Purim (Suertes)

כ״ו בטבת ה׳תשע״ה (January 17, 2015) por  
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Celebrando Purim Hoy en Día

Hay cuatro mitzvot específicas en la festividad de Purim:

Leer la Meguilá (Rollo de Ester)

Celebración y Regocijo (la comida festiva de Purim)

Enviar comida a amigos (Mishloaj Manot)

Dar regalos a los pobres (Matanot La Evionim)

El Libro de Ester es leído en la noche de Purim, y de nuevo al día siguiente. Cada palabra debe ser escuchada claramente. Lo leemos en la sinagoga, porque mientras más público, más publicidad se le está haciendo al milagro de nuestra salvación.

En la mañana de Purim, vamos por todos lados visitando amigos y entregándoles deliciosas golosinas – Mishloaj Manot. Purim es el día en que nos acercamos a abrazar a nuestros compañeros judíos – independiente de cualquier diferencia religiosa o social. Después de todo, Hamán no discriminó entre nosotros… por eso es particularmente bueno dar regalos a aquellos con los que puedes haber tenido una discusión, o a alguien nuevo en la comunidad que necesita un nuevo amigo.

En Purim, es también una mitzvá especial dar regalos o dinero a los pobres. El pueblo judío es una sola unidad – no podemos de ninguna manera disfrutar la festividad si personas pobres no tienen suficiente.

Entonces viene el gran final – ¡la comida festiva! Comemos hasta estar satisfechos y mimamos a nuestros cuerpos – porque es a los cuerpos judíos que Hamán buscaba destruir. Además, estamos obligados a consumir alcohol (responsablemente por supuesto)

Hace más de 2000 años, el Sagrado Templo de Jerusalem fue destruido por el rey babilonio Nebujadnezar. El pueblo judío fue enviado fuera de la tierra de Israel y fueron forzados a vivir en Babilonia.

Cincuenta años después, Persia venció a Babilonia. Ajashverosh fue el segundo rey Persa. Él gobernó 127 provincias desde Hodu (India) hasta Kush (África), el reino más grande y más fuerte del mundo.

Un nuevo rey necesita una nueva capital, por esta razón, Ajashverosh eligió la ciudad de Shushan como su nueva capital. Para celebrar hizo una tremenda fiesta para todas las personas importantes del reino. La celebración duró 180 días. Luego, hizo una segunda fiesta sólo para Shushan. Todos los habitantes de la ciudad estaban invitados, incluso los judíos.

Mordejai, el líder de los judíos, le advirtió a su gente que no asistieran a la fiesta, pero ellos tuvieron miedo de desobedecer al rey. Y para ser honestos, ellos se sentían honrados y felices de haber sido invitados. Por siete días ellos comieron y bebieron hasta alegrar su corazón. Sólo uno cosa les molestaba. Ajashverosh trajo las vasijas de oro y plata del Sagrado Templo de Jerusalem y las usó para su loca celebración…

El borracho rey empezó a jactarse de que su reina Vashti era la mujer más hermosa del reino. En el último día de la fiesta, le ordenó a ella que se presentara y bailara frente a la multitud. Pero Vashti era la orgullosa nieta del cruel Nebujadnezar y se negó a aparecer en público. “¿Soy acaso una sirvienta del rey?”, preguntó. En un arranque de furia, el rey la mandó a matar.

Ahora Ajashverosh necesitaba una nueva reina y quería a alguien incluso más hermosa que Vashti. Sus hombres fueron de casa en casa por todo Persia, tomando a las jóvenes mujeres y llevándolas a Shushan donde eran retenidas como rehenes hasta ser presentadas delante del rey.

En Shushan, una huérfana judía de nombre Hadasa vivía con su tío Mordejai. Cuando los hombres del rey llegaron a la casa de Mordejai, él le dijo a Hadasa, “No temas, ve con ellos. No les digas que eres judía. Diles tu nombre Persa – Ester. ¡Elohim te cuidará!”.

Ester era buena y muy hermosa. Tan pronto como el rey la vio, la eligió como su nueva reina. Ester designó a siete sirvientas, una para cada día de la semana, de esta manera ella podría saber qué día era Shabat. Sus comidas eran casher. Y todo el tiempo mantuvo su secreto. Nadie sabía que era judía. Todos los días, Mordejai se sentaba fuera de la puerta del palacio para esperar noticias de Ester.

Un día, sentado en la puerta del palacio, Mordejai escuchó por casualidad a dos hombres planeando asesinar al rey. Le contó a Ester y los dos hombres fueron atrapados y asesinados. A pesar de que en el Libro Real fue registrado que “Mordejai el judío” había salvado al rey, el asunto fue olvidado rápidamente.

Poco después, Ajashverosh designó a Hamán – el hombre más rico del reino – como su nuevo primer ministro. A todos los súbditos del reino les fue ordenado honrar a Hamán e inclinarse ante él. Todos lo hicieron, excepto Mordejai. La verdad es que estaba permitido honrar a Hamán e inclinarse ante él como primer ministro, pero él llevaba colgada en su pecho, una medalla que tenía grabada una foto de un ídolo. Mordejai dijo que la gente iba a pensar que él se estaba inclinando también ante el ídolo y un judío tiene prohibido servir y adorar ídolos.

Hamán estaba furioso. Fue directamente donde el rey a quejarse. “Hay una nación”, dijo, “repartida a lo largo del reino, que es diferente de todas las otras naciones. No comen nuestra comida, no toman nuestro vino y ¡no se casan con nuestras hijas! No cumplen con las leyes del rey y no trabajan. Cada siete días descansan y siempre están celebrando fiestas. Si me das permiso, los puedo destruir por ti. Incluso puedo pagar con mi propio dinero cualquier gasto que se presente”.

Ajashverosh le dio a Hamán su anillo real para sellar órdenes y decretos. Ansioso de llevar a cabo un trabajo perfecto, Hamán quería ejecutar su plan en el día correcto, un día de suerte bendito por sus dioses y estrellas. Hizo una lotería – purim en hebreo – para elegir el día. Luego, mandó cartas, selladas con el anillo real del rey, a cada una de las 127 provincias del reino.

“En el día 13 del mes de Adar”, decía el decreto “deberán destruir, matar y asesinar a todos los judíos, jóvenes y viejos, mujeres y niños, a todos en un solo día. Su dinero y sus propiedades serán de ustedes desde ese día”.

Cuando Mordejai escuchó lo del decreto, rompió sus ropas y puso cenizas sobre su cabeza en señal de duelo. Le dijo a Ester que ella debía ir donde el rey para tratar de salvar a los judíos. Ester tenía miedo, ya que estaba prohibido presentarse frente al rey sin previo aviso. Pero Mordejai le dijo, “¿Quizás fuiste puesta en el palacio para este propósito? ¡Si callas ahora la ayuda llegará a los judíos desde otro lugar, pero tú perecerás!”.

Ester pidió que los judíos de Shushan ayunaran y rezaran por ella tres días.

Mordejai cumplió con el pedido de Ester. Reunió a los judíos de Shushan —especialmente los niños, 22.000 de ellos —y ayunaron, se arrepintieron y oraron a Di-s.

Mordejai reunió a todos los niños judíos de Shushan y les pidió que también rezaran. (Al final fueron los rezos de los niños los que fueron escuchados).

Los judíos finalmente se dieron cuenta de que no deberían haber ido a la fiesta del rey; no deberían haber comido en el banquete real ni bebido el vino, ni tampoco haber usado las vasijas del Sagrado Templo. Entendieron que este era su castigo por temer al rey más de lo que temían a Dios.

Cuando los tres días de rezos y ayuno terminaron, Ester fue donde el rey. “¿Qué necesitas mi reina?”, preguntó él. “¡La mitad del reino es tuyo si lo pides!”.

Pero Ester pidió solamente que el rey y Hamán asistieran a un banquete privado que ella estaba organizando. En el banquete, Ajashverosh volvió a preguntar, ¿Qué deseas? ¡Lo que quieras es tuyo!”. Pero Ester sólo invitó al rey y a Hamán a una segunda fiesta. “¡Que extraño!”, pensó el rey. Pero Hamán estaba encantado. Cuando Hamán salió del palacio, pasó frente a Mordejai en la puerta. Su placer se transformó en odio. “¿Soy lo suficientemente importante como para ser invitado por la reina a un banquete privado junto al rey y ese judío se rehúsa a inclinarse ante mí?”. ¡Él quería matar a Mordejai en ese lugar y en ese preciso momento sin esperar el 13 de Adar!

“¡Hazlo!” le aconsejó su malvada esposa Zeresh. Entonces Hamán construyó una horca de 50 codos de alto en su propio patio. Iba a colgar a Mordejai en la primera oportunidad que tuviera.

Esa noche, el rey no podía quedarse dormido. Se dio vueltas en la cama hasta que finalmente llamó a su sirviente para que le trajera el Libro Real y le leyera las crónicas del reino. El pesado libro se abrió en la historia de cómo Mordejai el judío había advertido acerca de la conspiración en contra del rey y así había salvado su vida.

“¿Qué recompensa recibió el judío?”, preguntó el rey.

“Ninguna, señor”, fue la respuesta.

“¿Salvó mi vida y no recibió recompensa?”, vociferó el rey.

Justo en ese momento, alguien tocó la puerta. Era Hamán que venía a pedir permiso para colgar a Mordejai el judío. ¡Estaba tan apurado que ni siquiera podía esperar hasta mañana!

“¡Hamán!”, exclamó el rey. “Dime, ¿qué se debe hacer a un hombre que el rey desea honrar?”

“Se debe estar refiriendo a mí”, pensó Hamán contento. “Yo sé exactamente lo que se debe hacer”, dijo. “Hay que vestirlo con ropajes del rey. Poner la corona del rey sobre su cabeza. Dejarlo montar el caballo real. Y hacer que un sirviente camine delante del caballo gritando: ¡Así se hará al hombre a quien el rey desee honrar!”.

“¡Maravillosa idea!” gritó Ajashverosh. “Lo dejaré en tus manos. ¡Busca a Mordejai el judío y haz tal como has descrito, hasta el más mínimo detalle!”.

Hamán hizo lo que él mismo había ordenado y Mordejai fue llevado con honores reales a través de las calles de Shushan.

Hamán volvió a su casa, amargado y destrozado. Pero no tenía tiempo que perder. Tenía que estar en el palacio real a tiempo para el segundo banquete de la reina. Una vez más, el rey preguntó, “¿Qué deseas Ester? ¿Por qué nos has invitado? ¡Tal como digas será hecho!”.

Esta vez, Ester habló. “Salva mi vida”, dijo “y la vida de mi pueblo. ¡Hemos sido sentenciados a muerte!”.

“¿Muerte? ¿Tu pueblo? ¿Quién hizo esto?”, preguntó sorprendido el rey.

“¡Un hombre perverso y malvado! – ¡Tu ministro Hamán!”

El rey estaba tan sorprendido que salió de la habitación para mantener la compostura.

Temblando y con miedo, Hamán se tiró sobre la reina para rogar por misericordia. Justo en ese preciso momento, volvió Ajashverosh.

“¿Qué?” exclamó. “¿Cómo te atreves a atacar a la reina en mi palacio? ¡Llévenselo y cuélguenlo!”, gritó.

Al final, Hamán fue colgado en la horca que él mismo había construido para Mordejai. ¡Y Mordejai se convirtió en el nuevo primer ministro del rey, en el lugar de Hamán!

De acuerdo a la ley Persa, era imposible cambiar un decreto que ya había sido sellado con el anillo real, por lo que el rey no podía anular el decreto en contra de los judíos. Pero Mordejai recibió el anillo real para emitir cualquier decreto que creyera útil para los judíos.

Ahora era el turno de Mordejai de mandar una carta real. Decía: En el día 13 de Adar, todos los judíos del reino se organizarán para defenderse. ¡Los Persas estaban más que contentos de escuchar a Hamán y de matar a los judíos, pero si lo judíos iban a armarse y defenderse con protección real, era una historia diferente!

El 13 de Adar, los judíos del reino se juntaron y se defendieron. Miles de sus enemigos murieron incluyendo a los 10 malvados hijos de Hamán, que fueron colgados de un árbol. A diferencia de los persas que pensaban tomar dinero y bienes, los judíos no tomaron ningún botín. El 14 de Adar, dieron gracias a Dios y celebraron.

Pero en la ciudad capital amurallada de Shushan, los judíos siguieron festejando un día adicional. El 15 de Adar los judíos de Shushan celebraron su victoria. Por eso, nosotros celebramos:

El Ayuno de Ester el día 13 de Adar.

Purim el día 14 de Adar.

…y en la ciudad amurallada de Jerusalem, la celebración principal es:

Shushan Purim el día 15 de Adar.

Ester pidió a los rabinos que escribieran la historia de Purim y que la incluyeran en la biblia. Rollos – Meguilot – fueron escritos y enviados a los judíos de todo el reino. Los rabinos ordenaron a la gente cuidar la fiesta de Purim por siempre como un día de agradecimiento, celebración y alegría; de mandar regalos a los amigos y dar dinero a los pobres. ¡Y eso es justamente lo que los judíos han estado haciendo durante los últimos 2400 años!

Purim ocurre el 14 de Adar. (En ciertas ciudades amuralladas como Jerusalem, se celebra “Shushan Purim” el 15 de Adar).

Las Cuatro Mitzvot Principales de Purim

1. Meguilat Ester – leemos la historia de Purim en la tarde y al día siguiente. Y cuando se menciona a Hamán, hacemos la mayor cantidad de ruido posible, para borrar su nombre y su memoria.

2. Mandamos regalos de comida – al menos a un amigo o pariente, porque Purim es tiempo de amor y de amistad entre los judíos.

3. Damos regalos de dinero a los pobres – porque Purim es tiempo de compartir, preocuparse y ayudar.

4. Comer una comida festiva de Purim – la comida especial que se come en la tarde de Purim.

¡Un feliz Purim para todos! Que Purim y todos los otros días del año, estén llenos de luz y alegría – honor y goce, tal como fue para el pueblo judío hace tantos años en el tiempo de Ester y Mordejai.

“Preguntas de Purim”

Prueba cuánto recuerdas de la historia de Purim.

Nombra el país; nombra el rey.

¿Quién hizo las amenazas? ¿Quién obtuvo el anillo?

Nombra al sabio consejero; nombra a las dos reinas.

¿Cuál permaneció en silencio y cuál vociferó y alardeó?

¿Quién buscó honor y pronto perdió poder?

¿Quién instaló horcas tan altas como una torre?

¿Quién se sentó y observó en la puerta del palacio?

¿Quién fue donde el rey lleno de maldad y odio?

¿Dónde pasó – qué país y ciudad?

¿Cuál era la fecha? ¿Quién estaba lleno de autocompasión?

¿Quién hizo una fiesta para salvar a los judíos?

¿Quién mandó cartas para dar las buenas noticias?

¿Dónde se puede leer la historia completa?

¿Cuándo la escuchas con alegría, ruido y gloria?

Nombra cuatro cosas de Purim que debemos recordar.

¡Esta amenaza de muerte se volvió una alegre aventura judía!

Meguilá Lectura

Hombres, mujeres y niños deben escuchar la Meguilá en la noche de Purim y de nuevo el día de Purim. Por la noche debe ser leído después de la tzeit hakochavim – las estrellas parecen – y en la mañana después de Neitz hachamah -. Amanecer Preferiblemente, debe ser leído en una sinagoga y en presencia de un minián de diez hombres, por lo que logrará pirsumei Nisa – difusión del milagro – y también por lo que se hará de acuerdo con el principio de “Berov am Hadrat Melej” – “En la multitud del pueblo está la gloria del rey” (Proverbios 14:28). Antes de la lectura de la Meguilá el lector abre la Meguilá en la forma de una letra y tres Berajot se recitan. Él debe tener la intención de cumplir con la obligación de la congregación para la Berajot y la lectura. Los oyentes deben tener la intención de cumplir con su obligación. La costumbre de Jabad es que el lector y los oyentes abrir su Meguilá en la forma de una carta (se pliega tres veces) antes de la Berajot se recitan. Todo el mundo debe escuchar con atención a la Berajot y no interrumpir al responder “Baruj Hu ubaruch shemo”. Uno simplemente debe responder “Amén” al final de cada uno de Beraca. El lector debe mantenerse mientras se recita el Berajot y la lectura de la Meguilá en público. Los oyentes pueden sentarse. Sin embargo, cuando el Berajot se recitan, todos deben ponerse de pie. Está prohibido hacer una interrupción hasta la conclusión de la bendición que se recita después de la lectura. Si el lector o el oyente se pierde una sola palabra, no cumple su obligación, y el lector debe regresar a la palabra perdida. A menos que el oyente está llevando a cabo una Meguilá kosher, no debería leerse junto con el lector. Durante la lectura, cuando el nombre de Hamán se menciona, es la costumbre de “explosión” o el sello con los pies, etc Jabad esto se hace sólo cuando su nombre se acompaña de una descripción como “Agagi”, etc El lector debe detenerse y no reanudarlo hasta la absoluta tranquilidad que prevalece. Es habitual que toda la congregación a leer cuatro versos en voz alta: “Ish Yehudi” (2:5), “U’Mordechai iatzá” (8:15), “LaYehudim …” (8:16), y “Ki Mordejai …” (10:3). Después que el lector las repite. Los nombres de los diez hijos de Amán (9:7-9) debe leerse de un tirón. Esto incluye las palabras precedentes “, Chameish mei’ot españolas”, y la palabra siguiente “Aseret”. La costumbre de Jabad es que esto también es leído por los oyentes en primer lugar, con una respiración. La frase, “Laharog ule’abeid” ( 8:11) se debe leer como “Velaharog Ule’abeid”. Del mismo modo, la frase “he aquí Ve’ish amad bifeneihem” (9:2) se debe leer como “Ve’ish he amad Lifeneihem.” Cuando el lector pronuncia las frases, “Ha’iggeret hazot” – “la carta” (9 : 26), y “Iggeret haPurim hazot” – “esta carta de Purim” (9:29) de la Meguilá debe agitarse. Después de la lectura de la Meguilá, la Beraca, “Harav et riveinu” se recita. Hay diferentes costumbres como si sólo el lector recita el Beraca o si los oyentes también lo hacen, y si el enrollado de la Meguilá se realiza antes o después de la bendicion, y si el Beraca se recita sólo cuando la Meguilá se lee en público. La costumbre de Jabad es que el Berachah se recita sólo por el lector. Se recita antes de la Meguilá se enrolla y sólo cuando la Meguilá se lee en público (con un quórum de diez hombres). Después todos rezan, “Asher Heini,” seguido de “Shoshanat Yaakov”. La costumbre de Jabad es decir, sólo “Shoshanat Yaakov.” Todos los detalles en relación con la lectura de la Meguilá se aplican por igual en la noche y durante el día, excepto que cuando se lee durante el día, durante Shajarit, los tefilín se usan Rashi y “Asher Heini” no se recita. Durante el día en que la bendicion de “Shehechiyanu” se recita, todo el mundo también debe tener en mente las mitzvot de mishlo’ach manot – el envío de partes de productos comestibles a los amigos – Matanot le’evyonim – regalos a los pobres – y el se’udah – comida festiva.

Purim (פורים “Suertes”, hebreo estándar Purim es una festividad judía que conmemora la liberación de los Judios persa de la trama de la maldad de Amán para exterminarlos, según consta en el libro bíblico de Esther. Según ese libro se instituyó la fiesta como uno de carácter nacional por los protagonistas del libro, Mardoqueo y Ester. Purim se celebra anualmente el día 14 del mes hebreo de Adar. (En un pequeño número de ciudades que fueron cegados en la antigüedad, en su lugar se celebra el día 15.) En 2005, este cae el 25 de marzo, pero ese día se inicia el 24 de marzo en el ocaso.

véase también:

Visión de conjunto

Como Hanukkah, estado Purim como un día de fiesta está en un nivel menor que el de los días santos ordenados bíblicamente. De acuerdo con las transacciones comerciales e incluso el trabajo manual se permiten en Purim, aunque introduce algunas restricciones se han impuesto en el trabajo (Shulján Aruj, Orah Hayyim, 696). Purim se ha tenido en alta estima por la comunidad judía en todo momento, algunos han sostenido que cuando todas las obras proféticas y hagiográfica se olvidan del Libro de Ester todavía se recordará, y, en consecuencia, la Fiesta de Purim seguirá siendo observado (Talmud Yerushalmi, Meg i 5a;.. Maimónides, “Yad,” Meguilá) .

El libro de Ester no prescribe ningún servicio religioso para Purim, sino que sólo ordena la celebración anual de la fiesta entre los Judios en las partes 14 y 15 de Adar, ordenando que deben “hacer los días de banquete y de gozo, y de enviar a otro, y dádivas a los pobres. ” El Sidur (libro de oraciones judío) tiene una oración especial que decir sobre este festival.

Canciones de Purim se han introducido aún en la sinagoga. Por el amor de los niños ciertos versículos del Libro de Esther han sido cantadas a coro en Purim.

La lectura de la Meguilá
La primera ceremonia religiosa ordenado para la celebración de Purim es la lectura del Libro de Ester (la “Meguilá”) en la sinagoga, un reglamento atribuye en el Talmud (Meg. 2a) a los hombres “de la Gran Sínodo, “de la que Mardoqueo se divulga para haber sido miembro.

Originalmente esta sanción fue para el 14 de Adar sólo, más tarde, sin embargo, R. Joshua ben Levi (. 3d ciento) prescribe que la Meguilá se lee en la víspera de Purim también. Además, obligó a las mujeres a asistir a la lectura de la Meguilá, ya que se trataba de una mujer, la reina Ester, a través del cual la milagrosa liberación de los Judios se llevó a cabo.

En la Mishná la recitación de la bendición en la lectura de la Meguilá todavía no es una obligación reconocida universalmente. El Talmud (un trabajo posterior), sin embargo, prescrito tres bendiciones antes y un después de la lectura. El Talmud añade otras disposiciones. Por ejemplo, el lector ha de pronunciar los nombres de los diez hijos de Amán (Ester ix. 7-10) de un tirón, para indicar su muerte simultánea. La congregación fue a recitar en voz alta con el lector de la ii versos. 5, viii. 15-16, y x. 3, que se refieren al origen de Mardoqueo y su triunfo.

