17   “Guardaréis el pan ácimo, porque en ese mismo día saqué yo vuestros ejércitos de la tierra de Egipto; por tanto guardaréis este día por todas vuestras generaciones como ordenanza perpetua.”  – Según Rashí, se refiere a que hay que guardar los panes ácimos para que no fermenten y guardar el día para no hacer labores.

El proceso de fermentación en el pan representa el pecado. El pecado está simbolizado por la esclavitud en Egipto. La salida de Egipto, que ocurrió justo después del sacrificio del cordero de pesaj, está relacionada con el pan sin levadura.

12:19   “Por siete días no habrá levadura en vuestras casas; porque cualquiera que coma algo leudado, esa alma será cortada de la congregación de Israel, ya sea extranjero o nativo del país.”  – El extranjero, en hebreo guer, se refiere aquí al que ha hecho conversión circuncidándose para ser parte de la congregación de Israel, cf. Levítico 24:16; Números 15:13-16.

12:20   “No comeréis nada leudado; en todo lugar donde habitéis comeréis panes sin levadura.”  – este mandamiento no está limitado a la tierra de Israel.

Quinta aliyá, 12:21-28

12:21   “Entonces Moshé convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad del rebaño corderos para vosotros según vuestras familias, y sacrificad el pesaj.”

12:22   “Y tomaréis un manojo de hisopo, y lo mojaréis en la sangre que está en la vasija, y untaréis con la sangre que está en la vasija el dintel y los dos postes de la puerta; y ninguno de vosotros saldrá de la puerta de su casa hasta la mañana.”  – El hisopo es como el algodón, tiene la capacidad de absorber los líquidos. Además el hisopo tiene la característica de guardar la sangre para que no coagule. Así que la sangre untada en las maderas de las puertas no se coagulaba. Estaba viva todo el tiempo.

El hisopo es usado también en la ceremonia de la purificación de tsaráat, “lepra” y la purificación por haber estado en contacto con la muerte, cf. Levítico 14:4ss; Números 19:6; 1 Reyes 4:33 . También se usó para el rociamiento del pacto en Sinai, cf. El hisopo está íntimamente relacionado con la purificación del pecado y de la muerte, como está escrito en el Salmo 51:7:

“Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve.”

El doctor Alejandro Flemming que descubrió la penicilina, cultivó la primera penicilina del moho del hisopo.

12:23   “Pues HaShem pasará para herir a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, HaShem pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el ángel destructor entre en vuestras casas para heriros.” – El ángel destructor fue enviado por HaShem, cf. 1 Crónicas 21:15-16.

12:26   “Y sucederá que cuando vuestros hijos os pregunten: “¿Qué significa este rito para vosotros?””  – En la Torá aparecen cuatro tipos de hijos en relación con pesaj. Este es el primero. Este es llamado “malo”, porque no se identifica con sus padres y su pueblo al decir “vosotros”. Debería haber dicho “nosotros”. Los otros tres son los siguientes:

  • El que no sabe preguntar, que no dice nada, Éxodo 13:8.
  • El ignorante, que dice “¿Qué es esto?”, Éxodo 13:14.
  • El sabio, que dice: “¿Qué significan los testimonios y los estatutos y los decretos que HaShem nuestro Elokim os ha mandado?”, Deuteronomio 6:20.

A cada uno de estos cuatro hay que enseñar en la cena de pesaj según la capacidad de cada uno. La Mishná[17] dice:

“Se sirve luego la segunda copa. Aquí pregunta el hijo al padre, y si el hijo no tiene todavía conocimiento, el padre lo instruye: ¿en qué se diferencia esta noche de todas las otras noches? En que todas las noches podemos comer pan fermentado y pan ácimo; en esta noche, en cambio, ha de ser todo ácimo; en que en todas las noches podemos comer todo tipo de verdura, mientras en esta noche comemos (sólo) hierbas amargas; en que en todas las noches podemos comer carne asada, hervida o cocida, mientras que en esta noche sólo asada; en que en todas las demás noches mojamos una sola vez, mientras que en esta noche dos veces. Él comienza por el oprobio y termina con la gloria. Comenta el “un arameo errante fue mi padre” (Deuteronomio 26:5s) hasta que termina toda la perícopa.”

Vemos, por lo tanto, que al principio se mencionaba el cordero de pesaj en las preguntas de los hijos, pero luego fue eliminado por causa de la destrucción del templo y la diáspora por los cuales no podemos sacrificar pesaj.

Sexta aliyá, 12:29-51

12:30   “se levantó Faraón en la noche, él con todos sus siervos y todos los egipcios; y hubo gran clamor en Egipto, porque no había hogar donde no hubiera alguien muerto.”  – Todos los primogénitos que había en la tierra de Egipto fueron heridos, cf. 12:12, no solamente de los egipcios. La única manera de ser liberado de esta plaga era unirse con el pueblo de Israel y creer en la sangre del cordero. En todas las casas había algún muerto. Según Rashí, implica también que el más importante en cada casa fue considerado como primogénito, aunque no había nacido primero, cf. Salmo 89:27.

12:37   “Y partieron los hijos de Israel de Ramsés hacia sucot, unos seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.”  – La liberación llevó el pueblo hasta sucot. La fiesta de sucot es la última fiesta en el programa de redención de Hashem, al final del año, como está escrito en Éxodo 34:22b:

“la fiesta de la recolección al final del año.”

12:38   “Subió también con ellos una multitud mixta, juntamente con ovejas y vacadas, una gran cantidad de ganado.”  – Según entiendo esta multitud que se había unido al pueblo de Israel se había circuncidado junto con ellos para poder comer el pesaj y ser parte de la redención, cf. 12:48-51.

12:43   “Y HaShem dijo a Moshé y a Aharón: Esta es la ordenanza del pesaj: ningún extranjero comerá de ella.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como extranjero es ben nejar[18] que significa un extraño, lo cual implica tanto un israelita apóstata como un gentil (Rashí).

12:45   “El extranjero y el jornalero no comerán de ella.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como extranjero es toshav, que significa “residente”, técnicamente llamado guer toshav. Este nombre se da a un gentil que ha renegado de la idolatría y, según muchas autoridades, también ha aceptado cumplir los siete mandamientos de los hijos de Noaj. El jornalero, sajir, es cualquier gentil que no es un guer toshav. El Talmud[19] dice:

“Toshav significa un no judío que ha abandonado los ídolos pero aun se le permite ciertas cosas, como por ejemplo, cierto tipo de comidas que no es apta para el judío. Sajir significa un no judío que ha sido circuncidado pero aun no ha entrado en el mikveh (baño ritual para completar su conversión)”.

En cualquier caso, toshav y sajir son personas que no son parte de la comunidad de Israel.

12:46   “Se ha de comer en una misma casa; no sacaréis nada de la carne fuera de la casa, ni quebraréis ninguno de sus huesos.”

12:47   “Toda la congregación de Israel la celebrará.”

Séptima aliyá, 13:1-16

13:2     “Conságrame todo primogénito; el primer nacido de toda matriz entre los hijos de Israel, tanto de hombre como de animal, me pertenece.”  – Esto se escribió por dos motivos. Cuando Hashem mató a todos los primogénitos que había en la tierra de Egipto, salvó a los primogénitos de Israel por medio de la sangre del cordero. Ellos estaban destinados a morir, pero gracias al precio de rescate, la sangre del cordero, fueron redimidos de esa muerte. Por esta razón HaShem los consagró de una manera especial para sí. Esto incluye hombres y animales. Los primogénitos fueron destinados a ser sacerdotes, pero por el pecado del becerro de oro, ese derecho fue pasado a los levitas, cf. Números 3:12, 41, 45; 8:16, 18.

 

13:7     “Se comerá pan sin levadura durante los siete días; y nada leudado se verá contigo, ni levadura alguna se verá en todo tu territorio.”  – Esta es la actitud que debemos tener hacia el pecado. En toda área donde tengo autoridad debo esforzarme para que el pecado sea eliminado.

13:8     “Y lo harás saber a tu hijo en aquel día, diciendo: “Esto es con motivo de lo que HaShem hizo por mí cuando salí de Egipto.””  – El padre de familia tiene la obligación de hacer un relato de la salida de Egipto en la noche de la celebración de pesaj. Este relato es llamado hagadá.

13:9     “Y te será como una señal en tu mano, y como un recordatorio en tu frente, para que la Torá de HaShem esté en tu boca; porque con mano fuerte te sacó HaShem de Egipto.”  – Los cuatro textos de Éxodo 13:1-10; 11-16; Deuteronomio 6:4-9 y 11:13-21, son los que se llevan en los tefilín que se colocan sobre la mano y en la cabeza durante la oración matutina. La salida de Egipto debe ser algo que se recuerde cada día y hay que llevar esta obra redentora en la mano y entre los ojos. Debe ser parte de nuestras obras y debe ser la base de nuestra visión.

13:13   “Pero todo primer nacido de asno, lo redimirás con un cordero (o cabrito); mas si no lo redimes, quebrarás su cerviz; y todo primogénito de hombre de entre tus hijos, lo redimirás.”  – El único animal impuro que es redimido es el asno.

13:16   “Será, pues, como una señal en tu mano y como insignias entre tus ojos; porque con mano fuerte nos sacó HaShem de Egipto.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “insignias” es totafot, que se refiere al tefilín de la cabeza, es difícil de entender. Hay varias propuestas dadas por los rabinos, entre ellas “diadema” y “remembranza”.

Hasta ahora ha habido 23 de los 613 mandamientos de la Torá. Son las siguientes:

  1. Precepto de “fructificar y multiplicarse”, Génesis 1:28.
  2. Precepto de la circuncisión, Génesis 17:10; Levítico 12:3.
  3. Prohibición de comer el nervio ciático (guid hanashé), Génesis 32:33.
  4. Precepto de consagrar el novilunio (la luna nueva), Éxodo 12:2.
  5. Precepto de degollar la ofrenda de pesaj el 14 de nisán, Éxodo 12:6.
  6. Precepto de comer la carne de la ofrenda de pesaj el 15 de nisán, Éxodo 12:8.
  7. Prohibición de comer la ofrenda de pesaj cruda o cocinada en agua, Éxodo 12:9.
  8. Prohibición de dejar la ofrenda de pesaj hasta la mañana siguiente, Éxodo 12:10.
  9. Precepto de eliminar cualquier producto leudado en nuestras posesiones, Éxodo 12:15.
  10. Precepto de comer matsá el 15 de nisán, primer día de la fiesta de pesaj, Éxodo 12:18
  11. Prohibición de que se halle jamets en nuestras posesiones durante la fiesta de pesaj, Éxodo 12:19.
  12. Prohibición de comer cualquier producto que contenga jamets durante la fiesta de pesaj, Éxodo 12:20.
  13. Prohibición de dar de comer de la ofrenda de pesaj a un judío apóstata, Éxodo 12:43.
  14. Prohibición de comer de la ofrenda de pesaj a un prosélito parcial (un gentil que se circuncidó pero sin haberse inmerso en la mikvé) o a un extranjero residente (un gentil que renegó la idolatría), Éxodo 12:45.
  15. Prohibición de sacar la ofrenda de pesaj fuera de la casa, Éxodo 12:46.
  16. Prohibición de romper cualquier hueso de la ofrenda de pesaj, Éxodo 12:46.
  17. Prohibición de dar de comer de la ofrenda de pesaj a un incircunciso, Éxodo 12:47.
  18. Precepto de consagrar el primogénito de los animales en la tierra de Israel, Éxodo 13:2.
  19. Prohibición de comer jamets durante la festividad de pesaj, Éxodo 13:3.
  20. Prohibición de que sea vista cualquier sustancia leudada en nuestras posesiones durante la festividad de pesaj, Éxodo 13:7.
  21. Precepto de relatar el éxodo de Egipto, Éxodo 13:8.
  22. Precepto de redimir la cría primeriza del asno, Éxodo 13:13.
  23. Precepto de decapitar la cría primeriza del asno si no es redimido, Éxodo 13:13.

 

[1]       Strong H24 aw-beeb’, From an unused root (meaning to be tender); green, that is a young ear of grain; hence the name of the month Abib or Nisan: – Abib, ear, green ears of corn.

[2]       Rosh HaShaná 10a-11b.

[3]       Rosh HaShaná 2a.

[4]       Mishná Pesajim 9:5; Talmud Pesajim 96a.

[5]       Strong H7716 śeh  śêy, seh, say, Probably from H7582 through the idea of pushing out to graze; a member of a flock, that is, a sheep or goat: – (lesser, small) cattle, ewe, lamb, sheep.

[6]       Pesajim 5:3.

[7]       Pesajim 8:3b.

[8]       Pesajim 5:1.

[9]       Talmud Pesajim 74ª y Rashi.

[10]      Mishná Pesajim 2:5.

[11]      Mishná Pesajim 2:6.

[12]      Mishná Pesajim 10:5a.

[13]      Strong H6453 pesach, peh’-sakh, From H6452; a pretermission, that is, exemption; used only technically of the Jewish Passover (the festival or the victim): – passover (offering).

[14]      Strong H6452 pâsach, paw-sakh’, A primitive root; to hop, that is, (figuratively) skip over (or spare); by implication to hesitate; also (literally) to limp, to dance: – halt, become lame, leap, pass over.

[15]      Strong H226 ‘ôth, oth, Probably from H225 (in the sense of appearing); a signal (literally or figuratively), as a flag, beacon, monument, omen, prodigy, evidence, etc.: – mark, miracle, (en-) sign, token.

[16]      Pesajim 1:3-4a.

[17]      Pesajim 10:4.

[18]      Strong H5236 nêkâr, nay-kawr’, From H5234; foreign, or (concretely) a foreigner, or (abstractly) heathendom: – alien, strange (+ -er).

[19]      Yevamot 71a.

Parashá 14 VaErá

כ״ב בטבת ה׳תשע״ו (January 3, 2016) por  
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vayera

Parashá 14 VaErá

Éxodo 6:2 – 9:35

 

Aliyás de la Torá:

  1. 6:2-13
  2. 6:14-28
  3. 6:29 – 7:7
  4. 7:8 – 8:10 (8:6 heb.)
  5. 8:11-22 (8:7-18 heb.)
  6. 8:23 (19 heb) – 9:16
  7. 9:17-35
  8. Maftir: 9:33-35

Haftará: Ezequiel 28:25 – 29:21

VaErá

 Significa “y me mostré”.

Primera aliyá, 6:2-13

Elohim le recuerda a Moshé que su nombre es HASHEM y dice que no se dio a conocer con ese nombre a los patriarcas. Estableció su pacto con ellos para darles la tierra de Kenáan donde peregrinaron. Además ha oído el gemido de los hijos de Israel por la esclavitud y se ha acordado de su pacto. Moshé recibe la orden de decir a los hijos de Israel que él es HASHEM y que los sacará de la esclavitud de los egipcios para ser su pueblo y darles la tierra que juró a los patriarcas. Moshé habla con el pueblo pero no escuchan. También tiene que hablar con el faraón. Sin embargo Moshé pregunta cómo le va a escuchar el faraón si los hijos de Israel no le escuchan. Entonces HaShem ordena a Moshé y Aharón en cuanto a los hijos de Israel y en cuanto al faraón para sacar a los hijos de Israel de Egipto

Segunda aliyá, 6:14-28

Reuvén tenía cuatro hijos. Shimón tenía cinco. Leví tenía tres, Guershón, Kehat y Merari. Leví murió a los 137 años. Guershón tuvo dos hijos. Amram fue hijo de Kehat junto con tres más. Guershón murió a los 133 años. Merari tuvo dos hijos. Amram tomó a Yojeved, su tía y ella dio a luz a Aharón y a Moshé. Amram murió a los 137 años. Koraj y Eltsafán son primos de Aharón y Moshé. Aharón tomó por mujer a Elisheva y ella le dio a luz cuatro hijos. Koraj tuvo tres hijos. El hijo de Aharón, Elazar tuvo a Pinjás. Estos son Aharón y Moshé que hablaron al faraón para sacar a los hijos de Israel de Egipto.

Tercera aliyá, 6:29 – 7:7

HaShem dice a Moshé: “Yo soy HaShem; di al faraón, rey de Egipto, todo lo que yo te diga.” Moshé le contesta diciendo que es incircunciso de labios. ¿Cómo le va a escuchar el faraón? HaShem constituye a Moshé como Elohim para el faraón y Aharón como profeta. HaShem endurecerá el corazón del faraón para multiplicar los milagros en Egipto. HaShem pondrá su mano sobre Egipto y sacará a su pueblo y los egipcios sabrán que él es Hashem. Moshé y Aharón cumplen la orden de Hashem. Moshé tiene 80 años y Aharón 83.

Cuarta aliyá, 7:8 – 8:10 (8:6 heb.)

Cuando el faraón pide que hagan un milagro Aharón tendrá que tomar su vara y echarla ante él para que se convierta en serpiente. Al hacerlo los magos de Egipto hacen lo mismo. Pero la vara de Aharón devora las varas de ellos. El faraón fortalece su corazón y no los hace caso, como HaShem ha dicho. Moshé tendrá que presentarse ante el faraón por la mañana cuando vaya al río, y decirle en el nombre de HaShem que deje ir al pueblo. Como no ha querido escuchar, ahora conocerá que él es Hashem. Las aguas del río se convertirán en sangre y todos los peces morirán. Moshé dice a Aharón que extienda su mano sobre todas las aguas de Egipto. Al hacerlo hay sangre por toda la tierra de Egipto. No obstante, los magos hacen lo mismo con sus ciencias ocultas y el faraón fortalece su corazón y no hace caso, como Hashem ha dicho. Todos los egipcios están cavando por agua.

Después de siete días Hashem dice a Moshé que vaya al faraón y le diga: “Así dice Hashem: Deja ir a mi pueblo para que me sirva.” Si no los deja ir, vendrán ranas desde el río y entrarán en las casas y por todas partes. Aharón extiende su vara sobre los ríos y los canales y las ranas cubren la tierra de Egipto. Los magos hacen lo mismo. El faraón llama a Moshé y a Aharón y pide que rueguen a HaShem para que quite las ranas. Así dejará ir al pueblo para sacrificar al Eterno. Moshé pregunta cuándo debe orar. El faraón responde: “Mañana”. Así sucederá para que sepa que no hay nadie como HaShem.

Quinta aliyá, 8:11-22 (8:7-18 heb.)

Las ranas sólo se quedarán en el río. Moshé y Aharón salen del faraón y Moshé clama al Eterno acerca de las ranas y HaShem hace conforme a su palabra. Las ranas mueren en las casas, los patios y los campos. Son juntadas en montones y la tierra se corrompe. Pero al ver que hay alivio el faraón hace pesado su corazón y no hace caso, como HaShem ha dicho.

Moshé dice a Aharón que golpee el polvo de la tierra para que se convierta en piojos. Al hacerlo vienen piojos sobre hombres y animales en todo Egipto. Los magos tratan de producir piojos, pero no pueden. Por eso dicen al faraón que este es el dedo de Elohim. Pero el faraón fortalece su corazón y no hace caso, como HaShem ha dicho.

Moshé tendrá que levantarse muy temprano y ponerse ante el faraón cuando vaya al agua y decir: “Así dice HaShem: Deja ir a mi pueblo para que me sirva.” Si no lo hace enviará mezclas de animales dañinos por todas las casas de los egipcios. Pero no será así en Goshén para que sepa que Hashem está en medio de la tierra.

Sexta aliyá, 8:23 (19 heb) – 9:16

HaShem hace diferencia entre su pueblo y el pueblo del faraón. El día siguiente entran los animales dañinos en todo Egipto y la tierra se va destruyendo. El faraón permite que hagan sacrificios a su Elohim dentro del país. Pero Moshé responde y dice que no conviene porque para los egipcios es abominación lo que van a sacrificar al Eterno. Entonces los apedrearían. Necesitan una distancia de tres días de camino para presentar sacrificios allí. El faraón dice que los dejará ir al desierto, sólo que no vayan muy lejos. Cuando Moshé sale de la presencia del faraón ruega al Eterno que los animales se alejen para el día siguiente. HaShem hace lo que Moshé le pide y no queda ni un solo animal. Pero el faraón hace pesado su corazón y no deja salir al pueblo.

Moshé tendrá que ir al faraón otra vez y decirle que deje ir al pueblo para servir al Elohim de los hebreos. Si se niega a dejarlos, vendrá la mano de Hashem sobre su ganado. Pero nada del ganado de Israel perecerá. El día siguiente HaShem cumplr lo prometido. El faraón envía para saber que todo el ganado de Egipto ha perecido pero del ganado de Israel no ha muerto ninguno. Pero el corazón del faraón se hace pesado y no deja ir al pueblo.

Moshé y Aharón tendrán que tomar puñados de hollín de un horno y Moshé tendrá que esparcirlo hacia el cielo ante el faraón. Se convertirá en polvo fino en toda la tierra, el cual producirá úlceras y ampollas en hombres y animales. Al hacerlo, lo magos no pueden estar delante de Moshé por causa de las úlceras. Pero HaShem refuerza el corazón del faraón y no hace caso, como HaShem ha dicho.

Moshé tendrá que levantarse temprano y decir al faraón que deje ir al pueblo para que sirva al Elohim de los hebreos. Todas las plagas vendrán sobre él, sus siervos y su pueblo para que sepan que no hay otro como Él en toda la tierra. El faraón y el pueblo estaban a punto de ser destruidos por la peste, pero HaShem lo mantiene para mostrarle su poder y para que su Nombre sea proclamado por toda la tierra.

Séptima aliyá, 9:17-35

Si el faraón no deja ir al pueblo, un fuerte granizo nunca visto antes vendrá el día siguiente. Tendrá que poner a salvo todos los que estén en el campo para que no mueran. Los siervos del faraón que temen la palabra de HaShem ponen a salvo sus siervos y su ganado. Pero el que no hace caso a la palabra de Hashem los deja en el campo. Cuando Moshé extiende la vara sobre el cielo HaShem envía truenos, granizo y fuego como nunca ha habido desde que Egipto existió. Todo lo que hay en el campo es destruido, hasta los árboles. Pero no hay granizo en Goshén. El faraón llama a Moshé y a Aharón y dice que ha pecado. HaShem es justo y su pueblo y él son impíos. Solicita sus rogativas para que no haya más truenos y granizo y entonces dejará ir al pueblo para no quedarse más. Cuando Moshé salga de la ciudad y extienda las manos al Eterno, los truenos y el granizo cesarán, para que el faraón sepa que la tierra es de HaShem. Todavía el faraón y sus siervos no temen al Eterno. (El lino y la cebada y han sido destruidos, pero el trigo y el centeno no, porque son tardíos.) Moshé sale de la ciudad y extiende sus manos al Eterno y la tormenta termina. Pero el faraón peca otra vez haciendo pesado su corazón, y sus siervos hacen lo mismo. No deja ir a los hijos de Israel, como HaShem ha dicho. Comentarios

Primera aliyá, 6:2-13

6:3       “y me aparecí a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov como Elohim Todopoderoso, mas por mi nombre, Eterno, no me di a conocer a ellos.” – Esto no quiere decir que los patriarcas no sabían cuál era el nombre personal de Elohim. Desde Génesis 2:4 había sido conocido su Nombre HASHEM y los patriarcas habían recibido la tradición oral desde Adam, cf. Génesis 4:1; 24:31. Además encontramos que en Génesis 4:26 los hombres empezaron a invocar el nombre de HASHEM. En Génesis 15:2 Avraham está mencionando el nombre HASHEM en su oración. Luego está escrito que Avraham creyó en HASHEM y le fue contado por justicia, Génesis 15:6. En Génesis 17:1 está escrito:

“Cuando Avram tenía noventa y nueve años, HASHEM se le apareció, y le dijo: Yo soy El Shadai; anda delante de mí, y sé perfecto.”

Esto nos enseña que los patriarcas conocían el Nombre de HASHEM, cf. Génesis 26:21-25; 28:10-16. Entonces ¿Cómo vamos a entender esta palabra?

Rashí dice: “Aquí no está escrito “no les di a conocer”, sino “no ME di a conocer”. Yo no era conocido por ellos con mi cualidad de veracidad, por la cual mi Nombre es llamado HASHEM, Fiel para hacer que mi palabra se verifique. Así pues, les había hecho una promesa, pero no la he cumplido.”

Tenemos que entender que la revelación de uno de los nombres de Hashem implica, no solamente el conocimiento de la pronunciación o escritura del nombre, sino una acción por medio de la cual el Infinito se relaciona con el mundo. Hashem se revela mediante sus diferentes nombres. Cada nombre revela una acción que está de acuerdo al significado del nombre. De esta manera hay que entender este versículo. Hay una acción implicada en la revelación del nombre HASHEM y esa acción todavía no había sido revelada en su totalidad a los Patriarcas. Pero sí les fue revelada la acción que está implícita en el nombre El Shadai.

El nombre El Shadai puede entenderse principalmente de dos maneras, como el Elohim Todopoderoso y el Elohim Todo suficiente. Los Patriarcas habían conocido al Infinito con ese nombre, que corresponde a esa manera específica de actuar hacia ellos y el resto del mundo. Habían conocido la mano protectora de El Shadai cuando pasaban por peligros. Habían conocido sus milagros sobrenaturales en la creación. Habían experimentado que El Shadai les había dado todo lo que necesitaban para estar satisfechos. Está escrito que Avraham murió satisfecho, Génesis 25:8. Pero Hashem no se había dado a conocer a ellos como HASHEM. ¿Qué carácter y acción están implícitos en ese nombre?

Ya hemos citado a Rashí que destaca en ese nombre la fidelidad para cumplir sus promesas. Hasta cierto punto Avraham había conocido esa acción de Hashem, al recibir a Yitsjak como hijo de una manera milagrosa por medio de una promesa, como está escrito en Génesis 21:1:

“Entonces HaShem visitó a Sará como había dicho, e hizo HaShem por Sará como había prometido.”

Pero hubo varias promesas que Hashem no cumplió en la vida de los patriarcas, por ejemplo la promesa de tener una descendencia como las estrellas del cielo, el polvo de la tierra y la arena del mar; la promesa de recibir la tierra de Kenáan en posesión perpetua. Esas promesas no fueron cumplidas en la vida de los patriarcas.

Así que Hashem no se dio a conocer a los patriarcas con el nombre de HASHEM en el sentido de cumplir todas las promesas.

Además podemos destacar dos significados más de ese nombre. Los dos nombres de Hashem más usados en las Escrituras son Elohim y HASHEM. El hombre Elohim aparece unas 2500 veces en el Tanaj (AT) y HASHEM aparece casi 7000 veces. Aunque HASHEM sea el nombre personal de Hashem y Elohim un nombre genérico, los rabinos ven en estos dos nombres una tendencia de diferentes emanaciones del Infinito que al mismo tiempo son opuestos y complementarios. El nombre HASHEM está relacionado con la misericordia del Infinito y el nombre Elohim está relacionado con su justicia. Así que, normalmente cuando aparece escrito el nombre Elohim, traducido como Elohim, está relacionado con un acto de justicia y cuando aparece el nombre HASHEM,[1] está relacionado con un acto de misericordia.

De esta manera podemos sacar la conclusión de que los patriarcas no habían conocido el carácter y la manifestación de la misericordia de Hashem como ahora los hijos de Israel lo iban a experimentar.

Es destacable el hecho de que lo primero que Moshé recibe, en la magnífica revelación en la zarza ardiendo, es la revelación de la compasión y misericordia de Hashem, como está escrito en Éxodo 3:7, 9:

“Y HaShem dijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos… Y ahora, he aquí, el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí, y además he visto la opresión con que los egipcios los oprimen.”

Esta manifestación de la misericordia de Hashem no había sido conocida por Avraham, Yitsjak y Yaakov.

Además encontramos en este Nombre otro aspecto que está relacionado con los dos anteriores, la redención, como está escrito en Éxodo 3:8a, 10:

“Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel… Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.”

Los hijos de Israel necesitaban una redención para poder salir de Egipto. Cuando una o varias personas han llegado a una situación de peligro, esclavitud, pobreza, enfermedad o algo semejante, y no tienen los meElohim para salir de allí, necesitan redención para poder salir de esa situación. Un redentor es una persona que tiene la capacidad para sacar a los que necesitan ser redimidos. En este caso Hashem se presenta como Redentor para sacar a los hijos de Israel de Egipto, porque ellos no pueden hacerlo por sí mismos, como está escrito en Éxodo 15:13:

“En tu misericordia has guiado al pueblo que has redimido; con tu poder los has guiado a tu santa morada.”

En Deuteronomio 9:26 está escrito:

“Y oré a HaShem, y dije: “Oh Señor Eterno, no destruyas a tu pueblo, a tu heredad, que tú has redimido con tu grandeza, que tú has sacado de Egipto con mano fuerte.”

En el Salmo 77:15 está escrito:

“Con tu brazo has redimido a tu pueblo, a los hijos de Yaakov y de Yosef.”

Los patriarcas no tuvieron la experiencia con Hashem como el gran Redentor. Ahora HaShem se manifiesta a los hijos de Israel como Redentor, para liberarlos de la esclavitud.

Los hijos de Israel eran esclavos. Un esclavo no tiene el derecho de su propia vida, no es dueño de sí mismo. Otra persona es el dueño de él. Para nosotros es difícil entender esto porque no lo hemos vivido. La esclavitud de los hijos de Israel no significaba solamente que tenían que trabajar duramente, sino que no eran dueños de sí mismos. Pertenecían al faraón. La Torá no revela en detalle cómo llegaron a ser esclavos. El midrash da su explicación, pero el hecho de que eran esclavos implica que en algún momento tenían que haber perdido la libertad. O se vendieron como esclavos por propia voluntad, o fueron obligados a ser esclavos por la fuerza. Lo cierto es que eran esclavos y como tales eran posesión del faraón. Esto implica que Hashem no podía sacarlos de Egipto sin el permiso de su dueño. Por eso vemos que Moshé no ordenó al faraón dejar ir a los hijos de Israel para celebrar fiesta al Eterno, sino simplemente le pidió permiso, hasta rogando, como está escrito en Éxodo 5:3:

“Entonces ellos dijeron: El Elohim de los hebreos nos ha salido al encuentro. Déjanos ir, te rogamos, camino de tres días al desierto para ofrecer sacrificios a HaShem nuestro Elohim, no sea que venga sobre nosotros con pestilencia o con espada.”

Jurídicamente Hashem no podía reclamar a los hijos de Israel porque estaban bajo la autoridad del faraón y eran su posesión. Si Hashem los hubiera sacado sin el permiso del faraón, sería un ladrón y no respetaría el principio de autoridad que él mismo había establecido. Por esto Moshé tenía que pedir permiso hasta siete veces para sacar a los hijos de Israel, cf. 5:1; 7:16; 8:1, 20 (16); 9:1; 10:3. En ninguna de estas ocasiones está escrito que HaShem ordenó al faraón que soltara al pueblo. Hashem no puede cometer ningún acto de injusticia, como está escrito en el Salmo 145:17:

“Justo es HaShem en todos sus caminos, y bondadoso en todos sus hechos.”

Por otro lado Elohim tenía toda la autoridad sobre el faraón. Fue Él quien le había puesto como rey en Egipto, delegándole parte de su propia autoridad. Por lo tanto Elohim tiene el derecho de juzgar las acciones del faraón, y esa también fue parte de la misión de Moshé, que actuaba como Elohim en este caso sobre el rey de Egipto. Las plagas vinieron porque el rey de Egipto, junto con su pueblo, no habían respetado las leyes de Hashem que son para todos los hombres de la tierra. Moshé fue enviado con dos propósitos principales, juzgar la autoridad que no estaba cumpliendo su función según la voluntad de Aquel que la puso en su lugar, y redimir a los hijos de Israel de su esclavitud. De esta manera se revelan los dos nombres Elohim y HASHEM en esta obra. Elohim como el Juez justo que dicta y ejecuta sentencia sobre un gobierno maligno y HASHEM como el misericordioso Elohim Redentor que saca a su pueblo de la esclavitud.

6:6-8 “Por tanto, di a los hijos de Israel: “Yo soy HaShem, y os sacaré de debajo de las cargas de los egipcios, y os libraré de su esclavitud, y os redimiré con brazo extendido y con juicios grandes. Y os tomaré por pueblo mío, y yo seré vuestro Elohim; y sabréis que yo soy HaShem vuestro Elohim, que os sacó de debajo de las cargas de los egipcios. “Y os traeré a la tierra que juré dar a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov, y os la daré por heredad. Yo soy HaShem.””  – En este texto encontramos siete promesas. Las cuatro primeras de ellas están relacionadas con las cuatro copas que se beben en la celebración de pesaj (Pascua), de la siguiente manera:

 

  1. os sacaré – primera copa llamada kidush, “santificación”
  2. os libraré – segunda copa llamada “juicio”
  3. os redimiré – tercera copa llamada “redención” o “bendición”
  4. os tomaré – cuarta copa llamada “alabanza”
  5. yo seré vuestro Elohim
  6. os traeré
  7. os la daré

 

6:12     “Pero Moshé habló delante de HaShem, diciendo: He aquí, los hijos de Israel no me han escuchado; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de palabra?”  – Esta es la séptima vez que Moshé rabenu se opone al Eterno. Cinco veces lo hizo ante la zarza ardiendo y dos veces en Egipto, cf. 5:22-23.

 

“torpe de palabra” – Literalmente “obstruido de labios”. La palabra hebrea que ha sido traducida como “torpe” es aral,[2] que viene de arel[3] que, según Rashí, significa “obstrucción”. Lo que Moshé está diciendo es que sus labios están obstruidos de manera que no puede hablar con claridad. Según Rashí la palabra orlá[4], la forma femenina de aral, siempre significa “obstrucción”. Tenemos un ejemplo en Jeremías 6:10 donde está escrito:

 

“¿A quiénes hablaré y advertiré, para que oigan? He aquí, su oído está cerrado (arelá), y no pueden escuchar. He aquí, la palabra de HaShem les es oprobio; no se deleitan en ella.”

Encontramos otro ejemplo en Jeremías 9:25-26, donde está escrito:

“He aquí, vienen días–declara HaShem– en que castigaré a todo el que esté circuncidado sólo en la carne: a Egipto, a Yehudá, a los hijos de Amón, a Moav y a todos los que se rapan las sienes, a los que habitan en el desierto; porque todas las naciones son incircuncisas (arelim), y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón (arlei-lev).”

 

En este pasaje la incircuncisión del corazón significa que el corazón está bloqueado a la comprensión, insensible a los impulsos de Hashem.

 

Hay otro ejemplo en Habacuc 2:16 donde dice:

 

“Serás saciado de deshonra más que de gloria. Bebe tú también y muestra tu desnudez (ve-hearel). Se volverá sobre ti el cáliz de la diestra de HaShem, y la ignominia sobre tu gloria.”

 

Rashí traduce este texto: “Bebe tú también y obstrúyete”, lo que significa: bebe y bloquea tu mente a causa de la embriaguez de la copa de maldición (veneno).

 

En Levítico 19:23 está escrito:

 

“Cuando entréis en la tierra y plantéis toda clase de árboles frutales, tendréis por prohibido su fruto (arlatem arlató). Por tres años os será prohibido (arelim); no se comerá.”

 

Esto significa, según Rashí, que hay que aplicar a los árboles una obstrucción, es decir una prohibición que impida que el hombre coma su fruto durante los tres primeros años.

 

El prepucio de la carne también es llamado orlá porque es lo que cubre y obstruye parte del órgano sexual masculino. Un incircunciso es llamado arel, como está escrito en Génesis 17:14:

 

“Mas el varón incircunciso (arel), que no es circuncidado en la carne de su prepucio, esa persona será cortada de entre su pueblo; ha quebrantado mi pacto.”

 

En Éxodo 12:48 está escrito:

 

“Pero si un extranjero reside con vosotros y celebra el pesaj a HaShem, que sea circuncidado todo varón de su casa, y entonces que se acerque para celebrarla, pues será como un nativo del país; pero ninguna persona incircuncisa (arel) comerá de ella.”

 

Así que Moshé tenía un impedimento en sus labios para poder hablar bien. Esto hizo que los hijos de Israel reconocieran que HaShem estaba utilizándole cuando sus palabras fluían con tanta claridad y facilidad, como está escrito en Deuteronomio 32:1-2:

 

“Prestad atención, oh cielos, y dejadme hablar; y escuche la tierra las palabras de mi boca. Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso, como llovizna sobre el verde prado y como aguacero sobre la hierba.”

 

Segunda aliyá, 6:14-28

 

6:16     “Y estos son los nombres de los hijos de Leví según sus generaciones: Guershón, Kehat y Merarí. Y los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años.”  – Según el Midrash[5] y Rashí, Leví fue el último que murió de los hijos de Israel. Después de la muerte de Yosef y todos sus hermanos vino la esclavitud, ver 1:6-8.

 

6:18     “Y los hijos de Kehat: Amram, Yitshar, Jevrón y Uziel. Y los años de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres años.”  – Según Génesis 46:11 Kehat (Coat) bajó con su abuelo Yaakov a Egipto. Si sumamos los años de vida de Kehat, 130 más los años de vida de Amram 137, (v. 20), más los 80 años de Moshé en ese momento llegamos a 347 años. Además hay que considerar que muchos de los años de los hijos están incluidos en los años de sus padres.

 

En Génesis 15:13 está escrito:

 

“Y dijo a Avram: Ten por cierto que tus descendientes serán extranjeros en una tierra que no es suya, donde serán esclavizados y oprimidos cuatrocientos años.”

 

¿Cómo es posible que la profecía de Génesis 15:13 hable de 400 años de opresión y esclavitud cuando la genealogía de los levitas no muestran tantos años de estancia en la tierra de Egipto? Vamos a considerar dos interpretaciones:

 

Según Rashí, y otras muchas fuentes rabínicas, los 400 años empezaron a ser contados a partir del nacimiento de Yitsjak. En tal caso Yitsjak es considerado como parte de los “descendientes” de Avraham que iban a ser esclavizados y oprimidos durante 400 años en tierra extranjera. La tierra extranjera sería en este caso tanto la tierra de Kenáan, donde vivió Yitsjak durante toda su vida, como la tierra de Egipto, donde bajó luego Yaakov con sus hijos. Los rabinos cuentan que hubo una estancia en Egipto de sólo 210 años.

 

En Éxodo 12:40-41 está escrito:

 

“El tiempo que los hijos de Israel vivieron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años. Y sucedió que al cabo de los cuatrocientos treinta años, en aquel mismo día, todos los ejércitos de HaShem salieron de la tierra de Egipto.”

 

Si la teoría de Rashí es correcta, esta palabra tendría que ser traducida de la siguiente manera:[6] “La estadía de los hijos de Israel durante la que habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años.”

 

Otra traducción[7] dice: ”Y la permanencia de los hijos de Israel en Egipto fue de cuatrocientos treinta años.”

 

Esta última traducción tiene un comentario abajo que dice que los 400 años empezaron a contarse desde el sacrificio de Génesis 15, (y no desde el nacimiento de Yitsjak, como dice Rashí), y que incluyen todos los países de las peregrinaciones de los patriarcas.

 

Primero, el texto de Génesis 15 no dice que los descendientes de Avraham iban a estar oprimidos en varios países, sino en un solo país, “serán extranjeros en una tierra que no es suya”.

Cuando Avraham tenía 100 años nació Yitsjak. Si los 400 años empezaron a ser contados desde el nacimiento de Yitsjak, los 430 años mencionados en Éxodo 12 empezarían a contarse 30 años antes. Entonces Avraham tenía 70 años y todavía residía en Jarán, según Génesis 12:4 donde está escrito:

 

“Entonces Avram se fue tal como HaShem le había dicho; y Lot fue con él. Y Avram tenía setenta y cinco años cuando partió de Jarán.”

 

La palabra de Éxodo 12:40 dice que un periodo de 430 se completó para “los hijos de Israel” cuando salieron de Egipto. Si “los hijos de Israel” habían existido durante 430 años cuando salieron de Egipto, ¿cómo es posible que el cómputo de los 400 años se iniciaron desde el nacimiento de Yitsjak? En tal caso Avram sería llamado “hijos de Israel” estando en Jarán, cinco años antes de su llegada a la tierra de Kenáan por primera vez. El libro de Yashar cuenta que Avraham hizo varios viajes a la tierra de Kenáan antes del relato de Génesis 12. Pero aunque fuera así no se puede considerar nuestro padre Avraham como “hijos de Israel” como dice la Escritura. Así que habrá que buscar otra explicación a la falta de años en la genealogía de los levitas.

. En el texto masorético no aparece ese nombre en Génesis 11:12-13. Sin embargo el nombre aparece en el texto y, según tengo entendido, también en los manuscritos del Qumrán. Tengamos en cuenta que la palabra ben, “hijo” no necesariamente significa hijo directo, sino descendiente. Por lo tanto es posible que haya un salto entre Kehat, hijo de Leví, y Amram, padre de Moshé. Amram, ciertamente, es hijo de Kehat, en el sentido de ben, pero es muy posible que no sea hijo directo, sino uno de sus descendientes. De esta manera podrían cuadrar los 430 años de estancia en Egipto desde que entró Yaakov con 130 años de edad, junto con todos sus hijos, el día 15 del mes de aviv.

Según el cómputo de años que hay en el mundo judío faltan más de 200 años para el año 6000 desde la creación de Adam. Este cálculo está basado en la teoría de que los hijos de Israel estuvieran en Egipto durante 210 años. Si estuvieron en Egipto durante 430 años hay una diferencia de 220 años (430-210=220). Si añadimos 220 años concuerda más con el tiempo en que vivimos, según los profetas, es decir, cerca del año 6000. En el año 6001 después de Adam empezará el reino mesiánico en la tierra.

Otra opción es que el cómputo desde Adam hasta Avraham no es completo porque todas las generaciones no son mencionadas.

