Entendiendo Lag B’Omer

ט׳ באייר ה׳תשע״ה (April 28, 2015) por  
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Entendiendo Lag B’Omer

En Israel, meses antes de la llegada del festival de Lag B’Omer –el día 33 del Omer, los 49 días que hay entre Pesaj y Shavuot— uno puede ver a niños y adolescentes llevando a las rastras todo tipo de combustibles, desde árboles caídos a sillas rotas y colchones viejos. ¿Su destino? El terreno baldío más cercano, en donde apilan sus “atesoradas posesiones” hasta alturas imposibles y esperan con mucha ansiedad hasta la noche de Lag B’Omer, muy posiblemente su noche favorita del año, en la que convierten estas pilas de desechos en enormes fogatas. Pregúntale a cualquiera para qué son las fogatas, y te dirán que son en celebración de Rabí Shimón bar Iojai, un gran sabio que vivió y enseñó aproximadamente medio siglo después de la destrucción del Segundo Templo.

¿Qué hay detrás de esta enigmática festividad de Lag B’Omer? ¿Qué es tan especial sobre el día 33 del Omer? ¿Y quién fue Rabí Shimón, con quien Lag B’Omer está íntimamente vinculado, y por qué lo celebramos? ¿Y por qué las fogatas?

Un Poco de Ambientación

Los primeros 33 días del Omer son observados como un período de duelo. No nos cortamos el pelo, no celebramos bodas ni escuchamos música instrumental. ¿De qué se trata el duelo?

Rabí Akiva, el gigante sabio de la Mishná, ejerció una poderosa influencia sobre los eruditos de Torá de su época, tanto así que llegó a tener 24.000 discípulos. Los miembros de este grupo de discípulos eran grandiosos, pero tenían un defecto: Ellos no se demostraban entre sí el amor y el respeto adecuado. La trágica consecuencia de esta falta fue una epidemia breve pero catastrófica que cobró la vida de todos estos estudiantes – los 24.000. El período durante el que la epidemia tuvo lugar fue durante los primeros 32 días del Omer.

Para tener una mejor idea del impacto para la posteridad que esta tragedia tuvo en el pueblo judío, considera los hechos siguientes: Toda la Torá que poseemos y estudiamos hoy, con todas sus interpretaciones, perspectivas, dimensiones y aplicaciones, es la Torá de Rabí Akiva. Si bien la Torá Oral siempre existió, cada personalidad de Torá que se sumerge a sí misma en la Torá, le agrega a la Torá su propio entendimiento y sabor, enriqueciendo de esta forma la Torá que será pasada a la generación siguiente. Como veremos a continuación, la Torá que tenemos hoy fue transmitida por Rabí Akiva a través de cinco estudiantes, a quienes les enseñó después de la pérdida de su primer grupo de 24.000 discípulos.

La Torá que estudiamos hoy en día es infinita. Uno puede estudiar durante toda la vida y no “terminarla”. Pero no está completa. Hay áreas y dimensiones enteras de la Torá que no están exploradas satisfactoriamente, hay mucha discusión y hay muchas áreas de confusión. Todo esto podría haber sido diferente si hubiésemos recibido toda la Torá de Rabí Akiva, como fue asimilada e interpretada por 24.000 discípulos, junto con sus perspectivas y entendimientos únicos. La muerte del primer grupo de estudiantes resultó esencialmente en que recibimos sólo una fracción de la Torá de Rabí Akiva. En lugar de su completo engrandecimiento a través de 24.000 seres humanos grandiosos, sólo tenemos las interpretaciones de cinco.

Estamos haciendo duelo por las dimensiones perdidas de la Torá.

No lamentamos tan grandiosamente las vidas que fueron truncadas, después de todo, ¡hoy no hubiesen estado vivos incluso si hubiesen tenido vidas largas! En cambio, lo que lamentamos es la pérdida de dimensiones de la Torá, la pérdida de mundos de Torá. Hacemos duelo por nuestra incapacidad de conectarnos completamente con la Torá, algo que fue originado por esa pérdida.

Necesidad de Unos a Otros

Es importante destacar que la muerte del primer grupo de estudiantes fue el resultado de la falta de amor y respeto entre ellos. La Torá Oral sólo puede existir a causa de su continua absorción e incorporación de nuevas perspectivas, interpretaciones y aplicaciones. Estos nuevos descubrimientos son únicamente de quienes los descubren, pero luego se convierten en el legado de todo el pueblo judío. La Torá sólo se completa cuando es mejorada por cada uno de los judíos. Ningún judío puede por sí mismo, sin importar lo listo, talentoso o avanzado que sea, alcanzar la totalidad de la Torá. Por lo tanto, un prerrequisito para conectarse completamente con la Torá es la capacidad de apreciar la contribución del otro. Así como establecen nuestros sabios: “¿Quién es sabio?” Y responden: “Quien aprende de todas las personas” (Ética de los Padres, 4:1).

El día 33 del Omer significó un nuevo período en la vida de Rabí Akiva. Murieron sus primeros discípulos, y estableció un nuevo grupo para su legado. Este grupo consistió de cinco sabios. Sus nombres fueron Rabí Meir, Rabí Yehudá, Rabí Eleazar, Rabí Nejemia y Rabí Shimón bar Iojai. Todos estos nombres son familiares para cualquier estudiante de Mishná o Talmud, pero el más prominente entre ellos es el sabio Rabí Shimón, sobre quien aprenderemos más a continuación (Hay una opinión que dice que Rabí Shimón murió, más adelante, en el día 33 del Omer, y que por lo tanto celebramos su memoria ese día).

Si estos cinco estudiantes nuevos pudieron sobrevivir y mantener viva la cadena, tiene que haber habido una diferencia cualitativa entre ellos y los primeros discípulos de Rabí Akiva. Si el primer grupo falló en sus relaciones interpersonales, el segundo grupo aparentemente pudo rectificar ese defecto. Al igual que lamentamos las dimensiones de Torá que se perdieron debido a la falta de apreciación de los unos por los otros, también debemos celebrar las dimensiones ganadas que fueron posibles gracias a la devoción de los unos por los otros.

Todo esto ocurrió específicamente durante el Omer, el período que conduce a nuestra celebración de la recepción de la Torá en el Monte Sinaí. Esto se debe a que “prepararnos para recibir la Torá” tiene que ver principalmente con la integración del pueblo judío. Dios no me dio la Torá a mí, ni a ti ni a ningún otro individuo. Se la dio al pueblo judío como un todo. Quien no puede ubicarse dentro del contexto del pueblo judío no puede conectarse con el regalo divino de la Torá.

Entonces, en un nivel más profundo, lamentamos esa parte de nosotros mismos que se rehúsa a reconocer el hecho de que otra persona pueda tener algo valioso para aportar a nuestras vidas o a nuestro entendimiento de la Torá. Una vez que hayamos internalizado la profundidad de la destrucción que esta tendencia negativa nos causa, estaremos listos para comenzar de nuevo con una fresca consciencia de la grandeza de nuestros pares y conocidos. En ese momento estaremos listos para celebrar nuestra integración en la totalidad del pueblo judío y para utilizar esa completitud como base para entender la Torá.

En adición, estaremos listos para celebrar el restablecimiento del legado de Rabí Akiva, que es lo que nos sustenta en nuestro compromiso con el estudio de Torá y con su observancia hasta este día. Rabí Akiva estaba destinado a ser el hombre que transmitiría la Torá para la posteridad. De no haber sido por este restablecimiento, no habría Torá.

Rabí Shimón bar Iojai

Es significativo que fue Rabí Shimón, el discípulo más prominente de Rabí Akiva, quien aseguró la inmortalidad de la cadena de transmisión de la Torá Oral. En una discusión registrada en el Talmud (Shabat 138a), unos sabios mencionaron la opinión de que la Torá estaba destinada a ser olvidada. Rabí Shimón dijo: “¡Dios no quiera que la Torá sea olvidada alguna vez!” Respaldó su opinión con un versículo de la Torá: “Porque (la Torá) no será olvidada de la boca de la progenie de los judíos” (Hasta hoy en día, los visitantes de la tumba de Rabí Shimón, ubicada en medio de las imponentes montañas del norte israelí, son recibidos por este mismo versículo pintado en la entrada del edificio conmemorativo).

Como relata el Talmud (Gitin 67a), Rabí Shimón fue el miembro del grupo que mejor internalizó las lecciones de su gran mentor. Fue él, con sus enseñanzas, quien reveló las profundidades internas de la Torá y destrabó los secretos de sus dimensiones más profundas. Estas enseñanzas sirvieron posteriormente como la base del Zohar, el principal libro de cábala, es decir de los aspectos ocultos de la Torá.

Una vez, cuando los estudiantes de Rabí Shimón se reunieron frente a él para una lección, su mentor notó el buen humor entre ellos y la ausencia de tensiones. Luego remarcó: “Es porque mantienen una atmósfera de amor y hermandad que han ameritado ser los participantes en la revelación de los secretos de la Torá”. Por medio de su amor y preocupación por los demás alcanzaron un nivel de unidad que les dio un enorme poder para penetrar en las profundidades de los ámbitos internos de la Torá.

Lag B’Omer es un tiempo para reforzar nuestra unidad, específicamente mientras nos esforzamos en alcanzar las máximas profundidades de la Torá, y un tiempo para desarrollar una apreciación de que el estudio de Torá –y todo el servicio Divino— es un esfuerzo conjunto. Cuanto más aprendamos a apreciar esto, más los manantiales de la Torá –y nuestras propias almas— se abrirán para nosotros.

Volviendo a las fogatas, el libro que presenta sistemáticamente las enseñanzas de Rabí Shimón es llamado el Zohar. “Zohar” significa “brillo” o “luminiscencia”. El libro es llamado así porque sus enseñanzas iluminan la oscuridad y la confusión de este mundo y sirven como un faro con el cual navegar por las vicisitudes de la vida. Y el Zohar se refiere al mismo Rabí Shimón como “Botzina Kadisha”, o la “Lámpara Sagrada”. En Lag B’Omer, honramos su memoria encendiendo velas o fogatas, simbolizando la luz provista por el eterno fuego de la Torá, y en particular de sus dimensiones internas, que fueron reveladas por Rabí Shimón.

SHAVUOT (Fiesta de Las Semanas o Pentecostés)

ג׳ באייר ה׳תשע״ה (April 22, 2015) por  
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Shavuot

Fiesta de Las Semanas o Pentecostés

La Fiesta de Pentecostés (Shavuot)

 

Shavuot: ¡Todo lo que necesitas saber!

Es uno de los días más sagrados del año judío, y es también uno de los menos conocidos. ¿De qué se trata Shavuot realmente?

Es irónico que Shavuot sea una festividad tan poco conocida. Porque en realidad, Shavuot conmemora el evento más importante en la historia judía – la entrega de la Torá en el Monte Sinai.

Shavuot es la culminación de la “cuenta del Omer” de siete semanas de largo, que comienza después de Pesaj. El mismo nombre “Shavuot” significa “semanas”, en reconocimiento a las semanas de expectación que nos llevan a la experiencia en Sinai. (Dado que Shavuot ocurre 50 días después del primer día de Pesaj, es a veces conocida como “Pentecostés”, una palabra griega que significa “la festividad de 50 días”).

3.300 años atrás, después de haber dejado Egipto en la noche de Pesaj, los judíos viajaron hacia el Desierto del Sinai. Ahí, el Pueblo Judío completo – 3 millones de hombres, mujeres y niños – experimentaron directamente la revelación divina:

Dios les habló de en medio del fuego; ustedes estaban oyendo el sonido de palabras, pero no estaban viendo una forma, sólo un sonido. Él les dijo de su pacto, ordenándoles cumplir los Diez Mandamientos, y Él los grabó en dos tablas de piedra (Deuteronomio 4:12-13).

La entrega de la Torá fue un evento de inmensas proporciones que grabó indeleblemente al Pueblo Judío con un carácter, fe y destino únicos. Y en los 3.300 años desde que ocurrió este evento, los ideales de Torá – monoteísmo, justicia, responsabilidad – se han convertido en la base moral de la civilización occidental.

¿Cómo celebrar Shavuot?

Quizás la razón para el relativo desconocimiento de Shavuot es porque esta festividad no tiene “símbolos” obvios del día – es decir, no hay Shofar, no hay Sucá, no hay Janukiá.

En Shavuot, no hay símbolos que nos distraigan del foco central de la vida judía: la Torá. ¿Entonces como conmemoramos Shavuot? Es una altamente expandida costumbre quedarse despierto toda la noche estudiando Torá. Y ya que la Torá es el camino a la auto-perfección, el estudio de la noche de Shavuot es llamado Tikún Leil Shavuot, que significa “un acto de auto-perfección en la noche de Shavuot”.

En los servicios de la sinagoga en la mañana de Shavuot leemos el libro bíblico de Ruth. Ruth era una mujer no-judía cuyo amor por Dios y la Torá la llevaron a convertirse al judaísmo. La Torá indica que las almas de los eventuales conversos también estuvieron presentes en Sinai, como dice: “Yo estoy haciendo [el pacto] con aquellos que están aquí hoy, y también con aquellos que no están hoy aquí” (Deuteronomio 29:13).

Ruth tiene otra conexión más con Shavuot, y es que ella se convirtió en ancestro del Rey David, quien nació en Shavuot, y murió en Shavuot.

En Shavuot es costumbre decorar la sinagoga con ramas y flores. Esto es porque el Monte Sinai floreció el día en que se entregó la Torá. La Biblia también asocia a Shavuot con la cosecha de trigo y frutas, y marca el momento en que se traían los primeros frutos al Sagrado Templo, como una expresión de gracias (ver Éxodo 23:16, 34:22 y Números 28:26).

Alimentos Lácteos

Hay una costumbre judía universal de comer alimentos lácteos en Shavuot. Varias razones han sido dadas por los sabios, siendo algunas más convincentes que otras. Aquí ofrecemos una selección:

  1. El libro bíblico Cantar de los Cantares (4:11) se refiere al dulce valor nutritivo de la Torá diciendo: “La dulzura de la Torá mana de tus labios, como miel y leche yace bajo tu lengua”.
  2. El versículo en Éxodo 23:19 yuxtapone la festividad de Shavuot con la prohibición de mezclar leche y carne. En Shavuot, por lo tanto comemos cenas separadas – una de leche y una de carne.
  3. Con la recepción de la Torá en el Monte Sinai, los judíos inmediatamente se vieron obligados a cumplir las leyes de Shejitá – matanza de animales. Ya que no tuvieron tiempo de preparar carne casher, ellos comieron lácteos en su lugar.

Peregrinaje al Muro Occidental (El Kotel)

En 1967 concluyó la Guerra de los Seis Días, sólo unos pocos días antes de Shavuot. Israel había recuperado el Muro Occidental, y por primera vez en 19 años los judíos tenían acceso al área que rodea al Monte del Templo, el sitio más sagrado del judaísmo. En Shavuot mismo, el Muro Occidental se abrió para los visitantes, y en ese memorable día más de 200,000 judíos viajaron a pie al Muro Occidental (en Jerusalem los autobuses no transitan en las festividades judías).

En años siguientes, este “peregrinaje peatonal” se ha vuelto una tradición recurrente. Temprano en la mañana de Shavuot – luego de una noche completa de estudio de Torá – las calles de Jerusalem están llenas de decenas de miles de judíos caminando hacia el Muro Occidental.

Esta tradición tiene un precedente bíblico. Shavuot es una de las tres festividades de peregrinaje del judaísmo, cuando todo el pueblo se reunía en Jerusalem para celebrar y estudiar.

 

El número 50 es el distinguido número de la trascendencia. La cuenta hasta 50 se compone de dos etapas esenciales y diferentes.

La primera fase es la progresiva elevación paso a paso desde el 1 al 49. Como el cuadrado de 7 (7²=49), 49 denota el ciclo completo dentro del universo físico (1). Este es un desarrollo natural. Puede ser el límite más extremo en lo que respecta a la naturaleza, pero no es el punto final. El destino final de un judío es su llegada a la segunda fase, la fase donde da el salto sobrenatural necesario para pasar desde el 49 al trascendental 50.

La progresión desde el 49 al 50 tiene como precedente el peldaño que lleva del 7 al 8. El alma se compara con el séptimo centro de santidad dentro del cuerpo que santifica las 6 direcciones del mundo físico hacia búsquedas espirituales (2). A través de este proceso, el alma puede elevarse (acarreando también al cuerpo) hacia la perfección (3). En términos numéricos, el 8 es sinónimo de la entrada a un plano más elevado y trascendental (4). Y la llegada al 50 marca similarmente la entrada a este estado elevado.

Un pasaje a Sinaí

Quizás la cuenta hacia el número 50 encuentra su expresión histórica más conocida en el Éxodo.

Éxodo: 50

El evento crucial que conmemora el nacimiento de los hijos de Israel como nación fue el Éxodo de Egipto. No sólo recordamos dos veces al día este hito (5), sino que gran parte de la observancia de las mitzvot está marcada por repetidas referencias al Éxodo. Su importancia central se debe a que este evento celebra el nuevo estado de existencia del pueblo judío.

La salvación no fue solamente de la esclavitud física, sino también de la visión de mundo egipcia. El Éxodo nos liberó de una visión restringida por el ámbito natural (6). La redención catapultó a Israel a un estado alternativo de realidad. Ellos intercambiaron lo restringido por lo irrestricto, lo natural por lo sobrenatural y lo ordinario por lo extraordinario. Fue el evento trascendental que definió a Israel: el pueblo elegido de Dios. Su calidad trascendental se volvió evidente luego de su liberación vanguardista.

El evento histórico del Éxodo es mencionado en la Torá un total de 50 veces (7). Y el proceso de redención que comenzó en el primer día de Pesaj llegó a su completitud 50 días después en el monte Sinaí. De hecho, Dios liberó a los hijos de Israel para que ellos aceptaran la Torá. La instrucción Divina que Dios le dio a Moshé en la zarza ardiente fue guiar a Israel fuera de Egipto y llevar a la nación a servir a Dios en esa montaña (8).

Shavuot: día 50

Las 50 etapas de redención requirieron un intervalo mínimo de 49 días para lograr la metamorfosis nacional. Antes de su liberación, los hijos de Israel se habían hundido hasta el punto más bajo de impureza espiritual: el nivel 49 de impureza. El Éxodo introdujo un proceso de limpieza espiritual. Israel se embarcó en un camino gradual de ascenso, un nivel tras otro. El de ellos fue un incremento fenomenal desde su degradada posición en el nivel número 49 de impureza hasta el nivel número 49 de pureza (9). Finalmente, ellos llegaron al pináculo espiritual más alto en el día 50 (10).

Este periodo abarca las fiestas de Pesaj y Shavuot. Hay una alusión a dicho camino en la famosa mitzvá que conecta este espacio de tiempo: la Cuenta del Omer de 50 días desde el día de la recolección de la medida de un Omer de la nueva cosecha de cebada, la cual era ofrecida en el Templo en el segundo día de Pesaj: “Y contarás para ti… 7 semanas que serán completas hasta la mañana después de la séptima semana; y serán 50 días…”(11).

Torá: 50.

Shavuot es la única fiesta que no es mencionada en relación a una fecha específica del calendario judío lunar. Su clasificación como el momento de la entrega de la Torá aparece registrada como el día 50 después del Éxodo. Esto establece firmemente a Shavuot como el clímax del Éxodo. En la relación entre Dios e Israel, la entrega de la Torá en Sinaí es llamada ‘el día de tu boda’ (12).

El matrimonio celebra el compromiso total de dos partes. Las obligaciones de un acuerdo matrimonial judío son registradas en la ketuvá, el contrato matrimonial. La compensación monetaria que fue asignada para una mujer soltera es de 50 shekels de plata (equivalente a 200 zuz/dinares en la moneda de la época de la Mishná) (13). Esta suma encuentra su perfecto paralelo en la entrega de la Torá, en donde los deberes contractuales del día de boda de Israel se hicieron efectivos en el día 50 después del Éxodo.

Allí Dios le entregó a Su querida nación el mejor regalo de bodas de todos: el regalo de la Torá. La calidad metafísica de la Torá generalmente es representada como cualidades del intelecto Divino. Su naturaleza trascendental está por encima de la existencia física de este mundo. De forma sumamente apropiada, la Torá fue entregada al comienzo de la 8va semana después del Éxodo, con lo cual ingresó en el simbolismo del número 8 que trasciende el ámbito natural representado por el número 7. Además, el número 50, que viene luego del ciclo de 7 semanas, comparte la cualidad de “fuera de este mundo” del número 8 (14).

Shavuot, que corresponde al día número 50 después de la salvación egipcia —en la semana 8—, se relaciona con la naturaleza trascendental de la Torá (15). En su forma singular, se dice que la palabra Torá aparece 50 veces en la Torá (16).

Paralelo al número 8, el nivel 50 se relaciona con aquello que está “fuera de este mundo” (17). El Mishkán (Santuario) y posteriormente el Beit Hamikdash (Templo) giraban en torno a la Torá, que era representada por la Lujot (Tablas), las cuales eran guardadas en el Kodesh Hakodashim (Santo Sanctórum). (En sí misma, la construcción de una Casa para Dios sirvió para inmortalizar la entrega de la Torá en Sinaí) (18). La compra del terreno del Templo se llevó a cabo a través de los 50 shekels de plata que pagó cada tribu (19). La máxima edad para que un Levi sirviera en el Templo era 50 años (20). La cámara más interna, el Kodesh Hakodashim, se relaciona particularmente con este nivel trascendental del número 50 (21). Y había 50 ganchos dorados sobre la extensión del techo que estaba directamente arriba de la cortina que cubría la entrada al Kodesh Hakodashim (22).

Por sobre la naturaleza

Hemos visto que 50 representa el camino completo hacia la aceptación de la Torá en los 50 días que hay entre Pesaj y Shavuot. El pasar por la vida hace un llamado al judío para que imite el viaje nacional hacia Sinaí; él debe proceder hasta el final natural, y luego seguir más allá de él. Debe trascender lo finito y tocar la sublime 50ava puerta, la cual está más allá de las reglas naturales de este mundo (23).

50: a la distancia.

El número 50 se utiliza como la medida que pone algo a la distancia. El Talmud habla del uso de una cuerda que mide 50 codos para asuntos como la medición de una distancia de 2.000 codos del tejum de Shabat, la distancia que uno puede recorrer en Shabat que está más allá de la ciudad (24). Debido al impacto negativo de un granero, una curtiduría de cuero y un cementerio, estos no tenían permitido halájicamente estar a menos de 50 codos de la ciudad (25). Y obviamente el viaje de 50 días desde Egipto a Sinaí aseguró que Israel dejara de estar bajo la pecadora influencia de su pasado idolatra.

Se requirieron nada menos que 50 etapas de redención, paralelas a las 50 veces que el Éxodo aparece en la Torá, para alcanzar una clara ruptura con el pasado. Y en el día 50, Shavuot, se rompieron finalmente las cadenas de la esclavitud. Esto aparece registrado en el relato del Éxodo en el versículo de apertura de los 10 Mandamientos: “Yo soy Hashem tu Dios Quien te sacó de la tierra de Egipto de la casa de la esclavitud” (26).

50: Puertas de entendimiento.

