Parashá 44 Devarim

כ״ט בתמוז ה׳תשע״ד (July 27, 2014) por  
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Parashá 44 Devarim

Deuteronomio 1:1 – 3:22

Por Dr. S. K. Blad  ©

Prohibida toda reproducción l ucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 1:1-11
  2. 1:12-21
  3. 1:22-38
  4. 1:39 – 2:1
  5. 2:2-2:30
  6. 2:31 – 3:14
  7. 3:15-22
  8. Maftir: 3:20-22

Haftará: Isaías 1:1-27

Los Escritos Apostólicos: Revelación 1:1 – 2:17

Aliyás de los Escritos Apostólicos:

  1. Revelación 1:1-8
  2. Revelación 1:9-20
  3. Revelación 2:1-7
  4. Revelación 2:8-11
  5. Revelación 2:12-17

Devarim

Significa “palabras” o “cosas”.

Comentarios

Primera aliyá, 1:1-11

Este es el quinto libro que escribió Moshé, como está escrito en Deuteronomio 31:24:

“Y sucedió que cuando Moshé terminó de escribir las palabras de esta Torá en un rollo, hasta su conclusión…”

Devarim es una reafirmación de aquella Torá que ya fue dada desde el monte Sinái y en las llanuras de Moav. Se diferencia de los otros cuatro libros de la Torá de manera que no recopila las palabras dictadas por el Eterno directamente, sino las palabras transmitidas a través del mayor de los profetas, Moshé, (sin contar al Mesías Yeshúa que es mayor que Moshé, cf. Hebreos 3:3-6). Por lo tanto, este libro constituye una repetición y explicación, por medio del profeta, de la Torá que ya fue dictada y entregada una vez por todas desde el cielo. Por eso el libro empieza: “Estas son las palabras que Moshé habló a todo Israel…” Esto no significa que no sean palabras del Eterno, sino que en vez de dictar las palabras directamente, ahora son filtradas y transmitidas por el instrumento humano que ha llegado al mayor nivel de profecía que existe. Son palabras del Eterno por medio de Moshé, como está escrito en 1:3: “Moshé habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que HaShem les había ordenado.” Sin embargo, como no son palabras dictadas directamente por HaShem, la base para las palabras del quinto libro de Moshé ya está establecida en los cuatro primeros libros. Recordemos que el fundamento de una casa es el que sostiene toda la casa. De la misma manera los cuatro primeros libros de la Torá fueron dictados letra por letra al profeta Moshé y escritos con exactitud para así ser es el fundamento para el quinto libro de Moshé. Estos cinco libros, llamados la Torá de Moshé, son, a su vez, el fundamento para el resto de las Escrituras. Los libros proféticos que luego fueron añadidos, empezando con el libro de Yehoshúa (Josué) no cambian nada del fundamento, ni añaden al fundamento, como está escrito en Deuteronomio 4:2:

“No añadiréis nada a la palabra que yo os mando, ni quitaréis nada de ella, para que guardéis los mandamientos de HaShem vuestro Elohim que yo os mando.”

En Deuteronomio 12:32 está escrito:

“Cuidarás de hacer todo lo que te mando; nada le añadirás ni le quitarás.”

Los libros de los Profetas anteriores (Josué – 2 Reyes) y los Profetas posteriores (Isaías – Malaquías), los Escritos anteriores (Salmos – 2 Crónicas) y los Escritos posteriores (Mateo – Revelación), no pueden añadir nada a las palabras de la Torá que HaShem dio a Moshé, ni quitar de ellas. El fundamento de la revelación Escrita ha sido puesto una vez por todas y los demás libros no pueden formar parte del fundamento ni quitar del fundamento. Los demás libros inspirados divinamente van explicando y dando más luz sobre lo que ya está escrito en el fundamento, cf. Efesios 3:5. Aunque ellos también son libros inspirados por el Espíritu de HaShem, no tienen el mismo nivel de autoridad que la Torá de Moshé. Por lo tanto, hay que tener mucho cuidado con nuevos conceptos que son deducidos de alguna de las otras Escrituras que no se encuentran en la Torá de Moshé, puesto que toda revelación que viene después de Moshé tiene que estar fundada en sus Escritos, como está escrito en Juan 5:46:

“Porque si creyerais a Moshé, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.”

En Romanos 3:21 está escrito:

“Pero ahora, aparte de la Torá (escrita), la justicia de Elohim ha sido manifestada (en la Torá viviente), atestiguada por la Torá y los Profetas”

En Hechos 26:22 está escrito:

“Así que habiendo recibido ayuda de Elohim, continúo hasta este día testificando tanto a pequeños como a grandes, no declarando más que lo que los profetas y Moshé dijeron que sucedería”

En una misiva, que los líderes mesiánico-israelitas en Guatemala envió a sus comunidades, está expresado de esta manera:

“Consideramos que los libros que conforman el Tanaj, (AT), así como la Brit HaJadashá, (el Código Real, NT), fueron escritos bajo autoridad divina. Estos libros fueron entregados a Israel para todo el mundo. Reconocemos que la Torá de Moshé es el fundamento de la fe y la máxima autoridad de las Escrituras. El resto de las Escrituras – los Profetas y los Hagiógrafos (Escritos) incluyendo la Brit HaJadashá – no contradicen, ni añaden, ni quitan a la Torá de Moshé sino que desarrollan, explican y revelan los misterios que fueron dados una vez para siempre.”

El libro de Devarim se divide en tres partes, que corresponden a los tres libros Éxodo, Levítico y Números, y es por eso que también es llamado Mishné Torá, “repetición de la Torá”, sacado de Deuteronomio 17:18. El nombre Deuteronomio viene de “Deuteronomium”, que es la forma latina de “Deuteronomion”, que aparece en la Septuaginta, y significa “la segunda ley”.

Las tres partes son las siguientes:

  1:1 – 5:5        Moral y amonestación

 5:6 – 27:8      Leyes diversas

27:9 – 34:12    Bendición y maldición

Al comparar el libro de Devarim con los antiguos documentos de pacto, que han sido encontrados por los arqueólogos, de los heteos y otros pueblos orientales del periodo 1500 – 1300 a.E.C., que, entre otras cosas, regulaban la relación entre los reyes y sus súbditos, se ve una estructura muy similar, con introducción, recuento histórico, condiciones del pacto, el propio documento del pacto, bendiciones, maldiciones, conclusión y duración del documento. (A. Berkowitz)

Según la tradición, el capítulo 34, que habla de la muerte de Moshé, fue escrito por Yehoshúa (Josué).

1:1    “Estas son las palabras que Moshé habló a todo Israel al otro lado del Yardén, en el desierto, en el Arabá, frente a Suf, entre Parán, Tofel, Laván, Jatserot y Di-Zahav.” – Según Rashí, al usar la palabra “devarim”, se trata de amonestaciones, porque es una manera más severa de expresarse comparado con la manera como está escrito el resto de la Torá. En los libros de Jeremías y Eclesiastés, que también son libros de amonestación, se encuera la misma palabra en la introducción: “divrei”, “palabras de…”.

Los lugares que son mencionados aquí son lugares donde los hijos de Israel riñeron con el Eterno durante su viaje. Rashí dice: “Puesto que se trata de palabras de amonestación y que enumeran todos los lugares donde habían provocado la ira del Omnipresente, se han disimulado los hechos recordándolos en términos generales por consideración a Israel”.

El Targúm de Onkelós tradujo este versículo de esta manera: “Moshé los ha amonestado por haber pecado en el desierto y por haber atraído la cólera divina en el valle de Moav y (desde entonces) frente al Mar de Cañas (Suf); por haber murmurado contra Elohim en Parán y por haber hablado en términos desaprobatorios (Tófel) sobre el maná (Laván); por haber pronunciado en Jatserot críticas sobre el alimento y haber erigido antes el “becerro de oro” (Di-Zahav).

Los hijos de Israel habían pecado “en el desierto”, según Éxodo 16:3; “en el Arabá”, según Números 25:1-3; “frente a Suf”, según Éxodo 14:11 y Salmo 106:7; “en Parán”, según Números 12:6 y capítulo 13; denigraron lo blanco en Éxodo 31:16; se rebelaron en Jatserot, según Números 11:35; y levantaron el becerro de oro, según Éxodo 32, cf. Oseas 2:8. La palabra “Di-Zahav” se entiende como “bastante oro”.

1:2    “Hay once días desde Jorev, por el camino del monte de Seir, hasta Kadesh-Barnea.” – Rashí muestra las evidencias de que los hijos de Israel hicieron ese viaje en tres días. Así se ve que HaShem tenía mucho interés en introducirles en la Tierra. Normalmente tardaban once días entre Jorev y Kadesh. Sin embargo, este dato contrasta con el siguiente versículo que habla de 40 años que los hijos de Israel habían estado dando vueltas por el desierto. Jorev es donde la Torá fue entregada y Kadesh-Barnea está cerca de la frontera sur de la tierra prometida. Si los hijos de Israel hubieran creído en el Eterno habrían entrado en la tierra mucho antes.

1:3    “Y sucedió que en el año cuarenta, el mes undécimo, el primer día del mes, Moshé habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que HaShem les había ordenado” – Moshé habló sus tres discursos, que constituyen todo este libro, durante 36 días para luego morir y ser sepultado el día séptimo del duodécimo mes, llamado Adar. Este texto nos enseña que Moshé no habló estas palabras sacándolas de su propia mente, sino todo lo que dice está bien fundamentado en la revelación que el Eterno ya había dicho a los hijos de Israel. Moshé es un buen ejemplo a seguir para todos los predicadores de la Palabra del Eterno, como está escrito en 1 Pedro 4:11a:

“El que habla, que hable conforme a las palabras de Elohim.”

1:4    “después de haber derrotado a Sijón, rey de los amorreos, que habitaba en Jeshbón, y a Og, rey de Bashán, que habitaba en Ashtarot y en Edrei” – Según Rashí, Ashtarot era la ciudad y Edrei el reino.

1:5    “Al otro lado del Yardén, en la tierra de Moav, Moshé comenzó a explicar esta ley, diciendo” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “declarar” (RV60), “proclamar” (RV95), “explicar” (LBLA) es “baar” que significa: “explicar”, “aclarar”, “esclarecer”; “comentar”, “exponer”; “inculcar”; “inscribir”, “grabar”. Esto nos enseña que la Torá ya había sido dada y que lo que ahora viene es una explicación de ella. Por lo tanto, de manera estricta podemos decir que la Torá son los cuatro primeros libros de Moshé y lo que viene después son explicaciones, aplicaciones y comentarios de lo que ya fue dado del cielo. Como hemos dicho antes, la base de toda revelación divina escrita está en los primeros cuatro libros de Moshé, que son el fundamento, junto con el toque final del fundamento, que es el libro de Devarim, que contiene 200 de los 613 mandamientos. ¿Pero qué quiere decir Yeshúa cuando habla de un mandamiento nuevo, en Juan 13:34 donde está escrito:

“Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros; que como yo os he amado, así también os améis los unos a los otros.”?

El no añade un nuevo mandamiento para que sean 614, porque ya fue dicho: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, sino habla de un mandamiento nuevo. Uno de los mandamientos es renovado para que sea como nuevo. Lo nuevo que es introducido por el Mesías es la aplicacióndel mandamiento: “como yo os he amado”. Él está dando nueva vida a un mandamiento antiguo, y está dando la aplicación perfecta a ese mandamiento de una nueva manera. El mismo principio se encuentra en 1 Juan 2:7-8 donde está escrito:

“Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra (Torá) que habéis tenido desde el principio.Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra.”

No se trata de una nueva Torá o un nuevo mandamiento, sino el que los hijos de Israel hemos tenido desde Sinái y que hemos oído desde el principio, desde Bereshit, Génesis.

Cuando el shaliaj Shaúl habla de una revelación que no había sido dada en tiempos pasados, no significa que esa verdad no se pueda encontrar en la Torá, sino que otros no lo habían visto con claridad. Esta verdad eterna se encuentra en la Torá de Moshé, pero no había sido revelada antes a los profetas con la misma claridad como ahora, como está escrito en Efesios 3:4-6:

“En vista de lo cual, leyendo, podréis comprender mi discernimiento del proyecto secreto del Mesías, que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, en la misma medida que ahora ha sido revelado a sus santos emisarios y profetas por el Espíritu; a saber, que los gentiles (convertidos por medio del Mesías) son coherederos (con los judíos) y miembros del mismo cuerpo (de Israel), participando igualmente de la promesa (porque ahora se encuentran) en el Mesías Yeshúa mediante (la conversión que hayan experimentado por medio de recibir) las buenas nuevas.”

En Colosenses 1:26-27 está escrito:

“el misterio que ha estado oculto desde los siglos y generaciones pasadas, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Elohim quiso dar a conocer cuáles son las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles (convertidos por medio del Mesías), que es el Mesías en vosotros, la esperanza de la gloria.”

La base de estos dos textos se puede encontrar, entre otros lugares, en Génesis 12:2-3 donde está escrito:

“Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.”

Como hemos dicho antes, la palabra “benditas”, también puede significar “injertadas”.

La Torá se puede comparar a una habitación oscura que contiene varios muebles. No es posible ver lo que hay en esa habitación hasta que alguien encienda una luz. Y cuanta más luz haya, más detalles se verán en la habitación. La revelación se asemeja a la luz. Las cosas estaban allí todo el tiempo pero no se vieron sin que hubiera una revelación. Lo mismo sucede con una película de cámara. Antes de ser revelada, no se ven las fotos que estaban allí todo el tiempo desde que fueron tomadas. De la misma manera es con todo el consejo del Eterno, está escondido en la Torá de Moshé, y las revelaciones posteriores sólo han sacado a la luz lo que ya fue depositado allí. Estas revelaciones sólo pueden ser dadas por el Espíritu del Eterno.

Así que la Torá de Moshé constituye el nivel de mayor autoridad de las Escrituras inspiradas. Ni siquiera el mismo Mesías Yeshúa vino a cambiar o añadir algo de lo que Moshé escribió. Sus palabras no cambiaron nada de lo que fue dado por el Eterno mediante Moshé. Yeshúa no vino para abrogar, sino dar el verdadero significado y la explicación final a lo que su Padre celestial tenía en Su corazón al entregarnos los mandamientos mediante Moshé, como está escrito en Mateo 5:17-19:

“No penséis que he venido para abolir la Torá (de Moshé) o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la Torá hasta que toda se cumpla. Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

Cuando Yeshúa fue confrontado por hasatán en persona, no le contestó con palabras propias, sino con las palabras de la Torá, y específicamente de Devarim, (ver Mateo 4:1-11). Si Yeshúa, como Mashiaj, tenía más autoridad que las palabras transmitidas por Moshé ¿por qué no le dijo a hasatán: “Vete satanás porqué YO te lo digo”? ¿Por qué nuestro Adón, que es mayor que Moshé, no usó sus propias palabras, sino las de Moshé al enfrentarse con el adversario? Esto nos enseña que la Torá en ningún momento fue desacreditada, descalificada o puesta en un nivel de autoridad inferior a la revelación posterior de las Escrituras, por nuestro Señor y Salvador Yeshúa. Si el mismo Yeshúa HaMashíaj contestó a hasatán con Deuteronomio y venció sobre él, ¡tú también puedes hacer lo mismo!

Así que, el que pone el Nuevo Testamento como superior a las palabras de la Torá dadas por Moshé o considera que tiene mayor autoridad que el Pentateuco, está dando vuelta al edificio poniendo el techo como fundamento, creando así un desorden mental y una confusión teológica.

1:6    “HaShem nuestro Elohim nos habló en Jorev, diciendo: Bastante habéis permanecido en este monte.” – Lo primero que Moshé menciona, al tener la oportunidad para hablar proféticamente a todo el  pueblo antes de su muerte, es el Nombre Sagrado. Moshé estaba enamorado de HaShem y es lo primero que sale de su boca en este momento tan crucial en la historia de Israel. La última palabra del libro de Devarim es la palabra “Israel”. Esto nos enseña que todo empieza con HaShem y termina con Israel. Si has empezado tu vida espiritual con el Eterno, nunca va a llegar a su perfección si no te unes con Israel. Israel es el gran final de todo el consejo de HaShem. El que no sale de Babilonia y de Roma para ir a Yerushalayim nunca llegará a la perfección de su fe. Querido cristiano, si has nacido de nuevo, del Espíritu del Mesías, no perteneces al Cristianismo, sino a Israel. ¡Sal de Babilonia que se encuentra en Roma y vuelve a casa! Las bases del Cristianismo son paganas y no tiene futuro. ¡Escápate cuanto antes para que no seas partícipe de sus plagas!

En este texto encontramos cuatro pilares fundamentales:

1.      HaShem.

2.      El pueblo de Israel, expresado en las palabras: “nuestro Elohim”.

3.      La Torá, expresado en las palabras: “nos habló”.

4.      La Tierra prometida, expresado en las palabras: “Bastante habéis permanecido en este monte… Volveos; partid e id… he puesto la tierra delante de vosotros”, versículos 6-8.

Si se elimina alguno de estos cuatro pilares, se cae todo el plan del Eterno.

  • · HaShem no puede cumplir sus planes sin el pueblo de Israel, sin establecer la Torá para el mundo y sin entregar la Tierra de Kenáan a Israel.
  • · El pueblo de Israel no puede existir sin HaShem, sin la Torá y sin la Tierra prometida.
  • · La Torá no puede existir sin HaShem, sin Israel y sin la Tierra.
  • · La Tierra de Israel no puede florecer sin HaShem, sin el pueblo escogido y sin la Torá.

Sobre estos cuatro pilares se fundamenta todo el consejo del Eterno para toda la historia. Hasatán sabe esto y por eso intenta quitar de las mentes de los hombres uno o varios de estos ingredientes para impedir el cumplimiento del propósito del Eterno en sus vidas. Él intenta quitar la verdad del único Elohim que existe y establecer la creencia en otros dioses o en ningún dios. También intenta eliminar el concepto del pueblo de Israel o sustituirlo por otro. Desde el principio ha intentado convencer al hombre de que la Torá ya no es válida. También procura impedir que los judíos vivan en la Tierra que fue dada a Avraham y su descendencia para siempre. Pero por mucho que se esfuerce no podrá hacer que estos cuatro pilares sean removidos del plan del Eterno. El Todopoderoso tiene su plan y lo cumplirá, como está escrito en Isaías 14:24:

“Ha jurado HaShem de los ejércitos, diciendo: Ciertamente, tal como lo había pensado, así ha sucedido; tal como lo había planeado, así se cumplirá”

En Isaías 46:11b está escrito:

“En verdad he hablado, ciertamente haré que suceda; lo he planeado, así lo haré.”

Mashiaj Yeshúa es la expresión de estos cuatro pilares. Él es la manifestación plena que HaShem puede dar de sí mismo a través de un hombre en el mundo creado, como está escrito en Colosenses 1:15a, 19:

“Él es la imagen del Elohim invisible… Porque agradó al Padre que en él habitara toda la plenitud”

En Hebreos 1:3a está escrito:

“Él es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza”

Yeshúa el Mesías es también la encarnación del pueblo de Israel, como está escrito en Éxodo 4:22:

“Entonces dirás a Faraón: “Así dice HaShem: ‘Israel es mi hijo, mi primogénito.”

Y en Oseas 11:1 está escrito:

“Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.”

En Mateo 2:14-15 está escrito:

“Y él, levantándose, tomó de noche al Niño y a su madre, y se trasladó a Egipto; y estuvo allá hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que HaShem habló por medio del profeta, diciendo: DE EGIPTO LLAMÉ A MI HIJO.”

Yeshúa es también la Torá viviente, como está escrito en Juan 1:1, 14:

“En el principio existía la palabra, y la palabra estaba con Elohim, y la palabra era Elohim (ejercía la máxima autoridad)… Y la palabra se hizo carne, y tabernaculizó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.”

En 1 Juan 1:1-2 está escrito:

“Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca de la palabra de vida, pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba en el Padre y se nos manifestó.”

Yeshúa está unido con la tierra de Israel de varias maneras. El hombre fue formado del polvo de la tierra de Israel. Por lo tanto todos los descendientes de Adam y Javá están sacados físicamente de esa tierra. De ese modo el cuerpo de Yeshúa, como hijo de Adam, está conectado con el suelo de Israel. En segundo lugar, Yeshúa nunca salió de la tierra de Israel durante los tres años y medio de su ministerio. La región de Tiro también pertenece a la tierra de Israel, cf. Mateo 15:21; Josué 19:28-29. En tercer lugar, Yeshúa volverá a la tierra de Israel para gobernar desde allí sobre el resto del mundo.

1:10 “HaShem vuestro Elohim os ha multiplicado y he aquí que hoy sois como las estrellas del cielo en multitud.” – Se cumplió la promesa a Avraham, en Génesis 15:5. El polvo representa los hijos naturales, físicos, de Avraham y las estrellas representan sus hijos celestiales.

1:11  “Que HaShem, el Elohim de vuestros padres, os multiplique mil veces más de lo que sois y os bendiga, tal como os ha prometido.” – En ese momento había unos 600,000 varones de guerra, lo cual corresponde a una población de más de dos millones. Mil veces más serían más de dos mil millones, es decir más que la cuarta parte de la población mundial actual. ¿Cuándo se va a cumplir esta profecía, que las estrellas, hijos celestiales de Avraham sean tantos? AHORA es ese tiempo. El movimiento moderno mesiánico-netsarita, que es fiel a la Torá, es la respuesta del cielo a esta oración. ¡No somos una minoría, sino el principio de la mayoría!

Hay otros textos que hablan de que la mayoría de la población mundial será salva y entrará en Israel como estrellas, hijos de Avraham, cf. Éxodo 1:9; Isaías 9:3; 45:22; 49:6; 52:10; 53:11; 60:22; Salmo 22:25, 29; 35:18; 40:3, 9, 10; 98:1-3; Juan 12:24; 15:5, 8, 16; Gálatas 4:27; Revelación 7:9.

Segunda aliyá, 1:12-21

1:13  “Escoged de entre vuestras tribus hombres sabios, entendidos y conocidos entre sus tribus, y yo los nombraré como vuestros jefes.” – Moshé exige cuatro requisitos para poder ser juez, los cuatro son:

  • · Tiene que ser hombre, en hebreo “ish”. La halajá judía no permite que una mujer actúe como juez. Devorah fue una excepción por no haber hombres, Jueces 5:7.
  • · Tiene que ser sabio, en hebreo “jajam”. La sabiduría es la habilidad práctica para funcionar con éxito y sacar el mayor provecho de algo, cf. Eclesiastés 10:10.
  • · Tiene que ser entendido, de la palabra hebrea “bein”, “entre”. El entendimiento es la capacidad de discernir y separar entre una idea y otra, evaluar y pensar críticamente.
  • · Tiene que ser conocido, en hebreo “yadá”, por su tribu. El concepto hebreo de conocer tiene más que ver con una relación y experiencia que con acumulación de pensamientos. El conocimiento se obtiene por medio de un acto de preocupación, dedicación, simpatía o afecto por alguien.

Aquí vemos como los jueces fueron escogidos por el pueblo y luego instalados por el liderazgo. Este es el proceso correcto a la hora de instalar un liderazgo. El pueblo ve y sabe por experiencia quienes están capacitados para ser líderes. Los líderes principales dan luego su aprobación a la elección del pueblo, como también vemos en Hechos 6:1-7:

“Por aquellos días, al multiplicarse el número de los discípulos, surgió una queja de parte de los (judíos) helenistas en contra de los judíos (nativos), porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diaria (de dinero). Entonces los doce convocaron a la congregación de los discípulos, y dijeron: No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Elohim para servir (dinero) en las mesas. Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea. Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra. Lo propuesto tuvo la aprobación de toda la congregación, y escogieron a Esteban, un hombre lleno de fe y del Espíritu de santidad, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los emisarios, y después de orar, pusieron sus manos sobre ellos. Y la palabra de Elohim crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Yerushalayim, y muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.”

En esta ocasión había una necesidad similar a la que hubo en el desierto. Los mismos requisitos son listados para los que iban a trabajar con la distribución económica entre los pobres de la comunidad:

  • · Hombre, (ish).
  • · Buena reputación, (yadá).
  • · Lleno del Espíritu, lo que produce entendimiento y capacidad creativa, (bein).
  • · Lleno de sabiduría, (jajam).

El suegro de Moshé, Yitró, propuso otras cuatro cualidades, según Éxodo 18:21, donde está escrito:

“Además, escogerás de entre todo el pueblo hombres capaces (1), temerosos de Elohim (2), hombres veraces (3) que aborrezcan las ganancias deshonestas (4), y los pondrás sobre el pueblo como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de diez.”

1:15 “Entonces tomé a los principales de vuestras tribus, hombres sabios y conocidos, y los nombré como dirigentes vuestros, jefes de mil, de cien, de cincuenta, y de diez, y oficiales para vuestras tribus.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “nombré” es “natán”, que significa “dar”. Esto nos enseña que los jueces son dados como regalos al pueblo. El liderazgo es un regalo del cielo al pueblo. Este texto omite la palabra “entendidos” (bein). Esto nos enseña que los jueces que fueron escogidos tenían deficiencia para pensar por sí mismos y discernir entre una idea y otra. A pesar de que no tenían las cuatro cualidades mencionadas fueron aceptados, porque no había hombres totalmente capaces entre el pueblo para esta tarea.

1:16  “Y en aquella ocasión mandé a vuestros jueces, diciendo: “Sed oyentes entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre un hombre y su hermano o el forastero que está con él.” – Lo primero que tiene que hacer un juez es oír. El verbo oír, en hebreo “shamoa”, está conjugado de forma makor, lo cual significa una acción continua, parecido al gerundio español, “oyendo”. Para que un juez pueda evaluar una situación correctamente tiene que oír, percibir, discernir y entender todo el tiempo que dure el juicio.

La segunda cosa que tiene que hacer, es juzgar justamente, es decir, según la verdad y la justicia de la Torá. Si un juez se presta a la mentira y la perversión de la justicia, no está cumpliendo su función y profana el Nombre del Juez celestial.

La tercera cosa que un juez tiene que hacer es oír todas las versiones que se presentan. Si un juez dicta sentencia sin haber oído la versión del acusado, pervierte la justicia, como está escrito en Juan 7:51:

“¿Acaso juzga nuestra Torá a un hombre a menos que le oiga primero y sepa lo que hace?”

1:17  “No mostraréis parcialidad en el juicio; lo mismo oiréis al pequeño que al grande. No tendréis temor del hombre, porque el juicio es de Elohim. Y el caso que sea muy difícil para vosotros, me lo traeréis a mí, y yo lo oiré.” – La cuarta cosa que tiene que hacer un juez es no ser parcial, no haciendo diferencia entre personas, no tener simpatía por uno u otro, ni tener en cuenta el estatus social de los litigantes, sino saber que un juicio justo no viene de los hombres sino de Elohim y Él respalda a un juez que actúa con justicia. Cada persona mayor de edad es igual ante la ley. Un juez que teme a los hombres a la hora de dictar sentencia, no es apto para su cargo.

En Proverbios 17:15 está escrito:

“El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación a HaShem.”

En 2 Crónicas 19:5-7 está escrito:

“Puso jueces en el país en todas las ciudades fortificadas de Yehudá, ciudad por ciudad, y dijo a los jueces: Mirad lo que hacéis, pues no juzgáis en lugar de los hombres, sino en lugar de HaShem que está con vosotros cuando hacéis justicia. Ahora pues, que el temor de HaShem esté sobre vosotros; tened cuidado en lo que hacéis, porque con HaShem nuestro Elohim no hay injusticia ni acepción de personas ni soborno.”

En Deuteronomio 16:19-20 está escrito:

“No torcerás la justicia; no harás acepción de personas, ni tomarás soborno, porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte las palabras del justo. La justicia, la justicia buscarás, para que vivas y poseas la tierra que HaShem tu Elohim te da.”

Hay cinco maneras de pervertir la justicia:

  • · Escuchar a uno de los litigantes antes de que el otro llegue (lo cual indica favoritismo.)
  • · Actuar parcialmente a favor de uno de los litigantes.
  • · Acomodar la sentencia a favor de uno u otro de acuerdo a su estatus.
  • · No dar suficiente tiempo a un caso o tratarlo con poco cuidado.
  • · Dictar una sentencia por falta de conocimiento de la Torá o la halajá (leyes prácticas).

1:8, 21 “Mirad, he puesto la tierra delante de vosotros; entrad y tomad posesión de la tierra que HaShem juró dar a vuestros padres Avraham, Yitsjak y Yaakov, a ellos y a su descendencia después de ellos… Mira, HaShem tu Elohim ha puesto la tierra delante de ti; sube, toma posesión de ella, como HaShem, el Elohim de tus padres, te ha dicho. No temas ni te acobardes.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “puesto” es “natán”,9 que significa “dar”. La fe habla de las cosas que no son como si fuesen. HaShem ya había dado la tierra a los hijos de Israel, pero hacía falta una respuesta a este hecho espiritual por parte de ellos. El camino a los milagros casi siempre tiene una participación de un esfuerzo humano. HaShem da una promesa y el hombre tiene que pagar un precio para ver esa promesa cumplida. La gran mayoría de las promesas de HaShem necesitan la participación humana para su cumplimiento.

