Janucá (Dedicación)

כ״ו בתשרי ה׳תשע״ה (October 20, 2014) por  
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חנוכה – Jánuca

La Historia de Jánuca

Bajo Dominio Sirio Fue en la época del Segundo Gran Templo en Jerusalén, hace casi veintidós siglos, cuando tuvieron lugar los eventos que conmemoramos año tras año en Jánuca.

El pueblo judío había regresado a la Tierra de Israel del Exilio Babilónico, y reconstruido el Gran Templo. Pero siguieron sometidos a diversos poderes imperiales. Primero el persa, y más tarde los ejércitos conquistadores de Alejandro Magno.

Con la muerte de Alejandro, su vasto imperio fue repartido entre sus generales. Tras una lucha por el poder que abarcó a todas las naciones del Medio Oriente, Israel se encontró bajo el dominio de la dinastía seléucida, reyes griegos que reinaban desde Siria.

Alejandro se inclina ante el Sumo Sacerdote

El Talmud cuenta que cuando Alejandro Magno y sus legiones conquistadoras avanzaron sobre Jerusalén, fueron recibidos por una delegación de ancianos lideriados por Shimón “el Justo”, el Sumo Sacerdote. Cuando Alejandro vio acercarse a Shimón, bajó de su caballo y se arrodilló ante el Sabio judío.

Alejandro explicó a sus sorprendidos hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una visión. Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote conducía sus tropas a la victoria.

Como muestra de gratitud, y con un profundo respeto por el poder espiritual de los judíos, Alejandro fue un gobernante bondadoso y generoso. Canceló los impuestos judíos durante los Años Sabáticos cuando el trabajo agrícola queda suspendido por orden bíblica, y hasta ofreció animales para ser ofrendados en su beneficio en el Gran Templo. Desafortunadamente, la historia habría de mostrar que los herederos de Alejandro no sabrían sostener su benevolencia.

¡AQUÍ SUCEDIÓ UN GRAN MILAGRO!

¿Cuál es el gran milagro que el Dreidel y la fiesta conmemoran? Se ha proclamado que después de que los macabeos ganaron su apabullante victoria militar sobre los invasores griegos de Israel limpiaron el Templo. Al hacerlo, necesitaron encender la Menorá (un candelabro en el Templo). Los macabeos sólo tenían suficiente del aceite adecuado para que ardiese durante un día. El milagro que es recordado es la historieta de cómo las luces estuvieron encendidas durante ocho días dándoles el tiempo suficiente para completar la celebración y producir más aceite para el Templo.

En los días de Matitiahu, hijo de lojanán el Sumo Sacerdote, el Jashmonaí y sus hijos, cuando el malvado reino helenico se levantó contra Tu pueblo Israel para hacerles olvidar Tu Torá y ‘violar los decretos de Tu voluntad. Pero Tú, en Tus abundantes misericordias, Te erigiste junto a ellos en su momento de aflicción. Libraste sus luchas, defendiste sus derechos y vengaste el mal que se les había infligido. Entregaste a poderosos en manos de débiles, a numerosos en manos de pocos, a impuros en manos de puros, a malvados en manos de justos y a pecadores deliberados en manos de aquellos dedicados a Tu Torá. Y para Ti hiciste un nombre grande y santo en Tu mundo, y para Tu pueblo Israel efectuaste una inmensa salvación y redención hasta este día. Luego Tus hijos entraron al santuario de Tu Casa, limpiaron Tu Templo, purificaron Tu Santuario, encendieron luces en Tus sagrados atrios, y fijaron estos ocho días de Janucá para agradecer y alabar Tu gran Nombre.

Hace más de 2000 años, hubo una época en que la tierra de Israel formaba parte del Imperio sirio, siendo gobernada por la dinastía de los Seléucidas. Antioco III, rey de Siria, estaba en guerra con el rey Tolomeo de Egipto por el dominio de la tierra de Israel.

Antioco III resultó vencedor en la batalla y anexó la tierra de Israel a su imperio. Al comienzo de su reinado se mostró favorablemente dispuesto hacia los judíos y les acordó ciertos privilegios.

Más adelante, sin embargo, cuando fue derrotado por los romanos y éstos lo obligaron a pagar elevados gravámenes, la pesada carga recayó sobre los diversos pueblos que conformaban su imperio, a los que obligó a proporcionarle el oro cuyo pago le habían impuesto los romanos. Tras la muerte de Antioco le sucedió en el trono su hijo Seleuco IV, quien oprimió aún más a los judíos.

A las dificultades externas debían sumársele los peligros que amenazaban al judaísmo desde su fuero interno. La influencia de los helenistas (aquellos que aceptaban la idolatría y la forma de vida de los sirios) iba en constante aumento.

El Sumo Sacerdote Iojanán entrevió la gravedad del peligro que significaba para el judaísmo la penetración de la influencia Siria en Palestina. Ello, debido a que, contrariamente al ideal de belleza exterior que idolatraban los sirios, el judaísmo sustenta el ideal de la verdad y la pureza de orden moral, colocándolo por encima de cualquier armonía física y material, tal como lo ordena Elohim en Su sagrada Torá.

El pueblo judío jamás podrá renunciar a su fe en Elohim, para aceptar la idolatría de los sirios y los griegos. Por eso, Iojanán se oponía a todo intento por parte de los helenistas judíos en introducir las costumbres griegas y sirias en su territorio. Indudablemente, tal enérgica oposición debía, tarde o temprano, devenir en algún desastre. Y así fue: los helenistas lo aborrecían, y uno de ellos informó al comisionado del rey que en el tesoro del Beit Hamikdash -Templo había gran cantidad de riquezas.

Estas riquezas del Templo estaban formadas por los dineros del “medio Shekel” con que todo judío adulto contribuía anualmente. Dicha contribución estaba destinada a solventar los sacrificios que se ofrecían en el altar, así como para la conservación y el mejoramiento del edificio del Templo.

Otra parte del tesoro estaba formada por el fondo de los huérfanos, dinero que ellos habían heredado y que se depositaba allí hasta que cumplieran su mayoría de edad.

Seleuco necesitaba dinero para pagar a los romanos y éste estaba en el Templo. Sin pensarlo muy detenidamente envió a su ministro Heliodoro a retirar el dinero del tesoro del Templo.

En vano le rogó el Gran Sacerdote Iojanán que no lo hiciera. Heliodoro no le prestó atención y atravesó la puerta del Templo; pero al punto palideció de miedo, se desmayó y cayó al suelo. Cuando recobró el sentido, ya no se atrevió a entrar de nuevo.

El “Loco”

Antíoco hasta llegó a proclamarse Elohim a sí mismo, tomando el nombre de “Antíoco Epifanes” – el divino. Pero incluso sus propios seguidores se burlaban de él, llamándolo “Antíoco Epimanes” – el loco.

Poco tiempo después, Seleuco fue asesinado, y su hermano Antioco IV comenzó a reinar en Siria. Antioco IV era un tirano de carácter arrebatado e impetuoso, desdeñoso de la religión y de los sentimientos ajenos.

Fue llamado “Epitanes”, que quiere decir “el amado de los Elohimes”, tal como varios reyes sirios recibieron títulos semejantes. Sin embargo, un historiador de aquella época, Polibio, le aplicó el mote de “Epitanio” -que significa “loco” – como más apropiado al carácter del despiadado y cruel monarca.

En su deseo de unificar a su reino mediante la implantación de una religión y una cultura comunes para todos sus súbditos, Antíoco trató de desarraigar el individualismo de los judíos al reprimir todas sus costumbres.

Destituyó al ortodoxo y virtuoso Gran Sacerdote Iojanán, e instalo en su lugar a su hermano Josué, quien se complacía en hacerse llamar por el nombre griego de Jason, pues pertenecía al grupo de los helenistas.

Josué se valió de su alta investidura para difundir aún más las costumbres griegas entre los demás sacerdotes.

Josué o Jasón fue reemplazado posteriormente por otro hombre, Menelao, quien le había prometido al rey conseguirle más dinero que Jasón. Cuando Iojanán, el antiguo Sumo Sacerdote, protestó por la difusión de la influencia helenista en el Sagrado Templo, el nuevo Sumo Sacerdote lo hizo asesinar.

Entretanto, Antioco estaba librando una exitosa guerra contra Egipto. Sin embargo, mensajeros llegados de Roma le ordenaron cesar la lucha. Antioco tuvo que someterse a la voluntad de Roma y abandonar la contienda.

En Jerusalén había cundido el rumor de que Antioco habia sufrido un grave accidente en la batalla y al creerlo muerto el pueblo se rebeló contra Menelao. El traicionero Sumo Sacerdote se vio obligado a huir junto a sus amigos.

Los Mártires

Antioco regresó de Egipto furioso porque los romanos habían puesto trabas a sus ambiciones. Cuando se enteró de lo ocurrido en Jerusalén, lanzó todo su ejército sobre los judíos. Miles de ellos fueron muertos.

Inmediatamente, dictó una serie de severos decretos contra los judíos en los que se les prohibió la práctica de su culto; en adición a ello, los pergaminos de la Ley fueron confiscados y quemados.

El descanso sabático -Shabat-, la circuncisión -Brit Milá- y las leyes del ayuno, fueron prohibidos bajo pena de muerte.

La serie de atrocidades cometidas incluyó el que a uno de los más respetados ancianos de aquella generación, Rabí Eleazar, de 90 años, los servidores de Antioco le ordenaron que comiera carne de cerdo, para que los demás hicieran lo mismo.

Cuando el anciano se rehusó, le sugirieron que se llevara la carne hasta los labios para simular que la comía. Pero Rabí Eliezer se negó también a eso, y fue asesinado salvajemente. Hubo otros miles de judíos que, del mismo modo, sacrificaron sus vidas.

La famosa historia de Jana y sus siete hijos tuvo lugar en esa época. Los hombres de Antioco iban de pueblo en pueblo y de aldea en aldea para obligar a sus habitantes a adorar a los ídolos paganos. Solo quedó una zona de refugio, los montes de Judea con sus cuevas. Pero aún hasta allí persiguieron los sirios a los fieles judíos y muchos fueron los que ofrendaron sus vidas como mártires.

Matitiahu

Cuando los griegos llegaron a la ciudad de Modi’in (una ciudad a unos 27 kms de Jerusalén), levantaron un altar y ordenaron a los judíos para que vinieran y sacrificaran un cerdo. Matatías, un viejo sacerdote, estaba enfurecido por este acontecimiento. Como sacerdote, Matatías iba a ser la primera persona requerida para hacer este sacrificio.

Cuando el oficial sirio mandó construir un altar en la plaza pública de la aldea y exigió a Matitiahu que ofrendara sacrificios a los Elohimes griegos, éste replicó:  ¡Mis hijos, mis hermanos y Yo estamos decididos a permanecer fieles al pacto que Elohim hizo con nuestros antepasados! De inmediato se aproximó al altar un judío helenista con la intención de ofrecer un sacrificio.

Matatías rechazó valientemente ofrecer un sacrificio a Zeus e hizo un discurso conmovedor contra la adoración pagana llamando a los judíos a la solidaridad y la fe.

Cuando un feligrés salió hacia delante para sacrificar el cerdo en obediencia al mandato de los invasores paganos, Matatías mató al pobre judío infiel pobre de espíritu y atacó a los soldados.

Matitiahu empuñó una espada y lo mató. Los hijos y amigos de Matitihu se arrojaron sobre los oficiales y soldados sirios. Luego de perseguir a los demás, se dedicaron a destruir el altar.

¡En ese momento comenzó la revolución! Matatías y sus cinco hijos sometieron a los griegos a una guerra de guerrillas para alcanzar la independencia de Israel.

Matitiahu sabia que Antioco se enfurecería cuando supiera lo que había sucedido, y seguramente enviaría a sus esbirros para castigarlo a él y los suyos. Por lo tanto, abandonó la aldea de Modiín y huyó con sus hijos y amigos a los montes de Judea. Todos los judíos leales y valientes se les unieron.

Formaron legiones, que cada tanto abandonaban sus escondites para lanzarse sobre destacamentos y avanzadas de los enemigos, y para destruir los altares paganos que se erigían por orden de Antioco.

Los Macabeos

Antes de morir, Matitiahu reunió a sus hijos y los instó a continuar la lucha en defensa de la Torá de Elohim. Les pidió que siguieran los consejos de su hermano Shimón “el Sabio”, y que en la lucha reconocieran como jefe a Iehudá “el Fuerte”.

Iehudá era llamado “El Macabeo”, palabra compuesta por las primeras letras de las cuatro palabras hebreas “Mi Camoja Ba’elim Hashem” -‘¿Quién es como Tú entre los poderosos oh Elohim?’-.

Antioco envió a su general Apolonio para eliminar a Iehuda y a su gente, los Macabeos. Aunque superaban en número y en equipo bélico a sus adversarios, los sirios fueron derrotados por los Macabeos.

Antioco despachó entonces otra expedición, la que también fue derrotada. Finalmente comprendió que solo con un poderoso ejército podía aspirar a derrotar a Iehuda y a sus bravos combatientes.

Un ejército de más de 40.000 hombres recorrió el territorio bajo el mando de dos comandantes: Nicanor y Gorgiash. Cuando la noticia llegó hasta Iehuda, éste y sus hermanos exclamaron:

¡Luchemos hasta la muerte en defensa de nuestras almas y de nuestro Templo!

El pueblo se reunió en Mizpá – lugar donde antaño el profeta Samuel había elevado sus preces a Elohim-. Al cabo de una serie de batallas, la guerra fue ganada por los Macabeos.

La Consagración

Los Macabeos regresaron a Jerusalén y la liberaron. Entraron en el Templo y lo limpiaron de los ídolos colocados allí por los vandálicos sirios.

Iehudá y los suyos erigieron un nuevo altar y lo consagraron en el vigésimo quinto día del mes de Kislev del año 3622 (138 antes de la E. C).

La Menorá -Candelabro- de oro habia sido robada por los sirios, por lo que los Macabeos hicieron una nueva de un metal menos noble.

Cuando quisieron encendería, solo encontraron una pequeña redoma de aceite puro de oliva que continuaba cerrada con el sello del Sumo Sacerdote Iojanán.

Este alcanzaba solo para un día; pero por un milagro de Elohim, siguió ardiendo durante ocho días, hasta que se pudo elaborar más aceite.

El milagro demostró que Elohim había tomado nuevamente a Su pueblo bajo Su protección. En recuerdo a este milagro, nuestros sabios fijaron como festividad los ocho días de Janucá, constituyéndose éstos en ceremonia anual de agradecimiento eterno por medio del encendido de las velas.

198 a. C.: ejércitos del rey seléucida Antíoco III el Grande expulsan a Ptolomeo V Epifanes de Judea y Samaria.
175 a. C.: Antíoco IV Epifanes asciende al trono seléucida.
168 a. C.: bajo el reinado de Antíoco IV, el templo es saqueado, los judíos son masacrados, y el judaísmo es declarado ilegal.
167 a. C.: Antíoco ordena la construcción de un altar a Zeus en el Templo de Jerusalén. Matatías, y sus cinco hijos, lideran una rebelión en su contra. Judah, hijo de Matatías, se hace conocido como Judah haMacabí (Judas el Martillero).
166 a. C.: Matatías muere, y Judah toma su lugar como líder de la revuelta. Comienza el Reino Hasmoneo, que dura hasta el 63 a. C.
165 a. C.: la revuelta judía contra el monarca seléucida triunfa. El Templo es liberado y rededicado. Nace la festividad de Janucá.

¿Qué significado tiene la palabra Janucá?

Tiene varias acepciones. Janucá en hebreo significa inauguración y se refiere a la re-inauguración del Templo por los judíos, luego que fuera profanado por los griegos. También la palabra Janucá alude a Jinuj que significa educación -una verdadera educación en Torá y Mitzvot.

¿Por qué jugamos con una perinola?

Porque la perinola, llamada sevivón en hebreo y dréidel en Idish, nos recuerda los tiempos en que los soldados helenos vigilaban que los niños no estudiaran la Torá. Los que contravenían esta orden, disimulaban ante los soldados que venían a cerciorarse de que la orden del rey Antíoco se cumpliera y se ponían a jugar con una perinola similar a la que ahora conocemos como sevivón.

Dreidel

Dreidels en un mercado de Jerusalén.

El dreidel, o sevivon en hebreo es una perinola de cuatro lados con la que los niños acostumbran a jugar en Janucá. Esta perinola de Janucá tiene cuatro caras, cada una de ellas con una letra en hebreo:

Las cuatro letras son las siglas de Nes gadol haia sham, lo que quiere decir: ‘Un gran milagro ocurrió allá’. En Israel la cuarta letra suele ser פ en vez de ש, y las siglas son de Nes gadol haia po, lo cual se traduce como ‘Un gran milagro ocurrió aquí’.

Un dreidel marcando la letra Guímel.

En muchos hogares judíos se acostumbra a jugar con el dreidel después de encender la janukiá. Cada jugador comienza con unas 10 o 15 monedas (es común utilizar monedas de chocolate), nueces, pasas, caramelos u otras golosinas, y coloca una golosina en el «pozo». Se hace girar el dreidel, y se gana o se pierde según la letra que salga, según palabras en idish:

  • Nun–nisht, ‘nada’–no pasa nada, y es el turno del siguiente jugador
  • Guimel–gants, ‘todo’–el jugador se lleva todo el pozo
  • He–halb, ‘mitad’–el jugador toma la mitad del pozo, redondeando para arriba si hay un número impar
  • Shin–shtel ayn, ‘poner’–el jugador pone una golosina en el pozo

¿Por qué los macabeos se llaman así?

Los hijos de Matatías (Matitiahu) eran llamados los Jasmoneos. Uno de ellos, Yehudá (Judá) recibió el apelativo de Macabeo (Macabi). Esta fue la palabra que llevaron los macabeos en sus escudos. En realidad la palabra MaCaBI compuesta por las letras Mem, Cav, Bet y Yud, es el acrónimo hebreo del slogan bíblico “Mi Camoja baelim Ado-nai” ¡Nadie es tan grande como tú,Elohim.

¿Por qué encendemos la Janukiá después de oscurecer?

Nuestras leyes establecen que se haga así, para que el alma judía no se desespere ante la oscuridad y recuerde que sólo basta un poquito de luz para disipar mucha oscuridad.

¿Por qué el shamash se coloca por encima de las velas de Janucá?

Las velas de Janucá son sagradas, y entre ellas no se cuenta el shamash (vela piloto), que sirve sólo para prenderlas. Esto nos enseña que aquella persona que se esfuerza por “alumbrar” a los demás espiritualmente, a la larga también asciende en su propia espiritualidad.

El shamash no cuenta entonces entre las luminarias de Janucá, por lo que de hecho, la primera noche se encienden dos luminarias (el shamash y la primera luminaria), el segundo día se encienden tres, y así sucesivamente. En total, al finalizar los ocho días, se encendieron 44 luminarias (36 sin contar el shamash).

GUIA PARA JANUKA:

1. Ubicación de las velas:

a. Se debe procurar colocar las velas dentro de los 10 centímetros cercanos a la puerta y del lado izquierdo, para así estar encerrado con la mitzvá de Mezuzá a la derecha y las velas a la izquierda. O en una ventana

b. Las velas deben colocarse a una altura superior a los 30 cm del piso.

c. Cualquier tipo de aceite es apto para encender las velas de Jánuca, pero lo más apropiado es hacerlo con aceite de oliva, puesto que con él sucedió el milagro. Hoy en día se pueden usar también velas.

d. Es necesario poner el aceite suficiente para que queden encendidas por lo menos media hora.

2. Encendido de las velas

a. El horario del encendido de las velas es a partir de la salida de las estrellas (aprox. 40 minutos después de la puesta del sol), y no antes, debiéndose tratar de prenderlas apenas llegada la hora. En la víspera de Shabat se encienden las velas de Jánuca antes que las velas de Shabat, debiéndose poner suficiente aceite para que queden encendidas hasta media hora después de la salida de las estrellas. La noche de Shabat hacemos Havdalá antes de encender las velas de Jánuca.

¿Quién debe encenderlas?

En cada casa debe de haber por lo menos una Menorá o Janukia. También el shamash (cuidador) acostumbra a encender una Janukia en la Sinagoga. Todos los miembros de la familia deben presenciar el encendido de la Menorá. Haga que sus niños enciendan sus propias velas de Jánuca y todas las niñas sus velas de Shabat. Las personas que no viven con sus familias deben encender la Menorá en sus propios cuartos o viviendas.

3. Orden del encendido de las velas

La primera noche se comienza a encender la vela que está más a la derecha de la Janukia, y en la segunda noche cuando se agrega otra vela al lado, se comienza de ella a encender y se continúa encendiendo de izquierda a derecha. Así también en las noches sucesivas, se comienza de la agregada y se sigue encendiendo de izquierda a derecha.

Las velas o mechas deben estar en linea recta, no en circulo y tampoco una más alta o más baja que el resto.

4. Berajot sobre las velas

a. En la primera noche de Jánuca se dicen tres berajot :

1. “Lehadlik”

Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner Jánuca

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y nos ordenaste las luces de Jánuca.

2. “Sheasá nisim”

Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, sheasá nisim laavotenu baiamim hahem bazeman hazé.

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que obraste milagros con nuestros padres en tiempos pasados, en esta época.

3. “Shehejeianu”.

Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, shehejeianu beki-iemanu, vehiguianu lazeman hazé.

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que nos preservaste la vida, nos conservaste y nos permitiste llegar a este tiempo.

b. A partir de la segunda noche de Jánuca en adelante, se recitan solamente dos berajot:                               1. “Lehadlik”; 2. “Sheasá nisim”.

Se leen Salmos 30, 67 y 91.

Pasajes

Yochanan 10:22,23

Dentro de los libros Deuterócanonico se encuentra 1 Macabeos 4:53-54 y 2 Macabeos 10:5

 

 

5. Si se apagan las velas

a. Si se encendieron las velas y se apagaron accidentalmente antes de transcurrir la media hora en la cual deben quedar encendidas, si se habían colocado en un lugar donde había viento, deberá volverse a encenderlas, pero sin berajá. Pero si las velas estaban en lugar donde no había viento y ocurrió un percance y se apagaron, no hay obligación de volverlas a encender.

Lugar del encendido:

Hay quiénes colocan la janukia en el umbral de la entrada de la casa del lado izquierdo. Otros lo hacen en la ventana que está dirigida hacia la vía publica para que sea vista por la gente. Por que lo fundamental del precepto del encendido es: expansión del milagro, es por eso que se deben colocar las velas en un lugar de vista al público. Es conveniente encenderlas luego de la salida de las estrellas, cuando muchos aún están en las calles. Por este motivo, “Estas velas son sagradas todos los ocho días de Jánuca, no esta permitido hacer cualquier uso con ellas, sólo mirarlas con el fin de poder agradecer”, y expandir el milagro. Es por eso que se agregan a las velas un “shamash” – una vela adicional – con la cual encendemos las demás velas.

¿Con qué se enciende?

Es preferible encender con aceite de oliva, en recuerdo del milagro pero también es posible hacerlo con velas de cera.

Nosotros festejamos 8 días de Jánuca porque:

1 El primer día también se lo consideró milagro por haber ganado a los Griegos a pesar de ser menos y más débiles.

2 Fue un milagro haber encontrado aceite puro del Kohén Gadol.

3 El aceite que encontraron lo dividieron en 8 días. Como era poca cantidad alcanzaría sólo para una hora, pero milagrosamente en los 8 días las velas ardieron toda la noche.

4- Cuando pusieron el aceite en el candelabro, el recipiente quedó lleno como si no se hubiera usado. Esto ya se vio desde el primer día.

5- Las velas del candelabro, ardían toda la noche y a la mañana siguiente el aceite estaba completo para volver a prenderlas.

6 Los Griegos prohibieron la circuncisión. Cuando los derrotaron, fue tan grande la alegría de poder realizar esta mitzvá que decretaron a este día festivo, sumando en total 8 días.

7 La primera noche hicieron mechas finitas y pusieron poco aceite para que alcanzara para los 8 días. A pesar de esto la luz no disminuyó y brillo normalmente.

8 Los Griegos querían sacar de los corazones judíos su fe en D”s. Que es quien maneja a todo el mundo, imponiendo la ideología que todo era de la naturaleza.

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Capítulo 7: 2 Macabeos 7

El martirio de siete hermanos y de su madre
7 1 También fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
2 Pero uno de ellos, hablando en nombre de todos, le dijo: “¿Qué quieres preguntar y saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir, antes que violar las leyes de nuestros padres”.
3 El rey, fuera de sí, mandó poner al fuego sartenes y ollas, 4 y cuando estuvieron al rojo vivo, ordenó que cortaran la lengua al que había hablado en nombre de los demás, y que le arrancaran el cuello cabelludo y le amputaran las extremidades en presencia de sus hermanos y de su madre.
5 Cuando quedó totalmente mutilado, aunque aún estaba con vida, mandó que lo acercaran al fuego y lo arrojaran a la sartén. Mientras el humo de la sartén se extendía por todas partes, los otros hermanos y la madre se animaban mutuamente a morir con generosidad, diciendo : 6 “El Señor Dios nos está viendo y tiene compasión de nosotros, como lo declaró Moisés en el canto que atestigua claramente: ‘El Señor se apiadará de sus servidores’”.
7 Una vez que el primero murió de esta manera, llevaron al suplicio al segundo. Después de arrancarle el cuero cabelludo, le preguntaron: “¿Vas a comer carne de cerdo, antes que sean torturados todos los miembros de tu cuerpo?”.
8 Pero él, respondiendo en su lengua materna, exclamó: “¡No!”. Por eso, también él sufrió la misma tortura que el primero.
9 Y cuando estaba por dar el último suspiro, dijo: “Tú, malvado, nos privas de la vida presente, pero el Rey del universo nos resucitará a una vida eterna, ya que nosotros morimos por sus leyes”.
10 Después de este, fue castigado el tercero. Apenas se lo pidieron, presentó su lengua, extendió decididamente sus manos 11 y dijo con valentía: “Yo he recibido estos miembros como un don del Cielo, pero ahora los desprecio por amor a sus leyes y espero recibirlos nuevamente de él”.
12 El rey y sus acompañantes estaban sorprendidos del valor de aquel joven, que no hacía ningún caso de sus sufrimientos.
13 Una vez que murió este, sometieron al cuarto a la misma tortura y a los mismos suplicios.
14 Y cuando ya estaba próximo a su fin, habló así: “Es preferible morir a manos de los hombres, con la esperanza puesta en Dios de ser resucitados por él. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida”.
15 En seguida trajeron al quinto y comenzaron a torturarlo.
16 Pero él, con los ojos fijos en el rey, dijo: “Tú, aunque eres un simple mortal, tienes poder sobre los hombres y por eso haces lo que quieres. Pero no creas que Dios ha abandonado a nuestro pueblo.
17 Espera y verás cómo su poder soberano te atormentará a ti y a tu descendencia”.
18 Después de este trajeron al sexto, el cual, estando a punto de morir, dijo: “No te hagas vanas ilusiones, porque nosotros padecemos esto por nuestra propia culpa; por haber pecado contra nuestro Dios, nos han sucedido cosas tan sorprendentes.
19 Pero tú, que te has atrevido a luchar contra Dios, no pienses que vas a quedar impune”.
20 Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo fue aquella madre que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, soportó todo valerosamente, gracias a la esperanza que tenía puesta en el Señor.
21 Llena de nobles sentimientos, exhortaba a cada uno de ellos, hablándoles en su lengua materna. Y animando con un ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: 22 “Yo no sé cómo ustedes aparecieron en mis entrañas; no fui yo la que les dio el espíritu y la vida ni la que ordenó armoniosamente los miembros de su cuerpo.
23 Pero sé que el Creador del universo, el que plasmó al hombre en su nacimiento y determinó el origen de todas las cosas, les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida, ya que ustedes se olvidan ahora de sí mismos por amor de sus leyes”.
24 Antíoco pensó que se estaba burlando de él y sospechó que esas palabras eran un insulto. Como aún vivía el más joven, no sólo trataba de convencerlo con palabras, sino que le prometía con juramentos que lo haría rico y feliz, si abandonaba las tradiciones de sus antepasados. Le aseguraba asimismo que lo haría su Amigo y le confiaría altos cargos.
25 Pero como el joven no le hacía ningún caso, el rey hizo llamar a la madre y le pidió que aconsejara a su hijo, a fin de salvarle la vida.
26 Después de mucho insistir, ella accedió a persuadir a su hijo.
27 Entonces, acercándose a él y burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua materna: “Hijo mío, ten compasión de mí, que te llevé nueve meses en mis entrañas, te amamanté durante tres años y te crié‚ y eduqué‚ dándote el alimento, hasta la edad que ahora tienes.
28 Yo te suplico, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra, y al ver todo lo que hay en ellos, reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada, y que también el género humano fue hecho de la misma manera.
29 No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia”.
30 Apenas ella terminó de hablar, el joven dijo: “¿Qué esperan? Yo no obedezco el decreto del rey, sino las prescripciones de la Ley que fue dada a nuestros padres por medio de Moisés.
31 Y tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.
32 Es verdad que nosotros padecemos a causa de nuestros propios pecados; 33 pero si el Señor viviente se ha irritado por un tiempo para castigarnos y corregirnos, él volverá a reconciliarse con sus servidores.
34 Tú, en cambio, el más impío e infame de todos los hombres, no te engrías vanamente ni alientes falsas esperanzas, levantando tu mano contra los hijos del Cielo, 35 porque todavía no has escapado al juicio del Dios todopoderoso que ve todas las cosas.
36 Nuestros hermanos, después de haber soportado un breve tormento, gozan ahora de la vida inagotable, en virtud de la Alianza de Dios. Pero tú, por el justo juicio de Dios, soportarás la pena merecida por tu soberbia.
37 Yo, como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi alma por las leyes de nuestros padres, invocando a Dios para que pronto se muestro propicio con nuestra nación y para que te haga confesar, a fuerza de aflicciones y golpes, que él es el único Dios.
38 ¡Ojalá que se detenga en mí y en mis hermanos la ira del Todopoderoso, justamente desencadenada sobre todo nuestro pueblo!”.
39 El rey, fuera de sí y exasperado por la burla, se ensañó con este más cruelmente que con los demás.
40 Así murió el último de los jóvenes, de una manera irreprochable y con entera confianza en el Señor.
41 Finalmente murió la madre, después de todos sus hijos.
42 Pero basta con esto para informar acerca de los banquetes rituales y de la magnitud de los suplicios.
LA REBELIÓN DE JUDAS MACABEO Y LA PURIFICACIÓN DEL TEMPLO DE JERUSALÉN
El relato muestra, en un tercer acto, cómo la ira del Señor se cambia en misericordia, gracias al sacrificio de los mártires judíos. Judas Macabeo organiza la resistencia y combate triunfalmente contra los enemigos de su Pueblo. Antíoco IV, el profanador del Templo, fracasa en su intento de saquear otro santuario y muere en medio de terribles dolores, reconociendo el poder del Señor que le había infligido un justo castigo (9. 1-29). Judas, por su parte, purifica el Templo profanado y promulga un decreto instituyendo la fiesta de la Dedicación (10. 1-8), a la que se refieren las Cartas que figuran al comienzo del Libro.

 

Sukkot (Tabernaculos)

ט׳ בתשרי ה׳תשע״ה (October 3, 2014) por  
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LA FIESTA DE SUKKOT

 “A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Adonai por siete días”. (Levítico [Vayikra]) 23:34) La fiesta solemne de los tabernáculos harás por siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar.” (Deuteronomio [Devarim]16:13)

Sukkot, generalmente traducido como “Tabernáculos” o la fiesta de las “Tiendas”, se celebra durante siete días, desde el 15 al 21 de Tishrei. Por ende, hay una rápida transición de las fiestas solemnes, que están cargadas de un sentido de arrepentimiento y juicio, a una fiesta llena de regocijo y celebración, para la cual se ordena al pueblo a que construyan una tienda [sukkah; plural, sukkot) y que hagan de ella su casa temporal. La Torá relaciona la sukkah (tienda) con las habitaciones temporales en las que los israelitas vivieron en el desierto, luego de que salieron de Egipto en camino a la Tierra Prometida (Levítico [Vayikra] 23:42).

De Yom Kippur a Sukkot

No es mera coincidencia que este mismo período marque el inicio de la construcción de la sukkah de Elohim, el mishkan, el santuario en el desierto (Exodo [Shemot] 25:8-9). En Exodo 25:9, la palabra tabernác-lo en hebreo es la palabra mishkan. De acuerdo a la tradición, Moisés (Moshe) ascendió de nuevo al Monte Sinaí durante 40 días y sus noches para recibir las segundas tablas de la ley y descendió el día de Yom Kippur, llevando las tablas como señal del perdón de Elohim a Israel por el pecado del becerro de oro y como símbolo del pacto eterno entre Di-s e Israel (Exodo [Shemot] 24:12-18; 34:1-2; 27-28). Al día siguiente, Moisés (Moshe) delegó las instrucciones de Elohim para construir el mishkan –una morada. El material necesario para construir esta estructura portátil fue recolectado durante los días que precedían a Sukkot y en esa fecha se comenzó la construcción del mishkan (Exodo [Shemot] 35; 36:1-7).

¿Por qué se construyó el mishkan? La Torá dice: “Y harán un santuario para mí y habitaré en medio de ellos” (Exodo [Shemot] 25:8). Elohim habitaría en medio de su pueblo para establecer una relación con Israel. Por lo tanto, Elohim determinó que se construyera el mishkan, en el desierto, para poder habitar en medio de su pueblo.

