Yom Kippur

ח׳ בתשרי ה׳תשע״ז (October 10, 2016) por  
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Ángel por un Día

¿Qué son los “ángeles”? Los ángeles son seres completamente espirituales, que tienen el objetivo exclusivo de servir a su Creador.

En Iom Kipur, cada judío se asemeja a un ángel. Como explica el Maharal de Praga:

“Todas las mitzvot que Dios nos ordenó [en Iom Kipur] están diseñadas para remover, en la mayor medida posible, la relación de una persona con el mundo físico hasta que la persona se asemeje a un ángel”.

Así como los ángeles (por así decirlo) se paran derechos, así también nosotros pasamos la mayor parte de Iom Kipur parados en la sinagoga. Y así como los ángeles (por así decirlo) se visten de blanco, así también nosotros acostumbramos a vestirnos de blanco en Iom Kipur. Así como los ángeles no comen ni beben, de la misma forma, nosotros no comemos ni bebemos.

Cinco Aspectos

Hay cinco áreas físicas de los cuales nos apartamos en Iom Kipur. Ellas son:

  1. Comer y beber 2. Lavarnos 3. Aplicarnos aceites o lociones en la piel 4. Tener relaciones maritales 5. Usar zapatos de cuero

A lo largo del año, pasamos nuestros días enfocados en la comida, el trabajo, las posesiones materiales superficiales (simbolizadas por los zapatos) y los placeres superficiales (simbolizados por los aceites). En Iom Kipur, reorganizamos nuestras prioridades de acuerdo a lo que realmente importa en la vida.

Como Rab Eliahu Dessler escribe:

“En Iom Kipur el poder de la ‘inclinación negativa’ es disminuido. Por lo tanto, nuestro anhelo de elevarnos espiritualmente se reafirma, después de haber estado latente como resultado del efecto del pecado en el alma. Este rejuvenecimiento de las intenciones le da derecho a la persona a ser considerada de manera especial y ser perdonada”.

Teshuvá y perdón

Luego del pecado del becerro de oro, Moshé le rogó a Dios que perdonara al pueblo. Finalmente en Iom Kipur, la expiación fue conseguida y Moshé bajó el segundo conjunto de Tablas desde el Monte Sinaí.

Desde aquél día en adelante, cada Iom Kipur ha traído consigo un poder especial para limpiar los errores del pueblo judío (tanto individualmente como colectivamente) y dejar la pizarra en blanco.

Si bien Iom Kipur expía las transgresiones en contra de Dios, esto no incluye los males cometidos en contra de otros seres humanos. Es por esto que la costumbre judía universal —en algún momento antes de Iom Kipur— es disculparse y buscar el perdón de cualquier amigo, pariente o conocido a quien podamos haber dañado o insultado durante el último año.

El ayuno mismo

El ayuno de Iom Kipur comienza con la puesta del sol y dura 25 horas, hasta el siguiente anochecer.

En la tarde previa a Iom Kipur, es una mitzvá especial comer una comida festiva.

Para poder hacer tu ayuno más fácil en general, durante el día anterior, trata de comer algo cada dos horas. En la comida festiva, come una porción moderada de comida para no acelerar el proceso de digestión. Tampoco tomes café o bebidas cola, porque la cafeína es un diurético. Los que acostumbran tomar mucho café pueden también evitar el temido dolor de cabeza disminuyendo lentamente la cantidad de café consumido durante la semana anterior a Iom Kipur.

Generalmente después de comer nos da más sed, así que cuando termines la comida festiva, deja un tiempo extra antes de la puesta del sol para beber. También, beber agua tibia con azúcar puede ayudar a estar menos sediento durante el ayuno.

En caso de enfermedad

Si alguien está enfermo, y un doctor opina que ayunar puede ponerlo en peligro, el paciente debe comer o beber pequeñas cantidades.

El paciente debe tratar de comer sólo 28 gramos (una onza) y esperar nueve minutos antes de comer nuevamente. Una vez que hayan pasado nueve minutos, puede volver a comer esta pequeña cantidad, y así sucesivamente a lo largo del día.

En cuanto a beber, él debe tratar de beber menos de lo que el Talmud llama “melo lugmav”, la cantidad que llenaría la mejilla inflada de una persona. Si bien esta cantidad varía entre persona y persona, es aproximadamente 35 ml (un poco más que una onza de líquido) y debe esperar nueve minutos antes de volver a beber.

¿Por qué consumir pequeñas cantidades hace una diferencia? En la ley judía, el acto de “comer” es definido como “consumir cierta cantidad en cierto período de tiempo”. De otra manera, no es comer, es “picar”, lo cual, a pesar de que también está prohibido en Iom Kipur, es menos severo cuando la salud está en juego.

La razón para todos estos tecnicismos es porque comer en Iom Kipur está considerado como una de las prohibiciones más serias en la Torá. Así que, aunque hay lugar para ser menos severo en ciertas situaciones, aún así tratamos de minimizarlo.

Nota que comer y beber son tratados como actos independientes, lo que significa que el paciente puede comer y beber al mismo tiempo durante esos nueve minutos, y las cantidades no se suman. Habiendo dicho esto, si estas pequeñas cantidades son insuficientes, el paciente puede incluso comer y beber regularmente. En tal caso, la persona no hace Kidush antes de comer, pero si recita birkat hamazón, ‘la bendición después de la comida’, insertando el párrafo de “yaalé veyavó”.

¿Y qué pasa en un caso en el cual la opinión del paciente discrepa con la del doctor? Si el paciente está seguro que debe comer para prevenir peligro a su salud, entonces nos apoyamos en su palabra, incluso si el doctor está en desacuerdo. Y en la situación opuesta —si el paciente se niega a comer a pesar de las advertencias del doctor— entonces convencemos al paciente de que coma, ya que es posible que su juicio esté afectado por la enfermedad.

¡Les deseo un ayuno fácil y un Iom Kipur significativo!

Yom Terua (Fiesta de Las Trompetas)

ג׳ בתשרי ה׳תשע״ז (October 5, 2016) por  
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Fiesta de Las Trompetas

1.La Epoca de Teshuvah

La época conocida como Teshuvah, que en hebreo significa “regresar o arrepentirse”, da inicio el primer día del mes de Elul y dura 40 días, terminando con Yom Kippur. Pasados 30 días de Teshuvah, el 1 de Tishrei, llega Rosh HaShanah. Esta fiesta da inicio al período final de diez días que comienza con Rosh HaShanah y termina con Yom Kippur. Estos son conocidos como Días Santísimos y Días Temibles (Yamim Nora’im, los días de asombro). Al Sabbat que cae en ese período de diez días se le conoce como Shabbat Shuvah, el Shabbat del Regreso. Cinco días después de Yom Kippur llega la fiesta de Sukkot. Teshuvah da inicio el 1 de Elul y termina el 10 de Tishrei, Yom Kippur. Cada mañana, durante los 30 días del mes de Elul, se hace sonar la trompeta (shofar) o el cuerno de carnero, para llamar al pueblo a arrepentimiento y que vuelva a Elohim.

Elohim siempre ha tenido en su corazón advertir a su pueblo antes de proclamar y enviar juicio. Elohim advirtió a la gente antes del diluvio y envió una advertencia a Nínive antes de ser destruida. El no desea que nadie reciba la ira de Su juicio (Ezequiel [Yechezekel] 18:21-23,30-32; Sofonías 2:1-3; 33:1-7).

El mes completo de Elul constituye un proceso de 30 días para prepararse a través de un auto examen y arrepentimiento para los próximos Días Santísimos. Se suena el shofar, después de cada servicio matinal. También, al final de la liturgia matinal y vespertina, se recita el Salmo 27, que comienza diciendo “Hashem es mi luz y mi salvación”. El mensaje que se envía desde el 1 de Elul hasta Rosh HaShanah es claro: Arrepiéntanse antes de Rosh HaShanah. No esperen hasta después que pase Rosh HaShanah, ya que entonces se encontrarán en los Días Temibles.

Entramos en el nuevo año asumiendo nuestra responsabilidad, con la esperanza de que el pasado nos haya servido como enseñanza para el futuro, a diferencia del concepto pagano, en el que el año nuevo se convierte en una oportunidad para el exceso, el abuso, el júbilo, y hasta para la promiscuidad.

Hay frases que nos ayudan a identificar los días de la época de Teshuvah (arrepentimiento). Así como algunos extranjeros no están familiarizados con las fiestas americanas del Día de Acción de Gracias, “el Día del Pavo” o “el Día de los Peregrinos”.

Rosh HaShanah: Nombres, Temas y Frases

  1. Teshuvah (arrepentimiento)
  2. Rosh HaShanah (Cabeza del Año, Nacimiento del Mundo)
  3. Yom Teruah (el Día del Despertar [Fiesta de las Trompetas])
  4. Yom HaDin (el Día del Juicio)
  5. HaMelech (la Coronación del Rey)
  6. Entromizacion de u Rey
  7. Yom HaZikkaron (el Día de la Rememoración o el memorial)
  8. El tiempo de la angustia de Jacob (Ya’akov) o los dolores de parto (Chevlai shel Mashiach)
  9. La apertura de las puertas
  10. Kiddushin/Nesu’in (la ceremonia de la boda)
  11. La resurrección de los muertos
  12. La última trompeta (shofar)

 

  1. Rosh HaShanah: La Cabeza del Año

(El Nacimiento del Mundo)

Rosh HaShanah marca el inicio de un nuevo año judío y forma parte del período de arrepentimiento. Rosh en hebreo significa “principal o cabeza” y shanah significa “año”. Rosh HaShanah es la cabeza del año en el calendario civil y también se le conoce como el día de nacimiento del mundo, dado que el mundo fue creado en este día (Talmud, Rosh Hashanah 11a).

Según la tradición judía, se cree que Adán fue creado en este día (Mishnah, San Hedrin 38b). ¿Cómo se llegó a determinar que éste fue el día en que el mundo fue creado? Se basan en las primeras palabras del Libro de Génesis (Bereishit), “en el principio”, ya que cuando se invierten estas palabras, se lee Aleph b’Tishrei, es decir, “el primero de Tishrei”. Por lo tanto, a Rosh HaShanah se le conoce como el nacimiento del mundo, ya que la tradición nos dice que el mundo fue creado en ese día.

Nota: Hay cuatro años nuevos en el calendario judío. El 1 de Nisán es el Año Nuevo del día de reyes (el día que determina la cantidad de años que ha reinado un rey) y también para los meses (Nisán es el primer mes). El 1 de Elul es el año nuevo para el diezmo de animales. El 15 (Tu Bishvat) de Shevar, es el año nuevo de los árboles y el 1 de Tishrei es el año nuevo de los años. También marca el aniversario de la creación del mundo.

Período de Observancia

Rosh HaShanah se observa durante dos días, en el primero y el segundo día del mes hebreo de Tishrei (generalmente en septiembre y octubre), que es el primer mes del calendario civil. El mes de Tishrei corresponde al séptimo mes del calendario religioso. Puede parecer extraño que Rosh HaShanah, el Año Nuevo, se celebre en el primero y segundo día de Tishrei, el séptimo mes del calendario religioso. La razón por la que Rosh HaShanah cae en el séptimo mes del calendario religioso, es porque Elohim instituyó el mes de Nisán como el primer mes del año en conmemoración de la liberación divina de Israel de su esclavitud en Egipto (Exodo [Shemot] 12:2; 13:4). Sin embargo, según la tradición, el mundo fue creado en Tishrei o, para ser más exactos, Adán y Eva fueron creados en el primer día de Tishrei y por ello el ciclo anual se inicia en el mes de Tishrei. Por lo tanto, Rosh HaShanah se celebra es estas fechas.

¿Por Qué Rosh HaShanah Dura Dos Días?

A diferencia de las demás fiestas que son celebradas en la Diáspora (la dispersión, refiriéndose a los judíos que viven fuera de la Tierra Santa de Israel), Rosh HaShanah se celebra durante dos días dada la incertidumbre de celebrar las fiestas en el día preciso y correcto del calendario. Rosh HaShanah es la única fiesta que se celebra durante dos días en Israel. Al igual que las demás fiestas, la incertidumbre se debía al calendario que dependía de la promulgación de la luna nueva, la cual designa el inicio de cada nuevo mes, por decreto de la corte rabínica en Jerusalén (Yerushalayim), en los tiempos antiguos. La definición de la celebración de Rosh HaShanah se complica por el hecho de que esta fiesta cae en Rosh Chodesh, la luna nueva en sí. Por lo tanto, aun en Jerusalén (Yerushalayim), era difícil hacer saber a todos el día preciso en el que iniciaba el Año Nuevo. En Israel, para resolver este problema, se decidió celebrar la fiesta de Rosh HaShanah durante dos días. Al crear un Rosh HaShanah de dos días, también se pretendía fortalecer la observancia de cada día; según la perspectiva rabínica. Los dos días se consideran como un yoma arikhta, un solo día largo.

  1. Yom Teruah: El Día del Despertar por el Trompetazo

En el Salmo (Tehillim) 98:6 está escrito: “Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, delante del rey Yahweh”. La bendición que recibimos de Elohim al tener entendimiento del significado de Rosh HaShanah y del sonido de la trompeta (shofar) se encuentra en el Salmo (Tehillim) 89:15, como está escrito: “Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte (con el sonido de la trompeta)…”

Rosh HaShanah se conoce en la Torá como Yom Teruah, el Día del Sonido del Shofar (o el Día del Despertar). En Yom Teruah, el Día del Sonido del Shofar, es obligatorio que cada persona oiga (shema) el sonido del shofar. El mitzvah del shofar, es oír (shema) el sonido del shofar -no tocarlo uno mismo- de allí la bendición de “oír el sonido del shofar“.

Teruah significa “un trompetazo que despierta”. Uno de los temas asociados con Rosh HaShanah es el tema del “despertar”. Teruah también es traducido como el “grito”. El Libro de Isaías (Yeshayahu), Perek 12, coloca este grito en el contexto del reinado.

Isaías (Yeshayahu) 26:19 habla de la resurrección. La palabra “despertad” está asociada con la resurrección, como está escrito: “Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas y la tierra dará sus muertos” Yeshayahu 26:19).

El tema de despertar del sueño es usado a lo largo de las escrituras. Se encuentra en Salmos (Tehillim) 78:65. En Isaías 51:9 está escrito: “Despiértate, despiértate, vístete de poder, o brazo de Hashem; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados…”.

En los días antiguos, el shofar era usado en ocasiones muy solemnes. La primera mención del shofar es en conexión con la revelación en el Monte Sinaí, cuando el sonido del shofar era demasiado fuerte y todos los que se encontraban en el campamento temblaron (Exodo [Shemot] 19:16b). Por tanto, el shofar que escuchamos en el día de Rosh HaShanah debe servirnos como un recordatorio de nuestra aceptación de la Torá y el compromiso con ella. El shofar también solía tocarse cuando se estaba en guerra con un enemigo peligroso. Asimismo, el que escuchamos en Rosh HaShanah debe servirnos como un grito de guerra cuando libramos batalla contra nuestro enemigo interior –nuestras inclinaciones pecaminosas y las pasiones, al igual que con el mismo diablo, Ha Satan. El shofar también se tocaba en el Año del Jubileo, anunciando la libertad de la esclavitud (Levítico [Vayikra] 25:9-10).

Otra razón por la que se suena el shofar, es que Rosh Hashanah es la celebración del nacimiento de la creación y Elohim comenzó a reinar sobre el mundo en este día. Cuando un rey inicia su reinado, se anuncia con trompetas. Es por ello que se lee el Salmo 47 antes del sonido del shofar; como un llamado a las naciones: “… Cantad a nuestro Rey, cantad; porque Elohim es el Rey de toda la tierra…” (Salmos [Tehillim] 47:6-7). También se toca antes, como está referido en el Pasuk anterior (Salmo 47:5): “Subió Elohim con júbilo, Hashem con sonido de trompeta”.

Según la tradición judía, se han presentado muchas explicaciones acerca del toque del shofar: El cuerno del carnero se identifica con el carnero que sirvió de substituto en el sacrificio de Isaac (Yitzchak) en Génesis (Bereishit) 22:1-19. La entrega de la Torá en el Monte Sinaí también fue acompañada del sonido del shofar (Exodo [Shemot] 19:19). La proclamación del Jubileo también era acompañada del toque del shofar (Levítico [Vayikra] 25:9-11). El comienzo de la era mesiánica será anunciado con el sonido de un gran shofar Yeshayahu 27:13). El libro Puertas del Arrepentimiento cita el llamado de Maimonides a que despertemos del sueño espiritual:

Despierta, tú que duermes. Lévantate tú que duermes, de tu sueño. Examina tus actos, y vuélvete a Elohim en arrepentimiento. Acuérdate de tu Creador, tú que te ves atrapado en la rutina diaria, perdiendo de vista la verdad eterna; tú estás desperdiciando tus años en vanos objetivos que no te dan ningún beneficio, ni te salvan. Examínate atentamente; mejora tus caminos y tus actos. Abandonad vuestros caminos errados, vuestras tretas indignas, cada uno de vosotros. (Yad Hichot Teshuva 3.4).

