Parashá 26 Sheminí

ח׳ בניסן ה׳תשע״ה (March 28, 2015) por  
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Parashá 26 Sheminí

Parashá 26 Sheminí

Levítico 9:1 – 11:47

Aliyás de la Torá:

  1. 9:1-16
  2. 9:17-23
  3. 9:24 – 10:11
  4. 10:12-15
  5. 10:16-20
  6. 11:1-32
  7. 11:33-47
  8. Maftir: 11:45-47

Haftará: 2 Samuel 6:1 – 7:17 (A); 6:1-19 (S)

Sheminí

Significa “octavo”.

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Primera aliyá, 9:1-16

9:1       “Aconteció en el octavo día que Moshé llamó a Aharón, a sus hijos y a los ancianos de Israel”  – Según Rashí y el Midrash, este octavo día coincidía con el primer día del primer mes del segundo año, el 1 de Nisán, cf. Éxodo 40:2, 17.

El octavo día que sigue a un período de siete días es un día especial en la Escrituras:

  • El día de la circuncisión de los niños varones.
  • El octavo día después de la fiesta de sucot, llamado sheminí astseret.

9:2       “y dijo a Aharón: Toma un becerro para la ofrenda por el pecado, y un carnero para la ofrenda de ascensión, sin defecto, y ofrécelos delante de HaShem.”  – Ahora le toca a Aharón sacrificar por primera vez en su vida. Lo primero que tenía que sacrificar era un becerro para la ofrenda por el pecado. Normalmente se daba un toro por el pecado de un sacerdote, cf. Levítico 4:3, pero aquí Aharón tendrá que ofrecer un becerro. Según el Midrash[1] y Rashí, esto fue con el propósito de expiar por el pecado del becerro de oro. No obstante, Sifrá destaca que ese pecado ya había sido perdonado por la intercesión de Moshé

9:6       “Y Moshé dijo: Esto es lo que HaShem ha mandado que hagáis, para que la gloria de HaShem se aparezca a vosotros.”  – Estos son los pasos a seguir para poder experimentar la gloria de HaShem:

  • “Esto es lo que HaShem ha mandado” – el estudio de la Torá.
  • “que hagáis” – la obediencia a la Torá con motivos correctos.
  • “La gloria de HaShem se aparezca a vosotros” – el resultado de los dos primeros.

9:7       “Entonces Moshé dijo a Aharón: Acércate al altar y presenta tu ofrenda por el pecado y tu ofrenda de ascensión, para que hagas expiación por ti mismo y por el pueblo; luego presenta la ofrenda por el pueblo, para que puedas hacer expiación por ellos, tal como HaShem ha ordenado.”  – Por segunda vez Moshé le dice a Aharón que presente su ofrenda. Esto nos hace pensar que Aharón estaba dudando y por eso no se atrevía a acercarse al altar. Moshé le anima de nuevo para que tome su lugar como el gran sacerdote y haga su trabajo. Esta Escritura nos enseña que no debemos avergonzarnos demasiado por nuestros pecados, sabiendo que HaShem ha provisto con un sacrificio perfecto para que podamos tener acceso al servicio sagrado delante de Él. HaShem había perdonado a Aharón. Es posible que él haya tenido mala conciencia y vergüenza por su gran pecado. Pero esta escritura resalta la gran misericordia de HaShem al permitir a un gran pecador ocupar el puesto más alto de la nación. Aharón es un hermoso ejemplo del perdón de HaShem.

Querido lector, si te has arrepentido de todos tus pecados, entre los cuales, posiblemente, algunos hayan sido muy graves en los ojos de HaShem, y si has confesado tus pecados pidiendo perdón y puesto que confianza en la misericordia de HaShem, puedes estar seguro de que Él te haya perdonado.

También está escrito en Jeremías 31:34b:

“perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.”

Este texto nos enseña que cuando HaShem perdona, también hace olvidar nuestro pecado. Sin embargo, conforme uno va creciendo en el espíritu se da cuenta de la gravedad de los pecados que uno ha cometido en el pasado, como está escrito en el Salmo 25:7:

“No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis transgresiones; acuérdate de mí conforme a tu misericordia, por tu bondad, oh HaShem.”

El hecho de recordar el pecado de la juventud viene del Espíritu de HaShem que nos va instruyendo acerca de todas las cosas. Al principio cuando uno se arrepiente de los pecados, no es realmente consciente de la gravedad de ellos. Por eso, cuanto más madurez espiritual haya en una persona, más pecador se considera al mirar hacia atrás, avergonzándose por lo que ha hecho. Esto viene del Espíritu.

Sí, es cierto, Él se hace olvidar nuestros pecados en el sentido de que nunca, nunca nos los recuerda en la cara con el fin de humillarnos o hacernos sentir culpables. Eso es lo que hace el acusador, satán. Cuando HaShem perdona, lo hace de verdad, y nos considera como si nunca hubiéramos cometido esos pecados.

Sin embargo, por el otro lado hay un crecimiento en la conciencia del pecador arrepentido acerca de la gravedad de lo que ha cometido, no para condenar o avergonzar, sino para enseñarlo acerca de la inmensa misericordia de HaShem y el resultado poderoso de la redención del Mesías. El Espíritu de HaShem también nos hace recordar lo que hemos hecho para que no nos enorgullezcamos sino nos mantengamos humildes. ¡Nunca te olvides de dónde te sacó HaShem!

Segunda aliyá, 9:17-23

9:22     “Entonces Aharón alzó sus manos hacia el pueblo y lo bendijo, y después de ofrecer la ofrenda por el pecado, la ofrenda de ascensión y las ofrendas de paz, descendió.”  – Aquí vemos como Aharón bendijo al pueblo. Según Rashí, él usó las palabras de la bendición de los sacerdotes, en hebreo bircat kohanim, que se encuentran en Números 6:24-26, como está escrito:

“HaShem te bendiga y te guarde; HaShem haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; HaShem alce sobre ti su rostro, y te dé paz.”

Sin embargo Najmánides opina que no fue la misma bendición.

9:23     “Y Moshé y Aharón entraron en la tienda de reunión, y cuando salieron y bendijeron al pueblo, la gloria de HaShem apareció a todo el pueblo.”  – HaShem había prometido mostrar su gloria en ese día. Pero a pesar de que Aharón había cumplido todo lo que le tocaba hacer y luego bendecía al pueblo, no vino la gloria de HaShem. En ese momento pudo haber dudado del perdón de HaShem y si realmente había cumplido con lo establecido en cuanto a cada sacrificio. También podía haber dudado si realmente valía para el puesto de gran sacerdote sobre la nación de Israel. ¿Por qué la gloria no se mostró cuando Aharón había hecho todo, sino sólo cuando Moshé y Aharón juntos bendijeron al pueblo? Rashí presenta dos razones por las cuales Moshé le acompaño a Aharón al lugar santo:

  • Entraron en el tabernáculo para que Moshé le enseñara cómo quemar el incienso.
  • Entraron en el tabernáculo para suplicar juntos que HaShem enviara su shejiná, su presencia manifestada.

La gloria de HaShem vino sólo cuando los dos hermanos se unieron para bendecir al pueblo, juntos. Primero habían estudiado la Torá. Luego habían obedecido la Torá. Habían ofrecido los sacrificios prescritos. Pero todavía no había aparecido la gloria de HaShem. Esto nos enseña que lo único que finalmente puede traer la gloria de HaShem sobre nosotros es la unidad de los hermanos. El Salmo 133 destaca la relación que hay entre la unidad y la unción sacerdotal, como está escrito:

“Hine ma tov…”

“Cántico de ascenso gradual; de David. Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía. Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aharón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Jermón, que desciende sobre los montes de Tsion; porque allí mandó HaShem la bendición, la vida para siempre.”

Tenemos varios ejemplos en las Escrituras de hermanos en la carne que sirven a HaShem juntos de una manera poderosa: Moshé y Aharón, Efrayim y Menashé.

Si Moshé y Aharón no hubieran tenido esa unidad, no se hubiera manifestado la shejiná de HaShem en ese día. Esto nos enseña que si no estamos viviendo juntos en armonía, no va a venir la shejiná sobre nosotros.

“¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre vosotros? ¿No vienen de vuestras pasiones que combaten en vuestros miembros?”

La clave para entender la causa de las guerras y conflictos entre los hermanos, son las pasiones. Las pasiones egoístas son las que causan las disensiones entre hermanos.

Vemos que los celos y las contiendas son producidos por la carne, el yetser hará. La solución para este tipo de conflictos es andar en el espíritu, alimentar el espíritu para que el fruto del espíritu pueda dominar sobre los deseos malos de la carne.

Tercera aliyá, 9:24 – 10:11

9:24     “Y salió fuego de la presencia de HaShem que consumió la ofrenda de ascensión y los pedazos de grasa sobre el altar. Al verlo, todo el pueblo aclamaron y cayeron sobre sus rostros.”  – La gloria de HaShem se manifestó como un fuego consumidor. Él mostró con esto que estaba muy contento con el sacrificio de Aharón. Por esto aprendemos que el corazón de Aharón estaba entregado a HaShem, porque él no recibe los sacrificios de los impíos, como está escrito en Proverbios 15:8:

“El sacrificio de los impíos es abominación a HaShem, mas la oración de los rectos es su deleite.”

En Proverbios 21:27 está escrito:

“El sacrificio de los impíos es abominación, cuánto más trayéndolo con mala intención.

En Eclesiastés 5:1 está escrito:

“Guarda tus pasos cuando vas a la casa de Elohim, y acércate a escuchar en vez de ofrecer el sacrificio de los necios, porque éstos no saben que hacen el mal.”

El fuego de HaShem cae sobre los sacrificios que son hecho con corazones enteramente entregados a Él, como está escrito en 1 Reyes 18:38:

“Entonces cayó el fuego de HaShem, y consumió la ofrenda de ascensión, la leña, las piedras y el polvo, y lamió el agua de la zanja.”

En 1 Crónicas 21:26 está escrito:

“Entonces David edificó allí un altar a HaShem, y ofreció ofrendas de ascensión y ofrendas de paz. E invocó a HaShem, y Él le respondió con fuego del cielo sobre el altar de la ofrenda de ascensión.”

En 2 Crónicas 7:1 está escrito:

“Y cuando Shelomó terminó de orar, descendió fuego desde el cielo y consumió la ofrenda de ascensión y los sacrificios, y la gloria de HaShem llenó la casa.”

Si queremos experimentar la gloria del fuego de HaShem en nuestras vidas es necesario darnos como sacrificios de ascensión, con corazones totalmente entregados. Donde no está el fuego celestial es donde no hay entrega total. Donde no hay entrega total no está el fuego celestial.

“todo el pueblo aclamaron y cayeron sobre sus rostros.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “aclamó” es ranan.[2] Según el Targum de Onkelós, citado por Rashí, significa que aquí el pueblo cantó alabanzas. Sin embargo Ibn Ezrá entiende esta palabra como “alzar la voz”.

Aquí está escrito que cayeron sobre sus rostros. Esto nos enseña que cuando la shejiná viene con poder, el hombre cae al suelo, cf. Daniel 10:8-9.

10:1     “Nadav y Abihú, hijos de Aharón, tomaron sus respectivos incensarios, y después de poner fuego en ellos y echar incienso sobre él, ofrecieron delante de HaShem fuego extraño, que El no les había ordenado.”  – Aharón había sido destinado para la destrucción por causa de su pecado con el becerro de oro. Está escrito que HaShem quería “exterminarlo”, cf. Deuteronomio 9:20, lo cual implica que su descendencia sería eliminada. Al perdonarlo, la vida de sus hijos también fue perdonada. Sin embargo, dos de ellos murieron en este momento, cuando sirvieron en rebeldía con algo que HaShem no había mandado.

Aquí se habla de fuego extraño. El fuego extraño podría significa que el fuego haya sido sacado de un lugar extraño. También se puede entender como ofrecer algo incorrectamente a HaShem, fuera de la obediencia a la autoridad. Estaban sirviendo sin haber recibido órdenes, aunque lo que hacían era correcto. El problema no fue lo que ofrecieron, sino con qué actitud lo hicieron, y con qué autoridad lo hicieron. No tenían autorización para hacerlo y por eso murieron. Si hacemos las cosas a nuestra manera HaShem no va a estar contento con nosotros.

Lo extraño de este fuego fue que HaShem no lo había ordenado. Rashí cita la opinión del Midrash[3] que dice que esto significa que emitieron un dictamen halájico en presencia de su maestro Moshé. Estaba permitido a los sacerdotes encender fuego sobre el altar y por esto ellos sacaron una conclusión correcta. Su error consistía en que hicieron esto sin consultar con su autoridad espiritual. Este acto de rebeldía trajo graves consecuencias.

Rabí Ishmael dice que habían entrado al santuario embriagados con vino. Por esto se da la orden más adelante de que los kohanim no podrán beber vino cuando estaban en el servicio, cf. Levítico 10:9.

También existe la opinión de que querían entrar en el lugar santísimo, puesto que este hecho es destacado en Levítico 16 donde habla del momento cuando el gran sacerdote entra en el lugar santísimo, cf. 16:1-2.

10:3     “Entonces Moshé dijo a Aharón: Esto es lo que HaShem habló, diciendo: “Yo seré santificado por los que se acercan a mí, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado.”  Y Aharón guardó silencio.”  – Cuanto más cerca de HaShem estemos, más santidad se nos requiere. Si alguno del pueblo hubiera hecho un error semejante, es posible que no hubiera muerto. Pero los que están cerca y pecan sufren mayores consecuencias por su pecado. El líder tiene más privilegios, pero, al mismo tiempo se le demanda mucho más. Privilegios y responsabilidades siempre van juntos. Para poder tener privilegios en el Reino, es necesario vivir en una disciplina más elevada y hacer más sacrificios personales.

“Esto es lo que HaShem habló” – ¿Cuándo habló HaShem esto? Parece que lo que está diciendo Moshé es una cita parafraseada y sintetizada de Éxodo 29:43-44, donde está escrito:

“Y me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi gloria. Santificaré la tienda de reunión y el altar; también santificaré a Aharón y a sus hijos para que me sirvan como sacerdotes.”

Sin santidad no hay gloria. La gloria sin santidad mata. El mismo fuego que se encuentra en 9:24 operó en 10:2. Los que son canales para que el pueblo pueda recibir la presencia Divina, la shejiná, tienen que hacer las cosas con sumo cuidado.

Alguien pensará: “Qué exigente era HaShem con el servicio en el santuario. Si cometes un pequeño error te mueres. HaShem sí que es cruel.”

¿Cómo HaShem no va a ser exigente en cuanto al culto delante de Él? ¿No exigen los viajeros de los aviones que el piloto no haga errores de aviación arriesgando así las vidas de los que están bajo su cuidado? ¿No exigen los pacientes que el cirujano sea muy cuidadoso al hacer una operación en el cerebro o en el ojo? Si exigimos perfección del hombre para la preservación de la vida humana, ¿no debemos exigir perfección en los que se acercan delante de HaShem a favor del pueblo? La vida y la muerte del pueblo estaban en el poder de los sacerdotes. Si no hacían un servicio perfecto, HaShem no podía perdonar al pueblo por sus pecados.

Además, si HaShem es el primero y el más importante en nuestras vidas, ¿cómo no vamos a presentar delante de Él un culto que se ha preparado con sumo cuidado y máxima entrega? En el Reino de HaShem no ser ve bien la mediocridad o flojera en la preparación. El amor a HaShem se manifiesta en nuestra solicitud en hacer las cosas de mayor excelencia delante de Él. Los que no toman estas cosas en serio muestran que HaShem no tiene mucha importancia en sus vidas.

¿Qué cosas hay en nuestras vidas y en las comunidades que pueden ser consideradas como fuego extraño?

El fuego representa la inspiración. ¿Puede que la inspiración detrás de lo que se ofrece a HaShem venga de una fuente impura? ¿De dónde sacamos la inspiración para lo que hacemos delante de HaShem? ¿Qué fuente hay detrás de la ofrenda que presentamos?

¿Hay deseos de ser famoso? ¿Producen deseos sexuales? ¿Hay ira, rebeldía y griterías detrás? En tal caso es rechazable. Si produce armonía, amor, respeto, admiración por lo bello etc., puede ser bueno. La fuente detrás de gran parte de la música popular en el mundo es maligna.

“Yo seré santificado por los que se acercan a mí” – La santidad tiene que ver con cercanía. Cuanto más subas de nivel en santidad, más cerca de HaShem podrás estar. El camino de santidad está en las alturas. Allí no pueden subir las fieras, como está escrito en Isaías 35:8-9:

“Allí habrá una calzada, un camino, y será llamado Camino de Santidad; el inmundo no transitará por él, sino que será para el que ande en ese camino; los necios no vagarán por él. Allí no habrá león, ni subirá por él bestia feroz; éstos no se hallarán allí, sino que por él andarán los redimidos.”

Hay un tipo de poder sobrenatural que opera fuera de la santidad, pero no hay santidad sin poder sobrenatural. El poder sin santidad quema al hombre para su destrucción. Pero el poder de la santidad elimina el poder del mal, tanto dentro de nosotros, como a través de nosotros. Busquemos santidad en primer lugar, y entonces estaremos en condición para poder usar el poder de HaShem correctamente.

El libro de Vayikrá es un libro de santidad. Un siervo de HaShem que ha sido puesto como líder tiene que tener un nivel de santidad superior al resto del pueblo.

“Y Aharón guardó silencio” – Si uno va a ofrecer los sacrificios no puede estar triste o melancólico. En tal caso los sacrificios serían descalificados. Aharón mostró con este acto que amaba a HaShem más que a sus propios hijos. La familia no puede ser un obstáculo para servir a HaShem.

10:4     “Llamó también Moshé a Misael y a Eltsafán, hijos de Uziel, tío de Aharón, y les dijo: Acercaos, llevaos a vuestros parientes de delante del santuario, fuera del campamento.”  –  Un sacerdote tiene el permiso para hacerse impuro por medio de siete parientes más cercanos, padre, madre, esposa, hermanos, hermanas, hijos e hijas. Pero en este caso estaban llevando a cabo el servicio de instalación en el ministerio sacerdotal y no estaba permitido tocar a un muerto, porque el servicio hubiera sido inválido. Por esa razón fueron llamados los primos de los fallecidos.

10:6     “Luego Moshé dijo a Aharón y a sus hijos Elazar e Itamar: No descubráis vuestra cabeza ni rasguéis vuestros vestidos, para que no muráis y para que El no desate todo su enojo contra toda la congregación. Pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, se lamentarán por el incendio que HaShem ha traído.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “descubráis” es tifraú, que viene de la raíz pará[4] que significa “exponer”, “descubrir”, cf. Números 5:18, “importunar”, “distraer”, cf. Éxodo 5:4. Sin embargo, en este texto ha sido entendido como no dejar crecer el cabello, al igual que en Levítico 13:45. En Números 6:5 y Ezequiel 44:20 se encuentra la palabra pera,[5] que viene de la misma raíz, y significa “cabello”, “guedeja”. Este es uno de los 613 mandamientos. Los sacerdotes no pueden dejarse crecer el cabello más de 30 días, porque es señal de estar de luto. El cortarse el cabello es señal de alegría y gozo. Un sacerdote no puede tener la imagen de un enlutado. Según el Talmud[6] está prohibido cortarse el cabello y la barba estando de luto.

Por otro lado, está prohibido raparse el cabello o la barba. La Torá nos enseña un estilo de vida con modestia, no es bueno ser extremista ni para un lado ni para el otro.

10:7     “Ni siquiera saldréis de la entrada de la tienda de reunión, no sea que muráis; porque el aceite de unción de HaShem está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al mandato de Moshé.”  – Esto nos enseña que la unción sólo fue dada para servir a HaShem. Si se usa para otra cosa hay pena de muerte.

10:9-11 “No beberéis vino embriagante, tú ni tus hijos contigo, cuando entréis en la tienda de reunión, para que no muráis (es estatuto perpetuo por todas vuestras generaciones), y para que hagáis distinción entre lo santo y lo profano, entre lo inmundo y lo limpio, y para que enseñéis a los hijos de Israel todos los estatutos que HaShem les ha dicho por medio de Moshé.”  – El uso del alcohol está prohibido en el ministerio sacerdotal. La embriaguez produce principalmente tres cosas a corto plazo, mareo, excesiva confianza en sí mismo y disminución de la actividad mental. La razón de esta prohibición es que el alcohol disminuye la capacidad intelectual para poder discernir entre una cosa y otra. El que bebe alcohol no tiene una mente clara para poder enseñar la Torá al pueblo.

La halajá establece que un cohén no puede beber más que un reviít de vino antes de hacer su avodá, ministrar. Si lo hace, el cielo se encargará de su muerte. Un reviít corresponde a unos 86 mililitros (3 onzas). [7]

Cuarta aliyá, 10:12-15

10:14 “Sin embargo, el pecho de la ofrenda mecida y la pierna de la ofrenda podéis comerlos en un lugar limpio, tú, y tus hijos y tus hijas contigo; porque han sido dadas como la porción tuya y la de tus hijos de los sacrificios de las ofrendas de paz de los hijos de Israel.”  – Las hijas de los sacerdotes pueden comer ciertas ofrendas en “un lugar limpio”, lo cual indica que no solamente se pueden comer en el atrio del tabernáculo, sino fuera del atrio. Según Rashí, este lugar limpio correspondía a todo el campamento de Israel, puesto que allí no podía entrar ninguna persona con la plaga de tsaráat (traducida como “lepra”), porque haría impuro el campamento. En el tiempo de los templos, la ciudad de Yerushalayim fue considerada pura hasta los límites de sus murallas. Esto nos enseña que las ofrendas con menor grado de santidad, en hebreo kodashim kalim, pueden ser comidas fuera del templo, dentro de las murallas de Yerushalayim.

Quinta aliyá, 10:16-20

10:16 “Y Moshé preguntó con diligencia por el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, y he aquí que había sido quemado. Y se enojó con Elazar e Itamar, los hijos que le habían quedado a Aharón, diciendo…”  – Moshé estaba muy interesado en que se cumpliera la orden divina. Por esta actitud fue llamado un siervo fiel, como está escrito en Números 12:7:

“No así con mi siervo Moshé; en toda mi casa él es fiel.”

Según Rashí, en ese día se habían ofrecido tres machos cabríos por el pecado: el macho cabrío para la instalación de los sacerdotes, cf. Levítico 9:3; el macho cabrío de la ofrenda del jefe Najshón de la tribu de Yehudá, cf. Números 7:16; y el macho cabrío de la ofrenda de rosh jódesh, el novilunio, cf. Números 28:15. En este caso se trataba del macho cabrío de la ofrenda de pecado del primer día del mes de Nisán. Por alguna razón no había sido comido por los sacerdotes. Los sabios presentan dos opiniones por las cuales esto había ocurrido. La primera opinión dice que había sido impura por haber tocado una fuente de impureza. En tal caso no se podía comer. La segunda opinión dice que fue quemado enteramente por el estado de luto de Aharón y sus dos hijos restantes. Como esta era una ofrenda que siempre se iba a ofrecer en rosh jódesh, no tenía la misma prioridad como las ofrendas para la instalación en el sacerdocio. Por lo tanto tomaron la decisión de no comerla. Las ofrendas que no eran para la instalación en el sacerdocio no son ingeridas por un sacerdote durante el primer día cuando está de luto.

10:19 “Pero Aharón dijo a Moshé: Mira, hoy mismo han presentado ellos su ofrenda por el pecado y su ofrenda de ascensión delante de HaShem. Ya que esto me ha sucedido, si yo hubiera comido hoy de la ofrenda por el pecado, ¿hubiera sido grato a los ojos de HaShem?”  – Sólo un cohén gadól, gran sacerdote, sumo sacerdote, puede comer sacrificios en estado de luto, en hebreo onén, sin profanarlos. Pero aquí vemos como Aharón no lo quería hacer porque consideraba que no era agradable delante de HaShem.

Sexta aliyá, 11:1-32

11:2     “Hablad a los hijos de Israel, y decidles: Estos son los animales que podréis comer de entre todos los animales que hay sobre la tierra.”  – Este capítulo define cuáles son los animales comestibles y cuáles están prohibidos para los hijos de Israel. Los hijos de Israel han sido apartados de los demás pueblos para ser diferentes. Así que estas leyes son obligantes para los judíos, pero no para los gentiles.

La dieta es una de las cosas más importantes que hace la diferencia entre los hijos de Israel y los demás pueblos. Este capítulo nos enseña que HaShem considera importante lo que el hombre come. Desde el principio Él ha estado muy interesado en la comida del hombre. El primer mandamiento que fue dado al hombre tenía que ver con la comida. El pecado entró en el mundo por medio de una comida prohibida. Y si HaShem considera que es importante lo que el hombre come, debe serlo también para el hombre. Es HaShem quien establece lo que es muy importante y lo que no es tan importante para el hombre. Las Escrituras enseñan que la comida es muy importante. La comida tiene mucho que ver con la santidad y con el pecado.

Aquellos mandamientos que tratan sobre animales que son comestibles o no, son considerados jukim, lo que implica que no tienen ninguna explicación lógica.

Una comida o un objeto que es considerado apto para el uso de un judío es llamado casher,[8] que significa “correcto”, “recto”, “aceptable”, “apto”. La palabra aparece tres veces en las Escrituras, cf. Eclesiastés 10:10; 11:6; Ester 8:5.

 

Se han intentado dar muchas diferentes explicaciones acerca del por qué ciertos animales son considerados impuros y otros puros, pero al fin y al cabo el hombre tiene que reconocer que no entiende del todo la razón por la que HaShem dio estas instrucciones. Es muy probable que nunca podamos tener una explicación satisfactoria en cuanto a la razón por la que ciertos animales son considerados impuros por HaShem. La razón por la que debemos considerar estos animales como impuros es porque la Torá dice que son impuros. Y si luego queremos profundizar más allá de lo escrito, siempre correremos el riesgo de equivocarnos en nuestra evaluación.

Como principio podremos decir que nuestra obediencia a estos mandamientos no tiene que ver en primer lugar con higiene, ni con respeto a la naturaleza, ni con nuestra identificación con ciertos animales, ni con peligros de intoxicación, ni con efectos secundarios en el cuerpo humano. Tiene que ver con nuestra relación con HaShem. Por el hecho de que Él haya dicho algo, le obedecemos. Es cierto que la obediencia a los mandamientos trae larga vida y salud a nuestros cuerpos, y es cierto que varios de los animales impuros son dañinos o pueden contener elementos peligrosos para el hombre. Es cierto que la naturaleza del animal está en la sangre y si se come algo de la sangre, lo cual es inevitable a la hora de comer carne, es probable que la naturaleza del animal afecte el carácter del que lo come. Pero todas estas cosas son secundarias, y la Torá no las está enfocando. La Torá dice que el que deja de comer ciertos animales que, por el cielo, han sido declarados impuros, se vuelve santo, apartado, consagrado. Estas reglas tienen que ver en primer lugar con la santidad y la santidad tiene mucho que ver con la comida. Ahora, la obediencia a estos mandamientos también trae sanidad, y como un subproducto de esta obediencia, hay salud y prosperidad en todo, pero el propósito principal de estos mandamientos no es la salud del hombre sino su santidad.

 

Hay mucha verdad en el dicho que dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres.” Ahora, podríamos decir, con la Torá en la mano: “Dime qué comes, y te diré quién eres.”

En este capítulo vemos que los animales están clasificados en cuatro grupos generales, cf. Levítico 11:46:

  • Animales que caminan sobre la tierra, 11:2-8
  • Animales que hay en las aguas, 11:9-12
  • Aves y otros animales que vuelan, 11:13-23
  • Animales que se arrastran sobre al tierra, 11:29-43

 

11:3     “De entre los animales, todo el que tiene pezuña dividida, formando así cascos hendidos, y rumia, éste comeréis.”  – Estas son las dos características dadas por la Torá para poder diferenciar entre un animal terrestre casher y uno que no es casher. Luego va describiendo cuatro animales que tienen ciertos signos de ser casher, pero no lo son. Si falta uno de las dos señales, el animal no es apto para el consumo de una persona santa.

Los animales que son casher tienen que ser preparados de una manera correcta para que sigan siendo aptos para el consumo después de su degüello. La tradición oral ha establecido normas estrictas para los judíos para no violar los mandamientos de la Torá en cuanto al cashrut. Un animal no puede haber sido matado de manera violenta para ser casher. Hay que matarlo de manera que salga toda la sangre posible. Un animal enfermo no es apto para comer. Antes de comer un animal limpio hay que eliminar tres cosas, el nervio ciático, el sebo y la sangre. La sangre es eliminada mediante la sal. Primero se lava la carne en agua. Luego se sumerge en agua fría durante media hora. Después se echa sal medio gruesa por los dos lados y se colocan los trozos sobre una reja de manera que la sangre vaya cayendo abajo. Esto no se puede hacer en la misma cocina, sino en un lugar aparte. Después de una hora, más o menos, se enjuaga en un recipiente con agua, cambiando el agua tres veces. También puede ser lavada bajo agua corriente, pero si uno desea desalarla debe estar un tiempo sumergida en agua. Después de esto, la carne es apta para ser cocinada según el gusto. Si se asa la carne sobre fuego no hace falta casherizarla mediante la sal. El mismo fuego hace el mismo efecto de expulsar los restos de sangre que quedan en la carne. El hígado no se puede salar, tiene que ser asado sobre fuego para que sea casher.

Hay muchos otros detalles en cuanto al cashrut pero no vamos a tocarlos en esta ocasión.

11:4     “Sin embargo, de los que rumian o tienen pezuña dividida, no comeréis éstos: el camello, porque aunque rumia no tiene pezuña dividida; será inmundo para vosotros”  – El camello no tiene la pezuña hendida totalmente. Por eso no es casher. Los judíos no pueden comer su carne, ni beber su leche.

La palabra que ha sido traducida como “inmundo” es tamé[9] que significa “impuro”, “contaminado”, “profano”. Lo contrario de tamé es tahor,[10] “limpio”, “puro”, “sincero”, cf. 11:47. Tenemos que tener en cuenta que en las Escrituras podemos encontrar tres tipos de impureza:

 

  • Impureza higiénica
  • Impureza ritual
  • Impureza moral

 

Si no diferenciamos entre estos tres, no vamos a entender lo que se está hablando en cada caso. En este caso, la clasificación de los animales entre impuros y puros, tamé y tahor, no tiene que ver con la higiene. Los animales impuros no tienen una impureza higiénica que los diferencia de los animales limpios. Tampoco tienen que ver con impureza moral. Algunos de los animales aptos para comer no tienen una moral alta. Aquí se trata de una impureza ritual.

Un judío que come un animal impuro, se vuelve ritualmente impuro y no podría ni entrar en el atrio del templo ni comer de los sacrificios. Con otras palabras, la impureza ritual no permite que una persona se acerque demasiado a HaShem. HaShem no permite que una persona tamé esté muy cerca de su presencia. Por lo tanto, el estado de tamé hace que el hombre esté alejado de HaShem. Santidad tiene que ver con cercanía. Para poder ser santo, hay que alejarse de la impureza ritual, y por esta razón han sido dadas estas leyes de cashrut al pueblo de Israel para poder ser sacerdotes del Eterno a favor de las naciones.

 

11:5     “el damán, porque aunque rumia, no tiene pezuña dividida; será inmundo para vosotros” – La palabra hebrea para “damán” es “shafan”.[11] A veces se traduce como “tejón” y a veces como “conejo”. Es un animal que rumia sin tener la pezuña hendida.

La palabra hebrea que ha sido traducida como “rumiar”, es maalat, que viene de la raíz alá [12], “subir”. Maalat significa literalmente “que alza (el alimento)”. Lo que hacen estos tipos de animales es que alzan y regurgitan la comida desde sus entrañas, dándole vuelta en su boca a fin de machacarla y molerla muy bien. Los animales rumiantes, como la vaca y el ciervo, son los mamíferos que tienen el estómago dividido en tres o cuatro cavidades. Estos animales ingieren el alimento y lo bajan a la primera cavidad del estómago. Luego lo pasan a la segunda cavidad, de la cual es “alzado” de nuevo a la boca. Finalmente lo bajan a la tercera cavidad. Este proceso de alzar el alimento es llamado rumiar.

 

11:6     “el conejo, porque aunque rumia, no tiene pezuña dividida; es inmundo para vosotros” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “conejo”, es arnevet. A veces se traduce como liebre. El conejo come su propio excremento.

 

11:7     “y el cerdo, porque aunque tiene pezuña dividida, formando así un casco hendido, no rumia; es inmundo para vosotros.”  – Para los hijos de Israel, el cerdo es inmundo. Por su puesto lo es también para los paganos. Pero como los paganos están lejos del Elohim de Israel, no es un asunto importante para ellos.

 

11:8     “No comeréis de su carne ni tocaréis sus cadáveres; son inmundos para vosotros.”  – Para los judíos está permitido tocar todos los animales que son tamé mientras que estén vivos, por ejemplo los perros, los gatos, los cerdos, los caballos y los asnos. Incluso les está permitido tocar sus cadáveres en muchas ocasiones. El cadáver de un animal impuro no tiene el mismo grado de impureza que un cadáver humano. El cadáver humano es la fuente principal de impureza ritual.

Tenemos que entender este texto como que no está permitido tocar los cadáveres de los animales impuros antes de entrar en el templo o antes comer de las cosas consagradas. Rashí dice que esta prohibición de no tocar los cadáveres de estos animales impuros, está limitada al tiempo de las fiestas. En las fiestas es cuando todos los varones tienen que presentarse delante de HaShem en Yerushalayim y esto no se puede hacer en un estado de impureza ritual.

11:9     “De todos los animales que hay en las aguas, podréis comer éstos: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas, en los mares o en los ríos, podréis comer.”  – Estos son los dos signos de peces casher: tienen que tener aletas y escamas cuando están en las aguas. Algunos peces pierden sus escamas cuando son sacados del agua. Estos también son casher. Está permitido comer todo de un pescado, incluso la sangre. El pescado es el animal más limpio que existe. No necesita ningún tipo de preparación para poder ser comido. Está permitido comerlo crudo, pero no vivo.

 

11:10-12 “Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en los mares y en los ríos, entre todo lo que se mueve en las aguas y entre todas las criaturas vivientes que están en el agua, os serán abominación; os serán abominación, no comeréis de su carne y abominaréis sus cadáveres. Todo lo que en las aguas no tenga aletas ni escamas, os es abominación.”  – La palabra “abominación” es muy fuerte. Esta es la actitud de un israelita en cuanto a los mariscos y otros animales del agua que no tiene aletas ni escamas. Tres veces es repetida la palabra abominación, lo cual nos enseña que es importante. Para un pueblo santo el pulpo es abominable, los mariscos son abominables, las langostas del mar son abominables, los cangrejos son abominables, el tiburón y el delfín son abominables para comer.

 

11:13 “Además, éstas abominaréis de entre las aves, no se comerán, son abominación: el águila, el osífrago y el buitre”  – Entre las aves hay 24 especies que son inmundas. Todas las demás son limpias. Hay una regla general que la experiencia nos ha enseñado: todo huevo de ave que sea redondo viene de una ave tamé y todo huevo ovalado viene de una ave tahor. Siguiendo esta norma se podrá saber cuáles son las aves inmundas que están mencionadas en la Torá, y las aves limpias, aptas para el consumo del pueblo de HaShem.

 

11:14 “el milano y el aguilucho según su especie”  – Según Rashí, hay sub-especies de varias de las aves presentadas en esta lista, que no son similares entre sí, ni en su aspecto ni en sus nombres, pero todas pertenecen a la misma especie.

 

11:22 “De ellos podéis comer éstos: el arbe según sus especies, el salam según sus especies, el jargol según sus especies y el jagab según sus especies.”  – Estas cuatro especies de saltamontes, también llamadas “langostas”, sin tienen nada que ver con las langostas de mar, son las únicas permitidas por la Torá,

 

11:24 “Por estos, pues, seréis impuros; todo el que toque sus cadáveres quedará impuro hasta el atardecer”  – El cadáver de un animal impuro transmite impureza. Para el hombre, la impureza, el estado de tamé, durará hasta la tarde. Cuando el sol baja, la persona queda pura, tahor, pero sólo cuando primero se haya sumergido en una mikvé, acumulación de aguas purificadoras.

 

11:25 “y todo el que levante parte de sus cadáveres lavará sus vestidos y quedará inmundo hasta el atardecer.”  – Si se toca un cadáver de estos animales sólo hace falta bajar al mikvé y esperar hasta la bajada del sol para ser ritualmente puro otra vez. Pero si uno levanta parte de sus cadáveres, necesita además lavar la ropa.

 

11:26 “En cuanto a todo animal de pezuña dividida, pero que no forma pezuña hendida, o que no rumian, son impuros para vosotros; todo el que los toque quedará impuro.”  – Sólo cuando están muertos transmiten impureza, no cuando están vivos, cf. versículo 31.

 

 

Séptima aliyá, 11:33-47

 

11:36 “Solamente un manantial y un hoyo de acumulación de agua permanecerá limpio, pero lo que toque sus cadáveres quedará impuro.”  – En este versículo está la base para entender el sistema de una mikvé, acumulación de aguas purificadoras. Este texto dice que este sistema con una fuente y un hoyo de acumulación de agua es lo único que permanecerá limpio, no importa lo que entre en ella. De allí se deduce que todo lo que entre en esa agua se purifica. Si la mikvé tiene suficiente agua, todo cuerpo que entre en el agua es considerado como eliminado. Esto significa que si un cuerpo impuro entra en una mikvé que tiene estas características es simbólicamente eliminado junto con su impureza. Cuando el cuerpo luego sale de esa agua, es como si hubiera nacido de nuevo, y sale purificado.

Para poder entrar en el templo en Yerushalayim, todos tenían que pasar por una mikvé de aguas purificadoras. Para más información sobre este tema, por favor ver el libro “Aguas del Edén” por Ariyé Kaplán.