La Sukkah y la Nube de Gloria

LaSukkah nos trae a la memoria las nubes de gloria que cubrían a Israel cuando atravesaba el desierto en camino a la Tierra Prometida. Todos estaban conscientes de la protección divina que Elohim le otorgó a Israel durante esos años tan difíciles. Como está escrito en Exodo (Shemot) 13:21: “Y YHWH iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche”.

Aplicación Espiritual (Halacha). Elohim deseaba que se construyera el mishkan en el desierto, ya que quería habitar en medio de Su pueblo (Exodo [Shemot] 29:44-45). En un sentido espiritual, este mishkan físico fue dado por Elohim para mostrarnos y que entendamos que El desea habitar en Su pueblo, a través del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) (1 Corintios 6:19; 2 Corintios 6:1). Las nubes representan a los creyentes en Yeshua (Hebreos 12:1; Apocalipsis 1:7).

Sukkot: Nombres, Temas y Expresiones Idiomáticas

La Epoca de Nuestro Regocijo

La Fiesta de la Recolección

La Fiesta de las Naciones

La Fiesta de la Dedicación

La Fiesta de las Luces

Entendiendo Sukkot:

La Fiesta de (Sukkot) completa las fiestas sagradas del séptimo mes. En contraste con el tono solemne de Yom Teruah y del Día de la Expiación, la tercera fiesta de Tishrei era un tiempo de celebración y regocijo. Israel había ya atravesado y dejado atrás la época de arrepentimiento y redención.

Sukkot es llamada la “Epoca de Regocijo”. Una de las razones por las cuales Sukkot era un tiempo de regocijo era porque, luego del tiempo de arrepentimiento (Teshuvah) y de la redención de Yom Kippur, venía el gozo de saber que nuestros pecados habían sido perdonados, además de tener el gozo de caminar con Elohim , poder conocer a Elohim y serle obedientes. Históricamente, Sukkot conmemora los días en el desierto de Sinaí, luego de haber salido de Egipto (Mitzayim). De acuerdo con las leyes naturales, ellos (los israelitas) debieron haber muerto; en cambio, Elohim les brindó su protección divina. Proféticamente, Sukkot es la fiesta que nos enseña sobre el reino mesiánico y el gozo de estar en ese reino.

Como lo mencionamos con anterioridad, la palabra hebrea chag viene de la raíz hebrea chagag, que significa “moverse en círculos, marchar en una procesión sagrada, celebrar o danzar”. El regocijo experimentado en la fiesta de Sukkot era tan grande que llegó a conocerse por el nombre de “La Fiesta“. En los círculos no judíos, Sukkot es conocida por el nombre de la Fiesta de los Tabernác-los. La palabra sukkot se refiere a las moradas temporales, que es precisamente el propósito de la sukkah.

Aplicación Espiritual (Halacha). La sukkah o tienda simboliza la necesidad que tiene el hombre de depender de Elohim para su necesaria provisión de alimento, agua y techo. Esto también se aplica al ámbito espiritual. La tienda es el cuerpo físico, que es una morada temporal para nuestra alma y espíritu (1 Corintios 6:19-20). Necesitamos del alimento que nos provee la Palabra de Elohim (Mateo 6:11; 4:4; Juan 6:33-35); la limpieza y purificación que la Palabra de Elohim trae a nuestras vidas (Efesios 5:26); y la cobertura y protección que Elohim nos provee contra el malvado (Mateo 6:13; Salmo [Tehillim] 91). Elohim cubre todas nuestras necesidades físicas si le buscamos espiritualmente (Mateo [Mattityahu] 6:31-33).

La celebración de Sukkot descrita en Levítico (Vayikra) 23:40-41 puede verse también en Nehemías (Nechemiah) capítulo 8. Las habitaciones temporales o tiendas están descritas como parte de la fiesta. Esto se hace en memoria del tiempo en que los hijos de Israel habitaron en tiendas en el desierto (Levítico [Vayikra] 23:43).

Isaías se refirió a la sukkah (Isaías [Yeshayahu] 4:4-6). El mandato divino declara que luego del día del juicio en Yom Kippur (Isaías 4:4) viene Sukkot (Isaías [Yeshayahu] 4:5-6). En Deuteronomio (Devarim) 16:13-15 se nos ordena que nos regocijemos en este día.

Una sukkah es una habitación temporal. En Primera de Reyes (Melachim) 8:27, en la dedicación del templo de Salomón durante la fiesta de Sukkot, Salomón hizo la siguiente pregunta: “¿Habitará Elohim en la tierra?”

Las Escrituras dicen que Yeshua se hizo carne y habitó (hizo sukkah) entre nosotros (Juan [Yochanan] 1:14). El vino a la tierra en su primera venida y habitó entre los hombres temporalmente.

La Cubierta de la Sukkah

Sukkot nos trae a memoria el tiempo en que protegió, guió y mantuvo a los hijos de Israel en el desierto. La experiencia en el desierto es una imagen del Milenio, ya que existía un ambiente sobrenatural para el pueblo en el desierto. La cubierta consistía en una nube (Exodo [Shemot] 13:17-22; 14:16-20; 16:10; 19:1,9,16; 24:12-16; 40:1-2,35-38). Esta representa espiritualmente al bautismo en la nube (1 Corintios 10:1-2; Hebreos 6:1-2). La nube constituía un techo o protección durante el día y una columna de fuego por la noche. Representaba calor, luz y protección.

Entendimiento Espiritual (Halacha). La nube era vista como una chupah, un dosel matrimonial. En Daniel 7:13 está escrito; “…he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre…” Esto también se menciona en Apocalipsis 1:7-8 y Judas 14. Con ello vemos que las nubes son los creyentes en el Mesías o los justos (tzaddikim). Lo mismo leemos en Hebreos 12:1. También lo encontramos en Isaías (Yeshayahu) 60:8 y Hechos 1:9-12.

Recuerden que la nube no sólo se refiere a los creyentes en el Mesías, sino que también es considerada como una chupah, un dosel matrimonial. En Isaías (Yeshayahu) 4:2, se habla del brazo del Señ-r. Este término es definido en Isaías (Yeshayahu) 11:1 como Yeshua. En Isaías (Yeshayahu) 11:1, la palabra hebrea netser está escrita como el masculino de la palabra “brazo o rama”. En Isaías (Yeshayahu) 4:2, la palabra hebrea traducida como rama es tzemach, la cual es neutra. De ello podemos concluir que se estaba llevando a cabo una ceremonia matrimonial. Esto se ve claramente en Jeremías (Yermiyahu) 23:5-6; 33:15-16.

En Isaías (Yeshayahu) 4:5 está escrito: “…porque sobre toda gloria habrá un dosel [chupah].” Isaías (Yeshayahu) 4:2-6 relaciona la rama en el versículo 2 con la nube en los versículos 5-6 y la tarea realizada en el desierto. Isaías está hablando acerca de lo que ocurrirá en el Reinado Mesiánico (Isaías [Yeshayahu] 2:2-4; 4:2-3). Los que viven en Jerusalén (Yerushalayim) tienen sus nombres inscritos en el Libro de la Vida del Cordero (Apocalipsis 3:5; 13:8; 20:12,15; 21:27; Filipenses 4:3; Daniel 12:1; Salmo [Tehillim] 69:28; Exodo [Shemot] 32:31-33).

En Isaías (Yeshayahu) 4:2, se habla del fruto de la tierra y de aquellos que han escapado. Sukkot es conocida como la fiesta de la cosecha de las frutas. En Apocalipsis 7:9-17, leemos acerca de los que vivirán en el período de la gran tribulación (los dolores de parto del Mesías o Chevlai shel Mashiach) y que se convertirán en ese tiempo (Apocalipsis 7:14). En Apocalipsis 7:15, dice que “extenderá su tabernáculo” sobre ellos.

La palabra griega sk’enos significa “tabernác-lo, tienda, cubierta”. Esta palabra también aparece en Apocalipsis 21:3. También la palabra sk’enos, que significa “tabernáculo” o “tienda” en griego, es usada en referencia a Yeshua en su primera venida (Juan [Yochanan] 1:14). Nótese la protección que se menciona en Apocalipsis 7:16, que está relacionada también con Isaías (Yeshayahu) 4:5-6 y con la fuente de aguas vivas en Apocalipsis 7:17 y 21:4. En Isaías (Yeshayahu) 4:3, está escrito: “Y acontecerá que el que quedare en Sión, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo…” (también leer Zacarías 14:4,6-9,16-17,20-21). Aquellos que son llamados “santos para el Señ-r” en Zacarías 14:20 son los mismos que son llamados santos en Isaías 4:3.

La nube en el desierto es llamada “la nube de gloria”. La experiencia en el desierto representa la futura era Mesiánica, el Milenio. La sukkah fue construida para enseñarnos acerca del reinado de mil años del Mesías, la era Mesiánica, el Milenio, o el Athid Lavo, como es conocido en la escatología hebrea.

Entendiendo el Significado de Tiendas/Tabernác-los

La palabra hebrea para tabernác-lo es sukkah, que significa “tienda, choza, cubierta, pabellón o carpa”. La palabra griega para tabernác-lo es sk’en’e, que significa “tienda, choza o habitación”.

Con esto en mente, veamos ahora el contexto en el que la palabra sukkah es usada en el (Brit Hadashah).

1.Yeshua habitó (sukkot) entre nosotros (Juan [Yochanan] 1:14).

2.Pedro (Kefa) dijo que su cuerpo era un sukkot (2 Pedro [Kefa] 1:13-14).

3.El apóstol Pablo (Rav Sha’ul) nos dijo que nuestros cuerpos eran templos o sukkot terrenales (2 Co 5:1-5).

4.La sukkah de Moshe era una tienda de habitación (Hechos 7:44; Hebreos 9:2-8)

5.Abraham (Avraham), Isaac (Yitzchak) y Jacob (Ya’akov) vivieron en tiendas (carpas) (Hebreos 11:8-9).

6.La sukkah de David era una tienda o una habitación (Hechos 15:16; Amós 9:11). Esta sukkah era el templo de Salomón (1 Reyes [Melachim] 5:2-5; 8:1-21).

7.Yeshua entró al templo en la Fiesta de Sukkot (Juan [Yochanan] 7:2,27-29).

8.La Biblia menciona acerca de un tabernáculo celestial (Hebreos 8:1-2; Apocalipsis 13:6; 15:5). Este tabernáculo celestial bajará a la tierra (Apocalipsis 21:1-3).

9.Yeshua era el verdadero tabernác-lo de Elohim (Hebreos 9:11).

La tienda o sukkah era una habitación temporal. Históricamente, se ha usado para que el pueblo recuerde su salida de Egipto (Mitzrayim) tal como está descrito en Levítico (Vayikra) 23:42-43. Proféticamente, la sukkah nos enseña acerca de la era Mesiánica, el Milenio. Espiritualmente, una sukkah debe recordarnos que nosotros no somos más que extranjeros y peregrinos en esta tierra, siendo este un lugar donde vivimos temporalmente. El creyente en el Mesías es tan sólo un extranjero o peregrino en esta tierra (Hebreos 11:8-10,13-16; Génesis [Bereishit] 23:3-4; 47:9; 1 Crónicas [Divery Hayamim] 29:10,15; Salmo (Tehillim) 39:12; 119:19; 1 Pedro [Kefa] 1:17; 2:11).

Para el creyente en Yeshua, nuestro cuerpo físico es una sukkah temporal. Cuando venga el Mesías, recibiremos una nueva habitación celestial, un cuerpo glorificado (1 Corintios 15:39-44,51-57; 2 Corintios 5:6; 1 Tesalonicenses 4:15-18).

La Fiesta de la Recolección

Sukkot es la fiesta de la cosecha del otoño. Da inicio el día quince del mes hebreo de Tishrei y termina el día veintidós con la celebración de Shemini Atzeret/Simchat Torah, también conocido como el octavo día, el regocijo en la Torá. Shemini Atzeret sirve como la conclusión de Sukkot, pero es también una fiesta diferente (esto será explicado en el próximo capítulo).

Como las otras fiestas de peregrinaje, Sukkot tiene un componente agrícola. Marca la fecha de la cosecha, la última recolección de los frutos antes de la llegada del invierno. Por tanto, también es llamada Hag HaAsif, la fiesta de la Recolección. Como está escrito: “…la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo” (Exodo [Shemot] 23:16).

Sukkot es el tiempo en que se recoge el producto de los árboles frutales y los viñedos. Los graneros, las máquinas trilladoras y las presas para vino y aceite de oliva están usándose al máximo de su capacidad. Las semanas y meses de trabajo y sudor invertidos en el suelo finalmente son abundantemente recompensados. El granjero se encuentra feliz y satisfecho. Sin duda por ello es que Sukkot es “La Epoca de Regocijo.” Aunque los tres peregrinajes son tiempos de regocijo, Sukkot está diseñada específicamente como Zeman simchatenu, un tiempo de regocijo.

Ushpizin

Como parte de Hachnasat Orechim, el mitzvah (mandamiento) de la hospitalidad, existe una costumbre de invitar a ushpizin, huéspedes simbólicos, cada día para unirse a la familia en la celebración de Sukkah. Estos invitados especiales son Abraham (Avraham), Isaac (Yitzchak), Jacob (Ya’akov), José (Yosef), Moisés (Moshe), Aarón (Ahrahon) y David. Se invita a uno de ellos cada día.

Aplicación Espiritual (Halacha). Como se mencionó antes, Sukkot es también llamada la Fiesta de la Recolección. Yeshua nos dijo que la cosecha representa el final del tiempo (Olam Hazeh). Esto lo encontramos en Mateo [Mattityahu] 13:39; Apocalipsis 14:15; Joel [Yoel] 3:13). La cosecha se refiere, en específico, a las personas que aceptaron al Mesías Yeshua en sus corazones y vidas (Mateo [Mattityahu] 9:35-38; Lucas 10:1-2; Juan [Yochanan] 4:35-38; Apocalipsis 14:14-18). Di-s estará llevando consigo a los judíos y no judíos que hayan recibido al Mesías Yeshua en sus vidas. La mayoría de las personas en la tierra no han aceptado a Yeshua en sus vidas y se encuentran en el valle de la decisión (Joel [Yoel] 3:13-14). ¿Cuál es tu decisión? ¿Aceptas tú al Mesías Yeshua en tu vida?

Jeremías (Yermiyahu) se lamentaba por las personas que no formaron parte de la cosecha en Jeremías (Yermiyahu) 8:18-22. En Jeremías 8:20 está escrito: “Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos”. Aquellos que acepten al Mesías, experimentarán el verdadero Sukkot durante la era Mesiánica, el Milenio. Tanto judíos como no judíos participarán en el Reino Mesiánico. Allí también estarán importantes personajes, como Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Aarón y David. También habrá personas mortales, es decir, aquellos que pasaron por el período de los siete años de tribulación, los dolores de parto del Mesías o Chevlai shel Mashiach, y que aceptaron a Yeshua y la Torah en sus corazones y vidas. Experimentaremos un gozo inmenso en la era Mesiánica, cuando estemos con el Mesías.

La Fiesta de la Dedicación

El Rey Salomón (Shlomo) dedicó el Templo (Beit HaMikdash) en la época de la fiesta de Sukkot (Tabernáculos) (1 Reyes 8). Por tanto, esta fiesta también es conocida como la Fiesta de la Dedicación. Fue celebrada luego de la cautividad en Babilonia (Esdras 3:1-4).

La Fiesta de las Naciones

Otro nombre que se le da a la Fiesta de Sukkot es la Fiesta de las Naciones. Sukkot (Tabernáculos) va a ser celebrada por todas las naciones de la tierra durante la era Mesiánica, el Milenio (Zacarías 14:16-18). La celebración de Sukkot por parte de las naciones en el futuro está íntimamente relacionado con el papel y la misión que tiene Israel. El plan de Elohim para el pueblo Hebreo data desde el pacto que El hizo con Abraham (Avraham). En este pacto, Elohim prometió que, como está escrito en Génesis (Bereishit) 12:3: “…serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. De Abraham (Avraham), Elohim levantaría un pueblo, Israel, para llevar bendición a las naciones. Esa promesa fue cumplida en Yeshua, el Mesías, como está escrito en Gálatas 3:8,14,16,29. De hecho, la mejor obra evangelística de la historia del mundo será llevada a cabo por los 144,000 Israelitas ungidos quienes proclamarán el evangelio (basar) del Reino de los Cielos en Yeshua HaMashiach (Apocalipsis 14:1-7).

Aquí podemos apreciar un impresionante y misterioso patrón que surge de la interminable lista de sacrificios descritos en Números (Bamidbar) 29:12-35. Durante la semana de Sukkot, se sacrifican 70 bueyes en el altar. Encontramos la conexión que hay entre estos 70 bueyes con las 70 naciones en Deuteronomio (Devarim) 32:8; Génesis (Bereishit) 46:27; y Exodo (Shemot) 1:1-5. Nuevamente, podemos apreciar la relación que tienen las naciones del mundo con la celebración de Sukkot en Zacarías 14:16-19.

Cuando Jacob (Ya’akov) y su familia descendieron a Egipto (Mitzrayim), en total iban 70 personas, y fue allí que ellos se convirtieron en una nación. Las naciones del mundo están asociadas con la fiesta de Sukkot, lo cual se refleja en lo descrito en Primera de Reyes (Melachim) 8:41-43, cuando Salomón dedicó el templo (Beit HaMikdash) durante Sukkot. Por esta razón, esta fiesta también es llamada Fiesta de las Naciones.

Otro hecho fascinante acerca de los sacrificios durante Sukkot es que a la hora de agrupar o contar las ofrendas, los números resultan siempre divisibles por siete. Durante esa semana, se llevan a cabo 182 sacrificios (70 bueyes, 14 carneros y 98 ovejas; 182 dividido entre siete da exactamente 26). También están las ofrendas encendidas de 336 décimas efas de harina (48 x 7) (Números [Bamidbar] 29:12-40). No es mera coincidencia que esta fiesta de siete días, llevada a cabo en el séptimo mes, tenga impreso en sus sacrificios el número perfecto: siete.

Sukkot es una representación del gozo que se experimentará en el Reino Mesiánico (el reinado de mil años del Mesías). También el número siete está relacionado con el shabbat, que también es igualmente considerado como simbólico del Reino Mesiánico. El shabbat cae en el séptimo día de la semana.

Aunque Elohim desea redimir a todas las naciones, aquellas que no se vuelvan a Elohim serán juzgadas. No recibirán lluvia (Zacarías 14:1-9,16-18), o la lluvia los destruirá como maldición (Ezequiel [Yechezekel] 38:22-23). Por esta razón, la porción bíblica que se lee tradicionalmente en el segundo día de Sukkot es Zacarías 14 y Ezequiel 38:14 a 39:16.

Las Cuatro Especias (Arba Minim)

En Levítico (Vayikra) 23:40, está escrito: “Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de YHWH vuestro Elohim por siete días”.

Las cuatro especias también son conocidas como Lulav y Etrog (ramas de palmera y cidro). “El fruto de árbol hermoso” es interpretado por los rabinos como referente a un etrog (cidro), y las ramas de “árboles frondosos y sauces de los arroyos” como un lulav (rama de palmera), hadasim (mirto) y aravot (sauces), respectivamente.

No se sabe con certeza si Sukkot era celebrada en forma regular durante el período del primer Templo (Beit HaMikdash). Sin embargo, al regresar del cautiverio en Babilonia, Nehemías (Nechemiah) escribió que desde los días en que Josué (Yehoshua) llegó a la tierra de Israel hasta sus días, los hijos de Israel no habían construido las tiendas deSukkot (Nehemías [Nechemiah] 8:17). Pero a partir de los días de Nehemías, en el período del segundo Templo (Beit HaMikdash), esta fiesta fue celebrada. Cada uno de los participantes llevaba un etrog o cidro, la fruta cítrica amarilla que es parecida a un limón, pero más dulce y aromática, representando “el fruto de árbol hermoso” mencionado en Levítico (Vayikra) 23:40. Cada uno también debía llevar ramas de palmera, mirto y sauce. Las tres ramas se sostenían con la mano derecha y el etrog con la izquierda. Eran llevadas para ser mecidas hacia el este, sur, oeste, norte, arriba y abajo. Dado que la rama de palmera o lulav era la rama más firme y sobresaliente de las cuatro especias, esta ceremonia era conocida como la mecida del lulav.

Estas cuatro plantas también son usadas para la fiesta de Sukkot, para hacer el hakafa (circuito) alrededor de la congregación, cuando se ponen de pie en la ceremonia en la sinagoga. El cantor guía la procesión, y todos aquellos que tienen un lulav y un etrog le siguen. Durante la procesión, el cantor recita las oraciones de Hoshanah, pidiendo bendiciones de Elohim para la tierra y los frutos de Israel.

Aplicación Espiritual (Halacha). Como parte de la Fiesta de la Recolección, se recolectan ramas de palmera, mirto y sauce y son tomadas con la mano derecha (Levítico [Vayikra] 23:40). Un cuarto elemento también se recolecta: el etrog, que representa a los gentiles o creyentes no judíos. Estas cuatro especias son utilizadas en la ceremonia de Sukkot. Al inicio de la ceremonia, el etrog debe colocarse en posición invertida. El significado espiritual es el siguiente: antes de venir a Elohim, nos encontrábamos en un situación opuesta a la que El deseaba. Más tarde en la ceremonia, se voltea y es colocado con los tres elementos. Esto representa una unión matrimonial. Luego que cambiamos y nos volvemos hacia Elohim, entonces nos unimos a El en matrimonio.

En Deuteronomio (Devarim) 16:14, el etrog también representa al extranjero. El extranjero es el gentil que se ha unido al pueblo de Israel (Efesios 2:11-13). Esto es simbólico de la congregación de creyentes no judíos en el Mesías Yeshua.

La Celebración del Derramamiento de Agua

(Simchat Beit HaShoevah)

Simchat Beit HaShoevah, el regocijo en la casa del derramamiento de agua, es una ceremonia que se incorporaba a los servicios del templo (Beit HaMikdash). No se menciona en la Torá, sino es explicada en la Mishnah (Succah 5). El derramamiento de agua era parte importante de la celebración ordenada durante Sukkot. En ninguna otra fiesta se le ordenaba a la pueblo regocijarse, por tanto Sukkot llegó a conocerse como “la época de regocijo“, así como la Pascua (Pesach) es “la época de la liberación” y Shavout (Pentecostés) es “la época de la entrega de la Torá“.

En la Mishnah está escrito que este ritual era una celebración colorida, alegre y festiva conocida como Simchat Beit HaShoevah, “el regocijo en la casa de la fuente de agua”. Esta ceremonia se celebraba todos los días excepto el primer día de Sukkot. El Talmud (en Sukkah 5:1a-b) describe esta ceremonia detalladamente, incluyendo un retrato de los venerables sabios llevando antorchas y dando saltos como parte de la celebración. El Talmud dice que: “Aquel que no ha presenciado el regocijo que se vive en el lugar de la fuente del agua, nunca ha presenciado el verdadero regocijo en su vida “. Por tanto, la ceremonia del derramamiento de agua llegó a convertirse en una ocasión para experimentar un gozo intenso.

La Ceremonia Diaria de Sukkot

Cada día se llevaba a cabo una ceremonia especial en el Templo (Beit HaMikdash). Los sacerdotes se agrupaban en tres divisiones. La primera división la conformaban los sacerdotes que debían servir para la fiesta. Ellos estaban encargados de realizar los sacrificios, tal como está descrito en Números (Bamidbar) 29. Luego, el segundo grupo de sacerdotes salía por la puerta oriental del templo (Beit HaMikdash) y se dirigían al valle Motza, donde llevaban las cenizas al inicio del sabat. Allí, ellos cortaban un sauce. Los sauces debían medir por lo menos 25 pies de alto. Después, se formaban en línea, sosteniendo todos el árbol cortado. Se cortaban tantos sauces como pudieran llevar y éstos eran llevados por los sacerdotes en fila, como en procesión.

Todo el camino de regreso al templo (Beit HaMikdash) generalmente estaba lleno de peregrinos, quienes iban a (Yerushalayim) a celebrar las fiestas, tal como Elohim les habían ordenado. Sukkot, junto con Shavuot y Pesach, eran conocidos como las fiestas de peregrinación (Deuteronomio 16:16).

Al darse una señal, los sacerdotes debían dar un paso con el pie izquierdo y luego con el derecho, meciendo los sauces de un lado a otro. Mientras tanto, el tercer grupo de sacerdotes, guiados por el sumo sacerdote (Cohen HaGadol), salían por la puerta conocida como la Puerta del Agua. Ellos venían del estanque conocido como “Siloé” (Juan [Yochanan] 9:7,11), que significa “aguas vivas”. Allí, el sumo sacerdote sacaba “agua viva” (mayim hayim) del estanque con un jarrón de oro. Mientras tanto, su asistente sostenía una jarra de plata llena de vino. Tan pronto como los sacerdotes que estaban en el valle de Motza regresaban en procesión a Yerushalayim, se les unían los sacerdotes que estaban en Siloé. En la marcha hacia la ciudad de Yerushalayim, los sauces crujían ante el viento que soplaba a los alrededores de la ciudad. La palabra “viento” en hebreo es Ruach. También la palabra hebrea para “espíritu” es Ruach. Por tanto, esta ceremonia es simbólica y representativa del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) de Elohim llegando a la ciudad de Yerushalayim.

Tan pronto como cada grupo llegaba a sus respectivas puertas, se tocaba una trompeta (shofar). Luego un hombre se ponía en pie y tocaba la flauta (la flauta representa al Mesías). El flautista es llamado “el traspasado”. La flauta tiene agujeros, como si hubiera sido traspasada y Yeshua fue traspasado cuando fue crucificado (Salmo [Tehillim] 22:16; Zacarías 12:10; Juan [Yochanan] 19:34-37; Apocalipsis 1:7).

El flautista guía la procesión. “El traspasado” llama al viento y al agua para que entren al templo. Los sacerdotes provenientes de Motza llegan al templo (Beit HaMikdash) con los sauces crujiendo. Los sacerdotes encargados de matar a los animales suben entonces al altar para comenzar a ofrecer los sacrificios. El sumo sacerdote y su asistente suben al altar, mientras que todo el pueblo de Israel está congregado en los atrios del templo. El pueblo comienza a entonar el canto Mayim, que dice: “Con gozo sacaremos el agua del pozo de la salvación (Yeshua)“, (Isaías [Yeshayahu] 12:3; Mishnah, Sukkot 5:1). El sumo sacerdote toma la jarra y derrama el contenido en una de las esquinas del altar. En el altar hay dos recipientes, cada uno de los cuales tiene un agujero. El agua y el vino se derraman sobre el altar, al mismo tiempo que los sacerdotes colocan los sauces alrededor del altar, construyendo así una sukkah (simbólico de la cobrtura de Elohim).

Entendimiento Mesiánico. En todo esto, podemos apreciar la imagen de Yeshua al ser crucificado en el madero. El fue puesto sobre el altar (el madero) y su corazón fue traspasado (Juan [Yochanan] 19:34). Luego se separó el agua y la sangre y fueron derramadas. Elohim, a través de Yeshua, proveyó de una cobertura (sukkah) a todos aquellos que creyeren en El.

En las Escrituras, el vino representa el matrimonio, la sangre, el pacto, el gozo y el Mesías. Los sacerdotes llevaron sauces al altar y los colocaron parados a un lado del altar, formando un dosel matrimonial o chupah. El sumo sacerdote tomaba la copa de oro y derramaba el agua sobre el altar. El asistente tomaba la copa de plata y derramaba el vino sobre el altar. Cuando Yeshua fue crucificado en el madero (un tipo de altar), su costado fue traspasado y de su corazón salió agua y sangre (Juan [Yochanan] 19:34).Yeshua dijo que El era el agua viva derramada en esta ceremonia (Juan [Yochanan] 7:2, 37-38).

Aplicación Espiritual (Halacha). En el tiempo de Yeshua, la Fiesta de Sukkot se prestaba para que el Mesías predicara. La lluvia es vital para el crecimiento de la cosecha e Israel siendo una tierra árida aprecia la lluvia como una bendición de Elohim.

La lluvia juega un papel importante en la Fiesta de Sukkot. La ceremonia de la fuente de agua tenía un significado muy especial dadas sus implicaciones agrícolas. La lluvia representa al Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) y el derramamiento de agua señalaba al día en que Elohim enviaría a Su Espíritu sobre toda carne, según lo predicho por el profeta Joel (Joel [Yoel] 2:28-29). El agua es este versículo significa el derramamiento del Espíritu de Elohim. En el Talmud está escrito: “¿Por qué se conoce por el nombre de derramamiento de agua? A causa del derramamiento de Santo Espíritu, según lo que está escrito: ‘Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de salvación’.” (Isaías [Yeshayahu] 12:3).

Sukkot fue instituido para enseñarnos acerca de la era Mesiánica, el Milenio, cuando la tierra será testigo del gran derramamiento del Espíritu de Dios.

Hoshana Rabbah (La Gran Salvación)

Hoshana Rabbah (literalmente significa el gran hosanna o los muchos hosannas) es el séptimo día de Sukkot . Hoshana Rabbah debía considerarse como una fiesta en sí, pero no lo es a causa de Shemini Atzeret, que se celebra al día siguiente. Sin embargo, en ese día se hacen ciertos rituales especiales que hace que este día sea un día más festivo que los demás. De estas ceremonias, las más importantes son:

Dar siete vueltas alrededor del altar, llevando las cuatro especias y recitando las oraciones de Hosanna.

Sacudir los sauces.

Entendimiento Mesiánico. En Juan (Yochanan) 7:37-38, Yeshua dijo: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”.

En la época de Sukkot, frecuentemente se lee el versículo en Isaías (Yeshayahu) 12:3 que dice: “Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación”. Yeshua en hebreo significa “salvación”.

La representación de la ceremonia del agua tomó una nueva dimensión cuando Yeshua celebró la Fiesta de Sukkot . En el séptimo día de la fiesta, Hoshana Rabbah, que literalmente significa el gran hosanna, la gran salvación”, las actividades de la fiesta son bastante diferentes a las de los seis días previos, cuando los sacerdotes daban vueltas alrededor del altar en procesión cantando el Salmo (Tehillim) 118:25. En el séptimo día de la fiesta, se daban siete vueltas alrededor del altar. Es por ello que el día se llama Hoshanah Rabbah, ya que el grito de: “Sálvanos ahora” era repetido siete veces. Yeshua dijo las palabras escritas en Juan (Yochanan) 7:37-39 en el día de Hoshana Rabbah.

Aplicación Espiritual (Halacha). Espiritualmente, en la Biblia se establece una relación entre el agua y el derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh). Yeshua le dijo a la mujer en el pozo que bebiera del agua viva (Juan [Yochanan] 4:7-14; 6:35; Mateo [Mattityahu] 5:6). La relación entre el agua y el derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) es manifestado en el simbolismo de la ceremonia del derramamiento de agua. Isaías (Yeshayahu) 44:3 relaciona el derramamiento de agua con el derramamiento del Espíritu de Elohim Isaías (Yeshayahu) habla acerca de la tierra árida y relaciona el agua con el Espíritu Santo. Este paralelo también puede apreciarse en Joel (Yoel) 2:23,28; Hechos 2:1-4,14-17; y Ezequiel (Yechezekel) 39:22,27-29. Zacarías 14:8 habla acerca de las aguas vivas. Isaías (Yeshayahu) 12:2-3 habla de sacar agua de la fuente de salvación. Hay una relación entre el agua y el Espíritu en el Salmo (Tehillim) 42:1-4; Zacarías 13:1; y Apocalipsis 7:17. También puede apreciarse en Ezequiel (Yechezekel) 36:24-27.

Yeshua le habló acerca de esto a Nicodemo (Nakdimon) en Juan (Yochanan) 3:1-6. También enseñó al respecto durante la Fiesta de Sukkot (Tabernáculos) en Juan (Yochanan) 4:14 y termina con las palabras en Juan 7:37-39. En la ceremonia del agua, la atención de todas las personas está puesta en el estanque de Silóe. Fue entonces que Yeshua sanó aun ciego de nacimiento (Juan [Yochanan] 9:1-7). Nótese las palabras usadas en Juan 9:5. Este es el último día de la fiesta (Hoshana Rabbah) (Juan 9:14; Levítico [Vayikra] 23:34-36).

La Fiesta de las Luces (La Luz del Templo)

Otra de las ceremonias de Sukkot era la iluminación del templo (Beit HaMikdash). De acuerdo con la Mishnah, al final del primer día de la Fiesta de Sukkot , los sacerdotes y los levitas debían ir al atrio de las mujeres. Debían colocar en el atrio, a una altura de 50 cúbitos de alto, dos enormes candelas doradas, cuatro recipientes de oro sobre ellas y cuatro escaleras recostadas a la par de cada candela. Cuatro jóvenes de la línea sacerdotal debían pararse en la cima de las escaleras sosteniendo jarras con 7.5 galones de aceite puro, el cual era derramado en cada vasija (Mishnah, Sukkah 5:2). Los sacerdotes y los levitas utilizaban sus vestiduras viejas para hacer las mechas. La luz que emanaba de los cuatro candelabros era tan brillante que la Mishnah (Sukkah 5:3) dice que no había patio en Jerusalén [Yerushalayim] que no estuviera iluminado con la luz de la ceremonia del agua (Beit Hashoevah).