Cuando los rabinos leen la frase: “Despierta, oh Israel”, ellos lo identifican como algo referente a Rosh HaShanah. El sonido del shofar se realizaba en el Templo (Beit HaMikdash) en Rosh HaShanah (Nehemías 8:1-3).

El shofar también se tocaba en el templo al inicio de cada Shabbat (Shabbat), todas las semanas. Hay dos tipos de trompetas usadas en las escrituras:

  1. La trompeta de plata, y
  2. El shofar, o cuerno de carnero.

En el Shabbat, había en el Templo (Beit HaMikdash) un letrero colgado en la pared que leía: “A la casa del sonido de la trompeta [shofar].” Cada Sabbat (Shabbat), dos hombres con trompeta de plata y un hombre con un shofar sonaban tres trompetazos dos veces al día. En Rosh HaShanah, es diferente. El shofar es la trompeta principal. En Rosh HaShanah, el primer toque se realiza con un shofar, el segundo con una trompeta de plata y luego, el tercero, con un shofar. Las trompetas de plata y la asamblea en el templo están especificadas en el Libro de Números (Bamidbar) Perek 10.

Según Levítico (Vayikra) 23:24 y Números (Bamidbar) 29:1, Rosh HaShanah es el día del sonido de las trompetas. Según el Mishna (Rosh HaShanah 16a; Rosh HaShanah 3:3), la trompeta que se usa en este caso es el cuerno del carnero, no las trompetas hechas de metal, que están descritas en Números (Bamidbar) Perek 10.

4.Yom HaDin: El Día del Juicio

Otro nombre que se le da Rosh HaShanah es Yom HaDin, el Día del Juicio. Se cree que en este día Elohim se sentará en la corte celestial y todas las personas pasarán delante de El para ser juzgadas. Se abrirán tres grandes libros, a la vez que cada persona es puesta en la balanza y se determina en cual de las tres categorías pertenece (Talmud, Rosh HaShanah 6b). Se ha enseñado que la escuela de Shammai dice que habrá tres clases de personas en el Día de Juicio final: los justos, los inicuos y los intermeElohim. Los justos son inscritos y sellados de inmediato para la vida eterna; los inicuos son inscritos y sellados de inmediato para perdición (Talmud, Rosh HaShanah 16b-17a).

El año tiene 12 meses e Israel tiene 12 tribus. Cada mes del año judío simboliza a una de las tribus de Israel. El mes de Tishri es el mes de la tribu de Dan. Este hecho tiene significado simbólico, ya que Dan es hijo de Bilha, la sierva de Raquel. Raquel dijo: “Me juzgó [dannani] Elohim, y también oyó mi voz…” (Génesis [Bereishit] 30:6). El nombre Dan y la palabra din (tal como se lee en Yom HaDin, Día de Juicio), se derivan de la misma raíz, simbolizando que Tishrei es el tiempo del juicio divino y del perdón. Igualmente, cada mes del calendario hebreo le corresponde un signo del zodíaco. El símbolo del zodíaco para el mes de Tishrei son las Pesas, lo cual simboliza el Día del Juicio.

  1. HaMelech: La Coronación del Rey

Un tema asociado con Rosh HaShanah en hebreo es HaMelech (el Rey). Con anterioridad se mencionó que el trompetazo del shofar que suena en Rosh HaShanah es conocido como el último sonido de la trompeta, El shofar se usaba en la coronación de los reyes (1 Reyes [Melachim] 1:34,39).

  1. La Ceremonia de Entronización de un Rey

La entronización de un rey judío consiste de cuatro etapas:

  1. Publicación del decreto. Asociado con esto está una declaración. Esto puede observarse en el Salmo (Tehillim) 2:6-7, como está escrito: “Pero yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte. Yo publicaré el decreto…” Luego, se le entrega un cetro o una vara, que es el emblema de un rey. Varias escrituras que hacen referencia al cetro son Génesis (Bereishit) 49:17; Números (Bamidbar) 24:17; Ester 4:11; 5:2; 8:4; Salmo 45:6. Varias escrituras que hacen referencia a la vara son el Salmo (Tehillim) 2:9; Isaías (Yeshayahu) 11:1,4
  2. La ceremonia de la ascensión al trono Los reyes en Israel eran ungidos (2 Samuel 5:3-4; 1 Reyes [Melachim] 1:39-40, 45-46; 2 Reyes 9:1-6).
  3. Aclamación. En la aclamación, todo el pueblo grita: “¡Qué viva el rey para siempre!” (1 Reyes [Melachim] 1:28-31). Luego, todo el pueblo aplaude Tehillim 47:1-2). El Salmo 47 es el salmo de la coronación. En el Salmo 47:5 leemos acerca del grito y la trompeta de Rosh HaShanah. En el Pasuk 6 leemos acerca de la alabanza al rey. El Pasuk 8 nos habla de la ceremonia de entronización.
  4. Cada uno de los ciudadanos visita al rey luego de haber ascendido al trono. Con ello, los ciudadanos le declaran su lealtad al rey y reciben del monarca su comisión, es decir, la tarea que espera de ellos en el reino Yeshayahu 66:22-23; Zacarías 14:16-17).

7.Yom HaZikkaron: El Día de la Rememoración

Rosh HaShanah es también conocido como Yom HaZikkaron, el Día de la Rememoración o el Memorial. Levítico (Vayikra) 23:24 se refiere a este día como “una conmemoración” (zikkaron). A lo largo de las escrituras se habla mucho de la memoria y la conmemoración. En las siguientes escrituras podemos ver como Elohim se acuerda de nosotros y que nosotros debemos tener presente a Elohim en todo lo que hagamos.

La rememoración se puede contemplar desde dos perspectivas:

  1. Elohim se acuerda de nosotros (Génesis [Bereishit] 8:1; 9:1, 5-16; 19:29; 30:22; Exodo [Shemot] 2:24-25; 3:1; 6:2,5; 32:1-3,7,11,13-14; Levítico [Vayikra] 26:14,31-33,38-45; Números [Bamidbar] 10:1-2,9; Salmo [Tehillim] 105:7-8,42-43; 112:6). De hecho, Elohim tiene un libro de memoria (Exodo [Shemot] 32:32-33; Malaquías 3:16-18).
  2. Nosotros debemos acordarnos de Elohim (Exodo [Shemot] 13:3; 20:8; Deuteronomio [Devarim] 7:17-19; 8:18; 16:3; Números [Bamidbar] 15:37-41).

En Daniel 7:9-10 está escrito:

Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. (Daniel 7:9-10)

Ya que el Juez se sentó y los libros fueron abiertos, es evidente que se trata de Rosh HaShanah. Los libros son el libro de los justos, el libro de los inicuos y el libro de la memoria. El tercer libro que será abierto será el libro de la memoria (zikkaron). Es por ello que el saludo que las personas se dan durante Rosh HaShanah es: “¡Que seas inscrito en el Libro de la Vida!” (Buscar libro de moises)

 

  1. El Tiempo de la Angustia de Jacob:

Los Dolores de Parto del Mesías

La frase: dolores de parto del Mesías, que en hebreo se conoce como Chevlai shel Mashiach, es un tema importante en las escrituras. También en Jeremías (Yermiyahu) 30:4-7 se hace referencia a los dolores de parto del Mesías, como está escrito:

Estas, pues, son las palabras que habló hashem acerca de Israel y de Judá. Porque así ha dicho Yahweh: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz. Porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto (odin), y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia (aflicción) para Jacob; pero de ella será librado.” (Jeremías [Yermiyahu] 30:4-7)

Las Escrituras nos revelan dos sinónimos:

  1. Los dolores de parto = el tiempo de la angustia de Jacob (Ya’akov).
  2. El tiempo de la angustia de Jacob (Ya’akov) = la persecucion.

Estos eventos sucederán en uno de los tiempos más difíciles para Israel. Este período es conocido como la tribulación. Jacob (Ya’akov) es Israel. Habrá gran tribulación en Israel, tal como nunca ha habido desde que se formó esta nación. También será un tiempo en el que Elohim juzgará Israel enfrentará una gran crisis en el tiempo de aflicción de Jacob (Ya’akov). El profeta Zacarías profetizó que dos de cada tres habitantes de Israel perecerían durante este tiempo, quedando tan sólo el remanente de una tercera parte de la población salva (Zacarías 13:8-9). En Isaías (Yeshayahu) 13:6-8 está escrito:

Aullad, porque cerca está el día de Hashem; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. Por tanto, toda mano se debilitará, y desfallecerá todo corazón de hombre [ver Lucas 21:26], y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas. (Yeshayahu 13:6-8)

Otros pasajes que hablan de los dolores de parto son Génesis (Bereishit) 3:16; 35:16-20; 38:27-28; Isaías (Yeshayahu) 26:16-21; 54:1; 66:7-9; Jeremías 4:31; 6:24; 13:21; 22:23; Miqueas (Michah) 4:9-10

  1. La Apertura de las Puertas

Las puertas son abiertas en Rosh HaShanah para que pueda la gente justa Yeshayahu 26:2; Salmo [Tehillim] 118:19-20). Dado que se tiene entendimiento que las puertas son abiertas durante Rosh HaShanah.

 10.Rosh Hashanah: La Boda

 

11. La Resurrección de los Muertos

Una de las razones para tocar el shofar es proclamar la resurrección de los muertos. El principio de la fe judía, es la creencia en la resurrección de los muertos. La resurrección de los muertos se llevará a cabo en la fiesta de Rosh HaShanah (Talmud, Rosh HaShanah l6b).

12.La ultima Trompeta

En el primer siglo de esta era, se tenía el entendimiento que la última trompeta (shofar) se refería a un día específico del año. En el judaísmo, se reconocen tres trompetas (shofarim), por sus nombres respectivos. Estas son la primera trompeta, la trompeta final y la gran trompeta. Cada una de estas trompetas se refiere a un día específico del año judío. La primera trompeta se toca en la fiesta de Shavuot (Shemot 19:19). Con ella se proclama el compromiso que Elohim hizo con Israel. La trompeta final es sinónimo de Rosh HaShanah.

La primera y la última trompeta están relacionados, según la tradición judía, con los dos cuernos del cordero que Abraham (Avraham) encontró en el Monte Moriah justo antes de sacrificar a Isaac (Yitzchak) como ofrenda de holocausto (olah)

13.Yom HaKeseh: El Día Escondido

En el Salmo (Tehillim) 27:5 está escrito: “Porque él me esconderá en su Mishkan en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre su roca me pondrá en alto”.

Otro nombre que recibe la fiesta de Rosh HaShanah es Yom HaKeseh, “El Día para Esconderse” o el “Día Escondido”. La palabra keseh o keceh se deriva de la raíz hebrea kacah, que significa “esconder o cubrir”. Durante el mes de Elul todos los días, se toca una trompeta para advertir al pueblo que se vuelva a Elohim; esto es, todos los días excepto el día 30 de Elul, el día anterior a Yom Teruá. En ese día no se toca la trompeta y permanece en silencio. En parte esto se debe a que mucho de lo que sucede durante Yom Teruá está encubierto y lleno de misterio. El aspecto místico de Yom Teruá aparece en las Escrituras: “Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne” Tehillim 81:3).

Rosh Hashaná (Año nuevo)

ו׳ באלול ה׳תשע״ו (September 9, 2016) por  
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Rosh HaShaná: ¡Todo lo que necesitas saber!

Previo a Rosh Hashaná

Un componente clave en la preparación de Rosh Hashaná es pedir disculpas a toda persona a quien le pudiésemos haber hecho un mal durante el año anterior. En lo posible, queremos comenzar el año con una tablilla limpia — sin que nadie abrigue rencor contra nosotros. También hay que ser rápidos para perdonar a aquellos que nos han hecho mal.

Mucha gente tiene la costumbre de ir a la mikve antes de Rosh Hashaná después del mediodía. La mikve, que tiene el poder de purificar ciertos tipos de impurezas espirituales, puede ser una parte importante del proceso de teshuvá (retorno a Dios).

Otros tienen la costumbre de visitar un cementerio en la mañana previa a Rosh Hashaná y rezar ante las tumbas de los justos. Por supuesto, no le rezamos a los justos, sino que sólo a Dios, que oye nuestros rezos en mérito de los justos.

En la mañana antes de Rosh Hashaná, realizamos “Hatarat Nedarim” – la anulación de promesas. En términos de la Torá, decir algo tan simple como “me niego a volver a comer dulces” puede ser considerado una promesa legal. Es por esto que, antes de Rosh Hashaná, anulamos nuestras promesas, tanto si fueron realizadas intencionalmente o no. Esto se realiza de pie frente a tres hombres adultos, ante ellos solicitamos ser liberados de las promesas que realizamos. El texto completo puede ser encontrado en un Sidur o en un Majzor de Rosh Hashaná.

La cena festiva

Durante las Altas Fiestas, se utiliza una jalá redonda – simbolizando plenitud y finalización. Después de haber hecho la bendición de “Hamotzi”, es costumbre untar el pan en miel – simbolizando nuestro rezo por un nuevo año dulce.

Luego, después de que la mayoría del pan ha sido comido, tome una manzana y úntela en miel. Haga la bendición sobre la manzana (ya que “Hamotzi” no cubrió la manzana) y coma un pedacito de manzana. Luego diga, “Que sea Tú voluntad, Dios, renovarnos para un año nuevo bueno y dulce”.

¿Por qué pedimos por un año “bueno” y “dulce”? ¿No es que la palabra “bueno” automáticamente incluye “dulce”?

El judaísmo nos enseña que todo lo que sucede es para bien. Todo es parte de la voluntad divina. Incluso cosas que pueden parecer “malas” a nuestros ojos, son en realidad “buenas”. Por eso cuando pedimos a Dios que el año sea “dulce” (además de bueno), es porque sabemos que todo será para bien. Pero también pedimos que sea un bien “revelado” – es decir, que sepa “dulce” para nosotros.

En Rosh Hashaná, agregamos el párrafo Ya’aleh V’yavo en el rezo de Agradecimiento Después de la Comida.

Comidas simbólicas

En Rosh Hashaná comemos alimentos que simbolizan cosas buenas que deseamos para el siguiente año. Contemplamos lo que estas comidas simbolizan, y las conectamos con la Fuente de todas las cosas buenas.

Las comidas simbólicas están basadas en un juego de palabras que conecta el nombre de ciertas comidas con una esperanza en particular que tenemos para el nuevo año. Aquí veremos una lista del Talmud de comidas simbólicas que se acostumbra a comer en Rosh Hashaná. (La comida y su significado relacionado están escritos en letras mayúsculas).

Después de comer PUERRO o COL, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DIEZMADOS”.

Después de comer REMOLACHA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros adversarios sean ELIMINADOS”.

Después de comer DÁTILES, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DESTRUIDOS”.

Después de comer CALABAZA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que el decreto de nuestra sentencia sea ROTO, y que nuestros méritos sean PROCLAMADOS ante Ti”.

Después de comer GRANADA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros méritos aumenten como las semillas de la GRANADA”.

Después de comer la CABEZA de un cordero o pescado, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que seamos como CABEZA y no como cola”.

Los rezos de Rosh HaShaná

Como en Rosh Hashaná hay tantos rezos especiales, utilizamos un libro especial de rezos llamado “Majzor”.

En la “Amidá” y en el “Kidush” para Rosh Hashaná, decimos la frase Iom Teruá. Sin embargo, si Rosh Hashaná cae en Shabat, decimos Zijrón Teruá. (Si una persona dice inadvertidamente la frase equivocada, no necesita repetir el rezo).

La súplica “Avinu Malkeinu” debe decirse en Rosh Hashaná, excepto cuando Rosh Hashaná coincide con Shabat, debido a que en Shabat no se dicen súplicas. Si Rosh Hashaná cae en viernes, no se dice “Avinu Malkeinu” en Minjá.

Durante las Altas Fiestas, la cortina del arca se cambia por una blanca, para simbolizar que “nuestros errores serán blanqueados como la nieve”.

El jazán (cantor) para las Grandes Festividades no debe ser elegido por su talento vocal solamente. Idealmente, el jazan debe tener más de 30 años, ser temeroso de Dios, erudito de la Torá, humilde, y casado. Un hombre erudito menor de 30 con otras condiciones es aceptable. Sin embargo es preferible permitir que un jazan inadecuado guíe el servicio, antes que causar conflicto sobre el tema en la comunidad.

Como existe la pregunta de si la bendición de She’hejianu debe ser recitada en el segundo día de Rosh Hashaná, acostumbramos comer una fruta nueva o usar una nueva prenda de vestir y decir She’hejianu sobre ella. Cuando decimos She’hejianu, debemos tener en mente las mitzvot de encender velas, Kidush y escuchar el shofar.

El shofar

La mitzvá esencial de Rosh Hashaná es escuchar el sonido del shofar. Los sonidos del shofar después de la Lectura de la Torá se llaman “Tekiot M’yushav”.