 Tercera aliyá, 1:22-38

1:26  “Sin embargo, no quisisteis subir, y os rebelasteis contra el mandato de HaShem vuestro Elohim.” – En esta parashá Moshé destaca de una manera muy especial la importancia de la confianza en HaShem. Al mismo tiempo vemos como reprocha al pueblo por no haber puesto su confianza en el Eterno a pesar de todas las muestras de amor y bondad que habían recibido. Este texto muestra que el pueblo no quiso subir a tomar posesión de la tierra por fe. De eso aprendemos que la fe es un asunto de elección. Cuando viene la revelación del Eterno tenemos la libertad para escoger entre confiar en él, creyendo en sus palabras, o rechazarle, al no confiar en sus palabras.

1:27 “y murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque HaShem nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos.” – ¿Hasta dónde puede llegar la blasfemia? La razón por la que los hijos de Israel no confiaron en el Eterno fue porque habían creado una imagen pervertida de Él. Su concepto de HaShem no coincidía con la revelación que les había dado al sacarlos de Egipto como un padre que ama a su hijo y le saca de la esclavitud para llevarle a otro lugar mejor, como está escrito en 1:31:

“y en el desierto, donde has visto cómo HaShem tu Elohim te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que habéis andado hasta llegar a este lugar.”

La imagen que tenemos de HaShem determina nuestras decisiones, y ante todo nuestra fe en Él. La vida eterna consiste en conocer a HaShem, de manera experimental, y a su Hijo Yeshúa HaMashíaj, como está escrito en Juan 17:3:

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Elohim verdadero, y a Yeshúa el Mesías, a quien has enviado.”

Estos hijos de Israel tenían una imagen totalmente equivocada del Eterno, creada por ellos mismos, por no tomar en serio la revelación que Él les había dado de Sí mismo. Por eso no podían creerle. Por otro lado es posible que había una provocación detrás de esas palabras. Aunque en el fondo sabían que HaShem los amaba, porque así lo había mostrado desde el principio, les gustaba discutir, provocar y hablar mal. Así son muchas personas. Aunque conocen la verdad, chismorrean con rumores, mentiras y malos entendidos para divertirse y entretenerse con eso. Ese comportamiento no corresponde a los justos, como está escrito en Éxodo 23:7:

“Aléjate de acusación falsa, y no mates al inocente ni al justo, porque yo no absolveré al culpable.”

En Proverbios 30:8a está escrito:

“Aleja de mí la mentira y las palabras engañosas”

1:32 “Pero con todo esto, no confiasteis en HaShem vuestro Elohim” – A pesar de haber recibido palabras de ánimo y experiencias reveladoras de quién es HaShem, el pueblo de Israel escogió la incredulidad. La incredulidad es lo mismo que la desconfianza. El concepto de fe en el mundo hebreo es muy diferente al concepto de fe en el mundo griego. La palabra hebrea que ha sido traducida como “confiasteis” es “heemin”, que significa “creer”, “confiar”, “esperar”. La raíz de esa palabra es “amán” que significa “sostener”, “apoyar”, “criar”, “afirmar”, “establecer”.

La palabra hebrea para fe, “emuná”, significa “rectitud”, “veracidad”, “sinceridad”, “verdad”, “fidelidad”, “lealtad”, “honradez”, “firmeza”, “constancia”, “confianza”.

El concepto de fe griego tiene que ver con una actividad intelectual, cuando la persona piensa algo específico. La fe para un hebreo es poner su confianza y ajustar su vida de acuerdo a la persona en la cual es depositada su confianza. La fe griega se basa en unos puntos doctrinales, dogmas, frases aprendidas de memoria, que no necesariamente afectan el estilo de vida de la persona. La fe para un hebreo es algo que hay que vivir y experimentar cada día, es un estilo de vida en obediencia a los mandamientos y comunicación constante con el Creador. La fe hebrea es relacional. La fe griega es racional.

1:34  “Entonces oyó HaShem la voz de vuestras palabras, y se enojó y juró, diciendo” – La voz de las palabras del hombre tiene poder para darle un futuro de prosperidad o de derrota. El hombre normalmente no entiende el poder de sus palabras. Tu vida y tu muerte depende de tus palabras, como está escrito en Proverbios 18:21:

“Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.”

En Mateo 12:37 está escrito:

“Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”

1:35  “Ninguno de estos hombres, esta generación malvada, verá la buena tierra que juré dar a vuestros padres” – ¿Qué fue lo que hizo que HaShem considerara esa generación como malvada? En el versículo 32 está la respuesta, allí está escrito:

“Pero con todo esto, no confiasteis en HaShem vuestro Elohim”

No confiaron en Él. Así que la falta de confianza en HaShem es una maldad, como también vemos en Mateo 17:14-21 donde está escrito:

“Cuando llegaron a la multitud, se le acercó un hombre, que arrodillándose delante de él, dijo: Señor, ten misericordia de mi hijo, porque es epiléptico y sufre terriblemente, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua. Y lo traje a tus discípulos y ellos no pudieron curarlo. Respondiendo Yeshúa, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? Traédmelo acá. Y Yeshúa lo reprendió y el demonio salió de él, y el muchacho quedó curado desde aquel momento. Entonces los discípulos, llegándose a Yeshúa en privado, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo? Y él les dice: Por vuestra poca confianza; porque en verdad os digo que si tenéis confianza como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible. Pero esta clase no sale sino con oración y ayuno.”

1:36 “excepto Kalev, hijo de Yefuné; él la verá, y a él y a sus hijos daré la tierra que ha pisado, pues él ha seguido a HaShem completamente.” – Kalev fue puesto como un ejemplo de fidelidad en contraste con el resto de los hijos de Israel. Él siguió a HaShem plenamente. Esto nos enseña que es posible seguir a HaShem completamente. ¿Cómo? Confiando en Él y en lo que Él ha dicho. La razón por la que la gran mayoría no entró en la tierra fue la falta de confianza, como está escrito en Hebreos 3:19:

“Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.”

Cuarta aliyá, 1:39 – 2:1

1:41-42 “Entonces respondisteis y me dijisteis: “Hemos pecado contra HaShem; nosotros subiremos y pelearemos tal como HaShem nuestro Elohim nos ha mandado.” Y cada uno de vosotros se ciñó sus armas de guerra, y pensasteis que era fácil subir a la región montañosa. Pero HaShem me dijo: “Diles: ‘No subáis, ni peleéis, pues yo no estoy entre vosotros; para que no seáis derrotados por vuestros enemigos.’” – Este texto nos enseña la importancia de hacer caso a los profetas. Aunque fue la voluntad de HaShem que el pueblo de Israel heredara la Tierra, no era el tiempo para ello, por una situación de pecado. Hay cosas que están prometidas en las Escrituras que no podemos aplicar en todo momento. Por esto es importante escuchar la voz de los profetas. Los profetas pueden dar mensajes que aparentemente van en contra de las Escrituras en ciertos momentos. Este es uno de esos casos. Moshé dio la orden de no subir a tomar la tierra, cuando antes había dicho que lo podían hacer. Cuán importante es depender del espíritu de profecía y escuchar a los profetas, como está escrito en 2 Crónicas 20:20b:

“Oídme, Yehudá y habitantes de Yerushalayim, confiad en HaShem vuestro Elohim, y estaréis seguros. Confiad en sus profetas y triunfaréis.”

Quinta aliyá, 2:2-2:30

2:5, 9, 19 “no los provoquéis, porque nada de su tierra os daré, ni siquiera el derecho de poner un pie, porque a Esav he dado el monte Seir por posesión… Entonces HaShem me dijo: “No molestes a Moav, ni los provoques a la guerra, porque no te daré nada de su tierra por posesión, pues he dado Ar a los hijos de Lot por posesión… Y cuando llegues frente a los hijos de Amón, no los molestes ni los provoques, porque no te daré nada de la tierra de los hijos de Amón en posesión, pues se la he dado a los hijos de Lot por heredad.” – Según Génesis 15:19-21 HaShem prometió dar el territorio de 10 pueblos a los hijos de Avraham como está escrito:

“Al keneo (ceneo), al kenizeo (cenezeo), y al kadmoneo, y al jiteo (hitita), y al perizeo (ferezeo), y a los refaítas. Y al emoreo (amorreo), y al kenaaneo (cananeo), y al guirgasheo (gergeseo) y al yevuseo (jebuseo).”

Según Rashí, los kadmoneos fueron conquistados por los hijos de Esav, que son los edomitas, los kenizeos fueron conquistados por los hijos de Moav y los keneos fueron conquistados por los hijos de Amón. Por lo tanto, como los hijos de Israel no recibieron ninguna orden para conquistar estos tres pueblos, Edom, Moav y Amón, sólo podían obtener el terreno de siete de las diez naciones prometidas a Avraham. Además, HaShem dijo claramente que había dado esos terrenos a estos tres pueblos. Según Rashí, por ser Esav descendiente de Avraham pudo heredar parte de la herencia prometida. Sin embargo aunque Lot no era descendiente de Avraham, su descendencia pudo heredar la tierra de dos de estas naciones como recompensa porque Lot había guardado silencio en Egipto cuando Avraham dijo que Sará era su hermana. Por este mérito fue hecho como hijo de Avraham.

Ahora bien, en el texto hebreo del versículo 2:5 se encuentra la palabra “ad”, que ha sido traducida como “ni siquiera”. Pero el significado principal de esa palabra es “hasta”. De allí Rashí menciona acerca de un Midrash agádico que dice que Elohim no permite a los hijos de Israel obtener ese territorio hasta (“ad”) que HaShem ponga su pie en el Monte de los Olivos, como está escrito en Zacarías 14:4:

“Sus pies se posarán aquel día en el monte de los Olivos, que está frente a Yerushalayim, al oriente; y el monte de los Olivos se hendirá por el medio, de oriente a occidente, formando un enorme valle, y una mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur.”

En Isaías 11:12-14 está escrito:

“Alzará un estandarte ante las naciones, reunirá a los desterrados de Israel, y juntará a los dispersos de Yehudá de los cuatro confines de la tierra. Entonces se disipará la envidia de Efrayim, y los que hostigan a Yehudá serán exterminados; Efrayim no envidiará a Yehudá, y Yehudá no hostigará a Efrayim. Y ellos se lanzarán sobre el costado de los filisteos al occidente, juntos despojarán a los hijos del oriente; Edom y Moav estarán bajo su dominio, y los hijos de Amón les estarán sujetos.”

Aquí vemos que las diez tribus, junto con los judíos, después de la unificación de las dos casas, van a conquistar esos tres territorios en los últimos tiempos. Personalmente creo que será antes de la segunda venida del Mesías. Esos tres territorios corresponden hoy a Jordania. Pronto veremos esta profecía cumplida.

En Zacarías 10:6-10 está escrito:

“Fortaleceré la casa de Yehudá y la casa de Yosef salvaré, y los haré volver porque me he compadecido de ellos; y serán como si no los hubiera rechazado, porque yo soy HaShem su Elohim, y les responderé. Efrayim será como un valiente, y se alegrará su corazón como por el vino; sus hijos lo verán y se alegrarán, y se regocijará su corazón en HaShem. Y les silbaré para reunirlos, porque los he redimido; y serán tan numerosos como eran. Cuando yo los esparza entre los pueblos, aun en lejanas tierras se acordarán de mí, y vivirán con sus hijos, y volverán. Los haré volver de la tierra de Egipto, y de Asiria los recogeré; los traeré a la tierra de Guilad y del Levanón, hasta que no haya sitio para ellos.”

La tierra de Guilad está en lo que hoy se llama Jordania y Levanón es Líbano. He aquí otra profecía que dice que los hijos de Israel tendrán el territorio de las tierras al este del río Yardén en los últimos tiempos.

2:24 “Levantaos; partid y pasad por el valle del Arnón. Mira, he entregado en tu mano a Sijón amorreo, rey de Jeshbón, y a su tierra; comienza a tomar posesión y entra en batalla con él.” – Primero dice: “he entregado” y luego “comienza a tomar posesión”. La fe habla de las cosas que no son como si fuesen, cf. Romanos 4:17. Las cosas que están en el mundo celestial son vistas, confesadas y recibidas por una persona que cree, para que con el tiempo sean manifestadas en el mundo físico. La fe es la convicción de que algo que está en el mundo celestial se va a materializar, tarde o temprano, aunque no se vea en estos momentos con los ojos físicos, como está escrito en Hebreos 11:1:

“Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”

Sexta aliyá, 2:31 – 3:14

2:31  “Y HaShem me dijo: “Mira, he comenzado a entregar a Sijón y su tierra en tus manos. Comienza a ocuparla  para que poseas la tierra.”” – La entrega ya era un hecho en el mundo espiritual. El secreto para tener éxito en el mundo visible es colaborar con lo que HaShem está haciendo en el mundo invisible. Todo lo que sucede en el mundo material es un resultado de lo que primero ha sucedido en el mundo espiritual. Para cambiar el mundo material es necesario cambiar el mundo espiritual primero. Esto se hace a través de la oración.

2:34  “En aquel tiempo tomamos todas sus ciudades, y exterminamos a hombres, mujeres y niños de cada ciudad. No dejamos ningún sobreviviente.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “y exterminamos a hombres” es “metim” que significa “muertos”. Así que la palabra “muertos” hace referencia a estos hombres que todavía estaban vivos pero condenados a muerte. La misma palabra se encuentra con el mismo significado en Job 11:3 donde está escrito:

“¿Harán tus jactancias callar a los hombres (metim)? ¿Harás escarnio sin que nadie te reprenda?”

Así que los “muertos” pueden referirse a hombres que viven físicamente, como está escrito en Efesios 2:1:

“Y a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados”

En Colosenses 2:13 está escrito:

“Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, habiéndonos perdonado todos los delitos”

3:2    “Pero HaShem me dijo: “No le tengas miedo, porque en tu mano yo lo he entregado a él, y a todo su pueblo y su tierra; y harás con él tal como hiciste con Sijón, rey de los amorreos, que habitaba en Jeshbón.” – HaShem dio una palabra de ánimo para que Moshé no temiera al gigante Og rey de Bashán. El Eterno está muy interesado en que su pueblo no tema, porque el temor bloquea el fluir del Espíritu. El temor es lo contrario de la fe, pero actúa de la misma manera. Lo que uno teme mucho tiempo, al final le viene, y lo que uno cree, basado en la promesa del Eterno, al final le viene. El temor y la fe no pueden estar juntos. Por eso dice Yeshúa “no temas, cree solamente”.

En 1 Juan 4:18-19 está escrito:

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”

Confiar en el amor de Elohim es lo único que puede eliminar plenamente el temor del corazón. Él ha mostrado tanto de su amor que no tenemos excusa para no confiar en él.

Séptima aliyá, 3:15-22

3:21-22 “Y ordené a Yehoshúa en aquel tiempo, diciendo: “Tus ojos han visto todo lo que HaShem vuestro Elohim ha hecho a estos dos reyes; así hará HaShem a todos los reinos por los cuales vas a pasar. No les temáis, porque HaShem vuestro Elohim es el que pelea por vosotros.”” – Moshé dio palabras de ánimo a Yehoshúa para que no tuviera temor sino creyera. En este caso vemos como la fe se puede basar en una experiencia juntamente con una promesa, “tus ojos han visto… así hará HaShem…”.

En Romanos 10:17 está escrito:

“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Elohim.”

La base de la fe es la revelación de HaShem. La fe es algo que la persona puede obtener al hacer caso a lo HaShem está comunicando. No hay excusa para no creer, porque hay suficiente revelación de nuestro Padre celestial en todo los que nos rodea para confiar en Él. El incrédulo no tiene excusa porque ha optado por cerrar sus ojos, su oído y su corazón a la revelación que HaShem está dando a través de lo que le rodea, como está escrito en Romanos 1:18-20:

“Porque la ira de Elohim se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad; porque lo que se conoce acerca de Elohim es evidente dentro de ellos, pues Elohim se lo hizo evidente. Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.”

Mashiaj en esta parashá

1:38 “Yehoshúa hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará allá; fortalécele (jazak), porque él hará que Israel la posea.”

Yehoshúa es el nombre dado por Moshé a este varón que originalmente se llamaba Hoshea. Yehoshúa es la forma larga del nombre Yeshúa. Así que Yehoshúa representa al Mesías Yeshúa. De esta manera, podemos destacar siete verdades acerca del Mesías según la revelación profética que nos da este versículo.

a.       El Mesías tenía que ser llamado Yehoshúa y Yeshúa.

b.      El Mesías está delante de HaShem, representado por Moshé.

c.       El Mesías permanecerá, en hebreo “omed”, eternamente delante del Eterno.

d.      Moshé, como figura del Mesías, morirá pero luego resucitará simbólicamente, por medio del

sucesor Yehoshúa, para entrar en la tierra prometida.

e.       El Mesías fue fortalecido por el Eterno en la resurrección de modo que recibió toda la

autoridad en el cielo y en la tierra.

f.       El Mesías hará que finalmente todas las doce tribus de Israel vuelvan a la tierra de Israel.

g.      El Mesías hará que Israel herede no solamente la tierra física sino también el Maljut

HaShamayim, el Reino de los Cielos, que vendrá a la tierra.

¡Que el Mesías Yeshúa venga pronto y en nuestros días!

Amén veamén.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 414 – 415 de los 613:

414.    Prohibición de nombrar un juez que no sea experto en Torá, aunque conozca otras ciencias, Deuteronomio 1:17.

415.    Prohibición de que un juez tenga miedo de un hombre malvado en un juicio, Deuteronomio 1:17.

Parashá 43 Masei

כ״ג בתמוז ה׳תשע״ד (July 21, 2014) por  
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Parashá 43 Masei

Números 33:1 – 36:13

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa

Aliyás de la Torá (cuando Masei es leída por separado):

  1. 33:1-10
  2. 33:11-49
  3. 33:50 – 34:15
  4. 34:16-29
  5. 35:1-8
  6. 35:9-34
  7. 36:1-13
  8. Maftir: 36:10-13

Haftará: Jeremías 2:4-2:28; 4:1-2

Los Escritos Apostólicos: Juan 20:1-21:25;

Masei

Masei es la forma plural posesiva de “masá” que significa “salida”, “punto de partida”, “viaje”, “marcha”, “estación”. Implica no sólo los lugares donde acamparon los hijos de Israel, sino también las jornadas que se hicieron entre esos lugares.

Primera aliyá, 33:1-10

33:2  “Y Moshé anotó los puntos de partida según sus jornadas, por el mandamiento de HaShem, y estas son sus jornadas, conforme a sus puntos de partida.” – Moshé anotó los 42 (7×6) viajes que los hijos de Israel hicieron en la estepa. Hay varios propósitos por los cuales estos lugares fueron escritos:

1.      Fueron escritos para mostrar a la posteridad que la salida de Egipto de millones de personas no es un cuento. Hay datos específicos de lugares y sucesos, que muestran que realmente estuvieron allí. La mayoría de los desiertos descritos en este relato eran completamente inhabitables porque allí no había ni agua ni vida vegetal. Una gran población de hombres, mujeres y niños jamás hubieran podido sobrevivir de manera natural. Sólo la intervención divina podía sostenerlos en aquellos lugares inhabitables.

2.      Fueron escritos para dar a conocer la bondad del Eterno en medio de una sentencia de tener que dar vueltas durante 40 años en la estepa. En 40 años sólo hubo 42 viajes. Así que no estuvieron vagando de un lado para otro todo el tiempo, sino que en varios lugares se quedaron acampados durante mucho tiempo. Rashí menciona que sólo hubo 20 viajes en 38 años, porque se hicieron 14 viajes durante el primer año, y ocho viajes después de la muerte de Aharón en el cuadragésimo año. Además estuvieron en Kadesh durante 19 años. Durante el resto del tiempo estuvieron en 19 campamentos durante 19 años, que corresponde a un promedio de un viaje por año.

3.      Fueron escritos para que los hijos de Israel supieran que sus peregrinajes fueron dictados por un plan espiritual definido

4.      Fueron escritos para que nos acordemos del viaje en el desierto. Cuando estamos viviendo en la prosperidad hay que recordar los momentos difíciles que nos han llevado hasta allí. Así nos mantendremos humildes y agradecidos. Si no hubiera sido por el sostenimiento mediante la gracia del Eterno, nunca hubiéramos podido llegar a donde estamos en estos momentos.

5.      Fueron escritos para revelar que en el destino final del viaje número 33 hay un secreto mesiánico.

33:3 “El mes primero partieron de Ramsés el día quince del mes primero; el día después de Pesaj, los hijos de Israel marcharon con mano poderosa a la vista de todos los egipcios.” – El 15 de Aviv/Nisán empezaron su viaje. Está escrito que fue el día después de Pesaj. Esto nos enseña que la salida de Egipto fue en la madrugada del día 15 del primer mes, cf. Deuteronomio 16:1.

La palabra Pesaj hace referencia al sacrificio del cordero que fue hecho durante la tarde anterior, es decir, el 14 de Aviv alrededor de las 15 horas (3 PM).

Hoy en día, en Israel, el 15 de Nisán es llamado el primer día de Pesaj, pero la Torá ubica Pesaj en el día 14 de Nisán, en relación con el sacrificio del cordero.

33:6  “Partieron de Sukot y acamparon en Etam, que está en el extremo del desierto.” – Sukot es la primera parada después de la salida de Ramsés. Esto nos enseña que va a haber una celebración de Sukot justamente después de la segunda venida del Mesías cuando todos los hijos de Israel que son de Yeshúa van a ser sacados de las naciones y trasladados en el aire a la Tierra de Israel. Sukot será la celebración de las bodas del Cordero inmediatamente después del segundo éxodo, que es la redención final.

33:7 “Partieron de Etam, se volvieron a Pi-HaHirot, frente a Baal-Tsefón, y acamparon delante de Migdol.” – Parece que Baal-Tsefón fue un lugar que estaba al otro lado del Mar de Cañas, (Mar Rojo). Cuando habla de que volvieron, significa que no seguimos por el camino normal recto hacia el oriente, sino que giramos hacia el sur y llegamos a Pi-HaHirot, que estaba junto al golfo de Aqaba.

Segunda aliyá, 33:11-49

33:13 “Partieron de Dofká y acamparon en Alush.” – En Alush recibimos el maná por primera vez.

33:14 “Partieron de Alush y acamparon en Refidim; allí fue donde el pueblo no tuvo agua para beber.” – En Refidim fuimos atacados por Amalek.

33:15 “Partieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinái.” – En Sinái entramos en el pacto con HaShem y recibimos la Torá.

33:16 “Partieron del desierto de Sinái y acamparon en Kivrot-HaTaavá.” – Kivrot-HaTaavá significa “tumbas de la codicia”, porque allí sepultaron a los que habían sido codiciosos, cf. Números 11:34.

33:18 “Partieron de Jatserot y acamparon en Ritmá.” – Desde Ritmá fueron enviados los doce espías o exploradores.

33:22 “Partieron de Risá y acamparon en Kehelata.” – En Kehelata se rebeló el grupo de Kóraj.

33:23 “Partieron de Kehelata y acamparon en el monte Shefer.” – Según el Targum Yonatan, el monte Shefer era una montaña con frutos hermosos.

33:36 “Partieron de Etsión-Guever y acamparon en el desierto de Tsin, esto es, Kadesh.” – Se quedaron 19 años en el desierto de Tsin, que es Kadesh. Allí murió Miryam. Kadesh significa “santificado”. Según el Targúm Yonatán, el Nombre del Eterno fue santificado aquí cuando Él decretó que Moshé y Aharón no podían entrar en la Tierra.

33:37-39 “Partieron de Kadesh y acamparon en el monte Hor, al extremo de la tierra de Edom. Entonces el sacerdote Aharón subió al monte Hor por mandato de HaShem, y allí murió, el año cuarenta después que los hijos de Israel habían salido de la tierra de Egipto, el primer día del mes quinto. Aharón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor.” – El monte Hor está situado al lado oriental del valle de Arabá. Es la montaña de piedra areniza más alta de Edom, al lado oriental de la vieja ciudad de Petra. Hor significa “montaña”. Hay un lugar que tradicionalmente es reconocido como la tumba de Aharón, en un monte en el sur de Jordania, cerca de Petra.

33:42 “Partieron de Tsalmoná y acamparon en Punón.” – En Punón, los hijos de Israel se quejaron por el maná y por eso vinieron las culebras.

33:49 “Y acamparon junto al Yardén, desde Bet-Yeshimot hasta Avel-Shitim, en las llanuras de Moav.” – Allí murieron 24,000 israelitas por el pecado de Baal-Peor. Aquí está escrito que el campamento se extendía desde Bet-HaYeshimot hasta Avel-Shitim, lo cual puede darnos una idea de su tamaño. El Talmud relata como Rabá bar Janá dijo que había visto ese lugar (desde Bet-Yeshimot hasta Avel-Shitim) y que mide tres parsaot por tres parsaot. Un parsá  (en plural “parsaot”) mide 4 mil. Rashí menciona que el campamento de los hijos de Israel medía 12 mil, (un mil corresponde a 1,080 metros). Esto significa que se trata de un total de unos 13 kilómetros de ancho y 13 kilómetros de largo, lo cual equivale a 168 km2, o 16,800 hectáreas.

Tercera aliyá, 33:50 – 34:15

33:52 “expulsaréis a todos los habitantes de la tierra delante de vosotros, y destruiréis todas sus piedras grabadas, y destruiréis todas sus imágenes fundidas, y demoleréis todos sus lugares altos” – Según Rashí, la palabra hebrea que ha sido traducida como “piedras grabadas”, “mashkiotam”, alude a los templos paganos, que normalmente tenían el suelo cubierto con piedras de mármol, donde adoraban extendiendo las manos y los pies. El Targum traduce esta palabra como “sus templos”.

Este texto nos enseña que el Eterno quiere que haya una sola religión en la tierra de Israel. Toda influencia pagana está prohibida. Esto implica hoy en día que la Torá prohíbe que haya iglesias católicas en la tierra de Israel. HaShem prohíbe que haya mezquitas en su Tierra. El templo Bahai que está en Haifa, está prohibido por la Torá. Toda imagen de Buda, de los santos, de todo dios pagano y de todo objeto de culto de otras religiones fuera del judaísmo, está prohibida por la Torá en la tierra de Israel. HaShem ordena eliminar todas estas cosas, pero hoy en día la tierra de Israel está llena de idolatría. Muchos judíos, musulmanes y cristianos están incluso ganando mucho dinero por medio de los turistas que vienen a visitar las iglesias, las mezquitas y los museos que están llenos de objetos de culto pagano. Está prohibido, no solamente tener templos de otras religiones u objetos de su culto, sino también sacar beneficio económico de la idolatría. Según la Torá, todos los lugares de culto y objetos de culto que no están dedicados al único y verdadero Elohim, el Elohim de Israel, tienen que ser eliminados de la Tierra. Todas las imágenes fundidas tienen que ser eliminadas. Si el pueblo judío no lo hace antes, cuando venga el Mesías por segunda vez, la tierra será purificada de toda religión pagana. Entonces no habrá ni Cristianismo ni Islam en la tierra de Israel ni en el resto del mundo, sólo el Judaísmo bíblico.

33:55 “Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, entonces sucederá que los que de ellos dejéis serán como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os hostigarán en la tierra en que habitéis.” – Los habitantes de la tierra de las siete naciones que no fueran expulsados se convertirían en aguijones en los ojos y espinas en los costados de los hijos de Israel, como también está escrito en Josué 23:12-13:

“Porque si os volvéis, y os unís al resto de estos pueblos que permanecen entre vosotros, y contraéis matrimonio con ellos, y os juntáis con ellos, y ellos con vosotros, ciertamente sabed que HaShem vuestro Elohim no continuará expulsando a estas naciones de delante de vosotros, sino que serán como lazo y trampa para vosotros, como azote en vuestros costados y como espinas en vuestros ojos, hasta que perezcáis de sobre esta buena tierra que HaShem vuestro Elohim os ha dado.”

En Ezequiel 28:24-26 está escrito:

“Y no habrá más zarza punzante ni espina dolorosa para la casa de Israel de ninguno de los que la rodean y la desprecian; y sabrán que yo soy el Señor HaShem. Así dice el Señor HaShem: Cuando yo recoja a la casa de Israel de los pueblos donde está dispersa, y manifieste en ellos mi santidad a los ojos de las naciones, entonces habitarán en su tierra que di a mi siervo Yaakov. Y habitarán en ella seguros; edificarán casas, plantarán viñas, y habitarán seguros, cuando yo haga juicios sobre todos los que a su alrededor la desprecian. Y sabrán que yo soy el HaShem su Elohim.”

Así que, cuando el shaliaj Shaúl habla de que tenía un aguijón en la carne, que le impedía extenderse, se está refiriendo a las persecuciones de los incrédulos, que tuvo que sufrir, como está escrito en 2 Corintios 12:7-10:

“Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para impedir que me exaltase desmedidamente, me fue dada una espina en la carne, un mensajero de hasatán que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Y Él me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder del Mesías more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor al Mesías; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

El shaliaj Shaúl no está hablando de una enfermedad física, sino más bien de personas incitadas por un demonio que siempre le perseguían por dondequiera que iba. Además hay un Midrash, que se asemeja a este texto, que dice que el sumo sacerdote Aharón fue golpeado por un mensajero de hasatán cada vez que iba a ministrar en el Tabernáculo, recordándole el pecado con el becerro de oro. Todas las persecuciones y adversidades que el shaliaj Shaúl tenía que pasar fueron para recordarle que había causado la muerte de los judíos que creían en Yeshúa.

34:2  “Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando entréis en la tierra de Kenáan, esta es la tierra que os tocará como herencia, la tierra de Kenáan según sus fronteras.” – La frontera de Israel fue bien definida por una orden divina. De esta manera nadie puede decir que Israel ha robado de las naciones su terreno. HaShem, que es el dueño de cielos y tierra, tiene el derecho de dar las tierras a quién desee. La entrega de la tierra de Kenáan a los hijos de Israel fue jurídicamente justa. HaShem no puede hurtar o cometer injusticia, como está escrito en el Salmo 145:17:

“Justo es HaShem en todos sus caminos, y bondadoso en todos sus hechos.”