11:42a “Todo lo que anda sobre su vientre”  – Según Rashí, se refiere a la serpiente. En la palabra hebrea que ha sido traducida como “vientre”, gajón, se encuentra la letra central de la Torá de Moshé. Es la letra vav, que significa “clavo”, “señal. Alrededor de ese clavo gira toda la Torá. Es la sexta letra en el alfabeto hebreo. El número seis es el número del hombre y el libre albedrío.

En el capítulo sobre comidas permitidas y prohibidas se habla de un animal que se arrastra sobre su vientre. En ese vientre está la señal. Esto nos recuerda que la serpiente antigua, que fue maldecida y tiene que andar sobre su vientre, fue la que hizo que el pecado se introdujera en este mundo. Por medio de una comida prohibida el pecado entró en el vientre del hombre y se distribuyó a toda su constitución. La salvación de esta situación es que aquel hombre, alrededor del cual gira todo el universo, sea lleno de pecado, maldecido y clavado sobre un madero. Esta es la señal, el mensaje central de la Torá, para que todo el que con su libre albedrío tome la decisión de creer en él no se pierda sino tenga vida eterna. ¡Baruj HaShem!

 

11:43 “No hagáis vuestras almas abominables por causa de ningún animal que se arrastra; y no os contaminéis con ellos para que no seáis impuros.”  – Si un judío come estas cosas abominables su alma se vuelve abominable para HaShem.

 

11:44 “Porque yo soy HaShem vuestro Elohim. Por tanto, consagraos y sed santos, porque yo soy santo. No os contaminéis, pues, con ningún animal que se arrastra sobre la tierra.”  – Esta es la primera vez que aparece la expresión “Seréis santos, porque yo soy santo” y es en relación con la comida. Esto nos enseña que la santidad depende en gran parte del tipo de comida que comamos.

 

11:45 “Porque yo soy HaShem, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Elohim; seréis, pues, santos porque yo soy santo.”  – El texto hebreo dice que HaShem hace subir de Egipto a los hijos de Israel. No es una cosa solamente del pasado, sino presente. Por medio de la obediencia a los mandamientos el pueblo de Israel deja de vivir como vivía en Egipto, comiendo toda clase de cosas que producían abominación en sus almas.

 

En esta parashá se encuentran los mandamientos 149-165 de los 613.

 

  1. Prohibición para los kohanim de entrar al Templo con el cabello largo, Levítico 10:6.
  2. Prohibición para los kohanim de entrar al Templo con las ropas desgarradas, Levítico 10:6.
  3. Prohibición para los kohanim de salirse de la Tienda de la Cita durante el servicio sacrificatorio, Levítico 10: 7.
  4. Prohibición para los kohanim de entrar al Templo en estado de ebriedad, y Prohibición para cualquiera de emitir una decisión legal en ese mismo estado, Levítico 10:9.
  5. Precepto de examinar a los animales para descubrir si poseen las características que los vuelven casher, Levítico 11:2-3.
  6. Prohibición de comer un animal que no es casher, Levítico 11:4-7.
  7. Precepto de examinar a los peces para descubrir si poseen las características que los vuelven casher, Levítico 11:9.
  8. Prohibición de comer peces que no son casher, Levítico 11: 11.
  9. Prohibición de comer aves que no son casher, Levítico 11:13.
  10. Precepto de examinar a las langostas para descubrir si poseen las características que las vuelven casher, Levítico 11:21.
  11. Precepto de la impureza (tumá) de las ocho criaturas rastreras (shérets) descritas por la Torá, Levítico 11:29.
  12. Precepto de cuidarse de las bebidas o alimentos impuros (tamé), Levítico11:34.
  13. Precepto del animal sin degollar (nevelá), Levítico 11:39.
  14. Prohibición de comer cualquier criatura rastrera (shérets), Levítico 11:41.
  15. Prohibición de comer insectos minúsculos de granos y frutas, Levítico 11:42.
  16. Prohibición de comer criaturas impuras que pululan en el agua, Levítico 11:43.
  17. Prohibición de comer insectos que hayan surgido a causa del deterioro o pudrición de alimentos u objetos, Levítico 11:44.

 

[1]       Tanjumá 10.

[2]       Strong H7442 rânan, raw-nan’, A primitive root; properly to creak (or emit a stridulous sound), that is, to shout (usually for joy): – aloud for joy, cry out, be joyful, (greatly, make to) rejoice, (cause to) shout (for joy), (cause to) sing (aloud, for joy, out), triumph.

[3]       Torat Kohanim 10:24.

[4]       Strong H6544 pâra‛, paw-rah’, A primitive root; to loosen; by implication to expose, dismiss; figuratively absolve, begin: – avenge, avoid, bare, go back, let, (make) naked, set at nought, perish, refuse, uncover.

[5]       Strong H6545 pera‛, peh’-rah, From H6544; the hair (as dishevelled): – locks.

[6]       Moed Katán 14b.

[7]       Según Rav Jayim Na’eh.

[8]       Strong H3787 kâshêr, kaw-share’, A primitive root properly to be straight or right; by implication to be acceptable; also to succeed or proser: – direct, be right, prosper.

[9]       Strong H2931 ṭâmê’, taw-may’, From H2930; foul in a religious sense: – defiled, + infamous, polluted (-tion), unclean.

Strong 2930 ṭâmê’, taw-may’, A primitive root; to be foul, especially in a ceremonial or moral sense (contaminated): – defile (self), pollute (self), be (make, make self, pronounce) unclean, X utterly.

[10]     Strong H2889 ṭâhôr  ṭâhôr, haw-hore’, taw-hore’, From H2891; pure (in a physical, chemical, ceremonial or moral sense): – clean, fair, pure (-ness).

Strong H2891 ṭâhêr, taw-hare, A primitive root; properly to be bright; that is, (by implication) to be pure (physically sound, clear, unadulterated; Levitically uncontaminated; morally innocent or holy): – be (make, make self, pronounce) clean, cleanse (self), purge, purify (-ier, self).

[11]      Strong H8227 shâphân, shaw-fawn’, From H8226; a species of rock rabbit (from its hiding), that is, probably the hyrax: – coney.

[12]      Strong H5927 ‛âlâh, aw-law’, A primitive root; to ascend, intransitively (be high) or active (mount); used in a great variety of senses, primary and secondary, literally and figuratively: – arise (up). (cause to) ascend up, at once, break [the day] (up), bring (up), (cause to) burn, carry up, cast up, + shew, climb (up), (cause to, make to) come (up), cut off, dawn, depart, exalt, excel, fall, fetch up, get up, (make to) go (away, up), grow (over), increase, lay, leap, levy, lift (self) up, light, [make] up, X mention, mount up, offer, make to pay, + perfect, prefer, put (on), raise, recover, restore, (make to) rise (up), scale, set (up), shoot forth (up), (begin to) spring (up), stir up, take away (up), work.

Parashá 25 Tsav

ב׳ בניסן ה׳תשע״ה (March 22, 2015) por  
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25 Tsav

Parashá 25 Tsav

Levítico 6:8 (6:1) – 8:36

Aliyás de la Torá:

  1. 6:8-18 (6:1-11 versión hebrea)
  2. 6:19 – 7:10 (6:12 – 7:10 heb.)
  3. 7:11-38
  4. 8:1-13
  5. 8:14-21
  6. 8:22-29
  7. 8:30-36
  8. Maftir: 8:33-36

Haftará: Jeremías 7:21 – 8:3; 9:22-23

Tsav

Significa “encomienda”.

Comentarios

Primera aliyá, 6:8-18

6:9    “Ordena a Aharón y a sus hijos, diciendo: “Esta es la ley de la ofrenda de ascensión: es la ofrenda de ascensión (que permanecerá) sobre la hoguera en el altar, toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar arderá en él.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “ley” es torá, que significa “instrucción”. En este caso vemos que la palabra torá está limitada a una instrucción específica acerca de la ofrenda de ascensión, también llamada “holocausto”, (del latín “todo quemado”). En esta sección hay instrucciones específicas para Aharón y sus hijos, los sacerdotes. Las instrucciones que se dieron en la parashá anterior, sobre las diferentes ofrendas, son para el pueblo en general, pero en esta parashá hay instrucciones específicas y complementarias para los sacerdotes en cuanto a los mismos sacrificios que han sido mencionados anteriormente.

De esto aprendemos también que cuando viene la revelación divina a nuestras vidas, no viene toda de una vez. Primero se da una imagen general, y luego el Espíritu vuelve a dar más detalles sobre las cosas que ya han sido descritas de forma general. La Torá ha sido escrita para armonizar con la mente humana. La mente no está trabajando de forma lineal, sino circular. Es decir, cuando un tema se da, no sigue un esquema lineal, sino avanza de forma circular, o más bien como un espiral. Avanza un poco con un tema para luego volver al mismo tema y dar más detalles. Después avanza con otro tema relacionado con el primero, y luego vuelve a dar más detalles sobre alguno de los temas anteriores etc.

En este caso ya en el capítulo 1 de Vayikrá se ha dado una instrucción general sobre la ofrenda de ascensión y ahora este tema es destacado otra vez en esta parashá para dar detalles complementarios sobre esa ofrenda. Lo mismo sucede con las demás ofrendas.

Había varios fuegos sobre el altar. Los rabinos no están de acuerdo en cuanto a la cantidad de fuegos que había en el altar. Se habla de dos a cuatro fogatas diferentes. Una de ellas se mantenía encendida todo el tiempo, como está escrito en este versículo y en los versículos 12 y 13:

“El fuego se mantendrá encendido sobre el altar; no se apagará, sino que el sacerdote quemará leña en él todas las mañanas, y pondrá sobre él la ofrenda de ascensión, y quemará sobre él la grasa de las ofrendas de paz. El fuego se mantendrá encendido continuamente en el altar; no se apagará.”

 

La Torá repite tres veces la importancia de no dejar que el fuego se apague sobre el altar. Un fuego necesita tres ingredientes para poder existir: combustible, oxígeno y calor. Si falta alguno de estos tres, el fuego no arde. El fuego que estaba en el altar del tabernáculo había caído desde el cielo. Los sacerdotes estaban encargados de mantener vivo ese fuego constantemente. El calor se mantenía en las llamas y en los carbones encendidos. El oxígeno venía del aire ambiental. Sólo hacía falta añadir la leña.

Esto nos enseña acerca de la importancia de mantener el fuego celestial encendido sobre el altar personal que cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior. Cada mañana hay que poner más leña sobre el fuego. ¿Qué es leña?

La leña es el producto de la vida y la muerte de un árbol. Está escrito que la Torá es un árbol de vida, cf. Proverbios 3:18.

La leña es añadida en la oración, la alabanza y el estudio de las Escrituras que cada creyente hace todas las mañanas. La única manera de poder mantener el fuego celestial ardiendo en nuestra vida es ponerle más leña. Es una tarea diaria.

Querido lector, si experimentas que el fuego de tu vida espiritual se está apagando, necesitas tomar en serio este mandamiento y orar cada mañana y leer y estudiar las Escrituras santas.

El oxígeno es parte del aire. La palabra hebrea para viento es ruaj.[1] Ruaj también se traduce como “Espíritu”. Esto nos enseña que el oxígeno para el fuego celestial es el Espíritu de HaShem. Si falta el Espíritu en la oración y la lectura, el fuego se va a apagar.

Que tampoco falte el calor en nuestra devoción a HaShem. El calor podría simbolizar el amor y la intensidad de nuestra entrega, en hebreo kavaná.

 

¡Asegúrate que el fuego no se apague en tu vida!

6:15    “Entonces uno tomará de ella un puñado de flor de harina de la ofrenda de cereal, con su aceite y todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal, y la quemará sobre el altar; es aroma agradable, su ofrenda memorial para HaShem.”  – Aquí se habla de todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal. Según Rashí, esto nos enseña que todas las oblaciones tenían incienso, no solamente la primera que está mencionada en la parashá anterior, cf. Levítico 2:1-2.

6:17    “No se cocerá con levadura. Se la he dado como parte de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, lo mismo que la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa.” – Hay dos diferentes tipos de ofrenda en cuanto al nivel de santidad. Hay ofrendas santísimas, en hebreo kodshei kadasim, y ofrendas menos sagradas, en hebreo kadasim kalim.

Las ofrendas más sagradas son las siguientes:

  • Olá – ofrenda de ascensión
  • Minjá – oblación
  • Shelamim tsibur – ofrenda de paz de la comunidad
  • Jatat – ofrenda de pecado
  • Asham – ofrenda de culpa

 

Las ofrendas menos sagradas son las siguientes:

  • Shelamim yajid – ofrenda de paz de un individuo
  • Todá – ofrenda de agradecimiento
  • Bejor – un animal primogénito macho
  • Maaser behemá – el diezmo de los animales
  • Pesaj – el sacrificio de pascua

 

Aquellos sacrificios de alto nivel de santidad que se pueden comer, sólo pueden ser ingeridos por los sacerdotes varones en el área del atrio del tabernáculo o templo. Esos animales tenían que ser sacrificados en el lado norte del altar.

Los sacrificios menos sagrados que se pueden comer, podían ser comidos en el atrio del templo o dentro de las murallas de Yerushalayim por los sacerdotes y sus familias. Esos animales podían ser sacrificados en cualquier lugar dentro del atrio.

El resto de la ofrenda de paz individual y el sacrificio de pesaj podían ser comidos dentro de las murallas de la ciudad santa por todos los israelitas, hombres, mujeres y niños, que estaban ritualmente puros.

6:18  “Todo varón entre los hijos de Aharón puede comerla; es una ordenanza perpetua por todas vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas para HaShem. Todo lo que las toque quedará consagrado.”  – Incluso el varón hijo de Aharón con algún defecto en su cuerpo, que no podía oficiar como sacerdote, podía comer de este sacrificio de alto nivel de santidad,

Aquí vemos como la Torá marca la diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al servicio delante de HaShem en este mundo. El varón tiene mayor responsabilidad para dirigir el culto en la congregación y en el hogar.

Segunda aliyá, 6:19 – 7:10

 

6:20     “Esta es la ofrenda que Aharón y sus hijos han de ofrecer a HaShem el día de su unción: la décima parte de una efá de flor de harina como ofrenda perpetua de cereal, la mitad por la mañana y la mitad por la tarde.”  – Los sacerdotes comunes ofrecen esta oblación solamente en el día de su instalación en el ministerio. Pero el sumo sacerdote lo tendrá que hacer todos los días, para que sea una “ofrenda perpetua”, como también está escrito en Levítico 6:22:

“El sacerdote, que de entre los hijos de Aharón sea ungido en su lugar, la ofrecerá. Por ordenanza perpetua será totalmente quemada para HaShem.”

Esta oblación del sumo sacerdote, que ofreció dos veces al día, tenía que ser costeada por él mismo.

Tercera aliyá, 7:11-38

 

7:12 “Si lo ofrece en agradecimiento, entonces, juntamente con el sacrificio de agradecimiento, ofrecerá tortas sin levadura amasadas con aceite, y obleas sin levadura untados con aceite, y tortas de flor de harina bien mezclada, amasadas con aceite.”  – El agradecimiento producido por un milagro o una intervención divina, se expresa por medio de un sacrificio de paz. Basándose en el Salmo 107 se han sacado cuatro razones por las cuales este sacrificio debe ser ofrecido:

 

  • Salmo 107:4 – por haber sido protegido en un viaje por el desierto.
  • Salmo 107:10 – por haber sido liberado de la prisión.
  • Salmo 107:17 – por haber sido recuperado o sanado de una enfermedad.
  • Salmo 107:23 – por haber sido protegido en un viaje marítimo.

En el Salmo 107:22 está escrito:

“Ofrezcan también sacrificios de agradecimiento y pregonen sus obras con cantos de júbilo.”

 

En Jonás 2:1-9 está escrito:

 

“Entonces oró Yoná a HaShem su Elohim desde el vientre del pez, y dijo: En mi angustia clamé a HaShem, y Él me respondió. Desde el seno del Sheol pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz; pues me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares, y la corriente me envolvió; todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí. Entonces dije: “He sido expulsado de delante de tus ojos; sin embargo volveré a mirar hacia tu santo templo.”  Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió, las algas se enredaron a mi cabeza. Descendí hasta las raíces de los montes, la tierra con sus cerrojos me ponía cerco para siempre; pero tú sacaste de la fosa mi vida, oh Eterno, Elohim mío. Cuando en mí desfallecía mi alma, de HaShem me acordé; y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo. Los que confían en vanos ídolos su propia misericordia abandonan, mas yo con voz de agradecimiento te ofreceré sacrificios. Lo que prometí, pagaré. La salvación es de HaShem.”

 

En el Salmo 27:6 está escrito:

 

“Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan; y en su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas a HaShem.”

 

En el Salmo 50:14, 23 está escrito:

 

“Ofrece a Elohim sacrificio de agradecimiento, y cumple tus votos al Altísimo… El que ofrece sacrificio de agradecimiento me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Elohim.”

 

En el Salmo 116:17 está escrito:

 

“Te ofreceré sacrificio de agradecimiento, e invocaré el nombre de HaShem.”

 

Hoy en día, cuando no hay templo, el judío que haya sido liberado de alguna de estas cuatro cosas, debe recitar en la sinagoga una bendición especial de agradecimiento, llamada birkat hagomel, en lugar de la ofrenda de agradecimiento.

 

7:13  “Con el sacrificio de sus ofrendas de paz en agradecimiento, presentará su ofrenda con tortas de pan leudado.” – Según el Talmud,[2] cada uno de los cuatro tipos de oblación consistía en diez piezas de pan.

 

7:14  “Y de ello presentará una de cada ofrenda como contribución a HaShem; será para el sacerdote que rocía la sangre de las ofrendas de paz.”  – El sacerdote recibió un pan de cada clase de oblación, en total cuatro diferentes panes, lo cual corresponde al diezmo de la ofrenda. El resto de los panes fue comido por el que ofrecía.

 

7:20  “Pero la persona que coma la carne del sacrificio de las ofrendas de paz que pertenecen a HaShem, estando impura, esa persona será cortada de entre su pueblo.”  – Aquí se habla de la impureza ritual del cuerpo de una persona. El castigo de caret, o “cortamiento”, implica que su alma sea cortada de su fuente espiritual y recibe un castigo directo del cielo. Según Rashí, implica morir antes de tiempo y sin hijos.

 

7:26  “Y no comeréis sangre, ni de ave ni de animal, en ningún lugar en que habitéis.” – Esto significa que el judío puede comer la sangre de los peces puros y de los saltamontes puros. Solamente la sangre de aves y de animales terrestres está prohibida para él.

 

7:34 “Sus propias manos traerán ofrendas encendidas a HaShem. Traerá la grasa con el pecho, para que el pecho sea mecido en vaivén delante de HaShem.”  – La ofrenda mecida, también llamada “vaivén”, fue movida por el sacerdote hacia delante y hacia atrás, y luego hacia arriba y hacia abajo. El significado de estos movimientos es que HaShem dirige y gobierna sobre el mundo que está en las cuatro direcciones y que Él es el dueño de los cielos y la tierra.

 

Cuarta aliyá, 8:1-13

 

8:2    “Toma a Aharón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la unción, el novillo de la ofrenda por el pecado, los dos carneros y la cesta del pan sin levadura”  – Ahora Moshé recibe la orden de instalar a los sacerdotes en su ministerio. Esta instalación duraba siete días y terminó en el primer mes del segundo año después de la salida, cf. Éxodo 29:30, 35-37; Levítico 8:35. El mishkán fue definitivamente levantado el primer día del primer mes del año, cf. Éxodo 40:2, 17.

 

8:12  “Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aharón y lo ungió, para consagrarlo.”  – Según Rashí, primero vertió el aceite sobre su cabeza y después ponía aceite con su dedo entre las cejas de los ojos.

Quinta aliyá, 8:14-21

8:15  “Después Moshé lo degolló y tomó la sangre y con su dedo puso parte de ella en los cuernos del altar por todos los lados, y purificó el altar. Luego derramó el resto de la sangre al pie del altar y lo consagró, para hacer expiación por él.”  – Moshé servía como sacerdote durante los siete días de instalación de los sacerdotes. Él hizo todos los sacrificios y enseñó así a Aharón y sus hijos cómo hacer todo el servicio en el tabernáculo.

 

Sexta aliyá, 8:22-29

 

8:22  “Luego presentó el segundo carnero, el carnero de la consagración, y Aharón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero.”  – Según Rashí, esto es una ofrenda de paz, cf. Éxodo 29:22, 28, porque el término miluim, traducido como “consagración”, tiene un sentido similar al término shelamim, que significa “ofrenda de paz”. Miluim significa “llenuras” y shelamim significa “plenitudes”.

Séptima aliyá, 8:30-36

8:28  “Después Moshé tomó todo esto de las manos de ellos y lo quemó en el altar sobre la ofrenda de ascensión. Fue ofrenda de consagración como aroma agradable, ofrenda encendida para HaShem.”  – La ofrenda de consagración tenía que ser quemada sobre, o después de, la ofrenda de ascensión. Esto nos enseña que el ministerio sacerdotal está basado sobre la entrega total. Si no hay entrega total en un siervo de HaShem, su ministerio no va a ser agradable delante de Él.

 

8:30  “Y tomó Moshé del aceite de la unción y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció a Aharón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos; y consagró a Aharón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.”  – La unción fue rociada tanto sobre Aharón como sobre sus vestiduras. Esto nos enseña que hay una unción personal y una unción ministerial. Lo personal viene primero, luego lo ministerial. La unción personal sirve para funcionar en la vida diaria, en la vida familiar, y es más importante que la unción ministerial. Es importante que el que tiene una función ministerial en el pueblo de HaShem no descuide su familia y su vida personal.

En esta parashá se encuentran los mandamientos 131-148 de los 613.

 

  1. Precepto de quitar las cenizas del Altar diariamente, Levítico 6:10 (6:3).
  2. Precepto de encender fuego en el Altar diariamente, Levítico 6:13 (6:6).
  3. Prohibición de apagar el fuego del Altar, Levítico 6:13 (6:6).
  4. Precepto de comer los restos de las oblaciones de harina [menajot], Levítico 6:16 (6:9).
  5. Prohibición de preparar los restos de las oblaciones de harina como jamets, (sustancia leudada), Levítico 6:17 (6:10).
  6. Precepto del Cohén Mayor de ofrecer una oblación de harina dos veces al día, Levítico 6:20 (6:13).
  7. Prohibición de comer la oblación de harina de un cohén, Levítico 6:23 (6:16).
  8. Precepto de los kohanim de ofrecer la ofrenda de pecado [jatat], Levítico 6:25 (6:18).
  9. Prohibición de comer de una ofrenda de pecado [jatat] cuya sangre es rociada en el Altar interior, dentro del Santuario, Levítico 6:30 (6:23).
  10. Precepto de los kohanim de ofrecer una ofrenda de culpa [asham] conforme a las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 7:1.
  11. Precepto de los kohanim de ofrecer la ofrenda de paz [shelamim] conforme a las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 7:1-2.
  12. Prohibición de dejar la carne de una ofrenda de agradecimiento [todá] hasta la mañana, Levítico 7:15.
  13. Precepto de quemar el sobrante de las ofrendas, Levítico 7:17.
  14. Prohibición de comer una ofrenda considerada como pigul [ofrecida con una intención que la descalifica], Levítico 7:18.
  15. Prohibición de comer de una ofrenda consagrada que se volvió impura, Levítico 7:19.
  16. Precepto de quemar una ofrenda consagrada que se volvió impura, Levítico 7:19.
  17. Prohibición de comer sebo [jélev], Levítico 7:23.
  18. Prohibición de comer la sangre de un animal terrestre o de una ave, Levítico 7:26.

[1]       Strong H7306 rûach, roo’-akh, A primitive root; properly to blow, that is, breathe; only (literally) to smell or (by implication perceive (figuratively to anticipate, enjoy): – accept, smell, X touch, make of quick understanding.

[2]       Menajot 77b.

Parashá 24 VaYikrá

א׳ בניסן ה׳תשע״ה (March 21, 2015) por  
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24 vayikra

Parashá 24 VaYikrá

Levítico 1:1 – 6:7 (5:26)

Aliyás de la Torá:

 

  1. 1:1-13
  2. 1:14 – 2:6
  3. 2:7-16
  4. 3:1-16
  5. 4:1-26
  6. 4:27 – 5:10
  7. 5:11 – 6:7 (5:26 versión hebrea)
  8. Maftir: 6:5-7 (5:24-26 heb.)

 

Haftará: Isaías 43:21 – 44:23

 

VaYikrá

 

Significa “y llamó”.

Comentarios

En Levítico 7:37 hay un resumen de los seis diferentes sacrificios que aparecen en los siete primeros capítulos del libro, según está escrito:

“Esta es la Torá de la ofrenda de ascensión, de la oblación, de la ofrenda de pecado, de la ofrenda de culpa, de las ofrendas de consagración y del sacrificio de las ofrendas de paz”

  1. Olá – Ofrenda de ascensión, Levítico 1:1-17; 6:8-13
  2. Minjá – Oblación, Levítico 2:1-16; 6:14-18
  3. Jatat – (Sacrifico) de pecado, Levítico 4:1 – 5:13; 6:24-30
  4. Asham – (Sacrificio) de culpa, Levítico 5:14 – 6:7 7:1-10.
  5. Miluim – (Ofrendas) de consagración (plenitudes), Éxodo 29:1-37; Levítico 6:19-23
  6. Shlamim – (Ofrendas) de paz, Levítico 3:1-17; 7:11-36.

 

La olá y la minjá son “hermanos” y el jatat y el asham son “hermanos”. Cuando hablamos de hermanos es porque son ofrendados por motivos muy similares y se parecen entre ellos.

 

Primera aliyá, 1:1-13

 

1:2       “Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando alguno de vosotros traiga una ofrenda a HaShem, traeréis vuestra ofrenda de animales del ganado o del rebaño.”   – La palabra hebrea que ha sido traducida como “ofrenda” es corbán,[1] que significa “sacrificio”, “inmolación”, “ofrenda”, “oblación”. Viene de la palabra karav[2] que significa “acercase”, “presentarse”, “estar cerca”. De esto aprendemos que el propósito de los sacrificios es poder acercarse a HaShem y presentarse delante de Él. No hay manera de poder acercarse a HaShem sin sacrificios. El sacrificio es necesario para poder acercarse a Él y estar en su presencia, como está escrito en Éxodo 23:15b; 34:20b y Deuteronomio 16:16b:

 

“Y nadie se presentará ante mí con las manos vacías.”

La ofrenda de ascensión es voluntaria y puede ser ofrecida por cualquier hombre o mujer, israelita o gentil.

1:3       “Si su ofrenda es una ofrenda de ascensión del ganado, ofrecerá un macho sin defecto; la traerá a la entrada de la tienda de la cita, para que sea aceptada delante de HaShem.”  – Tanto las ofrendas de ascensión como las oblaciones, son llamadas korbanot, plural de corbán, y sirven para acercarse a HaShem, cf. 2:1. Este texto enseña que el que entrega esta ofrenda voluntaria está obligado a llevar la ofrenda él mismo a la entrada de la tienda de la cita. La palabra hebrea que ha sido traducida como “holocausto”, u “ofrenda de ascensión”, es olá.[3] La raíz de olá es alá,[4] que significa “subir”, “ascender”, “escalar”, “remontar”, “levantarse”, “alzarse”, “brotar”, “surgir”, “crecer”, “disiparse”, “engrandecerse”, “aumentar”, “dirigirse”, “inmigrar a la tierra de Israel”. Un olé es uno que hace aliyá, es uno que sube para leer la Torá en la sinagoga o, uno que inmigra para Israel. Ambos son llamados olé, en plural olim. De esto aprendemos que el sacrificio llamado olá es un sacrificio que sube hacia el cielo y también eleva al que lo sacrifica. Por lo tanto tiene que ser hecho con fuego. El sacrificio de olá, ascensión, es para los ricos, y el sacrificio de minjá, oblación, es para los pobres, cf. 5:11.

 

En Génesis 4:3-5 está escrito:

 

“Y aconteció que al transcurrir el tiempo, Kayin trajo a HaShem una ofrenda (minjá) del fruto de la tierra. También Hevel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda (minjá), pero a Kayin y su ofrenda (minjá) no miró con agrado. Y Kayin se enojó mucho y su semblante se demudó.”

 

En este texto aparece la palabra minjá[5] que significa “don”, “presente”, “regalo”, “ofrenda”, “sacrificio”, “oblación”. Normalmente la palabra minjá es usada para ofrendas sin sangre, pero en este caso vemos que también puede significar una ofrenda con sangre.

¿Cuál es la diferencia entre la olá y la minjá?

 

La olá se da de los animales y la minjá, normalmente, se da de los productos del campo. La olá y la minjá son las primeras ofrendas que son mencionadas en la Torá. Un ejemplo es Kayin y Hevel que ofrecieron minjá. La palabra olá aparece por primera vez en Génesis 8:20, donde está escrito:

 

“Y edificó Noaj un altar a HaShem, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció una ofrenda de ascensión en el altar.”

 

Lo más destacado de la olá es que se quema todo el animal. Hay tres clases de olá presentadas en este capítulo:

 

1:3             Del ganado mayor

1:10           Del rebaño

1:14           De las aves

 

El valor de la olá va de lo más caro a lo más barato. Luego HaShem sigue dando la oportunidad para los que no tienen dinero ni siquiera para una cría de una paloma. Ellos podrán dar harina, aceite de oliva, incienso y sal, cf. 2:1, 4, 13. Esto nos enseña que el estado económico no puede ser un impedimento para dar ofrendas por medio de las cuales podemos acercarnos a HaShem. El rico da más y el pobre da menos, pero HaShem mira el corazón y sabe cuando una persona ofrece según sus posibilidades o cuando no lo hace.

“macho sin defecto” – La ofrenda de olá tiene que ser un macho sin defecto, cf. 1:10; 3:1, 6; 4:3, 23, 28, 32; 5:15, 18; 6:6 etc.

De este versículo también aprendemos que un sacrificio sirve como entrada para acercarse a HaShem. El mismo sacrificio es como una puerta, un medio de acercamiento. Por lo tanto tiene el nombre de corbán. Cuando un sacrificio es dado según las normas de la Torá, y con un corazón sincero, gozoso, puro y entregado, siempre produce agrado delante de HaShem. No todas las ofrendas son agradables para él.

1:4       “Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda de ascensión, y le será aceptado para hacer expiación por él.”  – La imposición de las manos implica principalmente tres cosas:

 

  • Identificación – el animal representa al que impone las manos, son uno.
  • Transmisión – el pecado es transmitido al animal.
  • Reemplazo – el animal muere en lugar del hombre.

 

“para hacer expiación por él” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “expiación” es kapar,[6] que significa “expiar”, “cubrir”. Esto nos enseña que la ofrenda de ascensión tiene el ingrediente de la expiación en el sentido de generar perdón de pecados, cubrir las faltas.

 

1:5       “Entonces degollará el novillo delante de HaShem; y los sacerdotes hijos de Aharón ofrecerán la sangre y la arrojarán por todos los lados sobre el altar que está a la entrada de la tienda de reunión.”  – El que trae la ofrenda puede degollarla, si desea. Pero sólo los sacerdotes podrán ofrecer la sangre sobre el altar. Se sacrifica delante de HaShem.

1:6       “Después desollará la ofrenda de ascensión y la cortará según sus cortes.”  – No se ofrece todo el animal de en un momento, sino poco a poco, según sus cortes. Esto implica que hay cortes específicos propios del animal. Según el Talmud,[7] estos cortes son diez. De la misma manera, cuando hay una entrega total del ser humano, HaShem va reclamando poco a poco de él para que sea consagrado para el uso exclusivo de él.

 

1:7       “Y los hijos del sacerdote Aharón pondrán fuego en el altar, y colocarán leña sobre el fuego.”  – Según el Midrash, el fuego nunca dejó de estar encendido sobre el altar hasta que fue construido el templo en Yerushalayim. Ese fuego había caído del cielo. Cuando el templo de Shelomó fue construido cayó fuego de nuevo del cielo sobre el altar. Los sacerdotes mantenían el fuego todo el tiempo. Ese fuego cesó en los días del rey Menashé. Sin embargo, la Torá misma dice aquí que los sacerdotes tienen el mandamiento de poner leña y encender fuego sobre el altar, trayéndolo de lo que era común (Rashí).

El fuego es una clase de energía. Para que un sacrificio sea aceptable tiene que ser dado con gozo, entusiasmo, con un fuego en el corazón, que es el fuego del amor, como está escrito en Cantar de los cantares 8:6-7:

“Ponme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo, porque fuerte como la muerte es el amor, inexorables como el Sheol, los celos; sus destellos, destellos de fuego, la llama de HaShem. Las muchas aguas no pueden extinguir el amor, ni los ríos lo anegarán; si el hombre diera todos los bienes de su casa por amor, de cierto lo menospreciarían.”

 

1:8       “Luego los sacerdotes hijos de Aharón arreglarán las piezas, la cabeza y el sebo sobre la leña que está en el fuego sobre el altar.”  – Lo primero que se ofrece del animal, a parte de la sangre, es la cabeza. La primera letra del alfabeto hebreo es la alef, que significa “cabeza de toro”, “uno” y “lo primero”. Así que lo primero que se da es la cabeza. La cabeza del toro representa la mente del hombre, que es lo que primero hay que entregar a HaShem para ser quemada.

 

“el sebo sobre la leña” – El sebo es un tipo de grasa que protege las entrañas. Hay tres tipos de grasa en el cuerpo:

 

  • La energía acumulada en forma de grasa, principalmente debajo de la piel.
  • La grasa colorada que produce calor en el cuerpo. La grasa colorada quema las calorías de los alimentos. Los bebés tienen mucha grasa colorada. Una persona que se engorda sin comer muchas calorías, tiene falta de grasa colorada en su cuerpo. Una persona que come mucho y no engorda tiene mucha grasa colorada en su cuerpo.
  • El sebo que cubre las entrañas con fin de protegerlas de golpes y vibraciones dañinas.

 

El sebo que protege las entrañas es el que se ofrece en el altar. Se coloca encima de la cabeza del toro para cubrir el corte. Según Rashí, es para mostrar respeto hacia el Altísimo.

 

1:9       “Pero las entrañas y las patas las lavará él con agua. Y el sacerdote lo quemará todo sobre el altar como ofrenda de ascensión; es ofrenda encendida de aroma agradable para HaShem.”  – Las entrañas y las patas son lavadas en agua y luego quemadas en el fuego del altar. Entonces el sacrificio es agradable para HaShem. No es que el Creador esté disfrutando del sacrificio de un animal inocente que es quemado hasta ser calcinado. Él no es sádico. Tampoco tiene necesidades de los sacrificios, como está escrito en el Salmo 50:7-13:

 

“Oye, pueblo mío, y hablaré; Israel, yo testificaré contra ti. Yo soy Elohim, tu Elohim. No te reprendo por tus sacrificios, ni por tus ofrendas de ascensión, que están continuamente delante de mí. No tomaré novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos. Porque mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas. Toda ave de los montes conozco, y mío es todo lo que en el campo se mueve. Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y todo lo que en él hay. ¿Acaso he de comer carne de toros, o beber sangre de machos cabríos?”

Él olor grato delante de él no mana del animal cruelmente sacrificado, sino del corazón de la persona que lleva el sacrificio a HaShem. Si el corazón del hombre no está entregado a Él, su sacrificio no es agradable. Por esto está escrito que HaShem miró con agrado a Hevel y a su ofrenda. En primer lugar miró al hombre y luego miró a su ofrenda. La ofrenda es una expresión de un corazón que ama.

Aplicación personal de la ofrenda de ascensión

 

La olá representa la entrega total de nuestras vidas. Le damos todo lo que somos a HaShem. Nos damos a nosotros mismos a Él. No damos en primer lugar lo que tenemos o lo que podamos lograr, sino a nosotros mismos como ofrenda de ascensión, para ser consumidos delante de Él y no tener nada para nosotros mismos. No nos pertenecemos.

En el momento de la entrega somos presentados ante Él, para luego, poco a poco, experimentar la olá, empezando por darle nuestra vida, representada por la sangre.

Después de darle nuestra vida, Él nos va partiendo en trozos. Primero toma nuestra cabeza, nuestra mente, y la quema hasta que no quede nada de lo nuestro. Entonces nuestra oración será “No se haga mi voluntad sino la tuya. Las cosas no son de la manera que yo las entiendo, sino según lo que tú entiendas y según están reveladas en tu Torá.”

El siguiente paso del sacrificio de nuestro ser es cuando es quitado el “sebo”, aquella protección que cubre nuestras entrañas (nuestros motivos, intenciones y sentimientos). De esa manera somos hechos vulnerables. Nuestra insensibilidad hacia lo divino es eliminada. Esto se puede comparar con la circuncisión del corazón, cf. Deuteronomio 10:16. También puede ser comparado con la eliminación del muro de protección de argumentos alrededor de las emociones y la mente de una persona.

 

Este texto nos enseña que toda desobediencia en la sociedad puede ser combatida y destruida por una comunidad que ha tenido la experiencia de la olá, el sacrificio de ascensión, una entrega total, en la cual los argumentos de desobediencia han sido quemados en el fuego divino. El mundo está como está por la falta de obediencia en las comunidades de los hijos de HaShem.

 

Las entrañas representan los motivos, las emociones, los deseos etc. Las patas representan nuestra conducta, el caminar, nuestro estilo de vida. Nuestros motivos y nuestra conducta tienen que ser purificados por la Torá para poder ser ofrecidos delante de HaShem como un olor agradable. HaShem nunca acepta nuestros deseos sin haberlos purificado por la Torá. Tampoco acepta nuestro estilo de vida sin la purificación por la Palabra. Todo tiene que pasar por una corrección, mediante el proceso del estudio de la Torá dirigido por el Espíritu de HaShem. En las Escrituras, tanto la Torá como el Espíritu son simbolizados por el agua.

En la olá, todo tiene que ser quemado. Esto significa que no puedes dejar nada de tu vida para ti mismo si vas a ser agradable para HaShem. Todo tiene que ser entregado tu Padre celestial, pieza por pieza.