La obligación mínima es escuchar nueve sonidos. Sin embargo, hay duda si el sonido del shofar debe ser del tipo que suena como un gemido (Shevarim), o como un sollozo (Teruá), o una combinación (Shevarim-Teruá). Por eso, se llevan a cabo los tres sonidos, cada uno precedido y seguido de un sonido continuo, Tekiá. Tres de cada serie da como resultado 30 sonidos en total, los que son necesarios para quitar todas las dudas de que el precepto de la Torá ha sido cumplido.

Se acostumbra tocar el shofar en el mismo lugar donde se lee la Torá, para que el mérito de la Torá nos ayude. El shofar debe ser tocado durante el día. En la antigüedad, cuando los romanos perseguían a los judíos, los rabinos instituyeron tocar el shofar antes de Musaf, ya que los romanos tenían guardias en las sinagogas temprano en las mañanas.

La persona que toca el shofar debe estar de pie. Debe ser instruido inmediatamente antes de tocarlo de tener la intención de cumplir con la obligación para todos los que lo escuchen. Similarmente, a todos los que lo escuchen se les debe recordar el tener la intención de que su obligación está siendo cumplida.

Antes de tocar, se recitan dos bendiciones: “escuchar el sonido de shofar” y She’hejianu. Una vez que las bendiciones se hayan hecho, no se debe hablar hasta el final del sonido del shofar.

Las mujeres pueden tocar el shofar para ellas mismas y recitar la bendición (las mujeres sefaradiot no recitan la bendición). Un niño que tiene edad suficiente para ser educado en mitzvot debe escuchar el shofar.

El shofar no se toca cuando Rosh Hashaná cae en Shabat.

El shofar utilizado en Rosh Hashaná debe ser un cuerno curvo de carnero, más largo que 10 cm. Está permitido utilizar un shofar hecho de un animal que no fue sacrificado ritualmente. De hecho, cualquier shofar es aceptable excepto el cuerno de una vaca, buey o una especie animal no casher.

En el rezo de la “Amidá” en Musaf, hay tres bendiciones especiales: Maljiot (alabanza a Dios el Rey), Zijronot (plegaria a Dios de recordar los méritos de nuestros Ancestros), y Shofrot (el significado del shofar). Durante la repetición del jazan, tocamos 30 sonidos adicionales en las variadas combinaciones.

Se acostumbra a tocar 40 sonidos extra al final del servicio, llegando a un total de 100. Se acostumbra a prolongar el sonido final, el cual es llamado Tekiá Gedolá.

Otras costumbres

Se acostumbra a saludar a los demás de la siguiente manera: “L’shaná Tová – Ketivá ve-jatimá Tová”. Esto significa: “Para un año bueno – Que seas inscrito y sellado en el Libro de la Vida”.

Uno debe tratar de no dormir o hacer caminatas ociosas en el día de Rosh Hashaná. (El Arizal permite una siesta en la tarde).

Se recomienda evitar las relaciones maritales, excepto si Rosh Hashaná cae en la noche de la inmersión de la esposa en la Mikve.

Si un Brit Milá cae en Rosh Hashaná, debe ser realizado entre la lectura de la Torá y el toque del shofar.

Tashlij

El rezo de “Tashlij” se dice en la primera tarde de Rosh Hashaná en una extensión de agua que preferentemente tenga peces. Estos rezos son simbólicos para arrojar nuestros errores. Por supuesto, es tonto pensar que nos podemos deshacer de nuestros pecados al vaciar nuestros bolsillos. Más bien, el enfoque judío consiste en una profunda introspección y un compromiso de cambio. Más aún, la idea completa de “Tashlij” es en parte, conmemorar el Midrash que dice que cuando Abraham fue a la Akeida (sacrificio de Isaac), él tuvo que pasar a través de agua que le llegaba hasta el cuello.

Si Rosh Hashaná cae en Shabat, “Tashlij” se corre para el segundo día. Si “Tashlij” no se dijo en Rosh Hashaná mismo, puede ser dicho en cualquier momento durante los Diez Días de Arrepentimiento.

Ambos, la fuente de agua y los peces son símbolos. En la literatura Talmúdica la Torá es representada como agua. ¡Tal como los peces no pueden vivir sin agua, así también un judío no puede vivir sin Torá!

También, el hecho de que los peces nunca cierran sus ojos, sirve de recordatorio que, así también, los ojos de Dios (por decirlo así) nunca están cerrados; Él sabe de cada uno de nuestros movimientos.

Este es el texto de “Tashlij:”

¿Quién es como Tú, Dios, que elimina la iniquidad y pasa por alto las trasgresiones del resto de Su heredad? Él no permanece enojado por siempre porque Él desea la bondad. Él será misericordioso con nosotros nuevamente, y eliminará nuestras iniquidades, y echará en las profundidades del mar todos sus pecados.

Concede la verdad a Iaacov, la bondad a Abraham así como juraste a nuestros antepasados desde tiempos lejanos.

De los estrechos yo llamo a Dios, Dios me responde ampliamente. Dios está conmigo, no tendré miedo ¿qué puede hacerme el hombre? Dios está conmigo para ayudarme, y veré a mis enemigos (aniquilados). Es mejor refugiarse en Dios que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en Dios, que depender de los nobles.

Muchas personas también leen los Salmos 33 y 130.

Previo a Rosh Hashaná

Un componente clave en la preparación de Rosh Hashaná es pedir disculpas a toda persona a quien le pudiésemos haber hecho un mal durante el año anterior. En lo posible, queremos comenzar el año con una tablilla limpia — sin que nadie abrigue rencor contra nosotros. También hay que ser rápidos para perdonar a aquellos que nos han hecho mal.

Mucha gente tiene la costumbre de ir a la mikve antes de Rosh Hashaná después del mediodía. La mikve, que tiene el poder de purificar ciertos tipos de impurezas espirituales, puede ser una parte importante del proceso de teshuvá (retorno a Dios).

Otros tienen la costumbre de visitar un cementerio en la mañana previa a Rosh Hashaná y rezar ante las tumbas de los justos. Por supuesto, no le rezamos a los justos, sino que sólo a Dios, que oye nuestros rezos en mérito de los justos.

En la mañana antes de Rosh Hashaná, realizamos “Hatarat Nedarim” – la anulación de promesas. En términos de la Torá, decir algo tan simple como “me niego a volver a comer dulces” puede ser considerado una promesa legal. Es por esto que, antes de Rosh Hashaná, anulamos nuestras promesas, tanto si fueron realizadas intencionalmente o no. Esto se realiza de pie frente a tres hombres adultos, ante ellos solicitamos ser liberados de las promesas que realizamos. El texto completo puede ser encontrado en un Sidur o en un Majzor de Rosh Hashaná.

La cena festiva

Durante las Altas Fiestas, se utiliza una jalá redonda – simbolizando plenitud y finalización. Después de haber hecho la bendición de “Hamotzi”, es costumbre untar el pan en miel – simbolizando nuestro rezo por un nuevo año dulce.

Luego, después de que la mayoría del pan ha sido comido, tome una manzana y úntela en miel. Haga la bendición sobre la manzana (ya que “Hamotzi” no cubrió la manzana) y coma un pedacito de manzana. Luego diga, “Que sea Tú voluntad, Dios, renovarnos para un año nuevo bueno y dulce”.

¿Por qué pedimos por un año “bueno” y “dulce”? ¿No es que la palabra “bueno” automáticamente incluye “dulce”?

El judaísmo nos enseña que todo lo que sucede es para bien. Todo es parte de la voluntad divina. Incluso cosas que pueden parecer “malas” a nuestros ojos, son en realidad “buenas”. Por eso cuando pedimos a Dios que el año sea “dulce” (además de bueno), es porque sabemos que todo será para bien. Pero también pedimos que sea un bien “revelado” – es decir, que sepa “dulce” para nosotros.

En Rosh Hashaná, agregamos el párrafo Ya’aleh V’yavo en el rezo de Agradecimiento Después de la Comida.

Comidas simbólicas

En Rosh Hashaná comemos alimentos que simbolizan cosas buenas que deseamos para el siguiente año. Contemplamos lo que estas comidas simbolizan, y las conectamos con la Fuente de todas las cosas buenas.

Las comidas simbólicas están basadas en un juego de palabras que conecta el nombre de ciertas comidas con una esperanza en particular que tenemos para el nuevo año. Aquí veremos una lista del Talmud de comidas simbólicas que se acostumbra a comer en Rosh Hashaná. (La comida y su significado relacionado están escritos en letras mayúsculas).

Después de comer PUERRO o COL, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DIEZMADOS”.

Después de comer REMOLACHA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros adversarios sean ELIMINADOS”.

Después de comer DÁTILES, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros enemigos sean DESTRUIDOS”.

Después de comer CALABAZA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que el decreto de nuestra sentencia sea ROTO, y que nuestros méritos sean PROCLAMADOS ante Ti”.

Después de comer GRANADA, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que nuestros méritos aumenten como las semillas de la GRANADA”.

Después de comer la CABEZA de un cordero o pescado, diga: “Sea Tu voluntad, Dios, que seamos como CABEZA y no como cola”.

Los rezos de Rosh HaShaná

Como en Rosh Hashaná hay tantos rezos especiales, utilizamos un libro especial de rezos llamado “Majzor”.

En la “Amidá” y en el “Kidush” para Rosh Hashaná, decimos la frase Iom Teruá. Sin embargo, si Rosh Hashaná cae en Shabat, decimos Zijrón Teruá. (Si una persona dice inadvertidamente la frase equivocada, no necesita repetir el rezo).

La súplica “Avinu Malkeinu” debe decirse en Rosh Hashaná, excepto cuando Rosh Hashaná coincide con Shabat, debido a que en Shabat no se dicen súplicas. Si Rosh Hashaná cae en viernes, no se dice “Avinu Malkeinu” en Minjá.

Durante las Altas Fiestas, la cortina del arca se cambia por una blanca, para simbolizar que “nuestros errores serán blanqueados como la nieve”.

El jazán (cantor) para las Grandes Festividades no debe ser elegido por su talento vocal solamente. Idealmente, el jazan debe tener más de 30 años, ser temeroso de Dios, erudito de la Torá, humilde, y casado. Un hombre erudito menor de 30 con otras condiciones es aceptable. Sin embargo es preferible permitir que un jazan inadecuado guíe el servicio, antes que causar conflicto sobre el tema en la comunidad.

Como existe la pregunta de si la bendición de She’hejianu debe ser recitada en el segundo día de Rosh Hashaná, acostumbramos comer una fruta nueva o usar una nueva prenda de vestir y decir She’hejianu sobre ella. Cuando decimos She’hejianu, debemos tener en mente las mitzvot de encender velas, Kidush y escuchar el shofar.

El shofar

La mitzvá esencial de Rosh Hashaná es escuchar el sonido del shofar. Los sonidos del shofar después de la Lectura de la Torá se llaman “Tekiot M’yushav”.

La obligación mínima es escuchar nueve sonidos. Sin embargo, hay duda si el sonido del shofar debe ser del tipo que suena como un gemido (Shevarim), o como un sollozo (Teruá), o una combinación (Shevarim-Teruá). Por eso, se llevan a cabo los tres sonidos, cada uno precedido y seguido de un sonido continuo, Tekiá. Tres de cada serie da como resultado 30 sonidos en total, los que son necesarios para quitar todas las dudas de que el precepto de la Torá ha sido cumplido.

Se acostumbra tocar el shofar en el mismo lugar donde se lee la Torá, para que el mérito de la Torá nos ayude. El shofar debe ser tocado durante el día. En la antigüedad, cuando los romanos perseguían a los judíos, los rabinos instituyeron tocar el shofar antes de Musaf, ya que los romanos tenían guardias en las sinagogas temprano en las mañanas.

La persona que toca el shofar debe estar de pie. Debe ser instruido inmediatamente antes de tocarlo de tener la intención de cumplir con la obligación para todos los que lo escuchen. Similarmente, a todos los que lo escuchen se les debe recordar el tener la intención de que su obligación está siendo cumplida.

Antes de tocar, se recitan dos bendiciones: “escuchar el sonido de shofar” y She’hejianu. Una vez que las bendiciones se hayan hecho, no se debe hablar hasta el final del sonido del shofar.

Las mujeres pueden tocar el shofar para ellas mismas y recitar la bendición (las mujeres sefaradiot no recitan la bendición). Un niño que tiene edad suficiente para ser educado en mitzvot debe escuchar el shofar.

El shofar no se toca cuando Rosh Hashaná cae en Shabat.

El shofar utilizado en Rosh Hashaná debe ser un cuerno curvo de carnero, más largo que 10 cm. Está permitido utilizar un shofar hecho de un animal que no fue sacrificado ritualmente. De hecho, cualquier shofar es aceptable excepto el cuerno de una vaca, buey o una especie animal no casher.

En el rezo de la “Amidá” en Musaf, hay tres bendiciones especiales: Maljiot (alabanza a Dios el Rey), Zijronot (plegaria a Dios de recordar los méritos de nuestros Ancestros), y Shofrot (el significado del shofar). Durante la repetición del jazan, tocamos 30 sonidos adicionales en las variadas combinaciones.

Se acostumbra a tocar 40 sonidos extra al final del servicio, llegando a un total de 100. Se acostumbra a prolongar el sonido final, el cual es llamado Tekiá Gedolá.

Otras costumbres

Se acostumbra a saludar a los demás de la siguiente manera: “L’shaná Tová – Ketivá ve-jatimá Tová”. Esto significa: “Para un año bueno – Que seas inscrito y sellado en el Libro de la Vida”.

Uno debe tratar de no dormir o hacer caminatas ociosas en el día de Rosh Hashaná. (El Arizal permite una siesta en la tarde).

Se recomienda evitar las relaciones maritales, excepto si Rosh Hashaná cae en la noche de la inmersión de la esposa en la Mikve.

Si un Brit Milá cae en Rosh Hashaná, debe ser realizado entre la lectura de la Torá y el toque del shofar.

Tashlij

El rezo de “Tashlij” se dice en la primera tarde de Rosh Hashaná en una extensión de agua que preferentemente tenga peces. Estos rezos son simbólicos para arrojar nuestros errores. Por supuesto, es tonto pensar que nos podemos deshacer de nuestros pecados al vaciar nuestros bolsillos. Más bien, el enfoque judío consiste en una profunda introspección y un compromiso de cambio. Más aún, la idea completa de “Tashlij” es en parte, conmemorar el Midrash que dice que cuando Abraham fue a la Akeida (sacrificio de Isaac), él tuvo que pasar a través de agua que le llegaba hasta el cuello.

Si Rosh Hashaná cae en Shabat, “Tashlij” se corre para el segundo día. Si “Tashlij” no se dijo en Rosh Hashaná mismo, puede ser dicho en cualquier momento durante los Diez Días de Arrepentimiento.

Ambos, la fuente de agua y los peces son símbolos. En la literatura Talmúdica la Torá es representada como agua. ¡Tal como los peces no pueden vivir sin agua, así también un judío no puede vivir sin Torá!

También, el hecho de que los peces nunca cierran sus ojos, sirve de recordatorio que, así también, los ojos de Dios (por decirlo así) nunca están cerrados; Él sabe de cada uno de nuestros movimientos.

Este es el texto de “Tashlij:”

¿Quién es como Tú, Dios, que elimina la iniquidad y pasa por alto las trasgresiones del resto de Su heredad? Él no permanece enojado por siempre porque Él desea la bondad. Él será misericordioso con nosotros nuevamente, y eliminará nuestras iniquidades, y echará en las profundidades del mar todos sus pecados.

Concede la verdad a Iaacov, la bondad a Abraham así como juraste a nuestros antepasados desde tiempos lejanos.

De los estrechos yo llamo a Dios, Dios me responde ampliamente. Dios está conmigo, no tendré miedo ¿qué puede hacerme el hombre? Dios está conmigo para ayudarme, y veré a mis enemigos (aniquilados). Es mejor refugiarse en Dios que confiar en el hombre. Es mejor refugiarse en Dios, que depender de los nobles.

Muchas personas también leen los Salmos 33 y 130.

20PreguntasAnoNuevo

Una forma efectiva de hacer que tu vida avance es hacerte preguntas existenciales. El tiempo tradicional para hacerlo es la época de Rosh HaShaná.

No trates de responder todas las preguntas inmediatamente. Tómate un poco de tiempo y medita sobre cada una por al menos cinco minutos.

Cuando te sientas satisfecho por tener una respuesta concreta y realista continúa con la pregunta siguiente. Te vendrá bien dividir la tarea en varias sesiones.

Luego vuelve a cada respuesta y clarifícala. Después, realiza un plan de acción para lograr tus objetivos.

Puede que quieras tener esta lista contigo a la hora del toque del shofar, un momento de especial inspiración y entendimiento.

(1) ¿Cuándo siento con más intensidad que mi vida es significativa?

(2) ¿Qué es lo que me haría más feliz en el mundo?

(3) ¿Cuáles fueron mis tres logros más significativos en el último año?