Desplácese Meguilá - Libro de Esther - Mile Chai Libros judíos y JudaicaLa Meguilá se lee con un canto tradicional que difiere de la utilizada en la lectura habitual de la Torá. En algunos lugares, sin embargo, no se canta, pero se lee como una carta, por el nombre de “Iggeret” (carta) que se aplica (Ester ix. 26, 29) en el Libro de Esther. También ha sido habitual desde el momento de la Geonim (época medieval temprana) para desenrollar la Meguilá todo antes de leerlo, con el fin de dar la apariencia de una epístola. De acuerdo a la ley judía la Meguilá se lee en cualquier idioma inteligible para el público. Según la Mishná (Meg. 30b), ex. xvii. 8-16, la historia del ataque a los Judios por Amalek, el progenitor de Amán, también es para ser leído. Purim dio lugar a muchas composiciones religiosas, algunas de las cuales se incorporaron a la liturgia. Estos incluyen un gran número de himnos destinados al servicio público. A su vez, otros escritos (dramas, comedias, etc) destinados a la edificación en general, tanto en hebreo como en otros idiomas, han sido compuestos. Social costumbres

El Libro de Esther prescribe “el envío de partes de una a otra, y dádivas a los pobres.” Esto se convirtió en el transcurso del tiempo, uno de los rasgos más destacados de la celebración de Purim. Judios enviar regalos de comida, especialmente dulces, entre sí, y los pobres se hicieron los destinatarios de la caridad. En la sinagoga colecciones regulares se han realizado en el festival, y el dinero se distribuyó entre los necesitados. Ninguna distinción se haría entre los pobres; cualquiera que estuviera dispuesto a aceptar, incluso un no-Judio, fue que se le permitiera participar. Era obligatorio para los más pobres Judio, incluso en uno que se dependía de la caridad, para dar a otros pobres – por lo menos a dos personas. En algunas congregaciones se acostumbra colocar un cuadro de la caridad en el vestíbulo de la sinagoga. El nacional más que el carácter religioso de la fiesta hizo surgir la conveniencia de celebrar la ocasión de festejar. Por lo tanto, era la regla de tener por lo menos una comida festiva, llamado Seudat Purim, hacia la tarde del 14. Judios desarrollado pasteles especiales para este día de fiesta, pasteles fueron moldeados en formas especiales y se les dieron nombres que tengan alguna relación simbólica de los acontecimientos históricos de Purim. Así, los Judios de Alemania eat Hamantaschen y Hamanohren (en Italia, orrechi d’Aman), Kreppchen, Kindchen, etc

El carácter jovial de la fiesta se puso de manifiesto en el dicho del Talmud (7b Meg.) que uno debe beber en Purim hasta que ya no puede distinguir “Maldito sea Haman” de “Bendito sea Mordejai”, un dicho que fue codificada en el código de autoridad de la ley judía, el Shulján Aruj. Mientras Judios han sido conocidos por la falta de abuso de alcohol, embriaguez fue autorizada en estas vacaciones. En respuesta, más tarde los rabinos, preocupados por el abuso de esta regla, desarrollaron formas menos literales para entender esta invitación, y efectivamente empujó un mensaje de moderación. Feliz de decisiones se animó y, sin embargo embriaguez total fue condenado. Hay muchos tipos de alegre de decisiones y la burla se han entregado a en Purim, para que las masas se ha convertido en casi una regla general que “en Purim todo está permitido”, incluso transgresiones de una ley bíblica, como la aparición de los hombres en traje de la mujer y viceversa, lo cual está estrictamente prohibido en Deut. xxii. 5. Los temas tradicionales de oraciones cantadas en la sinagoga a veces también se altera, siempre de una manera deliberadamente humorístico. Masquerading

La costumbre de enmascaramiento en Purim fue introducido por primera vez entre los Judios italianos sobre el final del siglo XV bajo la influencia del carnaval romano. Desde Italia, esta costumbre se extendió por todos los países donde Judios vivido, excepto quizás el Oriente. El primero de los autores judíos hablar de esta costumbre es Judá Minz (muerto en 1508 en Venecia) en su Responsa, No. 17, citado por Isserles sobre Ora Jaim, 696:8. Expresa la opinión de que, dado que el propósito de la mascarada es sólo jolgorio, no debe ser considerado una transgresión de la ley bíblica en cuanto a vestimenta. Aunque algunas autoridades rigurosos emitido prohibiciones contra esta costumbre, la gente no les hace caso, y prevaleció la visión más indulgente. La costumbre todavía se practica hoy en día entre los Judios religiosos de todas las denominaciones, y entre tanto los israelíes religiosos y no religiosos. En Israel hay desfiles de Purim, y hombres, mujeres, niños y niñas se divierten al público con trajes y máscaras, y disfrutar de todo tipo de jovialidad.

Una representación de un Purim “Gragger” (un “hacedor de ruido” cuando se hace girar a mano) generalmente de madera y sólo se utiliza cuando el nombre de Hamán se menciona. De hecho, Purim fue una ocasión en la que se permitió la licencia alegre mucho incluso dentro de las paredes de la propia sinagoga. Como tal puede tener en cuenta el silbido ruidoso, sellado, y estertores, en la administración pública, ante la mención de Amán o sus hijos, así como el silbido ante la mención de Mardoqueo por el lector de la Meguilá. Esta práctica tiene su origen en los rabinos franceses y alemanes del siglo XIII, que, de acuerdo con un pasaje en el Midrash, donde el verso “Tú borrarás la memoria de Amalec” (Deut. xxv. 19) se explica a significar “incluso en madera y piedras”, introdujo la costumbre de escribir el nombre de Haman, el descendiente de Amalek, en dos piedras lisas y de golpear o frotar ellos constantemente hasta que el nombre fue borrado. Finalmente, sin embargo, las piedras cayeron en desuso , los golpes solo restante. Algunos escribieron el nombre de Amán en las suelas de sus zapatos, y ante la mención del nombre de la marca con sus pies en señal de desprecio, mientras que otros utilizan para el mismo fin un sonajero – llamado “Gregar” (del polaco grzà © garz ), y produciendo mucho ruido – una costumbre que todavía se observa por los Judios ruso-polaca. Algunos de los rabinos protestaron contra estos excesos estruendosos, considerándolos una alteración de pecadora culto público, sino que lo hizo en vano. La costumbre de usar objetos que hacen ruido en la sinagoga en Purim es ahora casi universal. Quema del muñeco de Amán

Fuera de la sinagoga en las travesuras entregó en Purim por los niños y los adultos se han llevado incluso a un extremo mayor. Algunas de ellas datan de la época talmúdica. Ya en el siglo V, y especialmente en el período geonic (siglo 9 y 10.), Que era una costumbre de quemar en efigie Hamán en Purim. En Italia, los niños judíos solían ir en filas, y apedrear unos a otros con frutos secos, mientras que los adultos recorrían las calles con ramas de abeto-en las manos, gritó, ni sopló trompetas alrededor de un muñeco que representa Amán y que fue quemado por último, con la debida solemnidad en la hoguera. En Frankfort-on-the-Main se acostumbraba a hacer una casa de cera en el que las figuras de Hamán y su verdugo, también de cera, se colocaron al lado del otro. El conjunto fue puesto entonces en el almimbar, donde se alzaba también las figuras de cera de Zeres, la esposa de Amán, y dos guardias – uno a su derecha y el otro a su izquierda – todos vestidos de una manera débil, y con tuberías en la boca. Tan pronto como el lector empezó a leer la Meguilá la casa con todos sus ocupantes se prendió fuego para el disfrute de los espectadores. Estas costumbres a menudo despertó la ira de los cristianos, que ellos interpretan como un intento encubierto para ridiculizar a Jesús y la cruz y emitido prohibiciones contra ellos; por ejemplo, bajo el reinado de Honorio (395-423) y de Teodosio II. (408-450;. Schudt borrador, lc ii 309, 317, y Cassel, lc.). Los mismos rabinos, para evitar el peligro, trató de abolir estas costumbres, a menudo, incluso llamando a la magistratura en su ayuda, como en Londres en 1783. Esta costumbre ya no se practica. ayuno antes y después de Purim

El Ayuno de Esther, que se celebra antes de Purim, el día 13 de Adar, no es una pieza original de este último, ni se instituyó más tarde “en conmemoración del ayuno de Ester, Mardoqueo, y el pueblo”, ya que este ayuno se cayó, según la tradición rabínica, en el mes de Nisan y duró tres días. El primero que lo menciona es R. Aḥa de Shabja (8 ª ciento.) En “She’eltot”, iv;., Y la razón no da para su institución se basa en una interpretación arbitraria de Esth. ix. 18 y Meg. 2a, “El 13 el momento de la reunión”, se explica que la recolección de haber tenido también el propósito de la oración y el ayuno público. Algunos, sin embargo, solía ayunar tres días en conmemoración del ayuno de Ester, pero el ayuno fue prohibido durante el mes de Nisan los lunes primero y segundo y el Purim jueves siguiente fueron elegidos. El ayuno en el día 13 sigue siendo común observar, pero cuando la fecha cae en sábado el ayuno se vuelve a poner a jueves, viernes siendo necesario para prepararse para el sábado y el siguiente festival de Purim. Purim Katan

En años bisiestos en el calendario hebreo, Purim se celebra en el segundo mes de Adar, sino por los caraítas en la primera. Los días respectivos de la primera Adar siendo entonces llamado “Purim Katan” (Little Purim), para los cuales no se han establecido ciertas observancias similares a los de Purim adecuada, con la excepción de la lectura de la Meguilá, el envío de regalos a los pobres, y ayunar en el día 13 del mes. Las diferencias entre el primer y el segundo en Purim años bisiestos son mencionadas en la Mishná (Meg. i 46b,.. Borrador Ora Jaim, 697). Purims Otras Muchas ciudades tienen hasta hace poco tenía Purims “locales”, también llamados “Purim Katan “, todo en conmemoración de la liberación de la comunidad local desde una regla en particular antisemitas o de grupo. El más conocido es Purim Vintz, que tradicionalmente se celebra en Frankfurt am Main, Alemania, una semana después del Purim regular. Se conmemora el levantamiento Fettmilch (1616-1620), en la que un Vincenz Fettmilch intentó exterminar a la comunidad judía. Según algunas fuentes, el influyente rabino Moisés Sofer (el Hatam Sofer), que nació en Frankfurt, que se celebra Purim Vintz cada año, el rabino, aun cuando en Pressburg.

Tu B’Shevat (Año nuevo de los arboles)

י״ב בטבת ה׳תשע״ה (January 3, 2015) por  
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Vista Desde los Árboles

¿Estás en una rutina? No desesperes, Tu B’Shvat está aquí.

El día 15 de Shvat, Tu B’Shvat, es llamado el año nuevo de los árboles. Estrictamente hablando, este título establece una distinción legal relacionada a las leyes de diezmo en la Tierra de Israel. Se debe separar el diezmo de todo producto cultivado en Israel antes de que pueda ser comido. En un año determinado, las frutas que se separan de un árbol como diezmo pueden representar a todos los árboles de la misma especie de un mismo dueño. Sin embargo, la fruta de un año no sirve como diezmo para la cosecha de otro año.

La tradición enseña que el año nuevo de los frutos comienza el día quince del mes de Shvat, porque en esa fecha la mayoría de las lluvias del invierno han pasado, y ya ha comenzado a fluir la savia del nuevo crecimiento: el árbol durmiente está despertando de su hibernación. Un árbol que florece antes de Tu B’Shvat es considerado como producto del año anterior, mientras que si florece después pertenece al año nuevo.

Más allá de la importancia para la separación del diezmo, no hay ninguna fuente en el Talmud ni en el Midrash para celebrar Tu B’Shvat. Pero en fuentes posteriores encontramos muchas costumbres sobre la celebración de Tu B’Shvat: la práctica de comer muchas frutas, la costumbre de vestirse con las mejores ropas de Shabat para el nuevo año de los árboles, porque la Torá compara al ser humano con un árbol (Deuteronomio 20:19).

Examinemos la relación entre el hombre y los árboles para entender el mensaje que Tu B’Shvat tiene para la humanidad.

El árbol, durante su vida, atraviesa ciclos. El cargado árbol de verano se vacía de frutas en otoño, y luego pierde lentamente sus hojas, una por una. Para cuando llega el invierno, el árbol ya ha perdido su gloria. Desde donde se lo mire, pareciera haber muerto.

Pero luego llega Tu B’Shvat. En el medio de los fríos días de invierno, cuando toda la vegetación parece congelada o muerta, la savia del árbol comienza a fluir debajo de la corteza. Elevándose lentamente desde las raíces enterradas en el duro suelo, la savia se abre camino hacia arriba, bombeando nueva vida hacia las extendidas ramas que se estiran hacia los cielos.

Muchas veces en la vida, nosotros también atravesamos ciclos de crecimiento. Los períodos de renovación y crecimiento pueden alternarse con tiempos de estancamiento o letargo. El rabino Shlomo Wolbe cita que este ciclo es parte de la naturaleza del hombre. Agrega que una persona no debe desilusionarse cuando el crecimiento espiritual pareciera detenerse, el período “bajo” usualmente será seguido por uno “alto” que traerá nuevas oportunidades de crecimiento.

Ese es el mensaje de Tu B’Shvat: Incluso cuando nos sentimos letárgicos, en una rutina, y parecemos haber perdido la motivación para lograr cosas, no debemos desesperar. Al igual que el invierno es una pausa anual en el ciclo de vida de los árboles, las temporadas de letargo e improductividad son fases necesarias en el ciclo de la vida humana. Al igual que, con la llegada de la primavera, la savia vigorizante se mueve imperceptiblemente desde los troncos hacia las ramas que se extienden hacia el cielo, nosotros también tendremos una nueva energía que fluirá desde bien adentro de nuestra reserva espiritual, siempre y cuando fijemos nuestro objetivo en dirección al cielo.

El Cuidado y Mantenimiento Necesario

Hay otro mensaje en el año nuevo de los árboles. El rabino Gedalia Schorr señala una diferencia entre los árboles y las plantas. A pesar de que los árboles requieren un mantenimiento regular, producen fruta cada año sin que haya una nueva plantación. Por otro lado, para poder crecer, las plantas y los vegetales deben ser replantados cada año.

Sin embargo, si un árbol no recibe el cuidado necesario, morirá. El hombre es como el árbol. Con un buen mantenimiento, no necesitamos comenzar de nuevo desde el principio con cada objetivo que nos planteamos. Podemos construir sobre logros pasados, para llegar aún más alto. Pero, al igual que un árbol, requerimos el cuidado adecuado para evitar el daño espiritual y para volver a crecer.

Tu B’Shvat nos inspira a recordar nuestra similitud con el árbol. Debemos ser cuidadosos y debemos protegernos, para poder alcanzar logros mayores sin tener que comenzar siempre desde cero.

El ABC de Tu B’Shvat

El “año nuevo de los árboles” tiene un conjunto especial de costumbres llenas de significado.

Tu B’Shvat aparece en el Talmud (Rosh HaShaná 2a) como uno de los cuatro “años nuevos” en el calendario judío:

“Beit Hilel dice que el ‘año nuevo de los árboles’ es el día 15 del mes de Shvat – Tu B’Shvat.

La costumbre en Tu B’Shvat es comer frutos de las siete especies con las cuales la Tierra de Israel es alabada: “…una tierra de trigo, cebada, viñas, higueras y granada, una tierra de olivos y miel [de dátiles]” (Deuteronomio 8:8).

La tradición cabalística incluye hasta un místico “Seder” de Tu B’Shvat (conceptualmente similar al Seder de Pesaj), en donde son expuestas las dimensiones interiores de los frutos, junto a las bendiciones, las canciones y una profunda discusión. El Arizal, gran cabalista del siglo 16, enseñó que comer 10 frutos específicos y beber cuatro copas de vino en un orden específico puede acercar a la persona a la perfección espiritual.

Algunos judíos guardan su etrog desde Sucot para comerlo en Tu B’Shvat. Este día también es considerado propicio para rezar por un hermoso etrog para el siguiente Sucot.

En el Israel contemporáneo, Tu B’Shvat es una especie de “Día del Árbol” judío – un día de conciencia ambiental en el que se plantan árboles en celebración.

Leyes Agrícolas en Israel

Tu B’Shvat tiene una gran importancia en las leyes agrícolas que son relevantes en la Tierra de Israel.

Como “año nuevo de los árboles”, Tu B’Shvat es la fecha límite en el calendario hebreo para calcular la edad de un árbol frutal.

Se considera que todo árbol tiene su “cumpleaños” en Tu B’Shvat. Esto significa que si plantaste un árbol el 14 de Shvat, éste comienza su segundo año al día siguiente; mientras que si plantas un árbol el 16 de Shvat, no comienza su segundo año sino hasta el Tu B’Shvat siguiente.

Tu B’Shvat es como el año fiscal para la agricultura.

La relevancia práctica de esto es que durante los tres primeros años de un árbol sus frutos están prohibidos bajo el requerimiento bíblico de no comer Orlá (Levítico 19:23).

Más aún, Tu B’Shvat es el año nuevo para determinar los diezmos: En los años 1, 2, 4 y 5 del ciclo de siete años de Shemitá, el 10 por ciento del producto de Israel es Maaser Shení, que debe ser redimido con una moneda. En los años 3 y 6 del ciclo, ese 10 por ciento es Maaser Aní, que debe ser entregado a los pobres.

Cuando comemos frutos que crecieron en Israel, deben ser debidamente diezmados. Si no se hace, los frutos no son “casher”.

Bendiciones por los Frutos

La bendición adecuada antes de comer el fruto de un árbol es:

Baruj Atá Ado-nai Elohei-nu Mélej HaOlam boré pri ha-etz”.

“Bendito eres tú, Dios, Rey del Universo, Que crea el fruto del árbol”.

[Unos cuantos frutos, como el ananá, tienen una bendición diferente – la última palabra es cambiada por “ha-adamá”].

En Tu B’Shvat también se acostumbra comer un “fruto nuevo” – un fruto de estación que aún no has probado esta temporada, y decir la bendición siguiente:

Cuando comemos dos alimentos que llevan la misma brajá, como un dátil y una manzana, que ambos requieren la bendición de “ha-etz”, una sola brajá los cubre a ambos.

Si tu plan es comer más que un tipo de fruta, el principio es: Di una bendición (Brajá) por el más importante de los dos. El Código de Ley Judía (OJ 211) describe un orden específico con el que decir la brajá (y consecuentemente qué alimento es comido primero).

Un factor clave al determinar la “importancia” son las especiales “Siete Especies”. Por lo tanto, cuando tenemos dos alimentos de la misma brajá – como dátiles y manzanas – habría que decir “ha-etz” sobre los dátiles (una de las siete especies).

[El estatus especial de las Siete Especies aplica incluso a un producto no israelí. Sin embargo, si las frutas son las mismas, lo producido en Israel tiene preferencia para la brajá por sobre lo producido en la Diáspora].

Más aún, este versículo enseña el orden de importancia dentro de las Siete Especies mismas. La regla es que un fruto o grano que es mencionado más cerca de la palabra “tierra” (que aparece dos veces en el versículo) es considerado de mayor importancia. Dentro de las siete especies, el orden de importancia es:

Trigo / cebada / aceitunas / dátiles / uvas / higos / granadas

El Hombre es un Árbol

La Torá compara a la persona con un árbol. Raíces, ramas, hojas. ¿Cuál es la conexión?

La Torá es un árbol de vida para quienes se aferran a ella (Proverbios 3:18).

Quizás lo recuerdes de la escuela judía… una vez al año recibías una bolsita con algunas pasas de uva, dátiles y otras frutas, y recolectabas dinero para plantar árboles en Israel. Eso era ‘Tu B’Shvat’.

Pero por supuesto hay un significado más profundo detrás de la festividad, más allá de esa perspectiva infantil del judaísmo.

Yendo a la Fuente

La fuente para ‘Tu B’Shvat’ es la declaración que abre el tratado talmúdico de Rosh Hashaná: La Academia de Hillel enseñó que el día 15 del mes de Shvat es el año nuevo de los árboles.

¿Qué significa eso? ¿El año nuevo de los árboles? ¿Todos los cedros y pinos se reúnen, toman resoluciones para crecer espiritualmente el próximo año y sumergen manzanas en miel?

¡Por supuesto que no! ‘Tu B’Shvat’ es técnicamente el día en que los árboles dejan de absorber agua del piso y, en cambio, comienzan a extraer nutrientes de la savia. En la ley judía, eso significa que la fruta que ha florecido antes del 15 de Shvat no puede ser utilizada como diezmo para la fruta que floreció después de esa fecha.

Entonces, ¿qué relevancia tiene esto para nosotros en el siglo 21?

En varios lugares, la Torá compara a la persona con un árbol:

  • Una persona es como el árbol de un campo…” (Deuteronomio 20:19).
  • Porque así como los días de un árbol serán los días de mi pueblo” (Isaías 65:22).
  • Él será como un árbol plantado cerca del agua…” (Jeremías 17:8).

¿Por qué la comparación?

Para sobrevivir, un árbol necesita los cuatro elementos básicos: tierra, agua, aire y fuego (sol). Los seres humanos también requerimos los mismos elementos básicos. Examinémoslos uno por uno:

Tierra

Un árbol necesita estar plantado firmemente en la tierra. La tierra no sólo es la única fuente de la cual absorbe sus nutrientes, sino que también le provee de un lugar para que crezcan sus raíces.

Esto también es cierto para una persona. El Talmud explica:

Una persona cuya sabiduría sobrepasa a sus buenas acciones es comparada a un árbol cuyas ramas son numerosas, pero cuyas raíces son pocas: el viento viene y lo arranca, dándolo vuelta.

Pero una persona cuyas buenas acciones sobrepasan a su sabiduría es comparada a un árbol cuyas ramas son pocas pero cuyas raíces son numerosas. Incluso si viniera todo el viento del mundo y soplara en su contra, no podría moverlo de su lugar (Pirkei Avot 3:22).

Una persona puede parecer exitosa por fuera, llena de cosas y con un lujoso auto. Pero si las raíces son pocas – si tiene poca conexión con su comunidad y con su legado – entonces la vida le puede enviar desafíos imposibles de superar. Un viento fuerte puede arrancar a un árbol. Una persona sola es vulnerable ante las tendencias y las modas, las cuales pueden llevarlo a la desesperanza y a la destrucción.

Pero si una persona – independientemente de su riqueza y estatus – está conectada a su comunidad y legado, entonces incluso si soplaran en su contra todos los vientos del mundo, ellos no podrían moverla de su lugar.

Los seres humanos requerimos una base fuerte en donde los valores y la moral son absorbidos, y que provea un ambiente que promueva el crecimiento. En un mundo lleno de negatividad, necesitamos un filtro, un lugar seguro al que volver y en el que refrescarnos. Una comunidad provee un escudo impenetrable – la tierra en la que podemos ser nosotros mismos, cometer nuestros errores, y seguir siendo aceptados, amados y sustentados.

 

Agua

El agua de lluvia es absorbida por el suelo y luego – por medio de un elaborado sistema de raíces – sube por el tronco, las ramas y las hojas del árbol. Sin agua, el árbol se secaría y moriría.

La Torá es comparada con el agua, como dice Moshé: “Que mis enseñanzas caigan como la lluvia” (Deuteronomio 32:2). Tanto la lluvia como la Torá descienden del cielo y le brindan alivio a los sedientos. La Torá fluye desde Dios y ha sido absorbida por los judíos en todas las generaciones. La Torá le da ánimo y vitalidad al espíritu humano. Una vida basada en Torá florecerá con sabiduría y buenas acciones.

Sin agua, una persona se deshidrataría y finalmente estaría desorientada, llegando al punto en que ni siquiera sería capaz de reconocer a su propio padre. Lo mismo sucede con la Torá, sin la cual una persona queda desorientada – hasta el punto en que ni siquiera es capaz de reconocer a su Padre Celestial, el Omnipotente Dios de Israel.

 

Aire

Un árbol necesita aire para sobrevivir, ya que éste contiene el oxígeno que necesita para respirar y el dióxido de carbono que necesita para realizar la fotosíntesis. En una atmósfera desbalanceada, el árbol se sofocaría y moriría.

La Torá (Génesis 2:7) declara que Dios exhaló aliento de vida en el hombre. La palabra hebrea para respiración – neshimá – es la misma que la palabra alma – neshamá. Nuestra fuerza espiritual viene, metafóricamente, por medio del aire y de la respiración.

Nosotros utilizamos nuestros sentidos del gusto, tacto y vista para percibir cosas físicas (incluso escuchar involucra la percepción de ondas sonoras). Pero el olfato es el más espiritual de los sentidos, dado que es el que se involucra menos con la materia física. Como dice el Talmud (Brajot 43b): “El olfato es aquello de lo que se beneficia el alma y no el cuerpo”.

En el Templo Sagrado, la ofrenda del incienso (sentido del olfato) era ofrecida diariamente y una vez al año, en el día de Iom Kipur, carbones del altar del incienso eran tomados en un incensario y eran ingresados al Kodesh HaKodashim (Santo Santuario). El Talmud (Sanhedrín 93a) dice también que cuando venga el Mashiaj olerá y juzgará – es decir, utilizará su sensibilidad espiritual para determinar la verdad en asuntos complejos.

Fuego

Un árbol también necesita fuego – luz solar – para sobrevivir. La absorción de la energía solar activa el proceso de fotosíntesis, una reacción química que es esencial para el crecimiento y la salud del árbol.

Los humanos también necesitan fuego – calidez – para sobrevivir. Ésta es la calidez de la amistad y de la comunidad. La gente absorbe energía de sus pares, amigos, familia, vecinos y asociados – y la canaliza hacia la formación de una identidad y hacia la realización de determinadas acciones. Todas las ceremonias esenciales del judaísmo están basadas en la familia y la comunidad – desde la celebración del nacimiento hasta la llegada de la madurez, el matrimonio, la educación e incluso la muerte.

El poder de la comunidad está ilustrado en la siguiente historia talmúdica:

Un anciano estaba plantando un árbol. Una persona joven pasó y preguntó: ¿Qué estás plantando?

Un algarrobo, respondió el hombre.

Tonto, dijo el joven. ¿No sabes que a un algarrobo tarda 70 años en dar frutos?

Eso está bien, dijo el hombre. Al igual que otros plantaron para mí, yo planto para las generaciones futuras.