La formación del pueblo de Israel en los 50 días entre Pesaj y Shavuot entra también en otro aspecto de simbolismo que se encuentra en este número. Dios creo el universo con 50 Puertas de Entendimiento (Shaarei Biná) (27). Las 50 puertas se relacionan con los niveles espirituales ascendentes en el mundo a través de los cuales el hombre debe pasar para descubrir los secretos internos de la creación y para comprender los poderes, las capacidades y las fuerzas vitales que hay dentro de ella (28).

En cierto sentido, los 50 Shaarei Biná representan la lejana distancia que existe entre el hombre y la sabiduría de Dios. Es imperativo que el hombre atraviese estas Puertas del Entendimiento en un viaje para descubrir la sabiduría Divina que está escondida en las palabras de la Torá. Esto a menudo implica utilizar el razonamiento deductivo (biná en hebreo) para derivar “una cosa de otra” (29). Biná se relaciona con la palabra bein, que significa ‘entre’ (30), lo cual indica la distancia que el hombre debe atravesar para acercarse a su Creador.

Los 50 días del Omer son paralelos a los 50 Shaarei Biná (31). La palabra biná se relaciona además con la palabra binián, ‘edificio’ (32). La cuenta del Omer hacia Shavuot es el proceso de construcción en el cual el judío se construye a sí mismo desde el precario nivel de un animal hasta las alturas espirituales de un ser Divino (33). Es una invitación a recorrer los 50 portones de sabiduría Divina, en la cual el hombre intenta trascender lo natural y tocar el ámbito supernatural en el cual ganará una percepción más clara de Dios.

El nivel más alto que es humanamente posible es el de 49 puertas; es Dios quien le permite a la persona dar el salto final de 49 a 50. El ser humano que pasó a través de las 49 puertas completas fue Moshé (34). Sin embargo la ultima puerta, la número 50, estaba más allá de su alcance. El secreto de este último paso está dentro de la naturaleza secreta de Yovel (35).

Yovel: el año número 50.

Los 7 ciclos semanales de 7 días que duran hasta el día 50, Shavuot, tiene su paralelo obvio con los 7 ciclos de Shemitá, ciclos sabáticos de 7 años que culminan en el año 50, el Yovel (Año del Jubileo) (36). Yovel marca la conclusión de una época. Todo lo que ha ocurrido anteriormente —incluso algo que es llamado le olam, para siempre (37)— termina. La pizarra queda limpia. Todo regresa a su estado original para permitir que el proceso comience nuevamente.

Shemitá es clasificado como santo y como Shabat; Yovel es Santo de los Santos y “Shabat de Shabatot” (38). En realidad, la descripción de Yovel como Shabat de Shabatot es compartida por la fiesta de Iom Kipur, el Día del Perdón (39). En esta fecha, la nación judía fue perdonada por el pecado del Becerro de Oro que había menoscabado a la Torá que fue entregada en el Día 50. Una nueva era comenzó cuando Moshé le entregó a Israel las segundas Tablas en Iom Kipur (40). Esto demostró que Dios había perdonado a Israel, asegurando que Él no los destruiría.

El proceso de teshuvá, arrepentimiento —el cual está relacionado con biná (41)—, hace que el pecado sea erradicado. ¿Qué ocurre? La persona se relaciona con sus raíces trascendentales, regresa a Dios, y emerge como una nueva creación (42). Interesantemente, hay un total de 50 días de teshuvá desde Rosh Jodesh Elul (29 días) hasta el final de Hoshana Rabá (21 de Tishrei) (43).

La palabra yovel también se refiere al cuerno-shofar de un carnero (44). De hecho, el año 50 asumía el estatus de año de Jubileo solamente una vez que sonaba el shofar (45). El yovel/shofar era tocado en Iom Kipur (46) del año 50. Proclamaba que las personas y los objetos volvían a su posición original. Los campos vendidos regresaban a sus dueños originales, y los esclavos judíos eran liberados de su cautiverio (47). Ellos regresaban libremente a su verdadera identidad.

Yovel replica el impacto del shofar de despertar al hombre hacia el arrepentimiento (48). La libertad de Yovel no tenía obstáculos de ningún tipo. Denota el punto trascendental que se estira más allá de cualquier atadura previa.

50: todo en uno

En este mundo no puede haber una expresión humana independiente en el nivel 50; éste sigue siendo la máxima e inalcanzable dimensión Divina, la cual puede ser caracterizada como elevada o aparte de todo lo que la precede. Trasciende el mundo natural y la experiencia humana (49).

En un aspecto, el 50 es el número incontable. El periodo del Omer dura por 50 días, pero sin embargo solamente se cuentan 49. La cuenta de 49 lleva automáticamente a la llegada del 50. Este estado elevado fue alcanzado en Sinaí. Sobrepasó todo lo que venía antes de él (50). Fue en el día 50, Shavuot, que la unión entre Israel y Dios fue solemnizada al igual que un matrimonio (51).

Con este acto, la nación judía trascendió sobrenaturalmente la existencia de este mundo para unirse con Dios (52). Israel alcanzó esta unidad cuando llegaron a Sinaí a acampar en un estado unificado: como una sola persona con un solo corazón (53). Los nombres de las 12 Tribus de Israel, que fueron grabados en las Piedras que usaba el Kohen Gadol, tienen un total de 50 letras (54), y fueron fusionadas como una sola entidad con su Creador.

Así, el 50 es el punto de llegada. Es el punto en que el hombre ha llegado al final de su travesía. Este es el nivel máximo; él hombre ha completado exitosamente las etapas del pasaje natural que se requieren y ha progresado para trascender y elevarse al nivel Divino de eternidad. Ésta es la dimensión de la Torá, de entendimiento Divino, de verdadera libertad. Es donde Israel trasciende para convertirse verdaderamente en uno con Dios.

Bikkurim (Las Primicias)

י״א בניסן ה׳תשע״ה (March 31, 2015) por  
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 Bikkurim

Las Fiesta de las Primicias o Los Primeros Frutos.

 El quince de Nisán da inicio el Hag HaMatzah (la Fiesta de los Panes Sin Levadura), el cual es un gran sábado, un shabbaton. Es una fiesta para el Señ-r que dura siete días. El día siguiente al Shabbat de la semana de la Pascua es llamado la Fiesta de las Primicias (Levítico [Vayikra] 23:10-11).

La Fiesta de las Primicias se encuentra en Levítico (Vayikra) 23:9-14, como está escrito:

Habló Adonai a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Hashem, para que seáis aceptaos; el día siguiente del día de reposo la mecerá. Y el día que ofrezcáis la gavilla, ofreceréis un cordero de un año, sin defecto, en holocausto a Yahweh. Su ofrenda será dos décimas de efa de flor de harina amasada con aceite, ofrenda encendida a Yahweh en olor gratísimo; y su libación será de vino, la cuarta parte de un hin. No comeréis pan, ni grano tostado, ni espiga fresca, hasta este mismo día, hasta que hayáis ofrecido la ofrenda de vuestro Elohim; estatuto perpetuo es por vuestras edades en dondequiera que habitéis. (Levítico [Vayikra] 23:9-14)

Entendimiento de la Ceremonia de la Fiesta

La celebración se realizaba de esta manera, cuando la cebada y el trigo estaban listos para ser cosechados. Los participantes tomaban una sola gavilla de la cosecha y la llevaban delante del sacerdote. La gavilla recibía el nombre de “la gavilla de los primeros frutos”. El sacerdote entonces la tomaba y la mecía delante del Señ-r en Su casa. Esto debía hacerse “el día después del sábado”. También debían presentarse las demás ofrendas prescritas junto con la gavilla.

La Gavilla de Primeros Frutos en la Biblia

Di-s mandó al pueblo a que presentara una gavilla de la cosecha (Levítico [Vayikra] 23:10). La palabra hebrea da “gavilla” es omer. Un omer se define como “una medida de productos secos, con un contenido de una décima parte de una efa”. La definición en la que se señala que un omer es la décima parte de una efa se encuentra en Exodo (Shemot) 16:36. Una efa contiene 10 omers de granos. Recordemos que Di-s ordenó al pueblo a que se presentara tres veces al año en Jerusalén (Yerushalayim), para celebrar las fiestas de Pascua (Pesach), Pentecostés (Shavuot) y Tabernáculos (Sukkot). Estas tres fiestas son fiestas agrícolas de cosecha. La Pascua (Pesach) es en la cosecha de cebada. Pentecostés (Shavuot) es la cosecha de trigo. Ambas fiestas se celebran en las vendimia de los primeros frutos, antes de la última gran cosecha que había de venir al final del año durante la fiesta de los Tabernáculos (Sukkot): la cosecha de las frutas.

La nación de Israel estaba familiarizada con el concepto de los primeros frutos y el primogénito. Las primicias o primeros frutos siempre eran los mejores, los primeros y los escogidos de la cosecha que estaba por venir. Las primicias eran santas ante el Señ-r. El concepto de las primicias o el primogénito constituyen un tema principal en la tanaj. Esto puede observarse en las siguientes escrituras: Exodo (Shemot) 23:16,19: 34:26; Levítico (Vayikra) 2:12,14; 23:20; Números (Bamidbar) 18:12-15,26; Deuteronomio (Devarim) 18:1-5; 26:2-4,10; 2 Crónicas 31:5; Nehemías 10:35-39; Proverbios (Mishlai) 3:9; Jeremías (Yermiyahu) 2:3; Ezequiel (Yechezekel) 44:30; 48:14; Malaquías 3:8-14; Hebreos 6:20; 7:1-8.

 

El conteo del Omer

י׳ בניסן ה׳תשע״ה (March 30, 2015) por  
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El ABC del Omer

La importancia, las costumbres y la mecánica de la cuenta del Omer.

En los días del Templo Sagrado, el pueblo judío traía una ofrenda de cebada en el segundo día de Pesaj (Levítico 23:10). Esto era llamado el “Omer” (literalmente: “gavilla”), y en términos prácticos esto permitía el consumo de los granos recién cosechados.

Comenzando en el segundo día de Pesaj, la Torá (Levítico 23:15) dice que es una mitzvá “contar el Omer” todos los días –durante los 50 días que llevan a Shavuot. Este es un importante período de crecimiento e introspección, en preparación para la festividad de Shavuot, que llega 50 días después.

Shavuot es el día en el que el pueblo judío estuvo parado en el Monte Sinaí para recibir la Torá, y como tal, requirió un período de preparación de siete semanas. Los comentaristas dicen que fuimos liberados de Egipto sólo para recibir la Torá y cumplirla. Por esto se nos ordenó contar desde el segundo día de Pesaj hasta el día en que la Torá fue entregada –para mostrar lo mucho que deseamos la Torá.

Cómo Contar el Omer

El Omer es contado todas las noches después del anochecer (unos 30 minutos después del ocaso), que es el comienzo del ‘día’ judío (en la sinagoga se cuenta cerca del final del servicio de Maariv). Si una persona olvidó contar el Omer una noche, deberá contarlo al día siguiente durante el día, pero sin una bendición.

Para ‘contar el Omer’ adecuadamente, debes decir tanto el número de días como el de semanas. Por ejemplo:

Desde el día 1 al 6 sólo decimos el número de días. Por ejemplo:

“Hoy son 4 días del Omer”.

En días que son semanas completas –es decir 7, 14, 21— decimos como sigue, por ejemplo:

“Hoy son 21 días, que son 3 semanas del Omer”.

En todos los otros días decimos, por ejemplo:

“Hoy son 33 días, que son 4 semanas y 5 días del Omer”.

(Dado que debes recitar la bendición antes de contar, no menciones la cuenta de esa noche de antemano).

Antes de contar, párate y di la siguiente bendición:

Baruj atá Adonay, Eloheinu Mélej haolam, Asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al sefirat haomer.

Bendito eres Tú, Dios, Rey del universo, Quien nos santificó con Sus mandamientos, y nos ordenó en relación a la cuenta del Omer.

El Omer puede ser contado con una bendición sólo si se cumplen estas dos condiciones:

1) estás contando el Omer durante la noche y

2) hasta ahora no has perdido la cuenta de ninguno de los días

Esto significa que si una persona no dijo el Omer por todo un día y no contó hasta la noche siguiente, deberá continuar la cuenta en los días siguientes pero sin la bendición.

¿Por qué no puedes continuar contando con una bendición si pierdes la cuenta un día?

La razón es porque con respecto al Omer, la Torá escribe: “Siete semanas, deberán ser completas” (Levítico 23:15). Entonces, de acuerdo a muchas autoridades, si uno no contó un día, el período de siete semanas ya no puede ser considerado ‘completo’.

Restricciones Durante el Omer

El Talmud nos dice que Rabí Akiva tuvo 24,000 estudiantes que murieron trágicamente durante el período del Omer, porque no se trataban entre ellos con suficiente respeto. Por lo tanto, durante los 33 días desde Pesaj hasta Lag Baomer, observamos estas señales de duelo:

1) No hay bodas

2) No se escucha música instrumental, ya sea en vivo o grabada

3) No se corta el pelo ni se afeita, a menos que sea por propósitos de negocios

[Nota: de acuerdo a algunas costumbres, el período de duelo de 33 días comienza unas pocas semanas después, en el primero del mes de Iyar, y termina el día tres de siván].

48 Caminos

Cada día del Omer está relacionado a un nivel diferente de las “sefirot” cabalísticas, que son las emanaciones por medio de las cuales Dios interactúa con el mundo (ver Cábala). Cada una de las siete semanas está asociada a una de las siete sefirot, y cada día dentro de cada una de las siete semanas también está asociado a una de esas mismas siete sefirot – creando así 49 permutaciones. En cada día durante el Omer nos enfocamos en un aspecto diferente de las Sefirot, con la esperanza de alcanzar una mejora espiritual en esa área específica.

Específicamente, dado que los estudiantes de Rabí Akiva mostraron una carencia al no brindarse el respeto adecuado, durante el Omer buscamos la mejor manera de tratar a nuestra familia, amigos, y conocidos, para que podamos hacer un “tikún”(es decir, una corrección espiritual) de los errores del pasado.

El Talmud (Avot 6:5) dice que la “Torá es adquirida por medio de 48 caminos”. Por lo tanto, muchos tienen la costumbre de prepararse para “recibir la Torá” estudiando los 48 caminos. Un método popular es aprender cada día una lección de la serie del rabino Noaj Weinberg,

Haz que el Omer Cuente

En lugar de realizar una cuenta regresiva hacia el gran día, con el Omer contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué?

por Rav Shraga Simmons

El pueblo judío dejó Egipto en Pesaj, y 50 días después (en la festividad de Shavuot) recibió la Torá en el Monte Sinaí. Hoy en día, al revivir esa experiencia en el Sinaí, observamos una mitzvá especial llamada “Contar el Omer”, en la que realmente contamos en voz alta cada uno de esos días, comenzando en la segunda noche de Pesaj (el Omer era una ofrenda especial traída al Templo Sagrado durante esta temporada).

Contar en anticipación a un evento excitante es bastante entendible. En algún momento, probablemente todos dijimos algo como esto: “La abuela viene en una semana y media”, o “¡Mi cumpleaños es en sólo 17 días!” Pero hay una diferencia sutil: el método usual es contar de manera regresiva hacia el gran día, mientras que en el caso del Omer, contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué la diferencia?

Impacto a Largo Plazo

Para entender, primero necesitamos responder una pregunta aún más básica: ¿Por qué Dios esperó 50 días después de que los judíos dejaron Egipto para darles la Torá? ¿Por qué no se las dio en Egipto, o inmediatamente después de su partida?

La respuesta es que los judíos todavía no estaban equipados espiritualmente para recibir la Torá. Por más de 200 años habían vivido en una sociedad egipcia conocida por ser el centro mundial de la inmoralidad y de la depravación. A pesar de no contar con la participación directa del pueblo judío, estas influencias igualmente permearon el aire y se filtraron en sus consciencias. El libro principal de Cábala, “El Zohar”, dice que en Egipto los judíos habían descendido hasta el nivel 49 de impureza espiritual (50 es el más bajo). Dios no podía dar la Torá en ese momento. Los judíos primero necesitaban crecer, porque de otra manera, ellos hubieran desperdiciado la oportunidad.

La impactante aventura del Éxodo –10 plagas milagrosas y la partición del Mar Rojo— puso a los judíos en libertad física. Sin embargo los milagros de Egipto sólo fueron un impulso hacia las posibilidades espirituales que aguardaban en el futuro. Una experiencia única, por más poderosa que sea, no cambia permanentemente la actitud de una persona. Este cambio sólo es posible mediante la práctica y los ajustes a lo largo del tiempo.

Me recuerda una escena de la película “Trading Places”. Eddie Murphy pasó de mendigo a la riqueza en unas pocas horas, ¡y lo primero que hizo al entrar a su propio departamento lujoso fue robar cosas! Su cuerpo físico había sido transportado a la opulencia, pero emocionalmente todavía estaba en el pasado. Puedes sacar a los judíos de Egipto, pero no puedes sacar a Egipto de los judíos.

He atestiguado un fenómeno similar en el Seminario Discovery, una dramática presentación de la base racional para la creencia judía. Mucha gente se va del seminario con una convicción asombrosa de que Dios existe y de que le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí. Sin embargo, sin el seguimiento adecuado, el impacto dura sólo unos pocos días. El cambio real sólo ocurre mediante el crecimiento constante día a día, y el compromiso a tener un programa consistente de reflexión y estudio.

Ahora podemos entender porqué los 50 días del Omer son contados en progresión ascendente. Comenzamos el proceso en el nivel 49 de impureza espiritual, y cada día quitamos otra capa de mugre, para revelar el alma pura y original que cada uno de nosotros posee. Es por eso que cada paso reduce tanto el número negativo como sube el número positivo – el simple hecho de quitar una capa revela automáticamente el lado positivo correspondiente.

Un Tiempo de Crecimiento

Los comentaristas clásicos del Talmud dicen que los días de la cuenta del Omer son los más propicios para lograr estos niveles espirituales.

Esta necesidad de auto-crecimiento es acentuada en la descripción que la Torá hace de Abraham: “Abraham era viejo, él vino con sus días” (Génesis 24:1). “Vino con sus días” nos enseña que Abraham utilizó cada uno de sus días al máximo. Al final de su vida, llegó a la ancianidad “con todos sus días” en la mano. No transcurrió ningún día sin el crecimiento requerido.

Cuando se trata de niños, damos por sentado que el crecimiento y el desarrollo es parte de la niñez. No esperas que un niño de diez años actúe de la misma manera en la que lo hacía cuando tenía cinco. Pero de alguna manera, en la adultez perdemos ese impulso para continuar creciendo. ¿Acaso una persona de 30 años debería actuar como lo hizo a los 25? Como adultos, deberíamos estar utilizando esos cinco años de manera intensa.

La fórmula para permanecer joven es continuar creciendo. Perder esa capacidad, a cualquier edad que sea, es trágico. Todo el tiempo que no estamos creciendo y cambiando, no estamos viviendo. Sólo estamos existiendo.

Un Paso a la Vez

Un impedimento importante para el crecimiento es el sentimiento de estar siendo abrumado por la magnitud de la tarea. Pero el judaísmo no es todo o nada. Si no puedo tener 1,000 monedas de oro, ¿significa que no debería luchar para tener al menos una? La razón principal por la que fracasamos es porque definimos un objetivo que es demasiado elevado e inalcanzable. Inevitablemente nos quedamos cortos y nos desalentamos.

En el famoso sueño de Yaakov, Dios le muestra una visión de una escalera que llega al cielo. El crecimiento espiritual, al igual que subir una escalera, debe ocurrir de a un escalón por vez. Si designamos objetivos pequeños y graduales, seremos alentados por el éxito periódico. Para hacer el plan a prueba de tontos, haz de tu objetivo inicial algo que sabes que puedes lograr. Saborear el éxito estimulará la seguridad en ti mismo y la determinación, y puedes utilizar esta energía para buscar objetivos más altos. Recuerda, la más larga travesía comienza con un solo paso. Y lo que es alcanzado de a poco, perdura.

Cuenta la historia que el rabino Israel Salanter (siglo 19, Europa) se propuso devolver una ciudad entera a la observancia de la Torá. Organizó una clase semanal y comenzó diciéndoles: “Si tienen que trabajar en Shabat, al menos traten de minimizar la violación”. En el vocabulario de hoy en día, eso significaría caminar en lugar de ir en auto, o programar el televisor con un timer. Con este enfoque, el rabino Salanter logró, en unos pocos años, que la comunidad respetara Shabat completamente – un paso a la vez.

Disfruta de las veces en las que alcanzas tu objetivo, y utiliza ese disfrute como motivación para seguir mejorando. No te castigues si no logras el éxito siempre. Ningún ser humano es perfecto. Los cabalistas dicen que el crecimiento espiritual es “dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás”. Es inevitable que tengamos tropezones. Lo importante es que avancemos en la dirección correcta.

El Rey Salomón nos dice en Proverbios (24:16): “El Tzadik cae siete veces y se levanta”. La definición de un tzadik no es alguien que nunca se equivoca, sino alguien que, por más que cae, no se da por vencido. ¡Él lo intenta de nuevo y no pierde la esperanza!

Llevar la Cuenta Espiritual

Un principio importante para recordar es que no estás compitiendo con nadie más que contigo mismo. La sociedad secular nos ha acostumbrado a competir con los demás – ya sea en los negocios o en una cancha de fútbol. Por supuesto, la competencia saludable es buena. Pero la vida no es una carrera para derrotar al otro, la vida es sólo una carrera para conquistarte a ti mismo. Mientras ascendemos en la escalera, es más importante la dirección en la que vamos que el peldaño en el que estamos.

En ningún lugar de la Torá es mencionada la fecha de Shavuot. Meramente toma lugar al final de los 50 días – porque la clave es llegar allí a tu propio ritmo, siguiendo estos pasos. Para mantenerte creciendo, una buena regla de oro es siempre sentirte un poco incómodo. ¡No quieres ascender una escalera y quedarte varado entre los escalones!

Otra ayuda para reforzar tus objetivos es escribirlos. Escribir ayuda a la persona a concentrarse y a clarificar sus pensamientos. Una persona de negocios seguramente escribirá sus objetivos y mantendrá una cuenta precisa de su progreso. En el judaísmo, esto es llamado Jeshbón – un recuento espiritual.

Ten un cuadernillo para escribir estos objetivos diarios, y haz una tabla para seguir tu progreso. Ponlo en un lugar visible, como en tu agenda o en el refrigerador, y luego revisa tus objetivos leyéndolos en voz alta. La Torá, al describir el Omer, dice: “cuenta para ti” (Levítico 23:15) – porque cada persona tiene que hacerlo para sí misma, diciéndolo en voz alta. ¡Sé un estratega!

Al igual que con todo, la clave es la consistencia. Elige un momento conveniente y comprométete a trabajar en esto al menos 15 minutos al día. No pospongas el estudio para “después”, para cuando se hace tarde y ya estás demasiado cansado. Dite a ti mismo que dedicarás 15 minutos y nada te va a detener. Cierra tu puerta, apaga tu teléfono y tu computadora. Si necesitas un recordatorio diario, intenta con un amigo.