Segunda aliyá, 1:14 – 2:6

1:14     “Mas si su ofrenda para HaShem es una ofrenda de ascensión de aves, entonces traerá su ofrenda de tórtolas o de pichones.”  – Según Rashí, la palabra tórtolas, en este caso los machos, se refiere sólo a los adultos y la palabra pichones se refiere sólo a las crías.

 

2:1       “Cuando alguien ofrezca una oblación como ofrenda a HaShem, su ofrenda será de sémola de harina, sobre la cual echará aceite y pondrá incienso.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “alguien” es nefesh, que significa “alma”. La  oblación, en hebreo minjá, es el sacrificio de los pobres, que no tienen medios suficientes para ofrecer un animal. El Talmud[8] destaca este hecho diciendo que cuando el pobre ofrece una minjá, es contado como si hubiera ofrecido su propia alma a HaShem.

La oblación tiene que ser de harina de trigo, que es considerada como la mejor harina. La cebada era más barata, cf. 2 Reyes 7:1;. Las semillas del trigo no fueron sembrabas de manera que se echaban a grandes cantidades sobre un campo, sino poniendo grano por grano en la tierra.

La sémola, en hebreo solet, es la harina de trigo de mayor calidad, la más fina y tamizada. Esta harina también es llamada en español “flor de harina” o “harina candeal”. El aceite de oliva de las tres calidades sirve para esta ofrenda. El incienso es quemado en su totalidad. En cada ofrenda se añade sal. Todos estos productos son elaborados por el hombre.

Hay cinco tipos de oblación, descritos en los versículos 2:1-10. Todas tienen harina de trigo más fina. La diferencia entre ellas consiste en su manera de preparación. Según Levítico 14:21, una oblación tenía que tener, como mínimo, la décima parte de una efá se sémola y un log de aceite. Una efá equivale a unos 24.8 litros, (6.55 galones) según el cálculo del rabino A. H. Naé. Un log equivale a seis beitsim, “huevos”, entre 344 y 602 ml (11.6 – 20.5 onzas).

Según Rashi, se echaba aceite sobre toda la harina, y se ponía incienso sobre una parte de la harina. Según otra opinión se mezclaba la harina con el aceite. Este versículo enseña que uno que no es cohén, sacerdote, puede preparar esta ofrenda.

2:2       “Entonces la llevará a los sacerdotes hijos de Aharón; y el sacerdote tomará de ella un puñado de la flor de harina, con el aceite y con todo su incienso. Y el sacerdote la quemará como memorial sobre el altar; es ofrenda encendida de aroma agradable para HaShem.”  – Según Rashí, estaba permitido para un israelita entrar 11 codos, (5,5 metros), en el atrio del tabernáculo desde la entrada. Desde allí el sacerdote tomó un puñado, la cantidad que cabe en los tres dedos centrales de la mano, y lo quemaba en el altar junto con todo el incienso. El resto fue comido por los sacerdotes.

 

Los cinco tipos de oblación son los siguientes:

 

  • Solet – Una décima de una efá de sémola, junto con un log de aceite e incienso, 1:1-3.
  • Jalot – Diez tortas (hogazas) de sémola, revueltas con aceite y horneadas, 1:4.
  • Rekikím – Diez obleas de sémola, untadas con aceite y horneadas, 1:4.
  • Majabat – Oblaciones crujientes de sémola mezclada con aceite y frita en aceite en un sartén poco profundo que había en el templo, 1:5-6.
  • Marjeshet – Oblaciones de sémola mezclada con aceite y frita con aceite en un sartén hondo que había en el templo, 1:7-10.

Tercera aliyá, 2:7-16

2:8       “Cuando traigas a HaShem la ofrenda de cereal hecha de estas cosas, será presentada al sacerdote y él la llevará al altar.”  – Según el Talmud,[9] el cohén la hacía tocar la esquina sudoeste del altar.

2:11     “Ninguna ofrenda de cereal que ofrezcáis a HaShem será hecha con levadura, porque no quemaréis ninguna levadura ni ninguna miel como ofrenda encendida para HaShem.”  – Según Rashí, cualquier cosa dulce de un fruto es llamada devash, “miel”. Es evidente porque en el versículo siguiente dice que sirve como primicias y las primicias no fueron ofrecidas de la miel de abeja, sino de los frutos.

 

2:12     “Como ofrenda de primicias las ofreceréis a HaShem, pero no ascenderán como aroma agradable sobre el altar.”  – La levadura es ofrecida en los dos panes de las primicias de Shavuot, cf. 23:17. La miel de frutas es dada como primicias de las frutas dulces de los árboles, como higos y dátiles. La miel representa la persona que sólo desea disfrutar en la vida. La levadura representa la persona soberbia y altiva. Ninguna de estas personas pueden ser agradables para HaShem.

 

2:13     “Además, toda ofrenda de cereal tuya sazonarás con sal, para que la sal del pacto de tu Elohim no falte de tu ofrenda de cereal; con todas tus ofrendas ofrecerás sal.”  – Todas las ofrendas fueron saladas antes de ser colocadas en el fuego del altar. Según Rambam,[10] las ofrendas de animales fueron saladas sobre la rampa del altar, y las ofrendas de las aves y las oblaciones fueron saladas sobre el altar. La sal tiene un poder conservador y simboliza el pacto y la paz.

 

2:14     “Pero si ofreces a HaShem una oblación de las primicias, de espigas maduras tostadas al fuego, granos llenos molidos, ofrecerás la oblación de tus primicias.”  – Este texto habla del omer, la ofrenda de cebada que se daba en el templo después del sacrificio de pesaj. En este texto esta ofrenda es llamada “primicias”, en hebreo bicurim. La cebada es el primer cereal que madura en Israel. Esta fue la única ofrenda de cebada que se daba en el templo. Todas las demás eran de trigo. Según el Talmud,[11] las espigas fueron secadas al fuego en un tubo que se usaba para tostar y luego machacadas y molidas.

 

Aplicación personal de la oblación

El sacrificio de olá se da de animales. Estos animales representan la vida del hombre. Cuando se entrega un animal para ser quemado enteramente se está dando un mensaje a HaShem: “Yo te pertenezco enteramente”. La ofrenda de ascensión representa nuestra entrega total.

El sacrificio de minjá se da de los productos agrícolas. Estos productos representan el trabajo del hombre. Cuando entregamos estos productos a HaShem estamos diciendo: “Mi trabajo te pertenece enteramente”. La oblación representa nuestro servicio a HaShem.

Mientras que la ofrenda de ascensión no es comida, la mayor parte de la oblación es comida por los sacerdotes. Sólo un puñado de harina es ofrecido en el altar junto con todo el incienso. Esto nos enseña que el servicio que hacemos para HaShem es expresado principalmente por medio nuestro servicio a los líderes que él ha puesto sobre nosotros.

El incienso representa la oración y la alabanza a HaShem, cf. Salmo 141:2,. El hecho de que todo el incienso tiene que ser ofrecido a HaShem nos enseña que no podemos dar la alabanza suprema u orar a los hombres, sino sólo al Padre.

En Levítico 2:4 está escrito que las obleas de la minjá tienen que ser sin levadura, la cual simboliza la malicia y la hipocresía. De esto aprendemos que nuestro servicio a HaShem y a los líderes tiene que ser sin maldad, sincero, puro, limpio, sin motivos personales, sin hipocresía, sin auto proyección, sin orgullo, sin segundas intenciones, sin deseo de ser vistos y sin deseo de tener un puesto mayor.

Cuarta aliyá, 3:1-16

 

3:1       “Si su ofrenda es un sacrificio de las ofrendas de paz, si la ofrece del ganado, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecerá delante de HaShem.”  – Este sacrificio también es llamado corbán, traducido como “ofrenda”. De esto aprendemos que el propósito principal de este sacrificio también es poder acercarnos a HaShem. Ese es el principal propósito con todos los sacrificios. El shelamim, sacrificio de paz, también es voluntario, como la olá y la minjá. En la olá se ofrecen sólo animales machos, pero la ofrenda shelamim puede ser macho o hembra. Los animales no podían tener defecto para ser aceptados. HaShem merece lo mejor, y por esto constituiría una ofensa ofrecerle animales defectuosos, como está escrito en Malaquías 1:8-10:

 

“Y cuando presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Y cuando presentáis el cojo y el enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no lo ofreces a tu gobernador? ¿Se agradaría de ti o te recibiría con benignidad?–dice HaShem de los ejércitos. Ahora pues, ¿no pediréis el favor de Elohim, para que se apiade de nosotros? Con tal ofrenda de vuestra parte, ¿os recibirá El con benignidad?–dice HaShem de los ejércitos. ¡Oh, si hubiera entre vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais mi altar en vano! No me complazco en vosotros–dice HaShem de los ejércitos– ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.”

 

Sólo una parte del sacrificio de paz fue entregada al templo. El resto fue comido en algún lugar del atrio o dentro de las murallas de Yerushalayim. Mediante este sacrificio se podía disfrutar juntamente con HaShem, comiendo con la familia y los amigos. Esta comida constituye una manera de disfrutar de la íntima relación con HaShem.

 

3:5       “Y los hijos de Aharón lo quemarán en el altar, sobre la ofrenda de ascensión que está sobre la leña en el fuego; es una ofrenda encendida de aroma agradable para HaShem.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “sobre” es ´al. Normalmente significa “sobre” pero también puede significar “además”, como en Levítico 2:2. Según Rashí, en este caso hay que entenderlo como “aparte de”. Esto significa que las partes separadas del animal del sacrificio de paz son quemadas sobre el altar después de la ofrenda de ascensión continua. Esto nos enseña que no puede haber un verdadero disfrute de la comunión con HaShem, sin antes haberse entregado totalmente.

 

  • La olá dice: Toda mi vida es para ti.
  • La minjá dice: Te sirvo con toda mi vida.
  • El shelamim dice: Tú eres mi alegría y mi disfrute. Quiero estar contigo junto con mi familia y mis amigos, pasar tiempo en tu presencia, alabándote y recibir tus bendiciones.

 

3:17     “Estatuto perpetuo será por todas vuestras generaciones, dondequiera que habitéis: ninguna grasa ni ninguna sangre comeréis.”  – Esta prohibición aplica incluso después de la destrucción del templo y no solamente dentro de la tierra de Israel, sino también fuera.

 

Quinta aliyá, 4:1-26

 

4:2-3    “Habla a los hijos de Israel, diciendo: Si alguien peca inadvertidamente en cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, y hace alguna de ellas; si el que peca es el sacerdote ungido, trayendo culpa sobre el pueblo, que entonces ofrezca a HaShem un novillo sin defecto como ofrenda por el pecado, por el pecado que ha cometido.”  – Ahora pasamos a la ofrenda de jatat. La palabra jatat,[12] “error”, “pecado”, viene de la raíz jatá,[13] que significa “fallar”, “errar”, “pecar”. En Levítico 4:23, esta ofrenda también es llamada corbán, lo cual nos enseña que también es un medio para poder acercarse a HaShem. Pero, en estos versículos normalmente no se usa la palabra corbán, “ofrenda”, como en el caso de la olá y la minjá, sino sólo le-jatat, “por pecado”.

 

Hay dos tipos de sacrificios por el pecado, jatat y asham. El primero expía por ciertos pecados cometidos por error, el segundo expía por ciertos pecados cometidos con premeditación. El jatat expía por los pecados cometidos contra los mandamientos negativos que si hubieran sido cometidos deliberadamente, el pecador hubiera sido reo del castigo de caret (extirpación). Hay 43 pecados de este tipo, la mayoría de ellos son de relaciones sexuales prohibidas. El jatat sólo expía por estos pecados cuando son cometidos por ignorancia. Esto nos enseña que la falta de conocimiento no exime al pecador de su responsabilidad. El que peca sin saber también es culpable delante de HaShem.

En el primer caso se habla del sacerdote ungido que peca, trayendo culpa sobre el pueblo. Como el sumo sacerdote representa al pueblo, su pecado repercute sobre toda la nación. El pecado también puede consistir en que el sumo sacerdote haga una mala interpretación de la Torá y luego él mismo siga esa decisión halájica equivocada resultando en que también el pueblo la siga.

“el sacerdote ungido” – En hebreo es ha-cohén ha-mashíaj. Es la primera vez que aparece la expresión ha-mashíaj, “el ungido”, en la Torá. La expresión aparece tres veces en esta aliyá, v. 3, 5 y 16. ¡Es muy significativo que la primera vez que el Mesías es presentado en la Torá, es en relación con el sacrificio de pecado!

 

En el versículo 5 está escrito:

 

“Luego el sacerdote ungido (HaMashíaj) tomará de la sangre del novillo y la traerá a la tienda de reunión”

 

En el versículo 16 está escrito:

 

“Entonces el sacerdote ungido (HaMashíaj) traerá sangre del novillo a la tienda de reunión”

 

4:4       “Traerá el novillo a la puerta de la tienda de reunión delante de HaShem, pondrá su mano sobre la cabeza del novillo y lo degollará delante de HaShem.”  – Según Rashí, el novillo tiene que tener tres años de edad.

 

4:11-12 “Pero la piel del novillo y toda su carne, con su cabeza, sus patas, sus entrañas y su estiércol, es decir, todo el resto del novillo, lo llevará a un lugar limpio fuera del campamento, donde se echan las cenizas, y lo quemará al fuego sobre la leña; lo quemará donde se echan las cenizas.”  – Cuando la sangre es llevada dentro del tabernáculo, el resto del animal no se puede comer, sino es quemado fuera del campamento, cf. Levítico 4:21; 6:30; 16:27.

 

4:13     “Si es toda la congregación de Israel la que comete error, y el asunto pasa desapercibido a la asamblea, y hacen cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, haciéndose así culpables” – Según Rashí, la congregación, de la cual se habla aquí, no es todo el pueblo, sino el Gran Sanhedrín, con 71 miembros, el órgano de mayor autoridad en la nación, con poderes legislativos, judiciales y, en ciertos casos, ejecutivos. Si este tribunal se equivocaba en una decisión de haljá (código de conducta judío), y por error permitía un acto prohibido por la Torá, se ofrecía un novillo por ese pecado de todo el pueblo.

 

4:22     “Cuando es un jefe el que peca e inadvertidamente hace cualquiera de las cosas que HaShem su Elohim ha mandado que no se hagan, haciéndose así culpable”  – Si un jefe, un rey o un miembro del sanedrín peca por error en alguna en las cosas prohibidas que producen caret si se comete deliberadamente, tiene que presentar un macho cabrío como sacrificio de pecado.

 

4:24     “Pondrá su mano sobre la cabeza del macho cabrío y lo degollará en el lugar donde se degüella la ofrenda de ascensión delante de HaShem; es una ofrenda por el pecado.”  – En el lugar donde es degollada la olá, al lado norte del altar, se degüella el jatat, para no avergonzar al pecador, cf. v. 29, 33. Así los demás no ven si el sacrificio es de ascensión o de pecado y no hay lugar para malos pensamientos y malas lenguas. HaShem protege de esa manera la fama del pecador arrepentido.

 

4:27     “Y si es alguno del pueblo el que peca inadvertidamente, haciendo cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, y se hace así culpable” – Si un miembro del pueblo peca por error en alguna de las cosas prohibidas que producen caret si se comete deliberadamente, tendrá que traer una cabra como sacrificio de pecado para que reciba el perdón.

 

En Números 15:27-31 está escrito:

 

“También, si una persona peca inadvertidamente, ofrecerá una cabra de un año como ofrenda por el pecado. Y el sacerdote hará expiación delante de HaShem por la persona que ha cometido error, cuando peca inadvertidamente, haciendo expiación por él, y será perdonado. Para el que es nativo entre los hijos de Israel y para el extranjero que reside entre ellos, tendréis una sola ley para el que haga algo inadvertidamente. Pero aquél que obre con la mano levantada, ya sea nativo o extranjero, ése blasfema contra HaShem, y esa persona será cortada de entre su pueblo. Porque ha menospreciado la palabra de HaShem, y ha quebrantado su mandamiento, esa persona será enteramente cortada; su culpa caerá sobre ella.”

El que obra con mano levantada, es decir desafiando a HaShem, no tendrá perdón jamás. Si realmente eres consciente de la gravedad del pecado que piensas cometer y aún así lo cometes, no tendrás perdón.

Sexta aliyá, 4:27 – 5:10

 

Los sacrificios que se da por haber cometido, por ignorancia, alguno de los 43 pecados mencionados anteriormente, es de carácter fijo. Tanto el rico como el pobre tendrán que sacrificar lo mismo. Sin ambargo, en el capítulo 5 encontramos otro tipo de sacrificio de jatat que es de carácter variable, según las posibilidades económicas del pecador. Este sacrificio es llamado corbán olé ve-yored, “ofrenda que sube y baja”, es decir “variable”, según los ingresos de la persona. Este sacrificio es ofrecido por cometer una de las tres transgresiones siguientes:

 

  • Un juramento de testimonio falso. Por haber observado una transacción financiera y luego niega haberla visto y jura falsamente ante el beit din (tribunal), Levítico 5:1.
  • Si entra en el templo o come de los sacrificios en estado de tumá (impureza ritual), Levítico 5:2-3.
  • Un juramento falso no intencional. Por ejemplo, si jura no haber hecho algo que luego se da cuenta que sí lo hizo sin darse cuenta, Levítico 5:4.

 

5:3       “O si toca inmundicia humana, de cualquier clase que sea la inmundicia con que se contamine, sin darse cuenta, y después llega a saberlo, será culpable.”  – La “inmundicia humana” se refiere a un cadáver o los restos de un cadáver, que es la fuente principal de impureza ritual. Uno será culpable si entra en el santuario en estado de impureza ritual por haber tocado un muerto o incluso por haber tocado a una persona que ha tocado un cadáver, cf. Números 9:7; 19:13. La manera de purificarse de la tumá es, entre otras cosas, pasar todo el cuerpo por una mikvé, un baño ritual.

 

5:4       “O si alguien, sin pensar, jura con sus labios hacer mal o hacer bien, en cualquier asunto que el hombre hable sin pensar con juramento, sin darse cuenta, y luego llega a saberlo, será culpable de cualquiera de estas cosas.”  – Según Rashí, se refiere al hecho de jurar para hacer mal o bien a sí mismo.

5:5       “Así será que cuando llegue a ser culpable de cualquiera de estas cosas, confesará aquello en que ha pecado.”  – La confesión del pecado es una de las condiciones para poder obtener el perdón,

Al presentar un sacrificio de pecado, se hacen tres cosas:

 

  • Imposición de manos – en relación con las obras.
  • Confesión de pecado – en relación con las palabras.
  • Quema de intestinos – en relación con los pensamientos.

 

Estas son las tres áreas en las que el hombre puede pecar, obras, palabras y pensamientos. Por lo tanto tendrá que ser juzgado en estas tres áreas.

 

Séptima aliyá, 5:11 – 6:7 (5:26 versión hebrea)

 

El último sacrificio mencionado aquí es el de asham, culpa. La ofrenda por la culpa consiste en un carnero o un cordero. Se ofrece cuando se comete uno de estos cinco pecados:

 

  • Por sacar beneficio de una comida sagrada o de un objeto sagrado del templo, 5:14-16.
  • Por robar y luego jurar en vano que no lo había hecho, Levítico 6:1-7.
  • Para la purificación de un leproso, Levítico 14:12-18.
  • Por fornicar con la sierva de otro hombre, Levítico 19:20-21.
  • Por contaminación durante el nazareato, Números 6:9-12.

Además, en Levítico 5:17-19 hay un tipo de ofrenda por la culpa llamada asham talui, de culpa pendiente. Es ofrecida cuando uno no está seguro si cometió un pecado para el cual se requiere un sacrificio jatat. Esta ofrenda no es definitiva, sino en el caso de que el que duda luego descubra que sí pecó, tendrá que dar una ofrenda de jatat por ese pecado. Esto nos enseña que la negligencia en asuntos espirituales es vista como un delito delante de HaShem.

5:16     “Hará restitución por aquello en que ha pecado en las cosas sagradas, y añadirá a ello la quinta parte, y se lo dará al sacerdote. Y el sacerdote hará expiación por él con el carnero de la ofrenda por la culpa, y le será perdonado.”  – La restitución del daño hecho es una condición para obtener el perdón.

 

5:17     “Si alguno peca y hace cualquiera de las cosas que HaShem ha mandado que no se hagan, aunque no se dé cuenta, será culpable y llevará su castigo.”  – Aunque no se dé cuenta, será culpable. No hay excusa si no se estudia la Torá.

 

Así que HaShem espera que su pueblo estudie la Torá. No hay excusa para no estudiar y pecar por ignorancia. El que peca por ignorancia es por haber sido negligente en los estuElohim de la Torá y es culpable.

 

6:2       “Cuando alguien peque y cometa una falta contra HaShem, engañando a su prójimo en cuanto a un depósito o alguna cosa que se le ha confiado, o por robo, o por haber extorsionado a su prójimo”  – Aquí aprendemos que si engañamos al prójimo estamos cometiendo una falta contra HaShem.

 

6:4-5    “será, entonces, que cuando peque y sea culpable, devolverá lo que tomó al robar, o lo que obtuvo mediante extorsión, o el depósito que le fue confiado, o la cosa perdida que ha encontrado, o cualquier cosa acerca de la cual juró falsamente; hará completa restitución de ello y le añadirá una quinta parte más. Se la dará al que le pertenece el día que presente su ofrenda por la culpa.”  – En primer lugar tendrá que devolver el mismo objeto que robó. En el caso de no poder hacerlo, tendrá que hacer restitución. En ambos casos tendrá que añadir el 20% de su valor. Esto nos enseña que no es válido robar un objeto de alguien y luego pagar el 120% de su valor y quedarse con el objeto. El que tiene el objeto en su poder está obligado a devolverlo. Sólo en el caso de no poder hacerlo, podrá restituirlo de otra manera.

Aplicación personal y mesiánica de los sacrificios de pecado y de culpa

Hay dos problemas en el hombre, el pecado y los pecados. El pecado es la inclinación pecaminosa, el yetser hará, la carne. Los pecados son las obras realizadas por esa inclinación. Una persona recién nacida tiene inclinación pecaminosa, pero no tiene pecados, porque no ha cometido ninguna transgresión.

Los sacrificios de pecado, jatat, y de culpa, asham, cubren el pecado y los pecados cometidos eliminando sus consecuencias, pero no los quitan del todo. Sin embargo, la muerte de Mashíaj no solamente quita los pecados y todas las consecuencias que los sacrificios de los animales no pudieron eliminar, sino también trata con el mismo origen del pecado, la inclinación maligna, que fue activada en el hombre en el huerto del Edén.

El sacrificio jatat fue dado para cubrir los resultados negativos de la inclinación maligna, el pecado. El sacrificio asham fue dado para cubrir los resultados negativos de nuestras obras malignas, los pecados.

 

 

De los 613 mandamientos que hay en la Torá, aparecen tres en Bereshit y 111 en Shemot, sumando 114. En el libro de Vayikrá hay 247 mandamientos, 95 positivos y 152 negativos. La lista que presentamos después de cada parashá, sigue el orden formulado por el Sefer haJinuj, que se basa en la clasificación hecha por Rambam (Maimónides) en su libro Sefer haMitsvot. En esta parashá se encuentran los mandamientos 115-130 de los 613.

 

  1. Precepto de ofrecer la ofrenda de ascensión [olá] conforme las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 1:3.
  2. Precepto de ofrecer la oblación de harina [minjá] conforme las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 2:1.
  3. Prohibición de ofrecer levadura o miel en el altar, Levítico 2:11.
  4. Prohibición de ofrecer cualquier ofrenda sin sal, Levítico 2:13.
  5. Precepto de salar las ofrendas, Levítico 2:13.
  6. Precepto de la Corte Suprema de Justicia [Sanhedrín] de ofrecer una ofrenda cuando emitió una decisión halájica errónea, Levítico 4:13.
  7. Precepto de ofrecer una ofrenda de pecado [jatat] cuando un individuo comete por error una transgresión que conlleve la pena de caret, Levítico 4:27.
  8. Precepto de ser testigo en la Corte de Justicia, Levítico 5:1.
  9. Precepto de ofrecer una ofrenda de valor variable [corbán olé veyored] en ciertos casos específicos, Levítico 5:1.
  10. Prohibición de separar completamente la cabeza del ave ofrecida como ofrenda de pecado [jatat], Levítico 5:8.
  11. Prohibición de poner aceite de oliva en la oblación de harina de un transgresor [minjat joté], Levítico 5:11.
  12. Prohibición de poner incienso en la oblación de harina de un transgresor [minjat joté], Levítico 5:11.
  13. Precepto de pagar el monto principal de su valor más una quinta parte adicional cuando un individuo haya ingerido o utilizado un alimento u otro objeto consagrado, Levítico 5:15.
  14. Precepto de ofrecer la ofrenda de culpa en ciertos casos específicos de transgresión dudosa [asham talui], Levítico 5:17-18.
  • Precepto de ofrecer la ofrenda de culpa en ciertos casos específicos de transgresión segura [asham vadai], Levítico 6:2 (5:21 heb.).
  • Precepto de regresar lo robado, Levítico 6:4 (5:23 heb.).

 

[1]       Strong H7133 qorban qurban, kor-bawn’, koor-bawn’, From H7126; something brought near the altar, that is, a sacrificial present: – oblation, that is offered, offering.

[2]       Strong H7126 qârab, kaw-rab’, A primitive root; to approach (causatively bring near) for whatever purpose: – (cause to) approach, (cause to) bring (forth, near), (cause to) come (near, nigh), (cause to) draw near (nigh), go (near), be at hand, join, be near, offer, present, produce, make ready, stand, take.

[3]       Strong H5930 ‛ôlâh  ‛ôlâh, o-law’, o-law’, Feminine active participle of H5927; a step or (collectively stairs, as ascending); usually a holocaust (as going up in smoke): – ascent, burnt offering (sacrifice), go up to. See also H5766.

[4]       Strong H5927 ‛âlâh, aw-law’, A primitive root; to ascend, intransitively (be high) or active (mount); used in a great variety of senses, primary and secondary, literally and figuratively: – arise (up). (cause to) ascend up, at once, break [the day] (up), bring (up), (cause to) burn, carry up, cast up, + shew, climb (up), (cause to, make to) come (up), cut off, dawn, depart, exalt, excel, fall, fetch up, get up, (make to) go (away, up), grow (over), increase, lay, leap, levy, lift (self) up, light, [make] up, X mention, mount up, offer, make to pay, + perfect, prefer, put (on), raise, recover, restore, (make to) rise (up), scale, set (up), shoot forth (up), (begin to) spring (up), stir up, take away (up), work.

[5]       Strong H4503 minchâh, min-khaw‘, From an unused root meaning to apportion, that is, bestow; a donation; euphemistically tribute; specifically a sacrificial offering (usually bloodless and voluntary): – gift, oblation, (meat) offering, present, sacrifice.

[6]       Strong H3722 kâphar, kaw-far’, A primitive root; to cover (specifically with bitumen); figuratively to expiate or condone, to placate or cancel: – appease, make (an) atonement, cleanse, disannul, forgive, be merciful, pacify, pardon, to pitch, purge (away), put off, (make) reconcile (-liation).

[7]       Tamid 4:2 y Yomá 25b.

[8]       Menajot 104b.

[9]       Sotá 14b.

[10]      Asurei Mizbeaj 5:3.

[11]      Menajot 66b.

[12]      Strong H2403 chaṭṭâ’âh  chaṭṭâ’th, khat-taw-aw’, khat-tawth’, From H2398; an offence (sometimes habitual sinfulness), and its penalty, occasion, sacrifice, or expiation; also (concretely) an offender: – punishment (of sin), purifying (-fication for sin), sin (-ner, offering).

[13]      Strong H2398 châṭâ’, khaw-taw’, A primitive root; properly to miss; hence (figuratively and generally) to sin; by inference to forfeit, lack, expiate, repent, (causatively) lead astray, condemn: – bear the blame, cleanse, commit [sin], by fault, harm he hath done, loss, miss, (make) offend (-er), offer for sin, purge, purify (self), make reconciliation, (cause, make) sin (-ful, -ness), trespassive.

Parashá 23 Pekudei

כ״ה באדר ה׳תשע״ה (March 16, 2015) por  
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23 Pekudei

Parashá 23 Pekudei

Éxodo 38:21 – 40:38

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 

Aliyás de la Torá (los años que se lee por separado):

  1. 38:21 – 39:1
  2. 39:2-21
  3. 39:22-32
  4. 39:33-43
  5. 40:1-16
  6. 40:17-27
  7. 40:28-38
  8. Maftir: 40:34-38

Haftará: 1 Reyes 7:51 – 8:21 (tradición ashkenazí); 7:40-50 (tradición sefardí)

Pekudei

Significa “Cuentas de”.

Primera aliyá, 38:21 – 39:1

Moshé ordena que se haga un recuento de todo el material que se ha utilizado para el tabernáculo. El servicio de los levitas estará bajo la dirección de Itamar hijo de Aharón. Betsalel, junto con Aholiav, han hecho todo lo que el Eterno ha mandado a Moshé. La cantidad total de oro empleado en toda la obra es de 29 talentos y 730 siclos. Se ha usado 100 talentos y 1775 siclos de plata, que corresponden a una beca por cabeza de los 603 550 hombres contados, de 20 años para arriba. Los 100 talentos han sido usados para las 100 basas de las tablas del santuario y las columnas del velo. Los 1775 siclos se usaron para los ganchos y demás detalles de los pilares del atrio. La contribución del cobre fue de 70 talentos y 2400 siclos, con el cual se hizo las basas de los pilares para la entrada de la tienda, el altar y sus utensilios, las basas de los pilares del atrio y su portal y todas las estacas. De la lana se han hecho vestiduras de encajes para el servicio en el santuario. También se han hecho vestiduras para Aharón.

Segunda aliyá, 39:2-21

El efod se ha hecho de oro, lana y lino y todos sus detalles han sido hechos según el Eterno ordenó a Moshé.

Tercera aliyá, 39:22-32

El manto del Efod y las vestiduras sacerdotales han sido hechos según el Eterno ordenó a Moshé. La placa frontal ha sido hecha según el Eterno ordenó a Moshé. La obra del tabernáculo ha sido terminada y los hijos de Israel han hecho conforme a todo lo que el Eterno ha ordenado a Moshé.

 

Cuarta aliyá, 39:33-43

Los hijos de Israel traen el tabernáculo a Moshé con todos sus utensilios y él lo revisa. Ellos han hecho como le ha ordenado el Eterno. Moshé los bendice.

Quinta aliyá, 40:1-16

En el primer día del primer mes tendrá que ser erigida la tienda de la cita. El arca será colocado en su lugar y protegido con el velo. Serán colocados la mesa, el candelabro, el altar de oro y la pantalla de entrada del tabernáculo. Serán puestos el altar y la fuente con agua en sus lugares. El atrio y su entrada serán arreglados. Moshé tendrá que ungir el tabernáculo y todo lo que está en él y santificarlo. También será ungido y santificado el altar y todos sus utensilios así como la fuente y su base. Moshé hará que se acerquen Aharón y sus hijos para ser lavados, vestidos, ungidos y santificados. La unción hará que puedan oficiar delante del Eterno y su unción les será por sacerdocio perpetuo para sus generaciones. Moshé hace según todo lo que el Eterno le ha ordenado.

Sexta aliyá, 40:17-27

En el primer mes del segundo año el tabernáculo es erigido por Moshé. Coloca sus basas, fija los maderos y sus barras, levanta sus pilares, extiende la tienda sobre el tabernáculo y coloca la cobertura por encima, como el Eterno ha mandado. Coloca el testimonio dentro del arca, inserta las varas en el arca, pone la cubierta sobre el arca, mete el arca en el mishcán y coloca el velo de separación, como el Eterno ha mandado. Pone la mesa en la tienda de la cita, en el lado norte, fuera del velo y dispone el arreglo de los panes delante del Eterno, como el Eterno ha mandado. Pone el candelabro en la tienda de la cita, frente a la mesa, en el lado sur del mishcán y enciende las lámparas delante del Eterno, como el Eterno ha mandado. Coloca el altar de oro en la tienda de la cita, en frente del velo y hace que el sahumerio suba en humareda, como el Eterno ha mandado.

Séptima aliyá, 40:28-38

Moshé coloca la pantalla en la entrada del mishcán, pone el altar de la ofrenda de ascensión a la entrada y de la tienda y ofrece una ofrenda de ascensión y la oblación, como el Eterno ha mandado. Coloca la fuente entre la tienda y el altar y pone allí agua para lavarse. Allí se lavarán Moshé, Aharón y sus hijos antes de entrar en la tienda de la cita y antes de acercarse al altar, como el Eterno ha mandado. Erige el atrio alrededor del tabernáculo y del altar y coloca la pantalla de la puerta del atrio. Así Moshé concluye la obra.

Entonces la nube cubre la tienda de la cita y la gloria del Eterno llena el mishcán. Moshé no puede entrar. Cuando la nube se eleva, los hijos de Israel parten en todos sus viajes. Si la nube no se eleva no parten. De día está la nube del Eterno sobre el tabernáculo y de noche hay fuego sobre él a la vista de toda la casa de Israel, en todos sus viajes.

Comentarios

 

Primera aliyá, 38:21 – 39:1

 

38:21 “Estas son las cuentas del tabernáculo, el tabernáculo del testimonio, según fueron contadas conforme al mandato de Moshé. El servicio de los levitas estuvo bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aharón.”  – Moshé dio la orden para rendir cuentas ante todo el pueblo de cómo se había utilizado el material donado para la obra del Eterno. No sólo el pueblo de Israel podía ver estas cuentas, sino todo el mundo que tiene acceso a la Torá puede ver como Moshé había administrado el oro, la plata, el cobre, las piedras preciosas y los demás objetos de valor. Esto nos enseña la importancia de tener cuentas claras en las congregaciones y en la administración pública de cualquier organización. Moshé tomó la iniciativa para hacer esta rendición de cuentas ante el pueblo, para que nadie le acusara de corrupto. En ningún momento dio oportunidad para que el pueblo pensara que él se había hecho rico a costa de los donativos a la obra del Eterno, como está escrito en Números 16:15b:

 

“No he tomado de ellos ni un solo asno, ni le he hecho daño a ninguno de ellos.”

 

Moshé podía haber reclamado el asno que usó para ir de Midyán a Egipto cuando fue llamado a servir en la obra del Eterno, cf. Éxodo 4:20. Él entregó su propiedad personal para cumplir con la tarea de sacar el pueblo de la esclavitud y no la reclamó después, aunque tenía todo el derecho para ello.

 

En 1 Samuel 12:3 el profeta Shmuel está hablando delante del pueblo según está escrito:

 

“Aquí estoy; testificad contra mí delante de HaShem y delante de su ungido. ¿A quién he quitado buey, o a quién he quitado asno, o a quién he defraudado? ¿A quién he oprimido, o de mano de quién he tomado soborno para cegar mis ojos con él? Testificad, y os lo restituiré. Y ellos dijeron: Tú no nos has defraudado ni oprimido, ni has tomado nada de mano de ningún hombre.”

 

El procedimiento de Moshé en relación con los objetos de valor del tabernáculo es un ejemplo para todo líder que administra el dinero, y especialmente el dinero que ha sido donado para la obra del Eterno. Al viajar por los diferentes países me he dado cuenta que hay mucho descuido en esta área por parte de los que administran la economía de las congregaciones. Esta es una de las razones por las que la shejiná no viene más fuertemente sobre nosotros, porque no estamos haciendo las cosas bien. Si no administramos bien nuestra economía privada y la colectiva, no vamos a poder administrar las cosas espirituales. Si no hemos sido fieles con las riquezas de este mundo, ¿cómo vamos a poder ser fieles con las verdaderas riquezas?

 

38:24 “El total del oro empleado para la obra, en toda la obra del santuario, es decir, el oro de la ofrenda mecida, fue de veintinueve talentos y setecientos treinta siclos, según el siclo del santuario.”  – Cuando se hace una ofrenda voluntaria del público, siempre debe ser contada y registrada, por escrito, por un mínimo de dos personas de suma confianza en la comunidad. Todo el dinero recogido debe ser apuntado en un libro de cuentas. Cada ingreso registrado en el libro de cuentas debe tener un recibo adicional firmado por dos personas, que justifique la cantidad registrada en el libro. En el libro de cuentas también debe haber un registro de todos los gastos de la congregación. Para cada gasto tiene que haber un justificante sellado y/o firmado por la persona o la empresa que ha recibido el dinero. Si es una compra se añade la factura de compras. El libro de cuentas tiene que ser accesible a todos los miembros de la comunidad. En la administración económica tiene que haber una total transparencia, para que no se levanten sospechas de malversación de fondos y de abuso de los bienes comunes. Si la congregación posee una cuenta bancaria, la cuenta no puede estar en nombre de un individuo. Si la congregación ha sido registrada como persona jurídica puede abrir cuenta como tal, pero en el caso de que no es una persona jurídica, debe haber tres firmantes de la cuenta bancaria de la congregación, aunque esté en nombre uno de los tres. La cuenta no debe estar en nombre del que recibe salario de la congregación por su trabajo.

Si un anciano o líder recibe un sueldo por su trabajo en la comunidad no debe administrar las cuentas de la comunidad. Las cuentas deben ser administradas por una sola persona, pero siempre debe tener dos revisores que revisen las cuentas periódicamente. Si la organización es grande, debe solicitar ayuda de revisores que no son miembros de la congregación, preferentemente una empresa profesional de prestigio en la sociedad que se dedica a estas cosas. Si las cuentas son claras, los líderes no corren el riesgo de ser acusados por el pueblo y perder la confianza. Una de las cosas más tristes es cuando un líder pierde la confianza del pueblo. Para evitar sospechas es importante ser cuidadoso en el área de la economía.