Un Tiempo Para Crecer

Este año en ‘Tu B’Shvat’, mientras estés comiendo los tradicionales frutos, hazte las siguientes preguntas:

¿Estoy obteniendo el alimento y la protección espiritual que necesito para sobrevivir, o mi árbol está siendo tirado abajo por las fuerzas de la sobrecarga de información y del desenfrenado materialismo?

¿Soy parte de una comunidad judía fuerte, que provee un ambiente de calidez y sustento? ¿O estoy a la deriva en el absoluto anonimato de la vida urbana y el ciberespacio?

¿Estoy mirando hacia las generaciones futuras sabiendo que estoy proveyéndoles los cimientos adecuados para sus vidas?

Un Vistazo a Tu B’Shvat

El árbol como una metáfora de crecimiento personal.

Tom estaba a punto de colapsar. Tres días de caminata por el desierto desolado habían dejado su marca: fatigado y deshidratado por una sed que sólo una árida extensión desértica puede producir. El sol resplandeciendo en lo alto estaba haciendo que su cabeza diera vueltas. Su estómago le recordaba constantemente lo vacío que estaba. ¿Cuánto había pasado desde que había tenido una comida decente?

Justo cuando ya casi no podía soportar más, Tom vio algo asomándose en el horizonte. ¿Podía eso ser realmente un árbol frutal? Debe ser un espejismo, se dijo a sí mismo. ¡El hambre y la sed se me están subiendo a la cabeza!

Pero antes de renunciar hizo un último esfuerzo para alcanzar su árbol frutal. Con la última gota de fuerza finalmente alcanzó su objetivo. ¡Tom no podía creer lo que veía! Bajo la deliciosa sombra del árbol cargado de frutas encontró un manantial y satisfizo su sed. Luego llenó su estómago con deliciosa fruta. Tom descansó su cuerpo rendido a la sombra del árbol hasta que le volvieron las fuerzas y pudo continuar su camino.

Antes de alejarse de su amado árbol, sintió la necesidad de darle una bendición. ¡Oh árbol! ¡Oh árbol! ¿Cómo puedo bendecirte? ¿Debería bendecirte para que tus frutos sean dulces? ¿Debería bendecirte para que tu sombra sea placentera? Ya lo es. ¿Que un fresco manantial fluya debajo de ti? Ya lo hay. Por lo tanto te bendigo para que todos los retoños futuros que crezcan de ti sean tan placenteros como tú (basado en el Talmud, Taanit 5b).

El versículo dice: Porque el hombre es un árbol del campo (Deuteronomio 21:19). Y adicionalmente, el Rey David expone: Los rectos son comparados con la palmera y el cedro; plantados en la casa del Señor, continuamente produciendo frutos (Salmos 92:13).

El Año Nuevo de los Árboles

El pueblo judío celebra varios años nuevos (discutidos al comienzo del tratado talmúdico Rosh Hashaná). Uno de esos años nuevos es el 15 de Shvat, el año nuevo de los árboles. El aspecto técnico de ésto se refiere a las leyes de separar el diezmo de las frutas y a la prohibición de orlá (la prohibición de comer de los frutos de los árboles durante los tres primeros años). La demarcación del año nuevo es cuando la savia sube en el árbol, que es aproximadamente en esta época.

La celebración de Tu B’Shvates bastante simple. La costumbre es comer algunas frutas y recitar la bendición Boré Perí Haetz (Él ha creado el fruto del árbol). Algunos van un paso más adelante y recitan la bendición sobre un fruto que aún no han comido en esta temporada, para decir la bendición Sheejeianu: Quien me ha dado vida y me ha sustentado por otra temporada.

También es preferible comer frutos de la Tierra de Israel, o al menos de las siete especies con las que la Tierra de Israel fue bendecida: trigo, cebada, uvas, aceitunas, dátiles, higos y granadas (Deuteronomio 8:8). Algunos hasta tratan de comer 15 tipos diferentes de frutas.

La Importancia de Tu B’Shvat

¿Cuál es la gran cosa? Aunque Tu B’Shvates una festividad relativamente menor, hacemos más en ella que lo que hacemos en los otros años nuevos mencionados en el Talmud (exceptuando Rosh Hashaná en donde hacemos sonar el shofar, etc.). Entonces, ¿Cuál es la idea espiritual de Tu B’Shvat?

Los judíos durante todo el exilio, ya sea soportando inviernos helados en Siberia o gozando del calor en la soleada Florida, siempre mantuvieron la tierra de Israel cercana a sus corazones y a sus conciencias. Los judíos miran hacia Jerusalem para rezar tres veces por día. Cada vez que recitamos las gracias por la comida pedimos por la reconstrucción de Jerusalem.

De la misma manera, los judíos siempre celebran el comienzo de la primavera en Israel. Aunque afuera todavía es invierno y frio, muy dentro del árbol la savia está subiendo y ha comenzado el proceso de creación de un nuevo fruto. De la misma manera, nosotros confiamos en que Dios está preparando nuestra redención – aunque en la superficie exterior todavía estamos en el amargo exilio.

Comer su Fruto

En la bendición que recitamos después de comer cualquiera de las siete especies, le agradecemos a Dios por la tierra amplia, buena y atractiva que dio en herencia a nuestros ancestros, para comer de su fruto y ser saciados con su bien. ¿Eso significa que todo el propósito de vivir en Israel es comer las naranjas Jaffa?

El Talmud propone la pregunta: ¿Por qué quería Moshé entrar a la tierra de Israel? ¿Era porque quería comer de sus frutos? El Talmud responde que Moshé deseaba cumplir las mitzvot que sólo pueden ser cumplidas en la tierra de Israel.

¿De quién es la tierra? Una explicación es que nosotros solamente tenemos el derecho de comer de los frutos de Israel, de la misma manera en que uno puede vender su campo o sólo los derechos para plantarlo, para que luego vuelva a su dueño original. La tierra de Israel le pertenece al Creador, Quien nos da el derecho de comer de sus frutos, pero no debemos olvidar que la tierra es Suya: “¡La tierra es Mía; ustedes son forasteros y residentes conmigo!” (Levítico 25:23).

Esto también es demostrado por la única mitzvá que todos los profesores universitarios respetan: el año sabático. Cada siete años nos abstenemos de toda actividad agrícola en toda la tierra. Al igual que Shabat, mediante no hacer ninguna actividad creativa una vez a la semana, proclama que el mundo le pertenece a Dios, también proclamamos la propiedad exclusiva de Dios de la tierra mediante no plantar ni cosechar por todo un año.

La Santidad de la Tierra

El Talmud dice que el Santo Templo fue destruido por el pecado de no recitar la bendición por la Torá. ¡Ésto parece una pequeña transgresión en relación al castigo que recibimos!

El Baj, un comentarista, explica que mediante la recitación de la bendición por el estudio de la Torá, conectamos nuestro estudio con la fuente de la Torá, Dios Mismo. Ésto causa que la Presencia Divina descienda a la tierra y el suelo de Israel se vuelva santificado. Ésto es absorbido por el fruto, y cuando uno lo consume inculca santidad.

Esta relación se perdió cuando el pueblo judío se negó a recitar la bendición por la Torá, y consideró al estudio de la Torá como un objetivo meramente intelectual. La Presencia Divina se fue y esa fue la causa de la destrucción; no fueron las acciones de los romanos o los babilonios las que molieron harina que ya había sido molida, es decir, los judíos mismos ya habían causado la destrucción. Así podemos apreciar la espiritualidad que viene de los frutos de la tierra.

El Poder del Crecimiento

La lección práctica que derivamos de Tu B’Shvates que una persona es similar a un árbol (el desarrollo del feto en el útero es parecido a una planta). Los cabalistas dicen que hay cuatro niveles de vida:

– Objetos inanimados, como la tierra y las rocas

– Objetos que crecen, como el mundo vegetal

– Objetos vivientes, como el reino animal

– Comunicadores, como los seres humanos

¿Cuál es la diferencia entre las plantas y los animales? Las plantas pasan su día vegetando, es decir, absorbiendo nutrientes del suelo (comiendo) y haciendo fotosíntesis (reproduciendo).

Los animales son una forma de vida más elevada y tienen un cerebro con el que pensar, y pies para dirigirse a lugares. Sin embargo, el proceso de pensamiento y movilización de los animales está encaminado hacia la búsqueda de comida y pareja; entonces, desde un punto de vista, ¡un animal puede ser comparado a una planta que camina y piensa! Es por eso que sus cabezas están al mismo nivel que sus cuerpos (¡por favor no preguntes por las jirafas!), dado que todo el propósito de sus cerebros es satisfacer las necesidades del cuerpo.

Los seres humanos se paran erguidos porque se supone que deben pensar sobre temas más elevados que sus cuerpos (¡Aunque no siempre tenemos éxito!).

Un ser humano tiene aspectos de todos los niveles. La gente tiene motivaciones puramente físicas (vegetal), deseo de tener vidas confortables (animal), capacidad intelectual (humano) – más un quinto nivel, espiritual.

Los arboles crecen continuamente desde la semilla, hasta que mueren. Esta comparación nos enseña que una persona también debe continuar creciendo, no vaya a ser que se estanque. Ésto es especialmente cierto en el estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot.

Moshé compara la Torá al agua: “Que mis enseñanzas fluyan como lluvia” (Deuteronomio 32:22). ¿Qué crece del agua de la Torá? ¡La persona misma! Un árbol no deja de crecer desde el momento en el que la semilla germina hasta que muere. Por lo tanto un árbol ejemplifica crecimiento constante y firme. Así también, el hombre debe permanecer creciendo. La peor actitud es matar el tiempo. ¡Matar el tiempo es un suicidio!

Nuestra permanencia en este mundo es muy limitada y debemos buscar conseguir el máximo. Un cierto grandioso rabino comenzó publicando libros a la edad de 90 que se convirtieron en best-sellers en el mundo judío. ¡La vida comienza a los 90! Algunos de nuestros líderes más grandes estaban bien avanzados en edad mientras sostenían al pueblo judío en sus hombros.

Vivir con vitalidad y logros refleja la felicidad asociada con el crecimiento. Como concluye el Rey David en el Salmo 92: “El recto continuará dando fruto en la ancianidad con frescura y vitalidad”. Ésto testifica que nuestra esperanza yace en el Eterno.

Cuando viajamos en un tren o en un bus, uno puede ir hacia adelante, pero no puede ir hacia arriba o hacia abajo salvo que esté en el aire. En la universidad uno progresa y puede aprender mucha información, pero en una yeshivá uno se eleva, sube, ya que toda nuestra esencia es elevada por los estudios.

Plantar una Semilla

Veamos cómo funciona una semilla. Cuando uno planta una semilla primero se pudre y luego germina, hasta que eventualmente obtienes un florecimiento y luego el fruto.

El ateo le preguntó al sabio: ¿Cómo puedes creer en la resurrección de los muertos? ¿No puedes ver que el cuerpo está completamente descompuesto? ¿Cómo podría volver a vivir? El sabio contestó que es lo mismo que una semilla; plantamos el cuerpo de los muertos en el suelo y el resultado emergerá en la resurrección final.

Rabí Akiva comparó a los judíos con los peces que están tratando de evitar la red del pescador. Entonces el zorro invitó a los peces a que subieran a la tierra para resguardarse. El pez respondió: Si estamos en peligro en el agua que es nuestra fuente de vida, ¡seguramente si somos removidos de nuestra fuente de vida estaremos sepultados! De la misma manera, la Torá es la fuente de vida del judío.

Cuando uno planta una semilla en suelo fértil y agrega agua, debe darle tiempo para crecer. Si remueves la semilla todos los días para evaluar su progreso, puede que nunca crezca. Igualmente, nosotros debemos conectarnos con nuestras raíces, el pueblo judío, nutrirnos de nuestra fuente de vida, la Torá, y crecer a través de logros como individuos y como nación. Ésta es la lección de Tu B’Shvat.

Cuando comas de las frutas de Tu B’Shvat, piensa en la tierra de Israel y en la conexión entre el pueblo judío y la tierra. Cuando recites la bendición sobre el nuevo fruto, ¡agradécele a Dios por la vida, y piensa en el poder de crecimiento en la fruta, en la Torá y en todas las personas!

(Basado en un discurso del rabino Shlomo Wolbe)

 

 

10 De Tevet Ayuno

ג׳ בטבת ה׳תשע״ה (December 25, 2014) por  
Archivado bajo7 Festividades, Estudios

 

El 10 de Tevet es uno de los cuatro días de ayuno que conmemora tiempos oscuros en la historia judía. Los otros son Tishá B’Av (el día de la destrucción de ambos Templos en Jerusalem), el 17 de Tamuz (el día en que Tito y sus tropas romanas derribaron el muro defensivo de Jerusalem en 70 EC), y el 3 de Tishrei (el día que marca el asesinato del gobernador judío de Yehudá – designado por Babilonia – Guedalia ben Ajikam. En realidad fue asesinado en Rosh HaShaná, pero el día de ayuno fue postergado hasta el día después de Rosh HaShaná por la festividad).

El 10 de Tevet es considerado tan severo e importante que es observado incluso si cae en viernes.

El 10 de Tevet marca el comienzo del sitio a Jerusalem por Nabucodonosor, el rey de Babilonia, y el comienzo de la batalla que finalmente destruyó el Templo de Salomón y envió a los judíos al Exilio de Babilonia, que duró 70 años. La fecha del 10 de Tevet nos es recordada por el profeta Ezequiel, quien ya estaba en Babilonia como parte del primer grupo de judíos exiliados allí por Nabucodonosor, 11 años antes de la destrucción del Templo.

El 10 de Tevet es considerado un día de ayuno tan severo e importante que es observado incluso si cae en viernes (érev Shabat), mientras que los otros días de ayuno están organizados por ajustes en el calendario de manera que nunca caigan un viernes, para no interferir con los preparativos de Shabat.

En muchas congregaciones sefardíes, en el Shabat anterior al Diez de Tevet y antes del Servicio de Musaf (Plegaria Adicional), el cantor litúrgico anuncia: “Hermanos, Casa de Israel, escuchen, el ayuno del décimo mes (Tevet) será en tal y cual día. Que el Santo bendito sea lo transforme en un día de felicidad y regocijo, como está escrito (Zacarías 8:19): Así ha dicho el Dios de las Huestes: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en las festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz”.

Traducción Griega

Sin embargo, hay otros días conmemorativos que caen inmediatamente antes del 10 de tevet, y que su memoria ha sido silenciosamente incorporada al día de ayuno del 10 de tevet. El 8 de tevet, el rey Ptolomeo de Egipto forzó a los eruditos judíos a reunirse y traducir la Biblia hebrea al griego. A pesar de que el Talmud nos relata que este proyecto fue bendecido con un milagro – los 70 eruditos fueron puestos en cubículos separados, y sin embargo terminaron con la misma traducción – la visión general de los rabinos de la época sobre este proyecto fue decididamente negativa. El Talmud registra que cuando esta traducción se hizo pública “la oscuridad descendió al mundo”.

La ‘casherización’ del idioma griego al ser utilizado en la traducción de la Biblia hebrea tuvo amplias ramificaciones en la sociedad judía.

Esta traducción – la Septuaginta – eventualmente se convirtió en la base para la sección del Viejo Testamento de la biblia cristiana unos siglos más tarde. La traducción griega de la Biblia también fomentó el avance de las intenciones de los judíos helenistas de incorporar la cultura griega a la vida judía, e intentar reformar el judaísmo a imagen de los valores y el estilo de vida griegos. La “casherización” del lenguaje griego al ser utilizado en la traducción de la Biblia hebrea tuvo amplias ramificaciones en la historia judía y socavó algunos de los esfuerzos de los rabinos para combatir la seducción de Grecia en el Israel de aquel entonces.

La Muerte de Ezra el Escriba

Nuestra tradición sostiene que el noveno día del mes de Tevet es el día de la muerte de Ezra el Escriba. Para el Talmud, este grandioso judío fue comparable a Moisés. “Si la Torá no hubiese sido entregada por medio de Moisés, podría haber sido entregada a Israel por medio de Ezra”. Ezra lideró el retorno de los judíos a Jerusalem desde su exilio en Babilonia. Fue bajo su dirección e inspiración – junto a la ayuda del judío de la corte, Nejemia – que fue construido el Segundo Templo, a pesar de haber sido en una escala y estilo mucho más modestos que la grandiosidad del Templo de Salomón.

Ezra también renovó el pacto de Moisés entre Israel y Elohim, detuvo la ola de matrimonios mixtos que afligió a los judíos que volvían a Jerusalem, fortaleció la observancia pública y privada de Shabat y creó las escuelas y las herramientas intelectuales necesarias para el fomento del conocimiento y el desarrollo de la Torá Oral dentro del pueblo judío.

Un hombre de un carácter incorruptible, gran compasión, profunda visión y erudición y un carisma inspirador, Ezra el Escriba es responsable por la supervivencia del judaísmo y de los judíos hasta este mismo día. No sorprende entonces, que los judíos hayan marcado el día de su muerte como un día triste en el calendario judío. Dado que ayunar en el 8, el 9 y el 10 de Tevet consecutivamente no sería razonable, los eventos del 8 y del 9 fueron incorporados en el ayuno del 10 de Tevet.

Combinando Días

La política rabínica ha sido agregar otras conmemoraciones tristes a los días de ayuno ya establecidos, para no llenar el calendario con tantos días de recuerdos tristes. Por esto, el recuerdo de la destrucción de las comunidades judías de Worms, Speyers y Mainz por los cruzados en 1096 está marcado en el ayuno de Tishá B’Av, a pesar de que ocurrieron en otros meses.

Esta política de minimizar la cantidad de días de conmemoración de eventos tristes se convirtió en una práctica aceptada en todo el mundo judío hasta el Holocausto. Sin embargo, la enormidad de la tragedia del Holocausto hizo parecer chico a todo lo que lo precedió en la historia del pueblo judío en la Diáspora. Por lo tanto, es entendible por qué la Knéset (parlamento israelí) buscó designar un día específico para el recuerdo del Holocausto. Sin embargo, la política rabínica de minimizar los días de recuerdo trágico, jugó un rol importante para la asignación del recuerdo del Holocausto para gran parte de la población israelí en el 10 de Tevet.

Que sólo conmemoremos días alegres en el futuro.

Recuerdo una discusión que tuve una vez sobre la pregunta del futuro Templo. El compañero con quien estaba debatiendo decía que había opiniones diferentes sobre esto en el Judaísmo. ¿Quién escribió lo siguiente?
Mashiaj [el Mesías] restaurará el reino de David a su antigua gloria, a su soberanía original. Él construirá el Santo Templo y reunirá los dispersos de Israel. En su tiempo, todas las leyes [de la Torá] se reintegrarán como antes; se ofrecerán sacrificios y el año Sabático y del Jubileo se instituirán como dice la Torá. Quien no crea en él o no se anticipe a su venida, no sólo niega a los otros profetas sino también la Torá y a Moisés…
¿Quién dijo esto? ¿Un sacerdote desterrado que sobrevivió a la destrucción del Templo? ¿Un místico sefaradí del siglo XVI? ¿El Rebe de Lubavitch?
Recuerdo una discusión que tuve una vez sobre la pregunta del futuro Templo. El compañero con quien estaba debatiendo decía que había opiniones diferentes sobre esto en el Judaísmo. Los “rabinos de derecha” estaban a favor de él. ¿Pero qué hay del filósofo ilustrado como Maimónides? ¿No diría él que mientras el Templo pudo haber sido un componente necesario para la vida religiosa en la cultura de aquella época, es un anacronismo en el mundo de hoy? (Mi amigo estaba refiriéndose a un pasaje en la Guía de los Perplejos que podría entenderse de esta manera.)
En respuesta, tomé el tomo 14 del libro de Mishné Torá del estante y le mostré el párrafo citado, escrito hace más de ocho siglos por el propio Maimónides, donde declara inequívocamente que la reconstrucción del Templo es una parte íntegra de la redención futura por la cual el judío reza y se prepara todos los días de su vida.
El 10 de Tevet es el aniversario del sitio de Jerusalén que llevó 30 meses después a la destrucción del Templo. En este día, los judíos a lo largo del mundo ayunarán y lamentarán por su destrucción y rezarán para su reconstrucción. Así que éste es un buen momento para preguntar: ¿Por qué necesitamos un Templo? ¿Qué exactamente nos está faltando?
La humanidad ha aprendido bastante durante los últimos 6000 años. Filosofamos nuestro camino a la ciencia y luego la ciencia nos conduce hacia la puerta del misticismo. En el camino, inventamos la literatura, el arte, el amor romántico, la economía, la democracia y la psicología.
Pero todavía no sabemos cómo vivir nuestras vidas.
Ponga a veinte personas en un cuarto. Seguramente que se pondrán de acuerdo sobre la santidad de la vida, los derechos humanos, la igualdad, el libre albedrío, la paz mundial, etc. Pero sáquelos del cuarto a su cotidianeidad y tendrá veinte opiniones diferentes en lo que estas cosas significan y cómo deben aplicarse.
En las elecciones diarias que la vida nos presenta, los mismos principios en que estábamos de acuerdo se vuelven la base para visiones y actos contradictorios, en todo, desde el aborto al suicidio asistido, desde el vegetarianismo a la plegaria en la escuela, casi cada tema puede confrontarnos.
Las ideas y principios no son suficientes. Ellos definen el “cuadro general”, pero pocos conflictos son sobre el cuadro general. La mayoría de nuestros conflictos y dilemas son sobre el cómo, el cuándo y el dónde. No es suficiente saber lo que es correcto–necesitamos conocer profundamente la justicia, entender sus modos y sutilezas, sus sabores y parcialidades.
Es como la diferencia que existe entre ver una persona un rato y estar casado con esa persona durante veinte años. En el primer caso, tengo una cara y un nombre: si me encontrara a esta persona en la calle, sabría quién es. ¿Pero sé cómo le gusta su café? ¿Sé qué número calza o cuántas horas de sueño necesita? ¿Yo sé cómo sonríe cuándo lo felicitan o cómo reacciona cuando lo insultan?
No es suficiente saber que A es bueno y B es malo, que X tiene razón y Y está equivocado. Nosotros necesitamos ver la bondad de cerca–lo bastante para discernir los detalles. Necesitamos vivir correctamente, estar “casados” con ella, sentirla en nuestros huesos. Necesitamos una relación íntima con Di-s.
Hasta cierto punto, es posible lograr esta relación íntima en el mundo de hoy. Tenemos la Torá en la que Di-s puso Su alma y personalidad, Sus aspiraciones e idiosincrasias. La Torá es una crónica detallada de los deseos de Di-s, Sus gustos y Sus aversiones. La Torá nos da una guía a una vida que es a la vez espiritual y práctica, respondiendo a nuestro anhelo por la cercanía con lo Divino, gobernando nuestra conducta a través del mundo físico.
Pero el problema es que la Torá es un documento escrito. Por lo tanto ¿qué le dice Ud. a alguien que sostiene: “Yo, también, tengo una Torá, y ¿mi tradición tiene una interpretación distinta de la suya sobre el bien y el mal?” ¿Cómo podemos estar seguros que entendemos correctamente los matices y si el texto escrito está aplicándose óptimamente en nuestras vidas?
¡Si sólo hubiera un lugar donde la bondad y la rectitud realmente vivieran! Un lugar con una dirección y un número de teléfono. Un lugar donde podamos ir físicamente y llevar a nuestros primos y vecinos. ¡Miren, diríamos, ésta es la verdad, ésta es la bondad y ésta la justicia! ¿Ven? Y ellos verían.
Había semejante lugar: el Santo Templo en Jerusalén, la casa de Di-s en el mundo físico. Eso es lo que nos está faltando.

 

 

Janucá (Dedicación)

כ״ו בתשרי ה׳תשע״ה (October 20, 2014) por  
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Januka Sameaj

חנוכה – Jánuca

La Historia de Jánuca

Bajo Dominio Sirio Fue en la época del Segundo Gran Templo en Jerusalén, hace casi veintidós siglos, cuando tuvieron lugar los eventos que conmemoramos año tras año en Jánuca.

El pueblo judío había regresado a la Tierra de Israel del Exilio Babilónico, y reconstruido el Gran Templo. Pero siguieron sometidos a diversos poderes imperiales. Primero el persa, y más tarde los ejércitos conquistadores de Alejandro Magno.