 

La expresión “el tiempo se ha cumplido” alude a los 4000 primeros años de historia humana y el inicio de la era mesiánica en el año 4001. Según el Talmud,[8] Sanedrín 96a, 97b, la La historia del mundo esta dividida de la siguiente manera:

 

  • 2000 años con desolación
  • 2000 años con Torá
  • 2000 años la edad mesiánica
  • 1000 años de remisión

 

 

Tercera aliyá, 6:29 – 7:7

 

7:3       “Pero yo endureceré el corazón de Faraón para multiplicar mis señales y mis prodigios en la tierra de Egipto.”  – Desde nuestro punto de vista podemos decir que el endurecimiento del corazón del faraón no es debido a una decisión predeterminada de Hashem, porque violaría el principio de la libertad para elegir. HaShem le dio muchas oportunidades al faraón para arrepentirse de su pecado,

 

Rambam escribe:[9] “No pienses lo que dicen los necios de las naciones del mundo, como también la mayoría de los indoctos de Israel, que el Santo, bendito es, decreta desde el principio de su creación si el hombre va a ser justo o malvado, así no es… No hay nadie que le obligue, que le imponga o que lo arrastre hacia cualquiera de estos dos caminos, sino que él mismo y por su propia decisión se inclina hacia el camino que desee.”

HaShem le dice a Moshé que él va a endurecer el corazón del faraón para multiplicar sus señales y prodigios. Sin embargo, vemos como Hashem no endurece el corazón del faraón hasta después de haber pasado cinco plagas. Durante las cinco primeras plagas fue el mismo faraón que fortaleció su corazón para no hacer caso a la palabra de Hashem. Según el midrash, las cinco primeras plagas duraron cinco meses.

En Éxodo 4:21 HaShem dice que él va a fortalecer el corazón del faraón. La palabra hebrea es jazak[10], que significa “hacerse/ser fuerte”, “tener valor”, “endurecerse”. Hashem prometió fortalecer el corazón del faraón para que él siguiera en su decisión rebelde y no perdiera esa fuerza para resistir al Eterno. Si HaShem no hubiera fortalecido su interior, no podría haber hecho los últimos grandes milagros ante todo el mundo. Así que HaShem se aprovechó de la obstinación del faraón cuando él ya había tomado la decisión de ir por el camino rebelde.

En Éxodo 7:3 vemos como Hashem dice que va a endurecer el corazón del faraón. La palabra hebrea es kashá[11], que significa “ser duro”, “difícil”. Es la única vez que la palabra endurecer aparece en relación con el faraón.

En las primero cinco plagas vemos como el faraón fortalece su propio corazón en su rebeldía. En Éxodo 7:13, 22; 8:19 , 9:12, 35; 10:20, 27; 11:10; 14:4, 8, 17; se encuentra la palabra jazak, “fortalecer”.

En Éxodo 7:14; 8:15 (8:11 heb.), 32 (28 heb.); 9:7, 34; 10:1 aparece la palabra kavad[12], que significa “ser pesado”, “pesar”, “ser una carga”; “recibir honores”.

De todos estos textos aprendemos que cuando una persona se empeña en rebelarse contra la voluntad de Hashem llegará a un punto donde la gracia de Hashem se retira y ya no habrá más posibilidad de arrepentimiento. Ya pasó la raya y es juzgada para ser un vaso de ira preparado para la destrucción,

Después de ese punto decisivo, Hashem fortalece la persona en su rebeldía con un triple propósito:

Primero, para fortalecer la decisión de la persona y así darle el derecho de vivir según su propia decisión libre. Escogió ese camino y por ese camino tendrá que caminar y sufrir las consecuencias de su decisión.

Segundo, para mostrar a todo el mundo que el aparente arrepentimiento que la persona pueda mostrar hacia fuera no era sincera, cf. 9:27, para que cuando venga el castigo, nadie diga que Elohim castigó a los arrepentidos. Su rebeldía es evidente a todos y por lo tanto nadie se equivocará pensando que el castigo divino vino por una injusticia de Hashem.

Tercero, para así mostrar su poder mediante los fuertes castigos que son manifestados de modo que el pueblo de Israel y las demás naciones conozcan su tremendo poderío, cf. Éxodo 7:3-5; 9:15-16.

Cuarta aliyá, 7:8 – 8:10 (8:6 heb.)

 

7:12     “pues cada uno echó su vara, las cuales se convirtieron en serpientes. Pero la vara de Aharón devoró las varas de ellos.”  – No dice que fue la serpiente de Aharón que devoró las serpientes de ellos. De allí el Talmud y el Midrash[13] enseñan que después de haberse convertido otra vez en vara, devoró las varas de los demás. Esto muestra la superioridad del poder de Hashem sobre el poder mágico que viene de los demonios.

 

7:15     “Preséntate a Faraón por la mañana cuando vaya al agua, y ponte a orillas del río para encontrarte con él; y toma en tu mano la vara que se convirtió en serpiente.”  – Rashí cita el Midrash[14] y dice que el faraón solía salir muy temprano por la mañana para evacuar sus órganos en el río para que la gente no se diera cuenta de que era un hombre normal. Él decía que era un Elohim y por eso no necesitaba hacer sus necesidades. HaShem usó a Moshé para juzgar todos los Elohimes de Egipto, según está escrito en Éxodo 12:12:

 

“Porque esa noche pasaré por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de hombre como de animal; y ejecutaré juicios contra todos los Elohimes de Egipto. Yo soy HaShem.”

 

Lo primero que Moshé atacó fueron los poderes mágicos de Egipto. Luego sigue atacando uno por uno de los Elohimes de los egipcios. En la primera plaga fue atacado el mismo faraón que se dijo ser un Elohim y Moshé le descubrió en su humanidad al tener que ir al río para hacer sus necesidades como cualquier hombre.

 

7:16a   “Y dile: “HaShem, el Elohim de los hebreos, me ha enviado a ti” – Hay tres términos que son utilizados en las Escrituras para hablar del pueblo escogido: hebreos, hijos de Israel y judíos. Avraham fue el primer hebreo, según Génesis 14:13. Desde entonces todos sus descendientes por vía de Yitsjak y Yaakov también son llamados hebreos. Los hijos de Israel son los descendientes de Yaakov que recibió el nombre de Israel. El término “judíos” fue usado inicialmente sobre los integrantes del reino del sur que comprendía las dos tribus Yehudá y Binyamín y también gran parte de los levitas. cf. 2 Reyes 16:6; Jeremías 32:12; Daniel 3:8.

 

7:17     “Así dice HaShem: ‘En esto conocerás que yo soy HaShem: he aquí, yo golpearé con la vara que está en mi mano las aguas que están en el río, y se convertirán en sangre.” – El río también fue considerado un Elohim y por esto fue juzgado por el Elohim de los hebreos. HaShem dice que él va a golpear las aguas del río, no Moshé. La vara de Moshé estaba también en la mano de Hashem. Vemos que hubo una colaboración íntima entre lo que estaba haciendo Moshé y lo que estaba haciendo Hashem. Hashem estaba golpeando las aguas del río por medio de su shalíaj, emisario, Moshé.

 

7:19     “Y HaShem dijo a Moshé: Di a Aharón: “Toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos, sobre sus estanques y sobre todos sus depósitos de agua, para que se conviertan en sangre; y habrá sangre por toda la tierra de Egipto, tanto en las vasijas de madera como en las de piedra.”” – La autoridad fue delegada a Aharón. Rashí destaca lo que enseña el Midrash,[15] que Moshé había sido salvado por las aguas del río y por eso él no lo castigó, sino dejó que lo hiciera Aharón.

 

La redención de Egipto es un anuncio profético para la gran redención de Israel en los últimos tiempos en relación con la segunda venida del Mesías, como está escrito en Isaías 44:23:

 

“Gritad de júbilo, cielos, porque HaShem lo ha hecho. Gritad de alegría, profundidades de la tierra. Prorrumpid, montes, en gritos de júbilo, y el bosque, y todo árbol que en él hay, porque HaShem ha redimido a Yaakov y ha mostrado su gloria en Israel.”

 

En Isaías 52:9-10 está escrito:

 

“Prorrumpid a una en gritos de júbilo, lugares desolados de Jerusalén, porque HaShem ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén. HaShem ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Elohim.”

 

En Jeremías 31:8-11 está escrito:

“He aquí, yo los traigo del país del norte, y los reuniré de los confines de la tierra, entre ellos los ciegos y los cojos, la mujer encinta y también la que está dando a luz; una gran compañía volverá acá. Con llanto vendrán, y entre súplicas los guiaré; los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy un padre para Israel, y Efrayim es mi primogénito. Oíd, naciones, la palabra de HaShem, anunciad en las costas lejanas, y decid: El que dispersó a Israel lo reunirá, y lo guardará como un pastor a su rebaño. Porque HaShem ha rescatado a Yaakov, y lo ha redimido de manos más fuertes que él.”

La redención final será muy parecida a la redención inicial. Como en la redención inicial pasaron por el mar, así será también durante la redención final, como está escrito en Zacarías 10:8-12:

“Y les silbaré para reunirlos, porque los he redimido; y serán tan numerosos como eran. Cuando yo los esparza entre los pueblos, aun en lejanas tierras se acordarán de mí, y vivirán con sus hijos, y volverán. Los haré volver de la tierra de Egipto, y de Ahsur los recogeré; los traeré a la tierra de Guilad y del Levanón, hasta que no haya sitio para ellos. Pasarán por el mar de la angustia, y Él herirá las olas en el mar y se secarán todas las profundidades del río; y será abatido el orgullo de Ashur y apartado el cetro de Egipto. Yo los fortaleceré en HaShem, y en su nombre andarán–declara HaShem.”

En Isaías 11:11-16 está escrito:

“Entonces acontecerá en aquel día que el Señor ha de recobrar de nuevo con su mano, por segunda vez (en los últimos tiempos), al remanente de su pueblo que haya quedado de Ashur (Asiria, Irak), de Egipto (Egipto), de Patrós (Sur de Egipto), de Cush (Etiopía y Yemen), de Eilam (Iran), de Shinar (Irak), de Jamat (Siria) y de las islas del mar (Las islas Baleares, los continentes y los países con costas). Alzará un estandarte (el Mesias) ante las naciones, reunirá a los desterrados de Israel (las 10 tribus), y juntará a los dispersos de Yehudá (los judíos) de los cuatro confines de la tierra. Entonces se disipará la envidia de Efrayim (las 10 tribus), y los que hostigan a Yehudá serán exterminados; Efraín no envidiará a Yehudá, y Yehudá no hostigará a Efrayim. Y ellos (Efrayim y Yehudá) se lanzarán sobre el costado de los plishtim (filisteos, palestinos) al occidente (Gaza), juntos despojarán a los hijos del oriente; Edom y Moav (sur de Jordania) estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón (norte de Jordania) les estarán sujetos. Y HaShem destruirá la lengua del mar de Egipto; agitará su mano sobre el río (Eufrates) con su viento abrasador, lo partirá en siete arroyos y hará que se pueda pasar en sandalias. Y habrá una calzada desde Azur (Irak) para el remanente que quede de su pueblo, así como la hubo para Israel el día que subieron de la tierra de Egipto.”

En Isaías 43:1-7 está escrito:

“Mas ahora, así dice HaShem tu Creador, oh Yaakov, y el que te formó, oh Israel: No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán; cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama te abrasará. Porque yo soy HaShem tu Elohim, el Santo de Israel, tu Salvador; he dado a Egipto por tu rescate, a Cush y a Sevá en lugar tuyo. Ya que eres precioso a mis ojos, digno de honra, y yo te amo, daré a otros hombres en lugar tuyo, y a otros pueblos por tu vida. No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu descendencia, y del occidente te reuniré. Diré al norte: “Entrégalos”; y al sur: “No los retengas.” Trae a mis hijos desde lejos y a mis hijas desde los confines de la tierra, a todo el que es llamado por mi nombre y a quien he creado para mi gloria, a quien he formado y a quien he hecho.”

En la redención final habrá liberación hasta del pecado y de la muerte, como dice el Salmo 130:7-8:

 

“Oh Israel, espera en HaShem, porque en HaShem hay misericordia, y en Él hay abundante redención; Él redimirá a Israel de todas sus iniquidades.”

 

Y en el Salmo 49:15 está escrito:

 

“Pero Elohim redimirá mi alma del poder del Sheol, pues Él me recibirá. (Sela)”

 

En Isaías 63:4 está escrito:

 

“Porque el día de la venganza estaba en mi corazón, y el año de mi redención había llegado.”

 

Quinta aliyá, 8:11-22 (8:7-18 heb.)

 

8:12     “Entonces Moshé y Aharón salieron de la presencia de Faraón, y Moshé clamó a HaShem acerca de las ranas que Él había puesto sobre Faraón.”  – Moshé clamó al Eterno. De esto aprendemos que hay momentos cuando hay que gritar delante de Hashem para que nuestra oración llegue a su trono.

 

8:16     “Entonces HaShem dijo a Moshé: Di a Aharón: “Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra para que se convierta en piojos por toda la tierra de Egipto.””  – En esta tercera plaga no hubo una advertencia previa al faraón. Si se dividen las nueve primeras plagas en tres grupos, vemos como las dos primeras de cada grupo fueron anunciadas previamente ante el faraón, pero no la última de cada grupo.

 

8:18     “Y los magos trataron de producir piojos con sus encantamientos, pero no pudieron; hubo, pues, piojos en hombres y animales.”  – Finalmente los magos tuvieron que reconocer que el poder de HaShem es mayor que el suyo. Vemos como los poderes mágicos de Egipto llegaban a un nivel muy alto. La fuente de poder de los magos venía del satán, y la fuente de poder de Moshé venía de HaShem. Toda manifestación sobrenatural que no está conectada con Hashem tiene su origen en los malos espíritus. El ocultismo, la magia, la astrología y las religiones de los gentiles tienen origen demoníaco. Los siervos de Hashem necesitan el poder sobrenatural para poder resistir los poderes del mal y manifestar que Hashem es mayor.

 

8:22     “Mas en aquel día yo pondré aparte la tierra de Goshén en la que mora mi pueblo, para que no haya allí mezclas de bestias salvajes, a fin de que sepas que yo, HaShem, estoy en medio de la tierra.”  – Vemos como el pueblo escogido es guardado en medio de los grandes juicios de Hashem. Así será también en los últimos tiempos. Ya han empezado los dolores de parto para el nacimiento del siglo venidero con falsos predicadores “ungidos”, guerras, terrorismo, hambre, plagas, señales en los cielos, terremotos y grandes olas del mar.

 

Sexta aliyá, 8:23 (19 heb) – 9:16

 

8:23     “y yo haré distinción entre mi pueblo y tu pueblo”  – Hashem sigue separando entre la luz y las tinieblas. Hay diferencia entre los hijos de Israel que son hijos de Hashem, y los hijos de los demás pueblos. Ser santo significa ser diferente, apartado. Si el pueblo quiere ser igual que las demás naciones, pierde su luz que viene de la Torá.

 

8:26     “Pero Moshé respondió: No conviene que lo hagamos así, porque es abominación para los egipcios lo que sacrificaremos a HaShem nuestro Elohim. Si sacrificamos lo que es abominación para los egipcios delante de sus ojos, ¿no nos apedrearán?” – Las ovejas fueron consideradas como Elohimes por los egipcios.

 

8:30     “Y salió Moshé de la presencia de Faraón y oró a HaShem.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “oró” es va-yetar cuya raíz es atar[16] que significa “orar”, “interceder”, “quemar incienso”. Está relacionada con la palabra atar[17] que significa “aumentar”, “abundar”, “multiplicar”. Esto nos enseña que Moshé oró con intensidad. La oración eficaz tiene que ser hecha con fervor.

 

9:3       “he aquí, la mano de HaShem está sobre tus ganados que están en el campo: sobre los caballos, sobre los asnos, sobre los camellos, sobre las vacadas y sobre las ovejas.”  – Esta es la plaga decisiva. Si el faraón no se arrepiente ahora ya no habrá más oportunidad para ser salvo y su alma se perderá.

 

“la mano de HaShem está” – Aquí encontramos la palabra hebrea hayá, “ser” o “estar”, de forma presente, hoyá (hey, vav, yud, hey). Es la única vez en todas las Escrituras que el verbo “ser” es conjugado en presente. En el idioma hebreo normalmente no se usa el verbo “ser” o “estar” en presente. Aquí hay una excepción.

 

9:4       “Pero HaShem hará distinción entre los ganados de Israel y los ganados de Egipto, y nada perecerá de todo lo que pertenece a los hijos de Israel”  – En medio de las plagas de los últimos tiempos habrá una providencia especial de parte de nuestro Padre celestial, de modo que podremos sobrevivir de manera sobrenatural.

9:15-16 “Porque si yo hubiera extendido mi mano y te hubiera herido a ti y a tu pueblo con pestilencia, ya habrías sido cortado de la tierra. Pero en verdad, por esta razón te he permitido permanecer: para mostrarte mi poder y para proclamar mi nombre por toda la tierra.” – En la quinta plaga de la peste HaShem protegió al faraón y a su pueblo para que la peste no los alcanzara. Lo hizo con el propósito de seguir manifestando sus milagros. A partir de la sexta plaga, la de las úlceras, Hashem interviene en el corazón del faraón y le fortalece en su obstinación. Ya había pasado la raya de la gracia de Hashem y no hubo vuelta atrás, sin posibilidad de arrepentimiento. HaShem lo utiliza para mostrar sus grandes milagros a todo el mundo.

 

Al traducir que el faraón fue levantado corremos el riesgo de entenderlo como si el faraón fuera levantado como rey. El texto de Éxodo que estamos estudiando dice que Hashem permitió que el faraón estuviera de pie a pesar de la peste, la que vino sobre los animales. Así que al no arrepentirse con esa quinta plaga de la peste de los animales, HaShem, según su propia voluntad, fortalece el corazón del faraón para que no pueda obtener más misericordia. Así el faraón fue preparado de antemano, después de la quinta plaga, para la destrucción. El faraón no fue preparado para destrucción cuando fue formado en el vientre de su madre, sino en el momento cuando pasó la raya del fin de la gracia de Hashem después de la quinta plaga.

Los que somos vasos de misericordia podremos obtener la gloria. Los vasos de misericordia son los hijos de Israel y los gentiles que se han arrepentido de su idolatría y se han refugiado bajo las alas del Elohim de Israel.

Por otro lado se puede entender esta enseñanza de manera que Hashem sí predestinó al faraón en el vientre de su madre para ser un vaso de destrucción y a los que respondieron positivamente a su llamado los predestinó para ser vasos de gloria. Pero esta predestinación no la hace sobre la base de su soberana voluntad de decidir quién va a ser salvo y quien va a ser destruido, sino sobre la base del libre albedrío que cada individuo ha recibido como seres creados a la imagen y semejanza de Elohim.

 

En Jeremías 1:5 está escrito:

 

“Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones.”

 

En Isaías 49:1, 5 está escrito:

 

“Escuchadme, islas, y atended, pueblos lejanos. HaShem me llamó desde el seno materno, desde las entrañas de mi madre mencionó mi nombre… Y ahora dice HaShem (el que me formó desde el seno materno para ser su siervo, para hacer que Yaakov vuelva a Él y que Israel se reúna con Él, porque honrado soy a los ojos de HaShem y mi Elohim ha sido mi fortaleza).”

 

De esta manera podríamos decir que el faraón fue formado en el vientre de su madre con las cualidades necesarias para poder ser rey de Egipto y poder tener esa fuerza de resistencia que es necesaria para oponerse ante el poder de Hashem. Es cierto que Hashem no desea la muerte de nadie, cf. Ezequiel 18:32, sino más bien que todos se arrepientas de sus pecados y sean salvo para la eternidad. Pero si la persona no quiere ser salva, HaShem respeta su decisión y la prepara para ser un vaso de ira y destrucción, es decir saca provecho de su creación, al igual que en una casa hay vasos de deshonra que sirven durante un tiempo, pero luego son destruidos.

 

Séptima aliyá, 9:17-35

 

9:28     “Rogad a HaShem, porque ha habido ya suficientes truenos y granizo de parte de Elohim; y os dejaré ir y no os permaneceréis más aquí.”  – La petición de salir un camino de tres días para celebrar fiesta al Eterno fue con la idea de luego volver a Egipto. Los esclavos no tenían el derecho de dejar su dueño sin su permiso. Sin embargo, aquí vemos que el faraón está hablando de que no tendrán que seguir permaneciendo en Egipto. Esto constituye una concesión de algo más que salir para luego volver.

No obstante, como el faraón no cumplió su promesa, los hijos de Israel no quedaron libres de su dueño anterior hasta su muerte en el mar de Cañas (Rojo).

El cruce del mar es una tevilá, un rito de purificación por agua. También es una manera de pasar de un señor a otro. Cuando las novias judías pasan por la mikvé, acumulación de aguas purificadoras, antes de entrar en el pacto matrimonial, pasan de estar bajo la autoridad de su padre a estar bajo la autoridad de su esposo. De la misma manera los hijos de Israel fueron liberados de la dependencia del faraón al cruzar el mar, para poder estar bajo Hashem como su Esposo.

 

9:29     “Y Moshé le dijo: Tan pronto como yo salga de la ciudad, extenderé mis manos a HaShem; los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es de HaShem.”  – Vemos aquí otro ingrediente en la oración de Moshé, levantar las manos. Varios textos de las Escrituras hablan de oración de esta manera, como vemos en Éxodo 17:11, donde está escrito:

 

“Y sucedió que mientras Moshé tenía en alto su mano, Israel prevalecía; y cuando dejaba caer la mano, prevalecía Amalec.”

 

Y en el Salmo 28:2 está escrito:

 

“Escucha la voz de mis súplicas cuando a ti pido auxilio; cuando levanto mis manos hacia el lugar santísimo de tu santuario.”

 

En el Salmo 63:4 está escrito:

 

“Así te bendeciré mientras viva, en tu nombre alzaré mis manos.”

 

En el Salmo 88:9 está escrito:

 

“Han languidecido mis ojos a causa de la aflicción; oh Eterno, cada día te he invocado, he extendido mis manos hacia ti.”

 

En el Salmo 134:2 está escrito:

 

“Alzad vuestras manos al santuario y bendecid a HaShem.”

 

En el Salmo 141:2 está escrito:

 

“Sea puesta mi oración delante de ti como incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.”

 

En el Salmo 143:6 está escrito:

 

“A ti extiendo mis manos; mi alma te anhela como la tierra sedienta. (Sela)”

 

En 1 Reyes 8:54 está escrito:

 

“Y sucedió que cuando Shelomó terminó de decir toda esta oración y súplica a HaShem, se levantó de delante del altar de HaShem, de estar de rodillas con sus manos extendidas hacia el cielo.”

 

Esto nos enseña que la oración de Moshé rabenu estaba basada en cuatro cosas:

 

  • Oraba según la voluntad de Hashem
  • Oraba con clamor
  • Oraba con fervor
  • Oraba con las manos levantadas

 

Sigamos el ejemplo de Moshé, nuestro maestro, para tener éxito en nuestras oraciones y así podrá hacerse la voluntad de Hashem en la tierra como en el cielo, Amén.

[1]      Normalmente estamos sustituyendo el Nombre de las cuatro letras hebreas yud, hey, vav y hey, por: “el Eterno” o “HaShem”. HaShem significa literalmente “El Nombre”.

[2]      Strong H6189 ‛ârêl, aw-rale’, From H6188; properly exposed, that is, projecting loose (as to the prepuce); used only technically uncircumcised (that is, still having the prepuce uncurtailed): – uncircumcised (person).

[3]      Strong H6188 ‛ârêl aw-rale’, A primitive root; properly to strip; but used only as denominative from H6189; to expose or remove the prepuce, whether literally (to go naked) or figuratively (to refrain from using): – count uncircumcised, foreskin to be uncovered.

[4]      Strong H6190 ‛orlâh, or-law’, Feminine of H6189; the prepuce: – foreskin, + uncircumcised.

[5]      Seder Olam Rabá 3.

[6]      Según R.Aryeh Koffman.

[7]      Jumash Ha-Mercaz, R.Meir Matzliah Melamed.

[8]      Sanedrín 96a, 97b, cf. Oseas 6:2; Zacarías 14:9; Salmo 90:4; 92:0;

[9]      Hiljot Teshuvá 5:2.

[10]    Strong H2388 châzaq, khaw-zak’, A primitive root; to fasten upon; hence to seize, be strong (figuratively courageous, causatively strengthen, cure, help, repair, fortify), obstinate; to bind, restrain, conquer: – aid, amend, X calker, catch, cleave, confirm, be constant, constrain, continue, be of good (take) courage (-ous, -ly), encourage (self), be established, fasten, force, fortify, make hard, harden, help, (lay) hold (fast), lean, maintain, play the man, mend, become (wax) mighty, prevail, be recovered, repair, retain, seize, be (wax) sore, strengten (self), be stout, be (make, shew, wax) strong (-er), be sure, take (hold), be urgent, behave self valiantly, withstand..

[11]    Strong H7185 qâshâh, kaw-shaw’, A primitive root; properly to be dense, that is, tough or severe (in various applications): – be cruel, be fiercer, make grievous, be ([ask a], be in, have, seem, would) hard (-en, [labour], -ly, thing), be sore, (be, make) stiff (-en, [-necked]).

[12]    Strong H3513 kâbad kâbêd, kaw-bad, kaw-bade’, A primitive root; to be heavy, that is, in a bad sense (burdensome, severe, dull) or in a good sense (numerous, rich, honorable); causatively to make weighty (in the same two senses): – abounding with, more grievously afflict, boast, be chargeable, X be dim, glorify, be (make) glorious (things), glory, (very) great, be grievous, harden, be (make) heavy, be heavier, lay heavily, (bring to, come to, do, get, be had in) honour (self), (be) honourable (man), lade, X more be laid, make self many, nobles, prevail, promote (to honour), be rich, be (go) sore, stop.

[13]    Shemot Rabá 9:7; Shabat 97a; Rashí.

[14]    Shemot Rabá 9:8; Tanjumá 14.

[15]    Shemot Rabá 9:10; Tanjumá 14.

[16]    Strong H6279 ‛âthar, aw-thar’, A primitive root (rather denominative from H6281); to burn incense in worship, that is, intercede (reciprocally listen to prayer): – intreat, (make) pray (-er).

[17]    Strong H6280 ‛âthar, aw-thar’, A primitive root; to be (causatively make) abundant: – deceitful, multiply.

Parashá 13 Shemot

י״ט בטבת ה׳תשע״ו (December 31, 2015) por  
Archivado bajoParashá

 

shemot

Parashá 13 Shemot

Éxodo 1:1 – 6:1

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 1:1-17
  2. 1:18 – 2:10
  3. 2:11-25
  4. 3:1-17
  5. 3:18 – 4:17
  6. 4:18-31
  7. 5:1 – 6:1
  8. Maftir: 5:22 – 6:1

Haftará: Isaías 27:6 – 28:13; 29:22-23 (tradición ashkenazí); Jeremías 1:1 – 2:3 (tradición sefardí)

Shemot

Significa “nombres”.

Primera aliyá, 1:1-17

 

Los hijos de Israel que fueron a Egipto son doce, cada uno fue con su familia. En total salieron 70 almas de los lomos de Yaakov. Yosef muere y toda su generación. Los hijos de Israel aumentan mucho y la tierra se llena de ellos. Se levanta un nuevo rey en Egipto que no conoce a Yosef. El pueblo de Israel es más numeroso y más fuerte que el pueblo egipcio y por eso el faraón dice que tienen que proceder astutamente con ellos para que no se multipliquen y sean una amenaza en la guerra y se vayan. Pone capataces que los oprimen con duros trabajos. Edifican las ciudades Pitom y Ramsés. Pero cuanto más los oprimen más se multiplican. Los egipcios empiezan a temer a los hijos de Israel y amargan su vida obligándolos a trabajar duramente. El rey de Egipto ordena a las parteras hebreas matar a los hijos varones recién nacidos pero pueden dejar vivir a las hijas. Sin embargo, las parteras temen a Elohim y no hacen caso al rey de Egipto.

 

Segunda aliyá, 1:18 – 2:10

El rey de Egipto pregunta a las parteras por qué han dejado con vida a los niños. Las parteras contestan que es porque las mujeres hebreas son más robustas que las egipcias y dan a luz antes que las parteras vengan. Las parteras rediben ayuda divina y el pueblo sigue multiplicándose. Elohim prospera las familias de las parteras porque le temieron. Entonces el faraón manda a todo su pueblo que echen a todo niño recién nacido al río y dejen vivir a toda niña.

Un hombre de la tribu de Leví toma a una mujer levita. Ella concibe y da a luz un hijo bueno que esconde por tres meses. Luego al no poder ocultarlo más toma una cesta de juncos y la prepara para poner allí al niño y colocarlo entre los juncos del río. La hermana del niño se pone a lo lejos para ver qué sucede. Viene la hija del faraón para bañarse y sus doncellas ven la cestilla. La hija del faraón la abre y al ver al niño llorando tiene compasión de él. La hermana pregunta a la hija del faraón si quiere que llame a una nodriza hebrea para criar al niño para ella. Ella dice que sí y la muchacha va en busca de su madre. La hija del faraón pide a la madre que lleve el niño para criarlo para ella y así tendrá su salario. Después de crecer el niño es llevado a la hija del faraón quien lo adopta como su hijo llamándole Moshé, porque fue sacado de las aguas.

 

Tercera aliyá, 2:11-25

Moshé, ya crecido, sale a ver a sus hermanos y su duro trabajo. Al ver un egipcio golpeando a un hebreo Moshé mata al egipcio y lo esconde en la arena. El día siguiente cuando ve a dos hebreos riñendo pregunta al ofensor por qué está golpeando a su compañero. Él responde: ¿Quién te ha puesto de príncipe o de juez sobre nosotros? ¿Estás hablando de matarme como mataste al egipcio? Moshé tiene miedo. El faraón oye del asunto y procura matar a Moshé, pero él huye de su presencia a Midyán y se sienta junto a un pozo. Siete hijas del sacerdote de Midyán vienen a sacar agua y dar de beber al rebaño de su padre. Unos pastores vienen para echarlas de allí, pero Moshé las defiende y da de beber al rebaño. Cuando vuelven a Reuel él las pregunta por qué han venido tan pronto hoy. Al responder que un egipcio los ha ayudado, su padre les dice que le inviten a comer algo. Moshé accede a morar con él y él le da su hija Tsiporá como esposa y ella da a luz un hijo. Moshé le pone por nombre Guershom, que significa “extrangero allá”, por ser peregrino en tierra extranjera.

Cuarta aliyá, 3:1-17

Moshé apacienta el rebaño de su suegro Yitró y lo conduce más allá del desierto, hasta el monte de Elohim, Jorev. El ángel de HaShem se aparece en una llama de fuego en una zarza que no se consume. Cuando Moshé se acerca para mirar, Elohim lo llama por su nombre de en medio de la zarza. No puede acercarse sin quitarse los zapatos porque el lugar es tierra consagrada. “Yo soy el Elohim de tu padre, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov”. Moshé cubre su rostro por temor. Elohim dice que ha visto la aflicción de su pueblo en Egipto y escuchado su clamor. Por eso ha descendido para liberarlos de los egipcios para llevarlos a una tierra espaciosa donde hay seis pueblos viviendo. El clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta él y él ha visto la opresión de los egipcios. Al ser enviado al faraón para sacar a su pueblo de Egipto Moshé contesta: “¿Quién soy yo para ir al faraón y sacar a los hijos de Israel de Egipto?”. Elohim promete estar con él y la señal es que después de la salida le servirán en este monte.

Moshé pregunta por el Nombre del Elohim de los padres de Israel. “Yo seré el que seré”, recibe como contestación. A los hijos de Israel debe decir: “SERÉ me ha enviado a vosotros”, el Elohim de vuestros padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí de generación en generación.”

 

Quinta aliyá, 3:18 – 4:17

Moshé recibe la orden de ir a reunir a los ancianos de Israel y decirles que HaShem los ha visitado. Él sabe cómo los tratan en Egipto y por eso los sacará de allí y los llevará a una tierra que mana leche y miel. Los ancianos le escucharán y juntos irán al rey de Egipto para decirle que el Elohim de los hebreos los ha salido al encuentro. Por eso pedirán permiso para salir tres días de camino al desierto para ofrecer sacrificios al Eterno su Elohim. Sin embargo el rey de Egipto no los soltará. Entonces Hashem extenderá su mano para herir a Egipto y después los soltará. Los egipcios darán al pueblo objetos de plata, oro y vestidos para sus hijos e hijas.

Moshé piensa que no le van a creer. Entonces Hashem le da poder para transformar su vara en una serpiente. Por eso creerán. Además podrá poner su mano en el seno para que se llene de lepra como la nieve y luego al ponerla otra vez en el seno se sana. Si no creen por la primera señal creerán por la segunda. Pero si todavía no creen por las dos señales podrá derramar agua del río en la tierra para convertirla en sangre.

Moshé dice que nunca ha podido hablar bien. HaShem le pregunta quién ha hecho la boca. Él estará con su boca. Poer al pedir que envíe su mensaje con otro HaShem se aira con él y le dice que su hermano Aharón podrá hablar en su lugar. Moshé tendrá que poner las palabras en la boca de su hermano. HaShem les enseñará lo que tendrán que hacer. Aharón servirá de boca y Moshé servirá de Elohim. Moshé tendrá que llevarse la vara para hacer las señales.

Sexta aliyá, 4:18-31

 

Moshé vuelve a la casa de su suegro y le pide permiso para volver a sus hermanos en Egipto. Yitró le dice: “Ve en paz”. HaShem dice a Moshé que vuelva a Egipto porque han muerto todos los que buscaban su vida. Entonces toma a su mujer y a sus dos hijos y vuelve a Egipto con la vara de Elohim en su mano. HaShem le vuelve a decir que haga los milagros delante del faraón, pero él endurecerá su corazón y no dejará ir al pueblo. Moshé tendrá que decir al faraón que Israel es su primogénito y si no lo deja ir HaShem matará su primogénito.

En una posada en el camino HaShem le sale al encuentro para matarlo. Entonces Tsiporá toma un pedernal y corta el prepucio de su hijo y lo pone a los pies de Moshé. Entonces HaShem lo suelta.

Aharón recibe la orden de ir al desierto para encontrarse con Moshé y así se encuentran en el monte de Elohim. Moshé cuenta todo lo que Hashem le ha mandado hacer. Seguidamente los dos se van de allí y reúnen a los ancianos de Israel. Aharón les cuenta todo lo que Elohim ha hablado a Moshé y él hace las señales ante el pueblo. El pueblo cree y cuando oye que HaShem los ha visitado y visto su aflicción, inclinan sus cabezas en reverencia.

 

Séptima aliyá, 5:1 – 6:1

Moshé y Aharón van al faraón y le dicen: “Así dice HaShem, Elohim de Israel: “Deja ir a mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto.”” Pero el faraón no sabe quién es HaShem para que escuche su voz y deje ir a Israel. Ellos le dicen que el Elohim de los hebreos los ha encontrado. Piden tres días de camino para sacrificar al Eterno su Elohim para que no venga sobre ellos con peste o espada. El faraón no los escucha y ordena que vuelvan a sus labores. Manda a sus capataces que ya no entreguen paja al pueblo para hacer ladrillos como antes, la tendrán que buscar ellos. Pero tendrán que exigir la misma cantidad de ladrillos diarios porque son perezosos al querer sacrificar a su Elohim. Así no escucharán palabras mentirosas.

El pueblo sale por toda la tierra para recoger rastrojos en lugar de paja. Los capataces los maltratan por no entregar la misma cantidad de ladrillos como cuando tenían paja. Los jefes israelitas son azotados porque no se cumplió la tarea diaria.

Los jefes van al faraón y se quejan. El faraón dice que son perezosos por querer sacrificar a HaShem. Tendrán que entregar la misma cantidad de ladrillos sin recibir paja. Los jefes ven que están en problemas. Cuando salen del faraón y se encuentran con Moshé y Aharón que los están esperando, los jefes se enfrentan con ellos pidiendo que Hashem los juzgue por haberlos hecho odiosos ante el faraón y sus siervos para que los maten. Entonces Moshé se queja contra HaShem preguntando por qué le ha enviado. Desde que vino a hablar con el faraón en el Nombre de HaShem, el faraón ha hecho mal al pueblo. Tampoco HaShem ha hecho nada para liberarlo. HaShem responde y dice: “Ahora verás lo que haré al faraón; porque por la fuerza los dejará ir; y por la fuerza los echará de su tierra.”

Comentarios

Primera aliyá, 1:1-17

 

1:7          “Pero los hijos de Israel fueron fecundos y aumentaron mucho, y se multiplicaron y llegaron a ser poderosos en gran manera, y la tierra se llenó de ellos.” – Aquí vemos como Hashem cumplió sus promesas de multiplicar a los hijos de Israel, cf. Génesis 17:2; 22:17; 26:4, 24; 48:4.

 

1:9          “y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotros.” – Si lo vemos desde una perspectiva profetica parece ser que este texto indica que el pueblo de Israel finalmente será mayor que el resto del mundo.

En Isaías 54:1 está escrito:

 

“Grita de júbilo, oh estéril, la que no ha dado a luz; prorrumpe en gritos de júbilo y clama en alta voz, la que no ha estado de parto; porque son más los hijos de la desolada que los hijos de la casada–dice HaShem.”

 

1:12        “Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y más abrían brecha, de manera que llegaron a temer a los hijos de Israel.” – La opresión produjo multiplicación. Este principio vemos en toda vida espiritual sana. Si no hay algún tipo de opresión y persecución nuestra vida espiritual no andamos bien.

 

No tengamos miedo de las persecuciones sabiendo que son un medio para nuestra multiplicación. Cuando no hay resistencia tendemos a aflojar nuestra entrega y consagración al Eterno. Los conflictos y persecuciones nos mantienen en constante alerta y dependencia de nuestro Padre Celestial. No te defiendas en los momentos de calumnia, ¡multiplícate!

 

1:17        “Pero las parteras temían a Elohim, y no hicieron como el rey de Egipto les había mandado, sino que dejaron con vida a los niños.” – Las autoridades han sido puestas por Elohim.

 

Las leyes de Hashem son las que dictan lo que es bueno y lo que es malo, no por las de los hombres o la idea de la mayoría del pueblo. Lo que Hashem considera correcto es correcto y lo que Hashem considera maligno es maligno. Así que las leyes de los gobiernos tienen que ajustarse a las leyes divinas para cumplir con su función. Si un gobierno no cumple con el propósito divino será castigado y eventualmente eliminado por Hashem que lo ha puesto en esa posición.

Las Escrituras dicen que un pueblo recibe el gobierno que merece, cf. Nehemías 9:37. Si el pueblo vive en pecado, Hashem le da un gobierno malo. El problema de los gobiernos corruptos no son los hombres del gobierno en primer lugar, sino el pueblo que vive en pecado. Si el pueblo se arrepiente de sus pecados, Hashem le da un gobierno bueno y justo. El pueblo recibe el gobierno que merece. Otros textos que hablan de este tema se encuentran en: Jeremías 27:5-7; Ezequiel 25:14; Proverbios 21:1; 24:21; Eclesiastés 8:2-9; 10:20; Daniel 2:21; 4:17.

 

Es necesario someterse y obedecer las autoridades que hay, porque han sido puestas por Elohim. Nuestra obediencia a las autoridades debe ser ejemplar en todos los asuntos que no contradigan las leyes divinas. El que se somete al gobierno muestra respeto a Elohim. El que se rebela contra el gobierno con actitudes, palabras u obras, se rebela contra Elohim. Sólo hay un caso cuando no podemos obedecer las autoridades, cuando nos intentan obligar a hacer algo en contra de las leyes del cielo, dadas en la Torá de Moshé. La voluntad y leyes divinas están por encima de las leyes humanas.

 

Las parteras temieron a Elohim que había dictado que es malo matar a un ser humano. El mandamiento del rey de Egipto se rebeló contra la ley divina. Por lo tanto las parteras no tenían ninguna obligación a obedecer al rey. Hay que temer más a Elohim que a los hombres.

 

Segunda aliyá, 1:18 – 2:10

 

1:20-21 “Y Elohim favoreció a las parteras; y el pueblo se multiplicó y llegó a ser muy poderoso. Y sucedió que por haber las parteras temido a Elohim, El prosperó sus familias.” – Elohim honró a las parteras por haberle temido más que al rey de Egipto. Prefirieron arriesgar sus vidas en este mundo que arriesgar sus vidas en el mundo venidero.

 

2:2          “Y la mujer concibió y dio a luz un hijo; y viendo que era hermoso, lo escondió por tres meses.” – Aquí se trata de que vio algo espiritual. El niño no era solamente bello de manera física, sino que había algo sobrenatural alrededor de su nacimiento. Según la tradición, Moshé nació el día 7 de Adar (febrero-marzo). Un Midrash[1] dice que la luz de la shejiná (presencia divina manifestada) llenó la habitación cuando nació. Otro Midrash[2] dice que Moshé nació circuncidado. Lo cierto es que había algo muy especial con este niño. La madre tomó la decisión de ocultarlo durante tres meses exponiendo su propia vida para salvar a su hijo.

 

2:3          “Pero no pudiendo ocultarlo por más tiempo, tomó una cestilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea. Entonces puso al niño en ella, y la colocó entre los juncos a la orilla del río.” – Rashí cita el Midrash[3] y dice que ella usó barro por dentro y brea por fuera. Así el niño no sentiría el fuerte olor de la brea.

 

2:10        “Cuando el niño creció, ella lo llevó a la hija de Faraón, y vino a ser hijo suyo; y le puso por nombre Moshé, diciendo: Pues lo he sacado de las aguas.” – El Midrash[4] cuenta que fue después de 24 meses que Moshé fue llevado a la hija del faraón. Según Rashí, el nombre Moshé[5] viene de la raíz mashá[6] que significa “sacar”.

 

Tercera aliyá, 2:11-25

 

2:11        “Y aconteció que en aquellos días, crecido ya Moshé, salió a donde sus hermanos y vio sus duros trabajos; y vio a un egipcio golpeando a un hebreo, a uno de sus hermanos.” – La identidad hebrea en este joven fue más fuerte que la identidad egipcio. La expresión “sus hermanos” indica una identificación muy poderosa en su interior. Él tuvo que pasar una crisis profunda de identidad. Se preguntaba ¿Quién soy? ¿Soy egipcio o hebreo? Finalmente tomó la decisión de seguir su corazón y unirse con los hermanos de sangre.