Idealmente, al final del proceso del Omer, habrás vivido una travesía de crecimiento personal y estarás listo para recibir la Torá. La festividad para la que estamos trabajando es llamada “Shavuot”, lo que significa “semanas”. El nombre mismo nos dice que sin las semanas de preparación de antemano, no hay Shavuot. Por lo que no sólo cuentes el Omer, haz que el Omer cuente.

Omer

Jag Ha-Matsot (PANES SIN LEVADURA)

כ׳ באדר ה׳תשע״ה (March 11, 2015) por  
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Jag Ha-MatsotPANES SIN LEVADURA

Los Videos estan abajo.

La Fiesta de los Panes sin Levadura (Jag Ha-Matsot) es el día quince del mes de Nisán, que es el día siguiente de Pascua (Pésaj). Es una festividad a Hashem de siete días, Levítico (Va-Yikrá) 23:6-7; Éxodo (Shemot) 12:7-8,14-17. En el día quince de Nisán y durante los próximos siete días, Hashem prohibió al pueblo que tuviesen cualquier clase de pan leudado en sus casas.

La Fiesta de los Panes sin Levadura se puede encontrar en Éxodo (Shemot) 12:14-17, según está escrito:

“Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Hashem durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. Siete días comeréis panes sin levadura; y así al primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer: Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua”

El libro de Éxodo (Shemot), capítulo 12, describe la Pascua en Egipto. Después de matar el cordero, la sangre debía de ser rociada en los postes de la puerta. El cordero debía de ser asado al fuego y comido con Matsá (pan ázimo) y hierbas amargas, Éxodo (Shemot) 12:7-8.

1. ¿Cuándo debe realizarse bedikat jametz (la búsqueda del jametz)?

Al anochecer en la tarde del 14 de Nisán.

2. ¿Qué pasa si la persona no puede comenzar la búsqueda al anochecer?

Debería comenzar lo antes posible.

3. ¿Cuándo debería rezar maariv?

La costumbre es rezar maariv al anochecer y comenzar bedikat jametz inmediatamente después.

4. ¿Qué pasa si una persona por lo general está trabajando al anochecer?

Debería intentar por todos los medios comenzar bedikat jametz al anochecer. Por lo tanto, una persona debería dejar su lugar de trabajo antes del anochecer para realizar bedikat jametz a tiempo.

5. ¿Hay alguna prohibición de trabajar antes del anochecer?

Sí. Cuando una persona está ocupada en varias actividades puede no advertir el paso del tiempo, pudiendo perder el momento ideal para bedikat jametz. Por lo tanto, uno no puede comenzar ninguna actividad nueva dentro de la media hora previa al anochecer. Si uno comenzó antes de ese período de media hora, puede continuar hasta el anochecer. Al anochecer uno debe interrumpir todas las actividades.

6. ¿Se puede comer o beber antes de bedikat jametz?

Durante la media hora previa al anochecer uno no pude comer más que un kebeitzá de pan o torta. No hay ninguna restricción respecto a otros alimentos o bebidas durante este período. Al anochecer, uno debería comenzar la búsqueda sin ninguna demora.

7. ¿Se recita una bendición por la búsqueda?

Antes de comenzar la búsqueda uno debería recitar la siguiente bendición:

8. ¿Qué pasa si alguien olvidó recitar la bendición?

La bendición deberá ser recitada si la búsqueda no ha concluido.

Si uno realizó toda la búsqueda sin recitar la bendición, de acuerdo a algunas opiniones la bendición puede ser recitada antes de la quema del jametz al día siguiente.

9. ¿La búsqueda debe ser hecha por el dueño de casa?

Idealmente sí. Si lo desea, puede pedirle a otra persona que lo asista en la búsqueda, y en situaciones extenuantes puede hasta pedirle a otra persona que realice toda la búsqueda en su lugar.

10. ¿Cada persona que va a participar en la búsqueda debe recitar la bendición?

No. Deben escuchar la bendición que recita el dueño de casa y responder “amén”.

11. ¿Quién debería recitar la bendición si el dueño de casa no participa en la búsqueda?

La persona que está haciendo la búsqueda debería recitar la bendición. Si es posible, el dueño de casa debería recitar la bendición y buscar un poco.

12. ¿Qué debería tenerse en mente antes de recitar esta bendición?

Una persona debería tener en mente que está comenzando a cumplir la mitzvá de destruir su jametz, y que concluirá la mitzvá al día siguiente.

13. ¿Qué pasa si una persona habla después de recitar la bendición antes comenzar la búsqueda?

Está prohibido hablar después de recitar la bendición antes de comenzar la búsqueda, a menos que lo que diga esté conectado a la búsqueda.

14. ¿Qué pasa si durante la búsqueda habla de cosas que no están relacionadas con la misma?

La bendición no necesita repetirse. Sin embargo, para no ser distraído durante la búsqueda, uno debería evitar hablar innecesariamente.

15. ¿Debería una persona repetir la bendición si tiene más que una propiedad que revisar?

No. Debería ir de un lugar al otro sin interrupción y continuar su búsqueda allí.

16. ¿Qué pasa si no pudo evitar ser interrumpido en medio del chequeo de dos propiedades?

La bendición no debe ser repetida.

17. ¿La oficina debe ser revisada en la noche del 14 de Nisán?

Idealmente sí. Si está lejos de la casa y es muy incómodo viajar allí en la noche del 14, debería incluir a la oficina en la venta del jametz (si no va a estar allí durante Jol Hamoed). Como alternativa, debería revisar la oficina sin una bendición la noche anterior (ver también la pregunta 30).

18. ¿Qué debería buscarse al hacer bedikat jametz?

Toda parte de la casa debe ser revisada por si quedan restos de jametz, y no alcanza con sólo buscar “los diez pedazos de pan” (ver pregunta 22). Incluso si han pasado muchos días limpiando la casa, uno debe utilizar esta oportunidad para confirmar que cada parte de la casa ha sido limpiada en profundidad y que no ha ingresado allí jametz desde ese momento.

Antes de la búsqueda uno debería poner todo el jametz que va a ser vendido a un no judío, o el jametz que aún desea comer, fuera del alcance de los niños. De la misma manera, todo jametz encontrado durante la búsqueda deberá ser puesto en un lugar seguro hasta que sea quemado la mañana siguiente.

19. ¿Qué partes de la casa deberían ser revisadas?

Uno debería revisar toda área en la que pueda haber ingresado jametz durante el año. Dado que es común que los niños pequeños lleven comida por toda la casa, uno debe revisar todas las áreas adonde pueden haber entrado.

20. ¿Deben revisarse las áreas que están siendo vendidas a un no judío?

Las opiniones difieren sobre este tema, pero la costumbre principal es no revisar estas áreas dado que todo jametz que haya allí será igualmente vendido a un no judío. Uno puede evitar deliberadamente la búsqueda de jametz en algunas secciones de la casa e incluirlas en la venta. Una persona que no desea confiar en la venta para “jametz puro” debería revisar que en esas áreas no hay “jametz puro”.

21. Si toda la casa ha sido limpiada en profundidad antes de Pesaj, ¿por qué hay una búsqueda de jametz la noche del 14?

De acuerdo a algunas opiniones uno no necesita revisar una casa que claramente no contiene jametz. Otras opiniones exigen la búsqueda igualmente. Para satisfacer ambas opiniones, una parte de la casa debería ser dejada sin limpiar en profundidad.

22. ¿Por qué se distribuyen “diez pedazos de pan” por toda la casa antes de la búsqueda?

Para que la búsqueda pueda ser realizada con una bendición en una casa que está completamente limpia, la costumbre es distribuir diez pedazos de pan por toda la casa antes de la búsqueda. La persona que pone los pedazos debería anotar los lugares en donde los ubicó, por las dudas de que no sean encontrados durante la búsqueda.

23. ¿Cuál debería ser el tamaño de estos pedazos?

Cada pedazo debería tener menos que la medida de un kezait (15 gramos). Los pedazos deberían estar envueltos en papel aluminio o algo por el estilo para asegurar que no caigan migajas por toda la casa.

24. ¿Qué debe hacerse si no se encuentran todos los pedazos durante la búsqueda?

Uno no está obligado a revisar la casa de nuevo para encontrar el/los último/s pedazo/s, y puede apoyarse en la declaración de que todo jametz que no ha sido encontrado será nulo e inválido.

25. ¿Puede utilizarse una linterna para la búsqueda?

Utilizar una linterna es perfectamente aceptable, aunque muchos mantienen su costumbre y realizan parte o toda la búsqueda con una vela de cera. En lugares donde una persona teme llevar una vela (como un armario) puede utilizarse una linterna.

26. ¿Hay que apagar las luces eléctricas durante la búsqueda?

Las luces pueden dejarse encendidas porque asisten en la búsqueda. Si afectan la efectividad de la vela o de la linterna, deberían ser apagadas.

27. ¿Cuándo debe recitarse la primera anulación del jametz?

Debe recitarse inmediatamente después de la búsqueda.

Si uno olvidó anular el jametz inmediatamente después de la búsqueda, deber recitar la anulación tan pronto como lo recuerde.

28. ¿La anulación debe ser recitada en arameo original?

Es crucial que una persona entienda lo que está diciendo y que recite la anulación en un lenguaje familiar. Si no entiende las palabras arameas debería recitar la siguiente declaración en español: “Todo jametz y leudo que se encuentre en mi posesión y que yo no haya visto, que yo no haya eliminado o que yo no sepa acerca de su existencia, será nulo y sin dueño, así como el polvo de la tierra” (Algunos tienen la costumbre de recitar la anulación tres veces).

29. ¿Cómo debería realizarse la búsqueda en una casa que no será utilizada durante Pesaj?

Una persona que no quiere vender comida que es “jametz puro” debería quitar los pedazos de jametz de la casa. Si la fecha de partida es después de Purim debe hacerse una búsqueda de jametz en la noche anterior a la partida, pero la bendición sólo puede decirse si se hace en la noche del 14 de Nisán. La venta estándar de jametz debería arreglarse antes de salir.

Quien acostumbra vender alimentos que son “jametz puro” no necesita realizar ninguna limpieza. En cambio, debería hacer una venta especial de jametz que entre en efecto el 14 de Nisán. Esto crea una exención de revisar la casa [Es preferible que una persona que se va después de Purim deje una habitación fuera de la venta para cumplir la mitzvá de bedikat jametz en ese cuarto].

30. ¿Cuáles son las reglas de bedikat jametz cuando se realiza antes de la noche del 14?

Si una persona o familia deja la casa antes de la noche del 14, debe realizarse bedikat jametz la noche anterior a la partida. En esta situación, todas las reglas de bedikat jametz  aplican por completo (por ejemplo buscar en la noche y no trabajar ni comer antes de ella), con dos excepciones: 1) No se recita una bendición, 2) no es necesario distribuir diez pedazos de pan. La anulación debe recitarse como siempre, después de la búsqueda.

31. ¿Una persona que está de visita debe realizar bedikat jametz?

Una visita no necesita realizar bedikat jametz ni siguiera si recibe un cuarto privado en la casa de huéspedes. Esto incluye a un matrimonio con hijos que va a la casa de sus padres para Pesaj.

Una visita debe realizar bedikat jametz en su propia casa la noche del 14. Si va a lo de su anfitrión antes, debería realizar bedikat jametz sin una bendición en la noche previa a su partida de la casa (ver la pregunta anterior). Si está vendiéndole toda la casa a un no judío, está exento de bedikat jametz. De acuerdo a algunas opiniones, una parte de la casa no debería ser vendida para poder cumplir la mitzvá de bedikat jametz en ella.

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32. ¿Hay que hacer bedikat jametz en las residencias para estudiantes?

Los estudiantes que viven en una residencia para estudiantes están obligados a realizar bedikat jametz en sus cuartos en la noche del 14, con una bendición. Si quieren dejar el dormitorio antes de esa noche deberían hacer bedikat jametz sin una bendición en la noche previa a su partida.

Extraído de “Guidelines” – más de 500 preguntas frecuentes sobre Pesaj (Targum/Feldheim)

 

 

Pesaj

כ׳ באדר ה׳תשע״ה (March 11, 2015) por  
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Pesaj grande

 Pesaj ( Al final hay varios videos de pesaj)

Pesaj es conocida como la “fiesta de la libertad”, ya que conmemora el Éxodo judío de Egipto luego de 210 años de esclavitud. Pesaj es también considerada como el “nacimiento” del pueblo judío, y sus lecciones de lucha e identidad continúan formando las bases de la conciencia judía, 3300 años después del evento.

Pesaj es una festividad de 8 días de duración (7 días en Israel). Su nombre deriva del hecho que durante la última plaga – la muerte de primogénito – Dios “pasó por sobre” las casas judías.

LA NOCHE DEL SEDER – La festividad está marcada por la celebración de un Seder detallado en las dos primeras noches (en Israel sólo en la primera noche). El Seder está diseñado para entregar a cada judío la experiencia de “pasar de la esclavitud a la libertad”. Como está registrado en la Hagadá, relatamos la historia del Éxodo, enumeramos las Diez Plagas, y comemos símbolos de esclavitud y de libertad.

LA HORA DE LOS NIÑOS – Los niños son un foco de atención particular en la noche del Seder. Ellos recitan las Cuatro Preguntas, y también intentan “robar” el Afikomán como un incentivo para quedarse despiertos durante el Seder.

LA MITZVÁ DE LA MATZÁ – Durante el Seder, comer matzá es una mitzvá especial. Todos deberían intentar comer 2/3 de una matzá cuadrada (o ½ matzá redonda) en 4 minutos, recostados hacia el costado izquierdo. El motivo más común para comer matzá es que en la mañana del Éxodo, los judíos estaban tan apurados por salir de Egipto, que el pan no tuvo tiempo para leudar.

Todos deberían tener su propia copa de vino, que contenga un mínimo de 98 CC. Intenten tomar la copa completa para cada una de las Cuatro Copas (o al menos tomar la mayoría de ella) en 4 minutos.

CUATRO COPAS – En el Seder, tomamos cuatro copas de vino – correspondientes a las cuatro expresiones de libertad mencionadas en la Torá (Éxodo 6:6-7). Todos deberían tener su propia copa de vino, que contenga un mínimo de 98 CC. Intenten tomar la copa completa para cada una de las Cuatro Copas (o al menos tomar la mayoría de ella) en 4 minutos. Como una expresión de libertad, nos recostamos hacia la izquierda mientras tomamos las Cuatro Copas.

KARPAS – En el comienzo del Seder comemos Karpas, un vegetal (por ejemplo apio, perejil o papa) remojado en agua con sal, para conmemorar las lágrimas de los hebreos por el trabajo forzado.

HIERBAS AMARGAS – Más adelante en el Seder, comemos Maror, las hierbas amargas. Aunque muchos tienen la costumbre de utilizar rábano picante, también puede usarse lechuga. (El rábano picante de color rojo que se puede comprar en las tiendas no debe utilizarse, ya que es una mezcla que contiene principalmente remolacha y muy poco rábano). El Maror es sumergido en el Jaroset, una mezcla de dátiles, vino, nueces y manzanas, que simboliza ladrillos y argamasa.

LISTA DE VERIFICACION DEL SEDER – Seder significa “orden” porque hay muchos detalles que recordar. Tu mesa del Seder debería incluir:

- Un plato del Seder (Keará) con:

  • Apio, perejil o papa (Karpas).
  • Lechuga (Maror).
  • Rábano picante (Jazeret).
  • Jaroset.
  • Ala de pollo asada (Zeroa).
  • Huevo duro (Beitzá).

- Cobertor de matzá con 3 matzot (y matzá extra).

- Vino y jugo de uva.

- Hagadot.

- Copa para Eliahu.

- Almohadas para reclinarse.

- Premios para el Afikomán.

ZONA LIBRE DE JAMETZ – Durante la semana de Pesaj, los judíos tienen la prohibición de comer o tener posesión de Jametz (grano leudado). Por este motivo nos deshacemos o vendemos todo el pan, galletas, pasta, cerveza, etc. – y solamente compramos productos etiquetados como “Casher para Pesaj”. Para evitar problemas con cualquier resto de Jametz que pudiera quedar adherido, también tenemos una vajilla y ollas especiales para Pesaj.

BUSCAR Y QUEMAR – En la noche anterior a Pesaj, llevamos a cabo una cuidadosa búsqueda de Jametz en la casa. Esta búsqueda es hecha a la luz de una vela, y es una experiencia memorable para toda la familia. Cualquier resto de Jametz que haya quedado es quemado a la mañana siguiente (en una ceremonia llamada “Srefat Jametz”), o es vendido a un no-judío por la semana de Pesaj. La venta debe ser seria y legalmente comprometedora; debe ser hecha solamente a través de la asistencia de un rabino calificado. Cualquier alimento que es vendido, debe ser puesto en un estante y clausurado.

 

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El Plato del Seder (Keará)

Los objetos en el plato del Seder se ubican en un orden muy específico. Empezando de abajo, y en el sentido del reloj, el orden es: Jazeret (lechuga), Karpas (vegetales), Beitzá (huevo duro), Zeroa (hueso asado), Jaroset (nueces y dátiles). Y al centro va el Maror (hierbas amargas).

Si este diagrama no coincide con el plato que ustedes tienen, es porque hay opiniones que varían ligeramente – pero esta es la forma en que está escrito en el Código de Ley Judía.

¿La razón para este orden? El Talmud enuncia el concepto de Ein ma’avrin al hamitzvot – no debemos pasar sobre ninguna mitzvá que este frente a nosotros. Por esta razón, el plato del Seder está organizado para seguir el orden de la Hagadá, para que cualquier cosa que necesitemos esté ubicada lo más cercano a nosotros, para evitar pasar por alto alguno de estos símbolos.

El plato del Seder debe estar ubicado a la derecha del oficiante.

Un tazón con agua salada debe estar puesto en la mesa, cerca del plato del Seder. El agua salada debe ser preparada con anterioridad al inicio de la fiesta.

De hecho, como el Seder no puede comenzar antes de la puesta de sol, y como éste puede ser bastante largo, es importante tener todo preparado por adelantado para que uno pueda empezar tan pronto como el servicio de la sinagoga haya terminado.

Además, tres matzot deben ser puestas en la mesa – ya sea debajo o frente del plato al Seder. Ellas deben estar cubiertas, y separadas una de otra, por una servilleta o un paño.

Para el Seder, es tradicional usar matzá shmurá redonda y hecha a mano. Este tipo de matzá ha sido cuidadosamente protegida de no tener contacto con agua desde el momento de ser cosechada, molida, amasada y horneada. La fuente para el uso de matzá shmurá viene del versículo de la Torá, Ush’martem et hamatzot — “Y ustedes deben cuidar las matzot”.

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“Seder” literalmente significa “orden.” Las actividades y mitzvot de la noche de Pesaj fueron codificadas en un orden específico, porque de otra manera ¡nosotros podríamos confundirnos y olvidarnos!

En realidad realizamos siete mitzvot diferentes a lo largo del Seder.

Dos son de la Torá:

1) Relatar la historia del Éxodo.
2) Comer matzá.
Las otras mitzvot son rabínicas:
3) Comer Maror (hierbas amargas).
4) Comer el Afikomán (un pedazo extra de matzá para el postre como, un recordatorio del sacrificio de Pesaj).
5) Decir Halel (Salmos de alabanza).
6) Beber las Cuatro Copas de Vino.
7) Demostrar actos de libertad y aristocracia – por ejemplo: sentarse con un almohadón, inclinarnos cuando comemos y bebemos, y comenzar la cena “con algo que se unte”.

Los 15 pasos de nuestro Seder fueron compuestos en el siglo 11 por comentaristas del Talmud, tanto Rashi como Tosafot.

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Leyes de las Cuatro Copas de Vino

En el Seder, cada judío debe beber cuatro copas de vino que corresponden a las cuatro expresiones de libertad mencionadas en la Torá. (Éxodo 6:6-7).

Como esa noche somos personas libres, nadie debe servirse el vino a sí mismo, sino que cada persona debe servírselo a otro – como si fuésemos personas de la realeza que tenemos sirvientes.

Es mejor utilizar vino tinto (rojo), dado que esto alude a la sangre derramada por el Faraón, la sangre como parte de las Diez Plagas, y la sangre con la que los judíos marcaron los umbrales de sus puertas.

Alguien que tenga dificultad en beber vino puede usar jugo de uva, pero debe agregarle un poquito de vino para que el gusto del alcohol sea detectable.

Cada persona debe tener su propia copa de vino, que debe contener un Revi’it – es decir, un mínimo de 98 CC (3.3 onzas) de acuerdo al Rabino Moshe Feinstein, o 150 CC (5.1 onzas) de acuerdo al Jazón Ish. Cuando Pesaj cae en Shabat, la cantidad mínima para la primera copa es de 131 CC (4.42 onzas), inclusive de acuerdo al Rabino Feinstein.

Es preferible beber toda la copa de vino por cada una de las Cuatro Copas. De no ser así, se debe por lo menos beber la mayoría de la copa.

La Ley Judía define el acto de “beber” como el equivalente a dos tragos sin pausa. Esta es la forma preferible para consumir las Cuatro Copas. De no ser posible, se debe consumir el vino en cuatro minutos.

Como una expresión de libertad, los Sabios decretaron recostarse hacia el lado mientras se beben las Cuatro Copas de vino. ¡Cada uno debe inclinarse hacia el lado izquierdo y hacia atrás!

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Las Bendiciones

El Kidush debe ser recitado mientras se está sentado. Se debe tener en mente cumplir con dos mitzvot:

1) La mitzvá de Kidush que decimos en cada Shabat y Iom Tov.

2) La mitzvá especial de beber Cuatro Copas de vino en el Seder.

Cuando decimos la bendición de Shejeianu, se debe tener en mente que esta incluye todas las mitzvot de la noche del Seder.

Cuando el Seder cae en la noche del sábado, también se debe hacer la bendición de Havdalá como figura en el texto, utilizando las velas de Iom Tov como vela de Havdalá.

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Urjatz

Cada persona en el Seder debe lavarse las manos de la forma en que se hace antes de comer pan — vertiendo agua desde un vaso, cubriendo cada mano hasta la muñeca. Esto se hace SIN bendición.

Hacemos esto porque cualquier pedazo suelto de comida que se haya mojado con ciertos líquidos (agua, vino, sangre, rocío, leche, aceite de oliva, y miel de dátil) hace que la comida sea susceptible a impureza espiritual y requiere el lavado de manos si la comida va a ser ingerida con las manos. Por eso, si la comida va a ser ingerida con un tenedor, no sería necesario el lavado. En ese caso, por lo menos el oficiante debe lavarse las manos, y luego untar todos los pedacitos.

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Karpas

Tome el vegetal del Karpas y úntelo en agua con sal.

Éste debe ser un vegetal cuya bendición sea Boré Prí Ha-Adamá cuando es comida cruda, pero que no puede ser usado como Maror. Las opciones son apio, perejil o papa.

Durante la preparación, es importante revisar los vegetales cuidadosamente, dado que los vegetales con hojas en particular pueden tener pequeños insectos, que obviamente no son casher para comer.

Una persona debe comer MENOS que el tamaño de un kezait (15 gramos), para evitar tener que decir una bendición posterior.

Se debe tener en mente que la bendición también incluirá la bendición del Maror – así unirá el Karpas a la comida, y se cumplirá con la obligación de la bendición posterior, con la bendición de Agradecimiento Después de la Comida.