Aquí no se trataba de un robo de la tierra de otros, porque esa tierra es del Eterno y él había prometido bajo juramento que la iba a dar a Avraham, Yitsjak, Yaakov y sus descendientes para siempre. Cuando la medida del pecado de los hijos de Kenáan había llegado al límite perdieron el derecho de vivir, como está escrito en Génesis 15:16:

“Y en la cuarta generación ellos regresarán acá, porque hasta entonces no habrá llegado a su colmo la iniquidad de los amorreos.”

Si los hijos de Kenáan habían llegado al colmo de su iniquidad, ¿cómo entonces podrían tener el derecho de heredar la tierra de HaShem donde sólo los justos tienen el derecho de vivir? La destrucción de Sedom y Amorá es un ejemplo delante del mundo entero de que los pecadores no tienen el derecho de vivir en la tierra de HaShem, como también está escrito en Mateo 5:5:

“Dichosos los humildes, pues ellos heredarán la tierra.”

Según Filipenses 2:8 la humildad consiste en hacer la voluntad del Padre, como está escrito:

“Y estando en esa condición de hombre, se humilló, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte (por colgamiento) en un árbol.”

Así que la humildad consiste en ser obediente. ¿Obediente a qué? A la Instrucción del Eterno, la Torá. Entonces, según la enseñanza del Mesías, sólo los humildes, los que obedecen la Torá, tienen el derecho de vivir en la tierra de Israel y sólo los que obedecen la Torá serán los que tendrán el derecho de vivir en la tierra de Israel durante el reino mesiánico. Los hijos de Israel fueron expulsados de la tierra en varias ocasiones en la historia por causa de no haber obedecido la Torá. Así que los únicos que tienen el derecho divino de habitar la tierra de Israel son los que cumplen la Torá de HaShem. Los judíos que viven en adulterios, robos, homosexualidad, ocultismo y hacen aborto, no tienen ningún derecho ante el cielo de permanecer en la tierra de Israel. La tierra es para los justos, no para los pecadores. Los árabes que odian a los judíos y quieren matarnos, no tienen el derecho de vivir en la tierra de Israel, según las normas que el Único Elohim verdadero, el Elohim de Israel, ha dictado para su tierra.

En Éxodo 23:31-33 está escrito:

“Y fijaré tus límites desde el mar de Cañas hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el río (Eufrates); porque en tus manos entregaré a los habitantes de esa tierra, y tú los echarás de delante de ti. No harás pacto con ellos ni con sus dioses. Ellos no habitarán en tu tierra, no sea que te hagan pecar contra mí; porque si sirves a sus dioses, ciertamente esto será tropezadero para ti.”

Según la Torá, el que sirve a otros dioses no tiene el derecho de vivir en la tierra de Israel. El que sirve a Alá no tiene el derecho de vivir en la Tierra, ni el que practica el politeísmo católico.

En el Salmo 25:12-13 está escrito:

“¿Quién es el hombre que teme a HaShem? Él le instruirá en el camino que debe escoger. En prosperidad habitará su alma, y su descendencia poseerá la tierra.”

En el Salmo 37:22, 29 está escrito:

“Porque los que son bendecidos por HaShem poseerán la tierra, pero los maldecidos por Él serán exterminados… Los justos poseerán la tierra, y para siempre morarán en ella.”

Los que quebrantan los mandamientos puestos por HaShem son maldecidos por Él y pierden el derecho de la tierra, cf. Levítico 26 y Deuteronomio 28.

En el Salmo 69:35-36 está escrito:

“Porque Elohim salvará a Tsión y edificará las ciudades de Yehudá, para que ellos moren allí y la posean. Y la descendencia de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre morarán en ella.”

Los hijos de Israel actuaron bajo un mandato divino en la conquista de la tierra exterminando aquellas naciones. Todas ellas tenían la misma posibilidad que la ramera Rajav en Yerijó para convertirse de sus pecados y entregarse al Elohim de Israel, pero se obstinaron en seguir pecando y resistiendo al Altísimo. Por lo tanto perdieron el derecho de la Tierra de HaShem. Esa tierra ha sido escogida por el Eterno de una manera especial y la llama Suya, como está escrito en Jeremías 2:7:

“Yo os traje a una tierra fértil, para que comierais de su fruto y de sus delicias; pero vinisteis y contaminasteis mi tierra, y de mi heredad hicisteis abominación.”

En Deuteronomio 11:12 está escrito:

“Es una tierra que HaShem tu Elohim cuida; los ojos de HaShem tu Elohim están siempre sobre ella, desde el principio hasta el fin del año.”

En Jeremías 16:18 está escrito:

“Pero primero, pagaré al doble su iniquidad y su pecado, porque ellos han contaminado mi tierra con los cadáveres de sus ídolos abominables y han llenado mi heredad con sus abominaciones.”

En Ezequiel 36:5 está escrito:

“por eso, así dice el Señor HaShem: ‘Ciertamente en el fuego de mi celo he hablado contra las demás naciones y contra todo Edom, que se han apropiado para sí de mi tierra como posesión, con alegría, de todo corazón y con desprecio de alma, para dejarla como presa.’”

En Joel 2:18 está escrito:

“Entonces HaShem se llenará de celo por su tierra, y tendrá piedad de su pueblo.”

En Joel 3:1-2 está escrito:

“Porque he aquí que en aquellos días y en aquel tiempo, cuando yo restaure el bienestar de Yehudá e Yerushalayim, reuniré a todas las naciones, y las haré bajar al valle de Yehoshafat. Y allí entraré en juicio con ellas a favor de mi pueblo y mi heredad, Israel, a quien ellas esparcieron entre las naciones, y repartieron mi tierra.”

Este texto enseña que el juicio de HaShem va a caer sobre todas las naciones que han repartido Su tierra.

34:12b “Esta será vuestra tierra, según sus fronteras alrededor.” – Otra de las razones por las cuales la Torá define bien dónde están las fronteras de la tierra es para que se sepa en qué área se aplican los mandamientos de la Torá que sólo se pueden cumplir en la Tierra de Israel.

Desde el principio de la creación HaShem ha puesto límites que hacen la diferencia entre una cosa y otra. Ya en el huerto del Edén había límites entre diferentes países. Además HaShem puso un límite entre lo que estaba permitido comer y lo que estaba prohibido comer. Estos límites existían antes de que el pecado entrara en el mundo. Esto nos enseña que no es el pecado que ha causado que la Torá trace límites entre una cosa y otra. El trazo de los límites es parte de la misma creación. Incluso en el tabernáculo en el cielo hay diferentes habitaciones y niveles con límites entre ellos. Toda cosa creada necesita límites en los cuales existir y funcionar, como está escrito en Hechos 17:26:

“y de uno hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la faz de la tierra, habiendo determinado sus tiempos señalados y los límites de su habitación”

La esencia del pecado es traspasar o cambiar los límites, cf. 1 Juan 3:4.

Entonces el Mesías no vino para quitar los límites, ni cambiar los límites, sino para ayudar al hombre a respetar y funcionar dentro de los límites que están marcados por HaShem en la Torá. El que predica a un Mesías que vino para cambiar o quitar los límites que han sido marcados por el Eterno, está presentando un falso mesías. La esencia del espíritu del anti-mesías es que cambie los límites puestos por HaShem en la Torá, como está escrito en Daniel 7:25-26:

“Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo, por tiempos y por medio tiempo. Pero el tribunal se sentará (para juzgar), y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre.”

En 2 Tesalonicenses 2:3-4, 7-8 está escrito:

“Que nadie os engañe en ninguna manera, porque (no vendrá) sin que primero venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se exalta sobre todo lo que se llama dios o es objeto de culto, de manera que se sienta en el templo de Elohim, presentándose como si fuera Elohim… Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción, sólo que aquel que por ahora lo detiene, lo hará hasta que él mismo sea quitado de en medio. Y entonces será revelado ese inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.”

La palabra griega que ha sido traducida como “iniquidad” es “anomía” que significa “alegalidad” o “sin ley”. La palabra griega que ha sido traducida como “inícuo” es “anomos” que significa “alegal”, “uno que no se sujeta a la Torá”. Aquí se habla del hombre de pecado, el a-legal, y el misterio de la a-legalidad. Este es el espíritu del anti-mesías, que resiste la ley del Eterno e intenta cambarlo y eliminarlo y sus límites. El hombre a-legal es un hombre totalmente carnal, como está escrito en Romanos 8:7-8:

“la mente carnal es enemiga de Elohim, porque no se sujeta a la ley de Elohim, pues ni siquiera puede hacerlo, y los que están en la carne no pueden agradar a Elohim.”

Lo que va a caracterizar la última generación antes de la venida del Mesías es que no sabrá dónde están los límites. No sabrán la diferencia entre hombre y mujer, entre jóvenes y mayores, entre lo bueno y lo malo, entre lo justo y lo injusto, entre la luz y las tinieblas, entre la verdad y la mentira o entre lo permitido y lo prohibido. HaShem ha marcado en la Torá dónde están los límites, pero el hombre perverso lo tuerce todo. El hombre perverso enseña que Cristo vino para quitar la ley o para cambiar los límites marcados por la ley de Moshé. El fin de ese hombre perverso es la muerte.

La parashá de esta semana nos enseña que HaShem pone límites muy bien definidos para Israel y las naciones. Dichoso el hombre que respeta esos límites.

34:5 “Y la frontera cambiará de dirección de Atsmón al torrente de Egipto, y su término será el mar.” – El torrente de Egipto no se refiere al río Nilo sino a un arroyo que está en la llamada península de Sinaí. Su nombre actual es Wadi el-Arish. En esta ocasión el pueblo de Israel no recibió todo el terreno que el Eterno había prometido a los padres. No recibiremos toda la tierra prometida hasta que venga el Mesías Yeshúa de nuevo.

34:8 “Trazaréis una línea desde el monte Hor hasta la entrada de Jamat, y el término de la frontera será Tsedad” – Según Rashí, la ciudad de Jamat es la que más adelante sería la ciudad siria de Antioquia. En el libro de los Hechos de los apóstoles hay dos ciudades con el nombre Antioquía, una estaba en la provincia romana Siria, en la costa, que es la que se menciona en 11:19-27 y 13:1, y la otra estaba en Asia Menor, en Pisidia, mencionada en 13:14.

Cuarta aliyá, 34:15-29

34:15 “Las dos tribus y la media tribu han recibido su posesión al otro lado del Yardén, frente a Yerijó, al oriente, hacia la salida del sol.” – La expresión “al otro lado del Yardén” se encuentra en muchos lugares de las Escrituras, cf. Números 22:1; 35:14; Deuteronomio 1:1, 5; 3:8, 20; 4:41, 47, 49; Josué 1:14, 15 etc., casi siempre refiriéndose a la parte oriental, este, del río, donde obtuvieron su territorio las dos tribus y media. Es interesante ver que, aunque Moshé no estaba ubicado al oeste del río, en la tierra de Kenáan propiamente dicha, al usar esta expresión, es como si la Torá viniese desde allí. Cuando HaShem redactó este texto a Moshé, los hijos de Israel todavía no habían pasado el río Yardén, y aun así se habla de la tierra que esta “al otro lado del Yardén”. Allí estaba Moshé junto con el pueblo. Esto nos enseña que la Torá sale de la tierra de Israel, y más específicamente desde Tsión, como está escrito en Isaías 2:3b:

“Porque de Tsión saldrá la Torá, y de Yerushalayim la palabra de HaShem.”

En Amós 1:2 está escrito:

“Y dijo: HaShem ruge desde Tsión, y desde Yerushalayim da su voz; los pastizales de los pastores están de duelo, y se seca la cumbre del Karmel.”

Está escrito en texto hebreo de Ezequiel 5:5 y 38:12 que Yerushalayim es el ombligo del mundo, es decir, el centro de la tierra.

Quinta aliyá, 35:1-8

35:7  “Todas las ciudades que daréis a los levitas serán cuarenta y ocho ciudades, junto con sus tierras de pasto.” – Los levitas recibieron 48 ciudades en todo el territorio de Israel. Seis de ellas servirían como ciudades de refugio. Alrededor de cada ciudad tenían un terreno de dos mil codos en cada dirección. En el versículo 4 se habla de mil codos y en el versículo 5 se habla de dos mil codos. El Talmud resuelve esta aparente contradicción diciendo que los primeros mil codos fueron dejados como espacio abierto y los otros mil codos servían para campos y viñas.

Sexta aliyá, 35:9-34

35:11 “escogeréis para vosotros ciudades para que sean vuestras ciudades de refugio, a fin de que pueda huir allí el homicida que haya matado a alguna persona sin intención.” – Si una persona mataba a alguien por accidente tenía la posibilidad de huir a una de las seis ciudades de refugio, en hebreo “arei miklat”. Cuando alguien había matado a otro, uno de los familiares más cercanos al muerto tenía la autoridad de ser el “vengador de la sangre” del muerto, en hebreo “goel hadam” “redentor de la sangre”, para ejecutar la venganza de HaShem y derramar la sangre de aquel que había matado a su familiar, conforme a Génesis 9:6 donde está escrito:

“El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Elohim hizo Él al hombre.”

35:25 “Y la congregación librará al homicida de la mano del vengador de sangre, y la congregación lo restaurará a la ciudad de refugio a la cual huyó; y vivirá en ella hasta la muerte del sumo sacerdote que fue ungido con óleo santo.” – Aquí la palabra “congregación” se refiere al corte de justicia, el Beit Din. El Talmud enseña que en el caso de que el que había muerto no tuviera ningún familiar que pudiera ser el “goel hadam”, el Beit Din tenía la responsabilidad para proveer con uno. Este goel tenía la autoridad para matar al asesino en todo lugar donde lo encontrara. Pero si el tribunal juzgaba que el homicida había matado sin intención, el goel tenía prohibido vengarle dentro del área de la ciudad de refugio. El que había huido a una ciudad de refugio tendría que estar fuera de su propia casa durante todo el tiempo en que permanecía con vida el Sumo Sacerdote que estaba en funciones cuando sucedió el accidente. Incluso el que ha matado a otra persona por medio de un accidente tiene que sufrir un tipo de castigo de cárcel. Esto nos enseña cuánto HaShem valora una vida humana. No obstante, este tipo de cárcel fue un lugar de santidad donde vivían los levitas, que dedicaban la mayor parte del tiempo al estudio de la Torá. Pero en el momento de la muerte del Sumo Sacerdote, la persona quedaba libre para volver a su propia casa y su propio terreno y el vengador de la sangre perdió su derecho de ejecutarle.

Séptima aliyá,  36:1-13

36:6  “Esto es lo que HaShem ha ordenado tocante a las hijas de Tselofjad, diciendo: “Cásense con el que bien les parezca; pero deben casarse dentro de la familia de la tribu de su padre.”” – La herencia de los terrenos en Israel se daba en primer lugar a los hijos varones. Cuando una hija se casaba podía gozar de un terreno y una casa en la tribu de su esposo. Sin embargo, en este caso algunas hijas de Israel recibieron un terreno de su padre, por no tener hermanos. Ellas tenían que casarse dentro de su propia tribu para que su terreno no pasara a la posesión de otras tribus.

“Cásense con el que bien les parezca” – Esto nos enseña que HaShem no ha destinado una sola persona con la cual se puede casar. En la Torá no existe el concepto de “encontrar la media naranja”. HaShem da libertad para que uno pueda casarse con la pareja que bien le parezca con tal que sea dentro de la tribu de uno. El mismo pensamiento se encuentra en 1 Corintios 7:39:

“La mujer está ligada mientras el marido vive; pero si el marido muere, está en libertad de casarse con quien desee, sólo que en el Señor.”

Este texto dice que una viuda tiene el derecho de casarse con quien quiera, sólo que en el Señor, es decir, con uno que tiene la fe de Yeshúa. Por su puesto no tiene el derecho de querer a uno que esté en un pacto matrimonial con otra persona, porque no puede codiciar el esposo de su prójimo. Una mujer divorciada tiene el mismo estado que una viuda, porque ya no tiene marido. Por medio del divorcio fue liberada del varón que antes era su esposo. Este texto no puede ser utilizado para impedir a los divorciados a casarse de nuevo. Sin embargo, si el esposo es creyente, ella no tiene el derecho de casarse con otro, según 1 Corintios 7:10-11, sino debe buscar la reconciliación con él. Ahora, si el esposo creyente divorciado hace un nuevo pacto matrimonial con otra mujer, la mujer divorciada se quedará libre para casarse con quien quiera, de la misma manera como una viuda.

Un creyente no tiene el derecho de casarse con uno que no cree en Yeshúa, como está escrito en 2 Corintios 6:14-18:

“No estéis unidos en yugo desigual con los incrédulos (que no creen en Yeshúa), pues ¿qué asociación tienen la justicia y la iniquidad? ¿O qué comunión la luz con las tinieblas? ¿O qué armonía tiene el Mesías con Belial? ¿O qué tiene en común un creyente con un incrédulo? ¿O qué acuerdo tiene el templo de Elohim con los ídolos? Porque nosotros somos el templo del Elohim vivo, como Elohim dijo: HABITARÉ EN ELLOS, Y ANDARÉ ENTRE ELLOS; Y SERÉ SU ELOHIM, Y ELLOS SERÁN MI PUEBLO. Por tanto, SALID DE EN MEDIO DE ELLOS Y APARTAOS, dice el Señor; Y NO TOQUÉIS LO INMUNDO, y yo os recibiré. Y yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.”

Mashiaj en esta parashá

33:37-39 “Partieron de Kadesh y acamparon en el monte Hor, al extremo de la tierra de Edom. Entonces el sacerdote Aharón subió al monte Hor por mandato de HaShem, y allí murió, el año cuarenta después que los hijos de Israel habían salido de la tierra de Egipto, el primer día del mes quinto. Aharón tenía ciento veintitrés años de edad cuando murió en el monte Hor.” – En el campamento numero 33 desde la salida de Egipto murió el Sumo Sacerdote Aharón sobre un monte, el monte llamado Hor, que significa “montaña”. Él fue un mashiaj, un ungido, el primero que es llamado mashiaj en las Escrituras, cf. Levítico 4:3, 5, 16. Este suceso es una figura profética de Yeshúa HaMashiaj, que también murió sobre un monte, a la edad de 33 años, que coincide con el número 33 de las jornadas de Israel desde la salida.

“murió, el año cuarenta después que los hijos de Israel habían salido de la tierra de Egipto.” – Esto alude a la muerte y resurrección de Mashiaj 4000 años después de la creación de Adam. En Génesis 13:10 Egipto es comparado con el huerto del Edén. De esa manera hay una conexión entre la expulsión de Adam y Javá del paraíso y la salida de Egipto de los hijos de Israel. Por lo tanto, de la misma manera como Aharón, el ungido, murió 40 años después de la salida de Egipto, Yeshúa el Mesías murió 4000 (100 x 40) años después de la salida de los primeros hombres del huerto del Edén.

Es más, Aharón murió el primer día del 5º mes, exactamente 3 ½ meses después de la fecha de la salida, el día 15 del primer mes. Los 3 ½ meses aluden a los 3 ½ años de ministerio del Mesías, después de los cuales murió, y resucitó. Como Aharon murió 3 ½ meses después de la fecha de salida, Yeshúa murió 3 ½ años después de haber empezado su ministerio público.

Aharón tenía tres años más de vida que su hermano Moshé, que murió a los 120 años. Esos tres años también nos hablan del Mesías, que tenía tres años y pico de ministerio, que tenía 30 años y pico de edad cuando murió y que estuvo tres días en el interior de la tierra antes de resucitar. El monte Hor es mencionado tres veces en el texto.

35:19 “El vengador de sangre, (goel hadam), él mismo dará muerte al asesino; le dará muerte cuando se encuentre con él.” – De esto aprendemos que hay una persona que es llamada “goel hadam”, “redentor de la sangre” o “vengador”, que tiene la responsabilidad de buscar y ejecutar al asesino.

¿Quién fue el que mató al primer hombre y que por lo tanto es llamado homicida por nuestro Rebe, según Juan 8:44 y 10:10?  La respuesta es: hasatán.

¿Quién es el familiar más cercano de Adam y Javá? La repuesta es: el Mesías ben Adam, el Hijo del Hombre, que fue el prototipo que HaShem usó para la creación de Adam.

¿Quién, pues, tiene la responsabilidad de buscar y ejecutar al que asesinó al ser humano? La respuesta es: Yeshúa HaMashíaj, como está escrito en Juan 12:31:

“Ya está aquí el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.”

En Juan 16:11está escrito:

“y de juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido juzgado.”

En 1 Juan 3:8b está escrito:

“El Hijo de Elohim se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.”

35:25, 28 “Y la congregación librará al homicida de la mano del vengador de sangre, y la congregación lo restaurará a la ciudad de refugio a la cual huyó; y vivirá en ella hasta la muerte del sumo sacerdote que fue ungido con óleo santo… porque el homicida debió haber permanecido en la ciudad de refugio hasta la muerte del sumo sacerdote. Pero después de la muerte del sumo sacerdote, el homicida volverá a su tierra.” – Tres veces se habla aquí de la muerte del Sumo Sacerdote. Otra vez se encuentra el número tres en relación con la muerte del Sumo Sacerdote, lo cual es una alusión a la muerte del Mesías. Lo único que podía liberar al asesino por accidente de su situación de exilio es la muerte del Sumo Sacerdote “que fue ungido con óleo santo.” La Torá destaca el hecho de que el Sumo Sacerdote había sido ungido para aludir a Yeshúa, el Ungido, en hebreo “HaMashíaj”. Por medio de su muerte somos liberados de las consecuencias de nuestros pecados que hemos cometido por error. Querido lector, si estás sufriendo una “cárcel” por haber hecho cosas terribles por error, debes saber que la muerte de Yeshúa también ha provisto para que seas libre de esas consecuencias y no serán levantadas en tu contra en el juicio final.

35:33 “Así que no contaminaréis la tierra en que estáis; porque la sangre contamina la tierra, y no se puede hacer expiación por la tierra, por la sangre derramada en ella, excepto mediante la sangre del que la derramó.” – Aquí vemos la gravedad de un delito de asesinato. Un asesino tiene que ser juzgado por las autoridades de cada país, para que la justicia del Eterno se establezca en el mundo. Según la ley judía no se puede juzgar a muerte a una persona que no haya sido advertida por dos o tres personas antes de cometer un asesinato. La Torá destaca la importancia de no dejar con vida al asesino que haya sido condenado a muerte, para que no se contamine la tierra de Israel. El derramamiento de sangre inocente en la tierra es una de las cosas que traen el juicio divino sobre Israel y las naciones. La manera de evitar el juicio divino por los asesinatos es ejecutar a los asesinos. Si los asesinos no son juzgados correctamente todo el pueblo será objeto del juicio por la sangre inocente que haya sido derramada en la tierra, cf. 2 Reyes 24:4.

Sin embargo, cuando el asesino se arrepienta, no se aplicará la ley en su rigor y el culpable debe ser absuelto de la pena de muerte y recibir una pena menos severa. Pero donde no hay arrepentimiento hay que aplicar la ley en toda su fuerza para evitar que la tierra sea contaminada y maldecida.

¿Cómo puede el Eterno perdonar al pecador que se arrepiente si la única manera de hacer expiación por un asesinato es que el culpable pague con su propia sangre, según este texto? ¿Cómo el Eterno puede perdonar y absolver al culpable y al mismo tiempo seguir siendo justo?

En Proverbios 17:15 está escrito:

“El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación a HaShem.”

Si un juez justifica al impío está cometiendo un acto abominable para el Eterno. ¿Cómo entonces el Juez Justo Celestial podrá justificar al impío que se arrepiente y seguir siendo justo? La única respuesta es: Por medio de un sustituto.

Los animales que murieron en el templo no podían representar plenamente al hombre. No fueron sustitutos verdaderos. Sólo constituyen una sombra del único y verdadero sacrificio por los pecados de todos los hombres durante toda la historia, el sacrificio del Cordero de Elohim que quita el pecado del mundo. La muerte de Yeshúa HaMashiaj es la única base legalmente justa sobre la cual el Eterno puede seguir siendo justo al perdonar y justificar a un pecador que se arrepiente de su pecado, como está escrito en Romanos 3:24b-26:

“Mashiaj Yeshúa, a quien Elohim exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Elohim pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que es de la fe de Yeshúa.”

La única manera como el Eterno puede demostrar al mundo entero su justicia al perdonar a los pecadores arrepentidos, es por medio de la exhibición pública de la muerte sangrienta de Aquel que murió en lugar del hombre, como está escrito en 2 Corintios 5:21:

“Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Elohim en él.”

Así que cuando te sientes acusado por tu conciencia que ha sido despertada por el mensaje de la Torá y por medio de la convicción del Espíritu de Santidad que ha sido enviado para convencer al mundo de pecado, debes saber, querido lector, que hay un sustituto que sufrió en tu lugar para que no tengan que venir sobre ti todas las consecuencias mortales de tu pecado. Por medio de tu arrepentimiento HaShem traspasa la última consecuencia de tu pecado al Sustituto, para que tú no tengas que morir por tus pecados, sino ser perdonado y justificado. La justificación por fe en la sangre de Yeshúa te pone en una situación de inocencia delante del Tribunal Celestial y podrás tener paz con Elohim, como está escrito en Romanos 5:1-2:

“Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Elohim por medio de nuestro Señor Yeshúa HaMashíaj, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Elohim.”

¡Bendito sea el Eterno por este intercambio de papeles!

En esta Parashá se encuentran los mandamientos números 408 – 413 de los 613:

406.    Precepto de dar a los leviim ciudades para habitar y ciudades de refugio, Números 35:2.

407.    Prohibición de ejecutar a una persona culpable antes de hacerle un juicio, Números 35:12.

408.    Precepto para la Corte de Justicia de hacer que un homicida vaya a una ciudad de refugio, y precepto para el homicida de ir a ella, Números 35:25.

409.    Prohibición de que un testigo en un caso capital participe en el juicio, excepto como testigo, Números 35:30.

410.      Prohibición de tomar rescate por un asesino, Números 35:31.

411.    Prohibición de tomar rescate de un homicida accidental para que pueda vivir fuera de la ciudad de refugio, Números 35:32.

Y después de haber terminado un libro de la Torá decimos:

“Jazak, jazak, ve-nitjazek!” – ¡Sé fuerte, sé fuerte y seamos fortalecidos!

 

Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv

י״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 15, 2014) por  
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3 semanasLas “Tres Semanas” entre el 17 de Tamuz y Tishá BeAv han sido históricamente días de desgracia y calamidad para el Pueblo Judío. Durante esta época, entre otras terribles tragedias, el Primer y Segundo Templo fueron destruidos.

Estos días son llamados el período de “entre las dificultades” (bein hametzarim), de acuerdo al verso: “todos sus opresores se han adelantado entre las dificultades” (Lamentaciones 1:3).

En los Shabat que hay durante las Tres Semanas, las Haftarot provienen de los capítulos de Isaías y Jeremías que hablan de la destrucción del Templo y del exilio del Pueblo Judío.

Durante este tiempo, varios aspectos de duelo son observados por todo el pueblo. Minimizamos la alegría y la celebración. Y, debido a que el atributo de sentencia Divina (“din”) es sentido con agudeza, evitamos esfuerzos potencialmente peligrosos o riesgosos.

Aspectos de Duelo Durante las Tres Semanas

  1. No se realizan bodas (sin embargo, la realización de ceremonias de compromiso está permitida).
  2. No escuchamos música.
  3. Evitamos todas las celebraciones públicas – especialmente aquellas que implican cantar, bailar y acompañamiento musical.
  4. Evitamos viajes de placer u otras actividades de entretención inusuales.
  5. No nos cortamos el pelo ni nos afeitamos. (Las uñas pueden cortarse hasta el comienzo de la semana en que cae Tishá BeAv).
  6. No decimos la bendición de Shejeianu sobre una comida o ropa nueva, excepto en Shabat.

Los Nueve Días

El periodo que comienza con Rosh Jodesh Av es llamado los “Nueve Días”. Durante este tiempo, observamos un nivel más estricto de duelo, de acuerdo con el dictamen Talmúdico (Taanit 26): “Cuando el mes de Av comienza, reducimos nuestra alegría”.

  1. Evitamos comprar cualquier objeto que nos traerá gran alegría.
  2. Suspendemos las mejoras del hogar, plantar árboles y flores.
  3. Evitamos litigios con no-judíos, ya que la suerte es desfavorable en esta época.
  4. Nos abstenemos de consumir carne (incluidas las carnes de ave) y vino. Estos alimentos son símbolos del servicio del Templo, y son generalmente expresiones de celebración y alegría.
    • En Shabat, la carne y el vino están permitidos. Esto aplica también a cualquier otra seudat mitzvá – por ejemplo, en un Brit Milá o en la finalización de un tratado de Talmud.
    • El vino de Havdalá debe ser entregado a un niño para que lo tome.
  5. Nos abstenemos de vestir ropas recién lavadas, o de lavar cualquier prenda.
    • Si la “frescura” ha sido quitada de la prenda antes de los Nueve Días, puede ser vestida.
    • Ropas frescas pueden ser vestidas para Shabat.
    • La ropa de niños pequeños, la cual se ensucia frecuentemente, puede ser lavada durante los Nueve Días.
    • Las ropas no pueden ser lavadas incluso si se hace como preparación para después de Tishá BeAv, o incluso si lo hace un no-judío.
  6. No nos bañamos por placer.
    • Está permitido bañarse para remover suciedad o transpiración, o por razones médicas. Esto puede realizarse solamente con agua fría.
    • Más aún, el cuerpo debe ser lavado por partes, en vez de todo al mismo tiempo.
    • Bañarse en agua tibia está permitido el día viernes en honor al Shabat.