Se vivía un ambiente festivo. Hombres piadosos, miembros del San Hedrin y líderes de las diferentes escuelas religiosas, se reunían a danzar hasta altas horas de la noche, llevando brillantes antorchas y cantando salmos de alabanza a Elohim. Yerushalayim brillaba como un diamante esa noche y su luz podía ser vista desde lejos.

Aplicación Espiritual (Halacha). Espiritualmente, la luz representaba la gloria shekinah que antes llenaba el templo, cuando la presencia de Elohim se encontraba en el Lugar Santísimo (1 Reyes 8:10-11; Ezequiel 43:5). En ese tiempo, el Templo (Beit HaMikdash) se consideraba “la luz del mundo”. Con el brillo de ese templo gloriosamente iluminado, Yeshua manifestó en Juan (Yochanan) 8:12 que El era “la luz del mundo”.

Además, durante la fiesta de Sukkot, en el atrio para las mujeres en el templo, entre los cuatro postes de luz, ciertos acusadores llevaron ante Yeshua a una mujer que había sido sorprendida en adulterio (Juan [Yochanan] 8:1-11). Yeshua perdonó a la mujer y se concentró a escribir un mensaje en la tierra (Juan [Yochanan] 8:5-9). ¿Qué escribióYeshua? La respuesta la encontramos en Jeremías 17:13. Con ello podemos ver que Yeshua enseñó al pueblo acerca de los mensajes de las fiestas, cuando éstas estaban siendo celebradas.

Israel: Una Luz (Testigo) a las Naciones

Israel fue escogida por Elohim para ser la luz del mundo (Deuteronomio [Devarim] 7:6-8). Elohim dio a Israel la misión de servirle. La razón es muy simple. Elohim quería escoger a un pueblo entre las naciones a través del cual pudiera obrar de tal forma que mostrara Su gloria al mundo. Por esta razón El eligió a Israel y esta es la misión que debe tener todo creyente en el Mesías. Al hacerlo, Elohim puede revelar Su plan de redención a todo el mundo, para que todo el mundo pueda ver que Elohim y Su Mesías Yeshua son luz (Juan 1:1-4; 1 Juan 1:5). Israel fue elegido para ser testigo (luz) al mundo. Esto puede verse en las siguientes Escrituras: Yeshayahu 43:1,10,12,14; Lucas 24:44-49; y Hechos 1:1-8. La misión de Israel es proclamar al mundo que el Elohim de Israel es el único verdadero Elohim y que nadie más nos puede salvar (Hechos 4:10,12).

Israel, como nación, falló en su misión de ser testigo al mundo. No sólo el pueblo desobedeció los mandamientos de Elohim, sino que tampoco llevaron la luz al mundo. Al contrario, el mundo, en general, ha llegado al colmo de odiar al pueblo judío.

Pero en lo individual, aquellos que creyeron y siguieron a Elohim, los judíos fueron fieles a su cometido. Sólo debemos ver la fe de Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, los profetas y los reyes, tales como David y Salomón. De hecho, si estudiamos la Biblia, veremos que ésta fue escrita por judíos fieles siervos de Elohim, guiados por el Ruach HaKodesh. Sobre todo, la luz más brillante y el mayor testimonio que el mundo jamás recibió era judío. Su nombre es Yeshua, el Mesías. Ya que Israel dio luz al Mesías, ellos, en esencia, han servido de bendición para todas las naciones, a través de El Bereishit 12:3; Gálatas 3:8,14,16,29).

Aunque Israel falló como nación en su misión, este error no es permanente. Es un lapsus temporal de su destino de llegar a ser bendición para todas las naciones, lo cual llegará a realizarse en el reinado de mil años del Mesías, conocido como el Reino Mesiánico o Era Mesiánica. Israel es aun el pueblo escogido de Elohim (Romanos 11:25-29) y aun juega un papel en el futuro del mundo (Romanos 11:12,15). El profeta Isaías (Yeshayahu) dijo que en el futuro Israel sería usada por Elohim para llevar el mensaje del Mesías a las naciones, ya que la nación de Israel jugará un papel principal en el reinado de mil años del Mesías (Isaías [Yeshayahu] 62:1-5). Entones, Israel será de bendición para todas las naciones (Malaquías 3:12; Ezequiel [Yechezekel] 34:23-30; Zacarías 8:11-15; Isaías [Yeshayahu] 19:23-25). Jerusalén (Yerushalayim) será el centro espiritual del mundo y esta será la “Epoca Dorada” de Israel, durante la era Mesiánica, ya que el Rey de Jerusalén, el Príncipe de Paz, reinará desde Jerusalén (Yerushalayim) (Isaías [Yeshayahu] 2:2-4; 52:9-10; 62:7-8, Miqueas [Michah] 4:1-3; Salmo [Tehillim] 102:18-21; 125:1-2; 137:5-6). El día vendrá en el cual un Israel restaurado y renovado será nuevamente luz a las naciones, ya que el destino de Israel está ligado al destino del mundo.

El Nacimiento de Yeshua en Sukkot

Las Escrituras parecen indicar que Yeshua nació durante la fiesta de Sukkot . De hecho, yo creo que nació en el día 15 de Tishrei del calendario hebreo, que cae entre septiembre y octubre en el calendario tradicional. Con ello en mente, busquemos evidencias al respecto en la Biblia.

En Lucas 1:5, Zacarías (Z’karyah) es un sacerdote (Cohen) de la línea de Abías (Avijah). ¿Qué significa esto? Israel estaba dividido en 24 distritos en la época de Yeshua. Cada uno de estos distritos enviaba cada año a dos representantes para oficiar en el templo durante una semana. En Primera de Crónicas (Divery Hayamim) 24, la primera división de sacerdotes serviría durante la primera semana del año, tanto en el mes de Aviv como el mes de Tishrei, ya que ambos meses dan inicio a un nuevo año. Como vimos al principio del libro, Aviv es el primer mes del calendario religioso determinado por Elohim en Exodo (Shemot) 12:2 y Tishrei es el primer mes de acuerdo al calendario civil.

Durante la tercera semana del mes de Nisán (Aviv), todos los sacerdotes de los 24 distritos iban al templo para ayudar en la fiesta de la Pascua (Pesach). Esto también sucedía para la fiesta de Pentecostés (Shavuot) y para la fiesta de Sukkot (Tabernác-los), cuando todos los varones debían hacer peregrinaje a Jerusalén (Yerushalayim), tal como Elohim lo había especificado en Deuteronomio (Devarim) 16:16. En Primera Crónicas 24:10, vemos que Abías formaba la octava línea sacerdotal. La línea de Abías ministraba durante la décima semana del año. Debemos tener presente que las semanas de la Pascua y Shavuot no se contaban, ya que todos los sacerdotes debían ir a Jerusalén durante esas semanas.

En Lucas 1:9-10, vemos que Zacarías estaba quemando incienso. Esto se hace en la cámara del Templo conocida como el Lugar Santo. Cuando los sacerdotes queman el incienso (que representa las oraciones del pueblo de Elohim [Salmo (Tehillim) 141:2; Apocalipsis 8:3-4]) en el templo, también recitan 18 oraciones especiales. Estas 18 oraciones se declaran todos los días en el templo. Una de estas oraciones pide que Elías (Eliyahu) venga. Esto es importante, ya que se sabía que Elohim había establecido que Elías (Eliyahu) precedería al Mesías, tal como está escrito en Malaquías 4:5.

Estas 18 oraciones especiales eran recitadas dos veces al día, en la mañana y por la tarde. En Lucas 1:11-13, un ángel apareció al lado derecho del altar y le dijo a Zacarías que su oración había sido escuchada y que nacería Juan (Yochanan) el Bautista. Juan (Yochanan) el Bautista no era literalmente Elías (Eliyahu), pero tenía el espíritu y el poder de Elías (Lucas 1:17).

Contando las dos semanas de la ley de separación ordenadas por Elohim en Levítico (Vayikra) 12:5; 15:19,24-25, antes de regresar a su casa (Lucas 1:23) y luego contado nueve meses (Siván [décima semana] + 2 semanas + 9 meses), nos lleva a concluir que el nacimiento de Juan (Yochanan) cayó durante la fiesta de la Pascua (Pesach). Este es un dato muy importante, ya que como parte del servicio de la Pascua, conocido como el Seder de la Pascua, se debe abrir la puerta para que Elías (Eliyahu) entre mientras se come la cena de la Pascua. También hay una copa para Elías. La pregunta que se formuló en Mateo (Mattityahu) 17:10-13, se hizo con el entendimiento que Elías debía preceder la venida del Mesías.

En Lucas 1:26, en el sexto mes del embarazo de Elisabet (Elisheva), el ángel Gabriel se le apareció a María (Miryam). Esto debió suceder alrededor del veinticinco de Kislev, es decir hanukah. Durante el primer siglo, hanukah era llamado el segundo Sukkot. En la época de hanukah, también se recitan las oraciones de Sukkot. El diálogo de María (Miryam) con el ángel Gabriel forma parte de la liturgia para Sukkot hoy día. Si uno calcula los días que van desde el veinticinco de Kislev, sumándole ocho días de la fiesta de hanukah más nueve meses del embarazo de María (Miryam), esto nos lleva alrededor de la época de Sukkot, es decir, el 15 de Tishrei 15. El día 22 de Tishrei 22, conocido como Shemini Atzeret o el octavo día, Yeshua fue circuncidado (Lucas 2:22-23; Levítico [Vayikra] 12:1-3).

Otras Evidencias del Nacimiento de Yeshua Durante Sukkot

Como mencionamos antes, la Fiesta de Sukkot también es conocida como “la época de regocijo” o “la Fiesta de las Naciones”. Con ello en mente, leemos en Lucas 2:10: “Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas [basar en hebreo; también conocido como el evangelio] de gran gozo [Sukkot es llamada la ‘época de regocijo’], que será para todo el pueblo [Sukkot es llamada ‘la fiesta de las naciones’]“. Con ello podemos ver que la terminología que el ángel usó para anunciar el nacimiento de Yeshua son temas y mensajes asociados con la Fiesta de Sukkot.

En Lucas 2:12, el niño (Yeshua) fue envuelto en pañales y acostado en un pesebre. Los pañales también servían como mechas para encender las 16 vasijas de aceite que se colocaban en el atrio de las mujeres durante la fiesta de Sukkot. Por ello, los pañales están asociados con la fiesta de Sukkot.

Véase también en Lucas 2:12 que el niño Yeshua estaba acostado en un pesebre. La palabra “pesebre” en griego es phatn’e, que también es traducida en Lucas 13:15 como “estable”. Por la forma en que esta palabra es usada en Lucas, podemos apreciar que la palabra griega phatn’e indica un lugar donde se ata al ganado. La palabra hebrea para “establo” es marbek, que es usada en Amós 6:4 y Malaquías 4:2. En Génesis (Bereishit) 33:17 leemos que Jacob viajó a Sucot, y allí construyó tiendas o establos para su ganado (la palabra “tienda” en este pasaje es el hebreo sukkah; el plural es sukkot). Podemos ver en estos pasajes cómo la palabra “tienda” (sukkah o sukkot) estaba relacionada con el ganado de Jacob (Ya’akov) en Génesis 33:17, y como la palabra griega para “establo” o “pesebre”, phatn’e, también se refería al ganado en Lucas 13:15. Phatn’e es la misma palabra traducida como “pesebre” en Lucas 2:12, donde Yeshua fue colocado luego de haber nacido.

En la Fiesta de Sukkot, Elohim requería que todos los varones fueran a Yerushalayim , Devarim 16:16. Por esta razón, la ciudad estaba llena y María (Miryam) y José (Yosef) no pudieron encontrar aposento en Yerushalayim (Lucas 2:7). Belén, el lugar donde Yeshua nació, queda a tan sólo cuatro millas de Jerusalén.

La última evidencia que apunta a que Yeshua nació durante Sukkot, según las Escrituras, se encuentra en Mateo (Mattityahu) 2:1. Allí leemos que los sabios vinieron del este a visitar a Yeshua. La tierra del este es Babilonia, donde vivía la gran parte de la población judía en el tiempo del nacimiento de Yeshua. Ellos eran descendientes de los judíos que fueron llevados cautivos por el Rey Nabucodonosor. En Génesis (Bereishit) 29:1 Y Jueces (Shoftim) 6:3, se refieren a Babilonia como la Tierra del Este. Los sabios en Mateo (Mattityahu) 2:1 eran rabinos. Los rabinos, también llamados “sabios”, son conocidos en hebreo como chakamim, que significa “hombres sabios”. La palabra griega utilizada en Mateo (Mattityahu) 2:1 es magos, que es traducido como “magos”. Magos en griego tiene su equivalente en hebreo como ravmag. Ravmag viene de la palabra hebrea rav, que significa “rabino”. Es importante saber que la palabra griega magos también significa “científico, consejero, académico o maestro”. Los rabinos eran estudiosos y maestros de la Torah. Yeshua fue llamado “Rabino” o “Maestro” en Juan (Yochanan) 1:38,47,49; 3:2. Entonces, podemos ver que los sabios eran rabinos judíos que venían de Babilonia para ser testigos del nacimiento de Yeshua.

Podemos preguntarnos: ¿Qué motivó a los rabinos a realizar el viaje de Babilonia a Belén para ser testigos del nacimiento de Yeshua? La respuesta nos es dada en Mateo (Mattityahu) 2:2, como está escrito: “…porque su estrella hemos visto en el oriente…”

Uno de los requisitos durante la época de Sukkot era construir un albergue temporal, y habitar en él durante la época de fiesta. Este albergue es una tienda o sukkah. La sukkah debía ser construida con una apertura en el techo, para que se pudieran ver las estrellas del cielo. Esta es una razón por la que los rabinos estaban observando el cielo y pudieron ver la estrella cuando apareció. Además, había una profecía en Números (Bamidbar) que dice: “…saldrá estrella de Jacob…” (Números [Bamidbar] 24:17). El Rey Herodes preguntó acerca de dónde debía nacer el Mesías (Mateo (Mattityahu) 2:4). Le informaron que en Belén (Mateo [Mattityahu] 2:5-6), basados en la profecía en Miqueas 5:2. En Mateo 2:10 está escrito: “Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo”. Nuevamente, debemos recordar que Sukkot es conocida como la “época de regocijo”. En Mateo 2:2, los rabinos del oriente vieron la estrella. El pueblo judío sabe que la salvación vendrá del este. Yeshua descendió de la tribu de Judá (Apocalipsis 5:5). La tribu de Judá acampaba al este del tabernác-lo de Moisés en el desierto. Finalmente, en Lucas 2:32, Yeshua es llamado “luz de los gentiles”. Sukkot es llamada la “fiesta de las luces” y la “fiesta de todas las naciones”.

Entonces, al estudiar el significado de la fiesta de Sukkot y los temas y mensajes que Elohim ha querido transmitir con esta fiesta, podemos leer la Biblia con una nueva perspectiva. Nos permite comprender que Yeshua nació durante la época de Sukkot y que El es la Estrella a la cual todos debemos ver con nuestros ojos (espirituales).

Significado Espiritual de la Fiesta de Sukkot

Una de las características más reveladoras de la Fiesta de Sukkot se refiere a las lluvias en Israel. El profeta Joel (Yoel) nos dice que la lluvia temprana y la tardía caen en el primer mes (Joel [Yoel] 2:23). Esto se debe a que la Pascua (Pesach) es el en primer mes del calendario religioso y Sukkot es el primer mes del calendario civil. Por lo tanto, en Israel hay dos primeros meses en el mismo año, debido al calendario especial que Elohim estableció en Exodo (Shemot) 12:2.

Oseas (Hoshea) 6:3 nos dice que la venida del Mesías será como la lluvia temprana y la lluvia tardía sobre la tierra. Acabamos de mencionar que Yeshua vino a la tierra (nació) durante la fiesta de Sukkot, el primer mes del calendario civil y en su primer venida murió durante el primer mes (Nisán) del calendario sagrado. Su segunda venida también sucederá en el primer mes del calendario civil, Tishrei. Yeshua regresará a la tierra en la época de otoño.

Elohim prometió a Israel que si obedecían al pacto que había hecho con ellos en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 34:10; Deuteronomio [Devarim] 5:2; 29:12-15), El enviaría lluvia en su tiempo (Deuteronomio [Devarim] 11:10-17). La falta de lluvia era una señal de juicio y de maldición sobre la tierra, al igual que sobre el pueblo (l Reyes [Melachim] 8:33-43; 17:1-7; 18:41-46; Proverbios [Mishlai] 16:15; Amós 4:6-13; Joel [Yoel] 1:10-12). En el presente, la tierra de Israel nuevamente está reverdeciendo (Isaías [Yeshayahu] 35:1; Ezequiel [Yechezekel] 36:24-38; Joel [Yoel] 2:18-27).

La lluvia es símbolo del derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) sobre toda carne (Hechos 2:1-8,14-21; Joel [Yoel] 2:23,28-29). La Palabra de Di-s (Torá) es comparada con la lluvia (Deuteronomio [Devarim] 32:1-3; Isaías [Yeshayahu] 55:8-12; Efesios 5:26). El Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) también es comparado con la lluvia (Joel [Yoel] 2:21-32; Hechos 2:1-8,14-21; Santiago 5:7; Juan 7:37-39). La lluvia está asociada con los justos en Oseas (Hoshea) 10:12. Di-s hizo justos a todos aquellos que creen en el Mesías (Romanos 3:21-22; 5:17).

Yeshua es la lluvia que desciende del Cielo, así como el agua viva y la fuente de agua viva, de la que se habla en Juan (Yochanan) 4:4-6,10-14,20-24; y Apocalipsis 21:6 y 22:1-5,17. Yeshua desea que bebamos del agua que El ofrece, la cual nos da vida eterna (Juan 4:14) y nos satisface (Mateo 5:6).

La lluvia también representa avivamiento, restauración, arrepentimiento (Teshuvah) y fe (emunah) en Elohim. Así como la lluvia cayó luego que Elías orara siete veces (1 Reyes [Melachim] 18:41-46), la gran lluvia o derramamiento del Espíritu Santo vendrá cuando los creyentes en el Mesías oren fervientemente para que esto suceda. Elohim ya declaró que derramará Su Espíritu Santo en el séptimo mes, que es simbólico del final de los tiempos (Olam Hazeh). Hasta la fecha, únicamente hemos experimentado lloviznas de bendición (Ezequiel [Yechezekel] 34:26). El más grande derramamiento del Espíritu está aun por venir. La Fiesta de Sukkot y la lluvia representan un poderoso derramamiento del Espíritu Santo de Elohim, un derramamiento a nivel universal. Este derramamiento vendrá acompañado de señales, milagros y manifestaciones de los dones espirituales, así como una revelación e iluminación de la Palabra de Elohim mayor que lo que jamás se ha visto en la historia de la congregación de los creyentes (kehilat) en el Mesías. Este derramamiento tocará a toda nación, judíos y no judíos. Los creyentes en el Mesías que vivan en los tiempos de la lluvia tardía serán llamados a buscar al Señ-r y pedirle que envíe su lluvia sobre toda la tierra (Zacarías 10:1; Salmo [Tehillim] 46:4; 65:9-10; Jeremías [Yermiyahu] 5:23-24; 31:10-14).

El cumplimiento de esta fiesta en el séptimo mes se vivirá con la venida del Mesías, cuando El venga a reinar sobre toda la tierra durante la Era Mesiánica, el Milenio, conocido como Athid Lavo, en la escatología hebrea. Ese será un tiempo de regocijo para todos los creyentes en el Mesías Yeshua y será la era de la gloria de Israel.

Yom Kippur (El Día de Expiación)

כ״ו באלול ה׳תשע״ד (September 21, 2014) por  
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Yom Kippur:(El Día de Expiación)

Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Adonai. Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas; es estatuto perpetuo. (Levítico [Vayikra] 16:30-31)

“Y le dijo el Eterno a Moisés: Y el día diez del mes séptimo, será de expiación (Yom Kipur), de sagrada convocación para vosotros. Os afligiréis y brindaréis una ofrenda al Eterno. Y no haréis labor alguna ese día, porque es día de expiación de vosotros ante el Eterno, vuestro Elohim. Quien no se afligiera en ese día, será extirpado de su pueblo. No haréis labor alguna. Será estatuto para todas vuestras generaciones, donde quiera que habitáreis, a partir del crepúsculo del día nueve del mes y hasta el atardecer del día siguiente” (Vaikrá 23:26-32).

En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis. (Números [Bamidbar] 29:7)

Yom Kippur: Nombres, Temas y Frases

1. Yom Kippur (el Día de Expiación)

2. Cara a Cara

3. El Día (o el Gran Día)

4. El Ayuno

5. El Gran Shofar (Shofar HaGadol)

6. Neilah (el cierre de las puertas)

Entendimiento del Servicio Sacerdotal en Yom Kippur

Levítico (Vayikra) capítulo 16, específica que el 10 de Tishrei es el día en el que el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) conduce una ceremonia especial para purificar el templo y al pueblo. La parte central del ritual es cuando el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) presenta un becerro y dos cabras como ofrenda especial. Primero, sacrifica al becerro para purificar el templo de cualquier impureza provocadas por los pecados del sacerdote y de su casa (Levítico [Vayikra] 16:6). Luego, se echan suertes para escoger a una de las cabras y sacrificarla para purificar el templo de cualquier impureza provocada por cualquier pecado del pueblo de Israel en general (Levítico [Vayikra] 16:7-8). Finalmente, se libera a la segunda cabra en el desierto y no se sacrifica, para purificar al pueblo. Sobre esta cabra cae la suerte por Azazel y es enviada al desierto (Levítico [Vayikra] 16:10). Antes de enviar a la cabra, el sumo sacerdote impone manos sobre la cabeza y confiesa todas las iniquidades y transgresiones de los israelitas, cualquiera que fueren sus pecados, transfiriéndolos de esta forma a la cabeza del animal. Así, está escrito en la Torá: “…y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto”. (Levítico [Vayikra] 16:20-22).

 

Azazel: El Chivo Expiatorio

La palabra en hebreo para chivo expiatorio es azazel. Azazel era considerado como un tipo de satanás (Ha satan) en el libro intertestamental de Enoc (8:1). Los pecados del pueblo, y por ende también el castigo merecido por el pueblo, eran puestos sobre la cabeza del azazel, el chivo expiatorio. Este llevaría sobre sí los pecados del pueblo y el castigo merecido. La figura del Azazel enviado al desierto es interpretado como la imagen de satanás (Ha satan), siendo lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 19:20).

Veamos de cerca esta ceremonia descrita en Levítico (Vayikra) 16:7-10. En Levítico (Vayikra) 16:8, la primera suerte era “La Adonai” (por YHWH). La segunda suerte era “La Azazel” (por el chivo expiatorio). El sumo sacerdote (Cohen HaGadol) tomaba las dos suertes, una marcada como La Adonai y la otra como La Azazel, y las colocaba sobre la cabeza del respectivo animal, sellando de esta forma su destino. Se consideraba como una señal positiva cuando el sacerdote tomaba la suerte marcada La Adonai en su mano derecha; pero durante los 40 años anteriores a la destrucción del templo (Beit HaMikdash) en el año 70 de la era común (que es lo mismo que A.D., del latín que significa “en el año de nuestro Señor”), la suerte marcada La Adonai fue recogida por el sacerdote con su mano izquierda (Talmud, Yoma 39a). En cualquier

caso,los pecados del pueblo eran transferidos al chivo expiatorio (Levítico [Vayikra] 16:21-22). Exceptuando los 40 años anteriores a la destrucción del segundo templo (Beit HaMikdash), la suerte La Adonai siempre apareció en la mano derecha del sacerdote y la suerte La Azazel apareció en la mano izquierda del sacerdote.

Entendimiento Mesiánico

Elohim dio esta ceremonia de las suertes durante Yom Kippur para enseñarnos que El juzgará a las naciones del mundo antes del advenimiento de la era mesiánica, también conocida como el Milenio. Las naciones del mundo serán juzgadas según la forma en que hayan tratado al pueblo judío. Aquellas naciones que hayan maltratado a los judíos serán como los chivos expiatorios que serán puestos a la mano izquierda. Aquellas naciones que han permanecido a la par del pueblo judío serán como las ovejas que entrarán a participar en el reino mesiánico o el Milenio. Yeshua nos enseñó acerca de esto en Mateo 25:31-46.

Yeshua, durante su primera venida, figuró como un tipo de macho cabrío sellado como La Adonai. Yeshua se dio a sí mismo como una ofrenda de expiación de pecados por nosotros, transfiriendo Elohim todos los pecados del mundo sobre el (Isaías [Yeshayahu] 53:1-6; 1 Corintios 15:3; Gálatas 1:3-4; Hebreos 2:17; 1 Juan [Yochanan] 2:2; 4:10).

En la ceremonia de los dos machos cabríos, se consideraba que ambas cabras eran sacrificadas. Se ataba un listón rojo carmesí alrededor de los cuernos de la cabra sellada como azazel. En el momento preciso, se llevaba a la cabra a un risco en el desierto y se le lanzaba desde lo alto del risco. En relación con esta ceremonia, surgió una tradición muy interesante que es mencionada en la Mishná. Se ataba otro trozo de listón rojo en la puerta del templo (Beit HaMikdash) antes de que la cabra fuera enviada al desierto. El listón se tornaba blanco en el mismo momento en que cumplía con su misión, señalando de esta forma que Elohim había aceptado sus sacrificios y que los pecados habían sido perdonados. Esto se basaba en lo escrito en Isaías (Yeshayahu) 1:18. Tal como se mencionó antes, el Mishná nos cuenta que durante los 40 años anteriores a la destrucción del templo (Beit HaMikdash), el listón dejó de tornarse blanco. Por supuesto esto fue cuando Yeshua fue crucificado en el madero.

Otros Aspectos de la Ceremonia del Sumo Sacerdote

Para poder entrar al Lugar Santísimo, el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) debía primero lavar todo su cuerpo, no tan sólo lavar sus manos y pies como se requería en otras ocasiones. Este lavamiento simbolizaba su deseo de ser purificado (Números [Bamidbar] 19). El lavamiento era tanto de su cuerpo como de sus ropas (Números [Bamidbar] 8:5-7; 19:7-9). Esto lo hacía además de tomar la sangre de un animal con el dedo y rociarla sobre el altar (Números [Bamidbar] 19:1-4; Levítico [Vayikra] 8:13-15). Este ritual también se puede ver en Números (Bamidbar) 31:21-24. El entendimiento espiritual de esto está explicado en Hebreos 9; y 10:19-22. También se menciona el rociado de la sangre sobre el altar en Exodo (Shemot) 29:1-4,10-12, 16,20-21; y Levítico (Vayikra) 1:3-5,11; 3:1-2,8; 4:1-6; 5:4-6,9. Una vez más, el entendimiento espiritual se encuentra en Hebreos 9:11-14,23-25, y 1 Pedro (Kefa) 1:2.

Entendimiento Mesiánico

Yeshua es el Sumo Sacerdote (Cohen HaGadol) de Elohim (Hebreos 3:1). En Juan (Yochanan) 20:17, Yeshua dijo: “No me toques, porque aun no he subido a mi Padre…” Estas eran las mismas palabras que el sacerdote decía antes de subir al altar. También otras Escrituras nos dan testimonio de que Yeshua era el Sumo Sacerdote. En Números (Bamidbar) 19:11, si uno tocaba un cuerpo muerto, permanecía impuro durante siete días. Luego, se realizaba la purificación al octavo día. Este es el significado de lo que pasó en Juan (Yochanan) 20:24-27.

En lugar de vestir las ropas coloridas que solía usar (tal como están descritas en Exodo [Shemot] 28 y Vayikra 8:1-8), Aarón debía usar ropas especiales de lino (Levítico [Vayikra] 16:4). Juan vio a Yeshua usar lo mismo en Apocalipsis 1:13-15. Daniel también lo vio, tal como lo describió en Daniel 10:5-6.

Al sacrificar los animales en el altar y rociar la sangre sobre el altar, las ropas del sumo sacerdote se teñían en sangre, por lo que Elohim instruyó que se lavaran (Levítico [Vayikra] 6:27). Sin embargo, en Yom Kippur Elohim declaró en Isaías (Yeshayahu) 1:18, como está escrito: “…si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos…” Espiritualmente, la ropa blanca representa la pureza y la ausencia de pecado (Apocalipsis 7:9,13-14; 19:8).

En Números (Bamidbar) 15:37-41, se ponían franjas (tzi-tzit) en los bordes de sus vestidos para recordarle al pueblo la Torá o la Palabra de Elohim. Recuerden el incidente de la mujer impura por el flujo de sangre que se acercó a Yeshua (el Sumo Sacerdote de Elohim) para tocarle la orilla de Su vestido y ser sanada (Mateo [Mattityahu] 9:20-22). Elohim les instruyó a los hijos de Israel que usaran vestidos iguales al que Yeshua llevaba puesto en Mateo 9:20-22. En la Torá, Elohim instruyó que llevaran puestos estos vestidos tal como se indica en Números (Bamidbar) 15:37-41. Cuando la mujer con el flujo de sangre tocó el borde (tzi-tzit) del vestido de Yeshua, tal como está descrito en Mateo 9:20-22, esta era una imagen dada por Elohim para comunicarnos que ella creía en la palabra de Yeshua por fe (emunah) y fue sanada por su fe.

Cara a Cara

El sumo sacerdote (Cohen HaGadol) solamente podía entrar en al Lugar Santísimo una vez al año (Levítico [Vayikra] 16:2; Hebreos 9:6-7). Elohim había hecho la advertencia que ningún hombre podía ver el rostro de Elohim y sobrevivir (Exodo [Shemot] 33:20). Pero, dado que el sumo sacerdote podía estar en la presencia de Elohim en el Día de Expiación (Levítico [Vayikra] 16:2), otro término que describe el Día de Expiación es “cara a cara”.

En el tiempo del segundo templo, la ceremonia del sumo sacerdote (Cohen HaGadol)] había sido modificada en cierta forma y se le había añadido un elemento crucial. Este elemento era que en tres ocasiones distintas, en forma creciente, el sumo sacerdote aparecía ante el pueblo y recitaba la fórmula de confesión para que todos pudieran oírla. La primera confesión por sus propios pecados y los de su casa; la segunda, a cuenta de los pecados de la tribu sacerdotal de Leví; la tercera a cuenta de todo el pueblo.

Sólo en esta ocasión, de todos los días del año, la confesión incluía la pronunciación que hacía el sacerdote a voz alta del nombre de Elohim, tal como lo representan las letras hebreas YHWH (conocido como el Tetragrama). Este fue el nombre que Elohim le mostró y explicó a Moisés (Moshe) en la zarza ardiente, el nombre que describía “Yo Soy el Que Soy”, el nombre que no servía como una etiqueta por medio de la cual se podía llamar a Elohim y tratar de influenciarlo; por lo tanto, este nombre no podía decirse a viva voz. Entonces, durante todo el año, cuando el nombre YHWH aparecía en el texto o se invocaba a su nombre, se decía Adonai. Solamente en Yom Kippur se pronunciaba el nombre a viva voz, en alto, con toda su majestad.

(La forma en que se pronuncia Su santo nombre era protegida con tal celo, para evitar ser profanado, que a la fecha no sabemos cómo se pronunciaba).

En cada confesión, cuando el sumo sacerdote llegaba a la parte en que debía recitar el nombre, todo el pueblo se postraba y decía en voz alta: “Baruch shem K’vod malchuto l’olam va’ed” que significa: “Bendito sea el Nombre del Resplandor de Su Majestad, por siempre y más allá”. Durante la tercera recitación, cuando se pedían por sus pecados, ellos sabían que el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) recién acababa —como única vez en todo el año— de entrar al Lugar Santísimo, el lugar más íntimo del templo (Beit HaMikdash) donde residía la presencia de Elohim. El sacerdote entraba allí tres veces y entonces salía a confesar a favor de todo el pueblo y transmitir sus pecados sobre la cabeza del macho cabrío por azazel.

El resultado de estas tres entradas en el Lugar Santísimo, las tres recitaciones del nombre más santo de Elohim y las tres postraciones por parte de todo el pueblo, creaban un sentido impresionante de la Presencia de Elohim obrando en la expiación del pueblo, limpiándolos de todo pecado, permitiéndoles comenzar un año nuevo en limpio y renovando sus vidas. Este sentimiento de transformación era tan profundo que, luego del ritual, el ambiente solemne se transformaba en una celebración animada. Los jóvenes y los solteros iban a los campos a danzar y a buscarse esposa o esposo. Yom Kippur y el quince del mes de Av eran los únicos días del año en que se daba este tipo de desposorios públicos masivos.

Por lo tanto, cuando el sumo sacerdote se paraba delante de Elohim en este día, se decía que estaba “cara a cara” con Elohim. Por ello, a Yom Kippur se le reconoce por la frase “cara a cara“. La terminología de “cara a cara” es utilizada en Corintios 13:9-12, como está escrito:

Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. (1 Corintios 13:9-12)

Tanto el versículo 11 como la frase en el versículo 12: “Ahora vemos por espejo, oscuramente” viene del Midrash judío.

Cara a Cara” es el título de un capítulo del libro de Arthur Waskow, Estaciones de Nuestro Gozo, sobre el tema de Yom Kippur. “Cara a cara” es una expresión idiomática de Yom Kippur. ¿Por qué? Porque era durante Yom Kippur que el sumo sacerdote debía ir más allá del velo del templo. En ese momento, la nación debía esperar ansiosamente, ya que el destino de la nación dependía de que Elohim aceptara el sacrificio ofrecido. En ese momento, el sumo sacerdote se encontraba “cara a cara ante el propiciatorio de Elohim”.