 

38:25-26 “Y la plata de los que fueron contados de la congregación, fue cien talentos y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario; una beka por cabeza, o sea medio siclo, según el siclo del santuario, por cada uno de los que fueron contados de veinte años arriba, por cada uno de los seiscientos tres mil quinientos cincuenta.”  – La mitad de 603 550 son 301 775. Así que hubo en total 301 775 siclos de plata. Cada talento contiene 3000 siclos. Los 100 talentos corresponden a 300 000 siclos. Sobran 1775 siclos. El talento normal equivale a 60 mané. El mané equivale a 25 siclos. Según Rashí, el mané utilizado para el santuario era el doble que el mané normal. Así que el talento, en hebreo kikar, del cual se habla aquí, corresponde a 120 mané. 25 siclos x 120 mané = 3000 siclos.

 

“una beka por cabeza” – En hebreo dice beka la-gulgolet. La palabra cabeza es gulgolet[1] que significa “cráneo”, “calavera”.

 

38:29   “Y el bronce de la ofrenda mecida fue setenta talentos y dos mil cuatrocientos siclos.”  – Si el siclo pesa 17 gramos llegamos a la siguiente conclusión:

Oro                29 talentos y 730 siclos = 87 730 siclos.  87 730 x 17 gramos =    1 491 kilogramos.

Plata              100 talentos y 1775 siclos = 301 775 siclos.  301 775 x 17 gr. =   5 130 kilogramos.

Cobre            70 talentos y 2400 siclos = 212 400 siclos.    212 400 x 17 gr. =   3 610 kilogramos.

TOTAL        10 231 kilogramos.

La plata era el material más pesado del tabernáculo. La plata representa la redención y la misericordia. Es interesante destacar que el cobre, o bronce, tenía menos peso que la plata. El cobre representa el juicio y la justicia. Esto nos enseña que la misericordia del Eterno supera su juicio

En el Salmo 103:10 está escrito:

“No nos ha tratado según nuestros pecados, ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades”

Estos dos materiales, la plata y el cobre, son el fundamento del tabernáculo. En la tienda de reunión hay 100 basas de plata que hablan de la misericordia del Eterno y en las 60 basas de los pilares del atrio hay cobre que hablan de la justicia del Eterno. Las cuatro columnas que sostenían el velo entre el lugar santo y el santísimo fueron cubiertas de oro y sus basas eran de plata. Las cinco columnas que estaban en la entrada del tabernáculo, que sujetaban la pantalla que dividía entre el atrio y el lugar santo estaban cubiertas de oro y sus basas eran de cobre. El fundamento del atrio era de cobre. El fundamento del lugar santo era de cobre y plata y el fundamento del lugar santísimo era de plata. En los pilares del atrio que estaban hechos de cobre, también había elementos de plata. Esto nos habla de que el Eterno muestra su misericordia en medio del juicio.

39:1     “Además, de la lana azul, lana púrpura y lana carmesí hicieron vestiduras finamente tejidas para ministrar en el lugar santo, y también hicieron las vestiduras sagradas para Aharón, tal como HaShem había mandado a Moshé.”  – En la primera parte del versículo se mencionan tres tipos de lana, azul, púrpura y carmesí, pero no se menciona el lino. La conclusión que hace Rashí de esto es que allí no se habla de las vestiduras sacerdotales, que contenían lino, sino de las vestiduras con las que se recubrían los utensilios del santuario a la hora de emprender los viajes, cf. Números 4:8, 12, 13.

 

“tal como HaShem había mandado a Moshé” – Esta expresión aparece 18 veces en esta parashá. ¡Qué importante es hacer las cosas conforme a las palabras que han sido habladas desde el cielo por medio de Moshé!

Correspondientemente a estas 18 veces cuando aparece la misma expresión, los hombres de la Gran Asamblea[2] instituyeron que la oración de la amidá[3] contenga 18 bendiciones.[4]

Segunda aliyá, 39:2-21

39:5     “Y el cinto para ceñirse que estaba sobre él, era de él mismo, de la misma hechura: de oro, de lana azul, lana púrpura y lana escarlata y de lino trenzado, tal como HaShem había mandado a Moshé.”  – Sólo una persona en toda la congregación recibió la visión completa de la construcción de la obra del santuario. Los demás tenían que someterse al líder principal para poder hacer la voluntad del Eterno.

Tercera aliyá, 39:22-32

39:32 “Así fue acabada toda la obra del tabernáculo de la tienda de reunión. Los hijos de Israel hicieron conforme a todo lo que HaShem había mandado a Moshé; así lo hicieron.”  – Según el Midrash[5], Moshé bajó del monte después de haber recibido el perdón por el pecado del becerro de oro, el día 10 del 7º mes, llamado tishrí. Después empezaron la construcción del tabernáculo que estaba terminada antes del primer mes del segundo año. De esto aprendemos que la construcción no podía haber durado más de cinco meses. Según el Midrash[6], el mishcán fue finalizado el día 25 de kislev del año 2449. Kislev es el 9º mes hebreo. Esto significa que la obra duraría algo más de dos meses. En el 25 de kislev es hoy en día la fecha del inicio de la fiesta del januká, que fue establecida para conmemorar la re-dedicación del segundo templo en el tiempo de los macabeos.

 

Cuarta aliyá, 39:33-43

 

39:43 “Y Moshé examinó toda la obra, y he aquí, la habían llevado a cabo; tal como HaShem había ordenado, así la habían hecho. Y Moshé los bendijo.”  – La bendición viene por la obediencia. Si quieres ser bendecido, obedece al Eterno y sométete al liderazgo que él ha establecido. La bendición vino por medio de Moshé. El liderazgo transmite la bendición al pueblo.

 

Quinta aliyá, 40:1-16

 

40:2     “El primer día del mes primero levantarás el tabernáculo de la tienda de reunión.”  – El mes de aviv, o nisán, es el mes de la redención y también para el inicio del culto en el santuario, cf. Ezequiel 45:18; 2 Crónicas 29:3, 17; Esdras 7:9. Según Rashí, el tabernáculo fue levantado el octavo día de la iniciación de los sacerdotes.

 

Sexta aliyá, 40:17-27

 

40:18 “Moshé levantó el tabernáculo y puso sus basas, colocó sus tablas, metió sus barras y erigió sus columnas.”  – Moshé fue el que levantó el tabernáculo.

Según el Midrash[7], citado por Rashí, Moshé tuvo el honor de levantar el tabernáculo por no haber podido hacer ninguna labor con él. Según esta interpretación, ningún hombre había podido levantarlo por causa del peso de los maderos. Moshé pudo hacerlo porque el Eterno hizo un milagro y causó que el tabernáculo se levantara por si mismo cuando Moshé intentó hacerlo. Sin embargo, es muy probable que Moshé recibe el honor de haber levantado el tabernáculo por dirigir esta obra del levantamiento, de la misma manera que Betsalel recibe la honra de haber hecho todos los objetos aunque tenía varios colaboradores para ello. En Números 1:50-51 está escrito que los levitas levantaron y desarmaron el tabernáculo.

 

Séptima aliyá, 40:28-38

 

40:33   “Y levantó el atrio alrededor del tabernáculo y del altar, y colgó la cortina para la entrada del atrio. Así acabó Moshé la obra.”  – Es muy importante que un líder tenga una visión del cielo para la obra del Eterno. Es muy importante que esta visión sea transmitida al pueblo. Es muy importante que el pueblo apoye esta visión y entregue sus bienes para que pueda ser una realidad. Es muy importante que haya personas capacitadas en frente de la obra del Eterno. Es muy importante que el pueblo trabaje con la obra con diligencia y sin pereza. Es muy importante tener una transparencia en la contabilidad de la obra del Eterno. Es muy importante hacer todo según el Eterno ha hablado al líder principal. Pero lo más importante es terminar la obra y no dejarla a medias. Tengamos en cuenta que esta obra magnífica, que duraría más de 400 años, fue hecha en el desierto. Es posible cumplir con el llamado divino en medio de las adversidades.

 

40:34 “Entonces la nube cubrió la tienda de reunión y la gloria de HaShem llenó el tabernáculo.”  – Cuando la casa del Eterno estaba terminada, la gloria del Eterno entró para morar en ella. Así se cumplió el propósito con la construcción de este santuario.

 

40:35 “Y Moshé no podía entrar en la tienda de reunión porque la nube estaba sobre ella y la gloria de HaShem llenaba el tabernáculo.”  – Aquí está escrito que Moshé no podía entrar en la tienda de reunión. Sin embargo, en Números 7:89 está escrito:

 

“Y al entrar Moshé en la tienda de reunión para hablar con Él, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y Él le habló.”

Estos dos versículos parecen contradictorios. En estos casos hay que aplicar la decimotercera regla del rabí Yishmael que dice: “Cuando dos pasajes se contradicen entre sí, (no se puede determinar su sentido sino) hasta que aparezca un tercero que los haga concordar.” El tercer texto, que aparece a continuación del primero, dice: “porque la nube estaba sobre ella”. Esto nos enseña que mientras la nube estaba sobre la tienda de la cita, Moshé no podía entrar; pero cuando la nube se retiraba, sí podía entrar.

40:38 “Porque la nube de HaShem estaba de día sobre el tabernáculo, y de noche había fuego allí a la vista de toda la casa de Israel en todas sus jornadas.” – La palabra jornadas también incluye los lugares donde acampaban, porque desde cada lugar emprendieron un nuevo viaje. La nube no estaba sobre el tabernáculo durante los viajes, sólo cuando acampaban, cf. 40:36.

[1]       Strong H1538 gûlgôleth, gul-go’-leth, By reduplication from H1556; a skull (as round); by implication a head (in enumeration of persons): – head, every man, poll, skull.

[2]       Ezrá y su corte constituyeron los Sabios de la Gran Asamblea, en hebreo Anshei Kneset Ha-Guedolá.

[3]       La amidá (“estar de pie”), también llamada “shmoné esré” (“dieciocho”), es la oración más importante de las tres oraciones diarias, shajarit – la oración de la mañana, minjá – la oración de la tarde, y arvit – la oración de la noche. Esta oración está compuesta por 18 bendiciones que cubren todas las áreas de necesidad de la vida humana. En el tratado Berajot 28b-29a, el Talmud relata como los rabinos en Yavne, poco después de la destrucción del segundo templo, añadieron una “bendición” más contra los herejes.

[4]       R´Bejai 38:9

[5]       Tanjumá Tisá 37.

[6]       Midrash HaGadol 36:4.

[7]       Tanjumá 11.

Parashá 22 VaYakhel

כ׳ באדר ה׳תשע״ה (March 11, 2015) por  
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22 VaYakhel

Parashá 22 VaYakhel

Éxodo 35:1 – 38:20

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá (cuando se lee VaYakhel por separado):

 

  1. 35:1-20
  2. 35:21-29
  3. 35:30 – 36:7
  4. 36:8-19
  5. 36:20 – 37:16
  6. 37:17-29
  7. 38:1-20
  8. Maftir: 38:18-20

 

Aliyás de la Torá (cuando se lee VaYakhel junto con Pekudei):

 

  1. 35:1-29
  2. 35:30 – 37:16
  3. 37:17-29
  4. 38:1 – 39:1
  5. 39:2-21
  6. 39:22-43
  7. 40:1-33
  8. Maftir: 40:34-38

 

Haftará: 1 Reyes 7:40-50 (tradición ashkenazí); 7:13-26 (tradición sefardí)

 

VaYakhel

 

Significa “e hizo que se reuniera”.

 

Primera aliyá, 35:1-20

Moshé hace que se reúna toda la congregación de los hijos de Israel y les dice que se puede hacer labores durante seis días pero no en el séptimo. El que haga labor en ese día morirá. No se puede encender fuego en shabat. Luego les dice que cada generoso de corazón haga una contribución al Eterno de todos los materiales necesarios para la construcción del mishkán. Todo sabio de corazón podrá venir y hacer lo que el Eterno ha ordenado. El pueblo se retira de Moshé.

Segunda aliyá, 35:21-29

 

Los varones con corazones inspirados vienen trayendo la contribución para la construcción de la tienda de la cita y para las vestiduras de santidad. Vienen los varones con las mujeres, todos los generosos de corazón, trayendo objetos de oro. Los varones traen lana, vellocino de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo y pieles de tejashim. También traen plata, cobre y madera. Las mujeres sabias traen hilos de lana hilados por ellas y lino. También traen vellocino de cabra hilados por ellas. Los líderes traen las piedras preciosas, las especias y el aceite. Todo varón y mujer que son motivados por sus corazones traen cualquiera de las labores que el Eterno ha ordenado hacer como contribución para Él.

Tercera aliyá, 35:30 – 36:7

Moshé dice al pueblo que Betsalel, de la tribu de Yehudá, ha sido equipado con el Espíritu para confeccionar diseños y trabajar en todos los materiales de esta obra. También tiene capacidad para enseñar junto con Aholiav, de la tribu de Dan. Estos dos, junto con todo varón sabio de corazón, llevarán a cabo esta labor. Moshé los llama y ellos toman para la tarea todas las contribuciones al Eterno. Pero el pueblo sigue trayéndole más cosas cada mañana. Los sabios hablan con Moshé y dice que el pueblo está trayendo más que lo suficiente. Moshé ordena pregonar por el campamento que ningún varón o mujer haga más labores para el santuario.

Cuarta aliyá, 36:8-19

Todos los sabios de corazón hacen el labor con las cortinas y las coberturas bajo el mando de Betsalel.

 

Quinta aliyá, 36:20 – 37:16

Se hacen los maderos con sus basas y barras, el velo con sus pilares, la pantalla con sus pilares, el arca y su cubierta, la mesa y sus utensilios.

 

Sexta aliyá, 37:17-29

Se hacen el candelabro con sus siete candelas, el altar de incienso, el aceite para la unción y el sahumerio.

 

Séptima aliyá, 38:1-20

Se hacen el altar de la ofrenda de ascensión y sus utensilios, el lavadero con su base de los espejos de las mujeres. Se hacen las cortinas del atrio con sus pilares y la pantalla del portal del atrio con sus pilares.

Comentarios

Primera aliyá, 35:1-20

 

35:2     “Seis días se trabajará, pero el séptimo día tendréis un día santo, un shabat de reposo completo para HaShem; cualquiera que haga trabajo alguno en él, morirá.”  – Antes de empezar la obra del ohel moed, la tienda de reunión, el Eterno repite la importancia del shabat, para que el pueblo esté bien concienciado de que el mandamiento del shabat tiene prioridad sobre la construcción del tabernáculo. El shabat es más importante que la obra del Eterno. Esto nos enseña que el hombre tiene una tendencia de fijarse más en su tarea que en el dador de la tarea. El Eterno está entregando a Israel la posibilidad de desarrollar sus cualidades creativas, lo cual es muy atractivo para el hombre. Por esta obra los hijos de Israel se sentían apreciados y realizados. A todos nos gusta construir algo propio. El hombre se siente realizado en su trabajo, cuando puede producir algo, y especialmente si puede producir algo para el Eterno. Él varón valora tanto su trabajo que corre el peligro de olvidar las prioridades mayores, como es la esposa y la familia. En este caso, los hijos de Israel corrían el peligro de olvidar al Eterno por causa de su devoción al la obra del Eterno. Esta es una tentación para todo obrero del Eterno, olvidar al Eterno para dedicarse a la obra del Eterno. En este caso, el remedio contra ese peligro es poner el shabat por encima de la obra del Eterno. En el shabat el obrero suspende sus obras y se dedica a alabar, orar y tomar tiempo con el Eterno estudiando su Torá. Esto le ayuda a mantener su relación con el Eterno por encima de su trabajo para el Eterno.

 

35:3     “No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas el día de shabat.”  – La razón por la que no se puede encender fuego en shabat es que el fuego interviene en la creación cambiando los elementos. No le está permitido al pueblo del pacto de Sinai intervenir en la creación en el shabat. De esa manera se acuerdan de que están sometidos al Creador. Durante el shabat no pueden poner más leña en un fuego ni añadir aceite a una lámpara ardiendo, que fueron encendidos antes del inicio del shabat. Arrancar el motor de un coche es encender fuego.

 

Los mandamientos fueron dados para vivir, no para morir, como está escrito en Levítico 18:5:

 

“Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis leyes, por los cuales el hombre vivirá si los cumple; yo soy HaShem.”

 

Así que si uno muere por causa de un mandamiento, no ha cumplido con el propósito del mandamiento que es dar vida. Está permitido quebrantar todos los mandamientos, excepto tres, para salvar una vida humana, porque la vida humana tiene precedencia sobre los mandamientos. Los tres mandamientos que no se pueden violar aunque uno tendrá que dar su vida por causa de ellos son: No practicar idolatría, no asesinar y no cometer adulterio.

 

Así que, si un judío corre el peligro morir por una enfermedad por no encender fuego en shabat, le está permitido hacerlo. La enfermedad es el primogénito de la muerte y atenta contra la vida humana, cf. Job 18:13.

 

Los elegidos entre las naciones pueden encender fuego en shabat, pero si voluntariamente optan por cumplir este mandamiento serán bendecidos por ello, cf. Isaías 56:2-7.

 

35:5     “Tomad de entre vosotros una ofrenda para HaShem; todo aquel que sea de corazón generoso, tráigala como ofrenda a HaShem: oro, plata y bronce”  – Esto nos enseña que las ofrendas que son dadas por la coacción de los líderes no sirven ni para agradar al Eterno ni para la obra del Eterno. Las ofrendas agradables al Eterno son las que vienen de los corazones alegres y generosos, cf. 2 Corintios 9:7. Si un líder predica de manera que los oyentes sienten una obligación de dar ofrenda, no deben hacerle caso. Su forma de sacar dinero del pueblo no es conforme al corazón del Eterno y posiblemente tiene motivos impuros detrás de esa coacción. Una ofrenda no puede ser dada por obligación o con mala gana.

Esto también nos enseña acerca de la importancia del respeto a la propiedad privada. Aunque el Eterno sea el dueño de todo el oro y toda la plata, cf. Hageo 2:8, él respeta la administración individual de esos bienes y sólo recibe las ofrendas voluntarias. Hasta el día del juicio, cada uno tiene la libertad para decidir qué hacer con los bienes que tiene bajo su administración. En el hebreo no existe la palabra “tener”. Para decir “yo tengo” se dice yesh li que significa “hay para mí”. Esto nos enseña que todo lo que existe es del Eterno y nosotros sólo somos administradores de sus bienes, cf. Salmo 24:1; 50:12. Sin embargo, el Eterno respeta nuestra administración de sus bienes, porque nos ha delegado esa autoridad y no la puede violar y no nos es quitada hasta el día del juicio cuando vamos a entregar cuentas de cómo hemos administrados sus bienes.

 

35:11   “el tabernáculo, su tienda y sus cubiertas, sus broches y sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas”  – En cinco ocasiones son enumerados todos los objetos del mishkán. Esto nos enseña que esta casa es muy importante para el Eterno y él desea que nos fijemos en cada detalle de ella.

 

35:13   “la mesa y sus varas y todos sus utensilios, y el pan de semblantes”  – La mesa representa la revelación de la fe sobrenatural. No es una fe natural la cual todos los hombres poseen, sino una fe sobrenatural dada en una situación de necesidad. En la mesa el Eterno está ofreciendo al hombre sus beneficios, y el medio por el cual el hombre podrá obtener esos beneficios el la fe. La palabra “fe” tiene que ver con confianza en el Eterno y en sus promesas en situaciones que necesitan una intervención sobrenatural.

 

35:15 “el altar del incienso y sus varas, el aceite de la unción, el incienso aromático y la cortina de la puerta a la entrada del tabernáculo”

35:16 “el altar de la ofrenda de ascensión con su enrejado de bronce, sus varas y todos sus utensilios, y la fuente con su base”

Segunda aliyá, 35:21-29

35:27 “Y los jefes trajeron piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y para el pectoral”  – Los jefes siempre tienen que ofrendar más que los demás. Para ser líder se requiere más sacrificio en todo sentido. Así que los privilegios que gozan los jefes son contrastados por sus sacrificios.

35:28 “y las especias y el aceite para el alumbrado, para el aceite de la unción y para el incienso aromático.”

Tercera aliyá, 35:30 – 36:7

 

35:30 “Entonces Moshé dijo a los hijos de Israel: Mirad, HaShem ha llamado por nombre a Betsalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Yehudá.”  – Según Rashí, Jur fue hijo de Miryam, la hermana de Moshé.

 

36:1     “Y Betsalel, Aholiav y toda persona hábil en quien HaShem ha puesto sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra de construcción del santuario, harán todo conforme a lo que HaShem ha ordenado.”  –

 

Cuarta aliyá, 36:8-19

 

36:13   “Hizo además cincuenta broches de oro, y unió las cortinas una a la otra con los broches, de manera que el tabernáculo llegó a ser una unidad.”  – Aunque todos los colaboradores de Betsalel ayudaron en la construcción de los objetos del mishkán, sólo él recibió la honra de haberlo hecho. El resultado del trabajo de Betsalel y sus colaboradores fue que el tabernáculo llegó a ser uno, en hebreo ejad.

Quinta aliyá, 36:20 – 37:16

36:20   “Hizo luego para el tabernáculo tablas de madera de acacia, colocándolas verticalmente”  – Aunque el trabajo no fue fácil avanzaba muy rápido. Toda la obra fue hecha con diligencia y dedicación y así podía ser terminada en unos meses.

Sexta aliyá, 37:17-29

37:17   “Hizo además el candelabro de oro puro. Hizo el candelabro labrado a martillo, su base y su caña; sus copas, sus cálices y sus flores eran de una pieza con él”  – Todo el trabajo se hizo conforme a las órdenes del Eterno por medio de Moshé. Esto nos enseña la importancia de ser meticulosos en nuestros trabajos para hacerlo excelentemente bien.

Séptima aliyá, 38:1-20

38:8     “Además hizo la pila de bronce y su base de bronce, con los espejos de las mujeres que se reunieron a la puerta de la tienda de reunión”  – Según Rashí, cuando los maridos estaban fatigados por el duro trabajo en Egipto, las mujeres les llevaban comida y bebida para alimentarlos. Tomaban consigo los espejos y cada una se miraba juntamente con su marido en el espejo y así incitaba a su marido para sentir deseo sexual y así poder tener más hijos para que el pueblo se multiplicara. Según Rashí, aquí no se habla de mujeres que servían en el tabernáculo sino de las mujeres que se reunieron junto a la puerta para aportar su donación.

En esta parashá se encuentra el mandamiento número 114 de los 613:

  1. Prohibición para la corte de justicia de ejecutar penas capitales en shabat, Éxodo 35:3.

Jag Ha-Matsot (PANES SIN LEVADURA)

כ׳ באדר ה׳תשע״ה (March 11, 2015) por  
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Jag Ha-MatsotPANES SIN LEVADURA

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La Fiesta de los Panes sin Levadura (Jag Ha-Matsot) es el día quince del mes de Nisán, que es el día siguiente de Pascua (Pésaj). Es una festividad a Hashem de siete días, Levítico (Va-Yikrá) 23:6-7; Éxodo (Shemot) 12:7-8,14-17. En el día quince de Nisán y durante los próximos siete días, Hashem prohibió al pueblo que tuviesen cualquier clase de pan leudado en sus casas.

La Fiesta de los Panes sin Levadura se puede encontrar en Éxodo (Shemot) 12:14-17, según está escrito:

“Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Hashem durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. Siete días comeréis panes sin levadura; y así al primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer: Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua”

El libro de Éxodo (Shemot), capítulo 12, describe la Pascua en Egipto. Después de matar el cordero, la sangre debía de ser rociada en los postes de la puerta. El cordero debía de ser asado al fuego y comido con Matsá (pan ázimo) y hierbas amargas, Éxodo (Shemot) 12:7-8.

1. ¿Cuándo debe realizarse bedikat jametz (la búsqueda del jametz)?

Al anochecer en la tarde del 14 de Nisán.

2. ¿Qué pasa si la persona no puede comenzar la búsqueda al anochecer?

Debería comenzar lo antes posible.

3. ¿Cuándo debería rezar maariv?

La costumbre es rezar maariv al anochecer y comenzar bedikat jametz inmediatamente después.

4. ¿Qué pasa si una persona por lo general está trabajando al anochecer?

Debería intentar por todos los medios comenzar bedikat jametz al anochecer. Por lo tanto, una persona debería dejar su lugar de trabajo antes del anochecer para realizar bedikat jametz a tiempo.

5. ¿Hay alguna prohibición de trabajar antes del anochecer?

Sí. Cuando una persona está ocupada en varias actividades puede no advertir el paso del tiempo, pudiendo perder el momento ideal para bedikat jametz. Por lo tanto, uno no puede comenzar ninguna actividad nueva dentro de la media hora previa al anochecer. Si uno comenzó antes de ese período de media hora, puede continuar hasta el anochecer. Al anochecer uno debe interrumpir todas las actividades.

6. ¿Se puede comer o beber antes de bedikat jametz?

Durante la media hora previa al anochecer uno no pude comer más que un kebeitzá de pan o torta. No hay ninguna restricción respecto a otros alimentos o bebidas durante este período. Al anochecer, uno debería comenzar la búsqueda sin ninguna demora.

7. ¿Se recita una bendición por la búsqueda?

Antes de comenzar la búsqueda uno debería recitar la siguiente bendición:

8. ¿Qué pasa si alguien olvidó recitar la bendición?

La bendición deberá ser recitada si la búsqueda no ha concluido.

Si uno realizó toda la búsqueda sin recitar la bendición, de acuerdo a algunas opiniones la bendición puede ser recitada antes de la quema del jametz al día siguiente.

9. ¿La búsqueda debe ser hecha por el dueño de casa?

Idealmente sí. Si lo desea, puede pedirle a otra persona que lo asista en la búsqueda, y en situaciones extenuantes puede hasta pedirle a otra persona que realice toda la búsqueda en su lugar.

10. ¿Cada persona que va a participar en la búsqueda debe recitar la bendición?

No. Deben escuchar la bendición que recita el dueño de casa y responder “amén”.

11. ¿Quién debería recitar la bendición si el dueño de casa no participa en la búsqueda?

La persona que está haciendo la búsqueda debería recitar la bendición. Si es posible, el dueño de casa debería recitar la bendición y buscar un poco.

12. ¿Qué debería tenerse en mente antes de recitar esta bendición?

Una persona debería tener en mente que está comenzando a cumplir la mitzvá de destruir su jametz, y que concluirá la mitzvá al día siguiente.

13. ¿Qué pasa si una persona habla después de recitar la bendición antes comenzar la búsqueda?

Está prohibido hablar después de recitar la bendición antes de comenzar la búsqueda, a menos que lo que diga esté conectado a la búsqueda.

14. ¿Qué pasa si durante la búsqueda habla de cosas que no están relacionadas con la misma?

La bendición no necesita repetirse. Sin embargo, para no ser distraído durante la búsqueda, uno debería evitar hablar innecesariamente.

15. ¿Debería una persona repetir la bendición si tiene más que una propiedad que revisar?

No. Debería ir de un lugar al otro sin interrupción y continuar su búsqueda allí.

16. ¿Qué pasa si no pudo evitar ser interrumpido en medio del chequeo de dos propiedades?

La bendición no debe ser repetida.

17. ¿La oficina debe ser revisada en la noche del 14 de Nisán?

Idealmente sí. Si está lejos de la casa y es muy incómodo viajar allí en la noche del 14, debería incluir a la oficina en la venta del jametz (si no va a estar allí durante Jol Hamoed). Como alternativa, debería revisar la oficina sin una bendición la noche anterior (ver también la pregunta 30).

18. ¿Qué debería buscarse al hacer bedikat jametz?

Toda parte de la casa debe ser revisada por si quedan restos de jametz, y no alcanza con sólo buscar “los diez pedazos de pan” (ver pregunta 22). Incluso si han pasado muchos días limpiando la casa, uno debe utilizar esta oportunidad para confirmar que cada parte de la casa ha sido limpiada en profundidad y que no ha ingresado allí jametz desde ese momento.

Antes de la búsqueda uno debería poner todo el jametz que va a ser vendido a un no judío, o el jametz que aún desea comer, fuera del alcance de los niños. De la misma manera, todo jametz encontrado durante la búsqueda deberá ser puesto en un lugar seguro hasta que sea quemado la mañana siguiente.

19. ¿Qué partes de la casa deberían ser revisadas?

Uno debería revisar toda área en la que pueda haber ingresado jametz durante el año. Dado que es común que los niños pequeños lleven comida por toda la casa, uno debe revisar todas las áreas adonde pueden haber entrado.

20. ¿Deben revisarse las áreas que están siendo vendidas a un no judío?

Las opiniones difieren sobre este tema, pero la costumbre principal es no revisar estas áreas dado que todo jametz que haya allí será igualmente vendido a un no judío. Uno puede evitar deliberadamente la búsqueda de jametz en algunas secciones de la casa e incluirlas en la venta. Una persona que no desea confiar en la venta para “jametz puro” debería revisar que en esas áreas no hay “jametz puro”.

21. Si toda la casa ha sido limpiada en profundidad antes de Pesaj, ¿por qué hay una búsqueda de jametz la noche del 14?

De acuerdo a algunas opiniones uno no necesita revisar una casa que claramente no contiene jametz. Otras opiniones exigen la búsqueda igualmente. Para satisfacer ambas opiniones, una parte de la casa debería ser dejada sin limpiar en profundidad.

22. ¿Por qué se distribuyen “diez pedazos de pan” por toda la casa antes de la búsqueda?

Para que la búsqueda pueda ser realizada con una bendición en una casa que está completamente limpia, la costumbre es distribuir diez pedazos de pan por toda la casa antes de la búsqueda. La persona que pone los pedazos debería anotar los lugares en donde los ubicó, por las dudas de que no sean encontrados durante la búsqueda.

23. ¿Cuál debería ser el tamaño de estos pedazos?

Cada pedazo debería tener menos que la medida de un kezait (15 gramos). Los pedazos deberían estar envueltos en papel aluminio o algo por el estilo para asegurar que no caigan migajas por toda la casa.

24. ¿Qué debe hacerse si no se encuentran todos los pedazos durante la búsqueda?

Uno no está obligado a revisar la casa de nuevo para encontrar el/los último/s pedazo/s, y puede apoyarse en la declaración de que todo jametz que no ha sido encontrado será nulo e inválido.

25. ¿Puede utilizarse una linterna para la búsqueda?

Utilizar una linterna es perfectamente aceptable, aunque muchos mantienen su costumbre y realizan parte o toda la búsqueda con una vela de cera. En lugares donde una persona teme llevar una vela (como un armario) puede utilizarse una linterna.

26. ¿Hay que apagar las luces eléctricas durante la búsqueda?

Las luces pueden dejarse encendidas porque asisten en la búsqueda. Si afectan la efectividad de la vela o de la linterna, deberían ser apagadas.

27. ¿Cuándo debe recitarse la primera anulación del jametz?

Debe recitarse inmediatamente después de la búsqueda.

Si uno olvidó anular el jametz inmediatamente después de la búsqueda, deber recitar la anulación tan pronto como lo recuerde.

28. ¿La anulación debe ser recitada en arameo original?

Es crucial que una persona entienda lo que está diciendo y que recite la anulación en un lenguaje familiar. Si no entiende las palabras arameas debería recitar la siguiente declaración en español: “Todo jametz y leudo que se encuentre en mi posesión y que yo no haya visto, que yo no haya eliminado o que yo no sepa acerca de su existencia, será nulo y sin dueño, así como el polvo de la tierra” (Algunos tienen la costumbre de recitar la anulación tres veces).

29. ¿Cómo debería realizarse la búsqueda en una casa que no será utilizada durante Pesaj?

Una persona que no quiere vender comida que es “jametz puro” debería quitar los pedazos de jametz de la casa. Si la fecha de partida es después de Purim debe hacerse una búsqueda de jametz en la noche anterior a la partida, pero la bendición sólo puede decirse si se hace en la noche del 14 de Nisán. La venta estándar de jametz debería arreglarse antes de salir.

Quien acostumbra vender alimentos que son “jametz puro” no necesita realizar ninguna limpieza. En cambio, debería hacer una venta especial de jametz que entre en efecto el 14 de Nisán. Esto crea una exención de revisar la casa [Es preferible que una persona que se va después de Purim deje una habitación fuera de la venta para cumplir la mitzvá de bedikat jametz en ese cuarto].

30. ¿Cuáles son las reglas de bedikat jametz cuando se realiza antes de la noche del 14?

Si una persona o familia deja la casa antes de la noche del 14, debe realizarse bedikat jametz la noche anterior a la partida. En esta situación, todas las reglas de bedikat jametz  aplican por completo (por ejemplo buscar en la noche y no trabajar ni comer antes de ella), con dos excepciones: 1) No se recita una bendición, 2) no es necesario distribuir diez pedazos de pan. La anulación debe recitarse como siempre, después de la búsqueda.

31. ¿Una persona que está de visita debe realizar bedikat jametz?

Una visita no necesita realizar bedikat jametz ni siguiera si recibe un cuarto privado en la casa de huéspedes. Esto incluye a un matrimonio con hijos que va a la casa de sus padres para Pesaj.

Una visita debe realizar bedikat jametz en su propia casa la noche del 14. Si va a lo de su anfitrión antes, debería realizar bedikat jametz sin una bendición en la noche previa a su partida de la casa (ver la pregunta anterior). Si está vendiéndole toda la casa a un no judío, está exento de bedikat jametz. De acuerdo a algunas opiniones, una parte de la casa no debería ser vendida para poder cumplir la mitzvá de bedikat jametz en ella.

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32. ¿Hay que hacer bedikat jametz en las residencias para estudiantes?

Los estudiantes que viven en una residencia para estudiantes están obligados a realizar bedikat jametz en sus cuartos en la noche del 14, con una bendición. Si quieren dejar el dormitorio antes de esa noche deberían hacer bedikat jametz sin una bendición en la noche previa a su partida.

Extraído de “Guidelines” – más de 500 preguntas frecuentes sobre Pesaj (Targum/Feldheim)

 

 

Pesaj

כ׳ באדר ה׳תשע״ה (March 11, 2015) por  
Archivado bajo7 Festividades

Pesaj grande

 Pesaj ( Al final hay varios videos de pesaj)

Pesaj es conocida como la “fiesta de la libertad”, ya que conmemora el Éxodo judío de Egipto luego de 210 años de esclavitud. Pesaj es también considerada como el “nacimiento” del pueblo judío, y sus lecciones de lucha e identidad continúan formando las bases de la conciencia judía, 3300 años después del evento.

Pesaj es una festividad de 8 días de duración (7 días en Israel). Su nombre deriva del hecho que durante la última plaga – la muerte de primogénito – Dios “pasó por sobre” las casas judías.

LA NOCHE DEL SEDER – La festividad está marcada por la celebración de un Seder detallado en las dos primeras noches (en Israel sólo en la primera noche). El Seder está diseñado para entregar a cada judío la experiencia de “pasar de la esclavitud a la libertad”. Como está registrado en la Hagadá, relatamos la historia del Éxodo, enumeramos las Diez Plagas, y comemos símbolos de esclavitud y de libertad.

LA HORA DE LOS NIÑOS – Los niños son un foco de atención particular en la noche del Seder. Ellos recitan las Cuatro Preguntas, y también intentan “robar” el Afikomán como un incentivo para quedarse despiertos durante el Seder.

LA MITZVÁ DE LA MATZÁ – Durante el Seder, comer matzá es una mitzvá especial. Todos deberían intentar comer 2/3 de una matzá cuadrada (o ½ matzá redonda) en 4 minutos, recostados hacia el costado izquierdo. El motivo más común para comer matzá es que en la mañana del Éxodo, los judíos estaban tan apurados por salir de Egipto, que el pan no tuvo tiempo para leudar.

Todos deberían tener su propia copa de vino, que contenga un mínimo de 98 CC. Intenten tomar la copa completa para cada una de las Cuatro Copas (o al menos tomar la mayoría de ella) en 4 minutos.

CUATRO COPAS – En el Seder, tomamos cuatro copas de vino – correspondientes a las cuatro expresiones de libertad mencionadas en la Torá (Éxodo 6:6-7). Todos deberían tener su propia copa de vino, que contenga un mínimo de 98 CC. Intenten tomar la copa completa para cada una de las Cuatro Copas (o al menos tomar la mayoría de ella) en 4 minutos. Como una expresión de libertad, nos recostamos hacia la izquierda mientras tomamos las Cuatro Copas.

KARPAS – En el comienzo del Seder comemos Karpas, un vegetal (por ejemplo apio, perejil o papa) remojado en agua con sal, para conmemorar las lágrimas de los hebreos por el trabajo forzado.

HIERBAS AMARGAS – Más adelante en el Seder, comemos Maror, las hierbas amargas. Aunque muchos tienen la costumbre de utilizar rábano picante, también puede usarse lechuga. (El rábano picante de color rojo que se puede comprar en las tiendas no debe utilizarse, ya que es una mezcla que contiene principalmente remolacha y muy poco rábano). El Maror es sumergido en el Jaroset, una mezcla de dátiles, vino, nueces y manzanas, que simboliza ladrillos y argamasa.

LISTA DE VERIFICACION DEL SEDER – Seder significa “orden” porque hay muchos detalles que recordar. Tu mesa del Seder debería incluir:

- Un plato del Seder (Keará) con:

  • Apio, perejil o papa (Karpas).
  • Lechuga (Maror).
  • Rábano picante (Jazeret).
  • Jaroset.
  • Ala de pollo asada (Zeroa).
  • Huevo duro (Beitzá).

- Cobertor de matzá con 3 matzot (y matzá extra).

- Vino y jugo de uva.

- Hagadot.

- Copa para Eliahu.

- Almohadas para reclinarse.

- Premios para el Afikomán.

ZONA LIBRE DE JAMETZ – Durante la semana de Pesaj, los judíos tienen la prohibición de comer o tener posesión de Jametz (grano leudado). Por este motivo nos deshacemos o vendemos todo el pan, galletas, pasta, cerveza, etc. – y solamente compramos productos etiquetados como “Casher para Pesaj”. Para evitar problemas con cualquier resto de Jametz que pudiera quedar adherido, también tenemos una vajilla y ollas especiales para Pesaj.