(4) ¿Cuáles fueron mis cinco mayores errores en el último año?

(5) ¿Por qué proyecto u objetivo inconcluso me arrepentiré más dentro de un año?

(6) Si supiera que no podría fallar, ¿qué trataría de lograr en la vida?

(7) ¿Cuáles son mis tres principales objetivos en la vida? ¿Qué pasos prácticos puedo tomar, en los próximos dos meses, hacia esos objetivos?

(8) ¿Cuál es la decisión más importante que tengo que hacer este año?

(9) ¿Qué decisión importante evité el año pasado?

(10) ¿Qué actividad me da la mayor sensación de respeto hacia mí mismo?

(11) ¿Qué tipo de persona quiero ser dentro de un año?

(12) ¿Qué tipo de persona quiero ser dentro de cinco años?

(13) Durante el año pasado, ¿mis relaciones más importantes se reforzaron y profundizaron o se estancaron y fueron a la deriva?

(14) ¿Qué puedo hacer este año para nutrir esas relaciones?

(15) ¿En qué áreas de mi vida me estoy escondiendo de Dios?

(16) ¿Cuál sería un paso que me puedo comprometer a dar para acercarme a Dios?

(17) Si pudiera cambiar sólo una cosa de mi persona, ¿qué sería?

(18) ¿Hay ideales por los que estaría dispuesto a morir?

(19) Si pudiera volver a vivir mi vida, ¿qué cambiaría?

(20) ¿Qué me gustaría que esté escrito en mi lápida? ¿Cómo comienzo a vivir así ahora?

 

 

 

Elul es el último mes del año

ב׳ באלול ה׳תשע״ו (September 5, 2016) por  
Archivado bajo7 Festividades

Elul
Elul es el último mes del año hebreo. Con el primer día del mes comienzan los Cuarenta Días en los que Moshé Rabeinu subió por tercera vez al Monte Sinaí para pedir el perdón de Di-s por el pecado del becerro de oro y recibir, a su vez, las segundas Lujot (Tablas de la Ley). Estos fueron días de misericordia para el pueblo de Israel. Todo el pueblo se reunió para rezar y ayunar hasta que en el día de Iom Kipur (40 días después), fueron perdonados por Di-s.

Es por este motivo que estos 40 días desde el 1º de Elul hasta Iom Kipur, se fijaron como días de arrepentimiento y reflexión.

Moisés ascendió al Monte Sinaí por tercera vez, para recibir las Segundas Tablas de la Ley. Era un momento propicio para el acercamiento mutuo de los judíos hacia Di-s y de Di-s ha-cia los judíos, tras el pecado del “Becerro de oro”. Esta relación recíproca de acercamiento llegó a su clímax el día 10 de Tishrei, que hoy es Iom Kipur -Día del Perdón-, cuando Di-s le dijo a Moisés: “Salajti kidvarja” -‘He perdonado de acuerdo a tus palabras’ Números 14: 20- quedando establecidos esos cuarenta días, 30 de Elul y 10 de Tishrei como días de misericordia y perdón para el pueblo judío.

Leyes y Costumbres de Elul

Se toca el Shofar – Se acostumbra tocar el Shofar todos los días del mes de Elul, excepto en Shabat y en víspera de Rosh Hashaná.

Revisación de Tefilín y Mezuzot – Es costumbre en muchas comunidades entregar los Tefilín y Mezuzot para su control a un Sofer (Escriba) para asegurarnos de que aún siguen siendo aptos para ser usados.

Augurios y deseos – Se acostumbra a desearse unos a otros “Ketivá Vajatimá Tová”, o sea, que seamos inscriptos y sellados para bien.

Salmos – Desde el primer día de Rosh

El mes de Elul: tiempo de Piedad y Perdón.

El mes de Elul, último mes del calendario hebreo, nos envuelve con sus días en una suerte de desafío espiritual único.

Los cuarenta días entre Rosh Jodesh Elul y Yom Kipur son más propicios para el arrepentimiento que cualquier otro período del año, son días de la misericordia y el favor Divinos. Aunque el Todopoderoso acepta el arrepentimiento de sus hijos todo el año, estos días son convenientes para el arrepentimiento. En Rosh Jodesh Elul, Moisés subió al Monte Sinaí para recibir las segundas tablas, y esto fue una indicación y la prueba de que Di-s había aceptado el arrepentimiento de Israel y perdonado por el pecado del Becerro de oro. Moisés demoró en la montaña cuarenta días durante los cuales oró a Di-s para perdonar a Israel, y en Yom Kipur Di-s dijo a Moshé, “he perdonado como me has solicitado” y le dio el segundo conjunto de tablas. Desde entonces, estos días han sido designados como días de la buena voluntad Divina, y el diez de Tishre ha sido observado como un día del perdón para los judíos.

Elul, como último mes, como los días (escasos) que preceden al nacimiento de un nuevo periodo, nos invita a reflexionar, por un lado, y a expresar nuestras pasiones, por el otro.

El Talmud, en el tratado de Berajot nos relata: “Todos los días se escucha una voz de los Cielos, como el llanto de una paloma que exclama: Desgraciados mis hijos, que por sus transgresiones destruí mi Casa, quemé Mi Templo y los desterré entre los pueblos del mundo”.

Con estas palabras, y en forma simbólica, nos demuestra el Talmud el dolor Divino por las desgracias del pueblo judío, palabras que ratifica el Midrash: “Cuando el pueblo de Israel se encuentra en el destierro, la Divinidad también sale al exilio”.

El castigo es sólo un medio educativo para conducirnos al arrepentimiento y guiarnos por el verdadero camino. Por eso es que antes del Día del Juicio (Rosh Hashaná), Di-s nos invita al arrepentimiento, como dijo el Rey Salomón en el Cantar de los Cantares: “Cuando me vuelco a Di-s, Di-s se vuelca hacia mí”.

Con esta alegórica interrelación del judío con Di-s, con la primera letra hebrea de cada palabra, se forma la palabra Elul, y el valor numérico (guematria) de la última letra del versículo (iod = 10) multiplicada por cuatro, nos da cuarenta. Este número simboliza los cuarenta días de arrepentimiento que median desde el primer día de Elul hasta el décimo del mes de Tishré (Yom Kipur).

El mes de Elul: ¡Todo lo que necesitas saber!

Si tuvieras una importante cita en un juzgado —una que determinará tu futuro financiero, o incluso tu propia vida— te asegurarías de estar preparado varias semanas antes.

En Rosh HaShaná, cada persona es juzgada por el mérito de sus acciones. Si pasará el año con vida o no. Si tendrá éxito financiero o la ruina. Si estará sano o enfermo. Todas estas cosas se determinan en Rosh HaShaná.

Elul, el mes previo a Rosh HaShaná, da comienzo a un período de intensa introspección, de clarificar los objetivos de la vida, y de acercarse a Dios. Es un tiempo para entender cuál es el propósito de la vida, en vez de avanzar superficialmente a través de ella acumulando dinero y buscando gratificaciones. Es un momento en el que damos un paso atrás y nos miramos a nosotros crítica y honestamente, como lo han hecho los judíos desde tiempos inmemoriales, con la intención de mejorar.

Las cuatro letras hebreas de la palabra Elul (alef, lamed, vav, lamed) son las primeras letras de las cuatro palabras Ani le dodí ve dodí li, ‘yo soy para mi amado y mi amado es para mí’ (Cantar de los cantares 6:3). Estas palabras resumen la relación entre Dios y su pueblo.

En otras palabras, el mes anterior a Rosh HaShaná es un momento en el cual Dios se acerca a nosotros, en un esfuerzo por crear una atmósfera más espiritual e inspiradora, una atmósfera que estimule la Teshuvá.

Un período de 40 días

Rebobinemos 3.000 años hacia el desierto del Sinai. Dios ha dicho los Diez Mandamientos, y los judíos han construido el becerro de oro. Moisés desesperadamente suplica a Dios para que perdone a la nación.

En el primer día de Elul, Moisés sube al Monte Sinai, y 40 días después —en Iom Kipur— regresa al pueblo, con un nuevo par de tablas en la mano.

Para nosotros también, el mes de Elul comienza un período de 40 días que culmina en el día más sagrado del año, Iom Kipur.

¿Por qué 40 días? Cuarenta es un número de limpieza y purificación. Las lluvias del diluvio de Noaj se prolongaron durante 40 días, y la mikve, el baño ritual de purificación, contiene 40 medidas de agua.

Elul es una oportunidad enorme. Durante este tiempo, muchas personas aumentan su estudio de Torá y realizan buenas acciones. Y muchos también hacen un jeshvón diario; una contabilidad espiritual de pérdidas y ganancias.

El momento más auspicioso para embarcarse en un programa de autodesarrollo es el primer día del mes hebreo de Elul. Por muchas generaciones, Elul ha sido un tiempo propicio para el cambio personal y la renovación. Elul, como el mes que precede a las grandes festividades de Rosh HaShaná y Iom Kipur, es un tiempo de preparación específicamente reservado para esos eventos.

Cuarenta días para un “nuevo tú”

El primer Elul

Para situar al mes de Elul en un contexto histórico, recordaremos la historia del pueblo judío en el Monte Sinai: ellos habían cometido un grave error con el becerro de oro, y las cosas no se veían bien vis a vis en su relación con Dios.

Fue en el primer día de Elul que el proceso de reconciliación comenzó. Ese día, Moshé ascendió al Monte Sinai (por tercera vez), donde pasó 40 días rezando en nombre de la nación. Al mismo tiempo, los judíos mismos sondaron las profundidades de sus corazones y renovaron su convicción de aceptar el desafío que habían recibido en el Sinai.

Cuarenta días más tarde, los judíos se habían elevado a sí mismos hacia una posición espiritual donde eran aptos una vez más para una relación con la divinidad. En ese día Moshé descendió del monte con un segundo juego de Tablas, simbolizando el perdón de Dios y el restablecimiento de los judíos como la nación que debería llevar el mensaje de Dios. Ese día de reunificación fue Iom Kipur, el día de la expiación.

Patrón de cuarenta

¿Por qué el proceso tomó específicamente 40 días? Lo que es más, el número 40 aparece en decenas de lugares en la Torá. La primera vez que Moshé subió a la montaña, también estuvo allí 40 días. Asimismo, en la historia de Noaj y el diluvio, la lluvia cayó durante 40 días. Los judíos vagaron por el desierto durante 40 años. Y un baño ritual judío (“Mikve”) debe contener un mínimo de 40 unidades de agua. Y la lista de “cuarenta” es aun más larga…

Cuarenta representa el concepto de renovación: un nuevo comienzo. Cuarenta significa que algo puede tener el mismo aspecto antiguo en su superficie, pero su esencia es totalmente nueva. Considera lo siguiente:

La primera vez que Moshé ascendió el Monte Sinai durante 40 días para recibir la Torá, los judíos se transformaron en una nación. Los 40 días de lluvia de Noaj simbolizan el mundo partiendo de nuevo de cero. Los 40 años errando en el desierto fueron una transformación para pueblo judío, pasaron de estar arraigados a la mentalidad esclava de Egipto, a una que entiende la verdadera libertad. Y la inmersión en la Mikve es el símbolo judío consumado de renovación espiritual. (Similarmente, no es coincidencia que Dios decretara 40 semanas para el desarrollo humano en el útero).

Los 40 días desde Elul hasta Iom Kipur fueron cruciales para renovar la relación entre Dios y el pueblo judío. Cada vez que percibimos a Dios como distante, podemos estar seguros de que no es Dios quien se alejó, sino que el pueblo no es digno de esa relación intima. Ellos pasaron 40 días cambiando su interior, y desde entonces, Elul es el momento ideal para el crecimiento personal y la renovación.

¿Quién te gustaría ser?

Los sabios enseñan que desde el momento de la concepción humana, toma 40 días para que el alma entre en el cuerpo por primera vez.

Iom Kipur, que acontece 40 días después de Elul, es el día de renacimiento espiritual. Es decir, es el día en que un “nuevo tú” nacerá. Así, el primero de Elul marca la concepción del “nuevo tú” espiritual.

El desarrollo necesario para recibir tu alma renovada comienza ahora.

Así que, ¿quién te gustaría ser dentro de 40 días? Imaginemos por unos minutos que todo es posible. Supón que podrías eliminar todo lo que es malo y mejorar todo lo que es bueno sobre ti. ¿Quién te gustaría ser?

Dedica unos minutos visualizando el “tú” ideal. (Es mejor escribirlo en una hoja). Piensa en este tipo de preguntas:

—¿Qué clase de amigo, padre o madre te gustaría ser? —¿Cómo actuarías en público? —¿Cómo manejarías tus asuntos privados? —¿Qué hábitos te gustaría romper? —¿Cómo te gustaría hablar? —¿En qué piensas dedicar tu tiempo y energías? —¿Qué te gustaría entender? —¿Sobre qué ámbitos te gustaría tener un mayor control? —¿Qué cosas prefieres que no entren más en tu mente? —¿En qué condiciones te gustaría que este tu cuerpo? —¿En qué áreas te gustaría ser más cuidadoso? —¿En qué áreas te gustaría tener menos preocupaciones?

Una vez que hayas definido el “tú” ideal, trata de describir a esa persona con la máxima cantidad de detalles posible. Esto no quiere decir que te convertirás en esa persona el próximo año, pero si no sabes adónde estás tratando de ir, no llegarás nunca.

Articula algunos objetivos concretos. Ese es el primer paso para un cambio permanente hacia el bien. Como dice el Talmud:

“Por el camino que la persona quiere ir, por ese camino es conducido”. (Makot 10b)

Adiciones a los servicios

Comenzando el segundo día de Rosh Jodesh Elul, es la costumbre ashkenazí tocar el Shofar cada mañana después de las plegarias matutinas, con el fin de despertarnos para el Día del Juicio que se aproxima. El sonido del Shofar nos inspira a aprovechar la oportunidad de Elul al máximo.

También a partir de Elul, nosotros decimos el Salmo 27 en los servicios de la mañana y la noche. En este Salmo, el rey David exclama: “Una cosa pido… habitar en la casa de Dios todos los días de mi vida”. Nos centramos en la fuerza unificadora de Dios en nuestras vidas, y nos esforzamos por aumentar nuestra conexión con la dimensión trascendente del infinito.

Selijot

Comenzando el sábado por la noche antes de Rosh HaShaná, recitamos Selijot, una serie especial de oraciones que invocan la misericordia de Dios. Si Rosh HaShaná cae al comienzo de la semana, entonces Selijot comenzará el sábado por la noche de la semana anterior. (Los sefaradim comienzan diciendo Selijot en Rosh Jodesh Elul).

Tras el pecado del becerro de oro, Moisés le pidió a Dios que le explicara el sistema a través del cual se relaciona con el mundo. La respuesta de Dios, conocida como “los 13 atributos de misericordia”, constituyen la esencia de las oraciones de Selijot. “Los 13 atributos” hablan de “la paciencia de Dios”. El mismo Dios que nos creó sin antecedentes y en un mundo de oportunidades, nos da otra oportunidad si es que hemos abusado de la primera.

Las Selijot deben decirse con minián. Si esto no es posible, entonces las Selijot se recitan de manera individual, omitiendo las partes en arameo y “los 13 atributos de misericordia”.

Finalmente, el aspecto más importante de Elul es hacer un plan para la vida. Porque cuando llegue el gran día, y cada individuo se para ante Dios para pedir por un año más, ¡querremos saber qué es lo que estamos pidiendo!

Escuchando el Llamado del Shofar

El Shofar — tiene en él un aura de temor y santidad. Su toque puede destruir corazones de piedra y eliminar las capas de complacencia. Su llamado es capaz de llevarnos a lugares dentro de nosotros mismos impenetrables por cualquier otro medio.

El Baal Shem Tov dijo: “En el palacio del Rey hay muchas cámaras y cada una necesita una llave diferente. Hay una llave, un instrumento, sin embargo, que puede abrir todas las puertas — el hacha. El Shofar es un hacha. Cuando una persona con pasión rompe su corazón delante del Todopoderoso, el puede demoler cualquier puerta en el palacio del Rey de reyes”.

El Baal Shem Tov enseña que el Shofar es una manera emocional e intuitiva de ganar acceso a los rincones más profundos de nuestro corazón, y el conocimiento de Dios. Su toque, este sonido sin palabras, habla al corazón de una manera en la cual todas las grandes palabras e ideas no pueden acercarse.

El Rey David, por otro lado, parece contradecir esto. En referencia al Shofar él dice, “Feliz es el pueblo que sabe la truá (es decir, el toque del Shofar)” (Salmos 89:16). El Rey David no dice, “Feliz es el pueblo que escucha la truá”. El énfasis parece estar en la intelectualización. De acuerdo a esto, tendríamos que utilizar nuestros intelectos con gran esfuerzo si realmente quisiéramos beneficiarnos del Shofar.

¿Cuál es entonces la respuesta? ¿Es emocional el Shofar, una experiencia intuitiva, como el Baal Shem Tov sugiere, o es intelectual, como las palabras del Rey David implican?