Cuando el sumo sacerdote (Cohen HaGadol) entraba al Lugar Santísimo, él veía la presencia del Señor como una nube brillante que cubría el propiciatorio (Levítico [Vayikra] 16:2). La palabra hebrea para propiciatorio es kapporet. Viene de la raíz kaphar, que es la misma palabra que se usa para “expiación”. El propiciatorio también se puede traducir como silla de expiación. El propiciatorio está descrito detalladamente en Exodo (Shemot) 25:17-22 y 37:6-9. Este es el lugar donde Moisés (Moshe) se reunía con Elohim y le hablaba cara a cara (Exodo [Shemot] 25:22; 30:6; Números [Bamidbar] 7:89).

El Día

Yom Kippur, el Día de Expiación, cae en el décimo día del mes judío de Tishrei (septiembre/octubre). Es el último de los Diez Días de Arrepentimiento y es el día más solemne del calendario Hebreo. Se cree que aquellos que no han sido lo suficientemente buenos como para ser inscritos en el Libro de la Vida en Rosh HaShanah, se les dan diez días para arrepentirse, orar para ser perdonados y hacer buenas obras antes que llegue Yom Kippur, el día en que será decidido su destino. Todo el Día de Perdón (Yom Kippur) se dedica al ayuno y la oración. Dado que este es el día más solemne del año, se le conoce como “El Día“.

El Ayuno

El ayuno es uno de los mitzvot (mandamientos) más importantes que llevan a la expiación. La Torá menciona en tres ocasiones: “Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas…”. (Levítico [Vayikra] 16:29; 23:27; Números [Bamidbar] 29:7). Según la tradición (el entendimiento hebreo), la aflicción de vuestras almas se interpreta como ayuno. Por esta razón, Yom Kippur es conocido como “El Día de Ayuno”.

El Gran Shofar

Como se mencionó en el capítulo 7 cuando se habló acerca del shofar (trompeta), hay tres principales shofarim (trompetas) para el pueblo judío, y estas tres trompetas están relacionadas con ciertos días específicos del año. Estas tres trompetas son:

(a) “La Primera Trompeta” que suena y está asociada con Shavuot (Pentecostés);
(b) “La Ultima Trompeta” que suena y está asociada con Yom Teruah;
(c) “La Gran Trompeta” que suena y está asociada con Yom Kippur.

Es en Yom Kippur cuando suena la Gran Trompeta, conocida en hebreo como el Shofar HaGadol. Isaías (Yeshayahu) 27:13 y Mateo 24:31 se refieren a ello.

Neilah: El Cierre de las Puertas del Cielo

Neilah es el cierre o el servicio final de Yom Kippur. Los judíos tienen la creencia que las puertas del Cielo permanecen abiertas a lo largo de los días de arrepentimiento para recibir nuestras oraciones para ser perdonados y que éstas son cerradas después del servicio de neilah. (Para ser específicos, estas puertas son abiertas en Rosh HaShanah para permitir que los justos entren al Cielo y permanecen abiertas hasta el servicio de neilah en Yom Kippur). Cuando se hace sonar el último toque del shofar (el Shofar HaGadol, la Gran Trompeta) al final del servicio de neilah, aquellos que han guardado ese día con toda sinceridad, podrán sentir que fueron inscritos y sellados en el Libro de la Vida.

Entendimiento Espiritual del Día de Expiación

El Día de Expiación era el día más solemne de todos los días festivos. Era el día de purificación de toda la nación y del santuario. Unicamente en este día, una vez al año, el sumo sacerdote entraba el lugar más santo de todos, el Lugar Santísimo del templo, más allá del velo del templo, con la sangre del macho cabrío del Señor como ofrenda de perdón de pecados. Allí rociaba la sangre sobre el propiciatorio. La sangre de la ofrenda en el gran Día de Expiación tenía el efecto de limpiar todos los pecados de los sacerdotes, el santuario e Israel como nación (Levítico [Vayikra] 16:29-34).

El Día de Expiación

Yom Kippur es un día de ayuno y aflicción del alma (Levítico [Vayikra] 23:27,29; Números [Bamidbar] 29:7). Este día es apartado como un día de ayuno nacional. El ayuno se menciona en Joel (Yoel) 1:14-15; 2:12-18; y Esdras 8:21. El entendimiento espiritual nos es dado en Isaías 58:1-12.

Es el décimo día del séptimo mes (Levítico [Vayikra] 23:27; Números [Bamidbar] 29:7). El número 10 se usa para representar al gobierno o una nación (Daniel 7:24; Apocalipsis 17:12). Para el pueblo judío, el número diez representa a una congregación legal conocida como minyan. La congregación representa a un grupo. Por ende, el número diez representa a la nación o la congregación de Israel (Levítico [Vayikra] 16:2-3,17,19). Nótese también que la sangre es rociada a favor de la nación (Levítico [Vayikra] 16:19). Léase Isaías (Yeshayahu) 52:13-15 y Ezequiel (Yechezekel) 36:24-26.

En Isaías (Yeshayahu) 52:13-15, el siervo que sufre, Yeshua, Mesías ben Yosef (hijo de José) rocía a muchas naciones. En Ezequiel 36:24-26, son los judíos que regresan a Israel de la Diáspora a quienes Elohim rociará con agua pura, cuando regresen a la tierra de Israel.

Las Ceremonias del Día de Expiación

Como pudimos apreciar, la ceremonia nos habla acerca del Mesías Yeshua. A la vez, podemos notar la referencia que hace a los creyentes en el Mesías.

1. El sacerdote usaba un incensario de oro (Levítico 16:1-2,12-14; Hebreos 9:4). El incensario está mencionado en Levítico 16:12; Números 16:18,46; 1 Reyes 7:50-51; 2 Crónicas 4:19,22; y Hebreos 9:1,4.

Aplicación Espiritual (Halacha). El incienso representa en la Biblia las oraciones de los creyentes (Salmo 141:2; Lucas 1:5-11; Apocalipsis 5:8; 8:3-4).

Cumplimiento Mesiánico. Aarón, el sumo sacerdote, simboliza el ministerio de mediador e intercesor. Yeshua es nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 3:1) y Mediador (1 Timoteo 2:5; Hebreos 12:24). El vive para interceder por nosotros (Romanos 8:34; Hebreos 7:22-27).

2. El atravesaba el velo una vez al año (Levítico 16:2; Hebreos 9:3,7).

Aplicación Espiritual (Halacha). Con la muerte de Yeshua, somos libres de atravesar el velo todos los días (Mateo 27:50-51; 2 Corintios 3:14; Hebreos 4:16; 6:13-19; 10:19-22).

3. El se lavaba con agua (Levítico [Vayikra] 16:4,24).

Aplicación Espiritual (Halacha). Para Aarón, esto significaba que debía estar absolutamente limpio para poder hacer expiación en nombre del pueblo de Israel. Para el creyente en Yeshua, esto significa que debemos limpiarnos con el agua de la Palabra de Elohim cuando nos acercamos a Elohim, como cuando pedimos perdón por el pecado en nuestras vidas (Juan 3:1-5,15; 1 Corintios 6:11; Efesios 5:26-27; Tito 3:5; Hebreos 10:22). En cuanto a Yeshua, esto significa que él era completamente puro y sin pecado cuando hizo la expiación y sacrificó Su cuerpo en el madero.

4. El llevaba puestas vestiduras de lino santas (Levítico [Vayikra] 16:4,23).

Aplicación Espiritual (Halacha). También se hace mención de las vestiduras del sacerdote en Exodo (Shemot) 28:1-4. En el versículo 3, éstas se usaban para dar belleza y gloria. Los vestidos de lino reflejan la humanidad sin pecado del Mesías y Su justicia. Estas vestiduras se manchaban de sangre cuando el sacerdote ofrecía sacrificios. Al terminar los sacrificios, se quitaban las vestiduras y vestían nuevas prendas (Levítico [Vayikra] 16:23-24). Isaías (Yeshayahu) 1:18 habla de las vestiduras manchadas de sangre y de las nuevas prendas que vestían después. Las vestiduras de lino blanco eran las vestiduras de justicia (Job [Iyov] 29:14; Salmo [Tehillim] 132:9; Isaías [Yeshayahu] 61:10; Apocalipsis 3:5; 15:6; 19:7-8, 11,13-15).

5. Al llevarse a cabo la ceremonia en el Día de Expiación, aquellos que eran expiados se consideraban como sin pecado ni falta ante Elohim. La congregación de creyentes (kehilat) en el Mesías se presentará ante Elohim sin falta ni mancha (Efesios 5:27) gracias a la sangre de Yeshua (1 Pedro [Kefa] 1:19).

6. Los cuerpos de los animales se colocaban fuera del campamento (Levítico 16:27).

Cumplimiento Mesiánico. Los cuerpos de los animales sacrificados, tanto del becerro como del macho cabrío, eran sacados del campamento, donde eran quemados. Yeshua fue crucificado fuera del campamento, es decir, de las puertas de Jerusalén (Juan 19:17-20; Hebreos 13:10-13).

7. Se ofrecían muchos sacrificios (Levítico 16:1-6,25-27).

Aplicación Espiritual (Halacha). Nuestros cuerpos deben ser sacrificio vivo para Elohim (Romanos 12:1; 1 Pedro [Kefa] 2:5). Debemos ofrecer sacrificio de alabanza a Elohim (Levítico [Vayikra] 7:12; Salmo [Tehillim] 34:1; 50:14,23; 69:30-31; 107:22; 116:17; Hebreos 13:15-16).

Cumplimiento Mesiánico. Yeshua es el sacrificio de Elohim para todos aquellos que creen El (Hebreos 9:26-28; 10:1-10).

8. El año del Jubileo era el Día de Expiación (Levítico 25:9-11).

Aplicación Espiritual (Halacha). Estos eran era un año y un día de libertad. Yeshua vino a predicar acerca de esta libertad en Su primera venida (Isaías [Yeshayahu] 61:1-3; Lucas 4:17-21). Desde Adán, ya han pasado casi 6,000 años y 120 Jubileos. El número 120 representa el fin de la era de la carne y el reinado de la vida espiritual (Génesis (Bereishit] 6:3). El verdadero cumplimiento del año del Jubileo tomará lugar en la segunda venida del Mesías. La tierra será redimida y alcanzará el reposo total de la maldición que fue traída por el pecado de Adán. Se alcanzará la restauración completa del legado que el hombre perdió. El pueblo de Elohim será completamente libre –puesto en libertad de todo pecado, enfermedad, muerte y maldición. Satanás (Ha satan), la fuente de todas estas cosas, será atado y se logrará alcanzar el verdadero reposo. El Mishkan de Elohim se encontrará entre su pueblo y El habitará en medio de su gente (Apocalipsis 21:1-4). Por lo tanto, el año del Jubileo y el Día de Expiación nos hablan acerca del cumplimiento del plan de redención de Elohim para el hombre.

Vida por Vida

El nombre bíblico que se usa para el Día de Expiación es Yom HaKippurim, que significa “el día que se cubre, cancela, perdona, reconcilia”. Ocasionalmente, también recibía el nombre de “el Día del Ayuno” y el “Gran Ayuno” (Levítico [Vayikra] 23:27-31; 16:29-34).

Elohim les dijo a los israelitas que sacrificaran un animal como sustituto de su sentencia de muerte. Este principio de “una vida por una vida” es el fundamento del sistema de sacrificios. La Torá permite que se pague un rescate monetario por aquel individuo que merece la pena de muerte (Exodo [Shemot] 21:28-32). Aquí, la persona dueña de un buey era culpable porque el animal había matado a una persona y era responsable de esa muerte (En Exodo 21:30 era considerado como pago de rescate el dinero pagado en lugar de la muerte que merecía el dueño del buey).

Cumplimiento Mesiánico. Yeshua murió en el madero en lugar de nosotros, quienes merecíamos morir a causa de haber pecado en contra de Elohim. Yeshua pagó el precio de rescate por nosotros (Marcos 10:45; 1 Timoteo 2:5-6; 1 Corintios 6:20; 7:23). El pago de rescate era de 30 piezas de plata (Exodo [Shemot] 21:32; Mateo [Mattityahu] 26:14-16; 27:3-6).

Treinta piezas de plata era el pago del rescate de la sangre del que debía morir como expiación por el verdadero culpable. En el caso de un ladrón o asesino, no hay expiación (Exodo 22:1-2; Números 35:31). Es por ello que no hay expiación posible para Satanás (Ha satan) (Juan 8:44). Treinta piezas de plata era el pago del rescate de la sangre y el derramamiento de sangre es lo que hacía posible la expiación por el pecado (Levítico 17:11; Romanos 5:8-11). La palabra griega hilasmos, traducida como “propiciación”, tiene el mismo significado que la palabra hebrea kaphar, que es traducida como “expiación” (Romanos 3:23-25; 1 Juan 2:2; 4:9-10). El propósito del Día de Expiación en enseñarnos acerca de Yeshua, quien se entregó a sí mismo para expiar nuestro pecado (Hebreos 10:1-10).

El Significado de la Sangre en las escrituras

1. Es una señal del Pacto Renovado (Brit Hadashah) (Mateo [Mattityahu] 26:27-28; 1 Corintios 11:25).

2. Da vida eterna (Juan [Yochanan] 6:53-54).

3. Redime (Efesios 1:7).

4. Hace expiación (Romanos 3:25; 1 Juan 2:2; 4:9-10).

5. Justifica ante Elohim (Romanos 5:9).

6. Nos lleva a perdón (Efesios 1:7; 2:13; Colosenses 1:14; 1 Juan 1:9).

7. Lleva a la reconciliación (Colosenses 1:19-20).

8. Nos limpia (1 Juan 1:7).

9. Nos ayuda a ser vencedores (Apocalipsis 12:11).

El Día de Expiación es el décimo día de Tishrei (Levítico [Vayikra] 23:27). Es muy significativo el hecho de que el arrepentimiento (la época de Teshuvah) debe preceder a la redención (Yom Kippur). Elohim determinó que los sacrificios de los animales serían aceptos únicamente cuando fueran presentados con un corazón contrito y con muestras de arrepentimiento (Salmo [Tehillim] 51:16-19). Con ello en mente, el Día de Expiación debía ser guardado como estatuto perpetuo para todas las generaciones (Levítico [Vayikra] 23:31).

Era el plan divino de Elohim establecer la fiesta de Yom Kippur antes de la Fiesta de (Sukkot), la cual es llamada “La Epoca de Nuestro Regocijo“. Los hijos de Israel (y todos los creyentes en el Mesías Yeshua) pueden regocijarse únicamente al haber sido redimidos y perdonados sus pecados.

La Segunda Venida de Yeshua y Yom Kippur

Si examinamos de cerca las Escrituras referentes a la segunda venida de Yeshua a la tierra, cuando El sentará pie en el Monte de los Olivos (Zacarías 14:4), encontraremos que se utiliza terminología referente a Yom Kippur. He aquí varios ejemplos.

El primer ejemplo se encuentra en Isaías (Yeshayahu) 52:13-15. Primero, leamos Isaías 52:13-14 para identificar que se está haciendo referencia a Yeshua el Mesías. Luego, pasaremos a leer Isaías 52:15.

En Isaías (Yeshayahu) 52:13-14 está escrito:

He aquí mi siervo será prosperado [el siervo se refiere al Mesías], será engrandecido y exaltado y será puesto muy en alto. [Las referencias al respecto en el Pacto Renovado (Brit Hadashah) incluyen a Hechos 2:32-35; 5:30-31; y Filipenses 2:9-11.] Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer y su hermosura más que la de los hijos de los hombres (Isaías [Yeshayahu] 52:13-14).

Esta descripción de Yeshua, el Mesías que sufre, es drásticamente opuesta a la forma en que se muestra a Yeshua en Hollywood.

Esta descripción habla de un cordero llevado al matadero (Isaías 53:7). Isaías (Yeshayahu) 52:14 describe a un hombre tan desfigurado que no parecía un hombre. Es más, Isaías (Yeshayahu) 50:6 nos dice que la barba le fue arrancada. El Salmo (Tehillim) 22:14,17 dice que sus huesos fueron dislocados y que fue desnudado a la vista de todos. Aun lo devoraron (Salmo 22:13).

El Salmo 22:16 dice que atravesaron Sus manos y pies. El Salmo 22:18 dice que echaron suertes sobre sus vestidos. Al reconocer que Isaías 52:13-14 se refiere a la primera venida de Yeshua a la tierra, Isaías 52:15 hace referencia a Su segunda venida.

En Isaías (Yeshayahu) 52:15 está escrito:

Así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado y entenderán lo que jamás habían oído”.

La frase: “asombrará él a muchas naciones” en inglés dice: “rociará a muchas naciones“, y hace referencia a cuando el sumo sacerdote rocía la sangre sobre el propiciatorio en Yom Kippur (Levítico 16:14). También hay referencias a ello en Levítico 1:5,11; 3:2,8,13; 4:6,17; 7:2.

Las vestiduras del sumo sacerdote se cubrían de sangre luego de hacer su tarea (Levítico 6:27). Luego, Elohim aceptaba el sacrificio y mientras el sumo sacerdote colgaba sus vestiduras, sucedía un milagro. Las vestiduras cubiertas de sangre se volvían blancas.

Con ello, Elohim perdonaba sus pecados y este perdón se manifestaba en las vestiduras (símbolo de la vida del hombre), habiendo sido rociadas con sangre (la sangre de Yeshua), Yeshua perdonando los pecados del hombre y, por ende, su vestidura se tornaba completamente blanca. Isaías el profeta escribió: “Venid luego, dice YHWH, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:18).

Las vestiduras de Yeshua se mancharon de sangre cuando murió en el madero, pero hoy han pasado a ser completamente blancas y puras. Las vestiduras blancas representan la justificación ante Elohim (Apocalipsis 3:4-5; 7:9,13-14). Yeshua está descrito de esta forma en Apocalipsis 1:13-14. Yeshua es nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 2:17; 3:1; 4:14; 9:11) y derramó Su propia sangre por nosotros (1 Pedro [Kefa] 1:2).

Moisés (Moshe) guió a los hijos de Israel para que salieran de Egipto guardando la Pascua y salpicando con sangre, tal como se describe en la Torá y se hace referencia en Hebreos 11:24-28. De hecho, Elohim prometió rociar a Israel cuando regresaran de la Diáspora a la tierra de Israel. Esto puede verse en Ezequiel 36:24-27.

En Isaías 52:15, cuando dice que Yeshua “rociará” a las naciones, se refiere a lo que el sumo sacerdote hacía en Yom Kippur sobre el propiciatorio, para que Elohim perdonara los pecados del pueblo. Yeshua vino como un profeta en Su primera venida y ahora es el Sumo Sacerdote y vendrá como Rey. Isaías 63:1-3 describe la segunda venida de Yeshua y, en el versículo 3, habla de cómo Sus vestiduras están rociadas de sangre. Una vez más, esto describe a Yeshua que regresará a la tierra como Sumo Sacerdote durante Yom Kippur.

En Joel (Yoel) 2:15-16 está escrito:

Tocad trompeta en Sión (la trompeta [shofar] descrita aquí se refiere a la trompeta que proclamará el reino mesiánico, la última que se toca durante Yom Teruah), proclamad ayuno, convocad asamblea(esto se refiere al ayuno asociado con Yom Kippur). Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio y de su tálamo la novia. Yoel 2:15-16).

En Joel 2:17 está escrito:

Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de YHWH (nuevamente, esto se refiere al evento que toma lugar una vez al año, cuando el sacerdote ministra desde el Lugar Santísimo) y digan: Perdona, oh YHWH, a tu pueblo y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Elohim? (Joel [Yoel] 2:17)

¿Qué se quiere decir con la frase “perdona a tu pueblo? Para hallar la respuesta, debemos ir a Zacarías 12 y 14:1-9. En estos pasajes podemos leer acerca de la segunda venida de Yeshua, luego de los dolores de parto del Mesías (la tribulación) y como Yerushalayim estará a punto de ser sitiada. Yeshua salvará a Yerushalayim. El pondrá Su pie sobre el Monte de los Olivos. Habrá un gran terremoto y el reino mesiánico entrará en vigor. Ya no habrá noche y el Señor reinará sobre toda la tierra. En ese entonces, se cerrarán las puertas del cielo. La última ceremonia del día de Yom Kippur se llama neilah, el cierre de las puertas y es la ceremonia que clausura el Yom Kippur. Sin embargo, ésta no será un ensayo (miqra), sino el evento real. A estas alturas, ya será demasiado tarde para tomar la decisión de aceptar a Yeshua el Mesías en tu vida.

Yeshua habló acerca de este evento en Mateo (Mattityahu) 24:27-31. En Mateo 24:31, Yeshua se refiere a esa trompeta como la gran trompeta. Esta es la trompeta que se toca durante Yom Kippur conocida como el Shofar HaGadol. Esta trompeta proclamará el regreso de Yeshua cuando venga a reinar como Messiah ben David durante la era mesiánica.

Los temas en las fiestas del otoño son numerosos y de especial significado para el creyente en Yeshua. Las fiestas y todo el Tanach (Antiguo Testamento) hablan del Mesías y serán cumplidos (Salmo [Tehillim] 40:7; Lucas 24:44-47). Si logramos entender las fiestas del otoño, nuestras vidas y nuestro caminar (halacha) como creyentes en el Mesías serán enriquecidos. La última fiesta del otoño, Sukkot, no es la excepción. Las fiestas del Señor se cumplen en Yeshua el Mesías y al mismo tiempo nos revelan como debemos vivir día a día para Yeshua,. ¡Baruch Ha Shem! ¡Bendito sea Su Nombre!

Yom Terua (Día del la Trompeta)

י״ט באלול ה׳תשע״ד (September 14, 2014) por  
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Fiesta de Las Trompetas

1.La Epoca de Teshuvah

La época conocida como Teshuvah, que en hebreo significa “regresar o arrepentirse”, da inicio el primer día del mes de Elul y dura 40 días, terminando con Yom Kippur. Pasados 30 días de Teshuvah, el 1 de Tishrei, llega Rosh HaShanah. Esta fiesta da inicio al período final de diez días que comienza con Rosh HaShanah y termina con Yom Kippur. Estos son conocidos como Días Santísimos y Días Temibles (Yamim Nora’im, los días de asombro). Al Sabbat que cae en ese período de diez días se le conoce como Shabbat Shuvah, el Shabbat del Regreso. Cinco días después de Yom Kippur llega la fiesta de Sukkot, la Fiesta de los Tabernáculos. Teshuvah da inicio el 1 de Elul y termina el 10 de Tishrei, Yom Kippur. Cada mañana, durante los 30 días del mes de Elul, se hace sonar la trompeta (shofar) o el cuerno de carnero, para llamar al pueblo a arrepentimiento y que vuelva a Elohim.

Teshuvah (el arrepentimiento) incluye a todo tipo de personas. Aquellos que creen en el Mesías son llamados a examinar sus vidas y descubrir dónde se apartaron de Elohim. Es un llamado a examinar las Escrituras y la evidencia que muestra que el Mesías era quien dijo ser.

Elohim siempre ha tenido en su corazón advertir a su pueblo antes de proclamar y enviar juicio. Elohim advirtió a la gente antes del diluvio y envió una advertencia a Nínive antes de ser destruida. El no desea que nadie reciba la ira de Su juicio (Ezequiel [Yechezekel] 18:21-23,30-32; Sofonías 2:1-3; 33:1-7; 2 Pedro 3:9).

El mes completo de Elul constituye un proceso de 30 días para prepararse a través de un auto examen y arrepentimiento para los próximos Días Santísimos. Se suena el shofar, después de cada servicio matinal. También, al final de la liturgia matinal y vespertina, se recita el Salmo 27, que comienza diciendo “Yahweh es mi luz y mi salvación”. El mensaje que se envía desde el 1 de Elul hasta Rosh HaShanah es claro: Arrepiéntanse antes de Rosh HaShanah. No esperen hasta después que pase Rosh HaShanah, ya que entonces se encontrarán en los Días Temibles.

Entramos en el nuevo año asumiendo nuestra responsabilidad, con la esperanza de que el pasado nos haya servido como enseñanza para el futuro, a diferencia del concepto pagano, en el que el año nuevo se convierte en una oportunidad para el exceso, el abuso, el júbilo, y hasta para la promiscuidad.

Hay frases que nos ayudan a identificar los días de la época de Teshuvah (arrepentimiento). Así como algunos extranjeros no están familiarizados con las fiestas americanas del Día de Acción de Gracias, “el Día del Pavo” o “el Día de los Peregrinos”, los creyentes en Yehua no judíos pueden llegar a confundirse con los diferentes nombres que reciben las principales fiestas del Señ-r.

 

Rosh HaShanah: Nombres, Temas y Frases

1. Teshuvah (arrepentimiento)

2. Rosh HaShanah (Cabeza del Año, Nacimiento del Mundo)

3. Yom Teruah (el Día del Despertar [Fiesta de las Trompetas])

4. Yom HaDin (el Día del Juicio)

5. HaMelech (la Coronación del Mesías)

6. Entromizacion de u Rey

7. Yom HaZikkaron (el Día de la Rememoración o el memorial)

8. El tiempo de la angustia de Jacob (Ya’akov) o los dolores de parto del Mesías (Chevlai shel Mashiach)

9. La apertura de las puertas

10. Kiddushin/Nesu’in (la ceremonia de la boda)

11. La resurrección de los muertos y el arrebatamiento (natzal)

12. La última trompeta (shofar)

13. Yom Hakeseh (el día escondido)

2. Rosh HaShanah: La Cabeza del Año

(El Nacimiento del Mundo)

Rosh HaShanah marca el inicio de un nuevo año judío y forma parte del período de arrepentimiento. Rosh en hebreo significa “principal o cabeza” y shanah significa “año”. Rosh HaShanah es la cabeza del año en el calendario civil y también se le conoce como el día de nacimiento del mundo, dado que el mundo fue creado en este día (Talmud, Rosh Hashanah 11a).

Según la tradición judía, se cree que Adán fue creado en este día (Mishnah, San Hedrin 38b). ¿Cómo se llegó a determinar que éste fue el día en que el mundo fue creado? Se basan en las primeras palabras del Libro de Génesis (Bereishit), “en el principio”, ya que cuando se invierten estas palabras, se lee Aleph b’Tishrei, es decir, “el primero de Tishrei”. Por lo tanto, a Rosh HaShanah se le conoce como el nacimiento del mundo, ya que la tradición nos dice que el mundo fue creado en ese día.

Nota: Hay cuatro años nuevos en el calendario judío. El 1 de Nisán es el Año Nuevo del día de reyes (el día que determina la cantidad de años que ha reinado un rey) y también para los meses (Nisán es el primer mes). El 1 de Elul es el año nuevo para el diezmo de animales. El 15 (Tu Bishvat) de Shevar, es el año nuevo de los árboles y el 1 de Tishrei es el año nuevo de los años. También marca el aniversario de la creación del mundo.

 

Período de Observancia

Rosh HaShanah se observa durante dos días, en el primero y el segundo día del mes hebreo de Tishrei (generalmente en septiembre y octubre), que es el primer mes del calendario bíblico civil. El mes de Tishrei corresponde al séptimo mes del calendario bíblico religioso. Puede parecer extraño que Rosh HaShanah, el Año Nuevo, se celebre en el primero y segundo día de Tishrei, el séptimo mes del calendario bíblico religioso. La razón por la que Rosh HaShanah cae en el séptimo mes del calendario bíblico religioso, es porque Elohim instituyó el mes de Nisán como el primer mes del año en conmemoración de la liberación divina de Israel de su esclavitud en Egipto (Exodo [Shemot] 12:2; 13:4). Sin embargo, según la tradición, el mundo fue creado en Tishrei o, para ser más exactos, Adán y Eva fueron creados en el primer día de Tishrei y por ello el ciclo anual se inicia en el mes de Tishrei. Por lo tanto, Rosh HaShanah se celebra es estas fechas.

¿Por Qué Rosh HaShanah Dura Dos Días?

A diferencia de las demás fiestas que son celebradas en la Diáspora (la dispersión, refiriéndose a los judíos que viven fuera de la Tierra Santa de Israel), Rosh HaShanah se celebra durante dos días dada la incertidumbre de celebrar las fiestas en el día preciso y correcto del calendario. Rosh HaShanah es la única fiesta que se celebra durante dos días en Israel. Al igual que las demás fiestas, la incertidumbre se debía al calendario que dependía de la promulgación de la luna nueva, la cual designa el inicio de cada nuevo mes, por decreto de la corte rabínica en Jerusalén (Yerushalayim), en los tiempos antiguos. La definición de la celebración de Rosh HaShanah se complica por el hecho de que esta fiesta cae en Rosh Chodesh, la luna nueva en sí. Por lo tanto, aun en Jerusalén (Yerushalayim), era difícil hacer saber a todos el día preciso en el que iniciaba el Año Nuevo. En Israel, para resolver este problema, se decidió celebrar la fiesta de Rosh HaShanah durante dos días. Al crear un Rosh HaShanah de dos días, también se pretendía fortalecer la observancia de cada día; según la perspectiva rabínica. Los dos días se consideran como un yoma arikhta, un solo día largo.

3. Yom Teruah: El Día del Despertar por el Trompetazo

En el Salmo (Tehillim) 98:6 está escrito: “Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, delante del rey Yahweh”. La bendición que recibimos de Elohim al tener entendimiento del significado de Rosh HaShanah y del sonido de la trompeta (shofar) se encuentra en el Salmo (Tehillim) 89:15, como está escrito: “Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte (con el sonido de la trompeta)…”

Rosh HaShanah se conoce en la Torá como Yom Teruah, el Día del Sonido del Shofar (o el Día del Despertar). En Yom Teruah, el Día del Sonido del Shofar, es obligatorio que cada persona oiga (shema) el sonido del shofar. El mitzvah (o mandamiento bíblico [Juan (Yochanan) 14:15]) del shofar, es oír (shema) el sonido del shofar -no tocarlo uno mismo- de allí la bendición de “oír el sonido del shofar“.

Teruah significa “un trompetazo que despierta”. Uno de los temas asociados con Rosh HaShanah es el tema del “despertar”. Teruah también es traducido como el “grito”. El Libro de Isaías (Yeshayahu), capítulo 12, coloca este grito en el contexto del reinado de mil años del Mesías, el Athid Lavo. También se menciona la era mesiánica y el grito en Isaías (Yeshayahu) 42:11; 44:23; Jeremías (Yermiyahu) 31:7; y Sofonías 3:14. La primera venida de Yeshua está asociada con un grito en Zacarías 9:9. El último grito es el Arrebatamiento (natzal), en 1 Tesalonicenses 4:16-17.

Ya sea con el sonido de un shofar o con la fuerza de un grito sobrenatural, el objetivo de Elohim es despertarnos. Por esta razón está escrito: “…Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Mashiaj” (Efesios 5:14). El libro de los Efesios tiene muchas referencias a Rosh HaShanah y los Días Santísimos. Por ejemplo, en Efesios 4:30, ser sellados para el día de la redención se refiere a Yom Kippur, el Día de la Expiación. Elohim nos dio esta fiesta para enseñarnos acerca del juicio que vendrá en el día de Rosh HaShanah, y seremos sellados cuando se cierren las puertas (neilah) en Yom Kippur.

Isaías (Yeshayahu) 26:19 habla de la resurrección. La palabra “despertad” está asociada con la resurrección, como está escrito: “Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas y la tierra dará sus muertos” (Isaías [Yeshayahu] 26:19).

El tema de despertar del sueño es usado a lo largo de la Biblia. Se encuentra en Juan (Yochanan) 11:11; Romanos 13:11; Daniel 12:1-2; y Salmos (Tehillim) 78:65. En Isaías 51:9 está escrito: “Despiértate, despiértate, vístete de poder, o brazo de YHWH; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados…”. El brazo del YHWH es un término que simboliza al Mesías en Isaías (Yeshayahu) 53:1. La palabra brazo en hebreo es zeroah. Durante la Pascua (Pesach), un hueso conocido como zeroah es colocado en el plato. Así, “despierta” es una expresión que se relaciona con Rosh HaShanah. En Isaías (Yeshayahu) 51:9, el despertar está asociado con la venida del Mesías.

El shofar es el instrumento físico del que Elohim nos instruyó oir (shema) su sonido, para llevarnos a que despertemos del sueño espiritual (1 Corintios 15:46).

En los días antiguos, el shofar era usado en ocasiones muy solemnes. La primera mención del shofar es en conexión con la revelación en el Monte Sinaí, cuando el sonido del shofar era demasiado fuerte y todos los que se encontraban en el campamento temblaron (Exodo [Shemot] 19:16b). Por tanto, el shofar que escuchamos en el día de Rosh HaShanah debe servirnos como un recordatorio de nuestra aceptación de la Torá (Biblia) y el compromiso con ella. El shofar también solía tocarse cuando se estaba en guerra con un enemigo peligroso. Asimismo, el que escuchamos en Rosh HaShanah debe servirnos como un grito de guerra cuando libramos batalla contra nuestro enemigo interior –nuestras inclinaciones pecaminosas y las pasiones, al igual que con el mismo diablo, Ha Satan. El shofar también se tocaba en el Año del Jubileo, anunciando la libertad de la esclavitud (Levítico [Vayikra] 25:9-10).

Espiritualmente (halacha), esto se refiere a la libertad de la esclavitud del pecado, los deseos de este mundo y la obediencia al diablo (Romanos 6:12-13; Santiago 4:4).