Si usted inadvertidamente comió más de un kezait, post facto no necesita decir una bendición posterior.

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Yajatz

El oficiante del Seder rompe la matzá del medio en dos partes. El pedazo más pequeño se coloca de vuelta entre las otras dos matzot, para ser comidas más tarde en Hamotzi. El pedazo más grande se envuelve y se convierte en el Afikomán.

El Talmud señala que los niños deben tratar de “robar” el Afikomán para incentivar a que permanezcan despiertos durante el Seder.

Nótese que las dos mitzvot de comer matzá en el Seder serán cumplidas del mismo pedazo.

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Magid

Como comenzamos la parte principal del Seder – relatar el Éxodo – es importante tener una buena traducción de la Hagadá para poder entender lo que se está diciendo. Este primer párrafo de la Hagadá no está escrito en hebreo, sino que en arameo, el cual era el idioma común de esa época.

Muchos tienen la costumbre de decir en voz alta “Yo estoy preparado para cumplir la mitzvá de relatar la historia del Éxodo”.

Se descubren las matzot, se mantiene levantada la matzá que ha sido partida para que todos la vean, hasta el inicio de las Cuatro Preguntas.

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Las Cuatro Preguntas

Se quita el plato del Seder de la mesa hasta que sea el momento de comer. Hacemos esto para incitar las preguntas, y también para mostrar que ¡no comeremos hasta que la historia no haya sido relatada!

Se acostumbra que la persona más joven en el Seder recite las Cuatro Preguntas.

En este momento, servimos la Segunda Copa de vino.

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Avadim Haynu

Las tres matzot deben quedar descubiertas durante el relato del Éxodo.

La Mishná Brurá dice que ésta declaración, “Fuimos esclavos en Egipto”, es la respuesta esencial a las Cuatro Preguntas, y que luego de este momento se le permite a los niños pequeños irse a dormir.

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Ve-Hi She-Amda

En una expresión de alegría, las matzot son cubiertas y las copas de vino se levantan mientras se recita este párrafo.

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Las Diez Plagas

Cada vez que una de las plagas es mencionada, untamos nuestro dedo en el vino y derramamos una gota. Esto nos recuerda que nuestra copa de alegría no está completa porque hubo gente que tuvo que morir por nuestra salvación. Es por eso que es considerado insensible – después de completar las gotas – ¡chuparse el dedo!

En vez de utilizar el dedo “pequeño”, se debe utilizar el dedo “índice” (Etzba en Hebreo), el cual corresponde a la declaración en la Torá que las plagas fueron Etzba Elokim — “el dedo de Dios” (Éxodo 8:15).

Se debe derramar un total de 16 gotas – tres por “sangre, fuego y pilares de humo”, 10 más por las plagas, y otras tres por la abreviatura de Rabi Yehudá.

Después de que todas las gotas fueron derramadas, la copa debe ser llenada nuevamente.

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Lificaj

Se cubren las matzot, se levanta la copa de vino, y se recita alegremente el párrafo en voz alta.

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Segunda Copa

Cuando beba el vino, no olvide de inclinarse. Tan importante es esta expresión de libertad, que si uno olvida inclinarse mientras bebe la Segunda Copa ¡la ley declara que debe volverla a beber!

Si ya hicimos la bendición por la Primera Copa de vino, ¿por qué hacemos una nueva bendición? Porque ya ha pasado un lapso de tiempo significante entre las dos copas.

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Rajtzá

Dado que previamente ya nos lavamos las manos antes del Karpas, ahora intencionalmente se debe ensuciarlas, para que la bendición del lavado no sea dicha en vano. Esto se puede lograr tocándose un zapato o rascándose la cabeza.

¿Cómo nos lavamos las manos? Primero, llene un tazón con agua. Vierta la mitad del agua sobre su mano derecha (hasta la muñeca), luego la otra mitad del agua sobre su mano izquierda. Luego diga la bendición y seque sus manos.

Desde este momento en adelante, sea cuidadoso de no hablar hasta que haya terminado de comer la matzá. Esto es para evitar alguna “interrupción mental” entre el lavado y el comer.

Mejor aún, trate de no involucrarse en ninguna conversación hasta haber terminado incluso el Maror (hierbas amargas) y el sándwich de Korej. De este modo, la bendición de “Motzi, Matzá y Maror” va a incluir el sándwich.

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Motzi

El comer matzá en la noche del Seder es una mitzvá de la Torá.

La Ley Judía define el acto de “comer” como equivalente a tragar un kezait entre dos y cuatro minutos (kedey ajilat pras). Si es dificultoso, se puede beber algo de agua mientras se come. Por lo menos, la matzá debe ser consumida en nueve minutos.

El tiempo cuenta no desde el primer mordisco, sino desde la primera vez que se traga. Por eso, se puede ganar tiempo extra masticando la matzá antes de tragarla.

Un kezait es aproximadamente 45-50 CC, lo que llega a ser más o menos dos tercios de un cuadrado de matzá, o media matzá redonda hecha a mano. (De acuerdo al Jazón Ish, la cantidad es alrededor de un 25 por ciento más grande).

A diferencia de cuando hacemos “Hamotzi” en Shabat, en Pesaj no untamos la matzá en sal. Esto se debe a que es una mitzvá especial saborear la matzá por sí sola.

Existe la costumbre de besar la matzá antes de comerla, de acuerdo al versículo, “Sirve a Dios con alegría” (Salmo 100:2).

Antes de que el oficiante recite la bendición, cada uno debe tener preparada frente a sí suficiente matzá para cumplir con la mitzvá en forma apropiada.

No se debe olvidar de comer la matzá recostándose hacia la izquierda.

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Matzá

Recitamos una segunda bendición sobre la matzá, ya que ésta es una mitzvá especial de la noche del Seder.

Después de recitada la bendición, el oficiante debe quebrar ambas matzot juntas, para que haya una mínima interrupción entre la bendición y el comerla.

Como es probable que no haya suficiente matzá de la de encima y de la del medio para que cada uno pueda cumplir con el volumen mínimo de 45-50 CC, cada uno debe comer al menos un pedazo pequeño de ambas matzot, complementando con otras matzot de la mesa.

El Gaón de Vilna dice que un judío cumple con la mitzvá cada vez que come un kezait de matzá durante la semana entera que dura Pesaj.

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Maror

Se toma una cantidad de Maror equivalente al tamaño de un kezait. A pesar de que muchos tienen la costumbre de utilizar raíz picante, el Talmud no obstante incluye Jasa – lechuga – como un vegetal que puede ser usado como Maror.

Si se utiliza lechuga, las hojas deben ser de 20.3 cm. por 25.4 cm. (8 por 10 pulgadas), o de aproximadamente 25-29 CC. Se debe tener especial cuidado de revisar la lechuga ya que frecuentemente tiene pequeños bichos en sus hojas.

Si se utiliza raíz picante, debe compactarse en 1.1 onzas liquidas (33 CC) – una cantidad equivalente a la mitad de un huevo promedio.

La raíz picante comprada en frasco no debe ser usada, ya que se le han agregado endulzantes para hacerla menos picante. La “raíz picante roja” es particularmente problemática ya que es una mezcla de remolacha (betarraga o betabel) y raíz picante.

Si utiliza raíz picante pura, ésta debe ser molida antes del comienzo de Iom Tov.

Antes de decir la bendición, el Maror debe haber sido untado en el Jaroset, y luego sacudido. El Talmud dice que un poquito de Jaroset sirve como “antiséptico” para diluir el efecto duro del Maror. Cuando se recita la bendición, se debe tener en mente que el Maror será comido también en el “sándwich Korej”.

Uno no debe inclinarse mientras come el Maror.

Éste debe ser consumido entre los dos y cuatro minutos desde el momento de comenzar a tragar.

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Korej

Tome la matzá de abajo (que queda de las tres originales) y haga un sándwich con el Maror.

Para esta mitzvá está permitido utilizar cantidades menores. La cantidad de matzá debe ser de aproximadamente 23-25 CC – como un tercio de un cuadrado de matzá, o un cuarto de la matzá redonda. (De acuerdo al Jazón Ish, la cantidad es un 25 por ciento más grande).

La cantidad de Maror que se necesita es de 9.2 cm. por 6.9 cm. (3.6 por 2.7 pulgadas) de lechuga, o 0.7 onzas liquidas (21 CC) compactadas de raíz picante.

Unte el sándwich en el Jaroset y luego sacúdalo.

Diga el párrafo de “Recordación del Templo.” No hay bendición.

Coma el sándwich mientras se reclina hacia la izquierda.

El sándwich debe ser consumido entre dos y cuatro minutos desde el momento de comenzar a tragar.

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Shuljan Orej

Coma una cena festiva. Es una tradición empezar la cena con un huevo, el cual simboliza el sacrificio de Jagigá. De esta forma, cada uno comienza la comida del Seder con la misma cosa – como en tiempos del Templo cuando cada uno comía el sacrificio de Jagigá.

La cena debe preferentemente terminar antes de medianoche, para comer el Afikomán a esa hora. Es importante no comer de más, para no estar lleno y poder comer el Afikomán.

La cena no debe incluir ninguna carne asada, para distinguir nuestra comida de aquella de los tiempos del Templo, cuando el “cordero Pascal” era comido asado. (Una sartén para asar es problemática; los jugos que se producen no con suficientes como para considerarse “cocinado”).

La cena es en realidad una extensión de la alabanza de “Halel”, por eso se debe continuar hablando del Éxodo a lo largo de la cena. Así, también, idealmente se debe comer toda la cena reclinados sobre el lado izquierdo.

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Afikomán

El Afikomán debe preferentemente ser comido antes de la mitad de la noche. (Éste momento exacto varía dependiendo de la ubicación geográfica; consulte con su rabino). Si comer el Afikomán en ese momento significará apurar el Seder, entonces puede comerse más tarde.

El Afikomán debe ser comido mientras se está “lleno” – pero aún con espacio en el estómago. Si uno esta lleno al punto de estar “relleno”, comer el Afikomán puede llegar a no ser considerado halájicamente un acto de “comer”.

La cantidad de matzá que cada uno debe comer para el Afikomán es un kezait. Esto equivale aproximadamente 45-50 CC, lo que corresponde a dos tercios de un cuadrado de matzá, o media matzá redonda hecha a mano. (De acuerdo al Jazón Ish, la cantidad es un 25 por ciento más grande). Si una persona tiene dificultad de comer esa cantidad, puede comer la mitad.

Asegúrese de dar a cada persona por lo menos un pedazo pequeño del Afikomán, y luego completar el volumen que falta con otras matzot.

Después del Afikomán, no se puede comer nada más por el resto de la noche – excepto beber agua, té, y las dos restantes copas de vino.

El Afikomán se come inclinado hacia la izquierda.

Debe ser consumido entre dos y cuatro minutos desde el momento de comenzar a tragar.

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Barej

Cada persona debe enjuagar su copa de vino, y llenarla para la Tercera Copa, la cual será bebida al finalizar el “Agradecimiento Después de la Comida”.

Se acostumbra que el dueño de casa dirija el “Agradecimiento Después de la Comida” en la noche de Pesaj.

En variadas ocasiones durante el año, el oficiante dirá el “Agradecimiento Después de la Comida” mientras sostiene una copa de vino. En el Seder, ¡cada uno puede hacerlo!

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Tercera Copa

Es preferible beber la copa de vino completa. Si no es así, se debe por lo menos beber la mayoría de la copa.

Es preferible “beber” la copa en dos tragos sin pausa. De lo contrario, se debe por lo menos consumir el vino en cuatro minutos.

No olvide inclinarse hacia la izquierda mientras bebe.

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Abrir la Puerta Para Eliahu

Sirva la Cuarta Copa, y también la copa extra para Eliahu.

Se acostumbra usar lo que “sobra” de la copa de Eliahu para el Kidush del siguiente día.

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Cuarta Copa

Es preferible beber la copa de vino completa. De no ser así, se debe beber por lo menos la mayoría de ella.

Es preferible “beber” la copa en dos tragos sin pausa. De lo contrario, se debe por lo menos consumir el vino en cuatro minutos.

No olvide inclinarse hacia la izquierda mientras bebe.

Luego, la bendición final para el vino debe ser recitada.

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Jad Gadya

A pesar de que el Seder oficialmente ha concluido, es loable continuar hablando sobre el Éxodo hasta que el sueño lo supere. Muchos tienen la costumbre de recitar “El Cantar de lo Cantares” en ese momento.

 

Purim (Suertes)

כ״ו בטבת ה׳תשע״ה (January 17, 2015) por  
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Celebrando Purim Hoy en Día

Hay cuatro mitzvot específicas en la festividad de Purim:

Leer la Meguilá (Rollo de Ester)

Celebración y Regocijo (la comida festiva de Purim)

Enviar comida a amigos (Mishloaj Manot)

Dar regalos a los pobres (Matanot La Evionim)

El Libro de Ester es leído en la noche de Purim, y de nuevo al día siguiente. Cada palabra debe ser escuchada claramente. Lo leemos en la sinagoga, porque mientras más público, más publicidad se le está haciendo al milagro de nuestra salvación.

En la mañana de Purim, vamos por todos lados visitando amigos y entregándoles deliciosas golosinas – Mishloaj Manot. Purim es el día en que nos acercamos a abrazar a nuestros compañeros judíos – independiente de cualquier diferencia religiosa o social. Después de todo, Hamán no discriminó entre nosotros… por eso es particularmente bueno dar regalos a aquellos con los que puedes haber tenido una discusión, o a alguien nuevo en la comunidad que necesita un nuevo amigo.

En Purim, es también una mitzvá especial dar regalos o dinero a los pobres. El pueblo judío es una sola unidad – no podemos de ninguna manera disfrutar la festividad si personas pobres no tienen suficiente.

Entonces viene el gran final – ¡la comida festiva! Comemos hasta estar satisfechos y mimamos a nuestros cuerpos – porque es a los cuerpos judíos que Hamán buscaba destruir. Además, estamos obligados a consumir alcohol (responsablemente por supuesto)

Hace más de 2000 años, el Sagrado Templo de Jerusalem fue destruido por el rey babilonio Nebujadnezar. El pueblo judío fue enviado fuera de la tierra de Israel y fueron forzados a vivir en Babilonia.

Cincuenta años después, Persia venció a Babilonia. Ajashverosh fue el segundo rey Persa. Él gobernó 127 provincias desde Hodu (India) hasta Kush (África), el reino más grande y más fuerte del mundo.

Un nuevo rey necesita una nueva capital, por esta razón, Ajashverosh eligió la ciudad de Shushan como su nueva capital. Para celebrar hizo una tremenda fiesta para todas las personas importantes del reino. La celebración duró 180 días. Luego, hizo una segunda fiesta sólo para Shushan. Todos los habitantes de la ciudad estaban invitados, incluso los judíos.

Mordejai, el líder de los judíos, le advirtió a su gente que no asistieran a la fiesta, pero ellos tuvieron miedo de desobedecer al rey. Y para ser honestos, ellos se sentían honrados y felices de haber sido invitados. Por siete días ellos comieron y bebieron hasta alegrar su corazón. Sólo uno cosa les molestaba. Ajashverosh trajo las vasijas de oro y plata del Sagrado Templo de Jerusalem y las usó para su loca celebración…

El borracho rey empezó a jactarse de que su reina Vashti era la mujer más hermosa del reino. En el último día de la fiesta, le ordenó a ella que se presentara y bailara frente a la multitud. Pero Vashti era la orgullosa nieta del cruel Nebujadnezar y se negó a aparecer en público. “¿Soy acaso una sirvienta del rey?”, preguntó. En un arranque de furia, el rey la mandó a matar.

Ahora Ajashverosh necesitaba una nueva reina y quería a alguien incluso más hermosa que Vashti. Sus hombres fueron de casa en casa por todo Persia, tomando a las jóvenes mujeres y llevándolas a Shushan donde eran retenidas como rehenes hasta ser presentadas delante del rey.

En Shushan, una huérfana judía de nombre Hadasa vivía con su tío Mordejai. Cuando los hombres del rey llegaron a la casa de Mordejai, él le dijo a Hadasa, “No temas, ve con ellos. No les digas que eres judía. Diles tu nombre Persa – Ester. ¡Elohim te cuidará!”.

Ester era buena y muy hermosa. Tan pronto como el rey la vio, la eligió como su nueva reina. Ester designó a siete sirvientas, una para cada día de la semana, de esta manera ella podría saber qué día era Shabat. Sus comidas eran casher. Y todo el tiempo mantuvo su secreto. Nadie sabía que era judía. Todos los días, Mordejai se sentaba fuera de la puerta del palacio para esperar noticias de Ester.

Un día, sentado en la puerta del palacio, Mordejai escuchó por casualidad a dos hombres planeando asesinar al rey. Le contó a Ester y los dos hombres fueron atrapados y asesinados. A pesar de que en el Libro Real fue registrado que “Mordejai el judío” había salvado al rey, el asunto fue olvidado rápidamente.

Poco después, Ajashverosh designó a Hamán – el hombre más rico del reino – como su nuevo primer ministro. A todos los súbditos del reino les fue ordenado honrar a Hamán e inclinarse ante él. Todos lo hicieron, excepto Mordejai. La verdad es que estaba permitido honrar a Hamán e inclinarse ante él como primer ministro, pero él llevaba colgada en su pecho, una medalla que tenía grabada una foto de un ídolo. Mordejai dijo que la gente iba a pensar que él se estaba inclinando también ante el ídolo y un judío tiene prohibido servir y adorar ídolos.

Hamán estaba furioso. Fue directamente donde el rey a quejarse. “Hay una nación”, dijo, “repartida a lo largo del reino, que es diferente de todas las otras naciones. No comen nuestra comida, no toman nuestro vino y ¡no se casan con nuestras hijas! No cumplen con las leyes del rey y no trabajan. Cada siete días descansan y siempre están celebrando fiestas. Si me das permiso, los puedo destruir por ti. Incluso puedo pagar con mi propio dinero cualquier gasto que se presente”.

Ajashverosh le dio a Hamán su anillo real para sellar órdenes y decretos. Ansioso de llevar a cabo un trabajo perfecto, Hamán quería ejecutar su plan en el día correcto, un día de suerte bendito por sus dioses y estrellas. Hizo una lotería – purim en hebreo – para elegir el día. Luego, mandó cartas, selladas con el anillo real del rey, a cada una de las 127 provincias del reino.

“En el día 13 del mes de Adar”, decía el decreto “deberán destruir, matar y asesinar a todos los judíos, jóvenes y viejos, mujeres y niños, a todos en un solo día. Su dinero y sus propiedades serán de ustedes desde ese día”.

Cuando Mordejai escuchó lo del decreto, rompió sus ropas y puso cenizas sobre su cabeza en señal de duelo. Le dijo a Ester que ella debía ir donde el rey para tratar de salvar a los judíos. Ester tenía miedo, ya que estaba prohibido presentarse frente al rey sin previo aviso. Pero Mordejai le dijo, “¿Quizás fuiste puesta en el palacio para este propósito? ¡Si callas ahora la ayuda llegará a los judíos desde otro lugar, pero tú perecerás!”.

Ester pidió que los judíos de Shushan ayunaran y rezaran por ella tres días.

Mordejai cumplió con el pedido de Ester. Reunió a los judíos de Shushan —especialmente los niños, 22.000 de ellos —y ayunaron, se arrepintieron y oraron a Di-s.

Mordejai reunió a todos los niños judíos de Shushan y les pidió que también rezaran. (Al final fueron los rezos de los niños los que fueron escuchados).

Los judíos finalmente se dieron cuenta de que no deberían haber ido a la fiesta del rey; no deberían haber comido en el banquete real ni bebido el vino, ni tampoco haber usado las vasijas del Sagrado Templo. Entendieron que este era su castigo por temer al rey más de lo que temían a Dios.

Cuando los tres días de rezos y ayuno terminaron, Ester fue donde el rey. “¿Qué necesitas mi reina?”, preguntó él. “¡La mitad del reino es tuyo si lo pides!”.

Pero Ester pidió solamente que el rey y Hamán asistieran a un banquete privado que ella estaba organizando. En el banquete, Ajashverosh volvió a preguntar, ¿Qué deseas? ¡Lo que quieras es tuyo!”. Pero Ester sólo invitó al rey y a Hamán a una segunda fiesta. “¡Que extraño!”, pensó el rey. Pero Hamán estaba encantado. Cuando Hamán salió del palacio, pasó frente a Mordejai en la puerta. Su placer se transformó en odio. “¿Soy lo suficientemente importante como para ser invitado por la reina a un banquete privado junto al rey y ese judío se rehúsa a inclinarse ante mí?”. ¡Él quería matar a Mordejai en ese lugar y en ese preciso momento sin esperar el 13 de Adar!

“¡Hazlo!” le aconsejó su malvada esposa Zeresh. Entonces Hamán construyó una horca de 50 codos de alto en su propio patio. Iba a colgar a Mordejai en la primera oportunidad que tuviera.

Esa noche, el rey no podía quedarse dormido. Se dio vueltas en la cama hasta que finalmente llamó a su sirviente para que le trajera el Libro Real y le leyera las crónicas del reino. El pesado libro se abrió en la historia de cómo Mordejai el judío había advertido acerca de la conspiración en contra del rey y así había salvado su vida.

“¿Qué recompensa recibió el judío?”, preguntó el rey.

“Ninguna, señor”, fue la respuesta.

“¿Salvó mi vida y no recibió recompensa?”, vociferó el rey.

Justo en ese momento, alguien tocó la puerta. Era Hamán que venía a pedir permiso para colgar a Mordejai el judío. ¡Estaba tan apurado que ni siquiera podía esperar hasta mañana!

“¡Hamán!”, exclamó el rey. “Dime, ¿qué se debe hacer a un hombre que el rey desea honrar?”

“Se debe estar refiriendo a mí”, pensó Hamán contento. “Yo sé exactamente lo que se debe hacer”, dijo. “Hay que vestirlo con ropajes del rey. Poner la corona del rey sobre su cabeza. Dejarlo montar el caballo real. Y hacer que un sirviente camine delante del caballo gritando: ¡Así se hará al hombre a quien el rey desee honrar!”.

“¡Maravillosa idea!” gritó Ajashverosh. “Lo dejaré en tus manos. ¡Busca a Mordejai el judío y haz tal como has descrito, hasta el más mínimo detalle!”.

Hamán hizo lo que él mismo había ordenado y Mordejai fue llevado con honores reales a través de las calles de Shushan.

Hamán volvió a su casa, amargado y destrozado. Pero no tenía tiempo que perder. Tenía que estar en el palacio real a tiempo para el segundo banquete de la reina. Una vez más, el rey preguntó, “¿Qué deseas Ester? ¿Por qué nos has invitado? ¡Tal como digas será hecho!”.

Esta vez, Ester habló. “Salva mi vida”, dijo “y la vida de mi pueblo. ¡Hemos sido sentenciados a muerte!”.

“¿Muerte? ¿Tu pueblo? ¿Quién hizo esto?”, preguntó sorprendido el rey.

“¡Un hombre perverso y malvado! – ¡Tu ministro Hamán!”

El rey estaba tan sorprendido que salió de la habitación para mantener la compostura.