Con la muerte de Alejandro, su vasto imperio fue repartido entre sus generales. Tras una lucha por el poder que abarcó a todas las naciones del Medio Oriente, Israel se encontró bajo el dominio de la dinastía seléucida, reyes griegos que reinaban desde Siria.

Alejandro se inclina ante el Sumo Sacerdote

El Talmud cuenta que cuando Alejandro Magno y sus legiones conquistadoras avanzaron sobre Jerusalén, fueron recibidos por una delegación de ancianos lideriados por Shimón “el Justo”, el Sumo Sacerdote. Cuando Alejandro vio acercarse a Shimón, bajó de su caballo y se arrodilló ante el Sabio judío.

Alejandro explicó a sus sorprendidos hombres que cada vez que salía a la batalla, tenía una visión. Un hombre muy parecido al Sumo Sacerdote conducía sus tropas a la victoria.

Como muestra de gratitud, y con un profundo respeto por el poder espiritual de los judíos, Alejandro fue un gobernante bondadoso y generoso. Canceló los impuestos judíos durante los Años Sabáticos cuando el trabajo agrícola queda suspendido por orden bíblica, y hasta ofreció animales para ser ofrendados en su beneficio en el Gran Templo. Desafortunadamente, la historia habría de mostrar que los herederos de Alejandro no sabrían sostener su benevolencia.

¡AQUÍ SUCEDIÓ UN GRAN MILAGRO!

¿Cuál es el gran milagro que el Dreidel y la fiesta conmemoran? Se ha proclamado que después de que los macabeos ganaron su apabullante victoria militar sobre los invasores griegos de Israel limpiaron el Templo. Al hacerlo, necesitaron encender la Menorá (un candelabro en el Templo). Los macabeos sólo tenían suficiente del aceite adecuado para que ardiese durante un día. El milagro que es recordado es la historieta de cómo las luces estuvieron encendidas durante ocho días dándoles el tiempo suficiente para completar la celebración y producir más aceite para el Templo.

En los días de Matitiahu, hijo de lojanán el Sumo Sacerdote, el Jashmonaí y sus hijos, cuando el malvado reino helenico se levantó contra Tu pueblo Israel para hacerles olvidar Tu Torá y ‘violar los decretos de Tu voluntad. Pero Tú, en Tus abundantes misericordias, Te erigiste junto a ellos en su momento de aflicción. Libraste sus luchas, defendiste sus derechos y vengaste el mal que se les había infligido. Entregaste a poderosos en manos de débiles, a numerosos en manos de pocos, a impuros en manos de puros, a malvados en manos de justos y a pecadores deliberados en manos de aquellos dedicados a Tu Torá. Y para Ti hiciste un nombre grande y santo en Tu mundo, y para Tu pueblo Israel efectuaste una inmensa salvación y redención hasta este día. Luego Tus hijos entraron al santuario de Tu Casa, limpiaron Tu Templo, purificaron Tu Santuario, encendieron luces en Tus sagrados atrios, y fijaron estos ocho días de Janucá para agradecer y alabar Tu gran Nombre.

Hace más de 2000 años, hubo una época en que la tierra de Israel formaba parte del Imperio sirio, siendo gobernada por la dinastía de los Seléucidas. Antioco III, rey de Siria, estaba en guerra con el rey Tolomeo de Egipto por el dominio de la tierra de Israel.

Antioco III resultó vencedor en la batalla y anexó la tierra de Israel a su imperio. Al comienzo de su reinado se mostró favorablemente dispuesto hacia los judíos y les acordó ciertos privilegios.

Más adelante, sin embargo, cuando fue derrotado por los romanos y éstos lo obligaron a pagar elevados gravámenes, la pesada carga recayó sobre los diversos pueblos que conformaban su imperio, a los que obligó a proporcionarle el oro cuyo pago le habían impuesto los romanos. Tras la muerte de Antioco le sucedió en el trono su hijo Seleuco IV, quien oprimió aún más a los judíos.

A las dificultades externas debían sumársele los peligros que amenazaban al judaísmo desde su fuero interno. La influencia de los helenistas (aquellos que aceptaban la idolatría y la forma de vida de los sirios) iba en constante aumento.

El Sumo Sacerdote Iojanán entrevió la gravedad del peligro que significaba para el judaísmo la penetración de la influencia Siria en Palestina. Ello, debido a que, contrariamente al ideal de belleza exterior que idolatraban los sirios, el judaísmo sustenta el ideal de la verdad y la pureza de orden moral, colocándolo por encima de cualquier armonía física y material, tal como lo ordena Elohim en Su sagrada Torá.

El pueblo judío jamás podrá renunciar a su fe en Elohim, para aceptar la idolatría de los sirios y los griegos. Por eso, Iojanán se oponía a todo intento por parte de los helenistas judíos en introducir las costumbres griegas y sirias en su territorio. Indudablemente, tal enérgica oposición debía, tarde o temprano, devenir en algún desastre. Y así fue: los helenistas lo aborrecían, y uno de ellos informó al comisionado del rey que en el tesoro del Beit Hamikdash -Templo había gran cantidad de riquezas.

Estas riquezas del Templo estaban formadas por los dineros del “medio Shekel” con que todo judío adulto contribuía anualmente. Dicha contribución estaba destinada a solventar los sacrificios que se ofrecían en el altar, así como para la conservación y el mejoramiento del edificio del Templo.

Otra parte del tesoro estaba formada por el fondo de los huérfanos, dinero que ellos habían heredado y que se depositaba allí hasta que cumplieran su mayoría de edad.

Seleuco necesitaba dinero para pagar a los romanos y éste estaba en el Templo. Sin pensarlo muy detenidamente envió a su ministro Heliodoro a retirar el dinero del tesoro del Templo.

En vano le rogó el Gran Sacerdote Iojanán que no lo hiciera. Heliodoro no le prestó atención y atravesó la puerta del Templo; pero al punto palideció de miedo, se desmayó y cayó al suelo. Cuando recobró el sentido, ya no se atrevió a entrar de nuevo.

El “Loco”

Antíoco hasta llegó a proclamarse Elohim a sí mismo, tomando el nombre de “Antíoco Epifanes” – el divino. Pero incluso sus propios seguidores se burlaban de él, llamándolo “Antíoco Epimanes” – el loco.

Poco tiempo después, Seleuco fue asesinado, y su hermano Antioco IV comenzó a reinar en Siria. Antioco IV era un tirano de carácter arrebatado e impetuoso, desdeñoso de la religión y de los sentimientos ajenos.

Fue llamado “Epitanes”, que quiere decir “el amado de los Elohimes”, tal como varios reyes sirios recibieron títulos semejantes. Sin embargo, un historiador de aquella época, Polibio, le aplicó el mote de “Epitanio” -que significa “loco” – como más apropiado al carácter del despiadado y cruel monarca.

En su deseo de unificar a su reino mediante la implantación de una religión y una cultura comunes para todos sus súbditos, Antíoco trató de desarraigar el individualismo de los judíos al reprimir todas sus costumbres.

Destituyó al ortodoxo y virtuoso Gran Sacerdote Iojanán, e instalo en su lugar a su hermano Josué, quien se complacía en hacerse llamar por el nombre griego de Jason, pues pertenecía al grupo de los helenistas.

Josué se valió de su alta investidura para difundir aún más las costumbres griegas entre los demás sacerdotes.

Josué o Jasón fue reemplazado posteriormente por otro hombre, Menelao, quien le había prometido al rey conseguirle más dinero que Jasón. Cuando Iojanán, el antiguo Sumo Sacerdote, protestó por la difusión de la influencia helenista en el Sagrado Templo, el nuevo Sumo Sacerdote lo hizo asesinar.

Entretanto, Antioco estaba librando una exitosa guerra contra Egipto. Sin embargo, mensajeros llegados de Roma le ordenaron cesar la lucha. Antioco tuvo que someterse a la voluntad de Roma y abandonar la contienda.

En Jerusalén había cundido el rumor de que Antioco habia sufrido un grave accidente en la batalla y al creerlo muerto el pueblo se rebeló contra Menelao. El traicionero Sumo Sacerdote se vio obligado a huir junto a sus amigos.

Los Mártires

Antioco regresó de Egipto furioso porque los romanos habían puesto trabas a sus ambiciones. Cuando se enteró de lo ocurrido en Jerusalén, lanzó todo su ejército sobre los judíos. Miles de ellos fueron muertos.

Inmediatamente, dictó una serie de severos decretos contra los judíos en los que se les prohibió la práctica de su culto; en adición a ello, los pergaminos de la Ley fueron confiscados y quemados.

El descanso sabático -Shabat-, la circuncisión -Brit Milá- y las leyes del ayuno, fueron prohibidos bajo pena de muerte.

La serie de atrocidades cometidas incluyó el que a uno de los más respetados ancianos de aquella generación, Rabí Eleazar, de 90 años, los servidores de Antioco le ordenaron que comiera carne de cerdo, para que los demás hicieran lo mismo.

Cuando el anciano se rehusó, le sugirieron que se llevara la carne hasta los labios para simular que la comía. Pero Rabí Eliezer se negó también a eso, y fue asesinado salvajemente. Hubo otros miles de judíos que, del mismo modo, sacrificaron sus vidas.

La famosa historia de Jana y sus siete hijos tuvo lugar en esa época. Los hombres de Antioco iban de pueblo en pueblo y de aldea en aldea para obligar a sus habitantes a adorar a los ídolos paganos. Solo quedó una zona de refugio, los montes de Judea con sus cuevas. Pero aún hasta allí persiguieron los sirios a los fieles judíos y muchos fueron los que ofrendaron sus vidas como mártires.

Matitiahu

Cuando los griegos llegaron a la ciudad de Modi’in (una ciudad a unos 27 kms de Jerusalén), levantaron un altar y ordenaron a los judíos para que vinieran y sacrificaran un cerdo. Matatías, un viejo sacerdote, estaba enfurecido por este acontecimiento. Como sacerdote, Matatías iba a ser la primera persona requerida para hacer este sacrificio.

Cuando el oficial sirio mandó construir un altar en la plaza pública de la aldea y exigió a Matitiahu que ofrendara sacrificios a los Elohimes griegos, éste replicó:  ¡Mis hijos, mis hermanos y Yo estamos decididos a permanecer fieles al pacto que Elohim hizo con nuestros antepasados! De inmediato se aproximó al altar un judío helenista con la intención de ofrecer un sacrificio.

Matatías rechazó valientemente ofrecer un sacrificio a Zeus e hizo un discurso conmovedor contra la adoración pagana llamando a los judíos a la solidaridad y la fe.

Cuando un feligrés salió hacia delante para sacrificar el cerdo en obediencia al mandato de los invasores paganos, Matatías mató al pobre judío infiel pobre de espíritu y atacó a los soldados.

Matitiahu empuñó una espada y lo mató. Los hijos y amigos de Matitihu se arrojaron sobre los oficiales y soldados sirios. Luego de perseguir a los demás, se dedicaron a destruir el altar.

¡En ese momento comenzó la revolución! Matatías y sus cinco hijos sometieron a los griegos a una guerra de guerrillas para alcanzar la independencia de Israel.

Matitiahu sabia que Antioco se enfurecería cuando supiera lo que había sucedido, y seguramente enviaría a sus esbirros para castigarlo a él y los suyos. Por lo tanto, abandonó la aldea de Modiín y huyó con sus hijos y amigos a los montes de Judea. Todos los judíos leales y valientes se les unieron.

Formaron legiones, que cada tanto abandonaban sus escondites para lanzarse sobre destacamentos y avanzadas de los enemigos, y para destruir los altares paganos que se erigían por orden de Antioco.

Los Macabeos

Antes de morir, Matitiahu reunió a sus hijos y los instó a continuar la lucha en defensa de la Torá de Elohim. Les pidió que siguieran los consejos de su hermano Shimón “el Sabio”, y que en la lucha reconocieran como jefe a Iehudá “el Fuerte”.

Iehudá era llamado “El Macabeo”, palabra compuesta por las primeras letras de las cuatro palabras hebreas “Mi Camoja Ba’elim Hashem” -‘¿Quién es como Tú entre los poderosos oh Elohim?’-.

Antioco envió a su general Apolonio para eliminar a Iehuda y a su gente, los Macabeos. Aunque superaban en número y en equipo bélico a sus adversarios, los sirios fueron derrotados por los Macabeos.

Antioco despachó entonces otra expedición, la que también fue derrotada. Finalmente comprendió que solo con un poderoso ejército podía aspirar a derrotar a Iehuda y a sus bravos combatientes.

Un ejército de más de 40.000 hombres recorrió el territorio bajo el mando de dos comandantes: Nicanor y Gorgiash. Cuando la noticia llegó hasta Iehuda, éste y sus hermanos exclamaron:

¡Luchemos hasta la muerte en defensa de nuestras almas y de nuestro Templo!

El pueblo se reunió en Mizpá – lugar donde antaño el profeta Samuel había elevado sus preces a Elohim-. Al cabo de una serie de batallas, la guerra fue ganada por los Macabeos.

La Consagración

Los Macabeos regresaron a Jerusalén y la liberaron. Entraron en el Templo y lo limpiaron de los ídolos colocados allí por los vandálicos sirios.

Iehudá y los suyos erigieron un nuevo altar y lo consagraron en el vigésimo quinto día del mes de Kislev del año 3622 (138 antes de la E. C).

La Menorá -Candelabro- de oro habia sido robada por los sirios, por lo que los Macabeos hicieron una nueva de un metal menos noble.

Cuando quisieron encendería, solo encontraron una pequeña redoma de aceite puro de oliva que continuaba cerrada con el sello del Sumo Sacerdote Iojanán.

Este alcanzaba solo para un día; pero por un milagro de Elohim, siguió ardiendo durante ocho días, hasta que se pudo elaborar más aceite.

El milagro demostró que Elohim había tomado nuevamente a Su pueblo bajo Su protección. En recuerdo a este milagro, nuestros sabios fijaron como festividad los ocho días de Janucá, constituyéndose éstos en ceremonia anual de agradecimiento eterno por medio del encendido de las velas.

198 a. C.: ejércitos del rey seléucida Antíoco III el Grande expulsan a Ptolomeo V Epifanes de Judea y Samaria.
175 a. C.: Antíoco IV Epifanes asciende al trono seléucida.
168 a. C.: bajo el reinado de Antíoco IV, el templo es saqueado, los judíos son masacrados, y el judaísmo es declarado ilegal.
167 a. C.: Antíoco ordena la construcción de un altar a Zeus en el Templo de Jerusalén. Matatías, y sus cinco hijos, lideran una rebelión en su contra. Judah, hijo de Matatías, se hace conocido como Judah haMacabí (Judas el Martillero).
166 a. C.: Matatías muere, y Judah toma su lugar como líder de la revuelta. Comienza el Reino Hasmoneo, que dura hasta el 63 a. C.
165 a. C.: la revuelta judía contra el monarca seléucida triunfa. El Templo es liberado y rededicado. Nace la festividad de Janucá.

¿Qué significado tiene la palabra Janucá?

Tiene varias acepciones. Janucá en hebreo significa inauguración y se refiere a la re-inauguración del Templo por los judíos, luego que fuera profanado por los griegos. También la palabra Janucá alude a Jinuj que significa educación -una verdadera educación en Torá y Mitzvot.

¿Por qué jugamos con una perinola?

Porque la perinola, llamada sevivón en hebreo y dréidel en Idish, nos recuerda los tiempos en que los soldados helenos vigilaban que los niños no estudiaran la Torá. Los que contravenían esta orden, disimulaban ante los soldados que venían a cerciorarse de que la orden del rey Antíoco se cumpliera y se ponían a jugar con una perinola similar a la que ahora conocemos como sevivón.

Dreidel

Dreidels en un mercado de Jerusalén.

El dreidel, o sevivon en hebreo es una perinola de cuatro lados con la que los niños acostumbran a jugar en Janucá. Esta perinola de Janucá tiene cuatro caras, cada una de ellas con una letra en hebreo:

Las cuatro letras son las siglas de Nes gadol haia sham, lo que quiere decir: ‘Un gran milagro ocurrió allá’. En Israel la cuarta letra suele ser פ en vez de ש, y las siglas son de Nes gadol haia po, lo cual se traduce como ‘Un gran milagro ocurrió aquí’.

Un dreidel marcando la letra Guímel.

En muchos hogares judíos se acostumbra a jugar con el dreidel después de encender la janukiá. Cada jugador comienza con unas 10 o 15 monedas (es común utilizar monedas de chocolate), nueces, pasas, caramelos u otras golosinas, y coloca una golosina en el «pozo». Se hace girar el dreidel, y se gana o se pierde según la letra que salga, según palabras en idish:

  • Nun–nisht, ‘nada’–no pasa nada, y es el turno del siguiente jugador
  • Guimel–gants, ‘todo’–el jugador se lleva todo el pozo
  • He–halb, ‘mitad’–el jugador toma la mitad del pozo, redondeando para arriba si hay un número impar
  • Shin–shtel ayn, ‘poner’–el jugador pone una golosina en el pozo

¿Por qué los macabeos se llaman así?

Los hijos de Matatías (Matitiahu) eran llamados los Jasmoneos. Uno de ellos, Yehudá (Judá) recibió el apelativo de Macabeo (Macabi). Esta fue la palabra que llevaron los macabeos en sus escudos. En realidad la palabra MaCaBI compuesta por las letras Mem, Cav, Bet y Yud, es el acrónimo hebreo del slogan bíblico “Mi Camoja baelim Ado-nai” ¡Nadie es tan grande como tú,Elohim.

¿Por qué encendemos la Janukiá después de oscurecer?

Nuestras leyes establecen que se haga así, para que el alma judía no se desespere ante la oscuridad y recuerde que sólo basta un poquito de luz para disipar mucha oscuridad.

¿Por qué el shamash se coloca por encima de las velas de Janucá?

Las velas de Janucá son sagradas, y entre ellas no se cuenta el shamash (vela piloto), que sirve sólo para prenderlas. Esto nos enseña que aquella persona que se esfuerza por “alumbrar” a los demás espiritualmente, a la larga también asciende en su propia espiritualidad.

El shamash no cuenta entonces entre las luminarias de Janucá, por lo que de hecho, la primera noche se encienden dos luminarias (el shamash y la primera luminaria), el segundo día se encienden tres, y así sucesivamente. En total, al finalizar los ocho días, se encendieron 44 luminarias (36 sin contar el shamash).

GUIA PARA JANUKA:

1. Ubicación de las velas:

a. Se debe procurar colocar las velas dentro de los 10 centímetros cercanos a la puerta y del lado izquierdo, para así estar encerrado con la mitzvá de Mezuzá a la derecha y las velas a la izquierda. O en una ventana

b. Las velas deben colocarse a una altura superior a los 30 cm del piso.

c. Cualquier tipo de aceite es apto para encender las velas de Jánuca, pero lo más apropiado es hacerlo con aceite de oliva, puesto que con él sucedió el milagro. Hoy en día se pueden usar también velas.

d. Es necesario poner el aceite suficiente para que queden encendidas por lo menos media hora.

2. Encendido de las velas

a. El horario del encendido de las velas es a partir de la salida de las estrellas (aprox. 40 minutos después de la puesta del sol), y no antes, debiéndose tratar de prenderlas apenas llegada la hora. En la víspera de Shabat se encienden las velas de Jánuca antes que las velas de Shabat, debiéndose poner suficiente aceite para que queden encendidas hasta media hora después de la salida de las estrellas. La noche de Shabat hacemos Havdalá antes de encender las velas de Jánuca.

¿Quién debe encenderlas?

En cada casa debe de haber por lo menos una Menorá o Janukia. También el shamash (cuidador) acostumbra a encender una Janukia en la Sinagoga. Todos los miembros de la familia deben presenciar el encendido de la Menorá. Haga que sus niños enciendan sus propias velas de Jánuca y todas las niñas sus velas de Shabat. Las personas que no viven con sus familias deben encender la Menorá en sus propios cuartos o viviendas.

3. Orden del encendido de las velas

La primera noche se comienza a encender la vela que está más a la derecha de la Janukia, y en la segunda noche cuando se agrega otra vela al lado, se comienza de ella a encender y se continúa encendiendo de izquierda a derecha. Así también en las noches sucesivas, se comienza de la agregada y se sigue encendiendo de izquierda a derecha.

Las velas o mechas deben estar en linea recta, no en circulo y tampoco una más alta o más baja que el resto.

4. Berajot sobre las velas

a. En la primera noche de Jánuca se dicen tres berajot :

1. “Lehadlik”

Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner Jánuca

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y nos ordenaste las luces de Jánuca.

2. “Sheasá nisim”

Baruj ata A-donai, elo-henu melej haolam, sheasá nisim laavotenu baiamim hahem bazeman hazé.

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que obraste milagros con nuestros padres en tiempos pasados, en esta época.

3. “Shehejeianu”.

Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, shehejeianu beki-iemanu, vehiguianu lazeman hazé.

Bendito eres Tú, oh Eterno, Elohim nuestro, Rey del Universo, que nos preservaste la vida, nos conservaste y nos permitiste llegar a este tiempo.

b. A partir de la segunda noche de Jánuca en adelante, se recitan solamente dos berajot:                               1. “Lehadlik”; 2. “Sheasá nisim”.

Se leen Salmos 30, 67 y 91.

Pasajes

Yochanan 10:22,23

Dentro de los libros Deuterócanonico se encuentra 1 Macabeos 4:53-54 y 2 Macabeos 10:5

 

 

5. Si se apagan las velas

a. Si se encendieron las velas y se apagaron accidentalmente antes de transcurrir la media hora en la cual deben quedar encendidas, si se habían colocado en un lugar donde había viento, deberá volverse a encenderlas, pero sin berajá. Pero si las velas estaban en lugar donde no había viento y ocurrió un percance y se apagaron, no hay obligación de volverlas a encender.

Lugar del encendido:

Hay quiénes colocan la janukia en el umbral de la entrada de la casa del lado izquierdo. Otros lo hacen en la ventana que está dirigida hacia la vía publica para que sea vista por la gente. Por que lo fundamental del precepto del encendido es: expansión del milagro, es por eso que se deben colocar las velas en un lugar de vista al público. Es conveniente encenderlas luego de la salida de las estrellas, cuando muchos aún están en las calles. Por este motivo, “Estas velas son sagradas todos los ocho días de Jánuca, no esta permitido hacer cualquier uso con ellas, sólo mirarlas con el fin de poder agradecer”, y expandir el milagro. Es por eso que se agregan a las velas un “shamash” – una vela adicional – con la cual encendemos las demás velas.

¿Con qué se enciende?

Es preferible encender con aceite de oliva, en recuerdo del milagro pero también es posible hacerlo con velas de cera.

Nosotros festejamos 8 días de Jánuca porque:

1 El primer día también se lo consideró milagro por haber ganado a los Griegos a pesar de ser menos y más débiles.

2 Fue un milagro haber encontrado aceite puro del Kohén Gadol.

3 El aceite que encontraron lo dividieron en 8 días. Como era poca cantidad alcanzaría sólo para una hora, pero milagrosamente en los 8 días las velas ardieron toda la noche.

4- Cuando pusieron el aceite en el candelabro, el recipiente quedó lleno como si no se hubiera usado. Esto ya se vio desde el primer día.

5- Las velas del candelabro, ardían toda la noche y a la mañana siguiente el aceite estaba completo para volver a prenderlas.

6 Los Griegos prohibieron la circuncisión. Cuando los derrotaron, fue tan grande la alegría de poder realizar esta mitzvá que decretaron a este día festivo, sumando en total 8 días.

7 La primera noche hicieron mechas finitas y pusieron poco aceite para que alcanzara para los 8 días. A pesar de esto la luz no disminuyó y brillo normalmente.

8 Los Griegos querían sacar de los corazones judíos su fe en D”s. Que es quien maneja a todo el mundo, imponiendo la ideología que todo era de la naturaleza.