Agradecimientos al Rav Moshé Lazerus.

17 de Tamuz (Ayuno)

י״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 15, 2014) por  
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17 Tammuz

El 17 de tamuz es un día de ayuno que conmemora la caída de Jerusalem, previa a la destrucción del Templo Sagrado. Esto marca también el comienzo de un período de duelo nacional de tres semanas, que termina en Tishá B’Av.

El 17 de tamuz es el primero de los cuatro días de ayuno mencionados en los profetas. El propósito de este día de ayuno es despertar nuestro sentimiento de pérdida por el Templo destruido – y la consecuente travesía judía hacia el exilio.

El hecho de atormentarnos por estos trágicos eventos tiene como objetivo ayudarnos a conquistar las deficiencias espirituales que los provocaron. A través del proceso de “Teshuvá” – introspección y compromiso a cambiar – tenemos el poder de transformar tragedias en alegrías. De hecho, el Talmud dice que después de la redención futura de Israel y de la reconstrucción del Templo, esos días de ayuno serán re-dedicados como días de regocijo y festividad. Porque como dijo el profeta Zacarías: el 17 de tamuz se convertirá en un día de “regocijo para la casa de Yehudá, de felicidad y de alegres banquetes”.

¿Qué pasó el 17 de tamuz?

Cinco grandes catástrofes ocurrieron en la historia judía el 17 de tamuz.

  1. Moshé rompió las tablas en el Monte Sinaí – en respuesta al pecado del becerro de oro.
  2. Las ofrendas diarias en el Primer templo fueron suspendidas durante el sitio de Jerusalem, después de que los cohanim ya no pudieron obtener más animales.
  3. Las paredes de Jerusalem fueron traspasadas, previo a la destrucción del Segundo Templo en el año 70 EC.
  4. Previo a la Gran Revuelta, el general romano Apostamos quemó un rollo de la Torá – sentando un precedente para la horripilante quema de libros judíos a través de los siglos.
  5. Una imagen idólatra fue ubicada en el Santuario del Templo Sagrado –un acto descarado de blasfemia y profanación.

(Originalmente, el ayuno era observado el nueve de tamuz, dado que ese fue el día en el que cayó Jerusalem previo a la destrucción del Primer Templo en el año 583 AEC. Sin embargo, después de la caída de Jerusalem el 17 de Tamuz – previo a la destrucción del Segundo Templo – los sabios decidieron una observación combinada de las dos tragedias, fijada el 17 de tamuz).

¿Cómo observamos el 17 de tamuz?

  1. No se permite comer ni beber desde el comienzo del amanecer hasta el crepúsculo.
  2. Las mujeres embarazadas y lactantes – y otros cuya salud podría verse afectada negativamente – están eximidos del ayuno.
  3. Si el día coincide con Shabat, el ayuno es postergado hasta el domingo.
  4. Bañarse, ungirse y utilizar calzados de cuero está permitido.
  5. La plegaria de “Aneinu” es agregada en la Amidá de Shajarit y de Minjá por el jazán. De manera individual se agrega solamente en Minjá.
  6. Se recitan Selijot y “Avinu Malkeinu”.
  7. Tanto en el rezo de la mañana como en el de la tarde se lee Éxodo 32:11, en donde son mencionados los “Trece Atributos de Misericordia”.
  8. En la Haftará del rezo de Minjá se lee Isaías 55:6 – 56:8, en donde se discute la renovación del servicio del Templo.

 

Los Palestinos y su Identidad

ט״ז בתמוז ה׳תשע״ד (July 14, 2014) por  
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No solamente los israelíes son engañados, sino también los palestinos mismos. Ellos son usados tan solamente como medio para alcanzar la meta, ya que de ellos se está haciendo un pueblo que en realidad nunca ha existido. El nombre “palestinos” deriva de la palabra “filisteos”. Sin embargo, estos provenían originalmente de Creta (Caftor), ocuparon partes del territorio y destruyeron su población. En Deuteronomio 2.23 leemos: “Y en cuanto a los aveos que vivían en las aldeas cercanas a Gaza, los caftoritas procedentes de Creta los destruyeron y se establecieron en su lugar.” (vea también Jos. 13.3; Gn. 10-14; Jer. 47.4; Am. 9.7). Pero como los filisteos provenían de Caftor (Creta) ni siquiera eran árabes.

La palabra “Palestina” sencillamente es una expresión general para la tierra de Israel, la cual fue inventada por el emperador romano Adriano. Este sin embargo odiaba a Dios y a los judíos. En el año 135 d.C. reprimió el levantamiento de Bar-Kochba de los judíos. El quería destruir toda memoria de Israel y de Jerusalem, y de ahí en adelante dió a la ciudad de Jerusalem el nombre de Aelia Capitolina. A la tierra de Israel también le cambió el nombre por el de sus más encarnizados enemigos, los filisteos.

Con una honestidad increíble, uno de los líderes representantes de la OLP, Zuheir Mohsen, en el año 1977 confesó el bien calculado mal uso de ese nombre, por parte de los árabes que viven en la llamada “Palestina”.

“No existe un pueblo palestino. La creación de un estado palestino es un medio a favor de la continuidad de nuestra lucha contra Israel y a favor de la unidad árabe… Pero en realidad no existe ninguna diferencia entre los jordanos y los palestinos, los sirios y los libaneses. Todos nosotros formamos parte del pueblo árabe. Solamente por razones políticas y tácticas hablamos de la existencia de una identidad palestina, ya que está en el interés nacional de los árabes el oponer al sionismo una existencia separada de los jordanos. Por razones tácticas, Jordania que es un estado con fronteras fijas, no puede reclamar a Haifa y Jaffa. Yo como palestino, por el contrario, puedo reclamar Haifa, Jaffa, Beersheba y Jerusalem. Pero en cuanto se hayan restablecido nuestros derechos por la totalidad de Palestina, no esperaremos un minuto más para la unificación de Jordania y Palestina.”

El pueblo palestino es engañado, abusado y usado como punta de lanza contra Israel. En esta tierra sencillamente vivían árabes que mayormente provenían de Siria y Jordania, pero también judíos. En este sentido, también los judíos son palestinos. Por eso en su tiempo la Primera Ministra Golda Meir dijo: “Yo también soy palestina.” También fue Golda Meir quien dijo: “Recién podremos tener paz con los árabes, cuando estos amen más a sus hijos de lo que nos odian a nosotros.”

Las tierras del oeste del Jordán y Gaza se encontraban entre 1948 y 1967 bajo dominio árabe, es decir, jordano. Si hubiera existido una cuestión palestina en el sentido actual, ¿por qué entonces no se les dio un estado mientras se encontraban bajo el dominio árabe? Porque ellos nunca fueron reconocidos como pueblo independiente, sino que como árabes pertenecían a Jordania, a Siria o a otros países.

El nombre “palestinos” surgió recién en el año 1964, cuando el comité mayor árabe pidió a la Liga Arabe a favor de Palestina se le otorgase la formación de una Organización de Liberación de Palestina (OLP). Acerca de esto escribió el semanario egipcio El Mussawar:

“Una nación palestina es el resultado del avance de una planificación, ya que el mundo difícilmente aceptaría una guerra de cien millones de árabes contra una pequeña nación israelí.”

Antes del año 1964 los habitantes de “Palestina” sencillamente eran llamados “árabes”. Cuando el 15 de mayo de 1948 siete ejércitos árabes atacaron el recién nacido estado de Israel, los árabes de “Palestina” fueron llamados a evacuar sus territorios por un tiempo limitado y a ponerse a salvo hasta que Israel hubiera sido derrotado. Fueron los mismos estados árabes quienes animaron a los palestinos a hacer esto. Ellos no fueron echados por los israelíes. El 68% de ellos se fueron sin jamás haber visto un soldado israelí. Un refugiado palestino resumió la situación de la siguiente manera: “El gobierno árabe nos dijo: Salgan ustedes, para que nosotros podamos entrar. De modo que nosotros salimos, pero ello no entraron.”

Norbert Lieth

httpv://www.youtube.com/watch?v=iQVNy3C9bLk&feature=player_embedded

Tishá B’Av (¿Qué pasó el nueve de Av?)

ט״ו בתמוז ה׳תשע״ד (July 13, 2014) por  
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Sacado de aishlatino

Un vistazo a las leyes del día nacional de duelo judío.

¿Qué pasó el nueve de Av?

En Tishá B’Av ocurrieron cinco tragedias:

El largo verano hasta Rosh Hashaná es marcado por el Nueve de Av  es el aniversario de la destrucción del Primer y Segundo Templo. En ese día se cumplen muchas de las costumbres de duelo y de las medidas de auto aflicción de Yom Kipur, incluyendo un ayuno de día completo. Tishá Beav es la jornada más triste del calendario judío, debido a las desgracias y calamidades que coincidentemente ocurrieron el noveno día del mes de av a lo largo de su milenaria historia. este año el ayuno comenzará el Shabbat 28 de Julio, a las 18.18 hs., y culminará el  29, a las 18.52.

La Mishná, en el tratado Taanit (ayuno), capítulo 4, mishná 6, relata que cinco tragedias para el Am Israel (Pueblo de Israel) ocurrieron en Tishá Beav:

1- Moisés mandó 12 exploradores para que espíen Éretz Israel (Tierra de Israel) y le informen por dónde comenzar la conquista. Al retornar, después de cuarenta días, 10 de ellos le dieron un falso reporte sobre la tierra y sus habitantes, que el pueblo aceptó a causa de su falta de fe, llorando desalentado. Por esta razón, D’s decretó que los adultos de aquella generación no entrarían a la Tierra de Israel y deambularían por el desierto durante cuarenta años, muriendo en él. Éste fue el primer evento triste ocurrido un 9 de av (del año 1313 aEC).

2- Los babilonios arrasaron el Primer Templo de Jerusalem y toda Judea, liderados por Nabucodonosor, en el 586 aEC, condenado a la población al exilio en Babilonia.

3- El Segundo Templo de Jerusalem fue destruido por el imperio romano, liderado por el general Tito, en el año 70. Unos dos millones de judíos murieron y otro millón fue exiliado, dando inicio a la diáspora que perduró por casi 2.000 años. Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el 10 de av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo.

4- El imperio romano, liderado por Adriano, conquistó la gran ciudad de Betar, derrotando la revuelta encabezada por Shimón Bar Kojba, quien al igual que rabí Akiva y miles de sus seguidores y otros habitantes de Éretz Israel fueron asesinados, en el año 120.

5- El general romano Turnus Rufus, siguiendo órdenes del emperador Adriano, construyó la ciudad de Ælia Capitolina sobre las ruinas de Jerusalem, prohibiendo el acceso de los judíos a la misma, en el año 131.

En recuerdo y conmemoración de estas tragedias y calamidades, los jajamim (sabios de la época talmúdica) establecieron que el 9 de av es un día de ayuno.
Con posterioridad al cierre de la Mishná se produjeron otras calamidades y tragedias el 9 de av, entre ellas las siguientes:
• Urbano II declaró las primeras Cruzadas, en 1095.
• Quema del Talmud en Francia, en 1242.
• En 1290, firma del edicto de Eduardo I, expulsando a los judíos de Inglaterra.
• El decreto de la Alhambra expulsó a los judíos de España, el 3 de agosto de 1492.
• La Primera Guerra Mundial estalló en la tarde de Tishá B’Av, en 1914, cuando Alemania le declaró la guerra a Rusia. El resentimiento alemán por la guerra preparó el terreno para el Holocausto
• Inicio de las deportaciones del Gueto de Varsovia e inauguración del campo de exterminio de Treblinka, ambos en 1942.

El rabino Iehuda Levi, en un trabajo publicado en Judaísmo Hoy.com, afirma que “para mantener frescos en nuestra memoria todos estos tristes episodios, en función de meditar sobre ellos para saber qué debemos cambiar y reparar para que no se vuelvan a repetir, debemos practicar algunas costumbres de duelo en este triste día, con la firme esperanza de que con Su infinita misericordia, D’s lo convierta pronto en un día de alegría y regocijo para todos nosotros”.

Aspectos de Duelo: La Tarde Antes de Tisha B’av

Durante la tarde anterior a Tishá B’Av se acostumbra comer una cena abundante en preparación para el ayuno.

Y hacia el final de la tarde, comemos la Seudá Hamafseket – una comida que consiste sólo de pan, agua, y un huevo duro.

El huevo tiene dos simbolismos: La forma redonda nos recuerda el ciclo de la vida. También, el huevo es el único alimento que se hace más duro a medida que se cocina – un símbolo de la capacidad del pueblo judío para soportar la persecución.

La comida ingerida en la Seudah Hamafseket es untada en cenizas, algo simbólico del duelo. Es preferible que la comida sea ingerida a solas, mientras estamos sentados en el suelo como lo hace un doliente.

Cuando la tarde anterior a Tishá B’Av cae en Shabat, no se hace la Seudá Hamafseket con huevos y cenizas. En cambio, se come la “tercera comida” regular de Shabat, pero sin huéspedes ni fanfarria.

Restricciones en Tishá B’av

Las leyes de Tishá B’Av comienzan con la caída del sol, e incluyen las siguientes expresiones de duelo:

  1. No se      puede comer ni beber hasta el anochecer de la tarde siguiente:
    • Las       mujeres embarazadas o amamantando también deben ayunar. Si uno sospecha       que puede ser nocivo para el bebé o la madre, se debe consultar a un       rabino.
    • Una       mujer dentro de los 30 días después del parto no tiene que ayunar.
    • Personas       mayores, débiles o enfermas deben consultar con un rabino (MB 554:11).
    • Se       puede ingerir medicamentos en Tishá B’Av, preferentemente sin agua.
    • En       caso de mucho malestar, se puede enjuagar la boca con agua. Se debe tener       mucho cuidado de no tragar nada (MB 567:11).
  1. Otras      prohibiciones incluyen:
    • Cualquier       baño o lavado, a excepción de la remoción de suciedad específica, por       ejemplo: mucosidad en los ojos (OJ 554:9, 11). (Al levantarnos en la       mañana, antes de los rezos, o después de usar el baño, sólo nos lavamos       los dedos. Ver OC 554:10, OC 613:3, MB 554:26).
    • Untarse       cremas por placer (desodorante está permitido).
    • Tener       relaciones maritales.
    • Utilizar       calzados de cuero (se pueden utilizar cinturones de cuero).
    • Estudiar       Torá, porque es una actividad placentera. Está permitido estudiar textos       sobre Tishá B’Av y duelo, por ejemplo Eijá (el Libro de las       Lamentaciones), el Libro de Job, partes del Tratado Moed Katán, Gitín       56-58, Sanhedrín 104, el final del tratado Taanit del Talmud Ierushalmi,       y las leyes de duelo. El estudio en profundidad debe ser evitado (MB       554:4).
  1. Otras      prácticas de duelo incluyen:
    • Sentarse       a no más de 30 centímetros del suelo. Después del mediodía, uno se puede       sentar en una silla (OJ 559:3).
    • No       involucrarse en negocios ni otras tareas que distraen la atención, a       menos que esto resulte en una pérdida sustancial (OJ 554:24).
    • Abstenerse       de saludar a otros y de ofrecer regalos (OJ 554:20).
    • Evitar       charlas ociosas o actividades de esparcimiento.
  1. Después      de Tishá B’Av se puede continuar con todas las actividades normales, a      excepción de las siguientes, que han sido retrasadas hasta el mediodía del      10 de Av, porque la llamas del Templo continuaron ardiendo durante el 10      de Av:
    • Cortarse       el cabello y lavar ropas (cuando Tishá B’Av cae un jueves, estas acciones       están permitidas inmediatamente después de Tishá B’Av, en honor al       Shabat).
    • Bañarse       (cuando Tishá B’Av cae un jueves, está permitido bañarse el viernes por       la mañana).
    • Comer       carne y tomar vino.
    • Escuchar       música y nadar.

Rezar en Tishá B’av

  • Las      luces en la sinagoga son atenuadas, se encienden velas y la cortina del      Arca es removida. El director del rezo conduce el rezo con voz baja y      triste. Esto nos recuerda que la Presencia Divina se ha marchado del      Templo Sagrado.
  • El      Libro de Eijá (Lamentaciones), el lamento poético de Jeremías sobre la      destrucción del Primer Templo de Jerusalem, se lee tanto de noche como de      día.
  • Al      término del servicio de la noche y del día, se recitan ‘kinot’      (elegías) especiales.
  • En la      mañana, se lee la porción de la Torá de Deuteronomio 4:25-40, que contiene      la profecía sobre la futura iniquidad de Israel y su exilio. Esto es seguido      por la Haftará de Jeremías (8:13, 9:1-23) que describe la desolación de      Sión.
  • En la      tarde, se lee Éxodo 32:11-14. Esto es seguido por la Haftará de Isaías      55-56.
  • Como el      Talit y los Tefilín representan gloria y ornamentación, no son utilizados      en Shajarit. En cambio, son utilizados en Minjá, cuando ciertas      restricciones del duelo han sido levantadas.
  • Birkat      Cohanim se dice sólo en Minjá, no en Shajarit.
  • Las      oraciones para el consuelo de Sión y “Aneinu” son insertadas dentro del      rezo de la Amidá en Minjá.
  • Se      acostumbra decir Kidush Levaná antes de terminar el ayuno.

Cuando Tishá B’av Cae en Shabat

Aquí hay un breve vistazo general de las condiciones especiales que aplican:

  • El      ayuno es pospuesto para el día domingo (comenzando la noche del sábado).
  • Todas      las demás prohibiciones de Tishá B’Av (lavarse, estudiar Torá, calzados de      cuero, etc.) están permitidas en el Shabat mismo, a excepción de las      relaciones maritales.
  • Seudá      Shlishit no      tiene ninguna de las restricciones de la Seudá Hamafseket, y puede incluir      carne y vino. Sin embargo, los ánimos deben ser sombríos, no se deben      invitar huéspedes y se debe dejar de comer antes de la puesta de sol.
  • El      servicio de Maariv es retrasado el sábado a la noche, para que todos      puedan decir “Baruj Hamavdil bein kodesh lejol”, sacarse sus      zapatos de cuero e ir a la sinagoga.
  • La      Havdalá el sábado a la noche es recitada solamente sobre una vela, sin el      vino y las especias. Si es domingo a la noche, la Havdalá es recitada      sobre vino.

Parashá 42 Matot

ט״ו בתמוז ה׳תשע״ד (July 13, 2014) por  
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Parashá 42 Matot

Números 30:1 (30:2) – 32:42

Por Dr. S.K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 

Aliyás de la Torá (cuando Matot es leída por separado):

  1. 30:1-16 (2-17 heb.)
  2. 31:1-12
  3. 31:13-24
  4. 31:25-41
  5. 31:42-54
  6. 32:1-19
  7. 32:20-42
  8. Maftir: 32:39-42

Haftará: Jeremías 1:1 – 2:3

Los Escritos Apostólicos: Juan 18:1-19:42

Aliyás de la Torá (cuando Matot es leído junto conMasei):

  1. 30:1 (30:2 heb.) – 31:12
  2. 31:13-54
  3. 32:1 – 32:19
  4. 32:20 – 33:49
  5. 33:50 – 34:15
  6. 34:16 – 35:8
  7. 35:9 – 36:13
  8. Maftir: 36:10-13

Haftará  (cuando Matot es leído junto con Masei): Jeremías 2:4 – 2:28; 3:4

Los Escritos Apostólicos (cuando Matot es leído junto con Masei): Juan 18:1-21:25

 Matot

Matot significa “tribus”.

Primera aliyá, 30:1-16 (2-17 heb.)

30:1(2)  “Entonces Moshé habló a los jefes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que HaShem ha ordenado.” – En esta parashá hay una porción grande que habla de la importancia de cumplir las promesas. La Torá destaca a los jefes en relación con el cumplimiento de las promesas. Esto nos enseña en primer lugar que un jefe tiene mucha más responsabilidad para cumplir sus promesas que el resto del pueblo, porque él representa a HaShem ante el pueblo. Si un jefe no cumple con sus promesas, el pueblo tendrá una imagen equivocada del Eterno que le ha puesto como Su representante. También significa que una sociedad tiene que ser fundada sobre fidelidad, especialmente entre los líderes.

Un líder político que da promesas en una campaña electoral y luego, al ser elegido, no cumple sus promesas, profana el nombre de HaShem. El no cumplir las promesas en más grave de lo que parece. Tiene que ver con el honor de HaShem.

Este principio también es válido para los padres de una familia. Al dar una promesa a los hijos es muy importante cumplirla para que los hijos conozcan la fidelidad de HaShem a través del ejemplo de los padres. La imagen que los padres proyectan sobre sus hijos es la que los hijos aplican sobre el Eterno. Los hijos piensan que HaShem es como sus padres. Por esto es muy importante que los padres cumplan sus promesas a los hijos y no cambien su palabra. Si alguna vez es necesario cambiar la palabra dada a los hijos hay que pedirles perdón para que ellos entiendan que ese comportamiento no es correcto y así no van a pensar que HaShem quiebra sus promesas.

Este texto también implica que un hombre es responsable para cumplir su palabra ante las autoridades y que, en ciertos momentos, las autoridades tienen la posibilidad de anular las promesas que hayan sido hechas por los israelitas.

30:2(3) “Si un hombre hace un voto a HaShem, o hace un juramento para imponer una prohibición sobre su persona, no faltará a su palabra; hará conforme a todo lo que salga de su boca.” – Aquí hay dos tipos de promesas, voto y juramento. La palabra hebrea que ha sido traducida como “voto” es “neder” que significa “promesa”, “voto”, “algo prometido”, y tiene que ver con una restricción sobre un objeto, por ejemplo de dar cierto objeto o animal en ofrenda o de no beber vino. La palabra hebrea que ha sido traducida como “juramento” es “shevuá”, y tiene que ver con una restricción de la persona misma de no hacer cierta actividad permitida, por ejemplo no dormir una noche. Como este texto viene después de las leyes sobre sacrificios, se interpreta que la persona que hace una promesa de sacrificio está obligada a cumplirla en la siguiente fiesta señalada cuando visite el templo, cf. 29:39. El que promete sacrificar un animal específico señalado, diciendo por ejemplo: “este mismo animal lo voy a sacrificar a HaShem”, hade un neder. Pero el que promete hacer un tipo de sacrificio con cualquier animal, diciendo por ejemplo: “voy a hacer una ofrenda de ascensión”, hace una shevuá.

R. Bejai menciona tres momentos recomendables para hacer promesas:

    1. Cuando uno tiene hábitos pecaminosos y desea arrepentirse de ellos haciendo una promesa, por ejemplo el glotón puede prometer no comer carne durante un tiempo, un bebedor puede prometer no beber bebidas alcohólicas y un codicioso puede rehusar regalos.
    2. Si hay una oportunidad para cumplir una mitsvá (mandamiento) uno puede declarar bajo juramento cumplirla para no perder la oportunidad.
    3. Como nuestro padre Yaakov hizo una promesa cuando estaba en apuros, así el que está en aflicción podrá hacer promesas, cf. Génesis 28:22; 31:13.

En Deuteronomio 23:21-23 está escrito:

“Cuando hagas un voto a HaShem tu Elohim, no tardarás en pagarlo, porque HaShem tu Elohim ciertamente te lo reclamará, y sería pecado en ti. Sin embargo, si te abstienes de hacer un voto, no sería pecado en ti. Lo que salga de tus labios, cuidarás de cumplirlo, tal como voluntariamente has hecho voto a HaShem tu Elohim, lo cual has prometido con tu boca.”

En 1 Samuel 1:11 está escrito:

“E hizo voto y dijo: Oh HaShem de los ejércitos, si tú te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de mí y no te olvidas de tu sierva, sino que das un hijo a tu sierva, yo lo dedicaré a HaShem por todos los días de su vida y nunca pasará navaja sobre su cabeza.”

En el Salmo 22:25 está escrito:

“De ti viene mi alabanza en la gran congregación; mis votos cumpliré delante de los que le temen.”

En el Salmo 116:17-18 está escrito:

“Te ofreceré sacrificio de acción de gracias, e invocaré el nombre de HaShem. A HaShem cumpliré mis votos, sí, en presencia de todo su pueblo”

En Jonás 2:9 está escrito:

“mas yo con voz de acción de gracias te ofreceré sacrificios. Lo que prometí, pagaré. La salvación es de HaShem”

“no faltará a su palabra; hará conforme a todo lo que salga de su boca” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “faltará” es “yajel” que viene de “jalal” que significa “perforar”, “herir”, “disolver”, “profanar”.

La Torá destaca la importancia en cuanto al cumplimiento de una promesa. Es interesante ver la conexión entre perforar, o herir, y el hecho de no cumplir una promesa. El que no cumple su palabra causa una herida, una perforación, en la imagen de HaShem. Si el hombre no cumple su palabra causa una herida en su función de reflejar el carácter de HaShem, porque el Eterno no puede quebrantar su palabra y el hombre fue creado a su imagen.

En Eclesiastés 5:1-7 está escrito:

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Elohim, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal. No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Elohim. Porque Elohim está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, y la voz del necio de las muchas palabras. Cuando haces un voto a Elohim, no tardes en cumplirlo, porque Él no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo. Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas. No permitas que tu boca te haga pecar, y no digas delante del mensajero que fue un error. ¿Por qué ha de enojarse Elohim a causa de tu voz y destruir la obra de tus manos? Porque en los muchos sueños y en las muchas palabras hay vanidades; tú, sin embargo, teme a Elohim.”

HaShem toma en cuenta nuestras palabras mucho más de lo que pensamos. “Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas.” Tenemos que honrar las palabras que salen de nuestras bocas, como el Eterno honra Su Palabra, como está escrito en el Salmo 138:2:

“Me postraré hacia tu santo templo, y daré gracias a tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; porque has engrandecido tu palabra conforme a todo tu nombre.”

HaShem se ha atado a sí mismo con la Palabra que salió de su boca. De la misma manera nosotros nos atamos con nuestras propias palabras. Y en el caso de no cumplirlas estaríamos pecando.

Este pasaje de la Escritura nos enseña acerca del principio de autoridad y subordinación:

  • ·Un varón está bajo la autoridad de los jefes, 30:1-2.
  • ·Una mujer adolescente está bajo la autoridad de su padre, 30:3-5.
  • ·Una mujer adulta soltera no está bajo la autoridad de su padre para la anulación de sus promesas, 30:3-5.
  • ·Una mujer desposada está bajo la autoridad de su marido, 30:6-8.
  • ·Una mujer viuda o divorciada no tiene una autoridad inmediata sobre sí que le pueda anular los votos, sin embargo está bajo la autoridad de los jefes al igual que los varones, 30:9, cf. v. 1-2.
  • ·Una mujer casada está bajo la autoridad de su marido, 30:10-15.

30:3(4)   “Asimismo, si una mujer hace un voto a HaShem, y se impone una obligación en su juventud estando en casa de su padre” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “juventud” es “neurim” que significa “adolescencia”. Una mujer tiene tres etapas, menor (en hebreo “ketaná”), adolescente (en hebreo “neará”) y adulta (en hebreo “boguéret”). Desde el punto de vista jurídico judío podemos decir lo siguiente: Una mujer que no tiene signos de pubertad, o que no tiene doce años de edad, es una menor. Si ha desarrollado signos de pubertad a los doce años, se convierte en adolescente. A los doce años y medio se convierte en adulta.

Según Rashí, este mandamiento no aplica sobre una mujer menor, que no puede hacer votos desde el punto de vista jurídico, ni aplica sobre una adulta, porque entonces no estaría bajo la autoridad de su padre, sino aplica sólo sobre una mujer adolescente. Así que cuando la hija tiene doce años y medio, el padre ya no podrá anular sus promesas.

30:5b, 8b, 12b “HaShem la perdonará” – Por no poder cumplir el voto hay una culpa que necesita ser perdonada.

30:8(9) “Pero si el día en que su marido se entera de ello, se lo prohíbe, entonces él anulará el voto bajo el cual ella está, y la declaración imprudente de sus labios con que se ha comprometido, y HaShem la perdonará.” – Hay dos razones por las cuales el Eterno dio esa autoridad al marido:

1.      Un voto dado por la desposada antes del desposorio, o por la esposa después del casamiento, podrá afectar la futura relación matrimonial, y por eso el esposo, para el bien de su familia, tiene la autoridad para deshacer ese voto.

2.      El esposo tiene la responsabilidad de cuidar a su esposa y vigilar sobre el bienestar de ella. Si él ve que el voto que ella hizo en su adolescencia es perjudicial para ella, él puede anular ese voto.

30:15(16) “Pero si en verdad él los anula después de haberlos oído, entonces él llevará la culpa de ella.” – Esto significa que el marido asumirá todas las consecuencias que implique la falta del cumplimiento del voto. Tener autoridad implica tener responsabilidad. No hay autoridad sin responsabilidad.

Segunda aliyá, 31:1-12

31:2 “Toma venganza completa sobre los midianitas por los hijos de Israel; después serás reunido a tu pueblo.” – La venganza fue contra Midián, no contra Moav. ¿Por qué? Rashí dice que es porque los moabitas actuaron por temor al estar justamente al lado de los hijos de Israel, no como los midianitas que “metieron la nariz” donde no debían.