 

El Mensaje Oculto

¿Cuál es ese mensaje? Maimónides explica: “Hay un mensaje oculto que se supone que debemos inferir escuchando el Shofar. Sugiere: “¡dormilones! ¡Despierten de su sueño! ¡Soñadores! ¡Despierten de su letargo! Examinen sus actos. Recuerden a su creador y hagan teshuvá…”.

El llamado del Shofar es el llamado a la teshuvá. Teshuvá, a menudo mal traducida como “arrepentimiento”, significa literalmente “retorno”, y se refiere a “volver” al camino de la ética y la espiritualidad indicada en la Torá. Maimónides, sin embargo, no solo propone que el Shofar nos invita a realizar una teshuvá exterior. Es una teshuvá que nos lleva a “recordar a nuestro creador”.

A veces podemos hacer teshuvá en actos particulares y no llegar realmente a la raíz del problema. Mientras atendamos sólo los síntomas, pero descuidemos la causa central, nos encontraremos a nosotros mismos arreglando problemas secundarios. El Shofar nos recuerda apuntar hacia el núcleo: recordar a nuestro creador. Cada falla es en última instancia un olvido de que vivimos en presencia de Dios. Hacer teshuvá significa llegar a la raíz del problema y profundizar nuestro conocimiento de Dios.

La Voz Interior

Hay una cuestión legal interesante, que se discute en el Talmud en relación a escuchar un Shofar que se colocó dentro de otro Shofar: ¿Ha cumplido uno con su obligación escuchando el sonido de este Shofar doble?

La respuesta es, him kol p’nimi shoma, iatza – “si la voz del Shofar interno se escucha, él ha cumplido con su obligación”. El tiene que asegurarse de que está escuchando el sonido del Shofar interno, no del externo.

En un sentido metafórico, esto puede ser interpretado: “si la voz interna (de la persona) escucho (el Shofar) el cumplió con su obligación”. En otras palabras, el propósito del Shofar es invocar una reacción en el “interior” de la persona — kol pnimi. El Shofar no es solamente un sonido que escuchamos con nuestros oídos físicos. El Shofar es más que un ruido, es una voz despertando la voz divina dentro de nuestro ser más profundo que nos llama a volver a nuestra fuente.

Y esta es la razón por la cual la bendición del Shofar dice: “Bendito eres… que nos ordenaste a escuchar la voz del Shofar”. La bendición no es “…que nos ordenaste a soplar (litkoa) el Shofar”, sino a “escuchar (lishmoa) el Shofar”. Debemos escucharlo. Tiene que afectarnos. Su sonido debe hacer eco en las cámaras más internas de nuestras almas, de nuestras profundidades olvidadas. Tenemos que retornar a nuestra “voz interna” — esa parte de nosotros hecha a imagen de Dios. Si lo hacemos, nos encontraremos automáticamente transformados en muchas formas.

El Shofar Viviente

Dios que creo el primer ser humano en Rosh Hashaná, primero lo creo del suelo. “Y Dios formo al humano del polvo de la tierra…”. El ser humano era físico. Después, sin embargo, la Torá nos informa que Dios soplo el “aliento” de vida dentro de él – y el hombre se volvió un ser espiritual.

Somos seres humanos físicos. No podemos evitar los escollos de la fragilidad humana. Y no debemos negar nuestra naturaleza física. Al vivir una vida física incluso nuestros mejores esfuerzos no pueden prevenir caídas ocasionales y fracasos. La vida forzosamente produce un grado de alienación del alma. Nos alienamos de nuestra alma libre y nos identificamos con nuestra alma no libre. Escuchar al Shofar, nos ayuda a ponernos en contacto con nuestro verdadero ser, nuestra forma más profunda y original como creaciones hechas con tzelem Elokim, a imagen divina.

El Shofar físico no es más que el cuerno hueco de un carnero. Cuando el aliento de un ser humano es soplado a través de él, sin embargo, sufre una transformación. Se convierte en una encarnación viviente del corazón y emoción del ser humano expresando el interior divino que siente latir dentro de él, llamando a gritos a su creador.

  1. Rosh HaShaná marca el primero de los Diez Días de Arrepentimiento. Por lo tanto, hacemos sonar el shofar para anunciar y advertir que ha comenzado dicho período. Es corno si anunciáramos: Aquellos que quieran arrepentirse, deben hacerlo ahora, y si no quieren, no se les permitirá venir luego para protestar contra su destino. Esta es también la manera en que los reyes ejercen su poder, anunciando sus decretos con el acompañamiento de trompetas.
  2. El sonido del shofar nos recuerda la revelación en el Monte Sinaí, que también fue acompañada por sonidos de shofar. Así, al escuchar el shofar y recordar ese acontecimiento, una vez más aceptamos sobre nosotros aquello que nuestros padres asumieron sobre sí.
  3. Sirve para recordarnos las advertencias de nuestros Profetas, comparadas al sonido del shofar, como declara el versículo (Ezequiel 33:4-5): Y todo aquel que escuchare el sonido del shofar y no fuese cuidadoso entonces vendrá la espada y se lo llevará. Pero aquel que se cuide, habrá salvado su alma.
  4. Sirve para recordarnos la destrucción del Beit HaMikdash y el sonar de las trompetas del ejército de nuestros enemigos. Así, cuando escuchamos el shofar, debemos rezar por la reconstrucción de nuestro sagrado Templo.
  5. Sirve corno recordatorio del cuerno del carnero en la “Atadura de Itzjak” (Akedat Itzjak), quien ofreció su vida a Di-s pero en cuyo lugar fue sacrificado el carnero. De la misma manera, todos nosotros debernos estar dispuestos a entregar nuestras vidas en aras de la santificación del Nombre del Eterno, y rezarnos para que esto nos sirva de mérito y seamos recordados para bien.
  6. Despierta en nosotros una sensación de estremecimiento y temor que nos conduce a acercarnos a Di-s con humildad, como expresa el versículo (Amós 3:8): ¿Acaso es posible hacer sonar el shofar en la ciudad y que el pueblo no se estremezca?
  7. Sirve para recordarnos la proximidad del gran Día del juicio, como declara el versículo (Tzefania 1:14,16) El gran día de Di-s está próximo, cercano y pronto (en llegar)… es el día del sonido del shofar y de la terua.
  8. Sirve para recordarnos la futura convocatoria de todos los exiliados del pueblo judío y para despertar nuestro anhelo de que ello suceda, como declara el versículo (Isaías 27:13): Y será en aquel día que se haga sonar el gran shofar y retornarán los extraviados desde la tierra de Asiria…
  9. Sirve para recordarnos la resurrección de los difuntos, como declara el versículo (ibíd. 18:3): Todos los habitantes del mundo y los que descansan en la tierra verán cómo es alzado un estandarte en el monte, y escucharán el retumbar del shofar al hacerse sonar.

Costumbres del mes de Elul

Se acostumbra a levantarse antes de la alborada para implorar a Di-s por la absolución de nuestras transgresiones (Selijot). Las comunidades sefarditas lo hacen a partir del 1 de Elul, en tanto que las ashkenazíes comienzan en la última semana del mes. Ambas comunidades extienden sus plegarias hasta el 10 de Tishré (Yom Kipur). La razón por la cual se debe madrugar, se basa en el Talmud que nos enseña que la medianoche y el final de la noche son momentos propicios para el arrepentimiento.

También se acostumbra a tocar el Shofar todos los días al finalizar las plegarias de Shajarit y Arbit (excepto en la víspera de Rosh Hashaná) para recordar y motivar al público a prepararse espiritualmente para los días que se avecinan.

Hay quienes ayunan en la víspera de Rosh Hashaná en señal de arrepentimiento, y también se sumergen en la Mikvé (baño ritual).

Estas costumbres, junto con la Tzedaká que se da a los pobres y necesitados, hacen que cumplamos con la oración que dice: “El arrepentimiento, las plegarias y la Tzedaká anulan los malos decretos”.

 

Tishá B’Av (¿Qué pasó el nueve de Av?)

ג׳ באב ה׳תשע״ו (August 7, 2016) por  
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Sacado de aishlatino Un vistazo a las leyes del día nacional de duelo judío. ¿Qué pasó el nueve de Av? En Tishá B’Av ocurrieron cinco tragedias: El largo verano hasta Rosh Hashaná es marcado por el Nueve de Av  es el aniversario de la destrucción del Primer y Segundo Templo. En ese día se cumplen muchas de las costumbres de duelo y de las medidas de auto aflicción de Yom Kipur, incluyendo un ayuno de día completo. Tishá Beav es la jornada más triste del calendario judío, debido a las desgracias y calamidades que coincidentemente ocurrieron el noveno día del mes de av a lo largo de su milenaria historia. este año el ayuno comenzará el Shabbat 28 de Julio, a las 18.18 hs., y culminará el  29, a las 18.52. La Mishná, en el tratado Taanit (ayuno), capítulo 4, mishná 6, relata que cinco tragedias para el Am Israel (Pueblo de Israel) ocurrieron en Tishá Beav: 1- Moisés mandó 12 exploradores para que espíen Éretz Israel (Tierra de Israel) y le informen por dónde comenzar la conquista. Al retornar, después de cuarenta días, 10 de ellos le dieron un falso reporte sobre la tierra y sus habitantes, que el pueblo aceptó a causa de su falta de fe, llorando desalentado. Por esta razón, D’s decretó que los adultos de aquella generación no entrarían a la Tierra de Israel y deambularían por el desierto durante cuarenta años, muriendo en él. Éste fue el primer evento triste ocurrido un 9 de av (del año 1313 aEC). 2- Los babilonios arrasaron el Primer Templo de Jerusalem y toda Judea, liderados por Nabucodonosor, en el 586 aEC, condenado a la población al exilio en Babilonia. 3- El Segundo Templo de Jerusalem fue destruido por el imperio romano, liderado por el general Tito, en el año 70. Unos dos millones de judíos murieron y otro millón fue exiliado, dando inicio a la diáspora que perduró por casi 2.000 años. Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el 10 de av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo. 4- El imperio romano, liderado por Adriano, conquistó la gran ciudad de Betar, derrotando la revuelta encabezada por Shimón Bar Kojba, quien al igual que rabí Akiva y miles de sus seguidores y otros habitantes de Éretz Israel fueron asesinados, en el año 120. 5- El general romano Turnus Rufus, siguiendo órdenes del emperador Adriano, construyó la ciudad de Ælia Capitolina sobre las ruinas de Jerusalem, prohibiendo el acceso de los judíos a la misma, en el año 131. En recuerdo y conmemoración de estas tragedias y calamidades, los jajamim (sabios de la época talmúdica) establecieron que el 9 de av es un día de ayuno. Con posterioridad al cierre de la Mishná se produjeron otras calamidades y tragedias el 9 de av, entre ellas las siguientes: • Urbano II declaró las primeras Cruzadas, en 1095. • Quema del Talmud en Francia, en 1242. • En 1290, firma del edicto de Eduardo I, expulsando a los judíos de Inglaterra. • El decreto de la Alhambra expulsó a los judíos de España, el 3 de agosto de 1492. • La Primera Guerra Mundial estalló en la tarde de Tishá B’Av, en 1914, cuando Alemania le declaró la guerra a Rusia. El resentimiento alemán por la guerra preparó el terreno para el Holocausto • Inicio de las deportaciones del Gueto de Varsovia e inauguración del campo de exterminio de Treblinka, ambos en 1942. El rabino Iehuda Levi, en un trabajo publicado en Judaísmo Hoy.com, afirma que “para mantener frescos en nuestra memoria todos estos tristes episodios, en función de meditar sobre ellos para saber qué debemos cambiar y reparar para que no se vuelvan a repetir, debemos practicar algunas costumbres de duelo en este triste día, con la firme esperanza de que con Su infinita misericordia, D’s lo convierta pronto en un día de alegría y regocijo para todos nosotros”. Aspectos de Duelo: La Tarde Antes de Tisha B’av Durante la tarde anterior a Tishá B’Av se acostumbra comer una cena abundante en preparación para el ayuno. Y hacia el final de la tarde, comemos la Seudá Hamafseket – una comida que consiste sólo de pan, agua, y un huevo duro. El huevo tiene dos simbolismos: La forma redonda nos recuerda el ciclo de la vida. También, el huevo es el único alimento que se hace más duro a medida que se cocina – un símbolo de la capacidad del pueblo judío para soportar la persecución. La comida ingerida en la Seudah Hamafseket es untada en cenizas, algo simbólico del duelo. Es preferible que la comida sea ingerida a solas, mientras estamos sentados en el suelo como lo hace un doliente. Cuando la tarde anterior a Tishá B’Av cae en Shabat, no se hace la Seudá Hamafseket con huevos y cenizas. En cambio, se come la “tercera comida” regular de Shabat, pero sin huéspedes ni fanfarria. Restricciones en Tishá B’av Las leyes de Tishá B’Av comienzan con la caída del sol, e incluyen las siguientes expresiones de duelo:

  1. No se      puede comer ni beber hasta el anochecer de la tarde siguiente:
    • Las       mujeres embarazadas o amamantando también deben ayunar. Si uno sospecha       que puede ser nocivo para el bebé o la madre, se debe consultar a un       rabino.
    • Una       mujer dentro de los 30 días después del parto no tiene que ayunar.
    • Personas       mayores, débiles o enfermas deben consultar con un rabino (MB 554:11).
    • Se       puede ingerir medicamentos en Tishá B’Av, preferentemente sin agua.
    • En       caso de mucho malestar, se puede enjuagar la boca con agua. Se debe tener       mucho cuidado de no tragar nada (MB 567:11).
  1. Otras      prohibiciones incluyen:
    • Cualquier       baño o lavado, a excepción de la remoción de suciedad específica, por       ejemplo: mucosidad en los ojos (OJ 554:9, 11). (Al levantarnos en la       mañana, antes de los rezos, o después de usar el baño, sólo nos lavamos       los dedos. Ver OC 554:10, OC 613:3, MB 554:26).
    • Untarse       cremas por placer (desodorante está permitido).
    • Tener       relaciones maritales.
    • Utilizar       calzados de cuero (se pueden utilizar cinturones de cuero).
    • Estudiar       Torá, porque es una actividad placentera. Está permitido estudiar textos       sobre Tishá B’Av y duelo, por ejemplo Eijá (el Libro de las       Lamentaciones), el Libro de Job, partes del Tratado Moed Katán, Gitín       56-58, Sanhedrín 104, el final del tratado Taanit del Talmud Ierushalmi,       y las leyes de duelo. El estudio en profundidad debe ser evitado (MB       554:4).
  1. Otras      prácticas de duelo incluyen:
    • Sentarse       a no más de 30 centímetros del suelo. Después del mediodía, uno se puede       sentar en una silla (OJ 559:3).
    • No       involucrarse en negocios ni otras tareas que distraen la atención, a       menos que esto resulte en una pérdida sustancial (OJ 554:24).
    • Abstenerse       de saludar a otros y de ofrecer regalos (OJ 554:20).
    • Evitar       charlas ociosas o actividades de esparcimiento.
  1. Después      de Tishá B’Av se puede continuar con todas las actividades normales, a      excepción de las siguientes, que han sido retrasadas hasta el mediodía del      10 de Av, porque la llamas del Templo continuaron ardiendo durante el 10      de Av:
    • Cortarse       el cabello y lavar ropas (cuando Tishá B’Av cae un jueves, estas acciones       están permitidas inmediatamente después de Tishá B’Av, en honor al       Shabat).
    • Bañarse       (cuando Tishá B’Av cae un jueves, está permitido bañarse el viernes por       la mañana).
    • Comer       carne y tomar vino.
    • Escuchar       música y nadar.

Rezar en Tishá B’av

  • Las      luces en la sinagoga son atenuadas, se encienden velas y la cortina del      Arca es removida. El director del rezo conduce el rezo con voz baja y      triste. Esto nos recuerda que la Presencia Divina se ha marchado del      Templo Sagrado.
  • El      Libro de Eijá (Lamentaciones), el lamento poético de Jeremías sobre la      destrucción del Primer Templo de Jerusalem, se lee tanto de noche como de      día.
  • Al      término del servicio de la noche y del día, se recitan ‘kinot’      (elegías) especiales.
  • En la      mañana, se lee la porción de la Torá de Deuteronomio 4:25-40, que contiene      la profecía sobre la futura iniquidad de Israel y su exilio. Esto es seguido      por la Haftará de Jeremías (8:13, 9:1-23) que describe la desolación de      Sión.
  • En la      tarde, se lee Éxodo 32:11-14. Esto es seguido por la Haftará de Isaías      55-56.
  • Como el      Talit y los Tefilín representan gloria y ornamentación, no son utilizados      en Shajarit. En cambio, son utilizados en Minjá, cuando ciertas      restricciones del duelo han sido levantadas.
  • Birkat      Cohanim se dice sólo en Minjá, no en Shajarit.
  • Las      oraciones para el consuelo de Sión y “Aneinu” son insertadas dentro del      rezo de la Amidá en Minjá.
  • Se      acostumbra decir Kidush Levaná antes de terminar el ayuno.