Temblando y con miedo, Hamán se tiró sobre la reina para rogar por misericordia. Justo en ese preciso momento, volvió Ajashverosh.

“¿Qué?” exclamó. “¿Cómo te atreves a atacar a la reina en mi palacio? ¡Llévenselo y cuélguenlo!”, gritó.

Al final, Hamán fue colgado en la horca que él mismo había construido para Mordejai. ¡Y Mordejai se convirtió en el nuevo primer ministro del rey, en el lugar de Hamán!

De acuerdo a la ley Persa, era imposible cambiar un decreto que ya había sido sellado con el anillo real, por lo que el rey no podía anular el decreto en contra de los judíos. Pero Mordejai recibió el anillo real para emitir cualquier decreto que creyera útil para los judíos.

Ahora era el turno de Mordejai de mandar una carta real. Decía: En el día 13 de Adar, todos los judíos del reino se organizarán para defenderse. ¡Los Persas estaban más que contentos de escuchar a Hamán y de matar a los judíos, pero si lo judíos iban a armarse y defenderse con protección real, era una historia diferente!

El 13 de Adar, los judíos del reino se juntaron y se defendieron. Miles de sus enemigos murieron incluyendo a los 10 malvados hijos de Hamán, que fueron colgados de un árbol. A diferencia de los persas que pensaban tomar dinero y bienes, los judíos no tomaron ningún botín. El 14 de Adar, dieron gracias a Dios y celebraron.

Pero en la ciudad capital amurallada de Shushan, los judíos siguieron festejando un día adicional. El 15 de Adar los judíos de Shushan celebraron su victoria. Por eso, nosotros celebramos:

El Ayuno de Ester el día 13 de Adar.

Purim el día 14 de Adar.

…y en la ciudad amurallada de Jerusalem, la celebración principal es:

Shushan Purim el día 15 de Adar.

Ester pidió a los rabinos que escribieran la historia de Purim y que la incluyeran en la biblia. Rollos – Meguilot – fueron escritos y enviados a los judíos de todo el reino. Los rabinos ordenaron a la gente cuidar la fiesta de Purim por siempre como un día de agradecimiento, celebración y alegría; de mandar regalos a los amigos y dar dinero a los pobres. ¡Y eso es justamente lo que los judíos han estado haciendo durante los últimos 2400 años!

Purim ocurre el 14 de Adar. (En ciertas ciudades amuralladas como Jerusalem, se celebra “Shushan Purim” el 15 de Adar).

Las Cuatro Mitzvot Principales de Purim

1. Meguilat Ester – leemos la historia de Purim en la tarde y al día siguiente. Y cuando se menciona a Hamán, hacemos la mayor cantidad de ruido posible, para borrar su nombre y su memoria.

2. Mandamos regalos de comida – al menos a un amigo o pariente, porque Purim es tiempo de amor y de amistad entre los judíos.

3. Damos regalos de dinero a los pobres – porque Purim es tiempo de compartir, preocuparse y ayudar.

4. Comer una comida festiva de Purim – la comida especial que se come en la tarde de Purim.

¡Un feliz Purim para todos! Que Purim y todos los otros días del año, estén llenos de luz y alegría – honor y goce, tal como fue para el pueblo judío hace tantos años en el tiempo de Ester y Mordejai.

“Preguntas de Purim”

Prueba cuánto recuerdas de la historia de Purim.

Nombra el país; nombra el rey.

¿Quién hizo las amenazas? ¿Quién obtuvo el anillo?

Nombra al sabio consejero; nombra a las dos reinas.

¿Cuál permaneció en silencio y cuál vociferó y alardeó?

¿Quién buscó honor y pronto perdió poder?

¿Quién instaló horcas tan altas como una torre?

¿Quién se sentó y observó en la puerta del palacio?

¿Quién fue donde el rey lleno de maldad y odio?

¿Dónde pasó – qué país y ciudad?

¿Cuál era la fecha? ¿Quién estaba lleno de autocompasión?

¿Quién hizo una fiesta para salvar a los judíos?

¿Quién mandó cartas para dar las buenas noticias?

¿Dónde se puede leer la historia completa?

¿Cuándo la escuchas con alegría, ruido y gloria?

Nombra cuatro cosas de Purim que debemos recordar.

¡Esta amenaza de muerte se volvió una alegre aventura judía!

Meguilá Lectura

Hombres, mujeres y niños deben escuchar la Meguilá en la noche de Purim y de nuevo el día de Purim. Por la noche debe ser leído después de la tzeit hakochavim – las estrellas parecen – y en la mañana después de Neitz hachamah -. Amanecer Preferiblemente, debe ser leído en una sinagoga y en presencia de un minián de diez hombres, por lo que logrará pirsumei Nisa – difusión del milagro – y también por lo que se hará de acuerdo con el principio de “Berov am Hadrat Melej” – “En la multitud del pueblo está la gloria del rey” (Proverbios 14:28). Antes de la lectura de la Meguilá el lector abre la Meguilá en la forma de una letra y tres Berajot se recitan. Él debe tener la intención de cumplir con la obligación de la congregación para la Berajot y la lectura. Los oyentes deben tener la intención de cumplir con su obligación. La costumbre de Jabad es que el lector y los oyentes abrir su Meguilá en la forma de una carta (se pliega tres veces) antes de la Berajot se recitan. Todo el mundo debe escuchar con atención a la Berajot y no interrumpir al responder “Baruj Hu ubaruch shemo”. Uno simplemente debe responder “Amén” al final de cada uno de Beraca. El lector debe mantenerse mientras se recita el Berajot y la lectura de la Meguilá en público. Los oyentes pueden sentarse. Sin embargo, cuando el Berajot se recitan, todos deben ponerse de pie. Está prohibido hacer una interrupción hasta la conclusión de la bendición que se recita después de la lectura. Si el lector o el oyente se pierde una sola palabra, no cumple su obligación, y el lector debe regresar a la palabra perdida. A menos que el oyente está llevando a cabo una Meguilá kosher, no debería leerse junto con el lector. Durante la lectura, cuando el nombre de Hamán se menciona, es la costumbre de “explosión” o el sello con los pies, etc Jabad esto se hace sólo cuando su nombre se acompaña de una descripción como “Agagi”, etc El lector debe detenerse y no reanudarlo hasta la absoluta tranquilidad que prevalece. Es habitual que toda la congregación a leer cuatro versos en voz alta: “Ish Yehudi” (2:5), “U’Mordechai iatzá” (8:15), “LaYehudim …” (8:16), y “Ki Mordejai …” (10:3). Después que el lector las repite. Los nombres de los diez hijos de Amán (9:7-9) debe leerse de un tirón. Esto incluye las palabras precedentes “, Chameish mei’ot españolas”, y la palabra siguiente “Aseret”. La costumbre de Jabad es que esto también es leído por los oyentes en primer lugar, con una respiración. La frase, “Laharog ule’abeid” ( 8:11) se debe leer como “Velaharog Ule’abeid”. Del mismo modo, la frase “he aquí Ve’ish amad bifeneihem” (9:2) se debe leer como “Ve’ish he amad Lifeneihem.” Cuando el lector pronuncia las frases, “Ha’iggeret hazot” – “la carta” (9 : 26), y “Iggeret haPurim hazot” – “esta carta de Purim” (9:29) de la Meguilá debe agitarse. Después de la lectura de la Meguilá, la Beraca, “Harav et riveinu” se recita. Hay diferentes costumbres como si sólo el lector recita el Beraca o si los oyentes también lo hacen, y si el enrollado de la Meguilá se realiza antes o después de la bendicion, y si el Beraca se recita sólo cuando la Meguilá se lee en público. La costumbre de Jabad es que el Berachah se recita sólo por el lector. Se recita antes de la Meguilá se enrolla y sólo cuando la Meguilá se lee en público (con un quórum de diez hombres). Después todos rezan, “Asher Heini,” seguido de “Shoshanat Yaakov”. La costumbre de Jabad es decir, sólo “Shoshanat Yaakov.” Todos los detalles en relación con la lectura de la Meguilá se aplican por igual en la noche y durante el día, excepto que cuando se lee durante el día, durante Shajarit, los tefilín se usan Rashi y “Asher Heini” no se recita. Durante el día en que la bendicion de “Shehechiyanu” se recita, todo el mundo también debe tener en mente las mitzvot de mishlo’ach manot – el envío de partes de productos comestibles a los amigos – Matanot le’evyonim – regalos a los pobres – y el se’udah – comida festiva.

Purim (פורים “Suertes”, hebreo estándar Purim es una festividad judía que conmemora la liberación de los Judios persa de la trama de la maldad de Amán para exterminarlos, según consta en el libro bíblico de Esther. Según ese libro se instituyó la fiesta como uno de carácter nacional por los protagonistas del libro, Mardoqueo y Ester. Purim se celebra anualmente el día 14 del mes hebreo de Adar. (En un pequeño número de ciudades que fueron cegados en la antigüedad, en su lugar se celebra el día 15.) En 2005, este cae el 25 de marzo, pero ese día se inicia el 24 de marzo en el ocaso.

véase también:

Visión de conjunto

Como Hanukkah, estado Purim como un día de fiesta está en un nivel menor que el de los días santos ordenados bíblicamente. De acuerdo con las transacciones comerciales e incluso el trabajo manual se permiten en Purim, aunque introduce algunas restricciones se han impuesto en el trabajo (Shulján Aruj, Orah Hayyim, 696). Purim se ha tenido en alta estima por la comunidad judía en todo momento, algunos han sostenido que cuando todas las obras proféticas y hagiográfica se olvidan del Libro de Ester todavía se recordará, y, en consecuencia, la Fiesta de Purim seguirá siendo observado (Talmud Yerushalmi, Meg i 5a;.. Maimónides, “Yad,” Meguilá) .

El libro de Ester no prescribe ningún servicio religioso para Purim, sino que sólo ordena la celebración anual de la fiesta entre los Judios en las partes 14 y 15 de Adar, ordenando que deben “hacer los días de banquete y de gozo, y de enviar a otro, y dádivas a los pobres. ” El Sidur (libro de oraciones judío) tiene una oración especial que decir sobre este festival.

Canciones de Purim se han introducido aún en la sinagoga. Por el amor de los niños ciertos versículos del Libro de Esther han sido cantadas a coro en Purim.

La lectura de la Meguilá
La primera ceremonia religiosa ordenado para la celebración de Purim es la lectura del Libro de Ester (la “Meguilá”) en la sinagoga, un reglamento atribuye en el Talmud (Meg. 2a) a los hombres “de la Gran Sínodo, “de la que Mardoqueo se divulga para haber sido miembro.

Originalmente esta sanción fue para el 14 de Adar sólo, más tarde, sin embargo, R. Joshua ben Levi (. 3d ciento) prescribe que la Meguilá se lee en la víspera de Purim también. Además, obligó a las mujeres a asistir a la lectura de la Meguilá, ya que se trataba de una mujer, la reina Ester, a través del cual la milagrosa liberación de los Judios se llevó a cabo.

En la Mishná la recitación de la bendición en la lectura de la Meguilá todavía no es una obligación reconocida universalmente. El Talmud (un trabajo posterior), sin embargo, prescrito tres bendiciones antes y un después de la lectura. El Talmud añade otras disposiciones. Por ejemplo, el lector ha de pronunciar los nombres de los diez hijos de Amán (Ester ix. 7-10) de un tirón, para indicar su muerte simultánea. La congregación fue a recitar en voz alta con el lector de la ii versos. 5, viii. 15-16, y x. 3, que se refieren al origen de Mardoqueo y su triunfo.

Desplácese Meguilá - Libro de Esther - Mile Chai Libros judíos y JudaicaLa Meguilá se lee con un canto tradicional que difiere de la utilizada en la lectura habitual de la Torá. En algunos lugares, sin embargo, no se canta, pero se lee como una carta, por el nombre de “Iggeret” (carta) que se aplica (Ester ix. 26, 29) en el Libro de Esther. También ha sido habitual desde el momento de la Geonim (época medieval temprana) para desenrollar la Meguilá todo antes de leerlo, con el fin de dar la apariencia de una epístola. De acuerdo a la ley judía la Meguilá se lee en cualquier idioma inteligible para el público. Según la Mishná (Meg. 30b), ex. xvii. 8-16, la historia del ataque a los Judios por Amalek, el progenitor de Amán, también es para ser leído. Purim dio lugar a muchas composiciones religiosas, algunas de las cuales se incorporaron a la liturgia. Estos incluyen un gran número de himnos destinados al servicio público. A su vez, otros escritos (dramas, comedias, etc) destinados a la edificación en general, tanto en hebreo como en otros idiomas, han sido compuestos. Social costumbres

El Libro de Esther prescribe “el envío de partes de una a otra, y dádivas a los pobres.” Esto se convirtió en el transcurso del tiempo, uno de los rasgos más destacados de la celebración de Purim. Judios enviar regalos de comida, especialmente dulces, entre sí, y los pobres se hicieron los destinatarios de la caridad. En la sinagoga colecciones regulares se han realizado en el festival, y el dinero se distribuyó entre los necesitados. Ninguna distinción se haría entre los pobres; cualquiera que estuviera dispuesto a aceptar, incluso un no-Judio, fue que se le permitiera participar. Era obligatorio para los más pobres Judio, incluso en uno que se dependía de la caridad, para dar a otros pobres – por lo menos a dos personas. En algunas congregaciones se acostumbra colocar un cuadro de la caridad en el vestíbulo de la sinagoga. El nacional más que el carácter religioso de la fiesta hizo surgir la conveniencia de celebrar la ocasión de festejar. Por lo tanto, era la regla de tener por lo menos una comida festiva, llamado Seudat Purim, hacia la tarde del 14. Judios desarrollado pasteles especiales para este día de fiesta, pasteles fueron moldeados en formas especiales y se les dieron nombres que tengan alguna relación simbólica de los acontecimientos históricos de Purim. Así, los Judios de Alemania eat Hamantaschen y Hamanohren (en Italia, orrechi d’Aman), Kreppchen, Kindchen, etc

El carácter jovial de la fiesta se puso de manifiesto en el dicho del Talmud (7b Meg.) que uno debe beber en Purim hasta que ya no puede distinguir “Maldito sea Haman” de “Bendito sea Mordejai”, un dicho que fue codificada en el código de autoridad de la ley judía, el Shulján Aruj. Mientras Judios han sido conocidos por la falta de abuso de alcohol, embriaguez fue autorizada en estas vacaciones. En respuesta, más tarde los rabinos, preocupados por el abuso de esta regla, desarrollaron formas menos literales para entender esta invitación, y efectivamente empujó un mensaje de moderación. Feliz de decisiones se animó y, sin embargo embriaguez total fue condenado. Hay muchos tipos de alegre de decisiones y la burla se han entregado a en Purim, para que las masas se ha convertido en casi una regla general que “en Purim todo está permitido”, incluso transgresiones de una ley bíblica, como la aparición de los hombres en traje de la mujer y viceversa, lo cual está estrictamente prohibido en Deut. xxii. 5. Los temas tradicionales de oraciones cantadas en la sinagoga a veces también se altera, siempre de una manera deliberadamente humorístico. Masquerading

La costumbre de enmascaramiento en Purim fue introducido por primera vez entre los Judios italianos sobre el final del siglo XV bajo la influencia del carnaval romano. Desde Italia, esta costumbre se extendió por todos los países donde Judios vivido, excepto quizás el Oriente. El primero de los autores judíos hablar de esta costumbre es Judá Minz (muerto en 1508 en Venecia) en su Responsa, No. 17, citado por Isserles sobre Ora Jaim, 696:8. Expresa la opinión de que, dado que el propósito de la mascarada es sólo jolgorio, no debe ser considerado una transgresión de la ley bíblica en cuanto a vestimenta. Aunque algunas autoridades rigurosos emitido prohibiciones contra esta costumbre, la gente no les hace caso, y prevaleció la visión más indulgente. La costumbre todavía se practica hoy en día entre los Judios religiosos de todas las denominaciones, y entre tanto los israelíes religiosos y no religiosos. En Israel hay desfiles de Purim, y hombres, mujeres, niños y niñas se divierten al público con trajes y máscaras, y disfrutar de todo tipo de jovialidad.

Una representación de un Purim “Gragger” (un “hacedor de ruido” cuando se hace girar a mano) generalmente de madera y sólo se utiliza cuando el nombre de Hamán se menciona. De hecho, Purim fue una ocasión en la que se permitió la licencia alegre mucho incluso dentro de las paredes de la propia sinagoga. Como tal puede tener en cuenta el silbido ruidoso, sellado, y estertores, en la administración pública, ante la mención de Amán o sus hijos, así como el silbido ante la mención de Mardoqueo por el lector de la Meguilá. Esta práctica tiene su origen en los rabinos franceses y alemanes del siglo XIII, que, de acuerdo con un pasaje en el Midrash, donde el verso “Tú borrarás la memoria de Amalec” (Deut. xxv. 19) se explica a significar “incluso en madera y piedras”, introdujo la costumbre de escribir el nombre de Haman, el descendiente de Amalek, en dos piedras lisas y de golpear o frotar ellos constantemente hasta que el nombre fue borrado. Finalmente, sin embargo, las piedras cayeron en desuso , los golpes solo restante. Algunos escribieron el nombre de Amán en las suelas de sus zapatos, y ante la mención del nombre de la marca con sus pies en señal de desprecio, mientras que otros utilizan para el mismo fin un sonajero – llamado “Gregar” (del polaco grzà © garz ), y produciendo mucho ruido – una costumbre que todavía se observa por los Judios ruso-polaca. Algunos de los rabinos protestaron contra estos excesos estruendosos, considerándolos una alteración de pecadora culto público, sino que lo hizo en vano. La costumbre de usar objetos que hacen ruido en la sinagoga en Purim es ahora casi universal. Quema del muñeco de Amán

Fuera de la sinagoga en las travesuras entregó en Purim por los niños y los adultos se han llevado incluso a un extremo mayor. Algunas de ellas datan de la época talmúdica. Ya en el siglo V, y especialmente en el período geonic (siglo 9 y 10.), Que era una costumbre de quemar en efigie Hamán en Purim. En Italia, los niños judíos solían ir en filas, y apedrear unos a otros con frutos secos, mientras que los adultos recorrían las calles con ramas de abeto-en las manos, gritó, ni sopló trompetas alrededor de un muñeco que representa Amán y que fue quemado por último, con la debida solemnidad en la hoguera. En Frankfort-on-the-Main se acostumbraba a hacer una casa de cera en el que las figuras de Hamán y su verdugo, también de cera, se colocaron al lado del otro. El conjunto fue puesto entonces en el almimbar, donde se alzaba también las figuras de cera de Zeres, la esposa de Amán, y dos guardias – uno a su derecha y el otro a su izquierda – todos vestidos de una manera débil, y con tuberías en la boca. Tan pronto como el lector empezó a leer la Meguilá la casa con todos sus ocupantes se prendió fuego para el disfrute de los espectadores. Estas costumbres a menudo despertó la ira de los cristianos, que ellos interpretan como un intento encubierto para ridiculizar a Jesús y la cruz y emitido prohibiciones contra ellos; por ejemplo, bajo el reinado de Honorio (395-423) y de Teodosio II. (408-450;. Schudt borrador, lc ii 309, 317, y Cassel, lc.). Los mismos rabinos, para evitar el peligro, trató de abolir estas costumbres, a menudo, incluso llamando a la magistratura en su ayuda, como en Londres en 1783. Esta costumbre ya no se practica. ayuno antes y después de Purim

El Ayuno de Esther, que se celebra antes de Purim, el día 13 de Adar, no es una pieza original de este último, ni se instituyó más tarde “en conmemoración del ayuno de Ester, Mardoqueo, y el pueblo”, ya que este ayuno se cayó, según la tradición rabínica, en el mes de Nisan y duró tres días. El primero que lo menciona es R. Aḥa de Shabja (8 ª ciento.) En “She’eltot”, iv;., Y la razón no da para su institución se basa en una interpretación arbitraria de Esth. ix. 18 y Meg. 2a, “El 13 el momento de la reunión”, se explica que la recolección de haber tenido también el propósito de la oración y el ayuno público. Algunos, sin embargo, solía ayunar tres días en conmemoración del ayuno de Ester, pero el ayuno fue prohibido durante el mes de Nisan los lunes primero y segundo y el Purim jueves siguiente fueron elegidos. El ayuno en el día 13 sigue siendo común observar, pero cuando la fecha cae en sábado el ayuno se vuelve a poner a jueves, viernes siendo necesario para prepararse para el sábado y el siguiente festival de Purim. Purim Katan

En años bisiestos en el calendario hebreo, Purim se celebra en el segundo mes de Adar, sino por los caraítas en la primera. Los días respectivos de la primera Adar siendo entonces llamado “Purim Katan” (Little Purim), para los cuales no se han establecido ciertas observancias similares a los de Purim adecuada, con la excepción de la lectura de la Meguilá, el envío de regalos a los pobres, y ayunar en el día 13 del mes. Las diferencias entre el primer y el segundo en Purim años bisiestos son mencionadas en la Mishná (Meg. i 46b,.. Borrador Ora Jaim, 697). Purims Otras Muchas ciudades tienen hasta hace poco tenía Purims “locales”, también llamados “Purim Katan “, todo en conmemoración de la liberación de la comunidad local desde una regla en particular antisemitas o de grupo. El más conocido es Purim Vintz, que tradicionalmente se celebra en Frankfurt am Main, Alemania, una semana después del Purim regular. Se conmemora el levantamiento Fettmilch (1616-1620), en la que un Vincenz Fettmilch intentó exterminar a la comunidad judía. Según algunas fuentes, el influyente rabino Moisés Sofer (el Hatam Sofer), que nació en Frankfurt, que se celebra Purim Vintz cada año, el rabino, aun cuando en Pressburg.

Tu B’Shevat (Año nuevo de los arboles)

י״ב בטבת ה׳תשע״ה (January 3, 2015) por  
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Vista Desde los Árboles

¿Estás en una rutina? No desesperes, Tu B’Shvat está aquí.

El día 15 de Shvat, Tu B’Shvat, es llamado el año nuevo de los árboles. Estrictamente hablando, este título establece una distinción legal relacionada a las leyes de diezmo en la Tierra de Israel. Se debe separar el diezmo de todo producto cultivado en Israel antes de que pueda ser comido. En un año determinado, las frutas que se separan de un árbol como diezmo pueden representar a todos los árboles de la misma especie de un mismo dueño. Sin embargo, la fruta de un año no sirve como diezmo para la cosecha de otro año.

La tradición enseña que el año nuevo de los frutos comienza el día quince del mes de Shvat, porque en esa fecha la mayoría de las lluvias del invierno han pasado, y ya ha comenzado a fluir la savia del nuevo crecimiento: el árbol durmiente está despertando de su hibernación. Un árbol que florece antes de Tu B’Shvat es considerado como producto del año anterior, mientras que si florece después pertenece al año nuevo.

Más allá de la importancia para la separación del diezmo, no hay ninguna fuente en el Talmud ni en el Midrash para celebrar Tu B’Shvat. Pero en fuentes posteriores encontramos muchas costumbres sobre la celebración de Tu B’Shvat: la práctica de comer muchas frutas, la costumbre de vestirse con las mejores ropas de Shabat para el nuevo año de los árboles, porque la Torá compara al ser humano con un árbol (Deuteronomio 20:19).