La venganza vino por causa del ataque que Midián había hecho contra las familias israelitas. Las hijas de Midián habían intentado destruir la moral familiar de Israel, para que se engendraran hijos de madres paganas, lo cual incluía el culto a sus dioses. De esa manera, la siguiente generación sería una perversión, como en el tiempo de Ezrá, cuando los hombres judíos se casaron con las mujeres de las otras naciones y tuvieron hijos que hablaban una lengua doble, por la influencia de la cultura extranjera. La siguiente generación de judíos, correría el riesgo de perder toda la fidelidad al pacto, y tuvieron que despedir esas mujeres y esos niños, cf. Esdras 9-10; Nehemías 13:23ss. El caso de la esposa midianita de Moshé, Tsiporá, fue diferente, porque ella había hecho la conversión. Estas mujeres de Midián y de Moav no tenían ningún interés en asumir la fe de Israel, como Tsiporá, sino de destruirla por medio del culto a los dioses paganos. Por eso vino la venganza.

31:3 “Y habló Moshé al pueblo, diciendo: Armad a algunos hombres de entre vosotros para la guerra, a fin de que suban contra Midián para ejecutar la venganza de HaShem en Midián.” – ¿De quién es la venganza? En Deuteronomio 32:35a está escrito: “Mía es la venganza y la retribución”. Así que el hombre no tiene el derecho de vengarse a sí mismo. Si la venganza es sólo de HaShem, ¿cómo puede Israel vengarse de Midián? HaShem delega a Israel la autoridad para ejecutar SU venganza. Israel no tiene el derecho de hacerlo por sí mismo, sino sólo por una orden divina, como está escrito: “Toma venganza”.

El mandamiento número 241 que prohíbe vengarse, está escrito en Levítico 19:18a:

“No te vengarás”

En Romanos 12:17-21 está escrito:

“Nunca paguéis a nadie mal por mal. Respetad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres. Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira (de Elohim), porque escrito está: MÍA ES LA VENGANZA, YO PAGARÉ, dice el Señor. PERO SI TU ENEMIGO TIENE HAMBRE, DALE DE COMER; Y SI TIENE SED, DALE DE BEBER, PORQUE HACIENDO ESTO, CARBONES ENCENDIDOS AMONTONARÁS SOBRE SU CABEZA. No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal.”

El hombre no tiene el derecho de vengarse por sí mismo. Tienes el derecho de defenderte pero no de vengarte. Sólo las autoridades, que son puestas por el Eterno, tienen el derecho de ejecutar Su venganza. Si has sido tratado con injusticia, deja lugar para que HaShem juzgue, directamente o a través de las autoridades que él ha puesto.

En Romanos 13:1-6 está escrito:

“Sométase toda persona a las autoridades que gobiernan; porque no hay autoridad sino de Elohim, y las que existen, por Elohim son constituidas. Por consiguiente, el que resiste a la autoridad, a lo ordenado por Elohim se ha opuesto; y los que se han opuesto, sobre sí recibirán condenación. Porque los gobernantes no son motivo de temor para los de buena conducta, sino para el que hace el mal. ¿Deseas, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás elogios de ella, pues es para ti un ministro de Elohim para bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues ministro es de Elohim, un vengador que castiga al que practica lo malo. Por tanto, es necesario someterse, no sólo por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto también pagáis impuestos, porque los gobernantes son servidores de Elohim, dedicados precisamente a esto.”

HaShem puso la autoridad como “un vengador que castiga al que practica lo malo.” Pero si la autoridad no lo hace, no está cumpliendo con su función.

Esto es válido también entre los padres y sus hijos. Los hijos no tienen el derecho de vengarse entre ellos, pero los padres tienen la obligación de ejecutar la venganza sobre aquel de sus hijos que ha cometido una falta contra su hermano, en el caso de que no haya pedido perdón y arreglado todo. Si los padres dejan que sus hijos se dañen sin ejecutar la justicia, los hijos no aprenderán el principio de que HaShem es un vengador.

Muchas películas modernas enseñan al público a apoyar al que ha sido tratado injustamente y que busca venganza contra el que le hizo daño. Esto no es sano. Esas películas enseñan al pueblo a no seguir el mandamiento número 241 que dice que no está permitido vengarse. Ese mandamiento es para todos los hombres, no sólo para los judíos.

En Proverbios 20:22 está escrito:

“No digas: Yo pagaré mal por mal; espera en HaShem, y Él te salvará.”

En Proverbios 24:29 está escrito:

“No digas: Como él me ha hecho, así le haré; pagaré al hombre según su obra.”

En el Salmo 94:1-3 está escrito:

“Oh HaShem, Elohim de las venganzas, oh Elohim de las venganzas, ¡resplandece! Levántate, Juez de la tierra; da su merecido a los soberbios. ¿Hasta cuándo los impíos, HaShem, hasta cuándo los impíos se regocijarán?”

Este Salmo nos enseña a pedir a HaShem que ejecute la venganza en la tierra, como también está escrito en Revelación 6:9-10:

“Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos a causa de la palabra de Elohim y del testimonio que habían mantenido; y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, oh Señor santo y verdadero, esperarás para juzgar y vengar nuestra sangre de los que moran en la tierra?”

En 1 Tesalonicenses 4:6 está escrito acerca del adulterio:

“que nadie peque y defraude a su hermano en este asunto, porque el Señor es un vengador en todas estas cosas, como también antes os lo dijimos y advertimos solemnemente.”

En Hebreos 10:30-31 está escrito:

“Pues conocemos al que dijo: MIA ES LA VENGANZA, YO PAGARÉ. Y otra vez: EL SEÑOR JUZGARÁ A SU PUEBLO. ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Elohim vivo!”

Israel recibió la delegación de la autoridad de HaShem para ejecutar su venganza contra Midián, y matar a todos.

Yeshúa HaMashíaj ha recibido de Elohim la autoridad sobre todos los hombres de la tierra, como está escrito en Mateo 28:18:

“Y acercándose Yeshúa, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.”

Por esto él tiene el derecho y la responsabilidad de ejecutar la venganza de su Padre sobre todos los hombres que no le obedecen, como está escrito en Revelación 19:11-16:

“Y vi el cielo abierto, y he aquí, un caballo blanco; el que lo montaba se llama Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y hace la guerra. Sus ojos son una llama de fuego, y sobre su cabeza hay muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él. Y está vestido de un manto empapado en sangre, y su nombre es: El Verbo de Elohim. Y los ejércitos que están en los cielos, vestidos de lino fino, blanco y limpio, le seguían sobre caballos blancos. De su boca sale una espada afilada para herir con ella a las naciones, y las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor de la ira de Elohim Todopoderoso. Y en su manto y en su muslo tiene un nombre escrito: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.”

En 2 Tesalonicenses 1:6-10 está escrito:

“Porque después de todo, es justo delante de Elohim retribuir con aflicción a los que os afligen, y daros alivio a vosotros que sois afligidos, y también a nosotros, cuando el Señor Yeshúa sea revelado desde el cielo con sus poderosos ángeles en llama de fuego, dando retribución a los que no conocen a Elohim, y a los que no obedecen las buenas nuevas de nuestro Señor Yeshúa. Estos sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, cuando él venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.”

31:5 “Entonces se prepararon de entre los miles de Israel, mil de cada tribu, doce mil hombres armados para la guerra.” – En las Escrituras el número 12 tiene que ver con gobierno. Así que cuando aparece el número 12,000, siempre en relación con la guerra, tiene que ver con dominio y autoridad, cf. Josué 8:25; Jueces 21:10; 2 Samuel 17:1; 1 Reyes 4:26; 10:26; Salmo 60:1. Los 12,000 de cada tribu, que son mencionados en Revelación 7, son los que van a conquistar el mundo para el reino venidero. La nueva Yerushalayim mide 12,000 estadios en tres direcciones, cf. Revelación 21:16. Esto significa que tendrá dominio total sobre todo el mundo creado.

31:6 “Y Moshé los envió a la guerra, mil de cada tribu, y a Pinjás, hijo del sacerdote Elazar, a la guerra con ellos, con los utensilios sagrados y las trompetas en su mano para la alarma.” – Tuvieron que llevar utensilios sagrados a la guerra. Según Rashí, se trataba del arca y la placa de oro del sumo sacerdote, junto con las trompetas. Esto nos enseña que fue una guerra espiritual. Más adelante vemos como ninguno de los hijos de Israel había muerto en esa guerra, cf. v. 49. Fueron protegidos sobrenaturalmente.

31:8b “También mataron a espada a Bilam, hijo de Beor.” – Bilam recibió parte de la venganza de HaShem por haber dado consejos para hacer pecar a los hijos de Israel. El que hace que otro peque tendrá su castigo.

Tercera aliyá, 31:13-24

31:16 “He aquí, éstas fueron la causa de que los hijos de Israel, por el consejo de Bilam, fueran infieles a HaShem en el asunto de Peor, por lo que hubo plaga entre la congregación de HaShem.” – ¿Por qué dice Moshé que las mujeres de Midián habían causado la fornicación en Israel cuando en 25:1 solamente se mencionan las mujeres de Moav? En realidad eran tanto las mujeres moavitas como las midianitas que lo habían hecho.

31:19 “Y vosotros, acampad fuera del campamento por siete días; todo el que haya matado a una persona y todo el que haya tocado a un muerto, purificaos, vosotros y vuestros cautivos, al tercero y al séptimo día.” – Según Rashí, esto significa que no podían entrar en el atrio del tabernáculo durante siete días. Tanto los hijos de Israel como los cautivos tuvieron que pasar por el proceso de purificación con el agua purificadora que se rociaba, cf. capítulo 19.

31:20 “Y purificaréis todo vestido, todo artículo de cuero y toda obra de cabra y todo objeto de madera.” – Cuando los hijos de Israel habían estado en la guerra tenían la necesidad de ser purificados por medio de rociamiento con el agua purificadora, junto con sus ropas y otros objetos que se habían impurificado al estar en contacto con la muerte. El cadáver humano es la fuente principal de impureza ritual, por esto era tan importante purificar a las personas y los utensilios de todo contacto con la muerte.

Según Rashí, toda obra de cabra son aquellas cosas que habían sido hechas a base de los cuernos, las pezuñas y los huesos de las cabras.

31:22-23 “sólo el oro, la plata, el bronce, el hierro, el estaño y el plomo, todo lo que pase por fuego, pasaréis por el fuego y será limpio, pero será purificado con el agua para la impureza. Mas todo lo que no pase por el fuego lo pasaréis por agua.” – También los utensilios de cocina que fueron conquistados de los midianitas necesitaban ser purificados de todo contacto con cadáveres y alimentos no kasher.

Hay dos elementos que son utilizados para la purificación, agua y fuego. La tierra fue purificada por agua la primera vez, en el diluvio. La segunda vez será purificada por fuego, como está escrito en 2 Pedro 3:6-7:

“por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.”

Por lo tanto hay dos maneras de purificar los utensilios, por medio del fuego y por medio del agua. Aquí se habla sólo de utensilios de metal para la cocina. La Torá no exige la purificación de los utensilios de otros materiales, como madera, vidrio, barro o plástico. Sin embargo, los rabinos establecieron que también sean purificados los utensilios de vidrio antes de ser utilizados en la cocina. Los utensilios de metal que han sido utilizados para calentar alimentos, necesitan ser calentados de la misma manera para ser kasherizados. Pero los utensilios de metal que no han sido utilizados para calentar alimentos no necesitan ser calentados para su kasherización, sino sólo purificados por medio del agua.

“el agua para la impureza” – Aquí se habla en primer lugar de aquella agua que fue salpicada sobre las personas que habían sido contaminadas por medio de un cadáver. En hebreo se llama “mei nidá”, “aguas de separación” o “aguas de impureza”. La palabra “nidá” tiene que ver tanto con el agua de rociamiento como de la impureza de la mujer. Cuando se habla de aguas de nidá se interpreta que también significa que estos objetos tienen que ser sumergidos en ese tipo de agua que una mujer se sumerge después de su menstruación, es decir una mikvé, que contienen mínimo 40 medidas de seá, que, según r. Aryeh Coffman, corresponden a unos 332 litros. Ver también los comentarios sobre Levítico 12 y 15, en las Parashás 27 (Tazriá) y 28 (Metsorá).

En Marcos 7:4 está escrito:

“y al regresar del mercado, si no se hace primero netilat yadaim que no se coma, además imponían otras cosas que debían ser observadas rigurosamente, como la purificación de las copas, jarros y utensilios de metal.”

Esto nos enseña que durante el tiempo del segundo templo existía la costumbre de purificar utensilios de cocina, tanto de metal como de otros materiales, antes de ser usados.

En Shulján Aruj está escrito:

TEVILÁ DE UTENSILIOS

Todo utensilio, de metal o de vidrio (o de Pyrex), destinado a la comida, comprado de un no judío o fabricado por no judíos, requieren tevilá antes de su utilización. La tevilá es la inmersión en un mivké (baño ritual) en vista de su purificación de kedushá que caracteriza al judío.

Este mikvé destinado a la tevilá de utensilios debe cumplir con las mismas condiciones que el mikvé en el cual la mujer se purifica después de su período de impureza.

Antes de la inmersión, se pronuncia la berajá: Baruj Atá Adonai Elohenu Melej Haolam Asher Kideshanu Bemitsvotav Vetsivanu Al Tevilat Kelim. (“Bendito Tu… que nos consagró por Sus mandamientos y nos ordenó la tevilá de utensilios”)

Hay que hacer igualmente tevilá de utensilios de loza, de barro o de porcelana, pero sin pronunciar berajá.

Utensilios de madera no requieren tevilá.

Antes de la tevilá hay que limpiar bien el utensilio y despegar la etiqueta de la firma.

Si se compró de un no judío utensilios ya utilizados, la tevilá debe ser precedida de hag’alá y de libún según el caso.

CASHERIZACIÓN DE UTENSILIOS

Un utensilio de metal en el cual fueron cocinados alimentos no kasher puede ser utilizado si se le “casheriza” de antemano. La “casherización” consiste en someterle al procedimiento de hag’alá o de libún, según los casos, con el fin de extraer los zumos de alimentos prohibidos que absorbió.

UTENSILIOS DE PESAJ – SU CASHERIZACION

Se prohíbe utilizar durante pesaj toda clase de utensilios que se utilizaron durante el año para guisar, freír, hornear, comer o beber en ellos caliente o frío. Por lo tanto, se suele reservar una batería de cocina, vajilla y cubiertos especiales para pesaj. Si no se tiene la posibilidad de disponer de ellos, se puede utilizar para pesaj ciertos utensilios que sirvieron durante todo el año, después de haberlos “casherizado”. Existen dos procedimientos de “casherizado” para purificarlos del jamets que absorbieron.

a)     La hag’alá que consiste en sumergir el utensilio en agua hirviendo.

b)    El libún que consiste en enrojecerlo en el fuego hasta que se desprendan chispas de él.

Estos métodos pueden explicarse según el principio: “del mismo modo que el utensilio absorbe de los alimentos, así los expulsa”.

a)    El utensilio que absorbió el jamets (o todo otro alimento prohibido) mediante la cocción, es decir, bajo la acción de un líquido hirviente, puede arrojarlo bajo la acción de agua hirviente, por la hag’alá. Este es el caso de las cacerolas.

b)    El utensilio que fue penetrado de jamets bajo la acción directa del fuego, sólo podrá desprenderse de él bajo la acción del fuego, mediante el libún. Es el caso de la parrilla para asar, del horno.

Como se efectúa la hag’alá

Se limpia primero el utensilio a fondo. Luego se sumerge totalmente, con su mango (también con las tapas) en una caldera de agua hirviendo sobre el fuego.

2.     La hag’alá ha de ser precedida de una limpieza a fondo del utensilio.

3.     Los utensilios sólo pueden ser sometidos a hag’alá si transcurrieron por lo menos 24 horas

después de su utilización.

4.     La hag’alá se efectúa de la forma siguiente: se hierve agua en una caldera. Se introduce en ella

una barra de hierro incandescente hasta que rebose el agua. Se sumergen luego los utensilios que

requieren purificación.

5.     Después de efectuar la hag’alá o el libún, se enjuaga el utensilio con agua fría.

Clases de utensilios y aparatos

1.     Los utensilios que se utilizan todo el año y que no serán empleados durante pesaj han de ser

lavados y luego guardados en lugar fuera de alcance, a fin que no sean utilizados por error.

2.     Utensilios de metal pueden ser “casherizados”.

3.     No hay posibilidad de “casherizar” utensilios de barro, de porcelana o de plástico.

4.     Utensilios cuya utilización es mayormente en frío y a veces en caliente, que sean de metal, de

porcelana o de madera, pueden ser, después de bien lavados, utilizados en pesaj.

5.     Utensilios de vidrio (o de pyrex) aun si su utilización es en caliente, siendo que no absorben los

alimentos, pueden ser utilizados durante pesaj. Es suficiente para ello enjuagarlos previamente.

6.     La olla de presión, ya que tiene componentes de goma, no se puede “casherizar” debidamente y

es preciso utilizar una especial para pesaj.

7.     No se suele “casherizar” cuchillos por medio de hag’alá sino que se debe utilizar cuchillos

reservados exclusivamente para su uso en pesaj.

8.     La nevera: se limpia bien para quitar toda traza de alimento y se lava a fondo.

9.     Las mesas sobre las cuales se suele comer directamente sin mantel: hay verter agua hirviendo

sobre ellas, y cubrirlas con un mantel para pesaj.

10.  Cocina de gas o eléctrica: se limpia bien. Conviene cambiar para pesaj los trébedes de las

hornallas sobre los cuales posan las cacerolas, si no, se limpian bien y se los someten a hag’alá

(según otra opinión más estricta se requiere libún).

11.  Dientes postizos: se limpian bien de todo vestigio de alimento y se someten a hag’alá antes de la

hora de eliminación del jamets la víspera de pesaj.

Cuarta aliyá, 31:25-41

31:35 “y de los seres humanos, de las mujeres que no habían conocido varón acostándose con él, fueron en total treinta y dos mil.” – Hubo una gran cantidad de personas supervivientes, 32,000 mujeres que no habían conocido varón. De allí aprendemos que tenía que haber habido una matanza de muchísimos hombres y mujeres, adultos.

Quinta aliyá, 31:42-54

31:50 “Por tanto, hemos traído a HaShem, como ofrenda, lo que cada hombre ha hallado: objetos de oro, pulseras, brazaletes, anillos, pendientes y collares, para hacer expiación por nosotros ante HaShem.” – Según el Midrash, los soldados, que eran tsadikim, justos, dieron estos objetos con el fin de obtener expiación porque no habían podido evitar ver a las mujeres midianitas y esto creó pensamientos pecaminosos en ellos, cf. Mateo 5:28.

Otra interpretación sería que de esta manera quisieron pedir perdón por no haber obedecido toda la orden de HaShem por medio de Moshé, dejando con vida todas la las mujeres, cf. 31:14.

31:52 “Y el total del oro de la ofrenda que ellos ofrecieron a HaShem, de los capitanes de miles y de los capitanes de cientos, fue de dieciséis mil setecientos cincuenta siclos.” – Los jefes de guerra estaban muy agradecidos porque no había muerto ninguno de los hijos de Israel, y vinieron con una ofrenda de oro y toda clase de objetos labrados. Sólo el oro pesaba aproximadamente 200 kilogramos.

La razón por la que el ejército moderno de Israel está perdiendo soldados en la guerra es porque hay mucha desobediencia a la Torá entre ellos y el resto del pueblo de Israel. El nivel alto de moral y pureza ritual que tenían los soldados de Israel durante el tiempo de Moshé y Yehoshúa, les dio una protección especial en tiempos de guerra. Por esa razón no perdieron ni un soldado en las guerras que hicieron según los propósitos del Eterno.

Sexta aliyá, 32:1-19

32:4 “la tierra que HaShem conquistó delante de la congregación de Israel es tierra para ganado; y tus siervos tienen ganado.” – Los hijos de Gad y de Rubén dijeron que tenían mucho ganado. Pero no mencionan a sus hijos. En el versículo 16 vemos que el ganado es mencionado antes que los hijos. Parece ser que los niños no fueron apreciados por los hijos de Gad y de Reuvén. Ambas tribus habían menguado durante los 38 años en el desierto. Estaban más interesados en sus negocios que su familia. Este es el eterno problema del varón, preocuparse más por su vida laboral que por sus propios hijos. Moshé corrigió esa actitud en el versículo 24 donde está escrito: “Edificaos ciudades para vuestros pequeños, y apriscos para vuestras ovejas…”, poniendo a los niños antes que a las ovejas.

En Génesis 42:37 está escrito:

“Entonces Reuvén habló a su padre, diciendo: Puedes dar muerte a mis dos hijos, si no te lo traigo; ponlo bajo mi cuidado, y yo te lo devolveré.”

La actitud de Reuvén en cuanto a sus hijos es lamentable. El no valoraba la vida de sus hijos. El valor de una persona supera el valor de los negocios. Una sociedad donde la carrera y el empleo preceden a la educación de los hijos es una sociedad enferma, destinada a hundirse. Una sociedad donde la mujer es forzada a salir a la vida laboral y dejar sus niños a otros es una sociedad que produce criminales. Una sociedad donde las mujeres eligen el aborto antes que perder un puesto de trabajo, es una sociedad que no entiende los principios de prosperidad. Una sociedad donde asesinan una persona para poder robar unos dólares está a punto de ser destruida.

En Oseas 6:8 está escrito:

“Guilad es ciudad de malhechores, con huellas de sangre.”

La zona al oriente del Yardén, donde se establecieron las dos tribus y media, era muy conflictiva, donde la vida humana sufría una devaluación considerable. Por eso necesitaban tres ciudades de refugio para dos tribus y media, en contraste con las tres ciudades de refugio para las nueve y media tribus del otro lado del Yardén. Esto nos enseña que la violencia y el bajo valor del ser humano dominaban el área de las dos tribus y media.

Esta área fue la que más sufrió en las guerras contra los enemigos de Israel, y los que vivían allí fueron los primeros en ser llevados al cautiverio por los asirios y los demás pueblos.

Es interesante notar que Reuvén, que perdió la primogenitura, no obtuvo su heredad en la tierra de los cananeos, sino al lado oriental del Yardén.

32:5 “Y dijeron: Si hemos hallado gracia ante tus ojos, que se dé esta tierra a tus siervos como posesión; no nos hagas pasar el Yardén.” – Primero dijeron que no querían pasar el Yardén, pero luego, al ser reprendidos por Moshé, cambiaron de opinión y buscaron otro argumento.

Vamos a pasar sólo los guerreros delante del ejército y luego regresaremos a nuestras familias, cf. v. 16-19. Cumplieron sus promesas y estuvieron 14 años haciendo la guerra junto con Yehoshúa hasta que toda la tierra fue conquistada. No pudieron regresar a sus familias hasta después de 14 años. No fue una elección buena. Cuando un esposo y una esposa están separados durante un par de años, pierden las emociones el uno por el otro. Los que salen a trabajar en otros países dejando sus familias solas, no están haciendo bien. ¿Cómo se sentían estas esposas cuando tenían que estar sin sus esposos durante 14 largos años? ¿Cómo se sentían los hijos cuando no podían tener a sus papás durante catorce largos años? La familia no tenía un puesto alto en la lista de prioridades de estas tribus. Por esto no podían resistir a sus enemigos más adelante, sino que fueron los primeros en ser destruidos en Israel.

Francia fue poblada por descendientes de la tribu de Reuvén y Suecia fue poblada por descendientes de la tribu de Gad. ¡Estos dos países tendrán que cambiar su política familiar para no ser arruinados en este tiempo!

32:14 “Y he aquí, vosotros os habéis levantado en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún más a la ardiente ira de HaShem contra Israel.” – Esta expresión es semejante a Mateo 3:7 donde está escrito:

“Pero cuando vio que muchos de los fariseos y saduceos venían para sumergirse en las aguas, les dijo: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?”

La segunda generación de pecadores es peor que la primera.

Séptima aliyá,  32:20-42

32:25-26 “Y los hijos de Gad y los hijos de Reuvén hablaron a Moshé, diciendo: Tus siervos harán tal como mi señor ordena. Nuestros pequeños, nuestras mujeres, nuestro ganado y nuestros rebaños quedarán allí en las ciudades de Guilad.” – Los hijos de Gad y de Reuvén ahora rectifica su manera de hablar y menciona a los hijos y a las esposas antes que el ganado. Fue una mejor prioridad que antes, cf. v. 16, donde la familia es puesta antes que el negocio, pero no fue la mejor, porque los hijos son mencionados antes que las esposas. Un buen esposo pone a la esposa por encima de los hijos.

32:33 “Y Moshé dio a los hijos de Gad, y a los hijos de Reuvén, y a la media tribu de Menashé, hijo de Yosef, el reino de Sijón, rey de los amorreos, y el reino de Og, rey de Bashán: la tierra con sus ciudades, con sus territorios, y las ciudades de la tierra circunvecina.” – La media tribu de Menashé no pidió ese terreno, sino que fue ordenado por Moshé. ¿Quién recibió la mayor parte de la tierra? Menashé, la tribu que más había crecido entre los últimos censos. Él tenía un potencial de crecimiento muy grande por la palabra de Yaakov que está escrita en Génesis 48:19:

“Mas su padre rehusó y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor (Efrayim) será más grande que él, y su descendencia llegará a ser multitud de naciones.”

¿Por qué HaShem dividió una tribu? ¿Para causar división en una tribu de Israel o para mantener la unidad? Creo que esta división de la tribu de Menashé fue una estrategia por parte de HaShem para mantener la unidad del pueblo. De esa manera los hijos de Menashé se fueron de un lado para el otro para visitar a sus familiares y así se mantendrían en contacto. La historia muestra que Israel no sufrió una división este-oeste sino norte-sur. La división del reino no fue por causa de esta distribución de las tribus, sino por otras causas.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos 406 – 407 de los 613 

406.   Precepto de nulificar votos o promesas, Números 30:3

407.   Prohibición de no cumplir una palabra cuando se hace un voto o una promesa, Números 30:3

Respeta a Tu y no la critiques

י״ב בתמוז ה׳תשע״ד (July 10, 2014) por  
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respetar a tu esposa

Por: Rabino Shalom  Arush

Respeta a Tu Esposa, Primera Parte:

Deja de fruncir el ceño, querido hermano. Si tu matrimonio no es exactamente lo que deseas que sea, o en tu casa no existe exactamente el ambiente que te gustaría tener, no te desanimes. No hay ninguna necesidad de desesperarse y hay mucho que se puede hacer al respecto.

Para empezar, vamos a plantearnos una pregunta: ¿Por qué desea el Creador que un hombre tome a una mujer en matrimonio? Biológicamente, no necesitamos la institución del matrimonio para perpetuar la raza humana, ¿entonces para qué necesitamos una esposa?
¿No Podría el Creador haber permitido que cumpliremos el Precepto de “Fructificaos y multiplicaos” (Génesis 1:28) sin casarnos? Sabemos cuanto el Creador aprecia la Torá y que gran cosa es cuando uno dedica su vida a su aprendizaje. Aparentemente, una esposa consume una enorme cantidad de nuestro tiempo – tenemos que prestarle atención, estar con ella, escucharle – a veces durante horas. Y esto no es todo – acompañarla a las compras, luego ayudar en la casa – hay todo tipo de demandas domésticas durante todo el  tiempo. Si no tuviéramos el peso de una esposa sobre nosotros, tendríamos aparentemente mucho más tiempo y podríamos vivir con un presupuesto mucho más pequeño. ¡Podríamos pasar todo nuestro tiempo aprendiendo la Torá! ¿Entonces, por qué nos sobrecargó el Creador con una esposa?
La razón es que un hombre no puede llegar a conocer al Creador a menos que contraiga matrimonio y apoye a una esposa. Espiritualmente, él puede alcanzar la perfección de su alma solo después del casamiento.
El Midrash nos enseña que el Creador está dispuesto a borrar Su propio nombre en favor del Shalom Bayit, la paz domestica. ¿Por qué la paz del hogar es tan importante para el Creador, hasta el punto de hacer borrar su nombre lo cual es una prohibición de la Torá?
La paz es el camino de la Torá. Shalom – paz en hebreo – es uno de los nombres del Creador; por eso está prohibido decir la palabra “Shalom” a tu amigo cuando lo saludas en el mikve o en las duchas del gimnasio. Shalom – la paz – es el estado óptimo del alma; un alma apacible es el receptáculo apropiado para la luz de la Torá, que también es paz. Si no estas casado, no puedes saber que es la paz. ¡Algunas personas dicen “Yo sé como hacer las paces con mi compañero de tenis!”. Esta no es una prueba sobre tu capacidad de vivir en paz – el compañero de tenis no te pide tirar la basura o llevar a los niños a la escuela, él no te pide más dinero o que lo lleves a las compras. La paz con tu compañero de tenis se parece a un soldado que demanda una medalla de valor por su actuación en un entrenamiento básico. Alguien con inteligencia entiende que no se consiguen medallas a menos que sea probado en el combate.
Cuando estás casado – estas bajo las armas. Cuando consigues una  verdadera paz con tu esposa, mereces una medalla. La medalla que el Creador te da es un ambiente en tu casa que es literalmente como el Paraíso en la tierra.
De este modo, consiguiendo la paz hogareña, un hombre se prepara para verdaderamente aprender la Torá y adquirir buenos rasgos de carácter. Para conseguir la paz doméstica, el hombre debe liberarse del egotismo, arrogancia, impaciencia y cólera. Una vez que se libera de los rasgos negativos, el marido se transforma en un mucho mejor instrumento para poner en práctica e interiorizarse con las leyes y lecciones de la Torá. Por lo tanto, una persona que no ha conseguido con éxito la paz con su esposa, se engaña a sí mismo pensando que él realmente aprende Torá y realiza la voluntad del Creador como debería.
El secreto para obtener la paz en el hogar es emuna, la auténtica fe en el Creador. El primer principio de emuna es que todo proviene del Creador – por lo tanto, cuando nuestra esposa nos grita, nos desacata, o nos maltrata, no está ella haciéndolo. Ella es sólo un agente en las manos del Todopoderoso. Con la fe, entendemos que no hay ninguna razón en el mundo para enojarnos con nuestra esposa. Al contrario, debemos apreciar el hecho que ella sirve al objetivo de ser el  “altavoz” del Creador en el hogar – todo lo que ella hace es transferir Sus mensajes. Así es como HaShem, el Creador, se comunica con nosotros por medio de nuestro ambiente – El nos da lecciones que podremos entender. Por ejemplo, cuando andamos desabrigados por la calle con una temperatura bajo cero en pleno invierno, estamos haciendo daño a nuestra salud. HaShem da a nuestros cuerpos una sensación de frío de modo que volvamos a la casa y nos pongamos un abrigo de invierno y guantes. La sensación de frío en nuestros cuerpos es un mensaje lógico que todos podemos entender, diciéndonos que debemos vestirnos con ropas más abrigadas.
La cólera de una esposa – tan imprevisible e ilógico como puede parecer – es también un mensaje lógico del Creador. Tanto el Zohar como el Midrash nos enseñan que el alma de una esposa es realmente la segunda mitad del alma del marido. Como tal, una esposa refleja a un marido como un espejo. Cuando un marido deja de cumplir con sus obligaciones hacia su esposa, ella refleja su comportamiento casi al instante. Cuando deja de respetarla como un buen marido debería, ella no lo respetará. Cuando el es impaciente con ella, ella estará enojada e impaciente con él. Cuando él no la ama, ella no lo amará. Esto es un nivel inferior de la comunicación de causa-y-efecto espiritual.
En un nivel superior, cuando una esposa muestra desacato hacia el marido, esto es un signo seguro que el marido no respeta correctamente al Creador. Di-s dirige el mundo según el principio de “Medida por Medida”, como han dicho nuestros Sabios de bendita memoria (Tratado Sota, 8b): “En la medida que el hombe se conduce – con esa medida El se conduce con él”.