Otra razón por la que se suena el shofar, es que Rosh Hashanah es la celebración del nacimiento de la creación y Elohim comenzó a reinar sobre el mundo en este día. Cuando un rey inicia su reinado, se anuncia con trompetas. Es por ello que se lee el Salmo 47 antes del sonido del shofar; como un llamado a las naciones: “… Cantad a nuestro Rey, cantad; porque Elohim es el Rey de toda la tierra…” (Salmos [Tehillim] 47:6-7). También se toca antes, como está referido en el versículo anterior (Salmo 47:5): “Subió Elohim con júbilo, Yahweh con sonido de trompeta”.

Según la tradición judía, se han presentado muchas explicaciones acerca del toque del shofar: El cuerno del carnero se identifica con el carnero que sirvió de substituto en el sacrificio de Isaac (Yitzchak) en Génesis (Bereishit) 22:1-19. La entrega de la Torá en el Monte Sinaí también fue acompañada del sonido del shofar (Exodo [Shemot] 19:19). La proclamación del Jubileo también era acompañada del toque del shofar (Levítico [Vayikra] 25:9-11). El comienzo de la era mesiánica será anunciado con el sonido de un gran shofar (Isaías [Yeshayahu] 27:13). El libro Puertas del Arrepentimiento cita el llamado de Maimonides a que despertemos del sueño espiritual:

Despierta, tú que duermes. Lévantate tú que duermes, de tu sueño. Examina tus actos, y vuélvete a Elohim en arrepentimiento. Acuérdate de tu Creador, tú que te ves atrapado en la rutina diaria, perdiendo de vista la verdad eterna; tú estás desperdiciando tus años en vanos objetivos que no te dan ningún beneficio, ni te salvan. Examínate atentamente; mejora tus caminos y tus actos. Abandonad vuestros caminos errados, vuestras tretas indignas, cada uno de vosotros. (Yad Hichot Teshuva 3.4).

Cuando los rabinos leen la frase: “Despierta, oh Israel”, ellos lo identifican como algo referente a Rosh HaShanah. El sonido del shofar se realizaba en el Templo (Beit HaMikdash) en Rosh HaShanah (Nehemías 8:1-3).

El shofar también se tocaba en el templo al inicio de cada Shabbat (Shabbat), todas las semanas. Hay dos tipos de trompetas usadas en la Biblia:

1. La trompeta de plata, y

2. El shofar, o cuerno de carnero.

En el Shabbat, había en el Templo (Beit HaMikdash) un letrero colgado en la pared que leía: “A la casa del sonido de la trompeta [shofar].” Cada Sabbat (Shabbat), dos hombres con trompeta de plata y un hombre con un shofar sonaban tres trompetazos dos veces al día. En Rosh HaShanah, es diferente. El shofar es la trompeta principal. En Rosh HaShanah, el primer toque se realiza con un shofar, el segundo con una trompeta de plata y luego, el tercero, con un shofar. Las trompetas de plata y la asamblea en el templo están especificadas en el Libro de Números (Bamidbar) capítulo 10.

Según Levítico (Vayikra) 23:24 y Números (Bamidbar) 29:1, Rosh HaShanah es el día del sonido de las trompetas. Según el Mishna (Rosh HaShanah 16a; Rosh HaShanah 3:3), la trompeta que se usa en este caso es el cuerno del carnero, no las trompetas hechas de metal, que están descritas en Números (Bamidbar) capítulo 10.

El Uso del Shofar en la Tora

El shofar o cuerno de carnero siempre ha ocupado un lugar prominente en la historia del pueblo de Elohim en la Biblia:

1. La Torá fue entregada al pueblo de Israel acompañada del sonido del shofar (Ex [Shemot] 19:19).

2. Israel venció en la batalla de Jericó con el toque de shofar (Josué 6:20).

3. La venida del Mesías será anunciada a Israel con el sonido del shofar (Zacarías 9:14,16).

4. El shofar se tocará cuando regresen los exiliados de Israel a su tierra (Isaías [Yeshayahu] 27:13).

5. El shofar sonaba para convocar a los israelitas durante la guerra (Jue [Shoftim] 3:27; 2 Sam 20:1).

6. El atalaya que estaba sobre los muros de Jerusalén tocó el shofar (Ezequiel [Yechezekel] 33:3-6).

7. El shofar sonaba al inicio del año del Jubileo (Levítico [Vayikra] 25:9).

8. El shofar es un recordatorio de la soberanía de Elohim (Salmo [Tehillim] 47:5).

9. El cuerno del carnero, el shofar, es un recordatorio del sacrificio de Isaac llevado a cabo por

Abraham y de la provisión que Elohim hizo de un carnero como substituto (Gn [Bereishit] 22:13).

10. El shofar se tocaba para anunciar el inicio de las fiestas (Números [Bamidbar] 10:10). El shofar se

tocaba para celebrar la luna nueva en Rosh HaShanah (Salmo 81:1-3).

11. El sonido del shofar sirve como señal para el llamado al arrepentimiento (Is [Yeshayahu]  58:1).

12. El sonido del shofar marca el día de YHWH (Joel 2:1).

13. El sonido del shofar sonará para el Arrebatamiento de los creyentes y la resurrección de los

muertos  (1 Tesalonicenses 4:16).

14. Juan fue llevado al Cielo en el libro de Apocalipsis con el sonido del shofar (Apocalipsis 4:1).

15. Siete shofarim se tocarán cuando Elohim juzgue la tierra durante la tribulación (Apocalipsis 8-9).

16. El shofar se usaba en la coronación de los reyes (1 Reyes [Melachim] 1:34,39).

 

4.Yom HaDin: El Día del Juicio

Otro nombre que se le da Rosh HaShanah es Yom HaDin, el Día del Juicio. Se cree que en este día Elohim se sentará en la corte celestial y todas las personas pasarán delante de El para ser juzgadas. Se abrirán tres grandes libros, a la vez que cada persona es puesta en la balanza y se determina en cual de las tres categorías pertenece (Talmud, Rosh HaShanah 6b). Se ha enseñado que la escuela de Shammai dice que habrá tres clases de personas en el Día de Juicio final: los justos, los inicuos y los intermeElohim. Los justos son inscritos y sellados de inmediato para la vida eterna; los inicuos son inscritos y sellados de inmediato para perdición (Talmud, Rosh HaShanah 16b-17a).

Los justos van a ser separados y estarán con Elohim. Esto es conocido por los creyentes como el rapto, que en hebreo es el natzal. Los inicuos enfrentarán la ira de Elohim durante el período de la tribulación (Yamim Nora’im), conocido en hebreo como Chevlai shel Mashiach y no se arrepentirán. La persona intermedia tiene hasta Yom Kippur para arrepentirse, antes que su destino sea sellado por siempre.

El año tiene 12 meses e Israel tiene 12 tribus. Cada mes del año judío simboliza a una de las tribus de Israel. El mes de Tishri es el mes de la tribu de Dan. Este hecho tiene significado simbólico, ya que Dan es hijo de Bilha, la sierva de Raquel. Raquel dijo: “Me juzgó [dannani] Elohim, y también oyó mi voz…” (Génesis [Bereishit] 30:6). El nombre Dan y la palabra din (tal como se lee en Yom HaDin, Día de Juicio), se derivan de la misma raíz, simbolizando que Tishrei es el tiempo del juicio divino y del perdón. Igualmente, cada mes del calendario hebreo le corresponde un signo del zodíaco. El símbolo del zodíaco para el mes de Tishrei son las Pesas, lo cual simboliza el Día del Juicio. (Los 

5. HaMelech: La Coronación del Rey

Entendimiento Mesiánico

Un tema asociado con Rosh HaShanah en hebreo es HaMelech (el Rey). Con anterioridad se mencionó que el trompetazo del shofar que suena en Rosh HaShanah es conocido como el último sonido de la trompeta, el cual Rav Sha’ul (el apóstol Pablo) menciona en 1 Tesalonicenses 4:16-17. Entonces, los creyentes en el Mesías que sean considerados justos (tzaddikim), según Yom HaDin (el Día del Juicio), escaparán la tribulación (Chevlai shel Mashiach) en la tierra y serán llevados al Cielo en el rapto (natzal) junto con los justos que ya hayan muerto. ¿Qué pasará con los creyentes en el Mesías cuando sean llevados ese día al Cielo? Uno de los acontecimientos que tomará lugar será la coronación del Mesías Yeshua como Rey, la cual se llevará a cabo en el Cielo (Apocalipsis 5). Yeshua, quien vino a la tierra en Su primera venida para cumplir con su papel del Mesías que debía padecer, Mesías ben Yosef (hijo de José), quien será coronado como Rey de toda la tierra en preparación para Su segunda venida a la tierra para reinar como el Rey Mesías (Messiah ben David) durante la era mesiánica, el Milenio o lo que se conoce en la escatología hebrea como el Athid Lavo (Apocalipsis 19:16; 20:4).

Daniel 7:9-14 habla de esto en el Tanach.

Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días…el Juez se sentó y los libros fueron abiertos. (Esto es en Rosh HaShanah, Yom HaDin, el Día del Juicio. Los libros son el libro de los justos, el libro de los inicuos, y el libro de la memoria)… Miraba yo… uno como un hijo de hombre (esto se entiende como el Mesías Yeshua [Mateo 24:30; 26:64]) y he aquí con las nubes del cielo venía (las nubes son los creyentes en el Mesías [Hebreos 12:1; Apocalipsis 1:7])… Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. (Daniel 7:9-10,13-14)

Juan (Yochanan) tuvo la misma visión en el Libro de Apocalipsis.

Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo (las puertas del Cielo son abiertas en Rosh HaShanah, según lo que está escrito en Isaías [Yeshayahu] 26:2 y Salmo [Tehillim] 118:19-20): y la primera voz que oí, como de trompeta (Rosh HaShanah es conocida como la última trompeta) hablando conmigo (Rosh HaShanah es conocido como Yom Teruah, el Día del Despertar y el trompetazo [1 Tesalonicenses 4:16-17])… Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado (este es HaMelech, la coronación del Mesías; la ceremonia de coronación está descrita en Apocalipsis 5 [Apocalipsis 4:1-2]).

La descripción hecha aquí en Apocalipsis casa con el relato en Daniel 7:9-14.

6. La Ceremonia de Entronización de un Rey

La entronización de un rey judío consiste de cuatro etapas:

1. Publicación del decreto. Asociado con esto está una declaración. Esto puede observarse en el Salmo (Tehillim) 2:6-7, como está escrito: “Pero yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte. Yo publicaré el decreto…” Luego, se le entrega un cetro o una vara, que es el emblema de un rey. Varias escrituras que hacen referencia al cetro son Génesis (Bereishit) 49:17; Números (Bamidbar) 24:17; Ester 4:11; 5:2; 8:4; Salmo 45:6; y Hebreos 1:8. Varias escrituras que hacen referencia a la vara son el Salmo (Tehillim) 2:9; Isaías (Yeshayahu) 11:1,4; y Apocalipsis 2:27; 12:5; 19:16. El cetro es el emblema de la realeza y la vara se refiere al reinado en sí, a un reinado justo en todo sentido (Isaías 11:1,4-5). Yeshua es el Rey Mesías (Isaías 11:1,4-5; Jeremías 23:5-6; Zacarías 9:9; Lucas 1:32-33; Juan [Yochanan] 1:47-49).

2. La ceremonia de la ascensión al trono (Apocalipsis 5). El rey se sienta en el trono y es ungido como rey. Yeshua vino como un profeta en Su primera venida (Deuteronomio [Devarim] 18:15), fue resucitado como sacerdote (Juan [Yochanan] 20:9,17) y vendrá de nuevo a la tierra como Rey. Los reyes en Israel eran ungidos (2 Samuel 5:3-4; 1 Reyes [Melachim] 1:39-40, 45-46; 2 Reyes 9:1-6).

3. Aclamación. En la aclamación, todo el pueblo grita: “¡Qué viva el rey para siempre!” (1 Reyes [Melachim] 1:28-31). Luego, todo el pueblo aplaude (Salmo [Tehillim] 47:1-2). El Salmo 47 es el salmo de la coronación. En el Salmo 47:5 leemos acerca del grito y la trompeta de Rosh HaShanah. En el versículo 6 leemos acerca de la alabanza al rey. El versículo 8 nos habla de la ceremonia de entronización. En el versículo 9, los creyentes en el Mesías Yeshua se reúnen ante Su presencia.

4. Cada uno de los ciudadanos visita al rey luego de haber ascendido al trono. Con ello, los ciudadanos le declaran su lealtad al rey y reciben del monarca su comisión, es decir, la tarea que espera de ellos en el reino (Isaías [Yeshayahu] 66:22-23; Zacarías 14:16-17; Mateo [Mattityahu] 2:2).

 

7.Yom HaZikkaron: El Día de la Rememoración

Rosh HaShanah es también conocido como Yom HaZikkaron, el Día de la Rememoración o el Memorial. Levítico (Vayikra) 23:24 se refiere a este día como “una conmemoración” (zikkaron). A lo largo de la Biblia se habla mucho de la memoria y la conmemoración. En las siguientes escrituras podemos ver como Elohim se acuerda de nosotros y que nosotros debemos tener presente a Elohim en todo lo que hagamos.

La rememoración se puede contemplar desde dos perspectivas:

1. Elohim se acuerda de nosotros (Génesis [Bereishit] 8:1; 9:1, 5-16; 19:29; 30:22; Exodo [Shemot] 2:24-25; 3:1; 6:2,5; 32:1-3,7,11,13-14; Levítico [Vayikra] 26:14,31-33,38-45; Números [Bamidbar] 10:1-2,9; Salmo [Tehillim] 105:7-8,42-43; 112:6). De hecho, Elohim tiene un libro de memoria (Exodo [Shemot] 32:32-33; Malaquías 3:16-18; Apocalipsis 3:5; 20:11-15; 21:1,27).

2. Nosotros debemos acordarnos de Elohim (Exodo [Shemot] 13:3; 20:8; Deuteronomio [Devarim] 7:17-19; 8:18; 16:3; Números [Bamidbar] 15:37-41).

En Daniel 7:9-10 está escrito:

Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos. (Daniel 7:9-10)

Ya que el Juez se sentó y los libros fueron abiertos, es evidente que se trata de Rosh HaShanah. Los libros son el libro de los justos, el libro de los inicuos y el libro de la memoria. El tercer libro que será abierto será el libro de la memoria (zikkaron). Es por ello que el saludo que las personas se dan durante Rosh HaShanah es: “¡Que seas inscrito en el Libro de la Vida!” (Buscar libro de moises)

Aplicación Espiritual (Halacha). En Romanos 14:10 está escrito: “Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Mashíaj”. En 2 Corintios 5:10 está escrito: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Mashíaj, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”. También se habla de ello en 1 Corintios 3: 9-15. Elohim juzgará las obras de los creyentes en el Mesías, pero no juzgará su salvación. Este es un juicio exclusivo para los creyentes en Yeshua. Las personas que se presentarán ante este juicio son exclusivamente los creyentes en Yeshua. Todos los que comparezcan ante este juicio son salvos. Este no será un juicio para salvación, sino un juicio para otorgar recompensas basadas en las obras realizadas. En este día, Elohim abrirá el Libro de la Vida y realizará un juicio (Talmud, Rosh HaShanah 16b). Este es conocido como el juicio Bema. 

8. El Tiempo de la Angustia de Jacob:

Los Dolores de Parto del Mesías

La frase: dolores de parto del Mesías, que en hebreo se conoce como Chevlai shel Mashiach, es un tema importante en la Biblia. Comúnmente se le conoce como el período de siete años de tribulación. En Mateo (Mattityahu) 24, Yeshua describe las señales de los últimos tiempos. “Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señales habrá de tu venida, y del fin del siglo [Olam Hazeh]?’ “(Mateo 24:3). Yeshua dijo que estos días serían principio de dolores (Mateo [Mattityahu] 24:8. La palabra griega traducida aquí como dolores es odin. Esta palabra significa “dolores de parto”. También en Jeremías (Yermiyahu) 30:4-7 se hace referencia a los dolores de parto del Mesías, como está escrito:

Estas, pues, son las palabras que habló Yahweh acerca de Israel y de Judá. Porque así ha dicho Yahweh: Hemos oído voz de temblor; de espanto, y no de paz. Inquirid ahora, y mirad si el varón da a luz (¿parto de un hijo?). Porque he visto que todo hombre tenía las manos sobre sus lomos, como mujer que está de parto (odin), y se han vuelto pálidos todos los rostros. ¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia (aflicción) para Jacob; pero de ella será librado.” (Jeremías [Yermiyahu] 30:4-7)

También en 1 Tesalonicenses 5:1-3 se mencionan los dolores de parto:

Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores (odin) a la mujer encinta, y no escaparán. (1 Tesalonicenses 5:1-3)

También en Apocalipsis 12:1-2 está escrito:

Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas (este es Israel [Génesis Bereishit] 37:9); y estando encinta, clamaba con dolores de parto (odin), en la angustia del alumbramiento (Apocalipsis 12:1-2)

Las Escrituras nos revelan dos sinónimos:

1. Los dolores de parto = el tiempo de la angustia de Jacob (Ya’akov).

2. El tiempo de la angustia de Jacob (Ya’akov) = la tribulación.

Estos eventos sucederán en uno de los tiempos más difíciles para Israel. Este período es conocido como la tribulación. Jacob (Ya’akov) es Israel. Habrá gran tribulación en Israel, tal como nunca ha habido desde que se formó esta nación (Daniel 12:1). También será un tiempo en el que Elohim juzgará Israel enfrentará una gran crisis en el tiempo de aflicción de Jacob (Ya’akov). El profeta Zacarías profetizó que dos de cada tres habitantes de Israel perecerían durante este tiempo, quedando tan sólo el remanente de una tercera parte de la población salva (Zacarías 13:8-9). En Isaías (Yeshayahu) 13:6-8 está escrito:

Aullad, porque cerca está el día de Yahweh; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. Por tanto, toda mano se debilitará, y desfallecerá todo corazón de hombre [ver Lucas 21:26], y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas. (Isaías [Yeshayahu] 13:6-8)

Isaías (Yeshayahu) 13:10 corresponde a lo que dice Mateo (Mattityahu) 24:29; Marcos 13:24; y Apocalipsis 6:12. Otros pasajes que hablan de los dolores de parto son Génesis (Bereishit) 3:16; 35:16-20; 38:27-28; Isaías (Yeshayahu) 26:16-21; 54:1; 66:7-9; Jeremías 4:31; 6:24; 13:21; 22:23; Miqueas (Michah) 4:9-10; y Juan (Yochanan) 16:21-22.

El alumbramiento del Mesías en Israel pasará por varias etapas:

Isaías 66:7 es un alumbramiento anterior al parto. “Antes que ella (Israel estuviera de parto [recibiera al Mesías/Mashiach], dio a luz; antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo” (Isaías [Yeshayahu] 66:7). Isaías 66:7 muestra un alumbramiento anterior al parto. Esto aconteció en la primera venida de Yeshua, el Mesías. Los dolores de parto que Israel experimentó en la primera venida de Yeshua vinieron luego de la muerte de Yeshua, con la destrucción del templo y la expulsión del pueblo judío de Israel por los romanos en el año 70 de la era común.

Isaías 66:8 es un alumbramiento luego del parto. Isaías 66:8 dice: “…en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos”. Esto acontecerá antes que Yeshua regrese de nuevo a la tierra y ponga pie en el Monte de los Olivos (Zacarías 14:4), cuando Israel pase el tiempo más difícil que jamás haya experimentado en toda su existencia como nación (Daniel 12:1), en el período que se conoce como los dolores de parto del Mesías, los Yamim Nora’im o la tribulación. La tribulación y los dolores de parto del Mesías son una misma cosa. Lo que estamos presenciando en estos días es a la mujer (Israel), creciendo cada vez más y aproximándose al tiempo en el que dará a luz.

9. La Apertura de las Puertas

Las puertas son abiertas en Rosh HaShanah para que pueda la gente justa (Isaías [Yeshayahu] 26:2; Salmo [Tehillim] 118:19-20). Dado que se tiene entendimiento que las puertas son abiertas durante Rosh HaShanah.

 

10.Rosh Hashanah: La Boda del Mesías

La Tora es un pacto matrimonial. Tanto el Tanach (Antiguo Pacto) como el Brit Hadashah (Pacto Renovado) describen como Elohim, a través del Mashiach (Mesías), el Novio, está en el proceso de contraer matrimonio con Su novia, es decir, los creyentes en El, quienes en el futuro vivirán con El por siempre.

Elohim estableció el matrimonio y su santidad divina en la Torá, en el primer libro de la Biblia, Génesis (Bereishit), cuando El creó a Adán y a Eva para que se convirtieran en una sola carne (Génesis 2:21-24). Al hacer esto, El nos presentó una vívida imagen de la boda del Mesías con todos aquellos que creyeran en El. Examinemos esto más detenidamente.

Adán es un tipo del Mesías Yeshua. Adán fue creado a la imagen y semejanza de Yeshua (Romanos 5:14). Yeshua fue hecho a semejanza de Adán (Filipenses 2:8). De hecho, Yeshua es llamado el último Adán (1 Corintios 15:45-47). En Génesis 2:21, Elohim hizo que Adán cayera en un profundo sueño. El sueño es sinónimo de muerte (Daniel 12:2; Juan [Yochanan] 11:11-14; 1 Corintios 15:51-54; Efesios 5:14). El profundo sueño en el que cayó Adán es una imagen de la crucifixión y muerte de Yeshua, como Messiah ben Josef. Elohim hizo que Adán cayera en un profundo sueño para poder extraerle una costilla de su costado. Esto requería que derramara su sangre. Esta es una imagen de Yeshua, quien fue traspasado en el costado, derramando Su propia sangre cuando lo colgaron del madero (Juan [Yochanan] 19:34).

De la costilla de Adán, Elohim hizo a Eva. Asimismo, por la muerte de Yeshua y la fe (emunah) que ponemos en El, Elohim estableció la asamblea de creyentes, conocida en hebreo como kehilat. Los creyentes en el Mesías, Su novia, se esposan a El a través de la fe (emunah). Esta boda puede ser apreciada en el Tanach (Antiguo Testamento), así como en Jeremías 23:5-6, como está escrito: “…y será su nombre con el cual cuál le llamarán a El: YHWH, JUSTICIA NUESTRA” (Jeremías [Yermiyahu] 23:6). En Jeremías 33:15-16, está escrito: “En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará a ella: YHWH, JUSTICIA NUESTRA”. (Jeremías [Yermiyahu] 33:16). Por tanto, de estos pasajes en Jeremías podemos ver una boda llevándose a cabo. Al aceptar, confiar y creer en el Mesías, la novia del Mesías, Sus creyentes, llegan a ser uno con El. Este pueblo incluye tanto a judíos como a no judíos que han vivido desde los tiempos de Adán, incluyendo a Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, David y Salomón, al igual que a los profetas.

Elohim le enseñó al pueblo judío la ceremonia y las costumbres de una boda (Romanos 3:2; 9:4) para enseñarles a la vez acerca del Mesías Yeshua (Colosenses 2:16-17). Con esto en mente, examinemos la ceremonia de una boda bíblica que Elohim le mostró al pueblo judío. La antigua ceremonia matrimonial judía, que Elohim dio al pueblo judío para enseñarles acerca de la boda del Mesías, consiste de 12 pasos.

1. La elección de la novia.

La novia es generalmente escogida por el padre del novio. El padre enviaba a un siervo de confianza, conocido como el agente del padre, para buscar a la novia. Un excelente ejemplo de ello lo podemos ver en Génesis 24. En este capítulo, Abraham (un tipo de Elohim el Padre) desea procurarle una novia a Isaac (un tipo de Mesías), por lo que envía a su siervo Eliezer (un tipo del Espíritu Santo [Ruach HaKodesh]) para realizar esta tarea (Génesis [Bereishit 24:2-4; 15:2]). El rol del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) es convencer al mundo de pecado y llevarlos a Elohim (Juan [Yochanan] 16:7-8). Así como la novia generalmente era elegida por el padre del novio, asimismo los creyentes en el Mesías son escogidos por Elohim (Juan [Yochanan] 15:16). El novio elige a la novia y le prodiga amor y ella le corresponde también con su amor. Esto se puede ver en Efesios 5:25, como está escrito: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Mashíaj amó a la kehila , y se entregó a sí mismo por ella.” En Génesis (Bereishit) 24, Rebeca (Rivkah) aceptó casarse con Isaac (Yitzchak) aun antes de conocerlo personalmente. Hoy, los creyentes en el Mesías Yeshua aceptan formar parte de la novia del Mesías a pesar de que nunca lo hemos visto. Primera de Pedro (Kefa) 1:8 habla de esto, como está escrito: “A quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso”.

2. Se establecía el precio de la novia.

Se debía pagar un precio por la novia. El precio acordado era conocido en hebreo como mohar. Yeshua, siendo nuestro novio, pagó un precio muy alto por Su novia, es decir, el cuerpo de los creyentes. El precio que pagó fue Su vida. Yeshua consideró el precio que debía pagar por Su novia antes de Su muerte, cuando fue a orar al Jardín de Getsemaní, tal como está escrito en Mateo (Mattityahu) 26:39: “Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” En síntesis, Yeshua estaba diciendo: “Padre, Tú has elegido a esta novia y yo he aceptado los términos del acuerdo, pero ¿estás consciente del precio que se exige por ella?” Nuestro mohar, nuestro precio como novia, era Su vida. En 1 Pedro (Kefa) 1:18-19 leemos: “Sabiendo que fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Mashiaj, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” En 1 Corintios 6:20 está escrito: “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Elohim en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Elohim”.

3. Los novios hacen un compromiso matrimonial.

Este es la primera etapa de la boda, conocida como kiddushin. En el capítulo 6 hablamos ya del compromiso matrimonial en relación con la fiesta de Shavuot. Recuerden que el compromiso matrimonial es el primero de los dos pasos en el proceso matrimonial. En hebreo, el compromiso se conoce con el nombre de erusin o kiddushin. Con el compromiso, los novios se comprometen legalmente a través de un contrato matrimonial, pero aun no se les permite vivir juntos. Históricamente, Elohim se comprometió con Israel en el Monte Sinaí (Jeremías 2:2; Oseas 2:19-20). Cuando tú aceptes al Mesías en tu corazón y en tu vida, tú te comprometes con El, aun cuando continúes viviendo aquí en la tierra.

4. Se redacta un documento legal conocido como ketubah. Este contrato matrimoniual es conocido en hebreo como shitre erusin.

La ketubah es el contrato matrimonial que constata el precio de la novia, las promesas del novio y los derechos de la novia. La palabra ketubah significa “aquello que está escrito”. El novio promete trabajar por ella, honrarla, sostenerla y mantenerla en verdad, proveerle de alimentos, vestimenta y de todas sus necesidades y vivir con ella como marido y mujer. El ketubah era el derecho inalienable de la novia.

La ketubah debe ser firmado y formalizado antes de la boda. La Biblia es la ketubah de los creyentes. Todas las promesas que Elohim hizo a los creyentes en el Mesías son legalmente nuestras, como está escrito en 2 Corintios 1:20: “Porque todas las promesas de Elohim son en él Sí, y en él Amén…”

5. La novia debe dar su aprobación.

Como vimos en el capítulo 6 sobre la fiesta de Shavuot (Pentecostés), Elohim se comprometió con Israel en el Monte Sinaí, tal como dice Jeremías 2:2. Israel aceptó la propuesta matrimonial de Elohim, tal como está escrito en Exodo (Shemot) 24:3. Asimismo, la aplicación personal(halacha) para aquellos que desean que el Mesías entre en sus corazones y vidas, es aceptar Su invitación de hacerlo por fe (emunah), como está escrito en Romanos 10:8-10:

Mas, ¿qué dice?. Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe (emunah) que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Elohim le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. (Romanos 10:8-10)

Asimismo hoy, para convertirte en la novia del Mesías, debes aceptarle a El.

6. Se le presentan obsequios a la novia, y los novios comparten la copa del pacto.

El ritual del compromiso (erusin) se completa cuando el novio le da a la novia un obsequio valioso y ella lo acepta. El obsequio que comúnmente se da ahora es el anillo. Cuando el novio coloca el anillo en el dedo de la novia, el ritual del compromiso se considera finalizado. El ritual completo se conoce en hebreo como kiddushin, que significa “santificación”.

Los obsequios para la novia son símbolo de amor, compromiso y lealtad. El don que Elohim da a aquellos que aceptan al Mesías es el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) (Juan [Yochanan] 14:26; 15:26-27; Hechos 2:38; 2 Corintios 1:21-22). Cuando Yeshua ascendió a los Cielos, dejó obsequios a los hombres (Efesios 4:7-8). Estos dones son la justicia (Romanos 5:17-18), la vida eterna (Romanos 6:23), la gracia (Romanos 5:12,14-15), la fe (Efesios 2:8-9) y otros dones espirituales (1 Corintios 12:1,4). Entre ellos la sabiduría, palabra de ciencia, la sanidad, el poder de hacer milagros, la profecía, el discernimiento de espíritu, otras lenguas y la interpretación de lenguas (1 Corintios 12:8-11), así como los dones de servicio y administración (1 Corintios 12:28).

Además, en este momento los novios comparten la copa del pacto, bebiendo vino. Al hacerlo, la pareja bebe de una sola copa. La copa se le da primero al novio y luego a la novia. En Jeremías 31:31-33 se habla de esta copa, conocida como la copa del pacto, como está escrito:

He aquí que vienen días, dice Yahweh, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Yahweh. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHWH: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Elohim, y ellos me serán por pueblo. (Jeremías [Yermiyahu] 31:31-33).

Yeshua habló de la copa del Pacto Renovado(Brit Hadashah) en Lucas 22:20.

1. La novia debía pasar por una mikvah (inmersión en agua), la cual es un ritual de limpieza.

Mikvah en hebreo significa “cuerpo de agua” o “estanque”. Mikvah es un acto ceremonial de purificación por inmersión en el agua. Simboliza la separación de una forma antigua a una nueva. En el caso del matrimonio, indica dejar la antigua forma de vida por la nueva con su esposo (Génesis [Bereishit] 2:23-24; Efesios 5:31). La inmersión en la mikvah es considerada como un renacimiento espiritual. La razón para ello es que se considera que una mikvah tiene el poder de cambiar a una persona completamente. En cuanto a la boda de Israel en el Monte Sinaí, Elohim dijo en Ezequiel 16:8-9, como está escrito: “…y te di juramento y entré en pacto contigo… y fuiste mía. Te lavé con agua…“. El lavamiento o inmersión mencionada aquí se refiere al pueblo antes que hubiera recibido la Torá, cuando Elohim se comprometió con Israel en el Monte Sinaí

(Exodo [Shemot] 19:14-15). Yeshua le dijo al fariseo Nicodemo (Nakdimon), que debía nacer de nuevo (ser inmerso en agua) para poder entrar al Reino de Elohim (Juan [Yochanan] 3:1-7). Los creyentes en el Mesías deben sumergirse en el nombre de Yeshua (Hechos 19:4). El Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) bautiza en nombre de Elohim (Lucas 3:16; Hechos 1:5; 11:15-16).

2. El novio regresa a la casa de su padre para preparar la cámara nupcial.

En este momento, el novio regresa a la casa de su padre para preparar el aposento nupcial para la novia. Se considera que es responsabilidad del hombre ir con su padre, construir una casa y hacer las preparaciones para la boda. Sin embargo, antes de partir, él le hace una declaración a la novia: “Voy a preparar un lugar para ti; si yo parto ahora, regresaré por ti”. Esta es la misma declaración que Yeshua hizo en Juan (Yochanan) 14:1-3 cuando fue a la casa de Su Padre en el Cielo, como está escrito:

No se turbe vuestro corazón; creéis en Elohim, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. (Juan [Yochanan] 14:1-3)

3. La novia es consagrada y separada por un tiempo, mientras que el novio va a construir la casa.

Antes de que el novio pueda ir por la novia, el padre del novio debía estar satisfecho con cada una de las preparaciones hecha por su hijo. Tan sólo entonces podía él darle permiso a su hijo para ir por la novia. En otras palabras, mientras que el novio preparaba la cámara nupcial, es el padre quien da la aprobación final del aposento nupcial. El novio no sabe cuando su padre va a dar su aprobación final, para luego enviarlo a recoger a la novia. A esto precisamente se refería Yeshua en Marcos 13:32-37.

Mientras tanto, la novia debía esperar ansiosamente el regreso del novio. En la mente de la novia, el novio podía aparecer en cualquier momento, aun a medianoche. Por lo tanto, ella debía estar preparada en todo momento. Yeshua hizo referencia a esto en Marcos 13:32-37 y Mateo 25:1-13. Mientras que espera la venida del novio, la novia seguramente se preguntaba: “¿En verdad vendrá el novio por mí? ¿Guardará su palabra?”. Este es la pregunta que Pedro (Kefa) respondió en 2 Pedro 3:1-13.

4. El novio regresará precedido de una voz que dice: “He aquí viene el novio”, y se oirá el sonido del cuerno de carnero (shofar).

Generalmente, la hora a la que llegaba el novio era a la medianoche. Cuando el novio regresaba, su llegada era anunciada con alta voz (Mateo 25:6) y con el sonido del shofar (trompeta) (1 Tesalonicenses 4:16-17; Apocalipsis 4:1). La boda de los novios se lleva a cabo debajo de la chupah o dosel matrimonial. Dado que el cielo o la bóveda celeste es un tipo de chupah, podemos ver que cuando Yeshua llame a Su novia, acompañado del sonido del shofar (trompeta), se estará anunciando las bodas de Yeshua y Su novia en el Cielo.