Esta misma experiencia está teniendo aquellos que se han criado en el mundo gentil pero tienen sangre judía o un alma judía. En este tiempo están sintiendo el fuerte impulso de salir de donde se han criado y unirse con “sus hermanos”, los judíos. El hecho de salir del contorno gentil y unirse al pueblo hebreo es una de las obras de fe más grandes.

2:14        “Y él respondió: ¿Quién te ha puesto de príncipe o de juez sobre nosotros? ¿Estás hablando de matarme como mataste al egipcio? Entonces Moshé tuvo miedo, y dijo: Ciertamente se ha divulgado el asunto.”

Todavía no se había cumplido el tiempo fijado de estancia en Egipto. Por lo tanto no era el tiempo para que Moshé liberara al pueblo. El llamado estaba en su vida y el deseo de cumplir el llamado no faltaba pero faltaban dos cosas: el tiempo correcto y la manera correcta. Al precipitarse ocurrió un desastre. En su propia ira y celo por su pueblo hebreo cometió un asesinato. Esa no era la manera de actuar. HaShem tenía otro plan, y Moshé tenía que aprender a colaborar con Él en lugar de hacer las cosas por su propia cuenta y su propia fuerza. El secreto del éxito en el Reino es colaborar con Hashem en Sus proyectos y no hacer las cosas a nuestra manera.

2:15        “Cuando Faraón se enteró del asunto, trató de matar a Moshé; pero Moshé huyó de la presencia de Faraón y se fue a vivir a la tierra de Midyán, y allí se sentó junto a un pozo.”  – Según el Midrash[7] Moshé se fue primero a la tierra de Kush, donde obtuvo su primera esposa que luego le despidió, cf. Números 12:1. Después llegó a Midyán y se casó con una hija de Yitró que, según Rashí, era gobernante de Midyán.

Los 40 años en el desierto enseñarían a Moshé a ser humilde y depender de Hashem para poder ser un verdadero libertador. La dependencia de Hashem es la clave para tener éxito en el Reino.

Cuarta aliyá, 3:1-17

 

3:1          “Y Moshé apacentaba el rebaño de Yitró su suegro, sacerdote de Midyán; y condujo el rebaño tras el desierto, y llegó a Jorev, el monte de Elohim.” – Siempre se produce una manifestación y un encuentro sobrenatural si logramos atravesar el desierto espiritual guiados por Hashem. Más allá del desierto está la revelación.

 

3:2          “Y se le apareció el ángel de HaShem en una llama de fuego, en medio de una zarza; y Moshé miró, y he aquí, la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.” – Hashem se manifiesta en la tierra por medio de sus ángeles. Muchas veces estos seres maravillosos se manifiestan como llamas de fuego.

 

Aprendemos dos cosas de este arbusto que ardía en una llama de fuego sin ser consumido. Nuestro servicio al Eterno no puede ser hecho por medio de nuestra propia inspiración, nuestro propio fuego. Ese fuego nos consume, como está escrito en Ezequiel 28:18:

 

“Por la multitud de tus iniquidades, por la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios. Y yo he sacado fuego de en medio de ti, que te ha consumido; y te he reducido a ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.”

 

La inspiración del hombre es un fuego que le consume. Pero cuando viene la inspiración de Hashem, no nos consumimos. Es importante que nuestro servicio al Eterno sea con la aportación de su fuego, no con el nuestro, que es un fuego extraño que nos mata, como está escrito en Números 26:61:

 

“ Pero Nadav y Aviú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de HaShem.”

 

Lo otro que aprendemos de este fenómeno maravilloso es que el pueblo de Israel ha estado pasando por una opresión muy grande en Egipto y a lo largo de toda la historia humana, y a pesar de ello no ha sido consumido.

 

3:5          “Entonces Él dijo: No te acerques aquí; quítate el calzado de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa.” – Cualquier pastor de ganado menor que va por el desierto en el Oriente Medio cubre su cabeza para protegerse del sol y los vientos. Cuando Hashem se manifestó a Moshé no le pidió descubrir su cabeza, sino quitar sus botas. No eran sandalias, porque necesitaba algo más fuerte para proteger sus pies en ese terreno.

 

3:6          “Y añadió: Yo soy el Elohim de tu padre, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov. Entonces Moshé cubrió su rostro, porque tenía temor de mirar a Elohim.” – Las Escrituras enseñan que delante de Hashem no es costumbre descubrir la cabeza, sino más bien cubrirse, para reverenciarle y protegerse de la tremenda luz que hay en la gloria de su presencia. En el tabernáculo estaba prohibido servir al Eterno sin la cabeza cubierta. El Sumo Sacerdote tenía que tener una cobertura sobre su cabeza en todo momento delante de Hashem.

 

3:9-10 “Y ahora, he aquí, el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí, y además he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Ahora pues, ven y te enviaré a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.” – HaShem revela a Moshé su gran compasión por el pueblo oprimido. Moshé tenía que conocer a un Elohim que muestra compasión, que conocía los sentimientos del pueblo, que se preocupaba por su situación y que era consciente de sus sufrimientos. Si un líder no tiene la compasión de Hashem por su pueblo, nunca será capaza de tener éxito en el Reino. Esto fue lo primero que Moshé tenía que aprender en este encuentro divino. Hashem compasivo está íntimamente relacionada con el nombre HASHEM. Ese es el nombre que expresa la misericordia y la compasión de Hashem.

Según el segundo nivel de interpretación, remez, alegórico, podemos decir que Egipto representa el sistema maligno del mundo actual, el faraón representa a satán que gobierna en este mundo de maldad, y la esclavitud representa la situación del hombre bajo el pecado. Estos son los tres enemigos más importantes del hombre, el mundo, el satán y el pecado. El último es el más peligroso y conduce a la muerte. Moshé recibe la misión de sacar al pueblo de estas tres cosas, de Egipto, de la influencia del faraón y de la esclavitud.

3:11     “Pero Moshé dijo a Elohim: ¿Quién soy yo para ir a Faraón, y sacar a los hijos de Israel de Egipto?” – Moshé ya había perdido ese orgullo y soberbia juvenil que tenía la primera vez cuando intentó liberar a los israelitas de la esclavitud. Ahora se había ido al otro extremo, menospreciándose a sí mismo. Esta es la primera objeción que presenta ante el llamado divino. En total rehúsa obedecer cinco veces. Al final la ira de Hashem se revela contra él. Humildad no es decir que uno no puede o no sirve. Humildad es someterse a la voluntad de Hashem y hacer su voluntad incluso si eso va a producir exaltación.

 

3:12     “Y Él dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y la señal para ti de que soy yo el que te ha enviado será ésta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto serviréis a Elohim en este monte.” – La pregunta fue: “¿Quién soy yo?” La respuesta es: “Yo estaré contigo.” Moshé tenía que aprender que las cosas no se hacen a la manera propia. Ya aprendió que cuando hace las cosas por si mismo hay resultados desastrosos. No se veía capaz en sí mismo de sacar a los hijos de Israel de Egipto. Pero no fue lo que Hashem quiso. No pensaba que Moshé lo iba a hacer solo. Él iba a estar con él. Las cosas salen bien al hacerlas junto con Hashem. Moshé tenía que aprender una total dependencia de Hashem y no confiar en sí mismo. La dependencia de Hashem es uno de los secreto más grandes.

 

3:14-15 “Y dijo Elohim a Moshé: SERÉ EL QUE SERÉ. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: “SERÉ me ha enviado a vosotros.” Dijo además Elohim a Moshé: Así dirás a los hijos de Israel: “HaShem, el Elohim de vuestros padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov, me ha enviado a vosotros.” Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí de generación en generación.” – En total encontramos siete diferentes nombres de Hashem en esta revelación extraordinaria. Los siete son:

 

  1. Seré el que seré – Ehiyé asher ehiyé.
  2. Seré – Ehiyé, forma abreviada del primero.
  3. Hashem – Yud Key Vav Key.
  4. El Elohim de vuestros padres.
  5. El Elohim de
  6. El Elohim de Yitsjak.
  7. El Elohim de Yaakov.

 

El Targúm de Jerusalén tradujo el versículo 14 de esta manera: “Y la Palabra del HASHEM dijo a Moshé: Yo soy el que dijo al mundo ¡Sé!, y fue, y en el futuro le diré ¡Sé!, y será. Y él dijo: Así dirás a los hijos de Israel: “Yo Soy” me ha enviado a vosotros.”

El Midrash[8] dice: “Yo no soy llamado por ningún nombre permanente; Mi Nombre varía de acuerdo con el modo en que Mis acciones son percibidas por el hombre,” HaShem explicó. “Cuando Yo me siento en juicio Yo libro guerra contra los malvados, Yo soy llamado Tsevaot; cuando suspendo el castigo de un pecador, soy calificado Shadai; cuando Yo soy misericordioso, me presento como YHWH (HaShem). El nombre Ehiyé asher ehiyé significa que al igual que Yo estoy con ellos en este exilio; así estaré con ellos en sus futuros exilios.”

El mismo Midrash sigue contando que Moshé preguntó si no tenían suficientes sufrimientos ahora como para ser recordados los sufrimientos futuros. HaShem le contesta que este nombre sólo le fue revelado a él como su líder, pero a los hijos de Israel sólo debes mencionar el nombre Ehiyé, “estaré”, o “seré” para que sepan que yo estaré con ellos en esta aflicción.

La raíz de la palabra Ehiyé es hayá[9] (hey, yud, hey), que significa: ser, estar, existir / haber, tener / hacerse, llegar a ser, convertirse, volverse, ponerse / pertenecer a, servir de.

La raíz del nombre YHWH es havá[10] (hey, vav, hey), que significa: ser, estar, existir, devenir, llegar a ser, ocurrir.

La palabra HASHEM [11] (Yud, Hey, Vav, Hey) está relacionada con los dos verbos hayá y havá. YHWH es la forma causativa, (hifil), del verbo havá, lo cual implica que él es (eternamente), él vive (y no puede morir) y hace vivir (da existencia a todo ser vivo). Él es el que existe por si mismo, el único ser real, el eternamente presente. Él es la fuente de toda realidad, incomparable, sin límite, autosuficiente, eterno e inmutable.

 

En Isaías 41:4 está escrito:

 

“¿Quién lo ha hecho y lo ha realizado, llamando a las generaciones desde el principio? Yo, HaShem, soy el primero, y con los postreros estoy.”

 

“HaShem, el Elohim de vuestros padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov…” Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí de generación en generación.”

 

El nombre (HaShem, Hashem) está íntimamente relacionado con los tres patriarcas. Su nombre implica que está dando existencia a estos tres. Los patriarcas habían muerto en el tiempo de Moshé, no estaban vivos.

 

Quinta aliyá, 3:18 – 4:17

 

3:16     “Ve y reúne a los ancianos de Israel, y diles: “Yu hei vav hei, el Elohim de vuestros padres, el Elohim de Avraham, de Yitsjak y de Yaakov, se me ha aparecido, diciendo: ‘Ciertamente os he visitado y he visto lo que se os ha hecho en Egipto.” – Vemos claramente como Moshé pronunció el Nombre de Hashem ante los hijos de Israel. Incluso lo hizo ante el faraón, cf. 5:1-2, 17.

 

3:18     “Y ellos escucharán tu voz; y tú irás con los ancianos de Israel al rey de Egipto, y le diréis: “HaShem, el Elohim de los hebreos, nos ha salido al encuentro. Ahora pues, permite que vayamos tres días de camino al desierto para ofrecer sacrificios al Eterno nuestro Elohim.” – Aquí se presenta Hashem como el Elohim de los hebreos. Es la primera vez que aparece esta expresión en las Escrituras. La palabra “los hebreos” (ha-ivrim) aparece catorce veces en el Jumash (Pentateuco) de manera común, y una vez de manera diferente. Las cuatro primeras veces son estas:

 

  1. Génesis 40:15 – en relación con la tierra de Israel.
  2. Génesis 43:32 – en relación con la comida.
  3. Éxodo 2:6 – en relación con el pueblo.
  4. Éxodo 3:18 – en relación con Hashem.

 

En Éxodo 3:18 aparece la palabra ha-ivriyim con una doble yud. Es la única vez que aparece así en la Escritura. Esto nos enseña que aquí hay un secreto escondido en la expresión “el Elohim de los hebreos”.

 

  • La yud es la primera letra del Nombre de Hashem – Se identifica tanto con los hebreos que pone su nombre entre ellos.
  • La yud es la décima letra del alefato hebreo – Las diez palabras fueron dadas en el monte Sinai. También hubo diez plagas para liberar a los hebreos de Egipto.
  • La doble yud aparece también en la palabra va-yitser (“y formó”) en Génesis 2:7. Según Rashí significa que hubo dos actos de formación del ser humano (a diferencia de los animales), una para este mundo y otra para la resurrección de los muertos. Cuando la doble yud aparece en la palabra “los hebreos” en Éxodo 3:18 hay una alusión a que los hebreos son los que viven en dos dimensiones, en este mundo y el mundo celestial. Entre los hebreos hay dos clases de personas, los que son de la tierra solamente, (como la arena), y los que además son del cielo, (como las estrellas). Los hebreos que tienen la relación con Hashem son los que han sido marcados con doble yud.

 

4:2       “Y HaShem le dijo: ¿Qué es eso que tienes en la mano? Y él respondió: Una vara.”

 

4:3       “Entonces Él dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra y se convirtió en una serpiente; y Moshé huyó de ella.”

 

4:5       “Por esto creerán que se te ha aparecido HaShem, el Elohim de sus padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov.” –

 

4:6-7    “Y añadió HaShem: Ahora mete la mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno, y cuando la sacó, he aquí, su mano estaba leprosa, blanca como la nieve. Entonces Él dijo: Vuelve a meter la mano en tu seno. Y él volvió a meter la mano en su seno, y cuando la sacó de su seno, he aquí, se había vuelto como el resto de su carne.” –

 

Mashiaj es llamado “el leproso” en la tradición judía. Talmud, Sanhedrín 98b Realmente no se trata de la enfermedad que hoy en día se llama lepra que no tiene las mismas síntomas. El nombre hebreo de esta plaga es tsaráat. Los sabios de Israel enseñan que es un castigo divino por haber hablado lashón hará, “mala lengua”. En ese caso Moshé fue castigado por haber dicho que los hijos de Israel no le creerían. Miryam fue castigada con esta plaga por haber hablado contra el siervo de Hashem, etc.

 

4:8       “Y acontecerá que si no te creen, ni obedecen el testimonio de la primera señal, creerán el testimonio de la segunda señal.”

 

4:9       “Y sucederá que si todavía no creen estas dos señales, ni escuchan tu voz, entonces sacarás agua del río y la derramarás sobre la tierra seca; y el agua que saques del río se convertirá en sangre sobre la tierra seca.” –

4:12     “Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que has de hablar.”

 

4:13     “Pero él dijo: Te ruego, Eterno, envía ahora el mensaje por medio de quien tú quieras.”

 

4:16     “Además, él hablará por ti al pueblo; y él te servirá como boca y tú serás para él como Elohim.” – Moshé recibió la función de ser Elohim, juez supremo, con máxima autoridad. La palabra hebrea Elohim no es un nombre personal del Creador, sino una función, un título. El no se llama Elohim, él ES Elohim. Un hombre puede obtener varios cargos, tener varias funciones, puede ser abogado, padre, amigo y presidente. Todos estos títulos son funciones, pero ninguno de ellos es su nombre personal. El nombre personal de alguien no es lo mismo que la función que ejerce. Por ejemplo: “Miguel es policía”. Su nombre es Miguel y él ejerce el cargo de policía. Lo mismo ocurre cuando está escrito: “Hashem es Elohim”, Deuteronomio 4:39. Su nombre es Hashem y él ejerce el cargo de Elohim, Elohim. El Creador tiene un nombre personal con el cual se revela, Hashem, como está escrito en Éxodo 15:3:

 

“HaShem es fuerte guerrero; Hashem es su nombre.”

Este es su nombre personal. Los demás nombres suyos son nombres genéricos, son títulos, que representan sus diferentes funciones, y “Elohim”, Elohim, es uno de ellos. Esta función de ser Elohim fue delegada a Moshé.

En Éxodo 4:16 la forma plural Elohim está empleada sobre un hombre que representa al Todopoderoso en la tierra, cf. Éxodo 21:22; 22:8-9. Si el término Elohim hubiera sido usado únicamente para mostrar pluralidad, no se podría usar sobre un solo hombre. Moshé no era más que una persona. Y cuando él recibió la autoridad de representar al Todopoderoso en la tierra no fue llamado con los términos hebreos El o Eloah, que son dos formas singulares, sino con la palabra plural Elohim que es la forma plural de Eloah. Esto nos enseña que la palabra Elohim no denota pluralidad de personas, sino autoridad en extremo. El término Elohim es usado aquí sobre una sola persona humana, que ha recibido la autoridad plena de actuar en lugar del Todopoderoso en la tierra. Esto fue cierto en el caso de Moshé.

Sexta aliyá, 4:18-31

 

4:18     “Moshé se fue y volvió a casa de su suegro Yéter, y le dijo: Te ruego que me dejes ir para volver a mis hermanos que están en Egipto, y ver si aún viven. Y Yéter dijo a Moshé: Ve en paz.” – Según Rashí, el suegro de Moshé tenía siete nombres: Reuel, Yéter, Yitró, Kení, Jovav, Jéver y Putiel.

 

4:19     “Y HaShem dijo a Moshé en Midyán: Ve, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los hombres que buscaban tu vida.”

 

4:20     “Moshé tomó su mujer y sus hijos, los montó sobre un asno y volvió a la tierra de Egipto. Tomó también Moshé la vara de Elohim en su mano.” –

 

4:22     “Entonces dirás a Faraón: “Así dice HaShem: ‘Israel es mi hijo, mi primogénito.” – Ser primogénito no significa siempre ser el primer nacido, sino también puede denotar grandeza, cf. Salmo 89:27. Israel es la más joven de las naciones de la tierra que fueron formadas en Génesis 10. Aun así, Israel ejerce, como primogénito de las naciones, la función de recibir la doble herencia del Padre, de ser sacerdote y de gobernar. Israel es la cabeza de las naciones, cf. Éxodo 19:5-6.

 

4:25     “Entonces Tsiporá tomó un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y lo echó a los pies de Moshé, y dijo: Tú eres, ciertamente, un esposo de sangre para mí.”

 

4:31     “y el pueblo creyó. Y al oír que HaShem había visitado a los hijos de Israel y había visto su aflicción, se postraron y adoraron.” – Yosef había hablado unas palabras claves en cuanto a la salida de Egipto, como está escrito en Génesis 50:24-25:

 

“Y Yosef dijo a sus hermanos: Yo voy a morir, pero Elohim VISITANDO OS VISITARÁ y os hará subir de esta tierra a la tierra que El prometió en juramento a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov. Luego Yosef hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: Elohim VISITANDO OS VISITARÁ, y llevaréis mis huesos de aquí.”

 

Las palabras claves son: “visitando visitará”, en hebreo pakod yifkod. Ahora Moshé vuelve a hablar de la misma manera, diciendo que Hashem los ha visitado. Por esto los hijos de Israel reconocieron que era la voz de Hashem que estaba hablando, y creyeron.

 

La primera vez cuando aparece la palabra “visitar” es en Génesis 21:1, donde habla de que Hashem visitó a Sará para causar el milagro del nacimiento sobrenatural del hijo de la promesa. De la misma manera ha venido ahora para producir algo que para los hombres es imposible, la salida de los hijos de Israel de Egipto.

Séptima aliyá, 5:1– 6:1

5:1       “Después Moshé y Aharón fueron y dijeron a Faraón: Así dice HaShem, Elohim de Israel: “Deja ir a mi pueblo para que me celebre fiesta en el desierto.”” – Es la primera vez que aparece la expresión “Elohim de Israel”. Está relacionada con tres cosas:

  1. El pueblo de Israel
  2. Liberación total de toda esclavitud
  3. Fiesta al Eterno

Hashem es el Elohim de Israel. La expresión “Elohim de Israel” aparece unas 200 veces en las Escrituras.

La fiesta a la cual se refiere es la fiesta de shavuot, Pentecostés. En esa fiesta fue entregada la Torá. La palabra hebrea para fiesta jag viene de la raíz jagag[12] que significa: “moverse en círculo”, “celebrar”, “festejar”. De esto aprendemos que Hashem desea que nos regocijemos en danzas delante de él. Él ha establecido sus propias fiestas y las comparte con su pueblo para que podamos celebrar con él nuestra liberación, cf. Levítico 23.

5:3       “Entonces ellos dijeron: El Elohim de los hebreos nos ha salido al encuentro. Déjanos ir, te rogamos, camino de tres días al desierto para ofrecer sacrificios a HaShem nuestro Elohim, no sea que venga sobre nosotros con pestilencia o con espada.” –

[1]    Sotá 11.

[2]    Shemot Rabá 1:23; Ets Yosef .

[3]    Shemot Rabá 1:21; Sotá 12a.

[4]    Shemot Rabá 1:30.

[5]      Strong H4872 môsheh, mo-sheh’, From H4871; drawing out (of the water), that is, rescued; Mosheh, the Israelitish lawgiver: – Moses.

[6]      Strong H4871 mâshâh, maw-shaw’, A primitive root; to pull out (literally or figuratively): – draw (out).

[7]      Ilkut Shmoini T1-168; Yashar.

[8]      Shemot Rabá 3:6.

[9]      Strong H1961 hâyâh, haw-yaw’, A primitive root (compare H1933); to exist, that is, be or become, come to pass (always emphatic, and not a mere copula or auxiliary): – beacon, X altogether, be (-come, accomplished, committed, like), break, cause, come (to pass), continue, do, faint, fall, + follow, happen, X have, last, pertain, quit (one-) self, require, X use.

[10]    Strong H1933 hava’ havah, haw-vaw’, haw-vaw’, A primitive root (compare H183, H1961) supposed to mean properly to breathe; to be (in the sense of existence): – be, X have.

[11]    Strong H3068 From H1961; (the) self Existent or eternal; Jehovah, Jewish national name of God: – Jehovah, the Lord. Compare H3050, H3069.

[12]    Strong H2287 châgag, khaw-gag’, A primitive root (compare H2283, H2328); properly to move in a circle, that is, (specifically) to march in a sacred procession, to observe a festival; by implication to be giddy: – celebrate, dance, (keep, hold) a (solemn) feast (holiday), reel to and fro.

Parashá 12 VaYejí

י״ג בטבת ה׳תשע״ו (December 25, 2015) por  
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12 VaYejí

Parashá 12 VaYejí

Génesis 47:28 – 50:26

Aliyás de la Torá:

  1. 47:28 – 48:9
  2. 48:10-16
  3. 48:17-22
  4. 49:1-18
  5. 49:19-26
  6. 49:27 – 50:20
  7. 50:21-26
  8. Maftir: 50:23-26

Haftará: 1 Reyes 2:1-12

VaYejí

Significa “y vivió”.

Primera aliyá, 47:28 – 48:9

Yaakov vive en la tierra de Egipto 17 años y así llega a tener 147 años. Antes de morir llama a su hijo Yosef y le pide que haga un juramento para no sepultarle en Egipto, sino en el sepulcro de sus padres. Yosef lo jura. Entonces Israel se inclina en la cabeza de su cama.

Luego Yaakov se enferma y cuando Yosef se entera de ello, toma a sus dos hijos Menashé y Efrayim y se presenta ante su padre. Israel hace un esfuerzo para levantarse y sentarse en la cama. Yaakov dice a Yosef que El Shadai se le apareció en Luz y le bendijo y prometió hacerle una multitud de pueblos y sus descendientes heredarán la tierra de Israel como posesión perpetua. Los dos hijos de Yosef que han nacido en Egipto antes de la llegada de Yaakov, ahora serán adoptados como hijos de Israel, para estar en el mismo nivel que Reuvén y Shimón. El resto de los hijos de Yosef serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad. Rajel se le murió en el camino a Bet-Lejem y fue sepultada allí.

Cuando Israel ve a los hijos de Yosef, dice: “¿Quiénes son estos?”. Yosef responde: “Son mis hijos que el Elohim me ha dado aquí”. Y Yaakov contesta: “Acércalos para que yo los bendiga”.

Segunda aliyá, 48:10-16

Los ojos de Israel están muy débiles por la vejez. Por eso Yosef le acerca a sus dos hijos. Yaakov los besa y los abraza y dice: “Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Elohim me ha permitido ver también a tu simiente”. Entonces Yosef los toma de sus rodillas y se inclina con su rostro en tierra.

Luego Yosef acerca a los dos, a Efrayim con la derecha y Menashé con la izquierda. Pero Israel cruza sus manos y pone su derecha sobre la cabeza de Efrayim el menor y su izquierda sobre la cabeza de Menashé el primogénito y los bendice.

Tercera aliyá, 48:17-22

 

Yosef se disgusta al ver que su padre ha puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efrayim, e intenta moverla a la cabeza de su hermano mayor, diciendo a su padre que él es el primogénito y que la derecha debe estar sobre su cabeza. Pero el padre dice que lo sabe. Él llegará a ser un gran pueblo pero la descendencia de su hermano menor llegará a ser una multitud de naciones. El pueblo de Israel bendecirá mediante estos hijos, diciendo: “Que Elohim te haga como Efrayim y Menashé”.

Israel está a punto de morir pero Elohim hará que sus descendientes vuelvan a la tierra de sus padres. Yosef recibe la ciudad de Shejem que fue tomada del amorreo con espada y arco.

 

Cuarta aliyá, 49:1-18

 

Yaakov reúne a sus hijos y pronuncia sobre ellos lo que va a suceder en los últimos días.

Reuvén es el primogénito, pero como subió a la cama de su padre no tendrá la preeminencia. Shimón y Leví eran violentos y por eso es maldecida su ira. Ellos serán esparcidos en Israel. Yehudá será alabado por sus hermanos. Es un cachorro de león. Gobernará hasta que venga Shiló y a él será dada la obediencia de los pueblos. Zevulún habitará a la orilla del mar. Yisajar es un asno que se inclina para servir. Dan juzgará a su pueblo. Es una serpiente que muerde los jarretes del caballo. “Tu salvación espero, HaShem”.

 

Quinta aliyá, 49:19-26

 

De Gad saldrán tropas. Asher tendrá ricos alimentos. Naftalí es una cierva que habla hermoso. Yosef es un hijo de gracia. Lo atacaron los flecheros, pero sus brazos se mantuvieron firmes y fueron adornado con oro por el Poderoso de Yaakov. De allí es el pastor, la roca de Israel. El Elohim de tu padre te ayudará y Shadai te bendecirá con bendiciones de arriba y abajo, de los lanzamientos y de la matriz. Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el confín de los collados del mundo. Estas bendiciones estarán sobre Yosef que es el apartado de sus hermanos.

 

Sexta aliyá, 49:27 – 50:20

 

Binyamín es un lobo que devora y reparte. Cada una de las doce tribus de Israel recibe de su padre la bendición que le corresponde. Luego Yaakov dice que va a ser reunido con su pueblo y pide que le sepulten en la cueva que Avraham compró con el campo de Efrón para sepultura. Allí sepultaron a Avraham y Sará, Yitsjak y Rivká y allí él sepultó a Leá. Después recoge sus pies en la cama y expira. Yosef se echa sobre su rostro y llora y lo besa. Luego ordena a sus siervos médicos que lo embalsamen, lo cual tarda 40 días. Los egipcios lo lloran 70 días.

Yosef pide a los de la casa del faraón que hablen con él para pedirle permiso para sepultar a su padre en la tierra de Kenáan, según el juramento que ha hecho, y luego volver. El faraón le da permiso y suben todos los siervos del faraón, los ancianos de toda la tierra de Egipto, toda la casa de Yosef y sus hermanos. Sólo se quedan los pequeños y los animales. También suben carros y jinetes. En la era de Atad hacen un gran duelo y Yosef guarda siete días de duelo por su padre. Los cananeos llaman el lugar Avel-Egipto, “el luto de Egipto”. Los hijos cumplen con lo que les ha mandado su padre y lo sepultan en la cueva del campo de Majpelá que Avraham ha comprado. Después todos regresan a Egipto.

Los hermanos de Yosef temen que Yosef les guarde rencor pensando hacerles daño. Por eso le envía un mensaje diciendo que su padre había dicho antes de su muerte que dijeran a Yosef que perdonara a sus hermanos por haberle tratado mal. Ellos también piden perdón. Entonces Yosef llora. Los hermanos llegan y se postran ante él diciendo que son sus siervos. Pero Yosef les pregunta si está en lugar de Elohim. “Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Elohim lo tornó en bien para que sucediera como vemos hoy, y se preservara la vida de mucha gente”.

 

Séptima aliyá, 50:21-26

 

Yosef les habla al corazón diciendo que no teman. Él proveerá para ellos y sus hijos.

Yosef y la casa de su padre se quedan en Egipto. Yosef vive 110 años y ve la tercera generación de los hijos de Efrayim. También los nietos de Menashé son criados por él.

Antes de morir Yosef dice a sus hermanos que serán visitados por Elohim y que van a subir de esa tierra a la tierra que juró dar a Avraham, Yitsjak y Yaakov. Luego hace jurar a los hijos de Israel que lleven sus huesos de allí cuando Elohim los visite. Yosef muere y es embalsamado y puesto en un ataúd en Egipto.

Comentarios

Primera aliyá, 47:28 – 48:9

47:28 “Y Yaakov vivió en la tierra de Egipto diecisiete años; así que los días de Yaakov, los años de su vida, fueron ciento cuarenta y siete años.” – El tiempo que Yaakov cuidó de su hijo Yosef durante su infancia y juventud, fueron 17 años, cf. 37:2. Ahora Yosef devuelve a su padre durante la misma cantidad de años lo que ha recibido. Esto nos enseña que los hijos tienen el deber de recompensar a sus padres cuando sean mayores por todo lo que han recibido de ellos.

47:29 “Cuando a Israel se le acercó el tiempo de morir, llamó a su hijo Yosef y le dijo: Si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, pon ahora tu mano debajo de mi muslo y trátame con misericordia y fidelidad: Por favor, no me sepultes en Egipto.” – Israel había aprendido la importancia de jurar por la señal del pacto de milá de su abuelo Avraham, cf. 24:2. En el primer caso se trataba de conseguir una novia para el hijo de la promesa, Yitsjak, y en este caso se trata de la importancia de no sepultar a Israel en Egipto. Estas dos cosas tienen una importancia vital para el cumplimiento del plan de salvación de Hashem. ¿Por qué era tan importante que Israel no fuera enterrado en Egipto sino en la tierra de la promesa? Hay varias razones:

 

  • Mostrar que la tierra del pueblo de Israel no es Egipto.
  • Evitar que los hijos de Israel vuelvan a Egipto para visitar la tumba del patriarca, cf. Deut 17:16.
  • Evitar que los egipcios cometan idolatría al patriarca.
  • Estar en la tierra de Israel cuando llegue mashiaj

 

47:30 “Cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y respondió: Haré según tu palabra.”– Cuando un justo está muerto, está durmiendo, descansando.

 

47:31 “Y dijo: Júramelo. Y se lo juró. Entonces Israel se inclinó en la cabecera de la cama.” – Yaakov pidió que se hiciera un juramento para hacerlo más fácil para Yosef pedir al faraón que se hiciera este entierro en la tierra de Kenáan. Así el faraón vería que la iniciativa no salió de Yosef, sino de Yaakov mismo lo cual haría un mayor impacto, especialmente al ser hecho por medio de un juramento.

 

  • La palabra hebrea que se escribe con las tres letras mem, tet y hey, tiene dos acepciones, “cama”[1] y “vara”.[2] Originalmente no había vocales en el texto hebreo. La Torá fue entregada desde el Sinai sin vocales. Las vocales fueron añadidas por los escribas alrededor del siglo nueve de la era común. No obstante, había una tradición de pronunciación muy precisa y clara, de manera que se sabía cómo pronunciar las vocales de cada palabra sin que estuvieran escritas. Pero este hecho abre puertas para poder interpretar y entender una palabra hebrea con varias pronunciaciones diferentes. La palabra mitá, “cama”, y la palabra maté, “vara”, se escriben igual en el texto original, con las tres consonantes que corresponden a mth. En un nivel más profundo de interpretación se emplea la posibilidad de varios significados de una sola palabra pronunciada con diferentes vocales para ampliar el sentido del texto. Así que, tanto la traducción “cama” como “vara” son válidas en el nivel drash para la palabra que estamos estudiando en este texto.
  • Se puede también pensar que se habla de dos eventos diferentes, uno cuando Yaakov se inclinó sobre la cabeza de su cama en Génesis 47:31 y otro después de haber bendecido a los hijos de Yosef, Génesis 48:22. Según el libro de Yashar,[3] sobre Génesis 48:22, Yaakov entregó a Yosef la vara de zafiro que había sido pasada de generación en generación desde Adam. Cabe la posibilidad de que Yaakov también se haya inclinado sobre el extremo del bastón en Génesis 48:22.

 

48:1     “Y sucedió que después de estas cosas, le dijeron a Yosef: He aquí, tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Menashé y Efrayim.

 

48:2     “Cuando se le avisó a Yaakov diciendo: He aquí, tu hijo Yosef ha venido a ti, Israel hizo un esfuerzo y se sentó en la cama.” –

 

48:3-4 “Entonces Yaakov dijo a Yosef: El Shadai se me apareció en Luz, en la tierra de Kenáan; me bendijo, y me dijo: “He aquí, yo te haré fecundo y te multiplicaré; y haré de ti multitud de pueblos y daré esta tierra a tu descendencia después de ti en posesión perpetua.”“ – Cuando esto pasó, Yaakov ya tenía once hijos y una hija. Yaakov entendió el mensaje de Hashem como que tenía que tener más hijos.

 

El texto de Génesis 35:11 dice:

 

“También le dijo Elohim: Yo soy El Shadai. Sé fecundo y multiplícate; una nación y multitud de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.”

 

Una nación es una referencia a Binyamín que iba a nacer por Rajel. Pero como se le murió Rajel ya no podía tener más hijos de ella. La manera de poder cumplir la segunda parte de la orden divina acerca de la multitud de naciones, era adoptar los dos hijos de Yosef.

 

48:5     “Ahora pues, tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto, antes de que yo viniera a ti a Egipto, míos son; Efrayim y Menashé serán míos, como lo son Reuvén y Shimón. Los hijos de Yosef nacieron en el mundo gentil por una madre no israelita. Durante el momento de enfermedad Yaakov los adopta como sus propios hijos, con los mismos derechos que Reuvén y Shimón. Un primogénito recibe tres cosas:[4]

 

  • La porción doble de la herencia – la cual fue dada a la tribu de Yosef.
  • El sacerdocio – el cual fue dado a la tribu de Leví.
  • El derecho de gobernar – el cual fue dado a la tribu de Yehudá.

La primogenitura de la doble porción fue dada a los hijos de Yosef, según 1 Crónicas 5:1-2. Por lo tanto estos dos hijos tendrían cada uno una heredad propia en la tierra de la promesa. Así Yosef recibe, en sus hijos, la doble porción que corresponde a la primogenitura.

48:6     “Pero los hijos que has engendrado después de ellos, serán tuyos; serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad.” – El resto de los hijos de Yosef tendrían que estar dentro de una de las dos tribus de sus hermanos mayores, Efrayim y Menashé.

 

48:7     “En cuanto a mí, cuando vine de Padán, Rajel se me murió en la tierra de Kenáan, en el camino, cuando faltaba todavía cierta distancia para llegar a Efrata, y la sepulté allí en el camino a Efrata, esto es Bet-Lejem.” – La expresión “en cuanto a mí” significa, según Rashí, que aunque Yaakov no había sepultado a Rajel en la tumba de los patriarcas, sino junto al camino, él no debería ser enterrado en Egipto, aunque esto causara molestias a Yosef.

 

48:8     “Cuando Israel vio a los hijos de Yosef, dijo: ¿Quiénes son éstos?” – Yaakov estaba prácticamente ciego, ver versículo 10. A pesar de ello dice la Torá que él vio a los hijos de Yosef. Esto nos enseña que los vio de una manera profética.

Según un Midrash[5] Yaakov quiso bendecir a los dos, pero no pudo porque se apartó la Ruaj haKódesh de él al ver una visión profética, que dos reyes malignos descenderían de ellos, el rey pagano Yehu, que sería descendiente de Menashé y el rey maligno Ajav de Efrayim. La pregunta “¿quienes son estos?” sería entonces una duda de su origen. Yosef tuvo que mostrar un contrato de matrimonio, (aludida en la palabra “aquí” en el verso 9, según Rashí), y entonces Yaakov podía bendecirles.

Sin embargo, es poco probable que en esa época se usaran contratos de matrimonio por ser un invento muy posterior en la historia del pueblo de Israel. Se trata más bien de que Yaakov quería asegurarse de que fueran los dos hijos mayores de Yosef para que no le pasara lo mismo como a su padre Yitsjak cuando bendijo a Yaakov pensando que era Esav.

No obstante, en estas palabras hay una revelación profética acerca de los últimos tiempos.

En Isaías 49:18-22 está escrito:

“Levanta en derredor tus ojos y mira: todos ellos se reúnen, vienen a ti. Vivo yo–declara Hashem– que a todos ellos como joyas te los pondrás, y te ceñirás con ellos como una novia. En cuanto a tus lugares desiertos y desolados y tu tierra arruinada, ahora serás ciertamente demasiado estrecha para los moradores, y tus devoradores estarán muy lejos. Todavía te dirán al oído los hijos de los que fuiste privada: “El lugar es muy estrecho para mí; hazme sitio para que yo more aquí.” Y dirás en tu corazón: “¿Quién me ha engendrado éstos? Pues yo había sido privada de mis hijos, y era estéril, desterrada y errante. Y a éstos, ¿quién los ha criado? He aquí, yo había sido dejada sola; y éstos, ¿dónde estaban?” Así dice el Señor Eterno: He aquí, levantaré hacia las naciones mi mano, y hacia los pueblos alzaré mi estandarte; traerán a tus hijos en brazos, y tus hijas en hombros serán llevadas.”

Según el rabino Bar Shalom, hay una relación entre Isaías 49:21 y Génesis 48:8. Según la segunda regla de interpretación, (guezerá shavá, similitud de expresiones), se puede ver esta relación.

En los últimos tiempos Israel hará la misma pregunta otra vez: “¿Quiénes son estos y de dónde han venido?”. De todas las naciones de la tierra vendrán personas para unirse al pueblo de Israel. Estas personas son hijos de Ben Yosef. Vendrán de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas para unirse totalmente al pueblo de Israel. La nación de Israel hará la misma pregunta: “¿Quiénes son estos, y de dónde han venido?”. No podrá creer lo que verán sus ojos. ¡Tantos hijos de Israel de entre los gentiles!

En Isaías 49:5-6 está escrito:

“Y ahora dice Hashem (el que me formó desde el seno materno para ser su siervo, para hacer que Yaakov vuelva a El y que Israel se reúna con El, porque honrado soy a los ojos de Hashem y mi Elohim ha sido mi fortaleza), dice El: Poca cosa es que tú seas mi siervo, para levantar las tribus de Yaakov y para restaurar a los que quedaron de Israel; también te haré luz de las naciones, para que mi salvación alcance hasta los confines de la tierra.”

En la misma profecía de Isaías 49:12 está escrito:

“Mirad, éstos vendrán de lejos; y he aquí, otros del norte y del occidente, y otros de la tierra de Sinim.”

48:9     “Y Yosef respondió a su padre: Son mis hijos, los que Elohim me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos a mí, te ruego, para que yo los bendiga.”  –

“para que yo los bendiga” – Hay una bendición muy grande para los hijos de Ben Yosef, nacidos entre los gentiles que se acercan a Israel.

Segunda aliyá, 48:10-16

48:10 “Y los ojos de Israel estaban tan débiles por la vejez que no podía ver. Entonces Yosef se los acercó, y él los besó y los abrazó.” – Cuando Hashem haga volver los cautivos de Tsion, Israel será como los que sueñan, no podrán ver bien, cf. Salmo 126.

“Yosef se los acercó” – El acercamiento al judaísmo e Israel de los hijos de Ben Yosef .

Hay dos ejes principales en Israel, Yehudá y Efrayim. Alrededor de estas dos tribus gira toda la historia de salvación, no solamente alrededor de los judíos, sino también alrededor de los descendientes de Efrayim que fueron totalmente asimilados entre los gentiles después de la invasión Asiria en el año 722 a.E.C. Efrayim es la tribu más importante de las diez tribus que constituyeron el reino del norte, la casa de Israel. Por eso Efrayim representa al resto de las diez tribus. En los últimos tiempos Efrayim será reunido con Yehudá para ser un solo pueblo Ezequiel 37:15-28:

“Y vino a mí la palabra de Hashem, diciendo: Y tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella: “Para Yehudá y para los hijos de Israel, sus compañeros.” Toma luego otra vara y escribe en ella: “Para Yosef, vara de Efrayim, y para toda la casa de Israel, sus compañeros.” Júntalas la una con la otra en una sola vara para que sean una sola en tu mano. Y cuando los hijos de tu pueblo te hablen, diciendo: “¿No nos explicarás qué quieres decir con esto?”, diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘He aquí, tomaré la vara de Yosef, que está en la mano de Efrayim, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Yehudá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.'” Y las varas en que escribas estarán en tu mano a la vista de ellos, y diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘He aquí, tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra. ‘Y haré de ellos una nación en la tierra, en los montes de Israel; un solo rey será rey de todos ellos; nunca más serán dos naciones, y nunca más serán divididos en dos reinos. ‘No se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones; sino que los libraré de todos los lugares en que pecaron y los limpiaré. Y ellos serán mi pueblo y yo seré su Elohim. ‘Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; andarán en mis ordenanzas y guardarán mis estatutos y los cumplirán. ‘Y habitarán en la tierra que di a mi siervo Yaakov, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos y sus hijos, y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será su príncipe para siempre. ‘Y haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos. Y los estableceré, los multiplicaré y pondré mi santuario en medio de ellos para siempre. ‘Mi morada estará también junto a ellos, y yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo. ‘Y las naciones sabrán que yo, Hashem, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre.'””