La Cabaña Rústica

¿Debería la persona tratar de cambiar el comportamiento de su pareja, aunque sea en beneficio de esta última?
Con el favor de Di-s, la siguiente anécdota Jasídica nos suministra la respuesta:
El Baal Shem Tov y uno de sus discípulos más jóvenes paseaban por el bosque en las afueras de su pintoresca ciudad natal Medziboz, en Ucrania central. El joven discípulo estaba por casarse la semana próxima. El Baal Shem Tov, por medio de su única y magnífica sabiduría, enseñaba a este joven discípulo algunas lecciones importantes que representan la clave para una vida conyugal exitosa y un hogar rebosante de alegría.
El Baal Shem Tov recogió una rama seca de madera de haya, la cual utilizó como bastón. Unos minutos después, señaló un hongo venenoso gigante que se había podrido debajo de una pila de hojas secas del árbol de haya. Le señaló a su discípulo que se acercara y lo vea de cerca. Cuando el joven se dobló para observar el hongo podrido, el Baal Shem Tov comenzó a hurgarlo con el palo que tenía en la mano. El hongo podrido soltó un olor intolerable y el joven se retorció de disgusto. “¡Rabi! ¡Eso huele horrible!”.
Una sonrisa de sabiduría iluminó el rostro santo del Baal Shem Tov. “Hijo mío, ¿entiendes la lección que el Creador quiere enseñarnos por medio de este hongo putrefacto?”
El perplejo joven se encogió de hombros y movió la cabeza de lado a lado. “No, Rabi. No  lo entiendo”.
Explicó el Baal Shem Tov: “Mientras no escudriñamos y hurgoneamos el hongo, este solo formaba parte del hermoso y aromático bosque. En cuanto comenzamos a entremeternos y sondear, estimulamos su nauseabundo olor. Lo mismo sucede con el alma humana; mientras no escudriñamos o sondeamos las almas de los demás, poseen el dulce olor de las creaciones del Todopoderoso. Pero en cuanto empezamos a hurgonear, despertamos su lado negativo, su mal olor, lo cual constituye una denigración de dicha alma, tanto en el Cielo como en la Tierra”.
“¿Qué significa hurgonear un alma?”, preguntó el joven.
“La crítica”, respondió el Baal Shem Tov. “La crítica denigra el alma”
Entonces, el Baal Shem Tov le dijo a su joven discípulo que tuviera cuidado en aplicar esta lección en su nueva vida conyugal y que nunca critique a su esposa.
“¿No es la rol del esposo – especialmente el que estudia Torá – ayudar a moldear el carácter de su esposa?”
El Baal Shem Tov se abstuvo de responder, en silencio y tomados del brazo caminaron durante otros diez o quince minutos hasta que llegaron a un espacio despejado en el bosque. Un fornido leñador ucraniano construía una cabaña rústica. Curiosamente, ni picó, ni planificó los troncos, sino que los utilizó en su estado natural. Hablando un ruso perfecto, el Baal Shem Tov saludó al campesino con un amistoso: “Buenos días”. Luego preguntó al campesino porque este último no retiró la corteza de los troncos que sirven de paredes de la cabaña.
“¡Ah, eso es muy sencillo!”, respondió el fornido medio destentado leñador, ansioso de demostrar sus conocimientos. “La corteza es un magnifico aislante, que ayuda a mantener la cabaña caliente en el invierno y fresca en el verano. Además su savia natural sirve para unir los troncos, haciendo la cabaña mucho más fuerte”.
Las venas en los brazos del fornido leñador sobresalían mientras hacía fuerza para levantar un gran tronco que recostó encima de otro. Un nudoso tocón en el tronco de arriba interfería para pegar los dos troncos. En lugar de cortar el tocón, el leñador tomó su hacha y un filoso cuchillo trinchante, y talló una hendidura en el tronco inferior. Entonces, los dos troncos quedaron bien unidos y seguros. Gotas de sudor resbalaban por el feliz rostro del leñador; quien orgulloso, declaró: “¡Ni la tormenta más fuerte podrá separar estos dos troncos!”
Sabiamente, el Baal Shem Tov preguntó al leñador una importante pregunta: “Aún así, amigo mío, ¿por qué te tomaste todo el trabajo de tallar una hendidura en el tronco inferior? ¿No hubiese sido más fácil cortar con tu hacha el resto sobresaliente del tronco de arriba?”
El leñador rió ante la aparente ignorancia del Rabi de un principio tan simple conocido por cualquier leñador. “¡Cuando tratamos de cortar una protuberancia nudosa, termina rompiendo todo el tronco! ¿Quién quiere arruinar tan hermoso tronco por un pequeño trozo remanente? Es más seguro y fácil dejarlo como está y tallar una hendidura para encajarlo en el tronco inferior…”
El Baal Shem Tov y su discípulo siguieron su camino. “Usted me preguntó si la función del hombre es ayudar a moldear el carácter de su esposa; ¿Intentó cortar el leñador el tocón del tronco?”
“No”, respondió el joven.
“¿Por qué?, presionó el Baal Shem Tov.
“Porque lo habría partido o quebrado arruinando todo el tronco”.
“Precisamente”, respondió el Baal Shem Tov. “Nuestra pareja se asemeja a un tronco robusto. Igual como cada tronco tiene protuberancias en distintos lugares, nosotros tenemos nuestros defectos. Aún así es más fácil y seguro que nosotros como esposos nos adaptemos a los pequeños defectos de nuestras esposas en lugar de tratar de desarraigarlos con críticas y comentarios dolorosos. La crítica es capaz de romper cualquier matrimonio; entonces, ¿qué ganamos?
* * *
Repetidas veces, he visto fuertes relaciones y matrimonios que estaban a punto de romperse dar un giro impresionante simplemente tras haber implementado el sencillo pero admirable consejo del Baal Shem Tov y su nieto Rabi Najman de Breslev. ¡No critiques!

Continuará…

Parashá 41 Pinjás

ט׳ בתמוז ה׳תשע״ד (July 7, 2014) por  
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Parashá 41 Pinjás 

Números 25:10 – 29:40 (30:1)

 Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 25:10 – 26:4
  2. 26:5-51
  3. 26:52 – 27:5
  4. 27:6-23
  5. 28:1-15
  6. 28:16 – 29:11
  7. 29:12-40 (heb. 30:1)
  8. Maftir: 29:35-40 (heb. 30:1)

Haftará: 1 Reyes 18:46 – 19:21

Los Escritos Apostólicos: Juan 15:1 – 17:26

Pinjás

Significa “boca de serpiente”.

Primera aliyá, 25:10 – 26:4

25:11 “Pinjás, hijo de Elazar, hijo del sacerdote Aharón, ha apartado mi furor de los hijos de Israel porque demostró su celo por mí entre ellos, y en mi celo no he destruido a los hijos de Israel.” – Pinjás, el nieto del Sumo Sacerdote Aharón, había tomado una lanza y con ella había matado a un jefe israelita y una madianita que habían cometido fornicación abiertamente en el campamento de Israel, profanando el Nombre de HaShem.  Anteriormente había salido una orden divina a los jefes para ejecutar todos aquellos que se habían unido a Baal-Peor, cf. 25:4-5.

El Talmud[1][1] dice que Pinjás no era kohén antes de ejecutar a Zimrí. Sólo Aharón y su familia y su futura descendencia habían sido designados como sacerdotes. Pero como Pinjás ya había nacido cuando Aharón y sus hijos fueron instalados como sacerdotes, él no tenía el derecho de ser kohén, cf. Éxodo 28:1. Sin embargo él pertenecía a la familia del sumo sacerdote y por esto tenía una posición de liderazgo nato. Por lo tanto, Pinjás no había tomado la justicia en sus propias manos como individuo, sino como parte del liderazgo del pueblo había ejecutado la justicia y la ira del Eterno contra los pecadores. Su genealogía es mencionada, entre otras cosas, con el fin de mostrar que él era parte del liderazgo y tenía el derecho de hacer lo que había hecho. Él actuó como agente de HaShem, con autoridad delegada, obedeciendo el mandamiento en 25:4 “ejecútalos delante de HaShem a plena luz del día”. El celo de Pinjás fue elogiado por el Eterno y recompensado con un pacto especial para él y sus descendientes. Si él no hubiera actuado de esa manera, la ira de HaShem hubiera destruido a los hijos de Israel. El acto de Pinjás salvó al pueblo y le dio un sacerdocio perpetuo.

En el pecado de los hijos de Israel con el becerro de oro murieron 3,000 de todo Israel, pero en la plaga que vino por el pecado con Baal-Peor murieron 24,000. Aunque esta cifra corresponde a un mediano de 2,000 por cada tribu, la tribu de Shimón fue la más afectada por la plaga.

Un poco de levadura leuda toda la masa. Pero al condenar y extirpar los actos pecaminosos de una parte del pueblo, el resto del pueblo es salvado. La plaga cesó cuando Pinjás ejecutó la ira de HaShem contra los pecadores.

Si nosotros no combatimos el pecado en nuestras propias vidas y en las congregaciones, y en la sociedad en la que vivimos, crecerá como un cáncer y nos matará. No podemos ser indiferentes ante la injusticia, la mentira y otros pecados. Si andamos en tinieblas, no hay sangre que nos limpia de todo pecado, cf. 1 Juan 1:7.

25:12 “Por tanto, di: “He aquí, yo le doy mi pacto de paz…” – En el texto hebreo, la palabra para “paz”, “shalom”, tiene un aparente “defecto”. La letra vav, que corresponde a la letra o, está partida. Si así fue escrito en el original ¿por qué HaShem escribió la palabra para paz completa, “shalom”, con una letra no completa? Hay una opinión que dice que Pinjás sólo tuvo justicia en su mente cuando ejecutó a los pecadores, sin tener una actitud de misericordia. Por eso el pacto con él no fue perfecto. Las Escrituras enseñan que no hay paz en la sociedad si no hay justicia. Está escrito que el fruto de la justicia es shalom, cf. Hebreos 7:2, donde primeramente habla de justicia y luego de paz, cf. Salmo 72:1-4; 85:10; Isaías 32:17; 48:22; 57:21; 60:17. Sin embargo, la paz no es perfecta si sólo se emplea la justicia, sin tener misericordia. Además no es correcto sentir venganza sino debe haber un sentimiento de pena por los que son ejecutados. Es posible que Pinjás no tenía una actitud de misericordia a la hora de ejecutar la justicia. De esta manera sólo reflejaba una parte del carácter de HaShem que es justo y misericordioso a la vez. Pinjás tenía un celo por la justicia, pero le faltaba la misericordia, y por eso el pacto de paz no fue completo.

Como Yeshúa es la imagen del Elohim invisible, él está lleno de gracia y de verdad, de misericordia y de justicia, en perfecta armonía, cf. Juan 1:14.

En 1 Crónicas 6:4-8 está escrito:

“Elazar engendró a Pinjás yPinjás engendró a Avishúa, Avishúa engendró a Bukí y Bukí engendró a Uzí, Uzí engendró a Zerajyá y Zerajyá engendró a Meraiot, Meraiot engendró a Amaryá y Amaryá engendró a Ajitov, Ajitov engendró a Tsadok y Tsadok engendró a Ajimats”

Tsadok (Sadoc) fue un descendiente de Pinjás (Finees). Él fue sacerdote en tiempos de David el rey, cf. 2 Samuel 8:17. En el nuevo diccionario Certeza[1][2] está escrito:

Sadoc (heb. “tsadok”, ‘justo’). Hijo de Ahitob, que fue, según 1 Cr. 6.1ss, 50ss, descendiente de Eleazar, tercer hijo de Aarón. Fue sacerdote de la corte de David juntamente con Abiatar (2 S. 8.17) y tuvo a su cargo el arca (2 S. 15.24s); tomó parte en el ungimiento de Salomón como sucesor de David cuando Abiatar apoyó a Adonías (1 R. 1.7ss). Él y sus descendientes cumplieron funciones sumo sacerdotales en el templo de Salomón hasta su destrucción en 587 a.C. Ezequiel restringe a la familia de Sadoc los privilegios sacerdotales en su nuevo ordenamiento, sobre la base de que sólo ellos fueron inocentes de la apostasía bajo la monarquía (Ez. 44.15ss). En el segundo templo los de la familia de Sadoc retuvieron el sumo sacerdocio en forma continuada hasta el 171 a.C., cuando fue transferido a Menelao por Antíoco IV; incluso después de esto un sacerdocio sadoquita presidió sobre el templo judío en Leontópolis, Egipto, hasta que Vespasiano lo cerró poco después del 70 d.C. La comunidad de Qumrán se mantuvo leal al sacerdocio de Sadoc y esperaba su restauración.

El gran escriba Ezrá era descendiente de Pinjás, cf. Esdras 7:1-5.

Durante el reinado mesiánica se restaurará la familia de Pinjás por la línea de Tsadok, según Ezequiel 40:46; 43:19; 44:15; 48:11-12. HaShem no quebranta sus promesas. Hasta que pasen el cielo y la tierra, los descendientes de Tsadok serán sacerdotes delante de Él.

El Midrash[1][3] enseña que durante el primer templo hubo 18 descendientes de Pinjás que sirvieron como sumos sacerdotes. En el segundo templo hubo 80 sumos sacerdotes descendientes de Pinjás.

25:14 “El nombre del hombre de Israel que fue muerto con la madianita era Zimri, hijo de Salu, jefe de una casa paterna de Shimón” – La tribu de Shimón tenía problemas para dominar su instinto sexual. El ejemplo de su jefe produjo mucho pecado entre ellos y por lo tanto la plaga que vino sobre los hijos de Israel hizo morir a muchos de la tribu de Shimón, de modo que al comparar los dos últimos censos se ve una reducción considerable en esa tribu.

26:1 “Y aconteció después de la plaga, que HaShem habló a Moshé y a Elazar, hijo del sacerdote Aharón, diciendo” – En este versículo vemos como HaShem destaca la importancia de la plaga antes del censo. Esto nos enseña que la plaga tiene mucho que ver con el resultado del censo

Segunda aliyá, 26:5-51

26:5b         “la familia” – Este texto nos muestra la importancia de la familia en Israel. La palabra “mishpajá” familia, es mencionada 84 veces en esta aliyá. Esto nos enseña una verdad muy importante, que a  HaShem le importa muchísimo la familia.

26:5-51 En este pasaje vemos el aumento y la disminución de las tribus desde el último censo. Algunas tribus aumentaron considerablemente, otras perdieron bastante, pero el resultado final fue muy parecido al anterior, con sólo 1,820 personas de diferencia.

Nombre tribu Primer censo Segundo censo Diferencia
Reuvén 46,500 43,730 -2,770
Shimón 59,300 22,200 -37,100
Gad 45,650 40,500 -5,150
Yehudá 74,600 76,500 1,900
Yisajar 54,400 64,300 9,900
Zvulún 57,400 60,500 3,100
Menashé 32,200 52,700 20,500
Efrayim 40,500 32,500 -8,000
Binyamín 35,400 45,600 10,200
Dan 62,700 64,400 1,700
Asher 41,500 53,400 11,900
Naftalí 53,400 45,400 -8000
SUMA 603,550 601,730 -1,820

Si todas las tribus hubieran crecido como la tribu de Menashé, con un 63.7 % de aumento en 38 años, el pueblo entero hubiera tenido unos 384.450 varones más, en total 988.000. La falta de crecimiento es debido al pecado en el pueblo. La falta de entrega a la obediencia a los mandamientos es la mayor causa de la falta de crecimiento en el pueblo judío. Las guerras y la asimilación que han causado que el pueblo judío no sea muy grande son resultados de la falta de compromiso con la Torá. El pueblo de Israel podría haber sido el más numeroso de todos los pueblos del mundo si la Torá hubiera sido la regla de vida para la mayoría. Este censo fue la base para el reparto de la tierra durante el tiempo de Yehoshúa. 

26:14 “Estas son las familias de los shimonitas: veintidós mil doscientos.” – En Números 1:23 está escrito:

“los enumerados de la tribu de Shimón fueron cincuenta y nueve mil trescientos.”

Al comparar estos dos textos vemos que la tribu de Shimón había perdido 37,100 personas desde el censo anterior. Fue severamente dañada por la plaga porque su jefe había abierto una la brecha por medio de su pecado con Kozbí, la mujer midianita. Anteriormente Moshé también se había unido a una mujer midianita, Tsiporah, pero hubo una gran diferencia entre su unión con ella y esta unión por causa de Baal-Peor. La esposa de Moshé mostraba señales de obediencia a la fe de Israel, pero las mujeres midianitas que se acercaron a los hijos de Israel en esta ocasión estaban engañando a los hijos de Israel para que se entregaran a la idolatría.

Los midianitas eran descendientes de la unión que hubo entre Avraham y su tercera esposa Keturá, cf. Génesis 25:1-4.

Tercera aliyá, 26:52 – 27:5

26:54 “A la (tribu) más numerosa aumentarás su patrimonio, y a la menos (numerosa) reducirás su patrimonio. A cada una según sus contados le será entregado su patrimonio” – Según Rashí, este censo fue la base para el reparto de la tierra en el tiempo de Yehoshúa. Los que tenían 20 años o más y fueron incluidos aquí obtuvieron un patrimonio en la tierra.

26:55 “Pero la tierra se dividirá por suerte. Recibirán su heredad según los nombres de las tribus de sus padres.” – Según Rashí, las áreas personales de la tierra fueron distribuidas en el tiempo de Yehoshúa tomando en cuenta el número de personas que entraron en la tierra, según este último censo, cf. 26:53, y el número de personas que salieron de Egipto, cf. 26:55. Cada familia recibió terrenos que correspondían al número de varones que entraron en la tierra prometida. Sin embargo, ellos tenían que dividir sus partes entre ellos mismos de acuerdo con el número de sus antepasados que habían salido de Egipto.

Ejemplo de reparto:

De esta manera cada uno de los hijos de Alef recibió 1/3 de la herencia de su padre, que corresponde a 2/3 de una porción. Y el hijo de Bet recibió toda la herencia de su padre, que corresponde a dos porciones enteras.

26:59 “Y el nombre de la mujer de Amram era Yojeved, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto; y ella dio a luz de Amram, a Aharón, a Moshé y a su hermana Miryam” – La Torá destaca el hecho de que Yojeved era hija de Leví. En este caso tenemos que entender la palabra “hija” como “descendiente”, no como hija directa. Si hubiera sido hija directa de Leví tendría varios cientos de años cuando dio a luz a Moshé. Este texto nos enseña que ella tomó muy en serio su procedencia. Es posible que esta actitud de apego a la familia y a su propia tribu se haya trasladado a su hijo Moshé. La identidad Israelita y levita le impactaron tanto que a pesar de su educación egipcia pudo mantener su identidad. El impacto de la identidad israelita es evidente en el alma de Moshé según Éxodo 2:11 donde está escrito:

“salió a sus hermanos… uno de sus hermanos”

Moshé nunca perdió el sentimiento de pertenencia a su pueblo y a su tribu. Su madre jugaba un papel importante en esta identificación tan fuerte, por esto ella es llamada “hija de Leví”.

Cuarta aliyá, 27:6-23

27:4  “¿Por qué ha de desaparecer el nombre de nuestro padre de entre su familia sólo porque no tuvo hijo? Dadnos herencia entre los hermanos de nuestro padre.” – Aquí hay un asunto de legislación en cuanto a la herencia de la tierra de Israel. Las diferentes porciones de la tierra de Israel fueron entregadas sólo a los varones. Los hijos varones heredaban la porción de tierra que había recibido su padre. Cuando una hija se casaba obtenía el beneficio de la herencia de su esposo.

En este caso había cinco hijas de Tselofjad que reclamaban la herencia de su padre. La idea original fue que cada uno de los varones de los hijos de Israel, a partir de los 20 años de edad, que salieron de Egipto, tuviera una herencia en la tierra prometida. Los conversos no tenían el derecho de heredar la tierra. Este plan fue aplazado hasta la siguiente generación y en este caso Tselofjad, que había muerto en el desierto, no tenía hijos que pudieran obtener una porción en la tierra. Las cinco hijas se presentaban ante Moshé y explicaban su caso. Moshé consultó a HaShem para saber qué hacer en este caso y en otros  casos cuando no había varones herederos.

27:7-8        “Las hijas de Tselofjad tienen razón en lo que dicen. Ciertamente les darás herencia entre los hermanos de su padre, y pasarás a ellas la herencia de su padre. Además, hablarás a los hijos de Israel, diciendo: “Si un hombre muere y no tiene hijo, pasaréis su herencia a su hija…” – HaShem contesta y dice que cuando no hay hijos, las hijas heredan la tierra.

La identidad judía se fija principalmente por la madre, pero la herencia tribal y de la tierra viene por la vía del padre.

27:15-23 Como Moshé ya no puede ser el líder del pueblo, él ruega al Eterno que supla esa necesidad. En su oración y la respuesta del Eterno encontramos trece principios muy importantes en cuanto al liderazgo:

1.      Un líder es puesto por HaShem.  Si no es así, está destinado al fracaso.

2.      Un líder está puesto por encima del pueblo. La posición del líder no es lo mismo que su valor como persona humana. Hay una posición superior del líder, sobre el pueblo, cf. Mateo 24:45.

3.      El líder principal debe ser un varón. Una mujer en el liderazgo debe estar sometida a un varón.

 4.      Un líder tiene que saber salir delante del pueblo. En primer lugar se refiere a la capacidad de hacer guerra y derrotar a los enemigos. Moshé mismo hizo guerra contra los dos gigantes Og y Sijón. En segundo lugar significa que un líder tiene que ser el primero en dar buen ejemplo delante del pueblo. También significa que un líder no puede estar con el pueblo todo el tiempo. Necesita apartarse para buscar al Eterno. Moshé se apartó y estuvo mucho tiempo con HaShem a solas, sin que el pueblo lo viera. Lo mismo hizo Yeshúa HaMashiaj.

5.      Un líder tiene que saber entrar delante del pueblo. Esto se refiere en primer lugar a la vuelta de la guerra. También significa que el pueblo tiene que ver a su líder, tener acceso a él. Un líder que no aparece delante del pueblo, con el tiempo perderá su posición en el corazón del pueblo. El pueblo le necesita y, por lo tanto, tiene que ser accesible. Es necesario tener equilibrio entre estas dos cosas, salir y entrar. Uno de los problemas más importantes en los líderes es el desequilibrio ente estos dos. Algunos se apartan demasiado, y otros nunca se apartan.

6.      Un líder tiene que hacer que el pueblo salga. Un pastor hace que las ovejas salgan a los pastos. Las saca fuera de su situación encerrada. Moshé sacó a los hijos de Israel de Egipto. Un líder tiene que tener la capacidad de hacer que el pueblo tome decisiones de cambio, para que salgan de donde están y encuentren libertad.

7.      Un líder tiene que hacer que pueblo entre. Hay momentos cuando las ovejas necesitan intimidad unas con otras en el redil, sin influencias de fuera. Es un momento de afirmar la identidad como rebaño y de revisión interna. Un líder tiene que tener la capacidad de formar a los integrantes de su pueblo para que se amen y se identifiquen como un cuerpo. El líder tiene que enseñar al pueblo a entrar en la presencia del Eterno.

8.      Un líder tiene la misma función que un pastor de ganado menor. El Salmo 23 y Juan 10 nos enseña que un pastor hace que a las ovejas no les falte nada. Un buen pastor no busca sus propios intereses, sino los del rebaño.

9.      Un líder tiene que tener un buen espíritu. HaShem dio testimonio del espíritu de Yehoshúa. Tenía un espíritu diferente al resto del pueblo, que es una actitud interior más afín al Eterno que los demás. El espíritu del líder se proyecta sobre el pueblo.

10.  Un líder tiene que ser dotado con “hod” (majestad, esplendor, grandeza, dignidad, gloria, y hermosura). No puede tener una semblanza de flojera. Necesita caminar erguido, sabiendo que ha recibido un manto de autoridad desde el cielo. Es un reflejo de Aquel que es luz y por lo tanto debe irradiar con su sola presencia.

11.  Un líder tiene que vivir delante del Eterno, y consultar con Él. Para ser un buen líder hay que vivir la vida privada como si fuera en público, siempre teniendo en mente que está delante de la presencia del Eterno, de sus malajim y de los malos espíritus. Acuérdate que siempre tienes mil ojos mirándote. Realmente no existe la vida privada, y un líder que ser bien consciente de ello. Así como es en privado, va a ser en público.
Un líder consulta con el Eterno antes de tomar decisiones, incluso en las cuestiones pequeñas.

12.  Un líder tiene que hablar las palabras del Eterno. Para que la palabra del líder sea con autoridad y respaldo del cielo, tiene que haber comido la Torá y luego tiene que hablar conforme a ella. Así el pueblo obedece las órdenes del líder, porque tienen origen divino, cf. 1 Pedro 4:11.

13.  Un líder tiene que ser reconocido por el pueblo. Un rey sin pueblo es un desastre. Un pueblo sin rey es un desenfreno. Un buen rey con mucho pueblo constituyen un potencial para el bien. Un buen líder no impone su liderazgo sobre otros. En el Reino los líderes son puestos por HaShem y luego reconocidos por el pueblo. Tiene que haber un equilibrio entre imposición y permisividad.

27:18 “Y HaShem dijo a Moshé: Toma a Yehoshúa, hijo de Nun, hombre en quien está el Espíritu, y pon tu mano sobre él” – Moshé recibió la orden de poner sus manos sobre Yehoshúa. El propósito de la imposición de manos es triple:

1-      Identificación

2-      Transmisión

3-      Instalación

En muchas ocasiones hay una combinación entre estas tres, como en el caso de Yehoshúa bin Nun, que fue instalado en su ministerio como sucesor de Moshé por la imposición de las manos de Moshé, delante del pueblo, cf. Números 27:23, y al mismo tiempo le fue transmitido un espíritu de sabiduría, como está escrito en Deuteronomio 34:9:

“Y Yehoshúa, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moshé había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le escucharon e hicieron tal como HaShem había mandado a Moshé.”

Cuando la imposición tiene el propósito de transmitir algo, puede haber dos tipos de transmisión:
1-      Transmisión de pecado, como en el caso de los machos cabríos en Yom Kipur y otros animales que son sacrificados.

2-      Transmisión de espíritu y poder, como en el caso de las sanidades y liberaciones hechas por medio de Yeshúa HaMashiaj y sus talmides y cuando el Espíritu de santidad fue dado a los discípulos, cf. Hechos 8:18.

Quinta aliyá, 28:1-15

28:2  “Ordena a los hijos de Israel, y diles: “Tendréis cuidado de presentar mi ofrenda, mi alimento para mis ofrendas encendidas, aroma agradable para mí, a su tiempo señalado.”” – En el resto de esta parashá encontramos un resumen de los sacrificios que toda la comunidad tiene que entregar en los tiempos señalados:

28:3-8   Diarios, mañana y tarde.

28:9-10 Semanales, cada Shabat.

28:11-15       Mensuales, cada Rosh Jódesh.

28:16-25       Anuales, en Pesaj y Jag HaMatsot.