En la ceremonia matrimonial, tendrá lugar una procesión sagrada. Por esta razón, el novio (Yeshua) será el primero en llegar a la chupah. Cuando el novio se aproxima a la chupah, el cantor recita: “Bendito el que viene“. “Bendito el que viene” es una expresión que denota bienvenida. Yeshua dijo que no regresaría por Su novia hasta que estas palabras fueran dichas (Mateo 23:39). El novio es recibido como un rey bajo la chupah. Entonces, Yeshua, el novio, será coronado como Rey bajo la chupah.

5. El novio se lleva a la novia, generalmente a medianoche, para llevarla a la cámara nupcial, donde el matrimonio es consumado. Esto completa el matrimonio, conocido en hebreo como nesu’in.

Los novios van a la cámara nupcial o chadar en hebreo, donde se consuma el matrimonio. Ellos permanecen en la cámara nupcial durante siete días. Al final de la semana, los novios salen de la cámara nupcial. Esto lo leemos en Joel 2:16.

El pueblo judío se refiere a este período como los dolores de parto del Mesías, conocido en la escatología hebreo como Chevlai shel Mashiach. Esto hace referencia a Jeremías 30:5-7.

6. Finalmente está la cena de la boda para todos aquellos que fueron invitados por el padre de la novia.

Los novios permanecen en la cámara nupcial durante siete días. Cuando los novios inicialmente ingresaron a su recámara, el amigo del novio permanece afuera cerca de la puerta. Todos los invitados se reúnen fuera, esperando que el amigo del novio anuncie la consumación del matrimonio, cuando el novio le transmita el mensaje. Juan (Yochanan) el Inmersor (Bautista) se refería a esto en Juan 3:29. Con esta señal, irrumpe en gozo (Juan 3:29). El matrimonio se consumaba la primera noche (Génesis [Bereishit] 29:23). La sábana con la mancha de sangre de esta noche se guardaba, como prueba de la virginidad de la novia (Deuteronomio [Devarim] 22:13-21).

El día de la boda, el novio es considerado como un rey y la novia como una reina. Durante la consumación del matrimonio, el novio (Yeshua) será coronado como Rey de toda la tierra y la novia (los creyentes en Yeshua, el Mesías) vivirán con El y reinarán junto con El por siempre. Isaías 62:3-7 hace referencia a la coronación del Rey y la boda. Al final de los años de tribulación, o los dolores de parto del Mesías), se llevará a cabo la cena de la boda. La cena de la boda no se celebrará en el Cielo . Luego recogerlos, sobre todo lugar de la tierra, donde se celebrará la cena de la boda y solamente asistirán al banquete los invitados del Padre del Novio (Elohim el Padre). Esto se puede ver en Apocalipsis 19:7-16 y 20:4. Yeshua habló de la cena de la boda y el banquete en Lucas 12:35-38 y Mateo 8:11. La cena de la boda es uno de los temas de la fiesta de Sukkot, a lo cual nos referiremos más tarde en este capítulo. Durante Sukkot, Elohim instruyó al pueblo construir un resguardo temporal. Una de las cosas que debían hacer en ese resguardo era comer. Cuando comieran, debían poner un lugar para siete diferentes personas, entre quienes se debía contemplar a Abraham (Avraham), Isaac (Yitzchak) y Jacob (Ya’akov). A esto se refería Yeshua en Mateo 8:11.

Los que no crean en el Mesías asistirán a otro tipo de banquete, donde las aves de rapiña se comerán sus carnes, como lo vemos en Apocalipsis 19:17-18.

La casa de la novia es en Jerusalén y el novio llegará a vivir allí con ella. Durante la era mesiánica o el milenio, los creyentes reinarán junto con el Mesías desde Jerusalén. Leemos esto en Apocalipsis 21:1-3; Ezequiel 43:1-2,7; Isaías 2:2-4; Miqueas 4:1-5; y Zacarías 2:l0-12.

Para concluir esta etapa de la boda, cuando alguien oiga el mensaje del basar (evangelio), puede considerarse como una invitación por parte de Elohim para poder formar parte con Su novia. Elohim desea que aceptemos Su invitación. De hecho, en Apocalipsis 22:20 Yeshua mismo nos invita a que lo recibamos y que formemos parte de Su novia. En este versículo, él nos dice: “Ven”. ¿Aceptas tú la propuesta que te hace el Mesías?

11. La Resurrección de los Muertos

Una de las razones para tocar el shofar es proclamar la resurrección de los muertos. El principio de la fe judía, es la creencia en la resurrección de los muertos. La resurrección de los muertos se llevará a cabo en la fiesta de Rosh HaShanah (Talmud, Rosh HaShanah l6b). En 1 Corintios 15:52, el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) nos dice que la resurrección de los muertos será cuando suene “la final trompeta”. Unos versículos antes, en 1 Corintios 15:14, él escribió que si no creemos en la resurrección del Mesías, nuestra fe es en vano. 

12. La ultima Trompeta

No podemos ir al Libro de Apocalipsis y decir que la voz del séptimo ángel (Apocalipsis 11:15) es la trompeta final. En el primer siglo de esta era, se tenía el entendimiento que la última trompeta (shofar) se refería a un día específico del año. En el judaísmo, se reconocen tres trompetas (shofarim), por sus nombres respectivos. Estas son la primera trompeta, la trompeta final y la gran trompeta. Cada una de estas trompetas se refiere a un día específico del año judío. La primera trompeta se toca en la fiesta de Shavuot (Pentecostés) (Exodo [Shemot] 19:19). Con ella se proclama el compromiso que Elohim hizo con Israel. La trompeta final es sinónimo de Rosh HaShanah, según lo indica Theodore Gaster en su libro, Fiestas del Año Judío, en el capítulo que trata sobre la fiesta de Rosh HaShanah. Herman Kieval también señala lo mismo en su libro, Los Días Santísimos, en el capítulo referente al shofar (Volumen I, Rosh HaShanah, Capítulo 5, pie de página 11). La gran trompeta se toca en Yom Kippur, con la cual se proclama el regreso del Mesías Yeshua (Mateo [Mattityahu] 24:31).

La primera y la última trompeta están relacionados, según la tradición judía, con los dos cuernos del cordero que Abraham (Avraham) encontró en el Monte Moriah justo antes de sacrificar a Isaac (Yitzchak) como ofrenda de holocausto (olah). Ese cordero sirvió como sustituto de Isaac (Yitzchak), quien al igual que Yehua se presentó como sustituto por nosotros y nos dio vida con Su muerte.

El término rapto viene de la palabra griega harpazo, que significa “tomar, arrancar, arrebatar, sacar a la fuerza” (1 Tesalonicenses 4:17). El equivalente en hebreo en la palabra natzal. En Isaías (Yeshayahu) 26:2-3, 19-20 y 57:1-2 se lee claramente sobrte la resurrección de los muertos, el arrebatamiento de los creyentes. También Daniel 12:1-2 habla de la resurrección de los muertos, la tribulación y la salvación de Israel de los tiempos de tribulación. Sofonías 1:14-18 y 2:2-3 habla acerca de los tiempos terribles que vendrán en el día del Señor y el profeta emite un decreto para que el pueblo se arrepienta y se vuela a Elohim antes que llegue ese día, para poder ser protegidos de esos tiempos. El Salmo (Tehillim) 27:5 dice que los justos se esconderán en los tiempos de angustia. Este salmo se lee en cada uno de los 40 días del período de Teshuvah. En 2 Tesalonicenses 2:1 dice: “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Yeshua, y nuestra reunión con él, os rogamos hermanos”. La frase “nuestra reunión” viene de la palabra griega episunagoge, que significa “asamblea”. En Números (Bamidbar) 10:2-3, la trompeta se tocaba para hacer reunir a todo el pueblo. La relación entre el sonido de la trompeta y la asamblea del pueblo también se hace evidente en 1 Tesalonicenses 4:16-17 y 1 Corintios 15:51-53. 

13.Yom HaKeseh: El Día Escondido

En el Salmo (Tehillim) 27:5 está escrito: “Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me ocultará en lo reservado de su morada; sobre su roca me pondrá en alto”.

Otro nombre que recibe la fiesta de Rosh HaShanah es Yom HaKeseh, “El Día para Esconderse” o el “Día Escondido”. La palabra keseh o keceh se deriva de la raíz hebrea kacah, que significa “esconder o cubrir”. Durante el mes de Elul todos los días, se toca una trompeta para advertir al pueblo que se vuelva a Elohim; esto es, todos los días excepto el día 30 de Elul, el día anterior a Rosh HaShanah. En ese día no se toca la trompeta y permanece en silencio. En parte esto se debe a que mucho de lo que sucede durante Rosh HaShanah está encubierto y lleno de misterio. El aspecto místico de Rosh HaShanah aparece en las Escrituras: “Tocad la trompeta en la nueva luna, en el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne” (Salmo [Tehillim] 81:3).

Rosh HaShanah es llamado Yom HaKeseh, o el Día Escondido, ya que este día fue escondido de satanás (Ha satan), el adversario. La Biblia nos dice que satanás viene para robar y arrebatar (Juan [Yochanan] 10:10) y a confundir (1 Corintios 14:33). Dado que es el Día del Juicio, este día debe esconderse simbólicamente de satanás (él nunca supo ni entendió el plan de la cruz [el madero], 1 Corintios 2:7-8). Los creyentes nunca decían cuando caía el día de Rosh HaShanah; simplemente se decía: “Del día y hora nadie sabe, excepto el Padre”.

Una de las razones por las cuales muchas personas niegan que la resurrección de los muertos y el arrebatamiento de los creyentes ocurrirá en el día de Rosh HaShanah es por la frase que Yeshua dijo en Mateo (Mattityahu) 24:36, como está escrito: “Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre”. Dado que se consideraba que Rosh HaShanah era un día escondido, las palabras de Yeshua de hecho se refieren a este. Por lo tanto, esa frase más bien debe servir como prueba que El estaba hablando de Rosh HaShanah, ya que es el único día del año que se consideraba como escondido o del que ninguna persona sabía.

Aplicación Espiritual (Halacha). Rosh HaShanah cae en la luna nueva. Colosenses 2:16-17 nos dice que la luna nueva nos enseñará acerca del Mesías. El calendario judío (bíblico) está basado en el ciclo lunar. Cuando un ciclo lunar se inicia cada mes, la luna es apenas visible. Pero luego la luna se vuelve hacia el sol y comienza a reflejar la luz del sol. El sol en el cielo representa a Yeshua (Malaquías [Malachie] 4:2) y la luna representa a los creyentes en el Mesías. El sol cuenta con su propia luz, pero la luz de la luna es tan sólo el reflejo del sol. Cuando nos convertimos en creyentes de Yeshua, en un principio no podemos brillar mucho espiritualmente, ya que conocemos poco de Elohim. Pero conforme pasa el tiempo, nuestras vidas comienzan a girar en torno al Mesías, así como la luna gira alrededor del sol. Mientras más nos acercamos al centro de la creación, comenzamos a reflejar más esa luz (Yeshua), tal como la luna refleja la luz desde el centro del sistema solar.

Mes de Elul 40 Dias de Teshuva (Estudio)

ט׳ באב ה׳תשע״ד (August 5, 2014) por  
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Shalom,

Los invitamos a estudiar con nosotros sobre el Mes de Elul y sus 40 dias de arrepentimiento Para preparacion de Yom Terua Y yom Kippur.

Elul es el último mes del año hebreo. Con el primer día del mes comienzan los Cuarenta Días en los que Moshé Rabeinu subió por tercera vez al Monte Sinaí para pedir el perdón de Di-s por el pecado del becerro de oro y recibir, a su vez, las segundas Lujot (Tablas de la Ley). Estos fueron días de misericordia para el pueblo de Israel. Todo el pueblo se reunió para rezar y ayunar hasta que en el día de Iom Kipur (40 días después), fueron perdonados por Di-s.

Es por este motivo que estos 40 días desde el 1º de Elul hasta Iom Kipur, se fijaron como días de arrepentimiento y reflexión.

Moisés ascendió al Monte Sinaí por tercera vez, para recibir las Segundas Tablas de la Ley. Era un momento propicio para el acercamiento mutuo de los judíos hacia Di-s y de Di-s ha-cia los judíos, tras el pecado del “Becerro de oro”. Esta relación recíproca de acercamiento llegó a su clímax el día 10 de Tishrei, que hoy es Iom Kipur -Día del Perdón-, cuando Di-s le dijo a Moisés: “Salajti kidvarja” -‘He perdonado de acuerdo a tus palabras’ Números 14: 20- quedando establecidos esos cuarenta días, 30 de Elul y 10 de Tishrei como días de misericordia y perdón para el pueblo judío.

Leyes y Costumbres de Elul

Se toca el Shofar – Se acostumbra tocar el Shofar todos los días del mes de Elul, excepto en Shabat y en víspera de Rosh Hashaná.

Revisación de Tefilín y Mezuzot – Es costumbre en muchas comunidades entregar los Tefilín y Mezuzot para su control a un Sofer (Escriba) para asegurarnos de que aún siguen siendo aptos para ser usados.

Augurios y deseos – Se acostumbra a desearse unos a otros “Ketivá Vajatimá Tová”, o sea, que seamos inscriptos y sellados para bien.

Salmos – Desde el primer día de Rosh

2)Rosh HaShaná marca el primero de los Diez Días de Arrepentimiento. Por lo tanto, hacemos sonar el shofar para anunciar y advertir que ha comenzado dicho período. Es corno si anunciáramos: Aquellos que quieran arrepentirse, deben hacerlo ahora, y si no quieren, no se les permitirá venir luego para protestar contra su destino. Esta es también la manera en que los reyes ejercen su poder, anunciando sus decretos con el acompañamiento de trompetas.

3)El sonido del shofar nos recuerda la revelación en el Monte Sinaí, que también fue acompañada por sonidos de shofar. Así, al escuchar el shofar y recordar ese acontecimiento, una vez más aceptamos sobre nosotros aquello que nuestros padres asumieron sobre sí.

4) Sirve para recordarnos las advertencias de nuestros Profetas, comparadas al sonido del shofar, como declara el versículo (Ezequiel 33:4-5): Y todo aquel que escuchare el sonido del shofar y no fuese cuidadoso entonces vendrá la espada y se lo llevará. Pero aquel que se cuide, habrá salvado su alma.

5)Sirve para recordarnos la destrucción del Beit HaMikdash y el sonar de las trompetas del ejército de nuestros enemigos. Así, cuando escuchamos el shofar, debemos rezar por la reconstrucción de nuestro sagrado Templo.

6)Sirve corno recordatorio del cuerno del carnero en la “Atadura de Itzjak” (Akedat Itzjak), quien ofreció su vida a Di-s pero en cuyo lugar fue sacrificado el carnero. De la misma manera, todos nosotros debernos estar dispuestos a entregar nuestras vidas en aras de la santificación del Nombre del Eterno, y rezarnos para que esto nos sirva de mérito y seamos recordados para bien.

7)Despierta en nosotros una sensación de estremecimiento y temor que nos conduce a acercarnos a Di-s con humildad, como expresa el versículo (Amós 3:8): ¿Acaso es posible hacer sonar el shofar en la ciudad y que el pueblo no se estremezca?

8)Sirve para recordarnos la proximidad del gran Día del juicio, como declara el versículo (Tzefania 1:14,16) El gran día de Di-s está próximo, cercano y pronto (en llegar)… es el día del sonido del shofar y de la terua.

9)Sirve para recordarnos la futura convocatoria de todos los exiliados del pueblo judío y para despertar nuestro anhelo de que ello suceda, como declara el versículo (Isaías 27:13): Y será en aquel día que se haga sonar el gran shofar y retornarán los extraviados desde la tierra de Asiria…

10)Sirve para recordarnos la resurrección de los difuntos, como declara el versículo (ibíd. 18:3): Todos los habitantes del mundo y los que descansan en la tierra verán cómo es alzado un estandarte en el monte, y escucharán el retumbar del shofar al hacerse sonar.

El mes de Elul: tiempo de Piedad y Perdón.

El mes de Elul, último mes del calendario hebreo, nos envuelve con sus días en una suerte de desafío espiritual único.

Los cuarenta días entre Rosh Jodesh Elul y Yom Kipur son más propicios para el arrepentimiento que cualquier otro período del año, son días de la misericordia y el favor Divinos. Aunque el Todopoderoso acepta el arrepentimiento de sus hijos todo el año, estos días son convenientes para el arrepentimiento. En Rosh Jodesh Elul, Moisés subió al Monte Sinaí para recibir las segundas tablas, y esto fue una indicación y la prueba de que Di-s había aceptado el arrepentimiento de Israel y perdonado por el pecado del Becerro de oro. Moisés demoró en la montaña cuarenta días durante los cuales oró a Di-s para perdonar a Israel, y en Yom Kipur Di-s dijo a Moshé, “he perdonado como me has solicitado” y le dio el segundo conjunto de tablas. Desde entonces, estos días han sido designados como días de la buena voluntad Divina, y el diez de Tishre ha sido observado como un día del perdón para los judíos.

Elul, como último mes, como los días (escasos) que preceden al nacimiento de un nuevo periodo, nos invita a reflexionar, por un lado, y a expresar nuestras pasiones, por el otro.

El Talmud, en el tratado de Berajot nos relata: “Todos los días se escucha una voz de los Cielos, como el llanto de una paloma que exclama: Desgraciados mis hijos, que por sus transgresiones destruí mi Casa, quemé Mi Templo y los desterré entre los pueblos del mundo”.

Con estas palabras, y en forma simbólica, nos demuestra el Talmud el dolor Divino por las desgracias del pueblo judío, palabras que ratifica el Midrash: “Cuando el pueblo de Israel se encuentra en el destierro, la Divinidad también sale al exilio”.

El castigo es sólo un medio educativo para conducirnos al arrepentimiento y guiarnos por el verdadero camino. Por eso es que antes del Día del Juicio (Rosh Hashaná), Di-s nos invita al arrepentimiento, como dijo el Rey Salomón en el Cantar de los Cantares: “Cuando me vuelco a Di-s, Di-s se vuelca hacia mí”.

Con esta alegórica interrelación del judío con Di-s, con la primera letra hebrea de cada palabra, se forma la palabra Elul, y el valor numérico (guematria) de la última letra del versículo (iod = 10) multiplicada por cuatro, nos da cuarenta. Este número simboliza los cuarenta días de arrepentimiento que median desde el primer día de Elul hasta el décimo del mes de Tishré (Yom Kipur).


Costumbres del mes de Elul

Se acostumbra a levantarse antes de la alborada para implorar a Di-s por la absolución de nuestras transgresiones (Selijot). Las comunidades sefarditas lo hacen a partir del 1 de Elul, en tanto que las ashkenazíes comienzan en la última semana del mes. Ambas comunidades extienden sus plegarias hasta el 10 de Tishré (Yom Kipur). La razón por la cual se debe madrugar, se basa en el Talmud que nos enseña que la medianoche y el final de la noche son momentos propicios para el arrepentimiento.

También se acostumbra a tocar el Shofar todos los días al finalizar las plegarias de Shajarit y Arbit (excepto en la víspera de Rosh Hashaná) para recordar y motivar al público a prepararse espiritualmente para los días que se avecinan.

Hay quienes ayunan en la víspera de Rosh Hashaná en señal de arrepentimiento, y también se sumergen en la Mikvé (baño ritual).

Estas costumbres, junto con la Tzedaká que se da a los pobres y necesitados, hacen que cumplamos con la oración que dice: “El arrepentimiento, las plegarias y la Tzedaká anulan los malos decretos”.

TAREAS PARA LA KEHILA TORA EMET

Reconciliación para Yom Kipur.

Estas tares son para las Gloria del Eterno. No serán calificadas o recogidas. Es para ayudarle a estar como una Novia limpia y preparada para la venida de En Novio Yeshua Ha Mashaj.

*Es necesario que estas tareas sean realizadas. No importa los sentimientos que se presenten. Deberíamos tener celo para cumplir los mandamientos de nuestro Padre.

*Presentarnos con nuestras lámparas listas y nuestras vestiduras Blancas y sin Arrugas. Mt 25:1-13 Ef 5:27

*Se pide perdón solamente por pecados cometidos. No por enseñar la Tora. Pero si pedir perdón si enseñaste con malas intenciones como: Manipulación, Pasar juicio, o si amor.

Estas tareas estan divididas en tres grupos:

  1. Ofensas hacia el Projimo:

(Primero ore al Padre para que te muestre a quien haz depronto offendido, no importa tan pequeña que sea la offensa). (Miren la lista de pecados)

  1. Compañeros en el trabajo o compañeros
  2. Amigos
  3. Vecinos
  4. Jefes
  5. Padres (Notas 5)
  6. Familia – Hermanos, Tíos, Primos, etc…
  7. Esposo/a, Hijos
  8. Personas Muertas (Notas 3)
  9. Personas que viven en otro país o ciudad. (Notas 7)
  10. A todos los que piensas que has ofendido.
  11. Rabbi, Moré, Roé, Mevaser (Notas 2,6)

 

Puedes Decir: Si te he ofendido en algo este año o en el pasado te pido que me perdones.

Puedes Decir: Yo he pecado en Avergonzarte. Quiero pedirte perdón.

*La Persona tiene que decir “Te Perdono”, Y si el pecado causo rencor tendrá la persona que decir y “no guardo rencor”. (Te Perdono y no Guardo rencor) Si la Persona no quiere perdonar mire Notas 1 a lo último de este estudio.

*Buscas el perdón no la justificación. No puedes darle la culpa a la persona por la razón que pecaste contra él o ella. (Cada uno es responsable por su Pecado)

2. Ofensas hechas hacia Usted:

(Primero orar al Padre para que te muestre cualquier pequeña ofensa o rencor en tu corazón).

(Miren la lista de pecados)

 

3. Ofensas / Pecados

(Primero orar al Padre para que te muestre cuales pecados Le haz fallado).

Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia, soberbia, discriminación, venganza, homicidio, robo, Justificación, concupiscencia, manipulación, Acusando, No reconocer tu pecado, adulterio, fornicación, pornografía, arrogancia, blasfemia, astrología, amargura, aborto, Miedo, Enojo, ansiedad, orgullo, Murmuración, No bendecir a los que te maldicen, engañar, Comer sangre, menosprecio, Aceptar Soborno, Entrometerse, falta de caridad, vestimenta indecente, Quejarse, vanidoso, desprecio, contentamiento, chismes, descortés, Idolatría, maldecir, deudas, defraudar, Trabajar el Sabbat o en las santas convocaciones, olvidar los días sagrados, trabajar cuando debemos descansar, descansar cuando debemos trabajar, Traicionado, Calumnia, maledicencia, iniquidad, maldad, pecado intencionalmente o involuntariamente, ignorancia, tomado bienes ajenos por la fuerza, mentiras, asociarse con la mentira, cubrir las mentiras, malos concejos, gritería, deseos de venganza, deseos de matar, deseos suicidas, deseos sexuales, pereza, burla, rebelión contra las autoridades, avergonzar a otros, maltrato a los hijos o padres, Pervertido la verdad, cambiar la verdad a nuestro favor, prometer sabiendo que no podemos cumplir, hipocresía, prometer y no cumplir, robarle el tiempo a otros, llegar tarde, provocar a otros a ira, jurar en falso, homosexualidad, lesbianismo, inmoralidad sexual oculta, doble vida, oprimidos a otros, sacar provecho de los demás, explotar a otros, causado daños materiales a otros, daños morales a otros, daños económicos, retener Diezmos u ofrendas, cometido abominaciones, extraviados de la Torá, malos ejemplos, olvidar los mandamientos, dejar de orar, negar sexo a mi cónyuge, no proveer para los hijos o padres, no dar honor al líder espiritual, poner entredicho el nombre del Mashiaj o del Padre, Deshonrar del Nombre en público, mencionar otros dioses en nuestras bocas, insensibilidad espiritual, indisciplina en la lectura de las escrituras, guardar silencio ante la Justicia, no compartir mi pan con el hambriento, no compartir mi ropa con el desnudo, no visitar al enfermo en su necesidad, no visitar los presos, falto de misericordia, paciencia, sarcasmo. Miren todos los pecados en la Página 82de sus copias.

Recuerden los 5 Pasos Para la Teshuva:

1. Parar de pecar (Reconocer)

2. Sentimiento de culpa

3. Confesar en voz alta

4. Restitución o Reconciliar

5. Un Plan para no cometerlo otra vez

 

Notas:

1. Las faltas cometidas hacia el prójimo no se perdonan a menos que el culpable repare el daño causado y pida Perdón. Si el ofendido no quiere disculparse, debe solicitar de nuevo perdón haciendo esto tres veces, si es necesario. Si después de tres veces el ofendido sigue rehusando perdonarle no tiene la obligación de insistir, pero reunirá a varias personas ante las cuales declarará: Cometí tal culpa hacia fulano y le pedí excusas, pero él rehúsa perdonarme.

2. Si el ofendido es su Maestro o su Rabino, debe seguir insistiendo tantas veces que sea necesario hasta obtener perdón.

3. Si el ofendido falleció, va a su tumba acompañado por alguien y declara: pequé contra Elohim y contra esta persona.

4. Si el Hermano tiene una ofensa TOCA ir adonde el esta.

5. Antes de ir a la sinagoga a la entrada de Kipur, hay que besar la mano de su padre y de su madre y pedirles perdón. Es un deber sagrado hacerlo y el que se abstiene desprecia el honor de sus padres.

6. El discípulo tiene también obligación de pedir perdón a su maestro

7. Si vive en otro país tendrás que insistir en comunicarte con la persona para pedir perdón.

Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv

י״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 15, 2014) por  
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3 semanasLas “Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv han sido históricamente días de desgracia y calamidad para el Pueblo Judío. Durante esta época, entre otras terribles tragedias, el Primer y Segundo Templo fueron destruidos.

Estos días son llamados el período de “entre las dificultades” (bein hametzarim), de acuerdo al verso: “todos sus opresores se han adelantado entre las dificultades” (Lamentaciones 1:3).

En los Shabat que hay durante las Tres Semanas, las Haftarot provienen de los capítulos de Isaías y Jeremías que hablan de la destrucción del Templo y del exilio del Pueblo Judío.

Durante este tiempo, varios aspectos de duelo son observados por todo el pueblo. Minimizamos la alegría y la celebración. Y, debido a que el atributo de sentencia Divina (“din”) es sentido con agudeza, evitamos esfuerzos potencialmente peligrosos o riesgosos.

Aspectos de Duelo Durante las Tres Semanas

  1. No se realizan bodas (sin embargo, la realización de ceremonias de compromiso está permitida).
  2. No escuchamos música.
  3. Evitamos todas las celebraciones públicas – especialmente aquellas que implican cantar, bailar y acompañamiento musical.
  4. Evitamos viajes de placer u otras actividades de entretención inusuales.
  5. No nos cortamos el pelo ni nos afeitamos. (Las uñas pueden cortarse hasta el comienzo de la semana en que cae Tishá BeAv).
  6. No decimos la bendición de Shejeianu sobre una comida o ropa nueva, excepto en Shabat.

Los Nueve Días

El periodo que comienza con Rosh Jodesh Av es llamado los “Nueve Días”. Durante este tiempo, observamos un nivel más estricto de duelo, de acuerdo con el dictamen Talmúdico (Taanit 26): “Cuando el mes de Av comienza, reducimos nuestra alegría”.

  1. Evitamos comprar cualquier objeto que nos traerá gran alegría.
  2. Suspendemos las mejoras del hogar, plantar árboles y flores.
  3. Evitamos litigios con no-judíos, ya que la suerte es desfavorable en esta época.
  4. Nos abstenemos de consumir carne (incluidas las carnes de ave) y vino. Estos alimentos son símbolos del servicio del Templo, y son generalmente expresiones de celebración y alegría.
    • En Shabat, la carne y el vino están permitidos. Esto aplica también a cualquier otra seudat mitzvá – por ejemplo, en un Brit Milá o en la finalización de un tratado de Talmud.
    • El vino de Havdalá debe ser entregado a un niño para que lo tome.
  5. Nos abstenemos de vestir ropas recién lavadas, o de lavar cualquier prenda.
    • Si la “frescura” ha sido quitada de la prenda antes de los Nueve Días, puede ser vestida.
    • Ropas frescas pueden ser vestidas para Shabat.
    • La ropa de niños pequeños, la cual se ensucia frecuentemente, puede ser lavada durante los Nueve Días.
    • Las ropas no pueden ser lavadas incluso si se hace como preparación para después de Tishá BeAv, o incluso si lo hace un no-judío.
  6. No nos bañamos por placer.
    • Está permitido bañarse para remover suciedad o transpiración, o por razones médicas. Esto puede realizarse solamente con agua fría.
    • Más aún, el cuerpo debe ser lavado por partes, en vez de todo al mismo tiempo.
    • Bañarse en agua tibia está permitido el día viernes en honor al Shabat.

Agradecimientos al Rav Moshé Lazerus.

17 de Tamuz (Ayuno)

י״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 15, 2014) por  
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17 Tammuz

El 17 de tamuz es un día de ayuno que conmemora la caída de Jerusalem, previa a la destrucción del Templo Sagrado. Esto marca también el comienzo de un período de duelo nacional de tres semanas, que termina en Tishá B’Av.

El 17 de tamuz es el primero de los cuatro días de ayuno mencionados en los profetas. El propósito de este día de ayuno es despertar nuestro sentimiento de pérdida por el Templo destruido – y la consecuente travesía judía hacia el exilio.

El hecho de atormentarnos por estos trágicos eventos tiene como objetivo ayudarnos a conquistar las deficiencias espirituales que los provocaron. A través del proceso de “Teshuvá” – introspección y compromiso a cambiar – tenemos el poder de transformar tragedias en alegrías. De hecho, el Talmud dice que después de la redención futura de Israel y de la reconstrucción del Templo, esos días de ayuno serán re-dedicados como días de regocijo y festividad. Porque como dijo el profeta Zacarías: el 17 de tamuz se convertirá en un día de “regocijo para la casa de Yehudá, de felicidad y de alegres banquetes”.

¿Qué pasó el 17 de tamuz?

Cinco grandes catástrofes ocurrieron en la historia judía el 17 de tamuz.

  1. Moshé rompió las tablas en el Monte Sinaí – en respuesta al pecado del becerro de oro.
  2. Las ofrendas diarias en el Primer templo fueron suspendidas durante el sitio de Jerusalem, después de que los cohanim ya no pudieron obtener más animales.
  3. Las paredes de Jerusalem fueron traspasadas, previo a la destrucción del Segundo Templo en el año 70 EC.
  4. Previo a la Gran Revuelta, el general romano Apostamos quemó un rollo de la Torá – sentando un precedente para la horripilante quema de libros judíos a través de los siglos.
  5. Una imagen idólatra fue ubicada en el Santuario del Templo Sagrado –un acto descarado de blasfemia y profanación.

(Originalmente, el ayuno era observado el nueve de tamuz, dado que ese fue el día en el que cayó Jerusalem previo a la destrucción del Primer Templo en el año 583 AEC. Sin embargo, después de la caída de Jerusalem el 17 de Tamuz – previo a la destrucción del Segundo Templo – los sabios decidieron una observación combinada de las dos tragedias, fijada el 17 de tamuz).

¿Cómo observamos el 17 de tamuz?

  1. No se permite comer ni beber desde el comienzo del amanecer hasta el crepúsculo.
  2. Las mujeres embarazadas y lactantes – y otros cuya salud podría verse afectada negativamente – están eximidos del ayuno.
  3. Si el día coincide con Shabat, el ayuno es postergado hasta el domingo.
  4. Bañarse, ungirse y utilizar calzados de cuero está permitido.
  5. La plegaria de “Aneinu” es agregada en la Amidá de Shajarit y de Minjá por el jazán. De manera individual se agrega solamente en Minjá.
  6. Se recitan Selijot y “Avinu Malkeinu”.
  7. Tanto en el rezo de la mañana como en el de la tarde se lee Éxodo 32:11, en donde son mencionados los “Trece Atributos de Misericordia”.
  8. En la Haftará del rezo de Minjá se lee Isaías 55:6 – 56:8, en donde se discute la renovación del servicio del Templo.

 

Tishá B’Av (¿Qué pasó el nueve de Av?)

ט״ו בתמוז ה׳תשע״ד (July 13, 2014) por  
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Sacado de aishlatino

Un vistazo a las leyes del día nacional de duelo judío.

¿Qué pasó el nueve de Av?

En Tishá B’Av ocurrieron cinco tragedias:

El largo verano hasta Rosh Hashaná es marcado por el Nueve de Av  es el aniversario de la destrucción del Primer y Segundo Templo. En ese día se cumplen muchas de las costumbres de duelo y de las medidas de auto aflicción de Yom Kipur, incluyendo un ayuno de día completo. Tishá Beav es la jornada más triste del calendario judío, debido a las desgracias y calamidades que coincidentemente ocurrieron el noveno día del mes de av a lo largo de su milenaria historia. este año el ayuno comenzará el Shabbat 28 de Julio, a las 18.18 hs., y culminará el  29, a las 18.52.

La Mishná, en el tratado Taanit (ayuno), capítulo 4, mishná 6, relata que cinco tragedias para el Am Israel (Pueblo de Israel) ocurrieron en Tishá Beav:

1- Moisés mandó 12 exploradores para que espíen Éretz Israel (Tierra de Israel) y le informen por dónde comenzar la conquista. Al retornar, después de cuarenta días, 10 de ellos le dieron un falso reporte sobre la tierra y sus habitantes, que el pueblo aceptó a causa de su falta de fe, llorando desalentado. Por esta razón, D’s decretó que los adultos de aquella generación no entrarían a la Tierra de Israel y deambularían por el desierto durante cuarenta años, muriendo en él. Éste fue el primer evento triste ocurrido un 9 de av (del año 1313 aEC).