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Capítulo 7: 2 Macabeos 7

El martirio de siete hermanos y de su madre
7 1 También fueron detenidos siete hermanos, junto con su madre. El rey, flagelándolos con azotes y tendones de buey, trató de obligarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley.
2 Pero uno de ellos, hablando en nombre de todos, le dijo: “¿Qué quieres preguntar y saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir, antes que violar las leyes de nuestros padres”.
3 El rey, fuera de sí, mandó poner al fuego sartenes y ollas, 4 y cuando estuvieron al rojo vivo, ordenó que cortaran la lengua al que había hablado en nombre de los demás, y que le arrancaran el cuello cabelludo y le amputaran las extremidades en presencia de sus hermanos y de su madre.
5 Cuando quedó totalmente mutilado, aunque aún estaba con vida, mandó que lo acercaran al fuego y lo arrojaran a la sartén. Mientras el humo de la sartén se extendía por todas partes, los otros hermanos y la madre se animaban mutuamente a morir con generosidad, diciendo : 6 “El Señor Dios nos está viendo y tiene compasión de nosotros, como lo declaró Moisés en el canto que atestigua claramente: ‘El Señor se apiadará de sus servidores’”.
7 Una vez que el primero murió de esta manera, llevaron al suplicio al segundo. Después de arrancarle el cuero cabelludo, le preguntaron: “¿Vas a comer carne de cerdo, antes que sean torturados todos los miembros de tu cuerpo?”.
8 Pero él, respondiendo en su lengua materna, exclamó: “¡No!”. Por eso, también él sufrió la misma tortura que el primero.
9 Y cuando estaba por dar el último suspiro, dijo: “Tú, malvado, nos privas de la vida presente, pero el Rey del universo nos resucitará a una vida eterna, ya que nosotros morimos por sus leyes”.
10 Después de este, fue castigado el tercero. Apenas se lo pidieron, presentó su lengua, extendió decididamente sus manos 11 y dijo con valentía: “Yo he recibido estos miembros como un don del Cielo, pero ahora los desprecio por amor a sus leyes y espero recibirlos nuevamente de él”.
12 El rey y sus acompañantes estaban sorprendidos del valor de aquel joven, que no hacía ningún caso de sus sufrimientos.
13 Una vez que murió este, sometieron al cuarto a la misma tortura y a los mismos suplicios.
14 Y cuando ya estaba próximo a su fin, habló así: “Es preferible morir a manos de los hombres, con la esperanza puesta en Dios de ser resucitados por él. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida”.
15 En seguida trajeron al quinto y comenzaron a torturarlo.
16 Pero él, con los ojos fijos en el rey, dijo: “Tú, aunque eres un simple mortal, tienes poder sobre los hombres y por eso haces lo que quieres. Pero no creas que Dios ha abandonado a nuestro pueblo.
17 Espera y verás cómo su poder soberano te atormentará a ti y a tu descendencia”.
18 Después de este trajeron al sexto, el cual, estando a punto de morir, dijo: “No te hagas vanas ilusiones, porque nosotros padecemos esto por nuestra propia culpa; por haber pecado contra nuestro Dios, nos han sucedido cosas tan sorprendentes.
19 Pero tú, que te has atrevido a luchar contra Dios, no pienses que vas a quedar impune”.
20 Incomparablemente admirable y digna del más glorioso recuerdo fue aquella madre que, viendo morir a sus siete hijos en un solo día, soportó todo valerosamente, gracias a la esperanza que tenía puesta en el Señor.
21 Llena de nobles sentimientos, exhortaba a cada uno de ellos, hablándoles en su lengua materna. Y animando con un ardor varonil sus reflexiones de mujer, les decía: 22 “Yo no sé cómo ustedes aparecieron en mis entrañas; no fui yo la que les dio el espíritu y la vida ni la que ordenó armoniosamente los miembros de su cuerpo.
23 Pero sé que el Creador del universo, el que plasmó al hombre en su nacimiento y determinó el origen de todas las cosas, les devolverá misericordiosamente el espíritu y la vida, ya que ustedes se olvidan ahora de sí mismos por amor de sus leyes”.
24 Antíoco pensó que se estaba burlando de él y sospechó que esas palabras eran un insulto. Como aún vivía el más joven, no sólo trataba de convencerlo con palabras, sino que le prometía con juramentos que lo haría rico y feliz, si abandonaba las tradiciones de sus antepasados. Le aseguraba asimismo que lo haría su Amigo y le confiaría altos cargos.
25 Pero como el joven no le hacía ningún caso, el rey hizo llamar a la madre y le pidió que aconsejara a su hijo, a fin de salvarle la vida.
26 Después de mucho insistir, ella accedió a persuadir a su hijo.
27 Entonces, acercándose a él y burlándose del cruel tirano, le dijo en su lengua materna: “Hijo mío, ten compasión de mí, que te llevé nueve meses en mis entrañas, te amamanté durante tres años y te crié‚ y eduqué‚ dándote el alimento, hasta la edad que ahora tienes.
28 Yo te suplico, hijo mío, que mires al cielo y a la tierra, y al ver todo lo que hay en ellos, reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada, y que también el género humano fue hecho de la misma manera.
29 No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el tiempo de la misericordia”.
30 Apenas ella terminó de hablar, el joven dijo: “¿Qué esperan? Yo no obedezco el decreto del rey, sino las prescripciones de la Ley que fue dada a nuestros padres por medio de Moisés.
31 Y tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios.
32 Es verdad que nosotros padecemos a causa de nuestros propios pecados; 33 pero si el Señor viviente se ha irritado por un tiempo para castigarnos y corregirnos, él volverá a reconciliarse con sus servidores.
34 Tú, en cambio, el más impío e infame de todos los hombres, no te engrías vanamente ni alientes falsas esperanzas, levantando tu mano contra los hijos del Cielo, 35 porque todavía no has escapado al juicio del Dios todopoderoso que ve todas las cosas.
36 Nuestros hermanos, después de haber soportado un breve tormento, gozan ahora de la vida inagotable, en virtud de la Alianza de Dios. Pero tú, por el justo juicio de Dios, soportarás la pena merecida por tu soberbia.
37 Yo, como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi alma por las leyes de nuestros padres, invocando a Dios para que pronto se muestro propicio con nuestra nación y para que te haga confesar, a fuerza de aflicciones y golpes, que él es el único Dios.
38 ¡Ojalá que se detenga en mí y en mis hermanos la ira del Todopoderoso, justamente desencadenada sobre todo nuestro pueblo!”.
39 El rey, fuera de sí y exasperado por la burla, se ensañó con este más cruelmente que con los demás.
40 Así murió el último de los jóvenes, de una manera irreprochable y con entera confianza en el Señor.
41 Finalmente murió la madre, después de todos sus hijos.
42 Pero basta con esto para informar acerca de los banquetes rituales y de la magnitud de los suplicios.
LA REBELIÓN DE JUDAS MACABEO Y LA PURIFICACIÓN DEL TEMPLO DE JERUSALÉN
El relato muestra, en un tercer acto, cómo la ira del Señor se cambia en misericordia, gracias al sacrificio de los mártires judíos. Judas Macabeo organiza la resistencia y combate triunfalmente contra los enemigos de su Pueblo. Antíoco IV, el profanador del Templo, fracasa en su intento de saquear otro santuario y muere en medio de terribles dolores, reconociendo el poder del Señor que le había infligido un justo castigo (9. 1-29). Judas, por su parte, purifica el Templo profanado y promulga un decreto instituyendo la fiesta de la Dedicación (10. 1-8), a la que se refieren las Cartas que figuran al comienzo del Libro.

 

Mes de Elul 40 Dias de Teshuva (Estudio)

ט׳ באב ה׳תשע״ד (August 5, 2014) por  
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Shalom,

Los invitamos a estudiar con nosotros sobre el Mes de Elul y sus 40 dias de arrepentimiento Para preparacion de Yom Terua Y yom Kippur.

Elul es el último mes del año hebreo. Con el primer día del mes comienzan los Cuarenta Días en los que Moshé Rabeinu subió por tercera vez al Monte Sinaí para pedir el perdón de Di-s por el pecado del becerro de oro y recibir, a su vez, las segundas Lujot (Tablas de la Ley). Estos fueron días de misericordia para el pueblo de Israel. Todo el pueblo se reunió para rezar y ayunar hasta que en el día de Iom Kipur (40 días después), fueron perdonados por Di-s.

Es por este motivo que estos 40 días desde el 1º de Elul hasta Iom Kipur, se fijaron como días de arrepentimiento y reflexión.

Moisés ascendió al Monte Sinaí por tercera vez, para recibir las Segundas Tablas de la Ley. Era un momento propicio para el acercamiento mutuo de los judíos hacia Di-s y de Di-s ha-cia los judíos, tras el pecado del “Becerro de oro”. Esta relación recíproca de acercamiento llegó a su clímax el día 10 de Tishrei, que hoy es Iom Kipur -Día del Perdón-, cuando Di-s le dijo a Moisés: “Salajti kidvarja” -‘He perdonado de acuerdo a tus palabras’ Números 14: 20- quedando establecidos esos cuarenta días, 30 de Elul y 10 de Tishrei como días de misericordia y perdón para el pueblo judío.

Leyes y Costumbres de Elul

Se toca el Shofar – Se acostumbra tocar el Shofar todos los días del mes de Elul, excepto en Shabat y en víspera de Rosh Hashaná.

Revisación de Tefilín y Mezuzot – Es costumbre en muchas comunidades entregar los Tefilín y Mezuzot para su control a un Sofer (Escriba) para asegurarnos de que aún siguen siendo aptos para ser usados.

Augurios y deseos – Se acostumbra a desearse unos a otros “Ketivá Vajatimá Tová”, o sea, que seamos inscriptos y sellados para bien.

Salmos – Desde el primer día de Rosh

2)Rosh HaShaná marca el primero de los Diez Días de Arrepentimiento. Por lo tanto, hacemos sonar el shofar para anunciar y advertir que ha comenzado dicho período. Es corno si anunciáramos: Aquellos que quieran arrepentirse, deben hacerlo ahora, y si no quieren, no se les permitirá venir luego para protestar contra su destino. Esta es también la manera en que los reyes ejercen su poder, anunciando sus decretos con el acompañamiento de trompetas.

3)El sonido del shofar nos recuerda la revelación en el Monte Sinaí, que también fue acompañada por sonidos de shofar. Así, al escuchar el shofar y recordar ese acontecimiento, una vez más aceptamos sobre nosotros aquello que nuestros padres asumieron sobre sí.

4) Sirve para recordarnos las advertencias de nuestros Profetas, comparadas al sonido del shofar, como declara el versículo (Ezequiel 33:4-5): Y todo aquel que escuchare el sonido del shofar y no fuese cuidadoso entonces vendrá la espada y se lo llevará. Pero aquel que se cuide, habrá salvado su alma.

5)Sirve para recordarnos la destrucción del Beit HaMikdash y el sonar de las trompetas del ejército de nuestros enemigos. Así, cuando escuchamos el shofar, debemos rezar por la reconstrucción de nuestro sagrado Templo.

6)Sirve corno recordatorio del cuerno del carnero en la “Atadura de Itzjak” (Akedat Itzjak), quien ofreció su vida a Di-s pero en cuyo lugar fue sacrificado el carnero. De la misma manera, todos nosotros debernos estar dispuestos a entregar nuestras vidas en aras de la santificación del Nombre del Eterno, y rezarnos para que esto nos sirva de mérito y seamos recordados para bien.

7)Despierta en nosotros una sensación de estremecimiento y temor que nos conduce a acercarnos a Di-s con humildad, como expresa el versículo (Amós 3:8): ¿Acaso es posible hacer sonar el shofar en la ciudad y que el pueblo no se estremezca?

8)Sirve para recordarnos la proximidad del gran Día del juicio, como declara el versículo (Tzefania 1:14,16) El gran día de Di-s está próximo, cercano y pronto (en llegar)… es el día del sonido del shofar y de la terua.

9)Sirve para recordarnos la futura convocatoria de todos los exiliados del pueblo judío y para despertar nuestro anhelo de que ello suceda, como declara el versículo (Isaías 27:13): Y será en aquel día que se haga sonar el gran shofar y retornarán los extraviados desde la tierra de Asiria…

10)Sirve para recordarnos la resurrección de los difuntos, como declara el versículo (ibíd. 18:3): Todos los habitantes del mundo y los que descansan en la tierra verán cómo es alzado un estandarte en el monte, y escucharán el retumbar del shofar al hacerse sonar.

El mes de Elul: tiempo de Piedad y Perdón.

El mes de Elul, último mes del calendario hebreo, nos envuelve con sus días en una suerte de desafío espiritual único.

Los cuarenta días entre Rosh Jodesh Elul y Yom Kipur son más propicios para el arrepentimiento que cualquier otro período del año, son días de la misericordia y el favor Divinos. Aunque el Todopoderoso acepta el arrepentimiento de sus hijos todo el año, estos días son convenientes para el arrepentimiento. En Rosh Jodesh Elul, Moisés subió al Monte Sinaí para recibir las segundas tablas, y esto fue una indicación y la prueba de que Di-s había aceptado el arrepentimiento de Israel y perdonado por el pecado del Becerro de oro. Moisés demoró en la montaña cuarenta días durante los cuales oró a Di-s para perdonar a Israel, y en Yom Kipur Di-s dijo a Moshé, “he perdonado como me has solicitado” y le dio el segundo conjunto de tablas. Desde entonces, estos días han sido designados como días de la buena voluntad Divina, y el diez de Tishre ha sido observado como un día del perdón para los judíos.

Elul, como último mes, como los días (escasos) que preceden al nacimiento de un nuevo periodo, nos invita a reflexionar, por un lado, y a expresar nuestras pasiones, por el otro.

El Talmud, en el tratado de Berajot nos relata: “Todos los días se escucha una voz de los Cielos, como el llanto de una paloma que exclama: Desgraciados mis hijos, que por sus transgresiones destruí mi Casa, quemé Mi Templo y los desterré entre los pueblos del mundo”.

Con estas palabras, y en forma simbólica, nos demuestra el Talmud el dolor Divino por las desgracias del pueblo judío, palabras que ratifica el Midrash: “Cuando el pueblo de Israel se encuentra en el destierro, la Divinidad también sale al exilio”.

El castigo es sólo un medio educativo para conducirnos al arrepentimiento y guiarnos por el verdadero camino. Por eso es que antes del Día del Juicio (Rosh Hashaná), Di-s nos invita al arrepentimiento, como dijo el Rey Salomón en el Cantar de los Cantares: “Cuando me vuelco a Di-s, Di-s se vuelca hacia mí”.

Con esta alegórica interrelación del judío con Di-s, con la primera letra hebrea de cada palabra, se forma la palabra Elul, y el valor numérico (guematria) de la última letra del versículo (iod = 10) multiplicada por cuatro, nos da cuarenta. Este número simboliza los cuarenta días de arrepentimiento que median desde el primer día de Elul hasta el décimo del mes de Tishré (Yom Kipur).


Costumbres del mes de Elul

Se acostumbra a levantarse antes de la alborada para implorar a Di-s por la absolución de nuestras transgresiones (Selijot). Las comunidades sefarditas lo hacen a partir del 1 de Elul, en tanto que las ashkenazíes comienzan en la última semana del mes. Ambas comunidades extienden sus plegarias hasta el 10 de Tishré (Yom Kipur). La razón por la cual se debe madrugar, se basa en el Talmud que nos enseña que la medianoche y el final de la noche son momentos propicios para el arrepentimiento.

También se acostumbra a tocar el Shofar todos los días al finalizar las plegarias de Shajarit y Arbit (excepto en la víspera de Rosh Hashaná) para recordar y motivar al público a prepararse espiritualmente para los días que se avecinan.

Hay quienes ayunan en la víspera de Rosh Hashaná en señal de arrepentimiento, y también se sumergen en la Mikvé (baño ritual).

Estas costumbres, junto con la Tzedaká que se da a los pobres y necesitados, hacen que cumplamos con la oración que dice: “El arrepentimiento, las plegarias y la Tzedaká anulan los malos decretos”.

TAREAS PARA LA KEHILA TORA EMET

Reconciliación para Yom Kipur.

Estas tares son para las Gloria del Eterno. No serán calificadas o recogidas.

*Es necesario que estas tareas sean realizadas. No importa los sentimientos que se presenten. Deberíamos tener celo para cumplir los mandamientos de nuestro Padre.

*Presentarnos con nuestras lámparas listas y nuestras vestiduras Blancas y sin Arrugas.

*Se pide perdón solamente por pecados cometidos. No por enseñar la Tora. Pero si pedir perdón si enseñaste con malas intenciones como: Manipulación, Pasar juicio, o si amor.

Estas tareas estan divididas en tres grupos:

  1. Ofensas hacia el Projimo:

(Primero ore al Padre para que te muestre a quien haz depronto offendido, no importa tan pequeña que sea la offensa). (Miren la lista de pecados)

  1. Compañeros en el trabajo o compañeros
  2. Amigos
  3. Vecinos
  4. Jefes
  5. Padres (Notas 5)
  6. Familia – Hermanos, Tíos, Primos, etc…
  7. Esposo/a, Hijos
  8. Personas Muertas (Notas 3)
  9. Personas que viven en otro país o ciudad. (Notas 7)
  10. A todos los que piensas que has ofendido.
  11. Rabbi, Moré, Roé, Mevaser (Notas 2,6)

 

Puedes Decir: Si te he ofendido en algo este año o en el pasado te pido que me perdones.

Puedes Decir: Yo he pecado en Avergonzarte. Quiero pedirte perdón.

*La Persona tiene que decir “Te Perdono”, Y si el pecado causo rencor tendrá la persona que decir y “no guardo rencor”. (Te Perdono y no Guardo rencor) Si la Persona no quiere perdonar mire Notas 1 a lo último de este estudio.

*Buscas el perdón no la justificación. No puedes darle la culpa a la persona por la razón que pecaste contra él o ella. (Cada uno es responsable por su Pecado)

2. Ofensas hechas hacia Usted:

(Primero orar al Padre para que te muestre cualquier pequeña ofensa o rencor en tu corazón).

(Miren la lista de pecados)

 

3. Ofensas / Pecados

(Primero orar al Padre para que te muestre cuales pecados Le haz fallado).

Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia, soberbia, discriminación, venganza, homicidio, robo, Justificación, concupiscencia, manipulación, Acusando, No reconocer tu pecado, adulterio, fornicación, pornografía, arrogancia, blasfemia, astrología, amargura, aborto, Miedo, Enojo, ansiedad, orgullo, Murmuración, No bendecir a los que te maldicen, engañar, Comer sangre, menosprecio, Aceptar Soborno, Entrometerse, falta de caridad, vestimenta indecente, Quejarse, vanidoso, desprecio, contentamiento, chismes, descortés, Idolatría, maldecir, deudas, defraudar, Trabajar el Sabbat o en las santas convocaciones, olvidar los días sagrados, trabajar cuando debemos descansar, descansar cuando debemos trabajar, Traicionado, Calumnia, maledicencia, iniquidad, maldad, pecado intencionalmente o involuntariamente, ignorancia, tomado bienes ajenos por la fuerza, mentiras, asociarse con la mentira, cubrir las mentiras, malos concejos, gritería, deseos de venganza, deseos de matar, deseos suicidas, deseos sexuales, pereza, burla, rebelión contra las autoridades, avergonzar a otros, maltrato a los hijos o padres, Pervertido la verdad, cambiar la verdad a nuestro favor, prometer sabiendo que no podemos cumplir, hipocresía, prometer y no cumplir, robarle el tiempo a otros, llegar tarde, provocar a otros a ira, jurar en falso, homosexualidad, lesbianismo, inmoralidad sexual oculta, doble vida, oprimidos a otros, sacar provecho de los demás, explotar a otros, causado daños materiales a otros, daños morales a otros, daños económicos, retener Diezmos u ofrendas, cometido abominaciones, extraviados de la Torá, malos ejemplos, olvidar los mandamientos, dejar de orar, negar sexo a mi cónyuge, no proveer para los hijos o padres, no dar honor al líder espiritual, poner entredicho el nombre del Mashiaj o del Padre, Deshonrar del Nombre en público, mencionar otros dioses en nuestras bocas, insensibilidad espiritual, indisciplina en la lectura de las escrituras, guardar silencio ante la Justicia, no compartir mi pan con el hambriento, no compartir mi ropa con el desnudo, no visitar al enfermo en su necesidad, no visitar los presos, falto de misericordia, paciencia, sarcasmo. Miren todos los pecados en la Página 82de sus copias.

Recuerden los 5 Pasos Para la Teshuva:

1. Parar de pecar (Reconocer)

2. Sentimiento de culpa

3. Confesar en voz alta

4. Restitución o Reconciliar

5. Un Plan para no cometerlo otra vez

 

Notas:

1. Las faltas cometidas hacia el prójimo no se perdonan a menos que el culpable repare el daño causado y pida Perdón. Si el ofendido no quiere disculparse, debe solicitar de nuevo perdón haciendo esto tres veces, si es necesario. Si después de tres veces el ofendido sigue rehusando perdonarle no tiene la obligación de insistir, pero reunirá a varias personas ante las cuales declarará: Cometí tal culpa hacia fulano y le pedí excusas, pero él rehúsa perdonarme.

2. Si el ofendido es su Maestro o su Rabino, debe seguir insistiendo tantas veces que sea necesario hasta obtener perdón.

3. Si el ofendido falleció, va a su tumba acompañado por alguien y declara: pequé contra Elohim y contra esta persona.

4. Si el Hermano tiene una ofensa TOCA ir adonde el esta.

5. Antes de ir a la sinagoga a la entrada de Kipur, hay que besar la mano de su padre y de su madre y pedirles perdón. Es un deber sagrado hacerlo y el que se abstiene desprecia el honor de sus padres.

6. El discípulo tiene también obligación de pedir perdón a su maestro

7. Si vive en otro país tendrás que insistir en comunicarte con la persona para pedir perdón.

Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv

י״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 15, 2014) por  
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3 semanasLas “Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv han sido históricamente días de desgracia y calamidad para el Pueblo Judío. Durante esta época, entre otras terribles tragedias, el Primer y Segundo Templo fueron destruidos.

Estos días son llamados el período de “entre las dificultades” (bein hametzarim), de acuerdo al verso: “todos sus opresores se han adelantado entre las dificultades” (Lamentaciones 1:3).

En los Shabat que hay durante las Tres Semanas, las Haftarot provienen de los capítulos de Isaías y Jeremías que hablan de la destrucción del Templo y del exilio del Pueblo Judío.

Durante este tiempo, varios aspectos de duelo son observados por todo el pueblo. Minimizamos la alegría y la celebración. Y, debido a que el atributo de sentencia Divina (“din”) es sentido con agudeza, evitamos esfuerzos potencialmente peligrosos o riesgosos.

Aspectos de Duelo Durante las Tres Semanas

  1. No se realizan bodas (sin embargo, la realización de ceremonias de compromiso está permitida).
  2. No escuchamos música.
  3. Evitamos todas las celebraciones públicas – especialmente aquellas que implican cantar, bailar y acompañamiento musical.
  4. Evitamos viajes de placer u otras actividades de entretención inusuales.
  5. No nos cortamos el pelo ni nos afeitamos. (Las uñas pueden cortarse hasta el comienzo de la semana en que cae Tishá BeAv).
  6. No decimos la bendición de Shejeianu sobre una comida o ropa nueva, excepto en Shabat.

Los Nueve Días

El periodo que comienza con Rosh Jodesh Av es llamado los “Nueve Días”. Durante este tiempo, observamos un nivel más estricto de duelo, de acuerdo con el dictamen Talmúdico (Taanit 26): “Cuando el mes de Av comienza, reducimos nuestra alegría”.

  1. Evitamos comprar cualquier objeto que nos traerá gran alegría.
  2. Suspendemos las mejoras del hogar, plantar árboles y flores.
  3. Evitamos litigios con no-judíos, ya que la suerte es desfavorable en esta época.
  4. Nos abstenemos de consumir carne (incluidas las carnes de ave) y vino. Estos alimentos son símbolos del servicio del Templo, y son generalmente expresiones de celebración y alegría.
    • En Shabat, la carne y el vino están permitidos. Esto aplica también a cualquier otra seudat mitzvá – por ejemplo, en un Brit Milá o en la finalización de un tratado de Talmud.
    • El vino de Havdalá debe ser entregado a un niño para que lo tome.
  5. Nos abstenemos de vestir ropas recién lavadas, o de lavar cualquier prenda.
    • Si la “frescura” ha sido quitada de la prenda antes de los Nueve Días, puede ser vestida.
    • Ropas frescas pueden ser vestidas para Shabat.
    • La ropa de niños pequeños, la cual se ensucia frecuentemente, puede ser lavada durante los Nueve Días.
    • Las ropas no pueden ser lavadas incluso si se hace como preparación para después de Tishá BeAv, o incluso si lo hace un no-judío.
  6. No nos bañamos por placer.
    • Está permitido bañarse para remover suciedad o transpiración, o por razones médicas. Esto puede realizarse solamente con agua fría.
    • Más aún, el cuerpo debe ser lavado por partes, en vez de todo al mismo tiempo.
    • Bañarse en agua tibia está permitido el día viernes en honor al Shabat.