28:26-31       Anuales, en Bikurim, Shavuot.

29:1-6   Anuales, en Yom Teruá.

29:7-11 Anuales, en Yom HaKippurim.

29:12-34       Anuales, en Sukot.

29:35-38       Anuales, en Sheminí Atseret.

El texto de 28:1-8 está incluido en las oraciones de Shajarit, por la mañana, y Minjá, por la tarde.

En las horas cuando se presentaban los sacrificios diarios en el templo, junto con el incienso, fue el momento para presentarse delante del Eterno en oración.

En Lucas 1:10 está escrito:

“Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora de la ofrenda de incienso.”

El que daba un animal para ser sacrificado en el templo tenía que estar presente en el momento del sacrificio de su animal. Sin embargo, cuando se ofrecían los sacrificios de toda la nación no podía estar presente todo el pueblo. Por esta razón se establecieron  grupos de israelitas que pudieran estar presentes como representantes del resto del pueblo durante los sacrificios. Como hubo 24 grupos de sacerdotes y levitas que se turnaban para servir, también hubo 24 grupos de israelitas, habitantes de Yerushalayim y de todas las ciudades del país, que se turnaban para venir al templo para estar presentes durante los sacrificios que fueron dados por todo el pueblo.

Las oraciones judías están conectadas con los sacrificios que había en el templo, como está escrito en el Daniel 6:10:

“Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Yerushalayim), y como lo solía hacer antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Elohim.”

En Hechos 3:1 está escrito:

“Y Kefa y Yojanán subían al templo a la hora novena, la de la oración.”

“a su tiempo señalado” – Las ofrendas tienen que presentarse en un tiempo señalado. Lo mismo sucede con las oraciones, tienen su tiempo límite. No se puede orar Shajarit a las tres de la tarde. Cada cosa en tu tiempo.

El tiempo es muy importante para HaShem. A nosotros nos toca santificar el tiempo. Es parte de nuestro servicio al Eterno hacer las cosas a su tiempo, no fuera de tiempo, como está escrito en Eclesiastés 3:1-15:

“Hay un tiempo señalado para todo, y hay un tiempo para cada suceso bajo el cielo: tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de derribar, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de lamentarse, y tiempo de bailar; tiempo de lanzar piedras, y tiempo de recoger piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de rechazar el abrazo; tiempo de buscar, y tiempo de dar por perdido; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de rasgar, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de odiar; tiempo de guerra, y tiempo de paz. ¿Qué saca el trabajador de aquello en que se afana? He visto la tarea que Elohim ha dado a los hijos de los hombres para que en ella se ocupen. El ha hecho todo apropiado a su tiempo. También ha puesto la eternidad en sus corazones; sin embargo, el hombre no descubre la obra que Elohim ha hecho desde el principio hasta el fin. Sé que no hay nada mejor para ellos que regocijarse y hacer el bien en su vida; además, que todo hombre que coma y beba y vea lo bueno en todo su trabajo, eso es don de Elohim. Sé que todo lo que Elohim hace será perpetuo; no hay nada que añadirle y no hay nada que quitarle; Elohim ha obrado así  para que delante de Él teman los hombres. Lo que es, ya ha sido, y lo que será, ya fue, y Elohim busca lo que ha pasado.”

El factor tiempo es muy importante en todo el consejo del Eterno. Uno puede hacer cosas buenas fuera de tiempo y está haciendo mal. Cada cosa tiene su tiempo.

28:3 “Y les dirás: “Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a HaShem: dos corderos de un año, sin defecto, cada día como ofrenda de ascensión continua.” – El korbán tamid, sacrificio continuo, de los dos corderos al día, fue costeado por el medio shekel que el pueblo dio una vez al año como tributo para el templo. El sacrificio de la mañana cubría los pecados cometidos durante la noche y el sacrificio de la tarde cubría los pecados que habían sido cometidos durante el día.

28:3, 6, 8 “ofrenda encendida” – ¿por qué se repite esta frase tres veces? HaShem está enfatizando la necesidad de presentar las ofrendas con fuego. Nuestra entrega tiene que ser acompañada con un corazón ardiente, para que sea un olor agradable para él.

Lo mismo sucede con la libación. El vino no puede arder sobre el fuego, por eso había un canal en un lado del altar, donde se derramaba el vino delante del Eterno como libación. Sin embargo el vino tenía que arder, ser fermentado. El texto de la Torá exige que sea una bebida fermentada, embriagante, “shejar”,[1][4]  cf. v. 7. El vino ha pasado por un proceso de fermentación y tiene más “ardor” que el jugo de uva lo cual es necesario para que sea aceptable como ofrenda de libación. Encontramos allí el mismo principio que en la ofrenda encendida. Tiene que haber fuego en el corazón cuando estamos orando, para que sea aceptable delante del Eterno. Esto nos enseña que las oraciones sin kavaná, sin intención clara, son inútiles, y no llegan al cielo como olor fragante. ¡Pongamos fuego y fermentación en nuestras oraciones delante del Eterno!

28:9-10 “El shabat ofrecerás dos corderos de un año, sin defecto, y dos décimas de una efá de flor de harina mezclada con aceite, como ofrenda de cereal y su libación. El sacrificio de ascensión de cada shabat será además del sacrificio de ascensión continuo y de su libación.” – En el Shabat hay una ofrenda adicional, aparte de los dos corderos diarios. Esta ofrenda se llama “musaf”, “adicional”. De allí viene la oración llamada “musaf” en el Sidur, el libro de oraciones.

28:11 “También, al principio de cada mes, presentaréis un ofrenda de ascensión a HaShem: dos novillos y un carnero, y siete corderos de un año, sin defecto” – En la luna nueva se ofrecen dos novillos, un carnero y siete corderos, harina, aceite, vino y un macho cabrío, además de los dos corderos diarios. Esto nos enseña que en cada luna nueva HaShem espera una nueva entrega total por nuestra parte. El total de animales ofrecidos en Rosh Jódesh son 10+1. Como hemos dicho antes, el número diez representa la totalidad. Los diez animales que se dan en ofrenda de ascensión son símbolos de nuestra entrega total. El macho cabrío nos habla de la muerte del Mesías por nuestros pecados. La cantidad de un hin es casi la misma que un galón. Una efá contiene aproximadamente 25 litros.

Textos que hablan del novilunio, rosh jódesh, se encuentran en Números 10:10; 1 Samuel 20:5, 18; Salmo 81:3-5; 104:19; Isaías 66:23; Ezequiel 45:17; Colosenses 2:16-17.

Sexta aliyá, 28:16 – 29:11

28:26 “También, el día de los primeros frutos, cuando presentéis una ofrenda de cereal nuevo a HaShem en vuestra (fiesta de) las semanas, tendréis santa convocación; no haréis trabajo servil.” – Aquí está escrito que la fiesta de las semanas es “vuestra”. Esto nos enseña que las fiestas no solamente son del Eterno, cf. Levítico 23:2. HaShem compartió sus fiestas con Israel para ser momentos de encuentro y de alegría delante de Él. Por eso están mencionadas como “vuestras fiestas señaladas”, cf. 29:39; Juan 5:1; 6:4; 7:2.

Séptima aliyá,  29:12-40 (heb. 30:1)

29:13 “Y ofreceréis una ofrenda de ascensión, una ofrenda encendida como aroma agradable a HaShem: trece novillos, dos carneros, catorce corderos de un año, que sean sin defecto” – En Sukot se sacrifican en total 70 toros, uno por cada una de las naciones gentiles que existían originalmente, según Génesis 10. Así que Sukot es la fiesta de las naciones. En el reino mesiánico todas las naciones estarán obligadas a celebrar Sukot, como está escrito en Zacarías 14:16-19:

“Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Yerushalayim subirán de año en año para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Yerushalayim para adorar al Rey, HaShem de los ejércitos, no recibirán lluvia sobre ellos. Y si la familia de Egipto no sube ni viene, entonces sobre ellos no habrá lluvia; será la plaga con la cual HaShem herirá a las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Este será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la fiesta de los Tabernáculos.”

Si uno hace la cuenta de la cantidad de animales que fueron ofrecidos durante el tiempo de los dos templos, sin contar las ofrendas voluntarias y demás sacrificios personales, llegamos a más de un millón de animales. Un millón de animales no fueron suficientes para quitar los pecados del pueblo de Israel. Nadie fue liberado de la inclinación al mal, como está escrito en Hebreos 10:11:

“Y ciertamente todo sacerdote está de pie, día tras día, ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.”

Nadie fue hecho perfecto por estos sacrificios, como está escrito en Hebreos 10:1:

“Pues ya que la Torah tiene la sombra de los bienes futuros y no la forma misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente año tras año, hacer perfectos a los que se acercan.”

Todos constituyen una proyección profética hacia el sacrificio del Mesías, que tiene la capacidad de quitar el pecado del mundo y por medio del cual tenemos acceso hasta el trono del mismísimo cielo, como está escrito en Hebreos 10:14, 17, 19-22.

“Porque por una ofrenda él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados… Y NUNCA MAS ME ACORDARÉ DE SUS PECADOS E INIQUIDADES… Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Yeshúa, por un camino nuevo y vivo que él abrió para nosotros por medio del velo, es decir, su carne y puesto que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Elohim, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.”

¡Baruj HaShem!

Mashiaj en esta Parashá

25:10-13 Pinjás recibe un pacto perpetuo de paz para ser sacerdote. De semejante manera Yeshúa recibió su sacerdocio según el orden de Malki Tsedek para la eternidad.

25:13 Por la muerte de una persona israelita hubo liberación para el resto del pueblo. De la misma manera la muerte de Yeshúa trajo redención para Israel y el mundo.

27:16 De la misma manera como Yehoshúa fue puesto sobre el pueblo de Israel, Yeshúa ha sido puesto por HaShem sobre los hijos de Israel y el mundo entero.

27:17 Yeshúa es el buen pastor que Moshé pidió que el Eterno diera a los hijos de Israel.

27:18 Yehoshúa tenía espíritu. De la misma manera Yeshúa recibió el Espíritu de HaShem para convertirse en HaMashíaj

27:20 Yeshúa tiene la dignidad del Padre que lo instaló en su ministerio.

27:21 Yeshúa da la palabra para que entren y salgan los hijos de Israel.

27:23 Yeshúa es el sucesor eterno de Moshé.

28:3-4 Yeshúa es el sacrificio continuo que está presente delante de HaShem mañana y tarde.

28:9 Yeshúa está reflejado en todos los sacrificios adicionales de todas las fiestas señaladas por el Eterno para los hijos de Israel

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 400 – 405 de los 613:

380.    Precepto de las leyes de herencia, Números 27:8-9.

381.    Precepto de ofrecer la ofrenda continua (tamid) todos los días, Números 28:2-3.

382.    Precepto de ofrecer la ofrenda de Musaf en el Shabat, Números 28:9.

383.    Precepto de ofrecer la ofrenda de Musaf en el novilunio, Números 28:11.

384.    Precepto de ofrecer la ofrenda de Musaf en Shavuot, Números 28:26.

385.    Precepto de escuchar el shofar en Yom Teruá, Números 29:1.

Parashá 40 Balak

א׳ בתמוז ה׳תשע״ד (June 29, 2014) por  
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Parashá 40 Balak

Números 22:2 – 25:9

Por Dr. S. K. Blad ©

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

  1. 22:2-12
  2. 22:13-20
  3. 22:21-38
  4. 22:39 – 23:12
  5. 23:13-26
  6. 23:27 – 24:14
  7. 24:15 – 25:9
  8. Maftir: 25:7-9

Haftará: Miqueas 5:7 (heb 6) – 6:8

Los Escritos Apostólicos: Juan 13:1 – 14:31

Balak

Significa “devastador”

Comentarios

Primera aliyá, 22:2-12

22:2  “Y Balak, hijo de Tsipor, vio todo lo que Israel había hecho a los amorreos.” – Balak era el rey de Moav. Su nombre significa “devastador”. Según el Midrash, Balak fue elegido rey en este momento por causa de la situación de emergencia por el temor a los hijos de Israel, aunque él no era de linaje real, sino un mero noble, ni era un moabita nativo, sino un midianita. Su fama de ser un poderoso héroe de guerra y mago superior causó que los moabitas le pusieran como su rey. Este rey de Moav no había permitido a los hijos de Israel cruzar su territorio. Por eso los hijos de Israel dieron un rodeo. Tampoco tenían permiso de HaShem para conquistar el territorio de Moav, porque fue dado a los hijos de Lot, según Deuteronomio 2:9. De esto aprendemos que HaShem reparte las tierras a los pueblos, cf. Deuteronomio 2:19. En estos momentos el pueblo de Moav está molesto. Israel tomó el territorio que ellos habían tenido y que el rey de los amorreos le había quitado. Parece ser que el rey de Moav quiere retomar ese terreno y por eso acude a un profeta gentil por medio del cual intenta maldecir al pueblo de Israel, para así poder hacer guerra contra él y expulsarlo de la tierra de los amorreos y retomar ese terreno.

22:3 “Entonces Moav tuvo mucho temor a causa del pueblo, porque eran muchos; y Moav tuvo miedo ante los hijos de Israel.” – Dos veces la Torá repite que Moav tenía temor. Esto significa que el pueblo tuvo muchísimo miedo. Según Rashí, los dos gigantes, Sijón y Og, habían sido protectores de las demás naciones circunvecinas y ahora los hijos de Israel habían conquistado a ambos. Si pudieron derrotar a los gigantes les será más fácil hacer guerra contra los demás pueblos de alrededor.

22:4, 7 “Y Moav dijo a los ancianos de Madián: Esta multitud lamerá todo lo que hay a nuestro derredor, como el buey lame la hierba del campo. Y en aquel tiempo Balak, hijo de Tsipor, era rey de Moav… Y los ancianos de Moav y los ancianos de Madián fueron con el precio de la adivinación en la mano; y llegaron a Bilam, y le repitieron las palabras de Balak.” – Los dirigentes de las dos naciones Moav y Madián se unieron contra Israel y fueron a hablar con Bilam, que era conocido como un profeta, o un mago, con éxito. Cuando él hablaba se cumplía. Según Rashí, el rey de los amorreos anteriormente había alquilado a Bilam para maldecir a los moabitas para que los pudiera expulsar de ese territorio que luego llego a ser de los hijos de Israel, desde el río Arnón hacia arriba incluyendo la ciudad de Jeshbón. Esta idea se saca de la palabra que se encuentra en el versículo 6: “yo sé…” Esto lo sabía el rey de Moav por experiencia.

Por medio del profeta, HaShem nos dice que debemos recordar lo que pasó con Balak y Bilam. Por lo tanto este suceso es una de las cosas más importantes en la historia de nuestro pueblo, como está escrito en Miqueas 6:5:

“Pueblo mío, acuérdate ahora de lo que maquinó Balak, rey de Moav, y de lo que le respondió Bilam, hijo de Beor, desde Shitim hasta Guilgal, para que conozcas las justicias de HaShem.”

22:5 “Y envió mensajeros a Bilam, hijo de Beor, en Petor, que está cerca del río, en la tierra de los hijos de su pueblo, para llamarlo, diciendo: Mira, un pueblo salió de Egipto y he aquí, cubren la faz de la tierra y habitan frente a mí.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mensajeros” es “malajim”, que significa “ángeles”, “emisarios”, “enviados”, “mensajeros”. Vemos que el término “malaj” no es sólo una referencia a seres superiores sino que también puede aplicarse sobre hombres. La palabra “malaj” nos designa una esencia de un tipo de ser creado, sino una función. Un malaj es uno que ha sido enviado por un superior.

22:6 “Ven ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo porque es demasiado poderoso para mí; quizá pueda derrotarlos y echarlos de la tierra. Porque yo sé que a quien tú bendices es bendecido, y a quien tú maldices es maldecido.” – Balak quiso derrotar y echar a Israel de la tierra, pero como había mostrado su poder militar contra los pueblos de los dos gigantes, ahora acudió a la brujería. La estrategia del enemigo es triple:

o   Usar la fuerza militar y física para obligarnos a someternos.

o   Usar la magia, la fuerza espiritual y sicológica para dominarnos.

o   Usar nuestras pasiones y atraernos al pecado con comidas y sexo y destruirnos desde dentro con las costumbres e ideas de las religiones gentiles.

En este caso no hubo éxito con los dos primeros, pero en el tercer punto cayó Israel.

22:11 “Mira, el pueblo que salió de Egipto cubre la faz de la tierra; ven ahora, maldícemelos; quizá yo pueda pelear contra ellos y expulsarlos.” – Aquí vemos la actitud enemistosa típica de los pueblos que rodean a Israel. Quieren maldecirlos, pelear contra ellos expulsarlos. Lo mismo sucede hoy en día en los pueblos que rodean a Israel. Están haciendo exactamente lo mismo. La historia no ha cambiado en 3000 años.

22:12 “Y Elohim dijo a Bilam: No vayas con ellos; no maldecirás al pueblo, porque es bendito.” – La bendición y la maldición son incompatibles. A una persona que ha sido bendecida por el Eterno le es difícil transmitir una maldición. La bendición es como un escudo de protección contra las fuerzas del mal. Sin embargo, una persona que ha sido bendecida podrá ser alcanzada por la maldición en áreas donde hay desobediencia. La bendición puede operar en ciertas áreas de su vida, pero la maldición puede operar en aquellas áreas de su vida donde la Torá no es obedecida.

El nombre hebreo Bilam, se escribe con las letras: bet, lamed, ayin y mem. Como el texto original no tiene vocales es posible entender su nombre también como “bli am”, que significa “sin pueblo”. Este era uno de los problemas de Bilam, que no estaba en el pueblo de Israel. Él podía haber hecho como Yitró y unirse al pueblo, pero prefirió no ser parte del pueblo de Israel. Él era un profeta solitario. HaShem le había dotado con una capacidad natural para poder recibir y transmitir palabras de profecía pero él no usó ese don para el bien común, sino para sus propios beneficios. Bilam no dirigía ningún pueblo.

Los rabinos dicen que él podía haber llegado a ser para los gentiles lo que Moshé era para los hijos de Israel. Podía haber sido uno de los personajes más influyentes en el mundo gentil, por el don de profecía que tenía. Pero era un hombre caído que iba detrás de ganancias monetarias y honra de los hombres importantes de este mundo, y eso fue su ruina.

Segunda aliyá, 22:13-20

22:13 “Bilam se levantó de mañana y dijo a los jefes de Balak: Volved a vuestra tierra, porque HaShem ha rehusado dejarme ir con vosotros.” – Bilam conocía al Eterno, y lo llama “mi Elohim”, cf. v. 18. La fuente de su profecía no fue demoníaca, sino del Espíritu de Elohim, cf. 24:2. Por esta razón, su influencia espiritual era más fuerte que si hubiera usado poderes satánicos.

Recordemos que hasatán no puede crear, y por eso las manifestaciones sobrenaturales de él son perversiones de lo auténtico que viene de HaShem. Por ese motivo la actividad de Bilam puede ser comparada con la magia.

La fuente de la magia y la adivinación es hasatán, y la fuente de la profecía es HaShem. Pero cuando se usa la profecía de HaShem con motivos personales y manipuladores, se convierte en brujería. Así que, la línea divisoria entre un profeta verdadero y un profeta falso es a veces difícil de descubrir. Todos los que tiene éxito en las prácticas ocultas tienen un don natural dado por HaShem que les hace sensibles para recibir los impulsos que hay en el mundo espiritual. Cuando estas personas se vuelven al Eterno y se arrepienten de sus pecados, permanece su capacidad para ser sensible espiritualmente. Esto significa que podrán ser muy utilizados por el Espíritu de HaShem, pero también pueden ser influenciados por los malos espíritus si no se cuidan. La razón principal para entrar en el mundo oculto es el afán por el poder. Los demonios dan poderes. Ahora, cuando una persona que ha estado en ese mundo se humilla ante HaShem y recibe el perdón y la limpieza de sus pecados por medio de la sangre del Mesías Yeshúa, todavía sigue recibiendo tentaciones para ejercer poderes sobre otros, cf. Hechos 8:19.

Nuestro Rebe Yeshúa nos advirtió según está escrito en Mateo 7:15-20:

“Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.”

Si los falsos profetas fueran fáciles de distinguir no haría falta una advertencia contra ellos. El hecho de advertirnos que debemos tener cuidado con ellos nos enseña que no es fácil saber si un profeta está hablando de parte de HaShem o de parte de un espíritu engañoso. Aparentemente los mensajes de los falsos profetas son buenos. Lo importante para nosotros es mirar el fruto de la influencia de ese profeta. ¿Cómo es su conducta? ¿Cómo es su vida moral, sexual y económica? ¿Cómo habla en la intimidad? ¿Cómo viven sus seguidores? ¿Cómo está su familia, su esposa y sus hijos? ¿Qué dice su esposa de él? ¿Qué dicen sus hijos de su padre? Todas estas cosas, y otras, son los frutos de la vida de ese profeta. Yeshúa dijo: “por los frutos los conoceréis”.

Una cosa es probar la profecía, y otra cosa es probar el profeta. El profeta es probado por sus frutos y la profecía es probada por medio de dos varas: la Torá y el Espíritu de HaShem. Hay profecías que son dadas según la Torá, pero con un espíritu ajeno a la Torá. Tenemos un ejemplo en Hechos 16:16-18 donde está escrito:

“Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Estos hombres son siervos del Elohim Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando esto a Pablo, se volvió y dijo al espíritu: ¡Te ordeno, en el nombre de Yeshúa el Mesías, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento.”

El mensaje de la muchacha era verdad, pero dado con un espíritu maligno. El shaliaj Shaúl tenía el don de discernimiento de espíritus y supo en su propio espíritu que la fuente de esa profecía venía de hasatán, (de un espíritu de pitón, según el texto griego). Shaúl atacó al espíritu de pitón en esta niña y lo expulsó en el Nombre de Yeshúa HaMashíaj.

Por otro lado podemos encontrar palabras proféticas dadas en el Espíritu de HaShem por personas cuyas vidas personales no corresponden a sus palabras, como en caso de Bilam. ¡Qué el Eterno nos dé sabiduría para discernir entre una cosa y otra!

Las palabras que salieron por la boca de Bilam son eternas, son del Eterno. Pero Bilam murió la muerte de los impíos y perdió su alma porque su vida no correspondía a sus palabras.

22:18 “Y Bilam respondió, y dijo a los siervos de Balak: Aunque Balak me diera su casa llena de plata y oro, yo no podría traspasar el mandamiento de HaShem mi Elohim para hacer ni poco ni mucho.” – Aquí vemos que la profecía no viene de una fuente humana. Por mucho que el profeta quiera dar un mensaje, no podrá hacerlo en sí mismo, porque la iniciativa de la profecía no viene del profeta sino de HaShem como está escrito en 2 Pedro 1:20-21:

“Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu de santidad hablaron de parte de Elohim.”

Mamónides dice lo siguiente en cuanto a la profecía:

o    Los profetas ostentan diversos grados. Al igual que en sabi­duría hay sabios mayores que otros sabios, así en profecía hay profe­tas mayores que otros profetas. Pero todos ellos ven sus visiones pro­féticas sólo en sueños, de noche, o de día si han caído en trance, como está escrito: “En una visión me daré a conocer a él, en sueños le hablaré” (Número XII, 6). Cuando profetizan, sus miem­bros se estremecen, su cuerpo desfallece y sus pensamientos que­dan confundidos, de modo que la mente queda libre para com­prender lo que vea.­

o    Las cosas comunicadas al profeta en la visión profética llegan a él en forma de parábola. De inmediato queda grabada en su corazón la interpretación de la parábola contenida en la visión profética, de modo que sabe qué significa.­

o    Los profetas no profetizan cuando les place, sino tras con­centrar sus mentes, lograr un ánimo alegre y benévolo y ais­larse, pues la profecía no se posa sobre nadie que esté melan­cólico o indolente, sino sobre quien está alegre. Por eso los profe­tas jóvenes hacían tañer ante ellos laúdes, panderetas, flautas y liras cuando querían profetizar (1 Samuel X, 5). La palabra mit­nab’im, en este contexto, significa que estaban en tren de llegar a la profecía, como quien dice “Fulano se agranda”.

o    Esos que tratan de profetizar son los denominados hijos de los profetas, y aunque se concentren puede ser que la Presencia Divina se pose sobre ellos, y puede ser que no se pose.

22:20 “Y Elohim vino a Bilam de noche, y le dijo: Si los hombres han venido a llamarte, levántate y ve con ellos; pero sólo dirás la palabra que yo te hable.” – Elohim vino a Bilam de noche. El sueño es un medio por el cual el Eterno puede hablarnos. La profecía es de carácter espiritual, no intelectual. Hay una diferencia importante entre la mente y el espíritu. Durante el día, la mente está recibiendo información por medio de los cinco sentidos de cuerpo, y así acumula una gran cantidad de impresiones en el cerebro. Y durante el sueño de la noche el cerebro está revistando y tratando toda esa información recibida durante el día y los días anteriores. Como no hay mucha información que entra en la mente por medio del cuerpo durante el sueño de la noche, hay una mayor sensibilidad en el alma para obtener impulsos desde el lado espiritual.

El espíritu del hombre tiene también cinco sentidos, al igual que el cuerpo, y por medio de esos cinco sentidos podrá recibir información desde el mundo espiritual. Esa información no es siempre percibida, ni mucho menos entendida, por la mente, porque la mente está tan ocupada con la información que le está llegando por medio del cuerpo, especialmente de día. Una persona carnal, poco espiritual, no tiene su mente puesta en las cosas del espíritu y por eso es insensible a los impulsos y la información que le llega por su espíritu. Sin embargo una persona espiritual está enfocando su mente hacia lo espiritual y se esfuerza para recibir y entender la información que le llega del espíritu, cf. Romanos 8:5-6. Pero como su mente está ocupada con muchas cosas del mundo físico durante el día, su percepción espiritual es más débil que durante la noche. El espíritu del hombre no duerme de noche y la mente también está activada. Por eso vemos en las Escrituras que muchas personas reciben mensajes del Eterno en sueños. Es el momento cuando la mente de la persona está relajada y más perceptible para lo espiritual. Los que tienen un espíritu muy sensible y una mente más abierta para poder recibir los impulsos de su espíritu, también pueden recibir mensajes y visiones durante el día. Esa capacidad profética también puede ser desarrollada más y más.

Como hemos dicho antes, algunos han sido creados con más sensibilidad y percepción espiritual que otros. Estas personas son el blanco para los demonios que quieren utilizar su capacidad natural para manipular sus vidas y las vidas de otros por medio de ellos.

Los brujos y las brujas tienen un don natural para percibir las cosas del mundo espiritual con más facilidad que las personas comunes. Originalmente esa capacidad fue creada para servir al Eterno, pero el enemigo se ha apoderado de ellos, porque ellos lo han querido.

Tercera aliyá, 22:21-38

22:22 “Pero Elohim se airó porque él iba, y el ángel de HaShem se puso en el camino como un adversario contra él. E iba montado sobre su asna, y sus dos sirvientes con él.” – Aquí parece haber una contradicción. Primero Elohim le dice a Bilam que vaya con ellos, y luego se aira con él cuando va. ¿Cómo vamos a entender esto?

En primer lugar vemos que cuando un malvado se obstina en querer algo en contra de la voluntad del Eterno, Él se lo permite. En el versículo 12 Elohim le dijo que no fuera. En el versículo 20 le permite ir, y luego se enfada con él por haber ido, según el versículo 22.

La ira del Eterno contra Bilam fue por causa del motivo por el cual se fue. Su deseo era ser pagado y honrado ante las autoridades por su profecía. Era una locura.

¡Ay del que quiere sacar beneficio económico personal de los dones espirituales que ha recibido del Eterno!

Este texto nos enseña que lo más importante no es lo que estás haciendo sino el por qué y para qué de lo que estás haciendo.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “adversario” es “satán”. Esto no significa que fue un ángel de hasatán, sino un ángel que se oponía contra Bilam. Esto nos enseña que la palabra satán significa adversario, alguien que se opone y trabaja en contra de otra persona. La expresión “el ángel de HaShem” es mencionada 10 veces en este pasaje.

22:32 “y el ángel de HaShem le dijo: ¿Por qué has golpeado a tu asna estas tres veces? Mira, yo he salido como adversario, porque tu camino me era contrario” – Lo primero que le dijo el malaj a Bilam era: “¿Por qué has golpeado a tu asna…?” Le reprendió por haber tratado mal a su animal. Esto nos enseña acerca de la importancia de tratar bien a los animales. El mal trato de los animales es notado en el mundo espiritual. El hombre fue puesto en el huerto del Edén para cuidarlo, y ese trabajo incluye también el cuidado de los animales, como está escrito en Proverbios 12:10:

“El justo se preocupa de la vida de su ganado, pero las entrañas de los impíos son crueles.”

22:35 “El ángel de HaShem respondió a Bilam: Ve con los hombres, pero hablarás sólo la palabra que yo te diga. Y Bilam se fue con los jefes de Balak.” – Otra vez HaShem le dijo, a través del ángel, que debe ir con esos hombres, pero le advirtió de que hablara sólo la cosa que él le dijera. Las palabras que salen de una persona tienen mucha influencia en los aires. Por eso Laván no podía hablar contra Yaakov ni bueno ni malo, cf. Génesis 31:24. Bilam no tenía permiso para hablar palabras propias. Nuestras palabras pueden hacer mucho daño. Hay momentos cuando no tenemos permiso para decir nada, cf. Josué 6:10; Mateo 26:63.