BUSCAR Y QUEMAR – En la noche anterior a Pesaj, llevamos a cabo una cuidadosa búsqueda de Jametz en la casa. Esta búsqueda es hecha a la luz de una vela, y es una experiencia memorable para toda la familia. Cualquier resto de Jametz que haya quedado es quemado a la mañana siguiente (en una ceremonia llamada “Srefat Jametz”), o es vendido a un no-judío por la semana de Pesaj. La venta debe ser seria y legalmente comprometedora; debe ser hecha solamente a través de la asistencia de un rabino calificado. Cualquier alimento que es vendido, debe ser puesto en un estante y clausurado.

 

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El Plato del Seder (Keará)

Los objetos en el plato del Seder se ubican en un orden muy específico. Empezando de abajo, y en el sentido del reloj, el orden es: Jazeret (lechuga), Karpas (vegetales), Beitzá (huevo duro), Zeroa (hueso asado), Jaroset (nueces y dátiles). Y al centro va el Maror (hierbas amargas).

Si este diagrama no coincide con el plato que ustedes tienen, es porque hay opiniones que varían ligeramente – pero esta es la forma en que está escrito en el Código de Ley Judía.

¿La razón para este orden? El Talmud enuncia el concepto de Ein ma’avrin al hamitzvot – no debemos pasar sobre ninguna mitzvá que este frente a nosotros. Por esta razón, el plato del Seder está organizado para seguir el orden de la Hagadá, para que cualquier cosa que necesitemos esté ubicada lo más cercano a nosotros, para evitar pasar por alto alguno de estos símbolos.

El plato del Seder debe estar ubicado a la derecha del oficiante.

Un tazón con agua salada debe estar puesto en la mesa, cerca del plato del Seder. El agua salada debe ser preparada con anterioridad al inicio de la fiesta.

De hecho, como el Seder no puede comenzar antes de la puesta de sol, y como éste puede ser bastante largo, es importante tener todo preparado por adelantado para que uno pueda empezar tan pronto como el servicio de la sinagoga haya terminado.

Además, tres matzot deben ser puestas en la mesa – ya sea debajo o frente del plato al Seder. Ellas deben estar cubiertas, y separadas una de otra, por una servilleta o un paño.

Para el Seder, es tradicional usar matzá shmurá redonda y hecha a mano. Este tipo de matzá ha sido cuidadosamente protegida de no tener contacto con agua desde el momento de ser cosechada, molida, amasada y horneada. La fuente para el uso de matzá shmurá viene del versículo de la Torá, Ush’martem et hamatzot — “Y ustedes deben cuidar las matzot”.

* * *

“Seder” literalmente significa “orden.” Las actividades y mitzvot de la noche de Pesaj fueron codificadas en un orden específico, porque de otra manera ¡nosotros podríamos confundirnos y olvidarnos!

En realidad realizamos siete mitzvot diferentes a lo largo del Seder.

Dos son de la Torá:

1) Relatar la historia del Éxodo.
2) Comer matzá.
Las otras mitzvot son rabínicas:
3) Comer Maror (hierbas amargas).
4) Comer el Afikomán (un pedazo extra de matzá para el postre como, un recordatorio del sacrificio de Pesaj).
5) Decir Halel (Salmos de alabanza).
6) Beber las Cuatro Copas de Vino.
7) Demostrar actos de libertad y aristocracia – por ejemplo: sentarse con un almohadón, inclinarnos cuando comemos y bebemos, y comenzar la cena “con algo que se unte”.

Los 15 pasos de nuestro Seder fueron compuestos en el siglo 11 por comentaristas del Talmud, tanto Rashi como Tosafot.

* * *

Leyes de las Cuatro Copas de Vino

En el Seder, cada judío debe beber cuatro copas de vino que corresponden a las cuatro expresiones de libertad mencionadas en la Torá. (Éxodo 6:6-7).

Como esa noche somos personas libres, nadie debe servirse el vino a sí mismo, sino que cada persona debe servírselo a otro – como si fuésemos personas de la realeza que tenemos sirvientes.

Es mejor utilizar vino tinto (rojo), dado que esto alude a la sangre derramada por el Faraón, la sangre como parte de las Diez Plagas, y la sangre con la que los judíos marcaron los umbrales de sus puertas.

Alguien que tenga dificultad en beber vino puede usar jugo de uva, pero debe agregarle un poquito de vino para que el gusto del alcohol sea detectable.

Cada persona debe tener su propia copa de vino, que debe contener un Revi’it – es decir, un mínimo de 98 CC (3.3 onzas) de acuerdo al Rabino Moshe Feinstein, o 150 CC (5.1 onzas) de acuerdo al Jazón Ish. Cuando Pesaj cae en Shabat, la cantidad mínima para la primera copa es de 131 CC (4.42 onzas), inclusive de acuerdo al Rabino Feinstein.

Es preferible beber toda la copa de vino por cada una de las Cuatro Copas. De no ser así, se debe por lo menos beber la mayoría de la copa.

La Ley Judía define el acto de “beber” como el equivalente a dos tragos sin pausa. Esta es la forma preferible para consumir las Cuatro Copas. De no ser posible, se debe consumir el vino en cuatro minutos.

Como una expresión de libertad, los Sabios decretaron recostarse hacia el lado mientras se beben las Cuatro Copas de vino. ¡Cada uno debe inclinarse hacia el lado izquierdo y hacia atrás!

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Las Bendiciones

El Kidush debe ser recitado mientras se está sentado. Se debe tener en mente cumplir con dos mitzvot:

1) La mitzvá de Kidush que decimos en cada Shabat y Iom Tov.

2) La mitzvá especial de beber Cuatro Copas de vino en el Seder.

Cuando decimos la bendición de Shejeianu, se debe tener en mente que esta incluye todas las mitzvot de la noche del Seder.

Cuando el Seder cae en la noche del sábado, también se debe hacer la bendición de Havdalá como figura en el texto, utilizando las velas de Iom Tov como vela de Havdalá.

* * *

Urjatz

Cada persona en el Seder debe lavarse las manos de la forma en que se hace antes de comer pan — vertiendo agua desde un vaso, cubriendo cada mano hasta la muñeca. Esto se hace SIN bendición.

Hacemos esto porque cualquier pedazo suelto de comida que se haya mojado con ciertos líquidos (agua, vino, sangre, rocío, leche, aceite de oliva, y miel de dátil) hace que la comida sea susceptible a impureza espiritual y requiere el lavado de manos si la comida va a ser ingerida con las manos. Por eso, si la comida va a ser ingerida con un tenedor, no sería necesario el lavado. En ese caso, por lo menos el oficiante debe lavarse las manos, y luego untar todos los pedacitos.

* * *

Karpas

Tome el vegetal del Karpas y úntelo en agua con sal.

Éste debe ser un vegetal cuya bendición sea Boré Prí Ha-Adamá cuando es comida cruda, pero que no puede ser usado como Maror. Las opciones son apio, perejil o papa.

Durante la preparación, es importante revisar los vegetales cuidadosamente, dado que los vegetales con hojas en particular pueden tener pequeños insectos, que obviamente no son casher para comer.

Una persona debe comer MENOS que el tamaño de un kezait (15 gramos), para evitar tener que decir una bendición posterior.

Se debe tener en mente que la bendición también incluirá la bendición del Maror – así unirá el Karpas a la comida, y se cumplirá con la obligación de la bendición posterior, con la bendición de Agradecimiento Después de la Comida.

Si usted inadvertidamente comió más de un kezait, post facto no necesita decir una bendición posterior.

* * *

Yajatz

El oficiante del Seder rompe la matzá del medio en dos partes. El pedazo más pequeño se coloca de vuelta entre las otras dos matzot, para ser comidas más tarde en Hamotzi. El pedazo más grande se envuelve y se convierte en el Afikomán.

El Talmud señala que los niños deben tratar de “robar” el Afikomán para incentivar a que permanezcan despiertos durante el Seder.

Nótese que las dos mitzvot de comer matzá en el Seder serán cumplidas del mismo pedazo.

* * *

Magid

Como comenzamos la parte principal del Seder – relatar el Éxodo – es importante tener una buena traducción de la Hagadá para poder entender lo que se está diciendo. Este primer párrafo de la Hagadá no está escrito en hebreo, sino que en arameo, el cual era el idioma común de esa época.

Muchos tienen la costumbre de decir en voz alta “Yo estoy preparado para cumplir la mitzvá de relatar la historia del Éxodo”.

Se descubren las matzot, se mantiene levantada la matzá que ha sido partida para que todos la vean, hasta el inicio de las Cuatro Preguntas.

* * *

Las Cuatro Preguntas

Se quita el plato del Seder de la mesa hasta que sea el momento de comer. Hacemos esto para incitar las preguntas, y también para mostrar que ¡no comeremos hasta que la historia no haya sido relatada!

Se acostumbra que la persona más joven en el Seder recite las Cuatro Preguntas.

En este momento, servimos la Segunda Copa de vino.

* * *

Avadim Haynu

Las tres matzot deben quedar descubiertas durante el relato del Éxodo.

La Mishná Brurá dice que ésta declaración, “Fuimos esclavos en Egipto”, es la respuesta esencial a las Cuatro Preguntas, y que luego de este momento se le permite a los niños pequeños irse a dormir.

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Ve-Hi She-Amda

En una expresión de alegría, las matzot son cubiertas y las copas de vino se levantan mientras se recita este párrafo.

* * *

Las Diez Plagas

Cada vez que una de las plagas es mencionada, untamos nuestro dedo en el vino y derramamos una gota. Esto nos recuerda que nuestra copa de alegría no está completa porque hubo gente que tuvo que morir por nuestra salvación. Es por eso que es considerado insensible – después de completar las gotas – ¡chuparse el dedo!

En vez de utilizar el dedo “pequeño”, se debe utilizar el dedo “índice” (Etzba en Hebreo), el cual corresponde a la declaración en la Torá que las plagas fueron Etzba Elokim — “el dedo de Dios” (Éxodo 8:15).

Se debe derramar un total de 16 gotas – tres por “sangre, fuego y pilares de humo”, 10 más por las plagas, y otras tres por la abreviatura de Rabi Yehudá.

Después de que todas las gotas fueron derramadas, la copa debe ser llenada nuevamente.

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Lificaj

Se cubren las matzot, se levanta la copa de vino, y se recita alegremente el párrafo en voz alta.

* * *

Segunda Copa

Cuando beba el vino, no olvide de inclinarse. Tan importante es esta expresión de libertad, que si uno olvida inclinarse mientras bebe la Segunda Copa ¡la ley declara que debe volverla a beber!

Si ya hicimos la bendición por la Primera Copa de vino, ¿por qué hacemos una nueva bendición? Porque ya ha pasado un lapso de tiempo significante entre las dos copas.

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Rajtzá

Dado que previamente ya nos lavamos las manos antes del Karpas, ahora intencionalmente se debe ensuciarlas, para que la bendición del lavado no sea dicha en vano. Esto se puede lograr tocándose un zapato o rascándose la cabeza.

¿Cómo nos lavamos las manos? Primero, llene un tazón con agua. Vierta la mitad del agua sobre su mano derecha (hasta la muñeca), luego la otra mitad del agua sobre su mano izquierda. Luego diga la bendición y seque sus manos.

Desde este momento en adelante, sea cuidadoso de no hablar hasta que haya terminado de comer la matzá. Esto es para evitar alguna “interrupción mental” entre el lavado y el comer.

Mejor aún, trate de no involucrarse en ninguna conversación hasta haber terminado incluso el Maror (hierbas amargas) y el sándwich de Korej. De este modo, la bendición de “Motzi, Matzá y Maror” va a incluir el sándwich.

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Motzi

El comer matzá en la noche del Seder es una mitzvá de la Torá.

La Ley Judía define el acto de “comer” como equivalente a tragar un kezait entre dos y cuatro minutos (kedey ajilat pras). Si es dificultoso, se puede beber algo de agua mientras se come. Por lo menos, la matzá debe ser consumida en nueve minutos.

El tiempo cuenta no desde el primer mordisco, sino desde la primera vez que se traga. Por eso, se puede ganar tiempo extra masticando la matzá antes de tragarla.

Un kezait es aproximadamente 45-50 CC, lo que llega a ser más o menos dos tercios de un cuadrado de matzá, o media matzá redonda hecha a mano. (De acuerdo al Jazón Ish, la cantidad es alrededor de un 25 por ciento más grande).

A diferencia de cuando hacemos “Hamotzi” en Shabat, en Pesaj no untamos la matzá en sal. Esto se debe a que es una mitzvá especial saborear la matzá por sí sola.

Existe la costumbre de besar la matzá antes de comerla, de acuerdo al versículo, “Sirve a Dios con alegría” (Salmo 100:2).

Antes de que el oficiante recite la bendición, cada uno debe tener preparada frente a sí suficiente matzá para cumplir con la mitzvá en forma apropiada.

No se debe olvidar de comer la matzá recostándose hacia la izquierda.

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Matzá

Recitamos una segunda bendición sobre la matzá, ya que ésta es una mitzvá especial de la noche del Seder.

Después de recitada la bendición, el oficiante debe quebrar ambas matzot juntas, para que haya una mínima interrupción entre la bendición y el comerla.

Como es probable que no haya suficiente matzá de la de encima y de la del medio para que cada uno pueda cumplir con el volumen mínimo de 45-50 CC, cada uno debe comer al menos un pedazo pequeño de ambas matzot, complementando con otras matzot de la mesa.

El Gaón de Vilna dice que un judío cumple con la mitzvá cada vez que come un kezait de matzá durante la semana entera que dura Pesaj.

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Maror

Se toma una cantidad de Maror equivalente al tamaño de un kezait. A pesar de que muchos tienen la costumbre de utilizar raíz picante, el Talmud no obstante incluye Jasa – lechuga – como un vegetal que puede ser usado como Maror.

Si se utiliza lechuga, las hojas deben ser de 20.3 cm. por 25.4 cm. (8 por 10 pulgadas), o de aproximadamente 25-29 CC. Se debe tener especial cuidado de revisar la lechuga ya que frecuentemente tiene pequeños bichos en sus hojas.

Si se utiliza raíz picante, debe compactarse en 1.1 onzas liquidas (33 CC) – una cantidad equivalente a la mitad de un huevo promedio.

La raíz picante comprada en frasco no debe ser usada, ya que se le han agregado endulzantes para hacerla menos picante. La “raíz picante roja” es particularmente problemática ya que es una mezcla de remolacha (betarraga o betabel) y raíz picante.

Si utiliza raíz picante pura, ésta debe ser molida antes del comienzo de Iom Tov.

Antes de decir la bendición, el Maror debe haber sido untado en el Jaroset, y luego sacudido. El Talmud dice que un poquito de Jaroset sirve como “antiséptico” para diluir el efecto duro del Maror. Cuando se recita la bendición, se debe tener en mente que el Maror será comido también en el “sándwich Korej”.

Uno no debe inclinarse mientras come el Maror.

Éste debe ser consumido entre los dos y cuatro minutos desde el momento de comenzar a tragar.

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Korej

Tome la matzá de abajo (que queda de las tres originales) y haga un sándwich con el Maror.

Para esta mitzvá está permitido utilizar cantidades menores. La cantidad de matzá debe ser de aproximadamente 23-25 CC – como un tercio de un cuadrado de matzá, o un cuarto de la matzá redonda. (De acuerdo al Jazón Ish, la cantidad es un 25 por ciento más grande).

La cantidad de Maror que se necesita es de 9.2 cm. por 6.9 cm. (3.6 por 2.7 pulgadas) de lechuga, o 0.7 onzas liquidas (21 CC) compactadas de raíz picante.

Unte el sándwich en el Jaroset y luego sacúdalo.

Diga el párrafo de “Recordación del Templo.” No hay bendición.

Coma el sándwich mientras se reclina hacia la izquierda.

El sándwich debe ser consumido entre dos y cuatro minutos desde el momento de comenzar a tragar.

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Shuljan Orej

Coma una cena festiva. Es una tradición empezar la cena con un huevo, el cual simboliza el sacrificio de Jagigá. De esta forma, cada uno comienza la comida del Seder con la misma cosa – como en tiempos del Templo cuando cada uno comía el sacrificio de Jagigá.

La cena debe preferentemente terminar antes de medianoche, para comer el Afikomán a esa hora. Es importante no comer de más, para no estar lleno y poder comer el Afikomán.

La cena no debe incluir ninguna carne asada, para distinguir nuestra comida de aquella de los tiempos del Templo, cuando el “cordero Pascal” era comido asado. (Una sartén para asar es problemática; los jugos que se producen no con suficientes como para considerarse “cocinado”).

La cena es en realidad una extensión de la alabanza de “Halel”, por eso se debe continuar hablando del Éxodo a lo largo de la cena. Así, también, idealmente se debe comer toda la cena reclinados sobre el lado izquierdo.

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Afikomán

El Afikomán debe preferentemente ser comido antes de la mitad de la noche. (Éste momento exacto varía dependiendo de la ubicación geográfica; consulte con su rabino). Si comer el Afikomán en ese momento significará apurar el Seder, entonces puede comerse más tarde.

El Afikomán debe ser comido mientras se está “lleno” – pero aún con espacio en el estómago. Si uno esta lleno al punto de estar “relleno”, comer el Afikomán puede llegar a no ser considerado halájicamente un acto de “comer”.

La cantidad de matzá que cada uno debe comer para el Afikomán es un kezait. Esto equivale aproximadamente 45-50 CC, lo que corresponde a dos tercios de un cuadrado de matzá, o media matzá redonda hecha a mano. (De acuerdo al Jazón Ish, la cantidad es un 25 por ciento más grande). Si una persona tiene dificultad de comer esa cantidad, puede comer la mitad.

Asegúrese de dar a cada persona por lo menos un pedazo pequeño del Afikomán, y luego completar el volumen que falta con otras matzot.

Después del Afikomán, no se puede comer nada más por el resto de la noche – excepto beber agua, té, y las dos restantes copas de vino.

El Afikomán se come inclinado hacia la izquierda.

Debe ser consumido entre dos y cuatro minutos desde el momento de comenzar a tragar.

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Barej

Cada persona debe enjuagar su copa de vino, y llenarla para la Tercera Copa, la cual será bebida al finalizar el “Agradecimiento Después de la Comida”.

Se acostumbra que el dueño de casa dirija el “Agradecimiento Después de la Comida” en la noche de Pesaj.

En variadas ocasiones durante el año, el oficiante dirá el “Agradecimiento Después de la Comida” mientras sostiene una copa de vino. En el Seder, ¡cada uno puede hacerlo!

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Tercera Copa

Es preferible beber la copa de vino completa. Si no es así, se debe por lo menos beber la mayoría de la copa.

Es preferible “beber” la copa en dos tragos sin pausa. De lo contrario, se debe por lo menos consumir el vino en cuatro minutos.

No olvide inclinarse hacia la izquierda mientras bebe.

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Abrir la Puerta Para Eliahu

Sirva la Cuarta Copa, y también la copa extra para Eliahu.

Se acostumbra usar lo que “sobra” de la copa de Eliahu para el Kidush del siguiente día.

* * *

Cuarta Copa

Es preferible beber la copa de vino completa. De no ser así, se debe beber por lo menos la mayoría de ella.

Es preferible “beber” la copa en dos tragos sin pausa. De lo contrario, se debe por lo menos consumir el vino en cuatro minutos.

No olvide inclinarse hacia la izquierda mientras bebe.

Luego, la bendición final para el vino debe ser recitada.

* * *

Jad Gadya

A pesar de que el Seder oficialmente ha concluido, es loable continuar hablando sobre el Éxodo hasta que el sueño lo supere. Muchos tienen la costumbre de recitar “El Cantar de lo Cantares” en ese momento.

 

Parashá 21 Ki Tisá

י׳ באדר ה׳תשע״ה (March 1, 2015) por  
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21 Ki Tisa

 Parashá 21 Ki Tisá

Éxodo 30:11 – 34:35

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 30:11 – 31:17
  2. 31:18 – 33:11
  3. 33:12-16
  4. 33:17-23
  5. 34:1-9
  6. 34:10-26
  7. 34:27-35
  8. Maftir: 34:33-35

Haftará: 1 Reyes 18:1-39 (tradición ashkenazí); 18:20-39 (tradición sefardí)

Ki Tisá

Significa “Cuando hagas un censo”.

Primera aliyá, 30:11 – 31:17

Cuando los hijos de Israel de veinte años para arriba sean contados, tendrán que dar un rescate de medio siclo por su alma para que no haya plaga entre ellos. Tanto el rico como el pobre tendrá que pagar lo mismo. Esta plata será usada para la tienda de la cita como remembranza para expiación.

Hay que construir una fuente de cobre para lavarse. Será colocada entre la tienda de la cita y el altar. Cuando los sacerdotes entren en la tienda o cuando se acerquen al altar para servir tendrán que lavarse las manos y los pies para no morir.

Moshé tendrá que tomar especias y aceite de oliva y hacer la unción de santidad con la cual serán ungidos la tienda de la cita, todos sus objetos y los sacerdotes. Así serán consagrados. No se puede usar para otros fines ni hacer otra con las mismas proporciones.

Moshé recibe la orden de tomar especias e incienso para hacer un sahumerio sagrado. Molerá un poco de él muy fino para poner delante del Testimonio. El que haga otro incienso igual será cortado de su pueblo.

Betsalel ha sido equipado con el Espíritu de Elohim, con sabiduría, razonamiento y conocimiento en toda artesanía, para idear y para labrar. También Aholiav y otros han recibido sabiduría para construir todos los objetos para el tabernáculo.

Los hijos de Israel tendrán que guardar los shabats del Eterno a pesar de la obra del tabernáculo porque es un signo para siempre de que el Eterno los santifica. Si alguien hace obra en ese día su alma será cortada de entre su pueblo. Durante seis días se puede hacer labores pero el séptimo día es shabat de cese completo, sagrado para el Eterno. El que realice obra en shabat morirá. El shabat será guardado como un pacto perpetuo entre el Eterno y los hijos de Israel.

Segunda aliyá, 31:18 – 33:11

El Eterno entrega las dos tablas de piedra escritas por su dedo. Cuando Moshé se demora en bajar de la montaña, el pueblo se congrega alrededor de Aharón y le pide que haga Elohimes que vayan delante. Aharón les dice que entreguen los pendientes de oro de sus esposas y sus hijos y de ellos forma un becerro de fundición y el pueblo dice: “Estos son tus Elohimes, Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto”. Aharón edifica un altar y dice que el día siguiente habrá una fiesta para el Eterno. El pueblo se levanta muy temprano para sacrificar, comer y divertirse.

Moshé recibe la orden de bajar porque el pueblo se ha corrompido. Es un pueblo de dura cerviz. El Eterno dice a Moshé que le deje destruirlos y que de él hará una gran nación. Moshé suplica que no lo haga por causa de haberlos sacado con poder de Egipto y por causa de la mala lengua de los egipcios y por causa del juramento que hizo a los patriarcas de multiplicarlos y darlos la tierra. El Eterno desiste del mal que ha pensado hacer.

Moshé desciende de la montaña con las dos tablas del testimonio que han sido hechas por Elohim y escritas en ambos lados con escritura grabada de Elohim. Yehoshúa oye el sonido del pueblo y piensa que hay batalla en el campamento. Moshé dice que es sonido de aflicción. Cuando ve el becerro y las danzas se enciende su ira y arroja las dos tablas al suelo y las quiebra. Luego toma el becerro y lo quema y lo hace polvo. El polvo es esparcido sobre las aguas que son dadas al pueblo para beber.

Moshé reprende a Aharón y él echa la culpa al pueblo. Moshé ve que el pueblo se ha expuesto y se pone en el portal y dice: “¡Quien esté por HaShem, a mí!”. Se reúnen todos los hijos de Leví. Cada varón tendrá que matar con espada a sus compatriotas, y así caen 3000 personas. Por ese acto se consagran como sacerdotes para el Eterno. El día siguiente Moshé dice al pueblo que ha cometido un gran pecado. Él va a ascender al Eterno y procurar cubrir frente al pecado del pueblo. Moshé retorna al Eterno y confiesa el gran pecado y pide que sea perdonado. Si no perdona, Moshé quiere ser borrado del libro. El que ha pecado será borrado del libro. Moshé recibe la orden de conducir al pueblo al lugar destinado. Un ángel irá delante. Llegará un día cuando el pecado será tomado en cuenta. El Eterno hiere al pueblo con una plaga. El ángel será enviado delante y serán expulsados seis pueblos de la tierra que mana leche y miel. El Eterno no quiere subir en medio del pueblo porque es de dura cerviz y podrá ser aniquilado en el camino. El pueblo se entristece y deja de poner sus adornos.

La tienda de la cita está colocada fuera del campamento. Todo el que quiera consultar con el Eterno tendrá que salir fuera del campamento e ir a la tienda. Cuando Moshé sale, todo el pueblo se levanta y se queda de pie a la puerta de su tienda mirando. Cuando Moshé entra en la tienda, la columna de nube desciende y se queda en la entrada. Él habla con Moshé cara a cara. El pueblo se levanta y se prosterna cuando ve la columna. Yehoshúa no se aparta de la tienda.

Tercera aliyá, 33:12-16

Moshé no está conforme conque el Eterno no vaya con ellos. Pide gracia en los ojos del Eterno para poder conocer sus caminos y conocerle. También pide que el pueblo sea considerado. El Eterno promete que su presencia irá con Moshé para darle descanso. Eso es lo que Moshé desea y que de esa manera el pueblo pueda distinguirse de toda nación.

Cuarta aliyá, 33:17-23

El Eterno le concede su petición. Moshé le ruega que le muestre su gloria. El Eterno promete que toda su bondad pasará delante de él pero ningún hombre podrá ver su rostro y vivir. Hay un lugar junto con él sobre la roca. Moshé será colocado en una hendidura de la roca y la mano del Eterno le cubrirá cuando pase su gloria. Luego retirará su mano para que pueda ver su espalda, pero no verá su rostro.

Quinta aliyá, 34:1-9

Moshé recibe la orden de hacer dos tablas nuevas como las primeras. El Eterno escribirá en ellas las palabras que estaban en las primeras tablas. Tendrá subir por la mañana al monte y presentarse sobre la cima. Ningún otro podrá acompañarle ni estar en la montaña, ni animales. Moshé talla dos tablas nuevas y sube temprano. El Eterno desciende en una nube y está con él allí. Pasa delante de él y dice: “HaShem, HaShem, Elohim misericorElohimo y dispensador de gracia; tardo para la ira y abundante en bondad y veraz; que preserva la bondad para millares de generaciones; perdona la iniquidad, el pecado rebelde y el error, y que absuelve, pero no absuelve (completamente); que toma en cuenta la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los nietos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación.”

Moshé se inclina rápidamente hasta el suelo y se prosterna pidiendo que el Eterno vaya en medio de ellos perdonando la iniquidad y el error, haciéndolos su heredad.

Sexta aliyá, 34:10-26

El Eterno hace un pacto que consiste en hacer maravillas con Moshé delante de todo el pueblo. Las seis naciones serán expulsadas delante de él. No se puede hacer pacto con ellos. Tendrá que demoler sus altares y destruir sus objetos de culto. No puede postrarse ante otro Elohim porque “Celoso” es el nombre de Eterno. No puede hacer pacto con los moradores de la tierra para que no sea tentado a comer de sus sacrificios y dejar que sus hijos se casen con ellos y caigan en idolatría. Está prohibido hacer Elohimes fundidos. Hay que guardar la fiesta de los panes ácimos en el mes del aviv, por causa de la salida de Egipto. Todo macho que abra matriz es del Eterno. Un macho de asno será redimido o matado. Todo primogénito de hombre será redimido. No se puede venir ante el Eterno con manos vacías. Seis días se trabajará, pero en el séptimo día hay que cesar. La fiesta de las semanas se hará con las primicias de la siega del trigo. También se hará la fiesta de la recolección a la vuelta del año. Tres veces al año todo varón se presentará ante el Eterno. Entonces las naciones serán expulsadas y nadie codiciará la tierra. No se puede sacrificar el sacrificio del Eterno junto con sustancia leudada y el sacrificio de pesaj no puede permanecer hasta la mañana. Hay que llevar las primicias de la tierra a la casa del Eterno. No se puede cocinar la cría en la leche de su madre.

Séptima aliyá, 34:27-35

Moshé tendrá que escribir todas estas palabras porque según ellas el Eterno ha hecho un pacto con él y con Israel. Moshé se queda con el Eterno durante 40 días y 40 noches ayunando. El Eterno escribe sobre las tablas las diez palabras. Cuando Moshé desciende con las tablas la piel de su rostro brilla por haber hablado con Él. Aharón y el pueblo tienen miedo de él. Moshé los llama y les dice todo lo que el Eterno ha hablado en la montaña del Sinai. Después de hablar con ellos pone una cubierta sobre su rostro. Sólo la quita cuando habla con el Eterno y cuando habla delante del pueblo.

Comentarios

Primera aliyá, 30:11 – 31:17

30:12   “Cuando hagas un censo de los hijos de Israel para contarlos, cada uno dará a HaShem un rescate por su alma cuando sean contados, para que no haya plaga entre ellos cuando los hayas contado.”  – Según la promesa a Avraham, no se podía contar a los hijos de Israel, cf. Génesis 15:5; 32:12. Hay un peligro en contar a los hijos de Israel. Cuando el rey David intentó hacerlo una vez, vino una plaga sobre el pueblo, cf. 2 Samuel 24:1-10; 1 Crónicas 21:7. Los hijos de Israel tendrán que hacer dos cosas para evitar la plaga. La primera cosa es que cada uno dé una moneda y así se puede contar las monedas en lugar del pueblo directamente. La segunda cosa es que esa moneda de plata sirva como un precio de rescate, una expiación para que no venga la plaga al ser contados.

30:14   “Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a HaShem”  – Sólo los varones que tenían veinte años o más podían ser contados y salir al ejército. No contaban a las mujeres. Las mujeres no tenían la obligación de pagar este impuesto para el tabernáculo ni de ir al ejército.

30:15   “El rico no pagará más, ni el pobre pagará menos del medio siclo, al dar la ofrenda a HaShem para hacer expiación por vuestras vidas.”  – Cada alma tenía un precio de rescate de medio siclo. Los ricos no pagaban más ni los pobres pagaban menos. Esto nos enseña que cada alma tiene el mismo valor delante del Eterno, no importa el estatus económico que tenga.

30:16   “Tomarás de los hijos de Israel el dinero de la expiación y lo darás para el servicio de la tienda de reunión, para que sea un recordatorio para los hijos de Israel delante de HaShem, como expiación por vuestras vidas.”  – Este impuesto no se tomó solamente una vez, sino en el futuro también. El medio siclo servía para el servicio del tabernáculo. La primera vez sirvió para las basas y demás objetos de plata, cf. Éxodo 38:25-28. El Talmud de Jerusalén[1] cuenta que este impuesto anual se usó para la adquisición de las ofrendas comunales, cf. 2 Reyes 12:4; 2 Crónicas 24:6; Nehemías 10:32. En el tiempo del segundo templo se recordaba anualmente en todas las ciudades en el primer día de adar (último mes del año) que cada uno preparara medio shekel para el Beit HaMikdash (templo). La colecta ocurría entre el 15 de adar y rosh jódesh (el primer día) nisán

30:18   “Harás también una pila de bronce, con su base de bronce, para lavatorio; y la colocarás entre la tienda de reunión y el altar, y pondrás agua en ella.”  – Según Rashí, la pila fue colocada un poco hacia el sur del punto medio de la entrada del tabernáculo. El altar estaba colocado en línea con el centro de la entrada.

30:19   “Y con ella se lavarán las manos y los pies Aharón y sus hijos.”  – Según el Talmud[2] el sacerdote ponía su mano derecha sobre su pie derecho y su mano izquierda sobre su pie izquierdo y los consagraba.

30:23   “Toma también de las especias más finas: de mirra fluida, quinientos siclos; de canela aromática, la mitad, doscientos cincuenta; y de caña aromática, doscientos cincuenta” – Según Rashí, la canela pesaba en total 500 siclos, al igual que la mirra, puesto que aquí se menciona la cantidad de 250 siclos como la mitad.

30:24   “de casia, quinientos siclos, conforme al siclo del santuario, y un hin de aceite de oliva”  – Un siclo pesaba unos 17 gramos. 500 siclos serían 8.5 kilogramos (18.7 libras). Un hin corresponde a unos 4.1 litros (1.08 galón). El peso total de la unción sería más o menos 34 kilogramos (75 libras). La base de la unción fue el aceite de oliva.

30:25   “Y harás de ello el aceite de la santa unción, mezcla de perfume, obra de perfumador; será aceite de santa unción.”  – Según Rambam,[3] la unción fue fabricada de la siguiente manera. Primero se machacaba cada especia por separado. Luego fueron mezcladas y remojadas en agua para que su aroma fuera absorbido por el agua. El aceite de oliva fue añadido al agua y la mezcla era hervida hasta que el agua se evaporaba y sólo quedaba el aceite con las especias. Según Rashí, luego se limpiaba el aceite de las raíces.

30:31   “Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: “Este será aceite de santa unción para mí por todas vuestras generaciones.”  – Esta unción tenía que durar durante todas las generaciones. Hoy en día no se sabe nada de ella. Según el Midrash,[4] fue escondida antes de la destrucción del primer templo pero será restituido en el tiempo del Mesías.

30:32   “No se derramará sobre nadie, ni haréis otro igual en las mismas proporciones; santo es, y santo será para vosotros.”  – Santo significa que ha sido apartado para un uso sagrado exclusivo. Esta mezcla sólo puede ser usada en el templo.

30:34   “Entonces HaShem dijo a Moshé: Toma especias, bálsamo, ónique aromático y gálbano, especias e incienso puro; las medidas serán iguales entre sí.”  – El gálbano tiene un aroma desagradable. De esto se aprende que los que no son muy honrosos no deben ser separados sino incluidos en el grupo para que juntos puedan producir un olor fragante delante del Eterno.

“Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo. Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? Ahora bien, Elohim ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó. Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Elohim el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo del Mesías, y cada uno individualmente un miembro de él.”

Según Rashí, en total había 11 diferentes especias en el sahumerio: bálsamo, ónique aromático, gálbano, incienso puro, mirra, casia, espinacardo, azafrán, costo, corteza aromática y canela. Los nombres de estas especias no son necesariamente los que correspondan exactamente a las palabras hebras. Esto constituye todavía un motivo de discusión entre los comentaristas.

30:36   “Y molerás parte de él muy fino, y pondrás una parte delante del testimonio en el tabernáculo de reunión donde yo me encontraré contigo; santísimo será para vosotros.”  – El propósito principal para la construcción del tabernáculo es que haya un lugar de encuentro entre el Eterno y su pueblo. La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “encontraré” es yaad[5], que significa “fijar una cita”. Una cita tiene que ver con dos cosas, tiempo y lugar. Hay ciertos tiempos que el Eterno ha fijado para encontrarse con su novia y hay un lugar fijado donde se hace el encuentro. El tabernáculo fue creado para tener un lugar fijo para tener un encuentro divino, como está escrito en Éxodo 25:22:

“Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel.”

En Éxodo 29:42-43 está escrito:

“Será holocausto continuo por vuestras generaciones a la entrada de la tienda de reunión, delante de HaShem, donde yo me encontraré con vosotros, para hablar allí contigo. Y me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi Gloria.”

En Éxodo 30:6 está escrito:

“Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el testimonio, donde yo me encontraré contigo.”

En Números 17:4 está escrito:

“Y las pondrás en la tienda de reunión delante del testimonio donde me encuentro contigo.”

El tabernáculo es llamado “tienda de reunión”, en hebreo ohel moed, 140 veces en las Escrituras. Esto nos enseña la importancia de tener una relación personal con el Eterno. Hay un lugar de encuentro divino. ¿Dónde está? En el lugar santísimo encima del propiciatorio. Ese es el lugar de encuentro en cada templo, incluso en el hombre. En lo más íntimo del corazón hay un lugar de encuentro entre el Eterno y el hombre.

El texto que estamos estudiando dice que hay que presentar un poco del incienso delante del testimonio donde el Eterno se encuentra con el individuo. El incienso simboliza el conocimiento. Cuando se habla de moler un poco del incienso y poner un poco del incienso delante del testimonio donde hay un encuentro íntimo, se puede entender como tomar una pequeña porción de las Escrituras y desmenuzarla y meditar en ella y presentarla en oración con el entendimiento en nuestras oraciones diarias. Así tendremos un encuentro con el Eterno. La base para un encuentro con el Eterno es la revelación de las Escrituras. Así que si estás leyendo la Torá y te viene alguna luz o algún texto te está tocando emocionalmente, allí hay incienso para moler y presentar delante del Eterno para tener un encuentro con él. Toma esa porción de las Escrituras, estúdiala, busca su significado en hebreo, apréndela de memoria y úsala para venir ante la presencia del Eterno y así tendrás intimidad con Él, como está escrito: “santidad de santidades será para vosotros”. La expresión “santidad de santidades” puede ser entendida como “intimidad de intimidades”, como está escrito en Cantar de los cantares 1:2-4:

“¡Que me bese con los besos de su boca! Porque mejores son tus amores que el vino. Tus ungüentos tienen olor agradable, tu nombre es como ungüento purificado; por eso te aman las doncellas. Llévame en pos de ti y corramos juntos. El rey me ha conducido a sus cámaras.”

El Eterno desea tener esa intimidad contigo. Usa el incienso que tienes, muélelo y preséntalo ante él y luego verás…

31:2     “Mira, he llamado por nombre a Betsalel, hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Yehudá.”  – Betsalel,[6] de la tribu de Yehudá. Es mencionado por nombre ocho veces en las Escrituras. Su nombre significa “en la sombra de Elohim”. Según Rambam,[7] Betsalel tenía sólo 13 años de edad en este momento.

31:3     “Y lo he llenado del Espíritu de Elohim en sabiduría, en inteligencia, en conocimiento y en toda clase de arte”  – Aquí aparecen tres palabras, sabiduría, en hebreo jojmá[8],  inteligencia, en hebreo tevuná[9]  y conocimiento, en hebreo dáat[10]. Según Rashí, jojmá se refiere a lo que el ser humano escucha de otros y aprende; tevuná se refiere a lo que el ser humano comprende por sí mismo a partir de lo que ha aprendido; y dáat se refiere a la ruaj hakódesh, la inspiración divina y profética.