Agradecimientos al Rav Moshé Lazerus.

17 de Tamuz (Ayuno)

י״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 15, 2014) por  
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17 Tammuz

El 17 de tamuz es un día de ayuno que conmemora la caída de Jerusalem, previa a la destrucción del Templo Sagrado. Esto marca también el comienzo de un período de duelo nacional de tres semanas, que termina en Tishá B’Av.

El 17 de tamuz es el primero de los cuatro días de ayuno mencionados en los profetas. El propósito de este día de ayuno es despertar nuestro sentimiento de pérdida por el Templo destruido – y la consecuente travesía judía hacia el exilio.

El hecho de atormentarnos por estos trágicos eventos tiene como objetivo ayudarnos a conquistar las deficiencias espirituales que los provocaron. A través del proceso de “Teshuvá” – introspección y compromiso a cambiar – tenemos el poder de transformar tragedias en alegrías. De hecho, el Talmud dice que después de la redención futura de Israel y de la reconstrucción del Templo, esos días de ayuno serán re-dedicados como días de regocijo y festividad. Porque como dijo el profeta Zacarías: el 17 de tamuz se convertirá en un día de “regocijo para la casa de Yehudá, de felicidad y de alegres banquetes”.

¿Qué pasó el 17 de tamuz?

Cinco grandes catástrofes ocurrieron en la historia judía el 17 de tamuz.

  1. Moshé rompió las tablas en el Monte Sinaí – en respuesta al pecado del becerro de oro.
  2. Las ofrendas diarias en el Primer templo fueron suspendidas durante el sitio de Jerusalem, después de que los cohanim ya no pudieron obtener más animales.
  3. Las paredes de Jerusalem fueron traspasadas, previo a la destrucción del Segundo Templo en el año 70 EC.
  4. Previo a la Gran Revuelta, el general romano Apostamos quemó un rollo de la Torá – sentando un precedente para la horripilante quema de libros judíos a través de los siglos.
  5. Una imagen idólatra fue ubicada en el Santuario del Templo Sagrado –un acto descarado de blasfemia y profanación.

(Originalmente, el ayuno era observado el nueve de tamuz, dado que ese fue el día en el que cayó Jerusalem previo a la destrucción del Primer Templo en el año 583 AEC. Sin embargo, después de la caída de Jerusalem el 17 de Tamuz – previo a la destrucción del Segundo Templo – los sabios decidieron una observación combinada de las dos tragedias, fijada el 17 de tamuz).

¿Cómo observamos el 17 de tamuz?

  1. No se permite comer ni beber desde el comienzo del amanecer hasta el crepúsculo.
  2. Las mujeres embarazadas y lactantes – y otros cuya salud podría verse afectada negativamente – están eximidos del ayuno.
  3. Si el día coincide con Shabat, el ayuno es postergado hasta el domingo.
  4. Bañarse, ungirse y utilizar calzados de cuero está permitido.
  5. La plegaria de “Aneinu” es agregada en la Amidá de Shajarit y de Minjá por el jazán. De manera individual se agrega solamente en Minjá.
  6. Se recitan Selijot y “Avinu Malkeinu”.
  7. Tanto en el rezo de la mañana como en el de la tarde se lee Éxodo 32:11, en donde son mencionados los “Trece Atributos de Misericordia”.
  8. En la Haftará del rezo de Minjá se lee Isaías 55:6 – 56:8, en donde se discute la renovación del servicio del Templo.

 

Tishá B’Av (¿Qué pasó el nueve de Av?)

ט״ו בתמוז ה׳תשע״ד (July 13, 2014) por  
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Sacado de aishlatino

Un vistazo a las leyes del día nacional de duelo judío.

¿Qué pasó el nueve de Av?

En Tishá B’Av ocurrieron cinco tragedias:

El largo verano hasta Rosh Hashaná es marcado por el Nueve de Av  es el aniversario de la destrucción del Primer y Segundo Templo. En ese día se cumplen muchas de las costumbres de duelo y de las medidas de auto aflicción de Yom Kipur, incluyendo un ayuno de día completo. Tishá Beav es la jornada más triste del calendario judío, debido a las desgracias y calamidades que coincidentemente ocurrieron el noveno día del mes de av a lo largo de su milenaria historia. este año el ayuno comenzará el Shabbat 28 de Julio, a las 18.18 hs., y culminará el  29, a las 18.52.

La Mishná, en el tratado Taanit (ayuno), capítulo 4, mishná 6, relata que cinco tragedias para el Am Israel (Pueblo de Israel) ocurrieron en Tishá Beav:

1- Moisés mandó 12 exploradores para que espíen Éretz Israel (Tierra de Israel) y le informen por dónde comenzar la conquista. Al retornar, después de cuarenta días, 10 de ellos le dieron un falso reporte sobre la tierra y sus habitantes, que el pueblo aceptó a causa de su falta de fe, llorando desalentado. Por esta razón, D’s decretó que los adultos de aquella generación no entrarían a la Tierra de Israel y deambularían por el desierto durante cuarenta años, muriendo en él. Éste fue el primer evento triste ocurrido un 9 de av (del año 1313 aEC).

2- Los babilonios arrasaron el Primer Templo de Jerusalem y toda Judea, liderados por Nabucodonosor, en el 586 aEC, condenado a la población al exilio en Babilonia.

3- El Segundo Templo de Jerusalem fue destruido por el imperio romano, liderado por el general Tito, en el año 70. Unos dos millones de judíos murieron y otro millón fue exiliado, dando inicio a la diáspora que perduró por casi 2.000 años. Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el 10 de av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo.

4- El imperio romano, liderado por Adriano, conquistó la gran ciudad de Betar, derrotando la revuelta encabezada por Shimón Bar Kojba, quien al igual que rabí Akiva y miles de sus seguidores y otros habitantes de Éretz Israel fueron asesinados, en el año 120.

5- El general romano Turnus Rufus, siguiendo órdenes del emperador Adriano, construyó la ciudad de Ælia Capitolina sobre las ruinas de Jerusalem, prohibiendo el acceso de los judíos a la misma, en el año 131.

En recuerdo y conmemoración de estas tragedias y calamidades, los jajamim (sabios de la época talmúdica) establecieron que el 9 de av es un día de ayuno.
Con posterioridad al cierre de la Mishná se produjeron otras calamidades y tragedias el 9 de av, entre ellas las siguientes:
• Urbano II declaró las primeras Cruzadas, en 1095.
• Quema del Talmud en Francia, en 1242.
• En 1290, firma del edicto de Eduardo I, expulsando a los judíos de Inglaterra.
• El decreto de la Alhambra expulsó a los judíos de España, el 3 de agosto de 1492.
• La Primera Guerra Mundial estalló en la tarde de Tishá B’Av, en 1914, cuando Alemania le declaró la guerra a Rusia. El resentimiento alemán por la guerra preparó el terreno para el Holocausto
• Inicio de las deportaciones del Gueto de Varsovia e inauguración del campo de exterminio de Treblinka, ambos en 1942.

El rabino Iehuda Levi, en un trabajo publicado en Judaísmo Hoy.com, afirma que “para mantener frescos en nuestra memoria todos estos tristes episodios, en función de meditar sobre ellos para saber qué debemos cambiar y reparar para que no se vuelvan a repetir, debemos practicar algunas costumbres de duelo en este triste día, con la firme esperanza de que con Su infinita misericordia, D’s lo convierta pronto en un día de alegría y regocijo para todos nosotros”.

Aspectos de Duelo: La Tarde Antes de Tisha B’av

Durante la tarde anterior a Tishá B’Av se acostumbra comer una cena abundante en preparación para el ayuno.

Y hacia el final de la tarde, comemos la Seudá Hamafseket – una comida que consiste sólo de pan, agua, y un huevo duro.

El huevo tiene dos simbolismos: La forma redonda nos recuerda el ciclo de la vida. También, el huevo es el único alimento que se hace más duro a medida que se cocina – un símbolo de la capacidad del pueblo judío para soportar la persecución.

La comida ingerida en la Seudah Hamafseket es untada en cenizas, algo simbólico del duelo. Es preferible que la comida sea ingerida a solas, mientras estamos sentados en el suelo como lo hace un doliente.

Cuando la tarde anterior a Tishá B’Av cae en Shabat, no se hace la Seudá Hamafseket con huevos y cenizas. En cambio, se come la “tercera comida” regular de Shabat, pero sin huéspedes ni fanfarria.

Restricciones en Tishá B’av

Las leyes de Tishá B’Av comienzan con la caída del sol, e incluyen las siguientes expresiones de duelo:

  1. No se      puede comer ni beber hasta el anochecer de la tarde siguiente:
    • Las       mujeres embarazadas o amamantando también deben ayunar. Si uno sospecha       que puede ser nocivo para el bebé o la madre, se debe consultar a un       rabino.
    • Una       mujer dentro de los 30 días después del parto no tiene que ayunar.
    • Personas       mayores, débiles o enfermas deben consultar con un rabino (MB 554:11).
    • Se       puede ingerir medicamentos en Tishá B’Av, preferentemente sin agua.
    • En       caso de mucho malestar, se puede enjuagar la boca con agua. Se debe tener       mucho cuidado de no tragar nada (MB 567:11).
  1. Otras      prohibiciones incluyen:
    • Cualquier       baño o lavado, a excepción de la remoción de suciedad específica, por       ejemplo: mucosidad en los ojos (OJ 554:9, 11). (Al levantarnos en la       mañana, antes de los rezos, o después de usar el baño, sólo nos lavamos       los dedos. Ver OC 554:10, OC 613:3, MB 554:26).
    • Untarse       cremas por placer (desodorante está permitido).
    • Tener       relaciones maritales.
    • Utilizar       calzados de cuero (se pueden utilizar cinturones de cuero).
    • Estudiar       Torá, porque es una actividad placentera. Está permitido estudiar textos       sobre Tishá B’Av y duelo, por ejemplo Eijá (el Libro de las       Lamentaciones), el Libro de Job, partes del Tratado Moed Katán, Gitín       56-58, Sanhedrín 104, el final del tratado Taanit del Talmud Ierushalmi,       y las leyes de duelo. El estudio en profundidad debe ser evitado (MB       554:4).
  1. Otras      prácticas de duelo incluyen:
    • Sentarse       a no más de 30 centímetros del suelo. Después del mediodía, uno se puede       sentar en una silla (OJ 559:3).
    • No       involucrarse en negocios ni otras tareas que distraen la atención, a       menos que esto resulte en una pérdida sustancial (OJ 554:24).
    • Abstenerse       de saludar a otros y de ofrecer regalos (OJ 554:20).
    • Evitar       charlas ociosas o actividades de esparcimiento.
  1. Después      de Tishá B’Av se puede continuar con todas las actividades normales, a      excepción de las siguientes, que han sido retrasadas hasta el mediodía del      10 de Av, porque la llamas del Templo continuaron ardiendo durante el 10      de Av:
    • Cortarse       el cabello y lavar ropas (cuando Tishá B’Av cae un jueves, estas acciones       están permitidas inmediatamente después de Tishá B’Av, en honor al       Shabat).
    • Bañarse       (cuando Tishá B’Av cae un jueves, está permitido bañarse el viernes por       la mañana).
    • Comer       carne y tomar vino.
    • Escuchar       música y nadar.

Rezar en Tishá B’av

  • Las      luces en la sinagoga son atenuadas, se encienden velas y la cortina del      Arca es removida. El director del rezo conduce el rezo con voz baja y      triste. Esto nos recuerda que la Presencia Divina se ha marchado del      Templo Sagrado.
  • El      Libro de Eijá (Lamentaciones), el lamento poético de Jeremías sobre la      destrucción del Primer Templo de Jerusalem, se lee tanto de noche como de      día.
  • Al      término del servicio de la noche y del día, se recitan ‘kinot’      (elegías) especiales.
  • En la      mañana, se lee la porción de la Torá de Deuteronomio 4:25-40, que contiene      la profecía sobre la futura iniquidad de Israel y su exilio. Esto es seguido      por la Haftará de Jeremías (8:13, 9:1-23) que describe la desolación de      Sión.
  • En la      tarde, se lee Éxodo 32:11-14. Esto es seguido por la Haftará de Isaías      55-56.
  • Como el      Talit y los Tefilín representan gloria y ornamentación, no son utilizados      en Shajarit. En cambio, son utilizados en Minjá, cuando ciertas      restricciones del duelo han sido levantadas.
  • Birkat      Cohanim se dice sólo en Minjá, no en Shajarit.
  • Las      oraciones para el consuelo de Sión y “Aneinu” son insertadas dentro del      rezo de la Amidá en Minjá.
  • Se      acostumbra decir Kidush Levaná antes de terminar el ayuno.

Cuando Tishá B’av Cae en Shabat

Aquí hay un breve vistazo general de las condiciones especiales que aplican:

  • El      ayuno es pospuesto para el día domingo (comenzando la noche del sábado).
  • Todas      las demás prohibiciones de Tishá B’Av (lavarse, estudiar Torá, calzados de      cuero, etc.) están permitidas en el Shabat mismo, a excepción de las      relaciones maritales.
    • Seudá      Shlishit no      tiene ninguna de las restricciones de la Seudá Hamafseket, y puede incluir      carne y vino. Sin embargo, los ánimos deben ser sombríos, no se deben      invitar huéspedes y se debe dejar de comer antes de la puesta de sol.
      • El      servicio de Maariv es retrasado el sábado a la noche, para que todos      puedan decir “Baruj Hamavdil bein kodesh lejol”, sacarse sus      zapatos de cuero e ir a la sinagoga.La      Havdalá el sábado a la noche es recitada solamente sobre una vela, sin el      vino y las especias. Si es domingo a la noche, la Havdalá es recitada      sobre vino.

SHAVUOT (Fiesta de Las Semanas o Pentecostés)

כ״ב בניסן ה׳תשע״ד (April 22, 2014) por  
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Shavuot

Fiesta de Las Semanas o Pentecostés

La Fiesta de Pentecostés (Shavuot)

 También celebrarás la fiesta de las semanas, la de las primicias de la siega del trigo… (Exodo [Shemot] 34:22)

Siete semanas contarás; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas. Y harás la fiesta solemne de las semanas a YHWH tu Elohim; de la abundancia voluntaria de tu mano será lo que dieres, según YHWH tu Elohim te hubiere bendecido. (Deuteronomio [Devarim] 16:9-10).

El Omer: Cuenta Regresiva al Sinaí

El período llamado “el omer” comienza desde el día siguiente al sábado semanal de la Pascua (Pesach) y continúa hasta Shavuot (Pentecostés). La Torá nos manda que contemos siete semanas a partir del día en que se presenta la ofrenda del omer, como está escrito:

Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas [temimot] cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Adonai. De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias a Adonai… Y convocaréis en este mismo día santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis; estatuto perpetuo en dondequiera que habitéis por vuestras generaciones. (Levítico [Vayikra] 23:15-17,21).

El período entre la Pascua (Pesach) y Pentecostés (Shavuot) vino a ser conocida como el omer, por este ritual de contar los cincuenta días. De hecho, Shavuot no tiene una fecha fija en el calendario en la Biblia, sino que cae el día después que se completa la cuenta del omer—es decir, el día cincuenta luego de que es presentada la ofrenda del omer.

La Ceremonia de la Cuenta del Omer

Existía una gran controversia entre los rabinos y varias sectas judías con respecto a la interpretación de lo que realmente quería decir: “el día después del sábado (shabat)”, en el versículo que se instruía hacer la cuenta del omer. De acuerdo a los rabinos, el shabat se refiere, no al sábado semanal, sino a la primera fiesta de la Pascua (Pesach); esto es, el 15 de Nisán, el primer día de los Panes Sin Levadura, el cual Elohim designó como un gran sábado (shabbaton). Por esta razón, tradicionalmente se comienza la cuenta del omer el día 15 de Nisán. Varios grupos, comenzando con los saduceos del primer siglo y continuando con los caraítas de la Edad Media temprana, interpretaban que la palabra shabat se refería al sábado semanal que caía en el período de la Pascua (Pesach). La implicación de esta interpretación es que la fiesta de Shavuot (Pentecostés), que cae en el día después de la cuenta del omer de 49 días, siempre ocurriría un día domingo. (Al entender acerca de la resurrección de Yeshua, quien vimos que era la Primicia [Bikkurim] de la cosecha de cebada en el capítulo anterior, podemos ver que la interpretación de los saduceos era la correcta, a pesar que gran parte de su doctrina no era bíblica [Hechos 23:8]). Antes de hacer la cuenta del omer, se recita esta bendición: “Bendito seas Tú, YHWH nuestro Elohim, Rey del Universo, quien nos ha santificado con Sus mandamientos, ordenándonos contar el omer”. Esto es seguido por la cuenta del día: “Hoy es el primer día del omer”. También se hace cuenta de las semanas. Por ejemplo: “Hoy es el día diecisiete del omer, que equivale a dos semanas y tres días del omer”. La cuenta se hace de noche, al comenzar el día con la caída del sol (6:00 p.m.). Algunas personas recitan el Salmo (Tehillim) 67 luego de la cuenta, ya que éste consiste de siete versículos y un total de 49 palabras en hebreo.

Entendimiento Histórico de Pentecostés (Shavuot)

Tres meses después de que los judíos salieran de Egipto (Mitzrayim), llegaron al desierto del Sinaí y acamparon frente al Monte Sinaí. Elohim dijo entonces a Moisés (Moshe) que reuniera a los israelitas para recibir la Torá (Exodo [Shemot] 19:1-8). Los israelitas respondieron: “¡Haremos todo lo que nos ha dicho el Señor!” En hebreo, estas palabras son Na’aseh V’Nishmah, que significa: “Estamos de acuerdo en hacerlo antes que hayamos oído”.

Entonces, Moisés (Moshe) les dio a los judíos dos días para purificarse, lavar sus ropas y prepararse para recibir la Torá al tercer día. Al mismo tiempo, Moisés (Moshe) les advirtió que no se acercaran mucho al Monte Sinaí. Desde temprano en la mañana, nubes espesas comenzaron a cubrir la cima de la montaña. Se escuchaban y se veían con frecuencia truenos y relámpagos. El sonido del shofar (el cuerno de carnero) se hizo muy recio y la cima de la montaña se cubrió de fuego y humo. Los israelitas que estaban al pie del Monte Sinaí estaban maravillados de lo que estaban presenciando (Exodo [Shemot] 19:9-19). Moisés (Moshe) entonces subió solo a la montaña y, al acercarse a la cima, una potente voz anunció los Diez Mandamientos (Exodo [Shemot] 19:20-25; 20:1-21).

Desarrollo Posterior de la Fiesta

Pentecostés (Shavuot) ha sido apreciado tradicionalmente en diferentes formas. Una de ellas es considerarlo como la etapa final del período de la Pascua (Pesach). Otra es verlo como una fiesta independiente. Ya que en el Pentecostés (Shavuot) se celebra la revelación de Elohim en el Monte Sinaí, Pentecostés (Shavout) parece ser una fiesta independiente. Después de todo, se cuenta como una de las tres fiestas de peregrinaje (Deuteronomio [Devarim] 16:16). No obstante, desde que fue escrito el Targum (la traducción aramea de las Escrituras en el siglo dos de la Era Cristiana o la Era Común, más conocido como AD), el Pentecostés es conocido en la tradición rabínica por el nombre de Atzeret. La palabra atzeret en hebreo significa “conclusión”. La palabra atzeret es usada en la Biblia en referencia a la fiesta de Shemini Atzeret (Números [Bamidbar] 29:35), lo que parece significar “permanece conmigo [con Elohim] otro día más”. Asimismo, hay cierto entendimiento de que atzeret es la parte final o concluyente de una fiesta. Por lo tanto, Shavuot (Pentecostés) se considera como la conclusión del período de la Pascua (Pesach). Una relación que existe entre la Pascua (Pesach) y Shavuot (Pentecostés) es la cuenta del omer, que sirve como una cadena que conecta a ambas fiestas.

Entendimiento Espiritual (Halacha). Ya que Shavuot (Pentecostés) culmina con la cuenta del omer a los cincuenta días (que debe hacerse el día después del sábado semanal durante la Pascua [Pesach]), Shavuot (Pentecostés) también se conoce por el nombre de Atzeret o conclusión de la Pascua (Pesach). En el sentido espiritual (halacha), los creyentes en el Mesías Yeshua están saliendo también de Egipto (una figura el sistema del mundo y sus caminos de maldad) y se dirigen al desierto (de la vida), esperando con ansias el día en que verán a Elohim cara a cara en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 3:12). Allí en el Monte Sinaí (espiritualmente), Elohim se revelaría a nosotros por siempre, en una nueva forma más poderosa. Para todos los creyentes en el Mesías Yeshua, la Torá que fue entregada en el Monte Sinaí representa la Palabra de Elohim, toda la Biblia. El creyente en Yeshua experimenta espiritualmente el Shavuot (Pentecostés) cuando el Espíritu de Elohim (Ruach HaKodesh) le revela la Palabra de Elohim en una forma más profunda y poderosa y su entendimiento y deseo por la Biblia se incrementan de la misma forma.

Los Temas de Shavuot (Pentecostés)

La Nueva Revelación

Uno de los temas de Shavuot (Pentecostés) es la nueva revelación de la voluntad de Elohim (Levítico [Vayikra] 23:15-16,21). Dos eventos históricos importantes sucedieron en este día.

1.  La entrega de los Diez Mandamientos o la Torá.

Debe resaltarse aquí que la palabra hebrea Torá, comúnmente traducida al español como “ley”, en el idioma hebreo no significa “ley”, sino “instrucción o enseñanza”. Al entender el significado de la palabra hebrea Torá, podemos ver que esta no es un código de cosas prohibidas o permitidas, ni debe ser apreciada así por aquellas personas que no son judías. Más bien, debe considerarse como la instrucción y enseñanza que Elohim nos ha dado para que Le podamos entender mejor. Israel llegó al Monte Sinaí al tercer día del tercer mes (Exodo [Shemot] 19:1). Tres días más tarde, el YHWH visitó a Su pueblo (Exodo [Shemot] 19:10-17). Por tanto, la Torá fue entregada por Elohim en el sexto día del tercer mes (mes de Siván) del calendario religioso bíblico. Exactamente 50 días después de haber cruzado el Mar Rojo. Shavuot (Pentecostés) es conocido como la fecha en que se entregó la Torá (Z’man Matan Toraseinu, en hebreo), ya que este fue el día en que literalmente Elohim se reveló a Sí mismo al pueblo de Israel, cuando ellos se encontraban al pie del Monte Sinaí.

  1. El      advenimiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) de Elohim.

Yeshua resucitó en la Fiesta de las Primicias (Bikkurim), como vimos en el capítulo anterior. Cincuenta días después de la resurrección de Yeshua, el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) bajó a habitar en los corazones y las vidas de todos los creyentes en Yeshua (Hechos 1:8; 2:1-18; Lucas 24:49; Joel 2:28-29; Exodo [Shemot] 19:16; Isaías [Yeshayahu] 44:3; Deuteronomio [Devarim] 16:5-6,16; 2 Reyes 21:4).

Al llegar a este punto, permítanme hacer una comparación.