Examinemos la relación entre el hombre y los árboles para entender el mensaje que Tu B’Shvat tiene para la humanidad.

El árbol, durante su vida, atraviesa ciclos. El cargado árbol de verano se vacía de frutas en otoño, y luego pierde lentamente sus hojas, una por una. Para cuando llega el invierno, el árbol ya ha perdido su gloria. Desde donde se lo mire, pareciera haber muerto.

Pero luego llega Tu B’Shvat. En el medio de los fríos días de invierno, cuando toda la vegetación parece congelada o muerta, la savia del árbol comienza a fluir debajo de la corteza. Elevándose lentamente desde las raíces enterradas en el duro suelo, la savia se abre camino hacia arriba, bombeando nueva vida hacia las extendidas ramas que se estiran hacia los cielos.

Muchas veces en la vida, nosotros también atravesamos ciclos de crecimiento. Los períodos de renovación y crecimiento pueden alternarse con tiempos de estancamiento o letargo. El rabino Shlomo Wolbe cita que este ciclo es parte de la naturaleza del hombre. Agrega que una persona no debe desilusionarse cuando el crecimiento espiritual pareciera detenerse, el período “bajo” usualmente será seguido por uno “alto” que traerá nuevas oportunidades de crecimiento.

Ese es el mensaje de Tu B’Shvat: Incluso cuando nos sentimos letárgicos, en una rutina, y parecemos haber perdido la motivación para lograr cosas, no debemos desesperar. Al igual que el invierno es una pausa anual en el ciclo de vida de los árboles, las temporadas de letargo e improductividad son fases necesarias en el ciclo de la vida humana. Al igual que, con la llegada de la primavera, la savia vigorizante se mueve imperceptiblemente desde los troncos hacia las ramas que se extienden hacia el cielo, nosotros también tendremos una nueva energía que fluirá desde bien adentro de nuestra reserva espiritual, siempre y cuando fijemos nuestro objetivo en dirección al cielo.

El Cuidado y Mantenimiento Necesario

Hay otro mensaje en el año nuevo de los árboles. El rabino Gedalia Schorr señala una diferencia entre los árboles y las plantas. A pesar de que los árboles requieren un mantenimiento regular, producen fruta cada año sin que haya una nueva plantación. Por otro lado, para poder crecer, las plantas y los vegetales deben ser replantados cada año.

Sin embargo, si un árbol no recibe el cuidado necesario, morirá. El hombre es como el árbol. Con un buen mantenimiento, no necesitamos comenzar de nuevo desde el principio con cada objetivo que nos planteamos. Podemos construir sobre logros pasados, para llegar aún más alto. Pero, al igual que un árbol, requerimos el cuidado adecuado para evitar el daño espiritual y para volver a crecer.

Tu B’Shvat nos inspira a recordar nuestra similitud con el árbol. Debemos ser cuidadosos y debemos protegernos, para poder alcanzar logros mayores sin tener que comenzar siempre desde cero.

El ABC de Tu B’Shvat

El “año nuevo de los árboles” tiene un conjunto especial de costumbres llenas de significado.

Tu B’Shvat aparece en el Talmud (Rosh HaShaná 2a) como uno de los cuatro “años nuevos” en el calendario judío:

“Beit Hilel dice que el ‘año nuevo de los árboles’ es el día 15 del mes de Shvat – Tu B’Shvat.

La costumbre en Tu B’Shvat es comer frutos de las siete especies con las cuales la Tierra de Israel es alabada: “…una tierra de trigo, cebada, viñas, higueras y granada, una tierra de olivos y miel [de dátiles]” (Deuteronomio 8:8).

La tradición cabalística incluye hasta un místico “Seder” de Tu B’Shvat (conceptualmente similar al Seder de Pesaj), en donde son expuestas las dimensiones interiores de los frutos, junto a las bendiciones, las canciones y una profunda discusión. El Arizal, gran cabalista del siglo 16, enseñó que comer 10 frutos específicos y beber cuatro copas de vino en un orden específico puede acercar a la persona a la perfección espiritual.

Algunos judíos guardan su etrog desde Sucot para comerlo en Tu B’Shvat. Este día también es considerado propicio para rezar por un hermoso etrog para el siguiente Sucot.

En el Israel contemporáneo, Tu B’Shvat es una especie de “Día del Árbol” judío – un día de conciencia ambiental en el que se plantan árboles en celebración.

Leyes Agrícolas en Israel

Tu B’Shvat tiene una gran importancia en las leyes agrícolas que son relevantes en la Tierra de Israel.

Como “año nuevo de los árboles”, Tu B’Shvat es la fecha límite en el calendario hebreo para calcular la edad de un árbol frutal.

Se considera que todo árbol tiene su “cumpleaños” en Tu B’Shvat. Esto significa que si plantaste un árbol el 14 de Shvat, éste comienza su segundo año al día siguiente; mientras que si plantas un árbol el 16 de Shvat, no comienza su segundo año sino hasta el Tu B’Shvat siguiente.

Tu B’Shvat es como el año fiscal para la agricultura.

La relevancia práctica de esto es que durante los tres primeros años de un árbol sus frutos están prohibidos bajo el requerimiento bíblico de no comer Orlá (Levítico 19:23).

Más aún, Tu B’Shvat es el año nuevo para determinar los diezmos: En los años 1, 2, 4 y 5 del ciclo de siete años de Shemitá, el 10 por ciento del producto de Israel es Maaser Shení, que debe ser redimido con una moneda. En los años 3 y 6 del ciclo, ese 10 por ciento es Maaser Aní, que debe ser entregado a los pobres.

Cuando comemos frutos que crecieron en Israel, deben ser debidamente diezmados. Si no se hace, los frutos no son “casher”.

Bendiciones por los Frutos

La bendición adecuada antes de comer el fruto de un árbol es:

Baruj Atá Ado-nai Elohei-nu Mélej HaOlam boré pri ha-etz”.

“Bendito eres tú, Dios, Rey del Universo, Que crea el fruto del árbol”.

[Unos cuantos frutos, como el ananá, tienen una bendición diferente – la última palabra es cambiada por “ha-adamá”].

En Tu B’Shvat también se acostumbra comer un “fruto nuevo” – un fruto de estación que aún no has probado esta temporada, y decir la bendición siguiente:

Cuando comemos dos alimentos que llevan la misma brajá, como un dátil y una manzana, que ambos requieren la bendición de “ha-etz”, una sola brajá los cubre a ambos.

Si tu plan es comer más que un tipo de fruta, el principio es: Di una bendición (Brajá) por el más importante de los dos. El Código de Ley Judía (OJ 211) describe un orden específico con el que decir la brajá (y consecuentemente qué alimento es comido primero).

Un factor clave al determinar la “importancia” son las especiales “Siete Especies”. Por lo tanto, cuando tenemos dos alimentos de la misma brajá – como dátiles y manzanas – habría que decir “ha-etz” sobre los dátiles (una de las siete especies).

[El estatus especial de las Siete Especies aplica incluso a un producto no israelí. Sin embargo, si las frutas son las mismas, lo producido en Israel tiene preferencia para la brajá por sobre lo producido en la Diáspora].

Más aún, este versículo enseña el orden de importancia dentro de las Siete Especies mismas. La regla es que un fruto o grano que es mencionado más cerca de la palabra “tierra” (que aparece dos veces en el versículo) es considerado de mayor importancia. Dentro de las siete especies, el orden de importancia es:

Trigo / cebada / aceitunas / dátiles / uvas / higos / granadas

El Hombre es un Árbol

La Torá compara a la persona con un árbol. Raíces, ramas, hojas. ¿Cuál es la conexión?

La Torá es un árbol de vida para quienes se aferran a ella (Proverbios 3:18).

Quizás lo recuerdes de la escuela judía… una vez al año recibías una bolsita con algunas pasas de uva, dátiles y otras frutas, y recolectabas dinero para plantar árboles en Israel. Eso era ‘Tu B’Shvat’.

Pero por supuesto hay un significado más profundo detrás de la festividad, más allá de esa perspectiva infantil del judaísmo.

Yendo a la Fuente

La fuente para ‘Tu B’Shvat’ es la declaración que abre el tratado talmúdico de Rosh Hashaná: La Academia de Hillel enseñó que el día 15 del mes de Shvat es el año nuevo de los árboles.

¿Qué significa eso? ¿El año nuevo de los árboles? ¿Todos los cedros y pinos se reúnen, toman resoluciones para crecer espiritualmente el próximo año y sumergen manzanas en miel?

¡Por supuesto que no! ‘Tu B’Shvat’ es técnicamente el día en que los árboles dejan de absorber agua del piso y, en cambio, comienzan a extraer nutrientes de la savia. En la ley judía, eso significa que la fruta que ha florecido antes del 15 de Shvat no puede ser utilizada como diezmo para la fruta que floreció después de esa fecha.

Entonces, ¿qué relevancia tiene esto para nosotros en el siglo 21?

En varios lugares, la Torá compara a la persona con un árbol:

  • Una persona es como el árbol de un campo…” (Deuteronomio 20:19).
  • Porque así como los días de un árbol serán los días de mi pueblo” (Isaías 65:22).
  • Él será como un árbol plantado cerca del agua…” (Jeremías 17:8).

¿Por qué la comparación?

Para sobrevivir, un árbol necesita los cuatro elementos básicos: tierra, agua, aire y fuego (sol). Los seres humanos también requerimos los mismos elementos básicos. Examinémoslos uno por uno:

Tierra

Un árbol necesita estar plantado firmemente en la tierra. La tierra no sólo es la única fuente de la cual absorbe sus nutrientes, sino que también le provee de un lugar para que crezcan sus raíces.

Esto también es cierto para una persona. El Talmud explica:

Una persona cuya sabiduría sobrepasa a sus buenas acciones es comparada a un árbol cuyas ramas son numerosas, pero cuyas raíces son pocas: el viento viene y lo arranca, dándolo vuelta.

Pero una persona cuyas buenas acciones sobrepasan a su sabiduría es comparada a un árbol cuyas ramas son pocas pero cuyas raíces son numerosas. Incluso si viniera todo el viento del mundo y soplara en su contra, no podría moverlo de su lugar (Pirkei Avot 3:22).

Una persona puede parecer exitosa por fuera, llena de cosas y con un lujoso auto. Pero si las raíces son pocas – si tiene poca conexión con su comunidad y con su legado – entonces la vida le puede enviar desafíos imposibles de superar. Un viento fuerte puede arrancar a un árbol. Una persona sola es vulnerable ante las tendencias y las modas, las cuales pueden llevarlo a la desesperanza y a la destrucción.

Pero si una persona – independientemente de su riqueza y estatus – está conectada a su comunidad y legado, entonces incluso si soplaran en su contra todos los vientos del mundo, ellos no podrían moverla de su lugar.

Los seres humanos requerimos una base fuerte en donde los valores y la moral son absorbidos, y que provea un ambiente que promueva el crecimiento. En un mundo lleno de negatividad, necesitamos un filtro, un lugar seguro al que volver y en el que refrescarnos. Una comunidad provee un escudo impenetrable – la tierra en la que podemos ser nosotros mismos, cometer nuestros errores, y seguir siendo aceptados, amados y sustentados.

 

Agua

El agua de lluvia es absorbida por el suelo y luego – por medio de un elaborado sistema de raíces – sube por el tronco, las ramas y las hojas del árbol. Sin agua, el árbol se secaría y moriría.

La Torá es comparada con el agua, como dice Moshé: “Que mis enseñanzas caigan como la lluvia” (Deuteronomio 32:2). Tanto la lluvia como la Torá descienden del cielo y le brindan alivio a los sedientos. La Torá fluye desde Dios y ha sido absorbida por los judíos en todas las generaciones. La Torá le da ánimo y vitalidad al espíritu humano. Una vida basada en Torá florecerá con sabiduría y buenas acciones.

Sin agua, una persona se deshidrataría y finalmente estaría desorientada, llegando al punto en que ni siquiera sería capaz de reconocer a su propio padre. Lo mismo sucede con la Torá, sin la cual una persona queda desorientada – hasta el punto en que ni siquiera es capaz de reconocer a su Padre Celestial, el Omnipotente Dios de Israel.

 

Aire

Un árbol necesita aire para sobrevivir, ya que éste contiene el oxígeno que necesita para respirar y el dióxido de carbono que necesita para realizar la fotosíntesis. En una atmósfera desbalanceada, el árbol se sofocaría y moriría.

La Torá (Génesis 2:7) declara que Dios exhaló aliento de vida en el hombre. La palabra hebrea para respiración – neshimá – es la misma que la palabra alma – neshamá. Nuestra fuerza espiritual viene, metafóricamente, por medio del aire y de la respiración.

Nosotros utilizamos nuestros sentidos del gusto, tacto y vista para percibir cosas físicas (incluso escuchar involucra la percepción de ondas sonoras). Pero el olfato es el más espiritual de los sentidos, dado que es el que se involucra menos con la materia física. Como dice el Talmud (Brajot 43b): “El olfato es aquello de lo que se beneficia el alma y no el cuerpo”.

En el Templo Sagrado, la ofrenda del incienso (sentido del olfato) era ofrecida diariamente y una vez al año, en el día de Iom Kipur, carbones del altar del incienso eran tomados en un incensario y eran ingresados al Kodesh HaKodashim (Santo Santuario). El Talmud (Sanhedrín 93a) dice también que cuando venga el Mashiaj olerá y juzgará – es decir, utilizará su sensibilidad espiritual para determinar la verdad en asuntos complejos.

Fuego

Un árbol también necesita fuego – luz solar – para sobrevivir. La absorción de la energía solar activa el proceso de fotosíntesis, una reacción química que es esencial para el crecimiento y la salud del árbol.

Los humanos también necesitan fuego – calidez – para sobrevivir. Ésta es la calidez de la amistad y de la comunidad. La gente absorbe energía de sus pares, amigos, familia, vecinos y asociados – y la canaliza hacia la formación de una identidad y hacia la realización de determinadas acciones. Todas las ceremonias esenciales del judaísmo están basadas en la familia y la comunidad – desde la celebración del nacimiento hasta la llegada de la madurez, el matrimonio, la educación e incluso la muerte.

El poder de la comunidad está ilustrado en la siguiente historia talmúdica:

Un anciano estaba plantando un árbol. Una persona joven pasó y preguntó: ¿Qué estás plantando?

Un algarrobo, respondió el hombre.

Tonto, dijo el joven. ¿No sabes que a un algarrobo tarda 70 años en dar frutos?

Eso está bien, dijo el hombre. Al igual que otros plantaron para mí, yo planto para las generaciones futuras.

Un Tiempo Para Crecer

Este año en ‘Tu B’Shvat’, mientras estés comiendo los tradicionales frutos, hazte las siguientes preguntas:

¿Estoy obteniendo el alimento y la protección espiritual que necesito para sobrevivir, o mi árbol está siendo tirado abajo por las fuerzas de la sobrecarga de información y del desenfrenado materialismo?

¿Soy parte de una comunidad judía fuerte, que provee un ambiente de calidez y sustento? ¿O estoy a la deriva en el absoluto anonimato de la vida urbana y el ciberespacio?

¿Estoy mirando hacia las generaciones futuras sabiendo que estoy proveyéndoles los cimientos adecuados para sus vidas?

Un Vistazo a Tu B’Shvat

El árbol como una metáfora de crecimiento personal.

Tom estaba a punto de colapsar. Tres días de caminata por el desierto desolado habían dejado su marca: fatigado y deshidratado por una sed que sólo una árida extensión desértica puede producir. El sol resplandeciendo en lo alto estaba haciendo que su cabeza diera vueltas. Su estómago le recordaba constantemente lo vacío que estaba. ¿Cuánto había pasado desde que había tenido una comida decente?

Justo cuando ya casi no podía soportar más, Tom vio algo asomándose en el horizonte. ¿Podía eso ser realmente un árbol frutal? Debe ser un espejismo, se dijo a sí mismo. ¡El hambre y la sed se me están subiendo a la cabeza!

Pero antes de renunciar hizo un último esfuerzo para alcanzar su árbol frutal. Con la última gota de fuerza finalmente alcanzó su objetivo. ¡Tom no podía creer lo que veía! Bajo la deliciosa sombra del árbol cargado de frutas encontró un manantial y satisfizo su sed. Luego llenó su estómago con deliciosa fruta. Tom descansó su cuerpo rendido a la sombra del árbol hasta que le volvieron las fuerzas y pudo continuar su camino.

Antes de alejarse de su amado árbol, sintió la necesidad de darle una bendición. ¡Oh árbol! ¡Oh árbol! ¿Cómo puedo bendecirte? ¿Debería bendecirte para que tus frutos sean dulces? ¿Debería bendecirte para que tu sombra sea placentera? Ya lo es. ¿Que un fresco manantial fluya debajo de ti? Ya lo hay. Por lo tanto te bendigo para que todos los retoños futuros que crezcan de ti sean tan placenteros como tú (basado en el Talmud, Taanit 5b).

El versículo dice: Porque el hombre es un árbol del campo (Deuteronomio 21:19). Y adicionalmente, el Rey David expone: Los rectos son comparados con la palmera y el cedro; plantados en la casa del Señor, continuamente produciendo frutos (Salmos 92:13).

El Año Nuevo de los Árboles

El pueblo judío celebra varios años nuevos (discutidos al comienzo del tratado talmúdico Rosh Hashaná). Uno de esos años nuevos es el 15 de Shvat, el año nuevo de los árboles. El aspecto técnico de ésto se refiere a las leyes de separar el diezmo de las frutas y a la prohibición de orlá (la prohibición de comer de los frutos de los árboles durante los tres primeros años). La demarcación del año nuevo es cuando la savia sube en el árbol, que es aproximadamente en esta época.

La celebración de Tu B’Shvates bastante simple. La costumbre es comer algunas frutas y recitar la bendición Boré Perí Haetz (Él ha creado el fruto del árbol). Algunos van un paso más adelante y recitan la bendición sobre un fruto que aún no han comido en esta temporada, para decir la bendición Sheejeianu: Quien me ha dado vida y me ha sustentado por otra temporada.

También es preferible comer frutos de la Tierra de Israel, o al menos de las siete especies con las que la Tierra de Israel fue bendecida: trigo, cebada, uvas, aceitunas, dátiles, higos y granadas (Deuteronomio 8:8). Algunos hasta tratan de comer 15 tipos diferentes de frutas.

La Importancia de Tu B’Shvat

¿Cuál es la gran cosa? Aunque Tu B’Shvates una festividad relativamente menor, hacemos más en ella que lo que hacemos en los otros años nuevos mencionados en el Talmud (exceptuando Rosh Hashaná en donde hacemos sonar el shofar, etc.). Entonces, ¿Cuál es la idea espiritual de Tu B’Shvat?

Los judíos durante todo el exilio, ya sea soportando inviernos helados en Siberia o gozando del calor en la soleada Florida, siempre mantuvieron la tierra de Israel cercana a sus corazones y a sus conciencias. Los judíos miran hacia Jerusalem para rezar tres veces por día. Cada vez que recitamos las gracias por la comida pedimos por la reconstrucción de Jerusalem.

De la misma manera, los judíos siempre celebran el comienzo de la primavera en Israel. Aunque afuera todavía es invierno y frio, muy dentro del árbol la savia está subiendo y ha comenzado el proceso de creación de un nuevo fruto. De la misma manera, nosotros confiamos en que Dios está preparando nuestra redención – aunque en la superficie exterior todavía estamos en el amargo exilio.

Comer su Fruto

En la bendición que recitamos después de comer cualquiera de las siete especies, le agradecemos a Dios por la tierra amplia, buena y atractiva que dio en herencia a nuestros ancestros, para comer de su fruto y ser saciados con su bien. ¿Eso significa que todo el propósito de vivir en Israel es comer las naranjas Jaffa?

El Talmud propone la pregunta: ¿Por qué quería Moshé entrar a la tierra de Israel? ¿Era porque quería comer de sus frutos? El Talmud responde que Moshé deseaba cumplir las mitzvot que sólo pueden ser cumplidas en la tierra de Israel.

¿De quién es la tierra? Una explicación es que nosotros solamente tenemos el derecho de comer de los frutos de Israel, de la misma manera en que uno puede vender su campo o sólo los derechos para plantarlo, para que luego vuelva a su dueño original. La tierra de Israel le pertenece al Creador, Quien nos da el derecho de comer de sus frutos, pero no debemos olvidar que la tierra es Suya: “¡La tierra es Mía; ustedes son forasteros y residentes conmigo!” (Levítico 25:23).

Esto también es demostrado por la única mitzvá que todos los profesores universitarios respetan: el año sabático. Cada siete años nos abstenemos de toda actividad agrícola en toda la tierra. Al igual que Shabat, mediante no hacer ninguna actividad creativa una vez a la semana, proclama que el mundo le pertenece a Dios, también proclamamos la propiedad exclusiva de Dios de la tierra mediante no plantar ni cosechar por todo un año.

La Santidad de la Tierra

El Talmud dice que el Santo Templo fue destruido por el pecado de no recitar la bendición por la Torá. ¡Ésto parece una pequeña transgresión en relación al castigo que recibimos!

El Baj, un comentarista, explica que mediante la recitación de la bendición por el estudio de la Torá, conectamos nuestro estudio con la fuente de la Torá, Dios Mismo. Ésto causa que la Presencia Divina descienda a la tierra y el suelo de Israel se vuelva santificado. Ésto es absorbido por el fruto, y cuando uno lo consume inculca santidad.

Esta relación se perdió cuando el pueblo judío se negó a recitar la bendición por la Torá, y consideró al estudio de la Torá como un objetivo meramente intelectual. La Presencia Divina se fue y esa fue la causa de la destrucción; no fueron las acciones de los romanos o los babilonios las que molieron harina que ya había sido molida, es decir, los judíos mismos ya habían causado la destrucción. Así podemos apreciar la espiritualidad que viene de los frutos de la tierra.

El Poder del Crecimiento

La lección práctica que derivamos de Tu B’Shvates que una persona es similar a un árbol (el desarrollo del feto en el útero es parecido a una planta). Los cabalistas dicen que hay cuatro niveles de vida:

– Objetos inanimados, como la tierra y las rocas

– Objetos que crecen, como el mundo vegetal

– Objetos vivientes, como el reino animal

– Comunicadores, como los seres humanos

¿Cuál es la diferencia entre las plantas y los animales? Las plantas pasan su día vegetando, es decir, absorbiendo nutrientes del suelo (comiendo) y haciendo fotosíntesis (reproduciendo).

Los animales son una forma de vida más elevada y tienen un cerebro con el que pensar, y pies para dirigirse a lugares. Sin embargo, el proceso de pensamiento y movilización de los animales está encaminado hacia la búsqueda de comida y pareja; entonces, desde un punto de vista, ¡un animal puede ser comparado a una planta que camina y piensa! Es por eso que sus cabezas están al mismo nivel que sus cuerpos (¡por favor no preguntes por las jirafas!), dado que todo el propósito de sus cerebros es satisfacer las necesidades del cuerpo.

Los seres humanos se paran erguidos porque se supone que deben pensar sobre temas más elevados que sus cuerpos (¡Aunque no siempre tenemos éxito!).