Cuando Tishá B’av Cae en Shabat Aquí hay un breve vistazo general de las condiciones especiales que aplican:

  • El      ayuno es pospuesto para el día domingo (comenzando la noche del sábado).
  • Todas      las demás prohibiciones de Tishá B’Av (lavarse, estudiar Torá, calzados de      cuero, etc.) están permitidas en el Shabat mismo, a excepción de las      relaciones maritales.
    • Seudá      Shlishit no      tiene ninguna de las restricciones de la Seudá Hamafseket, y puede incluir      carne y vino. Sin embargo, los ánimos deben ser sombríos, no se deben      invitar huéspedes y se debe dejar de comer antes de la puesta de sol.
      • El      servicio de Maariv es retrasado el sábado a la noche, para que todos      puedan decir “Baruj Hamavdil bein kodesh lejol”, sacarse sus      zapatos de cuero e ir a la sinagoga.La      Havdalá el sábado a la noche es recitada solamente sobre una vela, sin el      vino y las especias. Si es domingo a la noche, la Havdalá es recitada      sobre vino.

 

17 de Tamuz (Ayuno)

ל׳ בסיון ה׳תשע״ו (July 6, 2016) por  
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17 Tammuz

El 17 de tamuz es un día de ayuno que conmemora la caída de Jerusalem, previa a la destrucción del Templo Sagrado. Esto marca también el comienzo de un período de duelo nacional de tres semanas, que termina en Tishá B’Av.

El 17 de tamuz es el primero de los cuatro días de ayuno mencionados en los profetas. El propósito de este día de ayuno es despertar nuestro sentimiento de pérdida por el Templo destruido – y la consecuente travesía judía hacia el exilio.

El hecho de atormentarnos por estos trágicos eventos tiene como objetivo ayudarnos a conquistar las deficiencias espirituales que los provocaron. A través del proceso de “Teshuvá” – introspección y compromiso a cambiar – tenemos el poder de transformar tragedias en alegrías. De hecho, el Talmud dice que después de la redención futura de Israel y de la reconstrucción del Templo, esos días de ayuno serán re-dedicados como días de regocijo y festividad. Porque como dijo el profeta Zacarías: el 17 de tamuz se convertirá en un día de “regocijo para la casa de Yehudá, de felicidad y de alegres banquetes”.

¿Qué pasó el 17 de tamuz?

Cinco grandes catástrofes ocurrieron en la historia judía el 17 de tamuz.

  1. Moshé rompió las tablas en el Monte Sinaí – en respuesta al pecado del becerro de oro.
  2. Las ofrendas diarias en el Primer templo fueron suspendidas durante el sitio de Jerusalem, después de que los cohanim ya no pudieron obtener más animales.
  3. Las paredes de Jerusalem fueron traspasadas, previo a la destrucción del Segundo Templo en el año 70 EC.
  4. Previo a la Gran Revuelta, el general romano Apostamos quemó un rollo de la Torá – sentando un precedente para la horripilante quema de libros judíos a través de los siglos.
  5. Una imagen idólatra fue ubicada en el Santuario del Templo Sagrado –un acto descarado de blasfemia y profanación.

(Originalmente, el ayuno era observado el nueve de tamuz, dado que ese fue el día en el que cayó Jerusalem previo a la destrucción del Primer Templo en el año 583 AEC. Sin embargo, después de la caída de Jerusalem el 17 de Tamuz – previo a la destrucción del Segundo Templo – los sabios decidieron una observación combinada de las dos tragedias, fijada el 17 de tamuz).

¿Cómo observamos el 17 de tamuz?

  1. No se permite comer ni beber desde el comienzo del amanecer hasta el crepúsculo.
  2. Las mujeres embarazadas y lactantes – y otros cuya salud podría verse afectada negativamente – están eximidos del ayuno.
  3. Si el día coincide con Shabat, el ayuno es postergado hasta el domingo.
  4. Bañarse, ungirse y utilizar calzados de cuero está permitido.
  5. La plegaria de “Aneinu” es agregada en la Amidá de Shajarit y de Minjá por el jazán. De manera individual se agrega solamente en Minjá.
  6. Se recitan Selijot y “Avinu Malkeinu”.
  7. Tanto en el rezo de la mañana como en el de la tarde se lee Éxodo 32:11, en donde son mencionados los “Trece Atributos de Misericordia”.
  8. En la Haftará del rezo de Minjá se lee Isaías 55:6 – 56:8, en donde se discute la renovación del servicio del Templo.

 

Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv

כ״ב בסיון ה׳תשע״ו (June 28, 2016) por  
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3 semanasLas “Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv han sido históricamente días de desgracia y calamidad para el Pueblo Judío. Durante esta época, entre otras terribles tragedias, el Primer y Segundo Templo fueron destruidos.

Estos días son llamados el período de “entre las dificultades” (bein hametzarim), de acuerdo al verso: “todos sus opresores se han adelantado entre las dificultades” (Lamentaciones 1:3).

En los Shabat que hay durante las Tres Semanas, las Haftarot provienen de los capítulos de Isaías y Jeremías que hablan de la destrucción del Templo y del exilio del Pueblo Judío.

Durante este tiempo, varios aspectos de duelo son observados por todo el pueblo. Minimizamos la alegría y la celebración. Y, debido a que el atributo de sentencia Divina (“din”) es sentido con agudeza, evitamos esfuerzos potencialmente peligrosos o riesgosos.

Aspectos de Duelo Durante las Tres Semanas

  1. No se realizan bodas (sin embargo, la realización de ceremonias de compromiso está permitida).
  2. No escuchamos música.
  3. Evitamos todas las celebraciones públicas – especialmente aquellas que implican cantar, bailar y acompañamiento musical.
  4. Evitamos viajes de placer u otras actividades de entretención inusuales.
  5. No nos cortamos el pelo ni nos afeitamos. (Las uñas pueden cortarse hasta el comienzo de la semana en que cae Tishá BeAv).
  6. No decimos la bendición de Shejeianu sobre una comida o ropa nueva, excepto en Shabat.

Los Nueve Días

El periodo que comienza con Rosh Jodesh Av es llamado los “Nueve Días”. Durante este tiempo, observamos un nivel más estricto de duelo, de acuerdo con el dictamen Talmúdico (Taanit 26): “Cuando el mes de Av comienza, reducimos nuestra alegría”.

  1. Evitamos comprar cualquier objeto que nos traerá gran alegría.
  2. Suspendemos las mejoras del hogar, plantar árboles y flores.
  3. Evitamos litigios con no-judíos, ya que la suerte es desfavorable en esta época.
  4. Nos abstenemos de consumir carne (incluidas las carnes de ave) y vino. Estos alimentos son símbolos del servicio del Templo, y son generalmente expresiones de celebración y alegría.
    • En Shabat, la carne y el vino están permitidos. Esto aplica también a cualquier otra seudat mitzvá – por ejemplo, en un Brit Milá o en la finalización de un tratado de Talmud.
    • El vino de Havdalá debe ser entregado a un niño para que lo tome.
  5. Nos abstenemos de vestir ropas recién lavadas, o de lavar cualquier prenda.
    • Si la “frescura” ha sido quitada de la prenda antes de los Nueve Días, puede ser vestida.
    • Ropas frescas pueden ser vestidas para Shabat.
    • La ropa de niños pequeños, la cual se ensucia frecuentemente, puede ser lavada durante los Nueve Días.
    • Las ropas no pueden ser lavadas incluso si se hace como preparación para después de Tishá BeAv, o incluso si lo hace un no-judío.
  6. No nos bañamos por placer.
    • Está permitido bañarse para remover suciedad o transpiración, o por razones médicas. Esto puede realizarse solamente con agua fría.
    • Más aún, el cuerpo debe ser lavado por partes, en vez de todo al mismo tiempo.
    • Bañarse en agua tibia está permitido el día viernes en honor al Shabat.

Agradecimientos al Rav Moshé Lazerus.

SHAVUOT (Fiesta de Las Semanas o Pentecostés)

י״ח באייר ה׳תשע״ו (May 26, 2016) por  
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Shavuot

Fiesta de Las Semanas o Pentecostés

La Fiesta de Pentecostés (Shavuot)

 

Shavuot: ¡Todo lo que necesitas saber!

Es uno de los días más sagrados del año judío, y es también uno de los menos conocidos. ¿De qué se trata Shavuot realmente?

Es irónico que Shavuot sea una festividad tan poco conocida. Porque en realidad, Shavuot conmemora el evento más importante en la historia judía – la entrega de la Torá en el Monte Sinai.

Shavuot es la culminación de la “cuenta del Omer” de siete semanas de largo, que comienza después de Pesaj. El mismo nombre “Shavuot” significa “semanas”, en reconocimiento a las semanas de expectación que nos llevan a la experiencia en Sinai. (Dado que Shavuot ocurre 50 días después del primer día de Pesaj, es a veces conocida como “Pentecostés”, una palabra griega que significa “la festividad de 50 días”).

3.300 años atrás, después de haber dejado Egipto en la noche de Pesaj, los judíos viajaron hacia el Desierto del Sinai. Ahí, el Pueblo Judío completo – 3 millones de hombres, mujeres y niños – experimentaron directamente la revelación divina:

Dios les habló de en medio del fuego; ustedes estaban oyendo el sonido de palabras, pero no estaban viendo una forma, sólo un sonido. Él les dijo de su pacto, ordenándoles cumplir los Diez Mandamientos, y Él los grabó en dos tablas de piedra (Deuteronomio 4:12-13).

La entrega de la Torá fue un evento de inmensas proporciones que grabó indeleblemente al Pueblo Judío con un carácter, fe y destino únicos. Y en los 3.300 años desde que ocurrió este evento, los ideales de Torá – monoteísmo, justicia, responsabilidad – se han convertido en la base moral de la civilización occidental.

¿Cómo celebrar Shavuot?

Quizás la razón para el relativo desconocimiento de Shavuot es porque esta festividad no tiene “símbolos” obvios del día – es decir, no hay Shofar, no hay Sucá, no hay Janukiá.

En Shavuot, no hay símbolos que nos distraigan del foco central de la vida judía: la Torá. ¿Entonces como conmemoramos Shavuot? Es una altamente expandida costumbre quedarse despierto toda la noche estudiando Torá. Y ya que la Torá es el camino a la auto-perfección, el estudio de la noche de Shavuot es llamado Tikún Leil Shavuot, que significa “un acto de auto-perfección en la noche de Shavuot”.

En los servicios de la sinagoga en la mañana de Shavuot leemos el libro bíblico de Ruth. Ruth era una mujer no-judía cuyo amor por Dios y la Torá la llevaron a convertirse al judaísmo. La Torá indica que las almas de los eventuales conversos también estuvieron presentes en Sinai, como dice: “Yo estoy haciendo [el pacto] con aquellos que están aquí hoy, y también con aquellos que no están hoy aquí” (Deuteronomio 29:13).

Ruth tiene otra conexión más con Shavuot, y es que ella se convirtió en ancestro del Rey David, quien nació en Shavuot, y murió en Shavuot.

En Shavuot es costumbre decorar la sinagoga con ramas y flores. Esto es porque el Monte Sinai floreció el día en que se entregó la Torá. La Biblia también asocia a Shavuot con la cosecha de trigo y frutas, y marca el momento en que se traían los primeros frutos al Sagrado Templo, como una expresión de gracias (ver Éxodo 23:16, 34:22 y Números 28:26).

Alimentos Lácteos

Hay una costumbre judía universal de comer alimentos lácteos en Shavuot. Varias razones han sido dadas por los sabios, siendo algunas más convincentes que otras. Aquí ofrecemos una selección:

  1. El libro bíblico Cantar de los Cantares (4:11) se refiere al dulce valor nutritivo de la Torá diciendo: “La dulzura de la Torá mana de tus labios, como miel y leche yace bajo tu lengua”.
  2. El versículo en Éxodo 23:19 yuxtapone la festividad de Shavuot con la prohibición de mezclar leche y carne. En Shavuot, por lo tanto comemos cenas separadas – una de leche y una de carne.
  3. Con la recepción de la Torá en el Monte Sinai, los judíos inmediatamente se vieron obligados a cumplir las leyes de Shejitá – matanza de animales. Ya que no tuvieron tiempo de preparar carne casher, ellos comieron lácteos en su lugar.

Peregrinaje al Muro Occidental (El Kotel)

En 1967 concluyó la Guerra de los Seis Días, sólo unos pocos días antes de Shavuot. Israel había recuperado el Muro Occidental, y por primera vez en 19 años los judíos tenían acceso al área que rodea al Monte del Templo, el sitio más sagrado del judaísmo. En Shavuot mismo, el Muro Occidental se abrió para los visitantes, y en ese memorable día más de 200,000 judíos viajaron a pie al Muro Occidental (en Jerusalem los autobuses no transitan en las festividades judías).

En años siguientes, este “peregrinaje peatonal” se ha vuelto una tradición recurrente. Temprano en la mañana de Shavuot – luego de una noche completa de estudio de Torá – las calles de Jerusalem están llenas de decenas de miles de judíos caminando hacia el Muro Occidental.

Esta tradición tiene un precedente bíblico. Shavuot es una de las tres festividades de peregrinaje del judaísmo, cuando todo el pueblo se reunía en Jerusalem para celebrar y estudiar.

El número 50 es el distinguido número de la trascendencia. La cuenta hasta 50 se compone de dos etapas esenciales y diferentes.

La primera fase es la progresiva elevación paso a paso desde el 1 al 49. Como el cuadrado de 7 (7²=49), 49 denota el ciclo completo dentro del universo físico (1). Este es un desarrollo natural. Puede ser el límite más extremo en lo que respecta a la naturaleza, pero no es el punto final. El destino final de un judío es su llegada a la segunda fase, la fase donde da el salto sobrenatural necesario para pasar desde el 49 al trascendental 50.

La progresión desde el 49 al 50 tiene como precedente el peldaño que lleva del 7 al 8. El alma se compara con el séptimo centro de santidad dentro del cuerpo que santifica las 6 direcciones del mundo físico hacia búsquedas espirituales (2). A través de este proceso, el alma puede elevarse (acarreando también al cuerpo) hacia la perfección (3). En términos numéricos, el 8 es sinónimo de la entrada a un plano más elevado y trascendental (4). Y la llegada al 50 marca similarmente la entrada a este estado elevado.

Un pasaje a Sinaí

Quizás la cuenta hacia el número 50 encuentra su expresión histórica más conocida en el Éxodo.

Éxodo: 50

El evento crucial que conmemora el nacimiento de los hijos de Israel como nación fue el Éxodo de Egipto. No sólo recordamos dos veces al día este hito (5), sino que gran parte de la observancia de las mitzvot está marcada por repetidas referencias al Éxodo. Su importancia central se debe a que este evento celebra el nuevo estado de existencia del pueblo judío.

La salvación no fue solamente de la esclavitud física, sino también de la visión de mundo egipcia. El Éxodo nos liberó de una visión restringida por el ámbito natural (6). La redención catapultó a Israel a un estado alternativo de realidad. Ellos intercambiaron lo restringido por lo irrestricto, lo natural por lo sobrenatural y lo ordinario por lo extraordinario. Fue el evento trascendental que definió a Israel: el pueblo elegido de Dios. Su calidad trascendental se volvió evidente luego de su liberación vanguardista.

El evento histórico del Éxodo es mencionado en la Torá un total de 50 veces (7). Y el proceso de redención que comenzó en el primer día de Pesaj llegó a su completitud 50 días después en el monte Sinaí. De hecho, Dios liberó a los hijos de Israel para que ellos aceptaran la Torá. La instrucción Divina que Dios le dio a Moshé en la zarza ardiente fue guiar a Israel fuera de Egipto y llevar a la nación a servir a Dios en esa montaña (8).

Shavuot: día 50

Las 50 etapas de redención requirieron un intervalo mínimo de 49 días para lograr la metamorfosis nacional. Antes de su liberación, los hijos de Israel se habían hundido hasta el punto más bajo de impureza espiritual: el nivel 49 de impureza. El Éxodo introdujo un proceso de limpieza espiritual. Israel se embarcó en un camino gradual de ascenso, un nivel tras otro. El de ellos fue un incremento fenomenal desde su degradada posición en el nivel número 49 de impureza hasta el nivel número 49 de pureza (9). Finalmente, ellos llegaron al pináculo espiritual más alto en el día 50 (10).

Este periodo abarca las fiestas de Pesaj y Shavuot. Hay una alusión a dicho camino en la famosa mitzvá que conecta este espacio de tiempo: la Cuenta del Omer de 50 días desde el día de la recolección de la medida de un Omer de la nueva cosecha de cebada, la cual era ofrecida en el Templo en el segundo día de Pesaj: “Y contarás para ti… 7 semanas que serán completas hasta la mañana después de la séptima semana; y serán 50 días…”(11).

Torá: 50.