48:11 “E Israel dijo a Yosef: Nunca esperaba ver tu rostro, y he aquí, Elohim me ha permitido ver también a tus hijos.” .

 

48:12 “Entonces Yosef los hizo salir de las rodillas de Yaakov, y se inclinó con su rostro en tierra.”  – Los dos hijos de Yosef, que tenían más de 25 años en ese momento, fueron introducidos entre las rodillas de Yaakov y luego retirados. Esto constituía un acto oficial de adopción, como si los dos hubieran salido directamente de entre sus lomos. Así llegaron a ser legalmente sus hijos, con plenos derechos dentro de Israel, al igual que Reuvén y Shimón. Este acto impactó tanto a Yosef, que se inclinó y adoró al Padre celestial. Los versículos 9-12 muestran la adopción de estos hijos dentro de Israel y los versículos 13-22 hablan de la bendición que estos dos hijos recibieron por su padre.

 

48:13 “Y Yosef tomó a los dos, a Efrayim con la derecha, hacia la izquierda de Israel, y a Menashé con la izquierda, hacia la derecha de Israel, y se los acercó.”

48:14 “Pero Israel extendió su derecha y la puso sobre la cabeza de Efrayim, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Menashé, cruzando adrede sus manos, aunque Menashé era el primogénito.”

Yaakov cruzó las manos adrede, sabiendo que el menor iba a ser puesto sobre el mayor.

48:15-16 “Y bendijo a Yosef, y dijo: El Elohim delante de quien anduvieron mis padres Avraham y Yitsjak, el Elohim que ha sido mi pastor toda mi vida hasta este día, el ángel que me ha rescatado de todo mal, bendiga a estos muchachos; y viva en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Avraham y Yitsjak; y crezcan para ser multitud en medio de la tierra.”

Toda la vida de Yaakov había sido una lucha fuerte. 37 años de su vida pasó fuera de la tierra de la promesa. Allí nacieron todos sus hijos menos uno. Yaakov tuvo muchos peligros en su vida y de todos estos peligros fue guardado y en medio de sus luchas fue bendecido. Este mismo poder guardador y protector de HaShem fue el que ahora se transmitió a los hijos adoptados. Aunque hayan nacido en Egipto por una mujer no israelita, aunque se críen en un ambiente pagano de idolatría y de magia, aunque ellos sean expuestos a las presiones de sus amigos no israelitas, HaShem los va a guardar para no perder su identidad hebrea y puedan ser llamados por mi nombre, Israel.

Esta oración se cumplió en Egipto y las dos tribus Efrayim y Menashé habían crecido muchísimo y guardado su identidad tribal antes de la gran salida. Sin embargo hay un poder en esta bendición para el tiempo moderno.

Tercera aliyá, 48:17-22

 

48:17 “Cuando Yosef vio que su padre había puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efrayim, esto le desagradó; y asió la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efrayim a la cabeza de Menashé.” –

 

48:19 “Mas su padre rehusó y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor será más grande que él, y su descendencia llegará a ser plenitud de naciones.” – Menashé llegó a ser un pueblo, una tribu grande dentro de Israel con un territorio inmenso en los dos lados del río Yardén. En el censo de Números 1, Menashé es la tribu más pequeña. Pero según Números 26:34 hay un aumento de 64 % de su población durante los 38 años en el desierto. Fue la tribu que más crecía durante ese tiempo. También llegó a ser grande por el juez Guidón que surgió de Menashé, cf. Jueces 7-8. Pero Efrayim sería mayor. De él salió Yehoshúa, el sucesor de Moshé. Efrayim recibe también la palabra de que llegará a ser plenitud de naciones, en hebreo meló ha-goyim. Rashí se basa en los midrashim[6] diciendo que significa que su descendencia llenará los pueblos, en el sentido de que la fama de Yehoshúa produciría un impacto entre las naciones por haber detenido el sol en Guivón y la luna en el valle de Ayalón, cf. Josué 10:12.

Sin embargo el texto hebreo invita a una consideración mayor. Literalmente dice “y su descendencia será plenitud de las naciones (gentiles)”.

En 1 Reyes 12 se ve como el reino se dividió en dos naciones. Esto ocurrió en el territorio de Efrayim, en la ciudad de Shejem, que fue entregado a Yosef, según Génesis 48:22. Efrayim llegó a ser la tribu principal para el reino del norte. El primer rey de las diez tribus del norte fue Yeravam (Jeroboam), de la tribu de Efrayim, 1 Reyes 11:26, 28. Desde ese día en adelante ha habido división entre las dos casas de Israel, 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Esta división vino de Hashem, 1 Reyes 12:24; 2 Crónicas 10:15. Este es uno de los misterios del plan divino de salvación para todo el mundo gentil. El reino del norte se paganizó rápidamente con la introducción de una religión sincretista, 1 Reyes 12:28-33. Los profetas Amós y Hoshea fueron enviados al reino del norte para anunciar su pronta destrucción. La casa de Israel iba a ser enviada a las naciones y para mezclarse entre ellas, como está escrito en Oseas 7:8a:

“Efrayim se mezcla con las naciones”

En Levítico 26:33a está escrito:

“A vosotros, sin embargo, os esparciré entre las naciones”

En el Salmo 106:26-27 está escrito:

“Por tanto, les juró abatirlos en el desierto, y esparcir su simiente entre las naciones, y dispersarlos por las tierras.”

En Oseas 1:4-5 está escrito:

“Y Hashem dijo a Hoshea: Ponle por nombre Yizreel, porque dentro de poco castigaré a la casa de Yehú por la sangre derramada en Yizreel, y pondré fin al reino de la casa de Israel. Y sucederá que en aquel día quebraré el arco de Israel en el valle de Yizreel.”

Este Yizreel fue el primer hijo del profeta con su mujer que era prostituta. El matrimonio entre el profeta y esta mujer refleja el pacto entre la casa de Israel, las 10 tribus del norte, y Hashem. El primer hijo fue llamado Yizreel que significa “Elohim sembrará”.[7] Así que los hijos de la casa de Efrayim eran las semillas para la siembra que Elohim iba a esparcir entre las naciones.

En Oseas 1:6-11 está escrito:

“Ella concibió otra vez y dio a luz una hija. Y el Señor le dijo: Ponle por nombre Lo-Rujamá (ninguna compasión), porque ya no me compadeceré de la casa de Israel, pues no los perdonaré jamás. Pero me compadeceré de la casa de Yehudá (el pueblo judío) y los salvaré por Hashem su Elohim; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes. Después de haber destetado a Lo-Rujamá, ella concibió y dio a luz un hijo. Y el Señor dijo: Ponle por nombre Lo-Amí, porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Elohim. Y el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar; y sucederá que en el lugar donde se les dice: No sois mi pueblo, se les dirá: Sois hijos del Elohim viviente. Y los hijos de Yehudá y los hijos de Israel se reunirán, y nombrarán para sí un solo jefe, y subirán de la tierra, porque grande será el día de Yizreel.”

En Oseas 2:14-23 habla del proceso desde la deportación a Asiria hasta el regreso a la tierra, según está escrito:

“Por tanto, he aquí, la seduciré, la llevaré al desierto (las naciones gentiles), y le hablaré al corazón. Le daré sus viñas desde allí, y el valle de Ajor por puerta de esperanza. Y allí cantará como en los días de su juventud, como en el día en que subió de la tierra de Egipto. Sucederá en aquel día–declara Hashem– que me llamarás Ishí y no me llamarás más Baalí. Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mencionados por sus nombres. En aquel día haré también un pacto por ellos con las bestias del campo, con las aves del cielo y con los reptiles de la tierra; quitaré de la tierra el arco, la espada y la guerra, y haré que ellos duerman seguros. Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en misericordia y en compasión; te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás al Eterno. Y sucederá que en aquel día yo responderé–declara Hashem–, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra, y la tierra responderá al trigo, al mosto y al aceite, y ellos responderán a Yizreel. La sembraré para mí en la tierra, y tendré compasión de la que no recibió compasión, y diré al que no era mi pueblo: Tú eres mi pueblo, y él dirá: Tú eres mi Elohim.”

En Amós 5:1-2 está escrito acerca de la casa de Israel como nación:

“Oíd esta palabra que yo pronuncio como lamentación sobre vosotros, casa de Israel (no incluye al pueblo judío). Ha caído, no volverá a levantarse la virgen de Israel; abandonada yace en su tierra, no hay quien la levante.”

En Amós 8:2 está escrito:

“y El dijo: ¿Qué ves, Amós? Y respondí: Una canasta de fruta de verano. Entonces Hashem me dijo: Ha llegado el fin para mi pueblo Israel (no para el pueblo judío). Ya no volveré a dejarlos sin castigo.”

En Amós 9:8-15 está escrito:

“He aquí, los ojos del Señor Eterno están sobre el reino pecador (la del norte), y yo lo destruiré de sobre la faz de la tierra; sin embargo, no destruiré totalmente a la casa de Yaakov (se refiere a las doce tribus) –declara Hashem. Porque he aquí, yo daré un mandato, y zarandearé a la casa de Israel entre todas las naciones, como se zarandea el grano en la criba, sin que caiga ni un grano en tierra. A espada morirán todos los pecadores de mi pueblo, los que dicen: “No nos alcanzará ni se nos acercará la desgracia.” En aquel día levantaré el tabernáculo caído de David, repararé sus brechas, levantaré sus ruinas, y lo reedificaré como en tiempo pasado, para que tomen posesión del remanente de Edom y de todas las naciones donde se invoca mi nombre –declara Hashem, que hace esto. He aquí, vienen días–declara Hashem– cuando el arador alcanzará al segador, y el que pisa la uva al que siembra la semilla; cuando destilarán vino dulce los montes, y todas las colinas se derretirán. Restauraré el bienestar de mi pueblo Israel (las 12 tribus), y ellos reedificarán las ciudades asoladas y habitarán en ellas; también plantarán viñas y beberán su vino, y cultivarán huertos y comerán sus frutos. Los plantaré en su tierra, y no serán arrancados jamás de la tierra que les he dado –dice Hashem tu Elohim.”

La casa de Israel no recibió ninguna compasión con la invasión asiria en el año 722 a.E.C., sino que fue totalmente destruida como nación. Las diez tribus fueron llevadas a los países que están ubicadas al norte de Israel, cf. 2 Reyes 17:6. De allí se esparcieron por todo el mundo. Sin embargo se puede encontrar rastros claros de varias de las diferentes tribus en los países noroccidentales, de Europa y Norteamérica.

En Zacarías 10:3-12 está escrito:

“Contra los pastores se enciende mi ira (los líderes en Israel durante el tiempo del segundo templo), y a los machos cabríos castigaré (los poderosos que oprimían a los pobres); porque Hashem de los ejércitos ha visitado su rebaño, la casa de Yehudá (sólo el pueblo judío, no la casa de Efrayim), y hará de ellos como su caballo de honor en la batalla. De él saldrá la piedra angular, de él la clavija, de él el arco de guerra, de él todo gobernante juntos serán como valientes, que en la batalla huellan al enemigo en el barro de las calles; pelearán, porque Hashem estará con ellos, y serán avergonzados los que montan a caballo. Fortaleceré la casa de Yehudá (el restablecimiento del estado de Israel en 1948) y la casa de Yosef salvaré (esparcida entre los gentiles), y los haré volver porque me he compadecido de ellos (las 10 tribus perdidas); y serán como si no los hubiera rechazado (restauradas en Israel), porque yo soy Hashem su Elohim, y les responderé. Efrayim (Las 10 tribus) será como un valiente, y se alegrará su corazón como por el vino (cf. Génesis 43:34); sus hijos (las generaciones futuras) lo verán y se alegrarán, y se regocijará su corazón en Hashem. Y les silbaré para reunirlos, porque los he redimido; y serán tan numerosos como eran. Cuando yo los esparza entre los pueblos, aun en lejanas tierras se acordarán de mí, y vivirán con sus hijos, y volverán. Los haré volver de la tierra de Egipto (Egipto), y de Ashur (Asiria) los recogeré; los traeré a la tierra de Guilad (Jordania) y del Levaón (Líbano), hasta que no haya sitio para ellos (las 10 tribus restauradas). Pasarán por el mar de la angustia, y El herirá las olas en el mar y se secarán todas las profundidades del Nilo; y será abatido el orgullo de Ashur y apartado el cetro de Egipto. Yo los fortaleceré en Hashem, y en su nombre andarán–declara Hashem.”

48:20 “Y los bendijo aquel día, diciendo: Por ti bendecirá Israel, diciendo: Que Elohim te haga como Efrayim y Menashé. Así puso a Efrayim antes de Menashé” – Esta bendición se pronuncia cada kabalat shabat, recepción del Shabat, cuando el padre judío bendice a sus hijos varones en la mesa del Shabat. Al poner sus manos sobre la cabeza de cada uno de ellos pronuncia estas palabras: Yesimjá Elohim ke-Efrayim ve-ji-Mnashé.

¿Por qué estos dos hijos de Yosef fueron puestos como ejemplos para todos los hijos de Israel? Podemos destacar varias razones:

  • A pesar de que el menor fuera puesto sobre el mayor nunca hubo riña entre ellos.
  • A pesar de ser criados en un ambiente de paganismo y de magia, nunca perdieron la fe en el Elohim de Israel, su identidad israelita o las instrucciones de sus antepasados.
  • A pesar de haber nacido y vivido toda la vida fuera de la tierra de Israel, nunca perdieron la esperanza de volver a la tierra de sus padres.

Estos dos son grandes ejemplos para todos los hijos de Israel.

48:22 “Y yo te doy una parte más que a tus hermanos, la cual tomé de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “una parte” es shejem. Se trata de la parcela que Yaakov compró enfrente de la ciudad, cf. Génesis 33:19, y también la misma ciudad que fue tomada por Shimón y Leví, cf. Génesis 34. Este lugar fue dado a Yosef.

En Josué 24:32 está escrito:

“Los huesos de Yosef, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, fueron sepultados en Shejem, en la parcela de campo que Yaakov había comprado a los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas de plata; y pasaron a ser posesión de los hijos de Yosef.”

 

Cuarta aliyá, 49:1-18

 

49:1     “Entonces Yaakov llamó a sus hijos, y dijo: Reuníos para que os haga saber lo que os ha de acontecer en los días venideros.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “venideros” es ajarit[1], y significa “últimos”, “finales”. Rashí dice, basado en el Talmud, que Yaakov quiso revelarles el final de los tiempos, pero en ese momento la Ruaj HaKodesh se retiró de él, y comenzó a decir otras cosas. Un Midrash[2] cuenta lo siguiente:

“Yaakov quiso revelar a sus hijos el momento de la llegada del mashiaj. Supo que se mantendrían fieles a HaShem aun cuando supieran que el tiempo de la redención fuera lejano. Sin embargo, el Todopoderoso decidió que la fecha de la redención debía mantenerse en secreto de los hijos de Yaakov a causa de las generaciones futuras que no serían tan grandiosas como los hijos de Yaakov. Las generaciones futuras desesperarían en el exilio si supieran que el momento destinado estuviera tan lejano.”

Sin embargo, en la bendición de Yaakov encontramos mensajes proféticos que revelan el futuro de cada tribu, incluso hasta el momento de la venida de Mashiaj. Encontramos tres características en el mensaje de Yaakov para cada uno de sus hijos:

  • La identidad y el carácter de cada tribu.
  • El desarrollo histórico de cada tribu.
  • Los sucesos de los últimos tiempos.

49:3-4 “Reuvén, tú eres mi primogénito, mi poderío y el principio de mi vigor, prominente en dignidad y prominente en poder. Incontrolable como el agua, no tendrás preeminencia, porque subiste a la cama de tu padre, y la profanaste: él subió a mi lecho.” – Reuvén seguía siendo el primogénito de Yaakov en cuanto a todas las genealogías. Esto nos enseña que hubo arrepentimiento en él por haber pecado con la concubina de su padre. Sin embargo, por su pecado perdió la primogenitura, la doble porción de la herencia, el sacerdocio y la monarquía.

Según Rashí y otros, los descendientes de Reuvén poblaron Francia. Francia ha sido una nación preeminente durante mucho tiempo.

49:5-7 “Shimón y Leví son hermanos; sus armas instrumentos de violencia. En su consejo no entre mi alma, a su asamblea no se una mi gloria, porque en su ira mataron hombres, y en su obstinación desjarretaron bueyes. Maldita su ira porque es feroz; y su furor porque es cruel. Los dividiré en Yaakov, y los dispersaré en Israel.” – La ira de Shimón y Leví fue maldecida, no ellos mismos. La violencia trae maldición sobre una nación. La tribu de Shimón fue en la brecha para pecar en el asunto de Baal-Peor, cf. Números 25:6-14; 26:1, y por eso su tribu bajó un 63 %, de 59.300 a 22.200 entre los censos que se encuentran en Números 1 y 26. Shimón no tuvo su propio territorio en la tierra, sino que sus tierras estaban divididas dentro de la tribu de Yehudá, cf. Josué 19:1. Leví tampoco tuvo un territorio propio en la tierra, sino fue repartido en 48 ciudades por todo el país, cf. Josué 18:7. Shimón llegó a ser una tribu pobre, pero entre ellos vendrían muchos escribas, cf. Zacarías 12:13.

 

49:8-12 “A ti Yehudá, te alabarán tus hermanos; tu mano en la cerviz de tus enemigos; se inclinarán a ti los hijos de tu padre. Cachorro de león es Yehudá; de la presa, hijo mío, has subido. Se agazapa, se echa como león, o como leona, ¿quién lo despertará? El cetro no se apartará de Yehudá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Shiló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos. El ata a la vid su pollino, y a la mejor cepa el hijo de su asna; él lava en vino sus vestiduras, y en la sangre de las uvas su manto. Sus ojos están apagados por el vino, y sus dientes blancos por la leche.”

La mano de Yehudá estaba en la cerviz de los enemigos por medio del rey David, según 2 Samuel 22:38-41 donde está escrito:

 

“Perseguí a mis enemigos y los destruí, y no me volví hasta acabarlos. Los he consumido y los he destrozado, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies. Pues tú me has ceñido con fuerza para la batalla; has subyugado debajo de mí a los que contra mí se levantaron. También has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, y destruí a los que me odiaban.”

 

“El cetro no se apartará de Yehudá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Shiló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos.” – Shiló es una referencia al Mashiaj, según Onkelós, Midrash Rabá, Rashí y muchos otros. Según Najmánides Shiló significa “su hijo”. Un sabio en el Talmud[3] opina que el nombre Shiló signifia “de él”, aludiendo a que la autoridad real le pertenece al Mashiaj. Rashí dice que significa “obsequios para él”, con relación a las naciones, que le darán obsequios y aceptarán su autoridad.

Según Rashí, esta profecía se cumplió desde David en adelante, incluso por medio de los dirigentes de los judíos en la diáspora de Bavel. Estos fueron llamados “exilarcas” y descendían del rey David. Según la profecía el cetro y la vara no se apartaría de Yehudá hasta la venida del Mashiaj.

 

49:13 “Zevulún habitará a la orilla del mar; y él será puerto para naves, y su límite será hasta Sidón.” – El territorio de Zevulún no estaba al lado del mar, cf. Josué 19:10-16. Parece que luego él se extendió hasta Sidón. Zevulún se dedicó a ganar dinero para que su hermano Yisajar pudiera dedicarse al estudio de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 33:18:

 

“Y de Zevulún, dijo: Alégrate, Zevulún, en tus salidas e Yisajar, en tus tiendas.”

 

49:14-15 “Yisajar es un asno fuerte, echado entre los apriscos. Al ver que el lugar de reposo era bueno y que la tierra era agradable, inclinó su hombro para cargar, y llegó a ser esclavo en trabajos forzados.” – Yisajar producía grandes estudiosos que llevaban el yugo de la Torá. Yisajar producía 200 líderes para el Sanedrín.

 

49:16-18 “Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel. Sea Dan serpiente junto al camino, víbora junto al sendero, que muerde los jarretes del caballo, y cae su jinete hacia atrás. ¡Tu salvación espero, oh Señor!” – El juez Shimshón vino de la tribu de Dan, cf. Jueces 13:2. Esta profecía se cumplió en él.

 

 

Quinta aliyá, 49:19-26

 

49:19 “De Gad, una tropa se alistará de él, y él marchará sobre sus huellas.” (Aryeh Coffman) – La tribu de Gad cruzó el río Jordán junto con sus hermanos para hacer guerra contra los cananeos durante 14 años hasta conquistar toda la tierra. Al volver a su territorio al otro lado del río siguieron sus propias huellas.

 

49:20 “En cuanto a Asher, su alimento será sustancioso, y él dará manjares de rey.” – La tierra de Asher producía ricos frutos y allí hubo muchos olivos.

 

49:21 “Naftalí es una cierva en libertad, que pronuncia palabras hermosas.” – En su territorio está el valle de Guinosar (al noroeste del mar de Galilea) que producía frutos abundantes y muy rápido. Como su tierra era productiva, tenía tiempo para estudiar la Torá. El Tárgum tradujo: “(Su heredad producirá frutos) por los cuales agradecerán y bendecirán (a Elohim)”. La profetisa Devorá vino de Naftalí.[4] Ella cantó una canción muy bella, cf. Jueces 5.

 

49:22-26 “Hijo de gracia es Yosef, hijo de belleza para el ojo; las jóvenes caminaban sobre los muros para observar. Lo amargaron y se volvieron sus adversarios, lo odiaron los dueños de saetas. Pero su arco permaneció firme y sus brazos fueron adornados con oro, por las manos del Poderoso de Yaakov, por el Elohim de tu padre que te ayuda, y por El Shadai que te bendice con bendiciones de los cielos de arriba, bendiciones del abismo que está abajo, bendiciones de pechos y matriz. Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados del mundo; sean ellas sobre la cabeza de Yosef, y sobre la cabeza del consagrado de entre tus hermanos.”

 

“bendiciones de pechos y matriz” – Según Rashí, la palabra que ha sido traducida como “pechos”, shadayim, debe traducirse “lanzamientos” en referencia a la emisión del semen apto para concebir. El Targum tradujo: “bendiciones de padre y de madre”.

 

Yaakov había sido más bendecido que sus antepasados. Ellos tenían promesa de un territorio limitado, pero Yaakov no, como está dicho en Génesis 28:14a:

 

“También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur”

 

Sexta aliyá, 49:27 – 50:20

 

49:27 “Binyamín es lobo rapaz; de mañana devora la presa, y a la tarde reparte los despojos.” – El juez Ejud actuó como un lobo, cf. Jueces 3. El Rey Shaúl vino de Binyamín. Él devoró mucha presa al principio de la historia de Israel, cf. 1 Samuel 14:47. Mordejai y Ester repartieron muchos despojos por la tarde de la historia de Israel, cf. Ester 8:7.

 

Séptima aliyá, 50:21-26

 

50:24-25 “Y Yosef dijo a sus hermanos: Yo voy a morir, pero Elohim ciertamente os cuidará y os hará subir de esta tierra a la tierra que El prometió en juramento a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov. Luego Yosef hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: Elohim ciertamente os cuidará, y llevaréis mis huesos de aquí.”

 

Él sabía que el éxodo iba a venir y por eso hizo jurar a los hijos de Israel para que sus huesos fueran sacados de Egipto y puestos en la tierra de Kenáan. La fe sabe que sabe que sabe que sabe que es así, porque Hashem es fiel a sus promesas y él no puede mentir, como está escrito en Números 23:19:

 

“Elohim no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?”

 

En Éxodo 13:19 está escrito:

 

“Y Moshé tomó consigo los huesos de Yosef, pues éste había hecho jurar solemnemente a los hijos de Israel, diciendo: Ciertamente os visitará Elohim, y entonces llevaréis de aquí mis huesos con vosotros.”

 

En Josué 24:32 está escrito:

 

“Los huesos de Yosef, que los hijos de Israel habían traído de Egipto, fueron sepultados en Shejem, en la parcela de campo que Yaakov había comprado a los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas de plata; y pasaron a ser posesión de los hijos de Yosef.”

 

Yosef fue devuelto al mismo lugar de donde se había desviado para buscar a sus hermanos. Según su fe le fue hecho, muchos años después de su muerte. La tumba de Yosef todavía hoy está puesta como un testimonio.

[1]       Strong H319 ‘achărîyth, akh-ar-eeth’, From H310; the last or end, hence the future; also posterity: – (last, latter) end (time), hinder (utter) -most, length, posterity, remnant, residue, reward.

[2]       Ets Yosef.

[3]       Sanhedrín 98b.

[4]       Bereshit Rabá 98:22.

 

 

[1]       Strong H4296 miṭṭâh, mit-taw’, From H5186; a bed (as extended) for sleeping or eating; by analogy a sofa, litter or bier: – bed ([-chamber]), bier.

[2]       Strong H4294 maṭṭeh maṭṭâh, mat-teh’, mat-taw’, From H5186; a branch (as extending); figuratively a tribe; also a rod, whether for chastising (figuratively correction), ruling (a sceptre), throwing (a lance), or walking (a staff; figuratively a support of life, for example bread): – rod, staff, tribe.

[3]       Yashar 77:38-47.

[4]       Ver Bereshit Rabá 98:5.

[5]       Tanjumá Vayejí 9.

[6]       Bereshit Rabá 97:4 y Avodá Zará 25a.

[7]       Strong H3157 yizre‛ê’l, yiz-reh-ale’, From H2232 and H410; God will sow; Jizreel, the name of two places in Palestine and of two Israelites: – Jezreel.

Parashá 11 VaYigash

י״ג בטבת ה׳תשע״ו (December 25, 2015) por  
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11 VaYigash

Parashá 11 VaYigash

Génesis 44:18 – 47:27

Aliyás de la Torá:

  1. 44:18-30
  2. 44:31 – 45:7
  3. 45:8-18
  4. 45:19-27
  5. 45:28 – 46:27
  6. 46:28 – 47:10
  7. 47:11-27
  8. Maftir: 47:25-27

Haftará: Ezequiel 37:15-28

VaYigash

Significa “y se acercó”.

Primera aliyá, 44:18-30

Yehudá se acerca a Yosef y le pide la palabra. Hace un recuento de la conversación que habían tenido anteriormente en cuanto a la situación familiar de ellos. Yosef había ordenado que trajeran a Binyamín como condición para que pudieran volver a ver su rostro. Al subir a su padre le cuentan todo esto y por la necesidad de alimentos el padre acepta que el segundo hijo, el que le queda de su mujer, se vaya con ellos. Pero si algo malo le sucede al hijo él morirá con dolor. Yehudá promete no volver a su padre sin el hermano.

Segunda aliyá, 44:31 – 45:7

Yehudá explica a Yosef que se hizo responsable y si no devuelve el muchacho a casa, su padre morirá con pena. Yehudá se ofrece como esclavo en lugar del joven para que él pueda subir con los hermanos. Yehudá no podría ver el mal que sobrevendría al padre si el muchacho no está con él.

En ese momento Yosef no puede contenerse y manda salir a todos excepto sus hermanos. Entonces se da a conocer a ellos con lloros fuertes que se oyen hasta los egipcios. “Yo soy Yosef”, les dice. Pero ellos no le pueden contestar por el choque emocional que sienten. Yosef les dice que no se entristezcan por haberle vendido porque todo era plan de Elohim para salvar vidas. Ahora han habido dos años de hambre. Todavía quedan cinco años sin poder sembrar y cosechar. “Elohim me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación”.

Tercera aliyá, 45:8-18 

Yosef sigue animando a sus hermanos diciendo que Elohim fue el que le envió allí y le ha puesto por padre del faraón, señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto. Ahora tendrán que subir rápidamente a su padre y decirle que Yosef es señor de todo Egipto y que baje allí sin demorar. Habrá lugar en la tierra de Goshen para todos, incluso el ganado. Yosef proveerá para ellos porque todavía quedan cinco años de hambre. Después se echa sobre el cuello de su hermano Binyamín y los dos lloran. También besa a todos sus hermanos y llora sobre ellos. Luego conversan.

La noticia de la llegada de los hermanos de Yosef llega a la casa del faraón, y esto le agrada al faraón y a sus siervos. El anima a Yosef a enviar a los hermanos con las bestias cargadas a la tierra de Kenáan para buscar al padre y a sus familias y luego volver. Así recibirán lo mejor de Egipto.

Cuarta aliyá, 45:19-27

 

El faraón ordena que lleven carretas para traer a sus niños, sus mujeres y al padre. Lo mejor de Egipto será de ellos. Y así hacen los hijos de Israel y Yosef les da provisiones para el camino y mudas de ropa. Binyamín recibe trescientas piezas de plata y cinco mudas de ropa. Envían diez asnos cargados de bienes y diez asnas cargadas de grano y alimentos para el padre en el camino. Yosef despide a sus hermanos diciendo: “No riñáis en el camino”. Así suben de Egipto y llegan a su padre Yaakov. Cuando le informan que Yosef todavía vive y que es gobernante en toda la tierra de Egipto, no los puede creer. Pero cuando cuentan todas las cosas que Yosef les ha dicho y cuando ve las carretas que Yosef ha enviado, su espíritu es reavivado.

 

Quinta aliyá, 45:28 – 46:27

 

Israel decide ir a ver a Yosef antes de su muerte, y así parte con todo lo que tiene y llega a Beer-Sheva donde presenta sacrificios al Elohim de su padre Yitsjak. En una visión nocturna Elohim le visita y le dice que no tenga temor de bajar a Egipto porque allí le hará una gran nación. Además promete descender con él y luego hacerle subir otra vez. Yosef cerrará sus ojos.

Yaakov parte de Beer-Sheva y sus hijos le llevan a él junto con sus niños y mujeres en las carretas. También llevan consigo a todo su ganado y sus bienes y llegan a Egipto. Reuvén tiene cuatro hijos. Shimón tiene seis hijos. Leví tiene tres hijos. A Yehudá le quedan tres hijos de los cinco. Tiene también dos nietos. Yisajar tiene cuatro hijos. Zevulún tiene tres hijos. También está Diná. Los hijos e hijas de Leá son 33 en total.

Gad tiene siete hijos. Asher tiene cuatro hijos, una hija y dos nietos. Los hijos e hijas de Zilpá son 16 en total.

Yosef tiene dos hijos con Osnat. Binyamín tiene diez hijos. Los hijos de Rajel son 14 en total.

Dan tiene dos hijos. Naftalí tiene cuatro hijos. Los hijos de Bilháh son siete en total.

Sin incluir las esposas de los hijos de Yaakov, en total bajan 66 personas de Yaakov a Egipto.

Yosef tiene dos hijos que nacieron en Egipto. Todas las almas de la casa de Yaakov que bajan a Egipto son 70.

 

Sexta aliyá, 46:28 – 47:10

 

Yaakov envía a Yehudá delante de sí para indicar el camino a Goshen. Yosef sale con su carro para ir al encuentro de su padre en Goshen. Cuando le ve se echa sobre su cuello y llora largamente. Israel dice que después de haber visto su rostro ahora puede morir. Yosef indica que tiene que avisar al faraón que sus hermanos y la familia de su padre ya han venido y que son pastores de ovejas y vaqueros. Los hermanos de Yosef deben informar al faraón que son ganaderos desde hace generaciones. Así podrán vivir en la tierra de Goshen, porque los pastores de ovejas son una abominación para los egipcios.

Yosef le informa al faraón sobre todo lo sucedido y le presenta cinco de sus hermanos. El les pregunta sobre su ocupación y le contestan que son pastores de ovejas y que han venido para residir en la tierra porque no hay pastos en la tierra de Kenáan. Piden permiso para habitar en la tierra de Goshen. El faraón dice Yosef que la tierra está a su disposición y que pueden habitar en la mejor parte, la tierra de Goshen y si algunos de los hermanos son capaces podrán estar al cargo del ganado del faraón. Yosef trae a su padre para presentarle ante el faraón y Yaakov lo bendice. El faraón le pregunta cuántos años tiene y él contesta que sus años de peregrinación han sido 130 años malos que no han llegado a la cantidad de años de sus padres. Yaakov vuelve a bendecir al faraón y sale de su presencia.

 

 

Séptima aliyá, 47:11-27

 

Yosef instala a su padre y sus hermanos en la tierra de Ramsés como el faraón ha mandado. Allí sustenta a todos con alimentos según la cantidad de sus hijos. El hambre es muy severa en Egipto y en Kenáan. A cambio de grano, Yosef recoge para la casa del faraón todo el dinero que hay en Egipto y en la tierra de Kenáan. Cuando ya no tienen dinero Yosef les da pan a cambio de todo su ganado. El siguiente año el pueblo ofrece sus cuerpos y sus tierras a cambio de pan. Entonces Yosef compra toda la tierra de Egipto para el faraón y toda la gente es trasladada a las ciudades. Pero la tierra de los sacerdotes no es comprada porque tienen ración de parte del faraón. Yosef luego da semilla al pueblo, que ya ha sido comprado para el faraón, para que siembren la tierra. La quinta parte de la cosecha será para el faraón y el resto será para sembrar y comer. El pueblo está agradecido porque Yosef los salvó la vida y aceptan la orden. A partir de ese momento rige una ley en Egipto que dice que la quinta parte de la producción de la tierra será para el faraón. Sólo la tierra de los sacerdotes no llega a ser posesión del faraón.

Israel se establece en la tierra de Goshen obteniendo propiedades y multiplicándose en gran manera.

Comentarios

Primera aliyá, 44:18-30

 

44:18 “Entonces Yehudá se le acercó, y dijo: Oh señor mío, permite a tu siervo hablar una palabra a los oídos de mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervo, pues tú eres como Faraón mismo.” – Yehudá se acercó a Yosef poco antes de que se diera a conocer.

 

44:21 “Entonces tú dijiste a tus siervos: “Traédmelo para que yo lo vea.”“ – La palabra hebrea que ha sido traducida como “traédmelo” viene de la raíz yarad[1] que significa “bajar”. Cuando el pueblo hebreo habla de salir de la Tierra de Israel, usa la expresión “bajar”, y cuando habla de entrar en la tierra de Israel, usa la expresión “subir”. Lo mismo se ve en los versículos 23 “desciende” y 24 “subimos”. Lamentablemente no se tradujo correctamente en el versículo 21 ni en el versículo 26 que debería ser traducido:

 

“Mas nosotros respondimos: “No podemos descender (en lugar de “ir”). Si nuestro hermano menor desciende (en lugar de “va”) con nosotros, entonces descenderemos (en lugar de “iremos”); porque no podemos ver el rostro del hombre si nuestro hermano no está con nosotros.”“

 

Esto nos enseña que cuando una persona sale de la Tierra de Israel, desciende espiritualmente y cuando entra en la Tierra de Israel sube espiritualmente. HaShem llama la Tierra de Israel “mi tierra”, cf. Isaías 14:25; Jeremías 2:7; 16:18; Ezequiel 36:5; 38:16; Joel 1:6; 3:2. Por eso el que está en la tierra de Hashem está más cerca de él que cuando no está allí.

 

En Deuteronomio 11:12 está escrito:

 

“Es una tierra que el Eterno tu Elohim cuida; los ojos de Hashem tu Elohim están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”

 

El faraón no entendió la importancia espiritual de la Tierra de Israel, y cuando habló de viajar a la tierra de Kenáan, sólo dijo “id”, cf. 45:17.

 

 

Segunda aliyá, 44:31 – 45:7

44:32 “Porque yo, tu siervo, me hice responsable del muchacho con mi padre, diciendo: “Si no te lo traigo, que lleve yo la culpa delante de mi padre para siempre.”“ – Yehudá se puso como fiador, en hebreo arav[2]. Esto significa que estaba dispuesto a sufrir en lugar del hermano.

 

44:33 “Ahora pues, te ruego que quede este tu siervo como esclavo de mi señor, en lugar del muchacho, y que el muchacho suba con sus hermanos.” – Ser fiador implica llevar la responsabilidad hasta la última consecuencia. Yehudá fue fiel a su promesa a su padre. Ahora ha mostrado, no solamente arrepentimiento, sino que está dispuesto a hacer tikún, rectificación, por lo que hizo con su hermano Yosef. En lugar de entregar al hijo de Rajel que su padre amaba, se puso en su lugar. Así Yosef supo que se había arrepentido. Si no hay una disposición de rectificar los errores cometidos y, en el caso de ser posible, restituir el daño, no ha habido arrepentimiento en la persona. Si hay arrepentimiento verdadero también hay un deseo de rectificación.

 

45:1     “Yosef no pudo ya contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y exclamó: Haced salir a todos de mi lado. Y no había nadie con él cuando Yosef se dio a conocer a sus hermanos.” – Ya se había visto el arrepentimiento en Yehudá. Ya se había logrado el propósito del trato duro. En ese momento Yosef ya no necesita tratarle más con dureza. Ahora se da a conocer, pero no a los egipcios, sino a sus hermanos.

 

La palabra hebrea traducida como “conocer” es hitvadá, y viene de la raíz yadá.[3] Esta palabra se usa en las Escrituras también como una referencia a tener relaciones íntimas, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4. En Génesis 45:4 Yosef les pide que se acerquen a él. Podría haber dicho solamente que se acercaran, pero la palabra elai, “hasta mí”, que ha sido añadida, implica un acercamiento casi palpable. La conclusión que hace Rashí de esto es que Yosef les enseñó su circuncisión.

Yosef no se dio a conocer hasta que los doce hermanos estuvieran juntos

45:2     “Y lloró tan fuerte que lo oyeron los egipcios, y la casa de Faraón se enteró de ello.” – En el momento de revelación de quién era Yosef hubo lloro, cf. verso 14-15.

 

45:3     “Yosef dijo a sus hermanos: Yo soy Yosef. ¿Vive todavía mi padre? Pero sus hermanos no podían contestarle porque estaban atónitos delante de él.” – Ahora Yosef habló en hebreo presentándose con su nombre hebreo. No dijo: “Yo soy Tsafnat-Paneaj”.

 

45:4     “Y Yosef dijo a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron, y él dijo: Yo soy vuestro hermano Yosef, a quien vosotros vendisteis a Egipto.” –

 

45:5     “Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese el haberme vendido aquí; para preservar vidas me envió Elohim delante de vosotros.”

45:6     “Porque en estos dos años ha habido hambre en la tierra y todavía quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.”

“quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega.” – Yosef supo por los sueños del faraón y el espíritu profético que quedaban cinco años de hambre. Rashí dice que cuando vino Yaakov a Egipto, terminó la sequía. Pero en tal caso ¿no sería Yosef un falso profeta? En el versículo 11 se repite el mensaje de los cinco años que quedaban de sequía.

Sin embargo, para los hijos de Israel sólo había dos años de hambre grave, puesto que Yosef los sostuvo durante el resto del tiempo.

 

45:7     “Y Elohim me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberación.”

Tercera aliyá, 45:8-18

45:8     “Ahora pues, no fuisteis vosotros los que me enviasteis aquí, sino Elohim; y El me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – Yosef no echa la culpa de lo sucedido a sus hermanos. Estas palabras vienen de una persona espiritualmente madura. Los inmaduros no ven más allá de la nariz y echan la culpa a su alrededor por las cosas malas que pasan. No entienden que detrás de los sucesos hay leyes espirituales y planes divinos. El que colabora con estos planes será prosperado, como Yosef. Yosef quitó la culpa de sus hermanos.

“Elohim… me ha puesto por padre de Faraón y señor de toda su casa y gobernador sobre toda la tierra de Egipto.” – Según Rashí, la palabra “padre”, en hebreo av, no solamente significa padre, sino también “consejero”, “amigo” y “patrón”.

 

Los tres cargos que Yosef recibió del faraón

  • Le puso como av, amigo y patrón,
  • Le puso como señor de toda su casa,
  • Le puso como gobernador sobre todo el mundo,

 

45:9     “Daos prisa y subid adonde mi padre, y decidle: “Así dice tu hijo Yosef: ‘Elohim me ha hecho señor de todo Egipto; ven a mí, no te demores.” –

 

45:14 “Entonces se echó sobre el cuello de su hermano Binyamín, y lloró; y Binyamín también lloró sobre su cuello.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cuello” aparece en relación con Binyamín en forma plural, “cuellos”. De esto los rabinos han sacado la alusión a los dos templos que estaban en el territorio de Binyamín. El lloro de Yosef sería profético por también ver la destrucción de los dos templos futuros en el territorio de su hermano. El lloro de Binyamín también sería profético en relación al último lugar donde estuvo el tabernáculo, en Shiló, que pertenece al territorio de Yosef, en la tierra de Efrayim.

Cuarta aliyá, 45:19-27

45:26 “Y le informaron, diciendo: Yosef vive todavía, y es gobernante en toda la tierra de Egipto. Pero él se quedó atónito porque no les podía creer.”

 

45:27 “Pero cuando ellos le contaron todas las cosas que Yosef les había dicho, y cuando vio las carretas que Yosef había enviado para llevarlo, el espíritu de su padre Yaakov revivió.” – Israel no podía creer el mensaje de que Yosef vivía hasta después de un tiempo. Según Rashí y el Tárgum Onkelos, la Shejiná, la presencia divina, el Espíritu de Santidad, partió de Jaakov durante su tiempo de luto por causa de Yosef, y en este momento vuelve otra vez al patriarca.

Quinta aliyá, 45:28 – 46:27

45:28 “Entonces Israel dijo: Basta, mi hijo Yosef vive todavía. Iré y lo veré antes que yo muera.” – La Torá cambia el nombre de Yaakov de un versículo a otro. Cuando el espíritu de Yaakov revive es llamado Israel.

 

46:1     “Y partió Israel con todo lo que tenía y llegó a Beer-Sheva, y ofreció sacrificios al Elohim de su padre Yitsjak.” – La Torá dice que Yaakov sacrificó al Elohim de su padre Yitsjak y no menciona su abuelo Avraham. Esto nos enseña, según Rashí, que hay que dar más respeto al padre que al abuelo.