22:38 “Bilam respondió a Balak: Mira, ahora he venido a ti. ¿Hay algo, acaso, que pueda decir? La palabra que Elohim ponga en mi boca, ésa diré.” – Este es el principio de la profecía. Compare con los textos 22:8, 18, 20, 35, 38; 23:5, 12, 16, 26; 24:4, 13, 16. El hecho de que Bilam destacó esta verdad tantas veces nos enseña que su deseo era maldecir a Israel con sus propias palabras. Intentó hacerlo, pero cuando abrió su boca, sus palabras fueron cambiadas en bendiciones.

Cuarta aliyá, 22:39 – 23:12

Primera profecía

23:4-5a “Elohim salió al encuentro de Bilam, y éste le dijo: He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero sobre cada altar. Y HaShem puso palabra en la boca de Bilam…” – A pesar de que es probable que Bilam estaba intentando de sobornar a HaShem podemos ver aquí un principio que muestra el costo para poder obtener una revelación profética. ¿Cuál es el costo de una profecía? ¿Cuántos animales tuvieron que morir inocentemente para que la palabra profética fuera revelada al profeta? ¡Una profecía que ocupa sólo cuatro versículos de la Torá! La palabra profética es muy costosa.

Este texto nos enseña que la profecía es una combinación entre la voluntad divina y el sacrificio del hombre. Bilam sabía muy bien que era necesario un gran sacrificio para poder ser un canal para la palabra profética. ¿Estamos dispuestos a sacrificar tanto como los 14 animales para obtener profecía entre nosotros? ¿Queremos profecía? ¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar para ello? ¿Estás dispuesto a ayunar, sacrificar horas de oración y las horas de tu sueño de noche para poder ser un canal para el Eterno? ¿Cuánto vale la profecía? Este texto nos enseña que aunque esté presente la base para la profecía, me refiero a un don natural y una capacidad sobrenatural para profetizar, la profecía no es liberada sin que haya un sacrificio por parte del hombre. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio?

Cuando vas a tomar una decisión importante en tu vida necesitas una profecía, una palabra del cielo. ¿Estás dispuesto a hacer tu parte para que esa palabra te llegue? El propósito de nuestras ofrendas no es sobornar a Elohim, sino para que nos humillemos y nos preparemos para poder recibir las señales que nos llegan del cielo.

Las manifestaciones sobrenaturales son resultados de grandes sacrificios en el pueblo. ¿Por qué hubo tantas manifestaciones en la salida de Egipto? Porque había cuatrocientos años de oración y clamor para la liberación.

¿Por qué vino el Espíritu en medio de grandes manifestaciones en Hechos 2? Por los diez días de ayuno y oración que la kehilá estaba haciendo para prepararse para el día de shavuot. Cuanto más sea el sacrificio, con más poder se manifiesta la palabra profética.

23:7 “Y comenzó su profecía, y dijo: Desde Aram me ha traído Balak, rey de Moav, desde los montes del oriente: “Ven, y maldíceme a Yaakov; ven, y condena a Israel.”” – Bilam vino de Aram, que hoy es Siria, al noreste de Israel, para maldecir a Israel. El Talmud dice que Bilam fue hijo de Laván.

23:8 “¿Cómo maldeciré a quien Elohim no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien HaShem no ha condenado?” – Estas palabras se parecen mucho a Romanos 8:33-34a, donde está escrito:

“¿Quién acusará a los escogidos de Elohim? Elohim es el que justifica. ¿Quién es el que condena?… ”

En el momento de abrir su boca, HaShem cambió la maldición en bendición, como está escrito en Deuteronomio 23:5:

“Mas HaShem tu Elohim no quiso escuchar a Bilam, sino que HaShem tu Elohim te cambió la maldición en bendición, porque HaShem tu Elohim te ama.”

23:9 “Porque desde la cumbre de las peñas lo veo, y desde los montes lo observo. He aquí, es un pueblo que mora aparte, y que no será contado entre las naciones.” – Israel no será contado entre los gentiles, es un pueblo aparte, especial, apartado. HaShem trata con Israel de diferente manera. Somos diferentes y por eso tenemos mayor responsabilidad ante las naciones para hacer que el Nombre del Eterno sea conocido entre ellas.

Hay dos maneras de interpretar este texto. Rashí hace referencia al momento cuando todas las naciones serán destruidas. Entonces Israel no será contado entre ellas, como está escrito en Jeremías 30:11:

“Porque yo estoy contigo”–declara HaShem– “para salvarte; pues acabaré con todas las naciones entre las que te he esparcido, pero no acabaré contigo, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.”

La otra interpretación es que llegará un momento cuando todos los hombres de la tierra serán reubicados e inscritos en las 70 naciones originales, conforme al Salmo 87:1-7:

“Salmo de los hijos de Kóraj. Cántico. En los montes santos están sus cimientos. HaShem ama las puertas de Tsión más que todas las otras moradas de Yaakov. Cosas gloriosas se dicen de ti, oh ciudad de Elohim: (Sela) Mencionaré a Rajav y a Babilonia entre los que me conocen; he aquí, Filistea y Tiro con Etiopía; de sus moradores se dirá: “Este nació allí.” Pero de Tsión se dirá: Este y aquél nacieron en ella; y el Altísimo mismo la establecerá. HaShem contará al inscribir los pueblos: Este nació allí. (Sela) Entonces tanto los cantores como los flautistas, dirán: En ti están todas mis fuentes.”

En ese conteo los que nacieron en Tsión no serán contados entre las demás naciones, como está escrito en Gálatas 4:26:

“Mas la Yerushalayim de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.”

¿Cuál es el nombre de nuestra madre celestial?

Esto implica que el gentil que se ha convertido de los ídolos al Eterno de Israel y ha nacido por el Espíritu de Elohim, no será contado entre el pueblo donde nació sino en Israel, donde ha sido adoptado.

23:10 “¿Quién puede contar el polvo de Yaakov, o numerar la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, y sea mi fin como el suyo.” – Bilam deseó morir como los israelitas, pero murió como un impío, cf. 31:8. El plan de HaShem fue que él se uniera con ellos, pero se apartó y enseñó a los enemigos cómo hacer pecar a Israel.

Quinta aliyá, 23:13-26

Segunda profecía

23:19 “Elohim no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho Él, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?” – En la discusión acerca de deidad de Yeshúa podemos destacar este versículo, que descarta totalmente que Elohim sea un hombre o un hijo de hombre. Elohim NO es hombre ni puede ser, ni puede llegar a ser un hombre. Pero sí, puede manifestarse a través de un hombre. Esta es la base de la Torá en cuanto al entendimiento de Yeshúa, sobre la cual estamos firmes.

Todo lo que Elohim dice, lo hace. Esta es una de las cualidades más importantes de nuestro Padre celestial, su fidelidad a sus propias palabras. Si él dice algo, lo cumple, como está escrito en Jeremías 1:12:

“yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.”

El hombre tiene la tendencia de no cumplir sus palabras. Esta es una de las deficiencias más importantes del hombre. Por eso HaShem se compara aquí con el hombre diciendo que El no es así. Aunque el hombre diga algo y luego no lo haga, no podemos pensar que el Eterno sea igual. En HaShem no existe la división entre palabra y obra. Todo lo que él dice, lo hace. Un hombre maduro es como HaShem, honrando su propia palabra en gran manera. El hombre espiritual cumple sus palabras, hace todo lo que está a su alcance para no quebrantar una promesa. Sus promesas le son más importantes que su propia ganancia. Si le constituye una pérdida importante tener que cumplir una promesa, lo hace, a pesar de la pérdida, porque para él la palabra prometida es sagrada y tiene ser cumplida de la misma manera que las palabras de su Padre celestial. El Salmo 15 lo destaca de esta manera:

“HaShem, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a HaShem. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.”

23:21 “El no ha observado iniquidad en Yaakov, ni ha visto malicia en Israel; está en él HaShem su Elohim, y el júbilo de un rey está en él.” – Esto es un resultado del perdón de los pecados, del becerro de oro, de las murmuraciones, la rebeldía y la desobediencia. El perdón andaba con Israel todo el tiempo y ese perdón cubría los pecados de manera que no se veían desde arriba. Pero la sangre del Mesías no solamente cubre el pecado para que no se vea desde el cielo, sino que lo quita definitivamente.

Esta cobertura por causa del perdón, protegía a los hijos de Israel de los ataques del enemigo, y Bilam no pudo ver iniquidad en Israel, y el enemigo no tenía argumentos para acusar al pueblo. Gracias al perdón por medio de la sangre Israel está protegido.

23:23 “Porque no hay agüero contra Yaakov, ni hay adivinación contra Israel. A su tiempo se le dirá a Yaakov y a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Elohim!” – El texto hebreo dice literalmente: “No hay adivinación en Yaakov”. Esto nos enseña que un verdadero israelita no practica la adivinación mediante la lectura de las manos u otra manera. No practica ninguna clase de brujería, astrología o magia.

23:14, 28 “Lo llevó al campo de Tsofim, sobre la cumbre del Pisgá, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar… Entonces Balak llevó a Bilam a la cumbre del Peor, que da hacia el desierto.” – En la cumbre de Pisgá murió Moshé, y Peor es el ídolo delante del cual los hijos de Israel pecaron con las hijas de Moav. Así que los dos lugares escogidos por Balak tuvieron una influencia importante sobre el pueblo en el futuro. Rashí dice que Balak era un adivino y por eso vio cosas futuras en estos lugares. Personalmente cuestiono esta postura, puesto que hasatán, que está detrás del espíritu de adivinación, no conoce el futuro, sólo puede adivinar, no saber acerca de las cosas que van a venir, al menos que lo haya sacado de la revelación divina, como está escrito en Isaías 46:9-10:

“Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Elohim, y no hay otro; Elohim, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré.””

En Isaías 48:5-7 está escrito:

“yo, pues, te las declaré desde hace tiempo; antes de que sucedieran te las proclamé, no sea que dijeras: “Mi ídolo las ha hecho, y mi imagen tallada o fundida las ha ordenado.” Lo has oído; míralo todo. Y vosotros, ¿no lo declararéis? Desde este momento te hago oír cosas nuevas y ocultas que no conocías. Ahora han sido creadas, y no hace tiempo, y antes de hoy no las habías oído, para que no digas: “He aquí, yo las conocía.””

Sexta aliyá, 23:27 – 24:14

Tercera profecía

24:1 “Cuando Bilam vio que agradaba a HaShem bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar agüeros, sino que puso su rostro hacia el desierto.” – Es posible que volteó su rostro hacia el desierto para sacar a la memoria el pecado con el becerro de oro que fue cometido allí. El Targum traduce: “hacia el becerro que Israel había adorado en el desierto”.

23:16 y 24:2 “HaShem salió al encuentro de Bilam y puso palabra en su boca y le dijo: Vuelve a Balak y así hablarás… Y levantó Bilam sus ojos y vio a Israel acampado por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Elohim.” – En estos dos textos dice por un lado que HaShem puso palabra en la boca del profeta y por el otro, que vino sobre él el Espíritu de Elohim. Aquí encontramos los dos ingredientes más importantes en la manera de obrar del Eterno, la Palabra y el Espíritu. Cuando estos dos actúan juntos siempre hay operaciones sobrenaturales. Si una persona se dedica solamente a la Torá, sin la presencia de la Shejiná del Eterno, va a tener una vida espiritual seca. Si una persona busca solamente la Presencia Divina sin dedicarse a la Torá, será como una corriente de agua que es vertida sobre la tierra sin producir algo concreto en su vida.

Una persona llena de la Torá y del Espíritu se asemeja a Yeshúa HaMashiaj, y es útil en las manos del Eterno.

¡Asegúrate de que no pierdas de vista uno de estos dos ingredientes! Una vida espiritual equilibrada se ubica en los dos extremos a la vez.

24:3b “varón perforado en el ojo” – Según Rashí, Bilam tenía un solo ojo. Sin embargo los versículos 2 y 4 hablan de “ojos”, en plural, no sólo de un ojo.

Según Efesios 1:18 el corazón tiene ojos. El espíritu del hombre tiene cinco sentidos al igual que el cuerpo. Por esta razón también se puede hablar de “ojos abiertos” aunque uno tenga un solo ojo físico. Por otro lado es posible hablar de un ojo abierto como refiriéndose a la visión profética.

24:4 “oráculo del que escucha las palabras de Elohim, del que ve la visión del Todopoderoso; caído, y con los ojos descubiertos.” – Según Rashí, Elohim sólo se revelaba de noche cuando estaba acostado.

24:5 “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!” – Según al Talmud, se refiere a que las tiendas no tenían sus entradas una en frente de la otra, para que no se pudiera mirar del interior de una tienda al interior de la otra.

24:7 “Agua correrá de sus baldes, y su simiente estará junto a muchas aguas; más grande que Agag será su rey, y su reino será exaltado.” – El rey mayor que Agag fue Shaúl, el primer rey de Israel, que derrotó al rey de Amalek, Agag, según 1 Samuel 15:7-8, donde está escrito:

“Shaúl derrotó a los amalekitas desde Javilá en dirección a Shur, que está al oriente de Egipto. Capturó vivo a Agag, rey de los amalekitas, y destruyó por completo a todo el pueblo a filo de espada.”

En su aplicación profética más amplia esta palabra se refiere también al Mesías, que finalmente derrotará al rey de Amalek, Agag, que posiblemente sea el mismo que aquel Gog del cual se habla en Ezequiel 39-40. En la versión samaritana del Pentateuco y en la Septuaginta, Agag es escrito como Gog, cf. Revelación 20:8.

24:9 “Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.” – Este versículo muestra que la bendición y la maldición que fueron vinculadas sobre Avraham fueron heredados por los hijos de Israel, no por Yishmael ni Esav.

Cuarta profecía

24:14 “Ahora, mira, me voy a mi pueblo; pero ven, y te advertiré lo que este pueblo hará a tu pueblo al final de los días.” – La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “te advertiré” (LBLA) y “te indicaré” (RV60) es “yaats” que significa “aconsejar”. De aquí aprendemos que Bilam dio un consejo a Balak de enviar las chicas más guapas a los hijos de Israel para hacerles pecar, como está escrito en Números 31:16:

“He aquí, éstas fueron la causa de que los hijos de Israel, por el consejo de Bilam, fueran infieles a HaShem en el asunto de Peor, por lo que hubo plaga entre la congregación de HaShem.”

Si el enemigo no logra destruirte desde fuera lo intentará hacer desde dentro. Si no logra destruirte por la fuerza lo intentará hacer por medio de la amistad. ¡Ten mucho cuidado con los hermanos falsos y ten mucho cuidado con las mujeres!

En Eclesiastés 7:25-26 está escrito:

“Dirigí mi corazón a conocer, a investigar y a buscar la sabiduría y la razón, y a reconocer la maldad de la insensatez y la necedad de la locura. Y hallé más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, cuyas manos son cadenas. El que agrada a Elohim escapará de ella, pero el pecador será por ella apresado.”

“al final de los días” – Esta profecía está hablando del final de los días, que se refiere al tiempo de la segunda venida del Mesías. Por eso fue escrita en la Torá, para nuestra instrucción, que vivimos en el tiempo del cual se habla aquí.

Séptima aliyá,  24:15 – 25:9

24:17 “Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá de Yaakov, y un cetro se levantará de Israel que aplastará la frente de Moav y derrumbará a todos los hijos de Shet.”

Las palabras: “lo veo… lo contemplo” se refieren al rey David, y las palabras: “pero no ahora… pero no cerca,” se refieren a Mashiaj. Las palabras: “una estrella” hacen referencia a un rey, según Rashí, como lo traduce el Tárgum: “un rey se levantará de Yaakov”. En primer lugar se habla del rey David, que derrotó a los moabitas, como está escrito en 2 Samuel 8:2:

“Y derrotó a Moav, y los midió con cordel, haciéndolos tenderse en tierra; y midió dos cordeles para darles muerte, y un cordel entero para dejarlos vivos. Y los moabitas fueron siervos de David, trayéndole tributo.”

En segundo lugar la estrella habla del Mesías, hijo de David, como está escrito en Revelación 22:16:

“Yo, Yeshúa, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las congregaciones. Yo soy la raíz y la descendencia de David, el lucero resplandeciente de la mañana.”

Esta profecía acerca de la estrella fue la base para que el rabino Akivá falsamente proclamara como Mashiaj a un general del ejército judío en el siglo segundo, Bar Kojvá que luego fue destruido por el ejército de Roma. En el año 135 el estado de Israel fue borrado del mapa y Yerushalayim arada con bueyes.

Shet, el hijo de Adam y Javá es padre de todos los hombres. Esto nos enseña que un rey en Yaakov tendrá dominio sobres todos los hombres de la tierra. Se refiere al Rey Mashíaj, ben David. Su nombre es Yeshúa.

24:19 “De Yaakov saldrá el que tendrá dominio, y destruirá al remanente de la ciudad.” – Esto se refiere en primer lugar a Edom, que fue subyugado por el rey David, como está escrito en 2 Samuel 8:14:

“Puso guarniciones en Edom; por todo Edom puso guarniciones, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y HaShem daba la victoria a David dondequiera que iba.”

La profecía de Bilam también hace referencia al Imperio Romano, que finalmente será destruido con la venida del Mesías, hijo de David, como está escrito en Daniel 2:44-45; 7:11:

“En los días de estos reyes, el Elohim del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro (Roma), el bronce (Grecia), el barro (Roma), la plata (Medo-Persia) y el oro (Babilonia). El gran Elohim ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel… Entonces yo seguí mirando a causa del ruido de las palabras arrogantes que el cuerno decía; seguí mirando hasta que mataron a la bestia (Roma), destrozaron su cuerpo y lo echaron a las llamas del fuego.”

“la ciudad” – Según Rashí, se refiere a Roma. Este rey Mashíaj destruirá el remanente de Roma, es decir aquel sistema romano que se ha opuesto contra Israel y el Eterno a lo largo de la historia, tanto en la política como en la religión, como está escrito en Revelación 14:8:

“Y le siguió otro ángel, el segundo, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia!; la que ha hecho beber a todas las naciones del vino de la pasión de su inmoralidad.”

En Revelación 18:2 está escrito:

“Y clamó con potente voz, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en guarida de toda ave inmunda y aborrecible.”

Quinta profecía

24:20 “Al ver a Amalek, continuó su profecía, y dijo: Amalek fue la primera de las naciones, pero su fin será destrucción.” – Según Rashí, Amalek fue la primera de las naciones en hacer guerra contra Israel. Como hemos dicho antes, habrá guerra entre Israel y Amalek en cada generación, cf. Éxodo 17:16. El malvado Hamán era un descendiente de Amalek, cf. Ester.

Shaúl y David derrotaron considerablemente a los amalekitas para que no fueran más una nación, según 1 Crónicas 4:42-43; 18:11, donde está escrito:

“Y de ellos, de los hijos de Shimón, quinientos hombres fueron al monte de Seir, con Pelatyahu, Nearyá, Refayá y Uziel, hijos de Ishí, como sus jefes. Y destruyeron al remanente de los de Amalek, que habían escapado, y allí han habitado hasta el día de hoy… que el rey David dedicó también a HaShem, junto con la plata y el oro que había tomado de todas estas naciones: de Edom, de Moav, de los hijos de Amón, de los filisteos y de Amalek.”

Sin embargo los descendientes físicos y espirituales de Amalek seguirán luchando contra Israel hasta el final de los tiempos. Entonces serán totalmente eliminados por el Mesías.

Sexta profecía

24:21-22 “Después vio al kenita, y continuó su profecía, y dijo: Perdurable es tu morada, y en la peña está puesto tu nido. No obstante, el kenita será consumido; ¿hasta cuándo te tendrá cautivo Ashur?” – Kení, el pueblo de Yitró, el suegro de Moshé, que fue llevado con las 10 tribus al cautiverio asirio, cf. Jueces 1:16.

Séptima profecía

24:23-24 “Y continuando su profecía, dijo: ¡Ay! ¿Quién puede vivir, si Elohim no lo ha ordenado? Pero las naves vendrán de la costa de Kitim, y afligirán a Ashur y afligirán a Ever; pero él también perecerá para siempre.” – Aquí Kitim se refiere a los romanos (Rashí, Targum). Kitim es la isla de Chipre. En Daniel 11:29-30 se habla del primer ataque de Roma contra Siria en el año 168 a.E.C.

“Ay” – Es una alusión a la invasión asiria de Israel el año 722 a.e.c.

“Y afligirán a Ashur” – La profecía de Bilam se cumplió cuando Roma atacó al imperio Griego y lo conquistó hasta las áreas de la antigua Ashur, (o Asiria, lo que hoy está el norte de Siria y el norte de Irak).

“afligirán a Ever” – Los hebreos, hijos de Israel, descendientes de Ever, también serían afligidos por el sistema romano tanto políticamente como religiosamente.

“él también perecerá para siempre.” – El imperio político-religioso de Roma perecerá para siempre con la segunda venida del Mesías.

En el Salmo 106:28-31 está escrito:

“Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Elohim con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces se levantó Pinjás e hizo juicio, Y se detuvo la plaga; Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.”

25:1  “Mientras Israel habitaba en Shitim, el pueblo comenzó a prostituirse con las hijas de Moav.” – Estos textos nos enseñan que hay una conexión entre la prostitución y a la idolatría e incluso al culto a los muertos. Según el Salmo 106 parece que el dios Baal-peor era un dios de los muertos.

25:2 “Y éstas invitaron al pueblo a los sacrificios que hacían a sus dioses, y el pueblo comió y se postró ante sus dioses.” – El pecado entró otra vez por medio de la comida, al igual que en el huerto del Edén. Las hijas de Moav les ofrecieron comida no kasher, ofrecida a los ídolos, y al mismo tiempo les ofreció sus cuerpos. Los deseos carnales de los hijos de Israel no fueron sometidos a la Torá y una puerta se abrió para el enemigo. ¡Es muy importante dominar los apetitos de comida y de sexo!

En Revelación 2:14 está escrito:

“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Bilam, que enseñaba a Balak a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.”

¡Qué importante es la comida! ¡Qué importante es comer kasher! Nuestros deseos corporales no pueden señorear sobre nosotros. El cuerpo fue creado como nuestro siervo, no como nuestro señor. El que no sabe dominar sus deseos corporales no es apto para servir al Eterno. El apetito incontrolado por otro tipo de comida, a parte del maná, fue una puerta abierta para que enemigo pudiera hacer daño a los hijos de Israel. El segundo paso fue dejar suelto su deseo sexual. De esa manera vino la plaga sobre Israel. Bilam supo aprovecharse de estas dos áreas en la vida de los hijos de Israel para hacerles caer. La doctrina de Bilam es la que intenta hacer que los hijos de Israel dejen de comer comida kashrut y de vivir según las reglas de pureza familiar.

25:3 “Así Israel se unió a Baal de Peor, y se encendió la ira de HaShem contra Israel.” – Según Rashí, el nombre de este ídolo se deriva del hecho de que sus fieles ponían al descubierto el ano delante de él y defecaban.

25:9 “Y los que murieron por la plaga fueron veinticuatro mil.” – La fornicación trajo graves consecuencias sobre Israel. Esta cifra nos habla de 2000 por tribu. En 1 Corintios 10:8 está escrito que fueron 23.000 en un solo día. ¿Cómo vamos a entender esta aparente contradicción? Parece ser que murieran los 1000 restantes en días posteriores. También es posible que haya habido algún error de los copistas en alguno de los textos.

En Deuteronomio 4:3 está escrito:

“Vuestros ojos vieron lo que hizo HaShem con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó HaShem tu Elohim de en medio de ti.”

En Oseas 9:10 está escrito:

“Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres. Ellos acudieron a Baal-peor, se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron.”

En Josué 22:17 está escrito:

“¿No ha sido bastante la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este día, por la cual vino la mortandad en la congregación de HaShem…?”

En Pirkei Avot está escrito:

“Todo el que posee las tres primeras cualidades que enunciamos a continuación, pertenece al grupo de los discípulos de Avraham, el Patriarca; y todo el que posee los tres defectos siguientes, pertenece al grupo de los discípulos de Bilam, el impío.

El ojo benevolente, la humildad y la abnegación caracterizan a los discípulos de Avraham. La envidia (el ojo malo), el orgullo y el apetito insaciable de placer, caracterizan a los discípulos de Bilam, el impío.”

En 2 Pedro 2:15-16 está escrito:

“Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Bilam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta.”

En Judas 11 está escrito:

“¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Káyin, y por lucro se lanzaron al error de Bilam, y perecieron en la rebelión de Kóraj.”

¿Qué podemos aprender de esta historia y de estos textos en cuanto al camino de Bilam?

En primer lugar vemos que Bilam poseía una capacidad profética impresionante, de manera que el Talmud le compara con el mismo Moshé. Como dijimos antes, Bilam podía haber sido para las naciones lo que Moshé era para Israel. Las palabras que él profirió fueron incluidas en la Torá de la misma manera que las palabras de Moshé. Parte de las palabras de Bilam son usadas cada día en la oración matinal del pueblo judío en todo el mundo:

“Ma tovu ohaleija Yaakov, mishkenoteija Israel.” – “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!”

Pero la capacidad profética de Bilam no fue usada correctamente. El carácter de este profeta se había pervertido de tal manera que estaba dispuesto a maldecir a un pueblo que Elohim no había maldecido y, además con el fin de ganar dinero y honores delante de los hombres importantes de este mundo. Los textos de Pedro y Judas nos muestran que Bilam andaba detrás del lucro y se entregó a la locura. A pesar de que Elohim le había dicho que no fuera con los hombres, él se empeñó en ir con ellos a ver si podía conseguir alguna ganancia y recibir honra ante estos jefes y distinguidos de Moav. El sabía muy bien que no tenía la capacidad de hablar proféticamente en si mismo y, por eso advirtió a los enviados de Balak que él no podría decir otra palabra que la que Ha-Shem su Elohim pusiera en su boca.

Un profeta no puede profetizar en si mismo. Depende totalmente de Elohim para poder profetizar. En 2 Pedro 1:20-21 está escrito:

“Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu de santidad hablaron de parte de Elohim.”

Lo que me llama la atención es que parece que Bilam está intentando de cambiar el decreto divino para poder obtener beneficios personales de su trabajo espiritual. Es una locura intentar de manipular a Elohim. Con él no se juega y Su Palabra no se puede cambiar. También es una locura intentar de usar las revelaciones que HaShem está dando para beneficio económico. En el mundo evangélico hoy en día, ya no se escucha mucho del mensaje que habla de pecado, arrepentimiento y una vida en santidad por la redención en el Mesías, sino un “evangelio” que habla de prosperidad económica. Por todo el mundo cristiano se encuentran predicadores que hablan de los beneficios personales económicos que el creyente puede sacar de la revelación divina. Ya no se habla del arrepentimiento como en tiempos antiguos. ¿Será esto la apostasía que tiene que venir antes de la venida del Mesías?, cf. 2 Tesalonicenses 2:3. En lugar de someterse a la revelación de HaShem están intentando de torcer el brazo de Elohim para que puedan sacar dinero de su culto. Sólo se bendice a Israel con el fin de obtener la bendición prometida a los que bendicen a los descendientes de Avraham. En lugar de bendecir a Israel por amor a Israel, se bendice a Israel por amor a si mismo, para obtener beneficios personales. En lugar de unirse a Israel y el pueblo judío creyente en el Mesías y aceptar las enseñanzas de las Escrituras que hablan del injerto, critican a los que empiezan a tomar este injerto en serio para vivir el judaísmo del Mesías. En el corazón están maldiciendo a Israel pero con las bocas están bendiciendo a Israel para propio beneficio. Esta es la doctrina de Bilam.

Se encendió la ira de Elohim cuando Bilam intentó de cambiar los decretos divinos y manipular la Palabra que había salido de la boca de HaShem.

Hay tres pecados importantes en el carácter de Bilam:

  • ·Quiso maldecir a Israel.
  • ·Tenía un deseo incontrolable de honores, ganancias materiales y sexo.
  • ·Intentó cambiar a Elohim y manipular Su Palabra según su propio deseo.

Bilam no entendió la importancia de un carácter santificado, que podía dominar los malos deseos del pecado.

En Proverbios 16:32 está escrito:

“Mejor es el lento para la ira que el poderoso, y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad.”

Avraham supo dominar sus deseos carnales y llegó a tener una fe perfecta y fue llamado amigo de Elohim.

El que hace copias de estos comentarios semanales para sacar propio beneficio, o cambia el nombre del autor y pone su propio nombre para obtener honra, es un discípulo de Bilam. El que copia este mensaje sin ganancia, e incluso con pérdidas económicas, para que otros reciban la bendición de estas verdades, es un discípulo de Avraham.

En esta parashá no se encuentra ninguno de los 613 mandamientos.

Strong H1111 bâlâq, baw-lawk’, From H1110; waster; Balak, a Moabitish king: – Balak.

Mishnaj; R´Aarón; Midrash HaGadol; Psikta Drav Kaana 13.

Strong G4436 Πύθων, Puthōn, poo’-thone, From Πυθώ Puthō (the name of the region where Delphi, the seat of the famous oracle, was located); a Python, that is, (by analogy with the supposed diviner there) inspiration (soothsaying): – divination.

Mishné Torá, pág 9 Fundamentos de la Torá Capítulo 7

Sanedrín 105a.

Babá Batrá 60a.

Strong H3289 yâ‛ats, yaw-ats’, A primitive root; to advise; reflexively to deliberate or resolve: – advertise, take advice, advise (well), consult, (give take) counsel (-lor), determine, devise, guide, purpose.

La Ética de los Padres. Capítulo 5 mishná 19 (en algunas versiones 23).

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