2- Los babilonios arrasaron el Primer Templo de Jerusalem y toda Judea, liderados por Nabucodonosor, en el 586 aEC, condenado a la población al exilio en Babilonia.

3- El Segundo Templo de Jerusalem fue destruido por el imperio romano, liderado por el general Tito, en el año 70. Unos dos millones de judíos murieron y otro millón fue exiliado, dando inicio a la diáspora que perduró por casi 2.000 años. Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el 10 de av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo.

4- El imperio romano, liderado por Adriano, conquistó la gran ciudad de Betar, derrotando la revuelta encabezada por Shimón Bar Kojba, quien al igual que rabí Akiva y miles de sus seguidores y otros habitantes de Éretz Israel fueron asesinados, en el año 120.

5- El general romano Turnus Rufus, siguiendo órdenes del emperador Adriano, construyó la ciudad de Ælia Capitolina sobre las ruinas de Jerusalem, prohibiendo el acceso de los judíos a la misma, en el año 131.

En recuerdo y conmemoración de estas tragedias y calamidades, los jajamim (sabios de la época talmúdica) establecieron que el 9 de av es un día de ayuno.
Con posterioridad al cierre de la Mishná se produjeron otras calamidades y tragedias el 9 de av, entre ellas las siguientes:
• Urbano II declaró las primeras Cruzadas, en 1095.
• Quema del Talmud en Francia, en 1242.
• En 1290, firma del edicto de Eduardo I, expulsando a los judíos de Inglaterra.
• El decreto de la Alhambra expulsó a los judíos de España, el 3 de agosto de 1492.
• La Primera Guerra Mundial estalló en la tarde de Tishá B’Av, en 1914, cuando Alemania le declaró la guerra a Rusia. El resentimiento alemán por la guerra preparó el terreno para el Holocausto
• Inicio de las deportaciones del Gueto de Varsovia e inauguración del campo de exterminio de Treblinka, ambos en 1942.

El rabino Iehuda Levi, en un trabajo publicado en Judaísmo Hoy.com, afirma que “para mantener frescos en nuestra memoria todos estos tristes episodios, en función de meditar sobre ellos para saber qué debemos cambiar y reparar para que no se vuelvan a repetir, debemos practicar algunas costumbres de duelo en este triste día, con la firme esperanza de que con Su infinita misericordia, D’s lo convierta pronto en un día de alegría y regocijo para todos nosotros”.

Aspectos de Duelo: La Tarde Antes de Tisha B’av

Durante la tarde anterior a Tishá B’Av se acostumbra comer una cena abundante en preparación para el ayuno.

Y hacia el final de la tarde, comemos la Seudá Hamafseket – una comida que consiste sólo de pan, agua, y un huevo duro.

El huevo tiene dos simbolismos: La forma redonda nos recuerda el ciclo de la vida. También, el huevo es el único alimento que se hace más duro a medida que se cocina – un símbolo de la capacidad del pueblo judío para soportar la persecución.

La comida ingerida en la Seudah Hamafseket es untada en cenizas, algo simbólico del duelo. Es preferible que la comida sea ingerida a solas, mientras estamos sentados en el suelo como lo hace un doliente.

Cuando la tarde anterior a Tishá B’Av cae en Shabat, no se hace la Seudá Hamafseket con huevos y cenizas. En cambio, se come la “tercera comida” regular de Shabat, pero sin huéspedes ni fanfarria.

Restricciones en Tishá B’av

Las leyes de Tishá B’Av comienzan con la caída del sol, e incluyen las siguientes expresiones de duelo:

  1. No se      puede comer ni beber hasta el anochecer de la tarde siguiente:
    • Las       mujeres embarazadas o amamantando también deben ayunar. Si uno sospecha       que puede ser nocivo para el bebé o la madre, se debe consultar a un       rabino.
    • Una       mujer dentro de los 30 días después del parto no tiene que ayunar.
    • Personas       mayores, débiles o enfermas deben consultar con un rabino (MB 554:11).
    • Se       puede ingerir medicamentos en Tishá B’Av, preferentemente sin agua.
    • En       caso de mucho malestar, se puede enjuagar la boca con agua. Se debe tener       mucho cuidado de no tragar nada (MB 567:11).
  1. Otras      prohibiciones incluyen:
    • Cualquier       baño o lavado, a excepción de la remoción de suciedad específica, por       ejemplo: mucosidad en los ojos (OJ 554:9, 11). (Al levantarnos en la       mañana, antes de los rezos, o después de usar el baño, sólo nos lavamos       los dedos. Ver OC 554:10, OC 613:3, MB 554:26).
    • Untarse       cremas por placer (desodorante está permitido).
    • Tener       relaciones maritales.
    • Utilizar       calzados de cuero (se pueden utilizar cinturones de cuero).
    • Estudiar       Torá, porque es una actividad placentera. Está permitido estudiar textos       sobre Tishá B’Av y duelo, por ejemplo Eijá (el Libro de las       Lamentaciones), el Libro de Job, partes del Tratado Moed Katán, Gitín       56-58, Sanhedrín 104, el final del tratado Taanit del Talmud Ierushalmi,       y las leyes de duelo. El estudio en profundidad debe ser evitado (MB       554:4).
  1. Otras      prácticas de duelo incluyen:
    • Sentarse       a no más de 30 centímetros del suelo. Después del mediodía, uno se puede       sentar en una silla (OJ 559:3).
    • No       involucrarse en negocios ni otras tareas que distraen la atención, a       menos que esto resulte en una pérdida sustancial (OJ 554:24).
    • Abstenerse       de saludar a otros y de ofrecer regalos (OJ 554:20).
    • Evitar       charlas ociosas o actividades de esparcimiento.
  1. Después      de Tishá B’Av se puede continuar con todas las actividades normales, a      excepción de las siguientes, que han sido retrasadas hasta el mediodía del      10 de Av, porque la llamas del Templo continuaron ardiendo durante el 10      de Av:
    • Cortarse       el cabello y lavar ropas (cuando Tishá B’Av cae un jueves, estas acciones       están permitidas inmediatamente después de Tishá B’Av, en honor al       Shabat).
    • Bañarse       (cuando Tishá B’Av cae un jueves, está permitido bañarse el viernes por       la mañana).
    • Comer       carne y tomar vino.
    • Escuchar       música y nadar.

Rezar en Tishá B’av

  • Las      luces en la sinagoga son atenuadas, se encienden velas y la cortina del      Arca es removida. El director del rezo conduce el rezo con voz baja y      triste. Esto nos recuerda que la Presencia Divina se ha marchado del      Templo Sagrado.
  • El      Libro de Eijá (Lamentaciones), el lamento poético de Jeremías sobre la      destrucción del Primer Templo de Jerusalem, se lee tanto de noche como de      día.
  • Al      término del servicio de la noche y del día, se recitan ‘kinot’      (elegías) especiales.
  • En la      mañana, se lee la porción de la Torá de Deuteronomio 4:25-40, que contiene      la profecía sobre la futura iniquidad de Israel y su exilio. Esto es seguido      por la Haftará de Jeremías (8:13, 9:1-23) que describe la desolación de      Sión.
  • En la      tarde, se lee Éxodo 32:11-14. Esto es seguido por la Haftará de Isaías      55-56.
  • Como el      Talit y los Tefilín representan gloria y ornamentación, no son utilizados      en Shajarit. En cambio, son utilizados en Minjá, cuando ciertas      restricciones del duelo han sido levantadas.
  • Birkat      Cohanim se dice sólo en Minjá, no en Shajarit.
  • Las      oraciones para el consuelo de Sión y “Aneinu” son insertadas dentro del      rezo de la Amidá en Minjá.
  • Se      acostumbra decir Kidush Levaná antes de terminar el ayuno.

Cuando Tishá B’av Cae en Shabat

Aquí hay un breve vistazo general de las condiciones especiales que aplican:

  • El      ayuno es pospuesto para el día domingo (comenzando la noche del sábado).
  • Todas      las demás prohibiciones de Tishá B’Av (lavarse, estudiar Torá, calzados de      cuero, etc.) están permitidas en el Shabat mismo, a excepción de las      relaciones maritales.
    • Seudá      Shlishit no      tiene ninguna de las restricciones de la Seudá Hamafseket, y puede incluir      carne y vino. Sin embargo, los ánimos deben ser sombríos, no se deben      invitar huéspedes y se debe dejar de comer antes de la puesta de sol.
      • El      servicio de Maariv es retrasado el sábado a la noche, para que todos      puedan decir “Baruj Hamavdil bein kodesh lejol”, sacarse sus      zapatos de cuero e ir a la sinagoga.La      Havdalá el sábado a la noche es recitada solamente sobre una vela, sin el      vino y las especias. Si es domingo a la noche, la Havdalá es recitada      sobre vino.

SHAVUOT (Fiesta de Las Semanas o Pentecostés)

כ״ב בניסן ה׳תשע״ד (April 22, 2014) por  
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Shavuot

Fiesta de Las Semanas o Pentecostés

La Fiesta de Pentecostés (Shavuot)

 También celebrarás la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo… (Exodo [Shemot] 34:22)

Siete semanas contarás; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas. Y harás la fiesta solemne de las semanas a YHWH tu Elohim; de la abundancia voluntaria de tu mano será lo que dieres, según YHWH tu Elohim te hubiere bendecido. (Deuteronomio [Devarim] 16:9-10).

El Omer: Cuenta Regresiva al Sinaí

El período llamado “el omer” comienza desde el día siguiente al sábado semanal de la Pascua (Pesach) y continúa hasta Shavuot (Pentecostés). La Torá nos manda que contemos siete semanas a partir del día en que se presenta la ofrenda del omer, como está escrito:

Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas [temimot] cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Adonai. De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias a Adonai… Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones. (Levítico [Vayikra] 23:15-17,21).

El período entre la Pascua (Pesach) y Pentecostés (Shavuot) vino a ser conocida como el omer, por este ritual de contar los cincuenta días. De hecho, Shavuot no tiene una fecha fija en el calendario en la Biblia, sino que cae el día después que se completa la cuenta del omer—es decir, el día cincuenta luego de que es presentada la ofrenda del omer.

La Ceremonia de la Cuenta del Omer

Existía una gran controversia entre los rabinos y varias sectas judías con respecto a la interpretación de lo que realmente quería decir: “el día después del sábado (shabat)”, en el versículo que se instruía hacer la cuenta del omer. De acuerdo a los rabinos, el shabat se refiere, no al sábado semanal, sino a la primera fiesta de la Pascua (Pesach); esto es, el 15 de Nisán, el primer día de los Panes Sin Levadura, el cual Elohim designó como un gran sábado (shabbaton). Por esta razón, tradicionalmente se comienza la cuenta del omer el día 15 de Nisán. Varios grupos, comenzando con los saduceos del primer siglo y continuando con los caraítas de la Edad Media temprana, interpretaban que la palabra shabat se refería al sábado semanal que caía en el período de la Pascua (Pesach). La implicación de esta interpretación es que la fiesta de Shavuot (Pentecostés), que cae en el día después de la cuenta del omer de 49 días, siempre ocurriría un día domingo. (Al entender acerca de la resurrección de Yeshua, quien vimos que era la Primicia [Bikkurim] de la cosecha de cebada en el capítulo anterior, podemos ver que la interpretación de los saduceos era la correcta, a pesar que gran parte de su doctrina no era bíblica [Hechos 23:8]). Antes de hacer la cuenta del omer, se recita esta bendición: “Bendito seas Tú, YHWH nuestro Elohim, Rey del Universo, quien nos ha santificado con Sus mandamientos, ordenándonos contar el omer”. Esto es seguido por la cuenta del día: “Hoy es el primer día del omer”. También se hace cuenta de las semanas. Por ejemplo: “Hoy es el día diecisiete del omer, que equivale a dos semanas y tres días del omer”. La cuenta se hace de noche, al comenzar el día con la caída del sol (6:00 p.m.). Algunas personas recitan el Salmo (Tehillim) 67 luego de la cuenta, ya que éste consiste de siete versículos y un total de 49 palabras en hebreo.

Entendimiento Histórico de Pentecostés (Shavuot)

Tres meses después de que los judíos salieran de Egipto (Mitzrayim), llegaron al desierto del Sinaí y acamparon frente al Monte Sinaí. Elohim dijo entonces a Moisés (Moshe) que reuniera a los israelitas para recibir la Torá (Exodo [Shemot] 19:1-8). Los israelitas respondieron: “¡Haremos todo lo que nos ha dicho el Señor!” En hebreo, estas palabras son Na’aseh V’Nishmah, que significa: “Estamos de acuerdo en hacerlo antes que hayamos oído”.

Entonces, Moisés (Moshe) les dio a los judíos dos días para purificarse, lavar sus ropas y prepararse para recibir la Torá al tercer día. Al mismo tiempo, Moisés (Moshe) les advirtió que no se acercaran mucho al Monte Sinaí. Desde temprano en la mañana, nubes espesas comenzaron a cubrir la cima de la montaña. Se escuchaban y se veían con frecuencia truenos y relámpagos. El sonido del shofar (el cuerno de carnero) se hizo muy recio y la cima de la montaña se cubrió de fuego y humo. Los israelitas que estaban al pie del Monte Sinaí estaban maravillados de lo que estaban presenciando (Exodo [Shemot] 19:9-19). Moisés (Moshe) entonces subió solo a la montaña y, al acercarse a la cima, una potente voz anunció los Diez Mandamientos (Exodo [Shemot] 19:20-25; 20:1-21).

Desarrollo Posterior de la Fiesta

Pentecostés (Shavuot) ha sido apreciado tradicionalmente en diferentes formas. Una de ellas es considerarlo como la etapa final del período de la Pascua (Pesach). Otra es verlo como una fiesta independiente. Ya que en el Pentecostés (Shavuot) se celebra la revelación de Elohim en el Monte Sinaí, Pentecostés (Shavout) parece ser una fiesta independiente. Después de todo, se cuenta como una de las tres fiestas de peregrinaje (Deuteronomio [Devarim] 16:16). No obstante, desde que fue escrito el Targum (la traducción aramea de las Escrituras en el siglo dos de la Era Cristiana o la Era Común, más conocido como AD), el Pentecostés es conocido en la tradición rabínica por el nombre de Atzeret. La palabra atzeret en hebreo significa “conclusión”. La palabra atzeret es usada en la Biblia en referencia a la fiesta de Shemini Atzeret (Números [Bamidbar] 29:35), lo que parece significar “permanece conmigo [con Elohim] otro día más”. Asimismo, hay cierto entendimiento de que atzeret es la parte final o concluyente de una fiesta. Por lo tanto, Shavuot (Pentecostés) se considera como la conclusión del período de la Pascua (Pesach). Una relación que existe entre la Pascua (Pesach) y Shavuot (Pentecostés) es la cuenta del omer, que sirve como una cadena que conecta a ambas fiestas.

Entendimiento Espiritual (Halacha). Ya que Shavuot (Pentecostés) culmina con la cuenta del omer a los cincuenta días (que debe hacerse el día después del sábado semanal durante la Pascua [Pesach]), Shavuot (Pentecostés) también se conoce por el nombre de Atzeret o conclusión de la Pascua (Pesach). En el sentido espiritual (halacha), los creyentes en el Mesías Yeshua están saliendo también de Egipto (una figura el sistema del mundo y sus caminos de maldad) y se dirigen al desierto (de la vida), esperando con ansias el día en que verán a Elohim cara a cara en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 3:12). Allí en el Monte Sinaí (espiritualmente), Elohim se revelaría a nosotros por siempre, en una nueva forma más poderosa. Para todos los creyentes en el Mesías Yeshua, la Torá que fue entregada en el Monte Sinaí representa la Palabra de Elohim, toda la Biblia. El creyente en Yeshua experimenta espiritualmente el Shavuot (Pentecostés) cuando el Espíritu de Elohim (Ruach HaKodesh) le revela la Palabra de Elohim en una forma más profunda y poderosa y su entendimiento y deseo por la Biblia se incrementan de la misma forma.

Los Temas de Shavuot (Pentecostés)

La Nueva Revelación

Uno de los temas de Shavuot (Pentecostés) es la nueva revelación de la voluntad de Elohim (Levítico [Vayikra] 23:15-16,21). Dos eventos históricos importantes sucedieron en este día.

1.  La entrega de los Diez Mandamientos o la Torá.

Debe resaltarse aquí que la palabra hebrea Torá, comúnmente traducida al español como “ley”, en el idioma hebreo no significa “ley”, sino “instrucción o enseñanza”. Al entender el significado de la palabra hebrea Torá, podemos ver que esta no es un código de cosas prohibidas o permitidas, ni debe ser apreciada así por aquellas personas que no son judías. Más bien, debe considerarse como la instrucción y enseñanza que Elohim nos ha dado para que Le podamos entender mejor. Israel llegó al Monte Sinaí al tercer día del tercer mes (Exodo [Shemot] 19:1). Tres días más tarde, el YHWH visitó a Su pueblo (Exodo [Shemot] 19:10-17). Por tanto, la Torá fue entregada por Elohim en el sexto día del tercer mes (mes de Siván) del calendario religioso bíblico. Exactamente 50 días después de haber cruzado el Mar Rojo. Shavuot (Pentecostés) es conocido como la fecha en que se entregó la Torá (Z’man Matan Toraseinu, en hebreo), ya que este fue el día en que literalmente Elohim se reveló a Sí mismo al pueblo de Israel, cuando ellos se encontraban al pie del Monte Sinaí.

  1. El      advenimiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) de Elohim.

Yeshua resucitó en la Fiesta de las Primicias (Bikkurim), como vimos en el capítulo anterior. Cincuenta días después de la resurrección de Yeshua, el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) bajó a habitar en los corazones y las vidas de todos los creyentes en Yeshua (Hechos 1:8; 2:1-18; Lucas 24:49; Joel 2:28-29; Exodo [Shemot] 19:16; Isaías [Yeshayahu] 44:3; Deuteronomio [Devarim] 16:5-6,16; 2 Reyes 21:4).

Al llegar a este punto, permítanme hacer una comparación.

Shavuot en el Tanach (Ex. 19)                                            Shavuot en el Brit Hadashah (Jer 31:31-33)

– Día cincuenta – Día cincuenta

– Los mandamientos de Elohim escritos                     – Los mandamientos de Elohim escritos en

en tablas de piedra (Ex. 24:12)                                en nuestros corazones (Jer 31:33;

Sal. 40:8; 37:31; Is 51:7;

Ez. 11:19-20; 36:22-27;

2 Cor 3:3; Heb. 8:10)

– Escritos por el dedo de Elohim                                              – Escritos por el Espíritu de Elohim

(Ex. 31:18)                                                             (2 Cor. 3:3; Heb. 8:10)

– 3,000 murieron                                                   – 3,000 vivieron

(Ex. 32:1-8,26-28)                                                                (Hch. 2:38-41)

– La letra de la Torá                               – El Espíritu de la Torá

(Rom. 2:29; 7:6; 2 Cor 3:6)

– Monte Sinaí (Ex. 19:11) – Monte Sión
(Rom. 11:26; Heb. 12:22; 1 Ped. 2:6)

Shavuot como una Boda: Un Contrato Matrimonial

Una de las imágenes más bellas del Shavuot (Pentecostés) es el de una ceremonia matrimonial entre Elohim (el novio) e Israel (la novia).

El servicio matrimonial bíblico que Elohim instituyó (Romanos 9:4; Hebreos 9:1; 1 Crónicas 28:11-12), consta de dos etapas. La primera es el compromiso, llamado erusin en hebreo. Uno entra en esta primera etapa del matrimonio tan pronto como se lleva a cabo un contrato de compromiso matrimonial (shitre erusin) entre ambas partes. El contrato escrito es llamado un ketubah. Durante la ceremonia de compromiso, uno se considera legalmente casado, pero sin cohabitar con la pareja. El compromiso es considerado legalmente vinculante, a tal punto que para salirse del compromiso se necesita de un divorcio, llamado get en hebreo.

De hecho, al tener un mayor entendimiento del idioma hebreo, podemos apreciar que el compromiso es legalmente vinculante. Para Elohim, el hebreo es un idioma puro (Sofonías 3:9) y nos permite entender verdades espirituales más profundas en la Biblia que nos sería más difícil comprender de otra forma. La palabra en hebreo para compromiso es erusin, que viene del verbo hebreo aras. Aras está relacionada con la palabra hebrea asar, que significa “atar o vincular”. Con ello podemos apreciar que el idioma hebreo nos está diciendo que el compromiso matrimonial es legalmente vinculante.

Cumplimiento Mesiánico. En el Nuevo Testamento (Brit Hadashah), podemos ver que José (Yosef) estaba comprometido con María (Miryam) cuando el ángel Gabriel le anunció a María (Miryam) que tendría un hijo llamado Yeshua (Jesús), concebido por el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) de Elohim, que llegaría a ser el Mesías (Lucas 1:26-35). Cuando José (Yosef) descubrió que su prometida (esposa), María (Miryam), estaba esperando un hijo, decidió obtener una carta de divorcio (get), hasta que el ángel del Señor hizo que cambiara de idea cuando se le apareció a él en un sueño (Mateo [Mattityahu] 1:18-20).

El compromiso matrimonial está mencionado en la Torá en Exodo (Shemot) 21:8; Levítico (Vayikra) 19:20; Deuteronomio (Devarim) 20:7; 22:23. la segunda etapa del matrimonio es la consumación del matrimonio. Esta etapa es conocida como nesu’in.

La Biblia nos dice en Jeremías (Yermiyahu) 2:2 que en el Monte Sinaí, Elohim se comprometió con Israel, como está escrito:

Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice YHWH: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. Santo era Israel a YHWH, primicias de sus nuevos frutos… (Jeremías [Yermiyahu] 2:2-3).

En Exodo 19, cuando el YHWH llevó al Monte Sinaí a los hijos de Israel, guiados por Moisés (Moshe), Elohim se comprometió con Israel. En el Monte Sinaí, Elohim entregó la Torá a Israel (Exodo [Shemot] 20:1-21). En ese momento, estaba estableciendo un contrato matrimonial, un ketubah, con Israel. El ketubah (o contrato matrimonial escrito, que se entiende que es la Torá) representa el “libro del pacto” (es matrimonio es un pacto) que Moisés (Moshe) escribió antes de la revelación en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 24:4,7). El Libro del Pacto delineaba las obligaciones que debían cumplir Elohim e Israel, tal como la ketubah describe las obligaciones entre marido y mujer. Así, Elohim hizo un contrato matrimonial con Israel en Exodo (Shemot) 19:3-7.

En Exodo (Shemot) 19:8, Israel aceptó la propuesta matrimonial de Elohim. Israel respondió en Exodo (Shemot) 19:8: “Todo lo que YHWH ha dicho, haremos” (Na’aseh V’Nishmah – estamos de acuerdo en hacer antes de haber oído).

En Exodo (Shemot) 19:2, Israel acampó delante del YHWH. La palabra acampar en hebreo es chanah, que en este caso es singular, mientras que Israel es plural. Con ello podemos ver que en ese momento todo el pueblo de Israel se había convertido en uno solo. Esto es un requisito absolutamente necesario en un matrimonio (Génesis [Bereishit] 2:24; Efesios 5:31).

La ceremonia de boda bíblica que Elohim nos dio requiere que el matrimonio sea consumado bajo un dosel matrimonial conocido como una chupah. En Exodo (Shemot) 19:17, Moisés (Moshe) sacó al pueblo del campamento y los llevó en el neder de la montaña para que se reunieran con Elohim. La palabra neder en hebreo implica que el pueblo estaba, de hecho, debajo de la montaña. Esta imagen nos da un entendimiento de que la montaña se había convertido en una chupah y que Israel estaba en pie debajo de la montaña o debajo de la chupah, el lugar donde se llevan a cabo las bodas.

Cada boda debe contar con dos testigos. Ellos son llamados los amigos del novio. Uno está a cargo del novio y el otro de la novia. En Exodo (Shemot) 19:17, a Moisés (Moshe) se le considera como uno de los dos testigos cuya labor es escoltar al novio hasta la chupah (Monte Sinaí). Para que la ketubah (el contrato escrito entre esposo y esposa) sea considerado legal para hacer válido el matrimonio, debe ser firmado por los dos testigos, amigos del novio. Ya que podemos ver que Moisés (Moshe) era uno de los dos testigos, él tuvo que haber firmado la ketubah (Torá) para que el matrimonio entre Elohim e Israel fuera consumado.

Sin embargo, cuando Moisés (Moshe) regresó de estar con Elohim en el Monte Sinaí, él no firmó la Ketubah (Torá). Más bien quebró las dos tablas (ketubah), que estaban en su mano derecha (Exodo [Shemot] 32:19), sin haber firmado la ketubah que Elohim había hecho para Israel. Por lo tanto, no permitió que Israel consumara el matrimonio con Elohim. Moisés (Moshe) rompió las dos tablas (ketubah) cuando vio que Israel estaba adorando el becerro de oro, siendo infiel en su matrimonio.

Entendimiento Espiritual (Halacha). ¿Qué significado tiene la boda con respecto al Mesías Yeshua y cuál la aplicación personal (halacha) de ello? El Mesías Yeshua es el novio y los creyentes en el Mesías son la novia. Cuando Yeshua vino a la tierra hace más de 2,000 años, El vino para que cualquiera que pusiera su confianza y fe (emunah) en El, se casara con El para siempre. Esto incluiría tanto a judíos como no judíos (Juan [Yochanan] 3:16). Ya que Yeshua vino como el Mesías sufriente, Mesías ben Yosef (hijo de José) en su primera venida, El tuvo que ascender al Cielo para estar con Elohim Padre hasta que regrese por segunda vez como el Rey Mesías ben David (hijo de David). Hoy día, Yeshua no habita físicamente con aquellos que confían en El. Por lo tanto, los creyentes en el Mesías Yeshua deben considerar que están comprometidos espiritualmente con El. Nosotros podremos entrar en una relación matrimonial completa y habitar con El durante la era mesiánica, conocida como el Milenio. Sin embargo, antes de que podamos vivir con el Mesías en la era mesiánica en la tierra, debe primero llevarse a cabo la ceremonia matrimonial en la cual los creyentes en Yeshua se desposarán con El. Esto se llevará a cabo al principio del período de la tribulación, conocido en hebreo como Chevlai shel Mashiach, es decir, los dolores de parto del Mesías.

El Derramamiento del Espíritu Santo de Elohim (Ruach HaKodesh)

En Exodo (Shemot) 19:19, se hizo oír una trompeta (shofar). La trompeta (shofar) sonó cada vez más fuerte. Exodo (Shemot) 19:19 dice: “…y Elohim le respondía con voz tronante”. Exodo (Shemot) 20:18 dice: “Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos…”

En el Midrash, que es el comentario rabínico de las Escrituras, en Exodo Rabbah 5:9, está escrito:

“Cuando Elohim entregó al Toré en Sinaí, El manifestó indecibles maravillas a Israel con Su voz. ¿Qué fue lo que pasó? Elohim habló y la voz se reflejó a todos los rincones del mundo … Está escrito: Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos…” [Exodo (Shemot) 20:18]. Nótese que no dice “el relámpago” sino “los relámpagos”; por lo que R. Johanan dijo que la voz de Elohim, al pronunciarse, se dividió y manifestó en setenta voces, en setenta idiomas o lenguas, para que todas las naciones pudieran entender…

En Deuteronomio [Devarim] 32:8 está escrito: “Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres [Adán], estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel”. En Exodo (Shemot) 1:1-5, podemos ver que el número de los hijos de Israel que llegaron a Egipto era de 70. Por lo tanto, las 70 voces tal como lo interpreta R. Johanan representan a todas las naciones del mundo, basados en Deuteronomio (Devarim) 32:8 y Exodo (Shemot) 1:1-5. Así, se consideraba que al manifestar Su voz en las lenguas de todos los pueblos de la tierra, se les estaba dando testimonio a todos.

En el libro El Midrash Dice, escrito por el Rabino Moshe Weissman, el autor escribe:

” En la ocasión del Matan Torah (la entrega de la Torá), los Bnai Yisrael (los hijos de Israel) no sólo oyeron la voz de Hashem (el YHWH), sino que también pudieron ver las ondas sonoras que emanaban de la boca de Hashem (el YHWH). Ellos pudieron visualizarlas como una sustancia ardiente. Cada uno de los mandamientos que provenía de la boca de Hashem (el YHWH) viajaba alrededor de todo el campamento y luego sobre cada judío en lo individual, preguntándole: ‘¿Aceptas tú este Mandamiento con sus respectivos halochot (ley judía)?” Cada judío respondió afirmativamente luego de oir cada mandamiento. Finalmente, la sustancia ardiente que habían presenciado se grabó en las luchot (tablas)”

Cumplimiento Mesiánico. Esta misma experiencia que acabamos de describir que sucedió en el Monte Sinaí, también ocurrió 50 días después de la resurrección de Yeshua en el día Shavuot (Pentecostés) aproximadamente hace 2,000 años. Esta experiencia está también descrita en Hechos 2:1-11 y Hebreos 12:18-19. Narrando lo que sucedió en Exodo (Shemot) 20:18, Hebreos 12:18-19 dice: “…al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba…”. La palabra “voz que hablaba” en Hebreos 12:19 es la palabra griega rhema, que significa “una palabra individual”. En este pasaje en Hebreos, podemos ver que lo que el Rabino Moshe Weissman entendía que sucedió en el Monte Sinaí en el primer Shavuot (Pentecostés), según su comentario, es exactamente igual a lo que vemos que sucedió tal como está descrito en Hebreos 12:19. Es también lo que sucedió durante el primer Shavuot (Pentecostés) luego de la resurrección de Yeshua. En ese Shavuot (Pentecostés), el grupo de personas también era como uno (Hechos 2:1-2; Exodo [Shemot] 19:2). Cuando Elohim derramó Su Santo Espíritu (Ruach HaKodesh) en ese día, nuevamente las personas hablaron los diferentes idiomas del mundo (Hechos 2:1-11). Por tanto, podemos ver que Shavuot (Pentecostés) en el Monte Sinaí era un repaso (miqra) del Shavuot (Pentecostés) sucedería inmediatamente luego de la resurrección de Yeshua.

La Primera Trompeta (Shofar) de Elohim

Nuevamente en Exodo 19:19, sonó una trompeta (shofar). Esta trompeta (shofar) sonaba cada vez más fuerte. Los escritos judíos consideran que esta fue la primera trompeta (shofar) de Elohim. La trompeta que Elohim sonó en el Monte Sinaí es vista como uno (y el primero) de los dos cuernos del carnero que estuvo presente en el Monte Moriah en el sacrificio que Abraham (Avraham) iba a hacer de Isaac (Yitzchak) en Génesis 22.

El pueblo judío tiene conocimiento que hay tres trompetas principales (shofarim) que van a marcar los principales acontecimientos en el plan de redención de Elohim. Estas trompetas son conocidas como la primera trompeta, la última trompeta y la gran trompeta. La lectura de Génesis (Bereishit) 22 es una de las más importantes para el pueblo judío. En ciertos círculos judíos, este capítulo es leído todos los días de la semana, excepto el sábado. También es una lectura importante durante Rosh HaShanah. El tema de este capítulo incluye el sacrificio de Isaac, conocido en hebreo como la Akeidah, además de la frase “ser visto”. El versículo clave concerniente a la frase “ser visto” es Génesis (Bereishit) 22:14, como está escrito : “Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, YHWH proveerá [YHWH-jireh]. Por tanto se dice hoy: En el monte de YHWH será provisto”. Génesis (Bereishit) 22:4 dice: “Al tercer día alzó Abraham sus ojos y vio el lugar de lejos”.

Cumplimiento Mesiánico. Yeshua se refirió a este acontecimiento que le sucedió a Abraham (Avraham), en Juan (Yochanan) 8:56, como está escrito: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó”. ¿Qué fue lo que vio Abraham (Avraham)? ¿Qué sucedió en el Monte Moriah? Abraham (Avraham) recibió las instrucciones de Elohim de llevar a Isaac (Yitzchak) al Monte Moriah y sacrificarlo allí (Génesis [Bereishit] 22:2). Los dos primeros templos (Beit HaMikdash) fueron construidos en Jerusalén (Yerushalayim) en el Monte Moriah (2 Crónicas 3:1). Fue en Jerusalén (Yerushalayim) en el Monte Moriah que Yeshua fue crucificado en el madero. El Calvario (Gólgota) estaba ubicado en el Monte Moriah. Abraham (Avraham) en Génesis (Bereishit) 22:4 pudo ver hacia el futuro y vio que Elohim iba a ofrecer al Mesías como sacrificio en el Monte Moriah en el futuro.

Elohim le pidió a Abraham (Avraham) que sacrificara a Isaac (Yitzchak) y lo ofreciera como una ofrenda quemada, conocida en hebreo como un olah. Esto se menciona en Génesis (Bereishit) 22:2-3,6,8,13. Una ofrenda quemada (olah) es una ofrenda que es totalmente consumida. Es dada voluntariamente y con gozo por parte de las partes involucradas. La Biblia nos dice que Elohim ofreció a Yeshua con gozo y que Yeshua fue dispuesto y voluntariamente a Su muerte en el madero (Filipenses 2:8). En Isaías (Yeshayahu) 53:10 dice que a Elohim le plació ofrecer a Yeshua.