Yaakov se conectó con Beer-Sheva, donde había nacido su padre Yitsjak, y así el Eterno se le reveló de nuevo.

Yaakov está en dudas si puede bajar a Egipto o no. El conoce bien la profecía dada a Avraham en 15:13-16 que dice que sus descendientes estarán oprimidos durante 400 años en una tierra ajena. Otra cosa que podía haber producido duda puede ser el hecho de que su padre Yitsjak había recibido el mensaje de que no podía ir a Egipto durante el tiempo de hambruna, cf. Génesis 26:2.

46:2     “Y Elohim habló a Israel en una visión nocturna, y dijo: Yaakov, Yaakov. Y él respondió: Heme aquí.” –Esta forma de hablar es para momentos cruciales en las vidas de las personas. Según Rashí implica cariño. El Midrash agrega que también implica apremio.

 

46:3     “Y El dijo: Yo soy Elohim, el Elohim de tu padre; no temas descender a Egipto, porque allí te haré una gran nación.” – Israel se convirtió en una gran nación en tierra gentil. Así será también en los últimos tiempos, los gentiles convertidos entrarán en Israel para ser una gran nación, mil veces mayor que cuando salió de Egipto por primera vez, según Deuteronomio 1:10-11, donde está escrito:

 

“El Eterno vuestro Elohim os ha multiplicado y he aquí que hoy sois como las estrellas del cielo en multitud. “Que el Eterno, el Elohim de vuestros padres, os multiplique mil veces más de lo que sois y os bendiga, tal como os ha prometido.”

Más de dos millones de israelitas salieron de Egipto la primera vez. ¡En la redención final habrá mil veces más!

46:4     “Yo descenderé contigo a Egipto, y ciertamente, yo también te haré subir; y Yosef cerrará tus ojos.” – La presencia de Hashem fue con Yaakov a Egipto. También hay una promesa de subir otra vez. Esta promesa implica tres cosas:

 

  1. Yaakov no iba a ser enterrado en Egipto sino en la tierra de Israel. Esto nos enseña que el cuerpo de un muerto sigue siendo la persona. Yaakov subió de Egipto, no “los restos mortales de Yaakov”.
  2. Los descendientes de Yaakov subirían de Egipto a la tierra de Israel.
  3. El cuerpo de Yaakov y sus descendientes van a ser resucitados. La palabra que ha sido traducida como “volver” es aliyá que significa subir, de lo cual hemos hablado antes.

 

46:7     “sus hijos y sus nietos con él, sus hijas y sus nietas; a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.” – Aquí habla de las nietas de Yaakov. Pero al revisar los nombres sólo se encuentra una nieta, Seráj, verso 17. Además si se cuentan los nombres que son mencionados en este capítulo, sólo se llegan a 69 almas.

 

46:15 “Estos son los hijos de Leá, los que le dio a luz a Yaakov en Padán-Aram, y además su hija Diná; todos sus hijos y sus hijas eran treinta y tres.” – Pero sólo hay 32 nombres. Esto nos enseña que una nieta nació durante el viaje. Sólo 69 salieron de la tierra de Kenáan, pero 70 llegaron a Egipto, cf. verso 27. Según Rashí fue Yojeved, la madre de Moshé, que nacería “entre las murallas”.

 

46:27 “Y los hijos de Yosef, que le nacieron en Egipto, eran dos: todas las personas de la casa de Yaakov que vinieron a Egipto, eran setenta.”

La Septuaginta menciona 75 personas pero el texto masorético dice 70, cf. Éxodo 1:5. La diferencia se encuentra en Génesis 46:20 donde la Septuaginta también menciona cuatro nietos y un bisnieto de Yosef.[4]

 

Según Génesis 10, las naciones gentiles fueron originalmente 70. Esto concuerda con el número de los hijos de Israel que bajaron a Egipto, como está escrito en Deuteronomio 32:8:

 

“Cuando el Altísimo dio a las naciones su herencia, cuando separó los hijos del hombre, fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.”

Sexta aliyá, 46:28 – 47:10

46:28 “Y envió a Yehudá delante de sí a Yosef, para indicar delante de él el camino a Goshen; y llegaron a la tierra de Goshen.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “camino a Goshen” es goshna. También se encuentra en el próximo versículo. Comprende cuatro letras hebreas, guimel (G), shin (Sh), nun (N) y hey (H). Es la única palabra en toda la Escritura que contiene estas cuatro letras. Son las mismas cuatro letras que se encuentran en la peonza (perinola) que se usa en la diáspora para jugar durante Januká. Las cuatro letras que son usadas para Januká anuncian el gran milagro que ocurrió allí, en hebreo: Nes Gadol Hayá Sham, “Un milagro grande sucedió allí”. La suma del número de las cuatro letras es 358. Nun = 50, Guimel = 3, Hey = 5, Shin = 300. 50 + 3 + 5 + 300 = 358.

 

47:6a “la tierra de Egipto está a tu disposición. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; que habiten en la tierra de Goshen” – Yosef quería que los hijos de Israel vivieran como una comunidad separada en la tierra de Goshen por varios motivos:

 

  • Para evitar la asimilación.
  • Para evitar que los hijos de Israel tuvieran cargos en la corte real o fueran reclutados para el ejército.
  • Para poder criar ganado menor sin molestar a los egipcios que aborrecían a los pastores de ovejas porque la oveja fue uno de sus falsos dioses.
  • Para tener buenos pastos para su ganado.

El ingeniero agrónomo Rodolfo Olivares de El Salvador me informó que la tierra de Goshen es una de las mejores del mundo, quizás la mejor de todas las tierras. Allí nunca hay falta de agua, no existen las plagas, nunca hace frío, no hay vientos fuertes, es llano y la tierra es húmeda. Es un suelo de aluvión donde hay materias orgánicas y minerales de los ríos, especialmente selenio, cobre y hierro, que hacen que las placentas de los animales y los hombres siempre fecundan.

En Éxodo 1:19 está escrito:

“Respondieron las parteras a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias, pues son robustas y dan a luz antes que la partera llegue a ellas.”

47:7     “Yosef trajo a su padre Yaakov y lo presentó a Faraón; y Yaakov bendijo a Faraón.” – El que está en un nivel espiritual superior es el que bendice al que está en un nivel inferior.

 

47:8-9  “Y Faraón dijo a Jaakov: ¿Cuántos años tienes? Entonces Yaakov respondió a Faraón: Los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han alcanzado a los años que mis padres vivieron en los días de su peregrinación.” – En lugar de bendecir al Eterno, delante de este rey, por haberle liberado de todas las cosas malas, Yaakov usa su lengua para hablar negativamente. Esta conversación entre Yaakov y el faraón está compuesta por 33 palabras hebreas. Un Midrash[5] dice que por estas 33 palabras de queja, la vida de Yaakov fue cortada 33 años, 180 – 33 = 147. Más adelante vemos como Yaakov había hecho teshuvá y tikún (arrepentimiento y rectificación) al pronunciar la bendición sobre Yosef, como está escrito en Génesis 49:26a:

 

“Las bendiciones de tu padre han sobrepasado las bendiciones de mis antepasados hasta el límite de los collados eternos”

Séptima aliyá, 47:11-27

47:14 “Y Yosef recogió todo el dinero que había en la tierra de Egipto y en la tierra de Kenáan a cambio del grano que le compraban, y Yosef trajo el dinero a la casa de Faraón.” – El propósito de recoger todo ese dinero fue que pasara a los hijos de Israel en el futuro,[6] porque necesitaban mucho oro, plata, bronce y piedras preciosas para poder hacer el mishkán, tabernáculo, en el desierto, como está escrito en Éxodo 12:36:

 

“Y el Eterno hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les concedieron lo que pedían. Así despojaron a los egipcios.”

 

47:25 “Y ellos dijeron: Nos has salvado la vida. Hallemos gracia ante los ojos de Faraón mi señor, y seremos siervos de Faraón.”

[1]       Strong H3381 yârad, yaw-rad’, A primitive root; to descend (literally to go downwards; or conventionally to a lower region, as the shore, a boundary, the enemy, etc.; or figuratively to fall); causatively to bring down (in all the above applications): –  X abundantly, bring down, carry down, cast down, (cause to) come (-ing) down, fall (down), get down, go (-ing) down (-ward), hang down, X indeed, let down, light (down), put down (off), (cause to, let) run down, sink, subdue, take down.

[2]       Strong H6148 ‛ârab, aw-rab’, A primitive root; to braid, that is, intermix; technically to traffic (as if by barter); also to give or be security (as a kind of exchange): – engage, (inter-) meddle (with), mingle (self), mortgage, occupy, give pledges, be (-come, put in) surety, undertake.

[3]       Strong H3045 yâda‛, yaw-dah’, A primitive root; to know (properly to ascertain by seeing); used in a great variety of senses, figuratively, literally, euphemistically and inferentially (including observation, care, recognition; and causatively instruction, designation, punishment, etc.): – acknowledge, acquaintance (-ted with), advise, answer, appoint, assuredly, be aware, [un-] awares, can [-not], certainly, for a certainty, comprehend, consider, X could they, cunning, declare, be diligent, (can, cause to) discern, discover, endued with, familiar friend, famous, feel, can have, be [ig-] norant, instruct, kinsfolk, kinsman, (cause to, let, make) know, (come to give, have, take) knowledge, have [knowledge], (be, make, make to be, make self) known, + be learned, + lie by man, mark, perceive, privy to, X prognosticator, regard, have respect, skilful, shew, can (man of) skill, be sure, of a surety, teach, (can) tell, understand, have [understanding], X will be, wist, wit, wot.

[4]       David H. Stern “Jewish New Testament Commentary”, página 244.

[5]       Midrash HaGadol 47, Dat Zekenim 47:8.

[6]       Ilkut Shmoini 1.158.

Parashá 10 MiKets

ז׳ בטבת ה׳תשע״ו (December 19, 2015) por  
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10 mikets

Parashá 10 MiKets

Génesis 41:1 – 44:17

Aliyás de la Torá:

  1. 41:1-14
  2. 41:15-38
  3. 41:39-52
  4. 41:53 – 42:18
  5. 42:19 – 43:15
  6. 43:16-29
  7. 43:30 – 44:17
  8. Maftir: 44:14-17

Haftará: (1 Reyes 3:15 – 4:1)

Haftará para janucá: Zacarías 2:14 – 4:7

MiKets

Significa “al final”, “al cabo”.

Primera aliyá, 41:1-14

Al final de dos años el faraón tiene dos sueños seguidos. En el primero aparecen siete vacas gordas que suben del río y pacen en el carrizal. Luego suben otras siete vacas flacas y devoran las siete vacas gordas. En el segundo suben siete espigas llenas en un tallo. Luego brotan siete espigas menudas que devoran  las siete espigas gruesas. Por la mañana su espíritu está turbado y llama a todos los adivinos y sabios y les cuenta sus sueños. Pero ninguno de ellos puede interpretarlos. Entonces el jefe de los coperos reconoce su pecado y cuenta lo que pasó cuando fue puesto en la cárcel junto con el panadero, como un joven hebreo había interpretado los sueños que habían tenido los dos y como se había cumplido su interpretación.

Segunda aliyá, 41:15-38

Entonces el faraón manda sacar a Yosef del calabozo. Después de ser afeitado y cambiado sus vestidos es presentado ante el faraón quien le dice que ha tenido un sueño y que no hay nadie que lo puede interpretar y que ha oído decir de él que puede hacerlo. Yosef contesta diciendo que Dios dará una respuesta. El faraón le cuenta sus sueños a Yosef quien le contesta que los dos sueños son uno y hablan de lo que Dios va a hacer. Las siete vacas buenas y las siete espigas buenas son siete años. Las siete vacas flacas y las siete espigas feas serán siete años de hambre. Dios ha mostrado al faraón lo que va a hacer. Siete años de gran abundancia llegará a todo Egipto y después llegarán siete años de hambre y se olvidará de toda la abundancia porque el hambre asolará la tierra. Será un hambre muy severa. El sueño fue repetido dos veces para mostrar que es algo determinado por Dios y lo hará rápido. Que el faraón busque un hombre sabio para poner sobre la tierra de Egipto y que ponga intendentes sobre el país que exija el quinto de la producción durante los siete años de abundancia para almacenarlo en las ciudades bajo la protección del faraón. Así los víveres serán una reserva para los siete años de hambre para que el país no perezca.

Esto le parece bien al faraón y a todos sus siervos. Y el faraón dice: “¿Podemos encontrar un hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?”

Tercera aliyá, 41:39-52

El faraón dice a Yosef que no hay nadie tan sabio como él porque Dios le ha revelado todo esto. Le pone sobre su casa y todo su pueblo será sustentado por sus órdenes. Sólo en el trono él será mayor que Yosef. El faraón también le pone sobre toda la tierra de Egipto, dándole su anillo personal para sellar y vistiéndole con ropas de lino fino y poniéndole un collar de oro en su cuello. Le hace montar en su segundo carro y proclaman delante de él “¡Avrej!”. Nadie levantará ni mano ni pie sin Yosef en toda la tierra de Egipto. En ese momento Yosef tiene 30 años. El faraón llama a Yosef Tsafnat-Paneaj y le da por esposa a Osnat, hija Poti-Fera, príncipe de On. Luego Yosef sale por la tierra de Egipto. Durante los siete años de abundancia Yosef guarda el fruto en las ciudades, en cada ciudad el fruto de sus campos circunvecinos. Así almacena grano como la arena del mar que no se puede medir.

Durante ese tiempo la esposa de Yosef da a luz dos hijos. El primero recibe el nombre de Menashé, porque Dios le ha hecho olvidar su fatiga y la casa de su padre, y el segundo recibe el nombre de Efrayim, porque Dios le ha hecho fecundo en la tierra de su aflicción.

Cuarta aliyá, 41:53 – 42:18

Después de los siete años de abundancia llegan los siete años de hambre como Yosef ha dicho. El hambre está en todas las tierras pero en todo Egipto hay pan. Cuando se siente el hambre en toda la tierra de Egipto el pueblo clama al faraón por pan. El faraón les dice que vayan a Yosef para hacer todo lo que él diga. El hambre se extiende sobre toda la tierra y Yosef abre los graneros y vende a los egipcios. Vienen de todos los países para comprar grano en Egipto por causa del hambre.

Al oír Yaakov que hay grano en Egipto manda a sus hijos descender allá a comprar un poco. Pero sólo diez de sus hijos viajan porque Binyamín no puede ir porque el padre teme que le suceda algo malo. Van acompañados con los otros de la tierra de Kenáan que también van a comprar. Los hermanos de Yosef llegan y se postran ante él rostro en tierra. El los reconoce pero no les descubre su identidad y les habla duramente y pregunta de dónde han venido. Dicen que vienen de la tierra de Kenáan para comprar alimentos. No le reconocen. Yosef se acuerda de los sueños que ha tenido acerca de ellos y les dice que son espías. Contestan diciendo que no lo son sino que han venido para comprar alimentos y que son hijos de un solo hombre, honrados y no espías. Pero él insiste diciendo que han venido para ver las partes indefensas de la tierra. Contestan que son doce hermanos, hijos de un solo hombre en la tierra de Kenáan, y que el menor está con su padre y que el otro ya no existe. Yosef manda que uno de ellos vaya y traiga al hermano mientras los demás se queden presos para ver si es verdad lo que dicen. Les pone en arresto durante tres días. Al tercer día les presenta un plan para que se mantengan vivos.

Quinta aliyá, 42:19 – 43:15

 

Uno de los doce tendrá que quedarse preso y el resto podrá ir con el grano para el hambre de sus familias. Cuando vuelvan con el hermano menor serán verificadas sus palabras y no morirán. Los hermanos empiezan a hablar entre ellos de que eran culpables en cuanto al maltrato de su hermano y por eso les ha venido esta angustia. Reuvén les recuerda que les había dicho que no pecaran contra él y que ahora tienen que rendir cuentas por su sangre. Ellos no saben que Yosef los entiende porque les hablaba por medio de un intérprete. Yosef se aparta y llora. Luego vuelve y detiene a Shimón y lo encierra en presencia de sus hermanos.

Yosef manda que sean llenados sus recipientes de grano y que su dinero sea devuelto en el saco de cada uno y que reciban provisiones para el camino. Los hermanos se van de allí y en el camino se espantan porque el dinero les ha sido dado de vuelta. Cuando llegan a su padre le cuentan todo lo que ha pasado. Todos tienen temor por lo sucedido y Yaakov les dice que le han privado de sus hijos, Yosef ya no existe, Shimón tampoco y ahora quieren llevar a Binyamín. Reuvén dice a su padre que puede dar muerte a sus dos hijos si él no trae de vuelta a Binyamín. Yaakov no permite que descienda su hijo para que no muera como su hermano.

El hambre se pone peor en la tierra y terminan de comer lo que han comprado en Egipto. Entonces el padre dice que vuelvan a Egipto para comprar un poco de alimento. Pero Yehudá dice que el hombre claramente dijo que no podrán ver su rostro sin tener al hermano con ellos. Si envía al hermano con ellos podrán descender a comprar alimentos, pero si no, no. Israel pregunta por qué le contaron al hombre que tenían un hermano más. Contestan que el hombre les preguntó específicamente por la familia de ellos, si el padre vivía y si tenían otro hermano y que no tenían idea de que iba a pedir que trajeran al hermano. Yehudá se hace fiador y le pide al padre que envíe el muchacho con él para que se vayan y no mueran con sus pequeños. Israel acepta y los envía con los mejores productos de la tierra para dar al hombre. También llevan la doble cantidad de dinero, además del dinero que fue devuelto y a Binyamín y se presentan ante Yosef.

 

Sexta aliyá, 43:16-29

 

Cuando Yosef ve a Binyamín con ellos les introduce en su propia casa. Allí se les prepara un almuerzo con carne. Los hombres tienen miedo pensando que son llevados a la casa de Yosef por causa del dinero que fue devuelto y que ahora los van a hacer esclavos y tomar sus asnos. Por eso se acercan al mayordomo y le explican que han traído el dinero que fue devuelto y que no saben quién puso el dinero en sus sacos. El mayordomo contesta diciendo que no se preocupen porque ya ha recibido su dinero y que el Dios de su padre les ha dado ese tesoro. Shimón es sacado y devuelto a sus hermanos. Luego los lava los pies y reciben forraje para los asnos. Preparan el regalo para cuando venga Yosef a comer. Al venir él se postran ante él en tierra. El pregunta cómo están y si todavía vive su padre. Dicen que se encuentra bien. Al ver a Binyamín pronuncia una bendición sobre él.

 

Séptima aliyá, 43:30 – 44:17

 

Yosef sale rápido porque se siente muy conmovido por su hermano y se aparta a su habitación para llorar. Después de lavar su cara sale a comer con ellos. Yosef come separado de sus hermanos y también de los egipcios porque los egipcios consideran una abominación comer con los hebreos. Los hermanos son puestos en orden de nacimiento y se miran con asombro. Yosef les envía porciones de su propia mesa, pero Binyamín recibe cinco veces más que los demás. Beben hasta emborracharse.

Yosef ordena que los costales sean llenados y que su dinero también sea puesto allí, y también que su copa sea puesto en el costal de Binyamín. Los hombres son despedidos muy temprano. Pero al salir de la ciudad Yosef manda a su mayordomo a perseguirlos y a preguntar por qué han pagado mal por bien al robar la copa de su señor. Ellos dicen que no es así y que incluso habían traído el dinero que les había sido devuelto. El que tenga la copa morirá y los demás serán esclavos. El mayordomo dice que el que tenga la copa será esclavo y el resto se quedará libre. Al revisar los costales desde el mayor hasta el menor, encuentra la copa en el costal de Binyamín. Entonces rasgan sus vestidos y vuelven a la ciudad. Yehudá se presenta con sus hermanos en la casa de Yosef donde se ha quedado hasta ahora y se postran en la tierra ante él. Yosef les pregunta qué es lo que han hecho y si no saben que él puede adivinar. Yehudá dice que no pueden contestar nada y que Dios ha descubierto su iniquidad. Se ofrecen como esclavos, pero Yosef contesta y dice que sólo el que tenía la copa tiene que quedarse como esclavo y el resto puede subir en paz a su padre.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 41:1-14

 

41:1a “Y aconteció que al final de dos años” – Yosef tuvo que estar en la cárcel durante 12 años en total.

La palabra hebrea traducida como “al cabo de” es mi-kets[1] que significa “al final”, “al cabo”. Esto nos enseña que los sueños del faraón están hablando no solamente de lo que pasó al final de los dos años más de cárcel que Yosef tuvo que sufrir, sino también de lo que va a pasar al final.

Al final de los dos años Yosef es levantado para ser virrey, gobernante de toda la nación después del faraón.

La repetición de la palabra “despertó”, en hebreo yakats[2], en los versículos 4, 7 y 21, que se parece a kets, “final”.

 

41:14 “Entonces el faraón mandó llamar a Yosef, y lo sacaron aprisa del calabozo; y después de afeitarse y cambiarse sus vestidos, vino al faraón” – La palabra hebrea que fue traducida como “calabozo” es bor y significa “hoyo”, “pozo”.

Segunda aliyá, 41:15-38

41:25 “Entonces Yosef dijo a Faraón: Los dos sueños de Faraón son uno; Di-s ha anunciado al faraón lo que El va a hacer” – Durante la vida del faraón.

 

41:28 “Esto es lo que he dicho a Faraón: Dio-s ha mostrado a Faraón lo que va a hacer”

 

41:29-30 “He aquí, vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto; y después de ellos vendrán siete años de hambre, y será olvidada toda la abundancia en la tierra de Egipto; y el hambre asolará la tierra.” –

 

Durante este tiempo habrá una gran hambre de la palabra de Hashem en la tierra de Israel, como está escrito en Amós 8:11-14:

 

“He aquí, vienen días -declara Ado-nai HaShem- en que enviaré hambre sobre la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras de HaShem. Y vagarán de mar a mar, y del norte hasta el oriente; andarán de aquí para allá en busca de la palabra de HaShem, pero no la encontrarán. En aquel día las doncellas hermosas y los jóvenes desfallecerán de sed. Los que juran por el pecado de Shomron, y dicen: “Viva tu Dio-s, oh Dan”, y “Viva el camino de Beer-Sheva”, caerán y nunca más se levantarán.”

 

Vemos que los idólatras no van a encontrar la Palabra de Hashem porque no la buscan donde está, en Yerushalayim, sino en las religiones falsas del mundo. Pero sí, habrá un grupo inmensamente grande que sabrá dónde encontrar la Palabra de Hashem en ese tiempo, como está escrito en Zacarías 8:20-23:

 

“Así dice Hashem de los ejércitos: “Y será que aun vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades; y los habitantes de una irán a otra, diciendo: ‘Vamos sin demora a implorar el favor de HaShem, y a buscar a HaShem de los ejércitos. Yo también iré.’ “Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar a HaShem de los ejércitos en Yerushalayim y a implorar el favor de HaShem.” Así dice HaShem de los ejércitos: “En aquellos días diez hombres de todas las lenguas de las naciones asirán el vestido de un judío, diciendo: ‘Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dio-s está con vosotros.'”“

 

Aquí hay algunas cosas sumamente interesantes. Vemos que muchos pueblos y naciones poderosas van a buscar al Eterno en Yerushalayim “en aquellos días”, que es una referencia a los últimos tiempos. Luego habla de diez hombres de todas las lenguas de las naciones que van a asir del “vestido” de un judío y pedir ayuda espiritual. Los diez hombres aluden a las tribus que van a reaparecer en este tiempo. Ellos van a ir a aquellos judíos que caminan con Hashem, se unirán a la casa de Yehudá para ser instruido en la Torá de Moshé, como está escrito en Ezequiel 37:19

 

“Diles: “Así dice Ado-nai HaShem: ‘He aquí, tomaré la vara de Yosef, que está en la mano de Efrayim, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquélla, con la vara de Yehudá, y las haré una sola vara, y serán una en mi mano.'””

 

La palabra traducida como “vestido”, en la profecía de Zacarías, es sumamente interesante. Es la palabra kanaf[3], que significa “ala”, “extremo”, “orla”, “esquina”. Es la misma palabra que es usada para introducir el uso de los flecos en los “bordes”, literalmente en las cuatro “esquinas”, de los mantos de los hijos de Israel, como está escrito en Números 15:37-41:

 

“También habló Hashem a Moshé, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos (tsitsit) en los bordes de (kanfei – esquinas de) sus vestidos, por sus generaciones, y que pongan en el fleco (tsitsit) de cada borde (kanaf – esquina) un cordón azul. Y os servirá el fleco (tsitstit), para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Hashem, a fin de que los cumpláis y no sigáis vuestro corazón ni vuestros ojos, tras los cuales os habéis prostituido, para que os acordéis de cumplir todos mis mandamientos y seáis santos a vuestro Dio-s. Yo soy Hashem vuestro Dio-s que os saqué de la tierra de Egipto para ser vuestro Dio-s. Yo soy Hashem vuestro Dio-s.”

 

En las cuatro esquinas de los mantos de un judío, practicante de la Torá, están colgando los flecos, en hebreo tsitsitot, que hacen memoria de todos los mandamientos de Hashem para que sean cumplidos. Estos flecos representan la obediencia a todos los 613 mandamientos que Hashem dio a Israel por medio de Moshé. Así que aquí vemos una vuelta a casa de las diez tribus asimiladas entre las naciones, lo cual también incluye una disposición para someterse a la instrucción práctica de un judío que camina con Hashem y obedecer los mandamientos de Hashem dados por Moshé para las doce tribus.

 

41:38 “Entonces Faraón dijo a sus siervos: ¿Podemos hallar un hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dio-s?”

Tercera aliyá, 41:39-52

 

41:40 “Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; solamente en el trono yo seré mayor que tú.” –

 

41:41 “Faraón dijo también a Yosef: Mira, te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.” –

 

41:42 “Y Faraón se quitó el anillo de sellar de su mano y lo puso en la mano de Yosef; y lo vistió con vestiduras de lino fino y puso un collar de oro en su cuello” – El anillo implica autoridad para actuar en el nombre del rey. Ahora Yosef podía sellar documentos usando el nombre del faraón. Recibió el nombre que estaba sobre todo nombre de ese mundo.

 

41:43 “Lo hizo montar en su segundo carro, y proclamaron delante de él: ¡Avrej! Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.” – Según Rashí, avrej viene de dos palabras, av, “padre”, y rej, “rey”. Aunque la palabra av significa padre, en ciertos contextos su sentido es “consejero” o “amigo principal”. En 45:8 Yosef dice de sí mismo que Di-s lo ha hecho av, “padre” del faraón.

Según el Rabí Yosi ben Durmaskit, citado por Rashí, avrej está relacionado con birkayim, “roddillas”, y por lo tanto debe entenderse como una orden de doblar rodilla delante de él.

Cuando el pueblo reconocía la nueva posición de Yosef y doblaba la rodilla ante él, estaba aceptando la autoridad del que le puso en ese puesto, el rey de Egipto. Fue el faraón que ordenó al pueblo doblarse ante Yosef.

41:45 “Y Faraón llamó a Yosef por el nombre de Tsafnat-Paneaj, y le dio por mujer a Osnat, hija de Poti-Fera, sacerdote de On. Y salió Yosef por toda la tierra de Egipto.” – Cuando Yosef fue reconocido como Señor en el mundo gentil, le cambiaron su nombre hebreo en un nombre gentil.

Según Rashí y Flavio Josefo, el nombre Tsafnat Paneaj significa “revelador de misterios”. Tsafnat podría derivar de la raíz tsafán, que significa “esconder”, “ocultar”.[4] La LXX y la versión Copta tradujo este nombre como “salvador del mundo”.

Según Rashí, Poti-Fera es el mismo que Potifar. La palabra hebrea traducida como “sacerdote”, kohén, también puede ser entendida como “príncipe”, como en el caso de los hijos del rey David, cf. 2 Samuel 8:18; 1 Crónicas 18:17.

41:46a “Yosef tenía treinta años cuando se presentó ante Faraón, rey de Egipto.” –

 

41:49 “Así Yosef almacenó grano en gran abundancia, como la arena del mar, hasta que dejó de medirlo porque no se podía medir.”

Cuarta aliyá, 41:53 – 42:18

 

41:51-52 “Y al primogénito Yosef le puso el nombre de Menashé, porque dijo: Di-s me ha hecho olvidar todo mi trabajo y toda la casa de mi padre. Y al segundo le puso el nombre de Efrayim, porque dijo: Di-s me ha hecho fecundo en la tierra de mi aflicción.” –El nombre Menashé[5] viene de la raíz nashá[6] que significa “olvidar”. Efrayim[7] es la forma dual masculino de efrat[8] que significa “montón de ascuas”, “fertilidad”.

 

41:55 “Id a Yosef y haced lo que él os diga” – Vemos como el Rey está enviando la gente al que ha recibido la autoridad delegada.

41:57 “Y de todos los países venían a Egipto para comprar grano a Yosef, porque el hambre era severa en toda la tierra.” –

 

42:6     “Y Yosef era el que mandaba en aquella tierra; él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Y llegaron los hermanos de Yosef y se postraron ante él rostro en tierra.”

 

42:8     “Yosef había reconocido a sus hermanos, aunque ellos no lo habían reconocido.” –

 

42:13 “Mas ellos dijeron: Tus siervos son doce hermanos, hijos del mismo padre en la tierra de Kenáan; y he aquí, el menor está hoy con nuestro padre, y el otro ya no existe.” – La expresión “el otro no existe” aparece dos veces en este relato, cf. verso 32. En el versículo 38 Yaakov dice que Yosef ha muerto, cf.

Quinta aliyá, 42:19 – 43:15

 

42:21 “Entonces se dijeron el uno al otro: Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.” – La razón por la que trató duramente a sus hermanos fue porque Hashem le estaba usando como un instrumento para producir arrepentimiento en ellos. También fue porque necesitaban aprobar el examen y mostrar que verdaderamente se habían arrepentido de su pecado. Ahora volvieron a estar en una situación semejante a la anterior y tenían la oportunidad de rectificar y no volver a abandonar al hermano, hijo de Rajel, ni defraudar a su padre. Vemos como el trato de Yosef produjo un buen resultado en ellos.

 

42:24 “Y se apartó de su lado y lloró. Y cuando volvió a ellos y les habló, tomó de entre ellos a Shimón, y lo ató a la vista de sus hermanos.” – Reuvén, el primogénito, no estaba de acuerdo con el maltrato de Yosef. Shimón, que era el segundo, era un hombre violento, junto con su hermano Leví. Habían asesinado a toda una ciudad. Shimón necesitaba un trato especial para poder arrepentirse de su pecado y humillarse en su corazón duro. Esa fue la razón por la que Yosef le tomó a él y le encerró.

 

42:25 “Yosef mandó que les llenaran sus vasijas de grano y que devolvieran el dinero a cada uno poniéndolo en su saco, y que les dieran provisiones para el camino. Y así se hizo con ellos.”

 

42:30 “El hombre, el señor de aquella tierra, nos habló duramente y nos tomó por espías del país.”

 

43:8-9 “Y Yehudá dijo a su padre Israel: Envía al muchacho conmigo, y nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no perezcamos, tanto nosotros como tú y nuestros pequeños. Yo me haré responsable de él; de mi mano lo demandarás. Si yo no te lo vuelvo a traer y lo pongo delante de ti, que lleve yo la culpa para siempre delante de ti” – Ahora Yehudá entra en la escena y toma el control de la situación. El está dispuesto a responder por el hermano pequeño y ser culpable para siempre si no es devuelto a su padre.

Sexta aliyá, 43:16-29

 

43:26, 28b “Cuando Yosef regresó a casa, le trajeron el presente que tenían en su mano a la casa y se postraron ante él en tierra… se inclinaron en reverencia.” – Por fin se cumplió el primer sueño que había tenido Yosef acerca de sus hermanos. Ahora todos los hermanos estaban reunidos y los once hermanos se inclinaban ante Yosef. Oseas 6:11:

 

“Para ti también, oh Yehudá (el pueblo judío), hay preparada una cosecha, cuando yo restaure el bienestar de mi pueblo.”

Séptima aliyá, 43:30 – 44:17

 

43:30   “Y Yosef se apresuró a salir, pues se sintió profundamente conmovido a causa de su hermano y buscó donde llorar; y entró en su aposento y lloró allí.”

 

43:34 “El les llevó porciones de su propia mesa, pero la porción de Binyamín era cinco veces mayor que la de cualquiera de ellos. Bebieron, pues, y se embriagaron con él.”

En el Salmo 126:1-6 está escrito:

“Cántico de ascenso gradual. Cuando Hashem hizo volver a los cautivos de Tsión, éramos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de gritos de alegría; entonces dijeron entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Hashem con ellos. Grandes cosas ha hecho Hashem con nosotros; estamos alegres. Haz volver, Eterno, a nuestros cautivos, como las corrientes en el sur. Los que siembran con lágrimas, segarán con gritos de júbilo. El que con lágrimas anda, llevando la semilla de la siembra, en verdad volverá con gritos de alegría, trayendo sus gavillas.”

44:14 “Yehudá llegó con sus hermanos a casa de Yosef, él estaba aún allí, y ellos cayeron a tierra delante de él.”

[1]      Strong H4480 min minnîy  minnêy, min, min-nee’, min-nay’, For H4482; properly a part of; hence (prepositionally), from or out of in many senses: – above, after, among, at, because of, by (reason of), from (among), in, X neither, X nor, (out) of, over, since, X then, through, X whether, with.

Strong H7093 qêts, kates, Contracted from H7112; an extremity; adverbially (with prepositional prefix) after: – + after, (utmost) border, end, [in-] finite, X process.

Strong H7112 qâtsats, kaw-tsats’, A primitive root; to chop off (literally or figuratively): – cut (asunder, in pieces, in sunder, off), X utmost.

[2]      Strong H3364 yâqats, yaw-kats’, A primitive root; to awake (intransitively): – (be) awake (-d).

[3]      Strong H3671 kânâph, kaw-nawf’, From H3670; an edge or extremity; specifically (of a bird or army) a wing, (of a garment or bed clothing) a flap, (of the earth) a quarter, (of a building) a pinnacle: – + bird, border, corner, end, feather [-ed], X flying, + (one an-) other, overspreading, X quarters, skirt, X sort, uttermost part, wing ([-ed]).

[4]      Ver la nota 83 en la página 567 de “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

[5]      Strong H4519 menashsheh, men-ash-sheh’, From H5382; causing to forget; Menashsheh, a grandson of jacob, also the tribe descendant from him, and its territory: – Manasseh.

[6]      Strong H5382 nâshâh, naw-shaw’, A primitive root; to forget; figuratively, to neglect; causatively, to remit, remove: – forget, deprive, exact.

[7]      Strong H669 ephrayim, ef-rah’-yim, Dual of a masculine form of H672; double fruit; Ephrajim, a son of Joseph; also the tribe descended from him, and its territory: – Ephraim Ephraimites.

[8]      Strong H672 ‘ephrâth ‘ephrâthâh, ef-rawth’, ef-raw’-thaw, From H6509; fruitfulness; Ephrath, another name for Bethlehem; once used in Psalm 132:6 perhaps for Ephraim; also of an Israelitish woman: – Ephrath, Ephratah.

Parashá 09 VaYéshev

ז׳ בטבת ה׳תשע״ו (December 19, 2015) por  
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12 VaYejí

Parashá 09 VaYéshev

Génesis 37:1 – 40:23

Aliyás de la Torá:

  1. 37:1-11
  2. 37:12-22
  3. 37:23-36
  4. 38:1-30
  5. 39:1-6
  6. 39:7-23
  7. 40:1-23
  8. Maftir: 41:20-23

Haftará: Amós 2:6 – 3:8

VaYeshev

Significa “y se estableció”, “y se asentó”.

Primera aliyá, 37:1-11

Yaakov se establece en la tierra donde peregrinó su padre. A la edad de diecisiete años Yosef apacienta el rebaño con sus hermanos, los hijos de las concubinas de su padre. Yosef trae malos informes de ellos a su padre. Yaakov ama a Yosef más que al resto de sus hijos y le hace una túnica de colores. Por eso sus hermanos le tienen odio y no pueden hablarle bien. Dos sueños que tiene Yosef producen aún más odio y envidia en ellos. Primero sueña que estaban atando gavillas en el campo y las gavillas de los hermanos se inclinaron ante su gavilla que se había levantado y puesto derecha. Luego sueña que el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante él. Su padre le reprende por su segundo sueño pero lo guarda en su memoria.

Segunda aliyá, 37:12-22

Los hermanos están apacentando el rebaño en Shejem y Yosef es enviado allí por su padre desde Jevrón para ver cómo están. Un hombre le encuentra dando vueltas por el campo y le informa que se han ido a Dotán. Cuando Yosef se les acerca en Dotán traman contra el soñador para matarlo y echarlo en un pozo y decir que una fiera lo devoró. Pero Reuvén impide que lo maten y, para poder liberarlo y devolverlo a su padre, les dice que le echen en un pozo.

Tercera aliyá, 37:23-36

 

Los hermanos despojan a Yosef de su túnica de colores y le echan en un pozo vacío. Cuando se sientan a comer ven una caravana de yishmeelitas cargada de tres productos que están bajando hacia Egipto. Yehudá propone vender a Yosef como esclavo y los demás aceptan. Cuando pasan unos mercaderes midianitas sacan a Yosef del pozo. Luego lo venden a los yishmeleitas que le llevan a Egipto.

Reuvén vuelve al pozo y, al ver que Yosef no está allí, rasga sus vestidos y pregunta a sus hermanos adonde irá él ahora. Entonces empapan la túnica de Yosef con la sangre de un macho cabrío y la envían a su padre para que la examine. Yaakov piensa que una fiera lo ha devorado, rasga sus vestidos, se viste de cilicio y pasa mucho tiempo de duelo. No quiere recibir el consuelo de sus hijos y de sus hijas y dice que va a morir con luto.

Los medanitas venden a Yosef a Potifar, un capitán en la guardia del faraón.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

Yehudá se aparta de sus hermanos y se casa con la hija de Shúa que le da a luz tres hijos, llamados Er, Onán y Shelá. Luego toma una mujer para su hijo primogénito, llamada Tamar. Pero HaShem quita la vida de Er porque era malvado. Onán recibe la orden de su padre de cumplir con su deber de levantar descendencia a su hermano y llegar a su mujer. Pero cuando se llega a ella derrama el semen en la tierra para no dar descendencia a su hermano. Por eso HaShem también le quita la vida. Tamar es enviada a la casa de su padre para esperar que Shelá crezca.

Después de mucho tiempo muere la esposa de Yehudá. Después del duelo Yehudá sube a los trasquiladores de sus ovejas en Timna junto con su amigo Jirá. Cuando Tamar es informada sobre ello se quita su ropa de viuda y se cubre con un velo y se sienta cerca del camino de Timna porque se ha dado cuenta de que no había sido dada a Shelá como mujer aunque había crecido. Yehudá piensa que es una prostituta y le ofrece un cabrito para poder llegar a ella. Como señal ella le pide tres cosas que lleva puesto. Y así ella concibe de él. Luego se viste de viuda de nuevo. Yehudá envía el cabrito por medio de su amigo para recobrar la prenda pero no la encuentra. Los hombres del lugar tampoco saben nada de una prostituta.

A los tres meses informan a Yehudá que Tamar ha fornicado y él ordena que sea quemada. Entonces ella envía a decir a su suegro que investigue para saber de quién son las tres cosas que tiene como señal. Yehudá reconoce que ella tiene razón y que él es el responsable del embarazo por no haberle dado a su hijo Shelá. Pero no vuelve a conocerla más. Cuando va a dar a luz tiene mellizos. Uno de los dos saca su mano y la partera le ata un hilo escarlata pensando que va a salir primero. Pero retira su mano y el hermano sale. Por eso fue llamado Perets, brecha. El hermano que tiene el hilo es llamado Zeraj.

 

Quinta aliyá, 39:1-6

 

Yosef es comprado por Potifar, el oficial del faraón. El Eterno está con él y llega a ser un hombre próspero. Está sirviendo en la casa de su amo y todo lo que hace prospera. Su amo se da cuenta de ello y le hace su siervo personal y mayordomo sobre toda su casa. La casa y los campos del egipcio son bendecidos por causa de Yosef y le deja todo lo que posee en las manos de Yosef y sólo se preocupa por el pan que come. Yosef tiene un aspecto muy hermoso.

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

La mujer del amo de Yosef pone su mirada en él y le dice que se acueste con ella. Pero él le contesta que no puede cometer esa gran maldad y pecar contra Dios. Ella insiste día tras día pero él no quiere ni estar con ella. Un día, cuando no hay nadie en la casa, Yosef entra para hacer su trabajo. Ella ase de su ropa y le pide que se acueste con ella. Pero él deja su ropa y sale huyendo afuera. Ella llama a los hombres de la casa y dice que Yosef vino para acostarse con ella y que ella había gritado a gran voz y que por eso él había dejado la ropa allí y había salido huyendo. Luego cuenta el miso cuento a su marido. Su marido se enfada y echa a Yosef en la cárcel donde tendrá que seguir por mucho tiempo. Pero el Eterno está con Yosef y le da misericordia de manera que el jefe de la cárcel le da la confianza de administrar toda la cárcel. Todo lo que él emprende HaShem lo hace prosperar.

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

El copero y el panadero del faraón le ofenden y son puestos en la cárcel donde está Yosef. Después de un año tienen ambos un sueño la misma noche. Por la mañana Yosef los ve preocupados y les pregunta qué pasa. Le dicen que han tenido un sueño y nadie lo puede interpretar. Yosef dice que las interpretaciones pertenecen a Dios y les pide que se lo cuenten. El jefe de los coperos soñó con una vid con tres sarmientos que brotaron y produjeron uvas maduras. Tomó las uvas y las exprimió en la copa del faraón que estaba en su mano y la dio al faraón. Yosef dice que los tres sarmientos son tres días y que en tres días su cabeza será levantada y le será devuelto el puesto que tenía antes. Luego Yosef le pide que se acuerde de él cuando le vaya bien para mencionarle ante el faraón para sacarle de la cárcel. Revela que fue secuestrado y que no ha hecho nada malo para tener que estar en el calabozo.