Shavuot es la única fiesta que no es mencionada en relación a una fecha específica del calendario judío lunar. Su clasificación como el momento de la entrega de la Torá aparece registrada como el día 50 después del Éxodo. Esto establece firmemente a Shavuot como el clímax del Éxodo. En la relación entre Dios e Israel, la entrega de la Torá en Sinaí es llamada ‘el día de tu boda’ (12).

El matrimonio celebra el compromiso total de dos partes. Las obligaciones de un acuerdo matrimonial judío son registradas en la ketuvá, el contrato matrimonial. La compensación monetaria que fue asignada para una mujer soltera es de 50 shekels de plata (equivalente a 200 zuz/dinares en la moneda de la época de la Mishná) (13). Esta suma encuentra su perfecto paralelo en la entrega de la Torá, en donde los deberes contractuales del día de boda de Israel se hicieron efectivos en el día 50 después del Éxodo.

Allí Dios le entregó a Su querida nación el mejor regalo de bodas de todos: el regalo de la Torá. La calidad metafísica de la Torá generalmente es representada como cualidades del intelecto Divino. Su naturaleza trascendental está por encima de la existencia física de este mundo. De forma sumamente apropiada, la Torá fue entregada al comienzo de la 8va semana después del Éxodo, con lo cual ingresó en el simbolismo del número 8 que trasciende el ámbito natural representado por el número 7. Además, el número 50, que viene luego del ciclo de 7 semanas, comparte la cualidad de “fuera de este mundo” del número 8 (14).

Shavuot, que corresponde al día número 50 después de la salvación egipcia —en la semana 8—, se relaciona con la naturaleza trascendental de la Torá (15). En su forma singular, se dice que la palabra Torá aparece 50 veces en la Torá (16).

Paralelo al número 8, el nivel 50 se relaciona con aquello que está “fuera de este mundo” (17). El Mishkán (Santuario) y posteriormente el Beit Hamikdash (Templo) giraban en torno a la Torá, que era representada por la Lujot (Tablas), las cuales eran guardadas en el Kodesh Hakodashim (Santo Sanctórum). (En sí misma, la construcción de una Casa para Dios sirvió para inmortalizar la entrega de la Torá en Sinaí) (18). La compra del terreno del Templo se llevó a cabo a través de los 50 shekels de plata que pagó cada tribu (19). La máxima edad para que un Levi sirviera en el Templo era 50 años (20). La cámara más interna, el Kodesh Hakodashim, se relaciona particularmente con este nivel trascendental del número 50 (21). Y había 50 ganchos dorados sobre la extensión del techo que estaba directamente arriba de la cortina que cubría la entrada al Kodesh Hakodashim (22).

Por sobre la naturaleza

Hemos visto que 50 representa el camino completo hacia la aceptación de la Torá en los 50 días que hay entre Pesaj y Shavuot. El pasar por la vida hace un llamado al judío para que imite el viaje nacional hacia Sinaí; él debe proceder hasta el final natural, y luego seguir más allá de él. Debe trascender lo finito y tocar la sublime 50ava puerta, la cual está más allá de las reglas naturales de este mundo (23).

50: a la distancia.

El número 50 se utiliza como la medida que pone algo a la distancia. El Talmud habla del uso de una cuerda que mide 50 codos para asuntos como la medición de una distancia de 2.000 codos del tejum de Shabat, la distancia que uno puede recorrer en Shabat que está más allá de la ciudad (24). Debido al impacto negativo de un granero, una curtiduría de cuero y un cementerio, estos no tenían permitido halájicamente estar a menos de 50 codos de la ciudad (25). Y obviamente el viaje de 50 días desde Egipto a Sinaí aseguró que Israel dejara de estar bajo la pecadora influencia de su pasado idolatra.

Se requirieron nada menos que 50 etapas de redención, paralelas a las 50 veces que el Éxodo aparece en la Torá, para alcanzar una clara ruptura con el pasado. Y en el día 50, Shavuot, se rompieron finalmente las cadenas de la esclavitud. Esto aparece registrado en el relato del Éxodo en el versículo de apertura de los 10 Mandamientos: “Yo soy Hashem tu Dios Quien te sacó de la tierra de Egipto de la casa de la esclavitud” (26).

50: Puertas de entendimiento.

La formación del pueblo de Israel en los 50 días entre Pesaj y Shavuot entra también en otro aspecto de simbolismo que se encuentra en este número. Dios creo el universo con 50 Puertas de Entendimiento (Shaarei Biná) (27). Las 50 puertas se relacionan con los niveles espirituales ascendentes en el mundo a través de los cuales el hombre debe pasar para descubrir los secretos internos de la creación y para comprender los poderes, las capacidades y las fuerzas vitales que hay dentro de ella (28).

En cierto sentido, los 50 Shaarei Biná representan la lejana distancia que existe entre el hombre y la sabiduría de Dios. Es imperativo que el hombre atraviese estas Puertas del Entendimiento en un viaje para descubrir la sabiduría Divina que está escondida en las palabras de la Torá. Esto a menudo implica utilizar el razonamiento deductivo (biná en hebreo) para derivar “una cosa de otra” (29). Biná se relaciona con la palabra bein, que significa ‘entre’ (30), lo cual indica la distancia que el hombre debe atravesar para acercarse a su Creador.

Los 50 días del Omer son paralelos a los 50 Shaarei Biná (31). La palabra biná se relaciona además con la palabra binián, ‘edificio’ (32). La cuenta del Omer hacia Shavuot es el proceso de construcción en el cual el judío se construye a sí mismo desde el precario nivel de un animal hasta las alturas espirituales de un ser Divino (33). Es una invitación a recorrer los 50 portones de sabiduría Divina, en la cual el hombre intenta trascender lo natural y tocar el ámbito supernatural en el cual ganará una percepción más clara de Dios.

El nivel más alto que es humanamente posible es el de 49 puertas; es Dios quien le permite a la persona dar el salto final de 49 a 50. El ser humano que pasó a través de las 49 puertas completas fue Moshé (34). Sin embargo la ultima puerta, la número 50, estaba más allá de su alcance. El secreto de este último paso está dentro de la naturaleza secreta de Yovel (35).

Yovel: el año número 50.

Los 7 ciclos semanales de 7 días que duran hasta el día 50, Shavuot, tiene su paralelo obvio con los 7 ciclos de Shemitá, ciclos sabáticos de 7 años que culminan en el año 50, el Yovel (Año del Jubileo) (36). Yovel marca la conclusión de una época. Todo lo que ha ocurrido anteriormente —incluso algo que es llamado le olam, para siempre (37)— termina. La pizarra queda limpia. Todo regresa a su estado original para permitir que el proceso comience nuevamente.

Shemitá es clasificado como santo y como Shabat; Yovel es Santo de los Santos y “Shabat de Shabatot” (38). En realidad, la descripción de Yovel como Shabat de Shabatot es compartida por la fiesta de Iom Kipur, el Día del Perdón (39). En esta fecha, la nación judía fue perdonada por el pecado del Becerro de Oro que había menoscabado a la Torá que fue entregada en el Día 50. Una nueva era comenzó cuando Moshé le entregó a Israel las segundas Tablas en Iom Kipur (40). Esto demostró que Dios había perdonado a Israel, asegurando que Él no los destruiría.

El proceso de teshuvá, arrepentimiento —el cual está relacionado con biná (41)—, hace que el pecado sea erradicado. ¿Qué ocurre? La persona se relaciona con sus raíces trascendentales, regresa a Dios, y emerge como una nueva creación (42). Interesantemente, hay un total de 50 días de teshuvá desde Rosh Jodesh Elul (29 días) hasta el final de Hoshana Rabá (21 de Tishrei) (43).

La palabra yovel también se refiere al cuerno-shofar de un carnero (44). De hecho, el año 50 asumía el estatus de año de Jubileo solamente una vez que sonaba el shofar (45). El yovel/shofar era tocado en Iom Kipur (46) del año 50. Proclamaba que las personas y los objetos volvían a su posición original. Los campos vendidos regresaban a sus dueños originales, y los esclavos judíos eran liberados de su cautiverio (47). Ellos regresaban libremente a su verdadera identidad.

Yovel replica el impacto del shofar de despertar al hombre hacia el arrepentimiento (48). La libertad de Yovel no tenía obstáculos de ningún tipo. Denota el punto trascendental que se estira más allá de cualquier atadura previa.

50: todo en uno

En este mundo no puede haber una expresión humana independiente en el nivel 50; éste sigue siendo la máxima e inalcanzable dimensión Divina, la cual puede ser caracterizada como elevada o aparte de todo lo que la precede. Trasciende el mundo natural y la experiencia humana (49).

En un aspecto, el 50 es el número incontable. El periodo del Omer dura por 50 días, pero sin embargo solamente se cuentan 49. La cuenta de 49 lleva automáticamente a la llegada del 50. Este estado elevado fue alcanzado en Sinaí. Sobrepasó todo lo que venía antes de él (50). Fue en el día 50, Shavuot, que la unión entre Israel y Dios fue solemnizada al igual que un matrimonio (51).

Con este acto, la nación judía trascendió sobrenaturalmente la existencia de este mundo para unirse con Dios (52). Israel alcanzó esta unidad cuando llegaron a Sinaí a acampar en un estado unificado: como una sola persona con un solo corazón (53). Los nombres de las 12 Tribus de Israel, que fueron grabados en las Piedras que usaba el Kohen Gadol, tienen un total de 50 letras (54), y fueron fusionadas como una sola entidad con su Creador.

Así, el 50 es el punto de llegada. Es el punto en que el hombre ha llegado al final de su travesía. Este es el nivel máximo; él hombre ha completado exitosamente las etapas del pasaje natural que se requieren y ha progresado para trascender y elevarse al nivel Divino de eternidad. Ésta es la dimensión de la Torá, de entendimiento Divino, de verdadera libertad. Es donde Israel trasciende para convertirse verdaderamente en uno con Dios.

El conteo del Omer

י״ח בניסן ה׳תשע״ו (April 26, 2016) por  
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El ABC del Omer

La importancia, las costumbres y la mecánica de la cuenta del Omer.

En los días del Templo Sagrado, el pueblo judío traía una ofrenda de cebada en el segundo día de Pesaj (Levítico 23:10). Esto era llamado el “Omer” (literalmente: “gavilla”), y en términos prácticos esto permitía el consumo de los granos recién cosechados.

Comenzando en el segundo día de Pesaj, la Torá (Levítico 23:15) dice que es una mitzvá “contar el Omer” todos los días –durante los 50 días que llevan a Shavuot. Este es un importante período de crecimiento e introspección, en preparación para la festividad de Shavuot, que llega 50 días después.

Shavuot es el día en el que el pueblo judío estuvo parado en el Monte Sinaí para recibir la Torá, y como tal, requirió un período de preparación de siete semanas. Los comentaristas dicen que fuimos liberados de Egipto sólo para recibir la Torá y cumplirla. Por esto se nos ordenó contar desde el segundo día de Pesaj hasta el día en que la Torá fue entregada –para mostrar lo mucho que deseamos la Torá.

Cómo Contar el Omer

El Omer es contado todas las noches después del anochecer (unos 30 minutos después del ocaso), que es el comienzo del ‘día’ judío (en la sinagoga se cuenta cerca del final del servicio de Maariv). Si una persona olvidó contar el Omer una noche, deberá contarlo al día siguiente durante el día, pero sin una bendición.

Para ‘contar el Omer’ adecuadamente, debes decir tanto el número de días como el de semanas. Por ejemplo:

Desde el día 1 al 6 sólo decimos el número de días. Por ejemplo:

“Hoy son 4 días del Omer”.

En días que son semanas completas –es decir 7, 14, 21— decimos como sigue, por ejemplo:

“Hoy son 21 días, que son 3 semanas del Omer”.

En todos los otros días decimos, por ejemplo:

“Hoy son 33 días, que son 4 semanas y 5 días del Omer”.

(Dado que debes recitar la bendición antes de contar, no menciones la cuenta de esa noche de antemano).

Antes de contar, párate y di la siguiente bendición:

Baruj atá Adonay, Eloheinu Mélej haolam, Asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al sefirat haomer.

Bendito eres Tú, Dios, Rey del universo, Quien nos santificó con Sus mandamientos, y nos ordenó en relación a la cuenta del Omer.

El Omer puede ser contado con una bendición sólo si se cumplen estas dos condiciones:

1) estás contando el Omer durante la noche y

2) hasta ahora no has perdido la cuenta de ninguno de los días

Esto significa que si una persona no dijo el Omer por todo un día y no contó hasta la noche siguiente, deberá continuar la cuenta en los días siguientes pero sin la bendición.

¿Por qué no puedes continuar contando con una bendición si pierdes la cuenta un día?

La razón es porque con respecto al Omer, la Torá escribe: “Siete semanas, deberán ser completas” (Levítico 23:15). Entonces, de acuerdo a muchas autoridades, si uno no contó un día, el período de siete semanas ya no puede ser considerado ‘completo’.

Restricciones Durante el Omer

El Talmud nos dice que Rabí Akiva tuvo 24,000 estudiantes que murieron trágicamente durante el período del Omer, porque no se trataban entre ellos con suficiente respeto. Por lo tanto, durante los 33 días desde Pesaj hasta Lag Baomer, observamos estas señales de duelo:

1) No hay bodas

2) No se escucha música instrumental, ya sea en vivo o grabada

3) No se corta el pelo ni se afeita, a menos que sea por propósitos de negocios

[Nota: de acuerdo a algunas costumbres, el período de duelo de 33 días comienza unas pocas semanas después, en el primero del mes de Iyar, y termina el día tres de siván].

48 Caminos

Cada día del Omer está relacionado a un nivel diferente de las “sefirot” cabalísticas, que son las emanaciones por medio de las cuales Dios interactúa con el mundo (ver Cábala). Cada una de las siete semanas está asociada a una de las siete sefirot, y cada día dentro de cada una de las siete semanas también está asociado a una de esas mismas siete sefirot – creando así 49 permutaciones. En cada día durante el Omer nos enfocamos en un aspecto diferente de las Sefirot, con la esperanza de alcanzar una mejora espiritual en esa área específica.

Específicamente, dado que los estudiantes de Rabí Akiva mostraron una carencia al no brindarse el respeto adecuado, durante el Omer buscamos la mejor manera de tratar a nuestra familia, amigos, y conocidos, para que podamos hacer un “tikún”(es decir, una corrección espiritual) de los errores del pasado.

El Talmud (Avot 6:5) dice que la “Torá es adquirida por medio de 48 caminos”. Por lo tanto, muchos tienen la costumbre de prepararse para “recibir la Torá” estudiando los 48 caminos. Un método popular es aprender cada día una lección de la serie del rabino Noaj Weinberg,

Haz que el Omer Cuente

En lugar de realizar una cuenta regresiva hacia el gran día, con el Omer contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué?

por Rav Shraga Simmons

El pueblo judío dejó Egipto en Pesaj, y 50 días después (en la festividad de Shavuot) recibió la Torá en el Monte Sinaí. Hoy en día, al revivir esa experiencia en el Sinaí, observamos una mitzvá especial llamada “Contar el Omer”, en la que realmente contamos en voz alta cada uno de esos días, comenzando en la segunda noche de Pesaj (el Omer era una ofrenda especial traída al Templo Sagrado durante esta temporada).

Contar en anticipación a un evento excitante es bastante entendible. En algún momento, probablemente todos dijimos algo como esto: “La abuela viene en una semana y media”, o “¡Mi cumpleaños es en sólo 17 días!” Pero hay una diferencia sutil: el método usual es contar de manera regresiva hacia el gran día, mientras que en el caso del Omer, contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué la diferencia?

Impacto a Largo Plazo

Para entender, primero necesitamos responder una pregunta aún más básica: ¿Por qué Dios esperó 50 días después de que los judíos dejaron Egipto para darles la Torá? ¿Por qué no se las dio en Egipto, o inmediatamente después de su partida?

La respuesta es que los judíos todavía no estaban equipados espiritualmente para recibir la Torá. Por más de 200 años habían vivido en una sociedad egipcia conocida por ser el centro mundial de la inmoralidad y de la depravación. A pesar de no contar con la participación directa del pueblo judío, estas influencias igualmente permearon el aire y se filtraron en sus consciencias. El libro principal de Cábala, “El Zohar”, dice que en Egipto los judíos habían descendido hasta el nivel 49 de impureza espiritual (50 es el más bajo). Dios no podía dar la Torá en ese momento. Los judíos primero necesitaban crecer, porque de otra manera, ellos hubieran desperdiciado la oportunidad.

La impactante aventura del Éxodo –10 plagas milagrosas y la partición del Mar Rojo— puso a los judíos en libertad física. Sin embargo los milagros de Egipto sólo fueron un impulso hacia las posibilidades espirituales que aguardaban en el futuro. Una experiencia única, por más poderosa que sea, no cambia permanentemente la actitud de una persona. Este cambio sólo es posible mediante la práctica y los ajustes a lo largo del tiempo.