Cuando Abraham (Avraham) ofreció a Isaac (Yitzchak), Abraham tenía fe de que Elohim resucitaría a Isaac (Yitzchak) de los muertos (Hebreos 11:17-19). Abraham (Avraham) fue con gozo, voluntaria y obedientemente, ya que él creía que Elohim resucitaría a Isaac (Yitzchak) de los muertos. Esto puede verse en Génesis (Bereishit) 22:5. Con ello, podemos ver que Abraham (Avraham) era una figura de Elohim Padre e Isaac (Yitzchak) era una figura de Yeshua el Mesías. En Génesis (Bereishit) 22:8, Abraham (Avraham) le dijo a Isaac (Yitzchak) que Elohim proveería de un cordero; Yeshua era el cordero que Elohim ofrecería por nosotros (Juan [Yochanan] 1:29).

Esta historia es un ejemplo de la expresión hebrea que dice: “He aquí hoy, pero no aún”. Abraham (Avraham) ofreció a su único hijo (Génesis [Bereishit] 22:16; Hebreos 11:17), y Elohim ofreció a Su único Hijo, Yeshua (Juan [Yochanan] 3:16). En lugar de Isaac (Yitzchak), Abraham (Avraham) ofreció a un carnero, cuando encontró un carnero atrapado en la zarza (Génesis [Bereishit] 22:13). En las escrituras hebreas, el carnero o cordero representa al Mesías y la zarza representa los pecados de los hombres. En Génesis (Bereishit) 22:13, donde dice “a sus espaldas”, la palabra hebrea es achar, que significa más tarde o en el futuro. Por tanto, esta imagen presentada aquí es que Abraham (Avraham) vio a este cordero siendo sacrificado en el futuro. A esto es lo que Yeshua se estaba refiriendo en Juan (Yochanan) 8:56.

Una vez más, relacionado con la historia de Génesis 22, el cuerno izquierdo del carnero que estaba atrapado en la zarza (Génesis [Bereishit] 22:13) es llamado la primera trompeta (shofar) y el cuerno derecho del carnero es llamado la última trompeta (shofar).

Las Tres Trompetas (Shofarim) de Elohim

Las tres grandes trompetas (shofarim) que marcan los principales acontecimientos del plan de redención de Elohim están asociados con días específicos en el calendario bíblico. La primera trompeta está asociada con y fue sonada por Elohim durante la Fiesta de Shavuot (Pentecostés), cuando Elohim le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 19:19).

La ultima trompeta está asociada con y se toca en el día de Rosh HaShanah. (Hablaremos de Rosh HaShanah en el próximo capítulo). El nombre bíblico para la fiesta de Rosh HaShanah es Yom Teruah, que en hebreo significa “día del trompetazo que despierta”. Esta trompeta (shofar) es mencionada por el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) en Primero de Corintios 15:51-53. Ya que la última trompeta se suena únicamente en Rosh HaShanah y dado que el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) específicamente menciona que el rapto (natzal) de los creyentes en Yeshua el Mesías se llevará a cabo cuando se toque la última trompeta, el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) nos estaba dando a entender claramente que el rapto de los creyentes en el Mesías sucederá en el día de Rosh HaShanah.

La gran trompeta (shofar HaGadol) esta asociada con y se sonará el día de Yom Kippur. Yeshua dijo que en Su segunda venida El vendría acompañado del sonido de la gran trompeta (Mateo [Mattityahu] 24:30-31). Ya que la gran trompeta (shofar HaGadol) se toca en Yom Kippur y dado que Yeshua dijo que El regresaría cuando sonara la gran trompeta, Yeshua claramente está señalando que regresará en un Yom Kippur. (Hablaremos con más detalle de esto en el capítulo referente a Yom Kippur). Así, la primera y la última trompeta se relacionan con el cuerno del carnero en Génesis (Bereishit) 22. La primera trompeta (shofar) se refiere al cuerno izquierdo del carnero y la última trompeta (shofar) al cuerno derecho del carnero. En Exodo (Shemot) 19:19, la trompeta (shofar) que Elohim sonó fue la primera trompeta.

Entendimiento Espiritual de Shavuot (Pentecostés)

Entendimiento Espiritual (Halacha). Con la entrega de la Torá en el Monte Sinaí, vino involucrado el sacerdocio aarónico, el sistema de sacrificios, el tabernáculo, los días sábados, las fiestas, las leyes civiles y ceremoniales, y los Diez Mandamientos (Exodo [Shemot] 19:17,20; 20:1,21-22; 21:1-2,12; 22:1,16; 23:10-11,14; 24:1-8,12,18; 25:1,8-9,40; 28:1; 31:12-18; 32:1; 34:27-28; Hebreos 8:1-6; 9:1-12,15,18-24; 10:1,10; 13:20). Esto nos fue dado por Elohim como una sombra de las cosas por venir (Hebreos 10:1) para enseñarnos (Gálatas 3:24) acerca del Mesías Yeshua y la obra de redención de Elohim (Colosenses 2:16-17). Shavuot (Pentecostés) fue el nacimiento de la congregación (kehilat) en el desierto (Hechos 7:38). Lo que fue entregado en el Monte Sinaí era divino y proveniente de Elohim, pero fue mostrado en una forma física (Hebreos 9:1) para ayudarnos a entender las verdades espirituales que Elohim nos quería comunicar (1 Pedro 2:5-9). Por lo tanto, Elohim le dio a Israel el pacto, la Torá, los servicios, los oráculos y las promesas (Romanos 9:4-5; 3:2), que eran divinos (Hebreos 9:1), en el Monte Sinaí, para enseñarnos acerca del Mesías (Salmo [Tehillim] 40:7). Con esto en mente, veamos las lecciones espirituales que Elohim nos estaba comunicando en Shavuot.

1.              Dos Panes con Levadura para Ofrenda Mecida (Levítico [Vayikra] 23:15-17).

Esta debía ser una nueva ofrenda de grano para el YHWH (Levítico [Vayikra] 23:16; Números [Bamidbar] 28:26). Se debían preparar dos panes con levadura como ofrenda mecida (Levítico [Vayikra] 23:17). En la Pascua (Pesach), estaba absolutamente prohibida la levadura (Exodo [Shemot] 12:15,19-20) y en la ofrenda de grano tampoco se permitía (Levítico [Vayikra] 2:1,4-5, 11). Con anterioridad vimos que la levadura representa el pecado (1 Corintios 5:6-8; Gálatas 5:9). La Pascua (Pesach) y Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) hablaban de la muerte y sepultura de Yeshua, quien no tenía pecado. No obstante, en Shavuot (Pentecostés), Elohim ordenó justamente lo opuesto. ¿Por qué?

Shavuot (Pentecostés) nos habla acerca del nacimiento de Israel como una nación, así como el nacimiento de la congregación (kehilat) de creyentes en Yeshua a través del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh). Los dos panes simbolizan a Israel y a la congregación de creyentes en el Mesías. Aunque ambos Israel y la congregación (kehilat) de creyentes en el Mesías Yeshua han sido escogidos por Elohim y son santos a Sus ojos, todavía hay pecado en Israel y existe aun pecado entre la congregación de los creyentes. La Pascua (Pesach) y Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) nos hablan principalmente de Yeshua quien es sin falta, pero Shavuot (Pentecostés) nos habla de Israel y la congregación (kehilat) de creyentes, entre quienes aun hay pecado.

Acabamos de mencionar que los dos panes mecidos se refieren a Israel y a la congregación (kehilat) de creyentes en el Mesías. El número dos en la Biblia representa al número de testigos o de testimonio. Por ejemplo, en la Biblia la verdad se establece con el testimonio de dos testigos (Mateo [Mattityahu] 18:19-20; Deuteronomio [Devarim] 19:15; Juan 5:30-33,36-37; Lucas 24:44; 1 Juan 5:8; Apocalipsis 12:11; 11:3). Los Diez Mandamientos fueron grabados en dos tablas de piedra (Exodo [Shemot] 31:18). También, los Diez Mandamientos se cumplen cuando se obedecen dos mandamientos (Mateo [Mattityahu] 22:34-40). El Mesías y Su congregación (kehilat) de creyentes testifican del amor, la gracia y el plan de Elohim para el mundo entero.

La ofrenda de grano debía ser consumida por fuego sobre el altar. Una obra del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) es la inmersión o bautismo en fuego (Lucas 3:16). El fuego es lo que Elohim usa para eliminar el pecado de las vidas de los creyentes en el Mesías (1 Corintios 3:13-15; 1 Pedro 1:7). Se espera que los seguidores de Yeshua vivan una vida justa (tzaddik) ante Elohim (Efesios 4:17-32; 5:1-13; Colosenses 3:1-13; Romanos 8:1-4).

2.              Dos décimas de efa de harina fina (Levítico [Vayikra] 23:17)

Para producir harina fina, ésta se debe moler. La harina fina nos habla del proceso de refinamiento que nuestra fe debe pasar a través de pruebas, tentaciones y sufrimientos, que debemos pasar para poder alcanzar la imagen del Mesías Yeshua (Zacarías 13:9; Romanos 5:3-5; 8:29,35-39; 2 Corintios 1:3-11; 1 Pedro 1:7; 4:12-19; Apocalipsis 3:18).

Cumplimiento Mesiánico. Yeshua era el trigo que fue plantado en la tierra (Juan [Yochanan] 12:24; 1 Corintios 15:35-38,42-44). Como el trigo es molido y refinado para convertirse en harina fina, asimismo el Mesías fue molido y golpeado para convertirse en esa harina fina (Isaías [Yeshayahu] 28:28; 52:14; 53:1-6; Salmos [Tehillim] 81:16; 147:14).

3.              Cosa sagrada al YHWH para el Kohen (Levítico [Vayikra] 23:20)

Aunque los dos panes mecidos tenían levadura, el YHWH los contó como santos para el Kohen. Como mencionamos anteriormente, los dos panes mecidos que el Kohen mecía representaban a ambos Israel y la congregación (kehilat) de creyentes en Yeshua. Tanto los creyentes judíos en Yeshua representados por Israel, como los creyentes no judíos representados por la congregación, están conformados por individuos que tienen levadura. Nosotros continuamos pecando a pesar de ser creyentes en el Mesías. No obstante el pecado, dado que somos creyentes en

Yeshua y buscamos servirle y amarle de todo corazón, somos considerados santos ante Elohim (Deuteronomio [Devarim] 7:6-8; 14:2; Lucas 1:68,72-75; Efesios 1:4; 5:27; Colosenses 1:22-24; 1 Tesalonicenses 4:7; Tito 2:12; 1 Pedro 1:15-16).

4.              Un Estatuto Perpetuo (Levítico [Vayikra] 23:21)

El Espíritu Santo vino a habitar en el creyente en Yeshua por siempre (Juan [Yochanan] 14:16-17). Por tanto, los creyentes en Yeshua deben vivir una continua experiencia de Shavuot (Pentecostés), en forma diaria.

5.              La Fiesta de la Cosecha de los Primeros Frutos (Exodo [Shemot] 23:16; 34:22; Números [Bamidbar] 28:26)

Shavuot (Pentecostés) es llamada la Fiesta de las Semanas, la Fiesta de la Cosecha o la Fiesta de las Primicias o Primeros Frutos. La Pascua (Pesach), era la cosecha de la cebada y Shavuot (Pentecostés), era la cosecha del trigo (Exodo [Shemot] 34:22; Rut 1:22; 2:23; Joel 1:11).

Israel era llamado la tierra de la cebada y el trigo (Deuteronomio [Devarim] 8:7-8; 2 Crónicas 2:15; Jeremías [Yermiyahu] 41:8). La cosecha primaveral del trigo y la cebada preceden la gran cosecha en el otoño, la Fiesta de la Recolección (Exodo [Shemot] 23:16; 34:22). Tanto las cosechas de la primavera como las del otoño dependían de que las lluvias cayeran en el momento adecuado. La lluvia del otoño es llamada temprana. La de la primavera es llamada lluvia tardía. La lluvia temprana es mencionada en Deuteronomio (Devarim) 11:10-15; 28:12; Levítico (Vayikra) 26:4; Joel 2:23,28-29; y Zacarías 10:1. La lluvia es profética del derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) sobre las vidas de aquellas personas, en lo individual, que acepten a Yeshua en sus vidas y permitan que el Espíritu Santo les enseñe y les instruya en los caminos de Elohim. La lluvia temprana y la tardía también nos enseñan acerca del derramamiento del Espíritu Santo de Elohim en forma colectiva sobre toda carne. La temprana se refiere al derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) durante al primera venida de Yeshua y la tardía al derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) durante la segunda venida de Yeshua.

Como podemos ver, la cosecha se refiere a la salvación de personas. La cosecha de primavera marca el inicio de la cosecha de las personas que recibirán a Yeshua como el Mesías, siendo la gran cosecha al final de esta era (Mateo [Mattityahu] 13:39; 9:37-38; Marcos 4:29). La cosecha del otoño o la cosecha al final de la presente era (Olam Hazeh), se llevará a cabo en el séptimo mes del calendario bíblico religioso. Shavuot (Pentecostés) cae en el tercer mes. Contando desde Shavuot (Pentecostés), deben pasar cuatro meses antes que llegue la cosecha final del otoño (Juan [Yochanan] 4:34-35). La cosecha de otoño es la cosecha de frutas.

Cumplimiento Mesiánico. Elohim dijo que la venida de Yeshua sería como la lluvia temprana y la lluvia tardía sobre la tierra (Oseas 6:1-3; Joel 2:23). Santiago (Ya’akov) relaciona la venida del YHWH con la lluvia temprana y la lluvia tardía (Santiago [Ya'akov] 5:7). La muerte, sepultura y resurrección de Yeshua sucedió en la primavera del año; el derramamiento del Espíritu Santo, luego de la resurrección de Yeshua, sucedió en la primavera del año; y todos aquellos que creyeron constituyen los primeros frutos de la cosecha y son parte de la cosecha de primavera. La segunda venida de Yeshua será durante el otoño y un gran número de personas creerá entonces. Yeshua habló acerca de esta gran cosecha al final de la era presente (Olam Hazeh) en Mateo (Mattityahu) 13:39; 24:13-14; y Apocalipsis 14:6,15-16.Una Cosecha de Ofrendas Voluntarias y de Gozo (Deuteronomio [Devarim] 16:9-11,16-17)

Como creyentes en Yeshua, cuando nos presentemos ante Elohim, debemos dar de nosotros mismos, incluyendo nuestro tiempo, talentos y bienes y presentarlos ante El con un corazón gozoso (Hechos 4:32-37; 1 Corintios 16:1-2; 2 Corintios 8-9).

La Conclusión de las Fiestas de la Primavera

Con esto concluimos el estudio de las fiestas de la primavera. Hemos visto como estas se aplican en tres dimensiones. Son eventos históricos para la nación de Israel; se han cumplido en el Mesías Yeshua; y describen también la forma en que el creyente, en lo personal, debe caminar (halacha) y vivir su vida ante Elohim. En otras palabras, podemos ver que Elohim tiene un plan para que cada individuo pueda acercarse a El voluntariamente. Así que las fiestas de primavera no sólo son históricas, sino también sirven como figuras y ejemplos (1 Corintios 10:1-2,6,11).

Para Israel, en lo natural, la Pascua (Pesach) simbolizaba la liberación de Egipto (Mitzrayim) (Exodo [Shemot] 12). Los Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) representaban la separación de la tierra de Egipto a través de la inmersión (bautismo) en el Mar Rojo y la Nube en el desierto (1 Corintios 10:1-2). Finalmente, Elohim llevó al pueblo al Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 19:1), donde ellos experimentaron Shavuot (Pentecostés) y Elohim se reveló a Sí mismo al pueblo en una forma más profunda de cómo lo había hecho antes.

Cumplimiento Mesiánico. Las fiestas de primavera fueron cumplidas por Yeshua. El Mesías, quien fue nuestro Cordero de Pascua, murió en el día de la Pascua (Pesach). El no tenía pecado y es el Pan de Vida. Yeshua fue sepultado en el día de los Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) y fue el grano de trigo que fue enterrado en la tierra. Yeshua resucitó como la Primicia de la cosecha de cebada, siendo El mismo el primero de aquellos que debían de resucitar de los muertos y recibir un cuerpo resucitado. Finalmente, el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) fue derramado sobre toda persona en la fiesta de Shavuot (Pentecostés) para que todos los creyentes en el Mesías se unieran para formar parte de la cosecha divina de la primavera. Estas fiestas describen en detalle los acontecimientos significativos que acaecieron durante la primera venida del Mesías, cuando vino como el Mesías sufriente, Mesías ben Yosef (hijo de José), para redimir al hombre y a la tierra y devolverles al estado en que se encontraban antes de la caída del hombre en el Jardín del Edén. Asimismo, descubriremos que las fiestas del otoño nos presentan una increíble perspectiva y entendimiento acerca de los acontecimientos que deben ocurrir en la segunda venida de Yeshua. Entonces, Él regresará como el Rey de Reyes y Señor de Señores y vendrá a la tierra como el Mesías real, Mesías ben David (hijo de David), para reinar sobre toda la tierra durante la era mesiánica o el Milenio.

Entendimiento Espiritual (Halacha). Cada vez que una persona recibe a Yeshua el Mesías como su propio salvador, experimenta espiritualmente la Pascua (Pesach). Entonces, debe huir de Egipto (el sistema de maldad del mundo y sus caminos) y poner su fe y confianza (emunah) en el Mesías, el Cordero de Elohim y permitir que Yeshua sea la puerta de su corazón. Como creyentes, debemos entonces buscar vivir una vida santa ante Elohim y experimentar Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah). Así como Yeshua se levantó de los muertos, nosotros debemos considerar nuestra pasada forma de vivir como muerta y experimentar una nueva vida en el Mesías. Una vez hagamos esto, podemos ser bautizados en el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) y tener acceso al poder de Elohim (la unción) en nuestras vidas. En ese momento, Elohim nos comenzará a guiar en un viaje espiritual a través del desierto de la vida.

Aunque experimentemos desilusiones amargas y problemas en la vida, si logramos mantener nuestra vista puesta en Elohim, El nos llevará de la Pascua (Pesach) a Shavuot (Pentecostés), donde El nos revelará Sus caminos y su Palabra, la Biblia, en una forma más profunda y progresiva. Al mantener nuestra vista firme en el Mesías a través de los problemas de la vida, Elohim no sólo nos revelará Su Palabra, la Biblia, en forma grande, sino que también refinará nuestra fe como harina fina, tal como se hace con el trigo. Mientras tanto, si ponemos toda nuestra fe (emunah) en Yeshua a través de nuestra travesía espiritual en el desierto de la vida, a la vez que refina nuestra fe y se revela a nosotros en forma más profunda, nuestro viaje espiritual no tendrá su final en el desierto de la vida. Más bien, Elohim nos llevará adelante para que podamos experimentar las fiestas del otoño y lleguemos a la tierra prometida espiritual. Cuando experimentemos las fiestas del otoño en forma espiritual, especialmente la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot) y lleguemos a la tierra prometida espiritual, entonces Elohim bendecirá nuestras vidas en una forma increíble, mientras vivamos por El y le sirvamos. Entonces podremos experimentar el mayor gozo que jamás hayamos tenido en toda nuestra vida. Un gozo indecible. De esto se trata la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot). Es llamada “la época de nuestro gozo” y este gozo es el que debemos esperar cuando aprendamos acerca de las fiestas del otoño en los próximos capítulos.

El conteo del Omer

כ״א בניסן ה׳תשע״ד (April 21, 2014) por  
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El ABC del Omer

La importancia, las costumbres y la mecánica de la cuenta del Omer.

por Rav Shraga Simmons

En los días del Templo Sagrado, el pueblo judío traía una ofrenda de cebada en el segundo día de Pesaj (Levítico 23:10). Esto era llamado el “Omer” (literalmente: “gavilla”), y en términos prácticos esto permitía el consumo de los granos recién cosechados.

Comenzando en el segundo día de Pesaj, la Torá (Levítico 23:15) dice que es una mitzvá “contar el Omer” todos los días –durante los 50 días que llevan a Shavuot. Este es un importante período de crecimiento e introspección, en preparación para la festividad de Shavuot, que llega 50 días después.

Shavuot es el día en el que el pueblo judío estuvo parado en el Monte Sinaí para recibir la Torá, y como tal, requirió un período de preparación de siete semanas. Los comentaristas dicen que fuimos liberados de Egipto sólo para recibir la Torá y cumplirla. Por esto se nos ordenó contar desde el segundo día de Pesaj hasta el día en que la Torá fue entregada –para mostrar lo mucho que deseamos la Torá.

Cómo Contar el Omer

El Omer es contado todas las noches después del anochecer (unos 30 minutos después del ocaso), que es el comienzo del ‘día’ judío (en la sinagoga se cuenta cerca del final del servicio de Maariv). Si una persona olvidó contar el Omer una noche, deberá contarlo al día siguiente durante el día, pero sin una bendición.

Para ‘contar el Omer’ adecuadamente, debes decir tanto el número de días como el de semanas. Por ejemplo:

Desde el día 1 al 6 sólo decimos el número de días. Por ejemplo:

“Hoy son 4 días del Omer”.

En días que son semanas completas –es decir 7, 14, 21— decimos como sigue, por ejemplo:

“Hoy son 21 días, que son 3 semanas del Omer”.

En todos los otros días decimos, por ejemplo:

“Hoy son 33 días, que son 4 semanas y 5 días del Omer”.

(Dado que debes recitar la bendición antes de contar, no menciones la cuenta de esa noche de antemano).

Antes de contar, párate y di la siguiente bendición:

Baruj atá Adonay, Eloheinu Mélej haolam, Asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al sefirat haomer.

Bendito eres Tú, Dios, Rey del universo, Quien nos santificó con Sus mandamientos, y nos ordenó en relación a la cuenta del Omer.

El Omer puede ser contado con una bendición sólo si se cumplen estas dos condiciones:

1) estás contando el Omer durante la noche y

2) hasta ahora no has perdido la cuenta de ninguno de los días

Esto significa que si una persona no dijo el Omer por todo un día y no contó hasta la noche siguiente, deberá continuar la cuenta en los días siguientes pero sin la bendición.

¿Por qué no puedes continuar contando con una bendición si pierdes la cuenta un día?

La razón es porque con respecto al Omer, la Torá escribe: “Siete semanas, deberán ser completas” (Levítico 23:15). Entonces, de acuerdo a muchas autoridades, si uno no contó un día, el período de siete semanas ya no puede ser considerado ‘completo’.

Restricciones Durante el Omer

El Talmud nos dice que Rabí Akiva tuvo 24,000 estudiantes que murieron trágicamente durante el período del Omer, porque no se trataban entre ellos con suficiente respeto. Por lo tanto, durante los 33 días desde Pesaj hasta Lag Baomer, observamos estas señales de duelo:

1) No hay bodas

2) No se escucha música instrumental, ya sea en vivo o grabada

3) No se corta el pelo ni se afeita, a menos que sea por propósitos de negocios

[Nota: de acuerdo a algunas costumbres, el período de duelo de 33 días comienza unas pocas semanas después, en el primero del mes de Iyar, y termina el día tres de siván].

48 Caminos

Cada día del Omer está relacionado a un nivel diferente de las “sefirot” cabalísticas, que son las emanaciones por medio de las cuales Dios interactúa con el mundo (ver Cábala). Cada una de las siete semanas está asociada a una de las siete sefirot, y cada día dentro de cada una de las siete semanas también está asociado a una de esas mismas siete sefirot – creando así 49 permutaciones. En cada día durante el Omer nos enfocamos en un aspecto diferente de las Sefirot, con la esperanza de alcanzar una mejora espiritual en esa área específica.

Específicamente, dado que los estudiantes de Rabí Akiva mostraron una carencia al no brindarse el respeto adecuado, durante el Omer buscamos la mejor manera de tratar a nuestra familia, amigos, y conocidos, para que podamos hacer un “tikún”(es decir, una corrección espiritual) de los errores del pasado.

El Talmud (Avot 6:5) dice que la “Torá es adquirida por medio de 48 caminos”. Por lo tanto, muchos tienen la costumbre de prepararse para “recibir la Torá” estudiando los 48 caminos. Un método popular es aprender cada día una lección de la serie del rabino Noaj Weinberg,

Haz que el Omer Cuente

En lugar de realizar una cuenta regresiva hacia el gran día, con el Omer contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué?

por Rav Shraga Simmons

El pueblo judío dejó Egipto en Pesaj, y 50 días después (en la festividad de Shavuot) recibió la Torá en el Monte Sinaí. Hoy en día, al revivir esa experiencia en el Sinaí, observamos una mitzvá especial llamada “Contar el Omer”, en la que realmente contamos en voz alta cada uno de esos días, comenzando en la segunda noche de Pesaj (el Omer era una ofrenda especial traída al Templo Sagrado durante esta temporada).

Contar en anticipación a un evento excitante es bastante entendible. En algún momento, probablemente todos dijimos algo como esto: “La abuela viene en una semana y media”, o “¡Mi cumpleaños es en sólo 17 días!” Pero hay una diferencia sutil: el método usual es contar de manera regresiva hacia el gran día, mientras que en el caso del Omer, contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué la diferencia?

Impacto a Largo Plazo

Para entender, primero necesitamos responder una pregunta aún más básica: ¿Por qué Dios esperó 50 días después de que los judíos dejaron Egipto para darles la Torá? ¿Por qué no se las dio en Egipto, o inmediatamente después de su partida?

La respuesta es que los judíos todavía no estaban equipados espiritualmente para recibir la Torá. Por más de 200 años habían vivido en una sociedad egipcia conocida por ser el centro mundial de la inmoralidad y de la depravación. A pesar de no contar con la participación directa del pueblo judío, estas influencias igualmente permearon el aire y se filtraron en sus consciencias. El libro principal de Cábala, “El Zohar”, dice que en Egipto los judíos habían descendido hasta el nivel 49 de impureza espiritual (50 es el más bajo). Dios no podía dar la Torá en ese momento. Los judíos primero necesitaban crecer, porque de otra manera, ellos hubieran desperdiciado la oportunidad.

La impactante aventura del Éxodo –10 plagas milagrosas y la partición del Mar Rojo— puso a los judíos en libertad física. Sin embargo los milagros de Egipto sólo fueron un impulso hacia las posibilidades espirituales que aguardaban en el futuro. Una experiencia única, por más poderosa que sea, no cambia permanentemente la actitud de una persona. Este cambio sólo es posible mediante la práctica y los ajustes a lo largo del tiempo.

Me recuerda una escena de la película “Trading Places”. Eddie Murphy pasó de mendigo a la riqueza en unas pocas horas, ¡y lo primero que hizo al entrar a su propio departamento lujoso fue robar cosas! Su cuerpo físico había sido transportado a la opulencia, pero emocionalmente todavía estaba en el pasado. Puedes sacar a los judíos de Egipto, pero no puedes sacar a Egipto de los judíos.

He atestiguado un fenómeno similar en el Seminario Discovery, una dramática presentación de la base racional para la creencia judía. Mucha gente se va del seminario con una convicción asombrosa de que Dios existe y de que le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí. Sin embargo, sin el seguimiento adecuado, el impacto dura sólo unos pocos días. El cambio real sólo ocurre mediante el crecimiento constante día a día, y el compromiso a tener un programa consistente de reflexión y estudio.

Ahora podemos entender porqué los 50 días del Omer son contados en progresión ascendente. Comenzamos el proceso en el nivel 49 de impureza espiritual, y cada día quitamos otra capa de mugre, para revelar el alma pura y original que cada uno de nosotros posee. Es por eso que cada paso reduce tanto el número negativo como sube el número positivo – el simple hecho de quitar una capa revela automáticamente el lado positivo correspondiente.

Un Tiempo de Crecimiento

Los comentaristas clásicos del Talmud dicen que los días de la cuenta del Omer son los más propicios para lograr estos niveles espirituales.

Esta necesidad de auto-crecimiento es acentuada en la descripción que la Torá hace de Abraham: “Abraham era viejo, él vino con sus días” (Génesis 24:1). “Vino con sus días” nos enseña que Abraham utilizó cada uno de sus días al máximo. Al final de su vida, llegó a la ancianidad “con todos sus días” en la mano. No transcurrió ningún día sin el crecimiento requerido.

Cuando se trata de niños, damos por sentado que el crecimiento y el desarrollo es parte de la niñez. No esperas que un niño de diez años actúe de la misma manera en la que lo hacía cuando tenía cinco. Pero de alguna manera, en la adultez perdemos ese impulso para continuar creciendo. ¿Acaso una persona de 30 años debería actuar como lo hizo a los 25? Como adultos, deberíamos estar utilizando esos cinco años de manera intensa.

La fórmula para permanecer joven es continuar creciendo. Perder esa capacidad, a cualquier edad que sea, es trágico. Todo el tiempo que no estamos creciendo y cambiando, no estamos viviendo. Sólo estamos existiendo.

Un Paso a la Vez

Un impedimento importante para el crecimiento es el sentimiento de estar siendo abrumado por la magnitud de la tarea. Pero el judaísmo no es todo o nada. Si no puedo tener 1,000 monedas de oro, ¿significa que no debería luchar para tener al menos una? La razón principal por la que fracasamos es porque definimos un objetivo que es demasiado elevado e inalcanzable. Inevitablemente nos quedamos cortos y nos desalentamos.

En el famoso sueño de Yaakov, Dios le muestra una visión de una escalera que llega al cielo. El crecimiento espiritual, al igual que subir una escalera, debe ocurrir de a un escalón por vez. Si designamos objetivos pequeños y graduales, seremos alentados por el éxito periódico. Para hacer el plan a prueba de tontos, haz de tu objetivo inicial algo que sabes que puedes lograr. Saborear el éxito estimulará la seguridad en ti mismo y la determinación, y puedes utilizar esta energía para buscar objetivos más altos. Recuerda, la más larga travesía comienza con un solo paso. Y lo que es alcanzado de a poco, perdura.

Cuenta la historia que el rabino Israel Salanter (siglo 19, Europa) se propuso devolver una ciudad entera a la observancia de la Torá. Organizó una clase semanal y comenzó diciéndoles: “Si tienen que trabajar en Shabat, al menos traten de minimizar la violación”. En el vocabulario de hoy en día, eso significaría caminar en lugar de ir en auto, o programar el televisor con un timer. Con este enfoque, el rabino Salanter logró, en unos pocos años, que la comunidad respetara Shabat completamente – un paso a la vez.

Disfruta de las veces en las que alcanzas tu objetivo, y utiliza ese disfrute como motivación para seguir mejorando. No te castigues si no logras el éxito siempre. Ningún ser humano es perfecto. Los cabalistas dicen que el crecimiento espiritual es “dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás”. Es inevitable que tengamos tropezones. Lo importante es que avancemos en la dirección correcta.

El Rey Salomón nos dice en Proverbios (24:16): “El Tzadik cae siete veces y se levanta”. La definición de un tzadik no es alguien que nunca se equivoca, sino alguien que, por más que cae, no se da por vencido. ¡Él lo intenta de nuevo y no pierde la esperanza!

Llevar la Cuenta Espiritual

Un principio importante para recordar es que no estás compitiendo con nadie más que contigo mismo. La sociedad secular nos ha acostumbrado a competir con los demás – ya sea en los negocios o en una cancha de fútbol. Por supuesto, la competencia saludable es buena. Pero la vida no es una carrera para derrotar al otro, la vida es sólo una carrera para conquistarte a ti mismo. Mientras ascendemos en la escalera, es más importante la dirección en la que vamos que el peldaño en el que estamos.

En ningún lugar de la Torá es mencionada la fecha de Shavuot. Meramente toma lugar al final de los 50 días – porque la clave es llegar allí a tu propio ritmo, siguiendo estos pasos. Para mantenerte creciendo, una buena regla de oro es siempre sentirte un poco incómodo. ¡No quieres ascender una escalera y quedarte varado entre los escalones!

Otra ayuda para reforzar tus objetivos es escribirlos. Escribir ayuda a la persona a concentrarse y a clarificar sus pensamientos. Una persona de negocios seguramente escribirá sus objetivos y mantendrá una cuenta precisa de su progreso. En el judaísmo, esto es llamado Jeshbón – un recuento espiritual.

Ten un cuadernillo para escribir estos objetivos diarios, y haz una tabla para seguir tu progreso. Ponlo en un lugar visible, como en tu agenda o en el refrigerador, y luego revisa tus objetivos leyéndolos en voz alta. La Torá, al describir el Omer, dice: “cuenta para ti” (Levítico 23:15) – porque cada persona tiene que hacerlo para sí misma, diciéndolo en voz alta. ¡Sé un estratega!

Al igual que con todo, la clave es la consistencia. Elige un momento conveniente y comprométete a trabajar en esto al menos 15 minutos al día. No pospongas el estudio para “después”, para cuando se hace tarde y ya estás demasiado cansado. Dite a ti mismo que dedicarás 15 minutos y nada te va a detener. Cierra tu puerta, apaga tu teléfono y tu computadora. Si necesitas un recordatorio diario, intenta con un amigo.

Idealmente, al final del proceso del Omer, habrás vivido una travesía de crecimiento personal y estarás listo para recibir la Torá. La festividad para la que estamos trabajando es llamada “Shavuot”, lo que significa “semanas”. El nombre mismo nos dice que sin las semanas de preparación de antemano, no hay Shavuot. Por lo que no sólo cuentes el Omer, haz que el Omer cuente.

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