El jefe de los panaderos soñó con tres cestas de pan sobre su cabeza llenas de manjares hechos por un panadero para el faraón. Pero fueron comidos por los pájaros. Yosef dice que las tres cestas son tres días y que dentro de tres días el faraón le va a quitar la cabeza y colgarle en un árbol para que las aves coman su carne.

Al tercer día es el cumpleaños del faraón y hay un banquete para todos sus siervos. El jefe de los coperos es restaurado en su cargo y el jefe de los panaderos es ahorcado. Sin embargo, el jefe de los coperos no se acuerda de Yosef.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 37:1-11

 

37:1     “Y Yaakov habitó en la tierra donde había peregrinado su padre, en la tierra de Kenáan.” – No es lo mismo habitar que peregrinar. La actitud de un peregrino es que no tiene una morada fija, siempre está de camino a otro lugar. Ahora Yaakov tiene el deseo de asentarse y dejar de ser peregrino. Esto es un error. Cuando un justo quiere dejar de luchar y disfrutar de esta vida, está intentando sacar de antemano lo que recibirá en el mundo venidero. Pero HaShem no le permitió hacer esto y le sucedió el problema con Yosef.

Es necesario tener lucha en esta vida para poder estar sano espiritualmente. Cuando no hay conflictos y todo va bien hay una tendencia de querer aflojarse y dormir espiritualmente. Los problemas y las luchas nos mantienen en alerta y nos obligan a buscar al Eterno en todo momento.

 

37:2a “Esta es la historia de las generaciones de Yaakov: Yosef…” – La historia de una persona sigue en sus hijos. Esta no es la historia de Yosef, sino de Yaakov. En el capítulo 38 encontramos el relato de la vida de Yehudá. Estos dos, Yosef y Yehudá, son los dos hijos más importantes de Israel. Alrededor de estos dos giran toda la historia de salvación de Hashem. Yosef llegó a ser el padre de Efrayim que es el ancestro de la tribu principal de la casa de Israel constituida por las diez tribus del norte que eventualmente se separarían de las dos tribus en el sur.

 

37:2b “Yosef, cuando tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilháh y con los hijos de Zilpá, mujeres de su padre. Y Yosef trajo a su padre malos informes sobre ellos.” – Como hemos dicho antes, el nombre Yosef significa “quitará” y “añadirá”

 

“Y Yosef trajo a su padre malos informes sobre ellos.” – Los cuatro hijos de las concubinas no se portaban bien y Yosef habló mal de ellos ante su padre. En lugar de reprenderles a ellos y aclarar posibles malos entendidos habló con su padre, lo cual constituye el pecado de lashón hará, lengua de maldad. Los rabinos enseñan que por esta mala lengua luego tenía que estar en la cárcel durante 10 años.[1]

 

37:3     “Y amaba Israel a Yosef más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejez; y le hizo una túnica de muchos colores.”  – Hay varias razones por las que Israel amaba a Yosef: era el hijo de su vejez, era el hijo de su esposa preferida, tenía mucho en común con él mismo y, según un Midrash[2], Yaakov sabía por medio de una profecía que Yosef iba a ser una gran persona. Yaakov y Yosef se parecían en muchos aspectos:

 

  • Ambos tenían una madre estéril y nacieron por una intervención divina.
  • Ambos fueron odiados por sus hermanos.
  • Ambos experimentaron como sus hermanos querían matarlos.
  • Ambos se hicieron ricos.
  • Ambos se casaron fuera de la Tierra.
  • Ambos fueron acompañados por ángeles.
  • Los suegros de ambos fueron bendecidos por causa de ellos.
  • Ambos viajaron a Egipto.
  • Ambos pidieron que sus huesos fueran trasladados a la Tierra prometida.
  • Ambos murieron en Egipto.

37:4     “Y vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente.”  – La lucha entre hermanos depende, hasta cierto grado, de la tensión que hay entre los padres. Los hijos son el reflejo de sus padres. La “poca” envidia que hubo entre las madres se multiplicaba en los hijos y se transformó en envidia de muerte. La razón por la que esta envidia llegó a tal extremo fue el favoritismo que mostraba Yaakov hacia uno de sus hijos. No es lo mismo reconocer las buenas cualidades de un hijo que tener favoritismo. Como padre, es necesario destacar las cualidades buenas de todos los hijos y no hacer comparaciones entre ellos. Las comparaciones crean muchas luchas innecesarias. Cada hijo es diferente y tiene diferentes dones y cualidades, unos más que otros. Pero esto no significa que uno sea mejor que el otro. El que tiene más dones tiene más responsabilidad y hay que exigirle más.

 

Es importante destacar las virtudes de nuestros hijos en todas las diferentes áreas en que HaShem los haya dotado.

 

A pesar de la situación crítica en la familia de Israel e incluso, por medio de estas tensiones familiares, HaShem, en su infinita sabiduría, lleva a cabo su plan de salvación para Israel y el mundo. El puede usar nuestra carnalidad para cumplir su propósito, ¡Bendito seda su Nombre!

 

Los hijos de Leá nacieron con un complejo de inferioridad y de rechazo, heredado de su madre. Como Leá se sentía menospreciada por Yaakov, porque él prefería a Rajel antes que a ella, su sentimiento pasó a los hijos.

Una persona con ese complejo siente que otros son amados y yo no, otros son apreciados pero yo no, otros son aceptados pero yo no. El complejo de inferioridad lleva la persona al auto desprecio. No importa cuánto se esfuerce, nunca se sentirá contenta consigo misma. Este complejo es formado por actitudes y palabras de los padres incluso desde antes de nacer. Un niño que ha sido engendrado por padres que no deseaban tener hijos está acomplejado desde antes de nacer. Un niño que oye palabras como: “tú no vales”, “qué malo eres”, “eres un pesado”, “no quiero verte”, “ya no te quiero”, etc., es acomplejado por sus padres. Las palabras de los padres tienen muchísima influencia en la formación del carácter del niño, especialmente durante el primer tiempo de su vida.

Los seis primero años de la vida de un niño son decisivos para el resto de su vida. Por eso es importante que los padres no dejen a sus hijos al cuidado de otros durante sus primeros años. La ausencia de los padres y, especialmente en el primer tiempo, la de la madre, crea un vacío emocional dentro del niño que no puede ser llenado con nada del mundo al menos que el Eterno haga una intervención sobrenatural para sanar su alma dañada.

Los padres proyectan en sus hijos la imagen de Hashem. Los niños reciben una imagen de Hashem según hayan sido sus padres con ellos. Si un padre nunca está en casa para dedicar tiempo con sus hijos los hijos van a creer que el Eterno está ausente y no está interesado en sus vidas. Si un padre trata con dureza a sus hijos y los castiga por sus errores los hijos van a pensar que el Eterno los castiga por cualquier error que cometan. Hay padres que pegan a sus hijos cuando cometen errores no cuando son rebeldes. Esto crea un trauma en el niño que difícilmente es quitado. Ese niño tendrá problemas en su relación con el Eterno. Pensará que él le castiga por cualquier cosa. No ha aprendido que hay una relación entre rebeldía y castigo, entre desobediencia y maldición. Piensa que todo lo malo que le sucede es porque el Eterno le está castigándolo según Sus propios caprichos.

Si los padres no tienen normas claras y constantes los hijos aprenden que el Eterno es caprichoso y fluctuante y que cambia sus mandamientos de un tiempo a otro, de una era a otra. Si los padres prometen cosas a sus hijos y luego no las cumplen los hijos van a dudar de las promesas eternas del Padre celestial, que no puede mentir. Si los padres dicen mentiras entre ellos o a sus hijos los hijos van a pensar que la Biblia no es verdad y que el Eterno puede engañar a los hombres. Si los padres no valoran y premian el esfuerzo de los niños eventualmente perderán su interés en progresar en la vida y pensarán que no son aptos para servir al Eterno. Si un padre hace comparaciones y muestra favoritismo entre los hijos van a pensar que algunos hijos de Hashem son favorecidos más que otros y esto crea envidias, luchas y endiosamientos idolátricas de los líderes entre el pueblo de Hashem.

Cuando un niño recibe amor, atención, instrucción y corrección y es estimulado sin ser comparado con sus hermanos o con otros compañeros, sino valorado, en primer lugar por lo que es y, en SEGUNDO lugar por lo que produce, aprenderá a apreciarse a si mismo y así podrá apreciar a los demás sin sentir envidia cuando otros progresen más que él. El remedio de la envidia es el amor.

 

Pero si una persona está muy dañada en sus emociones ha creado un muro de protección alrededor de su interior que no le permite salir ni permite entrar a nadie. Ni siquiera el amor de Hashem puede alcanzar ese corazón herido. Esa persona no puede ni sentir ni creer en el amor de Hashem por mucho que se le diga que le ame. Como sus emociones dicen que nadie le quiere no cree en alguien que le dice que le ama. Prefiere creer más en sus propias emociones que en la verdad y esto es muy grave cuando se trata de la Palabra de Hashem.

 

Las fortalezas son las defensas sicológicas que la persona acomplejada ha creado en su interior. Esas defensas están basadas sobre argumentos mentirosos como: “Nadie me ama”, “Soy malo”, Soy fea”, “Soy un pobre y siempre lo seré”, “Siempre me salen las cosas mal”, etc. Todos estos argumentos son falsos y atentan contra la verdad divina revelada en las Escrituras. El complejo de rechazo e inferioridad es una cosa emocional que no siempre tiene su base en la realidad. Por medio de las Escrituras de Hashem es posible quebrantar todos estos argumentos.

 

La segunda cosa que es mencionada en este texto son los razonamientos altivos que se levantan. La reacción sicológica para intentar de superar el sentimiento de rechazo y de inferioridad es la soberbia, la altivez. Como las emociones me dicen que no soy nadie hago todo lo posible para mostrarme a mi mismo y a todo el mundo que sí soy alguien. Y así voy buscando todas las virtudes mías y las destaco y las muestro a los demás, intentando mostrarme a mi mismo y a los demás que no soy tan malo como me dicen mis sentimientos. “Mira, YO soy bueno en esto”, “Fíjate que YO logré esto” etc. La auto exaltación y el orgullo son síntomas de una persona acomplejada que en el fondo de su corazón no se siente amada por nadie, ni siquiera por el Eterno.

Otro intento de superar el sentimiento de rechazo interior es hacerse amigos mediante regalos. Si yo les doy esto me va a amar. Tenemos un buen ejemplo de esto en Leá que dijo, según Génesis 29:32:

 

“Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto el Eterno ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.”

 

Otro ejemplo vemos en Génesis 30:20 donde está escrito:

 

“Y Lea dijo: Dios me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zevulún.”

 

Leá pensaba que por medio de sus propios esfuerzos podía ganarse el amor de Yaakov. Ese no es el camino. El camino de ser sanado del complejo de rechazo es recibir el amor gratuito de Hashem. Su amor no depende de mí sino de él mismo. El me ama, no porque yo sea de una u otra manera, sino porque ha decidido amarme.

Hay dos tipos de amor de Hashem, un amor incondicional y un amor condicional. El amor incondicional no depende del hombre, si es bueno o malo, si cumple o no, como está escrito en Oseas 3:1:

 

“Y el Eterno me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como el Eterno ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros dioses y se deleitan con tortas de pasas.”

 

Ese amor incondicional es el que nos sana de nuestros complejos.

 

El amor condicional de Hashem es desarrollado cuando hay una respuesta por parte del hombre a Su amor incondicional, como está escrito en Deuteronomio 7:11-13:

 

“Guarda, por tanto, el mandamiento y los estatutos y los decretos que yo te mando hoy, para cumplirlos. Y sucederá que porque escuchas estos decretos y los guardas y los cumples, el Eterno tu Dios guardará su pacto contigo y su misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará; también bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu cereal, tu mosto, tu aceite, el aumento de tu ganado y las crías de tu rebaño en la tierra que El juró a tus padres que te daría.”

 

El amor condicional está basado en el amor incondicional. Es muy importante que un padre diga a su hijo: “No importa lo que hagas, te amaré igual”. De esa manera el hijo se siente seguro en el amor de su padre y podrá relacionarse correctamente con su Padre celestial. Ahora, si el hijo se porta mal tiene que saber que el padre no ama su conducta sino a él, y desea que se aparte de su mala conducta.

 

La persona acomplejada proyecta su complejo sobre otros. Una madre con un complejo de rechazo rechaza a sus hijos y es capaz de decir: “ya no te quiero”, “no quiero verte más”. La solución para todo esto es el amor.

Una persona que se siente menospreciada menosprecia a los demás y no puede aceptar que otra persona sea exaltada más que ella. Tiene envidia y celos y luchas de poder. No es capaz de reconocer una virtud de su hermano porque siente que es una amenaza contra él.

Los hijos de Leá y los hijos de las ex esclavas rechazaban a su hermanastro Yosef porque había sido puesto por su padre como el heredero de la primogenitura. Por las excavaciones arqueológicas que se han hecho en Egipto, se sabe que los jefes de las tribus semitas llevaban túnicas con muchos colores como señal de su liderazgo.[3] Es obvio que el padre había marcado a Yosef como el heredero de la primogenitura, como vimos en el texto de 1 Crónicas 5:1-2. Según Deuteronomio 21:15-17 Yaakov no tenía el derecho de quitar de Reuvén la primogenitura y dársela a Yosef. Sin embargo, por causa del pecado de Reuvén perdió su primogenitura, cf. Génesis 49:3-4, y fue dado a Yosef, no por preferencia personal sino por revelación profética. Hay varios ejemplos en las Escrituras donde vemos que el orden natural de herencia es cambiado por el orden profético, cf. Génesis 48:17-20.

 

37:9     “el sol, la luna y once estrellas”  – El sol hace referencia a Yaakov, la luna hace referencia a la madre y las once estrellas se refiere a los hijos de Israel, cf. Génesis 15:5; 22:17; 26:4.

Este sueño no se ha cumplido en Yosef. En primer lugar no vivía su madre Rajel. Bilháh se había ocupado de él y su hermano Binyamín desde la muerte de Rajel.

 

Segunda aliyá, 37:12-22

 

37:13b “Te enviaré a ellos. Y él les dijo. Iré”  – Yosef fue enviado por su padre a los hijos de Israel. El estaba dispuesto a obedecer a su padre aunque implicara el rechazo y el sufrimiento causado por ellos.

 

37:14 “Entonces le dijo: Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño; y tráeme noticias de ellos. Lo envió, pues, desde el valle de Jevrón, y Yosef fue a Shejem.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “cómo están” es shalom[4] que significa “paz”, “bienestar”, “prosperidad”, “salud”

Tercera aliyá, 37:23-36

 

37:23b “Despojaron a Yosef de su túnica”  – La túnica representa realeza y autoridad. No le reconocieron como el jefe que el padre había puesto sobre ellos.

 

37:24a “lo echaron en el pozo”  – El pozo simboliza la muerte, el abismo, cf. Salmo 30:3 donde aparece la misma palabra hebrea bor[5]. Según Rashí, era un lugar de escorpiones y serpientes.

 

37:25a “Entonces se sentaron a comer pan”  – Justamente después de haber tirado a Yosef al pozo se sientan a comer pan.

 

37:26-27 “Y Yehudá dijo a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangre? Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las manos sobre él, pues es nuestro hermano, carne nuestra. Y sus hermanos le hicieron caso.”  – Yehudá fue el protagonista en la venta de Yosef.

 

37:28b “Pasaron entonces unos mercaderes midianitas, y ellos sacaron a Yosef, subiéndolo del pozo, y vendieron a Yosef a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y éstos llevaron a Yosef a Egipto.”

 

 

“vendieron” – Probablemente Yosef fue vendido por lo menos tres veces antes de llegar a Egipto. Los midianitas, los yishmaelitas y luego los medanitas, v. 36,

 

37:31 “Entonces tomaron la túnica de Yosef y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre”  – Como Yaakov había engañado a su padre con las pieles de un macho cabrío ahora él es engañado por sus hijos con lo mismo.

 

Cuarta aliyá, 38:1-30

 

38:1-2  “Sucedió por aquel tiempo que Yehudá descendió de sus hermanos, y visitó a un adulamita llamado Jirá. Y allí vio Yehudá a la hija de un kenaanita llamado Shuá; la tomó, y se llegó a ella.”  – Yehudá había sido elegido para ser el padre de los reyes dentro de Israel. Por lo tanto era muy importante que tuviera una situación familiar aprobada por el Eterno. Ahora se aparta y desciende espiritualmente de sus hermanos y se casa con una mujer de origen dudoso. Rashí cita el Tárgum que dice que era hija de un comerciante, puesto que la palabra “comerciante” tiene la misma raíz  que “kenaanita”. Sin embargo el rabino Ibn Ezrá dice que efectivamente se casó con una mujer kenaanita. El pueblo kenaanita había sido maldecido por Noaj y por eso no era conveniente casarse con él.

 

38:7-10 “Pero Er, primogénito de Yehudá, era malvado ante los ojos de Hashem, y el Eterno le mató. Entonces Yehudá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y cumple con ella tu deber como cuñado, y levanta descendencia a tu hermano. Y Onán sabía que la descendencia no sería suya; y acontecía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, derramaba su semen en tierra para no dar descendencia a su hermano. Pero lo que hacía era malo ante los ojos de Hashem; y también a él le mató.”  – Según Rashí, la palabra “también”, en el versículo 10, muestra que murieron por la misma razón. Los dos desechaba su semen para que su esposa no se quedara embarazada. Según Rashí Er lo había hecho para que Tamar no perdiera su belleza. HaShem los mató a los dos.

Como Yehudá había hecho sufrir a su padre por la pérdida de su hijo, al proponer su venta, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la pérdida de sus dos hijos para sentir el dolor que había causado a su padre.

Es interesante ver que la ley de levirato[6] fue practicada antes de la entrega de la Torá en Sinai. En Deuteronomio 25:5-6 está escrito:

 

“Cuando dos hermanos habitan juntos y uno de ellos muere y no tiene hijo, la mujer del fallecido no se casará fuera de la familia con un extraño. El cuñado se allegará a ella y la tomará para sí como mujer, y cumplirá con ella su deber de cuñado. Y será que el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto, para que su nombre no sea borrado de Israel.”

 

Tenemos aquí otro ejemplo de mandamientos practicados antes de Sinai en el pueblo de Israel.

 

38:17a “El respondió: Yo te enviaré un cabrito de las cabras del rebaño.”  – Ahora Yehudá es engañado por medio de un cabrito de la misma manera como él había engañado a su padre con la sangre de un macho cabrío[7], cf. 37:31.

 

38:18 “Y él respondió: ¿Qué prenda tengo que darte? Y ella dijo: Tu sello, tu cordón y el báculo que tienes en la mano. Y él se los dio y se llegó a ella, y ella concibió de él.”  – Rashí cita el Tárgum que enseña que las tres cosas fueron: su sello, su vestimenta y su bastón. El sello habla de la personalidad, la vestimenta habla de la distinción y el bastón habla de la posición. La entrega de estas cosas es parecida a una boda y por eso un Midrash[8] dice que se casaron en ese momento ante testigos. Otro Midrash[9] dice que el anillo de sello profetiza acerca de los reyes que descenderían de esta unión, la capa alude al sanedrín quienes usaban Talít y Tefilín todo el tiempo. Más adelante hay una profecía que habla del cetro de gobernante en relación con Yehudá, cf. 49:10.

 

38:24 “Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Yehudá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Yehudá dijo: Sacadla y que sea quemada.”  – Según el libro de Yashar, Tamar era hija de Elam, hijo de Shem, hijo de Noaj. Como Shem era sacerdote con el título Malki-Tsedek, la sentencia de la fornicación cometida por Tamar era según la ley de Israel, como está escrito en Levítico 21:9:

 

“Y la hija de un sacerdote, si se profana como ramera, a su padre profana; en el fuego será quemada.”

 

Lo que dijo Yehudá no fue por una decisión caprichosa sino según las normas que el Eterno entregó a sus hijos. Él dictó sentencia como un juez en Israel. Aquí hay otro ejemplo de un mandamiento que se practicaba antes de la entrega de la Torá.

 

Hay diferentes opiniones entre los rabinos en cuanto a si el hecho de Tamar tiene que ser considerado como adulterio o no, porque estaba comprometida con Shelá, el hijo menor de Yehudá, o como un acto de fornicación como hija de sacerdote. La pena por adulterio es por lapidación y si es una hija de un sacerdote comete fornicación la pena es ser quemada por fuego.

Ahora, hay una interpretación[10] que dice que no se trataba aquí de quemar a Tamar por medio del fuego, sino de imprimir una marca vergonzosa en su cuerpo mediante un hierro candente. Aquí cabe destacar que en este texto no aparece la palabra baesh, “en el fuego”, que es usada en todas las demás referencias cuando habla de la pena capital por medio de fuego, cf. Levítico 20:14; 21:9. Esta interpretación es semejante a la ley de Hamurabi[11] que dice en su apartado 126:[12]

 

“ordena marcar a las esposas infieles en la frente con hierro candente”.

 

38:25 “Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examines y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.”  – Ella no anunció el nombre de su suegro. No le acusó directamente para no avergonzarle. El Talmud[13] dice:

 

“Dijo el Rabí Yojanán en nombre de Rabi Shimón bar Yojai: es mejor que la persona se arroje a un horno encendido antes de avergonzar al prójimo públicamente, y ello lo aprendemos de Tamar”.

 

38:26 “Yehudá los reconoció, y dijo: Ella es más justa que yo, por cuanto yo no la di por mujer a mi hijo Shelá. Y no volvió a tener más relaciones con ella.”  – Según Rashí, hay que entender el texto hebreo como: “Razón tiene, de mí es”. La última frase significa: “de mí está embarazada”.

 

38:29 “Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Pérets.[14]”  – Perets[15] significa “brecha”.

 

Un Midrash[16] dice:

 

“El es el salvador, el Rey Mashíaj… así que Yehudá salió ganando porque de él vino Pérets y Jetsrón, de quienes saldría luego David y el Rey Mesías quien salvará a Israel.” (NO jes-s y yeshu ect..)

 

En Rut 4:18-22 está escrito:

 

“Estas son las generaciones de Pérets: Pérets engendró a Jetsrón, Jetsrón engendró a Ram, Ram engendró a Aminadav, Aminadav engendró a Najshón, Najshón engendró a Salmá, Salmón engendró a Boaz, Boaz engendró a Oved, Oved engendró a Yishai y Yishai engendró a David.”

 

Otro Midrash[17] dice:

 

“Ella quiso decir: Este es más grande que todos los que hacen roturas para quien tú te levantarás y de quien está escrito: ‘subirá el rompedor de los caminos delante de ellos’”[18]

 

En Miqueas 2:13 está escrito:

 

“El que abre brecha subirá delante de ellos; abrirán brecha, pasarán la puerta y saldrán por ella; su rey pasará delante de ellos, y el Eterno a su cabeza.” (NO jes-s y yeshu ect..)

 

Quinta aliyá, 39:1-6

 

39:2a “HaShem estaba con Yosef”  –

 

39:4 “Así encontró Yosef gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.”  –

 

39:5 “Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Eterno bendijo la casa del egipcio por causa de Yosef; y la bendición de Hashem estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo.” –

39:6     “Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de Yosef, y con él allí no se preocupaba de nada, excepto del pan que comía. Y era Yosef de gallarda figura y de hermoso parecer

 

Rashí dice que la palabra “pan” es una expresión que en este caso se refiere a su esposa, cf. 39:9.

 

 

Sexta aliyá, 39:7-23

 

39:9     “No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?”  – Yosef resistió las tentaciones porque vivía delante de HaShem. Yosef constituye un contraste contra Yehudá, según el capítulo 38, que no podía resistir las tentaciones.

 

En el Salmo 16:8 dice:

 

“Al Eterno he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme.”

 

39:17 “Entonces ella le habló con estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mí” – Yosef fue llamado “esclavo hebreo”.

 

39:20b “lo echó en la cárcel”  – Como Yosef fue acusado falsamente y echado en la cárcel.

 

39:23b “todo lo que él emprendía, el Eterno lo hacía prosperar.” –

 

Séptima aliyá, 40:1-19

 

40:6-7 “Y Yosef vino a ellos por la mañana y los observó, y he aquí, estaban decaídos. Y preguntó a los oficiales de Faraón que estaban con él bajo custodia en casa de su señor: ¿Por qué están vuestros rostros tan tristes hoy?”  – Como Yosef se preocupó por el bienestar de los egipcios.

 

40:8     “Y ellos le respondieron: Hemos tenido un sueño y no hay nadie que lo interprete. Entonces Yosef les dijo: ¿No pertenecen a Dios las interpretaciones? Os ruego que me lo contéis.”  – No dicen que han tenido dos sueños sino un sueño.

 

40:9     “Contó, pues, el jefe de los coperos su sueño a Yosef, y le dijo: En mi sueño, he aquí, había una vid delante de mí”

 

40:10a, 12 “y en la vid había tres sarmientos… Entonces Yosef le dijo: Esta es su interpretación: los tres sarmientos son tres días.”  .

 

40:11 “Y la copa de Faraón estaba en mi mano; así que tomé las uvas y las exprimí en la copa de Faraón, y puse la copa en la mano de Faraón.”

 

40:14 “Sólo te pido que te acuerdes de mí cuando te vaya bien, y te ruego que me hagas el favor de hacer mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa.”  – Por haber confiado en un hombre, tuvo que pasar dos años más en la cárcel. Esa corrupción no se permite a los líderes del Reino. Dos años de cárcel merece esa actitud de manipulación, intentando usar un “enchufe, rosca, palanca, cuello”. Si no vas por la vía legal mereces dos años de cárcel según la justicia celestial.

 

40:18 “Entonces Yosef respondió, y dijo: Esta es su interpretación: las tres cestas son tres días”

 

40:19 “Dentro de tres días Faraón te quitará la cabeza de sobre ti, te colgará en un árbol y las aves comerán tu carne.”  .

 

40:20-22 “Y sucedió que al tercer día, que era el día del cumpleaños de Faraón, éste hizo un banquete para todos sus siervos, y levantó la cabeza del jefe de los coperos y la cabeza del jefe de los panaderos en medio de sus siervos. Y restauró al jefe de los coperos a su cargo de copero y éste puso la copa en manos de Faraón; pero ahorcó al jefe de los panaderos, tal como les había interpretado Yosef.”  – Se cumplió la profecía que Yosef había dicho.

[1]       Najalat Yaakov, ver nota 275, página 550, “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001,

[2]       Psikta Rabti 38.

[3]       J. H. Hertz, “The Pentateuch and Haftorah”, pág. 142.

[4]       Strong H7965 shâlôm shâlôm, shaw-lome’, shaw-lome’, From H7999; safe, that is, (figuratively) well, happy, friendly; also (abstractly) welfare, that is, health, prosperity, peace: –  X do, familiar, X fare, favour, + friend, X greet, (good) health, (X perfect, such as be at) peace (-able, -ably), prosper (-ity, -ous), rest, safe (-ly), salute, welfare, (X all is, be) well, X wholly.

Strong H7999 shâlam, shaw-lam’, A primitive root; to be safe (in mind, body or estate); figuratively to be (causatively make) completed; by implication to be friendly; by extension to reciprocate (in various applications): – make amends, (make an) end, finish, full, give again, make good, (re-) pay (again), (make) (to) (be at) peace (-able), that is perfect, perform, (make) prosper (-ous), recompense, render, requite, make restitution, restore, reward, X surely.

[5]       Strong H953 bôr, bore, From H952 (in the sense of H877); a pit hole (especially one used as a cistern or prison): – cistern, dungeon, fountain, pit, well.

[6]       La palabra española deriva del término latino levir, cuñado.

[7]       Bereshit Rabá 85:9 y Rashí.

[8]       Daat Zekenim 38:17.

[9]       Bereshit Rabá 85:10.

[10]     Dada por Baal HaTurim en nombre de Rabí Yehudá haJasid, ver “La voz de la Torá”, pág 382.

[11]     Rey de Babilonia 2063-1961 a.E.C.

[12]     Ed. Berlín 5683.

[13]     Sotá 10b.

[14]     Strong H6556 perets, peh’-rets, From H6555; a break (literally or figuratively): – breach, breaking forth (in), X forth, gap.

Strong H6555 pârats, paw-rats’, A primitive root; to break out (in many applications, direct and indirect, literally and figuratively): –  X abroad, (make a) breach, break (away, down, -er, forth, in, up), burst out come (spread) abroad, compel, disperse, grow, increase, open, press, scatter, urge.

[15]     De este nombre judío viene el apellido español Pérez.

[16]     Tanjumá.

[17]     Bereshit Rabá.

[18]     Miqueas 2:13.

 

 

Parashá 08 VaYishlaj

ז׳ בטבת ה׳תשע״ו (December 19, 2015) por  
Archivado bajoParashá

8 VaYishlaj

Parashá 08 VaYishlaj

Génesis 32:3(4) – 36:43

 

Aliyás de la Torá:

 

  1. 32:3(4 heb.) – 32:12(13 heb.)
  2. 32:13(14) – 29(30)
  3. 32:30(31) – 33:5
  4. 33:6-20
  5. 34:1 – 35:11(Ash.) 13(Sef.)
  6. 35:12(A), 14(S) – 36:19
  7. 36:20-43
  8. Maftir: 36:40-43

 

Haftará: Oseas 11:7 – 12:12(Ashken.) Abdías 1-21(Sefard.)

VaYishlaj

Significa “y envió”.

 

Primera aliyá, 32:3 – 32:12

Cuando Yaakov envía mensajeros a su hermano Esav para decirle que ahora vuelve con muchos bienes para hallar gracia ante sus ojos, Esav sale con 400 hombres y Yaakov se angustia y divide su gente en dos campamentos para así salvar por lo menos uno de ellos. Luego ora al Di-s de sus Padres Avraham y Yitsjak recordándole que Él le había dicho que volviera a su tierra y a sus familiares. Reconoce que es indigno de todo lo que ha recibido y pide que le libere de la mano de su hermano Esav para cumplir la promesa de que su descendencia iba a ser como la arena del mar.

 

Segunda aliyá, 32:13-29

Yaakov escoge un presente de aproximadamente 600 animales de todo lo que tienen para dar a su hermano. Envía sus siervos con grupos de manadas delante de él con un buen espacio entre cada grupo. Estos son regalos para Esav para aplacar su ira. Yaakov se queda esa noche a dormir en el campamento pero se levanta aun de noche, toma a toda su familia y la hace cruzar el vado de Yaboc con todo lo que tiene. Así se queda solo al otro lado del arroyo. Un hombre lucha con él hasta rayar el alba. Pero cuando ve que no puede vencerle le da un golpe en la coyuntura del muslo el cual se disloca. Cuando el hombre se quiere ir Yaakov no le suelta si no le bendice. El hombre pregunta: “¿Cuál es tu nombre?”. Y él contesta: “Yaakov”. El hombre dice: “Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Di-s y con los hombres, y has prevalecido.” El hombre no revela su nombre pero bendice a Yaakov.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

Yaakov llama el lugar Peniel, el rostro de Di-s, por la experiencia que tuvo allí. Cojea de su muslo y por eso los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera. Al ver a Esav, Yaakov divide su familia entre las madres. La última es Rajel con Yosef. Luego va delante de su familia para saludar a Esav inclinándose hasta el suelo siete veces. Esav corre a su encuentro, lo abraza y lo besa y lloran. Después pregunta quiénes son las mujeres y los niños. Yaakov contesta que son los hijos que Di-s en su misericordia le ha concedido.

 

Cuarta aliyá, 33:6-20

Las madres se inclinan con sus hijos ante Esav. El pregunta qué propósito tienen todos estos grupos de animales y Yaakov responde que es para hallar gracia ante los ojos de su señor. Esav dice que tiene bastante, pero Yaakov insiste y él lo acepta. Esav quiere caminar junto con Yaakov, pero él prefiere caminar más lento por causa de los niños y los animales que están criando. Entonces Esav propone dejar parte de su gente para acompañarle, pero él sólo pide hallar gracia ante los ojos de su hermano mayor. Así que Esav se va por su camino a Seir y Yaakov sigue hasta sucot donde se construye una casa y cabañas para el ganado. Luego llega a Shejem en la tierra de Kenáan y acampa frente a la ciudad. Allí donde ha plantado su tienda compra la parcela del campo de los hijos de Jamor por cien kesitas. Asimismo construye su primer altar y lo llama El-Elohei-Israel, el Poderoso es el Di-s de Israel.

 

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

Diná sale de su familia y se junta con las hijas de la tierra. El hijo del príncipe llamado Shejem la ve y se acuesta con ella. Luego pide a su padre Jamor que le consiga por mujer. Jamor habla con Yaakov pidiendo su hija para su hijo. Los hijos de Yaakov llegan del campo y al enterarse del asunto se enojan mucho porque tal necedad no se debe hacer en Israel. Jamor les propone unir los dos pueblo para que sus hijos se entrelacen en matrimonios. También Shejem habla con ellos y ofrece cualquier cosa para poder casarse con la mujer. Sin embargo, los hijos de Yaakov contestan con engaño diciendo que no pueden entregar una hermana a un incircunciso. Sólo si todos los hombres se circuncidan podrán enlazarse en matrimonio para ser un solo pueblo. Jamor y Shejem aceptan la propuesta y convencen a todos los hombres de la ciudad para que se circunciden. Pero al tercer día cuando estaban con dolor, Shimón y Leví entran en la ciudad y matan a todos los varones con sus espadas. Sacan a Diná de la casa de Shejem y se van. Después llegan los demás hijos de Yaakov y saquean la ciudad, tomando todo, animales, cosas, niños y mujeres. Todo esto porque deshonraron a su hermana. Yaakov los reprende por haberle hecho oDi-so ante los habitantes de la tierra. Teme que sus acciones producirán una destrucción de él y su familia. Pero ellos dicen: “¿Había de tratar él a nuestra hermana como una ramera?”

Di-s dice a Yaakov que suba a habitar en Betel y que haga un altar allí. Yaakov ordena que todos se purifiquen y cambien los vestidos para poder subir a Betel y hacer un altar a Aquel que le respondió cuando estaba en angustia huyendo de su hermano y que ha estado con él en el camino por donde haya andado. Entonces le entregan todos los ídolos y él los esconde debajo de la encina que está junto a Shejem. En ese momento se produce un gran terror en las ciudades alrededor y nadie persigue a los hijos de Yaakov.

Yaakov llega a Luz, que es Betel, y edifica un altar llamándole El-Betel, el Poderoso de Betel, por la manifestación de ángeles y de Hashem que hubo cuando huía de su hermano. Devorá, nodriza de Rivká, muere y es sepultada al pie de Betel, debajo de una encina llamada Alón-bacut, “encina de llanto”.

Di-s se aparece a Yaakov y le dice: “Tu nombre es Yaakov, no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel.” También se presenta con el nombre El Shadai y le ordena ser fecundo y multiplicarse. Una nación y una congregación de naciones serán de él y reyes saldrán de sus lomos. Se repite la promesa de la tierra que le será entregada tanto a él como a su descendencia. Di-s sube de su lado después de hablar con él.

 

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

Yaakov erige una piedra en el lugar y derrama una libación y aceite sobre ella y llama al lugar Betel. Parten de Betel y cuando falta poco para llegar a Efrata, Rajel da a luz con mucha dificultad. En el momento de nacer su segundo hijo lo llama Ben-oní, hijo de mi tristeza, y en ese momento su alma parte. Sin embargo su padre lo llama Binyamín. Sepultan a Rajel allí donde murió, en el camino de Efrata y Yaakov erige un monumento sobre su sepultura que se ha quedado allí hasta hoy. Israel parte de allí y planta su tienda más allá de Migdal-Eder, la torre del rebaño. En ese lugar Reuvén se acuesta con Bilháh.

Los hijos de Yaakov son doce. Leá tuvo Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Yisajar y Zevulún. Rajel tuvo Yosef y Binyamín. Bilháh tuvo Dan y Naftalí. Zilpá tuvo Gad y Asher.

Yaakov se junta con su padre Yitsjak en Mamré de Kiryat-arbá, que es Jevrón. Yitsjak muere a los 180 años y sus hijos Esav y Yaakov lo sepultan.

Esav, que es Edom, ha tomado dos mujeres de las hijas de Kenáan y cada una de ellas le han dado a luz un hijo, Elifaz y Reuel. Esav también ha tomado una mujer de las hijas de Yishmael que le ha dado a luz tres hijos en la tierra de Kenáan. Ahora Esav toma a su familia y a sus bienes y se va a vivir en la región montañosa de Seir, lejos de Yaakov, porque ya no pueden vivir juntos por causa de su mucho ganado. Allí Elifaz engendra cinco hijos con su esposa y el hijo Amalek con su concubina. Todos estos llegan a ser jefes. Uno de ellos, Kóraj, es el producto de un incesto entre Elifaz, el hijo primogénito de Esav, y la segunda esposa de Esav. Reuel tiene cuatro hijos que también llegan a ser jefes. Los tres hijos de la tercera esposa de Esav también llegan a ser jefes.

 

Séptima aliyá, 36:20-43

Los hijos de Seir eran los habitantes nativos de la tierra de Seir antes de la venida de Esav. Seir tuvo siete hijos. Dos de ellos fueron Tsivón y Aná. Tsivón era también el padre de Aná su hermano. Aná fue el primero en encontrar la forma de hacer mulas. Su esposa fue la madre de Adá, esposa de Esav. Los joreos, que habitaron la tierra de Seir tenían siete jefes. Luego gobernarían ocho reyes en la tierra de Edom antes de que los hijos de Israel tuvieran un rey. Luego otros once jefes descendientes de Esav tendrían dominio sobre once localidades.

 

Comentarios

Primera aliyá, 32:3 – 32: 12

 

32:3       “Entonces Yaakov envió mensajeros delante de sí a su hermano Esav, a la tierra de Seir, región de Edom.” – La palabra hebrea para “mensajeros” es malajim[1] que normalmente se traduce como ángeles. Rashí dice que eran ángeles de verdad. Pero como el hombre no tiene autoridad para enviar ángeles de Hashem no es posible. No hay ninguna base escritural que muestre que el hombre pueda mandar sobre los ángeles de Di-s.

Hay muchos casos donde la palabra malajim hace referencia a los hombres, no solamente a los ángeles de Hashem, cf. Números 20:14; Josué 6:17; Jueces 6:35; 1 Samuel 6:21.

 

32:7       “Entonces Yaakov tuvo mucho temor y se angustió; y dividió la gente que estaba con él, y las ovejas, las vacas y los camellos, en dos campamentos” – Esta es la primera vez que el pueblo de Israel está dividido en dos. La división de Israel en dos campamentos ha seguido desde entonces. En tiempos del rey David había una división entre la casa de Yehudá y la casa de Israel. David reinó siete años sólo sobre la casa de Yehudá y 33 años sobre todo Israel, cf. 2 Samuel 2:4, 11; 5:5. Con la muerte del rey Shelomó el reino fue dividido en dos naciones y la casa de Israel ha estado dividida de la casa de Yehudá hasta hoy, cf. 1 Reyes 12:19; 2 Crónicas 10:19. Si no entendemos que Israel está compuesto por dos campamentos, no vamos a entender el consejo de Hashem, como ha sido revelado en las Escrituras. Los dos ejes principales de estos dos campamentos son Yehudá por un lado y Efrayim por el otro.

 

32:9-12 “Y dijo Yaakov: Oh Di-s de mi padre Avraham y Di-s de mi padre Yitsjak, oh Eterno, que me dijiste: “Vuelve a tu tierra y a tus familiares, y yo te haré bien”, indigno soy de toda misericordia y de toda la fidelidad que has mostrado a tu siervo; pues con sólo mi cayado crucé este Yardén, y ahora he llegado a tener dos campamentos. Líbrame, te ruego, de la mano de mi hermano, de la mano de Esav, porque yo le tengo miedo, no sea que venga y me hiera a mí y a las madres con los hijos. Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.”” – La oración de Yaakov está basada en tres cosas fundamentales:

  1. Confianza en las promesas – “me dijiste”
  2. Humildad – “indigno soy”
  3. Sinceridad – “le tengo miedo”

Era la hora de la verdad. Esav tenía poder y deseo para matarlo. La razón por la que Yaakov había vuelto a la tierra prometida, fue por una orden divina. Yaakov no podía confiar en su propia fuerza ni en sus propios méritos, sino sólo en la misericordia y las promesas de Hashem para su vida. Tampoco escondía su temor. Con plena sinceridad sacó a la luz lo que había en su interior, sin fingir, sin aparentar algo que no era. Hay una enseñanza que ha salido por el mundo que dice que solamente hay que confesar la Palabra todo el tiempo y no hablar de lo negativo en ningún momento para poder lograr tener éxito en toda circunstancia. Es verdaderamente muy bueno confesar la Palabra en todo momento, pero también hay que sacar a luz la verdad de las cosas negativas que existen y ser sincero delante de Hashem. HaShem aprecia más nuestra sinceridad que nuestra fe fingida.

No vale la pena intentar de fingir ante Hashem. Si tenemos temor es mejor no ocultarlo sino ser sinceros delante de Él y contarle todo. En la luz está la libertad. En la verdad está la victoria. En los momentos críticos no podemos usar frases religiosas para aparentar algo que no es. Seamos sinceros y oremos a Hashem que nos ayude en nuestra debilidad.

En nuestra debilidad está la fuerza porque allí desarrollamos una relación de dependencia y de confianza en el Todopoderoso que está con nosotros. HaShem había puesto a Yaakov en esta situación de crisis. Detrás de él estaba Laván y delante de él estaba la promesa acompañada con un peligro de muerte, su hermano Esav. No tenía más remedio que unirse más con el que le podía ayudar y sacarle de la prueba.