Shavuot en el Tanach (Ex. 19)                                            Shavuot en el Brit Hadashah (Jer 31:31-33)

– Día cincuenta – Día cincuenta

– Los mandamientos de Elohim escritos                     – Los mandamientos de Elohim escritos en

en tablas de piedra (Ex. 24:12)                                en nuestros corazones (Jer 31:33;

Sal. 40:8; 37:31; Is 51:7;

Ez. 11:19-20; 36:22-27;

2 Cor 3:3; Heb. 8:10)

– Escritos por el dedo de Elohim                                              – Escritos por el Espíritu de Elohim

(Ex. 31:18)                                                             (2 Cor. 3:3; Heb. 8:10)

– 3,000 murieron                                                   – 3,000 vivieron

(Ex. 32:1-8,26-28)                                                                (Hch. 2:38-41)

– La letra de la Torá                               – El Espíritu de la Torá

(Rom. 2:29; 7:6; 2 Cor 3:6)

– Monte Sinaí (Ex. 19:11) – Monte Sión
(Rom. 11:26; Heb. 12:22; 1 Ped. 2:6)

Shavuot como una Boda: Un Contrato Matrimonial

Una de las imágenes más bellas del Shavuot (Pentecostés) es el de una ceremonia matrimonial entre Elohim (el novio) e Israel (la novia).

El servicio matrimonial bíblico que Elohim instituyó (Romanos 9:4; Hebreos 9:1; 1 Crónicas 28:11-12), consta de dos etapas. La primera es el compromiso, llamado erusin en hebreo. Uno entra en esta primera etapa del matrimonio tan pronto como se lleva a cabo un contrato de compromiso matrimonial (shitre erusin) entre ambas partes. El contrato escrito es llamado un ketubah. Durante la ceremonia de compromiso, uno se considera legalmente casado, pero sin cohabitar con la pareja. El compromiso es considerado legalmente vinculante, a tal punto que para salirse del compromiso se necesita de un divorcio, llamado get en hebreo.

De hecho, al tener un mayor entendimiento del idioma hebreo, podemos apreciar que el compromiso es legalmente vinculante. Para Elohim, el hebreo es un idioma puro (Sofonías 3:9) y nos permite entender verdades espirituales más profundas en la Biblia que nos sería más difícil comprender de otra forma. La palabra en hebreo para compromiso es erusin, que viene del verbo hebreo aras. Aras está relacionada con la palabra hebrea asar, que significa “atar o vincular”. Con ello podemos apreciar que el idioma hebreo nos está diciendo que el compromiso matrimonial es legalmente vinculante.

Cumplimiento Mesiánico. En el Nuevo Testamento (Brit Hadashah), podemos ver que José (Yosef) estaba comprometido con María (Miryam) cuando el ángel Gabriel le anunció a María (Miryam) que tendría un hijo llamado Yeshua (Jesús), concebido por el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) de Elohim, que llegaría a ser el Mesías (Lucas 1:26-35). Cuando José (Yosef) descubrió que su prometida (esposa), María (Miryam), estaba esperando un hijo, decidió obtener una carta de divorcio (get), hasta que el ángel del Señor hizo que cambiara de idea cuando se le apareció a él en un sueño (Mateo [Mattityahu] 1:18-20).

El compromiso matrimonial está mencionado en la Torá en Exodo (Shemot) 21:8; Levítico (Vayikra) 19:20; Deuteronomio (Devarim) 20:7; 22:23. la segunda etapa del matrimonio es la consumación del matrimonio. Esta etapa es conocida como nesu’in.

La Biblia nos dice en Jeremías (Yermiyahu) 2:2 que en el Monte Sinaí, Elohim se comprometió con Israel, como está escrito:

Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice YHWH: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. Santo era Israel a YHWH, primicias de sus nuevos frutos… (Jeremías [Yermiyahu] 2:2-3).

En Exodo 19, cuando el YHWH llevó al Monte Sinaí a los hijos de Israel, guiados por Moisés (Moshe), Elohim se comprometió con Israel. En el Monte Sinaí, Elohim entregó la Torá a Israel (Exodo [Shemot] 20:1-21). En ese momento, estaba estableciendo un contrato matrimonial, un ketubah, con Israel. El ketubah (o contrato matrimonial escrito, que se entiende que es la Torá) representa el “libro del pacto” (es matrimonio es un pacto) que Moisés (Moshe) escribió antes de la revelación en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 24:4,7). El Libro del Pacto delineaba las obligaciones que debían cumplir Elohim e Israel, tal como la ketubah describe las obligaciones entre marido y mujer. Así, Elohim hizo un contrato matrimonial con Israel en Exodo (Shemot) 19:3-7.

En Exodo (Shemot) 19:8, Israel aceptó la propuesta matrimonial de Elohim. Israel respondió en Exodo (Shemot) 19:8: “Todo lo que YHWH ha dicho, haremos” (Na’aseh V’Nishmah – estamos de acuerdo en hacer antes de haber oído).

En Exodo (Shemot) 19:2, Israel acampó delante del YHWH. La palabra acampar en hebreo es chanah, que en este caso es singular, mientras que Israel es plural. Con ello podemos ver que en ese momento todo el pueblo de Israel se había convertido en uno solo. Esto es un requisito absolutamente necesario en un matrimonio (Génesis [Bereishit] 2:24; Efesios 5:31).

La ceremonia de boda bíblica que Elohim nos dio requiere que el matrimonio sea consumado bajo un dosel matrimonial conocido como una chupah. En Exodo (Shemot) 19:17, Moisés (Moshe) sacó al pueblo del campamento y los llevó en el neder de la montaña para que se reunieran con Elohim. La palabra neder en hebreo implica que el pueblo estaba, de hecho, debajo de la montaña. Esta imagen nos da un entendimiento de que la montaña se había convertido en una chupah y que Israel estaba en pie debajo de la montaña o debajo de la chupah, el lugar donde se llevan a cabo las bodas.

Cada boda debe contar con dos testigos. Ellos son llamados los amigos del novio. Uno está a cargo del novio y el otro de la novia. En Exodo (Shemot) 19:17, a Moisés (Moshe) se le considera como uno de los dos testigos cuya labor es escoltar al novio hasta la chupah (Monte Sinaí). Para que la ketubah (el contrato escrito entre esposo y esposa) sea considerado legal para hacer válido el matrimonio, debe ser firmado por los dos testigos, amigos del novio. Ya que podemos ver que Moisés (Moshe) era uno de los dos testigos, él tuvo que haber firmado la ketubah (Torá) para que el matrimonio entre Elohim e Israel fuera consumado.

Sin embargo, cuando Moisés (Moshe) regresó de estar con Elohim en el Monte Sinaí, él no firmó la Ketubah (Torá). Más bien quebró las dos tablas (ketubah), que estaban en su mano derecha (Exodo [Shemot] 32:19), sin haber firmado la ketubah que Elohim había hecho para Israel. Por lo tanto, no permitió que Israel consumara el matrimonio con Elohim. Moisés (Moshe) rompió las dos tablas (ketubah) cuando vio que Israel estaba adorando el becerro de oro, siendo infiel en su matrimonio.

Entendimiento Espiritual (Halacha). ¿Qué significado tiene la boda con respecto al Mesías Yeshua y cuál la aplicación personal (halacha) de ello? El Mesías Yeshua es el novio y los creyentes en el Mesías son la novia. Cuando Yeshua vino a la tierra hace más de 2,000 años, El vino para que cualquiera que pusiera su confianza y fe (emunah) en El, se casara con El para siempre. Esto incluiría tanto a judíos como no judíos (Juan [Yochanan] 3:16). Ya que Yeshua vino como el Mesías sufriente, Mesías ben Yosef (hijo de José) en su primera venida, El tuvo que ascender al Cielo para estar con Elohim Padre hasta que regrese por segunda vez como el Rey Mesías ben David (hijo de David). Hoy día, Yeshua no habita físicamente con aquellos que confían en El. Por lo tanto, los creyentes en el Mesías Yeshua deben considerar que están comprometidos espiritualmente con El. Nosotros podremos entrar en una relación matrimonial completa y habitar con El durante la era mesiánica, conocida como el Milenio. Sin embargo, antes de que podamos vivir con el Mesías en la era mesiánica en la tierra, debe primero llevarse a cabo la ceremonia matrimonial en la cual los creyentes en Yeshua se desposarán con El. Esto se llevará a cabo al principio del período de la tribulación, conocido en hebreo como Chevlai shel Mashiach, es decir, los dolores de parto del Mesías.

El Derramamiento del Espíritu Santo de Elohim (Ruach HaKodesh)

En Exodo (Shemot) 19:19, se hizo oír una trompeta (shofar). La trompeta (shofar) sonó cada vez más fuerte. Exodo (Shemot) 19:19 dice: “…y Elohim le respondía con voz tronante”. Exodo (Shemot) 20:18 dice: “Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos…”

En el Midrash, que es el comentario rabínico de las Escrituras, en Exodo Rabbah 5:9, está escrito:

“Cuando Elohim entregó al Toré en Sinaí, El manifestó indecibles maravillas a Israel con Su voz. ¿Qué fue lo que pasó? Elohim habló y la voz se reflejó a todos los rincones del mundo … Está escrito: Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos…” [Exodo (Shemot) 20:18]. Nótese que no dice “el relámpago” sino “los relámpagos”; por lo que R. Johanan dijo que la voz de Elohim, al pronunciarse, se dividió y manifestó en setenta voces, en setenta idiomas o lenguas, para que todas las naciones pudieran entender…

En Deuteronomio [Devarim] 32:8 está escrito: “Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres [Adán], estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel”. En Exodo (Shemot) 1:1-5, podemos ver que el número de los hijos de Israel que llegaron a Egipto era de 70. Por lo tanto, las 70 voces tal como lo interpreta R. Johanan representan a todas las naciones del mundo, basados en Deuteronomio (Devarim) 32:8 y Exodo (Shemot) 1:1-5. Así, se consideraba que al manifestar Su voz en las lenguas de todos los pueblos de la tierra, se les estaba dando testimonio a todos.

En el libro El Midrash Dice, escrito por el Rabino Moshe Weissman, el autor escribe:

” En la ocasión del Matan Torah (la entrega de la Torá), los Bnai Yisrael (los hijos de Israel) no sólo oyeron la voz de Hashem (el YHWH), sino que también pudieron ver las ondas sonoras que emanaban de la boca de Hashem (el YHWH). Ellos pudieron visualizarlas como una sustancia ardiente. Cada uno de los mandamientos que provenía de la boca de Hashem (el YHWH) viajaba alrededor de todo el campamento y luego sobre cada judío en lo individual, preguntándole: ‘¿Aceptas tú este Mandamiento con sus respectivos halochot (ley judía)?” Cada judío respondió afirmativamente luego de oir cada mandamiento. Finalmente, la sustancia ardiente que habían presenciado se grabó en las luchot (tablas)”

Cumplimiento Mesiánico. Esta misma experiencia que acabamos de describir que sucedió en el Monte Sinaí, también ocurrió 50 días después de la resurrección de Yeshua en el día Shavuot (Pentecostés) aproximadamente hace 2,000 años. Esta experiencia está también descrita en Hechos 2:1-11 y Hebreos 12:18-19. Narrando lo que sucedió en Exodo (Shemot) 20:18, Hebreos 12:18-19 dice: “…al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba…”. La palabra “voz que hablaba” en Hebreos 12:19 es la palabra griega rhema, que significa “una palabra individual”. En este pasaje en Hebreos, podemos ver que lo que el Rabino Moshe Weissman entendía que sucedió en el Monte Sinaí en el primer Shavuot (Pentecostés), según su comentario, es exactamente igual a lo que vemos que sucedió tal como está descrito en Hebreos 12:19. Es también lo que sucedió durante el primer Shavuot (Pentecostés) luego de la resurrección de Yeshua. En ese Shavuot (Pentecostés), el grupo de personas también era como uno (Hechos 2:1-2; Exodo [Shemot] 19:2). Cuando Elohim derramó Su Santo Espíritu (Ruach HaKodesh) en ese día, nuevamente las personas hablaron los diferentes idiomas del mundo (Hechos 2:1-11). Por tanto, podemos ver que Shavuot (Pentecostés) en el Monte Sinaí era un repaso (miqra) del Shavuot (Pentecostés) sucedería inmediatamente luego de la resurrección de Yeshua.

La Primera Trompeta (Shofar) de Elohim

Nuevamente en Exodo 19:19, sonó una trompeta (shofar). Esta trompeta (shofar) sonaba cada vez más fuerte. Los escritos judíos consideran que esta fue la primera trompeta (shofar) de Elohim. La trompeta que Elohim sonó en el Monte Sinaí es vista como uno (y el primero) de los dos cuernos del carnero que estuvo presente en el Monte Moriah en el sacrificio que Abraham (Avraham) iba a hacer de Isaac (Yitzchak) en Génesis 22.

El pueblo judío tiene conocimiento que hay tres trompetas principales (shofarim) que van a marcar los principales acontecimientos en el plan de redención de Elohim. Estas trompetas son conocidas como la primera trompeta, la última trompeta y la gran trompeta. La lectura de Génesis (Bereishit) 22 es una de las más importantes para el pueblo judío. En ciertos círculos judíos, este capítulo es leído todos los días de la semana, excepto el sábado. También es una lectura importante durante Rosh HaShanah. El tema de este capítulo incluye el sacrificio de Isaac, conocido en hebreo como la Akeidah, además de la frase “ser visto”. El versículo clave concerniente a la frase “ser visto” es Génesis (Bereishit) 22:14, como está escrito : “Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, YHWH proveerá [YHWH-jireh]. Por tanto se dice hoy: En el monte de YHWH será provisto”. Génesis (Bereishit) 22:4 dice: “Al tercer día alzó Abraham sus ojos y vio el lugar de lejos”.

Cumplimiento Mesiánico. Yeshua se refirió a este acontecimiento que le sucedió a Abraham (Avraham), en Juan (Yochanan) 8:56, como está escrito: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó”. ¿Qué fue lo que vio Abraham (Avraham)? ¿Qué sucedió en el Monte Moriah? Abraham (Avraham) recibió las instrucciones de Elohim de llevar a Isaac (Yitzchak) al Monte Moriah y sacrificarlo allí (Génesis [Bereishit] 22:2). Los dos primeros templos (Beit HaMikdash) fueron construidos en Jerusalén (Yerushalayim) en el Monte Moriah (2 Crónicas 3:1). Fue en Jerusalén (Yerushalayim) en el Monte Moriah que Yeshua fue crucificado en el madero. El Calvario (Gólgota) estaba ubicado en el Monte Moriah. Abraham (Avraham) en Génesis (Bereishit) 22:4 pudo ver hacia el futuro y vio que Elohim iba a ofrecer al Mesías como sacrificio en el Monte Moriah en el futuro.

Elohim le pidió a Abraham (Avraham) que sacrificara a Isaac (Yitzchak) y lo ofreciera como una ofrenda quemada, conocida en hebreo como un olah. Esto se menciona en Génesis (Bereishit) 22:2-3,6,8,13. Una ofrenda quemada (olah) es una ofrenda que es totalmente consumida. Es dada voluntariamente y con gozo por parte de las partes involucradas. La Biblia nos dice que Elohim ofreció a Yeshua con gozo y que Yeshua fue dispuesto y voluntariamente a Su muerte en el madero (Filipenses 2:8). En Isaías (Yeshayahu) 53:10 dice que a Elohim le plació ofrecer a Yeshua.

Cuando Abraham (Avraham) ofreció a Isaac (Yitzchak), Abraham tenía fe de que Elohim resucitaría a Isaac (Yitzchak) de los muertos (Hebreos 11:17-19). Abraham (Avraham) fue con gozo, voluntaria y obedientemente, ya que él creía que Elohim resucitaría a Isaac (Yitzchak) de los muertos. Esto puede verse en Génesis (Bereishit) 22:5. Con ello, podemos ver que Abraham (Avraham) era una figura de Elohim Padre e Isaac (Yitzchak) era una figura de Yeshua el Mesías. En Génesis (Bereishit) 22:8, Abraham (Avraham) le dijo a Isaac (Yitzchak) que Elohim proveería de un cordero; Yeshua era el cordero que Elohim ofrecería por nosotros (Juan [Yochanan] 1:29).

Esta historia es un ejemplo de la expresión hebrea que dice: “He aquí hoy, pero no aún”. Abraham (Avraham) ofreció a su único hijo (Génesis [Bereishit] 22:16; Hebreos 11:17), y Elohim ofreció a Su único Hijo, Yeshua (Juan [Yochanan] 3:16). En lugar de Isaac (Yitzchak), Abraham (Avraham) ofreció a un carnero, cuando encontró un carnero atrapado en la zarza (Génesis [Bereishit] 22:13). En las escrituras hebreas, el carnero o cordero representa al Mesías y la zarza representa los pecados de los hombres. En Génesis (Bereishit) 22:13, donde dice “a sus espaldas”, la palabra hebrea es achar, que significa más tarde o en el futuro. Por tanto, esta imagen presentada aquí es que Abraham (Avraham) vio a este cordero siendo sacrificado en el futuro. A esto es lo que Yeshua se estaba refiriendo en Juan (Yochanan) 8:56.

Una vez más, relacionado con la historia de Génesis 22, el cuerno izquierdo del carnero que estaba atrapado en la zarza (Génesis [Bereishit] 22:13) es llamado la primera trompeta (shofar) y el cuerno derecho del carnero es llamado la última trompeta (shofar).

Las Tres Trompetas (Shofarim) de Elohim

Las tres grandes trompetas (shofarim) que marcan los principales acontecimientos del plan de redención de Elohim están asociados con días específicos en el calendario bíblico. La primera trompeta está asociada con y fue sonada por Elohim durante la Fiesta de Shavuot (Pentecostés), cuando Elohim le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 19:19).

La ultima trompeta está asociada con y se toca en el día de Rosh HaShanah. (Hablaremos de Rosh HaShanah en el próximo capítulo). El nombre bíblico para la fiesta de Rosh HaShanah es Yom Teruah, que en hebreo significa “día del trompetazo que despierta”. Esta trompeta (shofar) es mencionada por el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) en Primero de Corintios 15:51-53. Ya que la última trompeta se suena únicamente en Rosh HaShanah y dado que el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) específicamente menciona que el rapto (natzal) de los creyentes en Yeshua el Mesías se llevará a cabo cuando se toque la última trompeta, el apóstol Pablo (Rav Sha’ul) nos estaba dando a entender claramente que el rapto de los creyentes en el Mesías sucederá en el día de Rosh HaShanah.

La gran trompeta (shofar HaGadol) esta asociada con y se sonará el día de Yom Kippur. Yeshua dijo que en Su segunda venida El vendría acompañado del sonido de la gran trompeta (Mateo [Mattityahu] 24:30-31). Ya que la gran trompeta (shofar HaGadol) se toca en Yom Kippur y dado que Yeshua dijo que El regresaría cuando sonara la gran trompeta, Yeshua claramente está señalando que regresará en un Yom Kippur. (Hablaremos con más detalle de esto en el capítulo referente a Yom Kippur). Así, la primera y la última trompeta se relacionan con el cuerno del carnero en Génesis (Bereishit) 22. La primera trompeta (shofar) se refiere al cuerno izquierdo del carnero y la última trompeta (shofar) al cuerno derecho del carnero. En Exodo (Shemot) 19:19, la trompeta (shofar) que Elohim sonó fue la primera trompeta.

Entendimiento Espiritual de Shavuot (Pentecostés)

Entendimiento Espiritual (Halacha). Con la entrega de la Torá en el Monte Sinaí, vino involucrado el sacerdocio aarónico, el sistema de sacrificios, el tabernáculo, los días sábados, las fiestas, las leyes civiles y ceremoniales, y los Diez Mandamientos (Exodo [Shemot] 19:17,20; 20:1,21-22; 21:1-2,12; 22:1,16; 23:10-11,14; 24:1-8,12,18; 25:1,8-9,40; 28:1; 31:12-18; 32:1; 34:27-28; Hebreos 8:1-6; 9:1-12,15,18-24; 10:1,10; 13:20). Esto nos fue dado por Elohim como una sombra de las cosas por venir (Hebreos 10:1) para enseñarnos (Gálatas 3:24) acerca del Mesías Yeshua y la obra de redención de Elohim (Colosenses 2:16-17). Shavuot (Pentecostés) fue el nacimiento de la congregación (kehilat) en el desierto (Hechos 7:38). Lo que fue entregado en el Monte Sinaí era divino y proveniente de Elohim, pero fue mostrado en una forma física (Hebreos 9:1) para ayudarnos a entender las verdades espirituales que Elohim nos quería comunicar (1 Pedro 2:5-9). Por lo tanto, Elohim le dio a Israel el pacto, la Torá, los servicios, los oráculos y las promesas (Romanos 9:4-5; 3:2), que eran divinos (Hebreos 9:1), en el Monte Sinaí, para enseñarnos acerca del Mesías (Salmo [Tehillim] 40:7). Con esto en mente, veamos las lecciones espirituales que Elohim nos estaba comunicando en Shavuot.

1.              Dos Panes con Levadura para Ofrenda Mecida (Levítico [Vayikra] 23:15-17).

Esta debía ser una nueva ofrenda de grano para el YHWH (Levítico [Vayikra] 23:16; Números [Bamidbar] 28:26). Se debían preparar dos panes con levadura como ofrenda mecida (Levítico [Vayikra] 23:17). En la Pascua (Pesach), estaba absolutamente prohibida la levadura (Exodo [Shemot] 12:15,19-20) y en la ofrenda de grano tampoco se permitía (Levítico [Vayikra] 2:1,4-5, 11). Con anterioridad vimos que la levadura representa el pecado (1 Corintios 5:6-8; Gálatas 5:9). La Pascua (Pesach) y Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) hablaban de la muerte y sepultura de Yeshua, quien no tenía pecado. No obstante, en Shavuot (Pentecostés), Elohim ordenó justamente lo opuesto. ¿Por qué?

Shavuot (Pentecostés) nos habla acerca del nacimiento de Israel como una nación, así como el nacimiento de la congregación (kehilat) de creyentes en Yeshua a través del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh). Los dos panes simbolizan a Israel y a la congregación de creyentes en el Mesías. Aunque ambos Israel y la congregación (kehilat) de creyentes en el Mesías Yeshua han sido escogidos por Elohim y son santos a Sus ojos, todavía hay pecado en Israel y existe aun pecado entre la congregación de los creyentes. La Pascua (Pesach) y Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) nos hablan principalmente de Yeshua quien es sin falta, pero Shavuot (Pentecostés) nos habla de Israel y la congregación (kehilat) de creyentes, entre quienes aun hay pecado.

Acabamos de mencionar que los dos panes mecidos se refieren a Israel y a la congregación (kehilat) de creyentes en el Mesías. El número dos en la Biblia representa al número de testigos o de testimonio. Por ejemplo, en la Biblia la verdad se establece con el testimonio de dos testigos (Mateo [Mattityahu] 18:19-20; Deuteronomio [Devarim] 19:15; Juan 5:30-33,36-37; Lucas 24:44; 1 Juan 5:8; Apocalipsis 12:11; 11:3). Los Diez Mandamientos fueron grabados en dos tablas de piedra (Exodo [Shemot] 31:18). También, los Diez Mandamientos se cumplen cuando se obedecen dos mandamientos (Mateo [Mattityahu] 22:34-40). El Mesías y Su congregación (kehilat) de creyentes testifican del amor, la gracia y el plan de Elohim para el mundo entero.

La ofrenda de grano debía ser consumida por fuego sobre el altar. Una obra del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) es la inmersión o bautismo en fuego (Lucas 3:16). El fuego es lo que Elohim usa para eliminar el pecado de las vidas de los creyentes en el Mesías (1 Corintios 3:13-15; 1 Pedro 1:7). Se espera que los seguidores de Yeshua vivan una vida justa (tzaddik) ante Elohim (Efesios 4:17-32; 5:1-13; Colosenses 3:1-13; Romanos 8:1-4).

2.              Dos décimas de efa de harina fina (Levítico [Vayikra] 23:17)

Para producir harina fina, ésta se debe moler. La harina fina nos habla del proceso de refinamiento que nuestra fe debe pasar a través de pruebas, tentaciones y sufrimientos, que debemos pasar para poder alcanzar la imagen del Mesías Yeshua (Zacarías 13:9; Romanos 5:3-5; 8:29,35-39; 2 Corintios 1:3-11; 1 Pedro 1:7; 4:12-19; Apocalipsis 3:18).

Cumplimiento Mesiánico. Yeshua era el trigo que fue plantado en la tierra (Juan [Yochanan] 12:24; 1 Corintios 15:35-38,42-44). Como el trigo es molido y refinado para convertirse en harina fina, asimismo el Mesías fue molido y golpeado para convertirse en esa harina fina (Isaías [Yeshayahu] 28:28; 52:14; 53:1-6; Salmos [Tehillim] 81:16; 147:14).