31:4     “para elaborar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce”  – De esto aprendemos que cuando el Espíritu de Elohim llena un hombre, no solamente le eleva a las nubes, sino también le enseña a tratar con las cosas materiales. La Torá enseña que todas las cosas materiales son buenas, cf. Génesis 1:31. Nada es malo en sí mismo si se usa legítimamente, según la instrucción de la Torá.

La materia puede servir como un punto de contacto entre el hombre y Elohim. De la misma manera la materia puede convertirse en un punto de contacto para los demonios, mediante la idolatría y la adoración de madera y piedra.

Ahora, la capacidad espiritual de Betsalel le hizo trabajar con las cosas materiales para que el Eterno pudiera usar esas cosas y cumplir un fin espiritual por medio de ellas. Hay un propósito divino con todas las cosas materiales. El hombre ha sido creado para colaborar con el Eterno para llevar a cabo el plan divino con la materia. Así que una religión que separa al hombre de la naturaleza, de los colores, de las formas, de los sonidos, del ritmo, de los olores, de las armonías, de los tonos y de la creatividad, constituye un ataque contra los propósitos del Creador. La creatividad es parte del carácter del Creador y del hombre que fue hecho a Su imagen y semejanza.

En el tabernáculo el Eterno se encuentra con el hombre a través de los cinco sentidos: los colores, la luz y las formas para la vista; el sonido de los animales, del fuego, de los instrumentos y del canto para el oído; los olores de los sacrificios, de la unción, del incienso, del candelabro y de los panes para el olfato; las superficies de los diferentes materiales, los animales, la leña, el agua y el calor del fuego para el tacto; la carne hervida, los panes, la sal y las primicias de los frutos de la tierra para el gusto. Todo el ser humano estaba involucrado en el encuentro con el Eterno. Un hombre espiritual es capaz de ver la mano del Creador en todas las cosas materiales y hacer que la materia cumpla su propósito divino.

31:5     “y en el labrado de piedras para engaste, y en el tallado de madera; a fin de que trabaje en toda clase de labor.”  – La palabra hebrea que ha sido traducida como “labor”, es melajá[11], que significa “obra”, “tarea”, “oficio”, “fabricación”. Es la misma que se encuentra en el versículo 3, donde fue traducida como “arte”. Esa palabra es la que se usa para la obra de la creación en Génesis 2:2-3 donde está escrito:

“Y en el séptimo día completó Elohim la obra que había hecho, y reposó en el día séptimo de toda la obra (melajá) que había hecho. Y bendijo Elohim el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra (melajá) que Él había creado y hecho.”

Por esta razón la construcción del tabernáculo es vista como una obra parecida a la de la creación. Es una obra maestra, hecha según un diseño divino, al igual que la creación.

31:6     “Mira, yo mismo he nombrado con él a Aholiav, hijo de Ajisamaj, de la tribu de Dan; y en el corazón de todos los que son hábiles he puesto habilidad a fin de que hagan todo lo que te he mandado”  – La tribu de Dan es vista como la más humilde. Cuando el Eterno nos pide hacer una obra humanamente imposible, también nos da la capacidad para poder cumplir su llamado de manera sobrenatural, por medio de su Espíritu.

31:11   “también el aceite de la unción, y el incienso aromático para el lugar santo. Los harán conforme a todo lo que te he mandado.”  – No podían modificar nada. Todo tenía que ser hecho exactamente igual al plan que el Eterno había revelado al jefe. Un obrero que ha sido puesto bajo alguien no puede inventar cosas por si mismo, sino ser fiel al plan que le es presentado por él que está por encima. En este caso sólo el líder recibió una revelación divina y por eso los colaboradores tenían que estar muy cerca de él para poder recibir las instrucciones y obtener la misma revelación. Moshé tenía el plan general que le fue dado del cielo. Betsalel había recibido el Espíritu de Elohim, al igual que Moshé. Pero eso no le dio el derecho de ir por libre. Su misión era cumplir el plan que había sido revelado a su jefe. Él no estuvo en el monte. Él no vio el cielo. Él no fue elegido para reemplazar a Moshé, sino para cumplir con el plan divino revelado a Moshé. Ay de aquellos colaboradores del líder principal de una congregación que piensan que saben más que su líder y saben hacer las cosas mejor que él y piensan que podrán llevar a cabo el proyecto divino sin sometimiento. Así no funciona la cosa. Sólo Moshé tenía el plan. Fuera de Moshé, estos obreros no podían haber cumplido el plan por muy ungidos que fueran. Aprendamos de esto para no cometer el pecado de Avshalom, que le llevó a una muerte terrible, cf. 2 Samuel 15.

31:13   “Habla, pues, tú a los hijos de Israel, diciendo: “De cierto guardaréis mis shabats, porque esto es una señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que se sepa que yo soy HaShem que os santifico.””  – En medio de la instrucción de la obra del tabernáculo el Eterno introduce un paréntesis con un mensaje de advertencia. Aunque la obra del mishkán es una obra divina, no hay derecho para no tomar en serio el mandamiento del shabat. El shabat tendrá que ser respetado y guardado en medio de una obra tan importante como es la construcción de la tienda de reunión. Un judío no puede poner excusas y decir que está sirviendo al Eterno y al mismo tiempo violar el shabat encendiendo el automóvil y demás cosas que están prohibidas en el shabat. El Eterno es más importante que su obra. Sólo está permitido violar un mandamiento si hay otro mandamiento con mayor peso que lo elimina. Pero en este caso la construcción del mishkán no tenía más peso que el mandamiento del cese de melajá en shabat. Así que el Eterno introduce aquí seis versículos que hablan de la importancia del shabat en relación con la construcción del tabernáculo.

En la Mishná[12] se puede encontrar las 39 cosas que han sido establecidas como prohibidas en el shabat, basándose en la obra del tabernáculo, por ser consideradas melajá. Son las siguientes: sembrar, arar, segar, engavillar, majar, bieldar, limpiar, moler, cribar, amasar, cocer, esquilar, lavar la lana, mullirla, teñirla; hilar, tejer, hacer dos cordoncillos, tejer dos hilos, separar dos hilos; hacer nudos, soltarlos, hacer dos costuras, desgarrar algo con objeto de hacer dos costuras, cazar un ciervo, matarlo, despellejarlo, ensalarlo, curar la piel, pulirla, cortarla; escribir, borrar; edificar, demoler, apagar (fuego), encender (fuego); golpear con martillo, transportar de un ámbito a otro.

En este versículo está escrito que los shabats son del Eterno, “mis shabats”. El día del Señor es el shabat, cf. Éxodo 20:10; Levítico 23:1-3; Isaías 56:4; 58:13-14. Cuando aparece la expresión “mis” o “mi” en relación con alguna cosa, implica que esa cosa es del Eterno de una manera especial. Cuando habla de “mi arco”, en Génesis 9:13 es porque en el cielo hay un arco completo, redondo, cf. Ezequiel 1:28. Él dio una parte de su arco a los hombres. Cuando habla de “mis shabats” es porque él tiene shabat en el cielo y comparte de su eterno descanso con el hombre una vez por semana. Cuando habla de “mi pacto”, cf. Génesis 6:18; 17:4, es porque su pacto está firme en el cielo y él comparte ese pacto con los hombres. Cuando habla de “mi sacrificio” es porque ese sacrificio está en el cielo y ha sido compartido con los hijos de los hombres. La expresión “mi sacrificio” aparece sólo dos veces en el Jumash (Pentateuco), cf. Éxodo 23:18; 34:25, y en ambos casos se refiere al sacrificio del cordero de pesaj.

El shabat fue dado a los hijos de Israel de una manera especial como una señal de haber sido escogidos, apartados, santificados. Constituye una de las señales del pacto entre HaShem e Israel. Es parecido al anillo de casamiento. Si una mujer quita su anillo, lo tira al suelo, escupe sobre él y lo pisa, ¿qué significa? Que ya no quiere ser de su marido. Si un hijo de Israel hace melajá en shabat, ¿qué mensaje está dando?

El Eterno santifica a Israel por medio del shabat. Esto significa que el shabat tiene como propósito elevarnos a un nivel espiritual más alto. Es un día para dejar de la intervenir en la creación y reconocer al Creador como soberano. Es un día para dedicarse a la íntima relación con el Eterno junto con la familia y la comunidad a la que uno pertenece. Es un día para ser santificado, apartado y elevado.

31:14 “Por tanto, habéis de guardar el shabat porque es santo para vosotros. Todo el que lo profane morirá irremisiblemente; porque cualquiera que haga obra (melajá) alguna en él, esa persona será cortada de entre su pueblo.”  – Profanar el shabat significa tratar el shabat en público como los demás días de la semana. Cualquier Israelita que cometa ese delito merece ser condenado a muerte por un tribunal, beit din, de 23 jueces, en el caso de que haya sido advertido por un mínimo de dos testigos antes de pecar.

31:15 “Durante seis días se trabajará, pero el séptimo día será día de completo reposo, santo para HaShem. Cualquiera que haga obra alguna en el shabat morirá irremisiblemente.”  – La expresión hebrea que ha sido traducida como “día de completo reposo” es shabat shabatón. Aquí aparecen estas dos palabras juntas. En las otras fiestas aparece sólo una de las dos o shabat o shabatón, cf. Levítico 23, excepto en el día de expiación, yom kipur, que también es llamado shabat shabatón, cf. Levítico 23:32. Así que el shabat semanal y el día de yom kipur están unidos.

Aquí está escrito que el shabat es santo para el Eterno. Esto significa que el shabat fue creado para que el hombre se dedique al Eterno de una manera especial. Si uno piensa que ha cumplido con el mandamiento por descansar y no hacer nada en el día del shabat, se equivoca. El shabat fue hecho para dedicarse al Eterno, como está escrito en Isaías 58:13-14:

“Si por causa del shabat apartas tu pie para no hacer lo que te plazca en mi día santo, y llamas al shabat delicia, al día santo de HaShem, honorable, y lo honras, no siguiendo tus caminos, ni buscando tu placer, ni hablando de tus propios asuntos, entonces te deleitarás en HaShem, y yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; porque la boca de HaShem ha hablado.”

Así que si estás trabajando los seis días de la semana y te dedicas a jugar durante todo el shabat, no has cumplido con el mandamiento. El shabat es para dedicarse al Eterno de una manera especial.

En shabat hay que hacer una mikrá kodesh, una santa convocación, como está escrito en Levítico 23:3:

“Seis días se trabajará, pero el séptimo día será día de completo reposo, santa convocación en que no haréis trabajo alguno; es día de reposo a HaShem dondequiera que habitéis.”

Así que si no nos reunimos en shabat no estamos cumpliendo este mandamiento. Podemos reunirnos en cualquier día de la semana si queremos, pero en el shabat los judíos están obligados a tener una santa convocación. El shabat también es para todo aquel que ha nacido del Espíritu y es hijo de Elohim y parte de su familia celestial. Así que todos los que han nacido de nuevo están llamados a reunirse en shabat.

Pero alguien dirá: “Yo no tengo congregación donde reunirme en shabat”. Bueno, en primer lugar debes tener una reunión santa en tu propia familia cada shabat. Así que si no puedes hacer una mikrá kodesh en la comunidad podrás cumplir parte del mandamiento en tu familia. Sin embargo necesitas una comunidad donde reunirte cada shabat. Si no hay una donde vives, tienes dos opciones, mudarte a un lugar donde existe una comunidad o levantar una comunidad con los que el Eterno va uniendo contigo. La vida en comunidad es muy importante para el pueblo del Eterno.

31:16 “Los hijos de Israel guardarán, pues, el shabat, haciendo el shabat un pacto perpetuo por todas sus generaciones”  – Aquí dice que los hijos de Israel tienen que guardar el shabat. Guardar tiene que ver con una actitud de vigilancia y celo para protegerlo de ser profanado mediante melajá. También dice que los hijos de Israel tienen que hacerlo un pacto perpetuo en todas sus generaciones.

Los hijo justos de Elohim entre las naciones recibieron el shabat como señal del pacto y por lo tanto no tienen la misma responsabilidad de guardarlo. Sin embargo, pueden y deben guardar mucho del shabat para obtener sus bendiciones y así santificarse para el Eterno, cf. Isaías 56:2-7.

31:17 “Es una señal entre yo y los hijos de Israel para siempre; pues en seis días HaShem hizo los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó.”  – La señal del pacto entre HaShem e Israel tiene que ver con la obra de la creación. Como él hizo, así ellos también hacen. La palabra “cesar” es la primordial. Es la traducción del término shabat.[13] Luego viene la palabra “reposar”, en hebreo nafash,[14] es la segunda prioridad. Así que el shabat también fue creado para que el hombre descanse y renueve sus fuerzas para la siguiente semana.

Hay dos tipos de santuario en el mundo, un santuario en el espacio y otro en el tiempo. En el relato de la construcción del santuario en el espacio, el tabernáculo, viene entrelazado el relato del santuario en el tiempo, el shabat.

Segunda aliyá, 31:18 – 33:11

32:2     “Y Aharón les dijo: Quitad los pendientes de oro de las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos.” – También los hombres llevaban pendientes. Según el Midrash[15], lo habían aprendido de los egipcios que lo habían adaptado de los árabes.

32:4     “Y él los tomó de sus manos y les dio forma con buril, e hizo de ellos un becerro de fundición. Y ellos dijeron: Estos son tus Elohimes, Israel, que te han sacado de la tierra de Egipto.”  – El pueblo estaba acostumbrado a la idolatría de Egipto. Por eso hablaron no solamente de un Elohim sino de varios, cf. 31:1 donde el verbo también aparece en plural. Fue una ofensa muy grande hacer un becerro de oro. La novia cometió adulterio en su tiempo de desposorio. Pero la ofensa más grande es tratar ese becerro como si fuera el Eterno, diciendo que él los había sacado de Egipto. Cambiaron la gloria del Eterno por una cosa creada, lo cual es la raíz de toda idolatría.

32:5     “Cuando Aharón vio esto, edificó un altar delante del becerro. Y Aharón hizo una proclama, diciendo: Mañana será fiesta para HaShem.”  – La afrenta mayor es llamar a este ídolo HaShem. El sincretismo religioso es muy ofensivo para el Eterno. Tomar las prácticas paganas y las fiestas paganas y cambiar sus nombres y llamarlos como si fueran fiestas del Eterno, es una abominación para el Eterno. Esto es lo que se ha hecho con la celebración del domingo, la navidad, la pascua cristiana, el día de los enamorados y otras fiestas paganas. En lugar de seguir el orden establecido por el Eterno en la Torá, tomaron las fiestas del mundo y las llamaron santas. El día del Elohim sol fue honrado como el día del Señor. La fiesta del nacimiento del Elohim sol fue cambiada por la celebración del nacimiento de Cristo. La fiesta babilónica de Ishtar fue llamada semana santa. La fiesta romana de Lupercalia fue cambiada en “San Valentín”, etc.

32:6     “Y al día siguiente se levantaron temprano y ofrecieron holocaustos y trajeron ofrendas de paz; y el pueblo se sentó a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.”

La idolatría está íntimamente ligada a la infidelidad y la inmoralidad sexual. La infidelidad espiritual produce infidelidad relacional y sexual. Una cosa se deriva de la otra. La idolatría es adulterio espiritual.

32:7     “Entonces HaShem habló a Moshé: Desciende pronto, porque tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido.” – Aquí el Eterno no reconoce al pueblo como suyo. Por medio de este acto de adulterio espiritual perdió el estatus de ser su pueblo. Salió del pacto. El adulterio quiebra el pacto matrimonial, como está escrito en Oseas 1:9:

“Y el dijo: Ponle por nombre Lo-amí, porque vosotros no sois mi pueblo y yo no soy vuestro Elohim.”

En Oseas 2:2 está escrito:

“Contended con vuestra madre, contended, porque ella no es mi mujer, y yo no soy su marido; que quite, pues, de su rostro sus prostituciones, y sus adulterios de entre sus pechos”

El adulterio rompe el pacto matrimonial. Después de un adulterio ya no son esposos, como está escrito en Jeremías 31:32:

“no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos–declara HaShem”

32:10   “Ahora pues, déjame, para que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; mas de ti yo haré una gran nación.” – El Eterno le pidió a Moshé que le dejara. Esto significa que le dijo que no intercediera por el pueblo, cf. Jeremías 7:16.

Moshé tuvo la oportunidad de ser elevado a un padre de una nueva nación, pero rehusó. En lugar de exaltarse a sí mismo se humilló y estaba dispuesto a dar su vida para salvar al pueblo. El profeta como Moshé es Yeshúa, cf. Deuteronomio 18:15, 18. Él tampoco abandonó al pueblo de Israel para convertirse en el origen de un nuevo Israel.

32:11   “Entonces Moshé suplicó ante HaShem su Elohim, y dijo: Oh Eterno, ¿por qué se enciende tu ira contra tu pueblo, que tú has sacado de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?” – Moshé presenta tres argumentos principales a favor del pueblo. HaShem le había dicho en el versículo 7 que el pueblo era de Moshé y que él lo había sacado de Egipto. Moshé le devuelve la pelota diciendo que el pueblo es del Eterno y que Él lo sacó de Egipto con grandes milagros.

32:12   “¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: “Con malas intenciones los ha sacado, para matarlos en los montes y para exterminarlos de la faz de la tierra”? Vuélvete del ardor de tu ira, y desiste de hacer daño a tu pueblo.”  – Aquí Moshé argumenta a favor del honor del Nombre del Eterno. Los gentiles van a pensar mal del Eterno si mata a su pueblo en el desierto. El testimonio ante las naciones en muy importante y por eso no se debe hacer algo que los haga pensar mal del Elohim de Israel, como está escrito en Ezequiel 20:5-22:

“y diles: “Así dice el Señor Eterno: ‘El día que escogí a Israel y juré a los descendientes de la casa de Yaakov, me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto, y les juré diciendo: Yo soy HaShem vuestro Elohim; aquel día les juré que los sacaría de la tierra de Egipto a una tierra que yo había escogido para ellos, que mana leche y miel y que es la más hermosa de todas las tierras. ‘Y les dije: “Arroje cada uno las cosas detestables que os atraen, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto; yo soy HaShem vuestro Elohim.” ‘Pero se rebelaron contra mí y no quisieron escucharme; no arrojaron las cosas detestables que les atraían, ni abandonaron los ídolos de Egipto. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en medio de la tierra de Egipto. ‘Pero actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones en medio de las cuales vivían, y a cuya vista me había dado a conocer sacándolos de la tierra de Egipto. ‘Los saqué, pues, de la tierra de Egipto y los llevé al desierto. ‘Les di mis estatutos y les hice conocer mis decretos, por los cuales el hombre vivirá si los cumple. ‘También les di mis días de reposo por señal entre ellos y yo, para que supieran que yo soy HaShem, el que los santifica. ‘Pero la casa de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no anduvieron en mis estatutos y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y mis días de reposo profanaron en gran manera. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos en el desierto, para exterminarlos. ‘Pero actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado. ‘También les juré en el desierto que no los llevaría a la tierra que les había dado, que mana leche y miel y que es la más hermosa de todas las tierras, porque desecharon mis decretos, no anduvieron en mis estatutos y profanaron mis días de reposo, porque su corazón se iba tras sus ídolos. ‘Sin embargo, mi ojo los perdonó para no destruirlos, y no los hice exterminar en el desierto. ‘Y dije a sus hijos en el desierto: “No andéis en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis sus decretos, ni os contaminéis con sus ídolos. “Yo soy HaShem vuestro Elohim; andad en mis estatutos, guardad mis decretos y ponedlos por obra. “Y santificad mis días de reposo; y que sean una señal entre yo y vosotros, para que sepáis que yo soy HaShem vuestro Elohim.” ‘Pero los hijos se rebelaron contra mí, no anduvieron en mis estatutos, ni tuvieron cuidado de cumplir mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y profanaron mis días de reposo. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en el desierto. ‘Pero retiré mi mano y actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado.”

En Ezequiel 36:21-24 está escrito:

“Pero yo he tenido compasión de mi santo nombre, que la casa de Israel había profanado entre las naciones adonde fueron. Por tanto, di a la casa de Israel: “Así dice el Señor Eterno: ‘No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre, que habéis profanado entre las naciones adonde fuisteis. ‘Vindicaré la santidad de mi gran nombre profanado entre las naciones, el cual vosotros habéis profanado en medio de ellas. Entonces las naciones sabrán que yo soy HaShem’–declara el Señor Eterno– ‘cuando demuestre mi santidad entre vosotros a la vista de ellas. ‘Porque os tomaré de las naciones, os recogeré de todas las tierras y os llevaré a vuestra propia tierra.”

32:13   “Acuérdate de Avraham, de Yitsjak y de Israel, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, y les dijiste: “Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de la cual he hablado, daré a vuestros descendientes, y ellos la heredarán para siempre.””  – El tercer argumento en la intercesión es el mérito de los padres y el juramento que el Eterno les hizo al decir que iba a multiplicar su descendencia y luego darles la tierra de la promesa. Si ahora ha cumplido la primera parte de la promesa, ¿cómo va a exterminarlos ahora y no cumplir la segunda parte de introducirlos en la tierra?

32:14   “Y HaShem desistió de hacer el daño que había dicho que haría a su pueblo.”  – ¿Será que el Eterno puede cambiar sus planes? No puede cambiar sus planes generales, pero sí puede cambiar su manera de cumplir esos planes generales. ¿Será que el Eterno tenía menos compasión que Moshé? No, la compasión que había en el corazón de Moshé vino del Eterno. No es que Moshé había ido en contra de la voluntad del Eterno. La lucha que hubo entre Moshé y el Eterno fue una lucha entre la justicia del Eterno, revelada en la sentencia de muerte de la adúltera, cf. Deuteronomio 22:23-24, y la misericordia del Eterno, revelada en la intercesión de Moshé y la decisión final de perdonar al pueblo. El perdón del Eterno muestra que un esposo puede perdonar a su cónyuge aunque haya cometido adulterio. No está obligado a divorciarse, como está escrito en Oseas 3:1:

 

“Y HaShem me dijo: Ve otra vez, ama a una mujer amada por otro y adúltera, así como HaShem ama a los hijos de Israel a pesar de que ellos se vuelven a otros Elohimes y se deleitan con tortas de pasas.”

32:15 “Entonces se volvió Moshé y descendió del monte con las dos tablas del testimonio en su mano, tablas escritas por ambos lados; por uno y por el otro estaban escritas.” – Rashí dice que Moshé subió al monte el día 7 de siván, el tercer mes, para estar en la montaña durante 40 días. Esto significa que bajó el día 17 del cuarto mes.

32:17   “Al oír Yehoshúa el ruido del pueblo que gritaba, dijo a Moshé: Hay gritos de guerra en el campamento.” – Yehoshúa había puesto su tienda a los pies del monte, y no estaba con el pueblo. Era un ayudante fiel, siempre listo para atender las necesidades de su jefe. Por esta fidelidad pudo luego ser su sucesor. El que sirve de manera práctica a los líderes que el Eterno ha levantado serán grandemente recompensados, cf. 2 Reyes 3:11

32:19   “Y sucedió que tan pronto como se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas; y se encendió la ira de Moshé, y arrojó las tablas de sus manos, y las hizo pedazos al pie del monte.”  – Las tablas fueron quebradas el día 17 del cuarto mes. En ese mismo día ocurrieron luego cosas tristes en la historia del pueblo judío. En ese día el rey malvado Antíoco Epífanes profanó el Templo estableciendo en él un ídolo. Durante el sitio de Jerusalén por los romanos, el sacrificio diario, korbán tamid, fue interrumpido en ese día. En el mismo día una brecha fue hecha en las murallas de Jerusalén tres semanas antes de la destrucción del templo el año 70 E.C. Ese día es un día de ayuno comunitario para el pueblo judío. Las tres semanas desde el 17 del cuarto mes hasta el día 9 del quinto mes, av, han sido fijadas como un período de duelo. Los dos templos fueron destruidos el día 9 de av, en hebreo “tishá be-av”.

32:25   “Y viendo Moshé al pueblo desenfrenado, porque Aharón les había permitido el desenfreno para ser burla de sus enemigos” – La idolatría rompe las barreras de protección dentro de la sicología humana y causa que el hombre no puede mantener sus instintos bestiales bajo control. Por eso la idolatría lleva a la fornicación.

32:26   “se paró Moshé a la puerta del campamento, y dijo: El que esté por HaShem, venga a mí. Y se juntaron a él todos los hijos de Leví.” – La tribu de Leví tomó la decisión de no compartir el acto de idolatría y cuando todo el pueblo fue invitado a mostrar si estaba a favor del Eterno, los levitas mostraron su fidelidad. Por esta causa fueron elegidos como los nuevos sacerdotes, en lugar de los primogénitos.

32:29   “Y Moshé dijo: Consagraos hoy a HaShem, pues cada uno ha estado en contra de su hijo y en contra de su hermano, para que hoy El os dé una bendición.” – Esta consagración implicaba el sacerdocio. Leví había usado su espada para matar a todos los hombres de Shejem, cf. Génesis 34. Su ira fue maldecida por Yaakov, cf. Génesis 49:5-7. En esta ocasión su celo pudo ser canalizado para un fin sagrado, en perfecta obediencia al Eterno. Por esta razón recibió una bendición.

32:30   “Y sucedió que al día siguiente dijo Moshé al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, y yo ahora voy a subir a HaShem, quizá pueda hacer expiación por vuestro pecado.” – Moshé subió otra vez para ponerse entre el Eterno y el pueblo como un medio expiatorio.

 

32:32   “Y ahora, si perdonas su pecado… y si no, bórrame del libro que has escrito.” Según la Guemará,[16] se refiere al libro de la vida. Según Rashí se refiere a la Torá.

32:34   “Pero ahora ve, conduce al pueblo adonde te he dicho. He aquí, mi ángel irá delante de ti; mas el día que yo los visite, los castigaré por su pecado.” – Ahora el Eterno no quiere morar dentro del pueblo con su shejiná, su presencia, sino quiere enviar un ángel en su lugar. La palabra que ha sido traducida como “visite” y “castigaré”, en hebreo pakad[17], significa también “tomar en cuenta”. Por la intercesión de Moshé el pueblo no fue castigado del todo en este momento por lo que había hecho, sino que lo será más adelante. Por esta razón el Talmud[18] dice que en cada momento de la historia cuando Israel es juzgado por sus pecados, también hay una pequeña retribución por lo que pasó con el becerro de oro.

33:1     “Entonces HaShem dijo a Moshé: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que has sacado de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov, diciendo: “A tu descendencia la daré.”” – Cuando uno viaja a Israel, siempre sube. La tierra de Israel es la más elevada de todas las tierras. Todavía el Eterno no dice que Israel es su pueblo. Tampoco dice que él va a ir con ellos.

33:2     “Y enviaré un ángel delante de ti, y echaré fuera al kenaanita, al emorita, al jitita, al perizita, al jivita y al yevusita.” – Aquí sólo se mencionan seis de las siete naciones. Según el Midrash[19] y Rashí, el guirgashita había salido del país por su propia voluntad delante de los israelitas. En el Talmud[20] de Jerusalén se menciona que antes de proceder a la conquista Yeshoshúa envió un mensaje a los pueblos de Kenáan ofreciéndoles dos opciones: o se iban en paz o se quedaban. Si se quedaban serían exterminados. El pueblo guirgashí optó por abandonar la tierra y dirigirse a África.

33:3     “a una tierra que mana leche y miel; pues yo no subiré en medio de ti, no sea que te destruya en el camino, porque eres un pueblo de dura cerviz.” – Esto significaría que el proyecto del tabernáculo quedaba suspendido. El carácter de una cerviz dura puede servir para bien o para mal. En cuanto a no inclinarse y aceptar la voluntad del Eterno es malo, pero en cuanto a resistir las presiones de los pueblos, es bueno. El pueblo judío ha podido decir no a la idolatría y la asimilación de las naciones por esa dura cerviz. En ese caso ha servido para bien.

Tercera aliyá, 33:12-16

33:12   “Y Moshé dijo a HaShem: Mira, tú me dices: “Haz subir a este pueblo”; pero tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Además has dicho: “Te he conocido por tu nombre, y también has hallado gracia ante mis ojos.”” – La base de la oración de Moshé es la palabra que el Eterno ha dicho. Para que una oración tenga éxito tendrá que estar basada en la Escritura.

 

33:13   “Ahora pues, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que me hagas conocer tu camino para que yo te conozca y halle gracia ante tus ojos. Considera también que esta nación es tu pueblo.” – Este deseo de conocer al Eterno es el deseo más sublime que el hombre pueda tener. Moshé pidió tres cosas para sí mismo:

  • Conocer el camino del Eterno. El camino del Eterno es su proceder, su manera de actuar.
  • Conocer al Eterno. Es más profundo. Uno que conoce otra persona no solamente conoce lo que hace o dice sino también el motivo detrás de lo que hace y dice.
  • Ver la gloria del Eterno, v. 18. Esto es el peso de la manifestación del Eterno.

Moshé también pidió que el pueblo fuera reconocido como el pueblo del Eterno.

33:14   “Y El respondió: Mi presencia irá, y yo te daré descanso.” – Aquí el Eterno promete que su presencia, literalmente “rostro”, va a ir con Moshé. A partir de ahora el trato que el Eterno tiene con el pueblo es en relación con Moshé. Como Moshé halló gracia, el pueblo halló gracia.

33:16   “¿Pues en qué se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? ¿No es acaso en que tú vayas con nosotros, para que nosotros, yo y tu pueblo, nos distingamos de todos los demás pueblos que están sobre la faz de la tierra?”  – Vemos que la gracia dada a Moshé es pasada al pueblo. La palabra “gracia” en hebreo jen[21], significa “gracia”, “belleza”, “favor”, “aprecio”. La raíz de jen es janán[22], que significa “inclinarse para mostrar benevolencia a un inferior”, “compadecerse”, “conceder un favor”. La palabra “jen” aparece seis veces en este contexto. La primera vez que aparece en las Escrituras es en Génesis 6:8 donde está escrito:

“Mas Noaj halló gracia (jen) ante los ojos de HaShem.”

El Midrash[23] dice: “Noaj fue salvado no porque lo merecía, sino porque halló gracia.” Moshé halló gracia en los ojos del Eterno y el pueblo de Israel recibió el perdón por el pecado del becerro por medio de la gracia y el pacto fue renovado a base de esa gracia. Según esta parashá, hallar gracia ante los ojos del Eterno implica cinco cosas:

  • Conocer los caminos del Eterno, v. 13.
  • Conocer al Eterno, v. 13.
  • Caminar con el Eterno, v. 16.
  • Distinguirse de todos los pueblos de la tierra, v. 16-17, cf. 34:9.
  • Obtener el perdón del Eterno, 34:9.

Cuarta aliyá, 33:17-23

33:18   “Entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.”  – La palabra hebrea para “gloria” es kavod[24], que significa “peso”, “carga”, “honor”, “importancia”, “nobleza”, “majestad” “gloria”.

33:19   “Y El respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré el nombre de HaShem delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión.”  – Moshé pidió ver la gloria del Eterno y Él responde hablando de toda su bondad. La gloria del Eterno es toda su bondad, cf. v. 22. Ver su gloria es ver la esencia de su bondad. En el versículo 20 parece ser que toda esa bondad está expresada en el rostro del Eterno. Moshé no podía ver el rostro del Eterno, lo cual corresponde a toda su bondad y toda su gloria. Sólo podía ver la espalda de toda esa bondad. El rostro del Eterno transmite luz, misericordia y paz, según está escrito en Números 6:24-26:

“HaShem te bendiga y te guarde; HaShem haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; HaShem alce sobre ti su rostro, y te dé paz”

33:20   “Y añadió: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir

33:21   “Entonces HaShem dijo: He aquí, hay un lugar conmigo, y tú estarás sobre la peña” – Cerca del Eterno hay un lugar para Moshé. En realidad hay un lugar para cada uno de los hombres cerca del Eterno. Ningún otro podrá ocupar el lugar que el Eterno tiene preparado para ti, sólo tú. Si no ocupas ese lugar, quedará vacío. El Eterno te espera cada mañana en ese lugar, para que te presentes allí delante de él, junto con otros miles de sus siervos.

33:22   “y sucederá que al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.” – Según Rashí, el Eterno se presentó cubierto en un talit rezando los 13 atributos de misericordia para que Israel aprendiera a rezar así.

33:23   “Después apartaré mi mano y verás mis espaldas; pero no se verá mi rostro.” – Maimónides resumió la creencia judía en 13 principios. El principio número tres dice: “Yo creo con perfecta fe que Él no es corpóreo ni tiene aspecto corporal.” Cuando la Escritura habla de que el Eterno se manifiesta como si fuera un hombre, se entiende en el judaísmo tradicional como una manera metafórica de hablar de sus diferentes cualidades. Moshé pidió ver la gloria, y el Eterno habla de su rostro. Así que la gloria, una cosa abstracta, es comparada con el rostro, una cosa concreta. Maimónides enseña que cuando se habla de las espaldas del Eterno, no se debe de entender como algo concreto, como una forma física, sino sólo es una manera de hablar de sus atributos.

Quinta aliyá, 34:1-9

34:2     “Prepárate, pues, de mañana, y sube temprano al monte Sinai, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte.” – Esto es lo que el Eterno espera de cada uno de nosotros, que nos preparemos de mañana y subamos al monte a orar y tomemos ese lugar preparado allí sobre la roca junto al Padre.

34:5     “Y HaShem descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre de HaShem.” – Cuando te presentas ante el Eterno de mañana, él se acerca y está contigo para escuchar tus alabanzas y tus oraciones. El texto hebreo es ambiguo. No se sabe bien quién proclamó el Nombre del Eterno, Moshé o HaShem mismo. Hay rabinos que creen una cosa y otros que creen la otra.

34:6-7  “Entonces pasó HaShem por delante de él y proclamó: HaShem, HaShem, Elohim compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la rebeldía y el error, y que absuelve, pero no absuelve (completamente); el que toma en cuenta la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los nietos hasta la tercera y cuarta generación.” – Estos son llamados los trece atributos de misericordia. Son los siguientes:

  1. HaShem – el Eterno, misericorElohimo antes del pecado.
  2. HaShem – el Eterno, misericorElohimo después del pecado y la teshuvá, arrepentimiento.
  3. El – el fuerte.
  4. Rajum – compasivo.
  5. Ve-janún – y benevolente.
  6. Erej apaim – tolerante. Espera que el malvado se arrepienta y no lo castiga inmediatamente.
  7. Ve-rav jesed – y abundante en bondad. Da al hombre más allá de lo merecido.
  8. Ve-emet – y verdad, fidelidad o confiabilidad. Es fiel en su comportamiento a todos.
  9. Notser jesed la-alafim – preserva la bondad para dos mil generaciones, sobre los descendientes de un tsadik, justo.
  10. Nosé avón – soporta la rebeldía.
  11. Va-fesha – y transgresiones intencionales.
  12. Ve-jataá – y errores, pecados no intencionales.
  13. Ve-naké lo yenaké – absuelve y no absuelve. Cobra al pecador poco a poco. Absuelve al que se arrepiente pero no absuelve al que no se arrepiente.

Cuando toma en cuenta el pecado de los padres sobre los hijos se refiere a los hijos que prosiguen en el pecado de sus padres. Si el hijo se arrepiente, será perdonado y no le vendrá el castigo del pecado de sus padres, como está escrito en Ezequiel 18:

“Y vino a mí la palabra de HaShem, diciendo: ¿Qué queréis decir al usar este proverbio acerca de la tierra de Israel, que dice: “Los padres comen las uvas agrias, pero los dientes de los hijos tienen la dentera”? Vivo yo–declara el Señor Eterno– que no volveréis a usar más este proverbio en Israel. He aquí, todas las almas son mías; tanto el alma del padre como el alma del hijo mías son. El alma que peque, ésa morirá. Pero el hombre que es justo, y practica el derecho y la justicia, y no come en los santuarios de los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su menstruación; el hombre que no oprime a nadie, sino que devuelve al deudor su prenda; que no comete robo, sino que da su pan al hambriento y cubre al desnudo con ropa, que no presta dinero a interés ni exige con usura, que retrae su mano de la maldad y hace juicio verdadero entre hombre y hombre, que anda en mis estatutos y mis ordenanzas obrando fielmente, ése es justo; ciertamente vivirá–declara el Señor Eterno. Pero si engendra un hijo violento que derrama sangre y que hace cualquiera de estas cosas a un hermano (aunque él mismo no hizo ninguna de estas cosas), que también come en los santuarios de los montes y amancilla a la mujer de su prójimo, oprime al pobre y al necesitado, comete robo, no devuelve la prenda, que levanta sus ojos a los ídolos y comete abominación, que presta a interés y exige con usura; ¿vivirá? ¡No vivirá! Ha cometido todas estas abominaciones, ciertamente morirá; su sangre será sobre él. Mas he aquí, si engendra un hijo que observa todos los pecados que su padre ha cometido, y viéndolo no hace lo mismo, no come en los santuarios de los montes, ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel, ni amancilla a la mujer de su prójimo, que no oprime a nadie, ni retiene la prenda, ni comete robo, sino que da su pan al hambriento y cubre al desnudo con ropa, que retrae su mano del pobre, no cobra interés ni usura, cumple mis ordenanzas y anda en mis estatutos, ése no morirá por la iniquidad de su padre, ciertamente vivirá. Su padre, que practicó la extorsión, robó a su hermano e hizo lo que no era bueno en medio de su pueblo, he aquí, morirá por su iniquidad. Y vosotros decís: “¿Por qué no carga el hijo con la iniquidad de su padre?” Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá. El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él y la maldad del impío será sobre él. Pero si el impío se aparta de todos los pecados que ha cometido, guarda todos mis estatutos y practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá, no morirá. Ninguna de las transgresiones que ha cometido le serán recordadas; por la justicia que ha practicado, vivirá. ¿Acaso me complazco yo en la muerte del impío–declara el Señor Eterno– y no en que se aparte de sus caminos y viva? Pero si el justo se aparta de su justicia y comete iniquidad, actuando conforme a todas las abominaciones que comete el impío, ¿vivirá? Ninguna de las obras justas que ha hecho le serán recordadas; por la infidelidad que ha cometido y el pecado que ha cometido, por ellos morirá.