Me recuerda una escena de la película “Trading Places”. Eddie Murphy pasó de mendigo a la riqueza en unas pocas horas, ¡y lo primero que hizo al entrar a su propio departamento lujoso fue robar cosas! Su cuerpo físico había sido transportado a la opulencia, pero emocionalmente todavía estaba en el pasado. Puedes sacar a los judíos de Egipto, pero no puedes sacar a Egipto de los judíos.

He atestiguado un fenómeno similar en el Seminario Discovery, una dramática presentación de la base racional para la creencia judía. Mucha gente se va del seminario con una convicción asombrosa de que Dios existe y de que le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí. Sin embargo, sin el seguimiento adecuado, el impacto dura sólo unos pocos días. El cambio real sólo ocurre mediante el crecimiento constante día a día, y el compromiso a tener un programa consistente de reflexión y estudio.

Ahora podemos entender porqué los 50 días del Omer son contados en progresión ascendente. Comenzamos el proceso en el nivel 49 de impureza espiritual, y cada día quitamos otra capa de mugre, para revelar el alma pura y original que cada uno de nosotros posee. Es por eso que cada paso reduce tanto el número negativo como sube el número positivo – el simple hecho de quitar una capa revela automáticamente el lado positivo correspondiente.

Un Tiempo de Crecimiento

Los comentaristas clásicos del Talmud dicen que los días de la cuenta del Omer son los más propicios para lograr estos niveles espirituales.

Esta necesidad de auto-crecimiento es acentuada en la descripción que la Torá hace de Abraham: “Abraham era viejo, él vino con sus días” (Génesis 24:1). “Vino con sus días” nos enseña que Abraham utilizó cada uno de sus días al máximo. Al final de su vida, llegó a la ancianidad “con todos sus días” en la mano. No transcurrió ningún día sin el crecimiento requerido.

Cuando se trata de niños, damos por sentado que el crecimiento y el desarrollo es parte de la niñez. No esperas que un niño de diez años actúe de la misma manera en la que lo hacía cuando tenía cinco. Pero de alguna manera, en la adultez perdemos ese impulso para continuar creciendo. ¿Acaso una persona de 30 años debería actuar como lo hizo a los 25? Como adultos, deberíamos estar utilizando esos cinco años de manera intensa.

La fórmula para permanecer joven es continuar creciendo. Perder esa capacidad, a cualquier edad que sea, es trágico. Todo el tiempo que no estamos creciendo y cambiando, no estamos viviendo. Sólo estamos existiendo.

Un Paso a la Vez

Un impedimento importante para el crecimiento es el sentimiento de estar siendo abrumado por la magnitud de la tarea. Pero el judaísmo no es todo o nada. Si no puedo tener 1,000 monedas de oro, ¿significa que no debería luchar para tener al menos una? La razón principal por la que fracasamos es porque definimos un objetivo que es demasiado elevado e inalcanzable. Inevitablemente nos quedamos cortos y nos desalentamos.

En el famoso sueño de Yaakov, Dios le muestra una visión de una escalera que llega al cielo. El crecimiento espiritual, al igual que subir una escalera, debe ocurrir de a un escalón por vez. Si designamos objetivos pequeños y graduales, seremos alentados por el éxito periódico. Para hacer el plan a prueba de tontos, haz de tu objetivo inicial algo que sabes que puedes lograr. Saborear el éxito estimulará la seguridad en ti mismo y la determinación, y puedes utilizar esta energía para buscar objetivos más altos. Recuerda, la más larga travesía comienza con un solo paso. Y lo que es alcanzado de a poco, perdura.

Cuenta la historia que el rabino Israel Salanter (siglo 19, Europa) se propuso devolver una ciudad entera a la observancia de la Torá. Organizó una clase semanal y comenzó diciéndoles: “Si tienen que trabajar en Shabat, al menos traten de minimizar la violación”. En el vocabulario de hoy en día, eso significaría caminar en lugar de ir en auto, o programar el televisor con un timer. Con este enfoque, el rabino Salanter logró, en unos pocos años, que la comunidad respetara Shabat completamente – un paso a la vez.

Disfruta de las veces en las que alcanzas tu objetivo, y utiliza ese disfrute como motivación para seguir mejorando. No te castigues si no logras el éxito siempre. Ningún ser humano es perfecto. Los cabalistas dicen que el crecimiento espiritual es “dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás”. Es inevitable que tengamos tropezones. Lo importante es que avancemos en la dirección correcta.

El Rey Salomón nos dice en Proverbios (24:16): “El Tzadik cae siete veces y se levanta”. La definición de un tzadik no es alguien que nunca se equivoca, sino alguien que, por más que cae, no se da por vencido. ¡Él lo intenta de nuevo y no pierde la esperanza!

Llevar la Cuenta Espiritual

Un principio importante para recordar es que no estás compitiendo con nadie más que contigo mismo. La sociedad secular nos ha acostumbrado a competir con los demás – ya sea en los negocios o en una cancha de fútbol. Por supuesto, la competencia saludable es buena. Pero la vida no es una carrera para derrotar al otro, la vida es sólo una carrera para conquistarte a ti mismo. Mientras ascendemos en la escalera, es más importante la dirección en la que vamos que el peldaño en el que estamos.

En ningún lugar de la Torá es mencionada la fecha de Shavuot. Meramente toma lugar al final de los 50 días – porque la clave es llegar allí a tu propio ritmo, siguiendo estos pasos. Para mantenerte creciendo, una buena regla de oro es siempre sentirte un poco incómodo. ¡No quieres ascender una escalera y quedarte varado entre los escalones!

Otra ayuda para reforzar tus objetivos es escribirlos. Escribir ayuda a la persona a concentrarse y a clarificar sus pensamientos. Una persona de negocios seguramente escribirá sus objetivos y mantendrá una cuenta precisa de su progreso. En el judaísmo, esto es llamado Jeshbón – un recuento espiritual.

Ten un cuadernillo para escribir estos objetivos diarios, y haz una tabla para seguir tu progreso. Ponlo en un lugar visible, como en tu agenda o en el refrigerador, y luego revisa tus objetivos leyéndolos en voz alta. La Torá, al describir el Omer, dice: “cuenta para ti” (Levítico 23:15) – porque cada persona tiene que hacerlo para sí misma, diciéndolo en voz alta. ¡Sé un estratega!

Al igual que con todo, la clave es la consistencia. Elige un momento conveniente y comprométete a trabajar en esto al menos 15 minutos al día. No pospongas el estudio para “después”, para cuando se hace tarde y ya estás demasiado cansado. Dite a ti mismo que dedicarás 15 minutos y nada te va a detener. Cierra tu puerta, apaga tu teléfono y tu computadora. Si necesitas un recordatorio diario, intenta con un amigo.

Idealmente, al final del proceso del Omer, habrás vivido una travesía de crecimiento personal y estarás listo para recibir la Torá. La festividad para la que estamos trabajando es llamada “Shavuot”, lo que significa “semanas”. El nombre mismo nos dice que sin las semanas de preparación de antemano, no hay Shavuot. Por lo que no sólo cuentes el Omer, haz que el Omer cuente.

Omer

Entendiendo Lag B’Omer

י״ח בניסן ה׳תשע״ו (April 26, 2016) por  
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Entendiendo Lag B’Omer

En Israel, meses antes de la llegada del festival de Lag B’Omer –el día 33 del Omer, los 49 días que hay entre Pesaj y Shavuot— uno puede ver a niños y adolescentes llevando a las rastras todo tipo de combustibles, desde árboles caídos a sillas rotas y colchones viejos. ¿Su destino? El terreno baldío más cercano, en donde apilan sus “atesoradas posesiones” hasta alturas imposibles y esperan con mucha ansiedad hasta la noche de Lag B’Omer, muy posiblemente su noche favorita del año, en la que convierten estas pilas de desechos en enormes fogatas. Pregúntale a cualquiera para qué son las fogatas, y te dirán que son en celebración de Rabí Shimón bar Iojai, un gran sabio que vivió y enseñó aproximadamente medio siglo después de la destrucción del Segundo Templo.

¿Qué hay detrás de esta enigmática festividad de Lag B’Omer? ¿Qué es tan especial sobre el día 33 del Omer? ¿Y quién fue Rabí Shimón, con quien Lag B’Omer está íntimamente vinculado, y por qué lo celebramos? ¿Y por qué las fogatas?

Un Poco de Ambientación

Los primeros 33 días del Omer son observados como un período de duelo. No nos cortamos el pelo, no celebramos bodas ni escuchamos música instrumental. ¿De qué se trata el duelo?

Rabí Akiva, el gigante sabio de la Mishná, ejerció una poderosa influencia sobre los eruditos de Torá de su época, tanto así que llegó a tener 24.000 discípulos. Los miembros de este grupo de discípulos eran grandiosos, pero tenían un defecto: Ellos no se demostraban entre sí el amor y el respeto adecuado. La trágica consecuencia de esta falta fue una epidemia breve pero catastrófica que cobró la vida de todos estos estudiantes – los 24.000. El período durante el que la epidemia tuvo lugar fue durante los primeros 32 días del Omer.

Para tener una mejor idea del impacto para la posteridad que esta tragedia tuvo en el pueblo judío, considera los hechos siguientes: Toda la Torá que poseemos y estudiamos hoy, con todas sus interpretaciones, perspectivas, dimensiones y aplicaciones, es la Torá de Rabí Akiva. Si bien la Torá Oral siempre existió, cada personalidad de Torá que se sumerge a sí misma en la Torá, le agrega a la Torá su propio entendimiento y sabor, enriqueciendo de esta forma la Torá que será pasada a la generación siguiente. Como veremos a continuación, la Torá que tenemos hoy fue transmitida por Rabí Akiva a través de cinco estudiantes, a quienes les enseñó después de la pérdida de su primer grupo de 24.000 discípulos.

La Torá que estudiamos hoy en día es infinita. Uno puede estudiar durante toda la vida y no “terminarla”. Pero no está completa. Hay áreas y dimensiones enteras de la Torá que no están exploradas satisfactoriamente, hay mucha discusión y hay muchas áreas de confusión. Todo esto podría haber sido diferente si hubiésemos recibido toda la Torá de Rabí Akiva, como fue asimilada e interpretada por 24.000 discípulos, junto con sus perspectivas y entendimientos únicos. La muerte del primer grupo de estudiantes resultó esencialmente en que recibimos sólo una fracción de la Torá de Rabí Akiva. En lugar de su completo engrandecimiento a través de 24.000 seres humanos grandiosos, sólo tenemos las interpretaciones de cinco.

Estamos haciendo duelo por las dimensiones perdidas de la Torá.

No lamentamos tan grandiosamente las vidas que fueron truncadas, después de todo, ¡hoy no hubiesen estado vivos incluso si hubiesen tenido vidas largas! En cambio, lo que lamentamos es la pérdida de dimensiones de la Torá, la pérdida de mundos de Torá. Hacemos duelo por nuestra incapacidad de conectarnos completamente con la Torá, algo que fue originado por esa pérdida.

Necesidad de Unos a Otros

Es importante destacar que la muerte del primer grupo de estudiantes fue el resultado de la falta de amor y respeto entre ellos. La Torá Oral sólo puede existir a causa de su continua absorción e incorporación de nuevas perspectivas, interpretaciones y aplicaciones. Estos nuevos descubrimientos son únicamente de quienes los descubren, pero luego se convierten en el legado de todo el pueblo judío. La Torá sólo se completa cuando es mejorada por cada uno de los judíos. Ningún judío puede por sí mismo, sin importar lo listo, talentoso o avanzado que sea, alcanzar la totalidad de la Torá. Por lo tanto, un prerrequisito para conectarse completamente con la Torá es la capacidad de apreciar la contribución del otro. Así como establecen nuestros sabios: “¿Quién es sabio?” Y responden: “Quien aprende de todas las personas” (Ética de los Padres, 4:1).

El día 33 del Omer significó un nuevo período en la vida de Rabí Akiva. Murieron sus primeros discípulos, y estableció un nuevo grupo para su legado. Este grupo consistió de cinco sabios. Sus nombres fueron Rabí Meir, Rabí Yehudá, Rabí Eleazar, Rabí Nejemia y Rabí Shimón bar Iojai. Todos estos nombres son familiares para cualquier estudiante de Mishná o Talmud, pero el más prominente entre ellos es el sabio Rabí Shimón, sobre quien aprenderemos más a continuación (Hay una opinión que dice que Rabí Shimón murió, más adelante, en el día 33 del Omer, y que por lo tanto celebramos su memoria ese día).

Si estos cinco estudiantes nuevos pudieron sobrevivir y mantener viva la cadena, tiene que haber habido una diferencia cualitativa entre ellos y los primeros discípulos de Rabí Akiva. Si el primer grupo falló en sus relaciones interpersonales, el segundo grupo aparentemente pudo rectificar ese defecto. Al igual que lamentamos las dimensiones de Torá que se perdieron debido a la falta de apreciación de los unos por los otros, también debemos celebrar las dimensiones ganadas que fueron posibles gracias a la devoción de los unos por los otros.

Todo esto ocurrió específicamente durante el Omer, el período que conduce a nuestra celebración de la recepción de la Torá en el Monte Sinaí. Esto se debe a que “prepararnos para recibir la Torá” tiene que ver principalmente con la integración del pueblo judío. Dios no me dio la Torá a mí, ni a ti ni a ningún otro individuo. Se la dio al pueblo judío como un todo. Quien no puede ubicarse dentro del contexto del pueblo judío no puede conectarse con el regalo divino de la Torá.

Entonces, en un nivel más profundo, lamentamos esa parte de nosotros mismos que se rehúsa a reconocer el hecho de que otra persona pueda tener algo valioso para aportar a nuestras vidas o a nuestro entendimiento de la Torá. Una vez que hayamos internalizado la profundidad de la destrucción que esta tendencia negativa nos causa, estaremos listos para comenzar de nuevo con una fresca consciencia de la grandeza de nuestros pares y conocidos. En ese momento estaremos listos para celebrar nuestra integración en la totalidad del pueblo judío y para utilizar esa completitud como base para entender la Torá.

En adición, estaremos listos para celebrar el restablecimiento del legado de Rabí Akiva, que es lo que nos sustenta en nuestro compromiso con el estudio de Torá y con su observancia hasta este día. Rabí Akiva estaba destinado a ser el hombre que transmitiría la Torá para la posteridad. De no haber sido por este restablecimiento, no habría Torá.

Rabí Shimón bar Iojai

Es significativo que fue Rabí Shimón, el discípulo más prominente de Rabí Akiva, quien aseguró la inmortalidad de la cadena de transmisión de la Torá Oral. En una discusión registrada en el Talmud (Shabat 138a), unos sabios mencionaron la opinión de que la Torá estaba destinada a ser olvidada. Rabí Shimón dijo: “¡Dios no quiera que la Torá sea olvidada alguna vez!” Respaldó su opinión con un versículo de la Torá: “Porque (la Torá) no será olvidada de la boca de la progenie de los judíos” (Hasta hoy en día, los visitantes de la tumba de Rabí Shimón, ubicada en medio de las imponentes montañas del norte israelí, son recibidos por este mismo versículo pintado en la entrada del edificio conmemorativo).

Como relata el Talmud (Gitin 67a), Rabí Shimón fue el miembro del grupo que mejor internalizó las lecciones de su gran mentor. Fue él, con sus enseñanzas, quien reveló las profundidades internas de la Torá y destrabó los secretos de sus dimensiones más profundas. Estas enseñanzas sirvieron posteriormente como la base del Zohar, el principal libro de cábala, es decir de los aspectos ocultos de la Torá.

Una vez, cuando los estudiantes de Rabí Shimón se reunieron frente a él para una lección, su mentor notó el buen humor entre ellos y la ausencia de tensiones. Luego remarcó: “Es porque mantienen una atmósfera de amor y hermandad que han ameritado ser los participantes en la revelación de los secretos de la Torá”. Por medio de su amor y preocupación por los demás alcanzaron un nivel de unidad que les dio un enorme poder para penetrar en las profundidades de los ámbitos internos de la Torá.

Lag B’Omer es un tiempo para reforzar nuestra unidad, específicamente mientras nos esforzamos en alcanzar las máximas profundidades de la Torá, y un tiempo para desarrollar una apreciación de que el estudio de Torá –y todo el servicio Divino— es un esfuerzo conjunto. Cuanto más aprendamos a apreciar esto, más los manantiales de la Torá –y nuestras propias almas— se abrirán para nosotros.

Volviendo a las fogatas, el libro que presenta sistemáticamente las enseñanzas de Rabí Shimón es llamado el Zohar. “Zohar” significa “brillo” o “luminiscencia”. El libro es llamado así porque sus enseñanzas iluminan la oscuridad y la confusión de este mundo y sirven como un faro con el cual navegar por las vicisitudes de la vida. Y el Zohar se refiere al mismo Rabí Shimón como “Botzina Kadisha”, o la “Lámpara Sagrada”. En Lag B’Omer, honramos su memoria encendiendo velas o fogatas, simbolizando la luz provista por el eterno fuego de la Torá, y en particular de sus dimensiones internas, que fueron reveladas por Rabí Shimón.

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