3.              Cosa sagrada al YHWH para el Kohen (Levítico [Vayikra] 23:20)

Aunque los dos panes mecidos tenían levadura, el YHWH los contó como santos para el Kohen. Como mencionamos anteriormente, los dos panes mecidos que el Kohen mecía representaban a ambos Israel y la congregación (kehilat) de creyentes en Yeshua. Tanto los creyentes judíos en Yeshua representados por Israel, como los creyentes no judíos representados por la congregación, están conformados por individuos que tienen levadura. Nosotros continuamos pecando a pesar de ser creyentes en el Mesías. No obstante el pecado, dado que somos creyentes en

Yeshua y buscamos servirle y amarle de todo corazón, somos considerados santos ante Elohim (Deuteronomio [Devarim] 7:6-8; 14:2; Lucas 1:68,72-75; Efesios 1:4; 5:27; Colosenses 1:22-24; 1 Tesalonicenses 4:7; Tito 2:12; 1 Pedro 1:15-16).

4.              Un Estatuto Perpetuo (Levítico [Vayikra] 23:21)

El Espíritu Santo vino a habitar en el creyente en Yeshua por siempre (Juan [Yochanan] 14:16-17). Por tanto, los creyentes en Yeshua deben vivir una continua experiencia de Shavuot (Pentecostés), en forma diaria.

5.              La Fiesta de la Cosecha de los Primeros Frutos (Exodo [Shemot] 23:16; 34:22; Números [Bamidbar] 28:26)

Shavuot (Pentecostés) es llamada la Fiesta de las Semanas, la Fiesta de la Cosecha o la Fiesta de las Primicias o Primeros Frutos. La Pascua (Pesach), era la cosecha de la cebada y Shavuot (Pentecostés), era la cosecha del trigo (Exodo [Shemot] 34:22; Rut 1:22; 2:23; Joel 1:11).

Israel era llamado la tierra de la cebada y el trigo (Deuteronomio [Devarim] 8:7-8; 2 Crónicas 2:15; Jeremías [Yermiyahu] 41:8). La cosecha primaveral del trigo y la cebada preceden la gran cosecha en el otoño, la Fiesta de la Recolección (Exodo [Shemot] 23:16; 34:22). Tanto las cosechas de la primavera como las del otoño dependían de que las lluvias cayeran en el momento adecuado. La lluvia del otoño es llamada temprana. La de la primavera es llamada lluvia tardía. La lluvia temprana es mencionada en Deuteronomio (Devarim) 11:10-15; 28:12; Levítico (Vayikra) 26:4; Joel 2:23,28-29; y Zacarías 10:1. La lluvia es profética del derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) sobre las vidas de aquellas personas, en lo individual, que acepten a Yeshua en sus vidas y permitan que el Espíritu Santo les enseñe y les instruya en los caminos de Elohim. La lluvia temprana y la tardía también nos enseñan acerca del derramamiento del Espíritu Santo de Elohim en forma colectiva sobre toda carne. La temprana se refiere al derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) durante al primera venida de Yeshua y la tardía al derramamiento del Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) durante la segunda venida de Yeshua.

Como podemos ver, la cosecha se refiere a la salvación de personas. La cosecha de primavera marca el inicio de la cosecha de las personas que recibirán a Yeshua como el Mesías, siendo la gran cosecha al final de esta era (Mateo [Mattityahu] 13:39; 9:37-38; Marcos 4:29). La cosecha del otoño o la cosecha al final de la presente era (Olam Hazeh), se llevará a cabo en el séptimo mes del calendario bíblico religioso. Shavuot (Pentecostés) cae en el tercer mes. Contando desde Shavuot (Pentecostés), deben pasar cuatro meses antes que llegue la cosecha final del otoño (Juan [Yochanan] 4:34-35). La cosecha de otoño es la cosecha de frutas.

Cumplimiento Mesiánico. Elohim dijo que la venida de Yeshua sería como la lluvia temprana y la lluvia tardía sobre la tierra (Oseas 6:1-3; Joel 2:23). Santiago (Ya’akov) relaciona la venida del YHWH con la lluvia temprana y la lluvia tardía (Santiago [Ya’akov] 5:7). La muerte, sepultura y resurrección de Yeshua sucedió en la primavera del año; el derramamiento del Espíritu Santo, luego de la resurrección de Yeshua, sucedió en la primavera del año; y todos aquellos que creyeron constituyen los primeros frutos de la cosecha y son parte de la cosecha de primavera. La segunda venida de Yeshua será durante el otoño y un gran número de personas creerá entonces. Yeshua habló acerca de esta gran cosecha al final de la era presente (Olam Hazeh) en Mateo (Mattityahu) 13:39; 24:13-14; y Apocalipsis 14:6,15-16.Una Cosecha de Ofrendas Voluntarias y de Gozo (Deuteronomio [Devarim] 16:9-11,16-17)

Como creyentes en Yeshua, cuando nos presentemos ante Elohim, debemos dar de nosotros mismos, incluyendo nuestro tiempo, talentos y bienes y presentarlos ante El con un corazón gozoso (Hechos 4:32-37; 1 Corintios 16:1-2; 2 Corintios 8-9).

La Conclusión de las Fiestas de la Primavera

Con esto concluimos el estudio de las fiestas de la primavera. Hemos visto como estas se aplican en tres dimensiones. Son eventos históricos para la nación de Israel; se han cumplido en el Mesías Yeshua; y describen también la forma en que el creyente, en lo personal, debe caminar (halacha) y vivir su vida ante Elohim. En otras palabras, podemos ver que Elohim tiene un plan para que cada individuo pueda acercarse a El voluntariamente. Así que las fiestas de primavera no sólo son históricas, sino también sirven como figuras y ejemplos (1 Corintios 10:1-2,6,11).

Para Israel, en lo natural, la Pascua (Pesach) simbolizaba la liberación de Egipto (Mitzrayim) (Exodo [Shemot] 12). Los Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) representaban la separación de la tierra de Egipto a través de la inmersión (bautismo) en el Mar Rojo y la Nube en el desierto (1 Corintios 10:1-2). Finalmente, Elohim llevó al pueblo al Monte Sinaí (Exodo [Shemot] 19:1), donde ellos experimentaron Shavuot (Pentecostés) y Elohim se reveló a Sí mismo al pueblo en una forma más profunda de cómo lo había hecho antes.

Cumplimiento Mesiánico. Las fiestas de primavera fueron cumplidas por Yeshua. El Mesías, quien fue nuestro Cordero de Pascua, murió en el día de la Pascua (Pesach). El no tenía pecado y es el Pan de Vida. Yeshua fue sepultado en el día de los Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah) y fue el grano de trigo que fue enterrado en la tierra. Yeshua resucitó como la Primicia de la cosecha de cebada, siendo El mismo el primero de aquellos que debían de resucitar de los muertos y recibir un cuerpo resucitado. Finalmente, el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) fue derramado sobre toda persona en la fiesta de Shavuot (Pentecostés) para que todos los creyentes en el Mesías se unieran para formar parte de la cosecha divina de la primavera. Estas fiestas describen en detalle los acontecimientos significativos que acaecieron durante la primera venida del Mesías, cuando vino como el Mesías sufriente, Mesías ben Yosef (hijo de José), para redimir al hombre y a la tierra y devolverles al estado en que se encontraban antes de la caída del hombre en el Jardín del Edén. Asimismo, descubriremos que las fiestas del otoño nos presentan una increíble perspectiva y entendimiento acerca de los acontecimientos que deben ocurrir en la segunda venida de Yeshua. Entonces, Él regresará como el Rey de Reyes y Señor de Señores y vendrá a la tierra como el Mesías real, Mesías ben David (hijo de David), para reinar sobre toda la tierra durante la era mesiánica o el Milenio.

Entendimiento Espiritual (Halacha). Cada vez que una persona recibe a Yeshua el Mesías como su propio salvador, experimenta espiritualmente la Pascua (Pesach). Entonces, debe huir de Egipto (el sistema de maldad del mundo y sus caminos) y poner su fe y confianza (emunah) en el Mesías, el Cordero de Elohim y permitir que Yeshua sea la puerta de su corazón. Como creyentes, debemos entonces buscar vivir una vida santa ante Elohim y experimentar Panes Sin Levadura (Hag HaMatzah). Así como Yeshua se levantó de los muertos, nosotros debemos considerar nuestra pasada forma de vivir como muerta y experimentar una nueva vida en el Mesías. Una vez hagamos esto, podemos ser bautizados en el Espíritu Santo (Ruach HaKodesh) y tener acceso al poder de Elohim (la unción) en nuestras vidas. En ese momento, Elohim nos comenzará a guiar en un viaje espiritual a través del desierto de la vida.

Aunque experimentemos desilusiones amargas y problemas en la vida, si logramos mantener nuestra vista puesta en Elohim, El nos llevará de la Pascua (Pesach) a Shavuot (Pentecostés), donde El nos revelará Sus caminos y su Palabra, la Biblia, en una forma más profunda y progresiva. Al mantener nuestra vista firme en el Mesías a través de los problemas de la vida, Elohim no sólo nos revelará Su Palabra, la Biblia, en forma grande, sino que también refinará nuestra fe como harina fina, tal como se hace con el trigo. Mientras tanto, si ponemos toda nuestra fe (emunah) en Yeshua a través de nuestra travesía espiritual en el desierto de la vida, a la vez que refina nuestra fe y se revela a nosotros en forma más profunda, nuestro viaje espiritual no tendrá su final en el desierto de la vida. Más bien, Elohim nos llevará adelante para que podamos experimentar las fiestas del otoño y lleguemos a la tierra prometida espiritual. Cuando experimentemos las fiestas del otoño en forma espiritual, especialmente la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot) y lleguemos a la tierra prometida espiritual, entonces Elohim bendecirá nuestras vidas en una forma increíble, mientras vivamos por El y le sirvamos. Entonces podremos experimentar el mayor gozo que jamás hayamos tenido en toda nuestra vida. Un gozo indecible. De esto se trata la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot). Es llamada “la época de nuestro gozo” y este gozo es el que debemos esperar cuando aprendamos acerca de las fiestas del otoño en los próximos capítulos.

El conteo del Omer

כ״א בניסן ה׳תשע״ד (April 21, 2014) por  
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El ABC del Omer

La importancia, las costumbres y la mecánica de la cuenta del Omer.

por Rav Shraga Simmons

En los días del Templo Sagrado, el pueblo judío traía una ofrenda de cebada en el segundo día de Pesaj (Levítico 23:10). Esto era llamado el “Omer” (literalmente: “gavilla”), y en términos prácticos esto permitía el consumo de los granos recién cosechados.

Comenzando en el segundo día de Pesaj, la Torá (Levítico 23:15) dice que es una mitzvá “contar el Omer” todos los días –durante los 50 días que llevan a Shavuot. Este es un importante período de crecimiento e introspección, en preparación para la festividad de Shavuot, que llega 50 días después.

Shavuot es el día en el que el pueblo judío estuvo parado en el Monte Sinaí para recibir la Torá, y como tal, requirió un período de preparación de siete semanas. Los comentaristas dicen que fuimos liberados de Egipto sólo para recibir la Torá y cumplirla. Por esto se nos ordenó contar desde el segundo día de Pesaj hasta el día en que la Torá fue entregada –para mostrar lo mucho que deseamos la Torá.

Cómo Contar el Omer

El Omer es contado todas las noches después del anochecer (unos 30 minutos después del ocaso), que es el comienzo del ‘día’ judío (en la sinagoga se cuenta cerca del final del servicio de Maariv). Si una persona olvidó contar el Omer una noche, deberá contarlo al día siguiente durante el día, pero sin una bendición.

Para ‘contar el Omer’ adecuadamente, debes decir tanto el número de días como el de semanas. Por ejemplo:

Desde el día 1 al 6 sólo decimos el número de días. Por ejemplo:

“Hoy son 4 días del Omer”.

En días que son semanas completas –es decir 7, 14, 21— decimos como sigue, por ejemplo:

“Hoy son 21 días, que son 3 semanas del Omer”.

En todos los otros días decimos, por ejemplo:

“Hoy son 33 días, que son 4 semanas y 5 días del Omer”.

(Dado que debes recitar la bendición antes de contar, no menciones la cuenta de esa noche de antemano).

Antes de contar, párate y di la siguiente bendición:

Baruj atá Adonay, Eloheinu Mélej haolam, Asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al sefirat haomer.

Bendito eres Tú, Dios, Rey del universo, Quien nos santificó con Sus mandamientos, y nos ordenó en relación a la cuenta del Omer.

El Omer puede ser contado con una bendición sólo si se cumplen estas dos condiciones:

1) estás contando el Omer durante la noche y

2) hasta ahora no has perdido la cuenta de ninguno de los días

Esto significa que si una persona no dijo el Omer por todo un día y no contó hasta la noche siguiente, deberá continuar la cuenta en los días siguientes pero sin la bendición.

¿Por qué no puedes continuar contando con una bendición si pierdes la cuenta un día?

La razón es porque con respecto al Omer, la Torá escribe: “Siete semanas, deberán ser completas” (Levítico 23:15). Entonces, de acuerdo a muchas autoridades, si uno no contó un día, el período de siete semanas ya no puede ser considerado ‘completo’.

Restricciones Durante el Omer

El Talmud nos dice que Rabí Akiva tuvo 24,000 estudiantes que murieron trágicamente durante el período del Omer, porque no se trataban entre ellos con suficiente respeto. Por lo tanto, durante los 33 días desde Pesaj hasta Lag Baomer, observamos estas señales de duelo:

1) No hay bodas

2) No se escucha música instrumental, ya sea en vivo o grabada

3) No se corta el pelo ni se afeita, a menos que sea por propósitos de negocios

[Nota: de acuerdo a algunas costumbres, el período de duelo de 33 días comienza unas pocas semanas después, en el primero del mes de Iyar, y termina el día tres de siván].

48 Caminos

Cada día del Omer está relacionado a un nivel diferente de las “sefirot” cabalísticas, que son las emanaciones por medio de las cuales Dios interactúa con el mundo (ver Cábala). Cada una de las siete semanas está asociada a una de las siete sefirot, y cada día dentro de cada una de las siete semanas también está asociado a una de esas mismas siete sefirot – creando así 49 permutaciones. En cada día durante el Omer nos enfocamos en un aspecto diferente de las Sefirot, con la esperanza de alcanzar una mejora espiritual en esa área específica.

Específicamente, dado que los estudiantes de Rabí Akiva mostraron una carencia al no brindarse el respeto adecuado, durante el Omer buscamos la mejor manera de tratar a nuestra familia, amigos, y conocidos, para que podamos hacer un “tikún”(es decir, una corrección espiritual) de los errores del pasado.

El Talmud (Avot 6:5) dice que la “Torá es adquirida por medio de 48 caminos”. Por lo tanto, muchos tienen la costumbre de prepararse para “recibir la Torá” estudiando los 48 caminos. Un método popular es aprender cada día una lección de la serie del rabino Noaj Weinberg,

Haz que el Omer Cuente

En lugar de realizar una cuenta regresiva hacia el gran día, con el Omer contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué?

por Rav Shraga Simmons

El pueblo judío dejó Egipto en Pesaj, y 50 días después (en la festividad de Shavuot) recibió la Torá en el Monte Sinaí. Hoy en día, al revivir esa experiencia en el Sinaí, observamos una mitzvá especial llamada “Contar el Omer”, en la que realmente contamos en voz alta cada uno de esos días, comenzando en la segunda noche de Pesaj (el Omer era una ofrenda especial traída al Templo Sagrado durante esta temporada).

Contar en anticipación a un evento excitante es bastante entendible. En algún momento, probablemente todos dijimos algo como esto: “La abuela viene en una semana y media”, o “¡Mi cumpleaños es en sólo 17 días!” Pero hay una diferencia sutil: el método usual es contar de manera regresiva hacia el gran día, mientras que en el caso del Omer, contamos hacia adelante – desde uno hasta 50. ¿Por qué la diferencia?

Impacto a Largo Plazo

Para entender, primero necesitamos responder una pregunta aún más básica: ¿Por qué Dios esperó 50 días después de que los judíos dejaron Egipto para darles la Torá? ¿Por qué no se las dio en Egipto, o inmediatamente después de su partida?

La respuesta es que los judíos todavía no estaban equipados espiritualmente para recibir la Torá. Por más de 200 años habían vivido en una sociedad egipcia conocida por ser el centro mundial de la inmoralidad y de la depravación. A pesar de no contar con la participación directa del pueblo judío, estas influencias igualmente permearon el aire y se filtraron en sus consciencias. El libro principal de Cábala, “El Zohar”, dice que en Egipto los judíos habían descendido hasta el nivel 49 de impureza espiritual (50 es el más bajo). Dios no podía dar la Torá en ese momento. Los judíos primero necesitaban crecer, porque de otra manera, ellos hubieran desperdiciado la oportunidad.

La impactante aventura del Éxodo –10 plagas milagrosas y la partición del Mar Rojo— puso a los judíos en libertad física. Sin embargo los milagros de Egipto sólo fueron un impulso hacia las posibilidades espirituales que aguardaban en el futuro. Una experiencia única, por más poderosa que sea, no cambia permanentemente la actitud de una persona. Este cambio sólo es posible mediante la práctica y los ajustes a lo largo del tiempo.

Me recuerda una escena de la película “Trading Places”. Eddie Murphy pasó de mendigo a la riqueza en unas pocas horas, ¡y lo primero que hizo al entrar a su propio departamento lujoso fue robar cosas! Su cuerpo físico había sido transportado a la opulencia, pero emocionalmente todavía estaba en el pasado. Puedes sacar a los judíos de Egipto, pero no puedes sacar a Egipto de los judíos.

He atestiguado un fenómeno similar en el Seminario Discovery, una dramática presentación de la base racional para la creencia judía. Mucha gente se va del seminario con una convicción asombrosa de que Dios existe y de que le dio la Torá al pueblo judío en el Monte Sinaí. Sin embargo, sin el seguimiento adecuado, el impacto dura sólo unos pocos días. El cambio real sólo ocurre mediante el crecimiento constante día a día, y el compromiso a tener un programa consistente de reflexión y estudio.

Ahora podemos entender porqué los 50 días del Omer son contados en progresión ascendente. Comenzamos el proceso en el nivel 49 de impureza espiritual, y cada día quitamos otra capa de mugre, para revelar el alma pura y original que cada uno de nosotros posee. Es por eso que cada paso reduce tanto el número negativo como sube el número positivo – el simple hecho de quitar una capa revela automáticamente el lado positivo correspondiente.

Un Tiempo de Crecimiento

Los comentaristas clásicos del Talmud dicen que los días de la cuenta del Omer son los más propicios para lograr estos niveles espirituales.

Esta necesidad de auto-crecimiento es acentuada en la descripción que la Torá hace de Abraham: “Abraham era viejo, él vino con sus días” (Génesis 24:1). “Vino con sus días” nos enseña que Abraham utilizó cada uno de sus días al máximo. Al final de su vida, llegó a la ancianidad “con todos sus días” en la mano. No transcurrió ningún día sin el crecimiento requerido.

Cuando se trata de niños, damos por sentado que el crecimiento y el desarrollo es parte de la niñez. No esperas que un niño de diez años actúe de la misma manera en la que lo hacía cuando tenía cinco. Pero de alguna manera, en la adultez perdemos ese impulso para continuar creciendo. ¿Acaso una persona de 30 años debería actuar como lo hizo a los 25? Como adultos, deberíamos estar utilizando esos cinco años de manera intensa.

La fórmula para permanecer joven es continuar creciendo. Perder esa capacidad, a cualquier edad que sea, es trágico. Todo el tiempo que no estamos creciendo y cambiando, no estamos viviendo. Sólo estamos existiendo.

Un Paso a la Vez

Un impedimento importante para el crecimiento es el sentimiento de estar siendo abrumado por la magnitud de la tarea. Pero el judaísmo no es todo o nada. Si no puedo tener 1,000 monedas de oro, ¿significa que no debería luchar para tener al menos una? La razón principal por la que fracasamos es porque definimos un objetivo que es demasiado elevado e inalcanzable. Inevitablemente nos quedamos cortos y nos desalentamos.

En el famoso sueño de Yaakov, Dios le muestra una visión de una escalera que llega al cielo. El crecimiento espiritual, al igual que subir una escalera, debe ocurrir de a un escalón por vez. Si designamos objetivos pequeños y graduales, seremos alentados por el éxito periódico. Para hacer el plan a prueba de tontos, haz de tu objetivo inicial algo que sabes que puedes lograr. Saborear el éxito estimulará la seguridad en ti mismo y la determinación, y puedes utilizar esta energía para buscar objetivos más altos. Recuerda, la más larga travesía comienza con un solo paso. Y lo que es alcanzado de a poco, perdura.

Cuenta la historia que el rabino Israel Salanter (siglo 19, Europa) se propuso devolver una ciudad entera a la observancia de la Torá. Organizó una clase semanal y comenzó diciéndoles: “Si tienen que trabajar en Shabat, al menos traten de minimizar la violación”. En el vocabulario de hoy en día, eso significaría caminar en lugar de ir en auto, o programar el televisor con un timer. Con este enfoque, el rabino Salanter logró, en unos pocos años, que la comunidad respetara Shabat completamente – un paso a la vez.

Disfruta de las veces en las que alcanzas tu objetivo, y utiliza ese disfrute como motivación para seguir mejorando. No te castigues si no logras el éxito siempre. Ningún ser humano es perfecto. Los cabalistas dicen que el crecimiento espiritual es “dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás”. Es inevitable que tengamos tropezones. Lo importante es que avancemos en la dirección correcta.

El Rey Salomón nos dice en Proverbios (24:16): “El Tzadik cae siete veces y se levanta”. La definición de un tzadik no es alguien que nunca se equivoca, sino alguien que, por más que cae, no se da por vencido. ¡Él lo intenta de nuevo y no pierde la esperanza!

Llevar la Cuenta Espiritual

Un principio importante para recordar es que no estás compitiendo con nadie más que contigo mismo. La sociedad secular nos ha acostumbrado a competir con los demás – ya sea en los negocios o en una cancha de fútbol. Por supuesto, la competencia saludable es buena. Pero la vida no es una carrera para derrotar al otro, la vida es sólo una carrera para conquistarte a ti mismo. Mientras ascendemos en la escalera, es más importante la dirección en la que vamos que el peldaño en el que estamos.

En ningún lugar de la Torá es mencionada la fecha de Shavuot. Meramente toma lugar al final de los 50 días – porque la clave es llegar allí a tu propio ritmo, siguiendo estos pasos. Para mantenerte creciendo, una buena regla de oro es siempre sentirte un poco incómodo. ¡No quieres ascender una escalera y quedarte varado entre los escalones!

Otra ayuda para reforzar tus objetivos es escribirlos. Escribir ayuda a la persona a concentrarse y a clarificar sus pensamientos. Una persona de negocios seguramente escribirá sus objetivos y mantendrá una cuenta precisa de su progreso. En el judaísmo, esto es llamado Jeshbón – un recuento espiritual.

Ten un cuadernillo para escribir estos objetivos diarios, y haz una tabla para seguir tu progreso. Ponlo en un lugar visible, como en tu agenda o en el refrigerador, y luego revisa tus objetivos leyéndolos en voz alta. La Torá, al describir el Omer, dice: “cuenta para ti” (Levítico 23:15) – porque cada persona tiene que hacerlo para sí misma, diciéndolo en voz alta. ¡Sé un estratega!

Al igual que con todo, la clave es la consistencia. Elige un momento conveniente y comprométete a trabajar en esto al menos 15 minutos al día. No pospongas el estudio para “después”, para cuando se hace tarde y ya estás demasiado cansado. Dite a ti mismo que dedicarás 15 minutos y nada te va a detener. Cierra tu puerta, apaga tu teléfono y tu computadora. Si necesitas un recordatorio diario, intenta con un amigo.

Idealmente, al final del proceso del Omer, habrás vivido una travesía de crecimiento personal y estarás listo para recibir la Torá. La festividad para la que estamos trabajando es llamada “Shavuot”, lo que significa “semanas”. El nombre mismo nos dice que sin las semanas de preparación de antemano, no hay Shavuot. Por lo que no sólo cuentes el Omer, haz que el Omer cuente.

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