Y vosotros decís: “No es recto el camino del Señor.” Oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿No son vuestros caminos los que no son rectos? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete iniquidad y muere a causa de ello, por la iniquidad que ha cometido, morirá. Y cuando el impío se aparta de la maldad que ha cometido y practica el derecho y la justicia, salvará su vida. Porque consideró y se apartó de todas las transgresiones que había cometido, ciertamente vivirá, no morirá. Pero la casa de Israel dice: “El camino del Señor no es recto.” ¿No son rectos mis caminos, oh casa de Israel? ¿No son vuestros caminos los que no son rectos? Por tanto, os juzgaré, a cada uno conforme a su conducta, oh casa de Israel–declara el Señor Eterno–. Arrepentíos y apartaos de todas vuestras transgresiones, para que la iniquidad no os sea piedra de tropiezo. Arrojad de vosotros todas las transgresiones que habéis cometido, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué habéis de morir, casa de Israel? Pues yo no me complazco en la muerte de nadie –declara el Señor Eterno–. Arrepentíos y vivid.”

34:8     “Y Moshé se apresuró a inclinarse a tierra y se prosternó” – Esta es la respuesta adecuada del hombre ante la gloria y la bondad de HaShem.

34:9     “y dijo: Si ahora, Eterno, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora HaShem en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya.” – Moshé se basa en la revelación de los 13 atributos de misericordia para pedir perdón a favor del pueblo.

Sexta aliyá, 34:10-26

34:10   “Y contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra de HaShem, porque es cosa temible la que haré contigo.”

34:12   “Cuídate de no hacer pacto con los habitantes de la tierra adónde vas, no sea que esto se convierta en tropezadero en medio de ti” – Yehoshúa fue engañado y falló en cumplir esta orden, cf. Josué 9.

34:23   “Tres veces al año se presentarán todos tus varones delante de HaShem, el Señor, Elohim de Israel.”

Séptima aliyá, 34:27-35

34:27   “Entonces HaShem dijo a Moshé: Escríbete estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho un pacto contigo y con Israel.”

34:29   “Y aconteció que cuando Moshé descendía del monte Sinai con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, Moshé no sabía que la piel de su rostro resplandecía por haber hablado con Elohim.”  – Según el Midrash[25] Moshé volvió a los hijos de Israel el día 10 del séptimo mes, tishrí. Ese día fue establecido como el gran día del perdón, yom kipur.

En esta parashá están los mandamientos número 105-113 de los 613.

  1. Precepto de donar la mitad de un shekel (siclo de plata) cada año, Éxodo 30:13.
  2. Precepto para un kohén de lavarse los pies y las manos cuando realice su servicio en el santuario, Éxodo 30:19-20.
  3. Precepto de ungir con el aceite de la unción a cada Kohén Gadol (Sumo Sacerdote) y a cada rey de Israel, Éxodo 30:25.
  4. Prohibición de que un extraño unte su cuerpo con el aceite de la unción, Éxodo 30:32.
  5. Prohibición de reproducir el aceite de la unción según la fórmula establecida por la Torá, Éxodo 30:32.
  6. Prohibición de reproducir el sahumerio según la fórmula establecida por la Torá, Éxodo 30:37.
  7. Prohibición de comer o beber de una ofrenda a un ídolo, Éxodo 34:12, 15.
  8. Precepto de dejar descansar la Tierra de Israel en el séptimo año, Éxodo 34:21.
  9. Prohibición de comer carne con leche, Éxodo 34:21.

 

[1]       Shekalim 6:3

[2]       Zevajim 19b.

[3]       Klei HaMikdash 1:2.

[4]       Vayikrá Rabá 10:6.

[5]       Strong H3259 yâ‛ad, yaw-ad’, A primitive root; to fix upon (by agreement or appointment); by implication to meet (at a stated time), to summon (to trial), to direct (in a certain quarter or position), to engage (for marriage): – agree, (make an) appoint (-ment, a time), assemble (selves), betroth, gather (selves, together), meet (together), set (a time).

[6]       Strong H1212 betsal’êl, bets-al-ale’, Probably from H6738 and H410 with prepositional prefix; in (the) shadow (that is, protection) of God; Betsalel; the name of two Israelites: – Bezaleel.

[7]       Klei HaMikdash 9.

[8]       Strong H2451, chokmâh, khok-maw’, From H2449; wisdom (in a good sense): – skillful, wisdom, wisely, wit.

Strong H2449 châkam, khaw-kam’, A primitive root, to be wise (in mind, word or act): –  X exceeding, teach wisdom, be (make self, shew self) wise, deal (never so) wisely, make wiser.

[9]       Strong H8394 tâbûn  tebûnâh  tôbûnâh, taw-boon’, teb-oo-naw’, to-boo-naw’, The second and third forms being feminine; from H995; intelligence; by implication an argument; by extension caprice: – discretion, reason, skilfulness, understanding, wisdom.

[10]      Strong H1847 da‛ath, dah’-ath, From H3045; knowledge: – cunning, [ig-] norantly, know(-ledge), [un-] awares (wittingly).

Strong H3045 yâda‛, yaw-dah’, A primitive root; to know (properly to ascertain by seeing); used in a great variety of senses, figuratively, literally, euphemistically and inferentially (including observation, care, recognition; and causatively instruction, designation, punishment, etc.): – acknowledge, acquaintance (-ted with), advise, answer, appoint, assuredly, be aware, [un-] awares, can [-not], certainly, for a certainty, comprehend, consider, X could they, cunning, declare, be diligent, (can, cause to) discern, discover, endued with, familiar friend, famous, feel, can have, be [ig-] norant, instruct, kinsfolk, kinsman, (cause to, let, make) know, (come to give, have, take) knowledge, have [knowledge], (be, make, make to be, make self) known, + be learned, + lie by man, mark, perceive, privy to, X prognosticator, regard, have respect, skilful, shew, can (man of) skill, be sure, of a surety, teach, (can) tell, understand, have [understanding], X will be, wist, wit, wot.

[11]      Strong H4399 melâ’kâh, mel-aw-kaw’m From the same as H4397; properly deputyship, that is, ministry; generally employment (never servile) or work (abstractly or concretely); also property (as the result of labor): – business, + cattle, + industrious, occupation, (+ -pied), + officer, thing (made), use, (manner of) work ([-man], -manship).

Strong H4397, mal’âk, mal-awk’, From an unused root meaning to despatch as a deputy; a messenger; specifically of God, that is, an angel (also a prophet, priest or teacher): – ambassador, angel, king, messenger.

[12]      Shabat 7:2.

[13]      Strong H7673 shâbath, shaw-bath’, A primitive root; to repose, that is, desist from exertion; used in many implied relations (causatively, figuratively or specifically): – (cause to, let, make to) cease, celebrate, cause (make) to fail, keep (sabbath), suffer to be lacking, leave, put away (down), (make to) rest, rid, still, take away.

[14]      Strong H5314 nâphash, naw-fash’, A primitive root; to breathe; passively, to be breathed upon, that is, (figuratively) refreshed (as if by a current of air): – (be) refresh selves (-ed).

[15]      Prikei de rabí Eliazar.

[16]      Berajot 32.

[17]      Strong H6845 pâqad, paw-kad’, A primitive root; to visit (with friendly or hostile intent); by analogy to oversee, muster, charge, care for, miss, deposit, etc.: – appoint, X at all, avenge, bestow, (appoint to have the, give a) charge, commit, count, deliver to keep, be empty, enjoin, go see, hurt, do judgment, lack, lay up look, make X by any means, miss, number, officer, (make) overseer have (the) oversight, punish, reckon, (call to) remember (-brance), set (over), sum, X surely, visit, want.

[18]      Sanhedrín 102a.

[19]      Vayikrá Rabá 17:6.

[20]      Sheviit 6:1.

[21]      Strong H2580 chên, khane, From H2603; graciousness, that is, subjectively (kindness, favor) or objectively (beauty): – favour, grace (-ious), pleasant, precious, [well-] favoured.

[22]      Strong H2603 chânan, khaw-nan’, A primitive root (compare H2583); properly to bend or stoop in kindness to an inferior; to favor, bestow; causatively to implore (that is, move to favor by petition): – beseech, X fair, (be, find, shew) favour (-able), be (deal, give, grant (gracious (-ly), intreat, (be) merciful, have (shew) mercy (on, upon), have pity upon, pray, make supplication, X very.

[23]      Génesis Rabá 28:8

[24]      Strong H3519 kabod, kaw-bode’, kaw-bode’, From H3513; properly weight; but only figuratively in a good sense, splendor or copiousness: – glorious (-ly), glory, honour (-able).

Strong H3513 kâbad  kâbêd, kaw-bad, kaw-bade’, A primitive root; to be heavy, that is, in a bad sense (burdensome, severe, dull) or in a good sense (numerous, rich, honorable); causatively to make weighty (in the same two senses): – abounding with, more grievously afflict, boast, be chargeable, X be dim, glorify, be (make) glorious (things), glory, (very) great, be grievous, harden, be (make) heavy, be heavier, lay heavily, (bring to, come to, do, get, be had in) honour (self), (be) honourable (man), lade, X more be laid, make self many, nobles, prevail, promote (to honour), be rich, be (go) sore, stop.

[25]      Tanjumá Tisá 37.

Parashá 20 Tetsavé

ו׳ באדר ה׳תשע״ה (February 25, 2015) por  
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20 Tetsavé

 Parashá 20 Tetsavé

Éxodo 27:20 – 30:10

Prohibida toda reproducción lucrativa.

 Aliyás de la Torá:

  1. 27:20 – 28:12
  2. 28:13-30
  3. 28:31-43
  4. 29:1-18
  5. 29:19-37
  6. 29:38-46
  7. 30:1-10
  8. Maftir: 30:8-10

Haftará: Ezequiel 43:10-27

Tetsavé

Significa “mandarás”.

Primera aliyá, 27:20 – 28:12

Los hijos de Israel tendrán que traer aceite de aceitunas machacadas para el alumbrado que tendrá que ser encendido por Aharón y sus hijos por todas las generaciones, y arder de la noche a la mañana. Aharón y sus cuatro hijos tendrán que acercarse a Moshé para ser sacerdotes para el Eterno. Todos los que han recibido el espíritu de sabiduría harán vestiduras de santidad para Aharón para que sea consagrado como cohén para el Eterno, un pectoral, un efod, un manto, una túnica, un gorro y una faja. Tendrán que hacer vestiduras sagradas para Aharón y sus hijos. Usarán el oro, la lana azul, la lana púrpura, la lana carmesí y el lino, para hacer el efod. Tendrá dos hombreras y un cinto para embellecerlo. Tendrá dos piedras de ónice con los nombres de los hijos de Israel grabados en ellas, según el orden de nacimiento, seis nombres en cada piedra. Serán grabadas como un sello y serán rodeadas con engastes de oro. Servirán como piedras de remembranza de los hijos de Israel cuando Aharón las lleve sobre sus hombros.

Segunda aliyá, 28:13-30

Se harán engastes de oro y poner dos cadenas de oro puro en ellos. También se hará un pectoral de juicio de labor de diseñador igual que el efod, cuadrado, doblado, de un palmo de longitud y un palmo de ancho. Será rellenado con monturas de piedra en cuatro hileras con doce diferentes piedras preciosas. Las piedras estarán engastadas en oro en sus monturas. En cada piedra será grabado uno de los nombres de cada hijo de Israel. El pectoral tendrá cadenas trenzadas de oro puro en el borde y serán puestas en dos anillos en los dos extremos del pectoral. Las puntas de las cadenas serán colocadas en los dos engastes en las dos hombreras del efod, hacia el frente. Dos anillos de oro se colocarán en los dos extremos del pectoral sobre su borde inferior que encara al efod, hacia el interior. Dos anillos de oro se colocarán en las dos hombreras de efod por abajo, hacia el frente, delante de su juntura, arriba del cinto del efod. El pectoral será unido con los anillos a los anillos del efod con un hilo de lana azul, para que no se desprenda del efod. Así Aharón tendrá que llevar siempre los nombres de los hijos de Israel sobre su corazón al entrar en la presencia del Eterno. Dentro del pectoral estarán los urim y tumim. Así Aharón portará siempre el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante del Eterno.

Tercera aliyá, 28:31-43

Se hará el manto del efod de lana azul. La abertura para la cabeza estará hecha de forma de que no se rompa. En la parte de abajo habrá granadas de tela y campanillas de oro entre ellas para que se oiga cuando entre y cuando salga del santuario.

Hay que hacer una placa de oro y grabar encina: “Santidad para HaShem”. Será sujeto con un hilo de lana azul en la frente para que Aharón porte el pecado por las cosas consagradas y los regalos de las ofrendas de los hijos de Israel.

Una túnica será hecha de cuadros de lino. También se hará un gorro de lino y un cinturón de labor de recamador. Para los hijos de Aharón se harán túnicas, cinturones y gorros. Aharón y sus hijos serán vestidos, ungidos, ordenados y consagrados para servir como sacerdotes ante el Eterno. Hay que hacerles calzoncillos de lino para cubrir su desnudez cuando oficien, desde los lomos hasta los muslos.

Cuarta aliyá, 29:1-18

La consagración para servir como sacerdotes se hará de la siguiente manera: Se toman dos novillos y dos carneros, panes ácimos, hogazas ácimas mezcladas con aceite y obleas ácimas untadas con aceite. Aharón y sus hijos serán acercados a la entrada de la tienda de la cita, donde serán lavados con agua. Luego Aharón será vestido con la túnica, el manto del efod, el efod, el pectoral, el gorro y la diadema. Será ungido con el aceite de la unción. Luego sus hijos serán acercados y vestidos con las túnicas, los cintos – junto con Aharón – y los gorros. El novillo será acercado y, antes de degollarlo, Aharón sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza. Moshé pondrá su sangre sobre los cuernos del altar y verterá el resto sobre la base del altar. Parte de los intestinos del animal serán quemados sobre el altar y el resto será quemado fuera del campamento. Es ofrenda de pecado.

El primer carnero será degollado después de que Aharón y sus hijos hayan puesto sus manos sobre su cabeza. Su sangre será arrojada sobre el altar en derredor. El carnero será cortado en pedazos. Sus entrañas y sus patas serán lavadas. Todo será quemado sobre el altar como ofrenda de ascensión.

Quinta aliyá, 29:19-37

El segundo carnero será degollado después de que Aharón y sus hijos hayan puesto sus manos sobre su cabeza. La sangre será puesta sobre el cartílago de la oreja derecha, los pulgares derechos de las manos y pies de Aharón sus hijos. El resto de la sangre será arrojada sobre el altar, en derredor. La sangre que está sobre el altar será tomada junto con aceite de la unción y serán rociados sobre Aharón, sus hijos y sus vestiduras. Así quedarán consagrados.

Ciertas partes del carnero junto con algunos panes, serán tomados y puestos en las manos de Aharón y sus hijos para ser ofrecidas en ofrenda de vaivén delante del Eterno. Luego se quemarán estas partes sobre el altar como ofrenda grata delante del Eterno. Moshé mecerá el pecho del carnero de iniciación de Aharón en ofrenda de vaivén. Esa porción será para Moshé, pero será consagrada para Aharón y sus hijos a partir de ahora de las ofrendas de paz de los hijos de Israel. Las vestiduras de Aharón pertenecerán a sus hijos después de él para ser ungidos y investidos por medio de ellas. Durante siete días se vestirá con ellas el de sus hijos que oficie en su lugar.

El carnero de iniciación será cocido en lugar santo y comido por Aharón y sus hijos junto con el pan. De esa manera se hará purificación al investirlos y consagrarlos. Ningún extraño lo comerá. Si queda algo hasta la mañana tendrá que ser quemado.

Así se hará durante siete días. Un novillo se dará por día como ofrenda de pecado para limpiar el altar. El altar también será ungido. Así será santísimo. Todo lo que tocare el altar será consagrado.

Sexta aliyá, 29:38-46

Dos ovejas en su primer año serán ofrecidas sobre el altar cada día, continuamente, una por la mañana y otra por la tarde, junto con harina, aceite y vino, como fragancia para el Eterno, delante de la tienda de la cita donde Él fijará cita con Moshé y los hijos de Israel. Ese lugar será santificado con su gloria. La tienda, el altar, Aharón y sus hijos serán santificados y el Eterno residirá entre los hijos de Israel.

Séptima aliyá, 30:1-10

Para quemar sahumerio, se hará un altar de madera de acacia recubierta de oro, de un codo de ancho, un codo de largo y dos codos de alto. Sus cuernos serán de él mismo. Habrá una diadema de oro en derredor. Dos anillos de oro se pondrán debajo de su diadema en las dos esquinas en los dos lados donde se colocarán las varas de madera recubiertas de oro para transportarlo. El altar será puesto delante del velo enfrente de la cubierta del arca. Aharón hará que el sahumerio arda sobre él cada maña al limpiar las candelas y cada tarde al encender las candelas, de generación en generación. No se puede ofrecer sobre él sahumerio extraño ni animal, ni harina ni vino. Una vez al año Aharón hará expiación sobre él en sus cuernos con la sangre de la ofrenda de pecado de las expiaciones; es santísimo para el Eterno.

Comentarios

Primera aliyá, 27:20 – 28:12

27:20   “Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para encender la candela continuamente.”  – El olivo es un símbolo del pueblo de Israel, como está escrito en Jeremías 11:16a:

“HaShem te llamó: Olivo frondoso y bello con hermoso fruto.”

Un olivo no muere. Es un árbol que no deja de dar fruto. Cuando algunas ramas se hacen viejas y dejan de dar fruto son cortadas y salen nuevos brotes que siguen dando fruto. El olivo necesita como 10 años para empezar a dar fruto, pero su mayor rendimiento no llega hasta después de 40 años. Su hoja siempre está verde. No necesita mucha agua. Puede aguantar un clima muy caluroso y seco. La aceituna tiene tres ingredientes importantes: agua, aceite y alpechín. El aceite de oliva es una de las cosas más sanas para el cuerpo humano. Entre otras cosas se usa para freír otros alimentos, para mezclar en harina y producir tortas, se echa sobre ensaladas y pan y puede servir como combustible para lámparas de aceite, como en el caso del candelabro en el tabernáculo.

El Midrash[1] destaca la similitud que hay entre el olivo y el pueblo de Israel. Como el aceite de oliva es el más selecto de todos los aceites, el pueblo de Israel es la más santa de las naciones. El aceite es producido por medio de fuertes presiones. De la misma manera los hijos de Israel purifican sus corazones y vuelven al Eterno cuando están bajo la presión de las naciones. Todos los demás líquidos pueden mezclarse pero el aceite no se mezcla con los demás. Así el pueblo de Israel es la única nación en la historia que no ha sido devorada por las naciones sin perder su identidad. Si el aceite es metido en otros líquidos flota a lo más alto. Así los israelitas que cumplen la voluntad del Eterno son elevados por encima de los demás pueblos del mundo. Como el aceite sirve para iluminar al mundo, así la sabiduría que radiaba a través del Beit HaMikdash, templo sagrado, iluminaba el mundo entero.

El Talmud[2] explica que el aceite para el alumbrado no podía tener sedimentos. El olivo se cosecha durante el invierno. En el tiempo del segundo templo se cosechaba tres veces cada año. La primera cosecha era de las aceitunas que estaban en las puntas de las ramas que habían madurado primero, por los rayos del sol; la segunda cosecha era de las aceitunas que estaban entre las ramas; y la tercera cosecha era de las aceitunas que maduraban más tarde. Primero se machacaban las aceitunas en un mortero. El aceite que salía de allí fue el único apto para la menorá, el candelabro, porque no tenía residuos. Luego prensaban las aceitunas con un madero y finalmente fueron molidas con piedras de molino. El aceite que salía de estas dos últimas servía para las oblaciones de harina pero no para la menorá.

La menorá no ardía las 24 horas del día. Sólo se encendía una vez por día, en la tarde. El hecho de usar la expresión “continuamente” no significa que estuviera ardiendo todo el tiempo. La misma palabra se encuentra en Éxodo 29:42 y Números 28:6 donde se habla de un sacrificio diario, continuamente. En Éxodo 25:30 la misma expresión se refiere a poner los panes delante del Eterno una vez por semana.

27:21   “En la tienda de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, Aharón y sus hijos la mantendrán en orden delante de HaShem desde la tarde hasta la mañana; es un estatuto perpetuo para todas las generaciones de los hijos de Israel.”  – Por la mañana fueron limpiadas las siete lámparas y se echaba nuevo aceite por la tarde. La menorá no se encendía durante el día, sólo ardía durante la noche, desde la tarde hasta la mañana. Los sabios calcularon la cantidad de aceite necesaria para que la menorá pudiera estar ardiendo durante la entera noche más larga del año. La cantidad necesaria por lámpara era de medio log, que corresponde a 0.15 litros (1/25 galón). Se usaba la misma cantidad de aceite durante todo el año, lo cual implica que las lámparas ardían después de la salida del sol en el tiempo del año cuando las noches eran más cortas. La noche más larga en Jerusalén tiene aproximadamente 14 horas y la noche más corta tiene aproximadamente 10 horas, así que el aceite siempre duraba más de 14 horas.

El Midrash[3] cuenta que una de las siete lámparas siempre ardía cuando el kohén llegaba por la mañana para limpiarlas, aunque no había recibido más aceite que las demás. Por la tarde el kohén, encendió las demás lámparas por medio del fuego de esta lámpara que todavía ardía. Algunos sabios dicen que esa lámpara, llamada “la luz del oeste”, tenía que ser encendida solamente una vez al año.

28:1     “Entonces harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aharón, y con él sus hijos, para que me sirvan como sacerdotes: Aharón, con Nadav y Avihú, Elazar e Itamar, hijos de Aharón”  – Aharón es el sumo sacerdote. Su ministerio es una sombra de un ministerio celestial, en el tabernáculo verdadero. Como Moshé vio todo lo que había en el tabernáculo celestial también vio el sumo sacerdote eterno según el orden de Malki-Tsedek, como está escrito en el Salmo 110:4:

“HaShem ha jurado y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Malki-Tsedek.”

En Éxodo 25:40 está escrito:

“Y mira que hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte.”

La palabra hebrea que ha sido traducida como “diseño” es tavnit[4], que significa “forma”, “imagen”, “plano”, “modelo”, “copia”, “estructura”. Viene de la raíz baná[5], “edificar”, “construir”, “tener hijos”, “reparar”, “levantar”.

La palabra “verdadero” tiene que ser entendida desde el punto de vista hebreo. Según el concepto griego, lo que se denomina “verdadero” se entiende, en primer lugar, como algo que está en contraste con lo falso, lo ficticio, lo irreal. Pero según el pensamiento hebreo, lo verdadero tiene más que ver con lo seguro, lo estable, lo duradero, lo fiable y lo eterno.

Por lo tanto, el concepto griego de lo verdadero está relacionado con el dualismo filosófico donde se cree que lo que verdaderamente existe es lo invisible al ojo humano, lo inmaterial, el mundo de las ideas. Según la filosofía griega, lo material es algo irreal, falso y malo.

El concepto hebreo de lo verdadero no está basado en ese dualismo platónico, sino en lo que es firme, duradero y fiel. La palabra hebrea para verdadero es emet.[6] Esa palabra viene de aman[7], “soportar”, “confirmar”, “ser fiel”, “creer”. De amán se deriva la palabra hebrea para fe emuná. La palabra amén viene de la misma raíz.

Así que cuando se habla del “tabernáculo verdadero”, no se está refiriendo a que el tabernáculo terrenal no sea real, sino que se debe entender como un tabernáculo estable, duradero y eterno.

Cuando las cosas celestiales son comparadas con las terrenales son llamadas “verdaderas”. Esto no significa que las terrenales sean falsas, o ficticias, insignificantes o malas, sino tiene que ver con que las cosas celestiales son FIRMES y DURADERAS.

En Jeremías 10:10 está escrito:

“Mas HaShem es el Dios verdadero (emet); él es Dios vivo y Rey eterno

En Éxodo 28:31-32 está escrito:

“Harás asimismo el manto del efod todo de lana azul. La abertura para la cabeza estará doblada hacia dentro; alrededor de la abertura habrá un borde de labor de tejedor, como la abertura de un coselete será, no se romperá.”

28:2-3 “Y harás vestiduras sagradas para tu hermano Aharón, para gloria y para hermosura. Y hablarás a todos los hábiles artífices, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, y ellos harán las vestiduras de Aharón para consagrarlo, a fin de que me sirva como sacerdote.”  – Las vestiduras servían para tres cosas, para gloria, en hebreo kavod[8],  esplendor, en hebreo tiferet[9] y para consagrar, en hebreo kadash[10], para el ministerio sacerdotal.

28:4     “Estas son las vestiduras que harán: un pectoral, un efod, un manto, una túnica tejida a cuadros, un gorro y un cinturón; y harán vestiduras sagradas para tu hermano Aharón y para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes.”  – Todo sacerdote que servía en el santuario tenía cuatro prendas. Las cuatro fueron:

  • Ketónet – la túnica.
  • Mijnasáyim – los pantalones.
  • Avnét – el cinto, que medía 32 codos (16 metros).
  • Migbáat – el gorro, una larga cinta de lino enrollado.

Todas estas vestimentas eran de lino blanco. El sumo sacerdote tenía también estas cuatro prendas, pero según el Midrash,[11]  el gorro del kohén ordinario era puntiagudo arriba mientras que el gorro del kohén ha-gadol era redondo y llamado “mitsnefet”. Además de estas cuatro, el sumo sacerdote tenía cuatro prendas más, en total ocho. En las Escrituras, el número ocho simboliza lo sobrenatural que se introduce en lo natural. También simboliza la salvación.

Las cuatro prendas adicionales del sumo sacerdote fueron:

  • Meil – el manto azul.
  • Efod – el delantal.
  • Joshen – el pectoral.
  • Tsits – la diadema.

28:6    “Harán también el efod de oro, de lana azul, lana púrpura y lana carmesí y lino trenzado, obra de diseñador.”  – Según Rashí, el efod estaba hecho como una especie de delantal que el kohén ceñía por la espalda a la altura del corazón, debajo de los codos. Su anchura era un poco más grande que la anchura de la espalda de un hombre y llegaba hasta los talones. El cinto estaba tejido a su borde superior, siguiendo su ancho y prolongándose hacia ambos lados para que pudiera rodearlo completamente y ceñirse con él. Las hombreras estaban unidas al cinto, en la parte de atrás y llegaban hasta los hombros y un poco más de modo que se doblaban hacia delante hacia abajo. Las piedras de ónice estaban incrustadas, una en cada hombrera. Las dos cadenas de oro fueron insertadas en los dos anillos superiores del pectoral, una a la derecha y otra a la izquierda y las dos puntas de cada cadena fueron insertadas en el engaste de cada hombrera. Así el pectoral colgaba de los engastes del efod hasta la altura del corazón. Los dos anillos que estaban en las dos esquinas bajas del pectoral coincidían con los dos anillos que estaban en la parte de arriba del cinto efod, descansando unos sobre otros. Estos anillos fueron atados entre sí con un hilo de lana azul para que el pectoral estuviese pegado al cinto del efod y no se moviese.

Según el Talmud,[12] las cinco clases de materiales estaban trenzadas en cada hilo. El oro se aplanaba en láminas delgadas que se cortaban en hilos finos. Luego se retorcía una hebra de oro con seis hebras de lana azul, una hebra de oro con seis hebras de lana púrpura y así también con la lana carmesí y con el lino. Luego se retorcían los cuatro hilos juntos y así formaban un hilo con veintiocho hebras.

28:9     “Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel”  – El ónice es una piedra negra. Es la primera piedra preciosa mencionada en la Torá, como está escrito en Génesis 2:12:

“El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice”

28:10   “seis de los nombres en una piedra, y los seis nombres restantes en la otra piedra, según el orden de su nacimiento.”  – En una piedra estaban los nombres Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Dan y Naftalí. En la otra piedra Gad, Asher, Yisajar, Zvulún, Yosef y Binyamín. Esto significa que había 25 letras en cada piedra, 50 letras en las dos.

28:11   “Así como un joyero graba un sello, tú grabarás las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; las engastarás en filigrana de oro.”  – El Midrash[13] cuenta como fueron grabadas las piedras. Los nombres de las tribus fueron escritos con tinta. Luego fue traído un gusano pequeño como el grano de cebada que se llama shamir. El shamir tenía la capacidad para partir la piedra. Cuando el shamir se comió la tinta fue grabado cada nombre en la piedra de manera perfecta.

 

28:12   “Y pondrás las dos piedras en las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel, y Aharón llevará sus nombres delante de HaShem sobre sus dos hombros por memorial.”  –

Segunda aliyá, 28:13-30

 

28:15 “Y harás el pectoral de juicio, obra de hábil artífice; lo harás como la obra del efod: de oro, de lana azul, lana púrpura y lana escarlata y de lino trenzado lo harás.”  – Hay dos explicaciones por las que el pectoral es llamado “de juicio”. La primera, que se encuentra en el Talmud,[14] dice que es llamado así porque hace expiación por la perversión de la justicia civil. La otra interpretación que es presentada por Rashí, dice que es llamado pectoral de juicio porque prueba las afirmaciones que hace por medio del urim y tumim, y sus promesas son verdaderas, cf. Números 27:21. Cuando había duda con respecto a qué hacer en cuanto a asuntos importantes para la nación, se acudía al sumo sacerdote. El se volteaba hacia la shejiná, la presencia divina, y el que preguntaba se colocaba detrás y hacía su pregunta. En el pectoral estaban todas las letras del alefato. Por esto, el rabí Shabtai Bass dice que las letras se alumbraban milagrosamente para formar la respuesta deseada.[15] De este modo el pectoral aclaraba sus afirmaciones y fue llamada “pectoral de juicio”. Rashí enseña que la palabra hebrea para “juicio”, mishpat[16], tiene tres significados:

 

  • Las palabras alegadas por los litigantes
  • El veredicto, la sentencia
  • La ejecución del castigo, capital, por azotes o monetario

 

Según Rashí, en este caso mishpat significa “confirmar una afirmación”

 

28:17 “Y montarás en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera será una hilera de un rubí, un esmeralda y una carbunclo”  – Hoy no se sabe con exactitud cuál es la identidad de estas doce piedras.

 

28:20 “y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe; todas estarán engastadas en filigrana de oro.”  – Estas piedras preciosas engastadas en oro nos enseñan acerca del inmenso valor que tiene cada uno de los hijos de Israel delante del Eterno.

 

28:21   “Las piedras serán doce, según los nombres de los hijos de Israel, conforme a sus nombres; serán como las grabaduras de un sello, cada uno según su nombre para las doce tribus.”  –Según el Midrash[17], junto con los doce nombres de los hijos de Israel también fueron grabadas las letras de los nombres de los tres patriarcas, Avraham, Yitsjak y Yaakov y luego las palabras shivtei Yeshurún, que significan “las tribus de Yeshurún” (ver ilustración). El nombre Yeshurún es el nombre más sublime del pueblo. Los tres nombres del pueblo son, Yaakov, Israel y Yeshurún, cf. Deuteronomio 32:15; 33:5, 26; Isaías 44:2.

De esta manera había seis letras en cada piedra, en total 72 letras, incluyendo las 22 letras del alfabeto hebreo. Esto era necesario para que las sentencias pudieran ser construidas combinando las letras a fin de transmitir mensajes por medio del urim y tumim. Las letras que aparecen en esta imagen no fueron las mismas que se grabaron en el pectoral del juicio. Allí fueron grabadas las letras hebreas arcaicas. Las letras que actualmente son llamadas “hebreas” en realidad están derivadas de las letras arameas.[18] Después del cautiverio babilónico fueron sustituidas las letras originales hebreas por las arameas, inclusive en el texto sagrado del rollo de la Torá. Así que hoy en día estamos leyendo hebreo con letras arameas, o judaicas, de la misma manera como estamos leyendo español con letras latinas.

28:29 “Y Aharón llevará los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón cuando entre en el lugar santo, continuamente por memorial delante de HaShem

 

28:30 “Pondrás en el pectoral del juicio el Urim y el Tumim, y estarán sobre el corazón de Aharón cuando entre a la presencia de HaShem; y Aharón llevará continuamente el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de HaShem.”  – La palabra hebrea urim, plural de ur,[19] significa “llamas”, “luces” y la palabra hebrea tumim[20], plural de tam[21], significa “cumplimientos”, “perfecciones”. El Talmud[22] dice:

 

“¿Por qué fueron llamados “urim y tumim”? “Urim” porque hicieron que sus palabras se iluminaran y “tumim” porque cumplieron sus palabras.”

Según Rashí, urim ve-tumim es el nombre de un pergamino en el que estaba escrito el Nombre del Eterno. Ese pergamino fue puesto dentro de los pliegues del pectoral y causaba que las letras se iluminaran y se perfeccionaran cuando daba una respuesta divina. En el tiempo del segundo templo había desaparecido el urim y el tumim. El urim y tumim fue usado para consultar al Eterno de cosas de importancia nacional, cf. Jueces 20:27-28; 1 Samuel 23:9-12. Esto significa que el urim y el tumim representan la revelación de la voluntad del eterno. Urim – luces – es la revelación de su voluntad. Tumim – perfecciones – es el cumplimiento de su voluntad. El urim y tumim están dentro del corazón del sacerdote. Su único deseo es que se haga la voluntad del Eterno. Tiene una oración constante: “Señor, revélame tu voluntad y ayúdame a cumplirla perfectamente”.

Tercera aliyá, 28:31-43

 

28:31 “Harás asimismo el manto del efod todo de lana azul.”  – Todo este manto fue hecho de lana azul. El color azul es sacado de un molusco que en el Talmud[23] es llamado jilazón. Es el mismo color que se usa para uno de los hilos de los flecos que cuelgan de las cuatro esquinas del manto de cada judío obediente, cf. Números 15:37-41. Durante mucho tiempo no se sabía con exactitud a qué animal era, pero durante el último sigo se han hecho investigaciones profundas que han resultado en la identificación exacta del animal,[24] cuyo nombre latino es murex trunculus. Por esta razón ya se puede conseguir el hilo azul para los flecos de las talitot en las tiendas judaicas en Israel. El nombre del hilo de lana azul en hebreo es tejelet. El color azul simboliza el cielo.

28:32 “La abertura para la cabeza estará doblada hacia dentro; alrededor de la abertura habrá una orla tejida, como la abertura de un coselete, no se romperá.”  –

28:34 “una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, y así alrededor de todo el borde del manto.”

28:35 “Y estará sobre Aharón cuando ministre; y el tintineo se oirá cuando entre en el lugar santo delante de HaShem, y cuando salga, para que no muera.”

28:38 “Y estará sobre la frente de Aharón, y Aharón cargará la iniquidad de las cosas sagradas que los hijos de Israel consagren en todas sus ofrendas santas; y la lámina estará siempre sobre su frente, para que sean aceptas delante de HaShem.”  – El Talmud[25] cuenta que había un espacio entre el gorro y la lámina donde se colocaba el tefilín de la cabeza. Esta lámina de oro fue puesta para expiar por los sacrificios que no fueron hechos de manera perfecta.

28:41 “Y vestirás con ellos a tu hermano Aharón y a sus hijos con él; y los ungirás y ordenarás y consagrarás para que me sirvan como sacerdotes.”

Cuarta aliyá, 29:1-18

29:2     “y pan sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untados con aceite; los harás de flor de harina de trigo.”  – Había tres tipos de pan sin levadura, hechos de trigo, pero preparados de diferente manera. El primero que se menciona, lejem matsot, se preparaba hirviendo su masa en agua hasta hacerla comestible. Luego se horneaba un poco y después se freía en aceite de oliva. El segundo tipo de pan, jalot matsot, fue hecho de harina mezclada con aceite de oliva y luego horneado, sin hervir ni freír. El tercer tipo, rekikei matsot fue hecho horneando su masa que no tenía aceite y luego fue untado con aceite.

29:4     “Después harás que Aharón y sus hijos se acerquen a la entrada de la tienda de reunión, y los lavarás con agua.”  – La palabra hebrea para lavar, rajats[26], significa en este caso una inmersión total de todo el cuerpo en aguas purificadoras, cf. Levítico 15:16; 2 Reyes 5:10, 14. Esta es la inmersión que inicia todo servicio sacerdotal. Cuando el templo estaba en Jerusalén, nadie podía entrar sin haber pasado todo su cuerpo desnudo en una mikvé, acumulación de aguas naturales y purificadoras, cf. Génesis 1:10.

29:5     “Y tomarás las vestiduras y pondrás sobre Aharón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y lo ceñirás con el cinto tejido del efod”  – El segundo paso para ser sacerdote es la investidura con las ropas sagradas.

29:7     “Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y lo ungirás.”

 

29:11 “Y matarás el novillo delante de HaShem, a la entrada de la tienda de reunión.”  – El cuarto paso para iniciar el ministerio sacerdotal es la presentación de sacrificios delante de HaShem. Estos sacrificios son un poco diferentes a los que son ordenados en Levítico. Por ser sacrificios de inicio del ministerio sacerdotal son especiales y no se preparan exactamente igual que los demás sacrificios posteriores.

Quinta aliyá, 29:19-37

29:21 “Después tomarás de la sangre que está sobre el altar y del aceite de la unción, y lo rociarás sobre Aharón y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos y sobre las vestiduras de sus hijos; y quedarán consagrados él y sus vestiduras, y también sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.”

29:35 “Así harás, pues, a Aharón y a sus hijos, conforme a todo lo que te he mandado; por siete días los consagrarás.”  – Los mismos sacrificios fueron presentados durante siete días. Ese fue el tiempo que hacía falta para iniciar el ministerio sacerdotal levítico.