Estos son los dos mensajes que Hashem está dando ahora en el tiempo de la vuelta del exilio de muchos de aquellos que son descendientes de Yaakov pero cuyos antepasados se asimilaron entre las naciones gentiles. Para muchos de ellos ha llegado el momento de salir de la identidad donde nacieron y volver a la identidad israelita aunque todavía no sea posible ser ciudadano israelí. Para ellos ha llegado el tiempo de dejar de identificarse principalmente con la familia y retornar a la familia de Israel. Si no hacen estas dos cosas no van a poder recibir todo el bien que Hashem desea darles en este tiempo

“Y tú dijiste: “De cierto te haré bien, y haré tu descendencia como la arena del mar que no se puede contar por su gran cantidad.””  – En la oración de Yaakov hay una síntesis de las palabras proféticas que fueron pronunciadas anteriormente sobre Avraham y Yaakov, cf. 22:17; 28:13-15; 31:3. Sin embargo, vemos que no es exactamente igual. Hashem habló cosas con Yaakov que no fueron escritas hasta este momento. Cuando habló con Avraham dijo que su descendencia iba a ser como la arena en la orilla del mar, pero aquí sólo se menciona la arena del mar. La arena en la orilla no es la misma que la que está dentro del mar. La arena en la orilla representa los hijos físicos de Avraham y Yaakov que no son asimilados por las naciones gentiles. La arena dentro del mar son todos aquellos descendientes de Yaakov que han perdido su identidad entre las aguas de las naciones. Es interesante notar que cuando ahora se trata de la vuelta de Yaakov de su diáspora, lo más destacado es la descendencia como la arena del mar. Esto nos enseña que en el momento de la vuelta a la tierra de los hijos de Israel, en los últimos tiempos, la descendencia de Yaakov, que se ha mezclado entre las naciones, es mencionada de una manera especial delante de Hashem. Yaakov está orando por sus descendientes que iban a ser como la arena del mar. Esto implica que él estaba orando por todos aquellos que iban a mezclarse con las naciones y que, en el momento del regreso de los judíos a la tierra de Israel, iban a re-aparecer y volver a su verdadera familia, la familia de Israel.

De la misma manera como la descendencia de Yaakov estaba en peligro de extinción con el enfrentamiento con Esav, los hijos de Yaakov que han estado mezclados entre las naciones y que ahora están redescubriendo su verdadera identidad, están en un peligro muy grande con el enfrentamiento con el sistema romano, descendiente de Esav. La oración de Yaakov por su descendencia hará que sus hijos finalmente venzan sobre el falso sistema del cristianismo romano y el resto del paganismo para que vuelvan a casa sanos y salvos.

 

Segunda aliyá, 32:13 – 29

 

32:13 “Y pasó la noche allí. Entonces de lo que tenía consigo escogió un presente para su hermano Esav” – Yaakov hizo tres cosas para enfrentarse con su hermano, envió un regalo, oró y se preparó para la guerra.

 

32:14 “doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros” – Doscientas cabras necesitan veinte machos cabríos. Lo mismo pasa con el resto de los animales, los machos son dados conforme a la necesidad de las hembras. El Midrash[2] interpreta este pasaje en referencia del periodo mínimo para las relaciones matrimoniales estipulado en la Torá. Para los ociosos, todos los días; para los obreros, dos veces por semana; para los arrieros de asnos, una vez por semana; para los arrieros de camellos, una vez cada treinta días, para los marineros, una vez cada seis meses.

El esposo tiene la obligación de tener un periodo mínimo de relaciones maritales con su esposa, según Éxodo 21:10 donde dice:

“Si toma para sí otra mujer, no disminuirá a la primera su alimento, ni su ropa, ni sus derechos conyugales.”

32:24-25 “Yaakov se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. Cuando vio que no había prevalecido contra Yaakov, lo tocó en la coyuntura del muslo, y se dislocó la coyuntura del muslo de Yaakov mientras luchaba con él.” – Ahora las circunstancias habían llegado a tal punto que ya no quedaba más remedio que enfrentar la situación y rectificar lo que se había hecho mal desde el principio. Yaakov había engañado a su hermano y ahora tenía que enfrentar las consecuencias de esta realidad y no huir más. La huida de los problemas no los resuelve.

HaShem siempre nos llevará de vuelta al punto donde hemos huido de nuestra responsabilidad para que aprendamos la lección de ser maduros y responsables de nuestros hechos y para que podamos rectificar los errores.

Yaakov todavía podía salir corriendo para escapar de su hermano. Di-s envió uno de sus ángeles con el fin de tratar con la vida de Yaakov. El ángel tenía como misión debilitarle para que se humillara totalmente ante Hashem. Todavía Yaakov era un hombre sumamente fuerte en sí mismo. El varón de HaShem, estaba intentado de llegar a lo más íntimo de Yaakov en esta lucha físico-espiritual.

Parece ser que Yaakov todavía tenía algo de confianza en su propia fuerza física y su propia inteligencia. ¿Por qué envió todos los animales y todas las personas delante de él? Era una estrategia astuta que estaba empleando. Mediante sobornos intentaba ganarse el favor de Esav, es decir, humanamente, por medio de su propia astucia. Pero esas cosas no eran suficientes para aplacar la ira de Esav. El problema en el enfrentamiento con Esav era el corazón de Yaakov. El no estaba listo para enfrentar a Esav.

No se había rendido totalmente ante Hashem y tenia demasiada confianza en si mismo, era demasiado fuerte física e intelectualmente, y ese fue el problema de Yaakov. “¿Te quedas como el último para poder salir corriendo? Ahora te voy a quitar tu último recurso, tu propia fuerza, para que ya no puedas correr más. Y vendrá Esav y tendrás que enfrentar la situación y confiar en HaShem, no en tu propia capacidad.”

La lucha entre el ángel y Yaakov fue una lucha de poder, ¿quién va a dominar la vida de Yaakov? ¿HaShem o Yaakov? El ángel no pudo dominar a Yaakov, era demasiado fuerte en si mismo. Recordemos que los ángeles son enviados por HaShem cada vez para efectuar una obra Suya en la tierra. ¿Cuál fue la misión de este ángel? Quebrantar la autosuficiencia de Yaakov y hacer que se sometiera totalmente a Hashem, que dejara de confiar en si mismo.

Pero cuando no pudo con Yaakov, le dio el golpe final. El lugar más fuerte del cuerpo del hombre es el músculo del fémur. Fue el último recurso que tenía el ángel, dañar el punto más fuerte de su cuerpo. Y esa fue la gota que hizo rebosar el vaso. Ese golpe era suficiente para quebrantar la autosuficiencia de Yaakov.

En Oseas 12:2-5 está escrito:

“Hashem tiene también contienda con Yehudá, y castigará a Yaakov conforme a sus caminos; conforme a sus obras le pagará. En el vientre tomó a su hermano por el talón, y en su madurez luchó con Di-s. Sí, luchó con el ángel y prevaleció, lloró y le pidió su ayuda; en Betel le encontró, y allí El habló con nosotros, sí, Hashem, Di-s de los ejércitos, Hashem es su nombre.”

Este texto nos muestra que HaShem no estaba conforme con los caminos de Yaakov hasta que fue quebrantado y pidió ayuda. La palabra hebrea que ha sido traducida como “prevaleció” es va-yujal que viene de la raíz yajol[3] que significa “poder (verbo)”, “vencer”, “prevalecer”, “sufrir”. Así que se podría traducir como: “Luchó con el ángel y venció”. La victoria fue cuando se quebrantó y reconoció su necesidad de ayuda. Finalmente hubo un encuentro muy importante en Betel, donde Yaakov pudo cumplir sus tres promesas que había dado cuando huía de su hermano.

32:26-27 “Entonces el hombre dijo: Suéltame porque raya el alba. Pero Yaakov respondió: No te soltaré si no me bendices. Y él le dijo: ¿Cómo te llamas? Y él respondió: Yaakov.” – Yaakov fue quebrantado por el golpe que le dio el ángel. Había dejado a sus siervos y a su familia y se había quedado solo, pero todavía quedaba algo de su propia fuerza y HaShem quería que se despojara también de ella. En ese momento Yaakov llora y le pide una ayuda desesperada para poder seguir adelante y el ángel le dice: ¿Cómo te llamas? ¿Estás dispuesto a reconocer quien eres, dispuesto a enfrentar la verdad de quien verdaderamente eres? ¿Cómo te llamas? Y él responde: “Me llamo engañador”. HaShem quería llegar a ese punto en su vida, al punto de confesar quien verdaderamente era en sí mismo. Soy un engañador. Imagínate todo lo que venia a la mente de Yaakov en ese momento. ¿Por qué fue llamado engañador? Porque tomó a su hermano por el talón, porque quito a su hermano la primogenitura con la venta de un plato de lentejas, porque engañó a su padre y robó la bendición de su hermano. Y esa era la razón por la cual Esav venia contra él, porque era un engañador. Ahora él tenía que confesar quien era. Y en ese preciso punto está la victoria. En el reconocimiento de nuestros errores está la victoria. En el quebranto está la victoria. “Soy Yaakov”, y sigue llorando. “Tengo que reconocer quien soy. He sido un engañador y he sido engañado. Lo que sembré con mi hermano y mi padre lo he recogido con mi suegro. Parte de mi vida ha sido un engaño y ya no me quedan fuerzas para salir huyendo.”

 

32:28 “Y el hombre dijo: Ya no será tu nombre Yaakov, sino Israel, porque has luchado con Di-s y con los hombres, y has prevalecido.” – Esta es la primera vez cuando aparece el nombre Israel[4] en las Escrituras. Significa “luchará y reinará como Di-s” o “Di-s luchará y reinará”. También tiene relación con la raíz sarar[5] que significa “luchar”, “tener autoridad”, “tener una conducta noble”.

Ese nombre es dado a un hombre quebrantado, solo, dañado, enfermo, dolorido y necesitado y que reconoce su debilidad y su dependencia de Hashem. En el momento más débil recibió el nombre de “Victorioso”. “Has luchado con Di-s y con los hombres y has vencido.”

¿Cómo podemos vencer en la lucha con HaShem? Humillándonos y no resistiéndole más. HaShem lucha contra nosotros cuando somos fuertes en nosotros mismos. Pero cuando nos rindamos ante él, ganaremos. La lucha contra HaShem es contraria a una lucha contra hombres. Pues, en una lucha contra los hombres, el que vence es el ganador. Pero el que se rinde en la lucha con HaShem es el que gana.

“con los hombres” – Rashí dice que se refiere a Laván y Esav. ¿Cómo Yaakov pudo vencer sobre Lavan? Con la obediencia a la palabra de Hashem y con la rectitud. ¿Cómo pudo vencer sobre Esav? Humillándose ante HaShem y ante su hermano.

21:29 “Entonces Yaakov le preguntó, y dijo: Dame a conocer ahora tu nombre. Pero él respondió: ¿Para qué preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.” – ¿Dónde lo bendijo? En el lugar del quebranto de sinceridad y verdad, ahí está la bendición.

 

El Midrash[6] dice que el ángel reconoció que Yaakov tenía el derecho de obtener la bendición que antes había conseguido por medio de una trampa, be-akvá, pero ahora la recibió sobre la base de una lucha en honestidad. Según Rashí, la palabra hebrea para “luchar” en Oseas 12:4, va-yasar, indica que la lucha se hizo dignamente.

Un verdadero judio es un vencedor.

Tercera aliyá, 32:30 – 33:5

 

32:30 “Y Yaakov le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Di-s cara a cara, y se salvó mi alma.” – Peniel significa “el rostro de Di-s”. A pesar de haber tenido ese encuentro tan íntimo con HaShem su alma había sido preservada con vida. Este es el sentido llano del texto, del nivel peshat. Pero podemos entenderlo también de una manera más profunda. Yaakov reconoció que el lugar de encuentro cara a cara con Di-s era el lugar de la salvación de su alma. (La expresión “cara a cara” se usa en la tradición judía como una referencia a yom kipur, el día de expiación, que viene cinco días antes de sucot, la fiesta de los tabernáculos.) “Mi alma fue salvada cuando me arrepentí”, “Mi alma fue salva cuando me humillé”, “Allí nací de nuevo y recibí otro nombre”.

32:31 “Y le salió el sol al cruzar Peniel, y cojeaba de su muslo”  Según Rashí Yaakov cojeaba sólo cuando el sol brilló, pero no después, y cita a Malaquías 4:2 donde está escrito:

El golpe que le dio el ángel también alude al momento de la gran tribulación para Yaakov cuando será quebrantado ante los ataques de las naciones de la tierra, como está escrito en Jeremías 30:7:

”¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Yaakov, mas de ella será librado.”

En Daniel 12:7 está escrito:

“Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.”

Cuando los hijos de Yaakov en ese momento lloran y piden ayuda, Hashem los salvará, cf. Zacarías capítulos 12 y 14.

La cita está tomada de Génesis 47:31 donde la palabra hebrea mitá[7], cama, fue entendida como maté[8], bastón. Las dos palabras se escriben igual. En la Septuaginta se tradujo como rabdos[9], bastón.

¿Por qué se menciona el bastón?

El bastón representa la dependencia de una ayuda externa. Yaakov se había convertido en un adorador. Por medio de sus muchas luchas aprendió a adorar a Hashem. El bastón, donde él puso su cabeza y adoró, le recordó el momento de su quebranto, cuando no podía caminar bien sin ayuda externa. Esto le llevo a un profundo sentimiento de gratitud: “Si fuera por mí mismo yo estaría muerto…”. “HaShem, Tú eres mi fuente, mi fortaleza y mi protector.” “Te necesito desesperadamente en todo momento…”  “Me lo enseñaste en Peniel.”  “Gracias por quebrantarme y bendecirme allí.”

32:32 “Por eso, hasta hoy, los hijos de Israel no comen el tendón de la cadera que está en la coyuntura del muslo, porque el hombre tocó la coyuntura del muslo de Yaakov en el tendón de la cadera.” – Este es el tercero de los 613 mandamientos en la Torá. En la actualidad este tendón se llama “nervio ciático”.

Aquí tenemos un ejemplo de que Hashem aprueba que una costumbre en Israel se convierta en un mandamiento. Como es una costumbre de los hijos de Israel es parte de la identidad de pueblo y por eso siguen esta costumbre fielmente. Los hijos de Israel tiene la obligación a no comer este tendón.

33:3 “y él se les adelantó, y se inclinó hasta el suelo siete veces hasta que llegó cerca de su hermano.” – Ahora Yaakov pudo enfrentar a su hermano Esav correctamente, porque era un hombre nuevo. Vemos como toma su responsabilidad y protege a su familia. Se pone delante de ella y enfrenta a su hermano, inclinándose siete veces, humillándose ante él. Podemos respetar a una persona a pesar de su conducta maligna. En este caso, por el hecho de ser su hermano, merecía su respeto.

HaShem intervino milagrosamente, tomando control sobre los sentimientos de venganza de Esav, porque Yaakov se había humillado. Durante la noche de lucha, por medio de la oración, Yaakov liberó la actividad angelical, de manera que los ángeles de HaShem trataran con el corazón de Esav. Fue por causa del quebrantamiento y arrepentimiento de Yaakov que su hermano pudo cambiar. Cuando tengo conflictos con mis hermanos, la solución esta en mí. ¡Si quieres tener paz con tus hermanos, cambia tu actitud hacia ellos!

 

33:4       “Entonces Esav corrió a su encuentro y lo abrazó, y echándose sobre su cuello lo besó, y lloraron.” – La palabra hebrea para “y lo besó” está señalada con un punto sobre cada letra en este texto. Los rabinos tienen diferentes opiniones sobre el significado de estos puntos. Rashí explica que cuando aparecen puntos sobre una palabra es una indicación de que debe ser interpretada de forma especial. Si hay más letras que no tienen punto que letras que tienen punto, se lee la palabra tal como es sin tomar en cuenta los puntos, pero si hay más letras con punto que letras sin punto, se interpretan las letras que están debajo de los puntos como una palabra independiente aparte de la que ya está. En este caso la cantidad de puntos coincide con la cantidad de letras y por eso hay diferentes opiniones de interpretación. Unos dicen que la palabra debe ser interpretada como si no existiera, es decir, que el beso de Esav fue sólo ficticio. Otros opinan que debe ser entendida al revés, que aunque Esav odiaba a Yaakov, tuvo compasión en ese momento y le besó de todo corazón.

 

33:5       “Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y a los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos que vienen contigo? Y él respondió: Son los hijos que Di-s en su misericordia ha concedido a tu siervo.” – Hijos son regalos dados por la misericordia de Di-s. Los que hacen aborto están despreciando.

 

Cuarta aliyá, 33:6-20

33:10 “Mas Yaakov respondió: No, te ruego que si ahora he hallado gracia ante tus ojos, tomes el presente de mi mano, porque veo tu rostro como uno ve el rostro de Di-s, y favorablemente me has recibido.” – En lugar de ver a un enemigo, Yaakov pudo ver a Di-s en su hermano a pesar de la vida de Esav. No se fijo en la maldad que había en él sino en lo divino que todavía quedaba.

 

33:13 “Pero él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que debo cuidar de las ovejas y las vacas que están criando. Si los apuramos mucho, en un solo día todos los rebaños morirán.” – Esta es la actitud de un buen pastor. Si presiona demasiado a su rebaño se morirá. La palabra traducida como “apuramos”[10] significa golpear, cf. Cantares 5:2. Un buen líder tendrá que ser sensible para hacer avanzar al pueblo según su propia capacidad de avance y no forzar.

 

33:14 “Adelántese ahora mi señor a su siervo; y yo avanzaré sin prisa, al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor en Seir.” – Esta promesa no se ha cumplido todavía. Yaakov nunca fue a su hermano en Seir. Se cumplirá en el futuro, según está escrito en Abdías 21:

 

“Y subirán libertadores al monte Tsión para juzgar al monte de Esav, y el reino será de Hashem.”

 

33:17 “y Yaakov siguió hasta Sucot, y se edificó una casa, e hizo cobertizos para su ganado; por eso al lugar se le puso el nombre de Sucot.” – Sucot[11] significa “cabañas”, “chozas”. Una sucá puede significar también cualquier albergue temporal[12]. Sólo hay unos 5 Km. entre Peniel y Sucot. Según Rashí, se quedó allí 18 meses pasando dos veranos.

 

33:18 “Y Yaakov llegó íntegro a la ciudad de Shejem, que está en la tierra de Kenáan, cuando vino de Padán-aram, y acampó frente a la ciudad.”  – Rashí señala que la palabra “integro”, en hebreo shalem, implica que su cuerpo ya se había sanado de la cojera, que sus bienes no habían sufrido pérdida y su conocimiento de la Torá no se había perdido en la casa de Laván.

Todavía no había cumplido sus promesas de ir a Betel y dar el diezmo. Su demora en cumplir su promesa causó varios problemas.

Ahora acampa en frente de la ciudad y no entra en ella. Esto nos habla de que los hijos de Israel no viven según el sistema de este mundo, sino se mantienen al margen. Ser santo significa ser diferente de los demás y apartado para uso exclusivo de Hashem.

33:19 “La parcela de campo donde había plantado su tienda la compró de mano de los hijos de Jamor, padre de Shejem, por cien monedas” – Este terreno es el segundo que fue comprado por los patriarcas en la tierra de Kenáan. El primero fue el campo de Majpelá, que Avraham compró para sepultura para su esposa.

 

33:20 “y levantó allí un altar, y lo llamó: El-Elohei-Israel.” – Este es el primer altar que Yaakov edifica. El nombre significa “el Poderoso es el Di-s de Israel”.

Quinta aliyá, 34:1 – 35:13

34:1       “Y salió Diná, la hija de Leá, a quien ésta había dado a luz a Jacob, a visitar a las hijas de la tierra.” – Diná también era hija de Yaakov. Rashí señala que Leá está mencionada aquí para indicar que la hija era igual que su madre, que le gustaba salir, como está escrito en 30:16a:

 

“Y cuando Yaakov vino del campo por la tarde, Leá salió a su encuentro”

 

34:2       “Y cuando la vio Shejem, hijo de Jamor jeveo, príncipe de la tierra, se la llevó y se acostó con ella y la humilló.” – Sólo por ver a Diná la raptó. El instinto sexual es provocado en el varón por medio de la vista. Esto nos enseña acerca de la importancia que las mujeres no se vistan de manera provocativa.

 

“se acostó con ella” – La Torá no usa la palabra “conoció” en este texto, que es la palabra común para el acto sexual, cf. Génesis 4:1, 17; 1 Reyes 1:4. Esto nos enseña que él no tuvo tacto con ella sino abusó de ella sin respetar su integridad personal. Según Rashí esta palabra significa que tuvo una relación de modo natural con ella.

 

“y la humilló” – Según Rashí, significa que tuvo una relación de modo antinatural con ella, compara con Deuteronomio 21:14 donde se usa la misma palabra hebrea.

 

El Midrash[13] cuenta que Yaakov no estaba dispuesto a entregar a Diná a Esav aunque tenía la circuncisión. Por esta razón fue tomada por un hombre incircunciso.

 

34:7       “Y los hijos de Yaakov regresaron del campo al oírlo. Y aquellos hombres se entristecieron y se irritaron en gran manera porque Shejem había cometido una infamia en Israel acostándose con la hija de Yaakov, pues tal cosa no debe hacerse.” – Dos cosas graves ocurrieron aquí. Primero, se cometió fornicación en el sentido de que hubo una relación sexual sin pacto matrimonial. Esto no se hace en Israel. La otra cosa, es que uno que estaba fuera del pacto con Avraham se mezclaba con una persona en Israel, lo cual constituye el primer paso para la destrucción del pueblo santo, cf. Esdras 10.

 

35:1       “Entonces Di-s dijo a Yaakov: Levántate, sube a Betel y habita allí; y haz allí un altar a Di-s, que se te apareció cuando huías de tu hermano Esav.” – Yaakov había demorado en cumplir la promesa del diezmo y por esto le vinieron los problemas con Diná y otros. Y como no hizo caso a las señales enviadas por Hashem mediante las circunstancias ahora le habla claramente para que vuelva al lugar donde hizo las tres promesas.

 

35:2       “Entonces Yaakov dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los Di-ses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos” – Los Di-ses que habían conseguido al despojar la ciudad de Shejem tenían que ser eliminados a la hora de acercarse a un lugar santo. Los objetos dedicados a los Di-ses son peligrosos en dos aspectos, traen la ira de Hashem, como está escrito en Deuteronomio 7:26:

 

“Y no traerás cosa abominable a tu casa, pues serás anatema como ella; ciertamente la aborrecerás y la abominarás, pues es anatema.”

Los hijos de Israel tenían que hacer tres cosas antes de poder subir al lugar santo de Betel: Quitar los Di-ses extranjeros, purificarse y mudar los vestidos.

Según Rashí, la purificación sólo consistía en eliminar todos los ídolos. Sin embargo, rav Ibn Ezrá dice que se refiere al acto de purificación por medio de agua.

La purificación por agua es un medio de pasar de un estado de impureza ritual a un estado de pureza ritual. Para poder acercarse a un lugar que ha sido consagrado por la presencia de Hashem es necesario tener el cuerpo en un estado de pureza ritual. Todo lo que tiene contacto con la muerte produce impureza ritual, un cadáver humano, flujo menstrual, emisión de semen, una tumba humana, la enfermedad tsaráat (traducida como “lepra”), etc. Una cisterna de agua que procede de una fuente natural, del cielo o de la tierra, puede servir como un baño ritual. Todo lo que entra en esa cisterna queda purificado, como está escrito en Levítico 11:36a:

 

“Sin embargo, una fuente y cisterna donde se recoge agua será (permanecerá) limpia”

 

Es probable que Yaakov estaba hablando no sólo de una eliminación de los ídolos sino también de una purificación de los cuerpos de sus familiares, especialmente por haber tocado los cadáveres de la ciudad de Shejem.

 

En cuanto a mudar la ropa, Rashí dice que es porque quizás tenían vestimentas de idolatría, en el sentido de estampas con decoraciones idolátricos. Ese tipo de ropa no es apta para ser usada por el pueblo de Israel y los temerosos de Di-s entre las naciones. Una buena costumbre ese siempre revisar la ropa antes de comprarla para que no tenga dibujos que deshonren al Rey de los Siglos.

 

35:4-5 “Entregaron, pues, a Yaakov todos los Di-ses extranjeros que tenían en su poder y los pendientes que tenían en sus orejas; y Yaacov los escondió debajo de la encina que había junto a Shejem. Al proseguir el viaje, hubo gran terror en las ciudades alrededor de ellos, y no persiguieron a los hijos de Yaakov.” – La presencia de idolatría y objetos idolátricos hacen que nuestros enemigos tengan poder para hacernos daño. Pero cuando eliminamos toda idolatría de entre nosotros y nos disponemos a adorar y obedecer al Único Di-s, él causa que nuestros enemigos tengan temor de nosotros.

 

35:7       “Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-betel, porque allí Di-s se le había manifestado cuando huía de su hermano.” – El-Betel significa “el Poderoso de Betel”, o, como dice Rashí, “El Santo está en Betel”. Vemos como Yaakov está más interesado en Hashem que en su casa. Esto es muestra de su crecimiento espiritual. Este es el segundo altar que Yaakov edifica. En total los patriarcas edificaron siete altares en la tierra, Avraham edificó cuatro, Yitsjak uno y Yaakov dos. Los siete altares fueron edificados en los siguientes lugares:

 

Nr Lugar Significado Cita Patriarca
1 Moré y Shejem Maestro y Hombro 12:7 Avraham
2 Betel y Ai Casa de Di-s y Ruina 12:8 Avraham
3 Mamré y Jevrón Fuerza y Asociaión 13:18 Avraham
4 Moriá y HaShem Yiré Instrucción y HaShem verá 22:9 Avraham
5 Beer-Sheva Pozo del juramento o siete 26:25 Yitsjak
6 Shejem y El-Elohei-Israel Hombro y el Poderoso es el Di-s de Israel 33:20 Yaakov
7 Luz, Betel y El-Betel Almendra, Casa de Di-s y el Di-s de Betel 35:7 Yaakov

 

35:10 “Y Di-s le dijo: Tu nombre es Yaakov; no te llamarás más Yaakov, sino que tu nombre será Israel. Y le puso el nombre de Israel.” – Cuando Avraham recibió un nuevo nombre la Torá nunca más menciona su nombre antiguo. Pero cuando Yaakov recibe su nombre nuevo la Torá sigue llamándole con los dos. ¿Por qué? Si entendemos que el nombre Yaakov simboliza la naturaleza humana del patriarca e Israel su naturaleza profética podemos aprender que por mucho que nos entreguemos siempre vamos a tener que enfrentar la naturaleza natural humana que tenemos hasta que venga el Mesías y finalmente nos transforme definitivamente para que no quede nada de Yaakov en nosotros, sino sólo Israel. ¡Baruj HaShem – Bendito sea el Nombre!

 

35:11 “También le dijo Di-s: Yo soy el Di-s Todosuficiente. Sé fecundo y multiplícate; una nación una congregación de naciones vendrán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.” – Yaakov ya tenía 11 hijos y una hija. Ahora el Di-s Todosuficiente le ordena multiplicarse, más todavía.

 

“una nación” – Se refiere a Binyamín que todavía no ha nacido.

 

“una congregación de naciones” – Se refiere a Efrayim y Menashé que iban a ser adoptados como hijos de Yaakov.

Sexta aliyá, 35:14 – 36:19

 

35:16-19 “Entonces partieron de Betel; y cuando aún faltaba cierta distancia para llegar a Efrata, Rajel comenzó a dar a luz y tuvo mucha dificultad en su parto. Y aconteció que cuando estaba en lo más duro del parto, la partera le dijo: No temas, porque ahora tienes este otro hijo. Y aconteció que cuando su alma partía, pues murió, lo llamó Benoní; pero su padre lo llamó Binyamín. Murió, pues, Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Bet-Lejem.” – Muy cerca de Bet-Lejem Rajel, al morir, dio a luz al que llamó “hijo de mi tristeza” que fue cambiado por el padre en el “hijo de mi derecha”[14] o “hijo del sur

 

El Mesías iba a ser el hijo de la tristeza, como está escrito en el Salmo 116:3:

 

“Los lazos de la muerte me rodearon, y los terrores del Sheol vinieron sobre mí; angustia y tristeza encontré.”

 

Séptima aliyá, 36:20-43

 

36:2 “Esav tomó sus mujeres de las hijas de Kenáan: a Adá, hija de Elón jitita; a Aholibamá, hija de Aná, hija de Tsivón jeveo” – Adá también se llamaba Basmat, según Génesis 26:34. Aholibamá también se llamaba Yehudit, según Génesis 26:34.

La genealogía de Esav está llena de promiscuidad sexual. Tsivón se acostó con la mujer de Aná y así nació Aholibamá. Por eso la Torá dice que Aholibamá era hija de Aná (su padre oficial) y también hija de Tsivón (su padre biológico).

36:3       “y a Basmat, hija de Yishmael, hermana de Nevayot.” – En Génesis 28:9 Basemat es llamada Majalat.

 

36:4       “Adá dio a luz a Elifaz para Esav; y Basemat dio a luz a Reuel.” – Elifaz fue el hijo primogénito de Esav. Es mencionado como uno de los amigos de Jov, (Job 2:11, cf. Génesis 36:11).

 

36:5       “Y Aholibamá dio a luz a Yeúsh, a Yalam y a Kóraj. Estos son los hijos que le nacieron a Esav en la tierra de Kenáan.” – Este Kóraj era un hijo bastardo, hijo de Elifaz, que se había acostado con la esposa de su padre, con esta Aholibamá mujer de Esav. En los versículos 15-16 vemos que Koraj era hijo de Elifaz.

 

36:11 “Y los hijos de Elifaz fueron Temán, Omar, Tsefó, Gatam y Kenás.” – Este Tsefó llegó a ser rey de Grecia e Italia.[15] El libro de Josippón[16] dice que Tsefó tuvo un nieto llamado Latinus y eventualmente un descendiente llamado Rómulus que fue el fundador de Roma.

 

36:12 “Timná fue concubina de Elifaz, hijo de Esav, y le dio a luz a Amalek. Estos son los hijos de Adá, mujer de Esav.” – Según 1 Crónicas 1:36 Timná fue hija de Elifaz. Esto nos enseña que Elifaz se acostó con la esposa de Seir y de allí nació Timná. Luego Elifaz la tomó como concubina. Por eso dice en el versículo 22 que Timná era “hermana de Lotán”. Era hermana de madre pero no de padre. De la unión entre Elifaz y Timná nació Amalek cuyos descendientes se convertirían en los enemigos más importantes para Israel por todas las generaciones, como está escrito en Éxodo 17:16:

 

“Hashem lo ha jurado; Hashem hará guerra contra Amalek de generación en generación.”

 

Hamán fue descendiente de Amalek. Herodes el grande fue descendiente de Amalek. Según la palabra en Éxodo hay un Amalek en cada generación que es el principal enemigo contra el pueblo de Israel. ¿Quién es el Amalek de hoy?

 

36:20 “Estos son los hijos de Seir horeo, habitantes de aquella tierra: Lotán, Shoval, Tsivón y Aná,” – Tsivón y Aná son hijos de Seir, es decir son hermanos.

 

36:24 “Estos son los hijos de Tsivón: Ayá y Aná. Este es el Aná que descubrió los mulos en el desierto cuando pastoreaba los asnos de su padre Tsivón.” – Aquí dice que Aná es hijo de Tsivón. ¿Cómo se explica todo esto cuando antes decía que era su hermano? Rashí nos da la clave al decir que Tsivón se acostó con su propia madre, la esposa de Seir, y ella tuvo a Aná.[17] Así que Tsivón era padre de Aná y hermano mayor de Aná al mismo tiempo. Antes vimos que Tsivón también se acostó con su nuera que también era su cuñada, la esposa de Aná y así nació Aholibamá, que fue la segunda esposa de Esav.

Aná era un mamzer, bastardo, nacido en una relación ilícita. Su mente estaba depravada y por eso mezcló uno de los asnos de su padre con una yegua y así descubrió los mulos. La palabra que ha sido traducida como mulos es yemim, plural de yem,[18] que significa “fuente caliente” o “mulo”. Rashí dice que aquí significa mulo y tiene lógica porque luego se habla de que Aná pastoreaba los asnos de su padre Tsivón. De esos asnos sacó los mulos.

 

36:31 “Estos son los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes de que rey alguno reinara sobre los hijos de Israel” – Como hemos dicho antes cuando uno de los dos está arriba el otro está debajo y viceversa. En este caso Edom empezó a tener reyes antes que Israel. Pero cuando los hijos de Israel tuvieron reyes Edom tuvo sólo jefes, como se ve en los versículos 40-43.

Los ocho reyes de los edomitas fueron seguidos por ocho reyes de los hijos de Israel, desde Shaúl hasta Yoram, como está escrito en 2 Reyes 8:20:

“En sus días se rebeló Edom contra el dominio de Yehudá, y pusieron rey sobre ellos. Entonces pasó Joram a Zair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército huyó a sus tiendas. Y Edom se rebeló contra el dominio de Yehudá, hasta el día de hoy.”

36:40, 43a “Estos son los nombres de los jefes que descendieron de Esav, según sus familias, sus localidades, por sus nombres: el jefe de Timna, el jefe de Alvá, el jefe de Yetet… el jefe de Magdiel” – Según Rashí, estos nombres corresponden a lugares geográficos, como dice “sus localidades”. El área de Magdiel se refiere a Roma. Un Midrash[19] dice que Esav recibió de Di-s la honra de que sus descendientes fundaran 120 países, desde Seir hasta Magdiel, como recompensa por haber desalojado la región que compartía con Yaakov y se había ido a otra tierra, cf. 36:6.

El nombre Magdiel se interpreta como “Di-s engrandeció”, en alusión al hecho de que Di-s concedió a la civilización romana más grandeza y poderío que a las demás naciones (Gur Aryé).

 

Esav tenía dos méritos importantes, honró a su padre y respetó el territorio de su hermano Yaakov. Por esto su civilización pudo permanecer y crecer y llegar a ser un gran imperio, el imperio romano.

 

 

[1]      Strong H4397 mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

[2]      Bereshit Rabá 76:7.

[3]      Strong H3201  yâkôl  yâkôl, yaw-kole’, yaw-kole’, A primitive root; to be able, literally (can, could) or morally (may, might): – be able, any at all (ways), attain, can (away with, [-not]), could, endure, might, overcome, have power, prevail, still, suffer.

[4]      Strong H3478 yiśrâ’êl, yis-raw-ale’, From H8280 and H410; he will rule as God; Jisrael, a symbolical name of Jacob; also (typically) of his posterity: – Israel.

Strong H8280 śârâh, saw-raw’, A primitive root; to prevail: – have power (as a prince).

Strong H410 ale, Shortened from H352; strength; as adjective mighty; especially the Almighty (but used also of any deity): – God (god), X goodly, X great, idol, might (-y one), power, strong. Compare names in “-el.”

Strong H352 ‘ayil, ah’-yil, From the same as H193; properly strength; hence anything strong; specifically a chief (politically); also a ram (from his strength); a pilaster (as a strong support); an oak or other strong tree: – mighty (man), lintel, oak, post, ram, tree.

[5]      Strong 8323 śârar, saw-rar’, A primitive root; to have (transitively exercise; reflexively get) dominion: – X altogether, make self a prince, (bear) rule.

[6]      Midrash Agadá. También ver Rashi.

[7]      Strong H4296 miṭṭâh mit-taw’ From H5186; a bed (as extended) for sleeping or eating; by analogy a sofa, litter or bier: – bed ([-chamber]), bier.

[8]      Strong H4294 mat-teh’, mat-taw’ From H5186; a branch (as extending); figuratively a tribe; also a rod, whether for chastising (figuratively correction), ruling (a sceptre), throwing (a lance), or walking (a staff; figuratively a support of life, for example bread): – rod, staff, tribe.

[9]      Strong G4464 ῥάβδος rhabdos hrab’-dos From the base of G4474; a stick or wand (as a cudgel, a cane or a baton of royalty): – rod, sceptre, staff.

 

[10]     Strong H1849 dâphaq, daw-fak’, A primitive root; to knock; by analogy to press severely: – beat, knock, overdrive.

[11]     Strong H5523 sûkkôth sûkkôth, sook-kohth’, sook-kohth’, Plural of H5521; booths; Succoth, the name of a place in Egypt and of three in Palestine: – Succoth.

[12]     Ver página 465, la nota número 190 de “La Torá con Rashí”, Bereshit, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

[13]     Bereshit Rabá 76:8.

[14]     Strong H3225 yâmîyn, yaw-meen’, From H3231; the right hand or side (leg, eye) of a person or other object (as the stronger and more dexterous); locally, the south: – + left-handed, right (hand, side), south.

[15]     Ver Flavio Josefo y el libro de Yashar 61:25.

[16]     Josippon 1:2 (escrito en el año 953), cf. http://50.1911encyclopedia.org/J/JO/JOSIPPON.htm.

[17]     Bereshit Rabá 82:15; Pesajim 54a.

[18]     Strong H3222 yêm, yame, From the same as H3117; a warm spring: – mule.

[19]     Pirké d´Rabí Eliézer 38.

Parashá 07 VaYetsé

י״א בכסלו ה׳תשע״ו (November 23, 2015) por  
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7 vayetze1

Parashá 07 VaYetsé

Génesis 28:10 – 32:2(3)

Aliyás de la Torá:

  1. 28:10-22
  2. 29:1-17
  3. 29:18 – 30:13
  4. 30:14-27
  5. 30:28 – 31:16
  6. 31:17-42
  7. 31:43 – 32:2(3 heb.)
  8. Maftir: 31:55(32:1 heb.) – 32:2(3 heb.)

Haftará: Oseas 12:13 – 14:10 (Ashken.) 11:7 – 12:11(12 heb.) (Sefard.)

VaYetsé

Significa “y salió”.

Primera aliyá, 28:10-22

Yaakov sale de Beer-Sheva y se desplaza hacia Jarán. En el camino llega a un lugar muy especial donde pasa la noche acostado sobre una piedra. Sueña con una escalera desde la tierra hasta el cielo. Los ángeles de Dios suben y bajan por ella. Hashem se presenta y le promete dar la tierra donde está acostado a él y a su descendencia. Su descendencia será como el polvo de la tierra y se extenderá hacia las cuatro direcciones. En Yaakov y en su simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra. También promete acompañarle en su viaje hasta que vuelva en paz. Yaakov se despierta con un temor reverente y por la mañana erige la piedra como monumento derramando aceite por encima. Llama el lugar Betel, casa de Dios. Luego hace un voto diciendo que si logra volver sano y salvo a la casa de su padre Hashem será su Dios y esa piedra será convertida en una casa de Dios y de todo lo que gane en el extranjero dará el diezmo.

Segunda aliyá, 29:1-17

Yaakov sigue su camino y llega a la tierra del oriente. Allí encuentra un pozo con tres rebaños esperando que otros rebaños vengan para poder quitar la piedra de la boca del pozo. Yaakov pregunta por Laván y en ese momento viene su hija Rajel con un rebaño. Entonces Yaakov quita la piedra del pozo y le da de beber al rebaño de su tío. Luego besa a su prima y alza la voz y llora. Le cuenta a Rajel quién es y ella corre a su padre para contárselo. Laván sale corriendo, abraza a Yaakov y le trae a su casa. Después de un mes Laván le pide que estipule un sueldo para su trabajo.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

Yaakov pide que Laván qve le dé a su hija Rajel como esposa a cambio de siete años de trabajo. Laván acepta y el hombre sale a cuidar los rebaños durante siete años, que le parecen unos pocos días por el amor que tiene. Al pedirle a Laván que le dé su mujer él organiza una fiesta con todos los hombres del lugar. Cuando llega la noche Laván le entrega su hija mayor, Leá y él se llega a ella. Zilpá es entregada a Leá como sierva. Por la mañana Yaakov se da cuenta de que no es Rajel. Cuando se queja con Laván él responde que no es costumbre entregar la menor antes que la mayor y que le va a dar la otra también después de la semana nupcial a cambio de siete años más de trabajo. Yaakov acepta y Rajel le es entregada como esposa. Bilháh es entregada a Rajel por sierva. Yaakov ama más a Rajel que a Leá. Luego sirve a Laván otros siete años.

Leá concibe hijos, pero Rajel es estéril. Los cuatro primeros hijos de Yaakov son de Leá, Reuvén, Shimón, Leví y Yehudá. Luego ella deja de dar a luz. Rajel tiene celos de su hermana y ruega y pide a Yaakov que le dé hijos. El se aíra contra ella por su actitud. Entonces ella le entrega a Bilháh como concubina para que dé a luz en su lugar. Bilháh entonces le da a luz dos hijos, Dan y Naftalí. Cuando Leá ve que no concibe hace lo mismo con Zilpá y ella le da a luz Gad y Asher.

Cuarta aliyá, 30:14-27

Reuvén encuentra mandrágoras en el campo y las trae a su madre. Como Rajel las quiere Leá se las vende a cambio de una noche con Yaakov. Así Leá se queda embarazada de nuevo y da a luz a su quinto hijo, Yisajar. Luego tiene su sexto hijo, Zevulún, y al final una hija, Diná.

Dios escucha la oración de Rajel y le hace concebir y dar a luz a Yosef.

Yaakov quiere salir de la casa de Laván con su familia y le pide permiso para partir. Pero Laván le ruega que se quede con él porque se ha dado cuenta de que Hashem le ha bendecido por causa suya.

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

Laván le ofrece un salario a Yaakov para que siga trabajando. Yaakov dice que no lo quiere sino que desea seguir trabajando y obtener su propio rebaño como salario de los moteados, manchados y oscuros que nazcan a partir de ahora. Laván acepta con gusto la propuesta y aparta de sus rebaños todos los que no sean blancos y los deja al cuidado de sus hijos. Yaakov se queda con el resto. Entonces toma varas de tres clases de árboles y les saca tiras de la corteza para descubrir lo blanco. Luego coloca las varas delante de los rebaños donde están apareando cuando vienen a beber. Así los rebaños tienen crías rayadas, moteadas y manchadas. Yaakov aparta aquellos corderos y así va formando su propio rebaño aparte. También coloca los rebaños en dirección a lo rayado y negro del rebaño de Laván. Cuando los robustos del rebaño de Laván se aparean, Yaakov pone las varas delante, pero cuando los débiles se aparean no pone las varas. Así las crías fuertes llegan a ser de Yaakov y las débiles de Laván. De esta manera el hombre va prosperando en gran manera con grandes rebaños, siervos y siervas, camellos y asnos.