Un ser humano tiene aspectos de todos los niveles. La gente tiene motivaciones puramente físicas (vegetal), deseo de tener vidas confortables (animal), capacidad intelectual (humano) – más un quinto nivel, espiritual.

Los arboles crecen continuamente desde la semilla, hasta que mueren. Esta comparación nos enseña que una persona también debe continuar creciendo, no vaya a ser que se estanque. Ésto es especialmente cierto en el estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot.

Moshé compara la Torá al agua: “Que mis enseñanzas fluyan como lluvia” (Deuteronomio 32:22). ¿Qué crece del agua de la Torá? ¡La persona misma! Un árbol no deja de crecer desde el momento en el que la semilla germina hasta que muere. Por lo tanto un árbol ejemplifica crecimiento constante y firme. Así también, el hombre debe permanecer creciendo. La peor actitud es matar el tiempo. ¡Matar el tiempo es un suicidio!

Nuestra permanencia en este mundo es muy limitada y debemos buscar conseguir el máximo. Un cierto grandioso rabino comenzó publicando libros a la edad de 90 que se convirtieron en best-sellers en el mundo judío. ¡La vida comienza a los 90! Algunos de nuestros líderes más grandes estaban bien avanzados en edad mientras sostenían al pueblo judío en sus hombros.

Vivir con vitalidad y logros refleja la felicidad asociada con el crecimiento. Como concluye el Rey David en el Salmo 92: “El recto continuará dando fruto en la ancianidad con frescura y vitalidad”. Ésto testifica que nuestra esperanza yace en el Eterno.

Cuando viajamos en un tren o en un bus, uno puede ir hacia adelante, pero no puede ir hacia arriba o hacia abajo salvo que esté en el aire. En la universidad uno progresa y puede aprender mucha información, pero en una yeshivá uno se eleva, sube, ya que toda nuestra esencia es elevada por los estudios.

Plantar una Semilla

Veamos cómo funciona una semilla. Cuando uno planta una semilla primero se pudre y luego germina, hasta que eventualmente obtienes un florecimiento y luego el fruto.

El ateo le preguntó al sabio: ¿Cómo puedes creer en la resurrección de los muertos? ¿No puedes ver que el cuerpo está completamente descompuesto? ¿Cómo podría volver a vivir? El sabio contestó que es lo mismo que una semilla; plantamos el cuerpo de los muertos en el suelo y el resultado emergerá en la resurrección final.

Rabí Akiva comparó a los judíos con los peces que están tratando de evitar la red del pescador. Entonces el zorro invitó a los peces a que subieran a la tierra para resguardarse. El pez respondió: Si estamos en peligro en el agua que es nuestra fuente de vida, ¡seguramente si somos removidos de nuestra fuente de vida estaremos sepultados! De la misma manera, la Torá es la fuente de vida del judío.

Cuando uno planta una semilla en suelo fértil y agrega agua, debe darle tiempo para crecer. Si remueves la semilla todos los días para evaluar su progreso, puede que nunca crezca. Igualmente, nosotros debemos conectarnos con nuestras raíces, el pueblo judío, nutrirnos de nuestra fuente de vida, la Torá, y crecer a través de logros como individuos y como nación. Ésta es la lección de Tu B’Shvat.

Cuando comas de las frutas de Tu B’Shvat, piensa en la tierra de Israel y en la conexión entre el pueblo judío y la tierra. Cuando recites la bendición sobre el nuevo fruto, ¡agradécele a Dios por la vida, y piensa en el poder de crecimiento en la fruta, en la Torá y en todas las personas!

(Basado en un discurso del rabino Shlomo Wolbe)

 

 

10 De Tevet Ayuno

ג׳ בטבת ה׳תשע״ה (December 25, 2014) por  
Archivado bajo7 Festividades, Estudios

 

El 10 de Tevet es uno de los cuatro días de ayuno que conmemora tiempos oscuros en la historia judía. Los otros son Tishá B’Av (el día de la destrucción de ambos Templos en Jerusalem), el 17 de Tamuz (el día en que Tito y sus tropas romanas derribaron el muro defensivo de Jerusalem en 70 EC), y el 3 de Tishrei (el día que marca el asesinato del gobernador judío de Yehudá – designado por Babilonia – Guedalia ben Ajikam. En realidad fue asesinado en Rosh HaShaná, pero el día de ayuno fue postergado hasta el día después de Rosh HaShaná por la festividad).

El 10 de Tevet es considerado tan severo e importante que es observado incluso si cae en viernes.

El 10 de Tevet marca el comienzo del sitio a Jerusalem por Nabucodonosor, el rey de Babilonia, y el comienzo de la batalla que finalmente destruyó el Templo de Salomón y envió a los judíos al Exilio de Babilonia, que duró 70 años. La fecha del 10 de Tevet nos es recordada por el profeta Ezequiel, quien ya estaba en Babilonia como parte del primer grupo de judíos exiliados allí por Nabucodonosor, 11 años antes de la destrucción del Templo.

El 10 de Tevet es considerado un día de ayuno tan severo e importante que es observado incluso si cae en viernes (érev Shabat), mientras que los otros días de ayuno están organizados por ajustes en el calendario de manera que nunca caigan un viernes, para no interferir con los preparativos de Shabat.

En muchas congregaciones sefardíes, en el Shabat anterior al Diez de Tevet y antes del Servicio de Musaf (Plegaria Adicional), el cantor litúrgico anuncia: “Hermanos, Casa de Israel, escuchen, el ayuno del décimo mes (Tevet) será en tal y cual día. Que el Santo bendito sea lo transforme en un día de felicidad y regocijo, como está escrito (Zacarías 8:19): Así ha dicho el Dios de las Huestes: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en las festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz”.

Traducción Griega

Sin embargo, hay otros días conmemorativos que caen inmediatamente antes del 10 de tevet, y que su memoria ha sido silenciosamente incorporada al día de ayuno del 10 de tevet. El 8 de tevet, el rey Ptolomeo de Egipto forzó a los eruditos judíos a reunirse y traducir la Biblia hebrea al griego. A pesar de que el Talmud nos relata que este proyecto fue bendecido con un milagro – los 70 eruditos fueron puestos en cubículos separados, y sin embargo terminaron con la misma traducción – la visión general de los rabinos de la época sobre este proyecto fue decididamente negativa. El Talmud registra que cuando esta traducción se hizo pública “la oscuridad descendió al mundo”.

La ‘casherización’ del idioma griego al ser utilizado en la traducción de la Biblia hebrea tuvo amplias ramificaciones en la sociedad judía.

Esta traducción – la Septuaginta – eventualmente se convirtió en la base para la sección del Viejo Testamento de la biblia cristiana unos siglos más tarde. La traducción griega de la Biblia también fomentó el avance de las intenciones de los judíos helenistas de incorporar la cultura griega a la vida judía, e intentar reformar el judaísmo a imagen de los valores y el estilo de vida griegos. La “casherización” del lenguaje griego al ser utilizado en la traducción de la Biblia hebrea tuvo amplias ramificaciones en la historia judía y socavó algunos de los esfuerzos de los rabinos para combatir la seducción de Grecia en el Israel de aquel entonces.

La Muerte de Ezra el Escriba

Nuestra tradición sostiene que el noveno día del mes de Tevet es el día de la muerte de Ezra el Escriba. Para el Talmud, este grandioso judío fue comparable a Moisés. “Si la Torá no hubiese sido entregada por medio de Moisés, podría haber sido entregada a Israel por medio de Ezra”. Ezra lideró el retorno de los judíos a Jerusalem desde su exilio en Babilonia. Fue bajo su dirección e inspiración – junto a la ayuda del judío de la corte, Nejemia – que fue construido el Segundo Templo, a pesar de haber sido en una escala y estilo mucho más modestos que la grandiosidad del Templo de Salomón.

Ezra también renovó el pacto de Moisés entre Israel y Elohim, detuvo la ola de matrimonios mixtos que afligió a los judíos que volvían a Jerusalem, fortaleció la observancia pública y privada de Shabat y creó las escuelas y las herramientas intelectuales necesarias para el fomento del conocimiento y el desarrollo de la Torá Oral dentro del pueblo judío.

Un hombre de un carácter incorruptible, gran compasión, profunda visión y erudición y un carisma inspirador, Ezra el Escriba es responsable por la supervivencia del judaísmo y de los judíos hasta este mismo día. No sorprende entonces, que los judíos hayan marcado el día de su muerte como un día triste en el calendario judío. Dado que ayunar en el 8, el 9 y el 10 de Tevet consecutivamente no sería razonable, los eventos del 8 y del 9 fueron incorporados en el ayuno del 10 de Tevet.

Combinando Días

La política rabínica ha sido agregar otras conmemoraciones tristes a los días de ayuno ya establecidos, para no llenar el calendario con tantos días de recuerdos tristes. Por esto, el recuerdo de la destrucción de las comunidades judías de Worms, Speyers y Mainz por los cruzados en 1096 está marcado en el ayuno de Tishá B’Av, a pesar de que ocurrieron en otros meses.

Esta política de minimizar la cantidad de días de conmemoración de eventos tristes se convirtió en una práctica aceptada en todo el mundo judío hasta el Holocausto. Sin embargo, la enormidad de la tragedia del Holocausto hizo parecer chico a todo lo que lo precedió en la historia del pueblo judío en la Diáspora. Por lo tanto, es entendible por qué la Knéset (parlamento israelí) buscó designar un día específico para el recuerdo del Holocausto. Sin embargo, la política rabínica de minimizar los días de recuerdo trágico, jugó un rol importante para la asignación del recuerdo del Holocausto para gran parte de la población israelí en el 10 de Tevet.

Que sólo conmemoremos días alegres en el futuro.

Recuerdo una discusión que tuve una vez sobre la pregunta del futuro Templo. El compañero con quien estaba debatiendo decía que había opiniones diferentes sobre esto en el Judaísmo. ¿Quién escribió lo siguiente?
Mashiaj [el Mesías] restaurará el reino de David a su antigua gloria, a su soberanía original. Él construirá el Santo Templo y reunirá los dispersos de Israel. En su tiempo, todas las leyes [de la Torá] se reintegrarán como antes; se ofrecerán sacrificios y el año Sabático y del Jubileo se instituirán como dice la Torá. Quien no crea en él o no se anticipe a su venida, no sólo niega a los otros profetas sino también la Torá y a Moisés…
¿Quién dijo esto? ¿Un sacerdote desterrado que sobrevivió a la destrucción del Templo? ¿Un místico sefaradí del siglo XVI? ¿El Rebe de Lubavitch?
Recuerdo una discusión que tuve una vez sobre la pregunta del futuro Templo. El compañero con quien estaba debatiendo decía que había opiniones diferentes sobre esto en el Judaísmo. Los “rabinos de derecha” estaban a favor de él. ¿Pero qué hay del filósofo ilustrado como Maimónides? ¿No diría él que mientras el Templo pudo haber sido un componente necesario para la vida religiosa en la cultura de aquella época, es un anacronismo en el mundo de hoy? (Mi amigo estaba refiriéndose a un pasaje en la Guía de los Perplejos que podría entenderse de esta manera.)
En respuesta, tomé el tomo 14 del libro de Mishné Torá del estante y le mostré el párrafo citado, escrito hace más de ocho siglos por el propio Maimónides, donde declara inequívocamente que la reconstrucción del Templo es una parte íntegra de la redención futura por la cual el judío reza y se prepara todos los días de su vida.
El 10 de Tevet es el aniversario del sitio de Jerusalén que llevó 30 meses después a la destrucción del Templo. En este día, los judíos a lo largo del mundo ayunarán y lamentarán por su destrucción y rezarán para su reconstrucción. Así que éste es un buen momento para preguntar: ¿Por qué necesitamos un Templo? ¿Qué exactamente nos está faltando?
La humanidad ha aprendido bastante durante los últimos 6000 años. Filosofamos nuestro camino a la ciencia y luego la ciencia nos conduce hacia la puerta del misticismo. En el camino, inventamos la literatura, el arte, el amor romántico, la economía, la democracia y la psicología.
Pero todavía no sabemos cómo vivir nuestras vidas.
Ponga a veinte personas en un cuarto. Seguramente que se pondrán de acuerdo sobre la santidad de la vida, los derechos humanos, la igualdad, el libre albedrío, la paz mundial, etc. Pero sáquelos del cuarto a su cotidianeidad y tendrá veinte opiniones diferentes en lo que estas cosas significan y cómo deben aplicarse.
En las elecciones diarias que la vida nos presenta, los mismos principios en que estábamos de acuerdo se vuelven la base para visiones y actos contradictorios, en todo, desde el aborto al suicidio asistido, desde el vegetarianismo a la plegaria en la escuela, casi cada tema puede confrontarnos.
Las ideas y principios no son suficientes. Ellos definen el “cuadro general”, pero pocos conflictos son sobre el cuadro general. La mayoría de nuestros conflictos y dilemas son sobre el cómo, el cuándo y el dónde. No es suficiente saber lo que es correcto–necesitamos conocer profundamente la justicia, entender sus modos y sutilezas, sus sabores y parcialidades.
Es como la diferencia que existe entre ver una persona un rato y estar casado con esa persona durante veinte años. En el primer caso, tengo una cara y un nombre: si me encontrara a esta persona en la calle, sabría quién es. ¿Pero sé cómo le gusta su café? ¿Sé qué número calza o cuántas horas de sueño necesita? ¿Yo sé cómo sonríe cuándo lo felicitan o cómo reacciona cuando lo insultan?
No es suficiente saber que A es bueno y B es malo, que X tiene razón y Y está equivocado. Nosotros necesitamos ver la bondad de cerca–lo bastante para discernir los detalles. Necesitamos vivir correctamente, estar “casados” con ella, sentirla en nuestros huesos. Necesitamos una relación íntima con Di-s.
Hasta cierto punto, es posible lograr esta relación íntima en el mundo de hoy. Tenemos la Torá en la que Di-s puso Su alma y personalidad, Sus aspiraciones e idiosincrasias. La Torá es una crónica detallada de los deseos de Di-s, Sus gustos y Sus aversiones. La Torá nos da una guía a una vida que es a la vez espiritual y práctica, respondiendo a nuestro anhelo por la cercanía con lo Divino, gobernando nuestra conducta a través del mundo físico.
Pero el problema es que la Torá es un documento escrito. Por lo tanto ¿qué le dice Ud. a alguien que sostiene: “Yo, también, tengo una Torá, y ¿mi tradición tiene una interpretación distinta de la suya sobre el bien y el mal?” ¿Cómo podemos estar seguros que entendemos correctamente los matices y si el texto escrito está aplicándose óptimamente en nuestras vidas?
¡Si sólo hubiera un lugar donde la bondad y la rectitud realmente vivieran! Un lugar con una dirección y un número de teléfono. Un lugar donde podamos ir físicamente y llevar a nuestros primos y vecinos. ¡Miren, diríamos, ésta es la verdad, ésta es la bondad y ésta la justicia! ¿Ven? Y ellos verían.
Había semejante lugar: el Santo Templo en Jerusalén, la casa de Di-s en el mundo físico. Eso es lo que nos está faltando.

 

 

Janucá (Dedicación)

כ״ו בתשרי ה׳תשע״ה (October 20, 2014) por  
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Januka Sameaj

חנוכה – Jánuca

La Historia de Jánuca

Bajo Dominio Sirio Fue en la época del Segundo Gran Templo en Jerusalén, hace casi veintidós siglos, cuando tuvieron lugar los eventos que conmemoramos año tras año en Jánuca.

El pueblo judío había regresado a la Tierra de Israel del Exilio Babilónico, y reconstruido el Gran Templo. Pero siguieron sometidos a diversos poderes imperiales. Primero el persa, y más tarde los ejércitos conquistadores de Alejandro Magno.

Con la muerte de Alejandro, su vasto imperio fue repartido entre sus generales. Tras una lucha por el poder que abarcó a todas las naciones del Medio Oriente, Israel se encontró bajo el dominio de la dinastía seléucida, reyes griegos que reinaban desde Siria.

Alejandro se inclina ante el Sumo Sacerdote

El Talmud cuenta que cuando Alejandro Magno y sus legiones conquistadoras avanzaron sobre Jerusalén, fueron recibidos por una delegación de ancianos lideriados por Shimón “el Justo”, el Sumo Sacerdote. Cuando Alejandro vio acercarse a Shimón, bajó de su caballo y se arrodilló ante el Sabio judío.

Alejandro explicó a sus sorprendidos hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una visión. Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote conducía sus tropas a la victoria.

Como muestra de gratitud, y con un profundo respeto por el poder espiritual de los judíos, Alejandro fue un gobernante bondadoso y generoso. Canceló los impuestos judíos durante los Años Sabáticos cuando el trabajo agrícola queda suspendido por orden bíblica, y hasta ofreció animales para ser ofrendados en su beneficio en el Gran Templo. Desafortunadamente, la historia habría de mostrar que los herederos de Alejandro no sabrían sostener su benevolencia.

¡AQUÍ SUCEDIÓ UN GRAN MILAGRO!

¿Cuál es el gran milagro que el Dreidel y la fiesta conmemoran? Se ha proclamado que después de que los macabeos ganaron su apabullante victoria militar sobre los invasores griegos de Israel limpiaron el Templo. Al hacerlo, necesitaron encender la Menorá (un candelabro en el Templo). Los macabeos sólo tenían suficiente del aceite adecuado para que ardiese durante un día. El milagro que es recordado es la historieta de cómo las luces estuvieron encendidas durante ocho días dándoles el tiempo suficiente para completar la celebración y producir más aceite para el Templo.

En los días de Matitiahu, hijo de lojanán el Sumo Sacerdote, el Jashmonaí y sus hijos, cuando el malvado reino helenico se levantó contra Tu pueblo Israel para hacerles olvidar Tu Torá y ‘violar los decretos de Tu voluntad. Pero Tú, en Tus abundantes misericordias, Te erigiste junto a ellos en su momento de aflicción. Libraste sus luchas, defendiste sus derechos y vengaste el mal que se les había infligido. Entregaste a poderosos en manos de débiles, a numerosos en manos de pocos, a impuros en manos de puros, a malvados en manos de justos y a pecadores deliberados en manos de aquellos dedicados a Tu Torá. Y para Ti hiciste un nombre grande y santo en Tu mundo, y para Tu pueblo Israel efectuaste una inmensa salvación y redención hasta este día. Luego Tus hijos entraron al santuario de Tu Casa, limpiaron Tu Templo, purificaron Tu Santuario, encendieron luces en Tus sagrados atrios, y fijaron estos ocho días de Janucá para agradecer y alabar Tu gran Nombre.

Hace más de 2000 años, hubo una época en que la tierra de Israel formaba parte del Imperio sirio, siendo gobernada por la dinastía de los Seléucidas. Antioco III, rey de Siria, estaba en guerra con el rey Tolomeo de Egipto por el dominio de la tierra de Israel.

Antioco III resultó vencedor en la batalla y anexó la tierra de Israel a su imperio. Al comienzo de su reinado se mostró favorablemente dispuesto hacia los judíos y les acordó ciertos privilegios.

Más adelante, sin embargo, cuando fue derrotado por los romanos y éstos lo obligaron a pagar elevados gravámenes, la pesada carga recayó sobre los diversos pueblos que conformaban su imperio, a los que obligó a proporcionarle el oro cuyo pago le habían impuesto los romanos. Tras la muerte de Antioco le sucedió en el trono su hijo Seleuco IV, quien oprimió aún más a los judíos.

A las dificultades externas debían sumársele los peligros que amenazaban al judaísmo desde su fuero interno. La influencia de los helenistas (aquellos que aceptaban la idolatría y la forma de vida de los sirios) iba en constante aumento.

El Sumo Sacerdote Iojanán entrevió la gravedad del peligro que significaba para el judaísmo la penetración de la influencia Siria en Palestina. Ello, debido a que, contrariamente al ideal de belleza exterior que idolatraban los sirios, el judaísmo sustenta el ideal de la verdad y la pureza de orden moral, colocándolo por encima de cualquier armonía física y material, tal como lo ordena Elohim en Su sagrada Torá.

El pueblo judío jamás podrá renunciar a su fe en Elohim, para aceptar la idolatría de los sirios y los griegos. Por eso, Iojanán se oponía a todo intento por parte de los helenistas judíos en introducir las costumbres griegas y sirias en su territorio. Indudablemente, tal enérgica oposición debía, tarde o temprano, devenir en algún desastre. Y así fue: los helenistas lo aborrecían, y uno de ellos informó al comisionado del rey que en el tesoro del Beit Hamikdash -Templo había gran cantidad de riquezas.

Estas riquezas del Templo estaban formadas por los dineros del “medio Shekel” con que todo judío adulto contribuía anualmente. Dicha contribución estaba destinada a solventar los sacrificios que se ofrecían en el altar, así como para la conservación y el mejoramiento del edificio del Templo.

Otra parte del tesoro estaba formada por el fondo de los huérfanos, dinero que ellos habían heredado y que se depositaba allí hasta que cumplieran su mayoría de edad.

Seleuco necesitaba dinero para pagar a los romanos y éste estaba en el Templo. Sin pensarlo muy detenidamente envió a su ministro Heliodoro a retirar el dinero del tesoro del Templo.

En vano le rogó el Gran Sacerdote Iojanán que no lo hiciera. Heliodoro no le prestó atención y atravesó la puerta del Templo; pero al punto palideció de miedo, se desmayó y cayó al suelo. Cuando recobró el sentido, ya no se atrevió a entrar de nuevo.

El “Loco”

Antíoco hasta llegó a proclamarse Elohim a sí mismo, tomando el nombre de “Antíoco Epifanes” – el divino. Pero incluso sus propios seguidores se burlaban de él, llamándolo “Antíoco Epimanes” – el loco.

Poco tiempo después, Seleuco fue asesinado, y su hermano Antioco IV comenzó a reinar en Siria. Antioco IV era un tirano de carácter arrebatado e impetuoso, desdeñoso de la religión y de los sentimientos ajenos.

Fue llamado “Epitanes”, que quiere decir “el amado de los Elohimes”, tal como varios reyes sirios recibieron títulos semejantes. Sin embargo, un historiador de aquella época, Polibio, le aplicó el mote de “Epitanio” -que significa “loco” – como más apropiado al carácter del despiadado y cruel monarca.

En su deseo de unificar a su reino mediante la implantación de una religión y una cultura comunes para todos sus súbditos, Antíoco trató de desarraigar el individualismo de los judíos al reprimir todas sus costumbres.

Destituyó al ortodoxo y virtuoso Gran Sacerdote Iojanán, e instalo en su lugar a su hermano Josué, quien se complacía en hacerse llamar por el nombre griego de Jason, pues pertenecía al grupo de los helenistas.

Josué se valió de su alta investidura para difundir aún más las costumbres griegas entre los demás sacerdotes.

Josué o Jasón fue reemplazado posteriormente por otro hombre, Menelao, quien le había prometido al rey conseguirle más dinero que Jasón. Cuando Iojanán, el antiguo Sumo Sacerdote, protestó por la difusión de la influencia helenista en el Sagrado Templo, el nuevo Sumo Sacerdote lo hizo asesinar.