Sexta aliyá, 29:38-46

29:38 “Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos ovejas en su primer año cada día, continuamente.”  – Según Rashí, los corderos no podían tener un año de edad, sino tenían que ser sacrificados durante su primer año de vida.

29:39 “Ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro cordero lo ofrecerás al atardecer”  – Este sacrificio fue llamado tamid, “continuo”, porque se hacía todos los días del año, incluso durante las fiestas. En el libro de Ezequiel donde habla del tiempo del reino mesiánico, cuando el templo será restaurado, se puede encontrar todos los sacrificios establecidos en la Torá de Moshé, menos el de la tarde.

Séptima aliyá, 30:1-10

30:3     “Lo revestirás de oro puro: su techo, sus lados en derredor y sus cuernos; y le harás una diadema de oro alrededor.”  – Este altar tenía un techo, a diferencia del altar de bronce en el atrio, que fue llenado de tierra.

30:6     “Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el arca del testimonio, donde yo me encontraré contigo.”  – El altar de oro no estaba más cerca del velo que la mesa y el candelabro. La expresión “delante de” implica, según Rashí, que estaba alineado en el lugar santo en una línea directa frente al arca.

30:7     “Y Aharón quemará incienso aromático sobre él; lo quemará cada mañana al preparar las lámparas.”

30:8     “Y cuando Aharón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante de HaShem por todas vuestras generaciones.”  – La oración en el espíritu está simbolizada por el sacrificio en el altar de bronce y la oración con el entendimiento está simbolizada por la quema del incienso en el altar de oro cada mañana y cada tarde. Esto nos enseña la importancia de orar cada mañana cada tarde en el espíritu y con el entendimiento en el ministerio sacerdotal que tenemos. El libro de oraciones, el sidur, ha sido hecho con el fin de ayudarnos a orar con el entendimiento por la mañana y por la tarde, en las horas de los sacrificios.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 98 al 104 de los 613.

  1. Precepto de encender el candelabro en el santuario, Éxodo 27:21.
  2. Precepto para los cohanim de ponerse sus vestiduras (para hacer su servicio en el templo), Éxodo 28:4.
  3. Precepto para los cohanim de que el pectoral no se desprenda del efod, Éxodo 28:28.
  4. Prohibición de desgarrar la casaca (meíl) de los cohanim, Éxodo 28:32.
  5. Precepto de comer la carne de la ofrenda de pecado (jatat) y de la ofrenda de culpa (asham), Éxodo 29:33.
  6. Precepto de quemar sahumerio, Éxodo 30:7.
  7. Prohibición de quemar y ofrendar algo en el altar de oro, Éxodo 30:9

 

 

 

[1]      Shemot Rabá 36:1; Tiferet Tsión.

[2]      Menajot 86a.

[3]      Menajot 86b.

[4]       Strong H8403 tabnîyth, tab-neeth’, From H1129; structure; by implication a model, resemblance: – figure, form, likeness, pattern, similitude.

[5]       Strong H1129 bânâh, baw-naw’, A primitive root; to build (literally and figuratively): – (begin to) build (-er), obtain children, make, repair, set (up), X surely.

[6]       Strong H571 ‘emeth, eh’-meth, Contracted from H539; stability; figuratively certainty, truth, trustworthiness: – assured (-ly), establishment, faithful, right, sure, true (-ly, -th), verity.

[7]       Strong H539 ‘âman, aw-man’, A primitive root; properly to build up or support; to foster as a parent or nurse; figuratively to render (or be) firm or faithful, to trust or believe, to be permanent or quiet; morally to be true or certain; once (in Isa 30:21; by interchange for H541) to go to the right hand: – hence assurance, believe, bring up, establish, + fail, be faithful (of long continuance, stedfast, sure, surely, trusty, verified), nurse, (-ing father), (put), trust, turn to the right.

[8]       Strong H3519 kâbôd  kâbôd, kaw-bode’, kaw-bode’, From H3513; properly weight; but only figuratively in a good sense, splendor or copiousness: – glorious (-ly), glory, honour (-able).

Strong H3513 kâbad  kâbêd, kaw-bad, kaw-bade’, A primitive root; to be heavy, that is, in a bad sense (burdensome, severe, dull) or in a good sense (numerous, rich, honorable); causatively to make weighty (in the same two senses): – abounding with, more grievously afflict, boast, be chargeable, X be dim, glorify, be (make) glorious (things), glory, (very) great, be grievous, harden, be (make) heavy, be heavier, lay heavily, (bring to, come to, do, get, be had in) honour (self), (be) honourable (man), lade, X more be laid, make self many, nobles, prevail, promote (to honour), be rich, be (go) sore, stop.

[9]       Strong H8597 tiph’ârâh  tiph’ereth, tif-aw-raw’, tif-eh’-reth, From H6286; ornament (abstractly or concretely, literally or figuratively): – beauty (-iful), bravery, comely, fair, glory (-ious), honour, majesty.

Strong H6286 pâ’ar, paw-ar’, A primitive root; to gleam, that is, (causatively) embellish; figuratively to boast; also to explain (that is, make clear) oneself; denominatively from H6288, to shake a tree: – beautify, boast self, go over the boughs, glorify (self), glory, vaunt self.

[10]      Strong H6942 qâdash, kaw-dash’, A primitive root; to be (causatively make, pronounce or observe as) clean (ceremonially or morally): – appoint, bid, consecrate, dedicate, defile, hallow, (be, keep) holy (-er, place), keep, prepare, proclaim, purify, sanctify (-ied one, self), X wholly.

[11]      Vayikrá Rabá 10:6.

[12]      yomá 72a.

[13]      Guitín 68a.

[14]      Zevajim 88b.

[15]      Sifté Jajamim.

[16]      Strong H4941 mishpâṭ, mish-pawt’, From H8199; properly a verdict (favorable or unfavorable) pronounced judicially, especially a sentence or formal decree (human or (particularly) divine law, individual or collectively), including the act, the place, the suit, the crime, and the penalty; abstractly justice, including a particular right, or privilege (statutory or customary), or even a style: –  + adversary, ceremony, charge, X crime, custom, desert, determination, discretion, disposing, due, fashion, form, to be judged, judgment, just (-ice, -ly), (manner of) law (-ful), manner, measure, (due) order, ordinance, right, sentence, usest, X worthy, + wrong.

Strong H8199 shâphaṭ, shaw-fat’, A primitive root; to judge, that is, pronounce sentence (for or against); by implication to vindicate or punish; by extension to govern; passively to litigate (literally or figuratively): –  + avenge, X that condemn, contend, defend, execute (judgment), (be a) judge (-ment), X needs, plead, reason, rule.

[17]      Yomá 72.

[18]      A History of the Hebrew Language. Cambridge, England: Cambridge University Press. 1993.

[19]      Strong H217 ‘ûr, oor, From H215; flame, hence (in the plural) the East (as being the region of light): – fire, light. See also H224.

Strong H217 ‘ôr, ore, A primitive root; to be (causatively make) luminous (literally and metaphorically): – X break of day, glorious, kindle, (be, en-, give, show) light (-en, -ened), set on fire, shine.

[20]      Strong H8550 tûmmîym, toom-meem’, Plural of H8537; perfections, that is, (technically) one of the epithets of the objects in the high priest’s breastplate as an emblem of complete Truth: – Thummim.

[21]      Strong H8537 tôm, tome, From H8552; completeness; figuratively prosperity; usually (morally) innocence: – full, integrity, perfect (-ion), simplicity, upright (-ly, -ness), at a venture. See H8550.

Strong H8552 tâmam, taw-mam’, A primitive root; to complete, in a good or a bad sense, literally or figuratively, transitively or intransitively: – accomplish, cease, be clean [pass-] ed, consume, have done, (come to an, make an) end, fail, come to the full, be all gone, X be all here, be (make) perfect, be spent, sum, be (shew self) upright, be wasted, whole.

[22]      yomá 73b.

[23]      Shabat 26a; Meguilá 6a.

[24]      www.tekhelet.com

[25]      Zevajim 19a.

[26]      Strong H7364 râchats, raw-khats’, A primitive root; to lave (the whole or a part of the thing): – bathe (self), wash (self).

 

Parashá 19 Terumá

כ״ה בשבט ה׳תשע״ה (February 14, 2015) por  
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19 Terumá

 Parashá 19 Terumá

Éxodo 25:1 – 27:19

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá:

  1. 25:1-16
  2. 25:17-30 (tradición sefardí); 25:17-40 (tradición ashkenazí)
  3. 25:31 – 26:14 (S); 26:1-14 (A)
  4. 26:15-30
  5. 26:31-37
  6. 27:1-8
  7. 27:9-19
  8. Maftir: 27:17-19

Haftará: 1 Reyes 5:12 (26 heb.) – 6:13

Terumá

Significa “ofrenda alzada”, “porción separada”.

Primera aliyá, 25:1-16

El Eterno pide que los hijos de Israel le hagan una ofrenda, todos los que tienen un corazón motivado podrá dar oro, plata, cobre, lana, lino, pieles, madera, aceite, especias y piedras preciosas para poder construir una morada para el Eterno. Tendrán que hacer un santuario según el modelo que el Eterno muestre a Moshé. El arca será hecha de madera cubierta de oro, de dos codos y medio su longitud, un codo y medio su ancho y un codo y medio su altura. Tendrá una diadema de oro alrededor y cuatro anillos de oro en las cuatro esquinas. Dos varas de madera cubiertas de oro se pondrán en los anillos para poder transportarla. Dentro del arca se pondrá el Testimonio.

Segunda aliyá, 25:17-30

 

Hay que hacer una cubierta de oro con dos querubines de oro colocados en los dos extremos encima con sus dos alas extendidas hacia arriba y sus rostros enfrentándose el uno al otro y hacia la cubierta. La cubierta tendrá que colocarse encima del arca. El Eterno fijará cita con Moshé para hablarle de ese lugar encima de la cubierta.

También hay que hacer una mesa de acacia recubierta de oro, de dos codos de longitud, un codo de ancho y un codo y medio de altura. Tendrá un bastidor de oro alrededor con una diadema de oro y cuatro anillos de oro en las esquinas donde se pondrán dos varas de madera cubiertas de oro. La mesa tendrá platillos, cucharones tubos y soportes, todos de oro. Encima de la mesa habrá que colocar el pan de los semblantes.

Tercera aliyá, 25:31 – 26:14

El candelabro se hará de oro puro, todo batido, con base, caño, cálices botones y flores. Tendrá seis brazos que saldrán de sus lados, tres en cada lado, con tres cálices, un botón y una flor en cada uno. Todo será de una pieza. Tendrá siete lámparas que serán encendidas por el kohén hacia delante. Sus tenazas y paletas serán de oro puro. Todo será hecho de un talento de oro, según el modelo que le es mostrado a Moshé en la montaña.

El techo del tabernáculo se hará de diez cortinas de lino trenzado, lana azul, lana púrpura y lana carmesí, con querubines de labor de diseñador. Cada cortina tendrá 28 codos de longitud y cuatro codos de anchura. Cinco cortinas serán unidas entre ellas y las otras cinco entre ellas. En cada uno de los bordes de los dos ensamblajes habrá que poner 50 lazadas de lana azul contrapuestas entre ellas. Se harán 50 ganchillos de oro para unir las cortinas entre ellas.

Hay que hacer 11 cortinas de vellocino de cabra a modo de tienda sobre el tabernáculo. Cada cortina será de 30 codos de longitud y cuatro codos de ancho. Cinco cortinas serán unidas entre ellas y seis entre ellas. La sexta cortina será doblada hacia el frente de la tienda. Cincuenta lazadas serán puestas en el borde de cada primera cortina de los dos ensamblajes. Se harán 50 ganchillos de cobre que serán insertados en las lazadas para unir la tienda. Los sobrantes colgarán por los costados del tabernáculo para cubrirlo.

Se hará una cobertura de pieles de carnero teñidas de rojo y una cobertura de tejashim por encima.

Cuarta aliyá, 26:15-30

Se harán maderos para el tabernáculo de acacia, de diez codos por un codo y medio. Cada madero tendrá dos espigas paralelas una con otra. En el lado sur habrá 20 maderos con 40 basas de plata. Lo mismo se hará para el lado norte. Para la parte posterior del tabernáculo, al oeste, habrá seis maderos y dos maderos en las esquinas, cada madero con sus dos basas. En las puntas serán acoplados entre ellos con anillos. Habrá cinco barras de madera para cada lado para unir los maderos, una de ellas pasará por en medio de los maderos de un extremo a otro. Los maderos y las barras tendrán que ser recubiertos de oro. El tabernáculo será levantado según al diseño que Moshé reciba en la montaña.

Quinta aliyá, 26:31-37

Hay que hacer un velo de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado con querubines de labor de diseñador. Cuatro pilares de acacia cubiertos de oro puestos sobre cuatro basas de plata sujetarán el velo con cuatro ganchillos de oro. Detrás del velo, que separará entre el lugar santo y el lugar santísimo estará el arca. La cubierta se colocará sobre el arca. La mesa será colocada fuera del velo en el lado norte y el candelabro frente a la mesa, en el lugar sur.

Se hará una pantalla para la entrada de la tienda, de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador. La pantalla colgará sobre cinco ganchillos en cinco pilares de madera de acacia recubiertas de oro y con cinco basas de cobre.

Sexta aliyá, 27:1-8

Hay que hacer un altar de madera, hueco y recubierto de cobre, de cinco por cinco codos con una altura de tres codos. Cada esquina tendrá un cuerno. Se harán vasijas para deshollinarlo, además badiles, escudillas, garfios y braseros, todos de cobre. Debajo de la cornisa, a la mitad del altar, se hará un enrejado de cobre con cuatro anillos de cobre en las cuatro esquinas donde se colocarán las varas para transportarlo. Todo se hará conforme a lo que se le mostró a Moshé en la montaña.

Séptima aliyá, 27:9-19

El atrio tendrá cortinas de lino trenzado de 100 codos en los lados sur y norte sujetadas con 20 pilares de cobre con veinte basas de cobre. Los ganchillos y cinturillas de los pilares serán de plata. El lado oeste del atrio tendrá cortinas de 50 codos, sujetadas con diez pilares sobre diez basas. El lado este será de 50 codos, con 15 codos de cortinas por uno y otro lado, sujetadas con tres pilares sobre tres basas. El portal del atrio tendrá una pantalla de 20 codos de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador y sujetada por cuatro pilares sobre cuatro basas. Todos los pilares tendrán cinturillas de plata, ganchillos de plata y basas de cobre. La altura del atrio será de cinco codos y todos sus utensilios serán de cobre.

Comentarios

Primera aliyá, 25:1-16

25:2     “Di a los hijos de Israel que tomen una ofrenda para mí; de todo aquel cuyo corazón le mueva a hacerlo, tomaréis mi ofrenda.”  – Esta ofrenda es llamada terumá[1], que no es fácil traducir, significa “donación”, “don”, “dádiva”, “presente”, “regalo”, “contribución”, “aporte”, “tributo”, “ofrenda”. Viene de la raíz rum[2], que significa “alzar”, “elevar”. Tiene que ver con algo que se levante para separar del resto. La misma palabra se usa para la ofrenda que se da al sacerdote de los productos agrícolas antes de dar el diezmo. Pero ese no es su sentido en este texto. Se puede entender como una porción separada que se “eleva” como ofrenda para un uso sagrado.

Los diezmos son una obligación pero las ofrendas son voluntarias, (excepto las prescritas para los tiempos señalados del Eterno). Por esto sólo los que tienen un corazón alegre pueden dar a esta obra de la construcción del tabernáculo. De esta manera el tabernáculo es una extensión de los corazones del pueblo, donde el Eterno desea morar.

25:3     “Y esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata y bronce”  – Lo primero que pide el Eterno es oro, lo más precioso. Según Génesis 2:12 el oro es bueno. La Torá del Eterno está diciendo que el oro es bueno. Así que el oro tiene valor porque la Torá le da valor. Ahora los corazones voluntarios tienen la oportunidad de entregar lo más precioso al Eterno. Esta es la razón por la que los hijos de Israel tuvieron que pedir los tesoros de Egipto antes de salir, porque sus riquezas eran necesarias para poder construir esta obra del Eterno.

25:8     “Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite en ellos.”  – En los capítulos anteriores hemos visto como se ha establecido un pacto matrimonial entre la Palabra del Eterno e Israel. Después del primer paso, el desposorio, llega el tiempo de preparar una casa para el nuevo matrimonio. Es la razón por la cual ahora el Eterno pide una casa para poder vivir junto con su esposa. Esta casa es una sombra de una casa celestial que el Eterno ha preparado para ser revelada en los tiempos finales

El texto hebreo no dice que el Eterno va a habitar “entre ellos” sino “en ellos”, betojam. Lo más lógico hubiera sido decir: “y yo residiré en él”, pero aquí está diciendo que va a morar dentro del pueblo de Israel y por eso tendrán que hacerle un santuario. El verdadero lugar de la morada es el corazón de cada uno del pueblo de Israel que ha entregado su corazón al Eterno. Esto nos enseña que la Presencia Divina residía en el mishkán, la morada, el tabernáculo, por causa de los israelitas. Ellos eran el verdadero “santuario” de la presencia Divina.[3]

25:9     “Conforme a todo lo que te voy a mostrar, conforme al diseño del tabernáculo y al diseño de todo su mobiliario, así lo haréis.”  – El tabernáculo del desierto es una figura de varias cosas. Se puede entender como un reflejo del mismo universo. Hay varias palabras en este relato que nos conectan con el relato de la creación. Moshé tuvo que estar durante seis días en la nube antes de ser llamado desde el interior en el séptimo día, lo cual conecta esta obra con la creación que fue hecha durante seis días, cf. Éxodo 24:16.
25:10   “Harán también un arca de madera de acacia; su longitud será de dos codos y medio, su anchura de un codo y medio, y su altura de un codo y medio.”  – El arca es el objeto más íntimo del mishkán. El Eterno siempre empieza su obra desde dentro para fuera. El hombre mira desde fuera hacia dentro, pero el Eterno mira desde dentro hacia fuera, como está escrito en 1 Samuel 16:7:

“Pero HaShem dijo a Shmuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero HaShem mira el corazón.”

25:11 “Y la revestirás de oro puro; por dentro y por fuera la revestirás, y harás una moldura de oro alrededor de ella.”  – El arca fue hecha de madera cubierta de oro. Betsalel hizo tres cofres, uno exterior de oro, uno de madera que fue colocado dentro y otro interior de oro. De esa manera toda la madera fue cubierta de oro. La madera simboliza el hombre, según Salmo 1:1-3; 92:12-14; Jeremías 17:7-8. El oro es el metal más apreciado. No se oxida, no se pone feo por el medio ambiente como la plata y el cobre. Por eso el oro simboliza el valor de las cosas incorruptibles, cf. Job 23:10; Salmo 19:7-10; 119:72, 127; Proverbios 3:15-15; 8:10-11, 19; 16:16; Malaquías 3:3;

“y harás una diadema de oro alrededor de ella.”  – Esta diadema era como una corona que rodeaba el arca. Había tres objetos en el mishkán que tenía diademas, el arca, la mesa, cf. 25:24, y el altar de incienso, cf. 30:3-4. El Midrash[4] relaciona estos tres objetos con tres coronas, que representan posiciones de grandeza, dentro de Israel:

  • La Corona de la Torá – representada por el arón, el arca.
  • La Corona de la Kehuná – sacerdocio, representada por el mizbeaj, el altar.
  • La Corona del Maljut – el reinado, la cual estaba representada por el shulján, la mesa.

25:16 “Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.”  – Como el tabernáculo simboliza al hombre, el arca simboliza el corazón, lo más íntimo. Dentro del arca había tres cosas:

  • Las dos tablas del testimonio, que representan toda la Torá.
  • Un ómer de maná, Éxodo 16:32-34.
  • La vara de Aharón reverdecida, Números 17:5, 8-10.

Segunda aliyá, 25:17-30

25:17   “Harás además un propiciatorio de oro puro; su longitud será de dos codos y medio, y su anchura de un codo y medio.”  – Este propiciatorio es una ilustración del Trono de Gloria celestial La palabra hebrea que ha sido traducida como “propiciatorio” es kaporet[5], que significa “cobertura”, “cubierta”. Viene de la raíz kafar[6], que significa “cubrir con brea”, “calafatear”, y también “perdonar”, “absolver”, “compensar”, “expiar”. Es la misma raíz que hay en la palabra para el día de expiación, yom kipur.

25:18   “Harás igualmente dos querubines de oro; los harás de oro labrado a martillo, en los dos extremos del propiciatorio.”  – ¿Cómo puede ser que el Eterno dé un mandamiento de hacer dos querubines de oro, que son imágenes de lo que hay arriba en el cielo cuando está prohibido hacer imágenes? El texto de Éxodo 20:4 dice “no te harás…” La palabra clave es “te”. En este caso el Eterno ordenó que se hicieran estos dos querubines en su santuario. No es lo mismo que cuando una persona se haga una imagen como representación de algo divino. Eso está prohibido, pero en este caso hay una orden divina detrás, no es invención del hombre.

25:20   “Y los querubines tendrán extendidas las alas hacia arriba, cubriendo el propiciatorio con sus alas, uno frente al otro; los rostros de los querubines estarán vueltos hacia el propiciatorio.”  – Estos dos querubines están adorando al Eterno que es invisible y que se manifestaba con su luz entre estos dos, debajo de sus alas y encima del arca. Como son dos, los hijos de Israel no los confundirían con el Eterno, y como están adorando, inclinándose y extendiendo sus alas, no pueden ser confundidos con dioses. Están señalando hacia Alguien más importante.

Los dos querubines nos hablan también de la importancia de la unidad entre hermanos junto al Trono del Eterno.

25:21-22 “Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Allí me citaré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel.”  – Este fue el lugar de encuentro entre el Eterno y Moshé. Esto nos enseña que el lugar donde puedes encontrar al Eterno está en tu interior, en tu espíritu, en tu corazón. Ese es el lugar de encuentro íntimo entre el Eterno y tú.

25:23   “Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, su anchura de un codo y su altura de un codo y medio.”  – La mesa representa la provisión del Eterno para el mundo. Por eso no podía estar vacía en ningún momento, siempre tenía que tener panes encima.

25:30   “Y pondrás sobre la mesa el pan de semblantes perpetuamente delante de mí.”  – El pan estaba hecho como una caja, pero con dos de sus lados abiertos. Según Rashí, se llama “pan de semblantes”, lejem hapanim, porque era como si tuviera rostros, superficies, que miraban a ambas direcciones hacia los lados del tabernáculo.

La mesa en la casa de un judío es vista como un altar, un lugar donde hay un encuentro con el Eterno junto con los demás, cf. Ezequiel 41:22. Antes de partir el pan se hace netilat yadayim, lavado de manos, con el fin de presentarse ante el Eterno con las manos ritualmente limpias, como dice el Salmo 24:3-4:

“¿Quién subirá al monte de HaShem? ¿Y quién podrá estar en su lugar santo? El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño.”

El netilat yadayim se hace antes de comer pan horneado de alguna de las cinco clases de cereales, trigo, cebada, avena, centeno y alforfón. Según el Shulján Aruj, el volumen de agua mínimo requerido para netilat yadayim es de 1/8 litro, (1/30 galón). Se recomienda verter agua en abundancia sobre las manos. El agua se vierte sobre las manos mediante un recipiente, sin mellas, ni grietas, que se llena con la mano derecha y se pasa a la mano izquierda. La izquierda vierte tres veces sobre la derecha cubriéndola de agua cada vez hasta el puño. Se coge el recipiente con a la mano derecha y se vierte sobre la izquierda de la misma manera. Después de secarse, se levantan las dos manos a la altura de la cabeza y se dice la siguiente bendición:

Baruj Atá Ado-nai Elo-heinu Melej ha-olam asher kideshanu be-mitsvotav ve-tsivanu al netilat yadayim. – “Bendito eres Tú Señor nuestro Dios Rey del universo que nos santificó con sus mandamientos y nos ordenó la purificación de las manos.”

Existe también la costumbre de secarse después de hacer la bendición. Si no hay suficiente agua, basta con verter el agua una sola vez sobre cada mano. Sólo se pronuncia la berajá, la bendición, de netilat yadayim, cuando se va a comer una cantidad mínima de un kazait, (el peso de una aceituna grande, equivalente a 29 gramos o 1 onza). Para una cantidad inferior se hace netilat yadayim sin berajá. Al hacer netilat yadayim no se puede tener algún cuerpo extraño sobre las manos. Un anillo que se usa temporalmente debe ser quitado antes de netilat yadayim. Este lavado de manos antes de comer pan es un mandamiento rabínico que se ha establecido en recuerdo de los sacerdotes que tenían que estar ritualmente puros para poder comer de las ofrendas y diezmos del pueblo.

El lavado de manos es una señal de inocencia y de un deseo de usar las manos de manera limpia delante del Eterno, como está escrito en el Salmo 26:6:

“Lavaré en inocencia mis manos, y andaré en torno a tu altar, oh Eterno”

Compara también con Levítico 15:11 y Deuteronomio 21:6.

Inmediatamente después de netilat yadayim y sin interrupción se recita la bendición sobre el pan. Se levanta el pan con las dos manos y se pronuncia la siguiente berajá

Baruj Atá Ado-nai Elo-heinu Melej ha-olam. Ha-Motsí lejem min ha-arets. – “Bendito eres Tú Señor nuestro Dios Rey del universo que extrae pan de la tierra.”

Inmediatamente después, sin interrupción, se come un pedazo de pan untado en sal, como está escrito en Levítico 2:13:

“Además, toda ofrenda de cereal tuya sazonarás con sal, para que la sal del pacto de tu Dios no falte de tu ofrenda de cereal; con todas tus ofrendas ofrecerás sal.”

Entre semana se puede cortar el pan antes de hacer la bendición. En shabat se hace la bendición sobre dos panes enteros. Se corta después de la berajá. La recitación de la berajá de ha-motsí sólo es obligatoria para uno de los comensales judíos. Para los justos de las naciones esta bendición es opcional pero muy recomendable. El amo de casa tiene preferencia. Cuando los demás dicen amén es como si ellos hubieran recitado la bendición. El amo de casa distribuye un pedazo de pan a cada uno. Los comensales no deben probar el pan antes del amo de casa. Por eso él lo prueba y luego lo distribuye a cada uno. Generalmente se espera hasta que el comensal más considerado empiece a comer. Los trozos de pan no son lanzados, sino colocados por el amo de casa ante cada persona. No se entrega en sus manos, porque así se hace con los enlutados. La bendición sobre el pan incluye todo el resto de los alimentos, excepto el vino.

La mesa es un lugar de encuentro espiritual. Por tanto es importante hablar de la Torá en cada comida y comer de manera decente, no con glotonería ni tratar la comida sin respeto, cf. Números 21:5-6.

 

Durante la comida no se debe tocar algún lugar del cuerpo que suele cubrirse, ni rascarse la cabeza ni introducir el dedo en la nariz o en la oreja. Si por descuido uno hace algo de esto, debe lavarse de nuevo las manos antes de seguir comiendo.

Al final de la comida hay una costumbre de lavar los dedos de las manos. Este lavado se llama mayim ajaroním, “aguas finales”. Es suficiente verter agua con un recipiente hasta la segunda articulación de los dedos con una cantidad mínima de agua. Después no se debe comer ni hablar antes de hacer la bendición final por la comida, la birkat ha-mazón.

Si tres o más varones judíos comieron juntos, uno tiene que hacer una invitación de bendecir al Eterno, zimún, diciendo: “Bendigamos a Aquél que de lo suyo hemos comido”. Y los demás responden: “Bendito Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.” El primero repite: “Bendito Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.”

Si diez hombres judíos comieron juntos, se agregan las palabras “nuestro Dios”, de la siguiente manera: “Bendigamos a nuestro Dios, Aquél que de lo suyo hemos comido”. Y los demás responden: “Bendito es nuestro Dios, Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.” El primero repite: “Bendito es nuestro Dios, Aquél que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.” Normalmente estas bendiciones son recitadas en hebreo.

Cuando se dice zimún, es recomendable recitar la bendición por la comida, birkat ha-mazón, alzando una copa de vino. El que dice zimún bebe el vino después de birkat ha-mazón. Esto es un signo de alabanza a Dios, como está escrito en el Salmo 116:13:

 

“Alzaré la copa de la salvación, e invocaré el nombre de HaShem.”

 

La bendición de birkat ha-mazón es un mandamiento de la Torá, como está escrito en Deuteronomio 8:10:

 

“Cuando hayas comido y te hayas saciado, bendecirás a HaShem tu Dios por la buena tierra que El te ha dado.”

 

En los libros de oraciones está la oración entera. Está compuesta de cuatro partes, la bendición por la comida, por la la tierra de Israel, por Jerusalén y el templo, y por las bondades que Dios nos otorga. Se debe dejar el pan sobre la mesa durante el birkat ha-mazón, en señal de nuestra gratitud a Dios por la abundancia que nos da, y en recuerdo de la mesa en el lugar santo que siempre tenía panes encima. Esta bendición se recita sentado donde uno comió.

Si uno no come pan, hay otras bendiciones que se suelen hacer, favor de consultar en el libro de oración, el sidur.

Tercera aliyá, 25:31 – 26:14

 25:31   “Harás además un candelabro de oro puro. El candelabro, su base y su caña han de hacerse labrados a martillo; sus cálices, sus botones y sus flores serán hechos de él.”  – El candelabro, en hebreo menorá, simboliza la Torá y el Espíritu. La Torá, porque está escrito en el Salmo 119:105:

“Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.”

Y en Proverbios 6:23 está escrito:

“Porque el mandamiento es lámpara, y la instrucción luz, y camino de vida las reprensiones de la instrucción”

El Espíritu, porque está escrito en Isaías 11:2:

“Y reposará sobre él el Espíritu de HaShem, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de HaShem.”

26:1     “Harás (el techo) del tabernáculo de diez cortinas de lino trenzado, lana azul, lana púrpura y lana carmesí, (con) querubines de labor de diseñador lo harás.”  – Según el Talmud y otros,[7] en cada hilo había cuatro fibras, una de lino y tres de lana, y cada hilo era séxtuple, trenzado con seis hebras. Cuatro fibras fueron trenzadas juntas y así se formaban 24 hebras por hilo. Los querubines fueron tejidos en la tela.

26:6     “Harás además cincuenta broches de oro, y con los broches unirás las cortinas una a la otra, de manera que el tabernáculo sea una unidad.”  – La unidad es muy importante para el Eterno. Esta construcción nos enseña que hace falta unirse para poder ser un templo en el Eterno.

26:7     “Harás también cortinas de pelo de cabra a manera de tienda sobre el tabernáculo; en total harás once cortinas.”  – Como el tabernáculo corresponde al hombre cada cubierta representa una parte del hombre. La primera cubierta, la interior, representa el hombre interior. La segunda, de pelo de cabras, podría representar el yetser hará, la mala inclinación.

26:14 “Harás también para la tienda una cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, y otra cubierta de pieles de tajash por encima.”

El tabernáculo era muy hermoso por dentro, pero no muy bonito por fuera. Así es el Reino de los Cielos, no es muy atractivo para el mundo, pero cuanto más uno profundice.

Cuarta aliyá, 26:15-30

26:19 “También harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos espigas.”  – Según Rashí, cada tabla tenía un grosor de un codo. Las tablas representan cada miembro del pueblo de Israel. Otra vez encontramos el mensaje de la unidad entre nosotros para poder formar un templo santo para el Eterno. Debajo de cada tabla hay dos basas de plata. La plata representa la Torá y la expiación. La Torá, porque está escrito en el Salmo 12:6:

“Las palabras de HaShem son palabras puras, plata probada en un crisol en la tierra, siete veces refinada.”

Y la expiación, porque está escrito en Éxodo 30:16:

“Tomarás de los hijos de Israel la plata de la expiación y lo darás para el servicio de la tienda de reunión, para que sea un recordatorio para los hijos de Israel delante de HaShem, como expiación por vuestras vidas.”

Esto nos enseña que la base para cada uno que puede formar parte del templo del Eterno es la Torá y la expiación. El hecho de que hay dos basas debajo de cada tabla nos enseña que hay dos tipos de Torá, la Torá escrita y la Torá Viviente. También nos enseña que hay dos partes en la expiación de Israel, la reconciliación entre el hombre y Dios y la reconciliación entre hombre y hombre.

26:28 “La barra del medio en el centro de las tablas pasará de un extremo al otro.”  – Una de las barras estaba metida en medio de todos los maderos. Esto significa que todos los maderos estaban perforados. Una vara de 30 codos, (15 metros), atravesaba la pared larga. Según el Midrash,[8] esta vara simboliza el Mesías quien unirá a todas las naciones del mundo. En total había tres varas que atravesaban las tres paredes del tabernáculo. Esto nos habla de la muerte del Mesías cuando su cuerpo fue clavado al madero con tres clavos, uno para cada brazo y uno para los dos pies, como está escrito en el Salmo 22:16:

“Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malhechores; me horadaron las manos y los pies.”

Quinta aliyá, 26:31-37

26:31 “Harás además un velo de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado; será hecho con querubines, obra de diseñador.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “velo” es “parojet”,[9] que significa “partición”, “separación”.

26:33 “Colgarás el velo debajo de los broches, y pondrás allí, detrás del velo, el arca del testimonio; y el velo os servirá como división entre el lugar santo y el lugar santísimo.”  –

26:36 “Harás una pantalla para la entrada de la tienda, de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador.”  – Según Rashí, las figuras de esta pantalla fueron hechas mediante labor de aguja. Las figuras eran por tanto idénticas en los dos lados.

Sexta aliyá, 27:1-8

27:1     “Harás también el altar de madera de acacia, de cinco codos su longitud, de cinco codos su anchura, el altar será cuadrado, y de tres codos su altura.”  – El atrio simboliza el cuerpo, el lugar santo simboliza el alma inferior y el lugar santísimo simboliza el espíritu, el alma superior. En los tres lugares hay fuego y luz. En el atrio está el fuego del altar de cobre. En el lugar santo hay luz y fuego del candelabro y el altar de oro. En el lugar santísimo está la shejiná, la presencia del Eterno, dando luz y fuego espiritual.

En los tres lugares también hay comida. En el atrio hay carne, vino y pan. En el lugar santo hay pan y vino y en el lugar santísimo está el maná. Esto nos enseña que no sólo el cuerpo necesita comer, sino también el alma y el espíritu del hombre. La comida para el espíritu del hombre es la Torá, simbolizada por las tablas del testimonio, como está escrito en Deuteronomio 8:3:

“Y te humilló, y te dejó tener hambre, y te alimentó con el maná que no conocías, ni tus padres habían conocido, para hacerte entender que el hombre no sólo vive de pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca de HaShem.”

27:2     “Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán de una misma pieza con el altar, y lo revestirás de cobre.”  – En la Escrituras el cobre, o bronce, simboliza juicio, justicia y derecho, cf. Levítico 26:19; Números 21:9; Deuteronomio 28:23; 2 Reyes 25:7; Ezequiel 40:3; Zacarías 6:1; Salmo 89:14.

Séptima aliyá, 27:9-19

27:16 “Y para la puerta del atrio, una pantalla de veinte codos de lana azul, lana púrpura, lana carmesí y lino trenzado, de labor de recamador; sus pilares serán cuatro; y sus basas cuatro.”  – En total había tres cortinas que produjeron tres divisiones en el santuario. Cada cortina representa un nivel diferente de santidad. En el atrio podían entrar todos los israelitas que estaban ritualmente puros. En el lugar santo sólo podían entrar los sacerdotes y en el lugar santísimo sólo podía entrar el sumo sacerdote una vez al año.

27:18 “La longitud del atrio será de cien codos, la anchura de cincuenta por cincuenta, y su altura de cinco codos, de lino trenzado; y sus basas serán de cobre.”  – Rashí explica que el área del atrio que estaba situada hacia el este, era cuadrada, de cincuenta por cincuenta codos, (ver ilustración).

En esta Parashá están los mandamientos número 95 al 97 de los 613.

  1. Precepto de construir el templo (o el tabernáculo), Éxodo 25:8.
  2. Prohibición de quitar las varas de los anillos del arca, Éxodo 25:15.
  3. Precepto de poner el pan de semblantes (lejem ha-panim) y el sahumerio (ketoret), Éxodo 25:30.

 

 

 

[1]       Strong H8641 terûmâh  terûmâh, ter-oo-maw’, ter-oo-maw’, (The second form used in Deu 12:11); from H7311; a present (as offered up), especially in sacrifice or as tribute: – gift, heave offering ([shoulder]), oblation, offered (-ing).

[2]       Strong H7311 rûm, room, A primitive root; to be high actively to rise or raise (in various applications, literally or figuratively): – bring up, exalt (self), extol, give, go up, haughty, heave (up), (be, lift up on, make on, set up on, too) high (-er, one), hold up, levy, lift (-er) up, (be) lofty, (X a-) loud, mount up, offer (up), + presumptuously, (be) promote (-ion), proud, set up, tall (-er), take (away, off, up), breed worms.

[3]       Beer Hateb; Tsedá la Dérej.

[4]       Shir HaShirim Rabá 3.

[5]       Strong H3727, kappôreth, kap-po’-reth, From H3722; a lid (used only of the cover of the sacred Ark): – mercy seat.

[6]       Strong H3722 kâphar, kaw-far’, A primitive root; to cover (specifically with bitumen); figuratively to expiate or condone, to placate or cancel: – appease, make (an) atonement, cleanse, disannul, forgive, be merciful, pacify, pardon, to pitch, purge (away), put off, (make) reconcile (-liation).

[7]       yomá 71b; Baraitá d´Meléjet haMishkán 2; Rashí.

[8]       Tiferet Tsión.

[9]       Strong H6532 pôreketh, po-reh’-keth, Feminine active participle of the same as H6531; a separatrix, that is, (the sacred) screen: – vail.

Strong H6531 perek, peh’-rek, From an unused root meaning to break apart; fracture, that is, severity: – cruelty, rigour.

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