Los hijos de Laván empiezan a decir que Yaakov ha quitado el rebaño de su padre. La actitud de Laván tampoco sigue siendo como antes. Además HaShem ordena a Yaakov volver a su tierra y a sus familiares y le recuerda que Él está con él. Yaakov envía a llamar a sus esposas al campo para consultar con ellas. Les cuenta que a pesar de que Laván le haya cambiado el salario diez veces Dios le ha bendecido. En una visión supo cómo lograr cambiar los colores de las crías y así conseguir su propio rebaño del rebaño de Laván. Ellas se acuerdan salir de la casa sometiéndose a todo lo que Dios ha dicho a Yaakov.

 

Sexta aliyá, 31:17-42

 

Yaakov se levanta, monta a sus hijos y a sus mujeres en los camellos y pone en marcha a todo su ganado y todas las posesiones para ir a Yitsjak. Como Laván está fuera Rajel roba los ídolos y todos salen sin decir nada a Laván. Cruzan el río y siguen hacia Guilad. Al tercer día Laván recibe el informe de que Yaakov haya huido y entonces él va saliendo detrás junto con sus familiares. Después de siete días lo alcanzan. Pero en un sueño Dios se aparece a Laván y le prohíbe hablar con Yaakov ni bien ni mal. Al encontrarse Laván le pregunta a Yaakov por qué le ha robado el corazón huyendo con sus hijas sin despedirse. Tiene poder en su mano para dañarle pero el Dios del padre de Yaakov le ha reprendido y por eso no le puede hacer nada. También le pregunta por qué ha robado sus dioses. Yaakov le contesta que huía porque tenía miedo de perder su familia y que la persona que tenga los dioses de Laván morirá. A Laván se le permite revisar todas las cosas para ver si hay algo robado. Yaakov no sabe que Rajel ha hurtado los dioses de su padre. Laván entra en las tiendas de Rajel, Leá y las sirvientas y otra vez en la tienda de Rajel. Rajel está sentada sobre los dioses que ha puesto en los aparejos del camello y le pide disculpas a su padre por no poder levantarse por su regla.

Con enojo Yaakov desafía a Laván pidiendo que le diga qué mal ha hecho durante estos veinte años de trabajo y qué cosas tiene que son robadas. Laván ha sido duro y muy exigente. Si el Dios de Avraham y el temor de Yitsjak no hubiera estado con Yaakov, Laván le hubiera enviado con las manos vacías. Pero él vio la aflicción de Yaakov y la labor de sus manos e hizo justicia anoche.

 

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

 

Laván dice que todo es suyo, las hijas, los hijos, los rebaños y todo lo que se ve. Pero no puede hacer nada contra sus hijas y sus nietos. Le pide a Yaakov hacer un pacto con él para que sea un testimonio. Entonces Yaakov levanta una piedra como monumento y sus familiares recogen piedras para hacer un montón. Después comen junto a ese montón que Laván llama Yegar-Sahadutá, en arameo. Yaakov le da el mismo nombre pero en hebreo, “Galed”, “el montón del juramento”. Laván dice que el montón es un testimonio entre ellos. También lo llama Mitspá, vigilia, para que Hashem vigile sobre los dos. Yaakov no puede maltratar a las hijas de Laván y ninguno podrá pasar por ese montón para hacer daño al otro. Laván dice que el Dios de Avraham y el Dios de Najor juzgará entre ellos. Yaakov jura por el temor de su padre Yitsjak. Luego Yaakov hace un sacrificio e invita a todos sus familiares a comer. Duermen en el monte y el día siguiente Laván se va después de haberse despedido de sus nietos y de sus hijas con besos y bendiciones. Yaakov sigue su camino y le salen al encuentro ángeles de Dios. Por eso llama el lugar Majanáyim, dos campamentos.

 

Comentarios

 

Primera aliyá, 28:10-22

 

28:10 “Y salió Yaakov de Beer-Sheva, y fue para Jarán.”– Esta salida de Yaakov representa las tres diásporas que sus hijos experimentarían en el futuro. Una diáspora sufriría el reino del norte, la Casa de Israel y dos diásporas sufriría el reino del sur, la Casa de Yehudá.

El primer destierro y el más grande es el de las diez tribus, que empezó en el año 722 a.E.C. con la invasión de Asiria. Ese destierro todavía no ha terminado. Sin embargo los profetas hablan de la vuelta en los últimos tiempos de “la casa de Israel”, “la casa de Yosef” y “Efrayim” que son los desterrados de las diez tribus, cf. Ezequiel 37:15-28; Isaías 11:12; Jeremías 3:18; 16:14-16; 23:5-8; 30:3; 31:27-36; 33:7; 50:4-5; Oseas 1:11; 11:8-11; Zacarías 8:13, 23; 10:8-12.

La casa de Yehudá, el pueblo judío, ha experimentado dos destierros. El de Babilonia duró 70 años, entre los años 606-537, si se cuenta desde la primera de las tres deportaciones hasta la primera vuelta del pueblo, o entre los años 586-516, si se cuenta desde la destrucción del primer templo hasta la restauración del culto.

El segundo destierro empezó en el año 70 E.C. (Era Común) si se cuenta desde la destrucción del segundo templo y, como todavía no se ha reiniciado el servicio en el tercer templo este destierro no ha terminado completamente.

Si se hace un cálculo desde la destrucción de Yerushalayim en el año 135 hasta su reconquista por el pueblo judío en el año 1967 hubo 1832 años de destierro. (Es bueno tener en cuenta que han habido judíos viviendo en la tierra de Israel durante toda la historia desde la conquista en los tiempos de Yehoshúa (Josué).)

28:11 “Y se encontró con el lugar y pasó la noche allí, porque el sol se había puesto; tomó una de las piedras del lugar, la puso de cabecera y se acostó en aquel lugar.”  – Los maestros han interpretado la palabra va-yifgá, “y se topó” como una referencia a la oración. En el sentido simple el texto dice que Yaakov se topó con ese lugar, pero como la palabra usada también implica hacer contacto directo e intenso con algo se puede entender que Yaakov también oró en ese lugar.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “lugar” es makom.[1] Esta palabra se repite hasta seis veces en este contexto y como aparece en Génesis 22:3-4 como una referencia a Moriá, no faltan rabinos[2] que dicen que Yaakov estaba durmiendo en el lugar donde iba a ser construido el futuro templo, cf. 28:17.

 

La palabra makom también se usa en referencia al Omnipresente. Hay un principio que dice: “Él es el lugar del universo, el universo no es Su lugar.” Esto quiere decir que Él contiene al universo, pero el universo no lo contiene a Él.[3] Por eso se puede traducir el texto hebreo como: “Y tuvo un encuentro con el Omnipresente”.

 

28:12 “Y tuvo un sueño, y he aquí, había una escalera apoyada en la tierra cuyo extremo superior alcanzaba hasta el cielo; y he aquí, los ángeles de Dios subían y bajaban por ella.”  – Hay varios midrashim que hablan de este evento. Uno[4] dice que eran los ángeles de los cuatro imperios futuros que iban subiendo por la escalera para luego caer y así perder su poder sobre el pueblo judío. Otro[5] dice que la escalera representaba la rampa del altar en el templo y los ángeles eran los sacerdotes que subían y bajaban por él. El mismo Midrash dice que la escalera era el monte Sinai donde subían y bajaban Moshé y Aharón. Rashí dice, basado en un Midrash[6]  que los ángeles que subían al cielo eran los de la tierra de Israel que ya no podían acompañar a Yaakov en el extranjero y por eso vinieron otros ángeles en su lugar.

Tenemos que tener en cuenta que el Midrash está basándose en una palabra o una expresión del texto hebreo y monta una historia más o menos fantasiosa para ilustrar esa palabra o expresión, sin que esa historia sea necesariamente verdadera. El Midrash nos ayuda a recordar los giros irregulares y las expresiones particulares del Texto Sagrado pero no debemos confundir la verdad con las parábolas.

Las Escrituras enseñan que nuestras oraciones hacen que los ángeles de Dios sean enviados por Él. Tenemos el ejemplo del libro de Daniel 10:12 donde está escrito:

 

“Entonces me dijo: No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te propusiste en tu corazón entender y humillarte delante de tu Dios fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.”

 

Hashem escuchó la oración del profeta y envió uno de sus mensajeros para darle la respuesta. Este ángel le dijo: “a causa de tus palabras he venido”. Esto nos enseña que la actividad de los ángeles depende en cierta medida de las oraciones de los hombres. El hombre es el que causa que Hashem ponga en actividad a estos seres maravillosos.

Este ángel estaba encargado de llevar las oraciones de los santos ante Dios. Esto nos explica por qué el texto que nos ocupa dice que los ángeles primero subieron desde donde estaba Yaakov y luego que bajaban. La oración de Yaakov había activado estos ángeles desde la tierra y Hashem le mandó la respuesta desde el cielo.

De esto también aprendemos que si no oramos no son activados algunos de los ángeles de Hashem. Muchos se preguntan por qué pasó ese accidente en mi familia y por qué vino esa enfermedad etc. Quizás la respuesta está en que faltaba oración para que los ángeles guardianes pudieran recibir orden desde el Todopoderoso para proteger a los familiares. Si no oramos por las personas que Hashem ha puesto en nuestros corazones estamos parando la actividad divina sobre ellos. HaShem se ha hecho dependiente de ti para que ores y así él envía sus emisarios para intervenir en la tierra.

Una escalera tiene varios peldaños. Esto nos enseña que el camino entre la tierra y el cielo tiene varios niveles. En las Escrituras podemos encontrar muchos ejemplos de estos diferentes niveles: Isaías 62:10a dice: “Pasad, pasad por las puertas;”; Salmo 84:7a dice: “Van de poder en poder”; Ezequiel 47:1-5 habla de cuatro niveles de profundidad en las aguas que salen del templo;

En el Talmud[7] se mencionan los siete cielos:

 

“Dijo el R. Yehudá: Hay dos firmamentos, porque está dicho: He aquí, a Hashem tu Dios pertenecen el cielo y el cielo de los cielos.[8] Resh Lakish dijo: (Hay) siete, son estos, Vilón,[9]  Rakia’,[10] Shejakim,[11] Zevul,[12] Ma’on,[13] Makón,[14] Aravot.[15] Vilón no sirve más que para entrar por la mañana y salir por la noche[16] y renueva todos los días de la creación, porque está dicho: Que extiende los cielos como una cortina[17], y los despliega como una tienda para morar.[18] Rakia’ es donde el sol y la luna, las estrellas y las constelaciones fueron puestos, porque está dicho: Y Dios los puso[19] en el firmamento (Rakia’) del cielo.[20] Shejakim es donde hay piedras de molino que muelen[21] el maná para los justos porque está dicho: Y mandó las nubes (shejakim) arriba, y abrió las puertas del cielo; e hizo llover sobre ellos maná para comer etc.[22] Zevul es donde están construidos la Yerushalayim[23] (celestial), el Templo y el altar, y Mijael, el gran Príncipe[24] está ofreciendo sacrificios sobre él, porque se ha dicho: Ciertamente Te he edificado una morada (Zevul), un lugar donde puedas habitar para siempre.[25] ¿Y de donde deducimos que es llamado cielo? Porque está escrito: Mira desde el cielo, y contempla incluso desde la morada de tu santidad y de tu gloria.[26] Ma’ón es donde hay compañías de Ángeles Ministeriales, que pronuncian canciones (divinas) de noche, y están en silencio de día por causa de la gloria de Israel,[27] porque se ha dicho: De día mandará HaShem su misericordia,[28] Y de noche su canción será conmigo.[29]… ¿Y de donde deducimos que es[30] llamado cielo? Porque está dicho: Mira desde tu morada (Ma’ón) santa, desde el cielo.[31]  Makón[32] es donde están los depósitos de la nieve[33] y el granizo y el almacén de rocío dañino y el almacén de las gotas de lluvia,[34] la habitación del torbellino y la tormenta,[35] y la cueva del vapor, y sus puertas son de fuego… ¿Y de donde deducimos que es[36] llamado cielo? Porque está escrito: escucha tú en los cielos, el lugar de tu morada (Makón)[37] ‘Aravot es donde hay Derecho y Juicio y Justicia,[38] los tesoros de la vida y los tesoros de la paz y los tesoros de la bendición, las almas[39] de los justos y los espíritus y las almas que están por nacer, y el rocío con el cual el Santo, bendito sea, después de esto reavivará a los muertos… Allí (también) están los Ofanim[40] y los Serafim,[41] y los Seres Santos Vivos,[42] y los Ángeles Ministeriales,[43]  y el Trono de Dios; y el Rey, el Dios Vivo, sublime y exaltado, habita sobre ellos en Aravot,[44] porque está dicho: Exalta al que cabalga sobre Aravot cuyo nombre es HaShem.[45]

 

28:14 “También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur; y en ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra.”  – La descendencia de Yaakov sólo es comparada con el polvo de la tierra y la arena del mar, cf. 32:12, nunca como las estrellas de los cielos. Yitsjak está relacionado con las estrellas y Yaakov con el polvo de la tierra y la arena del mar. La tierra representa la tierra de Israel y el mar las naciones gentiles, cf. Salmo 93:3-4; 144:7; Isaías 17:3; Ezequiel 26:3. El polvo de la tierra se refiere por lo tanto a los hijos físicos que viven en la tierra de Israel.

 

“en ti” – Se refiere a los hijos físicos de Yaakov que iban a ser bendición para todas las familias de la tierra. Esto se ha cumplido, entre otras cosas por medio de todos los inventos y avances tecnológicos que han sido productos de los judíos. La descendencia física de Yaakov es una bendición para todo el mundo en estos momentos.

 

28:18, 22a “Y se levantó Yaakov muy de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, la erigió por señal y derramó aceite por encima… Y esta piedra que he puesto por señal será casa de Dios.”

Segunda aliyá, 29:1-17

 

29:6b “su hija Rajel viene con las ovejas.”  – Rajel[46] significa oveja. En la época fue común que los hijos de dedicaban a estudiar y las hijas a cuidar los rebaños.

 

29:13 “Y sucedió que cuando Laván oyó las noticias de Yaakov, hijo de su hermana, corrió a su encuentro, lo abrazó, lo besó y lo trajo a su casa. Entonces él contó a Laván todas estas cosas.”  – Laván tenía el buen recuerdo de la visita de Eliezer, el siervo de Avraham, que había llegado con diez camellos cargados de riquezas. Ahora sale corriendo para encontrar al nieto de Avraham, pero para su sorpresa, no llevaba nada consigo.

Los Midrashim[47] cuentan que Esav envió a su hijo primogénito, Elifaz, detrás de Yaakov para matarlo, pero tuvo temor y sólo le robó todo lo que tenía. Así cuando llegó a Laván no tenía nada consigo.

29:16 “Laván tenía dos hijas; el nombre de la mayor era Leá, y el nombre de la menor, Rajel.” – Leá[48] significa cansada.

 

29:17 “Y los ojos de Leá eran delicados, pero Rajel era de bella figura y de hermoso parecer.”  – El Midrash[49] cuenta que Leá estaba destinada para casarse con su primo mayor Esav y Rajel para casarse con su primo menor Yaakov. Por esta razón Leá lloraba y oraba tanto que sus ojos estaban siempre lagrimosas. Hashem escuchó su oración y así fue entregada a Yaakov.

Tercera aliyá, 29:18 – 30:13

29:25 “Cuando fue de mañana, he aquí que era Leá. Y Yaakov dijo a Laván: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No fue por Rajel que te serví? ¿Por qué, pues, me has engañado?”  – Yaakov cosechó lo que había sembrado con su padre y su hermano. Como él había dicho que era su hermano cuando no lo era, ahora tenía que sufrir las consecuencias de la misma manera casándose con la mayor que le fue presentada como si fuera la menor.

 

29:32 “Y concibió Leá y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Reuvén, pues dijo: Por cuanto Hashem ha visto mi aflicción, sin duda ahora mi marido me amará.”  – Reuvén[50] significa “mirad, un hijo”. Su nombre también implica, según los maestros, una palabra profética que muestra la diferencia entre este hijo y el hijo primogénito de Yitsjak. Esav vendió su primogenitura pero este hijo no lo iba a vender a Yosef ni disputar con él, sino intentar de sacarle del pozo.

 

29:33 “Concibió de nuevo y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto Hashem ha oído que soy aborrecida, me ha dado también este hijo. Así que le puso por nombre Shimón.”  – Shimón[51] significa “el que escucha”.

 

29:34 “Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez mi marido se apegará a mí, porque le he dado tres hijos. Así que le puso por nombre Leví.”  – Leví[52] significa adherido.

 

29:35 “Concibió una vez más y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Hashem; así que le puso por nombre Yehudá; y dejó de dar a luz.”  – Yehudá[53] viene de la palabra yadá[54] que significa “confesar”, “alabar”, “agradecer”. La raíz de yadá es yad [55], “mano”. Este es el cabeza de la tribu en la cual nacería el Mesías. El Mesías es la mano de Hashem y por medio de él se salvará el pueblo judío y la humanidad lo cual resultará en muchas alabanzas tanto de los judíos como de todas las naciones, como está escrito en el Salmo 35:18:

 

“En la gran congregación te daré gracias; entre mucha gente te alabaré.”

 

Y en Deuteronomio 32:43 está escrito:

 

“Regocijaos, naciones, con su pueblo, porque El vengará la sangre de sus siervos; traerá venganza sobre sus adversarios, y hará expiación por su tierra y su pueblo.”

 

30:3       “ella dijo: Aquí está mi sierva Bilháh; llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, para que por medio de ella yo también tenga hijos.”  – Bilháh[56] significa “tímida”.

 

30:6       “Y Rajel dijo: Dios me ha vindicado (danani); ciertamente ha oído mi voz y me ha dado un hijo. Por tanto le puso por nombre Dan.”  – Dan[57] significa “juzga” y “juzgó”.

 

30:8       “Y Rajel dijo: Con luchas de (naftulei) Dios he luchado con mi hermana, y ciertamente he prevalecido. Y le puso por nombre Naftalí.”  – Naftalí[58] significa “mi lucha”. La raíz de esta palabra es la misma que para oración tefilá. De esto aprendemos que la oración constituye una lucha. Cada vez que uno se dispone a orar experimenta una lucha contra el yetser hará, la inclinación al mal, que no quiere orar.

 

30:9       “Viendo Leá que había dejado de dar a luz, tomó a su sierva Zilpá y la dio por mujer a Yaakov.”  – Zilpá[59] significa “chorrear”, “gotear”.

 

30:11 “Y Leá dijo: ¡Qué felicidad! Y le puso por nombre Gad.”  – Gad[60] viene de la palabra gud[61] “amontonar (gente), “atacar”, “vencer”, y está relacionada con gadad[62], “amontonar”, “reunir (tropas)”, “acumular”.

Rashí dice que Gad significa buena suerte y cita el Talmud y el texto en Isaías 65:11, donde está escrito:

 

“Pero vosotros que abandonáis a HaShem, que olvidáis mi santo monte, que ponéis mesa para Gad (Fortuna), y que preparáis vino mezclado para Mení (Destino)”

 

Ahora, si consideramos la raíz de la palabra gad como “acumular”, no está muy lejos de lo que se puede entender como una dicha por una gran riqueza, que normalmente es acumulada.

 

30:13 “Y Leá dijo: Dichosa de mí (be-ashrí); porque las mujeres me llamarán dichosa (ishruni). Y le puso por nombre Asher.”  – Asher[63] significa “dichoso”, “feliz”.

 

 

Cuarta aliyá, 30:14-27

 

30:14 “Fue Reuvén en los días de la cosecha de trigo, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a su madre Leá. Entonces Rajel dijo a Leá: Dame, te ruego, de las mandrágoras de tu hijo.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mandrágoras”, es dudaim[64] que, según Rashí, significa jazmines o violetas que despiden una fragancia agradable que induce al buen ánimo. También son mencionada en Cantares 7:14. La identidad exacta de esta planta es desconocida. Otros la identifican con mandrágoras que son consideradas como fertilizantes. Otras propuestas son la flor de la higuera y la manzana.

 

30:17-20 “Escuchó Dios a Leá, y ella concibió, y dio a luz el quinto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Dios me ha dado mi recompensa porque di mi sierva a mi marido. Y le puso por nombre Yisajar. Concibió Leá otra vez y dio a luz el sexto hijo a Yaakov. Y Leá dijo: Dios me ha favorecido con una buena dote; ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos. Y le puso por nombre Zevulún.”

 

Zevulún[65] significa “morada”

 

“ahora mi marido vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos.” – Zevulún es el sexto hijo de Leá,

 

30:21 “Después dio a luz una hija, y le puso por nombre Diná.”  – Diná[66] es la forma femenina de din[67], que significa “juicio” y “justicia”. Diná es el séptimo hijo de Leá,

 

30:23-24 “Y ella concibió y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado (asaf) mi afrenta. Y le puso por nombre Yosef, diciendo: Que Hashem me añada (yosef) otro hijo.”  – Rajel, que significa “oveja.  El nombre Yosef[68] viene de la raíz yasaf[69], “añadir”, y hace juego con la raíz asaf[70], que significa tanto “quitar” como “añadir”.

Quinta aliyá, 30:28 – 31:16

 

30:39 “Así se apareaban los rebaños junto a las varas; y los rebaños tenían crías rayadas, moteadas y manchadas.”

31:13 “Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste un pilar, donde me hiciste un voto. Levántate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a la tierra donde naciste.”  – Los votos que hacemos son tomados muy en serio en el cielo, como está escrito en Eclesiastés 5:1-6:

 

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Dios, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal. No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras. Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque El no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo. Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas. No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero de Dios que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Dios a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos? Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Dios.”

 

31:16b “ahora pues, todo lo que Dios te ha dicho, hazlo.”  – Las esposas de Yaakov no habían recibido una palabra de Hashem para salir de la casa de Laván. Aunque la dirección de la familia recaiga principalmente sobre el esposo la esposa tiene un papel vital a la hora de tomar decisiones.

 

Yaakov era muy sabio al plantear la situación con sus esposas y compartir la revelación de Hashem y pidiendo su opinión antes de tomar una decisión importante para la familia. A pesar de que tenía un mandato de Hashem pidió la opinión de ellas para que la decisión no fuera tomada por él sólo.

 

Yaakov tuvo una comunicación abierta con sus esposas, lo cual es una de las cosas más difíciles para el varón. Muchos problemas matrimoniales son causados por la falta de comunicación entre los esposos.

 

El esposo no vive para satisfacer sus propios deseos en el matrimonio, sino para cumplir el propósito de Hashem con su familia.

 

Las esposas hacen bien en orar mucho por sus esposos para que sean sensibles a la voz del Espíritu de Hashem y obedientes a su dirección. En este caso vemos un buen ejemplo de sumisión de las esposas de Yaakov al liderazgo puesto por Hashem.

 

Sexta aliyá, 31:17-42

 

31:19 “Y mientras Laván había ido a trasquilar sus ovejas, Rajel robó los ídolos domésticos que eran de su padre.”  – Según el libro de Yashar[71] y otros midrashim Laván tenía un ídolo que había sido hecho de una forma terrible. Cuando un hijo primogénito nació, fue sacrificado y se le cortó la cabeza. Después de quitar todo el pelo, salaban y aceitaban su cráneo. Luego colocaban, debajo de su lengua, un rollo de papel o un trozo de metal, en el cual habían escrito el Nombre sagrado. Lo colocaban en la casa, le encendían velas y se inclinaban ante él, y entonces empezó a hablar y contestarles todo lo que pedían. Así era el ídolo principal que Rajel había hurtado. Luego cuenta el Midrash que el propósito del hurto de Rajel fue evitar que su padre supiera por medio del ídolo dónde habían huido. Sin embargo Laván fue a un vecino y consultó a su ídolo.

 

Una antigua ley, llamada Nuzu, revela que un yerno que tenía los ídolos domésticos en su posesión, podía exigir la herencia familiar en un juzgado.[72] ¿Será que ese era el motivo de Rajel a la hora de hurtar los ídolos de su padre? ¿Quién sabe?

 

Sea como sea, lo cierto es que la Torá dice que Rajel hurtó, y el hurto trae maldición si no hay arrepentimiento con restitución de lo hurtado. Tres maldiciones alcanzaron a Rajel, la maldición causada del hurto mismo, la maldición que pronunció Yaakov sobre la persona que tenía los ídolos, cf. 31:32, y la maldición causada por haber mentido ante su padre, cf. 31:35. Estas maldiciones causaron su muerte prematura, en el momento del nacimiento de su segundo hijo, Binyamín.

 

31:20 “Y Yaakov engañó a Laván arameo al no informarle que huía.”  – El texto hebreo dice literalmente que Yaakov “robó el corazón” de Laván. Es la misma palabra que en el versículo anterior donde dice que Rajel “robó los terafim” (ídolos domésticos). Robar el corazón de alguien no tiene que ver con enamoramiento sino con un abuso de la confianza que otra persona ha depositado en ti. Laván confiaba en Yaakov. Yaakov se aprovechó de esa confianza y salió huyendo. El motivo fue puro porque quería obedecer a Hashem, pero el comportamiento de Yaakov no fue correcto. Cometió un acto de hurto. Hurtó el corazón de alguien que confiaba en él. Este tipo de hurto es muy común entre los hombres. Cuando ven una oportunidad para aprovecharse del otro lo hacen, sin entender las graves consecuencias que ese delito produce. Yaakov tuvo que sufrir mucho durante su vida porque antes había sembrado engaño y ahora sembró el hurto. Por esta razón lo mismo pasaría luego con sus propios hijos en los cuales él confiaba. Le engañaron con la desaparición del hijo que más amaba. Le robaron el corazón. Lo que uno siembra tendrá que cosechar tarde o temprano.

Querido lector, ¡sé fiel al que confía en ti! Si has hurtado el corazón de alguien, arrepiéntete y ve a la víctima y humíllate ante ella y pide perdón y haz todo lo que está a tu alcance para restituir el daño.

No es lo mismo la confianza que el perdón. Si una persona ha robado el corazón de otra pierde su confianza. Aunque luego se arrepienta y pida perdón no habrá recuperado la confianza de la otra persona hasta pasar mucho tiempo, en el caso de que sea posible recuperarla. Porque la otra persona piensa: “Si lo hizo una vez, lo podrá hacer otra vez”. Así que ten paciencia si no logras obtener la misma confianza del que hurtaste el corazón. No le culpes por eso. Debes entender que tu comportamiento ha causado un daño muy grave en su corazón y no se puede sanar sólo con el perdón. La confianza es un resultado de la fidelidad en las relaciones y una confianza dañada necesita tiempo para ser restaurada.

31:31 “Entonces Yaakov respondió, y dijo a Laván: Porque tuve miedo, pues dije: “No sea que me quites a tus hijas a la fuerza.””  – El miedo es lo contrario de fe. Yaakov había tenido una palabra de Hashem y esa palabra era suficientemente poderosa para producir confianza en su corazón. Pero su temor de Laván fue superior y tomó una decisión por temor. Las decisiones tomadas por miedo no son buenas. Traen consecuencias negativas. Laván podía haber hecho daño a Yaakov. Pero Hashem tuvo misericordia de él e intervino en el asunto. A pesar de nuestros temores y nuestra falta de confianza, Él es bueno con nosotros y nos ayuda. ¡Bendito sea Su Nombre!

 

31:35 “Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor porque no pueda levantarme delante de ti, pues estoy con lo que es común entre las mujeres. Y él buscó, pero no encontró los ídolos domésticos.”  – Vemos una forma muy respetuosa de hablar con su padre, “mi señor”. Además pide perdón por no levantarse ante él, lo cual constituye una falta de respeto.

 

31:42 “Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham, y temor de Yitsjak, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vacías. Pero Dios ha visto mi aflicción y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia.”  – ¿Por qué Yaakov menciona a Dios como “el Temor de Yitsjak”? ¿Qué fue lo que más había impactado la vida del Yaakov en su padre? Su temor a Dios. Podría haber dicho: “el Misericordioso de mi padre” o “el Poderoso de mi padre” o “el Santo de mi padre”, pero lo que destaca es el temor que Yitsjak tenía por Dios. Esto nos enseña acerca de la importancia de servir a Hashem con temor. La falta de temor de Hashem es una de las causas, quizás la mayor causa.

Eclesiastés 12:13 concluye el mensaje de Hashem de esta manera:

“La conclusión, cuando todo se ha oído, es ésta: teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre.”

 

Séptima aliyá, 31:43 – 32:2 (3 heb.)

 

31:50 “Si maltratas a mis hijas, o si tomas otras mujeres además de mis hijas, aunque nadie lo sepa, mira, Dios es testigo entre tú y yo.”  – La expresión “mis hijas” son mencionadas dos veces. Esto implica, según Rashí, que las siervas de Leá y Rajel eran hijas de las concubinas de Laván.

 

32:1-2 “Y cuando Yaakov siguió su camino, los ángeles de Dios le salieron al encuentro. Y al verlos, Yaakov dijo: Este es el campamento de Dios; por eso le puso a aquel lugar el nombre de Majanáyim.”  – Ahora llega el gran momento de volver de la diáspora. En ese momento Yaakov tiene un encuentro con los ángeles de Dios. Rashí dice que los ángeles de la tierra de Israel salieron para escoltarlo en su entrada al país.

Este texto nos muestra que con el regreso de los hijos de Israel de las tres diásporas habrán muchas actividades sobrenaturales.

Majanáyim significa “dos campamentos”. En el hebreo hay tres formas para señalar cantidad: singular, dual y plural. Majanáyim es la forma dual de majané[73], “campamento”, “ejército”.

[1]       Strong H4725 mâqôm  mâqôm  meqômâh  meqômâh (1,2) maw-kome’, (3,4) mek-o-mah’, From H6965; properly a standing, that is, a spot; but used widely of a locality (generally or specifically); also (figuratively) of a condition (of body or mind): – country, X home, X open, place, room, space, X whither [-soever].

Strong H6965 qûm, koom, A primitive root; to rise (in various applications, literally, figuratively, intensively and causatively): – abide, accomplish, X be clearer, confirm, continue, decree, X be dim, endure, X enemy, enjoin, get up, make good, help, hold, (help to) lift up (again), make, X but newly, ordain, perform, pitch, raise (up), rear (up), remain, (a-) rise (up) (again, against), rouse up, set (up), (e-) stablish, (make to) stand (up), stir up, strengthen, succeed, (as-, make) sure (-ly), (be) up (-hold, -rising).

[2]       Por ejemplo Rashí y el rabino Eli Munk en su comentario “La voz de la Torah”sobre este versículo. Cf. Talmud Pesajim 88a.

[3]       Nota 15, página 377, “La Torá con Rashí”, con la traducción, elucidación y comentario de Aryeh Coffman, Editorial Jerusalem de México © 2001.

[4]       Vayikrá Rabá 29:2.

[5]       Bereshit Raba 68:16.

[6]       Bereshit Raba 68:12.

[7]       Jagigá 12b-13a.

[8]       Deuteronomio 10:14.

[9]       I.e., ‘cortina’, de Lat. Velum.

[10]      I.e., ‘expansión, firmamento’.

[11]     Lit., ‘nubes’, de ”shajak”, ‘polvo’ (cf. Isaías 40:15).

[12]     B.D.B.: ‘elevación, altura, morada sublime’; N.H., ‘Templo’. Jastrow: ‘(lugar de sacrificio o entretenimiento) residencia, especialmente Templo’.

[13]     I.e., ‘morada, habitación’.

[14]     I.e., ‘Un lugar fijo o establecido, fundamento, residencia’.

[15]     V. Salmo 68:5. Levy: Quizás de “arav”, ‘oscuro’ (cf. “erev” tarde) y syn. con “arafel”: (densa oscuridad, nube pesada, en la que mora Dios; cf. Éxodo 20:18).

[16]      Según Rashi, Vilón (‘cortina’) viene todas las mañanas, y por lo tanto causa que la luz del día sea visible; por la tarde saca y esconde la luz del día. Este proceso constituye la renovación de la obra de la creación. Pero Tosaf. explica que Vilón produce la luz del día, y cuando es retirada por la noche prevalece la oscuridad.

[17]        Así que hay un cielo parecido a una cortina.

[18]      Isaías 40:22.

[19]        I.e., las luminarias celestes.

[20]      Génesis 1:17.

[21]     Probablemente aquí hay un juego de palabras con el significado de “shajak” (la raiz de shejakim), que significa “raer, pulverizar, moler” (cf. Éxodo 30:36 y Job 14:19).

[22]     Salmo 78:23-24.

[23]      Cf. Ta’an. 5a: ‘El Santo bendito sea, dijo: No entraré en Jerusalén que está arriba, hasta que entre en la Jerusalén que está abajo’.

[24]        Mijael es el Ángel Guardián de Israel; cf. Daniel 12:1 y Yoma 77a. Num. Rab. s. 2, Hul. 40a.

[25]        1 Reyes 8:13; el Templo terrenal corresponde al Santuario celestial.

[26]     Isaías 63:15.

[27]      Porque Israel pronuncia la alabanza de Dios de día.

[28]      Por medio de silenciar los ángeles de día, Dios muestra misericordia a los hijos de Israel, que así tienen el permiso de obtener la gracia divina por medio de sus oraciones. Cf. también A.Z. 3b sobre el mismo versículo.

[29]     Salmo 42:8. I.e., por la noche la canción de los ángeles acompaña la mía (dice Israel), que yo pronuncié de día (Rashí).

[30]     I.e., Ma’ón: la explicación de los siete cielos está resumida aquí.

[31]      Deuteronomio 26:15.

[32]      Según Rashi, este cielo contiene depósitos de castigos, como la nieve etc. que es empleada no para el beneficio del mundo, sino para retribución. Tosaf., sin embargo, mantiene que los contenidos de Ma’on son usados tanto para bien como para mal, y compara con Ta’an. 3b e Isaías 55:10.

[33]     Para estos depósitos cf. Job 38:22f también Isaías 29:6.

[34]     Rashí: para derribar la cosecha.

[35]        Omitido por R. Elijah de Vilna.

[36]      I.e., Makon.

[37]      1 Reyes 8:39.

[38]        Heb. “tsedaká”, que implica acciones justas y muchas veces se usa en el sentido de caridad.

[39]     Rashi explica que puede que “espíritus” y “almas” son sinónimos, si no “espíritu” quiere decir el alma que tiene forma corporal (¿ectoplasma?)

[40]     Lit., ‘ruedas’, i.e., ángeles que se parecen a ruedas; v. Ezeqíel 1:15f.

[41]        Cf. Isaías 6:2; en la literatura rabínica son entendidos como ángeles de fuego, cf. Devarim Rabá s. 11. But v. B. D. B. s.v.

[42]      Cf. Ezequiel 1:5f.

[43]      Aparentemente distinto de los que viven en el Ma’on (v. p. 70).

[44]      A.V. ‘sobre los cielos’; R.V. ‘a través de los desiertos’.

[45]        Salmo 68:5.

[46]      Strong H7553 râchêl, raw-khale’, From an unused root meaning to journey; a ewe (the females being the predominant element of a flock), (as a good traveller): – ewe, sheep.

[47]      Midrash Gadol 28:20; Tosafot Arosh VaYishlaj; Tanjumá 2. VaYerá 38

[48]     Strong H3812 lê’âh, lay-aw’, From H3811; weary; Leah, a wife of Jacob: – Leah.

Strong H3811 lâ’âh, law-aw’, A primitive root; to tire; (figuratively) to be (or make) disgusted: – faint, grieve, lothe, (be, make) weary (selves).

[49]      Tanjumá 2 VaYetsé, Bereshit Rabá 70:15.

[50]     Strong H7005 re‘ûbên, reh-oo-bane’, From the imperative of H7200 and H1121; see ye a son; Reuben, a son of Jacob: – Reuben.

[51]        Strong H8095 shim‛ôn, shim-one’, From H8085; hearing; Shimon, one of Jacob’s sons, also the tribe descendant from him: – Simeon.

[52]        Strong H3878 lêvîy, lay-vee’, From H3867; attached; Levi, a son of Jacob: – Levi. See also H3879, H3881.

[53]        Strong H3063 yehûdâh, yeh-hoo-daw’, From H3034; celebrated; Jehudah (or Judah), the name of five Israelites; also of the tribe descended from the first, and of its territory: – Judah.

[54]     Strong H3034 yâdâh, yaw-daw’, A primitive root; used only as denominative from H3027; literally to use (that is, hold out) the hand; physically to throw (a stone, an arrow) at or away; especially to revere or worship (with extended hands); intensively to bemoan (by wringing the hands): – cast (out), (make) confess (-ion), praise, shoot, (give) thank (-ful, -s, -sgiving).

[55]        Strong H3027 yâd, yawd, A primitive word; a hand (the open one (indicating power, means, direction, etc.), in distinction from H3709, the closed one); used (as noun, adverb, etc.) in a great variety of applications, both literally and figuratively, both proximate and remote: –  (+ be) able, X about, + armholes, at, axletree, because of, beside, border, X bounty, + broad, [broken-] handed, X by, charge, coast, + consecrate, + creditor, custody, debt, dominion, X enough, + fellowship, force, X from, hand [-staves, -y work], X he, himself, X in, labour, + large, ledge, [left-] handed, means, X mine, ministry, near, X of, X order, ordinance, X our, parts, pain, power, X presumptuously, service, side, sore, state, stay, draw with strength, stroke, + swear, terror, X thee, X by them, X them-selves, X thine own, X thou, through, X throwing, + thumb, times, X to, X under, X us, X wait on, [way-] side, where, + wide, X with (him, me, you), work, + yield, X your-selves.

[56]     Strong H1089 bilhâh, bil-haw’, From H1089; timid; Bilhah, the name of one of Jacob’s concubines; also of a place in Palestine: – Bilhah.

[57]     Strong H1835 dân, dawn, From H1777; judge; Dan, one of the sons of Jacob; also the tribe descended from him, and its territory; likewise a place in Palestine colonized by them: – Dan.

[58]     Strong H5321 naphtâlîy, naf-taw-lee’, From H6617; my wrestling; Naphtali, a son of Jacob, with the tribe descended from him, and its territory: – Naphtali.

[59]     Strong H2153 zilpâh, zil-paw, From an unused root apparently meaning to trickle, as myrrh; fragrant dropping; Zilpah, Leah’s maid: – Zilpah.

[60]     Strong H1410 gâd, gawd, From H1464; Gad, a son of Jacob, including his tribe and its territory; also a prophet: – Gad.

[61]     Strong H1464 gûd, goode, A primitive root (akin to H1413); to crowd upon, that is, attack: – invade, overcome.

[62]     Strong H1413 gâdad gaw-dad’, A primitive root (compare H1461); to crowd; also to gash (as if by pressing into): – assemble (selves by troops), gather (selves together, self in troops), cut selves.

Strong H1461 gûb, goob, A primitive root; to dig: – husbandman.

[63]     Strong H836 ‘âshêr, aw-share’, From H833; happy; Asher, a son of Jacob, and the tribe descended from him, with its territory; also a place in Palestine: – Asher.

[64]     Strong H1736 dûday, doo-dah’-ee, From H1731; a boiler or basket; also the mandrake (as aphrodisiac): – basket, mandrake.

[65]     Strong H2082 zebûlûn  zebûlûn  zebûlûn, zeb-oo-loon’, zeb-oo-loon’, zeb-oo-loon’, From H2082; habitation; Zebulon, a son of Jacob; also his territory and tribe: – Zebulun.

[66]     Strong H1783 dîynâh, dee-naw’, Feminine of H1779; justice; Dinah, the daughter of Jacob: – Dinah

Strong H1779 dîyn  dûn, deen, doon, From H1777; judgment (the suit, justice, sentence or tribunal); by implication also strife: – cause, judgment, plea, strife.

[67]     Strong H1777 dîyn  dûn, deen, doon, A primitive root (compare H113); to rule; by implication to judge (as umpire); also to strive (as at law): – contend, execute (judgment), judge, minister judgment, plead (the cause), at strife, strive.

[68]     Strong H3113 yôsêph, yo-safe’, Future of H3254; let him add (or perhaps simply active participle adding); Joseph, the name of seven Israelites: – Joseph. Compare H3084.

[69]     Strong H3254 yâsaph, yaw-saf’, A primitive root; to add or augment (often adverbially to continue to do a thing): –  add, X again, X any more, X cease, X come more, + conceive again, continue, exceed, X further, X gather together, get more, give moreover, X henceforth, increase (more and more), join, X longer (bring, do, make, much, put), X (the, much, yet) more (and more), proceed (further), prolong, put, be [strong-] er, X yet, yield.

[70]      Strong H622 ‘âsaph, aw-saf’, A primitive root; to gather for any purpose; hence to receive, take away, that is, remove (destroy, leave behind, put up, restore, etc.): – assemble, bring, consume, destroy, fetch, gather (in, together, up again), X generally, get (him), lose, put all together, receive, recover [another from leprosy], (be) rereward, X surely, take (away, into, up), X utterly, withdraw.

[71]     Yashar 31:41ss.

[72]     Schults, Nordiska Bibelinstitutet.

[73]     Strong H4266 machăneh, makh-an-eh’, From H2583; an encampment (of travellers or troops); hence an army, whether literally (of soldiers) or figuratively (of dancers, angels, cattle, locusts, stars; or even the sacred courts): – army, band, battle, camp, company, drove, host, tents.

Strong H2583 chânâh, khaw-naw’, A primitive root (compare H2603); properly to incline; by implication to decline (of the slanting rays of evening); specifically to pitch a tent; generally to encamp (for abode or siege): – abide (in tents), camp, dwell, encamp, grow to an end, lie, pitch (tent), rest in tent.

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