Entretanto, Antioco estaba librando una exitosa guerra contra Egipto. Sin embargo, mensajeros llegados de Roma le ordenaron cesar la lucha. Antioco tuvo que someterse a la voluntad de Roma y abandonar la contienda.

En Jerusalén había cundido el rumor de que Antioco habia sufrido un grave accidente en la batalla y al creerlo muerto el pueblo se rebeló contra Menelao. El traicionero Sumo Sacerdote se vio obligado a huir junto a sus amigos.

Los Mártires

Antioco regresó de Egipto furioso porque los romanos habían puesto trabas a sus ambiciones. Cuando se enteró de lo ocurrido en Jerusalén, lanzó todo su ejército sobre los judíos. Miles de ellos fueron muertos.

Inmediatamente, dictó una serie de severos decretos contra los judíos en los que se les prohibió la práctica de su culto; en adición a ello, los pergaminos de la Ley fueron confiscados y quemados.

El descanso sabático -Shabat-, la circuncisión -Brit Milá- y las leyes del ayuno, fueron prohibidos bajo pena de muerte.

La serie de atrocidades cometidas incluyó el que a uno de los más respetados ancianos de aquella generación, Rabí Eleazar, de 90 años, los servidores de Antioco le ordenaron que comiera carne de cerdo, para que los demás hicieran lo mismo.

Cuando el anciano se rehusó, le sugirieron que se llevara la carne hasta los labios para simular que la comía. Pero Rabí Eliezer se negó también a eso, y fue asesinado salvajemente. Hubo otros miles de judíos que, del mismo modo, sacrificaron sus vidas.

La famosa historia de Jana y sus siete hijos tuvo lugar en esa época. Los hombres de Antioco iban de pueblo en pueblo y de aldea en aldea para obligar a sus habitantes a adorar a los ídolos paganos. Solo quedó una zona de refugio, los montes de Judea con sus cuevas. Pero aún hasta allí persiguieron los sirios a los fieles judíos y muchos fueron los que ofrendaron sus vidas como mártires.

Matitiahu

Cuando los griegos llegaron a la ciudad de Modi’in (una ciudad a unos 27 kms de Jerusalén), levantaron un altar y ordenaron a los judíos para que vinieran y sacrificaran un cerdo. Matatías, un viejo sacerdote, estaba enfurecido por este acontecimiento. Como sacerdote, Matatías iba a ser la primera persona requerida para hacer este sacrificio.

Cuando el oficial sirio mandó construir un altar en la plaza pública de la aldea y exigió a Matitiahu que ofrendara sacrificios a los Elohimes griegos, éste replicó:  ¡Mis hijos, mis hermanos y Yo estamos decididos a permanecer fieles al pacto que Elohim hizo con nuestros antepasados! De inmediato se aproximó al altar un judío helenista con la intención de ofrecer un sacrificio.

Matatías rechazó valientemente ofrecer un sacrificio a Zeus e hizo un discurso conmovedor contra la adoración pagana llamando a los judíos a la solidaridad y la fe.

Cuando un feligrés salió hacia delante para sacrificar el cerdo en obediencia al mandato de los invasores paganos, Matatías mató al pobre judío infiel pobre de espíritu y atacó a los soldados.

Matitiahu empuñó una espada y lo mató. Los hijos y amigos de Matitihu se arrojaron sobre los oficiales y soldados sirios. Luego de perseguir a los demás, se dedicaron a destruir el altar.

¡En ese momento comenzó la revolución! Matatías y sus cinco hijos sometieron a los griegos a una guerra de guerrillas para alcanzar la independencia de Israel.

Matitiahu sabia que Antioco se enfurecería cuando supiera lo que había sucedido, y seguramente enviaría a sus esbirros para castigarlo a él y los suyos. Por lo tanto, abandonó la aldea de Modiín y huyó con sus hijos y amigos a los montes de Judea. Todos los judíos leales y valientes se les unieron.

Formaron legiones, que cada tanto abandonaban sus escondites para lanzarse sobre destacamentos y avanzadas de los enemigos, y para destruir los altares paganos que se erigían por orden de Antioco.

Los Macabeos

Antes de morir, Matitiahu reunió a sus hijos y los instó a continuar la lucha en defensa de la Torá de Elohim. Les pidió que siguieran los consejos de su hermano Shimón “el Sabio”, y que en la lucha reconocieran como jefe a Iehudá “el Fuerte”.

Iehudá era llamado “El Macabeo”, palabra compuesta por las primeras letras de las cuatro palabras hebreas “Mi Camoja Ba’elim Hashem” -‘¿Quién es como Tú entre los poderosos oh Elohim?’-.

Antioco envió a su general Apolonio para eliminar a Iehuda y a su gente, los Macabeos. Aunque superaban en número y en equipo bélico a sus adversarios, los sirios fueron derrotados por los Macabeos.

Antioco despachó entonces otra expedición, la que también fue derrotada. Finalmente comprendió que solo con un poderoso ejército podía aspirar a derrotar a Iehuda y a sus bravos combatientes.

Un ejército de más de 40.000 hombres recorrió el territorio bajo el mando de dos comandantes: Nicanor y Gorgiash. Cuando la noticia llegó hasta Iehuda, éste y sus hermanos exclamaron:

¡Luchemos hasta la muerte en defensa de nuestras almas y de nuestro Templo!

El pueblo se reunió en Mizpá – lugar donde antaño el profeta Samuel había elevado sus preces a Elohim-. Al cabo de una serie de batallas, la guerra fue ganada por los Macabeos.

La Consagración

Los Macabeos regresaron a Jerusalén y la liberaron. Entraron en el Templo y lo limpiaron de los ídolos colocados allí por los vandálicos sirios.

Iehudá y los suyos erigieron un nuevo altar y lo consagraron en el vigésimo quinto día del mes de Kislev del año 3622 (138 antes de la E. C).

La Menorá -Candelabro- de oro habia sido robada por los sirios, por lo que los Macabeos hicieron una nueva de un metal menos noble.

Cuando quisieron encendería, solo encontraron una pequeña redoma de aceite puro de oliva que continuaba cerrada con el sello del Sumo Sacerdote Iojanán.

Este alcanzaba solo para un día; pero por un milagro de Elohim, siguió ardiendo durante ocho días, hasta que se pudo elaborar más aceite.

El milagro demostró que Elohim había tomado nuevamente a Su pueblo bajo Su protección. En recuerdo a este milagro, nuestros sabios fijaron como festividad los ocho días de Janucá, constituyéndose éstos en ceremonia anual de agradecimiento eterno por medio del encendido de las velas.

198 a. C.: ejércitos del rey seléucida Antíoco III el Grande expulsan a Ptolomeo V Epifanes de Judea y Samaria.
175 a. C.: Antíoco IV Epifanes asciende al trono seléucida.
168 a. C.: bajo el reinado de Antíoco IV, el templo es saqueado, los judíos son masacrados, y el judaísmo es declarado ilegal.
167 a. C.: Antíoco ordena la construcción de un altar a Zeus en el Templo de Jerusalén. Matatías, y sus cinco hijos, lideran una rebelión en su contra. Judah, hijo de Matatías, se hace conocido como Judah haMacabí (Judas el Martillero).
166 a. C.: Matatías muere, y Judah toma su lugar como líder de la revuelta. Comienza el Reino Hasmoneo, que dura hasta el 63 a. C.
165 a. C.: la revuelta judía contra el monarca seléucida triunfa. El Templo es liberado y rededicado. Nace la festividad de Janucá.

¿Qué significado tiene la palabra Janucá?

Tiene varias acepciones. Janucá en hebreo significa inauguración y se refiere a la re-inauguración del Templo por los judíos, luego que fuera profanado por los griegos. También la palabra Janucá alude a Jinuj que significa educación -una verdadera educación en Torá y Mitzvot.

¿Por qué jugamos con una perinola?

Porque la perinola, llamada sevivón en hebreo y dréidel en Idish, nos recuerda los tiempos en que los soldados helenos vigilaban que los niños no estudiaran la Torá. Los que contravenían esta orden, disimulaban ante los soldados que venían a cerciorarse de que la orden del rey Antíoco se cumpliera y se ponían a jugar con una perinola similar a la que ahora conocemos como sevivón.

Dreidel

Dreidels en un mercado de Jerusalén.

El dreidel, o sevivon en hebreo es una perinola de cuatro lados con la que los niños acostumbran a jugar en Janucá. Esta perinola de Janucá tiene cuatro caras, cada una de ellas con una letra en hebreo:

Las cuatro letras son las siglas de Nes gadol haia sham, lo que quiere decir: ‘Un gran milagro ocurrió allá’. En Israel la cuarta letra suele ser פ en vez de ש, y las siglas son de Nes gadol haia po, lo cual se traduce como ‘Un gran milagro ocurrió aquí’.

Un dreidel marcando la letra Guímel.

En muchos hogares judíos se acostumbra a jugar con el dreidel después de encender la janukiá. Cada jugador comienza con unas 10 o 15 monedas (es común utilizar monedas de chocolate), nueces, pasas, caramelos u otras golosinas, y coloca una golosina en el «pozo». Se hace girar el dreidel, y se gana o se pierde según la letra que salga, según palabras en idish:

  • Nun–nisht, ‘nada’–no pasa nada, y es el turno del siguiente jugador
  • Guimel–gants, ‘todo’–el jugador se lleva todo el pozo
  • He–halb, ‘mitad’–el jugador toma la mitad del pozo, redondeando para arriba si hay un número impar
  • Shin–shtel ayn, ‘poner’–el jugador pone una golosina en el pozo

¿Por qué los macabeos se llaman así?

Los hijos de Matatías (Matitiahu) eran llamados los Jasmoneos. Uno de ellos, Yehudá (Judá) recibió el apelativo de Macabeo (Macabi). Esta fue la palabra que llevaron los macabeos en sus escudos. En realidad la palabra MaCaBI compuesta por las letras Mem, Cav, Bet y Yud, es el acrónimo hebreo del slogan bíblico “Mi Camoja baelim Ado-nai” ¡Nadie es tan grande como tú,Elohim.

¿Por qué encendemos la Janukiá después de oscurecer?

Nuestras leyes establecen que se haga así, para que el alma judía no se desespere ante la oscuridad y recuerde que sólo basta un poquito de luz para disipar mucha oscuridad.

¿Por qué el shamash se coloca por encima de las velas de Janucá?

Las velas de Janucá son sagradas, y entre ellas no se cuenta el shamash (vela piloto), que sirve sólo para prenderlas. Esto nos enseña que aquella persona que se esfuerza por “alumbrar” a los demás espiritualmente, a la larga también asciende en su propia espiritualidad.

El shamash no cuenta entonces entre las luminarias de Janucá, por lo que de hecho, la primera noche se encienden dos luminarias (el shamash y la primera luminaria), el segundo día se encienden tres, y así sucesivamente. En total, al finalizar los ocho días, se encendieron 44 luminarias (36 sin contar el shamash).

GUIA PARA JANUKA:

1. Ubicación de las velas:

a. Se debe procurar colocar las velas dentro de los 10 centímetros cercanos a la puerta y del lado izquierdo, para así estar encerrado con la mitzvá de Mezuzá a la derecha y las velas a la izquierda. O en una ventana

b. Las velas deben colocarse a una altura superior a los 30 cm del piso.

c. Cualquier tipo de aceite es apto para encender las velas de Jánuca, pero lo más apropiado es hacerlo con aceite de oliva, puesto que con él sucedió el milagro. Hoy en día se pueden usar también velas.

d. Es necesario poner el aceite suficiente para que queden encendidas por lo menos media hora.

2. Encendido de las velas

a. El horario del encendido de las velas es a partir de la salida de las estrellas (aprox. 40 minutos después de la puesta del sol), y no antes, debiéndose tratar de prenderlas apenas llegada la hora. En la víspera de Shabat se encienden las velas de Jánuca antes que las velas de Shabat, debiéndose poner suficiente aceite para que queden encendidas hasta media hora después de la salida de las estrellas. La noche de Shabat hacemos Havdalá antes de encender las velas de Jánuca.

¿Quién debe encenderlas?

En cada casa debe de haber por lo menos una Menorá o Janukia. También el shamash (cuidador) acostumbra a encender una Janukia en la Sinagoga. Todos los miembros de la familia deben presenciar el encendido de la Menorá. Haga que sus niños enciendan sus propias velas de Jánuca y todas las niñas sus velas de Shabat. Las personas que no viven con sus familias deben encender la Menorá en sus propios cuartos o viviendas.

3. Orden del encendido de las velas

La primera noche se comienza a encender la vela que está más a la derecha de la Janukia, y en la segunda noche cuando se agrega otra vela al lado, se comienza de ella a encender y se continúa encendiendo de izquierda a derecha. Así también en las noches sucesivas, se comienza de la agregada y se sigue encendiendo de izquierda a derecha.

Las velas o mechas deben estar en linea recta, no en circulo y tampoco una más alta o más baja que el resto.

4. Berajot sobre las velas

a. En la primera noche de Jánuca se dicen tres berajot :

1. “Lehadlik”

Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner Jánuca

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y nos ordenaste las luces de Jánuca.

2. “Sheasá nisim”

Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, sheasá nisim laavotenu baiamim hahem bazeman hazé.

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que obraste milagros con nuestros padres en tiempos pasados, en esta época.

3. “Shehejeianu”.

Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, shehejeianu beki-iemanu, vehiguianu lazeman hazé.

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que nos preservaste la vida, nos conservaste y nos permitiste llegar a este tiempo.

b. A partir de la segunda noche de Jánuca en adelante, se recitan solamente dos berajot:                               1. “Lehadlik”; 2. “Sheasá nisim”.

Se leen Salmos 30, 67 y 91.

Pasajes

Yochanan 10:22,23

Dentro de los libros Deuterócanonico se encuentra 1 Macabeos 4:53-54 y 2 Macabeos 10:5

 

 

5. Si se apagan las velas

a. Si se encendieron las velas y se apagaron accidentalmente antes de transcurrir la media hora en la cual deben quedar encendidas, si se habían colocado en un lugar donde había viento, deberá volverse a encenderlas, pero sin berajá. Pero si las velas estaban en lugar donde no había viento y ocurrió un percance y se apagaron, no hay obligación de volverlas a encender.

Lugar del encendido:

Hay quiénes colocan la janukia en el umbral de la entrada de la casa del lado izquierdo. Otros lo hacen en la ventana que está dirigida hacia la vía publica para que sea vista por la gente. Por que lo fundamental del precepto del encendido es: expansión del milagro, es por eso que se deben colocar las velas en un lugar de vista al público. Es conveniente encenderlas luego de la salida de las estrellas, cuando muchos aún están en las calles. Por este motivo, “Estas velas son sagradas todos los ocho días de Jánuca, no esta permitido hacer cualquier uso con ellas, sólo mirarlas con el fin de poder agradecer”, y expandir el milagro. Es por eso que se agregan a las velas un “shamash” – una vela adicional – con la cual encendemos las demás velas.

¿Con qué se enciende?

Es preferible encender con aceite de oliva, en recuerdo del milagro pero también es posible hacerlo con velas de cera.

Nosotros festejamos 8 días de Jánuca porque:

1 El primer día también se lo consideró milagro por haber ganado a los Griegos a pesar de ser menos y más débiles.

2 Fue un milagro haber encontrado aceite puro del Kohén Gadol.

3 El aceite que encontraron lo dividieron en 8 días. Como era poca cantidad alcanzaría sólo para una hora, pero milagrosamente en los 8 días las velas ardieron toda la noche.

4- Cuando pusieron el aceite en el candelabro, el recipiente quedó lleno como si no se hubiera usado. Esto ya se vio desde el primer día.

5- Las velas del candelabro, ardían toda la noche y a la mañana siguiente el aceite estaba completo para volver a prenderlas.

6 Los Griegos prohibieron la circuncisión. Cuando los derrotaron, fue tan grande la alegría de poder realizar esta mitzvá que decretaron a este día festivo, sumando en total 8 días.

7 La primera noche hicieron mechas finitas y pusieron poco aceite para que alcanzara para los 8 días. A pesar de esto la luz no disminuyó y brillo normalmente.

8 Los Griegos querían sacar de los corazones judíos su fe en D”s. Que es quien maneja a todo el mundo, imponiendo la ideología que todo era de la naturaleza.

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Capítulo 7: 2 Macabeos 7

El martirio de siete hermanos y de su madre
7 1 También fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
2 Pero uno de ellos, hablando en nombre de todos, le dijo: “¿Qué quieres preguntar y saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir, antes que violar las leyes de nuestros padres”.
3 El rey, fuera de sí, mandó poner al fuego sartenes y ollas, 4 y cuando estuvieron al rojo vivo, ordenó que cortaran la lengua al que había hablado en nombre de los demás, y que le arrancaran el cuello cabelludo y le amputaran las extremidades en presencia de sus hermanos y de su madre.
5 Cuando quedó totalmente mutilado, aunque aún estaba con vida, mandó que lo acercaran al fuego y lo arrojaran a la sartén. Mientras el humo de la sartén se extendía por todas partes, los otros hermanos y la madre se animaban mutuamente a morir con generosidad, diciendo : 6 “El Señor Dios nos está viendo y tiene compasión de nosotros, como lo declaró Moisés en el canto que atestigua claramente: ‘El Señor se apiadará de sus servidores’”.
7 Una vez que el primero murió de esta manera, llevaron al suplicio al segundo. Después de arrancarle el cuero cabelludo, le preguntaron: “¿Vas a comer carne de cerdo, antes que sean torturados todos los miembros de tu cuerpo?”.
8 Pero él, respondiendo en su lengua materna, exclamó: “¡No!”. Por eso, también él sufrió la misma tortura que el primero.
9 Y cuando estaba por dar el último suspiro, dijo: “Tú, malvado, nos privas de la vida presente, pero el Rey del universo nos resucitará a una vida eterna, ya que nosotros morimos por sus leyes”.
10 Después de este, fue castigado el tercero. Apenas se lo pidieron, presentó su lengua, extendió decididamente sus manos 11 y dijo con valentía: “Yo he recibido estos miembros como un don del Cielo, pero ahora los desprecio por amor a sus leyes y espero recibirlos nuevamente de él”.
12 El rey y sus acompañantes estaban sorprendidos del valor de aquel joven, que no hacía ningún caso de sus sufrimientos.
13 Una vez que murió este, sometieron al cuarto a la misma tortura y a los mismos suplicios.
14 Y cuando ya estaba próximo a su fin, habló así: “Es preferible morir a manos de los hombres, con la esperanza puesta en Dios de ser resucitados por él. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida”.
15 En seguida trajeron al quinto y comenzaron a torturarlo.
16 Pero él, con los ojos fijos en el rey, dijo: “Tú, aunque eres un simple mortal, tienes poder sobre los hombres y por eso haces lo que quieres. Pero no creas que Dios ha abandonado a nuestro pueblo.
17 Espera y verás cómo su poder soberano te atormentará a ti y a tu descendencia”.
18 Después de este trajeron al sexto, el cual, estando a punto de morir, dijo: “No te hagas vanas ilusiones, porque nosotros padecemos esto por nuestra propia culpa; por haber pecado contra nuestro Dios, nos han sucedido cosas tan sorprendentes.
19 Pero tú, que te has atrevido a luchar contra Dios, no pienses que vas a quedar impune”.
20 Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo fue aquella madre que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, soportó todo valerosamente, gracias a la esperanza que tenía puesta en el Señor.
21 Llena de nobles sentimientos, exhortaba a cada uno de ellos, hablándoles en su lengua materna. Y animando con un ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: 22 “Yo no sé cómo ustedes aparecieron en mis entrañas; no fui yo la que les dio el espíritu y la vida ni la que ordenó armoniosamente los miembros de su cuerpo.
23 Pero sé que el Creador del universo, el que plasmó al hombre en su nacimiento y determinó el origen de todas las cosas, les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida, ya que ustedes se olvidan ahora de sí mismos por amor de sus leyes”.
24 Antíoco pensó que se estaba burlando de él y sospechó que esas palabras eran un insulto. Como aún vivía el más joven, no sólo trataba de convencerlo con palabras, sino que le prometía con juramentos que lo haría rico y feliz, si abandonaba las tradiciones de sus antepasados. Le aseguraba asimismo que lo haría su Amigo y le confiaría altos cargos.
25 Pero como el joven no le hacía ningún caso, el rey hizo llamar a la madre y le pidió que aconsejara a su hijo, a fin de salvarle la vida.
26 Después de mucho insistir, ella accedió a persuadir a su hijo.
27 Entonces, acercándose a él y burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua materna: “Hijo mío, ten compasión de mí, que te llevé nueve meses en mis entrañas, te amamanté durante tres años y te crié‚ y eduqué‚ dándote el alimento, hasta la edad que ahora tienes.
28 Yo te suplico, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra, y al ver todo lo que hay en ellos, reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada, y que también el género humano fue hecho de la misma manera.
29 No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia”.
30 Apenas ella terminó de hablar, el joven dijo: “¿Qué esperan? Yo no obedezco el decreto del rey, sino las prescripciones de la Ley que fue dada a nuestros padres por medio de Moisés.
31 Y tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.
32 Es verdad que nosotros padecemos a causa de nuestros propios pecados; 33 pero si el Señor viviente se ha irritado por un tiempo para castigarnos y corregirnos, él volverá a reconciliarse con sus servidores.
34 Tú, en cambio, el más impío e infame de todos los hombres, no te engrías vanamente ni alientes falsas esperanzas, levantando tu mano contra los hijos del Cielo, 35 porque todavía no has escapado al juicio del Dios todopoderoso que ve todas las cosas.
36 Nuestros hermanos, después de haber soportado un breve tormento, gozan ahora de la vida inagotable, en virtud de la Alianza de Dios. Pero tú, por el justo juicio de Dios, soportarás la pena merecida por tu soberbia.
37 Yo, como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi alma por las leyes de nuestros padres, invocando a Dios para que pronto se muestro propicio con nuestra nación y para que te haga confesar, a fuerza de aflicciones y golpes, que él es el único Dios.
38 ¡Ojalá que se detenga en mí y en mis hermanos la ira del Todopoderoso, justamente desencadenada sobre todo nuestro pueblo!”.
39 El rey, fuera de sí y exasperado por la burla, se ensañó con este más cruelmente que con los demás.
40 Así murió el último de los jóvenes, de una manera irreprochable y con entera confianza en el Señor.
41 Finalmente murió la madre, después de todos sus hijos.
42 Pero basta con esto para informar acerca de los banquetes rituales y de la magnitud de los suplicios.
LA REBELIÓN DE JUDAS MACABEO Y LA PURIFICACIÓN DEL TEMPLO DE JERUSALÉN
El relato muestra, en un tercer acto, cómo la ira del Señor se cambia en misericordia, gracias al sacrificio de los mártires judíos. Judas Macabeo organiza la resistencia y combate triunfalmente contra los enemigos de su Pueblo. Antíoco IV, el profanador del Templo, fracasa en su intento de saquear otro santuario y muere en medio de terribles dolores, reconociendo el poder del Señor que le había infligido un justo castigo (9. 1-29). Judas, por su parte, purifica el Templo profanado y promulga un decreto instituyendo la fiesta de la Dedicación (10. 1-8), a la que se refieren las Cartas que figuran al comienzo del Libro.

 

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